Photo

~ NO TE APOYES EN TU PROPIO CONOCIMIENTO ~
1Permanezcamos de pie por un momento para orar. Cuántos aquí tienen una petición de oración en su corazón, que desean que Dios haga algo especial por Ud. en esta convención? Inclinemos nuestros rostros a Él.
2Padre Celestial, somos un pueblo privilegiado al estar congregados aquí en el Nombre del Señor Jesús, en un país libre donde podemos adorarte a Ti, hasta ahora, de acuerdo a lo que nos dicte nuestra conciencia. Y rogamos, Padre, que esto perdure. Y que ahora aprovechemos este gran privilegio que tenemos. Y que pongamos todo nuestro corazón en el servicio esta noche, para adorarte, para que pueda ser dicho, que: “Dios estuvo entre nosotros esta noche, bendiciendo a Su pueblo”. Salva toda alma perdida que se encuentre aquí esta noche, Señor. Y todo descarriado, que ellos regresen a la casa de Dios. Yo ruego por cada persona enferma, que sea sanada, que los afligidos puedan caminar, y los ciegos ver, los sordos oír, la alabanza y la gloria sea dada a Jesucristo entre Su pueblo. Que sea recordado por mucho tiempo, Señor, porque nos hemos reunido y pedido estas bendiciones en el Nombre de Jesús. Amén. Tomen asiento.
3De alguna manera, al venir al hotel Ramada Inn, siempre parece como regresar a casa, en cierto modo, porque he estado tanto aquí al punto que yo— yo creo que ellos deben empezar a conocerme. Y estoy contento de eso, porque he encontrado un grupo de personas muy finas en estos hoteles Ramada Inn. En el de Tucson y el de aquí, ellos han sido muy amables con nosotros, permitiéndonos tener los servicios. No hace mucho, yo mismo tuve un servicio allá en el hotel Ramada Inn, y el administrador ni siquiera me permitió pagar por el alquiler del auditorio. Eso fue algo realmente agradable. Por supuesto, yo recuerdo eso cuando estoy atravesando el país, para con aquellos que son buenos con la familia de Dios.
4Ahora hemos tenido, desde el domingo en la noche, o el domingo en la tarde, mejor dicho, algunos grandes momentos en el Señor, o al menos lo he tenido yo. Yo he pasado un tiempo maravilloso disfrutando de Sus bendiciones, y del compañerismo del Espíritu Santo y con Su pueblo.
5Me—me gusta recordar que juntos estamos adorando a Dios. Uds. son un atributo de Dios, una parte de Dios, cuando Uds. llegan a ser un hijo o hija de Dios. Y Dios está en Uds., haciendo su voluntad, si Uds. permiten que Él lo haga.
6Así que esperamos, en esta noche, que cada persona se olvide de las cosas que han pasado durante los días y pongan todo a un lado, y que sólo pongamos nuestros corazones directamente ahora en el servicio; no sólo en esta noche, pero en la convención que viene. No hay duda que muchos delegados se han reunido. Y yo veo algunos de los adicionales esta noche en la plataforma, reuniéndose para la convención que empieza mañana. Y le pido a la gente que está aquí para el avivamiento que acabamos de celebrar, que, si es posible, yo desearía que Uds. se quedaran para la convención. Vamos a tener algunos buenos predicadores en lista. Un hermano no pudo venir, y, pero tenemos muchos que estarán aquí para tomar su lugar. Yo mismo quiero estar para toda la convención, para disfrutar de este compañerismo.
7Uds. saben, nosotros subimos aquí como ministros, y hablamos, y siempre le estamos dando a la gente todo lo que está en nosotros. Yo prediqué un tema una vez, donde Jesús dijo: “Considerad el lirio, cómo es que ellos ni—ni trabajan ni hilan, y sin embargo Yo os digo que ni Salomón con toda su gloria se vistió como uno”. Y me doy cuenta, que el lirio tiene que crecer, día y noche, hilar, trabajar, para hacerse radiante. Pero él mismo no recibe ninguna bendición de todo eso. Él mismo se abre, y—y el transeúnte allí huele el perfume de él. La abeja obtiene la miel directo del corazón. Él entrega todo por lo cual ha trabajado para abastecerse. Y yo titulé mi mensaje, El Reverendo Señor Lirio, así que ese es un texto un poco raro.
8Pero—pero así es, los ministros se entregan a la gente, y es bueno entonces simplemente sentarse y—y escuchar a otros. Así como calentarse junto al fuego, a nosotros nos gusta sentarnos bajo la llama de fuego de los demás y calentar nuestros corazones con el Evangelio que nuestros hermanos están predicando a la gente. Y estoy agradecido de tener esta oportunidad de hacer eso. Y ahora estoy confiando que esta noche…
9Billy me dijo que él repartió tarjetas de oración, completamente. Pero no podríamos tener una línea de oración aquí arriba aún si tuviéramos que hacerlo. Ven? Uds. tendrían que salir dando la vuelta por allá, y a través de un pasillo oscuro, y venir por aquí, y se tropezarían con todo, para llegar aquí. Y los afligidos y lisiados estarían en una situación terrible, al hacerlo.
10Pero no sabemos lo que nuestro Señor pueda hacer. Él podría bajar entre nosotros, en esta noche, y—y sanar a cada uno que está aquí, toda enfermedad. Oh, yo prefiero ver eso que todas las líneas de oración que he tenido en mi vida, simplemente—simplemente ver la soberanía de Dios caer entre Sus hijos obedientes. A mí—a mí siempre me gusta eso.
11Por lo general, si uno tiene contacto personal alguno con la gente, como imposición de manos, pudiera ser, no creo que muchos harían eso, bueno, ellos dirían: “Un cierto—cierto ministro puso sus manos sobre mí, y gloria a Dios!”. Eso hace entonces que la gente ponga su mirada en ese ministro.
12Pero si uno tan sólo se puede parar aquí, predicar la Palabra, y dejar que el Espíritu Santo sane a cada uno, entonces es absolutamente la gracia de Dios. Y entonces Dios recibe toda alabanza, gloria, y no queda ni la sombra de nada para nadie más. Esa es la manera que yo, en mi ministerio, la razón que no alcanzo a muchos, a menos que… Ahora, anoche, tratamos de orar por todos los que pudimos. Pero imponer las manos…
13Generalmente es por las noches, quizás el Espíritu Santo venga entre nosotros y empiece a manifestarse, darse a conocer a Sí mismo entre nosotros Y entonces en eso, lo cual yo creo que es real, cuando quizás Él en soberanía, ven? Yo no puedo decir: “Este hombre, o esta mujer, o ese niño”, ven? El Espíritu Santo se mueve a través del edificio y habla a quien Él quiera hablarle. Ven?, eso es soberano. Y entonces eso trae el conocimiento, porque es una promesa de Dios, y eso trae el conocimiento de la soberanía de Dios, y también hace descender Su Presencia entre nosotros. Nosotros deberíamos ver eso y regocijarnos! Y no importa…
14Ud. dice: “Pues, yo estaba lisiado en mi mano. Yo estuve allí anoche. Yo—yo—yo no mejoré nada”. Eso no tiene nada que ver con ello. Para Ud., ya está consumado. Ud. ya no está mirando su mano, Ud. está mirando una promesa, ven Uds.? Y por lo tanto, Ud. no puede decir: “Bueno, el Hermano Fulano de Tal no oró la oración de fe, o esto y lo otro”. Es la Presencia del Señor que le dio a Ud. la fe (ven Uds.?), y entonces Él envió Su Palabra y lo sanó.
15Ahora, anoche yo—yo incumplí mi promesa nuevamente. Verdaderamente voy a intentar cumplirla esta noche, si puedo. Y alguien dijo: “Ud. no se mantuvo en su texto anoche”. No, yo—yo no lo hice; porque, les diré el porqué. Yo iba a predicar sobre un tema, y se me olvida exactamente cuál, “Pero Dios Rico En Misericordia”.
16Y empecé a tratar de explicar cómo es que Pablo, hablando allí, dijo: “Nosotros que en otro tiempo estábamos”, en una ocasión, en algún otro tiempo distinto que ahora, “estábamos muertos en pecados y delitos; a quien Dios ha vivificado, dado vida”. Ahora, vean, antes que algo pueda ser vivificado, tiene que haber algo allí por medio del cual vivificarlo. Correcto.
17Así que, vean, si Uds. estaban en el previo conocimiento de Dios, entonces Uds. están llegando a ser parte de Dios. Y la única manera que puedan ser un hijo de Dios o una hija de Dios, es que tenían que ser parte de Dios, y Dios no está completo sin Uds. Tiene que ser. Correcto, porque hay una sola fuente de Vida Eterna, y ese es Dios, y solamente Él tiene Vida Eterna. Ven? Ahora, y Uds. eran parte de Él, a tal grado que son un atributo, o estaban en Su pensamiento en el principio. Y debido a que Él pensó en Ud. allá en el principio, eso le causa a Ud. ese pequeño tirón hacia Él. Eso es lo que tiene que ser vivificado. Algunos de ellos nunca serán vivificados; ellos simplemente no lo tienen, eso es todo.
18Así como si Ud. pusiera un grano de maíz en la tierra, que no tuviera… Por más hermoso que fuera, si no tiene el germen de vida en él, nunca podrá ser vivificado. Pero el germen de vida tiene que estar allí primero.
19Yo tengo esa pequeña historia acerca de esa águila, caminando con las gallinas y los pollos porque él fue empollado allí y allí nació; pero él nunca se sintió como esos pollos. Y, Uds. saben, cuando su mamá pasó por allí y gritó, él oyó una voz que le sonó muy bien, porque recuerden, para comenzar él era un águila. Él simplemente tenía que encontrarse a sí mismo, encontrar su lugar.
20Y así es todo creyente. Uds. no nacieron para este mundo. Uds. fueron creados a la imagen de Dios, para ser hijos de Dios. Y Uds. no pertenecen a este gallinero aquí fuera; Uds. son águilas.
21Y Uds. saben, yo comencé con eso del águila y no pude volver a fijar mis pies en la tierra, así que me… Me extendí demasiado, y luego olvidé cuál era mi texto, y perdí mis notas y todo lo demás. Yo me estaba gozando tremendamente. Pero eso es lo que era, era simplemente sobre esa águila.
22Ahora que ese Águila, Dios! Uds. saben, Dios compara a Sus profetas con águilas. Y Él mismo se llama un águila; Él es Jehová Águila, Papá Águila.
23Y la razón que Él hace eso, es porque un águila puede volar más alto que cualquier otra ave, y porque él es hecho diferente a cualquier otra ave. Ahora, él no construye su nido en el suelo como los pollos y demás, sino que él sube alto para construir su nido.
24Y otra cosa, él es un ave de diseño especial. Si un—si un halcón, o un cuervo, o un buitre, o cualquier otra ave tratara de seguirlo hasta el cielo, él se desintegraría; él no está hecho para eso. Él tiene que ser una persona especial para subir allá. Sus plumas están más herméticas que las de cualquier otra ave.
25Y—y su vista es más aguda que la de cualquier otra ave. Mientras más sube, más lejos puede ver. Bueno, alguna de esas aves, cuando ellas llegan a la altura que deben, son tan ciegas como un murciélago. Y así es con… Bueno, cuando ellos dejan ese credo, ellos entonces no saben nada al respecto. “Los días de los milagros han pasado”, por qué? Ellos no lo pueden ver.
26Pero las águilas pueden subir a los cielos, y a los cielos del cielo, allá arriba. De qué sirve subir hasta allá si Ud. no puede ver? Oh, yo estoy tan contento de ser uno de ellos, y de estar asociado con todo un nido de ellos.
27Abramos en el Antiguo Testamento, al Libro de los Proverbios, escrito por Salomón, unos de los hombres más sabios del mundo, aparte de nuestro Señor Jesús. Pero Él no fue exactamente como Salomón, puesto que Salomón fue un hombre nacido de mujer y fue engendrado por un padre terrenal, David. Pero Jesús fue un Hijo nacido de una virgen, y no fue completamente un hombre; sino que Él era Dios, El Dios-Hombre, y Él fue más que un hombre, Él fue un hombre y más. Ven? Pero Salomón fue sólo un hombre como Ud. y yo, y él le pidió a Dios sabiduría para dirigir su reino. Él tenía un don de sabiduría; fue él hombre más inteligente que jamás hemos conocido aparte de nuestro Señor. Él escribió los Proverbios, y yo pienso que son muy buenos.
28Vamos a abrir ahora al Libro de Proverbios, al capítulo uno, y, o al capítulo dos mejor dicho, y los primeros versículos de los Proverbios, del 2, comenzando con el 1. Proverbios 2, comenzando con el uno, la continuación de Salomón aconsejando a sus hijos: “Hijo mío, si recibieres…”. Perdónenme.
29Perdónenme. Es Proverbios 3:1. Yo miré aquí en—en mi libro, y veo que es Proverbios 3 en vez de 1 o 2. Perdónenme. Proverbios 3:1. Hijo mío, no te olvides de mi ley, y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida y paz se te aumentarán. Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; Átalas a tu cuello, escríbelas en la tabla de tu corazón; Y hallarás gracia y buena opinión ante los ojos de Dios y de los hombres. Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas.
30Oh, yo creo que esa es la Escritura más hermosa! Quiero tomar como texto, del—del quinto versículo, No Te Apoyes En Tu Propio Entendimiento. [Así dice en la Biblia en Inglés.—Traductor.]
31Ahora, este es un—un texto muy extraño para el día en que estamos viviendo, porque hoy el énfasis ciertamente es puesto en la educación y sobre nuestro propio entendimiento de las cosas, es un día de—de aprendizaje. Pero encontramos aquí que esta declaración tan extraña, como otras Escrituras, tiene su lugar, y confiamos que Dios nos permitirá ver cuál es ese lugar.
