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~ JEHOVA JIREH PARTE 3 ~
1Inclinemos nuestros rostros sólo un momento para orar. Y él llamó el nombre de aquel lugar Jehová-Jireh. Por tanto se dice hoy: En el monte de Jehová será provisto.
2Nuestro Padre Celestial, estamos agradecido en esta noche por tener este privilegio de reunirnos en el Nombre del Señor Jesús, para adorarle a Él en el Espíritu de Su resurrección. Y estamos tan agradecidos contigo, por lo que ya Tú has hecho por nosotros, al identificarte a Ti mismo por medio de la Palabra entre nosotros, y por la resurrección. Nuestras esperanzas están edificadas bien en alto, Señor, porque sabemos que—que el Dios al que servimos no es algún Dios histórico, sino un Dios del tiempo presente, Aquél que se ha levantado de entre los muertos y ha probado ser el Dios que estuvo con Moisés, con Abraham, y todos los apóstoles, y sigue siendo el mismo Dios. Entonces nuestras… Nos unimos con Eddie Perronet, cuando dijo: “Mis esperanzas están edificadas en nada menos que en la Sangre de Jesús y Su justicia”. Así que, te damos las gracias por este bienestar y consuelo que tenemos.
3Padre, esta noche… Si hubiere uno entre nosotros en esta noche que no tiene esta gran esperanza, que ésta sea la hora en que esa gran Verdad Eterna le sea revelada a ellos, Padre, para que sepan que la razón por la que están aquí en la tierra no es simplemente para—para trabajar. Por supuesto que ésa es una de las razones, pero la razón principal es para llegar a ser un hijo o hija de Dios. Y que eso sea consumado en esta noche. Concédelo Señor.
4Bendícenos ahora mientras tenemos compañerismo alrededor de Tu Palabra. Tu Palabra es la Verdad. Y que el gran Espíritu Santo tome la Palabra de Dios y nos la imparta según tengamos necesidad, pues lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén. Pueden sentarse.
5Gracias por la oportunidad de regresar de nuevo esta noche, y para dirigirme nuevamente a Uds. personas finas con este glorioso Evangelio. Ahora, hemos anunciado que mañana en la mañana la escuela dominical— todos los pastores que están cooperando tendrán una escuela dominical conjunta aquí mismo. Pienso que eso está muy bien. Y muchos de ellos han tomado los asientos de sus iglesias y los han traído aquí para la gente. Y es verdaderamente una acción leal muy buena que el pueblo haga algo así.
6Estamos agradecidos con Dios por el buen tiempo que Él nos ha dado. Pronosticaron que tendríamos tormentas y demás, todo el tiempo. Pero Él ha retenido las tormentas, y no hemos tenido nada de problemas. Estamos agradecidos por eso.
7Y ahora, se anunció que esta noche… Hemos estado teniendo simplemente servicios evangelísticos habituales. Y si hay desconocidos con nosotros… No hemos hecho mucho énfasis en—en pecadores viniendo a Cristo. Tomé un texto el pasado jueves por la noche, y aún no he llegado a ello. Estábamos hablando sobre Abraham, y aún no hemos llegado al texto, de Jehová-Jireh. Así que trataremos de terminar eso esta noche. Y confiamos que el Señor salve a cada persona que no sea salva, y llene a todo el que no esté lleno del Espíritu Santo, en esta noche.
8Ahora, piensen bien en eso mientras estamos aquí. Y mientras estamos—mientras estamos hablando, abran su corazón para que el Espíritu Santo pueda hablarles en su interior. A fin de cuentas, ¿qué estamos haciendo aquí? ¿Ven? Sólo mediten eso. ¿Qué—qué ha sido la vida de Uds.? ¿Para qué están aquí? ¿Está Dios…? ¿Está Ud. en tal condición que Dios puede obtener de Ud. todo—todo aquello para lo cual Él lo puso a Ud. aquí? Si no es así, entonces arreglemos eso en esta noche, amigos. Es un…
9Yo—yo tengo unos amigos por aquí, de mi iglesia. Algunos de los… Sé que uno de los síndicos, y dos o tres de los hermanos. Acabo de reconocer a una nueva familia sentada aquí en esta noche, los Palmer de por aquí en algún lado, los cuales manejan varios cientos de millas cada—cada domingo que yo predico allá en Indiana. Y el Sr. Welch Evans y su familia están aquí en algún lado. No sé dónde exactamente. Yo… Hoy, he estado estudiando prácticamente durante todo el día, y pude escuchar las voces de ellos afuera. Y yo—yo supe que ellos estaban por aquí.
10Ahora, mañana, mañana a las dos. [Alguien dice: “Dos”.—Ed.] Mañana a las dos, todo el servicio de mañana en la tarde estará dedicado a los enfermos, para orar por los enfermos. Ahora, mucha gente se refiere a ello como un servicio de sanidad. Bueno, no nos gusta referirnos a eso así exactamente. Porque… Llamémoslo un servicio de fe. Así que, si nuestra fe puede llegar a ese punto, después de Él identificarse entre nosotros, y sabe todo lo que está en nuestro corazón, y nos lo ha probado, (¿ven?), que Él está vivo, y lo ha confirmado por medio de la Escritura.
11¿Se fijaron cómo Él respaldó cada Palabra, por medio de Su Presencia viviente? [La congregación dice: “Amén”.—Ed.] ¿Ven? ¿Ven? ¿Ven? Ahora, eso muestra que Uds. no tienen que pensar que nosotros simplemente estamos tratando de decir algo que es alguna especie de algo mítico. Lo que esta Biblia ha prometido, eso es la Verdad. ¿Ven? Ahora, cada Palabra es Verdad.
12Ahora, yo tal vez no tenga suficiente fe para hacer que cada Palabra de Ella actúe, pero yo ciertamente no le estorbaría a alguien que sí tenga esa fe. Enoc tuvo fe suficiente, un día, para tomar un paseo vespertino con Dios, y simplemente siguió caminando y subió a Casa sin ver muerte. Ahora, yo pienso que la Iglesia tiene que llegar a eso, a una fe de Rapto. Yo tal vez no tenga esa fe ahorita, pero ciertamente no le estorbaría a alguien que sí tuviese esa fe.
13Así que, confiamos que Dios nos dé una fe bien grande mañana y que no quede una persona enferma en el edificio, cuando pasen por la oración. Creeremos eso. Y ahora, ¡si tan sólo lo creemos! Miren, ¡yo he visto eso tantas veces!
14He visto la ocasión en que veinticinco mil, (imagínense), no dos mil quinientos, sino veinticinco mil sanidades sobresalientes sucediendo con una sola oración, en Durban, Sudáfrica. Ellos cargaron, no sé cuántos camiones grandes, que uno… Dos de ellos abarcarían todo esto aquí, lo que pusieron allí, grandes camiones británicos de seis y hasta ocho ruedas, de esa manera, simplemente camión tras camión, pasando por allí, con garrotes y sillas de ruedas, o lo que ellos llaman sillas de ruedas, cositas con las que cargan a los enfermos. Y los trajeron a través de la jungla. Si un león los perseguía, ellos los trepaban a un árbol. Y viniendo así a la reunión. Y luego ver... un muchacho en la plataforma.
15La primera en venir a la plataforma fue una—fue una mujer. Y ella estaba marcada como una mahometana, con un punto rojo entre sus ojos. Yo le pregunté si hablaba inglés y ella dijo: “Sólo un poquito”. Y yo dije: “Veo que Ud. es mahometana, mahometana”. Ella dijo: “Sí”.
16Yo dije: “¿Por qué viene Ud. a mí siendo yo un Cristiano? ¿Por qué no va Ud. donde su sacerdote?” Ella dijo: “Porque yo creo que Ud. me puede ayudar”.
17Y yo dije: “Bueno, yo no puedo ayudarla, a menos que Ud. crea en Jesucristo”. Y ella dijo: “Bueno, yo he visto los servicios”.
18Sólo estuvimos tres días allí. Tuvimos como, cerca de doscientos mil sentado allí en ese lugar. Los tenían cercados debido a que estaban teniendo guerras tribales, también.
19Y yo dije: “Bueno, mire, Ud. tiene que creer en Jesucristo”. Y dije: “¿Alguna vez ha leído Ud. el Nuevo Testamento?” Ella dijo: “Sí”.
20Yo dije: “¿Qué piensa Ud. del mensaje que acabo de predicar, acerca de Él siendo el mismo de ayer, de hoy, y por los siglos?” Ella dijo: “Yo lo creo”.
21Y yo dije: “Entonces si el Señor Jesús está vivo hoy, Él ya la ha sanado a Ud. En lo que respecta a Su sufrimiento, ya está asegurado. Pero Ud. tendría que tener fe. Y si Él estuviera aquí, Él sabría quién es Ud. Él sabría lo que Ud. ha hecho. Él sabría todo acerca de Ud. ¿Cree Ud. eso? Ella dijo: “Sí señor”.
22Yo dije: “Si Él revela eso, ¿creería Ud. entonces que Él sería el Hijo de Dios que se levantó de los muertos, y que sigue viviendo aquí ahora, y que Su Espíritu está en mí, y con estos otros Cristianos?” Ella dijo: “Lo creo”.
23Yo dije: “Por lo que Ud. está aquí… Su esposo es un hombre de baja estatura y corpulento. Él tiene un bigote negro. Hace dos semanas Ud. estuvo donde un doctor. Este es el nombre de Ud.” Yo no supe escribir—no supe pronunciarlo. Tuve que deletrearlo. Era un nombre mahometano”. Ella dijo: “Eso es correcto”.
24Y yo dije: “Entonces, y su esposo esperó en la sala. Él llevaba puesto un traje gris y un sombrero de color marrón claro”. Dije. “El doctor era un hombre más o menos alto, delgado, usaba lentes con marcos de cuerno. Él le hizo un examen para dama a Ud., y encontró que Ud. tenía un quiste en el ovario”. Ella dijo: “Eso es verdad”. Yo dije: “¿Acepta Ud. a Jesús como su Salvador? Ella dijo: “Jesucristo es mi Salvador”. El siguiente fue un muchachito bizco
25Y ellos dejaron que sólo los misioneros fueran a buscar a uno o dos de cada tribu. No podían retenerlos, de ninguna manera en lo absoluto. Así que, ellos tenían a cientos y cientos de la milicia tratando de retenerlos pero no podían hacerlo.
26Y entonces este muchachito bizco, ellos lo pusieron en la plataforma, como a la distancia de eso.
27Y arriba en la plataforma, esos enormes lirios cala. ¡Uds. hermanas aquí que les gustan las flores! Algunos de esos lirios cala de allá son de dieciocho pulgadas de diámetro; amarillos, blancos, hermosos. Y ellos los tenían. Ellos crecen silvestres. Tenían ramos de ellos colocados alrededor.
28Y yo estaba hablando. Ellos pusieron arriba al muchachito. El misionero lo subió. Y el pequeñito era bizco. Acababa de comer su cena.
29Algunas veces sus—sus dietas son muy raras. Él tenía… Ellos toman una pequeña púa y le pinchan las venas a una vaca, en lo que ellos llaman una—una cubeta. Es un saquito, una piel que ellos cosen, y dejan que la—la sangre, sangre caliente, entre allí. Luego ordeñan un poco de leche dentro de eso, la baten y hacen una—una chupeta deliciosa. Tú no querrías una de ellas, ¿verdad cariño? No.
30Así que eso… pero él… Eso era lo que él había estado comiendo. Y sus ojitos estaban bizcos. Yo dije: “Ahora, cualquiera que pueda ver, sabrá qué es lo que tiene el niño. Sus ojos están bizcos. Si yo pudiera ayudar a ese niño”, dije: “yo ciertamente lo haría. Pero yo—yo no puedo ayudarlo, así como ninguna otra persona”. Yo dije: “Si un médico pudiese, y no lo hiciera, entonces habría algo muy fuera de orden en el corazón del médico, si él no lo ayudara”. Dije: “No pienso que tengan algún remedio hasta ahora”.
31Yo dije: “Pero, miren, el Señor puede revelarme acerca del niño”. Y entonces dije: “El niño, su padre y su madre son una pareja delgada”. Eso era… Ella era una zulú, y normalmente ellos son pesados. Yo dije: “estos son ellos sentados aquí mismo ahora. Su nombre es tal y tal”. Y luego dije: “El niño nació bizco. Porque la madre… Ellos vienen de un… Ellos son Cristianos, porque dentro de la chocita de paja hay una fotografía de Cristo colgada al lado derecho de la pared”.
32Y dije: “El niño, tan pronto la madre le enseñó el niño al padre, ya estaba bizco”. El padre y la madre se pusieron de pie para vindicar que eso era correcto. Miré de nuevo al niñito y sus ojos estaban tan derechos como los míos.
33Entonces dije: “Ahora, vean, el Señor…”, dije: “No he estado ni a diez pies del niño, y el niño ya está sano”. Simplemente lo pasé adelante y llamé al siguiente.
34Y entonces al hacerlo, escuché un alboroto. El doctor Bosworth y el doctor Ern Baxter, mis directores de las reuniones, ellos estaban discutiendo con alguien, y yo… Haciendo un gran alboroto. Había un individuo que estaba tratando de subir a la plataforma, o intentando subir allí. Y había varios doctores, doctores en medicina sentados allí. Entonces este doctor en medicina, él—él dijo, él estaba hablando. Él dijo: “Yo quiero hablar con él acerca de ese niño”. Yo me di la vuelta y dije. “¿Qué es lo que ocurre doctor?” Dijo: “¿Cómo supo Ud. que yo era doctor?”
35Y yo dije: “Ud. es un doctor. Ud. es… Ud. fue criado en Inglaterra. Ud. es un doctor británico”. Y le dije en dónde él había sido entrenado.
36Él dijo: “Mire señor Branham, yo puedo entender cómo la telepatía mental podría—podría leer mi mente”. Yo dije: “Yo no le estoy leyendo a mente a Ud. doctor”.
37Y él dijo: “Pero lo que no puedo comprender…” Dijo: “Yo creo que Dios existe, y sé que ese lirio no puede vivir sin Dios”, dijo: “porque él tiene una vida en él”. Él dijo: “Pero ¿es Él tangible? Yo puse a ese niño sobre la plataforma. Yo lo examiné. Sus ojos estaban bizcos allí mismo. Y ahora aquí está el niño con sus ojos derechos. ¿Qué hizo eso, señor Branham?” Yo dije: “Jesucristo”.
38Y él dijo, dijo: “Bueno, pues mire”, dijo él, “yo creo en Dios”. Él dijo: “Pero quiero hacerle una pregunta a Ud. como ministro. ¿Hipnotizó Ud. a ese niño?”
39Yo dije: “Señor, ¿quiere Ud. decir que la asociación médica británica le dio una licencia a Ud. para ejercer la medicina, y no sabe más acerca de hipnotismo que eso? Si el hipnotismo le endereza los ojos a los niños, Ud. debería estar practicando el hipnotismo”. ¿Ven? Y él dijo: “Bueno, dígame qué fue lo que lo hizo”. Yo dije: “Jesucristo”. Él dijo: “Mire”, dijo, “yo creo. Yo dije que Dios está en ese lirio”.
40Y el señor Bosworth dijo: “Mire, Ud. va dar inicio a un motín aquí”. Porque ellos también tenían segregación allí, Uds. saben.
41Y entonces yo dije: “Ud. va…” Entonces, guerra tribal. Yo dije: “Ud. va a dar inicio a un motín ahora. No haga eso”. Yo dije: “Ud. está tomando demasiado tiempo con ese niño”.
