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~ CAMBIA DIOS SU MODO DE PENSAR ~
1Permanezcamos de pie por un momento con nuestros rostros inclinados. Padre celestial, te damos gracias por cada cosa buena que nos has dado. Somos indignos de—de cualquiera de Tus bendiciones. Ciertamente estas bendiciones que recibimos son inmerecidas. Y rogamos Dios, que continúes estando con nosotros. Al entrar y sentir este espíritu tan maravilloso en la reunión, yo sé que eso viene de Ti. Así que ruego, Padre, que continúes honrando la reunión en esta noche con Tu Presencia, y que sanes a todos los enfermos y afligidos. Concédelo. Que ésta sea una—una gran noche que no olvidemos pronto, por causa de Tu Presencia. Lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
2Quiero disculparme por retenerlos tan tarde anoche. Trataré de hacerlo más rápido en esta noche, de manera que podamos apresurarnos para—para orar por los enfermos. Ciertamente me sentí bien con respecto a la reunión de anoche. Parece que hubo muchas personas que fueron sanadas. Y tuve bastante apoyo, todos estuvieron orando en unanimidad. Así es como nos mantenemos en pie. Así que, el Señor les bendiga. Ahora, creo que mañana en la noche vamos a estar… Me imagino que ya lo anunciaron. Es otro—en otro lugar. Muy bien.
3Busquemos ahora en el Libro de Números, el capítulo 22, rápidamente, por un pequeño texto, para hacer unos pocos comentarios, y luego vamos a dedicar la mayor parte del tiempo en la línea de oración.
4Billy dijo que había repartido una cantidad enorme de tarjetas, doscientas o trescientas de ellas. Y llevará bastante tiempo pasarlas por la línea de oración. Así que sólo hablaré por unos minutos, no más de treinta minutos, si es posible, y luego comenzaremos con la línea de oración, para orar por los enfermos. En Deuteronomio, en… Discúlpenme.
5En Números, capítulo 22 y el versículo 31, deseo leer esto. Entonces Jehová abrió los ojos de Balaam, y vio al ángel de Jehová que estaba en el camino, y tenía su espada desnuda en su mano. Y Balaam hizo reverencia, y se inclinó sobre su rostro.
6Ahora, esto pudiera parecer como un texto rústico sólo para-para dar una base y tener nuestro servicio de sanidad. Y voy a tratar de dar inicio a la línea de oración a eso de las nueve, si es posible. En esta noche deseo tomar el tema: Cambia Dios Su Modo De Pensar?
7Uds. saben, nosotros podemos cambiar nuestro modo de pensar, debido a que aprendemos un poquito diferente y sabemos que estábamos equivocados.
8Pero yo no creo que Dios pueda cambiar Su modo de pensar. Porque, si Él lo hace, entonces ciertamente Él no podría ser infinito, y Él pudiera tomar una mejor decisión si Él la cambiase. Así que Él… La fe que yo tengo en Él, es que—es que Él no cambia Su modo de pensar. Porque si Dios alguna vez toma una decisión, Él tiene que mantenerse con esa decisión. Ven? Y cada vez que surge el mismo problema, Él tiene que actuar de la misma manera que actuó la primera vez, o Él actuó mal la primera vez. Ven? Así que eso nos da una base donde poner nuestra fe. Ahora, nosotros no podemos…
9Sí, la fe no es una hoja suelta, algo que uno pueda hacer volar por aquí y allá en alguna otra parte. Es algo que tiene que estar seguro. Tiene que estar estable. Y, ahora, yo no puedo basar mi fe sobre alguna teoría. Tiene que ser un hecho demostrado antes de que yo pueda tener fe.
10Así como un hombre escogiendo una esposa para casarse. Pues, él, él tiene que tener fe en esa mujer, si él se casa con ella, él ciertamente se está preparando para tener muchos problemas. Ven? Así que tiene que, uno tiene que tener fe, una base sólida, fe donde basarse; sobre la palabra de ella, sobre lo que alguien más ha dicho, o algo. Él tiene que tener algo donde depositar su rostro, su fe.
11Así que yo pienso que para encontrarme con Dios, hay sólo una cosa donde puedo basar mi fe, y es en Su Palabra.
12Porque, nosotros tenemos ideas diferentes, prácticamente todos nosotros. Si nos sentáramos e incluso empezáramos a hablar acerca de algo para comer, pues, diferiríamos sobre qué comer; y fuimos hechos diferentes, nuestros apetitos son diferentes. Y por lo tanto eso hace que nuestras iglesias, vemos que ellas son diferentes en sus ideas de lo que es correcto y de lo que es incorrecto. Eso nos da a cada quien, el privilegio de escoger.
13Pero, para mí, yo—yo creo que la Palabra de Dios está correcta. Y yo—yo no creo que es de ninguna interpretación privada. Yo creo que lo que Ella dice, esa es la Verdad. Y así es como yo lo tomo, sobre la base de que Ella es la Palabra de Dios. Ahora, yo tal vez no tenga suficiente fe para hacer que toda Ella actúe, pero ciertamente no quisiera estorbarle a alguien que sí tuviera fe suficiente para hacerla actuar.
14Como por ejemplo, Enoc tuvo fe suficiente que no tuvo que morir. Él simplemente tomó un paseo en la tarde, y se cansó aquí sobre la tierra y simplemente siguió caminando y se fue al cielo. A mí ciertamente me gustaría tener una fe como esa. Pero espero que algún día sí tengamos esa fe, a medida que vamos creciendo en Él. Ahora nuestro…
15La razón por la que escogí esta porción, es porque me parece que ésta es una de las porciones en la Biblia que sería un—un lugar crítico para el texto en esta noche, ya que pareciera que Dios sí cambió Su modo de pensar, y le dijo a Balaam que hiciera una cosa y luego le dijo que hiciera otra. Así que pensé, que quizás, trataríamos por un momento, de aclarar esto un poquito y ver lo que Él le dijo realmente.
16Así que para bosquejar esto, sabemos que Balaam era un—un—un profeta. Y Balac era rey de Moab, en ese tiempo. Y ellos no eran impíos, en Moab, ellos servían al mismo Dios que servía Israel. Porque la nación de Moab fue fundada por el hijo de Lot con su hija, y así que ellos servían al mismo Dios. Si Uds. se fijan, el sacrificio de ellos y todo era exactamente igual: becerros, y también los carneros, lo cual hablaba de la segunda venida. Ahora, si el fundamentalismo es todo lo que Dios requiere, entonces Moab era tan fundamentalista en su ofrenda como lo era Israel. Pero ahora los encontramos, Israel está en la línea siguiendo la Palabra de Dios, a una tierra que les había sido prometida. Y ellos llegaron…
17Esto sería un tipo de lo natural y lo espiritual, encontrándose. Y cuando lo natural y lo espiritual se encuentran, siempre hay un choque, porque ellos chocan de frente el uno contra el otro. E Israel aquí, yo quiero representarla como a una Iglesia espiritual; y a Moab como la iglesia natural, sólo la iglesia, lo que llamamos la iglesia natural.
18Y todos nosotros estamos seguros de que hay una—una iglesia, y hay una Novia saliendo de esa iglesia. Sabemos eso, que eso es cierto.
19Y ellos chocan aquí. Nos damos cuenta que cuando ellos chocaron aquí, eso fue debido a algo de lo cual quisiera hablar por un momento. Tan pronto ellos chocaron, y uno vio lo que el otro estaba haciendo, hubo una gran personificación, uno del otro.
20Y eso es lo que encontramos hoy día: tenemos demasiadas personificaciones. Y cuando Uds. hacen eso, siempre se meterán en problemas. Ud. no puede vivir la vida de otra persona. No podemos personificar algo. Debemos ser lo que somos. Uds. nunca deberían intentarlo. Si este individuo hace algo; porque él lo hace, Ud. piensa que Ud. también tiene que hacerlo. No haga eso. Ud. es un individuo para con Dios. Y no debemos tratar de imitarnos el uno al otro.
21Y ahora, Israel, en plena línea del deber, marchando de camino a un mandato, por medio de un mandamiento de Dios, hacia una tierra prometida, chocaron con Moab, otro grupo de creyentes.
22Y espero que esto no suene tan mal. Pero la pequeña ilustración que quiero hacer aquí: Moab estando establecido en una tierra, él era algo así como un evento organizado. Él tenía sus celebridades, y a sus dignitarios del… de su reino.
23Pero Israel era sólo un—un errante. Ellos no tenían lugar fijo adonde ir. Simplemente vagaban como el Señor los dirigía. Ahora, yo creo que Balaam también, más adelante en su profecía, dijo que: “El pueblo no estaría entre las naciones. Estaría esparcido”. Y eso es lo que ha sido siempre. Y nos damos cuenta que vino el choque.
24Así como Caín y Abel, ellos también se juntaron en un choque. Y siendo ellos hermanos, y ambos de la misma madre, Eva. Y vemos que ellos se dieron cuenta de que eran mortales, y que habían sido expulsados de la Vida, del huerto de Vida. Y ambos estaban tratando de hallar una manera para volver a entrar Allí. Y si se fijaron, ambos muchachos eran muy religiosos. Caín era tan religioso como lo era Abel. Y ambos edificaron altares, en otras palabras: una iglesia. Ambos hicieron sacrificio. Ambos oraban. Y ellos—ellos servían a Dios, (ambos), pero uno de ellos le servía equivocadamente.
25Ahora, vea, Ud. puede ser de lo más sincero y aún así estar errado. “Hay camino que parece derecho, pero su fin es camino de muerte”.
26Ahora, vemos que esto fue muy cierto con Caín y Abel. Cuando ellos vieron… Caín vio que el sacrificio de Abel fue recibido. Y, yo pudiera detenerme aquí para decir, por qué recibió Dios su sacrificio? Fue por causa de que—que él era… Por una revelación, él entendió que no fueron manzanas, o yo creo que ahora han dicho que fue granadas o algo así, que ellos comieron en el huerto del Edén, lo que causó el pecado. Y él encontró a Adán… o, es decir, Abel creyó que había sido sangre. Lo cual fue realmente. Y Abel, por revelación, (fe), ofreció a Dios un sacrificio más excelente que el de Caín; lo cual Dios dio testimonio de eso, que él era justo. Ven? Y la Iglesia entera está edificada sobre una revelación Divina de la Palabra de Dios. Toda…
27Así lo dijo Jesús. Un día, al bajar del monte, Él le preguntó a Sus discípulos: “Quién dicen Uds. que es el Hijo del Hombre? O quién dice la gente que Yo soy?”
28Y unos de ellos dijeron: “Bueno, Tú eres Moisés, Tú eres Elías, o uno de los profetas”. Él dijo: “Pero quién dicen Uds. que Yo soy?”
29Y Pedro hizo esa gran declaración: “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios Viviente!”
30Él dijo: “Bienaventurado eres Simón, hijo de Jonás”. Y aquí está el gran argumento entre los creyentes.
31La iglesia católica dice que: “Allí Él—Él edificó Su Iglesia sobre Pedro, pues Él dijo: 'Tú eres Pedro', (piedrecita), 'sobre esta piedra (piedrecita), edificaré Mi Iglesia'”.
32Bien, ahora, la mayoría de los protestantes creen que fue sobre Sí mismo que Él edificó, sobre Él, la Piedra angular. Pero fíjense, Él fue la Piedra angular del edificio. Yo creo que sobre lo que Él edificó a la Iglesia…
33No para ser diferente, pero, vean Uds., la pregunta fue: “Quién dicen los hombre que soy Yo?”
34Y Pedro respondió: “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios Viviente”.
35Él dijo: “Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, que no te lo reveló carne ni sangre. Tú nunca aprendiste esto al ir a un seminario. Ves?, tú nunca aprendiste esto por medio de algún asunto hecho por el hombre. Sino Mi Padre que está en el cielo, te ha revelado esto. Ves? Sobre esta Roca edificaré Mi Iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra Ella”, la revelación espiritual de Jesucristo, Quien es la Palabra. Entonces sería la Verdad de la Palabra revelada espiritualmente, es exactamente donde está basada la Iglesia.