32Hoy en día nosotros enviamos nuestros hijos a la escuela, para obtener entendimiento. Luego, después de que terminan la primaria, nosotros los enviamos a la secundaria para un mejor entendimiento de conocimiento. Luego, después de que terminan allí, algunos jóvenes aún son lo suficiente afortunados para ir a la universidad, y pasar por la universidad para completar su educación y su entendimiento del conocimiento. Lo que a ellos se les requiere por… Muchas veces, para conseguir un empleo, uno tiene que tener por lo menos entendimiento de la secundaria, o una educación de universidad, o así por el estilo.
33Sin embargo, el sabio Salomón nos dijo que no nos apoyáramos en eso, en nuestra propia prudencia [o entendimiento]. “No aprendan de estas cosas”. Pues, nosotros nos preguntamos por qué él diría una cosa como esa, y es porque generalmente nuestro entendimiento moderno por lo regular es a base de la sabiduría del hombre, la cual es contraria a la Palabra de Dios. Yo creo que eso es lo que Salomón estaba tratando de aconsejarles a sus hijos, no era para que fueran analfabetos, sino que no se apoyaran en su entendimiento.
34Y yo creo que sería una buena exhortación hoy en día, si le dijéramos a nuestros hijos y a los hijos de Dios, que está bien tener una educación, no hay nada en contra de eso; pero cuando esa educación es contraria a la Palabra de Dios, entonces inclínese hacia la Palabra y dejen quieta la educación (ven?), por causa de la Palabra. La educación durará y le brindará un buen empleo, probablemente una buena posición entre la gente intelectual, pero, eso está bien, lo cual probablemente le será una gran ayuda a Ud., le ayudará en lo económico y en su—su sustento, quizás le hará la vida un poco mejor a Ud.
35Pero recuerda una cosa, hijo mío: tú tienes que morir. No importa cuánta educación tengas, cuánta cultura puedas acumular, sin embargo tendrás que encarar la muerte, porque escrito está: “El hombre debe morir, y después de esto el juicio”. Y Dios, cuando… La muerte no es tan mala, pero llegar al juicio es la parte lastimosa. Ahora, Ud. puede morir, “pero después de eso el juicio”. Y Dios no le va a preguntar a Ud. cuánto estudio tuvo cuando estuvo aquí en la tierra, ni cuánto conocimiento acumuló; si Ud. tiene su licenciatura en letras, o cualquier título que pudiera haber tenido, aun como ministro. Eso no le va ser requerido a Ud.
36Pero sí le será requerido a Ud. lo que hizo con respecto al entendimiento de la Palabra de Dios. Allí es donde está el requisito, por causa de Eso. Su educación está bien, pero la Palabra de Dios es Vida. “Mi Palabra es Vida”, y conocerla a Ella es Vida. Y Él, Él dijo: “Conocedle a Él”. Él es la Palabra. Así que Ud. sólo puede conocerle a Él a través de la Palabra, porque Él es la Palabra. Y esa es la única manera que Ud. lo conocerá a Él, es por medio de Su Palabra.
37Alguien pudiera llegar y decir: “este es Dios”, o “ese es Dios”, o “ese es Dios”, o “esto es correcto”, y “eso es correcto”, pero nosotros regresamos a la Palabra, la cual es la Verdad.
38Y la Palabra es como la—la estrella del norte, ella es una estrella verdadera. No importa en qué dirección el mundo esté flotando, esa estrella del norte está centrada con la Tierra. Coloque su brújula hacia la estrella del norte. Ella siempre está en el centro de la Tierra. Otras estrellas flotan alrededor con el mundo, pero la estrella del norte permanece estable.
39Ahora, la brújula es el Espíritu Santo, y (el) su—su poste de amarre sería la estrella del norte, así que el Espíritu Santo siempre apuntará hacia la Palabra. El Espíritu Santo nunca lo guiará a Ud. a otra cosa sino a la Palabra de Dios. Así que cómo pudiera un hombre aceptar un credo, cuando es contrario a la Palabra, y con todo eso decir que él tiene el Espíritu Santo? El Espíritu Santo lo apuntará a Ud. lejos de eso. Se necesita el Espíritu Santo para apuntarlo a uno hacia la Palabra, porque Él es la Palabra. Él es la Palabra, y Él sólo puede… Como el—como el imán en la brújula solamente está fijado hacia el Polo Norte, esa es la única dirección hacia donde puede atraer. Y cuando el Espíritu Santo es el Autor y Escritor, y el Vivificador de la Palabra, cómo puede apuntar a la persona hacia otra cosa sino hacia la Palabra?
40Así que cuando una persona dice que tiene el Espíritu Santo, y acepta algo contrario a la Palabra, eso muestra que no es el genuino Espíritu Santo lo que ellos tienen. Ven? Puede ser un espíritu, yo no discutiría eso, pero eso—eso no es el Espíritu Santo de Cristo. Ahora, Uds. saben, muchas veces ellos reciben los espíritus el uno del otro; y entonces eso lo pudiera apuntar, a un grupo de hombres, hacia una cierta cosa, pero eso no—eso no apuntará hacia Cristo. Pero el Espíritu Santo siempre apunta hacia Cristo, y Cristo es la Palabra.
41Nosotros vemos esto tan claramente en la Biblia. O, lo veo yo. Quizás yo esté equivocado, pero (en mi manera de pensar), pero no creo que sea así; porque esto de: “No te apoyes en tu propio entendimiento de las cosas”. Si Ud. se apoya en su propio entendimiento, Ud. entonces está destinado a salirse del camino correcto. Ud. no puede apoyarse en el entendimiento de alguien más, cuando es cuestión de Vida. Para encontrar Vida, Ud. tiene que apoyarse en la Palabra. Esa es Vida.
42Esto lo vemos desde el principio. Es tan claramente dado a conocer a nosotros, desde el principio, que Dios le dio Su Palabra a Su primera familia en la Tierra, para que vivieran por medio de Ella. Sólo se debía vivir por medio de Su Palabra. Ahora, no era a través del alimento que comían, y demás cosas. Pero ellos debían vivir Eternamente por medio de Su Palabra. Y mientras ellos guardaran esa Palabra, vivirían eternamente. Pero cuando la primera pequeña frase de esa Palabra fue mal colocada, la cadena entera se rompió, y la raza humana se precipitó hacia la muerte. Ven? Ahora, nos damos cuenta…
43Eva, que sin duda era una persona inteligente; la primera después de Adán, quien era el—el hijo de Dios. Y Eva, ciertamente estando en ese lugar donde no había existido pecado, no había lugar para el pecado, ella ciertamente debió haber tenido un concepto maravilloso de lo que era Dios. Pues, todas las tardes, ella y su esposo caminaban en lo fresco del huerto, al atardecer, y hablaban cara a cara con Dios. Qué cosa tan—tan irrazonable que una persona que caminaba cara a cara con Dios, todos los días, y luego acudiera al razonamiento de algo que la apartó a ella de la Palabra de Dios!
44Nosotros aún los tenemos. Ellos fácilmente son apartados de la Palabra de Dios a base de razonamientos, después de haber estado en la Presencia de Dios. Viendo la Palabra de Dios predicada, la Palabra de Dios hecha manifiesta, borrachos y pecadores vienen al altar y son convertidos y hechos nuevas criaturas en Cristo; gente de mala fama convertidos en damas y caballeros. Y luego desviarse de esta cosa bendita que los guió a esta Vida, y luego ser pervertidos, yéndose en pos de alguna clase de credo, para llegar a ser más popular o—o entrar en lo que ellos llamarían una mejor clase de gente.
45Pues, Uds. ya están en la mejor clase que existe: hijos e hijas de Dios. Bueno, a mí me gusta más esa compañía que estar con todos los reyes y potentados, y todos los demás. Denme ese grupo de gente humilde, aunque no puedan distinguir entre diestra y siniestra! Con tal que ellos conozcan a Dios, y lo amen y le sirvan a Él, eso para mí es la celebridad del Cielo. Sí señor!
46Ahora, pero vemos que Eva fue fácilmente persuadida por satanás, con respecto a la Palabra de Dios, y ella se apoyó en su propio entendimiento, porque satanás le había proyectado algo a ella que no era conforme a su verdadero entendimiento de Dios. Pero a ella le fue dicho algo diferente por el enemigo, Satanás, y ella lo creyó.
47Ahora bien, encontramos los resultados de esto. Eso sumergió a toda la raza humana en muerte, porque la primera madre en la tierra, se apoyó en su propio entendimiento, contrario a la Palabra de Dios, y sumergió a toda la raza humana en muerte. Ahora, creen Uds. eso? [La congregación dice: “Amén”.— Ed.] Esa es la Palabra. Bueno, una mujer es siempre…
48La iglesia, en la Biblia, es tipificada con la mujer. Y una iglesia hoy puede aceptar un montón de dogmas o credos, y sumergir a toda la congregación en una separación de Dios. Esas personas que adoptan esas cosas, en lugar de la Palabra de Dios, son como Eva. Y ha sido hecho vez tras vez, al grado que tiene a toda esta generación desviada de la Palabra de Dios.
49Y cuando la Palabra es hecha manifiesta, la Palabra es revelada, ellos no la aceptan, y la razón de no hacerlo es porque se apoyan en su propio entendimiento. “Esta iglesia fue edificada aquí. Es un lugar hermoso. Es una gran organización. Ella es miembro de un gran cuerpo de personas. Por qué no debiéramos nosotros pertenecer a eso? Yo confiaré en ella”. No confíen en su propio entendimiento, sino confíen en la Palabra del Señor! 50 Ahora—ahora, eso finalmente terminó en muerte para toda la raza, como ya dije, igual que ahora, para la mayoría de las personas que confían en su propio entendimiento, en sus dogmas y credos, y demás cosas, reclamando: “La Palabra de Dios no es completamente la verdad, parte de Ella es inspirada y la otra parte no”. Cómo pueden Uds. tener fe en una Biblia, si una parte es inspirada y otra parte no? Si una, si una cita está mal, entonces la cosa entera podría estar mal. Toda tiene que estar correcta, exactamente correcta.
51Y algunas de estas supuestas, pervertidas, escuelas Bíblicas donde enseñan la acumulación del conocimiento humano, donde ellos se reúnen y se sientan en un concilio de personas, y dicen: “Ahora miren, los días de los milagros, todo eso terminó en los días de los apóstoles”. Y muchos hombres bajo el obispo o los hombres importantes, se sientan allí y dirán: “Bueno, si tan sólo estoy de acuerdo con él, no hay duda que yo pudiera ser el próximo candidato para su posición”. Vean, entonces Uds. se apoyan en su propio entendimiento, en vez de pararse sobre sus dos pies por la Palabra de Dios. Eso es lo que causa estas cosas.
52Hace algún tiempo, alguien… Yo estaba en una disputa sobre el impuesto sobre la renta. Y ellos me dijeron, dijeron: “Pues, supongo que sus síndicos no son más que títeres”.
53Yo dije: “Si yo tuviera un síndico en la mesa directiva, que tuviera una idea diferente, y él no se parara y (a mí no me interesa quién sea el que esté hablando) y él no expresara sus propios puntos de vista al respecto, yo lo expulsaría de la mesa directiva”. Sí señor. Aunque fuera contrario a mi propia creencia, yo quiero que él exprese lo que él piensa que es correcto. Para eso es que lo tengo a él allí, para ver lo que él dice al respecto. Pero nosotros tenemos eso.
54Fíjense, Jesús dijo, en San Juan 10: “Mis ovejas conocen Mi Voz”. Una Voz, por supuesto, es Su Palabra, cuando Él está hablando. “Mis ovejas conocen Mi Voz”. Para ellas, Mi Voz ha sido probada ser la verdad. Ha sido vindicada que sí es Mi Voz”. Ahora, ahora fíjense, ellas no están sujetas a seguir ninguna otra voz. Ellas no lo harán. “Mis ovejas conocen Mi Voz, más al extraño no seguirán”. En otras palabras, ellas no entenderán una voz teológica que esté enseñando contrario a la Palabra. Las ovejas no entienden eso, igual como el águila de anoche que no podía entender el cloqueo de la gallina. Ellos no lo entendían porque él era un águila. Y es igual con un genuino hijo de Dios nacido de nuevo, ellos entienden únicamente las cosas que son de Dios.
55Ahora, alguien dice: “Bueno, mire, uno puede hacer esto, creo yo. Eso, yo no creo que sea de esa manera. Yo creo que los días de los milagros han pasado. Yo no creo que eso sea sanidad Divina. Yo no creo Esto”. Ahora, un cristiano genuino, nacido de nuevo, eso nunca parará en sus oídos, él no lo entiende en lo absoluto. Y cómo pudiera un hombre que cree en Dios, y que puede leer la Biblia y ver que Él es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos, jamás aceptar tal cosa como esa? Yo no lo entiendo. Así que ellos no se apoyan en su propio entendimiento.
56Así como un—un bebé, si Ud. toma a un bebecito, y cuando nazca, permita que él se apoye una vez sobre el seno de su madre, que se nutra de ella, la leche tibia, que apoye su cabecita sobre el seno, aunque él tenga sólo unas cuantas horas de nacido. En un día o dos, quítenlo de su madre y entréguelo al pecho de una madre extraña, él pateará con esos piecitos al aire y gritará. Esa no es su madre. Vean, él ya ha tenido algo al respecto, porque él es parte de esta madre, y la naturaleza le ha provisto a él una manera de reconocer a su propia mamá.
57Y si la naturaleza le ha provisto la manera a un bebé para que reconozca a su madre, de la cual ha nacido, cuánto más lo habrá hecho Él con un hijo de Dios que es nacido por el Espíritu de Dios? Él conoce a su mamá! Él conoce, porque él nació de la Palabra, y él entiende la Palabra. Pónganlo en un lugar extraño, él ciertamente estará fuera de—fuera de lugar, se saldrá de allí tan pronto como pueda. Porque él tiene, él no se apoya… Alguien dice: “Ahora espera, querido, ésta es tu mamá”.
58Esa no es su mamá, porque él tiene una manera de saber que él es parte de esta madre. Esa es su madre, y ninguna otra puede jamás tomar su lugar. Él conoce a su propia madre. Fíjense cómo es que—cómo es que eso es tan cierto. Dios ha hecho todo según su género.
