Photo

~ VOZ DE LA SENAL ~
1Manténganse parados solamente por unos momentos en la Presencia del Señor. Leamos de Su Palabra, en Éxodo, el capítulo cuatro: Entonces Moisés respondió diciendo: He aquí que ellos no me creerán, ni oirán mi voz; porque dirán: No te ha aparecido Jehová. Y Jehová dijo: ¿Qué es eso que tienes en tu mano? Y él respondió: Una vara. Él le dijo: Echala en tierra. Y él la echó en tierra, y se hizo una culebra; y Moisés huía de ella. Entonces dijo Jehová a Moisés: Extiende tu mano, y tómala por la cola. Y él extendió su mano, y la tomó, y se volvió vara en su mano. Por esto creerán que se te ha aparecido Jehová, el Dios de tus padres, el Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob. Le dijo además Jehová: Mete ahora tu mano en tu seno. Y él metió la mano en su seno; y cuando la sacó, he aquí que su mano estaba leprosa como la nieve. Y dijo: Vuelve a meter tu mano en tu seno. Y él volvió a meter su mano en su seno; y al sacarla de nuevo del seno, he aquí que se había vuelto como la otra carne. Si aconteciere que no te creyeren ni obedecieren a la voz de la primera señal, creerán a la voz de la postrera. Y si aún no creyeren a estas dos señales, ni oyeren tu voz, tomarás de las aguas del río y las derramarás en tierra; y se cambiarán aquellas aguas que tomarás del río y se harán sangre en la tierra.
2Inclinemos las cabezas para la oración. Ahora si tiene una petición, en esta tarde, que le gustaría dejarlo saber al Señor, solamente levante las manos y diga, “Señor, recuérdame ahora. Yo tengo una necesidad.”
3Nuestro Padre Celestial, estamos acercándonos a Ti otra vez en esta tarde, tomando en cuenta mientras inclinamos las cabezas hacia el polvo de donde vinimos, y, si tardas, regresaremos otra vez al polvo. Pero con una bendita esperanza de la promesa que está en Cristo, que todos los que están en Dios, Cristo los traerá con Él. Te damos gracias por esta promesa gloriosa. Y yo oro, Dios, que recuerdes a cada uno de ellos que levantaron las manos, también las mías, Señor.
4Estoy orando, esta noche, que cuando se cierre esta hora de fe, que Tú darás tal fe a la gente en esta noche, que el Señor Jesús será tan real a cada uno de nosotros, que no habría ni una persona débil en nuestro medio después de esta noche. Que cada pecador sepa que está en la Presencia del Señor Jesús, y luego se arrepienta de sus pecados y dé su corazón a Ti, y sea llenado con el Espíritu; en estas últimas horas malvadas, como lo vemos como una gran sombra deslizándose sobre la tierra.
5Oramos, Dios, por la guianza Divina en esta noche, por el hablar y por el oír. Que el Espíritu Santo tome la reunión ahora y parta el Pan de Vida a cada uno de nosotros como tenemos la necesidad, porque lo pedimos en Su Nombre. Amén. Pueden tomar asiento.
6Estoy confiando que en esta noche podremos lograr lo que estamos intentando hacer que la gente vea, la realidad de tener fe en Dios.
7Ahora, mañana en la tarde a las dos y media, oraremos por todos los que tienen tarjetas de oración. Y luego para asegurar que nadie quede fuera, sin tarjetas de oración, cada noche repartimos algunas tarjetas de oración. Y él las repartirá otra vez mañana, como a las…Supongo, como a la una y media o algo así, justo antes de que empiece el culto. Y todos los que desean oración, cualquier de sus seres queridos, que vengan a conseguir una tarjeta de oración. Ciertamente pueden tener una tarjeta de oración. Y vamos a…
8Yo voy a orar por la gente, por la imposición de manos y orar por ellos. Ahora si su fe no puede levantarse en la Presencia del Señor Jesús y recibirlo como su sanador, y usted cree que si pusiéramos las manos y oráramos por usted, que esto ayudaría, bueno, ciertamente estamos aquí para hacer lo que sea que desee.
9La razón por la cual lo pongo tarde, largo, viendo que todos los que podían, que podían estrechar la mano y encontrar a Dios así. Y no tenemos muchos. Hay…El edificio no está grande, y entonces no tenemos tantas personas. Y podemos tomar mañana en la tarde y orar por todos los que tenemos aquí, apartando la tarde para este propósito, para orar por los enfermos. 10Y estamos aquí para hacer lo que podamos para hacer la vida un poco mejor para ustedes, hacer la carga más ligera, en esta jornada en que estamos viajando.
11Y luego en cualquier momento que cualquier persona sienta que le gustaría venir al Señor Jesús, no importa cual parte del servicio esté pasando, venga en este momento. No espere hasta que se haga el llamamiento al altar. No espere hasta que se dé la invitación. Venga en este momento, acepte a Cristo, y pase a confesarlo en este momento. Porque este es nuestro objetivo principal de estar aquí, para ver a las almas nacidas en el Reino de Dios.
12Y ahora, mañana es domingo, y habrá escuela dominical, las iglesias. La razón que nosotros tenemos nuestros cultos en la tarde, el domingo, es para que no interrumpamos ningún culto. Nosotros creemos que cada cristiano debería tener una iglesia de hogar donde asiste. Cada cristiano debería reunirse en algún lugar con los creyentes. Y donde sea que se reúnan, esta es la iglesia.
13Ahora, si yo viviera aquí, yo pertenecería a una de estas iglesias aquí, que estos pastores aquí, que están cooperando, representa. ¿Por qué? Porque ellos están aquí sentados en la plataforma, para ser vistos por toda la gente, que ellos apoyan lo que está pasando. Ellos creen en este tipo de ministerio, sanidad Divina, el bautismo del Espíritu Santo, y todo esto. Ellos están aquí dando testimonio de ello. Ellos son los que me invitaron a venir aquí, que quizás el ministerio que el Señor me ha dado pudiera ayudar a su congregación.
14Ahora esto es un verdadero pastor, que está pendiente por todos los beneficios espirituales que pueda, de todo lo que Dios está haciendo, que él está haciendo su mejor esfuerzo para ayudar que su iglesia siga adelante para Dios Yo ciertamente me quito el sombrero en admiración por un pastor así.
15Y estos hombres tenían que hacerlo bajo dificultades, también. Pueden creer que esto es la verdad. Ellos tenían que hacerlo bajo dificultades. Y yo ciertamente estoy agradecido por tales grandes hombres de Dios, que están dispuestos a tomar su lugar y su puesto del deber en sus convicciones y creer. ¡Que Dios los bendiga siempre!
16Y estoy seguro que le harán un bien para usted. Ahora, si usted es un desconocido aquí, entérese de donde estos hermanos tienen sus iglesias, donde están. Visítelos mañana. Ellos tendrán cultos especiales, y hay ministros aquí que estarán hablando en las diferentes iglesias, como ha sido anunciado. Entonces que estén allí mañana.
17Y luego mañana en la tarde, si quieren venir al último culto, ciertamente estaríamos contentos de recibirlos. Todas las iglesias, todas las denominaciones, es para todos. Todos están bienvenidos: metodista, bautista, presbiteriana, pentecostal, iglesia de Cristo, iglesia de Dios, católica, judío ortodoxa, ateo, lo que sea. Estamos…Usted está invitado. Dicen, “¿Ateo?” Sí, señor.
18Si un ateo quiere venir en la reunión y sentarse y portarse bien, él está igual de bienvenido como cualquier otro. Correcto. Algo, por eso queremos que él esté aquí, que algo pueda ser hecho que le ayude ver su error, y venir al Señor. Porque nosotros…Ciertamente.
19¿Cuántos han leído la pequeña visión que la revista de los Hombres de Negocios Cristianos publicó, y creo que unas revistas más…de, Ver Más Allá de la Cortina del Tiempo? Ahora esto es cierto, amigo. No le vale perder esto. Yo he sido una persona diferente desde este tiempo. Yo sé que es real, entonces solamente confío que ninguno de ustedes perderá aquel gran Cielo que Dios tiene para los creyentes. Si es que lo pierda, ¿qué ha logrado aquí en la tierra? Porque, uno no sabe a que hora tendrá que salir de este mundo. Pero que sí sepa una cosa, que es seguro que tendrá que dejarlo. Entonces si esto es la verdad, entonces no seríamos los más tontos para intentar como…No vale arriesgarnos nada. Ven, solamente recuerden, crean la Palabra de Dios y cada promesa en Ella.
20Solamente piensen, ¿qué es lo que causó cada enfermedad, cada dolor de corazón, cada muerte, cada problema, cada tristeza, este pequeño niño espástico, todas estas cosas, los cojos, ciegos, cada hospital que fue construido? Porque una persona falló de creer una pequeña parte de la Palabra. Esta era Eva. Satanás solamente se lo cubrió para ella. No le citó, pero se lo cubrió, dijo, “Seguramente…El Señor es demasiado bueno.”
21Uno escucha tanto hoy acerca de que sea, Dios siendo un Dios bueno. Sí es un Dios bueno, pero recuerden que es un Dios de santidad, un Dios que no puede pasarle por alto al pecado. La pena ya ha sido pagada, y uno tiene que aceptarlo de Su manera. Y recuerden, Él es un Dios de coraje, un Dios de ira. Y usted se parará delante de un Dios enojado, no solamente un Dios de bondad y misericordia. En esta noche es su Salvador; en aquel día Él será su Juez.
22Entonces asegúrese de no dejar nada sin hacer, amigo. No…No vale la pena. No lo siga de manera despreocupada. Asegúrese, muy bien, porque no tiene otra oportunidad. Esta es su única oportunidad, mientras está aquí en la tierra.
23Recuerden al hombre rico y a Lázaro, había una gran sima entre uno y Él que ningún hombre ha cruzado, ni jamás lo cruzará. ¿Ven? Cuando uno se muere, allí se acaba. Yo sé que la gente dice que puede sacarle de estos lugares con las oraciones, pero no lo crea nunca. Esto es contrario a la Palabra de Dios. ¿Ven? “Hacia donde se inclina el árbol, por este lado se cae.” Y Jesús dijo, Él mismo, que, “una gran sima está puesta, que cuando un hombre moría e iba al infierno, que no (nunca) podía venir al Cielo. Ningún hombre le ha cruzado, ni jamás lo haría.” Esto es todo, en cuanto yo lo pienso. Cuando Jesús dijo que esto era todo, esto es todo.
24Entonces solamente recuerde, ahora es su oportunidad, y esta noche podría ser su última oportunidad.
25¿Alguna vez podría comprender lo que está pasando? ¡Si solamente pudiera verlo! Espero que no piensen que hablar así, que estoy intentado de influenciarles de ver a algún hombre, o creer en algún hombre. No estoy haciendo esto, amigo. Intento hacer que crean Quien es del cual estamos en la Presencia ahora. Jesucristo, el mismo Dios que le juzgará en aquel Día, está aquí identificándose en su presencia, la misma cosa que Él prometió que haría en estos últimos días.
26Yo pienso que el hermano Price, en la mañana en el desayuno, dio una ilustración tan fina de llegar a una esquina, luego tener que dar la vuelta en la esquina. ¿Disfrutaron de esto? [La congregación dice, “Amén.”] Ciertamente que sí. Fue muy bien colocado.
27Ahora, entonces recuerden, a veces en la esquina, pero recordemos que tenemos que dar la vuelta en estas esquinas. Yo prediqué en esto, una vez, y lo titulé, Cruces. Llegamos a un cruce, de vez en cuando, tenemos que ir en esta dirección y alrededor en varias maneras.
28Ahora en esta noche, por los próximos minutos, quiero tomar el tema de: La Voz de la Señal. Y ahora nuestra escena se abre, esta noche, en el libro de Éxodo, y el éxodo significa, “estar saliendo; llevado fuera.” Ahora intenten escuchar con toda la atención posible.
29Me gustaría predicarles alguna vez, son una audiencia tan amable, pero solamente no tengo la voz. Solamente esforzar esto, y sé lo que será. Yo tengo que descansar un poco ahora, por unos ocho o diez días, antes de que empiece la siguiente reunión. Ven, no es solamente esta reunión aquí. Es reunión, día tras día, semana tras semana, mes tras mes, año tras año, ven, y usted lo puede imaginar.
30Y piensen en todas las veces, año tras año, nunca ha sido una vez que Él ha dicho algo que no fuera perfectamente, exactamente la verdad; en todas las idiomas, alrededor de todo el mundo, siete veces. ¿Ven? Ningún hombre, en ningún lugar, puede decir que no ha sido perfectamente, exactamente en el blanco, cada vez. Cuando Él dijo que cierta cosa pasaría, pasó exactamente de esta manera. Decirlo por semanas y meses y años, incluso, antes de que pase, y siempre está perfectamente en el blanco. Ni una vez ha fallado, y no lo hará, porque esto es Dios. Ahora, yo puedo fallar, como un hombre. Nunca me vean a mí como un ejemplo, porque yo soy igual que ustedes, solamente un pecador salvado por la gracia. Pero esto es Dios, el sobrenatural, ven, identificándose. Él no tiene que hacer esto, pero Él prometió que lo haría.
31Jesús sanaba para que se pudiera cumplir la Palabra. Él hizo estas cosas para que la Palabra de Dios pudiera ser cumplida.
32Por esto lo está haciendo hoy en día, que la Palabra pueda ser cumplida, que les he citado, noche tras noche.
33Ahora noten entonces cuando Su Presencia está cerca, ciertamente trae la emoción. Como hablé en esta mañana, “Cualquier cosa sin la emoción está muerta.” Y cualquier religión que no tiene ninguna emoción en ella, mejor que la entierre, está muerta. Trae la emoción. Él nos vivifica. Pero cuando estamos vivificados, recordemos que fue lo que nos vivificó. ¿Qué lo hizo? Es la Presencia del Espíritu Santo, Jesucristo en nuestro medio, mostrando que está vivo. No un cuerpo corporal; cuando en este tiempo, aquel cuerpo corporal regrese desde el Cielo, no habrá tiempo ya más. Esto es todo. Y nosotros sabemos que estamos en, viviendo en los últimos días, cuando estas cosas van a acontecer. Ahora, Dios ha tenido los éxodos antes. Hay…
34Todo viaja en tres, con Dios. Dios está perfeccionado en tres. Primera venida de Cristo, para redimir Su Novia; segunda venida de Cristo para recibir a Su Novia; tercera venida de Cristo, con Su Novia, para reinar en el Milenio. Todo corre en un tres.
