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~ LA VOZ DE LA SENAL ~
1Gracias. Permanezcamos de pie sólo por un momento mientras leemos la Palabra. Esta noche iremos directo a la Palabra para así no tomar mucho tiempo. Quiero que vayan conmigo esta noche al libro de Éxodo, y comenzando con el capítulo 4 del Libro de Éxodo. Entonces Moisés respondió diciendo: He aquí que ellos no me creerán, ni oirán mi voz; porque dirán: No te ha aparecido Jehová. Y Jehová dijo: ¿Qué es eso que tienes en tu mano? Y él respondió: Una vara. Él le dijo: Échala en tierra. Y él la echó en tierra, y se hizo una culebra; y Moisés huía de ella. Entonces dijo Jehová a Moisés: Extiende tu mano, y tómala por la cola. Y él extendió su mano, y la tomó, y se volvió vara en su mano. Por esto creerán que se te ha aparecido Jehová, El Dios de tus padres, el Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob. Le dijo además Jehová: mete ahora tu mano en tu seno; y cuando la sacó, he aquí que su mano estaba leprosa como la nieve. Y dijo: Vuelve a meter tu mano en tu seno. Y él metió la mano en su seno; Y al sacarla de nuevo del seno, He aquí que se había vuelto como la otra carne. Si aconteciera que no te creyeren ni oyeren a la voz de la primera señal, Creerán a la voz de la postrera.
2Inclinemos nuestros rostros. Con nuestros rostros inclinados y también nuestros corazones, me pregunto si hay alguien aquí en esta noche que tiene peticiones de oración, ¿quisieran darlo a conocer al levantar sus manos? Dios conceda sus peticiones.
3Nuestro Padre Celestial, hemos considerado esto un gran privilegio el venir a Ti en oración, viniendo en el Nombre del Señor Jesús. Él prometió que si pidiéramos algo en Su Nombre, sería concedido. Tú conoces la necesidad de cada uno de nosotros. Tú conoces lo que nuestras manos representaron cuando se levantaron. Te ruego Padre que contestes cada petición en esta noche. Recibe gloria.
4Y ahora permite que el gran Maestro de la Palabra, el Espíritu Santo, descienda sobre nosotros en esta noche y se nos revele, y—y se dé a conocer a nosotros por la evidencia de Su resurrección. Que Él venga entre nosotros en esta noche, Señor, y—y visite nuestros corazones. Háblanos por medio de las cosas que Él ha prometido para este día. Que las palabras que han sido prometidas para esta hora sean manifestadas delante de nosotros, para que podamos descansar seguros en este gran tiempo de tribulación, el cual Tú dijiste que vendría sobre la tierra para probar a todas las personas. Y ciertamente ese momento ha llegado Padre, cuando los hombres están siendo probados. Y hay tantos ángulos diferentes, que difícilmente alguien sabe lo que debe hacer. Pero Señor, yo te ruego que nos des a conocer en esta noche que Tú estás aquí con nosotros, estás aquí para ayudarnos. Concede nuestras peticiones, porque lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén. Tomen asiento.
5He llegado un poco tarde todas las noches. Sigo pensando que es este micrófono, pero es el de las grabadoras. Pero creo que este aquí es el que debo oír, o en el cual debo hablar.
6Mañana en la noche es la noche del banquete, así que no lo olviden. Creo que es… Me imagino que ha sido anunciado dónde será, para que la gente pueda ir.
7Ciertamente apreciamos su cooperación en las cosas grandes que nuestro Señor ha hecho.
8Ahora, en esta noche creo que, a menos que conozcamos la Palabra de Dios, no sabremos qué hacer. No podemos tener fe hasta que sepamos cuál es la voluntad de Dios. Y, lo que… entonces si sabemos que es la voluntad de Dios, la Palabra de Dios dice algo, entonces podemos alegremente seguir eso.
9Ahora, si en esta noche el Señor Jesús estuviera andando por la tierra personalmente en carne humana y dijera: “Mañana lloverá todo el día”. Para mí sería muy fácil agarrar un paraguas cuando saliera en la mañana, porque Él lo dijo. Pero si no lo dijera, yo no sabría entonces qué esperar. De modo que así es como es, en todo lo que hacemos, queremos conocer la hora, la edad en que estamos viviendo.
10Y para los recién llegados, esta semana hemos tratado de demostrar que Dios, desde el principio, conocía el fin. Eso lo hace a Él Infinito. Si Él no es Infinito, Infinito, Él no es Dios. Él tiene que ser Omnipotente, Omnipresente, Omnisciente y Omnipotente para ser Dios. Es decir, tiene todo el poder, conoce todas las cosas, está en todos los lugares y—y—y conoce el fin desde el principio. Sino es así, entonces no es Dios.
11Así que realmente no hay nada fuera de orden. Somos nosotros. No es nada en la Palabra de Dios; Ella está haciendo tic-tac exactamente como un reloj. Y cuando llega esa hora para que algo suceda, la Palabra que está asignada para esa edad, entonces acontece. Nosotros podríamos pensar que eso va… no va a acontecer. Algunas veces acontece y no lo sabemos. En una ocasión Jesús dijo…
12Ellos le preguntaron: “¿Por qué es que los—los… todos los escribas dicen que es necesario que Elías venga primero?” Fíjense, ellos creían eso, ellos creían que Elías vendría.
13Y Jesús los miró y les dijo: “Elías ya vino y Uds. no le conocieron”. ¿Ven¿ Ahora, vean, pasó junto aquellos escribas, ministros, discípulos. Y era Juan el Bautista. Él vino exactamente de la manera como Elías debía venir, y con todo eso no lo reconocieron.
14Nos conviene reconocer la hora en que estamos viviendo, y el tiempo en que estamos viviendo. Y sobre eso quiero hablar en esta noche: La Voz De La Señal.
15Es un tema extraño. Sin embargo, Dios hace cosas extrañas de maneras inusuales. Eso es lo que lo hace a Él Dios, porque Él—Él es sobrenatural. Y todo lo que Él hace, Él—Él lo hace… Él puede hacerlo en lo sobrenatural, porque Él es sobrenatural.
16Ahora, La Voz De La Señal. Y es una… Hay una voz en la señal. Hay una voz en la sangre. La sangre habló desde la tierra, y—y demás: “La sangre del justo Abel clamó en contra de Caín”. Y dice la Biblia que “La sangre de Jesucristo habla mejor que la sangre de Abel”.
17Ahora, nuestro escenario en esta noche o nuestra escena, se abre en Éxodo. Y el tiempo del éxodo es el tiempo del llamado a salir, y el éxodo estaba a la mano.
18Moisés, el siervo del Señor, había sido llamado al—al cumplimiento del deber. Y haciendo lo que él creyó… él fue altamente educado en Egipto, aprendió toda la—la sabiduría de los egipcios y aparentemente tenía una—una manera… que siendo un gran genio militar podía libertar a su pueblo de aquella esclavitud, porque él iba a ser el próximo faraón. Y ¡qué fácil hubiera sido para él hacer eso! Pero fíjense, si ese hubiera sido el caso, entonces habría sido una cosa natural.
19Dios no toma las cosas naturales. Él toma las cosas sobrenaturales para probarse a Sí mismo.
20Así que con cuarenta años de educación, de la mejor que se podría encontrar, la mejor que él pudo hallar, el mejor estudioso que pudo ser con el conocimiento de parte de su madre, su tutora, que él iba a ser el que libertaría al pueblo; y él salió con el poder de su conocimiento, y mató a un egipcio. Y de allí, se dio cuenta que sus esfuerzos habían fallado y entonces huyó al desierto.
21Lo que Egipto y la educación pusieron en él durante cuarenta años, se necesitaron otros cuarenta años para que Dios se lo sacara, ¿ven?, para que así él no confiase en la ética de su educación sino que confiase en lo sobrenatural.
22Y ahora el tiempo estaba a la mano de que Dios le había hecho una promesa a Abraham cuatrocientos años antes de aquel momento, que su simiente peregrinaría en una tierra extraña pero serían sacados. Después de cuarenta años ellos serían sacados con una mano poderosa. Él libertaría a Su pueblo con una mano poderosa. Y cuando el tiempo de la promesa se acercaba, fue cuando Dios puso a Moisés en la escena. Moisés, en su completo fracaso, se había ido al desierto.
23Ahora, el tipo aquí… hay un tipo maravilloso que ciertamente no nos queremos perder. ¿Ven? Tipificando, Dios estaba sacando a Israel, a Su pueblo, de una nación, a una nación de otra nación. Una nación de una nación, un tipo hermoso de hoy cuando Dios está sacando a Su Novia de una iglesia, a una Novia Cristiana de una iglesia Cristiana, una Iglesia-Novia de una iglesia, la cual es citada, en la Biblia, mencionada.
24Tengo varias notas y Escrituras anotadas aquí, sobre esta lección en esta noche.
25Algunas veces se le llama “La Escogida, la Elegida, o el Remanente de la simiente de la mujer”. Fue llamada “La Novia”, lo que Dios, por medio de Su conocimiento anticipado, ordenó que fuera. Es decir, la Novia sale de la iglesia. Vean, la cosa entera es una iglesia, pero Dios saca a un pueblo de esa iglesia, como una Novia. Él dijo que lo haría. Y Él lo hizo, fíjense, o Él lo hará.
26Fíjense, vean cómo Él lo hizo, la manera y cómo Él lo hizo. Queremos ver esto ahora, cuando Él sacó a Israel, cómo lo hizo, y la manera en que Él—Él lo hizo.
27Noten, cuando el tiempo de la Palabra prometida se iba a cumplir, Dios llamó a Moisés por ordenamiento anticipado y lo eligió para el trabajo. ¿Ven? Dios siempre tiene a la persona en posición en la hora exacta. Con Dios nada falla. Él lo dijo y no puede fallar. Si falla, entonces Dios falla, porque Dios es la Palabra.
28Ahora fíjense, la Palabra tenía que ser manifestada. Y cuando la Palabra tiene que ser manifestada, de una promesa, Dios siempre envía un profeta para manifestar esa promesa, porque la Palabra del Señor viene a él.
29Moisés, ordenado previamente para el propósito, fue llamado para el trabajo. Nadie más podía hacerlo.
