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~ LA PRESENCIA DE DIOS NO RECONOCIDA ~
1Ahora, mientras que nuestras audiencias sean pequeñas vamos a procurar darnos prisa para salir, en la medida que podamos, obrando para este solo propósito: que ustedes reconozcan la Presencia de Jesucristo. ¿Ven? Si Él está presente, entonces todo está resuelto. Él habló la Palabra y está aquí para confirmarla. Él prueba que Él la confirma. “Él es exactamente el mismo ayer, hoy y por los siglos”. Nosotros le vimos hacerlo anoche sin fallar; nosotros lo vemos noche tras noche, día tras día y año tras año. Nunca ni una sola vez Él ha profetizado algo, sin importar lo que fuera, miles de veces, que cuando sucediera no diera perfectamente en el blanco, a tiempo y correctamente. ¿Cómo puede ser eso? ¿Cuántos saben eso, que conocen el ministerio y saben que es la verdad? Allí lo tiene. En toda ocasión, sin tomar en cuenta cuán imposible fuera, eso sucedía exactamente igual. Él es Dios. Y si tan sólo nosotros lo reconociéramos y nos apropiáramos de eso…
2Y ahora, sólo disponemos de un tiempo corto para estar aquí. Yo pienso que tres noches más o dos noches más y un día a partir de hoy. Yo creo que el domingo en la tarde es el servicio de clausura. Nosotros procuraremos concluir el domingo en la tarde de manera que los pastores y todos… Nosotros no queremos impedirles ir a su iglesia. Lo que queremos es que más sean añadidos a la iglesia y darles más fe en el Dios que ustedes sirven en su iglesia. ¿Ven? Y no queremos que las puertas de la iglesia estén cerradas por ninguna razón. Nosotros queremos que se queden allí y más bien lo que estamos procurando hacer es ayudarlos, animarlos. Un avivamiento ni siquiera quiere decir añadir más a la iglesia; un avivamiento quiere decir avivar lo que usted ya tiene (eso es correcto), eso es un avivamiento.
3Una vez yo miraba la orilla del mar sobre la cual el viento estaba soplando y ciertamente estaba muy agitado. Vaya, eso no fue en la orilla del mar, eso fue en el Lago Michigan. Estaba allí parado observando las olas a medida que aparecían y las aguas de ese lago daban saltos y los botes se balanceaban. Y yo pensé: “¿Qué es lo que está pasando?”. Y pensé: “Vaya, el lago está teniendo un avivamiento”. Eso es. Él daba saltos y se agitaba, ¿por qué? Un viento fuerte e impetuoso descendía sobre él. Yo pensé: “Bien, ¿sabes una cosa? En este momento no hay ni una sola gota más de agua en él de la que había cuando estaba perfectamente en calma”. No había más agua en él, sólo que ahora estaba todo agitado. Bien ahora, ¿de qué se trata esa agitación? ¿Saben ustedes lo que hace la agitación del agua? Saca todo el sucio de ella hasta la orilla. Eso es lo que nosotros necesitamos: una limpieza de la incredulidad hasta la orilla, permitir que la Palabra de Dios tenga la preeminencia. Eso es lo que necesitamos: un avivamiento que saque toda incredulidad, los pecados, las supersticiones y cosas. Venga y vea que Dios es aún Dios. Esa es la razón por la que tenemos avivamientos.
4El Señor nos ayude mientras optamos por este texto y lo leemos para esta noche. Bendiga el Señor la lectura de Su Palabra que se encuentra en San Mateo capítulo 12, versos del 38 al 42. Mi tema esta noche es: “La Presencia de Dios No Reconocida”. Anoche nosotros estuvimos hablando de Jesús como el mismo ayer, hoy y por los siglos y vimos que Él es el mismo ayer, hoy y por los siglos. Ahora, si Él es el mismo, entonces Su Presencia no está siendo reconocida. Leamos. Entonces respondieron algunos de los escribas y de los fariseos, diciendo: Maestro, deseamos ver de ti señal. Y Él respondió, y les dijo: la generación mala y adulterina demanda señal; más señal no le será dada, sino la señal de Jonás profeta. Porque como estuvo Jonás en el vientre de la ballena tres días y tres noches, así estará el Hijo del hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches. Los hombres de Nínive se levantarán en el juicio con esta generación, y la condenarán; porque ellos se arrepintieron a la predicación de Jonás; y he aquí más que Jonás en este lugar. La reina del Austro se levantará en el juicio con esta generación y la condenará; porque vino de los fines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón: y he aquí más que Salomón en este lugar.
5“La Presencia No reconocida”. ¿Qué podía estar pensando esta gente? Dios siempre ha… Siempre ha sido de esa manera cada vez que Él se presenta. Cuando Jesús estuvo aquí la primera vez, Él dijo: “Ustedes edifican los sepulcros de los profetas y adornan los monumentos de los justos y los ponen en ellos”. ¿Ve? Algo sucede y es pasado por alto. Dios lo esconde de los ojos de los sabios y de los entendidos y lo revela a los niños los cuales aprenderán. Jesús dio gracias a Dios por hacerlo así. Sucede delante de la gente y ellos no se dan cuenta. Por ejemplo, ustedes católicos que están aquí esta noche, ustedes recuerdan hace años atrás a Juana de Arco en Francia, la damita que fue realmente… Ella condujo a los revolucionarios en Francia, pero en verdad ella fue una sierva de Dios. ¿Qué hizo la iglesia de ustedes con ella? La quemó en una estaca como una bruja, porque ella tenía visiones y era espiritual. Algunos años más tarde, ellos se dieron cuenta que esa mujer era una santa. Así que, desde luego, ustedes aplicaron un gran castigo; desenterraron los cuerpos de aquellos sacerdotes que la condenaron y la quemaron y luego ustedes los arrojaron a un río. Por supuesto que ustedes piensan que aplicaron un gran castigo al hacer eso.
6Ahora, en los días de los profetas, ¿qué sucedió? Ellos hicieron la misma cosa. No les reconocieron hasta después que ellos habían venido, finalizado su ministerio, sacado a los elegidos y después que ellos habían partido, entonces reconocieron que había habido profeta entre ellos. Cuando Jesús vino a la tierra quien estaba dentro de Él era el Padre, Dios. “Yo y Mi Padre uno somos. Mi Padre mora en Mí. No soy Yo quien hace las obras, sino Mi Padre. Y si Yo no hago las obras de Mi Padre, entonces no me creáis”. Ahora, si ustedes observan, cuando Él vino casi un noventa por ciento del mundo jamás conoció que Él estaba sobre la tierra en ese tiempo, no obstante ser el Salvador del mundo. Y entonces, ellos nunca reconocieron Quién era Él, incluyendo la iglesia o casi nadie, sino hasta después que lo hubieron crucificado, sepultado y se levantara al tercer día; antes ellos, jamás conocieron Quién era Él.
7Eso viene y se va y la gente no lo reconoce hasta que ya ha pasado porque nunca concuerda con su teología y nunca se ajusta al programa de ese día. Fíjense de qué se trata; ellos siempre están viviendo en el resplandor de otra edad. La razón por la que ellos no aceptaron a Jesús fue porque ellos estaban viviendo en el resplandor de la ley. Y cuando Jesús vino, no fue contrario a la ley, sino que Él vino a cumplir la ley; pues bien, ellos no pudieron recibirlo porque Su Mensaje no fue exactamente de la manera que ellos lo tenían concebido y en aquel entonces eso era llamado tradiciones. Él no vino de acuerdo a sus tradiciones. Él no guardaba las tradiciones de ellos. Y Él ciertamente se opuso a ellas y las hizo trizas e hizo cosas contrarias a ellas, de manera que ellos pensaban que Él estaba acabando con las iglesias. Y ellos no podían recibirlo a causa de Su Mensaje. Y todos nosotros sabemos hoy que Él vino exactamente en línea con las profecías de Dios, pero ellos no lo entendieron en ese entonces. Y eso pudiera pasar de nuevo y nosotros no lo sabríamos. Yo pienso que si Él realmente apareciera esta noche, eso sería tan contrario a lo que hemos imaginado en nuestros gráficos, nuestras escuelas y cosas. Habría muy pocos que reconocerían lo que estaría sucediendo. Él dijo que así sería como Él vendría.
8Ahora, Jesús había sido tan Escrituralmente identificado por las Escrituras y los escribas y fariseos de ese día no pudieron reconocerlo. ¿Por qué ellos no lo hicieron? Porque ellos se lo habían imaginado de alguna otra manera. Allí fue donde Jesús les dijo: “Escudriñad las Escrituras porque en Ellas creéis que tenéis la Vida Eterna y Ellas son las que dan testimonio de Mí”. ¿Lo ven? Ahora, Él vino exactamente de acuerdo a las Escrituras. Pero ellos se habían imaginado quizás que si el Mesías venía, probablemente Él haría lo que Moisés hizo o lo que Noé hizo, construirles un arca o algo así. Pero Él vino de la manera que lo hizo y que ellos ni habían imaginado; ellos no habían sido correctamente enseñados por esa mezcla de Escrituras con tradiciones, así que la gente estaba tan confundida que no sabían lo que estaba sucediendo. Me pregunto si eso pudiera estar pasando hoy. Me pregunto si pudiera ser diferente de lo que nuestras tradiciones nos han enseñado. Y eso podría venir y algo estar sucediendo y nosotros nunca lo sabríamos hasta que ya haya pasado y entonces habrá terminado. Eso es exactamente de la manera que vendrá.
9¿Saben ustedes que cuando Juan el Bautista vino a la escena ya eso había sido profetizado en el Libro de Isaías casi ochocientos años antes? Isaías profetizó antes de la venida de Cristo. ¿Sabía usted que Juan vino exactamente de la manera que Isaías dijo que vendría? ¿Qué él vino exactamente de la manera que Malaquías dijo que vendría y ni aún los apóstoles lo reconocieron? Un día en Mateo capítulo 11, Juan ya estaba en prisión y algunos de sus discípulos fueron a preguntarle a Jesús si Él era aquel que habría de venir o debían esperar a otro. Ahora observen, Jesús no les dio un manual de conducta de cómo él debía comportarse en la cárcel o de cómo manejar su carácter. Él les dijo: “Quédense por allí y observen lo que sucede y vayan y hagan saber a Juan las cosas que oís y veis”. Esa era la evidencia de que Él era esa Palabra.
10Y ahora recuerden, la Palabra siempre viene al profeta. Todos nosotros sabemos eso. Dios no hace nada sin que antes se lo muestre a Sus profetas. Esa es la razón por la que el Libro de la Revelación de Jesucristo es la total Plenitud de Cristo justo allí delante de nosotros. Ahora, Él tendrá que enviar a alguien para confirmar ese Libro, para que lo revele, abra los Sellos y así sucesivamente. Pero en cuanto a cualquier revelación adicional de Cristo, ya ha sido dada aquí. Él es la Plenitud de la Revelación.
11Ahora noten, eso nunca falla, la Palabra siempre viene al profeta. Observen a Juan el profeta parado en el agua profetizando que el Mesías estaba justo en ese momento entre ellos. Él decía: “Hay Uno entre ustedes ahora mismo que ustedes no conocen, Él los bautizará con Espíritu Santo y Fuego”. Ahora, recuerden, Él estaba entre ellos, la Biblia así lo dice y ellos no lo reconocieron. Un día cuando Jesús venía hacia Juan, éste lo reconoció y dijo: “He aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo”. Ahora observen, antes de que Él fuera reconocido por algún otro, Él vino al profeta. Él era la Palabra y Juan era un profeta.
