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~ UNA PARADOJA ~
1El Señor les bendiga. Ciertamente lo considero un gran privilegio estar aquí en esta mañana. Fue…Es una bendición inesperada, porque yo, al pensar que yo tendría este privilegio de poder hablar especialmente a ustedes solamente, lo que pensaríamos, llamaríamos, “un grupo elegido,” los ministros y mis hermanos aquí que están cooperando con esta reunión y haciendo que sea posible. Yo deseaba esta oportunidad. Así, yo tengo la oportunidad a veces de explicar cosas que no explico en la plataforma, porque allí uno está en una audiencia mixta.
2Y yo conocí a un abogado aquí esta mañana, uno de los hermanos, de los Hombres de Negocios Cristianos. Y anoche yo estaba hablando acerca de Saqueo. Una vez allí, saben, cuando él…Jesús estaba en el…Él casi no creía; como era el pequeño drama, que, “Él no era un profeta.” Pero cuando Jesús se paró debajo del árbol, y miró hacia arriba y le llamó por su nombre, y bajó. Yo nunca dije que fue lo que le pasó a Saqueo. ¿Saben lo que pasó a aquel hombre? Él se hizo un miembro de los Hombres de Negocios del Evangelio Completo, y miembro original allí, así es. Claro, Jesús no tendría nada menos que un Evangelio completo, saben. Entonces, como él era un hombre de negocios, esto fue una parte de su…Entonces, ustedes pueden recordar esto, entonces.
3Y entonces yo estaba hablando el otro día acerca de…arriba en la última reunión, acerca de tener un juicio de la corte. Y Jesús trajo, o Dios trajo, acerca de Su Palabra, por el incumplimiento de promesa. Muchos de ustedes lo han escuchado. Y entonces yo estaba pensando en dar esto, quizás, el domingo en la tarde, este juicio. Luego este abogado aquí, podría ser que él pueda corregirme acerca de algunos de los procedimientos que sigo.
4Entonces, pero sentado aquí en esta mañana, ciertamente es un privilegio. Yo estaba mirando alrededor, diferentes amigos, como un niño pequeño aquí, acaba de llamarme. Y él estaba cojo. Él dijo, “Hermano Branham, si usted solamente me dijera que yo puedo salir caminando de aquí, esto es todo lo que quiero que haga.” ¿Ven? Y yo solamente pensé, “¡Qué hermoso!” ¿Ven?
5Pero, ven, estas cosas están un poco diferente de que lo nosotros…lo que nosotros pensamos. ¿Ven? ¿Ven? Ahora, esto es donde yo pienso que muchos hermanos se salen del camino. ¿Ven? ¿Ven? Dios permitirá que hagan algo con un poco de fe. Luego ellos sienten que cualquier cosa que enfrentan, solamente hay que decirlo y eso es todo.
6Pero, ven, ¿cómo puedo decir ASÍ DICE EL SEÑOR hasta que Él me diga primero? Yo tengo que tenerlo primero. Si no, yo diría, “Así dice William Branham,” pero esto no sirve. Pero, ven, ahora, Él tiene que decirme primero.
7Un hombre llegó en una ambulancia, con los bebés. Y yo estaba muy ocupado. Él dijo, “Bueno, yo…Si usted solamente me dice; venga acá y diga que mi bebé estará bien. Esto es todo lo que quiero saber.” Bueno, esto, que hermoso. Pero, ¿cómo puedo decir esto hasta que lo sepa? ¿Ven? Si yo…
8Algunas personas solamente siguen una impresión, “El Señor me dijo que hiciera esto.” Bueno, esto es usted mismo, muchas veces. ¿Ven? Uno actualmente tiene que verlo y saberlo.
9¿Cómo podría…el hermano Fox aquí decir algo al menos, si es honesto? Él dijo, “El hermano Branham dijo tal y tal.” Y si yo no dije esto, él está acusándome falsamente de decir algo que no dije. Pero si realmente lo dije, entonces yo tengo que respaldarlo. Entonces, cuando el Señor dice algo, esto es todo. 10.Yo conocí a un pequeño bautista aquí hace poco. Y él no es bautista. Yo creo que es un bautista pentecostal como yo. Y él es otro buen, viejo sureño. Yo lo vi comer este helado de Georgia aquí esta mañana, esto, de sémola. Y entonces él era uno de estos persistentes, saben. Y él fumaba cigarrillos, y un muy buen bautista, y aún…Entonces él…y él tenía muchas cosas que estaban pasando. Y él continuaba. 11.Ahora, aquí afuera en la reunión, son ellos, ustedes las personas. La gente, ellos están haciendo esto, ellos solos. ¿Ven? Y es Cristo viniendo a Su Cuerpo. ¿Ven? 12.Ahora, déjenme aclarar esto ahora, solamente detenerme con ustedes por solo un momento. ¿Ven? Cristo viniendo a Su Cuerpo, esto no significa que yo solamente. Yo no soy el Cuerpo. Yo solamente soy un miembro de aquel Cuerpo. ¿Ven? Usted es parte de aquel Cuerpo también, “por un Espíritu.” Primero de Corintios 15…Primero de Corintios 12, “Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un Cuerpo.” Nosotros somos miembros de aquel Cuerpo, cada uno de nosotros, si uno es metodista, bautista, luterano, de la unidad o los dobles, de quintidad, o lo que sea. ¿Ven? “Porque por un Espíritu somos en un Cuerpo.” Si Dios acepta él de la unidad, con su idea peculiar; la iglesia de Dios, con su idea peculiar; el metodista, con su idea peculiar; los Asambleas, con su idea peculiar; esto es decisión de Él. 13.Yo tengo nueve hermanos, y cada uno de nosotros es diferente de los demás, pero todos tenemos el mismo padre. ¿Ven? Somos, cada uno, Branham. Ahora, mis hermanos…yo soy el cazador. A mi me gusta cazar y pescar. Los demás de ellos no les gusta tanto. A ellos les gusta jugar golf y cosas así, pero a mí no. Ven, esto es mi peculiaridad. Pero aún así, su padre es mi padre. ¿Ven? Pero todos estamos de acuerdo, cuando viene a lo de mi papá, él es papá para todos. 14.Y así es como nosotros lo hacemos también. Ahora miren. La iglesia ha vuelto, ven, solamente madurando. 15.Igual como yo iba a hablar en la noche sobre, “El develamiento del único Dios verdadero,” pero pienso que esto tardará demasiado. Me doy cuenta que la gente, después de cómo las nueve, se pone inquieta. Pensé que esperaría hasta algún tiempo en el tabernáculo. Yo tengo algo más en mente quizás para esta noche, para traer un mensaje de salvación. Esto es lo que estamos intentando. Esto es…lo que estamos intentando hacer aquí. 16.Ahora, ustedes hermanos ministros, fallamos de ver la sanidad Divina. Como el viejo doctor Bosworth, quien acaba de ir a Casa, a la Gloria, aquí abajo, recientemente. Él decía, “La sanidad Divina es la carnada que uno pone en el gancho. Uno nunca muestra el gancho al pez. Uno le muestra la carnada. Él pega a la carnada y agarra el gancho.” Entonces, así es. Nosotros…La sanidad Divina solamente atrae la atención. ¿Ven? 17.Y, luego, la salvación es lo que queremos. Nosotros vamos tras la fuerza del Cuerpo de Cristo. ¿Ven? 18.Y cada una de sus diferentes organizaciones, algunos…Yo no apoyo tanto a la organización, solamente por decir, “Yo pertenezco a esto.” 19.Yo fui ordenado un bautista. Y luego cuando escuché acerca de los pentecostales, pensé, “¡Vaya! ¿Qué es esto?” Yo pensé, “Yo me voy a unir con esto.” Me vine para acá. Ellos son tan quebrantados como los bautistas, y muchos diferentes tipos de cosas. Y todos ellos estaban…Yo pensé, “Bueno, ahora, yo no voy a unirme a ninguno de ellos. Voy a pararme justo en medio de ellos y poner mis brazos alrededor de ellos y decir, ‘Somos hermanos.’” Y, ven, el sistema que nos impide de ser esto, estoy en contra de esto, el sistema, esto. ¿Ven? 20.Y por eso yo estoy con un grupo, y este es Los Hombres de Negocios del Evangelio Completo. ¿Ven? Nosotros queremos estirar la carpa tanto, hasta que acepte a todo, todos ellos, ven, todos. Todos nosotros somos hermanos. Ven, cada uno somos hermanos, en Cristo. Ahora, uno de mis grandes patrocinadores es las Asambleas, y Unidad, y la Cuadrangular, y la Iglesia de Dios. Y todos estos hermanos, salieron de ser verdaderos hombres. 21.Ahora, ¿qué es? Cristo viniendo a Su Cuerpo. Cristo es la Palabra. Nosotros sabemos que la unción es Cristo, que viene sobre la Palabra, que hace que la Palabra viva. ¿Es correcto esto? [La congregación dice, “Amén.”—Ed.] Esto es la unción. Cristo es la unción, el Espíritu que viene sobre la Palabra, que vivifica la Palabra, para hacer que viva. Ahora, la Palabra está en su corazón. Usted cree en la sanidad Divina, lo que sea. ¿Ven? Y Cristo, la unción, viniendo a Su Cuerpo. ¿Ven la conexión allí? Igual como el esposo y la esposa se hacen uno. Ahora, la iglesia tiene que llegar al ministerio hasta que la iglesia y Cristo se hacen uno. Él puede ungirlo para cada bendición que está en la Biblia. Todo es suyo. Todo lo que está prometido en esta edad es suyo. Cuando dejamos algo…¿Ven? Luego, si la unción pega a esto, la ungirá. Está justo aquí. 22.Como, yo uso esto para una ilustración. Hay una doctrina llamada la doctrina de pirámide. Pero no deje que se meta a su idea, que yo creo en las doctrinas pirámide. Yo creo en la Biblia. ¿Ven? Y, aún así, yo creo que la parte de la pirámide tuvo algo que ver. Yo creo que Dios escribió tres Biblias.
23Él escribió una en los cielos, la cual es el zodíaco. Todos saben esto. Job habló de ello. ¿Cómo? Miren al zodíaco. Empieza con la virgen. Termina con Leo el león. Así es como Él vino, primero con una virgen. Su última, siguiente venida, será Leo el león, ven, viniendo como el León del tribu de Judá. Y todo, luego, los peces cruzando, de lo que estamos ahora, la edad del cáncer, y todo, todo habla. Pero olvídenlo. ¿Ven? Esta no es su Biblia. 24.Luego, las pirámides, exactamente como fueron dibujadas, la piedra de corona fue rechazada. Aún así, esto no es su Biblia. Luego, Dios la escribió en Palabras. 25.Jesús viene tres veces. Una vez, Él vino para redimir a Su Esposa. La siguiente vez, Él viene para llevársela. La próxima vez, Él viene junto con ella. Tres venidas. ¿Ven? 26.Todo, como, “Padre, Hijo y Espíritu Santo,” ven, todo, todo es en tres. 27.Las matemáticas en la Biblia son perfectas. Si uno mantiene bien las matemáticas, uno puede mantener bien a su historia. ¿Ven? Pero si uno se sale en las matemáticas, tendrá, en su dibujo, una vaca comiendo hierba arriba en un árbol. Entonces no se verá bien. ¿Ven? Manténgase en las matemáticas, ven, de la Biblia, luego le presentará correctamente. 28.Ahora, estaba hablando de este joven fino sentado aquí. Él seguía viniendo. Cada vez, él pondría su nombre por una entrevista privada. Bueno, cuando él hacía esto, luego esperaba mucho tiempo, hasta al fin llegaba su hora. Aquí venía. 29.Ahora, en una entrevista privada no es así, ven, no es sentarse en una reunión como lo hacemos aquí. Uno espera hasta que el Señor hable y le diga que hacer. 30.Bueno nunca…Él nunca podía…Su tiempo se acababa. Bueno, él no se desanimaba. Él solamente ponía su nombre para otra. Entonces finalmente pasábamos por unos cientos hasta que llegaba otra vez a él. Luego, un día, sentado en el lugar…Él intentaba, él tomaba todas las ideas psicológicas que podía, para dejar aquellos cigarrillos, y no podía hacerlo. Pero un día vino, ASÍ DICE EL SEÑOR. Esto fue todo. Esto fue lo último. Y entonces aquí está sentado en esta mañana. Sí. Entonces estamos agradecidos por esto. 31.Ahora, déjenme dar una pequeña exclamación por un minuto, si está bien tomar este tiempo. Yo pienso… 32.Estoy viendo el reloj allí. A las diez, deberíamos salir, entendí. Yo lo escuché de un pajarito, hace unos minutos. Y yo soy como un tren de carga; hablo mucho tiempo. 33.Y yo recuerdo la primera vez, cuando empecé a predicar. Y yo era un pequeño predicador bautista. Yo cargaba la Biblia debajo de mi brazo y yo pensaba que era un verdadero predicador. Alguien decía, “¿Es usted un predicador?” Yo decía, “Claro que sí. Sí, señor, sí soy.” 34.Y me recuerda de cuando yo era un niño, afuera en la granja. Mi padre era un jinete. Y él domaba caballos y seguía al rodeo, para domar los caballos y así. Él realmente era un buen jinete. Bueno, yo pensaba, siendo su hijo, seguramente yo también era un jinete. Entonces yo…papá estaría fuera en la parte de atrás de la granja, con sus caballos, saben. Y yo sacaba el viejo caballo de tiro, viejo y golpeado, duro y cansado. 35.Y nosotros teníamos un viejo abrevadero cortado de un tronco. ¿Cuántos han visto esto, alguna vez? Pues, ¿de cuál parte de Kentucky es usted, comoquiera? Y entonces…Y bajábamos y nos picaban las abejas, saben, venían por su agua y cosas. 36.Entonces, yo miraba y veía a papá hacer su ronda, por medio del campo de maíz, allí en la parte de atrás. Me metía por su montura, y un manojo de cadillos, saben, y lo metía debajo de la montura, apretaba el seguro, y me subía. ¡Y aquel pobre caballo viejo! Mis hermanitos estarían sentados todo alrededor, gritando, “¡Móntalo Billy! ¡Móntalo!” Saben, y el pobre caballo, tan cansado, él ni siquiera podía levantar los pies del suelo, saben, “pisa, pisa.” Yo pensaba, “Vaya, ¡yo sí soy un jinete!” Yo había leído demasiados cuentos del Oeste. Esto fue. Entonces yo pensaba, quizás, saben, bueno…Saben, yo me hice…. 37.Un día yo decidí que me necesitaban en el Oeste, para domar sus caballos, saben. Y yo tenía unos dieciocho años. Ellos me necesitaban. Mis servicios eran necesarios, entonces me salí y fui al Oeste. 38.E intenté comprarme un par de chaparreras. Yo era un pequeñín, saben. Y yo pensaba que tenía…tenía A-R-I-Z-O-N-A y la cabeza de un toro en él. Ahora, “¡Oh, vaya! Esto es hermoso.” Cuando me las puse, me parecía a una de estas gallinas salvajes, saben, con las plumas y todo. No podía caminar con estas cosas, entonces solamente compré un par de Levis. 39.Yo pensé, “Bueno, yo montaré la montura plateada. Saldré a conseguir una…Me sentaré allí afuera y esperaré hasta que saquen los caballos corcoveando. Hay algunos de estos hombres que los tiran; les mostraré como montarlos. Mi papá es un jinete.” 40.Entonces yo me subía a la cerca. Ellos tenían que domar algunos caballos. Y yo vi allí en el corral, y yo había visto los bandidos allí que, vaya, que uno ni siquiera podría echarlos la comida. Ellos estaban tan salvajes que no la comían. Entonces yo pensé, “Pues, yo no sé. Esto no se parece al viejo caballo de tiro que montaba.” Entonces los miraba por un tiempo. 