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~ DIOS IDENTIFICANDOSE POR SUS CARACTERISTICAS ~
1Yo estaba un poco sorprendido de ver a mi amigo, Joseph Boze, allí y me volteé y tomé un poco de tiempo para saludarlo.
2Ahora volteemos en la Palabra de Dios, a Hebreos, el primer capítulo. Yo quiero leer, por una porción, el primer, segundo, y tercer versículo, para tomar un texto para la noche. Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo; el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo…se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas.
3Inclinemos los rostros ahora para la oración. Y ahora en Su divina Presencia, si usted tiene alguna petición que le gustaría dejarla a conocer a Él, solamente levante la mano, y esto es su petición que Dios…
4Nuestro Padre Celestial, venimos ahora delante de Tu trono, por fe en el Nombre de Jesucristo, Tu Hijo. Y nos ha sido dado esta seguridad, que, “Si pedimos algo en Su Nombre, nos será dado.” Y Tú conoces nuestros deseos y necesidades, y Tú has prometido que suplirías todo lo que necesitamos. Entonces, Padre, pedimos como Tú nos enseñaste, “Venga Tu reino. Hágase Tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.” Que nuestra petición, en esta noche, pueda ser de acuerdo a Tu voluntad de dárnosla, y concédanos estos privilegios. Unge la Palabra, Señor, y todos los que hablan y oyen, y que el Espíritu Santo entre y cumpla la Palabra, esta noche, entre nosotros. Porque lo pedimos en Su Nombre. Amén. Tomen asiento.
5Mañana en la mañana, tengo entendido, es el desayuno de los Hombres de Negocios del Evangelio Completo. Usualmente, donde tienen una sección, yo tengo el privilegio de hablar en su desayuno. Hasta ahora, es la única organización, la cual no es una organización, pero el único grupo al cual yo pertenezco, es el de los Hombres de Negocios Cristianos. Y ahora hablo para ellos, internacionalmente.
6Ahora, en esta noche, estamos confiando que esta reunión no será en vano. Yo vengo a ustedes, cansado, la garganta gastada, y recibí un poco de gripe de…
7Yo vengo de Tucson donde está muy seco, y vengo aquí donde está muy húmedo, entonces hay mucho contraste. Si ustedes tienen toda el agua aquí, si podrían mandarla para allá con nosotros, se lo apreciaríamos. Pero no pueden hacer esto, claro.
8Pero les digo una cosa, hay una parábola allí. Todas nuestras cosas en Arizona, nuestros árboles, están llenos de cadillos. Todo tiene un cadillo. Es porque está seco. Ahora si el mismo arbusto creciera aquí, sería una hoja buena y bonita. Ven, está sin agua, por eso se vuelve a ser un cadillo.
9Y cuando la iglesia llega a ser sin el Agua de la Vida, se hace seca y espinosa también, picando y golpeando a todo. Pero donde fluyen las aguas de la Vida, se abre la hoja y le hace tierna, suave y dulce, santa y aceptable para Dios. Entonces que Dios nos riegue en esta noche, que no seamos cadillos; pero que seamos buenas hojas para que la gente perdida pueda sentarse debajo del árbol de nuestra sombra y encontrar un descanso para sus almas.
10Ahora yo quiero tomar el texto, esta noche, si el Señor quiere, y me estoy acercando a este micrófono todo lo que puedo, por la falta de voz. Yo quiero, de la lectura aquí de Hebreos 1.1, yo quiero tomar un texto de: Dios Identificándose por Sus Características. Que lo repita otra vez, porque yo sé que las acústicas son malas aquí. Dios se identifica por Sus características.
11Ahora, casi cualquier cosa se identifica por sus características. Y yo tengo unas Escrituras aquí que me gustaría...y notas, a las cuales quiero referir. Ahora, una característica de algo identifica lo que es.
12Ahora, como en la naturaleza, las flores son identificadas, muchas veces, por sus características. Si están muy parecidas, una especia a la otra, la característica de aquella flor identifica cual flor es. Y en la vida silvestre, muchas veces…
13Yo, yo soy un cazador. Y uno tiene que conocer la característica del animal que está cazando, o a veces puede estar engañado. Por ejemplo, como la oveja montesa allá en Colombia Británica. Yo estaba debajo del Yukón este otoño pasado, unos hermanos que están aquí ahora estaban conmigo, y estábamos cazando.
14Ahora si uno no supiera la diferencia, cuando estaba rastreando a una oveja o un venado, no podría saber la diferencia al menos que fuera un cazador astuto. Porque todos hacen el mismo tipo de huellas; saltan cuando huyen. Y luego ve a uno parado a una distancia con la cabeza escondida, pues casi no sabe cual es cual. Están casi del mismo tamaño por las ancas; está blanco, igual como el venado. Sería muy difícil diferenciarlos. Pero sus cuernos identifican su característica, por los cuernos. La oveja tiene un cuerno que da vueltas, y el venado tiene puntas que salen. Y otra cosa, el venado no sube tan alto para comer.
15Y luego el chivo, caminando, también hay una característica en un chivo, y una oveja, que uno tendría que saber como diferenciarlos, cuando está así de alto, porque los dos viven muy alto en la montaña. Uno tiene que saber la diferencia. Pero si se da cuenta, un chivo se tropieza solo cuando camina; donde, una oveja se pone los pies así cuando camina. La característica de la manera en que hace su huella. Uno identifica su presa por las características de lo que hace, y como actúa, y lo que come, y todo. Se identifica por su característica. Y luego asuste a uno, y mire lo que pasa, puede saber por la manera en que se mueve. Uno sabe por aquella característica de los diferentes animales.
16Luego, si se han dado cuenta, no sé si los tienen aquí o no, los pájaros martillo amarillo; bueno, parpadeo es su nombre correcto, y un arrendajo. Un arrendajo está casi del mismo tamaño como un martillo amarillo. Y uno puede ver a los dos volando, son casi el mismo tipo de pájaro. Si no puede ver el color, pero solamente verlos, puede saber cual es el martillo amarillo. El arrendajo vuela, más o menos, en una línea derecha. Pero el martillo amarillo, golpeando las alas; mientras él bate las alas, él se hace para abajo y luego para arriba, abajo y luego arriba. Ven, él se hace en un tipo de salto, así, y uno sabe que esta es la característica del martillo amarillo, la manera en que vuela.
17Si se da cuenta que una codorniz cuando sale, la manera en que sube. Y luego mire si está en un pantano, donde podrían estar las codornices, y una agachadiza. Ustedes los cazadores saben esto. La agachadiza Wilson y la agachadiza chica, se identifican por la manera en que salen que la manera de cómo se van. Se identifican por sus características de volar, el tipo de pájaro que son. Entonces, si solamente los escuchara, ya sabría cual era, la manera en que salió, lo que era, por la característica de su vuelo.
18Como un hombre y una mujer. Los dos son seres humanos, pero una mujer tiene una característica distinta del hombre. Yo estaba leyendo allí, hace tiempo, de Salomón y la reina. Yo nunca llegué a predicar mi mensajito aquí, a ustedes, acerca de la reina del sur, subiendo para ver a Salomón, y viendo este don de discernimiento. Yo estaba leyendo acerca de esto, aquí hace poco, y ellos dijeron que, “Uno de los acertijos que fue presentado a Salomón fue que esta reina tomó una mujer, o mujeres, mejor dicho, y las vistió como hombres.”
19Ahora, esto era extraño en aquel día, pero ciertamente está al corriente hoy en día. Y ustedes saben que no es correcto. La Biblia dice que una mujer no debería hacer esto. “Es una abominación que una mujer use traje de hombre.” Y el Dios incambiable dijo esto, entonces es verdad.
20Entonces nos enteramos que Salomón, solamente las miró, él les pidió que caminaran o hicieran algo e inmediatamente dijo, “Son mujeres.” Ven, él sabía por la característica de aquella mujer, la manera que se portó, que era una mujer y no un hombre.
21Y entonces casi cualquier cosa de esta manera, con sus características. Como muchas personas son zurdas o diestras. Son características de la manera en que se portan. Uno sabe si la persona es diestra o zurda por la manera en que se porta, la manera en que siempre estrecha la mano izquierda o derecha. Y recuerden, Jesús tenía algo así, que…
22Dos manos son casi…Son iguales. Tienen el mismo tipo de huellas digitales, cinco dedos; meñique, índice, y así. Igual como la mano derecha e izquierda tienen el mismo tipo de dedos, normalmente, el mismo tamaño de la mano, exactamente. Y la única diferencia en ellas es que una es izquierda y una es derecha. Es la única diferencia que hay. Una es izquierda, la otra es derecha.
23Entonces en eso, Jesús dijo…Quizás yo haga un pequeño punto aquí. Jesús dijo, en Mateo 24, que, “Las características del Espíritu serían algo parecidas en el último día, tan parecidas que se engañarían hasta los elegidos si fuera posible.” Ven, ellos…
24Usted tome la mano y levántela. Ven, si no se da cuenta, una se parece a la otra, en toda manera, pero una es izquierda y la otra es derecha.
25Así es como son los espíritus en el último día. Son algo parecidos, pero tienen una característica que los identifica. Uno es correcto, el otro no es correcto, y puede ser identificado por su característica.
26El Espíritu de Dios puede ser identificado por Su característica. ¿Ven? El Espíritu de Dios, y el espíritu de la iglesia. Hay un espíritu de la iglesia, y un Espíritu de Dios que no está nada, en absoluto, como el espíritu de la iglesia. Hay un espíritu denominacional.
