Photo

~ UN JUICIO ~
1Una porción de Escritura, y mi tema en esta noche es para…Yo pienso que Jesucristo nunca tuvo un juicio justo en la corte de Herodes, delante de Pilato. Yo no creo que Él tuvo un juicio justo. Y yo pienso, en los siguientes cuarenta y cinco minutos, vamos a darle un juicio, porque está en cuestión otra vez. Y ahora el…
2Una de las cosas principales sobre la cual Le cuestionan es Su Palabra. Ahora, yo creo en aquella Palabra. Entonces, yo—yo leeré en esta noche de la parte más discutida en la Escritura. Esto es Marcos, capítulo 16.
3Y ahora, si nosotros fuéramos a jurar lealtad a la bandera, o si escucháramos el himno nacional, todos nos pondríamos de pie. Y yo pienso que si podemos hacer esto en conmemoración de nuestra fina nación que tenemos, claramente deberíamos hacerlo para la Palabra de Dios. Entonces parémonos, solamente unos momentos, mientras leo de la Palabra.
4Marcos, capítulo 16 de San Marcos, empezando con el versículo 9 escuchemos con atención mientras leemos estos versículos. Ahora, estamos justo en el tiempo de resurrección. Estamos en el tiempo donde nuestro Señor acaba de levantar de entre los muertos, y estaba apareciendo, también, en diferentes formas, a la gente. Ahora, el versículo 9 comienza así. Habiendo, pues, resucitado Jesús por la mañana, el primer día de la semana, apareció primeramente a María Magdalena, de quien había echado siete demonios. Yendo ella, lo hizo saber a los que habían estado con él, que estaban tristes y llorando. Ellos, cuando oyeron que vivía, y que había sido visto por ella, no lo creyeron. Pero después apareció en otra forma a dos de ellos que iban de camino, yendo al campo. Ellos fueron y lo hicieron saber a los otros; y ni aun a ellos creyeron. Finalmente se apareció a los once mismos, estando ellos sentados a la mesa, y les reprochó su incredulidad y dureza de corazón, porque no habían creído a los que le habían visto resucitado. Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado. Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán. Y el Señor, después que les habló, fue recibido arriba en el cielo, y se sentó a la diestra de Dios. Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles el Señor y confirmando la palabra con las señales que la seguían. Amén.
5Ahora inclinemos las cabezas solamente un momento, para la oración. Y voy a pedir, si se permite, que si un hermano, Marvin Smith, quien estuvo tan bondadoso con nosotros ayer, y me tuvo en la línea de oración con él anoche, si él pedirá las bendiciones de Dios en las Palabras que acabo de leer.
6Hermano Smith, si quiere. [El hermano Marvin Smith ora—Ed.] Concédalo Señor. Sí, Señor. Concédalo, Señor. Concédalo, Señor. Concédalo, Señor. Sí, Señor. Concédalo, Señor. Amén. Gracias. Pueden tomar sus asientos.
7Tantos de mis amigos aquí, que me gustaría mencionar a todos, pero, igual como dijo mi hermano, no tenemos el tiempo para hacerlo. El hermano Outlaw allí, un verdadero hermano y buen amigo de Phoenix, y el hermano Moseley y—y tantos diferentes que no puedo tener el tiempo para reconocer a cada uno. Pero estoy seguro que entienden, no quiero sobrepasarlos.
8Ahora, en esta Palabra, nosotros estamos confrontados en esta noche. Y yo solamente quiero decir algunas cosas acerca de esta Escritura. Donde sea que vayamos, nosotros encontramos a esta, la más dif-…la…donde se burla el incrédulo.
9Aquí hace rato…Muchos de ustedes conocen a Paris Reidhead. Él es el presidente de las Misiones de Sudán. Aquella es una de las misiones fundamentales más grandes del mundo. Él y Don…No puedo recordar su apellido. Él es el pastor, una de las grandes iglesias bautistas en Chattanooga. Entró a mi casa, en—en Jeffersonville, y dijo, “Hermano Branham,” dijo, “nosotros entendemos que usted era bautista.”
10Y yo dije, “Sí, señor. Yo fui ordenado, en una iglesia bautista misionera.” Él dijo, “Me dicen que usted se asocia con los pentecostales.” Dije, “Sí, señor. Yo soy uno de ellos.”
11Y él dijo, “Bueno, yo quiero preguntarle algo.” Dijo, “Según ellos, ellos tienen el Espíritu Santo.” Dijo, “¿Usted cree que esto es el Espíritu Santo?” Yo dije, “Sí, señor.”
12Él dijo, “Bueno, lo único que yo no entiendo, es todo esto de chillar y gritar y seguir con todo esto.”
13Yo dije, “Bueno, si usted—si uno no puede usar el vapor para darle vuelta a una rueda, entonces lo echan por el silbato. Esto es todo.” Yo dije, “Si—si ellos podían…Por eso estoy con ellos.” Dije, “Si usted solamente podía poner esta cosa en operación, y aquel, el entusiasmo, moviendo allá para ganar almas, conquistaría al mundo.” Pero dije, “Por eso estoy allí.”
14Él dijo, “Bueno, cuando yo era niño,” él dijo, “tuve un llamamiento de Dios. Y mi madre lavaba sobre tallador para mandarme a la escuela.” Y dijo, “Yo, cuando, y pensaba que cuando ganaba mi licenciatura en arte,” dijo, “allí yo iba a encontrar a Cristo, pero,” dijo, “No fue así.” Y dijo, “Ahora, Hermano Branham, yo tengo suficientes títulos y títulos honorarios para cubrir la pared.” Y dijo, “¿Dónde está Cristo en todo ello?”
15Yo dije, “Yo no soy, hermano, el que tiene la educación de la primaria, para decir que los—los maestros se equivocaron. Pero,” dije, “ellos tenían razón en lo que dijeron, pero no…Hay más.”
16Y él dijo, “Por eso yo estoy aquí.” Él dijo, “En la escuela, nosotros educamos a un fino niño indio de India. Yo creo que él aprendió ser...creo que era, quizás, ingeniero civil o algo, en que él tenía su maestría. Él iba a regresar para ayudar a su pueblo.” Él dijo, “Yo lo llevé al barco, o el tren, donde iba para el barco, y él iba de regreso a India. Dije, ‘Hijo, mientras vas de regreso…’ Dije, ‘Ahora estás listo y tienes tu estudio, regresas a tu pueblo.’ Dije, ‘¿Por qué no llevas de vuelta un verdadero Dios viviente y te olvidas de aquel profeta muerto que adoras, Mohammed?’”
17El muchacho, siendo musulmán, “Bueno,” dijo él, “señor,” dijo, “¿Qué más puede hacer su Jesús para mí que mi profeta?”
18“Bueno,” dijo, “nuestro—nuestro—nuestro—nuestro Jesús te da Vida. Tu profeta no puede hacerlo.”
19Él dijo, “Pero él prometió que lo haría.” Sí. Él Dijo, “Saben, lo que nosotros musulmanes estamos esperando, es ver a ustedes los cristianos hacer lo que dijo su líder que harían.” Dijo, “¿Como qué?”
20Él dijo, “Bueno, su…” Dijo, “Ven, Mohammed solamente prometió vida después de la muerte. Pero, dijo, “Jesús prometió que las cosas que Él hacía también ustedes las harían.” Y él dijo, “Ah,” dijo, “bueno,” dijo, “ves, sí las hicieron.” Él dijo, “¿Ellos? Estamos hablando de ustedes ahora.”
21Él dijo, “Bueno, ahora, señor,” dijo, “te diré.” Dijo, “¿Has leído el nuevo testamento?” Dijo, “Oh, muchas veces, entero.” Dijo, “Por ejemplo, ¿a cuál Escritura refieres?”
22“Bueno,” dijo, “muchos sitios, Juan 14:12 y así,” dijo, “Marcos 16.”
23Él dijo, “Bueno, ahora,” dijo, “ves, Marcos 16,” dijo, “aprendimos que, realmente, algunas de las Escrituras, que esto no es auténtico.” Dijo, “Marcos 16, desde el versículo 9 y adelante,” dijo, “no se encuentra es los—los manuscritos más antiguos.” Dijo, “solamente fue agregado.”
24Ahora, la verdad, me pregunto de dónde sacan esto, si por casualidad hay un crítico cerca. Pues, yo he estudiado la historia bíblica por veinte años. ¿Ven? Claro. Irenaeus y Policarpo, y todo ellos Lo reconocieron. ¿Ven? Claro. Claro que fue agregado. El Vaticano no Lo ordenó. Claro que no. Pero esto, estos escritores verdaderos, dijeron que Jesús dijo Esto, Escritura auténtica. Y entonces él dijo, “Desde el versículo 9 y adelante, no está inspirado.”
25Aquel musulmán dijo, “Bueno, pues, Señor Reidhead, ¿cuál parte está inspirada entonces?” Dijo, “Quiero que usted sepa que todo el Coran está inspirado, no solamente una parte aquí y otra parte allá.” ¡Qué derrota! Entonces él dijo, “Bueno,” dijo, “bueno, si—si no es, si aquella parte no está inspirada, ¿cómo puedo saber si lo demás no está inspirado?” Ahora, allí hay una buena….
26Él dijo, “Bueno,” dijo, “cuando, Jesús se levantó de entre los muertos; y Mohammed está en la tumba.”
27Dijo, “¿Sí ha levantado de la tumba?” Dijo, “Él dijo, si lo hiciera, ‘Él estaría dentro de ustedes hasta la consumación y las obras que Él hizo ustedes también las harían.’”
28Y el señor Reidhead me dijo, dijo, “Hermano Branham, yo no sabía que decir.” Dijo, “Pues, ¡Jesús sí se levantó de entre los muertos!”
29Dijo, “Han tenido dos mil años para comprobarlo y noventa por ciento del mundo no sabe nada de ello.” Dijo, “Deje que Mohammed se levante, y todo el mundo lo sabrá en veinticuatro horas.” Así es. Si ustedes habían ido a su tumba, algunos de ustedes misioneros, cada cuatros horas cambian la guardia del caballo allí, caballo blanco, que él se bajará en ello, al mundo, cuando él se levante de entre los muertos.
30“Pero nosotros no tenemos que esperar para que Jesús se levante de entre los muertos. Ya se ha levantado.”
31Entonces él dijo, “Pruébelo. Él lo prometió, si se levantara de entre los muertos.” Entonces él dijo, “Bueno, ¿cómo es que sabe?” Él dijo, el señor Reidhead dijo, “Él vive dentro de mi corazón.”
32Y él dijo, “Y Mohammed vive dentro de mi corazón.” Dijo, “Señor Reidhead,” dijo, “la religión de los musulmanes puede producir tanta psicología como el cristianismo.”
33Él dijo, “Entonces yo pateé al polvo, Hermano Branham, como un cristiano derrotado. Y me prometí que vendría a hablar con usted.” ¿Ven?
34Pues, toda de aquella Biblia está inspirada. Dios cuida de Su Palabra. Dios tiene que juzgar al mundo, algún día.
35Y si Él lo juzgará por la iglesia, ¿por cuál iglesia lo juzgará? Si lo juzgará por la iglesia católica (ustedes católicos así dirían), ¿por cuál iglesia católica entonces, la griega ortodoxa, la romana, o por cuál? Si Él lo juzga por la bautista, ustedes metodistas están perdidos. Si lo juzga por la metodista, ustedes bautistas están perdidos. Si Él lo juzga por la pentecostal, los dos están perdidos. ¿Ven? Él no lo va a juzgar por ninguna iglesia.
36Él lo juzgará por Jesucristo y Jesucristo es la Palabra. San Juan, el primer capítulo, dijo, “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Y el Verbo fue hecho carne y habitó entre nosotros.” Así que, Él lo juzgará por Jesucristo, y Él es la Palabra. La Biblia dijo, “Él es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos.”
37Dios siendo infinito, en el principio, con Su sabiduría infinita, Su conocimiento, dividió Su evangelio en cada edad. Nosotros nos enteramos que las iglesias Lo revuelven todo, y luego Dios envía Su profeta a la escena. “Y la Palabra de Dios viene al profeta.” ¿Cómo saben que es? Es una vindicación del—del Mensaje de aquella edad. Ahora, cuando, que…
38Cuando vino Moisés, como fue prometido que vendría, ¿Qué tal si viniera con el mensaje de Noé? No hubiera funcionado. Moisés no podía haber construido un arca para la salvación de la gente. La Palabra de Dios que fue prometido para la edad de Moisés fue la Palabra que tenía que ser vindicada.
39En la edad de cada vidente y cada profeta, ha sido lo mismo, pero encontramos a la gente viviendo en el resplandor de otra luz. Como dijo Jesús, “Adornan las paredes o los sepulcros de las profetas, y ustedes son los que los pusieron allí.” ¿Ven? Ven, ellos construyen algo, sobre un mensaje, y viven del resplandor de aquella luz, y no quieren caminar en la luz que es del día.
40Por eso no quisieron conocer a Jesús cuando Él vino. Por eso Jesús los exhortó, diciendo, “Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí.” Pero ellos tenían tantos credos y cosas, y sus tradiciones, que Jesús dijo, “Han hecho la Palabra de Dios sin efecto, por sus tradiciones.” Y así ha sido en cada edad. Dios juzgará al mundo por Jesucristo.
