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~ POR QUE TUVIERON QUE SER PASTORES ~
1Me supongo que soy de la clase de predicador que predica largo. Y sin educación, yo–yo creo que no sueno mucho como un predicador para algunas personas. Y yo–yo ni siquiera reclamo ser un predicador; yo soy como una llanta de repuesto. Pero yo siento que tengo un Mensaje de parte de Dios, que en mi manera (que es la única manera que yo tengo para presentarlo), yo estoy tratando de presentarlo al mundo. Y si yo no me quedara con ese Mensaje, yo sería un traidor para Dios y un hipócrita para Uds. Una persona que dice una cosa y cree otra, es hipocresía. Nosotros debemos siempre hablar la verdad de nuestro corazón, para que cuando la gente nos mire, aunque ellos no estén de acuerdo con nosotros, nosotros queremos ser hombres y mujeres honorables, que hablemos de nuestro corazón, aquello que es verdad en nuestros corazones.
2El año pasado, o el año antepasado, yo tuve el privilegio de hablar un–un Cristiano... o perdónenme, un mensaje de Navidad, [“Navidad” en inglés es ‘Christmas’ y Cristiano, ‘Christian’; de ahí vino el error al decirse las palabras– Trad.] aquí en La Ramada [Hotel La Ramada–Trad.]. Y yo creo que hablé sobre el tema, o aquí o en Phoenix, sobre: “¿Por qué la pequeña Belén?” Y creo entonces que fue aquí el año pasado cuando hablé sobre: “Hemos visto Su estrella en el este y hemos venido a adorarle”.
3Y Uds. saben, cuando nosotros leemos la Biblia y nos preguntamos, esos “porqués”. Y en esta noche pensé que, si Uds. me tolerarán un rato, y oraran conmigo, yo procuraría de darles a Uds. mi mensaje de Navidad. Sólo Dios sabe en dónde estaremos la siguiente Navidad, si es que hay una Navidad después de ésta. Así que siendo que ésta pudiera ser la última Navidad que nos sentemos juntos, hasta que nos sentemos en otra mesa. Y ésa no será una de este tipo, sino que será cuando comamos y bebamos la Comunión [la Cena del Señor–Trad.] de nuevo con El en el Reino del Padre, al final del camino. Y entonces acerquémonos en esta noche en esto, como si éste fuera el último mensaje de Navidad por el cual nos reuniríamos con la sinceridad más profunda.
4Yo quiero hablar en esta noche sobre un tema raro, pero algunas veces uno encuentra a Dios en las cosas raras. El hace cosas de manera rara, no de la manera usual, es de la manera que no es usual, los momentos raros, las escenas raras; El es Raro. Y yo quiero esta... si es la voluntad del Señor, yo quiero hablar sobre el tema de: “Por qué tuvieron que ser pastores”.
5Y ahora, un poco antes que abordemos la Palabra, la cual yo creo que es Dios: “En el principio era la Palabra, y la Palabra era con Dios, y la Palabra era Dios. Y la Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros”. 6 Como dije, la semana pasada, o la semana antepasada en Phoenix: “Se ha probado que hay individuos de esta tierra, personas, atravesando este edificio ahora”. La televisión prueba eso. Es en otra dimensión; nuestros ojos naturales y nuestros cinco sentidos no pueden captar eso. No es que la televisión manufactura algo, sólo lo canaliza. Ud. no puede hacer un movimiento con su dedo, Ud. no puede parpadear su ojo, sin ser probado que se haya grabado para siempre. Yo pudiera estar parado... O un hombre en Australia, si tuviéramos una–una pantalla de televisión aquí, no solamente eso sino el–el hombre podría hablar, mover su dedo, parpadear su ojo, o aun el color de ropa que él estaría usando, sería proyectado aquí en la pared; y él en Africa, Australia, alrededor del mundo. ¿Ven?, hay un ciclo de ondas de éter. Yo no puedo explicarlo, pero yo sé que está allí. Yo no creo que alguien realmente pudiera explicarlo. Así que la televisión puede captar esto dentro y hacerlo una realidad por medio de unos instrumentos, para que ellos puedan reflejarlo en la pared.
7Ahora, esa misma cosa estaba aquí cuando Adán estuvo aquí. La televisión estaba aquí cuando–cuando Elías estuvo en el Monte Carmelo. Estaba aquí cuando Martín Lutero, ese sacerdote joven, que arrojó la comunión en el piso y dijo: “Es pan. Y el justo vivirá por fe”. Estaba aquí en ese entonces, pero nosotros apenas la estamos descubriendo. Y también sucede que en nuestros medios en esta noche está Dios, Angeles, seres sobrenaturales que son invisibles para nuestro sentido natural de la vista. Pero algún día será una realidad como lo es la televisión ahora, y así de común. Ahora, ese es el porqué yo creo la Palabra.
8Jesús dijo: “El que añadiere una palabra a esta Biblia, o quitare una palabra de Ella, su parte será quitada del Libro de Vida”.
9Así que inclinemos nuestros rostros entonces aun antes que la leamos. ¡Tan solemne! Cualquier hombre que tenga fuerza física pudiera voltear la página, pero sólo Dios puede revelarla.
10Y con nuestros rostros inclinados ahora hacia el polvo de donde fuimos sacados, y al que algún día retornaremos, me pregunto... Y en este momento solemne, mientras nos acercamos a la Navidad, si hay algunos aquí que realmente se sientan indignos y les gustaría ser recordados en esta oración, ¿levantarían (sin levantar sus rostros) sólo sus manos a Dios y dirían: “Recuérdame, Señor, en esta Navidad”? Dios les bendiga.
11Santísimo y bondadoso Padre Celestial, Dios Todopoderoso, El que era desde el principio, antes que hubiera una estrella, o un átomo, o una molécula... Tú hiciste todas las cosas por Jesucristo Tu Hijo, y nos has dado todas las cosas gratuitamente en El. Te damos gracias en esta noche, Señor, por esta oportunidad que Tú nos has dado de congregarnos para ser advertidos y enseñados por el Espíritu Santo. Y el Espíritu Santo toma Tus Palabras y las revela a nosotros, pues Jesús dijo: “Cuando venga el Espíritu de Verdad, El les recordará a Uds. de estas cosas que Yo he dicho y también les hará saber las cosas que habrán de venir”.
12Dios, no hay uno en nuestros medios, ni tampoco hay uno sobre la tierra, que sea digno de intentar de interpretar Tu Palabra, porque escrito está que la Palabra de Dios no es de interpretación privada. Por lo tanto, Señor, pedimos que el Espíritu Santo nos dé en esta noche, a cada uno, la porción que nosotros necesitamos para satisfacer esa hambre que está en nuestros corazones de caminar más cerca de Ti. Nosotros somos incompetentes, inmundos, indignos. Permite que el Niño que nació en Belén, que vivió la vida más perfecta, y que fue el único Hombre perfecto sobre la tierra, y que se dio El mismo como rescate para que pudiera limpiarnos a nosotros, pecadores inmundos, y para traernos al compañerismo con el Padre, concede en esta noche que Su Espíritu Santo, mediante la predicación de la Palabra, haga eso por nosotros.
13Señor Dios, hay muchos enfermos en la tierra hoy, a pesar de la mejor medicina que jamás hayamos tenido para curar, y la mejor medicina y los mejores hospitales. Y sin embargo, en medio de todos nuestros grandes descubrimientos científicos, hay más enfermedad que la que el mundo alguna vez haya conocido, porque hay más pecado e incredulidad que lo que el mundo alguna vez haya conocido. Ayúdanos en esta noche, Gran Médico, y sana al enfermo que está en nuestros medios.
14Y danos el Espíritu, el verdadero Espíritu de Navidad. Cuando hoy... que cuando ceremonias paganas, adoración con árboles de Navidad, historias ficticias de un–un hombre llamado “Santo Clós”, y nuestros conejos de Pascua, y las diferentes modas que el mundo comercial ha capitalizado, sean puestas a un lado, Dios. Permítenos entrar en Cristo la Palabra, porque te lo pedimos en Su Nombre y para Su gloria. Amén.
15Si Uds. desean, abran conmigo para la lectura en la Santa Escritura, en San Lucas el capítulo dos... ¿Me pueden oír todos bien? ¿Hay alguna transposición en los micrófonos? ¿Pueden oírme bien Uds. allá atrás? Si pueden, levanten sus manos. Gracias. El segundo capítulo del Evangelio según San Lucas: Aconteció en aquellos días, que se promulgó un edicto de parte de Augusto César, que todo el mundo fuese empadronado. Este primer censo se hizo siendo... [El Hermano Branham, omitió “cirenio” al leer esta porción de Escritura–Trad.] gobernador de Siria. E iban todos para ser empadronados, cada uno a su ciudad. Y José subió de Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea,... la ciudad de David, que se llama Belén, por cuanto era de la casa y familia de David; para ser empadronado con María su mujer, desposada con él, la cual estaba encinta. Y aconteció que estando ellos allí, se cumplieron los días de su alumbramiento. Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón. Había pastores en la misma región, que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su rebaño. Y he aquí, se les presentó un ángel del Señor, y la gloria del Señor los rodeó de resplandor; y tuvieron gran temor. Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí... doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: Que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor. Esto os servirá de señal: Hallaréis al niño envuelto en pañales, acostado en un pesebre. Y repentinamente apareció... Y repentinamente... con el ángel una multitud de... huestes celestiales, que alababan a Dios, y decían: ¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres! Sucedió que cuando los ángeles se fueron de ellos al cielo, los pastores se dijeron unos a otros: Pasemos, pues, hasta Belén, y veamos esto que ha sucedido, y que el Señor nos ha manifestado. Vinieron, pues, apresuradamente, y hallaron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre. Y al verlo, dieron a conocer lo que se les había dicho acerca del niño. Y todos los que oyeron, se maravillaron de lo que los pastores les decían. Pero María guardaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón. Y volvieron los pastores glorificando y alabando a Dios por todas las cosas que habían oído y visto, como se les había dicho. Que el Señor añada Sus bendiciones a la lectura de Su Palabra.
16Ahora, es un... El porqué este gran evento fue revelado a pastores, eso sería una cosa un poco sorprendente para nosotros. Yo tengo algunas Escrituras escritas aquí, y unas cuantas notas a las que trataré de referirme, para explicarles a Uds. el porqué, según lo mejor de mi entendimiento. Y quizás luego, después de esto, que el Señor, con Su gracia en esta noche, quite los porqués de nosotros. Pero... La mayoría de nosotros, me supongo, en una ocasión u otra nos hemos preguntado por qué es que éste, el evento más grande de todos los tiempos, fue revelado a pastores. ¿Por qué se le fue revelado a pastores y no a los teólogos de ese día? ¿No eran ellos los que estaban entrenados para oírlo? Y, ¿por qué vino y pasó por alto al rico y fue al pobre? También, ¿por qué pasó por alto al erudito y al sabio y fue al humilde y al ignorante? Hay algunas cuantas preguntas del porqué de esto.
17Y otra razón que pudiera decir, fíjense, el Niño nació en Belén. Lo cual “Belén” en la interpretación hebrea, como lo vimos aquí hace un par de años, “Belén” significa ‘la casa del pan de Dios’. Y probamos por las Escrituras, que El no podía venir a ningún otro lugar. Belén fue fundada por Rahab y su–su esposo. Rahab era una prostituta a la que un general cortejó, del–del ejército de los israelitas, después que ellos habían tomado a Jericó... Y por fe ella creyó el Mensaje de Dios en su condición, y ella fue salva. Y desde ese tiempo, cuando Josué dividió la tierra en donde cada uno estaría....
18Y allí hay una gran lección que en alguna otra ocasión yo espero poder traer a Tucson, de esas madres hebreas dando a luz a esos bebés. Cuando ella gemía del dolor de parto por su bebé, ella nombraba al bebé, y eso lo colocaba a él posicionalmente en la tierra prometida: su tribu. Lo admirable de esto es que toda la Palabra de Dios cuadra perfectamente. Si no cuadra, no es la Palabra la que no cuadra; es su pensamiento el que no cuadra con la Palabra. Toda cuadra.
19Así que entonces El era el Pan de Vida, como enseñamos la semana pasada en Phoenix, o la semana antepasada. Y siendo el Pan de Vida, El no podía venir a ningún otro lugar sino a “la casa del pan de Dios”. Y este fue el porqué. Ahora aquí, Jesús nació en Belén, y en Belén había sinagogas; grandes líderes religiosos vivieron en Belén. David, el gran rey–pastor, nació en Belén; su padre Isaí nació en Belén; su abuelo Obed nació en Belén. También, todos los antecesores... él provino de Belén.
20Y allí, Jesús, el Hijo de David, nació en Belén, allí mismo bajo las sombras de las grandes catedrales. Entonces, si esas personas estaban instruidas y habían estado buscando al Mesías todos esos años: el Mesías había sido profetizado que vendría por cuatro mil años, y entonces, si el Mesías nació a la sombra de la catedral, ¿por qué ellos tuvieron que ir muy allá a las montañas a un montón de pastores sin preparación, ignorantes, para traer el gran Mensaje, el primer Mensaje? Y comisionó a pastores, no a los sabios e instruidos, sino a pastores. Es una cosa extraña, ¿no es así? Pero, tiene que haber un porqué en alguna parte... Hay un porqué, ahora tiene que haber una respuesta al porqué. Y ningún hombre conoce la respuesta excepto Dios. El es el que conoce la respuesta.
21Ahora, recuerden, el Mesías ya estaba en la ciudad, había nacido en la ciudad, en un establo; precisamente al lado de las grandes catedrales en donde el sumo sacerdote... y los grandes sacerdotes, y los teólogos, y los sabios y los instruidos, todos estaban allí esperando al Mesías. Y allí estaba El, precisamente en sus medios. Pero entonces, ¿por qué fueron ellos al... a las montañas de Judea a los más ignorantes, sin preparación, incultos, a los más pobres de todos? Parecía como la persona más incapaz para tal obra, de revelar el Mensaje y enviarlos para llevar el Mensaje.
22¿Quieren saber mi opinión? Pueda que no valga mucho, pero yo quiero dar mi opinión: yo creo que es la sabiduría de Dios, que El sabía que ellos no recibirían un Mensaje así de la manera que vino. No fue al gusto de su aprendizaje. Fue diferente. No fue como ellos habían sido instruidos para creer cómo sería El. Fue contrario al entendimiento teológico de ellos. Toda su preparación, todo su aprendizaje fue pasado por alto, llegó a ser nada. Yo creo que fue la sabiduría de Dios que sabía que ellos no recibirían un Mensaje así.
23Así que el Mesías estaba aquí, y debía haber alguien que lo reconociera. Y El conocía a aquellos quienes no se habían mezclado con tal cosa como ésa. Podría ser más capaz de dar Su Mensaje a un grupo ignorante, que lo que podría a un grupo mezclado que estaba tan establecido en sus maneras que nada podría cambiarlos, ni siquiera la Palabra de Dios.
24Y ahora, amigos Cristianos, permítanme hacer esta pregunta, con toda sinceridad y amor. Me pregunto: qué si El actuaría de la misma manera en esta noche, y nos enviara en esta generación la Palabra prometida que está prometida para esta generación, me pregunto si nuestros teólogos, y maestros, y sabios, ¿no rechazarían el Mensaje de la misma manera que ellos lo hicieron en aquel entonces? El hombre no cambia, ni tampoco la Palabra de Dios cambia. El es el Dios inmutable, El no cambia.
25Fíjense: vinieron Angeles y–vinieron Angeles y les dieron su Mensaje a hombres de condición tan baja, cuando allí había hombres mucho más (terrenalmente instruidos) aptos que estos pobres pastores analfabetos. El pastor era el más ignorante de todos; él no necesitaba saber nada más que de sus ovejas. El no necesitaba saber matemáticas. El no necesitaba saber cómo–cómo dividir un átomo. El no necesitaba erudición. El solamente tenía que conocer a sus ovejas; eso es todo lo que él necesitaba saber. Y Dios, la gran Sabiduría, y la Fuente y Origen de toda sabiduría, escogería a una persona tal como ésa (personas, quise decir, como ésas), y pasar por alto a todos los eruditos bien preparados que estaban instruidos para saber eso. Eso habla de una cosa, que ellos estaban instruidos en el campo incorrecto. Pasando por alto a todos los importantes del país... allí había gente importante, grandes maestros, Caifás el gran sacerdote, muchos otros grandes hombres, todos los eruditos poderosos de Israel, todas las denominaciones, y todos los teólogos jactanciosos, Dios pasó por alto a cada uno de ellos. Ahora, ésa es la sabiduría de Dios.
26Fíjense, los Cielos más Altos se apresuraron a honrar a lo más humilde e ignorante de la tierra. Lo más Alto del Cielo descendió para darse El mismo a conocer a lo más bajo de la tierra, pasando por alto todo lo que estaba en medio para El mismo darse a conocer a pastores comunes, viniendo a darles a estos pastores comunes de ganado, el Mensaje más grande de todos los tiempos. Había habido muchos grandes mensajeros. Pudiéramos pensar de los días de Noé, y de los profetas, y–y de los grandes sacerdotes, y demás, que ha habido en los días pasados, los grandes eruditos, reyes, potentados, monarcas, pero aquí El viene con el más grande de todos los Mensajes. ¿Cuál era el Mensaje? “¡El Mesías está ahora aquí!” ¿Ven? Y para dar eso a conocer, El pasó por alto a todos los instruídos, para darlo a conocer a pastores humildes.
27Piense en esto: todos los clérigos, todos los eclesiásticos, todos los maestros, toda la–la preparación teológica, todo el dinero que se había gastado, todas las iglesias, y las doctrinas, y las denominaciones, todas fueron pasadas por alto. Todo el aprendizaje que ellos habían empleado en todos los–en todos los misioneros, y todo el proselitismo, toda la membrecía y todo lo que ellos habían pensado que habían hecho para honrar a Dios, sin embargo, el Mensaje clave de todo eso, los pasó por alto. ¡Qué extraño!, ¿por qué? ¿Ven?
