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~ LA MANERA PROVISTA POR DIOS PARA ESTE DIA ~
1…la Escritura. Ciertamente estoy contento de tener aquí detrás de mí esta noche… [Espacio en blanco en la cinta—Ed.] Abrir la Escritura, para un pequeño texto, si el Señor lo permite.
2Y recuerden, mañana en la noche oraremos nuevamente por los enfermos. Y ahora, cuando yo esté hablando… Escuchen, todos traten de hacer esto, no esperen a que suceda una cierta cosa. Lo que Uds. tienen que hacer es, creerle a Dios ahora mismo. ¡Créanle a Él ahora mismo! ¿Ven?
3Ha habido toda clase de ministerios. Dios en estos últimos días, creo yo, nos ha dado de todo lo que Él tiene en Su Libro. Todo lo que Él ha prometido, lo hemos visto, y aun así parece como que la gente no puede entenderlo. Aquellos que están ordenados para entenderlo, lo entenderán; solamente ésos. Esto ciega a uno y abre los ojos de otro.
4Recuerden, nosotros creemos que Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Él no está muerto, sino vivo por siempre jamás. Y Él está aquí en esta noche. Nosotros estamos en Su Presencia, en esta noche, y Él está aquí para confirmar y cumplir toda promesa que Él hizo para este día. Y Él es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Así que, todo lo que Él fue, Él es, en esta noche. Así que creámosle a Él ahora, mientras leemos Su Palabra y hablamos de Él, durante los próximos quince, veinte minutos.
5Génesis capítulo 22, y los versículos 7 y 8, para tomar un texto. Entonces habló Isaac a Abraham su padre, y dijo: Padre mío. Y él respondió: Heme aquí, mi hijo. Y él dijo: he aquí el fuego y la leña; mas ¿dónde está el cordero para el holocausto? Y respondió Abraham: Dios se proveerá de cordero para el holocausto, hijo mío. E iban juntos.
6Señor Jesús, bendice Tu Palabra, que Ella no vuelva vacía, sino que las semillas caigan sobre suelo que produzca salvación para aquellos que están necesitados, tanto física como espiritualmente. Nos encomendamos a Ti; la congregación, la audiencia, la Palabra, el texto, el contexto. Que el Espíritu Santo tome control de nuestros seres, para que podamos ver a Jesucristo. Amén.
7Durante los próximos minutos deseo hablar sobre: La Manera Provista Por Dios Para Este Día.
8Dios siempre ha tenido una manera. Hay dos maneras, es decir, la nuestra y la de Él. Dios tiene una manera para hoy, pues Él siempre ha provisto una manera para todo. Dios, en el principio, conocía el fin, de modo que Él ha trazado Su Escritura para cada edad. Y esa edad, cuando ella llega… Ahora, no fallen en ver esto. Esa edad, cuando ella llega, generalmente el ministerio está tan enredado en “ismos”, tradiciones y así por el estilo, que está a un millón de millas de la Palabra.
9Y entonces Dios envía a alguien en la escena, a un profeta. Y este profeta… Dios nunca cambia Su sistema. Él nunca cambia Sus maneras. Él siempre lo hace de la misma manera. Él siempre lo ha hecho; Él debe hacerlo esta vez. Y, por medio de esto, Dios obra y vindica esa Palabra. Como les hablé anoche: Dios haciendo Su propia interpretación. Dios no necesita que nadie le interprete Su Palabra a Él. Él mismo la interpreta al vindicarla y hacerla real. Cuando Dios dice que hará una cierta cosa, y entonces la hace, allí no hay más interrogantes. Esa es la manera en que Él lo hace.
10Así que Dios ha provisto una manera para nosotros. Dios ama a Sus hijos. Él ama a Su pueblo. Él quiere ayudarlos. Él quiere ayudarlo a Ud. más de lo que Ud. desea ayuda. Si Ud. tan sólo pudiera entender eso en su corazón, que Dios está más deseoso de ayudarlo a Ud. de lo que Ud. está de ayudarse a sí mismo. Pero Él tiene una manera, y esa es la única forma en que Él obrará, es a través de Su manera. Ud. debe ajustarse a las condiciones de Él, no a las condiciones suyas. ¡Las condiciones de Él! Ud. lo quiere de una cierta manera, pero Él—Él se la da a Ud. a Su manera.
11Como Naamán sumergiéndose en las—las aguas del Jordán. Pues, él dijo que las aguas de su país eran mucho más limpias y mejores, pero eso no fue lo que dijo el profeta. “Sumérgete aquí”. Él se sumergió una vez, y la lepra aún estaba allí; seis veces, y aún estaba allí. Él tenía que obedecer y hacerlo a la manera de Dios. Y cuando obedeció completamente la manera de Dios, la lepra desapareció.
12Y yo digo en esta noche que si nosotros obedecemos la manera provista por Dios, la lepra se irá, la enfermedad se irá, todo se irá, pero tenemos que aceptar Su manera para este día. Ahora, sumergirse en el Jordán no haría ningún bien hoy; eso fue para Naamán. La ley fue para los—para los judíos. La Gracia es por medio de Cristo.
13Pero cada edad ya tiene predicha su porción del Evangelio. Esta Biblia es la revelación completa de Jesucristo. No se le puede añadir más a Ella, o quitársele; la persona que lo haga es maldita. No podemos añadirle nada a Ella, ni quitarle nada. Debemos mirar Aquí adentro y ver lo que está prometido para esta edad, y entonces verlo acontecer. Eso es Dios interpretando Su Propia Palabra. Cuando Ella dijo: “Una virgen concebirá”, ella lo hizo. Esa fue la interpretación de Dios en cuanto a Eso. Lo que Él promete, eso hace.
14Ahora, vemos que Dios no cambia Sus sistemas de hacer las cosas. Él siempre lo hace igual. Nosotros continuamente estamos cambiando por cuanto somos finitos. Cometemos toda clase de errores, y podemos mejorar y perfeccionarnos. Pero Dios es infinito. Su primera decisión es perfecta todo el tiempo. Él no puede hacerse más inteligente. Él era la… Él es la fuente de toda sabiduría. Él es toda sabiduría. Él es todo poder, omnipotente, omnipresente, omniscio e infinito. Así que por lo tanto, cuando Él dice algo, ancle su alma en Eso, porque es verdad.
15Ahora, muchas iglesias dicen: “Nosotros no creemos Esto, y creemos aquello”. Dios nunca juzgará al—al mundo por medio de una iglesia. Él lo juzgará por medio de Jesucristo, Y Jesús es la Palabra. Él juzgará al mundo por medio de la Palabra.
16Y si Esta es la revelación de Jesucristo para todas las edades, y para esta edad, Él ha revelado en esta Biblia lo que Él haría en esta edad; y cuando vemos que lo hace, cuando lo vemos a Él hacer lo que Él prometió hacer. No un nacimiento virginal; eso fue hace dos mil años. Pero lo que Él prometió hacer hoy, lo que Él dijo que haría hoy, eso es lo que Él es hoy.
17Muchas veces la gente dice: “Bueno, yo no creo Eso”. Bueno, Ud. tiene el intérprete de Eva nuevamente; sólo toma parte de Ella, pero no toda.
18Así que queremos recordar que Dios siempre sigue siendo el mismo. Su Palabra, y lo que Él dice, Él lo hará.
19Para mostrar que Él nunca cambia, en Génesis 1, Él dijo: “Cada simiente produzca según su género. Cada simiente produzca según su género”. Y allí mismo, allí llegamos a algo que deja fuera de combate a todos los evolucionistas. Ud. no puede cruzar las cosas otra vez. Si Ud. toma el caballo y—y el… y el—el burro, y los cruza, Ud. obtiene una mula, pero una mula no puede cruzarse otra vez y obtener otra mula. Allí mismo termina. “Cada simiente según su género”. Ellos pueden hacer un cruce, pero vuelve a cambiarse de nuevo, muestra que no evoluciona de esa manera. No señor. Hasta allí llega. Ud. puede cruzar la espinaca con otra cosa, y producir un repollo rizado, pero no puede volver a cruzar eso. No señor. Ud. puede producir el maíz híbrido; pero si vuelve a sembrar ese maíz híbrido una vez más, Ud. no obtiene nada. Ud. tiene que volver a cruzarlo cada vez. Porque, Dios dijo: “Que cada simiente produzca según su género”.