30Cuando Dios ha—ha llamado a una persona para hacer un trabajo, no hay nadie que pueda ocupar su lugar. No hay nadie que pueda ocupar su lugar, su peculiaridad.
31Cuán frecuentemente he pensado que cómo me gustaría ocupar el lugar de Oral Roberts, cómo me gustaría ocupar el lugar de Billy Graham, alguien así. Como Billy Graham, ir y hablarle a una audiencia de personas, llamar a los pecadores al altar, “olvídate, ve a casa”, no tener que pararse allí y luchar en contra… Es que yo no puedo ser Billy Graham pero Billy Graham tampoco puede ser yo. Ambos somos… Yo no puedo ser Oral Roberts; Oral Roberts no puede ser yo.
32Cada uno de Uds. es colocado en la economía de Dios en su lugar exacto. Uno ayuna todo el tiempo y tiene comunión con Dios, mientras otro echa fuera demonios porque éste aquí está ayunando. Pero es el Cuerpo completo de Cristo operando en conjunto, la unidad. Cuando vemos estas barreras denominacionales separándonos, eso es lo que hiere mi corazón, ¿ven?, porque esa la cosa que nos separa. Nosotros somos uno.
33No hay personas grandes entre nosotros, ningún grande entre nosotros. Todos somos iguales. Somos hijos de Dios. Entre nosotros sólo hay uno grande y ese es Cristo. Debemos reconocerlo a Él. Y si buscamos honra los unos de los otros, no podemos tener fe, porque estamos teniendo fe los unos en los otros. Nosotros tenemos que tener fe es en Cristo. Él es Aquel entre nosotros en quien debemos tener fe, y entonces fe en lo que Él está haciendo y en lo que nos ha dado.
34Ahora, nadie podía ocupar el lugar de Moisés. No importaba cuánto él había huido, ni cuánto había tratado de apartarse de eso, aún así Dios sabía lo que estaba haciendo. Él sabía lo que debía tomar y hacer de Moisés. Estas cosas tenían que suceder. Ahora fíjense, nadie podía ocupar su lugar.
35Ahora observen. Dios le dio una señal para probar su llamamiento y afirmaciones, cuando él fue a Egipto.
36Ahora, Dios siempre le da al mensajero una señal, y una voz de esa señal. Y esa señal identifica al hombre, si eso está escrito en las Escrituras.
37Como dijo Juan: “Yo soy la voz de uno que clama en el desierto”. Ellos le preguntaron: “¿Eres tú el Mesías?”
38Él dijo: “Yo no soy el Mesías. Pero soy la voz de uno que clama en el desierto, como dijo el profeta Isaías”. Él podía identificarse claramente.
39Y ahora, entonces encontramos en eso que Dios, siempre, nunca cambia Su manera de hacer las cosas. Él no puede cambiar. Dios hace todo exactamente de la misma manera, cuando Él—Él pone en orden Su sistema.
40Como dije la otra noche: Él tomó una decisión, el hombre debía ser salvo por la Sangre derramada de un Inocente. Nosotros hemos intentado todo lo demás para salvar al hombre. Hemos tratado de llevarlo a un punto donde edificamos una ciudad. Nabucodonosor lo hizo. Y edificaron una torre, Nimrod lo hizo. Tuvieron una ley. Y ha tenido templos. Han tenido iglesias. Han tenido sistemas educativos, sistemas denominacionales, tratando de llevar al hombre a Dios. Todo eso ha fallado y siempre fallará. ¡Todo regresa de nuevo a la Sangre derramada!
41La manera de Dios hacer algo está declarada en Su Palabra. Y esta Palabra es la revelación completa de Jesucristo, no se le debe añadir ni quitar nada. “El que lo haga”, dice la Biblia, “su parte le será quitada del Libro de la Vida del Cordero”, si le añade o le quita algo. Sólo acéptela de la manera que está escrita.
42La Biblia no necesita que alguien la interprete, Dios es Su propio intérprete. Él la interpreta haciendo que se cumpla lo que Él dijo. Eso lo concluye. Si Dios lo dijo y lo hizo, eso es todo. No necesita de intérprete. La Biblia dice que “Ella no es de interpretación privada”.
43¡La manera de Dios de hacerlo! Siempre fiel a Su señal enviada, Él sigue por Su voz. Cada vez que Dios envía una señal a la tierra... Ahora, la Biblia dice que Dios nunca hace algo hasta que primero lo muestra a Sus siervos los profetas. Ahora eso… Si eso está errado entonces lo demás también está errado ¿Ven? Él nunca hace algo sin que lo muestre.
44Y ese vidente o profeta tiene que ser identificado, que lo que él profetiza… Hallamos en Números 12:6 que si lo que dice sucede, entonces se le cree; si no sucede, no se le cree. Y es necesario que eso sea, Su… No importa cuánto hable y llegue a suceder y todo lo demás, si no es de acuerdo a la Palabra, entonces aún así está errado. Tiene que ser de acuerdo con la Palabra. Tiene que estar colocado en orden con la Palabra para la señal de ese tiempo, el tiempo en que ellos estén viviendo.
45Ahora, esto había sido prometido por Dios, que Él iba a libertar a Su pueblo con brazo fuerte. Cuando esta Palabra… Él no llamó a un sacerdote, no llamó a un rabino, no llamó a un ejecutivo. Él llamó a un pastor de ovejas, allá en la montaña, un profeta fugitivo, nacido, preordenado, que no quería su trabajo.
46Cuando Ud. escucha gente que desea ser esto, aquello o lo otro, algo, sólo vigile, Dios nunca los usa. Dios tuvo que perseguir a Moisés para atraparlo. Él tuvo que perseguir a Pablo para atraparlo. Él… Son los hombres que no quieren hacerlo, ellos no quieren cosas; Dios toma entonces a ese hombre que no quiere hacerlo, de modo que Él pueda mostrar Su gloria por medio de eso.
47Ahora observen. Toda—toda señal verdadera enviada por Dios es seguida por una voz. Si se fijan aquí, el tema es la… la señal y la voz. “Si no ellos creen a la voz de la primera señal, entonces creerán a la voz de la segunda señal”. Ahora, la señal tiene una voz. Y miren, cada señal verdadera enviada por Dios tiene una voz y esa voz debe hablar conforme a la Palabra que ha sido dada para ese día, exactamente.
48Si la voz viene, la misma voz de la misma… Uds. ven una señal, mejor dicho, y la señal que el hombre está haciendo es la misma línea antigua de pensamiento, entonces Ud. puede decir allí mismo que: “Eso no vino de Dios”, si sigue identificando la misma línea antigua de pensamiento. Nunca vino. Nunca ha venido. Eso sería contrario al programa de Dios.
49Tiene que ser algo nuevo. Tiene que ser algo que la gente no entiende. Tiene el… o no hubiera sido enviado. No necesita ser enviado, si fuere la misma antigua escuela de teología. Tiene que ser algo distinto, no obstante debe estar identificado en la Palabra, que es para ese día. Vean, los positivos de la Palabra de Dios, tiene que ser así. Allí no hay errores. Tiene que ser la verdad; tiene que ser vindicado por Dios, la verdad. Y el hombre que la declare tiene que ser vindicado por Dios, para ser un vidente parte de Dios, o está errado; ellos ni siquiera—ni siquiera lo entienden en lo absoluto, ni siquiera lo creen.
50Las señales son—son de parte de Dios. La señal que sigue… O la voz que sigue a la señal debe ser la Voz de Dios hablando a través de la Palabra, para esa edad. ¿Lo entienden? [La congregación dice: “Amén”.—Ed.]
51Dios da señales. ¿Para qué lo hace Él? ¡Siempre da señales! Él les dijo que en eso era que ellos debían buscarlo a Él, las señales. Dios da señales para atraer la atención de Su pueblo. Ahora, estudiemos esto detalladamente. Vean, las señales son dadas para atraer la atención de la gente. Porque cuando es dada una señal enviada por Dios, es que
52Dios está listo para hablar. Dios está listo para hablar cuando la señal es dada. Si viene del Cielo, es de Dios y Dios está preparado para hablar, sólo está tratando de atraer la atención de la gente. 52 La Palabra viene a Su profeta y el profeta es identificado por la señal que él muestra, y entonces él viene a la Palabra y la Palabra es manifestada. Eso lo concluye; no necesita ninguna interpretación. Dios ya la ha interpretado. Vean, es tan perfecto como puede ser.
53Ahora noten, Dios da las señales para atraer la atención de la gente.
54Aquí la zarza ardiendo fue la señal para atraer al profeta; la zarza ardiendo. Moisés estaba por allá en el desierto apacentando sus ovejas, era un pastor anciano de unos ochenta años de edad y con una larga barba, iba por un camino conocido, tal vez una calurosa mañana. Y de repente aparece un árbol quemándose y ese árbol no se consumía. Bueno, aquello era totalmente fuera de lo común.
55Ahora, Moisés siendo un científico, lo cual, él había sido enseñado en toda la sabiduría de los egipcios y ellos fueron mayores científicos que los que tenemos hoy. Así que siendo científico, pareciera que él pudo haber dicho: “Bueno, iré a ver qué clase de ma-… de química han rociado en esas hojas para que ese árbol no se queme”. Vean, si él se hubiera acercado de una manera científica, Aquello nunca le habría hablado.
56Y así es hoy, cuando intentamos acercarnos por medio de la escuela y educación, de una manera científica, Uds. se perderán a Dios por un millón de millas. Acérquense como Moisés, con sus zapatos quitados, humilde, en humildad.
57Y ahora, hubo una señal para atraer al profeta. Ahora, allá… aquella señal tenía que tener una voz. Y cuando aquella voz habló, si Eso no hubiera sido escritural, yo no creo que el profeta le habría prestado atención. Pero fíjense en lo escritural que fue la voz que acompañó a la señal, probó que era de Dios, porque dijo: “Yo he oído el clamor de Mi pueblo y he recordado la promesa que les he hecho”. Vean, la señal y luego la voz escritural detrás de la señal.