28Y fíjense, no sólo eso, sino que en el lugar que menos se creía para tal evento. Los pastores, miren, fueron quienes recibieron el Mensaje. Y ahora, fíjense en dónde estaba el Mensaje: en el lugar que menos se pensaba que alguien esperara que viniera. Y yo me pregunto, en esta noche: si nosotros estuviéramos esperando el verdadero Mensaje del Señor Jesús, yo me pregunto si estaría en un grupo en el que menos se pensaba, un lugar que fuera... que el gran mundo de alta cultura, y la iglesia hoy, pensarían que eran un montón de–de, oh, herejes. Me pregunto si allí no sería en dónde lo pudiéramos encontrar a El. El lugar que menos se pensaba, y a los predicadores más incompetentes. Los pastores no sabían nada acerca de cómo hablar, únicamente llamar a ovejas; bueno, quizás eso es porqué vino.
29Pero había una Palabra prometida. Fíjense: pudiera hacer eso otra vez.
30Pasó por alto a todos los nobles de la tierra. Pasó por alto a todos los nobles, y fue revelado a los Don nadie. Todos los nobles que estaban decorados con–con grandes títulos de doctor de divinidad, y de–y de sicología, y–y con educaciones muy avanzadas, y grandes catedrales y cosas, todo eso fue pasado por alto y revelado a los Don nadie. La sabiduría, la sabiduría infinita del Dios Todopoderoso lo hizo, para darles a conocer a ellos el Mensaje más grande que jamás hubo: “El Mesías está ahora en la tierra”. ¡Qué sabiduría! Unicamente pudiera venir de Dios quien conoce la sabiduría. Toda la sabiduría y todo el aprendizaje, y todo estaba ahora desechado y pasado por alto por la gran sabiduría de Dios. Yo continúo repitiendo eso porque quiero que penetre muy profundo. Todo fue desechado: no servía para nada. Lo pasó por alto para permitir a la sabiduría de Dios el derecho, de que Dios toma a los Don nadie para hacerlos algo.
31Pudiéramos parar aquí y hablar de Juan. Pudiéramos parar aquí y hablar de Elías. Nadie sabe de dónde vino Elías. Todo lo que saben, es que simplemente apareció en la escena. Los profetas a través de las edades pasadas, eran los Don nadie. Pero Dios tomó eso, y pasó por alto las–las éticas de la iglesia, y las enseñanzas, para hacer... mostrar que El es Dios. El toma algo que no es nada, para hacer algo con ello. El muestra Su sabiduría y Su Deidad al hacerlo así, al tomar a los Don nadie. Cuando El hizo primero a un hombre, El sólo tomó un puñado de barro e hizo un hombre de eso, en donde no era nada mas que barro, pero El hizo un hombre. Y Dios toma a los Don nadie ahora para hacer algo con ellos. Y mientras nosotros pensemos que somos algo, nosotros no podemos ser usados en las manos de Dios. Debemos renunciar a todo lo que alguna vez conocimos o aprendimos. (Perdónenme). Como el gran San Pablo, él dijo que él tuvo que olvidar todo lo que una vez aprendió para poder conocer a Cristo.
32Todo el aprendizaje de ellos, todas sus enseñanzas, y demás, les estaban obrando para lo peor. Finalmente lo negaron a El. El mismo aprendizaje que ellos habían obtenido para creerle a El, se volteó y llegó a ser Su enemigo más crítico, y le crucificaron.
33¿Sabían Uds. que la historia misma se repite cada cierto tiempo? Eso es algo reconocido. Pudiera suceder otra vez aquí al lado de nosotros. “Oh”, Ud. dice: “Si yo hubiera vivido entonces...” Bueno, ahora, si Uds. quieren saber lo que hubieran hecho en aquel entonces, miren su condición presente hoy; y Uds. pueden ver lo que Uds. hubieran hecho en aquel entonces, porque ciertamente se está revelando.
34Instruidos para creer en Su Palabra, y luego cuando Su Palabra fue vindicada delante de sus propios ojos, ellos negaron la Palabra que fue vindicada. Cuando Dios probó lo que El haría, y dijo lo que El haría, y probó lo que El haría, entonces ellos se voltearon y llamaron a este Hombre un espíritu diabólico, lo cual los condenó a todos. Piensen lo que está sucediendo. Piensen qué fue lo que les causó a ellos; su entrenamiento les causó a ellos no reconocer la Palabra misma hecha carne para su día. La instrucción misma que ellos tuvieron en sus escuelas, con los mejores maestros....
35Y Ud. dice: “Bueno, nosotros no haríamos eso hoy”. Sus maestros eran mucho más supremos a los nuestros de hoy (superiores, mejor dicho, que nuestros maestros), y ellos fallaron. Ellos no tenían novecientas noventa y seis organizaciones diferentes como nosotros tenemos hoy. Ellos tenían como unas tres. Y de las tres, se resumieron en tres, y ninguna de las tres la reconocieron. Eso muestra que lo que el hombre hace es tontería para Dios. ¿Ven?
36Ahora, ellos fallaron en reconocerla. Ahora... Y ellos hacen la misma cosa otra vez.
37El hombre... La intención es buena, siempre es buena, y el hombre nunca cambia su actitud; él nunca cambia mucho sus maneras. Yo estoy hablando de los hombres del mundo. El hombre siempre está alabando a Dios, hombres religiosos, por lo que El hizo, y siempre señalándole al pueblo a lo que El va a hacer, y luego ignora lo que El está haciendo. ¿Ven? Ese es el hombre; él está hecho de esa manera; él siempre ha sido de esa manera. Y Uds. que leen la Biblia en esta noche saben que eso es de acuerdo a la Palabra, correcto. Ellos siempre alaban a Dios por lo que El ha hecho, hablando de lo que El hará, e ignorando lo que El está haciendo. Eso es sólo una costumbre del hombre.
38La razón que ellos hicieron esto, los maestros, en mi opinión: ellos habían interpretado la Palabra, porque todos ellos creían en un Mesías que venía. Todo Israel lo creía; todavía lo creen hoy. Pero la razón que ellos no lo reconocieron a El, es que Su Mensaje no estaba de acuerdo a la conveniencia eclesiástica de ellos. Ellos... la interpretación que ellos tenían de la Palabra, el Mesías nunca se manifestó El mismo en la manera que ellos lo tenían interpretado que El lo haría. Así que, y por lo tanto, ellos no lo reconocieron a El porque no cuadró con la interpretación de ellos. Como yo he dicho antes, y lo vuelvo a decir: “Dios no necesita a nadie para interpretar Su Palabra. El es Su propio intérprete”.
39Ahora, la Biblia dice... Permítanme probarles a Uds. ahora que eso es la verdad. Isaías el profeta setecientos quince años antes que esto sucediera, Isaías el profeta dijo: “Una virgen concebirá, y dará a luz un hijo”. No hay duda que cada uno en esa edad pensó que su hija sería esa mujer, porque Isaías lo dijo. Pero ¿ven Uds.?, fue setecientos años después. Pero cuando... Dios no necesitó a nadie para interpretar Su Palabra: cuándo El lo haría, o cómo El lo haría. El dijo que El lo haría, y ¡El lo hizo!
40Dios prometió que El... en Isaías, también, creo que el capítulo 28 como en el versículo 18. Y también en Joel 2:28, que en los últimos días, los últimos dos mil años, El derramaría Su Espíritu sobre toda carne. El dijo: “Vuestros hijos e hijas profetizarán. Vuestros jóvenes verán visiones. Vuestros ancianos soñarán sueños”. Y las cosas que El haría, Isaías dijo: “Porque en lengua de tartamudos, y en extraña lengua Yo hablaré a este pueblo, y éste es el Reposo”. Mas no quisieron oír”. Ellos menearon sus cabezas y se fueron. El dijo que “todas las mesas estarían llenas de vómito, y que no habría nada limpio”. Y si eso no era un cuadro de Jerusalén, y de la iglesia de ese día en la venida del Mesías, es el mismo cuadro hoy. Sólo está repitiéndose.
41Ahora, cuando Dios dijo que El iba a hacer una cosa, El la hizo. Sin importar lo que alguien más piense al respecto, lo que alguien más diga, cuando Dios habla de algo, El mismo está obligado a interpretar esa Palabra. Y Su vindicación de la Palabra es Su propia interpretación. Fíjense: vindicando el Mensaje de Su Mesías. El prometió lo que el Mesías haría cuando El viniera. Y cuando El vino....
42Aun cuando los magos en el este habían mirado hacia el suroeste, de donde ellos estaban en Babilonia, y vieron una Estrella majestuosa. ¿Sabían Uds. que no hay ni una porcioncita de historia en ninguna parte, de que algún observatorio (aun en donde ellos llevaban cuenta del–del–del tiempo por las estrellas, grandes hombres quienes estudiaban estas estrellas)... No hay historia que diga que alguno de ellos vio la Estrella en lo absoluto. ¿Por qué? No se les fue dado a ellos; ellos no estaban buscando eso. Pero estos magos sabían que habría una Estrella de Jacob que se levantaría, y ellos estaban buscándola, y pasó en el tiempo en que Jesús nació en Belén.
43Ahora, yo conozco nuestras tradiciones Cristianas, son como nuestras iglesias: tienen las cosas al revés. Uno sale de aquí y ve a magos viniendo a adorar a un bebé; no hay tal cosa en la Escritura. Dos años después llegaron allá, viniendo a través de llanuras y cruzando el río Tigris. Ellos nunca vinieron a adorar a un Bebé, sino a un Niño como de dos años. ¿Por qué fue que al mismo tiempo Herodes mató a todos los niños de dos años para abajo? Para que él pudiera agarrar al Mesías. ¿Ven Uds.? Ellos... Dios lo había vindicado por Su Palabra.
44Y cuando esos magos llegaron a Jerusalén... La Estrella los guió a la capital religiosa del mundo: Jerusalén. Y tan pronto como ellos entraron por esas puertas, esa Estrella (lo sobrenatural que los había guiado) rehusó mostrarse a ellos. Por las calles de punta a punta estos hombres respetables, hombres ricos con camellos adornados con colgaduras finas, y todo lo demás, por las calles de punta a punta diciendo: “¿Dónde está el Rey de los judíos, que ha nacido? Hemos visto Su Estrella en el este”. Y esa gran capital religiosa, después de dos años del Mensaje de los pastores, todavía no tenía la respuesta ni sabía nada al respecto. La cabeza de todas las denominaciones no tenía la respuesta.
45Así que eso perturbó al Sanedrín, y ellos llamaron a los escribas para que vinieran a leer. Y ellos leyeron la historia de Miqueas, el profeta el cual dijo: “Y tú Belén, no eres la más pequeña entre los príncipes de Judá (¡la menor!), pero de ti saldrá un guiador que apacentará a Mi pueblo Israel”. Y después que las Escrituras se habían leído (y aun siendo vindicada ante sus ojos), ellos aún así no lo aceptaron, aunque las Escrituras así lo decían. Yo dudo mucho que ellos lo aceptarían hoy, si las Escrituras que están prometidas para este día fueran manifestadas. Quizás yo nunca les predique a Uds. otra vez, pero yo quiero que capten esto. Aún así ellos no lo creerían.
46La gran sabiduría del Padre hace la sabiduría del hombre tan necia que El empequeñece al hombre. El de hecho llega a un punto en donde hace al hombre sentirse tan avergonzado de sí mismo, y él no es lo bastante hombre para admitir que él está errado. El todavía se queda con su historia, no importa cuánto el Padre pruebe que Su Palabra es la verdad y que El está haciendo exactamente lo que El prometió hacer, el hombre piensa que su sabiduría es tan superior a la de Dios, que si no viene de acuerdo a su sabiduría: “Bueno, eso no es así”. Eso es verdad en cada edad, todavía lo es. ¿Ven ahora cuán apropiada era toda la cosa?
47¡Qué inspiración a esos pastores, los Angeles descendiendo para hablarles a los pastores, Angeles de Dios, viniendo para hablarle a un montón de pastores!
48Yo me pregunto si ¿Uds. han tenido alguna vez el privilegio de–de hablar con un pastor o estar con uno por un rato? Si lo han tenido yo–yo no quiero decirlo debido a mi comentario que estoy preparando para decir después de un rato, pero el pastor se queda con las ovejas tanto que él aun se ríe como las ovejas (balan), él habla como las ovejas, y él huele como las ovejas. Correcto. Porque él está con las ovejas. Eso es todo lo que él sabe: sus ovejas.
49Ahora, la Palabra vindicada de Verdad. Cuando estos pastores, hombres humildes, sin educación... ¡Qué honor, cuán adecuado es para un pastor recibir un Mensaje de una oveja recién nacida! No podía venir a nadie más sino a un pastor. Eso es el porqué nació El en un establo y no en una casa. Las ovejas no nacen en una casa, o en una habitación decorada en rosa del hospital. ¿Ven? Ellas nacen en el establo, y en los campos.
50Esa es la razón que El fue guiado al Calvario. Ud. no puede hacer a una oveja caminar por el corredor al matadero. ¿Sabían Uds. eso? En los corrales del matadero ellos tienen a un chivo que guía a las ovejas. Y cuando él llega allá al lugar en donde las matan, él salta para afuera y deja que las ovejas sigan. Una oveja tiene que ser guiada; no puede guiarse ella misma. Así que por lo tanto, tenía que ser el pastor viniendo por la... su oveja. Cuando ellos encontraron al Bebé– Dios exactamente en donde el mensajero dijo que El estaría, y ellos encontraron este Mensaje–Mensaje del mensajero en el pesebre exactamente en donde los Angeles dijeron que estaría.
51Ahora, yo he oído a la gente decir: “Un Angel me habló; El dijo esto y esto”. Cuán ridículo es algunas veces; yo he escuchado a gente decir que un Angel les habló a ellos, y les dijo esto y esto, lo cual era absolutamente contrario a la Palabra. Ahora, ¿cómo pudiera un Angel hacer eso? Sencillamente no pudiera hacerlo. Y si Dios le dijo a Ud. que tal y tal cosa sucedería (Ud. dice que El le dijo eso a Ud.), y no sucede, entonces no era Dios hablándole a Ud. Recuérdelo; eso es correcto. Dios no miente. El no está en una mentira.
52Cuando ellos encontraron al Niño, qué gozo ha de haber sido para ellos, porque el Angel que les dio el Mensaje... lo encontraron exactamente de la manera que el Angel dijo que sería, y en el lugar exacto en donde el Angel dijo que estaría. ¡Qué cosa ha de haber sido para ellos!
53En un pesebre, ¿por qué? ¿Ven qué tan cómodos estaban estos pastores en el establo? ¿Qué piensan Uds. si un teólogo hubiera estado allí? El se hubiera puesto unas pinzas de tender ropa en su nariz y diría: “Sáquenme de este lugar”. ¿Ven? El hubiera estado tan fuera de lugar, hubiera estado en desdicha.
54Pero, ¿ven Uds.?, para el pastor era como estar en su casa. Dios sabe a dónde enviar Su Mensaje. ¿Ven? Exactamente correcto. En esta condición estaban los pastores allí adentro, en el establo de ellos con su Cordero: un Mensaje vindicado que ellos habían oído. ¡Cuán hermoso, en la Presencia del Mesías, la Palabra vindicada del Mensaje de ellos! Cuando los pastores oyeron que el Mesías estaba en la tierra, y entraron en Su Presencia, en Su propio ambiente, y encontraron que el Mensaje era verdad, que estaba vindicado allí, ¡cómo debió eso haber hecho a esos hombres sentirse al darse cuenta que Dios había hecho esta gran cosa para ellos!
55¡Qué barbaridad!, los eruditos hubieran estado tan fuera de lugar allí, bajo tales circunstancias, y ellos se hubieran ido rápidamente. ¿Por qué? Los Mensajeros vinieron a pastores comunes. Quizás ellos no podían ni siquiera... estos... algunos de estos pastores ni siquiera hubieran podido firmar sus propios nombres; lo dudo mucho. Uds. saben de los pastores que Jesús escogió cuando El estaba aquí en la tierra para pastorear Sus ovejas: “¿Me amas, Pedro, más que éstos?”
56“Sí, Señor; Tú sabes que te amo”.
57“Apacienta Mis ovejas”. Y la Biblia dice que Pedro era un hombre del vulgo y sin letras. Todavía escogiendo pastores.
58Los miembros de iglesia de esos días pasados, y sacerdotes, y la sociedad bien instruida de ese día, hubieran estado tan fuera de lugar en un establo. Ahora, yo no estoy muy seguro si muchos de Uds. pudieran entender (quizás, Uds. gente de la ciudad) a qué olía un establo de Judea, cómo se veía, con los animales en ese establo, y cómo hubiera sido. Bueno, algunos de éstos, de categoría, hoy estarían tan fuera de lugar allí, ellos–ellos ni siquiera hubieran entrado a la puerta, pero le agradó a Dios, por Su sabiduría infinita, revelarlo a aquellos que lo recibirían. Los eruditos y sabios de ese día, seguramente no lo recibirían. Hubieran sido tan humillados de ser sorprendidos en un lugar como ése.
59Bueno, en primer lugar, si ellos hubieran regresado a sus iglesias, y hubieran testificado que ellos habían atendido a una reunión como ésa, y creído a un montón de pastores sin educación trayendo un fenómeno como ése, ellos hubieran sido excomulgados por la iglesia de ellos. Ellos hubieran sido echados fuera de la sociedad de Belén, si ellos hubieran sido sorprendidos escuchando a tal montón de gente ignorante como lo eran esos pastores. Ellos, de seguro, hubieran sido humillados. Si ellos se hubieran asociado con semejante gente común, y estando... aceptando tal herejía como el creer que Dios traería Su Mensaje a un montón de pastores sin educación, cuando ellos tenían todo preparado para eso. Ellos hubieran perdido su afiliación; ellos hubieran tenido que entregar sus credenciales, y no hubieran sido capaces de haber sido reconocidos entre la sociedad de sus grupos de aquel día; porque ellos se habían asociado con tal cosa y no con una clase mejor.
60“¿Cómo se atreven Uds.”, el sacerdote pudiera haber dicho, “a entrar aquí en mi santuario con tal herejía, con tal insensatez, de que algunos campesinos ignorantes de por allá que no–que no fueron a–a la primaria, y creer tal Mensaje, de que un Angel descendió y les habló a ellos?”
