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~ IDENTIFICADA OBRA MAESTRA DE DIOS ~
1Muchas gracias, hermano. Billy quiere que yo diga que esta es mi primera vez en el púlpito por tres meses. Y él…Yo recuerdo la primera vez que lo tuve arriba para testificar, él dijo, “La primera cosa, tengo miedo.” Yo también lo tengo. Unos treinta y cinco años en el ministerio, y este es el tiempo más largo que me he apartado del púlpito desde que he estado en el ministerio. Yo necesitaba un descanso, entonces el Hermano Mosley y yo, y algunos de los hermanos aquí, hemos estado en un pequeño viaje de caza. Y ahora hemos descansado. Y esta es mi primera reunión desde que estoy…como el primero de septiembre. Y es algo. Un ministerio es algo que uno tiene que continuar.
2Y ahora les he pedido que apaguen este abaníco, o ver si lo podrían apagar, porque yo sé que es difícil oír. Y es difícil, lo sé, cuando alguien está dando su testimonio. Y fue difícil para mí oírlos. ¿Pueden oír bien ahora? Bien. Yo sé que debería pararme cerca de este micrófono hasta que arreglen esto.
3Este es seguramente un—un gran privilegio para mí, y yo— estoy muy agradecido con el presidente y la sección de Los Hombres de Negocios del Evangelio Completo aquí en Yuma, y por todos los ministros. Estos cantantes finos aquí, estaban aquí hace unos momentos, me gustaría oírlos en la—en la reunión. Eso fue muy bueno. Yo—yo solamente me preguntaba, cuando ellos estaban cantando, si Juan me vio a mí. Y espero que sí me vio. Y, entonces, yo escuché que están en reavivamiento aquí. El Señor les bendiga ricamente, hermano y hermana, mientras ministran. Y a todos mis amigos en Phoenix y otros lugares que…y de allá en California.
4Y yo solo quiero decir una palabra acerca de las secciones. Cuando yo vine a la gente Pentecostal, yo estaba…tuve una experiencia pentecostal, sin saber que había una iglesia Pentecostal. Yo era de los Bautistas Misioneros en ese tiempo. Yo había recibido el bautismo del Espíritu Santo, y yo me enteré que había algunas personas quienes creían en la misma cosa que yo había recibido. Y ellos lo habían recibido cuarenta años antes que yo lo recibí. Entonces yo solamente era uno, como dijo Pablo, yo creo, sin intentar decirlo con él, pero como “uno nacido fuera del tiempo.” Pero el…Parecía que mis hermanos pensaban que me había vuelto loco, como decimos. Pero yo—yo sabía que había recibido algo. Entonces, mi experiencia fue exactamente como ellos lo tenían allí. Y así es como a mi me gusta.
5Y, pero cuando entré en medio de ellos, la—la parte de ello que me rompió el corazón, me enteré que estaban igual de separados, en diferentes denominaciones, como estaba mi iglesia Bautista. Y ellos…Yo pensaba que solamente había uno llamado Pentecostés, y allí se acabó. Pero, me enteré, que habían varias denominaciones diferentes de ellos. Entonces, ahora, todos estaban bien. Yo sé que algunos de los hombres más finos que jamás he conocido en mi vida, estaban en estos grupos. Y ellos eran—ellos eran, claro, diferentes denominaciones. Y mi—mi pensamiento era que deberíamos ser uno en corazón, con Cristo, y nunca me uní a ninguna denominación de ellos. Solamente me quedé en medio, e intentando estrechar las dos manos, y todas las manos, y decir, “Somos hermanos.” Nosotros no…Podría ser que vemos las cosas un poquito diferentes, el uno del otro. Pero, aparte de todo esto, todavía somos hermanos, porque somos nacidos del mismo Espíritu. Somos la familia de Dios.
6Entonces cuando los hombres de negocios Cristianos, Los Hombres de Negocios del Evangelio Completo, esta sección, yo estaba en las primeras reuniones con el Hermano Shakarian. Yo lo conocí antes de que existiera la organización, o antes que el organismo se estableciera. Yo pensaba que era algo grandioso. Y ha sido una puerta abierta para mí, para viajar internacionalmente con estos Hombres de Negocio del Evangelio Completo 7. En donde, a veces, uno se encuentra a un grupo de ministros, a veces, tienen un sentimiento en contra de otro grupo, porque alguien dijo algo. Esto no sucede en todas partes, pero lo encontramos en localidades. Y es como, si una iglesia lo va a patrocinar, la otra no quiere nada que ver con ello.
8Pero con los Hombres de Negocio del Evangelio Completo, ha sido una puerta abierta para mí. Cuando ellos entran, entonces yo junto a todos mis hermanos, y nosotros—nosotros podemos convivir; quizás dos pastores tenían un sentimiento, o algo. Esta ha sido una gran puerta abierta, y yo he viajado internacionalmente con ellos por años, hablando en sus reuniones locales.
9Y Yuma no es un pueblo muy grande, aunque supongo que es mucho más grande que el de donde soy yo, Jeffersonville, Indiana. Pero conocí a su presidente aquí. El…Él era…y diferentes personas de su sección. Y yo pienso que tienen una gran oportunidad aquí. 10.Yo estaba pensando, en esta noche, mientras me sentaba aquí y miraba la gente. Saben, pronto se nos va a acabar este privilegio. El Consejo Mundial de Iglesias pronto nos va a devorar. Yo supongo que la mayoría de mi audiencia en esta noche está hecha de Pentecostales, y Bautistas, y—y la Iglesia de Dios, y ellos que están fuera del Consejo Mundial de Iglesias. Y—y ellos, eso es exactamente la jugada que hicieron, y eso es lo que la Biblia dijo que iban a hacer. Y nos advirtieron de ellos, entonces alejémonos de ello. Entonces en esta noche estaba hablando de, en la canción, de la cercana Venida del Señor, podría estar más cerca que lo que nosotros pensamos. 11.Y yo pienso que es cuando podemos juntarnos así con este tipo de compañerismo, hace algo en nosotros, que nos acerca más el uno al otro. Y mientras nos acercamos más el uno al otro, también nos acercamos más a Dios, porque Jesús dijo, “en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis.” 12.Y yo tengo un niñito por aquí en algún lado, supongo, José. Yo tengo a Billy sentado aquí. Dos hijas sentadas allí atrás, y una esposa. Ahora si alguien tuviera algo que era…quería hacer algo muy lindo, yo prefiero que lo haga a mis hijos que hacerlo a mí. Y así me siento, quizás, como un padre…Y Él es la fuente de la paternidad. Yo pienso que eso es como se siente Dios. Si deberíamos…Nosotros servimos a Él mientras nos servimos el uno al otro. Así es como servimos a Dios. 13.Y sabiendo que esto es la verdad, entonces pienso que cada vez que se reúne esta sección, siendo esto reafirmado interevangélico. No hay ninguna doctrina específica por la que se constituyen los Hombres de Negocio del Evangelio Completo. Solamente se paran por el Evangelio completo. Y si un hombre piensa diferente, eso está perfectamente bien. Está bien. Tenemos compañerismo de todos modos. Entonces yo pienso que sería una…Si yo viviera aquí en esta ciudad, yo creo, cuando se reuniera la sección, si hubiera manera posible, yo estaría allí y llevaría a todos los que pudiera. Así es, porque es una—es una cosa que nos fortalece juntos. 14.Yo vivo en Tucson, y estoy hablando constantemente en esta sección, todo el tiempo. Y en Phoenix, desde que me cambié a Arizona, estoy en Phoenix cada vez que tengo la oportunidad separarme e irme a—a Phoenix. Porque, e intento llevar a alguien conmigo, invitar alguien, juntar otros ministros. Y dicen, “Bueno, bueno, ve, hermano Branham, nosotros no.” 15.Yo digo, “No importa lo que ustedes…Sólo vengan conmigo. Venga como un—un amigo, conmigo.” 16.Y solamente lograr que estén allí por un poco tiempo. Eso es todo lo que tienes que hacer. Y cuando se dan cuenta, el corazón de cada hombre tiene hambre para el compañerismo. Y deberíamos estar haciéndolo de esta manera. Es una gran señal de los tiempos del fin Dios le bendiga a esta sección. Que—Que exista hasta que el Señor Jesús venga para recibirnos allí en Gloria, es mi oración. 17.Ahora, yo recuerdo mi primer viaje por Yuma. Yo estaba en una Ford Modelo T que podía lograr treinta millas por hora. Yo estaba pensando mientras vine manejando hoy. Sigo fiel a la Ford; todavía tengo uno, y no he tenido ninguna cosa menos eso. Pero yo…Ahora, yo no vendo los Ford. Ahora, no está promocionando esto. ¿Ven? Pero yo recuerdo como la Ford…Muchos de ustedes hermanos que tienen como mi edad recuerdan a la vieja Modelo T. Esto fue en 1927. Uno tenía que fijarse muy bien o no encontraría a Yuma cuando pasaba por en medio. Era muy pequeño, y ciertamente ha crecido. Pero, la manera en que sacaba treinta millas por hora de mi Ford, iba quince millas por hora en esta dirección, quince en la otra. Entonces, júntelas y yo tenía treinta millas por hora, con todos mis topetones y así. Yuma ha crecido. 18.Esta gloriosa Iglesia, para la cual estamos—estamos peleando para esta maravillosa fe. 19.Gracias, hermano, quien sea que hizo esto. [Alguien dio algo al Hermano Branham—Ed.] 20.Ha crecido también, y estamos agradecidos por esto. El Señor les bendiga a todos. 21.Esperamos, si están cerca, cualquier de estas reuniones…Yo tengo la—la sección en Phoenix, para hablar, el próximo domingo. Y el siguiente domingo en Flagstaff. Y el siguiente lunes, el día veintiuno, es un banquete en Tucson. Todos ustedes están invitados. 22.Y, si el Señor quiere, quiero hablar en el salon del Westward Ho Hotel, yo creo. ¿En cuál noche empieza esto? [Alguien dice, “Es el domingo en la tarde, el día diecisiete.”—Ed.] Domingo en la tarde, el día diecisiete, sólo un pequeño culto evangelistero. Espero que estos cantantes estén cerca, en este tiempo, para ayudarnos. Y vamos a estar allí hasta el miércoles. Yo creo que es el domingo en la tarde Y hacemos esto para no interrumpir ninguna de las programas de las iglesias. Luego, lunes y martes, y luego miércoles estamos en la Ra- …en el West-…en la Ramada Inn, Ramada Inn. Y luego el jueves empezamos en el Westward Ho. ¿Es eso? 23.[Un hermano dice, “Westward Ho el domingo, el lunes, el martes. Luego nos vamos al Ramada Inn el miércoles y nos quedamos allí hasta la convención.”—Ed.] Convención se acabe, en el Ramada Inn. Entonces estaremos contentos recibirlos a ustedes en cualquier momento. 24.Ahora, antes de voltear a este Libro, inclinemos los rostros sólo por un momento y hablemos con el Autor. 25.Ahora, con nuestros rostros inclinados hasta el polvo de donde Dios nos sacó, si Jesús tarda, tenemos que regresar de esta manera algún día. Solamente desde que yo he estado aquí, recibí un mensaje del este, que una damita que yo conocía…Ella es la pequeña niña Edith Wright. Fue para reunirse con Dios, esta tarde, a las tres. Tenemos que regresar. Si hay alguien aquí que le gustaría ser recordado en la oración, podría levantar la mano a Dios. Dios le bendiga. 