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~ POSEYENDO LAS PUERTAS DEL ENEMIGO DESPUES DE LA PRUEBA ~
1Ustedes saben, me gusta ver a la gente de pie mientras leemos la Palabra. ¿No les gusta? Nos ponemos de pie para rendir honor, si lo hacemos por nuestra nación, ¿por qué no hacerlo por la Palabra?
2Mientras se ponen de pie, no hace mucho leí un artículo y anoche pensaba en aquellos que se han parado por Cristo. Si usted no lo ha hecho, ¿lo querrá hacer hoy?
3Hace como 75 años hubo un gran evangelista que había recorrido la tierra, no recuerdo su nombre, creo que fue Daniel Curry. Una noche él soñó que había ido a la Gloria, llegó hasta la puerta pero no lo dejaban entrar. Él dijo: “Soy un evangelista de los Estados Unidos”.
4(Esto era un sueño) y el que cuidaba la puerta le dijo: “No encuentro su nombre”. Él replicó: “Fui un evangelista”. Aquel le dijo: “Señor, yo...”
5El evangelista añadió: “¿Hay una oportunidad...? Algo está mal”. 6Le respondieron: “No señor, aquí tengo el libro y no puedo hallar su nombre”. Él preguntó: “¿Puedo hacer algo al respecto?”
7Le fue dicho: “Usted podría apelar su caso ante el Juicio del Trono Blanco”. Dios me ayude, yo no quiero estar allí.
8Entonces él respondió: “Bueno, si esa es mi única esperanza, supongo que apelaré mi caso”.
9Entonces comenzó a subir, primero estaba oscuro pero luego se puso más y más claro, parecía que esta Luz llegaba hasta cierta parte y él se encontraba en el centro de Ella y oyó decir: “¿Quién se acerca a Mi Trono de Juicio?”
10Él dijo: “Soy un evangelista que ha enviado muchas almas al Reino”. La Voz preguntó: “¿No se halló tu nombre en el Libro?” Él respondió: “No”. Entonces la Voz dijo: “¿Has apelado a mi corte?”. Y él respondió: “Sí, Señor”.
11“Recibirás justicia, Yo te juzgaré por Mi ley. ¿Has mentido alguna vez?”.
12Él dijo: “Yo pensaba que era un hombre bastante bueno hasta que estuve en la presencia de aquella Luz, allí era un pecador”. Todos lo seremos, puede que usted se sienta seguro ahora, pero espere hasta que llegue Allá. ¿Qué cree usted que se siente cuando Él está aquí ungiendo? ¡Cuán pequeño se siente uno! ¿Cómo será ante el Juicio del Trono Blanco?
13Le preguntaron: “¿Has mentido alguna vez?”. Él dijo: “Creía que no había mentido, pero cositas que yo pensé eran mentiritas blancas, se volvieron grandes y negras Allí”. Respondió: “Sí Señor, he mentido”.
14Le preguntaron: “¿Has robado?”. Él dijo: “Pensé que había sido honesto y nunca había robado, pero en Presencia de aquella Luz me di cuenta que algunos negocios que hice, no estaban bien”. Él respondió: “Sí Señor, he robado”.
15Ya estaba listo para oír su sentencia: “Partir hacia el fuego preparado para el diablo y sus ángeles”.
16Relataba: “Entonces oí la voz más dulce que jamás haya escuchado. Cuando me di vuelta para mirar, vi el rostro más dulce que haya visto jamás; más dulce que el rostro o la voz de mi madre. Miré a mi alrededor y oí una Voz que decía: “Padre es verdad, él sí mintió y no fue honesto, pero allá en la tierra se paró por Mí, ahora Yo me pondré en su lugar”.
17Eso es lo que yo deseo que suceda Allá. Hoy quiero pararme por Él, para que cuando llegue aquel momento, El se ponga en mi lugar.
18Leamos en Génesis 22, del verso 15 al 18: “ Y llamó el ángel de Jehová a Abraham segunda vez desde el cielo, y dijo: Por mí mismo he jurado, dice Jehová, que por cuanto has hecho esto, y no me has rehusado tu hijo, tu único; Bendiciendo te bendeciré, y multiplicando te multiplicaré como las estrellas del cielo, y como la arena que está a la orilla del mar; y tu simiente poseerá las puertas de sus enemigos: En tu simiente serán benditas todas las gentes de la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz.”
19Oremos. Padre Celestial, toma el texto ahora Señor y minístranos, permite que el Espíritu Santo lleve la Palabra a cada corazón, Señor. Que nuestras expectativas (que son grandes) se cumplan en esta tarde, Tú nos dijiste que pidiéramos en abundancia para que nuestro gozo fuera cumplido. Pedimos esto en el Nombre de Jesús. Amén. Pueden sentarse.
20Tengo la voz muy débil, por eso es que tengo que pararme muy cerca del micrófono, sé que el sonido rebota pero podemos soportarlo un poco. Me gustaría llamar este tema, durante los próximos momentos: “POSEYENDO LAS PUERTAS DEL ENEMIGO DESPUÉS DE LA PRUEBA”.
21Nuestra escena comienza en uno de los momentos más maravillosos de la vida de Abraham, ustedes saben que Abraham es el padre de la fe y a él le fue dada la Promesa. Solamente siendo herederos con él, por medio de Cristo, podemos recibir la Promesa. Abraham fue un hombre normal, pero Dios lo llamó y él permaneció fiel a ese llamado. Cuando Dios le habló, Abraham no dudó esa Voz ni una sola vez, no importó cuál fuera la dificultad, él permaneció fiel.
22Luego le fue prometido un hijo y esperó 25 años para recibirlo, llamando lo que era como si no fuese; por este hijo todas las familias de la tierra serían benditas. El patriarca fue fiel a su llamado y a la Palabra prometida.
23Él fue el ejemplo de lo que nosotros deberíamos ser y nosotros, siendo muertos en Cristo, somos la Simiente de Abraham.
24Abraham tuvo dos simientes, una natural y otra espiritual. Uno fue por la carne, el otro fue Simiente de su fe. La fe, para que también nosotros pudiéramos ser Simiente de Abraham, por la Palabra prometida.
25Después de haber esperado 25 años, en vez de debilitarse se fortaleció. Si no sucedió el primer año, al siguiente el milagro sería mayor, porque ya tendría dos años. Así pasaron los años y él se envejecía, su cuerpo se acababa, la matriz de Sara no era fértil, sus fuerzas se habían acabado, por lo tanto era totalmente imposible.
26¿Han meditado alguna vez en lo que Dios hizo allí? El no solamente la hizo fértil. Recuerden, en aquellos tiempos no tenían ese sistema de salud ni teteros para alimentar a los niños; sus venas de leche se habían secado. Allí tuvo que suceder algo.
27Imagínese a una mujer de cien años dando a luz, su corazón no lo hubiera soportado. Hoy es difícil para una mujer de cuarenta años. Su corazón no pudo haber soportado eso. Entonces, ¿saben lo que hizo Él?
