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~ EL PAJARO RARO ~
1Oremos. Señor Jesús, que cuando salgamos esta mañana, podamos decir que nuestros corazones ardían dentro de nosotros, porque Él nos ha hablado por el camino. Te agradecemos por esta grandiosa oportunidad que—que ha sido, que se nos ha presentado de poder reunirnos aquí con estas personas, Tus hijos, y de disfrutar de estos momentos de compañerismo. Y rogamos, Padre Celestial, que Tus bendiciones reposen sobre nosotros mientras viajamos a diferentes lugares y conocemos a otros.
2Te agradecemos por cada testimonio de esta atmósfera cristiana tan fina aquí esta mañana, y por todos estos que han estado por mucho tiempo en este camino, y por este joven que acaba de cruzar el Jordán, para ver lo que verdaderamente significa vivir. Todos nosotros podemos apreciar eso, Señor, al saber que una vez nosotros también nos encontrábamos en el otro lado. Pero ahora no más de la vida vieja. Está—está solamente… Está allá en Egipto.
3Te rogamos ahora que bendigas nuestro compañerismo unido mientras leemos Tu Palabra, y habla unas cuantas palabras, de esta gran Palabra de Dios en la que todos nosotros creemos. Y bendícela en nuestros corazones ahora, para continuar el servicio. Lo pedimos en el Nombre de Jesucristo. Amén.
4Hermano Leo, Hermano Gene y peregrinos, yo—yo considero esto uno de los más grandes privilegios que he tenido, al venir aquí para ver por mí mismo lo que Uds. tienen aquí en estos terrenos. Es un… He sido bendecido al cruzar el pequeño arroyo allí, y ver este terreno. Y yo… Una vez, cuando el Hermano Leo grababa las cintas, le dije que seguramente había algo mayor en la vida para él que grabar cintas. Y, desde luego, grabar cintas es algo que debemos hacer, porque nos ha bendecido, pero hay algo más. Todos nosotros estamos hechos para hacer cosas diferentes.
5Y al venir aquí en esta mañana y mirar, esta pequeña Jerusalén tan fina situada aquí, una pequeña, lo que llamé Gosén, creo yo, cuando llegamos esta mañana. Recuerden que Gosén fue uno de los lugares donde ellos adoraban, uno de los lugares donde fue colocada la tienda. Y al encontrar a viejos amigos, y—y nuevos, y el tener este tiempo asignado a nosotros, yo simplemente… Parece como que— que uno sencillamente no quiere irse. Hay algo que quiere retenerlo a uno. Entiendo el por qué Uds. quisieran quedarse aquí. ¿Ven? Es algo que lo agarra a uno.
6No creo que yo haya estado en una adoración y compañerismo más dulce, así como estos cantos y demás, a tal punto que me senté allí y mordí mis labios y sacudí mis pies, tratando de aguantarme para no gritar, cuando escuché esas alabanzas antiguas siendo cantadas en la manera en que pienso que deberían ser cantadas, y que son cantadas en el Espíritu. Ahora, eso es lo que nosotros—nosotros… Pablo dijo: “Si canto, cantaré en el Espíritu”. Ahora, yo no puedo imaginar al Espíritu como estar gritando a lo máximo de nuestra voz. Yo—yo pienso que el Espíritu de Cristo es amor, y ternura, y paz, eso—eso trae algo a nuestras almas, eso nos alimenta. Yo pienso que allí, así es como debieran cantarse esas alabanzas.
7Y al estar aquí con Uds., un pueblo dedicado a una causa, la causa de Cristo; sencillamente hay muchas cosas que yo pudiera—pudiera decir, que el tiempo no me lo permitiría. Yo—yo vine para… Pensé: “Bueno, iré a visitar al Hermano Leo y a la iglesia allá, y la porción del Cuerpo de Cristo que está esperando por—por Su Venida, y una parte de la Novia que está peregrinando aquí”.
8Y cómo es que Uds. se han apartado de las cosas del mundo, y—y vinieron aquí para vivir de esta manera. Yo estaba pensando, aun el pequeño arroyo, Uds. ya están de este lado del Jordán, Uds.—Uds. están en la—la tierra aquí. Uds. han—Uds. han venido en un éxodo, saliendo del mundo, para entrar a un lugar donde pueden congregarse y—y adorar a Dios, realmente conforme a lo que les dicta su consciencia.
9Y eso es lo que nosotros creemos, como una democracia, como una nación. Nosotros creemos esta misma cosa, que todo hombre puede adorar. Y es una lástima que no tengamos más como esto. ¿Ven? Correcto. Donde el mundo estuviera en su lugar. Y que el pueblo de Dios esté en su lugar, donde podemos tener esto.
10Y ciertamente tengo… Si—si yo dijera “amén” y saliera por la puerta, diría que para mí vale la pena conducir hasta acá, o—o incluso hacer que mis hijos vinieran aquí, para—para sentarse bajo una atmósfera como ésta. Porque es siempre la atmósfera la que produce los resultados.
11Uds. pueden colocar una semilla allá en la tierra. No importa cuánto esa semilla esté germinada, y la pongan allí, tiene que tener una atmósfera para que la haga vivir. ¿Ven? Ese sol tiene que llegar a cierta fuerza, antes de que pueda llevarla a cierta atmósfera. Un huevo tiene que tener una atmósfera, o no saldrá del cascarón. No importa qué tan fértil esté, tiene que tener esa atmósfera.
12Y pienso que en un grupo así, cristianos salen del cascarón, nacen en una atmósfera como esta. No importa adonde yo vaya a visitar, el mundo frío, los campos misioneros y demás, yo aún pudiera cerrar mis ojos y pensar en esta atmósfera.
13Esto me hace recordar de cuando era apenas un muchacho predicador y estaba empezando a salir. Teníamos grupitos que se reunían de casa en casa. Nosotros también nos separamos de las cosas del mundo. Eso fue lo que hizo mi corazón de la manera que es hoy, enamorado de Cristo, donde podemos habitar juntos.
