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~ CUENTA REGRESIVA ~
1Ahora, estamos retrasados casi por treinta minutos, treinta y cinco minutos. No hablaré sino sólo durante unos pocos momentos, porque vamos a tener una línea de oración, llamando a todas las personas que tengan sus tarjetas de oración, y oraremos por ellas. Esa es nuestra promesa.
2Pero ahora vamos a ponernos de pie en respeto a la Palabra, mientras leo una porción de la Escritura aquí y le pido a Dios un contexto para mi texto. Vamos abrir en Hebreos, el capítulo 11, si quisieran seguirnos mientras leemos. Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. Porque por ella alcanzaron buen testimonio los antiguos. Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía. Oremos.
3Señor, bendice Tu Palabra. Santifica el instrumento que será usado. Y que esa instrumentalidad pueda concordar con la Palabra para traer Vida y hacer que esta Palabra viva nuevamente delante de nosotros. Lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén. Pueden sentarse.
4Ahora préstenme toda su atención por unos momentos, por unos veinte minutos. Tengo un pequeño tema aquí que me gustaría llamar: Cuenta Regresiva.
5Uds. saben, con todas las cosas, ¿oyeron Uds. lo que dice la Escritura? Las cosas que son, que vemos, fueron hechas de cosas que no eran, porque fue la Palabra de Dios quien hablo las cosas en existencia. El mundo en el que estamos sentados hoy, las sillas en las que nos sentamos, el piso que está debajo de nosotros, la tierra, los árboles y todo, no es más que la interpretación de la Palabra de Dios. Cuando Dios la interpreta, cuando acontece, eso la revela. “Sea”. Y fue. “Sea”, y así fue. Y al ver la naturaleza, cómo es que fue formada.
6Ahora, la naturaleza ha sido mi Biblia. Como todos saben, los que yo he… han estado en mi audiencia cuando he predicado, yo realmente estoy casi en el lado analfabeta, y apenas puedo leer. Yo tuve una educación de séptimo grado. Yo tuve mucha experiencia. Pero en mi predicación, yo tengo que tomar mi inspiración y tipificarlo con algo en la… de la naturaleza, para que así Uds. puedan entender de lo que estoy hablando. Yo no sé usar palabras como lo hace un hombre educado e inteligente, porque no tengo la educación para hacerlo. Así que por lo tanto, yo tomo la naturaleza y tipifico lo que me dice mi inspiración, con la naturaleza. Me sentía muy solo, pero una vez…. Yo leí en la Biblia donde los profetas del Antiguo Testamento hicieron eso.
7El más grande de los profetas fue Juan. Y nos damos cuenta que cuando él tenía nueve años de edad, fue llevado por el Espíritu al desierto, porque él tenía que introducir al Mesías. Su padre era un sacerdote. Era normal que él—él hubiera seguido la tendencia de su padre. Pero su trabajo era demasiado importante para aceptar alguna ética de lo que alguien más pensaba. Él tenía que recibir su mensaje de parte de Dios. Así que, a la edad de los treinta él salió del desierto, sin educación, pero con un celo ardiente en su corazón, con una revelación de parte de Dios, y una visión, de que él iba a anunciar al Mesías. Él lo sabía tan claramente que dijo: “Hay Uno entre Uds., ahora mismo, a quien Uds. no conocen”. Piensen en eso. “Uno parado entre Uds., aquí mismo, que Uds. no conocen. Él, yo no soy digno de desatar Su calzado, pero Él os bautizará con el Espíritu Santo y fuego. Su aventador está en su mano”.
8¿Y se fijaron Uds. en su—su manera de hablar? Miren, él le dijo a los fariseos, cuando ellos salieron. Él sabía, siendo un profeta, él sabía lo que había en sus corazones. Y les dijo: “Vosotros, generación de víboras…”, queriendo decir: “culebras”. Vean, ellos, él sabía que eso…
9Ahora, algún otro hombre pudiera haber dicho: “Uds.”, otra cosa, Uds. saben, usado alguna… una—una gramática refinada: “Uds., problemáticos insignificantes”, o como sea que Uds. quisieran llamarlo. Eso pudiera estar mal; yo simplemente tomé eso, ¿ven? Así que, quizás fueron otras palabras que él pudo haber usado.
10Pero, ¿ven Uds.?, su inspiración, él sabía que una culebra era pequeña, baja, y furtiva. Así que él dijo: “Vosotros, generación de culebras, ¿quién os enseñó a huir de la ira que vendrá? No empecéis a decir dentro de vosotros mismos, que: ‘Nosotros pertenecemos a esto, o aquello’, porque os digo que Dios puede de estas rocas, piedras”, (lo que él había visto en el desierto y en la ribera), “levantar hijos a Abraham. También, el hacha está puesta a la raíz del árbol”. (Lo que él había visto). “Todo árbol”, (como en el desierto), “que no da fruto”, (eso era lo que él usaba como leña). ¿Ven? “¡Está a la raíz del árbol! Y si no da buen fruto, es cortado y echado al fuego”. Vean, su inspiración provenía de la naturaleza.
11Y—y si Ud. observara la naturaleza de cerca, Ud. no se alejaría tanto de la Palabra, porque Dios está en la naturaleza. Yo creo que la última vez que estuve aquí en la Costa Oeste, prediqué sobre las cuatro formas de ver a Dios; Dios en Su Hijo, Dios en Su Palabra, Dios en la naturaleza y así sucesivamente.
12Ahora, si nos fijamos en todo lo que Dios hizo en la naturaleza, siendo de que voy a hablar de esa manera, sobre las cosas naturales tipificando las cosas espirituales, eso… porque fueron hechas de cosas que no se veían. Era la Palabra. Ahora tomemos como ejemplo a…
13Hace unos meses me pidieron que predicara un sermón, un sermón de funeral para un querido amigo mío. Muchos de Uds. que han leído mi libro, recuerdan donde yo… un muchacho que estaba… uno que pertenecía a los Boy Scouts o algo así, y él… yo le pedí que se guardara mi… me guardara su vaca… o—o su traje de explorador cuando ya no lo usara más. Bueno, él me guardó una parte de la pierna. Uds. recuerdan eso, en el libro. Y yo me la puse. Era Lloyd Ford, su madre murió recientemente, tenía casi ochenta y cinco años de edad, una amiga mía muy preciosa. Y Lloyd, estando soltero todavía, y se quedaba con su madre. Él vino a mí y me dijo: “Hermano Bill”, así es como él me conocía. Nosotros, yo lo llamaba a él Lloyd, y él me llamaba Bill a mí. Yo le dije: “¿Qué quieres, hermano Lloyd?”. Él me dijo: “¿Quieres—quieres predicar el funeral de mi madre?”.
14Yo dije: “Me gustaría hacerlo. Aunque sería como el de mi propia madre”. Dije: “Ella me ha preparado tantas comidas y cosas, y ha sido muy dulce conmigo”.
15Él dijo: “Hermano Branham, yo quiero que seas tú el que digas esas últimas palabras”.
16Yo dije: “¿Qué quieres, qué quieres que diga, Lloyd?”.
17Él dijo: “Yo quiero que tú hagas una sola cosa. Sólo asegúrale a mi familia de su resurrección”.
18Así que tomé el texto de algo allí en Job, de cómo es que él observaba la naturaleza. Y dije, en mi…
19La muerte de propia madre, mi propia madre que murió hace como dos años. Mi hermana menor acababa de ser salva, no tenía mucho, y ella me llamó cuando supo que mi madre se estaba muriendo. Ella me dijo: “Billy, ¿qué puedo hacer?”. Dijo: “Ya no soporto estar parada allí viendo a mi madre”. Yo dije: “Es la escena más dulce que yo haya visto alguna vez”. Ella dijo: “¿Cómo puedes decir eso de tu madre?”.
20“Oh”, dije yo: “Ella está lista para irse y desea hacerlo. Ella es anciana y está lista para pasar de esta vida”.
21Yo le dije a ella: “Mamá, ¿Jesús todavía significa para Ud.… lo mismo que el día en que Ud. recibió el Espíritu Santo?”. Ella decía: “Sí”. Cuando, y yo… Cuando ya no pudo hacerlo más, le dije: “Sonría”.
22Cuando se puso tan mal que no podía sonreír ni hablar, le dije: “Madre, Ud. se está muriendo” Ella estaba en mis brazos. Yo dije: “Madre, si Jesús significa lo mismo para Ud. y todavía es tan dulce o quizás más dulce de lo que fue cuando Ud. recibió el Espíritu Santo… Yo soy su hijo predicador. Yo tengo que encontrarme con el público. ¿Significa Jesús algo para Ud., ahora que Ud. se está muriendo? Si así es, y Ud. no puede hablar…” Ella no podía hablar. Yo dije: “¿No puedes hablar, madre?”. Ella no podía moverse. Yo le dije: “Pestañea rápidamente”. Ella empezó a pestañear muy rápido y el agua le rodaba por las mejillas. Cuando ella ya no podía hablar más, pero sus sentidos en ella percibían la Presencia de Jesucristo. A los pocos minutos un Viento vino pasando por la habitación y mi madre se fue con él para encontrarse con Dios.
23Ahora, cuando esta mujer murió, yo pregunté: “¿Hay esperanza en la resurrección?”. Yo dije: “Todo…”.
24Yo he tenido el privilegio de predicar prácticamente a todas las naciones debajo de los cielos. He visto toda clase de dioses y todo tipo de religiones, pero ninguna de ellas es verdadera sino el Cristianismo. Esa es la única. Aun la misma naturaleza habla del Cristianismo. ¡Dios el Creador!
25Miren, hay vida, muerte, sepultura y resurrección. ¡Resurrección! Toda la… Ud. no puede salir allá afuera sin verlo. Observe las hojas brotar en la primavera. Obsérvelas llegar a su juventud, a su mediana edad, y luego a su vejez. Las venas de las hojas contienen la vida. A los pocos minutos, uno se da cuenta que no pasa mucho tiempo, antes de la helada o cualquier cosa, esas hojas se caen. ¿Y qué sucede? La vida que está en ese árbol, esa savia, desciende a las raíces. Si no lo hace, el frío del invierno mataría al árbol, mataría la vida. No puede quedarse arriba. Ella tiene que descender y enterrarse. Pero en la primavera regresa otra vez con nuevas hojas. Está testificando que hay una vida, una muerte, una sepultura y una resurrección. Todo es un tipo. Nosotros simplemente no podemos negarlo.
