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~ AMNESIA ESPIRITUAL ~
1Ahora, creo yo, ahora, creo yo, Todo es posible, ahora, creo yo. Ahora, creo yo, ahora, creo yo, Todo es posible, ahora, creo yo.
2Permanezcamos de pie sólo por un momento ahora para la Palabra del Señor. Abramos en Amós, el profeta Amós, el capítulo 3, empezando con el primer versículo.
3Quiero agradecerles a la Hermana Juanita, y a Anna Jean, y a la Hermana Moore por esos preciosos coros de alabanzas que me trajeron recuerdos, mientras estaba sentado allá y los escuchaba. Yo estaba pensando de cuando ellas estaban con nosotros, cantando en la campaña. El Hermano Jack y yo estábamos platicando: Esas niñas eran niñas pequeñitas, pequeñas, dieciséis, algo así, niñas. Ahora, creo que la Hermana Anna Jean tiene cinco hijos, y la Hermana Juanita tiene–tiene... es madre de dos hijos. Y estamos verdaderamente más cerca de ese atardecer, hermanas, que lo que estábamos entonces, como unos dieciséis años de diferencia. No falta mucho tiempo, cruzaremos al otro lado, ese momento glorioso.
4Ahora, en Amós el capítulo 3, leamos: Oíd esta palabra que ha hablado Jehová contra vosotros, hijos de Israel, contra toda la familia que hice subir de la tierra de Egipto. Dice así: A vosotros solamente he conocido de todas las familias de la tierra; por tanto, os castigaré por... vuestras maldades. ¿Andarán dos juntos, si no estuvieren de acuerdo? ¿Rugirá el león en la selva sin haber presa? ¿Dará el leoncillo su rugido desde su guarida, si no apresare? ¿Caerá el ave en lazo sobre la tierra, sin haber cazador? ¿Se levantará el lazo de la tierra, si no ha atrapado algo? ¿Se tocará la trompeta en la ciudad, y no se alborotará el pueblo? ¿Habrá...?... mal en la ciudad, el cual Jehová no haya hecho? Porque no hará nada Jehová el Señor, sin que revele su secreto a sus siervos los profetas. Si el león ruge, ¿quién no temerá? Si habla Jehová el Señor, ¿quién no profetizará? Inclinemos nuestros rostros:
5Señor Jesús, permite que esto, Tu Palabra, Señor, permite que tengamos compañerismo en esta noche alrededor de esta porción. Pedimos, Señor, que Tú nos des un contexto para el texto que tomaremos de aquí, y que pueda traerte honor a Ti. Bendícenos mientras estamos esperando, Señor, en esta noche en Tu Palabra. Sana a los enfermos y a los afligidos. Salva a los perdidos. Da fuerza a los débiles, Señor, que se están poniendo débiles físicamente y espiritualmente. Y danos un gran derramamiento de Tu Presencia, porque te lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
6Me gustaría tomar como texto de esto en esta noche: “Amnesia espiritual”.
7No olviden mañana. Se orará por los enfermos mañana. Esperamos que el Señor haga cosas sumamente grandes mañana por la tarde, a las dos de la tarde, en donde nosotros... cuando empecemos nuestros servicios. Mi hijo estará aquí para repartir las tarjetas de oración, y se orará por todos los que quieran que se ore por ellos. Y estamos esperando mañana un gran momento en el Señor.
8Ahora, Uds. amigos de afuera de la ciudad que nos están visitando, recuerden que hay iglesias finas del Evangelio completo por toda la ciudad. Son bienvenidos a todas ellas.
9Yo estaba hablando con uno de mis pastores asociados afuera, que acaba de recibir el Mensaje, el Hermano Jackson, que pertenecía antes a una iglesia Metodista como a una o dos ciudades de aquí.
10Y ¿cuántos hay aquí que están asociados con el tabernáculo? Veamos sus manos, por todas partes. ¡Miren nada más!, estoy muy–muy contento de tenerlos aquí. Esta es la reunión más cercana a Indiana en la que he estado por mucho tiempo. Estoy pensando de regresar muy pronto, y poner una carpa, y traer esas últimas Siete Trompetas, si el Señor lo permite.
11Así que, ahora, recuerden mañana. No se olviden, mañana a las dos de la tarde. Y ahora, nuestro próximo servicio empezará la próxima semana en Tampa, Florida.
12Ahora, yo quiero hablar sobre: “Amne-... Amnesia espiritual”.
13Ahora, este hombrecito del que estamos hablando, Amós, sólo por un momento para tener una base antes que lleguemos al texto. Esto fue durante el tiempo de la gran prosperidad en Samaria. Israel había prosperado. Ellos verdaderamente se habían ido tras el mundo y habían prosperado.
14La prosperidad no es siempre una señal de bendiciones espirituales, sino algunas veces es lo contrario. La gente piensa que quizás uno tiene que poseer muchos bienes mundanales y eso muestra que Dios lo está bendiciendo a Ud. Eso no es verdad. Algunas veces es lo contrario.
15Pero encontramos que el... No sabemos mucho acerca de este hombrecito. No tenemos historia de dónde él provino. Sabemos que él, de acuerdo a la Escritura aquí, él era un pastor de ganado. Pero Dios lo había levantado.
16Yo me puedo imaginar ver en un día caluroso allá en Samaria, una de las grandes ciudades turísticas del mundo de ese día. Era algo así como, diríamos Miami o–o Hollywood, Los Angeles, así como alguno de esos lugares, algún gran lugar para turistas. Y podemos imaginarnos verlo; él nunca había estado en tal ciudad. Pero él tenía la Palabra del Señor, él venía a esta gran ciudad en donde el pecado abundaba por todas partes. Todos los ministros se habían apartado de la Palabra de Dios, y ellos no habían tenido un profeta por muchos años.
17Y así que, este hombrecito subió el monte un poco al norte de Samaria, yo me puedo imaginar ver al sol caliente brillando en sus barbas canosas de su rostro, y sus ojitos enfocados, y su cabecita calva brillando, mientras miraba hacia abajo a esa ciudad, con sus ojos enfocados. El no estaba mirando a lo que los turistas generalmente ven al ir a una ciudad y ver todos sus encantos de belleza. El miró y vio a tal cuadro de inmoralidad al cual esa ciudad había llegado, una ciudad que una vez fue una ciudad de Dios, y había llegado a tal degradación moral como ésa. Con razón....
18Este hombrecito desconocido era Amós el profeta. Y ahora, no sabemos mucho acerca de él. No sabemos de dónde provino. Los profetas por lo general vienen a la escena desconocidos, y se van de la misma manera. No sabemos de dónde provienen, a dónde van, no sabemos respecto a sus orígenes. Dios simplemente los levanta. El no tenía mucha apariencia, pero él tenía ASI DICE EL SEÑOR. Esa es la cosa principal, que yo veo. Por supuesto, él llegó a Samaria a empezar su campaña. Yo estoy seguro que él no tuvo cooperación de nadie. El no tenía tarjeta de compañerismo de ninguna denominación. El no tenía credenciales para comprobar de qué grupo provenía. Y... pero él tenía una cosa: El tenía la Palabra del Señor para esa ciudad.
19Y me pregunto, si pudiéramos transportar a Amós hoy a nuestro tiempo, me pregunto si sería él bienvenido hoy en nuestra ciudad. Me pregunto si lo recibiríamos, o haríamos lo mismo como ellos hicieron. Encontramos a nuestras ciudades en la misma degradación. Y encontramos que el pecado es tan grande entre la gente como lo era en ese entonces. Y me pregunto, este hombrecito desconocido: ¿Cómo va a empezar él esta campaña? ¿Cómo, en dónde va a empezar él? ¿A cuál iglesia va a ir él, o quién va a cooperar con él? El no tenía nada para comprobar de dónde él provenía. El no tenía nada en lo absoluto sino ASI DICE EL SEÑOR para la ciudad.
20El los encontró tan degradados y tan moralmente corrompidos, era un gran tiempo. Las mujeres en esa ciudad habían llegado a ser casi como lo son en los Estados Unidos. Ellas habían llegado a ser corruptas. Todo lo que Dios había esperado de ellos, ellos se habían ido a lo opuesto. Y–y encontramos que era un gran lugar en donde ellos tenían bailes en las calles, las mujeres inmoralmente quitándose su ropa y todo lo demás: desnudándose poco a poco. Por supuesto eso era un entretenimiento público en esos días, ahora es diariamente. Sólo deje que el clima se ponga caluroso, y Ud. no tiene que ir a ningún espectáculo. Todas ellas están en la calle por dondequiera de todas maneras. ¡Vergüenza les debería dar a Uds. mujeres que hacen una cosa como ésa! ¿No les da vergüenza?
21Y una vez–una vez yo le dije eso a una mujer aquí no hace mucho tiempo y ella dijo: “Bueno”, dijo ella, “Hermano Branham”, dijo, “es como–es como–es como el resto de las mujeres”.
22Yo dije: “Pero nosotros no debemos actuar como el resto de la gente. Somos diferentes. Somos de un–un carácter diferente”.
23Me hace recordar de una mujer que dijo: “Bueno, Hermano Branham”, otra dijo, “yo–yo–yo no uso esos pantaloncitos cortos”. Dijo: “Yo uso pantalones”.
24Yo dije: “Eso es peor. Dios dijo que es una abominación en Sus ojos el que una mujer se ponga una prenda de vestir pertinente a un hombre”. Eso es exactamente lo correcto. Una dijo: “Bueno, no hacen ninguna otra ropa”. Todavía hacen máquinas de coser y tienen telas.
25No hay excusa. Es sólo lo que está en el corazón. Eso es lo que se muestra por fuera. Se–se identifica por sí mismo.
26Y ahora encontramos que esta ciudad llegó a ser moralmente degradada. Los predicadores tenían temor de decir algo al respecto. Y... pero ellos tenían a un pequeño, a este hombrecito viniendo del otro lado de la montaña, que venía a decirles a ellos: “ASI DICE EL SEÑOR, limpien esta cosa, o Uds. van a entrar en cautiverio”. Y él vivió para ver los días de su profecía cumplida. El profetizó en los días de Jeroboam el Segundo, el cual era sólo un rechazado, de todas maneras; él–él favoreció a las otras naciones. Y–y este Amós profetizó y les dijo, él dijo: “El mismo Dios que Uds. reclaman servir, El los destruirá”. Y El lo hizo.
27Y si su voz estuviera aquí en esta noche en el... en Birmingham, declararía la misma cosa a las iglesias. “El mismo Dios que Uds. reclaman servir algún día los destruirá”. Yo no estoy hablándole a esta audiencia aquí. Estas cintas van alrededor del mundo. Ahora, recuerden, que eso es verdad.
28Entonces él se dio cuenta cuando entró a la ciudad, que él... Toda esta cosa, me pregunto cómo se ha de haber sentido él al mirar y ver esa degradación del pueblo de Dios, a quien él fue enviado.
29Me pregunto si nosotros lo recibiríamos hoy, si él viniera: ¿Cooperaríamos– cooperaríamos con él? ¿Le daríamos lo–lo mejor de nosotros? ¿Le prestaríamos atención? ¿Nos arrepentiríamos si él nos dijera que deberíamos regresar a la Palabra del Señor, y hacerlo de la manera que el Señor lo dijo?