20Y ahora, al hibridar las cosas, miren en lo que el mundo se ha metido hoy día. Yo estaba leyendo un artículo aquí, de la revista Selecciones, donde decía que: “De aquí a veinte años, las mujeres no podrán tener bebés, si eso continúa así. Ellas están comiendo comida híbrida”. La cosa es que ellos lo han hibridado, pero esa no es la manera como fue hecho el ser humano, para comer esa clase de alimentos. Fue hecho para encontrarlo… o para comerlo de la manera en que fue creado. Esa es la razón por la que hoy no pueden mantener la carne y todo en la manera como son, es debido a que es híbrido, proveniente de un invernadero, y, oh, de cualquier forma. Está todo mezclado. Se ha llegado a un punto en donde la toda la raza humana está siendo destruida por medio de sus propios logros, al tratar de tomar algo que Dios hizo bueno, y darle la vuelta para hacerlo de otra manera, a su propia manera. ¡Déjenlo como Dios lo hizo!
21Hoy incluso se ha llegado a un punto en donde están tratando de hibridar las iglesias; del verdadero bautismo del Espíritu Santo, a un apretón de manos; del bautismo en agua, a alguna especie de rociamiento. ¡Oh, hermano! La cosa entera está híbrida. Queremos volver.
22Una planta híbrida, Uds. tienen que mimarla y fumigarla para mantener alejados a los insectos y escarabajos de ella. Pero no así con una planta genuina y saludable; ella es robusta, fuerte, los insectos no la atacan. Ella tiene suficiente en ella para repeler a los insectos.
23¡Y así es un cristiano genuino! Uds. no tienen que mimarlo, darle palmaditas, y decirle esto, aquello, o lo otro. Él tiene algo en él, el bautismo del Espíritu Santo, que repele a todo lo demás. A él no hay que estarle rogando, porque él es una planta genuina de Dios. Un cristiano pelea por cada pulgada de terreno donde se para. Él debe hacer eso, si es que espera existir. Y, al hacerlo, hay Algo en él que lo cuida.
24En el principio, Eva trató de hibridar la Palabra. Dios le dijo: “El día que de él comieres, ese día morirás”. Ella trató de cruzar Eso con el conocimiento que satanás le dio. Y cuando lo hizo, ella perdió a toda la raza humana, a manos del diablo, cuando trató de mezclar la Palabra de Dios pura con conocimiento. Eso no proviene del conocimiento del mundo.
25¡Viene por el poder del Espíritu Santo! “No por poder, ni por fuerza, mas por Mi Espíritu, dice el Señor”. Así es como Dios lo hace. La Palabra de Dios es la Simiente de Vida Eterna.
26Si Ud. trata de hibridarla, ¿qué hará Ud.? Ud. se matará a sí mismo con Ella. No funcionará. No se mezclará, así como el aceite nunca se ha mezclado con el agua. No se mezcla.
27Ellos nunca, en todo el trayecto, han podido encontrar algo que sea mejor que la manera de Dios para hacerlo. Uds. saben, ellos nunca han encontrado una mejor manera para que un pollo nazca en este mundo, que él mismo picotee la cáscara para salir. ¿Sabían eso? Ellos no han encontrado una mejor manera. El animalito nace con un hociquito en la punta de su—en la punta de su pico. Y con ese pequeño pico que tiene, se pone a trabajar y empieza a raspar y raspar, hasta que empieza a sacar la cabeza, saca la cabeza, y sale picoteando. Esa la manera provista por Dios. Si Ud. lo saca de la cáscara, lo matará. Él no vivirá si Ud. lo saca de la cáscara. Él tiene que hacerlo a la manera de Dios.
28Eso es lo que sucede con los cristianos hoy día. Los hemos adulado tanto, les estrechamos las manos y los trajimos en secreto, y los metimos a la iglesia. Lo que ellos necesitan es un altar de oración a la antigua donde oren hasta hacer contacto, hasta agotarse a sí mismos, que vengan a la manera provista por Dios, hasta que se liberen del mundo. El problema hoy es, que ellos colocan sus nombres en el libro de registro, se unen a la iglesia, y eso es todo. Pero la manera de Dios, (manera provista), es quedarse allí y abrirse paso, hasta que Dios le dé a Ud. el nuevo Nacimiento. Esa es exactamente la verdad. Sáquelo Ud. y lo matará.
29Eso es lo que sucede hoy con la gente. Un nuevo Nacimiento, todos ellos lo evitan. No les gusta. Oh, es que han sustituido algo por el nuevo Nacimiento: “Pase al frente y crea, y eso es todo lo que tiene que hacer”. El diablo mismo cree, y Uds. saben que él no es nacido de nuevo. Hay un nuevo Nacimiento. Hay algo que lo acompaña que es un poco inapropiado, de mal gusto para el mundo.
30Cualquier nacimiento es un desorden. No importa dónde sea. Si es en una pocilga, o—o en un hospital. Un nacimiento es un desorden.
31¡Igual es el nuevo Nacimiento! Hará que Ud. haga cosas que Ud. no pensó que haría. Hará que Ud. se arrodille en el altar y llore, grite, se lave la pintura de la cara, levante las manos, alabe a Dios, hable en lenguas, y todo tipo de cosas. El nuevo Nacimiento hará eso porque es la manera provista por Dios para nacer de nuevo.
32Ud. tiene que morir. Ud. tiene que morir antes de poder ser renacido. Cualquiera semilla tiene que morir antes de que sea regenerada otra vez. A menos que muera, queda sola. Un hombre tiene que morir a sus propios pensamientos. Él tiene que morir al pensamiento de cualquier cosa menos la Palabra de Dios, y ajustarse a Su manera. Ése es el terreno de Dios. Nosotros no nos encontramos con Él en base a nuestros pensamientos; nos encontramos con Él en base a lo que Él dijo que hiciéramos. Esa es la manera provista por Dios para ello. La gente lo evita; ellos no lo quieren. Pero de todas maneras es verdad. Produce muerte, y uno tiene que morir, morir a sus ideas.
33“Bueno, yo sé que la Biblia lo dice, pero yo no puedo entenderlo. Entonces quédese allí hasta que Dios se lo revele. Correcto. Tiene que…Ese es el nuevo Nacimiento.
34Lo patos y los gansos… nunca han encontrado una manera mejor para que ellos vayan al sur, que juntarse en grupo primero. Y eso es correcto. Uds. los verán a todos reunirse y juntarse, alguna especie de instinto hace que se junten, y ellos se reúnen y se juntan en grupo antes de volar, antes de ir hacia el sur. ¿Qué es eso? Es tiempo de avivamiento, cuando todos ellos se reúnen. ¿Alguna vez ha escuchado Ud. tal chachareo en su vida, que cuando oye a esos gansos reunirse, o esos patos? ¡Yo nunca había oído tal cosa! Y ellos tienen… No existe otra manera mejor de ellos hacerlo.
35Muchas veces, allá en los bosques del norte, yo vigilo el principio del tiempo frío, en Canadá. Un montón de patos que han nacido allí mismo en ese lago, ellos nunca han estado fuera de ese lago, este pequeño animal no ha estado. Y cuando uno menos piensa, una brisa fría baja desde el norte. Este pequeño, patito, él nace siendo un líder, va allí al centro de ese estanque, levanta su pequeño pico graznador al aire, grazna cuatro o cinco veces, y todos los patos que están en el estanque vienen a él. Y él se levanta de allí, y se va tan directamente a Louisiana como lo pueda hacer, a los campos de arroz.
36¿Por qué? Es que no han encontrado una manera mejor para que él vaya allá. Ud. no puede reunirlos en manadas. Pónganlos en una cocina y… en una jaula, y transpórtelos para allá. Ese pato tiene mejor sentido que eso. Si Ud. lo pone en esa jaula, para llevarlo allá, él sabe que va en camino al matadero. Esa es exactamente la verdad. Él va de la manera provista por Dios.