26.Padre Celestial, como hemos disfrutado tanto de este compañerismo fino, cantando, oh, como se emocionó mi corazón cuando escuché esta canción, ¿Juan Me Vio a Mí? Padre, confío que todos estaremos allí, cada uno de nosotros. Y estamos inclinados ahora hacia el polvo, y nosotros—nosotros oramos que recibas nuestra—nuestra acción de gracias, y nuestro arrepentimiento, y nuestra oración del uno para el otro. 27.Y ahora nos volteamos hacia Tu Palabra, la parte sagrada del culto que parece ser más sagrada que—que lo demás, porque sabemos que en este tiempo estamos tratando a la gente, para guiarlos hacia una Verdad, hacia Cristo y la Palabra, la cual es Cristo. Y oramos que Tú abras la Palabra por nosotros. Nosotros—nosotros somos insuficientes, Señor, pero Tú eres todo suficiente. Entonces oro que bendecirás a nuestros esfuerzos débiles, y que nosotros nos encontremos a nosotros mismos y a nuestra posición en la Palabra de Dios. Concédalo, Padre. Y Te daremos toda la alabanza, porque lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén. 28.Ahora, es muy lindo estar aquí. Tengo unas notas aquí a las cuales pensaba referir, por unos minutes, porque no supongo que nos permiten durar mucho tiempo en este salon en la tarde. Y también yo soy, en medio de la gente Pentecostal, soy algo lento, saben. 29.Yo recuerdo. Quizás los he dicho. Cuando primero vi a un ministro Pentecostal, fue el Reverendo Robert Daugherty de Saint Louis. Dudo si algunos de ustedes lo conocían. Han visto el testimonio de su hijita en el libro. Él era—él era…Ella fue sanada del baile St. Vitas, y la habían rendido. Y así es como conocí a la primera gente Pentecostal. 30.Y, esto, me fui para escucharlo predicar, y—y, oh, él—él sí podía predicar. Él…Él ni siquiera esperaba para nada. Y él predicaba hasta que se le acababa el aire y la cara se le ponía azul, y sus rodillas le fallaban y casi se caía al piso. Y descansaba un poco, uno lo podía oir casi a la orilla de la ciudad allí, regresar predicando. Y yo pensaba, “Oh, yo—yo solamente no puedo pensarlo tan rápido.” 31.Yo sólo tengo que tomarme el tiempo. Soy algo lento, y me estoy envejeciendo, saben, también, arrastrándome, entonces espero que tengan paciencia conmigo por unos minutos. 32.Hay una cosa que es segura, que yo sé que no fallará, es esta es Su Palabra. “El cielo y la tierra pasarán, pero Su Palabra no pasará.” Entonces vamos ahora, si tiene usted su Biblia, y le gustaría leer de Ella, en el libro de Isaías, el capítulo 53 de Isaías. Me gustaría leer esto solamente para construir, tener un texto en que construir un contexto, por un tiempo. ¿Quién ha creído a nuestro anuncio? ¿y sobre quién se ha manifestado el brazo de Jehová? Subirá cual renuevo delante de él, y como raíz de tierra seca; no hay parecer en él, ni hermosura; le veremos, mas sin atractivo para que le deseemos. Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos. Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros. Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca. Por cárcel y por juicio fue quitado; y su generación, ¿quién la contará? Porque fue cortado de la tierra de los vivientes, y por la rebelión de mi pueblo fue herido. Y se dispuso con los impíos su sepultura, mas con los ricos fue en su muerte; aunque nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca. Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades de ellos. Por tanto, yo le daré parte con los grandes, y con los fuertes repartirá despojos; por cuanto derramó su vida hasta la muerte, y fue contado con los pecadores, habiendo él llevado el pecado de muchos, y orado por los transgresores. 33.Me gusta decir esto, solamente por un pequeño texto. Me gusta tomar un texto desde allí, como: La Identificada Obra Maestra de Dios. 34.Ahora, este sería un—un—un texto extraño para leer, para sacar una obra maestra. Pero cuando lo miramos, como nosotros lo pensaríamos, que podría ser cualquier otra cosa menos una obra maestra, porque dijo, “escondimos de él el rostro, no hay parecer en él, ni hermosura; le veremos, mas sin atractivo para que le deseemos.” Y muchas veces, lo que nosotros identificaríamos como una obra maestra, cuando podría ser que Dios no tuvo nada que ver con ello. Porque, la sabiduría del hombre es insentatez a Dios, pero la insentatez de Dios es más sabio que toda la sabiduría del hombre. 35.Como lo vemos aquí, que Dios nos dio un dibujo de algo. Me gustaría intentar de traer este dibujo delante de nosotros, porque reconozco que podría ser la última vez que algunos de nosotros vamos a vernos. Podría ser que nunca nos veamos otra vez como somos ahora. Entonces, si nos hemos reunido aquí por este propósito, no para ser vistos o para estar escuchados… 36.Pero nosotros hemos tenido nuestro compañerismo el uno con el otro mientras hemos servido esta maravillosa comida en esta noche, aquí en la mesa, mientras alimentamos a nuestros cuerpos físicos, y ahora nos gustaría que Dios alimentara nuestra alma de Su Maná que está escondido. Solamente es permitido para los sacerdotes que han entrado al Lugar Santísimo comer de Su Comida. 37.Y si nos damos cuenta, en esta noche, nuestro—nuestro bistec. No creo que he tenido un—un banquete, en todos los lugares donde he tenido reuniones, como esta noche, que he tenido un pedazo de bistec tan fino como sirvieron en esta noche. Ahora, ven, porque teníamos que tener esto; si vivimos, algo tuvo que morir para que pudiéramos disfrutar este tiempo de compañerismo y también sostener a nuestras vidas. 38.Yo estaba hablando con un hombre vegetariano, hace poco, y él me dijo, “Bueno, yo no estoy de acuerdo con usted.” Bueno, él—él me dio un tipo carta, que quería reunirse conmigo en privado. Y él dijo, “Hermano Branham, siempre he pensado de usted como un hombre santo.” Él dijo, “Pero cuando le oí decir que comió jamón y huevos en el desayuno,” dijo, “eso—eso me desanimó.” 39.Bueno, esto, yo no quisiera poner un estorbo en su camino. Ahora, eso es su manera de creer. Pero yo dije, “Bueno, señor, si yo no como, no vivo.” 40.Él dijo, “Pero, ve, usted tuvo que comer a un cerdo, y—y matar a una gallina.” 41.Yo dije, “Señor, nosotros solamente vivimos por substancia muerta. No me importa que sea lo que uno come. Usted come verduras. Usted come. Usted come pan, el trigo murió. Si come maíz, el maíz murió. Si come frijoles, el frijol murió.” 42.Lo que sea que uno come, solamente puede vivir físicamente porque algo se murió para que usted viviera. Ahora, lo que sea que usted haga, aún tomar la leche, la bacteria, lo que sea, tiene que vivir por substancia muerta. Y solamente compruebe que, si tenemos que vivir esta vida natural y solamente lo podemos hacer por substancia muerta, algo tuvo que morir para que pudiéramos vivir Eternamente. Eso es Jesucristo, que Dios dio para nosotros como rescate. 43.Y ahora, cuando primero conocí a la gente Pentecostal, yo— yo me fui a California, solamente el estado aquí a un lado, cruzando el río. Y yo estaba en Los Ángeles. Yo nunca viví en los días de esta famosa ministra, la Señora Semple…Aimee Semple McPherson. Logré conocer a su hijo, Rolf, un caballero cristiano y fino, y—y su esposa y su familia. Seguramente son personas muy hermosas, y el Doctor Teeford y muchos de los empleados en el Templo Ángeles. Y yo prediqué el Jubileo del Pentecostal, Jubileo de cincuenta años allí, hace unos años, y seguramente pasé un tiempo maravilloso. 44.Entonces en respeto a esta mujer que puso un ejemplo como lo hizo, intentando hacer lo mejor que pudo, y a—a presentar lo que estaba en su corazón, hice tributo a ella para ir a su sepulcro arriba en Forest Lawn. Y mientras me paraba allí con el sombrero quitado, e— e incliné mi rostro y di gracias a Dios por una vida noble de esta pequeña sierva, el grupo con el que estaba, un grupo de ministros, me pidió si viajaría por el…por todo Forest Lawn. Y adentro del mortuorio allí, o lo que sea que lo llamen, yo estaba viendo los diferentes diseños, y vi la Santa Cena, y me quedé. Y muchos de ustedes se han dado cuenta de ello, cuando pusieron las luces en ello, la Santa Cena, y escucharon la historia de ello. 45.Pero una de las cosas más sobresalientes que yo vi allí, fue cuando uno entra a la puerta, yo creo que sería al lado del este. Había una—una estatua de Moisés sentada allí, que fue la cúspide de las obras de la vida de Miguel Ángel, yo creo, fue el escultor. Esto, yo podría estar equivocado del hombre. Creo que esto es verdad. Miguel Ángel, que—que…el gran escultor quien moldeó este, o una imágen de Moisés. Y como él lo explicaba, el—el guía que nos estaba llevando, él dijo que era unas de las mejores obras maestra que jamás formó Miguel Ángel. Y dijo que tardó mucho de su vida, trabajo duro. 46.Luego me di cuenta, yo creo que era, en la rodilla derecha. La estatua parecía perfecta, lisa, y Moisés con la tabla de las leyes en la mano, y su barba larga. Y fue, claro, la concepción mental de Miguel Ángel, cual aspecto debería tener Moisés. Quizás él nunca había visto un dibujo, pero, en su propia mente, él dibujó el aspecto que él pensaba que Moisés debería tener. 47.Y como cuentan la historia, tan pronto que él terminó la—la estatua, y todo boleado y perfecto, él se paró a una distancia para ver a su obra. Y cuando él se inspiró tanto, hasta que parecía tanto…Lo que él tenía en su mente, lo había hecho con la mano. Se le parecía tanto, y todos los años que él había estado esperándolo, hasta que lo llevó tanto la inspiración, él lo golpeó en la rodilla y gritó, “¡Habla!” Y hay un lugar quebrado en la—la—la pierna, rodilla de Moisés, donde Miguel Ángel le golpeó con su martillo, porque fue tan inspirado. 48.Ve, había algo dentro de él, en el principio, que él hizo un dibujo mental de él que pensaba que debería ser el aspecto de Moisés. Y cuando vio a esto reflejado delante de él, la misma cosa que él tenía en su mente, el aspecto que él pensaba que debería tener Moisés; y llevó esta visión con él todos estos años y años, mientras tomó una gran pieza de granito, y quitarle una pieza aquí y una pieza allí, y marcarlo, porque tenía que venir perfectamente. Y cuando fue perfeccionado delante de él, él—él vio la refección de lo que estaba en su mente. Eso fue lo que le inspiró tanto, para golpear a la imagen y gritar, “¡Habla!” Todos sus años de trabajo valieron la pena. Su gran obra había sido terminada. 49.Ahora vemos esto, y yo—yo me inspiré por eso, porque yo pensé que, realmente, la marca en la pierna, fue lo que lo hizo, para mí, la obra maestra. Porque, solamente, si había sido solamente otro retrato, o algo de Moisés, algún tipo de figura que algún hombre tenía una concepción. Pero, el hombre que estaba haciendo la obra, lo satisfació tanto hasta que le pegó. Y la marca en ella la hizo la obra maestra para mí, porque reflejaba perfectamente lo que estaba en su mente que cual aspecto debería tener Moisés. 50.Oh, me paré allí. Tuve que alejarme por algunos minutos, para pensar en—en esto que debe de haber significado para él, y—y lo que significó para mí en este tiempo. Luego vino a mi mente, y es de esto que quiero hablarles a ustedes. 