27Hay un espíritu nacional. Hay un espíritu de la nación. Cada nación, cuando voy, uno entra allí y encuentra otro espíritu. Yo fui a Finlandia, gente fina, pero había un espíritu finés. Bajo hasta Alemania, hay un espíritu alemán.
28Aquí hace poco, iba con mi esposa, cuando todavía vivíamos en Indiana, hace un par de años, a un pequeño supermercado. Apenas había llegado a casa. Teníamos que ir a comprar comida. Y en mi camino por allí, nosotros…Era el verano, quizás no lo crean, pero encontramos a una dama con un vestido puesto. Y era tan extraño, yo…Me sorprendió. Dije, “Mira esto, parece extraño, aquella mujer tiene puesto un vestido.” Las demás de ellas estaban usando ropa que no…no le parecía para una mujer. Y ella dijo…Dije, “Pues, esto solamente es el espíritu americano, ven, el espíritu de América.”
29Ahora, el espíritu de América, es un…se supone que es una nación cristiana, pero el espíritu de esta nación no es cristiano. Podría ser llamado una nación cristiana, pero está a un millón de millas, en características. Entonces, esta mujer, dije… Ella dijo, “Pues, ¿nosotros no somos americanos?”
30Dije, yo dije, “No. Vivimos aquí. Este es nuestro país. Nosotros…Nosotros nos quedamos en él. Nosotros lo amamos. Es la mejor nación del mundo. Pero, aún así, no somos americanos.” Yo dije, “Nacimos desde Arriba. El Espíritu Santo bajó, y nosotros pertenecemos a un Reino. No es de este mundo.” Yo dije, “Por eso es que nuestras hermanas usan vestidos, usan el pelo largo, no usan maquillaje.” Ven, sus características las identifican como “santas al Señor,” desde Arriba.
31Entonces, nosotros estamos buscando a un Reino. Estamos buscando a un Rey que vendrá y recibirá Sus súbitos a Su Reino. Y están identificados por sus características, que sus tesoros no son de esta tierra ni de esta nación. Es de arriba, en Gloria. Así que, ellos “Esperan una ciudad cuyo arquitecto y constructor es Dios.” Son correctamente identificados.
32Yo quisiera tener suficiente voz para predicarles, alguna noche. Pero salgo de esto. Ahora, identificado por sus características.
33Encontramos un buen ejemplo aquí en el tiempo de Israel, llegados a la tierra prometida. Y Dios los había llamado de acuerdo con Su promesa. Él dijo a Abraham que él haría, “Su simiente estaría en esta nación extraña por cuatrocientos años, y luego Él los sacaría con una gran mano poderosa. Y ellos irían a una tierra, luego, fue prometido, que fluía con leche y miel.” Y luego cuando el tiempo de la promesa se acercaba, vino un Faraón que no reconoció al gran ministerio de José que tenía entre ellos.
34Y, esto, Dios levantó un profeta llamado Moisés. Y el hombre fue enseñado en toda la sabiduría de los egipcios. Sin duda él era un gran, listo hombre intelectual, porque él podía enseñar la sabiduría a los egipcios. Parecía un hombre bien preparado para una liberación.
35Pero, ven, lo que nosotros llamamos liberación, y lo que Dios dice que es una liberación, hay algo de diferencia.
36Ahora miren este hombre con toda su ética. Él sabía que nació para liberar a los hijos de Israel. Aún así, con toda su educación, esto es todo lo que él conocía, y sabía que fue llamado de Dios para hacer un trabajo, él tenía todo su…Él tenía su licenciatura de arte, y su doctorado y doctorado de derecho y así. Y él salió para liberar a Israel, y fue un fracaso total.
37Ahora, noten, parecía, él con un pie en el trono de Egipto, para ser el Faraón, que él pudiera haber liberado a los hijos de Israel después de haberse hecho Faraón, porque él seguía en la línea para ascender al trono. Pero, ven, esto, en hacerlo así, no hubiera identificado las características de Dios en liberar a Su pueblo.
38Él dijo que los liberaría. Él los “liberaría con una mano poderosa,” no Moisés con un ejército poderoso, pero Dios con una mano poderosa.
39Nos enteramos que este profeta huyó y estaba en el desierto por cuarenta años. El Faraón tardó cuarenta años en meterle toda la educación y Dios tardó cuarenta años en sacársela. Entonces nos enteramos, un día, que él, afuera en el desierto, conoció al Señor Dios en una zarza ardiente, en la forma de un Pilar de Fuego morando en una zarza. Y se le pidió quitarse los zapatos, que la tierra donde él estaba parado era santa. Ahora miren a este hombre fino, refinado, estudiado, que había sido, miren el cambio de sus características después de conocer a Dios. Él hizo casi…
40A veces Dios hace las cosas de una manera tan sencilla, y una manera muy insensata, para la manera carnal de pensar. Noten a un hombre que había sido un fracaso total; con todos los ejércitos egipcios y todos alrededor de él para hacer la voluntad de Dios, con toda su educación, a la edad de los cuarenta años, en la flor de la vida. Aquí está él, a los ochenta años, la siguiente mañana, con su esposa montada en una mula, con un niño en la cadera, y una vara en la mano, bajando a Egipto, para tomar el control. ¡Hablan de una vista ridícula! Pero esto estaba desplegando las características de Dios, porque Él tenía un hombre que creería Su Palabra. Esto es todo. La cosa era, ¿pueden imaginar a una invasión de un solo hombre yendo a Egipto, donde un ejército había fallado? Pero, ¿qué fue? Su característica, sus tácticas habían cambiado. Él iba en el Nombre del Señor, “Yo Soy El Que Soy.” La cosa era, él sí venció. Él lo hizo, porque iba en el Poder del Señor.
41En el camino, guiando a Israel a la tierra prometida, él se topó con su hermano, su hermano denominacional, Moab. Ahora, Moab, de ninguna manera, eran paganos. Estos eran los hijos de la hija de Lot. Uno de sus hijos había engendrado a Moab.
42Ahora, allí arriba, quiero que se den cuenta de estas dos naciones, en contraste. Aquí estaba Egipto, un pequeño, esparcido, sin ninguna nación a donde llegar, sin ejecutivos y sin rey, ni nada, ni ningún dignitario entre ellos, solamente un pueblo en camino a la tierra prometida. Y aquí tenía que pasar por la tierra de Moab. Estaba justo en la línea de la promesa.
43Y Moab, también, eran creyentes en Jehová, y ellos tenían un profeta. E Israel tenía un profeta. Los dos tenían profetas.
44Y ahora noten, ellos llegaron al lugar donde el profeta de la nación organizada venía para maldecir a esta otra nación, porque solamente iba viajando, sin un lugar específica donde quedarse. Entonces bajaron y observen a estos dos profetas. Cuando se llega a hablar fundamentalmente, los dos estaban exactamente correctos. Porque, noten, Balaam, el obispo, les dijo, “Ahora, constrúyanme siete altares.”
45Siete es el número completo de Dios, representando las Siete Edades de la Iglesia, los siete días de la creación, y así. Ahora noten, siete, Dios se cumple en siete.
46“Siete altares, y en cada altar pongan un novillo.” Ahora esto es exactamente el mismo altar que tenían allá en el campamento de Israel. Allí están allá en Israel, con el mismo altar que tienen aquí arriba; y el mismo sacrificio, un novillo y un novillo; un profeta y un profeta. Dos naciones, en contraste.
47Un ejemplo muy perfecto del día en el cual estamos viviendo, ¡si tuviéramos tiempo de entrar en ello! Noten a Dios haciendo esto en parábola, que nos enteramos, un paralelo.
48Ahora, también, Balaam requirió un cordero en cada altar. Esto estaba hablando de su fe en un Mesías por venir. Un cordero, un carnero macho, esto es el mismo sacrificio que tenían abajo en Israel; abajo en el campamento de Israel, aquí arriba en Moab. Fundamentalmente, los dos estaban correctos pero noten, fundamentalmente en doctrina.
49Pero un profeta abajo en el campamento de Israel tenía las características de Dios. Y, la Palabra de Dios, él se quedó con la promesa de Dios para aquella edad, porque él estaba en una línea hacia la tierra prometida. ¿Ven?
50Ahora, en cuanto a lo fundamental, Balaam, Balak podía ser tan identificado como Moisés.
51Pero, ven, Moisés, siendo el profeta correcto de Dios, no solamente tenía las partes fundamentales, pero tenía la identificación de Dios. Ven, él estaba en la línea del deber, exactamente lo que fue prometido para aquella edad; no para la edad de Noé, pero para la edad de entonces. “Los llevaré a una tierra que fluye con leche y miel.” Ellos estaban en camino, e Israel estaba identificado con su profeta, Moisés, con el Mensaje de aquella edad. Las características de Dios identificadas en Moisés. Un Pilar de Fuego estaba siguiéndolo. Él también tenía la expiación en acción; sin hablar de ello, pero lo tenía en acción. No lo que será; ¡Lo que es ahora!
52Noten, él tenía una serpiente de bronce que había sido levantado para las enfermedades y dolencias de la gente, entonces Moisés estaba practicando sanidad Divina. Él tenía la expiación, la serpiente de bronce como un símbolo que Dios estaba en el campamento, y la gente estaba viendo a aquella serpiente de bronce y sanándose.
53También tenía la Peña golpeada siguiéndolo. Y esto estaba identificando a Dios, para mantener las Aguas de la Vida entre ellos, el gozo y la salvación, que no perecieran pero tuvieran Vida eterna. Era un tipo de…Aquella roca golpeada en el desierto era un tipo de Cristo siendo golpeado.