41.Después de tiempo, ellos tenían uno allí que llamaban “el Bandido de Kansas.” Entonces lo sacaron, un gran caballo pesado, de unas diecisiete manos de altura. Este sí era un caballo. Entonces ellos pusieron un… 42.Tenía un hombre fino allí, con todo su gran uniforme puesto, y todo; todas las muchachas estaban saludándolo. Él era toda la estrella. Yo lo vi cuando salió de su automóvil. Ellos dijeron, “Este hombre puede montar este caballo.” Entonces lo metieron en la tolva. Y él se subió allí, y le pusieron la montura, se sentó en la montura. 43.Ellos abrieron el portón. ¡Vaya! ¡Válgame! Unas dos vueltas y una maniobra, y parecía que podría tirar la montura al otro lado de la luna. ¡Nunca había visto tal cosa! Bueno, los muchachos agarraron al caballo y la ambulancia agarró el jinete. 44.Aquí vino el que llama los jinetes, saben. Él dijo, “Yo daré a cualquiera allí quinientos dólares si puede quedarse arriba de él por sesenta segundos.” 45.Él bajó por la línea. Yo no sé como fue, él me seleccionó. Sentado allí, solamente sentado con todos estos viejos vaqueros desfigurados, saben. Mis piernas no estaban curvadas ni nada. Pero yo pensaba que realmente era un jinete, yo podría sentarme allí con ellos. Yo tenía compañerismo con ellos, saben, mi sombrero en la parte de atrás de mi cabeza. Yo tenía unos diecisiete años, creo, mirando alrededor así. Él vino, dijo, “¿Usted es un jinete?” Y yo dije, “No, señor.” 46.Yo era un pequeño predicador bautista, yo pensaba que Dios me llamó para ser el defensor de la Palabra. ¿Ven? Él era para defender la fe. Un día yo estaba en St. Louis, Missouri, y entré en una reunión de carpa y conocí a un Robert Daugherty. Él es un predicador pentecostal. Yo me senté en la plataforma con él. Vaya, este hombre predicó hasta que la cara se le ponía azul, y sus rodillas torcían, y no respiraba. Se oía por dos cuadras. Y se levantaba predicando. Luego alguien dijo, “¿Usted es un predicador?” 47.Yo dije, “No, señor.” Me junto con la gente pentecostal; no digo mucho acerca de ser un predicador. Yo era así como con el caballo. ¿Ven? Solamente digo, “No. El Señor me llamó para orar por Sus hijos enfermos.” Entonces yo…¿Ven? Entonces nosotros estamos contentos de estar aquí en esta mañana, en esto. 48.Mientras estamos en el pensamiento de montar; a mí me encanta la naturaleza. Allí es donde encontré a Dios. Y antes arreaba, Colorado, ir allí. Ahora, usualmente yo monto en las acorraladas y así. Nosotros teníamos la…allí en el Río Troublesome. Ahora, muchas veces yo me he parado allí a un lado del portón, cuando tuvimos la acorralada, la acorralada de primavera para mandar el ganado para arriba. La Asociación Hereford pastorea el valle. Y si uno cosecha dos toneladas de paja tiene el derecho, o su rancho, de poner una vaca en el bosque. Y algunos de ellos tienen cientos de ganado, porque llegaron al punto que pueden irrigar allí abajo. Ellos tienen la pradera silvestre. Y luego de un… 49.Cada primavera, cuando ellos corren el ganado arriba en el bosque allí, el guardabosques se para allí y cuenta el ganado y mira las marcas. Cada uno de ellos está marcado. El pequeño grupo donde yo trabajaba no tenía muchos, unos ciento cincuenta, doscientos, una marca de trípode. Y Grimes, el Bar, Diamond Bar, tenían unas mil quinientos cabezas. 50.Pero hay una cosa que yo siempre notaba, parado allí. Después de haber llevado el ganado allí, y el guardabosques se paraba en la cerca. Esto es para que el ganado no se meta otra vez en propiedad privada. Yo me sentaba allí y ponía mi pierna en el cuerno de la montura y miraba al guardabosques. Y él veía al ganado pasar por allí, pararse allí. Cada vaca que pasaba, uno tenía que examinarla. Noten, él no ponía mucha atención a que era la marca que estaba en ellos. Pero hay una cosa que sí veía, esto era la etiqueta de sangre. ¿Ven? Porque uno no puede meter nada allí por causa de la raza, mantener la línea de la raza correcta. ¿Ven? Nada menos un Hereford genuino podía entrar en aquel parque; aquel parque, nada menos un Hereford. Tenía que tener una etiqueta de sangre, para mostrar que fue examinado. Y tenía la etiqueta de sangre, para mostrar que era un Hereford. 51.Yo pienso que así será la gran acorralada. Él no nos preguntará si éramos de los Asambleas o si éramos de la Cuadrangular. Él va a buscar aquella etiqueta de Sangre, no importa nuestra marca. Nosotros buscaremos la etiqueta de Sangre. “Yo veo la Sangre.” 52.Yo, yo estoy tan contento de estar asociado con tales personas como estas en esta mañana. El Señor les bendiga muy ricamente ahora. Me siento y hablo con ustedes; mi tiempo se escaparía. 53.Yo quiero leer una Palabra del Señor, porque ningún servicio está completo sin la lectura de la Palabra. Ahora volteémonos en las Escrituras aquí con solamente unos pensamientos que yo tenía anotados. 54.Antes, yo podía pensar en las cosas que iba a decir, sin ni siquiera escribir una nota. Pero desde que pasé a los veinticinco años por segunda vez, no puedo recordarlo como antes. Entonces tengo que hacer una nota, escribir mi texto, lo que voy a decir, y pensar en ello. Luego pienso también, un poco más. 55.Yo era un niño en aquel entonces. Yo solamente salpicaba, como disparar a una escopeta. ¿Ven? Pero ahora uno tiene que ser muy preciso. La gente venía a oírme porque era un niño predicador. Esto hace treinta y tres años detrás del púlpito para mí. Pero ahora conozco grandes hombres, como los delante de los cuales estoy sentado en esta mañana. Uno tiene que darle al blanco. Tiene que ser la Palabra. 56.Recuerdo al anciano predicador bautista quien me ordenó. Yo recuerdo mi primera vez para predicar. Solamente lloraba y golpeaba al escritorio, y todo así. Y algunas de las mujeres ancianas pasaban y me daban palmaditas en la espalda, decían, “Ay, cariño,” y llorando. “Vas a ser un gran siervo para Cristo.” 57.El viejo doctor Davis se sentó allí, me estaba viendo justo en los ojos. Yo dije, “¿Qué tal lo hice, Doctor Davis?” 58.Dijo, “Lo peor que jamás he escuchado en mi vida.” Él me regañó. Entonces él era un abogado. Entonces él me dijo, después, dijo, “Ven al estudio, Billy.” Él dijo, “Billy, toda tu emoción, y todo lo que pasaste,” dijo, “solamente estabas intentando portarte como un predicador.” Él dijo, “Yo pasé por la misma cosa cuando me hice un abogado.” Dijo, “Yo…Mi primer caso fue un caso de divorcio y,” dijo, “realmente no tenía ninguna fundación. Pero,” dijo, “Yo dije a esta pobre mujer…Lloré y corría con los ojos.” Y dijo, “Yo…Esta pobre mujercita, su esposo hizo tal y tales cosas.” 59.Y dijo, “Yo tenía la misma cosa que te di a ti, y yo pensaba que sería algo bueno.” Dijo, “La primera cosa que sabes, el…Entonces el otro abogado pegó al escritorio y dijo, ‘Juez, su Señoría, señor, ¿cuánto más aguantará la corte de estas tonterías?’” ¿Ven? Dijo, “’Él no ha dicho nada para defender a la persona, todavía, ni una parte de la ley. Él solamente está llorando y saltando para arriba y para abajo.’” Él dijo, “¿Sabes qué? Esto me desinfló y me puso de vuelta donde puedo.” Dijo, “Ahora, Billy, tú estás haciendo todas las emociones, llorando y saltando para arriba y para abajo, pero nunca trajiste ni una cosa de Escritura que realmente da las cosas básicas, por ello.” Así es. 60.Ahora estamos disparando un rifle. Tiene que ser preciso. Tiene que darle al blanco. ¡El Señor nos ayude ahora mientras La leemos! De Josué, el capítulo 10. Y yo voy a empezar en el versículo 12, y leer Josué 10:12 hasta el versículo 14 o 15. Entonces Josué habló a Jehová el día en que Jehová entregó al amorreo delante de los hijos de Israel, y dijo en presencia de los israelitas: Sol, detente en Gabaón; Y tú, luna, en el valle de Ajalón. Y el sol se detuvo y la luna se paró, Hasta que la gente se hubo vengado de sus enemigos. ¿No está escrito esto en el libro de Jaser? Y el sol se paró en medio del cielo, y no se apresuró a ponerse casi un día entero. Y no hubo día como aquel, ni antes ni después de él, habiendo atendido Jehová a la voz de un hombre; porque Jehová peleaba por Israel. 61.Ahora, si me perdonan por un minuto, yo quiero tomar un texto aquí esta mañana, en el tema de una palabra. 62.Ahora, dice, “Hermano Branham, esto no es mucho para la audiencia aquí, unas ciento cincuenta personas. Esto no es suficiente.” Oh, sí, sí lo es. Es suficiente. Es la Palabra de Dios. ¿Ven? No importa, es…no es la calidad; es la cantidad. 63.Como aquí, hace poco, en Louisville, Kentucky. Yo estaba pensando en un niño que subió al ático, estaba buscando, un día. Y él encontró en una vieja buhardilla, en el pequeño baúl, él encontró una estampilla postal. Y él pensó, “Sabes, esto podría valer algo.” Entonces él se fue y encontró a un coleccionista. Y claro, él tenía un helado en la mente. Dijo, “¿Cuánto me da por esta estampilla?” 64.Él dijo, “Pues, te daré un dólar por ella.” Oh, vaya, esto valía unos diez conos allí, saben, entonces él pensaba que había hecho una gran venta. 65.Aquel hombre la vendió, un poco después, por quinientos dólares. Y olvido ahora, va hasta los miles, lo que vale aquella estampilla. Ven, en cuanto al papel, no valía nada. Pero lo que está escrito en él hace la diferencia. 66.Este es solamente papel Indio ordinario. Pero es lo que tiene en él. Es Dios en forma de una carta. ¿Ven? Sí. A veces es un…No importa cuan chiquito sea. 67.Allí es donde nosotros, las personas, cometemos nuestro error. Siempre queremos hacer algo grande. Quizás no fuimos ordenados para hacer algo grande. Quizás son las cosas pequeñas que no hacemos son las que nos hacen daño. 68.Como en Canadá, yo estaba parado allí con mi gran amigo, el doctor Ern Baxter, quien antes era mi hombre de plataforma; un hombre fino, muy elocuente. Y cuando…el Rey George, por quien yo tenía el privilegio de orar, saben, cuando él fue sanado de esclerosis múltiple. Cuando él y su esposa pasaron por la calle aquel día en Vancouver, mientras bajaban la calle allí. Ella tenía puesto su hermoso vestido azul. Y el rey mismo sentado allí, intentando sentarse derecho, adolorido y enfermo, sus úlceras molestándolo. Pero aún él sabía que era el rey, entonces hacía reverencias a la gente. Y cuando él pasaba, Ern y yo escuchamos. Él…Ern solamente volteó la cabeza y empezó a llorar. Él no podía aguantarlo. Él dijo, “Hermano Branham, mi rey está pasando.” 69.Yo pensé, “Si hará que un canadiense se sienta así, ¿que será cuando vemos pasar a nuestro Rey?” 70.Ellos salieron, todos los niños, la iglesia, o las escuelas salieron, para ver al rey. Ellos les dieron banderitas británicas para mecer. Cuando regresaron a la escuela, después de su procedimiento normal, ellos se enteraron que una niña no regresó. Y la maestra se alarmó, entonces salió a buscar a la muchachita. Y estaba parada, una niñita estaba parada detrás de un poste, llorando con todo el corazón. La maestra la cargó y dijo, “¿Qué pasa hijita?” Dijo, “¿No viste al rey?” Ella dijo, ‘Sí, yo vi al rey.” Y dijo, “¿Meciste tu banderita?” Dijo, “Sí, mecí la banderita.” Dijo, “¿Por qué estás llorando?” 71.Ella dijo, “Sabe,” dijo, “Estoy demasiada pequeña.” Ella dijo, “Yo vi el rey, y mecí mi bandera, pero el rey no me vio a mí.” ¿Ven? Y su corazoncito fue partido. 72.Esto es distinto a nuestro Rey. Uno no puede ser demasiado pequeño; no puede hacer nada. Él ve cada pequeño movimiento que usted hace. Él sabe todo acerca de usted. 73.Ahora, mi tema en esta mañana, yo voy a hablar por unos minutes, si Dios quiere, es: Una Paradoja. 74.¿Qué es una paradoja? Según Webster aquí, significa, “algo que es increíble, pero que es verdad.” Yo pienso que hemos sido testigos de esto, en los últimos días, esta etapa menor. Pero, una paradoja, un “increíble, pero verdad.” Esto hace una paradoja. 75.En Hebreos, el capítulo 11 y el versículo 3, vemos que el mundo fue hecho y formado por la Palabra de Dios. 76.Hace unas semanas, yo estaba en la ciudad de Nueva York en el Auditorio Morris. Yo escuché esta cinta de Einstein hablando de la galaxia y cuantos…Si saliéramos de aquí e íbamos, creo, unos ciento cincuenta millones de años luz, viajando a la velocidad de luz, tardaríamos ciento cincuenta años luz para llegar allí, y luego ciento cincuenta millones de años luz para regresar. Ahora, ustedes saben lo rápido que viaja luz. ¿Ven? Y, solamente piensen, ciento cincuenta millones de años luz. Bueno, si uno pusiera una fila de nueves alrededor y alrededor del mundo, nunca podría apuntar los años. Solamente nueve, nueve, nueve, juntitos, alrededor del mundo, uno no podría apuntar los años. Porque, solamente piensen, luz viaja a…¿Qué es? Ochocientos, ocho…ciento ochenta y seis…ciento ochenta y seis mil millas por segundo. Y ¿un año luz? En trescientos millones de años luz, intente de sacarlo. ¿Y saben cuanto tiempo estaríamos ausentes de la tierra? Cincuenta años. Así es. ¿Ven? 77.Entraron, para averiguar, la Eternidad. Ellos dicen que John Glenn, el astronauta que fue alrededor, nunca quitó ni un segundo de su vida, aún la velocidad que estaba viajando, unas mil setecientas millas. ¿Ven? Entonces, ven, entramos en la Eternidad. Somos un pueblo atado a la tierra que solamente conoce pulgadas y así. Cuando uno entra en esto desconocido, uno no puede entenderlo. Nuestras mentes no son comprensivas. No podríamos hacerlo. No podríamos comprender lo que significa entrar en esto, pero sabemos que es la verdad. 