36Yo creo que eso es lo que tuvo Abel en el principio: una revelación espiritual de que no fue el fruto del campo o las obras de nuestras manos, o así por el estilo. Fue sangre. Y él ofreció a Dios un sacrificio más excelente que— que Caín.
37Hallamos la misma cosa en Abraham y en Lot, en una elección, porque Lot fue allá, cuando llegó el tiempo, cuando la iglesia espiritual y la—la natural entraron en choque, por causa de los pastores. Ellos tuvieron que separarse el uno del otro. Y siempre que esto ocurre, causa un celo.
38Hallamos que Abel, por causa de que Dios lo había aceptado a él, y no recibió la grande y hermosa ofrenda de Caín, por la cual él había trabajado con tanto empeño. Y fue religioso, se inclinó y adoró, y así por el estilo, hizo todo lo que hizo Abel, sólo que no tuvo la revelación de lo que era la verdad. Así que nos damos cuenta que cuando Dios aceptó la revelación de Abel y su ofrenda, eso hizo que Caín se pusiera celoso de Abel. Y hubo el primer homicidio.
39Hallamos que entró el celo entre los pastores de Abraham y los pastores de Lot, y ellos tuvieron que separarse. Vemos que Moisés y Coré también tuvieron un choque. Jesús y Judas tuvieron un choque.
40Y como siempre, ha sido la misma cosa, y así es hoy: cuando la iglesia natural y la iglesia espiritual se juntan, tienen un choque. Ahora, el natural siempre intenta imitar al espiritual con una personificación carnal. Pero, así como fue con Esaú y Jacob, eso no funcionará.
41Dios tiene a Su Iglesia llamada, nombrada y apartada. Y en la edad en que Ella vive, Él mismo se revelará a Ella, cada vez, así como Él dijo en Romanos capítulo 8, para que el previo conocimiento o predestinación de Dios, pudiera estar firme. Caín, o es decir…
42Esaú y Jacob, antes de que cualquiera de los dos muchachos naciera, antes de que incluso tuvieran oportunidad de escoger, Dios dijo: “Aborrezco a Esaú y amo a Jacob”, porque Él sabía lo que había en ellos, desde el principio. Y sabemos…
43Tengan eso presente, Él sabe lo que hay en su corazón. Él sabe cuál es su intención. No importa lo que digamos, Él sabe cuál es su intención.
44Y eso siempre ha causado problemas. Ellos, el… siempre, el natural siempre intenta, desde que Caín mató a Abel, el natural siempre ha intentado destruir los efectos del espiritual. Hoy hallamos lo mismo, la mismísima cosa. Prueba que eso proviene de satanás, porque es celo y personificación de la Verdad.
45Así que, realmente creemos que Dios nunca cambia Su modo de pensar con respecto a lo que Él dijo. Él siempre lo mantiene fiel.
46Pero Él tiene una voluntad permisiva. Ahora, allí es donde está el problema. Nosotros tratamos de obrar en base a la voluntad permisiva de Dios, y Él lo permite. Pero también, si tomamos Su voluntad permisiva, aunque no sea correcto, Él hará que Su voluntad permisiva obre juntamente, para glorificar Su voluntad perfecta.
47Para Dios no hay nada que salga mal. Nosotros somos… Él sabe exactamente en dónde está marcando el reloj en esta noche. No hay nada incorrecto. Cada manecilla está marcando exactamente como debiera, todo. Nosotros pensamos que es incorrecto, pero Él sabe que es correcto. De esta manera debe ser.
48Como en el principio, Dios simplemente permitió que el pecado viniera. Él no, no… Eso no era Su voluntad perfecta.
49Pero, vean, Dios, el gran Espíritu, el Padre, en Él habían atributos, y estas cosas que Ud. ve desplegada ahora, simplemente son Sus atributos siendo desplegados. Él habitaba solo, él ni siquiera era Dios; Dios es un objeto de adoración. Él era el gran Eterno. Y en Él habían atributos, tales como: ser Padre, ser Salvador, ser Sanador. Y ahora, cómo podía Él primero…? Él tenía que ser Padre, porque está demostrado que Él es Padre, pero Él habitaba solo. Sólo Él es inmortal. Y, ahora, pero Sus atributos tenían que ser desplegados.
50Ahora, para ser Salvador, algo tiene que estar perdido. Y Dios no puede perder algo a propósito y luego redimirlo. No sería propio para Su santidad y para Su gran juicio. Pero Él puso al hombre sobre la base del libre albedrío, sabiendo que el hombre caería. Y entonces, en eso, Él mismo llegó a ser hombre, para redimir nuevamente al hombre que había caído. Ésa es la razón por la que Jesús era Emmanuel. Si Dios enviaba otra persona aparte de Él mismo, entonces eso no sería justo. Dios tenía que venir Él mismo para tomar ese lugar. Y Dios no podía venir en Espíritu y tomar el lugar, Él tuvo que hacerse carne, en la carne de Su propio Hijo creativo.
51Y Él mostró aquí, en el principio, que Su voluntad perfecta era crear al hombre del polvo de la tierra. Pero, ven Uds.?, Él permitió que el sexo fuese introducido. Él nunca quiso que los hijos nacieran por medio del sexo, pero fue permitido, lo cual acabará pronto.
52Ahora, encontramos que Moab era un ilegítimo, para—para comenzar, porque era hijo de Lot, por medio de su propia hija. Ahora noten, así como la iglesia natural, Moab repre-representa la—la iglesia natural, Moab. E Israel, la iglesia espiritual, ahora, Israel, la novia, era la… representa a los llamados fuera.
53La Iglesia misma, la palabra iglesia significa: “el llamado fuera, a salir”, aquellos que han salido. “Salid de ella, pueblo Mío! Separaos, dice el Señor, y Yo os recibiré a Mí mismo. No toquéis sus cosas inmundas”. La Iglesia de Dios es llamada a salir del mundo, del caos del mundo. Uds. ya no son del mundo.
54Como trataba decirles la otra noche, es cuando Ud. sabe que tiene las arras de su—de su redención Eterna ahora mismo en Ud., por medio del bautismo del Espíritu Santo, eso ya lo ha vivificado a Ud. Uds. ya han resucitado con Él, y estamos sentados juntos en lugares Celestiales, en Cristo Jesús. Ven?, Uds. ya no son del mundo. Si Uds. aman el mundo, y sus afectos están todavía en las cosas del mundo, entonces el amor de Dios ni siquiera está en Uds. Ven? Estamos de, libres del mundo. No hay más deseo.
55En los Hebreos, creo que en el capítulo 10, dice: “Continuamente cada año, se hacía memoria del pecado mediante el sacrificio de esos animales. Pero en este caso, el adorador, una vez limpio, no tenía más deseo de pecar”. La cosa entera se ha ido de Ud., porque Ud. ha sido vivificado a una Vida nueva.
56Y entonces la iglesia natural es simplemente un montón de gente que se ha unido a denominaciones. Ya no es… Ya ni siquiera la llamo “iglesia”. No me gusta referirme a ella así. Me gusta referirme a ella como una “logia”, la logia metodista, la logia bautista, la logia pentecostal.
57Pero la Iglesia son los nacidos de nuevo que están en Cristo Jesús, que son nuevas criaturas. Así que aún vemos que--que Dios cumple Su Palabra.
58Ahora, Moab vio, Moab miró el campo y vio a Dios moviéndose entre este pueblo que ni siquiera era una nación organizada. Ellos simplemente iban vagando de lugar en lugar. Pero lo extraño del caso es que ellos atacaron a estas naciones y las conquistaron. Todo lo que había en su camino, ellos lo conquistaban. Ahora, ellos se dieron cuenta, Moab lo miró. Balac, él miró a la nación de Israel y dijo: “Este pueblo cubre toda la faz de la tierra”. Él dijo: “Y ellos lamen las naciones, como el buey que lame la grama”.
59Y ello se dieron cuenta, que una de las claves principales de cómo ellos obtuvieron esta gran revelación, es que entre ellos había un profeta. Ellos tenían un profeta, ahora, alguien que los guiaba. No era un sistema hecho por el hombre como al que él estaba acostumbrado, sus—sus delegaciones con él, y demás, y sus dignatarios. Pero ellos tenían un—un líder, un líder con un llamamiento Divino.
60Y, oh, qué día tan triste fue, cuando el mundo religioso dejó el liderazgo Divino del Espíritu Santo, y adoptó un obispo o cualquier otra cosa para que ocupara su lugar. Fue un día triste. El Espíritu Santo debe ser el líder de la iglesia. Él es enviado para confirmar las Palabras de Jesucristo, para hacer que la iglesia viva como vivió al principio.
61No hace mucho, una escuela muy famosa aquí en—en esta ciudad, un seminario. Ellos tienen uno en Phoenix. Y uno de los hombres, o dos de los estudiantes, estaban, vinieron a mí y dijeron: “Hermano Branham, Ud. nos agrada. Nosotros no tenemos nada en su contra, en lo absoluto, pero simplemente quisiéramos corregirlo.”
62Y yo dije: “Bueno, yo ciertamente quiero ser corregido”. Y entonces dije: “Si yo estoy errado, ciertamente no quiero estar errado; yo le hablo a mucha gente”.
63Y él dijo: “Bueno, aquí está su problema”. Dijo: “Ud. está tratando de introducir, o de hacer que vuelva a vivir, una religión apostólica. Cuando, la religión apostólica cesó con los apóstoles”. Y yo dije: “Sí señor”. Dije: “Bueno, si…” Él dijo: “Mire, yo no quisiera debatir eso con Ud.”
64Yo dije: “Yo tampoco. Nosotros no lo haríamos. No estamos llamados a hacer eso. Somos hermanos”. Y él dijo: “Bueno”, dijo él: “Yo solamente quisiera ayudarlo a Ud.” Yo dije: “Yo ciertamente estoy dispuesto a recibir ayuda”. Y él dijo: “Bueno, verá”, dijo él: “bueno el… eso es verdad”.
65Y yo dije: “Ahora, al hablar, no debemos utilizar libros de texto”. Dije: “Yo no utilizaré los míos”, y yo no tenía ninguno sino Éste. Pero entonces— entonces dije: “Yo no usaré libro de texto, sólo la Biblia”. Él dijo: “Está bien”.
66Yo dije: “Ahora, nosotros creemos que la edad apostólica empezó en el Día de Pentecostés. Está Ud. de acuerdo con eso?” Él dijo: “Sí”.
67Yo dije: “Ahora, sabemos que Dios le dio poder a la iglesia allí, para estos movimientos apostólicos”.
68Él dijo: “Sí, eso fue el armazón de la Iglesia. Ahora la iglesia ya está puesta en orden, y tenemos a todos nuestros pastores, y nuestras grandes organizaciones y cosas. Ya no necesitamos más esas cosas, para atraer gente”.
69Yo dije: “Ahora, en dónde dice eso la Biblia?”. Dije: “Dígame Ud. en dónde dice eso la Biblia”. Ven? Y él dijo: “Bueno, no dice eso exactamente de esa manera”.
70Yo dije: “Bueno, entonces, yo no puedo aceptarlo a menos que lo diga exactamente de esa manera. Ve? Ve?” Yo dije: “Nosotros somos…” Dije: “Esa es la manera como tiene que ser”. Yo dije: “Cree Ud. que Dios aún está llamando gente?” Él dijo: “Sí señor”.
71Yo dije: “Ahora, creerá Ud. que la Biblia está correcta, cada respuesta?” “Sí”.
72Yo dije: “Ahora, el portavoz en el Día de Pentecostés era Pedro, quien tenía las llaves del Reino”. “Eso es correcto”.
73Y yo dije: “Ahora, cualquiera que fuere su decisión, Jesús dijo: 'Lo que atares en la tierra, Yo lo ataré en el Cielo; lo que desatares en la tierra, Yo lo desataré en el Cielo'” Él dijo: “Yo creeré eso”.
