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~ LOS DONES DE DIOS SIEMPRE HALLAN SU LUGAR ~
1Gracias hermano Neville. [El Hermano Neville dice: “Dios le bendiga hermano”.—Ed.] El Señor le bendiga hermano. Buenas noches amigos. Llegué hace un rato, y pensé que podía venir a desearles a todos una “Feliz Navidad”.
2Y no sabía que tendría este gran privilegio de hablarles sobre la Palabra del Señor. Pero el hermano Neville me lo pidió, y yo tenía varios textos de Navidad que he estado usando, uno de ellos allá en—en Phoenix y en Tucson, en distintos lugares por allí, un mensaje habitual referente a la Navidad. Y pensé que esta noche sólo hablaría de una cosita aquí que el Señor puso en mi mente recientemente, mientras estaba allá en Colorado.
3Y estaba pensando sobre algo en la época de Navidad, y tengo como cinco o seis apuntes aquí, Escrituras y cosas. El… Yo no… Me imagino que el hermano Neville y todos los ministros hacen eso. Uds… parece como que algo viene a Uds., y lo anotan. Esperan un rato, y lo anotan. Yo lo apunté en una libreta, simplemente en una libreta. Entonces cuando me llaman, me fijo en esto y digo: “¿Qué fue esto que apunté?” Así es que ocurre cuando nos llaman así de repente, Uds. saben.
4Solía ser que yo… cuando era más joven, yo podía simplemente… mi mente estaba llena, yo podía pensar esto ahora mismo, no tenía que esperar, pensaba: “Hace diez días yo estaba en cierto y determinado lugar. Ese es el texto. Aquí está, y aquí va”.
5Uds. saben, después de haber recorrido unas cuantas millas, hermano Higginbotham, y haber cruzado unos cuantos ríos, ya no recordamos igual, a medida que avanzamos por el camino. Pero como dijo el hermano Neville hace rato: “Estamos acercándonos más y más a Casa”.
6Es bueno estar de vuelta en casa. Cuando veníamos de regreso, pues, estaba nevando mucho. Y hay… escuchamos de los accidentes y demás, tantos de ellos en la carretera, y gente resultando muerta. Y sólo piensen en cuántos centenares perderán la vida hoy, entre esta noche y después de Año Nuevo, ¡cuántos americanos morirán! Y saben, algunos de nosotros pudiéramos estar aquí mismo esta noche. Sólo depende de cuál es nuestra condición hoy delante de Dios. Es una nación triste, (como dijo este hermano), hay tristeza por todos lados. Y nuestra bandera ha estado izada, por treinta días, a media asta, y todo por causa del pecado y de la gente que no quiere aceptar la manera de Dios para—para—para las cosas.
7Aunque podamos estar en desacuerdo con una persona, pero si no podemos hacerlo en una manera hermanable, y entonces… Vean, si Cristo está en el corazón, entonces no importa cuánto Ud. esté en desacuerdo con el hombre, aun así Ud. tiene amor y respeto por él. Yo he estado en desacuerdo con muchos hombres, muchas veces. Sin embargo, jamás he visto uno con quien estuve en desacuerdo que a la vez no pude pensar: “Lo abrazaré y lo llamaré de hermano y trataré de ayudarlo lo mejor que pueda”. Yo estoy en desacuerdo con él porque quizás pienso que al estar en desacuerdo, que él… lo que él cree, que yo tal vez no crea igual que él, pero… y así por el estilo, pero ahora, yo quizás trate de proyectar mi punto de vista hacia él y él lo suyo hacia mí, y así juntarlos, peinarlos y ver lo que tenemos, pero en cuanto a desacuerdo de esa manera y lo que envuelve, jamás debemos estar enojados o querer lastimar o destruir algo. Siempre debiéramos intentar ayudar.
8Tenemos una oleada de frío pasando por aquí, ¿no es cierto? Estaba en 72 [grados Fahrenheit] cuando salí de Tucson, y cuando el sol se puso y se oscureció, todavía estaba en 69. Así que, entonces al regresar aquí, estoy temblando, Uds. saben. Yo… Toda esa carretera cubierta de nieve, y bajo cero, y hielo y de todo, tuve que acostumbrarme a ello otra vez. Es muy raro cómo uno puede “aclimatarse” así tan rápido. Y desde que me fui de aquí con Uds., pues casi no he tenido tiempo de cobrar fuerzas. Tengo un… algo como problema con el seno nasal, debido a este clima de aquí, y a medida que voy envejeciendo… Y aquí mismo nací y fui criado. Pero fíjense, cuando uno es joven, uno tiene algo y puede repeler esas cosas; pero cuando va envejeciendo, pues, uno empieza a darse cuenta que ese “algo” no está allí. Antes uno no le hacía caso a eso. Uno… hay algo allí que—que sencillamente no repele esas cosas así como cuando uno era un niño, así que me doy cuenta que de esa manera… ese clima caluroso para un anciano como yo, como que ayuda un poquito.
9Recuerdo viniendo por esa calle Utica allá, (siendo un niño de siete, ocho, diez, doce, catorce años de edad), sin zapatos puestos (zapatos deportivos) y estaba a 8 o 10 bajo cero, y con zapatos deportivos, los dedos saliendo fuera de ellos. Y no… ahora, eso no es como caminando aquí por la calle, pateando la nieve. No había automóviles corriendo, quizás pasaba una carreta de caballo de vez en cuando. Caminando allí por ese camino por la mañana, con un abrigo viejo, sin camisa, y bien abotonado hasta arriba, casi así como estoy vestido ahorita, y mojado hasta las rodillas, seguía así y no le hacía caso a eso. Vean, difícilmente me daba un resfriado. Pero eso fue hace como cuarenta y cinco años. Así que, me he debilitado mucho, he recorrido muchas millas y acumulado mucho en el velocímetro, Uds. saben, así que ya no tenemos esa fortaleza que teníamos antes.
10Vi al hermano Capps levantar la cabeza. Ud. es demasiado joven para pensar de esa manera, pero espere hasta que llegue donde estamos el hermano Neville y yo, entonces—entonces Ud.—Ud. pensará muchas cosas distintas, uno se debilita.
11Bueno, hemos tenidos momentos maravillosos en el Señor. El Señor nos ha bendecido tremendamente, y estoy muy agradecido. Y regresé. Creo que el próximo domingo, Si el Señor lo permite, quiero, (si al hermano Neville no le importa) el… tengo un servicio, al menos el domingo en la mañana y quizás el domingo por la noche, un servicio de sanidad para el domingo en la noche. El domingo en la mañana tengo un mensaje muy importante, si el Señor quiere que lo predique. No he pensado en el texto… sólo tengo el texto, pero no tengo nada de contexto, debido a que yo—yo… no sin—sin ninguna, Uds. saben, revelación de parte del Señor, pero sólo en mí mismo. Yo—yo quiero expresar algo el domingo que ojalá ayude de alguna manera en estas cosas.
12Tengo que salir al campo ahora, y tengo casi todos los días ocupados en todas partes. Creo que Billy me estaba diciendo que tengo dos o tres días en el itinerario, donde pudiera volver a casa en abril después que salga de aquí, para ir a Tucson, y entonces eso más o menos lo concluye. Y luego sigo hasta el próximo noviembre, octubre, cuando vuelva otra vez por estos lados viniendo de ultramar.
13Ahora, faltan dos días para la Navidad. Un día más, ¿no es cierto? Serían dos. Lunes… ¿El martes es Nochebuena? El martes es Nochebuena. ¿No es terrible ver que este gran día festivo, al cual nos aproximamos, es abordado en la manera como es abordado? Es una cosa tan lamentable, una— una—una cosa tan descabellada, pensar que—que conejos y un—un mito llamado “Kris Kringle” (Santa Claus) y todo eso, ha quitado el verdadero valor de lo que es la Navidad.
14Miren, nosotros no… nosotros—nosotros no sabemos, y yo verdaderamente no creo… Yo venía, mi esposa está allá atrás, y yo… cuando venía por la carretera, estaba escuchando a un astrónomo; y vean, acaban de dar con la idea, la cual me lo dijo un astrónomo hace muchísimos años, cuando yo era apenas un guardabosques aquí en Indiana. Cuando me dijeron que… cómo es que esas estrellas se juntaron, así como me dijo aquel primer astrónomo y se formó, lo que ellos dijeron que sería un fenómeno natural que ocurre cada ochocientos años (creo que eso fue lo que él dijo esta noche), o algo así. Y se forma nuevamente con: Mart-… Marte, no, yo… eso es incorrecto. Son algunas de las estrellas y cómo es que sus órbitas atraviesan la línea de la tierra, y este astrónomo esta noche estaba tratando de decir que eso en verdad era un fenómeno natural. Yo—yo no—yo no acepto eso. Yo creo que fue un fenómeno sobrenatural, que Dios hizo. Él, con Dios las cosas son sobrenaturales. Él es Sobrenatural.
15Y miré y me di cuenta que nuevamente estamos llegando a abril, yo he… si el Señor permite que yo viva hasta ese tiempo, yo tendré cincuenta y cinco años de edad. ¿Ven? Y yo—yo sé que el… Pero al mirar atrás en mi vida, y yo me pregunto dónde sucedió. De aquellas primeras Navidades, cuando colgábamos nuestros calcetines, y mamá conseguía… Posiblemente nos daba una naranja, y dos o tres pedacitos de dulce rayado, y eso para nosotros era una tremenda Navidad. Pero, Uds. saben, los niños ellos—ellos esperan ansiosos por esos regalos. Nosotros—nosotros nos damos cuenta que—que la Navidad es para los… principalmente para los niños, ellos—ellos esperan eso con ansia hoy en día. La han desviado hacia los niños. Pero realmente debería ser para adultos; ellos deberían enseñarles a sus hijos lo que es la verdadera Navidad.