37Así es como debería hacer el hombre hoy, no ser encerrado por alguna jaula denominacional. Sino venir de la manera en que Dios dijo que vinieran, por el bautismo del Espíritu Santo y el nuevo Nacimiento, un avivamiento en grupo. No uniéndose a la iglesia, promoviendo ventas de puerta en puerta, y repartiendo revistas; sino un Nacimiento, siendo nacidos de nuevo, llenos con el Espíritu Santo, (la manera de Dios), deshaciéndose a sí mismo del mundo. ¡Correcto! La hora está aquí. Eso es lo que debemos creer.
38El hombre, Ud. nunca puede… No importa cuántos hombres intentarían ir a ese estanque de patos allá y decir: “Espérense un momento Uds. patitos, tengo algo que decirles. Aquí tenemos un pato educado. Él tiene un Ph.D. y un LL.D. Les aseguro que él puede guiarlos a Uds.”
39Esos patos tienen mejor sentido que eso. Sí señor. A ellos no les interesa su mejor educación, cual sea. Ellos conocen ese cierto graznido que él hace. Es un instinto. ¡Oh, qué cosa! ¡La iglesia debiera saber tanto así de la Palabra de Dios!
40Es un cierto sonido incierto. La Biblia dice, Pablo dijo: “Si la trompeta diere sonido incierto, ¿quién se preparará para la batalla?”. Eso es correcto, si la iglesia—si la iglesia da un sonido incierto de “unirse”.
41Dios dijo: “¡Nacimiento!”. Lo que el Nacimiento hizo allá, el Nacimiento hace lo mismo hoy, porque Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Lo que Él fue entonces, Él es hoy. Lo que ellos hicieron entonces, es la misma cosa que nosotros hacemos hoy. La manera en que ellos lo recibieron allá, es lo mismo que ellos hacen hoy. Lo mismo que ellos tienen hoy, es lo que ellos tuvieron allá en el pasado. Si es que viene, viene de esa manera. Esa es la manera, la manera provista por Dios. Nunca cambia.
42Los patos nunca cambian. Ellos se reúnen todos en grupo, cada año, y se van al norte, al sur, y adondequiera que vayan. Ellos primero se reúnen en grupo.
43Así es como Dios obra. Él envía Su palabra a tiempo, en esa sazón, y entonces es manifestada. Y a mí no me importa cuántas otras cosas estén aconteciendo, cuando ellos ven la Palabra de Dios prometida para ese día, siendo vindicada y prometida, no hay nada que los detenga. “Una virgen concebirá”. Y cuando ellos dijeron…
44“Jehová nuestro Dios levantará un Profeta semejante a mí”, dijo Moisés.
45Y cuando ellos vieron a este Hombre venir y hacer las cosas que Él hizo, ellos sabían que ese era el Mesías. Cuando Felipe vio eso suceder, él dijo: “Tú eres el Cristo. Tú eres el Rey de Israel”. Él lo supo porque la Palabra lo había prometido, y estaba viviendo en ese día. No importaba cuántos fariseos, saduceos, estaban parados alrededor, Doctores de Divinidad, eso no lo detuvo a él para nada, porque él estaba esperando esa señal. Cuando él vio aquello acontecer, esa era la señal de la hora. Eso era lo que ellos estaban esperando, la manera provista por Dios. Sí señor.
46Ahora, Uds. no podrían darle educación a un pato. Él no podría hacerlo. Él no la querría. Los demás patos no lo seguirían a él, sin importar cuántos títulos pudiera él decir que tuviera. “Miren, fíjense en esto, yo fui a la escuela de patos. Yo sé todo al respecto. Me he graduado. Yo sé todas estas cosas”. Eso no serviría de nada. Ninguno de esos otros patos lo seguiría a él, si son patos genuinos, (amén), porque ellos están buscando una cierta señal. Cuando ellos ven esa señal, ellos lo creen.
47Y si un pato tiene una manera de saber eso, ¿qué de un cristiano nacido de nuevo? Nosotros debiéramos conocer a Jesucristo en el poder de Su resurrección. Correcto. Dios lo hace a Su manera provista.
48Recuerden, la educación no sería el instrumento para guiarlos a ellos al lugar provisto por Dios. El instrumento que ellos tienen es el instinto. Y ellos, esos patos, saben que ese instinto los llevará al lugar provisto por Dios.
49Así también el Espíritu Santo lleva a la Iglesia al lugar provisto por Dios. No a unirse a una iglesia, sino a ser lleno de Su Presencia, a ver Su Palabra hecha manifiesta, vindicada. Esa es siempre la manera provista por Dios para la iglesia, para la gente: llevarlos al lugar que Dios ha provisto para ellos. Eso es exactamente lo que la iglesia debería ser hoy. Ahora, sabemos que eso es verdad.
50No existe una mejor manera para un… No han encontrado una mejor manera para que un bebé obtenga lo que quiere sino llorando. Si Ud. le da una campana y le dice: “Junior, tú sólo tienes tres años de edad, pero cuando quieras, cuando quieras tu biberón, levanta esta campana y suénala”. Vea si funciona. Eso no funciona. El bebé llora para obtener lo que quiere. Esa es la manera provista por Dios. Entre más fuerte llore… No le pegue al pequeñito, él solamente está siguiendo la manera provista por Dios. Él desea algo. Correcto. Esa la única manera que él conoce de llamar a su madre; gritando y llorando. Correcto.
51Dios recomienda esto para Sus hijos. Dios recomienda esto para Sus hijos creyentes. Él lo hizo. No discursos intelectuales, ni una gran teología, teología para enseñar. Él quiere que Ud. clame por sus necesidades. Y eso es correcto, ¡clame por ello! Si Ud. está demasiado tieso y almidonado nunca lo obtendrá. Pero si Ud. está dispuesto a flexibilizarse un poquito, y a llorar, Dios se lo dará. A Él le gusta ver a Sus hijos clamar. ¡Clame sus necesidades a Dios! Dios quiere eso. Esa es Su manera provista. ¡Clame por ello! Así es como llora el bebé; así es como Él quiere que Ud. clame. “¿Clamar hasta cuándo?”
52¿Hasta cuándo llora un bebé? Hasta que es satisfecho. Y así es como debiera hacer el cristiano creyente, el hijo de Dios. Si Ud. ve que Dios hizo la promesa, no se dé por vencido, clame hasta que obtenga respuesta. Clame hasta que Ud. vea que Dios vindique Su Palabra. Cuando Dios vindica Su Palabra y prueba que está aquí, entones Ud. no tiene que clamar más; Ud. la recibe, se va y le da las gracias a Él por eso. Me gusta eso, ser persistente y esperar.
53No una planta híbrida, no uno a quien hay que mimar y acariciar, y cargarlo. Los cristianos son verdaderos artículos de Dios nacidos genuinamente. Ellos pelean por su posición, y luchan hasta que se van de esta tierra. Cada paso que dan es una lucha.
54Dios le dijo a Moisés que Él le había dado la tierra. Él le dijo a Josué: “Todo lugar que pisare el pie, o la planta de vuestros pies, os lo he dado”. Ellos tenían que pelear por cada pulgada de ello. Nosotros también peleamos por cada pulgada de ello. No es algo a lo que hay que mimar y acariciar, y darle vueltas de esa manera, y decir: “Bueno, te llevaré allá para ver qué te parece. Tú me darás tu opinión”. Esa no es manera alguna de venir.
55Venga con una determinación. Venga de tal modo que Ud. se va quedar allí hasta todo haya terminado. Quédese allí hasta que Dios responda y vindique. Un hombre que cree en Dios, puede ver la Presencia de Dios, sentir la Presencia de Dios, percibir la Presencia de Dios, y saber que Él está aquí. Él está aquí para responder cualquier cosa para lo que Él haya hecho una promesa en este día. Entonces, ¡clame hasta que lo obtenga! Agárrese de Él. No se vaya, aunque tenga que quedarse día y noche. Dios no quiere que Sus hijos escuchen discursos intelectuales. Él quiere que ellos clamen hasta que la promesa sea vindicada.