74Yo dije: “Ahora, en Hechos capítulo 2 versículo 38, Pedro les dijo a aquellas personas que estaban maravilladas. Estas personas estaban hablando en lenguas extrañas. Ellos le preguntaron a él qué podrían hacer para ser salvos, y él les dijo: 'Arrepentíos, cada uno de vosotros, y bautícense en el Nombre de Jesucristo para la remisión de pecado, y recibiréis el don del Espíritu Santo; porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para los que estáis lejos, aun para cuantos el Señor nuestro Dios llamare'. Ahora, si Dios aún está llamando, esa misma promesa es para ellos”.
75Bueno, él vino para acá y estuvo con uno de los grupos de Billy Graham aquí orando por una reunión. Y un grupo de ellos estaba sentado aquí en California en algún lado, hace unas semanas, en oración sincera y muy profunda, consagrado a Dios, ayunando, y el Espíritu Santo cayó sobre todo el grupo y empezaron a hablar en otras lenguas. Sí.
76Ahora él es un miembro de la—de la iglesia Amiga, las Asambleas de Dios en Tucson, Arizona. Él dijo: “Oh Hermano Branham, yo voy allá y me siento tan bien!” Dijo: “Sólo levanto mis manos y”, dijo: “la gloria de Dios! Yo simplemente canto!”. Y dijo: “Yo nunca podría hacer eso en una iglesia bautista Nuevo Testamentaria”. Yo dije: “Veo que no puedes. Por eso fue que te saliste”. Sí.
77Así que allí lo tienen, ven?, Dios cumple Su Palabra. Lo que Él dice, Él lo hará. Dios tiene que cumplir Su Palabra.
78Ahora, vemos aquí, esta personificación carnal que tuvo Moab. Él vio a este profeta entre Israel, que era capaz de bendecir, maldecir, guiar, y así sucesivamente, así que él intenta copiarlo por medio de política.
79Ahora, eso es exactamente lo que ha ocurrido en las iglesias hoy. Ellos han tratado de copiarlo con alguna clase de sistema. Uds. no pueden hacer eso.
80El Espíritu Santo debe estar vivo en la Iglesia, siempre, guiando a la Iglesia para la edad en que estamos viviendo, para confirmar la Palabra que está prometida para esa edad. Dios habló la Palabra, desde el principio, una porción para esta edad, otra porción para aquella edad, y cierta porción para esas edades. Siempre sucede de esa manera. Y, ven?, el Espíritu Santo debe estar vivo en la Iglesia, para hacer que esta Iglesia viva su día. Debe estar aquí hoy, para confirmar este ministerio del último día, señales del último día, derramamiento del Espíritu Santo del último día. Tiene que estar aquí para hacer eso, y Uds. no pueden obtenerlo por medio de la operación de sistemas. Dios tiene un sistema. Él es Quien nos ha dado el Espíritu Santo.
81Ahora, notamos aquí que Moisés tenía un Rey, y ese Rey era Dios, que lo ungió. Y Balaam también estaba bajo un rey: Balac. Y era algo así como un sistema político, ven?, Balac. Balaam, siendo profeta de Dios, acudió a Balac para su información. Moisés acudió a Dios para información. Allí estaba la diferencia.
82Sin embargo, ambos eran profetas, debido a que ambos fueron llamados por Dios; ambos se encontraron con Dios, ambos hablaron con Dios, y ambos eran llenos del Espíritu. Ya voy a llegar al punto principal, ven? Ahora, ambos eran hombres llenos del Espíritu. Eso es verdad. La Biblia dice que: “Dios se encontró con Balaam y habló con él”. Ven?
83Así que nos damos cuenta que cada uno de estos profetas, siendo ambos profetas, hombres de Dios, ellos siguieron a su cabeza. Moisés siguió a Dios, y Balaam aquí siguió a Balac.
84Fíjense en esto, tipificando al espiritual y al natural, cuán perfecto fue. Moisés, enviado por Dios, en la línea del deber, es enfrentado y retado por otro hombre de Dios. Pudieran Uds. imaginarse tal cosa?
85Pero miren qué sistema tenían ellos allí. Era una nación organizada.
86Y Moisés estaba guiando a los hijos de Israel, adonde Dios les decía que fueran, guiados por una Columna de Fuego, y un Ser sobrenatural que les mostraba el camino. Y Moisés estaba recibiendo su información a través del— del Logos, por supuesto, que salió de Dios, esa Columna de Fuego; que era el Ángel del pacto, el cual era Cristo, el Ungido. Y él estaba recibiendo su mensaje a través de Allí, y se lo daba a los hijos de Israel, de camino a la tierra prometida.
87Pero este hombre estaba muy cómodo, y tenía su reino. Tenía sus iglesias. Tenía todo allí mismo, en orden. Así que manda a buscar a este hombre, para que venga y maldiga a este pueblo. Y noten, pudieran Uds. imaginarse a ese profeta, un hombre de Dios viendo las obras de Dios en otro hombre, y luego tratar de—de retar esas obras de Dios, cuando él sabía, debería haber tenido mejor juicio? Ahora Balaam, al principio cuando… Balac mandó a buscarlo y le dijo: “Ven y maldíceme este pueblo”. Ahora, Balaam hizo la misma cosa, o…
88Balaam, mejor dicho, hizo lo que era correcto, él buscó a Dios. Él primero buscó a Dios. Ahora, eso es lo que él debió haber hecho.
89Y entonces Dios le dio su respuesta perfecta y bien definida: “No vayas con él! Déjalos quietos. No maldigas a ese pueblo. Ellos son benditos”. Ahora, eso debiera ser suficiente. Cuando Dios dice algo, Él no puede cambiar eso. Noten, Su voluntad perfecta era: “No vayas! No ataques a ese pueblo. Ellos son Mi pueblo”. Esa era Su voluntad perfecta.
90Pero para comenzar, a Balaam no le agradaba esa gente. Ven?, allí lo tienen. Cuántos Balaam tenemos hoy? La misma cosa, lo mismo! Ellos saben lo que deben hacer.
91Los tuvieron en los días de nuestro Señor Jesús. Nicodemo vino y dijo: “Rabí, nosotros sabemos que eres un hombre enviado de Dios, o un—un maestro enviado de Dios. Nadie pudiera hacer las cosas que Tú haces a menos que Dios no estuviere con él”. Ven?, ellos miraron. Allí estaba Balaam nuevamente, ven?
92Ahora, a Balaam no le agradaba el pueblo. Fíjense en su cuartel general. Después que habían enviado a un hombre fina allá, para decirle: “Mira, hay una gente viniendo por allá. Y tengo entendido que tú eres profeta, eres un gran hombre, así que ven acá y maldice este pueblo”.
93Balaam dijo: “Bueno, espera un momento hasta que vaya y ore, y me quede toda la noche, quizás el Señor se me aparezca y me diga”. Muy bien, a la mañana siguiente, el Señor vino a él y le dijo: “No vayas! No maldigas a esa gente. Ellos son benditos.
94Muy bien, Balaam salió y dijo: “Bueno, no puedo ir, porque el Señor me dijo que no fuera”.
95Fíjense ahora cuando ellos regresaron, y fueron al cuartel general, para que él fuera allá y detuviera esta reunión que ellos tenían, ven Uds.?, bueno, entonces, nos damos cuenta que el cuartel general envió un mejor grupo de gente, dignitarios más refinados, tal vez a un obispo, alguien más, o pudiera haber sido un presbítero estatal, alguien enviado allá: “Dile que vaya y detenga eso de cualquier forma!” Ven?
96Noten, su grupo más influyente, mejores regalos, más dinero, dijo: “Yo puedo elevarte a una posición mejor. Yo pudiera hacerte, en vez de ser simplemente un hombre común y corriente, yo puedo llevarte un poco más alto. Tengo el derecho de hacer eso, porque soy rey aquí en este gran movimiento. Y yo—yo puedo hacer algo mejor por ti, si tú tan sólo lo haces”.
97Fíjense, esta nueva oferta lo cegó. Él debió haber sabido; lo que Dios dijo, Dios hará. Pero aquello lo cegó. Y como profeta de Dios, él no debió haber sido influenciado por un grupo como ése. Para comenzar, él debió haberse salido de ese grupo.
98Y si por si acaso le estoy hablando a algún hombre de Dios aquí! Cuando ellos traten de decirle en el cuartel general, que: “los días de los milagros pasaron”, y que esto que estamos haciendo aquí, y el Señor Jesús está bendiciéndonos, “eso es un montón de fanatismo, una emoción manufacturada, no hay tal cosa como sanidad Divina”, sal de allí de ese grupo. [El Hermano Branham truena su dedo—Ed.] Sal de eso, porque es la Palabra de Dios siendo hecha manifiesta. Ellos dicen: “No existe tal cosa como días apostólicos. No existe ningún bautismo del Espíritu Santo. Eso de hablar en lenguas, no hay nada en eso allí”.
99Pero, oh hermano, no le preste Ud. atención a eso! Hay muchos como Balaam hoy, sentados cómodamente en sus oficinas, leyendo estos Libros de la Biblia y saben que es la Verdad. Pero sin embargo, sólo por causa de alguna posición, ellos no toman su decisión. Esa es la pura verdad. Noten, Dios… Él sabía que no debía haber estado en este grupo, o Balaam debió haberlo sabido. Ellos, ellos se salen de la voluntad de Dios. Esos individuos lo disuadirán a Ud. de la voluntad de Dios. Cuando Ud. encuentre la voluntad de Dios, no deje que nadie lo disuada de ella.
100Yo he sabido de gente buena, vienen a las reuniones, son sanadas, y regresan. Y ellos les dicen: “Oh, vaya, no hay nada en eso. Tú simplemente estás emocionada. No hay nada en ello”. Y la gente empieza a dudar. Yo he visto gente venir y recibir a Cristo en su corazón, regresar; tal vez hablan en lenguas, y regresan. Y la iglesia le dice: “Pues, tú eres un—tu eres una desgracia para el cristianismo”, y así por el estilo. Y, oh, hermano, no, no haga eso, ve? Salga de ese grupo! Manténgase alejado de eso.
101Noten, Balaam usó un texto falsamente aquí, por causa de su consciencia, ven? Él dijo: “Por si acaso, quédense otra noche, y quizás le preguntaré a Dios, ven? Tal vez Él habrá cambiado de parecer”.
102Pero Dios no cambia Su modo de pensar. Cuando Dios nos dio la declaración del bautismo del Espíritu Santo, en el Día de Pentecostés, esa es la manera en que Él tiene que mantenerlo. Él lo hizo a través de todas las edades, y lo hará en cualquier otro tiempo que el hombre venga sobre esa misma base que Él ofreció allí. Si Ud. viene creyendo, arrepintiéndose, siendo bautizado en el Nombre de Jesucristo para la remisión de sus pecados, y creyendo en Dios, Dios está obligado a surtir esa receta, correctamente, por cuanto Él es el Doctor. Y Él la surtirá si Ud.—si Ud. la obedece.
103Pero Ud. no puede darse el lujo de tratar de obtener esta receta, llevársela a algún farmacéutico charlatán que—que pudiera ponerle otra cosa en ella. Pudiera matar al paciente. Por esa razón es que tenemos tantos miembros de iglesia muertos hoy día, ellos están tratando de dar la receta incorrecta. Dios tiene la receta aquí mismo en la Biblia. Él es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Ud. tiene que tomarse la medicina de la manera como se la da el doctor.
104La Biblia dice: “No hay—no hay bálsamo en Galaad? No hay médico allí?” Claro que sí hay. Dijo: “por qué entonces está la hija de Mi pueblo en esta condición?”
105Ven?, nosotros tenemos la Biblia. Tenemos el Médico. Lo que sucede es que el farmacéutico está surtiendo mal la receta de la Escritura. Eso es lo que pasa. Uds. están tratando de decir: “Los días de los milagros pasaron. No existe tal cosa como el bautismo del Espíritu Santo y todas estas cosas. Es tonterías”. La Biblia tiene toda la razón. Dios no se retracta de nada de lo que dijo. Y ellos tratan de usar una salida falsa, algo así como: “Bueno, nosotros creemos eso”. Bueno, no importa lo que Uds. crean!
106Es lo que dijo Dios! Él dijo: “Yo derramaré Mi Espíritu sobre toda carne”. Él prometió esto en los últimos días.
