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~ EL DEVELAMIENTO DE DIOS ~
1Permanezcamos de pie sólo por un momento mientras inclinamos nuestros rostros para orar.
2Nuestro Señor misericordioso, nosotros estamos agradecidos hoy en verdad, por este privilegio que tenemos de reunirnos en la tierra, antes de la venida del Señor. Permite que nosotros examinemos nuestros corazones hoy, por medio de Tu Palabra, y veamos si estamos en la Fe, para que podamos estar listos, para eso, la hora de Su aparición. Que seamos como la Escritura ha dicho que sería: “Arrebatados juntamente con aquellos que están dormidos, y recibir al Señor en el aire, y para siempre estar con El”.
3Te damos gracias por el verdadero Espíritu Cristiano que todavía está en el mundo, entre la gente, que todavía cree en Ti y en Tu Palabra. Así que pedimos Tus bendiciones sobre nosotros hoy, que Tú derrames abundantemente sobre cada uno de nosotros aquello de lo cual tenemos necesidad, que podamos ser regados por medio de la Palabra, para que podamos crecer para ser instrumentos de uso en Tus manos, para este último día. Porque pedimos esto en el Nombre del Señor Jesucristo, nuestro gran Pastor, que estamos esperando que aparezca. Amén.
4Pueden sentarse. Y quiero decir que considero esto un gran privilegio en esta mañana el estar de nuevo aquí. Y lamento que no tengamos el lugar adecuado en donde sentarse. Y vamos a tratar en esta noche, de orar por los enfermos; hoy, en esta mañana, sería un poquito difícil.
5Y–y yo iba a grabar este Mensaje hoy. Yo...Parecía como que el Señor estaba lidiando conmigo concerniente a eso, oh, hace un mes o dos, y es largo. Y yo no tengo el tiempo allá en las reuniones, porque nos sujetamos a treinta, cuarenta minutos de servicio. Y entonces nosotros...Debido a que la gente tiene que ir a trabajar y cosas, me di cuenta que era mejor si acortaba mis Mensajes. Y ellos no tuvieron tiempo allá para grabarlo, así que yo pensé que esperaría hasta que llegara aquí al tabernáculo y entonces grabarlo aquí. Y es un poco extenso, y yo sé que Uds. están parados, y yo–yo voy a apurarme tanto como pueda. Y ahora, Uds. no me molestarán si están cambiando asientos, o lo que sea, eso–eso estará perfectamente bien conmigo porque éste es un día especial en el que nosotros hacemos estas grabaciones.
6Y así que tenemos grandes reportes de lo que el Señor ha hecho allá en el campo, pero nosotros probablemente diremos más de eso en esta noche cuando podamos darle más tiempo a eso; darle más tiempo.
7Y ahora, confiamos que el Señor bendecirá a cada uno de Uds. Yo sé que sus corazones están llenos de gozo, esperando la Venida del Señor. Y el mío también está rebosando, al ver las cosas de la manera que están aconteciendo. Y–y el conflicto nacional, y la iglesia en la condición en la que está, y ver las señales de Su Venida, física y espiritualmente, y sabiendo que este tiempo de Su aparición está tan cerca, que simplemente llena nuestro corazón con gozo al saber que vamos a ser cambiados uno de estos días. Vamos a ser cambiados de estas criaturas que somos.
8Ahora, creo yo, si entendí, que tienen una conexión telefónica en alguna parte, para que este Mensaje vaya a Phoenix y a–y a diferentes partes, por teléfono. Y así que ahora confiamos que si eso es así...Yo no sé; se me dijo eso antes de entrar. Y–y toda la gente allá verdaderamente está gozando de buena salud y–y la Gloria del Señor está sobre ellos.
9Y ahora–ahora vamos a abrir la Palabra del Señor. Y para lo que todos estamos aquí, es para gozarnos y para prestar atención a lo que estamos...Nosotros–nosotros nunca venimos aquí y estamos...Todos los que están presentes aquí, saben que ningún hombre se sentaría así en este calor, solamente con la idea de estar aquí. Estamos aquí con un propósito, y ese es: “Caminar más cerca de Dios”. Eso es todo lo que podemos hacer, es creer que el Señor Jesús está con nosotros. Y estamos aquí para–para caminar más cerca de El.
10Ahora, este calor es un poco duro para mí. Como que me acostumbré a ese calor seco de allá de Tucson, lo cual es...La humedad aquí...Ahora, nuestro calor allá es mucho más intenso que éste, pero es seco. Nuestra humedad algunas veces es la veinteava parte de uno por ciento, quizás, algo así; casi como viviendo bajo una tienda de oxígeno. Pero aquí la–la–la humedad se añade a eso, y lo hace a uno sentirse “todo escurrido”, como acostumbramos decir. Así que es difícil para uno, yo sé eso, y Uds. madres con pequeños bebés y Uds. personas paradas, ancianos y jóvenes, parados juntos como Uds. lo están. Y ahora estamos–estamos esperando que Dios los recompensará a Uds. ricamente por su sacrificio.
11Tengo entendido que el Hermano Roy Borders está aquí en alguna parte. Yo oí que lo anunciaron a él, pero creo que quizás él no pudo entrar. Muy bien. Ese es el administrador de las reuniones.
12Así que ahora también, queremos anunciar que uno que solía estar entre nosotros, partió para estar con el Señor esta mañana, un hombre, el Hermano Jackson, de Sturgis, Michigan. Nadie sabe cómo partió él o qué sucedió acerca de eso. El simplemente estaba muy bien, y él...Creo que lo encontraron muerto, o algo. Yo–yo no obtuve el detalle completo de eso. Y estamos muy agradecidos con Dios que el Hermano Jackson era un Cristiano. Yo no lo había visto a él por varios años, pero él estuvo entre nosotros, y él es uno de nosotros. ¡Dios le dé descanso a su alma generosa! Al irse de esa manera, creemos que quizás eso era algo, que era tiempo para que él partiera. El Señor nunca nos advirtió de eso, o a él de eso, él simplemente partió. Fue de esa manera. Y yo quiero llamar a su esposa tan pronto como pueda, y darle nuestra condolencia. Y todos nosotros queremos darle gracias a Dios por su generosa vida Cristiana, y lo que él significó aquí en la tierra, y especialmente para nosotros aquí en esta asamblea local.
13Ahora, para esta noche, yo he anunciado que habrá oración por los enfermos, en esta noche, y yo hablaré más acerca de los enfermos en esta noche.
14Pero en estos momentos, entremos directamente a la Palabra porque está congestionado y caluroso. Entraremos directamente a la Palabra. Yo quiero leer de dos porciones de la Escritura en esta mañana, extensas, para poder obtener una pequeña base para lo que quiero decir.
15Y ahora, yo deseo que ellos retengan la cinta, el Hermano Sothmann y ellos, antes de venderla, si es posible, y–y a mí me gustaría escucharla antes que nosotros...antes que salga al público.
16Ahora, en...yo quiero leer de Filipenses, el capítulo 2, del 1 al 8; y de 2 Corintios 3, comenzando con el 6, y seguiremos leyendo en el capítulo 4 de 2 Corintios, nada más para una base. Ahora en Filipenses, capítulo 2, yo leeré primero. Antes de leer, oremos.
17Señor Jesús, Tu Palabra es Verdad. Y en esta hora problemática en la que estamos viviendo: nación contra nación, pestilencia, terremotos en muchos lugares, los corazones de los hombres desfalleciendo, temor, vemos la escritura en la pared. Ahora, eso es en la esfera natural, en la que todo el mundo debería ver esto. Pero ahora hay una esfera espiritual, también, y vemos los grandes acontecimientos, y queremos hablar de ellos hoy.
18Bendice Tu Palabra a nuestro corazón. Sabemos que no hay ningún hombre en el Cielo o en la tierra que sea digno de tomar este Libro, de desatar los Sellos, o de aun mirar en El. Pero hubo Uno que apareció, un Cordero inmolado, ensangrentado, que vino y tomó el Libro, y era digno y capaz de abrirlo. Oh Cordero de Dios, abre Tu Palabra a nuestros corazones hoy, para consuelo. Nosotros somos Tus siervos. Perdona nuestros pecados, Señor. Y cualquier cosa que impidiera a la Palabra salir con gran poder e influencia hoy en nuestras vidas, quítala, Señor, cualquier obstáculo, para que podamos tener un completo acceso a todas las bendiciones prometidas a nosotros por medio de Tu Palabra. Lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
19Filipenses 2: Por tanto, si hay alguna consolación en Cristo, si algún consuelo de amor, si alguna comunión del Espíritu, si algún afecto entrañable, si alguna misericordia. Completad mi gozo, sintiendo lo mismo, teniendo el mismo amor, unánimes, sintiendo–sintiendo una misma cosa. Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; No mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros. Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, Sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; Y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.
20Ahora, si abrimos ahora en 2 Corintios, el capítulo 3, nosotros comenzaremos con el versículo 6, y leeremos esto hasta el 18, y continuaremos hasta parte del capítulo 4. El cual asimismo nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto, no de la letra, sino del espíritu; porque la letra mata, mas el espíritu vivifica. Y si el ministerio de muerte grabado con letras en piedras fue con gloria, tanto que los hijos de Israel no pudieron fijar la vista en el rostro de Moisés a causa de la gloria de su rostro, la cual había de perecer, ¿Cómo no será más bien con gloria el ministerio del espíritu? Porque si el ministerio de condenación fue con gloria, mucho más abundará en gloria el ministerio de justificación. Porque aun lo que fue glorioso, no es glorioso en este respecto, en comparación con la gloria más eminente. Porque si lo que perece tuvo gloria, mucho más glorioso será lo que permanece. Así que, teniendo tal esperanza, usamos de mucha franqueza; Y no como Moisés, que ponía un velo sobre su rostro, para que los hijos de Israel no fijaran la vista en el fin de aquello que había de ser abolido. Pero el entendimiento de ellos se embotó; porque hasta el día de hoy, cuando leen el antiguo pacto, les queda el mismo velo no descubierto, el cual por Cristo es quitado. Y aun hasta el día de hoy, cuando se lee a Moisés, el velo está puesto sobre los corazones de ellos. Pero cuando se conviertan al Señor, el velo se quitará. Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad. Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor. Por lo cual, teniendo nosotros este ministerio según la misericordia que hemos recibido, no desmayamos. Antes bien renunciamos a lo oculto y vergonzoso, no andando con astucia, ni adulterando la palabra de Dios, sino por la manifestación de la verdad recomendándonos a toda conciencia humana delante de Dios. Pero si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto;
21¡Qué el Señor añada Sus bendiciones a la lectura de Su Palabra!
22Ahora, mi tema esta mañana, yo confío que Dios revelará esto. Y cada vez, si Uds. quienes adquieren las cintas y las escuchan, yo espero y confío que–que Uds. han recibido un entendimiento espiritual de lo que Dios ha estado procurando de hacer entender a la Iglesia sin decirlo claramente. ¿Ven? Es una cosa, algunas veces, tenemos que decir cosas de tal manera que pudiera reducir, pudiera causar que algunos se aparten, que algunos se vayan, y que algunos lo–lo–lo consideren. Pero eso es hecho a propósito. Tiene que hacerse de esa manera.
23Entonces pudiera ser que algunos dijeran: “¿Quiere Ud. decir que Dios intencionalmente haría una cosa como ésa?” Seguramente que lo hizo. El lo hace todavía.
24El dijo un día, cuando El tenía miles alrededor de El, El dijo: “Si no coméis la Carne del Hijo de Dios o del Hijo del Hombre, y bebéis Su Sangre, no tenéis Vida en vosotros”.
25¿Qué piensan Uds. que un doctor o una enfermera, o cualquier persona buena e intelectual, pensaría de una declaración como ésa, de un Hombre que tuviera un ministerio como el que El tenía? Bueno, él diría: “¿Comer la carne? ¡Eso es de un caníbal! ¿Beber sangre humana? ¡Eso es de un vampiro! En otras palabras, El quiere que nosotros seamos caníbales y vampiros”. Y toda la audiencia se alejó de El.
26Y allí estaba una asociación ministerial con El, de setenta, que habían sido escogidos. Y El se volteó hacia ellos, y El les dijo: “¿Qué pensaréis cuando veáis al Hijo del Hombre ascendiendo de donde El vino?” Ahora, El no explicó eso. El nunca explicó cómo; Pablo hizo eso después. El solamente lo dijo. ¿Ven? Y entonces cuando El les dijo a esos ministros esto: “¿Qué diréis cuando veáis al Hijo del Hombre ascendiendo de donde El vino?” 27 Sin duda que esos hombres dijeron: “Mira, espera un momento. Oh, nosotros comimos con El. Nosotros pescamos con El. Nosotros dormimos con El. Nosotros–nosotros sabemos en dónde nació El. Nosotros vimos la cuna en la que El–El fue mecido. Y cómo este Hombre...Dura es esta Palabra”.
28Y la Biblia dice: “Ya no andaban con El”. Ellos lo dejaron.
29Entonces le quedaron a El doce. El había escogido doce, y uno de ellos era un diablo, El dijo. Así que El se volteó hacia ellos. Y nadie podía explicar lo que El acababa de decir. “¿Cómo van a comer Su Carne y beber Su Sangre? ¿Y cómo descendió El, cuando El nació aquí mismo en la tierra?” ¿Ven? Ellos no podían entenderlo. Y entonces El se dirigió a los apóstoles, y El dijo: “¿Queréis iros vosotros también?”
30Y entonces fue cuando el apóstol Pedro hizo esa gran declaración: “Señor, ¿a quién iríamos?” ¿Ven? “Porque estamos satisfechos. Sabemos de seguro que Tú, y solamente Tú, tienes la Palabra de Vida para esta hora”. ¿Ven? “Y estamos satisfechos con eso”. ¿Ven?, ellos no podían explicarlo. Ellos.... Uds. no pueden explicar la fe. Es algo que Uds. creen, y es tan sólida que no hay nada más que tomará su lugar. Por lo tanto, ellos sabían que la Palabra que fue escrita para esa edad en la que estaban viviendo, la edad Mesiánica, que El encajaba exactamente en ese lugar. ¿Y cómo podían ellos regresar a esas iglesias frías y formales de las que habían salido? Dijeron: “¿A dónde iríamos?” ¿Ven? “Estamos completamente convencidos que Tú tienes la Palabra de Vida”. ¿Ven? Y ellos–ellos no podían explicarlo, pero ellos lo creyeron. ¿Ven?
31Y Jesús dijo eso para reducir Su multitud, ¿ven?, hasta que El pudiera juntar al grupo. Y de toda esa gente, ellos, sólo once de ellos, entendieron entonces verdaderamente Quién era El. Ellos supieron que El era Dios, y sólo Dios. Ahora, la....
32Mi tema en esta mañana es de revelar, o, develar a ese Dios.
33Dios siempre, en cada edad, se ha escondido detrás de un velo, en todas las edades, pero ha sido Dios todo el tiempo. ¿Ven? Pero El mismo se ha mantenido escondido del mundo, y El mismo se revela a Sus escogidos, como a los apóstoles en aquel día. Ahora, ése era Dios hablando en Cristo.
34Ahora, el hombre siempre... ha sido la naturaleza del hombre...él procuró ver (físicamente) a ese Dios; él siempre ha querido verlo. El hombre ha hecho criaturas que se parecen a El. Ellos piensan de un...Los Indios adoraban al sol. Y–y encontramos, en Africa, diferentes formas de animales, y demás. Y allá...los tótems en Alaska, y–y diferentes formas en las que creen que este Dios está. Como Pablo habló allá en Atenas aquella vez, en el Monte de Marte [areópago.–Trad.], les dijo que eran muy supersticiosos concerniente a este Dios desconocido, que ellos sabían que El estaba allí, pero sin embargo no lo conocían.
35Y así que encontramos eso, aun en tiempos tan antiguos como el de Job. Job sabía que había un Dios. El lo sabía. Y no hay un–un ser humano, en su mente cabal, que no sepa que tiene que haber Algo en alguna parte. Y ahora, Job quería hablar con El. Y quiero que Uds. se fijen en la forma que Dios escogió para hablar con Job. Dios estaba velado cuando El habló con Job. El estaba velado en un torbellino; descendió en un torbellino. ¿Creen Uds. que Dios todavía viene en un torbellino?...?...[La congregación dice: “Amén”.–Ed.]
36Hay varios sentados aquí, un grupo, que estuvo con nosotros el otro día cuando El vino en un torbellino. Nos había dicho el día anterior, el Hermano Banks Woods y ellos, cuando El dijo: “Coge esa piedra, arrójala al aire, y di: ‘¡ASI DICE EL SEÑOR!, tú lo verás al instante’”. Y yo cogí la piedra, estando allá arriba en la cima del monte, la arrojé al aire, y la...por supuesto, al ir cayendo, eso comenzó el torbellino, ¿ven?, la succión de eso.
37Uno tiene que hacer algo para causar que algo le siga. Jesús tomó una pieza de pan y la partió; luego multiplicó esa pieza de pan. El cogió agua, la vertió dentro de un cántaro. Elías [El Hermano Branham quiso decir Eliseo.–Trad.] cogió sal, la puso en una vasija; cortó una vara, la arrojó en el agua. Es algo para simbolizar. Y al coger esa piedra y al arrojarla al aire, y al ir cayendo, comenzó el torbellino.
38Al siguiente día, bueno, había un ministro con nosotros en un viaje de cacería. El estaba parado cerca, y él me dijo: “¿Le da el Señor visiones estando aquí de cacería, Hermano Branham?”
39Yo dije: “Sí, pero normalmente vengo aquí a descansar”. Y en ese mismo momento vino la visión.
40Y el Hermano Borders, creo que él está afuera ahorita, él estaba allí. El Hermano Banks Woods, creo yo, y, oh, varios estaban allí, ocho o diez. Y el Hermano Banks Woods estaba a la expectativa de esto. Allá en el monte, al otro lado, exactamente como a una media milla [804.5 m.–Trad.] de donde los siete Angeles aparecieron, adonde yo fui cuando salí de aquí, de donde regresé y dije la...acerca de los Siete Sellos. Más o menos como a una media milla [804.5 m.– Trad.] de allí.
41Y luego al siguiente día, cuando esto estaba aconteciendo, mientras el...Yo le dije al hermano, a este hermano, le dije: “El problema de Ud., es que Ud. tiene una alergia en su ojo. Los doctores han tratado por un par de años de detenerla y no han podido hacerlo. Ellos dicen que Ud. va a–va a perder su ojo”. Y yo dije: “Pero no se preocupe, el Señor Jesús ha honrado su fe”. Y él dejó caer su rifle. Y yo dije: “Su madre”, exactamente lo que ella era y el mal que ella tenía. Y él dijo: “¡Esa es la verdad!”
42El Hermano Roy Roberson de aquí de la iglesia, estaba presente, yo creo que todos lo conocen. Sabiendo que él era un veterano, y sabiendo lo que iba a acontecer, puse mi mano sobre su hombro; yo dije: “Hermano Roberson, tenga cuidado, vigile, algo está a punto de suceder”.
43Yo regresé adonde debería estar parado, y del aire vino un torbellino, por todo el cañón, de arriba, que era tan poderoso, a tal grado, que despedazó piedras penetrando de ocho a diez pulgadas [Veinte cm. o veinticinco cm.–Trad.] en la cima del monte, y las arrojó a doscientas yardas [Ciento ochenta y dos m.–Trad.] de allí. Y tronó tres veces así, y una Voz salió de él. ¿Ven?
44Y todos ellos parados allí. El Hermano Banks, presente ahora, se acercó y dijo: “¿Era eso lo que Ud. me dijo ayer?” Yo dije: “Sí, señor, eso era”. El dijo, “Ahora, ¿qué dijo?”
45Yo dije: “Bueno, eso es solamente para que yo lo sepa, Hermano Banks, ¿ven?, porque era...Alarmaría a la gente”.
46Pero siguió adelante; aconteció sólo un poco...viajando hacia el norte. Unos pocos–pocos días después, Eso llegó hasta el océano, y Uds. vieron lo que aconteció alrededor de Fairbanks [Alaska.–Trad.]. Fue una señal de juicio. Ahora nos damos cuenta que–que Dios todavía...¿Ven Uds.?, llenaría a la gente de pánico. Y así que entonces, ellos tenían...Eso tenía que acontecer, ¿ven? Simplemente tenía que acontecer. Las cosas que tienen que acontecer, tienen que acontecer de todas maneras. ¿Ven?, van a acontecer, de todas maneras.
47Moisés una vez deseó ver a Dios, y Dios le dijo que se parara sobre la peña. Y Moisés se paró sobre la peña, y él vio pasar a Dios, y Su espalda se miraba como la espalda de un hombre. Dios estaba en un torbellino, y Dios...mientras Moisés estaba sobre la peña.
48Yo creo que todos Uds. vieron la fotografía tomada en aquel lugar el otro día; nos paramos junto a esa misma peña, allí mismo donde tronó. Y aquí está esa Luz, el Angel del Señor, estando...Allí está ahora en el tablero de anuncios, otra vez.
49Fíjense, Jehová del Antiguo Testamento es Jesús del Nuevo Testamento. ¿Ven? El es el mismo Dios, sólo cambiando Su forma.
50Ahora, alguien dijo el otro día, un–un–un ministro Bautista allá en Tucson: “¿Cómo puede decir Ud. que–que Jesús y Dios son la misma Persona?”
51Yo dije: “Bueno, es muy fácil si Ud. sólo permite que su propio pensamiento se aparte, y piense en los términos Bíblicos de eso. Ellos son el mismo Ser. Dios es un Espíritu; Jesús es el cuerpo en el que El estaba velado. ¿Ve?” Yo dije: “Como en mi hogar, para mi esposa, yo soy su esposo. Y yo tengo una hija joven, Rebeca, yo soy su padre. Y yo tengo un nieto, y su nombre es Paul; yo soy su abuelo. Yo soy esposo, padre, y abuelo. Y mi esposa no tiene derechos en mí como padre o abuelo; ella tiene derechos en mí solamente como esposo. Y mi hija no tiene derechos en mí como esposo o abuelo; ella es mi hija. ¿Ve? Pero sin embargo, todas estas tres personas son la misma persona. ¿Ve? Ese es Dios, Padre, Hijo, y Espíritu Santo; no son nada más que los reclamos de cada dispensación”. Dios es el mismo; el mismo Dios.