28Yo sé que muchos podrían estar en desacuerdo, ¿Sería correcto que lo dijera? Sería mi propia manera de pensar.
29Noten, la Biblia es un Libro Sobrenatural, escrito para esconderse de los teólogos y eruditos. ¿Cuántos saben eso? Jesús dio gracias diciendo: “Te alabo Padre, que escondiste estas cosas de los sabios y entendidos, y las has revelado a los niños”. (Lucas 10:21). Este es un Libro de Amor. Cuando el Amor de Dios entra en el corazón, uno se enamora de Dios, entonces Él revela el significado de la Biblia. La interpretación de la Biblia es Dios Mismo interpretando Sus Promesas. La Biblia está escrita entre líneas.
30Sería como mi esposa, ella es la mujer más maravillosa del mundo y yo la amo de verdad, ella también me ama. Cuando estoy lejos de casa, ella me escribe una carta diciendo: “Querido Bill, esta noche dormí a los niños, hoy lavé...” y cuenta todo lo que ha hecho. Eso lo dice la letra, pero yo la amo tanto y los dos somos uno, que entiendo y sé lo que quiere decir; porque es mi amor y compresión hacia ella.
31De igual manera está escrita la Biblia. Los eruditos le pasarán por encima y nunca la entenderán, uno tiene que estar enamorado de la Palabra, para conocerle a Él.
32Fíjese en lo que Él hizo. Abraham y Sara eran viejos; la Biblia dice: “De edad avanzada”. Esto no era porque la gente vivía mucho allí, la Biblia dice: “Eran de edad avanzada”.
33Inmediatamente después que el Ángel le apareció, el cual era Elohim, Dios le dijo: “Volveré a ti, según el tiempo de la vida”. Vigile eso, porque ellos fueron tipo de la iglesia.
34Aquí está lo que sucedió, El no remendó a Sara ni a Abraham, sino que los rejuveneció. Eso puede parecer extraño, pero vigile el resto de la Palabra y júntela. La Palabra es inspirada y usted tiene que ser inspirado por la Palabra. Recuerde que inmediatamente después de la visita del Ángel... fueron rejuvenecidos.
35Puedo ver el cabello canoso de Sara, aquella abuelita con un paño sobre sus hombros y un gorro, caminando con un bastón y diciendo: “¿Tendré deleite, siendo también mi señor ya viejo?”. Acá estaba Abraham con una barba larga, sosteniéndose de un bastón, de edad muy avanzada.
36Veo que la mañana siguiente sus hombros, la joroba de su espalda comenzó a enderezarse, el cabello de ella comenzó a cambiar. Fueron rejuvenecidos, mostrando así lo que Él iba a hacer con la Simiente Real de Abraham, cuando seamos “cambiados en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, seamos arrebatados en el aire”.
37Observe lo que sucedió, déjeme que se lo pruebe. Ellos viajaron del lugar donde se encontraban en Mamre (Hebrón) hasta Gerar, tierra de los Filisteos. ¿Se dieron cuenta? Márquelo en el mapa y vea la distancia; un viaje muy largo para una pareja de esa edad.
38Además de esto, allá en la tierra de los filisteos había un rey joven llamado Abimelech, que estaba buscando esposa. Él tenía todas aquellas muchachas Filisteas, pero cuando vio a esta abuela dijo: “Es de hermoso aspecto”. Se enamoró de ella y quiso casarse con ella. Era hermosa.
39Ella había sido rejuvenecida. Noten, ella tenía que traer y criar ese hijo y Dios la renovó. Recuerden, el cuerpo de Abraham estaba muerto y creo que Sara murió cuando Isaac tenía treinta y siete años; después de eso Abraham se casó con Cetura y tuvo seis hijos más.
40Lea entre líneas, ese es un tipo. Eso muestra lo que Él va a hacer con todos los hijos de Abraham, estamos cerca de eso; así que amigos, nuestros hombros caídos y demás cosas no hacen ninguna diferencia, el cabello canoso y lo que sea no importa. Nosotros no miramos hacia atrás sino hacia adelante, lo que viene.
41Recuerden, esta señal que nosotros estamos viendo fue la última señal que Abraham y Sara vieron, antes que viniera el hijo prometido. Creemos que estamos en esa hora.
42Imagínense a Isaac como de doce años de edad, un muchachito hermoso, de pelo ensortijado y ojos marrones. Me imagino cómo se sentirían aquella hermosa madre joven y su padre. Pero un día Dios le dijo: “Te haré padre de naciones, por medio de este muchacho; pero quiero que lo lleves a la montaña que Yo te mostraré y lo sacrifiques allí”. ¿Pueden imaginárselo?
43A usted nunca se le ha pedido pasar por una prueba como esa, El no hace eso hoy, esos fueron ejemplos, sombras.
44¿Tuvo miedo Abraham? No señor, él dijo: “Estoy completamente persuadido que Él puede levantarlo de los muertos, porque yo lo recibí como de entre los muertos. Si el mandamiento de Dios me dijo que lo hiciera, he permanecido fiel y ha dado resultados, me ha dado el hijo; Dios puede levantarlo de los muertos, de donde yo lo recibí como una figura”.
45¡Oh, mi hermano y amigo! Si Dios les da a ustedes el Espíritu Santo y el don de hablar en lenguas, ¡cuánto más deberían ustedes creer en Su Poder de Sanidad, Su Bondad y Misericordia! Él hizo eso en contra de todos los teólogos de la nación, los que dijeron que no podía ser así, pero Dios lo hizo porque lo prometió. Entonces párese con su Fusil, Su Palabra, Su Espada, crea la Palabra de Dios. Dios lo dijo y eso arregla todo.
46Noten, él lo llevó en un viaje de tres días, en mulas. Yo he caminado, cuando me tocaba patrullar como 48 kilómetros cada día a través del desierto. Por así decir, teníamos pies de gasolina. Pero para aquellos hombres, los únicos medios de transporte eran montar en animales o caminar. Abraham hizo un viaje de tres días desde el lugar donde se encontraba, luego levantó su mirada y vio la montaña a lo lejos, en el desierto.
47Tomó a Isaac y le ató las manos. Nosotros sabemos que aquí Génesis 22, es un tipo de Cristo. Lo llevó a la montaña, como también Jesús fué llevado a la montaña, al Monte Calvario. Desde luego que ese era un tipo de Dios, entregando a Su Hijo.
48Pero cuando llegaron allá (él fue obediente), Isaac comenzó a sospechar y dijo: “Padre, aquí está la leña, el altar y el fuego, ¿pero dónde está el sacrificio?”.
49Como Abraham conocía la Palabra de Dios, dijo: “Hijo mío, Dios se proveerá a Sí Mismo de sacrificio”. Él llamó aquel lugar “Jehová Jireh”.
50Él fue obediente hasta la muerte, ató a su hijo y lo puso sobre el altar, luego sacó el cuchillo de su envoltura para quitarle la vida a su propio hijo. Cuando lo hizo, Algo agarró su mano y dijo: “Abraham, detén tu mano”.
