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~ CISTERNAS ROTAS ~
1Creo Señor, creo Señor, Todo es posible, creo Señor.
2Permanezcamos de pie sólo por un momento e inclinemos nuestros rostros. Señor Jesús, al cantar esto, estamos tratando de expresarte en nuestra manera humilde, que creemos. Y rogamos, Señor, que continúes impartiéndonos el Pan de Vida, y dándonos aquello de lo cual tenemos necesidad, de Tu Palabra. Porque lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
3Pueden sentarse. Estoy muy seguro que si nosotros, que si yo dijera esa palabra toda suficiente de “amén”, las bendiciones majestuosas de Dios todavía reposarían sobre esta audiencia.
4Esta mañana me senté y escuché atentamente el servicio, me gocé con los testimonios, y las distintas maneras que tiene cada quien para expresarse. Y de escuchar a los nuevos, al Hermano bautista aquí que vino a disculparse por pensar que eso era un poco incorrecto. Así que yo—yo ciertamente aprecio lo humano, alguien que pueda ser lo suficiente humano, o—o lo suficiente caballero, también, si considera que ha cometido un error. Él no se disculpó conmigo exactamente, no era a mí a quien le estaba pidiendo disculpas, era a Dios. Así que yo—yo aprecio eso, ven? Que Dios bendiga a nuestro hermano, y a su hermano evangelista.
5Vaya!, Bautista, Uds. saben, yo mismo pertenecía antes a la iglesia bautista. Yo era miembro de la Iglesia Misionera Bautista. Cuando vengo entre la gente, yo sé cómo se siente Ud. Yo me sentí de la misma manera, simplemente lleno de algo que yo—yo no conocía.
6Recuerdo mi primera experiencia al ver a un pentecostal, fue en Dowagiac, Michigan… Discúlpenme, yo había estado en Dowagiac en un viaje de pesca, e iba de Dowagiac hacia Indiana. Y ví los nombres de “Jesús” por todos lados en los automóviles y cosas, y escuché sus servicios ese día. Y al día siguiente me invitaron a pasar a la plataforma, para que dijera unas palabras, lo cual hice. Y yo… Ellos me preguntaron a qué iglesia pertenecía y les dije que yo era Bautista.
7Y esa noche tenían a un anciano de color que iba predicar, y él debe haber estado casi en sus noventa, y salió hacia la plataforma. El anciano, ellos casi tuvieron que llevarlo. Él tenía puesto uno de esos sacos ministeriales largos con cuello de terciopelo y apenas un pequeño margen de pelo blanco por los lados. Yo pensé: “Cómo permitirían que este servicio se lo dieran a un individuo como ése, habiendo aquí estos hombres que son teólogos, y grandes hombres? Pues, ese anciano debiera estar sentado en una silla en algún lado”.
8Ese día ellos habían estado predicando sobre lo que hizo Jesús aquí en la tierra. Pero él vino y tomó su texto, creo que fue de Job 7, 20, no estoy seguro que ésa sea la Escritura. Sin embargo, ésta es la cita, o parte de ella: “Dónde estabas tú cuando Yo eché los cimientos del mundo, cuando las estrellas del alba cantaban juntas y los hijos de Dios se regocijaban?” Y él habló sobre lo que sucedió en el Cielo, mientras que ellos habían estado hablando sobre lo que sucedió en la Tierra.
9Y aproximadamente, como en cinco minutos de estar él hablando, el Espíritu del Señor lo tocó, y él pegó un salto al piso golpeando los tacones de sus zapatos. Hermano!, había tanto espacio, había casi la mitad sobre esta plataforma; y él se fue bajando y dijo: “Uds. no tienen espacio suficiente aquí arriba para que yo predique”.
10Bueno, en ese entonces yo tenía como veinte años de edad. Pensé: “Si—si Eso hace eso por ese anciano, qué hará por mí?” Así que ven Uds.?
11Y así manteniendo un orden correcto para nuestros hermanos nuevos, ciertamente les damos la bienvenida a nuestro compañerismo. Veo, creo que habían mencionado que había un sacerdote sentado aquí, creo yo; por supuesto, siendo irlandés, mi gente es católica. Y así que habían dos más, bautista y otros más. Uds. tal vez hayan estado un poquito confundidos, hace un rato. Me fijé que ninguno de los hermanos habló acerca de eso, pero yo pensé que intentaría aclararlo. Cuando el Hermano Shakarian… Después que ese orador tan fino aquí se llenó tanto de gozo, de saber que la Venida del Señor está tan cerca, a la mano, él—él habló en una lengua desconocida para nosotros. Y nosotros tenemos intérpretes que dan la interpretación. Lo cual, la Escritura dice: “Si no hay intérprete, entonces callen”. Pero si—si ellos hablan en lenguas y luego la interpretan, eso se convierte en profecía. Así que esa pequeña confusión de—de dos de ellos a la vez. Ahora, eso no fue confuso para nada, ven?; porque uno de ellos estaba dando la interpretación y el otro estaba profetizando. Ven? Así que eso es…
12Yo pensé que les haría entender a nuestros hermanos, si ellos no entendieron, porque uno de ellos estaba dando correctamente… Se fijaron en los límites de tiempo de cada uno? Y el otro estaba tan lleno, él mismo, que el Espíritu de Dios estaba profetizando a través de uno; interpretando, el otro estaba dando la interpretación. De modo que para que quede claro, que Uds.…nosotros no… A veces, para la mente natural… Así como nuestro precioso hermano que presentó su disculpa esta mañana. Para la persona que no entiende es un poco confuso. Pero para aquellos que ya están adentro, los veteranos de la batalla en la que nos encontramos, pues, nosotros entendemos eso, lo que son estas cosas. Así que yo pensé que diría algo al respecto, si no había inconveniente.
13Ahora, yo—yo sé que éste no es lugar para decir esto. Pero siendo que todos han estado diciendo cositas, yo… Uds. saben, como dijo aquel hombre, el anciano de color: “Uds. no tienen suficiente espacio para que yo predique”. Uds. no tienen suficiente tiempo para que yo predique. [La congregación aplaude—Ed.] Yo tengo bastante cuerda.
14Cierto día un hombre dijo, dijo: “Un ministro subió, y él había sido pastor en la iglesia por veinte años. Y él siempre predicaba exactamente treinta minutos cada domingo en la mañana en su iglesia”. Y dijo: “Ese domingo en la mañana, él predicó tres horas”.
15Entonces la junta de diáconos lo llamó y le dijo: “Pastor, nosotros realmente lo apreciamos a Ud.” Dijeron: “Nosotros sabemos que--que Ud. siempre se para por la Biblia y Sus derechos”. Y añadieron: “Ud. siempre nos corrige para que seamos puros y limpios delante de Dios. Y nosotros realmente lo apreciamos, y creemos que Ud. es el siervo de Dios. De verdad que apreciamos ese mensaje esta mañana. Pero”, dijeron: “sólo hay una cosa que quisiéramos preguntarle”. Dijeron: “Como junta de diáconos, nosotros le marcamos el tiempo a Ud.” Dijeron: “Cada domingo en la mañana Ud. predica treinta minutos exactamente, y hoy predicó tres horas”. Dijeron: “Ahora, recuerde, nosotros apreciamos cada parte de ello. Todo estuvo bien”. Haciendo que él se sintiera bien, Uds. saben.
16Él dijo: “Bueno, hermanos, les explicaré”. Dijo: “Cada mañana cuando yo voy a… me llaman al púlpito”, dijo: “Yo me meto uno de esos caramelos Salvavidas a la boca”, dijo él: “y yo simplemente lo chupo”. Y dijo: “Cuando ese Salvavidas se termina”, dijo: “sólo se necesitan treinta minutos”, y dijo: “entonces yo dejo de predicar”. Dijo: “Uds. saben, esta mañana, me pareció haberme pasado un poquito de tiempo. Lo escupí, y lo que tenía en la boca era un botón”. [La congregación aplaude—Ed.]
17Yo no me voy a meter nada, así que espero que no tengamos botones en el bolsillo. Pero estamos… Espero que eso no haya sonado sacrílego aquí. Pero yo simplemente… Uds. saben, hasta Dios tiene un sentido del humor, Uds. saben.
18Así que estamos muy agradecidos de estar aquí y de tener este tiempo de compañerismo, y—y con este gran privilegio de impartir el Pan de Vida una vez más, en mi propia manera sencilla. Yo sé que habiendo teólogos, así como ese hombre que habló aquí anoche, de Inglaterra; vaya!, a mí no me gusta subir aquí después de una persona como ésa, con mi educación de séptimo grado. Pero espero que Dios les interprete a Uds. la intención de mi corazón. Ven? Si mis palabras no son las correctas, confío que mis intenciones sí.
19Leamos ahora en la Escritura. A muchos de Uds. les gusta seguir la lectura. Y en esta mañana voy a leer, por unos momentos, del Libro del profeta Jeremías, el capítulo 2, y voy a empezar con el versículo 1. Vino a mí palabra de Jehová, diciendo: Anda y clama a los oídos de Jerusalén, diciendo: Así dice Jehová: Me he acordado de ti, de la fidelidad de tu juventud, del amor de tu desposorio, cuando andabas en pos de mí en el desierto, en tierra no sembrada. Santo era Israel a Jehová, primicias de sus nuevos frutos. Todos los que le devoraban eran culpables; mal venía sobre ellos, dice Jehová. Oíd la palabra de Jehová, casa de Jacob, y todas las familias de la casa de Israel. Así ha dicho Jehová: Qué maldad hallaron en mí vuestros padres, que se alejaron de mí, y se fueron tras la vanidad y se hicieron vanos? Y no dijeron: Dónde está Jehová, que nos hizo subir de la tierra de Egipto, que nos condujo por el desierto, por una tierra desierta y despoblada, por tierra seca y de sombra de muerte, por una tierra por la cual no pasó varón, ni allí habitó hombre? Y os introduje en tierra de abundancia, para que comieseis su fruto y su bien, pero entrasteis y contaminasteis mi tierra, e hicisteis abominable mi heredad. Los sacerdotes no dijeron: Dónde está Jehová? Y los que tenían la ley no me conocieron; y los pastores se rebelaron contra mí, y los profetas profetizaron en nombre de Baal, y anduvieron tras lo que no aprovecha. Por tanto, contenderé aún con vosotros, dijo Jehová, y con los hijos de vuestros hijos pleitearé. Porque pasad a las costas de Quitim y mirad; y enviad a Cedar, y considerad cuidadosamente, y ved si se ha hecho cosa semejante a esta. Acaso alguna nación ha cambiado sus dioses, aunque ellos no son dioses? Sin embargo, mi pueblo ha trocado su gloria por lo que no aprovecha. Espantaos, cielos, sobre esto, y horrorizaos; desolaos en gran manera, dijo Jehová Porque dos males ha hecho mi pueblo: me dejaron a mí, fuente de agua viva, y cavaron para sí cisternas rotas que no retienen agua.