52Dios se cambió a Sí mismo, cambia Su forma. Si Uds. se fijan aquí en Filipenses, El dijo: “No estimando el ser igual a Dios...pero tomó la forma de hombre”.
53Ahora, la palabra griega allí para esa forma, yo la estuve estudiando todo el día de ayer, tratando de pensar lo que era, finalmente, resulté con esta palabra de “en morphe”. Se deletreaba e-n m-o-r-p-h-e [en morfe.–Trad.]. Buscando en el griego, para encontrar lo que era “en morfe”...puede que pronuncie eso mal, pero la razón que la deletreo, es para que cuando la cinta salga, la gente, los eruditos, sepan lo que yo–yo quiero decir con eso. El, en morfe, eso significa que El se cambió a Sí mismo. El–El descendió. Ahora, la palabra griega ahí significa, que “Algo que no podía ser visto, sin embargo estaba ahí, y luego es cambiado, y el ojo puede captarlo”. ¿Ven?
54Como Elías cuando estuvo en Dotán. ¿Ven?, el–el siervo no podía ver a todos esos ángeles allí alrededor, y Dios solamente cambió...no hizo que los ángeles bajasen, sino que El cambió la vista del siervo. Y había montañas llenas de ángeles, y fuego, y caballos de fuego, y carros de fuego, por todo alrededor de Su profeta. ¿Ven? Ellos...El cambió la vista...La–la cosa ya estaba allí.
55Así que, eso es lo que estoy tratando de decir, que el Dios que siempre fue, está aquí. La única cosa que El hizo cuando El llegó a ser hombre, El cambió Su máscara. ¿Ven? El–El, en morfe, El–El mismo cambió de lo que El era a lo que El es; o Su máscara, a otro acto.
56Como en un gran drama. Como yo estaba hablando esta mañana, más o menos poniéndome al corriente sobre esto de Shakespeare. Ha pasado mucho tiempo. Pero cuando Shakespeare escribió el–el–el drama, al...para el Rey James [Jacobo.– Trad.] de Inglaterra, cuando el...el personaje de Macbeth. ¿Ven?, Shakespeare no creía en brujas; pero en la representación del drama, como el rey sí creía en brujas, él tuvo que incluir brujas. ¿Ven? Y ahora, con el fin de hacer esto, ellos cambian de papel.
57Becky aquí, en Carmen, ellos hicieron eso en la actuación en la–en la escuela de donde ella se acaba de graduar hace unas cuantas semanas. Ahora, quizás una persona desempeñó tres o cuatro papeles. Con el fin de hacer eso, él cambiaba su máscara. Algunas veces él salía, él era este personaje; y la siguiente vez que él salía, él era otro personaje. Pero era la misma persona todo el tiempo.
58Y así es Dios. El se cambió a Sí mismo de–de una Columna de Fuego, para llegar a ser un Hombre. Luego El mismo se cambió de eso, de nuevo al Espíritu, para que El pudiera morar en el hombre. Dios actuando en el hombre, lo que El realmente era. Jesucristo era Dios actuando en el Hombre, en un Hombre. En un Hombre; eso es lo que El era. El había cambiado de la Columna de Fuego, en la que en ese entonces había entrado; la cual era un velo en el desierto que escondía a Dios de Israel. Moisés vio la forma de Su cuerpo, pero realmente El estaba escondido todo el tiempo detrás de esta Columna de Fuego, la cual era el Logos que salió de Dios.
59Ahora encontramos aquí que, desde Pentecostés, Dios no está actuando en el hombre, o actúa...ahora El está actuando a través del hombre. ¿Ven? El estaba actuando en un Hombre en aquel entonces: Jesús. Ahora El está actuando a través del hombre que El ha escogido para este propósito. Dios, en la forma de hombre, El se cambió a sí mismo de la forma de–de un–de un Dios, a la forma de hombre.
60El vino en tres nombres, en tres nombres de Hijos. El vino en el Hijo...en el nombre del Hijo del–del Hombre, el Hijo de David, y el Hijo de Dios; tres nombres de Hijos.
61Ahora, El vino primero en el Hijo de Da-...Hijo del Hombre, porque El era un Profeta. Ahora, Jehová mismo llamó a Ezequiel y a los profetas, “hijo de hombre, ¿qué ves tú?” Jesús nunca se refirió a Sí mismo como Hijo de Dios; El se refirió a Sí mismo como Hijo del Hombre, porque las–las Escrituras no pueden ser quebrantadas. Nada puede ser quebrantado en las Escrituras. Toda Palabra debe ser así. Así es como yo la creo. Tiene que ser así de esa manera, no porque yo la creo, sino porque es la Palabra de Dios.
62Ahora si Uds. se fijan en el principio, una Palabra, en la página uno en la Biblia, en Génesis 1, nos damos cuenta que toda la–toda la enfermedad, todo el dolor, toda angustia, y todo lo que les ha acontecido a los seres humanos, vino por causa de que una persona descreyó una Palabra; causó todo esto. Eso está en el principio de la Biblia. Al final de la Biblia, Apocalipsis 22, el mismo Dios dijo: “Todo aquel que quitare una Palabra de Esto, o añadiere una palabra a Ella...” ¿Ven?, debe ser Palabra por Palabra, exactamente de la manera que es.
63Así que, por lo tanto, y sólo tomemos una cosita como voy...Alguien siempre me ataca respecto a las mujeres cortándose su cabello. Ahora, para mí, mientras ella haga eso, a mí no me interesa cuán santamente ella actúe, y cuánto ella sepa, ella todavía está errada. Ella usa pantaloncitos cortos y esa ropa de esa manera, a mí no me interesa lo que ella haga, cuánto pueda ella cantar, cuán bien ella pueda predicar, todo lo que ella pudiera hacer, qué clase de vida ella vive; todavía en eso, una Palabra es quebrantada. ¿Ven? ¿Ven?, tiene que ser toda la Palabra. ¡No una frase, una Palabra, una Palabra! Así que, la Biblia no es de interpretación privada. Debe ser Palabra por Palabra, de la manera que está escrita. Debemos creer Eso.
64Y no sólo creerla, sino vivirla. Si nosotros no la vivimos, entonces nosotros no la creemos; sólo decimos que la creemos. Como yo...Refiriéndome de nuevo a lo que dije, aquellos discípulos no podían explicarla, pero ellos la creyeron, de todas maneras, y ellos hicieron su confesión y la vivieron. Cuando el resto de ellos se alejaron de Ella, ¡ellos se quedaron con Ella! ¡Ellos la creyeron! De esa manera lo hacemos. De esa manera Uds. lo tienen que hacer. No importa lo que alguien más haga, nosotros la creemos y luego actuamos en Ella. Si Uds. no lo hacen, entonces Uds. no la creen.
65Ahora, fíjense ahora cómo vino El; El tuvo que venir como Hijo del Hombre, porque la Santa Escritura dijo que El lo haría: “Dios les levantaría un Profeta”. Así que El no podía venir llamándose a Sí mismo el Hijo de Dios, porque ésa no era la dispensación. El era el Hijo del Hombre profetizando, para cumplir y revelarles a ellos todas las cosas que habían acontecido y tipificando lo que El era. Entonces, El estuvo en la tierra como el Hijo del Hombre.
66Miren a esa mujer Sirofenicia correr hacia El, y decir: “¡Hijo de David, ten misericordia de mí!” El ni siquiera levantó Su cabeza. Ella no tenía derechos en El como Hijo de David. Ella era una gentil. Al igual que mi hija no tiene derechos en mí como esposo, o, mi esposa, como hija. Sin embargo, ella es mi hija y mi esposa; ella es mi hija en el Evangelio. Pero, terrenalmente, ella no tiene derechos de llamarme un–un padre. ¿Ven? Ahora fíjense, esta mujer Gentil no tenía derechos en El como Hijo de David. Pero Bartimeo el ciego, sí, ¿ven?, él era un Judío. Ahora, El vino como el Hijo del Hombre.
67Uds. tienen que saber estas palabras y estas cosas. Miren a Hattie Wright, en esa ocasión cuando el Tercer Jalón...Uds. lo recuerdan. De todas las cosas, esa mujer dijo la cosa correcta. Uno tiene que decir esa palabra correcta, la cosa correcta a Dios.
68Fíjense ahora, El vino primero como el Profeta, y ellos lo crucificaron. Los Suyos lo crucificaron. El vino como el Hijo del Hombre.
69Entonces después que el Espíritu Santo vino, El fue entonces el Hijo de Dios. Dios es un Espíritu. El era el Espíritu Santo, el Hijo de Dios. El vivió a través de las edades de la iglesia como el Hijo de Dios.
70Ahora, en el Milenio, El será el Hijo de David, sentado sobre el Trono de Su Padre David. El es el Hijo de David.
71Ahora, y recuerden, entre el Hijo de Dios...En la edad de la iglesia de Laodicea, ellos lo echaron fuera. Y en Lucas, El dijo que El sería revelado otra vez como el Hijo del Hombre, el Profeta, cumpliendo el resto de ello. ¿Ven? Las Escrituras se enlazan perfectamente. El Hijo del Hombre, el Hijo de Dios, el Hijo de David. ¿Qué era? Es el mismo Dios todo el tiempo, sólo cambiando Su forma: en morfe. El simplemente la cambió. Es un gran drama para El. El lo está actuando.
72El vino como el Hijo del Hombre, el Profeta. Lo hizo exactamente. Aun esa mujercita con todo su pecado, allá en el pozo, ella lo reconoció. Ella dijo: “Sabemos que el Mesías viene, llamado el Cristo, eso es lo que El hará”. ¿Ven?, ella lo reconoció porque era una simiente predestinada. Entonces ella.... Mientras el resto de ellos no lo reconocieron. Ellos no tenían nada con qué reconocer. Ellos estaban en pecado, para comenzar.
73Para, para Sus actos, El cambia Su forma. Entonces El vino en la forma del Hijo del Hombre. Para la edad de los reformadores, Wesley, Lutero, y por todas las edades, entonces nos dimos cuenta que lo enredaron todo, así como los Israelitas, a tal grado, que cuando El apareció en los últimos días, en la edad Pentecostal, como el Espíritu Santo, ellos lo rechazaron. Ellos hicieron la misma cosa que hizo Israel. ¿Y qué hace El ahora? Regresa como el Hijo del Hombre. Y entonces, de eso, a Hijo de David. ¿Ven qué tan cerca estamos? Hijo del Hombre, Hijo de David, Hijo de Dios. El es revelado en los últimos días como el Hijo del Hombre de acuerdo a Malaquías 4, y todo el resto de las profecías que pertenecen a esta hora. Ya no está lidiando con la iglesia después que El...Ellos lo echaron fuera; está afuera tocando la puerta. Alguna Simiente predestinada todavía está allí adentro, El debe llegar a ellos.
74Y Dios, en el hombre, El mismo se había vaciado. En Joel 2:28, nos damos cuenta que El dijo: “Yo derramaré, en los últimos días, Mi Espíritu”. Ahora, si Uds. se fijan en la palabra allí, la palabra griega. Puede ser que tenga esto mal, pero la que pude encontrar....
75Uno tiene que fijarse bien en las palabras. El inglés algunas veces tiene un doble significado. Así como la palabra “dios” que decimos. Dios creó los cielos y la tierra: Génesis 1. Pero ahora, en la Biblia dice: “En el principio Elohim”. Ahora, Elohim, en inglés se tradujo “dios”, pero realmente no quiere decir Elohim. Cualquier cosa puede ser dios en cuanto a la palabra dios; uno puede hacer a un ídolo, un dios; uno puede hacer a ese piano un dios; uno puede hacer cualquier cosa un dios.
76Pero no es así con la palabra Elohim; que significa: “el que existe por Sí mismo”. ¿Ven? Ese piano no puede existir por sí mismo; ninguna cosa puede existir por sí misma. Así que, la Palabra Elohim significa: “El que siempre existió”. Dios puede significar cualquier cosa. ¿Ven la diferencia en la palabra? [La congregación dice: “Amén”.–Ed.]
77Ahora, cuando Ella dice aquí que El mismo se vació, o se derramó, ahora, nosotros pensaríamos como que El “vomitó”, de la palabra en inglés vació, o se derramó de El, ¿ven?, algo salió de El que era diferente de El. Pero la palabra kenos, en el griego, no significa que El “vomitó”, o algún...o que Su brazo se le despegó, o que Su ojo se le salió, u otra persona.
78Eso quiere decir que El se cambió a Sí mismo, “El mismo se derramó dentro de”, (¡amén!), dentro de otra máscara, dentro de otra forma. No que otra persona salió de El, llamada el Espíritu Santo, sino que era El mismo. ¿Lo captan? [La congregación dice: “Amén”.–Ed.] El mismo se derramó dentro de la gente. “¡Cristo en vosotros!” ¡Cuán hermoso, cuán maravilloso es pensar de Dios mismo, derramándose dentro de un ser humano, dentro del creyente! “¡Derramarse!” Era una parte de Su drama el hacerlo así. Dios, toda la plenitud, toda la Deidad corporalmente estaba en esta Persona, Jesucristo. El era Dios, y solo Dios. No una tercera persona, o una segunda persona, o una primera persona, sino la Persona: Dios velado en carne humana.
791 Timoteo 3:16: “Indiscutiblemente grande es el misterio de la piedad; porque D-i-o-s, Elohim”, mayúscula D-I-O-S, sigan la referencia en la Biblia, cualquiera de Uds. En el original se refiere a eso; allí dice: “¡Elohim!” “En el principio Elohim...” ¿Ven? “Y, Elohim, indiscutiblemente grande es el misterio de Elohim; porque Elohim fue hecho carne, y nosotros lo palpamos”. ¡Elohim, velado en carne humana! El gran Jehová que cubrió todo espacio, tiempo, y todo lugar, fue hecho hombre. Nosotros lo palpamos, Elohim. “En el principio, Elohim...Y Elohim fue hecho carne, habitó entre nosotros”.
80¿Qué? Esta es Su manera, los papeles del drama. Esa es la manera que El lo está actuando, Su manera de revelarse El mismo a nosotros como una Persona diferente. Somos mortales, y El sabe eso. Y nosotros solamente entendemos como mortales. Nosotros solamente sabemos como mortales. Nosotros solamente conocemos como nuestros sentidos nos permiten conocer, y el resto de ello tenemos que creer por fe. Tenemos que decir que hay un Dios, ya sea que lo veamos, o no; lo creemos de todas maneras. ¿Ven? Ya sea si hay o no, todavía lo creemos porque Dios así lo dijo.
81Al igual que Abraham, que no podía ver a ese hijo, no había señales; no había embarazo en–en Sara, ni siquiera unos períodos de menstruación o nada, pero, sin embargo, Dios así lo había dicho. Todas las esperanzas, aun su–su matriz estaba muerta, y su vida en él estaba acabada, y el–el torrente de su vida se había secado, y su–su vida se había secado dentro de ella. “Y sin embargo, tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció, dando alabanza, sabiendo que Dios era poderoso para hacer todo lo que El dijo que haría”. De esa manera tenemos que creer esa Palabra hoy. ¿Cómo va a ser? Yo no sé. Dios dijo que iba a ser de esa manera, y eso lo concluye.
82¿Quién es esta gran Persona invisible? ¿Quién es Este a quien Abraham vio en visiones? Pero ya a lo último se manifestó en carne, antes que el hijo viniera. Dios mismo vino a Abraham en la forma de un hombre, en el tiempo del fin, ¡manifestado! El lo vio a El en una pequeña Luz en una ocasión; él lo vio en visiones; él oyó Su Voz: muchas revelaciones. Pero un poco antes del hijo prometido, él lo vio a El en la forma de un hombre, y habló con El, y le dio de comer y le dio de beber. ¿Ven? Fíjense, Dios mismo velado en carne humana.
83Esta fue una parte de Su manera. De esta manera es que El mismo se manifiesta a nosotros, manifiesta la Palabra Eterna, Dios, Jehová hecho carne. Como en San Juan 1: “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el...En el principio era Elohim, y Elohim era...llegó a ser la Palabra, y la Palabra era Elohim. Y la Palabra fue hecha Elohim”. ¿Ven? Es la misma cosa, solamente manifestándose.
84Como el atributo, ¿ven?, que está en Dios. Un atributo es su pensamiento. Dios en el principio, el Eterno, El ni siquiera era Dios. El era el Eterno. El ni siquiera era Dios; Dios es un objeto de adoración, o algo. ¿Ven? Así que El ni siquiera era eso. El era Elohim, el Eterno. Pero en El había pensamientos: El quería llegar a ser materia. ¿Y qué hizo El? Entonces El habló una Palabra, y la Palabra se materializó. Ese es todo el cuadro desde Génesis hasta Apocalipsis. No hay nada errado. Es Elohim materializándonse para que El pueda ser tocado, sentido. Y en el Milenio, allí estará Elohim sentado en el Trono, ¿ven?, eso es correcto, con todos Sus súbditos alrededor de El, los que El predestinó antes de la fundación del mundo.
85Es como un hombre construyendo campanas o haciendo campanas: el moldeador. Cada campana tiene que sonar diferente de la otra. Son los mismos materiales, pero tanto de hierro, tanto de acero, tanto de bronce, para hacerla que dé el “tintineo”.
86De esa manera lo hizo Dios. El unió esto con aquello, y esto con aquel, y aquello con esto, hasta que El obtuvo exactamente lo que El quería. Así es como El descendió. Dios se reveló a Sí mismo en una Columna de Fuego a través de los profetas, luego dentro del Hijo de Dios, el cual, El era Dios. ¿Ven?, es el mismo Dios manifestándolo exactamente de perfección en perfección, de gloria en gloria. Así es como la Iglesia se encamina.
87Fíjense, a través de las edades, de la misma manera, por medio de Sus profetas, El mismo se ha revelado. Ellos no eran exactamente profetas; ellos eran dioses. El así lo dijo. Porque lo que ellos hablaron era la Palabra de Dios. Ellos eran la carne en la que Dios estaba velado. Ellos eran dioses. Jesús dijo, El mismo dijo: “¿Cómo me podéis condenar cuando Yo digo que Soy el Hijo de Dios, y vuestra propia ley dice que a quienes vino la Palabra del Señor eran dioses?” ¿Ven?
88Así que era Dios formado en un hombre llamado un profeta. ¿Ven? Y la Palabra del Señor vino a este hombre, así que no era el profeta; el profeta era el velo, pero la Palabra era Dios. La palabra del hombre no actuará de esa manera. ¿Ven lo que quiero decir? No puede actuar de esa manera. Pero potencialmente era Dios. ¿Ven?, El era la Palabra de Dios en la forma de un hombre, llamado “un hombre”. Fíjense, él nunca cambió Su naturaleza, sólo Su forma. Hebreos 13:8 dice: “El es el mismo ayer, hoy, y por los siglos”. Así que El no cambió Su naturaleza cuando El vino. El siempre es ese Profeta a través de la edad, la misma cosa: la Palabra, la Palabra, la Palabra, la Palabra. ¿Ven? El no puede cambiar Su naturaleza, pero El cambió Su forma. Hebreos 13:8 dice: “El es el mimo ayer, hoy, y por los siglos”. El solamente cambió Su máscara.
89Como yo que cambié de ser esposo, cuando mi niño nació; para entonces yo ser padre. Cuando mi nieto nació, yo llegué a ser abuelo. ¿Ven? Pero yo no cambio, todavía–todavía soy yo. ¿Ven? (Y así es con Dios.) Sólo es el hecho de que Yo cambié mi...¿Ven?, sólo es el hecho de cambiar su forma. ¿Ven? Fíjense. Y la naturaleza lo cambia de un joven, a uno de mediana edad, a un hombre anciano. Y ahí lo tienen Uds., ¿ven Uds.?, Uds. solamente cambian su forma.
90Ahora, Uds. no pudieran decir que un muchachito parado aquí, de dieciséis años, decir que él es un abuelo. El no pudiera ser. Su forma tiene que ser cambiada. Unos cuantos años la cambian; entonces él llega a ser abuelo. ¿Ven lo que quiero decir?
91Pero es la misma Persona todo el tiempo, la misma Persona, es Dios todo el tiempo. En esta manera El mismo se revela a Su pueblo, al hacer esto. Fíjense: a través de la edad de la Columna de Fuego, El mismo se reveló a Su pueblo. En la edad de–de Jesús, El mismo se reveló a Su pueblo. En la edad del Espíritu Santo, como Hijo de Dios. Hijo de David...El siempre se revela El mismo en esa manera a Su pueblo, haciendo que el pueblo lo conozca a El. El está velado detrás de algo, fíjense, en la misma manera, o en la misma naturaleza cada vez.
92Dios velado en Jesús, para hacer la obra de redención en la cruz. Dios no podía morir como un Espíritu; El es Eterno. Pero El se tenía que poner una máscara y actuar el papel de la muerte. El sí murió, pero El no podía hacerlo en Su forma de Dios. El tenía que hacerlo en la forma de Hijo, como el Hijo del Hombre en la tierra. ¿Ven? El tenía que estar en la forma de Hijo. Entonces cuando El regresó en Pentecostés, El era el Hijo de Dios otra vez. ¿Ven lo que quiero decir? ¿Captan la idea? El era....
93El tuvo que venir en carne humana, para...y nadie, sin deseo sexual. Porque eso prueba otra vez nuestra declaración de la simiente de la serpiente, ¿ven?; ¡sexual!, ¡absolutamente sexo! No fueron manzanas; ¡sexo! Eso es correcto. Eso tuvo que ser. Fíjense aquí, ¿ven?, porque cualquier buen hombre...Miren a esos profetas allá atrás, pero El tenía que ser más que un profeta. ¿Ven? Para hacer eso, El tenía que venir de un nacimiento virginal, mostrando que ese nacimiento virginal probó...El tuvo que nacer, el Antídoto, de un nacimiento virginal, para quitar la maldición. ¿Ven lo que quiero decir? Así que, tuvo que ser sexo. El lo probó en Su propia venida; El no vino por deseo sexual, pero por medio de un nacimiento virginal. Y El cambió Su máscara de Jehová a Jesús, con el fin de hacer la obra redentora en el drama en el que Dios estaba actuando en El en la cruz.
