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~ LIDERAZGO ~
1[Un grupo de niños canta, La Religión de Antaño – Ed.] Si es suficientemente bueno para ustedes, entonces basta para nosotros también.
2[Un hermano dice, “Ahora le presente a usted su regalo.” – Ed.] Oh, esto es tierno. [Los niños dan un regalo al Hermano Branham.] Gracias. [Una hermana dice, “Solamente es un pequeño regalo, Hermano Branham, los niños ahorraron sus monedas. Y…?...”] Gracias. Gracias, mi pequeño hermano. Gracias, niños. Les agradezco mucho, mucho. Y que Dios los bendiga.
3Saben, Jesús dijo, “De cierto os digo que en cuanto lo disteis a uno de estos más pequeños, a mí lo hicisteis.” Ustedes son los hombres y las mujeres del mañana. Si hay un mañana, ustedes estarán allí.
4[Parte vacía en la cinta. Un grupo canta otro canto – Ed.] Yo creo que podría cantar por cuatro horas ahora, después de todo esto. Yo había comenzado a pensar que yo estaba cansado. No me sorprende que ustedes niñas canten tan bien, ustedes niñas y niños; escuchan como cantan sus hermanas mayores, y sus madres, cantantes maravillosas. Esto es muy bonito. Quién es esta niña que dirigió el canto? No eres tú la que conocí allá? Tienes una hermosa voz; todos ustedes. Ustedes solamente…Yo creo que son los mejores cantantes que yo he escuchado, justo aquí. Ustedes practican esto todo el tiempo? [Un hermano dice, “No. Así es como cantamos.”] Bueno, les digo, ustedes—ustedes ciertamente son bendecidos con muy buenos cantantes.
5A mí me gusta escuchar la buena música. A mí me encanta la buena música. Yo siempre he dicho, cuando yo llegue al Cielo yo quiero llegar hasta donde están cantando, y escuchar. Nunca me he podido cansar del cantar.
6Saben, cantar da valor. Saben esto,verdad? Los soldados, cuando entran a la batalla,saben lo que hacen? Tocan la música y cantan, y cosas para darse valor. Y cuando nosotros entramos en la batalla, cantamos, y—y nos da valor para continuar.
7Yo les agradezco a ustedes pequeños por aquel lindo regalo. Y es…la señora Branham, y de Rebekah, y Joseph, y Sarah, y todos nosotros, les agradecemos mucho. Es difícil decir, como decirlo a aquellos pequeños, “No. Ustedes ahorraron sus monedas. Yo—yo no quiero aceptarlo.” Ustedes saben como me siento, yo no quiero aceptarlo. Pero aún miré aquí adentro y ellos pusieron un billete de diez dólares en esta carta. Yo pensé, “Puedo yo aceptar esto?” Pensé, “Cómo puedo hacerlo?”
8Pero yo recuerdo un pequeño cuento que quiero que ustedes conozcan. Un día había una viuda, ella tenía muchos hijos, quizás su…el papá de estos niños ya no estaba. Y ella tenía solamente dos monedas. Y ella vino por la calle, una vez…Y era dinero para el diezmo, igual a las monedas que ustedes ahorraron, y ella lo aventó al tesoro de Dios. Jesús estaba parado allí, mirándola. Y yo me he preguntado, “Qué hubiera hecho yo si yo estuviera parado allí?” A lo mejor yo hubiera corrido para acercarme y decir, “No, no, hermana, no haga esto. Nosotros—nosotros no, realmente no lo necesitamos. Usted lo necesita para sus hijos.” Ven? Ahora, yo no la hubiera dejado que lo hiciera. Pero Jesús permitió que ella lo hiciera. Ve, Él le permitió hacerlo. Por qué? Él sabe que es más bienaventurado dar que recibir. Él sabía lo que Él iba a hacer por ella, ven. Entonces les agradezco, ustedes pequeñitos, con todo el corazón.
9Yo quiero agradecer a cada uno de ustedes, por este tiempo fino de compañerismo, a los hermanos Leo y Gene. Actualmente estos han sido tres días de adoración, para mí. Aún afuera en la jungla, cuando intento soltarme y pensar que estaba cazando, de alguna manera, miro a ustedes y les escucho hablar. Yo tuve la oportunidad en esta tarde de visitar a sus hogares. Yo nunca he visto, entrado en cualquier, yo le voy a llamar una aldea, que jamás he visto tantos hogares ordenados y limpios y personas con tanto respeto para Cristo y el Evangelio. Yo—yo nunca lo he visto en ningún lado. Y ustedes ciertamente empezaron en el camino correcto, solamente sigan y Dios estará con ustedes. Y yo pude ver algunos de ustedes. Yo vi, el otro día, a estas hermanas, yo ni siquiera las conozco, porque todo lo que podía ver eran sus ojos y narices, por debajo de una de estas capuchas. Y ahora yo creo que les conozco mejor, por la cortesía de los hermanos Leo y Gene, quienes me llevaron a visitar sus hogares; y poder saludarlos de la mano a los—los niños pequeños, los profetas y profetisas de la edad del porvenir, si hay una edad del porvenir.
10Saben, Jesús ama a los niños. Saben, Él si los ama. Y había un niño pequeño una vez, llamado Moisés, vamos a hablar un poco acerca de él en un rato. Y él era un muy fino…Saben que fue que ayudó hacerlo un muchacho fino? Él tuvo una buena madre quien lo crió. Ven, eso es. Ella lo enseñó acerca del Señor. Y ustedes niños y niñas tienen ese mismo tipo de madres para criarles, enseñarles del Señor. Solamente háganles caso.
11Saben que, ustedes saben cual es el primer Mandamiento que está en la Biblia,el primer Mandamiento con promesa, con una promesa? Podría ser un poco difícil que ustedes entiendan estos Mandamientos. El primer Mandamiento, es, “No tener ningún otro dios menos Él.” Pero el gran Mandamiento…Y el primer Mandamiento que tiene una promesa con ello, ven, es a los niños. Sabían ustedes esto? Ven, Él dijo, “Hijos, obedezcan a sus padres para que tengan una vida larga sobre la tierra, que el Señor su Dios les ha dado.” Hacer caso a sus padres y hacer lo que ustedes están haciendo, podría ser que les dé larga vida sobre la tierra, que el Señor les ha dado, más tiempo para servirle a Él.
12Yo espero, hoy, que estoy viendo a un grupo de predicadores y cantantes y evangelistas del día del porvenir, si hay un día después del nuestro.
13Y solamente hay una cosa aquí, ustedes—ustedes matan al hombre con bondad. Yo comí hasta que ya no podía comer, y yo—y yo nunca he sido tratado tanto. Si yo hubiera sido un Ángel, que bajó del Cielo, no me pudieron haber tratado mejor. Lo único que puedo decir a ustedes es, “Gracias.” Y cuando estén por allí por Tucson, podría ser que yo no pueda tratarles tan bien, porque no sé como hacerlo; yo no tengo los modales para hacerlo, pero haré lo mejor que pueda. Vengan.
14Hermano y Hermana Shantz, seguramente quiero agradecerles a ellos. Y yo tuve la oportunidad de conocer a su bonita, joven hija, e hijo, esta tarde. Y—y por permitir que abramos esta casa para la adoración. Habían cosas así pasando en los días de la Biblia, saben, que el Evangelio era…Yo sé que suena como poco. Nosotros, nosotros pensaríamos que no. Pero este es igual como Dios…para Dios, como para ellos en aquel día.
15Recuerden, si hubiesen muchos años más, ellos nos verían aquí atrás y decir, “Por haber vivido en los días allí en Prescott! Por haber vivido…” Ven? Ahora estamos viviendo en este día. Ven? Cuando lleguemos al fin del camino, entonces esperamos nuestra recompensa en el gran Día.