35Ahora, ha habido, habrán tres éxodos. Uno de ellos, Dios los llevó dentro de la arca, para un éxodo, un viaje arriba de la tierra. La próxima vez, Dios los sacó de Egipto. Y la próxima vez, Dios los lleva ¡para arriba! ¡Adentro, afuera, arriba! El siguiente éxodo va para arriba. Estamos enfrentando a uno ahora, el tiempo de ir para arriba.
36Igual como una vida hace lo mismo. Entramos en la vida, salimos de la vida, levantamos a la vida, exactamente la misma cosa. Entonces estamos…
37Nuestra escena se abre esta noche en Éxodo, y Dios estaba preparando a llevar a Su nación.
38Israel es una nación. Dios no se trata con Israel como un individuo. Israel es una nación, siempre ha tratado con ellos. Y en los últimos días, después de la salida de la iglesia, luego Dios salvará a Israel como una nación. Está en su tierra natal ahora, listo para ello. Y serán salvos, la Biblia dijo, “Una nación nacerá en un día.” Dios no se trata con los judíos como un individuo. Él se trata con ellos como una nación, Israel, siempre, porque es Su nación.
39Y aquí Él está preparando para sacar a Su nación de una nación, en un éxodo, traer Su pueblo de un juicio.
40Y las mismas aguas que ahogaron al mundo salvaron a Noé. ¿Ven? Y el mismo Espíritu Santo, que la gente está rechazando hoy en día, recibirá a la Iglesia que la subirá, y traerá el juicio a los que no creyeron. Jesús dijo.
41Cuando le llamaron, “Belcebú,” en otras palabras, “Él era un adivino.” Ellos…
42Él dijo, “Yo los perdono por esto,” el Hijo del hombre. El sacrificio no estaba hecho. “Pero al que hable contra el Espíritu Santo, hacer la misma cosa, no le será perdonado, ni en este siglo ni en el venidero.” Tiene que ser rechazado, y luego el juicio llega después que esto. Ven, el problema es que nosotros.
43Trae a la mente un cuento que leí una vez, de un viejo marinero regresando del mar, y un joven poeta inglés iba al mar. Y entonces el poeta había escrito tanto del mar, pero nunca le había visto, entonces estaba en su camino allá. Y el viejo marinero le dijo, con su pipa en la boca, dijo, “¿A dónde vas, mi buen hombre?”
44Él dijo, “Voy al mar.” Dijo, “Nunca lo he visto. He escrito de ello, lo que dijeron los demás pero,” dijo, “oh, estoy tan emocionado al saber que me estoy acercando al mar.” Dijo, “Oh, ¡a oler su agua salada! Para ver sus grandes capas blancas brotando, y los cielos azules reflejándose, y escuchar a las gaviotas mientras vuelen arriba, oh, ¡estoy tan emocionado al pensar que lo voy a ver!”
45El viejo marinero dijo, “Yo nací en él, hace sesenta años, yo no veo nada tan bonito en él.” Ven, él lo había visto tanto que se le había vuelto común.
46Ahora esto es lo que le pasa a la iglesia Pentecostal hoy en día. Ha visto tanto de Dios, hasta que Dios se ha vuelto común. ¡Nunca deje que pase!
47Aquí hace poco, en Louisville, Kentucky. De donde yo vengo, Jeffersonville, Indiana, es al otro lado del río. Una dama estaba entrando a una tienda de diez centavos. Y ella (estaba) tenía un niñito en el brazo, y ella iba a los mostradores y poniéndose histérica. Ella levantaba algo, le mostraba al niño; él solamente se sentaba y se quedaba viendo. Ella iba a otro mostrador, levantaba algo para mostrarle al niño; él solamente se quedaba viendo. Ella iba a otro mostrador, levantaba algo para mostrárselo al niño; él solamente se quedaba viendo. Y después de rato, ella levantó a una campanita y empezó a sonarla, y el niñito solamente se quedaba viendo. Y ella empezó a gritar, y levantó las manos. Y la gente en la tienda de diez centavos estaba viéndola, entonces fueron con ella para averiguar cual era el problema.
48Ella dijo, “Yo he…Mi hijito,” dijo, “solamente tiene tres años.” Y dijo, “Y…Todo a la vez, hace como un año, él empezó a sentarse y solamente quedarse viendo a la nada.” Y dijo, “Lo llevé al doctor,” y dijo, “y el doctor le recetó ciertos tratamientos y cosas.” Y dijo, “El doctor me dijo, hoy, que pensaba que estaba mejor. Pero,” dijo, “no está mejor.” Dijo, “Le agité todo en frente de él, que debería atraer la atención de un niño de su edad. Todo lo que le atraería la atención de un niño de su edad, lo he agitado enfrente de él, y él solamente se sienta y se queda viendo a la nada.” Dijo, “No está nada mejor.”
49Esto es parecido a la iglesia Pentecostal. Dios ha agitado cada don en la Biblia delante de ellos y todavía se sientan y se quedan viendo a la nada, como si algo estuviera mal. Es hora de despertarnos, amigos, antes de que sea demasiado tarde. Recuerden, Dios no agita estos dones al menos que esté intentando de atraer su atención. Dios estaba sacando una nación de una nación.
50Igual como Él lo está haciendo ahora, va a sacar una Novia de una iglesia, dejando el vestigio de la simiente de la mujer. Los Elegidos serán sacados de la iglesia. La iglesia natural se quedará aquí durante la tribulación. A los elegidos a veces se dicen “los escogidos, los elegidos, el vestigio.”
51Veamos como lo hizo en aquel entonces, porque Él nunca cambia Su manera de hacer las cosas. Dios tiene una manera de hacer las cosas, y así es como lo hace, y esto es la manera correcta, siempre. Ver como lo hizo, y la manera en que lo hizo, y luego podemos ver esto brevemente.
52Ahora, yo soy un tipólogo, ciertamente. Yo no tengo estudio. Yo tengo que mirar hacia atrás a ver lo que hizo Él. Y nos enseñan que, “El Antiguo Testamento es una sombra de las cosas que han de venir.” Entonces si yo viera aquí y nunca había visto mi mano, y veía la sombra de mi mano, y tenía cinco dedos, yo tendría una buena idea que cuando llegaba mi mano, tendría cinco dedos. Entonces lo que pasó con ellos fueron ejemplos de cómo Dios hace las cosas, la manera en la cual Él lo hace ahora.
53Y la manera que Él lo hace, Él nunca cambia de esto. Cada vez, por toda la Biblia, Él nunca cambia Su manera de hacer las cosas. Continuamente lo mismo, porque Su primera manera de hacerlo es la manera perfecta. Porque, Él no podría tener ninguna otra manera, porque Él es perfecto, y, Él, todas Sus maneras son perfectas. Miren como lo hizo.
54Moisés fue llamado y pre-ordenado para tomar este trabajo que él estaba, él había tomado. Dios…
55Ahora, yo pienso, si lo perdonan…Yo no digo esto imprudentemente. Yo solamente digo, en esta plataforma, yo no sé nada y no quiero saber nada menos Dios. Ahora, yo pienso que allí es donde se revolvieron nuestros hermanos de la Lluvia Tardía, ven, ellos ponen las manos el uno sobre el otro y los hacen profetas y así. Ahora, esto no es Escritural. “Irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios.” Uno nace lo que es. Usted es, en el principio, lo que es.
56Miren a estos fariseos tras el tiempo. Ellos tenían solamente un poco de luz, porque ellos podían…tenían la ley, y ellos vivían por la ley, pero abajo en su corazón era lo más oscuro posible.
57Y había una mujercita, una prostituta, su vida hasta aquí era lo más oscuro posible, ella tenía mala fama, pero abajo en el corazón estaba predestinada a la Vida.
58Y luego cuando Jesús, la Palabra, llegó a la escena, aquellos fariseos dijeron, “Este Hombre es Belcebú.” ¿Qué hizo? Se cubrió la poca luz que tenían.
59Jesús dijo, “Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer.”
60Pero cuando esta pequeña mujer repugnante vino, y ella vio la Palabra de Dios, ella La conoció. Ella no La vivía, pero La conoció. Y tan pronto que le fue hablada, ella dijo, “Me parece que tú eres profeta.” Y Él…Ella dijo, “Yo sé que el Mesías hará esto.” Y Él dijo, “Yo soy.”
61¿Qué hizo? Limpió lo negro y lo hizo completamente blanco. ¿Por qué? Había una simiente acostada allí, una simiente predestinada que estaba en el…Era el pensamiento de Dios antes de la fundación del mundo.
62Solamente hay una forma de Vida Eterna. Si uno tiene Vida Eterna, entonces usted mismo estaba en el pensamiento de Dios antes de que el mundo fuera creado. Usted es un atributo de Su pensamiento, porque lo Eterno nunca empezó y nunca puede terminar. Usted es una parte de la economía de Dios, siempre. Solamente está reflejando. Se está haciendo ahora. Ellos tienen una foto más que develar, es la muerte, luego el negativo se vuelve positivo, luego está en la Novia y con Cristo, como Él pensaba. Como esposo y esposa hoy, así (Dios) Cristo y la Iglesia serán el mismo. Ahora, los elegidos, ¡llamados! Moisés nació, “un niño hermoso.” La Biblia dijo esto.
63Uno de los profetas, Jeremías. Dios dijo, “Antes que te formase en el vientre te conocí, te di por profeta a las naciones.”
64Juan el bautista, pues, él fue identificado en la Escritura. Isaías, setecientos doce años antes de su venida, dijo, “Él es la voz del que clama en el desierto, ‘¡Preparad el camino del Señor!’” Y unos cuatrocientos años antes de Su apariencia, encontramos, Malaquías dijo, “He aquí yo envío mi mensajero delante de mí, para preparar el camino del Señor.”
65Ven, él fue pre-ordenado. Y así eran todos los oficios de Dios, si son llamados por Dios.
66Si son educados en ello, solamente es carne de cañón, ven, no puede ser nada. Si es una manera de comer, entonces uno vende su primogenitura para comer, se comprometerá para ir con una organización o algún grupo. Pero si es de Dios, se mantendrá firme en aquella Palabra, cueste lo que cueste, porque nació para respaldarlo.
67Moisés, nadie más podía tomar su lugar. Nadie más podía hacer el trabajo. Él fue ordenado para hacerlo.
68Y hermanos, hermana, si usted tiene Vida Eterna, estaba ordenado para hacer cierta cosa. Quizás una buena ama de casa, quizás otra cosa, pero nadie puede tomar su lugar. Dios le ha hecho un lugar. No intente tomar el lugar de otro. Estas son imitaciones carnales, ve, muestra que algo está mal con usted. Sé lo que es, exactamente. No sea ninguna otra cosa.
69Ahora, ahora nos enteramos que Dios le dio a Moisés las señales para probar reclamos y llamamientos.
70Y cada señal verdadera, cada señal verdadera, que está enviada por Dios, el…tiene una voz detrás de ella. Ahora no falle. Esta es mi última lección en esto, ven. Cada señal verdadera…Ahora tenemos señales que no son de Dios; Satanás puede imitar casi cualquier cosa que hay. Pero una señal verdadera, enviada por Dios, tiene la voz de Dios detrás de ella.
71Dios dijo a Moisés, “Si no quieren creer la voz de la primera señal, entonces haz esta otra señal delante de ellos. Y luego si no quieren escuchar a esto, solamente toma el agua y derrámala en el suelo.” Y esto era una señal que serían empapados allí en su propia sangre.
72Noten, e igualmente como Él lo dijo, “Sacude el polvo de los pies. Sería más tolerable para Sodoma y Gomorra, en aquel día, de lo que será para la ciudad que los rechace.”
73Ahora no estamos jugando a la iglesia. Esta es la Iglesia. Cristo es la Iglesia. Estamos en Cristo. El cuerpo místico de Cristo, nacimos en Ello. Uno no puede unirse a Ello.
74Yo he estado con la familia Branham por casi cincuenta y cinco años, y nunca me pidieron unirme a la familia. Yo nací un Branham.
75Y así es cuando uno es un cristiano. Uno nace un cristiano, no se une a ello. Uno nace en ello. Todos tienen miedo del nacimiento. Tienen alguna manera linda y limpia de tomar una manita, o firmar a una carta, o una pizca de sal con agua. Esto no es el nacimiento. Un nacimiento es una cosa horrorosa. Un nacimiento es una cosa horrible. No me importa si está en una pocilga, o en un compartimiento de un establo, o en un cuarto de hospital decorado de rosa; un nacimiento es un desorden, y le ensucia mucho a uno. Uno no quiere rendirse, uno no quiere este, esto o el otro, pero las lágrimas lavarán la pintura de su cara y le harán una persona nueva. ¿Ven? Si usted nace de nuevo, le pondrá en un desorden, pero saldrá una nueva criatura. ¿Ven? Ellos no quieren esto. Ellos quieren alguna manera fácil, saben, y no hay maneras fáciles. Como el canto, él dijo, “Tomaré el camino con los pocos despreciados del Señor.” Él no quiere ser una planta del semillero. A cada señal verdadera de Dios le sigue la voz de Dios.
76Ahora si un hombre da una señal en un país, o en cualquier momento, y aquella voz que habla detrás de ello no es la Palabra de Dios, vigílelo, y no lo crea. Si alguna vieja escuela, si un hombre se levanta y dice, muestra una señal de Dios, y luego la enseñanza del hombre es la misma vieja teología que ha tenido todos estos años, Dios nunca envió aquella señal. Mire atrás en la Escritura y ver si era. Escudriñe la Escritura. Si el tipo regresa, y dice, “Ahora todos queremos unirnos a esto. Ha sido un asunto viejo y establecido.” No crean esto. Vamos a seguir con esto, en unos minutos, ven. No, no crean esto.
77Dios siempre vindica Sus señales. La señal de Dios siempre habla la voz de Dios.
78Y si es la misma vieja escuela que han tenido, pues ¿por qué Él daría una señal? Ya están en ello. Él está intentando de llevarle a aquella esquina. ¡Alto! ¡Despacito! ¡Mire a donde va! Se va a tumbar en la esquina si no tiene cuidado. Hay una curva brusca y siempre hay una señal allí antes de tomar la curva, para hacer que no pase un accidente. Los que construyen buenas calles ponen señales. Y estamos viajando en el camino a la Gloria. Y si una señal habla de la misma cosa vieja, no vino de Dios.