94Los griegos querían verlo. En San Juan 12:20, muchos de Uds. me oyeron predicar sobre eso, dijeron: “Señores, quisiéramos ver a Jesús”. ¿Se fijaron en eso?
95Ahora, los griegos eran eruditos, ellos eran grandes hombres. Y ellos tenían un–tenían un–un gran sentir por Dios, como Pablo les predicó a ellos en el Monte de Marte [areópago.–Trad.]. Y ellos eran, ellos–ellos guiaban–ellos guiaban al mundo en la ciencia y–y en la educación; ellos eran gente grande. Pero adoraban y creían en mitología y demás, libros de arte y magia y demás.
96Pero ellos–ellos–ellos fueron conmovidos respecto a este Hombre quien podía sanar a los enfermos y podía predecir cosas que sucedían a la letra. Y fueron conmovidos, así que vinieron a verlo a El. Ahora, fíjense bien ahora; no se pierdan esto. ¿Ven? Y vinieron y le dijeron a Felipe, el cual era de Betsaida: “Señores, quisiéramos ver a Jesús”. Y Felipe y otro discípulo los llevaron a Jesús, a ver a Jesús.
97Ahora fíjense en las mismísimas palabras con las que Jesús les respondió a ellos, porque vinieron a ver quién era El, y ellos no podían verlo a El. [El Hermano Branham toca en el púlpito tres veces.–Ed.] Ellos vieron la forma, pero El estaba en Su templo. Dios estaba en Su templo, velado en carne humana. Fíjense en las palabras que El dijo: “Si el grano de trigo no cae en la tierra, ¿ven?, y muere, queda solo”. ¿Ven? “Ha llegado la hora, pronto será cuando el Hijo del Hombre será glorificado, ¿ven?, y El debe partir de esta tierra. Y si esta hora no llega, Uds. nunca podrán verlo”. ¿Ven?
98Miren, ¿por qué no podían ellos ver a Jesús? El estaba enmascarado. Dios estaba enmascarado. Los griegos querían un Dios, y ahí estaba El, pero no podían verlo por causa del velo. Y esa es la misma cosa hoy en día, ellos no pueden verlo a El por causa del velo. Está sobre su rostro. Estos griegos estaban enmascarados, o sea, Jesús estaba enmascarado para estos griegos.
99Fíjense, El les dijo a ellos: “Si este grano de trigo no cae en la tierra, queda solo”.
100Ellos–ellos no podían entender cómo, o por qué era que ellos no podían verlo. Allí estaba un hombre. Ellos vinieron a ver a Dios, y vieron a un hombre. ¿Ven? No podían ver a Dios porque Dios estaba velado de ellos. Ahora retengan eso en sus mentes; Dios estaba velado en un hombre. Ellos podían decir: “¡Ningún hombre pudiera hacer estas obras a menos que sea Dios. Ningún hombre puede hacerlo, y cómo es que aquí está un hombre y, sin embargo, las obras de Dios son manifestadas por medio de El!” ¿Ven?, ellos no podían entender que Dios estaba velado.
101El está velado en un hombre, como El siempre estuvo velado. Pero, El estaba velado a ellos; El estaba en Su templo humano. Dios estaba en un templo humano. Ahora, sea muy cuidadoso; ahora El es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. ¿Ven?, Dios velado, El mismo escondiéndose del mundo, velado en un ser humano. ¿Ven? ¡Aquí estaba Dios! Esos griegos diciendo: “Quisiéramos verlo a El”.
102Y Jesús dijo: “Un grano de trigo tiene que caer y morir”. Uds. tienen que morir a todas sus ideas. Uds. tienen que apartarse de sus propios pensamientos. Como fue con aquellos discípulos: ellos no podían explicar acerca de comer Su Cuerpo y–y beber Su Sangre, pero, ¿ven?, ellos habían muerto a esas cosas. Estaban muertos para un Principio; estaban muertos para Cristo. No importaba cómo fuera, o cuán derrotado parecía que El estaba, sin embargo, ellos lo creyeron de todas maneras. ¿Ven? Podían ver en ese Hombre, un hombre que comía, bebía, pescaba, dormía, todo lo demás, que había nacido aquí en la tierra, y anduvo con ellos, habló con ellos, usó ropa como el resto de ellos; pero Ese era Dios.
103Así que los griegos no podían verlo, porque El estaba escondido de ellos, en un ser humano. Fíjense en Su Palabra para ellos: “Si este grano de trigo no cae en la tierra....”
104Dios velado en la forma de un hombre, El mismo escondido de la vista de ellos; sólo podían ver a un hombre. ¡Pero esos Predestinados vieron a Dios! ¡Uno vio a un hombre, el otro vio a Dios! ¿Ven? Y era Dios velado en un ser humano, mostrando que ambos estaban correctos, pero es su fe en eso que Ud. no ve. Ud. lo cree de todas maneras. Dios velado en un ser humano. El estaba en esa carne, y esa carne era Su velo. El velo fue rasgado, ¿ven?, para que Dios pudiera ser manifestado.
105En el Antiguo Testamento, Dios estaba escondido cuando El estaba en Su propiciatorio; en el propiciatorio, por medio de un velo. En el Antiguo Testamento, Dios estaba en Su templo. Pero el pueblo entraba y así adoraba, pero, recuerden, había un velo (¡amén!) que escondía a Dios. Ellos sabían que Dios estaba allí. Ellos no podían verlo. Esa Columna de Fuego ya nunca apareció allí. ¿Se fijaron? No hay ni una sola ocasión en la Escritura, en la que Ella alguna vez se haya mostrado otra vez, desde el tiempo que esa Columna de Fuego entró detrás de ese velo, sino hasta que Ella vino en Jesucristo. ¡Dios estaba velado!
106Cuando El estaba en la tierra, El dijo: “Yo vengo de Dios, y Yo voy a Dios”.
107Entonces Pablo (después de Su muerte, sepultura, y resurrección), en su camino a Damasco, allí estaba esa Columna de Fuego otra vez. ¿Qué era? ¡Salió de detrás del velo! [El Hermano Branham toca en el púlpito cuatro veces.–Ed.] ¡Gloria a Dios!
108El estaba detrás del velo. Ahora El estaba detrás ¿de qué? Del Velo de piel. ¿Ven?, “pieles de tejón”, detrás del velo. Y cuando ese velo fue rasgado en el día de la crucifixión, el velo en el que El estaba envuelto fue rasgado en el día de la crucifixión, todo el propiciatorio quedó a plena vista.
109Ahora, los Judíos no podían entender cómo es que Dios podía tener misericordia sobre una gente pecaminosa e inmunda como lo somos nosotros. Pero ellos no podían ver a Este quien estaba dando misericordia, porque El estaba escondido. El estaba detrás del propiciatorio, en el interior, con pieles de tejón colgando, cubriéndolo a El.
110Antes, si algún hombre entraba detrás de ese velo, era muerte repentina. Amén. Oh, vamos a tomar una lección aquí en un momento, ¿ven?, si Uds. pueden–Uds. pueden recibirla. Entrar detrás de esas pieles...Aun uno de los hijos del sacerdote trató de hacerlo una vez, y murió. “No vayan detrás de ese velo”. El hombre que entraba detrás...¿Por qué? No había redención todavía, en eso. Potencialmente había. Sólo era algo potencial. Y algo potencial no es la cosa real todavía, ¿ven?, sólo potencialmente. Era redención...El pecado era cubierto, no omitido...remitido, mejor dicho, no remitido. Remitir es “divorciar y repudiar”. Y así que la sangre de ovejas y de cabras no podía hacer eso, así que Jehová estaba escondido detrás de un velo. Ahora, detrás de este velo donde El estaba escondido, al entrar en eso, un hombre cayó muerto, al tratar de entrar detrás de él.
111Pero desde Pentecostés, desde la crucifixión, cuando ese velo fue rasgado desde arriba hasta abajo, para aquella generación...Jesús era ese Dios velado. Y cuando El murió en el Calvario, Dios envió fuego y relámpagos, y rasgó ese velo de arriba abajo, al grado que todo el propiciatorio estaba a plena vista. Pero ellos estaban demasiado ciegos para verlo. Como Moisés dijo aquí, o...Pablo dijo, leyendo de Moisés: “Aun cuando Moisés es leído, todavía ese velo está puesto en el corazón de ellos”. Oh, hermano, hermana, eso es lo que los Judíos hicieron cuando el velo fue rasgado y trajo a Dios a plena vista, colgando en la cruz. El estaba a plena vista, pero ellos no podían verlo.
112¿Pudiera ser posible que los Gentiles han hecho la misma cosa? ¡Oh Dios! Cuando han tenido las edades de la iglesia, del Hijo de Dios; pero ahora cuando el velo de estas denominaciones y cosas, este velo de tradición que tenemos desde Pentecostés, cuando las tradiciones eclesiásticas han sido rasgadas, las cosas que la gente dijo: “Los días de los milagros han pasado, y estas cosas”, y Dios ha quitado el velo de eso, y lo trajo a plena vista, y ellos están a punto de crucificarlo de nuevo.
113El Dios revelado, a plena vista, lo deberían haber visto parado allí. Pero El era demasiado común; El era un hombre ordinario. No podían verlo. ¿Ven?, allí estaba un hombre. “Bueno”, dijeron, “este tipo, ¿de qué escuela salió?” Pero recuerden, cuando esa lanza hirió Su cuerpo, ese Espíritu lo dejó, el templo...Los tajos para los sacrificios se voltearon, y el rayo cayó, atravesó el templo y rasgó el velo. ¿Qué era? Allí estaba su Dios colgado en el Calvario, y estaban demasiado ciegos para verlo.
114¡Lo trajo a El a plena vista, y todavía no lo ven! Fueron cegados. ¡Dios, velado en un ser humano!
115Uds. recuerdan, luego El regresó a Pablo después de eso, y a Pedro en la prisión, como la Columna de Fuego. ¿Recuerdan eso? [La congregación dice: “Amén”.–Ed.]
116Pero en los últimos días El debe de regresar otra vez, una Columna de Fuego debe de regresar otra vez, para manifestar al Hijo del Hombre, ¿ven?, para mostrar la Palabra, la Luz. Las tradiciones, que han sido, serán quitadas. Nada va a perturbarlo; va a ser hecho de todas maneras. Dios derribará esas denominaciones y tradiciones. ¿Con qué clase de Espíritu lo hará El? Como El lo hizo la primera vez. Miren lo que El hizo en los días de Elías, en los días de Juan. “No penséis decir dentro de vosotros que vosotros ‘tenéis a Abraham por padre’ porque Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras”. ¿Ven? No penséis: “Porque yo pertenezco a esto y yo pertenezco a aquello”. ¿Ven? Dios rompiendo el velo, ¿ven?, para mostrar quién es El. ¿Ven?, observen el velo cuando se rasga aquí ahora; nos damos cuenta ahora.
117Ahora, y en aquel entonces, si un hombre atravesaba ese velo, era muerte repentina. ¡Ahora es muerte no atravesarlo! Amén. Si Uds. no pueden romper ese velo de tradición, atravesar esa pared de denominación, para ver a Dios en Su poder, ¡es muerte! Antes en donde era muerte entrar, ahora es muerte quedarse afuera. Todo el propiciatorio está colocado a plena vista, cualquiera puede verlo: el velo está rasgado. ¡Gloria a Dios! Todo el propiciatorio aparece a plena vista.
118Cómo es que Dios podía tener misericordia de pecadores inmundos como nosotros, cuando El mismo se escondió, fue un misterio. Y ahora está a plena vista, o completamente a la vista; revelado por Su Palabra. Siempre es la Palabra, constantemente, la cual es Dios. Es la Palabra que lo abre. Si aquella gente hubiera conocido la Palabra de Dios aquel día cuando Jesús murió, hubieran visto el propiciatorio, hubieran visto quién era El.
119¿Quién era Ese entonces? ¿Por qué se rasgó el velo? Recuerden: era muerte entrar detrás de él. Nadie podía verlo. Moisés lo vio en una forma; era un torbe-...era la–la espalda de un Hombre. Bueno, aquí está, una espalda ensangrentada, ¡ese mismo Hombre! ¿Qué era? Dios quería mostrarles el propiciatorio. Dios quería mostrarles quién era El. Así que el velo en el templo, por la mano de Dios, arriba, fue rasgado de arriba a abajo, y mostró a Dios a plena vista. Era Jesucristo colgado en la cruz, el propiciatorio. Y, ¿qué era? La gente estaba demasiado ciega para verlo.
120¡Ahora otra vez se ha repetido: sus tradiciones! Como en aquel entonces, en el Día de Pentecostés, la Palabra vino y estaba en la forma del “Hijo de Dios”. Y ellos comenzaron a organizarlo en Nicea, Roma. Y cuando menos lo pensaron, ellos llegaron a ser Metodistas, Bautistas, Presbiterianos, Pentecostales, y todo lo demás. Es tradición organizada, a tal grado, que el hombre no sabe en dónde él está parado. Pero, ¡gloria a Dios!, El prometió lo que El haría en los últimos días. El mostraría Su Palabra a plena vista, abierta delante de nosotros otra vez, ¿ven?: abrirla.
121Si tan sólo ellos hubieran conocido la Palabra, hubieran conocido quién era Jesús. Si un hombre sólo conociera la Palabra de Dios, él sabría la hora en la que estamos viviendo y lo que está aconteciendo. Ellos simplemente rechazan escuchar esa Palabra. ¡Sus tradiciones! ¿Qué causó a esos Judíos ver eso? ¿Qué? Parecía como que ellos en realidad lo pudieran haber visto, porque la cosa fue rasgada. Fue rasgada por un propósito.
122¿Para qué está aconteciendo este avivamiento ahora? ¿Cómo podría prosperar? ¿Cómo podría ser bendecido? A mí no me interesa cuántas imitaciones tenga o cualquier otra cosa, eso no...Cuando Moisés salió, había una multitud mixta que salió con él. Pero, ¿para qué se hizo? Es Jehová mismo quitando el velo de Dios, para mostrar la diferencia entre lo correcto y lo incorrecto. Quien es Metodista, Bautista, Presbiteriano, o, quien está correcto. ¡La Palabra de Dios está correcta! “Sea la palabra de todo hombre mentira, y la Mía la Verdad”. Dios no necesita intérprete. El hace Su propia interpretación. El la manifiesta, y puede...da la interpretación. Dios mismo revelándose. ¡Oh, hermanos! Aquí en medio de nosotros, vemos Su gran mano poderosa diciendo estas cosas, haciendo estas cosas.
123Tengo algo sobre eso en esta noche, ¿ven?, de cómo observar la mano de Dios, lo que ella hace, cómo ella misma se manifiesta. ¿Ven?
124Y la gente dice: “Oh, Eso es tontería. Hay fanatismo allí. No hay nada en Eso. Eso es tontería. Eso es Belcebú. Eso es el diablo. Eso es adivinación. Eso es esto”. ¿Ven?, la misma cosa que dijeron con respecto a El.
125¡Oh iglesia!, si esta cinta llega a salir, ¿no pueden ver, ministros del Evangelio, en dónde están Uds. viviendo? ¿No pueden ver la hora en la que estamos? Dios, El mismo mostrándose, haciendo a un lado...Miren, El tomó ese velo del templo y lo partió en pedazos, para que ellos pudieran ver a Dios a plena vista, y ellos estaban demasiado ciegos para verlo. Y El ha hecho la misma cosa hoy en día, poniendo Su Palabra directamente enfrente, lo que El prometió. ¡Toda promesa en la Palabra, puesta delante de nosotros a plena vista!
126¿Saben Uds. lo que la iglesia Gentil hace? La misma cosa que hizo la iglesia Judía; está igual de ciega para verlo. Eso es todo. Estará puesto en sus corazones así como fue en aquel día.
127Fíjense: es muerte apartarse de Ella ahora. Uds. deben entrar en Ella a través de este velo, o Uds. no lo lograrán. ¡Cómo Dios pudiera haber tenido misericordia de ellos!; pero recuerden lo que era: que Dios estaba manifestando lo que estaba detrás de ese velo. Observen lo que estaba detrás del velo: ¡la Palabra! ¿A qué velaba? ¡A la Palabra! ¿Qué era? Estaba en el arca. Era la Palabra lo que ese velo escondía. ¿Ven? Y Jesús era esa Palabra, y El es esa Palabra, y el velo de Su carne la escondió.
128Y hoy el velo de tradición esconde a la Palabra otra vez, diciendo: “No es así”. ¡Pero sí es así! Dios está testificando de Ella, El mismo saliendo tan resplandeciente como el sol, delante de todos, y fallan en verlo. ¡Dios, sé misericordioso con nosotros!
129En tipo, Moisés viniendo de la Presencia de Dios, con la Palabra de Dios para esa edad. Ahora observen, ahora estamos en Exodo 19. No se pierdan esto. En Exodo 19, Moisés viene de la Presencia de Dios, ó 20 y 21, 19:20 y 21; Moisés viene de la Presencia de Dios. El ha estado en la Palabra. La Palabra había sido escrita. Y él, en la Presencia de Dios, con la Palabra, él tenía la Palabra para esa edad. Hay una Palabra para cada edad. ¡Y Moisés salió; su rostro resplandecía intensamente! ¿Ven? La Palabra estaba en él, lista para ser manifestada, dada al pueblo.
130La verdadera Palabra, Dios la había escrito, y estaba con Moisés. Fíjense, Ella estaba con Moisés y estaba lista para ser manifestada. El era la Palabra para ellos, él era la Palabra viva, escondida. El se veló a Sí mismo; Moisés tenía que ponerse un velo sobre su propio rostro. ¿Por qué? El era esa Palabra. Amén. Hasta que esa Palabra era dada a conocer, Moisés tenía que velarse. ¡Amén! ¿Lo ven? Dondequiera que está la Palabra, Ella está velada.
131Moisés tenía la Palabra. Ahora recuerden, después que la Palabra era manifestada, Moisés era Moisés otra vez. ¿Ven? Pero mientras esa Palabra estaba en él para ser dada, él era Dios; pues él ya no era Moisés. El tenía la Palabra del Señor para esa edad. Nada podía tocarlo a él hasta que eso terminara; él tenía esa Palabra con él. Así que, por lo tanto, cuando él vino, la gente volteó sus rostros; no podían entender. El había sido cambiado. El era un hombre diferente. El vino con esa Palabra. “Y él se ponía un velo”, la Biblia dice, “sobre su rostro”, porque él tenía la Palabra. Y él era la Palabra para ellos.
132Ahora miren, si Moisés...Oh hermano, esto va a ofender. Pero si Moisés...Como Pablo dijo aquí en 2 Corintios, el capítulo 3. Si Moisés tuvo que velar su rostro con ese tipo de gloria sobre él, ¿ven?, porque esa era una gloria natural, esa era una ley natural. Y si Moisés, sabiendo que esa ley tenía que perecer, pero la gloria era tan grande que cegó al pueblo, tanto que ellos tuvieron que ponerle un velo sobre su rostro. ¿Qué tanto más será Esta? ¡Gente cegada espiritualmente! Ajá. Esa gloria iba a desvanecerse, pero esta Gloria no se desvanecerá. ¿Ven? Moisés tuvo las leyes carnales, la condenación, sin gracia, sin nada; sólo lo condenaba a uno. Pero Esto de lo que estamos hablando...En aquello no había perdón, aquello sólo le dijo a uno lo que uno era. Esto le da a uno un camino de escape.
133Y cuando esa Palabra es revelada, oh, hermanos, ¿qué clase de rostro será? Tendrá que estar velado. Tiene que estar velado. Ahora fíjense. Así que el Espíritu está velado en un templo humano, ¿ven?, para que El hable las palabras naturales con un velo natural.
134Ahora, Pablo hablando aquí, y en este–este sentido, el Espíritu Palabra: “Nosotros somos ministros, no de la letra, la ley, pero ministros competentes del Espíritu”, en donde el Espíritu toma la letra y la manifiesta.
135Eso sólo era ley, uno tenía que ir a verla qué decía: “No cometerás adulterio. No robarás. No mentirás. No harás esto, aquello, o lo otro”. ¿Ven? Uno tenía que ver eso.
136Pero esto es el Espíritu que viene sobre la Palabra prometida para esta edad, y produce y manifiesta, no dos tablas de piedra, sino la Presencia del Dios viviente. No es un pensamiento mítico que alguien se imaginó, o de algún Houdini [Mago norteamericano, conocido por sus escapes espectaculares.–Trad.], un truco, sino la misma promesa de Dios revelada y manifestada delante de nosotros. ¿Detrás de qué clase de velo estará eso? Y fallar–fallar en ver eso....
137¿Ven?, eso fue tan grande que aun el pueblo dijo, ellos dijeron cuando vieron a Jehová descender en esta Columna de Fuego y comenzar a estremecer la tierra, y–y las cosas que El hizo, y el monte en fuego. Y aun si alguien trataba de ir a ese monte, perecía. Era tan grande, al grado, que aun Moisés temió el temblor. Entonces, si en aquella vez El sólo conmovió el monte, esta vez El conmoverá los cielos y la tierra.
138¿Qué acerca de esta Gloria? Si aquélla fue velada por un velo natural, ésta es muy...Velada por medio de un velo espiritual. Así que no traten de mirar lo natural, entren en el Espíritu y vean en dónde están Uds., vean en qué hora estamos viviendo.
139¿Tiene eso sentido para Uds.? ¿Ven?, es un velo espiritual que está sobre la gente, dicen: “Yo soy Metodista. Soy tan bueno como cualquiera. Yo soy Bautista. Yo soy Pentecostal”. ¿No se dan cuenta que esa cosa es un velo tradicional? Está escondiendo a Dios de Uds. Esas son las cosas que le impiden gozar todas.... Oh, Uds. dicen: “Yo grito y salto”.