30Me pregunto: ¿Qué harían nuestras hermanas respecto a su cabello cortado? ¿Dejarían crecer su cabello otra vez si viniera Amós? El lo predicaría, yo les aseguro eso, porque eso es la Palabra del Señor.
31Me–me pregunto si nuestras–si nuestras mesas directivas echarían fuera a diáconos que han estado casados tres o cuatro veces, y todo lo demás, y procurando ser diáconos. Me pregunto si todas estas cosas... Me pregunto: ¿Qué haría él al hombre que permitiría a su esposa usar pantaloncitos cortos, y salir allá en la calle, y cortar la grama afuera en el patio, cuando los hombres están pasando? Me pregunto: ¿Qué le diría él a hombres como ésos?
32De seguro que él los reprendería fuertemente, porque tenía ASI DICE EL SEÑOR, y él no pudiera hacer nada más que eso. El los encontró a ellos en ese día con un caso grave de enfermedad: Amnesia espiritual. Y eso es exactamente lo que nosotros tenemos hoy.
33Ahora, ¿cómo sabía él lo que iba a suceder? ¿Cómo sabría Amós? Primero, él era un profeta. Y la siguiente cosa, él sabía, por la enfermedad, cuál era el diagnóstico, y sabía cuáles eran los resultados.
34Si un doctor mira una malignidad, y ve que esa malignidad ya tomó control, él sabe que no queda nada más que la muerte. Eso es todo, a menos que Dios haga algo al respecto.
35Bueno, cuando uno mira a una ciudad, y uno mira a la gente, uno mira a una iglesia, y mira a la gente que está tan alejada de Dios, no queda nada más que diagnosticar sino pecado. Y la paga del pecado es muerte. Está muriéndose. El diagnóstico prueba lo que es. ¿Ven Uds.?, cuando la gente se aparta de Dios, y no escucha la Palabra de Dios, no tiene ya más deseo por la Palabra, entonces hay un diagnóstico para eso: “El alma que pecare, esa alma morirá”. Incredulidad los separará a Uds. de Dios. Eso es exactamente lo correcto.
36Pero él sabía lo que la enfermedad, lo que eran los resultados, cuando él vio la enfermedad del–del pecado en la ciudad.
37Ahora, esta amnesia se nos dice que es una–una–una... Causa que Ud. esté en una situación en donde Ud. mismo no puede identificarse. Ahora, es una cosa que no es común; no sucede muy a menudo. Pero una de las causas es por una crisis emocional. Son aquellos que ni siquiera saben quiénes son ellos. La encuentran en algunos soldados que la contraen en la guerra. En algunas ocasiones la gente la contrae. Otra cosa que la causa es la preocupación. La preocupación la causará.
38La preocupación no tiene virtud en sí en lo absoluto. No. Sólo–sólo–sólo evite la preocupación, y acepte la fe.
39Alguien dijo: “Bueno, mire, ¿qué si Ud. iba a ser fusilado mañana en la mañana, no se preocuparía Ud.?” Yo dije: “No, yo no creo”. “¿Por qué?” Yo dije: “La preocupación no me haría nada, sino ponerme peor”. “Bueno, ¿qué bien le va a hacer tener fe?” Yo dije: “Pudiera liberarme”. Eso es correcto. ¿Ven?
40Así que la preocupación no tiene virtud en sí en lo absoluto, pero la fe tiene toda virtud. ¡Crean! Ahora, la preocupación algunas veces la causa.
41Y otra cosa que la causa entre la gente, es estar entre dos opiniones. Eso causará amnesia. Y lo pone a Ud. en un lugar en donde Ud.–Ud. de hecho, lo que a Ud. le ha pasado, es que ha perdido su razón, Ud. ha perdido su mente. Ud. no puede hacer... Ud. no sabe quién es. Ud. no puede identificarse por sí mismo. Ud. puede caminar alrededor, comer y todo, pero todavía no puede identificarse por sí mismo. Ud. tiene su educación de erudito, Ud. puede... La misma educación que Ud. tenía, pero no sabe de dónde provino. Ud. no sabe quién es Ud., a dónde pertenece. Eso es amnesia, así se nos dice que es.
42Estamos identificados con nuestras familias en esta vida humana por el matrimonio. Y nos casamos con nuestras esposas, y nuestra familia está identificada por la unión de nuestro–nuestro–nuestro matrimonio. Y luego... ¿Qué...? Pensar: ¿Qué si esta cosa horrible le sucediera a Ud., y no fuera capaz de recordar con quién se casó Ud., quién es su esposa, quiénes son sus hijos, quién es su padre y su madre, quién es su vecino? Eso sería una–una cosa horrible.
43Entonces, estamos identificados otra vez, podemos identificarnos con la raza humana por tener inteligencia, y–y ser diferentes de la vida animal. El animal no puede pensar. El sólo se guía por sonidos. El no tiene alma. Y... pero nosotros somos de vida animal. Lo que nos hace diferentes... Somos mamíferos. Pero ese– ese mamífero es un animal de sangre caliente, y nosotros somos conforme a la hechura de un animal, pero lo que nos hace diferentes, es que estamos identificados por tener una alma, una conciencia que nos dice lo que está bien y mal.
44Ahora, hay un momento que cuando Ud. contrae esta amnesia, Ud. podría ponerse como se puso Nabucodonosor quien se exaltó él mismo en una ocasión, y Dios lo dejó que pensara que él era un animal. Y él vivió afuera en lo desolado, y– y comió grama como un buey, y–y su–su cabello creció por todo su cuerpo como plumas de águila, y él había llegado a tener el corazón de una bestia en él. ¿Ven?, eso era amnesia porque a él se le había olvidado que él era un rey. El se había olvidado que él era un ser humano, y él pensó que era un animal, así que actuó como un animal, porque se olvidó que él era un ser humano.
45Eso es tan fácil hoy. Y nosotros olvidamos, en algunas ocasiones, lo que la iglesia Cristiana es. Actuamos como el mundo. Eso muestra que tenemos amnesia espiritual, porque Uds. no actúan como Cristianos, Uds. actúan como el mundo. Uds. recibieron el corazón del mundo, y eso causa esto.
46Aquí nosotros–nosotros encontramos que Israel se había expuesto, fue expuesto al mundo y había caído en este hábito arraigado. Y este profeta fue enviado a desarraigarlos de eso, si él podía, y a decirles. Dios por Su gracia escogió a Israel de todo el resto de las familias en la tierra. La gracia había hecho eso. El les había dado a ellos lo mejor de la tierra. El les dio casas que ellos nunca tuvieron que edificar. Dios hizo eso, los escogió. El les dio granjas que ellos nunca compraron. El–El les dio... El–El les dio alimento que ellos nunca plantaron. El les dio pozos que ellos nunca cavaron. El les dio victorias que ellos nunca ganaron. El les dio gracia que ellos nunca merecieron. Dios hizo eso por Su gracia para este pueblo: Israel, Su elegido, Su amado.
47Y El dijo en la Biblia, que “El la encontró en el campo como una muchachita sentada en su propia sangre, y El la lavó y la limpió a ella, y lo que El hizo. Pero después de que Dios le mostró todas estas misericordias a ella, y ella se hizo rica”, ella contrajo amnesia, amnesia, “y ella olvidó del todo de dónde provinieron estas cosas”.
48Yo pienso que ese es un cuadro de los Estados Unidos de América en 1964. Está sufriendo de la misma enfermedad. Somos grandes iglesias poderosas. Somos un gran pueblo poderoso. Somos millones en número, y hemos olvidado de dónde provienen estas cosas.
49Ellos tuvieron un caso grave de eso. Después de que Dios había sido bueno con ellos, y los había traído de todas las naciones paganas, y los hizo un pueblo separado, los separó para Sí mismo. El dijo que “El tomó una vid de otro país y la plantó en otro país, y cómo El la arregló alrededor para hacerla que diera fruto y fuera fructífera. Pero a la vid se le olvidó de dónde vinieron sus bendiciones”.
50Así también el pueblo de Dios en estos últimos días, se ha olvidado de lo que significa el testimonio de ser un Cristiano. Es que otra vez, esta amnesia ha venido sobre el pueblo. Ellos mismos no pueden identificarse.
51Ellos–ellos se olvidaron de todo al respecto. Ellos se habían olvidado de Su santidad; ellos se habían olvidado de Su ley. Las mujeres estaban viviendo como el resto de las mujeres.
52La Iglesia de Dios, y Su pueblo, siempre han sido “un pueblo separado, un–un pueblo llamado fuera, un pueblo peculiar, una nación santa, un real sacerdocio ofreciendo sacrificios espirituales a Dios, los frutos de sus labios dando alabanza a Su Nombre”. Dios llamó a Su Iglesia y la separó del mundo para ese mismo propósito. Y El le dio una ley, y El... Ella debe ser santa. El dijo: “Yo soy santo, y Uds. deben ser santos, y sin santidad ningún hombre verá al Señor”. Dios mismo dijo eso.
53Y El había llamado a este pueblo para ser este tipo de pueblo. Pero ellos se habían olvidado al respecto. Ellos habían olvidado Sus leyes, y habían olvidado sus morales. Las mujeres en la calle, mujeres israelitas allá, cada una esperando ser–ser concebida por el Espíritu Santo para dar a luz al Mesías, y luego actuando de esa manera. El carácter de ellas era terrible.
54Yo quiero detenerme aquí por un minuto para decir que es la misma cosa entre nuestro pueblo hoy, quienes ellos mismos se nombran Cristianos. El carácter de ellos, ¡si tan sólo Uds. se dieran cuenta!
55Una vez, en el sur, yo leí una historia de por allí en donde ellos... cuando solían tener esclavos. Ellos tomaban a esa gente y las vendían en el mercado, lo mismo que Ud. haría con un automóvil usado. Y entonces, había un comprador, un agente de compraventas, quien pasaba y recogía a estos esclavos y los negociaba lo mismo que Ud. haría con un automóvil, o algo.
56Y esos esclavos estaban lejos de su país natal. Ellos eran de Africa. Los Boers [gente blanca de raza holandesa–Trad.] los secuestraron, los trajeron aquí a las islas, y luego los metieron por contrabando a los Estados Unidos y los vendieron como esclavos, de allá de Jamaica y de los alrededores.
57Ahora, encontramos que esa gente estaba triste. Ellos habían sido secuestrados de su propio hogar. Ellos habían sido sacados por un enemigo, y estaban tristes. Nunca más podrían ver a sus esposos, nunca más a sus esposas, a sus padres, a sus madres, a sus hijos. Ellos estaban absolutamente... Tenían que azotarlos con látigos para hacerlos trabajar, porque era gente triste.
58Y un día un agente de compraventa pasó por una cierta plantación; y él vio a un montón de esclavos allá afuera trabajando. Y él–él entró y le preguntó al dueño, él dijo: “¿Cuántos esclavos tienes?” Dijo: “Como unos cien”. Dijo: “¿Tienes algunos que quisieras cambiar o vender?” El dijo: “Sí”. Dijo: “Permíteme mirarlos”.
