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~ ENCENDED LA LUZ ~
1Muy bien. ¿Este es el...? [Un hermano dice: ‘Este es su micrófono’.-Ed.] ¿Este es el principal? Gracias, señor. [‘Este es el micrófono activo’.] Sí, señor. Muy bien. Vi que estaba produciendo un poco de eco allá atrás, y así que... Buenos días, amigos. ¿Pueden oírme bien allá atrás? [La congregación dice: ‘Sí’.] Eso lo paró. Gracias.
2Ciertamente soy una persona privilegiada, en esta mañana, al venir aquí a esta plataforma, después de que se dieron tan nobles testimonios, para tratar de añadir un poco más a lo que ellos dijeron, para traernos bendiciones como las que disfrutamos esta mañana. Ahora, me fijé que algunos de ellos fueron muy...
3[El sistema del sonido produce un eco. Un hermano dice: ‘Creo que vamos a tener que poner esto en medio, Hermano Branham’.-Ed.] Está bien. ¿Suena mejor?
4Con algunos de los hombres aquí, como es que hablaron, y casi todos... Bueno, todos aquí dieron un muy brillante, y maravilloso testimonio. Cómo aprecio eso, esos buenos testimonios para el Señor. Ahora vamos a abordar la Palabra.
5Y yo, en esta semana, había propuesto en mi corazón no mantener a la gente estas dos o tres horas, sentada, escuchándome a mí. Les diré por qué yo hago eso, amigos. Yo no tengo educación, y yo solamente puedo expresarme a través de inspiración. Ahora, un hombre que tiene educación, él se inspira también, pero, no obstante, él puede explicar lo que está hablando a través de su educación, él puede trazar las palabras de tal modo que la gente sabe de qué está hablando. Sin educación, yo tengo que tomar símbolos de la naturaleza y expresarlos a través de la inspiración que tengo. Y eso a veces le dificulta a la gente poder entender realmente. Nos damos cuenta que yo estaba bastante perturbado acerca de ello, hasta que encontré en la Biblia que Dios hizo lo mismo, lo hizo de la misma manera.
6Notamos, como en el caso de Juan el Bautista, del cual no tenemos registro de su educación, y entonces, cuando él-cuando él salió del desierto, él empezó a hablarle a su congregación, la iglesia de ese día. Y nos fijamos cómo se expresó. El dijo: “Generación de víboras”. ¿Ven?, eso era a lo que él estaba acostumbrado: la naturaleza y el desierto; en otras palabras, algo resbaladizo, viscoso, y engañoso. Ahora, algún otro hombre posiblemente pudiera haber expresado alguna otra palabra, como: “Impostores”, o alguna otra palabra que él pudiera haber dicho para expresar eso. Pero Juan usó la palabra: “víbora”. Yo creo que todos entendieron de qué estaba hablando.
7Así que, él dijo: “No comencéis a decir dentro de vosotros mismos: ‘pertenecemos a esto y pertenecemos a aquello’, porque os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras aquí”, [Luc.3:8-trad.] ¿ven?, ¿ven?, no algún otro grande. “Dios puede aun de estas piedras...” El lo expresó en la naturaleza.
8Y, también: “El hacha está puesta a la raíz del árbol”. [Vs.9-trad.] Algún buen hermano educado, con esa misma inspiración, pudiera haber dicho: “El aniquilará”. El dijo: “El hacha está puesta a la raíz del árbol”. Eso lo aniquila, en todo caso, ¿ven?, así que, él sabía que así era. El simplemente tenía esas expresiones, pues, tal vez, él nunca tuvo instrucción. Inclinemos nuestros rostros por un momento.
9Tengo aquí peticiones de oración. Que por cierto, es mi ministerio orar por los enfermos. Y yo tengo algunas peticiones aquí, algunas peticiones muy sobresalientes. Y yo sé que hay muchas aquí. Y si hay algunos, en esta mañana, que quisieran ser recordados, bueno, si sólo levantan sus manos a Dios, y dicen: “Yo...” Ahora mantengan sus peticiones mientras oramos.
10Nuestro Padre Celestial, estamos abordando Tu Santidad, por medio del Nombre de Tu Santo Hijo, el Señor Jesús, para pedir esta petición, de cada una de las personas que apuntaron sus peticiones, las cuales tengo aquí en mi mano. Especialmente la de la jovencita hermosa de este hermano que fue golpeada en ese accidente. Yo oro por esa niña, Señor. Y oro por las otras peticiones. Y las que son ocultas a nosotros ahora, que sólo las conocen los que levantaron su mano; pero Tú eres el infinito Dios, y Tú sabes cada motivo y todas nuestras peticiones. Pedimos que Tú las contestes. Lo creemos por cuanto Tú lo prometiste.
11Y te pedimos ahora que tomes estas cuantas palabras que vamos a leer, y las inspires a nosotros, Señor, mientras esperamos en Ti. Permite que el Espíritu Santo se acerque a cada uno de nosotros, y nos revele la interpretación de la Palabra. Porque lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
12[Con referencia al micrófono, un hermano dice: “Hermano Branham, ¿podríamos hacer una prueba para ver si funciona?-Ed.] Claro que sí, hermano, pase Ud. Está bien. Mientras que esté abriendo ahora, tengo un... 13 Solía acordarme de mis Escrituras y cosas, sin tenerlas anotadas, pero desde que pasé los veinticinco años, ya no funciona tan bien. Las recuerdo apuntándolas. Ahora vamos...
14¿Suena mejor? ¿Suena mejor para Uds.? No. Allá atrás están meneando sus cabezas, quizás... [Un hermano dice: “Tiene que pararse exactamente delante de él”.-Ed.] Tengo que pararme... [“Exactamente delante”.] Correcto. Y cómo suena así de esta manera, ¿suena mejor? ¿Qué de eso?, ¿suena mejor? Bien. Está bien.
15Ahora deseo llamar su atención a Isaías 42: del 1 al 7, y también Mateo 4: del 15 al 16. “He aquí mi siervo, yo lo sostendré; mi escogido, en quien mi alma tiene contentamiento; he puesto sobre él mi Espíritu; él traerá justicia a las naciones. No gritará, ni alzará su voz, ni la hará oír en las calles. No quebrará la caña cascada, ni apagará el pábilo que humeare; por medio de la verdad traerá justicia. No se cansará ni desmayará, hasta que establezca en la tierra justicia; y las costas esperarán su ley. Así dice Jehová Dios, Creador de los cielos, y el que los despliega; el que extiende la tierra y sus productos; el que da aliento al pueblo que mora sobre ella, y espíritu a los que por ella andan: Yo Jehová te he llamado en justicia, y te sostendré por la mano; te guardaré y te pondré por pacto al pueblo, por luz de las naciones, Para que abras los ojos de los ciegos, para que saques de la cárcel a los presos, y de casas de prisión a los que moran en tinieblas.
16Y ahora en San Mateo 4, comenzando con el versículo 12, leemos esto: Cuando Jesús oyó que Juan estaba preso, volvió a Galilea; Y dejando a Nazaret, vino y habitó en Capernaum, ciudad marítima, en la región de Zabulón y de Neftalí, Para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo: Tierra de Zabulón y tierra de Neftalí, camino del mar, al otro lado del Jordán, Galilea de los gentiles; El pueblo asentado en tinieblas vio gran luz; y a los asentados en región de sombra de muerte, Luz les resplandeció. Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.
17¡Qué el Señor bendiga Su Palabra! Ahora mi tema en esta mañana es: Encended La Luz. Y será tan rápido como pueda, para que les dé tiempo para la siguiente cita, que será como en cuarenta y cinco minutos.
18Saben Uds., el señor Mc Anally, creo que está presente. Yo vi su camioneta afuera. Hace un tiempo, estábamos sentados... Era uno de mis primeros viajes de cacería aquí en Arizona. Estábamos sentados acá junto al monte de la Superstición. Yo había oído de él ya por mucho tiempo, y había oído de las leyendas que habían contado acerca de este monte de la Superstición. Yo recuerdo la primera vez que fui a buscarlo, fue antes que amaneciera, y una gran sombra espantosa estaba suspendida al este de donde yo estaba, el cual era conocido como “la Superstición”. Supe de cómo los Indios no se acercaban a él, y cómo era que tenían miedo; cómo era que los Españoles los habían maltratado en los días primitivos cuando andaban buscando oro. Ellos reclamaban que espíritus malos vivían allí. Todo esto estimuló mi curiosidad. Pero yo solamente tenía una linterna, para ver “la Superstición”, la primera vez.
19Y estuve mirando hasta que después de un rato, la majestad del sol empezó a moverse sobre las tinieblas. Y cuando lo hizo, separó las tinieblas de la luz, y las presionó hacia atrás. Finalmente, se levantó a su altura, por encima del monte, y mostró “la Superstición” tal como era. Alumbró y mostró lo que era. Y todos los miedos y temores que yo tenía acerca de “la Superstición” se disiparon cuando el sol estuvo brillando en toda su potencia sobre él.