59El ganado según su género. Muchas veces al bajar una manada, traíamos manadas enteras de ganado y los pequeños becerros, yo me preguntaba cómo reconocerían ellos a su propia mamá. Miren, ellos, al bajar de las montañas, el ganado estaba todo mezclado. Una—una—una vaca que está con su becerro, quizás un becerro con hambre pudiera nutrirse un poco de otra madre, si tiene mucha hambre; pero cuando los deteníamos allá en la pradera, esa mamá pasaba a través de esa multitud de vacas y becerros hasta encontrar al suyo, y el becerro estaría corriendo hacia su madre. Él conocía ese cierto quejido en su bramido. Y ella estaba bramando por ese becerro, y las otras madres estaban bramando a tal grado que uno ni siquiera podía concentrarse, pero ese pequeño becerro sabe encontrar ese cierto llamado de su madre, porque es parte de la madre.
60Y un cristiano nacido de nuevo del Cielo, él es parte de esta Palabra. Correcto. A otra mamá él no seguirá. Él es parte de la Palabra. Él se queda con la Palabra. “Si la trompeta diere un sonido incierto, quién puede prepararse para la batalla?”, dijo Pablo. Él conoce el sonido de la Palabra. Fíjense cómo—cómo es esto, la mano predestinada de Dios siguiéndolos a ellos hasta el fin. Él sabe que él fue ordenado, y que está en la Verdad del Evangelio. Él sabe que nació por el Espíritu de Dios. Él sabe que el Espíritu de Dios no puede negar la Palabra de Dios, por lo tanto a un extraño él no seguirá. Fíjense cómo…
61Yo estaba mirando aquí atrás una nota que tenía escrita aquí. Yo—yo lo pasé por alto, pero sucede que vi la lectura de la Escritura, y pensé en referirme a esto de nuevo. Fíjense cómo Sus propias ovejas predestinadas lo siguieron a Él, allí mismo en los días de los más grandes teólogos que jamás hemos tenido. Ellos salieron, porque lo conocían a Él. Ellos sabían lo que la Palabra había prometido para ese día. Ellos sabían cómo debía ser el Mesías cuando Él viniera. Y Simón Pedro vino a Él, el cual era únicamente “Simón” en ese entonces.
62Y Andrés había tratado de hablarle acerca de todo eso. “Este Hombre es el Mesías”. Bueno, Simón, por supuesto, él quizás era un poquito testarudo, y no quería ir.
63Pero cuando él llegó ante la Presencia de Jesús, cuando Jesús dijo: “Tu nombre es Simón, y tú eres el hijo de Jonás”. Ahora, sabemos que Jesús le dijo a Sus apóstoles que Él los conocía a ellos, y eso “desde antes de la fundación del mundo”. Ellos eran los atributos de Sus pensamientos. Por lo tanto, siendo que esa simiente estaba en Él, y Él sabía que la Palabra decía y que había sido prometido que el Mesías sería un profeta. Y cuando él vio eso, él dejó de pescar. Él supo entonces que abandonaría sus redes, porque él iría—iría y llegaría a ser un pescador de hombres. Por…
64Ahora, había otros parados allí, que vieron las mismas obras, y lo clasificaron como un “espíritu maligno”. Esos eran los teólogos, porque no era al gusto de su enseñanza teológica. Y ellos lo rechazaron porque se apoyaron en su propio entendimiento, según sus doctores; siendo que Jesucristo vino según el cumplimiento de la Palabra de promesa, y ellos estaban demasiado ciegos para verlos. Ellos se apoyaron en lo que los sacerdotes decían, y en lo que la iglesia decía, en vez de sobre lo que dijo Dios.
65Ahora, Jesús los reprendió a ellos por eso. Él dijo: “Escudriñad las Escrituras, porque en ellas Uds. reclaman que tienen Vida Eterna. Y Ellas son las que dan testimonio de Mí. Éstas Escrituras que Yo les estoy pidiendo escudriñar, Ellas les dicen a Uds. quién soy Yo”.
66Pero ellos no se apoyaban en lo que decía la Palabra, sino que se apoyaron en lo que era su entendimiento. Ellos se apoyaron en su propio entendimiento. Y la Escritura nos dice que fueron velados. El velo de su propia teología los tenía cegados. Uds. dicen: “Hermano Branham, a qué se refiere Ud.?”.
67Yo simplemente me refiero a esto: Esa cosa está ocurriendo otra vez, al grado que hombres y mujeres y personas se apoyarán en una cierta iglesia a la que ellos se han unido y a la que pertenecen, sin importar lo que dice la Palabra de Dios al respecto. Ellos siguen con eso, apoyándose en su propio entendimiento, e ignorando la Palabra de Dios, como si nunca hubiese sido escrita. Es una simiente de vida humana sin germinar. Tiene la vida física,
68Ahora fíjense, ellos tenían sus propios pensamientos de lo que Dios debería ser; ellos tenían sus propias ideas de lo que el Mesías debería ser. Pero la Palabra dijo lo que debería hacer el Mesías! Ahora, vean, ellos tenían su propio entendimiento de lo que Él sería. No hay duda que el sumo sacerdote dijo: “Todos mis sacerdotes bajo mis órdenes, miren, cuando venga el Mesías… Nosotros hemos construido aquí un gran templo. Hemos hecho todo esto. Y la Biblia dice que: ‘Él vendrá súbitamente a Su templo’, y todas estas cosas. Cuando Él lo haga, el Mesías pasará hasta aquí y se dará a conocer Él mismo con nosotros, y dirá: ‘Yo soy el Mesías. Yo he llegado. Yo soy ese Mesías que Uds. han estado esperando’”. Bueno, cuando Él realmente vino, Él vino en una manera tan diferente a como ellos pensaron que sería, que ellos no lo reconocieron. Ellos no supieron quién era Él. Pero Su…
69Y qué si algún hipócrita hubiera subido allí y hubiera dicho: “Yo soy el Mesías. Yo soy el Doctor Fulano de Tal?”. Ellos lo hubieran aceptado.
70Pero cuando se trató de un Hombre que había nacido de un nacimiento sospechoso, sin educación de ninguna escuela a la que Él hubiese asistido para aprender, sin haber tenido ningún seminario, ninguna tarjeta de compañerismo; pero Él era la interpretación de la Palabra de Dios, hecha manifiesta. “Las obras que Yo hago, les dicen a Uds. Quién soy. Si Yo no hago las obras que fueron prometidas que Yo haría, entonces no me crean”.
71Y no pudiéramos nosotros aplicar eso mismo a este día? Cuando el Espíritu Santo venga, lo cual ellos quieren aplicar a alguna otra edad, cuando Él entre en acción y en las demostraciones de Su poder de Vida Eterna, la gente quiere llamarlo un—un “fanatismo salvaje”. Por qué? Ellos se están apoyando en su propio entendimiento, y no en la Palabra del Señor. Y Uds. saben que eso es correcto.
72La identificación, que la propia interpretación de Dios es la manifestación de la promesa.
73Quizás yo diré, lo haré un poquito más claro. Cuando Dios habla la Palabra, Él no necesita a ningún hombre o a ninguna mujer, o nadie más, que diga lo que Eso significa. Cuando Él dijo… Bueno, Uds. dicen: “Dios quiso decir esto”. Dios quiere decir exactamente lo que Él dice que quiere decir. Ven?
74Ahora, cómo interpreta Él Su propia Palabra? Al cumplirla. La Biblia dice: “Una virgen concebirá”, y ella concibió. Eso no necesita ninguna interpretación. Dios dijo: “Sea la luz”, y la hubo. Eso no necesita ninguna interpretación.
75Dios también dijo que en estos últimos días “Él derramaría Su Espíritu sobre toda carne”, y Él lo ha hecho. Eso no necesita ninguna interpretación. Eso únicamente necesita una aceptación, alguien que acepte lo que Dios ha hecho. No necesita una interpretación. Dios interpreta Su propia Palabra. Dios prometió las cosas que nosotros vemos, día tras día que Él las haría en el último día.
76La gente hoy en día, como fue en aquel entonces, ellos se apoyan en su propio entendimiento. “Mi pastor dice que eso es fanatismo”. Pero la Biblia dice que eso acontecería. En el entendimiento de quién se va a apoyar Ud.?
77La Biblia prometió que en los últimos días: “La Edad de la Iglesia de Laodicea llegaría a ser tan rica, y estaría en tal sufic… o en una suficiencia propia, ‘Yo soy rico, y de ninguna cosa tengo necesidad. Estoy sentada como reina’”. Y ella es rica. Y Él dijo: “No sabes que eres miserable”. Ahora esa es la edad entera de la iglesia, la iglesia! “A la iglesia de Laodicea: estás desnuda, ciega, pobre, miserable, y no lo sabes”. Sentada en sus riquezas, millares de millares y millares de miembros, casi toda la riqueza del mundo en la mano. Juntándolo todo, hasta la fecha, con la iglesia católica y los protestantes, juntos, como se están juntando, ellos poseen la riqueza del mundo.
78En esta nación estamos casi en banca rota. Estamos pidiendo prestado de los impuestos que serán pagados dentro de cuarenta años desde ahora, me han dicho que así dijeron en Life Line [Nombre de cierto programa radial.— Traductor.] Los impuestos que estamos gastando ahora, serán pagados de aquí a cuarenta años. Mi nietecito, si Jesús tarda, los impuestos que él pagará cuando él tenga cuarenta años, lo estamos gastando ahora. Enviándolo como ayuda al extranjero y nuestros propios indios y demás muriéndose de hambre; procurando comprar el compañerismo. El compañerismo no se compra. El amigo no se puede comprar. No, pero eso es lo que estamos haciendo. Esa es la manera en que estamos establecidos, imponiéndole impuestos a la gente sobre todo lo que se pueda, impuesto, impuesto, impuesto. Y no estaremos libre de la deuda de la guerra aun por—por cientos de años me supongo, a la cual hemos sido sometidos por los políticos. Y no deberíamos estar de esa manera. No hay razón para que estemos de esa manera.
79Pero las iglesias mismas han llegado a ser ricas. “Casi toda la riqueza del mundo”, dice la Biblia, “está en la iglesia católica”. Por eso es que Rusia la echó a ella fuera, el porqué Rusia la excomulgó. Esas eran las propias raíces del comunismo, porque la iglesia enseñaba que ella era algo, y no se distinguía de los demás del mundo.
80Cuando estuvimos allá en Finlandia, y ese muchachito fue levantado de los muertos. Allí estaban aquellos soldados rusos parados firmes, y ellos dijeron: “Nosotros recibiremos a un Dios que puede resucitar a los muertos”.
81Nosotros hemos hecho denominaciones, escuelas y—y edificios, y hemos fallado en hacer lo que Jesús nos dijo que hiciéramos, y era “predica el Evangelio”. Hemos tratado de educar al mundo. Él no dijo: “Educa al mundo, aquél que es educado será salvo”. Uno tiene que nacer de nuevo, ser lleno del Espíritu. Y por esa razón hemos fallado tan miserablemente, en todas partes. Vean, nosotros tenemos la riqueza, tenemos la cosa.
82Ahora, qué acontecerá? Y cuando esta iglesia, el Concilio Mundial de Iglesias, se una, no pueden Uds. ver quién es el que va servir de guía? No pueden Uds. metodistas y presbiterianos entender eso, y los demás, hasta los pentecostales? Uds. dicen que no van a entrar. O entrarán o quebrarán la denominación. Uds. harán una o la otra. Eso está delante de Uds., tienen que hacerlo. Es un forzamiento, la marca de la bestia. Y eso es lo que es, exactamente. Denominacionalismo, absolutamente (y yo puedo probar eso por la Biblia) es la marca de la bestia. “Ella era una ramera; ella tenía hijas prostitutas”. Y nosotros sabemos que esa es la verdad. La religión organizada es contraria a la Biblia, y es anticristo en sus principios. No todo allí es anticristo; pero en sus principios, su sistema es anticristo, porque es contra la Palabra de Dios. Todo sistema organizado es de esa misma manera.
83Allí lo tienen (ven?), y Uds. se apoyan en el propio entendimiento de alguien más, en el entendimiento de ellos, en vez de apoyarse en el entendimiento de Dios, en lo que Dios dijo al respecto. Por esa razón está mal. Muchachos van a los seminarios donde tienen una buena educación, a estas supuestas escuelas Bíblicas. Y quizás ellos tienen—tiene un llamado de Dios en su corazón. Y ellos llegan allí y son tan adoctrinados desde un solo punto de vista, hasta que: “Fulano de Tal lo dijo, el Obispo Fulano de Tal. Este lo dijo. Aquel lo dijo. El Concilio de los hombres acordó que debería ser de esta manera”.
84No importa lo que alguien más dice! Jesús dijo: “Toda Palabra de hombre sea mentira, y la Mía sea Verdad! No importa de quién sea, la Mía sea la Verdad!”.
85Ahora, cómo sabemos qué es Verdad? Cuando la Biblia declara que algo sucederá, que algo va a acontecer, y sucede de esa manera.
86Ahora, la Biblia dice que: “En ella estaba la—la riqueza del mundo: oro, plata”.
87Ahora, si estamos bajo la norma del oro, y estamos en banca rota, qué va suceder? Qué va suceder? Uds. saben, la gente rica de esta nación, estas grandes fábricas, y los hombres del whisky y los hombres del tabaco, y así por el estilo, no van a tolerar que se cambie la moneda, así que la única cosa que tendremos que hacer es pedirlo prestado. Y hay un solo lugar donde podemos pedirlo prestado. Y cuando lo hacemos, vendemos nuestra primogenitura a eso. Correcto. Entonces, qué van hacer Uds.? Uds. son poseídos por eso, por ese sistema. No hay nada más que Uds. puedan hacer.