16Ahora vamos a abrir la Palabra de Dios y leer. Pero justo antes de hacer esto, hablemos con Él un momento.
17Querido Jesús, yo no puedo explicar mis—mis sentimientos y mi gratitud hacia el hermano Mercier, el hermano Goad, y a toda esta gente fina y sus pequeños hijos, de la bondad que nos han mostrado desde que hemos estado aquí. La bondad es más allá de cualquier cosa que esperamos. Y sabemos que eran hermosos y tiernos. Pero no sabíamos que nos fueran a tratar de una manera tan real. Y, Señor, yo pido que Tu Presencia este siempre en este grupo de personas, que el Espíritu Santo llene cada corazón aquí, y que Tú les des la Vida Eterna. Y que nosotros, como disfrutamos del día de hoy, que haya un Día sin fin cuando nos reuniremos en la Presencia de Él a Quien estamos adorando y a Quien amamos, y damos toda la alabanza por estas cosas. Hasta entonces, Señor, que nos mantengas leal a Él y a Su Palabra. En el Nombre de Jesús oramos. Amén.
18Ahora, los detuve tanto tiempo en la mañana, voy a intentar de hacerlo muy rápido esta tarde, y hablar en una manera que quizás los pequeños, y los grandes entenderán, también.
19Yo quiero leer una—una Escritura aquí, que se encuentra en el Libro de San Marcos, y quiero leer del versículo 17 del capítulo 10 de San Marcos, una porción. Al salir él para seguir su camino, llegó uno corriendo y, arrodillándose delante de él, le preguntó: Maestro bueno,qué haré para heredar la vida eterna? Jesús le dijo:Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno, sino sólo uno, Dios. Los mandamientos sabes: "No adulteres. No mates. No hurtes. No digas falso testimonio. No defraudes. Honra a tu padre y a tu madre". Él entonces, respondiendo, le dijo: Maestro, todo esto lo he guardado (obedecido, observado mejor) desde mi juventud. Entonces Jesús, mirándolo, lo amó y le dijo: Una cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz. Pero él, afligido por esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones.
20Ahora a los niños, y a los adultos y todos, yo quiero hacer este pequeño Mensaje lo más oportuno que pueda, y lo más rápido que pueda. Y yo quiero tomar para un texto, “Sígueme,” y quiero tomar para un tema: Liderazgo. Seguir, y alguien para guiar; Liderazgo, y “Sígueme.” Los jóvenes, la gente, el…
21Recuerden que, el primer paso que cualquiera de nosotros tomamos, alguien nos guió. Ustedes las madres recuerdan los primeros pasos que tomó su hijo o hija, y ellos ya no los recuerdan. Pero alguien guió a usted cuando tomó su primer paso. Yo recuerdo cuando Billy Paul tomó su primer paso, Joseph y todos ellos, cuando tomaron su primer paso.
22Usualmente es la madre que puede guiar a un niño hacia su primer paso, porque ella está en casa mientras el papá está afuera trabajando, intentando de ganarse la vida. Pero, es, ellos toman su primer paso. Y en la noche cuando entra, el padre, él siempre está diciendo. “Oh, papá,” ella dijo, “Juanito y María,” el niño o la niña, “puede caminar! Ven a ver!” Y solamente un paso, quizás la madre tuvo que sostenerlo; tenía que agarrarse al dedo de la madre, porque estaba algo débil, y volteaba hacia los lados, sabe, y se caía un poco. Entonces tuvo que agarrar la mano de mamá, para tomar el primer paso.
23Ahora, alguien le ayudó a usted, cuando tomó su primer paso. Y su—su último paso que usted tomará en la vida, alguien estará guiándolo. Ven, correcto. Yo quiero que recuerden esto. Su primero paso, alguien lo guió. Y su último paso, alguien lo guiará.
24Nosotros tenemos que ser guiados. Saben, Dios nos comparó a las ovejas. Y sabe que una oveja no puede guiarse sola? Vagará y se alejará, y él—él no puede guiarse solo. Y él necesita que alguien lo guíe. Y a veces…El pastor debe de guiar a las ovejas. Ahora esto fue atrás en los días del Señor Jesús, Él era el buen Pastor que guiaba las ovejas.
25Pero hoy, ven, estamos viviendo en otro día, todo se ha cambiado y se ha pervertido. Saben que es lo que el hombre tiene hoy para guiar a las ovejas? Un chivo. Y saben hacia donde las guía el chivo? Justa hasta el matadero. Aquellas ovejitas no saben adónde van, entonces el chivo se sube a un redil, al matadero, y la oveja no sabe mejor que seguir al líder, entonces las guía justo hasta el matadero. Y luego el chivo brinca el camino, y la oveja entra y la matan. Ven, el chivo, un líder equivocado.
26Pero Jesús, el buen Pastor Quien guía a las ovejas, Él las guía hacia la Vida y las agarra de la mano. Ven, pero alguien tiene que guiar a las ovejas.
27Lo primero es la bondad de la madre, después la palabra del padre. Después que la madre le da a usted su primer paso, después usted mira a su papá, todos nosotros, para la sabiduría, porque él es la cabeza de la familia. Y él usualmente…No es que él es más inteligente, pero él—solamente es que él está hecho para ser el líder de su familia, entonces nosotros seguimos lo que nos dice nuestro papá. Cuando él dice, “Ahora, hijo, yo quiero que tú hagas tal y tal cosa,” entonces nosotros lo obedecemos porque es la sabiduría. Pero escuchen, ven, él ha aprendido bastante y tenemos que preguntarle, para ver lo que ha aprendido, y después podemos beneficiarnos de su, lo que él ha aprendido. Él nos dice, “Ahora no vayas a hacer esto, porque yo hice esto y causó que esto me pasara, algo malo.” Entonces, ven, nosotros…Luego él, papá, nos dice como hacerlo y que tenemos que hacerlo bien.
28Luego después que la madre nos guía, hasta un tiempo tenemos que conseguir un poco de sabiduría, para entender, del papá, luego conseguimos otro. Conseguimos otro líder, y esto es una maestra, una buena maestra de la escuela. Ella intenta enseñarle y darle una educación, para prepararse mejor para la vida, para un lugar, un puesto que puede—puede leer su Biblia y puede leer los cantos, y puede aprender de Dios y leer, para usted mismo, ve. Y luego, otra cosa, quizás usted tuviera un negocio, y alguien le escribe una carta, mamá, papá, alguien le escribe una carta, y no podría leerla. Ve? Entonces la maestra, ella lo tiene entonces, y ella lo guía hacia a—a—para aprender como escribir y leer. Y es algo bueno, una buena maestra, para enseñarle bien. Pero después que usted deja esto, usted, después que deja la maestra, una maestra tras otra, desde un estudiante del parvulito, del primero, hasta que salga del bachillerato o sigue hasta la universidad. Después cuando usted sale de la universidad, y luego la maestra dejó de guiarle. Ve?
29Ahora, mamá le ha enseñado como caminar, ve. Papá le ha enseñado como ser brillante y un buen joven, y como cuidarse y portarse bien. La maestra le ha enseñado una educación, como leer y escribir correctamente. Pero ahora usted está dejando a papá, está dejando a mamá, y está dejando la maestra, ahora alguien tiene que guiarle desde aquí y adelante. Ahora,Quién quiere usted que le guíe desde aquí y adelante? [Un niño dice, “Jesús.”—Ed.] Correcto. Jesús, para guiarle desde allí y para adelante. Ahora, esa es una buena respuesta, muy bien. Jesús le lleva desde allí y adelante.