20El sol es el rey de todas las luces en esta tierra, en la esfera de las luces naturales. No importa cuánta luz artificial podamos tener, y cuántos rayos eléctricos podamos producir; cuando el sol sale, todas las demás se obscurecen.
21Es lo mismo con la Palabra de Dios. Cuando la Palabra de Dios sale, toda superstición, todo fanatismo denominacional y demás, se desvanece, y muestra exactamente lo que es. Dios, en el principio, dijo: “Sea la luz”. La Luz, la verdadera Luz, la Luz rey, viene solamente por medio de la Palabra de Dios. En el principio, Dios separó la luz de las tinieblas. Y la Palabra de Dios, hecha manifiesta, siempre separa la Luz de las tinieblas.
22La gente puede salir con esto, aquello, o lo otro; pueden salir ismos: el comunismo, el fascismo, y todos los otros ismos pueden salir; supersticiones, cultos, o lo que fuera, pudieran salir. Pero cuando esa Luz rey de la Biblia sale, toda superstición y cosas... Pero, ¿ven?, nosotros sabemos que está allí, pero hasta que sea vindicada, y comprobada que es Luz, entonces nosotros no tenemos el derecho de argumentar en contra de Eso, debido a que apaga todas las otras luces. Jesús dijo: “Sea todo hombre mentiroso, y Dios veraz.” [Rom.3:4-trad.] Su Palabra es superior a todas las palabras del hombre, sobre todo, cualquier cosa. Su Palabra es Luz.
23Y nosotros sabemos que en el principio debió haber estado neblinoso y triste y obscuro, mientras que el mundo giraba, y cuando Dios sabía que se necesitaba la luz. Ahora, Su simiente ya estaba en la tierra, debido a que El la había sembrado allí. Ahora El necesitaba luz para producir esa simiente; para hacer que esa simiente viviera, por cuanto la simiente ya estaba allí.
24Así como fue en cada edad, Dios nos predijo lo que acontecería en cada edad. Lo único que necesita es la manifestación de la Luz de Dios sobre esa Escritura, para hacerla vivir para esa edad. Y lo hará con tal que la Luz pueda llegar a la Palabra. Si la Palabra está germinada, la hará vivir si es una promesa para ese día.
25Puede que Ud. siembre trigo en un tiempo, y grano en otro. Algunos salen más lentos que otros, pues todo depende de la sazón.
26La Palabra de Dios viene en sazones: la ley y la gracia, y demás, a medida que pasamos por las edades. Y, cada vez, se ha encendido por la manifestación de la Luz difundiendo la Vida que está en la Simiente.
27Por medio de la Palabra de Dios, el sol brilla hoy día, a causa de que el mismo sol que disfrutamos es la Palabra de Dios hecha manifiesta. Esta misma luz del sol que vemos aquí afuera, no es nada más que la Palabra de Dios, cuando El dijo: “Sea la luz”.
28¿Y qué si El hubiera dicho: “Sea la luz”, y no hubiera luz? Entonces no fue Dios el que habló. Cuando Dios dice: “Sea”, lo será. Y, así que, nos damos cuenta que el sol que ahora estamos disfrutando, es la manifestación de la misma Palabra de Dios que se habló en Génesis.
29Y nosotros nos damos cuenta que la Luz de Dios del día es Su Hijo. Una fue el s-o-l; este es H-i-j-o. El H-i-j-o es la Biblia. “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios”. Hebreos 13:8: “El es el mismo ayer, hoy, y por los siglos”. Siempre es la Palabra de Dios. Fue Cristo en Noé. Fue Cristo en Moisés. Fue Cristo en David cuando miró sobre la ciudad como un rey rechazado; donde, ochocientos años después, Cristo estaría allí llorando sobre la ciudad, siendo un rey rechazado, así como lo fue David. Siempre es el Espíritu de Cristo. Y la plena manifestación de la Palabra de Dios fue dada a conocer a través de Jesucristo, el Espíritu de Dios.
30Ninguna vida puede venir fuera de la luz. La luz produce... La luz produce vida. No puede haber vida fuera de la luz, sea natural o espiritual. Tiene que ser.
31Y sólo la Luz puede venir por medio de la Palabra de Dios. La Palabra de Dios es la Luz cuando es manifestada. Es simplemente una Simiente yaciendo allí, de igual manera como Dios sembró todas las semillas.
32Nuestros cuerpos estuvieron en la tierra antes que... bueno, bueno, antes que hubiera alguna luz aquí, alguna vida aquí, o lo que sea: el calcio, potasio, petróleo, y luz cósmica, o lo que estuvo aquí, estuvo aquí cuando Dios creó la tierra. Sólo se necesitó Su Palabra hablada para traerlos a existencia, así como lo hizo con la vida botánica, o la vida de árbol, o cualquier vida que habría.
33Nada puede vivir, sea natural o espiritual, sin Su Luz, y Su Palabra es Luz y Vida.
34Pero cuando El envía Su Luz y la da a conocer al pueblo, y luego es rechazada, ¿entonces qué de eso? De eso queremos hablar en esta mañana; es: rechazando esta Luz, por aquellos a quienes es enviada; la rechazan de la misma manera como en ese entonces. “He aquí Mi siervo... en quien Mi alma tiene contentamiento”. El es la Luz a los gentiles. El es la Luz al mundo. El fue la Luz del mundo, pero fue rechazado. Esa es la parte triste.
35Y cumple esa condición cada vez que Dios manifiesta Su Luz; el mundo en sí rechaza esa Luz. ¿Por qué? Está escrito allí mismo en la Biblia. En cada edad, Dios asignó un tanto de Su Palabra para cada edad, y El siempre envía a alguien para manifestar esa Palabra.
36Se había profetizado de Jesús por cuatro mil años que El vendría como el Mesías. Y cuando vino, El manifestó toda promesa Mesiánica. Pero aún, la gente del mundo, las iglesias, y demás, no saben nada de El al respecto, por cuanto ellos se habían enredado con alguna otra cosa, tanto que les impidió poder reconocer esto. Ahora, ¿qué si un hombre sólo...?
37Tomemos la parte natural. ¿Qué si un hombre que es nacido aquí para andar en la luz del sol, la cual Dios ha creado para él, y, cuando menos se piensa, él cierra sus ojos, corre al sótano, cierra la puerta, cierra las cortinas, y simplemente rehúsa reconocer que el sol está brillando? El niega sus privilegios. El niega sus rayos calurosos, sus recursos que dan vida. El niega la luz que es difundida para poder ver a dónde va, y de dónde vino. El niega eso. ¿Qué le dirían a un hombre que cerrara las cortinas, o que corriera al sótano y apagara todas las luces, y simplemente rehusara reconocer que el sol estuviera brillando? Hay algo mentalmente mal con esa persona. Todos saben eso. Una mente natural le dirá que hay algo mal con esa persona, que él es... Algo ha pasado con él. Ha perdido su razón.
38Bueno, así es en la hora en que vivimos, cuando un hombre se cubre a sí mismo con alguna clase de pretexto, realmente le impedirá que reconozca la Luz del Evangelio a medida que está brillando como brilla en este día. Cuando un hombre de plano la rechaza, se mete en algo y cierra la cortina, y dice: “Yo no lo creo”, hay algo mal con esa persona. No hay manera de negarlo. Hay algo mal. Algo le ha pasado. Y nos damos cuenta que hay tanto de eso hoy día.
39Ahora, Jesús fue el testimonio de todos los profetas inspirados. Y toda la profecía de ellos fue aclarada en Su edad, la que se había profetizado para Su edad. El encendió cada candela de la Palabra que estaba en la Biblia, la que se había profetizado de El. “Una virgen concebirá”. Ella lo hizo. Muy bien. “Se llamará Su Nombre Consejero, Príncipe de Paz, Dios Fuerte, Padre Eterno”. Y El lo fue. “Y los ojos de los ciegos verán...” [Isa.29:18-trad.] Lo hicieron. Todo lo que fue profetizado de El, aconteció cuando vino a la tierra. 40Y por qué la gente no pudo ver eso, fue porque... Parece extraño para nosotros ahora, por cuanto estamos mirando hacia atrás a través de un espejo retrovisor. ¿Pero sabían Uds. que si siguen mirando hacia atrás de esa manera, Uds. van a fracasar? Miremos a lo que está por delante para nosotros.
41Eso es lo que estaban haciendo ellos. La razón por la cual ellos hicieron eso, es porque ellos estaban viviendo en el reflejo de otra luz. Ellos estaban viviendo en el reflejo de la luz de otro día.
42Y eso es lo que yo creo que le pasa al mundo hoy día, amigos. Y es porque nosotros estamos tratando de vivir en el reflejo de una luz que brilló en otro día. Un reflejo es una luz falsa.