16Y yo no creo absolutamente que—que Cristo pudiera nacer un veinticinco de diciembre, en Judea, debido a que allá está más frío de lo que está aquí en este momento. ¿Ven? Oh, y ¿cómo pudieran los pastores estar cuidando sus rebaños de noche? Y—y luego el censo y todo, y María teniendo que ir tan lejos, desde Belén hasta Judea, hasta Jerusalén, mejor dicho, en el… para el censo. Yo—yo—yo difícilmente podría—podría—podría creer eso. Subió, creo que ella fue a Nazaret, y entonces cuando… Cómo es que—que eso pudiera ser hecho. No puede ser—ser posible, pero yo creo que Cristo nació en la primavera, porque en todo aspecto Él era un Cordero. ¿Ven? Y fíjense, Él nació en un establo, no en una casa.
17Y cuando lo llevaron a la cruz (los demás), hasta donde sabemos, nunca dice que Él los guiaba a ellos, sino que ellos lo guiaron a Él. ¿Sabían Uds. que un cordero o una oveja tiene que ser guiada al matadero? Él—él no irá al matadero, Ud. Ud. tiene que guiarlo allí. Y por lo regular es una cabra la que guía a la oveja. En el—en los mataderos tienen a una cabra. Y la cabra pasa por esta rampa, hasta que logra hacer que la oveja entre a la rampa para ser matada, y luego la cabra salta para afuera. Pero cuando llega el momento que van a matar a la cabra, ella sí que arma un alboroto (tiene que entrar) y uno no puede culparla. Pero—pero es algo tremendo cómo es que una oveja tiene que ser guiada, y Él fue guiado al matadero. Y creo que en ese aspecto al ser algo completamente natural… y los corderos nacen en marzo, abril, o por allí, no más allá de mayo. Y no creo que haya sido antes de marzo ni después de mayo, en algún tiempo por allí.
18Pero cuando la iglesia, el Cristianismo, fue casado con el romanismo, fue en el concilio de Nicea, cuando ellos aceptaron… La nación romana aceptó el Cristianismo e hicieron lo que llamaron la religión universal, que fue el Cristianismo. Ellos formaron la religión universal, y adoraban ídolos, y tenían a un dios sol.
19Y ahora mismo, desde el—desde el 21 hasta el 25, el sol casi está en la misma línea mientras va pasando. ¿Cómo es que le llaman a eso? Es un… Yo creí que lo sabía, pero no lo recuerdo. Es cuando el sol está—está… gana cierto tiempo y pierde cierto tiempo, hasta el día 21, entre el 21 y el 25 de diciembre. Oh, olvidé cómo le llaman a eso. ¿Cómo? [Alguien en la congregación dice: “¿Eclipse?”—Ed.] No, el eclipse es cuando pasa, el sol y la luna pasan juntos. Es algo por ahí, oh, yo—yo—yo casi puedo decirlo pero no puedo ahorita. No obstante, es esa detención del sol que es llamada por los romanos (eso era cuando se llevaba a cabo el circo), se le llamaba el nacimiento del dios sol. Ellos lo celebraban desde el 21 hasta el 25 de diciembre.
20Así que entonces, siendo que esto fue convertido, Roma en… O, el Cristianismo fue aceptado a la manera de ellos en Roma, ellos entonces dijeron: “Haremos la misma celebración, y lo haremos el nacimiento del Hijo de Dios”. ¿Ven? El nacimiento del dios sol (Júpiter) y entonces el nacimiento del Hijo de Dios, 25 de diciembre, y eso…
21¿Pero qué diferencia hace? Vean, hoy día cuando nosotros somos… Aun si es en… si ellos lo estuvieran haciendo en julio o en agosto, o cuando fuere, aun así es lo sagrado de recordar que “Dios nos dio la esperanza que tenemos dentro de nosotros”.
22Y ahora, Ud. dirá: “Bueno, los demás tienen a Santa Claus y celebran como lo hacen ellos; pues, vale más que nosotros lo hagamos”. ¡No señor! No, para nosotros esto no es una celebración pagana, ésta es una hora sagrada. Si no hubiera habido Navidad, no hubiera habido resurrección. Si no hubiera habido Navidad: no hubiera habido amor, no hubiera habido paz, no hubiera habido un porvenir para el creyente, si no hubiera habido Navidad.
23Y ahora, Ud. dice: “Bueno, si el resto del mundo, ellos simplemente…” Bueno, vean, el relámpago bifurcado en los cielos negros y nublados, muestra que puede haber luz en el tiempo de oscuridad. Estas luces esta noche prueban eso, que puede haber luz en el tiempo de oscuridad. Si Uds. encienden estas luces de día cuando el sol está brillando, casi no notarán que ellas están encendidas. Pero una sola lucecita muy pequeña alumbrará bastante en un tiempo de oscuridad. Y ahora mismo en esta oscuridad es cuando cada Cristiano debería dar un testimonio de la esperanza que está en él, de Jesucristo el Hijo de Dios; no algún Kris Kringle que nació allá en el pasado, Uds. saben, y que alguna clase de árbol alumbró y salió a través del bosque una noche, algún cuento de ficción que no tiene fundamento. Pero nosotros creemos firmemente en la Palabra prometida por Dios de un Mesías venidero, y que Él nació el día de la Navidad, veinte…. Hace casi dos mil años, creemos.
24Así que, esta noche vamos a hablar un poquito en una manera distinta. Supongo que su pastor ya ha hablado, y probablemente hablará nuevamente el miércoles por la noche porque yo—yo sé que él guardó un texto o algo, para cederme esta plataforma en esta noche. Y quiero que él lo traiga, pues yo quiero escucharlo a él. Pero, antes de que hagamos esto, inclinemos nuestros rostros nuevamente para orar por un momento:
25Padre Celestial, este gran momento sagrado, cuando pensamos en las diferentes cosas aquí en la Escritura, que adondequiera que vayamos, allá en el Antiguo Testamento, habla de aquel día cuando Dios enviará a Su Hijo. Cómo es que aquellos profetas de allá esperaron su tiempo asignado para que la profecía de la Palabra de Dios viniera a ellos. Y ellos profetizaron en sus días y predijeron las cosas que acontecerían, y vemos que todo eso se cumplió allí en Belén esa noche cuando de tal manera amó Dios al mundo que dio a Su Hijo Unigénito. Te agradecemos por esto.
26Y ahora, Señor, mientras nos aquietamos aquí para—para hablar sobre Tu Palabra; y Ella es tan sagrada, Señor, y por esa razón nos gusta hablar Contigo primero. Te pedimos que abras nuestro entendimiento a Tu Palabra. Lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
27Ahora, quiero leer unas Escrituras aquí, sólo para una historia habitual de Navidad, una Escritura que se encuentra en Mateo capítulo 2. Y mientras abren allí, y Juan 3:16.
28La otra noche allá en Phoenix… Uds. aquí que escuchan las cintas, quisiera que escucharan esa: El Porqué Jesús Tuvo Que Venir A Belén. ¿Por qué tuvo Él que hacerlo? Y esos símbolos ahí de David, estando allá y esperando en la montaña, mirando abajo y viendo al ejército filisteo acampado. Yo comparé eso exactamente con el día de hoy, y nos dimos cuenta que Belén… lo que significa.
29Y Cristo es nuestra Belén, y pudimos probar que todo hombre que es nacido de Dios nace en Belén, porque Cristo es Belén. Y eso es lo que Él fue, el Pan de Vida. Y Beth, B-e-t-h significa—significa “casa”, E-l es “Dios”, y el- h-e-m es Elhem que significa “pan”, y “La Casa del Pan de Dios” y Jesucristo era “La Casa del Pan de Dios”, Pan de Vida Eterna. Y todo hombre que nace en Cristo, Ud. nace en Belén: “La casa del Pan de Dios”. Y cómo es que estas confederaciones de iglesias hoy día están acampadas, como filisteos, para mantener a la gente alejada de Ella.
30Y cómo es que aquellos hombres tan valientes, sabiendo que David estaba ungido y que algún día llegaría a ser rey… muy impopular en ese entonces, porque él era un fugitivo entre su pueblo, pero un día vino su llamado. Ellos tenían hombres valientes con él. Y recuerden, esos hombre eran gentiles, la mayoría de ellos eran gentiles, un cuadro muy hermoso de hoy. Y un hombre de esos era tan valiente que mató ochocientos hombres con lo que… con su lanza, él solo, en un solo día. Otro estaba en un campo de lentejas, y un ejército se acercó, una tropa. Y todos ellos corrieron, pero él se quedó allí y mató hombres hasta que le cansó el brazo. Y luego otro, cómo es que él saltó dentro de una fosa y mató a un león un día de mucha nieve, sin ayuda. Y un filis-… o un egipcio lo atacó con una lanza larga, y él agarró un palo y le tumbó la lanza de la mano, tomó la lanza y mató al egipcio él solo, y mató a trescientos capitanes.
31Y le dio a grandes hombres… David clamando: “¡Si tan sólo pudiera beber una vez más, (vean), de ese pozo!”, donde él acostumbraba darle de beber a sus ovejas cuando él salía en la mañana, del corral, y ellas querían beber agua. Y estos hombres desenvainaron sus espadas y pelearon a través de quince millas de hombres, y regresaron trayendo el agua.