51.Volteemos ahora los pensamientos de Miguel Ángel, al gran Escultor, Dios Todopoderoso, Quien, en el principio, antes de que hubiese un día o un amanecer, antes de que hubiese un átomo o una molécula. Dios, en Su mente, tenía el hombre, cual aspecto debería tener el hombre, lo que él debería ser, y como él debería de actuar. Y Él quería que este hombre fuera una parte de Él, “Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó,” oh, cuando Dios, en el principio, hizo esta obra maestra, algo que reflejaba Sus pensamientos. 52.Recuerden, solamente hay una forma de Vida Eterna, y nuestro…hasta nuestros nombres y nuestros pensamientos estaban con Dios antes de que hubíesen los cimientos del mundo. Porque ahora poseemos Vida Eterna. Y para ser esto, tenemos que ser una parte de Dios. Entonces tendríamos que ser igualmente en sus pensamientos, porque tenemos Vida Eterna, y fuimos predestinados a esta vida. “Y nuestros nombres fueron puestos en el Libro de la Vida del Cordero antes de la fundación del mundo,” dice Apocalipsis. Ahora, que Dios nos tenía en Sus pensamientos, entonces tenemos Vida Eterna, porque allí Él nos habló y venimos a la existencia. Y una palabra es solamente un pensamiento manifestado. Dios nos tenía, en el principio, en Sus pensamientos. 53.Ahora, y cuando Él hizo a Adán, el primer hombre, era tan perfecto. Él se parecía a Dios. Dios, el gran Espíritu Santo, dando vuelta sobre la tierra, y Él…las aves salieron, quizás, y los animales, diferentes cosas, y venían más en la forma de Él que estaba dando vuelta. Hasta que, finalmente, llegó una especie exactamente como Él que estaba dando vuelta, Dios. Dios era, o…El hombre fue hecho a la imagen de Dios, luego, cuando Él lo puso en este gran jardín. Como Miguel Ángel ha puesto la obra de su vida, y todos los grandes escultores; Dios puso Su obra en el jardín de Edén, le hizo una ayuda idónea. Que satisfacción completa que fue para Dios, hasta que Él descansó. Y estaba tranquilo. Su obra fue completada. Luego sigue la historia triste, del enemigo. 54.Ahora, tomen en cuenta. Esta es una cosa que quiero que tengan en mente, que Dios dio a este hombre una protección, Él se la dio. Él lo fortificó adentro de Su Palabra, porque Él les dijo que podrían hacer, lo que no podrían hacer. 55.Y esta es la misma base sobre lo cual nosotros estamos sentados hoy, lo que podemos hacer, lo que no podemos hacer. No importa lo buenos que somos, lo tanto que vamos a la iglesia, hacer esto, tenemos que nacer de nuevo. ¿Ve? Tiene que ser. 56.Y Dios le dijo a Adán lo que podía hacer y lo que no podía hacer. Él lo colocó detrás de Su Palabra. 57.Y luego entró el enemigo, por el engaño, y gateó por las paredes de la Palabra de Dios, porque la puerta fue abierta para él, y él dañó a esta imagen, al pecado. Esta es una de las historias más tristes. 58.A pensar, de que el hombre que fue hecho a la imagen de su Creador, y le fue dada una pared detrás de la cual podía quedarse, que esta Palabra nunca podía fallar. Eso—eso es la esperanza del cristiano. Es su—su escudo. Es su armadura. Es su roca hoy, es, quedarse detrás de la Palabra; cada creyente. 59.Ahora, usted nunca debe de salir de atrás de Esto. Cuando lo hace, usted, usted está abriendo la puerta al enemigo, cuando ellos dicen, “Oh, bueno, tú puedes hacer un poquito de esto, y un poquito de aquello.” Dios quiere que usted se separe de todo lo que es llamado pecado. Completamente apartado para Él, y solamente para Él. 60.Él tiene un propósito para su vida, cada individuo, que nadie más sobre la faz de la tierra puede tomar su lugar. Dios tiene algo para usted. Usted está hecho así. Usted fue hecho así por un propósito. Dios es soberano en Su obra. Hasta que Él…Cosas diferentes. Somos diferentes, el uno del otro. 61.Nos damos cuenta en las vidas de los animales. Nos enteramos, en las vidas de los animales, que hay un animal, Dios lo hizo una bestia de carga, como el caballo, y—y él tiene que trabajar. Y la vaca es un sacrificio. Y, pero, el—el león y el tigre vagan en el bosque sin ningún trabajo ni nada. Él hizo un gran animal como un elefante, y luego hizo un chiquitito como un ratón. Ahora, ¿quién es para decirle a Dios que hacer y como hacerlo? Él lo hace de Su propia manera. 62.Y Él hace las montañas. Él hace los desiertos. Él hace los— los mares. Él hace las llanuras. Él hace un tipo de árbol de madera dura, palma, y—y así. Él lo hace. 63.Él hace a los hombres diferentes. Él nos da, a cada uno, un lugar diferente. Y una palma nunca puede ser un árbol de nuez dura. Un árbol de nuez dura nunca puede ser una palma. Nadie puede tomar su lugar, y usted no debería intentar tomar el lugar de otro. Porque, usted es un individuo, a Dios, y Dios tiene un propósito para usted. Él lo hizo así. Usted dice, “¿Por qué Él lo hizo?” Él es soberano. Él tiene una razón por lo cual es así. Pero nos enteramos que todos somos guardados por la Palabra. 64.En el cielo, vemos a los cuerpos celestes. La Biblia dice que aún una estrella es diferente de la otra. Hay Sirius y las diferentes. Y Marte y Júpiter, todos los diferentes, son diferentes el uno del otro. El sol es diferente de la luna, y la luna de las estrellas. Y hay Ángeles, como hay Serafines y Querubines, y Ángeles y gran Ángeles, en—en grados. Y hasta en el nuevo mundo que viene, los reyes de la tierra traen su honor dentro de la cuidad. 65.Siempre seremos así. Porque, Dios no es una tienda departamental. Él es un Dios de variedad. Él hace uno de una manera y otro de otra manera. Pero debemos servirle a Él en la manera que Dios nos hizo, y estar contentos, y quedarnos detrás de Su Palabra. Y así es como lo hizo Dios. 66.Pero cuando nos enteramos que el enemigo se pasó por esta Palabra, a esta, la obra de Dios, él lo estropeó. Y eso es exactamente lo que él está haciendo ahora. Él está metiéndose por esta obra, el enemigo, intentando hacernos un Consejo Mundial de Iglesias. Y el hombre ha…Vaya, los hombres ni siquiera pueden ponerse de acuerdo el uno con el otro, ¿cómo vamos a hacer que todo el mundo esté de acuerdo con un hombre? Y tan pronto como usted hace esto… 67.Tenemos Uno con Quien debemos estar en armonía, este es Dios. “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.” Y el Verbo sigue siendo Dios, y siempre será Dios, porque Dios está dentro del Verbo. “Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros,” en la Persona del Hijo de Dios. 68.Ahora nos enteramos que, después de que Él encontró este gran daño. Parecía, si hubiera sido usted y yo, y hubiéramos puesto todo aquel tiempo y esfuerzo, hubiéramos tumbado la cosa y solamente dejarlo ir. Pero, Dios no. Él no iba a permitir que Su obra se arruinara. Esto es el amor de Dios. No me sorprende que el poeta dijo: Si podríamos llenar el océano de tinta, Y si los cielos fueron hechos de pergamino; Si cada tallo en la tierra fuera una canilla, Y cada hombre entrenado como escribano; Para escribir el amor de Dios en los cielos Secaría al océano; Tampoco el manuscrito podría contenerlo todo, Aunque alcanzara de cielo a cielo. 69.¡Vea el amor de Dios! Después de que el hombre se había caído y deliberadamente abrió la puerta al enemigo, y entró y lo dañó, y puso la muerte dentro de él, todavía Dios no iba a permitir que fuera derrotado. Él se bajó y empezó de nuevo. Él iba a hacer a este hombre otra vez. 70.Él puso a Adán en un pacto, “Haz esto, y no aquello; esto, y no aquello; no lo toques, no lo trates, no lo pruebes.” 71.Pero nos enteramos, cuando Él empezó otra vez, Él empezó con—con Abraham. Y en Abraham, Él lo empezó en un pacto incondicional. No fue, “si tú haces.” Yo sí. “Ya lo he hecho. Yo te he bendecido, tu y tu semilla, y así, después de ti.” Fue un pacto incondicional. Él empezó con Abraham, Su ejecución otra vez, y ahora con Su pacto incondicional. Luego, cuando nos enteramos, Él basó en Abraham y lo dio el pacto, incondicional, con la promesa. 72.Luego Él vino a los patriarcas, seguimos, en el Antiguo Testamento, mientras seguimos. Aquí desplegó el fundamento de Su obra. Ahora tenemos a Abraham, Isaac, Jacob, José; los cuatro patriarcas. 73.Ahora, Abraham representó la obra de fe, fe, porque Abraham era una fe. Él tenía la gran fe, porque, “Tampoco dudó, por incredulidad.” Cuando, nosotros diríamos, todo le fue mal, y todo estaba en su contra, él todavía se aferró a Dios. 74.Luego tenemos a Isaac, cual fue un hijo amado, quien representó el amor. Porque, Abraham siendo un tipo de Dios, como Isaac fue ofrecido, Génesis 22. Nos enteramos que él cargó la leña por la colina. Y todo interpretó a Cristo, Lo profetizó. Y luego vino el carnero y fue ofrecido en su lugar. Ahora eso fue fe, amor. 75.Y Jacob, lo cual significa “suplantador,” y eso es un engañador. Y reconocemos que la vida de Jacob realmente representó la gracia, porque fue la gracia de Dios, todo el tiempo, con Jacob. 76.Luego vino José. No hay nada en contra de José. Él era el perfeccionado. El profeta de Dios que salió de entre sus hermanos. Y odiado, sin causa, y fue vendido. Y en cada manera, su vida profetizó la vida de Jesucristo. “A los suyos vino, y los suyos no lo recibieron.” Como José fue odiado por sus hermanos, tirado en una zanja, supuestamente muerto; sacado, exaltado a la mano derecha del Faraón. Y cuando él dejó al trono, sonaron las trompetas, saben, cada uno tenía que arrodillarse, a José. 77.Nos enteramos que Jesús fue vendido por casi el mismo precio que José. Fue levantado desde el—desde el hoyo; y ascendió al Cielo; se sentó en la mano derecha de Dios. Y cuando Él se baja de este Lugar, “La trompeta sonará, y se doblará cada rodilla, y cada lengua confesará a Él,” la perfección. Eso fue la fe, el amor, la gracia, y la perfección. 78.Luego viene el trabajo del cuerpo, de esta gran escultura. Él hizo el trabajo del cuerpo de los profetas. Los profetas fueron el trabajo del cuerpo. 79.Después finalmente vino la cabeza de este gran cuerpo, lo cual fue Cristo mismo. Todos los profetas habían hablado de Él. Todo el camino del Jardín de Edén, desde el mismo tiempo cuando Él empezó, “pondré enemistad entre tu simiente y la simiente de la serpiente.” Y nos enteramos que lo que Él empezó allí, y vino por los—los patriarcas hasta los profetas, y salió allí. Una vez más vio Su propio reflejo, cuando un hombre nació en la tierra, del vientre de una mujer, esto fue la Obra Maestra de Dios. Fue el Hijo de Dios, Jesucristo. La razón por la cual Él era, porque Él era perfectamente la Palabra. 80.“En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros.” 81.Ahora vemos reflejado en Él una obra maestra perfecta. Él era tan perfecto, como Dios, hasta que Él dijo, “Si no hago las obras de mi Padre, no me creáis. Aunque Yo…¿no me pueden creer? Crean a las obras, porque testifican a ustedes Quien soy.” Me gusta esto. ¿Ven? Él dijo, “Si no creen en Mí…” Ellos dijeron, “Eres un Hombre, haciéndote igual a Dios.” 82.