41Y muchas veces, ven lo que es, nosotros la gente intentamos tener nuestra propia interpretación de la Palabra, para decir, “Marcos 16, desde el versículo 9 y adelante, no está inspirado.”
42¿Por qué no está inspirado? Dios no necesita ningún intérprete. Él es Su propio Intérprete. Dios hace Su propia interpretación. Y la Biblia dijo, “No es de interpretación privada.”
43Dios dijo, en el principio, “Sea la luz,” y hubo luz. Esto no necesita interpretación.
44Él dijo, “Una virgen concebirá,” y lo hizo. Esto no necesita ninguna interpretación. Ella lo hizo. Aunque, cuando lo hizo, en el tiempo que lo hizo, la gente estaba tan llena de credos hasta que no lo entendieron. Se les pasó por alto.
45Así lo ha hecho cada vez, y lo hará otra vez. Ahora, nos enteramos, así es. La gente hace esto. Cristo y la iglesia…Nos enteramos, en este día que estamos viviendo, no hay nada diferente que cualquier otro día. Los hombres, la iglesia, siempre están alabando a Dios por lo que ha hecho, y siempre diciendo lo que hará, y burlando de lo que está haciendo. Así siempre ha sido la historia de la iglesia, y es lo mismo en esta noche. Es porque las teorías hechas del hombre se meten y revuelven todo. Y cuando la Palabra verdadera habla por si mismo, ven, están tan llenos de credos, hasta que están tan cegados por el resplandor y no pueden aceptarlo.
46Pues, la razón por la cual los luteranos, que los metodistas, cuando ustedes los metodistas…Este fino muchacho metodista aquí cantó hace poco. Cuando aquel niño, el…¿Cuál fue la razón? Ven, los luteranos estaban viviendo en el resplandor de Lutero, y por eso el mensaje de los metodistas no fue bien recibido. Y cuando vinieron los pentecostales, todos ellos estaban viviendo en el resplandor de los metodistas, hasta que llegaron los pentecostales. Pero, ven, todo esto, si usted solamente busca en la Escrituras, mira las edades de la iglesia y lo que debe de hacer cada una, se enterará justo donde estamos viviendo. Estamos viviendo en esta edad.
47Ahora, basado en este criticismo, tanto, de la Palabra de Dios, yo quiero tomar este texto en esta noche, y llamarlo: Un Juicio.
48Jesús no recibió un juicio justo en los días de Herodes, en los días de Pilato. Pero, en este día, yo quiero ver, en esta noche, en este pequeño grupo de gente, si ustedes se sentarán conmigo, yo quiero encargarme de ver que Él tenga un juicio justo. Porque Él sigue siendo la Palabra. Él sigue siendo la Palabra. ¿Cuántos están de acuerdo con esto? [La congregación dice, “Amén.”—Ed.] “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.” Y el Verbo sigue siendo Dios. “Y Él es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos.” Entonces, veamos que Él tenga un juicio justo.
49Ahora, yo voy a hacer esto como una sala de justicia, si solamente tienen paciencia conmigo. Yo sé que esto se oye algo inusual, pero solamente somos un grupo pequeño ahora, que queremos traer esta Palabra, la cual yo digo que es la Palabra de Dios. Y yo estoy aquí para defenderla. Y ahora, nosotros vamos a traerlo a un juicio de la corte, exactamente como era en los días cuando Herodes Le dio un juicio, o Pilato, delante de la corte de Pilato. Nosotros vamos a traerlo delante del juicio en este cuarto del Ramada, este 1964, el veintisiete de abril, 1964.
50Ahora vamos a hacer esto una corte. Y ustedes son el juez y el jurado; ustedes, la corte. Yo seré el moderador. Y vamos a hacer esto como un tribunal de la corte. Y en el final, ustedes toman su decisión, como cualquier—como cualquier jurado tiene que tomar su decisión para el veredicto. Y luego su acción, desde aquí y adelante, comprobará lo que sea su veredicto. No importa lo que diga ahora, su acción comprobará su veredicto. Ahora, el caso es, hoy, amigos….
51Yo voy a portarme como el moderador, ahora, y como si fuera un verdadero caso de la corte, y darle un juicio, si solamente tendrán paciencia conmigo y orarán por mí.
52Ahora el caso es, la Palabra de Dios versus el mundo, el mundo que no La cree. Y el caso es: la Palabra de Dios versus el mundo. La—la causa para la acusación es el incumplimiento de promesa. Esto, el incumplimiento de promesa es la causa de este caso.
53Y ahora, yo entiendo que en un tribunal normal de la corte, que el abogado por la acusación siempre representa el estado. Yo creo que así es. En este lugar, el abogado por la acusación representa el mundo. Y el abogado para la acusación es Satanás, y él está representando el mundo en esta corte aquí en esta tarde.
54Y el Acusado es Dios, Su Palabra, porque Dios siempre es la Palabra. ¿Ven? Y el Testigo del acusado es el Espíritu Santo. 55Y los testigos del abogado de la acusación son el Señor Incrédulo, el Señor Escéptico, y el Señor Impaciente. Estos tres vienen como testigos para el abogado de la acusación, el cual es Satanás, quien representa el mundo.
56Ahora vamos a llamar esta corte a orden. Y ahora llamemos al acusador, que llame su primer testigo al estrado, para testificar en contra de la Palabra.
57Y ahora escuchen con atención. Ahora, podría ser que yo no pueda, en darme prisa, intentando de terminar esto en treinta o cuarenta minutos, quizás yo pase algo por alto. Pero si lo hago, que el Espíritu Santo lo revele ahora, mientras este llamado a orden la corte. Recuerden, ustedes son el juez y el jurado.
58Y ahora el acusado llama su testigo, primer testigo, que suba al estrado para testificar. Y él llama al señor Incrédulo, y él se sube al estrado para testificar. Y el señor Incrédulo dice que toda la Palabra de Dios, de las promesas de Dios, no son ciertas. Esto es su queja, que la Palabra de Dios no puede ser confiada, todo de Ella. “Una parte está bien. Pero todo…” Él dice que es un creyente, el señor Incrédulo. Pero Él dice que es un creyente, y él dice que, “No se puede confiar en toda la Palabra de Dios. No es cierto.”
59Él dice que visitó a una reunión nombrada del Espíritu Santo, donde la gente decía que Marcos 16 era la Verdad. Y tantas personas dijeron que habían sido sanados, cuando, donde dice en Marcos 16, “Sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.” Y este hombre dice que él decía que creía a Dios. Él escuchaba al predicador nombrado del Espíritu Santo, y él…este grupo del Espíritu Santo que estaban dando todo tipo de testimonios.
60Y él había estado enfermo en su cuerpo, y él pidió que la gente pusiera las manos sobre él en esta reunión del Espíritu Santo. Y esto fue hace dos meses, y nada ha pasado todavía. Él sigue igual de enfermo como en el tiempo antes de que pusieron las manos sobre él. No ha cambiado nada. Sigue igual de enfermo como antes. Así que, él dice que, “Dios no es justo para poner tal cosa en la Biblia cuando no es suficiente para cumplirlo. No está correcto que Marcos 16 sea parte de la Biblia,” porque él comprueba que Dios no cumple Su Palabra. Y él quiere acusar a Dios por poner tal promesa en Su Palabra. Bien. Vamos a pedir que él se baje.
61Y ahora pediremos que siga el señor Escéptico, para testificar. El señor Escéptico se sube al estrado. Y él dice que dirá la verdad. Él dice que es un creyente. Y él dijo que había estado enfermo mucho tiempo, que tenía malos efectos de una gran enfermedad que tenía. Y luego él escuchó a alguien testificar en la calle de tener un pastor piadoso. Y este pastor de esta iglesia predicó y dijo que Santiago 5:14, “¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndolo con aceite. Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados. Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho.”
62Y él dijo que se subió allí, como un creyente. Él quiere decir esto a la corte que, “Yo me subí con toda sinceridad y yo pedí a este proclamado pastor piadoso de la iglesia que muchos dijeron que cuando él los ungió con aceite y oró por ellos. Y el pastor dijo, el mismo, que Dios respondía a aquella Palabra y que aquella Palabra de Santiago 5:14 era la verdad. Y habían muchos testificando que era la verdad.” Pero él se subió, y el pastor, hombre piadoso, lo ungió con aceite, de acuerdo con Santiago 5:14, oró por él. Y esto ha sido hace 6 meses y él no ha tenido ningún resultado, ni uno. Él sigue igual de enfermo como era en el principio.
63Entonces, el señor Escéptico dice que no puede ser verdad. “Marcos 16 no es verdad y tampoco Juan—Santiago 5:14. No es verdad porque Dios no cumple Su Palabra. Si esto es la Palabra de Dios, entonces Dios no cumple Su Palabra, porque con sinceridad, como un creyente, él fue y dejó que el pastor, que los otros dijeron que los sanó, ungirlo y llevarlo por la misma moción que él hizo a los demás. Y, hace seis meses, y no ha tenido nada de resultado en ningún momento. Así que, él también quiere acusar a Dios por poner promesas tan imprudentes en Su Palabra que Él no va a respaldar.”
64Tenemos un gran caso aquí, ¿o sí? Que baje el señor Escéptico.
65Ahora, el siguiente testigo es el señor Impaciente. Él es un pillo. Ahora él se va a subir, y va a dar su testimonio. Y él se sube al estrado, que, un día mientras leía el Evangelio de Marcos, el capítulo 11…No el 16 ahora. El capítulo 11, los versículos 22 y 23, que se lee así, “Cualquiera que dijere a este monte: Quítate y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho. Y todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.”
66Él dijo que ha estado cojo de los pies, caminaba con muletas por unos veinticinco años. Y cuando leía esta Escritura, y había sido enseñado por su pastor que toda la Escritura fue dada por Dios y fue inspirada. Así que, si él dijera a esta montaña, “Quítate,” y no dudaba, pero creía que lo que dijo pasaría, él podía tener lo que dijo. Y cuando oraba, creer que recibiría lo que pedía y le sería dado.
67Ahora, él dice que oró y con toda sinceridad. Y dijo que iba a poder bajar sus muletas y salir caminando de aquel lugar. Y él, honestamente, con todo el corazón, creía que lo que él había dicho era correcto. Y él…Esto fue hace casi cinco años, y él sigue igual de cojo como siempre. “Ahora, si Dios entonces,” él dice, “cumpliría Su Palabra, entonces ¿por qué no cumple Su Palabra?”
68Ahora, yo solamente estoy dando tres pasajes de Escritura allí, o tres testigos, pero voy a dejar que el abogado para la acusación llame más. Ahora dejaremos que…
69El señor Incrédulo, él testificó. El señor Escéptico, él testificó. Incrédulo testificó; Marcos 16. Y el señor Escéptico testificó en contra de Juan, o Santiago 5:14.
70Y el señor Impaciente, él testificó en contra de Marcos 11, Jesús mismo hablando. Y Marcos 11:22 y 23, él testificó en contra de esto. Ahora vamos a pedir que baje el señor Impaciente.
71Ahora, como todos, en alguna manera u otra, hemos estado en la corte. Ahora, el acusador tiene que cerrar su caso. Entonces el acusador se sube, para cerrar el caso. El que representa (perdón) el mundo, Satanás, él se sube al estrado. Entonces él dice, a esta corte en esta tarde, o esta noche. Él quiere…El acusador, el diablo, quiere que esta corte entienda que estos hombres son creyentes, y que esta Palabra realmente está escrita en la Palabra, “La dicha Palabra de Dios,” dice él, que esto está escrito. Y él dice que viene de diferentes lugares en las Escrituras. Y estos hombres son testigos que no es así.
72Y él quiere decir a esta corte, el acusador, que él quiere que la corte entienda que Dios no es justo, para poner promesas tan imprudentes en el Libro para que las acepten Sus hijos creyentes; y luego Él no es capaz de encargarse, vindicar lo que Él prometió que haría. Y él tiene tres testigos aquí. Y tres testigos es una confirmación, como todos lo sabemos, en toda la Escritura. Y él tiene tres testigos, de tres lugares diferentes en la Escritura, que Dios no está justificado en poner tales cosas en Su Palabra, para que Sus queridos hijos las vieran e intentan de aceptarlo y creerlo como Él lo dijo, y luego Dios fríamente los decepcionó.
73También él—él dice que estos hijos, con toda sinceridad, están haciendo esto, estas personas, y ellos están derrotados. “Verdaderos hijos creyentes están derrotados por la Palabra de Dios, así dicho. Que ellos reivindican estas cosas porque está escrito en el Libro, y alguien más los inyectó en ello, y no es la Palabra de Dios. Y no se puede confiar en la Biblia. Porque, aquí hay tres lugares diferentes y tres testimonios para comprobar que no es cierto.” Ahora él está cerrando su caso. Porque él, el acusador, quiere apuntar, llamar la atención a esta corte, que estos hombres aquí aceptaron esta Palabra con sinceridad, creyendo que era la Palabra de Dios, y Dios no ha honrado su fe.
74Y lo que es más, él quiere afirmar que son creyentes, porque ellos dicen que son creyentes. Aún así, otra vez, el acusador quiere voltear, llamar la atención a la corte en esta tarde. Aún Dios promete otra vez, en otro lugar en la Escritura, que todas las cosas son posibles a los que creen. Y está escrito. Esto es otro caso. Todas las cosas, no importa que sea, todas las cosas son posibles a los que creen. Y estos hombres dicen que son creyentes. Yo quiero que la corte entienda, el acusador en el estrado ahora está cerrando el caso.