78.Y Einstein dijo, “Solamente hay una cosa sensata que decir acerca del mundo. Por fe entendemos que Dios formó el mundo.” ¿Ven? 79.Y el mundo, parado allí en el espacio, tuvo que venir de algún lado. La ciencia dice que es una pieza del sol. Entonces ¿de dónde vino el sol? Ven, uno tiene que continuar siguiéndolo, hasta que llega al lugar que tiene que averiguar, tuvo que tener un principio. ¿Ven? “Creó Dios los cielos y la tierra,” la Biblia nos enseña. ¿Y cómo se para allí en el espacio? Nunca se mueve. Uno no… 80.Uno no puede tomar un instrumento…Yo me he puesto, de mis reuniones finlandeses en el extranjero, y Suiza, uno de sus mejores relojes que me dieron mientras estaba allí. Realmente es un…Yo pienso, en dólares americanos, cuesta unos ciento cincuenta, dos cientos dólares, quizás más. Y aún así aquel reloj avanza y atrasa, en solamente unos días. Lo llevé con un joyero. Él dijo, “Bueno, no tenemos nada que se mantiene perfectamente.” ¿Ven? 81.Pero el mundo sí, perfectamente, en su tiempo. Ellos pueden decir un eclipse del sol y de la luna, separados por muchos, muchos años, hasta el minuto. Como se gira, y aún así no hay nada sosteniéndolo. 82.¿Cuál es arriba y cuál es abajo? Nosotros no sabemos. ¿El Polo Norte es arriba o el Polo Sur es arriba? Nosotros estamos en el espacio. Esto es una paradoja, ¿no es así? No puede ser explicado. Cualquier cosa que no puede ser explicada, así, simplemente es una paradoja. Entonces nos enteramos que fue una paradoja que el mundo estuviera en el espacio. Bien. 83.En tiempo y estaciones, ¿cómo se cruza sus estaciones justo al mismo tiempo? Como esto, verano e invierno…Como se inclina, se inclina hacia atrás. Si estuviera derecho… 84.Ahora probamos que, en un tiempo, sí estaba derecho, como Dios dijo que estaba. Arriba, en los campos de hielo británicos, ellos pueden taladrar quinientos pies por aquel hielo, hay palmas, helechos, que muestran que una vez era una trópica. Y ahora, ven, se inclina hacia atrás. Desde la destrucción antediluviana, se inclinó hacia atrás. Y yo creo, la misma cosa que lo sacó de su ciclo en aquel entonces está lista para meterlo otra vez en su ciclo ahora. 85.El hombre se destruye por medio de su conocimiento. ¿Ven? Él nunca…Dios no destruye nada. El hombre…y usted…nosotros no podemos. No importa lo que podemos liquidar, no podemos aniquilar. No hay nada. Y hasta que el fuego es lo más cercano que tenemos a la aniquilación, pero uno no puede aniquilar. Cuando los fuegos están quemando, son gases separándose. Se vuelva otra vez a su condición original. Uno no puede aniquilar a nada. Algunas personas se vuelven tan culpables que quieren tomar su cuerpo que lo quemen y soplarlo a los siete vientos de los mares. Pero esto no hace ninguna diferencia. Su…no está aniquilado. Uno no puede aniquilar. Dios lo creó. Uno no puede derribar…Uno puede pervertir o continuar o hacer otras cosas, pero uno no puede aniquilar. Dios es el Único que puede aniquilar. Él es el Creador. Él es el Único que tiene el derecho de hacerlo. 86.¡Cómo se mantiene en el espacio! Tanto que podríamos decir acerca de esto, tomar horas en ello. Pero nos enteramos aquí que Josué, parando el sol, ahora, esto es una paradoja. 87.Yo recuerdo el tiempo que mi viejo padre, él no tenía estudio, y yo…Él muy apenas podía firmar su nombre. Pero él me decía, decía, “Sabes, yo nunca podía creer esto, pero lo de que el sol se gira, al mundo.” Y yo dije, “Bueno, yo no sé, papá.” 88.Un día en la preparatoria, yo sé que estaba hablando con el maestro de la preparatoria allí, de la Biblia, y le hice esta pregunta acerca de Josué. Él dijo, “La rotación del mundo hizo la gravitación, y la gravitación lo sostenía al mundo.” 89.Y yo dije, “Entonces, ¿por qué (usted enseña la Biblia) Josué ordenó al sol que se parara?” 90.Él dijo, “Dios guiñó el ojo a su ignorancia, ven, y detuvo al mundo.” 91.Yo dije, “Usted acaba de decirme…” Ahora, él no creía en los milagros de Dios. ¿Ven? Y él dijo… “Usted acaba de decirme, ‘Si el mundo se detuviera algún día, detendría a su gravitación, luego dispararía como una cometa por el aire.’” Yo dije, “La Biblia dijo que el mundo se detuvo aquí por veinticuatro horas.” ¿Ven? ¿Ven? 92.Es una paradoja. Pero, Dios lo hizo, comoquiera, (¿qué?) por un hombre; no un dios, no algún gran Ángel bajando del Cielo; un hombre, con fe en la misión que le fue dada, para tomar aquella tierra. La Palabra de Dios le respaldó, “Yo les di esta tierra Todo lugar que pisare la plana de vuestro pie será vuestro.” Los pasos son posesión. Y el sol es lo que… 93.¡El logro que él estaba intentando de hacer! ¿Ven? Su enemigo estaba desviado, y él sabía que si se ponía el sol, aquellos reyes se juntarían y vendrían en contra de él con doble fuerza. Entonces, el sol se estaba poniendo y Josué, un hombre, le ordenó hacer esto. Dijo, “Sol, detente.” 94.Lo que hizo Dios, yo no lo sé. Pero el sol se detuvo, la luna sobre Ajalón, porque un hombre, un ser humano, un ser humano estaba en la línea de su deber. En la línea de su deber, él ordenó al sol que se detuviera. Y si nosotros somos cristianos, tenemos que creer que Esta es la Palabra de Dios infalible, en todos lados. Él detuvo al mundo, detuvo al sol. Lo que sea que hizo, no se movió por veinticuatro horas. Yo lo creo. 95.Jesús dijo, en San Marcos 11:22, “Si dices a este monte: Quítate y no dudas en tu corazón, sino crees que será hecho lo que dices, lo que dices será hecho.” 96.Pero esto se requiere motivo y objetivo. Claro, uno tiene que tener una razón por ello. Uno no puede tener fe sin tener alguna razón. Como intenté decir anoche, la fe de algunas personas está en su libro de texto, la fe de algunas personas está en otra cosa, pero depende de donde está su fe. Yo quiero creer la Palabra de Dios, que lo que Él dice es la verdad. Entonces yo tengo que ver si es Su voluntad o no. Luego, si es Su voluntad, yo tengo que revisar mi objetivo a ello, y luego mi motivo en hacerlo. 97.Si lo hago porque digo, “Pues, me voy a la montaña aquí. Hay una montaña delante de mí. Hay un millón de personas en aquel lado, pereciéndose. Yo tengo cien millones aquí a los cuales estoy predicando.” Bueno, si yo no puedo subir, ir alrededor, o debajo de la montaña, ni nada, y aún así algo en mi corazón me sigue diciendo, “Sube la montaña. Ve con ellos. Ve con ellos,” y yo no puedo subirla. Ahora, Jesús dijo, “Moverán esta montaña.” ¿Ven? Si… 98.Ahora, la cosa es, primero, que tal si digo…Ahora, primeramente, yo nunca creé esto allí. Algo lo creó. Es por una buena causa. Porque, ¿por qué iría yo a un millón, cuando cien millones aquí se perecen de este lado? Pero es algo en mi corazón, diciendo, “Ve a aquel lado.” 99.Ahora, la primera cosa, yo tendré que decir, “Bueno, si yo voy allí, este lado solamente me puede pagar tanto por mes. Y allí, ellos…” Ven, mi motivo no es correcto. Mi objetivo no es correcto. No.
100Bueno, ¿Qué tal si digo, “No, a mí no me importa el dinero. Pero cuando yo llego allí, algún día, las etapas que siguen, pondrán un gran monumento, dice, ‘Hermano Branham, el gran misionero.’”? Entonces, todavía, mi motivo no es correcto.
101Pero cuando no me importa si jamás saben que fui allí, “Solamente que Él está en mi corazón,” entonces hablaré a aquella montaña. Acontecerá. ¿Ven? Tiene que hacerlo.
102Pero, ven, su motivo y su objetivo dependen de quien es usted y en que asunto. Lo que sea su…¿Cómo? Esto es en donde la iglesia falla de verlo, por mucho. Ellos se emocionan en una sensación, y primera cosa que sabe, en entusiasmo, uno no se detiene para revisarlo Aquí otra vez. Revíselo Allí, seguramente, entonces sí es ASÍ DICE EL SEÑOR. Revise si es correcto.
103Josué tenía una comisión para ir a tomar aquella tierra, y Dios causó una gran paradoja. Hasta la ciencia puede comprobar, hoy, la cicatriz sigue en el cielo, donde esto pasó absolutamente. Yo escuché en Chicago, hace poco, a un científico hablando, que estaba mostrándolo en un pequeño gráfico, donde pasó.
104Ahora nos enteramos, otra vez, Moisés estaba en línea con su deber también. Y allí estaba el Mar Rojo.
105¿Vieron al artículo imprudente que algunas personas intentan hacer ahora, que Moisés pasó por unos juncos, un mar de juncos? ¿No fue horrible? Solamente intentando…el diablo inspiró a esas personas para quitar la Verdad de la Palabra. ¿Cómo es que las aguas…? ¿Entonces los juncos ahogaron al Faraón cuando él vino? Es una locura. ¿Ven?
106Luego nos enteramos que Moisés tenía una comisión para sacar este pueblo de Egipto, y llevarlos a aquella montaña. Y allí estaba, en la línea del deber. Y Moisés empezó clamar a Dios, cuando él vio el Pilar de Fuego colgado allí. Y allí venían los carros del Faraón. Y él clamó. El Pilar de Fuego bajó, fue luz a ellos, y oscuridad a ellos. Y Dios dijo, “¿Por qué Me clamas a Mí? Yo te comisioné para que lo hicieras. Habla y sigue adelante.” ¡Oh, vaya!
107El problema es, hoy en día, las iglesias hablan, parece que dicen, “¿Qué dijo Moody? Qué dijo Sankey?”
108Hable y diga lo que Dios dijo. Sigamos adelante, sin mirar hacia atrás. Siga por aquí.
109Es difícil para estos, dar la vuelta en una esquina. La iglesia no quiere creer esto, ven. Siempre se refieren a su posición educacional. Claro, esto es una escuela en sí. ¿Ven? Ellos aprendieron esto por medio de los libros. Nosotros sabemos Esto por medio de la experiencia, de confiar en Dios y saber que Él sí hace esto.
110Fue un paradoja, que Dios abrió aquel Mar Muerto e hizo tal gran cosa.
111Noé, en su tiempo. Recuerden, Noé predicó en una intelectual…a un mundo intelectual como estamos…predicando ahora, un día cuando estaban más avanzados en la ciencia de lo que estamos ahora. Nosotros nunca podríamos construir una pirámide. No hay manera que lo hiciéramos. Nosotros no tenemos el equipo para poder hacerlo. Algunos de ellos…Si usted alguna vez estuvo allí, pues, aquellas rocas pesan toneladas, cientos de toneladas, muy alto en el aire. No tenemos el equipo para levantar hasta allí. Nada para poder hacerlo, ninguna fuerza podría levantarla allí. Ellos las hicieron.
112Yo recuerdo en la escuela, nosotros tuvimos un debate sobre esto. Yo tomé el lado de que ellos tenían algún secreto. Ellos no sabían…Y mi oponente, él tomó el lado de que, pues, se juntaron suficientes hombres alrededor, e hicieron un nivel de tierra así, y luego la subieron rodándola. Yo dije…Yo trabajaba en un equipo del ferrocarril, dije, “Pues, nosotros no podemos…Uno no puede tomar a un vagón con ruedas, y engrasadas, y ponerlas en la vía del tren, y no pueden poner suficientes hombres allí para empujar aquel vagón, aún que esté vacío. Así es. Solamente pueden poner una línea de hombres, luego el siguiente hombre está empujando a éste. ¿Ven? No podrían moverlo si tenían que hacerlo.
113Ellos tenían un secreto. Ellos sabían como hacerlo. Ellos tenían uno más grande, un mejor instrumento. Aquella pirámide se sienta tan perfectamente en el centro de la tierra, apuntando, que no hay ningún…No hay una sombra alrededor, no importa donde esté el sol. Nunca tiene una sombra alrededor. ¿Ven? Es una cosa perfecta que hicieron. Y sus instrumentos eran mucho más allá de lo que tenemos ahora.
114Y Noé predicó en aquella gran edad intelectual. Y Jesús dijo, “Como fue en los días de Noé,” otra gran edad intelectual. ¿Ven?
115Ahora, recuerden, Noé tenía un mensaje de Dios, “Iba a llover.” Pues, no había…Ven, el mundo estaba derecho en aquellos días. ¿Ven? Nunca había llovido. Pero Noé dijo, “Va a llover.” El agua estaba en la tierra, no en los cielos. Ellos pudieron tomar un instrumento y probar que no había agua allí. Pero Noé dijo, “Va a pasar, aún así.” ¿Ven? Y llovió. Esto era una paradoja, ven, algo que no podría ser explicado. Pero Dios agitó la tierra, justo en la posición que lloviera. Entonces, ven, fue una paradoja que Noé hiciera esto.
116También, fue una paradoja cuando Israel se paró en un lado de la colina, y Goliat en el otro lado de la colina. Ellos tenían un gran rival allí. Él era un gran científico. Él sabía toda la estrategia. Y cuando el enemigo piensa que le tiene en la pared, esto es cuando le gusta ladrar más fuerte.
117Yo recuerdo, cuando empecé en este ministerio, oh, aquel pastor Davis me dijo. Me dijo, “Billy, ¿qué rayos cenaste aquella noche?” ¿Ven? Él no podía entenderlo.
118Yo tengo un grupo de ministros junto conmigo. Ellos dijeron, “¿Qué te pasa? Tú piensas que…” Yo dije, “No me importa.”
119“En el día de esta edad científica que estamos viviendo, y tú quieres decirme que Dios…”
120Yo dije, “A mí no me importa lo que digan. Aquel Hombre, aquel Ángel del Señor, nunca me ha dicho nada equivocado.” Yo dije, “Si Él me manda allá afuera, hay alguien allí que lo escuchará. Si la iglesia bautista no quiere, entonces aquí está mi tarjeta de compañerismo.” Esto es todo. Yo sabía que Dios lo dijo, y esto fue todo. Correcto. Dijeron, “No puedes hacerlo.”
121Esto es el gigante parado allí diciendo, “Si quieren venir para acá, mandar uno de sus hombres para pelear conmigo, entonces no habrá derrame de sangre.” Oh vaya, ¡qué fácil! Como les gusta ladrar cuando lo tienen así. Dijo, “Dejan que uno de sus mejores hombres…” Claro, Saúl de hombros sobrepasaba a cualquiera del pueblo y él sabía más que salir y confrontar aquel hombre en su territorio.
122Él dijo, “Ahora, no mataremos a nadie. Permitiremos que solamente dos de nosotros; uno de nosotros muera. Que solamente muera un hombre en vez de todos los ejércitos aquí.” Él tenía un punto psicológico. Y note que dijo…
123E Israel muy asustado. Ellos no querían enfrentarse al reto.
124Pero un día un muchachito rojizo se acercó, un pedazo de piel de oveja en los hombros, agachado, su pelo en la cara, se subió para traer unos pasteles de pasas a sus hermanos, que el padre le mandó allí. Su nombre era David; un tipo pequeño y flacucho parado allí.
125Pero, saben, había sido, uno días antes que esto, un profeta le había ungido.