43Es como un espejismo en la carretera. Vamos por la carretera y vemos un espejismo. Es un falso concepto del sol. Y cuando uno llega allí, no se ha producido nada mas que algo falso. Uno no puede caminar en el reflejo del sol, debido a que sólo es un espejismo, siempre mostrándole a uno que no hay nada con eso al respecto.
44Y cuando la gente trata de decirles a Uds. que Jesucristo no es el mismo ayer, hoy, y por los siglos, ellos los están dirigiendo a un espejismo. Eso es todo. Y cuando Uds. van a la iglesia y se unen a la iglesia, a un credo frío o algo así, no hay nada allí, nada más de lo que Uds. tuvieron en el mundo.
45Déjenme decirles, no rehúsen la Luz del Evangelio de Jesucristo que trae los rayos calurosos del Espíritu Santo sobre Uds., y los hace nuevas criaturas en Cristo Jesús. No traten de caminar en el reflejo de otra edad. Ahora, posiblemente ese reflejo pudo haber estado bien en la otra edad; pudo haber estado bien para ellos.
46Esto fue comprobado en el día de nuestro Señor Jesús. El era la Luz Escritural de ese día. El era la Luz. El no fue la Luz hasta que vino a la tierra para vindicar la Palabra prometida. Uds. saben, El dijo allí: “Juan fue una antorcha que ardía y alumbraba, y vosotros quisisteis regocijaros por un tiempo en su luz”. [Jn.5:35- trad.]
47Seguramente que sí, porque Juan había sido profetizado por Isaías, setecientos doce años antes de su nacimiento, que, “La voz de uno clamaría en el desierto”. Y entonces también Malaquías, el último de los profetas, cuatrocientos años antes de su venida, en el tercer capítulo de Malaquías, dijo: “He aquí, Yo envío Mi mensajero, el cual preparará el camino delante de Mí...”
48Aquí estaba Juan en la tierra haciendo vivir la Palabra escrita. El era la voz de uno clamando en el desierto, y él también estaba preparando de antemano el camino al Mesías. Y Jesús dijo: “Uds. quisieron andar en su luz, por cuanto él era esa luz: esa luz ardiente y brillante”.
49Y Juan dijo: “Ahora tengo que menguar, mi luz debe apagarse, (¿por qué?) Por causa de que he cumplido mi tiempo del cual se profetizó de mí. ¡Oídle a El! El es la Persona. Síganlo a El”. Viviendo en ese día, probó esto.
50Ahora, los Judíos creyeron que ellos estaban adorando en la verdadera Luz. Ellos creyeron que estaban adorando al mismo Dios que estaban rechazando. Al mismo, que creían que estaban adorando, estaban crucificando. Al mismo Dios que ellos creyeron que estaban adorando, le estaban haciendo burla y haciéndolo el hazmerreir de la gente.
51Pudiera decir esto con toda reverencia y respeto, pero a la vez para traer luz, pues, como dijo nuestro hermano hace un momento, estamos viviendo más tarde de lo que pensamos. Uno de estos días algo va a acontecer, y va a ser muy tarde. La gente tomará la marca de la bestia sin saber lo que está haciendo. “Son ciegos guías de ciegos... ambos caerán en el hoyo”, dijo Jesús. [Mat.15:14-trad.] Y estamos viviendo más tarde de lo que pensamos. Mucha gente sincera sigue eso sin saber lo que están haciendo.
52Pero la hora está aquí a la mano cuando la Luz está brillando, la Luz del Evangelio, en el poder de la resurrección de Jesucristo, manifestándose a Sí mismo que Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. El asignó eso para este día. Las cosas que El prometió para este día deben de acontecer en este día. Si la iglesia no lo acepta, Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras. El dará a conocer Su Mensaje, porque El siempre lo ha hecho. Siempre lo hará.
53La gente pensando que está caminando en la Luz, las tradiciones de los padres, y, cuando menos lo piensan, se encuentran caminando en el reflejo de una luz, no la Luz misma, rechazando la misma Luz que ellos reclaman estar adorando.
54Sus obras vindicaron totalmente quién era El. Jesús mismo dijo: “Escudriñad las Escrituras, porque a vosotros os parece que en Ellas tenéis la Vida Eterna; y Ellas son las que dan testimonio de Mí. ¿Quién puede condenarme de pecado?” El dijo: “¿Quién puede probar que Yo he dicho alguna cosa, o algún reclamo que he hecho que el Padre Celestial no lo ha vindicado a través de Mí?” El les probó a Uds. que El fue la Luz de la hora, por cuanto fue profetizado que este Mesías sería de esta manera, y ahora aquí había florecido a Vida, pero sus tradiciones los había separado a ellos de la verdadera Luz de la Palabra.
55Los Fariseos, Saduceos, Herodianos, o lo que fuera, tenían al mundo todo enredado, como lo hicieron en todas las edades, tanto que no pudieron ver la Luz genuina. Cegó sus ojos. Ellos estaban acostumbrados a andar en el reflejo: “Al día siguiente será esto, y mañana será esto. Vamos a unirnos a esto, y será aquello. Nos uniremos a aquello”. Nos damos cuenta que es un espejismo falso.
56¡Jesucristo es tan real el día de hoy, a un corazón humano, como siempre lo fue! ¡Su poder y Su Presencia viviente son tan reales hoy como siempre lo fueron! “Todavía un poco, y el mundo no me verá más; (Cosmos, ‘el orden del mundo’, no me verá más.) Pero, vosotros me veréis; porque estaré con vosotros, aun en vosotros, hasta el fin del mundo. Las Obras que Yo hago, vosotros las haréis también, aun mayores haréis, porque Yo voy al Padre”.
57Esa gran promesa es para hoy. El mundo está tan ciego a más no poder. Pero hay un: “Vosotros me veréis”, y eso es a lo que estamos tratando de llegar hoy. Lo que el Evangelio completo significa es: expresar a Jesucristo en el poder de Su resurrección, y toda la plenitud de Sus promesas; que el Espíritu Santo manifieste estas cosas y las haga bien, las cosas que Dios ha prometido, y que El hará. Sí, señor.
58El fue totalmente vindicado por la Palabra y por las obras que El estuvo haciendo, pero ninguno de ellos quiso creerlo. ¡Se probó que Su Luz era la Palabra! La Palabra lo dijo: “Escudriñad las Escrituras”.
59¡Pero sus tradiciones en las cuales ellos estaban viviendo, eran un reflejo de otra edad! Ellos dijeron: “A Moisés creemos; es Moisés en quien creemos. Nosotros no sabemos de dónde viniste Tú. ¿De dónde obtuviste Tu educación? ¿Con qué puedes probar que Tú eres Este?”
60Sus obras testificaron quién era El, si tan sólo hubieran leído la Biblia. Por supuesto ellos la estaban leyendo, pero no pudieron verlo. “Mis obras me identifican”. 61 Un hombre es conocido por sus credenciales, las credenciales de la Palabra de Dios, si en verdad es enviado por la Palabra de Dios y con la Palabra de Dios. Es lo mismo en cada edad. Siempre lo ha sido.
62No podemos vivir con la luz de ayer. La luz de ayer es historia. Nosotros no sabemos nada al respecto. Uno no puede calentarse hoy con el sol que brilló ayer. Eso es lo que le pasa a las iglesias hoy día. Eso es lo que le pasa a la gente, ellos están tratando de vivir con lo que pasó ayer. Uno no puede calentarse con un fuego pintado. Seguramente que no, no tiene fuego en sí. El sol de ayer no tiene fuego en sí.
63La luz del sol es enviada a la tierra, en lo natural, para madurar el grano para la cosecha que viene avanzando. Cada día produce un sol nuevo. El sol que está brillando hoy, produciendo trigo en Canadá, ese mismo sol, bueno, si no hubiera más sol que eso, este Julio o Agosto que viene, nunca maduraría el grano. Tiene que ser más fuerte y más potente; cada día crece y madura, para producir el grano.
64Ahora si el grano mismo empieza a madurarse, si el grano aparece, y si se queda con el grano, eso solamente lo forma. Cada día, la cáscara que lo cubre, la parte de calcio o cualquier otra cosa que contenga, se forman dentro del grano, a medida que el sol se hace más fuerte.
65Pero tomen el sol que brilla en Agosto, y pónganlo sobre el trigo hoy, eso lo mataría. Seguro que sí; Ud. no puede hacer eso. Tiene que venir en su sazón. Así también el trigo y el grano de Dios se maduran justo en su sazón, en el tiempo en que están. ¿Pero cómo es que el sol...? Bueno, el trigo moriría; el fruto moriría por el sol que vive hoy, que brilla hoy, mejor dicho. Su cosecha que viene está madurándose. El grano deberá de madurarse con la luz.
66Pero lo que pasa hoy es que el grano eclesiástico no quiere madurarse. Quiere permanecer como fue allá en el tiempo de Moody, Sankey, Finney, Knox, Calvino. Ellos estaban bien; ellos fueron la luz de la hora.