140El dijo: “¡Toda Palabra!” Eva creyó toda Palabra excepto una. ¿Ven? Es la Palabra completa de Dios, la promesa de esta hora manifestada. ¿Ven?
141Fíjense ahora mientras continuamos. Tengo aquí bastante de qué hablar, pero tengo como veinte páginas, pero eso...de–de notas, pero yo–yo no hablaré de todas ellas. ¿Ven?, me apresuraré. Sí.
142El estaba velado con un velo natural antes que él pudiera hablarle la Palabra a la gente. Ahora, Dios mismo se tiene que velar, como El lo prometió, en carne humana. ¡Dios! ¿Lo captan? [La congregación dice: “Amén”.–Ed.] Dios mismo se tiene que velar en carne humana, y poner un velo espiritual sobre ellos, (dicen: “Bueno, yo soy esto y yo soy aquello”), para hablarle a la gente. Cuando eso es velado, lo cual es el velo tradicional, es hecho pedazos, entonces el...eso es lo que dicen: “Bueno, los días de los milagros han pasado”.
143Un hombre me dijo el otro día, un–un predicadorcito Bautista allá, vino a mí, el Hermano Green, y dijo: “Hermano Branham, aquí está una cosa que tengo contra Ud.” El dijo: “Ud. está tratando de hacer a la gente...” Fue allá en el Ramada Inn, cuando tuvimos la reunión allí. Dijo: “Ud. está tratando de hacer a la gente creer en una Edad Apostólica: de vivir hoy como ellos fueron en la Edad Apostólica”. Dijo: “La edad Apostólica cesó con los apóstoles”. Yo dije: “¿Cesó?” “Sí”. Yo dije: “¿Quién fue el portavoz en la Edad apostólica?” El dijo: “Los doce apóstoles en el aposento alto”.
144Yo dije: “Entonces Pablo quedaría excluido”. Yo dije: “El portavoz fue Pedro. Y Pedro dijo, en el Día de Pentecostés, cuando ellos vieron todo esto aconteciendo, y el Espíritu Santo obrando, él dijo: ‘Para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos, para cuantos el Señor nuestro Dios llamare’. Si El todavía está llamando, entonces la misma Cosa está aquí. ¿Cuándo cesó la Edad Apostólica entonces? La Edad Apostólica cesa cuando Dios cese de llamar”. El no dijo nada, sino que recogió su sombrero y se marchó.
145Se necesita la Palabra para hacerlo. Es la Palabra. Jesús le dijo a Satanás: “Escrito está”. ¿Ven? Eso es: “Escrito está”.
146Yo dije: “Pedro dijo que nunca terminaría. Para cuantos el Señor llamare, esta bendición sería para ellos. Ahora Ud. dice: ‘El paró’. ¿Cuándo?” “¿Lo ofendí?” Yo dije: “No, señor, ni un poquito. Siga adelante”. Muy bien. ¿Ven?
147Pedro dijo que era para todos los que Dios llamare; recibirían la misma Bendición Apostólica. Esa es–ésa es la Palabra del Señor. ¿Ven?
148Ahora el velo natural. Dios, la Palabra, velada en carne humana. ¿Qué era? Dios estaba velado en Moisés. Dios estaba en Moisés, velado, y la Presencia de Dios estaba en él. El era tan perfecto con esa Palabra en él de esa manera, al grado que él tenía que velar su rostro. Y era un profeta vindicado que manifestó la Palabra y les dijo: “¡Tú no harás esto! ¡Tú harás esto! ¡Y tú no harás esto!” ¿Ven?
149Para dar Su Palabra a esa generación, El mismo se veló en un ser humano, o la Palabra hubiera cegado aun a los llamados a salir fuera. ¿Ven? Aun el pueblo que estuvo allá no podía soportar ver eso. En–en Exodo encontramos eso; ellos dijeron: “Que hable Moisés, no Dios”. ¿Ven por qué la Columna de Fuego no aparece mucho? ¿Ven?
150Dios dijo: “Yo–Yo–Yo haré eso. Yo les levantaré un Profeta”. ¡Amén! “Yo les levantaré uno”. Y El vino exactamente. “Yo levantaré, y El tendrá que ser la Palabra”.
151El dijo: “Si ellos quieren ver lo que es la Palabra...” Dijo: “Ahora, Moisés, Yo me aparecí a ti allá en aquella zarza ardiendo”. Dijo: “Yo voy a descender y pondré ese monte en fuego”. Dijo: “Ellos verán que tú les has dicho la verdad. Yo me apareceré aquí de la–de la–de la misma manera ardiente. Yo me apareceré aquí y le probaré al pueblo, Yo vindicaré tu ministerio”. Eso fue lo que le dijo a Moisés allá, en pocas palabras.
152Fíjense, El dijo: “Ahora Yo voy a–Yo voy a glorificarte delante del pueblo”. Dijo: “Ahora, tú les dijiste que Yo me encontré contigo allá en una zarza ardiendo; ahora Yo voy a descender, el mismo Fuego, y Yo voy a dejar que el pueblo vea que tú nunca mentiste al respecto”. Uds. aun pueden probarlo científicamente, si Uds. quieren. ¿Ven? “Yo voy a descender y darles a saber a ellos”.
153Y cuando El comenzó a tronar, cuando Jehová comenzó a tronar, el pueblo dijo: “¡No! ¡No! ¡No! No permitas que Jehová hable; nosotros–nosotros moriremos”.
154¿Ven?, El tenía que estar velado, así que Dios mismo se veló en Moisés y le dio a Moisés la Palabra. Y Moisés descendió y habló la Palabra del Señor con un velo sobre su rostro. ¿Es correcto eso? Jehová velado en la forma de un profeta, porque eso hubiera absolutamente...Y Dios dijo que El ya no les hablaría de esa manera. El únicamente les iba a hablar por medio de un profeta. Esa es de la única manera que El les había de hablar de allí en adelante. De esa manera El siempre les habló. Eso es correcto. Nunca de ninguna otra manera. El no miente.
155Fíjense: sólo Moisés tenía la Palabra. Ahora, no era un–un grupo el que descendió, no era solamente el de los fariseos, o el de los saduceos, o no era una– una cierta secta o un clan. ¡Era Moisés! El tomó a un hombre. El no puede tomar dos o tres diferentes mentes. El toma a un hombre. Moisés tenía la Palabra, y solamente Moisés. Aun Josué no la tenía. Nadie más la tenía. ¡Amén! Josué era un–un general; Josué era un comandante del ejército; Josué era un creyente, un Cristiano. ¡Pero Moisés era un profeta! La Palabra no podía venir a Josué; tenía que venir a Moisés. El era el profeta mayor de la hora. Fíjense: la Palabra nunca vino a Josué hasta que Moisés partió. No, señor, Dios lidia con uno a la vez. Dios es uno. ¿Ven? Ahora, sólo Moisés tenía la Palabra, no un grupo.
156Miren, Dios advirtió a todas las personas de no tratar de seguir a Moisés dentro de ese velo: imitadores. ¿Ven? Mujer, hombre, sacerdote, quienquiera que fuera, qué tan piadoso, qué hombre fuera, cuánto honor, cuánto ellos fueran; El advirtió: “¡Que Moisés venga solo! Y si algún hombre, aun un animal, lo tocare, tendría que ser matado allí mismo”. Nunca entre detrás de ese velo. Ese velo pertenece a una persona. Ese Mensaje es uno. ¿Ven? En el templo, un hombre entraba una vez al año, ungido y arreglado para entrar; no para sacar la Palabra, sino para ofrecer sangre. Aun para entrar allí adentro delante de Ella, era solamente uno. Cualquier otro hombre moría. ¿Ven?
157Ellos mueren espiritualmente ahora. Este es un velo espiritual. ¿Ven? Ese era un velo natural. Este es un velo espiritual. ¿Ven? Ellos siguen entrando detrás de allí; uno puede decirles. “¡Oh, yo sé! Yo sé eso, pero yo...” ¿Ven?, sigan adelante, está bien, sólo habla...Uds. recuerdan que la última plaga en Egipto fue muerte, antes del éxodo. La última plaga sobre la tierra es muerte espiritual, antes del éxodo. Entonces ellos serán incinerados y vueltos al polvo, y los justos andarán sobre sus cenizas. Pero la última cosa será muerte espiritual, rechazando la Palabra.
158Ahora fíjense: Dios advirtió a toda persona que no trataran de seguir a Moisés dentro del velo de Fuego. Moisés iba a ser velado; él tenía que salir de allí. Moisés entró como Moisés, entró en esta Columna de Fuego; y cuando él salió, él estaba velado. Pues, él entró allí, apartándose de sus tradiciones, las tradiciones de los ancianos. El había visto la Columna de Fuego, pero ahora él iba a entrar en la Columna de Fuego. ¿Ven? ¡Amén! Y él salió velado. ¡La Palabra de Dios en un hombre, velado! Aquí viene saliendo él, oh, hermanos, yo puedo verlo. Advirtió que nadie más lo intentara; nadie puede imitar Eso. Es mejor que no. ¿Ven? Aun un sacerdote o un hombre santo, quienquiera que fuera, cardenal, obispo, cualquier otra cosa, tratando de entrar detrás de ese velo, moría. Dios les advirtió. No tendremos imitaciones.
159Su Palabra es revelada a uno. Siempre ha sido así, venía un profeta con la Palabra del Señor, en cada edad, cada vez, a través de la Escritura. La Palabra viene a uno. En cada edad, lo mismo, aun en las edades de la iglesia, desde la primera hasta la última. Otros tienen sus lugares, eso es correcto, fíjense, pero apártense de esa Columna de Fuego. ¿Ven? ¡Qué lección aprendemos aquí! ¿Ven?, todos queriendo ser un Moisés, y todos....
160¿Recuerdan Uds. lo que Datán y ellos dijeron allá? Ellos dijeron: “¡Mira Moisés, espera un momento! Tú mismo quieres controlar todo. ¿Ven? Ahora, hay otro hombre aquí que Dios ha llamado”.
161Eso es verdad. Ellos, cada uno, iba siguiendo bien mientras iba caminando; pero cuando uno intentó estar por arriba de los demás y tomar la posición de Dios, que El le había dado a Moisés, el cual era predestinado y ordenado para ese trabajo, intentó de tomarla, fuego descendió y la tierra se abrió y se los tragó. ¿Ven? ¿Ven? Tengan cuidado. ¿Ven? Sólo sea un buen Cristiano piadoso de Dios, creyendo la Palabra. ¿Ven? Apártense de esa Columna. ¡Qué lección!
162Dios primero se le había aparecido a Moisés en una zarza ardiendo; Dios estaba velado en la Columna de Fuego. Ahora escuchen atentamente por un momento. Dios primero vino a Moisés; El estaba velado. Dios estaba en una Columna de Fuego, escondido allá en una zarza, ¿ven?; lo mismo que detrás de las pieles, ¿ven?, allá, junto al propiciatorio en el altar. ¿Ven? El estaba velado. El siempre está velado. Y cuando El vino a Moisés, El estaba en una Columna de Fuego, velado en la Columna de Fuego. Pero allí, delante del pueblo, Dios lo vindicó a él por la misma Columna de Fuego. ¿Ven? Moisés dijo....
163Ahora observen. ¿Están leyendo? [La congregación dice: “Amén”.–Ed.] ¿Están Uds. dejando sus mentes vagar muy lejos? ¿Pueden Uds.? Pueden...“El que tiene oídos, oiga”. ¿Ven?
164Cuando Dios se le apareció a Moisés, fue en una Columna de Fuego, cuando El lo llamó a su ministerio. Y Moisés vino y le dijo al pueblo al respecto. Ellos no podían creerle; sin embargo, él hizo los milagros y cosas. Pero, esta vez, El visiblemente, científicamente, apareció y vindicó que el ministerio de Moisés era el mismo Dios que le habló a él, porque El apareció en la forma de la Columna de Fuego y puso el monte en fuego. Y Ella vino a Moisés en una zarza; le habló a él. Muy bien.
165Era la primera aparición de Dios, a Moisés, en el velo de la zarza ardiendo. Delante del pueblo, Dios se veló otra vez y vindicó a Moisés por medio del velo, al velarse El mismo con el mismo Fuego, la misma Columna de Fuego que había descendido. Desde–desde entonces...De ellos, para que sólo pudieran oír la Palabra de Dios. ¿Lo captan? Sólo la Palabra; ellos oyeron Su Voz. Porque Moisés era, para ellos, la Palabra viviente. ¡Moisés! ¿Ven?, ¡Dios había probado tanto esa Palabra por medio de Moisés! ¿Ven?, Moisés dijo...Dios le dijo a Moisés: “Desciende allá. Yo seré contigo. El es...Nada te podrá hacer frente. YO SOY EL QUE SOY”.
166Moisés descendió, y dijo: “Tal vez Uds. no crean esto, quizás, pero Dios se me apareció en una Columna de Fuego, y El me dijo estas cosas”.
167“Oh, nosotros tenemos toda clase de cosas iguales aconteciendo”. Faraón dijo: “¡Qué va!” El pastor Faraón dijo: “Qué va, tú tienes un truco mágico fácil. ¡Qué va!, yo tengo hechiceros aquí que pueden convertir una serpiente en...una vara– una vara en una serpiente. Vengan aquí, hechiceros”. Y ellos llegaron allí, e hicieron la misma cosa.
168Moisés sabía; nada le molestó. No le importó cuántos imitadores tenía. Moisés sólo se quedó quieto. Cuando menos lo pensaron, ellas se arrastraron por un rato alrededor, y directamente la serpiente de Moisés, simplemente se comió al resto de ellas. ¿Ven? ¿Por qué? Como esos apóstoles, no podían explicarlo; Moisés no sabía cómo Dios iba a hacerlo; pero El iba a hacerlo.
169Recuerden: El dijo que Janes y Jambres regresarían en los últimos días, ¿ven?, imitaciones. “Y engañarían a los Escogidos si fuera posible”, Mateo 24:24. ¿Ven? Exactamente las mismas cosas, hacen la misma clase de milagros y todo. ¡Vigilen esa Palabra! ¡Vigilen esa Palabra! El hombre que dice que él hace un milagro y todavía quiere creer que hay tres dioses, y hay todas estas clases; Uds. apártense de eso. Sabemos que eso–que eso está errado, ¿ven?, no hay tal cosa. ¿Ven? ¡La Palabra, toda Palabra, toda Palabra que sale de la boca de Dios! ¡Génesis, una Palabra! Aquí dice: “No quites o añadas una palabra”. ¿Ven?, tiene que ser esa misma Palabra. ¿Ven?
170Fíjense, el pueblo vio que algo había sucedido. Moisés había sido velado como un...El era un profeta, y Dios ahora había vindicado Su Palabra; descendió allá. Y él había visto señales y maravillas. Y entonces, muy bien, este pueblo se separó en una iglesia. ¿Ven?, iglesia significa “llamado fuera”. ¿Ven? Después que ellos fueron llamados a salir fuera del mundo y llegaron a ser un pueblo, ¿ven?, entonces Dios mismo dio a conocer que El era esa Columna de Fuego. El probó el Mensaje de Moisés. ¿Ven? El era la Columna de Fuego. Ellos pudieron haber tomado la fotografía de Ella, creo yo, si hubieran tenido cámaras, porque todo estaba en Fuego. Pero ellos–ellos probaron eso, Dios probó que el Mensaje era correcto. El Mensaje estaba a la mano, todo estaba, entonces iban a ser sacados en un éxodo. Veló a Su profeta de este pueblo en éxodo.
171La gente, pensó, vio que algo le había sucedido a él. El ahora era diferente del resto de los Israelitas. El era diferente, su mensaje era diferente, él era diferente de los sacerdotes, él era diferente de cualquier cosa. ¿Ven?, él era una persona diferente. El pueblo vio que algo había acontecido. Dios mismo se había velado en Su profeta, para hablar Sus Palabras a ellos. Eso es lo que El había hecho. Moisés era la Palabra viviente para la gente, velado por medio de la Columna de Fuego, hablando de lo que iba a ser velado después detrás de pieles de tejón. ¿Ven?
172La Palabra primero tenía que provenir de Moisés. ¿Ven? Moisés tenía la Palabra. Ellas fueron escritas por Dios, nadie podía interpretarlas; Moisés primero tenía que interpretarlas. Esa es la razón que él veló su rostro, porque él...¿Lo ven? [La congregación dice: “Amén”.–Ed.] ¿Ven? Aquí está. [El Hermano Branham levanta su Biblia.–Ed.] Nosotros pudiéramos levantarla, cargarla, y todo lo demás, pero tiene que ser revelada. Con el fin de revelarla, Moisés tenía que llegar a ser Dios para el pueblo. Uds. dicen: “Eso es tontería”.
173Bueno, El dijo, aun El mismo le dijo a Moisés: “¡Tú serás Dios, y Aarón será tu profeta!” ¿Ven? Así que allí venía El, ¿ven?, El mismo, tenía que velarse porque Dios siempre está detrás de un velo. ¡Oh, hermanos! ¿Lo ven? [La congregación dice: “Amén”.–Ed.] Dios está escondido del público.
174Dijo: “Padre, te doy gracias, que has escondido estas cosas de los sabios y entendidos, y se lo has revelado a niños, a aquellos que quieren aprender”. ¿Ven?
175Dios se escondió detrás del velo. Moisés veló su rostro. Moisés era entonces la Palabra viviente velada. El pueblo vio esa Columna de Fuego, dijeron: “Ahora estamos satisfechos”. ¿Ven? “Que hable Moisés”. ¿Ven? “Que no hable Dios, para que no muramos”. Moisés entró en esa Columna de Fuego. ¿Ven?
176Y dijo ahora, El dijo: “Ahora Yo–Yo ya no les hablaré a ellos de esta manera. Yo les daré a ellos un profeta”. ¿Ven? Y de esa manera El siempre lo hizo. ¿Ven? Dijo: “Ahora, déjalos que lo hagan así”. Pero este profeta tiene que tener esta Palabra. Si él está velado con una tradición, Dios nunca lo envió a él. Si él está velado con la Palabra, Dios La vindicará. Dios interpreta Su propia Palabra. Moisés las habló; Dios las interpretó. ¡Amén!
177Moisés dijo: “¡El Señor así lo dijo!” Y el Señor hizo exactamente lo que él dijo. Eso lo confirmó.
178Ahora El dijo: “Ahora, Moisés, tú entiendes. El pueblo entiende ahora. ¿Ven?, yo te he mostrado, yo te he vindicado a ti”. Dios mismo se había velado en este profeta, para hablar Su Palabra al pueblo. Moisés era el Dios viviente para ellos, la Palabra viviente de Dios manifestada. Esa es la razón que su rostro estaba velado. ¿Ven?
179¿Y saben Uds. que la misma cosa está velada hoy en un Cristiano genuino, de los incrédulos? Ellos ven a esas mujeres con cabello largo y cosas, ellos dicen: “Miren a ese modelo anticuado”. A las mujeres que se trenzan su cabello y se lo suben colocándolo en la parte de atrás, les dicen: “Tienen una llanta desinflada, una llanta de repuesto allí arriba”. ¿Ven?, todo está velado. Ellos están ciegos. “Oh”, dicen ellos: “Yo tengo un Ph. D, L...” [títulos de doctorado.–Trad.] A mí no me interesa lo que Uds. tengan, Uds. todavía ignoran la Palabra. Exactamente lo correcto. “Oh, eso–eso es sólo algo de poca importancia. Yo...” Tomen las pequeñas lecciones primero.
180¿Qué de las personas que dicen que ellos están velados en la Presencia de Dios, y predican la tradición de alguna iglesia? ¡Oh, Dios mío, por favor! El que le añade y le quita, y todo lo demás, al inyectar sus propios temas y sus propios pensamientos, y no la Palabra de Dios, ¿ven?, ¿qué clase de velo? Eso tiene un velo eclesiástico. ¡Dios ha roto el velo, abriéndolo completamente!
181Ellos dijeron: “No hay tal cosa como profetas. No hay tal cosa, en estos últimos días, como apóstoles y profetas. No hay tal cosa como sanidad Divina. Ya no hay tal cosa como videntes. No hay tal cosa como Marcos 16, siendo cumplido. La Edad Apostólica se ha terminado”. Ellos lo velaron del pueblo. Pero Dios salió con el Espíritu Santo de Fuego, y rasgó esa cosa de arriba a abajo...[Espacio en blanco en la cinta.–Ed.] Dios ha rasgado el velo.
182Moisés era el velo, la Palabra viviente de Dios velada detrás de carne humana. La Columna de Fuego estaba en Moisés, por supuesto, hablando de lo que iba a ser velado después detrás de pieles, ¿ven Uds.?
183Ahora, eso, la Palabra, la Palabra fue traída, luego fue escrita, luego Ella fue puesta detrás y todavía estaba velada, porque Dios siempre estaba en esa Palabra. ¡Amén! El siempre es la Palabra. El estaba en esa Palabra. Esa es la razón que la Palabra tenía que estar velada.
184¡Oh, hermano, hermana!, ¿lo están captando? [La congregación dice: “Amén”.–Ed.] ¡Miren! ¿No ven? Ha estado velada a través de estas edades de acuerdo a lo que Dios dijo, y será abierta en los últimos días; esos Siete Sellos serían abiertos, y la Cosa completa quedaría a la vista del pueblo, lo que había estado aconteciendo todo el tiempo. La hora del Mensaje del séptimo ángel, todos los misterios de Dios deberían ser dados a conocer en ese Elías, en esta última hora; cómo es que Cristo es puesto fuera de Su iglesia, el Hijo de Dios; cómo El es revelado como Hijo del Hombre otra vez; cómo es que la Iglesia debe ser puesta en orden, y todo para el último día, sin credos, sin denominación, sólo, absolutamente, la Palabra viviendo en el individuo. “Yo tomaré a uno, y dejaré a otro. Yo tomaré a éste, y dejaré a ése”. ¿Ven? Sólo hay...No hay cuerdas, no hay denominaciones, no hay ataduras no hay nada; es el corazón con Dios y solo El. ¿Ven?