88Oh, gente, no piensen que yo… Uds. tal vez piensen que yo estoy loco. Pero cuando mi voz sea silenciada por la muerte, éstas cintas todavía estarán tocando, y Uds. reconocerán que lo que yo he dicho se ha cumplido. Yo sería la persona más tonta en tomar la posición que he tomado, aun en contra de esta cosa, yo—yo estaría—yo estaría en contra de Dios; yo estaría en contra de todo lo que es Dios, si yo (si yo hubiera) si estuviera equivocado en mi manera de pensar y en mi llamamiento. La cosa estaría en contra de Dios. Pero yo he tomado mi posición porque lo veo aquí en la Palabra. Es la Palabra de Dios. Entonces lo veo siendo vindicado, probando que es la Verdad. Esa es la interpretación que Dios da de Su Palabra. La propia interpretación de Dios, de Su Palabra, es como Él lo vindica y lo cumple.
89Por qué estaban ciegos estos fariseos? Qué los cegó a ellos tanto? Porque no quisieron aceptar la revelación o la vindicación de la Palabra.
90Y esa es la razón que hoy las iglesias están ciegas, es porque no aceptan la revelación que está siendo vindicada. Si la Palabra dice tal cosa, y eso es revelado, y luego aun es probado, sin embargo, no lo aceptan.
91Esa es la razón que estos judíos… Los judíos hasta el día de hoy, no lo harán. Ud. no les puede hablar a ellos de Cristo, porque el velo todavía está sobre su rostro, cegados.
92Y la iglesia, uno no les puede hablar acerca del Evangelio completo y del poder de Dios, porque el dios de este mundo los ha cegado a las verdades de Dios, y ellos se apoyan en su propio entendimiento. Cuando mujeres vienen a la iglesia y se cortan el cabello, porque sus pastores les dicen: “Oh eso está bien. Aquel hombre está loco”. Pero la Biblia dice que ella ha hecho mal cuando hace eso; Dios rehúsa responderles la oración. Y algunas de esas mujeres cometen otra desgracia, y tratan de ser predicadoras, luego ella ha cometido una cosa doble. La Biblia dice que ella no debería hacer eso, nada de eso. Pero la organización de la iglesia la recibirá, y la ordenará y la enviará. Ellos se están apoyando en su propio entendimiento!
93Una sola Palabra de Dios mal colocada, o mal interpretada, o no aceptada, rompe toda la cadena. “No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios”.
9494 Por qué es, (mujeres), Uds. me oyen predicar en contra de estas cosas, de usar pantalones cortos, y pinturas, y—y peinados de este cabello corto, y toda esa clase de cosas; y luego cada año cuando regreso Uds. todavía están sentadas en la misma condición? Es porque se están apoyando en su propio entendimiento en vez de la Palabra del Señor.
95Y pastores, por qué no limpian su iglesia? Es porque acuden a su credo denominacional en vez de a la Palabra del Señor. Correcto. No se apoyen en su propio entendimiento. Bueno, no se apoyen en su propio entendimiento, sino en la Palabra del Señor.
96Ellos no la aceptaban, porque ellos no aceptaban la vindicación. Jesús vino con un—un Evangelio, exactamente de la manera que Él dijo que vendría. Hasta muchas veces…
97Juan estuvo un poco confundido cuando él fue echado a la cárcel, y él—él, llegó allí… y él había predicado que “el Mesías vendría, cuyo aventador estaba en su mano; Él limpiaría Su era, y quemaría la paja con fuego que nunca se apagará, y recogería el trigo en el granero”. El Espíritu de Dios manifestándose, brotando de él como una fuente. Y entonces cuando él vio a Jesús aparecer en la escena, un tipo de Hombre dócil, manso y humilde, siendo empujado de acá para allá, que corrió de aquí para allá por Su vida. Pues, ellos no…
98Juan no podía entender eso, así que él envió algunos de sus discípulos para indagar de Jesús si Él verdaderamente era Aquél. Qué deshonra para Jesús! Después que ese profeta, estando parado allí en el agua con la Palabra de Dios, y dijo: “Yo lo conocí, porque vi el—el Espíritu Santo, como una paloma, (Dios), descendiendo del Cielo como una paloma y entrando en Él, y escuché una Voz del Cielo, diciendo: ‘Este es Mi Hijo amado’”. Y Juan entonces dijo: “Vayan y pregúntenle a Él si verdaderamente Él era Aquél, o—o—o, esperamos a otro?”.
99Ahora, Jesús no le envió un libro sobre cómo comportarse en la cárcel, o a qué iglesia él debería haberse unido. Sino que Él dijo: “Quédense por ahí un rato y observen lo que sucede, y luego vayan y muestren a Juan las cosas que han visto que se han hecho”, por razón de que las obras que Él hizo lo vindicaron a Él ser el Mesías, el Hijo de Dios. “Bienaventurado es aquél, que no halle tropiezo en Mí”.
100Tantos han tropezado. Tanta gente tropieza tan fácilmente en la Palabra de Dios. Es—es contrario, ellos quieren apoyarse en su propio entendimiento. Ellos no quieren aceptar la Palabra del Señor. Y tienen que irse por el camino por—por donde han sido enseñados. Y la manera que ellos son enseñados, es hacia donde su iglesia se inclina. No importa si Dios prometió que Él—Él mandaría lluvia, que tendría lluvia por la mañana, y la iglesia dice: “Eso es tontería”, ellos le creerían a la iglesia en vez de a Dios. Por qué? Es que ellos son nacidos de la iglesia.
101Pero un hombre que es nacido de Dios, es de la simiente de Dios. Y la simiente de Dios es la Palabra de Dios, y él sólo vive por medio de Eso. Esa es su Vida.
102Ahora, ellos se apoyaron en su propio entendimiento, y no quisieron apoyarse en la Palabra de Dios. Ellos tenían mejor conocimiento. Eso estaba en la Escritura. 103Ellos lo llamaron un “espíritu maligno”, a ese Hombre. Por qué? Porque su sacerdote había dicho: “Cualquiera que vaya a oír a este Hombre predicar, será expulsado de la sinagoga”.
104Cuando un hombre que antes era ciego, fue sanado por Jesús; aun sus padres, tan contentos con la sanidad, pero tenían temor de confesar que era Jesús el que lo hizo. Sí. Él dijo—él dijo: “Es éste su hijo?”. Dijeron: “Sí”. Dijo: “Quién lo sanó?”.
105Dijeron: “Yo—yo no sé”. Dijeron: “Él es mayor de edad, pregúntenle a él. Él, él puede hablar por sí mismo”.
106Pues ya se había dicho que: “Cualquier hombre que se apoye en Su… en el entendimiento de Cristo”, en vez de el entendimiento de ellos, “será echado de su iglesia”. Ahora, no es eso lo mismo? Les hago una pregunta clara y precisa. [La congregación dice: “Amén”.—Ed.] Correcto. Es igual. No importa lo que Dios hace, tiene que ser de acuerdo al entendimiento de ellos, no lo que Dios vindica ser la verdad. Ahora, y sin embargo, ese hombre tenía la respuesta. Él dijo: “Quién te sanó?”. Él dijo: “Uno llamado Jesús de Nazaret”. Dijo: “Él es un pecador. Nosotros no sabemos de dónde viene”.
107Él dijo: “Bueno, esa es una cosa extraña. Se supone que Uds. son los líderes de esta hora. Y aquí está un hombre que abrió mis ojos, lo cual no ha sido hecho desde que comenzó el mundo, y sin embargo Uds. dicen que no saben de dónde Él viene”. Oh, qué cosa!
108Por qué? Ellos se estaban apoyando en su propio entendimiento en vez de en la Palabra del Señor. Porque Isaías dijo: “Los ciegos verán, el cojo saltará como un ciervo, los desiertos irrumpirán en gozo”. Pero (Ven Uds.?), ellos se apoyaron en su propio entendimiento, no en la Palabra; en su propio sistema que habían trazado.
109Ahora, fíjense que las iglesias de hoy en día hacen la misma cosa. Ellas han formado una gran súper raza de entendimiento en sus sistemas denominacionales. Ellos tienen tal súper entendimiento, y no quieren que nadie más se meta con ello, que nadie entre a no ser que pertenezca a ese grupo.
110No me lo digan; yo vivo en Tucson, Arizona. Llegué allí hace tres años, me reuní con el concilio de iglesias, y dije: “Yo no he venido para iniciar una iglesia. Yo vengo para tener compañerismo con Uds. Yo vengo para ayudarles. Yo soy un misionero, un evangelista, sea lo que sea que hago”. Ellos dijeron: “Viene Ud. aquí para iniciar una iglesia?”.
111Yo dije: “No señor. Yo vengo aquí… Si yo quisiera una iglesia, tengo una en Indiana”. Yo dije: “Yo vengo aquí porque el Señor me guió aquí en una visión. Voy a quedarme por un tiempo, a menos que Él me guíe a irme, pero no he venido para iniciar una iglesia. Yo vengo para ayudarles a Uds. hermanos”.
112Eso fue hace tres años. Yo no he sido invitado a un sólo lugar. Por qué? Porque hubo una reunión después de eso, y dijeron que si algún hombre me tuviera en su púlpito, ellos excomulgarían a ese predicador. Ven? Por qué? Apoyándose en su propio entendimiento! Ciertamente eso es el así llamado, ellos forman su súper entendimiento.
113A menos que uno ponga su nombre en el registro de ellos, uno se… uno está perdido. Un ministro me dijo eso. “Oh”, dicen Uds., “Ese era algún maniático”. Ese era un pentecostal.
114Jack Moore y yo nos sentados allí y lo escuchamos, en Dallas, Texas. Dijo que él iba a tener que “Quitar a un hombre del registro”. Yo dije: “Por qué”? “Porque él tuvo compañerismo con Ud.” Yo dije: “Bueno, quítelo”. Él dijo: “Bueno, entonces él estará perdido”. Yo dije: “Perdido?”. “Pues”, dijo él, “si su nombre no aparece allí!”. Yo dije: “Me quiere decir que siendo un presbítero de distrito Ud. cree eso?”. Él dijo: “Esa es la verdad”.
115Yo dije: “Señor, mejor cuelgue el teléfono. Ud., Ud… Esa no es la gracia de Dios, esa—esa”. Ven?
116“Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un Cuerpo, y llegamos a ser miembros de ese Cuerpo”. A mí no me importa qué marca tenga Ud., eso no tiene nada que ver con ello. Uno es cristiano totalmente por nacimiento, y esa es la única manera. Esa es la única manera en que Ud. puede serlo; no por unirse, no por credos, no por emoción de esto, o recitando esto, ni ninguna otra cosa, ni por educación, ni teología. Uno es cristiano cuando ha nacido de nuevo, y uno no puede nacer de nuevo a menos que haya sido elegido para nacer de nuevo. “Pues ninguno puede venir a Mí si el Padre que me envió no le trajere; y todo lo que el Padre me ha dado vendrá”. Amén. “Yo le resucitaré en el día postrero”.
117Estas grandes y así llamadas escuelas Bíblicas que tenemos, ellas dicen… se apoyan en su propio aprendizaje. Oh, hermanos! No importa lo que diga la Palabra, ellos lo pueden explicar tan claramente, oh, para ellos mismos, al grado que ellos mismos lo creen y los de su propia clase lo creen, que: “Los días de los milagros han pasado. No hay tal cosa como profeta, profetas, apóstoles. No hay tal cosa como dones de sanidad y demás. Todo eso terminó allá en los días de la Biblia”. Ellos mismos pueden hacerse creer eso.
118Uds. saben, la Biblia dice que “uno puede creer una mentira y ser condenado por ella”. Ven? Esa es exactamente la Verdad. Ellos forman, no importa lo que diga la Palabra de Dios, ellos se apoyan en su propio entendimiento. Ellos, ellos se apoyan en eso, ellos lo creen, ellos piensan que es la Verdad. Uno puede continuar creyendo una mentira, una y otra vez y otra vez, hasta que se le vuelve Verdad para uno mismo. Correcto.
119Pero cómo sabemos nosotros si es la Verdad o no? Dios prueba que es la verdad, porque está en Su Palabra y Él lo vindica. Él hace Su propia interpretación.
120Cómo hacen ellos para llegar a esto? Ellos lo hacen por medio de su cultura, de su educación, de sus entendimientos de—de títulos, doctorados, y así por el estilo, de que han venido de algún cierto seminario y han aprendido estas cosas.
121Pero miren amigos, escuchen. En ninguna parte en la Biblia se nos pide que entendamos. No se nos ha pedido que lo entendamos. Se nos ha pedido que lo creamos. Creerlo por medio de qué? Por la fe. Si uno lo entiende, entonces eso anula la fe. Uno no lo puede entender, pero de todas maneras lo cree. Si yo pudiera entender a Dios, no tuviera que creerle a Dios. Yo no entiendo a Dios. Ningún hombre entiende a Dios. Yo no puedo entender la Palabra de Dios, pero yo la acepto. Yo la creo. A mí no se me pide que la entienda.
122Yo no fui a ningún seminario, y todo este gran entendimiento de conocimiento de hombre sobre Eso. Yo sólo sé que la Biblia dice que: “Jesucristo es el mismo de ayer, y hoy, y por los siglos”, y yo lo busco a Él en esa misma categoría. Yo sé que Él prometió que Él haría esto en este día, yo espero que Él lo haga y Él lo hace. Correcto. Él prometió gracia, yo la busqué y la recibí. Él prometió sanidad, yo lo creo, la acepté, y la recibí.
123Ahora, yo no quiero tomar demasiado de su tiempo, pero deseo preguntarles algo si me tienen paciencia por un momento, para considerar alguno de aquellos que no se apoyaron en su propio entendimiento; algunos personajes de la Biblia, sólo unos cuantos, que no se apoyaron en su propio entendimiento, sin importar cuál era el entendimiento de su edad.