107Ellos tratan de decir que las reuniones, que Uds. están viendo, ellos me llaman: “un adivino, un—un—un adivino pulido, o un—o un Belcebú, o algún demonio”. Bueno, ellos tienen que decir eso, porque son de su padre. Eso es lo que él dijo acerca de Jesús en el principio. Y a fin de cuentas, no somos nosotros haciendo esto, es el mismo Jesús, porque Él es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Es Su Espíritu.
108Oh, alguien que pudiera pasar, pasar por alto y cum… pasar por alto Su comisión. Así que mucha gente trata de pasar por alto eso. “Oh, venga y únase a la iglesia, y todo estará bien. Nosotros somos una iglesia antigua. Hemos estado aquí por muchos años. Comenzamos…” Sí, eso es correcto. Si eso es así, entonces la iglesia católica les lleva la ventaja a todos Uds.; ellos son la primera de las organizaciones. Ellos fueron primero. Pero, recuerden, no la primera Iglesia. Ellos fueron la primera organización, y la madre de cada una de ellas. Lo cual, cada una de ellas es contraria a Dios. Apocalipsis 17 dice la misma cosa, ven? Sí, estamos en los últimos días. Ahora, recuerden, Dios sin embargo, permitirá que Uds., vean, ahora. Y entonces Balaam, él pensó: “Bueno”
109Dios entonces le dijo: “Anda”. Por qué? Dios sabía lo que había en su corazón. Para comenzar, Dios sabía lo que había en su corazón, así que le dijo: “Anda”. Él lo permitirá. Él le permitirá a Ud. hacerlo. Él le bendecirá a Ud., muchas veces, al hacerlo.
110Él incluso bendijo a Israel después que ellos… La gracia les había dado un profeta, una Columna de Fuego, una liberación, señales y maravillas, los sacó de Egipto, y todo, y sin embargo ellos querían una ley. Dios permitió que la tuvieran, pero los maldijo todo el tiempo.
111Él permitió que Balaam siguiera como se suponía que debía hacerlo, pero qué hizo él? Él fue allá y, en vez de maldecir al pueblo, tuvo que bendecir al pueblo. Él no pudo maldecir lo que Dios había bendecido.
112Y yo—yo les dije que iba a terminar a las nueve. Levanté la mirada, y ya es hora, y tengo un libro lleno de apuntes aquí.
113Pero quiero decir esto, ya para terminar: que Dios nunca cambió Su modo de pensar. Su voluntad precisa fue que Balaam no fuera. Y cuando Dios hace una declaración, ella tiene que permanecer fiel siempre.
114Ahora, la Biblia dice: “Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y por los siglos”. Ahora, eso quiere decir “en cierto modo”. Eso quiere decir que Él es el ayer, hoy, y por los siglos! Jesús dijo, en San Juan 14:12: “EL que en Mí cree, las obras que Yo hago, él también las hará”. Es correcto eso? [La congregación dice: “Amén”.—Ed.] Él prometió en Marcos 16: “Estas señales seguirán a los que creen”. Ellos dice: “Bueno, eso fue sólo para los apóstoles”.
115Él dijo: “Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura. Estas señales les seguirán, en todo el mundo, y a toda criatura. En Mi Nombre echarán fuera demonios. Hablarán con nuevas lenguas. Si tomaren serpientes, o bebieren cosas mortíferas, no les hará daño. Sobre los enfermos pondrán las manos y sanarán”. Ahora, ese es Su requisito.
116Ven?, nosotros tratamos de cuadrar algo. Estamos tratando de hacer, cuadrar la iglesia con lo que nosotros pensamos que es la Palabra de Dios. No podemos cuadrar con la iglesia. Tenemos que cuadrar con Dios.
117Yo siempre he dicho que es un gran tiempo de competencia. Pinte Ud. los escalones de rojo, y observe a su vecino pintar de rojo el suyo. Algunas de Uds. mujeres pónganse cierto tipo de sombrero, en la iglesia, y observen al resto de las mujeres comprarse uno.
118La Sra. Jacqueline Kennedy tenía este corte de cabello corto y esponjado, y miren a todas las mujeres. Ella usaba esos delantales color de saco, o cosas así, es un escándalo que una mujer esté en la calle, con esas cosas puestas así. Miren a todas las mujeres haciendo lo mismo. Es una imitación, pero es lo que está en el mundo. La gente de las iglesias tomó eso, y es una vergüenza que hagan eso. Es incorrecto que ellos lo hagan, y es una desgracia. Y cuando lo vemos infiltrándose en Pentecostés, es más vergonzoso. Correcto. Pero, ven Uds.?, la iglesia tolera eso y lo deja pasar.
119Ahora, a nosotros no nos importa. A mí nunca me preocupó si mi abrigo combinaba con mis pantalones, o si mi corbata combinaba con mi abrigo. Yo quiero que mi experiencia cuadre con la Biblia de Dios y Su requisito. Y eso es lo que nosotros como gente pentecostal debiéramos hacer: tener nuestra experiencia así como fue la de ellos, porque Él es el mismo Jesús, el mismo Espíritu Santo, el mismo poder. Él está vivo hoy, y vive entre nosotros.
120Me hace recordar que un día Su madre se había ido de Jerusalén, de la adoración, y su padre adoptivo, José. Y ellos fueron a tres días de camino, presumiendo que Él estaba junto con ellos, y se dieron cuenta que Él no estaba allí.
121Y, Uds. saben, yo quiero comparar eso con el día de hoy. Uds. saben, la iglesia ha tenido una jornada de tres etapas. Lutero, Wesley, pentecostés; una jornada de tres etapas. Dios les da un mensaje: justificación, Lutero, él se aferró a eso; luego vino santificación a través de Wesley; luego el bautismo del Espíritu Santo, con pentecostés. Y yo me pregunto si no nos desviamos todos en una gran competencia en algún lado, para edificar grandes cosas y hacer cosas grandes, así como tenía Balaam en su mente; grandes organizaciones, una superando a la otra, y ésta más, dando medallas de oro para la escuela dominical y quién podría traer más miembros, y aceptar cualquier cosa dentro de la iglesia.
122Les digo que hay una Iglesia en la que no hay un hipócrita, y esa es la Iglesia del Señor Jesucristo, que es bautizada por el Espíritu Santo. Ud. no es persuadido a entrar Allí. Ud. nace Allí dentro. Ud. es enviado ahí dentro por el Espíritu Santo.
123Ellos se dieron cuenta. Los padres se dieron cuenta que Él no estaba entre ellos.
124Ahora en esta hora de gran crisis, cuando sabemos que esta nación se está estremeciendo. No sólo la nación, pero el mundo se está estremeciendo. Es el tiempo del fin. No hay otra cosa que yo sepa que sucederá sino el Rapto, la Venida del Señor Jesucristo. Todo está listo.
125Y vemos estas reuniones. Oh, sáquenle todos los beneficios, en esta convención que se aproxima, sáquenle todo lo que puedan sacarle, que sea de Dios. Si Uds. no han recibido el Espíritu Santo, propónganselo en su mente que Uds. no se irán de aquí hasta que lo reciban. Esa es la manera de hacerlo. Quédense ahí, porque Uds.… ésta pudiera ser su última oportunidad. Quizás nunca haya otra convención en esta costa occidental. Tal vez para ese tiempo ella esté debajo del mar, antes de otra. Así que no sabemos lo que podría ocurrir, de manera que… Estamos esperando que los juicios de Dios caigan sobre las naciones.
126Ahora, permítanme decir esto: ellos pensaron que Él estaba con ellos. Pero se dieron cuenta, en la crisis, que Él no estaba. Ven Uds.?, Él no estaba con ellos.
127Ahora nos damos cuenta, que en el tiempo cuando esta gran cosa ha sido traída a flote, vemos que nos falta algo en nuestras, y eso es el poder de Cristo.
128Ahora, miren, yo no deseo criticar. Yo les amo, y el amor genuino y verdadero siempre es correctivo. Nos falta Cristo en nuestras iglesias. Nos falta Cristo entre nuestra gente pentecostal, nuestros hermanos y hermanas. Algo anda mal. Las reuniones de oración chapadas a la antigua que ellos solían tener, ya no las tienen. Nuestras mujeres solían usar pelo largo; ya no lo hacen. Sería una desgracia que las mujeres se pintaran y usaran pintura, allá en los días primitivos, y actuaran como lo hacen éstas mujeres. Algo salió mal. No hay nada malo con Cristo, ven?, pero algo salió mal. En alguna parte hay algo. Antes no se permitía tal cosa como esa desde el púlpito, pero ahora sí. Ven?, la crisis está aquí, y nos falta algo.
129Nos falta el poder que deberíamos tener, la gran maquinaria debería estar avanzando con grandes señales y maravillas. Pues, este edificio ya debería estar tan lleno del poder de Dios, a tal grado que un pecador no podría permanecer aquí sin que el Espíritu Santo lo reprenda rápidamente, así como Ananías y Safira. Pero nos falta algo.
130Ahora, qué sucedió? Ellos fueron a buscarlo entre sus parientes, y no lo encontraron entre ellos. Así que en dónde lo encontraron? Donde mismo lo dejaron.
131Y yo pienso, cuando nuestra iglesia comenzó con esta gran competencia organizacional que tuvimos, una tenía que superar a la otra, y tuvieron que tener iglesias más grandes, y mejor clase de gente, y gente mejor vestida, y mejores cantantes, y parase allí y…
132A mí me gusta el buen cantar. Me gustan los buenos cantos pentecostales a la antigua. Pero no puedo soportar esa cosa fingida, eso sencillamente no va conmigo; aguantan la respiración hasta que el rostro se les pone morado, sólo para que los oigan. Yo—yo creo en cantar con el corazón, en el Espíritu de Dios, como escuché aquí hace un rato. Ven?
133Me gusta el buen gritar chapado a la antigua, pero yo creo que el gritar puede continuar ya sea que la música esté tocando o no. El Espíritu de Dios sobre le gente, hace bajar las bendiciones y el poder de Dios. Yo creo que el hombre puede testificar, cantar y alabar a Dios, en su trabajo, o dondequiera que estén. Ciertamente.
134Y es que nos falta algo. Dónde lo encontraremos a Él? Exactamente donde lo dejamos, en la Palabra. Oremos.
135Amado Padre Celestial, una de estas noches vamos a cerrar esta Biblia por última vez, el último canto será entonado, el último sermón predicado, la última línea de oración será llamada, el último pecador entrará. Y entonces qué? Oh Dios amado, nosotros no queremos Tu voluntad permisiva, Padre. Permítenos caminar en Tu voluntad perfecta. Permite—no permitas que tomemos una Palabra aquí y allá, y hagamos que encaje en un dogma o en un credo, o en algo así. Permite que tomemos la Palabra como Ella es, creyendo el Evangelio completo, todo lo que Jesús enseñó que hagamos. Nosotros no creemos que Los Hechos de los Apóstoles sean sólo el armazón. Creemos que es la Palabra de Dios, que son los hechos de Tu Espíritu Santo en los apóstoles. Y creemos que el mismo Espíritu Santo, Señor, que vino sobre ellos, y la manera en que ellos actuaron, hará la misma cosa en nosotros, cuando venga sobre nosotros, si es el mismo Espíritu.
136Así que yo ruego, Dios amado, que esta convención en cuya víspera estamos, para comenzar mañana en la noche. Yo ruego, Padre Celestial, que sea la convención más grande que esta ciudad haya tenido jamás, por causa de Tu Presencia. Bendice Oh Dios, a cada orador, que sea tan—tan estremecedor, que la ira de Dios truene desde el púlpito. Que los pecadores se estremezcan y tiemblen. Que la Presencia de Jesucristo se vuelva tan real para el pueblo, que ellos simplemente puedan cerrar los ojos y verlo a Él caminando entre ellos. Concédelo Señor.
137Ahora, esta noche, antes de que esto suceda por lo cual estamos orando… Amado Dios, algunos de Tus hijos están enfermos. Ellos han sido heridos, y— y está dolidos. Yo he venido a orar por ellos. Honrarás Tú lo que yo te pida esta noche, Señor, por sus enfermedades? Yo confío en Ti, que no habrá una persona enferma en este edificio cuando los servicios hayan terminado.