75“Aún, otra vez, Él pretende estar vivo después de Su muerte, que Jesús pretende estar vivo después de Su muerte. Y el acusador quiere preguntar la corte, ¿Lo han visto después de que se levantó de entre los muertos? ¿Dónde están las cicatrices de los clavos en Sus manos? ¿Dónde está la corona de espinas que fue puesto en Él? ¿Dónde están las marcas en Su frente? Y ¿dónde está Él, si se levantó de entre los muertos?
76Y luego, “Otra vez, Él dice en Hebreos 13:8 que, Su Palabra dice que Él es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos. El acusador quiere que la corte recuerde esto. Luego en…¿Dónde está, si así es? Él quiere verlo. Otra vez, él dice que no es cierto. Él dice que Lucas 17:23 no es verdad. Él dice que Apocalipsis 3 no es verdad. Él dice que Marcos 4 no es verdad. Él dice que todas estas Escrituras de Su resurrección son completamente falsas. Él quiere precisar esto, que es falso.
77“Y Él dice también que el cielo y la tierra pasarán, pero ni una jota ni una tilde de Su Palabra fallará.” Y el acusador quiere que entienda, la corte, en esta tarde que él tiene testigos aquí para comprobar que son falsas. Ahora, él pide que la corte considere esto, mientras estamos pensando.
78Ahora, pedimos al acusador ahora si terminó de cerrar su caso, citando las Escrituras; afirmando que no son la verdad, testigos que no son la verdad, que no son inspiradas. “No hay nada en Ellas. No se puede confiar en Ellas. No se puede confiar en Ellas.” Él tiene testigos para probar que no se pueden confiar en Ellas. Ahora tenemos un gran caso aquí. Ahora, dejemos que el acusador y sus testigos bajen.
79Ahora llamaremos al Testigo para la defensa, y el Testigo para la defensa tiene un derecho de testificar al…o para el acusado. Y ahora el Testigo para la defensa, el cual es el Espíritu Santo, dejemos que Él se suba, y escuchemos Su testimonio.
80La primera cosa, ahora, como han escuchado lo que dijo el acusador. Han escuchado lo que él, sus testigos dijeron. Han escuchado las Escrituras. Han escuchado que las lean. Y aquí están los testigos que no son la verdad.
81Ahora, el Espíritu Santo, como yo digo, cual es el Testigo para la defensa, Él es llamado. La primera cosa, Él quiere llamar…El Testigo para la defensa, el Espíritu Santo, quiere llamar al caso de esta corte, que el acusador no está interpretando la Palabra correctamente a ustedes. Él quiere llamar su atención, también, que este acusador que está dándoles la interpretación de la Palabra, que está representado al mundo y la incredulidad, es el mismo intérprete que Eva tenía en el principio. Sí. Él malinterpretó la Palabra, solamente un poco.
82Ahora, yo podría parar aquí en la corte, solamente un momento para decir esto. Si Dios causó toda esta enfermedad y tristeza y muerte en la tierra, si Él tenía que hacerlo por causa de Su justicia, para cumplir Su Palabra, Él no puede ser justo sin cumplir Su Palabra. Él tiene que cumplir Su Palabra, para ser justo. Es apropiado a Su santidad. Es apropiado para Él. Y si Eva, no solamente…
83Satanás no, el acusador no malinterpretó todo. Solamente malinterpretó una o dos Palabras, y causó que la muerte alcanzara a todo el mundo. Y cada hospital, cada sirena que alguna vez sonó, cada—cada muerte que alguna vez murió, cada batalla, cada hombre en el campo de batalla, cada bebito pobre, enfermo y afligido, y todo, fue causado por no creer solamente una Palabra de la Palabra de Dios. Y si causó todo eso, por no creer una Palabra, ¿cómo puede uno regresar, fallando de creer una Palabra?
84Tiene que haber algo por el cual Dios tiene que juzgar el mundo, y esto es Jesucristo, la Palabra. Tenemos que creerla toda.
85Noten. Él dijo que él, que, “Estos hombres han estado escuchando la interpretación equivocada de la Palabra. El acusador no es…está interpretándola mal, está interpretándola mal a ustedes, como lo hizo a Eva. La promesa solamente es para creyentes; no para los manufacturados, los escépticos, o la gente impaciente. Solamente es para los creyentes. Y si…
86Déjenme decir esto. Si hay alguien que debería saber si estas personas son creyentes o no, debe de ser el Testigo para la defensa, porque Él es el vivificador de la Palabra. ¿Ven? Él… como el cuerpo de uno, el cuerpo es un pedazo de carne. Pero al menos que el espíritu esté allí adentro, para vivificar aquel cuerpo, está muerto. Y también la Palabra está muerta al menos que el Espíritu Santo vivifique aquella Palabra. Y si Él es el vivificador de la Palabra, Él debería saber si estas personas realmente son creyentes o no. Yo pienso que tenemos un buen Testigo para la defensa. Él debería saber si está correcto o no. Porque….Él es un buen Testigo para la defensa porque Él es el vivificador de la Palabra.
87Otra vez, el Testigo para la defensa quiere llamar la atención de la—de la Palabra que está siendo cuestionada aquí, que acabábamos de leer, que el acusador está intentando de conseguir un caso de cargos en contra de la Palabra. El Testigo para la defensa quiere llamar su atención, que nunca puso ningún tiempo para la liberación. Él nunca dijo cuando. Él solamente dijo, “Sobre los enfermos pondrán sus manos y se sanarán.” Él no dijo que se levantarían en este momento. La Palabra no dice esto. Santiago 5:14 dijo, “Cuando usted está ungido con aceite,” él dijo, “la oración de fe salvará al enfermo, y Dios lo levantará.” No dijo que se levantaría en este momento. No lo dijo. Marcos 16 no dijo que pondrán sus manos sobre los enfermos y habrá un milagro. Él solamente dijo, “Se sanarán.” Lo prometió.
88Ahora, a ver si algunos de estos incrédulos han estado malinterpretando la Palabra a ustedes, diciendo, “Bueno, oraron por este. ¿Por qué no se levantaron? Yo estaba en la reunión. Yo nunca vi que pasó nada.” ¿Ven el intérprete que tienen? ¿Ven a qué están escuchando?
89El Testigo para la defensa quiere mostrar a esta corte, en esta tarde, que la Palabra no dijo que se levantarían en este momento: Él dijo, “Se sanarán.” Esto es lo que Él prometió. Él nunca puso un tiempo específico. Y esto fue solamente para los creyentes.
90Y el Testigo para la defensa también quiere llamar su atención aquí, en esta tarde en esta corte, que la Palabra de Dios es llamado por Jesucristo una Semilla. Y una Semilla solamente puede crecer cuando cae en tierra que está suficientemente fértil para vivificar la semilla. Y si esta Semilla cae en la tierra y está fértil con fe, tiene que vivificarla. Pero si no hay nada allí…
91Igual como si usted quisiera una transfusión de sangre. Usted fue a un nabo, se picó con un tubo y también a un nabo, ¿cómo es que va a sacar sangre? No hay sangre allí.
92Tampoco la Palabra de Dios puede ser vivificado en el corazón de un incrédulo o un escéptico. Tiene que caer en fe genuina que cree que el cielo y las tierras pasarán, pero aquella Palabra nunca fallará, como Abraham, quien llamó a las cosas que no fueron como si fuesen; esperó cuando no hubo esperanza. Él creyó a Dios.
93Ahora nos enteramos que este Testigo para la defensa quiere llamar la atención a esto, que la Palabra es una Semilla sembrada por un sembrador. Está escrito en la Escritura, que la Palabra es una Semilla. Y una semilla tiene que caer. Y la Escritura dice, “Unas cayeron en pedregales, y los pájaros del aire las llevaron. Algunas cayeron suficiente tiempo para que brotaran raíces, y las espinas y los cardos las ahogaron. Pero algunas sí fueron a buena tierra, y dio cien veces más.” Él quiere llamar su atención a esto.
94Y Él quiere decir que, “Si esta Palabra, en esta reunión del Espíritu Santo, donde estaban poniendo manos sobre la gente, solamente aplica a los creyentes. No hay promesa aquí menos separación eterna de Dios para los incrédulos. ¡Solamente es para los creyentes!”
95Alguien me dijo, hace poco, dijo, “No me importa cuanto. Yo no creo.”
96Yo dije, “Claro que no. No es para los incrédulos. Es para creyentes, a los que creen.”
97Ahora, los testigos para la defensa, el Testigo para la defensa, digo, desea llamar a un testigo. Él tiene el derecho de llamar testigos, también. Entonces el Testigo para la defensa desea llamar a Su primer testigo en contra de esto, y para la Palabra.
98Nosotros vamos a llamar a Noé a la plataforma, en esta tarde, delante de esta corte, para dar un testimonio para el Acusado. Noé era solamente un campesino común, pero él era un profeta. “Y la Palabra del Señor viene a los profetas.” La Biblia dijo así. Y Noé vivió, quiere testificar que él vivió en una edad muy científica, más grande que la en la cual vivimos ahora. Él vivía en un tiempo cuando podían construir una pirámide, podían construir una Esfinge, nosotros no podemos hacerlo. Nosotros no tenemos la maquinaría para hacerlo. Y Noé vivía en un gran tiempo, y él vivía en un tiempo científico.
99Y luego él dice que la Palabra de Dios vino a él, después de que él era un profeta vindicado, que la Palabra del Señor vino a él y dijo, “Prepara un arca, porque va a llover.” Y nunca había llovido, en toda la historia del mundo. Y basado en su testimonio y su testimonio para Dios, y Dios le dijo, “Y todos los que estuviesen fuera del arca perecerían.”
100Y los científicos podían disparar a la luna, en aquel día, con su radar y todo, porque Jesús dijo, “Como fue en los días de Noé,” el mismo tipo de edad. Él dijo que ellos podían comprobar que no había lluvia allí arriba, y que el señor Incrédulo aquí, y el señor Mofador aquí, y el señor Escéptico, que ellos constantemente lo perseguían y se burlaban de él, por creer una cosa tan imprudente. Ellos eran, decían que eran creyentes en aquel entonces, pero él dijo, “Dios no dijo tal cosa.”
101Pero aún, él era un profeta, y la Palabra del Señor vino a él y le dijo que lo hiciera. Y él iba preparando un arca. Él se alistó, y construyó el arca. Después que él había terminado el arca; y el señor Escéptico, y el señor Impaciente, y aquellos caminando alrededor del arca. Ven, usted dice, “¿Ellos vivían allí atrás?”
102Escuchen, Dios lleva a Su hombre, pero nunca Su Espíritu. El Espíritu que estaba sobre Elías vino sobre Eliseo, y continuó y continuó. El Espíritu que estaba sobre Jesús vino sobre la iglesia, y continuó y continuó.
103Y el Diablo lleva su hombre, pero nunca el espíritu. El mismo espíritu, el espíritu religioso, existe aún, como estaba sobre los fariseos. Está aquí en Tucson, Arizona, igual de incrédulo como—e igual de “credoso” y tradicional como era antes. No solamente aquí en Tucson; está por todo el mundo.
104Y el Espíritu Santo es igual de real en esta noche como estaba en cualquier tiempo, Jesucristo.
105Noten. Él quiere decir que estas personas se burlaban de él por ser tan delincuente, que no tuviera más mente ni inteligencia como para creer que el agua caería de donde no hay agua, y nunca había caído. Pero, aún, Noé dijo que él se mantuvo firme y creyó que llovería, porque Dios lo había dicho. Él sabía que Dios era capaz de hacer cualquier cosa que dijo que haría, así que construyó un arca.
106Y después que el arca fue terminada, él puso la puerta en el arca. “Y ellos dijeron, ‘Ahora, fanático,” el señor Incrédulo, el señor Mofador. El Testigo para la defensa…O, los testigos para la acusación.” Él dijo, “Ellos pasaban enfrente de mí. Y ellos dijeron, ‘Ahora está construida tu arca. Ahora pusiste las puertas en ella. Y ¿dónde está tu lluvia?’ Pero parecía muy mal,” él dijo, “a veces. Pero, aún, yo sabía que Dios era capaz de cumplir Su Palabra. Él nunca dijo cuando llovería. Él solamente dijo que iba a llover, y eso fue todo. Él nunca dijo cuando iba a llover. Él solamente dijo que iba a llover. Y yo sabía que iba a llover, porque Él me puso a construir un arca. Y yo me mantuve firme.”
107Y luego nos enteramos que, en el diez de mayo, él entró en el arca, una mañana, y la puerta se cerró tras de él y nadie podía abrirla.
108Luego el señor Incrédulo, el señor Escéptico, ellos caminaban alrededor del arca y se burlaban de él y dijeron, “Ahora, viejo, tú cerraste la puerta, supongo que esperas que creamos que otra Cosa la cerró. Conocemos tus trucos. Tú no eres nada más que un mago. Y solamente eres de los que quieren hacer trucos. Y es algún tipo de engaño. Y tú cerraste la puerta.”
109“Pero,” él dijo, “en medio de todo esto, yo estaba allí. Yo vi la mano de Dios cerrar la puerta.”