126Ellos querían ponerlo en la cabeza de su hermano mayor, porque él se veía mejor, saben, que hacía la impresión a la gente delante de quien tenía que pararse. Él sí se ve como un rey.
127Oh, esto es lo que tiene el mundo todavía, sus ojos llenos de Hollywood. Deberían ser llenos de Cristo. ¿Ven? Por eso es tan difícil llevar el programa a la gente, el Mensaje. Ellos quieren ser como Hollywood. Hollywood brilla. Bueno, está brillando. Ahora, yo vivo….
128Yo soy un prospector. Saben, la pirita brilla más que el oro genuino. Cualquier cosa que brilla, no todo lo que brilla es oro. De hecho, el oro no brilla. Resplandece.
129Y Hollywood brilla con brillantina, y el Evangelio resplandece con humildad. Hollywood brilla con sus grandes iglesias finas, sus ministros psicológicos y estudiados que pueden hablar y usar sus nombres y pronombres y todo perfectamente bien. Mientras, en humildad, el Evangelio de Jesucristo resplandece la gloria de Dios. Donde, ellos no saben más acerca de Ella que lo que un conejo sabe de calzado raqueta para la nieve. Solamente… está tan lejos…Perdonen esta expresión. Este no es el lugar para esto. ¿Ven? Y, pero esto es lo que intento decir, saben. Ellos no, no lo entienden. Ellos piensan que tiene que ser muy boleado en estudio. Y nuestra gente pentecostal se está poniendo así. Sus ministros tienen que salir y tener tantos títulos en psicología, saber como decir “amén” precisamente bien. Así. Oh, es una vergüenza, amigos. Es una vergüenza entre nosotros.
130Ahora, no es que estoy en contra de la iglesia. Yo estoy en contra del sistema que está tomando hombres piadosos y haciendo esto. Nosotros tenemos que dejar de brillar. Nunca traeremos el enemigo a nuestro territorio. Oh, nunca podemos ir al territorio del enemigo e intentar tener fino y brillantina, buenos vestidos y collares de clérigo y todo eso, y con el coro en togas y todo como ellos. No vayan a su territorio. Nunca podemos compararnos con ellos.
131Si están hambrientos, que vengan acá con nosotros. Nosotros somos del Evangelio completo. Amén. Mantengámonos así. “El evangelio no llegó en palabras solamente, sino también en poder, en el Espíritu Santo y en plena certidumbre de la Palabra.” Esto es lo que dijo el escritor, “Poder y manifestación.” En otras palabras, “La Palabra, vindicada, es el Evangelio,” ven, Marcos 16.
132Noten ahora, nos enteramos que en los días de Noé, que, mientras él predicaba, ellos casi no podían creer tal cosa. Ellos…Noé creyendo por tal cosa. Pero al fin vino la paradoja, y aconteció. Realmente llovió.
133Luego en los días de David, nos enteramos que cuando Saúl estaba allí arriba con todo su gran ejército, y este muchachito rojizo subió, y vino para traer unos pasteles a su hermano, de su padre. Y salió este gigante y presumió otra vez demasiado. Había un verdadero hombre de Dios que escuchó su fanfarronada. Y él se volteó, dijo, “¿Quieren decirme que ustedes, el ejército del Dios viviente, dejarán que aquel Filisteo incircunciso, allí afuera, se pare y les diga que los días de los milagros pasaron?” Oh, bueno, el mismo principio, ven. “¿Dejarán a aquel científico incircunciso decirles, desafiar los ejércitos del Dios viviente?” Dijo, “Estoy avergonzado de ustedes, y se supone que son hombres entrenados.” Dijo, “Yo pelearé con él.” Oh, yo admiro su valor. Él sabía lo que creía.
134Entonces Saúl le llevó allí arriba, dijo, “Hijo, ahora, admiro tu valor. Pero, recuerda, tú solamente eres un joven, ves, y él ha sido un guerrero desde su juventud. ¿Ves? Y tú no sabes nada de una espada y esas cosas. Ahora ¿cómo vas a enfrentar a ese tipo, responder a su reto?”
135Él dijo, “Saúl, yo estaba pastoreando las ovejas de su siervo y un oso vino y agarró una de ellas. Y él huyó con ella. Me fui y se lo quité. Un león vino y agarró una, y me fui tras él. Tomé una onda y lo tumbé. Cuando él se levantó, lo maté.” Él dijo, “El Señor Dios que me dio la victoria sobre el león y el oso, ¿cuánto más me dará la victoria sobre este Filisteo incircunciso?”
136Saben, yo pienso en esto cuando oro por ustedes. ¿Ven? Ven, un león llamado “cáncer” vino y agarró una de sus ovejas. Yo no tengo medicina. Yo no tengo inyecciones. Yo no sé que sea el radio. Yo no sé nada acerca de las teologías y estas cosas hechas por el hombre. Pero sí sé que es esta pequeña Onda. Yo vengo aquí delante de ustedes ahora. Yo quiero traerles de regreso. Es la oveja de mi Padre. A veces tengo que regañarles, reprenderles, pero es porque les amo. Siempre, siempre, siempre recuerden esto, que el amor es correctivo.
137Si su hijo está sentado allí en la calle, y usted dice, “Hijo, querido, no deberías sentarte allí. Pero, bendito corazoncito, si tú quieres…” Eso no es un verdadero madre o papá. Usted va por él y le pone sobre el brazo y le da poquita estimulación del protoplasma posterior. Así se arreglará, ve, si usted lo mete. Pero usted no va a quedarse allí abajo, decir, “Ahora, Hijo, querido,” cuando usted sabe que podría lastimarse. Usted le ama. Por eso yo los estoy regañando. No es para lastimar a alguna organización. Es, despertarlo, “Esto es la Verdad.”
138Entonces nos enteramos que David dijo…Saúl dijo, “Bueno, yo te diré, si vas a pelear con él…” Él le puso la armadura. ¡Eh! Imagino al pequeño David, probablemente a unos cinco pies de altura, y los hombros encorvados; y estas hombreras como así, y este acero. Saúl encontró…
139Dijo, “Quíteme esta cosa.” Dijo, “Nunca he probado esto. No sé nada acerca de su ética y su…todos sus modales del púlpito y cosas que deben de tener.” ¿Ven? Él se enteró que su vestidura eclesiástica no le quedaba a un hombre de Dios. Entonces él dijo, “Quíteme esta cosa. No sé nada acerca de ello.” Dijo, “Déjeme ir con lo que sé que es la Verdad, donde Dios me ha bendecido.” Así es.
140Déjenme ir con la Palabra, no con algún programa educacional, o algo que alguien ha ajustado en algún lado. Yo sé que la Palabra de Dios nunca fallará. Las palabras de otros hombres fallarán. Y Dios es Su propio Intérprete. Dijo, “Vámonos así. Creámoslo.”
141El doctor, sin duda, le ha dado el mejor examen que puede, y le ha ayudado en todo lo que puede. Pero esto es lo mejor que él sabe. Nosotros sabemos algo diferente. Cuando no queda esperanza, entonces Él es quien viene a ayudarnos.
142Vemos esto, entonces, David, no con un arco y flechas. No con…Porque, uno no podía darle al gigante en ningún lugar. Solamente tenía un lugar arriba de los ojos.
143Solo piénsenlo, su gran lanza que tenía, pues, probablemente pesaba cuatrocientas libras. Sus dedos medían catorce pulgadas. Y solamente piensen en el casco que estaba sobre su cabeza y todo su peto.
144Y David tenía una pequeña piedrita. Es todo lo que tenía. Él tenía cuatro más en la onda. ¿Saben lo que significaban aquellas cinco piedras? Fe en J-e-s-ú-s [F-a-i-t-h in J-e-s-u-s en inglés—Traductor]. Esto lo hizo. ¿Ven? Él tenía fe, ven, fe, gracia. Él era la gracia de Dios. Y luego él fue a confrontar al gigante. Él solamente tenía un lugar, y Dios dirigió aquella piedra.
145Y cuando él mató aquel gigante, para mostrar que era posible, entonces lo demás de los ejércitos agarraron las espadas y se fueron. Ellos pelearon hasta el fondo.
146Ahora, hace unos años, dijeron que no existía tal cosa como la sanidad Divina. Pero cuando salimos a comprobar que sí existía, entonces prendió el fuego en la iglesia Pentecostal, y hemos tenido un avivamiento de quince años. Hermanos, aquellos críticos que querían dar mil dólares por cualquier prueba, ellos ya se callaron, porque ha sido comprobada. Declaraciones de los doctores y todo; cáncer, ciego, sordo, mudo; hasta los que estaban muertos, han sido levantados. Porque uno solamente recibe la fe, por ver que se haga una cosa. Dios sí existe. Todo está basado en esto. Crea cada Palabra que Él dijo; para la sanidad. Yo creo en el Rapto. Yo creo en todo lo que Él dijo que acontecerá. Causó una paradoja, algo que fue científicamente, pero pasó como quiera. Fue una paradoja.
147Ahora, mi siguiente pensamiento era Sansón, con su quijada de la mula. Muy, muy extraño, para ver este hombre, Sansón. Muchas personas intentan pensar que él era…Yo vi el efecto psicológico, o un retrato de Sansón con los hombros del tamaño de la puerta de un establo. Pues, ahora, esto no sería una cosa extraña, ver aquel hombre levantar a un león y destrozarlo. Pero Sansón era un pequeñín chino, como diríamos nosotros; un chiquitito, el niño de mami, los rizos largos colgando por su espalda. Y cuando uno ve…
148Ahora, recuerden, cuando el león salió a rugir sobre él, noten que pasó. ¿Ven? ¿Qué pasó? El Espíritu del Señor vino sobre él. Esto es lo que hizo la diferencia. Esto es la razón que podrían atarlo una vez que el Espíritu del Señor no le vino; su señal nazarena no estaba. Pero en cuanto podía sentir aquella señal nazarena, que viniera lo que sea.
149Y así es con ustedes pentecostales. Cuando llegan a la parte ética, cuando llegan al punto que quieren escuchar al credo y así, entonces no sé de ustedes. Pero si solamente regresan a esta señal nazarena, el Espíritu Santo obrando en ustedes, entonces todo está bien. No teman a nada. Mientras el Espíritu Santo sigue allí para identificar aquella Palabra, que digan lo que quieran. Sí, señor. Dios todavía obra las paradojas.
150Y nos enteramos que Sansón, piensen en esto, con una vieja quijada quebradiza de mula, que había estado tirado allí en la pradera por muchos años. Y todos saben que si la golpeara contra una roca volaría en pedazos. Y el… “Sansón, los Filisteos están sobre ti.” Y él miró alrededor. No tenía nada en la mano. Y aquí había mil Filisteos parados allí. Entonces él solamente estiró la mano y levantó esta vieja quijada.
151Y piensen en estos cascos, a veces eran una pulgada y medio de gruesa, sobre sus cabezas. Y él tomó aquella quijada de mula y golpeó a mil filisteos. ¡Eh! Ellos saliendo de las rocas, escondidos; dijo, “¿Quieren de esto? Bájense.” Fue una paradoja. Pero el Espíritu del Señor estaba sobre él. Esto es lo que hizo la diferencia. Fue una paradoja ver a un hombre con hombres bien equipados, hombres entrenados a pelear, con lanzas largas, y navajas y todo, cascos y armadura, y este único hombre parado solo en el campo con la quijada de una mula, y golpeó a mil de ellos. Pero es la verdad. La Biblia dijo que así fue.
152Un hombre que podría tomar las puertas de Gaza, que probablemente pesaban ocho toneladas cada una, grandes puertas de bronce. Y lo enjaularon, una noche. Dijeron, “Lo atraparemos.” Dijo, “Buscaremos en todas partes hasta que lo encontremos, y lo atraparemos.” Pero este pequeñín salió como a las doce de la medianoche, miró allí afuera, en las puertas estaban bloqueándolo. Entonces él solamente las levantó y las puso en los hombros, caminó hasta la cima de la colina y se sentó en ellas. Fue una paradoja.
153Uno no puede enjaular a Dios. Uno no puede atarlo en ningún sitio. Él es Dios. Claro. ¡Grandes victorias que ganó! Sansón, Dios lo usó e hizo una paradoja. Él usaba a quien sea, siempre y cuando uno toma Su Palabra, entonces está ordenado para la Causa. Si no es, bueno, entonces solamente quede con los…Escuche al Mensaje entonces. Ahora vamos a apurarnos. Veo que me quedan unos diez minutos. El nacimiento por una virgen fue una paradoja.
154[Alguien dice, “Usted tiene hasta las diez y media.”—Ed.] Las diez y media. Intentaré no tomar todo esto. Ustedes han sido una audiencia muy amable, en todos lados. Y yo sé que debería pararme aquí y hacer un discurso a estos Hombres de Negocios, y así, pero yo no puedo hacer discursos. No sé nada hacer de ello.
155Solamente, recuerdo aquí hace poco que Billy, justo antes de su conversión, él estaba conmigo. Y él dijo, “Papá.” Estábamos en un lugar, comiendo. Había una canción pasando, saben, así. Él dijo, “¿No es esa una canción bonita?” Y dije, “¿Cuál canción?”
156Y él dijo, “Papá, ¿sabes que solamente hay una cosa mal contigo?” Y dije, “¿Qué es, Billy?” Dijo, “Tú solamente piensas en Cristo, nada más.”
157Dije, “Esto es un cumplido, hijo.” Sí, señor. Él pensaba que se pondría a un lado mío, saben. Pero, esto, esto…Esto lo hizo. Así es.
158Solamente lo conozco a Él. Es lo que quiero. “Y conocerlo a Él es la Vida.” Saber estas otras cosas que no sé, podría identificar a uno como un hombre inteligente. Y yo no quiero ser un hombre inteligente; solamente quiero conocerle a Él. “Al fin de conocerle,” como dijo Pablo, “en el poder de Su resurrección, si en alguna manera llegase a la resurrección de entre los muertos.” Esto es todo. Esto es todo. Y yo lo quiero a Él. Quiero a Él. Quiero que mi nombre esté en el lugar correcto.
159Ahora, fue una paradoja cuando Dios causó que una mujer concibiera. Fue una paradoja como Dios, el Eterno que llena todo el tiempo y la Eternidad, podría bajar y volver a ser un pequeño Bebé llorando en un pesebre. Esto fue una paradoja.
160Fue una paradoja cuando Él murió en la cruz. Esto fue una paradoja para pensar que Dios se volvería un humano para que pudiera morir como un humano para redimir Su propia creación. Él tenía que hacer esto. No hay nadie más. Si esto fuera cualquier otra persona menos Dios, ven, si esto fuera cualquier otra persona menos Dios, estamos perdidos.
161Por ejemplo, ¿qué tal si yo tuviese jurisdicción sobre ustedes como la que tiene Dios sobre todo, y yo dijera, “Bueno, les diré algo, quien sea que mire aquella luz morirá, como tomar el árbol”? Y la primera cosa que sabe, este hermano sentado aquí, miraba a esto. Me siento mal por él. Yo no quiero que él muera. Entonces haré que Terry aquí, que…Esto no sería correcto. No. Pues, ¿si hiciera que mi propio hijo lo hiciera? Esto no sería correcto. Solamente hay una manera que yo puedo ser justo, y esto es que tome su lugar.