20Que el Señor añada Sus bendiciones a la lectura de Sus Palabras. Y me gustaría tomar—tomar un texto de eso, como: Cisternas Rotas
21Cuando, al leer esta Escritura esta mañana; lo cual, toda Escrituras es dada por inspiración. Y nosotros venimos a la Casa del Señor para hallar corrección y entendimiento. Y algunas veces vemos el… cualquiera cosita en el camino.
22Como este militar que nos estaba hablando hace un rato, y nos decía que cierta y determinadas cosas, que quizás en algún otro país tienen un misil, o— o algo por el estilo, y que nosotros tenemos que buscar algo para contrarrestar eso en—en una estrategia militar.
23Bueno, lo mismo se aplica en una iglesia, en una parroquia donde un hombre está predicando, o si él es un evangelista en el campo. Cuando él ve levantamientos, y algo que apenas está comenzando, andando en su infancia o lo que sea; le corresponde a ese hombre, si él es un siervo de Dios, bloquear esa cosa tan lejos de la mente de esa gente que ellos se mantengan alejados de eso. Y nosotros no queremos que eso suceda, que entremos en lugares así.
24Ahora, aquí durante el tiempo de Jeremías, de su profecía, habían pasado como sesenta años después de la muerte de—de Isaías—Isaías. Y ellos habían estado como unos sesenta años sin un profeta mayor. Allí estuvo Habacuc y algunos de los profetas menores, pero Isaías fue el último profeta mayor. Y el pueblo tenía, durante este tiempo no había tenido a nadie que los reprendiera, ellos se habían extraviado. Sin embargo, ellos eran el pueblo de Dios, y ahora habían caído en esta condición que—en donde los encontramos, cuando Jeremías fue a profetizarles. Y Jeremías estuvo también… Él profetizó antes del exilio, y fue también al exilio junto con ellos.
25Y entonces, por supuesto, Daniel apareció después de Jeremías. Y Daniel dijo que él tenía entendimientos, por medio de la Escritura, de los setenta años que ellos habrían de estar allí.
26Desde luego, hubo otro profeta entre ellos, que quiso hacer este yugo, al ponérselo sobre el cuello, que sería algo menor, que: “Dentro de dos años, bueno, Dios iba a llevarlos a todos de regreso”, pero Jeremías sabía que no era así. Y sabemos lo que le sucedió al profeta que profetizó erróneamente: él murió ese mismo año. Así que Dios no quiso que él permaneciera.
27Y ahora también nos fijamos en las condiciones del pueblo en aquel día. Ahora, no quiero que me malentiendan (no—no es mi intención) en lo que quiero decir aquí, algunas Escrituras y pequeños apuntes.
28Solía ser que yo no tenía que—anotar mis Escrituras y cosas. Pero después de que pasé los veinticinco por segunda vez, bueno, yo—yo no recuerdo como antes, así que yo anoto una Escritura y sé más o menos hacia donde me dirijo. Y luego paso tanto tiempo orando por los enfermos, y demás, y salgo y me voy, realmente no tengo tiempo para estudiar como debería hacerlo.
29Ahora, pero Jeremías era el gran profeta de ese día, y él era algo parecido a Amós y a muchos de los otros profetas que se levantaron. Él se conmovió cuando vió las condiciones de la nación. Ahora había lugares…
30En veces cuando uno habla acerca de una nación, se pudiera pensar que se está dirigiendo a un—un cierto grupo. No es así. Es el cuadro general de la nación. Y hallamos hoy, una—una condición muy similar a como fue en los días de Jeremías, donde la nación misma, en general, había entrado, más o menos, en idolatría; yo diría que en cierto sentido se había apartado de Dios. Y al hacer eso, ha sido debido a la debilidad del púlpito. Porque si el púlpito hubiera permanecido recto, y con la Palabra de Dios, Dios estuviera en cada iglesia como Él se está moviendo entre nosotros aquí. Pero ellos se han alejado de eso. Y esa es la razón por la que yo—yo quiero hablar sobre esto en esta mañana. Y nos damos cuenta que eso es completamente cierto en cada edad.
31Creo que fue Amós, como me referí a él hace un rato, que dijo que él “no era profeta ni hijo de profeta”. Pero dijo que: “Cuando el león ruge, quién no temerá?”.
32Y si alguien alguna vez ha escuchado a un león rugir en la jungla, éstos que Uds. escuchan en las jaulas por aquí sólo están maullando. Pero cuando ruge uno en la jungla, todos hacen caso. Yo he estado en la selva, para cazarlos. Él es el rey de las bestias, y, cuando ese león ruge, hasta los escarabajos dejan de chillar, todo. Los--los--los chacales y las—las hienas gritando, y los otros animales, el graznido de los babuinos y los monos, los escarabajos, uno casi no puede oírse a sí mismo pensar; pero que ruja un león a lo lejos, y todo escarabajo dejará de chillar. Ven?, todos le temen a él. Sin embargo, hay muchas cosas que pueden matarlo, pero él es reconocido como rey entre las bestias salvajes.
33Él dijo: “Cuando el león ruge, quién no temerá? Dijo: “Entonces Dios ha hablado, quién no profetizará?”
34Y yo creo que esa la condición que cuadra nuevamente con el reto de hoy. Dios ha hablado. Ven Uds.? Y vemos la escritura en la pared, así que es muy fácil profetizar y ver que estamos en el tiempo del fin.
35Y estamos viendo a Dios, desde toda sección de denominaciones, desde catolicismo, pasando por todas las iglesias protestantes, Budas y demás, de la India, y cuánto más. Él está juntando a Su pueblo, reuniéndolos. Y yo—yo estoy muy feliz por eso, de ver llegar este día. Ahora nosotros… Es—es un gran día, uno de los privilegios más grandes.
36Que si yo tuviera que, si yo hubiera sabido antes de que hubiese un mundo, cuando éramos almas, una parte de Dios, pues estábamos con Él antes de la fundación del mundo. Porque, sólo hay una forma de Vida Eterna, y ésa es Dios. Y nosotros somos una parte de Él. No estábamos tanto en el sentido que supiéramos y—y pudiéramos pensar, y tuviéramos un ser; pero estábamos en Sus pensamientos de lo que éramos, antes de la fundación del mundo. Porque, somos una parte de Él, así como mi hijo es parte de mí, y yo soy parte de mi padre, y así sucesivamente. Somos hijos e hijas de Dios, por medio de Su previo conocimiento.
37Y allá atrás, si yo pudiera haber sabido como sé ahora, y pudiera haber mirado a través de todo el transcurso del tiempo, y Él me hubiera preguntado: “En qué tiempo quieres vivir?”. Yo hubiera dicho que en este tiempo ahora mismo, justo en la víspera de la—la culminación de la historia del mundo, y la llegada del Reino de Dios para ser establecido en la tierra. Yo pienso que ahora mismo es el tiempo más glorioso de todas las edades.
38Vemos aquí que Israel es acusado por el profeta, cuando Dios lo había ordenado y enviado. Ellos fueron acusados de dos pecados mayores. Y queremos hablar acerca de esas dos cosas que ellos habían hecho. Y, de eso, nosotros queremos prosperar por medio de eso. Ahora, ellos se habían apartado de Dios, la Fuente de Agua Viva, y habían cavado para sí cisternas. Se habían apartado de la cosa que Dios les había dado, y se habían cavado algo que ellos mismos habían hecho. Y estas cisternas, si Uds. se fijan, ellas se habían roto y estaban filtrándose.
39Ahora, una cisterna rota no puede retener el agua. Se sale. Yo fui criado en una granja y sé lo que es una cisterna vieja, y la dificultad que tenemos con ella.
40Y esta cisterna con filtración es un—un cuadro muy bueno, creo yo, de este día, cuando todo lo que hemos tratado de hacer, para unir al hombre, unir a la gente, unir a las iglesias, siempre ha sido en el ámbito de los esfuerzos intelectuales. Hemos intentado hacer que todos los metodistas se conviertan en bautistas, y viceversa, y las distintas denominaciones. Y para comenzar, ése no fue el programa de Dios.
41Dios solamente tiene un lugar de encuentro. Allá en el Libro de Éxodo, Él dijo que: “Yo he escogido el lugar donde poner Mi Nombre, y ése es el único lugar en el que me encontraré con la gente”. Él había escogido un lugar para poner Su Nombre. Y donde Él puso Su Nombre, allí es donde Él se encontró con Israel. Hoy Él tiene un lugar donde se encuentra con Su iglesia, y Él escogió ese Nombre, y ese Nombre es Jesucristo. Y es allí donde Él se encuentra con el creyente verdadero, cuando él está en Jesucristo. Fue allí donde Dios escogió poner Su Nombre. Ud. dice: “El Nombre de Dios?”
42Él dijo: “Yo vine en el Nombre de mi Padre”. Así que allí fue donde Dios puso Su Nombre: En Cristo. Y es en Cristo donde todos podemos reunirnos bajo la Sangre derramada, y tener allí un verdadero y genuino compañerismo.
43Dios hizo Su programa en el principio, en el huerto del Edén, lo cual era el lugar donde Él se encontraría con el hombre, y eso no fue sobre entendimientos intelectuales; si así hubiera sido, Eva estaba exactamente en línea con Su programa. Pero nosotros sabemos que ella aceptó el concepto intelectual de satanás: “Ciertamente Dios no hará eso”, pero Dios dijo que sí! Y entonces cuando Él escogió el lugar de redención, que fue por medio de la Sangre, y no mediante una idea intelectual.
44Así que solamente estamos golpeándole al aire, y es la naturaleza humana que—que la gente trate de—de hacer eso. Si tuviéramos tiempo pudiéramos desmenuzar esto en muchos pedazos, pero yo no quiero ese botón. Así que trataremos de hacerlo lo más sencillo posible: “cisternas con filtración”. Y hallamos que eso ha—ciertamente ha ocurrido nuevamente, es un cuadro exacto de nuestra edad en la que vivimos, en todos nuestros esfuerzos.
45Y sin menospreciar los esfuerzos de cada siervo de Dios que invoca el Nombre de Jesucristo. Él debería ser honrado por el sólo hecho de invocar Su Nombre en reverencia y respeto. Y yo pienso que a pesar de los grandes sistemas evangelísticos que han cruzado la tierra, y demás, en estos últimos días, nunca podremos lograr que la gente sea de un mismo corazón hasta que los metamos debajo de la Sangre de Jesucristo. Ése es el único lugar donde alguna vez estaremos a salvo.
46Alguien me llamó no hace mucho, de allá del este, y me dijo: “Hermano Branham, oigo que Ud. se ha mudado para--para Arizona, y que ha formado un—un lugar donde hay seguridad”. Y Uds. saben cómo vino el Mensaje, y que el Señor me dijo lo que sucedería en Alaska, y cómo estaría eso por todo California, y ha sido exactamente de esa manera. Ellos dijeron: “Bueno, si eso se está estremeciendo y todo, dónde está la zona de seguridad?”.
47Yo dije: “Sólo hay una zona de seguridad que yo conozco y es en Cristo. Porque aquellos que están en Cristo, traerá…” Es la única que yo conozco.