30Ahora ven a este joven del cual estamos hablando, le dicen el soberano joven y rico. Ahora, este hombre, él había sido guiado muy bien. Ahora, su madre le había enseñado a caminar. Y ve, él era aún joven, quizás recién salido del bachillerato, y un joven muy popular. Y por la razón de ser bien entrenado, quizás caminaba correctamente y así, como su madre le había enseñado.
31Y él había sido un—un joven exitoso también, porque, mire, él ya era rico Y él era solamente un—un joven, quizás unos dieciocho años, recién salido del bachillerato, y él era rico. Ahora, ven, él tenía el tipo de maestra apropiada para enseñarle a caminar correctamente. Y él tenía el tipo de maestro apropiado, su padre; hasta que aún como un joven él era—él era rico en dinero, él había ganado mucho dinero. Podría haber sido un verdadero…Él era un soberano, aún a esta edad, muy exitoso. Ven? Y ahora él tuvo un—un maestro que le había enseñado, le había enseñado la cosa correcta, como lo haría. Él tuvo su educación.
32Y luego otro maestro que había tenido este joven, lo cual depende que como uno está criado, pero este joven tenía enseñanza religiosa en su hogar.
33Ahora, algunos niños,sabían ustedes que hay muchos niñitos que no tienen ninguna enseñanza religiosa en sus hogares? Su padre y madre no creen en Dios. Y su padre y madre toman, fuman, pelean, y salen el uno del otro en la noche, y cosas, y no cocinan las cenas para sus hijos e hijas, y cosas. No están contentos que ustedes tienen buenos padres y madres que son cristianos? Ahora, cuando usted tenga hijos,no quiere ser el mismo tipo de padre y madre que su padre y madre? Ven? Ahora, pero todo eso es bueno.
34Ahora, este joven había tenido, y tuvo enseñanza religiosa. Ven, esto fue mucho más allá de lo que tenían algunos de ellos, porque ellos no tenían enseñanza religiosa. Pero este joven había tenido enseñanza religiosa, porque, ven, porque él dijo que había guardado los Mandamientos desde que era un niño.
35Ahora ustedes tienen buenos maestros religiosos, también, cada uno de ustedes. Y ustedes jóvenes, todos ustedes tienen buenos maestros, su padre y madre aquí en este grupo, consiguieron todo que ustedes….cada potencial que conocen, que sea posible, para que usted sea un buen hombre y una buena mujer, un sirviente para Dios.
36Porque, recuerden, ustedes morirán algún día, o si no será traslado hasta el Cielo. Y si usted muere antes de Su Venida, usted será raptado primero. Sabía esto? Sabía que los que están muertos…Si mamá y papá se mueren antes que usted, y Jesús no viene en nuestra generación,sabía que estos, papá y mamá, vendrán primero, glorificados, antes que usted? Ve? La trompeta de Dios sonará y los muertos en Cristo se levantarán primero, y luego nosotros, los que vivimos y hayamos quedado seremos arrebatados juntamente con ellos. Seremos cambiados así. Tenemos que recordar, esa es la cosa principal en la vida. Entienden ahora? Esa es la cosa principal en la vida, que tenemos que hacer, es alistarnos para reunirnos con Dios.
37Ahora, solamente la religión no funcionará. Ven, este joven aquí, él dijo, “Maestro bueno…” Ahora, recuerden, antes de que yo lo diga. Él había sido enseñado de los negocios. Y él era rico, y era un soberano, y tenía la religión. Pero él se enfrentó a otro problema, y cada uno de nosotros lo enfrentamos, la Vida Eterna. La religión no nos da la Vida Eterna. Ser religioso, es una cubertura, pero no nos da la Vida Eterna. Y aún, él que fue enseñado con los mejores maestros que había, a él todavía le faltaba algo. Y el joven lo sabía, porque él dijo, “Maestro bueno,qué haré para heredar la vida eterna?”
38Ahora, usted, usted cree que Jesús es Dios,no es así? Entonces Él conocía los pensamientos del joven, entonces Él dijo, “Guarda los Mandamientos.” Él refirió a su religión, para ver lo que él diría acerca de su religión. Él dijo ahora, en otras palabras, “Guarda tu religión.”
39Él dijo, “Yo he hecho esto, desde que yo era niño,” niños pequeños como ustedes. “Mi mamá y mi papá, y mi sacerdote, me enseñaron la religión. Pero yo sé, en mi religión, que aún así yo no tengo la Vida Eterna.” Ven?
40Usted puede ser una buena persona. No robes. No fumes. No mientas. No mientas a papá y mamá. No digas esta primera mentira, porque si uno dice una mentira, después es más fácil decir otra, ve. Pero no debe de hacer esto. No digas la primera.
41Sabían que su cuerpo no está diseñado para mentir? Saben, ahora tienen un instrumento, está—está en sus nervios. Ellos pueden poner una pequeña banda en su muñeca aquí, y poner una en su cabeza, y luego usted puede decir allí, digamos que usted dice, “Yo—yo—yo mentí acerca de esto, pero yo puedo decirlo tan fácilmente que ellos—ellos creerán que estoy diciendo la verdad.” Y usted puede decir…
42Ellos dirían, “Estaba usted en cierto lugar, como se sentó en el tráiler del Hermano Shantz, mientras estaba predicando el Hermano Branham, en la tarde en domingo en este día?” Y usted dice, “No, señor. Yo no me senté allí. No, señor.”
43Usted sabe lo que dirá el polígrafo? “Sí, señor, lo hizo. Sí, señor, lo hizo.” Usted dice, “No lo hice.” Dirá, “Sí, lo hizo.”
44Por qué? Porque una mentira es una cosa tan horrible. El cuerpo no fue hecho para mentir. Y es una cosa tan horrible, hasta que altera todo el sistema nervioso, cuando uno miente. Whew! Alterar así, le dará una úlcera, crecimiento de hongos, lo matará. Entonces una mentira es una cosa mala, porque, ve, usted no debe de mentir, ni robar, ni hacer nada de estas cosas.
45Ahora, entonces probablemente este joven había sido…él no había mentido, él nunca robó, y él estaba consciente que aún así necesitaba la Vida Eterna. Entonces él dijo, “Qué puedo hacer para obtenerla?”
46Y Jesús está mostrando aquí que la religión no lo hará. Entonces lo mandó de regreso a él, y dijo, “Guarda los Mandamientos.”
47Él dijo, “Maestro, esto lo he hecho desde que yo era un niño, o pequeño, cuando yo era solamente un pequeñito yo hacía esto. Pero él sabía que no tenía la Vida Eterna. Luego Él dijo entonces, “Si quisieras entrar en la Vida, la Vida Eterna, quieres ser perfecto, entonces ve a vender lo que…”
48Ve, ahora, está bien tener dinero. Ve, está bien tener dinero, ser rico. Y ser un soberano, esto está bien. Pero es—es la manera de que usted actúa después de que llegue a ser esto, ve. 49 Él dijo, “Ve y vende lo que tienes, y regálalo a los pobres, aquellas personas que no tienen nada; luego ven, sígueme a mí, y tendrás tesoros en el Cielo.” Pero el joven tenía tanto dinero hasta que no sabía qué hacer con él. Ahora, ve, él era muy popular, aquel joven.
50Y él—él—él estaba bien equipado para la vida, la manera en que su padre y madre, y los sacerdotes y todos ellos le habían equipado, pero aún así él sabía que le faltaba algo. Ahora estoy hablando con los adultos. Él, él sabía que le faltaba algo aquí. Él no tenía la Vida Eterna. Lo sabía. Ven?
51La religión no producirá la Vida Eterna. Las formas, la sensación, usted siente algo; usted—usted podría asustarse y sentir algo. Ve? Llorar, esto es bueno; gritar, esto es bueno; pero eso todavía no es, ve. Usted se enfrenta con la Vida Eterna.
