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~ EL PODER DE TRANSFORMACION ~
1Sólo creed, sólo creed, Todo es posible, sólo creed; Sólo creed, sólo creed, Todo es posible, sólo creed. [El hermano Branham y la congregación tararean Sólo Creed—Ed.]
2Sería algo difícil para alguien expresarse en un—en una ocasión como ésta, para decir cuánto aprecio este privilegio de estar aquí esta mañana, y—y entre Uds., para ministrar la Palabra de Dios, con la cual estoy seguro que Uds. están familiarizados. Y—y quiero agradecer al hermano Leo y al hermano Gene, y a todos Uds., por esta maravillosa oportunidad.
3Mientras oía el—el primer himno, hasta el último, hay algo acerca de esos cantos, es una adoración que simplemente ya no se encuentra más. Y es siempre un gran privilegio para mí cuando vengo aquí, como una vez al año, o dos veces, para llenarme con la excelencia de esos cantos.
4Y estaba pensando esta mañana, cuando el hermano Leo anunció el canto Ellos Vienen Del Este Y Del Oeste, y acerca de que mi esposa lo ha cantado que cuando salí para… la dejé y—y a Billy y a Rebeca, para iniciar este gran avivamiento, encabezarlo, mejor dicho, de cómo barrió las naciones. Y estaba pensando, mientras contemplaba a este bonito grupo de damitas de apariencia limpia. Recuerdo que en ese tiempo Meda era una de ellas, ella era una jovencita de cabello negro. Y ahora está como yo, estamos envejeciendo y poniéndonos canosos, y nuestro tiempo se está acabando. Pero aun así con esta maravillosa esperanza, de que seremos reunidos nuevamente en Él, donde no habrá más tiempo, vejez, nada que nos estorbe ni nos moleste.
5Yo no creo que conozca un lugar que haya visto en mi vida, especialmente con tanta gente así, donde hubiese tantos Cristianos tan amables con este amor. Nunca permitan que eso muera entre Uds. Acuérdense.
6Yo acostumbraba tener un pequeño… el dicho entre la gente. El nombre de mi esposa era Esperanza, mi primera esposa, la madre de Billy. Ellos acostumbraban… En ese entonces habíamos tres: Esperanza, yo, y Billy. Nos llamaban: Esperanza, fe, y caridad”. Y parecía haber una fe robusta, por decirlo así, en aquellos días, para creer que esta Palabra era verdad; y que, lo que Dios había prometido, Él haría.
7Pero vean: “La mayor de éstas es la caridad, es el amor”. Como el hermano Leo lo expresó esta mañana. “¡Amor! Donde hay lenguas, ellas cesarán. Donde hay profecías, ellas dejarán de ser. Pero cuando hay caridad, lo cual es amor, siempre permanecerá”. ¿Ven? Querido Cordero moribundo, Tu preciosa Palabra Nunca perderá Su Poder, Hasta que toda la iglesia redimida de Dios Sea salva para nunca más pecar. Desde que por la fe vi ese torrente Que Tus heridas fluyentes suplen, El amor redentor ha sido mi tema, Y será hasta que yo muera.
8Yo pienso que no hay nada mayor que el amor. Y el amor, si no podemos expresarlo… Miren, nosotros podemos decir que tenemos amor, simplemente estamos diciendo eso. Pero cuando realmente podemos expresar lo que decimos que tenemos, entonces lo mostramos en nosotros mismos.
9Ahora, nosotros no somos gente perfecta. Cometemos nuestros errores. Hacemos cosas que son incorrectas. Pero, fíjense, el amor cubre todo eso. Estamos dispuestos, cuando vemos nuestros errores, a regresar y disculparnos el uno con el otro. Sí, esos son—esos son guerreros. Esos son, esos son realmente hombres y mujeres que son valientes. Cualquier hombre puede salir al campo de batalla, que tenga el suficiente valor para salí allí; pero cuando él es derribado, entonces se levanta y lo intenta de nuevo, ¿ven? Había una canción que un joven y una jovencita solían cantar en la iglesia: “Si caigo o si fallo,” ¿ven?, “Si caigo o si yo…” Olvidé cómo dice. “Déjame levantarme e intentarlo de nuevo”. Perdóname, Señor, y pruébame una vez más. (¿Ven? ¿Ven?) Si caigo o si peco, déjame levantarme e intentarlo de nuevo. Perdóname Señor, y pruébame una vez más.
10Y en grupo como de ciento veinte personas aquí reunidas, Uds. están propensos algunas veces a—a encontrarse cosas, pues el enemigo se infiltrará entre Uds., y obrará a través de sus mentes y—y empezará esto, y lo otro. Pero Uds. deténganse cuando él lo haga. Acuérdense de sus experiencias pasadas, acuérdense de esta mañana, acuérdense de las ocasiones cuando Uds. estaban sentados juntos en lugares celestiales en Cristo Jesús.
11Algunos de Uds. son plomeros y algunos son carpinteros y algunos esto, aquello, y lo otro. Uds. se codean con el mundo diariamente, cuando andan allá afuera. Pero cuando Uds. vean esas cosas, y grandes tentaciones levantarse, sólo recuerden estos lugarcitos sagrados, en donde Uds. están sentados juntos, con la única cosa que perdura. Sus trabajos fallarán, uno de estos días. Su salud fallará. Aun sus vidas aquí en la tierra, fallarán. Pero Aquello no fallará. Y si Él es el centro de todas las cosas, entonces mantengan sus mentes en el Poste central, el cual nos ha atraído a esto.
12¡Vaya, este amable grupo de personas de apariencia limpia! No me refiero tanto a sus ropas. Sus ropas están limpias, (por supuesto), así como sus rostros. Estoy pensando en estas damitas aquí, sin una mancha de lápiz labial en ninguna de ellas; todas ellas con su pelo largo, las jóvenes, las ancianas, las de edad mediana, todas. Sí. ¿Ven? Pues, Uds. no saben qué tesoro tienen aquí, ¿ven?, en esta iglesita.
13Quiero agradecer al hermano y la hermana Shantz también por el privilegio de haber estado en el hogar de ellos. Ellos están residiendo aquí ahora, después de haber vendido su propiedad, creo que en Canadá, y han venido aquí a peregrinar con nosotros. Ya no tenemos más posesiones terrenales. Estamos buscando una Ciudad por venir, cuyo Arquitecto y Constructor es Dios.
14Y agradezco al hermano Leo y gene, por la fidelidad que han tenido, con respecto a la visión que les fue dada a ellos cuando nos conocimos al principio. No hay duda que él les ha contado a Uds. muchas veces. Es raro, yo no lo vi así de esta manera. Sabía que algo estaba por delante. Cuando el jovencito vino a mí como un… con un sueño que él había tenido de una pirámide, estando yo arriba de esta pirámide. Y él subió hasta donde yo estaba, y yo estaba parado en un platillo, un plato, o algo como una luz. Él dijo: “Hermano Branham, ¿cómo llegó Ud. allá arriba?”
15Y yo dije: “Hermano Leo, Dios tiene que poner a una persona en esta posición aquí arriba”. Dije: “Ahora que Ud. ha visto esto, regrese al pueblo y dígales que Ud. cree que esto es de Dios”.
16Y yo ni sabiendo cuando ya tenía un lugar. Yo—yo amo a esos muchachos, y quería ponerlos en una posición donde podría estar con ellos. Y ellos empezaron a grabar cintas. Pero, vean, en cuanto a mí mismo, ellos todavía estuvieran grabando cintas, hasta donde sé. Pero qué cosa mayor ha hecho Dios por ellos, que grabar cintas, ¿ven? Cualquiera puede grabar una cinta, que tenga la inteligencia para grabar una cinta, o puede venderla. Pero se requiere la guianza del Espíritu Santo para dirigir a un grupito unido de esta manera, esta mañana, y mantenerlos juntos en armonía y unidad, y todavía estar agarrado del Mensaje.
17Dios, que Tú—que Tú le concedas a este pueblo una vida larga aquí en la tierra, felicidad y alegría, y después “entra al gozo del Señor” al final del camino.
18Ahora estamos listos para una batalla, la Trompeta ha sonado. Los himnos han sido cantados, ahora viene la Palabra. Yo creo, mientras estoy parado aquí, que Uds. saben… Sí, quizás sí.
19¡Pero oír estos comentarios de estos soldados jóvenes aquí! Y yo mismo poniéndome viejo, y el escuchar de la fe y confianza, y todo lo que han puesto de su parte para creer el Mensaje que—que me ha sido dado por Dios. Ahora, si no fuera por todos Uds., el Mensaje no sería de ningún beneficio. Vean, tiene— tiene que haber alguien que lo crea. Y mientras que venga de parte de Dios, habrá alguien que lo crea, ¿ven Uds.? Dios ha preparado un camino. Él, Él ha dispuesto Su gran economía de esa manera, que cuando Él envía Algo, hay algo allí para recibir ese Algo. El Abismo responde al clamor del abismo. Tiene— tiene que ser de esa manera.
20Me gusta la frase que el hermano Gene usó en la oración esta mañana: “En Sus augustos atrios”. Yo me siento de esa manera cuando cruzo aquel puente allá, para—para venir aquí adonde Dios es reverenciado y respetado. Y manténganlo siempre de esa manera. No importa cuando el enemigo…
21Ahora recuerden, no olviden esto, especialmente el hermano Leo y Gene. Miren, ¿creen Uds. que satanás va permitir que esto continúe así, sin un estorbo? Oh, no. Claro que no. Él va entrará volando, un día de estos, como un torbellino. Pero cuando el—cuando el enemigo venga como un río, el Espíritu de Dios levantará una bandera contra él. Sólo manténganse elevándose en oración delante de Dios. Únanse el uno al otro. Agárrense de Dios. Pues si se aman unos a otros, eso muestra que Uds. aman a Dios. “En esto conoceréis todos que sois Mis discípulos, cuando tengáis amor los unos por los otros”.
22Y pensé, hace un rato: “¡Qué cantos tan hermosos! ¡Qué voces tan finas! Qué excelente grupo de hombres y mujeres, esposos y esposas, jóvenes, ancianos, y de mediana edad, sentados juntos aquí”. Yo pensé: “Pues, ellos deberían tener eso en Prescott, ellos deberían estar allá y debieran tener un pequeño programa radial de esa manera”. Entonces, ¿ven Uds.?, eso no sería exactamente lo que Dios llamó a estos jóvenes para hacer. ¿Ven? ¿Ven? La Novia está siendo llamada a salir, ¿ven?, llamada a salir, ahora mi trabajo es aquí, para llamar. Y entonces cosas así, y donde Uds. se reúnen en una colonia, y se mantienen firmes, donde Uds. quieren educar a sus hijos, cada uno vigilando cada día, como el ojo de un águila vigilando a sus pequeñitos, de manera que Uds. no… Si ven algo errado, entonces llamen a esa persona privadamente y oran sobre eso, y cosas como esas. Mantengan esto puro, santo, para que el Espíritu Santo pueda tener un lugar en donde visitar.
23A Dios le gusta ser adorado. Y cuando Ud. lo adora a Él, no es exactamente el cantar un himno como nosotros lo hacemos, sino cantarlo en el espíritu de adoración, ¿ven Uds.?, entonces Uds. sienten el Espíritu Santo respondiéndoles a Uds.
24Y al ver jóvenes corpulentos aquí, solamente recuerdo el día en que ese grupo de jóvenes sentados aquí, muchachos jóvenes con sus esposas sentadas a su lado, y hombres corpulentos, rústicos sentados allí y simplemente llorando como niños.
25Pues, miren hoy, ellos andan allá en las calles, viviendo en adulterio y en la inmundicia del mundo y demás.
26Y pensar que Uds. pueden apartarse y reunirse de esta manera, pues como dijo el Salmista: “Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía”. Es como el aceite de la unción que estaba sobre la barba de Aarón, que bajaba hasta el borde de sus vestiduras. Lo que, ese aceite de la unción… Lo cual, Uds. saben lo que hacía el aceite de la unción, lo preservaba a él para entrar en la Presencia de Dios. Vean, él tenía que estar ungido con ese aceite antes de entrar a la Presencia de Dios. Y cuando los hermanos pueden habitar juntos en unidad, es comparado con ese aceite. Entonces nosotros entramos en la Presencia del Señor, con esa unción de hermanos juntos en unidad. El aceite representa al “Espíritu Santo”.
27Ahora bien, tengamos una palabra de oración antes de entrar en el estudio de la Palabra.
28Padre Celestial, como nuestro hermano lo ha expresado en esta mañana, ¡el entrar en los augustos atrios del Señor! Ahora Padre, comprendo que lo que diga delante de este grupo de personas aquí, tendré que responder por ello en el día del Juicio. Y estos son Tus hijos. Bendícelos Padre, continuamente. Bendice al hermano Leo y al hermano Gene. Que ellos sean guiados por Tu Espíritu Santo, para guiar a estas personas, mientras peregrinamos hacia la puesta del sol. Y luego, Oh Espíritu Santo de Dios, guíanos al Hijo. Concédelo Señor.
29Parte el Pan de Vida a nosotros, a través de la Palabra. Y estamos… Nos damos cuenta que estamos en batalla en estos momentos. Estamos vistiendo aquí a estos soldados, con las piezas de la armadura, con las cuales tendrán que luchar, en las horas que queden de vida. Y ruego Señor, que Tú pongas correctamente cada pieza en donde pertenece, en donde ellos puedan ser protegidos contra el—el enemigo en cualquier momento que él venga contra ellos. Concédelo Señor. Oramos en el Nombre de Jesucristo. Amén.
30Ahora, yo soy bastante lento al hablar, porque yo—yo no soy un ministro educado. Sé que hay personas aquí que son inteligente, listos, intelectuales, y que han puesto eso a un lado, para venir y sujetarse en humildad. El gran apóstol Pablo, recuerdo sus palabras cuando dijo: “No fui a vosotros con palabras persuasivas de humana sabiduría, porque entonces Uds. basarían su fe en eso, sino con demostración del Espíritu”. Vean, las grandes cosas que él sabía que tenía, las puso a un lado. Y en esta mañana me siento, al estar aquí con hombres, como el Hermano Hughy y la Hermana, el cual es maestro en los campos misioneros, y muchos de Uds. quienes son realmente inteligentes y listos; me siento muy pequeño, parado aquí ante Uds. con la poca educación que tengo. Pero yo… Y luego ver que Uds. de esa manera, se humillan ante esas cosas, las ponen todo a un lado, y se sientan a escuchar a una persona que casi no conoce su abecedario, y eso hace de Uds. grandes personas. No es el individuo que puede erguir sus hombros, y salir caminando… Es más bien el que se puede humillar.
31Yo creo que el carácter se mide por… no por los músculos que tiene en los brazos, o por las callosidades de sus manos, sino por las arrugas que se le hacen a los pantalones a la altura de las rodillas, por haber estado orando. Yo creo que eso es lo que hace a un hombre.
32Ahora, quiero leer en esta mañana algo de la Biblia. A mí me gusta la Palabra. ¿A Uds. no? [La congregación dice: “Amén”.—Ed.] Ya hemos adorado al Señor, y continuaremos adorándolo. Ahora adorémoslo como una— una Espada aguda de dos filos, mientras se mueve entre nosotros, para saber en dónde estamos parados.
33Y—y yo—yo lo digo porque éste es un lugar en el que siento que yo pudiera—pudiera enseñar las cosas que quiero decir en esta mañana. Y después, por supuesto, el Hermano Leo y el Hermano Gene, y ellos, las ejercitarán cuando nosotros nos vayamos, y resaltarán los puntos como tan bondadosamente escuché que él lo mencionó en su mensaje de esta mañana. Lo cual, él capta eso. Pero Ud. no puede decirlo del púlpito de esa manera o en las cintas, pero ¿ven Uds.?, Uds. simplemente siéntense y estúdienlos. Siga estudiándolos, una y otra vez. Es difícil de entender. ¡Tanta gente lo entiende mal! ¿Y sabían Uds. manada pequeña, que así es entre todos los humanos? Siempre ha sido.
34Si ellos no pudieron entender a nuestro Señor y Salvador, Jesucristo, (aun Sus apóstoles, ¿ven?) entonces, ¿cómo esperamos nosotros entenderlo en este día, ¿ven Uds.? Él dijo, decía cosas muy duras, Uds. saben, y no las explicaba. Él simplemente las decía. Por ejemplo Él dijo: “A menos que comiereis la carne del Hijo del Hombre y bebiereis Su Sangre, no tendréis Vida en vosotros”.
35Ahora, ¿qué—qué si un doctor hubiera estado parado allí cerca, o una enfermera u otro, en esa congregación, en ese día en el que Él estaba hablando? Pues, dijeron ellos: “Este Hombre es un vampiro, (¿ven?), quiere que bebamos Su Sangre”. ¿Ven? Él nunca lo explicó. Él simplemente lo dijo. Pero después Pablo vino y lo aclaró, cómo es que era tomar la comunión, Uds. saben, “comer Su Carne y beber Su Sangre”. Y así que Él simplemente dijo esas cosas.
36Y finalmente, por último, un día los apóstoles, incluso después de la resurrección, hubo uno que estaba recostado sobre Su hombro, Juan, a quien Él amaba. Él era un hombre joven. Y Él dijo: “¿Qué te importa a ti si este hombre queda hasta que Yo venga?”. Y salió un dicho entre ellos, que Juan no iba a morir hasta que Jesús regresara, pero Jesús no dijo eso. Él simplemente dijo lo que dijo: “¿Qué te importa a ti si él se queda?”. Y entonces, por supuesto, Ud. lo lee en la Palabra, cómo Dios entonces… Eso fue dicho por un propósito. Todas estas cosas son con un propósito. Dios tomó a ese joven Juan y lo levantó en el Espíritu y vio Su Venida, directo hasta la—la edad que está por venir. ¿Ven? Él dijo: “¿Qué te importa a ti si él se queda?”. Él no lo hizo que se quedara físicamente, pero—pero la Palabra que Él habló a través de él, nos ha traído a nosotros a la edad en que estamos hoy, ¿ven Uds.? Así que, todo obra para bien.