56Abraham aquí tenía necesidad de un sacrificio. ¿Qué sucedió? Dios le proveyó un cordero. Esa era la manera provista por Dios. Él necesitaba un cordero y Dios lo proveyó. Más adelante, él llamó a ese lugar Jehová Jireh: “El Señor proveerá un sacrificio para Sí mismo”.
57Ahora, Job, una vez, el profeta anciano, Job. Él era un profeta. Él se había metido en problemas. Satanás había pedido tentarlo, e hizo que le salieran llagas. Y le quitó sus hijos, le quitó su ganado, le quitó todo lo que tenía, e hizo que le salieran llagas.
58Sus consoladores vinieron, y ¿qué hicieron? Ellos no le proveyeron nada sino un menosprecio, lo importunaban diciéndole: “Pues, tú has pecado en secreto”.
59Y Job simplemente se mantuvo firme. Él clamó. Él estaba seguro de que estaba obedeciendo los mandamientos de Dios. Él había cumplido exactamente con lo que Dios había prometido hacer. Lo que Dios le había prometido era que Él lo respaldaría, bajo el holocausto, y él se mantuvo allí.
60Así que, Dios le proveyó a él una visión. Él era un profeta. ¿Qué vio él? Él vio la Palabra, Jesucristo. Él dijo: “Yo sé que mi redentor vive. Y en los últimos días Él se parará sobre la tierra. Aunque los gusanos de la piel destruyan este cuerpo, con todo en mi carne he de ver a Dios”. Vean, Él le proveyó la visión de la resurrección. Siendo él un profeta, él vio la Palabra. Él vio la Palabra y sabía que sus huesos y su cuerpo resucitarían en el día postrero. Él fue cuestionado sobre si él sabía dónde estaba Dios, si él tan sólo pudiera ver.
61Él dijo: “Una flor muere y vuelve a levantarse; un árbol cae y vuelve a levantarse; pero el hombre cae y entrega el espíritu, desaparece, y ¿dónde está? ¡Oh, quién me diera que me escondieses en el seol hasta apaciguarse Tu ira!”.
62Entonces los truenos empezaron a rugir, los relámpagos empezaron a alumbrar, el Espíritu del Señor vino sobre el profeta. Él se paró y vio la Venida del Señor, y exclamó: Yo sé que mi Redentor vive, y en los últimos días Él se parará sobre la tierra. Aunque los gusanos de la piel destruyan este cuerpo, en mi carne yo veré a Dios”. Dios proveyó la Palabra, Jesucristo, y él lo vio y lo llamó su Redentor.
63Israel necesitaba una manera para salir de egipto, y Dios les proveyó un profeta, un profeta que vindicó la Palabra que fue prometida a Abraham. ¡Exactamente la manera provista por Dios! Ellos no podían entrenar a un soldado, ellos no podían hacer esto, no podían hacer aquello. Lo único que hicieron fue esperar por la manera provista por Dios. Y Él habló y dijo que: “Él sacaría a ese pueblo, después de cuatrocientos años. Su pueblo estaría en esclavitud, pero Él los sacaría con mano fuerte. Él mostraría Sus señales y maravillas, y se glorificaría en esa nación”.
64¡Allí apareció el hombre, una vez que ellos hubieron clamado y clamado! Y ahora recuerden, todo el clamor no los libertaría, hasta que el tiempo se cumpliera.
65Estas cosas que estamos nosotros viendo hoy, no podían haber sucedido hace veinte años, o hace cuarenta años. Es hoy cuando suceden. ¡Esta es la hora! ¡Este es el tiempo! Hoy es el tiempo cuando es cumplido. ¿Por qué? Dios lo prometió, y aquí está.
66Hace cien años dijeron que: “El bautismo del Espíritu Santo no podía ser de nuevo”. Hace cincuenta años ellos dijeron que: “El Espíritu Santo…” Pero Uds. gente pentecostal les probaron a ellos que era la hora para que Dios derramara el Espíritu Santo. No importó lo que dijeron los metodistas, bautistas, presbiterianos, luteranos, Uds. se quedaron con la Palabra de Dios. Hombres de valor salieron allí y esperaron hasta que vino el bautismo del Espíritu Santo, y ellos hablaron en lenguas y engrandecieron a Dios. Nadie puede decirles a Uds. que no es así. Dios es Su Propio intérprete; Uds. lo tienen. Quizás no puedan explicarlo, pero saben que lo tienen. ¿Quién puede explicar a Dios? Nadie.
67Yo no puedo decirles cómo Dios puede mostrar una visión, pero sé que sucede. Yo no entiendo cómo Dios puede hacer estas cosas. No es asunto mío explicarlo. Él habita solo. Él es Elohim, el Autosuficiente. Yo simplemente soy Su siervo. Yo sé que Él lo prometió, y sé que está aquí. Eso es lo único que sé. Yo sé eso, que Él es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Yo sé que Él prometió esto, y Dios está aquí para cumplir Su promesa. Sí. ¡La manera provista por Dios!
68A Israel se le proveyó un profeta que vindicó la Palabra, y ellos fueron sacados. Este profeta, Moisés, vivió por varios años en el desierto, cuarenta años, luchando con este pueblo, tratando de mantenerlos hasta que pudiera llevarlos a la tierra prometida. Llegó el momento en que el hombre tenía que morir; él tenía ciento veinte años. No había un lugar para él morir. Cuando estaba listo para morir, Dios le proveyó una Roca; La Roca que él había golpeado en el desierto, la roca que los había seguido, de la cual habían bebido. Dios le proveyó una Roca, un lugar para morir, donde Moisés pudiera morir decentemente.
69Sobre esta Roca, Dios, ¡déjame morir sobre esa misma Roca! Allí es donde yo quiero morir. Esa Roca era Cristo Jesús. Sí señor.
70Después que él murió, sobre esa Roca, él necesitaba anderos y Dios le envió un grupo de ángeles. ¿Por qué no fue un grupo de sus ancianos? Porque nadie podía llevarlo adonde él iba sino ángeles. Ellos lo llevaron a la Presencia de Dios, él necesitó anderos y Dios lo proveyó. Él partió a manera provista por Dios. ¡Aleluya!
71Enoc había caminado quinientos años con Dios, y le agradó. Él necesitaba una carretera por donde irse a Casa y Dios la proveyó.
72Elías había maldecido a Jezabel por causa de su cara pintada, y por la manera en que ella había hecho que toda la gente obrara. Y él estaba cansado y agotado, y casi estaba listo para irse a Casa. Estaba tan viejo que casi no podía cruzar el Jordán y Dios le proveyó una manera para que él cruzara el Jordán. Él quería irse al Cielo, para encontrarse con Dios, y Dios le envió un carro de fuego, y caballos, y se lo llevó. La manera provista por Dios. La manera provista por Dios. Él siempre lo hace exactamente. Sí señor. Dios siempre provee una manera. Sí.
73Los hombres sabios, cuando ellos iban en camino desde allá de Babilonia, ellos estaban viendo un camino por el que querían ir, debido a que ellos sabían que este Rey había de nacer. Ellos necesitaban una brújula y Dios les proveyó una Estrella. Ellos dejaron atrás todo lo demás. Ellos no necesitaban brújulas; ellos siguieron la Estrella. Era la manera provista por Dios. Dios proveyó una manera, y ellos siguieron la Estrella hasta que encontraron la Luz perfecta. ¡Oh!
74El mundo necesitaba una Salvador. Ellos estaban perdidos y no lo sabían. Ellos pensaban que eran salvos, pero necesitaban una Salvador. ¿Por qué? Más nadie podía hacerlo. No había hombre en la tierra ni en el Cielo, en ninguna parte, que pudiera hacerlo. Dios hizo sombra sobre una virgen y ella concibió y dio a luz un Varón. Y ese Varón no era judío ni gentil. Él era Dios, manifestado en carne, el único que podía redimir. Su Sangre nos salva. Su Sangre nos sana. Es esa Sangre donde podemos pararnos, para cada promesa que Él hizo. Dios prometió hacerlo.