42Y yo dije: “Esto es lo que Ud. tiene que hacer. El niño estaba parado allí. Ud. lo puso en la plataforma. Su propia fe, y la fe de la madre, al decirle eso, sanó al niño. Sus ojos estaban bizcos allá, él en ningún momento me tocó a mí, o estuvo cerca de mí, ni nada más. Yo simplemente miré y vi al niño, volví a mirar hacia la congregación, vi la visión, dije lo que era, volví a mirar, y los ojos del niño ya estaban derechos”.
43Y él caminó debajo de ese micrófono de gran alcance y dijo: “Yo acepto a Jesucristo como mi Salvador”. ¿Ven?
44Cuando yo estaba partiendo de Durban, él saltó por encima de la cerca, donde muchos, como diez o veinte mil personas estuvieron allí para decir: “Adiós”. Y partiendo… Durban no, discúlpenme, Johannesburgo. Y él saltó para afuera, y me agarró por la cintura, así, y me dijo que había dejado de ejercer en la ciudad, e iba a dirigirse al campo misionero, como misionero médico para la gente. Y mientras hablaba conmigo empezó a hablar en otras lenguas, mientras me hablaba. Eso es verdad, un doctor de medicina anglicano, anglicano.
45El siguiente allí era un muchachito, o un joven. Él… No tendré tiempo para entrar en eso. Es… Él estaba en tal condición que tenía que caminar sobre sus manos y sobre sus pies. Le habían puesto una cadena alrededor del cuello, como un perro.
46Yo dije: “¡Vaya!, ese pobre individuo. Si alguien pudiese ayudarlo y no lo hiciera, sería una persona de corazón muy cruel”. Yo dije: “Miren, por supuesto, yo no puedo sanarlo a él, cualquiera sabe eso. Yo no puedo sanarlo. Yo simplemente puedo decir si el Señor me muestra lo que ha sucedido, o qué lo causó, o algo así. Porque la sanidad ya ha sido comprada”.
47Yo quiero que Uds. personas aquí que están enfermos, comprendan eso. La sanidad ya ha sido comprada. Uds. ya han sido sanados. Es simplemente una falta de fe. Todas las cosas son posibles para aquellos que creen. Uds. simplemente tienen que creer eso ahora.
48Y entonces encontramos que este pequeño… este individuo aquí, yo— yo dije: “Tráiganlo aquí”.
49Ellos lo guiaban de una cadena. Y él pensó… Miren, a veces la tribu quiere hacer payasadas para los turistas. Y ellos hacen una cierta danza, Uds. saben, una danza tribal, para obtener monedas de los turistas. Y él pensó que yo quería que hiciera una danza. El muchacho ni siquiera estaba bien de la mente. Y, sí, yo no podría decirlo en esta audiencia mixta, porque ellos no usan nada de ropa, Uds. saben. Sus mujeres, hombres, y todos, están desnudos. Así que ellos—ellos simplemente… quizás sólo un pedazo de trapo, o algo así. Pero él estaba sobre sus manos y pies, y aquello era terrible. Entonces yo… Ellos lo sostenían de la cadena, así, y lo trajeron arriba; la tenía alrededor del cuello, para guiarlo. Y él estaba tratando—haciendo: “A-ba-baba”. Yo traté de hacerle entender que eso no era lo que yo quería. Yo…
50“Interprete zulús”, yo dije: “Mira, di estas palabras. Dile que se quede quieto y que simplemente crea”.
51Y él me miró así. Y—y yo dije: “Ahora, el muchacho está… Él ha estado así desde que era un muchachito”. Yo dije: “Lo que él en verdad está… Lo que él está pensando ahora, es en su hermano. Su hermano iba montado o en un perro amarillo, o en un chivo, y se cayó”. Y dije: “Él quedó inválido. Camina con dos palos”. Y dije: “Ahora, veo que el joven está sano. Él—él ha arrojado las muletas”.
52En ese momento… Tardó veinte minutos hacer que se calmaran. El muchacho estaba sentado allá como a tres cuadras de distancia, abajo en esa dirección. Y aquí venía con los palos en las manos, corriendo tan rápido como podía andar. Él fue sanado, allá bien abajo, cuando ese intérprete zulú… Había quince intérpretes diferentes parados allí. Uno decía una palabra y tenía que esperar que eso pasara a través de los intérpretes. Ahí venía él, con los palos sobre la cabeza, así. Él fue sanado.
53Y—y entonces yo—yo miré alrededor. Luego me fijé, otra vez, al mirarlo lo vi poniéndose de pie. Esa era la visión. Nada iba a detener aquello. No. Ya era una obra consumada, (¿ven?); simplemente esperando la palabra.
54Ahora, miren. Este lunes que viene cumpliré cincuenta y cinco años de edad. Es mi cumpleaños. Yo he visto visiones desde que era un muchachito. Jamás he visto una de ellas fallar. Y le preguntaré a cualquiera si alguna vez han visto una, que fue dicha, fallar alguna vez. No puede fallar. Es Dios.
55Entonces, al ver aquello, pensé: “Aquí está mi oportunidad para hacer el… para—para hacer mi llamamiento al altar. Y lo vi poniéndose de pie. Yo sabía entonces que él iba a ser sanado, porque, fíjense, ya había sido mostrado y tenía que ser de esa manera. Lo que dice la visión, eso es exactamente lo que es correcto.
56¿Cuántos saben que esas cosas son verdad? Esto… para que los desconocidos puedan ver. [La congregación dice: “Amén”.—Ed.] Es verdad. Nunca ha habido falla en eso. Dios siempre lo ha cumplido.
57Pensé: “Esta es mi oportunidad para el llamamiento al altar”. Dije: “Miren, este muchacho aquí, yo no puedo sanarlo a él. Pero si el poder de Dios me ha mostrado una visión, entonces va a ser sanado ahorita. Miren, si él no es sanado, entonces yo soy un falso profeta. Pero si él es sanado, ¿cuántos de Uds. allá recibirán a Cristo como Salvador personal?” Había, me supongo, había diez mil mahometanos allí.
58Yo acababa de hablarle, unos días antes de eso, a un hombre intelectual. Dije: “¡Ese trofeo tan bendito! Uds. saben, ellos viene de los medos persas. Ellos no cambian ni varían. Uds. no pueden cambiar a uno de esos individuos.
59Así que, ahí estaban ellos, sentados allí. Una de las mujeres mahometanas acababa de aceptar a Cristo, y eso los influenció. Y el hijo de Mahatma Gandhi estaba allí.
60Así que, allí estaba—allí estaba este muchacho. Y entonces yo dije: “Ponte de pie. Jesucristo te sana”. Bueno, él todavía trató de hacer: Ug-ugug”, de esa manera. Yo me acerqué y tomé la cadena en mi mano. Dije: “Ponte de pie. Jesucristo te sana”.
61Miren, aquí está la Biblia. Y si todos Uds. saben lo que ha sucedido en estas últimas noches, yo no me atrevería a decir algo que fuese incorrecto, en esto.
62Allí, ese muchacho que estaba afligido de esa manera, caminó… Tenía la espalda bien hundida, como un caballo que tiene hundido su lomo. Sus manos y pies; sus manos estaban tan encallecidas como sus pies, por caminar así. Las lágrimas caían de su barriga negra, así, le corrían. No solamente estaba sano, sino en su mente cabal. ¿Ven?
63Yo dije: “Ahora, todos Uds. que creerán, crean ahora mientras que oro. Dije. “Quiero saber ¿cuántos aquí aceptarán a Cristo como Salvador?” Y aquello parecía como un océano. Y ellos registraron a treinta mil nativos puros, que no conocían la mano derecha de la izquierda, venir a Cristo.
64Recuerdo que no hace mucho yo estaba hablando en un club Kiwanis. Y también recuerdo al individuo que me ordenó en la iglesia misionera bautista, que siempre se burlaba. Yo dije: “Lo que los bau-… Lo que Uds. llaman fanatismo, (¿ven?), ganó más almas para Cristo en una hora, que las decenas de miles de dólares que la iglesia bautista ha invertido en misioneros allá.
65¿Cómo los encontramos nosotros a ellos allá? Etiquetados como Cristianos, así, pero cargando un ídolo en el brazo. Si Amoya…” Amoya quiere decir “una fuerza invisible”, como el viento. “Si él falla, esto no fallará”. Esa era la fuerza de ello. Y allí vi yo a treinta mil nativos puros entregar su vida a Cristo.
66Y están yendo a las tribus que están allí, ganando a sus otros amigos para Cristo. Yo hice una sola oración por el grupo entero. Y como cuatro horas después, Sidney Smith, el alcalde de Durban, Sidney Smith, alcalde de Durban, Sudáfrica, me llamó por teléfono. Lo cual, había una mujer que había muerto la noche anterior, y me habían llamado para orar. Y ella estaba en la reunión, viva. Y así que, ella era familiar de Sidney Smith, y él estaba todo emocionado.
67Y entonces cuando esto, él dijo: “Vaya a su ventana y mire lo que va pasando por la calle”. Y ahí venían esos camiones enormes, completamente llenos. Y los nativos que habían estado en esos catres y camillas esa mañana, iban caminando detrás con sus manos levantadas, llorando, cantando en su lengua natal: “Sólo creed. Todo es posible”. No hubo más guerra entre ellos, simplemente hilera tras hilera pasando por allí. Los camiones yendo así, y las escoltas de la policía, y los carritos orientales jalados por los varones tenían que apartarse, de esa manera. Sólo Creed.
68Ahora, si nativos puros que no distinguen entre diestra y siniestra pueden aceptar eso, ¿qué de nosotros? ¿Ven? ¿Saben por qué? Ellos nunca han sido adoctrinados con ninguna clase de doctrina. ¿Ven?
69Nosotros hemos tenido a todo el mundo. El Dr. Fulano de tal dice: “Es fanatismo”. Este otro dice: “Es telepatía”. Este dice: “No hay nada en eso”. Este dice: “Es un demonio”. Uds. no saben qué creer. Es por eso que es difícil. El lugar más difícil para tener servicios de sanidad es en los Estados Unidos. Eso es correcto.
70Allá… Ellos allá, ellos no saben nada al respecto. Ellos no han escuchado nada. Uno les habla, y ellos son como niños. Ellos lo aceptan, lo creen, y se marchan.
71Que el Señor nos ayude. Ahora, oremos una vez más. No podemos orar demasiado, eso es seguro. La Biblia dice: “Quiero que los hombres oren en todo lugar, levantando manos santas”.
72Recíbenos Señor, en Tu compañerismo aquí, mientras nos encomendamos a Ti para el compañerismo de Tu Palabra, porque Tú eres la Palabra. Te pedimos en el Nombre de Jesús que le hables a los corazones. Amén.
73Anoche dejamos a Abraham en… Empezamos con él en el capítulo 22 de Génesis, donde él estaba ofreciendo a su único hijo, un tipo de Dios entregando a Su Hijo. Comenzamos allí, retrocedimos para verlo de nuevo, su vida, y todavía no hemos terminado con eso. Anoche lo dejamos como en el capítulo 16 o 17. Creo que donde lo dejamos fue en el capítulo 15. Y vamos a tratar de terminarlo esta noche, porque tengo un mensaje sólo para sanidad Divina (si el Señor lo permite), para mañana en la tarde.
74Y miren, todos los pastores están invitados. Traigan a su congregación. Vengan aquí y párense con ellos para orar.
75Ahora, nos damos cuenta que algunas veces Jesús hizo cosas, y Él a veces hace cosas… Ud. dice. “Hermano Branham, ¿por qué entonces Él permite que estas cosas sucedan?” A veces eso sucede para probar la fe de Uds., muchas veces. Nosotros… Él hace cosas extrañas. ¿Por qué no sale Él así directamente y dice: “Yo soy Esto, y Yo soy Aquello?”. En primer lugar, Él nunca hizo eso. ¿Ven?, Él lo hace para probar la fe de Uds.
76Miren, los sacerdotes pensaron que Él probablemente bajaría y hablaría con Caifás, un sumo sacerdote. ¿Pero cómo nació Él? En un pesebre. Y fue rechazado completamente por Su Propio pueblo y por las denominaciones de aquellos días.
77Ahora, vemos que un día Jesús estaba hablando. Observen una pequeña declaración que quiero hacer aquí. Jesús tiene una multitud muy grande alrededor de Él, y parecía que había demasiados, así que vean lo que Él dijo. “Si no coméis la carne del Hijo del hombre y bebéis Su Sangre, no tenéis Vida”. Ahora, ¿qué creen Uds. que pensaría un doctor de medicina o cualquier persona intelectual cuando ellos escucharon a un Hombre que tenía fama de ser un hijo ilegítimo y que parecía más bien un renegado para la gente de aquel día: “Si no coméis Mi carne y bebéis Mi Sangre?”
78Pues, ellos dirían: “Ese Hombre es un vampiro humano. ¡Pues, qué cosa! ‘¿Beber la Sangre de un Hombre, y comer Su carne?’ Congregación, apártense de un loco como ése”.
79Él nunca lo explicó. Él nunca lo explicó. Él no tenía que explicarlo. Correcto. Él sólo quería ver qué clase de fe tenían ellos.
80Vean, Uds… si Uds. creen, Uds. creen, a mí no me importa lo que alguien haya dicho. Si yo orara por cinco mil personas en esta noche, y todas la cinco mil muriera esta noche, en la mañana yo todavía estaría orando por los enfermos. ¿Ven? Es lo que Dios dice, lo que cuenta. No es lo que haga la gente. ¿Ven?
81Y Dios, Él—Él dijo: “Si no coméis la carne del Hijo del hombre y bebéis Su Sangre, no tenéis Vida en vosotros”.
82Pues, ¡vaya!, esa gente, ese grupo intelectual, pues—pues, ellos dijeron: “Aléjense de ese Hombre. Él está loco. Él es un Hombre salvaje. Pues, él es un vampiro humano, ‘comer’ el cuerpo de ese Hombre”. Miren, Él nunca lo explicó.
83Ahora, Él tenía setenta predicadores ordenados junto con Él. Él pensó que tenía un grupo muy grande allí, así que la—la multitud se alejó de Él. Él tenía a los ministros ordenados sentados allí, a los cuales había enviado, setenta de ellos. Él dijo: “¿Qué diréis cuando veáis al Hijo del hombre ascendiendo al Cielo de donde vino?” Miren, Él nunca explicó eso.
84Y aquellos predicadores dijeron: “¿Este Hombre ascendiendo al Cielo de donde vino? Pues, nosotros lo conocemos a Él. Conocemos a Su madre. Hemos estado en el establo donde Él nació. Vimos la cuna donde fue mecido. Pescamos con Él. Aquí estamos en las riberas con Él. ¿Y este Hijo de hombre ‘ascender de donde vino’? Él vino de Belén. ¿Qué significa esto de ‘ascender’? Eso es demasiado para nosotros”. Y se alejaron de Él. Él nunca explicó aquello. Nunca.
85Él no tenía que explicar nada. Dios no tiene que explicar nada. Él es Dios. Él simplemente lo hace porque lo prometió. Él no lo explica.
86Entonces quedaron sólo Sus doce. Y Él se dio la vuelta, los miró y les dijo: “Yo os he escogido a vosotros doce, y uno de vosotros es un diablo”. Él dijo: “¿Queréis vosotros iros también?
87Entonces Pedro dijo esas palabras tan tremendas: “Señor, ¿a quién iremos? Pues nosotros estamos seguros que Tú tienes la Palabra de Vida”. Ellos lo habían visto tan claramente vindicado; no importaba lo que dijeran los sacerdotes, lo que dijera más nadie. Ellos supieron allí mismo que—que Él tenía la Palabra de Vida. Dijeron: “Tú tienes la Palabra de Vida”.