110Luego, el primer día digamos, “Veamos si llueve.” Primer día, no llovió. Segundo día, no llovió. Tercer día, no llovió. Continuó, hasta el séptimo día.
111Y me gustaría detenerme aquí, en el testimonio de Noé, y hacerlos saber esto, que habrá un tiempo cuando los hombres y las mujeres, la iglesia, seguirá predicando y creyendo que se están salvando, cuando la puerta estará cerrada igual como fue cerrada en aquel tiempo. Y si usted no está adentro, entre ahora, porque Dios cerrará la puerta y no habrá más misericordia. Él dijo, “Como fue en los días de Noé, así será en la venida del Hijo del hombre.”
112Recuerden, una vez hasta los discípulos dijeron a Jesús, “¿Por qué dicen los escribas que es necesario que Elías venga primero?” Aquellos discípulos.
113Jesús dijo, “Ya vino y ustedes no lo supieron”. Y ellos entendieron que fue Juan Bautista; ya había estado aquí en la tierra y había sido decapitado y subió a la Gloria. Y la cosa que estaban buscando ya estaba en el pasado.
114Uno de estos días los hombres y las mujeres clamarán. Será demasiado lejos, demasiado tarde. La puerta estará cerrada. Jesús dice que así será. “Las vírgenes saldrán y tocarán en la puerta y dirán, ‘Déjanos entrar.’ Ellas querían conseguir el Aceite.” Pero debían haber conseguido el Aceite cuando estaba repartiéndolo. Ellas tocaban en la puerta. Dijo, “Fueron echados en las tinieblas donde habrá lloro y el crujir de dientes.” Solamente estoy intentando hacer este pequeño acompañamiento para la defensa, la corte ahora, de la— de la Palabra.
115Ahora, Noé dijo, “Pero después de ciento veinte años, una mañana las nubes comenzaron a subir, y vino la lluvia. Dios lo prometió. Él nunca dijo cuando iba a suceder. Ellos pensaban que iba a suceder en la misma semana cuando Él me lo dijo. Y yo tenía la idea que podía pasar en esta misma semana. Y yo estaba seguro que cuando terminaba el arca que sucedería, pero no pasó. Pero yo me mantuve firme porque Dios hizo la promesa. Él nunca dijo el día cuando iba a llover. Él dijo que llovería.” Entonces él, el testigo se baja.
116El segundo testigo se sube, el cual es el padre Abraham. Así lo llamaremos. Él dijo, “Ah, sí, yo conozco al señor Mofador aquí. Yo conozco al señor Incrédulo, el señor Escéptico, oh aquel señor Impaciente. Yo era un profeta, también, en mi día. Y la Palabra del Señor me vino a mí y dijo, ‘Sepárate de estas personas porque tú tendrás un bebé por medio de Sara, tu esposa.’ Ella tenía sesenta y cinco años, y yo tenía setenta y cinco. Ella había pasado por la menopausia hace unos veinticinco, treinta años. Yo me casé con ella. Ella era mi media hermana. Yo me casé con ella cuando solamente era una niña, y yo un niño. Diez años de diferencia en las edades, y yo me casé con ella. Ella se volvió mi esposa. Nosotros habíamos vivido juntos todos estos años, y los dos estériles. Y aún, siendo un profeta, la Palabra del Señor vino a mí y dijo, ‘Tendrás un hijo por medio de Sara.’”
117“Bueno, cuando yo dije esto a Sara, ella fue al centro y consiguió estambre e hizo los calcetines, y alistó los seguritos y todo. Y pasaron veintiocho días. Yo dije, ‘¿Cómo te sientes cariño?’”
118“Dijo, ‘Igual.’ Pero yo me mantuve firme, porque yo sabía que era la Palabra del Señor.” Así es.
119“Nosotros fuimos a ver al doctor, y él nos corrió de la oficina.” Un anciano, con setenta y cinco años de edad; y una mujer, de sesenta y cinco, van a tener un be-…
120Saben, cuando toman a Dios en Su Palabra, no importa lo que sea su condición, Él hizo la promesa.
121Y él dijo, “Yo fui al doctor, y el doctor nos corrió de la oficina.”
122“’¿Un viejito como tú?’ Dijo, ‘Vigílenlo. Él está un poco loco.’ Dijo, ‘Hay algo mal con el anciano.’”
123Y los mofadores empezaron caminar alrededor y decir, “Abraham, ¿dónde está el niño que ibas a tener con Sara, después del primer mes? No hay nada mal con ella, o así me dicen.” El primer año pasó. Nada pasó. “Abraham, padre de las naciones, ¿cuántos hijos tienes ahora?” Diez años pasaron, todavía no hubo cambio. ¡Mofadores!
124“El señor Impaciente, él seguía señalándome, ‘Ven, no hay nada en ello. Pues, si había algo en ello, ya lo hubieras tenido. Eso fue hace diez años. Debes de haber tenido este bebé, en diez años.’”
125Pero, él dijo, “Yo me mantuve firme, porque yo estaba completamente persuadido de lo que Dios dijo. Dios nunca me dijo cuando yo iba a tener aquel bebé. Él dijo que lo iba a tener.
126“Pero después que veinticinco años, cuando yo tenía cien años y Sara tenía noventa, el bebé llegó a la escena.” Él es un muy buen testigo. “Yo esperé veinticinco años. Yo nunca tambaleé con incredulidad de la promesa de Dios.”
127Y nosotros decimos que somos los hijos de Abraham, y no podemos esperar de una noche a la otra. Solamente comprueba que no somos. Así es. Miren, nosotros nos ponemos al lado opuesto.
128“Ven,” dijo él, “Yo esperé veinticinco años. Dios no me dijo, ‘El próximo mes Sara concebirá.’ Él dijo, “Tendrás un bebé.” Y yo estaba completamente persuadido, no importa cuan viejo llegué a ser. Y yo sabía que lo vería suceder porque iba a ser mi hijo. Amén. Nada me va a lastimar. La vejez, la enfermedad, la muerte, nada más lo puede hacer, hasta que se cumpla aquella promesa. Y yo no tambaleé con incredulidad de la promesa de Dios.”
129“Pero cada día cuando Sara decía, ‘No me siento mejor,’ yo me ponía más fuerte. Cada año cuando ella decía, ‘Bueno, no lo tuve este año.’ ‘Entonces lo tendrás este año.’ ‘No lo tenía el año pasado.’ ‘Lo tendremos este año.’ Esto siguió y siguió y continuó y continuó, año tras año, por veinticinco años. Y un día, la vi convertirse otra vez a una joven. Empecé ver llegar mi fuerza. Y el bebé nació, veinticinco años después.”
130La Palabra nunca dijo cuando iba a tener el bebé, pero dijo que lo tendría.
131“Abraham, yo sé que podrías testificar mucho, pero baja. Yo quiero otro testigo.” Bien.
132El Testigo para la defensa llamará Su tercer testigo. Este será Moisés. Y Moisés dijo, “Cuando yo nací, nací un profeta.” Él quiere que sepan que los llamamientos y dones son irrevocables.
133No importa cuantos libros leen de estas tiendas que dicen que Dios no hace esto, la Biblia sigue siendo la verdad, que, “Los dones y llamamientos son irrevocables.” Uno nace en este mundo lo que es.
134Y ahora noten. Moisés, él tenía una señal, para bajarse y mostrar a la gente, y hubo una voz para seguir aquella señal. Aún, cuando él bajó con una señal dada por Dios. Ahora, no fallen a entender esto, corte. Cuando él bajó con su señal dada por Dios, el pastor Faraón intentó manchar su don dado por Dios, por hacerlo decir que era magia. Él tenía alguien que podía hacer la misma cosa, algún mago. E intentó hacer su señal dada por Dios un truco barato de magia.
135Todos los pastores de Faraón no murieron en aquel día, ven. “Algún tipo de telepatía mental, algún tipo de poder de Satanás,” Y la cosa fue, ellos llamaron algunos magos baratos e hicieron la misma cosa que hizo él.
136“Pero,” dijo él, “esto no me sacudio, porque yo sé que la Voz que me habló era una Voz Escritural, en aquel árbol. Él dijo, ‘Yo he escuchado los clamores de Mi pueblo, y he visto su aflicción, y recuerdo Mi promesa.’ Y la Voz…”
137Aunque, era muy raro en aquel día que una cosa así sucediera. Ellos tenían todo tipo de trucos de magia que podían hacer. Y Dios le dio algo, una señal, que parecía que era un truco barato de magia, para probar Su siervo. ¡Oh Dios! Pero, él se mantuvo firme, porque la Voz que lo comisionó era una Voz Escritural, y él sabía que era Dios.
138Y saben, nos prometió la misma cosa en los últimos días, que la misma cosa repitiera otra vez, aquellos Jambres y Janes regresaban, para resistir la Cosa verdadera cuando se obre. Pero su locura será descubierta en este tiempo. Por…
139Entonces él intentó tomar un imitador carnal, alguien que intentó, iba e intentaba imitar el don que Dios le había dado, para hacerlo parecer que era un grupo barato.
140Pero Moisés quiere que todos ustedes sepan, en esta tarde, que él testifica que no importa cuanto el pastor intentaba hacer que su don parecía sospechoso y algún tipo de truco barato de magia, él sabía que estaba en las Escrituras, porque era la Voz de Dios que le dijo. Y él se mantuvo firme. Y él quiere que ustedes…para hacerlos saber que fue mucho tiempo después que esto, pero Dios cumplió Su Palabra, y le trajo de regreso a donde Él dijo que vendría, con los hijos de Israel. Moisés, bájate.
141Que el Testigo para la defensa llame otro testigo. Y vamos a llamar a Josué. Josué tiene un gran testimonio aquí que le gustaría dar.
142Él apaciguó la gente, dice él. Cuando Moisés los llamó fuera, uno de cada denominación, para mandarlos a la tierra prometida, para averiguar si la tierra realmente estaba allí o no. Solamente les habían dicho esto. Habían caminado hasta allí por fe.
143Entonces Moisés sacó a un presbiteriano, luterano, pentecostal y todo. Él sacó uno de ellos, cada uno, y los llevó a la tierra prometida. Y cuando dos de ellos regresaron con la evidencia, ¿saben qué pasó? El grupo entero empezó dudarlo. Cuando ellos vieron que la oposición era tan grande, el otro lado estaba tan grande, “Pues,” dijeron, “nosotros parecemos saltamontes a un lado de ellos, aquellos amalecitas e hititas y ellos.” Y dijeron que, “Nosotros, pues, nosotros parecemos unos saltamontes. No podemos hacerlo.”
144Y Josué quiere testificar, “Yo aquieté la gente.” Él dijo, “Cálmense,” en Cades, el tribunal. Él dijo, “Cálmense, todos. Déjenme traer su..esta Palabra, a ustedes. Dios nos dijo, allí abajo, por medio de Moisés y por medio de…o por medio de Abraham, que esta tierra era nuestra. Él envió un Pilar de Fuego entre nosotros, que habló a nuestro profeta aquí en una zarza ardiente. Y lo que dijo este profeta ha sido cierto. Y Dios nos dijo que ya nos dio la tierra. Nosotros somos más que capaces de tomarla porque ya nos pertenece.” Él dijo, “Yo aquieté la gente e hice que se callaran.”
145Pero, ¿saben qué? Fue cuarenta años después que tomaron la tierra. Ellos estaban solamente a dos días de jornada, desde Cades, ya hubieran estado en la tierra prometida.
146¿Puedo parar aquí un minuto? Ustedes los presbiterianos, metodistas, y bautistas, o ustedes pentecostales, hace cincuenta años hubiéramos llegado a la tierra prometida, pero ustedes empezaron a discutir el uno con el otro, haciendo organizaciones desde un lado, y este consiguiendo esto, y este y consiguiendo esto, y una nueva revelación, en vez de seguir a la Palabra. Y ahora estamos cincuenta años en este lado de la Promesa completa.
147Pero recuerdan, fueron cuarenta años, pero Josué quiere que sepan que Dios cumplió Su Palabra con una nueva generación. Él tomó la tierra prometida justo como fue prometido, porque él aquietó el pueblo en la Palabra de Dios, para hacerlos saber que Dios hizo la promesa, que este profeta que estaban siguiendo no era un profeta falso, porque las cosas que él estaba haciendo estaban exactamente con la Escritura. No importa cuan falso el Faraón dijo que era, cuan falso los magos intentaron decir que era, como ellos podían hacer la misma cosa, y todos hacer la misma cosa.
148Y Josué quiere que sepan que había un hombre allí que quería hacerlos una organización. Su nombre era Datán, y él y Core. Y ellos se levantaron, dijeron, “Hay hombres más santos que tú.”
149Dios nunca trata con grupos. Son individuos. Él no puede cambiar. Lo que Dios hace, la primera vez, Él siempre tiene que seguir el mismo.
150Aquí, miren. La primera decisión de Dios para salvar a un hombre era por la sangre derramada de un Inocente. Nunca ha cambiado. Dios nunca cambia. Nosotros hemos intentado construir ciudades por ellos. Hemos intentado construir torres. Hemos intentado educarlos. Hemos intentado denominarlos. Y nosotros nos alejamos más, todo el tiempo. Solamente hay un lugar donde un hombre puede tener compañerismo, esto está debajo la sangre derramada del Inocente. Esta es la única manera que vamos a creerlo. La única manera que podemos juntarnos es debajo de la Sangre derramada del inocente. Dios nunca cambia Su manera. Dios nunca, en ningún tiempo, trataba con más que un individuo. Él no salva a uno porque es un metodista o porque es un pentecostal. Él le salva como un individuo, no como un grupo. Él nunca hace esto. Él salva a individuos, uno, Él trata solamente con una persona.