67¡Pero esta es otra hora! ¡Este es otro día! Este es el adelanto del Evangelio, llegando a Su madurez. Por tanto no podemos vivir en lo que dijo Lutero, en lo que dijo Wesley, o algunos de los otros. Estamos viviendo en la Luz que ha sido predicha para este día. Estamos viviendo en la Séptima Edad de la Iglesia, no la tercera o cuarta edad de la iglesia. El grano deberá ser capaz de recibirla. Y si no, se cae y no tiene ya valor alguno. El grano se madura con la Luz, siempre y cuando siga adelante con la Luz.
68Así también la iglesia deberá de producir el pan de cada edad, del cual Jesús mandó, diciendo: “El hombre vivirá de toda Palabra que sale de la boca de Dios”.
69El Pan que nosotros necesitamos está en la Biblia. Es la completa revelación del plan de Dios. Es la completa revelación de Jesucristo. Nosotros no le añadimos, ni le quitamos nada a Ella; el que lo hace, su nombre será quitado del Libro de la Vida. Nosotros no necesitamos credos para añadirle a esto. Está escrito exactamente de la manera que debería de estar. No le añadimos nada a ello, ni le quitamos nada; lo predicamos exactamente de la manera que es, y Dios lo manifestará. Toda promesa que El prometió, El la manifestará en todo caso. No debemos de quitarle ni añadirle. Simplemente déjela de la manera que está.
70Pero, ¿ven?, hoy, hallamos a la gente algo como lo fue allá en aquel día, tratando de vivir en un reflejo de allá atrás. La Iglesia debiera de madurarse así como se madura el trigo, pues, “No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda Palabra de Dios, el Pan de Vida”. No sólo parte de las Palabras, ¡sino cada Palabra de Dios, cada edad! No sólo se mantengan comiendo frijoles y patatas todo el tiempo; hay otras cosas que van con eso, mientras avanzamos al menú completo de la gran Cena de Dios que está puesta delante de Su pueblo, que es el poder del Espíritu Santo, el gozo que va con ello, del poder y el Espíritu que ha sido dado. “Las obras que Yo hago, vosotros las haréis también. Porque Yo vivo, vosotros también viviréis”. Son las promesas que Jesús le dio a Su Iglesia, y, sin embargo, hoy encontramos a personas tratando de regresar a alguna otra edad que ya ha pasado.
71La edad de Lutero fue una gran edad. El vio la falla de la iglesia Católica; él vio la comunión. Ese joven sacerdote vio que eso era incorrecto, que no era el cuerpo literal de Cristo, era un pedazo de pan que habían bendecido. Y vio que el vino no era la Sangre literal, sino que representó la Sangre. Así que él protestó esa cosa por cuanto la hora de ese tiempo estaba allí. Y no importa cuántos sacerdotes tenían, y cuántos más tenían, Dios se posesionó de un hombre que podía hacer la luz brillar. Amén. El aceptó “Justificación por la fe”, y él hizo que la luz de la edad de los Luteranos brillara. Después de que eso vino, vivió y completó su tiempo.
72Entonces vino otro tiempo para que la iglesia se apartara de sus pecados y fuera santificada. Por ahí vino Juan Wesley, un hombrecito Anglicano de por allá de Inglaterra, que pertenecía a la iglesia Anglicana, pero que vio la Luz sobre el Evangelio. Era la hora para que esa Edad de Filadelfia saliera. Y cuando salió, él predicó la segunda obra de la gracia, santificación por medio de la Sangre de Jesucristo. No había nada que podía pararse ante su luz. El fue considerado un fanático de la misma manera que Lutero lo fue, no obstante él protestó a todo lo que el resto de ellos eran, y brilló la luz, por cuanto era la luz de la hora. Dios halló a un hombre, a Juan Wesley, quien podía encender la luz. El también halló a un Lutero que encendió la luz para esa edad.
73Y entonces vinieron los hermanos Pentecostales. Ellos regresaron en la edad de ellos de la restauración de los dones, y trajeron de nuevo los dones, hablando en lenguas, los dones de sanidad, y cosas a la iglesia. Ahora, ellos hicieron exactamente lo que las Escrituras dijeron que ellos harían, y, cuando lo hicieron, ellos lo manifestaron. Eso es exactamente correcto.
74¿Pero se dieron cuenta que hemos avanzado de eso? ¡Estamos en el tiempo de la Novia, en el tiempo de elección, el tiempo (de la Novia) que ellos dijeron que tendríamos! “Todo lo que quedó de la oruga”, dijo Joel 2:28 [1:4-trad.] “Todo lo que quedó de la oruga, comió el revoltón; y lo que quedó del revoltón comió la langosta”.
75Cada una de esas organizaciones, si han leído los Siete Sellos de la Biblia, cada uno de esos reformadores salieron y predicaron la Palabra, pero omitieron algo. ¿Pero, entonces, qué hicieron ellos después de que los reformadores terminaron, y la luz empezó a obscurecerse? En lugar de caminar hacia una luz más avanzada, ellos la organizaron. Y cuando la organizaron, dijeron: “Nosotros creemos esta luz. ¡Esta es la luz. Esta es!” ¿Qué hicieron? Vino Wesley a la escena y avanzó sin ellos.
76¿Qué hizo Wesley? Organizó después de él, y su hermano Juan, o Carlos, mejor dicho, y después vino Asbury y otros, y, después de sus días, ellos organizaron lo que se llamó la iglesia Metodista. ¿Qué hicieron ellos? Rechazaron más Luz. Ellos simplemente dijeron: “¡Esta es la luz. Esta es!”
77Entonces vinieron los Pentecostales y les mostraron que Dios todavía enviaba el bautismo del Espíritu Santo. Que El todavía enviaba Su poder de sanidad, el cual ellos habían negado. ¿Qué hicieron ellos? Se apartaron de ellos, debido a que era otra luz.
78¿Qué de ahora? Hemos pasado como sesenta años, y los Pentecostales se han organizado: “Nosotros somos esto, somos aquello, ¡y Dios se ha ido de eso, más allá y está trayendo a manifestación a una Novia, a una Elegida, fuera de ese grupo! Que por cierto, nunca habrá más otra edad de iglesia. La Edad de la Iglesia de Filadelfia fue Wesley. Y la Edad de la Iglesia de Laodicea es la organización Pentecostal, que, por cierto, todas entran directamente a la marca de la bestia. Eso es Bíblico, como este hermano estaba diciendo hace unos cuantos momentos. Eso es verdad. Correcto. Todas ellas son organizaciones, por cuanto ellos rehusaron caminar en una luz avanzada. Ellos se organizaron a sí mismos, diciendo: “Nosotros creemos esto”. Cuando Dios hace algo, compruébenlo con las Escrituras.
79Los Fariseos dijeron: “Nosotros lo tenemos”. Los Saduceos dijeron: “Nosotros lo tenemos”. ¡Pero Dios lo tenía! ¡Dios le dio vuelta a la llave y mostró la Luz! Pero fue rechazada como siempre lo ha sido.
80La iglesia Católica rechazó a Lutero. Wesley rechazó a-a Lutero. Y así también los Pentecostales rechazaron a Wesley.
81Y hoy el Espíritu Santo está rechazando a los Pentecostales. Uds. están llegando a ser tan formales y fríos como los demás. Todos pueden ver eso. Yo les amo. Uds. son lo más cercano a la Biblia que yo sé, y por eso es que estoy con Uds. Pero, ¡escuchen, abran sus ojos y vean el día en que estamos viviendo! ¡Es tiempo para darle vuelta a la llave otra vez, y que venga una luz a producir otro Árbol! La Biblia dijo en Malaquías 4 que El enviaría y volvería a restaurar la Fe original que estuvo con el pueblo. El lo prometió. El siempre lo ha hecho. El envió Su Palabra, y los profetas vinieron debido a que la Palabra vino a los profetas, y ellos tenían la Palabra y la hicieron vivir.
82Las organizaciones y los sistemas de ese tiempo los rechazaron a ellos; cada edad lo hizo, y también lo harán hoy día. ¡Dios es capaz de levantar a un hombre ahora como lo hizo entonces! El nunca levantó a una organización. Pregúntenle a cualquier historiador; miren a través de la historia. Cuando una organización se organizó, murió allí mismo, y nunca más se volvió a levantar. Dios le habla a los individuos. Correcto.
83Y Dios prometió hacerlo otra vez en los últimos días, y de seguro lo hará. Lo que Dios prometió hacer, de seguro lo hará: encenderá una Luz que pueda vindicar las Escrituras prometidas para este día. Jesús dijo: “Como fue en los días de Lot, así también será en la venida del Hijo del Hombre”. Muestra, y uno ve lo que ellos están haciendo. Miren lo que Jehová ha hecho, nuestro Padre ha colocado todo en posición.
84Ahí tenemos a Lot en el mundo, allá en Sodoma, con todo el pecado, y tibio. Ahí está también un mensajero predicándole a él.