61Pero, ¿qué si el hombre hubiera dicho: “Yo vi su Mensaje vindicado”?
62El hubiera dicho: “Déjame darte rápidamente tus credenciales, y vete de esta sociedad”. Los tiempos cambian, pero la gente no. Probablemente sucedería otra vez hoy; ellos hubieran sido echados fuera de sus iglesias.
63Pero los pastores se sintieron completamente cómodos en ese lugar con el Cordero de Dios. Y cualquier buen pastor hace la misma cosa. Cuando un buen pastor, encargado de sus ovejas, puede ver la Palabra de Dios hecha clara y vindicada, de lo que El prometió hacer, ese pastor está como en su casa. A mí no me interesa lo que alguien más diga, Dios lo prometió, y Dios lo hizo.
64Ellos dicen: “Los días de los milagros ya pasaron. No hay tal cosa como el bautismo del Espíritu. No hay tal cosa como el bautismo del Espíritu Santo; eso fue para los apóstoles”.
65Pero permita que un pastor genuino de la Palabra lo predique en el poder de la resurrección, que Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y por los siglos... Pedro dijo en el día de Pentecostés: “Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos, para cuantos el Señor nuestro Dios llamare”. De donde sea que El llame, la promesa y la misma bendición es verdadera. Y permita que un pastor genuino alimentador de la Palabra vea eso vindicado, todos los teólogos del mundo no se lo podrán quitar de él; porque él sabe que Dios así lo dijo, y sucedió. Eso es todo. Sencillamente, siempre es la Palabra de Dios. Su Palabra fue hecha carne y estuvo habitando entre ellos, y ellos no lo supieron.
66El prometió la misma cosa en este día. Me pregunto si nosotros la reconoceríamos. El altivo y el sabio nunca recibieron tal cosa como ésa. Y ellos creyeron que si había tal cosa como el Mesías estando en la tierra, eso de seguro hubiera tenido que venir a su denominación. Tendría que ser su grupo el que lo recibiría, o “no estaba bien”. Ahora, sólo piénsenlo muy bien. Si no está en el grupo de ellos, entonces... ¿Se fijaron entonces? Dios nunca escogió a ninguno del grupo de ellos, pero El escogió a aquellos quienes no estaban conectados con nada de eso. Porque un grupo diría: “¿Ven lo que hicimos?” Y ellos hacen la misma cosa hoy. Pero Dios escoge al Don nadie; ésa es la razón que El escogió al pastor. Los pastores estaban completamente como en su casa con el Cordero–Dios en sus medios, Su Palabra hecha carne entre ellos. El altivo y el sabio nunca lo recibieron; pasó de ellos.
67Y pudiéramos decir lo mismo de hoy día, o de cualquier edad. Fueron las mismas cosas en los días de Martín Lutero. La misma cosa en los días de Juan Wesley. Fueron las mismas cosas en los días de los Pentecostales. Pero Dios no se detiene por ninguna organización de hombre. El continúa moviendo Su Espíritu para vindicar Su Palabra. Tendría que haber sido y venido en la clase de su propio concilio, o ellos no lo recibirían. Así como ellos son tan testarudos hoy, todas la iglesias, que van a hacer esto y lo otro, y unir a todas las iglesias. Si ellos están buscando un mensajero hoy, que pueda unir a todos los Protestantes, Católicos, y Ortodoxos, todo junto, haciendo una gran iglesia....
68Ahora, hermanos, yo he tenido el privilegio de predicarles a cientos de religiones diferentes, y hay hombres buenos en todas ellas. Pero miren, Uds. recuerden, yo estoy profetizando: “Cada organización tendrá que aceptar esto, o no será una organización. Los está forzando”. ¿Leyeron Uds. hoy en el periódico de Tucson en donde unos sacerdotes Católicos ayudaron a ordenar, (en el periódico), ayudaron a ordenar, en Missouri, a un clérigo Protestante? Y, ¿quiénes fueron los que lo reconocieron? Presbiterianos, Bautistas, Luteranos y las Asambleas de Dios. Está en el periódico de Tucson de hoy.
69¡Oh, es sorprendente! No son los hombres allí adentro; son esas cabezas gubernamentales, eclesiásticas, que tuercen la cosa allí adentro, el sistema que lo mete en eso ya sea que quiera Ud. o no. Uds. ya no pueden seguir siendo una organización y escapar de esta ira que viene sobre la tierra, y Uds. vean si eso no es verdad. Pueda que ya me haya ido cuando eso suceda; vuelvan a mirar una de estas cintas, entonces si no fue así, yo soy un testigo falso. Si fue así, yo les he dicho la verdad.
70Ellos lo hubieran llamado alguna clase de obra de un espíritu malo en contra de su manera positiva de pensar. Se oye tanto hoy acerca del pensar positivo: Ud. nada más pone su mente en cualquier cosa, y piensa positivamente sobre eso. El diablo puede hacer eso. ¡Solamente hay una cosa que gobierna sobre todo, y ésa es la Palabra de Dios! Si Ud. está pensando contrario a la Palabra, olvide su manera de pensar. Piense en la Palabra.
71“El Mesías”, ellos pensaron: “no sería encontrado en tal lugar, en una suciedad como esa”.
72¿Pudieran Uds. imaginarse a un gran sumo sacerdote o clérigo distinguido, todo pulido en teología, venir a un establo lleno de estiércol y aceptar el Mensaje de un pobre pastor humilde que no tenía educación, y venir y decir: “¿Ven?, yo se lo puedo probar a Uds.; este es el Bebé; este es el Mensajero”? 73 ¿Y saben Uds. lo que esa gente hubiera dicho? “El hombre es honesto; él es muy sincero en lo que él está diciendo, pero está absolutamente errado”.
74Yo he visto gente vivir vidas tan buenas al grado que la gente no lo creería, no pudiera decir nada respecto a ellos, pero ellos dicen: “El está sinceramente errado. El simplemente no sabe de lo que él está hablando. Dios, El no haría tal cosa como esa”.
75Pero ellos allí tenían la evidencia. Y a la luz de la evidencia: “Vayan allá al establo y vean si ese Bebé no está acostado allí”.
76Ellos hubieran dicho: “Uds. han sido seducidos por algún espíritu malo que hizo que Uds. dijeran eso”. Sin embargo, eso era de acuerdo a la Palabra de Dios. Y ellos estaban muy ciegos para verlo, porque su teología los había cegado. ¡Qué tragedia!
77“¿Encontrado en tal lugar? ¿En una suciedad como era ésa? ¿En un establo?” Cuando ellos tenían un lugar hermoso para que El viniera; ellos tenían todo arreglado para que El viniera, ¿y luego pensar que El descendería (y se iría) y no traería el Mensaje a sus maestros, y se lo daría a un montón de pastores ignorantes? ¿Y luego traer a Su propio Hijo, a que naciera en un–un establo, en una cuadra común de alquiler de animales? Bueno, ¿en un–en un pesebre de paja? ¡Qué barbaridad!, no pudiera ser así. Ellos no lo podían creer, porque eso era muy humilde.
78Y es tan sencillo, así es como los sabios siempre lo ignoran. Es tan sencillo que los confunde. Ellos buscan a un Dios muy allá, cuando El está aquí mismo. ¿Ven? Ellos están buscando a algo muy allá, cuando está aquí mismo con ellos ahora: Cristo, resucitado de los muertos, el mismo ayer, hoy, y por los siglos.
79Todas sus grandes cosas fueron pasadas por alto. Pero de seguro era la verdad, que allí estaba el Mesías. Lo sabemos hoy. Lo creemos hoy. Lo aceptamos hoy.
80Pero entonces si Dios prometió algo para esta Navidad, prometió algo para este día, y prueba que es así, y todavía nosotros nos alejamos de eso, estamos exactamente en la misma categoría que ellos estaban allá en aquel día que lo pasaron por alto; porque no–no viene en nuestro gusto denominacional. Esa es la razón por la cual estamos en tal enredo en esta Navidad.
81Jesucristo no está muerto; El está vivo. El está aquí hoy. La Biblia dice: El es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. El dijo en San Juan 14:12: “El que en Mí cree (no el que manufactura, el que dice que él cree)... El que en Mí cree, las obras que Yo hago, él las hará también, y más que éstas él hará, porque Yo voy al Padre”. Y yo lo he visto a El, en mi propia vida, hacer más de las mismas obras que El hizo en aquel entonces, que las que están escritas en las páginas de esta Biblia. Y les pasa por encima de la cabeza a los sabios de hoy, y se revela a niños que quieren aprender, como Jesús oró. Es verdad. El ha hecho más de lo que El... Yo he visto en mi día, en mis treinta y tres años de ministerio, yo lo he visto a El hacer más que lo que yo he leído que El hizo en la Biblia: más de la misma cosa.
82Pero no importó lo que El hizo en aquel entonces, ¿creen Uds. que el Sanedrín le creyó a El? “Bueno”, dijeron ellos: “Tú estás embrujado”. Pero, nos damos cuenta en dónde ellos hicieron su error, fue en darse cuenta... no darse cuenta, en lo que su credo decía, sino lo que la Palabra decía que el Mesías haría en el día de ellos. Y allí es en dónde nosotros cometemos el error hoy, al no escudriñar las Escrituras. Jesús les dijo: “Escudriñad las Escrituras, a vosotros os parece que en Ellas tenéis la Vida Eterna, y Ellas son las que dan testimonio de Mí. Ellas les dicen quién soy Yo”.
83Fíjense: Dios sabía de antemano que ellos harían esto; ése es el porqué El tuvo que llevárselo a los pastores. El sabía que ellos no lo harían; ellos no lo recibirían. Ahora, ¿ven Uds. por qué tuvieron que ser pastores? ¿Por qué pastores? Los teólogos no lo recibirían. ¿Por qué a pastores otra vez? ¿Vendría contrario a Su Palabra? ¡No! Ellos eran pastores, ellos conocían a las ovejas; y por eso es que El nació una Oveja, un Cordero. Fíjense: El era el Cordero. Ellos eran–ellos eran la única clase que lo aceptaría a El. Un pastor era la única clase que aceptaría a un cordero. Ellos sabían cómo cuidarlo, y así es hoy cuando recibimos el Mensaje del Cordero.
84Ahora, ¡lo sorprendente! Los hombres más humildes, más ignorantes adorando a Emanuel en un establo. Los más... Y había gente allá afuera, en los mismos días, enseñando su teología. Grandes multitudes juntándose de dondequiera, de todas partes de la región, venían a sacrificar lo que Jehová dijo que era una hediondez en Su nariz. Y aquí estaban unos pastores humildes en un establo adorando a Emanuel: ¡Dios mismo hecho carne y acostado en un establo! ¿Ven? Y aquí nosotros con nuestros grandes aprendizajes, y nuestra cabeza en alto como si supiéramos algo, y Dios pasando por alto toda la cosa. ¿Ven? El hace lo que El promete hacer, y El siempre hace eso. Pero piense de estos pastores humildes allá ahora adorando a Emanuel en un establo. Es de lo más sorprendente. Seguro que lo es.
85Entonces... Después que lo habían adorado a El, y se habían dado cuenta que el Mensaje que ellos habían estado predicando fue vindicado, allí ellos están... estaban alabando a Dios con el Mensaje más increíble de un Angel. Ahora, comparen eso con el día de hoy. Sólo deténganse un momento para pensar. Hombres allá adorando a Dios, y alabándolo a El por lo que ellos habían visto, lo que ellos habían oído, lo que ellos sabían que era la Verdad, con el Mensaje que era increíble para la mente intelectual. Era contrario a todo pensamiento eclesiástico, y, sin embargo, era la Verdad. Es la Verdad. Ellos lo creyeron. Y ahora, ¡cuán necia puede ser la sabiduría del hombre! Diciendo entonces, que un coro de Angeles les cantó a ellos el primer villancico de navidad, ¿pudieran Uds. imaginarse eso? Que un pastor que no podía escribir su nombre, oliendo como un corral de ovejas, caminando por la calle, gritando: “¡Gloria a Dios en las alturas! ¡Nosotros sabemos que El está en la tierra!”
86El sacerdote dijo: “Ese hombre está fuera de sí. Miren en los libros y vean si él es un miembro de nuestra congregación. Verdaderamente él nos avergüenza con sus enseñanzas sin ética. Quítenlo de entre nosotros. No seremos avergonzados entre la gente”.
87Bueno, Uds. pueden ser avergonzados entre la gente y ser glorificados ante los ojos de Dios, o escojan; porque, recuerden, el gusto eclesiástico del día no cuadra con la Palabra de Dios. No hay novecientos sesenta y nueve gustos diferentes de eso. Es un solo gusto, una Palabra, un Dios. Eso es todo.
88Diciendo que Angeles les cantaron el primer villancico de navidad y también diciendo que ellos recibieron un Mensaje de parte de un Angel. Un Angel les apareció a ellos, les dio un Mensaje, y ellos fueron y se dieron cuenta que ese Mensaje era verdad. Y diciendo: “Además de eso, el Angel nos cantó el primer villancico de navidad”.
89“¿Pudieran Uds. imaginarse?” Ellos dijeron: “¡Pobre hombre!” Nunca habían tenido nada como eso que sucediera entre ellos, Uds. saben, así que era como una doctrina extraña para ellos. Esa es la razón que ellos no podían encontrarlo en las Escrituras; no era para que ellos lo encontraran. Increíble para el sabio, una experiencia tal jamás les había sucedido a ellos. Increíble, pero, sin embargo, era la Verdad. Es la Verdad; sabemos que es la Verdad. Piensen. Los primeros convertidos y la primera congregación de Cristo, fueron ovejeros, no clérigos; ovejeros, pastores. ¿Por qué pastores?
90Fíjense. Alabando y glorificando a Dios allá por lo que ellos habían visto y oído, oyeron a Angeles cantarle por primera vez a un ser humano. Los Angeles nunca antes le habían cantado a un ser humano. Y miren los coros, cómo ellos se han de haber parado y entrenado y entrenado esas voces; ellos deberían haber cantado en el nacimiento del Mesías; y todos ellos fueron pasados por alto. Y los Angeles descendieron y les cantaron a pastores comunes de ovejas, no con ropa de clérigo, sino con ropa de pastor. Y miren quiénes recibieron el primer Mensaje; es increíble.
91Y en dónde fue dado, no fue en las catedrales, sino en lo desolado, allá en lo desolado a donde el Angel del Señor vino; no en la iglesia; en lo desolado. El ni siquiera fue bienvenido en la iglesia. Ellos pensaron que El sí fue, y ellos pensaron que lo tenían, pero Dios probó que eso era incorrecto. “El puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras”. Eso es correcto.
92La primera vez que los Angeles cantaron en una celebración, fue en el Cielo. Si Uds. miran en Job 38:7 (pues miro a algunos de Uds. tomando notas), cuando Dios primero planeó hacer Su primera creación, la tierra... Job era un gran hombre sabio, y tenía toda clase de conocimiento. El dijo: “Cuando voy a las plazas, los príncipes, todos ellos se inclinan ante mí, y sólo quieren un momento de mi sabiduría”. Y él no podía entender por qué él tenía que ser tratado de la manera que era tratado.
93Y así que, Dios le preguntó, dijo: “Cíñete los lomos como un hombre, porque voy a descender para hablar contigo”. Y cuando Dios descendió en un torbellino, El dijo: “Job, ¿dónde estabas tú antes que Yo fundara la tierra?, cuando alababan todas las estrellas del alba y se regocijaban todos los hijos de Dios; ¿dónde estabas tú en ese entonces, Job?” Y él fue humillado en esa ocasión. “¿Dónde estabas tú?”
94¿Ven?, la primera vez que los Angeles cantaron en una celebración, fue en el Cielo. Pero la primera vez que ellos cantaron en la tierra, fue a pastores, en el nacimiento de Dios, Emanuel en la tierra; los primeros seres humanos que alguna vez hayan escuchado a un Angel cantar, fueron pastores humildes.
95Cuando tomamos a nuestras mujeres con caras pintadas, con cabello corto, usando pantaloncitos cortos, y les ponemos alguna clase de bata de iglesia, y las pasamos para enfrente y cantan como que son algo, ¿y luego pensamos que Dios tiene que escuchar eso? El tiene Angeles allá quienes pueden entretenerlo a El desde la... antes que El hubiera hecho un ser humano. ¡Ajá! Salir y vivir, y usar ropa que es una abominación para Dios, y ¿cómo pueden Uds. pensar que eso sea de Dios? Ud dice: “Bueno, yo pertenezco a....”
96“¿Dónde estabas tú cuando Yo fundaba la tierra? Dime: ¿En dónde afirmé la basa? ¿Dónde está el eje en el que ellas giran? ¿Dónde estabas tú en ese entonces?” Uds. piensan que Dios tiene que preguntarnos por algo de nuestra sabiduría. Nuestra sabiduría sólo es necedad para El. El hace lo que El dice que El hará.
97Ahora, fíjense. Dios está listo para hacer otra creación. El estaba creando la tierra mortal, la vida mortal. Los Angeles cantaban en el Cielo. Pero aquí El está creando una Vida nueva, Vida Eterna para el hombre, y El les está cantando a Sus súbditos por medio de Angeles: en la tierra, no en el Cielo. El Cielo tenía Vida Eterna. ¿Ven? Y El cantó... ellos le cantaron a los Cielos, cuando comenzó la creación mortal; y aquí la Creación Inmortal está comenzando, y ahora ellos les están cantando a gente terrenal, por primera vez, a pastores. ¡Sorprendente!, ¿no es cierto?
98El había empezado una nueva creación. ¿Qué era? Una creación de Sí mismo. Dios se hizo carne y habitó entre nosotros. Eso es... La Biblia dice: “El principio de la creación de Dios”. Dios fue creado en forma humana; en Jesucristo, Su Hijo, Dios moró. El edificó Su tabernáculo de carne y huesos, y vivió en ese tabernáculo: Dios, Emanuel, “Dios con nosotros”. El mismo se edificó una casa para vivir en ella, para que El así pudiera reflejar Su Palabra a Sus súbditos a través de eso. Ud. sabe lo que es Dios, cuando Ud. ve a Cristo.