59Y él salió al campo y los observó. Y él veía que los tenían que azotar. Y después de un rato, él miró a un joven al que ellos no tenían que azotar. El tenía su pecho erguido y su cabeza levantada: No tenían que azotarlo a él. Así que el agente de compraventa dijo: “Me gustaría comprar a ese esclavo”. Y él dijo: “Pero él no está de venta”.
60El dijo: “Bueno, ¿cuál es la diferencia de ese esclavo?” Dijo: “¿Es ese esclavo el jefe del resto de ellos?” El dijo: “No, simplemente es un esclavo”. El dijo: “Bueno, quizás lo alimentas diferente”. El dijo: “No, él come en la cocina con el resto de los esclavos”.
61El dijo: “Bueno, ¿qué es lo que lo hace a él tan diferente del resto de los esclavos?”
62El dijo: “Bueno, yo me preguntaba eso también por mucho tiempo. Pero un día me di cuenta que allá en la tierra natal de donde él proviene, su padre es el rey de toda la tribu. Y aunque él sea un extranjero, y alejado de su hogar, sin embargo él sabe que él es el hijo de un rey, y él–él se conduce como el hijo de un rey”.
63Yo pensé: “Pero eso... Si un negro que vino de Africa, y sabiendo que su padre era un miembro de una tribu, y un rey de una tribu, ¿qué debería hacerle a un Cristiano que es nacido otra vez, a un hombre o a una mujer, cuyo Padre es el Rey del Cielo en Gloria?” Deberíamos conducirnos como hombres y mujeres Cristianos. Deberíamos actuar como tales, vestir como tales, hablar como tales, vivir como tales. Aunque seamos extranjeros, sin embargo somos hijos del Rey. Amén.
64¡Nuestro carácter, nuestra desmoralización en los días que estamos viviendo ahora! Israel había caído dentro de esa misma rutina arraigada y todo era tan inmoral. Ellos habían olvidado las leyes de Dios: “No cometerás adulterio, y no codiciarás la mujer de tu prójimo”, y demás. Ellos habían olvidado esas leyes. Ellos–ellos–ellos ya no las querían, y ellos–ellos querían ser–ser como el resto del mundo, como la iglesia ha llegado a estar hoy.
65En una ocasión Israel, cuando empezó, quiso tener un rey sobre él. Samuel les dijo, el profeta que fue enviado a ellos, él dijo: “Miren, ¿les he dicho yo alguna vez algo en el Nombre del Señor que no se haya cumplido?” Ellos dijeron: “No, no nos has dicho”.
66“¿Les he rogado alguna vez por mi comida y mi dinero, mejor dicho, por su dinero para–para mi sustento?”
67“No, tú no has hecho eso. Tú nunca nos has dicho nada, Samuel, que no se haya cumplido, y tú nunca nos has pedido dinero para tu sustento. Pero a pesar de eso, queremos el rey de todas maneras”.
68Dios le dijo a Samuel: “¡Dáselos! Ellos no te desecharon a ti; ellos me desecharon a Mí”.
69Israel había entrado en esa misma situación ahora. Ellos ya no querían a los profetas de Dios. No los necesitaban. Y si venía uno y les traía la Palabra, y trataba de traerlos de regreso a la Palabra, ellos lo rechazaban. Ellos siempre lo hacían de esa manera corrupta.
70Cuando el mundo y la iglesia se unen, entonces ellos no quieren nada espiritual. Ellos no quieren ASI DICE EL SEÑOR. Ellos quieren lo que quieren. Ellos quieren el mundo, y decir que son Cristianos, y vivir en el mundo, y vivir con el mundo, y vivir como el mundo, y todavía mantener su confesión que son Cristianos. Uds. saben, la cosa de ello es que es amnesia espiritual. Eso es exactamente lo que es. Ellos no saben quiénes son. Ellos han olvidado eso, lo que ellos deben hacer.
71Si uno viniera hoy de esa manera, sería rechazado igualmente. Ellos tenían un caso grave de eso, (y también lo tienen hoy), ellos ya no se podían identificar con las cosas sobrenaturales, porque no las querían. La Palabra, el Evangelio, ellos no las querían. La enfermedad del pecado los había oprimido, y amaban eso.
72El pecado es placentero para el corazón inconverso. Se mira bien para la mente inconversa. Pero es el camino de muerte. No queda nada más que la muerte. La paga del pecado es muerte, y Ud. debe cosechar esa paga. Ud. ha sembrado a los vientos, y ahora está cosechando el torbellino.
73Las señales espirituales y la predicación de un mensajero ordenado de Dios nunca más los conmovió. Las mujeres podían reírse en su misma cara y decir: “Yo no tengo que ir a escuchar tal cosa como esa”. ¡Si eso no se ha repetido otra vez! ¿Qué es? Amnesia espiritual, es exactamente lo que es. Ellos se han olvidado que Dios y Su Palabra es lo mismo, y El no puede cambiarla.
74Si un profeta se levantaba en la escena en aquellos días, y daba una señal espiritual, una voz espiritual, y daba la Voz de Dios respaldándola, ellos únicamente se reían y hacían burla de ello.
75Uds. conocen el refrán antiguo: “Los necios caminarán con zapatos claveteados en donde Angeles temen caminar”. Eso es lo que hace esta amnesia espiritual: Hace a la gente llegar a un punto en donde ellos no tienen un sentir en el interior de ellos. Ellos no quieren nada que sea espiritual.
76Tome una genuina reunión espiritual en donde el Espíritu Santo está sanando a los enfermos y discerniendo los pensamientos que están en el corazón, y póngala entre todas las iglesias, una gran reunión aquí en este estadio, y vea lo que sucederá. En unos cuantos minutos todos se estarían levantando y saliéndose. Ellos no tienen nada que ver con eso. Ellos no quieren nada que ver con eso. Escucharán alguna plática intelectual.
77Pero cuando se trata del poder de Jesucristo y de Su resurrección, y el Espíritu Santo, ellos no quieren nada que ver con eso porque los condena. Los pone en fuego con la cosa que ellos deberían saber. Ningún castigo, por supuesto, es placentero en su tiempo. Pero eso, si Ud. se rinde a eso, eso–eso le trae los frutos de arrepentimiento. Así que nos damos cuenta que cuando esta amnesia espiritual toma control de la gente, entonces ellos están–ellos están en una mala condición. Ahora, encontramos lo mismo hoy. Ahora, yo quiero....
78Ud. debe estar identificado. En alguna parte, Ud. debe mostrar. Su vida muestra, en esta noche, en dónde Ud. está identificado. Ud. está identificado o en Cristo o fuera de Cristo. Ud. no está a medias. No hay tal cosa como un hombre borracho y sobrio a la vez. No hay una ave negra y blanca a la vez. O Ud. está salvo, o Ud. no está salvo. O Ud. es un santo o un pecador, uno o lo otro. Y su actitud espiritual hacia la Palabra de Dios lo identifica a Ud., exactamente en dónde Ud. está parado. ¡Correcto!
79La Palabra de Dios vindicada probó que el bautismo del Espíritu Santo, es exactamente igual a como lo fue en el día de Pentecostés, o en cualquier otro tiempo. Y Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Y su actitud hacia eso identifica si Ud. tiene o no tiene amnesia espiritual. Eso es correcto. No importa si Ud. es un diácono, o aun si Ud. es un predicador; no importa... Sí, ellos también la contraen. Así que nos damos cuenta que es contagiosa, y abarca toda la cosa. Ahora, nos fijamos.
80Miren, para ser un americano–para ser un americano, yo debo estar identificado con mi nación. Ahora, escuchen atentamente. Para ser un americano... Al nacer yo aquí en este país, llego a ser un ciudadano, y yo estoy identificado con esta nación. Todo lo que es, yo soy. Todo lo que ha sido, yo soy, porque yo estoy identificado como un americano. Entonces yo tengo que tomar toda su vergüenza, toda su gloria. Sea lo que ella sea, yo soy, porque estoy identificado con ella. Amén. Yo quiero que lo capten. Yo estoy identificado como un ciudadano americano. Entonces todo lo que ella fue, yo soy. Todo lo que ella es, yo soy. Yo debo ser parte de ella. Yo tengo que... Si yo soy un ciudadano americano, yo soy parte de América. Y todo lo que ella es, yo soy.
81Yo nunca debo olvidar esto. Si yo quiero permanecer un verdadero ciudadano americano, yo debo recordar que yo soy lo que es mi nación, porque estoy identificado con mi nación. El olvidarla a ella, o–o... Pelear por ella, o morir por ella, o pararme por todo lo que ella se para, yo debo pararme por ella. Lo que es mi nación, yo soy. Por lo que ella se para, yo me paro por eso. Para ser un americano fiel yo estaré listo para morir por ella, pelear por ella, pararme por ella, hacer cualquier cosa que sea. Yo soy parte de ella, Ud. no puede criticarla sin criticarme a mí. Cuando Ud. dice algo en contra de ella, Ud. lo dice en contra de mí, porque yo soy un americano. Decirlo en contra de Ud. como un americano, lo que ellos dicen en contra de esta nación, ellos lo dicen en contra de Ud., porque Ud. es parte de ella. Nunca se le olvide. Cuando a Ud. se le olvida, entonces Ud. tiene amnesia, de seguro.
82Y recuerde, Ud. ya no es más un ciudadano americano cuando no puede llegar a ser parte de ella. Ud. debe ser... Lo que es América, Ud. debe ser también. Yo debo ser participante de ella. Esta es mi nación. Yo debo ser participante de ella. Lo que ella es, yo soy. ¿Ven?, lo que ella fue, yo soy. No importa lo que ella fue, yo todavía soy lo que ella fue.
83Para ser un americano, yo desembarqué en Plymouth Rock con ella, con los antecesores. Tenía que: Yo soy parte de ella. Yo cabalgué con Pablo Revere para advertirla de sus peligros. Si yo soy un verdadero ciudadano americano, yo desembarqué en Plymouth Rock, yo cabalgué con Pablo Revere para advertirla de su peligro. ¿Saben ahora lo que yo quiero decir?
84Yo crucé con Jorge Washington el río Delaware, teniendo hielo, con sus soldados descalzos. Yo estaba allí, porque yo estoy identificado con esta nación. Lo que él hizo allí era parte de mí. Lo que yo hago ahora es parte de él. Yo estaba identificado con Washington en el Delaware.
85Yo me paré con Stonewall Jackson [Thomas Jonathan Jackson, por sobrenombre “Stonewall” (“Pared de piedra”) Jackson, general en el ejército de Confederación durante la Guerra Civil de los EE.UU. en 1861–1865.–Trad.] cuando las circunstancias adversas eran tan grandes contra él que le preguntaron: “¿Cómo puedes tú pararte como una pared de piedra cuando las circunstancias están contra ti?” El hombrecito tímido, ojiazul, pateó la tierra con sus botas. El dijo: “Yo nunca tomo un vaso de agua sin antes darle gracias al Dios Todopoderoso por eso”. Yo tengo que pararme como una pared de piedra con él. Yo me paré allí con Stonewall Jackson. Para ser un americano yo me estoy identificando con él y su postura. Cruzando el río Delaware, ¡peleando batallas!