37En Romanos, un capítulo muy conocido, quiero tomar unos—unos cuantos versículos aquí, como los dos o tres primeros versículos, los primeros dos versículos, me parece que son, y quiero leerlos. Y con esto, tratar de explicarlos lo mejor que sé hacerlo, con la ayuda del Espíritu Santo. Romanos capítulo 12. Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, lo cual es vuestro culto racional.
38Yo pensé que eso era tan hermoso para este grupo en esta mañana, lo que Uds. han hecho. Ahora, “Y”, y es una conjunción, según tengo entendido. Y no os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.
39Eso es lo que todos queremos hacer, y es: “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de nuestro entendimiento, para hacer la voluntad de Dios, agradable y perfecta”. Ahora que hemos sido salvos, como lo somos; y que hemos sido llenos con el Espíritu Santo, como lo estamos, ahora nosotros queremos que la mente de Cristo, esté en nosotros, para que podamos ser transformados de las cosas naturales de la vida, y ser traídos a la perfecta voluntad de Dios, por la transformación, por el Espíritu de Dios, por Su Palabra. Ahora, mi tema es: “El Poder De Transformación.
40Creo que voy a dejar mi Biblia aquí. Ahora, solía ser, hace años, cuando yo era joven como éstos hombres, yo—yo no tenía que anotar mis Escrituras y—y cosas así cuando estaba estudiando. Pero ahora desde que estoy envejeciendo, pues, yo cargo conmigo una libretita. Y—y cuando recibo algo, pues, lo anoto para compararlo con la Escritura. Y solía ser que, yo tenía esa línea de Escrituras aquí en mi mente, y venían fácilmente.
41Pero, queridos amigos, ya no soy un joven como todos Uds. en esta mañana. Sino un anciano, y he pasado por muchas batallas difíciles, (¿ven?), y, al pasar por esas difíciles batallas, lo trae a uno a la condición en la que estoy en esta mañana. ¿Ven? Así que, estoy seguro que Uds. entienden eso. Dios me hizo pasar por esto, para que mi vida pudiera abrir un camino, para decir: “esto es Ello, ¿ven?”, y entonces todos Uds. siguen por ese camino. Pero antes de mí, hubo alguien que abrió el camino para que yo fuera. ¿Ven? Y nosotros abrimos el camino el uno para el otro. Y como ven, algunas veces, un veterano que se está poniendo viejo, y teniendo sus marcas en todo el cuerpo, y como dijo Pablo en una ocasión: “Yo traigo en mi cuerpo las marcas de Jesucristo”. ¿Ven Uds.? ¡Y cómo Timoteo debió haber visto esas marcas!, me imagino que con reverencia mientras él encomendaba esto al joven Timoteo.
42Ahora, “transformar”. Yo solía trabajar para una Compañía de Servicios Públicos, en donde teníamos transformadores, para transformar. Ahora, la palabra es, la palabra en sí misma significa algo como… Transformar significa “algo que ha sido cambiado, algo que es cambiado de una cosa a otra”.
43Y como quería hablar, durante los próximos cuarenta y cinco minutos o una hora, sobre—sobre transformar, me gustaría usar este texto. Y yo—yo quizás diga algunas cosas aquí que parezcan muy extrañas. Y como el Hermano Leo acaba de decir: “Tómenlo y estúdienlo un poquito”. ¿Ven?, sólo meditemos en ello por un momentito.
44Ser transformado es ser “cambiado y hecho algo diferente”.
45Como un—un renacuajo, él se transforma de un renacuajo a un sapo. ¿Ven? En un tiempo él se parecía a un bagre, él nadaba para allá y para acá, él tenía—él tenía una cabeza y su cola, y en todo se parecía exactamente a un—un bagre. Entonces, después de algún tiempo, él empezó a perder, él perdió la cola, y se transforma de una especie en otra.
46Yo creo que eso es lo que Pablo debe haber tenido en mente, cuando dijo: “Transformaos por medio de la renovación”. Veamos, déjenme citar eso correctamente. “No os conforméis”, Uds. saben lo que es conformarse. …no os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento,…
47“Renovación de vuestro entendimiento”. Las cosas que una vez Ud. pensó que eran preciosas, dejar eso a un lado, y transformarse en alguna otra cosa; de lo que era Ud. en un tiempo, a lo que Ud. es ahora. ¿Lo ve? …por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.
48Oh, eso es lo que todos queremos saber, cómo hacerlo. ¿Ven? Nosotros estamos aquí, nosotros lo amamos: Él nos salvó, ahora queremos saber qué hacer. Y estamos tratando de dar un pasito en esta mañana, para elevarnos un poquito más alto. Algunas veces tenemos que tocar cosas que… Pero quédense quietos por unos… hasta que veamos lo que resulta ser esto.
49Ahora, en Génesis capítulo uno: “El Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas”. Nosotros comprendemos que el agua… Y—y la Biblia dice que: “En el principio allá atrás, que, esto, la tierra estaba desordenada y vacía”. No había nada más que una oscuridad y caos. Y—y en qué horrible condición debe haber estado. Nada sino una profunda oscuridad más allá, sin luz, sin nada, y el agitar del agua, y esa estrella errante dando vueltas y vueltas en las órbitas allá en algún lugar. Debe haber sido una—una terrible masa de—de—de algo perdido, por decirlo así, y no podía encontrar su camino.
50Y eso es lo que llegamos a ser nosotros cuando nos convertimos en estrellas erráticas, lejos de Dios, sin esperanza, sin Dios; simplemente dando vueltas, en la oscuridad, sin saber cuándo… a dónde vamos.
51Y Dios tomó ese gran caos de oscuridad y lo transformó en un Huerto del Edén, (¿ven?), por medio de Su Palabra. Así es como nosotros somos transformados, por la Palabra de Dios. Cuando Dios dijo: “Sea la luz”, y esa masa de creación que estaba allá, se acercó al sol, y empezó a girar alrededor del sol, y se convirtió en un Huerto del Edén, porque obedeció la Palabra de Dios. Ella hizo la perfecta voluntad de Dios, pues fue transformada de un caos, a un Jardín del Edén, por la Palabra de Dios.
52Ahora, para eso es que estamos nosotros aquí. Ése es mi Mensaje, y ha sido siempre, es la Palabra de Dios. Nosotros debemos aferrarnos a Eso independientemente de las otras cosas que acontezcan. Quédense siempre con esa Palabra. Examinen siempre sus motivos y objetivos, si están de acuerdo a la Palabra de Dios. Si no están, dejen eso a un lado. ¿Ven? Pero si está conforme a la Palabra de Dios, y se alinea con la Palabra de Dios, entonces, eso, aférrense a eso.
53Ahora, Dios algunas veces… Así como este grupito de Uds. aquí en esta mañana. Él no permite que acontezca de la noche a la mañana, Él permite, Dios… Nosotros somos los que estamos apresurados. Dios nunca está apresurado. Él simplemente lo dice, y—y acontecerá. Pues, cuando Él dice algo, tiene que suceder. ¡Simplemente va acontecer! Él, Él permite que tome su tiempo. Él permite…
54Los jóvenes hebreos, esos famosos personajes de la Escritura, que estaban parados en que la Palabra de Dios era verdadera, dijeron. “Nuestro Dios es capaz de librarnos de este horno ardiente. Pero si no lo hace, (¿ven?), nosotros no nos inclinaremos ante la imagen, porque es en contra de la Palabra, ¿ven? Y aunque Él nos matare, nos resucitará, ¿ven Ud.?”. Vean, y ellos… Él permitió caminaran hasta la orilla de ese gran horno, y cayesen en él; parecía como si Él ni siquiera le hubiera prestado atención, como si Él ni siquiera hubiera estado observándolos. Pero Él siempre está observando. Él siempre está vigilando en esto.
55Ahora, Dios dijo: “Sea la luz”. Y tardó seis mil años para que este Edén viniera a existencia, y nosotros somos enseñados por la Escritura, “que un día en la tierra es… o—o—o es como mil años con Dios; mil años aquí en la tierra, es como un día con Dios”. Así que tardó seis mil años para formar esta tierra, y para convertirla en un Edén. Pero, ¿ven Uds.?, fue Dios, el gran Maestro de toda inteligencia, y Él ya tenía en Su mente lo que quería hacer.
56Al igual que como el hombre que construyó este “remolque habitable”, cuando el hombre que… Cuando Uds. hermanos aquí, que diseñaron este lugar parque, cómo lo iban a hacer, eso estaba en sus mentes, y Uds. siguieron trabajando hasta materializar esa visión.
57Fue así como Dios hizo con respecto al mundo. Él trabajó; ya estaba en Su mente. Y si Uds. se fijan, vino como por evolución, como si Él estuviera aprendiendo más todo el tiempo, haciendo algo cada vez mayor. Pero, (¿ven?), Él estaba en control de todo, solamente permitió que evolucionara hasta eso, ¿ven Uds.? Todo lo que Él empezó a traer sobre la tierra, desde la vida botánica, el pez, y todo lo demás; evolucionó hasta las aves, y los animales; y entonces algo a Su Propia imagen, un hombre; y allí se detuvo, (¿ven?), porque ya había llegado a la perfección, de lo que Él quería.
58Así es como Uds. comienzan, como este remolque habitable. Se podría instalar la estructura y alguien decir: “¿Qué están haciendo Uds.?”. Como Uds., cuando todos Uds. quitaron las primeras rocas de aquí de esta esquina. “¿Qué están haciendo?” ¿Ven?, no parecía que iba a ser como es ahora. Parece un pequeño Edén, porque estaba en sus mentes qué hacer, y Uds. simplemente siguieron trabajando hacia ese fin.
59Ahora, nosotros queremos ser transformados, nosotros mismos, por la renovación de nuestro entendimiento. Vean, no a lo que tenemos en esta tierra, no a lo que vamos a esperar en esta tierra; sino a lo que nos estamos aproximando, en el mundo que está por venir. ¡Transformados por medio de la renovación de nuestro entendimiento!
60Ahora, a Dios le llevó seis mil años para hacer esto, y lo vemos en Génesis 1. No obstante, vemos que, en esto, Dios tenía un—tenía un objetivo que Él quería traer a cumplimiento.
61Y mucha gente, al enseñar acerca de Génesis, aquí en el capítulo 1, y en el segundo 2, y en el capítulo 3, especialmente: “Parece como que Dios se repite. Oh, Él dice, Él prosiguió y habló todas estas cosas que hizo. Oh, cómo es que Él… ‘Sea la luz, y haya esto, y que aparezca’, y no había ni una sola cosa todavía”. No había nada. No había luz. Aquel—aquel viejo mundo aún estaba flotando allá en esa oscuridad, cubierto de agua. Pero, ¿ven Uds.?, Él había hablado Su Palabra, y entonces eso es cuando Él estaba hablando.
62Ahora, nos damos cuenta aquí en Génesis 1, que Él dice: “Y Él formó al hombre a Su Propia imagen, a Su Propia semejanza, a la imagen de Dios lo hizo, varón y hembra lo hizo”. ¿Ven?, Él estaba haciendo al hombre, Él sólo habló la Palabra. Entonces nos damos cuenta, que después de haber pasado muchos días, tal vez cientos y cientos de años, todavía no había hombre que labrase la tierra. Nadie que cultivase la tierra, entonces Dios hizo al hombre del polvo de la tierra. ¿Ven? Él había hablado la Palabra, y entonces la Palabra tenía que acontecer.
63Ahora, cuando Él dijo: “Sea la luz”. Tal vez debió haber transcurrido cientos de años, tal vez ochocientos años, antes que hubiera luz, pero aconteció porque Dios así lo dijo.
64Y Dios va a tener una Iglesia, no me importa por cuántas edades obscuras pasemos, y cuántas cosas más. Él va a tener una Iglesia sin mancha y sin arruga, aunque nosotros seamos parte de Ella o no, porque Él ya dijo que iba a suceder. Estará allí.
65Y—y Él mandó, para—para transformarlo en la vida vegetal y en toda vida que Él produjo. El dijo unas palabras como estas: “Haya una palmera. Y haya un roble. Haya un abeto”.
66Fíjense en el desierto, en donde nosotros vivimos aquí en Tucson. Allí hay cacto, cacto saltador, toda clase de cactos. Y a treinta minutos de allí, hay pinos Sherman allá arriba en la montaña. Ahora, este cacto nunca crecerá allá arriba en la montaña. Así como tampoco el pino Sherman crecerá aquí abajo. Ahora, ¿en dónde estaba la Inteligencia que plantó la simiente? Vean, ellas tuvieron que venir de alguna parte. Fue la Palabra de Dios: “Haya”, y hubo.
67Ahora, nos damos cuenta que todo esto, después que Él lo había hecho, transformándolo en su género y su vida, después que todo fue creado por la Palabra de Dios, el Creador. Todo eso, nos damos cuenta que todo esto culminó en un cuartel general llamado el huerto del Edén. Y Dios puso a Su Hijo y a la novia de su Hijo, sobre todo eso. ¿Ven? Esta gran creación, (¿ven?), Él tenía una razón para eso. ¡Él hizo todo tan hermoso! Él hizo las flores y la vida, y los pájaros; y no había muerte, ni pecado, ni tristeza, ni enfermedad. Y entonces toda esta gran cosa culminó en un gran cuartel general, el cual fue el huerto del Edén.
68Y allí Él puso a Su Hijo Adán, y a la novia de Adán, su esposa. Ahora, Ud. pudiera decir: “Ella era su esposa”. Potencialmente era su esposa, pero él no había… en realidad todavía no había llegado a ser su esposa.
69Al igual como vemos en la escritura en donde dice: “José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es”. ¿Ven? Ahora, ella era su esposa cuando él hizo la promesa de casarse con ella, o de aceptarla; pero aun así no era su esposa, todavía, porque él no la había conocido a ella como esposa.
70Así que, de esa misma manera fue aquí, por eso fue que dije: “El Hijo de Dios y su novia”. Adán no había conocido a su esposa como esposa, pero con todo eso era su esposa, potencialmente. Al igual que la iglesia hoy, y Cristo.
71Ahora, entonces, todo podía descansar, porque todas las buenas simientes de la Palabra de Dios, que Él había hablado, habían producido según su género. La tierra apareció, hubo luz. Hubo luz cuando Él permitió que el sol brillara. Ahora, ¿por qué hizo Él que el sol brillara? Él sabía en Su mente, (¿ven?), que si el sol no brillaba, la flor que Él había hablado a existencia, no crecería. Él hace todo para cumplir su propósito, sea lo que fuere. Como un árbol, él da una cierta bellota diera bellotas, o da una manzana. Él hace el fruto del jardín, y así por el estilo. Todo es para Su propósito. Y todo tenía que acontecer, porque Él lo había hablado. Ahora, la única cosa que Él tenía que hacer después de haberlo hablado, Él… hablándolo, mejor dicho. Él podía irse a descansar, porque Él ya lo había hablado, y todo tenía que acontecer por cuanto Él lo había hablado. Yo no sé por cuánto tendría que pasar antes de que aconteciera, por cuántos rechazos y lo que fuere. Pero tenía que acontecer, porque Él dijo que iba a acontecer. Él lo había hablado.
72Es la misma cosa acerca de tener una Iglesia aquí en la tierra en los últimos días. Él tendrá una Novia. “Él puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras”. Si nosotros no lo seguimos, Él conseguirá a alguien más que lo seguirá. ¿Ven? Él la tendrá, porque Él ya lo habló. Todo lo que Él diga, tiene que ser de esa manera. No puede cambiar. Tiene que salir de esa manera porque Él dijo que así sería.
73Y toda esta gran cosa que Él sabía que acontecería, después de que Él— Él lo había hablado, Él podía descansar. ¡Todo estaba bajo control! Su simiente era Su Palabra, y Su Palabra es una simiente. Jesús dijo que era. Y todo estaría bien, porque Él había dicho que produjera según su género, transformando solamente según su género. Vean, Su Palabra tenía que ser de Su mismo género. Si Él dijo una “palmera”, no quiso decir una palma y un roble mezclado. Él quiso decir una palmera aquí y un roble allá, todo posicionalmente en su lugar.
74¡Oh!, Si tan sólo pudiéramos nosotros aprender eso, de qué parte de la Palabra somos, nosotros debemos tomar nuestro lugar, cualquiera que sea.
75Pienso en una hermanita aquí en la silla de ruedas, algunas veces, cuántas oraciones fieles se han hecho por ella. Nosotros no entendemos, así que sólo encomendamos el caso a Dios. Y con… Ella es una flor aquí entre Uds., con su amabilidad y todo lo demás. Al ver que nosotros podemos levantarnos y caminar, ¡cómo desearía ella hacer eso, pero aun así ella es agradable exactamente de la manera en que está sentada! Yo siempre me siento inspirado al observar a esa damita, (¿ven?), porque ella… Todos nosotros creemos en sanidad. Hemos visto a Dios hacer milagros mucho más allá de eso, ¿ven? Y ella también lo sabe, (¿ven?), pero ella está dispuesta a tomar su lugar.
76Vean, sea lo que sea, eso es lo que queremos. Y creo que fue David quien dijo: “Escogería antes ser un felpudo en la casa del Señor, que habitar en las moradas de maldad”. Vean, no importa lo que sea: “tomar mi lugar”.
77A veces uno tiene que separarse de todo lo que uno ama en la tierra, para tomar su posición a la cual Dios lo ha llamado. Estoy seguro de que pueden leer entre líneas, lo que yo estoy diciendo. ¿Ven? Algunas veces las personas más amadas aquí en la tierra, uno tiene que despedirse de ellas; solamente tome su posición en Cristo, en donde Dios lo llamó a Ud. ¿Ven? Pero ¿qué está Dios haciendo? Transformándolo de lo que Ud. era. Algunas veces tal vez una hija o un hijo, o lo que sea, proveniente de una familia encantadora, Él lo pone a Ud. en alguna otra parte. Porque es Su manera de hacerlo, (¿ven?), por la renovación de su entendimiento, para obedecer la Palabra de Dios, sin importar cuál sea el precio. ¿Ven? Estas cosas no vienen… No llamó…
78Nuestra redención no fue algo de poco valor, fue el Hijo de Dios que tuvo que morir por nosotros ¿Ven? No es… Las cosas de valor tienen un precio muy grande.