58Ahora, eso muestra exactamente lo que acabo de colocar como fundamento. Debe ser una señal de parte de Dios y si lo es, hay una voz escritural tras ella, para la promesa de ese día. No la misma escuela antigua; los rabinos y demás han pasado por las escuelas y todo lo demás, los sacerdotes y otros. Pero esto es algo nuevo, y es escritural, es una promesa; y es una señal para atraer al profeta.
59Y entonces, Él dijo ahora… antes que él saliera para allá debía tener algo que lo vindicara como profeta, vean, antes que ellos lo recibieran. Dijo: “Ellos no creerán que el Señor se me ha aparecido”.
60Le dijo: “Entonces te daré dos señales que hacer, y eso atraerá la atención de la gente. Y cuando la atención de la gente haya sido atraída, entonces diles estas palabras: ‘Yo Soy el Dios de Abraham, Isaac y Jacob, y me acuerdo de Mi promesa’. Y yo te he enviado a libertarlos y seré contigo”.
61¿Se fijaron en su primera señal? Él tuvo toda clase de imitaciones de parte de ellos. Todo el mundo intentó echar una serpiente en el suelo. Eso es… Si esa no es la tendencia de la gente yo no sé cuál es. ¿Ven? ¿Ven? Pero, ¿qué clase de voz tenían ellos tras eso? Nada. La voz egipcia del mundo. Aunque podían realizar la señal, sin embargo no tenían una voz que la respaldara. Pero Moisés tenía el ASÍ DICE EL SEÑOR. Esa era la diferencia. Los imitadores finalmente continuaron por cierto tiempo, pero a la larga desaparecieron
62¿Saben Uds. que la Biblia dice que eso ocurrirá de nuevo en los últimos días? “Como Janes y Jambres resistieron a Moisés así también hombres de mentes reprobadas en cuanto a la Verdad”. ¿Quién es la Verdad? Jesucristo es la Verdad. ¿Ven? “Mentes reprobadas en cuanto a la Verdad”.
63Ahora, si Jehová va a hablar por Su Palabra prometida, Él debe entonces tener listo a este profeta para enviarlo, porque así es Su forma de pensar, la manera de hacerlo todo el tiempo: Envía a Su profeta con Palabra y vindica al profeta.
64Nuevamente, esta es una señal prometida. Un profeta es en sí una señal. Así lo dice la Biblia. Cuando uno ve que el tiempo transcurre y luego ve aparecer… Tomen la historia de la Biblia y estúdienla. Siempre que uno ve un lapso de tiempo largo pero… cuando se ve que aparece un profeta, era una señal de juicio. Dios iba a juzgar al mundo, cuando Él… o a la nación, o al pueblo, cuando uno veía aparecer un profeta. Yo prediqué un sermón sobre eso, Uds. los que graban las cintas lo recuerdan, el… Una Verdadera Señal Pasada Por Alto. Ellos siempre la pasan por alto, siempre lo han hecho, pero era una señal de un juicio que se aproximaba.
65Ahora, Su Palabra se cumple en Su voz. Lo que Él promete, entonces Él cumple Su Palabra por medio de la voz.
66La venida de un profeta es una señal de advertencia de que el juicio está a la mano. Siempre ha sido así. Permítanme apenas citar uno.
67Fíjense en Noé levantándose al final, en los—en los días del mundo antediluviano, un profeta profetizando. ¿Qué era aquello? El juicio cayó inmediatamente después.
68Moisés fue a Egipto, un profeta vindicado con las señales del profeta. ¿Qué sucedió? El juicio cayó en Egipto poco después.
69Elías apareció en la escena, el profeta, y le profetizó a Acab y a aquella nación. ¿Qué sucedió? El juicio cayó de inmediato. Correcto.
70Juan el Bautista apareció como una señal. Él fue un profeta. Él fue un profeta-señal que vino a la tierra. Ellos sabían que cuando él apareciera, tras él hablaría el Mesías. Tenía que ser así, porque atraería--atraería a los elegidos.
71El objetivo de esto es atraer al pueblo elegido que está saliendo, así como en los días de Noé. Como en los días de—de Elías, los siete mil o setecientos, los que hayan sido, que no habían doblados sus rodillas, para llamarlos a salir. Juan llamando a los elegidos y se los entregó a Cristo cuando Él apareció, cedió su iglesia y dijo: “Es necesario que yo mengue, Él debe crecer porque”, él dijo: “Yo simplemente soy la voz de Él, clamando en el desierto: ‘Preparad el camino del Señor’”. Y Jesús vino de la misma manera. Prepara a los elegidos para que escuchen la Voz de Dios, para eso es que es la señal profética. Oh, si Uds. siguen estos mensajes… es para preparar a los elegidos. No a los demás, ellos nunca lo oirán. Los elegidos son los que son llamados.
72¿Para dónde fue aquel Ángel, en Sodoma, que hizo aquella señal? A Abraham y su grupo. “¡Aléjense de Sodoma porque se va a quemar!”. ¿Ven? Jesús prometió que esto se repetiría nuevamente, Uds. saben, en esta Sodoma. Ahora observen.
73¿Qué es lo que hace esto? Prepara a los elegidos para el amparo de Dios, como en el tiempo de Noé, y así sucesivamente.
74¿Y qué es lo que hace esto? Condena a juicio al creyente intelectual. Siempre lo ha hecho. Al despreciar la misericordia no queda nada sino juicio. Así que eso prepara al—al intelectual y al incrédulo para el juicio. Porque, ¿qué hacen ellos? Ellos condenan esto.
75Por eso fue que los judíos se comieron su propia carne. por eso fue que la sangre corría fuera de la ciudad cuando Tito, el gran general romano, entró cabalgando allí, es porque ellos habían rechazado el Espíritu Santo. Tenía que venir juicio porque ellos se habían burlado de Eso. Cuando ellos llamaron a Jesús belcebú, Él les dijo: “Yo los perdono”. Porque todavía la expiación no había sido hecha. Pero les dijo: “Cuando venga el Espíritu Santo si hacen lo mismo, si hablan en contra de Esto nunca les será perdonado”. Aquella generación nunca fue perdonada por eso. Eso es correcto. 76¡Juicio para el incrédulo! Es puesto allá para ese propósito, para dar Luz al creyente y oscuridad al incrédulo. Igual que la Columna de Fuego que era Luz para cruzar a la Tierra Prometida y oscuridad para los que no creían. Las señales de Dios siempre hacen eso, oscurecen la vista del incrédulo y le dan vista y Luz para caminar al creyente. Para eso es que es enviada.
77Si su profecía es cierta, si la profecía del profeta es verdad y se cumple, entonces es la advertencia de Dios. En Números 12:6 encontramos la misma cosa, la Escritura.
78La Biblia fue escrita por estos hombres. Ahora, si leemos en Segunda de Pedro 1:21 dice que “Los hombres de la antigüedad escribieron la Biblia siendo inspirados por el Espíritu Santo”.
79También en Hebreos 1:1, de lo cual hablamos la otra noche, dice: “Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, nos ha hablado en estos días por Jesucristo Su Hijo”.
80La Columna de Fuego, la señal, la voz… o la—la voz que iba a hablar. La Columna de Fuego en la zarza era una señal notable de que Dios estaba listo para hablar.
81Fíjense claramente ahora, no fallen en entender esto. Cuando María se burló de su hermano Moisés, siendo una profetiza cuando lo hizo. Dios descendió en aquella Columna de Fuego y Moisés sabía que Dios estaba listo para hablar, aquello era una señal; y la Voz que la siguió dijo: “¿No tienen Uds. temor de Dios? No hay ninguno en la tierra como Mi siervo Moisés”.
82Pasó lo mismo cuando aquellos se levantaron y dijeron que había… Cuando Datán y Coré se levantaron en su contradicción. “Hay más hombres santos que tú. Tú crees que eres el único del grupo”. ¡Dios había ordenado para Moisés aquel trabajo!
83Y cuando ellos quisieron buscarse otro grupo para que los acompañaran y hacerse una organización, Él dijo: “Apártense de ellos, los condenaré. Los consumiré”, y lo hizo. El mundo los tiene.
84Ahora, nos damos cuenta que esa siempre ha sido la manera de Dios. La Columna de Fuego indica que la Voz está a punto de hablar. Oh, capten esto. ¿Cuán ciegos pueden ser Uds.? Todavía Uds. se acuerdan de Houston. Miren, hay una Voz que sigue a la señal.
85Moisés, un profeta-señal para Israel, prometió que la Palabra estaba lista para ser vindicada. 86¡Cuán perfecta es la Palabra de Dios, en orden, todo el tiempo! Exactamente como el Urim Tumim, como mencioné la otra noche. El Urim Tumim estaba allí, pero a menos que aquella señal viniera sobre ese Urim Tumim, la voz no era reconocida. Tiene que haber una señal. La señal vindica la voz. Y la voz vindica la señal, que ella viene de Dios. La voz de la señal es lo que dice “sí” o “no”. Si Dios lo rechazaba entonces la Voz decía “no”. Si la señal estaba allí, Dios decía “sí”. El orden de Dios nunca ha cambiado. Podríamos permanecer horas en eso, pero nunca ha cambiado.
87Fíjense en Jonás el profeta, fíjense en esa señal. Él iba camino a Tarsis. Salió para ir a Nínive pero se fue a Tarsis. Muchos condenan a Jonás pero Jonás no merece ser condenado. Él era un profeta. “Los pasos del justo son ordenados por el Señor”, y él salió de camino hacia Tarsis. Nosotros tratamos de condenar al hombre, pero Jesús no lo hizo.
88Fíjense que Él dijo: “Así como Jonás estuvo tres días y tres noches en el vientre de la ballena”, eso iba a ser una señal, el Hijo del Hombre debe estar en el corazón de la tierra tres días y tres noches. Una generación mala y adulterina demanda señal, pero señal no le será dada de parte de Dios (recuerden) sino la señal de Jonás”. ¿Cuál es la señal de Jonás? La resurrección. Y esta es aquella generación de Sodoma, adúltera, de adulterio espiritual, co-… que comete fornicación espiritual contra la Verdad de Dios, burlándose de ella. “Una generación mala y adulterina demanda señal y la recibirán, será la señal de la resurrección. Miren, Jonás…
89Aquella gente era pagana y aquella era una gran… Era una ciudad comercial. La industria mayor era la pesca. Ellos mandaban pescado para todo el país. Los hombres eran pescadores, esa era la ocupación. Y ellos habían sido paganos, adoraban a los animales y a los ídolos, y llegaron a ser muy perversos.