52Usted dice, “Bueno yo he sido un fiel bautista, metodista, o presbiteriano, o pentecostal.” Esto todavía no es el asunto.
53Este joven era, también, él fue enseñado en la religión del día, pero él todavía no tenía la Vida Eterna, entonces él quería saber qué hacer. Él había sido guiado exitosamente, hacia Esto. Pero cuando se enfrentó con Ello, él negó estar guiado hacia la Vida Eterna, o estar guiado. Sus otros líderes tenían tanta influencia sobre él que no quería soltarlo. Ven?
54Ahora, esto es algo parecido a lo que el Hermano Branham está diciendo. Algo de ello es un poquito profundo para ustedes, ven.
55La educación está bien, uno debería ir a la escuela y aprender. Ve, esto es bueno, pero esto no le salvará. Para tener mucho dinero, esto es bueno, usted podría criar a sus hijos, darles buena ropa y cosas. Y como papá y mamá han trabajado para ustedes, y cosas. Esto es bueno, pero esto todavía no le salvará. Ven? O, usted podría entrar en un laboratorio y aprender como juntar diferentes cosas, o dividir átomos, o lo que hagan, y—y entrar en un—una nave espacial y—e ir hasta la luna, pero esto no le salvará.
56Usted tiene que enfrentar a una cosa, la Vida Eterna, y solamente hay una Persona que se la puede dar. Mamá no se la puede dar. Papá no se la puede dar. Su pastor no se la puede dar. Su líder aquí no se la puede dar. Todos los que obtienen la Vida Eterna tienen que venir a Jesucristo. Él es el Único que puede dar Esta parte.
57Su maestra puede darle una educación, ella puede enseñarle; usted tiene que aprenderlo. Su—su madre puede enseñarle como caminar; usted tiene que aprender como caminar. Su padre puede enseñarle como ser un hombre de negocios, o lo que sea; usted tiene que aprender esto. Pero solamente Jesús le puede dar la Vida Eterna. Ve?
58Su sacerdote, su líder, o así, puede enseñarle su religión, usted puede aprender el Mensaje que estamos intentando de enseñar, pero aún esto no le dará la Vida Eterna. Usted tiene que aceptar a la Persona, a Jesucristo. Entienden esto, todos ustedes? Tiene que aceptar a la Persona, a Jesucristo, para tener la Vida Eterna. Ahora, pero a veces otro liderazgo tiene tanta influencia sobre nosotros hasta no sabemos qué hacer cuando este—este tiempo llega.
59Ahora, que cosa tan fatal negar el liderazgo hacia la Vida Eterna, porque, ve, esto es la Vida que nunca puede terminar. Ahora, la educación, esto está bien, esto nos ayudará aquí. El negocio, esto está bien. El dinero, esto está bien. Ser un buen niño o niña, está bien. Pero, ve, cuando la vida aquí se acaba, esto es todo. Entienden? Ustedes adultos entienden? [La congregación dice, “Amén.”—Ed.] Ven, esto es todo. Pero entonces tenemos que aceptar a Jesucristo, para la Vida Eterna. Solamente Jesús puede guiarle a usted hacia Esto.
60Y aún que, ven, este joven había logrado todas estas cosas en la escuela, y por sus padres y todo, él—él se perdió la cosa más grande que pudiera haber tenido, el liderazgo del Espíritu Santo, porque Jesús dijo, “Ven, sígueme a Mí.”
61Y ustedes las niñas que apenas están saliendo de la escuela, se graduarán probablemente, algunas de ustedes, pronto, y ustedes jóvenes; el mejor liderazgo que hay es Jesucristo, porque este es el Liderazgo hacia la Vida Eterna. Ahora, este Liderazgo confronta a cada ser humano, ellos tienen la oportunidad de escoger.
62Y esto es una gran cosa que tenemos en la vida, es escoger. Algún día…Saben, papá y mamá, ellos escogieron tener un lindo niño o niña, como usted—como ustedes lo son.
63Luego, usted—usted tiene el derecho, después de un tiempo, de escoger que se quiere aprender del maestro o no. El maestro le puede enseñar, pero usted puede ser un—un niño malo y no aprenderá; una niñita mala, no hará caso para nada. Ve, usted—usted tiene la elección de hacer esto, aunque este pequeño. Y su madre dice, “Recibiste calificación excelentes en tu tarjeta?” “No, recibí muy malas notas.” Ve, ahora usted puede…
64Su madre dice, “Ahora tienes que estudiar.” Y usted tiene que hacerlo entonces, seguir estudiando como su madre le dijo, como su padre le dijo. Ve, usted tiene que estudiar.
65Pero usted tiene una elección, puede hacerlo o no hacerlo. Usted puede decir, “Yo no quiero.” Ve, usted tiene una elección.
66Después de un tiempo, usted tendrá una elección con cual muchacha se casará, o con cual muchacho se casará.
67Usted tiene una elección en cada parte de la vida. Entonces usted tiene una elección, otra vez, de que si quiere vivir después de esta vida; o solamente ser una buena persona popular, una estrella del cine, o una bailarina, o algo.
68Y mire a estas niñas aquí con esta voz bonita, hace poco, cantando. Esta niña tuvo que cultivar esta voz, y ella sería una cantante de ópera, o alguna cantante. Yo escucho las voces de estos pequeños niños, estos niños, podrían ser como Elvis Presley, vendiendo su primogenitura. Ve, ustedes no quieren esto. Ve, es un talento que Dios les ha dado, y ustedes tienen que escoger quien, donde van a usar este talento, para Dios o si lo van a usar para el Diablo. Ven?
69El hermano Leo aquí, su hermano, ven, ahora él tenía un talento, para venir y guiar la gente. Ahora,qué es lo que él va a hacer con ello? Va a entrar en un negocio y hacerse un millonario; o debería venir aquí y hacer un hogar donde la gente que quiere se reúne y traen a todos ustedes niños? Ven, uno tiene que escoger lo que es que va a hacer.
70Cada uno de nosotros tenemos que tomar una decisión. Y la enfrentamos. Pero todos enfrentamos a esta sola cosa: “Qué haremos acerca de la Vida Eterna?Viviremos después, o no?” Luego tenemos que venir a Jesús, para obtener Esto. La oportunidad de escoger, esto es una cosa que Dios nos dio. Él no nos obliga. Él solamente deja que tomamos nuestra propia elección. Entonces usted no puede ser obligado, pero solamente tomar su propia elección.
71Ahora, sigamos esto, adultos y todo, por unos minutos, y los niños, todos juntos. Sigamos a este joven, y la decisión que él tomó, y ver hacia donde le llevó.
72Ahora, estas niñas con las voces bonitas, estos muchachos jóvenes. Ahora quizás usted se acerca y tiene la voz para cantar. Ahora toma esta sola cosa, podría, oh, quizás algún día lo toma, “Yo…”
73Saben de este muchacho llamado Elvis Presley? Ustedes han escuchado mis cintas. Han escuchado como yo no degrado al muchacho, pero aquel muchacho tuvo la oportunidad que ustedes tienen. Ven, y lo que él…Él se enteró que podía cantar. Y miren lo que hizo con ello, la misma cosa que hizo Judás, Judás Iscariote, él vendió a Jesús. Jesús le dio esta buena voz a este muchacho. Y qué es lo que hace él? Se voltea y se la vende al Diablo. Ven, él tiene que llegar al fin del camino. Ven? Él negó caminar con Jesús.
74Ahora este joven aquí, este joven soberano rico, él hizo la misma cosa. Sigamos a ver que hizo. Sin duda, siendo el gran hombre que él era, probablemente un joven guapo, su pelo oscuro peinado a un lado, buena ropa. Las jóvenes pensaban, “Ay, qué joven tan guapo!” Oh, sí lo harían. Él a lo mejor las saludaba, y ellas coqueteaban con él, y cosas.