79Dios da señales para atraer la atención de la gente. Las señales son para atraer la atención de la gente de Dios, las señales de Dios. Las señales de Dios son dadas para atraer la atención del pueblo de Dios.
80Ahora aquí la zarza ardiente era la señal para atraer al profeta, intentando, porque el profeta había huido de Dios, y Dios le dio la zarza ardiente como una señal. Y él vio esta señal extraña; él dijo, “Iré yo ahora y veré esta grande visión, por qué causa la zarza no se quema.” Ahora Dios estaba atrayendo la atención de Su profeta fugitivo. Él podía haber conseguido otro, pero Él ordenó a Moisés para el trabajo y nadie más tomará su lugar.
81En la jornada, algunos otros tipos intentaron hacerlo, saben. Datán se levantó y quería hacer una organización de ello. Dios le dijo a Moisés, “Sepárate. Los tragaré, nada más.” ¿Ven?
82Dios trata con un individuo. ¿Ven? Ahora noten esto, Él estaba intentando atraer la atención del profeta, para llevar al profeta hacia su lugar correcto, ven, y Él le dio la señal de la zarza ardiente.
83Y, miren, la voz que siguió la señal era una voz Escritural. “Bien he visto la aflicción de mi pueblo, y he oído su clamor a causa de sus exactores; y recuerdo Mi promesa.” Amén. Esto es todo. “Yo recuerdo la promesa.” Esto era una voz Escritural. “Y estoy enviándote a ti. Yo he bajado para liberarlos, y estoy enviándote a ti.”
84Recuerden, Dios no hace nada sin el hombre. ¿Saben esto? Esto es lo que hace tropezar a la gente. ¿Ven?
85Esto es lo que les tropezaba de Jesús. Ellos dijeron, “Tú, siendo hombre, te haces Dios.” Él era Dios, pero no podían entenderlo. “Pues, Tú, siendo solamente un Hombre.”
86Él dijo, “Bueno, dicen a los profetas, ‘dioses,’ y su ley lo reconoció. Y si llaman a ellos ‘dioses,’ a quienes vino la Palabra de Dios, ¿cómo pueden condenarme a Mí cuando digo que soy el Hijo de Dios?”
87Ven, señales, para atraer la atención. Y, recuerden, si la atención está atraída, es la misma vieja línea, no es Dios.
88Pero Dios está intentando atraer al profeta ahora, y Él le da una señal, y la voz que siguió la señal era una voz Escritural. “Yo he visto al pueblo. He escuchado sus clamores. Yo recuerdo Mi promesa.”
89Ahora Dios va a hablar por Su Palabra prometida. Él tiene que mandar a Su profeta, porque la Palabra viene al profeta. La Biblia dijo, Dios dijo, Él mismo, que, “Él no hará nada sino que lo revele a Su siervos los profetas primero.” ¿Ven? Y luego la señal está dada. Y la Escritura está identificada, esto es la Voz de la señal.
90¿Ven la voz de la señal, de Moisés? Primero, la señal era la zarza ardiente; la Voz era la Escritura.
91Moisés tomó esto como Su señal, y bajó a Egipto e hizo la señal que Dios le dijo; y la señal tenía una voz, y las gentes creyeron y salieron. Y mientras marchaban, estaban bien; pero cuando empezaron a murmurar en contra de la voz, entonces se detuvieron.
92Recuerden, Israel viajó. ¿Sabían qué tan lejos viajaron? Hubieran haber estado…Ellos estaban a solamente cuarenta millas, y unos cuarenta años en hacerlo. ¿Por qué? Es porque empezaron a murmurar en contra de la voz que había producido la señal. Tan poco sabían, cuando estaban gritando allí en las bancas, y danzando en el Espíritu, y Moisés cantando en el Espíritu, ellos estaban solamente a unos días. Pero ellos empezaron a murmurar, y querían hacer algo diferente; y ellos duraron cuarenta años en el desierto, y perecieron por ello, así es, porque no creían. Dios dijo, “No están hablando en contra de ti, Moisés. Están hablando en contra de Mí.” Esto fue la voz de Dios, no la de Moisés.
93Ahora miren, Jehová va a hablar por Su Palabra prometida, entonces Él tiene que mandar Sus profetas. Esto, si quieren ver esto, esto está en Génesis 15:16. Nos enteramos que Dios dijo a Abraham, “Tu descendencia será extranjera en tierra ajena, y los sacaré con una mano poderosa. Aún no ha llegado a su colmo la maldad del amorreo hasta aquí.” Todas Sus promesas que Él dio, aquí está Él atrayendo al profeta, por una zarza ardiente.
94Ahora si la zarza ardiente hubiera dicho, “Moisés, Dios es Dios.” “Sí, yo creo esto.”
95“Oh, estás haciendo un buen trabajo, Moisés, solamente continua. Te casaste con una buena mujer; ella es una hermosa niña. ¡Sí que tienes un buen hijo! ¡Gloria a Dios!” Esto es la misma vieja escuela. ¿Ven?
96Pero Él estaba listo para hacer algo, entonces Él tenía que atraer al hombre. Y Él le dio al hombre dos señales para obrar, y dijo, “Cada señal tenía una voz.” Esto prueba que así es. Ahora miren lo que hablaron aquellas voces, hasta la creación. Ahora Jehová estaba listo para hablar.
97Otra vez, la venida de un profeta es una señal. ¿Sabían esto? La venida de un profeta, a la edad, es una señal.
98Ahora, yo no quiero decir que un Doctor de Divinidad. Yo no quiero decir que algún pastor leal, alguna buena persona. Ellos están bien. Ellos son los siervos de Dios.
99Pero un profeta es una señal. La Biblia lo dice aquí. ¿Y de qué es la señal? Es una señal que Su Palabra está preparándose para cumplir, ser cumplida por la voz de la señal de este profeta.
100Noten, la venida de un profeta es una señal de advertencia del juicio que está por acontecer. ¿Sabían esto? El Juicio está listo para llegar si hay un profeta en la tierra.
101Recuerden, él ciertamente, primero, tiene que ser vindicado por Dios y la Palabra para aquel día, y luego él hace la señal. Y luego miren aquella señal, lo que él predice. Él dijo, “Si llega a acontecer, entonces escúchelo.” Números 12:6. “Si no llega a acontecer, olvídelo.” Tiene que ser una señal Escritural que da.
102Y lo que Él da por una señal, una vez, si Él es el mismo ayer, hoy, y por los siglos, Él lo da continuamente lo mismo. “La Palabra del Señor vino a los profetas.” Ellos eran la Palabra. Y cuando vino Jesús, Él era la Palabra. Y la Palabra discernió los pensamientos e intenciones del corazón, continuamente, una y otra vez. Ahora miren.
103La venida de este profeta, da la señal de, “el juicio está a la mano,” siempre.
104Detengámonos por solamente unos minutos. No tardaré mucho. Vamos a revisar a algunos ahora, por unos diez minutos. Y el resto del mensaje, mejor dicho, por diez minutos.
105Noé, un profeta en la tierra, una señal del juicio por venir. Moisés un profeta en la tierra, la señal del juicio por venir. Elías, profeta en la tierra, señal del juicio por venir. Juan, un profeta en la tierra, una señal del juicio por venir a Israel; ellos fueron completamente aislados.
106Noten, ¡señal! ¿Qué es lo que hace la señal? La señal es para atraer la atención, y para alistar a los elegidos, y sacarlos del camino antes de que llegue el juicio. Esto es lo que hizo Noé, alistó a los elegidos. Los demás de ellos, ¿qué hace? La voz, y la voz de la señal, condenan al incrédulo y lo alista para el juicio. Alista a los elegidos para el escape. Esto es lo que es la señal. Por eso están dadas las señales, por el juicio por venir. A los elegidos, ellos lo ven.
107Como la mujercita con un corazón puro, y un cuerpo profanado; y el fariseo con el cuerpo puro y el corazón profanado. Condenó a uno, y salva a la otra.
108Y los mismos juicios que salvaron a Moisés, condenaron al mundo; Sus predicaciones.
109Alista a los elegidos. ¿Para qué están listos los elegidos? Cuando ven la señal enviada por Dios, ellos miran hacia atrás en las Escrituras a ver lo que debe de estar allí. “Sí, aquí está.” ¿Qué es? El juicio pendiente. Luego los elegidos escuchan a la voz.
110Pero los que no son elegidos ignoran, y dicen, “Tonterías. ¡Sígale! Aceptaremos la misma vieja escuela.” ¿Ven? Así es como lo hicieron en los días de Lutero. Así es como lo hicieron en los días de Wesley. Así es como lo hacen ahora, como siempre lo han hecho.
111Pero es una señal, y tiene una voz que sigue a la señal. Y la voz está identificada como una voz Escritural. Ahora no se olviden de esto. Ahora seguir que esto entre, porque quizás nunca los vuelva a ver.
112Yo quisiera tener una manera de bajar aquí en algún lugar y juntar a todos mis hermanos, cuando no tenían avivamientos en marcha, armar una carpa y solamente sentarnos, día tras día, y enseñar hasta que realmente se absorbía. Pero Él no permitiría esto, no creo. Ven, estamos demasiado cerca al final. Yo creo que estamos justo al final.
113En mi libro allí, que mantengo escrito. En 1933, una mañana, preparándome para ir a la escuela dominical, una escuela dominical bautista donde yo era pastor, el Espíritu Santo vino y me mostró hasta el tiempo del fin, y me mostró siete cosas que había de pasar. Las apunté. Está en papel viejo, amarillo.
114Me dijo exactamente como Alemania construiría aquella Línea de Siegfried, y como los americanos sufrirían un gran golpe allí, once años antes de que la línea fue construida.
115Dijo como Mussolini se levantaría, y como se iría a Etiopía, y como Etiopía, “se caería a sus pasos.” Y él se moriría avergonzado, colgado cabeza abajo, y su propio pueblo le escupiría.
116Y yo dije, “Hay tres –ismos; el comunismo, el fascismo y el nazismo. Todos saldrán de Rusia, en el comunismo.” Y destruirá el catolicismo. ¡A ver si no lo hace!
117Yo dije, “¡Habrá tanto progreso!” Dije, “Veo a los automóviles parecidos a un huevo, bajando por la calle. Hay autos pasando por las carreteras, con algún tipo de control, no tienen que guiarlo. Vi a una familia americana jugando damas inglesas en la parte de atrás de un auto.” Tienen el auto ahora mismo, si solamente tuvieran las carreteras para ponerle. El pequeño Volkswagen es un huevo perfecto, exactamente, y todos los demás autos. ¿Pueden imaginar, en 1933, como eran los autos, hasta ahora?
118Y luego lo predijo otra vez, que, permitiendo a las mujeres votar y lo que harían. Como este país, siendo un tipo, como Israel, llegaron a una tierra y expulsaron a los habitantes, y heredaron la tierra. Y los primeros reyes que tuvieron, David y Salomón, eran reyes que temían a Dios. Después de un tiempo, tuvieron un Acáb en la escena. Lo metieron con el voto. La silla llegó…La iglesia llegó a ser mundana. Y hemos tenido a un Lincoln y a un Washington, miren lo que es hoy en día. Miren a donde vamos ahora. ¿Dónde está lo siguiente? Estamos en el tiempo del fin.
119Y es una señal, en lo natural, exactamente. Alista a los elegidos; y condena, al juicio, al incrédulo.
120“Si este profeta es un verdadero profeta, y lo que dice llega a pasar,” dijo a Biblia, en Números 12:6, “escucha a su advertencia, porque está vindicado que no es el hombre.” Un profeta es un hombre. Pero la voz de la señal sobrenatural es una voz Escritural, está vindicado, luego es una advertencia.
121La Biblia fue escrita por profetas, recuerden. En el segundo de Pedro, también, 1:21. En Hebreos 1:1, también.
122El Pilar de Fuego, a Moisés, era la señal, la voz que iba a hablar. El Pilar de fuego mostró que la voz iba a hablar. Esto es una señal, un Pilar de Fuego. Ustedes deberían recordar esto de Houston, hace poco.
123Moisés, un profeta, una señal a Israel, que la promesa estaba por cumplirse. Cuando Moisés se bajó e hizo la señal de un profeta, ellos sabían justo allí que él los juntaría.
124Que tan perfecta es la Palabra de Dios en orden, cada vez igual. Igual como lo dije anoche, como el Urim Tumim, y todo, siempre ha contestado a Dios.
125Tomemos a un profeta otra vez, solamente un momento, Jonás. Yo tenía apuntado aquí el primer capítulo de Jonás, el primer capítulo aquí de su profecía. Jonás salió del vientre de la ballena, fue una señal. Ven, las personas eran paganas. Ellos adoraban a los dioses del mar, y su dios del mar era una ballena.
126Ahora muchos intentan condenar a Jonás. Yo siempre le defendía a Jonás. Jonás no estaba fuera de la voluntad del Señor. “Por Jehová son ordenados los pasos del hombre." Queremos decir, “Él es un Jonás.” Pero, tomémoslo es un…por lo que vale, una vez. Yo sé que él debería haber ido a Nínive, pero Dios hizo que tomara este barco a Tarsis. Y Él causó que se levantaran los problemas en el mar.
127Jonás dijo, “Aten mis manos y mis pies. Yo soy el que está en problemas, el que lo causó.” Y lo echaron. Y un pez estaba nadando por el agua, un gran pez que le tragó a Jonás. Yo sé que es difícil que la ciencia lo crea.
128Aquí hace poco, en Louisville, KY, hace unos diez años, ellos tenían una ballena acostada en un vagón de tren. Y había algún pequeño Ricky allí afuera que tenía más inteligencia de lo que sabía controlar. Él estaba intentando hacer que la Biblia dijera una mentira. Él dijo, “Saben, escuchan el viejo proverbio de la Biblia, que la ballena le tragó a Jonás.” Él dijo, “Miren, no podrían meter una pelota por su garganta, es tan chiquita. ¿Cómo podría entrar un hombre maduro a su vientre?” Dijo, “Ven, solamente es un proverbio viejo, como la Biblia los tiene muchos.”
129Esto fue demasiado por mi pensar. Yo dije, “Señor, me gustaría decir algo aquí.” Dijo, “¿Qué tiene usted para decir?”
130Yo dije, “Ve, usted no ha leído la Biblia correctamente.” Yo dije, “La Biblia dijo que esta era una ballena especial. ‘Jehová tenía preparado un gran pez.’ Esta era construida especialmente, para tragarlo, ¡así es como lo hizo! No era un pez ordinario. Dios iba a hacer un trabajo inusual, entonces consiguió a un pez inusual.” ¿Ven? Él ya no dijo nada más de ello entonces. Entonces, Dios tenía algo especial.