54Luego, ellos estaban viajando en la línea de la promesa. Esto era otra identificación, para mostrar la característica de Dios. Sin importar cuan fundamental este otro era con la Palabra; él tenía el fundamentalismo, más la identificación, y la característica de Dios entre ellos. Dios se identificó. Dos profetas, los dos profetas, y los dos fundamentales; pero Dios identificó Sus características en Moisés, porque él tenía las características de Dios con él.
55Ahora, otra vez, las características de Dios siempre son sobrenaturales, porque Él es sobrenatural. Dios es sobrenatural. Es inusual, siempre, a la manera moderna de pensar del día. Ustedes saben esto. Dios siempre ha desbaratado los planes para los grupos religiosos en cada edad que jamás ha pasado.
56Y ni una vez se organizó un grupo o grupo de personas en un mensaje sin morirse e ir en el estante y nunca volver a levantarse. No hay historia. Los luteranos, los presbiterianos, los metodistas, los bautistas, los pentecostales, y así, nunca volvieron a levantarse, cuando van y Lo hacen un grupo. Dios se trata con individuos.
57Noten, Él es tan inusual en la manera de pensar. Ven, salimos en una tendencia, y tenemos que creerlo de esta manera. Y luego Dios viene con Su Palabra que Él ha prometido y se identifica con aquella Palabra. Este grupo no puede entrar en ello, porque no Lo cree. Ven, se ha cortado de Ello.
58Como José, él era un hijo de David, y un buen hombre, José el esposo de María. Él era un buen hombre, y sin duda leía la Biblia, los pergaminos, continuamente, porque…y estaba buscando el Mesías por venir, y debía haber sabido lo que la Escritura dijo que pasaría. Isaías dijo, “Una virgen concebirá.”
59Bien, ahora, él salía con esta jovencita, María, probablemente de dieciocho años de edad, y él probablemente estaba mayor. Y luego cuando estaban comprometidos para casarse, ella sale que va a ser madre. Ahora era difícil para José aceptar esto. Sin duda María le dijo de la visita de Gabriel. Pero nos damos cuenta, la manera de cómo su carácter lo guiaba, él lo dudó.
60Ahora ella salió embarazada antes de que fueron casados. Y, en la Biblia, el castigo para esto es la muerte, apedreado. Una mujer soltera siendo madre, ella tenía que ser apedreada. No había prostitución en Israel. Fue echado. Entonces nos enteramos, en Deuteronomio, nos dice esto.
61Ahora nos enteramos que María, parecía que estaba intentando de usar a José solamente como un escudo de alguna acción que había hecho. Porque, si ella ya salió que iba a ser madre antes de que se hubieran casado, entonces tiene que ser apedreada, y tenía que tener alguien que sería un escudo para ella. Y esto parecía, mucho, como esto era lo que intentaba hacer.
62Pero José mirando en sus ojos grandes y hermosos, y ella decía, “José, Gabriel me dijo, ‘El Espíritu Santo te cubrirá con Su sombra y lo que en ti es engendrado del Espíritu Santo es. Es Dios. Es lo que se va a llamar, el “Hijo de Dios.”’” José, él quería creer esto, pero era tan inusual. Esto nunca había pasado antes.
63Y esto es igual de la manera de hoy. Si nosotros solamente pudiéramos…Si yo tuviera alguna manera de hacer que la gente viera lo inusual de cualquier cosa, si está identificada por la Palabra, entonces sus características comprueban lo que es. Es Dios en acción.
64José debía hacer sabido esto. Él debía haber sabido, “Una virgen concebirá.” Pero él era honesto acerca de ello. Él no quería dejarla secretamente, pero estaba pensando en hacerlo.
65Y luego el Ángel del Señor le apareció en un sueño. ¿Alguna vez se ha preguntado de por qué Él apareció en un sueño? No había profetas en aquellos días. Su sueño era tan sencillo, no necesitaba interpretación. Dijo, “José, hijo de David, no temas de tomar a María tu esposa, porque lo que en ella es engendrado del Espíritu Santo es.” Ven, entonces, esto lo decidió. Ven, Él le vino en un sueño, secundariamente. Pero, ven, no había profeta allí para identificar la Palabra, que, “Esta es la virgen que concebirá.” ¿Ven? Entonces, por lo tanto, Él le apareció en un sueño, porque él era honesto y justo y un buen hombre.
66Y yo creo que Dios vendrá a cada buen hombre, en alguna manera, e identificar Sus acciones a aquel buen hombre, para la edad, si el hombre está llamado por Dios para aquella edad.
67Ahora, pero era tan inusual, ellos casi no podían comprenderlo. Pero, siempre, la apariencia de acuerdo a la Palabra prometida para la edad, toda es inusual. Ahora, hay los que quizás van diciendo, “Pues, esto es inusual. Es Dios. Este es inusual.”
68Pero, ven, tiene que ser identificado por la Palabra, y la Palabra es Dios. ¿Ven? Y luego la característica de esta identificación identifica quien es, porque Dios dijo, “esto pasaría,” y pasa. ¿Ven? La característica es la palabra de Dios siendo identificado por la característica de lo que está pasando.
69Él dijo en los últimos días que Él derramaría el Espíritu Santo. Él lo hizo. Las características identificaron que era Dios, Su Palabra prometió. Ven, siempre se identifica.
70Ahora, siempre, cada vez, corrige la palabra, cuando dicen la Palabra equivocadamente. ¿Alguna vez lo han notado? Era en los días de Noé, que corrigió aquella edad científica, que Dios iba a traer agua de los cielos. Era Moisés, ven, que corrigió cuando ellos estaban establecidos en Egipto, y así, pero la Palabra de Dios tenía que venir para ser identificada. Y la Verdad de la Palabra corrige el error.
71Déjenme preguntarles algo. Quizás vayamos un poco profundo aquí. Yo no debería predicar enseñanza ni doctrina, pero déjenme preguntarles solamente una cosa.
72Jesús era la Palabra. Nosotros sabemos esto. La Biblia dijo que así era. San Juan, el primer capítulo, “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Y el Verbo fue hecho carne y habitó entre nosotros.” Él sigue siendo la Palabra. Luego cuando Él podía percibir sus pensamientos, ellos debían haber sabido que era la Palabra, porque la Palabra de Dios dijo que eso es lo que haría Él. Él era el Profeta.
73Ahora noten, nos enteramos que cuando Él nació, a unos doce años de edad, Él subió a la fiesta del tabernáculo. Y ellos habían subido allí para Pascua. Y, en su camino de regreso, ellos habían ido a una jornada de tres días y Lo extrañaron; percibiendo, pensando, mejor dicho, presumiendo que Él estaba entre su pueblo.
74Podríamos hacer una lección de esto. ¡Es tanto como hoy! Ahora ustedes los metodistas, bautistas, presbiterianos, luteranos, católicos, lo que sean, ven, están haciendo la misma cosa. Están percibiendo porque Wesley tuvo un gran avivamiento, Lutero tuvo un gran avivamiento, o Pentecostés tuvo un gran avivamiento, están percibiendo que Él está entre el pueblo, cuando a veces no está.
75Ellos fueron para encontrarlo. ¿Dónde Lo encontraron? Donde Le habían dejado, en Jerusalén. Y cuando Lo encontraron, ¿qué estaba haciendo? Un niño pequeño, doce años de edad, probablemente nunca había entrado a la escuela, no más lo que su madre Le había enseñado; y aquí estaba en el templo, discutiendo con aquellos sacerdotes acerca de la Palabra de Dios. Ellos estaban asombrados de la sabiduría de este Niño. ¿Por qué? Él era la Palabra. Ahora miren.
76Y ahora sin deshonrar a ustedes personas católicas que llaman a María la madre de Dios, pero déjenme mostrarles un pequeño error aquí. Si la iglesia está construida sobre María, miren lo que pasó. Ahora ella vino y dijo, “Oh, Tu padre y yo Te hemos buscado, con angustia.” Miren aquella declaración, ella condenó su propio testimonio. Ella dijo, “Tu padre y yo Te hemos buscado con angustia.”
77Miren a aquella Palabra. Él era la Palabra. Él dijo, “¿No saben que en el negocio de Mi Padre me es necesario estar?” Miren a la Palabra corregir al error. Justo allí delante de aquellos sacerdotes, ella arruinó a su testimonio. Dijo que había concebido por el Espíritu Santo, y aquí dijo que José era Su “padre.” ¿Miren como la Palabra lo pescó muy rápidamente? Él era la Palabra. Ahora, saben que un niño de doce años no haría esto. Él era la Palabra. Él era la Palabra hablada para aquella edad, entonces la característica identificada de Dios estaba en Cristo. Él corrigió los errores. Él dijo… Ellos dijeron, “Pues, somos los discípulos de Moisés.” ¿Ven?
78Él dijo, “Si fueran los discípulos de Moisés, Me conocerían a Mí. Él escribió de Mí. Moisés dijo, ‘El Señor tu Dios levantará un Profeta como yo.’ Me conocerían a Mí si conocieran a Moisés.”
79Y, ven, la Palabra siempre corrige el error del día. Pero a la gente no le gusta creerlo. Solamente siguen agarrados, aún así.
80Pero Jesús corrigió a Su propia madre. Y Su madre estaba equivocada, porque ella ya había dicho que este era un niño concebido en ella por el Espíritu Santo, y aquí ella da la vuelta a su testimonio y dijo que José era su “padre,” era el padre de Jesús. Ahora, si José…
81Si Él fuera el hijo de José, si hubiera estado en los negocios de Su padre, hubiera estado en el taller de carpintería.