99Recuerden, siempre hay cánticos en el nacimiento de un rey. ¿Cuántos sabían eso? Por supuesto que sabían. Bueno, miren: ¿piensan Uds. que si este Rey hubiera nacido allá, y una mujer hubiera entrado corriendo a la catedral en alguna parte, y hubiera dicho: “Alisten una cama rápidamente, y consigan a los doctores, porque yo voy a dar a luz en la tierra a Emanuel?” Una pobre mujer de Nazaret, la ciudad más baja, la... más vil que Tucson o cualquiera del resto de ellas, y sin embargo, si esta mujercita llegara corriendo allá con el sumo sacerdote y dijera: “Yo–yo estoy a punto de dar a luz a Emanuel”, ellos la hubieran echado en la cárcel. Seguro que sí. Ellos de seguro lo hubieran hecho. Por traer entre su pueblo tal herejía como ésa, él no la hubiera tolerado. Ni tampoco él lo haría hoy. Sin embargo, lo mismo está sucediendo, de igual manera.
100Fíjense, tiene que haber cantos. Los reyes eran... No le hubieran cantado a El. La gente no le hubiera cantado a El, porque ellos no le creían a El. Y ésa es la razón... Aquí viene, es mejor que lo reciban. Esa es la razón que hoy la gente se avergüenza de alabar a Dios; ¡ellos se avergüenzan de Cristo! Las grandes catedrales no recibirían el bautismo del Espíritu Santo, ellos están tan establecidos en sus maneras eclesiásticas que ellos no lo recibirán. Dios va a encontrar a alguien por medio del cual El reciba alabanza. “El puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras”, citando otra vez a Juan.
101Fíjense, Sus súbditos deben cantarle a El. Y Sus súbditos entonces eran Sus Angeles, y ellos les cantaron a Sus pastores, los cuales llevarían Su Mensaje.
102¿Quién debería oírlo primero? Por supuesto, Sus súbditos. Esos son los que oirían primero la alabanza del Rey, serían Sus súbditos. ¿Y qué eran Sus súbditos? Algo sorprendente, ¿no es así, hermanos? No eran Sus clérigos. No eran los teólogos. Eso es correcto. No era la gente denominacional. ¡No!, ¡eran pastores! ¿Por qué? Había nacido una Oveja, esa es la razón. ¿Ven? Sus súbditos lo oyeron, quienes Dios supo que creerían. Dios envió Su Mensaje a aquellos quienes lo creerían. El es toda sabiduría; El sabe a dónde enviar Su Mensaje: a quien lo creerá. Lo más Alto del Cielo enviado a los más bajos de los hombres en la tierra.
103Jesús dijo en Mateo 5: “Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos”. María, en... Si Uds. están anotando esas Escrituras, eso está en Mateo 5. Y si Uds. están anotando Escrituras... Eso es lo que yo tengo escrito aquí, las Escrituras.
104María dijo, en Lucas 1:52, cuando ella fue ungida con el Espíritu, el Espíritu Santo sobre ella, ella dijo: “El ha exaltado a los humildes”. María dijo eso, la madre de Jesús, dijo: “El ha exaltado a los humildes”.
105Lucas también dijo: “La gente común le escuchaba a El con regocijo”. No lo– lo selecto, los–los teólogos, los doctores de la ley y de divinidad, sino la gente común lo escuchaba a El con regocijo, gente humilde.
106Por todas las Sagradas Escrituras, el Mensaje de redención ha sido dado por pastores y a través de ovejas.
107Ahora, yo tengo que terminar, porque estamos llegando al momento de terminar. Estoy pasando por alto muchas Escrituras sólo para poder traerlos a Uds. a este pensamiento.
108Por todas las Escrituras, la redención ha sido representada por medio de pastores y ovejas. Eso es correcto. Todos estamos de acuerdo en eso. ¿Por qué? Era en sombra y tipo. Y cualquier cosa... Si yo nunca hubiera visto mi mano, y mirara a la sombra de mi mano aquí abajo, y viera que tengo cinco dedos, yo sabría que estaba reflejando... el negativo estaba reflejando a un positivo. Y ésa es la razón que el Mensaje siempre vino a... redención por medio de ovejas, porque desde el mismo principio... Y fue a través de ovejas, y por pastores, que El mismo se reveló. Todo era sombras y tipos.
109Ahora, miremos en el principio. Adán y Eva, allí parados en la Presencia de Dios para oír Su Mensaje para ellos, ellos habían vestido sus lomos con piel de oveja. El primer Mensaje que alguna vez fue escuchado, fue dado sobre la piel de una oveja muerta, que Dios había matado y envuelto a Adán y a Eva en ella. Después de que ellos trataron de hacer su propia religión de hojas de higuera, no funcionó. El sacrificio de ovejas ha sido instituido para expiación desde el mismo principio: el sacrificio de ovejas.
110Ahora, vamos a terminar esto ahora, y mostrarles por qué tenían que ser pastores; y por qué tenía que ser... El tenía que ser una oveja.
111Ahora, los profetas del Antiguo Testamento se vistieron de pieles de ovejas (sabemos eso, ajá), declarando su fe en Su Palabra de la venida del Cordero perfecto. Ese es el porque viene a los profetas.
112Ahora, la Palabra de Dios no viene a un teólogo, no hay... él–él es el que la hace un enredo. Eso es correcto. No hay tal cosa como alguna vez decir... Ud. diciendo: “Bueno, este Hombre es un teólogo”. Eso sólo lo aleja más a él de la Palabra que cualquier cosa que yo sé. ¿Ven? La Palabra del Señor Dios, el inmutable Dios, nunca cambia. En cualquier parte de la Biblia, la Palabra de Dios siempre vino a los profetas. No a teólogos o a doctores: ¡a profetas! Y ellos siempre, cada vez, fueron desechados y rechazados.
113Los profetas, por lo general, también eran pastores. Los profetas se vestían de pieles de ovejas, porque ellos usaban la piel de las ovejas que ellos estaban pastoreando. Y el primer Mensaje, a una–una–una generación condenada, fue sobre pieles de oveja. Los profetas, lo digo otra vez, se cubrían de pieles de ovejas, porque ellos estaban testificando con eso, que ellos creían que venía un Cordero perfecto para ese sacrificio. Y la Palabra de Dios vino a ellos sobre pieles de ovejas. Estos pastores... o estos profetas, por lo general, eran pastores. Abraham era un pastor. Isaac era un pastor. Jacob era un pastor. Moisés era un pastor. David era un pastor. Todos los representantes de Dios generalmente, eran pastores.
114Ahora, vamos a darnos cuenta por qué vino a pastores. Ellos sabían que las ovejas son indefensas sin el pastor que las guíe. Ellas... una oveja está perfectamente indefensa, ella misma no puede guiarse. Esa es la razón que Dios comparó a Sus hijos creyentes con ovejas. Ellos tienen que ser guiados. ¡Pero vigilen qué es lo que los está guiando a Uds.! No se consigan un chivo, él los encaminará al matadero. Dios nunca nos dio un chivo, El nos dio a Su Hijo (el Espíritu Santo) para guiarnos. El es nuestro Guía, no algún pastor hecho por el hombre, sino un pastor dado por Dios quien alimenta a las ovejas con comida de oveja.
115Ahora, Ud. toma a un cerdo, y le dice al cerdo: “Yo voy a hacerte un cordero”. Y Ud. lo lava. Y Ud. le pinta las uñas de los dedos de sus pies y–y todo lo demás. Y le da comida como a una oveja, le da alguna clase de–de dieta. Y lo pone afuera en el piso o afuera en la... donde la–la manada de ovejas se junta, en el sembrado de alfalfa o en algo. Y si hay un hoyo de lodo en alguna parte, ese cerdo se irá tan directamente como pueda a ese hoyo de lodo. ¿Ven? ¿Por qué? Es porque su naturaleza todavía es de un cerdo.
116Y esa es la razón que los miembros de iglesia de hoy día, se satisfacen en las cosas del mundo, ¿ven?, es porque su naturaleza no ha sido cambiada. Ellos comerán cualquier clase de desperdicios teológicos, eclesiásticos, pero no pueden tolerar la Palabra de Dios. Ellos entran y escuchan la Palabra....
117Uds. saben, el hipócrita más grande del mundo es un cuervo. En la Biblia, eran dos los que dejaron salir del arca. El cuervo salió y nunca regresó, porque él es un buitre, uno que se alimenta de carroña. El se posó en los cuerpos muertos y llenó su panza con cuerpos muertos. Pero cuando él dejó salir a la paloma, la paloma no podía soportar esa hediondez, así que ella regresó a la casa de su Padre y de Noé, y picoteó en la puerta hasta que Noé la dejó entrar.
118Ahora, un cuervo puede quedarse allá afuera y comer de un caballo muerto todo el día, y volar de allí al sembrado y comer grano con la paloma. Pero una paloma no puede volar allá y comer del caballo muerto, y luego comer trigo; la mataría. ¿Ven?, la paloma no tiene nada de hiel, y no puede digerirlo.
119Y cuando cualquier paloma de Dios, cualquier paloma u oveja que come Palabra, una bestia limpia, cuando Ud. les ofrece las cosas del mundo, ellos saben que su Maestro dijo: “El que ama al mundo o las cosas del mundo, el amor de Dios ni siquiera está en él”. Ud. le da algo contrario a esa Palabra de Dios, él no puede soportarlo. Pero el diablo puede tomar Eso y el mundo también, y decir que todo eso es de Dios. Ud. no puede mezclar el aceite y el agua, simplemente no se mezclarán.
120Ellos, todos estos pastores, ellos sabían que las ovejas eran indefensas sin el pastor. Y ellos eran pastores, y sabían que debían ser guiadas.
121¡Qué lamentable es ver, hoy, que ellos procuran de alimentar a las ovejas con desperdicios! Pero una oveja no comerá eso. ¡No, señor! ¿Ven?, ellos estaban procurando alimentar a las ovejas con desperdicios, allá en el pasado. Y cuando la Palabra vino, ellos habían estado tan acostumbrados al desperdicio, que no reconocieron la Palabra. Y eso es lo que sucede hoy, cuando la misma cosa vindicó y probó que Dios haría una cierta cosa. Entonces ellos están tan acostumbrados a los desperdicios, y a ser alimentados con desperdicios, al grado que uno... bueno, no hay manera de hablarles a ellos, ellos no escucharán Eso, eso es todo. El perro... La Biblia dice: “Así como el perro regresa a su vómito, y la puerca a su revolcadero, así lo hacen ellos”.
122¡Escuchan la Palabra, y regresan directamente al mismo revolcadero! Y dicen: “¡Ah, es fanatismo! No crean a tal cosa como esa”.
123Dios... las ovejas hacen la misma cosa hoy; ellas deben confiar en la dieta de la Palabra. Ellas no tomarán ninguna otra dieta. Uds. no pueden darles una dieta eclesiástica, a las verdaderas ovejas. No. ¡No! Uds. van y les dicen: “Bueno, miren, todos nos uniremos. Miren, Jesús oró para que todos pudiéramos ser “uno”. Uds. escucharon la misma cosa en Tucson no hace mucho tiempo, hace unos días, ¡pero eso es una mentira! Jesús nunca oró... ¿Cómo podía El...? ¿Cómo puede Ud. hacer que la Palabra misma se condene?, sea contraproducente para Ella misma. Entonces Dios no es más que cualquier otro hombre.
124Jesús dijo: “¿Cómo pueden andar dos juntos a menos que estuviesen de acuerdo?” ¿Cómo van Uds. a tomar Metodistas, Bautistas, Presbiterianos, Católicos, y ponerlos a todos juntos y que sean uno? Uds. pudieran ser uno bajo el liderazgo de un hombre, pero Jesús dijo: “Para que ellos sean uno; como–como Yo y Tú somos uno”. Ahora, ¡El quiere que todos nosotros seamos uno en El, quien es la Palabra! ¡Amén! Ahí está: “Uno con el Padre”. Y el Padre es el Hijo, es lo mismo. Y es la misma Palabra, la Palabra manifestada, Ella misma desplegándose en este día como lo hizo en cualquier otro día, para que Uds. sean uno.
125Fíjense, El dijo: “Como el Padre me envió, así Yo los envío”. El Padre que lo envió a El, entró en El para confirmar la Palabra. Y el mismo Jesús que envía a Su gente, va en la gente que El envía, diciendo así: “Las obras que Yo hago, vosotros también haréis”. Seguro, El oró para que pudiéramos ser uno: uno con El, no con una organización, no con un sistema, sino uno con Dios. Porque Dios y Su Palabra son Uno, y Jesús y Dios eran Uno, y Uds. y yo y la Palabra debemos ser Uno. Eso es correcto. Debemos ser Uno en acuerdo con la Palabra. No lo que alguien más dice, esto no es de interpretación privada. Recíbala, lo que Ella dice, y creála; y Dios la vindicará, y probará que Ella está correcta. Ud. cree que solamente es para los discípulos, crea lo que El dijo al respecto, vaya pruébela una vez y vea. Ud. se dará cuenta que funcionará para Ud. así como El lo prometió. ¡Sí, señor!
126Ellos no comerán desperdicios, ellos tienen que tener una dieta de oveja. San Juan 10 declara eso: “Mis ovejas conocen Mi Voz”. Y si El es la Palabra, entonces, ¿qué clase de Voz tiene El? “Mis ovejas conocen Mi Voz, a extraños no seguirán”. ¿Ven? Jesús dijo: “A una voz extraña no seguirán”. Así que, Sus ovejas no siguen la voz de un extraño. Ellas no los seguirán.
127Profetas, pastores y ovejas, todos testifican de la venida.
128Vean ahora, al Dios inmutable en Sus planes inmutables de Su Palabra para este día. Sólo piénsenlo ahora unos minutos: la Palabra inmutable.
129¡Miren ahora! Si–si Moisés hubiera venido con el mensaje de Noé, no hubiera funcionado. Si Juan el Bautista hubiera venido con el mensaje de Moisés, no hubiera funcionado. Si Jesús hubiera venido con el mensaje de Moisés o el de Noé, no hubiera funcionado. Y si Wesley hubiera venido con el mensaje de Lutero, no hubiera funcionado. Si los Pentecostales hubieran venido con el mensaje de Wesley, no hubiera funcionado; acabamos de escuchar testificarse de eso. Ahora, Dios continúa moviéndose. Sólo vigilen la Palabra, y Uds. verán en dónde estamos.
130Entonces ¿por qué no debería el primer anuncio de los pastores...? Si todos estos profetas, todos estos grandes hombres fueron pastores, entonces, ¿por qué Dios, (el inmutable), debería cambiar Sus métodos aquí mismo, y traérselo a teólogos? Fue a pastores. El arribo del Cordero perfecto, la ofrenda por el pecado, debería venir al pastor.
131El pastor conoce a sus ovejas mejor que nadie más. No hay uno que conozca a una oveja como un pastor; él está instruido para eso. También sabía qué clase de alimento ellas comerían. Ellas... él sabía lo que las ovejas comerían, y él conoce a sus ovejas por lo que ellas comen. El... si Ud. viera a una oveja ir al corral de cerdos y empezar a comer desperdicios, Ud. diría: “Corran a esa comedora de carroña de aquí.”. ¿Ven? Así que Dios sabía a dónde enviarlas.
132Ahora citemos uno de los grandes pastores–profetas de Jehová, para confirmar que Dios estaba en estos profetas, bajo la piel de ovejas. Fíjense ahora. Citemos primero a Moisés. Mirémoslo a él. Su ministerio nos mostrará a Jehová en Su pastor–profeta. Ahora, quizás tomaremos uno, si tenemos tiempo, como por los siguientes diez minutos. Tomaremos a dos de ellos, pero quizás con éste estará bien.
133Moisés: Jehová mismo se despliega aquí, en este pastor–profeta. A él se le fueron dados tres dones para vindicar su ministerio y su llamamiento a los ancianos de Israel, y a Faraón. Fíjense ahora en este pastor–profeta. El siempre les daba a Sus profetas la señal sobrenatural, para vindicar que Dios estaba en ellos; porque no puede estar la Presencia de Dios sin las cosas sobrenaturales sucediendo. Jehová nunca apareció sin que lo siguiera a El lo sobrenatural. Tiene que ser. Así que El mismo siempre vindicó que El estaba con estos profetas, al confirmar lo que ellos estaban profetizando, si eso era de acuerdo a Su Palabra.
134Ahora, la primera–la primera señal que El dio al... este pastor–profeta (miren): convirtió su vara en una serpiente.
135La segunda: su mano se llenó de lepra.
136La tercera: sacar agua del río Nilo en Egipto, y convertirla en sangre.
137Ahora, El le dio a él tres señales para vindicarle a Egipto, y también a Israel, que él era la Palabra hablada de Dios.
138Ahora, recuerden, ¡Moisés llamó cosas a existencia! Eso es correcto. Recogió arena y la tiró al aire, y dijo: “Que vengan pulgas”, y vinieron pulgas. Dijo: “Que vengan moscas”, y vinieron moscas. “Que vengan ranas”, y vinieron ranas. ¡El trajo cosas a existencia! Ahora, un hombre no puede crear, pero no era el hombre para empezar. ¡Era Jehová en Su pastor–profeta! ¡Amén!
139¡Observen! La tercera señal que El le dio a él, no estaba relacionada con su ocupación, ni tampoco lo estaba con su persona; su tercera señal. Fíjense: las dos primeras señales estaban relacionadas con él, con él mismo y su ocupación. Y ellas eran las únicas dos señales que la Biblia dice que “tenían una voz”. La otra señal no tenía una voz. Pero las dos señales que le fueron dadas, en relación a su propia persona, y a su pueblo, tenían voces. Pero la tercera señal, fíjense ahora, fue dada... la señal, la tercera señal, fue la señal de muerte: el agua convirtiéndose en sangre. Si su–si su–si su sangre se convirtiera en agua, entonces Ud. moriría. Y en donde hay sangre, sangre derramada, es una señal de muerte; así fue para Faraón. La tercera era convertir el agua del Nilo en sangre, era para mostrar–para mostrar a Faraón su Mensaje que nuestro Dios es Dios sobre el Nilo, sobre el dios del Nilo. El es Dios sobre todo, y El iba a traer muerte a esa nación. Eso es lo que la señal de la sangre era. ¡Oh, hermanos! Una señal definitiva de muerte: ¡sangre!