48Ahora, Jeremías también fue llamado: “El profeta lloroso”. Y porque, yo creo que lo que hizo a este profeta llorar—llorar, mejor dicho, fue porque siendo él profeta (y la Palabra del Señor viene a los tales) y viendo al pueblo andar en pos de sus tradiciones, y pensaban que estaban bien, y que no había forma alguna de hacerlos volver.
49Pues, ellos estaban yendo directo al exilio, porque nosotros sabemos que uno cosecha lo que siembra, sin importar quién sea Ud., o lo que sea. Y nosotros como nación hemos cosechado… o sembrado, mejor dicho, y tenemos que cosechar. Si el Señor lo permite, mañana por la tarde voy hablar sobre: Dolores De Parto; y—y voy a tocar ese punto allí: que nosotros no podemos pasar sin castigo. Tenemos que cosechar lo que sembramos.
50Y si Dios nos permitiera pasar sin castigo en nuestra perversión de cristianismo hoy, y pervirtiendo a la gente en estas cosas que supuestamente son cristianismo, como dijo el Hermano Moore una vez: “Él estaría obligado moralmente a levantar a Sodoma y Gomorra, y pedirles disculpas por quemarlas”. Eso es correcto, porque Dios sigue siendo justo. Y adonde ha llegado la injusticia; es—es propio para Su santidad y Su Palabra que Él haga que la gente coseche lo que siembra, y nosotros tendremos que hacerlo.
51Ahora, fíjense que ellos lo habían dejado a Él, la Fuente de agua viva, y habían cavado cisternas para sí mismos.
52Ahora, pudiera haber alguien aquí que no entienda lo que es una cisterna. Una cisterna es un tanque hecho por el hombre que intenta tomar el lugar de un pozo. Es algo que alguien cavó. Y cuántos saben lo que es una cisterna? Bien. Muy bien, hay mucha gente del campo aquí esta mañana. Así que ellos… Recuerdo la vieja cisterna allá en casa, cómo era, y yo siempre tuve miedo de beber de esa cosa. Era un--un tanque hecho por el hombre. Y nunca se puede confiar de ella. Ud. no puede confiar en ella.
53Ahora, generalmente todo lo que el hombre hace no es muy bueno. Pero así como el—el Señor fijó el tiempo en—en—en su ciclo, y la tierra en su órbita; cada año, cada vez que ella cruza, cada día, cada hora, y la puesta del sol, y nunca falla. Pero sin duda que los mejores relojes que podamos obtener, fallarán muchos minutos en el lapso de un mes. Pero, vean, todo lo que Dios hace es perfecto, y lo que el hombre hace es imperfecto. Así que, por qué aceptar lo que hace el hombre, cuando se puede tener lo perfecto?
54Yo siempre he dicho eso acerca de nosotros la gente pentecostal. Vean, nosotros sabemos, y no estamos—no estamos fuera del orden del curso, de Dios, no creemos eso; pero también sabemos que hay gente entre nosotros que tratan de imitar a los demás. Eso es de humanos. Ellos tratarán de hacer eso. Lo hicieron en la Biblia, uno decía: “Yo soy de Pablo. Yo soy de Silas”, y así sucesivamente. Pero, ellos, ellos trataban de imitar lo que otra persona hacía, o estaba haciendo.
55Pero Por qué aceptaría Ud. una imitación falsa, cuando los cielos están llenos de la cosa genuina, cuando “la promesa es para vosotros y para vuestras hijos”? Por qué aceptaríamos nosotros algo que fuera diferente? Por qué adoptaríamos un credo o un dogma, cuando la Biblia es la Palabra de Dios sin adulteración? Por qué trataríamos de añadir o quitar, cuando el Señor Jesús dijo en Apocalípsis22: 18: “Todo aquel que le quite una Palabra, o le añada una palabra, su parte será quitada del Libro de la Vida?”
56Cuando Dios puso a la raza humana sobre la tierra en el principio, Él les dijo que vivieran por medio de Su Palabra. Ahora, la Palabra de Dios es como una cadena, Ud. está pasando al otro lado del infierno con Ella; y esta cadena es tan fuerte como su eslabón más débil, y Dios quiere que guardemos cada Palabra de Ella. Ahora, eso fue al principio de la Biblia; romper una sola Palabra, sumergió a la raza humana en una oscuridad de muerte.
57Jesús vino a la mitad de la Biblia y dijo que: “No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda Palabra”. No sólo de una parte de la Palabra, o de noventa y nueve por ciento; sino de toda Palabra, así como Adán y Eva.
58Y en lo último de la Biblia, en Apocalipsis 22:18, Él dijo que. “ Tod aquel que le quite una Palabra a Esto, o le añada una Palabra a Ella!”
59Así que por qué necesitamos inyectar aquí las ideas de alguien acerca de cosas, cuando Esta es la propia idea de Dios al respecto? Nosotros queremos tomar lo que Él dijo. Y también está escrito: “La palabra de todo hombre sea mentira, y la Mía verdadera”.
60Eso era lo que pasaba con este profeta. En los días de Jeremías, él era profeta, él tenía la Palabra del Señor. Y éste individuo estaba tratando de inyectar algo en la Palabra, y no se podía confiar en eso. Y yo estoy comparando estos tanques con estos sistemas que hemos tratado de adoptar, para que ocupen el lugar de la Palabra original de Dios.
61Pues, nada puede ocupar Su lugar. La palabra es Dios. “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Y el Verbo fue hecho carne y habitó entre nosotros”. En Hebreos 13.8 dice que: “Él es el mismo ayer, hoy, y por los siglos”. Cómo podemos quitarle a Eso? Tiene que ser la Verdad. Él sigue siendo el mismo. Él es el mismo en cada principio.
62Esa es la razón por la que Uds. lo disfrutan, Uds. bautistas y metodistas, católicos y presbiterianos, y demás, se gozan en esa Presencia. En alguna parte de Uds., han aceptado a Dios. Tal vez en alguna ocasión en una manera intelectual, Uds. hayan sentido el Poder de Dios, y Ud. es siervo de Dios; pero cuando Ud. realmente puede entrar en Dios, y reconocer su lugar en Él, como un hijo o una hija de Dios, eso es lo que le trae a Ud. esa gran emoción, que Dios quiso que Ud. tuviera.
63Ahora, nos damos cuenta que en San Marcos, el capítulo 16, Jesús no dijo: “Id por todo el mundo, y—y--y enseñad”. Él dijo: “Id y predicad el Evangelio”. Predicar el Evangelio es demostrar el Poder del Espíritu Santo! “Id por todo el mundo, y demostrad el Poder del Espíritu Santo”.
64Hablaba con un hermano, uno de los patrocinadores de… mi reunión en la India, allá en Bombay, en Sudáfrica y en distintos lugares, donde los misioneros habían enseñado Esto como una palabra o como una idea intelectual. Pero un día en la reunión, cuando el Espíritu Santo descendió, (Él mismo), y salvó a treinta mil indígenas incivilizados en un solo llamamiento al altar, y allí en el mismo terreno donde estaban parados. Mujeres paradas allí, quienes habían estado tan desnudas, casi como lo estaban cuando vinieron al mundo, y en el mismo instante en que levantaron sus manos para recibir a Cristo…
65Y el Espíritu Santo cayó sobre el lugar y sanó a veinticinco mil personas de una sola vez, de sillas de ruedas, catres y camillas. Al día siguiente, el alcalde de la ciudad me hizo mirar a esas furgonetas cargadas yendo por las calles.
66Esas mujeres paradas allí, desnudas, sin saber que estaban desnudas. Pero tan pronto como el Espíritu Santo las tocó, ellas cruzaron sus brazos para alejarse de la presencia de los hombres.
67Y yo me pregunto cómo es que nosotros en Estados Unidos nos llamamos una nación cristiana, y en la Presencia de Dios; y cada año nosotros (nuestras mujeres), se quitan más, cuando Uds. deberían estarse poniendo más. Y mientras más se ponga Ud. de Cristo, más consiente estará de sus propias condiciones. A veces yo veo la manera en que la gente se comporta en la calle, y me pregunto si están bien de la mente. Parece que no se dan cuenta que cuando hacen eso, lo que están haciendo, es que se están convirtiendo en carnada del diablo, y para enviar almas al infierno. Correcto. Pero el mundo está en una corrupción como lo estuvo en los días de Jeremías.
68Volvamos a la cisterna. Ahora, no se puede confiar en esta cisterna porque no puede llenarse a sí misma. Ella tiene que depender de las lluvias locales para que la llenen, las lluvias locales o los avivamientos locales, tener un pequeño avivamiento aquí y otro allá, o así por el estilo, para llenarla. Así que no se puede confiar en ella. No puede llenarse a sí misma. Es insuficiente en sí misma. No puede hacerlo. Y tiene que depender de las lluvias, para que la llenen.
69Fijémonos entonces de dónde ella—ella recibe su lluvia, o de dónde recibe su agua, la cisterna. Cae del techo del establo, de los cobertizos, donde está toda esa suciedad que el polvo acumula allí, es lavada por la lluvia y cae directo a la cisterna, que es un tanque hecho por el hombre. Se convierte casi en un pozo negro. Y lava el techo del establo, donde todos los animales, y la hediondez de los corrales, y demás, y se asienta. Y el aire sopla el—el polvo y las cosas que hay en el establo, y luego viene la lluvia local y lava todo eso la lluvia, completamente.
70Y entonces el agua es llevada por un canalón hecho por el hombre a través de un caño hecho por el hombre hasta un tanque hecho por el hombre. Y cuando llega allí, está sucia, tan sucia que uno tiene que ponerle un colador de trapo, o no se podría beber. Ahora, vean, viene desde el techo por un canalón hecho por el hombre, por un caño hecho por el hombre, y entra en un tanque hecho por el hombre. Y luego con un colador hecho por el hombre encima de ella, para asegurarse que algunos de los insectos y cosas no le entren.
71Ahora, nos damos cuentas que dentro de pocos días después que el agua se asienta allí, en esta denominación hecha por el hombre, o tanque. Discúlpenme. Discúlpenme. Muy bien. Después de que es—después que ha sido lavado, de toda clase de teologías y cosas que entran en ella; ahora nos damos cuenta que cuando se asienta allí unos días, se estanca.
72Y cualquiera sabe, en la historia de la iglesia, que cuando Dios envía algo, un mensaje, y llega fresco de parte de Dios. Entonces después de la—la vida de ese fundador, o lo que pudiera ser; llámenlo reformador, o como Uds. quieran llamarlo. Después de su muerte, entonces ellos crean un sistema y forman una denominación. Y tan pronto hacen de eso una denominación, allí mismo muere. Nunca más se levanta. Así ha sucedido siempre en los tiempos pasados, retrocede.
73Con el debido respeto para este sacerdote católico sentado aquí; cuando Dios organizó la iglesia…o, no la organizó, Dios nunca organizó una iglesia. Él no está en esa clase de negocios. Él está en nacimiento, no en organización. Así que cuando Dios inició la iglesia en el Día de Pentecostés, y entonces finalmente allá en Nicea, Roma, ellos la organizaron, fue allí donde perdió su Poder.