Él dijo, “Si no pueden creerme a Mí, crean a las obras que Yo hago. Y si no hago las obras de Él que me envió, entonces no tienen derecho de creerme.” 83.Así cada cristiano, hoy, debería tener este mismo testimonio. Si en esta Palabra prometida de Dios, si nuestras vidas no califican e igualan exactamente con lo que dijo la Palabra, entonces no tenemos ningún derecho llamarnos cristianos si no hemos nacido de nuevo. Jesús dijo, en Marcos 16, “Y estas señales seguirán a los que creen.” ¿Ven? No, “podría ser que lo hagan; deberían hacerlo; probablemente lo harán.” Lo harán. Eso es el Escultor que nos hizo. Eso es la iglesia que está formada. Eso es el—eso es el Cuerpo de Cristo. 84.Ahora encontramos que eso lo reflejó perfectamente a Él. El Escultor ahora tenía la Palabra reflejada en la Obra Maestra otra vez, llamado Su Hijo, Dios, Emanuel. Sólo piense, que una persona tan rendida hasta que Dios se identificó allí, en este cuerpo, y Él se hizo…Él y Dios llegaron a ser uno. “Yo y el Padre uno somos. Mi Padre mora en Mí. Yo hago siempre lo que le agrada.” 85.¿Qué tal si un cristiano hoy podría tener semejante testimonio? Usted sería una obra maestra justo aquí en Yuma, en la calle. Si usted lava ropa allí atrás de la tina, todavía sería una obra maestra para Dios, cuando usted puede decir, “yo hago siempre lo que le agrada a Dios,” y todo el mundo puede ver la—la obra de Jesucristo reflejada en usted. 86.Se dice que, una vez, el oro antiguo, antes de que tuvieran el fundidor. El…antes tomaban al oro y lo golpeaban, el golpeador lo hacía, los indios en los días antiguos cuando Arizona estaba en su juventud. Ellos golpeaban al oro hasta que el golpeador podía ver su propio reflejo en el oro. Lo golpeaban hasta sacar toda la pirita de hierro, la escoria, y la tierra de él, hasta que el golpeador podía ver su propio reflejo como en un espejo, golpeando. 87.Ahora, esto es lo que hace el Evangelio. A mucha gente no le gusta estar volteado y golpeado. Bueno, lo que la iglesia necesita en esta noche es un buen golpe del Espíritu Santo al estilo antiguo, hasta sacar todo el mundo y las cosas del mundo. Esto es lo que Pentecostés necesita en esta noche. Esto es lo que nuestros movimientos necesitan en esta noche, es un buen golpe del Espíritu Santo al estilo antiguo que voltée el oro, hasta sacar todo el mundo de nosotros y Jesucristo se refleje. 88.Déjeme tener este puñado de gente aquí en esta noche, considerado completamente el Cristo, y sus vidas dedicadas a Cristo. Yo puedo hacer más con este puñado, o Dios puede hacer más, mejor dicho, con este puñado de personas aquí de lo que uno podría hacer con todo el Consejo Mundial de Iglesias, hacia el Reino de Dios. Un hombre completamente rendido en Sus manos, esto es todo lo que necesita Dios. 89.Pero, ve, no queremos estar quietos y dejar que Él golpée este lado, aquel lado, sacar esto, sacar aquello, sacar esta idea, y aquello, y dejar que Jesucristo sea reflejado en nosotros. Vemos demasiadas películas. Tenemos demasiados televisores. Tenemos demasiadas otras diversiones mundanas, hasta que la iglesia ha perdido su sabor para la gente. Es porque el Espíritu Santo se va, y algo diferente entra. Así es, amigos. 90.Escucho los testimonios, los Pentecostales antiguos, como tenían cultos de oración toda la noche. Nuestros padres y madres, hace cuarenta, cincuenta años, oraban toda la noche. La gente los odiaba, en la calle. Y pensamos hoy, si todos no nos dan palmaditas en el hombro, pues, hay algo mal en nosotros. “Ay de vosotros, cuando todos los hombres hablen bien de vosotros.” Él fue despreciado y rechazado por los hombres, y nosotros somos Su imágen. Amén. 91.Lo que nosotros necesitamos hoy son unos verdaderos, genuinos cultos de oración, una limpieza, todo desde el púlpito hasta el portero, que toda la casa sea limpiada por Dios, golpeada, reflejar la imágen del Golpeador, el Evangelio predicado en el poder de la resurrección de Cristo. Así es. 92.Este evangelio social que tenemos, y darle palmaditas al hombro de este, y hacerlo a este un diácono, y aquel un presbítero, o algo así, todo político. ¿Fue esto exactamente lo que pasó en Nicea, Roma? Queremos alejarnos de estas cosas. Metodistas, Bautistas, Presbiterianos, Pentecostales, y todos, debemos alejarnos de esto. 93.La política no pertenece en la Iglesia. El Espíritu Santo debería tomar control de la Iglesia, no un voto político de quien es quien. “Dios puso en la iglesia a unos apóstoles; a otros, profetas; a otros maestros, evangelistas y pastores.” Ningún hombre los puso allí con un voto. Dios los puso allí, por un llamado del Espíritu Santo, cultos de oración, la imposición de manos, y el quedar delante de Dios. 94.Pero, hoy, nosotros hemos socializado nuestra religión a un lugar hasta que casi es como la política, en si mismo, que lo jugamos en todas nuestras denominaciones. Somos…Ninguno puede señalar a otro. Todos somos culpables. Allí adentro se puede encontrar a unos hombres genuinos y mujeres genuinas. Pero el problema, de lo que yo estoy pensando, somos demasiado en la—la minoridad, la gente genuina que quiere creer y quiere el poder de Dios. Hay demasiados que son traídos solamente por un acto social, “Bueno, este es un buen hombre. Es una buena persona.” 95.Tenemos buenas iglesias. Construimos buenas iglesias, y mejores iglesias de las que antes teníamos. Esto está bien. No hay nada en contra de esto. A mi me gusta ver que la iglesia prospere. 96.Pero, hermano, prefiero ver que prospere en el poder del Señor que prosperar en las cosas del mundo. ¡Regresen otra vez al Evangelio! ¡Regresen otra vez al poder de Dios! Regresen otra vez a pentecostés, el…como era el original. Pero, ven, el problema es que no queremos aceptar a los golpes. 97.Uno puede decir algo de una cosa, y algo inmoral que está haciendo la iglesia, o—o alguna cosa social, y justo en este momento lo rechazan y le cierran las puertas. Usted no puede entrar, ve, porque tienen una junta y lo dejan afuera. No lo quieren a usted ya más. Dicen, “Tú eres loco. Has perdido la mente.” Pero mientras sea ASI DICE EL SEÑOR, no me importa lo que dice cualiquier persona. Se necesita el poder de Cristo para cambiar a un hombre. Se necesita el poder de Cristo para guardar a un hombre. 98.Y como Jesús dijo una vez, “Considerad los lirios; mas os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió como uno de ellos.” Salomón, en toda su gloria, fue una vista magnífica. No hay duda. Él era una cosa grande para el mundo, y un gran hombre delante de Dios. Pero la vestidura de Salomón no tenía vida. Fue en pedazo de tela, probablemente quitado de la espalda de una oveja. Pero, el lirio tenía vida. 99.Lo que necesitamos hoy es la Vida de Cristo dentro de nosotros. Eso es lo que purifica, no lo que afuera, un cuello puesto al revés, o un título de psicología, o algo. Se necesita el poder del Cristo resucitado para hacernos lo que deberíamos ser. Dios no tiene ningún otro plan más que dejar al Espíritu Santo que mande y reine en la Iglesia.
100Oh, Dios, Él era tanto en la imagen de Dios, hasta que Él y Dios se hicieron Uno. “Mi Padre y yo uno somos.” ¡Oh, que cosa! Que manera de vivir fue, para que Dios viviera tanto en Él, que toda su vida fue envuelta en Dios. ¡No me sorprende que fue una obra maestra! Satanás vino a Él.
101Cada vez que Dios pensaba que tenía una obra maestra, Satanás entró. Entró en Moisés, y él quebró los mandamientos. Pero cuando llegó a esta obra maestra, era el escogimiento de Dios mismo. Amén. Él había—Él lo había preordinado. No le sirvió para nada. Él se mantuvo fiel con Dios, cuando Dios Lo vio y vio que fue tentado cuarenta días en el desierto, como Moisés. Claro, todos estos hombres apuntaron a Él. La ley fue rota. Pero cuando él vino, Satanás, el gran tentador, e intentó tentarlo, se enteró que no encontró a Moisés allí. No, señor. Se pegó contra un voltaje de cinco mil voltios que quemaron sus alas cuando se enfrentó a Éste.
102“Escrito está,” Él dijo. ¿Ven? Adán cayó. Pero, Jesús, el segundo Adán, esta Obra Maestra que vino, como el Redentor, Él dijo, “Escrito está, ‘No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.’” Allí Él tenía una Obra Maestra. Sí, señor. Él dijo otra cosa. Él dijo, “Escrito está también, ‘No tentarás al Señor tu Dios.’ Vete, Satanás.” Allí estaba una Obra Maestra. ¿Qué hizo Él?
103No dijo, “Yo le diré a mi iglesia. Haré que los presbíteros hagan esto y aquello. El obispo hará tal y tal.”
104Él dijo, “Escrito está.” Eso es lo que puso a Su primer Adán allá atrás, y él se cayó, y Satanás lo dañó. Pero él no podía dañar a Éste, no importa que hizo. Tanto, hasta que él…
105Dios dijo, “Este es mi hijo amado; a él oíd. Todo, le doy todo a Él. A Él oíd.” Eran Uno. Ellos eran Uno sólo. Dios vivía en Él, haciéndole Dios, Emanuel, en la tierra. Él era un Cordero perfecto, oh, la Obra Maestra perfecta de redención. Agradó a Dios entonces, igual como a Miguel Ángel, Él fue tan inspirado con Su vida. Encontramos en…
106Yo tengo Escrituras anotadas aquí. Marcos 9:7, si quieren leerlo. Cuando…Es el Monte de Transfiguración. Cuando Él estaba allí arriba en el Monte de Transfiguración, nos enteramos que allí apareció Moisés, y allí apareció Elías.
107Y luego, la primera cosa que usted sabe, el apóstol Pedro se inspiró tanto, hasta que él dijo, “Construyamos tres tabernáculos aquí. Vamos a hacer tres organizaciones de esto. Haremos tres denominaciones: una para Moisés, una para Elías, y una para Ti.”
108Mientras él hablaba, vino una voz de la nube. Y Dijo, “Este es mi Hijo amado. Él me agrada tanto, le voy a herir para ustedes. A Él oíd. Él va a hablar.”
109“Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados.” Él era un Cordero, el Cordero de Dios, el Sacrificio perfecto. Nunca hubo nadie que vivió como Él, nunca ha habido alguien desde entonces que vivió como Él. Él era la Obra Maestra perfecta, que cuadró exactamente con la Palabra de Dios.
110Dios en el principio dio Su Palabra, una porción para esta parte del tiempo, para aquella parte, para aquella parte.
111Allí es donde los hombres son tan engañados y confundidos hoy. Están intentando construir sobre algo que pasó hace cuarenta, cincuenta años. Nosotros somos…Esto, esto fue dado para aquella edad.
112¿Qué le hubiera servido a Moisés venir con—con el mensaje de Enoc? ¿Qué le hubiera servido a Moisés venir con—con el mensaje de Noé? ¿Qué le hubiera servido a Jesús venir con—con el mensaje de Moisés? ¿Ven? ¿Y qué le hubiera servido a Wesley venir con el mensaje de Lutero? ¿Qué les hubiera servido a los Pentecostales venir con el mensaje de Wesley? ¿Ven lo que quiero decir? [La congregación dice, “Amén.”—Ed.