131Como una niñita, una vez, saliendo del tabernáculo; su cabello peinado para atrás y apretado, hasta que su carita parecía a una cebolla pelada. Ella solamente tenía una Biblia, caminando.
132Un anciano llamado Jim Dorsey vivía en Utica. Él era un incrédulo, un viejo soldado, y él no creía en Dios. Y él dijo, “¿A dónde vas, damita?” Ella dijo, “Me voy a casa, señor.” Dijo, “¿Qué es esto que llevas en tu brazo?” Ella dijo, “Es una Biblia.” Dijo, “Tú no crees en esto, ¿o sí?” Y él… Dijo, “Sí lo creo, señor.”
133Y dijo, “¿Crees este cuento de la ballena que tragó a Jonás?” Dijo, “Pues, claro. Yo creo cada Palabra.”
134Él dijo, “¿Cómo lo vas a probar por cualquier otra manera que por la fe, por lo que se dice la fe?” “Pues,” ella dijo, “cuando llegue al cielo, le preguntaré a Jonás.” ¿Ven? Él dijo, “Entonces ¿qué tal si él no está allí?”
135Ella dijo, “Entonces usted tendrá que preguntarle.” Entonces yo pensé que esto era una buena manera de enderezarlo. Entonces yo pienso que esto está correcto.
136Si la Biblia dijo que Jonás había tragado a la ballena, yo le creería. Él podría prepararlo. Lo que Dios ha dicho, Dios es capaz de obrar, Él siempre cumple Su Palabra. Entonces, Jonás, nos burlamos de él…
137Pero ¿alguna vez ha notado a un pez cuando está nadando? Está cazando a su comida. Y luego cuando come, se baja hasta el fondo y descansa sus alitas en el suelo. Alimente a su pez dorado, a ver lo que pasa. Ellos llenan su pancita, luego se bajan y ponen sus alitas justo en el suelo y se acuestan allí y descansan.
138Bueno, este gran pez preparado vino y tragó al profeta. Y él se bajó al fondo del mar, a quizás unas cuarenta brazas de hondo. Él se hundió mucho, para descansar en el fondo del mar.
139Ahora siempre estamos pensando en Jonás. Y todos dicen, “Ahora, oraron por mí, pero mi mano no ha mejorado. Oraron por mí, pero no me siento mejor.” Nunca le regañen a Jonás.
140Ahora miren los síntomas que tenía él. Ahora, en primer lugar, él estaba afuera en el mar tempestuoso, y él estaba fuera del recorrido de donde Dios le había enviado. Sus manos y pies estaban atados. Le echaron a un mar tempestuoso y embravecido y una ballena le tragó y se bajó hasta el fondo del mar. Y él estaba acostado allí en el vómito, en el vientre de la ballena, algas marinas alrededor del cuello. Y si él veía por acá, había el vientre de la ballena. Él veía para allá, había el vientre de la ballena. Donde sea que veía, había el vientre de la ballena. Quieren hablar de un caso de síntomas, quizás él lo tenía. ¿Pero saben lo que dijo? Él dijo, “Son vanidades ilusorias. No miraré más a ellos, más aún veré Tu santo templo.”
141Porque Salomón, un hombre natural de la tierra, quien oró cuando dedicó al templo, dijo, “Señor, si Tu pueblo esté en problemas en cualquier lugar y miren a este lugar santo, luego oirás desde el cielo.”
142Y Jonás tenía fe en lo que había orado Salomón. Y Dios le liberó de la ballena, después de tres días y noches. Quizás Él puso una carpa de oxígeno allí abajo. Yo no sé que hizo, pero le mantuvo vivo por tres días y noches, de acuerdo con la Palabra. Y la Palabra es correcta.
143Bueno, si Jonás, bajo estas circunstancias, podía mirar otra vez al tabernáculo que hizo un hombre, que tanto más deberíamos, usted y yo, mirar en esta noche al Templo donde Jesús está parado a la diestra de la Majestad, con Su Propia Sangre, haciendo intercesiones en nuestra profesión, ¡en nuestras pequeñas síntomas! No condenen a Jonás, y luego mirar a lo que les pasa a ustedes. Miren a la promesa, “¡Dios lo dijo!” Si son los hijos de Abraham, “¡Dios lo dijo!” Él hizo la promesa, y esto es todo.
144Noten, todas las personas estaban afuera pescando, y trayendo sus redes y cosas. Después de un tiempo, se subió el dios del mar, la ballena, apurándose hacia el banco. Todos se cayeron de rodillas. Dios sabe como hacer las cosas. Y él llegó justo a la orilla y sacó la lengua, y cuando lo hizo, aquí vino este profeta saliendo de la boca de la ballena. ¡El profeta! El dios escupió al profeta justo en la orilla. No me sorprende que se arrepintieran. ¿Ven?
145Esto era una señal. Jonás siendo entregado por la ballena, era una señal. ¿Qué hizo él? Esto era una señal de Dios. ¿Qué dijo la voz? “Arrepiéntanse o perecerán, en cuarenta días.” La señal de Dios; ¡la voz de Dios! Siempre, cuando Dios manda una señal, Dios manda Su voz detrás de aquella señal. Noten, “Arrepiéntanse, o dentro de cuarenta días toda esta ciudad perecerá.”
146La apariencia de Juan el profeta en la tierra, después de cuatrocientos años sin un profeta; la señal después de cuatrocientos años, de su apariencia. ¡Aquel poco tiempo en medio!
147Ahora si usted es espiritual entenderá lo que estoy diciendo. Que Dios abra su entendimiento. ¡Qué tanto tiempo ha sido!
148Cuatrocientos años, Israel sin un profeta, las iglesias habían llegado a ser muy confundidas, y luego aquí vino Juan a la escena. Juan era el profeta, una señal que el Mesías iba a hablar después que él. Miren. Porque, Malaquías 3 dijo, “Envío mi mensajero, el cual preparará el camino delante de mí, preparará a la gente.”
149Miren a Juan, nada de egoísmo en él. Él nunca aceptó nada de gloria. Ellos intentaron llamarlo el Mesías; pero él dijo, “No soy digno de desatar sus zapatos.”
150Pero tan pronto como Jesús apareció, Él tenía una señal, un Pilar de Fuego, una Luz arriba de Él, como una paloma bajó una voz diciendo, “Este es Mi Hijo amado, en quien tengo complacencia.”
151Noten, y Juan inmediatamente dijo, “Es necesario que él crezca, pero que yo mengüe.” Él presentó la Iglesia a Cristo. Amén.
152Nos dicen que, en los últimos días, ¡esto volverá a repetirse! Habrá un mensaje saliendo que presentará al Mesías a la gente. Y será de tal manera, que quedarán asombrados como en aquel entonces. Él lo prometió. El siguiente capítulo de Mateo… o Malaquías, nos cuenta de ello. Miren.
153Ellos preguntaron de ello. La naturaleza de Juan le identificó en el espíritu de Elías. Ahora noten los dos profetas.
154Ahora, Elías era un hombre que se levantó en el tiempo cuando Israel estaba en un caos.
155Acáb era el rey. Y todas las mujeres habían copiado a Jezabel, y probablemente cortaban el cabello como cabeza-de-agua y todo, probablemente como lo tenemos hoy en día. Y todas habían seguido a Jezabel. Y los pastores pensaban, “Esto estaba perfectamente bien. Déjalas. Deja que lo hagan.”
156Y en aquel tiempo, Dios levantó un hombre del desierto, por nombre Elías. Nosotros ni sabemos de donde vino. Él no tenía ninguna escuela para identificarlo. Pero se levantó y él condenó a todo esto. Él condenó a todo el sistema.
157Si él viniera a la escena, hoy, él condenaría a nuestro sistema también.
158Él condenó a cada Jezabel. Y finalmente, fue ella que quebrantó al profeta. Echado, como Juan; acostado debajo de un enebro cuando Jezabel iba a matarlo. Ella lo odiaba.
159Y luego nos enteramos que cuando vino Juan, del desierto otra vez, un amante del desierto, con un mensaje directo a las mujeres modernas viviendo divorciadas y casadas, y casadas otra vez, él hizo todo a pedazos. Él nunca vino de ninguna escuela. Él vino de Dios, un hombre enviado por Dios. Y él condenó a las mujeres modernas, fuertemente en contra de ellas, y él nunca dejó de decirles. Pero dijo francamente, “El tiempo estaba a la mano, el Mesías iba a hablar.” Miren a esto.
160Ahora comparen el tiempo de la primera venida de Elías con algunos de estos profetas modernos de hoy, dejando que sus Jezabeles se corten el cabello, y poner pantalones cortos, fumar cigarrillos, cualquier cosa que quieren hacer, guiarlos. Mejor no decir nada, ella lo dejará, conseguirá a otro. Guiándolos por credos hechos por el hombre; es una lástima, las doctrinas del hombre. Y, por hacer esto, invalidan el mandamiento de Dios, porque pueden unirse a la iglesia y seguir profesando de ser cristianos, y mantener sus derechos y decir que son cristianos, y seguir. Esto es lo que quieren. Esto es lo que hacían en aquel entonces.
161Pero, recuerden, en tal tiempo así, como Dios prometió en Malaquías 4, que Él cumpliría la Palabra otra vez. Así es. Miren donde estamos hoy en día, justo como era en el tiempo de Juan, justo como era en los otros tiempos.
162Miren a este pequeño Amós que se levantó, un pequeñín. No sabemos de donde vino. Él era un pastor. Dios estaba sacándolo de las praderas de las ovejas y praderas de ganado, y entrenándolo. Y cuando él vino a Samaria, y cuando él se levantó y subió a la colina aquel día, miró allí abajo. Y aquel sol brillando en su cabeza calva, y su barba canosa, y sus ojos muy juntos que brillaban. Sus ojos piadosos parpadeaban, no por causa de las escenas que los turistas vieron cuando llegaron a ella, porque toda la ciudad se había rendido al pecado.
163¿Quién es esta pequeña persona inidentificada? Sí, es Amós, el profeta. Él profetizó en los días de Jeroboam el segundo, un rey rebelde, dejó a la gente hacer lo que sea. Los sacerdotes lo apoyaban. Ellos construyeron las iglesias más finas. Ellos tenían las mejores vestiduras. Sus mujeres eran inmorales. Ellas se vestían de la manera que ellas querían. Los turistas llegaron de todas partes, para ver a las muchachas hermosas y sus espectáculos.
164Solamente otra moderna EEUU, se supone que son el pueblo de Dios. Nadie dice nada de ello. Parece que hay algo limitando a la gente.
165Por dieciocho años ahora, ¡hoy! Mi Rebekah cumple dieciocho años, hoy. Por dieciocho años yo he cruzado esta nación condenando estas cosas. Y cuando regreso, año tras año, hay más mujeres con el pelo corto de lo que había la primera vez que empecé.
166Un gran, famoso predicador pentecostal me llevó a un cuarto, hace como un año, fino, conocido, un hombre conocido por todo el mundo. Él dijo que yo… “Hermano Branham, déjeme poner mis manos sobre usted y orar por usted.” Dije, “Yo no estoy enfermo.”
167Él dijo, “Pero hay algo mal.” Él dijo, “Hermano Branham, usted arruinará su ministerio. Nadie va a cooperar. No me sorprende que los predicadores no cooperan con usted; es la manera en que usted condena a las mujeres.” Él dijo, “Estas personas dicen que usted es un profeta.” Dije, “Yo nunca dije que era.”
168Él dijo, “Pero ellos piensan que sí.” Dijo, “Yo creo la misma cosa.” Dijo, “Usted fue llamado para orar por los enfermos.” Dijo, “Ore por los enfermos y deje aquellas mujeres en paz. Usted lastima a sus sentimientos.” Yo dije, “¿Cómo?”
169Él dijo, “Hablando de ellas usar su cabello corto y estas cosas.” Dije, “Está equivocado.”
170La Biblia dijo, “Una mujer que corta el cabello, su esposo tiene el derecho de divorciarse.” Exactamente la verdad. “Ella deshonra a su cabeza.” Esto es lo que dijo la Biblia. Ahora yo no sé si le gustan esto o no, pero es lo que dijo la Biblia en Primera de Corintios.
171[Parte vacía en la casete—Ed.]…tan apretado hasta que la piel está afuera. Y luego vienen y dicen, “Pues, Señor Branham, es la única ropa que venden.”
172Todavía tienen tela y máquinas de coser. No hay excusa. Las mujeres de Amish y Dunkard todavía los ponen. Claro. [La congregación aplaude—Ed.] ¿Y qué pasa? Ellos salen allí y siguen.
173Una mujer dijo, “Pues, Señor Branham, yo no me pongo pantalones cortos. Yo uso…” Que son estos, panta-…[Un hermano dice, “Pantorrillas.”—Ed.] Sí. Dijo, “Yo me pongo estos.”
174Dije, “Esto es peor.” Yo dije, “La Biblia dice que no vestirá la mujer traje de hombre; porque es abominación.’” ¡Y que tipo de espectáculo sucio están los Estados Unidos ahora! ¿Ven? Así es.
175Déjeme decirle algo, hermana. Usted podría ser tan pura como un lirio, a su esposo o su novio, pero en el Día del Juicio usted responderá por cometer adulterio. Jesús dijo, “Cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.” Si aquel pecador le viera, y ella tiene que responder en el Día del Juicio. Usted se presentó con él. Como usted quiera. Sí.
176¿Por qué una mujer piadosa querría vestirse así? ¿Luego dice que tiene el Espíritu Santo porque habló en lenguas y corre por arriba y abajo? Esto, aunque he visto a paganos hacer esto, los Hottentot. El Espíritu Santo es pureza, santo, incontaminado. Ciertamente.
177Este hombre dijo, “Si usted…Ellos creen que usted es un profeta. ¿Por qué no los enseña como recibir grandes dones espirituales, y como hacer cosas para Dios? ¿Por qué no los enseña esto si es usted un profeta?
178Dije, “¿Cómo puedo enseñarles álgebra cuando ni siquiera quieren aprender el ABC?” ¿Saben lo que es el ABC? Siempre Creer en Cristo [“Always Believe Christ” en inglés—Traductor.] Sí. ¿Cómo van a hacer esto? Ven, quieren llegar todo hasta allí, en vez de empezar aquí abajo.