14Creo que la Biblia dice: “Cuan delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía. Es como el aceite para ungir que estaba en la barba de Aarón, que bajaba hasta el borde de sus vestiduras”.
15Y se podría decir mucho. Yo—yo… Tal vez el Espíritu Santo se lo interprete a Uds., después de que yo me haya ido, lo que es. Desearía poder quedarme toda la tarde, y simplemente olvidarme de las comidas y de todo lo demás, sólo sentarme aquí y escucharlos a Uds. cantar. ¿Ven? Escucharlos cantar, hablar, y testificar. Eso significa tanto.
16Mi hija se gradúa esta noche. O, sólo es el servicio de despedida, esta noche, y tengo que regresar rápido. Yo no sabía que este iba a ser el servicio de despedida, hasta apenas anoche. He estado un poco ocupado, y no me había percatado.
17Al conversar con el Hermano Leo y con el Hermano Gene, cuando ellos vinieron a verme, yo había anhelado la hora de estar aquí, en verdad pensando. Oigo a las personas decir: “Pues, ellos tienen un terreno hermoso donde instalan remolques habitables. Ellos están en un lado, y el mundo está en el otro. Y de este lado todo lo que hay son vidas consagradas y demás”.
18Pensé: “Me gustaría ver eso. Quisiera ver lo que es realmente”. Y todos Uds. son bendecidos al estar aquí.
19Deseo leer un solo versículo de la Biblia. Y pienso que el sólo leer este versículo bastará para hacer el servicio completo. Pero al venir aquí, tenía unos pocos comentarios que pensé en traer. No me llevará sino apenas unos cuantos minutos. Y entonces me gustaría traer estos comentarios para lo que—lo que siento ahora. En el Libro de Segunda de Corintios, el capítulo 12, y el versículo 11, me gustaría leer esto. Pablo hablando. Me he hecho un necio al gloriarme; vosotros me obligasteis a ello, pues yo debía ser alabado por vosotros; porque en nada he sido menos que aquellos grandes apóstoles, aunque nada soy.
20Me gustaría, si es que llamara esto un texto… Yo—yo creo que el Espíritu Santo está entre nosotros. Y nosotros, no sería sólo por leer una Escritura. Él, de eso es que Él vive. Y toda Palabra es dada por inspiración, y es apropiada para el tiempo. Ella nunca termina. Es como una cadena. Sigue adelante. Nunca termina, la Escritura.
21Y pensé, mientras leía esto, y pensaba en este lugarcito aquí, esto me vino a la mente, Pablo diciendo: “Me he hecho un necio”. ¿Ven? Ahora, esa es una cosa muy extraña para que lo diga un apóstol. “Me he hecho un necio”. Ahora, un necio es una persona que realmente no está en su mente cabal. ¿Y cómo diría este apóstol una cosa como esta: “Me he hecho un necio”?
22Y entonces, al pensar en--en este grupo, sin duda que a los ojos de la gente del otro lado, Uds. se han vuelto unos necios [o locos]. Uds. se han vuelto lo que nosotros llamaríamos hoy: El Pájaro Raro. Sin duda que la gente piensa eso de Uds. Y recuerden que en el otro lado ellos también son pájaros raros. ¿Ven?
23Así que—así que Uds. tienen que ser locos para alguien, y yo prefiero ser un loco por Cristo. ¿Ven? Yo sería un… Dios dijo que Su pueblo era “un pueblo peculiar, raro; escogido, elegido, un sacerdocio real, ofreciendo sacrificios espirituales a Dios, es decir, los frutos de nuestros labios, dando alabanza a Su Nombre”.
24Hace algún tiempo… Este pequeño sentido del humor, espero que no rompa el espíritu tan fino que hay aquí. Acaba de venirme a la mente. Un hermano llamado Troy, de los Hombres de Negocio del Evangelio Completo, estaba contando al respecto. Yo estaba pensando en esto, para beneficio de este cantante joven aquí, que acaba de venir al Señor. Cuando él—el estaba trabajando en un…
25Él es carnicero, y estaba trabajando en una carnicería. Y—y este que estaba allí era un alemán, y él continuamente le habla acerca del Señor. Y este alemán no sabía hablar inglés muy bien. Así que él—él dijo: “Pues, ven a la reunión”. Dijo: “Tú necesitas el bautismo del Espíritu Santo”.
26Así que este holandés quería que él supiera que él era luterano, ¿ven Uds.?, él estaba—él estaba bien. Él era un… “Bueno, ven a visitarnos en alguna ocasión”.
27Y entonces se encontraron con un—un montón de, quizás, pájaros raros, también, como nosotros lo llamamos. ¿Ven Uds.? Y esa noche este hombre alemán recibió el bautismo del Espíritu Santo. Y al día siguiente él estaba cortando carne, y hablando en lenguas y cantando. Él estaba disfrutando de un verdadero jubileo.
28Y entonces, al poco rato, el jefe de la fabrica pasó por allí y le dijo: “Henry”, dijo: “¿Qué te sucede?”. Él dijo: “Oh, gloria a Dios”. Dijo: “Yo—yo fui salvo”.
29Y él dijo: “Pues”, dijo: “¿adónde has estado?”. Dijo: “Tú debes de haber ido adonde ese montón de locos”, dijo él. [Aquí el Hermano Branham usó la palabra nuts, que significa tanto "locos" como "tuercas".-Traductor]
30Él dijo: “¡Sí, gloria a Dios!”. Dijo: “Yo—yo estuve allá donde ese montón de locos”. ÉL dijo: “Sabe, si Ud. no tuviera las—las—las tuercas…” Dijo: “Si Ud. agarra un automóvil que viene por la carretera, y le quita todas las tuercas, Ud., ¡no le queda nada más que un montón de chatarra!”. Eso es más o menos correcto, quítele Ud. las—las—las tuercas a cualquier cosa. Ahora, se necesita de eso para mantener la cosa unida.