12Yo recuerdo que mi antiguo maestro bautista me decía: “¿Sabes lo que pasó? Jesús bautizó a Juan”. Yo le dije: “Yo no creo de esa manera”. Él dijo: “Seguro. Juan nunca había sido bautizado; él vino predicando, bautizando y nadie era digno de bautizarlo a él. Así que Jesús lo bautizó”. Yo dije: “Yo no sé”. Y un día mientras yo estudiaba, el Espíritu Santo lo reveló de esta manera. ¿Se fija? Observe, Él entró al agua y Juan dijo: “¿Por qué vienes Tú a mí? Yo necesito ser bautizado por Ti”. Jesús dijo: “Deja ahora; porque así nos conviene cumplir toda justicia”. Y Juan siendo un profeta conocía la Palabra: el Sacrificio que era Él, debía ser lavado antes de ser presentado; entonces Él fue bautizado, Juan lo bautizó porque: “Así nos conviene cumplir toda justicia”. La Palabra vino al profeta en el agua.
13Y entonces cuando Él fue bautizado, todavía la gente… Y el Espíritu Santo descendió y nadie lo vio. Juan lo vio. El Ángel del Señor pudiera estar aquí mismo esta noche y tal vez una sola persona lo vea y nadie más. Esa Luz, esa Estrella que pasó por encima de todo observatorio donde los sabios observaban; ningún observatorio sabía algo acerca de eso; ningún otro la vio en lo absoluto excepto aquellos magos, porque el verla era para ellos. Ellos la vieron. Eso fue real para ellos. Cuando la Luz, la Columna de Fuego impactó a Pablo en el camino a Damasco, él reconoció que estaba en la Presencia de Dios. Ahora, ese hebreo nunca hubiera llamado “Señor” a ningún otro espíritu, excepto a Ese que él conocía que era la Columna de Fuego que guió a su pueblo a través del desierto. Él dijo: “Señor, ¿Quién eres Tú?”. “Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?” Él dijo: “Yo soy Jesús”.
14Jesús dijo: “Yo vine de Dios y regreso a Dios”. Él era ese Fuego que estaba en la zarza ardiente que guió a Moisés a través del desierto y Él regresó a Eso. Y ahora aquí estaba Saulo en el camino a Damasco donde había sido derribado. Y ninguno de los hombres que estaban con él vieron la Columna de Fuego. Y eso fue tan real para Pablo al punto de quedar ciego y él tuvo que ser guiado hasta la calle que se llama Derecha en Damasco. Él estaba ciego. Allá el profeta Ananías tuvo una visión y él fue y puso las manos sobre Pablo quien recibió el Espíritu Santo, las escamas cayeron de sus ojos y pudo ver de nuevo. Eso había sido tan real para él que había quedado ciego y a pesar de eso, ninguno de los otros reconocieron que Eso estaba allí, no pudieron verlo. Así es esta noche. Hay alguien sentado allá que puede traer a Dios a la escena, cuando otros nada saben al respecto. Fíjese, reconociendo a Dios.
15Y cuando Jesús estaba aquí sobre la tierra y había llevado a cabo plenamente la señal que la Biblia dijo que Él haría, sin embargo ellos no lo reconocieron porque no era conforme a sus tradiciones. Porque en esa edad Él no iba a venir y hacer lo que Moisés hizo. Él vendría y nacería de una virgen. Y de acuerdo a Deuteronomio 18:15, Él sería un Profeta. Y Él hizo exactamente esas obras y señales. Los judíos siempre buscaban señales. Ellos no fueron enseñados a depender de discursos intelectuales como hacían los griegos; los judíos conocían algo mejor que eso. No eran los discursos intelectuales, sino sobre las señales. “Muéstranos una señal”. Esta gente decía: “Rabí (o Maestro), muéstranos una señal”. Ellos querían saber. Y Él ya les había mostrado la señal y ellos querían una señal diferente, pero Él solamente podía hacer la señal de esa edad. De esa manera Él lo hace hoy; ese derramamiento del Espíritu Santo es la señal de Su aparición igualmente en esta edad como Él lo prometió. Ellos querían una señal y Él les había dado la señal Escritural, pero ellos querían una señal diferente.
16Allí es donde tanta gente hoy será confundida. Usted sabe, el rapto podría suceder y sólo piense en lo triste de eso. Permítanme regresar donde Juan envió a sus discípulos a ver si Jesús era el Mesías o no. En esa hora Él estaba haciendo muchas cosas. Cuando los discípulos regresaron a contarle a Juan lo que ellos habían visto, Jesús les dijo a los que estaban allí: “¿Qué salisteis a ver en el desierto?” ¿Qué salisteis a ver cuando Juan estaba predicando? “¿Un hombre cubierto de delicados vestidos? He aquí los que traen vestidos delicados en las casas de los reyes están”. Ellos dan sepultura a los muertos, besan a los niños, celebran matrimonios y lo demás. Ellos no conocen el manejo de una espada de dos filos. ¿Qué salieron a ver? ¿Una caña que es meneada por el viento, alguien a quien cierto grupo le ofrece algo de dinero y él se dejará llevar por éste en vez de responder al llamamiento del Señor? Ese no era Juan. ¿Alguien al que se podía hacer cambiar de opinión diciéndole: “Nosotros te daremos más si niegas esto y aceptas esto?” Ese no era Juan. Él dijo: “Mas, ¿qué salisteis a ver entonces? ¿Un profeta? También os digo y más que profeta. Y si queréis recibirlo, él es aquel de quien el profeta dijo: He aquí, Yo envío Mi mensajero delante de Tu faz, que aparejará Tu camino delante de Ti”. Y fue en Malaquías capítulo 3 donde Él lo dijo.
17Un día sus discípulos le preguntaron diciendo: “¿Por qué las Escrituras dicen que Elías vendrá primero?”. Jesús le dijo: “Él ya vino y no lo conocieron”, y entonces ellos entendieron que ese era Juan el Bautista. Aún esos apóstoles elegidos no pudieron conocer quién era él. Ese fue el Elías. Ahora miren. Ustedes saben que la venida del Señor será secreta. Él dijo: “Habrá dos en una cama y Yo tomaré uno y dejaré al otro (eso será donde sea de noche), dos en un campo, Yo tomaré a uno y dejaré al otro”. Ustedes saben que hay muchas personas que desaparecen todos los días de la faz de la tierra de las que nadie da explicación. Uno de estos días puede ser que la gente diga: “Bien, ¿quiere usted decir que esta cosa que está sobre nosotros es la tribulación? Yo pensaba que la Iglesia se iría antes de la tribulación”. Ellos no se dan cuenta, ni entienden que el rapto podría suceder y ellos no sabrían nada al respecto. Esa es la salida secreta de la Iglesia.
18Y piense, la gente continuará predicando, diciendo que ellos creen que son salvos, sumándose a la iglesia, construyendo iglesias y seguirán adelante exactamente igual que hicieron aquellos en los días de Noé y los demás, sin saberlo; y el rapto habrá pasado y: “Ya eso sucedió y ustedes no lo supieron”. Hay cientos de personas que desaparecen de la tierra y la gente no sabe nada acerca de donde ellas se fueron; no pueden explicarlo; algunos se van a alguna parte y nunca más se tienen noticias de ellos. Y así podría ser el rapto.
19Les digo amigos, el sólo hecho de que seamos miembros de la iglesia o algo por el estilo, no nos ayudará mucho. Usted mejor cíñase esa armadura. Usted mejor tome toda esa Palabra de Dios y afiérrese a Ella y apártese de toda esta manera de actuar al estilo Hollywood y sus alrededores. Eso ha penetrado a la iglesia y es una vergüenza. Pero Hollywood brilla, produce una luz brillante y la iglesia hoy está tratando de compararse con Hollywood. Cristo no está en Hollywood. Cristo está en el individuo. Hollywood brilla, mientras que el Evangelio resplandece con humildad. Dios no está en esos grandes y fastuosos lugares y todas estas cosas que nosotros vemos. Él viene en humildad y pasa entre la gente en forma de mansedumbre y bondad. Y si usted está familiarizado con la Palabra, usted lo verá. “El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias”.
20Ahora, Él se identificó a Sí Mismo de la manera que debía hacerlo a los creyentes de ese día que lo estaban esperando. Fíjense en Pedro y Andrés. Miren a Natanael, sin ninguna duda en su mente. Miren a la mujer en el pozo; no había ninguna duda en ella. Pero unos días antes de que sucedieran los hechos de nuestro texto de esta noche, estos fariseos le vieron a Él hacer eso y entonces lo llamaron Beelzebub, un demonio. Las obras habían sido hechas. Ellos tenían que darle una explicación a sus congregaciones, así que la única cosa que ellos podían hacer era considerarlo un espíritu maligno. Beelzebub era un demonio, algo así como un adivino o algo parecido. Y cualquiera sabe que la adivinación es del diablo. Y ellos estaban haciendo esa comparación, donde Él era la Palabra que conocía los secretos del corazón y estaba demostrando que Él era el Profeta que debía ser levantado en ese día, el Profeta-Redentor; y cuando Él hizo eso, la iglesia en aquel día lo acusó de ser Beelzebub. ¿Saben ustedes lo que ellos eran? Él dijo: “Ciegos guiando a ciegos”. Ellos no entran, ni permiten que entren los que están bajo su liderazgo.
21Lo que nosotros queremos hacer hoy es hallar la verdad. Nosotros tenemos que conocer la verdad. ¿Es Él el mismo? ¿Está Él aquí para cumplir lo que prometió hacer? Escudriñen las Escrituras y encuentren lo que Él está supuesto a hacer hoy. Esa es la razón por la que Martín Lutero no podía continuar con el mensaje de Wesley; ellos se organizaron; eso fue lo más lejos que él pudo llegar. Lutero venía saliendo de la iglesia católica y fue considerado un loco por ellos; pero él tenía el mensaje de la justificación porque eso era la promesa de la Palabra de Dios. Entonces sucedió que después de su muerte ellos fundaron la organización luterana y de nuevo todo estaba estancado. Y de acuerdo a las Escrituras otra edad de la iglesia había de comenzar; y cuando eso aconteció, surgió la edad de la iglesia de Filadelfia con Juan Wesley. Y aquello que había sucedido continuó moviéndose hacia el oeste todo el tiempo. Y cuando así aconteció, allí estaba la edad de la iglesia y Juan Wesley se levantó, pero los luteranos no pudieron recibirlo porque ellos ya se habían organizado en torno a la justificación. Ellos no pudieron aceptar la santificación. Entonces, cuando los seguidores de Wesley organizaron el método de lo que hacían y las pequeñas ramas se marchitaron, lo cual sucedió, allí apareció el mensaje pentecostal de la restauración de los dones; ninguno de aquellos pudo avanzar porque ya estaban organizados. Ahora, la parte más lastimosa de esto es como los pentecostales se han organizado.