75Dios únicamente se encuentra con el adorador a través de la Sangre, y debajo de la Sangre. Israel tenía un solo lugar donde encontrarse con Dios. No en una… Dios tiene un solo Lugar, hoy, donde Él—Él se encuentra con el adorador; no donde los metodistas, bautistas, o pentecostales. Él se encuentra con ellos bajo la Sangre. Ese es el único lugar provisto que Dios tiene; no en la organización, no en un sindicato. Pero en la Sangre es donde Jesucristo se encuentra con Su adorador. “¡Cuando Yo viere la Sangre!” Esa es la manera provista por Dios.
76¡Después de que la iglesia había estado convencida cabalmente, cuando ellos lo vieron a Él, que él era el Mesías!
77Aquella mujercita junto al pozo, cuando ella necesitaba una Salvador, ella necesitaba algo que mostrar. Ella había asistido a la iglesia y todo lo demás, y ellos habían visto este credo y aquel credo, hasta que ella se convirtió en una prostituta. Eso la echó a ella a la calle. Un día, ella iba a buscar una balde de agua, como a las once del día, y ahí estaba una Hombre; un judío allí, en este pequeño panorama. Y ella dijo…
78Cuando ella fue a bajar el balde con la manivela, para sacar el agua, escuchó a un Hombre decir: “Mujer, dame de beber”. Y ella dijo…
79Ella se volteó rápidamente y pensó que Él era simplemente un judío común y corriente, puesto que Él era humano en lo que al cuerpo se refería. Él era un Hombre; comía, bebía, dormía, así como nosotros. Él era tan humano que podía morir, y sin embargo era Dios. Entonces nos damos cuenta que cuando…
80Dijo: “No es costumbre que Uds. los judíos le pidan a los samaritanos cosas como esas”.
81Él dijo: “Pero si tú supieras con Quién estás hablando, tú me pedirías a Mí de beber”. Dijo: “Ve a buscar a tu marido y ven acá”. Ella dijo: “Yo no tengo marido”.
82Dijo: “Tú has dicho la verdad, porque has tenido cinco, y con el que estás viviendo ahora no es tuyo”. ¿Qué sucedió? Dios había provisto algo para ella.
83Ella dijo: “Señor, me parece que eres profeta. Nosotros sabemos que cuando el Mesías venga, Él nos declarará estas cosas. Eso es lo que Él hará. La Palabra así lo dice. Estamos esperando por eso. Estoy harta y cansada de toda esta cosa, sus credos y demás, fariseos, saduceos, herodianos y lo que pudiera ser. Pero nosotros sabemos que vendrá un Mesías, cuando Él venga. ¿Qué dices Tú al respecto?
84Él dijo: “Yo soy Él”. ¡Amén! Dios había provisto una manera. Ella dejó el cántaro, (una mujer cambiada), corrió a la ciudad y dijo: “Vengan a ver a un Hombre que me ha dicho las cosas que Yo he hecho. ¿No será éste el Mesías?”
85Pedro, al escuchar la historia de Andrés, y muchas veces había escuchado, oído a Andrés hablar acerca de Juan presentando a un Mesías, y acerca de un Hombre, y todas estas cosas que estaban ocurriendo. Todo aquello era un misterio para Pedro. Pero un día él vino con Andrés, para ver a Jesús. Y cuando llegó a la Presencia de Jesús, Jesús lo miró y le dijo: “Tu nombre es Simón, y tú eres hijo de Jonás”. Dios había provisto la manera para que Pedro viera Quién era Él. Él era ese Mesías.
86Ahora, nos damos cuenta, que después de que Jesús había muerto, y ascendió al Cielo, la Iglesia necesitaba Poder para testificar y Dios les dio un Pentecostés. Él proveyó un Pentecostés.
87Han pasado dos mil años, amigos. Han pasado dos mil años. En estos últimos días, hemos llegado a ser tan, el hombre se ha metido en el sistema del cristianismo y lo ha pervertido nuevamente, lo ha hibridado con credos, iglesias, denominaciones, discursos intelectuales, a tal grado que el Poder y las cosas verdaderas del Evangelio prácticamente se han perdido. Y aquí estamos nosotros con Palabra prometida para estos últimos días, sobre lo que sucederá y lo que acontecerá; y el hombre no la cree. Se han alejado de Ella. Uno les pregunta si son cristianos y ellos dicen: “Yo pertenezco a tal y tal”. Eso no significa nada. Ud. tiene que ser cristiano por nacimiento. Y ahora después de dos mil años tenemos la cosa entera convertida en una Babilonia nuevamente.
88La iglesia hoy día necesita Poder y Verdad, nuevamente. ¡Oh! Dios levantó a Su Hijo, para que esto fuera solucionado, pues Él dijo: “Un poquito y el mundo no Me verá más, mas vosotros me veréis, porque estaré con vosotros y en vosotros”. Vemos que en Hebreos 13:8 dice: “Él es el mismo ayer, hoy, y por los siglos”.
89Vemos en Malaquías 4, que Él nos prometió un Mensaje en los últimos días, que “restauraría la Fe del pueblo nuevamente a los padres”. Él lo prometió, en los últimos días.
90Él también prometió, en Juan 14:12: “El que en Mí cree, las obras que Yo hago él también las hará. Y más que estas, o mayores que estas hará, porque Yo voy a Mi Padre”.
91Un día Él estaba hablando y ellos dijeron: “Maestro, muéstranos una señal”.
92Él les dijo: “La generación maligna y adúltera busca una señal”. Esa es la generación en la que estamos viviendo hoy. Él dijo: “Y Yo les daré una señal. Porque como estuvo Jonás en el vientre de la ballena tres días y tres noches, así es necesario que esté el Hijo del Hombre en el corazón de la tierra, tres días y tres noches”.
93¿Qué clase de señal vería una generación maligna y adúltera? La señal de la resurrección. Y eso es lo que nos ha sido prometido a nosotros hoy, la señal de la resurrección de que Él aún está vivo y es el mismo ayer, hoy y por los siglos.
94Él dijo: “Como fue en los días de Lot”, así como veíamos anoche. “Los días de Lot, lo que sucedió en los días de Lot, así sería en la Venida del Hijo del Hombre”. Estas cosas nos son prometidas, y muchas Escrituras más. Para ahorrar tiempo… “Un poquito y el mundo no Me verá más. Cosmos, ‘el orden, la edad de la iglesia’, ellos no Me verán más. Mas vosotros me veréis, porque estaré con vosotros, y en vosotros, hasta el fin de la edad”. Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y por los siglos”. ¿Qué es eso? Es la señal provista por Dios, la manera provista por Dios.
95Abraham esperando el hijo. La última señal que él vio antes de la destrucción de los gentiles, fue Dios manifestado en carne humana, que conoció los secretos del corazón de Sara cuando ella estaba en la tienda. Jesús dijo: “Eso regresará nuevamente en la venida del Hijo del hombre”. Hermano y hermana, yo creo que estamos viviendo en ese día. Yo creo que este es el día de la promesa.
96Ud. tiene que tener fe en lo que está haciendo. Si Ud. no tiene fe, si Ud. simplemente lo toma presumiendo… La palabra presumir según el diccionario Webster, quiere decir: “aventurar sin autoridad”. Pero cuando la Palabra lo promete, y Dios respalda esa Palabra, Ud. ya no está presumiendo. Ud. está haciendo exactamente lo que Dios dijo que hiciera, y Él está obligado a respaldarlo.
97Paul Rader fue un gran evangelista muy famoso, hace muchos años, yo lo vi cuando yo era un muchachito. Un día él contó una historia que siempre se me quedó grabada. Él dijo: “Un día estábamos cortando madera”. Él era un leñador, allá en Oregon, y dice que el jefe le dijo que subiera la cima de la colina. Él estaba soñando. Realmente en donde él estaba, en esa ocasión, era en las islas; contrajo una fiebre muy fuerte y estaba muriendo. Fueron a buscar a un doctor, pero estaban a miles y miles de millas de distancia, por canoa.
98Antes de que el doctor pudiera llegar allí, Paul empezó a desfallecer, se ponía cada vez peor. Él llamó a su fiel esposa. Dijo: “Querida, se está haciendo oscuro aquí en el cuarto, más oscuro, la oscuridad se está cerrando”. Y él entró en coma.