140Pero las otras dos tenían voces de profecía. (Yo–yo–yo espero que Uds. estén leyendo ahora entre líneas, lo que yo estoy diciendo). Pero las otras dos señales tenían voces de profecía para Israel concerniente a su futuro. (Ahora, a Uds. quienes estaban arriba de la montaña no hace mucho tiempo, cuando la roca fue arrojada hacia arriba).
141Ahora, y yendo... él iba a cambiar la naturaleza, para hacerla que obrara a favor de ellos. Observen la el asta, observen la serpiente, observen el Mar Rojo, y todo lo que El hizo. Miren esa aguijada de pastor abriendo camino para que ellos pasaran. Esa vara que estaba en la mano del pastor, sobrepasó cada porcioncita de teología y todas las cosas que los sacerdotes habían dicho, y esa vara de pastor los guió a ellos a través de cada cosa imposible (para el hombre). Cuando Faraón procuró pensar que “las cataratas brotaron en las montañas y echaron el agua, y entonces se convirtió en sangre”, entonces Dios hizo llover fuego del cielo. Y El hizo llover granizo del cielo, y El–y El hizo llover piojos sobre la tierra, y todo lo demás.
142¿Qué hizo El? Por medio de ese cayado de pastor, no un–un libro de texto, no una idea de un teólogo, ¡sino por un cayado de pastor! Estamos llegando a eso en un momento; por un cayado de pastor, El lo hizo. No por un–un libro de oración denominacional, sino por un cayado de pastor. Una vara de pastor guiando a sus ovejas, quitando todo obstáculo mientras caminaban hacia la Palabra prometida en la tierra. ¡Qué cosa tan hermosa es el cayado de pastor hoy, guiando a sus ovejas a la Tierra Prometida!; sobrepasando toda teología y todo lo demás de este mundo, y las cosas del mundo, y las denominaciones, todo; abriendo el camino, y probando que Su Palabra es la Verdad; el cayado de pastor yendo por delante
143Y fíjense, ese mismo cayado de pastor que estaba guiando a las ovejas... ¿Creen Uds. eso? El verdaderamente guió a las ovejas, él los sacó de Egipto con ese cayado en su mano. Pudiéramos decir mucho más respecto a eso. Pero tocando el punto sobresaliente, él guió a las ovejas y envió juicio sobre el rechazo de Eso. El mismo cayado que llegó a ser una bendición para uno, llegó a ser maldición para los otros. Las mismas aguas (de la predicación de Noé) que lo salvaron a él, condenó al mundo. El mismo cayado que guió a Israel a la tierra prometida, condenó a esos quienes rehusaron seguir al pastor–profeta. Eso es correcto, llegó a ser una vara de juicio. La naturaleza; fíjense cómo Dios habla en Su naturaleza. Si tan sólo tuviéramos tiempo. Yo escribí una nota aquí: Dios hablando en Su naturaleza. No tenemos tiempo para probarlo.
144Pero probando después, por la serpiente de bronce en la aguijada del pastor de ovejas (en la que él enredó esta serpiente, allá en el desierto), esto habla de la venida de la verdadera expiación para la enfermedad y el pecado.
145Ese mismo cayado se había convertido en una serpiente delante de Faraón, y el mismo Faraón procuró imitarlo por medio de los magos. Y así hacen los faraones modernos de hoy día, y los creyentes manufacturados, personificadores carnales del Mensaje, procurando imitar la misma cosa sin saber de dónde está proviniendo; y lo echan dentro de alguna cosa denominacional, cuando está tan libre de eso como el aire lo está de ser enjaulado. ¡Seguro! Pero tratan de imitarlo, de hacer una imitación.
146Pero, fíjense, este mismo cayado de pastor se comió a las otras serpientes. ¿En dónde estaban esas serpientes? Ellas eran varas en el piso, y solamente una vara fue levantada. “Cielos y tierra pasarán”, dijo Jesús, “pero Mi Palabra no pasará”. Habla de la venida de una verdadera expiación por el pecado.
147También, el futuro de Israel ofreció... y allí en donde yo hablé de Israel, ahora en el futuro... Allí se les ofreció libertad de la esclavitud de muerte por un pastor– profeta. Ellos fueron sacados de esclavitud por un pastor–profeta con un cayado. ¿Ven? Estaba hablando del futuro Libertador de Israel, de la muerte y del infierno, por un Pastor–Profeta del cual hablaremos.
148Ahora, para todo eso... todo Israel como nosotros sabemos, no recibió la Palabra del pastor–profeta, todo Israel no la recibió. Ahora, fíjense, ellos estaban murmurando. “¡Oh!”, cuando él estaba haciendo los milagros, “él era un gran hombre”, pero cuando llegó a su Mensaje, “eso era diferente”. Todas las grandes señales siguen a la llegada de un Mensaje nuevo. Sabemos eso. En el desierto ellos murmuraron, en el desierto, y murieron por miles. Francamente, solamente hubo dos de ellos que cruzaron y fueron salvos de los dos millones y medio, dos, de los dos millones y medio.
149Uds. dicen: “¿Qué–qué les sucedió al resto de ellos?” Ellos están eternamente separados.
150“¿Todos ellos, Hermano Branham?” Jesús así lo dijo.
151Ellos dijeron: “Nuestros padres comieron Maná en el desierto, y ellos bebieron de la Roca”.
152Y El... Jesús dijo: “Y están, cada uno de ellos, muertos”, eternamente separados, ¿ven?, cada uno.
153Fíjense: ellos murmuraron respecto a la manera provista de Dios; esa fue la razón que ellos murieron. (Miren, presten atención, no se pierdan estos cuantos comentarios para terminar). ¡Ellos murmuraron! Lo que los hizo morir en el desierto, es que ellos murmuraron respecto a la manera provista de Dios: el Mensaje de un solo hombre, un profeta, un liderazgo de un solo hombre. Díganme cuándo Dios usó alguna vez a un grupo para guiar. Uds. no lo encontrarán en la Biblia. Un hombre, ellos... ¡La Palabra vino a Moisés!
154Coré; todos sabemos que él–él reunió gente y murmuró que Dios no era justo, al hacer una cosa como esa: el tener a un solo hombre con el Mensaje. El dijo: “Todos nosotros somos santos. ¿Por qué no podemos tener una denominación? ¿Y por qué no podemos tener... establecer esto, y hacer esto, y hacer eso?”
155Dios le dijo a Moisés: “Sepárate de él, ya me cansé de eso”. Y recuerden, Judas habla de la misma cosa, tocante a los últimos días. Eso es correcto. “Ellos perecieron en la contradicción de Coré”. También sabemos lo que le sucedió a Coré, y al–y al resto que pusieron en duda la Palabra de Dios y la sabiduría de Dios, tocante al liderazgo de un solo hombre: cada uno de ellos pereció.
156Ahora, miraremos a Dios en el pastor–profeta, mostrando Sus planes futuros en la siguiente voz de la señal. Ahora, fíjense. Lo vemos allá; ahora observémoslo en la siguiente señal.
157Ahora, fíjense, él fue enviado a sus hermanos que estaban en esclavitud, bajo servidumbre, con un Mensaje de liberación, con una señal dada por Dios para probar Sus reclamos. Israel aceptó su Mensaje, ellos lo creyeron, cada uno de ellos, pero en el tiempo del atardecer... Ellos lo aceptaron por sus milagros, pero en el tiempo del atardecer cuando ellos... él dio su Mensaje, “era diferente”. Todos los que no creyeron ese Mensaje, murieron. Eso es correcto. ¿Cuál era el Mensaje? El Mensaje era el del Juicio venidero. En el atardecer, en el tiempo del atardecer, Dios salió por todo el campamento de Israel para darse cuenta si el pueblo había creído el Mensaje de Su pastor–profeta; y todos los que no lo habían creído, perecieron.
158Ahora fíjense, vamos a llegar al Gran Pastor en unos cuantos momentos. ¿Ven? Fíjense en el ministerio del Gran Pastor–Profeta. Al tratarse de Sus milagros, cada iglesia se abría y lo recibía a El. Querían que sus enfermos fueran sanados. Ellos querían hacer grandes cosas. Su popularidad era grande. Pero cuando llegó el tiempo del atardecer, un día después que El había convertido el agua en vino, y había alimentado a miles con pan, y El había hecho milagros, El se sentó y empezó a hablar con ellos. Y El les dijo: “Yo y Mi Padre Uno somos. ¿Por qué dices Tú: ‘Muéstranos al Padre’?”
159“¡Oh, hermano! Este Hombre, ¿se está haciendo igual a Dios?” Eso fue demasiado para sus pensamientos eclesiásticos. Pero era la Verdad, ¡lo era! ¿Ven? Pero cuando ellos hicieron eso, muchos no lo siguieron a El.
160Entonces El se volvió a ellos y dijo: “Si no coméis la Carne del Hijo del Hombre y bebéis Su Sangre, no tenéis Vida en vosotros”.
161Ahora, ¿qué piensan Uds. que una persona intelectual, inteligente, hubiera pensado? Yo me imagino a los sacerdotes que lo habían tenido a El en el templo estaban muy–estaban muy avergonzados de–de tenerlo allí. “Pensar que un hombre se pararía y diría una cosa como ésa: ‘A menos que Uds. coman Mi Carne y beban Mi Sangre’”. Dijeron: “Este hombre es un vampiro humano, ¿ven?, ‘coman Mi Carne y beban... ¡Qué barbaridad!, El es un caníbal. Uds. gente de mente cabal... Uds. deberían apartarse de un lunático como ése’”.
162El nunca lo explicó, ¡El sólo lo dijo! El lo hizo para que tropezaran, para separar a Sus ovejas de las cabras. El lo hizo para confundirlos. Y después nadie quiso cooperar con El. Ellos no cooperaron desde ese momento en adelante. ¿Ven?
163Fíjense: en el tiempo del atardecer, Dios pasó por medio de los campamentos y vio quiénes habían creído. Y El hizo la misma cosa en los días del Gran Pastor. Fíjense en el ministerio del Gran Pastor–Profeta, pero fíjense en esto, para los creyentes de Su Mensaje, pero no... Este Mensaje del atardecer, ellos no lo creerían. Ellos no creerían que El era Dios. Ellos quisieron hacerlo un buen hombre. Ellos quisieron hacerlo un profeta. El era un buen hombre, y era un profeta, pero El era más que eso. Esa es la enseñanza común de hoy, que: “El es sólo un buen hombre, El era un profeta”. ¡El no era nada menos que Emanuel! El era Dios manifestado en Jesucristo Su Hijo, haciéndolo a El y al Padre Uno. Eso es todo lo que podía ser.
164Zacarías 14:7, pudiera decir esto, habla de las Luces del atardecer y del Mensaje otra vez en el tiempo del fin. ¿Se fijaron Uds. en eso? Todos los que siguieron a Moisés, vieron la Columna de Fuego que lo identificó a él en el Monte Sinaí. El había testificado, y hablado de esta Columna de Fuego que estaba en una zarza y que le había hablado a él de este Mensaje, muchos de ellos no le creyeron. Pero todos los que le siguieron al salir de Egipto (salieron del mundo, y cruzaron el mar de separación, y entraron en el desierto), vieron la misma Columna de Fuego (de la que él habló) vindicando a ese pastor–profeta ser el pastor de las ovejas. Ellos la vieron, y muchos de ellos aún así no lo creyeron después de verla.
165Fíjense cómo otra vez, el Dios inmutable, el Gran Pastor–Profeta, llevó a los que se quedaron con El y con Su ministerio, al monte de los Olivos; el gran Pastor–Profeta, del que estamos hablando: Jesús. Vieron y oyeron al Padre (la misma Columna de Fuego) vindicarlo a El, el mismo que vindicó a Moisés.
166El mismo Dios del que Moisés habló, vino sobre Moisés y probó por medio de una Columna de Fuego, que El era Jehová que estaba guiando a Moisés. Dios estaba en Su pastor–profeta.
167Aquí El toma al otro Pastor–Profeta, el Gran Profeta, la Verdadera Oveja, Jesús, y escoge a tres hombres, y los lleva a la cumbre del monte de los Olivos, y allí vindicó a Jesús, y aun lo apartó a El de todos los demás, dijo: “¡Este es Mi Hijo amado, a El oíd!” Y cuando ellos miraron hacia arriba, a nadie vieron sino a Jesús solo. Eso es correcto. El era la Persona. Ahora, eso lo concluye, por lo que a mí respecta. ¿Ven?
168[Porción no grabada en la cinta–Ed.]... La Shekinah [porción no grabada en la cinta–Ed.]... rostro. Moisés estuvo en la Presencia de la Shekinah en el monte Sinaí; cambió su rostro. Cuando él descendió, él tuvo que–que ponerse un velo sobre su rostro, Moisés el pastor–profeta, en quien estaba Jehová, en una porción, sólo una porción: su rostro. El tenía la Palabra en su boca.
169Pero, fíjense, cuando el Gran Pastor estaba en la Presencia de la Shekinah. ¿Qué le hizo? Le cambió toda Su apariencia. El no era sólo una parte de Dios, ¡El era todo Dios! El era Emanuel. ¿Por qué tuvieron que ser pastores?
170¡Miren! Vean, ahora, Dios Todopoderoso repre... representándose, mejor dicho, El mismo en Moisés, el pastor–profeta. Observen cómo Dios se dio a conocer a él. (Este es mi último comentario). ¡Verlo a él parado ungido en la Presencia de la Columna de Fuego! Nadie en la montaña absolutamente, sino Moisés y Jehová. ¡Amén! Amén significa “así sea”.
171¡Observen! “¡Mete tu mano en tu seno!” Pero, observen esta segunda señal ahora con una voz. “Mete tu mano en tu seno”. Nosotros no tenemos ninguna razón para creer que Moisés era zurdo, así que él ha de haber puesto su mano derecha dentro de su seno, porque la mayoría de los hombres no son zurdos. El puso su mano derecha... Ahora, ¡observen! ¡Qué cuadro tenemos aquí, de Jehová en Moisés el pastor–profeta! Moisés representando a Dios, porque Dios estaba en Moisés. Obsérvenlo a él meter su... “Mano en tu seno”. ¡Qué señal!
172Ahora, allí está él, manteniendo su diestra sobre su corazón (parado de esta manera) en donde los secretos ocultos de redención habían estado ocultos desde la fundación del mundo. Aquí está el porqué a pastores. Jesús es la Diestra de Dios, todos sabemos eso. Aquí está Moisés representándolo a El exactamente. El guardaba los secretos del Padre, y nos los ha mostrado a nosotros. Fíjense, obsérvenlo a él sacar de su seno su diestra herida con lepra mortal. Mostró lo que Dios haría con Su Diestra. Fíjense, la lepra no tiene cura. Fíjense, otra vez, no era sólo lepra común, estaba en su última fase, blanca como la nieve; su mano estaba herida con una cosa terrible. ¡Cómo se debió haber sentido Moisés cuando él sacó su diestra de sobre su corazón, de su seno, y su mano estaba herida con lepra! La lepra simboliza al pecado, incurable, y especialmente en su última fase.
173Y, ¡hermanos, así es como estaba el mundo cuando Dios sacó Su Diestra de Su seno! El mundo estaba herido con lepra mortal, y no hay cura en lo absoluto para eso. Así es en esta noche, porque ellos no reciben el remedio. El remedio fue hecho en el Calvario, pero la gente quiere tomar alguna prescripción hecha por el hombre en lugar de la prescripción de Dios para el pecado.
174Fíjense que nunca vino gradualmente, como el curso que sigue la lepra, ¡sino repentinamente! Cuando él sacó su mano, estaba herida, estaba llena de lepra. Fíjense lo que Dios dijo: “Ahora, Uds. no se van a desviar al pecado gradualmente; sino que el día que de él comieres, ese día morirás”. Correcto, “el día que de él comieres”.
175Fíjense, fue el pastor–profeta el que se hirió a sí mismo. El tomó, por los mandamientos de Dios, y metió su propia mano en su seno, y la sacó herida con lepra. El pastor–profeta lo hizo por sí mismo. Y el Gran Pastor–Profeta, Jesús, lo hizo de Sí mismo: “Yo pongo Mi vida; nadie me la quita”. El era el Gran Pastor, el Gran Pastor–Profeta, “nadie me la quita, Yo lo hago por Mí mismo”. Fíjense que no vino gradualmente; vino en un momento. El Gran Pastor, El mismo, tomó nuestra culpa y se hirió a Sí mismo, tomó nuestros pecados y El mismo se los puso sobre Sí–Sí mismo. Con razón el poeta escribió: En medio de rocas partiéndose y cielos oscureciéndose, Mi Salvador inclinó Su rostro y murió; El velo abierto reveló el camino Al gozo Celestial y al día Eterno.
176Ese secreto había estado en el seno de Dios todos estos años, cubierto por Su Diestra: Jesús. El Gran Pastor, llevó sobre Sí mismo nuestra culpa por nosotros. Isaías 53:6, dijo: “Mas El herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestro pecado; el castigo de nuestra paz fue sobre El, y por Su llaga fuimos nosotros curados”. El secreto de la sanidad de Dios estuvo en el seno de Jesucristo, o de Dios, mejor dicho, El estaba a la Diestra de Dios, esa es la única Oveja que guardaba en Su seno el secreto. ¡Esa es la razón que la representación de Eso siempre tenía que ser una oveja! La primera fue una oveja, la última fue una Oveja. Esa es la razón que tenía que venir a un pastor, para saber cómo cuidar de su Oveja. ¿Lo captan? Fíjense: “Mas El herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestro pecado, el castigo de nuestra paz fue sobre El”.
177Fíjense: vino rápido, y se fue rápido, tan pronto como la diestra fue sacada del seno la segunda vez. La enfermedad mortal se había ido, cuando él la sacó la segunda vez. Y cuando el Gran Pastor, Profeta–Oveja, cuando El dijo... En la cruz del Calvario, cuando El había pagado la pena del pecado por todos nosotros, El dijo: “¡Consumado es!” El pecado fue consumado, la pena fue pagada, las deudas fueron liquidadas. No tomó un año, ni finalmente apareció en los días de algún otro reformador o algo, ¡allí mismo había terminado!