138Tus siervos están por todo esto aquí, sentados allá, gritando, levantando sus manos, y aquí atrás en la plataforma, y diciéndole “amén” a la Palabra. Padre, nosotros somos una unidad de pueblo. Hemos salido del mundo, de esas condiciones formales y frías, y hemos nacido del Espíritu. Estamos vivos en esta noche. Y Tú dijiste que por cuanto Tú vives, nosotros también estábamos vivos. Y estamos confiando, Señor, y creyendo con todo nuestro corazón, conforme a la Palabra, que estamos representado en Ti.
139Ahora haz reales Tus Palabras, en esta noche, para sanar a los enfermos, mientras que yo oro por ellos, y éstos otros oran. Concédelo Señor, que así sea. Y te alabaremos por ello. Lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
140Ahora… [Alguien empieza hablar en otra lengua. Espacio en blanco en la cinta—Ed.] Gracias, Dios Padre.
141Sentimos que, así como una vez en la Biblia, ellos se encontraban en una crisis, y el Espíritu del Señor cayó sobre un hombre y le dijo donde derrotar al enemigo, adonde ir. Escuchen Eso. Corríjanse a sí mismos. Ven?, el Espíritu de Vida en Ud., le corrige conforme a la Palabra. Ven?, si la Palabra está viviendo en Ud., Eso vive a través de la Palabra.
142Ahora, anoche terminé tarde. Pero Uds. son un pueblo tan fino que yo simplemente… Pareciera que a medida que comienzo a ponerme más viejo, yo—yo—yo desearía poder… Estaré con Uds. para siempre, en otra Tierra.
143Así que ahora vamos a orar por los enfermos, y no voy a intentar traer demasiados a la vez, como lo hice anoche. Billy Paul repartió un montón de tarjetas de oración, creo que cien de ellas. Repartiste cien, o doscientas? Doscientas. Cuáles fueron? Las C.
144Quién tiene la C, número uno? Levante la mano, veamos si eso es correcto. Tarjeta de oración, mire su tarjeta de oración, tiene un número y una—y una letra en ella. C, número uno, levante la mano. Allá arriba. Muy bien, baje hasta acá. Número dos, tres, cuatro, cinco. Ahora, y, Ud., que alguien venga acá y las agarre. Queremos cada una de las tarjetas de oración, pero los queremos alineados acá de este lado. Uno, dos, tres, cuatro, cinco. Veo tres de ellas. Y su tarjeta de oración, señor? Cuatro. Ahora, habrá otra? Cinco, es ésa la persona que viene ahí? Una, dos, tres, cuatro, cinco. C, número uno, dos, tres, cuatro, cinco. Muy bien, vengan a medida que sean llamados, su número.
145Anoche los vi allí, la gente amontonándose. No queremos eso. Esta es una iglesia, Uds. saben, no un estadio. Así que, nosotros—nosotros, uno tiene que mantener el orden.
146Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez. Manténganlos en fila a medida que van hacia atrás. Ahora, tarjeta de oración seis, siete, ocho, nueve, diez. Y alguien levantará la mano cuando tengan… cuando ellos estén alineados allá arriba. Y vamos a orar por ellos.
147Cuántos creerán conmigo que el Señor Jesús va hacer una obra grande? Yo haré todo lo que pueda. Ahora seis, siete; seis, siete, ocho, nueve, diez, once, doce, trece, catorce, quince.
148Ahora den la vuelta, para que no se congestionen de una vez, Uds. saben, y denle la vuelta. Para eso es que se les dan los números, para mantenerlos en orden, Uds. saben. Manténganse de tal modo que no… Luego a medida que es llamado su número, pues, entonces venga. Muy bien, y ahora queremos…
149Ahora quiero que todos, todo el mundo, sea muy reverente. Y ahora oraremos por aproximadamente, hasta que podamos orar por estas personas. Y no sabemos lo que pudiera hacer el Señor. No sabemos lo que Él hará. Pero estamos esperando que Él haga grandes cosas.
150Ahora, creo que quince, ya tengo a esa cantidad por allá? Billy Paul, dónde estás? Muy bien. Quince, dieciséis, diecisiete, dieciocho, diecinueve, veinte.
151Ahora vean, ya se está congestionando. Así que ahora tal vez voy hacer que un hermano, quizás, cuando lleguen al final de la fila, que él llame los números que siguen, (ven Uds.), para que así no tengamos que ponernos de pie todos, y permanecer de pie tanto tiempo cuando estemos orando por—por las—las personas enfermas. Muy bien. Ahora vamos a—vamos a… Quiero— quiero que Uds.…
152Quiero hablar con Uds. mientras ellos acomodan a esas personas para que no se congestionen.
153Ahora, nadie venga hasta que su—su número sea llamado. Llamamos hasta el quince, creo que fue, o hasta el veinte, algo así, diré que hasta el veinte, y luego esperemos. Y eso será suficiente allí por ahora, los que estén allá.
154Ahora, cuántas tarjetas hay? Levanten sus manos. Y cuántos no tienen tarjetas? Levanten las manos.
155Ahora, recuerden, Uds. no tienen que tener una tarjeta de oración. Hemos estado aquí dos noches, y cada noche el Espíritu Santo ha salido sobre la audiencia y sanado a la gente, sin importar las tarjetas de oración. Es correcto eso? La tarjeta de oración sólo hace una cosa por Ud., ayudarle a meterse en la fila. Eso es correcto. Pero tenga fe, y observe al Espíritu Santo dejar la plataforma aquí, e ir directamente hacia la audiencia allá. Cuántos saben que esa es la verdad? [La congregación dice: “Amén”.—Ed.]
156Ahora, yo—yo creo, creo firmemente que si hubiera otra iglesia aparte de la iglesia pentecostal, con la cual yo—yo pudiera ir y creer, yo estarías con ella, si yo pensara que hubiera algo mejor. Y cuando Uds. me oyen decir algo acerca de las organizaciones, y cosa así, yo no estoy en contra de la gente. Es porque…
157Qué si Ud. viera a un hombre a quien amara, allá en un bote flotando directamente hacia las cascadas, y sabe que ese bote se iba hundir con él, y Ud. dijera: “Bueno, yo lo amo, pero él—él tiene sus propias maneras?” No, yo no podrías hacer eso. Eso no está en mí. Yo gritaría, correría y lo agarraría, lo estremecería, jalaría, o cualquier otra cosa, para sacarlo de allí, ven?
158Y yo sé que eso no resistiría las cascadas. Correcto. El asunto es volver a Cristo, tan cierto como cualquier cosa. Hay que volver a—a Dios. Ahora yo— yo…
159Todos aquí han estado antes en mis reuniones, correcto? Levanten las manos si han estado en las reuniones. Muy bien. No hay ningún…
160Hay algunos nuevos que nunca antes han estado en una de mis reuniones? Levanten las manos. Bien, qué…? Yo nunca… Es esta la primera vez que Ud. ha estado en una de mis reuniones? Levante las manos nuevamente. Bueno, les—les—les digo, yo…
161Quizás será mejor que cambie esta cosa. [Un hermano dice: “Explique un poco acerca de su ministerio”.—Ed.] Bueno, se—será mejor.
162Uds., para Uds. personas que acaban de llegar, yo—yo voy… Necesitaré un poquito, unos minutos más. Permítanme explicar para que no se vayan con la impresión equivocada, ven?
163Yo creo en todo acto de Dios. Pero sí creo que la Biblia nos promete, en los últimos días, que ha de haber, regresará, la Iglesia tiene que entrar al mismo orden en que estaba, donde Jesús la dejó cuando se fue. Ven?, es la Novia, tiene que regresar a ese lugar. Ahora, hemos pasado por las grandes obras de Dios, a través de justificación, santificación, el bautismo del Espíritu Santo, la restauración de los dones. Pero al seguir la línea de Abraham…
164Ahora, yo no tengo educación, y entonces tengo que usar algo así como Juan el bautista. Él tampoco tenía educación. Él se fue al desierto, como a la edad de nueve años, y nunca recibió una educación. Así que sus sermones se basaban más bien en la naturaleza: “Oh generación de víboras”. Ven?, eso era lo peor que él había visto, y tan zalameros, y él llamó a esos sacerdotes “víboras”. Él dijo: “Vosotros generación de víboras, quién os ha enseñado a huir de la ira venidera? No comiencen a decir: 'Nosotros tenemos esto, y pertenecemos a esto'. Dios puede de estas piedras”, (eso es lo que él había visto en la ribera del río), “levantar hijos a Abraham. Y, también, el hacha”, (eso es lo que él usaba en el desierto), “está puesta a la raíz del árbol. Y todo árbol que no da buen fruto, es cortado”. Ésa era la clase que él quemaba, y lo hacía leña, ven Uds.? Pero los árboles buenos… Él—él preparaba sus sermones de esa manera.
165Así que, en esto, quiero de—decirlo de esta manera. Estamos en el tiempo del fin, el tiempo de la cosecha.
166Ahora, en la jornada de Abraham, él se encontró con Dios todo el tiempo en formas distintas, y demás, lo cual podríamos tomar eso y mostrarlo. Nosotros somos la Simiente de Abraham, si estamos en Cristo. E Isaac era realmente su—su hijo menor; él era su hijo, sexualmente. Pero espiritualmente, Cristo fue la Simiente de Abraham, su Simiente real, su fe.
167Ahora, vemos que su Simiente real es, recorre la misma jornada, es decir, la Novia de Cristo recorre la misma jornada que recorrió Abraham. Y la última señal que vio Abraham, antes que viniera el hijo prometido, fue cuando Dios se manifestó en un cuerpo humano, y dos ángeles descendieron.
168Jesús dijo, en San Lucas, el capítulo 17, y el versículo 30, que: “Como fue en los días de Noé”. Él habló del tiempo de Noé. Y dijo: “Como fue en los días de Sodoma”, ven?, Su Venida, “así será en los días cuando el Hijo del hombre esté siendo revelado”. Ahora, Él nunca dijo “el Hijo de Dios” esté siendo revelado. “El Hijo del hombre!”
169Ahora, Jesús vino en tres nombres. Hijo de hombre, lo cual es un profeta; Hijo de Dios, lo cual fue a través de la edad de la Iglesia; luego Hijo de David. Pero entre Hijo de Dios e Hijo de David, de acuerdo con Su Propia Palabra, y de acuerdo con Malaquías 4 y muchas Escrituras, Él debe regresar nuevamente en Su Iglesia, en forma física, en la gente, en un… en seres humanos, en la forma de siendo un profeta. Ven?
170Y vean lo que hizo este Hombre cuando descendió para visitar a Abraham. En primer lugar, Él le dijo a Abraham acerca de su nombre siendo cambiado, porque Él no lo llamó Abram, sino que lo llamó Abraham. Y cuando lo hizo, pues, nos damos cuenta que—que Él dijo: “Dónde está tu esposa Sara?” S-a-r-a; no S-a-r-a-í. “Pues”, dijo él: “ella está en la tienda detrás de Ti”.
171Él dijo, ella tenía noventa años y Abraham tenía cien, y Él dijo: “Voy a visitarte de acuerdo con la promesa, el tiempo de la vida”.
172Y Sara del lado adentro, lo oyó, estaba escuchando a través de la pared de la tienda, y se rió entre sí. Y el Ángel, el Hombre que estaba sentado allí, dijo, discernió su espíritu en la parte de atrás, detrás de él, y dijo: “por qué se rió Sara, diciendo acerca de estas cosas?”
173Bueno, llamaron a Sara a que saliera, y ella lo negó. Él dijo: “Pero tú sí lo hiciste”. Ella estaba asustada.
174Ahora, Jesús dijo, antes de la venida del Hijo de Dios, o el Hijo de… la segunda Venida, que esta edad en la que vivimos…
175Él viene como Hijo del hombre, un profeta, porque eso cumple la Escritura. Moisés dijo: “Profeta como yo, te levantará Jehová tu Dios”. Todos sabemos que ése era Jesús. No es cierto? [La congregación dice: “Amén”.— Ed.] Así que Él tenía que venir de acuerdo con la Escritura, un profeta. Él nunca se llamó a Sí mismo el Hijo de Dios; Él se llamó a Sí mismo en Hijo del hombre.