99Y cuando lo hizo, dice que soñó, (mientras estaba en coma), que su jefe lo había mandado a cortar un cierto árbol. Él encontró el árbol, taló el árbol, le metió el hacha, y se agachó para levantarlo. Él sencillamente no podía levantarlo. Dice que sus fuerzas se agotaron. No podía levantarlo. Él dijo “Por el tamaño de ese árbol, yo seguramente podría levantarlo. Déjame intentarlo de nuevo”. Se agachó y luchó hasta que se agotó. Se sentó al lado del árbol y dijo: “No sé qué haré. El jefe necesita este árbol allá abajo en el campamento, y yo estoy demasiado débil para llevarlo.
100Dice que escuchó la Voz más dulce que jamás había oído, fue su jefe que habló; pero dice que cuando se volteó para ver quién era su jefe, era el Señor Jesús. Él le dijo: “Paul, ¿para qué te estás esforzando tanto? ¿Por qué estás tan frustrado? ¿Ves esa agua corriendo allí?” Dijo: “¿Por qué no tiras el leño en el río y lo montas para ir hacia abajo? Móntalo hasta el campamento”.
101Él saltó sobre el leño y empezó a bajar por las corrientes, gritando a voz en cuello: “¡Voy montado sobre él! ¡Voy montado sobre él!”
102Hermano y hermana, Jesucristo prometió que estas cosas acontecerían en los últimos días. Yo creo que estamos viviendo aquí. Yo creo que Él es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Yo no sé cómo ha sucedido pero estoy montado sobre Eso. Yo creo que Esa es la Verdad, porque es el Evangelio. Yo creo que Eso es el Mensaje de la hora, el tiempo en el que estamos viviendo. Es la manera provista por Dios. ¡Yo estoy montado en Ello! ¿No quiere Ud. subirse conmigo, mientras inclinamos nuestros rostros?
103Padre Celestial, estamos viajando hacia la Gloria montados sobre Tu Palabra. Creemos que Tu Palabra es Verdad. Oh Dios, que cada hombre y mujer, esta noche, suba a bordo de la Palabra, y recuerden, mientras van viajando a través de la jornada, que ellos pueden confesar: “Yo voy montado en la promesa de Dios. Ella me llevará directo a la Gloria. Ella es la manera provista por Dios para mí hoy. ‘Jesucristo el mismo ayer, hoy, y por los siglos’”.
104Tú dijiste: “Un poquito y el mundo no Me verá más, mas vosotros Me veréis; pues Yo estaré con vosotros y en vosotros”. Tú nos prometiste, Señor, que Te veríamos.
105En una ocasión los griegos vinieron y dijeron: “Señores, quisiéramos ver a Jesús”. Y se les concedió ese privilegio. Y esta noche, Señor, nosotros también queremos verte a Tí. Ese es el deseo de nuestros corazones. Nadie puede llegar a oír de Ti, a menos que quieran verte. Entonces, si a esos griegos se les permitió verte, y Tú proveíste una manera para que nosotros Te viéramos, Tú siempre haces un camino porque eres el mismo de ayer, hoy, y por los siglos Un siervo trajo a estos griegos a Tu Presencia, y ellos pudieron verte. Concédenos ese mismo privilegio en esta noche, Padre. Que nosotros, como siervos, llevemos a esta audiencia a Tu Presencia. Y que veamos a Jesús, en esta noche, Quien es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Concédelo Señor.
106Salva a los perdidos, Señor, si hubiere un hombre, mujer, muchacho, o muchacha. ¡Cuando vemos a nuestra nación tan contaminada con homicidas y asesinos, y pervertidos, y ver la corrupción en la nación hoy! Y ver la corrupción en las iglesias, y verlos yendo hacia ese matadero ecuménico allá, ¡por cuanto no han aceptado la manera provista por Dios! Ellos están yendo por medio de algún credo en vez de venir por medio de la Palabra.
107Dios, rogamos que cristianos verdaderos nacidos genuinamente, así como lo ilustré, al ser patos genuinos, ellos… “Mis ovejas oyen Mi Voz, al extraño no seguirán”. Señor, Tu Voz es la Palabra. Esa siempre ha sido Tu manera provista para la Iglesia y para el pueblo: Tu Palabra. “Tu Palabra es la Verdad”. Y Tú eres la Palabra. Y la Biblia nos dice que: “La Palabra de Dios es más cortante que toda espada de doble filo, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón”.
108¿Por qué no pudo Israel ver a su Mesías, cuando ellos vieron que Él era la Palabra, cuando Él podía discernir los pensamientos que estaban en sus corazones? ¿Por qué no lo hicieron ellos? Ellos lo entendieron a través de los profetas, que los profetas podían; pero cuando la plenitud de Dios fue vaciada en Su Hijo, y él habitó entre nosotros, ellos entonces fallaron en verlo debido a que fueron cegados.
109Señor, aquellos que tienen sus ojos abiertos en esta noche, que podamos ver a Jesús en medio nuestro. Que cada persona enferma sea sanada. Que esto lo establezca, Señor, para que ellos nunca más, desde esta hora en adelante… sino que crean que Tú eres el Mesías. Ellos están ajustándose a la manera de Dios. Muchos de ellos están aquí, esta noche, muriendo. Hay muchos aquí en esta noche, que posiblemente no estarán aquí dentro de una semana a partir de hoy, si Tú, si Tu ayuda no viene.
110Ahora, Padre, Tú únicamente eres responsable por lo que Tú has prometido. Pero Tú sí prometiste que Te veríamos. Tú prometiste que lo que Tú hiciste nosotros también lo haríamos. Esta es la hora. Yo lo he confesado; yo lo creo. Yo escuché que Tú así lo dijiste; Tu Palabra así lo dice. Confírmalo. Yo sé que es la verdad. Ahora dalo a conocer, Señor. Ha sido escrito, ahora sea hecho, por causa del Reino de Dios. Amén.
111Yo no creo que vayamos a llamar una línea de oración. Creo que simplemente lo usaré desde aquí mismo.
112¿Cuántos de Uds. están enfermos? Ahora, ¿quieren ser…? Uds. están levantando la mano como testimonio de que están enfermos.
113¿Cuántos de Uds. darán testimonio de la misma cosa: “Hermano Branham, yo realmente no soy salvo?” ¿Quiere levantar su mano: “Ore por mí?” Dios le bendiga, a Ud. Qué bueno. Eso está…Dios le bendiga. “Yo no soy salvo”.
114Ahora, Uds. que levantaron las manos, y Uds. que no: “Pero, Hermano Branham, yo quiero verdaderamente ser salvo. Es mi corazón. Yo creo que no queda nada para nadie en el mundo”. ¿Qué más…? ¿Qué podría Ud. lograr, que sería mayor que su salvación? “Ore por mí. Yo quiero ser salvo”. ¿Levantaría Ud. su mano, por todo el edificio, dondequiera: “Yo quiero…?”
115¿Cuántos de Uds. que no han recibido el Espíritu Santo, dirían: “Yo sé que debo recibirlo?” Levanten sus manos. “Yo no, pero quiero recibirlo”. Muy bien, hay unos cuantos que no lo han recibido.
116Ahora, Cristo guarda Su Palabra, y Ud. tiene que mantener Su fe en Él. Él es la Palabra. Ahora, el capítulo 4 de Hebreos dice que: “La Palabra de Dios”, lo cual es Cristo. Cristo es la Palabra. ¿Todos Uds. saben eso? Digan “amén”. [La congregación dice: “Amén”.— Ed.] Él es la Palabra: “El mismo ayer, hoy, y por los siglos”. Lo que Él fue en Moisés, también lo fue en Elías; lo que Él fue en Elías, Él lo fue en Juan; lo que Él fue en Juan, Él lo completó Él mismo en— en Jesús. Y hoy Él es el mismo como fue entonces, y Ella sigue siendo la Palabra de Dios profetizada para el día, lo cual lo hace a Él la Luz que alumbra y vindica la Palabra prometida.
117Estamos en el tiempo del fin, amigos. Jesús está presente. Yo sé que Uds. han escuchado eso.