74Luego llegamos a la reforma luterana, y fue algo grandioso. La Palabra de Dios fue dada: “El justo por la fe vivirá”. Y al hacerlo, en vez de juntarse todos, unirse todos y marchar hacia adelante, ellos formaron una iglesia luterana, separándose ellos mismos de este grupo, y entonces murió.
75Entonces Dios levantó a Juan Wesley, con santificación, el mensaje de la segunda obra de la gracia, y fue una cosa maravillosa. Pero después de Wesley y Asbury, ellos la organizaron y murió.
76Luego vinieron los pentecostales con la restauración de los dones. Ellos iban bien, pero qué pasó? La organizaron y murió. Exactamente.
77Ahora, en medio de todo esto, Dios todavía está llamando a un remanente de cada una de esas generaciones. Seguro que sí. Y es nuestro tiempo de salir, de reunirnos. Y en eso es donde yo pienso que los Hombres de Negocios del Evangelio Completo han jugado un papel muy importante en derribar estas paredes y diciendo que: “No hay diferencia en nosotros. Juntémonos y adoremos a Dios bajo un solo principio, no bajo una organización”. Si fuera una organización, yo me bajaría de esta plataforma ahora mismo. Yo no tengo nada que ver con eso.
78Que’ es, tiene que ser un compañerismo, y no un compañerismo de algún credo. Sino un compañerismo en Cristo, por el poder de Su resurrección, ésa es la cosa que produce vida. Produce nacimiento.
79Y antes que el nacimiento pueda venir, nos danos cuenta que antes de un nacimiento tiene que haber muerte. Y un nacimiento es un desorden, no me importa qué clase de nacimiento sea. Si es en un corral de cerdos, o—o donde sea, es un desorden. Y así es el nuevo Nacimiento, le hace hacer cosas que Ud. normalmente no cree que haría. Pero cuando Ud. está dispuesto a morir a sí mismo, entonces Ud. nace de nuevo, es una nueva criatura en Cristo Jesús, entonces las cosas se abren y la vida se convierte en algo nuevo para Ud., porque Ud. ha aceptado a la Persona de Jesucristo, y no alguna teoría o algún credo.
80O, incluso con la Palabra escrita, tiene que ser vivificada por el Espíritu Santo. No importa cuánta teología tenga Ud., allí está, muerta. Yo pudiera tener un puñado de trigo; pero hasta que entre en el proceso donde pueda ser vivificado, ese trigo nunca vivirá. Y Ud. puede tener un doctorado, PH, LL., lo que Ud. desee, pero hasta que el Espíritu Santo venga sobre eso y se lo vivifique a Ud., como una experiencia personal con Dios, entonces el trigo no sirve de nada. Sus conocimientos son en vano.
81Como dijo este Inglés aquí la otra noche, yo me quedé muy asombrado con eso. Todos los conocimientos que él tenía, así como Pablo, él tuvo que olvidar todo lo que sabía, para poder encontrar a Cristo, hacer cosas que él no pensó que haría.
82Pero esa es la manera como Dios obra, Él nos humilla en nuestro sistema educacional. No es que yo esté tratando de apoyar la ignorancia, sino que trato de mostrarles la diferencia. La educación jamás puede producir Vida. Se requiere del Espíritu de Dios para producir Vida, y esa Vida no debe provenir de simplemente un avivamiento intelectual. Tiene que provenir de la Biblia, un avivamiento de la Palabra, y esa Palabra es la misma de ayer, hoy, y por los siglos. Y cuando la Palabra llega hoy, y es vivificada, se obtienen los mismos resultados que en Hechos 2. Exactamente. Siempre lo ha hecho, y siempre lo hará, porque es el Espíritu de Dios que acondiciona la atmósfera.
83Se necesita de la atmosfera para hacer las cosas! Esa es la razón por la que a Uds. los hombres siempre se les enseña a que: “Traigan a sus hijos aquí”. Bueno, ciertamente eso es correcto. Me alegré de ver a mi hija Rebeca, venir y sentarse, hace unos momentos. Algunos de Uds. me vieron guiñarle el ojo a una mujer, era mi hija, ella entró y se sentó. Yo quiero que ella reciba el bautismo del Espíritu Santo, y es por eso que ella está aquí en esta reunión. Ése es el propósito en esto. Se necesita de la atmósfera!
84Como acostumbraba decir el anciano Doctor Bosworth: “Ud. puede tomar un huevo de gallina y meterlo debajo de un cachorro, y saldrá un pollo”. Por qué? Porque es un huevo y recibió la atmósfera correcta.
85No me importa si Ud. es metodista, bautista, presbiteriano; en la atmósfera correcta producirá un hijo de Dios recién nacido! Es la atmósfera lo que lo hace, sin importar qué etiqueta denominacional tenga Ud.
86Yo solía juntar el ganado. Me fijaba que el inspector, cuando los habíamos llevado al bosque, fuera de—fuera de las tierras de apacentamiento allá en las dehesas, y las llevábamos al bosque. Él se paraba allí y observaba mientras ellas pasaban por el portal, en la cerca de retención. Él no le prestaba mucha atención a las marcas, porque había de todo tipo de marcas que pasaban por allí. Pero había una sola cosa en la que él sí se fijaba: la cédula de identificación de la sangre. Tenía que ser una Hereford purasangre o no podía entrar a ese bosque, porque es la Asociación Hereford la que apacienta en ese bosque. Tenía que tener una cédula de identificación de sangre, para mantener la cría correctamente.
87Y yo pienso que de esa manera será en el Día del Juicio. Él no me va preguntar si yo fui metodista, bautista, pentecostal, o presbiteriano, pero Él va a buscar la cédula de la Sangre! “ Cuando viere la Sangre pasaré de vosotros!”. Esa es la cosa.
88Así que hallamos que estas cisternas, después de estar allí por un tiempo, ellas se… ellas se estancan y no sirven para nada. Y también se convierten en la habitación de ranas, lagartijas, culebras, insectos, gérmenes y cuánto más, porque es una condición estacada que ha entrado en ella. Podrían imaginarse, lavar el techo de un establo, o el de una casa cerca del establo, o cualquier lugar donde haya suciedad, qué clase de insectos y gérmenes, y de todo entraría a esta cisterna?
89Ahora, eso es un ejemplo perfecto de cualquier clase de sistema hecho por el hombre. Para comenzar, él es un fracaso. Por esa razón es que necesita un Salvador. Él no podría salvarse a sí mismo, no puede hacer nada por eso. Para comenzar, él está perdido. Él nace en el mundo, pecador, viene al mundo hablando mentiras. Para empezar, él un mentiroso, así que cómo es que podrá hacer algo por sí mismo? Cómo puede un hombre santo…?
90No hay ningún hombre santo. No hay ninguna iglesia santa. Es un Espíritu Santo! No una iglesia santa, un pueblo santo; es un Espíritu Santo entre un pueblo, eso es lo que es. Amén. No un monto santo donde Pedro y aquellos estuvieron; el monte no era santo. Pero es el Dios Santo en el monte, que lo hizo santo. No es una persona santa; es el Espíritu santo en esa persona, lo que lo hace santo. No es la persona; sino la Persona del Espíritu Santo! No es el hombre; porque él es sólo un hombre, “nacido en pecado, formado en iniquidad, vino al mundo hablando mentiras”.
91Cualquier sistema hecho por el hombre lo mantendrá exactamente en eso; él cegará esa cosa del intelectual, de los ojos del intelectual, para que ellos piensen: “Yo pertenezco a la iglesia, mi nombre está en el libro de registro. Yo he hecho esto. Mi padre era esto, y así por el estilo”. Eso suena bien; está bien, no se puede decir nada en contra. Pero con todo eso, amigo, Jesús dijo: “El que no naciere de nuevo, ni siquiera puede ver”, ven? Eso allí no quiere decir que él ve con sus ojos, sino: “entender el Reino del Cielo”. Hasta que Ud. nace en Él!
92Cómo podría este evangelista bautista, cómo podría ese hombre que se paró allí y criticó y se burló de Ello? Ven?, no hay nada en él para que aun pudiera recibirlo; pero Dios tuvo que hacerlo, ven? Dios le dio a él el Espíritu Santo. Él manifestó que esto no era hipocresía, esto es la Palabra. Él simplemente lo había oído de la idea de una escuela, donde ellos tratan de tomar todas las—las bendiciones de Dios y colocarlas en un día pasado.
93Aquí no hace mucho, un joven predicador bautista que está presente aquí mismo esta mañana, vino y me dijo: “Hermano Branham, hay una cosa que Ud. está haciendo que está mal”. Yo le dije: “Ayúdeme”. Y él dijo: “Yo creo que Ud. es sincero y es una buena persona, pero…” Yo le dije: “Gracias señor”. Él dijo: “Pero hay una cosa que Ud. está haciendo mal”. Yo dije: “Espero que el Señor sólo encuentre una sola cosa mal”.
94Y él dijo: “Bueno, hay… Esto es lo que Ud. está haciendo que está mal”. Dijo: “Ud. está intentando introducir al mundo un ministerio apostólico, y”, dijo: “el ministerio apostólico cesó con los apóstoles”.
95Yo dije: “Me gustaría hacerle una pregunta de bautista a bautista”. Dijo: “Cuál?” Yo dije: “Cree Ud. que la Palabra de Dios es inspirada, cada parte de Ella?” Él dijo: “Pues, claro que sí”.
96Yo dije: “Entonces, Él dijo: 'No le añadas una palabra, o le quites Una'. Porque”, yo entonces le dije: “Yo le mostraré a Ud. dónde vino la Bendición apostólica sobre la gente, por medio de una promesa de Dios, y Ud. muéstreme la promesa de Dios y cuándo fue quitada de la gente. Ve?, si Ud. no puede mostrar eso en la Palabra, entonces—entonces olvídese de eso, ve?”, dije yo: porque Ella aún sigue vigente”.
97Él no dijo nada durante unos minutos. Y entonces yo dije: “Bueno, entonces, hermano, me gustaría preguntarle esto. Pedro introdujo el mensaje apostólico en el Día de Pentecostés. Y todos nosotros sabemos que eso es cierto, pues él tenía las llaves del Reino, que Jesús le había dado. Y ahora fíjese en lo que él dijo: 'Arrepentíos, cada uno de vosotros, y bautícense en el Nombre de Jesucristo para la remisión de pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para los que están lejos, para tantos como el Señor nuestro Dios llamare. Entonces si hay un lugar donde Él la quitó, entonces qué pasó con las palabras de Pedro el Día de Pentecostés?” Ven? No, jamás ha cesado! Querido Cordero moribundo, Tu Sangre preciosa nunca perderá su Poder,
98Hasta que toda la Iglesia de Dios redimida sea salva, para nunca más pecar. Entonces en un canto más noble, más dulce, Yo cantaré de Tu Poder para salvar,
99Cuando esta pobre y seseante lengua tartamuda yazca silenciosa en la sepultura.
100Dios me ayude a creer Eso y a aferrarme a Eso, y a todos nosotros, y a defenderla, porque es la Verdad del Evangelio! Sí señor.