185Fíjense, velado en carne humana. Moisés era esa Palabra, hablando lo que después iba a ser puesto detrás de pieles de tejón. Así que...así es Cristo, nuestro Moisés. Cristo es nuestro Moisés. El era Dios velado en carne humana, velado en humanidad, en carne. Eso es correcto. Y El es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. El estaba velado por pieles de tejón. El estaba velado. Y esta vez El estaba velado en un hombre. ¿Ven? Ahora fíjense: “El mismo ayer, hoy, y por los siglos”, prometió Su Palabra para esta edad. El todavía es Cristo, la Palabra prometida para esta edad, velado en carne humana. La Palabra es Dios.
186La unción es una persona. La palabra Cristo significa un ungido, ¿ven?, “el ungido”. Entonces, Moisés era Cristo en sus días, él era el ungido. Jeremías era Cristo en sus días, con una porción de la Palabra para ese día.
187Pero cuando Jesús vino, El vino como el Redentor Ungido; y eso era ambos: Moisés y todo lo que estaba en Moisés, y toda la Palabra, y toda la Deidad corporalmente estaba en El. Esa es la razón que todo el velo del templo se rasgó, y el propiciatorio quedó perfectamente a la vista; El era el Ungido.
188Fíjense: ahora, el velo en carne humana, la Palabra prometida para esta edad también debe ser velada. Fíjense. Miembros de iglesia amadores del pecado y los pecadores, no la pueden ver debido al velo humano.
189Esa es la razón que ellos no podían verlo a El. “¡Qué va!, El es un hombre. ¿De dónde vino El? ¿Qué tarjeta de compañerismo tiene El? ¿A qué iglesia pertenece El?” Yo quiero hablar sobre eso esta noche: ¿A qué iglesia pertenece El? ¿Ven? Y así que, ¿ven?, ahora: “¿A qué iglesia pertenece El, a qué–a qué grupo? ¿Qué educación tuvo El? ¿En dónde recibió El Su educación? Bueno, este Hombre nació, de acuerdo a la tradición, o de acuerdo a la–la leyenda sobre El en los alrededores de aquí, este Hombre nació fuera del santo matrimonio. Bueno, El, de seguro El es del diablo. ¿Ven?, El es–El es del diablo. El nació fuera del santo matrimonio, y José sólo se casó con ella para impedir que fuera apedreada, porque ella era una adúltera. ¿Y ese Hombre viene y nos dice a nosotros los sacerdotes, qué hacer?”
190Y allí estaba Dios parado, revelando esa Palabra, clamando: “Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” Eran los mismos cantos que estaban cantando en el templo, que David había compuesto para ellos hacía años, referente a Cristo. “Todos mis huesos me miran y observan. Horadaron mis manos y mis pies”. Y allí estaban ellos parados, cantando eso, y el mismísimo Hombre muriendo en la cruz. Y cuando ellos terminaron y el....
191Cuando El murió, el Dios del Cielo descendió, como El lo hizo en el Monte Sinaí, con Fuego Santo, y quemó ese velo del templo de arriba a abajo; lo hizo pedazos. ¿Y qué podían hacer? Mirar para afuera por la ventana del templo, al Calvario, y allí estaba Dios a plena vista, el Sacrificio.
192Pero ellos no ven todavía, hoy día. Dios en este último día ha rasgado esas tradiciones, y trajo la Palabra para esta edad a plena vista, y todavía no la conocen. Simplemente no la conocen. Ella es–Ella es tan sencilla. ¿Ven?, es tan sencilla. Ella está tan lejos de las cosas del mundo.
193Yo prediqué el otro día en una cierta reunión de “Ser una tuerca [Nut en Inglés significa tuerca, pero también significa tonto, loco, comúnmente hablando.– Trad.]”. Uno de estos días quiero hablar sobre eso: “De ser una tuerca”. Todos nosotros somos unas tuercas para alguien, así que–así que yo seré una para Cristo. Pablo dijo que él “fue considerado un loco”. Seguro, Uds. tienen que ser. ¿Ven?, se necesita una tuerca para sujetar las cosas. ¿Ven? Eso es correcto.
194Así que, fíjense, el velo, la carne humana. No, ahora, la gente amadora del pecado no podía ver eso. Esas personas religiosas tradicionales no podían ver eso, porque El era un hombre. ¿Por qué? Esa carne humana escondió a Dios.
195Ahora, si El hubiera sido una gran Columna de Fuego que hubiera descendido, ¿ven?, una gran Columna de Fuego que hubiera descendido y les hubiera mostrado que eso era El, que El era esta gran Columna de Fuego, ellos podrían haber creído eso; si Jehová lo hubiera hecho así. Pero ven Uds. lo que El hizo, para que El pudiera pasar por alto a toda esa gente sabia e inteligente, El simplemente se reveló como El le prometió a Moisés, ¿ven?: “Yo les hablaré a ellos por medio de un Profeta”. Y El era el Hijo del Hombre, un Profeta. Y algunos de ellos lo reconocieron, como una centésima parte de uno por ciento en el mundo, le creyeron; el resto de ellos no. Pero, El lo era de todas maneras.
196Pero allí estaba el Poderoso Dios parado a plena vista; ¡el propiciatorio! El murió cuando Sus propios hijos estaban diciendo...Sus propios hijos allí, diciendo: “¡Nosotros no lo queremos! ¡Fuera con El!” Escupieron sobre El.
197Un tipo, allá, cuando David iba saliendo del templo, un rey rechazado. Bajó por la calle, y un fulanito lisiado arrastrándose, que nunca lo quiso, él le llamó “hipócrita” o algo, le escupió su rostro. Y ese guardia sacó la espada, dijo: “¿Le dejaré a ese perro la cabeza y que escupa a mi rey?”
198David dijo: “Déjalo en paz; Dios le dijo que hiciera eso”. Y David probablemente no supo lo que él dijo. Subió al monte, mirando hacia atrás, llorando.
199Ochocientos años después, el Hijo de David estaba subiendo el mismo monte, mirando, llorando sobre Jerusalén, un Rey rechazado. Y ellos escupieron sobre Su rostro.
200¿No lo ven? Es la misma cosa. ¿Ven a esa Palabra descendiendo, bajando hoy día? Siempre es rechazada por la mayoría, ¿ven?, y creída por la minoría.
201Ahora, ¿ven?, ellos no podían creerlo. Esos griegos, no podían verlo a El; El estaba en Su templo humano. “¡Qué va!”, dijeron ellos, “el nombre de este hombre es Jesús; El viene de Nazaret”.
202Ahora, sólo tenían un nombre allá en aquellos días, como: “Juan, Jaime”; como decir: “Juan de Jeffersonville, Jaime de New Albany”, o algo así, ¿ven Uds.?
203El dijo: “Este es Jesús de Nazaret. Comúnmente se cree que Su madre quedó embarazada de un soldado”. ¿Ven? Y entonces eso es exactamente lo que creían. ¡Seguro! Y dicen...dijeron bueno: “Y éste es Jesús de Nazaret”. ¿Ven Uds.? “¿Quién es El?” ¿Ven?, no podían entender Eso.
204Pero, bueno, esta Palabra para aquel día, cuando El estaba predicando, dijo: “Escudriñad las Escrituras. A vosotros os parece que en Ellas tenéis la Vida Eterna; y Ellas son las que dan testimonio de Quién soy Yo. Si vosotros no me creéis, olvídense de Mí, como un velo, crean la Palabra que está saliendo. Dos son testigos”, El dijo, “Yo hablo y el Padre habla por Mí”. Amén. Eso es correcto.
205Yo hablo de la Palabra para este día, y el Padre lo confirma. Ahora, ¿es eso un testigo para Uds.? [La congregación dice: “Amén”.–Ed.] Lo es, ¿ven? Así es como ha de ser cumplida.
206Fíjense en 2 Corintios ahora, la...en 2 Corintios, capítulo 3, el versículo 6, el templo antiguo alojó a Dios detrás de pieles viejas, de los Judíos. Cuando el velo viejo fue rasgado, todavía los Judíos, cegados a quién era El, y quién es El todavía...Y luego Pentecostés reveló quién era el verdadero Dios viviente, cuando ese velo fue partido en dos, por Dios, desde arriba. ¿Por qué se le hizo eso al velo? ¿Por qué se le hizo?
207¿Por qué vino tal Mensaje hoy para hacer lo que ha hecho? ¿Por qué vino? ¿Por qué?
208Alguien me llamó un día aquí, no hace mucho; quería debatir conmigo acerca de la–la edad de la iglesia, que “Dios estaba en Su santa iglesia”, y cosas así. Y me di cuenta que era una mujer predicadora, y yo simplemente me olvidé de eso. ¿Ven?, si hubiera sido algún hombre, eso hubiera estado bien, hubiera sido diferente. Pero, así que, cuál es el objetivo de ir a otro lugar allá, cuando yo tengo que dejar una reunión aquí para hacerlo, ¿ven Uds.? Así que sólo los dejo en paz. El ciego guía al ciego, todos ellos–ellos caerán en el hoyo.
209Así que–así que ahora en esta edad, cuando el velo viejo denominacional y tradicional que velaba la Palabra de Dios, ha sido rasgado, ¡para que Ella pueda ser manifestada! ¿Ven lo que quiero decir? La tradición dice: “Todas esas cosas ya pasaron”. [El Hermano Branham hace una pausa.–Ed.]. Que penetre un poquito. “Las cosas ya pasaron”. Pero, en este último día, ese velo tradicional ha sido rasgado, y aquí está la Columna de Fuego. ¿Ven? Aquí está El, manifestando la Palabra para este día. El velo está rasgado. Ahora, el mundo todavía no lo cree. No importa qué, no lo ven. Ellos no lo ven. No les fue enviados a ellos.
210Recuerden: el Hijo de Dios no fue revelado a Sodoma; dos mensajeros les fueron enviados. Eso es correcto.
211Pero, Este, Dios mismo en carne humana, fue revelado a Abraham, el Elegido. Y observen lo que El hizo para revelarse a Sí mismo. Y ahora, Abraham supo, cuando El supo lo que era el pensamiento de Sara detrás de El, él dijo, él lo llamó a El: “¡Elohim! Tú siervo....”
212Fíjense ahora: así que puede ser manifestado. La Palabra ha tenido un velo sobre Ella todos estos años, para la gente: “No puede ser hecho”.
213¿Recuerdan Uds. el sermón que prediqué la mañana cuando salí de aquí por primera vez, acerca de Goliat y David? Yo dije: “Miren al retador allá afuera, diciendo que ‘los días de los milagros han pasado’”. Fíjense en las cintas que han ido saliendo, fíjense en cada una, cómo es que se ha puesto más y más claro, si Uds. tienen oídos para oír, ¿ven?, ojos para ver. ¿Qué? Yo dije: “Allá está ese gran mundo eclesiástico, allá afuera, de esta edad científica, diciendo que no puede hacerse”. Pero yo dije: “Dios...” En esa Luz, antes que fuera fotografiada, sólo en esa ocasión; nunca antes había sido fotografiada. Fue allá en el río, ellos nunca habían tomado la fotografía de Ella. ¿Ven? Yo dije: “El me dijo que sería hecho; El haría un llamado e iría por todas las naciones”.
214Y aun el Dr. Davis, dijo: “¿Tú, con una educación de escuela primaria, de séptimo grado, orarás por reyes y monarcas, e iniciarás un avivamiento que irá por todas las naciones?” Yo dije: “Eso es lo que El dijo”.
215Y ha sido hecho. ¿Ven? ¿Ven?, ha sido hecho. Esa es la cosa, y es que El no necesita ninguna interpretación. El lo ha hecho. ¿Ven?, El ya lo ha hecho, eso se interpreta por sí mismo, ¿ven?, llamando a Sus Elegidos, ¿ven?, de–de todas las condiciones de vida. Ahora ha sido manifestado.
216Yo dije que David se paró allí, un pequeño hombrecito flacucho con su espalda toda arqueada, con una honda en su mano. Y, bueno, Saúl lo miró, el jefe de la asociación ministerial, dijo: “¡Qué va!, ¿tú?–¡tú ni siquiera estás entrenado!” El dijo: “Déjame ver si yo puedo darte un doctorado o algo”. Pongan esta armadura sobre él, eso...El se dio cuenta que no cuadraba con un hombre de Dios.
217Dijo: “Quítame esta cosa de mí”. Dijo: “Yo no sé nada de eso”. Dijo: “Déjame ir de la manera que yo sé, con lo que le peleé al león, con lo que le peleé al oso”. El era más o menos un conocedor del bosque. El dijo: “Permíteme ir de esta manera”.
218Y este Goliat dijo: “¿Me envían a un perro para pelear conmigo?” Dijo: “Yo te agarraré con el extremo de mi lanza y colgaré tu cuerpo allí arriba y dejaré que las aves se lo coman”.
219David dijo: “Tú vienes a mí como un Filisteo y con una armadura y una lanza, y yo vengo a ti en el Nombre del Señor Dios de Israel”. Observen a ese profeta, David, decir: “Hoy cortaré tu cabeza”. ¡Amén! ¡Oh hermanos! El sabía lo que tenía, en quien había creído, y estaba plenamente convencido que El era poderoso para cumplir lo que él le confió a El. ¿Ven? Así que aconteció de todas maneras.
220El viejo dicho: “Los días de los milagros ya pasaron”, ¡las paredes están derribadas! Jehová todavía se para a plena vista, manifestando Su Palabra, El develado. Eso es correcto.
221Fíjense, la iglesia gentil también ha sido cegada por el velo, después que el velo eclesiástico ha sido rasgado, mostrando a Dios. ¿Cómo? Al velar la Palabra en seres humanos otra vez. Eso es exactamente lo que Israel falló en ver. Si hubiera sido algún Angel o algo, Israel lo hubiera creído. Pero siendo...No podía ser un Angel; tenía que ser un hombre. ¡Amén! Dios no puede quebrantar Su Palabra. En los últimos días tiene que ser la misma cosa otra vez. ¿Ven? ¿Qué cegó a Israel? Ese Hombre. “Tú eres un Hombre haciéndote Dios”. Por eso es que lo mataron. Y hoy, porque el Mensaje viene por medio de un hombre y no de ángeles. ¿Ven? Dios no puede cambiar Su manera, cambiar Su Palabra. El dijo que El no cambiaba. ¿Ven? ¡Fíjense: lo prometió! Y los gentiles están tan ciegos hoy como Israel lo estaba, debido (¿a qué?), al velo. Dios velado en un ser humano cegó a Israel. Fíjense, siempre ha cegado a uno. A uno cegará, al otro revelará la Verdad. Cerrará los ojos de unos y abrirá los ojos de otros.
222Miren, Jesús se paró y dijo: “Bueno, tu nombre es–es–es Simón, y el nombre de tu padre era Jonás”. [El Hermano Branham quiso hablar de Natanael, como lo prueban los párrafos siguientes.–Trad.] El dijo: “¡Señor Dios!” ¿Ven? Felipe.... El dijo: “¿Cuándo supiste?” El dijo: “¡He aquí un Israelita, en quien no hay engaño!” Y él dijo: “¿Rabí, cuándo me conociste?”
223El dijo: “Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi”.
224El dijo: “Rabí, Tú eres el Hijo de Dios. Tú eres el Rey de Israel”.
225Bueno, allí se pararon ésos; dijeron: “El es Belcebú”. ¿Ven? ¿Qué hizo? Abrió los ojos de uno, cegó al otro. ¿Qué dijeron los sacerdotes? “¡Qué va, ese Hombre es Belcebú!”
226La mujercita dijo: “Yo sé que el Mesías viene, el cual es llamado el Ungido. ¿Ven?, el Ungido vendrá. Nosotros no hemos tenido profetas...Tú debes ser un profeta. Pero el Ungido vendrá. Estamos esperándolo. Estos son los últimos días para los gentiles...o para los judíos”. Dijo: “Este es el último día”. ¿Ven?, ambos samaritanos y judíos estaban esperando a un Mesías. ¿Ven? Dijo: “Este es el tiempo para que El aparezca. Sabemos, que cuando El venga, El hará estas cosas. El nos dirá estas cosas”. El dijo: “Yo soy El”. Sus ojos fueron abiertos; el policía, los sacerdotes fueron cegados.
227Eso es lo que siempre hace el Evangelio. Abre los ojos de algunos, revela la Verdad a algunos, mientras ciega a los otros; tiene un doble significado. Algunos pueden tomar a ese Hijo y mirar directamente a El, y quedarse ciegos; otros pueden tomarlo y andar con El. Esa es la diferencia.
228Como fue hecho en cada edad, la Deidad velada en carne humana. Fíjense, El lo hizo. Los profetas eran la Deidad velada. Ellos eran la Palabra de Dios (¿es correcto eso?), velados en carne humana. Así que, ellos no le prestaron atención a nuestro Moisés tampoco, ¿ven?, a Jesús.
229Fíjense, velado detrás de pieles viejas de tejón en el templo antiguo, estaba la Palabra, estaba la Palabra manifestada en tablas de piedra.
230Ahora, yo voy a tratar de terminar como en veinte minutos, si puedo terminar como a las once y media. Fíjense, si Uds. se fijan, yo he excluido algunas páginas aquí, ¿ven Uds.?, para no tener que...para no tener que cortar...hacerlo demasiado largo. Yo sé que Uds. tienen calor y están cansados.
231Detrás del velo, en el templo antiguo, ¿qué estaba detrás de allí? ¿Qué era Jehová? ¿Qué estaba escondido allí atrás? ¿Qué estaba escondiendo el velo? ¡Oh, aleluya! ¿Qué estaba escondiendo el velo? Estaba escondiendo la Palabra. El velo, las pieles viejas de tejón, estaban escondiendo–escondiendo la Palabra de sus ojos naturales. Detrás de allí, también estaba el pan de la proposición. Detrás de allí, detrás también estaba la Gloria Shekinah. [Chequina, pronunciación figurada.– Trad.] Pero todo estaba escondido de ellos. Todo estaba escondido. Toda la Gloria de Dios estaba detrás de esa piel vieja de tejón, eso es correcto; todo estaba escondido del ojo natural.
232Lo está hoy en día, también. Es llamado “un montón de fanáticos, aleluyas”, pero no saben lo que está escondido detrás de allí. Eso es lo que no saben. ¿Ven?
233Entonces cuando Dios, en misericordia, rasgó el velo para que lo vieran, ellos estaban tan envueltos en sus tradiciones, que ellos...Todavía estaba escondido de ellos, aun hasta este día.
234¡Lo mismo ahora! La Gloria, el Poder del Espíritu Santo, la Gloria Shekinah que viene sobre el creyente, yo estoy hablando del verdadero creyente, que hace que las obras de Dios y que la fe entren en él, para creer la Palabra de Dios; todo eso está escondido de los ojos de ellos. Ellos dicen: “Esas cosas pasaron”. ¿Ven Uds.?, todavía están viviendo detrás del velo. Uds. ya no están detrás de ese velo, pequeñitos, Dios ha quedado a plena vista de Uds.
235El otro día, el Hermano Fred Sothmann, y el Hermano Tom Simpson...Yo no sé si él haya llegado aquí o no. Varios de nosotros estábamos en una iglesia Bautista y el ministro dijo algo que sonó muy bien. Todos nosotros dijimos: “¡Amén!” Todos en la iglesia estiraron su cuello y miraron hacia atrás. ¿Ven? ¿Ven? Encontramos una migaja que vino detrás de allí de la Shekinah, Uds. saben, y como que estábamos contentos de recibirla. Nosotros dijimos, en otras palabras: “¡Gracias, Señor!” ¿Ven? Y lo que hicieron, esos hombres estaban tan velados, que sólo se rieron de eso. Ellos no sabían de lo que se trataba. ¿Ven? Ellos todavía están velados. Así que, hay algunos adentro y algunos afuera. Y así que...Pero Dios está a plena vista de nosotros, escondido. ¡Lo mismo ahora!
236Entonces cuando Dios, en Su misericordia, rasgó el velo, El fue traído a plena vista. Pero ellos estaban tan envueltos en sus tradiciones; El todavía estaba escondido de ellos. ¡Lo mismo ahora! Toda esa Gloria, escondida, está escondida para nosotros en Cristo, la Palabra, quien es nuestro Templo.
237¡Oh! Miren, yo voy a tener que elaborar en esto un poquito. Discúlpenme por mis emociones en esta mañana, pero, oh, yo he–yo he querido compartir esto por mucho tiempo, yo...Se ha cargado tanto en mí. ¿Ven?
238Fíjense, toda la Gloria que está en Dios está en la Palabra. Todas las bendiciones que están en Dios están en la Palabra. Está escondida, del incrédulo, por medio de tradiciones. ¿Ven lo que quiero decir? Pero todo está en Cristo. Todo lo que Dios era, El se vació a Sí mismo (“kenos”), y entró en Cristo, y nosotros, en Cristo, estamos detrás del velo.
239“Bueno, yo estoy en Cristo”, dicen Uds. ¿Y luego creer que hay tres dioses? ¿Bautizar en el nombre del “Padre, Hijo, y Espíritu Santo”? ¿Creer en todas estas tradiciones y cosas en las que Uds. creen, las de los ancianos? No, Uds. todavía están detrás del velo. ¿Ven? Entren en el velo. El, Cristo, es la Palabra.
240“¿Cómo? Yo no creo en sanidad Divina. Yo no creo en estos milagros y cosas como Esas”.
241Bueno, ¿ven Uds.?, Uds.–Uds. no están dentro, dentro del velo. Uds. no saben nada al respecto. ¿Ven? ¡Cristo es la Palabra! Y cuando nosotros estamos en la Palabra, estamos en Cristo. ¿Y cómo puedo yo estar en Cristo, negando a Cristo? Fue El el que dijo: “Ni una palabra será añadida o quitada”. ¿Cómo puede uno quitarle o añadirle, entonces? ¿Ven?, les muestra a Uds. qué velo los ha tenido velados afuera. ¿Ven?