151Moisés clamó delante del Señor y el Señor dijo, “Sepárate, Moisés. Yo te llamé con este mensaje.” Y Él permitió que el mundo los tragara. Entonces Josué quiere que entiendan esto, también.
152Ahora después de que se baje Josué, llamaremos otro testigo rápidamente, para no tardar mucho. Yo quiero hablar a Isaías. Podría llamar a cientos, pero solamente llamaré unos dos más y terminaré.
153Isaías, el profeta, él dijo, “En mi día, el Señor me vindicó como Su profeta. Y nosotros sabemos que la Palabra viene al profeta. Y luego, todo lo que yo dije, Dios lo honró y lo hizo suceder. Desde un niño, creciendo, todo lo que fue dicho llegó a suceder. Yo fui vindicado entre la gente como un profeta.
154“Y luego un día Dios me dio la cosa más imprudente que podía pensar, para decir. Él dijo, ‘Una virgen concebirá. Yo le daré una súper señal. Daré a Israel y al mundo una súper señal. Ellos quieren señales, entonces les daré una súper señal. Una virgen concebirá.’ Y yo, siendo un profeta vindicado, haciendo una cosa tan imprudente como esta, pero yo sé que fue la voz de Dios.”
155Y saben, podrían decir esto. Isaías podría testificar en esta tarde y decir esto, que, casi cada virgen que había en Israel alistó ropa de bebé, porque ella iba a ser la muchacha que lo tuvo. Así es. Ella iba a ser la virgen. Cada una de ellas se alistó. Y una de ellas sabía, el próximo mes ella iba a concebir…por la virgen. Ella va a ser una virgen, concebir, porque Isaías, el profeta, era un profeta vindicado. Lo que sea que él dijo en el Nombre del Señor llegaba a suceder. Y ahora él dice, “Una virgen va a concebir.”
156Y las mujeres juntaban a sus niñitas, “Mi hija será.” La otra, esta, esta, la bonita, “Ella pertenecerá a este grupo. Ella pertenecerá a este grupo. Ella pertenecerá a aquel grupo.” Todas ellas, cada una de sus hijas iba a tener este bebé, porque el profeta dijo que así era.
157Y aquella generación pasó. Isaías murió. La promesa no aconteció, pero ochocientos años después. Dios no dijo cuando la virgen iba a concebir. Él solamente dijo que concebiría. Él quiere que sepan esto, que Dios no dijo, “En esta generación, o en este tiempo, o en cierto tiempo, o cierta cosa, esta virgen concebirá.” Él solamente dijo, “Una virgen concebirá.” Fue ochocientos años después, pero aquella virgen concibió. ¿Ven? Dios cumple Su Palabra. ¿Creen esto? [Parte vacía en el casete.—Ed.]…algún tiempo que lo hiciera.
158Ahora, yo podría llamar todo tipo de testigos aquí para la defensa, con el Testigo para la defensa, mejor dicho, para dar testimonio. Yo podría llamar gente desde aquí. Pero si—si esta corte me perdona, ¿podría yo tener el privilegio de ser el próximo testigo?
159Yo no voy a hablar de Moisés, y algo que pasó allí atrás, o algo que pasó hace cincuenta años, o algo que pasó hace cien años o quinientos años. Yo voy a hablar sobre algo que pasó ahora. Yo quiero…Yo creo…Y yo quiero ser el siguiente testigo, testificar hoy, que la Palabra de Dios que está prometida para este día; no el día de Moisés, no el día de los discípulos, no el día de Lutero, no el Día de Pentecostés, no el día de metodista.
160Pero, este día, yo quiero dar testimonio de ello, en el estrado. Y si perdonan esta cosa personal. Porque tiene que ser un testimonio personal, y tiene que ser la verdad. Porque yo sé Quien es Él que estamos defendiendo, y Él sabrá si es la Verdad o no.
161Yo creo que estamos viviendo en los últimos días y el mensaje de otro día no cabrá en este día. No puede. Tiene que ser el Mensaje para hoy, no para hace diez años. El Mensaje para esta hora, el Mensaje para esta generación, la Palabra lo habla. Luego si la Palabra promete, tiene que haber algo que lo vindica.
162Y esta es la razón por la cual ellos no recibieron a Jesús cuando primero vino sobre la tierra, es porque estaban viviendo bajo una tradición. Y Jesús les dijo, dijo, “Escudriñad las Escrituras. Ellas testifican de Mí.” Dijeron, “Somos los discípulos de Moisés.”
163Él dijo, “Si fueran discípulos de Moisés, me creerían, porque Moisés escribió de Mí. Buscan en las Escrituras.”
164Y aquellos ciegos tradicionales, aún buenos hombres, hombres santos, nadie podía acusarlos de nada. Eran sacerdotes. Ellos vivían como ejemplos. Ellos eran hombres que nadie podía acusar porque, si lo hicieran, sería apedreado. Eran buenos hombres. Ellos tenían que ser buenos hombres, por ley. Y ellos fueron criados, de generación a generación, sus hijos y nietos, y bisnietos, todos tenían que ser sacerdotes, levitas. Y aún los hombres, en los entrenamientos, nunca conocían nada más sino el seminario y la Biblia, y eran tan ciegos que no Lo vieron a Él.
165¿Será posible que entráremos en esto otra vez? Recuerden, la misma Escritura dijo que lo haríamos, esto es exactamente correcto, dijo que lo haríamos. Ahora, como un testimonio personal…A veces ponemos las cosas de tal manera, estamos tan firmes en esto, que este es el credo, esta es la cosa que debemos hacer, hasta que lo perdemos por mil millas. Y supongo que haremos la misma cosa, porque la Escritura dijo que lo haríamos.
166Ahora, como algo personal, pero no dejen que refleje. Yo confío que es justo porque yo estoy en el estrado para testificar a esta corte.
167Yo creo que estamos en la hora de la Venida del Señor. Yo creo que estos terremotos y cosas que estamos teniendo, esta luna que está…Aquí en el observatorio y cosas, están viendo esta luna. Está brotando erupciones como sangre desde adentro. Jesús dijo que la luna se volvería en sangre, y habría terremotos por toda la tierra, en aquellos—en aquellos días antes de Su Venida. Él dijo que el día sería exactamente como está.
168Y yo creo, corte, yo quiero decirles algo en esta tarde que, yo no veo ni una cosa que impide que Él venga ahora mismo. Que, el mundo, si tuviera tiempo yo podría probárselo, está sentado perfectamente, aún por nombres y posición, la manera que debe ser cuando Él viene. ¿Cuál es la hora? Yo no lo sé. Nadie sabe. Pero Él dijo, “Cuando estas cosas pasen miren hacia arriba.” Israel está en su tierra natal. Todo está sentado exactamente bien para Su Venida.
169Ahora, cuando yo era un bebito. Mi pueblo, claro, siendo de descendencia irlandés, quizás éramos católicos antes, pero mi padre y mi madre no asistían a la iglesia nada. En un pequeño hogar montañero, allí en el estado de Kentucky; una mañana, el seis de abril, 1909, en una vieja casita que ni siquiera tenía ventanas en ella; solamente una puertita, hacia así, para dejar que la luz entrara. Cuando el Señor Jesús permitió que yo viniera a la tierra, siendo el primogénito de mi madre y padre; ella tenía quince años, mi papá dieciocho. Y en un colchoncito de paja.
170Supongo que ustedes aquí no saben lo que era un colchón de paja. Pero, nosotros, ¿cuántos saben lo que era un colchón de paja? Pues, ¿de cuál parte de Kentucky es usted? ¿Ven?
171Entonces un colchón de paja, en un colchoncito de paja, con una almohada de hojas de maíz, una sola camita en el cuarto. Un cuartito, y una cocinita, casi era, todo junto no sería unos veinte pies, todo junto. Una pequeña cabaña de troncos, nada de piso, una mesa hecho de un tocón.
172Y allí, en aquel cuartito, cuando Jesucristo permitió que yo viniera a la tierra. Yo solamente puedo decir esto por el testimonio de mis padres, que no eran religiosos. Pero ellos no tenían luces como nosotros tenemos aquí, ni siquiera una lámpara de aceite de carbón.
173Yo no sé si saben lo que era una lámpara de grasa, o no. Toman manteca y lo ponen en una lata, y le meten un pedazo de franela, y lo prenden y se quema.
174La luz, tan temprano en la mañana, no mostraría suficiente luz para que mamá viera lo que era, o como era yo. Y ellos abrieron esta ventanita en el lado hacia el Este, porque algunos petirrojos estaban sentados en los arbustos allí, cantando, mientras amanecía a las cinco horas.
175Y cuando abrieron la ventana, un Pilar de Fuego, Luz, vino moviendo por la ventana, y vino y colgó encima de la camita. Mi madre gritó. La partera estaba allí. No teníamos ningún doctor. Y la partera estaba allí. Ellas no sabían que era.
176Unas dos semanas después que esto, me llevaron a una pequeña iglesia bautista, llamada el Reino Zarigüeya. El ministro me cargó y me dedicó a Dios.
177La gente montañés no sabía que pensar acerca de Esto. Ellos, ellos los dijeron. Ellos pensaban que quizás mi mamá solamente estaba loca, o solamente lo imaginaba.
178Tres años después, vinimos a Indiana, y papá consiguió un trabajo. Él era un jinete, domando caballos para los ganaderos y campesinos y así. Él fue allí para domar unos ponis para un hombre rico llamado O. H. Wathen, vive en Utica Pike. Él es un gran dueño de los Colonel, y también la destilería R. E. Wathen, y todos aquellos en Louisville, y O. H. y R. E. Y mi papá estaba domando caballos de montar para él. Y luego él se lastimó y empezó ser su chofer particular.
179Y en la edad de unos siete años, yo había entrado en la escuela. Y una tarde en septiembre…Yo odio decir esto, pero estoy en el estrado. Mi padre, siendo un verdadero irlandés, un Kentuckiano estricto, él hacia sus propias bebidas. Y yo estaba llevando agua a esta destilería que él tenía y no podía ir a pescar en la parte de atrás del estanque. Y yo estaba llorando, llevando agua como una cuadra de un establo donde estaban los caballos. Y yo estaba cargando agua allí, para subir y enfriar los rollos en la destilería para esta noche.
180Yo me senté debajo de un álamo blanco y estaba llorando. Carita sucia, pelo colgando, mazorca de maíz debajo de mi dedo, para evitar que lo pegara, saben, yendo así, viniendo de la escuela. Todos los demás niños estaban en el estanque de hielo, pescando. Yo estaba sentado allí, llorando. Pensé, “¿Por qué yo tengo que hacer esto? Los demás niños no hacen esto.”
181Y lo que fue, un ruido entró en este árbol, como un viento girando, como un torbellino. Y yo me levanté y miré hacia atrás. Y yo estoy en el estrado, recuerden. Hubo una voz que habló de allí, dijo, “Nunca fumes, ni tomes, ni profanes tu cuerpo. Hay un trabajo para ti cuando crezcas.” Me asustó mucho. Y yo seguí. Las cosas empezaron a suceder. Las cosas empezaron a profetizar y acontecer. Y ahora, cuando yo era un niño, allí, de unos siete años de edad.
182Luego, unos diecisiete años después de esto, yo era, me había vuelto un ministro, un predicador bautista, de la Iglesia Bautista Misionera. El doctor Roy E. Davis me ordenó como uno de los pastores locales, me dio los derechos por el estado, para casar, enterrar, bautizar y así. Y la Iglesia Bautista Misionera se quemó, donde yo era el co-pastor, en este tiempo. Y el señor Davis regresó a Texas, él era de las montañas Davis, y abajo por Van Horn, Texas. Ellos venían de allí. Y así que, mientras él no estaba, yo empecé encargarme de la congregación. Conseguí una carpa, y empecé predicar en la ciudad, solamente un niño predicador.
183Y yo tuve un servicio bautismal abajo en el río, en 1933, en medio de junio, como el dieciséis o dieciocho de junio. Y parado allí afuera, había sido tan caliente, por unas semanas. No había llovido en unas dos o tres semanas y el área estaba ardiendo, casi. Y había, creo, unos siete u ocho mil personas en la banca. Y yo entré caminando en el agua con mi decimoséptimo candidato, para bautizarlo. Y cuando lo bauticé, empecé a bautizarlo, dije, “Mientras yo te bautizo con agua, que el Señor Jesús…”
184Cuando yo dije esto, Algo me tocó y dijo, “Mira hacia arriba.” Y mientras yo volteé para ver, después de la tercera vez que lo dijo, un lugar de unos quince pies cuadrados estaba revolviendo arriba y abajo en el cielo bronceado. Y bajando de allí vino el mismo Pilar de Luz que vino cuando yo era un bebito, que me habló en la zarza ardiente, o el arbusto allí en aquel día, y entró en este arbusto, y vino colgando encima de miles de personas.