90Igual que esta nación ahora, llena de sexo y Hollywood y todo tipo de… aun dentro de las iglesias. Y noten lo que ocurre. Pues, algunas veces hasta la atracción sexual en la iglesia es llamada algo moderno. ¿Cómo puede esta nación mantenerse bajo una cosa como esa? Se llaman a sí mismos “cristianos” y actúan en cosas como esas, ¿cómo puede permanecer?
91Como dijo mi buen amigo Jack Moore hace algunos años: “Si Dios le permite a esta nación quedar sin castigo, estará obligado como un Dios justo a levantar a Sodoma y Gomorra y disculparse con ellas por haberlas quemado”.
92Uds. van rumbo al juicio. No hay otra manera de aceptarlo. Anoten eso en sus Biblias. Yo me estoy envejeciendo. Vean Uds. si ella no va a juicio. Si yo vivo una vida normal, lo veré, tiempo normal. Unos cuantos años más lo traerán.
93Jonás. Todos ellos estaban pescando, cerca del mediodía, y allí viene el dios del mar, la ballena, llegó hasta la orilla y vomitó al profeta en la orilla. ¡Qué señal!
94Dios entregó a Su profeta con un mensaje. Ahora, ellos vieron la señal y creyeron la señal; pero, ¿cuál era el mensaje? ¡Arrepiéntanse! Esa era la voz de la señal. La voz de la señal era: “Arrepiéntanse o dentro de cuarenta días serán consumidos”. Ellos entendieron lo suficiente como para arrepentirse.
95Jesús dijo: “Ellos condenarán a esta generación porque se arrepintieron a la predicación de Jonás, y uno mayor que Jonás está aquí”.
96La voz era: “Arrepiéntanse o en cuarenta días serán consumidos”.
97El profeta Juan, apareciendo, un profeta apareció como señal después de cuatrocientos años sin profeta. Ellos habían tenido a todos los intelectuales. ¡Yo me imagino el enredo que tenían! Eran cuatrocientos años sin profeta pero se acercaba el tiempo en que vendría el Mesías. Ahora, Juan, siendo profeta, era la señal de que el Mesías estaba listo para hablar, la voz de la señal. Porque en Malaquías 3 encontramos: “Enviaré mi mensajero delante de Mi faz”. Elías tenía que venir delante de él y Elías vino. Juan, con el Espíritu y la virtud de Elías, vino e hizo exactamente lo que decían las Escrituras, pero ellos no entendieron. La Escritura lo decía. Él era la señal, un profeta-señal de que el Mesías iba a hablar.
98Aquel profeta lo sabía también que dijo: “Pues, hay uno entre vosotros ahora mismo. Ese Mesías del que yo hablo está entre vosotros. Yo no soy digno de desatar Sus zapatos. Él es Aquel que bautizará con Espíritu Santo y Fuego. Yo estoy bautizando con agua para arrepentimiento, pero Él vendrá tras mí. Él está entre vosotros ahora”.
99Un día él vio a un Hombre joven que se acercaba. Él vio aquella Columna de Fuego, en forma de una Paloma, descendiendo del Cielo, y una Voz que decía: “Este es Mi Hijo amado en Quien me complazco en morar”. Dice: “En Quien me complazco en morar”, es el verbo antes del adverbio, así que es la misma cosa. “En Quien me complazco en morar”, o: “En Quien me complazco en morar”. No hay diferencia. Fíjense: “Me complazco en morar en Él”.
100Juan dijo: “Yo doy testimonio que Él me dijo en el desierto”, no en el seminario sino en el desierto, “Sobre quien veas descender el Espíritu y que permanece, amén, Él es el que bautizará con el Espíritu Santo y Fuego. Y yo doy testimonio que esa es la verdad”. 101 ¿Qué fue eso? Aquel profeta era una señal de que el Mesías estaba listo para hablar.
102¿Qué era el Mesías? El Mesías era la Palabra completa. Él era la plenitud de Dios. Los profetas eran una pequeña luz parpadeante. Pero en Él estaba toda aquella Luz, estaba en este Mesías, porque Él era el Dios manifestado, hecho Emmanuel, Dios entre nosotros en carne humana.
103El Mesías estaba listo para hablar. Y noten, la Biblia dice que “La Palabra del Señor viene al profeta”.
104Ahora, aquí estaba Juan, de quien Jesús dijo que era “el mayor profeta que haya vivido”. Jesús lo dijo en Mateo capítulo 11: “¿Qué salisteis a ver? ¿Un hombre sacudido por cualquier viento, si esta denominación dice: ‘Yo te daré más si haces esto?’ ¡Juan no es así! No, no. ¿Un hombre que puede ser echado de un lado a otro, engañado? No, él era un profeta rudo, rústico. ¿Salisteis a ver un hombre que estuviese bien vestido con una vestidura sacerdotal?” Y
105Él dijo: “No, ellos se quedan en los palacios de los reyes. Ellos casan a los jóvenes, besan a los niños y sepultan a los ancianos”. Ese es el tipo de… Ellos no saben nada acerca de una espada que se maneja con las dos manos. Así que: “¿Qué salisteis a ver? ¿A un profeta?” Él dijo: “¡Más que profeta!”. Claro, él era el mensajero del Pacto, Dios había prometido que lo enviaría. 105 Fíjense que aquí está Juan de pie en el agua, bautizando, diciendo: “Él viene”.
106Y aquí está la Palabra, ya no en el Cielo sino hecha carne. La Palabra en carne. ¿Qué ocurre entonces? ¿Cuál es el orden de la Escritura de Dios? La Palabra vino al profeta, allá en el desierto, ahí mismo en el estanque. La Palabra vino al profeta.
107Juan levantó la mirada y dijo: “Yo necesito ser bautizado por Ti”.
108Mi querido Hermano el doctor Davis, de la iglesia bautista misionera, quien me bautizó en la fe cristiana, si él se encuentra aquí esta noche, no es mi intención herir sus sentimientos. Porque él vive aquí en Texas, es de aquí de Davis Mountains. Pero yo recuerdo que nosotros discutimos sobre eso un día, y yo era apenas un muchacho. Y le dije: “Eso no suena bien doctor Davis”.
109Él dijo: “Lo que sucedió fue que Jesús bautizó a Juan y después Juan bautizó a Jesús, porque Juan no había sido bautizado”. A mí no me parecía bien aquello.
110Seguí esperando, vigilando, deseando saber. Yo no decía nada acerca de eso, hasta que un día el Señor lo reveló.
111Fíjense ahora en lo que Jesús dijo. Juan dijo: “Yo necesito ser bautizado por Ti, y ¿por qué vienes Tú a mí?”
112Jesús le dijo: “Deja ahora, porque así conviene que cumplamos toda justicia”.
113Juan sabía Quién era Él. Allí están los dos líderes del mundo, dos líderes de la iglesia, Dios y Su profeta, juntos. Ahora, observen, ellos tenían que saber.
114Jesús dijo: “Deja ahora, eso es correcto, pero así conviene que cumplamos toda justicia: La Palabra prometida”.
115El sacrificio tenía que ser lavado antes de ser presentado. Juan bautizó a Jesús porque Él era el Sacrificio. ¿Ven Uds.? El Sacrificio tenía que ser lavado antes de ser presentado. Caminó directo hasta allá, y el Sacrificio fue lavado, y entonces Él fue presentado correctamente. Él dijo: “Ése es el Cordero de Dios”.
116Él subió directo hasta la orilla, y allí vino el Espíritu de Dios descendiendo sobre Él y dijo: “Este es Mi Hijo amado”. Vean, Él entonces fue presentado ante el público. Pero antes de que el Sacrificio pudiera ser presentado, primero tenía que ser lavado. Esa era la ley del Antiguo Testamento. Muy bien.
117El Mesías estaba listo para hablar porque aquí estaba la señal del profeta. Y cuando ellos vieron aparecer en escena a aquel profeta, después de casi cuatrocientos años sin tener uno, ellos supieron que la próxima Voz sería la del Mesías.
118Ahora, Uds. lectores de la Biblia piensen bien por unos minutos. Observen su naturaleza, ¿cómo es que ellos fallaron en reconocerlo? ¿Cómo es que fallaron en saber que ése era Juan? Su naturaleza estaba identificada, su Espíritu y naturaleza fueron identificados como siendo Elías. Ahora, fíjense en el Espíritu. Él era Juan el Bautista pero el Espíritu de Elías estaba sobre él.
119Fíjense que en primer lugar Elías era un hombre que amaba el desierto. ¿Ven? Y Juan era un hombre del desierto.
120Elías fue un hombre que condenó aquel sistema organizado de aquel día, con todo lo que él tenía. Juan también. “Generación de víboras, ¿quien os enseñó a huir de la ira? No empecéis a decir: ‘Yo tengo esto, aquello o lo otro’, porque Dios puede levantar hijos de Abraham aun de estas piedras”. ¿Ven las dos naturalezas?
121Y fíjense en Elías, él condenó a todas aquellas Jezabeles de cara pintada de su día, aquellas mujeres inmorales. ¿Qué hizo Juan? La misma cosa, con Herodías. Ambas, fueron la causa de la muerte de ellos.
122Fíjense en Elías, después de haber hecho aquella gran obra, él se puso melancólico, se postró allá y le pidió a Dios que se lo llevara. Juan hizo lo mismo, incluso se acostó allá y envió a sus discípulos, dijo: “Vayan y pregúntenle si es Él Aquel o esperamos a otro”. Jesús sabía eso.
123Él era Elías. Esa tenía que ser su naturaleza, él fue identificado exactamente igual que Elías. Él vino en el Espíritu de Elías. 124 Ese 124Espíritu tiene que venir cinco veces para ser usado: Elías, Eliseo, Juan, Malaquías 4 y luego para los judíos en los últimos días. Estamos en esta noche, el Espíritu de Elías. Fíjense ahora.
