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~ QUE CASA ME EDIFICAREIS ~
1Gracias, Hermano Green. Es un privilegio. Un saludo al Hermano y a la Hermana Green, y a todos los que están aquí en esta mañana. Y siento que es un privilegio que se me ha dado, de venir a este lugar de adoración, para hacer unos cuantos anuncios.
2No quiero quitarle el tiempo al Hermano Green aquí, porque lo he escuchado predicar varias veces, y ciertamente fui influenciado, por la manera tan humilde en que él nos trajo la Palabra del Señor. Ayer él dijo: “Quizás yo no reciba la Palabra de parte del Señor con la misma revelación con que ha sido enviada, pero, me gusta hacer hincapié en lo que ha sido dicho”. Él dijo: “Como cuando Pablo escribió algo en la Biblia, yo vengo aquí para hacer hincapié en lo que él dijo”. Dijo: “No tengo ningún mensaje, solamente hago hincapié en lo que ya ha sido dicho de parte del Señor“. Yo pensé que es algo verdaderamente notable, en un joven como él, y escucharle hacer una declaración como esa. Ahora tengamos juntos una palabra de oración.
3Amado Dios, casi no sé cómo comenzar, pues siento que Tú estás aquí hoy, y en Tu Presencia siempre nos sentimos tan pequeños. Y Te doy las gracias por este privilegio. Ahora, Señor, que nos has concedido este lugar, rogamos que Tú te encuentres con nosotros cada vez que nos reunamos aquí. Y que Tu Gran Espíritu se mueva sobre esta ciudad! Que podamos llevar este Mensaje del Evangelio que nos ha sido dado y presentado en nuestras manos en estos últimos días, permite que se cumpla, y trae a cada alma de Tucson y sus alrededores, que Tú has ordenado para Vida. Concede estas cosas, Padre, en el Nombre de Jesucristo. Amén.
4Creo que deseo leer un pequeño versículo de la Escritura aquí en esta mañana, antes de decir estas palabras que deseo decir. Se encuentra en Hechos, el capítulo 7 del Libro de los Hechos. Y mientras Uds. abren en eso, empezaremos en el versículo 44.
5Ahora estamos saliendo para Shreveport esta semana, esta semana que viene, para tener una serie de servicios, vamos a tratar de hacerlo, si el Señor lo permite. El Hermano Moore, el Hermano Jack Moore, un muy buen amigo mío y del Hermano Pearry, y nosotros amamos al Hermano Jack. Creo que el Mensaje lo desconcertó un poco, especialmente en algunas de las cosas que nosotros amamos y creemos, que nos vinieron a través de la apertura de los Siete Sellos, de la manera en que nosotros lo creemos, tales como: “La simiente de la serpiente” y “La seguridad eterna de los creyentes“, y así por el estilo, algunos de esos Mensajes. Que, quizás para otros...Nosotros no creemos que esto sea difícil, pero, Eso, uno tiene que abrirle el corazón a la Verdad. Nosotros creemos que estamos viviendo en el tiempo del fin. Eso es tan real para nosotros, de que estamos justo al final del camino.
6Y al hablar en la iglesia de otro hombre, pues, uno desea honrar la hospitalidad de ese hombre, por brindarle a uno esa oportunidad de venir a su iglesia. Y, ciertamente, sabiendo que ellos no creen en Eso, yo los honraría lo suficiente que... Hay otras cosas de las que puedo hablar allí, aparte de presentar Eso; a menos que sucediera que el Espíritu santo me dirigiese en esa dirección, ven Uds.?, entonces yo ciertamente diría como Él dijera. Y yo no conozco algo mejor que hacer eso, y espero que nunca aprenda algo mejor que hacerlo. Ven? Digámoslo exactamente de la manera en que Él lo dice.