82Pero Él estaba en los negocios de Su Padre, allí arriba en el templo, reclamando a aquellas organizaciones. ¿Ven? Él estaba en los negocios de Su Padre, un Niño de solamente doce años. “¿No saben que en el negocio de Mi Padre Me es necesario estar?”
83¿Se dieron cuenta cuando Jesús fue tentado de Satanás? Su característica allí, cuando Él estaba en Su tentación, lo identificó de ser Dios, porque Él se quedó con la Palabra. ¿Ven? “Escrito está,” dijo Satanás. Jesús dijo, “También está escrito,” permaneció justo con la Palabra.
84“Dios, en otro tiempo,” leemos aquí. “Dios, en otro tiempo,” quiere decir tiempos pasados, “de muchas maneras,” muchas maneras, “se identificó con Sus profetas por visiones.” Esto era la característica de un profeta, cuando predecía las cosas y pasaban. Ahora esto era su característica de su identificación, que Dios estaba con él. Luego esto le dio el derecho de interpretar la Palabra para aquel día, porque, “La Palabra de Dios vino a los profetas,” la característica del profeta que Él predijo.
85La Biblia dijo, “Si hay uno, y lo que dice llega a acontecer, entonces escúchenlo; pero, si no, no lo crean, no lo teman, pero Mi…si Mi Palabra no está en él. Pero si llega a acontecer, entonces Mi Palabra está en él.” Esto es su identificación. Esto es la característica de un profeta.
86Ahora, Dios, en tiempos antiguos, así es como Él mostró Sus características de identificación de Él mismo al hombre, por hablar por medio de un hombre que fue llamado de ser un profeta. Ahora, la Biblia dice que, “Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras, en otro tiempo a los padres por los profetas.”
87También leemos, allí en segunda de Pedro, que toda la Palabra de Dios fue escrita por ellos. “Hombres de antigüedad, movidos por el Espíritu Santo, escribieron la Biblia.” Eran profetas. La Palabra vino a ellos y ellos La escribieron, lo apuntaron, bajo la inspiración. Primero fueron identificados como profetas, luego escribieron la Palabra de inspiración, y ellos tenían la interpretación de la revelación Divina porque era Dios en el hombre.
88Ahora así es como Él se mostró en Su característica de identificación, sus visiones siendo vindicadas, era la característica de Dios en ellos, revelándose a la gente.
89Ahora, esto es la única manera que Él estaba en Cristo. Un profeta solamente era una motita. Cristo era la plenitud de Dios. Y Dios estaba en Cristo, reconciliando al mundo a si mismo. Y Sus características Lo identificaron, lo que era, tanto que Él dijo, “Si no hago las obras de Mi Padre, entonces no lo crean. Si no tengo el carácter de Mi Padre, entonces no Me crean, no crean lo que digo. Si no tengo el carácter de Mi Padre en Mí, entonces no lo crean, para nada.”
90Ahora, Sus características nunca cambian. Dios no puede cambiar Su carácter, igual como un cordero no puede cambiar su carácter, ni ninguna otra cosa puede cambiar sus características. Porque, tanto que sea en su original, es original. Y si uno cambia algo, entonces lo ha cambiado de lo original.
91Igual como uno puede tomar a una cerda y puede limpiar la cerda y ponerle pintura en las uñas, como lo hacen las mujeres, y arreglarla con labial y ponerle un lindo vestido. Saca esta vieja cerda y ella irá directamente al lodo, y ensuciarse otra vez. ¿Por qué? Ella es una cerda, esto es todo. Pero, y, pero, saben, no haría…
92Un cordero no haría esto. Él ni siquiera se mete en el lodo. Él no quiere nada que ver con ello. Son las características de ello. ¿Ven? Quizás lo vista con el mismo tipo de ropa, pero claro que no lo hará, claro que no irá. Lo de afuera no importa; es lo de adentro. Ahora, Dios siendo la fuente de toda la vida…
93No fallen de entender esto. Yo estoy intentando, con todo lo que está dentro de mí, hacer que vean algo. ¿Ven? Es por su bien, amigos. Es para Ustedes. ¿Ven?
94Yo no vine aquí solamente para que me vieran. Yo no vine aquí, no había ningún otro lugar que ir. Yo vine aquí porque sentí venir aquí. Sentí que el ministerio que el Señor me había dado debe de ser mostrado entre la gente aquí, y estoy intentando hacer que vean lo que Dios realmente es ahora. Él es Su Palabra prometida. Él siempre es la Palabra, y Él se identifica por la característica que Él prometió. Cierto carácter se levantaría en cierto tiempo, que está en la Palabra, luego la característica de esta persona que debe de levantarse identifica que esta es la persona.
95Es por esta razón que Jesús tenía que ser Quien era. Ellos debían haberlo visto. No me sorprende que fueran ciegos. La cosa…Dijo, aunque Él había hecho tantos milagros, aún no podían creer, porque Isaías dijo, “Ellos son ciegos que tienen ojo, y son sordos que tienen oídos.” ¿Ven? Cada edad, no solamente Su edad; pero cada edad, como, “Dios en otro tiempo, de muchas maneras,” todavía no podían entenderlo.
96Ahora, Sus características nunca fallan. Siempre es lo mismo. Ahora, recuerden, Su característica, la característica de Dios, no puede fallar. Si es que falla, entonces Dios ha fallado. Y la Biblia dijo, en Hebreos 13:8 que, “Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos.” Entonces, Él es el Dios incambiable. El carácter que fuera en el principio, Él todavía sigue siendo el mismo carácter. Cada manera que Él obraba, cualquier tiempo que haya hecho algo, Él lo hace de la misma manera cada vez. Si no lo hace, Su carácter ha cambiado, ven, y Sus características mostrarían algo que no era de Dios. ¿Ven? Entonces no sabríamos donde…
97Como dijo Pablo, “Si la trompeta diera un sonido incierto, ¿quién se preparará para la batalla, si la trompeta da un sonido incierto?” Ahora si la trompeta debería sonar “retirar,” esto es lo que tenemos que hacer, retirar. Si la trompeta suena “¡Al ataque!” esto es lo que deberíamos hacer, atacar. ¿Pero qué es la trompeta? Es la Palabra de Dios. Se identifica a Dios, ya sea “vete, siéntate, retira, guarda armas,” lo que sea. Es el sonido de la trompeta de Dios.
98Y un sonido incierto, cuando la Biblia dice que cierta cosa debe de pasar; alguien dice, “Oh, esto era de otro día, esto.” Entonces hay un sonido incierto allí. Luego uno no sabe que hacer.
99Jesús dijo, “Yo tengo poder de dar Mi vida y volver a levantarlo otra vez.” Ningún sonido incierto allí.
100La mujer dijo, “Sabemos que viene el Mesías; y cuando venga Él, Él nos dirá las cosas como las hizo Él.”
101Dijo, “Yo soy.” Ningún sonido incierto allí. “Yo soy.” ¡Sí! Amén. Ellos dijeron, “Nuestros padres comieron maná en el desierto.”
102Él dijo, “Están, cada uno, muertos.” Él dijo, “Pero Yo soy el Pan de Vida que vino de Dios desde el Cielo.” Ningún sonido incierto. “Soy el Árbol de la Vida, del Huerto de Edén.” No, ningún sonido incierto en esto. Ciertamente que no. Nada incierto de esto. Él estaba seguro en todo lo que hizo.
103La Biblia no da un sonido incierto. Identifica la característica de Dios en su sonido.
104Jesús dijo, en San Juan 10:37, “Si no hago las obras de Mi Padre, lo que…y no tengo el carácter de Mi Padre, entonces no me crean. Ellas son, ellas identifican Su carácter en Mí, Sus características.”
105Porque, el Padre es la Palabra, “El en principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios,” y la característica de Dios está mostrado por Su promesa para aquella edad.
106Ahora si Él hubiera vivido en el tiempo de Moisés, no hubiera funcionado. Y si Moisés hubiera vivido en Su tiempo, no hubiera funcionado. Si Él hubiera vivido en el tiempo de Noé, no hubiera funcionado, o si Noé hubiera vivido en Su tiempo. Noé estaba profetizando de las cosas para aquel día, y su característica y lo que hizo lo identificó con la Palabra de Dios. Moisés hizo lo mismo.
107Y aquí vino Jesús, y la Palabra que fue prometida para aquella edad fue identificada en Jesucristo por la característica de la Palabra, la cual es Dios. Amén.
108Y el derramo del Espíritu Santo, en los últimos días, sobre la gente común, ha identificado la característica de Dios con la gente. Él lo prometió. Es la Palabra. Él dijo que lo haría. Nadie puede quitarlo. Él dijo que lo haría.
109Entonces todas estas cosas que Él ha prometido, esto es lo que hace Él. Identifica Su característica. Sí, señor. “No lo crean, no crean Mis afirmaciones, si Mi característica no es la de Dios.”
110Ahora noten en Juan 14:12, “Él que en Mí cree,” dijo, “tiene Mi identificación, Mi característica. Él que en Mí cree, las obras que Yo hago, él las hará también.” Esto identifica que el carácter de Cristo está en él, mostrando las características de Él. Amén.
111Me siento algo religioso ahora, aún que esté ronco. Sí, señor. ¡Oh, vaya! Ven, ¡no hay ningún error! ¡Su Vida! “Él que en Mí cree, las obras que Yo hago, él las hará también.” Ven, esto identifica la característica.
112La misma cosa que Él dijo, “Si Mi carácter no Me identifica, Dios en Él, entonces (él) no Lo crean.” Ahora Él también dijo que Él estaría identificado en esto. Entonces, esto, si no Lo identifica, entonces no es lo que pretende de ser.