86Yo icé la bandera. Yo estaba con ellos cuando izaron la bandera en Guam. Después que miles de soldados americanos dieron sus vidas, y cuando ese grupito corrió allá y levantó la bandera, yo estaba identificado en ese levantamiento de esa bandera. Cada uno de nosotros estábamos. Todos los ciudadanos americanos estaban identificados con esa bandera izada en Guam. Cuando yo oí que habían izado esa bandera allá, lágrimas corrieron por mis mejillas. Eso era yo. Eso eran Uds. Eso nos expresó a todos nosotros cuando estábamos identificados allá con eso.
87Todo lo que ella es, yo soy. Toda su gloria es mi gloria. Toda su vergüenza es mi vergüenza. Si ella ha hecho cosas vergonzosas, entonces yo tengo que fijar la vista en ella, llevar su reproche. Si ella recibe gloria, yo recibo gloria con ella, porque yo estoy identificado con ella. Ahora, para estar identificado, un americano tiene que pararse por toda la vergüenza de América, toda la gloria de América. Todo lo que ella fue alguna vez, todo lo que ella es, o lo que ella será, Ud. está identificado con ella.
88Ahora, para ser un Cristiano genuino, Ud. tiene que hacer lo mismo. No queremos olvidar eso. Todo lo que El fue, yo estoy identificado con El. Yo estoy identificado con El.
89Fíjense. Y El está en mí, y yo en El. Fíjense, entonces cada Cristiano que es un Cristiano–Cristiano genuino y verdadero, estaba con El, “cuando alababan todas las estrellas del alba y se regocijaban todos los hijos de Dios”, antes que hubiera una fundación del mundo. Estábamos identificados en las esferas inmortales con Dios, diez millones de años antes que el mundo aun fuese formado. Yo estaba allá con El. Si yo tengo Vida Eterna, yo estaba allá con El. Yo estaba identificado con El “cuando alababan todas las estrellas del alba y se regocijaban todos los hijos de Dios”.
90Yo estaba con El cuando El llamó a Abraham a la edad de–de setenta y cinco años de edad, y su esposa siendo de sesenta y cinco, y le dijo que ellos iban a tener un bebé. Yo estaba con él cuando tomó su posición sobre ASI DICE EL SEÑOR: “Yo voy a tener el bebé”. Yo me paré con él. Todo Cristiano se paró con él. Yo estaba con él cuando vinieron sus tentaciones. Yo estaba con él cuando él fue a la cima de la montaña para ofrecer a Isaac. Yo estaba con él cuando apareció el carnero.
91Yo estaba con José cuando él fue rechazado por sus hermanos, porque él era espiritual y el resto de ellos eran carnales. Yo estaba con él cuando él sabía el reproche por el que tenía que pararse ante sus propios hermanos. Lo que él fue, yo soy. Lo que yo soy, él fue. Porque todos nosotros somos uno en Cristo Jesús. Yo estaba con José en su cueva, sepultura. Yo estaba con él cuando él fue a la diestra de Faraón. Uds. tienen que estar identificados con él.
92Yo estaba con Jacob esa noche, cuando él luchó toda la noche con el Angel. Yo mismo he luchado. Yo sé por lo que él pasó. Así que yo luché con Jacob al mismo tiempo que él luchó, porque yo soy su hermano.
93Yo estaba con Moisés cuando él fue a Egipto. Yo estaba con Moisés en la zarza ardiendo. Si Uds. son Cristianos, Uds. están identificados con esos caracteres Bíblicos. No se les olvide. Yo estaba con Moisés cuando toda la gente se volteó contra él. Yo estaba con Moisés cuando él cruzó el Mar Rojo, cuando él levantó su mano y caminó hacia adelante y el Mar Rojo se abrió. Yo estaba identificado en Cristo allí mismo, y yo estaba con Moisés en esa hora.
94Lo que hayan sido los Cristianos, lo que hayan sido los creyentes, cada creyente ahora está identificado con esa misma persona. Lo que sea, Uds. deben estar identificados. No se olviden de eso. Cuando Uds. se olvidan, Uds. tienen amnesia espiritual. Uds. se han olvidado quiénes son Uds.
95Miren, identificado con él, con Moisés cuando él cruzó el mar.
96Yo estaba con Elías en los días de Acab, cuando ellos tenían que escoger a quién servirían: A Dios o a Balaam. Estábamos con él en el Monte Carmelo cuando él tuvo que hacer esta decisión, porque estamos identificados en el Cuerpo del mismo Dios en el que él estaba identificado. Así que si estamos identificados en ese Cuerpo, entonces debemos recordar que estábamos allí con él. Correcto.
97Ahora, yo estaba con David cuando él fue rechazado por sus propios hermanos. Yo estaba con David. Uds. estaban también, si Uds. son Cristianos. Uds. tienen que estar identificados en su rechazo.
98Yo estaba con los jóvenes hebreos en el horno de fuego ardiendo, cuando el–el fuego no podía quemarlos debido a la Presencia del cuarto Hombre.
99Yo estaba con Daniel en el foso de los leones. Yo estaba identificado allí adentro cuando el Angel del Señor lo identificó a él allí adentro.
100Yo ciertamente estaba con El en el Calvario. Yo debo estar identificado con El en el Calvario. Yo debo estar allí, a tal grado, que no solamente estaba yo identificado con El en el Calvario, sino que yo morí con El en el Calvario. Cada Cristiano debe morir con El en el Calvario. Si Uds. no mueren con El en el Calvario, Uds. no pueden ser de El. Yo estaba allí cuando El murió. Yo morí con El. Y luego yo estaba con El cuando El se levantó de los muertos. Yo me levanté en la mañana de Pascua con El en la resurrección. Todo lo que El hizo, yo estaba allí mismo con El. Cada creyente estaba también.
101Y ahora yo estoy sentado con El en lugares Celestiales en Cristo Jesús, con todos los poderes del infierno conquistados por medio de El. Cada creyente Cristiano estuvo sentado de la misma manera, porque Uds. tienen que estar identificados.
102Ahora, yo mismo me encuentro en estos últimos días con muchos de los creyentes Cristianos, identificado en Su ministerio. El es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Yo mismo me encuentro en este día identificado en Su ministerio. ¿Se encuentran Uds. de esa manera, creyéndolo, caminando con eso? Fíjense. Las obras que El hizo, El dijo que el creyente haría la misma cosa. “Las obras que Yo hago, Uds. también las harán”. Entonces, ¿pueden Uds. identificarse con El? Entonces cuando venga el reproche sobre la Palabra, ¿pueden Uds. soportar el reproche como El lo hizo?; ¿ven?, identificados con El. Yo estaba identificado con El.
103Yo estaba con El en el Día de Pentecostés. Yo estaba con los discípulos allá arriba, identificado con ellos en el bautismo del Espíritu Santo.
104Yo me pregunto si la iglesia no tiene tanta amnesia ahora que ellos no, algunos de ellos, ni siquiera creen que hay tal cosa como el Espíritu Santo. ¿Ven a dónde ha llegado la iglesia? A un caso muy grave de amnesia. ¿Ven? Ellos se han olvidado que ese era Jesucristo allá en aquel entonces. Ellos se han olvidado lo que fue Jesucristo. Ellos se han olvidado. Ellos pensaron que El era sólo un–un dador de la ley, o un–un profeta, o un buen hombre. Ellos se olvidaron que El era Dios. Ellos se olvidaron que El es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Y la iglesia tiene un caso grave de amnesia espiritual. Ellos se han olvidado de todas estas cosas. Ellos ya no las entienden.
105Nosotros debemos estar con los discípulos en Pentecostés: Identificados con ellos. Yo estaba identificado con el sermón de Pedro en el Día de Pentecostés, en Hechos el capítulo 2. Yo oí lo que él dijo; yo creí lo que él dijo; yo obedecí lo que él dijo; ahora yo estoy identificado en la misma cosa.
106No contraigan amnesia espiritual, porque si Uds. la contraen, Uds. se identificarán con algo más. Quédense ahí con esa Palabra.
107Nosotros estábamos con la Iglesia cuando fue comisionada por Jesucristo en Hechos el capítulo 16: “Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura”. Yo quiero estar identificado allí: “A todo el mundo, a toda criatura”. “Estas señales seguirán a los que creen”. Pueden estar identificados con eso.
108Bueno, miren, ¿están Uds. identificados con eso? O ¿tienen algo de amnesia espiritual, que se dan cuenta que no creen que esas señales siguen a los creyentes? ¿Ven?, si Uds. no lo creen, entonces tienen amnesia espiritual. ¿Ven?, Uds. se han olvidado que Dios prometió eso. El dijo: “Estas señales seguirán a los que creen”. No se les olvide. No se les puede olvidar y ser Cristianos. Uds. deben estar identificados con eso.
109Uds. deben estar identificados con San Juan el capítulo 14, el versículo 12: “El que cree en Mí, las obras que Yo hago, él también las hará”. No se les olvide. Si se les olvida, entonces tienen amnesia espiritual. Se han olvidado quiénes son Uds. Se han olvidado lo que significa su testimonio.
110Qué de lo que El dijo: “Si permanecéis en Mí, y Mis Palabras permanecen en vosotros, pueden pedir todo lo que queréis y os será hecho”. ¿Están Uds. identificados allí para creer que ésa es la verdad? Marcos 11, cuando El dijo: “Si tú dices a este monte, ‘Quítate’, y no dudas en tu corazón, sino que crees que lo que tú has dicho sucederá, lo que tú digas te será hecho”. ¿Pueden Uds. estar identificados allí para creer que ésa es la verdad? Si no lo están, entonces están contrayendo amnesia espiritual.
111Y–y Uds. olvidan, Uds. pierden su balance Cristiano. Uds. no pueden decir a dónde pertenecen. Uds. dicen: “Yo soy Metodista”. “Yo soy Bautista; eso es lo que sé al respecto”. “Yo soy Pentecostal”. “Yo soy esto, eso, o lo otro”. ¡Tengan cuidado! Eso puede significar que el síntoma de la enfermedad se está mostrando en Uds., que Uds. tienen algo de amnesia espiritual.
112Ud. dice: “Bueno, Hermano Branham, yo–yo creo esto, yo casi no...” Mire, espere sólo un momento. Si Dios prometió hacer estas cosas, y dijo que acontecerían en los últimos días, y su credo lo aparta a Ud. de eso, eso es una buena señal, yo puedo ver la señal de la enfermedad en Ud. Es amnesia espiritual. A Ud. se le ha olvidado identificarse con la Palabra.
113Ud. dice: “Yo no creo que los enfermos sanan”. Ud. tiene amnesia espiritual.
114Ud. dice: “Yo no creo en el bautismo del Espíritu Santo”. Amnesia espiritual.
115Ud. dice: “Yo–yo no creo que Dios prometió hacer estas cosas en los últimos días”. Entonces Ud. ha escuchado a un credo o alguna doctrina en lugar de la Biblia. Ud. tiene amnesia espiritual. Entonces Ud. no sabe a dónde pertenece. Ud. está confesando ser un “Cristiano” y negando la Palabra. Lo regresa a Ud. otra vez a la amnesia espiritual ¿ven?, no sabe en dónde está Ud. parado. Ud. tiene amnesia espiritual. No puede identificarse con las Escrituras.