162Y Dios no podía tomar el lugar de un humano, siendo Él un Espíritu. Entonces Dios creó una cédula de Sangre, el cual fue Su propio Hijo, Jesucristo. Y Dios vino y moró allí, y vivió, se identificó en Cristo. Esto era Dios, Emanuel. Jesús dijo, “Yo y Mi Padre Uno somos. Mi Padre mora en Mi” ¿Ven? “Dios en Cristo, reconciliando consigo al mundo.” Jesús era el cuerpo, el tabernáculo, Dios era el Espíritu que vivía en Él.
163Ahora, por ejemplo, nosotros tenemos el Espíritu por porción. Él Lo tenía sin medida. Él habitaba corporalmente toda la plenitud de la Deidad. Pero nosotros Lo tenemos por medida.
164Ahora, por ejemplo, como el pequeño don que tenemos entre nosotros ahora. Ahora, esto es como tomar una cucharada de agua del océano. Jesús era el océano completo, pero esto solamente es una cucharada. Pero recuerden, las mismas químicas que están en todo el océano están en esta cucharada; solamente hay más de ello allí afuera. ¿Ven?
165Él era Dios. Nosotros no somos Dios. Nosotros no somos Dios. Pero juntos…Si uno se da cuenta, es tan hermoso, ilustrado. Cuando aquel gran Pilar de Fuego que siguió los hijos de Israel por el desierto, apareció a San Pablo. Cuando bajó en el Día de Pentecostés, se les aparecieron lenguas partidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. Era Dios en este Pilar de Fuego, el Logos, separándose entre Su pueblo, mostrando que Cristo en la Novia, ven, Dios y Su Iglesia, se están haciendo uno. Pues, es la cosa más hermosa que usted ha visto jamás. Luego, juntos, hermano; no en diferentes organizaciones, nunca resistiremos. Yo soy de Kentucky. “Juntos resistimos, y divididos caemos.”
166¿Por qué los indios perdieron este país por los blancos? Fue porque estaban divididos entre si.
167¿Cómo vamos a perder esta gran carrera? Porque estamos divididos. ¿Cómo vamos a hacerlo? Tenemos que mantenernos unidos. Todos somos creyentes en Dios. El Espíritu Santo nos acepta a todos. Será una paradoja si Dios nos junta algún día, pero lo hará. Solamente confíen en Él. El nacimiento por una virgen…Él sabe como mandar la persecución que nos juntará. Ahora, el nacimiento por una virgen fue…
168Ahora, Pentecostés fue una paradoja, como que Dios escogió un grupo de pescadores analfabetos que ni siquiera sabían su alfabeto. Dicen que Pedro ni siquiera podía firmar su nombre. La Biblia dijo que él y Juan, Hechos 4, eran sin letras y del vulgo, pero aún tomaron en cuenta que habían estado con Jesús. Esto es la cosa principal. Y como Dios eligió…
169Ahora, la iglesia había entrenado un grupo de hombres para esto, miles de sacerdotes finos e intelectuales que conocían aquella Palabra, decían, de todos los significados y todo, lo estudiaban día y noche, solamente lo tenían en el corazón, y fallaron de verlo. Y Dios escogió un grupo de hombre que ni siquiera sabían como firmar sus nombres. Esto fue una paradoja. Desde tomar un hombre que estaba entrenado para la Palabra, y por la Palabra; y tomar un hombre que no sabía nada acerca de la Palabra y confirmando la Palabra por medio de él. Esto fue una paradoja, claro que sí fue.
170Fue una paradoja, como aquellas personas en aquel aposento alto allí, que tenían miedo de los judíos, y habían caminado con Jesús, pero cuando vino el Espíritu Santo, ellos ya no tenían miedo. Salieron afuera a la calle, gritando y cayendo, y portándose como un grupo de borrachos. Esto fue una paradoja. El Espíritu Santo vino sobre ellos, las mujeres y todo. Ellos no tenían vergüenza del Evangelio de Jesucristo. Ciertamente fue una paradoja.
171Las visiones de los ancianos profetas fueron una paradoja. Nosotros no podemos explicar una visión. ¿Cómo es que uno va a explicar una visión? Es algo que pasa a una persona, que él prevea cosas años en el futuro. Acontece exactamente así. Esto no puede ser explicado. No hay manera científica para hacerlo.
172Aquí hace poco, en una discusión con un doctor, yo estaba en una junta de los Kiwanis. Él dijo, “Señor Branham, yo no quiero…Me gusta escuchar que hable,” dijo, “pero le digo,” dijo, “yo no puedo creer nada a menos que sea probado científicamente.” Dije, “¿Usted se profesa un cristiano?” Dijo, “Sí. Algo de ello me confunde.” Dije, “Entonces no puede ser. Usted tiene que creerlo todo. ¿Ve?” Dijo, “Todavía no puedo creer el nacimiento por una virgen.”
173Y yo dije, “Bueno, yo puedo creer el nacimiento por una virgen mejor que pueda creer el nacimiento natural.” Claro que sí.
174Como, si usted haya visto el nacimiento natural, como aquel esperma del macho, y la hembra. Y donde…¿Quién decide que es lo que va a ser? Aquí está el esperma del macho, con la hemoglobina, la sangre en él. Y aquí está la mujer, la cual es el huevo, aquí arriba. Ahora, los primeros dos que se juntan, el germen se mete en el huevo y los demás se mueren. Y hay diez miles más miles de aquellos gérmenes. Y uno dice, “Pues, el primero que está adelante.” No, no. Se paran.
175Y quizás será un germen que viene de en medio de los gérmenes, y el huevo del lado más atrás, y ellos se cruzan y se juntan. Se determina si será niño o niña, si tendrá el pelo rojo o negro, cuál será su disposición. Algo, desconocido por la ciencia, lo determina. Si esto no es una paradoja, ¿qué es? Punto a punto es el camino más corto, nosotros entendemos, pero no esta vez. Dios lo determina. Pues, el nacimiento natural, si teníamos el tiempo para examinarlo, hasta la química de la sangre y eso, y comprobar esto, vaya, es un gran misterio. ¡Como lo tomamos como algo común!
176Y este es el problema, nosotros los pentecostales, nosotros tomamos a Dios como algo común. La cosa entera, solamente permitimos que se nos pase. No hagan eso. Esto no es correcto. No hagan esto. Mírenlo y alaben a Dios por ello. Cada cosita que pase, alabe a Dios. Esto es lo que Él muestra, usted aprecia. ¿Qué tal si alguien sigue haciendo cosas para usted, y ni siquiera los agradece ni nada, ve? Luego, después de tiempo, se cansan de hacer esto. ¿Ven? Entonces, ahora, Dios también. Ahora, recuerden, Él puede levantar hijos a Abraham aún de las piedras.
177Ahora, aquellas visiones de los ancianos profetas ciertamente fueron una paradoja. Nosotros no podemos explicarlas. Son sin explicación, pero cada una de ellas pasó exactamente como ellos dijeron.
178Escuchen. Ahora mismo, en nuestro medio, Jesucristo está aquí. Esto es una paradoja, como Él está vivo después de dos mil años. ¿Quién puede explicar esto? Como es que Él, aquel Espíritu, invisible, puede venir entre nosotros y tomar un individuo e identificarse exactamente, en personarse en un individuo; como usted, como un creyente, y a un don. Esto es una paradoja. Nadie puede entender eso. Nadie puede saber. Que tan perfectamente Él puede decir a cada persona, lo que es, y que es esto, y donde está esto, y lo que es aquello, y no equivocarse nunca. Porque Él es Dios. Él no puede equivocarse. Esto es una paradoja.
179¿Cómo es ahora? Cuando yo entré anoche, y estaba escuchando hablar a mi hermano, y gerente del campo aquí, el Señor Borders (solamente escuché lo último) acerca de George J. Lacy tomando una foto de aquel Ángel del Señor. Investíguenlo. ¡Si esto no es el mismo Pilar de Fuego que seguía los hijos de Israel! ¿Ven? ¿Cómo sabe? Tiene la misma naturaleza.
180Cuando Jesús estaba en la tierra, Él dijo, “Vengo de Dios, y voy a Dios.” Y nosotros sabemos que Él era el Yo Soy. Y el Yo Soy era aquel Logos, aquel Pilar de Fuego. Y luego cuando Él regresó con Dios, y ascendió a lo alto, Saulo de Tarso estaba en su camino a Damasco, un día, y aquella misma Luz se cayó delante de él y le cegó.
181Ahora, miren, es imposible que uno pueda verlo y otro no. Diez millares de personas Lo han visto. Cuando yo le platicaba, decían, “Ah, esto es psicología. Él solamente imaginó Esto. Aquella gente, solamente tan emocionada.”
182Pero cuando George J. Lacy tomó aquella foto, él me dijo aquel día, allí en Houston, en el edificio, delante de todos ellos Tiempo, Vida y Collier’s, y todos ellos allí, las revistas. Él dijo, “Señor Branham, yo también soy uno de sus críticos.” Dijo, “Pero quiero decirle. Yo decía que era psicología, pero, dijo, “el ojo mecánico de esta cámara no aceptará la psicología.” [Parte vacía en el casete—Ed.] “…el testador está muerto.” ¿Ven? Él dijo, “Pero algún día cuando usted no está, estará en las tiendas de diez centavos.” Dijo, “Estoy en la posición para saber que nunca ha habido un Ser sobrenatural que ha sido comprobado científicamente. Pero,” dijo, “Este está comprobado científicamente. La Luz llegó al lente. Luego, ven, el testimonio que he dado desde que era un niñito, que he visto esta Luz delante de mí siempre. Y saben, ustedes leyeron los libros y vieron las declaraciones documentadas. ¿Ven? Es la verdad. Yo no estoy aquí para mentirles.
183Yo tengo una esposa. Yo tengo un hijito que me llamó la otra noche, por teléfono, llorando, “Papá, ven a casa.” Como él llora y sigue cuando ve que me voy, porque hay tantos accidentes en aviones y cosas así. Mis hijas y ellas, pues, son las niñas de papi. ¿Ven?
184Mi iglesia me paga. Yo nunca acepté una ofrenda en mi vida. Yo no pido de la gente. Cuando personas me dan dinero, yo lo pongo en misiones extranjeros. ¿Ven? Algunos de mis síndicos están sentados presentes ahora, saben que es la verdad. Yo no gasto ni un centavo. Yo llevo el Evangelio, yo mismo. Junto suficiente allí, me voy al extranjero y predico a la gente. Esto que ustedes…Ustedes los patrocinan. Ellos no tienen ni un centavo de dinero. Y luego cuando voy allí, luego voy allí y predico el Evangelio allí. El camino ya está pagado por ustedes americanos. Ustedes están construyendo sus casas; ni saben nada de ellas, pero, aquel Día, usted entenderá. ¿Ven? Es usted haciendo esto. Yo consigo cien dólares por semana de mi iglesia, y esto es la verdad.
185Yo no veo ninguna razón de estar aquí afuera por ninguna otra manera. Pero es algo dentro de mí. Yo no puedo maldecir ni bendecirlo, es un pulso. Me obliga. ¿Ustedes piensan que es fácil, pararme aquí y hablar en contra de las organizaciones, y ver estos hermanos sentados aquí, hermanos que se arriesgaron para que yo viniera?
186Hasta nuestros hermanos de los Hombres de Negocios Cristianos, cuando tuve que decir a Demos acerca de ASÍ DICE EL SEÑOR, lo que iba a pasar en esta organización. Y pasó, hace unas semanas, por el Hermano Ford y ellos. Les dije, hace dos años, para mirar lo que iba a pasar. ¿Ven? Se le están metiendo, van a hacerlo una organización. Cuando pasa, entonces yo ya no tengo nada que ver con ello, en este minuto. Ha sido un oasis, porque las personas, los ministros y así entran porque es su apoyo. ¿Ven? Y luego yo puedo traer el Mensaje y sembrar la Semilla, todo lo que pueda.
187No es porque yo quiero ser diferente. Si soy así, entonces soy un hipócrita. Entonces, Dios nunca obrará estas cosas por medio de un hipócrita. ¿Dios identificando a un hipócrita? Es lo contrario de Dios.
188Tiene que ser la Verdad. Pero si solamente podríamos sacudirnos por un minuto y darnos cuenta. No piensen que es algún hombre. Algún hombre no tiene nada…algún…Dios tiene que escoger a alguien.
189Ahora, ustedes historiadores aquí, ¿Dios alguna vez usó a una organización? [Varios dicen, “No.”—Ed.] Nunca. Ahora quiero preguntarles otra cosa. Cuando un hombre se levantó con un mensaje, y aquella organización se organizó una organización detrás de este mensaje, se murió justo allí. Y Dios lo puso en el estante y nunca volvió a cobrar vida. [“Correcto.”] Ahora solamente pregunte, háganse esta pregunta. Ahora, ven, ahora esto no es platica en contra de…
190Ahora, hay católicos. Todo mi pueblo es católico. Soy irlandés. Y todo mi pueblo es irlandés y católico, y son personas finas. Y yo no estoy en contra de las personas católicas. ¡Es el sistema! Yo no estoy en contra de los metodistas. Yo no estoy en contra de los pentecostales. Es aquel sistema que nos deja afuera. “Somos esto,” ven, están obrando por un solo logro aquí. Y estamos intentando de producir a Dios, la Biblia. Y ellos ya escribieron sus documentos, su forma de la religión, lo que ellos creen; y fuera de esto, uno no puede cruzarlo.
191¿Y piensan que es algo fácil para mí pararme aquí y decir esto a hermanos que me quieren? ¿Piensan que me es fácil regañar a ustedes hermanas con el pelo corto? ¿Piensan que me es fácil regañar a ustedes hombres por permitir que sus mujeres pongan pantalones cortos y cosas así; cuando aquellas mujeres ponen dinero para apoyarme, misionero, en el extranjero? Si no hubiera dinero en la iglesia, yo podría…mis hijos no podrían vivir. Y alguien que le trata bien y le trata con bondad, ¿piensan que me es fácil pararme allí, cuando amo a la gente?
192Cuando yo era un niñito, mi padre siendo contrabandista, me odiaban. Cualquier persona…Iba al centro y empezaba hablar con alguien, nadie quería nada que ver conmigo. Ellos veían que venía alguien más a quien podrían platicar y se iban y me dejaban. Y yo siempre he amado a la gente.
193Cuando yo era un niñito me sentaba, leyendo mi libro de historia. Yo leía un día y vi donde Abraham Lincoln se bajó de un tren allí abajo en New Orleans. Y estaban subastando a un gran esclavo de color allí, para juntarlo con otras mujeres más grandes, para hacer mejores esclavos. Abraham Lincoln se quitó el sombrero y se hizo un puño. Él era de Kentucky también. Dijo, “Esto está mal. No es correcto.” Yo sigo diciendo que está mal. Dios hizo el hombre. El hombre hizo los esclavos.
194Dios nos hace de nuestro color, igual como lo hace a las flores. Él tiene una flor blanca, una flor azul, una flor roja. Déjenlos así. No lo crucen. Déjenlos como son. Todos son las flores de Dios. Es su ramo. Dios hizo el hombre y el hombre hizo esclavos. Nosotros no tenemos que ser esclavos.
195Como dije, este Martin Luther King está guiando su pueblo a una crucifixión. Es comunista. Claro que sí. Si estas personas fueran esclavos, entonces yo estaría allí peleando por ellos. Claro. Pero no son esclavos. Es una discusión, donde van a la escuela o no. No empezaré hablar de esto. Solamente pensaba expresarlo. ¿Ven? Bien. Noten. Solamente es el Diablo. Ciertamente.
196Todos somos seres humanos. Todos vinimos de Dios. Dios por medio de una sangre hizo todas las naciones. Un hombre de color me puede dar una transfusión de sangre. Su sangre es igual como la mía. La mía es, yo puedo darle una a él. ¿Quién soy yo para discutir? Él es mi hermano.