176Pero ahora Él es, a través de la edad de la Iglesia, Él ha sido Hijo de Dios. En el Milenio Él será el Hijo de David, sentado en el trono de David. Pero entre este tiempo, vemos por medio de las Escrituras, que Él debe revelarse a Sí mismo como Hijo de hombre, un profeta.
177Porque, la Palabra de Dios viene solamente a los profetas, nunca a los teólogos. Es a profetas. Y el Señor dijo que Él no hacía nada, en Su Palabra inmutable de la cual acabamos de hablar, hasta que primero Él le muestre a Sus profetas. Y en el tiempo del fin, esos siete sellos que esta Biblia ha sellado, los misterios séptuples de todo lo de Cristo, tienen que ser revelados primero, y solamente puede ser traído a un profeta. Hemos estado esperando eso, por años, y creemos que Su Espíritu está hoy entre nosotros. Así que nos damos cuenta…
178Observen ahora cuando Jesús vino, vean lo que Él hizo para probar que él mismo era el Mesías, ese Ungido. Un día, después que Él había recibido… El Padre había descendido y morado en Él, en la forma de una paloma que bajó del Cielo, diciendo: “Este es Mi Hijo amado, en quien me complace morar”.
179Poe esa razón Él dijo: “Yo y Mi Padre Uno somos. Mi Padre mora en Mí. No soy yo que hace las obras; es Mi Padre que mora en Mí”.
180Juan dio testimonio, viendo a ese Espíritu de Dios descendiendo como una paloma. Una Voz salió de Ella, diciendo: “Este es Mi Hijo amado en quien me complace morar”. Ven?, y Él moró en Él.
181Observen ahora cuando comenzó Su ministerio, Él tenía que actuar como Hijo de hombre. Observen ahora lo que Él hizo. Vino un hombre llamado Simón Pedro. Su nombre era Pedro entonces, más tarde fue llamado Pedro. Andrés había estado asistiendo a las reuniones de Juan; y entonces cuando Jesús vino, y Juan lo había presentado, él lo vio. Y Andrés le pidió a su hermano, Simón, que viniera a la reunión con él.
182Y a él le había sido dicho por su padre, le dijo que: “Llegaría un tiempo, antes de que viniera el verdadero Mesías, que se levantarían muchos Mesías falsos”. Siempre ha sido de esa manera. Él dijo: “Pero, hijos, recuerden, el verdadero Mesías, Uds. lo reconocerán porque Él será de acuerdo a la Escritura. Él será un profeta. Ahora, no hemos tenido un profeta por cientos y cientos y cientos de años, desde Malaquías. Pero habrá mucha gente que hará reclamaciones, lo cual sabemos que hubo—hubo un Jesús que se levantó y se llevó un grupo, y así por el estilo. Pero este Mesías verdadero será un profeta”. Y a todos los hebreos se les enseña a que crean que lo que dicen los profetas es la verdad.
183[Espacio en blanco en la cinta—Ed.] Allí mismo ese pescador son educación, de quien se nos dice que no tenía educación suficiente como para escribir su nombre, dice la Biblia que él era tanto “ignorante como sin letra”, él reconoció que ése era el Hijo de Dios. Él reconoció que ése era el Mesías, porque ahí estaba un profeta. Allí estaba Aquel Quien le dijo cuál era su nombre, y le dijo cuál era el nombre de su padre. Entonces él supo que ése tenía que ser un profeta, porque ese Hombre no lo conocía. Y a él fueron dadas las llaves del Reino.
184Y hallamos que habían unos parados allí escuchando eso, uno llamado Felipe, quien tenía un… estaba teniendo estudios Bíblicos con un amigo llamado Natanael, esperando al Mesías. Así que él corrió alrededor de la montaña como una jornada de un día, y regresó. Y encontró a este Natanael allí debajo de un—una higuera, oran—orando. Y le dijo: “Ven y ve a Quien hemos hallado, a Jesús de Nazaret el hijo de José”. Entonces Natanael siendo… o Felipe o…
185Natanael, mejor dicho, siendo un buen hombre, dijo: “Bueno, DE Nazaret podría salir algo bueno?” Él dijo: “Bueno”, dijo él: “Sólo ven y ve”.
186Ahora, ése es buen consejo. Venga y vea por Ud. mismo. No se quede en casa a criticar. Venga y averigüe. “Escudriñad las Escrituras porque en Ella os parece que tenéis la Vida Eterna”. Dijo Jesús: “Ellas son las que dan testimonio de Mí”.
187Así que, no cabe duda que en el camino de regreso, ellos tuvieron una pequeña conversación. Él le dijo, dijo: “Conoces a ese pescador que no sabía firmar ese recibo por esos pescados que compraste aquel día? ÉL le dijo. Sabes, su padre estaba allá en la iglesia, su nombre era Jonás. Te acuerdas? Así que, Él—Él—Él le dijo quién era él”. “Oh, tendré que ver eso”.
188Así que cuando él se acercó, y quizás estaba en la línea de oración, donde estaba Jesús. Yo no sé. Él había llegado a la Presencia de Jesús. Jesús lo miró y le dijo: “He aquí un Israelita, en quien no hay engaño!”
189Ahora, en primer lugar, Ud. dirá: “Cómo sabía Él que él era Israelita? Bueno, acaso sería porque él estaba vestido?” No, no.
190Todos los Orientales usan esos turbantes. Ellos visten igual. Y dijo: “Un Israelita”.
191Y Él dijo: “En quien no hay engaño!” Él podía haber sido un criminal o algo, entonces hubiera quedado al descubierto. Él dijo: “En el cual no hay engaño!”
192Eso como que le quitó el almidón a Natanael, entonces él dijo: “Rabí, cuándo me conociste? Pues, yo—yo—yo no entiendo esto. Cuándo me conociste? Yo no te conocía a Ti. Sólo fui traído aquí por Felipe. Cuándo lo supiste?”
193Él dijo: “Antes de que estuvieras debajo de la higuera, mientras estabas allí orando, te vi”. Sí. Ven Uds.?
194Él dijo: “Rabí, Tú eres el Hijo de Dios. Tú eres el Rey de Israel”.
195196 Jesús le dijo: “Porque te dije esto, creíste? Entonces verás mayores que éstas”.
196Ahora, habían aquellos parados allí. Permítanme darles una pequeña advertencia. Había aquellos parados allí, rabinos y sacerdotes, y ellos dijeron: “Este Hombre hace esto por Belcebú”.
197Jesús se volteó y dijo: “Yo les perdonaré por eso”, (pues la expiación no había sido hecha), “pero algún día el Espíritu Santo vendrá y hará a misma cosa”, dijo Él: “y hablar una palabra contra Eso, jamás les será perdonado en este siglo ni en el siglo venidero”. Pasemos a la mujer junto al pozo, los samaritanos.
198Ahora, habían tres razas de gente sobre la tierra. Pudiéramos ser negros, trigueños, amarillos, lo que fuera, pero venimos de una sola sangre. Y hay tres razas que provinieron del pueblo de Jam, Sem, y Jafet; y esos son judíos, gentiles y samaritanos: mitad judío y gentil.
199Ahora, nosotros los gentiles, anglosajones, éramos paganos, adorando ídolos. Nosotros no estábamos esperando ningún Mesías.
200Así que cuando Jesús se manifestó como Hijo del hombre… Escuchen atentamente, y terminaré. Cuando Jesús vino, Él estaba en la obligación de representar lo que había dicho el profeta que él sería, así que allí delante de Israel Él se representó a Sí mismo, delante de Pedro y Natanael y aquellos allí, como Hijo del hombre.
201Ahora Él tiene necesidad de pasar por Samaria. Y va a Samaria, y allí encontró a una mujer sentada junto al pozo. Conocemos el relato, y a medida que ella, ellos hablaron juntos. Ella vino a buscar agua. Él dijo: “Tráeme de beber”.
202Y ella dijo: “Mira, aquí hay segregación, no podemos permitir esto. Yo soy una mujer de Samaria, y Tú eres un judío. Nosotros no tenemos…”
203Él le dijo: “Pero si supieras con Quien estás hablando, tú me pedirías a Mí de beber”. Ella dijo: “Bueno, el pozo es profundo, con qué vas a sacar?”
204Y la conversación siguió hasta que Él hizo contacto con su espíritu. Y cuando Él hizo contacto con su espíritu, descubrió cuál era su problema. Cuántos saben eso? [La congregación dice: “Amén”.—Ed.] Ahora, cuántos de Uds. los nuevos saben que esa es la verdad? [“Amén”.] Correcto, eso fue cierto. Y qué dijo Él? “Ve, llama a tu marido y ven acá”. Ella dijo: “No tengo marido”.
205Y Él dijo: “bien has dicho. Pues cinco maridos has tenido, y con el que vives no es tu marido”. Ella se volteó.
206Ahora, ella no era como aquellos sacerdotes que dijeron: “Él tiene demonio. Él es un adivino o algo así”.
207Ella se volteó y dijo: “Señor, paréceme que eres profeta. Ahora, no hemos tenido uno por cuatrocientos años. La iglesia no ha estado acostumbrada a tal cosa como esta. Pero percibimos, me parece que eres un profeta. Ahora, yo sé que estamos esperando al Mesías. Y cuando el Mesías venga, eso es lo que Él hará”.
208Ahora, la Biblia dice que: “Él es el mismo ayer, hoy, y por los siglos”. Si ésa fue la señal ungida del Mesías allá, para los samaritanos y para los judíos, ahora, eso nunca había sido hecho delante de gentiles. En ninguna parte de la Biblia Jesús lo hizo nunca delante de gentiles. Ellos tuvieron cuatro mil años esperando a un Mesías; nosotros hemos tenido dos mil años, con su entrenamiento, también, para esperar a un Mesías.
209Ahora, si ésa fue Su identificación antes de que el día de ellos se terminara, tiene que ser nuestra identificación, porque Él prometió que el Hijo del hombre se revelaría a Sí mismo otra vez en el día cuando el mundo se volviera nuevamente como Sodoma. Y cualquiera sabe que estamos allí. Ven?
210Ahora, yo creo que Jesucristo cumple cada Palabra. Toda la Escritura es inspirada. Yo no creo que tengamos derecho, y seremos condenados por eso, si le añadimos una palabra o le quitamos una Palabra. Apocalipsis 22 lo dice. Yo creo que Él es el mismo ayer, hoy y por los siglos.
211Ciertamente honro a los luteranos por su posición en su día, a los metodistas en su día, y a los pentecostales por su posición en su día, pero estamos viviendo en otro día. Estamos viviendo cuando ha habido tallo, borla, cáscara, casi como el Trigo, pero el Trigo está dentro de la cáscara. Le cáscara simplemente ha sostenido al Trigo, ha impedido que el sol caliente lo queme. Pero ahora la denominación se está separando de Él, de manera que pueda permanecer en la Presencia del Hijo, para madurar. Así que estamos—estamos en… No se levantarán más organizaciones. Éste es el fin de ello. Siempre hemos tenido como tres años, cuando comienza un mensaje, ellos lo organizan.
212Esto ha estado marchando por casi veinte años, y nada de organización. No puede. Estamos en un tiempo de Trigo, un tiempo de cosecha. Puedo oír la gran cosechadora viniendo. Un día vamos a irnos a Casa. “Él es el mismo ayer, hoy, y por los siglos”.
213Ahora, yo no soy Él, pero soy Su siervo. Yo no creo que uno le imponga las manos a la gente y le dé dones. “Los dones y llamamientos son sin arrepentimiento”. Ellos son predestinados, de Dios, para enfrentar la edad y el tiempo de esa edad. Cualquier estudiante de la Biblia sabe que esa es la verdad. Moisés nació justo a tiempo. Jeremías, a tiempo, todos los demás. Juan el bautista, a tiempo. Jesús llegó a tiempo. Y nosotros hemos llegado a tiempo. Esto es lo que debe suceder.