178El pecado entró en un momento, por la transgresión de la Ley de Dios, por romper una Palabra. En esta noche, mis hermanos, el alma de Uds. está por encima del infierno colgado de una cadena. Y esa cadena no es alguna enseñanza de seminario teológico, esa cadena no es alguna denominación o algún credo por el cual Uds. están viviendo, ¡esa cadena es la Palabra de Dios! Jesús le dio a la raza humana Su Palabra para vivir, y Eva únicamente rompió un pequeño eslabón de Ella. Y la... cualquier cadena es tan fuerte como su eslabón más débil. Cuando Uds. quitan una Palabra... Eso fue al principio del Libro. Jesús vino a la mitad del Libro, y dijo: “No sólo de pan vivirá el hombre, sino de cada Palabra que procede de la boca de Dios”. Eso fue a la mitad del Libro. Al final del Libro, El dijo: “Cualquiera que quitare una Palabra (mal interpretare una Palabra), quitare una Palabra de Aquí, Yo quitaré su parte del Libro de la Vida”. Uds. están pasando por encima del infierno, colgados de la Palabra de Dios. No permitan que alguien les meta algo en Uds. que no sea ¡ASI DICE EL SEÑOR!
179Oh, yo veo... Bueno, ellos dicen: “Ciertamente, por todo lo que hemos hecho. ¡Todo lo que hemos hecho!” Eso es lo que quizás el sumo sacerdote y ellos pensaron en los días del Gran Pastor. Eso es lo que Eva pensó. Eso es lo que Satanás le dijo a ella: “Ciertamente Dios no lo hará”. Pero El lo hizo, porque El dijo que El lo haría. Y esa es la razón que El lo hará otra vez hoy.
180Con razón, como El dijo: “Como fue en los días de Noé, en los cuales ocho personas fueron salvadas por agua, así será en la venida del Hijo del Hombre”. ¿Ven?, muy pocos: “Porque estrecha es la puerta, y angosto es el camino que lleva a la Vida, y pocos serán los que la hallan. “Correcto”. Porque espacioso es el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que se irán por ahí”.
181Cuando el Gran Pastor fue herido, el Gran Profeta–Oveja, cuando El fue herido allá, El dijo: “¡Consumado es!” Y en ese momento, tan pronto como este Pastor fue herido, fue consumado. El pecado fue resuelto: no había más pecado. Ellos estaban limpios, la pena fue pagada para los creyentes cuyos nombres estaban escritos en el Libro de la Vida, predestinados desde la fundación del mundo, fue consumado en ese mismo momento en el que Jesús dijo que fue consumado. El, ese Gran Pastor, había venido por Sus ovejas. Fue consumado, la Diestra de Dios fue sacada de Su seno, herida. Luego en la Pascua El la regresó (amén), la levantó otra vez a Su seno, y la extendió a Uds. y a mí, en la forma de Su Palabra, para redimirnos de regreso al huerto original, de donde el pecado nos sacó. El secreto oculto de Su gran corazón fue revelado por un Pastor–Profeta. Fue revelado por un Pastor, un Pastor–Profeta.
182Con razón las montañas saltaron y gritaron en ese día. Con razón el sol escondió su rostro y gritó de gozo en alta voz. Con razón toda la naturaleza se desató; el viento sacudió los árboles al grado de que se sacudieron y se sacudieron, y se gozaron, y brincaron. Ellos vieron al Pastor–Profeta, en el monte, redimir a cada nombre en el Libro de Vida. ¡Y ellos vieron que su propia naturaleza había sido redimida! Ellos gritaron en alta voz, y brincaron. Y el mundo entró en un terremoto. Y las montañas se partieron, y las rocas cayeron. Y el sol se ocultó. Y–y todo aconteció. ¡Como en cualquier reunión, cuando el Pastor les revela a Uds. que “está consumado”! Allá....
183Yo he visto momentos de saltos, y momentos de gozo, pero no hubo nadie lastimado. Las montañas prorrumpieron, y ellas... el sol se ocultó, y todo aconteció, pero allí no hubo nadie lastimado. Y yo he visto reuniones en donde el poder de Dios fue revelado a la gente que ellos “estaban libres del mundo y de las cosas del mundo”, y el gozo del Señor llenó a la congregación. Ellos se pararon y gritaron, y lloraron, y gritaron a voz en cuello, para la gloria de Dios. Yo nunca vi nada desordenadamente, ellos siempre estaban perfectamente en orden; porque habían reconocido que sus nombres habían sido escritos en el Libro de la Vida del Cordero antes de la fundación del mundo. El Gran Pastor–Profeta les había traído el Mensaje, y ellos fueron liberados, por el Pastor–Profeta. No importa lo que las otras esferas eclesiásticas dijeron al respecto, ellos supieron que había sucedido. Así como aquellos pastores en aquel entonces supieron, ellos supieron lo que había acontecido.
184Ningún hombre tiene derecho de pararse detrás del púlpito sagrado para predicar la Palabra hasta que él haga lo que hizo Moisés, de encontrarse con Dios mismo en terrenos en donde no hay teólogo que se lo pueda quitar por explicación. ¡Moisés estuvo allí! No importó cuánto los mensajeros de Israel dijeron: “Oh, fue una tontería, tú solamente te imaginaste que viste esto; son tonterías”, Ud. no podía quitárselo a él, ¡él sabía! ¡El estuvo allí! ¡A él fue al que le sucedió! Y ningún hombre con un–un título teológico o algún título de doctor, tiene derecho de pararse detrás del púlpito para declarar el Mensaje de Jesucristo, hasta que él primero se haya encontrado con Dios cara a cara en la Columna de Fuego. El no tiene derecho de llamarse a sí mismo un mensajero; todos los teólogos en el mundo no pudieran quitárselo por explicación. ¡A Ud. le sucedió! Ud. estuvo allí, Ud. sabe tocante a Ello. No importa lo que alguien más diga, o cuánto ellos puedan decir: “Los días ya pasaron, no es así”, Ud.... le sucedió a Ud., y es de acuerdo a la Palabra.
185Sí, ésa es la razón que Moisés sabía que esta Voz que le había hablado a él era una Voz–Palabra. El sabía que Dios le había dicho a Abraham: “Tu descendencia morará en tierra ajena por cuatrocientos años, pero Yo los libertaré”. Y él sabía que los cuatrocientos años se habían cumplido y que él había sido llamado para hacerlo.
186Hombres y mujeres, Dios prometió en estos últimos días que El derramaría Su Espíritu sobre toda carne. El prometió que El enviaría el bautismo del Espíritu Santo, y que El llamaría una Novia sin mancha ni arruga. El lo prometió hacer, El lo hará. No escuchen a estos pastores asalariados, ellos los van a descarriar. El Espíritu Santo es el Pastor para alimentarlos con comida de oveja de Su Palabra. Siempre viene por medio del Pastor. El es nuestro Pastor. Escúchenle a El, Uds. son las ovejas de Su redil; si Uds. son, Uds. escuchan Su Voz. No lo que alguien más dice, Uds. escuchan lo que El dice. Una voz extraña, Uds. no la reconocerán.
187¡Oh, hermanos!, escuchen al poderoso Pastor–Profeta otra vez interpretando e introduciéndose a ellos. Juan, cuando él se paró en el río del Jordán, miren lo que dijo. Allí estaba él parado predicando, él dijo: “La hora viene....”
188Fíjense, Juan era hijo de un sacerdote. Ellos siempre seguían la–la línea de sus padres, así es cómo nosotros recibimos nuestros nombres. Para cualquier cosa que ellos desempeñaban, los nombraban así. Y se suponía que Juan iba a ser un sacerdote como su padre.
189Y, Uds. saben, su madre, cuando ella había concebido–había concebido, después que el Angel del Señor se encontró con su padre Zacarías, y fue al hogar... con Elisabet, y ella ya tenía seis meses de... para ser madre. Pero todavía no había vida en ella, ella estaba asustada porque el bebé no se había movido. Eso no es normal.
190Y el Espíritu Santo, el Angel del Señor se le apareció a María, y le dijo que ella “iba a tener un Bebé, sin conocer varón”, y le dijo acerca de la condición de Elisabet.
191Ella subió a las montañas de Judea, a decirle a Elisabet. Y cuando se encontró con Elisabet, le dijo que “iba a ser madre”. Y no podía entenderlo, “sin conocer varón”. Pero ella dijo: “El Espíritu Santo me hizo sombra, y dijo que este Ser Santo que nacerá de mí será llamado el “Hijo de Dios”, y llamaré Su Nombre ‘Jesús’”. Y la primera vez que el Nombre de Jesús fue pronunciado por labios humanos, un bebito muerto en el vientre de su madre saltó de gozo y gritó; y saltó en el vientre de una madre, y ni aun había recibido vida todavía.
192El Nombre de Jesucristo le habló vida a un bebé muerto. ¿Qué debería de hacerle a una iglesia que reclama haber nacido de nuevo?
193Y nos sentamos tan agrios e indiferentes como verrugas en un encurtido y permitimos que tal cosa continúe. Y temerosos de levantarse y testificar de su convicción, y condenar toda esta tontería, haciendo a Jesucristo el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Es tiempo de Navidad, saquen a estos “Santo Closes” [Santo Clos, San Nicolás, papá Noel–Trad.] y cosas, apártense de esa tontería de comercialización. ¿Cuándo han escuchado Uds. acerca de “Santo Clos” en la Biblia? Es una mitología Romana; no existe en lo absoluto, no hay tal cosa. No enseñen a sus hijos tal tontería como esa. Un día Uds. tendrán que decirles que todo eso era puro engaño, entonces Uds. le habrán mentido a su niño. Y eso perjudicará su testimonio respecto a Jesucristo, él dirá: “Quizás es la misma cosa”. Ponga a Jesucristo, el Gran Pastor–Profeta de vuelta en Navidad, en donde pertenece.
194Fíjense, escuchen a este profeta, Juan, parado allí. Todos sabemos que él fue un gran pastor–profeta. Ahora, él tenía un Mensaje, el Angel sabía que él iba a introducir a Jesús.
195Ahora, él no podía ir a algún seminario. Ellos pudieron haber dicho: “Bueno, tú sabes que el Doctor Fulano de tal es el hombre para tomar el lugar ahora. Tú eres el que tiene que introducirlo a él. Y Uds. saben que sólo...” ¿Ven?, él no podía mezclarse con el hombre.
196A la edad de nueve años, se nos dice, él se fue al desierto para prepararse delante de Dios. De allí es de donde salen los pastores. Fíjense, su Mensaje no era como el de un teólogo, con algunas grandes palabras elocuentes provenientes de algún título. El dijo: “Oh, generación de víboras”. Diciéndoles a hombres religiosos: “Montón de víboras”. Eso es lo que él había visto en el desierto, él miró víboras. La cosa más baja que él podía encontrar era una serpiente, y él llamó a esos sacerdotes y clérigos y teólogos de ese día, “¡un montón de víboras”! Dijo: “¿Quién os enseñó a huir de la ira venidera? Y no penséis decir: ‘Nosotros pertenecemos a esto, y pertenecemos a eso’, porque yo os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras”. Piedras, lo que él había visto en el desierto. “También el hacha está puesta a la raíz del árbol”. Eso es lo que él había estado viendo: víboras, árboles, desierto. Y, ¿ven?, ése era su Mensaje. El no sabía las grandes palabras elocuentes de algún gran doctor de divinidad (que pudiera quitárselo por explicación), él simplemente predicó exactamente en la línea de la naturaleza.
197Eso es lo que estamos mostrando aquí: el cayado del pastor, el pastor, las ovejas, la línea de la naturaleza.
198¿Qué hizo él? El tenía una gran cosa por hacer; él era el que conocería al Mesías. El dijo: “Yo digo: ‘El está parado aquí entre Uds. ahora. Y Uds. no lo conocen a El, debido a que la teología de Uds. los ha atado tanto que no saben en dónde están parados’”.
199Un día Jesús venía caminando, él dijo: “He aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo”, ¡el Cordero! ¡Aleluya! ¡La verdadera Expiación! Allí venía lo que cada oveja desde el huerto del Edén había simbolizado: un Hombre ordinario caminando hacia el río.
200Ellos dijeron: “Juan, ¿cómo lo conociste? Yo no vi nada diferente”.
201“Pero yo doy testimonio, yo vi al Espíritu de Dios descendiendo como una paloma, y una Voz diciendo: ‘Este es Mi amado Hijo en quien me complazco morar’”.
202Observen a la Paloma y al Cordero. ¿Ven? Sí. ¿Qué si hubiera sido un... Qué si hubiera sido algo... Qué si hubiera sido un lobo parado allí? Bueno, ese Cordero no hubiera podido posar... o esa Paloma, mejor dicho,... Dios mismo se simbolizó con una paloma, la más mansa de todas las aves del cielo; Su Hijo con una oveja, el más manso de todos los animales de la tierra. ¿Ven?, el ave más limpia de los cielos, no un cuervo, no un buitre, sino una paloma. No un cerdo, sino un cordero. Cualquier otra naturaleza no hubiera armonizado.
203Y fíjense cuando la Paloma vino sobre el Cordero, lo guió a El. No de la manera que El quería, sino de la manera que el Padre lo guiaría a El. De esa manera es hoy con un verdadero cordero. ¡Oh ovejas del tiempo Navideño!, ¿no saben que Dios únicamente guía por Su Palabra? Ese es Su cayado.
204Fíjense, nada hubiera acontecido, pero Juan dijo: “El resto de ellos no lo vieron, pero yo di testimonio: ‘yo lo vi’”. Introduciendo: “He aquí el Cordero de Dios, que quita los pecados del mundo”.
205Que pueda ahora introducir mi mensaje de Navidad, mientras estoy terminando: “Jesucristo, el mismo ayer, hoy, y por los siglos”. Es ese mismo Cordero. El es tanto el Cordero hoy como lo fue entonces. El está tanto aquí como El lo estuvo allá, porque Su Palabra es la misma. “En donde estén dos o tres reunidos en Mi Nombre, allí estoy Yo en medio de ellos”. Eso es exactamente lo que El dijo. El nunca cambia, El es Dios, la Palabra. El nunca cambia; todavía está dándoles a Sus ovejas, y alimentándolas por Su Pastor–Profeta, con Su alimento de oveja primero; no a teólogos, a Sus ovejas.
206Ellos no... ¿Cómo pueden esos otros comerla? Pero el sabio... ¡Fíjense en esto! Pero el sabio y el intelectual, bien instruidos del mundo, todavía desean decir que hay un “Santo Clos”. Hay toda clase de fábulas y cosas que ellos adoran, porque ellos no lo aceptarán a El, la Palabra; porque en sus denominaciones, no encaja con su gusto, con los pastores asalariados del día. Los asalariados de credos, que querrán unirlos a Uds. bajo un chivo, no lo crean. Ellos los guiarán a Uds. al matadero. Escuchen al Gran Pastor que nació hace mil novecientos años en este mes, hace tiempo allá, Su Mensaje vino a los verdaderos pastores que sabían cómo cuidar ovejas.
207Fíjense, ellos todavía lo desean. Ellos no lo aceptarán hoy, lo mismo que no lo aceptaron en ese entonces, porque no encaja con su gusto eclesiástico. Ellos cambian esa Palabra y la hacen que cuadre con su organización, y no predican la Palabra. ¡No la predicarán! Ellos dicen: “Bueno, eso fue para los días de los apóstoles. No significa esto”. Significa exactamente lo que Ella dice, no necesita a nadie que...?... se la interprete a ellos.
208Ahora, inclinemos en esta hora nuestros rostros y corazones hacia el polvo de la tierra, y vayamos apresuradamente a un pesebre para ver y recibir la Luz que esta Palabra trae por el Pastor: el Gran Pastor–Profeta, Jesucristo el Hijo de Dios. Yo les hablé largamente. Quizás no coloqué mis palabras como un clérigo lo haría, yo no procuro hacer eso. Yo procuro hablarla exactamente como El me la da a mí.
209Pero, ¿ven Uds. por qué tuvieron que ser pastores? Los otros estaban tan instruidos en otro pensamiento al grado que no lo hubieran recibido. Y hoy tenemos toda clase de superintendentes, hombres de distrito, obispos, sacerdotes, cardenales, papas, todo en el mundo, para tratar de guiarnos. Pero Dios nos dio un Pastor, y ese Pastor es el Espíritu Santo.
210Escúchenme ahora. “Cuando El”... (no un pensamiento, El es un pronombre personal). “Cuando El, el Espíritu Santo venga (el Espíritu de Verdad), El les revelará estas cosas a Uds. que Yo les he dicho, y les hará saber las cosas que habrán de venir”. Ese es el Gran Pastor. Ese es el Pastor que Jesús dejó. Y el Espíritu Santo escribió la Biblia, la Biblia así lo dice: “Hombres de antaño inspirados por el Espíritu Santo, escribieron la Palabra”. Ahora, ¿pudiera el Espíritu Santo llevarlos a Uds. a un credo? ¿Pudiera llevarlos–llevarlos a Uds. a algo que esta Palabra no dice? Bueno, sería totalmente imposible. El Espíritu Santo sería un mentiroso si El dijera: “Esto es lo que Uds. deberían hacer”, y luego cambiar de opinión y decir: “No, eso fue un error, Uds. hagan lo que la iglesia les dice que hagan”.
211Ahora, si Ud. ha estado escuchando a algo, otro lo ha apartado del verdadero y genuino Pastor que lo guiará a Ud. a la Palabra, el Espíritu Santo, y Ud. no tiene la experiencia, y no tiene el testigo del Espíritu Santo en su vida, lo cual sin....