101Un hombre sabio jamás debería mirar estas cosas. Y saber que ellas no funcionarán. Nunca han funcionado. Una religión organizada y una experiencia organizada jamás funcionará en la Presencia de Dios. Tiene que venir sin adulteración, de Dios. Nunca ha sido usada por Dios, no hay ningún momento en el pasado en que Dios haya usado tal sistema. Ahora, Uds., oh, Uds. obtienen miembros y cosas como esas. Pero yo me refiero a la simiente genuina de Dios, la Bendición como cayó en el Día de Pentecostés, ella nunca viene por medio de la organización; viene por medio de un nacimiento, nacer de nuevo.
102Se nos invita a tomar a Israel como—como ejemplo, lo cual han sido. Noten: “Ellos lo habían abandonado a Él, su fuente provista, y se habían cavado cisternas”. Podrían Uds. imaginarse una—una—una—una cosa, cuando un hombre está junto a un pozo artesiano, bebiendo, y luego quiere hacerse una cisterna, ven?, para beber de ella? Ahora, eso fue lo que dijo el profeta, eso fue lo que dijo la Palabra de Dios. Eso fue lo que Dios le dijo al profeta. “Uds. Me han abandonado y-y Me han dejado, la fuente de aguas vivas; y se han cavado cisternas que están rotas y se están filtrando”.
103Vean algo. Ellos querían algo que pudieran controlar, o para mostrar lo que ellos habían hecho. Esa es la—esa es la locura de la religión organizada. Siempre está tratando, ellos tienen que tener algo en eso ellos mismos. Tienen que tener todos estos sistemas y sociedades, y cosas: “Y ahora yo pertenezco a esto”. En vez de solamente ser humildes hijos de Dios, ellos quieren algo que ellos mismos puedan mostrar. En vez de dejar que Dios lo haga a Su manera, ellos quieren hacerlo a su manera. Y así es como tienen los sistemas a la iglesia de hoy. No… Cada sistema, uno lo quiere de esta manera, y otro lo quiere de aquella manera. Si Ud. es metodista, Ud. tiene que serlo de esta manera. Un bautista, de esta manera. Un presbiteriano, católico, lo que sea, ellos tienen sus sistemas. Nada en contra, pero eso no es de lo que estoy hablando.
104El hombre quiere su manera de hacerlo, y Dios tiene Su manera de hacerlo. Él dijo: “Uds. se están aferrando a su manera: una cisterna rota; y no quieren aceptar Mi manera, el camino de Vida”.
105Y así mismo es hoy. No ha cambiado en nada. Piensen en lo tonto que es, que un hombre deje un pozo artesiano de agua limpia y pura burbujeando, y entonces él quiera ir a una cisterna rota que él mismo hizo, y se cavó una cisterna, con esa basura que está en el techo del establo cayendo dentro de ella, y luego bebe de eso. Ciertamente hay algo mal mentalmente con esa persona.
106Y cuando un hombre se aferra a un—un concepto eclesiástico de la Escritura, en vez de aceptar el Espíritu Santo que vindica la Escritura y la hace real para Ud., algo anda mal espiritualmente con esa persona. Eso es exactamente correcto. Seguro, el Espíritu Santo! Cada uno tiene una interpretación de su Biblia, lo que Ud. piensa que es correcto. Dios no necesita su ayuda. Dios no necesita su interpretación.
107Dios es Su propio intérprete. Dios hace la interpretación de la manera que Él—de la manera que Él dice que la haría. El Señor dijo en el principio: “Sea la luz”, y fue la luz. Eso no necesita ninguna interpretación. Eso es lo que Dios hizo. Él dijo: “Una virgen concebirá”, y ella concibió. Eso no necesita ninguna interpretación. Él dijo que Él “derramaría Su Espíritu sobre toda carne”, y lo hizo. No necesita ninguna interpretación. Dios interpreta Su propia Palabra al vindicarla, manifestarla y probarla.
108Así era como se probaba que un profeta era de Dios. Él dijo: “Si hubiere alguno entre vosotros, que sea espiritual o profeta, Yo Jehová me daré a conocer a él en visiones, y le hablaré por medio de sueños. Y si lo que él dice se cumple, entonces témanle; pero si no se cumple, no le teman”.
109Esa es la misma cosa cuando Dios habla Su Palabra, y el hombre dice: “La Palabra es Esto”, y de esa manera sucede, entonces es Dios haciéndolo.
110Pero si él dice: “Es de esta manera, y esos días han pasado”, bueno, eso quita todo el… Él trata de agarrar un pan en su mano, para los niños, y se los quita; y ellos muriéndose de hambre. Por qué querría Ud. beber de una cisterna cuando este pozo artesiano está allí?
111Ahora, qué es una fuente de Vida? Qué es la fuente de Vida, la fuente de Agua viva? Nosotros lo compararíamos con un pozo artesiano.
112Ahora quiero que noten la diferencia entre una cisterna y una fuente de agua viva; un pozo artesiano y una vieja cisterna rota allá afuera llena de insectos, lagartijas, ranas, gérmenes y cuánto más, ven?
113Y acá está un pozo artesiano. Ahora observen esto. Él se mantiene a sí mismo. Ud. no tiene que tener grandes sistemas y meter mucho dinero en ello. Ud. no tiene que unir a muchos miembros. Él mantiene a sus miembros, del Espíritu de Vida en ellos, funcionando.
114Fíjense en el agua que sale de él: fresca, pura y limpia. No una cisterna, algo estancado que ha sido adoctrinado por cuarenta o cincuenta mentes distintas, que dicen: “Esto es correcto, y eso es correcto, y este concepto”, y convocan a votación, como lo hacen ellos, y entonces hacen de eso una denominación. Pero es la Palabra de Dios sin adulteración, pura y limpia, viniendo de la mano de Dios. Es un verdadero pozo artesiano.
115Noten, el secreto de su poder está dentro de sí mismo. El hombre no puede encontrarlo. Es alguna especie de presión, debajo de él, que lo hace empujar hacia arriba.
116Recuerdo cuando yo, antes, era el guarda de caza estatal de Indiana. En el condado de Harrison, yo solía pasar junto a cierto pozo, un manantial. Siempre estaba borboteando. Y simplemente, oh, parecía como que era la cosa más feliz. Ya sea que hubiera nieve en el suelo, hielo, que estuviera congelado, lo frío que estuviera, aún así borboteaba; mientras que los viejos estanques y tanques hechos por el hombre, con ranas y todo, estaban allí congelados, sólidos.
117Y eso demuestra que toda denominación, debido a una pequeña falta de Espíritu o un pequeño cambio de atmósfera, se congelará. Pero el pozo artesiano de Dios, Él es el—Él es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Él borbotea y mantiene todas esas cosas fuera de él. Y para comenzar, allí adentro no hay nada de eso. Tan pronto eso entra allí, él lo empujará quitándolo del medio.
118Esa cosa estaba borboteando de esa manera, y yo dije, me senté ahí un día y pensé: “Creo que hablaré con ese manantial por un momento”. Me quité el sombrero y dije: “Por qué estás tan contento? Por qué estás borboteando tanto? Tal vez sea porque los venados beben de ti, de vez en cuando”. Si él hubiera podido hablar, hubiera dicho: “No”. Yo dije: “Tal vez sea porque yo bebo de ti”. “No, no es por eso”.
119Yo dije: “Bueno, qué te hace tan puro, tan limpio? Qué—qué está borboteando, qué te hace borbotear y estar lleno de gozo todo el tiempo, y no hay nada que te pueda congelar? Tú estás disparando chorros al aire, y no hay nada sino agua limpia”
120Si me hubiera podido hablar, saben lo que me hubiera dicho ese pozo? Él me hubiera dicho: “Hermano Branham, no soy yo borboteando. Es algo detrás de mí que me hace borbotear”. Y de esa manera es. Esa es una palabra inadecuada, pero Uds. saben lo que yo quiero decir.
121Y de esa manera es con la experiencia de nacer de nuevo. Ud. no contenerla. Es un—un pozo de agua dentro de Ud., borboteando para Vida eterna. Ven?, hay algo al respecto, que Ud. no tiene nada que ver. Los tanques hechos por el hombre pudieran congelarse, y ellos pidiendo por avivamiento y todo; pero un hombre que esté debajo de esa Fuente, viviendo en esa Fuente, está día y noche! No, Ud. no tiene que esperar las lluvias locales y los avivamientos locales. Ud. está lleno de Eso. “Yo le daré una fuente de Vida, borboteando en él”. Hay algo en Ella, está fresca todos los días, pura y limpia. Es la Palabra de Dios, sin adulteración, en su corazón y en su boca, vindicándose a Sí misma, hablando por Sí misma. No me importa si está lloviendo, si está nevando, qué clase de tiempo sea, Ud. todavía está contento porque el Espíritu Santo está borboteando allí dentro. Es el poder oculto. Noten. Oh, su secreto está por dentro!
122Lo da de sí mismo, gratuitamente, a todo el que beba y se sirva de su sustancia. Ahora, Ud. no escoge y dice: “Bueno, ahora yo sólo tengo que ir a la iglesia metodista para tener un avivamiento porque yo soy un metodista. Tendré que ir acá, pero tengo que ir a una pentecostal porque yo soy un evangelista pentecostal”. Déjenme decirles que cuando Ud. tiene ese pozo de Agua saltando, esa Fuente, cuando Ud. bebe de allí, no hay diferencia, Ud. le da a cualquiera que pase por allí. Ud. está dispuesto a darle una esperanza de Vida a un católico, a un protestante, a un judío, a un ateo, o lo que sea. Ud. realmente, realmente tiene Algo en Ud., que lo hace.
123Fíjense en otra cosa al respecto: uno no tiene que bombearla. Uno no tiene que jalarla, y ponerle emoción. Yo he visto tanto de eso que ya me enferma, poniéndole emoción a algo; tocando un montón de música, y saltando para arriba y para abajo, o—o repartiendo un gran montón de literatura en la ciudad, y anuncios enormes: “El hombre de la hora”.
124Sólo hay un Hombre de la hora, y ése es Jesucristo, Quien es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos. Hay un solo Mensajero de Dios, y ése es—ése es Jesucristo. Sí señor!
125Uds. no tienen que ponerle emoción a Esto, o jalarlo hacia abajo. O, no, Uds. no tienen que unirse a Ello. Simplemente participen de Ello gratuitamente. Amén. “Yo soy la Fuente de Agua viva; Uds. me abandonaron a Mí, para ir a fabricarse unos tanques”. Ahora Uds. no tienen que bombearlo, bombearlo, jalarlo, unírsele, cavarlo, nada más. Uds. simplemente tienen que participar de Ello, gratuitamente.
126Uds. tampoco necesitan ninguna teología hecha por el hombre como colador de trapo, para que les diga qué pasar a través de Él, o qué hacer. Nada. Alguna teología hecha por el hombre de algún sistema educacional, una religión de estilo propio en esto, en esto, o alguna cisterna de sistema religioso; Uds. no la necesitan. Eso no tiene que estar allí. Si Uds. ponen un trapo encima de Eso, lo dispararía directamente al aire. No tiene nada que ver con eso. Él se mantiene solo! Es el Poder de Dios saltando a Vida. Por qué dejaría un hombre una cosa como Esa, para unirse a un sistema, es más de lo que yo pudiera decir. Él no necesita coladores de trapo. No lo necesita. No es necesario que los tenga, no necesita depender de las lluvias locales para llenarse. Está lleno todo el tiempo. Amén.