214Ahora, yo afirmo que Él está vivo hoy, y Su Espíritu. Después de las edades de la iglesia, estamos en la edad de la iglesia de Laodicea, el último llamado, y la peor de todas ellas, porque Él fue echado fuera de la iglesia. Recuerden, Hijo de hombre, y Él fue echado fuera de la iglesia; no una organización de una organización, sino una Persona fuera de una organización. Ven? Ninguna de las otras edades de la iglesia tuvieron eso, sólo la de Laodicea. Si Uds. son espirituales entenderán.
215Nuestro Padre Celestial, ya yo he testificado fielmente de Ti. Ahora si esto es verdad, lo cual sé que es, Señor, yo creo que es verdad, testifica Tú que yo he dicho la Verdad. En el Nombre de Jesucristo. Amén.
216Voy a pedirles algo sólo por un momento. Yo no iba tener discernimientos en la línea, porque pensé que todos Uds. habían estado en mi ministerio. Pero por causa de estas personas que están aquí, algunos de Uds. allí pónganse a orar, y permitan que alguien allí en la línea, o algo. Y ahora si Jesucristo quiere usar a este ser humano… No funcionará sin Uds. Son Uds. quienes lo hacen.
217Ahora, escuchen, cierto día una mujer tocó Su vestidura, y Él se dio la vuelta y preguntó: “Quién me tocó?”
218Todos ellos dijeron: “Pues, Tú pareces…” O, Pedro dijo: “Pues, toda la multitud está tocándote”.
219Él dijo: “Pero percibo que me he debilitado, o virtud ha salido de Mí”. Virtud es “fuerza”. Y dijo: “Percibo que me he—me he debilitado”.
220Entonces Él miró alrededor, sobre la mujer, hasta que la halló, y le habló acerca de su flujo de sangre. Y que ella… Él dijo: “Tu fe te ha salvado”. Muy bien.
221Ahora, Él es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Y el Nuevo Testamento, el Libro de Hebreos, dice que: “Ahora mismo Él es el Sumo Pontífice haciendo intercesiones por Uds., que puede compadecerse de sus debilidades”. Ahora, aquí, es ésa—es ésa una de las pacientes aquí? Venga.
222Ahora, para la audiencia. Yo no hago esto como exhibición, amigos. Dejen de pensar eso. Recuerden, yo capto sus pensamientos. Cuántos saben que eso es cierto, y lo ven? [La congregación dice: “Amén”.—Ed.]
223Aquí está una mujer que yo—yo nunca había visto. Yo no sé una sola cosa acerca de la mujer. Probablemente nacimos millas separados el uno del otro, y años separados, y aquí estamos parados en esta noche. Somos desconocidos el uno al otro. Yo no la conozco a Ud. Ahora, no tengo idea. Aquí, aquí está— aquí está San Juan 4 nuevamente, un—un hombre se encuentra con una mujer. Ahora, yo no soy Jesús y ella no es esa mujer. Pero esto es similar. Y Él dijo: “La obras que Yo hago vosotros también las haréis”. Ahora, yo no sé. Se requiere la fe de esta mujer para hacerlo. Yo no sé nada acerca de ella. Pero si yo les he dicho lo que es verdad, entonces Dios está obligado a hacer la… decir que esto es correcto. Ahora, sin conocerla, si el Dios del Cielo…
224Y yo he dicho la Verdad. Cree Ud. que lo que yo dije en cuanto a eso es la Verdad? Acepta Ud. que eso es verdad? [La hermana dice: “Yo lo creo”.— Ed.] Cree Ud. eso? Yo no me pararía aquí delante de esta Biblia y trataría de engañar a alguien, un hombre de mi edad, y saber que tengo que encararme con Dios allá en el Tribunal del Juicio. Algún día tenemos que pararnos allá. Sabemos eso.
225Ahora, si Dios puede revelarme algo en su vida, que Ud. sabe que yo no sé nada al respecto, porque no la conozco. Si algo, tendría que ser algo en su vida. Yo no sabría nada al respecto. Eso tendría que venir de un Poder sobrenatural. Y entonces dependería de Ud., lo que Ud. pensara que fuese el Poder.
226Y ahora con Uds. los recién llegados. Ahora me aguanto la mano. Ahora, por favor no caminen alrededor en estos momentos, porque, ven?, cada uno de Uds. son un espíritu. Cuando me volteo, uno siente como un—un jalón de todos lados. Vean, Uds.—Uds. son seres humanos y tienen espíritus. Y Uds. son un espíritu. Si no lo son, Uds. están muertos. Así que tengan respeto, sólo por un momento.
227Y Ud. hombre aquí, ore. Yo no estaba esperando esto, no vine para esto esta noche, en lo absoluto. Yo vine sólo para orar por los enfermos. Pero eso es para los recién llegados.
228Ahora, cree Ud. eso? Si el Señor puede decirme cuál es su problema, o para qué está Ud. aquí, algo que Ud. haya hecho o debiera haber hecho, o—u otra cosa, entonces creería Ud.? Muy bien, estoy intentando hacer contacto con su espíritu, ve Ud.? Eso es lo que trato de hacer. Como Él hizo con la mujer junto al pozo, Él habló un poquito con ella, ve?, Él le estaba pidiendo de beber. Y eso es lo que estoy tratando de hacer, captar su mente, no leerle la mente; sino tratando de hacerlo así como Él lo hizo, percibir sus pensamientos. 229 Ud. está aquí por una condición estomacal. Ud. tiene un problema estomacal. Correcto. Levante la mano si eso es cierto. Cree Ud. ahora? No sólo eso, pero Ud. está hambreando por algo más. Ud. desea el bautismo del Espíritu Santo. Mueva la mano si eso es cierto. Ven? Yo vi esa Luz moverse sobre ella, y luego moverse hacia atrás, ven? Vaya y reciba el Espíritu Santo, en el Nombre de Jesucristo. Amén.
230Cree Ud. ahora, nuevo? [La congregación dice: “Amén”.—Ed.] Ahora diga…
231Ahora, fíjense en esto, cuando esa unción comienza por primera vez, luego ahí va. Ven?, tan pronto como la mujer parada, allí está ella, ella está ahora mismo… Ella reconoce que hay Algo alrededor de ella.
232Cuántos alguna vez han visto la fotografía de esa Columna de Fuego, esa Luz allí? En Washington D.C. Ven? Ahora, yo desearía… Es como otra dimensión. La estoy mirando ahora mismo. Allí está suspendida aquí junto a la mujer. La estoy mirando ahora mismo.
233Ahora, yo soy un completo desconocido para ella. No la conozco. Y dudo mucho que ella me conozca a mí, solamente por estar en la reunión. Eso es todo. Pero si Dios puede decirme algo acerca de Ud., o algo así como hace un rato, creería Ud. que yo soy Su profeta, Su siervo? Creería Ud. eso con todo su corazón? Bien, que Él lo conceda. Ud. está, Ud. está esperando una operación, y esa operación tiene que ver con su mano. No hay lugares en ellas, pero es una condición de los nervios en su mano. Eso fue causado por un accidente, y va ser operada. Crea, y Ud. no tendrá que ser operada si tan sólo cree de todo corazón!...
234Sólo tenga fe ahora. No dude. Sólo crea. Ahora, aquí, permitan que esta otra mujer, porque ella está en una condición crítica. Ven esa sombra negra? Cuántos han visto alguna vez la fotografía que fue tomada de la sombra negra de muerte? Está colgando sobre la mujer ahora mismo. Si Dios no la ayuda, ella no puede vivir. Ella tiene un tumor. [La hermana dice: “Sí!”—Ed.] Y el tumor está en el cerebro. [“Sí!”]
235Amado Dios, si Tú estás tan presente ahora, que conoces todas estas cosas, yo te ruego, Dios querido, que sanes a nuestra hermana. Permítele vivir, Padre, para Tu gloria. Lo pido en el Nombre de Jesucristo. Amén.
236Cómo está Ud.? Ud. es una persona muy agradable. Si mi madre viviera, me supongo que tendría más o menos la edad suya. Ella está en la Gloria, en esta noche. Ella siempre oraba por mí cuando yo salía para las reuniones. Yo le dije al Señor… [La hermana dice: “Yo tengo ochenta y cinco”.—Ed.] Señora? [“Tengo ochenta y cinco”.] Ochenta y cinco años de edad. Dios le bendiga, hermana.
237Ahora, supongo que soy un completo desconocido para Ud. Tenemos años de diferencia en nuestra edad. Y yo no la conozco a Ud. Nunca la había visto. Simplemente somos dos personas que se encontraron aquí en la tierra, pero Ud. es cristiana. Ud. es creyente. La razón por la que sé eso, es debido al sentir de su espíritu. Ud., Ud. me ha dado la bienvenida, ve? Y yo sí creo que sea el Espíritu Santo porque muestra las obras y las acciones del Espíritu Santo. Ve? Y yo sé que es Él. Sé que esto de lo que hablamos es cierto. Ahora, yo sé que es la verdad.
238Ahora, yo no sé qué es lo que estaría mal. Pero si el Señor Jesús me revelara lo que está mal con Ud., Ud. sabría si fuera correcto o no, o si me dijera algo que Ud. ha hecho, o que no debiera haber hecho. Creería Ud. que sería ese mismo Señor Jesús, el mismo Dios que pudo decirle a Felipe dónde estaba él, decirle a Simón cuál era su nombre? Cree Ud. que Él es el mismo?
239Su problema es un problema del intestino. [La hermana dice: “Exacto”.] Eso es exacto. No es correcto eso? [“Sí señor”.—Ed.] Ud. cree ahora que yo soy Su profeta? Su nombre es Sra. Bayer, Sra. Bayer, como aspirina Bayer. Correcto. Ud. es sanada. Siga adelante, Jesucristo la sana. Dios le bendiga.
240Cree Ud. de todo corazón? Ahora si tan sólo tienen fe, no duden!
241Ahora, realmente Ud. no está aquí por Ud. misma. Ud. está aquí por alguien más. Es un hombre, y él no está aquí, un hermano. Ese hermano está en una institución para dementes. Tome ese pañuelo que tiene en la mano, mientras que el Espíritu está sobre Ud., y envíeselo. Pónganlo sobre él, no duden, él saldrá de esa institución y estará bien. Lo cree Ud.? Dios le bendiga.
242Ud. dice que, Ud. dijo: “Aquél Ángel allá en el último día, Él tenía Su espalda volteada. Bueno, Ud. mira”.
243No miraré a esta mujer. Voltearé mi espalda. Ahora, señora, la que está con el paciente, si puede oírme diga “sí”. [La hermana dice: “Sí”.—Ed.] Si el Señor Jesús me revela cuál es Su problema, mientras que estoy mirando hacia acá, Ud. sabrá si es verdad o no. Es correcto eso? Cree Ud. entonces que esto es para cumplir lo que dijo Jesús que: “Sería hecho en los últimos días, como fue en los días de Sodoma?” Lo creerá Ud.? Ud. tiene un desorden de mujeres, un problema femenino. Crea con todo su corazón ahora que se irá y Ud. puede irse a casa y estar bien. Dios le bendiga. “Si tan sólo puedes creer!”
244Cree Ud. que Dios sanará ese problema del corazón? Bueno, sólo siga caminando, diciendo: “Gracias Señor!” Crea!
245En la mañana cuando se levanta, Ud. casi no puede moverse. La artritis es una cosa mala, pero Jesucristo es el Sanador de la artritis. Cree Ud. eso? Ud. baja de una calzada, de lado, andando. La veo haciendo eso. Ya no tendrá que hacer eso, si cree. Cree Ud. que yo fui enviado para este propósito? [La hermana dice: “Sí”.—Ed.] Entonces, en el Nombre de Jesucristo, que eso la deje. Amén.
246Ud. tiene problema estomacal. Cree Ud. que Dios la dejará irse a casa, comer su cena y sentirse bien al respecto? Siga su camino, cómase su cena, crea y se sentirá bien.
247Ud. tiene una debilidad que viene sobre Ud., correcto, debido a que su corazón está mal. Eso es correcto. Ya no lo tiene más. Vaya y créalo.