51En ese momento, a sus espaldas, baló un corderito enredado en un zarzal por sus cuernos.
52¿No ha pensado usted de dónde salió ese cordero? Aquella tierra estaba llena de leones, lobos, chacales y otros animales que comen ovejas, estaban lejos de la civilización en una montaña donde no había agua. Él había recogido piedras para construir el altar. ¿De dónde salió ese cordero?
53Esa no fué una visión, porque él mató al cordero y tenía sangre. ¿Qué dijo él? “Dios se proveerá de sacrificio”.
54¿Cómo se va a levantar usted de esa silla? ¿Cómo se va a sanar ese niño espasmódico? ¿O usted que está en esa silla y usted allí o usted con problemas del corazón? No importa lo que sea, “Dios puede proveerse a Sí mismo”.
55Abraham lo creyó. El patriarca permaneció fiel a la promesa. Él le dio la promesa: “Tu simiente, porque creíste Mi Palabra sin importar las circunstancias, tu simiente poseerá las puertas de sus enemigos”.
56¿Por qué? Cada enemigo que se levantó contra Abraham fue como una figura, enemigos como: “Ella es demasiado vieja y yo también estoy muy viejo”. A pesar de eso, Él permaneció fiel a esa promesa.
57El hombre que posee esa fe, tomará la Palabra de Dios sin importarle las circunstancias. Si usted no puede hacer eso, entonces no es simiente de Abraham. Esa fue la fe que tuvo Abraham.
58La promesa dada a Abraham fue que su “Simiente”, su verdadera Simiente, como dije hace un momento. El sello que Dios le dio a Abraham, fue un sello de promesa. La verdadera Simiente, según Efesios 4:30, está “sellada con el Espíritu Santo”, después que hayan soportado la prueba. Piense en eso.
59Muchos creen que tienen el Espíritu Santo, otros afirman tenerlo, muchos pueden mostrar evidencias y señales; pero si no se quedan con la Palabra, eso no es el Espíritu Santo.
60Si usted cree toda la Palabra, entonces es sellado después de la prueba. Cuando creemos cada promesa de la Palabra, somos sellados con el Espíritu para confirmar la promesa, (así fué lo que hizo Abraham). Entonces tenemos el derecho de poseer las puertas de nuestros enemigos. Usted no puede hacerlo hasta que no llegue a ser esa Simiente.
61Hablé de esto en Houston o alguna otra parte, quise decir Dallas. Sobre “La Señal”.
62Allá en Israel, un Judío podía demostrar que era Judío por la circuncisión. Pero Dios dijo: “Cuando viere la sangre” y “la sangre os será por señal”.
63La vida que estaba en aquella sangre no podía entrar en el que adoraba, porque era vida animal; ese era un tipo de que venía una Vida Verdadera. La química, la sangre misma, tenía que ser aplicada sobre la puerta y los postes.
64La aplicaban con hisopo, que es una hierba común, mostrando así que no hay que tener una súper fe. Sólo basta con la fe que uno tiene, la que necesita para encender su carro y venir a la iglesia. Mucha gente piensa que tienen que ser algo... Eso está mal. Todo lo que necesita es una fe normal para aplicar la Sangre; escuche la Palabra, Créala y Aplíquela, eso es todo. Ellos recogían esta hierba allá en cualquier lugar de Palestina, hisopo es una hierba que nace en las grietas de las paredes, la mojaban en la sangre y la untaban en el dintel de las puertas y los postes.
65Recuerden, no importaba cuantos estuvieran en el pacto, cuanto pudieran mostrar que estaban circuncidados o cuan buenas personas fueran; el pacto quedaba anulado si la señal no estaba allí. Era solamente: “Cuando viere la sangre”
66Hoy la Sangre, la Señal, no es la química de la Sangre de Cristo, porque Esta fué derramada hace muchos años.
67La química, la vida animal no podía entrar en el humano, porque el animal no tiene alma. El animal no diferencia el bien del mal, pero el ser humano sí tiene alma.
68Pero cuando Jesús, el Hijo de Dios por nacimiento virginal, derramó Su Sangre, la Vida de Esa Sangre era Dios Mismo. La Biblia dice que somos salvos por la Vida, la Sangre de Dios. No por la sangre de un Judío o un Gentil, sino por la Vida de Dios. Dios creó la célula de Sangre y nació virginalmente, María no conoció varón ni tampoco puso el óvulo.
69Sé que muchos de ustedes quieren creer que el óvulo sí vino de ella; el óvulo no podía estar allí sin sensaciones, ¿qué hizo Dios entonces?
70Él creó tanto el óvulo como la célula de Sangre y ese llegó a ser el tabernáculo de Dios, Santo. “Porque no dejarás Mi alma en el sepulcro; ni permitirás que Tu Santo vea corrupción”. ¿Se fijan de dónde vino el óvulo? ¡Su cuerpo era Santo! ¡Oh mi hermano! Si no puede creer eso, ¿cómo se puede llamar Cristiano?
71Somos salvos por la Sangre de Dios, allí tengo mi fe. No la sangre de un profeta, un hombre cualquiera, un maestro o un teólogo; estamos en la Sangre de Dios, así lo dijo Él. Se hizo un ser humano, cambió Su condición, ensanchó Su tienda haciéndose uno de nosotros. Él es nuestro Pariente Redentor, tuvo que hacerse semejante a nosotros porque esa era la ley. Dios se hizo hombre y habitó entre nosotros.
72Noten, Él salió de Él, era Dios, el Espíritu y ese Espíritu entra al creyente. Por lo tanto, estamos identificados con la misma Vida que estuvo en el Sacrificio.
73¿Cómo pueden ver la Vida de Dios moviéndose entre la gente y llamarla una cosa inmunda, cuando Esa es la identificación con nuestro Sacrificio? “El que en Mí cree, las obras que Yo hago él también las hará”. Esa es la Vida del Sacrificio regresando, cuando ponemos nuestras manos sobre Él y nos consideramos muertos a nuestra propia manera de pensar. ¿Cómo podemos creer Esto y dejar que las denominaciones nos metan en credos? Estamos muertos a esas cosas.
74Pablo dijo: “Nadie me sea molesto”, porque él estaba unido a un Absoluto, Cristo. Toda gran proeza va ligada a un absoluto y mi Absoluto es la Palabra. El absoluto de todo aquel que haya nacido verdaderamente del Espíritu, es la Palabra de Dios. Yo estoy ligado a Ella, puse mis manos sobre Ella, Ésta tomó mi lugar y me he identificado con Él. Sabemos que Él prometió identificarse con nosotros, eso produce fe genuina; no la fe nuestra, sino la de Él, eso es algo que no podemos controlar sino Él.
75No importa a cuántas iglesias pertenezca y cuántas veces lo hayan bautizado hacia delante o hacia atrás. Hasta que ese Sello no sea puesto sobre usted, no tiene derecho a decir que está unido con el Sacrificio.