26Observe al sol cuando sale en la mañana, el sol que alumbra los cielos. Es un niñito que es mecido en los brazos de su madre, cuando está débil, no tiene mucha vida y no es muy fuerte. Y luego como a las ocho en punto empieza a ir a la escuela. A las once y treinta se gradúa y sale de la escuela secundaria y de la universidad. Luego entre las doce y las dos está en toda su fuerza. Luego empieza a ponerse débil, más débil, más débil, más débil, y finalmente se pone muy débil al igual que un anciano o una anciana, se oculta. ¿Será ese su fin? A la mañana siguiente regresa para testificar que: “Hay una resurrección y una vida más allá de la muerte”.
27Todo testifica. Toda la naturaleza testifica. La Palabra testifica de ello. El Espíritu mismo que está en nuestros corazones testifica de ello. Algo dentro de nosotros nos dice que: “Hay una resurrección de los muertos”. Así que, vean, decir…
28Si alguna cosa cumple el propósito de Dios, tiene una resurrección. Pero solamente se levantará si cumple el propósito de Dios. Si una flor vive y no es germinada, no se levantará nuevamente. Si Ud. siembra maíz y no germina, no se levantará de nuevo. Todo lo que no cumpla el propósito de Dios no tiene resurrección. Pero Ud. no puede mantener en tierra algo que cumpla el propósito de Dios. Se levantará nuevamente para testificar de una resurrección. Nosotros sabemos que todas estas cosas son correctas. Ellas son testimonios para nosotros, para animarnos. Cada día, dondequiera que Ud. mira, Ud. ve a Dios.
29Hay un cuerpo natural, una gente. Hay un Cuerpo de gente espiritual.
30Hay una novia natural. Yo he tenido el privilegio de casar parejas jóvenes. Y yo nunca pienso en ello a menos que… Yo les hago dar la vuelta, (una pequeña superstición), quedando yo con mi—mi espalda hacia el este y ellos mirando hacia el este. Y mientras los observo, imagino sus corazones latiendo como uno solo: Cristo y Su Novia. Hay una novia natural, y siendo que hay una novia natural, es sólo un testimonio de que hay una Novia espiritual. Hay una Novia espiritual, porque hay una novia natural.
31Todos estos acontecimientos naturales, ahora, ellos anuncian acontecimientos espirituales. Cada acontecimiento acompaña al otro acontecimiento, sólo que lo perfecciona. Ud. dirá: “¿Cómo es eso?”.
32Bueno, es algo así como una Vida espiritual, cuando ella entra a la vida natural, perfecciona la vida natural. Ella hace que Ud. esté en una mejor condición que en la que Ud. se encontraba en la vida natural.
33Cuando la hoja envejece y muere, regresa nuevamente con la vida en la resurrección para testificar el año siguiente, ella regresa a una mejor condición que la que tenía cuando cayó. Vean, todo testifica de estas cosas.
34Tomemos por ejemplo el avance que el hombre ha sido capaz de lograr sobre la tierra. En todos estos avances naturales… Deseo su completa atención ahora. El… Todos los logros naturales que se han dado en la tierra, han sido precursores de logros espirituales que Dios ha llevado a cabo mediante Su Iglesia. Todas las cosas naturales son un tipo de las espirituales. Ud. dirá: “¿Cómo es eso?”.
35Tomemos uno de ellos, el transporte. Primero el transporte fue mediante el caballo. El siguiente fue el automóvil. Luego la ciencia nos construyó un avión. Pero fíjense, es un… Primero fue un caballo de fuerza. El automóvil probablemente tuvo quizás veinte caballos de fuerza. El avión se elevó a cientos de caballos de fuerza. ¿Ven lo que es? Es exactamente la manera como se avanzó primero con el caballo, luego fue construido el automóvil y entonces lo siguiente fue el avión. Nosotros simplemente nos mantenemos obteniendo logros cada vez más altos y mayores. Este es el logro de la ciencia. Este es un precursor de las cosas espirituales que sucedieron de parte de Dios por medio de Su Espíritu, lo que ha estado en Su Palabra prometida.
36El hombre natural, mediante el conocimiento, mira hacia atrás para su logro; así es la ciencia, mira lo que Dios ha hecho en una creación anterior. Ellos salen y recogen trozos de tierra, consiguen pedazos de rocas y fósiles, y—y elementos, y los unen unos con otros. Vean, en ese logro, ellos están tomando lo que Dios ha hecho y lo pervierten de su estado original, para mejorar un poco más sus casas de habitación, su economía y todo lo demás, a partir de lo que ha sido creado. Eso es en el logro natural alcanzado por el hombre.
37Pero Dios, en el logro espiritual, está yendo hacia adelante, no hacia atrás. Él está yendo hacia adelante, mirando en la Palabra y creyendo las Promesas de cosas que aún no han sucedido, de las revelaciones espirituales que manifiestan las cosas espirituales que Él ha prometido. Él las ve suceder. Sí como los científicos están trabajando en su laboratorio con diferentes cosas para ayudar al hombre, tomando la creación; el hombre espiritual está mirando hacia adelante buscando algo que Dios prometió, que aún no ha sido creado. El hombre natural mira hacia atrás. El hombre espiritual mira hacia adelante.
38Esa es la manera en que ellos tiene—tiene eso en la iglesia. El miembro de la iglesia natural mira hacia atrás hacia Finney, Sankey, Knox, Calvino. Todo eso estuvo bien, pero ese era el día de ellos. Nosotros estamos mirando adelante hacia algo más, una promesa que es superior y mayor, y lo que Dios ha prometido. La ciencia va atrás, para tomar aquello. Nosotros vamos hacia adelante, en la Palabra del Señor, para encontrar lo que Dios ha logrado.
39En estas dos cosas, una va delante de la otra, o la tipifica. Ahora, de la misma manera que la ciencia ha sido capaz de alcanzar más caballos de fuerza, como lo hizo al tomar el poder y hacer instrumentos cada vez mayores, los autos y los aviones; también Dios ha hecho lo mismo como en cada uno de aquellos tipos. Ahora observen.
40Allá en los días de Lutero, su poder era el caballo de fuerza. Y entonces Dios, teniendo a Lutero en Sus manos bajo control, fuera de una gran organización o sistema permitió ver a este hombre que: “El justo por la fe vivirá”. Y cuando él fue capaz de alcanzar la justificación y predicarla, la iglesia volvió a la Vida. Volvió a la Vida y empezó a moverse sólo un poquito, allá en los días de los caballos de fuerza, cuando el caballo de fuerza estaba casi a punto de desaparecer, el carruaje, el caballo y la carreta. Ahora, él alcanzó la justificación, y a través de eso, la iglesia entonces recibió Vida al creer en Jesucristo. Sin tomar algún… Ud. dirá: “Yo creo en la iglesia. Yo creo esto”.
41“Creer en Él es Vida”. ¡Justificado por la fe! Lutero lo predicó. Eso fue tipificado por los días del caballo y la carreta.
42Luego Él tomó bajo Su control a un hombre en Inglaterra llamado John Wesley, sacando de él todos los ismos. Y Él pudo, por medio de John Wesley, introducir la santificación en la iglesia. La santificación levantó a la iglesia sobre sus pies y la hizo capaz de caminar. Al final de la edad de Wesley fue el automóvil, y nos damos cuenta que cuando el… al final de la iglesia de Wesley, quiero decir. No… Vean, cada—cada reformador viene al final de la edad. Y vemos que Wesley al final de la edad de su iglesia, vino un poco antes de los pentecostales. Pues, vemos que la iglesia tuvo suficiente fortaleza, a través de la santificación, para apartarse de las cosas del mundo. Santificar significa: “Separarse para la gloria de Dios”. Es una lástima que haya perdido eso. Pero ella recibió suficiente fortaleza. Lutero le dio luz, allá en los días del caballo y la carreta.
43Wesley la colocó sobre sus pies para que caminara; santificación: separándose de las cosas del mundo. A través de eso surgieron las pequeñas ramas, como los Peregrinos de Santidad, los Nazarenos y todo lo que surgió de eso, a través de la santificación.
44Pero recuerden, ellos no podían quedarse quietos. La Columna de Fuego se movió. Y ellos fueron a la calle Azusa, aquí en California. Y entonces, ¿qué hizo Eso? Ello representó los días del avión, del automóvil, cuando ellos… Dios pudo, por medio de los hermanos Wright, (o pudo el hombre), lograr un aparato que pudiera volar. Inmediatamente, precursando aquello, vino el pentecostés en la calle Azusa, y el hombre levantó vuelo al aire, hacia lo sobrenatural, hacia lo desconocido. Él habló en lenguas desconocidas, hizo cosas desconocidas que eran extrañas a la iglesia, porque él había despegado de la tierra, había partido hacia el aire. ¿Qué lo hizo? Inmediatamente después de que aparecieron los aviones, él alzó vuelo al aire. Dios mostró por medio de los aviones que Su iglesia estaba ascendiendo. Él muestra por medio de las cosas naturales lo que está sucediendo en lo espiritual. Ellos siempre siguen. Así como los sabios siguieron a la estrella para encontrar a Cristo, después de seguirla por dos años.
45Ahora observe que todas aquellas cosas que son logros obtenidos por el hombre, solamente son tipos y sombras de lo que Dios está haciendo. Él siempre lo hace de esa manera. Él nos ha hablado de las señales que estarían en los cielos y las cosas que estarían ocurriendo antes de la venida de Cristo. Vemos eso hoy. Es una señal de advertencia. Y vemos a la ciencia, cómo ellos han progresado, y cómo Dios ha progresado por medio de Su iglesia.
46Un hombre que va montado en un avión, no desea más un caballo o carreta, a menos que quiera divertirse un poco. Pero el caballo y la carreta… Recuerden, ¿cuál es el poder que está en el avión? Simplemente se han añadido más caballos, eso es todo.