116Ud. tiene que estar con los discípulos; Ud. tiene que estar con toda la Escritura, con la Iglesia cuando fue comisionada. Pero mire, cuando la Iglesia fue comisionada: “Id por todo el mundo y predicad el Evangelio, estas señales seguirán a los que creen”, esa fue su comisión. Ahora, ellos han... Esa fue la comisión.
117Pero ellos han contraído un caso grave de esta amnesia espiritual, como el que Eva contrajo en el... al pasearse un día por el huerto. Ahora, ella es como Israel, sufriendo de esta misma enfermedad, una alergia proveniente de una dieta de seminario. Eso les dará a Uds. amnesia espiritual. Tomen alguna dieta de seminario, y Uds. contraerán una alergia. Y entonces cuando menos lo piensen, Uds. contraerán una amnesia muy grave. Uds. no creerán nada de lo que la Biblia dice.
118Ese es el problema con la iglesia hoy. Ese es el problema por el cual no podemos tener un avivamiento hoy. Ese es el problema con la gente hoy. Ellos han estado tan intoxicados con toda clase de “remedios” y de todo ismo que pudieron empollar al grado que no saben qué es lo correcto o lo incorrecto. Exactamente. Ella no puede recordar a su Señor. Ella no puede recordar Su Palabra. Ella no puede recordar la promesa.
119Eso era el problema con Israel cuando Jesús vino a la escena. Ellos no podían recordar de que “una virgen concebirá”. Ellos no podían recordar que Moisés dijo: “El Señor vuestro Dios levantará un profeta como yo”. Ellos tenían amnesia espiritual.
120Eso es exactamente lo que la iglesia tiene hoy. El dijo: “Acontecerá en los postreros días” que estas cosas se cumplirían, las que vemos cumplirse, y la iglesia está tan muerta como las doce de la noche. ¿Qué es? Amnesia espiritual. Nosotros mismos nos nombramos Pentecostales, y no podemos identificarnos–no podemos identificarnos con la Palabra cuando es predicada en el poder de la resurrección de Cristo: Y El aquí entre nosotros obrándola, y haciendo exactamente lo que El dijo que El haría. Entonces, ¡cuidado!, nuestro sistema denominacional nos ha metido en amnesia espiritual. Estamos sufriendo. No sabemos a dónde pertenecemos. Uno lleva sus credenciales de esta iglesia a la otra iglesia, y a esta iglesia, y a este ismo y a ese ismo. ¿Ven?
121Lo que necesitamos otra vez, es otro Amós que venga a la escena con ASI DICE EL SEÑOR. ¿Lo recibiríamos? Igual como ellos lo hicieron. Ellos nunca lo recibieron. Ellos no lo recibirían hoy. El casi no podía entrar a un lugar para predicar. Ahora, eso es exactamente lo correcto. Porque la iglesia está sufriendo con esta amnesia espiritual.
122Ahora, ¿por qué? Dios prometió en estos últimos días, cuando el Hijo del hombre sería revelado de acuerdo a Lucas el capítulo 17, que la señal que aconteció en Sodoma acontecería otra vez. Y la gente la ve cumpliéndose, y algunos de ellos ni siquiera la creen. Ellos piensan que es telepatía. Ellos piensan que es un espíritu diabólico. ¿Qué es? Están sufriendo de amnesia espiritual. Eso es exactamente. Ellos no pueden entender al Señor. Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Lo que El era entonces, El es ahora.
123Pero ¿qué ha sucedido? Simplemente ya no podemos identificarnos más con la Palabra. Bueno, ella–ella no sabe si es una logia o si es una iglesia. Ella no quiere ser llamada una logia, y ella no puede ser llamada una iglesia, porque para ser llamada una iglesia, se identificaría ella misma con Cristo; eso le da amnesia espiritual. Y ella no quiere ser llamada una logia. Así que no es la iglesia Pentecostal, la iglesia Metodista, la iglesia Bautista; es la logia Pentecostal, la logia Metodista, la logia Bautista; porque ella no puede ser identificada con la Palabra. Y cuando la Palabra es hecha manifiesta, Ellas todavía no la creen; es una enfermedad: Amnesia espiritual; no pueden identificarse ellas mismas. Ellas no saben a dónde pertenecen. Eso es correcto.
124Es exactamente como hibridar algo. Como yo he dicho con frecuencia, que yo siempre pensé que una de las cosas más torpes que he visto es un mulo. ¿Ven?, él es un híbrido. ¿Ven?, su madre era una yegua; su papá era un burro; y él ni siquiera sabe a dónde pertenece. Y la primera cosa que Ud. se da cuenta, Ud. lo... Ud.–Ud. lo puede reproducir y obtener un burro, y luego... u obtener un mulo, mejor dicho. Pero el mulo no puede volver a reproducirse otra vez. ¿Ven?, él no... Ud.–Ud. no le puede enseñar nada. El es testarudo. Nunca podrá decirle nada. El parará sus orejas grandes y esperará todos los días de su vida la ocasión apropiada, para patearlo antes de morirse. Eso es todo. El siempre está esperando para golpearlo a Ud. si él puede.
125Eso me recuerda de muchos de los así llamados “Cristianos” híbridos. Ellos han hibridado esas iglesias a tal grado que contrajeron la enfermedad de amnesia espiritual. Ellos no pueden reproducir nada otra vez.
126Ellos hablan respecto al maíz híbrido. El maíz híbrido no sirve. Es la peor cosa que Uds. se pueden llevar a su boca, todo lo híbrido. Esa es la razón que Uds. tienen que tomar estas plantitas del semillero y cosas híbridas y rociarlas, y curarlas, y mimarlas. ¿Por qué? Porque no pueden mantenerse libres de insectos.
127Pero a un genuino de purasangre, Uds. no tienen que ponerle desinfectante. El tiene el Poder dentro de él mismo para repeler a los insectos de él. Eso es lo que se necesita para apartar a los insectos de incredulidad de un hombre verdaderamente espiritual y genuino.
128Tome un mulo, y vaya Ud. a hablarle a él. Dígale: “Oye, mulito, yo quiero que hagas esto, eso.”
129El se quedará parado allí: “¡Jaaa!, ¡jaaa!, ¡jaaa!” [El Hermano Branham hace un sonido como el de un mulo–Ed.], esas orejas grandes moviéndose de arriba abajo. Yo he visto a un–un montón de “Cristianos” de esa misma manera, así llamados.
130Ud. dice: “Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Estas señales seguirán a los que creen”.
131“¡Jaaa! Yo creo que los días de los milagros ya pasaron. ¡Jaaa!, ¡jaaa!, ¡jaaa!” ¿Ven?, él no sabe lo que él cree. El no sabe nada. El no sabe de dónde proviene. El no sabe a dónde va. El tiene amnesia [equina] de caballo. El no sabe de dónde proviene; él no puede ir más adelante.
132Pero a mí me gusta un genuino de purasangre. Oh, él es manso, Ud. puede hablarle a él. El sabe quién era su papá, quién era su mamá, quién era su abuelo y su abuela. El tiene documentos de pedigrí [documentos que prueban su originalidad–Trad.] para mostrar de dónde él provino.
133Y a mí me gusta un Cristiano de purasangre, que puede regresar muy atrás a la Palabra de Dios, al Día de Pentecostés, e identificarse allí con los santos, en donde el poder del Espíritu Santo vino sobre ellos. Ese es un Cristiano de purasangre. El sabe de dónde proviene. El no está identificado con los Metodistas, Bautistas, o con nadie más. El está identificado en la Palabra de Dios. El sabe exactamente en dónde él está parado. La Sangre real de su Padre fluye en él, la Sangre de Jesucristo. El sabe lo que hace. El cree cada Palabra. Dios obra a través de él y lo confirma con las señales que El prometió que seguirían. El no tiene amnesia espiritual. El es un genuino de purasangre. Me gusta eso.
134Pero la iglesia hoy tiene un caso grave de amnesia espiritual. No sabe a dónde pertenece. Se le ha olvidado todo al respecto, ha olvidado todas estas cosas que la hacen una Iglesia.
135¿Qué nos hizo tan ricos como estamos? Se ha entrado a la condición de Laodicea otra vez, entrado de nuevo a esa condición de riqueza como en la que Israel estaba. Cuando era pobre y tenía que confiar en Dios para todo lo que podía hacer, todo lo que obtuvo, confió en Dios; entonces Dios estaba con ella, y era espiritual, y seguía adelante. Pero cuando se hizo rica, esto es lo que sucedió: sus ciudades se levantaron, y sus mujeres llegaron a ser inmorales; sus hombres lo permitieron; sus predicadores cedieron; y ellos censuraron a los profetas. Y esa es la clase de condición a la que ellos entraron. Lo que causó eso, fue que olvidaron de dónde provenían esas bendiciones.
136¡Y Uds. Metodistas, y Uds. Bautistas, y Uds. Presbiterianos! Uds. Metodistas ni siquiera pueden recordar a Juan Wesley. ¡Uds. Bautistas!, Juan Smith lloró por causa de los asuntos del pueblo, al grado que su esposa tenía que guiarlo a la mesa; sus ojos estaban cerrados por lo hinchado, causado por llorar y orar toda la noche. ¿Cuál es el problema?
137Juan Wesley dijo que una de las cosas grandes... Creo que fue uno de los primeros padres Metodistas que dijo que la desgracia de las hijas de la iglesia Metodista fue que habían empezado a comportarse tan mundanas que ellas estaban usando anillos en sus dedos. ¿Qué diría él hoy cuando usan pantaloncitos cortos?
138¿Qué sucedió? Amnesia espiritual; es exactamente lo que es: Olvidaron de dónde provienen Uds. Uds. tienen todas estas cosas porque la dádiva de Dios, la bondad de Dios, se las dio a Uds.
139¿Piensan Uds. que esto es una cosa extraña? Está exactamente con el Espíritu de Jesucristo, la profecía. En Apocalipsis el capítulo 3, dice: “Porque tú dices: ‘Yo soy rico, y de ninguna cosa tengo necesidad’; y no sabes que tú eres pobre, ciego, desventurado, miserable, desnudo, y no lo sabes”. ¿Ven?, no lo saben. ¿Qué es? Amnesia espiritual. Ellos no lo saben.
140Las iglesias tienen el–el dinero hoy. Casi no hay una iglesia en el país, una denominación, que no valga millones y millones de dólares, edificando edificios y cosas por millones y millones de dólares, y predicando que la Venida del Señor está a la mano. Rica, y dijo: “Yo no tengo necesidad de nada”. Los predicadores mejor educados que alguna vez han tenido, saben más teología de lo que alguna vez han sabido, y tienen los edificios más grandes, los lugares más seleccionados en la ciudad. Ellos tienen el derecho a todo lo que ellos quieren hacer. Y luego, ¿qué hicieron ellos? Contrajeron amnesia espiritual, y se olvidaron que fue Dios el que hizo eso para ellos, así como Israel.