197Pero yo no creo que casarse, casarse entre ellos así. Yo no creo en un blanco…¿Para qué una muchacha de color hermosa, joven e inteligente querría casarse con un hombre blanco y tener hijos mestizos? ¿Para qué una muchacha de color fina e inteligente querría hacer algo así? No puedo entenderlo. ¿Y para qué una mujer blanca querría casarse con un hombre de color, con hijos mestizos? ¿Por qué no se quedan como Dios los hizo? “Estén contentos con lo que tienen.” ¿Ven? Ahora noten el nacimiento por una virgen, y los profetas. Bien.
198Ahora, hoy en día, Él todavía está vivo. Él está aquí todavía. Él está comprobándose por Su Palabra. Esta Palabra es Dios. ¿Lo creen? [La congregación dice, “Amén.”—Ed.] Y luego esta Palabra está dada aquí para este día, tiene que haber alguien que viene, que aquella Palabra puede vivificarse y hacer que aquella Palabra viva.
199Esto es cuando Él nació, un nacimiento por una virgen, era extraño, fuera de lo común. Estas cosas son fuera de lo común, y Él no podían prevenirlo.
200Igual como José no podía prevenir ser quien era. Miren a estos cuatro patriarcas: Abraham, Isaac, Jacob y José. Abraham, llamamiento; Isaac, elección; o al revés. Abraham, elección; e Isaac, llamamiento; Jacob, gracia; José, perfección, nada en contra de él. Esto era Dios, obrando.
201¿Cómo? Lutero; Wesley; Pentecostés; la piedra de corona, y la Iglesia y la Palabra se hacen una, la misma cosa exactamente, perfectamente. Todo en las matemáticas en la Biblia, nos pone perfectamente.
202Yo quisiera tener un mes aquí con ustedes amables personas. Podrían sentarnos y platicar de esto, y ver. ¿Ven? Lo correríamos. Parece espeluznante, hasta que uno sale diciendo, “Me pregunto,” muchos de ellos. No ustedes, pero muchos de ellos dicen, “Me pregunto.” Ven, uno solamente tiene que llegar al final y salir, suficiente para que pueda ver. ¿Ven? Y así es como Dios llama Su pueblo. Él siempre lo hace de esta manera. Noten ahora.
203Ahora, Él todavía está vivo hoy, una paradoja, el Pilar de Fuego identificado entre nosotros, científicamente. Y todavía está aquí, desde allí atrás en el desierto con Moisés. Él sigue siendo el Yo Soy. No “Yo era,” o “Yo seré.” Yo Soy, tiempo presente, científicamente. Y por el…
204Noten este Pilar que cegó los ojos de Pablo, Saúl, y aquellos hombres parados allí ni siquiera Lo vieron. Ellos no Lo vieron. Pero era tan brillante, para Pablo, que cegó sus ojos. Él siempre batallaba con los ojos, desde aquel entonces. ¿Ven? Él, lo pusieron…Ahora, miren, esto siendo un hebreo.
205Y él dijo, “Señor, ¿quién eres?” Ahora, ¿aquel hebreo hubiera llamado a algún espíritu, “Señor,” aquel hombre estricto quien fue enseñado por Gamaliel, el maestro renombrado? Y él sabía por qué era Señor, era el Señor que sacó Su pueblo de Egipto. Allí estaba aquel Pilar de Fuego parado allí, diciendo, “Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?” Dijo, “Señor, ¿quién eres?” Él dijo, “Yo soy Jesús.”
206Ahora aquí está Él el mismo, ayer y hoy y por los siglos. ¿Ven? Él regresó, y prometió que regresaría en los últimos días. Allí está, el Espíritu Santo, ven, regresando en los últimos días, para traer un pueblo. Ahora fíjense.
207Justo al fin del judío y el samaritano, esta manifestación de la Palabra de Dios, sabiendo los pensamientos que están en el corazón, Él le mostró esto a ellos antes de que fueron llevados. Y el velo sobre su cara (que yo iba a hablar de esto en esta noche) los había cegado. ¿Ven? Ellos no Lo vieron. Ahora si Él hizo esto antes, con aquellas dos razas de gente…Las cuales, yo digo que son tres: Sem, Cam y Jafet. Si Él hizo esto, y Él permite que esta iglesia aquí entre en concepciones intelectuales, entonces Él se equivocó. Pero Él es el mismo ayer para Sem, Cam; Jafet, el mismo; ayer, hoy y por los siglos. Y Él prometió que lo haría. Entonces Él no tiene respeto de personas.
208Y miren como Abraham pasó por sus señales y cosas. Y la última señal que vio hecha por Dios, fue Dios mismo. Él Le vio en Luces y todo lo demás; pero Dios mismo fue manifestado en un Ser humano que comía y bebía
209Un hombre me dijo una vez, un ministro, el hermano Foss. Él dijo, “Hermano Branham, ¿me quiere decir que usted piensa que Aquel que comía era, que aquel Hombre que se paró allí comiendo aquel ternero, y comiendo pan de maíz, y la leche, usted piensa que este era Dios?”
210Yo dije, “Seguro. Abraham dijo que era. Él era quien habló con Él. Él debería saber. Él dijo que era Elohim.” Dije, “Usted…”
211Ven, Él se bajó para hacer una investigación, como Él ahora está en el juicio de investigación, para ver quienes son los creyentes. Nosotros hemos estado gritando mucho acerca de ello. Solamente investigue, para ver quienes realmente son los creyentes. ¿Ven? Y Él se hizo manifiesto.
212Él envió un pequeño tipo de trigo allí, como en los mensajes modernos que escuchamos en Babilonia.
213Pero miren lo que hizo allí a aquella iglesia elegida. Él le dio una oportunidad también. ¿Ven? ¿Ven lo que quiero decir? [La congregación dice, “Amén.”—Ed.] Y compró…Mi Dios, ¿qué hizo? Saben, nosotros somos hechos de dieciséis diferentes elementos de la tierra; potasio, y petróleo, y luz cósmica y lo que sea. Él solamente estrechó la mano y consiguió un manojo de átomos, y luz cósmica, petróleo, dijo, “¡Whew! Entra allí, Gabriel.” E hizo uno para meterse, Él mismo. Esto es nuestro Dios.
214Y cuando Él dio Su mensaje a Abraham, desapareció y volvió hacerse Dios. Todos los átomos y cosas se separaron. Como un fuego se separa los ácidos y los químicos en la leña o el carbón, o lo que sea que uno está quemando, volverlo a lo invisible. Estoy tan contento que mi Padre es así.
215Ven, yo sé, después de que este cuerpo se convierte en nada, pero uno no puede ver ya más, solamente los químicos donde estaba, algún día Él llamará, y yo Le contestaré. Sí, señor.
216Mi esposa dijo aquí hace poco. Yo estaba peinando estos últimos dos o tres cabellos que me quedan. Y ella dijo, “Billy, ¿sabes qué? Ya estás casi pelón.” Yo dije, “Yo no he perdido ni uno.” Ella dijo, “Por favor, dime donde están.”
217Yo dije, “Está bien, cariño, lo haré cuando tú haces esto: dime donde estaban antes de que yo los tenía; me pondré de acuerdo contigo. ¿Ven? Donde sea que estaban antes de que yo los tenía, allí están esperando a que yo vaya por ellos.” Amén. ¡Aleluya!
218Esto es mi Dios. Esto es nuestro Dios. Claro. Si nosotros somos los hijos de Abraham, nosotros lo creemos. Sí, señor. Él es nuestro Dios. Yo tengo que apurarme.
219El Pilar de Fuego está identificado científicamente, y por la reacción, por su carácter y todo lo demás, exactamente igual. Como era cuando moraba en el Cuerpo del Hijo Unigénito de Dios, así mora en el Cuerpo de Sus hijos adoptados por el último día.
220Ahora, yo sé, hermanos, hemos tenido mucha de esta imitación. Pero la Biblia dijo que pasaría, ustedes saben esto, “de la manera que Janes y Jambres resistieron a Moisés.” ¿Ven? Tiene que pasar. Pero no dejen que esto les ciegue. Cuando uno ve un dólar falso, recuerden que fue hecho copiando uno verdadero. ¿Ven? Si no es, es lo original.
221Pero hay un Espíritu Santo original, el Cristo original, claro. Él es el Espíritu Santo. Noten ahora, y el Pilar de Fuego sigue vivo hoy en día, entre nosotros. Después de estos miles de años, y todavía está aquí. Es una paradoja.
222La semilla en el suelo es una paradoja. Yo voy a cerrar, en unos doce minutos. La semilla en el suelo es una paradoja. Como aquella semillita entra en la tierra y se muere. Y luego cuando aquella semillita se muere en el suelo, entonces uno podría tomar un manojo de la tierra y llevarlo al laboratorio y examinarlo, y no podrían encontrar este germen de vida si fuera necesario. Científicamente, no hay nada allí, para mostrar que está allí. Pero deje que el sol haga su vuelta a la posición indicada. Mire lo que pasa. Sale de algún lado. Se…Esto es una paradoja. Ellos no pueden explicarlo. Ven, todo dentro de ella muere menos la vida, y la vida es invisible. Y donde sea que esté la pequeña vida, es sobrenatural. Y el cuerpo natural se ha desaparecido completamente, pero lo sobrenatural vive todavía.
223Ahora, aquella semillita puede ser enterrada. Ahora escúchenme, amigos. Aquella semillita puede ser enterrada en el suelo. Y si aquella semilla no ha sido fertilizada con su pareja, no me importa cuan bonita sea la semilla, nunca vivirá. ¿Ven?
224A mi no me importa cuan bonitas sean nuestras iglesias, que tan finos intentamos de vestirnos, que tan finos e intelectuales seamos, al menos que lleguemos en contacto con la Pareja (y la Pareja es la Palabra), ven, uno no puede levantarse. No hay manera de que lo haga. ¿Ven?
225Saben, nosotros tomamos el maíz. Estamos viviendo en un día de híbridos. Todo está hibridado, hasta que han hibridado a la iglesia. Así es. Han hibridado la iglesia, desde la Palabra, a un credo intelectual, denominación. Jesús nunca dijo, “Vayan a hacer denominaciones.” Él nunca dijo, “Vayan a construir escuelas.” Dijo, “Prediquen el Evangelio, demuestren el poder de la Palabra de la promesa por el día.” ¿Ven? Pero lo hemos hibridado. Ahora tenemos una iglesia más bonita.
226Las mujeres pentecostales, sus madres antes se paraban en la esquina sin medias; zapatitos viejos, deportivos, pegando a un pandero. Las denominaciones se reían de ella y se burlaban de ella. Papá se paraba allí, necesitaba un corte de pelo, y levantando maíz en la calle en algún lado para alimentarlos a ustedes, sus hijos. Es una lástima que se han apartado de ello.
227Ahora tienen un grupo de los Ricky que quieren venir como los demás, como Israel lo hizo, querían su propio rey. Ustedes quieren fabricar el suyo. ¿Ven? Y ahora ¿qué es lo que tienen? Un grupo de los Ricky educados. Así es. Ellos tienen esto intelectual. Ellos quieren ser como los demás, el doctor tal y tal. ¿Ven? ¿Y hacia dónde les ha llevado? Están más bonitos. Así es. Son mejores iglesias. Pero ¿dónde está el Espíritu que estaba allí? ¿Dónde están los cultos de oración que duraban toda la noche, los del “pecado de la ciudad”?
228Recuerden, el Espíritu Santo dijo, “En los últimos días, ponles una señal solamente en ellos que gimen y claman a causa de las abominaciones que se hacen en la ciudad.”
229Yo quiero que ustedes ministros pongan las manos sobre este miembro de su iglesia, ustedes ministros pentecostales. Luego, cuando encuentran a esto, entonces vengan y les pediré una disculpa. Encuentren a este miembro suyo que no puede descansar día ni noche, por estar llorando por las abominaciones en la ciudad. Noventa por ciento de ellos prefieren estar en la casa viendo Amamos a Susie. Oh, hablan en lenguas, claro, saltan y gritan. Esto está bien, nada en contra de esto; nada en contra de su organización tampoco. Pero yo intento hablar de la Vida. ¿Dónde está?
230Ahora muéstrenme este miembro. Miren que tan mundano, que tan indiferentes. Lo de afuera siempre expresa lo que hay adentro. “Por sus frutos los conoceréis.” ¿Dónde está? Solamente pregunto. Solamente contesten su pregunta antes de condenar. ¿Ven? Solamente hagan esta pregunta. Bien. ¿Ven? No quiero lastimarlos. Intento ayudarlos. ¿Ven? Intento ayudarlos.
231Esta semilla tiene que morir. Cuando el judío…Estos griegos vinieron a Jesús y dijeron, “Quisiéramos ver a Jesús.” Jesús, ¿qué dijo? La primera cosa que dijo, “Si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo.” Él los mostró como verlo: morir a si mismo, morir a sus éticas, sus credos, y todo esto. Solamente nacer en la Palabra, en Cristo. Esto es una paradoja, para verlo salir. Sí.
232Yo recuerdo, aquí hace poco, yo estaba en un lugarcito llamado Acton, Kentucky, muy atrás en las montañas, yo nunca había estado allí. Un tipo llamado el señor Woods y yo…Él era de los Testigos de Jehová. Y él estaba en una de las reuniones, y el Espíritu Santo habló. Él tenía un niño con una pierna coja doblada así. Yo estaba parado en la plataforma, solamente predicando. Y yo miré. Dije, “Veo un hombre sentado en la parte de atrás del edificio.” Tres veces más grande que aquí, una carpa grande. Y yo dije…Y estábamos arriba en, oh, en allí en los Lagos Grandes. “Y este hombre,” yo dije, “Él tiene un hijo. El hombre viene de Kentucky, allí abajo en Kentucky. Él es contratista. Su nombre es Banks Woods. Él tiene un niño que tiene polio. Su pierna está doblada.” Dije, “ASÍ DICE EL SEÑOR, está sano.” Entonces la mujer se paró allí.
233Ahora, hay tantas personas paradas aquí en esta mañana, mi pueblo, que conocen a David Woods. ¿Cuántos conocen a David Woods? Así es.
234En este momento se levantó, y su pierna perfectamente normal. Esto arregló el problema de los Testigos de Jehová. Y aparte de esto, por estas mismas visiones, ha guiado a todo su pueblo.
235Su hermano entró para burlarse de él y hacerlo pedazos, dijo, “¿Qué estás haciendo, siguiendo a un fanático como este, uno de las sectas modernas?” Un lector de los Testigos de Jehová.
236Dijo, “Pues, el hombre está allí afuera cortando el pasto.” Yo tenía puesto un gran sombrero de paja, y afuera en el campo, cortando el pasto. Entré y me senté. Él dijo, el hermano Banks dijo, “Este es mi hermano, Lyle.” Dije, “¿Cómo está usted, Señor Wood?” Dijo, “¿Cómo está usted?” Oh, muy arrogante.
237Me senté allí un rato, y el Señor dio una visión. Dije, “Señor Wood,” dije, “¿supongo que usted no cree en esto?”
238Él dijo, “Claro que no.” Y dijo, “No existen tales cosas como estas.” Dijo, “Solamente es un montón de fabricación y usted ha involucrado a mi hermano.”
239Dije, “Sabe, la Biblia dijo, ‘Una palabra en contra del Espíritu Santo nunca será perdonado.’” Dije, “¿Cómo? Y Jesús estaba haciendo la misma cosa.”