118¿Qué si Ud. nunca hubiera visto en su vida, y nunca hubiera tenido el sentido de la vista, (ningún ser humano la tuviera), pero de vez en cuando Ud. sintiera una sensación de mucho calor? Y si yo tuviera vista y pudiera ver, yo le dijera a Ud. que eso era el sol. Ud. diría: “Yo no sé cómo sucede, pero percibo una sensación, como calor, se puede sentir”. Yo dijera: “Ese es el sol”. “¿Qué es el sol?” “Es una luz”. “¿Qué es una luz?” Sería un mundo nuevo para Ud.
119Pero ¿qué si yo le dijera que Jesucristo estuviera parado aquí ahora? ¿Qué si yo le dijera que Él está en medio nuestro? Él lo prometió. “¡Dondequiera que estuvieren dos o tres reunidos en Mi Nombre, allí estoy Yo en medio de ellos!” Ahora, o eso es la Verdad para mí, Esta es toda la Verdad, o no es la Verdad nada. O esto es Correcto, o no lo es.
120Ahora, en cuanto a salvarlo a Ud., él hizo eso cuando murió en el Calvario. Sanarlo a Ud., él hizo eso cuando murió en el Calvario. Crean eso. La Palabra dice que Él lo hizo.
121Ahora la única cosa que Él pudiera hacer, si Él estuviera parado aquí con—con este traje puesto, que Él me dio a mí, sería sólo para probarle a Ud. que Él fuera el Mesías.
122No por medio de cicatrices de clavo en Su mano. Cualquier hipócrita puede hacer eso, poner cicatrices de clavo, y sangre sobre su rostro, marcas y demás. Eso puede hacerse. Lo ha habido. Muchas personas incluso se han crucificado como Él. Eso no es.
123Pero Su Vida, ¡lo que estaba en Él! “El Hijo no puede hacer nada de Sí mismo, sino lo que viere hacer al Padre”. Es la Vida que estaba en Él, lo que probaba. No porque Él fuese un judío creyó la mujer junto al pozo que Él era el Mesías, sino porque Él pudo discernir los pensamientos de su corazón, eso lo hizo a Él Mesías. Si esa fue la manera en que el Mesías se presentó a Sí mismo en los días pasados, esa fue Su manera provista para Él darse a conocer. Esa es Su manera provista, de acuerdo con las Escrituras para esta edad. ¿Creen Uds. eso? [La congregación dice: “Amén”.—Ed.]
124Ahora, cada uno de Uds. aquí, yo soy un desconocido. He mirado alrededor y no veo a una persona que conozca. Todos los que están aquí, que no me conocen, y saben que yo no sé nada acerca de Uds., levanten sus manos. Completamente por todos lados. Esta persona acostada aquí en este catre, levantó su mano. Él no me conocía. Nadie me conoce.
125Pero recuerden, Dios sí lo conoce a Ud. Dios le conoce. Ahora, si Él prueba que Él está aquí… “¿Qué es eso, hermano Branham?” Es un don.
126¿Qué es un don? A fin de cuentas, ¿qué es un don? No es tomar algo y usar algo para decir: “¡Yo tengo un don de sanidad! Yo voy y sano a este, sano a aquel”. Si yo pudiera, ciertamente lo haría. Mire, pero, un don, y Uds. están—Uds. están… Uds. malinterpretan a un don. Un don es simplemente “apartarse uno mismo del camino y dejar que el Espíritu Santo lo use a uno”. ¿Ven? Eso es el don.
127Eso es lo que es un ministro. Él no predica lo que él quiere predicar. Él simplemente se aparta a sí mismo del camino, (si es un don), y la inspiración viene, y él—él habla a través de la inspiración del Espíritu Santo. Cualquier otro don es de la misma manera. Ahora, los dones ministeriales y así por el estilo, han estado. De los dones dados por Dios hay primeramente: apóstoles, profetas, maestros, pastores, y evangelistas”. Esos son los oficios. Esos son nuestros dones.
128Ahora, Jesucristo prometió que Él haría esto en los últimos días. Si Él lo hace, ¿cuántos creerán y lo aceptarán a Él, esta noche? Levante la mano y diga: “Yo lo aceptaré a Él”. ¿Cuántos aquí entonces…? Gracias. ¿Cuántos aquí no habían estado antes en las reuniones? Levante la mano. ¡Vaya!, casi la mitad de la audiencia. ¿Cuántos creen, antes de que Él lo haga, Uds. creen de todos modos? Dios les bendiga.
129Ahora miren. Si yo les he dicho la Verdad, Dios está obligado a responderme. Él lo hará. Él pone Sus Palabras en la boca suya y Ellas se materializan. Eso es correcto, son Sus Palabras, Ella tiene que hacerlo. “Yo he enviado Mi Palabra y Ella no volverá a Mí vacía”.
130Ahora, si yo pudiera sanar, yo lo haría. Así como el honorable ya fallecido Hermano Upshaw, de quien hablábamos. Ese anciano sentado allí atrás en esa silla de ruedas, un anciano valeroso, yo lo hubiera sanado a él si hubiera podido. Yo empecé a dejar la plataforma, (francamente), y me volteé y lo vi a él en una visión, andando, caminando. Lo llamé y le dije lo que era, y eso fue todo. Él se levantó y caminó, vino a la plataforma, se tocó los dedos de sus pies, después de ser un inválido por sesenta y seis años. ¿Ven?
131Esa misma noche, una mujer de color, con su niña, ahí abajo en un lado. Yo dije: “Veo a un—un doctor con lentes, y—y él ha operado a una muchachita de color, y eso la ha paralizado a ella desde la garganta”.
132Una mujer anciana de color, casi no podían mantenerla alejada de la plataforma. Ella dijo: “¡Señor, misericordia, esa es ni niña!” Y aquí vino ella, un grupo de ujieres ni siquiera podían aguantarla.
133Yo dije: “Señora, no hará ningún bien subir aquí. Eso no es…Eso es Dios”. Yo dije: “No servirá de nada venir aquí. Simplemente crea”. Y ella se puso de rodillas y empezó a orar. Yo miré a través de la audiencia y vi como un callejón. Vi a una muchachita de color con una muñeca en los brazos, yendo por el callejón. Y miré a la muchachita de color, miré hacia atrás, y era la misma. Yo dije: “Esto ha sido respondido”. Ella se levantó del catre. ¿Ven?
134Eso es Dios. ¿Ven? Es Dios. ¿Ven? Él no puede… nadie puede sanar. Es la fe suya en Dios.
135Ahora, la Biblia dice que: “Él es el Sumo Sacerdote, ahora mismo, que puede compadecerse de nuestras debilidades”. ¿Cree Uds. eso? [La congregación dice: “Amén”.--Ed.] ¡Un Sumo Sacerdote! Ahora, si Él es el Sumo Sacerdote, ¿cómo actuaría Él? Si Él es el mismo ayer, hoy, y por los siglos, Él actuaría igual ayer, hoy, y siempre.
136Ahora, Uds. oren y entonces dejen que el Espíritu Santo… Díganle a Dios: “Dios, este hombre que está parado allí no me conoce, pero lo que Él dice tiene sentido. Tú eres el mismo. Tú eres Cristo. Yo estoy enfermo. Yo necesito. Y si Tú me permites… Si yo no tengo la fe para hacerlo, permite que alguien que yo conozca tenga fe, y que… Llama Tú y permite—permite—permite que yo o esa persona toque el borde de Tu Vestidura en la Gloria. Entonces si ese hombre se ha apartado del camino, entonces usa Tú su boca pata hablar, y hazlo de la misma manera como lo hiciste cuando Tú estuviste sobre la tierra. Yo sabré que Tú eres el mismo de ayer, hoy, y por los siglos”. Inclinemos nuestros rostros.