125Quiero que observen hoy a nuestros modernos profetas de Acab, que les permiten a sus Jezabeles cortarse el cabello, pintarse la cara, usar pantalones cortos, fumar cigarrillos, cualquier cosa: “Está bien”. Nuestros—nuestros profetas de Acab de este día, yendo en pos de sus escuelas, seguro, guiándolos de un lado a otro por medio de credos hechos por el hombre y denominaciones. ¿Qué es eso? Profetas de Acab.
126Necesitamos que otro Miqueas aparezca en la escena. O como en el tiempo de Acab, cuando Elías entró en la escena. Él es el que había sido prometido.
127Guiándolos de un lado a otro, por donde ellos quieran ir, sino… por acá los maltratan en alguna parte, se van y se unen a ésta y siguen manteniendo su profesión cristiana.
128Bueno, para comenzar ellos nunca fueron salvos. Su propia naturaleza lo prueba. ¿Se pueden coger uvas de un abrojo? ¿Se pueden coger sandías de una calabacera? La misma naturaleza prueba que ellos no quieren nada con la Palabra. Se burlan de Ella y la blasfeman. Cuando está escrito: “ASÍ DICE EL SEÑOR, estas cosas tienen que acontecer”, y ellos se ríen y burlan de esto.
129Con razón Jesús dijo: “La reina del sur se levantará con esta generación en los últimos días y la condenará, porque ella vino de lo último de la tierra a ver a un hombre con un don de sabiduría”. Él dijo: “Uno mayor que Salomón está aquí”. Seguro. El día de Salomón fue uno de los más grandes. Toda la gente creyó en ese don que Dios les había dado, este Salomón; y su—su fama salió por todas partes. ¿Qué tal si nosotros la gente de este día…?
130Y nosotros los americanos estamos siempre tratando de encontrar algún plan en contra del comunismo. Aquí está el plan de Dios: “¡Arrepiéntanse! ¡Vuelvan a Dios! ¿Algún programa? Si ellos tan sólo hicieran Eso, nos olvidaríamos del comunismo.
131Todo Israel creyó en aquel don que Dios le había dado. Si los Estados Unidos diese la… creyeran en el don que Dios nos ha dado en estos últimos días: Su Hijo en la forma del Espíritu Santo, resucitado de los muertos y vivo entre nosotros de acuerdo a Su promesa. ¡Si tan sólo estimáramos Eso! 132 Esto sólo es para los elegidos. “Porque nadie puede venir a Mí si Mi Padre no le trajere. Y 132todo lo que el Padre me ha dado vendrá”. Es como sembrar semillas; ellas caen, algunas de este lado, otras de aquel lado, pero de todas formas se está sembrando semillas. Ella echará sus raíces dondequiera que esté. Ellos lo captarán.
133Fíjense, aquí estaban ellos y nos damos cuenta que en aquel día de Acab, la nación tenía a los Israelitas haciendo cualquier tipo de cosas que quisieran y aun así confesando ser Israelitas.
134Cómo es que Elías condenó aquella generación, con todo lo que había en él, y Dios vindicándolo. Y él era un profeta.
135¡Un poco antes de la venida, así como Juan! Caminó directo en Israel… Herodes se había casado con esta mujer, esposa de su hermano Felipe. Caminó directamente hasta delante de su cara; él no andaba con rodeos. Él no tenía miedo de que algún presbítero lo fuera a expulsar. Él no cargaba ninguna tarjeta de compañerismo; andaba solamente con Dios. Él era Su profeta. La Palabra estaba con él. Él no tenía que ir a preguntarle a ningún obispo o diáconos. Él estaba ungido. Él tenía la Palabra. Fue directo delante de él y le dijo: “¡No te es lícito tenerla!”. Correcto. Él no andaba con rodeos, para con nadie. ¡Aquellas mujeres malvadas cometiendo adulterio y comportándose escandalosamente!
136Como Amós, cuando él apareció en la escena, miró para allá. No sabemos ni siquiera de dónde vino él. ¡Hermano, cómo debió él haber observado aquella ciudad de Samaria! Como lo hacían los turistas, toda hermosa, y los predicadores estaban todos en armonía con las— las naciones, y la liga con las naciones y con todos, ¡y aún así viviendo en pecado! Sus ojos se entrecerraron, su cabeza calva le brilló, y así descendió allá. Él no… no había mucho para mirar en Él, pero él tenía el ASÍ DICE EL SEÑOR.
137Hoy necesitamos a un Amós en la escena. ¿Lo recibiríamos nosotros? Ciertamente no, no más que lo que hicieron aquellos. Si él apareciera en la escena destrozaría cada organización, cada denominación, a toda mujer que use pantalones cortos y a toda Jezabel de cabello cortado. Él las haría pedazos. Ellos lo echarían a la calle y dirían: “¡Ese viejo fanático!” Pero él tendría el ASÍ DICE EL SEÑOR, porque está escrito de esa manera. ¿Lo recibiría la denominación? No.
138Él no tenía a nadie que le patrocinara su programa. ¿Recibiría esta grande, fina ciudad de—de concupiscencia, como lo era Samaria, a este hombrecito desconocido sin tarjeta de compañerismo ni nadie que le patrocinara, ni nada? Él no tenía ningún respaldo. Él no tenía ninguna tarjeta de compañerismo, ninguna escuela de donde viniese. Pero él tenía ASÍ DICE EL SEÑOR. Y su venida como profeta fue una señal. Su voz era de parte de Dios y eso fue identificado en los días de Jeroboam II. Todo lo que él dijo se cumplió.
139Hallamos ahora que este día en que estamos viviendo es una repetición de aquello. Ministros y demás personas se avergüenzan de pararse en el púlpito y el—el Evangelio se convierte en una fuente de ingresos para ellos. Tienen temor de decir algo porque algún individuo los echará de esto, aquello, o lo otro.
140Sólo hay un hombre que puede echarlo a Ud. del Cielo y ese es Dios. Y ¿cómo va Ud. a ser echado del Cielo quedándose con Su Palabra? Para eso fue que Él lo envió a Ud.
141Recuerden que la Biblia dice que en un tiempo así como fue en los días de Elías, en un día como fue los días de Juan, es cuando Malaquías 4 va a regresar a la tierra nuevamente. “Enviaré a Elías.”
142Ahora, no confundan eso con Malaquías 3: “Enviaré Mi mensajero delante de Mi faz”. Ese también era Elías.
143Pero en Malaquías 4, Él dijo: “Antes que venga el día de Jehová grande y terrible, cuando la tierra entera arderá como un horno y los justos caminarán sobre las cenizas de los malos”, ese es el Milenio, “Os enviaré a Elías el profeta”. Y ¿qué hará él? “Él restaurará la fe de los hijos a los padres apostólicos”, de vuelta a la Palabra. Él tendrá que ser un profeta. “Yo lo enviaré.” Él será totalmente identificado. Su naturaleza será exactamente igual a la de Elías. Su mensaje irá por esa misma línea. Él condenará, despedazará. Ningún compañerismo, ninguna cooperación, ni nada, pero él tendrá ASÍ DICE EL SEÑOR.
144Ahora, recuerden, ha habido todo tipo de grupos levantándose y diciendo: “Este es el manto de Elías, y esta es la doctrina de Elías”. Un grupo entero, una organización que se presenta como el grupo de Elías o el manto de Elías. Eso no es Escritural. Dios nunca lidió con un grupo de esa manera.
145Cuando Elías entró en la escena, y Juan el Bautista, ambos condenaron a los grupos y organizaciones. Ellos nunca… Él los condena, de la manera en que ellos lo hicieron; tanto Elías como Juan. No un grupo o denominación. Pero ambos, en su tiempo respectivo, condenaron a los grupos y las organizaciones.
146¿Entonces qué? La señal del tiempo del fin ciertamente acompañará a la Voz del tiempo del fin. Elías debe aparecer en la escena, un hombre ungido con ese Espíritu, un hombre del bosque, y así por el estilo, y amante de eso, y entra en la escena para vindicar. Fíjense en lo que dice la Escritura ahora y así no serán engañados. ¿Ven? La señal del tiempo del fin y la Voz del tiempo del fin.
147Dios nunca lidió con un grupo, en ninguna parte de la Escritura. Él lidia con un individuo, porque cada hombre es distinto al otro. Cada hombre, nuestros pulgares son distintos, nuestras narices son diferentes, nuestras acciones son distintas. Él toma a un solo hombre hasta que Él lo pone perfectamente en armonía hasta que él pueda llegar a ser esa Palabra.
148Por eso fue que Pablo dijo: “Para que no me exaltara por la abundancia de la revelación, me fue dado un mensajero de satanás”. ¿Ven? Mateo escribió, Lucas escribió, Marcos, todos ellos, pero ellos simplemente siguieron a Jesús y escribieron lo que Él dijo. Pero Pablo tuvo la revelación de quién era Él, ¿ven?, esa fue la cosa que él—él vio. Su revelación fue tan grande que Él le permitió escribir la Biblia, como Moisés del Antiguo Testamento. Ese gran hombre, Pablo, aquella revelación que él tuvo, él supo que Jesús del Nuevo Testamento era Jehová del Antiguo. Él tuvo la revelación de eso, y se la pudo enseñar a los Hebreos, a los… y también a los Romanos, y a los Efesios, y—y a todos. Él—él escribió estas cartas. Fíjense, después que su señal se había manifestado, entonces él escribió esas cartas.
149Esta naturaleza de la venida será la misma. No será un grupo. Será un hombre. Dios nunca lidió de otra manera sino por medio de un hombre. Miren, Elías no era un grupo, Juan el Bautista no era un grupo, ellos eran individuos. Dios, en Malaquías 4 no dice: “Enviaré a un grupo”. Dice: “¡Enviaré a Elías!”. La Palabra no puede ser cambiada.
150Ahora, observen, la señal del tiempo del fin y la Voz vendrán según el orden Escritural, como fue prometido.
151¿Queremos saber cuál será la señal del fin? Jesús nos la dijo en Mateo 24 y 25. También nos lo dijo en Apocalipsis, desde el 6… o desde el 1, hasta el, pues, el capítulo 10. Luego Él viene en el capítulo 19, el Milenio se establece en Su venida, cabalgando un caballo blanco.