85Ahí está el grupo de Abraham, los Elegidos, sacados fuera, los que tienen la promesa, esperando verdaderamente al Hijo. Lot esperaba un hijo, también, pero no en la misma forma en que Abraham lo estaba esperando. ¿Qué sucedió? Poco antes que sucediera, Dios descendió y se manifestó a Sí mismo en carne, y declaró que El era la Palabra, pues: “La Palabra de Dios es más cortante que toda espada de dos filos, y discierne los pensamientos del corazón”. Jesús dijo: “Así también será en la venida del Hijo de Hombre”. Estas promesas son Divinas, y ellas fueron dichas por los labios de Jesucristo. Ambos, el cielo y la tierra fallarán, pero Ellas nunca fallarán. Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras. ¡Oh, sí!
86Estamos en nuestra jornada, algo así como lo fue Israel. Israel, en su jornada, tuvieron que conseguir maná nuevo cada día, pues, cayó maná nuevo. Nosotros no debemos de vivir en la luz de Lutero, vivir en la luz de Wesley, o vivir en la luz de Pentecostés. Estamos en otra edad; es Maná nuevo.
87¿Qué pasaba si ellos trataban de guardar el maná? Se contaminaba. Los mataba. Esa es la razón por la cual tenemos tantos así llamados Cristianos muertos espiritualmente. Ellos están comiendo de un reflejo de otro día. Ellos están comiendo maná que ya está contaminado. Es igual como el forro que cubre el trigo, si no llega a ser parte del trigo, se aparta del trigo. Y cuando la Luz es rechazada, no hay más que una cosa que hacer, tornarse en tinieblas. Cualquier parte de la noche que rehusara ver la luz, regresaría a ser tinieblas. Así sucede también en el Evangelio; en cada edad se ha comprobado ser así. Estamos viviendo en ese tiempo.
88El maná de ayer está contaminado. Oigo decir a personas: “Hace cuarenta años, yo hice tal cosa”. Es correcto. ¿Pero qué de hoy? ¿Qué de la iglesia en fuego? Hablamos de ayer, pero, ¿qué de la iglesia hoy día? ¿Qué de Uds. como individuos hoy? Pues, lo de ayer no tiene valor para hoy día. Estuvo bien ayer.
89El mensaje de Lutero fue la luz de la hora, como lo fue el de Juan, pero por ahí se levantó una Luz mayor. Así también la luz de Lutero fue una gran luz, y la disfrutamos por un tiempo, pero por ahí vino otra Luz que apagó la de él. Lo que tenían que haber hecho es mezclarse con Ella, y avanzar a ser el Pan perfecto, avanzar a ser el Maná perfecto de Dios. ¿Pero qué hicieron ellos? Ellos se organizaron. El hombre se metió en ello. En Lugar de Dios conducir, el hombre y sus sistemas se metieron en ello, y lo cegaron.
90Oh, este Árbol Novia ha sido podado hoy. Cualquier rama que no produce fruto es podada. Jesús lo dijo en San Juan 15. Lo que ha pasado ahora, vemos que han sido cortadas, han sido podadas.
91Acuérdense, el mero corazón del árbol está precisamente en el centro del árbol. El fruto siempre se madura... el último lugar en donde un árbol producirá fruto es en la mera copa, debido a que la frescura viene del centro de la vida que está en la semilla.
92El Árbol Novia. Jesús era la Novia, El era un Árbol. Lo cortaron. El era el Árbol de la Vida que estuvo en el huerto del Edén. Ellos lo cortaron y lo colgaron en un árbol romano, para hacer burla de El. ¿Qué hizo El? Dios lo levantó de los muertos al tercer día. Y hoy día hay un Árbol Novia; empezó allá atrás en el principio, allá en el Día de Pentecostés.
93Escuchen, Uds. que pertenecen a la iglesia. La Iglesia nunca empezó en Nicea, Roma; empezó en Jerusalén. En el Día de Pentecostés, es cuando la Iglesia empezó. ¿Entonces qué hicieron ellos? Siguieron organizando, y Dios siguió cortando las ramas. Luego organizaron a la Luterana, y le cortó las ramas. Wesley, le cortó las ramas. Pentecostés, le cortó las ramas. Hasta que ahora ha...
94¡Pero Dios va a tener un Árbol Novia! “¡Todo lo que se comió el saltón y el revoltón, Yo os restituiré”, dice el Señor! Malaquías nos dice que nosotros seremos regresados a la Fe original como lo fue en el Día de Pentecostés: “La Fe de los padres”. Creemos que vendrá. Yo creo que el tiempo es ahora. Las ramas se han marchitado y secado, y serán quitadas del Árbol, para que el fruto pueda darse en la copa del Árbol. ¡Oh, hermano!
95Todas estas luces estuvieron bien. La Iglesia hoy es esa Luz, además de lo que ha recibido hoy. Es para terminar la cosecha. Nos damos cuenta que el Árbol en sí, o el trigo debe madurarse con la Luz, levantándose a sí mismo de un tallo a un grano, y de un grano en adelante. Se madura con la Luz. La luz de las otras edades sólo dieron testimonio de esta edad. La luz de Lutero dio testimonio de la luz de Wesley. Wesley dio testimonio de la luz de Pentecostés. Es la misma luz, sólo que madurada por la Luz. ¡Si tan sólo la gente pudiera verlo!
96Hace un tiempo, yo estaba leyendo un pequeño artículo, donde la reina de Inglaterra (no esta reina, la otra reina), fue a ver una empresa de papel que había estado haciendo papel muy fino. Y después que ella fue entrevistada por el presidente de la empresa, él la llevó a hacer un recorrido. Ella quería saber cómo ese papel fino era hecho. El la llevó y le mostró a ella todas las grandes prensas y cosas. Y en esos días, hacían el papel de trapos. Bien nos acordamos de eso. Así que él entró a un cuarto y abrió la puerta, y no había nada allí mas que un montón de trapos. La reina se asombró y dijo: “¿Qué significan todas estas cosas sucias?”
97El hombre, ese presidente de la empresa dijo: “Esa fue ropa ayer. Mire, ha llegado a ensuciarse. Nosotros no la botamos, pues es el papel de mañana”. Ella dijo: “No entiendo esto”. Dijo él: “Mañana lo entenderá”.
98Así que, cuando metieron esos trapos por la prensa, a través de un cierto proceso de limpieza, y a través de un cierto proceso que tuvieron que pasar; al salir, eran hermosas hojas de papel. El presidente pensó mostrarle algo a la reina que ella jamás había sabido. El puso su perfil en ello, y lo prensó para ser un papel hermoso. Cuando la reina lo recibió, ella vio su propio perfil en algo que había sido trapos sucios ayer, por cuanto pasó a través de un cierto proceso.
99¡Oh, si Lutero, Wesley, y todos ellos, pudieran ver eso, que las cosas de ayer sólo pueden ser usadas con tal que pasen a través de un proceso! Cuando el Espíritu Santo revela la Luz, de justificación a santificación, al bautismo del Espíritu Santo, y ahora la última hora de la Venida de Cristo, tiene en ello el perfil, no de la reina, sino del Rey del Cielo que se representa a Sí mismo, a medida que la Iglesia ha llegado más cerca a ser una minoría, como... El ministerio tiene que ser la misma clase de ministerio que El tuvo.
100Aquellos que murieron en la edad de Lutero, allá abajo de la pirámide... no es una enseñanza piramidal, pero sólo estoy dando un ejemplo.
101Esa pirámide es tan perfecta, si algunos de Uds. han estado allí. Casi no se puede meter una hoja de navaja. No le pusieron mezcla allí, hasta donde sabemos. ¡La arquitectura de ella era tan grandiosa! Ahora, ellos perdieron la piedra de corona. No saben en donde está. Ahora, cuando esa piedra de corona regrese, será igual como el resto de ello; combinará con la piedra que ha quedado allí. Si Uds. llegaran a colocar la piedra de corona allí, tendría que ser lo mismo.
102Y cuando Jesús regrese, El encontrará a una Iglesia que ha sido lavada, sin mancha ni arruga, y será el mismo ministerio que El tuvo. Traerá de nuevo a la Piedra de Corona.
103Es como mi mano aquí, en forma de sombra. Es una sombra, sólo que se obscurece a medida que mi mano llega más... Es negativa aquí, y positiva acá. Como en forma negativa y positiva, se hace más densa, obscura, más obscura, más obscura, y finalmente se unen, y el negativo y el positivo llegan a ser uno.
104Eso es cuando la Iglesia y Cristo se unan juntos, como una Novia, y el mismo Espíritu que estuvo en El estará en Ella; cuando esa Iglesia venga de justificación, santificación, bautismo del Espíritu Santo, a los últimos días, y ahora puliéndola para la Venida del Señor.