31El mundo llega a tal lugar, llega a estar en un desorden, y la iglesia llega a estar tan envuelta en mundanalismo, y—y denominacionalismo, y demás, a tal grado que a veces se necesita de una tuerca [o loco] para mantener la cosa unida. Correcto. Si ellos no la tienen, nosotros no la tenemos, nosotros no tenemos la iglesia.
32Ahora, pensemos en ese tema sólo por unos momentos. Pablo dijo: “Me he hecho un necio…, o un—un—un loco, por…” Ahora, uno tiene que ser un loco para alguien. Uno o puede ser un loco para el mundo, o un loco por Cristo.
33Un día en California, iba caminando por la calle, y había allí un hombre. Él tenía un letrero frente a él, así, que decía: “Yo soy un loco por Cristo”. Y en la espalda tenía un letrero que decía: “Ahora, ¿por quién está Ud. loco?” ¿Ven? Así que le preguntamos al respecto. Él dijo: “Ud. tiene que estar loco para alguien”.
34Así que Pablo, aquí, había escogido ser un loco por Cristo. Y Uds. pueden imaginarse cómo pensaba el mundo acerca de él en ese tiempo; y no sólo el mundo, sino la iglesia. Ese hombre había sido entrenado para ser un sacerdote. Él fue entrenado bajo Gamaliel, un gran, uno de los eruditos y maestros más grandes de aquel día. Y cuando él tenía, quizás, digamos, su Licenciatura en Filosofía y Letras, y su—su doctorado, y—y ya estaba listo para—para ser llamado a entrar al sacerdocio, y quizás algún día con la posibilidad, con el entusiasmo que tenía este joven. Y entonces cambiar eso, de repente, todo por causa de que algo sucedió. Él se encontró con Cristo en el camino a Damasco.
35Y entonces, para el mundo él era un loco, y para la—la iglesia él era un loco. Para la—la iglesia denominacional él realmente era un loco. Eso fue lo que él dijo aquí, que él se había vuelto un loco. Él era un loco para aquella gente, pero él fue el instrumento que Dios utilizó, para mantener la Iglesia unida, para mantener el Cuerpo, como estaba en aquel día, unido. Él se había convertido en un loco por esa—por esa causa.
36Podemos imaginarnos a Noé, como cantó aquí el hermano acerca de él: “Dios envió Su amor, en las alas de una paloma”. Yo siempre he deseado encontrar a alguien que pudiera tocar eso. Quería hablar sobre eso.
37Una vez leí una historia de unos soldados que estaban acorralados por el enemigo, (los alemanes en la primera guerra mundial los tenían acorralados), y ellos tenían a una—una palomita mensajera para que llevara un mensaje. Y cuando el… Esa es una cierta especie de paloma, por supuesto. Es un tipo específico de paloma. Y cuando ellos le colocaron el mensaje a la palomita, ella voló en el aire. Y las balas disparándole por todos lados, porque ellos sabían lo que era. Le quebraron la pata. Sus patitas estaban colgándole, inválida. Y las plumas de las alas habían sido desprendidas a balazos. Ella se viraba de lado, y todo, a través del aire. Pero cayó exactamente en el campamento donde debía llegar, y ellos recibieron ayuda.
38Uds. saben a lo que me refiero de allí en adelante. ¿Ven? Así que, un día nosotros también estábamos en esa clase de condición, Uds. saben. Y Él fue herido por nuestras rebeliones y molido por nuestra iniquidad, pero el mensaje llegó aquí, a pesar de todo. Él trajo el mensaje a nosotros.
39Noé, en sus días. Puedo imaginarme a un hombre de su calibre, un profeta que fue vindicado por Dios. Y—y un día Dios le habló a él. ¡Qué cosa más extraña fue eso, en una gran edad científica! Quizás podían disparar hacia la luna con su radar, y podían construir una esfinge y la pirámide. Y—y Dios le habló a él y dijo: “Noé, va a llover agua del cielo”. ¿Podrían imaginarse a un hombre de su calibre, un profeta del Señor, salir con un mensaje tan tonto como ése, y decir eso?
40Recuerden que en aquellos días no había llovido nunca, desde los cielos. La Biblia dice que Dios regaba la tierra por medio de riegos de los canales y demás, manantiales. No había llovido ni una sola gota de agua. No había agua allá arriba. Y ellos podían probar que no había agua allá arriba.
41Y entonces salió un hombre con un mensaje. No sólo eso, sino se separó del resto del mundo. Él llegó a ser un loco para el mundo. Correcto. Él fue un loco para su edad. Cómo un hombre con un mensaje tan loco, trataría de sacar a un pueblo para meterlos en un pequeño remolque habitable, o en un arca, o lo que fuera que ellos— ellos estaban construyendo allá arriba. Y—y él estaba—él realmente era un hombre tonto.
42Pero ¿qué hizo él? Al hacerlo, él fue el loco que salvó a la Iglesia creyente de ese día. Sí señor. Eso fue lo que sucedió. Él tenía que sacarlos a ellos del mundo. Pero estaba preparando un lugar al cual él sabía que Cristo podía venir y los tomaría. Él llegó a ser un loco.
43¿Podrían imaginarse a Moisés en su día, un hombre yendo allá ante un gran intelectual? [Espacio en blanco en la cinta.—Ed.] Ellos conquistaron el mundo en aquel tiempo. Y me supongo que sus cosas científicas, y sus--sus artes y cosas, verdaderamente excedían a las nuestras hoy. Y eran maestros del arte y maestros en la construcción, y demás, y las grandes cosas que ellos hacían en aquel entonces, en— en aquel día.
44Y ¿pudieran imaginarse a un hombre viniendo por allí, y diciendo que él se encontró con un—un—un Dios en quien ellos ni siquiera creían, en una zarza ardiendo? Y él fue allí… Siendo un militar, para comenzar, y habiendo sido entrenado en todas las maniobras del— del—del mundo militar. Y encontramos que él fue allí con un palo en la mano para tomar y librar a un pueblo sacándolo de una nación que tenía—tenía cautivo al mundo.