185Los periódicos lo llevaron por toda la nación, todo hasta Canadá. Nosotros tenemos los recortes. “Luz Mística aparece sobre ministro local bautista mientras predica, o bautiza.”
186Y aquella Voz bajó y dijo, “Como Juan Bautista fue enviado para precursar la primera venida de Cristo, así tu Mensaje precursará la segunda Venida de Cristo.”
187¿Cómo podía ser? ¿Cómo podía ser? Parecía imposible. Luego cuando habló, unos días después que eso, y dijo. Y yo empecé ver estas visiones y cosas que siempre pasaban. Me asustaba.
188Mis hermanos me decían, decían, “Esto es del Diablo.” Mis hermanos bautistas dijeron, “Esto es del Diablo.”
189Yo dije, “Saben, yo solamente estoy parado,” dije, “la primera cosa que sabes, entro en un tipo de trance o algo.” Yo dije, “Yo veo cosas que siempre pasan. Él me dijo, veintidós años antes que este puente cruzó por allí, que tan lejos cruzaría, cuando cruzaría y cuantos hombres perderían sus vidas. Y fue perfecto, cada vez.” Y luego algunos de ellos dijeron, “Esto es el Diablo.”
190Y yo me alejé, y empecé a llorar y orar, una noche. Yo dije, “Señor Jesús, Tú conoces mi corazón. Yo Te amo. Déjame morir. No dejes que yo tenga…que el Diablo tenga nada que ver conmigo. Prefiero morir antes de ser un testigo falso de Ti.”
191Y fue en este tiempo que la Luz regresó otra vez y me mostró la Escritura, que en este día esta cosa debía de pasar. Aquí está justo aquí en la Escritura ahora. Han pasado treinta y tres años desde aquel entonces, pero yo soy un testigo que es la Verdad. Yo soy un testigo de estas cosas que es la Verdad.
192Y si puedo llamar la atención de este acusador ciego a las Escrituras. Ahora, esto se va a oír ridículo. Ciego a las Escrituras, este acusador. Que, en el Libro de San Lucas, el capítulo 17 y el versículo 30, Jesús dijo, “Como fue en los días de Sodoma.”
193Ahora, ¿quieren saber dónde está este hombre que Él es lo mismo ayer, y hoy, y por los siglos? ¿Quieres saber dónde están las cicatrices de los clavos y las impresiones y cosas? Cualquier hipócrita podría hacer esto.
194La Vida de Cristo regresa en la forma del Espíritu Santo, no de la cicatriz de un clavo. El—El cuerpo corporal está sentado en la diestra de Dios, para hacer intercesiones, pero el Espíritu Santo ha venido para continuar Su obra. Yo quiero que sepan, en San Juan 14:5, Jesús dijo, “Él que cree en Mí, las obras que yo hago, él también las hará.” También quiero que sepan que Juan, el 14…o el capítulo 15 dice que, “Yo soy la Vid; vosotros los pámpanos.” ¿Y cómo es que los pámpanos den otro tipo de vida o fruto de lo que estaba en la vid?
195¿Cómo es que ustedes pueden decir que la edad apostólica cesó? ¿De dónde lo sacaron? ¿Cómo puede venir y dar una viña hoy, salir y dar una naranja, y en este día dar una calabaza? Tendría que cambiar su vida. Y en Malaquías el capítulo 3, Dios dijo, “Yo soy Dios y no cambio.” Lo que era en aquel entonces, El es hoy. Y Él siempre era y siempre será.
196Quiero llamarles, la atención, que el abogado para la acusación está intentando decirles que Él dijo, “Yo era,” o “Yo seré,” pero no es cierto. Él dijo, “Yo soy el mismo ayer, y hoy, y por los siglos. Este acusador está malinterpretando la Palabra.
197Cuando Jesús comisionó a Sus discípulos que fueran a todo el mundo, en Marcos 16 aquí, y predicar el Evangelio a cada criatura. ¿Cómo de lejos? “Todo el mundo,” nunca lo ha alcanzado. “Cada criatura,” nunca lo ha alcanzado. “Id por todo el mundo y predicad el evangelio a cada criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; más el que no creyere, será condenado. Y estas señales los seguirán hasta el fin del mundo. Sobre los enfermos pondrán sus manos y se sanarán.”
198También quiero que sepan que Pedro, en el Día de Pentecostés, quien tenía las llaves al Reino, cuando él se levantó en Hechos 2:38. Él dijo, “Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare.”
199¿Cuándo cesó la edad apostólica? Allí está la comisión, “A todo el mundo, cada criatura, a cada uno que cree.” Yo quiero que la corte entienda esto, que esta es la promesa de Dios.
200También quiero que entiendan, este intérprete ciego de la gente no entiende la Escritura. Él dijo, aquí en Marcos, el capítulo 17 y el versículo 30, Él dijo, “Como fue en los días de Sodoma.” Ahora regresen. Jesús se estaba refiriendo al mismo Génesis que nosotros. “En los días de Sodoma, así será en la venida del Hijo de Hombre.” Ahora regresen y miren a lo que era en los días de Sodoma, luego miren donde estamos y miren lo que debería pasar ahora. En los días de Sodoma, cuando…
201Abraham, el cual era un tipo, él…Nosotros, estando solamente muertos en Cristo, toman la simiente de Abraham, y somos herederos con él de acuerdo a la promesa. Cualquier de ustedes en la corte, esta tarde, sabe esto.
202Miren a Abraham. Él recibió todo tipo de señal, todo, de un Dios sobrenatural en la forma de una Luz, pasando entre el sacrificio. Él lo recibió en una voz y así. Pero la última señal que Abraham recibió en el monte de Sodoma, justo antes que el mundo gentil fue destruido, fue Dios mismo en la forma de un Ser humano. ¿Entienden, corte? [La congregación dice, “Amén.”—Ed.] Hubo tres Mensajeros que se acercaron a él. Tres Mensajeros, y él salió a verlos.
203Dos de ellos, modernos Oral Roberts y Billy Graham, bajan a Sodoma y predican el Evangelio, y los cegó con su Evangelio.
204Pero este que se sentó allí atrás, que comió la carne de un becerro, tomó la leche de una vaca y comió pan, y Abraham le lavó los pies. Y Él se sentó allí, un Hombre. Y Él dijo…
205Ahora, recuerden, su nombre había sido Abram, un día antes que eso, y había sido cambiado a Abraham. Y Saraí había sido cambiado a Sara. Y mírenlo, lo que dice Él, “¿Dónde está tu esposa, Sara?” S-a-r-a. “Abraham,” A-b-r-a-h-a-m, “¿dónde está tu esposa, Sara?”
206Él dijo, “Ella está en la tienda detrás de Ti.” Ella no había salido, como las mujeres hacen hoy en día, tienen que ser vistas. Pero, ella, ella estaba en una tienda atrás. Él dijo, “Te voy a visitar de acuerdo al tiempo de la vida.”
207Y Sara dudó en su corazón, y dijo en su corazón, “Estas cosas no pueden ser,” porque, ven, como relaciones familiares habían estado muy lejos de ellos. Él tenía cien años, y ella tenía noventa. Dijo, “¿Que yo tenga placer con mi señor, y él siendo viejo también, allí afuera? ¿Cómo puede ser?”
208Y este Hombre, con Su espalda a la tienda, dijo, “¿Por qué dudó Sara, diciendo, ‘Estas cosas no pueden ser,’?
209Y Abraham le llamó “Elohím.” Si alguien sabe lo que significa Elohím, “el todo suficiente.” Dios Poderoso, Él mismo manifestado en carne. ¿Cómo es que Abraham le llamó esto? Porque él vio que aquel Hombre era la Palabra.
210Ahora, Hebreos, el capítulo 4 y el versículo 12, dice que la Palabra de Dios es más cortante que cualquier espada de dos filos, un Discernidor de los pensamientos y las intenciones del corazón. Y cuando Jesús vino y obró aquel milagro, por discernir sus pensamientos que estaban en su corazón, ellos le llamaron Belcebú.
211Pero la Palabra en aquellos profetas siempre podía predecir y discernir. Esto es la Palabra para aquel día. Esto es lo que los identificó como profetas. Y recuerden, Él prometió que el mundo estaría en aquella condición, y recibiría aquella señal otra vez antes de Su Venida. Ahora noten en Lucas 17 aquí, Él dijo, “Como fue en los días de Sodoma, así será en la venida del Hijo del hombre, cuando el Hijo del hombre está siendo revelado.”
212¿Me perdonan por solamente otro minuto, dejarme abrirles algo aquí, solamente un minuto, corte? ¿Permiten esto, como soy un testigo?
213¿Notaron aquí? Él nunca dijo, “Cuando el Hijo de Dios está siendo revelado.” Él dijo, “Hijo del hombre.” Jesús vino con tres títulos: Hijo del hombre, Hijo de David, Hijo de Dios, todos la misma persona.
214Es igual como la trinidad: Padre, Hijo, Espíritu Santo. ¡No son tres Dioses! Una Persona; los tres atributos de Dios.
215Ahora, ven, justo como yo soy tres personas. A mi esposa yo soy un esposo. A mi hija sentada aquí yo soy un papá. Y a mi nieto, sentado allí, yo soy abuelo. Ahora, mi esposa solamente tiene derechos de mí como esposo. Y mi hija aquí no me puede decir, “esposo,” porque ella es mi hija. Mi nieto no me puede decir, “papá.” Correcto. Él no tiene derechos de mí como papá. Él podría llamarme así, pero no es cierto. Él es mi nieto. Aún, yo soy la misma persona.
216Es Dios develándose, bajándose, para que pueda ser…Él estaba arriba, en un Pilar de Fuego. Luego Él fue manifestado en Su Hijo, Jesucristo. Y ahora revelado a nosotros, por el Espíritu Santo. Miren, cuando Él vino.
217¿Saben lo que significa “Hijo del hombre”? Miren en Ezequías, el capítulo 2, y encontrará, Ezequías 2:1. Jehová mismo llamó a Ezequías, el profeta, “hijo del hombre.” Él llamaba a todos los profetas, “hijo del hombre.”
218Entonces, ¿por qué Jesús se decía Hijo del hombre? Porque Él tenía que venir en la manera que los profetas dijeron que iba a venir. Moisés, en Deuteronomio 18:15 dijo, “El Señor tu Dios levantará un profeta como yo.” Y Él vino para revelarse a la simiente natural de Abraham, como Hijo del hombre. Y ellos lo llamaron una obra de un diablo.
219¡Así también la Simiente real! Se oye duro, pero es correctivo y es amor. La Simiente real de hoy ha hecho la misma cosa; intentar llamarlo “telepatía mental, o algún diablo.” Es el Hijo del hombre, Cristo.
220Esto fue Cristo en Ezequías; Cristo en Moisés; Cristo en David. Era Jesús, el mismo ayer, y hoy, y por los siglos. ¿Qué? La Palabra siendo manifestada por estos profetas.
221Escúchenlo, corte, antes de tomar su decisión. La Palabra viene al profeta. Jesús dijo que su ley dice que su…que aquellos a quienes vino la Palabra del Señor son dioses. Y Jesús admitió que eran dioses. Él dijo, “Entonces, si pueden llamarlos y reconocerlos, su ley, como ser ‘dioses’ a quienes vino la Palabra del Señor, los profetas, cómo Me condenan cuando digo que soy el Hijo de Dios?” Cuando Él es la Palabra vindicada de aquella hora. Ellos dijeron que creían en profetas, y aquí estaba la Palabra en plenitud. Y todavía no lo creían, porque ellos tenían su credo y su tradición.
222Miren ahora, corte, antes de tomar su decisión. Continuemos un poco más. Miren. El Hijo del hombre, Lo llamaron un diablo. Pero ellos querían hacerle rey, saben, a la fuerza.
223Miren, cuando el ciego Bartimeo corrió tras Él, dijo, “Hijo de David, ten misericordia,” él recibió lo que pidió.
224Pero cuando la mujer sirofenecia, una griega, una gentil, corrió tras Él y dijo, “Hijo de David;” Él ni siquiera levantó la cabeza. Ella no tenía derecho a Él como Hijo de David. Él no era Hijo de David para ella. Pero cuando ella dijo, “Hijo de Dios,” o “Señor,” el cual es Hijo de Dios, ella recibió lo que pidió. ¿Ven? Los gentiles no tienen derecho a Él como Hijo de David. Él era Rey. Él es Señor, para nosotros.
225Y cuando Él se reveló como Hijo del hombre, como la Escritura dijo que sería. “No, señor.” Lo rechazaron. “Él no era un profeta.” Ellos no podían creerlo. Ellos no habían tenido uno en cientos de años y no podían creer que Él era un profeta.
226Cuando Él dijo la mujercita cuantos esposos tenía, y ella en esta condición, ella fue ordenada a la Vida. Ella dijo, “Señor, yo percibo que eres un profeta. Yo sé que cuando el Mesías viene. No hemos tenido un profeta en cientos de años. Pero yo sé, cuando Él viene, esta es la señal que Él hará, porque Él será la Palabra. Él sabe lo que está en mi corazón.”
227Él dijo, “Yo soy Él que habla contigo.” Y su testimonio causó que toda la ciudad viniera a Cristo. Correcto. Todos creyeron.