32Y David dijo: “Lejos sea de mí, que yo la beba”. Y la derramó en tierra como una libación para Jehová. Qué tipo tan hermoso de esta misma cosa, de este Juan 3: 16, en esta noche. …De tal manera amó Dios al mundo, que dio a Su Hijo Unigénito,…
33Y ¿qué hizo Cristo? La Vida que Él tenía para vivir Eternamente, la derramó en tierra al salir de Sus venas, Su vida natural, sobre la tierra como una expiación por nosotros. Y cómo es que los gentiles de hoy, hombres de honor, hombres, grandes hombres, tomando la espada, y parándose allí y abriéndose paso a filo de espada para traer un trago de agua fresca para Cristo (nuestro David), lo cual no es muy popular hoy en día. Pero nuestro David, lo cual sabemos que llegará al poder, Él pisará a toda nación debajo de Sus pies de esa manera, y los regirá con vara de hierro. Y hombres muy valientes, parándose con la Palabra de Dios y cortando de lado a lado intrépidamente, porque sabemos que Él llegará al poder. Amen.
34Leamos ahora, después de Juan 3:16, leamos la visita de—de los Magos de San Mateo, el capítulo segundo. Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos, diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle. Oyendo esto, el rey Herodes se turbó, y toda Jerusalén con él. Y convocados todos los principales sacerdotes, y los escribas del pueblo, les preguntó dónde había de nacer el Cristo. Ellos le dijeron: En Belén de Judea; porque así está escrito por el profeta: Y tú, Belén, de la tierra de Judá, no eres la más pequeña entre los príncipes de Judá; porque de ti saldrá un guiador, que apacentará a mi pueblo Israel. Entonces Herodes, llamando en secreto a los magos, indagó de ellos diligentemente el tiempo de la aparición de la estrella; y enviándolos a Belén, dijo: Id allá y averiguad con diligencia acerca del niño; y cuando le halléis, hacédmelo saber, para que yo también vaya y le adore. Ellos, habiendo oído al rey, se fueron; y he aquí la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que llegando, se detuvo sobre donde estaba el niño. Y al ver la estrella, se regocijaron con muy grande gozo. Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra. Pero siendo avisados por revelación en sueños que no volviesen a Herodes, regresaron a su tierra por otro camino.
35Es muy extraño aquí cómo es que Dios, en una forma menor…. Dios sí le habla a la gente a través de sueños. Yo lo creo. Pero cómo es que Dios, en este caso, usó algo secundario.
36Miren, un sueño es… un sueño, cuando es interpretado correctamente, viene a ser lo mismo que una visión; si es un sueño y es interpretado. Dios usó eso allá en el Antiguo Testamento y a través de las edades, y prometió usarlo de nuevo en los últimos días. Ahora, la gente puede comer demasiado y—y demás y tener pesadillas, y no es—no son sueños verdaderamente espirituales, no cuadran cuando uno—cuando uno los lee. Y algo de ello pudiera parecer correcto, pero no obstante sí hay verdaderos sueños espirituales. Y nosotros sabemos aquí en el tabernáculo que Dios le da sueños a la gente y ellos son interpretados, y se cumplen, y son reales. Pero es una forma secundaria de hacerlo. ¿Ven?
37Ahora, la razón por la que ocurría así entonces, era porque en aquel tiempo no había profeta en la tierra que interpretara el sueño. ¿Ven? No había profeta que interpretara los sueños, como José y—y Daniel y aquellos profetas antiguos. Ellos no habían tenido profeta por cuatrocientos años, y Dios usó un sueño para… para el bienestar de Su Propio Hijo. Él lo hizo.
38Él le dijo a José, siendo que él era “un hombre justo, y no queriendo infamarla, quiso dejarla secretamente”. No cabe duda que ella le había contado sobre la visita de Gabriel y así por el estilo, y lo que él había dicho; pero cuando él vio que ella iba a ser madre, eso—eso era demasiado inusual. Uds. saben, eso simplemente… Era algo muy diferente. Y saben, eso es lo que pasa hoy día. Dios hace cosas raras, y es tan inusual que incluso el hombre común no puede entenderlo.
39José no podía entenderlo, aquello era demasiado fuera de lo común. Él era un hombre justo, no había nada de malo en él. Él era un hombre bueno, un hombre justo, pero la cosa era tan inusual. Vean, José probablemente tenía cuarenta años de edad o cuarenta y cinco, algo así, (según dicen), cuando él y María estaban comprometidos. Pero encontramos aquí algo que jamás había ocurrido: ¡una mujer desposada con este hombre y sin embargo descubrirse que iba a ser madre! Aquello era tan inusual que José quiso dejarla. Pero justo en ese momento crucial, Dios envió Su Ángel, y le apareció en un sueño y le dijo: “No temas recibir a María tu mujer, porque lo que el ella es engendrado, del Espíritu Santo es”.
40¡Qué fe renovada debe haber tenido José cuando se levantó de allí! Vean, él no tuvo necesidad de ninguna interpretación, el sueño no estaba en símbolos. Estaba bien claro: “No temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado del Espíritu Santo es”. No había profeta que pudiera dar la interpretación, así que tenía que venir directamente, claramente de esa manera; a Dios… de Dios a José. Ahora… Y Dios utilizó esa manera secundaria.
41¿Qué nos enseña eso a nosotros aquí, antes de que lleguemos a nuestro texto? Esto es lo que nos enseña: que Dios puede usar cada facultad de nuestro ser si está entrega-… rendida a Él. Él puede usar nuestra mente, nuestros sueños, nuestra subconsciencia, nuestra primera consciencia, nuestra lengua, nuestros cantos, nuestros ojos, nuestro… Todo lo que tenemos puede ser usado por Dios si le es entregado a Dios. ¿Ven? Todo lo que Uds. son., entréguenlo a Dios. Él usará cada salida y cada parte de Uds., Él la usará. No importa lo que sea, Él la usará si está santificada para Su propósito y llamamiento.
42Ahora, esta noche vamos a hablar sobre: Los Dones. Y quiero titular esto, si… Yo escribí, anoté algo allí, cuando el hermano Neville estaba hablando: Los Dones De Dios Siempre Hallan… Los Dones De Dios Siempre Hallan Su Lugar. Los dones de Dios siempre son rechazados, pero realmente hallan su lugar cuando…
43Ahora, fíjense en el presente que estos hombres sabios compraron… o le trajeron a Él. Encontramos que hoy en día nosotros intercambiamos regalos. Todos tienen que obtener un regalo, y tratan de imaginarse lo que la otra persona le va a dar, para poder darle algo en comparación. Y si no es así, bueno, el año Nuevo, él siente que tiene que compensar aquello. Y cada uno está estudiando y preocupándose y caminando por el piso, (los millonarios), cómo es que van a sobrevivir. Ellos le dan cierta cantidad a este y a ese, cuando eso—eso está errado por completo. Eso—eso—eso—eso es totalmente… La Navidad…
44Miren: hay un solo regalo que Ud. puede dar, y es Ud. mismo. Entréguese a Dios porque Dios ya le dio a Ud. Su Regalo. Ahora, hay una sola cosa que Ud. le debe a Dios, y es Ud. mismo a Él.
45Ahora, y muchas veces, hay nombres en la Biblia. Nosotros ya no le hacemos caso a eso, hoy en día. Nosotros… Uds. frecuentemente me han escuchado condenar este nombre, de niños llamando… o mejor dicho, de gente llamando a sus hijos “Ricky”. Miren, ¡Ricky es un nombre horrible! ¿Ven? Y es un… Uds. no deben llamarlos a ellos así. Si Ud. tiene un hijo que se llama Ricky, por amor de Dios, cámbieselo por otro. Ricky, o—o Elvis, o algo así,… Ricky significa “una rata”. ¿Ven? Así que Uds.—Uds vayan… Como Uds. llamen a una persona, eso la va marcar. El otro día una damita tenía un muchachito allá llamado “Ricky” y su nombre es Ricky, James Ricky. Y por causa de que era tan popular (Ricky), ellos le llamaron “Ricky”. Yo dije: “¡Cámbiele ese nombre!”
46Veo a unas personas sentadas aquí mismo en este momento que tienen un nietecito, y su nombre es… el muchachito es un pequeñito muy cariñoso y agradable; y el otro es Ricky, y eso es lo que él es. Uds. simplemente vigílenlo, su naturaleza es exactamente de esa manera. Y él… Yo le dije a algunos de sus abuelos, o a alguien, yo dije: “Díganle a la madre que le cambie el nombre a ese muchacho, sólo cámbienle ese nombre y vigilen lo que le sucede al niño”. Vean, Uds. no quieren creer eso. Pensamos que hemos vivido demasiado tiempo para eso.
47Si no hay nada de importancia en un nombre, entonces ¿por qué mientras Jacob se llamaba Jacob, que significa “suplantador”, engañador”, eso es lo que él era? Pero cuando él luchó con el Señor toda la noche, y el Señor le cambió el nombre, y como… cuando él tenía como sesenta años de edad. Él le cambio el nombre de—de—de Jacob a Israel: “un príncipe con Dios”, y eso es lo que él fue. ¿Por qué Abram fue llamado… tuvo que ser llamado “Abraham” antes que el bebé pudiera nacer? ¿Por qué fue Sarai llamada “Sara” antes que el bebé pudiera nacer? ¿Por qué fue Pablo… o llamado…? Su nombre era Saulo, pero cuando se encontró con Jesús, Él lo cambió de Saulo a “Pablo”. Cuando Simón fue cambiado de Simón a Pedro, que significa “piedrecita”. Y—y todos los nombres de ellos fueron cambiados, es debido a que hay algo al respecto. Cuando Ud. habla algo, eso se identifica a sí mismo. No quiero entrar en ello, porque eso es para el próximo domingo en la noche, (¿ven?), la identificación de una palabra. Y, pero miren, encontramos que estas cosas son tan ciertas.
