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~ ENTREVISTA PRIVADA ~
1[Lo siguiente es una entrevista personal que tuvo el Hermano Branham con la Hermana Georgia Bruce durante el servicio de alabanzas que precedió al Mensaje: “La Obra Maestra”, durante el cual él hace referencia a esta entrevista en el párrafo 57—Ed.]
2Yo la visité a Ud. en el hospital en esa ocasión. Y oré constantemente para que Dios no permitiera que Ud. muriera, ya que Ud. es de mucho valor para la iglesia. Ahora, yo la conozco a Ud. Yo sé que Ud. va a estar bien, Hermana Bruce. Yo creo eso con todo mi corazón. ¿Ve?
3[La Hermana Bruce dice: “Hermano Branham, mayormente, yo quiero la experiencia de que yo he sido sellada en el Espíritu Santo. ¡Y si Dios se lo revela a su corazón!”—Ed.]
4Yo creo con todo mi corazón que Ud. es una verdadera creyente nacida de nuevo, Hermana Bruce. ¿Cómo pudiera ese Espíritu simplemente irse? Cuando Ud. se enferma, Ud. se preocupa. Y Ud. es un tipo de persona nerviosa. [La Hermana Bruce dice: “Así es”,--Ed.] ¿Lo ve? Y—y a Ud. le vienen cosas a la mente, ¿ve?, cositas muy pequeñas. Eso sigue acumulándose, en ambas direcciones. Le viene alguien a la mente, Ud. quiere orar por ellos, y Ud. se levanta y ora por eso. Ud. no puede descansar hasta que ore por esa persona. Así es Ud. Luego, por otro lado, satanás quizás le presente algo que Ud…y sale por acá. ¿Ve? Entonces Dios…Ud., Ud. es de esa naturaleza. Dios obra, y satanás obra, luego cuando satanás trata de hacerla creer que Ud. no es. ¿Ve? Ud. se mantiene acumulando Esto, y quizás esto y aquello. ¿Lo ve? No se mire a Ud. misma, Hermana Bruce. Recuerde.
5Estoy a punto de orar por Ud. Yo no soy digno de eso. Yo pienso: “¿Qué haría yo si Jesucristo estuviera sentado aquí en este momento? Y ¿qué haría Él si estuviera aquí sentado?” Él pondría Sus manos sobre Ud., y con Su gran fe, (¿ve?), Ud. se pondría bien. “Bueno”, pienso yo: “bueno, yo soy un pecador. Yo no soy Él. Pero recuerde, siendo yo un pecador, pero delante de Dios, yo no soy un pecador, y tampoco Ud. Nosotros tenemos un Sacrificio de Sangre que está Allá. Dios ni siquiera nos ve a nosotros. Él escucha nuestra voz, pero Él ve es a la Sangre de Cristo. Así es. ¿Entiende? Él ve la Sangre de Su Propio Hijo. Ella es nuestra voz; la Sangre de Cristo; entonces es Cristo hablando con Dios a través de nosotros, así que por lo tanto, nosotros ya no somos pecadores. Somos cristianos. Yo creo que Ud. es una cristiana genuina. Recuerdo aquello…
6[La Hermana Bruce dice: “Yo cometo tantos errores, y fallo tantas veces”.—Ed.]
7Es por eso que Cristo tuvo que morir, para que Ud., con sus errores, lo le fueran atribuidos a Ud. ¿Ve? Él sus errores. El deseo de su corazón es servirle a Él. [La Hermana Bruce dice: “Así es”.—Ed.] Muy bien. Para eso fue que él murió, para que Ud. le sirviera a Él. ¿Ve? No… Sus errores no son considerados, no le son atribuidos a Ud. ¿Lo ve? Él es la propiciación suya. ¿Ve? Él es su ofrenda por el pecado. Los pecados suyos no son conocidos. Delante de Dios Ud. no es una pecadora. Cristo tomó sus pecados y llegó a ser Ud. Porque, su deseo es servirle a Él.
8[La Hermana Bruce dice: “Pero yo nunca he tenido una experiencia de que haya sido llena del Espíritu Santo, de la cual pudiera estar plenamente segura”.—Ed.]
9Muy bien. Fíjese en esto. Comúnmente, un ser humano nace en pecado, es formado en iniquidad, viene al mundo hablando mentiras. Esa es la naturaleza de un ser humano. [La hermana Bruce dice: “Así es”.—Ed.] Esa era la naturaleza de Ud. Ella cambió una vez. Pero ¿qué la cambió? [“Cristo”.] Allí lo tiene hermana. ¿Lo ve? Eso es
10“El que oye Mis Palabras, y cree al que me envió, tiene Vida Eterna, y no vendrá al Juicio; mas ha”, (tiempo pasado), “pasado de muerte a Vida”. San Juan 5:24, Jesús hablando. ¿Ve Ud.?
11Así que Ud., Ud.—Ud. es una cristiana, hermana Bruce. Yo he observado su vida. Yo la he mirado a Ud., en visión, y sé que Ud. es una cristiana. ¿Ve? No hay una pizca de… Vea, yo soy su pastor, por decirlo así, [La Hermana Bruce dice: “Así es”.—Ed.] alguien para ayudarle. ¿Ve Ud.? Si existiese alguna duda en mi mente, si yo pensara que Ud. tuviera algo incorrecto, yo se lo diría a Ud., Hermana Bruce. [“Yo creo eso”.] Pero si hay algo incorrecto, en su experiencia, alguna cosa incorrecta entre Ud. y Dios, hasta donde yo sé al respecto, Hermana Bruce, no hay nada. No hay ni una sola cosa. Vamos a orar.
12[La Hermana Bruce dice: “Por supuesto, yo voy a morir, a menos que Dios intervenga por mi corazón”.—Ed.
13Ud. no va a morir, yo no creo, Hermana Bruce. Si así fuera, no me ha sido revelado. [La Hermana Bruce dice: “Gracias Hermano”.— Ed.]
14Amado Dios, esta mujercita ha hecho el bien constantemente, constantemente. [La Hermana Bruce dice: “¡Oh Dios!”—Ed.] Ella es probada, como Dorcas de la antigüedad. Y ahora en estos momentos la condición de su corazón es muy grave. [“¡Oh!”] Pero ¿no dijo Tu Palabra, en la cual ponemos toda nuestra alma y mente, que todas las cosas ayudarán para bien a aquellos que te aman a Ti? Entonces debe ser que Tú estás obrando algo de lo cual nosotros no sabemos nada. [“¡Gracias a Dios!”] Todo es para bien, pues ella Te ama. Ahora, al gran pastor sobre todos nosotros, el Señor Jesucristo, y en Su Nombre, yo pongo mis manos sobre mi hermana. Que el Dios Quien la hizo a ella y la trajo a esta tierra, que Su Espíritu que la selló apartándola de las cosas del mundo, para ser Tu sierva, que Él sane su cuerpo enfermo y la restablezca por completo. Porque la necesitamos en el servicio, Señor. Yo la encomiendo a Ti, con esta oración de fe, y mis manos puestas sobre ella, para identificarme a mí mismo con la oración, y decirle a este monte: “Muévete, en el Nombre de Jesucristo”, para que nuestra hermana pueda vivir para el Reino de Dios, y para la gloria de Dios.