76¿Qué es el Sello de Dios? Efesios 4:30 dice: “No contristéis el Espíritu Santo de Dios, con el cual estáis sellados para el día de la redención”. No dice de un avivamiento a otro, sino eternamente sellado hasta el día que sea redimido.
77Recuerden, si usted nunca estuvo en los pensamientos de Dios, nunca estará con Dios. ¿Cuántos saben que Él era Redentor? Entonces, lo redimido tiene que regresar al lugar de donde cayó. Si Él viene a redimirnos, es porque hubo un tiempo en que no teníamos que ser redimidos, pero todos nacimos en pecado, fuimos formados en iniquidad, vinimos al mundo hablando mentiras. Eso muestra que el Cristiano verdadero es un atributo de los pensamientos de Dios, desde antes que existiera un mundo, una estrella o el aire. Es eterno y Él viene a devolvernos la Redención. Es el pensamiento de Dios convertido en Palabra, manifestado y vuelto otra vez a Su pensamiento.
78¡Pariente Redentor! Por eso fué que Dios se hizo uno de nosotros, para redimirnos. Nadie más podía hacerlo, ni un Ángel ni nadie más. Él tuvo que descender y ser tentado como nosotros para redimirnos.
79Vigilemos la simiente natural de Abraham ahora, vamos a chequear a algunos de esa simiente natural y veamos si Dios guardó Su Palabra con esa simiente, que era Isaac. Examinemos algunos de esa simiente natural que creyeron la promesa completa de Dios, sin dudar. Recuerden, miles de miles fueron circuncidados y aún así no eran simiente de Abraham. “Aquel que es Judío exteriormente, no lo es sino el que lo es interiormente”. Muchos de ellos fracasaron amargamente.
80Observe, ellos dijeron en el desierto: “Nosotros...” El día de la Pascua o cuando bebieron de la fuente, San Juan 6. Todos estaban gozándose.
81Jesús dijo: “Yo soy la Roca que estuvo en el desierto, Soy el pan que descendió del Cielo, cualquiera que comiere de El no morirá”.
82Ellos respondieron: “Nuestros padres comieron el maná en el desierto durante cuarenta años”. Él añadió: “Todos están muertos”.
83Muertos, tome esa palabra y estúdiela: “Eternamente separados”. Aunque eran simiente de Abraham. Muerte significa: “Separación, aniquilamiento, destruido completamente”. Jesús dijo que todos ellos estaban muertos, a pesar que eran Judíos circuncidados.
84Pobrecitos, sólo porque somos Metodistas, Bautistas, Presbiterianos o hemos hecho una confesión, el diablo cree tanto como nosotros creemos.
85Tenemos que estar identificados con Esto, Dios tiene que ser testigo de eso, sellándolo con el Espíritu Santo. No hay dudas en la Palabra.
86Si usted dijera: “Bueno, eso fue para otro día”. Allí hay algo malo.
87¿Qué tal si usted le dijera a un hombre que el sol está brillando, pero él baja hasta el sótano y dice: “Niego eso, la luz no existe y no creo eso?” Tiene que haber algo malo en ese hombre, podría estar desequilibrado mentalmente. Si él rechaza los rayos cálidos de la luz y su poder dador de vida, mentalmente hay algo malo en él.
88Cuando un hombre ve la Palabra de Dios, clara e identificada delante de él y baja las cortinas denominacionales, espiritualmente hay algo malo en ese hombre; algo está mal en él, espiritualmente mal. El no puede recibirla. “Ciegos y no lo saben”. Van al Juicio y el Juez será Dios.
89Vamos a estudiar a algunos de ellos (simiente de Abraham), que creyeron; veamos lo que sucedió.
90Escojamos a los jóvenes Hebreos, porque ellos se mantuvieron firmes y no toleraron la adoración de imágenes. Ellos se negaron a postrarse a la imagen que el rey del país había hecho. Era la imagen de un hombre santo, la imagen de Daniel.
91Eso muestra que los gentiles entraron por el lado equivocado, adorando la imagen de un hombre santo y va a terminar igual, cuando la gente sea forzada a adorar la imagen de otra persona. Eso viene por revelación, Daniel pudo interpretar la Palabra escrita en la pared. Así llega y así termina; de la misma forma, la imagen de los gentiles.
92Noten que ellos se negaron a hacerlo, ¿qué hicieron? Eran simiente de Abraham permaneciendo fieles a la Palabra, así poseyeron las puertas del enemigo, el fuego. Ellos lo hicieron. La Palabra de Dios es Verdad.
93Daniel fue probado por adorar a un Dios verdadero, él fue probado por eso; en el tiempo de la prueba, él la soportó. ¿Qué hizo Dios después que, como diríamos nosotros, parecía que estaba acabado? Ellos no sabían que hacer, se lo iban a echar a los leones como alimento. Pero Daniel permaneció fiel durante la prueba, sabía que había sólo un Dios verdadero y poseyó la puerta de su enemigo. Dios cerró la boca de los leones.
94Moisés permaneció fiel a la Palabra Prometida, durante la prueba, delante de aquellos falsos personificadores, Jannes y Jambres. Observe, Dios se había encontrado con él y le había dicho que hiciera eso, mostrara esas señales y que cada señal tendría una voz. Moisés fue allá, echando su vara en tierra, tan bien como sabía y ésta se convirtió en serpiente. ¿Saben lo que sucedió? Aparecieron los imitadores e hicieron lo mismo.
95Moisés no levantó las manos y dijo: “Supongo que esto está mal”, sino que permaneció allí y esperó en Dios. Él permaneció fiel sin importar cuantos imitadores habían. Él permaneció fiel a su comisión, la de sacar al pueblo de aquel lugar. Cuando el mar apareció en su camino, Dios le permitió poseerlo y las puertas fueron abiertas por la Columna de Fuego que lo guiaba. Él guió al pueblo hacia la tierra prometida.
96Josué fue otro gran líder. Sólo dos de los que salieron de Egipto entraron a la tierra prometida: Josué y Caleb. Llegaron a un lugar llamado Cades, que en ese tiempo era el centro del mundo, puesto que era el lugar de juicio. Enviaron doce espías para reconocer la tierra y los doce regresaron.
97Diez de ellos dijeron: “Oh, esto es demasiado trabajo, no podríamos hacerlo; parecíamos langostas al lado de ellos”.
98Pero, ¿qué hizo Josué? Él tranquilizó al pueblo diciéndole: “Esperen, nosotros somos más que capaces para tomarla, no importa cuán pequeños seamos o si somos minoría”. ¿Qué estaba haciendo él? Permaneciendo fiel a la Promesa: Les doy esta tierra, pero peleen cada centímetro de ella.
99¿Cree usted eso, madre? Dios le ha dado su sanidad, pero usted pelee cada centímetro de ella. Todo lo que pisare la planta de vuestro pie, será vuestro. La huella del pie significa posesión. Todo es suyo, toda Promesa le pertenece, pero usted pelee cada centímetro del camino.