113Todo está escrito aquí en la Biblia, y tenemos que saber el día y la hora, y lo que es para nosotros. Y allí es donde fallamos hoy. Estamos leyendo de todo menos de la Biblia. Este es el día en que deberíamos estar viviendo. Este es el día en el cual Dios nos ha puesto. Veamos en la Palabra.
114Así es como fracasaron para ver a Jesús; estos Fariseos, Saduceos, Herodianos. Las varias organizaciones de aquel día lo tenían tan arreglado, arreglado tan perfectamente, que no había una manera de escapar, ellos pensaban. Pero cuando Él vino, Él absolutamente…Él era diferente de lo que todos ellos pensaban. Él era un Niño pequeño y humilde que nació en un pesebre, con un…Se suponía que era un Hijo ilegítimo, y todas esas cosas así.
115Pero aún, Él vino exactamente como las Escrituras dijeron que Él vendría. Y ellos estaban acostumbrados a lo que dijo Moisés, y Moisés habló de Él. Él dijo, “Bueno, si conocieran a Moisés Me hubieron conocido a Mí. Moisés habló de Mí.” Y todavía no podían verlo. Tan torcidos en sus tradiciones, hasta que no podían verlo. Pero, ve, Él no vino para reflejar aquellas organizaciones de aquel día. Él no vino para reflejar la religión sectariana.
116Él vino para reflejar al Padre, y el Padre era la Palabra. Amén. Ahora me siento muy religioso. Él vino para reflejar la Palabra del Padre. Dios dijo que Él estaría allí, y allí estaba, la perfecta obra maestra del gran trabajo de Dios. ¡Oh, que cosa! Él era el reflejo perfecto de Él. Él reflejaba todo lo que—que Dios había dicho. Él reflejaba lo que Adán dijo sobre Él. Él reflejaba todo lo que dijeron los profetas, todo lo que dijeron los patriarcas. Todo lo que Él dijo, Él era la plenitud de la Palabra. Todos los tipos se cumplieron en Él. Sí. Él se hizo Jehová del Nuevo Testamento. Él era Jehová del Antiguo Testamento. “La Palabra en aquel entonces,” lo cual era la Columna de Fuego, “fue hecha carne y habitó entre nosotros.” Jehová del Antiguo Testamento se hizo Jesús del Nuevo Testamento. Él era un reflejo perfecto de Dios.
117Oh, ¡si la Iglesia hoy pudiera reflejar aquella primera Iglesia, cuando el Espíritu Santo bajó en el Día de Pentecostés! ¡Si el cristiano hoy pudiera reflejar! Somos un grupo híbrido, comparados a lo que ellos eran.
118Yo pasé, mientras venía hoy. Yo estaba viendo, viniendo aquí, pasando por esta pequeña Casa Grande, o algunos de estos lugarcitos por aquí. Me di cuenta que había una—una granja de algodón, y diferente alfalfa. Ellos tenían que tener molinos de viento para bombear el agua, para mantenerlo en marcha. ¿Por qué? No pertenece allí. Claro que no. Pero, mire al viejo cactus, podría ser que no llueva por cinco años y éste viviría. Y si usted no pone agua en este otro por unos días, se morirá. Ve, no es el original.
119Así es como somos nosotros. Nos tienen que tratar como unos bebés, y hacernos alguien importante en la iglesia y que nos den palmaditas y nos llamen a esto o aquello.
120Bueno, estos primeros cristianos eran rústicos. A ellos no les importaba quien les daba palmaditas en la espalda. Ellos reflejaban a Jesucristo, tanto, hasta que ellos decían que consideraban que ellos…Ellos eran ignorantes y sin educación. Ellos no fueron a la preparatoria, y ellos no tenían títulos de la universidad. “Pero sabían que habían estado con Jesús.” Eso es lo que necesitan, los cristianos de hoy, saber que han estado con Jesús. Hay algo de usted, que es diferente. Yo sé que no es…Es algo inpopular decir, pero no estamos buscando la popularidad. Los cristianos no están buscando algo fácil.
121Una hermana anciana de mi iglesia hace años, se paraba y cantaba el canto. ¿Debería yo ser llevado al Cielo en un fácil lecho de rosas, Mientras otros pelearon para ganar el premio y navegaron por mares sangrientos? No. Debo pelear si debo reinar.
122Usted piensa en lo que haría si estuviera aquí y todo estaba en contra de Jesucristo, si usted tuviera que vivir en Sus días. Usted está viviendo allí, mi hermano, hermana. Así es. Él sigue siendo la Palabra. Mire como Lo están pisoteando hoy. Mire como intentan organizarlo, y unirlo, y todo así, con el mundo. Se diferente. Tome su—tome su lugar con Jesucristo y Su Palabra. No deje que nada estorbe esto. Quédese con Ello.
123Como el chino que lavaba ropa, que venía aquí a Arizona y California, hace años. Él no podía escribir ni una palabra del inglés. Apenas lo sabía. Uno llevaba su ropa a él. ¿Sabe lo que hacía? Él tenía unos pedazos de papel, nada escrito en ellos. Él solamente partía este pedazo de papel y le daba a usted una pieza. Cuando usted volvía, esta pieza de papel tenía que igualarse con su pieza o usted no recibía su ropa. Así es mucho mejor. Uno puede copiar un nombre, pero no lo va a engañar allí porque esta pieza de papel tiene que igualarse exactamente con la suya.
124Así es como Dios hizo Su pacto también. Nuestra experiencia no es para igualarse con algun credo, algun dogma, alguna denominación de la iglesia, pero es para igualarse con la Palabra de Dios, Jesucristo. Cuando venimos a Cristo, entonces Cristo nos reclama. Él lo partió en dos, en el Calvario. Una parte lo subió, para sentarse en Su mano derecha, lo cual fue el cuerpo. El Espíritu, Él vino, enviado aquí de nuevo para hacer una Novia para Él. Y esta misma experiencia que estuvo en Cristo tiene que estar en nosotros.
125Él era—Él era absolutamente tan perfecto hasta que Él le agradaba al Escultor, y Lo inspiró tanto hasta que Le hirió en el Calvario. ¡Oh, que cosa! Ahora Lo vemos como la Escritura dijo, la obra maestra de Dios. “Lo hemos herido, golpeado y afligido por Dios.” Allí está la verdadera obra maestra. Como Ángel golpeó al suyo, lo que fue hecho…
126Sí Él solamente hubiese vivido una buena vida, Él habría sido como algunas de las personas que predican el evangelio social hoy. “Él era un profeta.” Él era un profeta, pero Él era más que un profeta. Él era Dios. Él era Emanuel.
127Y ahora lo que le hizo exactamente, para mí, la—la Obra Maestra para mí y para usted, es porque Dios lo hirió. Él lo hirió en el Calvario. Si Él no hubiera sido herido…No importa cuantos muertos había levantado, cuan maravilloso predicaba, lo maravilloso que fue Su vida, lo que pretendía ser, Él fue comprobado allí. Él estaba tan complacido, Dios, hasta que Él era el unico Hombre que jamás se paró sobre la faz de la tierra que Dios podía herir por los demás. Este Perfecto fue herido por los imperfectos. Toda la creación que se había caído, por medio de Adán, fue redimida por medio de Jesucristo. La Obra Maestra de Dios pasó la prueba. ¿Cómo lo hizo? Por la Palabra. “Escrito está, ‘No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.’”
128Oh, amigo cristiano, póngase toda la armadura de Dios. No se pare atrás con una pequeña idea de algún credo, o algo por lo que usted se identifica. Póngase toda la armadura de Dios cuando sale para pelear con el enemigo, como lo hizo nuestro Señor. Él mostró como el cristiano más débil puede derrotar a Satanás con solamente la Palabra. Él tenía poderes, Él podía haber herido a Satanás en cualquier manera que Él deseaba, pero no lo usó. Él solamente tomó la Palabra y lo derrotó con Ella. “Escrito está. Escrito está.” En todos lugares, “Escrito está.” Así Él derrotó a Satanás por la Palabra de Dios.
129Ahora, esto fue una perfecta Obra Maestra y Dios lo hirió. ¡Que ejemplo Él fue! ¡Que cosa tan real! Hablan de la escultura de Miguel Ángel allí, ¿porque Moisés fue golpeado en la pierna? La Biblia dice, “Este Hombre fue inmolado más que todo hombre. Él fue inmolado tanto hasta que Él ni siquiera se parecía al hijo del hombre. Él fue golpeado. Él fue molido. Él estaba cubierto de sangre. Él fue lacerado.” Él…Todo lo que podía ser hecho. Él parecía como un—solamente como un montón de Sangre y huesos, caminando juntos. Él ni siquiera se parecía a un ser humano, mientras se arrastraba hacia el Calvario. Dios lo hirió por nosotros. Esto es lo que le hace a Él la Obra Maestra perfecta.
130Oh, cuanto le amo, al saber que Él hizo esto por mí, al saber que Él hizo esto para usted. ¿Cómo podemos—cómo podemos igualarlo? Nadie podría igualarlo. Nadie es digno de igualarlo. Estabamos aquí sin esperanza. Nosotros sin Dios. Nosotros sin ninguna manera de ser redimidos. Cada uno nacido por manera sexual, y sólo teníamos que pagar el precio. Pero Él vino, el Perfecto, y era tan perfecto y agradable hasta que Dios lo hirió por usted y por mí.
131Ahora, por casi dos mil años, Dios ha estado intentando esculpir una obra maestra Novia, llamada una Iglesia. Así es. ¿Cómo lo hace Dios? Lo hace por Su método que nunca cambia, la Palabra. Dios nunca cambia Su método. Cualquier persona, usted puede. Usted cambia. Yo cambio. El tiempo cambia. El mundo cambia. Pero Dios no cambia, Él es perfecto. Él no cambia. Y la manera en que Él hace algo la primera vez, Él lo hace cada vez de la misma manera.
132Él salvó al hombre una vez porque él se arrepintió. Así es la manera que salvará al hombre otra vez. Él sanó un hombre porque él tenía fe. Sanará al siguente por lo mismo. Él nunca cambia Su manera, porque, ve, Él es soberano y es eterno. Él es infinito, omnipresente, omnisciente. Él es Dios. Y entonces Él no tiene que pedirle sabiduría a nadie. Él no tiene que esperar hasta que aprenda más. Él no necesita un nuevo título. Él es perfecto. Y cualquier grado, y lo que sea que Él hace primero, Su primera decisión se mantiene igual por siempre. Nunca puede ser cambiada. ¡Oh, que contento estoy!
133Y cuando Él hizo su primera obra maestra, lo puso detrás de la Palabra. Cuando Él hizo Su segunda Obra Maestra, Él era la Palabra. Amén. Él era la Palabra, no detrás de la Palabra. Pero, Él era la Palabra. Dios nunca cambia Su plan. Esto es exactamente como Él empezó para hacer su primera iglesia, la Palabra.
134Ahora, Dios, la Palabra, en el principio Él era independiente de cualquier otro, cualquier otra cosa, todas los demás personas. Ahora, yo no quiero decir esto para ser diferente. Dios es un segregacionista. ¿Saben esto? ¿Ustedes hablan acerca de la integración? Dios es un segregacionista. Seguramente lo hace. Él separa a Su gente del mundo. Él separó a Israel, Su nación. Él está intentando separar a Su iglesia del mundo, pero la iglesia quiere seguir con el mundo. Pero Su pueblo todavía está segregado, segregado a Él. ¿Quién es Él? La Palabra.