47Así que cuando John Wesley halló la santificación, una obra aparte de la justificación, él nunca condenó la justificación, él simplemente le añadió más poder a ella. ¿Ven?
48Y cuando los Pentecostales hallaron el bautismo del Espíritu Santo y la restauración de los dones, ellos nunca negaron la santificación ni la justificación, simplemente añadieron más poder y despegaron y subieron porque habían hallado más poder.
49Todas aquellas cosas estaban indicando, a medida que aparecían. Si tuviéramos tiempo pudiéramos verdaderamente quedarnos en esto, pero no lo tenemos. Pero él se elevó. A medida que la ciencia logra algo, mirando hacia atrás, Dios logra, yendo en esta dirección, avanzando hacia el Reino.
50Ahora encontramos que desde la calle Azusa, los aviones despegaron en grandes avivamientos, recorriendo el mundo, hacia lo desconocido, hacia lugares celestiales, hablando en lenguas desconocidas, con dones desconocidos para el mundo. Pues, ellos pensaron que eran fanáticos, pero es que habían sido capaces… Dios tomó un grupo de personas en Sus manos. Tomó a un negrito de ojos bizcos, allá en la calle Azusa, que no tenía más entendimiento que creer que lo que Dios había hecho era la Verdad. Y eso es correcto.
51Vean, cuando la ciencia tiene que inyectar mucha inteligencia en la mente del hombre, sabiduría, conocimiento, para ir atrás y hallar estas cosas; Dios tiene que sacarle lo que él tiene, para Él poder usarlo. Uno va en esta dirección, y otro va en aquella dirección. Uno va hacia abajo, y el otro va hacia arriba.
52Ahora, ella dejó estas iglesias intelectuales ancladas en la tierra, cuando los pentecostales despegaron con el hablar en lenguas y con grandes dones de sanidad. Ellos sanaron a los enfermos. Ellos hicieron grandes cosas. Ellos lo hicieron. No había duda de que ellos lo habían logrado. Es una prueba de que ellos lo hicieron. ¡Claro que sí! Y ellos dejaron a esta iglesia intelectual sentada en la tierra. No importó que ellos dijeran: “Bueno, Uds. no pueden”. Ellos lo hicieron de todas formas. Sea que Uds.…
53Como el muchachito que estaba en la cárcel por dispararle a un quimbombó. Alguien entró y dijo, un muchachito fue a visitarlo y le dijo: “¡Oh, ellos no pueden meterte a la cárcel por eso!”. Él dijo: “¿No pueden?”. Él ya estaba allí.
54Y así es como ellos dicen que: “El Espíritu Santo fue para otra edad”. ¡Eso es lo que ellos piensan! ¡Él está aquí! Nosotros lo sabemos. Nosotros, y—y es… Hemos estado volando por los aires con Él en los últimos cuarenta o cincuenta años, viendo cosas de las que la gente intelectual no conoce nada. La única cosa que ellos pueden hacer es sentarse y decir… simplemente burlarse de Ello.
55Como un becerrito, una vez, que salió de un establo, dijeron ellos, y que era bastante gordo y redondo. Él estaba brincando y saltando. Él tenía un granjero muy bueno que lo alimentaba bien, y él estaba bien robusto y lleno de vitaminas. Había otro granjero perezoso por allá, a quien también le nació un becerrito en su establo ese invierno. Este animalito no había comido nada sino hierbas, y cuando salió, él estaba tan mal que casi no podía moverse. El viento soplaba y lo empujaba de lado. Él veía a este becerrito gordo brincando, saltando y teniendo un gran tiempo. Uds. saben, él miró por la rendija de la cerca y dijo: “¡Qué fanatismo!”. Él estaba repleto de vitaminas, con razón podía brincar y saltar.
56Y cuando un hombre está lleno del Espíritu Santo, hay algo en él que está lleno de la Vitamina Espiritual de Dios, que lo hace alabar a Dios, gritar y actuar diferente. ¿Por qué? Porque él ya no está atado a la tierra. Él está en los Cielos, navegando alrededor, en lugares Celestiales en Cristo Jesús.
57Él los dejó a ellos atados a la tierra con sus bicicletas y automóviles, y se fueron al aire. Sí señor. Prácticamente los sacó de allí, fuera de tiempo. Ellos sanaron a los enfermos. Hablaron en lenguas desconocidas e hicieron muchas cosas.
58Pero ahora amigos, permítanme decir esto. Ha llegado la edad del astronauta. Nosotros hemos salido de la edad del avión. Ahora tenemos más poder. La edad del astronauta ha llegado. ¿Qué es eso? No un… Nosotros hemos entrado a la edad del astronauta espiritual, (¿ven?), yendo hacia arriba. No es… Es el mismo Espíritu, sólo que con más poder, con mayor elevación, podemos ir más alto, ver más, creer más, ser más como Cristo. Ya no es el automóvil, ni el caballo y la carreta, ni siquiera el avión; sino el astronauta, él abarca y supera a cada uno de aquellos.
59En la Biblia es llamada: la edad del águila. Dios llama a sus profetas… ¡Edad del águila! Nos damos cuenta en la Biblia, encontramos en Malaquías 4, que nos es prometido eso en los últimos días. Ahora, Él compara a Sus profetas con las águilas. Él se llama a Sí mismo Águila. Él es el gran Jehová Águila.
60Él es capaz de lograr una Novia para Sí mismo. Él será capaz, en los últimos días, de conseguir una Novia con un ministerio tan exactamente, el… así como cuando un hombre y su esposa llegan a ser uno. Y cuando Jehová logre que Su pueblo sea como Él, entonces vivirá en Su pueblo. Ellos son uno.
61Eso cumple la Escritura, exactamente lo que Él dijo en San Juan 14:12: “El que en Mí cree, las obras que Yo hago, también él las hará”. Eso también cumple lo que Jesús dijo que acontecería: “Como fue en los días de Sodoma, así será en la venida del Hijo del Hombre”.
62Ahora es la edad del astronauta. Y el astronauta ve cosas que el jinete, automóvil, o aviones, ninguno puede ver. Él va más alto. El avión aún está aquí abajo dando saltos en las nubes y tiene averías, problemas y todas esas cosas. Pero él va más allá de las nubes de credos y denominaciones, asciende y llega a los cielos, muy lejos de todo.
63La edad del astronauta, estamos viviendo en la edad del astronauta. Tan cierto como Dios lo ha testificado mediante acontecimientos naturales allá, de la misma manera Él está testificando ahora, que si nosotros hemos logrado un astronauta, Dios ha logrado lo que Él prometió lograr en los últimos días, de acuerdo a Malaquías 4. Lo único que Él necesita hacer es tener a alguien en Sus manos, que pueda zafarse de de los aviones, automóviles y todo lo demás. No mirar atrás a lo que fue sino que con más poder para elevarlo más alto, elevarlo hasta la Presencia de Dios, elevarlo allá donde todas las cosas son posibles. Vemos que eso está sucediendo. No hay duda de ello.
64Como el astronauta natural que va por encima de los aviones, así hace el astronauta espiritual; los aviones están siempre chocando y sacudiéndose en las nubes y cosas como esas. No puede haber nada mayor, ningún otro logro que el astronauta. Lo único que él tiene que hacer es mantenerse agregando más poder, irá a donde él desee, (¿ven?), porque él ya ha ido al espacio. Los aviones aún están abajo, accidentándose, con problemas, detenidos en tierra y cosas así. Pero el astronauta no tiene que ser detenido en tierra. Él pasa por encima de las nubes. Él sube allá, más arriba del credo, más arriba de la denominación y más arriba de aquellos que dicen: “¡No es así, no es así!”. Él tiene un guía: el Espíritu Santo. ¡La Palabra se lo dice y él avanza!
65¿Cómo logra la ciencia un astronauta? Él toma el poder que ellos tienen, y se mantiene agregándole algo en ello, que lo haga ir más lejos, ir sin aire, y así sucesivamente. Él se mantiene… Yo no conozco la—la química de eso; no soy mecánico. Pero sea lo que sea, él se mantiene haciendo que vaya más alto y más alto. Él se mantiene mejorándolo todo el tiempo, hasta que pueda ir más allá del razonamiento. Así también el astronauta de Dios va más allá de todo credo eclesiástico, de todas esas fronteras y de todas estas cosas que dicen: “Los días de los milagros han pasado; no existe tal cosa”.
66¿Cómo encontró esto el astronauta? Él lo elaboró en papel. Salió del papel, lo que él había ideado. Es lo mismo que si un hombre puede sentarse y leer la Palabra de Dios y ver lo que está prometido. “Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna”, dijo Jesús, “y ellas son las que dan testimonio de Mí”. Aquel grupo atado a lo terrenal que había en aquellos días no sabían lo que Él era.
67Lo que hace el ministerio… el astronauta ve cosas, que los aviones y todo está fuera de tiempo. Así hace el astronauta espiritual, va más allá de las nubes, más allá de los credos, y más allá de las dudas, allá al espacio exterior, el espacio exterior, de toda incredulidad, el espacio exterior donde él no puede oír el parloteo que dice: “Bueno, tú no puedes hacerlo. Nadie cooperará, cooperará contigo. Tú no puedes hacer esto. Tú no puedes hacer aquello”. Él no se fija en eso. Él es un astronauta. Él va más allá de esas nubes. “Está demasiado tormentoso. No podemos lograrlo”. Eso no le importa nada a un astronauta; él va más allá de la tormenta. Vean, así es la fe de un verdadero astronauta hoy. Ellos dicen: “Bueno, el doctor dice esto y aquello”. Eso pudiera estar bien, pero un astronauta no cree eso.
68Cuando eso está escrito Aquí, él la tiene en su corazón. Algo le habla, y él simplemente se impulsa y sale hacia afuera. Eso es todo. Va directo al espacio, porque estamos viviendo en la edad del astronauta, (sí señor), allá en el espacio, donde “todas las cosas son posibles a los que creen”. Él tiene un guía, el cual es Su Palabra que le dice cómo ir, la Palabra de Dios.
69El astronauta natural es… tiene algo que lo controla. Cuando el astronauta está en el aire, él tiene algo aquí atrás, acá abajo en la tierra que lo controla. Se llama radar. Ese radar lo guía, le muestra donde está, dice lo que él está haciendo. Y ese radar lo controla desde una torre de control aquí en la tierra. Ese es el astronauta natural.