7Ahora, leamos sólo uno o dos versículos del capítulo 7 del Libro de los Hechos, comenzando con el verso 44. Tuvieron nuestros padres el tabernáculo del testimonio en el desierto, como había ordenado Dios, cuando dijo a Moisés que lo hiciese conforme al modelo que había visto. El cual, recibido a su vez por nuestros padres, lo introdujeron con Josué al tomar posesión de la tierra de los gentiles, a los cuales Dios arrojó de la presencia de nuestro padres, hasta los días de David. Este halló gracia delante de Dios, y pidió proveer tabernáculo para el Dios de Jacob. Mas Salomón le edificó casa. Si bien el Altísimo no habita en templos hechos de mano, como dice el profeta: El cielo es mi trono, Y la tierra el estrado de mis pies. Qué casa me edificaréis? dice el Señor; O cuál es el lugar de mi reposo? No hizo mi mano todas estas cosas?
8En base a Esto, la lectura de esta Escritura, deseo expresar las pocas palabras que quiero decir antes que el Hermano Pearry traiga el mensaje de la mañana.
9Considero este uno de los momentos más importantes de mi visita a Tucson. Vine aquí porque fuí guiado a venir. Vine aquí porque el Espíritu Santo, por medio de una visión, me envió aquí. Sé que eso pudiera parecer extraño, tal vez. Pero Él, hasta donde yo sé, todo lo que conozco acerca de Dios, yo fuí enviado por medio de una visión a Tucson. Me he preguntado cómo es que pude ser enviado a este lugar desértico. Y luego aquí donde hay...
10Hablando espiritualmente de la cuidad, yo no sé de algún lugar que esté más muerto espiritualmente, que la ciudad de Tucson. Hay guerra entre las iglesias. Hay contiendas entre las congregaciones. No hay unidad, y cada uno agarra, retiene, aprieta, y trata de convencer a este y haciendo proselitismo. También es un desierto, hablando espiritualmente.
11Pero entonces yo leo en la Biblia, que cuando Dios llamó a Moisés, alejándolo de sus seres queridos y de todo lo que él amaba, y lo envió al desierto, para que escribiese las Leyes de la Biblia. Eso fue el Antiguo Testamento, los primeros cuatro Libros: Génesis, Levítico, Deuteronomio y Éxodo. Ven? Nunca los digo en orden, pero esos son cuatros libros. Eso es realmente el Antiguo Testamento. Porque el resto de Ello fue lo que dijeron los profetas, en los Salmos de David, y así por el estilo, las Crónicas de los Reyes. Pero estos fueron el fundamento del Antiguo Testamento. Moisés fue quien los escribió después que fue llamado de su patria, donde había nacido y había sido criado entre su pueblo, y fue enviado al desierto, para escribir este Libro del Antiguo Testamento.
12Luego encuentro en el Libro del Nuevo Testamento, donde Pablo, que es el autor, o no el autor, sino el escritor del Nuevo Testamento. Él también fue sacado de entre su pueblo, y llevado por El Espíritu hasta Arabia, donde estuvo tres años y medio para hallar la inspiración. Y Pablo es el escritor principal del Nuevo Testamento. Ahora, tenemos a Mateo, Marcos, Lucas y Juan, pero ellos fueron escribas que simplemente escribieron lo que Jesús decía mientras ellos le seguían. Pero tome Ud. el Libro a Timoteo, y a los Romanos, y a los Hebreos, y así sucesivamente, Pablo recibió inspiración para escribir el Nuevo Testamento; tomando todo el Antiguo Testamento como una sombra, y poniéndolo en orden. Y Dios honró eso, y lo hizo el Nuevo Testamento.
13Ahora, si el escritor del Antiguo Testamento tuvo que ser sacado de su pueblo, al desierto, para recibir inspiración para escribir el Antiguo Testamento. Y en el Nuevo Testamento, el escritor fue llevado por el Autor, a un lugar desértico, para recibir la inspiración para escribir el Nuevo Testamento. Y los libros están sellados con Siete Sellos; yo creo que también se requeriría lo mismo en estos días, para abrir esos Siete Sellos. Dejar lo que uno ama, lo que uno aprecia, y un pequeño hogar que la gente me dio, y estar entre todo mi pueblo y amigos, y una iglesia que estaba floreciendo, y no le faltaba nada, y dejar eso, apartarse bien lejos de eso, y mudarse, a un desierto donde uno no conocía a nadie, y todo en contra suya.