113Y, hoy en día, si Cristo no se identifica, la característica de Cristo nos identifica de ser de Cristo, creyendo la Palabra….Jesús era la Palabra, entonces Él tenía que creer la Palabra. ¿Y cómo podemos decir que somos de Cristo, y negar alguna Palabra de aquella Biblia? El Espíritu Santo de Cristo es Dios en usted, y puntuará cada promesa con un “amén.” La Biblia dijo, “Estas señales seguirán a los que creen.” El Espíritu de Dios dijo, “Amén.” ¿Ven?
114Uno de ellos no dice, “No, esto fue para otra edad; esto fue solamente para los discípulos.”
115“Vayan a todo el mundo y prediquen el Evangelio a cada criatura. Él, donde sea en todo el mundo, que crea, estas señales lo seguirán, la misma cosa.” “Mismo ayer, hoy y por los siglos,” la característica siendo identificada.
116Esto hace a Hebreos 1:1, “Dios en otro tiempo, hablando a los padres por los profetas,” identificando a Cristo, resucitado hoy, por la misma característica que Él hizo en otro tiempo. ¿Se dieron cuenta? Dios nunca cambia Su manera.
117En la Biblia antigua, cuando un soñador soñaba un sueño, y no había profeta en la tierra para ver si su sueño era correcto o no, ellos tenían otra manera de averiguarlo. Ellos tomaban el tipo, quien soñó el sueño, lo llevaban al templo. El peto de Aarón, quien era el sumo sacerdote, colgaba en un poste. Y este soñador contaba este sueño. No importa que tan bueno se oía, que tan real se oía; si no había una Luz sobrenatural parpadeando en aquellas piedras, que se llamaban el Urim Tumim, (lectores de la Biblia entienden); entonces, no me importa que tan real se oía, no era verdad. Lo inusual de Dios, el carácter de Dios, tenía que mostrar Sus características en lo sobrenatural, para mostrar que Él se identificó en el mensaje. Amén.
118Yo digo la misma cosa en esta noche. El viejo Urim Tumim ya no está, pero la Palabra sigue siendo la cosa que identifica la característica de Dios, la promesa de la hora en la cual estamos viviendo. Allí están las características de Dios identificadas por la promesa de la hora en la cual estamos viviendo.
119Esto hace Dios lo mismo que era. “En otro tiempo,” miren, “en muchas maneras, Él habló a los padres por los profetas.” “Y la ley y los profetas estaban hasta Juan; desde entonces, el Reino del Cielo.” Noten, “Pero en este último día,” hablando la misma cosa que hizo en aquel entonces,” por medio de Su Hijo Cristo Jesús.” “Dios, en otro tiempo, en muchas maneras, habló a los padres por los profetas; en este último día,” haciendo la misma cosa, “hablando a la gente (los padres) por medio de Su Hijo Cristo Jesús.” Lo ha levantado de los muertos, y Él vive dentro de nosotros, identificándose y prediciendo las cosas a nosotros, que Él es un discernidor de los pensamientos e intenciones del corazón. ¡Jesucristo el mismo ayer, hoy y por los siglos! “Dios, en otro tiempo y muchas maneras, habló a los padres por los profetas, pero en estos últimos días por medio de Jesucristo, Su Hijo.” La Escritura no puede ser alterada. Es exactamente.
120Como yo he dicho antes, Dios no necesita que nadie interprete Su Palabra. Él interpreta Su Propia Palabra. Cuando Él dice cualquier cosa, pasa, esto es la interpretación. ¿Ven? Él no necesita que nadie diga, “Bueno, yo creo que significa esto.” Dios lo identifica por Su Propia interpretación, la Suya.
121¡Si la promesa es para aquel día! No podemos vivir en la luz de Lutero. No podemos vivir en la luz de Wesley. No podemos vivir en la luz de ninguna de estos. Tenemos que vivir en la Luz que está prometida para este día.
122¿Qué tal si Moisés hubiera bajado a Egipto y dicho, “Bueno, vamos a construir un gran arca. Vamos a salir flotando de este país. El Nilo va a subir”? Ellos hubieran consultado a los pergaminos; no hay promesa para esto. Así es. Pero, ven, él se identificó como el profeta de Dios, porque lo que él dijo llegó a acontecer, luego ellos sabían que él tenía la Palabra del Señor. El Faraón tenía lanzas, pero Moisés tenía la Palabra. Entonces cuando ellos llegaron al mar, todas las lanzas se fueron debajo del mar; y Moisés llevó a Israel al otro lado del mar, en tierra seca, porque él tenía la Palabra, y él era la Palabra de aquella hora. Moisés era la Palabra manifestada para aquella hora. Elías era la Palabra manifestada para aquella hora.
123Cristo es la Palabra manifestada, y las promesas que Él hizo. “Todavía un poco y el mundo no me verá más; pero vosotros me veréis. Yo estoy con vosotros, hasta en vosotros, hasta el fin del mundo. Las obras que Yo hago, ustedes también las harán.” Él prometió estas cosas. ¿Qué es? Es la característica de Dios mostrando Su Palabra, como lo hizo en todas las edades.
124Malaquías 4, Él dijo, “Yo os envío el profeta Elías, antes de que venga el día de Jehová, grande y terrible. Él hará volver el corazón de los hijos hacia los padres, antes de que venga aquel día.” Él lo prometió.
125Jesús dijo, en el capítulo 17 de San Lucas, “Como fue en los días de Sodoma, así será en la venida del Hijo del hombre, cuando el Hijo del hombre está siendo revelado.” Cuando la revelación está mostrándose, en los días cuando el mundo será como Sodoma, ¿qué será? La característica de aquella Escritura siendo cumplida. Dios identificándose por Su característica, las características que Él siempre ha sido. Él no puede dejar esto.
126En los últimos días, Él se identificó por medio de Su Hijo. Noten como Dios hace esto siempre en el…Él nunca cambia Su manera.
127Estos tres hombres que hablaron a Abraham, como apenas estábamos hablando allí, en los días de Sodoma.
128Abraham era un hombre que creía a Dios. Él tomó a Dios en Su promesa. Sara, su esposa, tenía sesenta y cinco años, Abraham tenía setenta y cinco, cuando Dios le habló. Él dijo que ellos iban a tener un hijo; Abraham tendría un niño por medio de Sara. Podría parecer un poco ridículo, pero me imagino que ella alistó a todas las botitas y seguritos y todo, porque iban a tener a este bebé.
129Después de los primeros veintiocho días, pues, Abraham podía haber dicho a Sara, “¿Cómo te sientes, cariño?” “Ningún cambio.” “Gloria a Dios. Como quiera lo vamos a tener.” “¿Cómo sabes?” “Dios lo dijo.” Un año pasó. “¿Cómo te sientes, corazón?” “Ningún cambio.” “Vamos a tenerlo, aún así. Dios lo dijo,” Cinco años pasaron. “¿Cómo te sientes ahora, corazón?” “Ningún cambio.” “Vamos a tenerlo, aún así. Dios lo dijo,”
130¿Qué fue? Él tenía la promesa de Dios. Él creía a Dios y se portaba como Dios: él se agarró de la Palabra prometida.
131Pasaron veinticinco años. Las botitas se habían vuelto amarillas, pero ella todavía las tenía. Ahora él está viejo y agachado, y está en una condición terrible; y el vientre de Sara está muerto, él es estéril. ¡Y en cual condición están!
132“¿Cómo te sientes, Abraham, padre de naciones?” le decían sus amigos, los creyentes manufacturados.
133“Pues, gloria a Dios, me siento bien. Vamos a tener a aquel bebé, aún así.” Porque él no dudó en la promesa de Dios por la incredulidad; pero estaba fuerte, alabando a Dios, porque él estaba completamente persuadido que lo que Dios dijo, Dios está capaz de obrar. Amén. Allí está la característica del creyente.
134¿Qué de ustedes? ¿Ven? ¿Qué de nosotros, los hijos de Abraham? ¿Estamos identificados con la Promesa de Dios, como una promesa, y nuestra característica nos identifica, que actualmente Lo creemos? ¿O solamente se vacilan, brincan desde aquí y para acá, y acá abajo, y adivinan, y vacilan de ello? Entonces, no somos cristianos, solamente estamos fingiendo.
135Pero, cuando realmente estamos firmes en aquella promesa, ¡seguirlo justo allí y quedarnos con Ello! Abraham lo hizo.
136Ahora nos enteramos, un día él vio que venían tres hombres, caminando. La Biblia dijo aquí, “Estaba en el calor del día,” debe de haber sido como a las doce del mediodía. Estos hombres subieron y estaban hablando con él. Entendemos que dos de ellos bajaron a Sodoma. Yo creo que hablamos de ello la otra noche. Uno de ellos se quedó con él.
137Miren a este Hombre que él llamó...que se quedó con él, lo que el Hombre hizo. Uno fue identificado por Su característica, que era Elohim.
138Elohim, la primera palabra en la Biblia, “En el principio Dios…” Ahora, cualquier de ustedes eruditos sabe que aquella palabra Dios allí, en el Hebreo, es “Elohim,” la cual significa, “El Todopoderoso, el todo suficiente, el auto-existente,” no necesita ayuda de nadie, no necesita interpretación de nadie; hace lo Suyo. Él es el Dios todo suficiente, omnipresente, omnisciente, omnipotente. Él es Dios.