100Josué sabía lo que Dios había dicho, él era simiente de Abraham, por eso dijo: “Yo creo que Dios nos dio la tierra y podemos tomarla”. Él soportó la prueba en contra de todo Israel, todas las tribus lloraban y él dijo: “Estad quietos, Dios dio la promesa”.
101No importa cuan grande sea usted, lo que se le oponga o lo que los doctores digan, Dios dio la promesa y es asunto de Él hacerlo.
102¿Qué hizo él? Cuando llegaron al Jordán, él poseyó la puerta, eso fue lo que hizo.
103Jericó estaba cerrada como una tortuga en su concha. ¿Qué hizo él? Poseyó las puertas.
104Aún aquel día cuando su enemigo intentaba conquistarlo, él poseyó las puertas de su enemigo al ordenarle al Sol que se detuviera. El Sol le obedeció y no se puso por casi veinticuatro horas.
105Dios es fiel a Su Promesa, sin importar lo que tenga que hacer; Él voltearía los cielos antes de permitir que Su Palabra salga derrotada. El nunca hizo una Promesa que no pueda cumplir. “Yo soy el Señor que sana todas tus enfermedades. Pondrán las manos sobre los enfermos y sanarán. Para el que cree todo es posible”. ¡Amén!
106Josué creyó eso, aunque Dios tuvo que detener el movimiento de la tierra, Él la sostuvo con algún Poder, Su Propio Poder; así el mundo no giró por casi veinticuatro horas, hasta que Josué se hubo vengado de sus enemigos. Él tomó las puertas, seguro que lo hizo. Dios siempre es Fiel.
107Ojalá tuviera más tiempo para estudiar otros héroes, pero me quedan diez minutos. Observe a estos preciosos héroes y grandes guerreros de la fe, porque lo fueron; todos murieron en las puertas de la muerte, todos perecieron en las puertas de la muerte.
108Ahora viene la Simiente Real de Abraham, aquellos eran la simiente natural, Isaac. Pero aquí viene la Simiente Real de Abraham, Cristo, la Simiente de Abraham por fe. Eso es lo que se supone que somos nosotros, veamos si somos o no. La natural era sólo un tipo, todos nacieron por nacimiento natural, pero El vino por nacimiento virginal; entonces no fué de la simiente natural de Abraham, un judío. El vino por la Simiente de fe de la Promesa, se supone que nosotros somos Sus Hijos.
109Observen lo que Él hizo cuando estuvo en la tierra, conquistó y poseyó todas las puertas de los enemigos que tuvo, era la Simiente Real. Él lo prometió por la Palabra y lo conquistó. Conquistó las puertas de la enfermedad por nosotros, eso fue lo que vino a hacer. Ustedes enfermos, recuerden que Él conquistó esas puertas, usted no tiene que conquistarlas, Él lo hizo. Los otros hombres tuvieron que conquistar sus propias puertas, pero usted no tiene que hacerlo, ya están conquistadas. Él conquistó las puertas de la enfermedad. ¿Qué dijo El que haría cuando conquistó las puertas de la enfermedad? “Todo lo que pidiereis en la tierra y todo lo que atares en la tierra, será atado en el cielo”. Nos dio las llaves de la puerta.
110Él conquistó las puertas de la tentación por la Palabra, la llave es: “Resistid al diablo y de vosotros huirá”. Él conquistó todo, toda enfermedad.
111Él conquistó la muerte y el infierno, conquistó lo que otros no pudieron conquistar, porque eran de la simiente natural. Este es la Simiente Espiritual. Él conquistó las puertas del sepulcro y se levantó al tercer día para nuestra justificación.
112“Somos más que vencedores”. Entramos directamente allí por herencia, somos más que vencedores. Estamos lidiando con un enemigo derrotado, porque la enfermedad, la muerte y el infierno están vencidos, todo ha sido derrotado. Ojalá yo fuera dos veces de mi estatura, pero me siento como si lo fuera. Estamos peleando con un enemigo conquistado.
113Con razón cuando construían aquel bloque para cortarle la cabeza Pablo podía decir: “¿Dónde está oh muerte tu aguijón? Muéstrame si puedes hacerme retorcer y gritar. ¿Sepulcro, dónde está tu victoria, crees que me moldearás? Te mostraré una tumba vacía allá y yo estoy en Él. Él me levantará en el día postrero”. ¡Un enemigo derrotado!
114¡La Simiente Real de Abraham! La natural no podía decirlo, pero la Simiente Real sí puede conquistar, ya está conquistado; Él salió delante de nosotros y conquistó cada puerta para nosotros. Después de dos mil años, está parado en medio nuestro, el Poderoso Conquistador. No sólo venció la enfermedad sino también la tentación, Él conquistó todo enemigo, venció la muerte, el infierno y el sepulcro, levantándose otra vez. Dos mil años después está en medio nuestro en esta tarde, identificándose a Sí Mismo como el Poderoso Conquistador. ¡Amén! Todavía está vivo vindicando Su Promesa a la Simiente Real de Abraham.
115“Él poseerá las puertas de sus enemigos”. Para esa Simiente, Él está vivo aquí identificándose a Sí Mismo, ¿a quienes? A los que son simiente predestinada y pueden entenderlo. Él conquistó para aquellos que después de la prueba, de acuerdo a la Promesa de la Palabra, fueron sellados con el Espíritu Santo en el cuerpo de Cristo, para confirmarles que Hebreos 13:8 es así. Son sellados con el Espíritu Santo que Abraham miró anticipadamente, por fe lo creyó y ahora nosotros lo recibimos; mirando hacia la Promesa que él hizo. Juan 14:12 está siendo confirmado en estos últimos días, por el Mismo Conquistador resucitado.
116No es un sistema sino una Persona, Cristo el Conquistador. No es por mi iglesia, la Bautista, Presbiteriana, Metodista o Pentecostal, no por eso sino por Jesucristo. Él vive hoy y se levantó para nuestra justificación.
117Por cuanto Él vive, dice que nosotros también tenemos vida. “No sólo de pan vivirá el hombre, más de toda palabra que sale de la boca de Dios”. No una parte de la Palabra. “Toda palabra que sale de la boca de Dios. Yo soy la resurrección y la vida, el que en mí cree, aunque esté muerto vivirá. Todo aquel que vive y cree en Mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?” ¡Posea usted la puerta de su enemigo!
118¿Cómo podía él conquistar a Bosworth, cuando Bosworth estaba en el Conquistador? Por eso fue que dijo: “La hora más feliz de mi vida es esta”. Él conocía ese Poderoso Conquistador. Su seguridad descansaba en Él. ¡Oh, mi hermano! Ahora podemos cantar: Vivo me amaba, muerto salvóme Y en el sepulcro mi mal enterró Resucitado me dio justicia Un día Él viene, pues lo prometió.