22Observen el día en el que estamos viviendo, cuál es la promesa para este día. ¿En dónde estamos? Nosotros nos hemos movido hacia adelante. La Columna de Fuego se movía; y los hijos de Israel o se movían con la Columna de Fuego o ellos regresaban a Egipto. Nosotros tenemos que movernos con la Palabra. Y hoy nos hemos vuelto tan perezosos; la iglesia se ha vuelto tan mundana y tan indiferente; sus mentes están tan atontadas por la televisión y se quedan en casa para ver “Yo amo a Lucy” y algunas de esas viejas cosas. Eso muestra dónde están los corazones de la gente. Usted puede decirles que estas cosas son incorrectas y ellos piensan que usted está loco. ¿Qué es eso? “Amadores de los deleites más que de Dios”. ¿Ve? Oh, el más grande deleite que conozco es orar hasta que puedo darme cuenta que estoy en la Presencia de Dios y reconocerlo. Yo pienso que lo emocionante de la iglesia es la Presencia del Espíritu de Dios, ver al Dios que hizo la promesa estar entre nosotros, sentir Su Presencia, entender Su Palabra y verla vindicada. Eso debería proporcionar la fe para hacer que los lisiados caminaran, los ciegos vieran, los sordos oyeran y los mudos hablaran.
23Yo estuve en Sudáfrica, donde tuve algunas doscientas mil personas en una pista de carrera en Durban y después de habérselo explicado a ellos de una manera sencilla y vieron por una vez que una sola cosa era revelada, entonces veinticinco mil personas fueron sanadas instantáneamente al mismo tiempo. Ellos utilizaron siete camiones de carga con sus remolques y los llenaron completamente de viejas muletas y cosas. Los paganos que ni aún saben cuál es su mano derecha y su mano izquierda… Y al día siguiente el Sr. Sydney Smith, alcalde de Durban, me llamó y me dijo: “Vaya a su ventana en dirección al Océano Indico; usted verá algo que jamás ha visto”. Y allí estaba la escolta policial que venía con siete de estos grandes camiones de carga, con cientos de personas caminando detrás de ellos quienes el día anterior estaban en camillas, catres y lo que usaran para ser transportados, cantando: “Sólo creed, todas las cosas son posibles”. Una semana antes, ellos habían estado en una guerra de tribus unos contra otros. Y allí venían caminando abrazados y tomados de las manos. ¿Por qué? Ellos reconocieron que el Dios del cielo había aparecido delante de ellos en la forma de Su Palabra. Nosotros americanos intelectuales estancados. Ellos se levantarán en el día del juicio y condenarán a esta generación por lo que nosotros hemos visto.
24Me recuerda a una mujer en Louisville, Kentucky, no hace mucho tiempo, que tenía un niño pequeño y ella recorría una tienda de artículos de diez centavos. Y ella estaba haciendo pequeñas cosas tratando de llamar la atención del niño y éste se mantenía mirando fijamente al frente. Y finalmente ella tomó una campanita, algo que atrajera la atención del niñito como de esta estatura. Y ella hizo sonar la campana y el niño sólo miraba fijamente al frente. Y ella comenzó a gritar y a desmayarse y algunas personas vinieron en su ayuda. Ella decía: “Oh no. Eso no puede ser. Eso no puede ser”. Le preguntaron: “¿Qué es lo que está pasando?”. Ella dijo: “El doctor dijo que el niño estaba mejor”. Y, “¿qué es lo que pasa con el niño, señora?”. “Bien, él tuvo un ataque hace unos seis meses y después de eso él sólo se queda inmóvil y mira fijamente. No importa lo que sea que debiera atraer la atención del niño, no lo hará y él sólo se queda inmóvil con la mirada fija. El doctor me dijo que él pensaba que estaba mejor. Y lo traje aquí para buscar pequeños objetos que atrajeran su atención, pero eso no da resultado. Aún se queda quieto y mirando fijamente”.
25Esa es la condición a la que la iglesia está llegando. Dios ha hecho sonar toda promesa de la Biblia delante de ellos. Y todavía nosotros nos quedamos quietos, mirando fijamente, observando: “¿Cómo? Muéstranos una señal, ¿lo harás?”. Y eso continúa sucediendo todo el tiempo a nuestro alrededor. Cuando la Presencia de Dios es traída, eso debería iluminarnos. Dios hizo una promesa y Él está dispuesto a respaldar esa promesa. Si señor. Después que Jesús tuvo Su señal Mesiánica tan comprobada, que Él era ese Mesías, a pesar de todo eso dijeron: “Muéstranos una señal”. Fíjense, ellos no reconocieron; ellos estaban mirando fijamente delante de ellos. En ellos no estaba el creer. Como mi anciana madre sureña solía decir: “Tú no puedes sacar sangre de un nabo, porque no hay nada allí”.
26Ellos aún no lo reconocían por estar tan ciegos con sus credos y lo demás que ellos tenían en aquel día. Ellos nunca conocieron las Escrituras de la promesa, porque los credos las habían ocultado. Sus credos y tradiciones de ese día habían cubierto la promesa Escritural. Si ellos hubieran sido enseñados de acuerdo a las Escrituras que esa era la señal que se suponía seguiría al Mesías… ¿Cuántos creen que Él viene con Su señal correcta? Seguro, Él lo hizo. Él viene de acuerdo a la promesa. Pero ellos habían sido enseñados en un credo: “Nosotros creemos en esto y creemos en aquello. Todos ellos creyeron en Dios”.
27Hoy, especialmente nosotros los americanos, pensamos que vamos a tener excusa porque construimos grandes iglesias y tenemos buenos pastores y cosas. Recuerden, si eso fuera así Dios sería injusto por aceptarnos de esa manera; porque Caín y Abel los dos primeros adoradores fuera del Edén, construyeron altares al Señor; ambos hicieron sacrificios, ambos hicieron ofrendas, ambos oraron, pero uno estaba correcto y el otro estaba errado. Noten, nosotros debemos tener la Verdad y la Verdad es la Palabra de Dios siempre. Ahora, es lo mismo hoy, la gente está tan ciega. Yo preguntaba: “¿Son ustedes cristianos?”. “Oh, yo pertenezco a esta cierta cosa”. Fíjense, eso no tiene nada que ver con eso. No tengo nada en contra de eso, pero eso no es lo que yo estoy procurando decirles. Pertenezca a la iglesia que usted desee. Su marca no hará ninguna diferencia.
28Como le estaba diciendo al pastor esta mañana. Allá en Colorado yo solía cabalgar en los rodeos y lo demás. Y solía quedarme sentado allí con mi pierna cruzada en la silla de montar de esa manera. Y la Asociación Hereford del Río Troublesome pastaba en el Valle del Río Troublesome. Entonces usted subía a lo más alto del valle y veía el ramal este y el ramal oeste del río. Todo el ganado de aquí de la Asociación pastaba en el ramal oeste y el grupo con el que yo estaba, pastaba en el ramal este. Entonces, ellos tenían allí la cerca de separación para mantener al ganado fuera de la propiedad privada y en las montañas en la época de verano. Y nosotros reuníamos el ganado en el río, cuatro o cinco marcas diferentes, ocho o diez marcas, reuníamos nuestro ganado en la primavera y lo llevábamos allá arriba. Y yo solía sentarme allí con mi pierna cruzada en el cuerno de la silla de montar después que recogíamos todo el ganado; éste estaba perfectamente marcado y todo, para comenzar a llevarlo de vuelta al pasto. Y el vaquero se paraba allí y él los contaba a medida que pasaban.
29Y yo noté que había toda clase de marcas. El señor Grimes tenía la Barra de Diamante y justo sobre la de nosotros tenía El Rastro del Pavo, nosotros teníamos el Viejo Trípode y había diferentes marcas que pasaban hasta allá. Pero el vaquero no observaba la marca. Él miraba la señal de sangre en la oreja. No había alguna otra cosa que pudiera pasar a ese pasto, para proteger las asociaciones de cría sólo permitían el paso al ganado de raza pura para la reproducción; nada podía pasar allá excepto un Hereford de pura sangre. Éste tenía que estar marcado en la oreja con la señal de la sangre. De esa manera será en el día del juicio. Él no me preguntará si yo fui metodista, bautista o presbiteriano. La marca que yo tenga no significará nada para Él. Nada excepto un cristiano nacido de la Sangre de Jesucristo será lo que entre. Nada menos que eso entrará. Ahora, nosotros queremos recordar eso.
30Ahora cuando Él no es reconocido, entonces Su poder nunca se manifiesta. No importa cuán presente esté Dios, usted tiene que creerlo. Eso es todo. Como la mujer con el flujo de sangre. Toda aquella gente pasaba de largo y todos ellos se detenían para decir: “Allá va el Rabí. Ese es el hombre que afirma ser un profeta. Este es el fanático”, y cosas tales como esa. Pero, ¿qué sucedió? Esta mujercita tenía un flujo de sangre y ella había oído acerca de Él. Y cuando ella fue allá, sin considerar lo que alguien dijera, ella reconoció Quién era Él. Y ella dijo: “Si tan sólo pudiera tocar Su vestidura”. ¿Ve? Y cuando esa fe genuina en Dios llegó a ser un absoluto para ella, ¿qué fue lo que eso desató? Desató Su poder para sanarla. Eso lo tocó a Él de tal manera que Él se volvió y le reveló lo que estaba mal en ella y le dijo: “Tu fe te ha salvado”. ¿Qué lo hizo? La fe. Otros allí presentes pudieron haber estado más enfermos que ella, pero ella reconoció Su Presencia. Ella sabía que esa era su oportunidad.
31Si tan sólo nosotros pudiéramos hacer eso esta noche. Si tan sólo pudiéramos darnos cuenta que Él se está haciendo presente en estas reuniones para un solo propósito y es desatar para nosotros lo que deseamos de Él. Pero nosotros tenemos que reconocer Su Presencia. Y ahora, la manera como usted reconoce Su Presencia es cuando la Palabra de promesa para esta edad es hecha manifiesta, no la Palabra de promesa para la edad de Moisés o alguna otra edad, sino la Palabra de promesa para esta edad.
32Ahora, encontramos que Él siguió su camino. Y Jairo, este pequeño amigo que estaba allá con su hija muerta, creía que lo que Él decía era la Verdad. Ahora recuerde, él era un sacerdote y había sido advertido rigurosamente que cualquiera que se asociara con Él sería expulsado de la sinagoga. Ahora, fuera expulsado o no, él estaba convencido de que Dios estaba presente en Cristo y que eso era la Palabra. Y, ¿qué hizo eso? Desató para él el poder de la resurrección que estaba en Cristo y levantó a una muchacha que yacía allí muerta, porque él reconoció que Dios estaba en Cristo y Su Presencia estaba en su hogar.
33Sin embargo, ese mismo poder estaba en Él en la ciudad donde creció, pero ellos nunca lo reconocieron. Para ellos Su Presencia no significaba nada, tal vez un fanático más: “¿De dónde tiene Éste estas cosas? Me contaron que Tú hiciste esto a Fulano. Déjame ver que Tú las haces aquí”. ¿No han oído ustedes eso? “Ustedes montón de pentecostales que creen en Sanidad Divina, aquí está Fulano de Tal, déjenme ver que ustedes lo sanan”. Ese es el mismo diablo de siempre, el mismo que dijo: “Si Tú eres el Hijo de Dios manda que estas piedras se conviertan en pan”. Los mismos viejos diablos que cuando le cubrieron los ojos, lo golpeaban con un palo en la cabeza y se pasaban el palo uno al otro, decían: “Ahora, dinos quién te golpeó y creeremos que Tú eres un profeta”. Él nunca lo hizo. Él nunca hizo payasadas para nadie. ¿Ve?.