141Y la Biblia profetizó, Jesucristo envió Su Angel a Juan, y dijo que esta última edad tendría esta amnesia espiritual. Ellos eran desventurados, recuerden. Ellos piensan que son grandes. Ellos piensan que tienen algo. Pero El dijo que eran miserables, desventurados, pobres, ciegos, desnudos, y no lo sabían. Y no hay manera de decírselo a ellos.
142Ahora, si un hombre estuviera aquí afuera en la calle, desventurado, o una mujer desnuda en la calle, ciega, sería una condición lamentable de estar en esa condición. Pero entonces si tuvieran sus mentes cabales, supieran quiénes eran ellos, que ellos eran seres humanos, y que se supone que deben usar ropa, bueno, Ud. saldría allá... Ellos son–ellos son seres humanos, se supone que deben identificarse con la raza humana, y estuvieran allá afuera desventurados, miserables, ciegos, y desnudos; y Ud. fuera y les dijera: “Hermano, Ud. está desnudo”.
143“¡Mire Ud!, yo soy el Doctor Fulano de tal, no se meta en mis asuntos. Déjeme decirle, yo pertenezco a tal y tal. Ud. aleluya, no tiene ningunos negocios de decirme nada”. [Porción no grabada en la cinta–Ed.].
144Díganles: “Es incorrecto que un hombre haga esto, y que la gente haga las cosas que están haciendo”.
145Y ellos le dirán a Ud. que su predicador es de amplio criterio. ¿Ven? ¿Qué es? Es que ellos han olvidado los mandamientos del Señor Jesús. Entonces dejemos que El descienda y haga Sus señales y maravillas que El dijo que El haría. Ellos no quieren creerlo. Es amnesia espiritual. ¿Ven?, ¡ellos se han olvidado! Y están desnudos y no lo saben, no se dan cuenta.
146Ellos piensan: “Sólo porque yo pertenezco a la iglesia, eso es todo lo que es necesario”. Oh, hermano. Eso significa para Dios tanto como el ser un Masón o cualquier otra cosa, o cualquier otra logia. El pertenecer a la iglesia, eso no significa nada para Dios.
147Uds. tienen que ser hijos e hijas de Dios. Uds. tienen que ser nacidos de Dios. Y Dios es la Palabra. Cuando yo llegué a ser parte de mi padre, yo llegué a ser todo mi padre. Cuando Uds. llegan a ser parte de Dios, Uds. llegan a ser Dios en totalidad, toda Su Palabra. Uds. la creen toda. ¡Amnesia espiritual!
148¿Qué si Ud. no supiera que su apellido era el que era? Y si Ud. es... Ud. proviene de una familia fina, lo cual yo espero que Ud. provino, si Ud. proviene de una familia de gente fina, ¿qué si a Ud. se le olvida ese apellido de la familia y Ud. sale aquí afuera viviendo en deshonra? Ellos dicen: “¿No es su apellido Jones?”, o el que haya sido. “Bueno, yo no recuerdo quién soy yo”. ¿Ven? Muy bien. ¿Ven?, eso es estar en una cosa horrible, una condición horrible a la cual llegar.
149Bueno, eso es exactamente adonde la iglesia ha llegado. Debe ser la representación de Jesucristo. Pero ha olvidado eso porque se le ha inyectado credos y denominaciones, los cuales ellos han aceptado eso en lugar de la Palabra. Y ellos están desnudos, ciegos, miserables, y no lo saben; y no hay manera de decirles.
150Quizás nunca esté otra vez en Birmingham. Pero esta es una ocasión en la que lo van a escuchar. ¿Ven?, ¿ven? Correcto. Yo sólo estoy... Yo no soy responsable por nada más que sembrar simiente. Dios la dirige al terreno adonde se debe ir.
151Se olvidaron, sí, ellos se olvidaron de la Palabra de la promesa; ellos se olvidaron. Israel estaba en esa clase de condición cuando Jesús vino. Se le había olvidado. Ellos buscaron, oh, ellos dijeron que ellos creían que venía un Mesías. Pero cuando el Mesías vino y El mismo se identificó por la Palabra, ellos tenían tantas tradiciones al grado que habían hecho la Palabra de Dios sin efecto.
152Y Jesús prometió que antes del tiempo del fin que, “como fue en Sodoma, así será, y será identificado”, y la gente es tan tradicional, al grado de que ellos han hecho la promesa de Dios sin efecto por sus tradiciones. Amnesia espiritual, amnesia espiritual es exactamente lo que es. ¿Ven?, ellos han olvidado estas cosas.
153“Oh, yo pertenezco a esto. Yo–yo hice esto. Yo dancé en el Espíritu. Yo hice esto”. Bueno, ¡qué cosa!, ¡qué cosa! Eso no tiene nada que ver con ello, ¡nada en lo absoluto!
154¿Cómo puede Ud. ser un Cristiano y negar la Palabra? Ud. no puede hacerlo. Dios es la Palabra. Si la Palabra está en Ud., Ud. y la Palabra son lo mismo. Todo lo que la Palabra es, Ud. es. Amén. Si yo estoy viviendo en esta generación, la porción de esta Palabra que es prometida para esta generación, yo tengo que ser eso. Si yo voy a ser un Cristiano, yo tengo que estar identificado con todo lo que la Biblia predica y por lo que apoya.
155¡Aleluya! Me van a llamar un “aleluya” de todas maneras, y yo me siento muy religioso en estos momentos. Sí, señor.
156Yo tengo que estar identificado con todo lo que esa Biblia afirma, y afirmarla a Ella, y si yo no he sido dañado con amnesia espiritual de este día moderno, yo estaré, y puedo estar identificado con El. Si yo la niego, entonces yo tengo amnesia espiritual; algo ha sucedido, yo he aceptado un credo o una doctrina o alguna iglesia, o un grupo de hombres. Yo no puedo hacerlo, cuando la Palabra viene y Ella misma se identifica.
157Esa es la razón porqué Jesús no fue reconocido. Oh, ellos dijeron: “Bueno, este hombre es santo, y nuestro sacerdote santo, nuestro santo esto”.
158Y Jesús dijo: “Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y sus obras haréis”.
159¿Sabían Uds. que Caín ofreció también un buen sacrificio? El era sincero, edificó un altar, se arrodilló, y adoró, y ofreció un sacrificio y oró a Dios. Y si Dios, si eso es todo lo que Dios requiere, de que Ud. pertenezca a una iglesia, y tenga un altar, y pague sus diezmos, y vaya a la iglesia, y viva una vida buena; si eso es todo lo que El requiere, El fue injusto al condenar a Caín, porque él hizo la misma cosa. Sí, señor, eso es exactamente.
160Pero, “religión” significa: “Una cubierta”, y Ud. no puede ser cubierto por sus propias obras buenas. Solamente hay una cosa que Dios aceptará, y ésa es la Sangre de Jesucristo. Esa es la única cobertura. Fuera de eso, si Ud., dice: “Guardar el credo”: ¡Amnesia espiritual! Eso es lo que sucedió.
161Ahora, fíjense. Ellos han olvidado la Palabra; ellos han olvidado la Biblia; ellos han olvidado la promesa. Ellos están tratando de vivir en el resplandor de lo que eran los Metodistas, de lo que eran los Bautistas, de lo que era alguien más. Aquí está la promesa del día, y Dios hablándola por medio de Su Palabra, y confirmándola otra vez, y probando que sí es así, y ellos todavía no la creen. ¡Amnesia espiritual! Eso es exactamente lo correcto. Total, total amnesia, absolutamente no la creen en lo absoluto.
162Un soldado Francés... Me contaron una pequeña historia, antes que terminemos. Yo no sabía que aun era tan tarde así, y yo tengo como diez páginas de notas que me quedan aquí; las tomaremos en otra ocasión. Fíjense, un soldado Francés. Ellos tomaron a un grupo de soldados del ejército, y tenían esta amnesia. Era por un choque emocional en la batalla. Y ellos tenían un programa. Y ellos– ellos llamaron y permitieron a la gente quienes habían perdido seres queridos que llamaran, y vieran si ellos podían identificar a estos muchachos. No había esperanza para ellos, quizás uno o dos de ellos los reconocieron. Y entonces tomaron al resto de ellos; los iban a poner en un sanatorio, en donde ellos tendrían que quedarse por el resto de sus vidas.
163Ellos iban subiendo el lado de la colina, el tren jalando; y pararon en una estación, permitieron que los muchachos salieran y estiraran sus piernas. Y los guardas salieron a la colina para vigilarlos, porque con amnesia, bueno, ellos–ellos tenían que vigilarlos.
164Así que ellos vigilaron a un joven allí. El se salió y empezó a mirar alrededor, a ese tanque de agua, miró alrededor por toda la colina. El se talló su rostro, y estudió, y miró otra vez; y él vio ese tanque de agua. El miró todo alrededor de la estación, y empezó a caminar. En lugar de detenerlo el guarda, lo siguió.
165El subió y cruzó la colina, bajó por un sendero pequeño, dio vuelta a la derecha, subió y cruzó otra colina pequeña y llegó a una cabaña pequeña. El miró. Saliendo al portal, un anciano con un bastón en su mano, salió, lo abrazó, dijo: “¡Hijo mío, yo sabía que tú regresarías! Ellos me dijeron que estabas muerto, pero yo sabía que tú regresarías”. Y el muchacho volvió en sí. Su amnesia le dejó. El podía identificarse quién era él. El sabía que ése era su padre.
166Oh, soldado de la cruz que has estado en choque emocional con tanta instrucción, con tantos choques de denominación, y credos, y cosas del mundo, ¿por qué no sales por unos cuantos minutos, y empiezas a mirar alrededor de la Biblia? Pudieras caminar alrededor y pudieras tú mismo encontrarte identificado aquí en la Palabra como un creyente, uno de estos días. Tal vez tú no lo conozcas a El. Pueda que vuelvas en sí, como el hijo pródigo lo hizo, y tú mismo te encuentres. Tú mismo pudieras encontrar tu identificación en las Palabras de Dios.
167Alguien dijo, el otro día, no hace mucho tiempo, dijo: “Pero Hermano Branham, míranos a nosotros gente Pentecostal, qué iglesias tan finas tenemos. Bueno, tenemos–tenemos ministros que han sido instruidos”.
168¡Escuchen!, cuando un hombre se casa con su esposa, él no confía en su belleza. No. El confía en la fidelidad de su voto, su palabra. El no confía en su belleza. El confía en su fidelidad.
169Y de esa manera es cuando Uds. se casan con Dios. Uds. no confían en alguna gran iglesia hermosa que puedan edificar, sino en la promesa que hizo Jesucristo: “Yo soy el mismo ayer, hoy, y por los siglos”. ¿Creen Uds. eso? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. Inclinemos nuestros rostros sólo por un momento. Me pregunto en esta noche, aquí en el edificio, en donde la gente está sentada, en donde hay hombres y mujeres que son Eternos, gente destinada a la Eternidad, y Uds. saben que un día u otro tendrán que encontrarse con Dios.