105Oh, no sean la parte áspera en Ella, hermano Pentecostal. ¡Resplandezca con la Palabra y crea cada porción de Ella! No se metan allá en esos ismos y cosas que vemos ocurrir hoy día. No se asombren con eso, a causa que la Piedra de Corona viene ya pronto, clamando: “Abba, Padre”, “¡Dios mío! ¡Dios mío”! Sí, yo creo eso con todo mi corazón.
106¿Lo ven? Uds. saben lo que quiero decir. Es Cristo ahora tomando los trapos de ayer: los Luteranos, Metodistas, Presbiterianos, y demás, y los está pasando por un proceso. ¿Qué clase de proceso? Un proceso del Espíritu Santo; lo que ellos tuvieron, y más; procesándolos al grado que está prensando Su propia Imagen allí, cuando la Iglesia y Cristo lleguen a ser una sola unidad. ¡Dios, permítelo! Confío que Uds. lo ven. Si en verdad lo ven...
107Me recuerda de una anécdota, de cuando el gran avivamiento de Gales estaba ocurriendo. Algunos grandes hombres de aquí de la nación pensaron ir allá y ver el avivamiento de Gales, para ver lo que estaba pasando. Y al ir ellos allí, para darse cuenta de esto, para ver en qué edificio estaban teniéndolo... Cuando llegaron a Gales, dieron la vuelta, preguntando en dónde estaba el edificio. Vieron a un pequeño oficial feliz parado en una esquina, con su gorrita de policía puesta, y girando su garrote así. Y, así que, estos hombres se acercaron a él, y dijeron: “Señor, ¿pudiera decirnos en qué edificio está el avivamiento de Gales?”
108Dijo: “Sí, señor, ¡yo lo soy! ¡Yo lo soy!” ¿Por qué? ¡El estaba emitiendo el gozo y la luz del avivamiento de Gales dentro de él!
109Así también debiera estar preguntando la iglesia de Pentecostés hoy: “¿Quién es Jesucristo, el mismo ayer, y hoy, y por los siglos?” La Luz de Su Evangelio debiera de estar brillando con la Palabra de esta edad, revelando a Jesucristo a esta nación, así como fue entonces.
110El estaba tan lleno con el avivamiento de Gales, al grado que él mismo era el avivamiento de Gales.
111Nosotros debiéramos de estar tan llenos con Cristo al grado de reflejarlo a El en el poder de Su Palabra que ha sido asignada para nosotros en este día. Hermanos, no se metan en las cosas del mundo; no lo hagan, a estos cuidados que los apartan. Manténganse con el Evangelio. ¡Vigilen cada Palabra! No regresen a lo que algún padre dijo. Vayámonos a lo que Cristo dijo que iba a acontecer en este día. Sí, señor. Nosotros deberíamos de ser la Luz de esta edad, manifestando el Evangelio. Lutero fue su luz. Wesley fue su luz, el Pentecostés fue su luz. Pero, estamos más avanzados en el camino hoy; estamos entrando en la Novia, los llamados fuera, los Elegidos. Recuerden, si Uds. lo son, entonces son iguales que ese oficial; él lo tenía dentro de él.
112Recuerden, esta es la séptima edad de la iglesia, la Edad de la Iglesia de Laodicea. Conforme a Apocalipsis 3, ellos rechazan a Cristo. De todas las edades de la iglesia que fueron mencionadas en la Biblia, la Edad de Laodicea es la peor de todas. ¡Lo echaron fuera, lo rechazaron, lo pusieron afuera!
113¿Vieron a la luna obscurecerse la otra noche, antes que el papa fuera a Roma, o sea, de Roma a Jerusalén? Jerusalén, la iglesia más antigua; la luna, siendo el tipo de la iglesia que siempre refleja la luz del sol, en la ausencia del sol, se obscureció. Yo dibujé eso en la pizarra aquí, hace tres o cuatro años, y lo mostré a las iglesias, en cientos y miles de hogares por toda la nación. ¿Qué fue? Una sombra. La primera vez que un papa salió para venir acá, lo cual vino en el nombre de Pablo, y demás, y visitó a esos lugares; tuvo que bendecir el río para poder cruzarlo, y demás. ¿Para qué necesita el río bendición?
114¿Qué pasa con esta edad de la iglesia en la cual estamos viviendo hoy? ¿Qué no pueden ver a Dios declarándolo en los cielos, declarándolo en Su Palabra, declarándolo en la prensa, declarándolo en medio del pueblo? ¿Qué no pueden abrir sus ojos y ver la hora? Estas son las cosas que dan testimonio de la Verdad. Esta es la Luz de la hora.
115Miren el gran movimiento ecuménico que está entrando en ese concilio allá ahora, y que está formando una imagen a la bestia, en Apocalipsis 17, exactamente lo que dijo que haría. ¿Y Ud. gente Pentecostal, va a quedarse quieta y entrar en eso? ¡La hora del forzamiento ha llegado!
116¡Ahora es el tiempo de levantarse y preparar la lámpara, y resplandecer con el Evangelio de Jesucristo y el Poder!
117Yo sé que esto no es popular, cuando muchos de mis amigos Pentecostales se sentaron con el papa y cosas, y dicen: “Es un sentir muy espiritual”. ¡Para mí, es incorrecto! ¡Es en contra de la Biblia! ¡Qué la Palabra de Dios sea la Verdad! Sí, señor. Es el tiempo ahora. Vemos esos grandes movimientos llevándose a cabo en la... Oh, se ve bien al ojo natural; seguro que sí.
118Caifás aparentaba algo bueno en cuanto a lo que estaba revelando a los sacerdotes, en ese día, todo ese día. Pero Jesús era la Luz que estaba haciendo la Palabra vivir, pero sus concilios y demás habían cegado sus ojos a eso. El dijo: “Dejadlos; si el ciego guiare al ciego, ambos caerán en el hoyo”.
119Hemos regresado a ese tiempo otra vez, hermanos y hermanas. Hemos regresado a esa hora otra vez. Noten. ¿Por qué? Por la misma causa.
120Nos damos cuenta que esas grandes luces del pasado, en las cuales vivimos, estaban bien; nosotros no tenemos nada en contra de ellas. Pero, a lo que toca a esta Edad de la Iglesia de Laodicea, tengan cuidado, acuérdense, es una que rechazó a Cristo. Y eso es exactamente lo que es ahora.
121Este gran concilio se ha movido alrededor con el propósito de unir a todos los Protestantes; en este movimiento ecuménico. ¿Y qué es lo que está haciendo? Está obscureciendo la misma Palabra, ¡y la Palabra es Cristo! ¿Cómo pueden hacerlo? Cuando, los de la Ciencia Cristiana, y los de los Hermanos Unidos, y mucha de esa gente en las otras grandes organizaciones, algunos creen en el nacimiento virginal, y algunos no, algunos creen esto y aquello. ¿Cómo pueden Uds. mismos unirse con la incredulidad? “¿Andarán dos juntos, si no estuvieren de acuerdo?” [Amós 3:3-trad.] ¡Salgan de en medio de ellos, y apartaos, y tomen la Palabra Santa de Dios y permanezcan al lado de Ella! Jesucristo está obligado a manifestar Su Palabra.
122Lo que necesitamos hoy es un levantar de Malaquías 4. Otro profeta se levantará en el Nombre del Señor Jesucristo, y producirá exactamente lo que El prometió hacer. Entonces, los hombres ciegamente lo renunciarán y entrarán directamente a las tinieblas, como siempre lo han hecho.
123Fíjense bien: Nos damos cuenta que hoy es la misma causa por la que ellos rechazan las iglesias, o sea, rechazan el Mensaje, que crucifican la Palabra, y omiten la Palabra. Ahora, si Ud. no pertenece a ello, Ud. ni siguiera puede tener su iglesia. Ellos la cerrarán. Ud. tiene que entrar en ello. Si no lo hace, lo cierran. ¿Entonces, qué de esto? ¡Oh, párese por lo que es correcto! Recuerden, casi es el tiempo de crucifixión otra vez.
124Una luz falsa causó el robo más grande que el mundo alguna vez ha tenido, en Inglaterra, no hace mucho. El robo más grande que alguna vez ha sido ejecutado, fue llevado a cabo por medio de una luz falsa. Ese robo de siete millones de dólares fue llevado a cabo por medio de una luz falsa que causó que ese tren redujera su velocidad, y la sede central de la policía Londinense no pudo hallar a los hombres. Ellos, siendo diestros, se escaparon. Fue reconocido como el robo más grande que alguna vez se ha llevado a cabo por medio de ladrones, en la esfera natural. Robó al mundo en este gran robo.
125Y el robo más grande que alguna vez se llevó a cabo en la Iglesia de Jesucristo, se llevó a cabo por una luz falsa, un reflejo de alguna otra edad, y por rechazar la Luz que ha sido predicha para esta edad. Amén. Una luz falsa, un reflejo de ayer. No caminen en el reflejo de ayer. Caminen en el calor del Hijo hoy. No se metan por ahí en una sombra denominacional, diciendo: “Los días de los milagros han pasado”.