14Pero hay algo en cuanto a Dios, que Él impulsa al hombre a hacer cosas que están más allá de cualquier pensamiento propio, de modo que pueda ser para la gloria y honra de Dios. Y yo pienso que, no una honra propia, pero pienso que fue un privilegio el dejar todo lo que era amado para mí, para meterme aquí en este desierto y sufrir como nunca he sufrido en mi vida, aquí en esta soledad, o este desierto. Pero creo, que al hacer eso y al obedecer lo que Dios mandó que se hiciera, Dios nos ha abierto los misterios de este último día. Y aquí estamos nosotros con este Mensaje.
15Ahora, hubo mucha gente que me siguió, y eso no es raro. Regularmente una persona que nosotros... La gente se ama una a la otra, y el amor lo impulsará a uno a hacer cosas que uno no piensa que haría. Y muchos de Uds. dejaron sus hogares, Uds. dejaron todo, para venirse aquí al desierto.
16Muchos me han llamado, muchos me han preguntado: “Deberíamos venirnos a Arizona?, Sería un buen lugar para nosotros?”. Bueno, como se dijo acerca de Moisés y de aquellos, no era un lugar de frutos, tampoco un lugar de granadas.
17Aquí no hay mucho trabajo qué hacer, la vida es cara, y el costo de la vida es alto. Es realmente un lugar difícil para vivir, en Tucson, Arizona; los salarios son escasos, y la comida es cara, y el alquiler. En ese sentido, es un lugar horrible para vivir. Pero es saludable, es seco. Y nosotros algunas veces… No debemos fijar nuestras mentes en cosas de esta tierra.
18Nosotros debemos buscar la guianza del Espíritu Santo. Pero una cosa que me perturbó al venir aquí, fue decirle a la gente, bueno: “Ud. no debería venirse”, o “Ud. debería venirse”, yo dejo eso al juicio de cada individuo, de la manera en que Dios guíe a ese individuo a hacerlo. Yo pienso que cada uno de nosotros debería hacer eso, ser guiado por el Espíritu acerca de qué hacer.
19Y muchos de Uds. aquí son de los alrededores de Jeffersonville, y de la congregación de allá, y Uds. se han venido para acá. Ahora, la cosa que me preocupaba, era un lugar de adoración.
20Y me doy cuenta, al leer aquí en la Escritura, de Esteban y su discurso un poco antes de su muerte; porque ellos lo apedrearon inmediatamente después, a causa de su mensaje. Mientras él hablaba, dijo: “Nuestros padres”, hablando de los Hebreos en los días primitivos, cómo es que ellos trataron de hallar gracia delante de Dios, para construir un lugar de adoración. Él dijo que: “Salomón le edificó casa, o un edificio”. Estamos familiarizados con el relato.
21Pero a mí me gustan sus siguientes palabras: “Si bien el Altísimo no habita en templos hechos de mano”, y en otro lugar en Isaías. Él dijo, ‘”Me apropiaste cuerpo; ven?, sacrificios y ofrendas, y edificios, y así por el estilo, mas me apropiaste cuerpo’”. Bueno, nos damos cuenta que él estaba hablando en ese entonces del cuerpo donde Dios se tabernaculizó, en Cristo.
22Pero yo creo hoy, que la inspiración ha venido al Hermano Green para mudarse aquí, él y la Hermana Green, dejando su hogar allá en el este, también, allá en Texas, para venirse aquí y empezar de la nada; sencillamente por medio de una inspiración, sintiendo que ellos debían hacerlo. Yo aprecio a hombres que seguirán la guianza de Cristo, a pesar de lo que les cueste.
23Aunque el mundo entero, quizás sus mejores amigos, piensen que Ud. está errado, pero para Ud. no está errado. Siempre y cuando Ud. sienta que hay algo detrás de eso, de que es Dios moviéndolo a Ud.; nunca estará errado, y siempre saldrá bien.