119Esto es para aquellos que parecen estar derrotados. Creo que fue Eddy Perronet que no podía vender sus cantos Cristianos, nadie los quería, no tenían nada que ver con ellos. ¡Oh! Estaba derrotado y era un creyente. Pero un día el Espíritu Santo descendió sobre él. La puerta de su enemigo era, que no querían su literatura. El Espíritu vino sobre él, entonces tomó un lápiz y Dios le permitió escribir el himno de inauguración: Todos alaben el Poder del Nombre de Jesús Que los Ángeles caigan postrados Traigan la diadema real Y corónenlo Señor de todos.
120En una oportunidad le preguntaron a la ciega Fanny Crosby: “¿Qué significa esto para ti?” Ella no vendió su primogenitura como lo hicieron el pentecostal Elvis Presley, Boone de la Iglesia de Cristo y Red Folley que vendieron sus talentos para el mundo; así tienen Cadillacs, un millón de dólares y discos de oro. Pero ella permaneció fiel en su puesto y clamó: No me pases, no me olvides Tierno Salvador Muchos gozan Tus mercedes Oye mi clamor Fuente viva de consuelo Tú eres para mí ¿A quién tengo en este suelo Sino sólo a Ti?
121Le preguntaron: “¿Qué si cuando llegues al Cielo estás ciega?” Ella respondió: “De todas maneras le conoceré” Volvieron a preguntarle: “¿Cómo le conocerás?” Ella dijo: “Le conoceré” Le dijeron: “Señora Crosby, usted podría ganarse un millón de dólares”. “Yo no quiero un millón de dólares”, dijo ella.
122“Pero, ¿cómo le conocerá?” Ella dijo: Le conoceré, le conoceré Y redimida a Su lado me levantaré Le conoceré, le conoceré
123Si no puedo verlo, palparé las heridas de clavo en Sus manos. Ella conquistó las puertas de su enemigo, sí.
124¡Si usted está en Cristo! Él dijo: “Si permanecéis en Mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pidan la llave que deseen o la puerta que quieran poseer; pedid lo que quisiereis y os será hecho”.
125¿Cuál puerta está frente a usted? Si es enfermedad, usted es más que vencedor delante de ella. Entonces podemos cantar ese antiguo himno: Cada Promesa del Libro mía es Cada capítulo, cada versículo es... y tan divino Estoy confiando en Su Amor Divino Porque cada Promesa del Libro, mía es
126Somos más que vencedores y la Simiente de Abraham poseerá las puertas de sus enemigos. Cuando digan que Esto no puede suceder, cuando quieran llamarlo diablo, Beelzebú o alguna otra cosa, seguro que Dios poseerá cada puerta y conquistará al enemigo. Oremos.
127Señor, permite que la Simiente de Abraham... Yo sé que ellos lo entenderán, Señor. ¿Cómo puede esa Palabra caer fuera de esa Tierra verdadera? Ruego que entiendan ahora y que toda persona, que viene en la línea de oración, sea sanada.
128Señor, si hay algunos aquí que todavía no han hecho su confesión, que no se han parado públicamente por Cristo, listos a negar todos los credos y las cosas frías, formales y muertas que los han alejado de Ti, que se levanten ahora diciendo: “Lo acepto como mi Salvador”. Entonces en aquel Día, Tú te pararás por ellos.
129Con nuestros rostros inclinados, habrá alguien aquí que quiera ponerse de pie y orar un momento diciendo: “Quiero pararme por El ahora, para que en aquel Día El se pare por mí, en Su Divina Presencia”. Le doy la oportunidad si se pone de pie. Si está aquí y no Le conoce, no le estoy pidiendo que se una a una iglesia sino que venga a Cristo.
130Dios le bendiga hijo. ¿Habrá otro que diga: “Quiero levantarme ahora?” Dios le bendiga señora, Dios le bendiga mi hermana. Dios le bendiga, Dios le bendiga. “Me levanto esta tarde”. Estas buenas personas, hombres y mujeres que se han puesto de pie. “Me levanto en esta tarde”.
131Aquel día cuando el doctor diga: “Bien, esto es el fin, su sangre está siendo derramada y la muerte está sobre él o ella”. Alguna mañana usted recordará que se puso de pie. Párese por El ahora.
132“El que se avergüence de Mí delante de los hombres, Yo también me avergonzaré de él delante de Mi Padre y Sus Santos Ángeles. Pero si me confesareis delante de los hombres, Yo también le confesaré delante de Mí Padre y Sus Santos Ángeles”.
133Dios le bendiga mi hermana. ¿Habrá alguien en el balcón? Mientras esperamos ahora mismo, ¿habrán algunos en el piso principal? Muy bien, tomaré su palabra amigo.
134Si la Palabra cae en tierra fértil, como la mujer en el pozo, ella entendió, estaba representada en el Cielo antes de la fundación del mundo. Cuando aquella Luz brilló, ella La reconoció.
135Dios le bendiga mi hermano. Esa es una valiente... Dios le bendiga mi hermano. Usted podrá haber hecho grandes cosas en su vida, pero ahora está haciendo lo más grande que haya podido hacer jamás, pararse por Cristo.
136Nuestro Padre Celestial, la Simiente ha caído en algún terreno esta tarde, vemos que la Vida está brotando. Hombres y mujeres se han puesto de pie y el ojo de Dios que es omnipresente, omnisciente, omnipotente y todo lo mira, los ha visto; Padre, son Tuyos y te los entrego como trofeos.
137Permite que sepan lo que significa la experiencia de ponerse de pie, que sepan lo que han hecho, se han parado con la minoría despreciada del Señor; que permanezcan fieles hasta aquel Día cuando lleguen a Tu Presencia, entonces aquella hermosa Voz dirá: “Si Padre, un día en Baton Rouge o en un lugarcito llamado Denham Springs, él se paró por Mí y ahora Yo me paro por él o ella”. Concédelo Señor, son Tuyos en el Nombre de Jesús. Amén. Dios les bendiga por ponerse de pie.
138Hagan esto por mí, si usted es de los alrededores, de donde son estos pastores, búsquelos, hable con ellos. Si todavía no ha sido bautizado en el bautismo Cristiano, hágalo. Júntese con creyentes verdaderos, no con manufacturados sino con verdaderos creyentes, mientras oramos recordemos estos pañuelos.
139Padre Celestial, estos pañuelos irán a lugares que no conozco; tal vez un padre anciano y ciego estará sentado en algún lugar esperando que llegue este pañuelo, un bebé estará en la cama de un hospital o una madre esperará frenéticamente por este pañuelo. Padre Celestial, te pido que vayas con ellos y como una señal de Tu Presencia hoy y nuestra fe en Ti, como predicábamos de Tu Palabra, deja que la fe de Abraham, la misma que fue producida y dada a nosotros por Jesucristo siga en estos pañuelos y que se sanen aquellos sobre los que son puestos. Los enviamos en el Nombre de Jesús. Amén.
140Esperen un momento antes de llamar la línea de oración. El Dios Omnipotente y Poderoso, el Grande y Todosuficiente... Por favor amigos, voy a comenzar a orar por los enfermos, probablemente cuando bajemos no le diga nada a usted, quizás algunos se van antes de orar. No importa quién sea usted, si no se puso de pie hace un rato y no está seguro...