179Dios construirá Su Iglesia sobre la fundación de Jesucristo, y esto es la Biblia. Fuera de esto, todas las demás fundaciones son arenas movedizas. Dios no cambia. Su naturaleza no cambia.
180Él hizo a las mujeres diferentes de los hombres, y un hombre diferente que una mujer. Él los vistió diferente, y quiere que se mantengan así. ¿Ven? Las mujeres quieren parecerse hombres, y los hombres quieren parecerse mujeres. ¡Vaya! ¡Tanta perversión! Es…Y toda la cosa, parece que tiene la gente agarrada, y uno no puede cambiarlo. Parece a un gran monstruo, una gran oscuridad; si usted entiende de lo que estoy hablando, en el espíritu. Un monstruo los tiene agarrados; y ellos no pueden separarse de ello; demasiado de Hollywood, demasiada televisión, demasiado de otras tonterías. Todo lo que tenemos está contaminado. No me sorprende, “Si el Señor no hubiese acortado aquellos días por causa de los escogidos, nadie sería salvo.”
181Usted dice, “Yo nunca sabía de esto antes.” Pues, ahora lo sabe, desde aquí y adelante. ¿Ven? Esto es…Mejor dejo esto. Regresemos. Noten.
182Juan era una señal. Y recuerden que, la manera que Dios lo hizo la primera vez, esta es la manera que lo volverá a hacer. Él lo prometió. Ahora, Dios nunca usó a un grupo de personas, en cualquier tiempo, para tal cosa.
183Recuerden, había un grupo una vez que, un gran hombre llamado Acáb consiguió a un…consiguió a cuatrocientos profetas israelitas. Ahora, ellos no eran profetas paganos. Cuatrocientos profetas israelitas. Todos ellos tenían su título y todo, tenían una gran escuela.
184Había un hombre piadoso llamado Josafat, quien era rey de Judea, y él vino. Allí es donde un creyente se involucró con un incrédulo. Las cosas fueron mal.
185Y él dijo, “Ramot de Galaad.” Ahora, miren esto, que tan cierto puede ser. Él dijo, “Ramot de Galaad nos pertenece a nosotros, allí arriba. En esta parte del área allí arriba, esto es nuestro.” Josué, al dividir las tierras, dio esto a Israel. Y los filisteos, paganos, vinieron y se la quitaron. Él dijo, “Esto nos pertenece a nosotros.”
186Ahora miren como, fundamentalmente, las personas pueden tener la razón y todavía fallan de verlo. La cosa actualmente sí pertenecía a Israel. Pero todas las promesas de Dios, hermano, están bajo condiciones, ven, “Si caminan delante del Señor.”
187Ahora miren aquí. Él dijo, “¿Vas conmigo para ayudarme tomar la tierra de nuevo? Bueno, esto, estos niños filisteos están llenado sus pancitas allí, con el trigo que pertenece a Israel.” Esto es correcto, escrituralmente. Él dijo, “Ayúdame a ir por ellos.”
188Dijo, “Pues, mi…” Allí cometió un error imprudente. “Mis carros son tuyos, mi hombre el mismo que el tuyo. Me iré contigo.”
189Y luego Josafat empezó a pensar, saben, “Oye, ¿no deberíamos consultar primero al Señor antes de irnos?”
190“Oh, claro que sí,” dijo Acáb, “claro. Sí. Discúlpame. Debía haber pensado en esto.” “¿No hay un profeta en algún lado?”
191“Oh, claro. Yo tengo un seminario de ellos aquí, los mejores que has visto. Todos se ponen la ropa más fina. Son unos eruditos muy pulidos. Yo los he educado, muy detalladamente. Iremos por ellos.”
192Entonces se bajaron allí. Y todos se juntaron. No eran hipócritas. Ellos oraron y oraron y oraron hasta que vieron una visión.
193Luego vinieron. Y uno de ellos hizo dos grandes cuernos de fierro. Él dijo, “Por esto vas a empujar al filisteo, o al asirio, y sacarlo del país.” Él dijo, “ASÍ DICE EL SEÑOR. Súbanse, el Señor está con ustedes.” Cada uno de ellos, entonces, en común acuerdo, cayeron en el espíritu. Los profetas israelitas dijeron, “Súbanse, el Señor está con ustedes.” Dice, ¿es esto Escritural? “Dios dio esta herencia al pueblo, y el enemigo lo tiene. Tienen el derecho de ir por él.” Ahora, Pentecostés, quiero que saquen una lección aquí.
194Pero Josafat, siendo un hombre piadoso, él dijo, “Todavía hay algo mal.” Dijo, “¿No tienes uno más?”
195“Uno más, ¿después de cuatrocientos profetas bien entrenados parados aquí?” Todos los que están en este piso aquí. “Parados en un acuerdo, diciendo, ‘ASÍ DICE EL SEÑOR.’ Voltéenlo y digan, ‘Josué nos dio la tierra a nosotros. Es nuestra. ¡Vayan por ella!’”
196Pero Josafat pidió otro. Dijo, “¿No hay otro por el cual podemos consultar al Señor?”
197Él dijo, “Oh, hay uno más pero,” dijo, “yo lo odio.” Sí, sí. Dijo, “Él es Macaías, hijo de Imla. Dijo, “Yo lo odio. Siempre dice cosas malas de mí.” Dijo, “Que no lo diga el rey. Ve a traerlo.”
198Luego mandaron unos corredores por allí. Y algunos de ellos dijeron, “Ahora, Macaías, quiero decirte algo. Ahora, tú sabes que te excomulgaron del compañerismo hace poco, porque siempre dices cosas malas a la gente. Ahora si quieres recobrar tu tarjeta de compañerismo, di la misma cosa que ellos y, oh, te van a tomar otra vez en los brazos.”
199Pero sucedió que él realmente era un profeta. Él dijo, “Como vive el Señor, solamente diré lo que Dios pone en mi boca.” ¡Oh! Que Dios le bendiga al hombre. Él dijo, “Esperen hasta la noche, y veré lo que me diga el Señor.”
200La siguiente mañana, dijo, “Suban, pero vi a Israel esparcido como ovejas sin un pastor.” Luego tomó su visión y lo comparó con lo que dijo Elías, lo que había pasado a Acáb. ¿Cómo podría bendecir lo que había sido maldito? No importa que tanto…
201Somos una nación piadosa. La iglesia Pentecostal, Bautista, y Metodista, y ellos son iglesias cristianas, pero ¿cómo puede uno bendecir lo que Dios ha maldito? No me importa, dicen, “Yo me uní a esto. Yo hice esto.” Esto no tiene nada que ver. Miren a lo que han hecho. Miren a Pentecostés, como bajaron los estándares. Miren a lo que eran antes, y miren a lo que son ahora. No me sorprende, los ojos están cegados.
202Luego él, Acáb, el…Este sacerdote le pegó en la boca. Y dijo, “Métanlo,” y Acáb dijo, “Métanlo otra vez en la prisión interior. Cuando llegue en paz, trataré con este tipo.”
203Él dijo, “Si es que regresas, Dios no me ha hablado a mí.” ¿Sí? ¿Ven? Había un profeta, había una señal; había Su voz. Y fallar de obedecerla trajo juicio.
204El Espíritu Santo es nuestro profeta hoy en día. ¿Fallan de escuchar Su voz? Él está identificado en la Escritura, que Él diría estas cosas. Jesucristo, ¡la forma del Espíritu Santo!
205Dios trató con este solo hombre. Este, Dios nunca trata con los grupos; es con un sólo hombre. Elías no era un grupo. Juan no era un grupo. Ellos no eran un grupo ni una denominación, ninguno de ellos. Pero los dos condenaron a tal. Así es. Juan dijo, “No piensen en decir que tenemos a Abraham como nuestro padre. Dios es capaz de levantar hijos a Abraham hasta de estas piedras.”
206Y la señal del tiempo del fin tendrá una Voz del tiempo del fin. Y la señal del tiempo del fin será de acuerdo con lo que está predicho en la Biblia. Y la Voz del tiempo del fin, que sigue la señal del tiempo del fin, será exactamente identificada en la Escritura, será la Escritura que ha sido prometida.
207Ahora hemos leído en Lucas 17 lo que sería la señal del tiempo del fin, como sería en Sodoma, una promesa. Y tenemos a la Sodoma en lo natural, ¿por qué no podemos creer la señal en lo espiritual aquí? Si uno puede ver las Escrituras, también, Lucas 17 es la señal, y Malaquías 4 es la Voz. La señal era como Dios manifestado en carne, sabiendo los secretos del corazón; y la Voz de Malaquías 4 estaba volteando la gente de sus credos, de regreso a la Fe de los padres. Esto es la señal.
208¿Saben qué? Estoy cerrando ahora. Las señales usualmente son aceptadas, claro; pero, la voz, oh no. La voz que sigue a la señal, ellos no quieren nada que ver con esto. Sí.
209La señal de Jesús como Mesías, para sanar a los enfermos, ellos aceptaron a esto. Pero un día Él dijo, “Yo y el Padre uno somos.”
210Oh, vaya, aquella voz no fue aceptada. Ellos dijeron, “Te haces Dios, igual con Dios.” Él dijo, “Soy el Hijo de Dios.”
211“Oh vaya, ¿cómo es que Dios podría tener un Hijo? Ven, ¡apartado sea de Dios de tener un Hijo!”
212Pero, ven, ellos creían la señal, los enfermos podían ser sanados, y oh, esto fue maravilloso, esto estaba bien. Pero cuando llegó a la voz, ellos no querían creer la voz. ¿Qué hicieron? Lo echaron.
213¿Y saben qué? La Biblia nos dice, en Apocalipsis el capítulo 3, en esta edad de la iglesia de Laodicea, que le harían la misma cosa. Él estaba afuera de la iglesia. Esto es la Palabra manifestada. Él era la Palabra manifestada. Él todavía es la Palabra manifestada.
214Si pueden creer la señal de Sodoma, de Lucas, si pueden creer esto, entonces ¿por qué no quieren aceptar la Voz de Malaquías 4? Ven, ¿por qué a usted? ¿Usted? Puede ser vindicado. La única manera que puede ser hecho es…La señal puede ser comprobada, pero usted tiene que aceptar la Voz.
215Moisés fue comisionado de bajar, en lo natural, y conseguir una señal espiritual y llamar al pueblo de regreso a la promesa de los padres.
216Malaquías 4 es el regreso del pueblo “De vuelta a la Fe de los padres.” Oh, ¡regresen, oh ciegos y esparcidos, a lo suyo!
217Para cerrar, diré esto, este último comentario. El profeta dijo, “Al caer la tarde, habrá luz.” Miren, él dijo, “Será un día que no será ni día ni noche.” Ahora escuchen. Estoy cerrando. “Será un día…” Que absorben esto, y que Dios lo coloque en cada corazón en esta comunidad, esta noche, en este auditorio. El profeta dijo, “Será un día que no será ni día ni noche, un día algo sombrío, lluvioso, neblinoso. Pero,” dijo, “al caer la tarde, habría Luz.”
218Ahora, recuerden, el sol siempre se levanta en el Este y se va al Oeste. La civilización ha seguido al sol. Ustedes saben esto. Y, noten, el mismo sol que se levanta en el Este es el mismo sol que se pone en el Oeste. Ahora, la civilización ha viajado exactamente con el sol, hasta que ahora el Este y el Oeste se han tocado. Estamos en la Costa Oeste; Este y Oeste.
219Y, recuerden, el Evangelio ha viajado de la misma manera. Se levantó en el Este, la venida de Jesucristo, el Hijo, no el sol [En inglés, “hijo” y “sol” se pronuncian iguales – Traductor.]. Hijo, el Hijo de Dios, se levantó en el Este, al pueblo Oriental.
220Y ahora ha sido un día que la gente se ha unido a la iglesia, ha hecho denominaciones, solamente suficiente luz para ver, “Pues, tendremos una iglesia. Construiremos esto. Construiremos una escuela. Construiremos un hospital. Educaremos. Tendremos un seminario.” Han tenido suficiente luz como para hacer esto.
221Pero, recuerden, la Biblia dijo, el profeta del Señor, en la Biblia, el cual es ASÍ DICE EL SEÑOR, “Aquel mismo sol que brilló en el Este brillará otra vez en el Oeste, al caer la tarde. Al caer la tarde habrá Luz.”
222¿Qué haría Él? Esto hace exactamente lo que dijo Él en Lucas el capítulo diecisiete. “En el tiempo del fin, cuando el Hijo del hombre está siendo manifestado en la misma manera que lo estaba en el Este, el mismo Hijo brillando, el mismo Poder, el mismo Espíritu Santo, la misma Cosa haciendo la misma cosa. Al caer la tarde habrá Luz.”
223El mismo sol que ha viajado; el mismo Hijo ha viajado; bajado por el Este, desde Pablo; brincó hasta Alemania, en Martin Lutero; brincó otra vez, en Su siguiente jalón; y siguió de allí hasta Inglaterra, a Juan Wesley; brincó cruzando el Océano Atlántico a los Estados Unidos, a Pentecostés; y ahora Pentecostés se ha disminuido y estamos en la costa.
224Cada uno de ellos se denominó igual como lo hicieron al principio, hicieron una organización que Dios maldijo. Pentecostés, y todos, hicieron esto.
225Pero Él dijo, “Al caer la tarde, habrá Luz. Se levantará una señal al caer la tarde.” No lo pierdan, amigos. No lo pierdan. Ahora, el mismo Hijo daría la misma Luz. El mismo sol da la misma luz del sol. El mismo Hijo da la misma Luz del Hijo.
226Ahora, esto no soy yo diciéndolo. Todos aquí que saben que la Biblia dice esto, levanten las manos. [La congregación dice, “Amén.” –Ed.] Esto es exactamente la verdad.
227Ahora, usted puede, es decisión de usted. Creer que el Hijo de Dios, Jesucristo, no está muerto. Él está vivo. Él está en humildad, humilde. Él siempre ha morado así. La manera de subir es bajarse. Humíllense, apártense de sus ideas formales, y crean en el Señor Jesús. Miren a la señal, y luego crean la Voz. ¡Regresen, oh esparcidos, a lo suyo! Inclinemos los rostros.
228Y si no creen la Voz de la primera señal, en la mano, como lo fue con Moisés, luego haz la segunda señal. Luego, si no creen esta señal, entonces toma el agua (el agua representando la vida) que está en el océano o el mar, derrámala en el suelo, se volverá sangre.