45Pues, para Faraón, él era un loco. Eso es todo. “Él estaba loco”. Dijo: “Dejen que lo haga, que siga delirando. Él se declarará demente”. Pues, miren, realmente para Faraón, y su gran mundo científico, él era un pájaro raro. Él era un loco para—para ellos. ¿Ven Uds.? Él lo era.
46Pero ¿qué hizo él? Él libertó al pueblo, debido a que él era enviado por Dios. Se requirió… Se requiere de algo peculiar, algo que es diferente al resto del mundo. Vean, el mundo está tan enfocado en un gran… sus grandes logros científicos y demás cosas. Y cuando un hombre es dirigido por Dios, a hacer algo que es raro para eso, él se convierte en un tonto. “Él está loco”. Pero, vean, se requiere de lago así para mantener la cosa unida.
47Ahora, pensamos en Elías en sus días. Cuando, Acab e Israel, en ese tiempo, tenían a toda nación bajo los cielos temiéndolos a ellos bajo este reinado de Acab. Y Acab era un gran hombre. Era un día tremendo, algo parecido a lo que tenemos hoy. La iglesia era adonde se veían las modas. ¿Ven? Era la pintura de Jezabel, y—y la mundanalidad de Acab, y comprometiéndose, y derribaron los altares de Dios. “Oh, con tal de que uno sirva a un dios, ¿qué importa? ¿Ven? Iremos a las imágenes de Asera, y Uds. pueden servir a cualquier dios que deseen”.
48Más o menos así es hoy, (¿ven?), puras modas, y—y—y vestidos, y ropas, y cosas del mundo. Y: “Oh, si tú quieres pertenecer a esto, pertenecer a eso, pertenecer a esto, pertenecer a aquello, está bien. ¿Ven? Con tal de que vayas a la iglesia, eso no importa”.
49Sí importa, a lo que yo—a lo que yo pertenezca, y a qué Dios sirvo, y cómo yo le sirvo. Él tiene una manera para que yo le sirva a Él, Él tiene eso escrito aquí en esta Palabra. Y esa es la manera en que debemos servirle a Él. ¿Ven? Ahora, sí importa.
50Pero cuando Elías salió allí con tal mensaje como el que él tenía, ¿pudieran imaginarse? Él llegó a ser un loco para—para Faraón, o para… Discúlpenme. Para Acab, él llegó a ser un… ¡Separándose a sí mismo! Pero, vean, habían siete mil entre esa gente, (¿ven?), que podía ser salvos. ¿Ven? Y él fue por ellos. Él tuvo que convertirse en un loco para el mundo, para poder alcanzarlos a ellos. Igual Noé, tenía que convertirse en un loco para el mundo, para poder alcanzar ocho almas, consigo mismo. ¿Ven? Él tuvo que convertirse en una clase de--de persona rara.
51Amos, en los días cuando él trajo su mensaje, y profetizó. Nos damos cuenta que cuando él llegó a—a—a Samaria, la cual había estado entregada al mundo. Las mujeres en las calles se habían convertido casi en una prostitución pública. Y las modas, era una Hollywood moderna. Cuando este hombrecito desconocido, calvo, se levantó, sobre la montaña, una mañana, y la vio en pecado, y, pues, me imagino que su corazón casi desfalleció.
52Lo único que él había conocido, él había sido un labrador. Él realmente no era… El Señor simplemente le dio este mensaje y lo envió para allá. Él no tenía patrocinio. Él no tenía a nadie que lo respaldara. Pero él fue guiado por Dios a ir y llevarle este mensaje al pueblo, y a llamarlos para que salieran del juicio.
53Y ahora, me supongo que Amos llegó a ser un—un—un pájaro raro para la gran edad científica, y edad de encanto, algo así como hoy. ¿Ven? Él llegó a ser un tonto, y ellos—ellos no querían tener nada que ver con él. Pero, no obstante, él tenía ASÍ DICE EL SEÑOR. ¿Ven? Y él libertó lo que podía ser libertado.
54Juan el Bautista, cuando él vino en sus días, aquel mundo religioso, saliendo en un desierto como este, saliendo de las rocas y demás cosas que había en el—en el desierto de Judea. Él no estaba vestido como un sacerdote. Él—él usaba las ropas rústicas de un trabajador, quizás, con una—una vestidura alrededor de él, no era un gran maestro de seminario teológico o así por el estilo. Pero él—él era simplemente un hombre común y corriente que podía trabajar con sus manos, o cualquier cosa. Cuando él—cuando él vino, saliendo del— de allá del desierto, y envuelto en pieles de ovejas, él tenía ASÍ DICE EL SEÑOR, pues sabía que el tiempo del Mesías era entonces.
55Él pudo identificarse plenamente en la Palabra de Dios. Él dijo… Porque recuerden, él se identificó en Malaquías capítulo 3, (¿ven?) como el mensajero que precursaría la venida del Señor. Él sabía que esa venida estaba tan cerca que él—él tuvo que salir. Bueno, la gente pensaba que él era un hombre salvaje, simplemente un—un—un—un loco. ¿Ven?
56“Un loco”, le decimos hoy. La razón por la que escogí esa palabra “loco” es porque suena fuerte. Pero, sin embargo, ella es una buena palabra para lo que quiero usarla, debido a que esa es la manera como la expresión callejera la usa hoy día. “Un loco común y corriente”, lo llamaríamos.
57Bueno, aquí está Juan el Bautista. Él sencillamente permaneció allá en ese desierto, predicando sus pequeños sermones, de arriba abajo allí, en—en el Jordán, caminando de arriba abajo por las riberas del río, clamando: “¡La—la hora está a la mano! ¡Salgan y sepárense! ¡Viene el Mesías!”. Pues, me imagino que los sacerdotes y todos ellos, él se había convertido en un loco regular. Eso es todo. Vean, eso era todo lo que él era, un pájaro raro. Y los que le siguieron se convirtieron en pájaros raros, sencillamente eran unos locos.