70Asimismo, el astronauta espiritual tiene un Poder de control, tiene también una torre de control. No está aquí abajo, como el hombre. Está Allá arriba. Y es el Espíritu Santo que está en él, que lo está controlando, la torre de control del bautismo del Espíritu Santo. Está bajo control, lo mantiene controlado por la Palabra; no en un montón de fanatismo, algún griterío sin sentido, sino el ASÍ DICE EL SEÑOR, y sucede. Siempre está bajo control. Él tiene una torre de control que es el Espíritu Santo. La Palabra es Su—Su programa y él se apoya exactamente sobre ese programa. El poder del Espíritu Santo lo capacita para moverse, y produce el logro que Dios desea que sea alcanzado para Su pueblo, para que pueda cumplir lo que Él prometió.
71Jesús no sanó a la gente porque Él tenía que hacerlo. Él llenó, cumplió la Escritura. Él sanó porque estaba escrito que Él lo haría. Él no tiene que mostrar estas señales hoy, Él no tiene que tener un ministerio tal y tal sino que Él prometió que lo haría. Él lo hace para cumplir Su promesa.
72Hermano, hermana, hombres, mujeres, ¿no pueden Uds. ver eso? ¿No pueden ver el tipo de lo espiritual y lo natural?
73Estos grandes logros han movido el reloj de la ciencia, y lo han hecho avanzar a tal punto que ellos dicen que ya sólo... En el reloj de la ciencia dicen que faltan tres minutos para la medianoche. Ellos están en el fin. Han descubierto lo que los destruirá. Han descubierto todo. Un astronauta puede ir a los aires y sobrevolar con poderes atómicos, mantenerse allá arriba y decir: “Ríndanse o serán destruidos”. ¡Tres minutos para la media noche! Ellos han trabajado con lo que Dios ha hecho. Han sido capaces de pervertir. En vez de procurar traer vida, ellos siempre están intentando descubrir algo para matar a alguien, algo que superará lo siguiente, que le ganará a la otra nación, que romperá el próximo récord. Eso es lo que ellos están tratando de hacer.
74Pero el hombre espiritual considera, llama a su hermano y trata de guiarlo a un Hogar donde él no tendrá que morir. Uno está en muerte, el otro está en Vida. Pero estos que están en muerte únicamente representan la Vida. La hoja, cuando ella cae del árbol y muere, sólo significa que regresará otra vez, porque ella ya ha sido.
75De acuerdo al progreso de la ciencia hoy, el reloj ha avanzado faltando ya tres minutos para la medianoche. Y el gran reloj de Dios indica que: “Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos”. ¡Hemos llegado! “Las obras que Yo hago, vosotros también las haréis”. “Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y por los siglos”. Cuando el reloj científico dice que faltan tres minutos para la destrucción, el reloj de Dios dice: “Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos”. Él está sobre la tierra en el poder del Espíritu Santo, para hacer que Su Palabra viva y haga por Su iglesia exactamente lo que prometió que haría, llenando a sus astronautas, abasteciéndolos de combustible y alistándoles.
76Así que ellos entraron en su gran nave científica, no hace mucho, una nave espacial, y están realizando la cuenta regresiva ahora, con rumbo hacia la luna. Ellos están despegando de aquí, también. Tienen a un astronauta en un enorme nave propulsada por poder atómico, lo cual, afirman ellos, que pueden enviarlo directo a la Luna. Ellos han entrado en su nave y están esperando la cuenta regresiva.
77El astronauta espiritual entró en Cristo y está escuchando la cuenta regresiva de la Palabra. Amén. Ahora Uds. luteranos debieran gritar, Y Uds. bautistas y presbiterianos. Observen la cuenta regresiva de la Palabra. ¡Oh, hermanos! ¡La cuenta regresiva de la Palabra! Y ellos van rumbo al cielo, no hacia la luna. Ellos pasarán la luna tan rápido que ni siquiera la verán. ¡Oh, hermanos! ¡Esperando la cuenta regresiva! Sí señor. Esperar la cuenta regresiva es correcto.
78¿Qué están haciendo ellos? Ellos están envueltos en Cristo, en gracia de rapto. Nada que ellos hubiesen hecho por sí mismo. Cristo tomó a los que no tenían educación, a lo necio del mundo, envolvió a sus astronautas en ella y les dio autoridad con el Espíritu Santo para despegar. Este mundo quedará solo. Correcto. ¡Despegando!
79Noten, el hombre natural cuenta incluso hacia atrás. Quiero decir que él hace las cosas hacia atrás. Observen su cuenta: “Diez, nueve, ocho, siete, seis, cinco, cuatro, tres, dos, uno, ¡cero!”. Vean, él retrocede y empieza contar. ¿Ven? Él está todo… Diez es un mal número. Correcto. Empezar con diez es un mal número.
80Habían diez tribus de Israel y todos ellos eran carnales. Y Él tuvo que tomar los dos hijos de José el profeta, Efraín y Manasés, los hijos del profeta, y bendecirlos. Y cuando él lo hizo, sus manos se cruzaron. Y él dijo: “No así padre mío, tú has puesto tus manos sobre Efraín, debería ser sobre Manasés”.
81Él dijo: “Dios cruzó mis manos”. Del… Quitándola del hijo mayor, (la ley), y colocándola sobre Cristo. Y a través de eso vino… a través de la cruz vino el traspaso de la primogenitura (amén), al hijo menor. ¡Oh hermanos! ¡Qué maravilloso! Si tuviéramos tiempo para entrar en eso; lo haremos en otra ocasión. Muy bien.
82Ahora, diez es un mal número. Pero el hombre siempre cuenta hacia atrás, comienza a partir de diez. “Diez, nueve, ocho, siete, seis, cinco, cuatro, tres, dos, uno, cero”.
83¿Qué hace Dios? Él comienza con su número: siete. Ése es el número de Dios. Obsérvelo, siete. Oh, Él cuenta hacia delante comenzando con uno. Él comienza con Su primera edad de la iglesia. Esos son Sus símbolos sobre la tierra. Hay siete edades de la iglesia. Él hizo el mundo en siete días; el séptimo día Él descansó. Ese es Su último número en Su creación. Él descansó.
84Noten, Él cuenta hacia adelante, no hacia atrás. Él va hacia delante. Él comienza a partir de Su primera edad de la iglesia, la cual comenzó en el año 33 d.C., y allí comenzó la cuenta regresiva. Él contó Sus edades de la iglesia. Ese fue el nacimiento de la Iglesia, el Día de pentecostés. ¿Qué hizo…? Él comenzó a contar. Él comenzó a contar las edades de la iglesia. “la primera fue Efeso número uno; dos, Esmirna; tres, Pérgamo; cuatro, Tiatira; cinco, Sardis; seis, Filadelfia; siete, Laodicea”. Es más tarde de lo que Uds. se imaginan. Es más tarde de lo que Uds. piensan. La cuenta ha terminado. Lo que sigue es “cero”, ¡vámonos! Todo está listo. La cuenta ha terminado.
85Cuando John Glenn, nuestro astronauta, entró en ese gran cohete y despegó, la nación se quedó sin habla. Ellos no sabían, esa mañana cuando él despegó. Cuando él lo hizo, entró en la nave, y todos estaban llorando, esperando y observando lo que iba a suceder. La nación estaba embelesada. Uds. vieron el… Todos los televisores haciendo estruendo, y de todo, de manera que todos pudieran ver aquello. El ojo natural no podía verlo, pero ellos lo pasaron por la televisión. Uds. lo recuerdan.
86Entonces cuando él fue ubicado exactamente dentro de la nave, y cuando él lo hizo, ellos comenzaron: “Diez, nueve, ocho, siete, seis, cinco, cuatro, tres, dos, uno, cero”, y él despegó. ¿Qué sucedió? Cuando la gran palanca fue accionada, los elementos atómicos comenzaron a encenderse, comenzaron a desintegrarse, el fuego comenzó a volar, el humo empezó a salir y el enorme cohete levantó vuelo al aire, hacia lo desconocido, hacia algún lugar más allá. Él levantó vuelo en el logro del hombre, el más grande que él haya tenido alguna vez. Pero permítanme decirles, eso es apenas algo muy insignificante.
87Una mañana de estas, el logro de Dios, de Sus astronautas que han entrado en Jesucristo, ¡que han nacido allí por el Espíritu Santo, y han sido llenos con Su poder! Una mañana de estas el universo entero estará gritando, lamentándose y crujiendo los dientes, cuando ellos vean que lo han perdido. Cuando el gran Águila, impulsado por el Espíritu Santo y Fuego, empiece a extender Sus alas, los astronautas despegarán hacia el cielo, yendo a encontrarse con el Novio; cuando la Novia despegue, en el poder astronauta del Dios Todopoderoso Quien envió a Jesucristo a la tierra en forma del Espíritu Santo ¡y ha traído la Iglesia a través de estos logros!
88Hasta… ahora Ella está recibiendo poder de resurrección en ella para volar más allá de las cosas del mundo, viéndole a Él aquí en la Iglesia, haciéndose a Sí mismo el mismo ayer, hoy y por los siglos. Sí señor. La cuenta regresiva incluso ha terminado. Cada edad de la iglesia ya ha pasado. Estamos terminando con la de Laodicea.
89Entre, mi hermano, mi hermana. Sea presurizado. La presión no le dañará una vez que Ud. esté adentro y sea presurizado. Entre en Cristo y no le importará lo que el mundo diga. Ellos nunca podrán golpearle, de ninguna manera. Ud. está a salvo. Ud. está bien cubierto.
90Jesucristo es nuestra gran y gloriosa nave espacial en la que estaremos, en la que seremos propulsados por el poder y el Fuego del Espíritu Santo, cuando Ella empiece a volar una mañana de estas. El Fuego del Espíritu Santo caerá sobre la tierra de esa manera, y, cuando eso suceda, la Iglesia será levantada. Y todas las naciones se pondrán de pie, no necesitarán televisión porque ellos lo verán a Él. Toda rodilla se doblará y toda lengua confesará, a medida que Ella es propulsada hacia el más allá, hacia las regiones gloriosas del—del Cielo, para casarse con Su Novio. ¡Que Dios nos ayude a vivir para ese día! Inclinemos nuestros rostros.