79Traer este mensaje no fue fácil. ¿Ven? No, no fue. Yo tuve que abandonar todo lo que era precioso para mí, aun mi propia familia, a todos. Pero vean, el valor de esto es, (¿ven Uds.?), es hacer la voluntad de Dios. Y el hacer eso, sabiendo que había algo en mí, cuando ellos me decían… Pues, ellos me iban a echar fuera; pensaban que yo había perdido la mente. “Bautizando en el Nombre de Jesucristo, contrario a la iglesia. ¡Y todas estas cosas!” Ellos dijeron: “Él está loco”. Pero, vean, no importa lo que decían, hay algo que tiene que hacerse. Y Dios simplemente toma a una persona, la coloca en Su mano, y dice: “Haz esto”, y Ud. lo hace.
80Qué precio debió haberle costado a San Pablo; enseñado bajo Gamaliel, el maestro más grande de aquel día. Y ellos vinieron… Y la misma cosa que él consideraba herejía, las cosas que él pensaba que eran las peores que le pudieran suceder a la iglesia, él viene entonces y se convierte en un participante de Ello. ¡Qué cosa tan extraña! “Y cómo Dios obra de manera asombrosa, en maneras extrañas y raras, para obrar Sus maravillas”.
81Cuando Dios lo habló, Él sabía que Su Palabra era una simiente; y ella podía, produciría según su género. Ahora, ella fue ordenada a producir únicamente según su género, y ella siempre hará eso si el hombre no interfiere con eso.
82Y así debería la Iglesia de Dios y todo lo demás, producir según su género como fue en el principio, si los teólogos no hubieran interferido con esa Palabra, tratando de ponerla en alguna otra parte, o alguna otra cosa. Dios la habló. Y no importa cuánto puedan ellos, intenten contaminarla o interferir en Ella, y demás, Ella producirá según Su género. No hay nada que pueda detenerla.
83Espero que no se escuche como si les estuviera gritando. [El hermano Branham ajusta un micrófono—Ed.] ¿Así está muy alto? [La congregación contesta: “No”.—Ed.]
84Y vean, ahora encontramos todo en orden. Dios lo hablo y dijo: “Sea esto, sea lo otro. Sea un Edén. Sean flores hermosas. Sea Mi hijo a mi Propia imagen, y que esté en el huerto del Edén y que su novia esté a su lado”. Oh, qué hermoso era eso. Y el Padre, Él era un Padre (¿ven Uds.?), así que allí vinieron apareciendo Sus Propios hijos. Y Él hizo un paraíso para ellos. Dios ama hacer cosas para Sus hijos.
85¿No recuerdan Uds. madres, y no importa de qué manera; aunque tuviesen que racionar la comida en la mesa, si su hijo necesitaba un buen par de zapatos que a él le gustaban, Uds.—Uds. lo harían, ¿ven? O lo que fuera, ¡para hacer algo por sus hijos! Papá, cómo es que Ud. trabajaba con un poco más de esfuerzo, para comprar algo para sus hijos. ¿Ven?
86Bueno, eso solamente muestra que nosotros, los padres, estamos aquí en un nivel muy bajo. ¡Pero cuánto más Él, (¿ven?), que es lo máximo en Paternidad! Con razón el apóstol dijo: “Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios tiene reservadas para los que le aman”. Pero nosotros no podemos concebirlo en nuestras mentes, nosotros, nuestra mente no está hecha para pensar correctamente sobre lo que Dios tiene preparado para nosotros que le amamos. Vean, nosotros, yo no puedo imaginarme lo que será, no puedo pensar lo que será, pero yo... mi mente no es capaz de pensar cuán grande es. Está más allá de eso. ¿Pudieran Uds. imaginarse cómo será el Cielo cuando todos estemos allá, jóvenes, y sin pecado? Y sin… ¡Oh, qué hermoso lugar! Pero, vean, está más allá de eso. Vean, nosotros, ni siquiera puede subir al corazón del hombre, lo que Dios tiene reservado para ellos. Él lo habló, y así será.
87Ahora, después de todo ese hermoso plan que Él tenía trazado allí, de Su…Yo no lo quiero usar esa palabra, plan, pero así como las… ¿no llaman las madres, antes de la llegada del niño, no llaman ellas a eso canastilla? Ellas preparan los… todos los pequeños escarpines y todo lo demás, Uds. saben, solamente para la llegada de esta porcioncita de amor que Dios les está enviando, arreglando eso.
88Eso fue lo que Dios hizo para Adán y Eva. Él creó este jardín del Edén. Él lo había hablado. Estaba en Su mente. Y cuando Él lo dice, entonces tiene que acontecer.
89Tengan eso en su mente ahora. ¡Lo que lo que Él dice, tiene que acontecer! Vean, Él no puede… Nada puede—puede impedirlo, nada puede impedir que suceda. No hay nada que pueda impedir que acontezca. ¡Dios lo dijo, y eso lo concluye! Dios lo dijo, y va a suceder.
90Ahora, Él tenía todo esto en Su mente y dijo: “¡Sea!”. Ahora, eso es Génesis 1, ¿ven? “Sea esto. Sea lo otro. ¡Sea!”. Él estaba sembrando. “Que esté aquí. Que esto esté aquí. Que esto esté aquí.” Y Él sabía que sería de esa manera, porque Él no puede cambiar.
91Ahora, eso entonces nos da fe a nosotros. Y lo que dijo Aquí acontecerá. Así que dejemos que esa Simiente caiga en nuestros corazones, para que podamos ser el campo fértil para Eso, (¿ven?), en nuestros corazones. Y desempeñémonos en este lugar en el que Él nos ha puesto, en los últimos días. Vean: “Permite que la simiente caiga en nuestros corazones, Señor. Deja que Tu Palabra caiga en mi corazón”. ¡Que no haya ninguna incredulidad!
92Así como Abraham, cuando él era un anciano, parecía imposible. “¿Cómo harían ellos eso? ¿Cómo será él de esa manera? Él en ningún momento consideró eso. Él simplemente recibió la Palabra del Señor, y siguió creyéndola, y Dios hizo que aconteciera. Miren, Dios había dicho todas estas cosas, así que él sabía que sucedería. Y sucedió, él produjo según su género.
93Ahora que Él había transformado entonces, todas las simientes en las criaturas vivas y en la creación que debía ser, surgió exactamente como Él dijo que sería. Él dijo: “Que exista”. Tal vez pasaron centenares y centenares de años, pero aquí lo encontramos, un Edén hermoso, y las grandes aves volando. Esas aves o tenían que morir. El lobo y el cordero estaban alimentándose juntos, y el león, el leopardo y el buey. Y no había matanza, ni muerte, ni tristeza. Y allí estaban Adán y Eva, caminando en el huerto del Edén. Cada simiente produciendo, no podría ser otra cosa. No podría hacer ninguna otra cosa, porque Dios había dicho: “Sea de esa manera”. Y así tenía que ser.
94Oh, cómo me gustaría detenerme aquí sólo por un momento, para decir, vean, eso es lo que estamos encarando, todavía, la consumación de esa Palabra.
95Ahora, Dios dijo: “Sea”. Y aquí surge esto, primero, perfectamente, exactamente. Miren, este árbol solamente puede producir ese árbol. Este árbol solamente puede producir este árbol. Y Adán, un hijo de Dios, solamente puede producir un hijo de Dios. Vean, ¿entienden lo que quiero decir? Es cada cosa según su género, y entonces Dios pudo decir: “Bueno, ahora simplemente descasaré”.
96Y ¿se fijaron Uds. que fueron poquísimas las palabras que Dios habló, verdaderamente, a partir de ese momento? Él encomendó la cosa, después de la caída, a Sus profetas, y son ellos los que ahora traen la Palabra, ¿ven Uds.? Dios descansó, Él no tenía más nada que hacer. Ellos simplemente van a Su cuartel general y tocan en la puerta, dicen: “Padre, ¿de qué se trata?” Y Él envía la Palabra a través de ellos. Vean, Él tiene un sistema, y la manera de hacer esas cosas.
97“Que sea exactamente…” Y de esa manera fue, todo, cada simiente produciendo según su género. Ahora, cuando todo se veía tan bonito, y todo aconteciendo exactamente como Dios lo había dicho, entonces apareció aquel engañador sucio y repugnante.
98Miren, de eso es que estoy tratando de advertirles a todos Uds. aquí. Cuando Uds. vean la Simiente de Dios empezar a anclarse, a crecer, vigilen bien a ese individuo entrando tan astuto como él solo, y puede citar las Escrituras a más no poder, ¿ven? Vigílenlo, porque él es un engañador.
99Voy a llamarlo, en vez de un—un conformador, siendo conformado, él es un deformador, deformando las cosas que han sido conformadas. Él es un deformador, y, él es un deformador, o un pervertidor, o un corruptor de la Simiente original y del programa original.
100Ahora, vean aquí, como en nuestro grupo aquí en esta mañana, Uds. tienen un programa, tienen una visión. Miren, tengan cuidado con ese corruptor, oh, él será tan astuto y sutil como pueda serlo, ¿ven Uds.? Pero mantengan su visión. Vean, sigan aferrándose a eso.
101Ahora, vemos también que, cuando él entró, deformó esa simiente. Y él corrompió esa simiente al entrar en la sementera, la cual era Eva, y corrompiendo esa simiente, con una simiente corruptible, antes que eso pudiese llegar allí, para corromper ese hermoso huerto del Edén.
102Donde—donde, el Cielo, la única cosa eso es, es sólo la restauración. Donde estamos ahora, nosotros estamos en camino de regreso a ese principio original de la creación de Dios, de regreso al huerto del Edén otra vez; esposo y esposa, sin—sin ningún—ningún pecado ni nada, para vivir Eternamente. Pero la—la trans-… la…
103Miren, Él ahora quiere transformar nuestro entendimiento, por medio de la renovación; o transformados, ser transformados por medio de la renovación de nuestro—nuestro entendimiento.
104Ahora, satanás entra e introduce una deformación en la Palabra, haciendo que Ella diga algo que no dice. Miren, eso es lo que él hizo en el principio. Y ahora fíjense, esto va a sonar muy extraño en esta mañana, para— para las personas, si no espero y baso bastante pensamiento aquí antes de llegar a mi pensamiento habitual que yo quería transmitirles a Uds. Y es esto: que el deformador entró, y así como Dios tardó seis mil años con la Palabra original, para producir cada palabra según su género, y todo lo que Él hizo sería la Propia Palabra de Dios produciendo según su género, ahora el deformador ha tardado seis mil años para deformar esa palabra de Dios. Y ¿qué ha hecho él? Él se ha transferido a un nuevo tipo de edén, el edén de satanás. Allí es donde estamos viviendo hoy.
105¿Cómo hizo él eso? ¿Cómo pudo suceder? Miren, la parte impresionante es cómo él lo hizo. Y en eso estamos, la razón que yo vine, para dejar esto en claro para Uds., de manera que puedan estudiarlo ahora, y junto con los hermanos aquí, y demás, en las semanas por venir, para que puedan ver cómo satanás hizo esto. Y observen cuán sagaz él es, y cuán astuto es.
106Ahora, él deformó estas simientes. Miren, él no pudo destruirlas, simplemente las deformó. Ahora, nos damos cuenta que el pecado es la justicia pervertida. Es sólo una—una mentira en una verdad tergiversada. Vean, cualquier cosa. Un adulterio es el acto correcto que Dios ordenó, sólo que es tomado de la manera equivocada. Vean, cualquier cosa. Y la muerte es una perversión de la vida. La muerte sólo toma, (¿ven?), y deforma la vida.
107Ahora, él tuvo seis mil años para hacerlo con su veneno. Y ¿cómo lo hizo él? Miren, esta es la parte impresionante. Y escuchen con atención ahora. Él lo hizo por medio de la civilización. Ahora, eso suena extraño, pero así es. Voy a hacer una declaración aquí que los va dejar conjeturando, tal vez, por algunos minutos; espero que no. Pero ¿se dieron cuenta de esto? Ahora, yo no estoy tratando de apoyar la ignorancia. Pero ¿sabían Uds. que la civilización, la ciencia, la educación, y las cosas que tanto estimamos hoy, son el propio instrumento de satanás, incluso la civilización? La civilización nunca vino por Dios. La civilización vino por satanás. Ahora les probaré eso por la Palabra, en unos minutos.
108La civilización no es de Dios. Porque, déjenme que se los muestre. En esta civilización, entre más civilizados lleguemos a ser a medida que trabajamos por medio de la ciencia, siempre estamos matándonos a nosotros mismos. ¿Ven? Y esta civilización ha llegado a su apogeo ahora, y tenemos muerte en esta civilización. Tenemos pecado en esta civilización. Tenemos enfermedad en esta civilización. Eso no puede ser de Dios.
109Así que, Dios, en el Mi-… Su gran, en Su Propio gran Reino que está por venir, nosotros tendremos una civilización, pero no será nada parecida a ésta. No será por medio de la ciencia. Será una civilización de fe, por medio de la Palabra. ¿Ven Uds.?
110Esta civilización científica que tenemos, es exactamente la trampa de satanás, y con eso es que él ha matado a la gente. Con eso es que él nos está matando a nosotros todos los días. Es por eso que, a medida que comemos, diariamente; en vez de vivir, morimos. Ellos han pervertido todo, a tal grado que al solamente tomar un poco de esto y mezclarlo con esto, e hibridar esto y aquello, están muriendo. Es una raza moribunda. Y no importa lo que Ud. intente hacer, Ud. muere.
111Uds. vieron esa fotografía anoche, de aquellos africanos. Uds. saben por qué… Ellos no tenían penicilina. Esa gente vive más tiempo que nosotros. Ellos ni siquiera saben que… Los gérmenes no los molestan. Vean, pues, un germen levantaría la mano y se rendiría frente a ellos. ¿Ven? Porque él, (fíjense), él no, él… Ellos no. ¿Por qué? Ninguno de ellos ha sido… Vean, tomaremos la ciencia para explicar, como la penicilina o algo así que introducen en nosotros, para—para quitar alguna enfermedad, y ella daña alguna otra cosa, y prepara el terreno para alguna otra cosa. ¿Ven? Ahora, él no hace eso. ¿Ven?
112Miren, cualquier, muchos de Uds. vienen de granjas. Cualquiera sabe que una buena planta saludable no necesita ser fumigada. Ella tiene—ella tiene un repelente en sí misma, de vida, y un germen ni siquiera se alojará en ella, en una verdadera—en una planta verdaderamente saludable. ¡Es esta planta de invernadero, es esta planta híbrida a la que hay que mimar!
113Por ejemplo, algunos de Uds. aquí son de aquí del oeste. Miren allá atrás en el tiempo de la vaca de cuernos largos. Hoy Uds. dicen que tienen una carne mejor con su—con su Hereford. ¿La tienen? No. Esa vaca de cuernos largos, no hablando tanto a su favor, pero si pudiera, ella podría pasar el invierno allá igual que un venado. Oh, ella era flaca y todo lo demás, pero era dos veces…
114Esta vaca Hereford, Ud. le arrima el heno casi hasta la panza, cuando le toma la foto, para mostrar su carne hasta la corva. ¿Y qué es eso? Si Ud. la suelta allá afuera, ella moriría. Ella no podría invernar si tuviera que hacerlo. Ud. tienen que alimentarla, y todo lo demás, cuidarla, mimarla para allá y para acá. Ella es híbrida. ¿Ven? Pero un verdadero y genuino ganado de cuernos largos, simplemente suéltelo.
115Así es hoy con nuestros Cristianos. Tenemos tantos a los que tenemos que estar mimando, suplicándoles, darles cargos, hacerlos diáconos en la iglesia, darles palmaditas en el hombro, y colocarlos en alguna posición destacada en la iglesia. O, si uno no lo hace, pues, él, él no—él no viene, si no se deja a este hacer esto, y a este hacer aquello. Eso es mimar.
116¿Podrían Uds. imaginarse a Cristianos genuinos siendo algo así? Ellos eran fuertes. Eran robustos. ¿Podrían imaginarse a San pablo siendo esa clase de Cristiano, podrían imaginarse a San Pedro: “Siendo que ahora… Miren, si Uds. no me hacen superintendente general, bueno, no sé, a lo mejor me uno a la tal y tal?” Ellos eran hombres fuertes. Eran hombres de fe. Ellos vivían con Dios. Caminaban con Dios. Ellos eran hombres de pocas palabras. Ellos servían a Dios, día y noche, constantemente. No había que fumigarlos y mimarlos, y ofrecerles esto, aquello, y lo otro. Ellos eran hombres, ¡robustos! Ellos eran simientes genuinas, no híbridas en denominaciones.
117“Si Uds. los metodistas no me tratan bien, me iré con los bautistas. Si los bautistas no me tratan bien, me iré con los pentecostales. Si ellos no me tratan bien, regresaré a los católicos, o a lo que sea”. Vean, ellos son híbridos, han que mantenerlos fumigados: “Sí, Doctor Reverendo hermano Fulano de tal”. Eso no es Cristianismo.
118El Cristianismo no busca—no busca títulos, no busca favores. Él solamente conoce a Dios. Es simiente original. Él ama a Dios, y se aman el uno al otro. No hay que fumigarlos, y mimarlos, y darles palmaditas aquí y allá, y decir: “Sí, bueno, esta hermana, bueno, me parece bien que ella tenga el cabello corto, y ésta aquí no”. Y—y no hay tal cosa como esa, y dejarlas pasar con esto. Es—es robusto, ¡es el Evangelio! Expóngalo allí y deje que caiga donde sea. Los Cristianos aman eso. ¿Debo yo ser llevado al Hogar, al Cielo, En un lecho de comodidad, Mientras que otros lucharon para ganar el premio Y navegaron por mares sangrientos?