48Ahora fíjense, Dios… Qué cosa más extraña es ver esta noche que aquellos hombres, magos, hombres eruditos, grandes hombres… viniendo del oriente, que era Babilonia, lo cual era la India. Y ellos no llegaron en una sola noche, no salieron una noche y llegaron allí la siguiente, ellos tardaron como dos años en llegar allá. Ellos nunca vinieron a un Bebé en un pesebre. Ellos vinieron a un Niño joven, un Niño joven. Y Herodes mató a los niños de los dos años de edad. Vean, al saber que no era un pequeño infante acostado en una cuna, él sencillamente mataría a todos los infantes. Pero él mató a todos los niños jóvenes, para así asegurarse de matarlo a Él, más o menos de los dos años para atrás. Él fijó el tiempo debido a que no quería matar demasiados, a todos ellos, él simplemente… porque ellos eran como esclavos para él. Él quería atrapar… asegurarse de matarlo a Él, así que dijo: “El Niño tendrá como dos años de edad. Así que todo lo que tenga de dos años para abajo, mátenlo”. ¿Ven? Y eso dio cumplimiento a lo que dijo el profeta, que: “En—en Ramá se oiría un—un grito o clamor, un lloro; Raquel llorando a sus hijos, porque perecieron”.
49Ahora, ¿notaron Uds. que estos hombres sabios, (hombres importantes), estaban allá en Babilonia y vieron Su Estrella, y dijeron: “Su estrella hemos visto en el oriente y hemos venido adorarle”? Ellos vinieron desde el oriente, donde vieron la Estrella, yendo al occidente. Porque la India está al oeste, al noroeste de Ba-… de—de Palestina. Y ellos vinieron directamente pasando por el Río Tigris y cruzaron por las llanuras y siguieron, y llegaron a Belén en donde hallaron al—al—al Bebé. Y recuerden que José y ellos nunca se fueron de allí; ellos descendieron directamente hasta Nazaret y criaron al Niño allí mismo.
50Ahora, vemos aquí que ellos ofrecieron… Estos hombres, siendo astrónomos y estudiando las estrellas, y viendo estas luces celestiales misteriosas aparecer allá arriba, había algo ocurriendo, y ellos sabían que ése era el Mesías, el—el Gobernante de los cielos y la tierra, que iba a nacer. Y ellos vinieron, sabiendo que la Deidad estaría encerrada, encarnada en un ser humano; porque para mostrarles a Uds. su testimonio… Uds. saben, Uds. saben, su vida habla más fuerte que sus palabras, a tal grado que no importa lo que Ud. diga, la gente sabe lo que Ud. es por—por lo que Ud. es.
51Y fíjense bien en estas personas, estos magos, ellos le trajeron a Él… Fíjense en los presentes que ellos le trajeron a Él, identificaban lo que ellos pensaron que Él era. Ellos le trajeron oro, incienso, y mirra. Y fíjense en lo que estos símbolos, de los que quiero hablarles ahora… de los que significan estos símbolos. Miren, yo tengo unas Escrituras anotadas aquí que leeremos en un momento sobre eso, si el Señor lo permite. Miren: oro, incienso, y mirra.
52Ahora, oro en la Biblia… cuán apropiado es para Cristo, porque el oro habla de Deidad. Oro es “Deidad”. Llegaremos a eso en un momento. Incienso habla de “servicio”. Y mirra es “muerte”. Dios, Deidad, en servicio para morir. Y eso es lo que Él era. La misma cosa que ellos trajeron identificaba lo que ellos pensaron que Él era.
53Y yo digo esto para nosotros hoy en día: “Las cosas que nosotros le traemos a Él identifican cuáles son nuestros pensamientos acerca de Él”. ¿Entienden lo que quiero decir? ¿Ven? Si Ud. es un… Si Ud. lo cree de todo corazón, cada Palabra de eso, Ud. lo identificará al darle todo lo que Ud. tiene a Ella. ¿Ven? Pero si Ud. sólo cree que es un buen lugar para asociarse con mejor gente, en la iglesia y cosas así, eso es más o menos lo que Ud. dará (sólo unas cuantas horas sociales con algunos de la congregación o algo así). Pero si Ud. realmente lo cree de todo corazón, Ud. entonces dará todo lo que está en Ud. a Ello. ¿Ven? Y eso lo identifica a Ud., de que Ud. verdaderamente cree el Mensaje, de que Ud. cree que es la Verdad.
54Mucha gente dice: “Yo puedo creer hasta cierto punto. Yo puedo creer así”. Los discípulos… Yo creo que la última vez que estuve aquí hablé sobre eso: “Creyentes, Manufacturados, E Incrédulos. ¿No fue así? Yo… ¿no hablé yo aquí sobre eso? ¿Ven? Y cuál es la categoría de cada persona. Vean, la cosa llegará a un punto en donde pueden tomar cierta parte de Ella, pero no pueden tomar el resto.
55Ahora, cuán apropiados fueron estos presentes para la jornada de Cristo en la tierra, un Bebé nacido aquí en la tierra. Y estos presentes que le trajeron a Él los hombres sabios, encajaron exactamente con Su comisión de parte de Dios y con Su jornada en la tierra.
56Miren, la primera cosa: Dios. Este era Dios, Jesús era Dios en forma de hombre. Es difícil para la gente creer eso, aun hoy, que: “Él era Dios”. Y Él… Eso es lo que Él era. Él no era nada menos que Dios. Él era Dios manifestado en carne. Él era el Creador en Su Propia creación. Ahora, eso… Él era el Creador en Su creación, por la creación, para la creación. Él era el Creador en Su creación, por Su creación, para Su creación. Todo termina con Dios, la cosa entera. ¿No pueden verlo? ¡La plenitud de Dios! Él era el Creador a tal grado que Él era Dios. Y Él era un Ser en la tierra (un Ser de tiempo), lo que significa que Él tenía que tener un principio, y por lo tanto se creó a Sí Mismo un cuerpo en donde vivir. Dios Mismo, creó un cuerpo para Sí Mismo. ¿Lo ven? Para que por medio de esta creación, Él pudiera salvar a la creación perdida que Él había creado.
57No hay nada que el hombre pueda aniquilar, no hay ni una sola cosa. Ud. no puede hacer nada para destruir algo por completo. Ud. pudiera tomar un pedazo de papel y quemarlo, Ud. pudiera quemar un edificio, pudiera quemar un árbol, pero Ud. no lo aniquiló. Ud… ese calor allí dentro, ese fuego que disuelve, eso es únicamente elementos químicos separándose. Ellos están volviendo a lo que eran en el principio. No han sido aniquilados. Si Ud. quema un pedazo de madera, y el mundo dice… Si nosotros viviéramos en la Eternidad como Dios, y los elementos químicos que salieron de esa madera y de ese fuego regresaron a sus principios originales y a sus… a lo que fuere, (las divisiones de los átomos y demás), el—el mundo dice: “Eso tiene millones de años”. Eso pudiera regresar de nuevo y ser otro árbol, exactamente como era.
58Ud. no puede aniquilar nada debido a que es una Palabra Hablada de Dios. ¡Amén! Oh, eso ya me hace sentir religioso. ¿Ven? Lo que Dios dice permanece para siempre. ¡Amén! Vean, Uds. no pueden aniquilarlo. Nosotros somos parte de esta tierra y no podemos ser aniquilados por completo. No señor. El pecado, el alma será aniquilada, sabemos eso. Pero el—el cuerpo en que vivimos no puede ser aniquilado. ¿Ven?
59Ahora, por lo tanto, Dios se creó un cuerpo. Él era el Creador y creó Su Propia creación, para que por medio de esta Creación Él pudiera salvar a aquellos que estaban perdidos en Su creación (ese es Ud. y yo, criaturas de tiempo).
60Su—Su palabra mostró exactamente que… Él y Sus obras probaron que Él no era nada menos que el Creador. Él tomó un pedazo de pan y lo partió, y continuó partiendo ese pedazo de pan, y alimentó a cinco mil con eso; y recogieron siete cestas llenas de pedazos que sobraron, y todos los que estaban allí se saciaron de pan por completo.
61Él tomó un pez y partió ese pez. Ahora, nos damos cuenta que Él sí creó ese pez en el principio. Él sí creó ese pan en el principio. Pero Él tomó ese pez y partió ese pez. Había sido un pez vivo, y entonces fue hervido o—o freído; y cuando sea que Él lo partió, cuando sea que fue (hervido o freído), éste volvió a crecer (en el mismo minuto que Él lo partió) otro pez hervido o frito. ¿No es eso maravilloso? Eso mostró que Él no era nada menos que Jehová. Y entonces Él era el Creador que podía tomar Su Propia creación, y por medio de Su creación, expresar Quién era Él. ¡Aleluya! Eso probó que Él era lo que era. Él era Deidad. Así que, el oro fue apropiado para Él, en la ofrenda en Su nacimiento. Él era Deidad hecha carne.
62Quisiera insertar al-… Creo que no hay desconocidos entre nosotros esta noche, así que… en esta reunión de oración. Pero permítanme decir algo. ¿Jesús, cuando Él estuvo aquí,…? Ahora, esto es para pensarlo, no para… probablemente… o más bien investigando. Noten, sólo para que lo piensen, Jesús dijo, en San Juan 14:12, “El que cree en Mí, las obras que Yo hago él también las hará, y mayores que esta hará, porque Yo voy a Mi Padre”. ¿Se fijaron en eso? Fíjense bien, ése era el Hijo de Dios prometiéndole al creyente, que cosas mayores a las que Él hizo, (en estos últimos días) que el creyente haría cosas mayores que las que Él hizo. San Juan capítulo 14, versículo 12. ¿Es correcto eso? ¿Creen Uds. que Jesús lo dijo?