34Los mismos que cuando Él estaba en la cruz dijeron: “Si eres el Hijo de Dios desciende de la cruz y prueba que Tú eres el Hijo de Dios”. Él podía haberlo hecho. Ellos allí le hicieron el más grande elogio que Él recibiera, pero ellos no lo supieron. Ellos decían: “A otros salvó; pero Él no puede salvarse a Sí Mismo”. Si Él se hubiera salvado a Sí Mismo no hubiera podido salvar a otros. Fíjense, ellos no reconocieron la Presencia de Dios. Eso es todo. Ahora, eso desata el poder para sanar y, ¿qué más? Eso desatará el poder de abrir sus ojos para reconocerlo a Él o cegará sus ojos de manera que usted nunca lo reconozca a Él. Lo que abre los ojos de alguno, cierra los ojos del incrédulo.
35Pero en la ciudad ellos no tenían confianza en Él. Él fue invitado a la casa de un fariseo llamado Simón, quien había preparado una gran cena y este fariseo quería probarles a ellos que Él no era Profeta. Así que él estaba allá brindando con vasos y copas y todos los finos perfumes en la casa. Y Jesús no había sido tomado en cuenta por el lacayo (lacayo: siervo – editor), que lavaba los pies y había sido sentado allí. Sucio, con el mal olor del polvo del camino sobre Él, donde los animales habían estado y Sus vestidos… Esa es la razón por la que ellos lavaban los pies en aquellos días. Y fíjense, cuando usted era invitado a un hogar allá en Palestina, en la época cuando ellos solían usar aquellas sandalias, lo primero que hacían era lavarle los pies y luego le proporcionaban algo para caminar sobre sus espléndidas alfombras persas y cosas, que eran tan hermosas. Lo siguiente que ellos hacían era poner un poco de aceite en sus manos. Este era extraído de la rosa del manzano que se encuentra en la montaña, la rosa del manzano. Después que la rosa se marchita, ella produce la manzana y finos perfumes. Y ellos los frotaban sobre sus rostros. Y esos rayos directos del sol palestino son terribles y originan un olor. Y entonces, cuando usted llegaba el anfitrión venía hasta la puerta, lo besaba en el cuello y le daba la bienvenida.
36¿Cómo permitieron aquellos lacayos (lacayos: siervos – editor), que Jesús pasara de largo al lado de ellos sin que le lavaran Sus pies o le dieran aceite para que se ungiera y ni siquiera le dieran el beso de bienvenida? Pero afuera en la calle había una pequeña prostituta. Todos aquellos religiosos que estaban allí, el grupo completo no lo reconoció. Y una mujercita de mala fama miraba tal vez a través de la entrada y lo veía a Él sentado como un despreciado. Esa es la manera en la que Él también está hoy, dentro de un montón de religiosos, como un despreciado, inoportuno, no deseado. Ellos lo llamaban: “Inmundo, sucio, santo rodador, alguien que no está en sus cabales; un adivino, un mentalista” o con alguna clase de calificativo ofensivo. Pero Jesús (Yo llegaré allí en unos momentos) dijo: “Cualquier palabra que sea hablada en contra del Hijo del hombre será perdonada, pero cuando el Espíritu Santo venga y haga las mismas obras, ni una sola palabra en contra será perdonada”. ¿Ve?.
37Pero allí estaba esa mujercita observando que Él necesitaba ser servido. Y ella fue muy rápidamente y tomó un vaso de alabastro lleno de perfume. Probablemente lo había comprado con el dinero de su prostitución. Pero, ¿qué era aquello? Ella pudo haber pensado: “Él es un profeta. Pero yo recuerdo a otra mujer en mi condición, otra persona como yo; ella tuvo la oportunidad, lo reconoció a Él y ella fue perdonada”. Allá en el pozo de Sicar, nosotros hablamos de eso la noche pasada. “Si tan sólo pudiera llegar hasta Él. Yo sé Quién es Él; yo le serviré. No me importa lo que ellos hagan. Yo le serviré. Yo sí reconoceré que Él es el Hijo de Dios”.
38Ella entró rápido. Llegó muy cerca de Él y se sintió tan culpable. Esa es la manera que un genuino pecador arrepentido se siente en Su Presencia: culpable. Y las lágrimas comenzaron a caer y ella estaba intentando ocultarlas. Y caían sobre Sus pies. Ella iba a ungirlo, pero las lágrimas caían sobre Sus pies. Y mientras lloraba, ella comenzó a quitarlas con sus manos. Y Sus pies estaban todo sucios por la tierra que estaba sobre ellos, y si ustedes realmente quieren creerlo, con el hedor de los animales que estaban en el camino, porque todos caminaban por el mismo camino. Y allí estaba Él con ese hedor, sentado allí y las lágrimas de ella caían sobre Sus pies y ella estaba tratando de enjugarlos. Y no tenía una toalla.
39¿Cuál es la belleza y el honor de una mujer? Es su cabello. Esa es la razón por la que muchas mujeres hoy se lo cortan. Eso es incorrecto. Ella tomó su cabello para lavar Sus pies y secarlos, su hermoso cabello, quitando el hedor de Él y colocándolo sobre ella, llevando Su vituperio. ¡Oh Dios mío! Así sucede cuando usted reconoce Quién está ante usted. ¿Se fijan? Nuestras hermanas casi tendrían que pararse de cabeza para conseguir suficiente cabello para hacer eso. Así que ella lavaba Sus pies, los enjugaba con sus cabellos y besaba Sus pies.
40Y allá atrás estaba el viejo Simón diciendo: “Hum, hum”. Oh, yo puedo verlo a él envanecido. Él no reconocía Quién era Él. Y decía: “Les dije que Él no era un Profeta. Si fuera Profeta, Él conocería qué clase de mujer es la que le toca”. Jesús nunca retiró ni un pie. Él sólo la observaba. Y ella sentía temor. Entonces, después que ella había terminado de servirle, Él miró y dijo: “Simón, una cosa tengo que decirte. Tú me invitaste aquí. Tú me trajiste aquí”, en otras palabras con la carta de triunfo bajo su manga. “Tú lo que querías era exponerme. Querías probar que Yo no era Quien Soy. Y cuando me trajiste aquí, debiste haber lavado Mis pies, pero no lo hiciste. Debiste haber ungido Mi cabeza con aceite, pero no lo hiciste. Nunca me diste beso de bienvenida. Y esta mujer desde que estoy aquí ha regado Mis pies con sus lágrimas y los ha enjugado con sus cabellos y no ha cesado de besar Mis pies. Así que tengo algo contra ti Simón”.
41Entonces Él se volvió a ella. Yo puedo imaginar verla a ella estar allí con sus grandes y hermosos ojos y su cara completamente manchada con la grasa y el polvo del camino. Y ella pensaba: “Ahora, ¿habré hecho algo incorrecto?” Él dijo: “Y yo te digo que tus muchos pecados te son perdonados. Ve en paz”. ¿Qué fue eso? Ella reconoció. Ella reconoció su oportunidad. ¿Lo ven? Ella lo hizo. Ella le hizo a Él un servicio. Los fariseos no lo hicieron. Ella lo vio y reconoció Su Presencia, ¿qué hizo eso? La limpió. ¿Qué fue lo que se desató para ella? Desató el perdón de sus pecados. ¿Qué más hizo eso? También desató el poder de Dios para mostrarles a aquellos incrédulos que Él era un Profeta. Él sabía quién era ella. Eso también desencadenó el gozo, el poder y la Vida Eterna. Eso lo desencadenó.
42Pero aquel que atravesó Sus preciosos pies con un enorme clavo, nunca reconoció la Presencia de Dios en Él. Éste también quería que Él le hiciera alguna clase de truco barato, algún entretenimiento. Eso es lo que el mundo quiere hoy: un montón de entretenimiento. Ellos no quieren el Evangelio. Ellos desean ser entretenidos. Y Pilato dijo: “Yo tengo el deseo de verle hacer algún milagro o algo así. Tráiganlo aquí”. Allí mismo en la Presencia de Dios y la rechazó, porque él tenía la opinión de los hombres en mayor estima que lo que apreciaba tener la oportunidad de estar en la Presencia de Dios. ¿Qué sucedió? La mujer fue perdonada y le fue dada Vida Eterna; pero él perdió su mente, se volvió loco y se suicidó ahogándose allá en Suiza.
43Ahora, Pilato tan preocupado y tan arrastrado por la opinión popular de aquel día que Él era un Beelzebub, que solamente era un manufacturado, que en realidad no había nada en Él. ¿Qué hizo eso? Él perdió su oportunidad en la Presencia de Dios. Él pudo haber sido perdonado. Él dijo: “Tengo poder para crucificarte y tengo poder para liberarte”. Jesús le dijo: “Ningún poder tendrías contra Mí sino te fuese dado de Mi Padre”. Él debía haber sabido si hubiera conocido la Escritura. Y siendo judío debía haberlo sabido. Pero fíjense, las tradiciones le habían enseñado incorrectamente. De esa manera es hoy. Si tan sólo él hubiera sido enseñado correctamente. Si tan sólo el hombre hubiera creído lo que decían las Escrituras… Pero su tradición lo apartó de eso.
44Lo mismo es hoy. La gente tomará el Evangelio verdadero donde el Espíritu Santo se está manifestando y el poder y la gloria de Dios está dando liberación a los pecadores y bautizándoles con el Espíritu Santo, sanando a los enfermos y mostrando señales y maravillas y esta gente se apartará diciendo: “Ahora, ¿sabe lo que creemos en mi iglesia? Que esas son tonterías”. Tenga cuidado, usted está perdiendo su oportunidad, usted está vendiendo su primogenitura. Otro Esaú. Muchos tienen hoy la misma oportunidad de estar en Su Presencia como la tuvieron aquellos entonces. Y todavía por causa de la opinión popular rechazan estar en la Presencia de Dios. Amigo, yo me pregunto en esta noche si nosotros como cristianos que somos, en Su Presencia y estando enfermos, ¿no estaremos rechazando la oportunidad de ser sanados por el creer en Él? Nosotros que afirmamos creer en Él no reconocemos realmente Su Presencia, lo que Él prometió hacer hoy.
45Al ser vindicado por la promesa de ese día, Jesús le reprochó a esa generación por no creer en Su señal Mesiánica. Nosotros vemos aquí que Él les está reprochando. Llamándolo Beelzebub, ellos querían que Él hiciera la señal de Moisés, tal vez abrir el Mar Rojo. Querían que hiciera la señal de David que era ocupar el trono y el gobierno. Pero ninguna Escritura decía que Él haría eso. Él tenía que ser un Profeta. Él es el Rey que viene. Pero en ese momento Él era un Profeta y Él hizo la señal que Dios dijo que haría en esos días y ellos todavía estaban deseando que Él hiciera alguna señal que los complaciera. ¿Lo ve? Y sólo me pregunto si nosotros no estamos mirando demasiado lejos para ver algo que está justo a nuestro lado. Me pregunto si pudiera ser de la misma manera, si nosotros pudiéramos estar pasando por alto nuestra oportunidad. Recuerden, es igual a los tipos del pasado, los tipos nunca pueden romperse. La última señal de acuerdo a lo que Jesús dijo: “Y como fue en los días de Sodoma, así será en los días cuando el Hijo del hombre (no el Hijo de Dios ahora) sea manifestado”. Fíjense aquí en lo que está sucediendo hoy. Amigos, yo pudiera decirles muchas cosas a este respecto, pero no sería correcto para mí porque los asustaría.
46Yo quiero hacerles una pequeña pregunta mientras que hacemos una pausa antes de continuar con este servicio, en algunos minutos. Me preguntaba si podía hacerles esta pregunta. Todos saben que el mundo y todas las cosas se están colocando en orden, en posición para Su venida: “Habrá terremotos en diversos lugares; la lava volcánica brotando y cubriéndolo todo y la luna tornándose en sangre”; como Jesús dijo que esperáramos esta señal en los últimos días; “y en la tierra angustia de gentes por la confusión del sonido del mar y de las ondas; desfalleciendo los hombres a causa del temor y expectación de las cosas que sobrevendrán a la redondez de la tierra”. Observen la perversión en aumento hoy. Observen el aumento de un cuarenta por ciento del número de homosexuales en California: ya se ha perdido el afecto natural.