24Ver a esta pareja joven, un joven con talento. No estoy diciendo esto porque él está sentado aquí. Y esta damita con sus niños, con una familia que criar, y él también ha renunciado a su trabajo y todo lo demás, para mudarse aquí.
25Sé que hace años fui llamado al ministerio. Nunca fui un pastor exitoso, porque tengo un espíritu vagante, viajero. No puedo estar satisfecho en algún lugar. Sencillamente adonde el Espíritu se mueva, tengo que moverme con Él, porque tengo un Mensaje. Jesús dijo: “Es necesario que predique también en esta otra ciudad”.
26Pero hay aquéllos quienes son pastores que vigilan el rebaño. Estoy tan agradecido que el Hermano Pearry haya seguido la guianza del Espíritu Santo, y hoy tenemos un tabernáculo. Es pequeño, pero lo suficiente para comenzar, para ver lo que el Espíritu Santo... No sabiendo, sólo movámonos paso a paso. Ahora, yo creo, que si Dios le ha hablado al Hermano y a la Hermana Green, para que se vinieran aquí, y ha abierto un lugar donde nuestros hijos; en lugar de andar manejando sus bicicletas el domingo en la mañana, y andar de aquí para allá en las calles; ellos tienen un lugar para venir a adorar, en lugar de sentarnos por ahí a escuchar algo que dicen en la radio, lo cual está bien.
27Pero nosotros, este grupo de gente, tenemos un Mensaje para este día. Nosotros, nosotros creemos que Dios nos ha dado un Mensaje. Y el Hermano Green es, no quiero llamarlo mi asociado, porque nosotros somos... Bueno, también es mi asociado, estamos juntos en este Mensaje. El Hermano Green predica la misma cosa y el Mensaje que yo creo. Él ha dejado su hogar, ha dejado su gente, ha dejado su iglesia. Creo que él era un superintendente de distrito, o algo así, de una de las organizaciones, y lo abandonó todo cuando escuchó Esto. Él también dejó todo lo que amaba, para venir al desierto, sólo para respaldar lo que Dios nos está dando ahora.
28Yo digo que creo que no solamente debería estar en nuestro corazón, debería ser nuestro deber el respaldarlo, en todo lo que podamos, asistir a los servicios, venir aquí para adorar, y hacer de éste un lugar donde Dios pueda revelarnos las cosas que Él tenga para revelarnos. Y como dijo él en sus palabras: “El Mensaje no viene a mí con la misma inspiración, con que quizás viene a algunos de nosotros”, pero, dijo él: “Yo estoy aquí para respaldar lo que Dios ha dado”. Qué declaración! Y yo creo, que si todos cooperamos juntos, pondremos nuestro corazón en ello.
29Yo sé que cada uno de Uds., si Ud. siente lo mismo que yo, yo estoy muy hambriento de ver al Espíritu de Dios moviéndose, casi no puedo resistir. Unas experiencias que acabo de tener allá en la montaña, el sólo sentir eso una vez más, ese Algo que cuando al principio fui salvo fue tan glorioso para mi corazón! Y podemos llegar a un lugar, podemos sentarnos y verlo entre nosotros, que nos estamos secando. Mientras estamos aquí en el desierto, me junto con mis hermanos, ellos conversan conmigo y yo con ellos, siempre vigilando, tratando de percibir con el Espíritu, por así decirlo, para ver la condición de ese hermano, para ver qué está mal. Yo empiezo a sentir que todo se está reclinando, alejándose del Espíritu. Ha llegado a ser una cosa demasiado natural para nosotros. Debemos adorar en el Espíritu, donde el Espíritu de Dios... Nuestro Mensaje no sólo debiera ser la llama de la hora, debería ser la llama en nuestro corazón. Ven? Tiene que estar en nuestros corazones, o no podemos presentarlo correctamente a la gente. El Espíritu mismo tiene que llevar el Mensaje. Y yo estoy confiando y creyendo en cada uno de Uds., para que sean unos verdaderos Cristianos.
30Ahora, ellos necesitan maestros de escuela dominical. Van a necesitar un personal. Y yo quiero decir esto de manera que lo entiendan perfectamente. Esta es mi iglesia.