63Fíjense, cuando Jesús creó pan; Él tomó un pedazo de pan, y creó pan que ya había sido pan. Cuando Él creó peces; Él tomó un pez que primero había sido creado como pez, y produjo otro pez de él. ¿Es correcto eso? Él tomó agua que potencialmente se habría convertido en vino, e hizo vino de ella. ¿Es correcto eso? Pero nosotros lo hemos visto a Él en nuestros medios, en estos últimos días, ¡crear cosas directamente, sin que hubiese nada allí! ¿Es correcto eso? ¡Crear una ardilla donde no había ardillas! ¡Correcto! Oh, Él es… sigue siendo Dios. Él es Deidad hoy tanto como lo fue entonces y siempre lo ha sido, o que siempre será. Él todavía es Dios, y está retando corazones a creerlo: “Cosas mayores que éstas, Uds… sin nada que tener y de donde partir. Háblalo y así será”.
64Ahora noten, encontramos que Su… Él identificó... Las obras que Él hizo identificaron que Él era Deidad, mostraron que Él era. Porque Él dijo: “Si no hago las obras de Mi Padre no me creáis”.
65Y ¿no podría el Cristiano hoy día decir: “Si no hago las obras de mi Salvador no me creáis?” ¿Ven?
66“Como el Padre me envió, Yo los envío a vosotros”. Y si Uds. hicieran las obras, las obras creativas del Padre que lo envió a Él, entonces es una creación… El Cristo (el Creador) que nos envía a nosotros, hace las obras de Cristo el Creador. ¿Ven? “Y así como el Padre me envió a Mí, Yo os envío a vosotros. Y si no hago las obras de Mi Padre no me creáis”.
67Entonces el Cristiano hoy día tiene que manifestar la misma vida de Cristo, de otra manera tendríamos derecho a decir: “Eso no es cierto”.
68Ahora fíjense, Sus obras crearon… o identificaron que Él era el Creador. Las obras que Él hizo coronaron el testimonio de Su vida, que Él era el “Creador”; no hay forma de apartarse de ello. Por lo tanto, cuando ellos le ofrecieron ese regalo de oro, ellos estuvieron perfectamente en armonía con Dios en sus regalos. Le dieron oro, que lo identificaba a Él como Deidad. Una corona siempre, la corona de oro… la cabeza de oro, del rey Nabucodonosor. Todo, ¿ven Uds.?, eso… la Deidad siempre es representada por oro.
69Ahora: incienso. Queremos ver estos rápidamente. El incienso es la ofrenda de servicio a Jehová. Ahora, si desean anotar estas Escrituras, Levítico 2.2, y Levítico 16:6 al 15. Vemos que ese es el orden del sacerdocio, hacer una ofrenda a Jehová. Cuando él hacía la ofrenda, ésta tenía que ser hecha y mezclada con incienso como una ofrenda por el pecado, ellos tomaban diferentes cosas y la mezclaban. Para la ofrenda de harina, para la ofrenda mecida, se le agregaba incienso. Porque era aceptado por Jehová si se ungía con incienso, lo cual significa que es un servicio a Jehová, Dios. Y, miren, nos damos cuenta que Él es Deidad. Y ellos le trajeron a Él incienso, lo cual era un tipo de que Él era un servicio para Jehová. Jesús es el Siervo de Jehová.
70Ahora, en San Mateo 12:15 al 21, hallamos que Él era el Siervo de Jehová: “He aquí Mi Siervo, en Quien tengo complacencia” (y Él lo era) “y pondré Mi fuerza sobre Él”. Así que Su vida fue ungida con incienso para el servicio de Jehová. ¡Qué presentes los que dieron esos hombres sabios! Vean, era algo que… el—el presente que ellos dieron era algo que identificaba que Jesús era el Siervo de Jehová.
71Ahora, si tan sólo nosotros pudiéramos hacer eso, para identificar nuestras vidas. Vean, identificar nuestras vidas como los siervos de Jehová. Para eso era el incienso, eso lo hizo a Él el Siervo de Jehová.
72Ahora, mirra, m-i-r-r-a, era algo para los muertos. Encontramos en San Juan el capítulo 19, versículo 39, que al ir al—al servicio fúnebre de Jesús, cuando María y aquellas fueron, ellas llevaron mirra para ungirle; porque Él debía ser el Siervo de muerte para Jehová. ¿Ven? Alguien tenía que morir. Ese era un servicio que había que hacerse para Dios, y nadie era digno de hacerlo sino Dios Mismo. Así que, al traer la mirra—mirra, mostrando que la Deidad, y con el servicio, que Él también estaba ungido con mirra; que esta Deidad tenía que ser llevada a muerte para poder salvar al imperfecto. ¡Oh, qué cosa tan maravillosa!
73Toda la creación estaba perdida. Acabamos de ver eso en los Siete Sellos. Vean, toda la creación estaba perdida, todo estaba perdido. Todo le pertenecía a satanás. Él la heredó y aún le pertenece. Ciertamente que sí. Por esa razón es que estamos luchando y teniendo todos estos problemas. Él controla todos los gobiernos; satanás los controla. Todo gobierno, todo rey, todo reino, es controlado por satanás. El mundo entero es controlado y dirigido por satanás. Por eso es que tenemos los problemas que tenemos. Todo estudiante de la Biblia, o cualquiera, puede decirle a Ud. que satanás… Bueno, la misma Biblia dice que así es, (¿ven?), que él controla el mundo. Pero Cristo lo heredará porque Él ahora es nuestro Redentor. Y Él vino a redimir toda la creación, y nada podía hacerlo sino Dios Mismo.
74Esa es la razón por la cual Dios no hace nada fuera del hombre. Él siempre obra a través de un hombre porque Él tuvo que usar a un hombre. Él tuvo que usar a un hombre para poder desplegar Su atributo de Salvador. Él tuvo que hacerlo a Su imagen, hacerlo algo como Él, y lo puso sobre la base del libre albedrío y dejó que actuara de la manera que él quisiera. Él podía hacer su elección. Y Él sabía que el hombre, al darle a él esta elección, caería. Entonces siendo el caso que tuvo que hacer eso, Él da la vuelta y hace al hombre Su compañero, ¡y no hace nada sin hacerlo a través del hombre!
75¡Toda la obra de la redención vino por medio de un hombre! ¡Aleluya! La muerte vino por el primer hombre, la Vida vino por el segundo Adán. ¿Lo ven? Allí lo tienen. Él no hace nada porque tuvo que usar a un hombre para eso, entonces Él utiliza a un hombre para volver a redimir. Así que la Deidad llegó a ser Jehová… o Jehová lle-… Él es Deidad, y llegó a ser un—un Niño. Él llegó a ser en forma de pecado, para poder redimir al pecador. Vean, allí está la cosa entera.
76Ahora, miren lo que—lo hermoso que encajan esos presentes en Jesucristo. Vean: oro, hablando de Su Deidad. Ahora, ellos no eran paganos. Ellos fueron inspirados por Dios. Ellos no se estaban imaginando algo. Eso prueba allí mismo, que aun los magos vieron lo Sobrenatural. Porque los mismos presentes que ellos ofrecieron, identificaron y hablaron bien de su testimonio de que ellos sí vieron lo Sobrenatural. ¿Por qué? ¿Por qué? Eso habla perfectamente. Ellos trajeron oro: “Deidad”. Trajeron incienso: “servicio”. Y trajeron mirra, para Su “muerte”. Cuando Él era un Bebé, (amén), mostrando que la Deidad sería llevada a la muerte en la carne, (amén), para poder redimir al hombre caído. ¿Cómo puede la gente rechazar eso?
77Cuando uno puede darse cuenta de: ¿qué estamos haciendo aquí? ¿De dónde vinimos? ¿O qué negocio tenemos al estar aquí? Nosotros no fuimos puestos aquí así por casualidad, fuimos puestos aquí por un propósito y debemos cumplir ese propósito. Pero sin embargo estamos de nuevo sobre la base del libre albedrío en el cual podemos cumplirlo o rechazarlo, así como hizo Adán en el principio.
78Estoy mirando a estas muchachitas aquí, hermano… ¿Qué es…? Creo que es la damita que tocó el piano, y yo—yo estaba escuchándolas mientras cantaban. Estábamos hablando acerca de ellas, por el camino hacia acá. Hay una pequeña familia que ha dedicado su vida entera y todo a Cristo. Miren a esa familia, lo ordenada que es. Miren a esas muchachitas. Estaban paradas aquí como un—un ejemplo de feminidad joven, de adolescencia. Y sin importar…
79Hace unas semanas fui como a una… No sé cuál es el nombre del lugar allá, en Nueva York ahora, ellos simplemente tienen cuadras enteras de beatniks [jóvenes rebeldes]. Cómo es que esas muchachas allá con—con mallas puestas y—y sin nada en la parte de arriba, ellas tenían un bikini (como le llaman) en la parte superior de eso. Y, oh, simplemente conglom-… ellas hacen cualquier cosa que está en su mente. Sin importar lo que sea, por eso es que… por eso es que son beatnik [rebeldes]. Ellas pueden hacer cualquier cosa. Si quieren acostarse y no levantarse, ellas simplemente se acuestan y no se levantan. Si quieren hacer una cierta cosa, la hacen; y si no, no la hacen. ¡Simplemente viajando en la mente! Y ¿a dónde llega la mente no convertida? Uds. no tienen derecho de hacer eso, porque Uds. no se pertenecen a Uds. mismos; Uds. han sido comprados por Deidad, Jesucristo, el Hijo de Dios que fue hecho carne. Pero, fíjense, ¡la conglomeración de pecado!
80Y uno ve a las jovencitas que resaltan de esa manera. Pues para mí es una luz entre las tinieblas. Es una luz bifurcada, como el látigo zigzagueante de Dios en los cielos, ¡para mostrar que sí puede haber Luz! ¡Sí puede haber justicia en medio del pecado!