135¿Cómo puede un hombre tener el bautismo del Espíritu Santo, y el Espíritu Santo escribió la Palabra, y un hombre tiene el bautismo del Espíritu Santo y negar la Palabra? ¿Cómo puede el Espíritu Santo dentro de usted negar Su propia Palabra que fue puesta para usted? Yo no lo entiendo. Tiene que estar de acuerdo con la Palabra. Y si su espíritu no puntúan a cada una de las promesas de Dios con, “amén,” hay algo mal.
136El hermano Fred Sothmann o alguien aquí en esta noche, citó, “Jesucristo el mismo ayer, hoy, y por los siglos.” Él es la Palabra. Eso, claro. Él siempre es igual, ve, y su espíritu tiene que puntuar esto con, “amén.”
137“Oh, Él, de una manera así es.” En toda manera, Él es el mismo ayer, hoy, y por los siglos.
138Ahora nos damos cuenta que Dios empezó hacer una—una Novia para Cristo. Entonces…Y la Novia debe ser identificada con Él y en Él, porque es una parte de Él. Ahora, la Novia es una parte de Él. Ella es parte de Él. La Palabra por este día, la Novia se hace parte de esta Palabra, porque es Cristo. Ahora, ¿ustedes creen esto? [La congregación dice, “Amén.”—Ed.] Tenemos que estar en Cristo. En Cristo, tenemos que ser de Cristo, en Cristo, parte de Cristo.
139¿Qué es una mujer, cuando ella toma a un hombre, o un hombre toma a una mujer? Esta mujer tiene que ser parte de él. Ya no son dos. Ellos son uno.
140Y cuando Dios y Cristo se hicieron uno, ellos eran Uno. Porque Dios era la Palabra y la Palabra fue hecha carne. La carne y la Palabra se hicieron Uno. Y cuando la iglesia se hace la Novia de Cristo, Ella y los Evangelios son lo mismo.
141¿Cómo puede usted decir, entonces, “Los días de milagros ya pasaron”? ¿Cómo puede decir, entonces, “Él no es lo mismo ayer, hoy, y por los siglos”? ¿Cómo puede decir, “Estas cosas son para un apóstol, o un discípulo, o alguien en otro día,” cuando usted es una parte de Él?
142Cuando Él dijo, “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras nunca fallarán.” ¿Qué tal en Apocalipsis 22, cuando Él terminó de escribir el Libro? Él dijo, “Yo testifico que si cualquier hombre agregue una palabra, o quita una palabra, su parte será quitada del Libro de la Vida.”
143¿Cómo vamos a llegar al Cielo, entonces, por decir, “Bueno, yo creo esto, pero yo no creo Aquello”? Usted tiene que ser la Palabra completa, porque es parte de Él. Así es como Dios está intentando hacer Su iglesia hoy, no por algún credo. Y están intentando forzarnos en esto, amigos. Ustedes pueden verlo en camino. La escritura está en la pared. No será mucho tiempo antes de que seamos una Iglesia mundial. Y cada iglesia tendrá que ser parte de esto o aceptar las circunstancias. Bueno, ¿está usted listo para soportar esto? Es mejor que no lo haga solamente porque piensa que es la cosa correcta.
144Es mejor que tenga a Cristo dentro de usted, porque la Palabra es Eterna, y esta Palabra es la que le va a levantar a usted de nuevo. Usted llega a ser parte de esta Palabra. Está identificado con la Palabra. Hoy, dice, “Soy un cristiano.”
145¿A cuál denominación pertenece? Bueno, esto no tiene nada que ver con el cristianismo.
146Está bien tener las denominaciones. Yo no estoy en contra de esto. Pero, ve, esto, esto es lo que es la gente. Muchas personas dicen que yo hablo mal de las denominaciones, que las pateo. No lo hago. No, señor. Las denominaciones, están bien. Eso es como tener un contrato, o algo así. Pero cuando usted se aferra, porque dice, “Yo soy un cristiano porque yo pertenezco a tal y tal iglesia,” esto no significa nada. Usted tiene que ser de Cristo, y Cristo es la Palabra. Y muchas veces estas denominaciones están tan lejos de la Palabra como el Este lo es del Oeste.
147Usted tiene que quedarse con la Palabra, para ser la Novia. Si usted está dentro de la Novia, está dentro de la Palabra, y la Palabra está dentro de usted. Y la Palabra que reflejó a Dios por medio de Cristo, refleja al mismo Dios por medio de ti. Amén. Amén significa, “así sea.” Entonces, así sea. Yo creo que es la Verdad. Usted tiene que ser identificado con Él.
148Ahora, si yo voy a ser un genuino norteamericano, si voy a ser un verdadero ciudadano de esta nación, yo tengo que ser identificado con ella. Yo tengo que ser todo lo que era, si fuera bien o mal. Tengo que ser todo lo que es, bien o mal; todo lo que será, bien o mal. Yo tengo que ser identificado con esta nación, si voy a ser un norteamericano. ¿Es verdad esto? En su gloria o su vergüenza, libertad o fuego, lo que sea que ella es, yo tengo que ser lo que la hace inmortal. Debo pararme unido. Todo lo que ella es, yo soy. Todo lo que ella será, yo tengo que ser parte de ella. Así es.
149Sólo piénselo por unos minutos. Entonces, para ser esto, como un norteamericano. Se los voy a explicar, para que estén seguros que lo entienden, mientras cierro.
150Para ser un norteamericano, yo tengo que ser identificado con todo lo que ella ha hecho. Entonces, yo llegúe en Plymouth Rock, con los—con los ancestros. Yo estaba en Plymouth Rock con los peregrinos. Yo estaba allí con ellos. Yo cabalgué con Paul Revere, una noche, para advertir a la nación de sus peligros. Yo tenía que estar, si fuera norteamericano. Usted dice, “Oh, ¡Hermano Branham!”
151Espere un minuto. La Biblia dice, en Hebreos capítulo 7, que, “Leví quien recibio diezmos, pagó diezmos, porque él estaba en los lomos de Abraham cuando conoció a Melquisedec, su tatarabuelo, y fue recibido de él. Cuando su tataranieto estaba en sus lomos, cuando Abraham pagó diezmos a Melquisedec, Dios lo recibió. ¿Verdad que lo hizo? [La congregación dice, “Amén.”— Ed.] Así es.
152Lo que sea que es esta nación, yo soy. Así es. Entonces, yo llegué a Plymouth Rock. Cabalgué con Paul Revere.
153Yo crucé a Valley Forge, estaba en este río helado con George Washington. Yo era uno de los soldados americanos que no tenía zapatos, para marchar en contra de los británicos. Yo tenía frío en los pies en esa mañana, cuando envolví mis pies. Vi a Washington salir del bosque, mojado, hasta la cintura, porque oró toda la noche. Yo estaba allí cuando esto pasó.
154Yo me paré con Stonewall Jackson, cuando la oposición era tan grande. Cuando los ejércitos del norte bajaron por allí, ellos dijeron, “Todos los ejércitos son dominados.” Dijeron, “¿Dónde está Jackson?”
155Dijo, “Él está parado como un muro de piedra.” Yo me paré allí con él; un hombre chico, con ojos azules.
156Una vez le preguntaron, “¿Cómo puedes soportar cuando la oposición es tan grande?”
157Un hombre muy modesto, se pegó la bota, así, y dijo, “Nunca subo un vaso de agua a mi boca, hasta que le doy gracias al Dios Todopoderoso.” Yo me paré con él en sus convicciones. Yo me paré con Stonewall Jackson. Así es.
158Yo estaba en la Fiesta de Té de Boston. Yo ayudé a tirar algo de este té británico en el océano. Yo tuve que estar, para ser un norteamericano. Sí, señor. Sí, señor. Yo firmé la Declaración de Independencia, con Thomas Jefferson. Yo soné la Campana de la Libertad el 4 de Julio, 1776.
159Yo soy identificado con su vergüenza de la revolución, cuando hermano peleó contra hermano, y padre contra hijo. Yo tengo que ser identificado con su vergüenza, igual como soy identificado con su gloria. Eso es exactamente la verdad.
160Yo estaba en Wake Island cuando todos estos soldados perdieron la vida. Yo los vi cuando lo hicieron. Yo los vi cuando tomaron a Wake Island. Yo ayudé levantar la bandera en Guam. Claro.
161Todo lo que ella era, y todo lo que ha hecho, todo lo que es ahora, yo digo orgullosamente que soy parte de ella, porque estoy feliz de ser norteamericano. ¿Usted también? [La congregación dice, “Amén.”—Ed.]
162Para ser un cristiano, tengo que ser igual. ¡Aleluya! Sí, señor. Si yo soy un cristiano, entonces yo predique el Evangelio y advertí de los juicios que venían, con Noé. Sí, señor. Yo era una parte allí, allí atrás. Yo era parte de la economía de Dios.
163Yo estaba con Moisés en la zarza ardiente. Yo fui expulsado de Egipto con Moisés. Huí por el desierto y yo estaba con él en la zarza ardiente. Yo oí Su voz. Yo vi Su gloria. Yo vi la Columna de Fuego allí en esta zarza, hablando con Moisés.
164Yo estaba con él en el Mar Rojo cuando se abrió. Yo vi la Columna de Fuego bajar en el Monte Sinaí. Yo comí del maná en el desierto y bebí de la roca golpeada. ¡Aleluya! (Ahora no me siento que tengo cincuenta y cinco años.) Amén. Sí, señor. Yo comí maná en el desierto, con los hijos hebreos allí en el desierto. Y bebí de esa misma roca golpeada.
165Yo me paré con Josué esa mañana cuando él estaba viendo los muros de Jericó, y él vio un Hombre parado. Él sacó la espada y corrió para reunirse con Él. Él dijo, “¿Estás con nosotros? ¿Estás con nuestro enemigo?”
166Él dijo, “Yo soy el Capitán de las huestes del Señor.” Yo vi a Josué tirar su espada al suelo. Yo me arrodillé con Josué cuando yo me postré delante de Él, el Capitán de las huestes del Señor. Yo vi caer a los muros de Jericó, al sonar de la trompeta.
167Yo vi a Josué, decir, “Sol, detente. Y tú, luna, en el valle de Ajalón. No se muevan.” Yo vi al sol detenerse, y la luna no fallar de dar su luz. Yo vi a todo esto tomar lugar.
168Yo estaba con Daniel en la guarida de los leones; con los hijos hebreos en el horno de fuego.
169Yo estaba con Elías, allí afuera cuando todo el mundo lo rechazó, y Acab y todas sus Jezabels con su pelo corto y cosas de aquel día, sus pinturas y polvos, todo que se metió en la iglesia. Yo me paré con Elías, reclamé el mensaje puro y limpio, en la Palabra de Dios. ¡Aleluya! Yo me quedé con él en el Monte Carmelo cuando él se paró sólo allí afuera. Yo lo vi que oró hasta que fuego descendió del cielo. Yo estaba con David cuando mató a Goliat. ¡Gloria a Dios 170. Bueno, si yo soy un cristiano, yo soy identificado en todo esto. Yo tengo que ser parte de ello. Sí, señor. Yo profeticé con Isaías en su día.
171Yo estaba con Juan en el Jordán cuando él vio la paloma bajar sobre Él. Yo me paré con Juan en el Jordán.
172Yo vi a Él sanar a los enfermos; levantar a Lázaro, levantar la hija de Jairo de vuelta a la vida, después de haber muerto. Yo vi esto.