229Padre Celestial, está muy tarde ahora, pero Tú prometiste que al caer la tarde habría Luz. Que la Voz de nuestro Evangelio vaya hasta el fondo de los corazones de las personas, mientras mediten en ella y la estudien por la Palabra.
230Bendiga a esta comunidad, Señor. Bendiga a estas personas. Míralos sentados aquí, niños pobres y hambrientos que han sido pateados y presionados, y esto, sabiendo que Satanás hizo esto solamente para cegarlos a la cosa cuando llegara. Que ellos, en esta noche, de un común acuerdo, crean a Jesucristo, crean Su promesa, que Él se levantó de entre los muertos.
231Tú dijiste, “El Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis.”
232Justo cuando la iglesia ha llegado a ser tan…vale más dinero, construyendo edificios de millones de dólares. Sería mejor para ellos, Padre, yo creo, si estuvieran parados atrás en una esquina, golpeando a un pandero, con un sombrero en la mano, el viejo tambor en la esquina como el Ejército de Salvación, que sería sentarse en estas grandes morgues en esta noche, intentando de imitar al mundo, “Tienen apariencia de piedad, pero niegan la eficacia de ella.”
233Conceda, Señor, esta noche, una vez más, Señor; como clamó Sansón, “Solamente esta vez, Señor, solamente esta vez.” Que sepan que Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios; el mismo ayer, hoy y por los siglos. E identifícate en nuestro medio, que ellos puedan ver la señal, quizás creerán la Voz. En esto, lo pido en el Nombre de Jesucristo. Amén.
234Vamos a llamar a una línea de oración, muy rápidamente. Yo vi que realmente ya es hora de despedir. Pero vamos a tener una línea de oración, solamente una pequeña línea de oración, luego empezaremos mañana.
235Él repartió tarjetas de oración hoy. Así que, repartimos tarjetas de oración cada día, para que cada uno que viene tenga la oportunidad, un tiempo extraño. Llegar en la línea de oración no le sana. Todos saben, en cada reunión, hay más sanados allí afuera de los que se sanan aquí arriba, ven, siempre. El Espíritu Santo es igual de omnipresente. Él solamente intenta encontrar a creyentes, nada más, donde Él pueda llegar.
236Repartieron tarjetas de oración P, como Pablo. Vamos, donde hemos estado…Bueno, llamaremos del uno. Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez, que se paren por aquí, si quieren. Su tarjeta de oración P, como Pablo, uno a diez, párense por aquí en este lado, si pueden levantarse. Si no puede, entonces conseguiremos a alguien que le ayude. Diez; uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho….Bien, dos más. Ocho, nueve, diez, bien. Diez a quince, diez a quince, son cinco más. Quince a veinte, pónganse de pie para que pueda ver si se están levantando; P, quince a veinte. Veinte a veinticinco. Veamos ahora, donde sea que estén. Ahora que lo demás de la audiencia sea muy reverente, solamente unos minutos. Esto sería tarjeta de oración P, uno a veinticinco. ¿No es así? Veinticinco, uno a veinticinco.
237Ahora todos los demás sean muy reverentes. Den a Dios esto respeto, denlo al Mensaje. Lo deben a Dios para mirar un minuto y considerar.
238Ahora yo pienso que están alistando a la gente. Los que no…Si tienen una tarjeta de oración, no están formados, lo averiguarán; ellos me dirán en unos minutos y luego….luego veremos si quizás hay alguien sordo o alguien que no puede.
239Yo no sé donde estén, amigos, aquellas tarjetas de oración. El muchacho baja por aquí…[El hermano Branham pregunta a alguien en la plataforma, “¿Quién las repartió? ¿Tú o Billy? ¿Billy?” –Ed.] Cuando él viene, y mezcla las tarjetas delante de ustedes personas, luego les da una tarjeta de oración; se baja y les dice que se sienten todos, les da una tarjeta de oración. ¿Ven? Yo no sé donde estén. Yo he estado intentando de traer este niño aquí arriba, ven. Y otros, yo no sé, no tengo manera de saber esto. Supongo que Dios ordena en la manera que Él quiera ordenarlo así.
240Ahora, ahora los demás de ustedes que no tienen una tarjeta de oración. Levante la mano y diga, “Yo no tengo una tarjeta de oración, pero estoy enfermo.” Levante la mano, donde sea en el edificio. No me importa donde esté, levante la…Pues, no hay muchos aquí, entonces, ahora. Bueno, de acuerdo a esto, no tardará mucho en orar la línea de oración mañana. Hay unos veinte aquí, menos los que están parados aquí, que están enfermos.
241Esto es bueno. Estoy contento de verlos aceptarlo así. Ustedes tenían más fe en esta noche de lo que yo pensaba, quizás. ¿Ven? ¿Ven? Si usted aceptó su sanidad y tiró su tarjeta en la basura, Dios le bendiga. Esto es fe real y genuina. Nadie puso las manos sobre usted; usted puso las manos en Cristo.
242Ahora ustedes aquí en esta noche que no van a estar en la línea de oración, crean esta historia. Como la mujer que tocó el borde de Su manto, y Él se volteó y reconoció que ella le tocó, ¿cuántos recuerdan la historia? Claro que sí.
243Ahora ¿creen que Él, la Biblia dijo en Hebreos 4 que “Él es el sumo sacerdote, ahora mismo, que puede ser tocado por el sentimiento de nuestras dolencias”? [La congregación dice, “Amén.” –Ed.] Bueno, si Él es el mismo ayer, hoy y por los siglos, ¿no se portaría de la misma forma? [“Amén.”] ¿No lo ha hecho, noche tras noche, aquí? [“Amén.”] ¿Cuántos han estado en otras reuniones y han visto que lo hizo? Solamente levanten. [“Amén.”] Claro. ¿Ven? ¡Alrededor del mundo! Él sabe, Él sabe todo acerca de usted.
244Ahora miren lo que estoy intentando hacer. ¿Cuántos entienden lo que quiero que hagan? ¿Ven? Quiero que usted, sino que nadie ponga las manos en usted, quiero que usted, como un artículo genuino de Dios, diga, “Jesucristo, yo creo en Ti. Ahora Te acepto como mi sanador. Ahora Te acepto como mi Salvador. Yo lo creo con todo el corazón, el trabajo se ha hecho.” Luego agarren aquella promesa, agarren su confesión y siga adelante con ella. Miren lo que pasa. ¿Ven? Miren lo que pasa. ¿Ven? Ahora esto que lo que intento hacer que hagan, la manera verdadera que deberíamos creer.
245¿Qué dijiste? [Alguien dice, “Cuatro y diecinueve.”—Ed.] Número cuatro y número diecinueve faltan. Tarjeta de oración cuatro. Mire a alguien; miren a las tarjetas de los que están a un lado. Tarjeta de oración número cuatro y número diecinueve. Bien, solamente un momento, espere. Ven, si no lo hablo, entonces me regañan por esto, ven. ¿Qué dices? ¿Qué dices? [“Cuatro.”] ¿Ya tienes el cuatro? ¿Qué de dieci-…? No hay diecinueve todavía. ¿Qué dices? [“Más el cuatro.”] Tarjeta de oración número cuatro no ha llegado todavía, ni el diecinueve. Si alguien tiene aquellas tarjetas, si puede venir en la línea. O, mire, ve, podría ser…alguien…¿Aquel bebito tiene una tarjeta? Revise, no es…Esto no es el número. ¿Esta dama aquí tiene una tarjeta, en esta silla de ruedas? Revise su número. Es--¿Este es su número? ¿Una dama en una camilla, eh? Ya lo tienen. Ellos, todos ya están. Bien. Está bien. Ahora, ustedes que tienen una tarjeta de oración, guárdenlas. Vamos a ministrar, por la gracia de Dios.
246Ahora, amigos, esta siendo la última noche que tendremos, mañana es el domingo por la tarde, vamos a calmarnos. Ahora solamente tome a cada incredulidad que tiene y cada pensamiento irrazonable, y póngalo en el piso, y ponga el pie encima, por decir. Diga, “Señor Jesús, voy a creerte a Ti.” ¿Cuántos van a hacer esto? [La congregación dice, “Amén.”—Ed.] Gracias. Dios les bendiga.
247Ahora no se vaya nadie. Siéntense muy quietos y crean. Miren por acá, y miren ahora.
248La identificación de Dios siempre ha sido conocer, puede prever lo que ha sido, y decir lo que ha sido, como es, o que será. Nosotros sabemos esto. Así es como se conocían los profetas. Así es como Jesús fue conocido como el Mesías. Y Él es el mismo Mesías hoy que era en aquel entonces, solamente sin un cuerpo corporal aquí en la tierra. Él envió a Su Espíritu de regreso para usar el cuerpo de usted, mi cuerpo. Ahora, quizás no puedan hacer esto. Sabemos, en la Escritura, hay uno en una generación. Pero, ven, pero aún pueden creerlo, y tienen otras cosas que pueden hacer, todos.
249¿Qué tal si mi dedo decide, porque no es mi ojo, no va a ser mi dedo ya más? ¿Qué tal si este brazo diga, “No voy a levantarme ya más, porque si no soy un ojo, o una oreja, no voy a ser un brazo”? Pues, lisiaría mi cuerpo. Usted sea lo que Dios ponga que sea.
250¡Cuantas veces que yo he admirado a Oral Roberts, Billy Graham, Tommy Osborn!
251Algunos de estos hombres entran allí y dicen, “¡Gloria a Dios! ¡Créanlo!” La fe como un bulldog. Salen. Salen de allí lo más fresco posible.
252Billy Graham se para con un mensaje, y habla con la gente unos pocos minutos, decir, “Tome su decisión; venga al altar.” Solamente pararse allí, sin moverse más. Él dijo, “Entonces, ¿por qué haces esto, Billy?”
253Dijo, “Mi mensaje salió. Vino de Dios.” Así es.
254Él está en la iglesia de Sodoma, exactamente donde debería estar. Su apellido terminando en h-a-m de Abraham, seis letras; Abraham fue siete. ¿Ven al mensajero de aquella iglesia, allí abajo en Babilonia? Ciertamente. No hay ningún hombre en el país que se agarró de aquel mensaje de arrepentimiento, como Billy Graham. Él se para allí. Sale de allí y va a comer un bistec y va a la cama, tomar leche malteada. Esto está bien.
255¡Y cuando uno tiene que pararse y pelear con demonios! Una vez en Long Beach, el hermano Jack y yo…Su padre estaba parado allí.
256Y allí estaba el señor Fuller, Charles Fuller, un hermano fino, parado allí predicando. Unos dos o tres mil personas allí en aquella tarde. Nos sentamos a escuchar en su reunión. Yo había rentado al auditorio, después que él. Y él se paró allí e hizo una buena plática. Y dijo, “¿Alguien aquí quiere aceptar a Cristo?” Dos o tres personas bajaron por la dedicación de sus bebés. Una mujer dijo que quería aceptarlo. Vino y ofreció una pequeña oración, uno de los diáconos, regresó y se sentó. Se saludaron con la mano, se voltearon y salieron. Allí estaba su grupo intelectual, bien vestido, saliendo de allí.
257Aquí vienen los míos, chalecos de fuerza, sillas de ruedas, ciegos, cojos, inválidos, mutilados. ¡Cuando su fe confronta a algo así!
258Ahora aquí, ¿qué he dicho que es Cristo? Ahora los incrédulos sentados alrededor, buscando una falla, ven, solamente buscando una sola falla.
259Recuerden, aquí hace poco en Toronto, estábamos parados allí predicando, orando por los enfermos. Yo seguía sintiendo un espíritu raro; estaba sentado a mi lado izquierdo. Seguía viéndolo. Había un hombre sentado allí, un grupo le había contratado para que entrara allí para hipnotizarme. Él iba a los campos militares y hacía que los soldados se ponían de rodillas y ladraban como perros, y cosas; hipnotismo. Yo sentía aquel espíritu malvado. Yo no sabía de donde venía. Seguía viendo. Vi aquella sombra oscura. Esperé solamente unos minutos. Dije, “Tú hijo de Satanás, ¿por qué el diablo ha cegado tu mente con algo así? Porque has venido a tomar control de Dios, retar al Espíritu de Dios, te llevarán cargado de allí.” Se paralizó justo allí en su asiento y todavía está paralizado. ¿Ven?
260Nosotros no jugamos a la iglesia. ¿Cuántos han estado en reuniones y han visto cosas parecidas pasar, saben las cosas que pasan? Claro. Así es. Recuerden, estén reverentes. Ahora aquí está, supongo, la primera persona. ¿Es así?
261Ahora, ven, yo he predicado, les he dicho exactamente lo que debería de pasar en este día. Ahora esta es una señal, si pasa. Esto es lo que era la señal, entonces crea a la Voz que sigue la señal. ¿Ven?
262Ahora aquí está una mujer. Exactamente, a ustedes los recién llegados, este es San Juan 4, donde nuestro Señor Jesús conoció a una mujer en el pozo. Ellos nunca se habían conocido antes, en la vida, y Él dijo a la mujer lo que era su problema. Y ella reconoció que este era el Mesías. ¿Conocen la historia? Aquí está otra vez, un hombre y una mujer se conocen. Ahora ella no es la mujer, y yo no soy aquel Hombre, pero todavía es el mismo Dios. ¿Ven? Ahora, Jesús dijo, “Las obras que yo hago ustedes harán también,” San Juan 14:12.
263Ahora, dama, sin conocerla, no tengo ni idea de por qué está parada aquí. Podría ser un problema doméstico. Podría ser por alguien más. Quizás está enferma. Quizás es…Quizá está aquí solamente fingiendo algo. Si así es, solamente averigüe lo que va a pasar. ¿Ven? Quizás está imitando a algo. Lo que sea, yo no…Podría ser que es un verdadero creyente. Yo no sé esto, pero Dios sí. Pero usted sabrá si Él le dijo la verdad o no, ¿no es así? Si es la verdad, usted lo sabrá.
264Ahora, ven, hasta allí ha llegado su fe. ¿Cómo le gustaría venir acá? Ahora si alguien cree que está equivocado, venga aquí a tomar este paciente, venga aquí a tomar a los demás. Luego si no quiere hacerlo, entonces no me condene a mí. ¿Ven?
265Ahora mire aquí, hermana, solamente un minuto. Ahora yo no tengo idea, nada de usted. Usted solamente es una mujer parada allí.
266Ahora si el Señor Jesucristo, el Hijo de Dios, quien yo he probado por la Biblia, prometió que Él regresaría en los últimos días y revelarse en la plenitud de Su Espíritu.