152Vendrá… la señal del tiempo del fin. Ahora escuchen, ya para terminar. Vendrá exactamente de la forma que dice la Escritura. 153Ahora fíjense, la voz de la señal. 153 Miren, en Lucas 17:30, Jesús prometió la señal del tiempo del fin. La última señal fue Dios manifestado en un cuerpo humano que pudo discernir los pensamientos que estaban en la mente de Sara, en la tienda detrás de ella. Eso fue lo que Él dijo. Esa fue la señal que prometió en el fin. Ju-… ¿Qué dijo Él que haría? “Eso sería conocido en los días, en los últimos días, cuando el Hijo del Hombre se manifieste”. ¡Se manifieste! Cuando el Hijo del hombre se manifieste, esa será la señal por la cual Él se manifestará. Ahora, vean si Eso no dice eso. Ciertamente que sí.
154Ahora, ¿podría Ud. decir, que: “No, será algo diferente. No, será edificar un gran auditorio, un gran esto o aquello, o algún gran concilio ecuménico, o algo así?” Oh, no. No, eso está muy lejos del cuadro. Eso está por otro lado. Es contrario a lo que Dios dijo hacer… que Él haría.
155Fíjense en lo que dijimos ahora. Las Escrituras serán exactas porque ya tenemos la señal de Sodoma, en lo natural. ¿Cuándo es que hubo más homosexuales, perversiones y cosas así, como hay ahora: Una generación mala y adulterina”, cuando Ud. ni siquiera puede encender la televisión sin que haya alguna cosa inmunda y sucia de Hollywood? Y la gente que se llama cristiana se queda en casa durante el culto de oración para ver tal cosa. Eso muestra qué espíritu está en Ud. Correcto. Y las mujeres se visten como aquellas, y los hombres permiten que ellas los manejen como ellas hacen allá. ¿Vamos nosotros a hacer de Hollywood nuestro ejemplo, o vamos a creer en la Palabra de Dios al respecto?
156Y ese mismo grupo puede ver la Palabra de Dios vindicada, y ¿qué hacen? Se ríen de ella porque están muertos, eternamente muertos. Ellos nunca estuvieron vivos. Si alguna vez hubieran estado vivos, ellos estarían vivos para siempre, el Eterno. Pero ellos nunca estuvieron vivos, siempre estuvieron muertos. Oh, puede ser que ellos sean pulidos, y crean en esto, aquello, o lo otro.
157Jesús le dijo a aquellos sacerdotes de aquel día: “Hipócritas, ¿cómo podéis decir cosas buenas, cuando de la abundancia del corazón habla la boca? ¿Llamándome bueno, ‘Buen rabí, Maestro bueno’? Él sabía lo que estaba en sus corazones. Él podía percibir lo que estaba en sus corazones. Él era la Palabra.
158La Biblia dice que “La Palabra de Dios es más penetrante que toda espada de dos filos y que discierne los pensamientos que están en el corazón”.
159Ahora, aquella señal de Sodoma ha vuelto en lo natural; y si todo está acomodado exactamente en la posición que debe estar en lo natural, ¿cómo entonces puede Ud. sacarse de la mente que lo espiritual no esta aquí al mismo tiempo? Ambos cuadros están en la escena. Sí, todo el mundo está de acuerdo de que lo natural está bien; pero oh, en lo espiritual no quieren creerlo porque interfiere con su doctrina.
160Lucas 17 es la señal. Lucas 17 es la señal de la cual Jesús dijo que en los últimos días las naciones, las iglesias y la gente serían igual como fueron en Sodoma, el mundo gentil, antes de la quema de Sodoma; y que habría un grupo parecido a Abraham. Vayan allá cuando Jesús dijo: “Como fue en los días de Sodoma”, Vayan y vean cómo era Sodoma. Él leyó la misma Biblia que nosotros leemos, la misma Biblia. Vayan entonces y vean cómo era.
161Aquí estaba un grupo elegido y llamado, el grupo de Abraham, ellos estaban esperando un hijo prometido; pero los sodomitas no creían en nada de eso, también había un miembro de iglesia tibio allá en Sodoma. Fíjense en aquellos tres Ángeles que fueron a cada uno de ellos, observen las señales que ellos mostraron y verán en qué señales estamos viviendo nosotros.
162Ahora, esa será la señal. Y la voz de la señal será Malaquías 4, “para restaurar la gente a la Fe apostólica de los padres”. Allí está la señal, allí está la Voz exactamente conforme a la Escritura. ¿Ven? La señal es la señal que ocurrió en Sodoma: Dios manifestado en seres humanos. Y preguntó: “¿Dónde está Sara tu mujer?” Dijo: “Ella está en la tienda detrás de Ti”.
163Dijo: “Voy a visitarte conforme al tiempo que te prometí”. Y Él dijo…
164Y Sara que estaba allá, detrás de Él, dijo: “¿Cómo podría ser eso? Yo soy una anciana, él es un anciano, mi esposo que está allá afuera es un anciano, ya eso no existe para nosotros”. Dijo: “Sencillamente no puede ser”.
165Él preguntó: “¿Por qué Sara dudó eso, diciendo en su corazón: ‘Cómo pueden ser estas cosas?’”
166Y Jesús dijo que eso volvería. Ahora, recuerden que Abraham llamó a ese Hombre “Elohim”, Dios. Tenía que haber sido Dios. ¿Por qué? Él podía discernir los pensamientos y era exactamente preciso. Y Elohim, el Espíritu Santo, no otra persona sino la misma Persona, regresando a la iglesia y haría la misma cosa, ésa sería la señal. Y la Voz sería: “Llámalos de vuelta a la Palabra, restaura la Fe de los hijos a los padres”. Allí está la señal y la Voz.
167Normalmente se aceptan las señales pero no la Voz. A ellos no les gusta la Voz pero sí aceptan la señal. Generalmente la aceptan. A ellos les gusta la señal porque les gusta mirarla, los entretiene. Pero la Voz, ellos no quieren aceptarla. Recuerden la Voz.
168Regresen nuevamente a la Palabra. La señal de Jesús como Mesías, de acuerdo a Isaías 35: “El cojo saltará como un becerro”, y todo esto.
169“¡Eso fue maravilloso!” Oh, ellos aceptaron eso. Eso fue bueno. Ellos creyeron eso. Creyeron en la señal. “Ven rabí, a mi iglesia, nosotros te daremos total cooperación. Seguro que te creemos. Tú eres el maravilloso. Tú eres el Rabí. Tú eres el joven Profeta. ¡Entra! ¡Todo tipo de cooperación! La señal es maravillosa”.
170Pero cuando la Voz habló y dijo: “Yo y el Padre uno somos”.
171Oh hermano, ellos no pudieron creer eso. “Tú te haces Dios”. Ellos no querían la Voz. Les gustaba la señal. Ellos sabían que… ellos admitían que eso era la señal del Mesías, pero la Voz, a ellos no les gustaba Eso. “Las obras que yo hago, vosotros también las haréis”. Y ellos dijeron: “Él es belcebú”. Él les dijo: “Generación de víboras…”
172Oh, ellos odiaban esa Voz. ¿Qué hicieron? Ellos expulsaron esa voz de en medio de ellos. Lo expulsaron a Él.
173Jesús dijo: “Si al Padre de familia llamaron ‘belcebú’, ¿cuánto más llamarán a Sus discípulos?”
174Recuerden, en Apocalipsis 3, en la edad de Laodicea. Esta es Laodicea; la señal de Sodoma debe venir. La Voz: “Regresen a la Palabra, aléjense de estos credos y denominaciones y vuelvan a la Palabra”, cuando esto venga, de acuerdo con Apocalipsis 3, Él será echado fuera de la iglesia, como fue en aquel entonces.
175“La señal está bien, pero no la Voz”. Ellos no quieren tener nada que ver con la Voz. No, no; la Voz. Pero Moisés dijo: “Si ellos no, o…”
176Dios le dijo a Moisés: “Si no creen a esa primera voz de la primera señal, pruébalos con la segunda voz. Y si ellos no lo hicieren, entonces agarra un poco de agua y derrámala sobre la tierra”. Eso lo concluye. Eso es todo. “Lava, sacude el—el polvo de tus pies”, en otras palabras, como dijo Jesús. Dijo: “Agarra un poco de agua del río, derrámala sobre la tierra, se convertirá en sangre, y muestra que eso es en lo que ella va a estar bañada, en sangre”. De manera que eso fue exactamente lo que sucedió.
177Si ellos no creían a la señal, entonces la tercera señal realmente captaba su atención. Todos los ministerios tienen tres señales si son enviados de Dios. Jesús tuvo tres señales. Moisés tuvo tres señales. Noé tuvo tres señales. Elías tuvo tres señales. Todo viene con tres señales. Noten. Escuchen, amigos.
178Se está haciendo un poco tarde. Yo he… Oh hermano, no sabía que era tan tarde, ya pasaron quince minutos después de la hora.
179Si Uds. pueden creer la señal de Sodoma, de Lucas, ¿ven?, como Él lo prometió; si Uds. creen la señal de Sodoma, ¿por qué entonces no pueden aceptar la Voz de Malaquías que sigue a la señal para “volver a la Palabra?” [Espacio en blanco en la cinta—Ed.] La Biblia lo dice y Uds. lo ven, escuchen entonces la Voz de la señal.
180¡Huyan de la ira venidera! No piensen: “Porque yo pertenezco a la iglesia pentecostal unida, a las asambleas de Dios, a los metodistas, bautistas o presbiterianos, tengo derecho a entrar”. Dios puede levantar hijos de Abraham de estas piedras. ¡Vuelvan a la Palabra! Apártense de su mundanalidad y sus sistemas organizados y cosas así. Dios los destruirá de la faz de la tierra. Él los hundirá en las profundidades del mar del olvido, como hizo con Egipto cuando sacó a Israel, a una nación de una nación. Cuando Él saque a la Novia de la iglesia, ella pasará por las tribulaciones y bañará la tierra con su sangre. Huyan de la ira venidera, ¡porque está a la mano!
181Uds. no pueden ver estas cosas sin… yo no sé lo que Uds. piensan de ellas. Yo sólo soy responsable por leérselas y hablar de eso. ¡Es asunto de Uds.! Si pueden creer a la señal, entonces crean a la Voz que sigue a la señal. ¡Oh, hermanos!