47Fíjense hoy cómo la gente que se llama a sí misma cristiana, se queda en casa para escuchar a estos personajes como Pat Boone, Elvis Presley, Ernie Ford y aquellos que cantan himnos los domingos; y miran esas cosas, los ven besando a esas mujeres y cosas allá. Cuando ningún hombre debe ni siquiera besar a una mujer hasta que se haya casado con ella. Eso es el cruce de las glándulas masculinas y femeninas. No importa donde sea; eso es incorrecto. Eso es potencialmente un acto sexual. Cuando las glándulas masculinas y femeninas entran en contacto, eso es un acto sexual. Si un hombre besa a otro hombre en la boca, eso lo haría vomitar o una mujer a otra mujer. ¿Cuál es la diferencia? Porque es potencialmente un acto sexual. Eso es correcto. Un tipo de Cristo besando a Su Novia. ¿Se fija? Usted nunca debe hacer eso. Pero miren eso hoy, todas estas películas y cosas, un gran montón de besos y abrazos. Y ya es casi un adulterio público por todas partes y la gente está tan ciega que no lo ve. Eso es correcto. Todo está en una condición sodomita. Sodomitas por todas partes como dice la Biblia.
48Son tantas las cosas, miren lo que Él dijo que sucedería en estos días. Observen las promesas que Él hizo para este día. Y entonces examine lo que está aconteciendo y vea adónde estamos, entonces ustedes vean si Él aún está en Su Palabra o no. Ellos querían ver la señal de Moisés, la señal de David. Eso no fue para la edad de ellos; eso fue prometido para la edad de Moisés y de aquellos. La promesa para esta edad tiene que venir a cumplimiento. Él se los había demostrado claramente por las Escrituras y los invitó a que escudriñaran las Escrituras y vieran el día en el cual ellos estaban viviendo. Él está haciendo la misma cosa ahora mismo. Escudriñen las Escrituras, ustedes los que creen en la Biblia. ¿Qué es lo que está supuesto a suceder aquí mismo antes de Su venida?.
49Miren al mundo en posición; ahora, ese es el mundo. Miren dónde está la iglesia. Miren dónde está Laodicea: decayendo, tibia, echando fuera a la Palabra, la cosa completa entrando en el gran concilio de iglesias, el Concilio Mundial de Iglesias, formando la marca de la bestia, lo cual la Biblia proclama que es incorrecto y todas esas cosas, y sin embargo, los protestantes se están precipitando a entrar sin reflexionar, sin conocimiento de la Escritura. Su tradición… Oh, ellos están deseando un hombre de poder y ellos van a tener uno. Ellos se encargarán de tenerlo.
50Observen, pero Jesús en Sí Mismo había manifestado perfectamente Quién era Él y les había probado a ellos Quién era Él y Su tiempo. Y la misma cosa es hoy. Ahora, tomemos esa Escritura de Lucas capítulo 17: “Y como fue en los días de Sodoma…”. Observen el mundo, observen la iglesia, la condición sodomita. Vean en dónde estaba Lot, cuando incluso aquellos hombres trataron de forzar la puerta para ir hacia esos ángeles. Ahora, fíjense aquí. Abraham estaba arriba en el monte. Él no estaba en Sodoma. Ese es un tipo.
51Siempre hay tres clases de personas en un grupo religioso: los creyentes, los manufacturados y los incrédulos, siempre esos tres. Y allá estaban ellos: allá estaban los sodomitas incrédulos, el medio creyente Lot y Abraham la iglesia elegida. Ahora, observen a sus respectivos mensajeros en aquel día. Dos mensajeros descendieron y le predicaron a Sodoma. Ellos no hicieron ningún milagro. Solamente los hirieron con ceguedad. La predicación de la Palabra hace eso.
52Pero observen la clase de milagro que hizo este Ángel que se quedó con Abraham. Él estaba de espaldas y lo llamó Abraham, por el nombre que le había sido cambiado: lo llamó Abraham en vez de Abram. Él no podía tener al hijo hasta que su nombre fuera cambiado, tampoco Sara. Él les dijo cuáles eran sus nombres. El Ángel les dijo eso. Y Él dijo que iba a visitar a Sara de acuerdo al tiempo de la vida. Y Sara se rió por eso. Y cuando Sara se rió… El Hombre que estaba de espaldas, el Hombre que estaba comiendo carne de becerro, bebiendo leche de la vaca y comiendo pan; un Hombre con polvo sobre Sus vestidos, un Viajero, era Dios mismo. Y Abraham lo reconoció porque Él conocía los pensamientos que estaban en el corazón de Sara que se encontraba detrás de Él. Él dijo: “¿Por qué Sara ha dicho eso dentro de sí” “¿Cómo pueden ser estas cosas?”. “¿Hay para Dios alguna cosa difícil?”. ¿Ven? Y Sara salió corriendo y lo negó. Él dijo: “No es así, sino que te has reído”. Ahora, Él le hubiera quitado la vida a Sara allí mismo por no haber creído, pero ella era una parte de Abraham. Y a pesar de nuestra incredulidad en Su gran manifestación de esta hora, nosotros somos parte de Cristo. Él tiene que cumplir la promesa.
53Ahora noten, no ha habido un tiempo en la historia de las edades de la iglesia… Y yo conozco a un verdadero erudito con quien estuve conversando, un historiador. Nunca lo ha habido, yo le pediría a cualquier estudiante de la Biblia que me dijera de un sólo hombre que halla sido enviado a alguna edad de la iglesia desde la crucifixión de Cristo, con un ministerio a nivel mundial, que su nombre haya terminado con las letras h-a-m como Abraham, hasta este día. Sankey, Finney, Moody, Knox, Calvino; pero, ¿en qué otra parte hubo antes un G-r-a-h-a-m, Billy Graham el gran evangelista allá afuera con las denominaciones que están en Sodoma? Nunca. Hay un moderno Oral Roberts allá fuera con los pentecostales, la misma cosa. ¿Sabían ustedes eso? Pero, h-am… Ahora Graham tiene solamente seis letras; pero Abraham tiene siete letras. Seis es número de hombre, de la organización del hombre, de la obra del hombre. Pero Abraham tiene siete letras. Ahora observen, para la iglesia elegida que es sacada fuera, no esas denominaciones, sino para la iglesia elegida que se queda por fuera también tiene que haber un mensajero en estos últimos días.
54¿Qué está pasando allá abajo? ¿Qué está pasando aquí arriba? Compare eso con lo que Jesús dijo. Nunca antes en la historia nos había sucedido. Y las mismas señales que serían hechas… Amigos, ¿no se dan cuenta y reconocen que es Dios descendiendo en el Evangelio, en Su pueblo, manifestándose a Sí Mismo? ¿No pueden ustedes reconocer la hora en la que estamos viviendo? O, ¿solamente nos hemos separado para batir un poco las manos, tocar el piano y recitar esto y nos apartamos de la Palabra al punto de estar tan ciegos a eso? Ciertamente que no. Reconozcamos la hora en la que estamos viviendo. Pedro, Natanael y la mujer lo reconocieron. Ellos reconocieron Su señal Mesiánica. Igual es hoy, como estas cosas que estoy diciendo. Entonces, Jesús le dice a esta edad… Ahora observen, Él está haciéndoles referencia a una edad pasada. Cuando Dios envió Su Mensaje a cualquier edad, el cual es Su Palabra y lo identifica en esa edad, fue un gran tiempo para la gente que lo creyó, y la gente que no lo creyó entró en el caos. Siempre ha sido así.
55En los días de Jesús fue la misma cosa. Obsérvenle a Él estando aquí ahora. Él dijo: “Así como fue en los días de Jonás; porque como estuvo Jonás en el vientre de la ballena tres días y tres noches, así lo estará el Hijo del hombre”. Él dijo: “La generación mala y adúltera demanda señal”. Ahora, ¿saben ustedes lo que yo creo que Él estaba haciendo? Él estaba profetizando. “La generación mala y adúltera…”. Me pregunto si algún hombre en sus cabales puede negar que nosotros estamos viviendo en una generación mala y adúltera, con homosexuales y perversión. La tasa de divorcio en América es más alta que en cualquier otra nación en el mundo. Y el mundo entero está entrando en ese caos. Casi tres de cada cuatro están divorciados y todo esto sucede alrededor de los diez años de matrimonio. ¿Se fija? Piense en eso. Se divorcian, se casan otra vez, se divorcian y se vuelven a casar. “Ellos estaban comiendo, bebiendo, casándose y dándose en casamiento”. Miren la hora en la que estamos viviendo. ¿Cuándo se estuvo alguna vez en semejante caos?.
56“La generación mala y adulterina demanda señal y ellos recibirán una señal”. ¿Cuál? Esta generación. “Porque así como estuvo Jonás en el vientre de la ballena tres días y tres noches, así estará el Hijo del Hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches”. ¿Qué señal recibiría esa generación mala y adúltera? La señal de la resurrección. Y hoy después de dos mil años, nosotros aún vemos a Jesucristo en el poder de Su resurrección estando entre nosotros, haciendo las mismas cosas que Él hizo entonces y que prometió hacer. “La generación mala y adúltera demanda señal”, siempre demandando “Muéstrame esto y si tú puedes hacer esto y hacer aquello”. Ellos la tendrán, la señal de la resurrección. Él es el mismo ayer, hoy y por los siglos, la Palabra se hizo manifiesta morando entre nosotros. ¡Cómo deberíamos nosotros agradecer a Dios por esta gran señal!.
57Noten que Él allí se estaba refiriendo a algo más. Él dijo: “Y la reina del Austro se levantará”, esa es la reina de Seba. Escuchen cuidadosamente ahora. La reina del Austro se levantará en el juicio con esta generación y la condenará; porque vino de los fines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón: y he aquí más que Salomón en este lugar. (Mateo: 12:42 – Editor). Observen, nos referiremos a eso en unos minutos. Él estaba leyendo la misma Biblia que nosotros leemos acerca de Jonás y de Salomón. Ahora, cuando la edad de Salomón estaba sucediendo, él tenía un don de discernimiento. Y toda la gente, la nación entera lo creyó. Todos eran de un mismo corazón y sentir. Todos lo creían. Si todos en América esta noche regresaran a Dios y creyeran en Dios, ese sería el mejor seguro que nosotros tendríamos y ese sería el refugio para toda clase de bombas y demás cosas.
58Nadie podía embaucar a Salomón. Ellos tenían temor de él porque era un hombre con un don. Y la gente creía tanto en él, que era un hombre enviado de Dios al punto que lo hicieron su rey. Todas las naciones les temían; no po causa de su poder militar, sino porque Dios estaba con ellos. Y si esta nación que afirma ser cristiana, si todos juntos tan sólo pudieran aferrarse a este gran don que nos ha sido dado en estos últimos días, el Espíritu Santo de Dios sobre la iglesia, no el credo, sino el Espíritu de Dios. “No con espada, ni con ejército, sino con Mi Espíritu”, dijo Dios. El Espíritu Santo, Jesucristo en la forma de Espíritu sobre nosotros, “el mismo ayer, hoy y por los siglos”, haciendo que esta Palabra viva para lo que Él dijo que Ella haría. Observen ahora con mucha atención.