127Un hombre, yo los oigo decir: “Hoy estoy con el ánimo por el suelo”. Oh, qué cosa!
128Oh, estoy contento de estar viviendo en la Presencia de Dios, ya sea que las cosas estén yendo bien o no. Él es mi Vida. Amén. Él es nuestra Vida. Él es la Vida, la Vida abundante. Sí señor. Y—y miren Lo que hace por nosotros. Su poder y pureza está dentro de Sí mismo. No necesita agregados de la cisterna o de ningún otro sistema.
129Alguien dice: “Bueno, cuál es tu tarjeta de compañerismo? Veamos si eres un buen Bautista. Veré si tienes una tarjeta. O—o, un buen Pentecostal, si eres un Unitario, de la Dualidad, Trinidad, o—o lo que sea”. Ven?, no necesita ningún agregado. Siempre está andando. Por supuesto.
130Saben ustedes, yo antes tenía esta vieja cisterna a la que tenía que echarle agua una y otra vez, con una bomba de succión, para sacarla de allí; Uds. saben, le echaba un poco más de agua, le echaba un montón de insectos y cosas, para bombear insectos y cosas. Más o menos así son algunos de estos avivamientos sistemáticos.
131Pero, gracias a Dios que: “ Hay una Fuente llena de Sangre, donde los pecadores se sumergen debajo del raudal!” Ud. no hace miembros de iglesia; Ud. los convierte en cristianos cuando ellos vienen a esa Fuente.
132Por qué dejaría Ud. la Fuente de agua viva, para beber en un pozo negro como ése?
133No hay que manufacturar; Su poder está dentro de sí mismo. No necesita agregados, sí señor, porque (Él mismo) Su Propia Vida está dentro de Sí mismo. Así es como está la simiente de Dios en el corazón de un hombre. La Vida de Dios está dentro del individuo, no en la iglesia. En Ud., está en Ud., Ud. es el que tiene el germen de Vida en Ud.
134Sólo un trago de ella es convincente para toda clase de clérigos. Pregúntenle al sacerdote católico, pregúntenle al bautista, a quien sea. Les digo que un solo trago de esta agua artesiana tan buena y fresca, es convincente que es la Verdad. De todos modos, su alma hambrienta, es convincente para el sediento. Ahora si Ud. no está sediento… Este pequeño bautista, él no estaba sediento en un principio; pero cuando él estuvo sediento, saboreó el agua extremadamente buena. Eso es correcto, pero Ud. tiene que tener sed, “una sed bendita”, como Jesús la llamó. “Bienaventurados son cuando tengan hambre y sed de justicia, porque serán saciados”. Y amigo, fue Jesús quien dijo eso. Sí señor, Es una Fuente bendita para el sediento.
135Por qué querría alguien cambiarla por un pantano? Cómo es que Ud. quisiera cambiar un pozo artesiano por el agua de un pantano, lleno de insectos y contaminaciones de toda clase de teorías hechas por el hombre, lo cual Dios dijo que: “Añadirle una a Su Palabra, o quitarle una de Sus Palabras, su parte sería quitada del Libro de la Vida?”
136Y cuando Dios prometió que Él vindicaría Su Palabra en cada generación, “Porque para vosotros es la promesa y para vuestros hijos, y para los que están lejos, para tantos como el Señor nuestro Dios llamare”. Por qué bombearía Ud. de alguna bomba sistemática que ha estado contaminada por años, de algún maná viejo? Tal vez el maná estaba bien, nada en contra de eso, en los días de Martin Lutero, en los días de ésto y en los días de aquéllo, y de los otros reformadores, nada al respecto; pero eso es maná que cayó hace mucho tiempo.
137Si nos fijamos en la Biblia, ellos tenían que recogerlo todos los días. Ellos tenían que recoger nuevo. Después que se ponía un poco viejo, se pudría. No puede pudrirse a menos que se eche a perder. Tiene que tener bacteria en él, o algo así para—para hacer que se pudra. Sabemos que eso es así.
138Y así son los sistemas! Después de permanecer allí de un gran avivamiento a otro, se contamina llenándose de insectos, así como una cisterna llena de gusarapos, como solíamos llamarlos, pequeños insectos que se movían ahí dentro.
139Y eso es lo que sucede con la experiencia de mucha gente hoy día. Ellos están—ellos están llenos de gusarapos, meneándose de una a otra, y de una a la otra, contando cuentos que no tienen nada de Verdad en lo absoluto. Correcto, meneándose de uno a otro. “Yo era un Metodista; Me uní a los Bautistas. Yo era Católico; Yo fuí a ser ésto. Yo fuí a ser aquéllo”. Son puros gusarapos. Oh, olvídense de todo eso!
140Y vengan a la Fuente, amén, al pozo artesiano, a la eterna Presencia de Cristo! Yo creo que Él es la Fuente Inagotable de Vida. Mientras más beba Ud. de Él, más fresco se hace, y mientras más fría se ponga, se pone mejor, más dulce sabe. Yo he estado sirviéndole a Él por treinta y tres años, y cada día se hace aún más dulce que el día anterior. Yo nunca he estado… Él dijo que si bebiéramos de esta Agua, no tendríamos sed jamás. Fíjense qué grandiosa Es. Oh!
141Israel hizo como hacen muchos hoy, ellos dejaron la Fuente de Aguas Vivas, para ir a cavar cisternas para sí mismos.
142Ahora, hablemos de la gracia sólo por un momento, de lo que es la gracia de Dios. Nosotros tenemos leyes y ordenanzas: “Y si Ud. no cuadra con esta norma… Yo tengo una vara de medir religiosa; si Ud. no cuadra exactamente con eso, Ud. tiene que hacerlo o no podrá entrar”, y así por el estilo. Pero Dios nos salva por gracia, y no por medio de una vara de medir. Ven? Pero Dios, hablando de gracia ahora, como ésto llegó a suceder, bebiendo de Él. De esta vara de medir…
143Murmurando, murmurando Israel. Observen, Él dijo: “Y Yo volveré a visitarlos”. Fíjense en la Escritura. Fíjense: Él va a probarlos, a visitarlos de nuevo. Murmurando Israel, frente al Mar Rojo, fue invitado a seguirle a Él a través del agua estancada de Egipto, para ser un pueblo libre. Ellos eran esclavos. Fueron invitados a cruzar para ser un pueblo libre, con Él. Salieron a través del mar muerto, el mar muerto; el Mar Rojo, mejor dicho, salieron a través de eso, para ir al desierto, para traer una separación entre ellos y los personificadores que trataron de imitarlo, sin la circuncisión.
144Oh, eso fue lo que causó el problema! Cada uno de ellos pereció allí mismo en el de… o allí—allí mismo en el mar, Faraón y su ejército. Ellos vieron a seres humanos caminando por medio de un Poder sobrenatural, y entonces ellos fueron y trataron de imitar aquello, sin estar incluidos en la bendición. Y cuando lo hicieron, perecieron. Fue una imitación carnal.
145El hombre que trate de hacer eso, trate de imitar algo, él entonces está haciendo una imitación carnal de un Cristiano verdadero.
146Mis hermanos de la India saben eso. Vayan a Bombay y verán a esa gente allí, los Hindúes y demás, acostándose sobre clavos y sobre… caminando sobre vidrio y—y caminando en el fuego, para mostrar lo que ellos pueden hacer, y cosas como… Esas son imitaciones carnales de algún hombre allá en la jungla, que hace eso como un sacrificio para su dios.
147Hallamos eso entre toda vida religiosa, imitaciones carnales, alguien tratando de ser como el otro. Hay un solo ejemplo que Ud. debe imitar, y es ser como Jesucristo, Quien fue la Palabra. Y entonces cuando la Palabra de Dios viene a Ud., será de la misma manera.
148Pero Dios los guió directamente hasta la tierra prometida, de todas maneras. Ellos también encontraron cada tanque, cuando salieron en su jornada a través del desierto, después que se habían separado, se dieron cuenta que cada tanque estaba seco, para ellos.
149Y Ud. hallarán la misma cosa, hermano, cuando comience esta jornada a la Tierra prometida. Ud. hallará puertas cerradas. Como dijo aquel pequeño predicador Anglicano, o lo que fuera, y, la primera cosa, saben ustedes, su iglesia lo echó afuera. Lo ven, por la razón que él hiciera que muchos recibieran el Espíritu Santo, ése fue el final de ello.
150Y—ahora Israel halló la misma cosa, como ejemplos, en su jornada a la tierra prometida. Los tanques estaban todos secos. Sí, su jornada en obediencia a Su Palabra prometida, en su jornada hallaron los tanques secos. Ahora ellos encontraron el tanque—tanques que no se podía depender de ellos, para la jornada.
151Y si Ud. está yendo a la jornada en obediencia a la Palabra de Dios, y trata de unirse a ésto y unirse a aquéllo, Ud. se dará cuenta que no hay un tanque en el mundo que lo respalde. De ninguna manera. Ud. es un individuo. Dios lo guía a Ud. como Él quiera guiarlo. Entonces, hemos hallado la misma cosa hoy, y todos los tanques se han secado.
152Pero Dios siempre es fiel a la promesa que Él le hace a Su pueblo. Él prometió suplir todo lo que ellos necesitaran, y lo hizo. En medio de esos tanques vacíos y secos, piensen en eso; e Israel quejándose, en el desierto, en su jornada! Él llamó a su siervo-líder, el profeta Moisés a un lado, y abrió una fuente de agua viva, por una Roca herida, de manera que Sus hijos creyentes no perecieran.
153En este día, eso me habla de la gracia, a mí. Nosotros no somos merecedores. La manera en que hemos obrado, la manera en que hemos vivido, nosotros no merecemos.
154Pero Dios, en este día, como aquí mismo en esta mañana, miren, al Metodista, Bautista, Presbiteriano, Católico, y a todos. Él ha abierto un Fuente. Hebreos 13 prueba esto, que Él es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Así que eso—eso hace realidad Juan 3:16: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a Su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga Vida eterna”.
155Y fue alzada por una razón compuesta, porque la gente estaba murmurando y pecando, y fueron mordidos por culebras y estaban muriendo. Para el perdón de sus pecados, y la sanidad de sus enfermedades.
156Y ésa es la misma Fuente que está abierta para nosotros hoy, para nuestra salvación y para nuestra sanidad, sanidad física. Pues “Él es el mismo ayer, hoy, y por los siglos”.
157Y cuando la Roca que fue herida por la Palabra prometida de Dios que había mandado, estaba dando pozos surtidores de agua pura y limpia; no—no estancada, no contaminada, sino la Propia Presencia de Dios. Agua pura, y salvó a todos los que bebieron. Ahora, nosotros sabemos que eso es verdad, porque lo leemos en el Antiguo Testamento, como un tipo.
158Ahora, Ud. no tenía que jalarla, bombearla, unirse a ella, ir al seminario para aprender a cómo usarla. Allí ellos le dirán cómo usarla, ven?, “Oh, bueno, Ud., si Ud. ha recibido el Espíritu Santo, nosotros creemos eso, pero con tal que Ud.—Ud. lo haga de esta manera”.