119¿Debo yo recibir palmaditas en la espalda, y esto, aquello, y lo otro, y ser mimado? Yo espero tener mi lugar más allá con los robustos. No espero de manera alguna llegar allá sin cicatrices de trofeo. Si debo luchar, si debo reinar, ¡aumenta mi valor, Señor!
120Vean, déjenme pararme como un Cristiano. No para ser una—una planta híbrida. Tener que ser mimado y acariciado, y metido dentro de algo. De todos modos Ud. no es metido dentro del Cristianismo, Ud. nace allí. Ud. llega a ser una nueva criatura, Ud. es una simiente de Dios, que penetra en la tierra.
121Ahora, hallamos que él fumigó con este veneno, y ese veneno era el veneno del entendimiento moderno, educación, ciencia, y civilización, las meras cosas que nosotros tanto estimamos. ¿Alguna vez se detuvo Ud. a pensar que nuestro gran enemigo, en la vida natural hoy entre las naciones, es el comunismo? ¿Cuál es el dios del comunismo? La civilización, y la educación, la ciencia. Eso mismo, ¿no es así? De eso es que viven y prosperan, de la ciencia, de lo científico, ciencias, un dios de ciencia. Ahora, si Uds. solamente… y con el veneno de esta civilización moderna, ciencia y educación.
122Ahora, déjenme probarles que la educación y la civilización vienen del diablo. Miren, vayamos aquí atrás y veamos, (si desean), a Génesis capítulo 4. Muy bien, ahora empecemos con el versículo dieciséis de Génesis 4. Catorce aquí o… Génesis cuatro, perdónenme. Ahora fíjense en satanás.
123Uds. que siguen estas cintas, con nuestro—nuestro hermano aquí, Uds. me han escuchado predicar sobre la Simiente de la Serpiente. Y eso no puede ser negado. Eso fue abierto en uno de esos Siete Sellos. Estaba oculto.
124Ahora, si los niños se han criado bajo esa clase, (¿ven?), bajo es clase de enseñanza, es porque así eran sus padres, ellos tienen la naturaleza de sus padres, sus denominaciones, y demás, ellos tienen que creer en eso. Vean, ellos creen eso, porque han nacido bajo ese padre. Pero hoy nosotros no hemos nacido bajo ese padre; nuestro Padre es la Palabra. Y la Palabra… “Bueno”, dicen: “Yo también nací de Dios”. Para aquella edad. Pero esta es la edad clímax, esta es la edad que está más allá de esas denominaciones.
125Tenía que venir, tiene que venir; Dios así lo ordenó, que tienen que venir, esos Siete Sellos tenían que ser abiertos. Debía ocurrir en esta edad de Laodicea. Y yo pienso, sin lugar a duda… no que nos jactamos; no tenemos de qué jactarnos, sólo nos jactamos en Jesucristo, pero en ninguno de nosotros. Nosotros solamente nos jactamos en Jesucristo. Pero estamos agradecidos por el privilegio de saber, sin lugar a duda, que Dios nos ha escogido en estos últimos días, y lo ha probado por medio de las señales en los cielos y en la tierra; y todas ellas apuntando directamente a la Palabra, para probar que así es, esta edad en que vivimos, el Mensaje y cómo es. Nosotros no somos una secta. No somos un grupo de fanáticos. Somos siervos de Dios, los cuales hemos sido llamados por el Espíritu Santo. Les pondrán toda clase de nombres, pero eso no significa que así sea.
126Ahora recuerden, el hijo de satanás fue Caín. Yo pienso que todos Uds. ya han estudiado todas las cintas, pues yo veo sus bibliotecas aquí, de ellas. Ahora, recuerden que Eva quedó embarazada de satanás, y en el mismo día… Hoy nosotros tenemos un caso en Tucson con relación a esto, donde una mujer, si ella llega a… si ella vive con dos hombres, ella puede tener dos tipos diferentes de hijos. Nosotros sabemos eso. Yo supe de eso en el cruzamiento de perros y demás, y así por el estilo, si se hace de inmediato.
127Así que satanás tal vez esa mañana encontró a este maligno el cual era la serpiente, no un reptil, sino una bestia; la más sutil, la más astuta e inteligente de todas las bestias, sólo un poco inferior al hombre. Pues el hombre en sí, es una bestia, y nosotros somos—nosotros somos mamíferos, animales de sangre caliente.
128Y—y satanás era el siguiente eslabón aquí, esta serpiente era la cosa más próxima al hombre, desde un chimpancé, estaba entre el hombre y—y el chimpancé. Hoy la ciencia está en busca de ese eslabón perdido. Y quedó tan oculto al bajarlo al polvo, que ni aun un hueso en él se parece al del hombre, (¿ven?), lo hizo un reptil.
129Ahora, nos damos cuenta, que este individuo encontró a Eva en el huerto del Edén, a esta jovencita que no conocía pecado, no conocía lo que era su desnudez. Pero él sabía. Él era inteligente, sutil, sabio. Y le dijo a ella, que: “La simiente, el—el fruto era placentero y era deseable”, y fue cuando él vivió con ella esa mañana.
130Y entonces, vean, luego en la tarde ella persuadió a Adán a que hiciera la misma cosa, diciéndole lo que era.
131Y entonces Adán deliberadamente, sabiendo que no debía de hacerlo, salió con su esposa e hizo este acto. Lo cual, finalmente él habría llegado a ello de todas maneras. Pero, vean, en la sabiduría de Dios, tenía que suceder de esa manera, porque eso entonces despliega Su atributo de ser un Salvador, un Padre, un Sanador. Uds. me han escuchado predicar sobre eso, ¿ven? Ahora, si eso no se hubiera hecho…
132Él los dejó allí con libre albedrío, para dejarlos actuar. Él no podía hacer que ellos lo hicieran, y aun así ser justo. Pero Él sí podía ponerlos en igualdad con Él, y con libre albedrío, y entonces dejar que ellos mismos lo hicieran. Y Él sabía que ellos lo harían.
133Y entonces, vean, entonces cuando Adán vivió con ella, ella dio a luz gemelos. Y uno de ellos era de satanás; y el otro era de Adán, el cual era de Dios. Caín y Abel.
134Y eso sucede. Tenemos un caso allá en Tucson ahora. La mujer blanca vivió con su esposo en la mañana, y esa tarde ella vivió con un negro. Y uno de los niños… Nacieron dos niños. Uno de ellos era un negrito de cabello crespo, y el otro es un—un niño de cabello rubio, muy bonito. Y—y, creo que ahora, ella está tratando de obligar al padre blanco a que se haga cargo de ambos niños. Pero él dijo: “Yo me haré cargo del mío, pero no del otro. Que el negro se haga cargo de su propio hijo”. Así que, fíjense, es verdad.
135Siempre hay gemelos. Y esa es la razón… No se olviden de esto, manada pequeña. En la iglesia en los últimos días van a haber gemelos: “Tan parecidos que engañarán a los Escogidos…” Mateo 24:24, ¿ven? La iglesia va a… Es un movimiento Pentecostal. Es tan parecido a la cosa real, que engañaría a los Escogidos si fuera posible. Y un poco más adelante, si tengo la oportunidad, quiero explicar lo que, cómo viene esa elección. Vean, va a engañarlos porque es casi la misma cosa. Vean, solamente dos padres, eso es todo; pero la misma madre, la misma iglesia, el mismo movimiento, la misma cosa. La sementera es la misma, en donde cae la Palabra, pero uno de ellos, como aquí, está pervertido. ¿Entienden? Digan “amén”, si entendieron. [La congregación dice: “Amén”.—Ed.] Vean, uno de ellos es una perversión, porque es el padre incorrecto. Lo cual, yo voy a probarles algún día, si Dios me lo permite, que la denominación es la marca de la bestia. Vean, es el padre incorrecto, él está incitando a la gente a una organización en vez de a la Palabra. Vean, es el padre incorrecto. Es un movimiento de Caín.
136Esta vez cuando regrese a casa, voy a predicar sobre el tema: El Rastro De La Serpiente. La bestia en el principio, y la bestia en el fin; y rastrearla por toda la Biblia y mostrar cómo él culmina. ¿Ven? Y todos Uds. obtengan eso por vía telefónica, (¿ven Uds.?), si el Señor permite que lo hagamos. Y ahora fíjense qué astuto es ese individuo, cómo él es exactamente… Pues, ellos son exactamente como Judas y Jesús allá, ambos hermanos en su tribu, al igual que Esaú y Jacob. Y—y así como el—el cuervo y la paloma, sentados en la misma percha. Y todo es un gemelo, en—en esta gran guerra en que estamos.
137El enemigo usa de engaño, como hizo con Eva: “Oh, ¿Dios dijo? Ciertamente, pero—pero ciertamente…” ¿Ven?
138Vean, tratando de razonar más allá de lo que Dios dijo originalmente: “¡Morirás!”
139Él dijo: “Sí, Dios dijo Eso, ciertamente…” ¿Ven ese veneno sobre eso? ¿Ven? Pero lo que Dios dice, Dios lo cumple, Él no necesita ninguna ayuda de satanás. Él lo cumple. Así que, nunca sean engañados con eso. Ahora, nos damos cuenta entonces, que él produjo de su propio género. Miren, aquí en Génesis nos damos, después del rociamiento de este veneno de conocimiento.
140Ahora, ciencia es conocimiento. Y todo lo que nosotros escuchamos es ciencia, ciencia, ciencia, ciencia, ¡el gran tema en la escuela, es ciencia! Hoy es, un mejor automóvil, un mejor esto, un mejor hogar, una mejor casa, un mejor esto, un mejor lo otro. ¿Qué estamos haciendo? Muriendo, todo el tiempo. Creamos un automóvil, dejamos de caminar, y nos pusimos obesos. Pues, ya no tenemos hombres, tenemos medusas. Correcto.
141Y la mujer, todo lo que ella hace, es arrojar la ropa en una máquina y luego [El Hermano Branham da un golpecito en algo—Ed.] oprime un botón, y allí está. Cuando su mamá solía caminar hasta el manantial y cargar agua, y cortar leña, y hervir agua en una olla en alguna parte, y—y lavar la ropa de esa manera. Y nosotros somos tan débiles, que si lo hiciéramos, eso nos mataría. Pero, no podemos evitarlo, esta es la edad en que estamos viviendo.
142Incluso la ciencia dice hoy que: “Jovencitas están entrando en la menopausia, mujeres jóvenes entre los veinte y veinticinco años de edad”. Yo las encuentro ahí mismo en la línea de oración. “Y hombres jóvenes pasan por su mediana edad, entre los veinte y veinticinco años de edad”. Mi madre… Mi esposa pasó por eso, de los treinta y cinco a los cuarenta. Mi madre pasó por eso, de los cuarenta y cinco a los cincuenta. Vean cómo se están degenerando en estos últimos días. ¿Por qué razón? Porque estamos trabajando más por medio de la ciencia.
143Hace ciento cincuenta años, la única manera que un hombre tenía para viajar era a caballo o a pie. Y ahora él viaja por avión de propulsión, casi a la velocidad de un pensamiento. Vean, la ciencia lo ha logrado, y eso es del diablo. Ahora, Ud. diría: “¿Es eso correcto, Hermano Branham?” Sí señor.
144Ahora tomemos Génesis cuatro. Salió, pues, Caín de delante de Jehová,…
145Ahora, fíjense en la primera cosa que él hizo. (Díganme cuando piensen que ya tenemos lo suficiente aquí, ya que me detendré en esto en cualquier parte.) Vean: “Caín salió de delante de Jehová”. Allí él cometió su error. Y allí es donde Ud. cometerá un error, y allí es donde yo cometeré el error, en el preciso momento que salgamos de la Presencia de Dios. …salió Caín… de delante de Jehová, y habitó en la tierra de Nod, al oriente de Edén.
146Vean cuán qué religioso era, se fue al lado “oriental”, al lado del oriente. Y conoció Caín a su mujer, la cual concibió y dio a luz a Enoc; y Enoc edificó una ciudad, y llamó el nombre de la ciudad del nombre de su hijo, Enoc. Y a Enoc le nació Irad, e Irad en-… e Irad en-… [Espacio en blanco en la cinta—Ed.] …tomó para sí dos mujeres; el nombre de la una fue Ada, y el nombre de la otra, Zila. Y Ada dio a luz a Jabal, y… el cual fue padre de todos los que habitan en tiendas y crían ganados. Y el nombre de su hermano fue Jubal, (Creo que es así: J-u-b-a-l), el cual fue padre de… todos los que tocan arpa y flauta. (Vean, música; ciencia, vean, introduciéndose) Y Zila,… también dio a luz a Tubal-caín, a-r-t-i-f-i-ce- r de toda obra de bronce y de hierro; (en otras palabras, moldeaba cosas y las armaba), y la hermana de Tubal-caín, fue Naama. Y dijo Lamec a sus mujeres: Ada y Zila, oíd mi voz; Mujeres de Lamec, escuchad mi dicho: Que un varón mataré por mi herida, Y un joven por mi golpe. Si siete veces será vengado Caín, Lamec en verdad setenta veces siete lo será.
147Ahora, fíjense, tan pronto como ellos salieron de la Presencia del Señor, comenzaron a edificar ciudades, comenzaron a fabricar instrumentos; comenzaron en la ciencia, fabricando bronce y hierro, y—y comenzaron a tocar música, y así por el estilo. ¿Ven? ¿Ven? Ahora, ¿de dónde vino esto? ¿Quién fue el que salió? Caín, la simiente de la serpiente. ¿Entendieron eso? [La congregación dice: “Amén”.—Ed.] El que salió fue Caín. Y fíjense, él salió de la Presencia del Señor, y empezó a trabajar en la ciencia.
148Ahora, miren en donde él está trabajando aún, vean: Ciencia, educación, ciudades, cultura. Eso es del diablo. ¿Quién comenzó eso? El diablo. ¿De quién es eso hoy? Del diablo. Bombas atómicas y cosas así, para destruirnos a nosotros. Nosotros vivimos en esto. Tenemos que vivir aquí. Nosotros somos un ser, tenemos que quedarnos aquí. Pero la gran civilización de Dios, no tendrá nada de eso en ella. ¿Ven? Y la ciencia está tomando—está tomando las cosas naturales y las está pervirtiendo para hacer cosas que no se pensaban hacer.
149¡Y así también está haciendo la religión científica! Ella toma la Palabra de Dios y hace una iglesia organizada, en vez de hacer las cosas que debe hacer. Ellos dicen: “Los días de los milagros han pasado”. La Biblia dice: “Él es el mismo ayer, hoy y por los siglos”. “No hay tal cosa como sanidad Divina”.
150“Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura. Estas señales seguirán a los que creyeren: En Mi Nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas, si tomaren serpientes, o bebieran cosas mortíferas, no les hará daño. Sobre los enfermos podrán sus manos y sanarán”. Entonces, ¿cómo dice? ¡A toda las naciones, a todos, a toda criatura! “He aquí, Yo estoy con vosotros hasta el fin del mundo, el fin del—del mundo cosmos, la cosa entera, al fin de la consumación”. ¡Él está allí sin duda alguna!
151Y ahora, fíjense, ellos toman la ciencia y dicen: “Oh, bueno, mientras nos reunamos y nos unamos a la iglesia, y lleguemos a ser esto, o un buen miembro honesto. Pagamos nuestros…”
152Vean, no—no es decir: “Oh, no existe tal cosa como Dios”. Uds. escucharon mi cinta sobre los falsos cristos en los últimos días. Vean, no el falso Jesús, (satanás sabía mejor que eso, ¿ven?), sino son falsos cristos. Cristo significa el “ungido”. Y ellos están verdaderamente ungidos, ¿ungidos con qué? Con el Espíritu Santo, para hacer señales y maravillas. Y ellos las hacen.
153Pero, vean, cuando desciende ahora, nosotros estamos en la última edad, no allá atrás en la edad pentecostal. Estamos aquí en la última edad. Y la primera edad comenzó con la Palabra, la cual era Cristo. Y la última edad tiene que terminar con la Palabra, la cual es Cristo. Y estas otras cosas, estas cáscaras y demás, como ya lo he explicado, son simplemente portadores de la Palabra, para servir su propósito, hasta que Eso llegue a la estatura completa, (¿ven?), de lo que era el grano original.
154Ahora, el versículo veinticinco. Y conoció de nuevo Adán a su mujer, la cual dio a luz un hijo, y llamó su nombre Set: Porque Dios (dijo ella) me ha sustituido otro hijo en lugar de Abel, a quien mató Caín. Y a Set… Y a Set también le nació un hijo, y llamó su nombre Enós. Entonces los hombres comenzaron a invocar el nombre de Jehová.
155Vean cómo esa simiente de la serpiente se desvió hacia la ciencia, educación, ciudades, y música, y grandes cosas, y educación, y ciencia, y así sucesivamente.
156Pero la simiente del justo, el cual era… Vean, Eva no tenía simiente. Uds. saben eso. Una mujer no tiene simiente, la hembra. Ella tiene un óvulo, mas no simiente. Pero ella… le dio, una simiente, (¿ven?), dada por designación de Dios, ella recibió la simiente. Y la gran Simiente (por supuesto) de la mujer, fue esa que Dios dio. Vean, Dios le dio a ella una simiente en lugar de la que Caín mató; lo cual, el enemigo, la muerte, la simiente de la serpiente mató allí a la simiente de Dios en perversión, ¿ven? Dios designó, a través de la mujer, una Simiente, la cual es Cristo, (¿ven?), para traer de nuevo la simiente original. ¿Lo ven? Así que Uds. ven que la perversión trajo muerte a través de educación e inteligencia, y lo que hoy nosotros llamamos, ciencia y religión, y demás, trajo muerte. Pero ella… le dio, una simiente, y entonces el hombre empezó a invocar el Nombre del Señor, y empezó a regresar otra vez a la Palabra. ¿Ven?