182Fíjense en Moisés, tipo de los que iban a salir. Él tenía que hablarle a aquella gente de una promesa que le había sido hecha a los padres. “Recuerdo mi promesa a sus padres”. Y ahora, ¿qué—qué tenía que hacer Moisés? Volver los corazones del pueblo a lo que los padres habían dicho. Y así como Moisés lo fue en aquel entonces, también Malaquías 4 tiene que “hacer volver la gente a la Fe de los padres”.
183Todos esos escrúpulos de denominaciones y demás, ¡regresen a la Palabra! Yo sé que Uds…. a mucha gente le gusta hacer eso; yo no estoy regañándolos a Uds. aquí. Estas cintas van alrededor del mundo, ¿ven?, a todas partes. Yo no los estoy regañando a Uds., pero regaño a quien sea, a donde pertenezca. Yo soy un sembrador de Simiente. Eso es todo lo que sé hacer. Les toca a Uds. tomar la decisión. ¡Huyan de la ira que vendrá, pueblo!
184No crean que por ser pentecostales. No crean que porque su madre fue una metodista buena y santificada, o su padre un buen bautista gritón. No crean que eso tendrá algo que ver con Uds.; no crean que por pertenecer a la iglesia que ellos edificaron, o la que Uds. están edificando ahora. No crean que porque Uds. los pentecostales hablaron en lenguas, danzaron en el Espíritu y corrieron de arriba abajo por el suelo, hace cuarenta años. No crean que por haber tenido reuniones de sanidad, y así por el estilo. 185No fallen en ver esa señal, de una Columna de Fuego, que Dios ha vindicado; y la Voz que la sigue para hacerlos volver a Dios. No dejen que se les escape. Hay una señal y una Voz.
186Cuando un hombre se levanta con una señal, la misma antigua línea de pensamiento, algo está mal, eso no viene de Dios. ¡Oh, qué cosa! “¡Enderezad Su senda!” Ahora, ¿Uds. lo creen? “Entonces regresa, oh ciego y disperso, a lo tuyo”. La Biblia… El escritor de himnos dijo: Naciones están en quiebra, Israel está despertando, Las señales que la Biblia predijo; Los días gentiles están contados, cargados de horrores; “Regresa, oh disperso, a lo tuyo”.
187¡Vuelvan! ¡Regresen! El profeta dijo: “Habrá Luz en el tiempo de la tarde”. Justo antes de que el sol se oscurezca por completo, habrá Luz. Caminen en la Luz mientras haya Luz. Dentro de poco el Concilio Ecuménico los atrapará, y entonces no habrá Luz. Inclinemos nuestros rostros.
188Padre Celestial, está en Tus manos ahora. Yo—yo sembré las Semillas. No sé dónde cayeron ellas. Te ruego que los bendigas donde quiera que estén. Y que ellos encuentren su lugar en la profundidad, y desarraigar todos los lugares pedregosos, y todas las raíces de los zarzales verdes, por decirlo así, y quitar de en medio toda la incredulidad. Concédelo Padre. Encomendamos esto ahora a Ti, en el Nombre de Jesucristo. Amén.
189Con sus rostros inclinados y ojos cerrados… Mañana en la noche habrá un banquete. Pecadores de la ciudad, yo… Si el Señor lo permite, tendré que hablarles a ellos. Ahora le estoy hablando a una congregación mixta. En una reunión como esa yo no me atrevería a predicar esto porque los cegaría más que nunca.
190Pero en esta noche, ¿creen Uds. que han visto la señal y pueden oír la Voz? Si es así y Ud. cree… cree pero todavía no ha aceptado a Cristo en Su plenitud, ¿quisiera levantar su mano? Que todos inclinen sus rostros y cierren sus ojos, levanten sus manos y digan: “Recuérdeme al orar Hermano Branham”. Me encantaría hacerlo. Dios les bendiga.
191Nuestro Padre Celestial, dice la Biblia que “Los que creyeron fueron bautizados”. Te ruego Señor que estas personas que han levantado sus manos dando a entender que creen, si no han sido bautizados en el bautismo cristiano, que puedan hallar la iglesia que lo haga y sean bautizados. Concédelo Señor.
192Que no sólo sean bautizados en agua, lo cual es solamente una— una señal externa de que algo interno ha ocurrido. La Biblia dice que “Hay una fe, un Señor y un bautismo”, y ese bautismo es el bautismo espiritual. El cuerpo siendo lavado es sólo una ilustración o la forma de mostrar que ha sucedido algo internamente. Pero esa alma es la que tiene que ser bautizada con el Espíritu Santo, eso es lo eterno que entra a la naturaleza humana y le da un cambio, la convierte en un creyente. Te ruego que ellos reciban el Espíritu Santo. Te los encomiendo a Ti ahora como trofeos del Mensaje y de la gracia de Cristo. Te lo ruego en Su Nombre. Amén. Ahora con sus rostros inclinados reverentemente.
193Me quedan siete minutos. Yo—yo no podría salir a tiempo. Yo— yo—yo no podría tener una línea de oración en ese lapso de tiempo. Les voy a pedir que se queden donde exactamente están. Siento mucho haberlos retenido hasta tarde. Oraremos por todos. Uds., algunos de Uds. que tienen tarjetas de oración, no se preocupen, los atenderemos.
194Pero vamos a ver si el Espíritu Santo se nos revela ahora. Si creen en Él y creen que ésta es la señal… Recuerden que el Ángel era un hombre que comió y bebió delante de Abraham y estando Sara en la tienda, Él pudo discernir los pensamientos del corazón de ella. Ésa fu la señal. Él era la Palabra. Ahora, si la Palabra tan sólo puede venir a nosotros, Él prometió hacer lo mismo también.
195Ahora, Uds. que están allá en la audiencia y no tienen tarjeta de oración y saben que no van a estar en la línea, yo no puedo discernir quién es quien a menos que el Señor me lo muestre. Yo… Y Uds. creen que Dios ciertamente sana a los enfermos. Yo quiero que crean ahora mismo por un momento. Sólo oren y digan: “Señor Jesús, yo sé que el que está hablando es un hombre, pero él nos ha dicho en esta noche y nos lo ha probado que el Espíritu Santo, al cual el mundo no puede matar”.
196Ellos pudieron matar a Jesús cuando Él estuvo en la carne; ellos lo condenaron a muerte. Pero ahora Él se ha levantado, en una condición glorificada y ya no lo pueden matar. Y Él dijo: “Un poquito y el mundo no me verá más. Mas vosotros”, los predestinados, los ordenados para vida eterna, la Iglesia, la Novia, “vosotros me veréis, porque estaré con vosotros y en vosotros hasta la consumación. Las cosas que Yo hago vosotros también las haréis”. Él hizo todas esas promesas.
197Ahora, yo sé que cuando Él estuvo aquí en la tierra, Él, Dios estaba en Él. Él era Dios. Él era la plenitud de Dios. Él era toda la Palabra de Dios manifestada.
198Y la Biblia todavía es Dios, la Palabra, y hay una parte de la revelación aún por ser revelada. Pero Él dijo que “En los últimos días, cuando el mundo llegara a ser nuevamente como Sodoma, el Hijo del Hombre se manifestaría”. Y regresaría la señal de Sodoma, entonces la Voz llamará al pueblo, aquellos que han sido ordenados a Vida.
199Sabemos que cuando Él estuvo aquí hubo millones de personas en la tierra que nunca supieron que Él estaba aquí, no tenían por qué saberlo. ¿Ven? Él vino para aquellos que estaban predestinados para verlo.
200Oren ahora. Guarden mucho silencio. No se muevan. Dondequiera que estén, en los balcones o en el piso inferior, donde estén, no—no se muevan, manténganse tranquilos y oren.
201Digan: “Señor Jesús, la Biblia dice en Hebreos 4 que ahora mismo Tú eres ‘un Sumo Sacerdote que puede ser tocado por nuestras debilidades’. Y vemos que en la tierra, cuando Tú estuviste aquí en la tierra, en una ocasión una mujercita tocó Tu manto y Tú te volteaste y dijiste: ‘¿Quién me ha tocado?’” Ella se escondió, pero sin embargo su fe fue identificada. Jesús le habló acerca de su flujo de sangre y le dijo que su “fe la había salvado”. Ahora Él es ese mismo Sumo Sacerdote. Si Él es el mismo de ayer, hoy y por los siglos, Él tendrá que actuar de la misma manera, si Ud.—si Ud. lo toca.
202¿Y qué causa eso entonces? Tiene que haber carne humana en la tierra para que hable Su Voz: “Yo soy la Vid, vosotros los pámpanos”. No hay manera de darle la vuelta a esto, amigos. Es simplemente la Escritura. Es la Verdad. ¿Uds. ministros que están allá atrás creen eso? [Los ministros dicen: “Amén”.—Ed.]
203Ahora, Uds. allá, sean reverentes y oren, y digan: “Señor Jesús, permíteme tocar Tu manto”.
204Y Uds. pueden ver que el más cercano a mí está a veinte pies o más. Yo no conozco a nadie aquí. Ni siquiera puedo ver a alguien que realmente conozca en esta noche y esté sentado allí, exceptuando a Pat Tyler que está sentado allí al frente y es un amigo mío. Hay personas en catres, camillas.
205Anoche vimos una camilla que se abrió y el hombre se levantó y se fue caminando. ¿Por qué no pueden todos Uds. en esta noche? ¿Ven? Simplemente crean, eso es todo lo que tienen que hacer. Su Presencia lo hará. Aquí está Él, Ud. tendrá que pararse al lado de Él para que le resucite en los últimos días.
206Ahora, Ud. que cree y piensa que está persistiendo en la oración, sólo mire hacia acá ahora.
207Como dijeron Pedro y Juan: “Míranos”. Y ellos miraron ávidamente, el hombre, esperando ver algo. Él le dijo: “No tengo plata ni oro, pero de lo que tengo…”
208Ahora, yo no tengo sanidad, pero de lo que tengo, un don de parte de Dios, les doy. Si tan sólo lo creen, Dios lo hará funcionar. Yo sólo les estoy pidiendo que lo crean. De lo que tengo les doy. Si Uds. lo creen, Dios lo hará funcionar. Simplemente inténtenlo.