159Pero, ven Uds.?, no hay control de ello. Uds. no utilizan al Espíritu Santo; el Espíritu Santo los utiliza a Uds., ven? Vean, Uds. no, Uds. no deben utilizar al Espíritu Santo; el Espíritu Santo los tiene a Uds. Un don no es algo que uno toma, como un cuchillo, y le saca punta a un lápiz con él. Es rendirse uno mismo a Dios, y apartarse uno mismo a un lado para que el Espíritu Santo lo pueda usar.
160Fíjense, ellos no tenían que bombearla o jalarla, o no tenían que preguntar: “Bueno, cómo usamos esta agua?” Porque, ellos sabían cómo usarla. Ellos tenían sed. Ellos sabían qué hacer con ella.
161Y así es todo hombre o mujer, sin importar a qué credo o denominación pertenezca. Si él está sediento de Dios, él no tiene que regresar al seminario, como lo hizo este hermano Anglicano, o británico, anoche, no tiene que regresar para consultar a la iglesia anglicana, acerca de cómo debe él usar este gran don que recibió, de hablar en lenguas, y cómo él debe hacerlo. Para empezar, ellos lo echarían fuera. Ven? Él estaba sediento, así que Dios sencillamente lo llenó. Eso es todo. Es estar sediento, y entonces Él simplemente nos llena.
162Ud. no tiene que tener ningún control, que alguien le diga qué hacer con ello. Dios guía a cada individuo de la—la manera que Él quiere que Ud. haga. Ud. es un—un individuo, Ud. mismo. Ud. es una parte de Dios. Nadie puede ocupar su lugar. Y no hay manera alguna de tener que ir a alguien y decirle: “Haz esto con ello, o haz aquello con ello”. No señor. Dios lo usa de la manera que—que Él quiera. Cuando Ud. está sediento, Ud. sabe suficiente cuándo beber.
163Y si Ud. está sediento en esta mañana, beba de Ello, eso es todo lo que tiene que hacer. Dios había provisto una manera para la sed de ellos, para que los hijos sedientos participaran gratuitamente de Él mismo. Y Dios ha provisto una manera para todo hombre o mujer en esta mañana, que tenga hambre y sed. Posiblemente haya gente aquí sentada que nunca haya sido salva. Hay gente aquí sentada que está a punto de ser salva.
164Hay gente aquí, sentada aquí como miembros de iglesia, y Uds. quieren hacer lo que es correcto, pero están bebiendo de un tanque. Ellos nunca les dirán a Uds. estas Verdades.
165La única cosa, para venir, es tomar la promesa de Dios y venir a esa Fuente, entonces Él calmará esa sed. “El que bebiere de esta Fuente jamás volverá a tener sed”.
166Noten ahora cómo –cómo liberó Él a Sus—a los Suyos que recibieron esta agua, por gracia, y no por medio de un sistema o una cisterna de educación. Él vindica Su Palabra, pues Ella es un recurso dador de Vida. Cuántos aquí saben que recibieron Vida cuando participaron de esa Palabra y Su agua, y saben que recibieron Vida? [La congregación dice: “Amén”.—Ed.]
167Bueno, tomemos por ejemplo, sólo otro ejemplo, o dos, y luego voy a terminar en un momento. Debo—debo tener ese botón en algún lado. Pero noten. Yo sigo hablando, pero no es mi intención hacerlo. Miren, tomemos como ejemplo sólo a dos personas.
168Tomemos a la mujer junto a la cisterna de Jacob, un pozo cavado. Allí estaba ella sentada. Eso era todo lo que ella sabía, venir a esta cisterna a buscar agua. Y al otro lado frente al pozo ella encontró, ahí en ese pequeño panorama, a un Hombre sentado allí, un judío. Y ella era samaritana, que era una ciudad de Sicar. Y vemos que este Hombre (este judío), le dijo una Palabra poco común a esta mujer, dijo: “Tráeme de beber”.
169Ella dijo: “Mire, nosotros tenemos segregación. No es—no es correcto que Ud. me haga una pregunta como esa; siendo Ud. judío, y yo samaritana”.
170Él dijo: “Pero si supieras con Quién hablas, tú me pedirías a Mí de beber, y Yo te daría aguas que tú no tendrías que venir a este pozo a beber; sería un pozo de agua borboteando en ti”. Fíjense cuando ella halló que esto probó ser la Verdad!
171Ahora, primero, cualquier hombre pudiera haber dicho eso. Pero ella dijo: “Uds. dicen que se adore en Jerusalén, pero nosotros adoramos en este monte”.
172Él dijo: “La salvación viene de los judíos. Nosotros sabemos lo que creemos. Pero”, dijo: “Permíteme decirte una cosa”, en palabras como esta: “ni en este monte, ni en Jerusalén. La hora viene cuando el hombre adorará a Dios en Espíritu y en Verdad, pues a los tales busca el Padre”. Él dijo: “Ve, trae a tu marido, y ven acá”. Observen, aquí se probó. Aquí se ve en qué fuente estaba ella. Dijo: “Ve, trae a tu marido, y ven acá”. Ella dijo: “Yo no tengo marido”.
173Él dijo: “Has dicho la verdad”. Vean, parecía que era una clara contradicción a lo que Él le había pedido, y dijo: “Ve, trae a tu marido”. Dijo: “Yo no tengo marido”.
174Dijo: “Tú has dicho la verdad”. Dijo: “Porque has tenido cinco, y con el que estás viviendo ahora no es tuyo”.
175Observen a esa mujer, qué distinto a los sacerdotes de aquel día! Los sacerdotes de aquel día vieron esa misma cosa suceder, y dijeron: “Eso es un demonio, una telepatía, o—o un Belcebú”. Ven? Ellos fallaron en reconocer que la Palabra había prometido eso.
176Pero esa mujercita estaba más versada en la Escritura que cualquiera de los sacerdotes. Ella dijo: “Señor, percibo que eres profeta. No hemos tenido uno en cuatrocientos años, desde Malaquías. Pero”, dijo: “hemos esperado por uno, y sabemos que hay uno que vendrá, el Mesías. Y cuando Él venga, ésto será lo que Él hará”. Jesús dijo: “Yo soy Él”. Amén.
177Se fijaron Uds.? Ella dejó su balde en la cisterna de Jacob, y corrió a la ciudad; llena de un pozo artesiano! Ella lo había visto plenamente vindicado, y Él era la Fuente de Vida. Permítanme presentársela a Uds. Ella dejó aquello; cuando se probó que Él era la Palabra de Vida. Ella lo dejó; y había descubierto que la misma Roca, que fue herida en el desierto, se había probado que estaba presente allí.
178Permítanme decir que ese mismo Dios que estuvo allá en los días pasados, del cual hablamos tanto, está presente aquí mismo ahora; no por medio de algún entendimiento teológico, sino mediante un conocimiento personal de Su vindicación que en los últimos días Él derramaría el Espíritu Santo sobre Su Iglesia. Él no es un “Yo fui”. Él todavía es el “YO SOY”, tiempo presente, siempre.
179Entonces la cisterna perdió su sabor. Y así también todo hombre que alguna vez entra en el poder de Dios, por medio del bautismo del Espíritu Santo, los sistemas denominacionales pierden su sabor. Ud. ya no quiere de esas ranas estancadas, y lagartijas, insectos y demás. Ud. está bebiendo de una Fuente que es fresca y pura: la Palabra de Dios fresca a toda hora en su alma. Lo mismo que hoy, cuando la Palabra ha sido probada ser la Verdad, prueben y vean si no es correcto.
180Aunque la cisterna había servido bien, servido bien su tiempo; pero, vean, la Fuente de Vida estaba allí, no más el pozo de Jacob, para beber espiritualmente. Ellos pensaron que si bebían de ese pozo, pues, que todo estaría bien; pero ahora la Misma Fuente de Vida estaba allí.
181Ya no necesitamos los sistemas y organizaciones que teníamos. Estamos en el tiempo del fin. Y Dios prometió, en este tiempo del fin, las cosas que Él haría. Y lo vemos cumplirse exactamente conforme a la Palabra. Oímos a los hombres de poder militar pararse temblando, y diciendo: “Algo está a punto de suceder”. Sentimos al Espíritu Santo advirtiéndonos de que algo está por suceder. Vemos todo puesto en orden. Entonces, dejen ese sistema y vengan a la Fuente. Sí señor.
182Sirvió su propósito, pero ahora ella estaba cara a cara con la Fuente Misma.
183En Juan 7:37-38, Jesús dijo en los últimos días de la fiesta de los tabernáculos (qué dijo Él?): “Si alguno tiene sed, venga a Mí y beba”. Allí mismo en medio de un montón de teólogos! “Si alguno tuviere sed, venga a Mí y beba. Como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de Agua viva”.
184Allí está la Fuente viva. Esa es la Fuente que la gente ha abandonado hoy. Ellos han abandonado la Fuente de agua viva por los credos. Permítanme presentarlos a Él. Para mí, Él… Y estoy terminando.
185Para mí, Él es esa Fuente que le salvó la vida a Agar, y al niño, cuando ellos estaban muriendo en el desierto.
186Yo creo que Él es esa Roca, en Isaías 32, Él es esa Roca en tierra calurosa. Él es el refugio en el tiempo de tormenta.
187En Zacarías 13 Él es el Manantial que está abierto en la casa de David, para la purificación del pecado. Yo creo que Él es eso. Uds. no? [La congregación dice: “Amén”.—Ed.]
188En Salmos 36:9, Él es el Manantial de Vida de David. Él es las Aguas de reposo de David, y los delicados pastos. Él es el Agua junto al arroyo, para David.
189En Génesis 17, Él es el pecho amamantador de Abraham, El Shaddai. Cuando la vida se le había agotado, él sin embargo… Dios le habló.
190“Cómo acontecerá esto a un hombre de cien años de edad? Yo soy viejo, y mi esposa es vieja, cómo pueden ser estas cosas?”
191Él dijo: “Yo soy El Shaddai”. Ahora, El es “el”, y—y Shaddai es “pecho”, y Shaddai es plural, lo cual significa: “Yo soy el Dios provisto de pechos”.
192Como un bebé que está inquieto y enfermo, y se le han acabado las fuerzas, se apoya sobre el seno de la madre y se amamanta recuperando su fuerza. Seguro. No sólo… Cuando él se está amamantando, ya no está inquieto. Él está satisfecho en el pecho de la madre mientras que está recobrando las fuerzas.
193Y cualquiera que tome la promesa de Dios en su corazón, que: “Para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, para los que están lejos, para tantos como el Señor nuestro Dios llamare”, y apóyese de eso y amamántese para que recupere las fuerzas. Niño inquieto, créalo! Es para los creyentes.