157Y recuerden, sigan esa simiente, cuando la rastreemos dentro de unas semanas, con respecto a esta serpiente. Síganla, porque ella serpentea través de las Escrituras. Vigílenla. Esas dos vides crecen juntas, como Uds. lo escucharon en mi Mensaje sobre: “La vid”. Ellas crecen juntas, y tan parecidas que engañaría a los escogidos, si fuera posible, en los últimos días cuando llegara a la madurez. Ella da un grano parecido al trigo, pero no es trigo, (¿ven?), no es. Todavía es una cáscara.
158Ahora, vean la civilización de ellos, la educación. Creo que tengo como diez Escrituras más, (vean), anotadas aquí, pero creo que no voy a hablar sobre ellas. Pero entendemos por medio de esto, que la educación, la ciencia, y la civilización, son del diablo. Eso es correcto. No son de Dios. Son del diablo. Ahora, yo no digo que Ud. no debiera tenerlas. No, ciertamente que no. Un poco más adelante, yo puedo, probaremos eso; que Dios…
159Así como Uds. usando ropa, Uds. mujeres, nosotros los hombres. Nosotros no íbamos a usar ropa, en el principio. Pero, vean, siendo que vivimos en esta edad, nosotros tenemos que usar ropa, ¿ven? Nos fue ordenado hacer eso. Tenemos que usarlas. Pero en el principio, no teníamos que hacerlo, (¿ven?), porque no conocíamos el pecado. Pero ahora tenemos que usarla.
160Hoy tenemos que usar automóviles. Hoy tenemos que ir a lugares y visitar y demás, en automóviles y ciencia, y demás, pero eso no es de Dios. No es de Dios. Educaciones, pero ellas son… 161 La forma de educación de Dios, de civilización, de ciencia, está en su condición original, (¿ven?), y va más allá de esto que estamos haciendo.
162Ahora miren, ellos toman ciertas cosas y juntan ciertas cosas, y eso produce una química que destruye. Miren, si las dejan en su posición correcta, ellas están bien; pero si las ponen juntas, ellas están todas erradas. ¿Ven? ¿Ven? Eso trae muerte.
163Y cuando Ud. intenta tomar la Palabra de Dios y colocarla en la religión de este mundo, Ud. trae muerte para sí mismo. Mata al individuo. ¿Ven lo que quiero decir? Mata a la persona. Ud. dice: “Bueno, mire, Ud. cree en Dios. Oh, mire, Ud. no tienes que creer eso. Si Ud.—Ud.—Ud… nuestra iglesia”. Allí mismo, ése es el trueno que mata al—que mata al individuo.
164Ud. tiene que dejar que todo caiga a un lado, y tomar la Palabra solamente. Quédese exactamente con esa Palabra. No la deje. Cuando Dios dice algo, eso es exactamente lo que es. A mí no me importa lo que la educación pueda probar.
165En los días de Noé, ellos podían probar que no había agua allá arriba en los cielos. Pero Dios dijo que caería agua, y cayó. Correcto.
166Ellos dicen hoy día: “No hay fuego allá arriba para que caiga”. Pero obsérvenlo caer, un día. Ajá. “¿Cómo vamos hacer esto, y hacer aquello?” Observen a Dios hacerlo. Él lo hará. Él dijo que lo haría.
167Y esa Simiente se anclará en algún lugar. ¡Gloria a Dios! Lo único que Él está buscando hoy día es una sementera, alguna parte donde pueda posar.
168Comienza en alguien, y ellos la pervierten, y la rocían como él lo hizo con Eva. Comenzó en Eva, para que ella fuera sementera y produjera hijos de Dios, no hijos de satanás. Pero ella era una sementera, y cayó en el lugar incorrecto. Así caerá la Palabra en un incrédulo, o en uno que duda, o en un escéptico. Hará de ellos un miembro de iglesia, pero nunca hijos e hijas de Dios. Dígales que se dejen crecer el cabello, y ellas se reirán en su propia cara. Ud. les dice que hagan ésto o lo otro, o que haga el hombre, y ellos se reirán en su propia cara. No son hijos de Dios. Son la sementera invocada, y sin embargo están reteniendo la Simiente. ¿Ven Uds. a los falsos ungidos? Ellos están ungidos, sí, con el Espíritu santo, ellos hablan en lenguas, y hacen señales y maravillas; pero es de satanás.
169Jesús dijo: “Muchos vendrán a Mí en aquel día y dirán, ‘¿Señor, Señor, que no eché demonios, e hice grandes y poderosas obras y maravillas en Tu Nombre?’” Él dijo: “Apartaos de Mí, obradores de iniquidad”.
170¿Qué es iniquidad? David dijo: “Si en mi corazón hubiese yo mirado a la iniquidad, el Señor no me habría escuchado”. ¿Ven?
171Iniquidad es algo que Uds. saben que deberían hacer y no lo hacen. Uds. lo saben, pero no lo hacen. Eso es iniquidad, ¿ven? Uds. saben que deberían quedarse con la Palabra de Dios, pero por causa de la iglesia, o por alguien más, o alguna otra cosa, Uds. se apartan de la Palabra de Dios y hacen lo que la organización dice. “Bueno, yo no sé. Mi iglesia dice que nosotros deberíamos hacerlo de esta manera, y yo lo creo que de esta manera”.
172Vean, y está allí delante de Uds. que no deberían hacerlo. Eso es iniquidad. “Apartaos de Mí, obradores de iniquidad”.
173Miren al gran San Pablo en Primera de Corintios 13, él dice: “Aunque hablase lenguas humanas y angélicas…” Ahora, y Uds. que quieren, o alguien que quiera, basarse en eso como siendo la evidencia del Espíritu Santo, Pablo dijo: “Aunque hablase lenguas humanas y angélicas y no tuviere caridad” como todos Uds. tienen aquí entre Uds., “nada soy”. ¿Ven?
174Uds. pueden hablar en lenguas, sí, porque es la Palabra. Un predicador puede tomar esta Palabra, y salir y predicarla, y hablar de esa Palabra y esa Palabra crecerá. Pero el predicador podría ser un hipócrita, él mismo. Es la Palabra. ¿Ven? Pero la verdadera criatura viviente de Dios toma todo el propósito, la Palabra. “No sólo de pan vivirá el hombre, mas de toda Palabra que sale de la boca de Dios”. Y si Ud. le añade alguna otra cosa a Eso, Ud. tiene una planta pervertida.
175Si yo comienzo aquí con un trigo, y coloco una—una cizaña junto a él, y los cruzara entre sí, si eso se pudiera hacer así por el polen, y lo introduzco allí, yo obtendría un trigo cizaña. ¿Ven? Se parece a un trigo, pero sin embargo es una cizaña. No tiene vida genuina, no puede reproducirse nuevamente. ¿Ven? Brotará, pero no puede reproducirse.
176Un—un—un burro puede cruzarse con una yegua, y ella dará a luz una mula, pero esa mula no puede volverse a cruzar con otra mula. Es una híbrida.
177“Que cada palabra produzca según su género”. Vean, puede cruzarse sólo una vez. Y la iglesia puede venir como una organización, sólo una vez, pero no puede volverse a cruzar ella misma; lo que produce es otra organización. Los luteranos no pueden cruzarse con los luteranos; produjeron un metodista. Y un metodista produjo un pentecostal. Vean, no puede reproducirse otra vez porque está muerto. No puede iniciar un avivamiento. ¿Cuándo Dios alguna vez inició un avivamiento en una organización? Examine la historia. Él nunca lo hizo. Es la organización la que se forma después del avivamiento.
178Cuando Lutero, el hombre de Dios, salió con el mensaje de justificación, detrás de él vino la iglesia Luterana. Ellos ya nunca pudieron crecer.
179Entonces Dios envió a un hombre llamado Juan Wesley, y después de eso vino un avivamiento. ¿Qué hicieron ellos? Se organizaron y jamás pudieron reproducirse nuevamente. Vean, son estériles.
180¡Aleluya! ¡Pero la Palabra de Dios permanecerá para siempre! Correcto. Ella producirá según Su género.
181Luego vino un Pentecostal, él no puede; miren lo que hizo, se organizó. No puede reproducirse nuevamente. Ellos pueden tener a un montón de Oral Roberts y todo lo demás, por todo el país, pero eso no lo hará. Él se inclinará exactamente de regreso hacia esa especie natural de la mula. ¡No puede! No importa cuántas inyecciones le pongan, sigue siendo… o cuántas relaciones espirituales tenga, y lo que tenga. Y Uds., Uds. son adultos, Uds. saben de lo que estoy hablando. No importa cuántos esposos y esposas tenga, y cuánto más, y cuántas hermanitas edifiquen por aquí, e iglesias y organizaciones, no puede producir un avivamiento. Llegó a su fin. Es que cruzaron el mundo con la Palabra de Dios, y ella misma no puede reproducirse otra vez. Dios levantará alguna otra cosa y pondrá Su Palabra en movimiento; y si se organiza, ¡también morirá! Correcto. No puede reproducirse a sí misma, porque es un híbrido. Eso es correcto.
182Miren a su maíz híbrido de hoy día, ellos dicen: “Ese es el mejor maíz”. Es un—es un asesino. Eso es lo que los está matando a Uds. Sus vidas no fueron hechas para… Sus cuerpos no fueron hechos para eso. Sus cuerpos fueron hechos para el grano original. Es por eso que sus padres y madres, y demás, vivían más. Es por eso que ellos eran fuertes. Un hombre de setenta y ocho años de edad, era robusto y fuerte. Vean, ellos vivían de las cosas naturales. Miren a estos montañeses por aquí, ellos viven de venado y—y de los granos originales. Pongan a un hombre aquí en la ciudad; aquí viene él, una persona obesa, a los treinta y cinco, cuarenta años de edad. ¿Blando? ¡Ciertamente! Bueno, me salí del tema, ¿no es cierto?
183Noten, pero lo que yo estoy tratando de decirles a Uds., es que eso es civilización, lo que nosotros llamamos cultura. Cultura, se oye tanto acerca de eso. Miren, ¿alguna vez han escuchado mi apreciación de lo que es cultura? Es un hombre que no tiene el suficiente valor para matar un conejo, pero que puede llenarse la barriga de eso después de que alguien más lo mata. Así que, yo, eso es lo que yo—yo—yo—yo pienso de la cultura, ¿ven Uds.? Eso es, eso es correcto. ¿Ven? Nosotros no…
184Dios no viene por… No es cuestión de traer a un hombre a Dios por medio de la cultura. No se puede civilizar un hombre a Dios. Él nace, una simiente de Dios, proveniente de Dios, siempre era Dios, y jamás puede ser algo aparte de Dios. No se consigue por medio de la cultura.
185Ahora, ¡cómo tiene él su tipo de Edén, y a través de una simiente deformada! Hoy, satanás ha hecho su gran even… su gran Edén. ¿Qué es eso? Cultura, ciencia, iglesias hermosas, torres altas, predicadores muy pulidos, educación: “DA., D., Ph.D., LL.D., (títulos), ¡Doctor en Literatura, Doctor en Divinidad, Doctores!” Cada vez que Ud. pronuncia eso, eso simplemente lo aparta a él más de Dios, lo aparta bien lejos. Y las congregaciones no quieren a alguien que se pare allí y use palabras como: “hit, hain´t, y tote, y carry, y fetch”. [Modismos americanos y palabras mal pronunciadas.—Traductor.] Ellos no quieren eso. Ellos quieren algo muy bonito.
186Esa es la misma cosa que Caín tenía en su mente, (el padre de ellos) en el principio, ofreció flores y frutos de la tierra. Cuando Dios quería sacrificio, ¡un hombre con la revelación de Dios! Fue sangre; no una pera, o un durazno, o una ciruela, o lo que sea, o un albaricoque, como dicen ahora. Fue la sangre la que nos sacó del huerto del Edén, una—una sangre degradada, una mujer que dejó que la simiente de la persona equivocada fuera plantada en su vientre y así empezar esto.
187Ahora, encontramos… Para probar que el Mensaje es realmente oportuno, de lo que les estoy hablando, para probarlo, fíjense en la hibridación de hoy día, tratando de hacer una especie más bonita. Fíjense en la hibridación. Fíjense en la vida botánica. Aquí el verano pasado…
188Fue en este verano, sí, yo tenía una florecita silvestre; él me estaba mostrando allí hace algunos minutos, y esto me vino a la mente. Una florecita silvestre que yo tenía aquí en este florero, y la tenía que regar dos veces al día, para mantenerla viva. Era híbrida. Pero ella se originó de otra florecita amarilla, la cual fue unida con otra cosa, para hacer esta flor.
189Y esa florecita estaba allí solita, donde se podía cavar a diez pies en la tierra y no encontrar suficiente humedad para escupir. Vean, estaba—estaba— estaba viviendo prácticamente en el polvo, y era igual de bonita, y no tenía que ser regada. Era la original. No era híbrida. No había nada mezclado en ella, era una flor genuina.
190Pero ésta era algo mezclado con ella, había que regarla, acariciarla, y mimarla. ¿Ven? A esta no; los insectos no se le acercaban. Pero a ésta tenemos que fumigarla, y todo lo demás, para mantenerlas—o para ahuyentarles las moscas y mosquitos y cosas así, de esa manera. Si uno no lo hace, ellos la matan. ¡Uds. no tienen que hacerlo, un mosquito no se le acerca!
191Oh, así es un verdadero y genuino Cristiano nacido de nuevo. Ud. pudiera tentarlo con cualquier cosa que quiera. Él sigue siendo un Cristiano. Tiéntenla a ella adondequiera que sea, ella sigue siendo una Cristiana.
192Una damita de uno de los hermanos aquí, alguno de Uds., la iglesia de ellos me escribió una carta el otro día. Dijo: “Papá no quiere que yo vaya al baseball… o a un juego de baloncesto, hermano Branham. Nosotros creemos…” Ella dijo, (tenía doce años de edad) y dijo: “Hermano Branham, nosotros creemos que Ud. tiene la Palabra del Señor en lo que nos dice”. Dijo: “En cierto modo yo creo que mi papá está equivocado. Pero”, en que Ud. diga, yo voy a creer”. Ahora, esa muchachita tan dulce, ¿ven?
193Así que yo pensé: “Bueno”, dije: “mira cariño, si tú eres Cristiana, eres Cristiana en cualquier lugar. No importa en donde estés, tú sigues siendo una Cristiana. Pero”, yo dije: “mira, en la cancha de baloncesto, y es en lo que tu papá está pensando, se escucha a los niños diciendo groserías y comportándose de esa manera. Yo todavía creo que tú serías una Cristiana. Pero, mira, tu papá está más avanzado en la vida que tú. ¿Ves?” Miren, yo le dije: “Ahora tú tienes doce años de edad, y dijiste que tenías una hermanita de cuatro. Ahora ella quiere que tú recortes muñecas de papel. ‘Oh, continua, yo no tengo tiempo para cortar muñecas de papel’. ¿Ves? Tú estás más adelantada que tu hermanita”.
194Miren, es ahí donde la iglesia debería estar hoy, más avanzada en la Palabra de Dios. No metodista, bautista, pentecostal, presbiteriano, sino avanzada en la Palabra, hasta hijos e hijas de Dios. ¡Ja! Muy bien. Muy bien. El Mensaje siendo oportuno, probó…
195Por la ciencia, por su ciencia e investigación, ¿ven Uds.?, ellos han tratado de pervertir todo, y hacer una simiente diferente, hacer algo diferente, hacerlo más bonito.
196Miren a nuestras hermanas. Yo comenté hace un rato, acerca de cuán bonitas se veían. Oh, es posible que las pongan por allí en una competencia mundial con estas como Gloria Swanson, o algunas de estas bailarinas que se desnudan como tienen en California, y perderían miserablemente. Pero los nombres de ellas, no están en ese libro de la fama, sino que están en el Libro de la Vida. ¿Ven? Ajá. “Un espíritu manso y humilde, es un gran tesoro para Dios”. Y la Biblia dice que nuestras mujeres “se adornen con un espíritu afable y humilde, sujetas a sus esposos, y con dulzura”. Eso es lo que es de gran estima delante de Dios. ¿Ven? Correcto.
197No todo esto aquí, eso es lo que ellos hicieron, ellos, Max Factor, ha embellecido a las mujeres, exteriormente, lo cual es de satanás. Toda esa cosa es del diablo. ¿Sabían Uds. eso? Ciertamente. Todo eso es del diablo.
198Miren, recuerdo cuando mi esposita era joven y bonita, ella no usaba maquillaje. No. Ella vino, y yo la bauticé en el Nombre de Jesús, cuando ella usaba los vestiditos hasta las rodillas así, ¿ven? Pero ahora ella está envejeciendo, ella dijo: “Me estoy poniendo tan arrugada”.
199Yo dije: “Sabes, a medida que tú envejeces, mis ojos se ponen más opacos. Yo me acuerdo de cómo eras, y recuerdo y sé en mi corazón cómo serás algún día. ¿Ves? ¿Ves? Mira, con el espíritu apacible y dulce que tú tienes, Dios nos reunirá nuevamente más allá. Eso es esa… Entonces nosotros nunca seremos cambiados”. Así que el porqué…
200Pero, fíjense, en los días de Noé, cuando los hijos de Dios vieron que las hijas de los hombres eran bonitas, tomaron para sí mujeres, como esposas. Vean, los hijos de Dios miraron a las hijas de los hombres, porque ellas eran sensuales y—y se vestían de esa manera. Ellos, ellos codiciaron a esas mujeres y se fueron tras ellas, ¿ven?
201Yo estoy agradecido que Uds. hijos de Dios ven más allá de eso. ¿Ven? Cómo es que las mujeres se hacen a sí mismas… ¿Ven?
202¿Pero qué es eso? Es todo bonito. Es una hibridación. Tomen a una de ella, lávenle la cara, y ellas… Uds. no sabrían lo que tendrían. ¿Ven? Correcto. Tal vez el suficiente temperamento como para pelearse con una sierra circular, y—y sucia, y—y vulgar, e inmunda, y sale con otros hombres.