126Jesús dijo: “Estas señales seguirán a los que creen: En Mi Nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas. Estas señales seguirán...”
127Ellos dicen: “Está bien para los apóstoles, pero no para nosotros”. ¡Eso es un reflejo!
128Jesús dijo: “Estas señales seguirán a los que creen, a todo el mundo”. Sí, señor.
129¿Ahora qué es lo que pasa? Caminando en un reflejo causó el robo más grande; ha sacado a Cristo de la iglesia. ¿Ven? ¿Cómo puede Cristo manifestarse a Sí mismo en una Palabra que ha sido prometida para hoy, por medio de un credo frío de ayer? No calienta la Simiente. No, señor. ¡El robo más grande de la iglesia!
130Caliente. Y, recuerden, esa luz del credo frío no madurará la Simiente de hoy. Niega la Simiente. Es la neblina que está sobre la tierra lo que obscurece. ¡Es tiempo para que Dios se levante y encienda la Luz otra vez! Haga que Su Palabra viva. Seguro que sí, ¡Luz! Esos credos fríos no maduran el Grano. Ciertamente que no. Y, recuerden, la civilización ha viajado con el sol...
131Como les dije en el principio, yo tengo que observar las parábolas, la manera como la naturaleza sigue su curso. Yo no tengo la educación para hacerlo, ni tampoco la quiero. ¡Yo prefiero tener lo que tengo, más que toda la educación en el mundo! ¡Yo tengo a Jesucristo! Yo lo veo a El vivir Su Palabra de un lado a otro, y eso es todo lo que necesito saber.
132Y si un hombre es nacido del Espíritu de Dios, el escudriñará las Escrituras para ver si es la respuesta para hoy día. La respuesta del día es Cristo. Cristo es la Palabra. Cuando la Palabra llega a Vida, muestra la Luz que ha sido prometida para el día. En esta obscura Edad Laodiceana, son pocos: “Yo reprendo y castigo a todos los que recibo. Arrepiéntanse”, dice Jesús, “y regrésense”. Vuélvanse a la Palabra. El es la Palabra. Vengan a El. Sí, señor.
133Observen la Luz. Vino del oriente, yéndose al poniente. Estamos en la Costa Occidental. Tuvo tres etapas, ¿no es cierto? Tuvo tres etapas. Cruzó las aguas tres veces. De Pablo, y a través del Mediterráneo, llegó a Alemania; Alemania se encendió con Lutero; cruzó el Canal de la Mancha, a los Estados Unidos y ahora... a Inglaterra, y luego de Inglaterra, cruzó el Pacífico a los Estados Unidos. Y se ha abierto camino a través del mensaje de Lutero, por todo el camino, hasta que la última parte de Ella está aquí en la Costa Occidental de vuelta.
134Y desde el madurar del grano, desde muy atrás desde Lutero, por todo el camino a través de la edad, debería de ser la plenitud del Evangelio ahora, el Poder de Dios para madurar. La Luz que ha sido mostrada a través de justificación, santificación, la edad Pentecostal, debería de madurar el Árbol Novia para la Venida del Señor Jesucristo, para que Cristo pudiera ser manifestado en Su Iglesia como una Persona, El y Su Esposa, El y Su Novia. Amén. Esta es la hora en la cual estamos viviendo. Esta es la Luz del día. ¡Caminen en Ella! “Sed salvos, todos los términos de la tierra”. [Isa. 45:22-trad.]
135Jesús dijo que el reflejo eclesiástico de este día sería muy engañoso, en Mateo 24. El dijo: “Que engañarían, si fuere posible, aun a los escogidos”. ¿Ven?, no que Lutero no recibiría... Lutero no podría engañar a un Metodista. Un Metodista no podría engañar a un Pentecostal. Eso es correcto, ¿ven?, ¿pero qué de la Novia? Eso fue lo que les sacó los ojos a los Pentecostales. Sí. ¿Ven?, Uds. se regresaron a su credo, a su forma; se organizaron y consiguieron a un montón de hombres que les dijeran qué hacer.
136La Biblia promete estas cosas. ¡Necesitamos hombres y mujeres que estén llenos con el Espíritu de Dios!
137Si Uds. dicen que tienen el Espíritu de Dios en Uds., y Dios hace una cierta promesa aquí, ¿cómo puede ese Espíritu Santo acentuarla y decir: “Bueno, puede que sea buena para otra edad. Nosotros no lo creemos de esa manera”? Ese no es el Espíritu Santo.
138El hombre que está lleno de Dios, ¡él y la Palabra son uno! Ciertamente que sí. Es un producto de una unión, una unión entre Dios y el hombre.
139¿Cómo puede una mujer, que va a ser la esposa de un hombre, hacer, contrariamente, las cosas que él no quiere que ella haga? ¿Cómo podemos coquetear con el mundo, y con las denominaciones y organizaciones que rechazan la Luz de la hora? ¿Cómo puede hacerse, hermano y hermana? Con amor piadoso y respeto para cada uno de Uds., ¿cómo podemos aceptar esas cosas? ¿Como podemos escucharlas? Lo pone de regreso en nuestras manos.
140No condenen a los Luteranos, por cuanto ellos condenaron a los Católicos. No condenen a Wesley por cuanto él condenó a los Luteranos. ¿Ven?, de esa manera, cuando Uds. condenan la cosa que está aconteciendo hoy y la rehúsan; cuando Uds. ven a sus iglesias entrar a este gran movimiento ecuménico, y así de esa manera, dirigiéndolos, a cada uno de Uds., a la marca de la bestia, y Uds. la tienen. Mucha gente sincera entra directamente a ella. Uds. dicen: “Ellos son gente buena, gente santa”.
141También lo eran esos sacerdotes. Si tuviera que decidir entre la santidad de Jesucristo, o los frutos del Espíritu, muchos de Uds. hubieran escogido esto... Ahora, no despreciando eso. Yo creo cada Palabra de ello.
142Muchos dirán: “Oh, yo hablé en lenguas. Yo lo tengo”. Eso no es. No, señor. Muchos de ellos dicen: “El fruto del Espíritu, eso es”. ¿Será?
143Pongamos a Jesús a prueba (que Dios me perdone) por un momento. Acérquense, y yo seré el sacerdote. Yo les diré: “Este tipo joven, llamado Jesús de Nazaret, vino a la ciudad. No le presten atención. Nosotros creemos en el fruto del Espíritu. Ahora miren aquí a su bondadoso sacerdote anciano. El, su abuelo, su bisabuelo, todos eran sacerdotes. El sacrificó toda su juventud. El permaneció en el seminario. El observó, él creyó, él hizo todo conforme a lo que le enseñaron. El conoce las Escrituras desde la A a la Z. El mismo las escribe, él mismo escribe las Escrituras; los escribas lo hacen. Y aquí está él: ¡es un gran hombre! Uds. saben que lo es.
144“¿Qué pasó cuando su madre lo estaba dando a luz a Ud.? ¿Quién estuvo al lado de su cama? Ese bondadoso sacerdote anciano. Cuando mamá y papá se iban a separar, ¿quién abrazó a ambos y los condujo de regreso a Dios? Ese bondadoso sacerdote anciano. Sí.
145“Y Jehová requiere un cordero para un sacrificio, para el pecado. Los hombres de negocios viven en las ciudades por aquí, y ellos venden sus bienes y demás, sus productos y cosechas, y lo que van a vender. Ellos no crían corderos. ¿Y qué hicieron los sacerdotes? Les hicieron un puestecito allá, para ellos vender los corderos, para que este hombre pudiera entrar a absolver su alma con Jehová.
146“¿Qué hizo este tipo, Jesús de Nazaret? ¿De qué iglesia salió? ¿A qué denominación pertenece? ¿Qué de su tarjeta de compañerismo? Lo echaremos. No tendremos nada que ver con El, por cuanto El nos condena a todos nosotros. ¿Qué fue lo que hizo? El fue allá, adonde los hombres están tratando de salvar sus almas”, (a la iglesia, como lo llamaríamos hoy día, Uds. con mentes espirituales), “El volcó las mesas, y esparció las monedas; tomó cuerdas e hizo un azote, y los echó fuera; y llamó a ese piadoso sacerdote anciano de Uds.: ‘el hijo del diablo’, ese bondadoso sacerdote anciano que les prestó ese dinero cuando estaban en problemas.
147“¿Quién va a pararse a su lado y sepultarlos cuando se mueran? Ese bondadoso sacerdote anciano. El tiene el fruto del Espíritu. ¿Pero tendrá este Jesús de Nazaret el fruto del Espíritu?”
148Ud. no puede juzgar por el hablar en lenguas, ni tampoco puede juzgar por el fruto del Espíritu. ¡Pero es una manifestación de la Palabra de Dios, traída a luz! ¡Es la Luz la que juzga, el hombre que camina en esa Luz! Jesucristo no enfatizó en hablar en lenguas, aunque lo hizo. El no era el fruto del Espíritu, aunque lo tuvo. Ud. no podía juzgarlo. Pero El creyó y la acentuó, y Dios vivió toda Palabra de la promesa de ese día a través de El. Esa es la Luz de la hora. Esa es la evidencia.