124Tomemos por ejemplo a Noé. Noé vivió en un día de gran investigación científica. En los días de Noé, ellos probablemente construyeron las pirámides, lo cual ellos no pueden reproducir nuevamente. Hoy nosotros no tenemos nada con qué hacerlo, nada con qué levantar esos peñascos allá. Ellos no podrían, hoy en día. En aquellos días, ellos tenían alguna clase de química que podían meter en tinte y hacer que la ropa se viera natural hasta hoy. Ellos tenían un líquido para embalsamar con el que podían hacer una momia; nosotros no podríamos hacer una hoy en día, aunque tuviéramos que hacerla. Nosotros… muchas de las artes que hemos perdido. El día en que él vivió era una edad científica e inteligente.
125Jesús se refirió a eso, que esa misma clase de edad se repetiría otra vez antes de que Él regrese: “Porque como fue en los días de Noé”. Uds. creerán eso, no es cierto? [La congregación dice: “Amén”.—Ed.] Creen Uds. que Jesús dijo eso? [“Amén”.] Creen Uds. que nosotros hemos regresado a esa edad? [“Amén”.] Ahora, eso está en Libro de Lucas, el capítulo 17 y el versículo 29.
126Ahora, en Lucas 17:30, Él dijo: “Y como fue en los días de Lot, cuando el Ángel del Señor…”
127Ahora, Él estaba leyendo la misma Biblia que nosotros. Y cuando Él… Vayan y averigüen qué clase de día era antes de la lluvia de Noé. Vayan y averigüen qué clase de día era antes que el mundo fuese destruido en los días de Lot. Averigüen lo que era, y verán de lo que Jesús estaba hablando.
128“En los días de Noé, comían, bebían, se casaban y se daban en casamiento; no lo supieron hasta que Noé entró en el arca, y vino el diluvio, y se los llevó a todos”.
129En los días de Lot, un poco antes que el mundo fuera… el fuego quemó al mundo gentil, los sodomitas, había homosexuales, perversiones, y de todo en el mundo. Un gran… Era un Los Ángeles moderno; no únicamente un Los Ángeles moderno, pero un Estados Unidos; no únicamente un Estados Unidos, pero el mundo. Ciertamente era Perversión! El hombre perdió su fuente natural de vida y sus entendimientos naturales del sentido común, llegaron a ser pervertidos por un espíritu malo que cambió todo el curso de su vida natural, y fueron poseídos por espíritus demoníacos. Si ese no es el cuadro de los días de Noé, entonces no lo sé, o sea los días de Lot, es lo que quiero decir. En los días de Noé, también, comían, bebían, se casaban, se daban en casamiento, las cortes de divorcio se llenaban, y todo, así es como era.
130Pero recuerden, antes de que el mundo fuera destruido, Abraham fue enviado sobre la faz de la tierra y le fue dada la promesa de un hijo. Y Abraham se encontró con Dios en muchas etapas, como tipo de la iglesia que se ha encontrado con Dios. Pero un poco antes de la destrucción y el regreso del hijo prometido, o que viniera, mejor dicho, vino el hijo que había sido prometido, Dios descendió y se manifestó en carne humana, en un hombre, tres hombres. Y ellos bajaron a Lot; vinieron primero a Abraham, y allí se sentaron. Y a Abraham se le había cambiado el nombre, de Abram a Abraham; y de Sarai a Sara.
131Y este Hombre, el vocero, Elohim, cuando Él descendió a hablar con él, qué le dijo? Él dijo: “Dónde está tu mujer, Sara?”. Dijo: “Ella está en la tienda, detrás de Ti”.
132Dijo: “Yo te visitaré según el tiempo de la vida”. Y ella se rió en la tienda, detrás de Él. Y Él dijo: “Por qué se rió Sara?”. Ven? Él le hubiera quitado la vida a Sara allí mismo, por haberse reído de Su Palabra; pero Él no podía hacerlo, porque Sara era parte de Abraham.
133Y hoy, Jesús dijo en Lucas el capítulo 17 y el versículo 30: “Como fue en los días de Lot, así será en el tiempo del fin cuando el Hijo del Hombre…”
134Ahora recuerden: “Hijo de hombre” es un profeta. Jehová llamó a Ezequiel un “hijo de hombre”. Jesús vino en tres nombres: Hijo del hombre, Hijo de David, Hijo de Dios. Él mismo se llamó “Hijo del Hombre” para que la gente entendiera, porque Él era ese profeta que el Señor Dios habría de levantar.
135Ahora fíjense, entonces Él prometió qué? Que él Hijo del Hombre se revelaría nuevamente, un poco antes de ese tiempo, antes del fuego, y esa fue la última señal que Abraham vio antes de que llegara el hijo prometido; y él fue convertido en un hombre joven, y ella en una mujer joven. Antes… Ahora fíjense, la Escritura específicamente dice eso, y nosotros debemos esperar por eso.
136Y entonces si vemos al mundo en perversión y las cosas que están en él hoy en día, desarrollando de la manera en que está, entonces cómo podemos nosotros decir que aquello es correcto, y no decir que esto otro es correcto? Es porque alguien, Uds. se están apoyando en el entendimiento de ellos, y no en el entendimiento del Príncipe de Vida Quien fue esa Persona que estuvo allá con ellos en la puerta de Sodoma. Ahora, nos damos cuenta de que nosotros no nos apoyamos en nuestro propio entendimiento.
137Noé no se apoyó en su entendimiento. Esa fue una gran edad científica, pero él no se apoyó en el entendimiento de su día. Pero él se apoyó en la promesa de Dios, y se movió según el poder de Dios, y preparó un arca en la que su casa se salvase. Cuando era absolutamente contrario al sentido común; no había nada de agua allá arriba, nunca la había habido. Pero él sabía que si Dios dijo que habría, entonces habría. Así que él no se apoyó en su propio entendimiento, sino que por fe él se movió por la Promesa de la Palabra de Dios. El Espíritu lo movió y él lo hizo.
138Abraham, él no se apoyó en su entendimiento en cuanto a la vida humana. Él se había casado con su mujer como a los diecisiete años. Aquí tenía él, setenta y cinco años, y ella tenía sesenta y cinco, siendo diez años más joven. Pero Abraham no se apoyó en su entendimiento cuando Dios dijo que le daría un hijo por medio de Sara. Sino que él llamó a cualquier cosa, cualquier prueba científica que era contraria a la Palabra de Dios, cualquier aprendizaje aparte de la Palabra de Dios, como si no existiera. Y Él le dio alabanza a Dios, se fortaleció dándole alabanza a Él. Él ni siquiera consideró su propio cuerpo ni tampoco la esterilidad del cuerpo de Sara, o—o de su propio cuerpo. Él no consideró nada, sino que se apoyó en la promesa de Dios. Él no se apoyó en su propio entendimiento. Él no se apoyó en razonamientos.
139“Pues”, Uds. dirán: “Hermano Branham, es lógico que Dios no sane al enfermo, nosotros tenemos tantos doctores muy buenos”.
140La Biblia dice que nosotros debemos “derribar razonamientos”. Nosotros no razonamos. La fe no razona; la fe cree y acepta. Fíjense.
141Pero él creyó en vez de descreer; y llamó las cosas que no existían, como si fuesen, lo cual era absolutamente en contra de cualquier razonamiento. Pero él no razonó. Él simplemente lo creyó. No había razonamiento que pudiera probar que ese bebé pudiera nacer. Esa mujer ya había pasado la menopausia por casi veinte años, y el cuerpo de él estaba casi muerto. Y cuando él tenía cien años, o sea veinticinco años más tarde, él todavía estaba dándole alabanza a Dios, en contra de cualquier clase de entendimiento. Pero por fe, él sabía que Dios cumpliría Su Palabra. Él no se apoyó en su propio entendiendo.
142Qué si Moisés se hubiera apoyado en su propio entendimiento, cuando Dios le dijo que él debía sacar a Faraón… o a los hijos de Israel de la mano de Faraón? Qué tal si él se hubiera apoyado en su propio entendimiento, cuando él estaba allí frente a la Columna de Fuego, cuando Dios le dijo: “Ve y Yo estaré contigo?”. Qué si él se hubiera apoyado en su propio entendimiento cuando él los llevó al Mar Rojo, y allí se encontraban frente el agua, y aquí Dios les había prometido la tierra prometida? Qué si él se hubiera apoyado en su propio entendimiento? “Cómo voy a cruzar para allá? No tenemos tiempo para construir un puente. Aquí está el ejército viniendo justo detrás de nosotros. Aquí están las montañas a ambos lados. Aquí está el agua frente a nosotros, el Mar Rojo”.
143Ahora, si él se hubiera apoyado en su propio entendimiento, él hubiera alzado las manos al aire, y corrido, caído a los pies de Faraón, diciendo: “Faraón, perdóname, yo hice mal”.
144Pero él no se apoyó en su propio entendimiento. Sino oró y Dios le dijo que diera un paso hacia delante, y el mar se abrió, lo cual era en contra de todo razonamiento. Pero él no se apoyó en su propio entendimiento.
145Qué si Josué, cuando él fue allá con las otras diez denominaciones; y fue allá y vió esa tierra prometida por Dios, y hubiera regresado con ellos y hubiera dicho: “Ahora esperen un momento. Es verdad. Nosotros parecemos como langostas, y ellos son gigantes cómo podremos jamás conquistarlos? Nosotros ni siquiera tenemos espadas; sólo lo que hemos agarrado. Cómo podremos ir a conquistar esa tierra? Pues, es totalmente imposible. Ellos nos exceden en número, cincuenta hombres a uno. Ellos son soldados entrenados y nosotros no somos más que un montón de pastores de ovejas y adoberos que hemos salido de Egipto. Cómo? Ni siquiera tenemos escudos y cosas, cómo habremos de conquistarla?
146Pues, seguramente que el razonamiento probaría que ellos no podían hacerlo. Cualquier hombre militar, como era él, o Moisés, no pudiera haberse apoyado en su propio entendimiento. Pero ellos no se apoyaron en su entendimiento. Ellos sabían que Dios había dicho: “Yo les he dado esa tierra. Vayan y tómenla!”.
147No se apoyen en su propio entendimiento. Si Ud. se apoya en su propio entendimiento hoy, estando enfermo, quizá sentado en una silla de ruedas, muriendo de cáncer, con problema cardíaco, y el doctor dice que Ud. va a morir; si Ud. se apoya en ese entendimiento, Ud. sí morirá. Pero no se apoye en ese entendimiento. Ciertamente que no.
148Qué de los muros de Jericó, donde se dice que era posible correr una carrera de carros encima de ellos, esas enormes murallas? Dios dijo: “Ve allá y marcha alrededor tantas veces, y toca la trompeta y todos Uds. griten y el muro caerá”. Bueno, eso sería absolutamente una locura para la mente carnal. Pero Josué, sabiendo lo grueso de esos muros, porque él había construido muchos muros allá en Egipto. Él conocía el cemento que contenían, y cómo estaban armados, para poder aguantar las carreras de carros encima, y hasta casas construidas encima. Pero él no se apoyó en su propio entendimiento. Él creyó que lo que Dios había dicho era la verdad, y obedeció Su Palabra, y los muros cayeron. No apoyándose en su propio entendimiento.
149Qué si él hubiera estado peleando esa batalla, y (como yo estaba predicando el domingo), y allí el sol se estaba poniendo, el enemigo había sido disperso? Esa noche se hubieran juntado y hubieran venido con nueva fuerza, matando a muchos de sus hombres. Qué si él hubiera dicho: “Necesito luz del día. Tengo que tener más luz del sol. Bueno, esperen un momento. Dios estableció este orden, y el sol gira, así que el mundo gira. Ahora veamos, si yo le dijera al sol que se detuviera… Quizá si el mundo se detiene, entonces perdería su gravedad, y yo me caería”.
150Él no le hizo caso a su entendimiento. Lo único que él dijo fue: “Sol detente; y, luna, quédate donde estás!”, y le obedeció. Él no se apoyó en su propio entendimiento. Sino que se apoyó en la promesa de Dios: “Yo les he dado a Uds. esa tierra; vayan y conquístenla”.
151Él les ha dado a Uds. la promesa del Espíritu Santo. Uds. pueden recibirlo en esta convención. Uds. pueden recibirlo ahora.
152No se apoyen en: “Ud. sabe, yo estoy cansado. Le digo, yo comí demasiado en la cena. No—no—no me gustaría que Juan me viera haciendo esto”. Oh, por Dios! Uds. se están apoyando en su propio entendimiento.
153“Para vosotros es la promesa, y para los hijos de vuestros hijos, para los que estén lejos, para cuantos el Señor nuestro Dios llamare”.
154“El doctor dijo que voy a morir. Él me examinó, y dijo que tenía este cáncer, que tenía esto, o lo que fuera. Yo tengo que morir”. No se apoye Ud. en ese entendimiento. Dios es el Señor tu Dios Quien sana todas tus dolencias. Así que no se apoye Ud. en ese entendimiento, ni en el entendimiento de ningún hombre. Apóyese en el entendimiento de Dios.
155Qué de Sansón, allá en el campo, cuando los filisteos, mil hombres vinieron contra él? Y allí estaba parado él, un pequeño renacuajo de cabello rizado, como así de alto. Él no; bueno, él no era un soldado, porque él no sabía; él no tenía entrenamiento, entrenamiento militar. Él sólo era un pequeñito de cabello rizado de aspecto cobarde, con siete mechones colgándole, el mimado de su mamá, parado allí, y allí venían mil filisteos. Bueno, él no tenía nada en la mano. Miró al suelo, y allí encontró una quijada de mula, ya blanca, descolorida, y él la recogió.
156Entonces dijo: “Veamos, yo no haré mucho con esto, porque esos cascos que ellos tienen en la cabeza son… Esos filisteos, todos esos soldados, todos ellos tienen lanzas. Todos ellos tienen armadura de malla. Y esos cascos pesan como quince libras cada uno, hombres enormes, bien formados. Pues, si yo llegara a pegarle con esta frágil quijada de mula, sobre uno de esos cascos, pues se reventaría en pedazos. Eso es todo”.
157Él no se apoyó en su propio entendimiento. Él sólo tomó lo que tenía en la mano, y empezó a golpear filisteos. Y después de haber derrotado a mil de ellos, él todavía tenía la quijada en la mano. Amén.