228Ahora, miren, como el Hijo de David, Él era con el judío. Pero el Hijo de Dios…Ahora miren. Hijo del hombre, profeta. ¿Ven? Hijo de David, rey. Ellos no lo reconocieron como profeta. Ellos querían hacerlo rey. Ellos querían ser liberados del Imperio Romano.
229Pero luego en la edad de la iglesia, Él se llama Hijo de Dios. Ahora, cualquiera sabe que Dios es un Espíritu. ¿Es correcto esto? [La congregación dice, “Amén.”—Ed.] Y el Espíritu Santo es el Hijo de Dios. Él es sobrenatural. Hijo del hombre era un profeta, un hombre; David era un rey; pero Dios es un Espíritu. Y en la edad de la iglesia, Él está revelado como Hijo de Dios. Nosotros creemos esto. Si uno no cree que Él es el Hijo de Dios, Usted está perdido. Él es el Hijo de Dios para la edad de la iglesia.
230Pero tomen en cuenta lo que digo. La séptima edad de la iglesia, ¡la cual es la edad de la iglesia de Laodicea! Bueno, ¿nosotros admitimos que esta es la edad de Laodicea? [La congregación dice, “Amén.”—Ed.] Recuerden, Él, la Palabra, fue echado de la iglesia. ¿Es correcto esto? [“Amén.”] ¡Echado de la iglesia! Y Él estaba afuera, intentando volver a entrar, “Estoy en la puerta y llamo.” [El hermano Branham toca el púlpito tres veces.] “Y dicen que, ‘Yo soy rico y de nada tengo necesidad.’ Y no sabes que eres un desventurado, miserable, pobre, ciego, y desnudo y no lo sabes.” Él estaba afuera, la Palabra.
231¿Qué es? Nuestras tradiciones. Nuestras tradiciones metodistas, bautistas, presbiterianas, pentecostales han rechazado la Palabra, y Él no encuentra cooperación en ningún lado. Todos están, “No Lo toques,” y quieren llamarlo un espíritu malo.
232Y ¿entienden que Jesús dijo, en los últimos días antes del fin del tiempo, que Él sería revelado otra vez como “Hijo del hombre,” no “Hijo de Dios”? Y esto cumple Malaquías 4 y todas las demás promesas de Abraham, la última señal que Abraham recibió. Él estaba esperando a un hijo, y la última señal que él iba a recibir, fue Dios revelado en un ser humano. Y Jesús dijo, “Como fue en los días de Lot en Sodoma, así será en la venida del Hijo del hombre.”
233Ahora, me perdonan por hacer una declaración un poco profunda aquí. Quiero preguntarles algo a ustedes teólogos. Busquen por la Escritura, por la historia de la Biblia. Como me han estado diciendo en esta semana, ustedes eran—ustedes eran lectores de la Escritura. Y también que era…que la edad apostólica se acabó, y que—y que han sabido toda la historia de la iglesia. Yo quiero llamar su atención a esto. Que Dios me perdone por empezar esto, si no es correcto hacerlo.
234El mundo está poniendo exactamente el tiempo por ello. El mundo nunca estaba en un tiempo como este, en una condición de Sodoma. La semana pasada, en Florida, el estado de Florida, sesenta y algo por ciento de los maestros en las escuelas fueron echados de la escuela por ser homosexuales. Cuarenta y algo por ciento de aumento por todo California, el año pasado; homosexuales. Las escuelas, los seminarios, todo está lleno de ello. Y ella está sentada exactamente donde estaba en los días de Sodoma. Dios será obligado, si Él no castiga esta nación y este mundo por sus pecados, Él será obligado moralmente a levantar Sodoma y Gomorra y disculparse por quemarlos. Miren la hora en la cual estamos viviendo. Piensen ahora, corte, antes de tomar su decisión.
235Ahora, Jesús nunca dijo, “En los días cuando el Hijo de Dios será revelado.” Él fue revelado en la edad de la iglesia. Pero la iglesia Lo echó.
236Luego, Él sería revelado como Hijo del hombre, “Cuando el Hijo del hombre está siendo revelado,” Dios manifestado entre los seres humanos, como fue en aquel entonces, Hijo del hombre, profético.
237Malaquías 4 está prometido, un vidente para salir con una voz. No Malaquías 3, ahora, “Enviar Mi mensajero.” Malaquías 4, ahora. No se confundan. Porque si lo hacen, no lo entenderán. Malaquías 4 no era Malaquías 3, “Envío mi mensajero delante de Mí.” Pero, Malaquías 4, cuando este mensajero viene, el mundo está por ser quemado, y el Milenio empieza. “El malo está quemado, es ceniza, y los justos caminan sobre las cenizas.” Esto nunca pasó en los días de Juan. ¿Ven? ¡Malaquías 4! Y miren, habrá una señal, y aquella señal tiene que ser una señal Escritural.
238Jesús dijo, “Vengo de Dios. Voy a Dios.” Él era el Pilar de Fuego que estaba en la zarza ardiente.
239Ellos estaban parados allí un día y dijeron, “Aún no tienes cincuenta años.” Podría ser que Él pareciera un poco más grande de lo que era. Su ministerio era pesado. Y la Biblia dice que no hay hermosura para que deseáramos, y probablemente muy pequeño. Él dijo, “Dicen….Aún no tienes cincuenta años. Bueno, aún no tienes cincuenta años ¿y has visto a Abraham?”
240Él dijo, “Antes de que Abraham fuese, Yo soy.” Él dijo, “Vengo de Dios. Yo era aquel Pilar de Fuego en el desierto. Yo vengo de Dios.”
241Él fue hecho de carne, el Hijo de Dios. Dios vino sobre una virgen, creó una célula de Sangre que trajo Su Hijo. El cual, Dios habitó en aquel Hijo. “Dios era en Cristo, reconciliando el mundo a si mismo.” “Yo voy con Dios,” después de Su muerte, entierro y resurrección.
242Saulo estaba en su camino hacia Damasco y fue acosado por una Luz, aquel Pilar de Fuego. ¿Ustedes piensan que este judío llamaría cualquier cosa, algún tipo de ilusión, “Señor”? Cuando él miró para arriba y vio aquel Pilar de Fuego, él sabía que esto era lo que él, sus padres habían seguido, siguieron al salir de Egipto. Él dijo, “Señor, ¿quién eres?”
243Y Él dijo, “Yo soy Jesús.” Él es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos.
244Y la voz Escritural que habló en la zarza de Moisés, y Moisés se paró firme en ella.
245Igual fue una voz Escritural que me habló en un arbusto, a los siete años. Yo todavía me mantengo firme y digo que es la Verdad. Porque, Moisés vio que aquella Palabra tenía que acontecer. Yo veo que esta Palabra tiene que acontecer. “El Hijo del hombre tiene que ser revelado,” exactamente lo que dijo. Noten, prometió eso. No el Hijo de Dios; ¡el Hijo del hombre! ¿Ven? Hijo del hombre, Hijo de David, e Hijo de Dios.
246Pero después de los días de la edad de la iglesia, cuando Él es echado, entonces Él se revela otra vez como el Hijo del hombre. Porque, “Nosotros, siendo muertos en Cristo, tomamos la Simiente de Abraham. Y nosotros somos Su Simiente real. ¿Cuántos admiten esto, que la Iglesia es Su Simiente real? [La congregación dice, “Amén.”—Ed.] Bueno, ven, lo que hizo a Abraham, Él está haciendo lo mismo.
247Ahora perdonen esto. Ahora, ustedes dicen que saben la historia muy bien, díganme ¿cuándo, en la historia de la iglesia, ha sido un líder que fue con ustedes allí, los metodistas, bautistas, presbiterianos, luteranos, lo que sean? ¿Cuándo les fue enviado un hombre con el apellido que terminara en h-a-m, hasta ahora, G-r-a-ha- m? Han tenido los Sankey, Moody, Finney, Knox, Calvin, pero nunca un h-a-m, como Abraham. Y G-r-a-h-a-m solamente son seis letras. A-b-r-a-h-a-m tiene siete letras, la Palabra de Dios perfeccionada.
248Ahora, recuerden, esta Persona que estaba en los días de Abraham. Ahora, Abraham era, él era el elegido. Él no estaba en Sodoma. Él fue llamado fuera de Sodoma. Aquel Mensajero que lo visitó nunca fue a Sodoma. Pero, los que bajaron a Sodoma, miren lo que hicieron.
249Miren lo que hizo Este a la iglesia elegida. Y Jesús llamó su atención a la misma cosa, que pasaría en los últimos días, “Cuando el Hijo del hombre se revela en carne humana,” la Palabra sabiendo el secreto del corazón. Como dijo, “Es más poderosa que toda espada de dos filos, y un Discernidor de los pensamientos y las intenciones del corazón.” Como lo hicieron todos los profetas. Como Jesús mismo hizo, fue llamado Belcebú. Y rechazado aquí, otra vez, en los últimos días.
250Me pregunto si aquel intérprete ciego haya pensado en esto. Me pregunto si algún día se dará cuenta que estas Escrituras que han sido profetizadas para este día tienen que acontecer. Como puede…¿Creen que tiene que ser en este tiempo? [La congregación dice, “Amén.”—Ed.] La Palabra de Dios, ¡aunque tarde! Aún todas estas cosas, estas edades de la iglesia pasadas, han sido cientos de años desde que lo hemos tenido, pero fue prometido de estar aquí.
251Él se reveló como Hijo de Dios, Hijo de Dios, el Espíritu Santo bautizó. La iglesia pentecostal y las iglesias por todo, han traído señales, obras, milagros como lo hizo Él. Ellos vieron a Dios en grandes visiones y todo.
252Pero la iglesia nunca ha visto el Hijo de Dios manifestado en carne humana, que revelaría los pensamientos que están en el corazón, hasta esta edad. Y esta fue la edad que vio a Sodoma quemar y el regreso del hijo prometido. Me pregunto si aquel intérprete ciego de la Escritura haya pensado en esto. Yo quiero que la corte recuerde eso. Recuerden, no importa como, no importa cuanto tarda, todavía tiene que pasar. Va a pasar.
253Estos testigos testifican, han testificado absolutamente la Verdad, que así es. Dios dijo, “Ellos pondrán las manos sobre los enfermos y se sanarán.”
254Pero el mundo de afuera quiere que crean, en cuanto ponen las manos sobre unos, debe…y las piernas cojas deben estar derechas, y debe de saltar para arriba y para abajo. Él nunca dijo eso. Él nunca prometió esto.
255Él dijo, “La oración de fe salvará al enfermo, y Dios lo levantará.” Él nunca dijo cuando. “Ellos pondrán las manos sobre los enfermos y se sanarán.” Él nunca dijo cuando. Él dijo, “Cuando oras, cree que lo recibes y te será dado.” Él no dijo cuando.
256Ahora si somos creyentes verdaderos y genuinos, cuando estas Escrituras están ministradas a nosotros, no hay nada que puede decirnos otra cosa. No hay nada que puede decir que es falso; cuantos podrían levantar, cuantos infieles, cuantos incrédulos, cuantos que podrían explicar esto, aquello o el otro. Dios cumple Su Palabra. Y Marcos 16 es igual de inspirado como Juan 3:16. Todo es la Palabra de Dios. Cada Palabra de Ella está inspirada. Todo es Dios, si uno solamente lo lee de la manera que lo dice.
257Yo quiero llamar la iglesia a la orden del día, para averiguar. Antes de llamar a cualquier cosa un diablo, mejor que recuerde, la promesa de esto debería estar en este día. ¿Ven? Recuerden esto. Porque una palabra en contra del Espíritu Santo nunca está perdonada en este mundo, ni en el mundo que viene. Y uno ve el Espíritu Santo mismo manifestado, haciendo la misma cosa.
258Yo estoy viendo una mujercita sentada aquí en frente de mí. Yo pienso que es una presbiteriana. No me equivoco. Estaba en mi casa, hace poco. Ella tenía hasta el miércoles para vivir, cáncer; sentada en el cuarto. Por casualidad la vi sentada a un lado de un amigo mío. Y le dieron hasta el miércoles para vivir, los médicos de la ciudad. Ellos están confundidos ahora. Aquí se sienta en esta noche, se ve bien y saludable, y todavía viva. Está agradecida por ello, ¿no es así, hermana? Levante la mano, si esto es correcto. Mírenla sentada justo aquí. ¿Ven? Muriendo, y le dieron hasta el miércoles, hace unos meses. Y ahora los médicos están asombrados, a pensarlo. Lo que pasó fue ASÍ DICE EL SEÑOR. Sus Palabras siguen siendo la verdad.
259Cuando, esta Escritura dice aquí que, “Estas señales seguirán los que creen. Si ponen las manos sobre los enfermos, se sanarán, si lo creen. Estas señales seguirán al creyente.” Seguirán. Él nunca dijo cuándo. Y si usted es un verdadero creyente, no hay nada que puede separarlo de esto.
260Escuchen al testimonio de Abraham. Escuchen a los testimonios de los demás. Cuántos cientos podría llamar a la escena hoy, y mostrarles que Dios cumple Su Palabra a pesar de todo, si usted Lo cree que se mantiene firme, y sabe en su corazón que acontecerá.