91¿Está Ud. conduciendo un caballo y una carreta hoy? ¿Está Ud. conduciendo una bicicleta? ¿Está Ud.…? ¿Un automóvil o ha subido Ud. hasta las nubes con un avión? Si es así, tengo algo que decirle. Hay una edad del astronauta en proceso hoy. ¿Por qué no viene y entra en el Astronauta? Oh, yo sé que eso suena espeluznante. El primer hombre que alguna vez subió a un avión casi se murió de miedo; el primero que tuvo un automóvil, Uds. saben lo que causó; pero hoy es algo común. Oh, hermano, hermana. Jesucristo está aquí, la gran Nave espacial en el que tenemos que estar. Las nubes sobre nosotros no significarán nada; Él romperá toda nube de duda, de toda incredulidad y pasará rápidamente más allá del espacio.
92Si Ud. aún no ha entrado en Él, Ud. tiene una oportunidad en esta tarde. ¿Levantaría sus manos y diría: “Ore por mí Hermano Branham, que yo pueda llegar a ese lugar donde pueda ver cada Palabra que Dios prometió, que yo pueda ver y sentir el—el Poder de Dios latiendo dentro de mí, que sepa que mi… este mundo y demás cosas se han ido de mí?”. Dios le bendiga. Sólo miren las manos. ¡Vaya! ¡Oh, vaya! Todo, por todas partes.
93Nuestro Padre Celestial, Tú ves sus manos. Yo solamente soy responsable por predicar la Palabra. Tú, ellos son Tuyos. Yo te los entrego. Ellos son Tuyos. Permite que el Espíritu Santo ahora…
94Y que ellos puedan ver eso, estos logros. Ellos lo ven en la natural; entonces si nosotros miramos atrás, lo vemos en lo espiritual. Tú estás aquí, Señor. Tú prometiste que antes que viniera el tiempo del fin, sería como los días de Sodoma y Gomorra. Nosotros miramos atrás y vemos esos días, miramos allí y vemos donde dos ministros sobresalientes, angelicales, hombres ungidos, fueron a Sodoma y predicaron en los días de Abraham, sacando a Lot. Entonces hubo Uno que se quedó con Abraham, y ese fue el que le obró una señal a Abraham. Los otros en Sodoma hicieron su señal.
95Y, Padre, tantas cosas pudieran ser dichas aquí mismo, que quizás la iglesia no entendería. Pero ruego que Tú le des tal deseo por Ello, Señor, que ellos vengan y vean que estamos en el tiempo del fin, en la edad del astronauta. Ruego Padre, que ellos entiendan que no se está tratando de condenar lo que ellos tuvieron sino que esto es únicamente para tratar de darles más gracia de rapto, porque llegará la hora cuando tendremos que tener Poder de rapto; no sólo para sanar los cuerpos, sino para cambiarlos en un momento, en un abrir y cerrar de ojos. Cristo será tan real en sus cuerpos al punto que Él pueda cambiarlos mediante Su gran muerte y lo que Él compró. Que ellos puedan aceptar esto hoy, esa Señal de la que hablé anoche, mantenerla delante de ellos y entrar en este Astronauta. Concédelo Padre. Donde visiones, poderes y mundos más allá, conocidos. Y oh Dios, donde todos los grandes misterios de Dios están revelados en esos Siete Sellos y son dados a conocer al hombre. Concédelo Padre.
96Ellos son Tuyos ahora. Yo sé que llamamientos al altar es lo que nosotros hacemos, pero Tú dijiste: “Todos los que creyeren”. Te ruego que les des fe para creer. Ellos están en Tus manos, Señor. Si yo no vuelvo a verlos, y ellos no me ven más, hasta que nos encontremos a Tu lado, conoceremos entonces como somos conocidos. Te ruego que les ayudes. Y que todos podamos estar allá, a salvo, llevados por la sublime gracia de nuestra gran fe de astronauta que tenemos en Jesucristo, adonde estamos encerrados con Él. Amén.
97Ahora, en un momento vamos a orar por los enfermos. Dios, prometimos hacerlo. Deseamos hacerlo. Y ahora quiero decir esto, que en el transcurso de la semana… Solamente tenemos como quince o veinte minutos. Corté un poquito, así que aún tengo como quince o veinte minutos, para hacer esto.
98Ahora, la primera cosa es, estas cosas de las que estamos hablando, ¿son así o no? Nosotros sabemos que la Biblia lo prometió, pero ¿está Él aquí? Dios está aquí para hacer lo que nosotros… lo que Él prometió que haría. Dios está aquí. Vean, hemos pasado más allá del hablar en lenguas. Eso—eso está bien, ¿ven? Hemos pasado más allá de esas cositas. Y, vean, hemos llegado a un lugar ahora donde tenemos que tener fe astronauta, ese es el poder astronauta para darnos cuenta de que ya estamos en Cristo, sólo que más de Cristo, ¿ven?, para que nos eleve a lugares Celestiales.
99El viejo método de orar, imponiendo las manos sobre los enfermos, eso es bueno. Eso fue en los días de Lutero, allá en el automóvil y demás. Nosotros ya estamos más allá de eso.
100Recuerden, Jesús vino a los judíos, en los días antiguos, Jairo dijo, Jairo dijo: “Ven y pon Tus manos sobre mi hija y ella vivirá”. Pero el romano dijo: “Yo no soy digno de que vengas, solamente di la Palabra”. ¿Ven? Reco-… Él reconoció el poder de Cristo, que Él estaba sobre todas las cosas.
101Ahora, si Cristo está sobre todas las cosas, Él—Él tiene que cumplir Su Palabra. Él es Rey. Él es Dios. Él debe cumplir Su Palabra: “Las obras que Yo hago, vosotros también las haréis”. Ahora, en cuanto a sanar a alguien, nadie puede hacerlo porque ya ha sido hecho. Ya ha sido hecho. Es simplemente reconocerlo, (¿ven?), reconocer que Él está en presencia nuestra. ¿Creen Uds. eso? [La congregación dice: “Amén”.—Ed.] Ahora, oren por unos minutos y digan: ¡Dios, sé misericordioso!
102Padre Celestial, para que el pueblo pueda saber; pudieran haber desconocidos aquí, para que ellos sepan que esto de lo que hablo es verdad. Yo—yo simplemente trato en mi manera pobre y humilde, Señor, de presentar el Evangelio lo mejor que sé. Señor, permite que el pueblo pase por alto mi gramática y solamente entienda lo que estoy tratando de decir. Te ruego que confirmes esto y lo hagas real, para la gloria de Dios, en el Nombre de Jesús. Amén.
103Miren amigos, posiblemente hay doscientas o trescientas tarjetas de oración aquí. Sería difícil para mí traerlas acá arriba una por una. O, después de tener cuatro o cinco de esos discernimientos, yo quizás me estaría cayendo en el piso, o tan débil que ni siquiera sabría. Una visión… Cuando uno ve una visión, tiene que ser interpretada, también, Uds. saben. Muchas veces no está exactamente, tiene que…
104Ahora, Ud. es quien hace eso, Ud. mismo, es su propia fe. La fe de aquella mujer tocó al Señor Jesús, y ella creyó que Él era—Él era el Hijo de Dios. Y esta sacó poder de Él, para ella, le concedió sus deseos, y Él se volteó y le dijo que su condición había sido sanada.
105Vean: “Tu fe te ha salvado”. Ahora, aquí hay eruditos sentado aquí, que conozco. Esa palabra ahí es “sozo”. “Tu Palabra te ha salvado”. “Tu fe te ha salvado”. Así como la fe suya le salva del pecado, su fe le salva físicamente, (¿ven?), de la enfermedad. Ahora Ud. tiene que creerlo.
106Ahora les pido a todos que guarden mucho silencio y sean muy reverentes por unos minutos. Y que el Espíritu Santo ahora, al menos dos o tres personas en esta audiencia, es todo lo que pido, para que Uds. puedan ver que no es algo espontáneo, ni cualquier otra cosa. El Espíritu Santo está aquí para manifestarse a Sí mismo.
107Ahora, alguien en la audiencia… Ahora, hasta donde sé, yo no conozco a una sola persona de las que puedo ver en la audiencia en este momento, con la excepción de mi amada hermana Upshaw sentada aquí. Ella es la única. Y yo no puedo…
108Es así como la consciencia de uno. Vean, en su subconsciente es donde Ud. sueña.
109Me hice un examen físico aquí, hace dos o tres años, mediante ondas de tiempo, ondas cerebrales, Uds. saben. Y los doctores salieron y dijeron: “Oiga, Ud. es un tipo extraño”. Yo les dije: ¿Qué es lo que ocurre?
110Me dijeron: “¿Sabe una cosa?”. Dijeron: “Ud. pudiera soñar aún estando completamente despierto”. Yo dije: “¿Qué?” Dijeron: “Ud. puede soñar cuando está completamente despierto”.
111Dijeron: “Aquí está su primera consciencia”, dijeron: “ella es controlada por sus siete, o sus seis sentidos; vista, gusto, tacto, olfato, oído. Su primera consciencia está activa sólo en la medida que Ud. esté en sus seis sentidos”. Dijeron: “Aquí está su subconsciente”. Dijeron: “Cuando estos están inactivos, Ud. está dormido, y va aquí al subconsciente donde sueña un sueño; alguna parte de Ud. se dirige allá. Luego cuando Ud. regresa acá”, dijo: “Ud. entonces recuerda lo que soñó cuando estaba fuera de sus sentidos del tacto, gusto, vista, olfato y oído”. ¿Ven? Y dijeron: “Eso es lo normal”.
112Dijeron: “Nosotros no habíamos visto esto antes. Pero sus dos consciencias están situadas una al lado de la otra”, dijeron: “sus dos ondas cerebrales, la del consciente y del subconsciente”. En sus vidas ellos nunca habían visto esto antes. Dijeron: “Amigo, Ud. puede soñar un sueño estando de pie y totalmente despierto” Yo dije: “Doctor, ¿Alguna vez ha escuchado Ud. hablar de una visión?”. Él dijo: “No, creo que no”. Yo dije: “¿Es Ud. creyente?”.