158A mí no me importa lo que diga la teología del hombre, no se apoyen en eso. Apóyense en la Palabra de Dios: “Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por lo siglos”. Ciertamente, él lo creyó.
159Qué si David hubiera escuchado la teología de Sans-…Saúl? Allí estaba parado Goliat con su gran jactancia, y todo el mundo asustado; Saúl, cabeza y hombros sobre el ejército entero. Goliat dijo: “Alguien salga y pelee conmigo; no es necesario que—que todos muramos. Si yo te mato, entonces todos Uds. nos servirán. Y si tú me matas a mí, pues, nosotros te serviremos a ti”, porque él le llevaba la ventaja. Así es como le gusta hacer al diablo, cuando él tiene a todo el seminario allí y todo ellos, cuando él va avanzando, Ven?
160El pequeño David caminando por ahí, vestido con un pedazo de piel de oveja; rojizo, de hombros encorvados, una hombrecito como de cien libras, ciento diez. Él dijo: “Quieren decirme Uds. que los ejércitos del Dios viviente, que están circuncidados a un pacto, se quedarán parados allí y permitirán que ese filisteo incircunciso desafíe a los ejércitos del Dios vivo?”.
161Saúl dijo: “Muchacho, ven acá”. Él dijo: “Yo admiro tu valor, pero los días de los milagros han pasado. Ya no tenemos tal cosa como esa, ves? Y déjame decirte algo, qué tarjeta de compañerismo puedes mostrar? Tú ni siquiera tienes armadura. Tú no tienes más que una honda en la mano. Ves? Tú no tienes título de Ph.D ni LL.D. Cómo vas a lograr eso? Pues, ese hombre es un guerrero. Pues él—él es un D.D., L.L., Ph.D., LL.Q. Pues, él tiene tantos títulos que podría cubrir una pared con ellos. Y quién eres tú? Un pastor de ovejas”.
162Él dijo: “Pero yo quiero decirle algo”. Él dijo: “Sabe qué?”. Dijo: “Yo estaba allá apacentando las ovejas de mi padre, y”, dijo, “un león llegó y agarró una de ellas y huyó. Y sabe, yo cogí esta pequeña honda y fui en pos de él, y lo derribé. Yo le saque el—el cordero de la boca, y él se levantó contra mí cuando lo hice. Yo simplemente saqué el cuchillo y lo maté”. Dijo: “Yo regresé. Y aquí venía un oso, buscando esa oveja, y la agarró y huyó. A él también lo maté. Él dijo: “El Dios… No mi Ph.D., no mi propio entendimiento. Yo no puedo decirles cómo lo hago. Yo no sé cómo sucede eso. Pero el Dios” (amén!), “el Dios que me libró de la garra del oso y del león, cuánto más me librará Él de la mano de este filisteo incircunciso!”.
163El obispo Saúl dijo: “Sabes muchacho, yo creo que tú tienes un llamamiento. Te diré, si vienes acá, yo te enseñaré cómo combatir en duelo, ves? Y te diré, yo soy – yo soy el doctor, así que ponte mi armadura. Yo quiero vestirte”. David se paró allí, y le dieron un Ph.D. un LL.D., y todo eso y—y el pobre muchachito ni siquiera se podía mover. Él no sabía cómo.
164Él dijo: “Yo nunca he probado esto. Ese chaleco eclesiástico no me queda. Quítenme esta cosa. Déjenme ir con lo que Dios me ha ayudado”. Esa era la fe en el poder de Dios. Y él—él no se apoyó en su propio entendimiento. Él no se apoyó en lo que alguien más dijo. Él se apoyó en la fe. Porque él sabía que si Dios lo había salvado de la garra del oso, cuánto más lo salvaría Él de ese filisteo!
165Bueno, si Dios los amó a Uds. lo suficiente para sacarlos del pecado y para llenarlos con el Espíritu Santo, qué es lo que pasa con Uds. pobres débiles, sin espinazo, por todo el país? No los librará Él mucho más de sus aflicciones, siendo que Él prometió que lo haría? La Palabra de Dios lo dijo. Él lo hará. Seguro, Él lo libró a él de la mano.
166Oh, cada uno de los profetas, qué si ellos se hubieran apoyado en su propio entendimiento en su edad? Ellos nunca se hubieran acercado a esos sacerdotes y sumos sacerdotes para llamarlos “paredes blanqueadas” y todo lo demás. Ellos nunca hubieran profetizado contrario a ellos. Ellos hubieran sido como algunos de esos profetas modernos que hubieran estado de acuerdo, que lucen ropas finas, y han estado en los palacios de reyes.
167Qué si Juan hubiera tratado de apoyarse en su propio entendimiento? Pero él fue directamente.
168Ellos dijeron: “Mira, espera un momento Juan, no prediques sobre Casamiento y Divorcio”.
169Él fue directamente ante Herodes y le dijo: “No te es lícito tenerla!”. Sí señor. Dijeron: “Bueno, sabes quién es ese? Ese es el pro -…”. “A mí no me importa quién sea”. Él no se apoyó.
170Dijeron: “Mira tú sabes que no tienes mucho. Tú estás aquí en este desierto. La asociación no te recibirá si empiezas a actuar así”. A él no le importó ninguna asociación. Él no se apoyó en su propio entendimiento, sino en el entendimiento de Dios. Seguro.
171Hubo un hombre que sí se apoyó en su propio entendimiento, y su nombre fue Judas Iscariote. Oh, él…. Yo—yo no veo cómo él pudo haberlo hecho. Él había caminado cara a cara con Cristo, así como Eva allá en el principio. Él había visto la vindicación, él había mirado a Dios en la cara, como lo hizo Eva, en lo fresco de la tarde. Eva miró a Cristo en lo fresco de la tarde, allá en el huerto. Y Judas se había sentado en lo fresco de tarde, en el huerto del Getsemaní, y en muchos lugares, y había mirado al mismo Cristo; lo había oído a Él enseñar, probándose Él mismo por la Palabra, vindicado ser el profeta del que Moisés había hablado que se levantaría. Y les dijo a ellos en la Escritura Quién era Él, y todo al respecto. Ellos lo habían visto probado por Dios, que Él era; y entonces él se apoyó en su propio entendimiento.
172Cómo pudo él haberlo hecho? Fue porque para comenzar él nunca lo tenía aquí adentro. Él no era una simiente germinada. Él era el hijo de perdición, nacido de perdición, y regresó a perdición. Nos damos cuenta de eso. Pero él salió, y quizás tuvo una idea según su entendimiento. Él quizás pensó que Jesús… Él le tenía tanto respeto: “Miren, Uds. saben, quizás yo lo venda a Él por treinta piezas de plata. Y si lo hago, tendré un poco de dinero, y entonces podré hacer algo con eso. Y Él es capaz de librarse a Sí mismo”. Vean, él no sabía en la Escritura, que él se había levantado para tomar ese mismo lugar.
173Y tampoco se da cuenta la gente hoy en día de la condición en que se encuentran. Ha sido ordenado que esta iglesia de Laodicea esté en esta condición, poniendo a Cristo del lado afuera. Y Él tocando, tratando de volver a entrar, [El Hermano Branham toca cinco veces en el púlpito—Ed.], aunque sin cooperación por ninguna parte. Vindicando Su Palabra en el día de hoy, como Él lo ha hecho en cada día, y ellos se apartan de eso inmediatamente. Apoyándose en su propio entendimiento, eso es—eso es todo.
174O quizás, digamos esto, que—que él pensó que quizás si él vendía a Cristo por treinta piezas de plata, pues, que él tendría un—un compañerismo con algunas de las grandes denominaciones de ese día, los fariseos y los saduceos. Él diría: “Un momento, Él puede cuidarse a sí mismo. Yo lo he visto a Él en grandes batallas; yo—yo sé que—que Él puede cuidarse a Sí Mismo. Así que yo tal vez me gane un poco de dinero, como una—una pequeña jubilación, por decirlo así. Y luego, por otro lado, yo pudiera tener una gran posición con estas iglesias hoy si se los entrego”. Ven? Pero él se apoyó en su propio entendimiento, en vez del entendimiento que ésa era la Palabra vindicada de Dios, y él hizo con Jesús exactamente lo que las Escrituras dijeron que él haría.
175Y hoy día, el mundo eclesiástico ha echado a Cristo fuera en estos últimos días, exactamente como el Libro de Apocalipsis dijo que ellos harían. Es el espíritu de Judas nuevamente, en forma de iglesia: “Teniendo apariencia de piedad, pero negando la Palabra”. Ven? Eso es correcto. Miren, oh hermanos! En qué resultó aquello? Muerte, igual como Eva. Y lo mismo sucede con todos los demás que tratan de pervertir la Palabra de Dios, y que se apoyan en su propio entendimiento. Ahora ellos incluso lo venden, no por treinta piezas de plata, sino quizás por llegar a ser, oh, algún gran oficial, o por alguna experiencia de seminario. No valdría treinta piezas de plata, pero ellos de todas maneras lo venden; venden su entendimiento de Dios, por tal cosa como esa.
176Qué distinto al gran erudito San Pablo, que tenía todo el conocimiento del cual pudo jactarse. Pero él dijo: “Yo he rechazado la cosa entera, de mi razonamiento. Un día yo me encontré con una Columna de Fuego, en el camino a Damasco”. Y él dijo: “Yo no vine a Uds. con excelencia de palabras, porque si así fuera, Uds. confiarían en la sabiduría del hombre. Pero yo vine a Uds. en el poder y las demostraciones del Espíritu Santo, para que Uds.—Uds. se apoyaran en la Palabra de Dios”. Amén. Dijo: “Si aun viniere un ángel del cielo, y os anunciare alguna otra cosa sea anatema”, Gálatas 1:8. Correcto. No señor. Él no hizo eso.
177La mujercita junto al pozo, ella era inmoral. Ella sabía que las iglesias la habían excomulgado. Pero ella no se apoyó en su propio entendimiento. Cuando ella se encontró con Este junto al pozo, que le dijo todos los pecados que ella había cometido, ella corrió a la ciudad. Ahora, no era correcto que una mujer hiciera eso, que fuera y dijera cualquier cosa, debido a que ella era una prostituta. Pero cuando ella se hubo encontrado con Jesús, ella no se apoyó en el entendimiento de la gente de aquellos días. Ella vino y dijo: “Vengan, vean a un Hombre que me ha dicho las cosas que yo he hecho. No será Este el mismo Mesías?”. Ella no se apoyó en su entendimiento. No.
178La virgen María, cuando el Ángel Gabriel se encontró con ella y le dijo que ella iba a tener un bebé, sin conocer varón. Fuiu! Eso nunca había sucedido. Ella no se apoyó en su propio entendimiento, que una mujer no podía tener un bebé sin tener un—un esposo. Ella no se apoyó en eso. Sino dijo: “He aquí a sierva del Señor, hágase conmigo conforme a Tu Palabra”. Ella no dijo: “Cómo lo voy a lograr? Y cuándo será? Y cómo va a suceder todo esto?”.
179El Ángel dijo: “El Espíritu Santo te hará sombra; y ese Ser Santo que nacerá de ti será llamado el Hijo de Dios”.
180Ella dijo: “He aquí a sierva del Señor”. Ella no tomó su razonamiento y dijo que eso no se podía hacer. Ella simplemente dijo: “He aquí la sierva del Señor”. Eso es correcto. Fíjense.
181La—la mujer que tenía el flujo de sangre, el doctor le dijo, dijo: “No hay esperanzas”. Ella había gastado todo su sustento con los médicos, y ninguno de ellos pudo ayudarla. Pero ella no se apoyó en eso. Cuando Jesús… Ella caminó entre la multitud, y dijo: “Yo creo que si puedo tocar las vestiduras de ese Hombre, yo seré sana”. Ella se acercó.
182“Ahora espere, el doctor dijo: ‘Ud. no puede sanar’”. Ella había tenido este flujo de sangre por años y años. Ella se ponía más débil cada vez, y peor. Los doctores la habían desahuciado. Ese era todo el conocimiento que ellos tenían.
183Pero ella dijo eso por fe! No había ninguna Escritura diciéndole que hiciera eso. Pero ella dijo: “Si yo pudiera tocar el borde de su vestidura, yo seré sana”, y ella se metió por allí y lo tocó a Él. Regresó y se sentó.
184Y Jesús se volteó y dijo: “Quién me tocó?”. Él miró para todos lados hasta que la encontró. Él le dijo a ella acerca de su flujo de sangre.
185Y ella sintió en ese mismo instante, en su propio cuerpo. Ella no podía probarlo en ese momento, pero sintió en su propio cuerpo que el flujo de sangre se detuvo. Ella no razonó que “si el doctor la había desahuciado, cómo podía ayudarla alguna otra cosa?”. Ella no acudió al razonamiento, sino que acudió a la fe.
186Ahora, la Biblia dice que Él es el Sumo Sacerdote hoy, que puede compadecerse de nuestras debilidades. Correcto eso? [La congregación dice: “Amén”.—Ed.] No empiecen a razonar, y digan: “Oh, eso es…”.
187Él dijo: “Él es eso hoy. Él es ahora mismo un Sumo Sacerdote que puede compadecerse de nuestras debilidades. El mismo ayer, y hoy, y por los siglos!”.
188Qué piensan Uds. cuando yo estaba allá y era un predicador bautista, y ese Ángel del Señor me encontró allá y me comisionó a ir a hacer esto que estoy haciendo? Pues, mi pastor dijo: “Tú te has vuelto loco. Pues, tú tuviste una pesadilla, tú…”.
189Yo dije: “Será mejor que me quite la tarjeta de compañerismo ahora mismo”.
190“Mira”, dijo él: “Cómo puedes tú con ni siquiera una educación de primaria, predicar alrededor del mundo? Cómo podrás llegar a orar por reyes y potentados, y tú—tú—tú ni siquiera puedes usar tu gramática correctamente?”.