81María, la madre de Jesús, en la ciudad de Nazaret, la ciudad más vil que había en la tierra, pero de allí Dios escogió a una damita para que diera a luz a Su Hijo; una incubadora, un vientre que tuvo que… por medio del cual tenía que nacer un Bebé. Él escogió a tal persona para que lo hiciera. Dios obra a través de seres humanos para redimir a seres humanos. Él puede usarlo a Ud., obrar a través de Ud. para redimir a la humanidad, si Ud. dedica completamente todo lo que Ud. es.
82Si Ud. es una mujer joven, dedique su moral. Si es un hombre joven, dedique su moral, dedique su mente, dedique sus pensamientos, dedique su corazón, dedique su alma, ¡dedique todo lo que Ud. es! Y deje que Cristo obre a través de eso. ¡Qué cosa tan gloriosa! Tiene unos ríos que cruzar, tiene los— los puentes que atravesar, tiene el—tiene los zarzales, tienen los matorrales, tienen los bosques, tienen los lugares oscuros, tiene las colinas altas, tiene las subidas elevadas. ¿Qué está Ud. haciendo? Algún día Ud. tendrá que pararse y mirar atrás, y ver de dónde vino, y Ud. va a ser juzgado por el rumbo que elija. Ponga su—su todo, su mente y sus pensamientos, en esa estrella del Norte (el centro de Dios) y no se mueva de Ella. Quédese exactamente con Ella. Ella le llevará directamente como lo hizo con los magos, le llevará directamente al Cristo.
83Muy bien, le ungieron con mirra. Encontramos ahora, en Juan 12:1 y 7, que eso es exactamente lo que Él hizo. Él era el Siervo de Dios perfecto, e hizo que lo ungieran con todos Sus dones Divinos. Él fue ungido con todos los dones de Dios porque Él era Dios. Él era Dios. Vean, ellos le trajeron a Él presentes.
84Ahora, nosotros estaremos… Yo deseo… La gente de aquí siempre, (la mayoría de ellos), Uds. saben, le envían algo a uno. Ahora cuando se trata de enviarles algo a Uds. a cambio, yo no podría hacerlo. ¿Ven? Es en el mundo entero. Yo sencillamente no podría hacerlo. Y aprecio una pequeña… cositas, y cosas que la gente hace para expresarse ellos mismos y su agradecimiento y así por el estilo.
85Ahora, esto es lo que estos hombres ricos hicieron. Estos hombres eran magos, y trajeron oro, oro puro. Trajeron incienso, el mejor que pudieron encontrar. Trajeron mirra, la mejor que pudieron encontrar.
86Nos damos cuenta aquí, en Juan 12, vemos que esta mujer… si tuviéramos tiempo para leerlo, pero no quiero retenerlos demasiado, (¿ven?), porque sé que mañana es lunes, y Uds… algunos tienen que trabajar. Miren, ellos trajeron… Esta—esta mujer trajo esta mirra, esa cosa para ungir muy costosa, para quitar el olor de la muerte. Y ella rompió este frasco de alabastro y lo derramó sobre la cabeza de Jesús. Y Judas dijo: “Pues, esto podía haberse dado a los pobres. (Pero dijo esto, no porque él tuviera respeto por los pobres, sino porque para empezar él era ladrón, y cargaba el dinero)”. Y dijo: “Esto podía haberse vendido, en vez de haberse puesto…”
87Y Jesús dijo: “¡Dejadla en paz! Porque ella hizo esto…” Ella lo ungió a Él para Su sepultura. ¿Ven? Esta mujer estaba tan agradecida que sus pecados le habían sido perdonados, a tal grado que gastó todo el dinero que tenía, y tomó un frasco de alabastro y lo quebró y derramó el aceite y simplemente perfumó la sala con el olor tan fino de esta mirra. Ella lo había ungido a Él para Su muerte. Ahora, vean, ella hizo este servicio sin saber lo que hacía, pero es que estaba tan agradecida con Dios.
88Y si Ud. está tan agradecido por la Navidad, no es cuestión de decir: “Yo—yo le di un regalo a los vecinos y ellos me darán uno a mí, veré lo que tengo en la mañana”. ¿Por qué no abre su corazón y ve lo que está allí dentro? Dese cuenta de lo que Ud. tiene aquí dentro. Y acepte… si encontramos que está vacío, con puros credos negativos y—y—y cuidados del mundo, ¿por qué no le piden a Cristo que lo llene esta noche? Esta noche, para que así puedan comprender el verdadero significado de la Navidad. Es—es Cristo en Ud.; Dios, morando en el corazón humano. Eso es lo que significa la verdadera Navidad.
89Pero, fíjense, hoy nosotros nos volvemos tan negativos. Es el mismo diablo que nos lleva por allí (con los dulces pintados, y un—y un reno y un—y un hombre barbudo, y volando por el aire como un avión, y que visita el mundo entero y cada hogar con un bulto de juguetes en la espalda, y visita a todos los niños) ¡pero eso—eso es una mentira! Es simplemente una rotunda mentira. ¿Ven? Ahora, ¿ven? Pero ¿por qué? El diablo hizo eso para torcerle la mente a la gente.
90El mundo comercial se aprovechó de eso y ellos… Pues, ellos ganan lo suficiente durante el tiempo de Navidad a tal grado que casi pueden jubilarse el resto del año. El otro día hablaba con un comerciante, y él dijo: “Con estas dos semanas, y si no tuviera que mantener esta banda aquí”, dijo, “yo esperaría hasta la próxima Navidad. Yo podría irme de pesca o hacer lo que quisiera hasta la próxima Navidad”. Dijo: “Pero mantengo a estos muchachos”. Dijo: “Los mantengo aquí lo suficiente para mantener abierto el negocio y con eso puedo pagarle a los empleados y demás”. Dijo: “Yo no gano nada sino hasta—hasta el tiempo de Navidad”. Fíjense, se ha convertido en una gran cosa comercial cuando más bien debiera ser una adoración; una adoración.
91Ahora, Dios, ungió tanto a Jesús con la plenitud de Sí Mismo a tal grado que… Él fue el Regalo de Dios para el mundo. Que los magos están claramente identificados, que ellos le ofrecieron sus presentes a Él, mostró que en sus corazones ellos sabían quién era Él, y lo que Él iba hacer por ellos. Así que (con razón) lo primero que ellos hicieron fue postrarse, (perfectamente en orden), y le adoraron. Aun antes de que pudieran entenderlo, ellos se postraron y le adoraron y luego ofrecieron sus presentes. Esa es la manera de tener una verdadera Navidad: adórele, y luego ofrezca su presente. Presentando su cuerpo como un sacrificio vivo, santo y agradable a Dios.
92Pero ¿saben qué sucedió después que los magos hicieron eso? El padre y la madre de Cristo… el padre adoptivo (por supuesto) y también la madre, ya que Dios era tanto Su padre como madre. Pero nos damos cuenta que ellos aceptaron los presentes de estos hombres sabios. Con razón fueron llamados hombres sabios. Ellos eran sabios. Ellos realmente estaban… tenían sabiduría. ¡Si los hombres de hoy tan sólo fueran así de sabios, igual de sabios! Se necesita ser un hombre sabio para venir a Cristo. Un hombre que se aparta de Él es un hombre insensato. Pero se necesita ser un hombre sabio, para venir a Cristo.
93¡Ahora fíjense! Y después que los hombres sabios identificaron lo que Él habría de ser, nos damos cuenta a través de las Escrituras que eso es exactamente lo que Él era: Deidad en servicio para morir. ¿Para qué? Deidad en servicio a Dios para morir. Jesús fue Deidad en servicio para morir, para redimir el mundo. Pero ¿qué hizo el mundo con Ella? Rehusaron aceptarla. La rechazaron. ¿Por qué? Algunos, una gran parte de ellos, hicieron eso debido a esto: ¡Por causa de que Él sí murió! Ellos dijeron: “Él no podría ser Deidad y morir”. El Hombre (el cuerpo) no era Deidad, pero la Deidad estaba dentro del cuerpo. Este cuerpo tiene que perecer. El mismo Cristo que está en Ud. es lo único que puede levantarlo a Ud. Eso es Deidad: Dios en Ud.
94¡Ahora fíjense! Miren, hoy es igual, ellos rechazan la Deidad identificada. ¿Lo captan? Ellos ciertamente pondrán su nombre en el libro de registro de una iglesia y dirán: “Yo trataré de vivir por medio de este credo”. Ellos hacen un juramento por medio de esto. Pero cuando es cuestión de aceptar esa Deidad, y de expresar la misma clase de presente como ellos lo hicieron, que Ud. se identifica por medio de su presente, que Ud. le entrega todo su ser a Ella, a esa Deidad identificada… Ud. entonces se identifica a sí mismo con esa Deidad, al entregar todo lo que Ud. es, lo que es, a la Deidad Misma.
95Ahora, Cristo en este día en que vivimos, sigue siendo una Dei-… se identifica a Sí Mismo como Deidad entre el pueblo. Él todavía es Deidad, porque Él es la Palabra. Y cuando nosotros vemos a la Palabra Misma viviendo, entonces sabemos que el hombre no puede hacer eso. Es Deidad, la Palabra siendo hecha manifiesta por el hombre. Y Jesús mismo dijo: “El Hijo no puede hacer nada de Sí mismo. Yo no puedo hacer nada, Yo soy un Hombre”, dijo Jesús. “Pero Mi Padre que mora en Mí, Él me muestra a Mí todas las cosas que Él mismo hace”. ¡Amén! ¡Allí lo tienen! ¿Qué es? Deidad siendo identificada en un hombre. Ahora, lo mismo es hoy; esa Deidad, la Palabra prometida para este día puede identificarse a Sí misma en Ud. ¡Amén! ¿Puede Ud. entonces aferrarse a Ella? Muestre que Ud. cree en Ella. Dele Deidad a Ella: créala, (servicio), y esté dispuesto a morir a sí mismo y a sus propios pensamientos. Pero hoy día Ella es rechazada como lo fue en aquel entonces.