170Y me pregunto si Uds. tuvieran un pequeño hálito de esa amnesia, y Uds. quisieran... Uds. han estado identificados en la cosa errada, y a Uds.–a Uds. les gustaría caminar un poco alrededor en esta noche, y darse cuenta si Uds. no pueden ser identificados en Cristo Jesús. ¿Levantarían Uds. su mano, y dirían: “Ore por mí, Hermano Branham. Yo–yo quiero estar identificado como un Cristiano verdadero, un creyente verdadero”? Dios lo bendiga. Dios lo bendiga. Dios lo bendiga. Oh, sí, por todos lados, el Señor Dios los bendiga.
171Alguien allá en el balcón diría: “Hermano, yo verdaderamente creo que eso es la verdad. Yo creo que como Cristianos, no somos Cristianos como solíamos ser hace años”.
172¿Qué de Uds., gente Pentecostal?, cuando sus madres y padres solían pararse aquí en la calle y tocar el pandero, y su madre cómo tenía que... Ella se cansaba, y batallaba con Uds. estando pequeñitos. Hubo ocasiones en las que Uds. no tenían ropa y todo lo demás. Pero papá y mamá eran fieles a la causa para sostener en alto a Cristo.
173Miren lo que Uds. gente Pentecostal hizo. Hace cincuenta años, Uds. salieron de la organización. Eso es lo que los hizo a Uds. Pentecostales, Uds. se separaron del incrédulo. “Y como una puerca lavada a su revolcadero, y un perro a su vómito”, Uds. regresaron e hicieron lo mismo, hicieron la misma clase de enredo del que Uds. salieron. ¿Cuál es el problema? Amnesia espiritual brotó entre el pueblo. Uds. tienen ahora credos y sus credenciales denominacionales, y Uds. están a la par con el resto de ellos, quieren estar con el resto de ellos. Uds. les permitieron a sus mujeres cortarse su cabello, usar pintura. Uds.–Uds. les están permitiendo hacer todas estas cosas, permitiendo toda esta cosa en las iglesias. ¿Qué es? Amnesia espiritual.
174Y luego, cuando menos lo piensan, cuando Dios empieza a visitar entre el pueblo, entonces, ¿qué sucede? Uds. no pueden recibirlo. ¿Ven? Han estado tan enfermos con esa amnesia, ¿ven?, es la única cosa que Uds. han escuchado. ¿No piensan Uds. que deberían bajarse de ese credo sólo por unos cuantos minutos y coger la Biblia, y ver cómo un Cristiano debe estar identificado? “Estas señales seguirán a los que creen”.
175En Hechos, Pedro dijo: “Arrepentíos, cada uno de vosotros, y bautícese en el Nombre del Señor Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare”. Si ellos le dicen a Ud. que eso no es así, entonces su pastor tiene un caso grave de amnesia espiritual. El mismo no puede encontrarse identificado con esa Iglesia, no una organización, una Iglesia, un Cuerpo Místico de Cristo.
176Ahora, el Espíritu Santo está aquí. El está aquí para hacer exactamente lo que El prometió hacer. Ahora, mientras Uds. están aquí con sus rostros inclinados, sólo continúen orando. Permitan que el Espíritu Santo El mismo hable y vea si esto... Cualquiera sabe que la promesa... lo que es para este día. Ahora, Uds. que están en necesidad en esta noche, Uds., muchos de Uds. levantaron sus manos. Antes que Uds. hagan eso....
177Me pregunto, mientras estamos aquí y verdaderamente oramos por los enfermos, me pregunto si Uds. se pueden apartar de esa incredulidad, de esa denominación, de ese credo que les dice a Uds. que estas cosas no son así, de ése que les diría a Uds. que es del diablo. Cuando ellos hacen eso, nunca serán perdonados en este mundo o en el mundo venidero. ¿Qué si es la verdad? Piénsenlo. ¿Qué si es?, entonces, ¿en dónde están Uds.? ¿Ven?, Uds. no tienen que hablarlo, sólo créanlo en su corazón. Y aquí hay gente que cree eso. Yo he estado aquí por las últimas dos noches luchando sobre algo, sólo, “oh”, deteniéndome y mordiéndome mi lengua para evitar decirlo.
178Y recuerden, amigos, es entre Uds. y Dios. “¿Qué si está errado?” ¿Están Uds. pensando eso? Uds. saben lo que sucede, Uds. nunca serán perdonados por eso. Amnesia espiritual. Uds. entrarán directamente en su muerte Eterna: incredulidad. “Aquel que no cree, ya está condenado”.
179Ahora, oren por sus enfermedades. Digan: “Señor Jesús, Tú prometiste. Yo....” Quizás haya algunos desconocidos aquí que nunca han estado antes aquí.
180Jesús prometió: “Como fue (yo tomaré una Escritura) en los días de Lot”, cuando Dios estaba manifestado en un cuerpo de carne; y el pueblo, Abraham, el grupo elegido, el grupo llamado fuera. Y el nombre de Abram fue cambiado a Abraham. Entonces él vio la Palabra hecha carne, y Ella discernió los pensamientos que estaban en el corazón de Sara.
181Y cuando vino la Simiente real de Abraham, eso es lo que El hizo. Y ellos lo llamaron a El “un diablo”.
182El dijo: “Miren, cuando el Espíritu Santo venga, hará la misma cosa”. Dijo: “Ahora hay perdón cuando Uds. me llaman eso. Pero cuando Uds. hablen en contra del Espíritu Santo, no habrá perdón”.
183Ahora, que El en Su poder pase por esta audiencia de gente en dondequiera que Uds. estén, con Su discernimiento espiritual, mostrando que El es la Palabra. Así que si hay algunos aquí que están sufriendo de amnesia, que ellos no tendrán– no tendrán excusa antes que se haga este llamamiento al altar.
184Que el Señor Dios los ayude. Ahora, con sus rostros inclinados, orando reverentemente.
185¿Ven? Hay una dama sentada aquí delante de mí; ella tiene sus manos cubriendo su rostro. Ella está sufriendo de una condición de la columna. Y ella también está nerviosa. Tiene un problema en el estómago, y ella está sentada aquí ahora delante de mí. Y para que ella pueda saberlo; ella no es de esta región. Ella es de una ciudad llamada Macon. Sí. ¿Cree Ud. que Dios puede decirme quién es Ud.? Ud. es la Srta. Ayers. Si eso es correcto, levante su mano. Yo soy un desconocido para Ud. Eso es la verdad, ¿no es así? Ahora, su problema se terminó. Jesucristo, Ud. tocó Su manto. El la sanó a Ud. Ahora, sólo créalo.
186Hay un hombre sentado en la parte de atrás del edificio. El está buscando el bautismo del Espíritu Santo. El quiere el bautismo del Espíritu. El está parado aquí delante de mí. El no es de aquí tampoco. El es de Carolina, Charlotte. Lepoe es su nombre. Crea Ud. con todo su corazón, y Dios lo llenará con el Espíritu Santo, mi– mi hermano, si Ud. lo cree.
187Aquí, a mi derecha, aquí está un–un hombre y su esposa, sentados aquí directamente enfrente de mí. Es una pareja anciana a mi derecha. La señora está sufriendo de una condición del colon. Su esposo tiene problema del corazón. Ellos no son de aquí; son de Tennessee. Sr. y Sra. Thomas, si Uds. creen con todo su corazón, levanten sus manos, y Uds. pueden aceptar su sanidad. Jesucristo los sana. Eso es exactamente lo que El prometió hacer. Yo nunca he visto a esas personas en mi vida. ¡Amnesia espiritual!
188Jesús dijo: “Las obras que Yo hago, vosotros también haréis. Un poquito, y el mundo no me verá más. Pero vosotros me veréis, porque Yo (pronombre personal), estaré con vosotros, aun en vosotros, hasta el fin del mundo”, Jesucristo el mismo ayer, hoy, y por los siglos.
189Ahora, a los hombres y mujeres que están aquí que tienen algo mal en Uds., que Uds. simplemente no pueden ver cómo... Uds. quieren creer, pero simplemente no pueden entrar en eso, y les gustaría que se orara por Uds. Uds. quieren aceptarlo a El mientras están en Su Presencia, ¿vendrían y se pararían aquí a mi lado, me permitirían orar y poner manos sobre Uds.? Si vienen aquí al frente en estos momentos, Uds. que están sufriendo así con amnesia espiritual, y quisieran que se orara por Uds., para que Uds. sean liberados de eso. Si Uds. no son un... no son creyentes, pero Uds. quieren que se ore por Uds., vengan al frente y párense aquí. Dios le bendiga, jovencito. ¿Alguien más que venga? Dios la bendiga, señora. Vengan. Dios la bendiga, jovencita. ¿Alguien más que venga? Vengan, párense aquí al frente en estos momentos.
190Amnesia espiritual, yo no quiero ser plagado con eso; Dios no lo permita. Permíteme–permíteme morir de–de cualquier cosa, pero no me permitas morir de esa muerte: Como un incrédulo.
191Vengan, y acéptenlo a El ahora. ¿No lo harán? Vengan de... Y bajen del balcón, amigos. Son sólo unos cuantos pasos hasta aquí, y pudiera significar la diferencia entre muerte y vida para Uds.
192Miren, yo no puedo hacer a Cristo que haga algo. Cristo no tiene que hacer nada, mas que una cosa: El tiene que cumplir Su Palabra. El debe hacer eso para ser Cristo, para ser Dios. El debe cumplir Su Palabra.
193Ahora, recuerden. Si Uds. no están seguros de su experiencia, ¿por qué no bajan ahora? Si Uds. sólo pertenecen a una denominación, si Uds. son nietos Pentecostales, Dios no tiene nietos. El tiene hijos e hijas, pero no nietos ni nietas. ¿Ven? Dios no tiene eso. El sólo tiene hijos e hijas, y Uds. saben que no son.
194Quizás Uds. hablaron en lenguas; Uds. pudieron haber danzado; Uds. pudieron haber hecho todo esto. Todo eso está bien. Yo no tengo nada en contra de eso. Pero si Uds. todavía tienen esa amnesia espiritual, bajen y vengan aquí, y párense aquí. Oremos al respecto. ¿Qué dicen Uds.? Miembro de iglesia, sólo un– sólo un miembro de iglesia nominal: ¿Por qué no viene Ud. aquí al frente, y nos deshacemos de eso en estos momentos?
195Yo no quiero irme de aquí de Birmingham, y saber que algún día cuando venga el Juicio, yo tenga entonces que pararme delante de Uds.... Recuerden, yo voy a encontrarlos a Uds. otra vez. Si yo nunca los encuentro aquí en esta... Los voy a encontrar en el Juicio, y yo tengo que responder por lo que yo he dicho en esta noche.
196Ahora, escuchen. ¡Arrepiéntanse, amigos! ¡Arrepiéntanse!, salgan de eso. Salgan de allí. Vengan ahora.
197Eso debería hacer a cada mujer con el cabello cortado en este país, en este lugar, venir aquí al frente ahora. Eso es exactamente lo correcto. Uds.–Uds. que no tienen la gracia suficiente para verdaderamente decir: “Yo–yo–yo quiero–yo quiero dejar mi cabello crecer, Hermano Branham. Debería... yo tengo... Bueno yo no tengo la gracia para hacerlo”. “Bueno”, Ud. dice: “¿Tiene eso algo que ver con ello?”