141Si es miembro de una iglesia, está bien; pero eso no es suficiente. Vea, el joven rico era miembro de una iglesia, él le preguntó a Jesús lo que podía hacer para tener Vida Eterna; pero nunca La aceptó y se marchó. Que cosa más tonta hizo aquel joven, no tome su lugar. ¿Recuerdan la última vez que aparece identificado? Luego prosperó, se hizo más rico, sus graneros estaban repletos; pero aparece por última vez en el infierno, donde las llamas lo atormentaban. No permita que eso le suceda a usted, acepte a Cristo.
142Ustedes jóvenes que están en el cambio de vida, háganlo, escúchenme como su hermano, alguien que les ama. Estoy aquí porque les amo, amo a Dios y a ustedes y no puedo amar a Dios sin amarles a ustedes.
143Si tienen algún comentario que hacer, hágaselo a mi hijo que está allá afuera o alguno de mis hijos, permítame... Saldré sin eso. Cualquier padre hará eso, también Dios. Ame a Su Pueblo, ámense los unos a los otros.
144Usted dirá: “¿Por qué los regaña?” El amor genuino es correctivo.
145Si su hijo estuviera sentado en la carretera y usted dijera: “Allá está sentado Júnior, él no debería hacer eso, pero no quiero herir sus sentimientos”. Usted no le ama, allí lo podrían matar. Si usted lo ama lo hará entrar y le dará una nalgada, hará que le obedezca.
146Así es que Dios lo hace, el amor es correctivo, eso es amor genuino.
147Cuando un predicador deja que las mujeres se corten el cabello, usen pinturas y no las corrije, allí no hay amor genuino, no lo mencionará. Permite que los hombres se casen tres o cuatro veces, hagan todas esas cosas, sin molestarlos, allí no hay amor genuino. Lo deja unirse a una iglesia, le da palmaditas en la espalda y lo asfixia con algún credo diciéndole: “Todo lo que tienes que hacer es unirte a la santa iglesia”. Allí no hay amor o el hombre está totalmente perdido, que no lo entiende.
148El amor genuino es correctivo y lo regresa a la Palabra de Dios.
149Mire a Jesús y lo que Él dijo, porque Él los amó tanto que murió en lugar de ellos, aún cuando pedían Su Sangre.
150Que el Gran Espíritu Santo... Quiero esperar un momento, espero que la Unción del Espíritu Santo venga sobre mí antes de comenzar. He estado predicando, gracias por su colaboración.
151Todos ustedes, dondequiera que se encuentren en el edificio, oren por un momento, diciendo: “Señor Jesús, ayúdame, ayúdame. Déjame tocar Tu manto”. Ustedes saben que cuando la mujer tocó Su manto, El no lo sintió físicamente, pero se dio vuelta y supo quién era y lo que había hecho. Él es el mismo Jesús de esta tarde, un Sumo Sacerdote que se compadece de nuestras flaquezas.
152¿Creen todos ustedes que eso es la verdad? El Dios que hizo esta Promesa puede mostrarlo una vez más, vivimos en los días de Sodoma. ¿Cuántos de los que están en el edificio creen eso? Levanten sus manos.
153Estamos viviendo al igual que Sodoma. Todo el sistema está corrompido, el sistema mundial, religioso y político, no hay nada. La política y los sistemas están corrompidos por todas partes, los dictadores, todo es corrupción. La iglesia ha llegado a ser igual, la familia también. Es corrupción. ¡Sodoma!
154Recuerden, Dios lo ha puesto delante de ustedes, Él dijo que se representaría a Sí Mismo en carne humana, como lo hizo antes que el Hijo prometido llegara a la escena, Él prometió enviar uno que precursaría a ese Hijo prometido, dijo: “Cuando el Hijo del hombre sea revelado”.
155No la conozco. Bien, señorita Thompson, usted tiene problemas femeninos y complicaciones, ¿cree que Dios la sanará? ¿Lo cree? Señorita Thomas, ¿cree que Él la sanará? Levante sus manos si lo cree.
156Detrás de usted está sentada una dama orando, tiene artritis.
157El que está sentado al lado de ella tiene problemas estomacales y también está orando. Si no vigila lo va a perder. Usted no es de aquí, viene de Mississippi, ustedes son el señor y la señora Kramer; si creen con todo su corazón Jesucristo los sanará, si pueden creerlo, ¿creen ustedes? Entonces pueden recibirlo, muy bien, levanten sus manos para que la gente los vea.
158Yo no conozco a esas personas, nunca las he visto en mi vida; usted tiene que creer, amigo. Él está identificándose a Sí mismo. ¿Creen eso con todo su corazón?
159Señor, ¿por qué mueve su cabeza y me mira así? Si señor, ya que lo hizo voy a hablar con usted un momento. Usted es un caballero de cierta edad que está allí mirándome. (Él me miró con tanta sinceridad y lo creyó). Usted está orando por alguien que sufrió un ataque, pero lo principal por lo que está orando, es que necesita y está buscando el Bautismo del Espíritu Santo, muy bien. Si lo cree. Aquella dama, usted está buscando empleo, además debería saber que yo soy profeta o siervo de Dios; la han operado dos veces y eso la ha dejado débil. Tiene otras condiciones y problemas espirituales; quiero decirle que todo está arreglado. Su fe la ha sanado.
160...Sentada a su lado, ella está orando, mire para acá. Él la escuchó y usted lo ha tocado. Yo no le conozco pero El sí. Le diré por qué estaba usted orando. ¿Cree usted con todo su corazón? Usted está orando porque tiene un problema en la vesícula. ¿Cree usted que Dios la sanará? Usted es la señora Smith, correcto, levante su mano.
161El se está identificando a Sí Mismo. ¿Qué es? Es la Simiente de Abraham, la fe que Abraham tenía, el Señor Jesucristo entre nosotros, confirmando Su Palabra con señales.
162¿Por cuántas tarjetas se va a orar? Levanten sus manos, ¿tienen sus tarjetas? Oh, será mejor que comience la línea de oración.
163Ustedes entienden, ¿verdad? El Espíritu no solamente... Eso no sana, sólo declara que Él está presente. Sus pastores tienen la misma autoridad de orar por los enfermos, pero no lo hacen, seguro que no; ellos tienen la misma autoridad. “Estas señales seguirán a los que creyeren”.
164Quiero que los pastores amigos vengan acá. ¿Es correcto llamar desde la audiencia, ministros?
165¿Cuántos pastores, de los que están aquí creen con todo su corazón? Gracias. Me pregunto si pueden ponerse de pie, venir acá y pararse conmigo un momento para orar por los enfermos, vengan acá. Observe cuando ocurre la sanidad, vea lo que sucede.