75Y él pensaba que era un gran muchacho, persona, ven, porque él era guapo, él era joven. Él no estaba viendo al fin del camino. Él solamente estaba viendo aquí. “Yo soy joven. Soy guapo. Soy rico. Yo puedo comprar lo que yo quiera. Yo puedo tomar a estas muchachas y, ay, a todas les agrado. Y ellas saben que yo soy un gran hombre.” Y, ven, él tenía todo esto. Él había seguido las instrucciones de su padre, y todo. “Y yo soy muy religioso. Yo asisto a la iglesia.” Y ahora él podía seguir a esto, ven; muy popular, rico, y famoso. Y, y él…
76Justo como el día de hoy, como si usted tuviera la oportunidad de convertirse en una estrella de cine, ve, o algo así. La mayoría de los niños hoy, si usted habla con ellos, ellos saben más acerca de estas estrellas de cine que lo que saben de Jesús. Ven? Y, ven, su—sus hijos están aprendiendo acerca de Jesús. Donde ellos se sientan, y alguna obra de teatro sale en una película, o algo, ellos conocen los actores y todo allí, todo acerca de ellos. Ellos saben todo esto más que a Esto. Usted les habla acerca de la Biblia, ellos no saben nada acerca de la Biblia. Ven, es tomar la decisión equivocada. Ahora, algún cantante vendiendo su talento dado por Dios, por la fama!
77Luego lo vemos al fin de la vida. Sigámoslo un poco más. Saben lo que dice la Biblia acerca de este muchacho? Él se hizo más exitoso. Entonces, a veces el éxito no significa que usted tomó la decisión correcta. Saben lo que hizo? Él salió y se divirtió, e hizo grandes fiestas, y gastó mucho dinero y todo, en las muchachas y todo. Y luego se casó y quizás tuvo una familia. Y— y él—él solamente se aumentó tanto hasta que tuvo que construir nuevos graneros y cosas. Y él dijo, “Ven, yo no seguí a Jesús, y miren lo que tengo!” Ven?
78Podría ser que ustedes escuchen a la gente decir esto, y yo sí lo he escuchado. “Bueno, mire, Él me bendijo.” Esto no es lo que significa. Ven?
79Y después de un rato sus graneros se llenaron hasta que él dijo, hasta, “Alma, tomo tu descanso. Yo tengo tanto dinero y tanto éxito! Y soy un hombre tan grande! Yo pertenezco a todos los clubes. Y yo tengo las riquezas del mundo en mis manos. Yo soy dueño de mucha tierra y mucho dinero, y, ay, a todos les agrado, una persona muy fina de ser.”
80Pero saben, la Biblia dice que esta, esta noche, Dios le dijo, “Yo requiero tu alma.”
81Luegoqué pasó? Ahora había un mendigo, un pobre cristiano viejo que se acostaba allí en su portón. Y justo cuando ellos…
82Arriba en Jerusalén, por allí, ellos—ellos comían arriba de la casa. Y las migajas se caían así, y los pedazos de carne, y así, llegaban al piso cuando se les caían. Y ellos no las recogían, porque todo en Jerusalén, la ciudad vieja, es—es…
83Está bien decir un pequeño chiste aquí? Están f-o-b. Saben que es esto? Moscas en el pan, moscas en la carne, moscas en la mantequilla, f-o-b [“flies on the bread, flies on the beef, flies on the butter,” en inglés—traductor.], moscas en todo. Llegaban a la calle, en las alcantarillas y todo, y volaban y llegaban justo a ello.
84Entonces estas personas allí arriba, ellos se subían arriba del—del edificio. Y comían, y luego dejan caer a esto, y luego lo barrían. Y los perros, en las calles, comían las migajas. Y él dejaba que este pobre cristiano viejo se acostara allí en la calle y comiera solamente las migajas que se les caían de su plato desde su cama, o desde su mesa.
85Y luego cuando él llegó, después de tiempo, él tenía llagas, y no tenía nada que poner en las llagas. Su nombre era Lázaro. Y los perros venían y lamían sus llagas para que él pudiera intentar de curarse.
86Bueno, saben, después de un tiempo, este hombre rico, cuando, él vio que tenía el dinero para comprar todo tipo de medicina, si él se enfermaba, tener todo tipo de doctores. Pero, saben, a veces los doctores no nos pueden ayudar, la medicina no nos ayuda, nada nos puede ayudar; estamos a la misericordia de Dios. Y él llegó al fin del camino; los doctores no podían ayudarlo, y las enfermeras no podían ayudarlo, y la medicina no podía ayudarlo, y él se murió. Y después de que su alma dejó su cuerpo, ven, dejó a todo su dinero, su educación, todo lo que él tenía, toda su popularidad. Ellos le dieron un gran funeral, quizás alzaron la bandera a la mitad, y—y el presidente municipal vino, y ellos, y el predicador vino y—y dijo, “Nuestro hermano ahora se ha ido a la Gloria,” y todo así.
87Pero la Biblia dijo, que, “Él alzó los ojos en el Hades, en tormentos, y vio por el gran abismo allí, vio a este mendigo que estaba acostado allí en su puerta, allí en el Cielo. Y él clamó, ‘Manda a Lázaro aquí con poquita agua. Estas llamas me atormentan.’ Dijo, ‘Oh, no. Ves, tú tomaste la decisión equivocada en la vida.’
88Ven, cuando él llegó al final del camino, para dejar la vida! Él había sido guiado por la religión. Él había sido guiado por la educación. Él había sido guiado por la influencia de su—de su éxito. Pero, ven, él no tenía a nada que le tomara de la mano, aquellas cosas terminan allí. Entiende, pequeñito? Ustedes los adultos, sí entienden. Lo que yo…Ven, él no tenía nada que lo sostenía. Su dinero no podía sostenerlo. Sus amigos con los doctores no podían sostenerlo. La medicina no podía sostenerlo. Su sacerdote, su religión, no podía sostenerlo. Entonces, solamente le quedaba una cosa que hacer. Él había—él había negado aceptar a Jesús, la Vida Eterna. Entonces,qué es lo que tenía que hacer? Hundirse hacia la muerte, hacia el infierno. Que error tan fatal tomó este joven cuando negó caminar con Jesús, de ser guiado por Jesús. Él no quiso hacerlo.
89Tantos jóvenes están cometiendo este mismo error, hoy en día, negando ser guiados por el—por el Señor Jesús. Ahora vemos que cosa tan fatal es rechazar la Vida Eterna y negar ser guiados por Jesús, un Liderazgo, cuando Él dijo, “Ven, sígame a Mí.”
90Vieron lo que dijo este pequeño hombre guapo en esta tarde? Cuando uno sale de la escuela, cuando uno se aleja de, necesita otro líder, pero que este líder sea Jesús. Y Jesús es la Biblia. Ustedes creen esto? Este es la Vida de Jesús y Sus Mandamientos para nosotros, en la forma de una carta. Entonces nosotros tenemos que mirar a Esto, para ver. Este es el plano. Este es el mapa que Él nos dijo que siguiéramos, para—para empezar la Vida Eterna. Ahora nos enteramos que este joven estaba perdido.
91Ahora tomemos a otro. Les gustaría? Tienen tiempo para otro joven, rico soberano que hizo la cosa correcta? Les gustaría oír de esto? Está bien, lo intentaremos ahora. Ahora tomemos a otro joven, rico soberano quien se enfrentó con la misma cosa. Ahora nosotros vemos hacia donde se fue aquel muchacho, que vivió una vida bastante buena, pero se murió y estaba perdido en el infierno. Y ahora aquí vamos a platicar de otro joven quien se enfrentó con la misma cosa. Él era un hombre rico, un joven, y era un soberano, y, pero él aceptó el liderazgo de Cristo; como el muchachito nos dijo hace poco, que deberíamos dejar que este nos guíe. Él lo aceptó.