191Yo no estaba confiando en mi gramática. Yo no estaba confiando en ninguna habilidad que tuviera. Yo fui comisionado. Aleluya! Y no empecé a razonar. Si yo le hubiera hecho caso a los razonamientos, probablemente hubiera miles de personas muertas, hace años. Pero yo llevé un mensaje exactamente como Él dijo, alrededor y por todo el mundo.
192Y voy a ir otra vez, por la gracia de Dios; no por razonamientos, sino mediante una comisión. Aleluya! Yo no me apoyé… Ud. dirá: “Ud. tiene cincuenta y cinco años”. Si yo tuviera noventa y cinco, eso no significa nada. Él todavía es el mismo Dios que estuvo con Abraham. Sí señor. No se apoyen en sus propios entendimientos.
193Después de que salió la señal, y la voz le siguió, y las iglesias empezaron a rechazarme y a cerrar sus puertas, por causa de Doctrina, lo cual ninguno de ellos se atreve a pararse delante de mí para decir que estaba bien o mal. Yo reto a cualquiera de ellos. Ajá. No para ser listo, pero yo sé donde estoy parado. Correcto. Qué hicieron ellos? Qué hicieron ellos? Ellos cerraron todas las puertas. “Ahora qué vas a hacer?”.
194El otro día, allá en la montaña, yo estaba parado allí. Yo dije: “Señor, yo tengo una puerta abierta en toda la nación, hasta donde sé, esa es Phoenix, Arizona. Es la única que tengo”. Y empecé a bajar de la montaña. Tan claro como he oído a cualquiera hablar, dijo: “Qué a ti? Sígueme tú”. Entonces, no en mi propio entendimiento. Yo me apoyaré en Su promesa.
195Oh, amigos, no se apoyen en razonamientos. Clamen con Eddie Perronet de antaño: Loores dad a Cristo el Rey! Suprema potestad; De su divino amor la ley, Postrados aceptad; De su divino amor la ley, Postrados aceptad.
196Eso es correcto. No se apoyen en lo que Uds. piensan, o en lo que alguien más piense. Por fe acepten la promesa de Dios. Lo harán? Ahora, no se trata de que si alguien más lo hizo, o si no lo hicieron, pero qué de Uds. mismos? Qué harán Uds. con este Jesús llamado el Cristo, que se da a conocer en este día, igual como Él lo hizo en aquel día? Le creen a Él? [La congregación dice: “Amen”.—Ed.] Oremos.
197Señor Jesús, Rey de reyes, Señor de señores, Dios de dioses, Dios de todos los potentados; el Primero, el Último; el Alfa, Omega; el Principio y el Fin; la Estrella Resplandeciente de la Mañana, la Rosa de Sarón, Lirio del Valle, Raíz y Linaje de David; ven Señor Dios, el mismo ayer, y hoy, y por los siglos!
198Bendice a esta multitud de gente, Señor. Esta… [Espacio en blanco en la cinta—Ed.] apenas preparándose para comenzar mañana. Nosotros hemos tenido una pequeña reunión aquí, y Tú nos has bendecido en ella. Tú te has dado a conocer a nosotros. Te ruego Dios, que continúes dándote a conocer a nosotros. Bendícenos esta noche. Ayúdanos ahora. Somos un pueblo necesitado.
199Y, Señor, Tú sabes que a mí no me gusta regañar a la gente, pero cómo puedo callar ese ardor santo? A mí no me gusta hacer eso, Señor. Tú conoces mi vida, mi corazón. Yo debo hacerlo. Y te ruego, Dios, que me ayudes a hacerlo. Sólo dame gracia, y nunca permitas que me apoye en mi propio entendimiento, sino permíteme apoyarme en Tu promesa. En el Nombre de Jesús. Amén.
200Yo deseo que Uds., cada uno, sea muy reverente sólo por unos momentos. En esta multitud de gente, hay aquí hombres y mujeres sentados, sin duda, que están enfermos. Cuántos aquí están enfermos y afligidos, levanten sus manos, sólo digan: “Yo necesito de de Dios?”. Sólo levanten su mano ahora mismo: “Yo necesito de de Dios”.
201Ahora, yo no conozco a mucha gente. Conozco a estos tres muchachos sentados aquí. Conozco al Sr. Dauch y a su esposa sentada allí. Creo, creo que esta es la Hermana Moore. No estoy seguro. Es correcto eso, Hermana Moore? Aparte de eso, supongo que eso es todo, con la excepción del Hermano Mike, y la plataforma. Eso es hasta donde puedo ver, que conozco.
202Pero el Padre Celestial que prometió, y que en este día se vindicaría a Sí mismo en esta edad, exactamente de la manera como lo hizo en Sodoma. Lo prometió Él? [La congregación dice: “Amén”.—Ed.] Manifestarse a Sí mismo! Creen Uds. eso? [“Amén”.]
203Ahora, si Uds. oran, y por fe! No intenten razonar: “Cómo puedo yo tocarlo a Él como Sumo Sacerdote?”.
204Ahora, la Biblia dice, el Nuevo Testamento: “Él es el Sumo Sacerdote ahora mismo. Él sigue siendo el Sumo Sacerdote según el orden de Melquisedec. Él es el Sumo Sacerdote para siempre. No hay otro Sumo Sacerdote sino Él. No hay otro mediador entre Dios y el hombre, sino el Hombre, Cristo”. Correcto. Él es el Único, y Él es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos.
205Ahora, si Él sigue siendo ese mismo Sumo Sacerdote, y la Biblia dice que “nosotros podemos tocarlo a Él por el sentir de nuestras debilidades, como hizo esa mujercita que tocó Su vestidura; la fe suya puede tocarlo a Él en esta noche y Él actuará de la misma manera, en carne humana, como Él lo hizo cuando Él estuvo en carne humana allá junto al—al encino de Abraham. Creen Uds. eso? [La congregación dice: “Amén”.—Ed.] Él prometió que lo haría. Ahora sólo oren, cualquiera que tenga una necesidad. Y yo—yo…
206204 Es como dije, un don no es algo como cuando Ud. toma un cuchillo, y si Ud. quiera cortar esto, con él, Ud. puede cortarlo; o si Ud. corta esto, lo puede cortar, o cualquier cosa que Ud. quiera. Eso no es un don de Dios. Ven? No.
207Un don de Dios es alguna manera que uno tiene para apartarse del camino. Y los dones y llamamiento son la predestinación de Dios. “Los dones y llamamiento son incluso irrevocables”. Uno nace con eso. Es un pequeño cambio de velocidad en el que uno mismo se engrana, pero uno no puede pisar el acelerador. Ven? Dios tiene que operarlo. Uno mismo tiene que hacerse a un lado.
208La fe de Uds. puede operarlo, no la mía; la de Uds. La mía sólo lo hace a un lado. Uds. crean con todo su corazón que Jesucristo vive hoy.
209No se apoyen en su propio entendimiento, diciendo: “Bueno, fíjese en esto, yo—yo estoy en una condición seria, hermano. Ud. no me conoce a mí. Yo he estado en esta silla de ruedas. Yo he estado…”.
210A mí no me importa cómo haya estado Ud. Vea Ud. si Dios no baja y obra exactamente igual que Él lo hizo cuando estuvo aquí en la tierra en un cuerpo físico. Él lo hará en el cuerpo suyo, en mi cuerpo, juntos como una unidad creyendo en Él. Él lo hará porque prometió que lo haría.
211Ahora, no se apoyen en lo que alguien dice: “Oh, eso es—eso es telepatía mental”, lo que ellos le llaman. Dijeron que con Jesús era la misma cosa. Ellos dijeron que Él era un adivino, “un demonio”. Pero Él era el Hijo de Dios, porque Él estaba de acuerdo a la Palabra prometida de Dios.
212Ahora, como dije, en nuestros—nuestros lugares, no es necesario que tengamos eso de venir y poner manos sobre la gente. Nosotros les impusimos las manos anoche. Pero lo único que Uds. necesitan tener es fe, y luego reconocer. Por fe Uds. lo aceptan, por fe. No—no por algo que… No digan: “Bueno, cómo puede suceder?”.
213Si yo pudiera decirles cómo se hace, entonces ya no sería fe. Yo no sé cómo se hace. Yo no sé, pero yo lo creo. Yo—yo no sé cómo—cómo Dios salva a un pecador, pero Él lo hace. Yo no sé cómo Dios hace todas estas cosas, pero yo lo acepto. Él, Él lo hace, y esa es la manera. Pues, yo no puedo explicarlo. Ahora, bueno, yo… Nunca será explicado. Nadie puede. Pues, si Ud. puede, entonces ya no es fe.
214No veo cómo Dios y Cristo pudieron ser la misma Persona, pero lo fueron. La Escritura lo dice. Bueno, uno no puede explicarlo, pero Ellos lo fueron. “Mi Padre está en Mí; no soy Yo que hago las obras, es Mi Padre en Mí. Si Yo no hago Sus obras, entonces eso muestra que Yo no soy de Él. Más si hago Sus obras, entonces Él mismo testifica que Yo soy de Él”.
215Bueno, es la misma cosa ahora, exactamente la misma cosa. Él es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos, si Uds. creen.
216Ahora hay un hombre sentado aquí mismo delante de mí, él tiene cabello oscuro. Él tiene un reloj en su brazo, un traje oscuro. Él usa lentes. Si Uds. pueden mirar aquí, lo pueden ver sentado allí con sus ojos cerrados, orando. Yo no conozco a ese hombre. El Padre Celestial sabe que yo no lo conozco. Pero sólo voy a mirar hacia él por un momento, porque él parece ser tan sincero, sentado allí. Desde que hice mención, ese hombre sólo cerró sus ojos y empezó a orar. El hombre es un extraño para mí, eso es, a mis manos. Yo no lo conozco a él. Dios conoce a ese hombre, y Él puede revelarme a mí (si esa promesa en la Biblia es verdad), Él puede revelar por qué ese hombre tiene sus ojos cerrados y acerca de lo que él está orando. Creen eso? [La congregación dice: “Amén”.—Ed.]
217Lo cree Ud., señor? Si Ud. abriera sus ojos, Ud. sentado aquí, mire aquí. Lo cree Ud.? Muy bien. Ud. sabe que yo no lo conozco a Ud. Nosotros somos desconocidos el uno al otro; pero Dios le conoce. Ahora Él empezó a llorar, sollozar. Pues, yo puedo decirle ahora que Dios va a responder a su petición, ven?, porque eso es lo que le impactó a él en ese momento, esa Luz; de oscuridad cambió a Luz. Ven?
218Ahora, el hombre, él está orando por alguien más, y es este muchachito sentado allí junto a él. Ése es su hijo. Eso es verdad. Ahora, ése muchachito está padeciendo de un—un desorden estomacal, y también de algo mal con sus intestinos. Correcto. Correcto.
219Ellos no son de aquí. Ud. no es de Arizona. Ud. es de California. Eso es correcto. Y Ud. es un ministro, y su compañerismo es con las Asambleas de Dios. Eso es verdad. Reverendo McKeig es su nombre, o Reverendo Keig, eso es correcto. Es verdad eso? Mueva sus manos así. Su muchachito se va a poner bien. Su fe!
220Ahora qué? Ahora allí está el hombre con sus manos levantadas, él no me conoce a mí, yo no lo conozco a él. Pero qué fue? Él tocó al Sumo Sacerdote. Ahora, vean, él no podía apoyarse en su propio entendimiento. Ahora qué tiene que hacer él, qué hará ahora? Él tiene que creer que eso que le fue dicho es la verdad, porque él sabe que no me conoce a mí. Eso es correcto.
221Aquí, aquí está una mujer sentada también exactamente frente a mí, ella tiene su rostro inclinado. Ella está padeciendo de un cáncer. Ella también viene de California. Yo espero que ella no se pierda esto. Señorita Adams, ese es su nombre. Yo nunca la había visto a ella en mi vida. Sí, eso es correcto.
222Hay una señora sentada atrás, por aquí. No puedo ubicar, no puedo señalarla, pero veo la Luz suspendida sobre ella. Ella está seriamente en problemas. Para comenzar, ella tiene problemas con su cuello. Y otra cosa, ella—ella tiene un—un problema espiritual, una preocupación que la tiene angustiada. Y ella tiene un problema doméstico; su hija acaba de huir. Eso es correcto. Eso es verdad, no es así? Ella tiene su mano levantada. Sra. Miller, eso es correcto. Lo cree? Dios se la enviará de nuevo; y sanará su cuerpo. Ahora, yo nunca la había visto a ella en mi vida. Ella es completamente una total desconocida.
223221 Hay una señora sentada aquí en la audiencia. Ella—ella no es de aquí, ella también es de California. Ella tiene cáncer, y el cáncer está en su seno. Ella ha sido operada de un seno, y se le ha pasado al otro. Eso es verdad Sra. Kalin, eso es correcto. Cree Ud. que Dios la sanará? Ud. créalo. Señora, yo soy un desconocido para Ud. yo no la conozco. Esa es la verdad, ven? Ella tiene cáncer. Para que Uds. sepan que Dios está presente!
224Hay una señora sentada justo al lado de ella. Su nombre es Sra. Harris. Ella es totalmente desconocida para mí. Pero cuando el Espíritu tocó a esta mujer, ella estaba también en simpatía con ella. Y ella viene de California. Eso es correcto. Y ella tiene problema con su hombro. Eso es correcto. Cree Ud. que Dios la sanará? Si eso es verdad, levante su mano para que la gente pueda ver; es totalmente desconocida.
225No se apoyen en su propio entendimiento. Qué puede hacer eso? Uno no puede explicar eso. Eso es una paradoja. Eso no tiene explicación. Pregúntenselo a esas personas; yo nunca las había visto en mi vida, no sabía nada acerca de ellas. Simplemente pudiera continuar así a través de la reunión.