173Yo soy identificado con Él en Su muerte. Yo morí con Él cuando Él murió en el Calvario, y resucité con Él en el poder de Su resurrección. Yo soy testigo de ello en esta noche. Yo morí con Él en el Calvario, resucité con Él en Pascua. ¡Aleluya! Para poder ser parte de Él yo tengo que ser identificado con Él. Yo fui identificado con Él en Su muerte. Yo fui identificado con Él cuando las denominaciones lo rechazaron. Yo fui identificado con Él cuando Lo echaron fuera del templo, cuando intentaron correrlo, deshacerse de Él. Yo estaba con Él allí. Yo estaba con Él en Su muerte, resucitado con Él en resurrección.
174Y yo estaba con los ciento veinte cuando ellos subieron al aposento alto. Sí, señor. Yo vi este gran viento que vino del cielo. Yo hablé en lenguas con los ungidos en el Día de Pentecostés. ¡Aleluya! Yo estuve allí porque yo soy identificado con Él. ¡Gloria a Dios! Así es. Yo predique con Pedro, en Hechos 2. Oh, yo predique con él allí.
175Yo predique con Pablo en Areópago, delante del crítico. Sí, señor. Yo tenía que estar.
176Yo estaba con Juan en la Isla de Patmos. Yo vi la visión de Su venida. Yo soy. Yo—yo vi a Lutero. Yo estaba con él en la reforma. Yo estaba con Wesley.
177Y ahora estoy aquí en Yuma, Arizona. ¡Aleluya! Yo soy identificado en esta noche, aquí en esta motel Stardust, con un grupo de personas que cree en la misma cosa. “Y ahora estamos sentados en los lugares celestiales con Cristo Jesús.” ¡Aleluya! Yo estoy esperando Su venida en gloria, uno de estos días. ¡Identificado con Él! Viviendo, Él me amó; muriendo, Él me salvó; Siendo enterrado, Él llevó mis pecados lejos; Levantando, Él justificó libremente para siempre; Algún día Él vendrá, ¡oh, día glorioso!
178Ahora yo soy identificado en el bautismo del Espíritu Santo; no algo allí afuera en la calle, algo hace cuarenta años. Yo lo tengo ahora mismo, la gloria y el poder de Dios, del perdón de pecados. Yo lo veo sanar a los enfermos, abrir los ojos ciegos, lo veo predecir las cosas, leer los corazones de la gente. Yo estoy identificado con Él en Su ministerio en este día. ¡Gloria a Dios! Yo estoy identificado con Él, por liberación en estos últimos días. Yo confío ser una parte de esta gran Novia que viene uno de estos días.
179No importa lo que diga el mundo, pueden llamarnos “locos, histéricos, o Belcebú, o herejes,” lo que quieran que sea. Yo todavía quiero ser identificado con este grupo. Yo sigo allí. Yo nací allí. Yo quiero mantenerme allí. Yo siempre estaré allí porque Dios me puso allí. Yo soy. Yo dejé a mi iglesia, vine para identificarme con unos fanáticos. Yo soy uno de ellos. Yo soy identificado con ellos. Ellos dicen, “Billy, has perdido la mente.”
180Quizás sí, pero encontré la mente de Cristo. Yo encontré Su Palabra, encontré Su Presencia, ¡encontré que Él es el mismo ayer, hoy, y por los siglos!...importa lo que nadie más piensa de ello. Este soy yo. Yo soy el que tiene que hacer mi identificación. Yo soy identificado con Él, por la Palabra de Dios. Él dijo, “Estas señales seguirán a los que creen.” Yo estoy contento que soy identificado en esto. Sí, señor. 181. Saben, el anciano maestro violinista, una vez. Ustedes han escuchado la historia. Ellos tenían un viejo violín y lo subastaron. Ellos querían venderlo, y nadie quería comprarlo. Ellos dijeron, “¿Quién dará un dólar? ¿Quién dará un dólar y medio?” Finalmente, “Yendo una vez, yendo dos, un dólar y medio.”
182Finalmente un anciano canoso salió de la audiencia. Ustedes saben la historia. Lo levantó, dijo, “Démelo.” Puso colofonia en su arco, y lo tocó unas veces. La gente empezó a llorar. Las lágrimas empezaron correr por sus caras, así.
183Y cuando hicieron esto, el subastador lo levantó otra vez, dijo, “¿Quién lo hará mil,” dijo, “mil dólares, dos mil, cinco mil?”
184¿Cuál era la diferencia? El maestro, él que lo conocía, el que lo construyó, él sabía como sacarle lo que tenía adentro.
185Y mientras nosotros intentemos sacar a nuestras iglesias de los credos y las denominaciones, nunca lo haremos. Dejen al Maestro Constructor de la humanidad, Quien hizo al hombre a Su propia imagen, Quien está construyendo una Novia para si mismo para las mismas cosas, deje que Su golpe del arco del Espíritu Santo toque esta Palabra en el corazón de usted una vez, y será nuestro mejor ejemplo. No importa cuantas iglesias grandes usted asista, y cuantos nombres estén en el libro, será más para Jesucristo que todas las iglesias, y denominaciones, y credos, e iglesias mundiales, y organizaciones, en todo el mundo.
186Él está haciendo una Novia. Sí, señor. Él está cortando las virutas, quitando lo del mundo. Oh, unirse a una iglesia, y credos, y denominaciones, y dogmas, todo tiene que ser quitado de la Iglesia; sus ideas formales, su indiferencia, sus doctrinas y cosas. Regrese y deje que el Maestro levante el arco. Deje que el Maestro levante a usted en Sus manos, tocar la Palabra, decir, “Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y por los siglos.” 187. Diga, “Amén, Señor. Hazme, moldéame, hazme, Señor, lo que yo debería ser.” Entonces habrá una cosa diferente.
188Entonces, “Yo, si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo.” Sí, Señor.
189Él lo está cortando a usted ahora, cortando hasta que sea solamente Su Palabra la que quede, cortando todos los credos y dogmas y todo, de usted, intentando recuperar una Novia para el Hijo, otra obra maestra, parte de la Palabra. ¡La Palabra!
190Jesús no podía tomar el lugar. ¿Recuerde cuando leyeron este día en el libro? Él leyó solamente una parte de la profecía, dejó lo demás para el último día. Nosotros deberíamos tomar esta parte.
191Entonces, ve, Él ha cortado, quiere sacar a la Iglesia, justo como sacó al Hijo, igual como Él hizo con la Novia y el Novio. Para ser Su Novia, usted debe de ser parte de Él. No parte del credo, no parte de la iglesia, no parte de la denominación, pero parte de Él. Formado de cualquier otro tipo de forma, no funcionará. Usted tiene que ser formado de la Palabra. Se corta el mundo de usted, y deja solamente la Palabra que viva en usted.
192El gran Escultor está confiando en usted, dispuesto a pararse y ser formado en la semejanza de Su requisito de los que requiere Su Palabra. “Y en los últimos días derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas.” Cristo es la Obra Maestra Identificada de la Palabra hecho carne. Le pide que usted se identifique en Él, por la misma Palabra, para ser la obra maestra para la Novia.
193Ahora, hermanos, Dios tenía una obra maestra en aquel entonces, para presentar al mundo, ahora Él quiere una obra maestra hoy en día. ¿Está usted dispuesto? ¿Está usted preparado, mi amigo cristiano? ¿Está usted verdaderamente seguro que su vida está reflejando a Cristo de tal forma, no importa lo que diga el mundo?. quemados. Y los gladiadores hacer mártires del los cristianos, y los quemaron en las estacas.” ¡Si este hombre solamente tuviera entendimiento espiritual! Ellos dicen, “Tú perdiste la mente. Te volviste loco. Tú te fuiste y te uniste a este grupo de santos rodadores.” Usted no le haga caso a nada de esto.
194Si usted no está verdaderamente salvo, y en este Cuerpo, y la Palabra de Dios dentro de usted y reflejándose a si mismo, y la Vida de Cristo reflejándose fuera de usted; hermano, hermana, no se arriesgue así. No me importa quien sea usted, cual tipo de experiencias tenga, deje que esta Palabra se refleje por usted cada día, porque Dios, en estos últimos días, está tomando una Novia para Su Hijo, Jesucristo. Inclinemos nuestros rostros.
195Querido Padre celestial, es una manera tan rústica delante de un grupo de personas muy inteligentes. Mi educación es suf--…insuficiente, Señor. Yo oro que el gran Espíritu Santo inunde estas palabras en los corazones de la gente, que ellos vean lo que quise decir, si no podían entender mi manera de cortar las cosas, Señor. Pero, en mi corazón, yo—yo veo lo que Tú—lo que Tú estás intentando hacer.
196Yo creo, Padre, que la Novia debe de ser parte del Novio. Ella debe de ser igual que el Novio, porque ella es parte de Él. Ella nunca, nunca puede ser Su Novia hasta que ella se vuelva parte de Él. Y esto es una parte de la Palabra, hoy, que dice que Él es el mismo ayer, hoy, y por los siglos.
197La semilla de trigo que vivía una vez en la tierra, y cayó en el suelo, se levantó en la semejanza del grano que entró en el suelo. Y, Señor, en el Día de Pentecostés había una gran Iglesia que salió. Vino otro grano de trigo, para ser hecho un Novio y una Novia para el último día.
198Nosotros encontramos, que cayó, por Él, por mil años. Desde el consejo en Nicea, estuvo pudriéndose en el suelo.
199Los críticos escribieron el libro, El Dios Silencioso, “Que deja que los niñitos estén muertos, y asesinados por leones, y
200Este trigo tiene que pudrirse en el suelo, pero brotó otra vez, no en la semejanza de como entró allí. Entró en la semejanza de un grano de trigo, pero, cuando brotó, tenía unas hebras, como el trigo joven que aflora.
201Finalmente creció, desde Lutero hasta Zwingli, y siguió, y finalmente llegó ser una borla. Se cambió en los días de Wesley. Parecía poquito más al trigo, y más parecido que las hebras. Está regresando a si mismo otra vez.
202Entonces encontramos, se levantó, un grano, parecía casi como el verdadero. Y si uno solamente bajaría y quitaría la cáscara, se daría cuenta. Este primer grano de trigo no tiene grano, ni uno. Es una cáscara, una hoja. Señor, el gran reavivamiento Pentecostal que salió, tenía que ser así, Señor, para proteger al Trigo cuando brote. No había lugar a donde Éste podría ir.
203Ahora, Padre, sabemos que tomamos todas las cosas por naturaleza, porque Tú formaste la naturaleza. Tú redimiste la tierra: por la forma en que Tú la bautizaste, en los días de Noé, después de sus predicaciones; Tú goteaste la Sangre del Hijo sobre la tierra, para santificarla para Ti mismo; y en esta gran edad que viene, en la renovación, Tú la quemarás con el fuego, para quemar todas las cosas del mundo. Como lo haces con un cristiano, lo salvas: lo bautizas; lo santificas; entonces renuevas el mundo de él, y lo reclamas como propio, por medio de poner el Espíritu Santo en él.
204Nosotros sabemos que este trigo vino por el mismo proceso. Cada naturaleza trabaja por la misma forma. Ahora, Señor, cuando nosotros vemos a la vaina separándose del Grano, haciéndose mundano, o Dios, concede que estos granos…La—la vaina tiene que separarse, para que el grano entre en la Presencia del Hijo. Escucho la venida de la cosecha, Señor. No tardará mucho. Y después el gran elevador subirá su Novia a la gloria, en la Presencia de Dios.
205Oro, Padre, que bendecirás a cada uno de nosotros. Que recordemos, Señor, que ésta es nuestra oportunidad. Podría ser que no tengamos un mañana. Hoy es nuestra oportunidad. “Hoy, después de tanto tiempo, cuando tú oyes Su Voz, no endurezcas tu corazón.” Señor Dios, yo no conozco estas personas. Si hay alguien aquí que no llegue a esto, concede en esta noche que ellos reciban la plenitud de Dios, y ser llenos con el Espíritu Santo. Concédalo, Padre.