96Noten cómo Dios dirigió a los magos cargando aquellos presentes. Ellos siguieron esa Estrella por casi dos años. ¿Ven? Y eso muestra que no pudo ser una cosa natural que ocurrió. ¿Ven? Porque si las órbitas de las estrellas se hubieran cruzado, eso hubiera mostrado que hubo algo diferente. Los magos lo vieron, mucho antes de que aconteciera, y sabían que tenían que cruzar de esa manera, (¿ven?) por la trayectoria que llevaban. Y cruzaron precisamente sobre Belén en ese tiempo. Comenzaron desde allá, de antemano, sabiendo que estos astros celestiales iban en esa dirección.
97Ahora, Dios dirigió a los magos porque ellos tenían los dones [o regalos] apropiados. Dios guió a esos hombres sabios porque ellos tenían el regalo correcto para identificar a Su Hijo. ¡Oh, hermanos! ¿Lo captan? Hombres sabios hoy, sabios en el Nombre del Señor, no con algo ficticio, sino con el don que Dios prometió para este día, y Dios lo guiará a Ud. a identificar que Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Allí lo tienen: ¡hombres sabios!
98Dios dirigió esos dones porque eran los presentes que lo identifican a Él. Hombres sabios, hoy día, que pueden apartar la mirada de la religiosidad y de todas las cosas del mundo, ¡a la Palabra viviente de Dios! Y Dios identificará a Su Hijo por medio de Su Palabra, porque Eso es lo que Él es. “Yo y Mi Padre uno somos”. Y: “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Y el Verbo fue hecho carne y habitó entre nosotros”. Y es la misma Palabra hoy, Él es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Y un hombre sabio sigue Eso, porque Eso es lo que Dios utiliza para identificarse a Sí mismo. ¡Amén! ¡Un regalo! Un don de Dios verdaderamente identificado, Dios trae eso a la tierra, una cosa como esa, para identificarse a Sí mismo.
99Y fue así como Cristo fue identificado: por medio de oro, mirra e incienso, al esos hombres prefigurar y mostrar en tipo lo que habría de ser Su vida. ¿Ven? Deidad manifestada para servicio, para morir de modo que Él pudiera redimir a la nación, por cuanto Él había de “salvar a Su pueblo de sus pecados”. No salvar el mundo, sino salvar a Su pueblo del pecado. La Biblia dice aquí que: “Y en—en Su Nombre esperarán los gentiles”. ¿Ven? Los gentiles confiarán en Su Nombre. ¡Amén! En otras palabras, la Novia, la sacada fuera de los gentiles, estará confiando en el Nombre de Jesucristo: “En Su nombre confiarán los gentiles”. Miren, Dios los dirigió a ellos, porque ellos eran… los presentes que ellos estaban dando, eran apropiados para el tiempo.
100¡Noten! Como he dicho, Dios tiene… Él—Él impartió Su Palabra en el principio, en Génesis. Yo puedo tomar Génesis y mostrarles cada edad en la Biblia, hasta esta edad aquí. Todas las sectas y cosas que tenemos hoy, yo puedo mostrarles exactamente dónde estaban allá en Génesis. ¿Ven?
101Dios dio una porción de Su Palabra aquí, una porción aquí, otra porción acá, para cada edad. Y cuando envió a un profeta, ungido para hacer que esa Palabra se cumpliera, y ella respaldaba al otro que iba a venir. Vean, como el Mesías, siempre respaldado. Cada profeta en su propia vida, en su propio ser, la Palabra que fue dada para ese día, él vino y cumplió esa Palabra escrita y predijo lo que el otro iba a ser. Y cada uno de ellos habló de Él (amén) porque Él era la plenitud, Él era la Cabeza de los profetas, Él era la Palabra de Dios, Él era los profetas. ¡Amén! Allí está Él. ¡Noten! Lo maravilloso que Él era: cada uno de esos profetas.
102Entonces cuando Él vino, Él fue la plenitud de todos los profetas, manifestado; porque ellos eran la Palabra del Señor, y Él mismo dijo: “Si llamáis dioses a aquellos a quienes vino la Palabra de Dios, ¿cómo podéis condenarme a Mí cuando digo que soy el Hijo de Dios?” Vean, aun aquellos en aquella edad fueron identificados como dioses, Dios mismo los llamó “dioses”. ¿Qué eran ellos? Ellos eran manifestaciones de Su Palabra. Y aquí estaba Él, la plenitud de la Palabra, Deidad encarnada, Deidad manifestada en carne.
103¡Observen! Porque estos presentes que trajeron esos hombres, ellos no podían haber traído eso a un profeta. No hubiera sido correcto. ¿Ven? Esos presentes no podían haber sido para Elías, no podían haber sido para Moisés, tenía que ser para Él. Y siendo que esos presentes eran estrictamente para aquel día, y habían de identificar Quién era Él por medio de estos dones, entonces aquí vino Dios y lo protegió. Y los guardó a ellos, dos años allá, hasta que encontraron a esa Luz perfecta. ¡Cuán apropiado!
104Es igual hoy. Tenemos gente que es igual de fiel, gente buena, gente genuina. Pero vean Uds., en eso, habrá algo que saldrá, lo cual Dios siempre ha hecho, para identificar este día. Este es el día cuando estas cosas están predichas que acontecerían. No habrá muchos, apenas unos poquitos que serán salvos. La Biblia lo dice. Sólo habrá un puñado.
105Jesús mismo dijo: “Como fue en los días de Noé, en el cual ocho almas fueron salvas”. Ocho almas, de una—una generación semejante a esta. “Como fue en los días de Noé”. ¿Cómo era? Grandes personas de cultura, grandes trabajadores, grandes constructores, todo lo que tenían era en grande. Y esta civilización ha llegado a ser igual, grandes cosas tenían ellos. “Y como fue en los días de Noé, así será en la venida del Hijo del Hombre”. ¿Ven? Y Dios hizo que Noé identificara Su Palabra prometida. Era muy apropiado. El arca era apropiada para la Palabra de Dios que él había hablado, de que: “Él destruirá al hombre”. Pero salvó a los que pudo.
106Ahora, estos hombres sabios, al traer sus presentes, identificaron—sus presentes identificaron lo que Eso era, y por esa razón Dios protegió esos presentes a través de cada movimiento que ellos hicieron. Él los protegió hasta que ellos llegaron con esos presentes, debido a que eran apropiados para el tiempo. ¿Entiende eso mi iglesia? ¡Eso es lo que está ocurriendo hoy! Ojalá que esto no les pase por encima. Yo casi tengo que decirlo en parábola, ¿ven Uds.? Pero ¿pueden ver? Las cosas que están ocurriendo son apropiadas para este día, Laodicea. El tiempo es apropiado, y por esa razón Dios lo protegió. Vean, lo trajo claramente para identificarse a Sí mismo. Dones, aunque les costara la muerte, puso una piedra de tropiezo en el camino de ellos. Es un tiempo apropiado, (correcto), apropiado para el día. Por esa razón es que Dios lo ha protegido de la manera como lo ha hecho. Y Él lo protegerá hasta que Su propósito sea cumplido.
107Oh, leí una historia que vino a mi mente no hace mucho, sobre algo de esa índole. Fue en una gran ciudad de esta nación, y… en Nueva York. Y fue en la Nochebuena. Había una familia muy pobre. Un pequeño papá que tenía tuberculosis, y estaba… y su esposa tenía tuberculosis. Ellos habían sido muy pobres. Y él—él como que… Él era enfermizo y nadie le daba empleo. No tenía educación, y él—él… la gente no lo quería.
108Él simplemente era un desechado, se convirtió en un vagabundo. Sólo… Uds. saben lo que es un vagabundo, sólo anda por ahí y—y recoge algo, y lo vende y consigue lo que puede; con el pequeño porcentaje que obtienen de ello, ellos tratan de vivir de eso. Apenas un… como un vendedor ambulante o algo, en la calle, que va y compra alfileres y agujas y dedales, y lo que pueden. Y—y ellos toman eso, y—y tal vez compran un paquete por un centavo de dólar, y los venden por cinco centavos; y se ganan cuatro centavos por paquete, y eso quizás en el transcurso de un día. Ud. dirá: “Ése–ése es un gran porcentaje”. Pero piénsenlo, eso es todo lo que él vendería en un día. Él quizás ganaba veinte o treinta centavos al día, y tenía una familia.
109Y la—la esposita, siendo enfermiza, ella—ella murió.
110Y se aproximaba el tiempo de Navidad. Y la niñita, ella había desarrollado… debido a la malnutrición, y por no tener una alimentación adecuada, ella también contrajo tuberculosis. Y era una pequeñita como de ocho, nueve años, o diez. Ella nunca había recibido una muñeca para la Navidad, y eso era lo que ella quería como regalo, una muñeca.
111Y su padre, no pudiendo darle atención médica y lo demás, había… él—él veía que la muchachita estaba decayendo rápidamente, y trató lo mejor que pudo de—de—de—de ahorrar el dinero suficiente para comprarle una muñeca para la Navidad. ¡Si tan sólo él pudiera conseguir lo suficiente para comprarle una muñequita! Y entonces se acercaba la época de la Navidad, empezó el mal tiempo, la niñita desarrolló alguna clase de pulmonía, y—y murió, apenas unos días antes de la Navidad. Y el padre, naturalmente, desconsolado, fue adonde tenía la lata y sacó el dinero. Y él pensó en su niñita, y cómo es que ella había querido tener una—una muñeca como las otras muchachitas. Vean, es una madrecita aproximándose.