137Señor Jesús, cambiando del evangelismo a la obra profética, pero sin embargo, yo Te creo, Señor, Tú lo prometiste. Y Te ruego que lo concedas en esta noche. Concédelo. Escúchame. Cuando esta audiencia se vaya de aquí, esta noche, y vayamos a casa, que podamos decir como aquellos que venían de Emaús: “¿No ardían nuestros corazones dentro de nosotros mientras Él nos hablaba por el camino?” Jesús había resucitado de entre los muertos y ellos no lo sabían. Pero cuando estuvo con ellos en la casa, y cerraron la puerta, Él entonces hizo algo de la manera como lo había hecho antes de Su crucifixión. Eso abrió los ojos de ellos. Ellos se dieron cuenta que era Él. Nuevamente, Señor, que nuestros corazones ardan mientras vamos a casa esta noche, como los de ellos. Porque nosotros sabemos que Tú nos has hablado por el camino. Haz las cosas, en esta noche, que Tú hiciste cuando estuviste aquí en la tierra, pues Tú eres el mismo de ayer, hoy, y por los siglos. Lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
138Ahora estén en oración y sólo crean. Consagremos este lado primero. No importa dónde esté Ud. en el edificio, crea a Dios. Deseo que todos sean muy reverentes y hagan silencio, oren.
139Esto es totalmente imposible. Yo estaba hablando esta mañana, en el desayuno ministerial, sobre: “una paradoja”. Una paradoja es increíble, “algo increíble pero cierto”. Uds. saben que para el Espíritu Santo pararse aquí y hablar algo en esa audiencia, a gente que yo no conozco, eso tendría que ser una paradoja. Es algo que no puede ser explicado. Yo no sé si Él lo hará. Yo sólo espero que sí, confío que Él lo haga.
140Ahora, sólo oren y digan: “Señor Jesús, yo quiero tocar Tu Vestidura, y yo—yo tengo una necesidad. Yo Te prometo Señor, que yo—yo Te serviré toda mi vida”. Dios quiere que Ud. se arrepienta. Si Ud. no está arrepentido; arrepiéntase y diga: “Señor, yo quiero arrepentirme. Yo quiero que Tú me sanes. Yo quiero que Tú me bendigas. Sáname ahora Señor. Yo soy Tu siervo”.
141Yo iba… ¿Repartiste tarjetas de oración hoy? Yo iba a preguntarle a Billy si… Si él lo hubiera hecho, yo llamaría una línea de oración. Pero ellos no repartieron tarjetas de oración hoy. Sólo siéntense reverentemente y crean.
142Ahora, en el Nombre de Jesucristo, yo tomo todo espíritu aquí bajo mi control, para la gloria de Dios, que Su Palabra sea dada a conocer, para que en el día del Juicio no tengamos excusa.
143Ahora miren hacia acá, y crean. Oren con todo su corazón, y sólo oren, humildemente. No lo resistan. Sólo relájense y digan: “Señor, Tú hiciste la promesa. Yo Te creo”. Eso es lo que yo tengo que hacer.
144Yo sé que no hay necesidad de que yo se les pregunte. ¿Cuántos alguna vez han visto esa Luz? Veamos. Uds. han visto la fotografía de Eso. Veamos sus manos, los que alguna vez han visto la fotografía de Eso. ¿No la ven allí mismo? Vean, es otra dimensión. Está exactamente encima de esa dama.
145Ella está padeciendo de problemas en las piernas y en la espalda. Ella… ¿Cree Ud. que Dios puede sanarla, hermana? ¿Qué tocó Ud.? Ud. no me conoce a mí, pero Ud. tocó Algo. Si el Señor Jesús me dice quién es Ud., ¿hará eso que Ud. crea más? Ud. es la señora Phillips. Si eso es correcto, póngase de pie. Muy bien. ¿Soy yo un total desconocido para Ud.? Levante la mano si eso es correcto. Yo nunca la había visto a ella en mi vida. ¿Qué tocó ella? Vaya y hable con la mujer después. Los dolores han desaparecido completamente ahora. Ud. está bien. Puede irse a casa y estar bien.
146Aquí está una dama, aquí mismo detrás de ella. Ella está padeciendo de una crisis nerviosa. Oh Dios, si ella no… Su nombre es la señora Star. Crea, Jesucristo la sanará. Póngase de pie y acepte su sanidad. Si yo soy un desconocido para Ud., mueva sus manos. Su crisis ha terminado. Jesucristo la sana.
147¿Qué prometió Él? Él lo prometió. ¿Creen Uds.? [La congregación dice: “Amén”.—Ed.]
148Hay una dama detrás de ella, sentada allí. Ella está orando. Ella está nerviosa, tiene complicaciones. Ella quiere dejar de fumar. Su nombre es la señora Bordon. Levántese señora Bordon. Sus cigarrillos se terminaron. Jesucristo la sana. Yo no había visto a esa mujer en mi vida.
149¿Creen Uds.? Ahora Uds. saben que yo no puedo hacer eso. Eso es Jesucristo. ¿Qué es? “La Palabra es más cortante, más poderosa, que una espada de doble filo, discierne los pensamientos y las intenciones del corazón”. Es la Palabra, Jesucristo el mismo de ayer, hoy, y por los siglos. ¿No pueden Uds. creer eso?
150Aquí, aquí está sentado un hombre por aquí, con una hernia, problema del corazón. Correcto. Yo no conozco al hombre. Nunca lo había visto. Pero él es un ministro. Reverendo señor Kinsey. Correcto. ¿Cree Ud., señor? Póngase de pie y reciba su sanidad. Jesucristo lo sana.
151A propósito, ¿quiere hacerme un favor, siendo que es ministro? Ponga su mano sobre su esposa, ella está padeciendo de un problema con los riñones, con problema del hígado, con sobre peso, con complicaciones. Ponga sus manos sobre ella. Eso va a dejarla a ella, si Ud. lo cree.
152Oiga, hay un hombre sentado detrás de Ud., él tiene sombra de muerte. Él tiene cáncer. El hombre padece de tumor, cáncer, nerviosismo. Su nombre es señor Young. Crea ahora. Jesucristo le sana. ¿Lo cree Ud.? ¿Lo acepta Ud.? Muy bien, señor.
153Aquí está un hombre, sentado aquí en este catre. Señor, yo no conozco a Ud. Si yo pudiera sanarle lo hiciera. Yo soy un desconocido para Ud. Ud. ha venido todo este trayecto. Ud. ha hecho un esfuerzo para venir aquí. Ud. no puede esconder lo que está mal con Ud.; pero yo no puedo sanarle. Ud. ha venido aquí con su esposa. Esa es ella sentada allí con ese abrigo color durazno puesto. Correcto. El hombre tiene sombra de muerte; él no puede vivir sino sólo un poco de tiempo. Él tiene cáncer.
154Ud. también está sufriendo hermana. ¿Cree Ud. que Dios puede decirme de qué está Ud. sufriendo? Es el problema de su espalda. Correcto. Si eso es correcto, póngase de pie. Muy bien, reciba su sanidad. Créalo. Ponga su mano sobre su esposo.
155¿Cree Ud. que yo soy Su profeta, señor? Si Ud. se queda allí ciertamente morirá. Ud. no podrá vivir. Eso es todo. Los doctores lo han desahuciado. El cáncer se lo ha comido a Ud. Yo he visto casos peores que el suyo ser sanados. Yo no puedo sanarle. ¡Pero si Ud. tan sólo lo acepta y lo cree! ¿Lo cree Ud.? Es su única oportunidad. Sus últimos momentos están pasando. ¿Lo cree Ud.? Si lo cree, levántese de ese catre. ¡Levántese de allí, en el Nombre de Jesucristo! Póngase de pie y sea sanado, y salga de aquí glorificando a Dios. Alguien allí échele una manito, ayúdenlo. Allí está él, sobre sus pies.
156¿Cuántos aquí creen? [La congregación se regocija y dice: “Amén”.—Ed.] Levanten las manos. Pónganse de pie. El resto de Uds. que quiere ser sanado, pónganse de pie en el Nombre del Señor Jesucristo. Alcen sus manos y alaben a Dios. Denle alabanza y gloria. Ahora agradezcan a Dios por su sanidad, ¡Jesucristo es el mismo de ayer, hoy, y por los siglos!
157Hermano, los doctores han fallado. Esta es la manera provista por Dios. ¡Créanlo!
158¿Cuántos quieren aceptar la manera provista por Dios? Levanten sus manos y denle alabanza a Dios, cada uno de Uds., y crean que son sanados, en el Nombre de Jesucristo. Amén.