149Cuando un hombre me dice que el Espíritu Santo que está cayendo en ellos niega que la Palabra de Dios es tal, hay algo mal con eso. Hay algo mal con nuestros seminarios, y demás, cuando ellos le enseñan al hombre toda esa teología y cosas que lavan el cerebro hoy día. ¿Harían esos hombres la misma cosa en contra de la Palabra de Dios, y los dirigirían a esa matanza ecuménica allá? Claro que es incorrecto.
150¡Yo digo eso en el Nombre del Señor! ¡Vean si no es verdad; es la Luz, la Luz de la hora!
151Esos credos fríos jamás podrán traer una cosecha. Tenemos que tener una Iglesia que ha sido lavada en la Sangre del Cordero, y que llegue a ser uno con la Palabra; que sea la Iglesia.
152Los reflejos eclesiásticos de este día, dijo Jesús, son muy engañosos, “que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos”. ¡Sólo los escogidos! “Pero como en los días de Noé, (cuando ocho almas fueron salvas), así también será el Hijo del Hombre en Su día”. Muy, muy pocos serán salvos en ese tiempo.
153¿Qué hace? Los conduce directamente a la matanza. Encontramos eso en esta presente obscuridad en la que estamos viviendo. Concluiré diciendo esto. En esta presente obscuridad en la cual estamos viviendo, en estos días en los que ahora estamos viviendo, cuando la Luz se ha apagado en los cielos. Se ha apagado aquí entre nosotros, de antemano, para mostrarnos por la Biblia, en esos Siete Sellos, lo que estaba pasando. Y aquí Dios lo declara directamente en el cielo, desciende y lo declara en la tierra. Y las iglesias están entrando directamente en ello.
154¿Entonces quién va a liberar a esa Noviecita que guarda la Palabra? ¿Qué va a pasar con Ella cuando sea echada allá afuera al frío sola? No tendrá frío; Ella es la Palabra vindicada de la promesa para este día. Oh, sí. Es como un...
155Yo sé que es desconcertante a la gente, ver a la iglesia decir: “Bueno, es casi igual”. Jesús dijo que sería así. Sería al grado, “que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos”. Oh, sí. Sí señor.
156Me hace recordar de un hombre en la Florida, no hace mucho tiempo. Estaba diciendo como él tenía un carro Chevrolet que se le descompuso en la Florida, y dijo que lo llevó a un taller. Y este mecánico estaba por ahí, y arregló todo, y así que no pudo hacer que encendiera. El mecánico se puso nervioso, corriendo de arriba abajo por todo el edificio, cogiendo esto y lo otro.
157Y el hombre que estaba parado allí, dijo: “Señor, estoy esperando mi carro. Se me ha hecho tarde. ¿Puede sacarlo?”
158Dijo: “Estoy haciendo todo lo que puedo”, estando así nervioso y exagerando la nota. Y luego se fue.
159Inmediatamente un caballero bien vestido se acercó y lo observó por unos cuantos minutos, y le dijo al mecánico, después que lo dejó que se diera algunos golpes por un rato: “¿Por qué no toca esto? No está dejando pasar nada de corriente”.
160Así que dijo: “No pensé en eso”. Así que le dio vuelta a esa otra cosita, o lo que fuera, e hizo que pasara la corriente, y el carro encendió.
161El se dio la media vuelta y dijo: “¿Quién es Ud.?” ¿Saben quién era? El ingeniero principal de la General Motors. El hizo el carro. El lo diseñó.
162En esta hora, hermano, cuando nos preguntamos acerca de nuestro avivamiento, ¿qué es lo que pasa? Tenemos el material y todo; tenemos la mecánica, pero ¿dónde está la Dinámica? Eso es lo que necesitamos para hacer mover a Jesucristo en la escena. ¿Qué pasa? Yo les diré que hay Uno aquí hoy, ¡aleluya!, llamado el Espíritu Santo, que puede tocar la Dinámica. ¡El es la Dinámica de la mecánica!
163Aquí estamos, nosotros los Pentecostales, como una de las mayores iglesias en la nación, donde miles y miles se añaden cada año, ¿pero dónde está el Espíritu Santo? Lo hemos aceptado hablando en lenguas, y hemos visto como ha actuado. Los Metodistas lo aceptaron, gritando, Lutero lo aceptó por fe, y así sucesivamente. Eso no es.
164¡Es la Palabra! Es la Palabra la que enciende la Luz, enciende la mecánica y ellos llegan a ser la Dinámica. Son la Dinámica, cuando la Dinámica... cuando la Dinámica llega a la mecánica. Eso es lo que pone en marcha la cosa. Eso es correcto. Tomen la Palabra. Si hay alguna cosita fallando allí, no va a encender. ¡Despójense de todo peso, de todo ismo, de todo credo para que la Dinámica, el Espíritu Santo, pueda fluir a través de la Palabra y vindicar la Palabra que ha sido prometida para este día; entonces la gran Iglesia de Dios se levantará como un avión de propulsión a chorro, y se irá a los cielos a encontrar a su Señor! Eso es exactamente correcto. A menos que hagamos eso, no funcionará. De eso se trata. Sí, señor. ¿Quién lo hará? ¿Quién guardará esto en este día en el cual estamos pensando? Recuerde, recuerde, hermano.
165Ahora, me hace recordar de otra pequeña anécdota. No lo hago sólo por contar anécdotas, pero un amigo mío estaba en Carlsbad, Nuevo México, cuando estábamos allí teniendo una reunión en Carlsbad. Y hubo un grupo de personas que bajaron a esta cueva.
166Oh, a mí nunca me gustó eso; allí abajo adonde está profundo, y como a una milla [1.62 kilómetro-trad.] dentro de la tierra. Yo estoy satisfecho con estar acá arriba. Así que, ellos se fueron allí abajo. Yo quiero irme más alto, no más abajo.
167Ellos tomaron a este hombre, y bajaron allí. Y él era un varón, amigo mío, y su muchachita y muchachito bajaron con ellos. Y se fueron muy abajo a un gran subterráneo, oh, me imagino, a cientos y cientos y cientos de pies debajo de la superficie de la tierra, y bajaron allá. Y el hombre estando cerca del interruptor, de pronto [El Hermano Branham truena sus dedos.-Ed.] apagó el interruptor. Y estaba tan negro y obscuro, al grado que uno ni siquiera podía verse su mano moviéndose delante de su cara. Una muchachita, una pequeñita, estaba bien asustada. Ella empezó a clamar a grito abierto: “¡Oh, está oscuro! ¡Está oscuro! ¡Está oscuro!”, gritando histéricamente.
168Da la casualidad que su hermanito estaba parado allí. El tiró el grito en la obscuridad, y dijo: “¡No temas, hermanita, hay un hombre aquí que puede encender la luz!”
169¡Aleluya! ¿Qué va a hacer la Iglesita? ¡No se preocupen! ¡Hay un Hombre aquí que puede encender la Luz!, y ese es el Señor Jesucristo. Oh, sí. El Señor Jesucristo.
170Recuerden, el ciego... los hombres ricos [los magos.-trad.] en los días del nacimiento de Jesús, no fueron importunados ni cegados con el reflejo de Jerusalén cuando llegaron allí, preguntando por El. La teología de ellos no pudo explicarlo. Pero cuando se fueron, ellos la siguieron adonde estaba la Luz de la Vida Eterna.
171Uds. hombres de negocios hoy, no miren los reflejos de estas organizaciones, sino aférrense de la Palabra. Los conducirá a la Luz. ¡No temas, hermanita, hay un Hombre aquí quien puede encender la Luz! ¡Hay un Cristo aquí quien puede hacer Su Palabra vivir de la misma manera como lo fue en aquel entonces, vindicándose a Sí mismo que El es el mismo ayer, hoy, y por los siglos! ¿Lo creen? [La congregación dice: “Amén”.-Ed.] Pongámonos de pie.
172Me faltan quince minutos antes del tiempo para ir a la siguiente reunión. Les gustaría levantar sus manos y decir: “Dios, enciende la Luz sobre mí, en esta mañana. Yo creo en la Palabra. Yo creo en la mecánica. Pon la Dinámica en mí, Señor”. Levanten sus manos y clamen a El: “¡Señor, enciende las Luces!” ¡Hay un Hombre aquí que puede encender la Luz! ¡Estamos muertos con comunismo, y todos carcomidos con todo tipo de revoltones de organizaciones, pero hay un Hombre aquí que puede encender la Luz! ¡Ese Hombre es el Espíritu mismo, Jesucristo manifestado en el Espíritu!
173¡Señor Jesús, toca a cada una de estas manos; no sólo a ellas, pero, también, baja a través del brazo al corazón, y enciende la Luz del Evangelio! ¡En el Nombre de Jesús!