198Aquí no hace mucho tiempo un ministro de renombre se acercó a mí, y dijo: “Yo quiero poner manos sobre Ud., Hermano Branham”. Dijo: “Todos lo consideran a Ud. como un profeta”. Yo dije: “Yo nunca dije que yo era un profeta”.
199El dijo: “Pero la gente lo considera a Ud. como eso. Ud. siempre hace pedazos a esas mujeres respecto a usar pantaloncitos cortos, y–y”, ¡oh, un hombre Pentecostal! Y dijo: “Respecto a usar pantaloncitos cortos y de ellas cortarse su cabello y cosas”. Dijo: “Ese no es su asunto”. Yo dije: “¿De quién es el asunto entonces?”
200Y él dijo: “Esa gente: ¿Por qué no les enseña a esas mujeres cómo ser... tener grandes dones espirituales y ayudarle a la gente en lugar de tratar de...?” Dijo: “Ellas le hacen caso a Ud. Lo que Ud. les diga, ellas le creerían”. Dijo: “¿Por qué no les dice Ud. cómo adquirir grandes dones para ayudarle a la gente, en lugar de siempre condenarlas?”
201Yo dije: “¿Cómo puedo yo enseñarles álgebra cuando ellas ni siquiera han aprendido su abecedario?”
202¿Ven? Uds. tienen que empezar desde abajo. ¡Arrepiéntanse o mueren! Ahora, Uds. pueden hacer lo que les guste: ¡Arrepiéntanse o mueren! Jesucristo mismo se ha identificado aquí completamente, noche tras noche. Y esta es la noche que estamos dedicando a esta salvación. Solamente son unos cuantos pasos para llegar aquí al frente, y yo tengo tiempo suficiente para esperar.
203Recuerda, Birmingham: Tu sangre no está sobre mí. Yo soy inocente. Y si Uds. verdaderamente no tienen el Espíritu Santo, Uds. tienen una oportunidad de venir ahora. Si Uds. están sufriendo con alguna clase de “iglesismo” que les ha causado tener amnesia espiritual, ¿por qué no vienen? Jesús es el Remedio. ¿No vendrán?
204Ahora, algunas personas dejaron el balcón. Yo sólo estaba esperando ver si ellas iban a salirse o venían al altar. Estas de aquí, vengan aquí alrededor. Correcto. Uds. que están aquí, vengan y párense alrededor del altar, digan: “Yo terminé con esto”. Sí, ellas venían bajando: Dos damas. Está bien.
205Vengan aquí al frente ahora. Sólo unos cuantos pasos de ahí, y esos pasos pudieran significar la diferencia.
206Ahora, miren, yo quiero preguntarles a Uds. algo: ¿Qué si El viene en esta noche? “Oh”, dice: “El no viene”. Yo no sé si El viene o no. Esta es la última señal. Recuerden: ASI DICE EL SEÑOR. ¿Me oyeron alguna vez decir eso, y que no fuera verdad? Uds. están viendo su última señal. Eso es Escritural. Uds. han visto su última señal, Pentecostales. No se confundan con lo que El le prometió a Israel después del rapto. Eso no es para Uds. Uds. estarán acabados para entonces. ¿Ven? Hoy es el día de Uds. Hoy es la señal para Uds. Hoy es el tiempo de Uds. No la rechacen. No lo hagan. Más vale que vengan. ¿Creen Uds. que yo soy siervo de Dios?
207Recuerda, Birmingham: Yo nunca he conocido gente más amable. Uds. son la gente más amable que yo quisiera conocer en mi vida. Pero Uds. necesitan un avivamiento. Uds. se están muriendo. Uds. están contrayendo amnesia espiritual. Uds. se están muriendo. No hagan eso. Revivan lo que Uds. tienen. Levántenlo otra vez, rápidamente, antes que venga Jesús.
208Muy bien, mientras continúan viniendo, déjenlos que continúen viniendo, hasta que consigamos a todos los que el Señor está llamando aquí al frente. Vengan ahora.
209Desháganse de esa amnesia. El Gran Médico está aquí ahora para sanar eso, para quitársela a Uds. El ha probado que El está aquí. ¿Cuántos se identificarán con eso levantando sus manos, diciendo: “Yo verdaderamente lo creo, que El dijo que está”? ¿Ven? Ahora, El está aquí. ¿Ven?, ¿ven? Uds. crean.
210Y, ¿cuántos saben que yo les estoy diciendo la verdad, que Uds. se están muriendo y necesitan un avivamiento? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. ¿Ven?, es verdad.
211Uds. son gente fina. Uno no puede encontrar algo mejor, mejores corazones latiendo bajo estas camisas sureñas aquí (eso es correcto), gente genuina. Pero amigos, más les valiera despertar rápidamente. En la hora que Uds. menos piensan, pudiera suceder. Pudiera no suceder. Yo no sé.
212Pero, recuerden: Uds. están recibiendo su última advertencia. Así que huyan mientras tienen tiempo de huir. Vengan ahora. Mientras continúen viniendo, yo voy a continuar esperando, porque pudiera haber... Una alma vale diez mil mundos. Y mientras la gente está siendo convencida....
213A mí me gustaría ver esto explotar en un gran avivamiento, que establecería a cada iglesia aquí alrededor, para que Uds. rompan todas sus diferencias, y se deshagan de todo ese egoísmo, y acepten el Espíritu Santo. Uds. reclaman que Uds. le creen. Uds. reclaman que le creen. Y cuando El mismo viene para identificarse, entonces Uds. se apartan uno del otro. ¿Por qué no unimos nuestros corazones con la Palabra de Dios y creemos la verdad? Esa es... Uds. continuarán muriendo, muriendo. Y Uds. van directamente a entrar a Laodicea, exactamente lo que El prometió. Será de esa manera. ¿No vendrán ahora? Hoy es el día. Hoy es el tiempo aceptable. Observen lo que el Espíritu Santo hará.
214Ahora, yo quiero a todos los ministros aquí, que estén interesados en estas personas, vengan, y oren también conmigo. Vengan aquí, todos los ministros que estén interesados en estas personas. Vengan, vengan alrededor, vengan a las personas; un ministro o uno que haga obra personal, un buen obrero personal, mujeres que quisieran pararse con estas mujeres ahora. Yo voy a creer con todo mi corazón que el Espíritu Santo va a venir ahora mismo aquí dentro de este lugar y El mismo se identificará entre toda esta gente.
215Ahora, permítanme instruir primero aquí a estas personas. Ahora, amigos, por cualquier cosa que Uds. están aquí, El lo sabe. Y yo se lo puedo probar a Uds. y tomar uno por uno, traerlos aquí en esta plataforma, y no habrá una cosa que El no la declararía. Ahora, eso ha sido desde que yo era un muchachito. De ese don no hay pregunta. Pero la pregunta es: ¿Lo pueden Uds. recibir? ¿Lo creen Uds.? Ahora, El está aquí. Bueno, si El está aquí, entonces sólo hay una cosa: El cumple Su Palabra. Entonces sólo crean que Uds. lo reciben, y acéptenlo, y pónganse de pie y digan: “Señor Dios, yo estoy aquí para aceptarlo”. Y sólo quédese allí hasta que suceda.
216Como Buddy Robinson dijo en una ocasión en un maizal; él dijo: “Señor, si Tú no me das el Espíritu Santo, cuando Tú regreses encontrarás un montón de huesos tirados aquí”. El estaba muy en serio. Y Uds. no van a conseguir algo de Dios hasta que estén lo bastante desesperados.
217Ahora, ¿se han fijado Uds. en la cosecha de hoy? ¿Se han fijado Uds., lo que hacemos hoy? De hecho nosotros recibimos lo suficiente de Dios como para venir al frente de la plataforma, y decimos: “Sí, quizá sería mejor que yo vaya al frente”. Ahora, esta es la experiencia mundial. “Sí, es mejor que vaya al frente y me pare”. Decir: “Bueno, bueno, yo no sé; aquí estoy”. ¿Ven? ¡Mmmm! ¡Qué lugar para estar! No hay fuego ardiendo. No hay entusiasmo. No hay un “entrar en ello”. Y como un evangelista, eso me mata al ver al pueblo de Dios en esa condición. ¡Debemos estar en fuego!
218Pero, ¿ven Uds.?, ¿qué es? Es exactamente lo que yo les dije en Apocalipsis 3; Uds. son tibios. Y El dijo: “Por cuanto eres tibio, te vomitaré de Mi boca”. ¿Es correcto eso? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. Eso es lo que El dijo. Y si El dijo eso, eso es lo que El va a hacer. Así que no seamos de ese grupo.
219Uds. están aquí, necesitados. ¡Recibámoslo o muramos aquí mismo! Correcto. ¡Recibámoslo o muramos!
220Ahora, mi querido hermano, hermana, si yo pudiera bajarme y ayudarlos a hacer algo, yo de seguro lo haría. Ahora, por un don puedo decirles a Uds. por qué Uds. están aquí. Yo puedo decirles, por el Espíritu Santo, por el Espíritu de Dios, decirles por qué Uds. han venido, qué han hecho, qué será el futuro, o algo como eso; pero eso no lo resuelve. Uds. tienen que aceptar esto por sí mismos. ¡Tienen que ser Uds.!
221Ahora, ¿están listos? Levanten sus manos, digan: “Yo estoy listo. Yo estoy listo para morir aquí mismo”. Ahora, no lo hagan a menos que lo digan en serio. “Yo estoy listo para morir aquí mismo, o conseguir lo que yo quiero de Dios”. Amén. ¿Están verdaderamente listos? [La congregación se regocija y dice: “Amén”–Ed.].
222Entonces que la audiencia se ponga de pie en todas partes. Ahora, juntos, juntos, juntos unámonos. Oremos. Y sólo... Uds. ministros ahora, vengan a estas personas aquí, a cada una. Y Uds. ahora están representando las manos de Cristo.
223Uds. que quieren el Espíritu Santo, Uds. que quieren esa experiencia, no un estímulo emocional. Uds. quieren el Espíritu Santo, la Vida, el germen de Vida dentro de Uds., y Uds. quieren deshacerse de esa amnesia que los está haciendo que no puedan Uds. mismos identificarse, que no sepan en dónde están Uds. parados, que no sepan lo que son. Deshagámonos de eso ahorita mismo. Aquí hay un nuevo nacimiento para Uds., un nuevo nacimiento verdadero y genuino.
224Ahora, pongamos nuestras manos sobre estas personas. Todos levantemos nuestras manos y oremos en un acuerdo.
225Padre Celestial, en el Nombre del Señor Jesús, concede, Señor, que en el Nombre de Jesucristo, venga el Espíritu Santo en esta noche, este sábado por la noche, que el Espíritu Santo caiga como un poderoso viento recio como cuando cayó. Permite que estas personas sean bautizadas dentro del Espíritu Santo. Permite que el Fuego y el poder de Dios no los abandone. Si ellos se quedan aquí hasta la mañana, que ellos se queden, se queden hasta que el Espíritu Santo venga.
226Esa es la idea. Eso es. Ahí está. Ese es el Espíritu Santo viniendo. Yo lo logré. Lo logré. Eso es todo. Créanlo ahora. Acéptenlo. Sean llenos con Su Espíritu. [La congregación continua orando y regocijándose–Ed.].