242¡Nosotros estamos en El! Entonces nosotros, estando en El, todavía estamos velados de los religiosos y catedráticos del mundo. ¿Ven?, con nuestra Gloria que tenemos y disfrutamos, todavía estamos velados de los de afuera. Ellos piensan que estamos locos, que somos “unas tuercas”, otra vez. ¿Ven? ¿Ven? Eso es correcto. Pero nosotros que estamos aquí, en Cristo, bautizados en El (1 Corintios 12), en El, somos participantes de esta Gloria. ¿Ven? Pero no estando afuera; Uds. todavía están mirando para dentro, y negándolo. ¿Ven?
243Así que ahora estamos invitados a entrar en El para ser participantes de todo lo que El es. Estamos invitados a entrar en El, lo cual está escondido de incrédulos, por medio del velo de carne humana. ¿Ven? Ellos conocen de esa Gloria, ellos leen de Ella, Ella está aquí en la Palabra, “la Gloria de Dios” y cosas como ésas; es sólo una palabra para ellos. ¡Para nosotros, es una manifestación! ¿Ven? ¡Ya no es una Palabra, es una realidad! ¡Amén!
244Dios dijo: “Sea la luz”, ésa era la Palabra. Pero ahora hay luz. No es la Palabra, es la luz. ¿Ven lo que quiero decir?
245Ahora no sólo es una Palabra escrita para nosotros; es una realidad. Nosotros estamos en El. Ahora estamos disfrutando. Ahora lo contemplamos a El. Ahora lo vemos a El: la Palabra, manifestándose a Sí misma. Está escondida, de los de afuera, debido ¿a qué?, a que está velada en carne humana. ¿Ven?
246Oh, ellos dicen: “Ese montón de gente, ¿a dónde fueron a la escuela? ¿Qué– qué educación tienen? ¿De dónde, de qué–qué salieron? ¿A qué–qué–qué grupo pertenecen?” Ajá. ¿Ven?, ellos no lo captan.
247Un hombre le dijo a otro hombre, el otro día, dijo: “Ud. tiene que pertenecer a una denominación para ser un Cristiano”.
248El dijo: “Yo soy un Cristiano; yo no pertenezco a ninguna de ellas”. Ajá. Dijo: “Dios ha quitado este cáncer de mí”, dijo, “¿ahora qué piensa Ud. acerca de eso?” Era un doctor. El le dijo: “Muéstreme a las denominaciones haciéndolo”. ¿Ven? Muy bien. ¿Ven? Todavía está velado.
249Nosotros estamos dentro de Cristo. Ahora, como entonces, todos los verdaderos creyentes lo ven a El, la Palabra de promesa para este día, abiertamente manifestada. Esa es toda una palabra si Uds. pueden captarla. ¿Ven? ¿Ven? Todos los verdaderos creyentes, que están en la Palabra, ven a Dios abiertamente. El velo está rasgado, y Dios se para abiertamente delante de Uds., manifestado. ¿Ven? Dios, manifestado abiertamente.
250Para hacer esto, nuestro viejo velo denominacional y tradicional, debe ser rasgado otra vez. Para ver verdaderamente lo que es, Uds. tienen que salir de entre esa cosa. ¿Ven? Uds. nunca lo harán; ellos seguirán poniendo ese velo delante de Uds., cada vez: “Oh, no hay nada en Eso”. Pero aquí está escrito, y aquí está manifestado, ¿ven Uds.? ¿Ven?
251Ahora, ¿qué si un hombre rechaza ver el sol, dice: “Oh, allá, yo sé que Dios dijo: ‘Sea la luz’, pero no hay tal cosa. Yo me voy a bajar al sótano. Yo–yo simplemente rechazo verlo”? El tipo está loco. Hay algo mal en él.
252Hay algo mal en un hombre o en una mujer, que puede ver la promesa de Dios y verla manifestada, y luego rehúsa creerla porque la denominación le pone el velo. ¿Ven?, ¡velados!
253Para hacer esto, nuestros velos denominacionales y tradicionales deben ser rotos, por medio del Espíritu de Fuego de Dios y la Espada, la cual es Su Palabra. Siempre Su Palabra es Su Espada. ¿Ven? Y El tomó Su Espada aquel día, llena de Fuego, y rasgó ese velo de arriba abajo. ¡El hace la misma cosa con la misma Espada hoy! No “mi credo, mi libro de credos, mi–mi catecismo”, pero la Espada del Señor, ¿ven?; rasga el velo, y Uds. ven a Dios parado a plena vista, manifestado en Su Palabra. ¡Qué glorioso cuadro para mirar! ¿Ven? Muy bien. El Espíritu Santo y Fuego, de Dios Su Espada, lo rasga. La Palabra rasga el velo denominacional.
254Bueno, ¿qué si Ud. sólo dijera: “La Palabra”, y la Palabra no hiciera nada? ¿De qué serviría que la Espada estuviera aquí, y uno dijera: “No puede rasgar”? Dijera: “¡Ah!”, ¿y no pudiera rasgar?
255Pero cuando Uds. colocan esa Palabra de Dios allí arriba y la observan rasgar, Ella está–Ella está siendo sostenida por una mano ordenada enviada para hacerlo así. ¿Ven?, lo rasga abriéndolo, y allí está El. Allí muestra a Dios plenamente a la vista, el gran Jehová. Esa es Su Palabra manifestada, la porción que es prometida para el día. ¿Lo captan? ¿Ven? Cuando la Espada, la promesa de hoy, para este día, lo que debe de ser, y Dios toma Su Espada y rasga hacia abajo el velo denominacional y lo abre, y El mismo se manifiesta y muestra que El está allí; todavía esa misma Columna de Fuego. Fíjense, ésa es la Palabra manifestada para las promesas de hoy.
256Nosotros lo vemos como lo vio Pedro cuando él dijo: “Señor, ¿a quién iremos, después de ver Esto?” ¿Adónde iríamos? ¿A qué iglesia podríamos unirnos, cuando nacimos en una? ¿Ven? ¿A qué pudieran Uds....A qué denominación pudieran Uds. unirse después de conocer esta Verdad, ¿ven?, cuando ellas (cada una) La niegan? ¡Cada una de ellas! Yo no he visto a una que diga algo bueno a favor de Ella. Correcto. Eso es correcto.
257Yo comencé unos viajes aquí en un lugar, en donde cuarenta y dos iglesias los estaban patrocinando; cuando llegué allá, yo no tenía ninguna. Cada una de ellas decía: “El cree en seguridad Eterna”. Eso dejó a los legalistas fuera. Una dijo: “El bautiza en el Nombre de Jesús”. Eso dejó al resto de ellas fuera, ¿ven? Una de ellas dijo: “¡El cree en la simiente de la serpiente. La serpiente no tiene simiente!” Eso dejó....
258La Biblia dice: “Yo pondré enemistad entre la Simiente de ella y la simiente de la serpiente”. ¿Ven eso?
259Eso, el–el velo, ha sido quitado de la Palabra. ¿Ven? Eso es correcto. Ha sido revelado a niños. Ha sido–ha sido quitado. Ellos lo ven. Habrá, como una vez dije...Eso es correcto. Entonces será, como una vez dije: “Cuando Uds. vean”, cuando este velo es quitado de la Palabra, las tradiciones son quitadas de la Palabra, como Jesús una vez dijo: “Cuando vosotros me veis, vosotros veis al Padre”. ¿Ven? Dios y Su Palabra son uno. ¿Ahora entienden? Cuando la Palabra es manifestada, ¿qué es? ¿Ven?
260Jesús dijo: “Escudriñad las Escrituras, os parece que os tenéis Vi–...Vosotros habéis creído en Dios, creed también en Mí. Si no hago las obras de Mi Padre, entonces no me creáis. Pero si hago las obras, Yo y Mi Padre uno somos. Cuando me veis, vosotros habéis visto al Padre”.
261Y cuando Uds. ven la Palabra manifestada, Uds. ven al Padre, Dios, porque la Palabra es el Padre. La Palabra es Dios. Y la Palabra, manifestada, es Dios mismo tomando Su propia Palabra y manifestándola entre creyentes. Nada puede hacerla vivir sino creyentes, sólo creyentes. No es...No hará....
262Uds. pueden tomar trigo y plantarlo en una–en una–una diferente clase de tierra, y nunca crecerá. Porque, lo que tiene que tener, es un cierto fertilizante en la tierra para hacer crecer al trigo. Y si no hay...si hay...Si el fertilizante en la tierra no está–no está ahí, el trigo no es germinado por ese fertilizante, nunca crecerá. Así que no importa donde cae la Palabra, si Ella no cae en la clase correcta de corazón....
263Jesús así lo dijo. “Una parte cayó junto al camino, en pedregales, y las aves del cielo vinieron y comieron de ella”. Y entonces El dijo: “Otra parte cayó en espinos y abrojos, los cuales crecieron y la ahogaron inmediatamente”: tradiciones, denominaciones, cuidados del mundo la ahogaron. Pero dijo: “Una parte cayó en buena tierra y produjo cual a ciento”, dijo, “ése es el Reino de Dios”. Es la misma cosa, ¿ven?, algunos no creerán en lo absoluto.
264Algunos creerán por un tiempecito, como los discípulos. Ellos le siguieron, muchos de ellos, los setenta le siguieron por años, para indagar, como por un año y medio, o dos años; sólo para indagar, hasta que ellos pudieran encontrar algo en El, algún...como alguna manera por la cual El tenía poder para hacer estas cosas, como por una pata de conejo, o como por un cierto tipo de mago, lo que El hacía para producir estas cosas, cómo El podía saber lo que estaba en el corazón de la gente y lo que estaban pensando. Y finalmente se dieron cuenta que El dijo que El “había descendido del Cielo”, que El mismo era la Palabra”. Y cuando ellos se dieron cuenta de eso, eso fue demasiado para ellos. Ellos dijeron: “Ningún hombre puede entender Esto”. Y ellos se apartaron de El. Esos son aquellos que cayeron entre espinos.
265Esto me trae de nuevo a decir que en toda congregación, Uds. tienen manufacturados, incrédulos, y creyentes. Han estado en toda congregación. Uds. los encuentran todo el tiempo. Algunos de ellos pretenden que son creyentes; ése es el peor tipo. Y luego tienen a aquellos que realmente son incrédulos; él no lo molesta a uno, él simplemente se va y menea su cabeza. Pero aquellos que pretenden, que dicen que son creyentes, ésa es la clase, ésa es la clase que uno tiene que vigilar; son esos manufacturados. Y luego hay algunos creyentes genuinos. ¿Ven a esos tres ahí?
266Allí estaban los incrédulos. Tan pronto como El dijo: “Coman la carne del Hijo del Hombre”, ¡oh, qué barbaridad, hasta ahí llegaron!
267Los otros eran los manufacturados. Ellos se quedaron hasta, así como Judas lo hizo, hasta el fin.
268Pero entonces los verdaderos creyentes no podían explicarlo, pero lo creyeron de todos modos. Ellos siguieron hasta el fin.
269El velo, la tradición de incrédulos, al ser quitado, Uds. ven a Dios. Cuando el velo de tradiciones ha sido quitado, Uds. pueden ver que Dios todavía es el Dios de Su Palabra. El todavía cumple Su Palabra. El es el–El es el Dios, el Autor de Su Palabra. Eso está escondido detrás de velos de pieles, de otros. Sí, eso es correcto. Para aquellos que no pueden ir detrás del velo, El todavía está detrás de velos de pieles.
270Fíjense. Entonces, nosotros, entonces nosotros llegamos a ser parte de El, ya que Uds. son el velo que lo vela a El. Uds. son parte de El, mientras Cristo esté en Uds., como Cristo era de Dios. Porque Dios estaba en El, eso lo hizo a El Dios. Y mientras Cristo está en Uds., la esperanza de gloria, Uds. llegan a ser parte de Cristo. “El que cree en Mí, las obras que Yo hago, él las hará también”. ¿Ven? Uds. llegan a ser parte de Cristo mientras Cristo esté escondido en Uds. Entonces está velado del incrédulo, pero Uds. saben que El está en Uds. Uds. están sirviendo de templo para Cristo que está detrás del velo, la piel. Entonces nosotros, por cau– ...detrás, por causa de este velo, el velo otra vez de carne humana, esconde a Dios (la Palabra) del incrédulo.
271Como está escrito, ¿ven?: “Escritas, vosotros sois cartas escritas”, la Biblia dice. Ahora, ¿qué es una carta? Es una “palabra escrita”. Y vosotros sois las “escritas”. En otras palabras, Uds. lo leerían así: “Vosotros”, Ella dice, “vosotros sois cartas escritas”, o, “vosotros sois la Palabra que ha sido escrita, hecha manifiesta”, nada puede ser añadido a Eso. Uds. no pueden decir: “Yo soy una carta escrita”, y vivir algo más diferente, excepto de lo que ya está escrito, porque nada puede ser añadido o quitado. [El Hermano Branham da palmaditas en su Biblia.–Ed.]
272Como este famoso libro que el Doctor Lee Vayle está escribiendo, yo quiero que lo vean después de un rato. El Hermano Vayle está aquí, por aquí en alguna parte. Yo lo vi afuera. Yo creo que él no pudo entrar. Pero él está escribiendo un libro ahí, de la Edad de Laodicea y–y es muy sobresaliente. Y quiero que Uds....saldrá de la imprenta muy pronto. Así que, estamos haciendo la última revisión de eso ahora, y estaba escribiendo. Estábamos discutiéndolo allí, ¿ven?, acerca de....
273Siempre todos me preguntan, dicen: “Hermano Branham, esos siete truenos que la voz tronó, y que El dijo: ‘No lo escribas’, ¿ven?, ‘sino séllalo’”, dijeron, “¿serán esos siete truenos que serán revelados en los últimos días”, ¿ven?, “los siete truenos que nos dirán?” Ahora, ¿no suena eso muy bien? ¿Ven? Pero tengan cuidado con lo que Uds. están hablando cuando digan eso. El dijo: “Mira que no lo escribas”. ¿Ven? Estos siete truenos emitieron sus voces, ¿ven?, y El dijo: “No escribas eso, ¿ven?, pero debe ser sellado en el Libro hasta los últimos días”.
274Ahora, alguien ha estado, muchos me han estado diciendo, y teólogos dijeron: “Hermano Branham, si el Señor Dios...” Dijeron: “Si–si...Con su experiencia, que el Señor le ha dado para Su pueblo”, humildemente digo esto, dijeron: “Ud. reuniría los requisitos para escribir una–una Biblia, Ud. mismo, su Palabra, si Dios lo ha manifestado”.
275Yo dije: “Eso pudiera ser verdad”. ¿Ven?, él estaba tratando de atraparme. ¿Ven? Y yo dije: “Pero, ¿ve Ud.?, yo no podría hacer eso”. El dijo: “¿Por qué no pudiera Ud.? Ud. tiene todas las aptitudes”.
276Yo dije: “Bueno, mire Ud., una palabra no puede ser añadida o quitada”. ¿Ven?
277Y él dijo: “Bueno, entonces, esos siete truenos, ¿ve Ud.?”, dijo, “¿no serían esos siete truenos emitiendo, no será eso una revelación dada a algún hombre?”
278Yo dije: “No, señor, eso sería añadirle algo a Eso o quitarle algo a Eso”.
279¡Todo está revelado Allí adentro, y los Siete Sellos abrieron la revelación de lo que Eso era!...?...¿Ve?, todavía está en la Palabra. ¿Ve Ud.?, Ud. no puede salirse de esa Palabra. No dejará la Palabra. Y el Espíritu de Dios nunca dejará a esa Palabra. Se quedará exactamente con la Palabra: cegando a algunos, y abriendo los ojos de otros. Siempre hará eso.
280“Vosotros sois cartas escritas, leídas de todos los hombres”. O, Uds. son...Yo traduje Eso, voltéelo de esta manera, ¿ven?, sólo voltéelo: “Vosotros sois cartas que han sido escritas”, porque Uds. no pueden añadir nada a Eso, “que son leídas de todos los hombres”: la Palabra manifestada de Dios, en otras palabras. Y Pedro y Juan, para mostrarlo, cuando ellos subieron allá, sabiendo que eran del vulgo y sin letras, ellos no tenían educación, pero reconocieron que habían estado con Jesús. ¿Ven? Ellos eran del vulgo y sin letras, pero ellos eran cartas escritas, ¿ven?, leídas, que habían estado con Jesús. Porque Jesús mismo estaba manifestándose a través de ellos: Cristo velado en la carne de ellos, manifestado, hecho vivo, como El estaba en Moisés.
281Cuando la Palabra estaba en Moisés, él era Dios en carne. ¿Ven? Cuando estaba en Jesús, era Dios en carne. ¿Ven? La única cosa que El hizo fue cambiar Su máscara, no Su Palabra, no Su naturaleza. El es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. El sólo cambió Su forma. El cambió de Noé a Moisés; el cambió de Moisés a David; de David a José; así sucesivamente hasta que El entró en la plenitud de la Deidad corporalmente. ¿Ven?
282¡Todavía es el mismo Dios! Amén. Amén. Yo espero que eso penetre bien. ¿Ven? Es el mismo Dios, pero El simplemente toma otro velo. ¿Ven?, El se pone otro velo.
283El lo hizo en los reformadores, tomando un velo–tomando un velo. Hasta que finalmente vino a través de la edad Luterana, a través de la otra edad, entonces, finalmente, llega a lo Completo. Un poco antes que El viene, un profeta se levanta otra vez. Lo que él ha de hacer es predecir la Palabra, mostrando aquí, revelando lo que se ha hecho, lo que ha sido dejado fuera, para que la Iglesia estuviera sin...no estuviera sin entendimiento. Entonces cuando esto se desvanezca, entonces, como Juan dijo: “Es necesario que yo mengüe, pero que El crezca”, entonces el todo en todo, entra en El. El es completamente manifestado, a través de Lutero, Wesley, y la edad Pentecostal, y así continúa, continúa. El es completamente manifestado, ¿ven Uds.?, desciende, sólo la manifestación, Dios develándose. ¿Ven? Ahora, fíjense: cumplido en Sus promesas para este día, como ellos lo tuvieron.
284Ahora Moisés era la Palabra para ese día, porque la Palabra fue dada a él para ese día, a Moisés. José era la Palabra para sus días, representando exactamente a Cristo. ¿Ven?, cada uno de ellos era la Palabra.
285Y cuando Jesús vino, El era la Palabra en Su plenitud, porque todo el plan de redención estaba en El. Todo el plan de redención no estaba en Moisés, no estaba en José, no estaba en Elías. ¿Ven?, ellos sólo eran parte de la Palabra, apuntando a Eso. ¿Ven? Ahora fíjense, mantengan su pensamiento; aquí viene, por decirlo así. ¿Ven?, el plan completo no estaba en ellos. Ellos estaban apuntando a Eso.
286Por lo tanto, después de El, la Plenitud, no podemos señalar a algo más. Lo señala de nuevo a El, la Palabra. [El Hermano Branham levanta su Biblia.–Ed.] Esta es la completa revelación; nada puede ser añadido o quitado de Ella. Allí está la completa Revelación. Todo eso, una sombra de la venida de El; pero cuando El vino, El era el Perfecto. Hebreos 1: “Dios, habiendo hablado muchas veces a los padres por medio de los profetas”, Dios habló por medio de velos, los profetas, “pero en estos postreros días por medio de Su Hijo, Jesucristo”. Ahí lo tienen. Revelado allá en el Calvario, el Hijo de Dios, revelado.
287Fíjense, “hecho vivo”. Y hoy en día, cuando la Palabra es manifestada en vasos humanos, en velos, es absolutamente la Palabra cumplida en este día, la cual regresa a Dios. Siendo bautizados en El, de acuerdo a 1 Corintios 12, llegamos a estar identificados con El. ¡Amén!
288Yo dije media hora, pero ¿puedo tomar sólo un poquito más de tiempo? [La congregación dice: “Amén”.–Ed.] ¿Ven? Miren, yo no puedo pasar esto por alto, aquí. Fíjense: ¡identificados con El!
289Ahora fíjense. ¿Cuántos ciudadanos americanos están aquí? Levanten sus manos. Muy bien, si Uds. son ciudadanos americanos, entonces Uds. están identificados con esta nación. Todo lo que esta nación es, Uds. deben de ser. ¿Es correcto eso? Uds. son toda su gloria y Uds. son toda su vergüenza. Uds. están identificados con ella. Uds. son americanos, así que Uds. son lo que América es. ¡Aleluya!
290Yo estuve con George Washington cuando él cruzó el Delaware. Yo estoy identificado con él. Eso es correcto. Yo estuve con Abraham Lincoln en el discurso de Gettysburg. [Discurso dado por el Presidente de los EE.UU., Abraham Lincoln, con el fin de acabar la esclavitud en este país.–Trad.] Yo estuve parado allí. Yo estuve con los soldados en Guam, [isla del Pacífico en donde los EE.UU. obtuvieron la victoria sobre los japoneses en la Segunda Guerra Mundial.–Trad.] con Uds. muchachos, cuando Uds. izaron esa bandera. Yo estuve allí. Yo soy un americano; yo estoy identificado con ella. Amén. Ahora, para ser un americano, cualquiera que sea su vergüenza en la Revolución, [se refiere a la Guerra de Independencia de los EE.UU.–Trad.] yo la llevo, porque yo soy un americano. Eso es correcto.
291Y yo, como un Cristiano, estoy identificado con El. ¡Amén! Yo estuve con Noé cuando él entró en el arca. Yo estuve con Moisés cuando él salió de Egipto. ¡Amén! Yo estuve con Elías en el monte Carmelo. ¡Sí, señor! ¡Gloria a Dios! Yo estuve con él cuando él hizo eso. Yo verdaderamente estuve con El, yo mismo me identifiqué en Su muerte allá en el Calvario cuando yo morí a las cosas del mundo, a mí mismo, y a todas las tradiciones. Yo estuve identificado con El. Yo estuve identificado con El en la mañana de Pascua cuando El se levantó de los muertos. Yo estuve identificado con El en el día de Pentecostés, cuando el Espíritu Santo descendió como un viento recio. Yo estuve identificado con El. Todo lo que El fue, yo soy; todo lo que yo soy, El fue. Amén. Estando muertos en El, estamos identificados con El. Lo que El es, yo soy. ¡Amén!