88Y miren, nos damos cuenta que no importaba lo que los demás hacían, cómo se habían apartado, aquellos discípulos eran predestinados, ellos estaban ordenados a Vida Eterna. No, ellos no podían explicarlo, no podían explicarlo así como no podían los demás. Pero en ellos había algo, esa—esa representación en el Cielo. Un pensamiento que Dios tuvo de ellos antes de la fundación del mundo se había manifestado aquí, y ellos estaban conectados con Dios y estaban seguros de que ésa era la promesa de Dios vindicada, y nada iba a cambiar eso de ellos. Ese es el verdadero y genuino Cristianismo.
89Hoy, la gente es algo así como eran en los días cuando los discípulos estaban allá en el océano. Un día surgió una tormenta, y no había nada; todas las esperanzas de salvarse se habían perdido. Y ellos lo vieron a Él venir, caminando sobre el—el—el agua. Su barca estaba anegada, las velas estaban rotas, los remos se había perdido, y ellos se agarraban unos de otros, gritando. Miraron allí y lo vieron a Él venir, caminando sobre el agua, y le tuvieron miedo. Su única esperanza, y ellos estaban temerosos de la única cosa que podía salvarlos. ¡Si ese no es un verdadero cuadro de hoy, otra vez! Ellos— ellos pensaron que eso parecía un fantasma. Uds. saben, ellos dieron voces de temor: “¡Es un espíritu!” Aquello parecía demasiado espiritual. Lo mismo es hoy.
90Pero Si Uds. simplemente hacen como hicieron ellos cuando clamaron; ellos escucharon esa voz viniendo: “No temáis. Soy Yo. No temáis. Tened buen ánimo”.
91Y si Uds. miraran la Palabra de promesa para este día, Uds. oirán esa misma voz hablando a través de la Palabra. “Soy Yo. Yo prometí hacer esto en los últimos días. No teman. No tengan miedo. Pongan su confianza en Mí, el Hijo de Dios”, Quien Él es. Créanlo ahora.
92Anoche dejamos a Abraham en la Presencia de Elohim, donde él… Lo trajimos a través de las promesas. Y ahora, la última promesa antes de la venida del hijo, nos damos cuenta que apareció un Hombre; vestido como un hombre, comió como un hombre, habló como un hombre; y Abraham lo miró y se dirigió a Él como Elohim, “Elohim”. Dos habían descendido a Sodoma, para predicar allí. Y comparamos esa escena con el día de hoy. Todos Uds. recuerdan la historia, en donde la dejamos. Perfectamente de la manera que Jesús predijo que sería, que: “Como fue en los días de Sodoma”, la misma cosa está en la misma posición en esta noche. Y si…
93Hoy yo estaba sentado allí, y estaba pensando, y pensé en todo esto. Ellos escucharon otro terremoto ocurriendo allá, y dijeron: “Está sacudiendo a los países nuevamente”. Y pensé: “¿qué es esto? Uds. saben, eso sucedió un viernes santo. Uds. saben, hace mil novecientos años, un viernes santo, la iglesia rechazó a Jesucristo, y un terremoto sacudió el mundo entero. Y ellos lo han rechazado a Él de nuevo, en la Edad de Laodicea, como dijo la Biblia que lo harían, lo tenía a Él del lado afuera.
94Y este movimiento ecuménico del concilio mundial de iglesias es exactamente lo que ellos están haciendo. Ellos están renunciando a todas sus enseñanzas evangélicas y demás. “¿Cómo pueden andar dos juntos si no estuvieren de acuerdo?” Pues, Uds. no pueden hacerlo. 95Eso no funcionará con Cristianos verdaderos y genuinos. Ellos nunca lo recibirán. No señor. Un Cristiano nacido de nuevo jamás caerá en una trampa como esa. Es como meter a un pato en una—en una jaula. Ellos saben él que va rumbo al matadero. Uds. nunca lograrán que él se meta en eso. Así que nosotros… Un verdadero Cristiano nacido de nuevo se mantendrá alejado de eso.
96Ahora, Abraham estaba parado allí y conversando con un Hombre que tenía Su espalda hacia la tienda donde estaba Sara. Y Abram… El nombre de Abraham, un día o dos antes de eso, era Abram; y Sarai, y ahora es Sara, para Abraham. Y Él se dirigió a Abraham en su nombre paternal, sacerdotal. “Abraham, ¿dónde está Sara (princesa) tu esposa?” Él dijo: “Ella está en la tienda, detrás de Ti”.
97Él dijo: “Voy a visitarte según la promesa, el tiempo de la vida”, en otras palabras, en un mes más. “Y voy a visitarte como lo he prometido”.
98Había estado esperando durante veinticinco años por este hijo prometido; sin dudar de la Palabra de Dios por incredulidad, pero se fortaleció, dando alabanza a Dios. Ahora fíjense en esto.
99Y entonces Sara, detrás de la tienda, si lo pusiéramos en la expresión de la calle, se rió para sus adentros, dijo: “¿Yo, una mujer vieja de noventa años de edad, y tener—tener deleite con mi señor, mi esposo, estando él ahí afuera con cien años de edad?” Hacía muchísimos años que habían dejado de ser como marido y mujer.
100Y—y este Hombre, con Su espalda hacia la tienda, dijo: “¿Por qué cuestionó eso Sara, diciendo estas cosas en su corazón?” ¿Ven? Y de esa manera Abraham reconoció Quién estaba hablando con él. Ése era Elohim, exactamente. Su señal probó Su reclamo. Dijo: “Yo te visitaré”. ¿Por qué dijo Él “Yo”? ¿Cómo fue que Él lo llamó Abraham, cuando Él fue El que le puso ese nombre? En un símbolo, no en la presencia de un hombre; mostrando exactamente lo que sucedería. Le dio a él su autoridad vindicada y la Palabra prometida, de que este Hombre que estaba hablando con él era Dios, Elohim.
101Ahora, nos damos cuenta, en Hebreos capítulo 4 y el versículo 12, como ya lo he citado dos veces, las dos últimas noches, que la Biblia dice: “La Palabra de Dios discierne los pensamientos que están en el corazón, los secretos del corazón”.
102Y cuando Jesús pudo mirar sobre la congregación y discernir sus pensamientos, y le dijo a aquella mujer cuántos esposos había tenido, le dijo a Natanael en dónde estaba, ésa era la vindicación de que Él era ese Mesías, Dios, Emmanuel, por cuanto Él era la Palabra.
103Esa es la manera como eran los profetas. Los profetas eran considerados dioses. Uds. entienden eso. El mismo Jesús lo dijo. Dijo: “¿Cómo pueden Uds. condenarme a Mí? Cuando… Uds. llaman a aquellos a quienes vino la Palabra de Dios, Uds. los llama a ellos ‘dioses’. Y ¿cómo me condenan a Mí, cuando digo que soy el Hijo de Dios? Si no hago las obras de Mi Padre, entonces no lo crean”.
104Él era la Palabra de Dios vindicada para esa edad. Ahora, si Él hubiese venido con la señal de Moisés, no hubiera funcionado. Si Moisés hubiera venido con la señal de Noé, eso no había sido profetizado para ese día.
105Y todos estos clérigos, teologías, escuelas secundarias, escuelas, y ministros educados; lo cual está bien, no tenemos nada en contra de eso, pero ése no es el Mensaje de la hora. Eso fue para aquel día tenebroso.
106“Habrá Luz en el atardecer”. Él prometió estas cosas. Lo he leído una y otra vez, de la Palabra. Exactamente como fue entonces, Él dijo que así sería otra vez. Yo podría atar eso con cada Escritura de la Biblia, y mostrarles que es la Verdad.
107Ahora, Sus afirmaciones allí fueron vindicadas cuando Él dijo quién, Sara… lo que ella hizo detrás de Él. Ahora noten, Él prometió que ella concebiría el mes siguiente: “según el tiempo de la vida”, dijo Él.
108Ahora noten, la jornada de Abraham fue un tipo de la Simiente real de hoy. Si se fijan, Abraham… la promesa fue para él y para sus hijos después de él. Y entonces sus hijos eran, primero, la simiente natural, y luego la Simiente real la cual fue Cristo. De la primera simiente que fue por sexo, vino Isaac; pero sin sexo, vino Jesús, la Simiente Real.
109Ahora, eso, la Sangre, (¿ven?), nosotros somos salvos por la Sangre. “Y sin derramamiento de sangre, no hay remisión”
110Noten, Jesús no era judío. Jesús no era gentil. Jesús era Dios. Él no era… Él no podía ser judío ni gentil. Miren, el sexo masculino produce la hemoglobina, que es la célula sanguínea. El germen está en la célula sanguínea.
111He sabido que Uds. aquí, muchos de Uds… Yo estaba dando un paseo el otro día, observando a sus—sus agricultores, y Uds. tienen pollos. Miren, una gallina puede poner un huevo, una ave madre puede poner un huevo; pero si ella no ha estado con ese compañero, eso no saldrá del cascarón. No obstante, ella puede poner el huevo, porque el huevo está en la—en la… por la hembra. Pero la sangre, y la vida está en la sangre.
112Así que, por lo tanto, Su vida fue una vida creada y no fecundada por algún hombre.
113Y entonces el óvulo no era de María, porque si el óvulo hubiera sido de María… Como creen la mayoría de los protestantes, y también los católicos, que el óvulo era de María. Miren, el… Si el óvulo era de María, eso lo hubiera hecho a Él humano. Ahora, si la célula sanguínea era de Dios, el óvulo también era de Dios, por cuanto María no podía producir ese óvulo… Uds. saben, Uds. entienden de qué estoy hablando. Él… Ella no podía hacer eso sin una sensación. Así que, con—con la sensación, ¿qué tienen Uds. a Dios haciendo entonces? Sería sexo nuevamente. ¿Ven?
114Así que tanto el óvulo como la célula de sangre eran de Dios. Amén. Eso es… Crean eso, y Uds. tendrán fe para seguir adelante. Nosotros somos salvos por la Sangre de Dios Mismo, una célula de Sangre creada.
115Como dije, tomen a estas aves madres. Ya viene la época de primavera. Yo estaba fijándome el otro día, cómo es que ellas están tomando paja y subiendo y haciendo sus nidos. Miren, ella puede subir allí y hacer un nido, y poner un nido completo de huevos; y echarse sobre ellos, y calentarlos, y ser leal a esos huevos a tal grado que ella—ella se ponga tan débil que no pueda volar del nido, para buscar algo de comer. Pero si ella no ha estado con el ave macho, ellos nunca saldrán del cascarón. Ellos no son fértiles. Uds. saben eso. Ellos se quedarán en el nido y se pudrirán.
116Y así son algunas de muestras iglesias. Simplemente tenemos un nido lleno de huevos podridos. Ellos no tienen la fe de Abraham. Es tiempo de limpiar el nido y empezar de nuevo, entrar en contacto; no con alguna organización, algún seminario teológico. Sino entrar en contacto con el Macho, Cristo Jesús, Quien trae la fertilidad al Espíritu de Vida que está dentro de Ud. Él es el que hace que Ud. lo crea. Limpien el nido y comiencen de nuevo. Uds. los palmean en la espalda y los aceptan, y los hacen diáconos, y casados cuatro o cinco veces, y de todo. ¿Adónde estamos llegando con todo esto? Los envían al seminario donde les inyectan ese líquido para embalsamar, y los traen de regreso.
117Aquí el otro día, en un cálculo, mostraron que el noventa por ciento de los predicadores protestantes en toda la nación, no creen en la Segunda Venida literal de Cristo. El ochenta y siete por ciento niegan el nacimiento virginal. Piensen en eso. ¿Qué van nuestros hijos a encarar más adelante?
118Dios, llévanos nuevamente a la Fe que una vez fue dada a los santos.
119Abraham, observen su jornada a medida que él aparece. Él fue un tipo perfecto de la iglesia. Todo lo que Abraham hizo tiene… Hemos observado la iglesia. Si tuviéramos una semana o dos aquí, yo podría mostrarles, paso a paso. La iglesia ha hecho el mismo recorrido. La última señal fue Dios, la Palabra prometida hablándole a él en carne humana. La última promesa antes de que el mundo gentil fuera destruido, que era Sodoma y Gomorra. Ahora piensen, Abraham, antes de que… Dios se le había aparecido en muchos símbolos, luces, formas y señales, pero Dios nunca había venido a él como un ser humano y hablado con una voz audible, como un ser humano, por medio de un ser humano. Y recuerden que la promesa ya estaba a punto de cumplirse, Sodoma iba a ser quemada, el último mensaje estaba saliendo.
120Y allí va la iglesia normal, la iglesia nominal, mejor dicho. Ahí—ahí va un Billy Graham moderno, para sacarlos a la fuerza.
121Allí está la Iglesia Elegida, no en Sodoma; sacada, separada. Ellos reciben un mensajero. Noten, el grupo de Abraham recibió el Mensaje. ¿Y qué era? Dios, el cual le había estado hablando todo el tiempo, en símbolos y formas, y todo, se hizo presente. Y ahora se manifiesta Él mimo aquí en carne humana, y discierne los pensamientos que estaban el corazón de Sara, detrás de Él. Y Abraham dijo: “Es Elohim, el Todosuficiente”. Recuerden, inmediatamente después de eso, Sodoma fue quemada. Mediten en eso.
122La iglesia quizás esté recibiendo su última señal. Vean, hemos… Uds. han gritado, han tenido justificación por medio de Lutero; santificación por medio de Wesley, un tiempo tremendo, gritando, gozándose, hablando en lenguas, interpretación de lenguas, sanidad Divina. Pero ¿en dónde estamos ahora? Dios está hablando justo entre nosotros, a través de nosotros, de manera audible, así como lo hizo allá. Y Él prometió hacerlo. Esa es la cosa. No es algo que nosotros hayamos inventado. La Biblia lo dijo. Jesús dijo que lo haría, se daría a conocer nuevamente. Noten, e inmediatamente después de esto…
123Abraham abogó por Lot. Y Él dijo que si podía encontrar al menos diez personas, la perdonaría. Pero no pudo encontrar ni siquiera eso. Los mensajeros fueron allá, y ellos rechazaron a los mensajeros.
124Como en el desayuno de Billy Graham, cuando él estuvo en nuestra ciudad, en Louisville, Kentucky. Yo estuve en su desayuno. Él dijo: “Yo llego a una ciudad”, dijo él, “Yo…” Él levantó la Biblia. Él es un gran creyente en la Biblia. Él dijo: “Yo llego a una ciudad y tengo una—una campaña, y tengo treinta mil convertidos, o decisiones”. Él dijo: “Regreso seis meses después y no puedo encontrar treinta”. Y dijo: “Pablo llegaba a una ciudad y ganaba un convertido, y cuando regresaba, un año después, ése convertido había ganado más convertidos, convertidos y más convertidos, a tal grado que él tenía cientos de convertidos de ese solo”. Él dijo: “Miren, ¿cuál es el problema?” Dijo: “Uds. montón de predicadores ociosos”. Él dijo: “Uds. se sientan con los pies encima del escritorio, y no van a visitar a esas personas”.
125Ahora, ¿quién soy yo, (una persona analfabeta como yo), para contradecir al gran evangelista? Pero a mí me hubiese gustado decirle una palabra a él. “Billy, ¿qué predicador se hizo cargo del convertido de Pablo?” ¿Ven?
126Fue debido a que Pablo lo llevó lo suficientemente profundo, que Cristo entró en él y él fue un Fuego viviente, lo llevó hasta la Presencia Divina. No algún movimiento intelectual, o alguno que se une, o firmar alguna nota, ni prometer que él asistirá a la iglesia. Llevarlos hasta el bautismo del Espíritu Santo, y entonces él—el estará encendido, él producirás hijos. ¿Cómo pueden Uds. lograrlo cuando él está estéril? Él no puede tener hijos a menos que él mismo tenga vida. Y esa es la única manera en que cualquier cosa pueda reproducirse a sí misma, es por el germen. Y el germen es el Espíritu Santo que estuvo en Cristo, está dentro del creyente.