58¿Sabían Uds. que nuestro Señor fue declarado igual cuando Él vino, un hombre loco? ¿Ven? Él no entró a las ciudades y—y a sus grandes, ni—ni se unió con las grandes organizaciones y demás. Él estaba llamando a un pueblo. Él estaba llamando a salir. Y Él fue considerado un loco regular por los religiosos de su día.
59Así como fue Pablo en su día, un hombre entrenado, y sin embargo que hiciera la cosa que hizo, separarse del resto del mundo, y de las denominaciones, y—y tratar de llamar a un pueblo. Él fue un apóstol a la iglesia gentil. Él es nuestro apóstol, sabemos eso, a la iglesia gentil. Él fue el loco que sacó a la iglesia gentil del paganismo romano, y de las adoraciones paganas de aquel día.
60Martin Lutero, él fue un loco para la iglesia católica. ¿Ven? ¿Pudieran imaginarse a un sacerdote que había—había botado su, todas sus enseñanzas de la iglesia, y rehusó ministrar la comunión porque la iglesia había dicho que eso “era el cuerpo de Cristo”? Y él sabía que…las—las monjas y los demás habían hecho ese “kosher” allí. Él—él sabía que eso no era Cristo. Eso era un pedazo de pan, (¿ven?), una pequeña hostia de azúcar. Y él sabía eso, que ese vino no era ninguna Sangre literal de Cristo. Únicamente la representaba. Así que, él—él—él la tiró al suelo, en—en su—su convicción sincera, y no quería más nada que ver con aquello. ¿Ven? Él—él--él había terminado con aquello.
61Ahora, probablemente la iglesia católica dijo: “Oh, déjenlo en paz. Miren qué grupo tiene él allá. ¿Qué es él? Él simplemente tiene un— un falso. Y nosotros, una iglesia grande. Eso es todo lo que es. Es sólo una cosa”. Pero, vean Uds., él era el loco, (¿ven?), que estaba manteniendo la cosa unida, (¿ven?), en la reforma. Él produjo la reforma.
62Cómo fue que después de que se organizó y llegó a un lugar… Y— y después de su muerte, y de que el—el mensaje que él predicó había llegado a su fin, la iglesia entonces se volvió tan fría y almidonada nuevamente, que Dios levantó a otro loco, (ajá), llamado Juan Wesley. Correcto. Bueno, él fue un loco para la iglesia anglicana. ¿Ven? Pero ¿qué hizo él? Él—él salvó el mundo, el mundo, a la Iglesia que estaba en el mundo (debiera decir). Él salvó a la Iglesia que estaba en el mundo. ¿Cómo? Al convertirse en un loco. Correcto. Él la salvó.
63¿Qué entonces? Y ahora, entonces, seguimos después de su tiempo, la gran edad Wesleyana pasó, y luego tuvimos a los bautistas de Juan Smith, luego tuvimos a Alejandro Campbell, y—y después tuvimos a Buddy Robinson de los nazarenos. Y finalmente aquello siguió desprendiéndose, alejándose del original.
64Y entonces Dios levantó otro montón de locos: Pentecostés. Y ellos se convirtieron en locos para la gente. Ellos son locos, para el mundo. ¿Pero qué hicieron ellos? Ellos hicieron un gran trabajo. Ciertamente que sí, la edad pentecostal.
65Ahora bien, yo creo que es hora para que se levante otro loco. ¿No les parece? Yo—yo creo que es casi… Pentecostés ha hecho lo mismo que—que hizo el resto del mundo. Pero es hora para que venga otro loco. ¿Ven? Así que si tenemos que apartarnos, a este lado de la ribera, ¿entienden lo que quiero decir? Y la gente piensa que somos tan raros y peculiares, por la manera en que nos apartamos, así como están Uds. aquí. Y nosotros—nosotros no estamos divididos. Nosotros somos uno. ¿Ven? ¿Ven? Somos así porque nos hemos separado del mundo.
66El Hermano Leo, guiado a venir aquí, y allá Ud. tuvo hijos que tienen que ser criados. ¿Ven? Ud. tiene mujeres, damitas aquí, que— que no quieren andar en el camino del mundo. Ud. tiene hombres aquí, de edad avanzada y jubilándose. Ellos quieren un lugar donde puedan establecerse y sentirse en casa. Uds. habitan entre su propia clase de gente. Bueno, y, vean, yo pienso que Dios puede levantar algo para cuidar de eso. ¿No les parece? [La congregación dice: “Amén”.—Ed.] Yo—yo creo eso con todo mi corazón, que Él hace eso.
67Ahora, nos damos cuenta de que ya es hora. Fíjense, el loco [o la tuerca] fue siempre lo que los unió.
68Así como todos los americanos hoy día, encontramos tanta mundanalidad y cosas, en nuestras iglesias y denominaciones, y demás. Permitan que algo se levante con la Palabra. Vean, ellos se van al credo y no a la Palabra. Y permitan que algo se levante con la Palabra, Uds. saben.
69Ud. dice: “Bueno, la gente piensa que Ud. se separó”. Yo hablé con su pastor aquí, y nuestro Hermano Leo. Y alguien dijo: “Bueno, ¿Por qué Ud. no viene, y se une a esto, y se une a aquello?”
70Él dijo: “No, no”. ¿Ven?, él, él está rendido totalmente a una sola cosa, la Palabra, (¿ven?), a la Palabra. ¿Ven?
71Bueno, fíjense ahora. Si existe un loco [una tuerca] que es enviada, tiene que haber un tornillo que encaje en ella. ¿Correcto? Miren, Dios envía locos [o tuercas]. ¿No creen Uds. eso? [La congregación dice: “Amén”.—Ed.] ¿Ven? Explicaré esto en momento. Pero para aclarar un punto. Tiene que haber un tornillo, y ese tornillo tiene que tener roscas, para encajar en la tuerca.
72Yo estoy muy contento de tener roscas para la Palabra. Estoy muy contento de que hay un tornillo que tiene la misma rosca. Y ¿qué hará? Sacará a la Novia del mundo, la pondrá aparte para algo diferente. Sí, amigos. Tal vez seamos unos locos para las cosas del mundo, pero solamente estamos atrayendo, aquello que tiene roscas para esto.