31He estado aquí por tres años. Y se me abrió una puerta, fue cuando el Hermano Mack me invitó a que viniera a predicar. Dios lo bendiga. No he sido invitado por ninguna otra gente; no tengo nada en contra de ellos, ellos están bien. El Hermano Brock, es un buen amigo mío, el Hermano Gilmore, muchos de estos hermanos pentecostales aquí, ellos son muy, muy íntimos amigos míos. Yo los amo; no tengo nada en contra de ellos. Yo comprendo la posición de ellos. Ellos no me pueden invitar allí, y permanecer en su organización. Ven?, ellos no pueden hacerlo. Porque si lo hacen, los echan fuera. Así que vean Uds. la posición de ellos. Yo tuve que encarar esa misma cosa. Pero ahora, que siempre sea: “Buscad primeramente el Reino de Dios”, la voluntad de Dios.
32Y ahora que, el Hermano Green, Dios lo ha enviado aquí y nos abrió una iglesia de fe igualmente preciosa que nosotros creemos, deberíamos de estar muy agradecidos con Dios, y asistir a cada servicio, ocupar cada lugar que podamos. Y si se nos pide y se nos llama, a orar, a buscar, a hacer, seamos soldados en el… ansiosos de hacerlo. Ven?
33Mantenga el Mensaje honroso, y viva la clase de vida correcta. No permita que se le pegue una mancha. Estamos viviendo demasiado tarde ahora. La hora es demasiado avanzada. Vivámoslo limpiamente. Mi vida, su vida, todas nuestras vidas necesitan ser levantadas, ante Dios.
34Nuestros jóvenes sólo andan por ahí, de lugar en lugar, de espectáculo en espectáculo, y alejándose más y más lejos de Dios. Eso es correcto. Ahora, esa es la verdad. Yo lo veo en mis hijos, y me veo a mí mismo llegando a un lugar donde no... Ud., Ud. tiene que reunirse para adorar a Dios; la Biblia así lo dice: “Cuando vemos que aquel día se acerca, más debemos de reunirnos”. Si solamente hay dos personas aquí, sea Ud. una de ellas. Ahora eso es... Y si nos reunimos y adoramos juntos, entonces hay algo acerca de eso, Jesús dijo: “Donde estuvieren dos o tres reunidos en Mi Nombre, allí estaré Yo en medio de ellos”.
35Ahora, como he dicho antes, el Hermano Green me dijo, y él lo dijo. Mi esposa vino y me dijo lo que él dijo cuando yo estaba ausente. Que, y él dijo esta mañana, que: “El púlpito estaba abierto a cualquier hora”. Ahora, generalmente... es decir, abierto para que yo predique.
36Ahora, generalmente, yo tenía que manejar hasta Jeffersonville, Indiana, para predicar un mensaje que Dios me daba, para traérselo al pueblo; ir hasta Jeffersonville, Indiana, y cada uno de Uds. viajando en fila a través del país, y conectándose por vía telefónica y demás cosas, para oír el Mensaje, porque de eso es que estamos viviendo. Ven?, para eso estamos aquí. Bueno, ya no tenemos que hacer eso.
37Si Dios me da un Mensaje, puedo caminar directo al púlpito y predicarlo, y sentirme con la libertad para hacerlo. Ven? Y yo creo, por eso, que el Dios poderoso les bendecirá si Uds. ahora apoyan a esta iglesia, a este grupo de personas. No sólo eso, pero salgamos y veamos si no podemos conseguir que otros vengan. Ven? Hablémosle a otros en cualquier lugar, hablémosle acerca de nuestra iglesia y lo que ella significa. Lo que nuestra iglesia… Estamos aquí. Queremos que Ud. venga, traiga desconocidos, y estoy seguro que será bueno para todos nosotros. Ven? Tenemos un edificio, por el que estamos muy agradecidos. Estamos agradecidos por este lugar, para reunirnos.
38Pero, “Si bien el Altísimo no habita en templos hechos de mano, ven?, ‘Porque el cielo es Mi trono, y la tierra es el estrado de Mis pies; Y cuál es el lugar de Mi reposo? Mas me apropiaste un cuerpo”.