127Ahora, nos damos cuenta que la última señal de Dios a Abraham, fue Dios en forma literal, la Palabra. Recuerden, Dios… La Palabra prometida que le había sido prometida a él todo el tiempo, le habló en carne humana. Un Hombre parado allí hablando con él, discerniendo los pensamientos que estaban el corazón de Sara; y ella, detrás de Él, en una tienda. Ésa fue la última señal. Fíjense ahora. Él se le había aparecido en muchos símbolos, y demás, tales como luces, y—y fuego, y lo demás, le apareció a él, pero fíjense ahora. E inmediatamente…
128Quiero que noten lo que le sucedió a esta pareja anciana. Espero que no me consideren un radical. Y—y si no creen esto, déjenlo en paz, ¿ven? Pero quiero decirles lo que pienso que sucedió.
129¿Se fijaron ahora, cómo iba Sara a tener este bebé? Ella ahora tiene cien años de edad. Miren, alguien dice: “Bueno, en aquel entonces era distinto”. La Biblia dice que su matriz estaba muerta, y la Biblia dice que ambos eran de edad bastante avanzada.
130Pero Él iba a hacer con Sara y Abraham, viniendo de esta manera, así como Él prometió hacerlo con la Simiente de ellos. ¡Y Él lo ha hecho! Yo puedo probar eso, exactamente los pasos que Abraham dio. Miren ahora en dónde está él cuando este Dios vino y le habló, en carne humana, se dio a conocer a él. Inmediatamente…
131¿Cómo iba Sara a tener este bebé? Abraham había vivido con ella, y quizás él estaba… Dice que: “Su cuerpo estaba como muerto”. La Biblia dice que lo estaba. La matriz de Sara estaba muerta. Pero él no dudó. Con todo eso él lo creyó”. Ahora fíjense, si Sara…
132Estoy en una audiencia mixta, y Uds. perdónenme hermanas. Uds. escuchen a su médico; y yo soy su hermano. Pero ahora fíjense. Sara, a la edad de noventa, está demasiado vieja para entrar en parto. Ese corazón no lo soportaría. Uds. saben eso. Y otra cosa, sus venas de leche se habían secado. En aquellos días no tenían ese sistema de salud ni biberones higiénicos. ¿Ven?, tenía que ser una nodriza. Noten. Así que, ¿cómo iba Él a lograrlo? ¿Cómo iba ella a tener este bebé? Su matriz estaba muerta. Ella estaba muerta en su cuerpo, ella misma, y Abraham estaba muerto.
133¿Saben Uds. lo que Él hizo? Él los cambió a ellos. Él los convirtió en un hombre joven y una mujer joven. Yo puedo probar eso. Él los hizo jóvenes, los hizo jóvenes otra vez. ¡Oh, qué promesa tan maravillosa! Ud. dice: “¡Oh, Hermano Branham!
134Bueno, espere sólo un momento. No… Aguántese. Esto quizás les duela un poquito, a los legalistas, pero yo—yo quiero que vean esto por un momento. Miren, estamos llevando esto como una enseñanza de escuela dominical. Él los convirtió en unos jóvenes como de veinte años de edad.
135Abraham… Miren, él está viejo. Las barbas le colgaban hasta abajo. Su cuerpo estaba como muerto. Sus brazos estaban viejos y débiles. Sara tenía un chalecito sobre el hombro y una gorrita, una abuelita cojeando por allí, apoyándose de un palo.
136Puedo ver a la mañana siguiente. Pues, Abraham con una enorme joroba en la espalda, el cabello blanco colgándole. Y Sara dijo. “Abraham, cariño, pues, tu—tu barba se ha puesto negra”. “Pues, Sara, esos ojos lindos están brillando igual que siempre. Tus mejillas se han puesto rosadas”. Antes que sol se pusiera la otra noche, ella había vuelto a ser una mujer joven, y él había vuelto a ser un hombre joven. Ud. dice: “¡Tonterías, Hermano Branham!”
137Oh, sí, así fue, también. Vean, una promesa maravillosa y un tipo para la Simiente real de Abraham, viniendo inmediatamente. Recuerden, ¿es una promesa? Sí, nosotros seremos transformados. Ellos fueron cambiados nuevamente a un hombre y una mujer joven, mostrando exactamente lo que iba a acontecerle a la Iglesia, a la Simiente real. Uds. dicen: “¿Es ésa una promesa?
138Primera de Tesalonicenses 4:17, “La trompeta de Dios sonará, y nosotros seremos transformados en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, seremos arrebatados juntos”. ¿Por qué? El cuerpo de ella, los cuerpos de ellos tenían que ser cambiados para recibir al hijo. Y nuestros cuerpos mortales, viles, tendrán que ser cambiados para recibir al Hijo, porque seremos arrebatados. Nosotros tendremos que tener un cuerpo diferente a éste, pues seremos arrebatados en el aire, para encontrarnos con Él. Amén. No con-… Eso cuadra perfectamente con las Escrituras, ¿ven? Ellos fueron cambiados. Si nosotros alguna vez nos encontramos con el Señor en el aire, nosotros no podemos encontrarnos con Él en esta clase de cuerpo, porque somos terrenales. Pero vamos a recibir uno, (aleluya), que subirá en el Rapto.
139Y lo hermoso de ello, es que está tan cerca. Vemos todas las señales en el orden correcto. No tardará mucho. Una mañana de éstas habrá un cambio. ¿Ven?
140Pero recuerden, vendrá únicamente para esa Simiente real. La venida de Jesús será tan secreta que el resto de la gente no sabrá nada al respecto. Saben, probablemente no habrá muchos. “Como fue en los días de Noé, en el cual ocho almas fueron salvas por agua, así será en la venida del Hijo del hombre”. “Estrecha es la puerta y angosto es el camino, pero pocos serán los que lo hallen”. Uds. dicen que habrá millones allí. Seguro, los redimidos de todas las edades. ¡Pero ese lugar de Rapto, en donde estamos parados ahora!
141¿Qué ocurrirá un día de estos? Ellos van a decir: “Mire, Ud. sabe, aquí estamos en el período de la Tribulación. Yo pensaba que la iglesia iba ser raptada antes del período de la Tribulación”. Esa es la Verdad. La iglesia no; la Novia. La iglesia pasa por el período de la Tribulación, pero la Novia no. No señor. Ella ha sido redimida. Ella no tiene nada de qué ser purificada. Ella ya está pura. El Espíritu Santo ha entrado en Ella y la purificó, y le quitó toda la inmundicia y suciedad del mundo. Ella cree esa Palabra y llega a ser parte de Ella. Eso es correcto. Sin el Espíritu Santo, nadie se irá. Es la Novia la que sale de la iglesia. Y allí, ella, la que es llamada “el remanente de la simiente de la mujer”, es dejada para pasar por el período de la Tribulación.
142Uds. saben una vez, después de todas las Escrituras, Isaías, Malaquías, e Isaías 40, profetizando de la venida de Juan el bautista. Juan vino exactamente en línea con esas Escrituras. E incluso los discípulos vinieron a Jesús y dijeron: “¿Por qué dicen los escribas que es necesario que Elías venga primero?”
143Él dijo: “Él ya vino, y Uds. no lo supieron. Él ya vino, e hicieron con Él exactamente como debían hacer, y Uds. no lo supieron”.
144Ahora, así pudiera ser un día de éstos, Uds. pudieran decir: “¿Qué del Rapto?”
145“Ya pasó, y Uds. no lo supieron”. “Habrán dos en la cama; uno será llevado, otro será dejado”. Uds. saben, a fin de cuentas, hay cerca de varios cientos de personas que desaparecen de la tierra todos los días, Uds. saben. Ellos ni se dan cuenta de eso.
146Y piensen en ello, lo triste es que la gente seguirá predicando y creyendo que están siendo salvos.
147Noé y su familia entraron al arca, y la puerta se cerró tras él, con la mano de Dios. El sol salió y se ocultó siete días antes de que algo sucediera. Y la gente siguió predicando, burlándose, y todo lo demás, no sabiendo que su única misericordia que habían tenido se había cerrado para ellos.
148Piensen: ministros aún estarán educando a predicadores y enviándolos, y cosas como esas aconteciendo, simplemente la iglesia avanzando; y completamente sin misericordia, sin nada, cortada por completo; el Rapto ya aconteció. “El que es inmundo, sea inmundo todavía”, la Escritura dice eso. “Ya vino y no lo supieron”. Mediten en eso, esta noche, amigos, y observen lo que está sucediendo.
149No hay nada en el mundo que pueda consolarlos a Uds. ahora sino la Palabra de Dios. ¿Ven? No hay ninguna otra esperanza; en nuestra nación, ni en ninguna otra parte.
150Estamos carcomidos hasta el hueso. Uds. saben eso. El comunismo ha carcomido la cosa. Se supone… Así tiene que ser. Uds. no van a detenerlo. La Biblia dice que iba a ser de esa manera, así que Uds. simplemente no van a detenerlo. Eso es todo. Prepárense para el Rapto. Eso es lo único que hay que hacer.
151Tesalonicenses, primera de Tesalonicenses 4:17 dice que: “Seremos transformados”, como lo fue Abraham, y “arrebatados”, un cuerpo diferente. Ahora, Abraham… Sus cuerpos tuvieron que ser cambiados. Los nuestros también tendrán que ser cambiados, para así cumplir la promesa. Nosotros tendremos que ser cambiados. Ahora, Uds. dirán: ¿estos viejos cuerpos? Yo quería…
152Hace algún tiempo yo estaba hablando en un club Kiwanis. Y un—y un doctor salió después. Él dijo: “Señor Branham”, dijo, “yo aprecio su discurso, pero”, dijo, “Ud. sabe, yo no puedo creer que—que—que, nada a menos que pueda ser probado científicamente, en cuanto a ese nacimiento virginal y cosas como esas, y en cuanto a ser Dios”.
153Yo dije: “Bueno, Ud. nunca le creerá a Él, porque Ud. no puede probar a Dios científicamente. Ud. tiene que creerle por fe, por fe”. Él dijo: “Bueno, yo no creo nada que no sea científico”. Yo dije: “¿Es Ud. un hombre casado?” Él dijo: “Sí señor”. Yo dije: “¿Ama Ud. a su esposa?” Él dijo: “Claro que sí”.
154Yo dije: “Entonces muéstreme científicamente lo que es el amor. Yo quiero comprar un poco, si Ud. me puede decir qué farmacia lo vende. Yo realmente lo necesito”. Yo dije: “Yo…” ¿Ven?, una cosa muy sencilla.
155Yo dije: “Le haré una pregunta. Fíjese en esto, ¿estamos nosotros hechos del polvo de la tierra?” Él dijo: “Sí señor”.
156Yo dije: “Nosotros recibimos ese polvo al comer el alimento que procede de la tierra, y es vida vegetal, y demás”.
157Vean, Uds. sólo pueden vivir de sustancia muerta. ¿Ven? Si Uds. viven, algo tiene que morir para que Uds. puedan vivir físicamente. Si Uds. comen papas, eso murió. Si comen carne de res, la vaca murió. Si comen carne de cerdo, el cerdo murió. Si comen las hortalizas, eso murió. Es una forma de vida. Y Uds. únicamente viven en lo natural, por—por medio de sustancia de algo muerto. ¡Sustancia muerta! Ahora, ¿no es razonable, amigo, que Ud. sólo puede vivir eternamente por medio de la sustancia de algo que murió por Ud.? Cristo murió, sí, y resucitó, para vindicar Su Deidad. Ahora fíjense.
158Yo dije: “Doctor, entonces si yo como comida, cada vez que yo como comida, ella entra a mi cuerpo y forma células sanguíneas”. Él dijo: “Así es”. “Entonces cada vez que como, yo renuevo mi vida”. Él dijo: “Eso es correcto, nuevas células sanguíneas”.
159Yo dije: “Entonces, yo quiero preguntarle algo. Cuando yo tenía dieciséis años de edad, yo comía maíz, frijoles, papas y carne, igual como lo como hoy. Y cada vez que comía, me ponía más grande y más fuerte. Y entonces cuando llegué como a los veintidós años de edad, (cada ser humano, sin importar cuánto Ud. coma, qué tan bien coma), Ud. se pone más viejo y más débil. Mire, si yo estoy vertiendo agua de este vaso, a este, y vierto hasta llenarlo por la mitad; en vez de subir, baja. Pruébeme científicamente cómo es eso. ¿Ve? ¿Cómo es que estoy comiendo la misma comida, renovando mi vida todos los días, de acuerdo con…? Lo prueba, prueba científicamente que yo estoy renovando mi vida cuando consumo nuevas células sanguíneas, la misma clase de sangre que consumí cuando tenía dieciséis años de edad. Pero ¿por qué es que después que llegué como a los veinte y pico, entonces no importa cuánto como, voy bajando, envejeciéndome más, y más, y más, y voy para abajo más cada vez? En vez de llenarme, como antes era el caso, ahora me está perjudicando”. Es una cita. Eso es lo que es.
160Pero Dios hizo un cuadro, y Él lo tiene a Ud. cuando Ud. tenía como unos veinte y pico años de edad. Si nada interfiriere… Como el niñito inválido que está sentado aquí. Es algo así como un—un tallo de maíz que sale, y algo cae sobre él y hace que crezca torcido; si Ud. puede quitarle de encima eso que lo torció, el tallo se enderezará. Tiene que hacerlo. Eso es todo. Noten, si nada interfiere en ello, allí están Uds., una jovencita muy fina, un jovencito muy fino. Ud. y su esposo parados juntos, un moderno Adán y Eva del principio. Dios dijo: “Allí están ellos. Mira muerte, tú—tú persíguelos. Puedes empezar a llevártelos, pero no puedes hacerlo por completo hasta que yo diga”. Miren, ¿qué es eso? Es el cuadro negativo. ¡Oh, hermanos! ¿Ven?
161Eso es exactamente lo que Él hizo con Abraham y Sara. Él eliminó la vejez. La vejez es una señal de la muerte. No habrá señales de muerte en el Cielo. Vean, todo recuerdo de muerte será quitado, y no habrá vejez. Todos seremos jóvenes. Simplemente es un cuadro que Dios dibujó de cuando Ud. era joven. Y ahora, Dios tomó y puso a Abraham y a Sara de nuevo en esa buena edad joven. Así que allí estamos.
162Quiero mostrarles otra prueba. Sé… Siento que eso no va pegar bien. Yo sólo tengo que… Uds. no creen eso. Bueno, permítanme preguntarles. Permítanme mostrarles algo. Permítanme mostrarles que ellos sí lo hicieron. Ahora, vean bien.
163Miren en dónde estaban ellos en el mapa, cuando Dios se les apareció, allá junto a Sodoma. Inmediatamente después que ellos emprendieron un viaje de casi trescientas millas hasta Gerar. Ese es un viaje bastante largo para un anciano y una anciana. Aquí está este anciano ahora, con sus barbas colgándole bien abajo, apoyándose con un palo. Acá está la abuelita, Uds. saben, con esa gorrita puesta, caminando despacio, detrás de él, dando pasitos de cuatro o cinco pulgadas a medida que andaba.
164Y entonces, el problema fue que cuando llegaron a Gerar, allí estaba Amalec, un rey que andaba buscando una novia. Y con todas esas mujeres tan finas que él tenía allí, esas muchachas filisteas, pero cuando él vio a Sara, se enamoró de ella, y quería hacerla su esposa. ¿Es correcto eso? [La congregación dice: “Amén”.—Ed.] ¡Ja-ja! ¡Oh!