73Noé tenía roscas en su día, y el resto de los profetas, y así a través de la edad. Y los hombres justos tenían roscas, porque Él la envió. ¿De qué serviría tener un tornillo o una tuerca, si no tuviéramos un tornillo donde enroscar? Y ¿qué hace un tornillo y una tuerca, juntos? Vean, es para unir algo. ¿Ven? Y son los poderes atrayentes de Cristo, que nos sacan de las cosas del mundo. ¿Ven? Y entonces tenemos compañerismo con el gran ministerio de Pablo, que dijo: “Me he hecho un necio”. Así que cuando la gente piensa que Ud. es raro, (¿ven?), ¿ve en donde está Ud. parado? ¿Ven? Ud. se ha convertido en un necio [o loco] para ellos, para que Ud. pueda ser atraído por el poder de Dios. Para lo cual, Algo dentro de Ud., Algo en su corazón le enrosco.
74Si yo preguntara en esta mañana: “¿Quién es metodista, bautista, pentecostal, de la asambleas, esto, aquello, y lo otro?”. Habría toda clase de manos que se levantarían aquí, y cuarenta, cincuenta personas. ¿Ven? Habría tantos así, todos diferentes.
75Pero ¿qué los hace a Uds. sentarse aquí? ¿Por qué están aquí? ¿Ven? Es debido a que Uds. fueron atraídos hacia algo. ¿Ven? Y cuando eso empezó a venir, tuvo sentido para Uds. Si Ud. trata de poner una cierta rosca sobre un tornillo, una cierta clase que no encaja, eso no tiene sentido para Ud. Vea, eso—eso no cuadra. ¿Ven? Pero cuando viene algo que encaja perfectamente, eso lo jala a Ud. desde Chicago, desde New Orleans, y de donde sea que Ud. venga, a venir aquí. ¿Ven? Y ahora, (¿ve?), Ud. se convirtió en un pájaro raro, (seguramente), para el mundo. Pero no deje que eso le moleste. ¿Ve? No deje que eso le estorbe.
76Ahora, Ud. preguntará: “¿Cómo sé yo que soy de la rosca correcta?”. Vigile la Palabra. ¿Ve? Y Ud. sabrá si tiene la rosca correcta, si estamos locos por Cristo, o si estamos locos por el mundo. Ahora, el mundo también ha recibido su—su loco. Exactamente.
77Tenía una cosita anotada aquí, que quería, no quería que se me olvidara. El—el… Y aquí estamos nosotros, nos hemos convertido en tornillos, tuercas para el mundo, (así es), para que podamos mantener el Reino de Dios unido, sobre la tierra; (vean), el Reino de Dios, unido. Muy bien.
78Recuerden, el mundo, ellos—ellos, el mundo de afuera, ellos también tienen sus locos. Satanás les da a ellos un loco, en los días de esta cosa tan tremenda. Vean, todo se va desarrollando, el pro y el contra. ¿Ven? Ahora, en los días de…
79El mundo tuvo un loco, y ése fue Faraón, en los días de—de Moisés. Hubo, (¿ven?) tenía que haber. El—el diablo también tiene sus locos. Bueno, allí estaba Faraón. ¿Ven? Ahora, Israel; y Moisés parado allí, debía sacar a ese pueblo, era un loco para Faraón. Pero Faraón también era un loco para ellos. ¿Ven?
80Así que tiene que ser de esa manera. Ud. es un loco para alguien. Yo estoy muy contento de estar enroscado en la Palabra., ¿Uds. no, con—con Esa rosca? [La congregación dice: “Amén”.—Ed.] Alguien enseñará Eso.
81Acab, él era un loco, (así es), para Elías y los siete mil, todo su grupo allí. Jezabel en todos sus finos y lujosos esplendores y cosas que ellos tenían allá, eso era una locura para esos siete mil que no habían doblado su rodilla ante Baal. E igual fue Elías un loco para ellos, ¿ven?, la misma cosa.
82Encontramos que en los días de Herodes, Juan era un loco. Y Herodes también era un loco. El mundo tuvo uno. Muy bien.
83En los días de Jesús, Él era un—un—un—un loco para—para el mundo, (¿ven?), para Pilato. Pero Pilato también fue un loco, al rechazarlo a Él. Correcto. ¿Ven? Él no tenía roscas. Él tuvo una oportunidad. Pero cuando él tuvo su oportunidad de aceptarlo, él quería alguna clase de payaso, alguna clase de truco, alguna clase de magia, como sacando un conejo de un sombrero, Uds. saben, o algo. Él dijo: “Oh, quiero verte hacer unos trucos”, Uds. saben, o algo así. Él mismo era un loco. ¿Ven? Él tuvo una oportunidad para recibirlo, pero no lo hizo.
84Los Saduceos también, y los Fariseos, era la misma cosa, en aquel día, al no aceptar a Pablo, aquél que había dicho que él se había hecho un necio [o loco] para el mundo. ¿Ven?
85Pero la iglesia también tiene sus locos. ¿Ven? Y el mundo tiene sus locos. Cristo tiene los Suyos. ¿Ven? Ahora, ¿de quién son Uds.? La única manera en que Uds. pueden saber… Ud. dice: “¿Cómo sé yo que esto es correcto, Hermano Branham?”.
86“En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Y el Verbo fue hecho carne y habitó entre nosotros”. “Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y por los siglos”. Por lo tanto, Él aún es la Palabra. Así que si estamos enroscados con Eso, (¿ven?), aunque seamos locos para el—el mundo, si estamos enroscados en la Palabra de Cristo, y Cristo la está mostrando, cuando Él—Él la está jalando para unirla, (vean), uniendo a Su iglesia. Que ellos se levanten y hagan lo que quieran.