92La Escritura para esto se encuentra, si quieren buscarlo después que yo termine, ven, es en Hebreos, el capítulo 11, y los versículos 23 a 29. Déjenme leerlos. Está bien esto? Tendrán paciencia conmigo un ratito,no es así? No les molesta si a mí no,o sí? Ven? Entonces nosotros solamente…Leámonos este, luego usted dice, “Yo escuché al Hermano Branham leer esto de la Biblia. Ven? Y entonces ustedes saben que está allí. No fue lo que dije yo, es lo que dijo Él. Ahora escuchen, de lo que la Biblia dijo aquí acerca de este buen hombre, ven. Ahora miren. Por la fe Moisés, cuando nació, fue escondido por sus padres por tres meses, porque lo vieron niño hermoso y no temieron el decreto del rey. Por la fe Moisés, hecho ya grande, rehusó llamarse hijo de la hija del faraón, (escuchen) prefiriendo ser maltratado con el pueblo de Dios, antes que gozar de los deleites temporales del pecado, teniendo por mayores riquezas el oprobio de Cristo…
93Allí atrás en el tiempo de Moisés, aún era Cristo. Ven? Él es el Único que tiene la Vida Eterna. Ven?
94“Teniendo por mayores riquezas el oprobio,” para ser llamando un fanático, santo rodador, o algo así, saben. Ven? teniendo por mayores riquezas el oprobio de Cristo que los tesoros de los egipcios, porque tenía puesta la mirada en la recompensa.
95Saben lo que significa esto? Significa esto, que, Moisés nació un niño pobre, muy pobre. Su padre se llamaba Amram. Su madre se llamaba Jocabed. Y ellos eran muy pobres, pero eran cristianos. Ellos trabajaban duro. Ellos estaban en la esclavitud. Ellos tenían que hacer ladrillos del lodo, y cosas, para el viejo rey. Saben qué? La hija de este rey bajó, un día, al rió donde la madre…
96La madre de Moisés, Jocabed, lo había sacado y lo había puesto en una pequeña balsa allí en el río así. Y los viejos cocodrilos habían comido a todos los bebitos; y ellos estaban matándolos, aventándolos al río. Pero ella lo puso directamente allí. Y saben que fue lo que ella hizo para que se alejaran los cocodrilos de él? Ella hizo esta pequeña—pequeña arca donde ella lo metió, ella lo hizo de brea. Saben qué es esto? Es trementina. Un viejo cocodrilo se acercaría y diría, “Hmm, un pequeño hebreo gordo, yo lo comeré!” Al escucharlo llorar así. Se acercó allí, “Whew! Qué olor! Uh!” Ven? Ven, la madre fue guiada, como proteger a su bebé. Entonces él se alejó, él no quería nada que ver con esto.
97Y luego él bajó allí en el río, un poco más. Y su hermanita, llamada Miriam, lo siguió por el río, veía lo que…
98Y luego la hija del Faraón salió e iba por él, saben, y ella lo sacó. Saben, todo…Saben, su madre piensa que usted es el niño más hermoso del mundo; ven, ella debería pensar esto. Pero la Biblia dice que este niño realmente fue bonito, un niño verdaderamente hermoso. Y, oh, él estaba gritando y pataleando. Él extrañaba a su mamá, ve. Entonces,saben lo que pasó? Luego Dios puso en la hija del Faraón, la hija del rey, todo el amor que una madre podría tener para este pequeño bebé. Le robó el corazón. Ella dijo, “Este es mi bebé.”
99Pero, saben, ella era una mujer joven. Ven, en aquellos días ellos no tenían estos biberones en que ustedes, los bebés, fueron criados, entonces tenían que ir a conseguir una madre que, que había tenido a un bebé, y podía, que podía darle pecho.
100Entonces Miriam estaba justo allí a un lado, ella dijo, “Yo iré y le traeré la madre indicada.” “Bueno, ve por ella.”
101Saben quién fue la que trajo Miriam? La propia madre de Moisés. Así es. Sí, se fue y la trajo. Esto fue la sabiduría,no es así? Entonces ella se fue y trajo la propia madre de Moisés. Y ella dijo, “Yo le criaré al niño para usted.”
102Ella dijo, “Sabe qué, yo se le voy a dar trescientos dólares por semana para criar al bebé. Y usted se puede quedar en el palacio.” Ven como Dios lo hace cuando uno confía en Él, ven, cuando uno está seguro de la fe. Aquel bebé era un profeta, ven, y ella lo sabía.
103Entonces ellos entraron al palacio y—y ella crió a Moisés, y la madre, la propia madre, y ganó trescientos dólares por semana para encargarse de todo. Solo piensen en esto!
104Y luego, saben, después de tiempo, después de que esto siguió por un tiempo, Moisés empezó tener la edad para leer y escribir. Ella le enseño como leer y escribir. Y luego ella le dijo, dijo, “Moisés, tú naciste un niño correcto. Tu padre y yo hemos orado. Dios nos ha revelado que tú eres un profeta y que tú serás un libertador de la gente, en los días del porvenir.”
105Y saben, cuando él creció, entoncesqué era él? Él fue adoptado en la familia del rey. Oh, qué cosa! Él no tenía que…
106Y él veía a su propia gente, y ellos no tenían ropa. Ellos eran cristianos y estaban llorando. Y los viejos capataces pegándoles con látigos, y la sangre brotando de sus espaldas. Sus—sus primos y tíos, papá y mamá, todos ellos; pegándoles con látigos, allí afuera en los hoyos de lodo. Entonces, pero Moisés, había algo muy profundo en su corazón, él sabía que ellos eran el pueblo prometido de Dios. Él lo sabía.
107Ahora, la próxima cosa que él iba a hacer era convertirse en rey. Él sería rey sobre todo, un hombre rico, oh, todo el dinero de Egipto. Y Egipto controlaba todo el mundo, en aquel tiempo. Pero, miren, la Biblia dijo, “Él tuvo por mayores riquezas el oprobio,” para ser un embadurnador de lodo como ellos allí afuera, un cristiano. Cuando ellos se burlaban de ellos, se reían de ellos, los pateaban. Si, ellos les contestaban, los mataban. Ven? Pero Moisés escogió ir con aquel grupo en vez de ser llamado el hijo del rey.
108Miren esto! Ven, Porque él vio el tiempo del fin! Ven aquel joven rico? Pero él vio a Jesús, como nosotros Lo vemos en una visión, que el tiempo del fin es lo que va a pagar. Ahora, y él aceptó el liderazgo de Cristo, y Moisés tuvo por mayores riquezas el oprobio.
109Saben, algún día cuando ustedes niños estén en la escuela, unos niños dirán palabras feas y van a querer que ustedes las digan. Ustedes niñas, unas niñas dirán cosas malas y van a querer que ustedes las digan. Díganles, “No. Yo soy un cristiano.” Ellos dicen, “Ay, que mariquita!” Saben, seguir así.
110Ven, párense y digan, “Yo estoy contento de ser esto.” Ven? Porque, ven, eso es lo que hizo Moisés. Él tuvo por mayores riquezas que todo Egipto. Ahora sigámosle a él, guiado por Cristo, para ver lo que hizo él.