203A mí no me importa lo que sea, mi esposa, yo—yo respeto la lealtad en cualquier mujer. Cuando yo era un muchachito, yo siempre decía: “Si una mujer negra quisiese ser leal, yo derramaría la última gota de mi sangre para mantenerla de esa manera”. Vean, yo respeto lo que es correcto, la cosa correcta. Yo he tratado de vivir conforme a eso, toda mi vida. En aquel entonces yo estaba joven, ahora estoy viejo, y no he cambiado mis ideas para nada. ¿Ven?
204La ciencia, de la misma manera como hizo con Eva, así también ha hecho con la iglesia, para pervertirla completamente. Él llevó a cabo sus planes hoy día, a través de su iglesia híbrida, su Edén moderno que hoy tenemos. Nosotros estamos viviendo en un Edén científico, el Edén de satanás, un Edén científico.
205Si lo quieren leer, en Isaías 14:12. Se los citaré, si lo desean, si quieren, 12 y 14. Satanás dijo en sí mismo: “Me exaltaré por encima del Altísimo”. Él quería tener un reino, en el que hasta los hijos de Dios lo adorasen.
206Y eso es exactamente lo que él ha hecho. Él lo ha hecho a través de la iglesia, de la religión, así como él empezó en el principio, con religión. Él lo ha hecho.
207También como el profeta Pablo vio, en Segunda de Tesalonicenses capítulo 2, que él—él culmina en E-… su, el gran Edén científico en este día, en lo científico, en educación y civilización. Él mismo lo ha hecho, y finalmente culminará en el concilio ecuménico, en donde todas las iglesias tendrán que sujetarse a él. ¿Ven lo que es eso? Es ese espíritu de engaño obrando entre la gente; hijos de Dios, los cuales son hechos a la imagen de Dios; y las hijas de los hombres, las cuales están hechas a la imagen del hombre; los han tomado bajo falsedad, como él hizo con Eva. Y él mismo se ha formado, a través de su propio truco de ciencia y educación y cultura, hasta que él obtuvo para sí un Edén de muerte, moderno y científico.
208Donde Dios, por Su Palabra, habló, y Él tenía un Edén sin muerte; ninguna ciencia, ninguna educación como tenemos hoy, o ninguna civilización.
209¿Ahora lo ven? ¿Lo entienden? Vean, él ahora tiene su Edén. Miren, todas las iglesias lo adoran. Eso es lo que él dijo aquí en Segunda de Tesalonicenses. …ese hombre que se hace pasar por Dios, se sienta en el templo de Dios,… Y todos… de la tierra se postrarán y le adorarán, cuyos nombres no estaban escritos en el Libro de la Vida del Cordero… desde el principio del mundo.
210Vean, es un Edén moderno. Ahora, ¿qué está haciendo, él mismo? Él se está moviendo hacia Roma, su gran lugar final, su edén.
211¿Se fijaron a dónde llegó ese papa aquí el otro día? ¿Notaron todas las veces que apareció el número trece? Él habló trece palabras, tuvo trece tomando la comunión, habló en el Estadio Yankee, el cual es trece. Todo fue trece.
212Y el número de nuestra nación es trece, y aparece en el capítulo trece de Apocalipsis; trece franjas, trece estrellas, trece barras, trece números en las monedas, trece estrellas en la moneda, todo es trece, es una mujer.
213Y aquí viene el papa, la cabeza, a la mujer; el falso anticristo a la novia falsa, de la ciencia. Lo cual, nuestro mundo, nuestro mundo americano oriental aquí, o Mundo Occidental, ha guiado al mundo, en ciencia. Él viene a ella, en su iglesia científica, y ahora todos los protestantes se están sujetando a él, (¿ven?), en trece. ¿Lo ven? Todo es en un trece. Nuestra nación entera, y todo lo demás, es trece, un mundo de la mujer. Vean, aquí estamos, lo tenemos. Se convirtió en un mundo de la mujer en el huerto del Edén, pero algún día será el mundo de Dios. Fíjense ahora. Ahora, también, estos profetas y demás lo han predicho.
214Y ahora todo ha llegado a ser otra vez como era antes que Dios se moviera sobre la tierra, ha llegado a ser un caos espiritual. Ciertamente que sí.
215Fíjense aquí en el segundo Edén tipificado muy de cerca con el primero, para engañar, casi para engañar al Elegido. Fíjese en eso. Voy a comparar aquí, sólo por unos minutos. Miren, voy a tener que terminar, porque son las once, así que escuchen. Estos dos Edenes, cómo es que este Edén ha tratado de tipificar, igual como satanás hizo con Eva en el principio, en el verdadero Edén, el primer Edén. Simplemente obsérvelos tipificados juntos ahora. Vean, lo tenemos. Miren, todos entiendan claramente, es un Edén científico en el que estamos viviendo. ¿Ven? Miren, no fue el Edén de Dios.
216El Edén de Dios, no viene por ciencia, por educación, por cultura. Viene por la Palabra, (¿ven?), llamando a todas estas cosas como si no fuesen. Y fíjense, en el huerto del Edén… Comparémoslos un poco. Ahora noten.
217El hombre y su esposa, escondidos en el huerto del Edén, la pareja estaba desnuda, y no lo sabía. ¿Es correcto eso? En el Edén de Dios, la pareja estaba desnuda y nos lo sabía.
218Y ahora ellos están desnudos otra vez y no lo saben, Apocalipsis tres, la iglesia de la Edad de Laodicea. Porque estás desnuda, miserable, pobre, cuitada, ciega y no lo sabes.
219Ahora, en el Edén de Dios, ellos estaban desnudos y no lo sabían. Y ahora en el Edén de satanás, sea por la ciencia y la educación, ellos están desnudos otra vez y no lo saben. ¡Qué perversión!
220Miren hoy día. Miren al hombre, tratando de usar la ropa interior de su esposa, y ella está tratando de usar la ropa de él. Él está tratando de dejarse crecer el cabello como el de ella; y ella está cortando el de ella como el de él. ¡Oh, oh, oh, Señor! Los hombres tratando de ser mujeres, y las mujeres tratando de ser hombres, ¡una perversión!
221Eso es lo mismo que está haciendo la iglesia, la misma cosa, la Edad de Laodicea. Fíjense.
222La razón por la que ellos no sabía que estaban desnudos, en el principio, fue porque tenían sobre ellos un velo del Espíritu Santo que les impedía ver su desnudez. Ellos no lo sabían. El Espíritu Santo estaba sobre sus ojos, ellos no veían nada sino su hermano y hermana, ¿ven? Las leyes, ellos no sabían que estaban desnudos. ¡Espíritu Santo!
223Ahora el espíritu de impiedad, inmundicia y concupiscencia, los ha velado a ellos; la educación, la ciencia, “Pues, es científico. Usen pantaloncito cortos, es más fresco”. Los indios les enseñan mejor que eso a Uds. Ellos se envuelven en una cobija, para estar con aire acondicionado, (¿ven?), se las ponen encima. Vean, la educación ha regresado absolutamente a un tiempo, la misma cosa que ellos piensan que los ha traído a ellos a la cultura y a la civilización, los ha puesto de nuevo en la ignorancia, peores de lo que estaban al principio.
224La enseñanza en la escuela, la educación, ¡miren las escuelas! ¡Miren a esos muchachos allí en la universidad! ¡Cuántos niños nacen de esas jovencitas allí, de esas jovencitas cada año en la universidad! ¡Piensen! Ud. dice: “Eso es gente de la calle”. Y esos muchachos, a quienes llaman “veintiún joyas”, con los labios pintados, y—y su copete sacado, y enrolladlo en rizadores y colgándoles. Ellos dicen eso. ¡Asquerosos, inmundos! Ud. dice: “Bueno, eso es gente de la calle”. ¿Es? Son estudiantes de la universidad.
225La otra noche tuvieron una gran borrachera. Y no sabían qué hacer, y así, para divertirse. Beber, adulterar, y todo lo demás, no era suficiente para ellos. Quebraron las botellas, y corrieron hasta el alojamiento de las mujeres, y tocaron en la puerta; y cuando ellas salieron, las golpearon en la cara. A una muchacha le arrancaron completamente el ojo, y muchas de ellas quedaron desfiguradas para toda la vida. ¿Creen Uds. que ellos publicarían eso? ¡No!
226Dos de sus muchachos deambulando por las calles, insultaron a dos mujeres jóvenes, casadas, que estaban sentadas en los escalones. Los policías los arrestaron y los pusieron en la cárcel. Y el decano fue para allá. Y la cosa entera está prosperando en esa universidad, esas son las únicas obras que ellos tienen allí. Dijo: “Esos son mis muchachos. Suéltenlos”. Y los soltaron.
227Allí lo tienen; civilización y educación, conduce a la muerte y al caos, y al infierno. No escuchen esas cosas. Fíjense ahora.
228Eva simplemente tuvo que dar una miradita, para ver cómo era el mundo. Uds. saben, muchas veces: “Nosotros tenemos que usar sólo un poquito de esto”. O, Uds. saben lo que quiero decir, sólo tenemos que dar una miradita, para ver. Ahora, en San Juan o…
229En Primera de Juan 2:15, Dios dijo: “Si amáis al mundo, o incluso el amor del mundo, el amor de Dios ni siquiera está en vosotros”. Las cosas que están allá afuera están muertas. Uds. han sido circuncidados, eso ha sido cortado de Uds. Uds. no quieren las cosas del mundo, para las cuales están muertos. Ellas están muertas. Uds. no quieren nada muerto. Está podrido. Apesta. ¿Cómo podría algo vivo querer algo que esté inmundo como eso? Vean, Uds. están vivos en Cristo. La Palabra les da vida.
230¡Oh, cuando pienso en ello, en este día en que estamos viviendo, eso que llaman educación! No se puede ni siquiera subir al púlpito a menos que se tenga un doctorado, y así por el estilo.
231Eso me recuerda a un capellán, cierta vez, que había salido del ejército. Él dijo—él dijo: “Hermano Branham…” Eso fue justo después de la Primera Guerra Mundial. Dijo, el capellán dijo: “El sargento vino y me dijo: ‘Capellán, ¿quieres ir conmigo al frente de batalla, allá en Argonne?’”, allá viniendo de la Salle, Lorraine, Francia, Uds. saben. Y dijo: “Yo salí rumbo al bosque Argonne”. Y dijo: “Él estaba tomando inventario de cuántos tanques habían sido destruidos”.
232Y dijo: “Era una mañana de Pascua”. Dijo: “Yo pasé por… Caminé de un lado a otro con una enfermera, y ella iba dándoles a esos muchachos heridos, una rosa americana, Uds. saben, una con que un americano está acostumbrado. Esos muchachos agarraban esa rosa y gritaban y lloraban, porque ellos sabían que provenía de su patria”. Vean, era proveniente de la patria.
233Y esa es la manera que yo pienso que deberíamos hacer con la Palabra, (¿ven?), agarrarla y decir: “¡Oh, Dios!”, proviene de nuestro Hogar, ¿ven?
234Él dijo: “Yo los vi, algo poco común. En mi corazón…” Él dijo: “Fui hasta allá y dije… Y el—el capitán salió para hacer un registro de cuántos tanques habían sido destruidos, y cosas así. Dijo: “El Espíritu Santo dijo: ‘Acércate a esa pequeña roca’”. Y él miró alrededor. Dijo: “Ellos arrojaron ese gas de mostaza y cloro y”, dijo, “eso quemó todas las hojas de los árboles. No quedó nada vivo, ¡y era la Pascua!” Él dijo: “¡Qué Pascua! ¡Qué Pascua, cuando no había ni siquiera grama en la tierra, ni nada!” Y dice que Algo lo atrajo hacia una roca. Él quitó la roca, y dijo: “Había una florecita de Pascua debajo de ella, que se había mantenido debajo de la roca, todo el tiempo en que el gas venenoso cayó”. Y dijo. “Yo pensé, ‘Oh, Dios, guárdame bajo la Roca de las Edades, hasta que todo este veneno haya pasado, y permíteme florecer en aquella Tierra más allá’”.
235Pudiéramos terminar aquí mismo, si quisieran, porque yo—yo tengo tanto aquí, que nunca llegaría a ello, de todas maneras, ¿ven?, de cosas. Así que, tal vez pueda regresar otra vez y traérselas a Uds.
236Oh, acabo de predicar el otro día: “El Filtro Del Hombre Que Piensa”, todos Uds. han leído eso, ¿ven?, “produce el gusto de un hombre santo”. Piensen, hermanos. Lo que sea que hagan, ¡piensen! En Efesios 5:26, allí dice...
237Y habíamos hablado, hablado acerca de la palabra predestinado, vean, eso hace tropezar a muchos de ellos. Es la Palabra de Dios. Él, Él la usa: “porque somos predestinados por la Palabra de Dios”. Y ello, en eso nosotros… Cuando Ud. es predestinado, pues, tiene que acontecer, porque es eso. Dios, Dios lo escogió a Ud. porque Él sabía lo que Ud. iba a hacer desde el principio.
238Y no deje que el diablo lo fumigue con educación y veneno, y cosas así: “Tú tienes que ser moderno. Tienes que ser esto”. Uds. no tienen que ser nada sino hijos e hijas de Dios. Y si Ud. nació de la Palabra, Ud. es. Fíjense en esa fumigación. Si Ud. toma una semilla, una buena semilla, y la fumiga, eso— eso la matará. Y cuando ellos rocían esta cosa denominacional por encima de Ud., eso arruinará la influencia de la Palabra original. Si ellos le dicen: “Tú tienes que hacer esto. Pues, las otras muchachas lo hacen. Los otros hombres lo hacen”. No crea eso. Eso arruinará la influencia de la Palabra de Dios en Ud. Ud. sabe eso.
239Nuestro texto dice: “No os conforméis,” (no seas rociado), “sino transformaos”, la simiente que está en Ud.
240La gente de hoy actúa como si ni creyesen que existe un Dios. ¿Sabían Uds. eso? Ellos actúan de esa manera. Ahora, yo no quiero llamarlos necios, pero actúan como si fuesen. Porque el Salmo 14:1 dice: “Dice el necio en su corazón: No hay Dios”. No se debería llamar a una persona necia. Pero ellos ciertamente actúan como si fuesen, porque ellos no… Ellos actúan como si no hubiese Dios. Esta Palabra es ignorada por completo.
241Miren, aquí el otro día, me llamaron a la sala para mirar… creo que Billy Paul, o algunos de ellos, habían dicho que había un—un programa religioso en la televisión.
242Nosotros no tenemos televisión. Nunca habrá una en mi casa. Pero había un… Si Uds. las quieren, eso depende de Uds. Pero Dios me dijo a mí que no la tuviera.
243Y cuando nos mudamos para allá, yo le alquilé a una dulce hermana anciana, y ella tenía una televisión, porque tenían que tenerla para alquilar su casa. Y yo les permití mirar un programa religioso, así que ellos—ellos me llamaron, diciéndome que estaban pasando un programa de música Evangélica.
244¡Y Uds. hablan acerca de un montón de “Rickies”, actuando allí de la manera como lo hacían, llamándose a sí mismos cantantes de música Evangélica! Era una deshonra para Jesucristo, al ver la manera como se estaban comportando, estremeciéndose, y—y usando esos cortes de pelo demasiado mundanos y todo eso, Uds. saben. ¡Simplemente, eso simplemente—eso simplemente parecía—simplemente parecía como que era una burla!
245Caín era una persona así, en verdad religiosa, ciertamente. Pero él tenía la simiente incorrecta dentro de él, (¿ven?), y por lo tanto, produjo la simiente de la serpiente. Satanás había siseado sobre esa simiente allá en el Edén, y eso es lo que produjo un Caín. Él puso su veneno sobre ella.
246Él, (Caín), conocía la perfecta voluntad de Dios. El conocía la perfecta voluntad de Dios. Caín la conocía. ¿Por qué? Pero él se negó a hacerla, y entonces demostró ser la simiente de la serpiente. Cuando él vio la voluntad perfecta de Dios, él la rechazó. Él había visto a Dios vindicar el mensaje de Abel. Él sabía que esa era la voluntad de Dios. ¿Ven? Él vio a Dios vindicar el mensaje de Abel. ¿Y qué le dijo Dios a él? Y Él simplemente, Él dijo: “Haz lo mismo, adora como tu hermano, y—y harás bien”. Pero él… Él vio la voluntad perfecta de Dios, pero no la quiso. Vean, él quiso añadirle algo.
247Y estos teólogos ven esta Biblia, la leen, pero no quieren ponerla por obra. ¿Ven? Eso muestra la simiente de la serpiente. Ellos la han visto vindicada, y de una manera tan simple delante del pueblo, pero parece ser tan difícil para la gente humillarse ante la Palabra de Dios.
248¿No han visto, Uds. las hermanas, cuando están hablando con las muchachas, respecto al cabello largo, y ellas preguntan “Por qué usa Ud. el cabello largo?” “¿Por qué usa Ud. la falda larga?” Cuando Ud. empieza hablar con ellas, le dan la espalda. ¿No es correcto? Ellas saben que es correcto, si en ellas hay la menor pizca de dama. ¿Ven? Ellas saben que es lo correcto. Pero, ¿ven?, no pueden humillarse ante Eso. Vean, esa es la razón.
249¿Ven cómo hizo Caín? Él no pudo humillarse ante la Palabra vindicada de Dios. No pudo hacerlo.
250Oh, incluso los pentecostales dicen: “¡Gloria a Dios! ¡Aleluya! ¡Yo me corto el cabello y hablo en lenguas!” ¡Ja! Eso muestra allí mismo que hay algo errado, (¿ven?), la simiente está produciendo algo diferente.
251Una Simiente no puede. Una Simiente de Dios no puede producir una mujer de cabello cortado. No puede hacerlo. Sencillamente no puede hacerlo, porque la Biblia así lo dice. Vean, no puede hacerlo. No señor. Miren, parece tan difícil humillarse ante la Palabra de Dios.