240Ve, él todavía no lo había visto. ¿Ven? Entonces él dijo, “No creo en tal cosa.”
241Yo dije, “Bien. Si usted creyera esto, regresaría a su esposa que dejó.” Él me miró. Miró para un lado. Ahora, él no sabía que yo pescaba sus pensamientos.
242Que extraño, las personas se acercan, ven esto en la plataforma, y piensan que uno no sabe exactamente. Pues, Él revela cosas justo alrededor de uno. ¿Ven? Pero no se puede decir. Jesús sabía que Judas estaba con Él todo el tiempo, pero aún, ven, lo dejó en paz porque existe un propósito. ¿Ven? Y solamente…
243Entonces, él se sentó allí. Y él dijo…Miró allí a Banks, como si Banks le hubiera dicho. Este es su hermano. Le dije, “Usted tiene dos hijos, dos muchachos rubios.” Él volvió a ver a Banks. Dije, “¿Qué está pensando? ¿Que Banks me dijo esto?” Dije, “¿Qué me dice de esto? La noche antepasada usted estaba saliendo con una mujer de pelo castaño, y estaban en un cuarto. Y en este cuarto, alguien le tocó a la puerta y usted le mandó a ella a la puerta porque tenía miedo. Estuvo bueno. A usted le hubieran disparado en la cabeza; otro de sus otros amantes estaba parado allí con una pistola en la mano.” Él dijo, “Dios, ten misericordia de mí.”
244Dios sabe como. Ahora él es un cristiano dulce y fuerte. Su padre vino de la misma manera, sus hermanas y todos ellos.
245Nosotros estábamos allí en Kentucky, cazando ardillas, en medio de una de mis reuniones. Yo tenía dos semanas. Se secó mucho. ¿Cuántos han cazado ardillas? Oh, mis hermanos, no existe nada parecido. Entonces si uno me da un rifle .22 en medio de agosto, estoy en casa. Como el Señor habla allí afuera, ¡y sabe las cosas! Como Él…Oh así. Noten. Luego nosotros…
246Se secó mucho en las crestas donde estábamos. Él dijo, “Yo conozco un anciano que es un incrédulo.” Dijo, “Él tiene quinientos hectáreas de colinas iguales a estas y abajo en los valles, hoyos,” así les llamamos nosotros allí, “que puedes caminar, porque está mojado.” Dijo, “Quizás lleguemos a unas ardillas.” Dijo, “Pero él es un anciano rudo.” Dije, “Bueno, bajémonos a verlo.”
247Entonces unos meses antes que esto, como sabíamos que el lugar estaba allí, yo tuve una reunión en el campamento metodista en Acton, Kentucky. Y en esta noche, mientras el Espíritu Santo estaba haciendo el discernimiento, había una mujer sentada muy atrás en la parte de atrás del campamento. Y le llamó por su nombre y dijo, “Usted tiene una hermana que está muriendo de cáncer del estómago. Ella acaba de ir a Louisville y le abrieron Ella estaba tan envuelta en el cáncer que uno…No pudieron operar. Y es la señora tal y tal.” Ella se levantó y empezó a llorar.
248Yo dije, “Cuando usted salió de su casa en esta noche, usted sacó un pañuelo de una cómoda con barra de mármol y le metió en su bolsa. Tiene una figurita azul en la esquina.” ¿Ven?
249Uno dice, “¿Cómo? Esto se oye muy…” Pues, ¿qué tal de Jesús diciendo donde aquel pez tenía la moneda en su boca? ¿Qué tal del profeta diciendo el hombre que las mulas habían regresado? Solamente, ven, solamente…El diablo tiene una imitación, sí. Pero uno nunca se oye de uno de ellos predicando el Evangelio y haciendo que se salven las almas por ello. ¿Ven? ¿Ven? Deberían saber más que esto.
250Entonces luego nos enteramos, le dije que, dije, “Lleve este pañuelo y póngalo sobre su hermana porque ASÍ DICE EL SEÑOR, vivirá.”
251Bueno, yo no sé, ¿alguno de ustedes conocen al hermano Ben? Olvido de su apellido. [Alguien dice, “Bryant.”—Ed.] Bryant, así es, Ben Bryant. ¡Vaya! Uno nunca…Siempre le conocerá si alguna vez le ha visto. Si él hubiera estado aquí, él hubiera estado gritando, lanzando las manos y los pies en el aire así, gritando. Entonces una vez.
252Luego él fue con esta mujer para poner su pañuelo y poner el pañuelo sobre ella allí.
253Y unos dos años después es cuando fuimos a cazar ardillas. Él dijo, “Bajémonos en esto.” Sí. Yo no sabía que era en la misma área. Era de unas veinte millas de donde estábamos. Entonces nos fuimos allí y fuimos por las colinas y abajo en los hoyos, y por medio de un área de juncia y por acá, hasta que llegamos a una gran casa antigua. Y allí se sentaban dos hombres, sentados debajo de un manzano. Sus viejos sombreros militares para abajo. Él dijo, “Es él. Y, vaya, es difícil.” Dije, “Él causa problemas, es un incrédulo.”
254Entonces nos detuvimos. Dije, “Mejor que tú hables con él entonces. Si supiera que soy un predicador, no dejaría que cacemos nada.” Entonces él dijo…Subió allí y se detuvo.
255Él estaba parado allí, un gran trozo de tabaco en la boca, y se le corría por la barba, parado allí. Entonces él se acercó. Dijo, “Bueno,” dijo, “¡Hola! Pásele.”
256Entonces él se subió allí. Y dijo, “Mi apellido es Woods.” Dijo, “Yo soy Banks Wood.” Dijo, “Yo…hemos estado…Mi amigo y yo hemos estado cazando por aquí,” dijo, “por unos días por alrededor de Acton,” dijo. Y dijo, “Yo…” O, “Está tan seco,” dijo, “no podemos llegar al bosque. Las ardillas son muy escasas.” Dijo, “Ya sé que su terreno es privado, pero pensé que vendría a pedirle si dejaría que caze.” Él dijo, “¿Cuál Woods eres tú?”
257Él dijo, “Soy el hijo de Jim Woods.” Esto era el Lector de Jehová, Lector de los Testigos. ¿Ven?
258Él dijo, “El viejo Jim Woods es uno de los hombres más honestos allí.” Ellos vivían en Indiana en aquel entonces. Dijo, “El hombre más honesto que había en esta área.” Dijo, “Ciertamente puedo confiar que no vas a matar una de mis vacas o prender un fuego.” Dijo, “Pasa con confianza.” Dijo, “Pasa y caza allí.” Dijo, “Yo tengo quinientos hectáreas aquí. Estás en tu casa.”
259“Bien.” Dijo, “Gracias.” Dijo, “Supongo que está bien que venga mi pastor también.” Dijo, “¿Tu qué?” Dijo, “Mi pastor.” ¿Estoy tardando demasiado? [Alguien dice, “No, señor.”—Ed.] Bien. Él dijo, “Mi pastor.”
260Y él dijo, “Woods, no me digas que te has rebajado tanto hasta que tienes que llevar un predicador donde sea que vayas,” dijo.
261Yo pensé que ya era hora que yo saliera, entonces me bajé del auto y caminé alrededor. Dije, “¿Cómo está usted?”
262Me vio, y movió el tabaco en la boca, saben, y escupió así. Él dijo, “¿Y que tú eres un predicador?” Yo dije…Parecía, con sangre de ardilla encima, y barba. Yo no me había bañado en dos semanas, saben. Y acostado en el bosque, durmiendo, saben. Y entonces dije, “Quizás no me veo como uno pero,” dije, “sí soy.”
263Y él dijo, “Bueno,” él dijo, “a menos yo puedo respetar que pareces un ser humano.” Él dijo, “No pareces nada a los predicadores que yo…” Entonces yo dije, “Pues, gracias, señor.” Él dijo, “Yo estoy algo en contra de ustedes.” Yo dije, “El señor Woods me hizo entender que así era.” Él dijo, “Sabes, yo soy un incrédulo. Así debería ser.”
264Y yo dije, “Sí, pero yo no creo que eso es algo de presumir, ¿o sí?”
265Y él dijo, “Bueno,” dijo, “Yo no sé. Él dijo, “Yo pienso que ustedes están ladrando en el arbusto equivocado.” ¿Y saben lo que significa esto? “Un perro mentiroso.” Ven, el mapache no está allí. ¿Ven? Entonces él dijo, “Yo pienso que están ladrando en el arbusto equivocado. No hay nada allí y ustedes solamente están mintiendo sobre ello.” Dije, “Claro, esto es su opinión.”
266Y él dijo, “Sí, supongo que así tú lo piensas.” Él dijo, “Mira aquí, señor.” Dijo, “¿Ves esta chimenea allí arriba? Allí es donde estaba la casa vieja. Yo nací allí. Mi papá construyó esta casa aquí abajo,” dijo, “hace unos setenta y cinco años.” Dijo, “Yo fui criado aquí mismo. Yo he caminado por estas colinas. Yo he mirado todo, allí en el cielo, todo alrededor. Yo no he visto ningún Dios, ningunos Ángeles, ni nada más.” Dije, “Bueno, esto es una opinión.”
267Y él dijo, “Nunca he visto a uno de ustedes que yo no pensaba que estaba mintiendo.” Él dijo, “No quiero lastimar sus sentimientos, señor. Yo…”
268Bueno es…Bueno ¿voy a cazar o voy a regañarlo bien? Entonces pensé que le daría…Mamá siempre decía, “Si le das a una vaca suficiente soga, se ahorca sola.” ¿Ven? Entonces, pensé, sígale. Dije, “Sí, señor. Así es.”
269Él dijo, “Yo conocí…Escuché de un predicador una vez que, si alguna vez conozco al señor, voy a hablar con él.” Dijo, “Podría ser que él tenía algo.” Y él… Platicamos un rato, saben. Y yo dije, “¿Quién fue esto?”
270Dijo, “Había un tipo…” Dijo, “¿Cómo se llamaba? Él estaba aquí en Acton. Yo creo que le decía…Olvida como se llamaba. Branham.” Miré a Woods. Y el hermano Woods dijo, “Sí.”
271Dijo, “Saben,” dijo, “la vieja Casmo vive allí en la colina.” Y dijo, “La llevamos al doctor en Louisville y dijo que tenía cáncer. Y ellos no más la cosieron de nuevo.” Dijo, “El médico los dio medicina para ella que la mantuviera tranquila hasta morir. Y casi llegaba su hora de irse.” Dijo, “Ella ni siquiera podía levantarse en la cama.” Dijo, “Tuvimos que jalar la sábana de debajo de ella. Ella…no podíamos ponerla en el orinal, ven, justo debajo de ella.” Dijo, “Mi esposa y yo íbamos a limpiar su cama cada mañana.”
272Y dijo, “Había un predicador de muy lejos, algún lugar en Indiana.” Dijo, “Él vino aquí y él tuvo una reunión allí arriba.” Dijo, “Este hombre se paró allí en esta noche y dijo a su hermana, Tal y tal, de un pañuelo que tenía en el bolsillo.” Dijo, “Siguiendo…”
273Y dijo, “Ellos trajeron un grupo de santos rodadores allí.” Y dijo, “Yo pensé que tenían el Ejército de Salvación en la colina aquella noche.” Esto fue Ben clamando así, saben.
274Entonces él dijo, “Yo dije, ‘Bueno, saben, ella se murió.” Dije, ‘Esto es su familia.’”
275Oh, saben como es allí en el rancho. Ellos solamente se tienen el uno al otro, y ellos se aman y viven el uno por el otro. Es una lástima que no hacemos esto en las ciudades grandes.
276“Entonces ellos dijeron que nosotros…Y ellos iban para morir.” Y dijo, “Yo pensé, ‘Bueno, es ella.’ Dije, ‘Bueno, es tarde. No podemos sacar su cadáver hasta la mañana.’ Dije, ‘Iré por mi vagón. Iré allí por ella y sacarla para que podamos llevarla al…a Campbellsville, Kentucky, a unas cuarenta millas de allí al director de la funeraria.’ Dije que el director tenía que venir a la calle principal, que está a unas ocho o diez millas. Dije, ‘Él puede recoger su cadáver de allí.’ Dijo, “No hay necesidad de ir allí esta noche. Solamente van a estar llorando.’ Dijo, “Esperaremos hasta el amanecer.’”
277Dijo, “Saben, la siguiente mañana cuando fui allí, aquella mujer había hecho unos tartitas de manzana frita y ella y su esposo estaban sentados en la mesa comiéndolos. Y ella estaba viviendo de agua de cebada.”
278(Yo pensé, “Ay no.”) Dije, “Oh, ahora, espere un minuto.” Dije, “Usted no cree esto.” Dijo, “¿Y tú no lo crees?”
279Y yo dije,… “Pues, fue usted quien lo dijo.” Pensé, “Muchacho, ahora eres tú que me vas a predicar a mí, ves.” Él dijo, “¿Tú no lo crees?”
280Dije, “Señor, ¿usted me quiere decir que tal cosa como esta podría pasar en esta edad científica cuando tenemos los mejores médicos?”
281Él dijo, “Si no lo crees, te llevaré allá y te lo comprobaré.” Ahora el incrédulo está predicándome a mí acerca de Dios. ¿Ven? Dije, “Bueno, ¿lo dice en serio?” Dijo, “Sí.” Dije, “Bueno, ¿qué fue?”
282Él dijo, “Yo quiero…Si alguna vez conozco a este hombre, voy a preguntarle que rayos fue lo que le dijo de esto, y como sabía que esta mujer se sanaría. ¿Ves?” Dijo, “Voy a preguntarle de esto.”
283Dije, “Sí.” Dije, “Bueno, esto sería bueno.” Y dije, “Oiga, ¿le molesta si como una de estas manzanas?”
284Y estaban tiradas en el suelo. El otoño del año, saben, era la segunda semana de agosto y las hojas estaban cayendo del árbol. Y las manzanas estaban allí y eran manzanas buenas. La levanté y la froté en estos pantalones viejos y sucios, y empecé a comerla, saben, así.
285Él dijo, “Sí, con confianza. Las avispas están comiéndolas.” ¿Cuántos saben que es una avispa? Entonces él dijo, “Las avispas están comiéndolas. Puedes agarrarlas con confianza.”
286Entonces yo dije, “Está bien.” Entonces yo continué comiendo. Dije, “Vaya, es una buena manzana.”
287Él dijo, “Oh sí. Yo sembré este árbol allí yo mismo, hace cincuenta años al lado de este arroyo.” Dije, “Oiga, sabe, vamos a tener un otoño temprano.” Dije, “Mire allí.” Dije, “Me pregunto, ¿por qué estas hojas están cayendo de este árbol antes de que hemos tenido una noche fresca? Es agosto, lo más caliente.” “Oh,” dijo, “la vida lo dejó.” “Oh, ¿es por eso?” Él dijo, “Sí, están poniéndose amarillas y cayendo.” Dije, “¿A dónde se fue la vida?” Él dijo, “Se bajó a la raíz.” Yo dije, “Bueno, ¿por qué hizo esto?” ¿Ven?
288Él dijo, “Bueno, porque si no lo hace, si no se baja a la raíz,” dijo, “el invierno matará al árbol. El germen de la vida está en la savia que está en el árbol, y se baja a la raíz.” Y que hermoso testimonio allí, ven, de la muerte, el entierro y la resurrección, otra vez. ¿Ven? Yo dije, “Luego, ¿qué pasa entonces? ¿Se queda allí?” Dijo, “No, no.”