111Ahora, ven, este joven era rico, el primer joven, que él no quería a Cristo. Él no quería ser un seguidor de Jesús. Entonces encontramos que él es muy popular, quizás se volvió una estrella de cine, y grande en todo, en todas las— las cosas que él podía hacer, y todo lo que él quería. Pero cuando él murió, él no tenía a nadie que le guiara. Entonces su educación, esto fue bueno; su dinero, esto fue bueno; pero cuando vino la muerte, esto fue todo, él ya no podía usarlo más. Él no podía comprar su entrada al Cielo. Y él no podía, por medio de su educación, él no podía ir al Cielo. Ven?
112Pero este joven ahora, él tenía todas estas cosas. Él también tenía educación. Él es inteligente. Él asistió a la escuela, y su madre le enseñó, y—y él tuvo una buena educación. Y él era muy inteligente, hasta que él podía enseñar a los egipcios. Él enseñó a su maestro, de lo inteligente que era. Miren que inteligente era. Pero, saben que, más arriba que toda la inteligencia, más arriba de todo lo que él tenía, el potencial que él tenía, todavía dijo, “Abandonaré todo, para seguir a Jesús.” Saben lo que ellos le hicieron a él? Lo corrieron. Él se volvió un esclavo en el lodo como los demás de ellos.
113Pero un día cuando él llegó a ser hombre, él estaba pastoreando ovejas en el desierto. Y qué pasó? Alguien me puede decir que es lo que pasó? Qué fue? [Un niño dice, “Hubo un fuego en la zarza.”—Ed.] Así es, hubo un fuego en la zarza, y atrajo su atención. Él se volteó de su camino. Y saben qué?
114115.En vez de enseñar a los niños, ahora los niños me van a enseñar a mí. [El Hermano Branham se ríe—Ed.] Entonces, y este muchachito aquí, él está—está correcto. Quién es su papá? [El niño dice, “el Señor Shantz.”] El Señor Shantz es su papá. Este niño ha sido enseñado,no es así? Cada uno de ellos tiene los ojos brillosos viendo de la misma manera, para que uno se gane al otro, ven.
115Ahora miren, él lo hizo, y aquella—y aquella—aquella zarza lo atrajo, encendida, y él dijo, “Iré para ver lo que es.”
116Y Dios dijo a Moisés, “Quita tu calzado, la tierra donde estás parado es santa. Yo te he escogido para bajar y liberar a Mi pueblo. Yo te doy poder; tú puedes afligir la tierra con plagas, puedes convertir el agua en sangre, puedes traer pulgas y piojos. Nada te lastimará. Yo te elijo.” Por qué? Porque él escogió a Cristo. Ven? Si usted escoge a Cristo, él le escoge a usted. Ahora Él dijo, “Tú me escoges a Mí, y Yo te he escogido para bajar allí a Egipto.”
117Y mire lo que él hizo . Él guió a dos millones de personas, sacó a dos millones, su pueblo, y los trajo hasta la tierra prometida. Y, ahora, él siguió. Nosotros lo seguimos por todo el desierto; y ustedes niños han escuchado al hermano Leo y al hermano Gene, y a su papá y mamá, decirles que es lo que pasó en el desierto, como él trajo pan desde el cielo y alimentó a la gente hambrienta, y todas estas cosas.
118Y ahora nos enteramos, él ahora es un viejito, él está muy viejo, él tiene ciento veinte años. Y él está en el desierto.
119Y la gente ni siquiera lo trataba bien. Ven, a veces la gente que se dice cristiana no le trata bien a uno. Pero Jesús siempre le trata bien. Ven? Ven? Entonces ahora nos enteramos que la gente se rebeló en contra de él, pero él se quedó con ellos aún así. Y él era el líder, y él tenía que quedarse con ellos. Y los Ángeles del Señor hablaron con él. No le encantaría que esto le pasara a usted? Entonces tome la decisión correcta y escoja a Jesús, y Él lo hará.
120Ahora, entonces nos enteramos, al final del camino, él se hizo muy viejo. Él ya no podía predicar más, y su voz se hizo grave. Entonces él bendijo a Josué, y él subió a la colina, para morir.
121Saben lo que pasó cuando él murió? Allí, que, Qué pasó? [Un niño dice, “Se murió y luego Él lo resucitó.”—Ed.] Esto es exactamente la verdad. Esto es exactamente la verdad. Ahora usted dice, “Dónde está esto?
122Ahora, solamente un minuto, el niño tiene razón, ven. Él fue resucitado. Ahora, y…?...Ven? Ven? Ahora, miren. Él lo resucitó. Por qué? Porque, ochocientos años después, aquí estaba él en Palestina, parado con su Líder aún, Jesús, quien tuvo por mayor el oprobio de Su Nombre más tesoro que todas la riquezas de Egipto. Él tuvo por mayores…Su Líder estaba parado allí. Saben, Él fue llamado.
123En la—en la Biblia, saben, había una Roca que iba con Israel. Y cuando Moisés se preparó para morir, él subió a esta Roca. Y aquella Roca era Jesús. Recuerdan cuando Jesús estaba hablando, en—en San Juan, el capítulo 6? Bueno, él dijo, “Nuestros padres comieron maná en el desierto!”
124Dijo, dijo, “Mi Padre les dio aquel maná.” Él dijo, “Sí, ellos comieron el maná. Así es. Y ellos están, cada uno, muertos, porque no siguieron, ven.” Dijo, “Están, cada uno, muertos.” Pero dijo, “Yo soy el Pan de la Vida que vino de Dios del Cielo.”
125“Nuestros padres tomaron de una Roca. Moisés golpeó la Roca,” y dijo, “y vinieron los aguas.” Él dijo, “Yo soy la Roca que estaba con él.”
126Y miren, cuando Moisés murió, él subió a aquella Roca. Saben qué es lo que pasó? La Biblia dice que “Ángeles” vinieron por él.
127Qué diferencia de aquel otro joven! Aquel joven, ven, cuando murió, él no tenía a nadie que le sostuviera, entonces él solamente se hundió por la oscuridad, hacia el infierno, y él está allí ahora, allí.
128Luego cuando Moisés salió de la vida, cuando él se fue, él había tomado un Líder. Su mamá le guió bien, su padre le enseñó bien. Y luego cuando él llegó a ser un adulto, un joven, entonces él dijo, “Yo veo a la Vida Eterna, si yo me voy con este pueblo pobre y abandonado y camino con ellos, porque ellos son el pueblo de Dios. Yo no tengo que hacerlo. Yo podría ser un rey, pero yo no quiero ser un rey. Yo puedo tener todo el dinero que hay en Egipto, porque yo voy a ser el dueño de ello. No lo quiero. Yo prefiero caminar con Jesús,” y luego cuando caminó por la vida. Y luego cuando él empezó dejar a la vida, allí estaba su Líder quien lo toma de la mano.
129No quieren ustedes a este Líder? No queremos todos a aquel Líder y tomarlo de la mano?
130Cientos de años después, él fue visto con su gran Líder. Él había guiado. Él tomó la—él tomó la decisión, de su juventud, y entonces Dios lo estaba sosteniendo.
131Saben qué? El hombre rico estaba en el infierno, aquel joven rico que negó. Ven, ahora recuerden, él tenía la educación, él tenía la religión, él asistía a la iglesia, él era un hombre bueno, pero rechazó a Jesús. Ven?
132Y este joven, él era educado, y él tenía la religión, pero él quería a Jesús. Ven, Moisés hubiese sido un hombre mucho más rico que—que este joven pudiese haber sido, porque él solamente tenía un poco de dinero, probablemente granjas y cosas así, y quizás políticas y así, pero Moisés iba a ser rey sobre toda la tierra. Y él abandonó a todo esto.
133Y saben qué, niños? Cuando no hay Egipto, y cuando no hay tesoros, todavía va a existir Moisés, porque él escogió la cosa correcta. Ven? Él escogió que la cosa correcta lo guiara.