139Allí estaba. Y Abraham ahora, este patriarca que había agarrado de la Palabra, miró a este Hombre. Y cuando este Hombre tenía Su espalda hacia la tienda, Él dijo, “¿Dónde está Sara tu mujer?” Dijo, “Ella está en la tienda, detrás de Ti.”
140Dijo, “Te visitaré de acuerdo al tiempo de la vida, y tendrán este bebé que te prometí.”
141Y Sara se rió de ello. Y Él que estaba hablando con él, le dijo lo que Sara dijo en la tienda, detrás de Él.
142Ahora, en Génesis, leerá esto. Nos enteramos que entonces, Abraham, después de que este Hombre se había identificado…
143¿Qué fue? Hebreos, capítulo 4, el versículo 12, dijo, “La Palabra de Dios es más cortante, más poderoso que cualquier espada de dos filos, un discernidor de los pensamientos e intenciones del corazón.”
144Él sabía que este era el Hombre. Él sabía que no había profetas en la tierra menos él, y por eso la Palabra del Señor había venido a él. Y él era el profeta, y aquí la Palabra vino al profeta.
145La misma cosa con Juan Bautista. No habían tenido un profeta por cuatrocientos años. Yo recuerdo…
146Quizás el viejo doctor Davis está sentado aquí en esta noche, el predicador Misionero Bautista quien me bautizó en la Fe. Él antes discutía conmigo. Él decía, “Billy, solamente eres un niño ahora. Tienes que escucharme a mí.” Dije, “Está bien, Hermano Davis, estoy escuchando.”
147Él dijo, “Ves, Juan no fue bautizado. Entonces él estaba bautizando, pero no había sido bautizado; nadie era digno de bautizarlo.” Esto es buena teología Bautista. “Y aquí vino Jesús, y dijo entonces…Juan dijo, ‘Yo necesito ser bautizado por Ti; ¿Y Tú vienes a mí?’ Y Él dijo, ‘Deja ahora.’” Dijo, “Y luego cuando lo ‘dejó’,” dijo, “ves, luego Jesús bautizó a Juan. Y cuando Él salió del agua, entonces los cielos abrieron y vio a Dios en forma de una paloma, bajando y poniéndose sobre Él, dijo, ‘Este es Mi Hijo Amado, en quien me complace morar.’” Pero, no, sin estar en desacuerdo con el doctor Davis, pero estaba equivocado.
148Ves, Juan era el profeta, y la Palabra siempre viene al profeta. Entonces si la Palabra fue hecha carne, tenía que venir al profeta, como quiera; porque él estaba testificando de la Palabra, y su propia característica lo identificó así. Aquí viene la Palabra, ahora ¿qué pasó? Tan pronto que llegó a la cara de Jesús, Juan dijo, “Me es necesario ser bautizado de Ti; ¿por qué vienes Tú a mí?”
149Jesús dijo, “Deja ahora, porque así conviene que cumplamos toda justicia.” Juan siendo el profeta; Él siendo la Palabra. Él era el Sacrificio, y Él estaba por entrar en Su ministerio terrenal, y el Sacrificio tenía que ser lavado antes de que fuera presentado. Y Juan Lo bautizó, porque él sabía. “Deja ahora, porque así conviene que cumplamos toda justicia.” El Sacrificio tenía que ser lavado antes de que fuera presentado, y entonces Juan lo bautizó. No fue Jesús quien bautizó a Juan. Juan bautizó a Jesús. “Deja ahora.”
150Noten, aquí estaba Abraham, y él tenía la Palabra del Señor. La Palabra del Señor vino a él. Él era el profeta. Y ahora aquí viene la Palabra. Él le llamó, “Abraham,” no Abram.
151Unos días antes que esto, su nombre era Abram, ahora es Abraham. Su esposa era Sarai, ahora es “Sara,” no S-a-r-a-i; S-a-r-a. No (A-b-r-a-h-a-m) A-b-r-a-m, pero A-b-r-a-h-a-m, Abraham.
152Y este Hombre se identificó, cuando Él dijo, “¡Abraham!” ¡Oh, vaya! Abraham dijo, “¡Elohim!”
153Allí están la Palabra y el profeta, juntos, los dos personajes identificados.
154Elohim, Él dijo, “¿Dónde está tu esposa, Sara?”155. Dijo, “Ella está en la tienda detrás de Ti.” Y el…Luego se hizo el milagro. ¡Elohim! Abraham Le llamó, “el Dios todo-suficiente, todopoderoso, omnipotente.”
156Jesús dijo. Cuando Él estaba en la tierra, Él hizo la misma cosa que Elohim hizo. Esto identificó Su característica de ser Dios.
157Y Él dijo, antes, “En los últimos días, justo en la venida del Hijo del Hombre, cuando Él está siendo revelado, esta escena pasará otra vez, como fue en Sodoma.” Elohim entre Su pueblo, ¡el Dios todopoderoso! Esto es lo que dice la Escritura. ¡Elohim entre el pueblo! 158 Por cuarenta años Él ha estado bautizándonos con el Espíritu Santo, Elohim, ¡Dios! Y la iglesia…
159Miren, Abraham vio una señal, otro llamamiento; una señal, un llamamiento; un llamamiento, una señal; esperando por aquel hijo prometido. Pero la última señal que vio, la última aparición, la última visita de Dios antes de que el hijo prometido apareciera en la escena, fue Elohim en carne humana. Luego el hijo prometido llegó.
160Y la Simiente de Abraham está esperando por el Hijo prometido, Jesucristo. Y ellos han visto señales, el derramo del Espíritu Santo, hablando en lenguas, sanidad Divina y así. Pero cuando el Hijo del hombre está siendo revelado, Elohim regresará otra vez a la Simiente real de Abraham y mostrará aquella misma cosa que mostró en aquel día, amén, Elohím, ¡como era! ¿Por qué? Será una característica de Dios.
161Ahora, si Cristo era Dios, “Todavía un poco, y el mundo no Me verá más; pero vosotros me veréis. Yo estoy con vosotros, hasta adentro, hasta la consumación, el fin. Las obras que Yo hago, ustedes también las harán.”
162Jesús dijo esto en Lucas el capítulo 17. Bien, cuando nosotros creemos y vemos estos últimos días, esta escena está por realizarse otra vez.
163Así que, Hebreos 1:1, “Dios, en otro tiempo se identificó por los profetas, en estos últimos días ha identificado la resurrección de Su Hijo de entre los muertos,” por dar la Iglesia la misma característica que Él tenía, haciendo Hebreos 13:8 exactamente correcto.
164No se puede sacar ninguna pluma de esto. Estas son plumas de águila. Ellas se quedan puestas, porque son aves celestiales. [Parte vacía en el casete.—Ed.]…Les dan comida de águila.
165Nos damos cuenta que, “En otro tiempo, de muchas maneras, Él habló con los padres por los profetas, en los últimos días por medio de Su Hijo Jesucristo, por levantarlo de entre los muertos.” Y aquí está entre nosotros, después de dos mil años, el mismo Jesús, no uno de los profetas; Jesús, aleluya, ¡El Hijo de Dios resucitado!
166Jesús dijo, un día, Él dijo, “La generación mala y adúltera demanda señal, y recibirán una señal.” Una generación perversa y adultera. ¿Cuándo fue el mundo más perverso, o adúltero y pervertido, que ahora?
167“Como lo fue en los días de Jonás, como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres noches, así estará el Hijo de Hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches.”
168Entonces, “la generación mala y adúltera” había de recibir una señal. ¿Qué clase de señal? Una señal de la resurrección. Y lo tenemos hoy, después de dos mil años, Él todavía está vivo. Él está entre nosotros, en esta noche, el mismo ayer, hoy y por los siglos, identificándose por las características de Dios, manifestando la Palabra en este día que Él prometió hacer. Amén.
169Allí está la Palabra. Ahora, creerán ustedes la señal es la próxima cosa, últimos días, Su identificación por Su Hijo. Noten.
170Dios habló con Moisés en los tiempos antiguos. En Deuteronomio 18:15, dijo, “Un profeta como yo te levantará Jehová tu Dios.” Ahora miren. Esto es la Palabra. Esto es la Palabra. Esto era Dios. Esto no era Moisés. ¿Cómo es que Moisés sabría esto? Él era un hombre. Pero Dios, hablando por medio de Moisés, dijo esto. ¿Creen esto? Bien.
171Ahora noten Jesús, miren como Sus características identificaron que esta Palabra prometida era la verdad. Ciertamente lo hizo. Él fue identificado por esta característica que Moisés dijo que sería.
172Muchos de ellos, como hoy, ellos quieren ver algún gran líder. “Oh, este es el doctor Ph. Tal y tal. Sale de la Universidad Hartford. O, sale de algún gran lugar como este.” Esto no es ninguna identificación de Dios. No, no. Ni nada de ello. La Palabra es la que le identifica a Dios. ¿Ven?
173Jesús no era un erudito, tampoco un sacerdote, tampoco un rabí, para el mundo. Él era un rebelde, para el mundo.
174Pero Dios estaba confirmando Su Palabra por medio de Él, lo cual Le hizo Emanuel. Esto era Su identificación. Ahora, aquí, Jesús cumpliendo exactamente lo que Dios dijo que haría en otro tiempo, por medio de Moisés, lo que Él haría.
175Ahora miren cuando Él conoció a Pedro, como lo dramatizamos la otra noche, cuando Él conoció a Pedro y le dijo a Pedro lo que era su nombre. Esta señal identificó sus declaraciones Mesiánicas, a Pedro, porque la Palabra había dicho, “El Señor tu Dios levantará un Profeta.”