226Pero miren, no se apoyen en su propio entendimiento. Sino apóyense en lo que Él prometió, que Él haría eso; si eso no es el mismo Espíritu que estaba morando en carne humana, que supo que Sara se rió en la tienda, detrás de ese Hombre. Es correcto eso? Y Él prometió, que un poco antes de que el mundo fuera destruido con fuego, cuando el Hijo del Hombre se revelaría otra vez de la misma manera, como el—el Hijo del Hombre (profético), se revelaría en carne humana así como Él está aquí con nosotros esta noche, como Él lo hizo entonces. Ahora, en qué hora estamos viviendo? Justamente cerca de la destrucción.
227Amigo, no siga más aquí como pecador. Acepte a Jesucristo mientras Ud. está aquí en Su Presencia. Ahora, yo sé que por lo general es costumbre que ministros hagan súplicas y cuenten historias acerca de la madre que ha muerto y que ha partido. Eso está bien. Pero nosotros no venimos basados en que nuestra madre haya muerto. Mi madre también está muerta; también mi padre. Pero nosotros venimos, inteligentemente, aceptando sobre la base de Dios manifestándose en Jesucristo, para quitar los pecados del mundo. Nosotros venimos y creemos en la Expiación. Y mientras Él ha vindicado Su Palabra…
228A mí no me importa a qué iglesia Ud. haya asistido, metodista, bautista, católica, presbiteriana, o si a ninguna iglesia en lo absoluto. Si Uds. admiten que lo han entendido diferente, y saben que verdaderamente nunca han nacido de nuevo, pero quieren, y desean aceptarlo ahora, la promesa ahora. Puede que Uds. no sean llenos ahora, pero serán llenos cuando… A medida que las reuniones continúan. Si Uds. quieren aceptarlo sobre esas bases, se pondrían de pie y me permitirían ofrecer una oración por Uds. allí mismo donde están? Todos los que están aquí, que saben…
229No se apoyen en su propio, bueno, en decir: “Yo he hablado en lenguas”. Miren, eso no tiene nada que ver. Yo también creo en hablar en lenguas.
230Pero yo he visto brujos, demonios, y de todo hablar en lenguas e interpretarlas. Correcto. Pregúntenle a los misioneros aquí, podemos averiguar, Hermano Creech, Ud. sabe que es cierto. Yo los he visto hablar en lenguas, y beber sangre de un cráneo humano, e invocar al diablo. Seguro. Los he visto colocar un lápiz, y éste se levanta y escribe en lenguas desconocidas; y el brujo, el mago parado allí, lo interpreta.
231Así que el hablar en lenguas no es señal que Ud. tenga el Espíritu Santo. Si eso… si Ud. habla en lenguas y niega esta Palabra, hay algo mal en alguna parte. Correcto, ajá. No se apoyen en su propio entendimiento.
232Alguien pudiera decir: “Bueno, yo grité”. Yo también. Pero no se apoye en eso.
233Yo he visto toda clase de poderes demoníacos gritar y exclamar. Yo he visto mahometanos gritar y exclamar, al punto que ellos mismos se emocionan a tal grado, que pudieron atravesar sus manos con astillas. En India, yo los he visto gritar y saltar de arriba para abajo, tomar pelotas de agua, atadas a ganchos, y atravesarlos por su piel y caminar sobre carbones ardiendo de fuego, es cierto, negando a Jesucristo.
234Vean, no se apoyen en su propio entendimiento, sino en la Palabra de Dios. Si su vida no cuadra con esta Biblia, para creer toda la Palabra que está escrita allí; y Uds. quieren creerlo, y quieren que Dios obre Su voluntad a través de Uds., para que así puedan formar parte de Dios, se pondrían de pie y dirán: “Hermano, yo lo aceptaré ahora mismo?”. Gracias. Gracias. Dios le bendiga. Dios le bendiga. Dios le bendiga. Dios le bendiga. Dios le bendiga. Maravilloso. Dios le bendiga. Que Dios se lo conceda a todos estos que son sinceros. Uds. dicen… Sólo—sólo continúen de pie, sólo…
235Uds. dicen: “Yo soy un miembro de iglesia, Hermano Branham, yo en verdad soy pentecostal; pero cuando se trata de verdaderamente decir que yo puedo creer que toda esa Palabra es la Verdad, yo simplemente no puedo, pero yo—yo quiero hacerlo. Ud. ayúdeme, ore por mí. Yo quiero ponerme de pie y decir: ‘Yo—yo…’” Ud. dice: “Bueno, mire el que está sentado aquí; o, yo he testificado en esta iglesia, que lo era”. Pero Ud. sabe, en el fondo de su corazón que Ud. no lo es. Dios también sabe que Ud. no lo es, ven? Entonces por qué simplemente no se pone de pie? No se apoye en su propio entendimiento, sino apóyese en Su Palabra.
236Se pondrían de pie, algunos más? Alguien más que se quiera parar? Dios le bendiga. Dios le bendiga a Ud. Dios le bendiga a Ud. “Dios, ayúdame”. Dios le bendiga a Ud., a todos. Eso está muy bien. Continúen de pie.
237Ud. dirá: “Me hará eso algún bien?”. Párese una vez y vea si lo hace. Hágalo realmente en sinceridad: “Yo quiero, Hermano Branham, yo quiero estar bien. Yo quiero estar bien”.
238Ahora, yo no estoy diciendo que dejen a su iglesia. No señor, quédese allí mismo donde Ud. está, sea una persona genuina, llena con el Espíritu Santo en esa iglesia. Ud. dice: “Bueno, yo no sé lo que dirá mi pastor”. Él le apreciará a Ud. si Ud. es, si él es un hombre de Dios. Correcto.
239“Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre”.
240Dios le bendiga a Ud. Bueno, Dios los bendiga a ambos, y a Ud., hermano, a Ud. Dios le bendiga, a cada uno. Dios le bendiga. Dios le bendiga a Ud. aquí. 241 Ahora, Uds. que se levantaron, si Uds. se sienten mejor después de levantarse, sólo levanten sus manos para dejarles saber a otros que Uds. se sienten mejor al respecto después de que Uds. se levantaron. Vean, toda mano. Ven? Seguro que es así. Vean, Uds. son sinceros. Uds. están de pie, diciendo: “Yo seré un testigo”.
242“El que se pare aquí por Mí, yo me pararé por él allá. El que se avergonzare de Mí aquí delante de estos hombres, yo me avergonzaré de él delante de Mi Padre y de los santos Ángeles. No se avergüencen de Él. No se apoyen en su propio razonamiento. Apóyense en la Palabra de Dios. “El que me confesare delante de los hombres, a él lo confesaré delante de Mi Padre y de los santos Ángeles”.
243Habrán otros más, antes de que oremos? Entonces inclinemos nuestros rostros. Dios le bendiga hermana. Seguro. Dios le bendiga, y a Ud. hermano. Ciertamente. Habría otro, mientras tenemos nuestros rostros inclinados? Dios le bendiga, y a Ud. Ahora, sí, todavía se están poniendo de pie. Esperemos un momento, sólo un momento. Dios le bendiga, hermano. Dios le bendiga. Dirán: “Significa algo, decir: ‘Dios le bendiga?’”. Eso es pronunciar mis bendiciones a Uds. Dios le bendiga.
244Algunos de Uds. parados alrededor de la pared, donde no tienen lugar para sentarse, Levantarían su mano, diciendo: “Yo, Dios, soy yo?”. Dios le bendiga, hermano. Dios le bendiga, y a Ud.; y a Ud., hermana; y a Ud. mi hermano; y a Ud., mi hermana.
245Oh, el Espíritu Santo se está moviendo tan dulcemente sobre la audiencia. Lo pueden sentir Uds.? Dios le bendiga, al joven aquí en la plataforma. Dios le bendiga, allá en la esquina. Dios le bendiga, joven. Sí.
246Oh Espíritu Santo, muévete ahora frescamente en nuestros corazones. Muéstranos nuestras faltas, Señor. Nosotros no… Nosotros no nos apoyaremos en nuestro propio entendimiento, ni en nuestro propio razonamiento. Sino nos apoyamos en Ti, porque sabemos que estamos parados en Tu Divina promesa vindicada de hoy. Tú mismo te has dado a conocer más allá de cualquier cosa, más allá de cualquier razonamiento. Nosotros no podríamos razonarlo ni explicarlo. Pero Tú has descendido aquí mismo entre nosotros ahora, y nos has mostrado que Tú estás aquí y hombres y mujeres están creyendo eso y aceptándolo.
247Dios, tómalos a cada uno en Tu seno, y escóndelos en la Roca de los Siglos hasta que pasen los fuegos. Señor, estamos a punto de ser quemados, lo sabemos. Estamos otra vez en Sodoma. “Pero el justo no perecerá con el culpable”. Tú llamarás a Tus hijos, Señor. Tú le dijiste a Lot: “Sal de allí, sal”. Yo ruego Dios, que cada uno que está en esa condición en esta noche, que está allá, sin estar seguro en dónde están parados…
248Dios, ellos no correrían el riesgo de caminar por una calle de un solo sentido, en la dirección incorrecta. Ellos no correrían el riesgo de pasarse una luz roja, si están en su mente cabal, porque podrían matarse. Entonces Cómo pudiera una persona correr el riesgo en cuanto a su destino Eterno, sólo conjeturando, suponiendo, aventurando sin realmente tener autoridad para aventurar, sólo porque pertenecen a una iglesia o a una denominación? Y realmente ellos no pueden, no pueden entender cómo es que la Palabra de Dios pudiera ser hoy como lo fue en ese entonces, de cómo estas promesas pudieran ser manifestadas. “Que no existe la edad apostólica”. Ayúdalos Padre. Yo los encomiendo a Ti en el Nombre de Jesucristo. Amén.
249Gracias, mi hermano, hermana. Yo estoy tan contento de llamarles mi hermano, mi hermana.
250Recuerden, Dios me hará responder por cada palabra, en el Día del Juicio. Todo lo que he predicado esta noche, yo tendré que responder por eso. Yo estoy consciente de eso. Qué he hecho yo desde que era un muchachito, predicar este Evangelio, y luego ser un reprobado?
251Ahora, cuántos de Uds. están enfermos y afligidos, aquí esta noche, y quieren que se ore por Uds.? Levanten sus manos. Harían Uds. una cosa más por mí? Pongan sus manos el uno sobre el otro. Pongan sus manos el uno sobre el otro. Inclinen todos su rostros y así, como si estuvieran en la iglesia y aquí arriba en la plataforma.
252Amado Dios, en el Nombre de Jesucristo, y en Su Presencia, Una Presencia vindicada! La misma Palabra que ha sido predicada, ha sido confirmada, que Tú eres el mismo ayer, y hoy, y por los siglos. Permite que el Espíritu Santo de Dios pase sobre esta multitud de gente ahora mismo. Muchos de ellos han venido y te han aceptado a Ti como su Salvador, muchos descarriados te han aceptado y han regresado. Oh Dios, yo ruego en el Nombre de Jesucristo, que Tú sanes a cada persona. Tú dijiste: “Estas señales seguirán a los que creen; si pusieren sus manos sobre los enfermos, ellos sanarán”. Tú lo prometiste Señor, y los hijos creyentes tienen sus manos puestas el uno obre el otro.
253Satanás tú estás derrotado. Sal de estas personas, en el Nombre de Jesucristo. Suelta a esas personas, por causa del Reino de Dios, en el Nombre de Jesús. Amén.
254Todos los que creen que Jesucristo es ahora su sanador, así como su Salvador, y Uds. lo quieren aceptar a Él sobre esa misma base, pónganse de pie y digan: “Yo acepto ahora a Jesús como mi Sanador, así como mi Salvador”. Maravilloso! Alabado sea el Señor! Gracias Señor! Levantemos nuestras manos y cantémosle a Él. Yo le alabaré, yo le alabaré, Alabaré al Cordero inmolado por los pecadores; Denle gloria, todos Uds. pueblo, Pues Su Sangre ha quitado toda mancha.
255Oh, no se sienten Uds. bien? Muevan sus manos. Oh, vaya! Cantémoslo otra vez Yo le alabaré, yo le alabaré, Alabaré al Cordero… (Recuerden, “el mismo ayer, hoy, y por los siglos”, es ese Cordero.) Denle gloria, todos Uds. pueblo, Pues Su Sangre ha quitado toda mancha.
256Aman Uds. eso? [La congregación grita: “Aleluya”!—Ed.] Amén. Extendámonos y saludémonos de manos con alguien. Esta es la apertura de la reunión, el comienzo de la convención. Digan: “Dios le bendiga, hermano, peregrino. Dios le bendiga”. Eso está bien. Eso es bueno. Maravilloso! Creen Uds. que vamos a tener una gran convención después de esto? [“Amén”.] Le damos gracias a Dios por una gran reunión, ahora vamos a tener una gran convención. Todos los que lo creen, digan: “Amén”. [“Amén”]. Mi fe mira hacia Ti, Tú, Cordero (miremos hacia Él ahora) del Calvario. Oh, Salvador Divino, Escúchame ahora mientras oro, Quita todo mi pecado, Oh, permíteme desde este día Ser enteramente Tuyo! Mientras transito por el laberinto oscuro de la vida, Y pesares se acumulan a mi alrededor, Sé Tú mi Guía, Manda que la tiniebla se convierta en día, Enjuga las lágrimas de dolor, Oh, permíteme desde este día Ser enteramente Tuyo!
257Amén! La congregación dice: “Amén”. [La congregación dice: “Amén”.—Ed.] Aleluya! Oh, alábenle a Él. Alaben al Cordero inmolado por los pecadores; Denle gloria, todos Uds. pueblo, Pues Su Sangre ha quitado toda mancha. Qué maravilloso!
258Muy bien, inclinemos nuestros rostros ahora para la bendición. Yo no sé quién ha sido escogido para hacerlo. El hermano Johnny Manadal, de California, mientras tenemos nuestros rostros inclinados. No olviden mañana en la noche, es el primero, el comienzo. Mañana en la noche, la convención será aquí, aquí mismo en este salón, a las siete y media.
259Dios le bendiga. Han disfrutado la Presencia de Dios? [La congregación dice: “Amén”.—Ed.] Amén. Ahora inclinemos nuestros mientras el hermano Johnny nos despide.