248Qué si yo no le dijera una palabra a Ud., y sólo le impusiera las manos, Ud. también me creería que se pondría bien? Venga acá.
249Amado Padre Celestial, te ruego que sanes a esta mujer y hagas que esté bien, en el Nombre de Jesucristo. Amén.
250Cuántas personas aquí creen, cuántos de Uds. los nuevos, todos Uds.?
251Sólo piensen, y ya casi no puedo ver a la gente pasando. Recuerden, una visión hizo que el Señor Jesús se debilitara. Cuántos saben eso? Una mujer le tocó. Daniel vio una visión y fue turbado en su mente, su cabeza, por varios días. Cuántos saben eso? [La congregación dice: “Amén”.—Ed.] Ven? Muy bien.
252Cuántos de Uds. creen eso, que esto es el Espíritu Santo? Lo creen de todo su…? Ahora, yo no. El Espíritu Santo! Ahora, aquí hay hombres sentados aquí que también creen eso.
253Ahora algunos, unos más de Uds. que tengan esas tarjetas de oración, quiero que todos los que van a estar en esta línea de oración, pónganse de pie por un momento.
254Miren, quiero hacerles una pregunta solemne. Han confesado todos sus pecados, los que están allí? Creen Uds.? Han confesado, y Uds.—Uds. creen que van a ser sanados? Han confesado todos sus pecados y enmendado todos sus errores? Levanten sus manos si lo han hecho, ante Dios, crean eso.
255Y ahora con sus manos en alto, también, creen Uds. que se requiere del Espíritu Santo, y que éste es el Espíritu Santo que se está vindicando a Sí mismo entre Uds.? Creen eso de todo corazón? [La congregación dice: “Amén”.—Ed.] Lo creen? Entonces cada uno de Uds. puede ser sanado.
256Ahora, tienen Uds. fe y confianza en estos ministros que están sentados aquí? Creen Uds. también en esos hombres? Qué les parece si oramos por cada uno de Uds., y luego los vamos pasando imponiéndoles las manos?
257Esto me debilita mucho. Si continuara de esa manera, eso—eso me mataría.
258Y después de aquí voy para Sudáfrica. Por, oh, hermano, Uds. saben cómo es allá donde uno ni siquiera puede hablarle a la gente. Y habrá… Esperamos tener al menos tres mil, en una sola reunión.
259Así que solamente crean! Uds. están aquí en Estados Unidos, Uds. lo han visto vez tras vez.
260Amado Dios, estas personas están necesitadas. Y yo no sé más nada que Tú pudieras hacer, Padre, para probarles por Tu Palabra, que Tú eres el Dios inmutable. Yo creo que nosotros hemos visto tantas cosas grandes, Señor, y comido de Tu mesa, con un maravilloso y exquisito Alimento Eterno de Vida, hasta el punto que nos hemos… nos hemos acostumbrado demasiado a Ello. Se vuelve algo común. Señor, nosotros no, nosotros no lo abordamos de la manera correcta, cuando vemos. Aun pienso en mí mismo parado aquí, yo debería estar de rodillas, sabiendo que aquí mismo ese Espíritu que lo levantó a Él de los muertos está parado aquí mismo. El Espíritu que estuvo sobre Él cuando Él estuvo viviendo aquí en la tierra, está aquí ahora mismo. Y nosotros, pobres e indignos pecadores, por medio de su gracia y misericordia, Él compró nuestras vidas. Y aquí estamos hoy, continuando Su obra. “las obras que Yo hago vosotros también las haréis”. Prometiendo estas cosas y probándolas, aquí en este mundo! Señor, yo estoy muy agradecido de ti, que pudiera ser contado parte de Tu pueblo, en este último día.
261Dios amado, estas personas están de pie. Ellos están enfermos, Padre. Yo no tengo manera de sanarlos. Y Tú tampoco ahora, ya Tú los has sanado. Tú fuiste herido por nuestras rebeliones, por Tus llagas fuimos nosotros curados. Así que, Padre, ruego que cada uno de ellos al pasar por aquí, que vengan como que ahorita mismo estuviera caminando bajo la cruz. Pues ellos saben, sin lugar a dudas, que el Espíritu Santo vindicado está aquí en la plataforma. El Cristo de Dios está aquí en la reunión. Perdona todo pecado. Quita toda incredulidad. Y que cada uno de ellos sea sanado a medida que pasen por esta línea. Te lo pido en el Nombre de Jesucristo. Amén.
262[Un hermano dice: “Hermano Branham, si podemos hacer que todos se sienten, y tomar una sección a la vez, de esa manera no se aglomerarán”.— Ed.] Sí. Muy bien.
263Ahora quiero pedirles algo. Quieren Uds., mis hermanos, pararse aquí conmigo?
264Vean, aquí hay una cosa al respecto. Muchos evangelistas entran a una ciudad, y se encargan de toda la oración por los enfermos, y todo lo demás. Y la congregación, cuando él se va, la—la—la únicamente es edificada en torno al evangelista, ven? Eso no es así, amigos. Estos hombres, dudo que cualquiera en esta edad… Sé que hay mucha personificación, pero no diré lo que iba decir. Pero estos hombres quizás no hagan eso, es cierto, y yo lo dudo mucho.
265Pero ellos ha sido tan ordenados por Dios, para poner las manos sobre los enfermos, como yo o cualquier otro. Dios igualmente respondería la oración de ellos, como lo haría con cualquier otra oración que hubiere. Jesús ha comisionado: “Estas señales”, no dijo que le seguirían a William Branham, a Oral Roberts, y así sucesivamente, “le seguirán a los que cree”. Y estos hombres están llenos del Espíritu de Dios. Ellos son personas bautizadas, con el mismo Espíritu Santo. Ese Espíritu estuvo aquí haciendo esa obra hace unos momentos, Él aún está aquí. Él está en cada uno de estos hombres, ven?, y todos ellos están llenos de Ello. Así que les voy a pedir que formen una línea doble por aquí, al lado de esta fila aquí, por favor, para que así puedan también poner las manos sobre los enfermos, mientras ellos van pasando.
266Y ellos quieren que aquellos que tengan tarjetas de oración se pongan de pie, sólo los que tengan tarjetas de oración, para que se paren allí en el pasillo. Y los demás oren, por unos minutos. Pónganse de pie, en cada sección, párense a la izquierda de su sección. Párense ahí en su sección, y luego ellos los llamarán. Cuando vean que esta línea aquí esté terminando, que ésta otra línea se meta rápidamente en ella. Cuando ésta línea termine, entre ésta.
267Y cuando pasen, recuerden, Uds. simplemente estarán dando un paseo a menos que estén creyendo. Cuántos de Uds. saben, sienten en su corazón, que Uds. han orado cabalmente por esto, y que van a ser sanados tan pronto pasen por esta línea? Levanten la mano y digan: “Cristo, yo lo acepto ahora mismo, sólo porque Tú ordenaste estas cosas”.
268Ahora oraré por cada uno de Uds. Vamos a orar. Voy a pedirle a la Hermana Rose o a quien esté allí en el órgano, hermana Rose, por favor, tóquenos El Gran Médico Ahora Está Cerca. Y que la gente, todas las otras personas estén en oración. Y a medida que ellos pasen por esta línea de oración, yo creo que cada uno va ser sanado. Dios les bendiga. Los demás mantengan sus rostros inclinados ahora, y estén orando por otros.
269Sean muy sinceros. Ven?, así fue como ese pequeño predicador bautista recibió el Espíritu Santo, la otra noche. Él estaba pensando al respecto, sentado allí, muy sincero, y cayó sobre el grupo entero de ellos. Uds. tienen que ser sinceros con Dios.
270Ahora, Él ha probado estar aquí con Uds. Él está aquí. Cuando alguien le diga que esto es sólo un montón de emoción, ahora Uds. saben que no es así, no es cierto, Uds. los nuevos? Él se vindicó a Sí mismo, es Él. Y más nadie pudiera hacer eso. Esto no había sido hecho desde los días de los apóstoles. Ahora mismo ha regresado a la iglesia, como fue prometido. Que el Señor les bendiga.
271Ahora, Uds., a medida que pasen por esta línea, vengan orando. Todos Ahora: “El—el gran Médico ahora está aquí, el Jesús compasivo”. Cuando vengan, vengan con sus rostros inclinados, en reverencia. Pasen. Estos hombre pondrán las manos sobre Uds., Uds. serán sanados. “… la nota más dulce en serafín…”… Eso está bien. Está bien.
272[Espacio en blanco en las cinta—Ed.] Pero, es simplemente obedecer lo que Dios dijo que se hiciera. Yo lo he visto suceder tantas veces. Ven?, la Escritura ni siquiera nos mandó a que oráramos por la gente, Ella simplemente dijo: “Sobre los enfermos pondrán las manos y sanarán”.
273Recientemente, oh, hace… No digo recientemente. El caso estaba en mi mente ahora. Hace ya como unos tres o cuatro años, o más. Estábamos aquí mismo en California. Dos mujeres pasaron por allí, una de ellas tenía un— un—un crecimiento en la cara, y la otra tenía un problema estomacal. Y ellas lo creyeron exactamente. Yo puse las manos sobre ellas y dije: “Ahora, yo hago esto en el Nombre del Señor Jesús”.
274Fue casi un mes después. Esa dama estaba tratando de comer, con ese problema estomacal, ella simplemente no podía hacerlo. Cierta mañana, “una sensación muy fresca pasó sobre ella”, dijo ella, y ella empezó a comer. Y ella corrió a contarle a su vecina, y su vecina estaba sacudiendo las sábanas, de esa manera, tratando de encontrar el crecimiento que había desaparecido de su cara esa noche.
275Ven?, simplemente crean, amigos. Si Él hace eso por uno, Él lo hará por todos. Y es una cosa sencilla de imponer las manos. Y eso es lo que Él dijo que se hiciera. Nosotros no sabemos cómo funciona. Yo no sé cómo funciona. Es simplemente Su promesa. Él dijo que lo haría. Y yo he hallado a decenas de miles, alrededor del mundo, ellos simplemente se ponen bien. Dios prometió hacerlo, y es Su promesa. Ven?, nosotros simplemente creemos eso.
276Ahora, todos vamos a pasar por aquí. Y Ud. que no pudo levantarse, arrímese un poco, y vamos a ir a orar por Ud. Quiero que cada uno de Uds. hombres vaya por aquí, colocando las manos aquí, por favor, por allí. Y yo quiero pararme aquí y orar, y luego iré también a imponerles las manos. Muy bien, métase aquí mismo. Todos Uds. acérquense bien para que todos puedan alcanzar.
277Amado Dios, en el Nombre de Jesucristo, estamos orando por estas personas, algunas de ellas están afligidas, lisiadas. Allí esas manos de esos ministros, Señor, están yendo aquí y allá de uno al otro. Ruego que sanes a cada uno de ellos, Señor. Permite que el Espíritu Santo venga sobre esas personas, sobre cada una de ellas, Padre. Y que el gran Poder de Dios los cubra ahora mismo, y que ellos se vayan a casa y estén bien. Sabiendo esto, que Jesús dijo: “Si pusieren las manos sobre los enfermos, ellos sanarán”. Tú lo prometiste, Dios amado. Nosotros estamos creyéndolo. Estamos creyéndolo porque Tú lo dijiste y sabemos que es así, entonces estas personas estarán bien. Yo los bendigo a todos en el Nombre de Jesucristo. Amén.
278Dios les bendiga. [El Hermano Branham y ministros ponen las manos sobre los enfermos y oran por las personas. Espacio en blanco en la cinta— Ed.]
279Mi corazón acepta la sanidad por cada uno de Uds. Yo creo eso. Lo creerán Uds. conmigo, cada uno de Uds. ahora? Eso es todo. Yo les dije la verdad, hasta donde la conozco. Les amo, y Dios les bendiga. Y yo—yo creo, con todo mi corazón, que Uds. van a estar bien. Y que estas bendiciones sean con cada uno de Uds. ahora. Que Dios los guarde y los proteja. Uds. están en mis oraciones. Orarán por mí mientras que estoy en África de esa manera? Yo—yo les amo. Y les veré mañana en la noche