212Dios es Uno. Dios es el Unico que tiene Vida Eterna, y El es Vida Eterna. Y todo lo que tuvo principio tiene un fin. Y si Ud. es sólo un miembro de una iglesia, tuvo un principio. Pero la Palabra de Dios no tiene principio, Dios no tiene... Y cuando Ud. es nacido de Dios, Ud. es nacido de la Palabra, entonces Ud. llega a ser un hijo de Dios, y su nombre fue puesto en el Libro de la Vida del Cordero desde antes de la fundación del mundo. Y Ud., el color que tiene su cabello, el color que tienen sus ojos, la altura que Ud. tiene, Dios lo vio a Ud. antes de la fundación del mundo. Y El lo vio, un ser humano, como el que Ud. es. Y aunque todavía falte un millón de años por venir, no hay nada que pueda evitar que Ud. regrese a esa imagen perfecta que Dios ordenó para Ud. en el principio: “Mis ovejas oyen Mi Voz; a un extraño no seguirán”.
213Y si Ud. no ha aceptado esa Vida Eterna en esta noche, y Ud. está mirando a una–una–una historia de fantasía de un pequeño bebé acostado en un–un–un pesebre, y un montón de magos alrededor, no crea en tales cosas como esas. Y tratando de pensar: “Bueno, yo seré bueno. Y haré esto. Y me uniré a la iglesia. Y eso es todo lo que yo necesito hacer”. ¡Ud. está perdido! Si Ud. no tiene Vida Eterna, ¿cómo puede Ud. vivir Eternamente?
214Ud. puede coger un grano de maíz, a mí no me interesa cuán perfecto se mire, Ud. puede manu–... La ciencia ha manufacturado uno, que Ud. puede partirlo: tiene la misma clase de humedad, la misma clase de corazón, los mismos materiales que tiene el grano que creció allá afuera en el campo, la misma cosa. Ud. pudiera ponerlos en el laboratorio, y Ud. no sabría distinguir uno del otro: uno hará pan de maíz tan bueno como el otro, uno hará la misma clase de hojuelas de maíz. Pero la única manera de distinguirlos, es enterrándolos. El que el hombre hizo, se queda allí, se pudre y nunca sale. Pero el que Dios hizo tiene un germen de vida, vive otra vez.
215Ud. pudiera imitar a un Cristiano, Ud. pudiera ir a una iglesia como un Cristiano, Ud. pudiera poner su nombre en el libro como un Cristiano, Ud. pudiera unirse a una denominación como un Cristiano; eso estaría bien, pero a menos que esa Vida Eterna esté en Ud., ésa por la que el Buen Pastor dio Su vida, para separar... Cuando Dios descendió en Pentecostés, El descendió en una bola de fuego como El lo hizo en el monte Sinaí, como El lo hizo con Su primer pastor, Moisés. Y cuando El descendió, El mismo se separó en lenguas de fuego que se asentaron sobre cada uno de ellos, Dios mismo dividiéndose entre Su pueblo. Y a menos que Ud. haya recibido eso, lo cual Pedro dijo que: “Es para vosotros y para vuestros hijos, y para los que están lejos....”
216Amigos, no escuchen a ningún mito teológico, Uds. nazcan de nuevo. Y cuando han nacido, el Espíritu que está en Uds. es parte de Dios, y atestigua que cada Palabra de Dios es “la verdad”. Si Uds. no han tenido esa experiencia, apresurémonos ahora al pesebre, la Palabra. Apresurémonos a la Biblia, alejados de estas iglesias decoradas con términos teológicos, al pesebre genuino, a la Palabra de Dios en donde el Mesías se da a conocer. Con nuestros rostros inclinados, oremos.
217Amado Dios, eso es todo lo que yo sé decir en este tiempo. Estamos aproximándonos a la Navidad, las calles están atestadas con hombres y mujeres, muchachos y muchachas, empujando, dando empujones, tratando de comprar un regalo para intercambiarlo con alguien quien les dará uno a ellos también. Mucha gente, que se llama a sí misma Cristiana, está en las calles comprando cigarrillos, licor para Navidad. Dios, pareciera como que ellos están desafiándote, enseñando a sus hijos de alguna fantasía romana, teológica, pagana de San Nicolás, un mito que es fácilmente aceptado por el mundo, y ellos rechazan al verdadero Cristo de la Navidad, al verdadero Cordero.
218Dios, yo pido en esta noche, que mientras tenemos nuestros rostros inclinados hacia el polvo del que Tú nos sacaste,... Tú le dijiste a Abraham una vez, el gran pastor–profeta: “Sal, Abraham, y cuenta la arena que está a la orilla del mar”.
219Y él contestó: “Son innumerables, yo no puedo contarlas”.
220Luego Tú dijiste: “Mira hacia los cielos y cuenta las estrellas”. Y él sabía que eso era imposible. Y Tú le dijiste a él: “Así será tu simiente”. Miramos ese Mensaje a ese pastor–profeta: “Desde el polvo de la tierra, hasta las estrellas del cielo”, que a pesar de haber muerte en nuestros cuerpos mortales para llevarnos al polvo, hay una Vida que puede levantarnos hasta las estrellas.
221Como Tú le dijiste a Tu gran profeta Daniel: “Aquellos que conocen a su Dios, en los últimos días, harán proezas. Y los que enseñan la justicia a la multitud, resplandecerán más que las estrellas a perpetua Eternidad”.
222¡Señor Dios, gran Creador, quien estabas tan dispuesto a venir a la tierra en la forma de Jesús, para darle a conocer al hombre lo que Dios era! Y Tú eras el Unico quien podía tomar la pena de muerte; ningún Angel, ningún substituto podía hacerlo. Tú fuiste El que pusiste la pena, y solamente Tú podías quitarla justamente. Y siendo Espíritu, Tú no podías morir. Pero Tú te hiciste carne para que pudieras morir, y llegar a ser un Cordero para que Tú pudieras quitar el pecado de Tus Redimidos, a los que Tú tenías que redimir por Tu propia Sangre.
223Oh, la historia es tan maravillosa, Señor, pasa desapercibida por muchos. Sólo pensar: “El pequeño Jehová acostado en un pesebre; El tuvo que vivir como un bebé. El pequeño Jehová nació en un establo. El pequeño Jehová jugando con los niños en la calle. El pequeño Jehová, el adolescente. El pequeño Jehová, el muchacho de escuela. Y Jehová, el Poderoso”. Tú tomaste todos estos lugares. “Y luego, Jehová el Cordero, Jehová el Profeta”. Y Tú llegaste a ser todo esto para que pudieras sufrir la pena del pecado, y darnos Vida Eterna.
224Perdónanos, oh Dios, a nosotros pobres criaturas indignas de este mundo. Nos sentimos humillados en esta noche, Señor, al leer lo que Tú has hecho por nosotros, y tan poquito que hemos hecho a cambio. ¡Cómo Tú viniste en los días de los grandes líderes religiosos! ¡Cómo Tú estabas dispuesto a pararte y reflejar la Palabra del Padre! ¡Cómo Tú no te comprometiste con sus teorías! Y hoy parece como que no hay ninguno que quiera pararse y llamar la Palabra todavía “la Palabra”, y no comprometerse. Pedimos, Dios, que Tú nos perdones por estas cosas que hemos descuidado tanto. Y danos en esta noche, en nuestros corazones, mientras te los damos a Ti como un pesebre. Y sabemos que cada vez que el Cristo crucificado es aceptado, hay un nuevo nacimiento, hay una oveja recién nacida, hay Angeles que cantan en el Cielo. Por cada pecador que se arrepiente, los Angeles cantan otra vez.
225Oramos, Dios, que si hay algunos aquí en esta noche que no te conocen como el genuino Regalo de Dios, como un Salvador personal, no sólo por una concepción mental, sino por un nuevo nacimiento (siendo nacidos de Tu Espíritu), permite que ellos lo reciban ahora, Señor, mientras estamos con nuestros rostros inclinados. Y si hubiera algunos, Señor, que no han hecho esto, permite que sus corazones reciban gozo ahora, y encuentren como los pastores de antaño, en el pesebre de sus corazones, la Palabra, el Mesías; que será una vindicación para ellos como el Espíritu Santo, el Gran Pastor del día. Te pedimos esto en el Nombre de Jesús.
226Mientras tenemos nuestros rostros inclinados, y confío que nuestros corazones también, ¿quisiera Ud.–quisiera Ud., mi querido hermano, aunque sea Ud. un miembro de iglesia...? Y yo espero que no los haya lastimado al decir lo que he dicho. Yo... Está bien el pertenecer a una iglesia; deberíamos hacer eso; pero, ¡oh hermano, no sólo acepte eso, Ud. debe nacer otra vez! Eso es lo que el Gran Pastor–Profeta dijo: “Te es necesario nacer de nuevo”. El le dijo eso a un teólogo: “Te es necesario nacer de nuevo”.
227Y cuando Ud. ha nacido de nuevo, no es sólo porque Ud. creyó. Ellos dicen: “Ud. nace cuando Ud. cree”.
228Pero la Biblia dice: “El diablo cree también”. Ahora, fíjense, no es eso, es una experiencia.
229Ud. dice: “Bueno, yo he vivido una vida buena”.
230También los apóstoles, pero no nacieron de nuevo hasta que recibieron el Espíritu Santo. Ellos ni siquiera estaban convertidos hasta que recibieron el Espíritu Santo. ¿Recuerdan Uds. la noche antes de la traición... o en la traición, un poco antes que la traición aconteciera? Jesús le dijo a Simón Pedro: “Cuando seas convertido, fortalece a tus hermanos”. Y Pedro lo había seguido a El por tres años y medio, y había echado fuera demonios y sanado a los enfermos, había predicado el Evangelio, y todavía (de acuerdo a la Palabra) ni siquiera estaba convertido.
231Ahora, ¿quisiera Ud. esa clase de–de Mensajero en su corazón en esta noche? Si–si Ud. verdaderamente quiere eso... No importa lo que alguien más diga, es verdad, hermano, hermana. Yo sé que es la verdad. ¿Levantaría Ud., mientras todo rostro está inclinado y todo ojo cerrado, no a mí, yo sólo soy un hombre, su hermano, sino a Cristo, levantaría Ud. su mano, y diría: “Yo creo Eso. Y yo verdaderamente quiero a ese Cristo dentro de mi corazón, El verdadero Cristo de Navidad”? ¿Levantaría su mano ahora mismo? Dios le bendiga. Muy bien. Dios le bendiga a Ud. Dios le bendiga. ¡Mire nada más!, manos por dondequiera.
232Que así sea, hermano; que así sea, hermana; que así sea, mi amigo; sea lleno del Espíritu de Dios. ¿Qué importa lo que alguien más diga? Recuerde, es su vida. Quizás ni siquiera estemos en la tierra mañana, no–no tenemos ninguna seguridad de tener más vida que la que estamos respirando por nuestra nariz ahorita. Quizás no demos otro respiro, solamente la gracia de Dios. Y ¿de qué nos sirve, no importa cuán bien Ud. haya vivido y que...? Jesús dijo: “El que no naciere de nuevo no entrará”.
233Ahora, yo conozco las terminologías acerca de lo que es nacer de nuevo, pero sólo veamos lo que sucedió en la Biblia cuando ellos nacieron de nuevo. Pedro era un creyente, los apóstoles eran creyentes, pero ellos no nacieron de nuevo hasta después que el Espíritu Santo cayó sobre ellos en Pentecostés. Ahora, ellos estaban preguntándose qué había sucedido, y Pedro dijo, con el resto de ellos: “Varones israelitas, oíd estas palabras: Jesús Nazareno, varón aprobado por Dios entre vosotros con las señales, maravillas y prodigios que Dios hizo por medio de El; como vosotros mismos sabéis, a Este entregado por el determinado consejo y anticipado conocimiento de Dios, prendisteis y matasteis por manos de inicuos, crucificándole; a quien Dios resucitó, de lo cual todos nosotros somos testigos. El ha derramado esto que ahora vosotros veis y oís, y es de acuerdo a las Escrituras”.
234Y entonces, al oír esto, se compungieron de corazón y dijeron: “Varones hermanos, ¿qué haremos para ser salvos?”
235Pedro les dijo: “¡Arrepentíos!”
236Ahora, mi amigo Católico sentado aquí, lo cual, yo conozco a cuatro o cinco de Uds. que están sentados aquí. Yo estaba discutiendo esto con el sacerdote de Uds., tal vez no su sacerdote, sino uno de los sacerdotes Católicos, y dijo: “Jesús le dio a la iglesia poder para remitir pecados: ‘A quienes remitiereis los pecados, les son remitidos; a quienes se los retuviereis, les son retenidos’”. Esto es verdad. Pero veamos cómo El lo hizo, cómo los apóstoles cumplieron Su orden, no de acuerdo a la manera que–que el sacerdote lo hace hoy.
237Pero qué hizo el primer sacerdote, si Uds. quieren llamarlo así, Pedro, que tenía las llaves del Reino, ¿cómo dijo él que se hiciera? El dijo: “Arrepentíos y bautícese cada uno de vosotros en el Nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque para vosotros es la promesa y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare”. Y si Dios todavía está llamando, la misma experiencia es para Uds. si Uds. siguen la misma prescripción. Si esta congregación cree Eso, con sus rostros inclinados digan: “Amén”. [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. Entonces, cualquier cosa que sea menos que Eso es contrario a la Palabra y no está de acuerdo con el Pastor.
238Señor Jesús, están en Tus manos ahora. Yo pido que cada corazón abierto en esta noche, que no tiene a Cristo, el Mesías... Y Cristo es la Palabra, la Palabra ungida manifestada. Y si hay algunos corazones abiertos aquí en esta noche que no tienen a ese Mesías, el verdadero Regalo de Navidad, el único verdadero Regalo de Navidad que hay, que Dios le dio al mundo, y lo declaró al mundo por pastores, Su Cordero, la Expiación para el pecado. Y si ese corazón está abierto en esta noche, coloca dentro de él, Señor, al Mesías de hoy, la Palabra. Los encomendamos a Ti en el Nombre de Jesucristo, Tu Hijo. Amén.
239¿Le aman? ¿Le creen? “Buscad primeramente el Reino de Dios, y Su justicia, y todas las demás cosas os serán añadidas”.
240Amigos, antes que despidamos, yo quiero decir esto. Muchas veces yo soy tan malentendido. Yo tengo un Mensaje de parte de Dios, y yo debo declarar ese Mensaje a pesar de todo. Yo sé que es malentendido. Si no fuera, entonces no sería el Mensaje de Dios; no pudiera ser. Hay tanto recelo hoy como para que no sea malentendido. Yo creo que Dios tiene hombres en cada denominación y organización del mundo, y no es que yo estoy en contra de mis hermanos. Yo vine aquí a Tucson hace tres años, y tuve una reunión con Uds. ministros, allá con el Hermano Gilmore, y preguntaron si yo había “venido aquí para empezar una iglesia”.
241Y yo dije: “No, señor. Yo vine aquí para ayudarles”. Pero no se me ha pedido todavía, en tres años. Pero no importa, yo estoy aquí para ayudarles. Yo estoy aquí para unir mis manos con las de Uds., no unirme en organizaciones con Uds., sino unir mis manos y corazón con los de Uds. en la Palabra de Dios, para tratar de predicar el Evangelio a cada alma perdida, y a cada persona necesitada que está bajo el alcance de nuestras voces.
242Yo mismo me ofrezco a Dios en esta noche, con todo mi corazón, con todo lo que está en mí. Yo no tengo mucho que dar; yo no puedo traer incienso, mirra, y oro, porque no tengo nada de eso. Pero todo lo que yo tengo es mí, esta vida que Dios me da, yo se la dedico a El de nuevo en esta noche, sobre el pesebre de Su Palabra en mi corazón, y le prometo a El pararme con esa Palabra, si El me permite vivir otro año, tan fiel como pueda pararme; predicarla toda y creerla toda, así que, ayúdame, Dios. ¿Harán Uds. la misma cosa conmigo?
243Recíbenos, Señor. Recibimos Tu Regalo de Navidad, el Mesías, la Palabra ungida que vindica Tu Presencia con nosotros, Señor, sin importar credos o denominación. Nos encontramos hoy, el mundo cayéndose a pedazos, y aquí el gran Mesías se para con Sus manos extendidas: Jesucristo, El mismo ayer, hoy, y por los siglos, el que hizo las promesas, que en estos últimos días, la iglesia estaría tan organizada que entraría en Laodicea. Y lo vemos hoy, Señor.
244¿Qué podemos hacer, amado Dios? ¿Qué puedo hacer? Ayúdame a mí y a estos otros pastores, Señor, alrededor del mundo, pastores de la Palabra, a proclamarla, Señor, en este año que sigue. Ayúdanos, Señor, lo pedimos. Danos de Tu Amor y de Tu Espíritu y de Tu Luz. Nos dedicamos en esta noche a Tu Palabra y a Tu llamamiento. En el Nombre de Jesucristo, recibimos Tu Regalo de Navidad: la Palabra de Dios hecha carne en nosotros. Amén.
245Yo amo las alabanzas de la iglesia. Pablo dijo en la Biblia: “Cuando canto, yo canto en el Espíritu. Yo predico, yo predico en el Espíritu. Cuando yo... cualquier cosa que yo hago, lo hago todo en el Nombre de Jesucristo”. Ahora, siendo que esto ha sido agotador para Uds.... Y yo–yo los aprecio. A veces vengo con un Mensaje, que parece como que me cuesta mucho decirlo, pero sin embargo, es–es mi deber, hermanos. Si yo no lo hago, yo soy un hipócrita. Si yo no lo hago, yo soy un traidor para mi propia conciencia, y mi propia–mi propia fe en la Palabra de Dios. Yo debo hacerlo, no para ser diferente, sino para ser fiel a mi llamamiento. Y yo quiero ayudarles, yo quiero hacer todo lo que pueda.
246Ahora, cantemos uno de los grandes himnos de todos los tiempos, me gusta mucho, “Yo le amo”. ¿Saben qué?, yo creo que si todos lo amaríamos a El, haríamos lo que El nos pide que hagamos. “¿Cómo me llaman ‘Señor’, y no hacen las cosas que Yo les ordeno que hagan? ¿Cómo me llaman ‘Señor’, y luego no hacen lo que Yo les dije que hicieran?”
247¿Preferirían Uds. escuchar a un pastor asalariado que dijera: “Pongan su nombre en el libro, y únanse; tomen esta comunión, digan esto, y todo está bien”, cuando el Gran Pastor mismo dijo: “El que no naciere de nuevo no podrá ver el Reino de los cielos”?