206Ahora con nuestras cabezas inclinadas, también nuestros corazones. Amigos, perdonen mi manera de cortar mi mensaje. Yo—yo oro que Dios les mostrará lo que quise decir. Ahora si…Yo no quiero que nadie esté viendo. Sólo mantenga la cabeza inclinada. Yo no. Quien sea que es usted, si no está seguro que su vida…
207Ahora, ve, cada uno de estos procesos, ¿qué hicieron? Ellos se metieron en una organización. ¿Qué hizo Él? El Espíritu se fue, a otro. Tan pronto como se organizó Lutero; Él se fue directamente a Wesley. Se organizó Wesley; Él se fue directamente a Pentecostés. Se organizó Pentecostés; ¿a dónde va a ir? Igual como la Columna de Fuego, sólo continuar en marcha.
208Y algunas personas dirían, “Yo soy Pentecostal.” Eso está bien. “Yo soy Luterano.” Eso está bien. No hay nada en contra de esto.
209Pero, amigo, amigo, el Trigo sigue en marcha. Hemos tenido uno de los reavivamientos más grandiosos. Ha—ha durado más. La historia muestra que un reavivamiento solamente dura unos tres años. Este ha sido de quince años, o más, grandes campañas de sanidad, pero ahora se ha enfriado. ¡Mire! Cada reavivamiento siempre produce una organización que le sigue. ¿Por qué a éste no? Hay un pequeño grupo de hermanos que empezaron, aquí por algún sitio, llamado la Lluvia Tardía, no llegaron a ningún lado; se cayó directamente. ¿Por qué? Es la edad del trigo, mi amigo. Es el Trigo. Hay un ministerio en la tierra justo como el que entró en el suelo allí atrás en el principio, una verdadera experiencia pentecostal.
210Las iglesias están organizándose. Y una está intentando construir más grande que la otra, y conseguir más miembros y cosas, las organizaciones, gradualmente. Lo vemos. Yo soy pentecostal. Lo vemos que está separándose. ¿Pero qué? Tiene que hacer esto, primero, si no había ninguna vaina alrededor, no tenía a donde ir. Dios lo hizo una vaina, ve, como el maíz, como el trigo, como cualquier otra cosa que viene del erizo. Ahora, ve, no ha habido ninguna organización levantándose después de esto. ¿Por que? Ya no hay tiempo para una. Estamos al final.
211Y si usted no está exactamente donde debe de estar, y usted diría, “Hermano Branham, si Dios oirá su oración para los enfermos, y yo he escuchado de lo que el Señor ha hecho para responder a la oración.” Y usted ha escuchado de otras personas en el mundo hoy, están orando. Dice, “Yo… ¿Usted orará por mí, que yo reciba esta experiencia, Hermano Branham? Podría ser que nunca lo vuelva a ver.” Quizás nunca lo vea. “Pero ore que yo esté allí. Yo no me siento que yo estaría allí ahora. Pero me gustaría que usted orara por mí, que yo estaré.”
212Ahora, cada rostro inclinado. Levante la mano, ¿quiere? Señor le bendiga, a usted, y usted. Dios le bendiga. En este grupo de personas, supongo, cincuenta, quizás, o setenta y cinco manos se levantaron.
213Ahora, Querido Jesús, Tú eres el juez. Nosotros solamente somos los ministros. Yo oro, Querido Dios. Y—y si yo he encontrado gracia en Tus ojos, contesta mi oración. Tú viste cada mano levantada. Tú sabes lo que estaba en su corazón. Nosotros queremos que ellos estén ordenados a la Vida. Y Satanás, justo como en los días de Adán, él está intentando impedir que salga esta obra maestra. Que se pare en esta noche. Que la Sangre de Jesucristo lo bloqué, y que ellos salgan como una obra maestra para Dios. Concédalo, Padre.
214Que ellos sean identificados en la Palabra de Cristo. Él dijo, “el que no naciere de nuevo…” Que ellos reciban esta experiencia del nuevo nacimiento. Que ellos reciban el bautismo del Espíritu Santo, la renovación de todas las cosas del mundo. Ellos no lo quieren más, Señor. Lava todo lo del mundo de ellos, y sácalos como una obra maestra delante de la gente. Concédalo, Señor, que puedas Tú estar contento en esta edad del tiempo del jardín en los últimos días aquí, para presentar Tu obra maestra de estos hombres y mujeres, niños y niñas, que levantaron la mano. Concédalo, Señor.
215Bendice esta reavivamiento que está pasando en la ciudad. Oh, Dios, yo oro que cada hombre y mujer, que está cerca, visite este reavivamiento. Y cada uno de ellos sean llenos del Espíritu Santo, y que haya un gran reavivamiento anticuado pasar por esta pequeña ciudad aquí, hasta que la gente de todos lugares vendrán. Concédalo, Señor. Danos estas cosas, Padre, porque lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
216Yo le amo. Yo le amo. ¿Usted le ama? [La congregación dice, “Amén.”—Ed.] Saben, Pablo dijo, “Si yo canto, canto en el Espíritu.” Me pregunto. A mi me falta mucho para llegar a ser un cantante. Pero solo pregunto, juntos, si podríamos empezar este canto, Yo le Amo. ¿Nos dará el tono, hermana? “Porque primero Él me amó a mí.” ¿Lo han escuchado? ¿Cuántos lo saben? Veamos sus…Es uno de mis cantos viejos. A mi me encanta cantarlo. Bien.
217Ahora, inclinemos los rostros y cerremos los ojos, y cantemos ahora, Yo le Amo. Yo le amo, Yo le amo Porque primero Él me amó a mí Y me compró la salvación En el árbol del Calvario.
218Tarareémoslo. [El Hermano Branham empieza tararear Yo le Amo—Ed.] Algún día los arco iris pasarán por el cielo. Sonará una trompeta. Los muertos en Cristo se levantarán. Oh, ¡como lo queremos en este tiempo! Y me compró la salvación En el árbol del Calvario.
219Allí es donde Él se hizo la Obra Maestra para nosotros. [El Hermano Branham empieza tararear Yo le Amo—Ed.]
220Recuerden, todas las obras maestras, antes de que puedan estar puestas en el salón de la fama, tienen que pasar por el salón de los críticos, primero. Los críticos tienen que ver si pueden criticarlo. Pero cuando soporta a los críticos, entonces se la llevan al salón de la fama. El Hijo de Dios pasó por los críticos de cada organización, denominación, hasta que Pilato dijo, “Yo no hallo en él ningún delito.” Judas dijo, “He entregado sangre inocente.”
221Entonces Dios lo levantó, y Él está colgado en el gran salón de la fama hoy, en la mano derecha de Dios, haciendo intercesión. ¿No quiere usted reunirse con Él allí? ¿No quiere usted ser parte de esto? Puede serlo. Usted está invitado a serlo. Mientras estamos cantando este canto, por que usted no platica con Él ahora. …primero Él me amó a mí Y me compró la salvación En el árbol del Calvario.
222Mientras lo cantamos otra vez, quiero que salude a alguien al otro lado de la mesa de usted. Diga, “Dios le bendiga amigo cristiano. Dios le bendiga. Ore por mí.” Cada uno de ustedes hágalo ahora, mientras cantamos esto otra vez. Yo le… Ore por mí. Ore por mí. …le amo Porque Él…
223Así es, salude, diga, “Ore por mí.” Todos ustedes oren por mí. Yo quiero tanto estar allí. Y me compró la salvación En el árbol del Calvario.
224Ahora inclinemos nuestros rostros y cerremos nuestros ojos, y levantemos nuestras manos y cantemos a Él ahora. Yo…(Oh Dios), yo le amo Porque primero Él me amó a mí Y me compró la salvación En el árbol del Calvario. Mire a su Obra Maestra colgada allí.
225Gran Escultor, gran Dios Quien hizo el hombre, y lo moldeaste y lo fabricaste a Tu propia imagen, yo oro a Ti, Señor, que nos llevarás en esta noche. Que esta sea una noche de memorial, muy memorable para nosotros, que, en esta noche, Señor, en esta noche, justo aquí en el motel Stardust, que Tú moldees los hombres a la imagen de los hijos de Dios. Concédalo, Señor. Gran Escultor, Tú eres el único que lo puede hacer. Toma Tu Palabra, Señor, moldéala justo en los corazones de todos nosotros, que podamos ser Tus obras maestra en estos últimos días, y ser llamados la Novia de Cristo. Que otros hombres pudieron ver que hay tal realidad y tal gozo en vivir por Él. 226. Señor, en este día, que hasta nuestras iglesias están perdiendo su sinceridad. Ellas no…Parece que todo se ha ido al estilo de Hollywood. Señor, ¿qué ha pasado? Ellos se han ido detrás de un—un resplandecer en vez de un brillo. Nosotros sabemos que el mundo resplandece con el mundanismo. Pero el Evangelio brilla con amor y con Cristo. Concede, Señor, que nosotros nos alejemos del resplandor del mundo y entremos en el brillo de Cristo.
227Ellos son Tuyos, Señor. Tú los compraste. ¡Tú! Ellos levantaron las manos, en esta noche, ellos querían ser. Ahora, Padre, yo…Si yo pudiera, yo les haría esto, pero yo no puedo. Pero estoy confiando en Ti Tú dijiste, “Al que a mí viene, no le echo fuera. El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación,” no fingiendo, ahora, Señor, pero creyendo, “mas ha pasado de muerte a vida.” Concédalo, Señor. Ellos son Tuyos, por medio del Nombre de Jesucristo. Amén.
228¿Ustedes lo aman? [La congregación dice, “Amén.”—Ed.] ¿No es Él maravilloso? [“Amén.”]
229Denos una melodía, o tono allí, hermana, Maravilloso, Maravilloso. ¿Les gusta cantar? [La congregación dice, “Amen.”— Ed.] ¿Estoy tomando demasiado tiempo? [Los lideres de los hombres de negocios dicen, “No.”—Ed.]
230A mi me gusta adorar. ¿A usted también? [La congregación dice, “Amén.”—Ed.] Un pequeño mensaje cortante como este, yo no…Saben, yo odio cortar. Pero, uno, uno tiene que clavar a un clavo y hacer que se agarre. ¿Saben lo que quiero decir? Sí. Uno tiene que clavarlo ahora. ¿Ven?
231¿A ustedes les encanta este canto? “Maravilloso, maravilloso, Jesucristo es para mí.” ¿Saben esto? Maravilloso, maravilloso, Jesucristo es para mí, Consejero, Príncipe de Paz, Dios poderoso es Él; Salvándome, guardándome de todo pecado y vergüenza, Maravilloso es mi Redentor, ¡alabado sea Su Nombre! Una vez yo estaba perdido, ahora me encontró, y estoy libre de condenación, Jesús da libertad y una salvación completa; Salvándome, guardándome de todo pecado y vergüenza, Maravilloso es mi Redentor, ¡alabado sea Su Nombre! ¡Todos! Maravilloso, maravilloso, Jesucristo es para mí, Consejero, Príncipe de Paz, Dios poderoso es Él; Salvándome, guardándome de todo pecado y vergüenza, Maravilloso es mi Redentor, ¡alabado sea Su Nombre!
232Ahora digamos, “¡Alabado sea el Señor!” [La congregación dice, “¡Alabado sea el Señor!”—Ed.] ¡Alabado sea el Señor! ¿No se siente usted limpiado? [“Amén.”] ¿Se siente bien? Alaben al Señor. Él es maravilloso.
233Dios les bendiga hasta que los vea otra vez. Ahora le daré el servicio al hermano, presidente.