113Él dijo: “Yo soy Presbiteriano, Hermano Branham, pero”, dijo: “eso es todo”. Dijo: “El pastor congrega algunas personas allá todos los jueves por la noche”, dijo: “y todo lo que oigo es ‘presbiteriano, presbiteriano, presbiteriano’”. Dijo: “Yo ni siquiera voy allá”. Yo dije: “¿Ha leído Ud. alguna vez la Biblia?” Él dijo: “Sí”.
114¿Alguna vez oyó que los profetas del Antiguo Testamento iban a otra dimensión y cosas así?” Él dijo: “¿Es de eso de lo que Ud. está hablando?” Yo dije: “Así es”. Y dije…
115Él dijo: “Bueno, eso sería maravilloso. Oiga, Hermano Branham, Ud. debería ir…”
116Yo dije: “Yo ya he sido entrevistado por los hermanos de la clínica Mayo, ¿ve?”. Y dije que él… Yo dije: “Pero mire, ¿alguna vez ha tenido Ud. un sueño, doctor?”. Él dijo: “Sí, claro”.
117Le dije: “Entonces suéñeme un sueño. Duérmase y suéñeme un sueño, luego dígame qué hacer. Ud. no podría hacerlo. Pero lo que sea que lo controla a Ud. y puede darle a Ud. un sueño acerca de mí, y luego Ud. pueda despertarse y contarlo”.
118Yo tampoco puedo hacerlo. Yo no puedo decir qué… aquí adentro. Tiene que ser Él Quien lo hace. Y la fe suya en Él confirma esta Palabra. Así como aquella mujer, no importaba lo que alguien dijera, ella creyó que si podía tocar Su vestidura, así sería, sucedería. Ahora, si Él es el mismo ayer, hoy y por los siglos… Ahora, eso es lo único que es.
119Fíjese, cuando Ud. ve personificaciones y demás, amigo, eso en cierto modo lo perturba a Ud. Pero siga delante de todos modos. Todo—todo estará bien, ¿ve? Ahora, mire, Ud. tiene que haber nacido para eso. Ud. nace y todos los dones naturales vienen con Ud. “Los dones y llamamiento son sin arrepentimiento”. Como un hombre… Como hace poco yo hablaba con Paul Cain acerca de… Como Ernie Ford, Red Foley y Elvis Presley, esos hombres que tienen esos grandes talentos para cantar, y que los están usando para el mundo. Dios les dio esos talentos y vean lo que están haciendo con ellos.
120Es como Judas Iscariote quien obtuvo treinta monedas de plata, de Aquel que se lo había dado. Ellos deberían estar usándolos para el Reino de Dios. Y cuando Ud. lo mezcla, yo creo que no debería permitírseles cantar un himno. Eso pertenece a la iglesia y al pueblo, no allá afuera para producir más hipocresía. Vaya a Sudáfrica, donde dicen: “Pues, Elvis Presley es un muchacho muy religioso, él canta himnos”. ¡Oh! Eso no significa nada. Para mí es otro Judas. Y todas aquellas personas que toman esos dones de Dios y los pervierten.
121Incluso un ministro que toma eso y lo pervierte en un credo, en vez de la Palabra de Dios, y utiliza su influencia para influenciar por medio de un credo y no por la Palabra de Dios, ése es un segundo Judas. Yo no…
122No debí haber dicho eso. Uds.… si los ofendí, perdónenme. Yo— yo debería decir esas cosas aquí. Muy bien. Aquí hay una cosa, yo puedo decir lo que Él me dice. Uds. oren.
123Ahora Señor, una Palabra de parte Tuya significará más que todo lo que yo pueda decir en toda una vida. Yo estoy creyendo. Tú lo prometiste. Soy tuyo. Permíteles ver que Tu Espíritu está aquí, y entonces cuando ellos vengan a esta línea de oración para que se ore por ellos, ellos entenderán, Señor. “La oración de fe sanará al enfermo”. Ruego que ellos puedan ver que no es Tu siervo sino que eres Tú. Lo pido en el Nombre de Jesús. Amén.
124Manténganse quietos por un momento. Yo no puedo hacer esto. Ud. dirá: “¿Cómo hermano Branham?”. Yo no puedo decirles. Sólo puedo a medida que Él me lo muestra.
125Jesús dijo: “Yo no hago nada hasta que Mi Padre me lo muestre primero. Lo que Yo veo hacer al Padre, eso hace el Hijo igualmente”.
126Miren, si tienen sus rostros levantados miren aquí. ¿Ven a esa damita sentada allí al final de la fila? Ella está sufriendo de un problema femenino. Eso es correcto, jovencita. Correcto, flujo y todo eso. Si es correcto, levante la mano. Ud. es una total desconocida. Es una damita, allí está la Luz sobre la hermana, justo al final de la fila allí. Es una damita, una mujer joven con cabello… Puedo verla en el baño. ¡Si Ud. creyera ahora mismo! Ahora, Ud. sabe que algo sucedió justo en ese momento. Algo pasó por Ud. de repente. ¿No es cierto? Eso fue su sanidad. Vea, fue en ese instante que eso se alivió y se fue. Su fe le ha salvado.
127¿No es eso lo mismo que hizo nuestro Señor? Tu… Ella mujer tenía un flujo de sangre, aquella mujer. Ella tocó Su vestidura y se dio la vuelta. Él lo sintió, miró y dijo: “Es su flujo de sangre”. Ella lo sintió detenerse. Allí está exactamente lo mismo que hizo Jesucristo. ¿Qué es? Es Él. Oh, yo—yo sé que Uds. han visto de todo, pero yo— yo sólo soy responsable por esto. Dios solamente es responsable por Su Palabra.
128Miren, para que Uds. puedan saber. Sentada detrás de ella está una dama que sufre ataques de epilepsia. Si Ud. cree, Dios le quitará esa epilepsia, señora. Él lo hará si Ud. lo cree. Tenga fe y no dude.
129¿Ven lo que quiero decir? Que alguien esté en esta sección aquí, en algún lugar aquí mismo, de manera que Uds. lo vean. Vean, lo que es, Uds. Están mirando…
130Permítanme decir esto antes de que vaya a descansarme un poco.
131Vean, eso lo afecta a uno. Eso requiere de más fortaleza que lo que prediqué. Ciertamente. Vean, eso es Ud. usando un don de Dios. Si Dios hubiera dado el don au-… o dado la visión automáticamente… Igual cuando Jesús vio a Lázaro morir y se fue de la casa y esperó; y luego les dijo a ellos lo que sucedería, regresó y lo hizo. Él nunca dijo que se había debilitado. Pero en el caso de aquella mujercita, eso era la mujer usando el don de Dios. Es Ud. El don de Dios, cuando Él lo opera, eso no lo hace. Pero cuando Ud. lo opera, es allí cuando Dios lo toma a Ud. en Sus manos y dice: “Esto será de esta manera, así, así y así. Así es como será”. Así es como es; eso no le molesta a Ud. Pero cuando esas personas vienen y halan de eso, eso es lo que lo hace. Así es como ocurre.
132La gente hoy día, la edad de la iglesia de Laodicea, la última cuenta regresiva. ¿Vieron la otra noche justo antes de que el papa de Roma hiciera su primera visita a Jerusalén en toda la historia? Ningún papa había sido enviado a Jerusalén antes. Vean, él fue de Roma a Jerusalén. La iglesia, a luna representa la iglesia, reflejando la luz del sol, en su ausencia. Dios muestra las señales en los cielos antes de declararlas en la tierra. ¿Se fijaron que la luna entró en una completa oscuridad? Jerusalén es la iglesia más antigua del mundo. ¿Ven? Y cuando este Concilio Ecuménico y estas cosas que…
133Amigo, yo espero que si Ud. está aquí, que esto realmente lo examine a Ud. Cuando Ud. se une así, amigo mío, ¿no sabe Ud. que está tomando la marca de la bestia? “Oh”, Ud. dice: “¡si yo lo veo sucediendo!”. Es demasiado tarde entonces. Ud. ya la ha tomado. ¿Ve? En ese momento será demasiado tarde. Recuerde, ellas vinieron a comparar Aceite, pero hubo… no pudieron hacerlo.
134¿Se dieron cuenta de lo que sucedió, qué hizo que esa luna se oscureciera? El mundo se interpuso en su camino. De la misma manera el mundo se ha interpuesto en la Luz de la Escritura, entre los presbiterianos, metodistas, bautistas, pentecostales y todos nosotros. Para eso fue el oscurecimiento.
135¿Y se fijaron Uds. que la edad de la iglesia de Laodicea fue la única en la que Jesús estaba afuera tratando de entrar? ¿Se fijaron que Él nunca dijo: “Déjenlos quietos?”. Jesús es la Palabra (¿correcto eso?), la Palabra manifestada. Ahora, Él… Escuchen. Él no se fue y los dejó, (¿ven Uds.?), pero Él estaba tratando de obtener cooperación en algún lado. “El que abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él y él Conmigo”. Pero, ninguna puerta, ¿ven?, sólo tratando de entrar, del lado afuera. Ellos no rechazan al hombre. Ellos rechazan es a Dios.
136¿Cree Ud. eso, la damita sentada allí con los lentes de sol? Sí. ¿Ud. cree eso? Ud. estaba pensando seriamente en ese momento. Sus ojos serán sanados si Ud. lo cree.
137Ahora, permítame decirles. Alguien diría: “La razón que él supo eso es porque ella lleva puestos lentes de sol”. No.
138Fíjense en esto. Venga acá; no venga hasta aquí sino sólo míreme por un momento. ¿Cree Ud. que soy Su profeta, o Su siervo? ¿Lo cree? Ud. lo cree. Ud. debería tener… con esos pensamientos que tenía hace un momento, pensando en cuán misterioso: “qué tremenda revelación fue esa, de la luna y de lo que eso representó”. ¿Es correcto eso? Si es así, levante la mano.
139Ahora, ¿cómo pude yo saber lo que ella incluso estaba pensando en su corazón? “La Palabra de Dios es más cortante que toda espada de dos filos, discierne los pensamientos que están en el corazón”.