289Yo dije, “Regresa la próxima primavera y le trae otra cosecha de manzanas.” “Sí.” “Y usted se sienta allí a comerlas.” “Sí.” “Y luego dice que nunca ha visto a Dios.” Él dijo, “Pues, esto solamente es la naturaleza.” “Dije, “¿Así es? “Sí, señor.”
290Yo dije, “Quiero preguntarle algo. Si solamente es la naturaleza, dígame, ¿cuál es la inteligencia que advierte al árbol, la savia en el árbol? No tiene su propia inteligencia. Pero ¿cuál inteligencia corre la savia a la raíz y dice, ‘Bájate allí y esconde debajo de la tierra ahora, hasta que todos los problemas han pasado, luego te traeré otra vez’? ¿Ve? Dígame. La vida que estaba en la hoja, solamente el cuerpo murió. La hoja se cayó. La vida se cayó, regresando con una nueva hoja. ¿Ve?” Dije, “La vida se escondió, se bajó en el tierra.”
291Job, como dije anoche, “Oh, escóndeme en la tumba, ves, hasta que Tu ira haya pasado.” Él vio venir a la tribulación, claro que sí. ¿Ven? Noten, él dijo, “Escóndeme.” Él dijo, “Pues, esto es la naturaleza.”
292Y yo dije, “Señor,” dije, “Si yo pongo una tina de agua allí en el poste y luego ¿cada agosto bajará el agua por el fondo del poste y luego en la primavera de los años regresará otra vez la tina?” Él dijo, “Oh, no. No tiene vida.”
293Yo dije, “Allí lo tiene. Ahora lo entiende. Ve, es la vida.” Yo dije, “Ve, esto es Dios.” Él dijo, “Sabes, yo nunca había pensado en esto.” Dije, “Dígame, ¿qué es lo que hace esto?”
294Él dijo, “No lo sé. Yo no sé que es lo que lo hace. Yo dije, ‘Es la naturaleza.’” Dije, “Bueno, ¿quién controla la naturaleza? ¿La naturaleza es una inteligencia? No.” Él dijo, “Bueno, nunca lo había pensado así.”
295Yo dije, “Le diré, yo voy a salir y cazar ardillas, si está bien.” Dijo, “Con confianza.”
296Dije, “Cuando regrese, cuando regrese…Usted estudie muy atentamente, ahora. Y cuando regrese, si usted me dice cual Inteligencia dice a la vida en este árbol que baje a la raíz y regresar a la siguiente primavera, yo le diré Que, la misma Cosa que me dijo que esta mujer allí arriba iba a sobrevivir, que tenía cáncer.” Dijo, “¿Que te dijo a ti?” Dije, “Sí señor.” Dijo, “¿Tú eres este predicador?” Dije, “Sí, señor. Yo soy el hermano Branham.”
297Y allí debajo de este árbol, aquella tarde, por una cosita sencilla así, le guié a Cristo, las lágrimas corriendo por sus mejillas.
298Un año después, me fui allí. Metí mi camioneta en el patio. Ellos habían cambiado de casa. Él no estaba. Había muerto. Y cuando regresé, la dama estaba parada allí para regañarme por cazar en propiedad privada. Él me había dicho que cazara cuando sea que quería. Ella no…No lo escuchó decir esto.
299Entonces me acerqué, dije, “Lo siento.” Dije, “Me vine en la mañana temprano, y estacioné el auto aquí donde usted podría verlo.” Dijo, “¿Son placas de Indiana allí?” Dije, “Sí, señora.” Dije, “Su esposo…”
300Dijo, “Mi esposo ha estado muerto por casi un año.” Ella se sentó, pelando manzanas en el patio trasero, de este mismo árbol. Dije, “Bueno, él me lo dijo antes de morir.” Dijo, “Yo no lo creo.”
301Dije, “Yo estaba sentado justo allí afuera un día.” Y yo dije, “Me acerqué y estaba platicando con él. Ellos decían que él era un incrédulo.”
302Se le cayó la manzana y me miró. Dijo, “¿Es usted el hermano Branham?” Dije, “Sí, señora.”
303Ella dijo, “Perdóneme.” Dijo, “Perdóneme.” Ella dijo, “Él se murió, gritando, las dos manos en el aire, alabando a Dios; sabiendo que como aquella hoja regresaba, él vendría otra vez.” Ven, una paradoja, sin explicación.
304Sentado, comiendo helado, solamente…(estoy cerrando.) Sentado, comiendo helado, hace poco. Un viejo farmacólogo me dijo, dijo, “Saben, Hermano Branham, yo tengo…¿Usted cree en las paradojas?” Y yo dije, “Sí.”
305Dijo, “Yo escuché su mensaje una vez en una cinta, ‘Una Paradoja.’” Él dijo, “Hace muchos años, durante la depresión,” dijo, “personas dependientes del condado, recibiendo ayuda, tuvieron que venir por una receta,” y dijo, “para recoger su medicina.” Y dijo, “Ellos tienen que hacer largas filas.” Y dijo, “Un día, cosa extraña.” Él dijo, “Yo estaba sentado aquí atrás leyendo mi periódico, y mi hijo,” dijo, “él estaba allí en frente.”
306Y dijo, “Una mujercita había estado parada en la fila allí afuera. Ella iba a ser madre, sabe, en cualquier momento. Ella necesitaba medicina. El doctor le recetó. Tenía que llenar la receta.” Entonces, dijo, “El muchacho…La madre no podía pararse ya más. Él la subió allí. Dijo, ‘Señor, yo voy a pararme en la fila. Tengo que llevar mi esposa a casa.’ ¿Ven? Dijo, ‘¿Puedo llevarla a casa?” El doctor dijo que tuviera esta medicina esta tarde, y ella no puede estar parada ya más.’ Dijo, ‘¿Puedo llenar esta receta? Ve, tengo la receta aquí. Solamente necesito una nota que diga que puedo hacerlo.’ Y dijo, ‘La traeré en seguida.’”
307“Y el muchacho, claro, en tiempo de la depresión, saben, él dijo, ‘Lo siento.’ Dijo, ‘Yo no puedo hacer esto.’ Dijo, “Tenemos órdenes de no hacer esto.’ Dijo, ‘No puedo hacer esto.’”
308Y dijo que por casualidad se volteó para escuchar lo que era. Él miró allí arriba. Y aquella pobre mujercita, su boca blanca y apoyándose en la pared, así. Y su esposo parado allí, lo más simpático posible. Él dijo, “Espérate, hijo.”
309Dijo, “Me fui por la receta, la llené, la traje.” Dijo, “Hermano Branham, cuando fui a repartirla,” él dijo, “miré. La puse en las manos del Señor Jesús.” Él dijo, “Sobé los ojos. Miré otra vez.” Dijo, “Él era Quien estrechó la mano y recibió aquella receta.” Dijo, “¿Usted piensa que estoy loco, Hermano Branham?”
310Yo dije, “No, no. ‘En cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a Mí lo hicisteis.’ Una paradoja, claro que sí fue. Cumplió la Palabra.”
311Hay muchas, grandes paradojas de las cuales podríamos hablar. Pero, queridos amigos, para cerrar, pensemos en esto. Hay una grande que viene, el Rapto. Que todos estemos listos para esta. Que condicionemos nuestras almas ahora delante de Dios, que cuando venga aquel tiempo, que iremos. Cuando suene la trompeta del Señor y no hay tiempo ya más, El amanecer Eterno, brillante y hermoso; Y cuando nuestros elegidos se juntan en su Hogar más allá del cielo, Cuando allá se pase lista, estemos todos allí.
312Me siento en esta mesa esta mañana, viéndolos. Saben, podría ser que nunca comemos otro desayuno juntos. ¿Saben esto? Esta podría ser la última vez que vamos a desayunar juntos. Pero hay una cosa segura, por la gracia de Dios, vamos a estar en la cena juntos, un día de estos. Miraré al otro lado de la mesa y los veré. Diré, “¿Recuerdan cuando estábamos abajo en Tampa?” “Sí. Esto es cuando hice mi rendición completa.” ¡Vaya!
313Claro, las lágrimas correrán por nuestras mejillas. Luego el Rey saldrá, Su hermosura, limpiar las lágrimas de nuestros ojos, decir, “No lloren ya más, hijos. Todo se acabó. Entren en los gozos del Señor, que han sido preparado por ustedes desde la fundación del mundo.” Inclinemos nuestros rostros.
314Padre Celestial, nuestro elemento de tiempo significa tanto, Señor. Somos atados a esta tierra. Y solamente unos minutos aquí y allá, y se nos va. Y cuando hablamos contigo, nosotros creemos que estamos levantados contigo ahora, “sentados en lugares celestiales en Cristo Jesús.” Y Tú estás con nosotros en esta mañana. Estamos conscientes de esto. Nosotros sabemos que estás aquí.
315Y estamos hablando en el tema de una paradoja. Esto es el sobrenatural. Es una paradoja que alguna vez salvaste a un miserable como yo. Como que todo mi pueblo, pecadores, criado en el rancho, un cardillo, ¿cómo lo hiciste un grano de trigo, Señor? Una paradoja. La mayoría de mi pueblo muriendo con las botas puestas, peleando, armas. ¡O Dios! Pero Tu gracia me salvó. Estoy siempre agradecido, Dios. Estoy siempre agradecido.
316Oro por otros, Señor. Si yo pudiera…Si ellos solamente conocieran esta maravillosa Persona, Cristo. Y yo los veo, Señor, mientras se sientan con una concepción intelectual de ello, y realmente no conocen quien es esta Persona, Cristo. Señor, hazlo real para ellos.
317Ayuda a estos, este grupo fino de hombres, Señor, mis hermanos. Estos ministros y hombres de negocios, en esta gran hora de oscuridad, ellos se han identificado, Señor, sus convicciones. Hasta a veces en contra de los mejores pensamientos de sus organizaciones, ellos lo quieren aún así. Bendícelos, Padre. Bendice a cada uno.
318Ahora, mientras tenemos las cabezas inclinadas. Me pregunto, esta mañana, si hay alguno aquí que no está seguro que aquella hojita, que está haciendo sombra para alguien más, ¿si la vida fuera a dejarla, volver al suelo, se levantaría otra vez? ¿Si la semilla está fertilizada con la Pareja que haría que regresara? Si no está completamente seguro de ello, amigo, oremos por eso ahora.
319¿Saben lo que es la vida? Es el Espíritu Santo. Si usted no ha recibido el Espíritu Santo adentro de usted, cual es la Vida que estaba en la primera Planta que se levantó, ven, Cristo, el primer fruto de los que dormían. Ahora, si aquella Vida que estaba en Él, aquel mismo Espíritu, no está dentro de usted, no importa que tan simpático intenta ser, no puede brotar. No hay nada allí para hacer que se levante. Uno puede tomar el maíz, hibridarlo con otra cosa, no dará ya más. Se acabó. Si usted solamente pertenece a la iglesia, y no está realmente lleno con el Espíritu de Dios.
320Yo sé que está difícil tomar una posición ahora, porque le llaman muchas cosas. Esto no importa. A Él le llamaron la misma cosa. “Los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución.” “Ellos persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.” Lo están haciendo hoy. “Persiguieron a los que creían en los profetas que fueron antes de ellos, entonces lo harán para ustedes.”
321Si usted no está seguro de ello, con su cabeza inclinada y sus ojos cerrados, le voy a pedir una cosa más. Por favor entiéndame. Incline el corazón, ¿quiere? Solamente incline el corazón por un minuto. Y usted diría, “Hermano Branham…” Nadie viendo menos Dios y yo. “Yo, verdaderamente, yo dudo si se volvería a levantar. ¿Me recuerda en oración?” Ahora, nosotros no podemos llamarlos al altar, nada más que levante la mano. Solamente levante la mano y diga, “Recuérdeme, Hermano Branham.” Dios le bendiga a usted, usted, usted, usted, usted, usted. Sí, por todos lados. Gracias a Dios. Gracias.
322Padre Celestial, pequeñas palabras sencillas, pero aún así el gran Espíritu Santo está cerca, Él que conoce el secreto del corazón. Y ellos han levantado la mano que no están seguros de ello. Pero, aún así, Te creen a Ti. Ellos quieren hacerlo. Y solamente…No han llegado a Esto. Solamente no saben como será el camino, en el brazo; fuera de la rama, en el brazo; fuera del brazo, debajo en el tronco, arriba otra vez.
323Tú eres el Guía, Señor. Como en un viaje de cacería, si uno no llama antes para hacer los arreglos para un guía, se puede perder. Y ahora estamos llamando al Guía de la Vida que dijo, “Yo soy la resurrección y la Vida.” Tú conoces el camino, Señor. Yo estoy escribiéndote esta cartita, en la forma de una oración. Y ellos están escribiendo la misma cosa. Recíbelos, Señor.
324Ellos quieren hacer reservaciones para el Rapto, aquella gran paradoja. Ellos han estado en la reunión esta semana, y ellos han visto Tu Presencia, y ellos saben que estás aquí. Ellos no están tan rígidos que piensan que…Los hombres que traen Mensajes no son Ángeles; son hombres. Y nosotros sabemos que Tú obras por medio de los hombres. Y yo oro ahora que sus reservaciones serán hechas en esta mañana. Tú dijiste, “Él que Me confiese delante de los hombres, yo le confesaré delante de Mi Padre y los santos Ángeles.” Cuando llegue aquel Día, entonces Tú los guiarás al cruzar el río; fuera de la rama, abajo en la viña, hasta la raíz de árbol, si es que tardas; luego levantarlos de nuevo, en aquella gran paradoja al fin del camino. Son Tuyos, Señor. Es entre Tú y ellos.
325Yo oro, Señor, si nunca han sido bautizados con el bautismo cristiano, que harán esto. Luego serán llenos con el Espíritu Santo, la Vida que los guiará. Porque es en el Nombre de Jesucristo que lo pedimos. Amén.
326Gracias por su bondad, muy pasado del tiempo. Y me siento que yo soy el responsable. Si hay algún balance que tiene que pagar más de lo que estaba por el salón en esta mañana, lo pagaré yo mismo. Lo corregiremos. Yo le amo (¡A Él!), yo le amo Porque primero Él me amó Y compró mi salvación En la cruz…
327Noten la forma del Rapto, como será. Nos reuniremos el uno con el otro antes que con Él, porque Él sabía que cuando llegamos allí yo estaría preguntándome si ustedes estaban, y ustedes preguntándose si yo estaba. “Pero,” la Biblia dijo, “nosotros que vivimos que permanecemos a la Venida del Señor no impedirán a los que duermen. Porque la trompeta sonará, y los muertos en Cristo se levantarán primero, luego nosotros los que vivimos y permanecemos seremos cambiados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, y seremos raptados junto con ellos.” Oh, que gran alabanza será en este tiempo. Ahora, “raptados junto con ellos.” Ahora, nos volvemos parte de esto antes de que llegue este tiempo, arrebatados en el Rapto.
328Saludémonos con la mano, por un momento. Luego seremos despedidos, oficialmente, solamente en un momento. Mientras cantamos Yo Le Amo, saludémonos, decir, “Dios le bendiga, hermano. Dios le bendiga, hermana.”
329“Yo…” Dios le bendiga. “…Él.” Dios le bendiga, hermano. [El hermano Branham habla con alguien—Ed.] Mientras están despidiéndose yo seguiré, saben, para evitar estar atrapado entre la gente, entienden. “Por…” Pues, ¡Dios le bendiga, hermano!...¿?... Primero Él me amó Y compró mi salvación en… Dios le bendiga, hermano.
330Ahora levantemos las manos y cerremos los ojos. Ahora, muy dulcemente. Yo le amo, yo…