292Lo que esta nación es, yo soy. Yo estoy orgulloso de ser eso. Yo estoy listo para llevar su vergüenza. Yo estoy listo para llevar el reproche de ser un americano. Eso es correcto. ¡Pero yo soy el doble de eso por Jesucristo! Todo lo que El alguna vez fue, yo soy. A mí me gusta estar identificado con El.
293Esos apóstoles, cuando ellos regresaron, ellos pensaron...se les hizo burla, y se les llamó de todo, ellos pensaron que era un gran honor llevar el reproche por Su Nombre.
294Yo estoy contento hoy de ser uno de ellos, estando identificado con la Palabra, la cual es Cristo. ¡Identificado con El! Siendo bautizados en El, llegamos a estar identificados, identificados en Su semejanza, identificados con Su Palabra, la cual es El. Si yo estoy en Cristo, yo soy Su Palabra; pues El es la Palabra, y lo que El es, yo soy. ¡Amén! ¿Lo captan? [La congregación dice: “Amén”.–Ed.] Muy bien.
295La Palabra manifestada, o revelada en esa Revelación allí adentro, entonces ¿a dónde me lleva eso? Si El es esa Gloria Shekinah, yo soy parte de Ella. ¡Amén! ¡Oh! ¡Amén! Eso es correcto. La Palabra misma revelada, se revela a Sí misma. ¡Piénsenlo! Los misterios de Dios dados a conocer a nosotros en este día, por medio del mismo Mensajero Celestial que se les fue dado a conocer a ellos en aquellos días; fíjense, la misma Columna de Fuego que envió a Moisés; la misma Columna de Fuego que estuvo sobre Moisés, que escribió la Biblia; la misma Columna de Fuego con la que Pablo se encontró en su camino a Damasco.
296Y Pablo escribió el Nuevo Testamento. Recuerden, Mateo, Marcos, Lucas, y Juan, ellos sólo escribieron lo que vieron; pero Pablo tenía la Revelación. El la obtuvo, porque él se había encontrado con la Columna de Fuego, él mismo. Y piensen, el mismo....
297Allí, José, todos escribieron lo que pasó, todos escribieron allá en aquel día. Pero cuando Moisés vino a la escena, él tenía la Revelación. El se había encontrado con la Columna de Fuego, y fue revelado a Moisés lo de Génesis. El escribió los primeros cuatro libros de la Biblia, Moisés lo hizo. ¿Es correcto eso? Porque él se encontró con Dios en la forma de la Columna de Fuego, velado en la Columna de Fuego.
298Cuando Pablo se encontró con El en el camino...Los discípulos sólo escribieron lo que le vieron a El hacer, pero Moisés [el Hermano Branham quiso decir Pablo.–Trad.] tenía la Revelación; descendió a Egipto por tres años y estudió y vio que el Dios del Antiguo Testamento era Jesús del Nuevo, ¡la Revelación! “No fui desobediente a la visión Celestial”. Eso es correcto. ¡Correcto!
299¡Y piénsenlo! La misma Columna de Fuego que vino sobre aquellos hombres que escribieron la Biblia, es la misma Columna de Fuego hoy aquí, interpretando la Biblia. ¡Amén! ¡Cómo le agradecemos a El por eso! ¡La misma! ¡Qué consuelo! ¡Qué identificación! ¡Estoy tan contento de estar identificado con eso, yo no sé qué hacer! ¡Yo prefiero estar identificado con Eso que con todos los Bautistas, Metodistas, Presbiterianos, Luteranos, y todo el resto de ellos. ¡Identificado con esa Palabra, donde está la Gloria Shekinah y la Revelación!
300La Columna de Fuego apareciendo visiblemente entre nosotros, identificando que el Mensaje está correcto, como El lo hizo en el monte Sinaí. Recuerden, antes que el verdadero mensaje saliera, Moisés predicó y los guió y los sacó fuera de Egipto; pero allí, antes que los verdaderos mandamientos fueran dados (los Sellos fueran traídos), Dios descendió delante de la gente y probó que Moisés fue enviado por El (¿es correcto eso?), en una Columna de Fuego que Moisés dijo que había visto en una zarza y que le había hablado a él.
301¡Oh!, en estos últimos días, al ver esa misma Columna de Fuego justamente entre nosotros, hablando la misma Palabra; no sólo eso, pero interpretándola al hacerla manifiesta, y probándola, que Ella es la Verdad. Así que, la gente no tiene ni una sola manera para descreer, a menos que ellos voluntariamente quieran hacerlo. Y, entonces: “El que pecare voluntariamente después de tener el conocimiento de la Verdad, ya no queda más sacrificio por el pecado”.
302Fíjense, la misma Columna de Fuego enviada a Moisés y a Pablo, que escribió la Biblia, ahora es enviada para revelarla. La gracia de Dios, el inmutable Dios, cumpliendo las promesas de Mateo 28: “He aquí, Yo estoy con vosotros todos los días”; cumpliendo San Juan 14:12: “Las obras que Yo hago, vosotros también”; cumpliendo San Lucas 17:28-29: “En los últimos días el Hijo del Hombre será revelado”, ¿ven?, ¿ven?; Malaquías 4: “He aquí, Yo les envío a Elías el profeta, que restaurará la Fe del pueblo otra vez a la Palabra original”. ¿Ven? Cómo esto...¿Ven? ¡Oh, hermanos!
303El murió para revelarse El mismo a nosotros. Ahora muramos a nosotros mismos, para revelarlo a El a otros. Muramos a las tradiciones y cosas, para revelarlo a El a otros. Muramos a las denominaciones para revelarlo a El a otros.
304Fíjense, el templo antiguo tenía en él la Gloria Shekinah, y la Luz de la Shekinah sobre la Palabra. La Palabra es la Simiente; produjo el Pan de la proposición solamente para creyentes. La sangre también estaba sobre el pacto; y la Sangre es el Agua, el Agua que le da Vida al Grano, al Trigo, la Simiente, la cual es la Palabra.
305Como Jesús dijo: “Como Moisés levantó la serpiente de bronce”, y luego otra vez El dijo: “De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a Su Hijo unigénito, para que todo aquel que en El cree, no se pierda”. Moisés hirió la roca en el desierto para salvar a un pueblo que perecía, o para traer agua. Dios hirió a Jesús para sacar el Espíritu de El, para un pueblo que perecía. La Sangre salió de El, lo cual es: “el lavamiento del agua por la Palabra”, por lo tanto, el Agua trae Vida a la Simiente. Y trajo la Gloria Shekinah, resplandeció sobre la Palabra, la cual trajo el Pan de la proposición. Y el Pan de la proposición sólo era para un pueblo escogido. Ajá. ¿Es correcto eso? [La congregación dice: “Amén”.–Ed.]
306Ahora entrando por el velo, a través del velo, dentro de Su Presencia, en donde está la Palabra (no el credo), la Palabra; allí adentro viendo la Gloria Shekinah, la Shekinah, el Poder, el Espíritu Santo resplandeciendo sobre la Palabra, trayendo la promesa, muestra que Uds. están detrás del velo. ¡Amén! Yo he cruzado los velos partidos en dos, donde la Gloria nunca falla, (¡uh!) ¡Aleluya!, ¡aleluya!; estoy viviendo en la Presencia del Rey. Yo he cruzado los velos partidos en dos, donde la Gloria nunca falla, Estoy viviendo en la Presencia del Rey.
307Las pieles viejas de tejón, las denominaciones, están despedazadas. Yo he atravesado eso para entrar en la Gloria Shekinah, y yo veo la Palabra. Yo veo la Columna de Fuego moviéndose. Yo veo la Palabra manifestada, lo que El dijo que haría en estos últimos días; yo la veo creciendo. Yo veo a los hijos comiendo ese Pan–Shekinah proveniente de la maduración de esa Palabra, la cual creen. ¡Amén! ¡En qué hora tan maravillosa estamos viviendo! ¿Ven?, la Shekinah estaba sobre la Palabra, y debajo de allí estaba el pan. Y allí estaba la sangre, rociada, la cual le daba agua. El Espíritu le da Vida a la Palabra. Y el.... ¿Cuántos leyeron...oyeron la cinta sobre El Juicio? Creo que muchos de Uds. la oyeron. Uds. ven allí, se necesita.... Esa Palabra debe crecer. Para crecer, Ella tiene que estar en la clase correcta de tierra. ¿Ven? Y cuando Dios hace una promesa, y Ella llega a ese corazón, no puede fallar.
308Noé esperó ciento veinte años. Abraham esperó veinticinco años por el hijo. Dios así lo dijo, y eso lo concluyó. ¿Ven? ¿Qué es? La Palabra estaba allí siendo regada por fe; creyéndola, trajo los resultados. Trajo a un hijo; trajo la lluvia; trajo el diluvio; trajo a la virgen que concibió.
309Un profeta dijo: “Una virgen concebirá”. Sin duda que cada jovencita fue y alistó la ropa para su bebé. Bueno, este profeta Isaías fue un profeta identificado, vindicado por Dios. Y el Señor dijo: “Una virgen concebirá. Yo voy a darles una señal sobrenatural, una gran señal: una virgen concebirá”.
310Allá, toda esa gente, esos creyentes, así como todos Uds. Ellos oyeron a ese profeta decir eso, toda jovencita...todo hombre dijo: “Esa va a ser mi hija. Sí, señor”. Todas fueron y compraron las botitas y los pañales y todo, preparándose, porque ellos sabían que ella lo iba a tener. Esa generación pasó, y ellos pensaron: “¿Ese profeta identificado, vindicado por Dios, cómo podía decir él algo que estuviera errado? ¡Tiene que ser así!” 311 Fue ochocientos años después, pero ella dio a luz al Bebé. “¡Cielos y tierra pasarán, pero Mi Palabra no pasará!”
312“Y acontecerá en los postreros días”, dice Dios. ¿Ven?, aquí estamos, la–la Luz sobre la Palabra. Como la luz del sol cambia la simiente de gloria en gloria, nosotros también llegamos a ser–llegamos a ser más como El mientras vivimos en Su Presencia; como El, siendo hechos conforme a Su bendita imagen mientras caminamos con El.
313Observen lo que el sol hace. Uds. plantan una semilla, ¿qué pasa? Esa semilla se pudre. Dentro de la semilla está una vida. La vida sale y produce un tallo. Ahora, eso no se parece a lo primero. Ahí está Lutero. Era el tallo. Muy bien. El tallo siguió, y cuando menos se pensó, produjo la borla. ¿Ven?, ése fue el avivamiento Wesleyano; no fue como el otro. Entonces vino el avivamiento Pentecostal, ¿ven?, produjo el bautismo del Espíritu Santo. Muy bien. ¿Qué sucedió? Salieron hongos en la espiga. Comenzó a verse mal. Esta cosa, esa cosa, no se parece a la Palabra. No es como el resto de Ella. No es como el Grano original que cayó.
314Pero Dios todavía está ahí para hacer eso–eso exactamente. Fíjense, ¿qué hace? Finalmente regresa a la Simiente original otra vez. Cuando El vino en la forma de Martín Lutero, cuando El vino en la forma de Juan Wesley, cuando El vino en la forma de los Pentecostales, El mismo debe revelarse otra vez como la misma Simiente que cayó, el Hijo del Hombre. El mismo se reveló como el Hijo de Dios, durante la edad del tallo y demás, pero en esta última edad El mismo debe revelarse como el Hijo del Hombre otra vez. ¿Lo captan? [La congregación dice: “Amén”.–Ed.] Muy bien, como al principio, ¡moldeado!
315¿Y qué hace a ese tallo crecer? Está creciendo todo el tiempo. Ese pequeño tallo crece, todavía no es como el grano original. Ni tampoco lo fue el mensaje de Lutero; no, con el tiempo, vinieron los–los otros mensajes, Finney, Sankey, Knox, Calvino, así sucesivamente, ninguno de ellos. Todavía eran el Mensaje, pero lo que sucedió, fue que ellos no obtuvieron la completa Revelación de El porque no era el tiempo. Uds. no pueden poner la espiga en el trigo antes que sea el tiempo para que salga. ¿Ven? Entonces, finalmente, allí regresa otra vez la Simiente original que cayó en la tierra.
316¿Ven?, Dios obra junto con la naturaleza exactamente. ¿Ven?, El nació un cordero; ésa es la razón que El nació allá en un pesebre. Los corderos no nacen en camas. ¿Ven?, El fue guiado al Calvario. Los corderos, las ovejas, son guiadas. Eso es correcto. Los chivos las guían a la matanza, Uds. saben eso, a un matadero. Un chivo las guía, pero ellas tienen que ser guiadas. ¡Ajá! Eso es correcto. Así que El tuvo que ser guiado al matadero, ¿ven?, porque El era un cordero.
317Todo lo identificó a El en la naturaleza. Esa es la razón que El nació en marzo o abril, no en diciembre; no podía ser, hay veinte pies [seis metros.–Trad.] de nieve allá en ese tiempo del año. No un dios del sol, pero El era el Hijo de Dios. ¿Ven? El dios del sol Romano en el día veinticinco de diciembre, cuando la trayectoria del sol era de esa manera y ellos tenían los circos Romanos, y lo llamaron el día de nacimiento del dios del sol, y ellos lo hicieron el Hijo de Dios. No, no. El era el Hijo de Dios. El día de su nacimiento iba con el resto de la naturaleza. Exactamente. Ahora fíjense otra vez mientras continuamos; nos queda un poquito de tiempo.
318Ahora a lo perfecto. Después que el tallo ha sido formado, después que la borla ha sido formada, después que el grano ha llegado a la mazorca, entonces tiene que llegar a perfección, de regreso al grano regular otra vez. Y, recuerden, el grano tiene que ser germinado. ¿Ven? Si no, no vivirá. ¿Ven? Nadie que no fue parte de esos Mensajes vendrá alguna vez a Vida. Tiene que ser germinado por Eso. Pero, recuerden, la misma Vida que estuvo en el tallo está en el grano. Sólo está regresando a madurez, ¿ven? El mismo se reveló, (¿cómo?), como el Hijo del Hombre, el grano que cayó en la tierra. ¿Captan el mensaje? [La congregación dice: “Amén”.–Ed.] Los griegos le dijeron a El: “Quisiéramos ver a Jesús”.
319El dijo: “Si el grano de trigo no cae en la tierra...” ¿Ven? Muy bien.
320Ahora, ¿qué reveló El mismo después? En una forma diferente, al tallo y a la borla, y demás, y todas la hojas y todo. Entonces El mismo se reveló, (¿cómo?), como el mismo Espíritu, pero en una forma diferente. ¿Ven? Pero ¿qué es lo último de ese grano? Regresar al grano original. ¿Es correcto eso? [La congregación dice: “Amén”.–Ed.]
321Y Su ministerio regresa de nuevo de esas reformas, a la Palabra original otra vez. La Palabra viene a un profeta. Y El lo prometió en Malaquías 4: “Restaurar la Fe del pueblo de regreso al grano original”. Lo mismo que cayó en la tierra está aquí ahora. El Grano ha pasado por todo esto aquí. Salió como Hijo de Dios, ahora se revela a Sí mismo aquí como Hijo del Hombre, y luego se revela a Sí mismo como Hijo de David en el Trono. ¿Ven?, esos tres Hijos, exactamente. ¡Oh, hermanos, de nuevo como el original!
322Ahora al perfecto ministerio de El mismo; no de algún hombre, no de alguna denominación, como ellos han obrado allá a través de esa edad, ¿ven?; sino El mismo manifestándose, El mismo se manifiesta para la promesa, probando que San Lucas 17:28, Malaquías 4, y demás, Hebreos 13:8, es exactamente lo correcto. En ese tiempo, ¿qué tiempo debería ser? Cuando la Simiente real de Abraham esté buscando al Hijo prometido. Y todos los tipos deben ser cumplidos. Y Dios mismo se apareció en la forma de un ser humano, a la simiente natural de Abraham, antes de la destrucción, y Jesús dijo que sería la misma cosa para esta Simiente real, antes que el Hijo prometido regresara.
323Fíjense en el antiguo velo que escondía la Gloria. Las pieles viejas de tejón, no había hermosura en eso para ser deseado; ni tampoco en Su carne. Esa es la razón que la gente dijo: “¿Un hombrecito viejo encorvado como ése?” Probablemente de treinta años, y canoso, y Su barba canosa, no tenía mucho qué mirarle. La Biblia dice: “Sin atractivo para que le deseemos”. El no parecía un Rey, la vieja piel de tejón, pero, ¡oh, lo que estaba en el interior!
324Y un pequeño grupito de “aleluyas”, como ellos los llaman, sentados juntos en un edificio caluroso como éste, sin mucho atractivo para ser deseados, pero ¡lo que está en el interior! Estoy seguro que está velado de muchos corazones, ¿ven Uds.? ¿Ven Uds.? Muy bien.
325Exteriormente no era nada, pero todo estaba en lo interior. Una vez dentro de Eso, entonces Uds. lo ven. ¿Cómo entran Uds. en Eso? ¿Saludándose de manos? ¿Uniéndose? ¡No! Naciendo en Eso. Muriendo, deshaciéndose de su vieja piel de tejón, ¿ven?, su propio yo, para entrar dentro de uno nuevo. ¿Ven? Renuncie a la vieja piel de tejón.
326La Luz de la Shekinah no...¡Escuchen ministros! Ministros: yo quiero que Uds. escuchen esto. Una vez dentro...Ahora yo voy a enseñar esto muy sencillito para que Uds. estén seguros que lo captaron. Una vez dentro del velo, bajo la Gloria Shekinah, la Luz de la Shekinah no toma la Palabra de Dios y revela a Jesús siendo un “adivino”, ¡no!, como las denominaciones lo hacen hoy en día: “telepatía mental, un aleluya, Belcebú”. La Gloria Shekinah no lo revela a El así.
327Pero la Gloria Shekinah madura la Simiente que está prometida para esa hora, de la Palabra, mostrando que El todavía es el Lirio del Valle. Ella produce esa Simiente: el Lirio del Valle, el Pan de Vida, el Alfa y Omega, el mismo ayer, hoy, y por los siglos. El es la porción de los creyentes. La Gloria Shekinah le revela al creyente, que El es el mismo ayer, hoy, y por los siglos.
328No: “Los días...El está en el pasado, y El murió y todo ha terminado”. Así que amigo, si Ud. cree eso, si Ud. cree eso, Ud. nunca ha llegado a la Gloria Shekinah. ¿Cómo pudiera alguna vez la Gloria Shekinah revelarlo a El en tres personas? ¿Ven? ¿Cómo pudiera alguna vez la Gloria Shekinah revelarlo a El bautizándose la gente, en el nombre del “Padre, Hijo, y Espíritu Santo”, cuando nunca hubo una persona en la Biblia bautizada de esa manera? ¿Cómo pudiera la Gloria Shekinah limitarlo a El a un apóstol, cuando El es el mismo ayer, hoy, y por los siglos? ¿Ven?
329La Gloria Shekinah lo manifiesta a El. Produce la Palabra de promesa directamente a Uds. Esa es la razón que El tenía que velar el rostro de Moisés, porque en él estaba la Palabra. El veló a Jesús como un Hombrecito humilde para impedirles ver a Jehová. Y El mismo se vela hoy en vasos de barro con la Shekinah. En lo exterior parecen ser un montón de “aleluyas” en pieles viejas de tejón, pero en el interior se esconde la Gloria Shekinah. Y Ella madura el Pan de la proposición con el que nos festejamos, y manejamos a través del país, por cientos de millas, ¿ven? Es el Alimento de los creyentes. Es únicamente para un creyente. Recuerden: el pan de la proposición era únicamente para el creyente, ¿ven?, El Pan–Simiente de la proposición. Fíjense. ¿Qué es lo que hace? Esa Gloria Shekinah, sobre el pan de la proposición, no dejaba que se echara a perder.
330Recuerden, el maná que vino del Cielo permanecía en la Gloria Shekinah de una generación a otra. Afuera, criaba gusanos de la noche a la mañana; se contaminaba. ¿Es correcto eso? [La congregación dice: “Amén”.–Ed.]
331Afuera de la Gloria Shekinah: “Los días de los milagros ya pasaron. ¿Ven?, todo es fanatismo”. Pero adentro....
332Miren, ellos cogieron algunas semillas de girasol de un granero en Egipto que fueron puestas allí en los días de José, hace cuatro mil años, casi. José las puso en el granero. Las plantaron; ellas vivieron. ¿Por qué? Ellas tenían vida.
333¿Qué es esta Gloria Shekinah hoy en día? Es entrar más allá del velo, para ver que Dios está parado delante de Uds., ver que Dios está parado aquí delante de nosotros, la–la Columna de Fuego. El está velado en carne humana. Pero ¿qué hace la Shekinah, qué hizo Ella? El Pan–Simiente de la proposición, la Palabra de la cual debemos vivir en este día, por medio de estas promesas, la Gloria de la Shekinah madura ese Pan de la proposición, lo trae a cumplimiento, lo hace Pan para el creyente; eso que estaba en las páginas de la Biblia año tras año, la Palabra para esta edad.
334Para las denominaciones, es una piedra de tropiezo. Para las denominaciones, ellas tropiezan en Ella. A través de los años, Lutero, Wesley, Martín Lutero, y todos, Sankey, Finney, John Smith, Knox, todos tropezaron en Ella.
335Pero, ¿qué es lo que debe suceder en los últimos días? ¿Qué es “revelar”? “¡Traer a manifestación!” ¿Qué debe hacer Malaquías 4? Apartar al pueblo de esa piedra de tropiezo, derribar las tradiciones, y revelar el Pan con la Gloria Shekinah. Obsérvenla madurar y producir exactamente lo que Ella dijo que haría, ¡oh, hermanos!, el Pan de la proposición para esta edad. Para la denominación: una piedra de tropiezo, “un montón de fanáticos”. ¡Pero para nosotros los que creemos!