165¡Oh hermano!, la Biblia es como una carta de amor. Ud. tiene que leer entre líneas para ver lo que quiere decir. Dios dijo que: “Él lo escondió de los ojos de los sabios y entendidos, y lo reveló a los niños que quieran aprender”.
166Cuando estoy en las misiones, mi esposa me escribe una carta. Yo la amo, y ella me ama a mí. Y ella dice: “Querido Bill, esta noche acabo de acostar a los niños. He trabajado hoy”. Yo veo lo que ella está leyendo, lo que está escribiendo. Pero ¿ven?, yo la amo tanto que puedo leer entre líneas. Yo sé de lo que ella está hablando. Ella no tiene que decírmelo. Yo lo sé porque puedo leer entre líneas.
167Y así es con Dios, no estamos tratando de estudiar desde el punto de vista de algún periódico, de algún punto de vista teológico. Sino enamórese de Él, doble las rodillas y verdaderamente recíbalo a Él en su corazón: “el amor de Dios derramado en sus corazones por el Espíritu Santo”. Luego empiece a leer la Biblia y Ud. verá cómo comienza a resaltar de entre las líneas. Vean, Ud. sabe lo que Él le está diciendo. Él no lo dice así directamente en la Palabra. Jesús le dio gracias al Padre por cuanto Él había “escondido esas cosas de los ojos de los sabios y entendidos”. Ahora, más nadie podría leer así las cartas de mi esposa, debido a que yo la amo a ella de esa manera, (¿ven?), y así es como ella me escribe a mí. Y así es como Dios le escribe a Ud. Es entre líneas que Ud. la lee.
168Aquí está ella ahora, Sara, seguro, fue allá. ¿Podrían imaginarse a esa abuelita? Uds. saben, y todas aquellas muchachas bonitas allá en—en la compañía de los filisteos, en la región de Gerar. Y aquí está Amalec allí, él es un rey joven y de buen parecer, y quiere conseguir una novia, así que él mira por todos lados. Ella son bonitas y todo lo demás. Pero él ve venir a la abuela, Uds. saben, temblorosa, nerviosa, viniendo por allí, y él dijo: “Ésa es la que he estado esperando. ¡Ésa es ella!” Dijo: “¡Oh!”.
169Y Abraham dijo: “Te ruego, Sara, que hagas esta merced conmigo. Sabes, Tú eres de hermoso aspecto”. Dijo: “Cuando llegues allá, di que yo— yo soy tu hermano, y yo diré que tú eres mi hermana. Porque si no, ellos me matarán y te tomarán a ti”.
170Vean, no se podía tener dos esposas al mismo tiempo en ese entonces, (¿ven?), así que entonces nosotros… Ella no podía tener dos esposos, mejor dicho, al mismo tiempo. Un día de estos voy a predicar sobre eso. Y entonces, Uds. piensan que se armó algo con lo de la Simiente De La Serpiente, esperen que salga esto. Queriendo saber… Bueno, miren, recuerden.
171Entonces vemos que cuando la vio venir, a esa abuelita así, Amalec se enamoró de ella, y fue y la tomó para que fuese su esposa. Piensen en eso. ¿Ven que Él sí los cambió? Seguro, Él tuvo que hacerlo.
172Esta Biblia, carta de amor, es algo que Dios nos escribe a nosotros. “Él lo ha escondido de los ojos de los sabios y entendidos, y lo revelará a los niños que desean aprender”. Él esconde…
173Él escondió Su venida. Él escondió a Jesús de los fariseos, de aquellos estudiantes de la Escritura. Hoy no tenemos nada semejante a ellos. No importa cuán estudiosos eran, ellos no lo reconocieron a Él. Él fue escondido. La Biblia dice que Él fue.
174Y, Uds. saben, la Biblia dice que para el clero de este día estaría escondido de la misma manera. “Impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, implacables, calumniadores, intemperantes, y aborrecedores de lo correcto. Que tendrán…” Ud. dice: “Esos son comunistas”. No, no.
175“Que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita”. ¿Ven? Eso es correcto. “Éstos son los que van de casa en casa, y se llevan a mujercillas cargadas de diversas concupiscencias”, y demás. Noten.
176Ahora, vemos que Abraham está allá. Y Amalec se acerca y dice: “Ésa es la que he estado esperando”. Así que mandó a sus muchachas a que fueran a buscarla y la llevaran allá, y, oh, quizás arreglarla toda, y hacer que luciera como alguna clase de reina. Y esa noche…
177Quiero que se fijen aquí en la gracia de Dios para con Su profeta. Esto quizás los ahogue un poquito, pero es la Verdad. No importa lo que parezca, miren aquí lo que dice la Biblia.
178Miren, puedo ver a Amalec, él piensa: “Mañana me casaré con esta hermosa muchacha hebrea. Ella está allá en las recámaras ahora, y mis doncellas la están perfumando y embelleciéndole el cabello, y arreglándola toda”. Ahora, ¿podrían imaginarse a una anciana de noventa años siendo arreglada de esa manera, para casarse con un rey joven? Así que nos damos cuenta que ella está arreglando a esta hermosa muchacha hebrea. Y él se da su baño y—y se acuesta, y estira los pies después de decir sus oraciones, y se acostó, dijo: “¡Oh, vaya!”
179Ahora, ¿podrían Uds. imaginarse a Abraham haciendo un truco como ese, un hombre que diría una cosa como esa acerca de su esposa? ¡Qué cobarde! Abraham hizo eso. Y allí está él sentado ahí afuera, después de hacer una cosa como esa. Noten.
180Y Amalec, esa noche el Señor se le apareció en un sueño y le dijo: “Eres hombre muerto”. Dijo: “Tú tienes la esposa de otro hombre”.
181Él dijo: “Señor, Tú conoces la integridad de mi corazón”. Dijo: “Yo— yo… Ella me dijo que ese era su—su hermano, y él me dijo que esa era su hermana”.
182Él dijo: “Yo conozco la integridad de tu corazón. Por esa razón te guardé de pecar contra Mí. ¿Ven? Pero ése, su esposo, es Mi profeta”. Fíjense en Su gracia para con Su profeta, aunque él estaba mal. ¿Ven? Dijo: “Él es Mi profeta. Yo no oiré tus oraciones. Ve y devuélvele su esposa, y haz que él ore por ti. Si no lo haces, toda tu nación está perdida”, toda matriz había sido cerrada. Mediten en eso. Eso fue exactamente lo que Él dijo. Amalec era un buen hombre, y tenía temor de Dios. Sí señor.
183¿Pero ven Uds. lo que hace la gracia de Dios? Allí estaba Su profeta, ahí afuera, el cual había entregado a su esposa para que se casara con otro hombre, y esperando incluso la promesa del hijo, y cosas como esas, y la gracia de Dios se mantiene con esa Palabra a pesar de lo que sea. Correcto.
184“Su esposo es Mi profeta. Y Yo no oiré tu oración. No importa cuán justo, y cuán bueno, y cuán inteligente seas tú; a menos que él ore por ti, tú eres hombre muerto”. Así que él agarró y devolvió a Sara. ¡Oh, hermanos!
185Luego vino Isaac a la escena. Ahora, ya para terminar, quiero que vean algo rápidamente. Isaac vino a la escena y entonces la promesa se cumplió.
186Miren, después que Isaac vino, el muchachito ya tenía como unos doce años de edad, y demás, Dios le dio una prueba doble a Abraham. Después que ya lo había probado por veinticinco años, entonces le dio una prueba doble. Él ahora le dijo: “Abraham, quiero que tomes a este hijo, tu único hijo, y lo lleves a una montaña que Yo te mostraré aquí en esta visión, quiero que lo lleves allá arriba y lo ofrezcas como sacrificio”.
187Y dice que él no—no rehusó hacerlo. Él simplemente se levantó la mañana siguiente después que el Señor le habló, ensilló las mulas, agarró un poco de leña y cosas, la cortó, y emprendió viaje con las mulas. Él viajó tres días, y entonces llegó al lugar, miró a lo lejos, después de viajar tres días. Ahora, aquí es donde estaba Abraham, un viaje de tres días. En aquel tiempo no tenían vehículos a gasolina como los tenemos hoy, y cualquier hombre común puede caminar veinticinco millas al día. ¿Ven? ¿Adónde llegó él, allá en ese desierto?
188Y él dijo: “Miren, esperen aquí”. Me gusta esto de Abraham. Él le dijo a los siervos, dijo: “Uds. esperen aquí con las mulas, y yo y mi hijo iremos allá para adorar, y regresaremos”.
189¿Cómo iba él a hacerlo, cuando él había ido allá para matarlo? Dios le dijo, dijo: “Sube allá y quítale la vida”.
190Pero ¿qué dice la Biblia en Romanos 4? “Abraham sabía que él lo había recibido como a uno de entre los muertos, y estaba plenamente convencido que Dios era poderoso para levantarlo de entre los muertos, de donde, en sentido figurado, le volvió a recibir”. ¿Ven? Dijo: “Uds. esperen aquí”.
191¿Cómo va Él a hacerlo? No puedo decirles. ¿Pueden Uds. imaginarse a esa hermana con el bebé en sus brazos, y mamá sentada en la silla de ruedas, un niñito allá, un papá por acá? Yo no sé cómo va Él a hacerlo. Pero Él lo hará porque prometió que lo haría, sobre la base de que Ud. lo creyera. Él ha hecho eso con otros. ¿Ven?
192“Este muchacho y yo, el muchacho y yo regresaremos. Vean, Uds. esperen aquí, y nosotros iremos a adorar”.
193Y él puso la leña sobre el pequeño Isaac, un tipo de Cristo cargando Su cruz. Llegaron hasta la cima de la montaña. Y el pequeño Isaac se puso sospechoso, y dijo: “¿Padre?” Él dijo: “Heme aquí, hijo mío”.
194Él dijo: “Pues, aquí está el altar, aquí está el fuego, aquí está la leña, pero ¿dónde está el cordero para el sacrificio?”
195Escuchen ahora estas palabras saliendo de los labios de Abraham. “Hijo mío, Dios se proveerá de un cordero para el sacrificio”. Eso quiere decir: “EL sacrificio provisto por Dios”, Jehová-Jireh. El cordero provisto por el Señor.
196Y cuando le ató las manos y lo puso sobre el—sobre el altar, imagínense qué momento tan tremendo fue ese. Después de esperarlo por veinticinco años, y Dios lo hizo… estaba haciendo que él destruyera la única cosa de la cual él había testificado a través de los años. Él fue un reproche entre la gente, se burlaban de él. Y aquí Dios le dice: “Destruye la mera cosa que te va a dar la única esperanza que puedes… que Mi Palabra va a cumplirse en ti. Yo te di al muchacho. Él tiene doce años de edad. Todos ellos lo han reconocido a él, de todas formas te hice padre de naciones, pero ve y mata a tu hijo”. ¿Podrían imaginarse eso?
197Dios estaba mostrándonos, que no importa lo que alguien diga, o cualquier cosa que sea contraria a esa Palabra, rehúse mirar eso. La Simiente Real de Abraham cree Eso. “Destruye a ese hijo”.
198Y Abraham lo puso allí encima. Uds. pueden imaginarse, agarrando su cabellito ondulado y quitándoselo de la cara, y sus ojitos color café mirando hacia arriba de esa manera, y sus labiecitos temblándole. Ve ese enorme cuchillo filoso salir de… Piensen en un padre. Puso su cabecita hacia atrás, y le haló la garganta hacia atrás para poder degollarlo con este cuchillo. ¡Oh, en obediencia a Dios! No importaba cómo se veía aquello, él dijo: “Yo lo recibí a él como uno de entre los muertos. Dios es poderoso para levantarlo”. Levantó el cuchillo y empezó.
199Pero el Espíritu Santo le agarró la mano, y dijo: “¡Abraham, Abraham! Él dijo: “Heme aquí”.
200Él dijo: “Detén tu mano”. Dijo: “Ya sé que me amas y ahora confías en Mí, puesto que ni siquiera… Me darías a tu único hijo”
201Y justo en ese momento, había un carnero trabado por sus cuernos, en el desierto, detrás de él.
202Quiero preguntarle algo, hermano, hermana. ¿De dónde vino ese carnero? Miren, Uds. están allá atrás, a una jornada de tres días, apartados de la civilización, en el desierto, donde hay leones, chacales, y toda clase de perros salvajes y bestias, y cosas allá que matarían a ese carnero inmediatamente. Y miren, él está bien arriba en la cima de la montaña donde no hay agua. Y él había recogido rocas por todo el lugar, haciendo el altar, y el carnero no estaba allí. Pero cuando Dios necesitó uno, ahí estaba. Y aquello no era una visión. Él lo degolló y la sangre corrió de él. Murió. Dios lo habló a existencia en un minuto, y Abraham lo sacó de la existencia al siguiente minuto. ¿Ven? Jehová-Jireh: “El Señor proveerá un cordero para Sí mismo”.
203Era imposible que el carnero estuviera allí. Si alguien sabe acerca de ovejas en una selva, en un desierto como ese, allí donde todos los animales salvajes y fieras allí dentro matarían a ese carnero inmediatamente. No podía haber existido allí. Y aquí, en la cima de la montaña donde no hay agua, pasto ni nada allá arriba, y él no estaba allí unos minutos antes de eso. Y justo en el momento que Dios necesitó ese carnero, ahí estaba; Él lo habló a existencia.
204Así como le apareció a él allá abajo. Elohim, Él necesitaba un cuerpo, Él necesitaba un cuerpo en el cual venir a la tierra, así que Él simplemente recogió la luz cósmica y los petróleos, y demás, y se metió en eso. Vean, Él es Dios.
205De esa manera Él hará con Ud., después de que Ud. no sea más que una cucharada de cenizas en el polvo. Aun así Él hablará y Ud. estará allí. Él llamará su nombre y Ud. responderá. La Simiente de Abraham, qué… Esa promesa cumplida.
206Fíjense, era un carnero. Ahora, si tienen un minuto más, me gustaría explicar esto. Yo ni siquiera se lo he explicado a mi iglesia. ¿Y recuerdan cuando Él confirmó ese sacrificio, le confirmó ese pacto a él? Tomó una cabra, tomó una becerra (una ternera), y las partió en dos, y tomó un carnero. Ahora, recuerden, cuando la Simiente real de Su fe… Recuerden, no era una hembra, era un macho. Era un macho, la promesa se había cumplido. Noten, un carnero, macho; Él, para cumplir la Palabra. Él es la Palabra, ese Carnero, no una hembra. Recuerden que ellas fueron ofrecidas primero, Génesis 15, las hembras; ellas fueron las primeras en morir; luego él tomó un carnero. El carnero fue lo último. El Carnero, la Palabra provista; no la cabra, la organización, la iglesia. ¿Ven? No ella, la iglesia; sino Él, el carnero. Amén. Es por eso que Él nació en abril.
207No en diciembre como lo ha puesto la iglesia romana, el nacimiento del dios-sol, y lo pusieron con el de Él, el veinticinco de diciembre, cuando los circos de ellos estaban funcionando, si Uds. han tomado la—la… estudiado la historia de la iglesia. Y Uds. se dan cuenta que ellos pusieron eso allí, para hacerlo… Era el nacimiento del dios sol, el solar, cuando se detiene casi por completo. No hay cambio en él por cinco días, desde el veinte de diciembre hasta el veinticinco. Ellos pusieron al Hijo de Dios con el nacimiento del dios sol, igual, mezclando así el Cristianismo con el paganismo, y lo pusieron en diciembre. Él no pudo haber nacido el 25 de diciembre, pues, allá en Judea las montañas están cubiertas de nieve.