252Fíjense en Génesis 4:6 y 7, solamente leyendo algunas Escrituras aquí. “Haz como hizo Abel”. Él dijo: “Si tú—tú ves lo que tu hermano…” Dijo: “Ve y haz lo que hizo Abel, haz la misma clase de servicio que él hizo, y—y Yo te bendeciré. Si no lo haces, el pecado está a la puerta”. Ahora, pecado es “incredulidad”. “¡Si no haces como hizo Abel!” Tú viste que yo lo vindiqué a él, y lo confirmé. Ahora, si tú no haces eso, entonces eso muestra que—que el pecado, (incredulidad), está a la puerta”. ¿Ven?
253Y hoy ellos ven lo que Dios vindica. Ellos ven lo que Dios está haciendo. Ellos ven todas estas cosas sucediendo. Ellos saben al respecto. Dios está mostrando Sus señales arriba en el cielo y abajo en la tierra, y todas estas cosas de esa manera, y ellos ven lo que está sucediendo. Pero no lo hacen. Vean, satanás, la simiente de la serpiente; inteligentes, provenientes de seminarios, educados hasta la médula, cada palabra, todo; tienen la más correcta postura en el púlpito, y cada palabra tiene que ser exacta, la gramática tiene que estar correcta, y todo eso. ¿Ven? Seguro, ellos no pueden humillarse, un individuo como ese. Vean, ellos simplemente no pueden hacerlo. No pueden. No pueden hacerlo
254Ahora, “Si no, el pecado está a la puerta; la incredulidad”, entonces él llegó a ser un desobediente voluntariamente. “Y cuando tú sabes hacer lo bueno y no lo haces, eso es pecado para ti”, si Ud. sabe lo que es lo correcto y no lo hace. ¿Ven? Entonces él llegó a ser un desobediente voluntariamente después de que la Palabra había sido vindicada, él entonces cruzó la línea de separación, y fue echado del Edén cuando él la cruzó. Hay una línea hasta donde Ud. puede llegar, y si Ud. va más allá y se pasa al otro lado, Ud. está fuera. Uds. saben eso, ¿verdad? Hay una línea. Si Uds. no lo creen, lean Hebreos 10:26. Esa era la Escritura a la que yo me estaba refiriendo allí, ¿ven? Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por el pecado,
255Ése es el nuevo Testamento. ¿Cierto? “Si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de lo que ha sido predicado a Ud., leído a Ud., probado a Ud., después de haber visto el conocimiento de la Verdad, y Ud. sigue adelante y descree, voluntariamente, no hay más sacrificio por el pecado”. Sino una horrenda expectación de juicio, y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios.
256¿Es correcto eso? Uds. pueden cruzar esa línea. Como lo hicieron los hijos de Israel en su jornada, viniendo a través del desierto; Israel hizo lo mismo. Después de haber escuchado el mensaje de Moisés y de haberlo visto vindicado, escucharon a un falso profeta que les dijo: “Oh, miren, hijos, todos somos iguales. Deberíamos casarnos unos con otros, y deberíamos hacer esto”. Y Moisés les había dicho diferente, y ellos vieron a Dios vindicarlo. Pero Balaam parecía ser un hombre más instruido que lo que Moisés era, ¿ven? Él había venido de una gran nación en donde había personas ilustres, y todos estaban bien organizados, (la tierra de Moab), grandes ejércitos, y grandes cosas que la gente de aquellos habrían temido. Y aquí vino un profeta, un profeta, un ungido, un falso ungido, (¿ven?), vino a un ungido (vean cuán parecidos) y enseñó al pueblo, y muchos de ellos se fueron tras eso. Nunca olviden eso. Vean, ¡se fueron tras la cosa que no era la Palabra, la Palabra vindicada y probada!
257No permitan que alguien venga aquí y les diga algo diferente. Observen lo que Dios está vindicando y probando.
258Ahora, si esa gente hubiera mirado hacia atrás y dicho, “Moisés… Dios apareció en los cielos. Y ese hombre habló pulgas, moscas, y ranas a existencia; también las sacó de existencia, llagas y enfermedades. Abrió el Mar Rojo y nosotros pasamos… Y nos alimentó con maná del cielo. ¡Oh, ése es nuestro profeta!”
259Pero aquí vino otro profeta: “¡Gloria a Dios! Yo también soy profeta”. Dijo: “Miren, todos Uds., les diré algo. Miren, Uds. saben que yo uso mejor gramática que Moisés. Y yo soy así y asá, ¿ven?”, y así sucesivamente.
260Y cuando menos pensaron, ellos se dejaron engañar. Y cada uno de ellos pereció allí mismo en el desierto. Ninguno de ellos vivió. No vivieron. Ellos no estarán en el Cielo, ninguno de ellos. Jesús lo dijo.
261Ellos dijeron: “¡Nuestros padres comieron maná en el desierto!” Vean, los pentecostales estaban bien, (fíjense), ellos realmente habían pasado por todas las experiencias. “¡Nuestros padres comieron maná en el desierto!”
262Él dijo: “Y todos ellos están muertos”. Muerte es “separación Eterna”. Ellos nunca volverán a levantarse, a pesar de haber pasado por todas esas experiencias. Hablando figurativamente, ellos habían hablado en lenguas, y danzado en el Espíritu, y todo.
263Pero cuando llegó el reto entre la Palabra que hablaban los dos profetas, uno de ellos estaba en la Palabra, y el otro estaba fuera de la Palabra; ambos eran profetas. ¿Entienden? Digan: “Amén”. [La congregación dice: “Amén”.— Ed.] Uno en la Palabra y el otro fuera de la Palabra; ambos eran profetas, probado que eran profetas. Pero uno estaba con la Palabra, ¿ven? Falsos ungidos en los últimos días, ¿ven? Un… Profetas, ambos eran profetas; uno en la Palabra y vindicado por la Palabra, y el otro no estaba vindicado por la Palabra. Caín y Abel, nuevamente. ¿Ven los dos, falso—falso y verdadero? Muy bien.
264Pero cada uno de ellos se pudrió en el desierto, y pereció. Sus almas están muertas y perdidas. Y ellos estaban en pleno cumplimiento del deber, yendo a la iglesia y las mismas cosas que Dios les había ordenado hacer, pero aceptaron a un maestro falso, el cual no era vindicado por la Palabra, para ser probado que estaba correcto. No obstante, él era un Doctor de Divinidad, y todo lo demás que quieran mencionar referente a un verdadero profeta, pero no estaba probado espiritualmente por la Palabra y por las señales de Dios. Y ellos perecieron en el desierto; personas justas, honradas, religiosas, murieron, y nunca estarán en el Cielo.
265¿Ven en dónde tenemos que caminar? ¿Entienden? [La congregación dice: “Sí”.—Ed.] No dejen que esto se les escape.
266Igual como en los tiempos en que la Palabra simiente de Noé erigió una “transformación flotante” de la tierra al cielo. Parecía locura para la gente, tener una pequeña secta como la que tenía Noé. Y él les dijo, dijo: “ASÍ DICE EL SEÑOR. Dios ha hablado, y vendrá una lluvia”.
267La ciencia, y los educados y religiosos de aquel día dijeron: “Miren a ese viejo charlatán. Él se está poniendo viejo, la mente le está fallando”.
268Vean, pero él estaba en lo correcto, debido a que era un profeta vindicado. Y entonces, en el tiempo del fin, su mensaje fue verdaderamente vindicado. ¿Qué haría él? Él transformó de la tierra para la Gloria, por medio de un arca, de la Palabra que él estaba predicando. Fue transformado.
269La fumigación científica hizo que los demás se pudrieran en el juicio. Ellos se pudrieron en las aguas del juicio, del diluvio.
270¿Qué está la gente tratando de hacer hoy día, en esta gran edad científica de educación, la iglesia Edén? ¿Restaurarse a su Edén, a su condición científica, en vez de a la Palabra? ¿Están Uds. exaltando la Palabra de Dios? ¿Está la gente tratando de exaltar la Palabra de Dios, o están tratando de exaltarse a sí mismos? Yo me pregunto, ¿a cuál de los dos? La iglesia…
271Su simiente deformada, programas de conocimiento, ha causado nuevamente que toda la raza, por la ciencia, sea científicamente ignorante de la Palabra de Dios. ¡Científicamente ignorante de la Palabra de Dios! Eso es algo tremendo para decirlo, ¿verdad? Pero así es. Ud. dice: “No puede ser”.
272Así fue cuando Jesús vino. El día en que Jesús vino, aquellos—aquellos hombres conocían esa Palabra de Dios, solamente por la letra. ¿No es así? Seguro. Pero eran ignorantes en cuanto a Quién era Él, cuando vieron a Dios en las alas de una paloma, realizar y hacer exactamente lo que Él había dicho que haría. Y Él hizo exactamente lo que la Palabra dijo. “Si no hago las obras de Mi Padre, entonces no Me crean”. Pero Él hizo exactamente como la Palabra dijo que Él haría. Y ellos eran hombres científicos en aquellos días, pero científicamente ignorantes, para pecar voluntariamente.
273La concupiscencia los había cegado. Ellos necesitan la Palabra de Dios para mostrarle—para mostrarle a ella su desnudez. En Apocalipsis 3, dice: “Yo te aconsejo que de Mí compres colirio, para que tus ojos puedan ser abiertos, y puedas ver tu desnudez”.
274El colirio es la Palabra de Dios, la sanidad de los ojos que lo trae a Ud. de las cosas naturales del mundo, y lo transforma, por el poder de Dios, a Su Presencia. ¡Entonces Ud. ve! Ud. dice: “Yo estaba perdido, pero hoy he sido encontrado. Yo era ciego, pero ahora veo”. ¿Ven?, sería diferente.
275Ese es el llamado que tiene la iglesia hoy: “Yo te aconsejo que de Mí vengas a comprar colirio para tus ojos, para que puedas ser ungido con Mi colirio, y entonces verás”.
276¡Dejen que el Espíritu Santo venga sobre cualquier persona que verdaderamente tenga algo dentro de él! La sanidad viene de adentro. Dejen que esa sanidad venga del Espíritu que está en Ud. Si es un Espíritu genuino ungiendo a la Simiente genuina, no podrá producir sino un hijo o una hija de Dios. Pero el Espíritu genuino puede venir sobre una—una simiente de cizaña, la lluvia puede caer sobre una cizaña, y la hará vivir de la misma manera que cae sobre el trigo y lo hace vivir. Pero: “Por sus frutos los conoceréis”. ¿Ven? Y nosotros somos un árbol de fruto, de Dios, produciendo Su Palabra.
277Jesús dijo: “Que el hombre se niegue a sí mismo y me siga. Que él renuncie a su educación, renuncie a su conocimiento, renuncie a sus títulos; tome su cruz y me siga”.
278La gente ha perdido su pensamiento común de decencia. Estoy pasando por unas Escrituras aquí, sólo para… me iba a quedar solamente como unos cinco minutos en ellas, o diez, ¿ven? La gente ha perdido la decencia común el uno para con el otro. Ellos son—ellos no son como eran antes. Hombres de edad, de los hermanos y yo, aquí, sabemos, y mujeres. La gente no actúa como actuaba antes. Han perdido su propio entendimiento común. El—el—el mental—el efecto mental que ha tenido sobre la gente de estos modernos días científicos en que estamos viviendo, ha hecho que la gente pierda su razonamiento natural. Ellos no pueden respetar a alguien, a una mujer, como a una hermana y a un hermano. Es algo sucio. Tan pronto como ellas…
279Y las mujeres tienen que vestirse tan inmoral, para salir entre la gente. Y ellas dicen: “Yo soy una buena mujer”. Bueno, ¿para qué se exhibe por ahí de esa manera? Ella está ciega. Bueno, si—si su… Si una de estas hermanas aquí, de—de poca edad, si su mamá o mi mamá hubiera salido a la calle de la manera que salen estas mujeres, la hubieran puesto en una institución para dementes; ella ni siquiera tuvo suficiente juicio para saber ponerse la ropa. Bueno, si eso era demencia en aquel entonces, es demencia hoy. Todavía es el mismo tipo de mujer. ¿Ven? Pero ellas han perdido toda su decencia, todo su entendimiento. Han perdido su… Y con el entendimiento moderno, con la cultura y la educación: “Es más saludable, ser así”. ¡Es pecaminoso y es muerte! Fíjense. Ellas son, oh, no son como eran antes. Cuando la…
280Y fíjense en la vida de la iglesia. Antes, en la vida de la iglesia, hace mucho tiempo, cuando el profeta tenía algo que decir: ASÍ DICE EL SEÑOR, la gente se conmovía. Ellos se quedaban con eso. Ellos se conmovían. Pero ahora: “A mí no me gusta ese individuo. Sáquenlo por votación”. ¡Ja! ¿Ven Uds.? ¡Ajá! Vean, ellos ya no tienen entendimiento. La gente simplemente ya no es movida por el Espíritu de Dios.
281La Palabra de Dios es Su Espíritu, y Su Palabra viene a Su profeta. Y la Palabra está llamada a transformarlo a Ud. de lo que son las cosas del mundo, a la imagen de hijos e hijas de Dios. Y la Palabra solamente puede venir a través de estos profetas, cuando ellos hablaban. Y tenía que ser comparado con la Palabra, y mostrar que era la Palabra. Entonces si Ud. acepta esa Palabra, Ella lo transformará; de un hijo de Dios, o una hija… O de un hijo del mundo, de una hija del mundo, a un hijo y una hija de Dios.
282Mírense aquí. ¿Cuántos han tenido esa experiencia? Cada uno de nosotros. Hemos tenido esa experiencia. Porque, Ella fue hablada, fue creída, y la Palabra vino y cayó en el terreno fértil del corazón, y de allí creció. ¿Ven?
283Transformándose, Su Espíritu Santo transforma la Palabra simiente a Su semejanza. Así como un árbol de pera produce peras, el manzano produce manzanas, y así de esa manera; Su Palabra producirá hijos e hijas de Dios. Eso es lo que está llamada a hacer.
284Un día, cuando el mundo se encontraba en oscuridad, y en caos otra vez, el Espíritu de Dios se movió sobre—en la simiente predestinada. Una simiente predestinada, la predestinada, ella fue transformada. Se requirió Isaías 9:6.
285Ahora, ese profeta allí parado, que—un hombre que tenía influencia sobre las naciones, la gente… La gente religiosa de su día creía en él; no todos ellos, ellos nunca creyeron. Pero este profeta, ellos habían visto a ese hombre hablar cosas y era exactamente correcto. Lo que él decía era perfecto, y se cumplía. Y, aquí, este hombre tuvo que pararse delante de su pueblo y decir: “Una virgen concebirá”, oh, una locura. Pero, ¿ven Uds.?, Dios no lo habló Él mismo, Él lo habla a través de Sus profetas. Miren, no había nada escrito en la Biblia acerca de eso, pero este profeta se paró y dijo: “Una virgen…” En Isaías 9:6, “Un niño nos es nacido, un hijo nos es dado; Se llamará Su Nombre: ‘Consejero, Príncipe de Paz, Fuerte, Padre Eterno’”. Ahora, si “una virgen concebirá”, esa Palabra fue hablada, la cual era un germen, ese terreno fértil tenía que estar allí para recibirla, algún día. Él buscó por todas las tierras, no había ninguna. Él fue por todas las tierras, no había ninguna.
286Y casi ochocientos años después, esa simiente predestinada encontró un terreno fértil, y empezó a crecer.
287Así como Dios hizo en el principio: “Sea la luz”, y tal vez ochocientos años después apareció la luz. “Haya un árbol,” y apareció de esa manera nuevamente, todo lo que Él dijo.
288Allí estaba una simiente predestinada trayendo a luz a Emmanuel: “Dios con nosotros”. Y a Él buscarán las naciones”, y es a Ese a quien nosotros buscamos hoy, a Jesús. Vean, ¡la simiente predestinada!
289Satanás trató de fumigarla, como lo hizo con Eva. Él trató de fumigarla, pero falló. Con Su repelente aquí, Él era una simiente predestinada. Ellos no pudieron engañarlo, para hacerlo un Fariseo o un Saduceo. Ellos no pudieron hacer que Él perteneciera a ninguna organización. Él era la Palabra hablada predestinada de Dios. Satanás no pudo arrojar su incredulidad sobre Él. Él tenía un repelente en Él. Dios, rocíanos con un repelente, es mi oración. Correcto.
290Entonces el Espíritu se movió sobre Él y lo envió al Calvario, a la cruz, para traer Luz en este día, y Luz a todas las simientes predestinadas a la Iglesia de este día, transformando hijos e hijas de Dios, a Su Presencia.
291No tropiece con la palabra “predestinación”. Ya expliqué eso, ¿ven Uds.? Yo quiero mostrarles, Efesios1:5.
292Vean, así como Uds. estaban, miren, así como Uds. estaban en su padre; (como dije la otra noche), así como estaban Uds. en su padre en el principio. Si Uds. no hubieran estado, no estarían aquí. Pero, ¿ven Uds.?, tenía que caer en una sementera, para traerlos a Uds. a existencia. Y ahora Ud. es su hijo, Ud. es su hija. Vean, es una simiente. Entonces si Ud. alguna vez….
293Si Ud. es un Cristiano hoy, una genuina simiente predestinada, Ud. estaba en Dios antes que hubiera un… Ud. siempre estuvo en Dios. El germen de su vida, el cual es un atributo de Dios, el cual era Su pensamiento.
294Digamos, por ejemplo, esta hermosa jovencita sentada aquí, ¿ven? Dios dijo: “En este día habrá una joven, su nombre será fulana de tal. Ella será esto, aquello y lo otro”, y aun sabía que en esta misma hora, “ella estaría sentada escuchando el Mensaje, vestida con un vestido rojo”. Vean, ese fue Su pensamiento. Quién sería Su esposo, cualquiera que fuera; y Él juntaría esto, y Ud. estaría sentada aquí en—en esta—esta ciudad en este día. No habría ninguna manera de Ud. dejar de cumplir eso, (¿ve?), porque Ud. está creciendo. Y mientras Ud. sea simiente por dentro, y esté creciendo, Ud. tendrá que producir exactamente lo que la simiente dijo que Ud. produciría. Exactamente. Es Su Palabra. Él cumple Su Palabra. Él cuida de Ella.