134Cuando ya no hay más pirámides grandes! Leen acerca de las pirámides de Egipto? Uno de estos días, serán polvo, bajo la bomba atómica. Todas las riquezas del mundo, las gentes las aventarán en el aire, y gritar, y decir que son úlceras en su carne, y gritar y aullar. Ven, se pasará.
135Pero los que aceptan que Jesús los guíe, ellos nunca morirán. Ellos tienen la Vida Eterna. Aunque se mueren naturalmente aquí, Jesús los resucitará.
136Usted debe de tomar una decisión. Su decisión decidirá cual será su destino eterno. Recuerden, Jesús nos pide a cada uno, “Sígueme si quieres la Vida.” Ven, el liderazgo, “Sígueme a Mí. Tendrán la Vida Eterna.” Y estoy seguro, aún para nosotros los adultos, nosotros sacamos algo de esto también. Si usted quiere la Vida, usted tiene que aceptarlo. Si usted quiere a la religión, usted la acepta. Si usted quiere…Lo que tiene que hacer, lo que usted acepta, eso es lo que conseguirá. Pero para mí y para usted, y para estos niños pequeños, recuerden, tienen una invitación. Jesús dijo, “Sígueme a Mí y ten la Vida Eterna.” Esto es lo que queremos hacer,no es así?
137Ahoracuántos de ustedes realmente quieren seguir a Jesús? Y dice, “Bueno, bueno, cuando yo sea suficientemente grande y tenga la edad para tomar mi decisión, y hacer lo que…A mi no me importa cuanto dinero tenga, que tan pobre sea, cuanto la gente se ría de mí, o todo lo demás, yo quiero seguir a Jesús. Yo quiero tomar la decisión de Moisés, no del joven rico. Cuántos quiere hacer esto justo aquí? Ahora realmente quieren hacerlo?
138Yo quiero que pongan de pie conmigo. Quiero que pongan su mano izquierda sobre su corazón, y que levanten la mano derecha. Quiero que cierre sus ojos ahora e incline su rostro, y solamente diga estas palabras después que mí. [La congregación repite cada frase después del hermano Branham en la oración que sigue—Ed.]
139Querido Jesús, [“Querido Jesús,”] yo prometo mi vida a Ti. [“Yo prometo mi vida a Ti.”] Yo he escuchado a esta predicación, [“Yo he escuchado a esta predicación,”] en la cual dos jóvenes tomaron su decisión. [“en la cual dos jóvenes tomaron su decisión.”] Yo no quiero seguir el camino del joven soberano rico. [“Yo no quiero seguir el camino del joven soberano rico.”] Pero sí quiero seguir el camino de Moisés. [“Pero sí quiero seguir el camino de Moisés.] Aún yo solo soy un niño. [“Aún yo solo soy un niño.”] Guíame, querido Jesús, [“Guíame, querido Jesús,”] hacia la Vida Eterna. [“hacia la Vida Eterna.”] Amén. [Amén.] Ahora incline su rostro.
140Querido Jesús, un día, en Tu peregrinación aquí en la tierra, ellos Te trajeron unos pequeños así como a los cuales yo he estado hablando en esta tarde. Y los discípulos dijeron, “El Maestro está demasiado cansado. Él predicó hoy en la mañana. Él predicó, este y aquello, y Él está demasiado cansado. No lo molesten.”
141Pero, Jesús, Tú dijiste, “Dejad a los niños venir a Mí porque de los tales es el reino de los cielos.”
142Señor Dios, hoy recibe a estos niños y niñas aquí, en esta escuela de la justicia, aquí donde nuestro hermano se ha apartado en el desierto aquí, para sacar a las familias que desean separarse de las cosas del mundo, para peregrinar solamente para Ti. Y ahora sus pequeños están aquí, mirando las vidas de su padre y madre, como nosotros—nosotros somos ejemplos en todo lo que hacemos. Oh, Querido Dios, Creador de los Cielos y de la tierra, guía a nuestros pasos, Señor, que no hagamos nada delante de estos pequeños que pondría un estorbo en su camino. Porque fue dicho, que sería mejor que se le colgara al cuello una piedra de molino de asno y que se le hundiera en lo profundo del mar que hacer que tropezara a alguno de estos pequeños. Tú dijiste, “Sus Ángeles ven siempre el rostro de mi Padre que está en los Cielos,” el gran Ángel, el Ángel guardián, sobre cada una de estas pequeñas almas.
143Como ellos se sentaron en esta tarde con sus ojitos muy abiertos, viendo y contestando las preguntas, y escuchando a los cuentos de bebés de la Biblia, de cómo estos dos jóvenes tomaron sus decisiones, y cada uno de ellos dedicando sus vidas a Ti. Oh, Jehová Dios, guíalos, protégelos. Y que ellos encuentren a este gran Líder, Jesucristo, que los guiará cuando su padre y madre y las maestras terminan con ellos. Que los guíes hacia la Vida Eterna, así como lo hiciste con Moisés, como su humilde, pequeña oración de niño salió hacia Ti. Se los entrego a Ti, Dios, como Tu siervo, como premios y joyas para Tu corona. Úsalos, Señor, para honrarte a Ti, en la tierra. En el Nombre de Jesucristo. Amén.
144Y ustedes pequeños pueden….Ahora se sienten mejor al respeto a ellos Saben que Jesús les va a guiar. Creen esto? Y Jesús les va a hacer a ustedes niños como a Moisés y a Miriam, la profetisa y profeta, va a ser grandes personas de ustedes.
145Ahora, nosotros los grandes que Lo hemos aceptado,no queremos que Él nos guíe adelante también? Yo quiero que Él me guíe para adelante, guiar a mis pies, tomarme de la mano. Ven? Y hasta que cuando llegue al río, yo—yo quiero estar tomado de Su mano. Todos queremos esto,no es así?
146Querido Jesús, guíanos también, Padre. Ahora estamos por separarnos el uno del otro. Yo debo regresar a Tucson. Yo debo alistarme para las reuniones que se aproximan. Dios, yo cometo este grupo de gente, el hermano Leo y el hermano Gene, y todos los seguidores aquí, en Tus manos, que Tú los bendigas y los ames, perdonando todas sus iniquidades, sanando todas sus enfermedades, guardándolos siempre en amor y compañerismo, y animándolos que tendrían…que estén cansados. Y a veces Satanás pudiera venir y causarlos a desanimarse, pero, recuerda, Tú pasaste por la misma cosa, desánimo, abandonado por—por los hombres de esta tierra, y la gente. Y a veces los mejores de amigos, hasta las relaciones, estamos abandonados. Pero hay Uno que hemos escogido, Él nunca nos dejará ni nos abandonará.
147Guíanos, Señor, hasta la Vida Eterna. Pido que Tú concedas que podamos juntarnos muchas veces más, en la tierra, para hablar de Ti. Y luego en aquel gran Día, cuando el mundo se ha acabado y todo el tiempo se ha desvanecido en la Eternidad, que podamos reunirnos en aquel gran Reino, como familias enteras, para vivir junto para siempre. Concédalo, Señor. Hasta aquel entonces, que trabajemos con toda nuestra fuerza mientras el sol todavía brilla. Porque lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén. Dios les bendiga a cada uno de ustedes. [Parte vacía en el casete—Ed.] Por Su consejo guiar y sostenerte Con Sus brazos envolverte con seguridad Que Dios esté contigo hasta que nos reunimos otra vez! Hasta que nos reunimos! Hasta que nos reunimos! Hasta que nos reunimos a los pies de Jesús; Hasta que nos reunimos! Hasta que nos reunimos! (Gracias, hermano.) Que Dios esté contigo hasta que nos reunimos otra vez! Dios les bendiga a todos.