59Oh, las noticias viajaron por todo el mundo. Ellos no tenían televisión, radio y cosas en aquellos días, así que eso fue de la boca al oído. Y después de un tiempo, las grandes caravanas venían atravesando el Desierto del Sahara, lo cual representa un viaje de tres meses desde Palestina hasta donde ella vivía. ¿Y por medio de qué viene la fe? Por el oír la Palabra de Dios. Y ella había oído acerca de este gran culto que ellos estaban teniendo allá, y cada vez que una caravana venía de esa dirección, ella preguntaba: “¿Has pasado por Palestina?”. “Sí”. “Oh, ¿qué opinas de eso?”. “Eso está más allá de cualquier cosa. Usted nunca ha visto discernimiento igual. Es como si un dios estuviera sentado allá. El Dios de ellos está representado en un hombre llamado Salomón”.
60Bien, la fe viene por el oír. El corazón de la pequeña reina comenzó a tener deseos de ir allá y verlo por sí misma. ¿Ve? Ella estaba ordenada para Vida. Noten. Ahora, la primera cosa que hizo siendo ella una pagana, era obtener la autorización de su sacerdote para ir. Así que yo puedo imaginarla yendo hasta el sacerdote y diciéndole: “Santo padre, he oído que ellos tienen un gran avivamiento allá en Palestina. Me gustaría tener su autorización para subir y verlo por mí misma”. “Ahora, hija mía, tú no querrías verte involucrada en algo así. Después de todo, nosotros no estamos cooperando con ese avivamiento, así que tú no puedes ir. Mira, eso es sólo un montón de tonterías. Esa gente afirma que ellos pasaron a través del Mar Rojo y han hecho todo esto y aquello. No hay nada en eso. Si algo así estuviera pasando, eso sería aquí mismo en nuestra iglesia”. Aún nosotros tenemos paganos.
61Así que encontramos que ella comenzó a hambrear. Ella decía: “Ahora fíjate, me cuentan que allá el Dios de ellos está representado en un ser humano y su sabiduría está más allá de cualquier cosa. Su discernimiento es maravilloso”. “Oh, no hay nada de eso. Tú eres una reina y no puedes estar asociada a un montón de gente como esa. Tú no puedes hacer eso. Ese montón de gente, conocido por todo el mundo como unos fanáticos religiosos. Tú no puedes hacer eso”. Pero ustedes vean, cuando Dios está lidiando con el corazón del ser humano, no hay nada que lo detenga. Esposo, esposa, hijos, pastor, nada puede detener a una persona cuando realmente tiene hambre de Dios. Ellos irán de todas maneras. Así que ella estaba lista para ir.
62Bien, él le diría: “Pues entonces tendré que excomulgarte de nuestro compañerismo”. “Bien, puedes hacerlo. Yo iré de todas maneras. Yo voy a enterarme y a ver por mí misma acerca de todo esto”. Ella había buscado los rollos de pergamino, donde había leído lo que Jehová sería, respecto de Sus profetas y lo que Él debía hacer, cómo esa Palabra se manifestaría, cómo conocería estas cosas cuando estuvieran representadas y veladas en carne humana, lo que eso haría. Y ella había leído todas estas cosas. Así que yo lo oigo a él diciendo: “Bien mira, nuestro libro dice esto”. “Mi tátara tatarabuela estuvo delante de esos mismos dioses. Ella se levantaba y hacía oraciones día tras día. Nunca hubo uno que hiciera un solo movimiento, ni que dijera algo o ninguna cosa. Yo estoy hastiada de todas estas viejas imágenes muertas. Yo quiero ir para ver si existe un Dios vivo”. Es una lástima que no tengamos más de esas reinas hoy.
63Así que ella estaba lista para salir. Ahora, cuando ella llegó a este punto donde debía salir, recuerden que ella tenía una gran dificultad. No era tan fácil como podría serlo para usted. Ahora noten lo que ella tuvo que hacer. Aquí hay otra cosa que no quiero omitir. Ella dijo esto: “Yo iré hasta allá y voy a llevar algo de dinero. También llevaré algunos regalos. Y si eso es la verdad, yo lo voy a respaldar. Y si no es verdad, entonces yo puedo traerme de vuelta mi dinero”. Esa mujer podría enseñar a los pentecostales. Si señor. Ustedes respaldando cosas que se ríen y hacen burla de la Sanidad Divina y aún financian programas radiales en vez de sus propias iglesias, en los cuales se ríen y hacen burla de las mismas cosas en las que ustedes creen. Pero ella dijo: “Yo lo llevaré. Y si eso no es correcto, lo traeré de vuelta”.
64Ahora recuerden, con toda esta riqueza sobre esos camellos… Recuerden que allá estaban los jinetes veloces de Ismael que eran ladrones del desierto. ¡Qué cosa tan fácil habría sido para ellos asaltar a esta presa!, pues ellos hubieran asesinado a los pocos eunucos que la acompañaban, hubieran tomado su dinero y se habrían ido. Pero hay algo respecto a esto y es que cuando Dios se está revelando a Sí Mismo y usted realmente está decidido a ver a Cristo, entonces no existe peligro delante de usted. Usted no presta atención a nada. El doctor le dice que va a morir y usted ni se fija en eso. Cuando usted está presionando, sabe que hay algo encendido dentro de su corazón: es fe en este Dios.
65(Lugar en blanco en la cinta – Editor)… tres meses de viaje por el Desierto del Sahara y no en un Cadillac con aire acondicionado. No, no. A ella le tomó tres meses atravesar el Desierto del Sahara, quizás viajando durante la noche, leyendo los rollos de pergamino en el oasis durante el día, hasta que ella arribó a su destino. Ahora, no es de extrañarse que Jesús dijera que ella se levantaría en los últimos días y condenaría a esta generación porque algunos de ellos ni siquiera caminarán para cruzar la calle; y uno mayor que Salomón está aquí, el mismo Espíritu Santo. ¿Se fijan? No se pregunten el porque ella se levantará en los últimos días y condenará a la generación.
66Observen, ella finalmente llegó a su destino. Ella no vino como muchas personas, como algunas personas vienen a un culto raro. Ella vino, tomó sus camellos, salió al patio, levantó sus tiendas y ella iba a permanecer allí hasta que estuviera convencida. La mayoría de las personas viene, se queda quizás cinco minutos, tal vez veinticinco. Tan pronto como el evangelista o alguien dice algo que es contrario a lo que el credo de ellos dice, entonces ellos se van descortésmente. No es ninguna sorpresa que ella condene a esta generación; ella vino a quedarse hasta que estuvo convencida.
67Yo puedo imaginar el primer servicio aquella mañana, cuando todas las trompetas sonaron y el pastor Salomón apareció. Puede ser que ella haya estado sentada allá detrás. Ella dijo: “Ahora veré por mí misma. Yo sé lo que se supone que sea Jehová. Pueda que el hombre haga sus afirmaciones, pero yo sabré si eso es así”. Así que ella se quedó allí y observó; y ella veía a todos los que llegaban hasta la plataforma. Ella vio que el discernimiento era perfecto. Finalmente, digamos que su tarjeta de oración fue llamada, lo que probablemente no fue; pero había llegado su tiempo de venir delante de Salomón. Y la Biblia dice que cuando ella fue y se paró delante de Salomón, entonces Dios permitió que Salomón conociera todos sus secretos. Nada estaba oculto. Entonces, el milagro fue hecho en ella. Luego, ella se volteó hacia la audiencia y dijo: “Todas estas cosas que han oído son la verdad y esto es aún mayor que lo que yo había escuchado al respecto”. ¿Ve? Oh, ella quedó sin aliento, sin poder respirar porque aquí estaba un hombre que sin conocerla, un extraño, le reveló las cosas que ella quería saber.
68¡Oh! Y allí estaba Jesús quien era más que Salomón, Él fue la Plenitud de la Deidad corporalmente. Él fue el Hijo de Dios nacido de la virgen. Él se veló en Jesús, Jehová Mismo se manifestó en carne. Y allí estaba Él en Plenitud y ellos dijeron que no creerían en Él, en el más grande discernimiento. Fíjense, Él era la totalidad de Salomón más David, más todos los otros que estaban en Él. Todos los profetas estaban contenidos en Él, Uno mayor que Salomón. Y aún en aquel día, Él dijo: “Si ustedes hablan palabras en Mi contra, les será perdonado. Pero cuando el Espíritu Santo venga, eso será aún mayor que esto ahora y mayor la condenación”. Y aquí estamos nosotros hoy viendo a ese mismísimo Dios hacer las mismísimas cosas. Yo creo que ella se levantará en el día del juicio y condenará a esta generación, porque ella se arrepintió y creyó el mensaje que Salomón estaba predicando y creyó en Dios. Ella había visto algo real.
69Ustedes saben que ese es el problema hoy; que hay gente, mucha gente que solamente pertenecen a una iglesia, asisten a ella y tienen un credo. Fíjense, ellos han visto tanta falsedad, tantas imágenes y tantos grandes y magníficos edificios. No vayamos nunca a caer en esa clase de petulancia. Fíjese, Dios no habita en grandes edificios, Él habita en su corazón. ¿Se da cuenta? Dios no habita en la educación intelectual, Él está muy lejos de eso, Él habita en la humildad de su corazón. Él habita en Su Palabra y Su Palabra entra en su corazón y habla por Sí Misma y da testimonio. Él interpreta Su propia Palabra a través de usted. Él está tratando de encontrar a alguien a quien pueda usar para mostrar que Él aún es Dios. Y eso es lo que Él hará si solamente puede hallar a alguien a través del cual Él pueda hablar. Si Él puede conseguir a otra mujer con un flujo de sangre, Él aún puede hablar la misma cosa. Él aún puede hacer la misma cosa, revelándola, dándola a conocer. Nosotros estamos en la Presencia de Dios sin reconocerlo.
70Me recuerda una pequeña historia. Puede que se las haya dicho en alguna oportunidad, yo no sé. Sería de provecho en este momento. Como todos ustedes saben, yo practico la caza mayor. Y yo estaba en los bosques del norte. Solía subir allá constantemente para cazar. Y allá tenía un amigo llamado Bert Call. Él era un buen cazador, más o menos mitad indio. Nunca había que preocuparse por él, puesto que él nunca se iba a extraviar. Y nosotros éramos realmente amigos, pero ese era el hombre con el corazón más malvado que yo haya visto alguna vez. Él simplemente no tenía corazón en lo absoluto. Él solía dispararle a los cervatillos (Esos son los ciervos bebés), solamente para hacerme sentir mal. Y él decía: “Oh, ustedes los predicadores son unos cobardes. Billy, tú fueras un mejor cazador si no fueras predicador. Tú eres demasiado cobarde”. Yo decía: “Bert, eso no es ser cobarde”. Ahora, está bien cazar un cervatillo si la ley lo permite. Abraham dio muerte a un becerro y con él dio de comer a Dios. No se trata del tamaño o el sexo del animal, sino el hecho de ser cruel con él; y él solamente les disparaba a aquellos cervatillos y se reía y se burlaba porque yo me sentía mal por eso. Bien, él hacía eso.