87Ahora, Jesús, en Mateo 24:24, dijo que: “Estos dos grupos serían tan parecidos, en los últimos días, que engañarían a los mismos escogidos, si fuere posible”. Incluso la gente, la gente que alguna vez estuvo en pentecostés, para Uds. los que salieron de pentecostés, ¿ven? Cuando ellos se organizaron y se fueron allá en esos grupos así, y Uds. se apartaron de eso. Vean, la Biblia dice que: “Engañaría, si fuere posible, a los mismos escogidos”. ¿Lo ven? “A los mismos escogidos”, ésos son los que son elegidos para hacer esto; ésos, (¿ven?), el tornillo.
88No vengan y digan: “Oh, allí está, allí está un loco, ¿ven Uds.?”. Vean, él tiene que ser, él tiene que… Cuando las roscas son hechas en el tornillo, tienen que ser hechas igual en la tuerca. ¿Entienden lo que quiero decir? Tiene que encajar. ¿Ven? Y por lo tanto, el Elegido, (¿ven Uds.?), no enroscará con ninguna otra cosa. Solamente se unirá a Cristo. ¿Ven Uds.? Es la única cosa que encajará. ¿Ven? Y es allí donde nos encontramos hoy. Gracias sean dadas a—a Dios. Muy bien.
89Ahora, nos damos cuenta, también, que el—el mundo tiene su loco. Y saben, hay tanto que pudiera decirse. No tenemos el tiempo para decirlo, desde luego. Pero este, este pensamiento, para Uds.
90Me fijé en este grupito de damas tan fino que cantó allá, hace unos momentos. Oigan, ojalá tuviera yo esa canción. Grábenme eso en una cinta, ¿quieren?, estas canciones. Cuando todas Uds. canten aquí, graben una canción, en algún momento. Yo les pagaré la cinta. ¿Ven? Me gustaría tenerla. ¿Ven? Eso fue hermoso, esa adoración verdaderamente dulce de esa manera.
91Ahora, saben, había una—una… Las jóvenes, las mujeres de hoy, ellas, Crist-… Lo que supuestamente se llama cristianas, la mujeres que—que asisten a la iglesia, ellas—ellas querían algo que—que— que las satisficiera. Ellas sabían que ellas—ellas no lo estaban obteniendo, con sólo asistir a la iglesia. Pero ellas querían mantener su testimonio a pesar de todo. ¿Ven? Ellas querían mantener su testimonio: “Yo soy metodista, bautista. Soy cristiana, ¿lo ven?”. Ellas querían despojarse de su ropa. Ellas querían usar pantalones cortos y bikinis, o como les llamen, y todo lo que ellas pudieran ver. Ellas, ellas querían hacer estas cosas. Ellas querían tener un corte de pelo como los hombres, y—y—y hacer estas cosas.
92Así que ellas—ellas querían hacer eso. ¿Ven? Y, sin embargo, ¿alguna vez pensaron Uds. por qué ellas lo hicieron? Jesús dijo: “Esos dos espíritus serían tan parecidos, que engañarían a los Escogidos”. Eso tiene que cumplirse. ¿Ven? ¿Ven? Así que, ellas querían hacerlo. Ellas no obtuvieron…
93Un—un humano tiene que adorar. Ud. tiene que adorar algo. Ud., eso sencillamente está en Ud., adorar. Así que un humano tiene que adorar algo. Ellos no tenían adoración en su iglesia y entonces Dios les levantó a un loco: Elvis Presley, Pat Boone. Ellos aún mantienen su testimonio. Elvis Presley, un pentecostal. Pat Boone, uno de la iglesia de Cristo. Vean, absolutamente unos locos, para así cumplir las Palabras de Jesús aquí: “Serían tan parecidos que engañarían a los mismos escogidos, si fuere posible”. Aún mantienen, cantan himnos el domingo y bailan Rock-and-roll el lunes. ¿Ven? Para nosotros, eso es—eso es una locura. ¿Ven? Verdaderamente que lo es.
94Ahora, pero, vean Uds., allí Él tenía a unas mujeres finas, también, que querían comportarse como damas. Ellas tenían decencia en ellas. Ellas querían ser lo que Cristo quiere que ellas sean. Así que Él envía a esa persona con un mensaje, que—que para esa iglesia a la que ellas pertenecen es una locura, él se convierte en un loco. Pero fíjense, la cosa es que Ella encaja perfectamente. Cuando se les habla con respecto al cabello largo, y lucir como una dama, vestirse como una dama, y comportarse como una dama… En vez de pararse aquí como estas jovencitas en esta mañana…
95Yo estaba observando a una muchachita allí, sus ojos se veían celestiales. [Espacio en blanco en la cinta.—Ed.]… vidriosos, mientras ella levantaba la mirada así, cantando, algo en su corazón. Las observaba aquí, mientras esas jovencitas cantaban. Yo pensé: “¡Oh Dios! Pues, ¿qué si—si una estrella de Hollywood pudiera— pudiera tener eso en su corazón? Serían igual”. ¿Ven? Pero ¿qué es? ¿Por qué se fueron ellas en esa dirección? Ud. no podría sacar una de esas muchachas de Hollywood. Aunque le diera diez mil dólares al día, ella no iría. ¿Por qué? Ella es de rosca diferente. Esa es la pura verdad. Ella es de rosca diferente. Correcto.
96Uds. no podrían jalar a Leo, a Gene y a ellos hacia alguna organización. ¿Por qué? No podrían jalaros a Uds. para convertirlos en uno. ¿Por qué? Uds. tienen roscas distintas. ¿Ven? Así que si Ud. tiene roscas, ¡tiene que haber una tuerca en algún lado!.... ¿ven?, para—para mantener eso unido. ¿No es correcto? ¿Ven? Entonces ya está completo.
97“Gracias a Dios”, como dijo el Holandesito: “por las tuercas. Si Ud. las quita, se convierte en un montón de chatarra”.
98¿Qué tienen Uds.? Un montón de denominacionalismo, un montón de formalismo frío, nada de Cristo en ello en lo absoluto, nada de Palabra en ello en lo absoluto, sólo un montón de credos, y así por el estilo. Y ¿qué tienen Uds.? Sáquenle la tuerca y lo que tendrán será un montón de chatarra, (correcto), nada más que leña, algo que está esperando que vengan las llamas y los castigos de Dios, para juzgar y quemar, algún día.