166Quiero que formen una doble fila aquí, dentro de un momento voy a bajar a orar por los enfermos. Quiero pastores que crean, que se identifiquen a sí mismos como creyentes, que vivan una vida limpia y santa; recuerde que usted representa al Evangelio de Cristo.
167Hermano Blair, yo lo conozco, hermano Pat, podrían formar esa doble fila, como lo hacen normalmente, si lo desean, usted y el hermano Pat.
168Pastores que crean. Vea, Dios puede identificarse a Sí Mismo por Su Palabra y con Su Palabra, Jesús dijo: “Estas señales seguirán a los que creyeren, pondrán las manos sobre los enfermos y sanarán”. Pastores, ustedes han venido acá identificándose como creyentes, ¿verdad? Ustedes son creyentes, de lo contrario no estarían aquí. ¿Qué dijo Jesús? “Estas señales seguirán a los que creyeren”. Yo también soy creyente.
169Voy a bajar. Esta es nuestra gente y nosotros somos pastores sobre este rebaño. Voy a bajar para extender mi red con ustedes y poner mis manos con las de ustedes. Si en su mente hay dudas, sáquelas ahora, para que cuando está gente pase y pongamos las manos sobre ellos, sean sanados. ¿Creerán con todo su corazón?
170¿Cuántos van a orar por los que van a pasar? Levanten sus manos y digan: “Estaré orando”.
171Recuerden, podría ser su padre, su madre, hija, hijo, hermana o hermano. Si no es nada suyo, lo es de alguien y va a pasar por esta línea. ¿Qué si fueran ellos y estuvieran muriendo de cáncer o alguna enfermedad espantosa? ¿No querría usted que el hombre fuera sincero? Seguro.
172Esta fila, este pasillo, muévanse hacia aquél lado con su tarjeta de oración. Los que están en la sección derecha, muévanse hacia aquél lado. Sostengan la sección izquierda, porque nos enredamos y no sabemos qué hacer. Los de este lado párense por aquí y los de la derecha, pasen por acá, porque ustedes van a dar la vuelta.
173Hermano Borders, ¿cómo van a salir? Salen por la puerta lateral, den la vuelta y entren de nuevo al edificio.
174Dentro de un momento, cuando se llame de este lado y ellos se levanten, los de esta sección se cambian hacia acá. Sostengan sus tarjetas de oración y acérquense por este lado. Ustedes que están en el balcón, bajen para encontrarse con ellos al final de la fila, allá arriba. Los de la sección izquierda, muévanse hacia la izquierda, formen su fila y regresen por allá; den la vuelta allá y sigan la fila, así no tendremos ninguna confusión.
175Ustedes en el balcón, acomódense en los pasillos y entren a medida que vayan pasando.
176Ahora todos regresen hasta que se encuentren con esta fila por aquí. Dan la vuelta y llegan a esta fila que está aquí.
177¡Lo que podría suceder ahora! ¡Lo que podría suceder! Este va a ser un momento cuando algo debe suceder. Muy bien.
178Den la vuelta por allá y entren en la fila así. Doblen por este pasillo. Así es.
179Mientras todos permanecen de pie, vamos a orar. La congregación va a orar conmigo para que sean sanados, tengan fe ahora.
180Continúen dando la vuelta, allá atrás y únanse a esta fila aquí atrás. Den la vuelta y formen una gran fila. Eso es.
181Oren todos y tengan fe. No se de cuenta de la multitud, recuerde que somos cubiertos por la Presencia de Jesucristo; depende de nosotros honrar lo que El ha hecho entre nosotros, teniendo fe en Su Palabra.
182Va a salir bien, creo que la línea está entrando de manera ordenada.
183Permaneciendo de pie, deseo que todas las personas que se encuentran en el edificio, inclinen sus rostros.
184Señor Jesús, esto está pronto a suceder, la decisión tiene que ser tomada ahora. ¿Creemos nosotros que Tú estás aquí? ¿Te amamos? ¿Tenemos suficiente fe para lo que vamos a pedir, Señor? Esta gente se ha identificado parándose en la línea. Señor, que esto no sea en vano, permite Señor que cuando pasen por aquí, lo hagan como si estuvieran pasando bajo Cristo, porque sabemos que Él está aquí. Pedimos que ellos reciban su sanidad. Estoy seguro que durante las siguientes semanas esta gente irá a sus pastores; mujeres que tenían problemas femeninos o estomacales, hombres con problemas de próstata y otros problemas estarán sanos y dirán: “Sabe, eso me dejó”, porque están en Tu Presencia. Que puedan pasar ahora y captar eso por lo que Tú moriste. Ellos son Simiente de Abraham y Tú has conquistado por ellos, que vengan y reciban lo que Tú les has dado.
185Satanás, has sido tan desenmascarado durante esta semana, de manera tal que sabes que eres un ser derrotado. Jesucristo te derrotó en el Calvario y Se levantó al tercer día, para nuestra justificación. Ahora está entre nosotros y nuestra fe mira hacia Él, pero lejos de ti o lo que tú hayas hecho. Deja a esta gente, en el Nombre de Jesucristo.
186Muy bien, comiencen a pasar la línea (El hermano Branham y los ministros ponen las manos sobre los enfermos y oran por cada uno en la línea de oración -Editor).
187Hemos hecho como el Maestro nos ha mandado que hagamos. Los que pasaron por la línea creyendo que van a estar bien, levanten sus manos. Yo uno la mía a las de ustedes.
188Lo que estábamos haciendo de último, el grupo de ministros allí, muchos de ustedes estaban enfermos, yo lo sabía; pero estaban tratando de unir sus esfuerzos a favor de sus congregaciones, ellos son pastores genuinos. El Espíritu Santo me dijo: “Has que unan sus manos el uno con el otro”. Unimos nuestros corazones, nuestras redes y nuestras oraciones.
189Jesús, sánalos a ellos también y hazlos pastores fuertes, fuertes en la Palabra del Señor.
190Mis hermanos, quiera Dios concederles el deseo de sus corazones y que puedan servirle todos los días y tener el Poder de Dios en sus vidas, para ministrar a este fino grupo de personas. Que Jesucristo, Quien ha estado y está con nosotros todo el tiempo, llegue a ser más importante que antes para ustedes.
191Algunos estaban paralíticos, durante cierto tiempo puede que no noten ninguna diferencia. Observe lo que hizo Abraham, eso no hace ninguna diferencia; eso no es lo que usted está mirando. Usted no mire sus síntomas sino lo que Él dijo. Si usted dijera: “Todavía siento el dolor”, eso no tiene nada que ver, porque usted ha hecho lo que Dios dijo que hiciera. No mire eso, mire lo que Él dijo; Dios dijo que así era y yo lo creo. ¿Creen ustedes? Lo creo con todo mi corazón.
192El Señor Dios los bendiga hasta que nos veamos otra vez. Mi oración es a favor de ustedes, la noche no es tan oscura ni la lluvia cae tan fuerte. Estaré orando por ustedes y ustedes oren por mí. Hasta que nos veamos de nuevo, Dios les bendiga. Ahora el hermano pastor.