71Y un año yo fui allá. Y él se había inventado un pequeño silbato que podía hacer sonar como si fuera un cervatillo, ustedes saben, de la manera que llama a su mamá. Y él dijo: “Oye Bill, antes que comencemos esta mañana, quiero mostrarte algo que tengo”. Y él me lo mostró. Yo dije: “Bert, tú no usarías algo así”. Él dijo: “Métete en tus asuntos”. Y el hombre tenía los ojos exactamente como los de un lagarto, usted sabe, de la manera que algunas mujeres tratan de pintarse sus ojos, ustedes saben cómo, de esa manera. Me miró con aquellos ojos como de lagarto y… Él casi me asusta. Yo le dije: “Bert, no hagas eso”. Él dijo: “Oh ustedes predicadores cobardes”.
72En esa oportunidad yo me había levantado un poco tarde. Y esos ciervos norteños de cola blanca… Los ciervos brutos que ustedes tienen aquí irán directamente hacia ustedes, pero no ninguno de aquellos ciervos. Ustedes se refieren a Houdini como un artista del escape, pero él es un principiante en comparación con ellos. Así que era tarde y ellos habían estado disparando. Y aquellos ciervos se estaban escondiendo, alimentándose en la noche a la luz de la luna y acostándose en el día. Nosotros caminamos todo el trayecto hasta el viejo desfiladero Jefferson en la cima del Monte Washington. Había casi seis pulgadas de nieve sobre el terreno, bueno para seguir huellas; y nosotros nunca vimos ni una sola huella. Él dijo: “¿Qué piensas tú, Billy?”. Yo dije: “Ustedes los espantaron a todos bien lejos de aquí con esas viejas escopetas que están disparando”.
73Y entonces nosotros continuamos. Después de un rato cerca de las once… Nosotros siempre llevábamos uno de esos termos llenos de chocolate caliente. Si usted sale lastimado o alguna otra cosa, eso lo reanima; y un sándwich. Así que eran cerca de las once o de las once y treinta, creo yo, cuando llegamos a un claro del bosque como del tamaño de este auditorio, sin ningún árbol. Así que él se sentó, apoyó su rifle contra un árbol y alargó su mano hacia atrás. Y yo pensé que él iba a agarrar su termo. Pensé: “Bien, vamos a comer”. Usualmente nosotros subimos a la cima de la montaña y comemos; y luego uno se va por un camino y el otro por otro camino y nos regresamos. Y nosotros conocíamos bien los caminos de los alrededores. Si cazábamos un ciervo, simplemente lo colgábamos y luego íbamos y nos ayudábamos mutuamente a llevarlos, como lo habíamos acordado. Así que yo pensé que él simplemente iba a comer su almuerzo y ya nosotros nos habíamos separado, porque eso fue casi en el límite del claro.
74Él alargó su mano hacia atrás. Y yo agarré mi termo, bebí mi chocolate y comencé a alejarme. Y él sacó ese pequeño silbato de su bolsillo y le dio un fuerte soplido así. Y otra vez me miró con esos ojos como de lagarto y sopló ese silbato. Y cuando lo hizo, como a la distancia del largo de este edificio, se detuvo una gran gama. Ahora, si algunas de nuestras hermanas no lo saben, la gama es la hembra del ciervo. Y fíjense, ese silbato era como un bebé que llamaba y esa gran gama apareció allí. Y cualquiera que caza ciervos sabe que cerca de las once del día es una hora inapropiada porque ellos están acostados.
75Así que ella se detuvo y miró alrededor. Yo podía verla tan claramente. Él volvió a mirarme y sopló de nuevo. Y en vez de correr, ella caminó directamente al claro. Ahora, eso es raro. Ellos no hacen eso. Cualquier cazador lo sabe. Y ellos no harían eso. Pero ella caminó hasta allá. ¿Por qué? Ella era una madre; eso era un bebé. Ella lo era. Simplemente ella nació siendo una madre y ese era un bebé. Y Bert miró hacia abajo, echó para atrás el gatillo, lo bajó sobre esa escopeta treinta cero seis. Y él era infalible. Yo lo veía apuntando el arma de esta manera y yo sabía que él dispararía a su fiel corazón atravesándolo completamente, con una bala tipo hongo con perdigones 180. Y yo pensaba: “¿Cómo puedes hacer eso Bert? ¿Cómo puedes ser tan malvado para atraer a esa cierva madre hasta allá y luego dispararle directo a su corazón, mientras ella está tratando de encontrar a su bebé? ¿Cómo puedes ser tan brutal al punto de hacer eso?”. Yo estaba pensando eso. Y yo lo veía apuntar así de esta manera.
76Y yo no podía mirar eso. Simplemente era demasiado. Supongo que soy un cobarde. Yo sólo di la espalda y pensé: “Dios, ¿cómo puede él hacer eso? ¿Cómo puede un ser humano ser tan miserable para hacer eso, dispararle al corazón de esa fiel madre?”. Ahora, ella no estaba tratando de hacer un drama. Ella no estaba montando un espectáculo. Ella era una madre. Ella vio al cazador cuando arrojó esa escopeta; pero, ¿corrió ella? No señor. Su bebé estaba en problemas y ella estaba tratando de encontrarlo. Yo le di la espalda como venía diciendo y eché a andar. Yo decía: “Señor Dios, ¿cómo puede él hacer eso?”. Yo ponía atención y esperaba y esperaba; la escopeta no disparó. Yo me volteé y miré y la escopeta estaba tirada de esta manera. Él no pudo sostenerla más. Él se dio la vuelta y aquellos enormes ojos de lagarto habían cambiado; las lágrimas corrían sobre su rostro. Él arrojó la escopeta sobre la nieve y dijo: “Billy, ya he tenido suficiente de eso. Guíame a ese Jesús del cual tú hablas”.
77Allí mismo sobre esa nieve yo lo conduje a Cristo. ¿Por qué? Él vio algo real, él vio algo genuino. “Os digo que si estos callaran, las piedras clamarían”. Esa madre no estaba fingiendo algo. Ella era una madre genuina. Sin importar si era la muerte o lo que fuera, ella estaba parada allí en la misma cara de la muerte, sabiendo que en cualquier momento aquella bala le atravesaría el corazón; pero ella estaba buscando a su bebé. Oh, si tan solo nosotros pudiéramos ser cristianos como aquella cierva era una madre. ¿Por qué? Ella nació siendo una madre; ella nació para ser una madre. Nosotros nacimos para creer la Palabra de Dios. Nosotros nacimos para creer en Jesucristo. Inclinemos nuestras cabezas.
78¿Cuántos de los que están aquí esta noche con su mano levantada dirán: “Hermano Branham, en verdad me gustaría tener la categoría de cristiano que aquella pequeña cierva tenía como madre. Yo quiero que mi corazón esté tan lleno de Cristo que yo pueda hacer frente a cualquier cosa y ser un verdadero cristiano tanto como aquella cierva era una madre. Esa es la clase de experiencia que yo deseo?”. ¿Levantará usted su mano? Dios le bendiga. Eso está bien. Dios le bendiga. Tantos por todas partes. Yo estoy tan agradecido que aún tengan dentro de ustedes suficiente de eso real que los hará creer. Fíjense, ¿qué fuera si ustedes no creyeran? ¿No sería lastimoso ver a un incrédulo en un punto donde su corazón esté tan endurecido al grado que ya no puede creer de ninguna manera: condenado, perdido, extraviado, sin saber nada al respecto, sin saber a qué hora la muerte puede tocar a la puerta? Usted tendrá que irse a la eternidad.
79Y Jesús dijo: “A menos que un hombre nazca de nuevo (que llegue a ser tan cristiano como esa cierva era una madre), él nunca verá a Dios”. Usted está acabado sin importar a cuántas iglesias usted se afilie. Él le estaba hablando a un líder religioso de aquel día, Nicodemo, un hombre de ochenta años y le dijo que él debía nacer de nuevo; que tenía que llegar a ser de la misma categoría de cristiano que aquella cierva allá tenía de madre. ¿Habrá algunos que no levantaron sus manos que realmente reconozcan la Presencia de Dios, que la reconozcan y digan: “Yo sé que estoy equivocado?”. Cuando se da cuenta que está en el error, entonces usted está reconociendo la Presencia de Dios.
80Pero cuando usted no sabe que está equivocado, la Biblia dice: “Y no sabes que tú eres un desventurado”. En esta edad la iglesia estaría desventurada, miserable, pobre, ciega y desnuda y no lo sabe. Sólo piense en un hombre o una mujer que esté en la calle desventurada, miserable, pobre, ciega y desnuda; y usted podría decirles que están desnudos y ellos lo escucharían, pero, ¿qué si ellos están desnudos y no lo creen? ¡Que condición mental sería esa! Bien, esa es la clase de condición espiritual que tenemos hoy. La gente está espiritualmente ciega, desventurada, miserable, desnuda a los ojos de Dios, los pecadores tratando de cubrirse detrás de las hojas de higuera de alguna denominación y no lo saben. ¿Levantará su mano alguien más? Dios le bendiga. Eso es correcto. El Señor le bendiga. Tal vez usted sea un desconocido aquí y nunca haya visto a Dios hacer algo. Pero antes que vea algo, usted diga: “Yo lo acepto sobre la base de la Palabra. Yo sé que Uno mayor que Salomón está aquí; el gran Espíritu Santo de Dios está presente. Yo lo siento. Yo lo creo. Levantaré mi mano. Yo soy un pecador y quiero ser salvo”.
81Padre Celestial, bendice a estos que levantaron sus manos. Nosotros te pedimos les concedas Tu misericordia a estos pecadores. Tal vez ellos pertenezcan a una iglesia. Eso no significa que ellos no sean pecadores. Y levantaron sus manos; quieren ser salvos. Señor, hay Algo al lado de ellos. Ellos allí reconocieron al Espíritu Santo. Y reconocieron que Eso era Dios que les estaba diciendo que no tenían la experiencia que debían tener y ellos levantaron sus manos. Tú dijiste: “El que a Mí viene, Yo no le echo fuera”. Y yo sé que eso es la verdad. Tú dijiste en San Juan 5:24: “De cierto, de cierto os digo: El que oye Mi Palabra y cree al que me ha enviado, tiene Vida Eterna; y no vendrá a condenación, más paso de muerte a Vida”. “El que a Mí viene, Yo le daré Vida Eterna y lo levantaré en el día postrero”. Esas son Tus promesas Padre. Yo reclamo a cada uno de ellos. Tal vez algunos son cristianos, Señor, tratando de caminar por la vida, procurando vivir cada día mejor y ellos quieren la experiencia de un mejor caminar, ellos también levantaron sus manos. Padre, yo oro por ellos para que Tú les bendigas. Que esta noche ellos puedan encontrar toda suficiencia en Cristo, la Palabra hecha carne entre nosotros. Concédelo Señor. Te los encomiendo en el Nombre del Señor Jesucristo. Amén.
82Dios les bendiga. Y mientras ustedes permanecen muy quietos sólo un momento… ¡Oh Dios! Ya me pasé de mi tiempo por cinco minutos. Perdónenme; no fue mi intención hablar tan extensamente. Les digo; esperemos sólo un momento, concédanme solamente cinco minutos más, si quieren. ¿Cuántos saben quién era Dios? Nosotros sabemos lo que la Biblia dice que Él era y la Biblia dice: “Él es el mismo ayer, hoy y por los siglos”. Y Jesús dijo en San Juan capítulo 14, verso 12: “De cierto, de cierto os digo El que en mí cree, las obras que Yo hago también él las hará; y mayores que estas hará; porque yo voy al Padre”. No el que finge creer, sino “el que cree en Mí”. ¿Es eso cierto mis hermanos predicadores? Esa es la verdad. ¿Cuántos lectores de la Biblia saben que esa es la Verdad? Los cielos y la tierra pasarán, pero Sus Palabras no pueden fallar. Él prometió eso.