209Miren, aquí está ahora mismo. Amén. Me gusta eso. Aquí está una dama sentada. Ella es algo corpulenta, está sentada aquí en la esquina. ¿Tiene una tarjeta de oración señora? La que es un poco corpulenta… Ud. no tiene una… Aquí mismo, ¿Ud. no tiene una tarjeta de oración? Sí. ¿No tiene una tarjeta de oración? ¿Cree de todas maneras? Si Ud. cree no necesita tarjeta de oración.
210Hay un rebote en la voz y por eso es que es difícil llamar a la gente así, pero traten de prestarme tanta atención como puedan.
211Yo no la conozco. Ud. no tiene tarjeta de oración, por lo tanto no estará en la plataforma. Si Dios me revelara cuál es su problema, ¿creerá Ud.? Eso sería igual como cuando Él le reveló a la mujer cuál era su problema, a la mujer junto al pozo, a Sara por lo que había dicho y demás. ¿Cree Ud. eso? ¿Cree Ud. que todo estaría bien? 212
212Ud. sufre de un problema en la sangre, hay algo malo en su sangre. Si eso es correcto, levante su mano. Muy bien. Ya no lo tiene. Se forma una Luz sobre Ud. Jesucristo la ha honrado.
213Ahora, yo nunca había visto a la dama en mi vida. ¿Qué es eso? Tiene que ser el Espíritu. Uds. ahora pueden decir como los fariseos: “Ése es el diablo”, bueno, Ud. recibe la recompensa de ellos. Si Ud. dice: “Eso es Cristo”, Ud. recibe la recompensa de Cristo. Yo creo que es la Palabra siendo identificada en estos últimos días; no yo.
214Miren, aquí está sentada otra damita sentada aquí abajo. Ella está sufriendo con venas varicosas en sus piernas. Ella tiene complicaciones. Tiene problemas cardíacos. Ella está orando por un ser amado, es un hermano. Ahora está llorando. Ella está haciendo contacto. Ése hermano está muy grave. Es un caso de diabetes. Y, también, él tiene otra sombra, él es un pecador. Y Ud. está orando por él. Correcto. Señorita Welton, si Ud. cree con todo su corazón Dios hará eso por él. ¿Lo cree? Ése es su nombre.
215Ahora, ¿será eso más de lo que Jesús le dijo a Simón? “Tu nombre es Simón y eres hijo de Jonás”. Sólo tenga fe. No lo dude. Créalo con todo su corazón. Si Ud. lo cree, Dios hará que se cumpla. Si Ud. tan sólo puede…
216Acá, acá está sentada una damita por aquí mismo que me está mirando, tiene cabello rojizo. Su cabello está peinado hacia atrás.
217¿No pueden ver esa Luz como de color ámbar girando sobre la mujer? Ella sabe lo que está ocurriendo ahora mismo porque lo siente. Está tan cerca de ella que no puede evitar sentirlo. Si es así señora, levante su mano. Allí está.
218Yo soy un completo desconocido para Ud. y no sé nada sobre Ud. Pero Ud. estaba sentada allí orando. Correcto. Si es así, mueva su mano de esta manera. Ahora, si Jesucristo es el Hijo de Dios, que lo es, un Sumo Sacerdote que está a la diestra de Dios… Y yo sólo estoy parado aquí por medio de un don, estando yo in-… fuera de, simplemente fuera de razonamiento humano, sin ningún pensamiento propio, una manera de relajar mi propia mente y pensar; y sólo le permito a Dios que entre, ¿cree Ud. que Él…? Yo… Dios sabe que yo no la conozco a Ud. y Ud. también lo sabe. Entonces, si Dios me revelara su problema, algo que Ud. está esperando o desea algo más, ¿cree Ud. que Dios lo hará… puede hacer eso?
219Ud. tiene problemas en la espalda. Esa es una de las cosas por la que Ud. está orando. Y Ud. tiene problemas con sus ojos. ¿Cree Ud. que Dios se los sanará y se los pondrá bien? ¿Sí? ¿Sí? ¿Cree Ud. que Dios puede decirme quién es Ud.? La señora Hallman, si Ud. cree ahora con todo su corazón puede recibir lo que pidió. ¿Lo cree?
220Acá está sentada una anciana, un poco más allá detrás de ella allí. Ella también está orando. Ella tiene diabetes. Espero que ella no pierda esto. Eso está sobre ella. Ella es muy anciana. Un momento. Que el Señor me ayude ahora. Su… Ella lo captó, muy bien, ahora, vean, cuando ella hizo contacto. Ella no es de aquí. Ella es de Louisiana. Su—su ciudad es un lugar llamado Singer, en Louisiana. Y ella está sufriendo de diabetes. Su nombre es la señora Doyle. Si eso es cierto, levante su mano. Muy bien. Soy un completo desconocido para ella, nunca en mi vida la había visto. Pero Jesucristo, el Hijo de Dios, conoce todo sobre Ud.
221Allá atrás está sentada una dama que es de la misma ciudad, un lugar llamado Singer. Ella está sufriendo con tensión alta. Y su nombre es Clark. ¿Cree Ud. señora Clark? Muy bien, puede recibir lo que pidió. ¿Creen Uds.? [La congregación dice: “Amén”.—Ed.]
222¡Allí está la señal! ¡Escuchen la voz! ¡Arrepiéntanse, vuelvan a Dios tan rápido como puedan! Jesucristo está aquí en el poder de Su resurrección. Una generación mala y adulterina recibe una señal de Jesucristo viviendo entre la gente. Él no podía hacer eso sólo conmigo, Ud. también tiene que estar, ¿entienden? La mujer tuvo que tocar Su manto y Ud. tuvo que tocar Su manto. Nosotros simplemente somos instrumentos.
223¿Creen Uds. con todo su corazón? Ahora, si lo creen… ¿cuántos lo creen? Levanten sus manos, así, digan: “En verdad yo lo creo”.
224Ahora, si Uds. lo creen, Jesús dijo así: “Estas señales seguirán a los que creen, sobre los enfermos pondrán las manos y sanarán”. ¿Creen Uds. eso?
225Ya es tarde. No tenemos tiempo. Faltan veinticinco minutos para las diez. ¿Pondrán las manos los unos sobre los otros y harán como les diga yo ahora? Pongan sus manos los unos sobre los otros.
226Ahora, Uds. saben, en el segundo piso, dondequiera que estén. Uds. saben muy ciertamente, después que las Escrituras han sido predicadas e identificadas claramente… por todo el edificio.
227Veo otra ahora mismo. ¿Ven? Y otra aquí mismo, problema de próstata. Una dama con tuberculosis. Ajá. Oigan, eso está por todas partes ahora, pero lo debilita a uno.
228¿Qué diferencia… qué más? Ud. ve cincuenta, algunas veces hay eso, y Ud. quiere ver setenta la próxima vez. En una ocasión Jesús hizo eso en Sicar y toda la ciudad creyó en Él, ellos estaban esperando al Mesías.
229El Mesías está aquí, el Espíritu Santo, el Mesías de este día; el Mesías que está haciendo que la Palabra sea vindicada, de Su promesa.
230Ahora, quiero que todos, al imponer las manos unos sobre otros, si Uds. son creyentes. Ahora, no ore por Ud. mismo, ore por aquella persona y ellos van a estar orando por Ud. Ahora, la misma Palabra que prometió esto en los últimos días, también prometió…
231Y recuerden, Jesús dijo: “Estas señales seguirán a los que creen”. La sanidad, al regresar, es la voz de que la señal ha sido reconocida. Ellos imponían las manos sobre los enfermos como una señal; la voz es: “¡Aleluya, el Señor me ha sanado!”. Ahora, si estas señales acompañan a una voz, esa señal… si Ud. es un creyente, eso le acompañará. La voz acompañará a la señal.
232Si yo les doy a Uds. esta señal que he dicho proviene de Dios y que Dios prometió para este día, ha sido tan claramente presentada que sólo un incrédulo podría no creer esto. ¿Ven? Entonces Dios se volvió y la confirmó, para cumplirla. Ahora, Él está aquí.
233Ahora, cada uno, de la manera que ora en su iglesia, ya sea para sí mismo o en voz alta, como sea, ore por la persona sobre la que tiene las manos puestas, porque ellos están orando por Ud.
234Y ahora miren para arriba. Y en la Presencia del Mesías, el Cristo, el Resucitado que todavía está vivo después de dos mil años, ¿cómo podemos estar tan entorpecidos en el Espíritu? Eso debería encender a este país, eso debería hacer que Beaumont se arrepintiera en saco y ceniza. Pero ¿lo hará? No.
235Pero Uds. que lo están esperando y creen que Él lo haría y cumpliría Su Palabra, es para Uds. a quienes es dada la promesa ahora. Ponga sus manos sobre alguien más y ore, mientras yo oro por Uds. desde aquí.
236Señor Jesús, se ha dicho suficiente, se ha hecho suficiente. la Palabra prometida ha sido manifestada. El Mesías, el Cristo de Dios está en la Presencia Divina. Nosotros lo sentimos. Lo vemos. Sabemos que Él prometió esto en los últimos días: “Como fue en los días de Sodoma, así será cuando el Hijo del Hombre se manifieste”. Entonces, nosotros sabemos.
237Vemos el—el fuego en los cielos, las bombas atómicas. Vemos a las naciones carcomidas, naciones en quiebra. Vemos que Israel está en la patria. Toda señal que pudo ser prometida se ha cumplido. Lo siguiente es la venida del Hijo prometido.
238Oh Dios Eterno, en la Presencia de Jesucristo, el gran Espíritu Santo que está aquí ahora confirmando que Él está aquí, escucha la oración de esta gente, oye a estos cristianos; para que cuando yo me vaya ellos no digan “El Hermano Branham hizo esto”. O que algún otro que no conocían les impuso las manos y fueron sanados. Pero Tú prometiste que la Voz tenía una señal conectada a ella. Y Que ellos sean sanados, mientras los encomiendo a Ti, en el Nombre de Jesús.