261Cuando esta mujercita, a quien estaba refiriendo. Ahora, alguien me estaba diciendo, hace unos minutos, perdón, me estaba diciendo hace unos minutos pasando por la línea de comida allí afuera, dijo, “Hermano Branham, ¿no recuerda a aquella damita aquí, usted oró la oración de fe por ella hace poco? Ella, hace años estaba muriendo de cáncer.” ¿Está mujer está presente? Alguien me la señaló. Levante la mano, si está usted sentada aquí en algún lado. Una mujercita pasando por la línea, algún hombre, un hermano canoso, estaba llamando mi atención a ella, dijo que estaba muriendo de cáncer. Y vive aquí ahora. ¿Esta dama está en el edificio ahora? Ella estaba en el comedor, hace poco. Apuntó hacia allá. Sí. Sí. Allí está la señora Waldrop allí atrás, que estaba…y muerta, en la línea, hace quince años, diecisiete años, con su doctor con un—con un rayos x allí, aquel cáncer le había comido el corazón. Pero fue ASÍ DICE EL SEÑOR.
262Que los críticos se levanten y digan lo que quieran. Yo soy un testigo que Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos. Lo que era en aquel entonces, Él es hoy. Él no es, “Yo era,” “Yo seré.” Él es ahora, tiempo presente, el mismo ayer, y hoy, y por los siglos. Y Jesús y Su Palabra son lo mismo. Y Él es la Palabra. ¿Lo creen? [La congregación dice, “Amén.”—Ed.]
263¿Qué dijo Él? “Estas señales seguirán a los creyentes. Pondrán las manos sobre los enfermos y se sanarán.”
264Antes de decir esto a la corte, ustedes son el jurado. Han escuchado el caso. ¿Cuántos testigos podríamos llamar? No importa cuántos testigos más que podría llamar el abogado para la acusación, estas Palabras testifican en contra de él. Él malinterpreta la Escritura. ¿Cuántos creen que las Palabras son la verdad? ¿Cuántos son creyentes? Levante la mano. [La congregación dice, “Amén.”—Ed.] Bien. La Biblia dijo esto, “La oración de fe salvará al enfermo. Dios los levantará. Pondrán las manos sobre los enfermos y se sanarán.”
265Ahora miren, cada uno de ustedes. Por medio de este mensajito quebrado, han llegado a alguna conclusión. Abajo en su mente, han decidido, porque esto es el jurado. Y como actúe de allí y adelante, esto probará lo que es su veredicto. ¿Ven? La manera que vive desde aquí y adelante comprobará exactamente lo que sea su veredicto. Ahora, si usted sale y dice, “Bueno, yo estoy igual de enfermo como cuando entré,” allí muestra el tipo de veredicto que tomó en esta corte esta tarde.
266Yo pienso que Él ha tenido un juicio justo, Él ha sido presentado como la Palabra. Él ha sido probado como la Palabra. Él ha sido identificado como la Palabra. Y si yo me muero en esta noche, las Palabras que he dicho son la verdad. [La congregación dice, “Amén.”—Ed.] El mundo lo sabe. El mundo científico lo sabe. Aquel mismo Pilar de Fuego, ¡el mismo Ángel del Señor! ¿Cuántos han visto la foto de ello? Está colgado en Washington D.C., el único Ser sobrenatural que ha sido fotografiado. Si yo me muero en esta noche y nunca les vuelvo a ver, lo que he dicho es la Verdad. Y Dios ha testificado de ello, que es la Verdad. Y aquí está la Escritura, dice que debería ser ahora. Entonces, llámelo un diablo si quiere. Esto será entre usted y Dios. ¿Ven?
267Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos, y Él está identificándose como Él prometió. Podríamos decir mucho más. En estos últimos días, como el Hijo del hombre, dándose a conocer entre Su pueblo, en la forma de Su pueblo. ¿Ven? No el Hijo de Dios, no el Hijo de David, pero el Hijo del hombre. El Hijo de Dios era lo sobrenatural.
268Igual como Abraham, él vio voces, y escuchó cosas y vio luces y así. Pero justo antes de que vino el hijo prometido, Dios se reveló como un Hombre, en carne humana, y leyó los pensamientos que estaban en el corazón de Sara, en el cuarto detrás de Él. ¿Cuántos dicen, saben que esto es la Escritura? [La congregación dice, “Amén.”—Ed.] Muy bien.
269Y Él dijo, “Como fue en los días de Sodoma, así será en la venida del Hijo del Dios, cuando el Hijo del hombre esté revelado.” “El Hijo del hombre siendo revelado,” no el Hijo de Dios en la edad de la iglesia. Él fue echado de esto. Ahora Él es el Hijo del hombre revelándose. La Palabra está haciéndose carne entre nosotros.
270Oh, amigo mío, abra los ojos, corte, antes de tomar su decisión. Tome su decisión y créalo que todo el corazón. Él está justificado en escribir esto en la Escritura. Él está justificado en lo que dice. Yo puedo probarlo. Yo sé que Él tiene razón. Dios sí lo comprueba.
271Él no necesita que nadie lo interprete y diga, “Este es este, y esta es esto.” Él dice que lo dará, y Él lo hace, y esto es todo. Él es Su propio Intérprete.
272¿Ustedes creen esto? [La congregación dice, “Amén.”—Ed.] ¿Cuántos son creyentes, entonces? Levante la mano y diga, “Yo soy un creyente.” Yo quiero que cada creyente aquí se ponga de pie. Incrédulo, quédese sentado. Creyentes, pónganse de pie.
273En esta corte, antes de que termine, yo quiero agradecer al Señor que esta corte ha tomado una decisión. El jurado ha llegado a este veredicto, que Jesucristo está justificado en poner estas cosas en Su Palabra. Cuando está realmente interpretado en la Luz de la Palabra, es la Verdad. ¿Cuántos de ustedes, corte, creen esto? Levante la mano, diga, “Delante de Dios, yo creo que es la Verdad. Yo creo que es la Verdad.” Ahora, ¿cuántos, mientras bajan la mano, dicen, “Yo soy un creyente de lo que usted ha dicho. Yo creo que es la Verdad. Es la Palabra de Dios”? Levante la mano. Bien.
274Ahora quiero que, estreche la mano al otro lado de la mesa, y ponga la mano sobre otro creyente. Estreche la mano al otro lado de la mesa, póngalo en otro creyente. ¿Nosotros somos creyentes? ¿Qué dijo Él? “Estas señales seguirán a los que creen.”
275Corte, ¿Han tomado su decisión? Diga, “Amén.” [La congregación dice, “Amén.”] “He llegado a mi veredicto.” ¿Es así, “Amén”? [“Amén.”] Que la Palabra de Dios es verdad, ¿”Amén”? [“Amén.”] Marcos 16 es la verdad, ¿”Amén”? [“Amén.”] Entonces, “estas señales seguirán los que creen.” Tendrán que sanarse. [“Amén.”] Él lo dijo, ¿no es así? [“Amén.”]
276Ahora la manera en que usted ora en la iglesia, ore por la persona sobre quien tiene las manos. Él está orando por usted. “Y estas señales seguirán a los que creen.” ¿Qué va a pasar? Su acción, desde esta hora y adelante, probará lo que sea su veredicto.
277Ahora incline el rostro, cada uno de ustedes. Ahora ore por la persona sobre quien tiene las manos.
278Jesucristo de Nazaret, llamo esto a Tu atención otra vez. Estos hombres y mujeres han declarado, por su testimonio, que son creyentes. Ellos han parado, y tienen las manos el uno sobre el otro. Señor, nosotros creemos Tu Palabra, que en este gran día de educación, este gran día de—de—de continuar, de ética y—y todos los sistemas educacionales, aún, en medio de todo, Tu Palabra sigue siendo la verdad todavía.
279Y hemos llamado testigos a esta corte en esta tarde, Señor, para darte un juicio justo; no un juicio falso, no una burla como la que Te dio Herodes, o—o—o como uno de los otros. Nosotros estamos dándote un juicio justo aquí, y probando. Y Tu pueblo ha tomado su decisión, que la Palabra de Dios en 1964, esta hora en la cual estamos viviendo, que Tú eres tanto Dios como jamás fuiste. Y cada Palabra que Tú prometiste es la Verdad. Y ellos tienen las manos el uno sobre el otro, como creyentes. Ellos están orando el uno por el otro.
280Y Tú dijiste, “Estas señales seguirán a los que creen. Pondrán las manos sobre los enfermos y se sanarán.” Tú nunca dijiste cuando. Tú dijiste, “Se sanarán.” Ahora, ellos siendo…
281Yo, como moderador, y estas personas como el jurado, también el juez, ellos han dado testimonio a esto, Señor, por mover a las manos el uno del otro, y orando el uno por el otro.
282Ahora, sus acciones desde aquí y adelante ciertamente probarán lo que sea su veredicto. Que nunca haya ninguna queja entre ellos, más, de estar enfermos con esta enfermedad, o lo que sea que los moleste ahora. Que sepan que Dios prometió que Él lo haría.
283A veces Él tarda, como lo hizo en los días de Noé, Él lo hizo en los días de Moisés, Él lo hizo en todos los días. Pero Él nunca dijo a la gente pentecostal, “Sube a la ciudad de Jerusalén, en veinticuatro horas les daré el Espíritu Santo.” Él dijo, “Quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de poder desde lo alto.” Él nunca dijo, “Un día, dos días, diez días.” Él dijo, “Quédense hasta sean investidos del poder.” Señor, ellos se quedaron hasta que la evidencia habló por medio de ellos, que era el Espíritu Santo de Dios.
284Ahora, que estas personas, quienes tienen las manos el uno sobre el otro, quienes están parados, en esta corte en esta tarde, en la Presencia de Dios, en la Presencia de Su Palabra como yo La he leído. Y nosotros testificamos de esto, que nosotros creemos que Él cumple Su Palabra. Y que cada uno sea sanado, en el Nombre de Jesucristo. Amén.
285Ahora, todos ustedes que creen que, desde esta hora, que un creyente se puso de pie como un creyente, y usted un creyente, que han testificado y han testificado delante de esta corte en esta tarde que cree que Él es justo y Él cumple Su Palabra. No importa cuánto tarda, tiene que acontecer. ¿Lo cree? Levante la mano. [La congregación dice, “Amén.”] ¿Lo acepta? [“Amén.”] Dios les bendiga. Yo lo creo con todo el corazón. Inclinemos los rostros solamente un momento.
286¿Hay una persona aquí que ha sido un incrédulo, una persona que no es un cristiano? Yo quiero darle la oportunidad de subir aquí a esta, delante de esta corte, y hacer una confesión, y decir; “Yo he sido un incrédulo, toda mi vida. Pero, desde este día y adelante, yo acepto a Jesucristo.”
287Yo sé que la Biblia dijo que, “En los días, como fue en los días de Jonás, como estuvo en el vientre de la ballena tres días y tres noches.” Ellos dijeron a Él, “Danos una señal.”
288Él dijo, “Una generación mala y adúltera, una generación Sodoma, busca una señal y la recibirán. Ellos recibirán una señal. Porque como estuvo Jonás en el vientre de la ballena tres días y tres noches, así estará el Hijo del hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches.” Estos discípulos sobre los cuales leímos, malentendieron, cuando ellos no creían a los que lo habían visto después de que se levantó de entre los muertos.
289Lo hemos visto a Él. Nosotros sabemos que es la verdad. Él resucitó de entre los muertos. Nosotros lo creemos. Y nosotros estamos viviendo en los días como fue en los días de—de Jonás, cuando las ciudades fueron pervertidas en maldad. Y Jonás salió, del estómago de una ballena, como si fuera un muerto. Y hoy, nosotros creemos que Jesucristo ha resucitado de entre los muertos y está revelándose por la edad de la iglesia como Hijo de Dios, y ahora llenándolo, cumpliendo Su promesa en los últimos días, para revelarse a la Simiente real de Abraham, como el Hijo del hombre.
290Dios les bendiga. Con las cabezas inclinadas ahora, calladamente y reverentemente, mientras cantamos una estrofa, Yo le amo. “Yo le amo porque primero Él me amó.” Y si usted no es un cristiano, y usted quiere hacerse uno, y tomar su lugar en esta noche con los pocos des preciados del Señor, en este día malvado como fue en los días de Noé, como fue en los días de Sodoma, venga mientras cantamos, con las cabezas inclinados y todos orando. Yo le amo, yo le amo Porque primero Él me amó Y compró mi salvación En el árbol del Calvario.
291Ahora mantengamos las cabezas abajo, ahora, mientras tarareamos. [El hermano Branham empieza tararear Yo le amo—Ed.]
292Piénsenlo. Piénsenlo. ¿Puede usted sacudirse solamente un poco? El mismo Dios que hizo la promesa, Él está aquí, revelándola, en la tierra hoy en día, probándola. Aquí están Sus Escrituras. Nadie tiene que interpretarlo. Ya está interpretado. Y Él compró mi salvación. ¿Quiere aceptarlo? [El hermano Branham sigue tarareando Yo le amo—Ed.]
293Ahora, si usted ya es un cristiano, y le gustaría vivir más cercano a Dios, levante sus manos mientras lo cantamos otra vez, con las cabezas inclinadas. Usted quiere un camino más cercano al Señor; usted cree que esta es la Verdad, que estamos viviendo en los últimos días. Yo…
294Que Dios vaya con usted, amigo. No falle. No falle. Créalo. Yo le amo. Que lo crea con todo el corazón ahora. Ríndase. Él es la Palabra, la Palabra para este día. …primero Él me amó…¿?....