176Y Pedro se acercó, el cual era Simón en aquel entonces, se acercó a donde estaba Él. Y Jesús le vio, dijo, “Tú nombre es Simón y eres el hijo de Jonás.” Esto identificó el carácter de Cristo que fuera la Palabra que Moisés prometió. Pedro reconoció que aquella señal identificó a Jesús como Mesías. “Dios estaba en Cristo,” la unción para los últimos días. Para Natanael…Recuerden, Él dijo a Simón como se llamaba.
177Ahora, miren, a Natanael le dijo lo que había hecho. “Estabas debajo del árbol cuando te vi.” Esto Le identificó como el Mesías.
178Dijo, “Eres el Hijo de Dios. Eres el Rey de Israel.” Él estaba identificado por la característica de la Palabra prometida que él iba a ser el Mesías. “Un profeta levantará Jehová tu Dios.”
179La mujercita en el pozo, Él le dijo quien era, y esto Le identificó como el Mesías prometido. ¿Ven?
180Su carácter, Sus características, eran la Palabra siendo identificada. Eran Sus características mostrando que la Palabra era Dios, entonces esto era Dios siendo identificado en Cristo. Ahora mírenlo. Noten.
181Para Pedro, Él fue identificado a Pedro por llamar su nombre. Él estaba identificado a Natanael por decirle lo que había hecho. Él estaba identificado por la mujer, por decirle lo que era. Lo que…quien era él; lo que él había hecho; y lo que era ella. Él identificó Su característica de Mesías que iba a ser la característica del Mesías.
182Miren a la mujercita diciendo la misma cosa. “Señor, percibo que eres un profeta. No hemos tenido un profeta por cientos de años. Hemos tenido muchas iglesias, muchas discusiones y diferencias denominacionales, pero no hemos tenido un profeta por cientos de años. Sabemos que cuando viene el Mesías, esto es lo que Le identificará.”
183Él dijo, “Yo soy, el que habla contigo.” Nada incierto de ello, “Yo soy.” Esto Lo identificó.
184La mujer con el flujo de sangre, Lo identificó por la Palabra. ¿Cómo? Por lo que hizo cuando su fe Le tocó. Él volteó y dijo, “¿Quién me tocó?” Él sabía que algo pasó. Esto identificó a Jesús como el Mesías.
185Ella lo creyó, y ella dijo, “Si puedo tocar su vestidura, estaré sana.”
186Entonces tan pronto como ella le tocó, Él volteó y dijo, “Ahora, ¿quién Me tocó?” Y todos lo negaron. Pero Su característica de ser Mesías…
187¡Amén! Espero que vean esto, la congregación. Escuchen, mientras estamos cerrando.
188Allí, ella Le tocó. Había cientos, quizás, intentando de tocarlo. Hasta Pedro le reprendió, dijo, “Pues, todos están tocándote.”
189Él dijo, “Sí, pero alguien Me tocó de una manera distinta.” Esto es distinto, este toque de fe. ¿Ven? Dijo, “Alguien Me tocó. Era un toque distinto. Me puse débil. La fuerza salió de Mí. Virtud salió de Mí.” Ahora, allí está parado.
190Ahora, hasta Su propio discípulo diciendo, en otras palabras, “Pareces a alguien delincuente. Pues, gente, todos Te están tocando.”
191Miren esto, miren Su identificación ahora. Él se volteó, miró por medio de la multitud. Él la identificó rápidamente. Ella no podía esconderse ya más. Él le dijo de su condición, y dijo, “Su fe la había sanado.” Ella sabía, por esto.
192Esto, Hebreos 4:12, “La Palabra discierne los pensamientos, las intenciones del corazón.” Su característica Lo identificó como “la Palabra de Dios hecho carne y habitando entre nosotros.” Amén.
193Yo pienso que la misma cosa Lo identifica en esta noche, el Jesucristo resucitado viviendo entre nosotros en esta noche, el mismo ayer, hoy y por los siglos. Ahora, como Hebreos 13:8 es verdad, Su carácter Lo identificará hoy, como lo hizo en aquel entonces, la misma manera.
194Miren a Cleofás y ellos, después de la resurrección. Jesús se identificó en la manera que partió el pan, que lo hizo en la misma manera que lo había hecho antes de que fuera crucificado. Y ellos…Esto identificó Su característica, porque así es como lo hizo.
195Ahora si Él estuviera aquí en esta noche, ¿cómo se identificaría? Igual como lo hizo ayer, porque Él es el mismo ayer y lo será para siempre. Es la identificación. Hebreos 4, 14 y 15, “Ahora es…” Dice, “Él es nuestro Sumo sacerdote que se compadece por nuestras debilidades.” Él es nuestro Sumo sacerdote ahora mismo. Después de Su resurrección, después de Su muerte, después de Su entierro, después de Su resurrección, después de Su ascensión, amén, Él sigue siendo el mismo ayer, hoy y para siempre, un Sumo sacerdote que se compadece de nuestras dolencias. Amén. Él es esto, ahora mismo, para cada hombre y mujer aquí que lo crea. Él es nuestro Sumo sacerdote, el mismo ayer, hoy y para siempre.
196Él vive para siempre. ¿Creen esto? [La congregación dice, “Amén.”—Ed.] Sus características continuamente Lo identifican igual como era cuando vivía en la tierra. Él todavía está viviendo aquí, en la forma del Espíritu Santo. Él vive para siempre. Y Sus características Lo siguen, igual como siempre lo hacían, si Él todavía sigue vivo.
197Yo estoy agradecido en esta noche que, “Dios, en tiempos antiguos y varias maneras habló con los padres por medio de los profetas, en estos últimos días por Su Hijo Jesucristo.”
198Vaya, yo no sabía que había hablado tanto tiempo. Olvidé que fuera así. Lo siento. Yo solamente…Me detendré. Oremos.
199Padre Celestial, ¡gran Dios misericordioso! Señor, quizás yo hablo demasiado. Oro, Dios, que si lo hice, que me perdones. Pero, Señor, no puedo pedir perdón por lo que dije. Yo dije justo lo que has dicho en Tu Palabra aquí.
200Ahora solamente una palabra o dos de Ti, Señor, quizás todos aquí lo verán en esta noche. La gente pequeña, enferma se sanará cuando ven que todavía eres nuestro gran Sumo sacerdote. Oro, Señor, en estos siguientes minutos, que harás este Mensaje vivir otra vez en realidad. A lo que he dicho por Palabra, que Tu característica Te identifique entre nosotros, en esta noche, que Tú eres el mismo ayer, hoy y para siempre, porque lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
201Solamente un momento ahora. Nosotros, yo estoy un poco tarde, ¿pero aguantarán suficiente para tener una pequeña línea de oración por quince, veinte minutos? Si lo hará, levante la mano, diga, “Nosotros….” Bien, gracias. Prometí que les despediría a las nueve y media. Es esta hora ahora; faltan veinte para la hora. Entonces si me dan solamente diez minutos, me apuraré.
202A ver, ¿cuáles tarjetas de oración repartieron hoy? [Un hermano dice, “O.”—Ed.] ¿O? ¿Qué, dónde empezamos la otra noche, uno, uno? [“Creo que fue uno.”] Sí, así es.
203Y luego nosotros, anoche, solamente…el Espíritu Santo…Yo estaba escuchando hoy, y repitiendo lo que fue dicho. Algunos de estos nombres franceses, yo estaba…El Espíritu Santo; la única manera que yo podía hacerlo, solamente esperar a ver.
204Ven, a veces uno ve una visión, tiene que ser volteado y traducido. Está interpretado. Una visión, como uno vería una oveja, podría significar lana. Ven, uno tendría que tener una traducción de ello, ven, y luego voltear a esta visión y traducirla.
205Y me di cuenta anoche, yo no podía pronunciar aquellos nombres franceses, yo tenía que deletrearlo.
206En África y alrededor de aquellos Hottentot y paganos, y cosas, tendría que deletrear sus nombres, decirles quienes eran, deletrearlo en su idioma. Ellos sabrían lo que era, en cuanto uno lo deletreaba. Pero, ven, pero Él sabe todos los idiomas. Él es el Dios Eterno.
207Empecemos en esta noche de, digamos, setenta y cinco a cien, en O. ¿Es O, es lo que dijo él? En O, quien tiene tarjeta de oración O?, setenta y cinco, levante la mano, quien la tenga. Los O. Bien. Venga para acá. Setenta y cinco, ochenta, ochenta y cinco, noventa, noventa y cinco, cien, vengan para acá, si quieren. Bien, es, hagan una fila justo aquí, rápidamente, porque no tenemos tiempo. Yo voy a confiar que lo harán.
208Mire a su tarjeta de oración. Mire a la tarjeta de oración de su vecino. Que tanto…Y si alguien esté inválido, aváncenlo en la línea de oración. Entonces si tienen O, justo como O, setenta….
209Setenta y cinco a cien, hagan una fila justo por aquí, si quieren. Donde sea que estén, en los balcones, donde sea, bájense, y vengan a la línea lo más rápido posible, si quieren, para ahorrar tiempo.
210Ahora los demás de ustedes aquí que no tienen una tarjeta de oración, ¿levantarán las manos y decir, “Yo no tengo una tarjeta de oración, Hermano Branham, pero sí creo”? Levanten las manos.