248Y miren a esos teólogos instruidos de ese día: ¡preparados! ¿Santos? ¿Vidas limpias? No tenemos nada con que compararlo hoy, la manera que ellos vivieron. ¿Y cómo los llamó a ellos el Gran Pastor? Dijo: “Uds. son de vuestro padre el diablo”, porque ellos no... Ellos reconocieron la Palabra, pero la Palabra de otro día, no la Palabra de ese día.
249Si ellos reconocieron el tiempo de Noé, eso está bien, ése fue el tiempo de Noé; pero eso no funcionaría en el tiempo de Moisés. Y el tiempo de Moisés no funcionaría en el tiempo de Cristo. ¿Ven? El tiempo de Lutero no funcionaría en el tiempo de Wesley. El tiempo de Wesley no funcionaría en el tiempo Pentecostal. Y los Pentecostales han hecho la misma cosa que hicieron el resto de ellos. Ahora, ¿quién me ha ayudado en los días pasados? Les pregunto.
250Cuando una hoja de grama sale, ¿qué es? Que... cuando una hoja de trigo sale. Jesús dijo: “Si el grano de trigo no cae en la tierra”. ¿Qué sucede cuando un grano de trigo... mejor dicho, el trigo cae en la tierra? La primera cosa que sale es un tallito. No es–no es como el grano que cayó. Observe la naturaleza. No es como el grano que cayó, pero es un portador de la vida del grano. ¿Qué vino...?
251Ese ateo que acaba de escribir ese libro famoso: El Dios silente, dijo: “¿Cómo pudiera haber un Dios que pudiera abrir el Mar Rojo, y pararse a través de dos mil años de las Edades del Oscurantismo y ver a niñitos ser comidos por los leones, y gente colgada en cruces, y asesinados en los coliseos y cosas, y nunca, ni siquiera abrió Su boca?” ¿Ven?, la Palabra es una revelación.
252Ese trigo, cuando ese trigo verdadero empezó en el principio, le falló a Dios. Y finalmente vino un Trigo, un genuino Reflector de Dios, que reflejó toda Su Palabra de tal manera que El era la Palabra. Luego Dios le dio a El una Novia en Pentecostés; pero esa Novia cayó en la tierra a través de las Edades del Oscurantismo, así como lo hizo el verdadero Trigo, cayó. ¿Por qué no podía actuar? Porque estaba escondido debajo de la tierra, tenía que podrirse antes que pudiera traer vida.
253Pero por ahí vino un sacerdotito en una ocasión, llamado Martín Lutero, y él dio un broto de la Palabra de Verdad: “El justo vivirá por fe”, ahí vino una hoja; luego otra hoja le siguió, Zuinglio, y luego vino Calvino y Knox y así sucesivamente.
254Cuando menos se pensó, cambió su hoja; pasó a ser una borla. Ahora, eso se miraba un poquito más parecido, pero todavía no era la cosa genuina que cayó en la tierra; luego vino Wesley. De Wesley provino la iglesia Metodista, de la iglesia Metodista provino la Nazarena, los Hermanos Unidos, y demás. ¿Qué hizo? Cayó otra vez y produjo a los Pentecostales; se miran como un verdadero grano de trigo.
255Ahora, miren a Jesús en Mateo 24:24: “En los últimos días, los dos espíritus serán tan parecidos, que engañarán aun a los escogidos, si fuere posible”. Ahora, cuando ese grano de trigo salió, cualquiera que cultiva trigo sabe que eso se miraba como el perfecto, grano de trigo. Pero Ud. siéntese y tómelo en su mano, ábralo. No hay trigo dentro de él; es un forro. Pero allá muy adentro, con un microscopio Ud. puede ver un pequeño brotito; allí viene el grano. Y luego; ¿qué es lo que hace ese forro? Protege al grano, el sol caliente lo mataría, protege al grano hasta que el grano esté maduro. Y entonces cuando el grano llega a madurar, el forro se separa de él. Pero, ¿se fijaron Uds.?, ese grano que sale, tiene que ser de la misma clase de grano que cayó en la tierra.
256Después del avivamiento de Lutero, llegaron a ser una organización. Después del avivamiento de Wesley, llegaron a ser una organización. Después de Alejandro Smith, Juan... Alejandro Campbell, Juan Smith, todo el resto de ellos, llegaron a ser una organización. Después de los Pentecostales, se parecía exactamente como la cosa genuina, pero llegaron a ser una organización. ¿Qué hizo? Se separó.
257Hemos tenido quince años de avivamiento, eso nunca se ha sabido en toda la historia. Y fíjense, en estos quince años de avivamiento, se extendió por todo el mundo, y ninguna organización ha sido edificada de Eso. ¿En dónde estaba? (Dio principio a la lluvia tardía, murió en su... un instante, murió). No ha habido organización que siga a Esto. ¿Por qué? Es el grano mismo, no puede haber más. Y el forro ahora está separándose, no hay cooperación, nadie lo quiere a uno. ¿Por qué es así? Tiene que ser Eso.
258¿Por qué fue puesta esa iglesia allí? Para sostenerlo. ¿Dónde...? ¿Quién hubiera cooperado? ¿Qué Bautista, o Presbiteriano, o Luterano hubiera apoyado una campaña de sanidad Divina? Y ahora cuando la Verdad sale, ¿qué sucede? No el forro, sino es la Vida la que sale directamente del forro, para entrar en el grano, la verdadera Vida genuina. La organización se queda allí, muere, igual como le sucedió en cada edad, hace lo mismo. ¡Uds. salieron de eso, hace cincuenta años, y entraron otra vez en eso! Pero la Vida genuina sigue al grano; estamos en el tiempo del fin, hermanos.
259¿Por qué se separó? Porque así traería al grano a la Presencia del Hijo para madurar al grano a una madurez dorada para el Maestro. ¿Por qué se ha separado? Así que, eso causa angustias, lágrimas, para que ellos no se pongan delante del s– o–l, [“S-u-n”, en inglés, cuya pronunciación figurada es “san”–Trad.] sino del H– i–j–o, [“S-o-n”, en inglés, cuya pronunciación figurada es también “san”, de ahí que el Hermano Branham los aplica de esa manera–Trad.] para ser madurados por el verdadero Evangelio completo, para manifestar todo lo que Jesucristo prometió en la Biblia. Se está levantando un Cuerpo hoy entre el pueblo. Y no habrá más organizaciones, entra en la rica Laodicea. ¿Por cuáles medios ha prosperado la organización? Por millones de dólares, y millones de almas.
260Y ¿para qué vino el pastor? Para libertar a sus hermanos de la esclavitud. Yo– yo no sé; Dios sea con nosotros, nos ayude. ¡Estudien la Palabra! ¡Escudriñen las Escrituras! En Ellas os parece que tenéis la Vida Eterna, y Ellas son las que testifican de la Verdad. ¿Ven?, Dios asignó Sus Palabras a cada edad. Esta edad siempre....
261¿Qué dijo Jesús cuando El vino? El les dijo a esa gente: “¡Hipócritas! Uds. blanquean las paredes, y edifican los sepulcros para los profetas, y sus padres los pusieron allí. Y Uds. son los hijos de sus padres. Y las obras que ellos hicieron, Uds. las harán también”. Eso siempre permanece igual, mis hermanos.
262Pero cuando venga Jesús algún día, el Gran Pastor de las ovejas, desde Pentecostés, a través de Lutero por todas las edades, los que han aceptado la Luz a medida que Ella venía a través de los portadores (no aceptaron al portador, aceptaron la Luz, ¿ven?, que salió), El vendrá a redimir. Yo estoy tan contento que yo sé que El viene otra vez. Oh, ¿será Ud. contado con Su grupo? ¿Será Ud. contado? Solamente hay una manera de hacerlo, no uniéndose a una iglesia, sino siendo nacido en El. “Y todo lo que el Padre me ha dado, vendrá a Mí, y ninguno puede venir a Mí a menos que Mi Padre lo llamare”. ¿Ven?, eso es todo lo que es, acéptenlo. El... Ese es el único Regalo de Navidad del que yo sé, es el Regalo de Dios que El le dio al mundo: Su Hijo unigénito. Y El es el mismo, ayer, hoy, y por los siglos, la Palabra. ¿Ven? Crean en El en este día, la plenitud de la Biblia.
263Cuando esos siete misterios... Allá a través de esas Siete Edades de la Iglesia, estaban ocultos siete misterios. Yo estoy escribiendo un libro de Ello. Y un gran teólogo me dijo no hace mucho tiempo, dijo: “Hermano Branham...” ¿Ven cómo Satanás procurará sacarlo del camino? El dijo: “Hermano Branham, ¿sabe qué? Yo creo que el Señor le revelará a Ud. lo siguiente que tenemos que hacer. Es para... será algún gran secreto que está oculto allí bajo estos Siete Sellos”.
264Yo dije: “No, eso no es, hermano”.
265El dijo: “Será algo que ni siquiera está escrito en la Palabra”.
266Yo dije: “¡No! ¡No! Ud. se olvida que: ‘Cualquiera que añadiere una palabra, o quitare una Palabra’”. ¿Ven?, ya está allí, pero los reformadores fallaron en verlo; ellos no vivieron lo suficiente para verlo.
267Y las edades ya se han terminado, estamos aquí en Laodicea. Y recuerden, en la edad de Laodicea, El estaba afuera de la iglesia, tocando, procurando entrar otra vez: Eva había echado fuera a su Adán. ¡Dios, ayúdanos! Vayamos más allá del campamento para encontrarlo a El. Padezcamos fuera de las puertas con El. Vayamos con El en Su muerte, en Su sepultura y en Su Resurrección, porque El es el mismo ayer, hoy, y por los siglos.
268Cantemos un himno antes que nos vayamos. ¿Lo harán? “Yo le amo”. ¿Nos daría Ud. el tono, hermana? ¿Cuántos saben el antiguo himno? Yo... Si Uds. alguna vez han estado en las reuniones, a mí me gusta.
269Ahora, cerremos nuestros ojos, piensen en Jehová. Ninguno era digno, nadie podía hacerlo sino El. Y El descendió, y llegó a ser un pequeño bebé. El llegó a ser un adolescente. El llegó a ser un carpintero, un trabajador. El llegó a ser un Cordero, El llegó a ser un Sacrificio. El se levantó triunfante: Jehová. Y así como Moisés sacó su diestra de su seno que estaba sobre su corazón, Dios sacó Su Diestra de Su seno (Su secreto), Su Hijo que fue herido con la enfermedad del pecado, incurable; y la volvió a meter dentro del seno, y la sacó y la extendió a Uds. y a mí: “Jesucristo el mismo, ayer, hoy, y por los siglos”.
270Mírenlo a El ahora. Yo le amo, yo le amo, Porque El a mí me amó, Y me compró mi salvación; Allá en la Cruz.
271¿Cuántos saben que tuvo que ser un pastor? Digan: “Amén”. [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. ¡Debe! ¿Por qué un pastor? Tenía que ser. Ahora, mientras cantamos esta misma estrofa otra vez, salúdense de mano con el que está enfrente de Ud. en la mesa. Hay Metodistas, Bautistas, Luteranos, Presbiterianos, Católicos, y de todo, sentados aquí en esta noche. Dense la mano, diga: “Compañero peregrino, estoy muy contento de estar aquí con Ud. en esta noche”. Dígales algo. Diga: “Dios le bendiga”, mientras ahora nos estrechamos la mano uno con el otro. Mientras lo cantamos otra vez: Yo... [Porción no grabada en la cinta–Ed.]. ... mi salvación, Allá en la Cruz.
272Ahora, cerremos nuestros ojos y levantemos nuestras manos, y cantémosle a El. Yo te amo, yo te amo, Porque El a mí me amó, Y me compró mi salvación; Allá en la Cruz.
273Y ahora, Dios es sin forma. Así que, inclinemos nuestros rostros y tarareémoslo ahora, como niños pequeños, Uds. son hijos de Dios. No miren a lo que el mundo pudiera pensar, ahora Uds. están adorando, adorando a Cristo. Inclinen sus rostros y tararéenlo. [El Hermano Branham y la congregación tararean: “Yo le amo”–Ed.].
274¿No se sienten Uds. bien restregados? ¿Como que... algo restregó toda la duda y el mundo de Uds.? ¿Se sienten de esa manera? Levanten sus manos, “yo me siento bien restregado. Me siento diferente. Me siento que he estado comiendo de Sus manos. Yo tengo...” Como el hermano testificó aquí: “Comida, comida de Pastor, comida de oveja”. Esa es la Palabra.
275Las ovejas de Dios se alimentan de la Comida de El: “No sólo de pan vivirá el hombre, mas de toda Palabra que sale de la boca de Dios”. Y ésta es Ella, la Biblia. Nos alimentamos de toda Palabra, no sólo de algunas de las Palabras, sino de toda Palabra que sale. ¡Oh!, ¿no les hace amarlo: ¡Pensar que ahora nosotros tenemos Vida Eterna! No que seremos, ahora somos los hijos de Dios. ¡No que seremos, ahora somos! Y estamos juntos en lugares Celestiales en Cristo Jesús. Y la gran televisión, que declara que hay una onda de éter que hace a la gente (a la persona que viaja alrededor del mundo) ser reconocida por la–por la pantalla de la televisión. La gran Palabra de Dios, y el Espíritu de Dios, tomando la Palabra de Dios, refleja a Jesucristo a Sus ovejas en lugares Celestiales, que El es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. ¿No es El maravilloso? ¡Maravilloso! Dios les bendiga.
276Ahora, pongámonos de pie por un momento. ¿Tienen a alguien para la bendición de despedida? Ahora, recuerden, durante la Navidad, adoren al Señor Jesús. Adórenle a El en el poder de Su resurrección. Y si alguna vez yo puedo ser una ayuda para Uds. (a Ud., a su pastor, a su iglesia, o a cualquiera), la noche nunca se pone muy oscura, la lluvia nunca cae muy fuerte.
277La otra noche (hay una señora presente aquí) yo estaba tan ocupado con los enfermos y todo, al grado que... Había una anciana de ochenta y tantos años que había perdido su mente, y ella tenía... ella pensaba que tenía un bebé o algo, ella había perdido su mente. Y Billy me llamó de la oficina, dijo: “¿Papá, puedes?”
278Yo dije: “No puedo en estos momentos. Hay gente... Simplemente no puedo hacerlo”.
279El dijo: “Papá, ¿puedes ponerte a orar? Yo les voy a decir que estás orando”.
280Yo dije: “Sí”. Y en ese mismo momento ella volvió en sí. Se durmió, despertó en su estado normal; comió una cena completa de pollo, en su entendimiento normal. La persona estaba parada aquí testificando de eso hace unos momentos.
281El Hermano Mack, yo lo vi a él aquí hace un rato, en alguna parte en la iglesia. Aquí está, uno de los pastores, pastor local. Un hermano muy querido, y yo siempre he amado al Hermano Mack desde el principio de mi ministerio. Y entonces, lo conocí....
282Y yo estaba muy al norte en Colombia Británica; y sólo para mostrarles a Uds. cómo es que Dios obra todo para bien. Yo ya estaba montado en un caballo, e iba de regreso a entrar en el bosque en donde yo había llevado a todo un grupo de indios a Dios; y todos ellos fueron convertidos, y habían recibido a Jesús.
283Y por la profecía que le dijo al muchacho indio que había perdido su poni hacía dos años, le dijo a él en dónde lo encontraría, cuán lejos estaría, y en dónde estaría el poni... Su madre muriéndose de un ataque al corazón. Fue sana y salva. Y ese muchacho, sólo pasando por allí y viendo eso y sabiendo que él... encontró a su caballo exactamente de la manera que se le había dicho, y todo.
284Ni siquiera una sola Palabra que el Señor alguna vez haya hablado... Yo les preguntaré a cualquiera de Uds: “¿Ha El...? ¿Alguna vez lo han oído a El decir algo, que me haya dicho para decirles a Uds. que no haya acontecido exactamente así?” Si eso es correcto, digan: “Amén”. [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. ¿Ven?, ¿ven? Exactamente, nunca ha fallado una sola vez.
285Y el Hermano Mack estaba a punto de morir, y sucedió que su esposa llamó a Billy... a la esposa de mi hijo, y dijo... preguntó en dónde estaba yo; esa amorosa damita y... su esposa. Y ella... Y mi nuera dijo: “El está muy adentro en el norte de Colombia Británica en un viaje de cacería”.
286Y esa mañana, por alguna razón, yo–yo–yo no podía hacer caminar a ese caballo. Y entonces Billy dijo: “Creo que voy a llamar a casa una vez más”. Y fue a la posta [casa o lugar de caballerías, destinadas a renovar las del correo, diligencias, y que estaban situadas en los caminos a distancias regulares–Trad.] a llamar. Y allí vienen de regreso corriendo, cuando el indito parado allí, el pequeño..el que tenía el poni, y dijo: “El Hermano Mack está a punto de morir, y te está llamando”.
287Y me bajé, me metí al bosque, y me hinqué. Yo dije: “Amado Dios, muy lejos, a tres mil millas de aquí [4,830 km–Trad.], en el estado soleado de Arizona, en Tucson, está mi hermano, y él está a punto de morir. ¿Lo ayudarás?” 288 Algo me habló: “Todo está bien”.
289Y cuando me acerqué al Hermano Mack el otro día para hablar con él, le pregunté: “¿A qué hora sucedió eso?” Fue exactamente en la misma hora que nos pusimos a orar.
290Oh, El... ¡No es El maravilloso! El es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Yo estoy tan feliz de saber que vivo en la Presencia del Rey.
291Inclinemos nuestros rostros, y un precioso hermanito que está aquí, un hermano misionero, amigo mío, un miembro de las Asambleas de Dios, un precioso hermanito aquí. Yo lo llamo “Creeche”. El habló cosas tan preciosas. Hermano Creech, yo lo llamo a Ud. así. Yo no sé qué decir, Ud. es mi hermano y consiervo en las tribulaciones de Jesucristo en este último día. Que Dios le bendiga. Y creo que el Hermano Tony dijo que Ud. iba a despedir la audiencia en estos momentos, mientras inclinamos nuestros rostros. Muy bien.