336Pero ahora, como Apocalipsis 10 ha prometido: “Todos los misterios de Dios, que habían estado escondidos en las páginas a través de esos años, serían madurados, sacados a luz en la edad del Mensaje del séptimo ángel”. ¿Es correcto eso? [La congregación dice: “Amén”.–Ed.] ¿Qué dijo El hace un año y seis meses, hace como dos años? “Ve a Tucson; estarás al norte de Tucson, habrá una gran explosión”, y lo que acontecería, “los Sellos serían abiertos”, los Sellos que revelan estas cosas. Regresé, así como El dijo. ¿Qué es? Muestra que no puede ser un hombre. Eso da en el blanco perfectamente, exactamente, cada vez. ¿Qué es? Es la mano de Dios, ¿ven?, delante de nosotros. Y porque está en un pequeño grupo, velado en carne humana, está velado al mundo de afuera. El está escondido del mundo de afuera. El mismo se está revelando a niños que quieran aprender. ¿Ven? Eso es correcto.
337Toda, ¿ven?, toda parábola en la Biblia, todo tipo de la Biblia es hecho manifiesto aquí mismo delante de nosotros. El mismo Dios en la Columna de Fuego que escribió la Biblia, ambos en el Antiguo Testamento y Nuevo Testamento, está aquí manifestándola, mostrando exactamente lo que fue, interpretándola de nuevo, y asegurándola que es la interpretación.
338“¡Nosotros tenemos la interpretación!” Entonces veámoslo acontecer. ¿Ven?, eso es, veámoslo manifestado.
339¡Manifestado! Jesús dijo: “Si no hago las obras de Mi Padre, no me creáis”. ¿Ven?, tiene que ser probado.
340Pero ahora–ahora, no probado como cuando a Jesús, le pusieron un–un trapo alrededor de Su cabeza y le pegaron en la cabeza, y dijeron: “Si Tú eres un Profeta, dinos quién te pegó”. “Y si Tú eres el Hijo de Dios, convierte esto en pan”. ¿Ven?, ése es el diablo. “Si Tú eres el Hijo de Dios, bájate de esa cr-....”
341Yo estoy hablando de la Revelación que El debe de traer; eso es lo que es. Pero ahora, ya que Apocalipsis 10 ha sido revelado, los misterios de Dios son manifestados, conocidos, como el Libro de los Siete sellos prometió. Ahora pongan su fe en El, quien es la Palabra. Porque en Apocalipsis 10 dice....
342O, Apocalipsis 19, mejor dicho. Yo lo tenía escrito aquí, Apocalipsis 10, para ir a eso; pero no es 10, es 19. Cuando El venga, El va a ser llamado: “El Verbo de Dios”, cabalgando sobre un caballo blanco, y los seguidores del Cielo estarán detrás de El.
343¡Rompan el velo denominacional de educación! ¡Rompan el velo denominacional de tradición! ¡Rompan esos velos que lo están escondiendo a El de Uds.! ¡Rompan esos velos de orgullo, Uds. mujeres! Uds. son–Uds. son las hijas del Rey; actúen como ellas, vivan como ellas. ¡Rompan todo velo, no importa lo que el Ph.D. y LLD. [títulos de doctorado.–Trad.] digan! Si es contrario a esa Biblia, ¡rompan ese velo! Porque hemos cruzado el velo partido en dos. Estamos ahora en el otro lado–en el otro lado. Y Uds. lo verán, si Uds. sólo hacen eso, romper esas viejas tradiciones y cosas, y vienen a El, Uds. lo verán a El parado, el poderoso Conquistador, la Palabra de promesa para esta edad, manifestada. Uds. verán al Poderoso Dios develado, lo verán a El aquí entre nosotros, develado, el Poderoso Dios, inconquistable por tradiciones.
344Ellos trataron de esconderlo a El detrás de allí; ellos lo hicieron por años, pero el tiempo de la promesa se acercó. Dios levantó a un Moisés una vez, y él liberó a los hijos de esas cosas. Y El todavía es...El no puede ser conquistado. “Cielos y tierra pasarán, pero Mi Palabra no pasará”. El es el mismo ayer, hoy, y por los siglos.
345Ellos dijeron: “No puede ser hecho”. Pero fue hecho. Entonces, cuando fue hecho, ellos dijeron: “Es del diablo”.
346Pero eso no cambia la Palabra de Dios, ni un poquito. Todavía permanece siendo Dios, para el creyente, el poderoso Conquistador; “el mismo ayer, hoy, y por los siglos”, por Su naturaleza, por Su Palabra, Hebreos 13:8.
347Estoy terminando al decir esto, porque son cinco minutos para las doce, sólo diciendo esto. Yo tengo como diez–doce páginas más. Yo lo continuaré en alguna otra ocasión, quizás esta noche.
348Fíjense–fíjense en esto. En una ocasión hubo una subasta, y tenían un viejo violín. Uds. lo han oído muchas veces. Un viejo violín; y el subastador dijo: “¿Cuánto ofrecen por él?” Quizás yo no relate esto correctamente, de acuerdo al poema. Han pasado muchos, muchos años, pero viene a mi mente. Y tomaban el viejo violín, no se miraba como que valía algo; se miraba sin valor, y todo. El ni siquiera podía conseguir una oferta por él. Finalmente, yo creo que él consiguió una oferta de un dólar, o algo así.
349Y allí estaba uno parado que no creía que debería venderse por eso, así que él fue y lo tomó. El lo agarró en sus manos, y levantó el arco y lo frotó con colofonia, y él tocó una melodía. Y cuando él lo hizo, todos empezaron a llorar. Nunca habían oído semejante música en su vida. Entonces el subastador dijo: ¿Cuánto ofrecen?
350“¡Dos mil!” “¡Cinco mil!” “¡Diez mil!” ¿Ven? ¿Qué era? La mano del maestro reveló lo que estaba velado en el viejo instrumento. 351 ¡Lo mismo ahora! El viejo Libro, está raído, se han reído de El, lo han quemado, se han burlado. Pero el tiempo ha llegado en el que tienen una subasta denominacional, el Concilio Mundial de Iglesias. Ellos lo están vendiendo como algo sin valor. Viene una subasta denominacional.
352Pero recuerden, hay algo en el viejo Libro que prometió que habría una mano predestinada, una mano ordenada que un día vendría, y que la tomaría y haría con la Palabra de este Libro, por medio de un corazón predestinado, La obra para la cual Ella ha sido destinada, y revelaría las promesas que están en El. Pudiera mirarse, oh, como un montón de “aleluyas” o alguna u otra cosa; pero sólo se requiere la mano del Maestro, la Palabra en El, para revelar esa Palabra, y llega a ser más que un “aleluya”. Ha llegado a ser eso para cada uno de nosotros, ¿no es así, amigos? No es un montón de fanatismo. Depende de la mano en la que el arco esté. Oremos.
353Nuestro Padre Celestial, por fe yo veo hoy al Maestro del viejo Libro, al que ellos han intercambiado por tradiciones. Lo intercambiaron por denominaciones. Trataron de negociarlo. Ahora lo están negociando por un–un Concilio Mundial de hombres, de iglesias, comunistas, ateístas. La subasta está aconteciendo, Señor.
354¡Dios, ven a la escena! Seguramente, Tú lo harás. Envíanos a ese profeta, Señor, que levante ese arco, que levante esta Palabra y pruebe que Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Muchos, Señor, venderán sus vidas, echarán fuera las viejas tradiciones, romperán los velos. Ellos lo quieren, Señor. Darán cualquier cosa, cualquier cosa, solamente dénles a Jesús.
355Señor, yo creo que Tú se los has probado a ellos ahora. Vienen de todas partes. Gastan el dinero que necesitan para vivir. Hacen todo para tratar de llegar a las reuniones, hacen todo lo que pueden, porque han encontrado esa Perla de gran precio. Las otras cosas son muy pequeñas. Bendícelos, Padre.
356Colocados sobre este púlpito, esta mañana, Señor, están pañuelos. Quizás algunos de ellos tendrán que salir hoy, antes del servicio de sanidad de esta noche. Oh Dios Eterno, mira hacia abajo. Yo sé que Tú estás aquí, Tú estás velado. Y estoy enviando estos pequeños velos, Señor, llamados “pañuelos”, y pequeños “delantales”, y “pequeñas botitas” para pequeños bebés. Y les estoy enviando a ellos estos velos como pequeñas señales, que Tu Palabra ha sido predicada sobre ellos esta mañana, y como un creyente, yo pongo mis manos sobre ellos, mi cuerpo, indicando que yo lo creo. Y por fe, cada uno en este edificio está haciendo lo mismo, Señor. Permite que los enfermos sanen. 357 Tú puedes tañer la–la Palabra desde aquí en adelante, Señor, como el viejo violinista lo hizo con el violín; hazlo así, Señor. Hazlo tocar el tono correcto, con el arco en la mano del Maestro, entonces lo veremos a El parado a plena vista.
358¡Qué debieron haber pensado esas personas aquel día, cuando no querían dar nada, cuando no dieron nada por el viejo violín! No lo querían. No lo aceptarían en su casa. Pero una vez que fue tomado por el que podía tañerlo con maestría, entonces vendieron todo lo que tenían para comprarlo. Estaban discutiendo y peleando por él. Era demasiado tarde entonces.
359Así será algún día cuando la Trompeta del Señor sonará; el tiempo no será más. Aquellos que han sido menospreciados y de los cuales se han burlado, que se pararon allí delante del velo abierto y que han visto la Palabra de Dios manifestada...Otros gritarán por Ella, pero como Tú dijiste: “Será demasiado tarde entonces” (aquellos entraron a la Cena de las Bodas), y serán dejados afuera donde hay llanto, lloro, y el crujir de dientes.
360Ayuda a cada persona a creer en esta mañana, Padre, a romper cada velo de egoísmo, cada velo de incredulidad, y que vean al poderoso Conquistador develado delante de los creyentes. Porque: “He aquí, Yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Todavía un poco, y el mundo no me verá más, pero vosotros me veréis”. Muéstrate Tú mismo entre nosotros, Señor, como Tú lo has estado haciendo. Siempre permanece de esa manera hasta que estemos visiblemente delante de Ti, cuando el en morfe ha sido cambiado y Tú llegas a ser otra vez el Hijo del Hombre, el Hijo de David. Concédelo, Señor, por medio del Nombre de Jesucristo. Mientras tenemos nuestros rostros inclinados; todos en oración.
361Me pregunto hoy si hay alguno aquí que...adentro o afuera. No hay manera de hacer aquí un llamamiento al altar, porque no hay lugar. Pero me pregunto, sinceramente, ¿creen Uds. que esto es la Verdad? ¿Creen Uds. que en este día en el que estamos viviendo, y en todo este caos y la edad científica como lo fue en los días de Noé, en los días de Moisés, en los días de Cristo, que Dios, el gran Padre de todos nosotros, del que hemos nacido, está entre nosotros hoy?
362Esta Columna de Fuego visible que ha sido científicamente probada, hace muchos años, siendo un jovencito, me habló allá y me dijo que yo viviría aquí mismo, y lo que acontecería. Diciéndoles al respecto, y entonces Ella...Un día allá en el río, antes que el ministerio comenzara el primer avivamiento, El apareció en los cielos, El mismo se identificó y dio la comisión. Todos estos años lo he escondido en mi corazón, velando a Cristo, la misma Columna de Fuego interpretando la Palabra, como lo prometió. Estamos en el último día, justamente en la Venida del Señor. ¿Y si se encuentran afuera de ese velo, lo cual es muerte quedarse afuera, dirán Uds. por fe, esta mañana: “Con la ayuda de Dios, y con Tu ayuda, Señor, yo quiero romper ese velo. Yo quiero entrar donde Tú estás, para ver la totalidad de la Palabra de Dios”?
363No trate de ser un Moisés. No trate de ser un Aarón. No. Sólo sea lo que Ud. es: sea un Cristiano.
364Uds., con sus rostros inclinados, ¿levantarían sus manos a Dios, y dirían: “Señor Dios, ayúdame a entrar dentro del velo”? Dios les bendiga. Dios les bendiga. Eso es, ¡sólo miren las manos!
365Afuera, recuerden: quizás yo nunca vea sus manos. No–no tiene mucho valor que yo las vea, de todas maneras; es Dios. Para mí, únicamente, me hace ver que la–la Simiente ha caído en alguna parte y...pero Dios ve el corazón verdadero.
366Si hay otros que no levantaron sus manos, ¿quisieran levantarlas ahora, levantar sus manos y ser recordados en oración? Levanten sus manos. Dios les bendiga. Eso es bueno. Dios les bendiga.
367Padre, rogamos hoy por éstos, Señor, que todavía no han atravesado ese velo. Ellos están parados allá afuera como Israel; ellos están observando. Ellos creen, pero nunca han entrado en Esto todavía, para ver esa gran Luz de la Shekinah, físicamente y espiritualmente, tanto que el ojo mecánico de la cámara sigue tomando la fotografía; hace sólo dos semanas, la captó de nuevo. Tú mismo te estás revelando, Señor, el Poderoso Dios develado al creyente; todavía velado del incrédulo, pero develado al creyente. Permite que ellos se abran paso, hoy, Señor, vean Su gran esplendor y Gloria. Permite que sus corazones sean cambiados aun antes que regresemos a esta iglesia en esta noche. Permite que todos sean llenos con Tu Espíritu, Tu Presencia. Permite que el Maestro tome esa fe que ellos han recibido, la taña por toda la Palabra; permite que el tono vuelva. “Uds. han sido ordenados, desde antes de la fundación del mundo, para creer Esto. Cree, hijo Mío, y sé salvo”.
368Padre, Dios, los encomendamos en Tus manos ahora, dándonos cuenta que no hay nada más que podamos hacer. Todo está en Ti ahora, Padre. Yo te los doy a Ti. En el Nombre de Jesucristo, Tu Hijo. Amén. Yo le amo, yo le amo Porque...a mí me amó, Y me compró mi salvación Allá en la cruz.
369¿Le aman Uds.? [La congregación dice: “Amén”.–Ed.] Maravilloso, maravilloso, Jesús es para mí, Consejero, Príncipe de Paz, Dios Poderoso es El; El me salva, me guarda, de todo pecado y vergüenza, Maravilloso es mi Redentor, ¡alabado sea Su Nombre! Una vez estuve perdido, ahora soy salvo, libre de condenación, Jesús da libertad y una salvación completa; El me salva, me guarda, de todo pecado y vergüenza, Maravilloso es mi Redentor, ¡alabado sea Su Nombre! Oh, maravilloso, maravilloso, Jesús es para mí, Consejero, el Príncipe de Paz, Dios Poderoso es El; Oh, El me salva, me guarda, de todo pecado y vergüenza, Maravilloso es mi Redentor, ¡alabado sea Su Nombre!
370¿Cuántos lo ven a El parado, el poderoso Conquistador, la Palabra hecha carne, develado delante de nosotros, el Alfa, el Omega, El que era, El que es, y El que vendrá, la Raíz y el Linaje de David, era el Hijo del Hombre, el Hijo de Dios, el Hijo del Hombre, y será el Hijo de David? ¿Lo creen con todo su corazón? [La congregación dice: “Amén”.–Ed.] El mismo develándose en cada edad, traído al creyente, El mismo velándose del incrédulo en carne humana. El está escondido detrás de un velo. ¡Qué Dios rompa todo velo, y lo veamos a El como El es! Jesús rompe toda cadena, Jesús rompe toda cadena, Oh, Jesús rompe toda cadena, ¡Cuando El te libera a ti! Del Jordán, al otro lado, En los dulces campos del Edén, Donde florece el Arbol de Vida, Hay descanso para mí. Jesús rompe.... ¿No quieren cruzar ahora el Jordán? ¿No han estado ya bastante en el desierto? ¡Vayamos al otro lado a las promesas! Jesús rompe toda cadena, Jesús rompe toda cadena, ¡Oh, cuando te libera a ti!
371Levantemos nuestra mano ahora. Siempre, siempre le alabaré, Siempre, siempre le alabaré, Siempre, siempre le alabaré, ¡Porque El me liberó!
372¡Amén! ¿No los hace eso sentirse bien? [La congregación dice: “Amén”.–Ed.] ¡Oh, cuán maravilloso! ¡Cuán maravilloso!, ¿no es El, entonces? Saludémonos de mano los unos con los otros diciendo: Jesús rompe toda cadena, Jesús rompe toda cadena, Oh, Jesús rompe toda cadena, (Dios le bendiga, hermano.) ¡Oh, y El te libera a ti! Siempre, siempre le alabaré, (el Dios Todopoderoso) Siempre...(“El mismo ayer, hoy, y por los siglos”, sólo cambió Su forma.)...le alabaré, Siempre, siempre le alabaré, Porque El (quitó todos los credos de mí) me...(para creer Su Palabra).
373Oh, ¿no pueden oír el Violín del Maestro pasar, el arco pasando por esta Palabra? ¡El es el mismo ayer, hoy! Siempre, siempre le alabaré, Siempre, siempre le alabaré, Siempre...(¡El, la Palabra!)...siempre, siempre le alabaré, (¿Qué hizo El?) ¡Porque El (detrás de la cortina) me liberó!
374¡Alabado sea Dios! Yo le amo. ¿No le aman a El? [La congregación dice: “Amén”.–Ed.] ¿No es esto Celestial? [“Amén”.] Me gustan esos atributos de la Palabra, ¿ven?, sólo el Espíritu Santo en esa manera dulce y humilde. A mí–a mí me gusta Eso. ¡Oh, piénsenlo! Del Jordán, al otro lado (me estoy acercando allí ahora) En los dulces...(inmortal) del Edén,...(¿Qué encontraré allí?) Donde florece el Arbol de...(que estuvo en el huerto del Edén), está floreciendo, Allí hay descanso para mí.
375¿Quieren ir Uds.? El rompe toda cadena. Jesús rompe (toda tradición) toda cadena, Jesús rompe toda cadena (toda denominación, todo credo), Jesús rompe toda cadena, ¡Oh, y El te libera a ti!
376¡Alabado sea Dios! Yo le amo a El. Con razón Isaías dijo: “¡El es el Consejero, el Príncipe de Paz, el Poderoso Dios, el Padre Eterno, maravilloso!” Maravilloso, maravilloso, Jesús es para mí, Consejero, Príncipe de Paz, Dios Poderoso es El; Oh, El me salva, El me guarda, de todo pecado y vergüenza, Maravilloso es mi Redentor, ¡alabado sea Su Nombre!
377¡Oh, hermanos! Eso mueve mi corazón. ¡Cuán maravilloso es El! Les digo, no hay fin en Esto. Esto, yo entré en Esto hace treinta y tres años, sintiéndome de esta manera. Y si El tarda, un día yo voy a cerrar mis ojos, yo me iré de la misma manera. ¡Amén! Maravilloso, maravilloso, Jesús es para mí, Consejero, Príncipe de Paz, Dios Poderoso es El; El me salva, El me guarda, de todo pecado y vergüenza, Maravilloso es mi Redentor, ¡alabado sea Su Nombre!
378Yo pudiera quedarme aquí el resto del día en Eso. Pablo dijo: “Si yo canto, yo cantaré en el Espíritu”. Ajá. “Si yo predico, yo predicaré en el Espíritu. Si yo ando, andaré en el Espíritu. Si yo hablo, hablaré en el Espíritu”. Que todo sea hecho por medio de la Palabra y el Espíritu. Sí, señor. ¡Amén! Todo es la Verdad de Dios.
379Yo lo veo a El, el Poderoso Dios, develado. Yo lo veo a El apartar los credos, las denominaciones; apartar a los–los escépticos, los programas educativos, y todo; caminar, pararse allí. ¿Piensan Uds. que los credos podrían conquistarlo a El? ¿Piensan Uds. que las denominaciones podrían conquistarlo a El? ¿Piensan Uds. que el Concilio Mundial puede conquistarlo a El? El conquistó todo, rompió toda cadena, rasgó el infierno; rompió el sello, entró dentro del lugar Santísimo; El mismo se develó a nosotros, siendo la Palabra, el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Amén. Yo le amo.
380Ahora, hasta que nos encontremos en esta tarde, queremos hacer una cosa, esa es: De Jesús el Nombre invoca, Búscale con vivo afán; Dulce hará tu amarga copa, Tus pesares cesarán. Suave luz, manantial, De esperanza, fe y amor; Sumo bien...(Sí, ya los conseguí, ya.)...manantial, De esperanza fe y.... [El Hermano Branham habla con alguien en la plataforma.–Ed.]
381Si Satanás trata de tentarlos, que Uds. no están mirando a la cosa correcta, señálelo a la Palabra como Jesús lo hizo. ¿Ven? ¿Ven? ¡Amén! De Jesús el Nombre ensalza, Cuyo sin igual poder Del sepulcro nos levanta, Renovando nuestro ser. Suave luz, manantial, De esperanza, fe y amor; Sumo bien, celestial, Es Jesús el Salvador.
382Billy estará aquí, como a las seis, repartiendo tarjetas a aquellos que quieren venir a la línea de oración. Yo creo que es mejor que lo hagamos. Nosotros no íbamos a hacerlo, pero, habiendo tantos, es mejor que lo hagamos, ¿ven Uds.?
383Ahora ¡recuérdenlo a El! Manténganlo a El siempre en su mente, en su corazón. Adondequiera que vayan, ¿ven?, mantengan a Jesús en su mente. De Jesús el Nombre (ahora escuchen) adora, Que te sirva de broquel; (¿qué sucede?) Alma débil perturbada, (¿qué debe de hacer?) Hallarás asilo en El. Suave luz, suave luz, manantial, De esperanza, fe y amor; Sumo bien, celestial, Es Jesús el Salvador.
384Inclinemos nuestros rostros ahora. Yo voy a pedirle al pastor si él viene y despide a la audiencia. Hermano Neville, Dios le bendiga Hermano Neville.