194Para el poeta creyente, puedo pensar en muchas canciones que nos han compuesto los poetas. Hubo uno de ellos que dijo una vez, Él… Hay una Fuente llena de Sangre, Sacada de las venas de Emmanuel, Cuando los pecadores se sumergen debajo del raudal, Pierden todas sus manchas de culpabilidad. Aquel ladrón moribundo se gozó al ver Esa Fuente en su día; Que allí pueda yo, aunque vil como él, Lavar todos mis pecados. Y desde que por fe vi ese torrente Suplido por Tus heridas, El amor redentor ha sido mi tema, Y lo será hasta que muera.
195Para Mí, Él es las Aguas de Separación de la Palabra, que lo separa a Ud. de todo lo que es contrario a Su Palabra. Ésa es la Fuente que yo creo que Él es. Sí señor. Eso, son las Aguas que me separaron a mí de cisternas hechas por el hombre, a la Fuente de Agua viva. Oh, amigo, yo pudiera… Uno pudiera seguir y seguir mencionando las cosas que—que Él es para nosotros! Él es Alfa y Omega. Él es el Principio y el Fin. Él es el que Era, el que Es, y que Ha de venir. Él es la Raíz y el Linaje de David. Él es la Estrella de la Mañana. Él es mi Todo en todo.
196Y, hermano, hermana, si Ud. no ha tenido un—un… Ha estado bebiendo de este tanque hecho por el hombre, toda su vida, por qué no abandona ese tanque en esta mañana y viene a esta Fuente?
197Inclinemos nuestros rostros un por momento. Con sus rostros inclinados… [Una hermana empieza a cantar en otra lengua. Espacio en blanco en la cinta. Alguien da una interpretación—Ed.]…Oh, en mi opinión, es el llamamiento al altar. Cuántos ahora?
198Yo—yo estaba todo nervioso, temía que—que les estuviera reteniendo demasiado, y eso me hizo cortar mi mensaje en pedazos. Pero creo que el Espíritu Santo quiere que Ud. capte lo que yo quiero decir. Miren, no hay nada más importante en este día que enmendarse con Dios; ven?, nuestras cenas, sea lo que sea, lo que sea. El Señor está aquí. Ahora, yo sólo había oído eso como una sola vez en mi vida, desde esta vez.
199Ahora cuántos…? todos Uds. aquí, no “cuántos”. Todos Uds. aquí que quieran beber de Eso, pónganse de pie por un momento, para orar. Dios les bendiga. El Señor les bendiga.
200Ahora, cuántos aquí, que—que están de pie aquí, dirían al levantar la mano así: “Dios, muévete sobre mí, lléname, déjame beber de esta Fuente. Y yo no he hecho exactamente lo que es correcto, pero quiero—quiero que Tú me perdones por eso. Quiero que laves mis pecados. Y per—per—permíteme, desde este día, sólo…?” Miren nada más! Vaya! Hay una Fuente llena de Sangre, Sacada de las venas de Emmanuel, Los pecadores se sumergen debajo de ese raudal, Pierden todas sus manchas de culpabilidad. Pierden todas sus manchas de culpabilidad, Pierden todas sus manchas de culpabilidad; Y los pecadores se sumergen debajo del raudal, Pierden todas sus manchas de culpabilidad.
201Ahora que… Ud. que es creyente cristiano, y ha aceptado a Cristo como su Salvador personal, pero todavía no ha… Ahora, si Ud. no lo ha hecho, ésa es la Fuente. La Única que conozco es esa Fuente de las venas de Emmanuel. Ahora, y si muchos de Uds. aquí…
202Es así como estaba hablando la otra noche acerca de esta aguilita que caminaba con los pollos en el corral. Y él no conocía más nada sino los pollos, pero él sabía que había algo en él que era diferente a los pollos. Y entonces su madre vino buscándolo, y ella gritó desde arriba. Era un llamado de águila. Vean, él tenía que ser un águila, desde un principio, o nunca hubiera reconocido ese llamado. Ven?, él…
203Tiene que haber algo allí, germinado, o nunca podrá producir Vida. Y si la Simiente (la Palabra de Dios), está en Ud., el Espíritu Santo está aquí ahora para hacer germinar eso y hacérselo una realidad a Ud.
204Cuántos aquí no han recibido el bautismo del Espíritu Santo? Levanten sus manos. Por todos lados, en todo lugar, sean muy sinceros, si Uds. no han recibido el Espíritu Santo, y quisieran recibirlo, levante la mano. Dondequiera que esté, sólo mantenga su mano levantada por un momento.
205Ahora, quiero que Ud. que está cerca y los está mirando a ellos, quiero que alguien ponga sus manos sobre ellos.
206Yo creo que ahora mismo el Espíritu Santo llenará a cada uno de Uds. que lo desee. No piensen en la comida allá en la cafetería. Pensemos en esta Comida que está aquí. Ésta es. Esto es Vida. Ven?, esto es Vida.
207Ahora dense la vuelta, cada uno de Uds., y pongan las manos los unos sobre los otros. “ Y les impusieron las manos!” Ahora quiero que ore por esa persona sobre quien tiene la mano…
208Ahora, no piensen en salir. No piensen en nada más. Sólo piensen, ahora mismo, que el Espíritu Santo está aquí para llenar a cada uno. Abra su corazón, vacíe toda el agua de cisterna, y diga: “ Oh Fuente de Vida, entra en Mí. Lléname, Oh Señor Dios, con Tu bondad y misericordia!”
209Señor Jesús, esa Fuente inagotable! Te ruego Dios, que Tú llenes a cada uno de ellos. Que el Espíritu Santo caiga aquí. Ruego Dios, que nos olvidemos de todo lo demás; que el Espíritu Santo caiga en medio nuestro, ahora mismo, y nos dé esas Aguas de Vida, gratuitamente, desde todas partes. Concédelo, oh Dios. Entre tanto que la—la continuidad de las oraciones y los cantos se unen, Señor, sabiendo que ésa es Tú Presencia, Tú Presencia Divina, y queremos venir a la Fuente. Queremos el verdadero y genuino bautismo con el Espíritu Santo. Señor, estas personas están orando por Él. Yo ruego que en este mismo momento ellos sean llenos con esta bondad de Dios. Concédelo, oh Dios. Escucha la oración de Tus hijos. Que Tú vengas sobre su ser, que el Poder de Dios, y el Espíritu Santo pase sobre ellos. Concédelo Dios.
210Oh, cuánto te agradecemos por el refrescamiento, por la Presencia del poderoso Dios del cielo estando en nuestro medio! Aliméntanos Señor, ahora mismo en esta hora del mediodía! Aliméntanos con el Espíritu Santo, en nuestras vidas. Nuestras almas hambrientas y resecas están sedientas. Así como dijiste en la interpretación del canto: “Derramaría agua sobre tierra reseca”. Que así suceda, Señor. Permite que Tus Palabras sean manifestadas en los corazones de Tus hijos, “Aguas sobre tierra seca y sedienta”. Eterno Dios, escucha la oración de Tus siervos, y danos esa Bendición. Amén. Oh, cuánto amo a Je-…
211Sigan alabándolo ahora. Se dará cuenta que el Espíritu Santo está aquí. Si Ud. no lo recibe, la culpa es suya. Cuánto amo a Jesús, “Me amas más que a éstos?” … amo a Jesús, Porque Él me amó primero. Oh, cuánto amo a Jesús, ( alabado sea Dios!) Oh, cuánto amo a Jesús, (qué si Él viniera en este mismo momento?) Oh, cuánto amo a Jesús, Porque Él me amó primero. Nunca le abandonaré, Nunca le abandonaré, Nunca le abandonaré, Porque Él me amó primero. Maravilloso, maravilloso, Jesús es para mí, Consejero, Príncipe de Paz, Dios Fuerte es Él; Oh, me salva, me guarda de todo pecado y vergüenza, Maravilloso es mi Redentor, alabado sea Su…
212Cantémosle a Él ahora! Maravilloso, maravilloso, Jesús es para mí, Consejero, el Príncipe de Paz, Dios Fuerte es Él; Oh, me salva, me guarda de todo pecado y vergüenza Maravilloso es mi Redentor, alabado sea Su Nombre!
213Todos los que sientan eso digan: “amén”. [La congregación dice: “Amén”.—Ed.] Oh, aleluya! Veo que algunas personas ya están venciendo, con el Espíritu Santo.
214Yo una vez estuve perdido, ahora fui hallado, libre de condenación, Jesús da libertad y plena salvación; Me salva y me guarda de todo pecado y vergüenza, Maravilloso es mi Redentor, alabado… Levantemos nuestras manos ahora y realmente alabe… Oh, maravilloso, maravilloso, Jesús es para mí, Consejero, el Príncipe de Paz, Dios Fuerte es Él; Oh, me salva y me guarda de todo pecado y vergüenza Maravilloso es mi Redentor, alabado sea Su Nombre.
215Le aman? [La congregación dice: “Amén”.—Ed.] Oh, maravilloso! Alabada sea esa Fuente llena de Sangre, donde los pecadores pierden todo temor de hombres, toda condenación, y son libres en Él! Aleluya! Oh, hermano, eso realmente es maravilloso!
216Ahora mientras cantamos eso nuevamente, que todos los Metodistas, Bautistas, Católicos, Presbiterianos, lo que sea, mientras cantamos esto: “Maravilloso es Jesús para mí”, démonos vuelta y saludémonos de mano unos a otros, confundámonos los unos entre los otros. Uds. saben, eso es lo que a mí me gusta. Vamos, cantémoslo ahora mientras lo hacemos. Oh, maravilloso, maravilloso, Jesús es para mí.
217[El Hermano Demos Shakarian le habla al Hermano Branham: “Hermano Branham, acabo de recibir una noticia de que al Presidente Johnson, Lyndon Johnson le dio un infarto, y quizás deberíamos orar por él y por nuestra nación”. Los hermanos hablan al respecto—Ed.] Maravilloso es Jesús, (eso es correcto) Oh, consejero, Príncipe de Paz,
218[El Hermano Shakarian le habla de nuevo al Hermano Branham: “Discúlpeme, discúlpeme de nuevo, quiere bajar por un momento?” El Hermano Earl Prickett dirige a la congregación cantando: Maravilloso… [Espacio en blanco en la cinta]. La congregación canta Hay Un Río De Vida. [Otro espacio en blanco en la cinta—Ed.] La Biblia dice: “Orad por los que están en autoridad”.
219Nuestro Padre celestial, tenemos una necesidad apremiante a favor del líder de nuestra nación, nuestro Presidente. Señor, tal vez él nunca sepa esto, pero Tú lo sabes. Yo oro por el Hermano Johnson, ya que él profesa ser un creyente en Ti. Y, Padre, tenemos entendido que le ha dado un infarto. Te ruego Dios que le salves la vida. Estamos en una—una crisis nacional ahora mismo, de todos modos. Y permite que Tú Espíritu venga sobre él, Señor. Y ahora mismo, en el hospital o dondequiera que se encuentre, permite que Tú Espíritu descienda a ese Hospital Walter Reed y toque su cuerpo, salvándole la vida. Señor, ese hombre está bajo presión, más presión de la que entendemos. Así que oramos, Dios, como creyentes y como parte de esta nación, oramos por nuestro líder, que Tú le concedas prolongación de vida, en esta hora tan tremenda, en el Nombre de Jesucristo. Amén.