208Él nació como nacen todos los corderos. Él nació en la primavera. Y Él tenía que nacer bajo el carnero, porque Él era un Carnero, y el carnero era abril. Exactamente. Él nació bajo ese carnero. Eso es lo que Él era. Él era el Carnero de Dios. Eso era Él allá, el cual tomó el lugar de Isaac. Amén. ¿No pueden verlo?
209Allí está, muestra aquí claramente, que la Novia de la Simiente real no será llamada por la iglesia, por el sacrificio de la cabra denominacional. No. Sino por Él, por la Palabra manifestada del Carnero, porque Él entonces es la Palabra y el Carnero. No llamado, dijo Él, no llamado por el nombre de ella, sino: “Llamado por el Nombre de Él. Él tomaría un pueblo de los gentiles”, no para el nombre de ella, sino: “para Su Nombre”, llevaría el Nombre de Él. ¡Oh, vaya! Entonces ¿de qué tienen Uds. temor? Un gentil llevaría Su Nombre, el Carnero; no el nombre de ella, la iglesia. No ella, ¡sino Él! ¡Aleluya!
210La Simiente real lo vería. ¿No pueden ver a Malaquías 4 cumpliéndose? “Restaurar hacia la Fe original, ¡la Palabra de Dios!” Ciertamente Uds. pueden ver eso. No tendremos que hacerlo más claro. Despréndanse de esa denominación. Hombres, regresen a esa Palabra. La Voz del último día, y la señal del último día, es para llevar al pueblo de nuevo a la Fe original, Malaquías 4 lo dijo, de regreso a la Palabra.
211Y Él era la Palabra, no ella; Él, (amén), el Nombre del Señor Jesús; la Palabra vindicada ahora por la promesa, la Palabra de promesa.
212San Juan 14:12, “Las obras que Yo hago, vosotros también las haréis”. Malaquías 4, lo mismo que dijo allí. También, Lucas 17 nos dice que en los últimos días la manifestación del mundo estará exactamente en orden: “como fue en los días de Sodoma”, y que Dios bajaría manifestado en cuerpo humano, ¡y conocería los secretos de los corazones!... Jesús dijo que eso sucedería: “en los días cuando el Hijo del hombre esté siendo revelado”, en el fin del mundo. Vean, no es la iglesia: “Únanse a esto, únanse a aquello”.
213¡Es, vengan a Él! Eso fue lo que la simiente de Abraham recibió allá, el sacrificio ofrecido. En vez de su simiente literal, ¿qué de su Simiente espiritual, (amén), Su Simiente real, la Simiente Reina? Amén. ¡Oh, si tan sólo pudieran verlo! Recuerden, ¿qué es eso? Es carne y Espíritu uniéndose, llegando a ser uno.
214Miren. En Mateo capítulo 3, aquí estaba la carne, el Hijo de Dios nacido virginalmente, saliendo de la—de la ciudad, fue a ver a Juan el bautista.
215Y allí estaba él, parado en el agua. La Biblia dice que: “La Palabra de Dios siempre viene al profeta”. ¿Es correcto eso? Y Juan era un profeta. En cientos de años no habían tenido un profeta.
216Pero aquí estaba él, un profeta parado allí, y él había estado profetizando que Jesús vendría. Él había estado en el desierto, y dijo que vio una señal. Dios le dijo que esa señal le estaría siguiendo a Él, a ese Mesías, cuando Él viniera. Él dijo: “Él está parado entre vosotros en alguna parte ahora. Hay Uno entre vosotros cuyo calzado yo no soy digno de desatar. Él se manifestará un día de estos. Y cuando lo haga, entonces yo menguaré, y Él crecerá”.
217Resultó que miró, y vio esa señal; él dijo: “Aquí viene Él ahora. He aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo”.
218El anciano predicador bautista, el Doctor Davis, que me bautizó en el compañerismo de la iglesia bautista, discutió eso conmigo en una ocasión. Él dijo: “¿Sabes lo que sucedió allí, Billy?” Y yo dije: “No, no lo sé, Doctor”.
219Él dijo: “Esto es lo que sucedió. Juan no había sido bautizado”. Dijo: “Juan bautizó a Jesús, y luego Jesús vino y bautizó a Juan”. Yo dije: “Yo—yo no sé acerca de eso”.
220Así que me mantuve orando al respecto. Una noche en una visión, esto es lo que sucedió. Vean, Él nunca… Él nunca… Jesús nunca bautizó a Juan. Pero vean bien. Él dijo: “Yo necesito ser bautizado por Ti, y ¿por qué vienes Tú a mí?”
221Jesús dijo: “Deja ahora”. Fíjense en esos dos ojos, dos hombres principales sobre la tierra. Ahí estaba Dios, y acá estaba Su profeta. Y la Palabra vino al profeta. Si la Palabra está en carne, irá al profeta. No importa en dónde esté, Ella irá al profeta. Tiene que hacerlo. Así dice la Biblia. No… Y ahí vino… Él era la Palabra. “En el principio era el Verbo. Y el Verbo fue hecho carne y habitó entre nosotros”. Y aquí vino la Palabra al profeta, allí mismo en el agua, para cumplir y vindicar su profecía. Amén. Aquí está Él parado allí, y ahí se encuentran esos dos ojos el uno con el otro; uno era el profeta, y el otro era la Palabra.
223Y él (Juan), se humilló delante de Él, él dijo: “Yo necesito ser bautizado por Ti, y ¿por qué vienes Tú a mí?”
224Él dijo: “Deja ahora, porque así nos conviene”, nos es conveniente, (¿ves?), “nos conviene cumplir toda justicia”.
225Juan, siendo un profeta conocía esa Palabra, porque la Palabra vino a él, él sabía que ése era el Sacrificio. Y de acuerdo con la Ley, el Sacrificio tenía que ser lavado antes de ser presentado. Exactamente. Él bautizó a Jesús porque Él era el Sacrificio venidero. Antes de que Él pudiera entrar a su vida pública, Él tenía que ser bautizado, porque el Sacrificio tenía que ser lavado antes de ser presentado. Amén. Él lo bautizó.
226Y cuando lo hizo, Él subió luego del agua. Y él miró hacia arriba y vio al Espíritu de Dios, como paloma, y una Voz saliendo de allí, dijo: “Este es Mi Hijo amado, en el cual me place morar”. Dios y el hombre llegaron a ser uno.
227Adán y Eva eran uno en el principio. Y cuando Él los separó, ella cayó, por causa de la Palabra. Ella falló en ver la Palabra. Ella cayó.
228Y también cada edad de la iglesia cayó de esa manera por causa de malinterpretar la Palabra. Dejando que el interpretador, que satanás se la interpretara a Eva: “Oh, ciertamente Eso no podría estar correcto. Ciertamente Esto, ciertamente todos estos no pueden ser… Esto no puede… Oh, sí, yo sé. Ciertamente…”
229Pero si Dios lo dijo, así es. No existe nada de “ciertamente” en cuanto a Ella. Uds. tienen que nacer de nuevo. Uds. tienen que recibir el Espíritu Santo. ¡O eso o perecer! Noten.
230Y aquí Él—aquí entró Él, y Jesús y Dios llegaron a ser uno. Ellos se unieron.
231Como en el Edén, donde… Adán y Eva eran el mismo espíritu en el principio. El nombre de ellos se llamaba Adán. ¿Ven? Él era tanto Adán como Eva, juntos. Y cuando fueron separados, para pasar por la prueba, ¿qué sucedió? Eva cayó por la Palabra. Esa era la Palabra. Adán salió en pos de ella, para redimirla, pero no podía hacerlo. Él no era digno de redimirla.
232Luego vino en Segundo Adán, para redimir a la Iglesia, lo cual era una sombre y tipo.
233Ahora, tan cierto como Adán y Eva tenían que ser el mismo espíritu, Cristo y la Iglesia tienen que ser el mismo Espíritu, el mismo ministerio. “Las cosas que Yo hago, vosotros también las haréis”. ¿Ven lo que quiero decir? Ellos tenían que unirse. Carne y sangre, y Dios, tenían que unirse y ser un solo espíritu. Y Jesucristo y Su Iglesia son un mismo Espíritu. ¿Cómo puede la iglesia negar la creación? ¿Cómo puede la iglesia negar la cosa que Cristo les dijo que hicieran? ¿Cómo podemos nosotros negarla y decir luego que somos de Cristo? “Si permanecéis en Mí, y Mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que quisiereis y os será dado. Yo soy la Vid, Vosotros sois los pámpanos, y la Vida que está en la vid entra en el pámpano para dar el fruto”. ¡Dadores de fruto!
234“Y toda rama que no produce buen fruto es cortada”. Y tal ha sido con las organizaciones, todo quebrantado, mezclan la Palabra y así comienzan. Una va por este lado, otra va por aquel lado, y de repente entra un grupo de “sabelotodos” y le meten sus ideas, y cuando menos piensan se vuelve en una gran Babilonia. Y Él la corta.
235Jamás se ha levantado una organización que no cayera. Y cada vez que cayó, jamás se volvió a levantar. Yo reto a cualquiera en ese punto. Sí señor. Uds. conocen la historia. Jamás ha habido una. En el momento que se organiza, Dios la coloca en el estante y allí termina. Él traerá a un hombre de alguna otra parte, para producirlo. Cierto.
236Ahora fíjense en esto: ellos tienen que llegar a ser uno. Jesús dijo entonces que: “La Vida que estaba en Él estará en la Iglesia”. Y aquí está exactamente lo que Él prometió en los últimos días, que la Vida que estaba en Cristo, que estaba en… será manifestada en los días en que el mundo esté en una condición de Sodoma como lo está ahora. ¿No pueden verlo, hermano y hermana?
237¿De qué sirve unirse a la iglesia si Ud. no tiene a Cristo en su vida, y a Cristo identificándose en su vida? ¿Ven? Eso es. “Estas señales seguirán a los que creen”. Él dijo eso. ¿Cómo podría Ud. decirlo… Si no es así, cómo puede Ud. reclamar ser de Cristo?
238Ud. dirá: “Hermano Branham, ¿cómo piensa Ud. que la gente va tomar eso en serio, en este día intelectual cuando todo es una denominación?”
239No hace mucho le pregunté a una mujer: “¿Es Ud. Cristiana?” En un hospital. Ella dijo: “Quiero que sepa que yo enciendo una vela todas las noches”. Como si eso tuviera algo que ver con el Cristianismo. Yo había…
240Fui a orar por otra mujer, y otra señora estaba acostada allí, enferma, ella y su hijo. Y yo dije… Entré. Yo dije: “Señora, ¿quiere Ud…? Sí”, yo dije: “Yo sé quién es Ud. Ud. es la señora Oliver”.
241Ella dijo: “Sí Hermano Branham”. Dijo: “Yo he estado muy enferma, Hermano Branham. El doctor no puede encontrar lo que está mal conmigo. ¿Quiere Ud. ofrecer una oración? Fue por eso que lo llamé”.
242Yo dije: “Seguro hermana Oliver”. Dije: “¿Le importaría inclinar su rostro?
243Dijo: “¡Espere un momento! Jale esa cortina”.
244Y yo dije: “Bueno, está bien”. Dije: “Sólo voy a orar. ¿Es Ud. Cristiana?” Ella dijo: “Nosotros somos metodistas”.
245“Bueno”, dije yo: “Eso no fue lo que le pregunté. Yo le pregunté si Ud. era Cristiana”. Ella dijo: “Jale esa cortina”.
246Vean, eso es simplemente cuán estrecho... ¿Cómo podría una persona ser…? Eso es tiniebla y oscuridad, diferencias denominacionales privándoles de las bendiciones de Dios. Eso existe en todas las denominaciones. Eso es correcto. Hermano, no vaya a ella; tómelo a Él. No tome el nombre de ella; tome el de Él, (¿ve?), tome Su Nombre.
247Ud. dirá: “Hermano Branham, ¿cómo va hacer para que hoy día lo tomen en serio? ¿Cómo va Ud. a lograrlo?”
248Él hizo la promesa que sí lo haría, dijo: “No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el Reino”. “¿Cómo va Él a lograrlo?”
249Él todavía es Jehová-Jireh. Él sigue siendo Jehová-Jireh. Dios puede proveer una Iglesia para Sí mismo. “Él puede levantar hijos a Abraham de estas piedras”. Él, ciertamente, Él es Jehová-Jireh. Ud. dirá: “¿Funcionará?” Seguro. Dios lo prometió. “¿Cree Ud. que lo logrará…?”
250Yo no puedo, pero Él sí. Yo no soy responsable por hacer que lo logre. Yo solamente soy responsable por predicarlo. Es asunto de Él confirmarlo. Es Él. Si yo me paro por la Verdad, Él la respaldará. Él lo ha probado, y Él lo hará. Ud. dirá: “Está muy oscuro”.
251Sí, yo sé que está muy oscuro. Y todos los eclesiásticos están entrando a esta gran organización, a una matanza. “¿Y qué va Ud. a hacer al respecto?”
252Me hace recordar una pequeña historia. Quiero decir esto antes de terminar. En Carlsbad, Nuevo México, aquí, ellos allá tienen las cavernas, Uds. saben. Ellos—ellos tienen que bajar como una milla de profundidad, en eso. A mí nunca me gustó esa cosa. Ellos son siempre como un topo en la tierra. Y eso bajó allí, y, oh, allí abajo se pone oscuro como la media noche. Y esta muchachita estaba parada, oh, probablemente como donde está esa cosita allí. Y su hermanito estaba parado aquí, a un lado, con un guía que los estaba llevando allí abajo. Así que estaban parados abajo en este lugar oscuro, y en ese momento había luz, tenían todas las luces encendidas. Y este hombre, sólo por…
253El guía se acercó a la luz. Y este muchachito iba caminando junto con él, observando al guía. El guía entonces llegó allí, y agarró este interruptor y simplemente apagó el interruptor. ¡Oh, hermanos, hablar de oscuridad! A una milla de profundidad en el suelo, Uds. saben, tan oscuro que Ud. no podía mover la mano, no se veía nada.
254Y esa muchachita estaba gritando con todo lo que había en ella. Ella saltaba para arriba y para abajo y gritaba, gritaba tan fuerte como…
255Y de entre todos esos gritos, el muchachito parado a un lado, dijo: “¡Oh, hermanita! ¡Oh, hermanita!” Ella dijo: “¿Qué quieres, hermanito?”
256Dijo: “No tengas miedo. Hay un hombre aquí que puede encender las luces”.
257Hay un Hombre aquí que puede encender las Luces. Él, Él es Jehová- Jireh ¿Ven? Hay un Hombre aquí que está entre nosotros en esta noche, el Espíritu Santo; Él puede encender las Luces. Él es la Palabra: un Hombre aquí que puede encender las Luces. Yo no sé cómo lo hará Él. No me toca a mí saberlo, pero Él sabe cómo encender el interruptor. Él hizo la promesa. Él lo compensó allá… Cuando Abraham tenía el cuchillo sobre la garganta de su hijo; Él encendió la Luz. Sí. Él puede encender la Luz nuevamente en esta noche.
258Inclinemos nuestros rostros por un momento. Dios quiera que Él encienda ese pequeño interruptor en su corazón.