295Ud. estaba en su padre, como un germen, y vino a existencia como una hija; Ud., Ud., cada uno de Uds., hermanos y hermanas, vinieron así. Si Uds. no estaban en su padre, entonces no hubieran estado aquí.
296Y si Ud. no hubiera estado en Dios… Si Ud. cree en el mensaje de la Biblia, y el Mensaje del día presente, es una vindicación de Ello; la razón por la cual Ud. está sentado aquí, es porque Ud. fue predestinado para sentarse aquí. De otra manera, Ud. no hubiera estado aquí; Ud. hubiera estado en la calle, tal vez borracho, algunos de Uds.; y otros de Uds. estuvieran aquí saliendo con la esposa de algún otro hombre; y Uds. mujeres casadas, saliendo con el esposo de alguna otra mujer, o algo de esa índole. ¿Ven?, Pero Uds. fueron predestinados para estar aquí. Vean, Uds. no pueden evitarlo. Uds. tienen un Padre, Él es Dios, y Uds. eran una simiente.
297Y cuando Él llega a un punto, en que Él lo ha traído ahora hasta donde… Ud. estaba en Él en ese entonces, como un pensamiento, y ahora Ud. es una persona que puede tener compañerismo con Él. ¿Ven? Así como Uds. estaban, Uds. estaban en sus padres en el principio, pero hoy son hijos e hijas, de modo que pueden tener compañerismo con sus padres. Ahora nosotros somos hijos e hijas de Dios, que podemos tener compañerismo con nuestro Padre, Dios. Vean, ¡Simplemente es tan hermoso! ¿No les gusta eso? [La congregación dice: “Amén”.—Ed.] Entonces Ud. llega a ser como Él. Y si nosotros éramos hijos, entonces Uds. son atributos, y estaban en Él en el principio.
298Y recuerden, si Uds. estaban en Él en el principio; y cuando Jesús, el cual es Dios, la Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros; entonces Uds. estaban en Él y soportaron los insultos que Él recibió. Uds. fueron al Calvario con Él, en Él. Uds. murieron en Él. Uds. se levantaron en Él. Y ahora están sentados en lugares Celestiales en Él. ¿Ven?
299Si yo soy un americano, yo recibo toda su vergüenza, recibo toda su gloria. Lo que sea que esta nación haya sido, yo soy. Porque yo soy un ciudadano americano. Yo estuve… Yo desembarqué en Plymouth Rock. Sí señor. Sí, yo desembarqué en Plymouth Rock. Yo firmé la… Yo estuve en el salón aquella mañana cuando firmaron la Declaración de Independencia. Yo la firmé con ellos. Yo soy parte de su economía. Yo firmé la Declaración de Independencia. Correcto. Yo estuve con Washington, en el Valle Forge, cuando él cruzó el río. Yo estuve allí esa mañana. Yo oré con él. Yo estuve allí. Uds. estuvieron, como americanos. Si Ud. es americano, Ud. estuvo. Porque, todo lo que América es, Ud. es. Yo icé la bandera—bandera en Guam. Yo les ayudé a hacer eso. Yo conquisté cada fuerte. Yo llevé su vergüenza, como revolucionario. Lo que sea que ella haya sido, yo soy.
300Y todo lo que Cristo fue, yo soy. Lo que Él es, yo soy. ¡Oh, Dios! Si Él es considerado un fanático, así debo ser yo. Si Él era un—un Belcebú, por las obras de Su Espíritu, yo también soy. Todo lo que Él fue, yo soy. Todo lo que Él fue, Uds. son.
301Nosotros debemos ser los creadores de su inmortalidad, de su libertad, de su fama, de su gloria o de su vergüenza.
302Nosotros debemos ser eso. Debemos ser la Iglesia, la Novia de Jesucristo. Yo viví junto con Él en la tierra, cuando Él vivió. Yo morí con Él cuando Él murió. Yo resucité con Él cuando Él resucitó. Ahora estoy reunido y sentado con Él en lugares Celestiales, porque soy parte de Él. En donde Él está, allí estoy yo. “En donde mi siervo esté, allí también estaré Yo”.
303Ahora Él puede tener compañerismo con nosotros, y a través de nosotros, y confiarnos Su Palabra. Lo cual, nosotros somos parte de Su Palabra. Nosotros… Y Él es la Palabra, y nosotros somos parte de Él, entonces nosotros somos parte de la Palabra.
304¿Y cómo puedo yo negar que tengo una mano? No importa cuánto algún idiota pudiese, discúlpenme, algún científico diga que—que yo no tengo una mano; ¡Yo tengo una mano! Yo sé que tengo una mano. Yo la uso.
305Y yo sé que tengo un Dios. Yo tengo un Salvador. Yo lo siento a Él en mi alma. Yo, yo soy parte de Él. Eso es lo que dice esta Palabra, eso es lo que yo soy. Y si yo niego una parte de Esto, eso sería como negar que yo tenga una mano, un oído, un ojo. Yo no pudiera hacerlo y seguir siendo un ser humano, en mi mente cabal; ni tampoco puedo yo negar nada de la Palabra de Dios y permanecer en mi correcto—en el correcto Espíritu de Dios. Yo tengo que aceptar lo que la denominación dice o lo que Dios dice al respecto. ¿Ven? Uds. no pueden hacerlo.
306Ahora, “transformando”. Él puede transformarnos a través de Su Palabra, para que podamos descansar, porque nosotros somos parte de Ella.
307Y ahora, hay muchas cosas, (hablando acerca de mi nacimiento natural), hay muchas cosas en mi nacimiento natural de las que no puedo alardear. Déjeme decirles que yo no tengo nada de qué alardear. Mi madre era una pecadora, para empezar; mi padre era un pecador. Y ellos salieron de un montón de asesinos y pistoleros, y la mayoría de ellos murieron en acción; borrachos, contrabandistas de licor, y todo lo demás, de Kentucky. Mi madre era medio india. Así es que yo—yo no tengo nada de qué alardear. No puedo alardear de mi árbol genealógico.
308Pero, gloria a Dios, hay una cosa de la que sí puedo alardear, y es de mi Segundo nacimiento, el cual viene de Jesucristo. Yo puedo alardear de ese Padre que tenemos, porque Él es mi Padre. Él es mi Salvador. Él es mi Redentor. Yo puedo alardear de todo lo que Él ha—Él ha hecho por mí, porque ahora he venido a ser Su hijo. Ya no soy el hijo de Charles Branham, yo soy un hijo de Jesucristo. Correcto. Ahora yo puedo alardear de mi nacimiento. No puedo alardear de mi primer nacimiento, no hay nada, estoy avergonzado de eso. Pero yo no estoy avergonzado de mi Segundo nacimiento. No, no. No estoy avergonzado de mi Segundo nacimiento. ¿Cómo lo hizo Él? “Por el lavacro del agua, por la Palabra”. Correcto.
309Los creyentes verdaderamente predestinados se quedan con la Palabra, y ellos no la pervierten. Ella no puede ser pervertida. Oh, hijos e hijas de Dios, ¿por qué no podemos tener este gran compañerismo que deberíamos de tener, con todos los hijos e hijas de Dios? Nosotros deberíamos tenerlo. Pero ellos sencillamente no lo harán, eso es todo, porque ellos no son verdaderamente hijos e hijas de la…
310Vean, como dije la otra noche, yo iba a… yo tenía eso anotado aquí, pero no tengo tiempo para llegar a eso. Voy a dejarlo, terminar ahora.
311Ese pequeño interior del interior, allí es en donde Ud. empieza, lo cual es su alma, luego sale de eso, y Ud. es un espíritu; y luego Ud. viene a ser un ser viviente. Ahora, el ser viviente tiene cinco sentidos, para hacer contacto; el segundo tiene cinco sentidos. Ese es el cuerpo exterior: vista, gusto, tacto, olfato y oído. El cuerpo interior tiene amor y conciencia, y así sucesivamente, cinco sentidos. Pero lo interior de lo interior, la torre de control, es de Dios o de satanás.
312Y Ud. puede imitar cualquiera de estas cosas con las que Ud. entrar en contacto, como—como el—como el Cristiano; o Ud. podría echar fuera demonios, como un Cristiano. Pero si la torre de control interna, el principio, el origen, no es de Dios, nunca regresará a Dios. ¿Lo entienden? ¿Judas no echó fuera demonios? ¿Caifás, aquel que lo condenó y le dio muerte, no profetizó incluso? Pero él no pudo quedarse con la Palabra. ¿Ven? Correcto.
313¡Transformados de la iglesia y del mundo, a hijos e hijas de Dios! Fíjense en esto, ya para terminar.
314Y ahora cómo los hijos errantes de Dios, vagando allá afuera en el mundo, algunos de ellos de esta denominación, de denominación en denominación, como estrellas errantes, nunca estables. Como una hoja de otoño en el agua. Nosotros acostumbrábamos ver eso, Leo, allá en el Este. Las hojas se caían en ella, y cada vientecito las movía de este lado para aquel lado.
315Pero Dios quiere que estemos estables. “Anclados en Jesús, las tormentas de la vida enfrentaré. Anclado en Jesús, no le temo ni a los vientos ni a las olas”, (¿ven?), lo que sea. Muchos de Uds. recuerdan la campana de Inch Cape, cuando Uds. estaban en la escuela, niños y niñas en la escuela.
316El cuerpo de Abraham y de Sara fue transformado, para cumplir las condiciones de la Palabra prometida. Vean, ellos estaban viejos. Abraham había recibido la promesa, y Sara, cuando él tenía setenta y cinco años de edad, y ella tenía sesenta y cinco, había pasado la menopausia; vivía con ella desde que ella era una muchacha, era su media hermana. Y, para cumplir esa promesa, el cuerpo de ambos fue transformado, de un anciano y una anciana, a un hombre y una mujer joven, para cumplir a la promesa de ese día.
317¡Gloria a Dios! Eso me hace sentir tan bien. ¿Ven? A mí no me importa lo que yo era, no me importa cómo vine aquí, nosotros podemos ser transformados para cumplir la promesa de este día. Cuando, nosotros podamos habitar juntos en armonía y en la dulzura del Espíritu Santo, y vivir como hermanos y hermanas.
318Enoc, todo su cuerpo fue transformado, para cumplir un tipo, en Dios, y él fue llevado al Cielo sin siquiera ver muerte, Enoc. Elías hizo lo mismo.
319El cuerpo de Jesús fue transformado de ser un cuerpo muerto, frío, macerado, azotado de tal manera que Sus heridas y Sus—Sus costillas le sobresalían en la espalda. Y—y su corazón fue atravesado, con una lanza probablemente así de ancha, traspasado en Su corazón, y Sangre y agua salieron. Aun la humedad de Su cuerpo salió, y la Sangre escurrió por la lanza, y de Sus pies, y goteó en la tierra. Y Él estaba tan muerto que la luna y las estrellas declararon que Él estaba muerto, la tierra declaró que Él estaba muerto; tuvo una postración nerviosa, las—las rocas fueron sacudidas de la tierra, y todo lo demás. Todo declaró que Él estaba muerto; hasta Dios escondió Su Rostro. Él estaba muerto. Pero Su cuerpo fue transformado. ¿Por qué? Porque Dios dijo: “No dejaré Su alma en el infierno, ni permitiré que Mi Santo vea corrupción”. No hay manera de hacerlo.
320Un día de estos, nuestros cuerpos podrán estar tendidos en un ataúd. Pudiéramos venir… Puede ser que Ud. venga y me contemple a mí acostado en un ataúd. Puede ser que yo venga y lo contemple a Ud., tenga que decir las últimas palabras sobre Ud., o algo así. Pero Uds. nunca podrán mantenernos en la tumba. Pudieran poner rocas sobre Ud. Pudieran enterrarlo en el mar. Ellos pudieran hacer lo que quisieran, pero el Poder transformador de Dios…
321En Segunda de Tesalonicenses dice: “Tampoco, hermanos queremos que ignoréis acerca de los que duermen… Por lo cual os decimos esto en Palabra del Señor, que la trompeta de Dios sonará, y los muertos en Cristo resucitarán primero, y luego nosotros los que vivimos, los que quedamos”, como decía la alabanza en esta mañana: “seremos arrebatados juntamente con ellos, para recibir al Señor en el aire”.
322El Poder transformador de Dios, que nos sacó del caos de la ciencia y de la educación, y de las cosas del mundo, y del entendimiento de este día moderno, nos ha transformado en hijos e hijas de Dios. Y ni aun la muerte misma nos podrá retener en la tumba. “Seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos”. “¿Oh, qué quiere Ud. decir?”
323¡Yo quiero decir que esa es la verdad! Jesús, aquella Palabra se paró en la tierra, el cual era la Palabra, Aquel que fue levantado, y que resucitó a Lázaro. Él dijo. “Yo soy la Resurrección y la Vida; el que en Mí cree, aunque esté muerto vivirá. Y todo aquel que vive y cree en Mí no morirá”. ¡No hay manera de detener la Palabra viva de Dios! Tiene que resucitar.
324Y de este caos de este moderno edén científico en que estamos viviendo, de cultura y—y ciencia y educación, toda esta cosa moderna, ¡nosotros resucitaremos! “Dejaremos caer este manto de carne, y resucitaremos y nos apropiaremos de la recompensa eterna”, algún día. Iremos a través del aire, y todo esto habrá terminado. Porque la Palabra de Dios que nos ha sacado del pensamiento moderno de nuestra mente, transformando nuestra mente en la renovación de nuestros corazones hacia Dios, y nuestros espíritus; ese mismo Espíritu que habló eso, nos ha transformado hasta este momento, y también nos llevará a Su Presencia, a Su Gloria, con un cuerpo glorificado.
325“Edificarán casas, y morarán en ellas; plantarán viñas”. En toda nuestra investigación científica; nosotros plantamos un jardín, y nuestros hijos vienen y toman el fruto de ello, y sus hijos vienen y lo toman de eso. Ellos plantan, y otro es el que come; ellos edifican, y otro es el que habita. “Pero largos serán los días de Mis siervos, ellos estarán allí y sus descendientes con ellos. Ellos edificarán, y otro no habitará. Ellos plantarán, y otro no comerá de allí”. ¿Qué? El mismo Dios, el mismo profeta que declaró la Palabra de Dios “una virgen concebirá”, ¡nos prometió esto!
326¿Cómo obtenemos esto? Nosotros estamos potencialmente allí ahora mismo, ¿ven?, porque Dios lo dijo. Tiene que acontecer. Cuando Él resucitó a Lázaro allá, dijo: “No pienses que esto es extraño, porque la hora viene cuando todos lo que están en el sepulcro oirán la Voz del Hijo del hombre, y saldrán, unos para vergüenza, y otros para Vida”.
327¿Qué es eso? Transformando, transformando por la Palabra de Dios, haciéndonos hijos e hijas de Dios, y también nos dará Vida en el mundo que está por venir. ¡Oh, hermanos! ¿Qué más podría decir? No presten atención a otras cosas. No codicies las riquezas vanas de este mundo, Que tan rápidamente se corrompen, Pon tus esperanzas en las cosas Eternas, Ellas nunca pasarán. ¡Aférrate de la mano incambiable de Dios! (¡Cantémoslo!) ¡Aférrate de la mano incambiable de Dios! (¡Aquí está!) Pon tus esperanzas en las cosas Eternas, ¡Aférrate de la mano incambiable de Dios! Cuando nuestra jornada haya terminado, Si a Dios hemos sido fieles, Resplandeciente y bello hogar en la Gloria, Nuestra alma arrebatada contemplará. ¡Aférrate de la mano incambiable de Dios! (¡Sean transformados!) ¡Aférrate de la mano incambiable de Dios! Pon tus esperanzas en las cosas Eternas, ¡Aférrate de la mano incambiable de Dios!
328No le presten atención a la ciencia, lo que ella pueda probar, si es contrario a la Palabra. No le presten atención a la iglesia, lo que ella diga, si es contrario a la Palabra. ¡Porque nosotros nos aferramos de la mano incambiable de Dios!
329Los tiempos cambian, la ciencia cambia. ¡Aférrense de esa mano que no puede cambiar! Pon tus esperanzas en las cosas Eternas, ¡Aférrate de la mano incambiable de Dios!
330Dios Padre, en Tu Presencia, mientras nos reunimos aquí esta mañana en este… trayendo un mensaje prolongado, extenso, largo, y, Oh Dios, yo ruego que Tú deposites esas Simientes en los corazones de estas personas. Acuérdate Señor, rogamos, que somos débiles, y nuestra estructura es frágil, y nosotros… algunas veces no sabemos en qué dirección ir. Querido Dios, dirígenos y condúcenos por Tu gran Espíritu, Señor. Ayúdanos. Nunca nos dejes solos, Padre. Tú prometiste que no nos dejarías. “No te dejaré ni te desampararé. Yo estaré contigo”.
331Y, Dios Padre, rogamos que Tú guíes a nuestro hermano Leo, y a Gene. Hazlos Señor, la clase de líderes Tú quieres tener sobre este pueblo aquí; no usando sus propios pensamientos, sino dejando que el gran Espíritu Santo los dirija en qué hacer.
332Bendice a estos hombres y mujeres, a estos niños, tal como, Señor, a mí. Yo—yo—yo ruego que Tú los mantengan en larga vida. Permite, si fuere posible, Señor, permítenos ver Su Venida. Nosotros creemos que la veremos, porque vemos que todo está tan cerca ahora. ¡Está tan cerca! Concédelo Padre. Los encomendamos a Ti, junto con nosotros mismos, ahora, para servirte, en el Nombre de Jesús. Amén. Siento mucho haberlos retenido tanto tiempo así. Hermano Leo.