140Ahora, ore por alguien o haga algo. Esto, esto es lo que se le viene al corazón ahora mismo. Esto, esto es lo que está en su corazón: Ud. tiene dos hermanos por los que está orando y ambos son alcohólicos. Si es correcto, levante las manos. Muy bien.
141Muy bien, ¿ve?, allí lo tiene. ¿Ven? ¿Ven eso? ¿Ven? “Es más cortante que una espada de dos filos, discierne los pensamientos y las intenciones del corazón”. ¿No lo ven, amigos? Hemos pasado del hablar en lenguas. Estamos en la edad del astronauta.
142Aquí, aquí exactamente al frente de ella está un hombre con su rostro inclinado. Él tiene cabello escaso, viste un abrigo blanco, usa anteojos. Él tiene un problema espiritual que él está… John Thom-…
143Oh, esperen un momento, yo conozco a ese hombre. Esperen un momento. Lo siento. Yo—yo conozco al hombre. Correcto. Yo—yo creo que lo conocí una vez, en alguna parte. No recuerdo. Creo que fue en Tucson no hace mucho y nos saludamos de manos en un… Y—y eso es correcto.
144Pero Ud. estaba invocando a Dios allí mismo. Ud. tiene un gran problema espiritual que no sabe cómo controlar. Mire, Sr. Thomas, no se preocupe, todo estará bien. Ahora, para que Uds. sepan que esto… Ud. diría: “Bueno, él—él conocía al hombre”. Bueno, ésa es su esposa sentada a su lado. Yo no sabía que ese era el problema del Sr. Thomas. Él, él será testigo de eso. Pero su esposa sentada allí a su lado tiene un problema en los oídos del que está padeciendo. ¿Es correcto eso? Correcto. Muy bien.
145Miren, tomemos a la señora que sigue, la señora que le sigue a ella. Mire hacia acá, señora. ¿Cree Ud. que yo soy Su siervo? La damita con el abrigo rojo, ¿cree Ud. que yo soy Su siervo? Ud. también padece de un problema. Ud. tiene dolores de cabeza todo el tiempo. ¿Cree Ud. que Dios los sanará? Si lo cree levante su cabeza y sus manos y diga: “Yo lo creo”. Muy bien. Eso está bien. ¿Ven? Muy bien, ¡si Ud. lo cree!
146Aquí, la damita de abrigo azul sentada al lado de ella. ¿Cree Ud. hermana? ¿Cree Ud. que Dios puede sanar su problema cardíaco y hacer que esté bien? ¿Lo cree? Muy bien, Ud. puede recibirlo.
147La dama sentada a su lado, la dama mayor de cabello gris. ¿Cree Ud. que Dios también puede sanarla la alta presión sanguínea y ponerla bien? Muy bien, Ud. puede recibir su sanidad. ¿Ven?
148La dama sentada al lado de ella, Ud. también tiene problemas con sus oídos. ¿Cree Ud. que Dios puede sanar problema de oídos? Entonces Ud. puede recibir su sanidad.
149La dama sentada al lado de ella. ¿Cree Ud., señora, con todo su corazón que Dios sana? Hay algo por lo que Ud. está orando ¿Cree Ud. con todo su corazón que Dios sana? Muy bien, si Ud. cree eso con todo su corazón, su problema estomacal estará bien. Puede ir a casa, comer su cena y estar bien.
150Ud. señor, que está sentado al lado de—de ella. ¿Cree Ud. que— que Dios puede sanarle, también, y ponerle bien? ¿Lo aceptaría? ¿Cuántos del resto de Uds. lo creerán con todo su corazón? Seguro, Uds. creerán. [La congregación dice: “Amén”.—Ed.]
151Problema estomacal, problema cardíaco, Dios lo sana todo, hace que esté bien. Eso es correcto. Si Uds.…
152El hombre sentado junto a ella tiene un problema en su espalda. ¿Cree Ud. que Dios sana problemas de la espalda, señor? ¿Lo cree?
153La dama sentada a su lado también tiene un problema en la espalda. ¿Cree Ud. que Dios sana problema de la espalda, señora? Muy bien, Ud. puede recibir lo suyo. Correcto. Oh, la única cosa que Ud. tiene que hacer…
154La dama sentada al lado tiene un problema en el colon. Eso es correcto. ¿Cree Ud. que Dios sanará su problema del colon, señora? ¿Lo cree?
155Aquí abajo en la fila, miren. Hay alguien con un daño en el cerebro sentado aquí. ¿Cree Ud. que Dios sana el daño cerebral? ¿Lo cree? Ud. puede recibirlo.
156El que está sentado a su lado tiene ataques epilépticos. ¿Cree Ud. que Dios sana la epilepsia?
157El que está sentado a su lado… él tiene un problema en la vista. ¿Cree Ud. que Dios sana los problemas de la vista, señor?
158El que está sentado al lado de aquel, ese muchachito, él también tiene epilepsia. ¿Cree Ud. que Dios sana la epilepsia?
159Su ser querido sentada allí con él, tiene un problema en su cabeza. ¿Cree Ud. que Dios le sanará de su problema en la cabeza, señora? Muy bien, Ud. puede recibirlo.
160¡Amén! ¿Qué es? La Palabra de Dios para este día es más cortante que una espada de dos filos, ¡Jesucristo en poder de astronauta! ¿Lo creen? [La congregación dice: “Amén”.—Ed.]
161¿Cuáles fueron nuestras primeras tarjetas de oración? [Alguien dice: “Las A”.—Ed.] La A. Todas las personas que tengan las tarjetas “A”, párense en esta dirección. Vengan rápido, tarjetas de oración “A”, mientras que la unción se está moviendo de esa manera. Tarjeta de oración… [Espacio en blanco en la cinta.—Ed.]
162Aquí abajo, de manera que yo pueda bajar y orar por ellos aquí abajo. Creo que eso sería mejor. Vengan… [Alguien dice: “¿Quiere el micrófono? ¿Quiere el micrófono de cuello?”.—Ed.]
163Bajen por aquí, amigos, por aquí abajo para que podamos formar una línea. Todas las tarjetas de oración “A”, colóquense de pie primero, ellos han tenido sus tarjetas más tiempo. Que todos los que tienen una tarjeta de oración “A” se pongan de pie aquí. Billy, baja y mira si ellos están en la línea.
164Ahora que les sigan las tarjetas de oración “B”. Todos los que tengan tarjetas de oración “B” síganle a las “A”. Vayan, denla vuelta por allá por el otro pasillo, si pueden, y hagan que su fila de la vuelta por allá. Las “A” y las “B”.
165¡Si tan sólo creen! Sea un astronauta una vez y deshágase del automóvil y del avión. Avancemos hasta donde todas las cosas son posibles.
166A, B. Ahora, todos los que tengan tarjetas de oración “C”, colóquense detrás de ellos. Tarjeta de oración “C”, vaya allá a la parte de atrás, pase por aquí por el pasillo del medio y cruce y forme su fila allí. Tarjeta de oración A, B, C. [Alguien dice: “Pudieran quedarse algunos. Pudiera haber más. Llame todas las tarjetas”.—Ed.]
167Por acá atrás. Eso es correcto, formen su fila exactamente por allí, por allí. Den la vuelta en esta dirección, para que podamos estar seguros de entrar en la línea. Tarjetas de oración A, B, C, que ellos se alineen primero.
168Tengan su tarjeta en la mano, haré que algunos ujieres tomen sus tarjetas. No sé cómo vamos a poder alinearlos de acuerdo a los números. Supongo que todo saldrá bien, de todos modos. [Alguien dice: “Todo está bien, Hermano Branham”.—Ed.] Déjenlos…
169A, B, C, ahora D. A, B, C, D, tarjeta de oración D. A, B, C, D. ¿Hay “D”? Creo que ya se me acabaron. Tarjetas de oración A, B, C, D. Muy bien. Alguien que tenga tarjeta de oración, haga la fila. Todos los que tienen tarjetas de oración, métanse en su lugar y alinéense. No hay manera alguna en que podamos mantenerlos a todos perfectamente alineados por números.
170Ahora, yo quiero saber cuántos aquí van a estar orando conmigo mientras que están… mientras que oramos por estos enfermos. Escuchen, ¿Uds….?
171Ahora, miren, si Ud. va a pasar hasta aquí para recibir la oración y sólo dice: “Bueno, iré para ver cómo sucede”, vale más que se quede en su asiento porque no va suceder. ¿Ve?
172Ahora, Él no puede hacer una cosa más, y nunca hará una señal más delante de la gente. Eso es de acuerdo a la Biblia. Deseo que alguien me diga de una señal más que Él haya prometido hacer aparte de lo que Él ha ya hecho aquí mismo. “Como fue en los días de Sodoma”, y Malaquías 4, y esas promesas que Él hizo, todo tiene que ver con la misma cosa. No habrá más señales dadas a la iglesia. Lo siguiente que Uds. verán será un vuelo hacia el Cielo. Ellos serán levantados.
173No, no se lo pierda amigo. Recuerde, escuche mi voz. Si Ud. no ha entrado, ella le perseguirá toda la vida. En el más allá, cuando Ud. esté sufriendo por su castigo y donde será el lamento, el lloro y el crujir de dientes, esa Voz clamará por todas partes, Ud. la oirá todo el tiempo en ese horrible y escalofriante lugar del infierno. No falle. Ahora es su oportunidad.
174Ahora, ¡oh, hay tantos! Me pregunto si podría… ¿Estaría bien que Uds. hermanos oren conmigo, me ayuden a orar por ellos? [Un hermano dice: “Sí”.—Ed.] Ahora, ¿Éstos que están aquí son ministros? ministros aquí? [“Sí”.] Yo—yo no dejaría este lugar…
175Ahora miren, yo he dicho algunas cosas bastante toscas acerca de los aviones y automóviles. Recuerden, ellos también constan de caballos de fuerza. Todo ello es caballo de fuerza. La iglesia está ascendiendo en el poder del Espíritu Santo. Es mediante el Espíritu Santo que nosotros somos justificados. Uds. ministros saben eso, ¿no es cierto? El Espíritu Santo nos santifica. El Espíritu Santo nos llena. El Espíritu Santo nos da fe de rapto, (¿ven?), a medida que ascendemos.