211Ahora recuerden, voy a hablar con ustedes acerca del Sumo sacerdote. “Él es un Sumo sacerdote que se compadece de nuestras dolencias.” Él es Jehová Jireh, “el Sacrificio provisto del Señor.” Él es Jehová Rafa, “el Señor que sana todas sus enfermedades.” ¿Creen esto? [La congregación dice, “Amén.”—Ed.] Él es Jehová Manasseh. Un escudo, nuestra paz, sigue siéndolo. Bueno, ¿cuántos creen que todos estos nombres redentores de Jehová fueron aplicados a Jesús? [“Amén.”—Ed.] Claro, Él tenía que ser. Si Él…Pues, son inseparables, entonces Él tenía que ser todos ellos. Y si Él sigue siendo Jehová Jireh, Él es Jehová Rafa. Si Él es Jehová Jireh…Él es Jehová-Jireh, es “el Sacrifico provisto por el Señor para salvación,” entonces Él es Jehová Rafa quien “sana todas nuestras dolencias.” Amén. Sanidad puede venir solamente por Dios.
212Bien, mientras la gente hace la fila; yo no tengo el tiempo para ver quienes son y lo que son. Pero ahora, todos los allí afuera que saben que yo no los conozco, levanten la mano, digan, “Yo tengo una necesidad de Dios. Pero usted no me conoce, Hermano Branham, pero yo tengo una necesidad de Dios. Solamente voy a levantar la mano.”
213Ahora si pueden quedarse quietos por unos minutos, miren, tengan cuidado, callados. Ahora yo no quiero decir, cuando yo digo, “callados,”…Si el Señor hace cualquier cosa, usted querrá alabar al Señor; esto es alabanza. Pero lo que quiero decir es “correr alrededor, levantarse,” saben, esto es irreverente. ¿Ven? Y el Espíritu Santo es muy tímido, ven, muy tímido. ¿Ven? Cualquier cosa así, solamente me deja, y tengo que batallar de nuevo, ven. ¡Pero si ponen atención!
214¿Recuerdan Su primera promesa? “Consigue que la gente te crea, y luego sé sincero, nada resistirá la oración.” ¿Recuerdan esto? [La congregación dice, “Amén.”—Ed.] Así es. Y esto…Yo todavía no lo he visto fallar, y no fallará. Es Dios.
215Ahora apuraremos con la línea de oración, para pasar todos los que podemos, por causa de la gente. Pero ustedes que tienen tarjetas de oración que no fueron llamados en esta noche, guarden sus tarjetas, vamos a llegar a ustedes. Bien.
216Ahora ustedes allí sin tarjetas de oración, recuerden. O, usted allí afuera, si tiene tarjeta de oración o no, solamente crea que Él sea como Hebreos el capítulo 4 aquí. “Él es el Sumo sacerdote que se compadece de nuestras debilidades.” Fíjese a ver si permanece. Fíjese a ver si Jehová se ha representado entre Su pueblo, como lo hizo en los días de Sodoma. Bien.
217Bien, señor. Ahora oremos, ahora, sean muy reverentes. Ahora recuerden, una palabra de Dios es más que cualquier persona podría decir. Ahora, este hombre aquí, yo no lo conozco. Supongo que él es…Usted es un desconocido para mí, ¿así es, señor? [El hermano dice, “Sí.”—Ed.] Usted es un desconocido. Nosotros sabemos una cosa, que los dos tenemos que pararnos en la Presencia de Dios algún día; como hombres, tenemos que vernos allí. Esta es nuestra primera vez de conocernos.
218Ahora si usted vino aquí, si está enfermo, yo no sé; podría ser otra cosa, ve. Pero si yo pusiera las manos en usted, dijera, “¡Gloria al Señor! Vaya y sea sano.” Bueno, esto está bien. Usted podría creer esto. Pero ¿qué tal si Él le dijera que le pasa? Ahora, ve, esto es diferente, luego usted sabe que esto identifica Su característica. Ve, esto no sería mi característica. Yo soy un hombre; yo no sabría nada de él. Yo acabo de decirle, “Yo no lo conozco.” Él no me conoce. Pero, ¿qué haría esto? Esto identificaría la característica de Jesucristo el mismo ayer, hoy y por los siglos. Sabiendo que no podría ser yo, no podría ser yo, porque yo no conozco al hombre. Yo levantaré la mano; aquí está la Palabra. ¿Ven? Yo no lo conozco. Él no me conoce a mí. Pero la característica de Jesucristo…
219Si Jesús estuviera parado aquí; y él está enfermo. Si él dijera, “Señor Jesús, sáname.” ¿Qué le diría Jesús? “Ya lo he hecho.” ¿No es así? [La congregación dice, “Amén.”—Ed.]
220“Herido fue por nuestras rebeliones; por su llaga fuimos nosotros curados.” Toda la redención que jamás podríamos tener fue asegurada en el Calvario. Desde allí y adelante, es fe, para creer la obra terminada. ¿Es correcto esto? [La congregación dice, “Amén.”—Ed.] Bien.
221Ahora, ahora si Jesús está vivo, y yo he hablado de Su Palabra…Allí está, de vuelta otra vez a aquella simplicidad y fe, creyendo Su Palabra. Cuando Él se encontró conmigo aquella noche, Él dijo, “Llegará a acontecer que sabrás hasta los secretos de sus corazones. Ellos no creerán aquella primera señal de la mano, entonces tendrán que creer esta. ¿Ven? Ellos no hacen esto, entonces la sangre maldice la tierra.”
222Igual como lo hizo en el tiempo de Moisés. Dijo, “No creerán aquellas dos señales, entonces derrama la sangre sobre la tierra. Ven, derramar agua sobre la tierra, se volverá sangre.”
223Ahora solamente para averiguar. Si yo puedo ver lo que sea su problema, esto satisfacería y lo haría creer, ¿no es así? [El hermano dice, “Claro.”—Ed.] Usted sabría que tendría que ser la característica de la Persona del cual yo estoy hablado, Jesucristo.
224El hombre, tal como lo he visto, se hace para atrás. Está bajo de una sombra. No hay ninguna cosa que la medicina podría ayudarle al hombre. Él está en una condición de muerte. Así es. Él ha tenido una operación, y la operación fue una operación de la próstata. Y es cáncer, y el cáncer está esparcido por todo el cuerpo. Si es así, levante la mano. Solamente Dios puede sanarlo. [El hermano dice, “¡Aleluya! ¡Aleluya! ¡Aleluya!”—Ed.] Pero, miren, yo quiero decirle algo, señor. Aquel diablo podía haber escondido de la navaja del médico, pero no puede esconderse de Dios. ¿Usted cree esto? ¿Usted lo cree? [“¡Oh! ¡Oh!”] Entonces yo oro, en el Nombre de Jesucristo, que la cosa lo deje, que el hombre viva. Nada; solamente algo débil. Bien.
225Usted y yo somos desconocidos, el uno para el otro, un hombre y una mujer se conocen. Ahora, como un hombre, yo no la conozco. Y quizás, como una mujer, usted no me conoce a mí; nada más de que ha visto mi nombre, o foto, o algo así. Pero no nos conocemos. Es decir, nuestros caracteres. Nosotros no conocemos el carácter del otro. Pero la característica de Cristo, Él es la Palabra, y la Palabra está prometida para este día. Usted me escuchó hablar de ello. Entonces Sus características Lo identificarían aquí. No que yo Lo identifique. Yo no la conozco. Usted entiende. ¿Nuestra congregación entiende esto? [La congregación dice, “Amén.”—Ed.] ¿Ven? Yo soy un hombre. Yo solamente soy su hermano.
226Justo como la mujer en el pozo, decir algo que está mal, algo que le pasa, o lo que quiere, o para que está aquí. Que Dios sea el juez de esto. Usted está sufriendo de una condición anémica. Esto es verdad, ¿no es así? [La hermana dice, “Sí.”]
227Yo constantemente llego a esto, alguien pensando que lo adiviné. Yo no adivino esto. No. Cada vez en cuando siento esto, alguien. Usted no puede esconder sus pensamientos ahora. Ahora hay unos, yo sé, dos escépticos muy severos sentados aquí. ¿Ven? Ahora recuerden que yo puedo llamar su nombre también, Dios puede hacerlo, entonces dejen de pensar esto. Déjenme mostrarles.
228Mire aquí, dama. Míreme. Yo no sé que le dijo, pero yo sé lo que es Él. Y esto es Su característica identificada. Sí, es una condición anémica, la sangre, agua.
229Ahora, aquí, aquí hay algo. A ver si ellos piensan que esto es adivinanza. Usted tiene un niño por el cual está orando que está aquí. [La hermana dice, “Sí.”—Ed.] Así es. Lo tiene en su garganta, [“Sí.”], amígdala, adenoideas. Le toca una operación. ¿No es así? [“Sí.”] Tome este pañuelo y póngaselo, y crea. [“Sí.”] No dude. No va a necesitar la operación. Ahora crea con todo el corazón.
230¿Cómo está usted? La cosa es, para esta mujer aquí, que tiene miedo de algo. Tiene miedo que esta marca de nacimiento se ha vuelto cáncer. [La hermana grita, “¡Oh!”—Ed.] Ahora váyanse, creyendo, y no será así. Solamente vaya, creyendo con todo el corazón. Características, no de mí; ¡de Él!
231¿Ustedes creen ahora? [La congregación dice, “Amén.”—Ed.] Esto debería hacer que todos crean. [“¡Amén!”]
232Ahora, yo no la conozco. Yo soy un desconocido para usted. Dios la conoce. ¿Usted cree esto? Usted sabe que yo no la conozco, y sabe que usted no me conoce a mí, entonces ¿cree que este Espíritu que está hablando no puede ser mi espíritu? Porque yo, como un hombre, no la conozco. Pero la característica de la Palabra prometida es la Palabra que está más cortante que cualquier espada de dos filos, y discierne los pensamientos e intenciones del corazón.