39Y nosotros somos el Cuerpo de Cristo. Así que mientras nos cambiamos de un edificio a otro, yo creo, que al traer nuestros Mensajes, vendremos aquí y tendremos servicios de sanidad. Y cualquier cosa que el Señor nos revele que hagamos, lo tendremos aquí mismo en la iglesia, hasta que se haga tan grande que tengan que llevarla a otro lugar, y a otro lugar, hasta que Jesús venga. Dios les bendiga.
40[El Hermano Pearry Green comenta, y luego le pide al Hermano Branham que lo ordene—Ed.] Inclinemos nuestros rostros.
41Amados Dios, al pararnos aquí en esta plataforma, lo cual, esto aquí representa el altar, nos damos cuenta que somos una raza de gente moribunda, en lo que respecta a esta tierra. Miramos afuera en las calles y vemos el pecado escrito en todas partes, y que la Gloria del Señor se está apartando velozmente. Y sabemos, que cuando la Gloria del Señor suba, también subirá la iglesia con Ella. Dios, nosotros deseamos estar allí.
42Hace sólo unos días, yo estaba parado aquí en la esquina de la calle, al otro lado de la calle, observando aquél desfile bajar por la calle; y mirando a esos antiguos tanques de la Primera Guerra yendo al frente, luego venía el grande y pesado tanque Sherman, detrás de eso y siguió, siguió y siguió, después las madres de Medalla Dorada; la pequeña familia destrozada, con una esposa llorando, y un muchachito harapiento que había perdido a su papá, una madre anciana que había perdido a su hijo. Oh, qué triste pararse en la esquina de la calle y mirar pasar algo como eso! Luego me fijé que al pasar por este edificio, la música cambió a “Firmes y Adelante!”. Tocando sus marchas, detrás; pero cuando pasaron por este lugar!
43Amado Dios, estoy pensando en otro gran tiempo que se avecina, y ese será la resurrección, cuando los veteranos saldrán primero, los santos patriarcas. “Porque nosotros que vivimos, que habremos quedado no precederemos o estorbaremos a los que durmieron; porque la trompeta de Dios sonará, y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego cuando nosotros veamos a ese gran... a esa gente subiendo, marchando a través de los cielos; y nosotros estaremos ahí, esperando nuestra transformación, sabiendo que nos pondremos en fila, también. Dios, haznos soldados fieles.
44Solamente aquellos que en verdad se han asociado y han estado en la guerra sabrán lo que eso significó realmente, el ver aquellos tanques pasando lentamente. Y, Dios, nosotros pensamos que aquellos que han estado en la batalla de la vida sabrán lo que significa, cuando estemos esperando nuestro turno para entrar en posición y lugar, en la resurrección, para subir.
45Y éste, mi joven hermano, parado aquí, bien entrenado, listo, preparado, esperando que un anciano le imponga las manos, uno que es un veterano anciano que ha estado allá en el frente de batalla, sabiendo que él también debe unirse a la batalla. Querido Dios, yo pongo estas manos indignas sobre mi hermano, en representación de las Tuyas. Bendice al Hermano Green, amado Dios, a quien bendigo en el Nombre de Jesús. Permite, Señor, que él lleve este Mensaje, a esta ciudad y a dondequiera que Tú lo llames. Permite que él sea fiel, lleno del Espíritu, viviendo una vida sin reproche. Dios, permite que él se gane los corazones de la gente, para que él pueda enseñarlos, guiarlos y dirigirlos por la senda que todos nosotros deseamos andar. Concédelo, Señor.
46Bendice a su fiel esposa, a sus hijitos. Bendice todos nuestros esfuerzos en esto, como hermanos Cristianos aquí en la tierra, que debemos llevar este Evangelio a los confines del mundo. Dios, envía Tu Espíritu sobre él. Lo rogamos en el Nombre de Jesucristo, mientras lo entregamos a Ti. Amén. Dios le bendiga, Hermano Pearry. Lleve la Palabra de Dios!