267Igual como la Iglesia levantándose; como viene de un ser humano, todo desde los pies, llega a los muslos, hasta la cabeza, y la cabeza es la cabeza del cuerpo. Y el Cuerpo se ha levantado, desde la primera Iglesia, siguió, en esto, en las reformaciones, ha llegado hasta ahora. Ha venido por la justificación, santificación, bautismo del Espíritu Santo. Ahora es la Cabeza (Cristo) llegando al Cuerpo, el Cuerpo de Cristo. Él es el que sabe. Mi mano no sabe como actuar, solamente por mi cabeza. Pero Él es el que sabe, por esto Él es la Palabra.
268Yo no soy la Palabra. Yo soy un hombre. Pero, ven, Él usa este cuerpo. Porque Él murió para santificar este cuerpo para que Él pudiera usarlo, y dar un don. Igual como sacarle del cambio, luego el Espíritu Santo toma el control.
269Luego, si Él describirá o le dirá lo que ha hecho, por qué está aquí, o algo acerca de usted, lo creerá. ¿Y la audiencia creerá lo mismo? [La congregación dice, “Amén.”—Ed.] Que el Señor Dios lo conceda.
270Ahora tomo cada espíritu aquí bajo mi control, por la gloria de Dios. Ahora quédense quietos. No se muevan.
271Miren aquí, solamente un momento. “Mírenme a mí,” como Pedro y Juan dijeron, pasaron por la puerta. En otras palabras, solamente pongan atención a lo que estoy diciendo. ¿Ven? Jesús le hizo unas preguntas a la mujer. “Tráeme de beber.”
272Ven, yo he estado predicando, la misma cosa. El Padre me envió aquí a Baton Rouge. Estoy aquí.
273El Padre dijo que le era necesario pasar por Samaria. Él se sentó allí. Una mujer fue la primera para acercarse a Él. Él hizo aquella única señal en aquella mujer, y se arrepintió la ciudad entera. Qué diferencia…
274Usted piensa, si Él haría la misma cosa en esta noche, ¿piensa que todo Baton Rouge se arrepentiría? Yo lo dudo, ¿usted no? Claro que sí lo dudo. Pero estamos en los últimos días, cuando la maldad está más malvada que se ha visto antes.
275Ahora, sus condiciones. Usted está aquí para que oren por usted. Exactamente la verdad. Y está sufriendo con una condición de la garganta. Si esto es correcto, levante la mano. No solamente esto, pero hay alguien para quien está orando. Es un niño, y aquel niño tiene una condición de la garganta. Y es la condición de la garganta del niño, un tumor está en la garganta. ¿Usted creerá que también le sanará a él? Aquel pañuelo que tiene en la mano, que ha levantado a Dios como un testimonio. No lo dude ahora. Vaya y ponga el pañuelo en el niño. No lo dude, con todo el corazón. Dios sanará a los dos y los hará bien. [La hermana dice, “¡Gloria sea a Él! ¡Aleluya!”—Ed.] ¿Puede hacer esto? [“¡Jesús! ¡Gracias, Jesús!”] Entonces váyase, que el Señor sea con usted. [“¡Gloria a Dios! ¡Aleluya!”—Ed.] ¿Cómo está usted? Nosotros somos desconocidos también.
276¿Ustedes creen? [La congregación dice, “Amén.”—Ed.] Esto es la señal. Ahora la Voz es, “¡Regresen a la Palabra!”
277Yo no le conozco, pero Él sí. Si Él me dice algo de usted, ¿entonces creerá que aquella Palabra que he dicho será vindicada? Esto es la vindicación de Ello. ¿Ven? Dije que Él lo hizo; esto es profetizar. Ahora si la profecía llega a acontecer, entonces Él dijo, “Escúchelo.”
278Usted tiene una condición extrema de nervios con la que está sufriendo, el nerviosismo. Y usted tiene un tumor, y el tumor está en la pierna. Así es, ¿verdad? [La hermana dice, “Sí.”—Ed.] ¿Ahora cree usted? [“Sí, señor.”] Entonces vaya en su camino y crea. Y, como ha creído, así sea para usted.
279¿Cómo está usted? Yo no le conozco, pero Dios sí la conoce. ¿Usted cree que Dios me puede decir sus problemas? Míreme. Usted tiene problemas. Pero realmente está parada aquí por alguien más, y es una que fue criada con usted. Es una hermana. Así es. ¿Ahora cree que Dios me puede decir lo que le pasa a esta hermana suya? ¿Lo aceptará? Ella tiene problemas del corazón. Así es. ¿Usted cree que será sanada ahora? Entonces, de acuerdo con su fe sea con usted.
280Venga, dama. ¿Cómo está usted? Si Dios me puede decir lo que es su problema, o lo que ha hecho, o algo, ¿le haría creer? Usted sabe que yo…Yo no le conozco. Esto sería Su característica identificándose en mí, de acuerdo con la Palabra que Él prometió. [La hermana dice, “Estoy para creerlo.”—Ed.] ¿Usted cree esto? [“Sí. Amén.”]
281Usted es otra, tiene problemas como una mujer de su edad tendría, pero su pensamiento principal es de alguien más. Su deseo para Dios; está buscando a Dios no para usted misma, pero para alguien más, que es un hombre. Es su esposo. Y tiene problemas del corazón. ¿Usted cree que Dios le sanará? Vaya, créalo. Y como usted ha creído, así será con usted.
282Ahora, ven, toda la predicación, por esta hora que yo estaba predicando. Lo que sea que fuera, tres o cuatro personas que pasaron, ahora casi ni puedo pararme aquí. ¿Ven? Ven, toda la multitud parece lechosa, por aquí. ¿Ven? Jesús dijo, “El poder salió de Mí.” Y si una mujer, tocando Su manto, sacó poder de Él, y Él el Hijo de Dios; ¿qué de mí, un pecador salvado por Su gracia?
283Él dijo, “Lo que yo hago ustedes harán también. Mayores que esto harán.” Yo sé que la traducción del King James dice, “Más grandes.” Pero si toma la traducción original, dijo, “Mayores que esto harán.” Nadie podía hacer más grande. Él levantó a los muertos, y Él detuvo a la naturaleza, e hizo todo. Pero dijo, “aún mayores hará, porque yo voy al Padre.”
284“El mundo no me verá más; pero vosotros me veréis, porque yo…” Miren, “Yo,” yo es un pronombre personal. “Yo estaré con ustedes, adentro.” Entonces no es el hombre. Es el Cristo.
285Estoy diciendo esto, para sacudirme un poco, como para recuperarme. Uno llega a un punto después de rato….No es mientras está allí arriba, ni aquí abajo; está en medio. ¿Cuántos entienden esto? Yo sé que piensan que entienden. También yo.
286¿Supieron que los poetas y profetas siempre son neuróticos? ¿Cuántos saben esto?
287¿Cuántos han leído de William Cowper, el gran poeta inglés? Saben, compuso “Hay una fuente llena de Sangre, sacada de las venas de Emanuel.” Después de que él compuso esta canción, ¿supieron que le pasó a él? Me paré a un lado de su tumba, hace poco. Intentó de suicidarse, y se ahogó en el río.
288¿Cuántos han escuchado de Stephen Foster, quien le dio a América sus mejores canciones folklóricas? Él lo tenía en la cabeza, pero no en el corazón. Cada vez que llegaba la inspiración, compondría una canción. Luego cuando la inspiración le dejaba, no sabía que hacer y estaba perdido. Él había estado tomando. Y finalmente cuando empezó a salir de la inspiración, llamó a un sirviente, tomó una navaja y se suicidó. Así es.
289Miren a Elías, el profeta. Él se subió allí y llamó fuego del cielo; llamó lluvia del cielo en el primer día; y cerró los cielos e hizo todo esto. Luego cuando la inspiración le dejó, salió al desierto y quería morir. Y Dios le encontró, cuarenta días después, detrás en una cueva. ¿No es así?
290Miren a Jonás, el profeta. Después de dar su mensaje, él se subió y se sentó en la colina, pidió que Dios le dejara morir. Sí. “Despides a tu siervo en paz.”
291La gente no lo entiende. No, no lo hará. Tampoco puedo explicarlo, ni ningún otro hombre. Uno no puede explicar a Dios. Dios no se conoce por medio de la investigación científica. Dios se conoce por medio de la fe. Nosotros le creemos a Él. ¿Cómo lo puede explicar? ¿Entonces ya no sería fe? Conocemos a Dios por medio de la fe.
292La iglesia nunca sabrá el costo y el cansancio, y el trabajo y la prueba que ha intentado de traerle, el Mensaje. Él lo sabe. Mi recompensa no viene de la gente.
293Mire aquí, dama. Sí, rápidamente. Aquella mujer está cubierta con la sombra de la muerte. Si Dios no viene a la mujer inmediatamente, yo puedo ver…¿No ven a la oscuridad colgando a su alrededor? Morirá, tan seguro como el mundo. Aquí hace poco, tomaron una foto de algo así, y la tengo en la casa. Ella tiene una sombra oscura colgando cerca de ella. Ella está cubierta con la sombra de la muerte.
294Esta damita ha tenido una operación. Y en esta operación, operaron para el cáncer. Y ahora tiene problemas, todo tipo de—pues, complicaciones. Una cosa, usted está tan débil que no puede pararse. Otra cosa, de la vejiga sale pus. Ahora, solamente para que supiera que no estoy solamente diciendo algo. ¿Ven? Así es. Pero, dama, el médico intentó. Yo le doy crédito por esto. Pero, él era un remedio, pero Dios es la cura. Usted morirá así. Él ha hecho todo lo que puede. ¿Usted cree? [La hermana dice, “Sí.”—Ed.] Venga aquí, solamente un minuto.
295Por la comisión dada a mí por el Dios Todopoderoso, testificado a mí por un Ángel, el cual está presente ahora en la forma de un Pilar de Fuego, condeno este diablo que está quitándole a vida a esta mujer. En el Nombre de Jesucristo. Amén. Vaya, crea ahora. Con todo lo que está dentro de usted, crea.
296Usted tiene un problema que mata a más personas que cualquier otra cosa, problema del corazón. Ellos dicen que es la enfermedad principal, pero no la es, señor. La enfermedad principal de la creencia es el pecado. ¿Usted cree que Él puede sanar aquel corazón y hacerlo bien? [El hermano dice, “Yo sé que puede.”—Ed.] Entonces vaya, créalo. Que Dios le bendiga.
297¿Usted piensa que Dios puede sanar su espalda y hacerla sana? ¿Usted lo cree con todo el corazón? Vaya, créalo, hermana. Mire lo que le pasa, se recuperará.
298Artritis y problemas del corazón. ¿Pero usted cree que Dios puede hacerle bien? [La hermana dice, “Sí creo.”—Ed.] ¿Con todo el corazón? [“Sí, señor.”] ¿Lo aceptará? [“Sí, señor.”] De acuerdo a lo que usted ha creído, así es como será para usted. Ahora vaya, créalo con todo el corazón, y Dios le sanará.
299Usted también tiene problemas de la espalda. ¿Usted cree que Jesucristo puede sanarla? [La hermana dice, “Sí, señor.”—Ed.] Vaya ahora, créalo con todo el corazón. Yo no puedo sanarle, ve.
300La próstata, nerviosismo, y también tiene artritis. ¿Usted cree que Dios puede hacerle bien, sanarle? ¿Lo acepta? Vaya, y créalo entonces.
301Le mantiene despierto, muchas veces, tosiendo. Pero Dios sana el asma. ¿Usted cree esto? [El hermano dice, “Sí, señor.”—Ed.] ¿Usted cree que le sana ahora? [“Sí, señor.”] Dios le bendiga. Gracias, por su fe.
302¿Qué tal si yo no le dijera ni una palabra, solamente ponía las manos en usted, creería? [El hermano dice, “Sí.”—Ed.] Venga aquí. Pongo las manos en usted, en el Nombre de Jesucristo y que la artritis le deje. Se va.
303Venga. Venga, hermana. ¿Usted cree? [La hermana dice, “Sí, señor. Yo he sido sanada por el Señor antes.”—Ed.] Bueno, esto es maravilloso. [“¡Aleluya!”] Luego vaya y coma su cena entonces, y su estómago va a estar bien. [“¡Aleluya! ¡Aleluya! ¡Aleluya!”]
304Muchos problemas de la espalda, ha estado molestándole por mucho tiempo. Vaya, creyendo que está…Vaya, creyendo que va a ponerse bien, y Dios lo hará por usted. [El hermano dice, “Dios lo ha hecho. Amén.”—Ed.] Amén. Eso es. [“Gloria al Señor.”] El Señor le bendiga, hermano. Amén.
305La diabetes no es nada, para que Dios sane. Él puede sanarlos. ¿Usted cree esto? [La hermana dice, “Sí lo creo.”—Ed.] Bien. Acéptelo, y vaya y créalo a Él con todo el corazón.
306Usted también lo tiene en la sangre. ¿Usted cree que Dios le sanará? Vaya, créalo con todo el corazón y sea sano.
307¿Usted cree que Él le sanó cuando esto le pegó? Lo hizo.
308Problema femenino. Problemas del corazón. ¿Usted lo cree? [La hermana dice, “Lo creo.”—Ed.] Vaya y sea sana en el Nombre de Jesús.
309¿Usted cree que Dios sanará a su espalda, sus riñones serán...? ¡Dios le bendiga! Solamente sígale adelante. Yo no sano. Yo no puedo sanar. Yo no soy un sanador.
310¿Qué pensaba usted cuando Él le dijo de la espalda, usted cree que la de usted se sanó también? Bien, solo váyase, creyéndolo entonces…Solamente vaya y créalo, con todo el corazón.
311La suya también, ¿usted cree que Dios le sana? Vaya y créalo, con todo el corazón. Dios le concederá si usted…Pero uno tiene que creerlo.
312¿Usted cree que Dios le sanará también a usted? [La hermana dice, “¡Alabado sea el Señor! Claro que sí.”—Ed.] Bien. Dios le bendiga. Solamente sígale y crea con todo el corazón.
313Venga, señor. Una vieja gota blanca goteándose. La diagnosis que mostraría diabetes. [El hermano dice, “La diabetes.”—Ed.] ¿Usted cree que Él le sanará? Vayamos al Calvario por una transfusión ahora. Por fe, en el Nombre de Jesucristo, que sea sano. Amén. Dios le bendiga, hermano. Crea con todo el corazón. ¿Usted cree? [“Exactamente la verdad.”]