176Ahora, yo no dejaría esta región aquí, y todos Uds. pensando que su… que: “¡Oh, el Hermano Branham es algo!”. Yo no soy nada. Ni siquiera soy digno de sentarme con esos pastores. Yo—yo no tengo estudios. Yo, yo soy un abortivo. Y esa es la razón por la que Dios me permite hacer esta cosita aquí, sólo para confirmar lo que su pastor le ha estado enseñando. Ellos son hombres de Dios.
177Escuche, si Ud. está enfermo, Ud. no tiene que esperar por el hermano Oral Roberts, Paul Cain o cualquier otro. Su pastor piadoso pondrá sus manos santificadas sobre Ud., Ud. me escuchó llamándole para que orara por Ud. Él le pone sus manos cuando Ud. está ardiendo de fiebre; cuando Ud. se da cuenta, en pocos días ya no tiene esa fiebre y Ud. está bien ¿Qué es eso? Es la fe de su pastor con la suya. Sí, señor. Él no es un hombre marginado. Él es el siervo de Dios, allí al frente de la batalla, con una Espada de dos filos en su mano. Ciertamente. De seguro que él lo es.
178Voy a pedirle a estos pastores que vengan y se paren aquí conmigo mientras oramos. ¿Harán eso, todos Uds.? Vengan aquí y sólo… Voy a bajar aquí mismo con Uds. y hagamos una línea doble aquí mismo. Ahora, cuando la gente sea sanada, ellos no pueden decir: “Vea…” Yo quiero que sean sus manos, pastor; Uds. mis hermanos. Y estamos… Uds. están… Si tan sólo…
179Si Ud. viene diciendo: “Bueno, lo intentaré. Yo…” No, no lo haga. No, no tome el lugar de otro. ¿Ven? Venga sabiendo que obtendrá lo que ha pedido.
180Miren hacia acá, ¡qué cantidad de ministros! ¡Oh, hermanos! Yo conozco a la mayoría de estos hombres. Los conozco. Los conozco al encontrarme con ellos en los desayunos, y—y demás. Ellos son personas piadosas. Son siervos de Dios.
181Ahora, fíjense en esto. En el Día de Pentecostés el Espíritu Santo se separó a Sí mismo y lenguas de Fuego se asentaron sobre cada uno. La gran Columna de Fuego se separó y cada uno recibió una porción de ese Espíritu Santo sobre ellos, como lenguas de Fuego. Bien, si Ud. pone una lengua de Fuego, y dos lenguas de Fuego, juntas, Ud. tiene el doble de la fuerza de la que tenía en una. Recuerden, ¿no fue eso lo que vió Ezequiel en su visión de los dos palos en la mano? ¿Ven?
182Ahora, miren aquí, miren lo que tienen aquí, ¡todos estos hombres de Dios! Aparte de eso, ¿cuántos allá en la audiencia van a estar orando? Levanten sus manos. ¡Miren eso! Ahora, Uds. los que están en la línea de oración, miren esto. Vean aquí los que van a estar orando por Uds., cientos de personas.
183Ahora, el Espíritu Santo está aquí en este momento, Jesucristo probándose a Sí mismo. Él está aquí. Él no puede hacer más que eso. ¿Cuántos en la línea de oración lo creen? Levanten sus manos. Ahora, vamos todos…
184Ahora, voy a pedirle al hermano Borders o a alguien, el director de cantos. ¿Quién es el director de cantos? ¿Tiene el micrófono allí? Muy bien. Voy a pedirle a algunos de ellos que pasen aquí y entonen ese canto: Sólo Creed. “Todo es posible, sólo creed”.
185Entonces mientras ellos entonan este canto, quiero que toda persona permanezca en oración. No—no, a menos que algo sobresaliente suceda, ni siquiera levante el rostro.
186Ahora, Uds. tienen que ser sinceros. Para algunas de estas personas es asunto de vida o muerte. Allí están ellos muriendo con cáncer, tumores, tuberculosis y de todo. ¿Qué si esa fuera su madre? Recuerden que es la madre de alguien. Sean muy reverentes. Y cuando ellos pasen y les impongamos las manos…Yo voy a bajar con estos hombres. Y mientras ellos, nosotros ponemos las manos sobre estas personas, Uds. oren que ellas sean sanadas.
187Y Ud. que está en la línea de oración. Permítame, yo sólo puedo decirle. Ahora, allá atrás, y todos los que estarán en la línea de oración. Cuando Ud. pase, haga esto, si Ud. va—si Ud. va a creerme Mire, cuando Ud. pase por esta línea, y cuando el… entre en esa línea, recuerde que es como si Ud. estuviera pasando por debajo de la sombra de la Cruz. Ud. está haciendo… Estos hombres están haciendo exactamente lo que Jesús dijo que ellos hicieran. “Sobre los enfermos pondrán las manos y sanarán”. Como dije al principio, yo voy a bajar para tender mi red con ellos, para que hagamos todo lo que podamos para ayudarlos a Uds. ¿Creerá Uds.?
188Primero oremos porque fue dicho… Uds. saben, Pedro fue a orar a un lado de la habitación donde Dorcas estaba muerta, y luego fue y puso sus manos sobre ella. Después que oró se levantó y fue y puso sus manos sobre ella. Elías caminó de arriba abajo la habitación, hasta que el Espíritu vino sobre él, luego fue y puso su cuerpo sobre el niño muerto. ¿Recuerdan eso? Ahora, vamos a orar y a medida que pasen por la línea pondremos las manos sobre Ud. Pasen por aquí y tan pronto esas manos lo toquen a Ud., elévese y acepte su fe y váyase alabando a Dios. Sea un astronauta ahora mientras pasa, vuele lejos de toda la incredulidad.
189Nuestro Padre Celestial, esto llega al clímax, al momento culminante, lo más grande que le puede suceder a los enfermos ahora mismo, donde cientos de personas están pasando a través de una línea de oración de ministros que Tú has llamado de todos los senderos de la vida y ellos han entregado sus vidas a Ti, en honor a la Palabra de Dios y su llamamiento.
190Aquí en esta caja hay pañuelos que irán a enfermos y afligidos. Señor Jesús, permite que cada uno de ellos se recupere, mientras los enviamos en el Nombre de Jesucristo.
191Y mientras que estas personas enfermas pasan por esta línea, que cada uno de ellos tenga fe ahora, Señor. Que ellos decidan en sus mentes y digan: “Yo he estado jugando. Ya no voy jugar más. Si voy a creer, creeré ahora mismo. Yo he visto la Palabra viviente de Dios manifestada. Yo sé que Jesucristo está en algún lugar aquí en esta sala. Ciertamente, aquel a través del cual Él se manifiesta no nos dirá algo errado, porque Tú dijiste: “Si hubiere uno que es espiritual o profeta y lo que él dice sucede, entonces escúchenlo”.
192Señor Dios, que eso esté en las mentes de las personas, que yo estoy tratando de decirles que Tú no estás muerto, que Tú vives aquí ahora y que Tu—Tu unción está sobre Tu Iglesia y sobre Tu pueblo. Permite que sean sanados a medida que vayan pasando. Yo hago esta oración en el Nombre de Jesucristo. Amén.
193Ahora mantengámonos en oración, mientras el Hermano Borders o alguien dirige los cantos. Mantengan sus rostros inclinados, yo voy a bajar ahora para pararme frente a la línea aquí y orar con estas personas.
194[El Hermano Branham y los ministros oran por cada uno en la línea de oración, mientras la congregación ora y canta: “Sólo Creed”. Espacio en blanco en la cinta—Ed.] Creo Señor, Todo es posible, creo Señor; Creo Señor, (levantemos nuestras manos mientras lo cantamos), Creo Señor, Todo es posible, creo Señor.
195Saben, yo no creo que haya estado alguna vez en una línea de oración en mi vida, donde haya sido testigo de tanta fe como en esa línea. Realmente es la mejor línea de oración que yo haya tenido en los Estados Unidos, en toda mi vida, ver una línea pasando de esa manera. Tan cierto como que me llamo William Branham y estoy parado en esta plataforma, Uds. pastores oirán acerca de su gente que pasó por esta línea. Realmente fue una fe tremenda, una de las mejores que haya experimentado en mi vida, de acuerdo a la única manera que tengo de presenciarlo, por la unción del Espíritu Santo. Realmente fue maravilloso. Gracias amigos.
196Ahora, todos los que creen que fueron sanados digan: “Amén”. [La congregación dice: “Amén”.—Ed.] Miren, ¡escuchen eso! Dios les bendiga.
197Dios sea con Uds. hasta que vuelva a verlos. Si el Señor lo permite, estaré allí en Tulare. ¿Es así que se llama eso? Tulare, allí en Tulare, esta semana que viene.
198Ahora pongámonos de pie por un momento mientras somos despedidos como de costumbre. Luego repartirán los pañuelos de oración aquí, y demás. Dios les bendiga.
199Y Dios los bendiga a Uds. hermanos ministros. Eso es lo que hace esto tan real, cuando Uds. hermanos… allí estaba Paul Cain y todos estos pastores, y todos parados aquí como un gran apoyo en fe.
200Realmente he disfrutado esta reunión inmensamente. La considero una de las mejores reuniones que haya tenido en los Estados Unidos. He tenido unas más grandes.
201Dios le bendiga hermana. [La hermana Upshaw dice: “Yo sólo quería estrechar su mano. ¡Oh, aleluya!”. El senador William D. Upshaw fue sanado instantáneamente durante un servicio de discernimiento del Hermano Branham en Los Ángeles el 8 de febrero de 1951, después de estar paralítico por sesenta y seis años—Ed.]
202Dios le bendiga hermana Upshaw. No hay una semana que no me acuerde de Ud. y—y del Hermano Bill. Los veré Allá en aquella ribera, hermana, donde todas las cosas habrán pasado. Estaremos Allá en aquel día. Amén.
203Inclinemos nuestros rostros ahora mientras le pedimos al pastor aquí, o a alguien que venga y nos despida oficialmente en oración. Inclinemos nuestros rostros. El Señor le bendiga hermano.