83Ahora, sin duda alguna hay enfermos entre nosotros. Yo no los conozco a ustedes en absoluto. Y para probar lo que les estaba diciendo hace un rato, así como el Ángel del Señor en los días pasados, Jesús dijo: “Como fue en los días de Lot, así será en la venida del Hijo del Hombre”. ¿Pueden ustedes entender lo que les estaba diciendo, esos nombres y todas las demás cosas en su posición, la iglesia aparejándose? ¿Pueden ustedes verlo? Y yo estoy seguro que ustedes leen entre líneas las cosas de las que no hablé, ustedes entienden lo que quise decir. Ahora, si ustedes las personas que están aquí enfermas y necesitadas… ¿Cuál es el propósito que tengo al estar aquí? ¿Para qué estaría yo aquí como un engañador? Si estuviera haciendo eso, sería el tiempo de… Yo no desearía vivir. Yo mejor preferiría morir. Mejor preferiría irme y ser cualquier otra cosa antes que un engañador. Y, ¿qué haría Dios conmigo? Yo no sé si pasaría la noche con vida, tampoco usted. Pero, ¿cuál es la utilidad de ser un engañador cuando se puede ser genuino? Pero fíjense, es demasiado extraño para ustedes.
84Ahora miren, si yo afirmo que estas Escrituras deben ser cumplidas, las que he leído y señalado en las dos noches anteriores, lo que Jesús fue y lo que es Su Presencia hoy cuando está supuesto a volver en los últimos días (Nosotros sabemos eso) a través de carne humana y revelarse de la misma manera. Todos nosotros sabemos eso. ¿Estamos conscientes de eso? Digan “Amén” si eso es así (La congregación dice “Amén” – Editor). Bien. Ahora, para el consuelo de ustedes yo les digo en Su Nombre: Él está aquí, el mismo Dios que descendió y le habló a Abraham, que estaba de espalda a la tienda y Sara dentro de la tienda, Él sabía lo que ella estaba pensando. Él dijo lo mismo cuando vino aquí. Miró a la audiencia y discernió lo que estaba en sus corazones. Una mujer tocó Su vestido; Él miró a su alrededor hasta que la encontró y le habló.
85El ciego Bartimeo tocó Su vestido cuando él clamó: “Hijo de David, ten misericordia”, estando como a 200 metros de donde Él pasaba. Su fe detuvo al Hijo de Dios en el camino y mirando a su alrededor dijo: “Tráiganlo aquí”. El pequeño Zaqueo estaba escondido arriba en el árbol, así que él tampoco creía que Él era un Profeta. Y Jesús llegó directamente, se puso debajo del árbol, miró hacia arriba y dijo: “Zaqueo, baja de allí”, lo llamó por su nombre. Jesús nunca había visto a Pedro, cuando Andrés lo trajo donde Él estaba. Cuando Él lo vio venir dijo: “Tu nombre es Simón. Tú eres hijo de Jonás”, le dijo su nombre, le dijo quién era él. Le dijo a Natanael dónde había estado y lo que él había hecho. A la mujer en la clase de condición en la que ella estaba, cuál era su problema, cuál era su enfermedad. Ese es Dios, amigos. ¿Cuántos creen eso con todo su corazón y dicen: “Eso tiene que ser Dios?”.
86De los que están aquí que saben que yo no conozco ni un solo detalle acerca de ustedes, levanten sus manos para decir: “Yo sé que ese hombre no sabe nada acerca de mí, él es sólo un hombre”. Y eso es lo que soy, solamente su hermano. Yo estoy aquí tratando de ayudarlo. ¿Cuántos de ustedes han leído mi libro y cosas? ¿Creen ustedes que esa es la Verdad? Estos son los últimos días. Y ahora que el Señor Jesús nos ayude. Y si Él viniera esta noche… Y que ninguno de ustedes se mueva. Sólo permanezcan en sus asientos donde se encuentran y crean y el Señor Jesús vendrá esta noche y confirmará estas cosas que Él ha dicho, estas cosas que Él prometió. Y si Él confirma que son la Verdad, ¿creerán ustedes en Él? (La congregación dice: “Amén” – Editor). Crean.
87Padre Celestial, yo he hablado acerca de Ti, de lo que Tú eras, de lo que Tú eres, quieras Tú venir ahora a la escena. Y esas personas sentadas allá en la audiencia son perfectos desconocidos, ¿Te darás conocer ante nosotros esta noche Señor, para que sepamos y reconozcamos que estas Escrituras tienen cumplimiento, que Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos? Entonces si estamos viviendo en los últimos días, así como Él dijo que se revelaría a Sí Mismo en los últimos días como lo hizo en Sodoma antes de la venida del hijo prometido a Abraham, bien, la simiente real de Abraham que está esperando por el Hijo real, la misma cosa sucederá. Y observen aún las ubicaciones, el tiempo, los nombres y todo perfectamente en línea Padre. Ayúdanos, te lo pedimos en el Nombre de Jesucristo. Amén.
88Ahora, yo quiero que cada uno de ustedes oren. Lo que sea que esté mal, pregúntenle a Él. Ahora, Él es el Sumo Sacerdote. A propósito, ¿cuántos ministros se encuentran en el auditorio, levanten sus manos, en todo lugar? Yo creo que hay treinta o cuarenta. Ahora, ¿cuántos de ustedes saben esto, que el Libro de Hebreos en el Nuevo Testamento nos dice que Jesucristo es ahora mismo el Sumo Sacerdote que puede ser tocado por el sentir de nuestras enfermedades? ¿Levantarán sus manos y dirán: “Yo sé que eso es la Verdad. La Biblia lo dice?”. Eso está bien. Bien. Entonces si Él es el Sumo Sacerdote, Él es el mismo ayer, hoy y por los siglos. Entonces si usted lo toca a Él esta noche, Él obrará igual como lo hizo allá atrás. ¿Es eso correcto? (La congregación dice: “Amén”- Editor) Como Él lo hizo ayer.
89Bien, cuando esa mujer tocó Su vestido… Ustedes saben: “Si tan sólo yo pudiera…”. La fe de ustedes lo toca. Él nunca lo sintió físicamente. Fue la fe de la mujer lo que tocó el vestido. La fe de ustedes puede tocarlo a Él ahora. ¿Creen ustedes eso? Entonces, si la Palabra de Dios es manifestada, Él revelará y manifestará la misma cosa. ¿Creen ustedes con todo su corazón? Bien, ahora sólo confíen en Él; crean en Él. No duden, sino que tengan fe en Dios que Él lo hará. Alguien por este lado en esta dirección, sólo ore y crea con todo su corazón. Y si Dios permite que dos o tres personas de ustedes sepan que eso es infalible, ¿cuántos de ustedes creerán entonces, que reconocerán Su Presencia? Eso es todo lo que se necesita.
90La dama sentada allá que me está mirando, sufriendo de un problema cardíaco. ¿Cree usted que Dios sanará su corazón, que la pondrá bien? Usted tiene un problema cardíaco. Si eso es correcto, levante su mano. Y yo soy un desconocido para usted, ¿no es así? Pero eso es la verdad, bien, usted la dama de cabello canoso sentada allá… Bien. La dama de verde, usted levantó su mano allá. Su problema es la artritis. ¿Cree usted que Dios la sanará de la artritis? Si eso es correcto, levante su mano. ¿Ven? Bien. ¿Lo ven? ¿Lo ven? Algo comienza a levantarse. Ahora, Algo viene sobre usted, ¿no es así? Vean esa Luz. ¿Cuántos han visto alguna vez la fotografía de esa Luz? Ella cuelga directamente sobre la mujer. Una sensación de dulzura está ahora mismo sobre usted. Eso es lo que lo produce. ¿Ve? Dios la ha bendecido, la ha sanado y la ha puesto bien. ¿Lo cree usted?.
91¿Cree que Él conoce lo que está mal en usted? Solamente Él puede sanarla. Hay una sombra oscura: epilepsia. Si eso es correcto, levante su mano joven dama. Usted piensa un poquito diferente de como lo hacía hace unos minutos, ¿no es así? ¿Se dio usted cuenta cuando yo detuve ese llamamiento? Eso fue debido a usted. Ahora, si cree con todo su corazón, esos ataques la dejarán. ¿Lo creerá y lo aceptará con todo su corazón? Dios le bendiga. Siga, créalo. Esta dama sentada aquí mismo está sufriendo de un problema en el estómago, ¿cree usted que Dios la sanará? Justo allí en el extremo, ¿cree usted que Dios la sanará y que hará que esté bien de ese problema estomacal? ¿Lo hará? ¿Lo acepta? Bien. Dios la bendiga. Yo soy un completo desconocido para esta mujer, yo no la conozco. Ella es sólo una mujer sentada allí, pero Dios si la conoce. ¿Cree usted ahora con todo su corazón? Bien, sólo tenga fe.
92La dama sentada allí mismo en el extremo, sufriendo por un problema de la vesícula. Tiene cálculos en la vesícula, el hígado la molesta. Si eso es correcto, levante su mano; un completo desconocido para usted, si eso es correcto. La dama sentada a su lado, ella está sufriendo también. ¿La ven? ¿No pueden ustedes ver esa Luz sobre esa mujer? La dama tiene un problema renal. Eso es correcto. Ella tiene envenenamiento urémico en sus riñones. Eso es correcto, levante su mano. La dama que la tocó después, ella está sufriendo de una enfermedad nerviosa. Ambas son desconocidas, ustedes no son de aquí. Eso es correcto, ¿no es así? Usted es de Iowa. Usted viene de la ciudad de Des Moines. Eso es correcto, ¿no es así? ¿Cree usted que Dios puede decirme cuál es su nombre como hizo con Pedro? Si usted cree con todo su corazón. Su nombre es la señora Wolf. Eso es correcto. Levante su mano. Bien, regrese sana ahora; Jesucristo la sana. ¿Reconocen ustedes Su Presencia? ¿Entienden que Él está aquí? Entonces, ¿por qué ustedes no ponen sus manos unos sobre otros ahora, mientras que el Espíritu Santo está sobre ustedes? Ese es el Espíritu Santo sobre ustedes. Ahora, cada uno de ustedes puede ser sanado ahora si tan sólo pueden creerlo. ¿Lo creen ustedes con todo su corazón?.
93Padre Celestial, nada falta ahora excepto la fe. Nosotros renunciamos ahora a toda tiniebla. Cuando sucede el avivamiento como dije en el principio, las olas aparecen en la superficie del agua y la agitan hacia arriba y hacia abajo, para sacar toda incredulidad de ella; ahora mientras que el Espíritu Santo se está moviendo atrás y adelante a través de las personas aquí, que toda incredulidad sea echada fuera y que el poder del Dios Todopoderoso libere a todo el que sufre esta noche. Yo reprendo al diablo. Satanás, tú no eres otra cosa sino un fanfarrón y tú estás expuesto aquí mismo entre la gente por la evidencia Escritural de Jesús resucitado. Te conjuro por el Dios viviente, sal fuera de estas personas y déjalas ir para la gloria de Dios. Todo el que acepta su sanidad, póngase de pie ahora y diga: “Yo si creo. No importa lo que suceda, cuanto tiempo tarde, yo de todas maneras sé que voy a estar bien. Yo lo acepto con todo mi corazón”. Levanten sus manos ahora. Gracias Señor. Alaben al Señor. Eso es correcto; alábenle. Ahora, levanten sus manos y alábenle por su sanidad de la manera que lo hacen en sus iglesias. Hermano…