99Así que estoy muy agradecido en esta mañana de encajar perfectamente, aquí arriba, (¿ven?), donde uno pudiera ser una persona rara de este lado del río. Incluso alguien de su familia pudieran pensar que Ud. es raro. Yo sé que ellos piensan que es así. He recibido cartas de ellos, (¿ven?), que decían que Uds. eran raros, eran diferentes, “¿qué les sucedió” a Uds.? Yo simplemente escogí esta cosita para hablarles a Uds. en esta mañana. ¿Ven? Seguro, Uds. son unos locos. Correcto. Pero yo estoy contento de ser uno. Pero si no estoy bien ajustado con esta Palabra, entonces soy “chatarra”. ¿Ven? Yo seré un loco por Cristo. Sí.
100Yo recibo cartas de mucha de su gente. Algunos de ellos pasan y dicen: ¿Sabe Ud. qué sucedió?” “¿Qué?”.
101“Esta persona rara”, ajá, “fulano de tal, fue allá e hizo esto y aquello”. Yo dije: “Espere un momento”.
102Depende en qué Ud. esté enroscado. ¿Ven? Así que, que el Señor Jesucristo, el Pastor del rebaño, mantenga siempre sus corazones enroscados en Él, que, cuando el gran Pastor aparezca, nosotros aparezcamos con Él. ¿Podemos orar?
103Padre celestial, en vista de que el tiempo se ha terminado, yo simplemente me di prisa. Un grupo de cristianos tan adorables y dulces. Y un texto tan tosco; pero en el cuarto el otro día, meditaba en lo que veía en las cartas, y en lo que oía a la gente decir. Cuando yo… Tus siervos aquí me pidieron que viniera a visitarlos, y a tener compañerismo con el pequeño rebaño. Este texto tan tosco con respecto a ser un loco, yo pensé que usaría eso, para hacerles que entendieran la idea. Para que ellos—ellos entendieran también lo que yo pienso. Nosotros, al igual que Pablo, nos hemos convertido en unos necios [o locos], para el mundo. Pero sin embargo, Señor, queremos estar tan ajustados a Ti y a Tu Palabra, para que, cuando suceda el Rapto, queramos—queramos nosotros estar en él, Señor. Así que ayúdanos a que nuestros corazones estén siempre unidos y enlazados en el amor de Cristo.
104Bendice al Hermano Leo, al Hermano Gene, al Hermano Daulton, y a todos estos hombres tan finos y a estas mujeres tan adorables que están aquí. Al oír sus testimonios, felices, felices, contentos. Entrar al cuarto allí, donde hay una que está paralizada, ¡y ver las sonrisas! Con razón nuestro Hermano Leo dijo que es como un poco de sol, el venir aquí. Con razón, al ver a ese hombre que ni siquiera es un pariente de ella, pero solamente muy interesado, al grado que le han preparado un remolque habitable para que ella estuviera contenta. Vemos, Señor, que la rosca funciona perfectamente. Entrar a ese hogar, y ver a alguien que realmente podría ser refunfuñona, y—y molesta, y antipática, por cuanto no tienen la libertad de andar corriendo y bailando y—y portándose mal como muchas mujeres. Pero ella está contenta de estar aquí con los de su clase, y de estar aquí con la Palabra de Dios, donde Ella puede ser predicada, sin añadírsele credos, sólo la Palabra de Dios pura y sin adulteración, para adorar en Espíritu. Venir a un lugar como este, es un pequeño remolque habitable donde nos reunimos. Es la iglesia. “Donde estuvieren dos o tres reunidos, allí estoy Yo en medio de ellos”. Nosotros sabemos que Tú estás aquí, Señor, y Te adoramos y Te alabamos.
105Te ruego Dios, que Tú mantengas la enfermedad alejada de ellos. Mantén al enemigo al otro lado del río. Que este gran éxodo, tal vez sea en una forma menor, pero, Señor, algún día va a crecer. Y ruego Señor, que este pequeño éxodo aquí, que Tú—Tú seas con ellos así como hiciste con Moisés y aquellos, cuando cruzaron el—el Jordán, y, Josué, cuando él entró a la tierra prometida.
106Y Te ruego que los ayudes, Señor, y mantengas sus corazones genuinos, fieles a Ti. Y bendíceles mientras ellos enseñan la Palabra. Y que ellos vivan vidas largas y felices. Y algún día, si aún estamos por aquí, Señor, viviendo en la tierra cuando Tú vengas, que venga una aclamación de este lado del río allí, y la Iglesia suba. Concédelo Señor. Porque alguien no fue… fue lo suficiente necio para el mundo, de llegar a ser un loco, para mantenerlo unido, Señor, hasta que Tú vengas.
107Entonces, así como Juan de la antigüedad, de los días pasados. Así como cantaron las damitas y ellos: “Nos hemos separado”. Y cómo es que él tenía que estar solo. Pero, cuando él lo hizo, la iglesita que él había reunido… Cuando Él vio a Jesús, él dijo: “Mi trabajo ha terminado. Él crece y yo menguo”.
108Padre, yo Te ruego que siempre nos mantengas felices y saludables. Que podamos reunirnos muchas veces más, sobre la tierra, amándote y sirviéndote. Que Tus Divinas bendiciones reposen sobre este servicio y sobre los servicios que habrán de seguir. Y que todos vivamos de tal manera en esta vida, que en la vida por venir tengamos Vida Eterna, en aquella gran edad que está por venir, allá en aquel gran reinado Milenial donde le veremos y contemplaremos Su rostro, y le veamos a Él. Te lo pido en el Nombre de Jesús. Amén.
109Dios les bendiga, mi gente. Lamento mucho que haya tomado también un texto como ese, (¿ven?), algo tan tosco. Pero Uds. entienden lo que quise decir. ¿Ven? Así que, cuando alguien les diga que son raros, Uds. saben por qué lo son, ¿no es así? Dios le bendiga, Hermano Leo.