314¿Qué tal de algunos de ustedes en la audiencia ahora? ¿Ustedes creen con todo el corazón que Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos? ¿Usted cree esto? [La congregación dice, “Amén.”—Ed.]
315¿Qué tal de este distrito? La damita sentada, mirándome a mí, sufriendo con un problema de damas, ¿usted cree que Dios le sanará? Solamente una chaquetita azul puesta. Bien. Crea ahora, Jesucristo le sana. Es así de sencillo.
316La dama sentada justo detrás de usted, cabello oscuro. Ella dijo, “Gracias, Señor.” Algo le pegó. Ella no sabía lo que era. El problema de la vejiga le dejó, sentada allí, justo detrás la dama fue sanada en este momento. Si usted cree con todo el corazón, dama. ¿Sí lo cree? Bien, levante la mano si quiere aceptarlo. Dios le sana. ¿Qué de esto aquí abajo, alguien por aquí?
317Allí atrás en la audiencia, ahora muy reverentes. No se muevan. Ven, estas enfermedades se irán del uno al otro.
318¿Qué tal de usted, señor? ¿El anciano aquí sentado en esta silla? ¿Usted cree? ¿Usted cree que Dios puede sanarle? Artritis y tiene broncitas. ¿Usted cree que Dios sanará esto? ¿Sí lo cree? Bien, usted puede tener lo que pidió. “¡Si podéis creer!”
319¿Qué piensa usted, dama, sentada a un lado de él? ¿Usted cree, también? ¿Usted cree? ¿Usted cree que Dios me puede decir lo que sea su problema? Usted está muy lejos de mí. Solamente créalo ahora. ¿Usted cree que le he dicho la Verdad? Entonces su presión alta se bajará. ¿Usted lo cree?
320Usted levantó la mano, también. Usted estaba intentando de darle ánimo. ¿Usted cree que Dios me puede decir lo que sea...? Usted ha sido tan amable para ayudarla, ahora Dios será amable para ayudarle a usted. Usted tiene un problema espiritual que ha estado molestándole. Si esto es verdad, mueva la mano así. Se va a arreglar ahora. Él lo arregla.
321¿Cuántos creen? ¿Cuántos de ustedes acept-…?...Que no sea cristiano, tiene el sentimiento que Jesucristo está aquí presente, que le gustaría pararse ahora, decir, “Jesús, me gustaría identificarme como un pecador, ¿me perdonarás de mis pecados?” Póngase de pie. Dios le bendiga, señor. Dios le bendiga. Dios le bendiga. Dios le bendiga. Dios le bendiga. Dios le bendiga. Eso es…Dios le bendiga a usted, usted, usted, usted. Esta, Dios le ve. Él apuntó su nombre cuando hizo esto.
322Por aquí en el balcón, pónganse de pie, digan, “Señor Jesús, yo quiero, yo quiero ser identificado. Yo quiero misericordia por mi alma.” Dios le bendiga, señor. “Yo quiero misericordia, Señor Jesús.”
323¿No puede ver, amigo, que es Él que está aquí? Dios le bendiga, joven. Dios le bendiga. Dios le bendiga, jovencita. Esta es la cosa más grande que usted ha hecho. Ahora alguien más que no lo ha hecho, párese a decir, “Yo quiero ser identificado, Señor Jesús. Yo estoy identificándome en esta noche.”
324“El que encubre sus pecados no prosperará; mas el que los confiesa alcanzará misericordia.”
325¿Quiere hacerlo, en Su Presencia? Dios le bendiga, dama. Yo quiero…Dios le bendiga. Sí. Y Dios le bendiga. Dios le bendiga, señor. Dios le bendiga, dama. El Señor le bendiga.
326Usted dice, “¿Esto significa algo?” Entre la muerte y la vida, esta es la diferencia.
327¿Usted reconoce Su Presencia aquí? ¿Usted reconoce esto? ¿Usted lo siente? Ve, Lo ve, Lo ve obrando. Esto es Él. Esto es exactamente lo que Él dijo que haría. ¿Usted lo cree? [La congregación dice, “Amén.”— Ed.]
328Alguien más diga, “Yo quiero identificarme como un pecador, Señor. Perdóname de mis pecados ahora.” Su usted ya está parado, solamente levante la mano. Algunos de ustedes alrededor en las paredes, levanten…Dios le bendiga. Dios le bendiga. Alguien más diga, arriba en el balcón en la parte de atrás, diga, “Yo quiero identificarme, Señor Jesús. Yo pido misericordia esta noche en Tu Divina Presencia, creyendo que, el mismo Dios que me juzgará, Su Presencia está aquí ahora. Él sabe que Él está hablando a mi corazón y diciéndome que estoy equivocado. Yo quiero pararme ahora y decir que estoy equivocado. Yo confieso mis errores. Tú me estás condenando, en mi corazón.” Por eso yo detuve la línea de oración. Dios le bendiga. Dios le bendiga.
329¿Para qué pensaban que la detuve? La detuve porque yo sabía que esto tenía que pasar.
330Ahora, hay otros aquí, ¿no quieren pararse? Póngase de pie y digan que Algo está hablando a su corazón, está equivocado. Dios le bendiga, señor. Dios le bendiga. Dios le bendiga. Dios le bendiga. “Estoy equivocado. Perdóname, Señor. Yo estoy identificándome. Me pongo de pie, Señor, en Tu Presencia. Yo sé que Tú estás aquí…Tienes que estar aquí. Dijiste que esta es la cosa que harías. Yo veo la señal, y yo sé que me ha estado explicado que debe de haber una señal de este día. Yo escucho la Voz que llamó otra vez al arrepentimiento. Aquí estoy, Señor. Yo creo la señal. Yo oigo la Voz.”
331¡La Voz hablándoles ahora! ¡Regresen, oh esparcidos! ¡Voltee, oh estrella vagante! ¡Voltee, usted que ha sido echado! ¡Voltee en esta noche!
332¿No quiere voltearse? Solamente póngase de pie y diga, “Me identifico como un pecador, pidiendo misericordia.” ¿Quiere hacerlo, otra persona? Dios le bendiga, dama. Dios le bendiga allí arriba, hijo. Si no lo veo yo, Él no fallará de verlo. Dios le bendiga, dama. Esto está muy bien. Esto está muy bien. ¿Alguien más? Solamente mantenga…Yo quiero detener solamente un minuto más, porque todavía siento una pequeña carga aquí, ven. ¿Alguien más? Dios le bendiga, dama. Así es como se hace. Así es. ¿Alguien más, “Yo quiero identificarme, solamente levantarme y decir que estoy equivocado. Estoy pidiendo misericordia”? ¿Quiere hacerlo? Rápidamente antes de que sigamos, levantarse y decir, “Yo quiero identificarme, Señor Jesús.” Dios le bendiga, jovencita.
333Saben, quizás antes que de llegue a casa, pero en algún tiempo u otro, habrá una neblina fresca que llegará a su cara. Quizás alguna mañana el médico vendrá y sentirá que el pulso suba por la manga, nada más se puede hacer. Luego sentirá las olas frías de la muerte flotando en su cara. Usted recordará lo que ha hecho.
334Recuerden, ellos no pueden enterrarle demasiado hondo, ellos no pueden hacerle nada. Dios prometió, “Yo te levantaré de nuevo, en el último día.” Miren. “Él que oiga Mis Palabras y crea al que Me envió, tiene Vida Eterna y no vendrá al Juicio, pero ha pasado de muerte a Vida.” Alguien borre Esto, si puede. Jesucristo dijo Esto. “Él que crea, esto es, entienda Mi Palabra y crea en Él que Me envió, tiene Vida Eterna, nunca vendrá al Juicio, condenación, pero ha pasado de muerte a vida.” Porque él ha creído en el Hijo unigénito de Dios, que Dios ha levantado, hace dos mil años, y está vivo aquí, esta noche, mostrando Su atributo de Su resurrección.
335¿Habrá otro que quiere pararse, después que esto, otro que diga, “Yo quiero aceptarlo. Yo quiero aceptarlo a Él”? Dios le bendiga. Dios le bendiga. Esto está muy bien, damita. Esto es algo valiente. Quiere que se den cuenta.
336Yo vi un llamamiento al altar, aquí hace un tiempo, la gente acercándose, masticando chicle, dándose golpecitos en las costillas.
337¿Pero notaron la sinceridad es las caras de estas personas? Aquellas jovencitas, hasta después de haberla condenado de su cabello corto, poniendo maquillaje; con el maquillaje puesto y el pelo corto, se pararon aún así, “Yo soy una pecadora. Ten misericordia de mí, Dios.” Estas son las Semillas acostadas allí. La Luz brilló en ella, y ellas lo saben. Dios les bendiga. Inclinemos los rostros ahora.
338Yo quiero que cada creyente aquí, que está parado a un lado de esta persona que se puso de pie, que ponga la mano en esta persona, ¿quieren?, al que se puso de pie. Ellos estaban parados a un lado de ustedes. Si usted es un cristiano, ponga la mano en la hermana, el hermano, “Yo tengo mi mano en usted ahora. Voy a orar.”
339Padre Celestial, hay los aquí en esta noche que Te creen a Ti. “Algunas semillas se caen junto al camino,” dice, “los pájaros vienen y las juntan. Otras caen en pedregales, y espinos. Pero algunas van a buena tierra y fértil.” Y Tu Presencia aquí, esta noche, ha convencido a muchos aquí que Tú eres el Hijo de Dios, que Tú estás vivo para siempre. Y Tú has prometido, porque Tú vives, nosotros también podemos vivir.
340Señor Jesús, ellos se levantaron y se pararon para testificar que Te creyeron a Ti. Ahora, Señor, yo sé que Tú los representarás en aquel Día. Concédalo, Señor. Yo Te los doy a Ti, en el Nombre de Jesucristo. Que vayan a alguna buena iglesia y sean bautizados en el bautismo cristiano. Que se unan con algún buen grupo de creyentes. Que sean llenos con el Espíritu Santo. Que sean trofeos del Evangelio, joyas en Tu corona en aquel Día. Y si nunca los vuelvo a ver en este lado de aquel Gran Día, que los vea en aquel Día como en la visión, diciendo, “¿No me recuerda? Fue en Baton Rouge, aquella noche, que yo me puse de pie.” Concédalo, Padre. Son Tuyos, por medio del Nombre de Cristo.
341Aquí hay, delante de mí, una caja de pañuelos, zapatitos, botas, pañuelos, y paños y delantales. Nos enseña, en la Biblia, que tomaron del cuerpo de San Pablo, paños y delantales, espíritus inmundos salieron de la gente. Ahora, Padre, nosotros sabemos que no somos San Pablo, pero Tú sigues siendo el mismo Dios, entonces yo oro que Tú concedas los mismos resultados, como sinceramente esta generación está creyendo. Ellos nunca creyeron a Pablo porque era Pablo; ellos creyeron a Pablo porque Tú Te identificaste con Pablo. Ahora ellos creen la misma cosa en esta noche, Señor, que Tú has sido identificado entre nosotros, esta noche. Y un día, decimos el…
342Un escritor nos estaba diciendo, que, “Israel estaba en camino a la tierra prometida, y el Mar Rojo estaba bloqueándolos, para evitar que llegaran a la tierra prometida.” El escritor dijo que, “Dios miró por medio de aquel Pilar de Fuego, con ojos enojados, cuando se movió sobre Israel. Le dio ceguera, oscuridad al incrédulo, y luz para Israel. Y cuando aquel Mar Rojo los bloqueó, se asustó, y se hizo para un lado, e Israel cruzó hacia la tierra prometida en tierra seca.”
343Señor Dios, mira hacia abajo en esta noche, por medio de la Sangre de Jesucristo, Tu Hijo. Mientras yo pongo mis manos en estos pañuelos; cuando sean puestos sobres los enfermos, que el Espíritu Santo, Señor, mire a esta persona, y que la enfermedad se vaya, y que crucen hacia aquella tierra de buena salud y fuerza. Que, la Biblia dijo, “Sobre todas las cosas,” que deseaban que “prosperemos en salud.” Concédalo, Señor. Yo se los envío, en el Nombre de Jesucristo. Amén. …yo seguiré, Donde Él me guía…(cantemos)…yo seguiré, Iré con Él, (ahora Su Presencia está aquí, alabémosle en canción, dulcemente), todo el camino.
344¿Pueden cantarlo realmente así? Donde Él me guía yo seguiré, Donde Él me guía yo seguiré, Donde Él me guía yo seguiré, Iré con Él, (si lo hará, ahora levante la mano), con Él todo el camino. Pongámonos de pie ahora, levanten las manos otra vez. ….Él por el jardín,
345Todos canten en el Espíritu ahora. Un Mensaje muy cortante. Alabémosle en Su Presencia. A Él le gusta que le alaben. …el jardín, Iré con Él por el jardín, Iré con Él, con Él, todo el camino.
346Ahora tarareémoslo. “Yo puedo…” Ahora cuando está haciendo esto, quiero que salude a alguien, diga, “Dios le bendiga, peregrino. Dios le bendiga, peregrino,” así. Somos uno el uno con el otro. Metodista, y bautista, presbiteriano, pentecostales, todos salúdense. “Dios le bendiga, peregrino.” Esto es lo que somos: peregrinos. …el jardín.
347Dios le bendiga, peregrino. Dios le bendiga. [El hermano Branham y la congregación siguen saludándose. Parte vacía en el casete.— Ed.] …el jardín. Ahora levantemos las manos. Iré con Él, con Él, todo el camino.
348Inclinemos los rostros, humildemente, en oración. No olviden, en la mañana, la escuela dominical.
349De una manera u otra, siento la Presencia de Dios tan real en mi corazón. Es tan difícil para mí irme, esta noche, por alguna razón. Siento que el Espíritu Santo está contento, esta noche. Probablemente tendremos una gran reunión mañana, viendo a la gente venir a Cristo, ven. Alguien preguntaba que por qué yo nunca hacía el llamamiento al altar. Yo espero hasta que esté guiado hacerlo. ¿Ven?
350Confío de que todos los que levantaron la mano, o que se pusieron de pie, confío que estarán en alguna buena iglesia mañana, tomar su lugar entre los creyentes.
351Mientras tenemos las cabezas inclinadas, voy a pedir que el pastor aquí pase, si quiere, para despedir. Dios les bendiga ahora, con las cabezas y los corazones inclinados delante de Dios.