259Amigos, esta semana Uds. han visto al gran Espíritu Santo entre nosotros. De eso no hay duda. Pero, oh, permitan que esa Lucecita sea encendida en esta noche. No se lo pierda, mi hermano, hermana. Yo creo que sólo con este pequeño capítulo aquí de—de Abraham, ha probado, enlazándolo de atrás para adelante, de Génesis hasta Apocalipsis, ha probado en qué hora estamos viviendo. Cristo rechazado nuevamente en nuestra nación. Terremotos en diversos lugares; Sodoma y Gomorra; la iglesia en su condición, formando exactamente la imagen de la bestia. Todas estas cosas han acontecido como lo dijo la Biblia, y Uds. saben eso. ¿Ven? Ahora, si esta gran experiencia con Cristo, si la Vida de Cristo entra en Ud…
260Ahora, mírese en el espejo de Dios, y vea si puede identificarse a sí mismo esta noche. Si Ud. hubiese vivido en los días de—de Noé, en el tiempo del diluvio, ¿con cuál lado se hubiera identificado? Si hubiese vivido en los días de Moisés, ¿de cuál lado hubiera estado? Si Ud. hubiese vivido en los días de Cristo, cuando todas las iglesias estaban en contra de Él… Él tuvo que pararse solo allá, y las cosas que Él hizo. La única cosa es que Dios estaba con Él, eso es lo único. Aun casi todos los discípulos se apartaron de Él. Pero ¿de qué lado, en su condición actual ahora, dónde Ud.… de qué lado estará Ud.? ¿De qué lado estaría Ud. ahora mismo, cuando Ud. lo ve a Él de nuevo entre nosotros?
261Miren, Él está aquí, y puede encender la Luz en su corazón, y llenar su vida con el Espíritu Santo. ¿Cuántos aquí ahora, con sus rostros inclinados, y también sus corazones, orarán conmigo por un momento?
262Ahora, Padre Celestial, sabemos que Tú no vienes así no más y—y haces cosas sólo para mostrar que puedes hacerlo. Tú lo haces con un propósito. Y Señor, esta semana, yo me sentí guiado a esperar hasta este momento, hasta este preciso momento, para que ellos vieran primero que la Palabra es confirmada. Está más allá de cualquier duda ahora. Y este personaje Abraham, siendo que todos los personajes de la Biblia están entrelazados con esto, y vemos en dónde estamos ubicados en este momento.
263Padre, con palabras entrecortadas, pero es lo mejor que pude hacer. Yo te ruego ahora que el gran Espíritu Santo que está aquí, que conoce el secreto de cada corazón, le hable a ese corazón ahora mismo. Hazlo Señor. Háblale a ése que no se iría, si Tú vinieras esta noche, si la puerta se cerrara esta noche. Si ellos murieran en camino a casa, o fuesen atropellados por un automóvil y se mataran, o murieran, si fueran encontrados muertos en la cama en la mañana, ellos no serían salvos. ¡Oh Dios!, por favor, no permitas que ninguno de ellos se vaya de esa manera.
264Si ellos únicamente se han unido a una iglesia, Señor, que ellos no se avergüencen de dar un paso al frente y pedirle a Dios una llenura de Su Espíritu, para que Su Vida entre en ellos. Si ellos no han podido entender estas cosas, tampoco los discípulos. Pero ellos esperaron hasta que el Espíritu Santo fue derramado, y entonces lo entendieron, y escribieron la Biblia. Yo ruego Padre, ahora, que le hables a cada corazón y hazles saber que el Hombre que puede encender la Luz está allí en la puerta de su corazón.
265Con nuestros rostros inclinados ahora. ¿Cuántos aquí serán sinceros y dirán: “Hermano Branham, yo sé que no estoy bien con Dios?” Quiero— quiero que levanten la mano. Mantengan sus rostros inclinados, todos, pero levanten la mano. “Yo no estoy bien con Dios”. Dios le bendiga. Dios le bendiga. Sí. “Yo…” Manos… “Yo sé que no estoy bien con Dios”.
266Vean, lo que estoy tratando de hacer, es hallar gracia con Dios para este gran servicio de sanidad mañana. Si tan sólo puedo hallar gracia, yo— yo—yo no creo que quede nada que—que Dios no sane, si tan sólo puedo lograr que la gente crea.
267Ahora, Uds. sin el bautismo del Espíritu Santo… Y Uds. saben que ese es el Aceite. Si no tenían aceite en la lámpara, no entraban.
268Y ¿han oído de un tiempo así, en los periódicos, donde presbiterianos, luteranos…? Miren la revista de los Hombre Cristianos de Negocios. Luteranos, presbiterianos, y hasta católicos, están tratando de buscar el bautismo del Espíritu Santo, por centenares. Y me pregunto si esos Hombres de Negocios del Evangelio Completo entienden que no lo obtendrán.
269La Biblia dice: “Cuando ellas vinieron, dijeron: ‘Dadnos de vuestro aceite’, dijeron ellas”. La vírgenes durmientes, ellas se dieron cuenta que habían tenido todo ese tiempo para obtener Aceite, pero no lo hicieron. Así que cuando el Novio estaba a punto de venir, ellas dijeron: “Dadnos de vuestro Aceite”. Ellas dijeron: “Apenas tenemos suficiente para nosotras mismas. Vayan a comprar a los que venden”. Y mientras ellas iban, vino el Novio, y la Novia entró. “Y ellas fueron echadas en las tinieblas de afuera”, para despertar y darse cuenta que el Rapto había acontecido. “Y ella fueron dejadas donde habrá lloro y lamento”, el período de la Tribulación, “y crujir de dientes”.
270Mi hermano y hermana, en esta noche, mi amigo: Si Ud. no tiene el Espíritu Santo, ¿quiere Ud…?... o si está lo suficientemente redargüido para saber que debería tenerlo, ¿levantaría Ud. su mano y dirá. “Hermano Branham, ore por mí. Yo creo que estamos en la Presencia de Dios. Ore por mí. Yo no tengo el Espíritu Santo”. Dios le bendiga. Sólo miren las manos, en todas partes. ¿Lo quieren Uds., entonces?
271Ahora, yo sé, (con Uds. metodistas, bautistas y demás), que hay mucho fanatismo que le sigue a cualquier mensaje.
272Ahora, con Uds. los luteranos. Recientemente yo estaba leyendo la historia de Martin Lutero, (uno de sus libros que fue escrito acerca de él), aquí no hace mucho. Ellos decían: “No era tan misterioso que Martin Lutero pudiera protestar contra la iglesia católica y salirse con la suya, sino mantener su cabeza por encima de todo el fanatismo que siguió a su avivamiento”.
273Y eso va… En todo avivamiento hay una multitud mixta. Uds. saben eso. Pero ahora, recuerden: eso únicamente vindica que hay uno genuino. Cuando Ud. ve un dólar falso, o a alguien actuando como que ellos tienen algo, recuerden que hay uno genuino del cual fue hecho. Si no lo es, ése es el original. ¿Ven? Y Uds. saben que ése no puede ser el original, así que tiene que existir el original.
274Y ese original es el verdadero Jesucristo, Aquel que está aquí, y que conoce todos los secretos de su corazón ahora mismo. Y ahora, voy a pedirles, si Uds. lo han visto a Él, y escucharon estos testimonios de toda clase de cosas siendo sanadas, y cómo es que los corazones de las personas han sido dados a conocer durante esta semana, y Uds… Ése es Él hablándoles a Uds. Ése es Él. ¿Me pregunto si creen que si yo oro por Uds., que eso les ayudará?
275Recuerden, el Espíritu Santo fue dado por la imposición de manos. Pedro, después que Felipe había descendido a Samaria y bautizó a toda esa gente allá en el Nombre de Jesucristo, aun así Pedro fue y puso las manos sobre ellos, y el Espíritu Santo vino sobre ellos. ¿Ven?
276Ahora, si Uds. creen en eso, me pregunto si desean venir aquí, todo el que no sea salvo, o que no tiene el Espíritu Santo, venga aquí y párese justo aquí por un momento, permítame orar por Ud. Si Ud. viene del pasillo, no importa dónde esté, simplemente párese aquí. Suba aquí y déjeme—déjeme orar con Ud. por un momento. Dios le bendiga.
277Ahora, todos canten ahora. Casi Persuadido, por favor. Hermana Downey, aquí, si es tan amable. Muy bien.
278¿Quieren pasar por aquí, mis hermanos? Dios le bendiga mi hermano. Todos guarden mucho silencio ahora, orando. Este pudiera ser el momento crucial, pudiera significar la diferencia entre la vida y la muerte, para muchos, para mucha gente.
279¿Todos Uds. han estado aquí esta semana? ¿Han visto al Espíritu Santo, lo que Él ha hecho esta semana entre la gente? “…-do”, para recibir a Cristo; Oh, Él está ahora, una alma a…
280¿No quiere venir, Ud. que está sin Dios, sin el Espíritu Santo? ¿Dice Ud.: “Yo pertenezco a la iglesia, Hermano Branham?” Eso es lo que… No es de lo que estoy hablando. Me refiero: ¿está Ud. lleno del Espíritu de Dios? “…más…”
281Ud. no hallará un día más conveniente que ahora mismo, cuando Jesucristo se ha identificado entre nosotros. “… en Ti…”
282¿Qué si Ud. muere antes del amanecer, y entonces no puede llamar? ¿No desea venir ahora mientras que Él está llamando? “Casi Persuadi-…” Así es, sigan viniendo de esa manera. … ven, ven hoy; “Casi persuadido”, no vuelvas…
283¿No desea venir ahora? Sé que algo en mi corazón me está diciendo que hay alguien resistiéndose. ¡No lo haga, hermano, no lo haga! … Ángeles están acercándose, Oraciones se elevan de corazones tan queridos; Oh errante, ven. (Ahora muy…)
284Escuchen amigos. ¿Creen que el Espíritu Santo, durante esta semana, ha probado que Él habla aquí? Veamos sus manos. Debería haber muchos más, o más. Tengo ese sentir. Vean, Él no está… Aún hay algo que no está bien. Será mejor que vengan.
285Recuerden, yo no puedo—yo no puedo obligarlos a que vengan en contra de su propia voluntad. Pero creo que quizás este sea el momento en que todo lo que Ud. ha esperado, pudiera estar a punto de suceder ahora mismo. Y esta pudiera ser, (ojalá no sea así), pudiera ser la última vez que Ud. sea llamado. Recuerden, él no contenderá para siempre. Él llamará y luego se apartará de Ud., para nunca más regresar.
286¿Por qué no viene ahora mismo? ¿No quiere venir y presentarse delante de Dios? Diga: “Yo voy a pararme. Yo tomará el camino. No me avergüenzo. Yo pertenezco a la iglesia, pero quiero que el mundo entero sepa que estoy listo para recibir a Cristo en mi corazón, el Espíritu Santo. Vengo ahora para hacerlo. Estoy listo para corregirme, ser un verdadero Cristiano, una verdadera dama, un hombre de verdad”. ¿No quiere venir? Nosotros esperaremos. Bajen, así es, de los balcones y pasillos. Bajen hasta aquí y tomen su posición.
287Amigo, tal vez yo no vuelva a verle de este lado en este tiempo tan tremendo. Pero si no lo veo, recuerde, yo seré inocente y también Cristo. Él se ha identificado a Sí mismo con Ud. Ud. lo verá a Él hacer la misma cosa dentro de poco. Muy bien. Bajen ahora y tomen su posición.
288“Pues”, Ud. dirá: “Hermano Branham, Ud. me está juzgando”. No, no es así.
289Yo estoy juzgando es a este sentir que está en mí, ¿ve? Hay algo aquí dentro que me dice: “Oh, hay más. Hay más”. ¿Ven?
290Ahora, Ud. dirá: “Bueno, yo—yo me he unido a la iglesia, Hermano Branham. Yo soy pentecostal. Yo—yo—yo no…” Yo no estoy diciendo eso amigo. No es eso lo que estoy preguntando, en lo absoluto. Lo que yo le pregunto es: “¿Tiene Ud. la Vida de Cristo?”
291Y Ud. dirá: “Hermano Branham, yo he hablado en lenguas”. Eso está bien. Pero eso todavía no es lo que yo estoy preguntando.
292Ud. dirá: “Hermano Branham, yo nunca le hice mal a nadie”. Eso todavía no es lo que estoy preguntando. . “¿Está la Vida de Cristo en Ud.?”
293No se arriesgue amigo. No, no, no haga eso. Va a ser cuando Ud… Cuando la muerte le llegue, entonces será demasiado tarde. No lo haga. No por favor.
294Ahora, tenemos a tantos aquí ahora mismo, tendré que dar un poco de espacio para unos más. Voy a orar por estos para que podamos entrar, pasar a un cuarto allí y así poner las manos sobre ellos para que reciban el Espíritu Santo. Y entonces vamos a orar ahora mismo por éstos. Inclinen sus rostros por un momento.
295Nuestro Padre Celestial, aquí están ésos inclinados aquí, que son hombres y mujeres, ellos son personas con destino a la Eternidad. Ellos—ellos deben irse, eso lo sabemos. Y vemos terremotos, y el mundo en la posición en que está hoy. Y ver al Cristo venir a nosotros y hacer las cosas que Él está haciendo, y ver el Mensaje, la Palabra saliendo, y luego verlo a Él venir justo detrás de Ella y vindicarla ser la Verdad, conociendo cada secreto del corazón. Y estas personas ahora han pasado al frente para tomar una posición. Ellos no pudieron haber hecho esto por sí mismos. Ellos vinieron porque fueron guiados a venir.
296Y, Padre, yo estoy ofreciendo oración por ellos aquí mismo. No solamente por su salvación, para que sean salvos, sino para que sean llenos del Espíritu, y que de aquí surja un avivamiento por toda esta región, que sacuda a esta comunidad y a toda esta región por todas partes. Concédelo Señor.
297Y cada iglesia, la metodista, bautista, presbiteriana, iglesia de Cristo, luterana, sea lo que sea, que venga un avivamiento, Señor, al estas personas regresar con el verdadero Espíritu Santo manifestando a Dios en sus vidas. Concédelo Padre. Ellos son Tuyos ahora, y yo los ofrezco a Ti. Ahora vamos a llevarlos adentro e imponer las manos sobre ellos, Señor, para que reciban el Espíritu Santo. En el Nombre de Jesús. Ahora, mientras todos tenemos nuestros rostros inclinados.
298Le voy a pedir a este grupo ahora, que sigan a este varón aquí a su lado, para que él… Iremos a Uds. al cuarto aquí atrás. Ahí tenemos un lugar para que se arrodillen y podamos imponer las manos sobre Uds., para que reciban el Espíritu Santo. Y si están enfermos, serán sanados. Cual sea su necesidad, entre allí mismo ahora. Podemos entrar junto con Uds. Hay más que tienen que venir, pero están—están un poquito… No hay espacio para estar de pie. Queremos tomar este pasillo doble ahora. Entren aquí, por este— este lado de acá. Eso es. Dios les bendiga.
299Ahora, para el resto de Uds. que están aquí ahora; a medida que ellos salen, por qué no avanzan hasta acá nuevamente, para orar. Y llenemos este lugar aquí otra vez, por aquí.
300Vamos a pasar allí para recibir el bautismo del Espíritu Santo. Vamos a entrar.
301Después de haber visto la identificación del Señor Jesús aquí delante de nosotros, esta semana, y sabemos sin sombra de duda, que ése es Él que está aquí. Ahora recuerden, el mismo Espíritu Santo, el mismo Jesús que me dice lo que esa gente tiene, dónde estaban ellos, quiénes eran, de dónde venían, qué les sucederá a ellos. Y Uds. saben que no ha fallado ni una sola vez; y no fallará, nunca fallará. Ese mismo Espíritu Santo me dijo que hiciera esto. Así es. Yo lo estoy haciendo por la guianza del Espíritu Santo.
302Ahora, mientras esto, tan pronto como este grupo salga a este otro cuarto aquí, antes de que vayamos allí, queremos que Uds. vengan ahora. Uds. aquí, vengan, suban por aquí. Los demás aquí que desean el bautismo del Espíritu, ¿no querrán venir ahora mismo? Acérquense por aquí. Dios le bendiga joven. Y si algunos de Uds. están enfermos, y no han sido llenos del Espíritu Santo, ¿por qué no vienen a recibir a Cristo? Recíbanle y entonces estarán en mejores condiciones esta noche.
303Esta dama acaba de ser compungida por el… ella estaba bajo tal convicción que no pudo soportarlo. Están ayudándola para ir al cuarto. Vengan ahora, Uds., los que siguen ahora. Hay suficiente espacio libre ahora. Vengan pues, Uds. que son miembros de iglesia, metodistas, bautistas. No les estamos pidiendo que…
304Escuchen amigos, sé que ellos dicen: “Pentecostés, ellos organizaron a pentecostés”. Eso es incorrecto.
305Pentecostés es una experiencia. Los metodistas la reciben. Los bautistas la reciben. Todos ellos la reciben. Pentecostés no está organizado. Es una experiencia. Y si Uds. no han tenido la experiencia de pentecostés, vengan y recíbanla ahora. Recuerden, si Uds. creen que yo soy Su siervo, Su profeta, recuerden, hay un genuino bautismo del Espíritu Santo. En medio de todo el fanatismo, todavía hay un genuino Nacimiento del Espíritu Santo, un genuino nacido de Dios. Vengan y créanlo ahora mismo.
306¿No vendrán mientras cantamos una o dos estrofas más de este canto, para que así yo pueda estar seguro de que mi alma está limpia cuando parta de esta ciudad, y que la sangre no está sobre ella? Yo sé que Él les está hablando a otros. ¿Por qué no vienen? “…-do” ahora a… hoy; Dios te bendiga, hijito. Dios les bendiga a todos los que están parados aquí ahora. “Ca-…” (Así es. Vengan) “… -si persuadi-..”
307Vengan, de cualquier lado del edificio. De Afuera, de adentro, de los balcones, de donde sea, vengan ahora, bajen hasta acá. Tomen su lugar por Cristo. No se avergüencen de Él. Si Ud. estuviera muriendo… ¿Qué si Ud. sintiera su corazón saltando en este momento? Y recuerden, Aquel que le está hablando, Él sostiene el corazón suyo en Su mano. Él conoce el secreto de su corazón. Lo digo en el Nombre del Señor, hay muchos más aquí por venir. ¿Por qué no vienen? Ud. dirá: “¿Seré yo, Hermano Branham?” Sí, es Ud. Si Ud. no está seguro, no corra ningún riesgo. … tan querido; oh errante, ven. “Casi persua-…” (Eso es. Eso es) “…-do”, cosecha… Eso es correcto, la cosecha ya casi ha pasado. Vengan. “Casi…”
308Un día será demasiado tarde. No espere otra hora, otro minuto. Levántese y venga. Joven, traiga a su novia. Traiga a su novio. Madre, traiga a papá. Vengan ahora mismo, todos. Jovencita, joven, quien sea Ud., anciano, anciana, vengan. Esto es todo. Si Ud. está viejo, recuerde lo que acabo de mostrarle por medio de la Biblia, Ud. será cambiado si tan sólo acepta la Simiente de Abraham. … ¡es menos fallar! Triste, triste, ese amargo lamento: “Casi, ¡pero perdido!” Inclinemos nuestros rostros ahora.
309Señor Jesús, Oh Dios, escudriña cada corazón. Escudriña a cada uno, Gran Espíritu Santo. Oh Dios, no permitas que esto sea en vano, para ninguna persona. Que todos, todos, Señor, sean salvos. No permitas que uno de ellos de extravíe, Señor. Yo los reclamo, en el Nombre del Señor Jesús, como las— como las joyas de la corona de mi Señor, oh, Cuya Presencia está aquí ahora, la gran Columna de Fuego pasando por todo el edificio, moviéndose sobre los corazones. Yo ruego, Dios, que ese corazón rompa esas cadenas, y se levante y venga dulcemente a Jesucristo, diga: “Señor, todo lo que soy, aquí estoy. Tómame y moldéame, Señor, en Tu gran casa de moldeo; lléname y hazme un hijo o una hija de Dios”. Concédelo Señor. Que esto sea así.
310Mientras seguimos cantando una estrofa más, ¿vendrá? Entonces vamos a tener que terminar ahora, rápidamente, porque tenemos que pasar allí con los demás “Casi persua-…”
311Venga ahora. Venga ahora mismo, ¿no lo hará? Dios te bendiga cariño. “De la boca de los niños Él recibe alabanza”. Oh, “Casi persuadido”, oh, no lo rechaces; Jesús…
312Ése es Él invitándole, hablándole a su corazón. “¿Seré yo?” Si hay una pizca de duda, ¡venga! … están permaneciendo cerca, Oraciones se levantan de corazones tan queridos; Oh errante, ven.
313Inclinemos nuestros rostros ahora, mientras éstos se preparan. Mientras están de pie aquí, miren hacia abajo. Recuerden, Ud. tuvo que venir diciendo… Una pulsación de Algo dentro de Ud. le dice que hay una cosita que no está bien en su vida. Yo admiro su posición. Recuerden, Jesús dijo: “Si se avergüenzan de Mí delante de los hombres, Yo me avergonzaré de Uds. delante de Mi Padre y de los santos Ángeles. Pero el que me confesare delante de los hombres, Yo le confesaré delante de Mi Padre y de los santos Ángeles”.
314Y ahora, hay unas cuantas personas aquí atrás ahora, que están listas para unirse a nosotros en oración, para que Uds. sean salvos y llenos del Espíritu Santo. Sólo díganle a Él que Uds. están arrepentidos de lo que han hecho, y que de ahora en adelante serán Cristianos, por Su gracia, y que Uds. quieren el bautismo del Espíritu Santo que les va a guiar a través de la jornada de la vida.
315Padre Celestial, ellos son joyas en Tu corona. Ellos no pudieron haber venido, no pudieron haber venido, a menos que Algo los haya advertido. Y Tú dijiste: “Ninguno puede venir si Mi padre no le trajere. Y todo lo que el Padre me ha dado vendrá”. Y aquí vienen ellos, porque Algo les dice que vengan. Entonces Tú estás haciendo una obra, Señor. Te ruego que la termines, en esta noche, Señor, al hacerlos hijos e hijas de Dios. Concédelo. Que ninguno de ellos se pierda. Yo los presento ante Ti ahora como trofeos de Tu Palabra y Tu Presencia. En el Nombre de Jesucristo. Amén.
316Vayan ahora al cuarto, hasta que podamos ir a Uds. Vayan por la derecha, aquí. Los ujieres los llevarán hasta allá.
317Y ahora—ahora, me pregunto si los obreros independientes vendrán ahora, sigan a éstos allí, muchos de los obreros independientes de otras iglesias.
318Uds. ministros que quieran ir ahí atrás con nosotros ahora, para darse cuenta si esto se hace correctamente o no, vengan, vayan allí con nosotros. Vengan y arrodíllense con su gente, para que ellos reciban el Espíritu Santo. Cada uno, vengan… Bueno, Uds. ministros, cualquiera de Uds., metodistas, bautistas, presbiterianos, no importa quién sea Ud., venga. Ud. está invitado. Venga con estas personas.
319Y Uds. obreros independientes de las distintas iglesias, que saben cómo orar con la gente, poner las manos sobre ellos, vengan ahora. Estos son—ellos quedan en sus manos; ellos son trofeos de la Palabra. ¿No vendrán en este momento? Uds., obreros independientes, y ábranse paso hasta allá atrás, antes de que cambiemos la reunión aquí sólo por un momento. Vengan ahora, métanse entre la gente. Qué bueno. Vayan al cuarto allá atrás, hay bastante espacio allí ahora. Vayan allá atrás y hagan todo lo que puedan para ayudar a estas preciosas personas. El querido Jesús las ha traído; Él las atrapó en la red del Evangelio. Ahora tómenlos Uds. allá atrás y oremos junto con ellos, para que Dios llene a cada uno de ellos con el Espíritu Santo. Cierren las puertas y quédense allí hasta que suceda. Él prometió que lo haría. Él lo prometió, y él cumplirá Su promesa. Él es tan fiel a Su promesa, como para aparecer aquí ante nosotros. Señor, ¡bendícelos!
320Ministros, ¿están Uds. aquí? Predicadores, laicos, que están interesados en velar o lograr que la gente reciba el Espíritu Santo, su puesto del deber ahora, vaya con ellos, párese con su pueblo, Uds. hombres de buen entrenamiento con la experiencia del Espíritu Santo; y Uds. mujeres de buen entrenamiento que saben lo que significa, vayan a esas hermanas allá atrás donde ellas están. Uds. que saben qué hacer, quédense con ellos allá atrás ahora. Este es el momento para Ud. Este es su puesto del deber. Este es el tiempo suyo, para ir ahora. Dios les bendiga. Eso es. Simplemente tome su lugar y entre con ellos allí, quédese allí y asegúrese de que eso—eso se haga, y que se haga correctamente. Quédense allí hasta que vean la dulzura de Cristo en cada uno de ellos. Dios los honrará a Uds. por eso. Amén y amén. Oh, me encanta eso. ¡Miren lo que ha entrado allí!
321¿Hay uno más aquí que no entró y que debería entrar? Si hay, ¿quiere levantarse y seguir a estos obreros independientes allí dentro? Hágalo, ¿quiere? Si hay uno aquí que—que sienta que—que Ud. no está en donde debería estar.
322Ahora, recuerden, hermano, hermana, yo—yo no puedo hacer que esto suceda. Vean, Dios es el que hace estas cosas, no yo. Miren, es mi oración que Dios les conceda estas cosas a Uds., y les dé una—una—una experiencia del bautismo del Espíritu Santo.
323Todos Uds. ahora que aman al Señor Jesús, y quieren ir y orar, vayan aquí atrás ahora y oren con estas personas. ¿Lo harán? Gracias. Muchas gracias.
324Saben, cuando veo obreros independientes yendo con la gente, yo tengo… Quiero decir esto acerca de Uds. aquí. Eso prueba de qué están Uds. hechos. Yo he ido a lugares, y aun gente que supuestamente son gente llena del Espíritu, y ven que se hagan llamamientos al altar, y, pues, uno no podía conseguir gente que entrase con nadie, para orar con ellos. Vean, eso muestra que es Icabod, “el Espíritu del Señor se ha apartado”. ¿Ven? ¡Pero cuando uno ve ese celo y Fuego y anhelo, anhelando por las almas humanas!
325Si se dan cuenta, a través de la semana, yo simplemente me he tomado mi tiempo, y he observado el discernimiento y cosas así, para que la gente lo capte y se dé cuenta que el Espíritu Santo está cerca, luego hacer el llamamiento al altar. ¿Uds. los ministros entienden lo que yo estaba haciendo? Vean, hacer el llamamiento al altar ahora que ellos están convencidos, cientos de ellos ahora están allí dentro para recibir el Espíritu Santo. Y muchos entraron con ellos, para orar con ellos. Ahora, si hay alguien más aquí, para que…
326Yo diré esto: Que Uds. han visto la Presencia de Cristo esta semana, vindicándose a Sí mismo aquí. Uds. lo han visto a Él.
327Y ahora, recuerden que ninguna sangre estará sobre mí en aquel Día, si fuere mañana. Va a ser un día de estos. Sólo recuerden, nosotros vamos a pararnos Allá. No importa quién sea Ud., Ud. va a pararse Allá de todos modos. “Está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio”. Y nosotros vamos a pararnos Allá.
328Ahora, si Ud. no está completamente seguro de que tiene a Cristo, el Espíritu Santo en su corazón, y que Él se está vindicando a Sí mismo allí dentro, con amor, paz, gozo, y los frutos del Espíritu, y la Vida de Cristo viviendo en Ud., entonces, recuerde, su sangre no está en mis manos. Él tampoco será culpable, porque Él ha aparecido ante Ud., y se mostró a Sí mismo aquí exactamente con las Escrituras. ¿Cuántos darán testimonio de eso, al levantar su mano y decir: “Yo lo he visto esta semana?” Así es, (¿ven?), entonces no tenemos culpa. No tenemos excusa.
329Ahora, ¿habrán alguno que quiera, uno más que quisiera venir? De manera que yo pueda decir, cuando llegue la hora para irme de aquí mañana, si el Señor lo permite, yo pueda decir: “Soy libre de toda la sangre de ese avivamiento. Yo hice lo mejor que pude, Señor. Lo entrego a Ti. Ahora, Tú simplemente… cada uno”.
330Ahora, ¿cuántos aquí, que están enfermos y necesitados ahora, y quisieran que se ore por Uds. mismos, veámosles levantar las manos? Muy bien, por todo el edificio.
331Miren, voy a pedirles que hagan algo por mí. ¿Uds. son creyentes? Miren, quiero que hagan algo por mí ahora. Pongan sus manos unos sobre otros. Simplemente pongan su mano encima el uno del otro, y ahora, miren, yo quiero que oren, solamente oren.
332Ahora recuerden, toda la gente que va a entrar a la línea de oración mañana, debe estar aquí temprano, y tener una tarjeta de oración. Manténgala en la mano cuando llegue la hora para tener la línea. Si Uds. tienen un ser querido, Uds. hermanos metodistas, bautistas, presbiterianos, sea quien sea Ud., si Ud. tiene enfermos que… Venga con ellos, entre a la línea con ellos. Venga y obtenga una tarjeta de oración, porque… Entonces traiga una tarjeta de oración a la línea. Los ujieres la recogerán. Serán… pasarán y se orará por ellos.
333Yo creo que Dios hará grandes cosas mañana. Estoy esperando que Él lo haga. Esa es la razón por la que hago llamamientos al altar y hago todo lo que puedo, para hallar gracia con Él.
334Ahora, mientras todos inclinamos nuestros rostros, y todos Uds. están orando el uno por el otro. Miren, la Biblia dice: “Estas señales seguirán a los que creen”. Ore Ud. por el hombre o mujer sobre el cual tiene su mano, pues ellos están orando por Ud. ¿Ven? No ore por Ud. mismo. Ore por ellos. Pongan sus manos los unos sobre los otros y oren. Sólo pongan sus manos. Así es.
335Miren, oren de la manera que oran en su iglesia. Digan: “Señor Jesús, sana a esta pobre y querida hermana; a este pobre y querido hermano; sea quien sea. Ellos están enfermos, Señor. Yo—yo soy un creyente y voy a seguir Tu Palabra. Y Tu Palabra dice: ‘Estas señales seguirán a los que creen. Sobre los enfermos pondrán las manos y sanarán’. Y estoy poniendo mis manos sobre los enfermos, sobre esta persona enferma, sobre este hermano enfermo, esta hermana enferma. Yo—yo—yo ruego Dios, que Tú confirmes Tu Palabra, y la señal seguirá, y ellos serán sanados”.
336Señor Jesús, yo oro por ellos, y por estos pañuelos; para que, en el Nombre de Jesucristo, el Hijo de Dios, que Tú sanes a toda persona que está en la Presencia Divina.
337Satanás, tú has perdido la batalla. Ellos han visto la Presencia de Cristo. Ellos han escuchado Su Palabra, la han visto manifestada. Pecadores están allí adentro, buscando salvación. Tú has perdido la batalla. Sal de esta gente, en el Nombre de Jesucristo. Déjalos, para que no los atormentes más.
338Y que el Dios del Cielo los levante de nuevo a vida, y con buena salud y fuerza. Que aquellos que tienen tarjetas de oración ni siquiera necesiten entrar a la línea de oración mañana. Que el Espíritu Santo se mueva sobre este grupo de personas, y sane a cada uno de ellos para la gloria de Dios. Bien, adelante hermano.