112Uds. se fijan cómo es que una niñita, ella quiere una muñeca, y es debido a que ella… ésa es su naturaleza, ella—ella es una futura madre. Algún día ella será madre si vive y todo lo demás. Uds. saben, es su naturaleza. Por eso es que a una niñita le gusta una muñequita, ella quiere cuidar de ella; porque después de todo, ella—ella potencialmente es una madrecita.
113Así que ella había querido una muñequita y nunca tuvo una. Y el papá había ahorrado todo lo que pudo para—para comprarle una muñequita. Y, entonces, ella murió.
114Y el padre como que tuvo una pérdida momentánea de la memoria. Su esposa había muerto, su niñita, y su mente llegó a un punto en que él—él todavía se acostaba todas las noches y hablaba con su hijita, como que ella estaba… ya había sido enterrada, pero él pensaba que estaba hablando con ella, y le decía: “Mira, cariño, dentro de poco papá te comprará esa muñequita para la Navidad. Papá te prometió esa muñequita, y yo—yo voy a comprártela”.
115Finalmente llegó la Navidad. Y, por supuesto, Uds. saben cómo es eso. Los ricos celebraron sus—sus grandes fiestas; y—y las velas encendidas, y las grandes misas solemnes en las iglesias, y hablando acerca de Jesús y—y así por el estilo (las iglesias estaban), y efectuando toda clase de rutinas y misas, y cantos, y villancicos, y de todo. No tenían la menor idea de lo que estaba ocurriendo allá en el callejón, detrás de todo esto.
116Este hombrecito allá atrás, perdió el juicio. Él quería que esa niñita tuviera esa muñeca, pues ella le había pedido tanto esta muñequita. Así que él salió y le compró una muñequita de trapo, una—una cosita insignificante, posiblemente como de treinta centavos; una cosita sucia que él había comprado, al lado de la calle. Y era una noche muy fría, los—los—los vientos de la ventisca estaban soplando, la nieve caía copiosamente allí; y Nueva York queda justo en la costa.
117Las calles se congestionaban, y la gente en sus tremendas limosinas. Y fiestas de borrachos, afuera bebiendo, celebrando el nacimiento de Cristo y estas cosas de las que hablamos esta noche, tratando de pensar que ésa era la manera correcta de hacerlo; simplemente bebiendo para olvidar las penas y demás, y que ésa era la manera de hacerlo. Todos ellos…
118El otro día me encontraba en una tienda, y una mujer estaba hablando acerca de lo que… Dos muchachas se encontraron y querían saber lo que le habían comprado a su papá. Y una de ellas dijo: “Bueno, él…” Ella le había comprado una cierta cajetilla de cigarrillos. Y la otra dijo que le había comprado un quinto de whiskey y un—y un—y un juego de barajas. Miren, ¡qué regalo para recordar el nacimiento de Cristo! Y así es como es, ¿ven Uds.?, es sólo un gran montón de oropel. No existe de Navidad en ello en lo absoluto.
119Y vemos entonces que este hombrecito, él empezó a vagar por allí. Y él sabía en su corazón que su hijita ya no estaba, pero de todas maneras fue y compró la muñeca. Y pensó: “Empezaré a caminar y la encontraré en alguna parte. Ella estará por allí en la calle y yo la encontraré”. Y empezó a caminar.
120Él—él no podía engañarse a sí mismo, ella no estaba allí en la casita y en la camita andrajosa y sucia, sino que había sido sepultada. Así que, él—él lo sabía. Él pensaba que la encontraría en la calle. Dijo: “Seguiré caminando”. E iba andando por los callejones, mientras aquellos estaban cantando sus villancicos y celebrando. E iba por el callejón, cargando esta muñequita sucia; sosteniéndola en su abrigo, cerca de su corazón, y pensando en su hijita.
121Finalmente resultó que un policía lo vio, y el policía mismo tenía unos cuantos tragos, y corrió al callejón y agarró al anciano y le dio la vuelta. Le preguntó: “¿Qué hace Ud. por aquí?”
122Él dijo: “Señor, yo voy a llevarle esta muñequita a mi niñita”.
123Él dijo: “Bueno, ¿en dónde vive Ud.?” Y él le dijo en dónde vivía. Él dijo: “Pues, Ud. se está alejando de ese lugar, Ud. está borracho. Regrese por el otro camino”.
124Dijo: “Señor, yo—yo no estoy borracho. Yo le prometía a mi hijita que le compraría un regalo para la Navidad”. Y dijo: “Un regalo apropiado para una niñita es una muñequita”.
125Y él dijo: “Déjeme verla”. Entonces él le mostró una muñequita de trapo que estaba como sucia. Y él la cargaba en su…cerca de su pecho, sosteniendo la muñequita mientras él… Así que el policía, estando medio borracho, él mismo, lo empujó a un lado y se fue. El anciano se fue por el callejón, y la nieve estaba cayendo rápidamente.
126Y, bueno, las fiestas de medianoche se terminaron. A la mañana siguiente, la nieve había menguado, el sol había salido. Y ellos deben… toda la gente que había tenido sus grandes fiestas animadas estaban… tenían bolsas de hielo en la cabeza, por la tanta bebida y celebración del—del nacimiento de Cristo. Y—y muchos de ellos estaban roncos por todo el alboroto y bullicio.
127Pero allá abajo en el valle, encontraron al anciano. Y cuando lo voltearon, él tenía la muñequita cerca de su corazón. Me imagino que él sí le llevó el regalo a ella. Él la encontró a ella en una Tierra que no es aquí. Él— él—él llevó el regalo. Era un regalo apropiado. (Dios, misericordioso). No obstante le costó la muerte. No había ninguna otra forma en que él hubiera podido darle el regalo. Ella estaba sepultada. Pero la única forma en que podía hacerlo, sería de esa manera. La muñequita no tenía mucho valor, supongo, esa muñequita con la cara sucia, pero… ¿Qué hizo él? Cumplió una promesa que había hecho. No importaba lo que la gente pensara al respecto, (al tener sus manos sucias sobre una muñequita sucia), pero eso—eso cumplió una promesa a su hijita.
128A veces ellos miran el Evangelio como simplemente cantar, tocar, no lo quisieron cuando Dios lo trajo, pero ello cumplió una promesa de que Él daría a Su Hijo. ¿Y saben qué? Ellos también lo dejaron a Él morir, como un vagabundo en la calle. Esa es la pura verdad, lo dejaron morir como un vagabundo en la calle. Y hoy día ellos lo tratan a Él como un vagabundo en la calle, pero Él cumplió lo que tenía que hacer. Él era el Regalo que Dios le prometió al mundo.
129Esta noche, permítanme aceptarlo a Él como mi Salvador en mi corazón. Permítanme enfrentarme con la muerte, o lo que sea, de esa manera. Yo le prometí mi vida a Él. No importa lo que tenga que pasar, si tengo que pasar por la muerte, si tengo que ser fusilado; no importa lo que suceda, aunque tenga que ser burlado, llamado “loco”, de todo, excomulgado del resto de las iglesias Cristianas y demás, yo… Es un regalo de Dios lo que tengo en mi corazón. Él me lo dio a mí, y yo quiero llevárselo a Él. Inclinemos nuestros rostros por un momento.
130Estoy hablando de dones apropiados, fue un regalo apropiado porque la muchachita… ella también era una muchachita, una madrecita (lo hubiera sido), la muñequita era un regalo apropiado. El don apropiado que Dios, el Creador, podría darle a Su creación, sería un Salvador para salvarnos de la condición en que estábamos. Yo me pregunto, esta noche, mientras nos acercamos ahora a la Navidad, y supongo que éste sería el último mensaje que escucharemos entre hoy y la Navidad, a menos que escuchemos el mensaje de alguien por la radio.
131Yo me pregunto, esta noche, si hemos aceptado el Don que Dios nos prometió: La Vida Eterna, por creer en Cristo y recibir el Espíritu Santo. Si Ud. no lo ha recibido, y quisiera aceptar el verdadero y genuino regalo de Navidad de Dios, ¿levantaría Ud. su mano? Diga: “Hermano Branham, yo— yo no sé, yo—yo lo he creído algunas veces. Y he observado las cosas que hago. Y estoy más o menos, un poco dudoso”. No—no lo duden más, amigos.
132Vean, es—es demasiado tarde para estar dudando ahora. Estemos muy seguros de ello. Digan: “Ore por mí, hermano Branham, y yo quiero… El Don de Dios para el mundo es Jesucristo. Yo—yo—yo quiero que ésta sea una verdadera Navidad. Yo acepto al Espíritu Santo en mi corazón. Eso puede sostenerme a través de todas las tempestades de la vida, y algún día yo podré entrar en Su Presencia con este don de la Vida Eterna. Él me aceptará sobre esa base, ésa es la única manera en que Él lo hará”.
133O, ¿acaso tienen Uds. el don correcto en esta noche? ¿La actitud correcta? “Padre, yo te seguiré adondequiera que Tú vayas. Lo que Tú digas que haga, eso haré. Cualquier cosa que Tu Palabra me diga que haga, eso haré. Sí señor, no me importa lo que digan los demás, yo lo haré porque quiero Tu Don; es Vida, y Cristo es la Palabra”.
134Si Ud. no puede creer toda la Palabra, y dice: “Bueno, yo no sé, yo— yo creo que… esto y creo aquello, pero sencillamente no puedo hacer esto, no puedo hacer aquello”. Ud. es como los setenta que se marcharon. Ellos no pueden aceptar toda la Palabra y recibir a Cristo en la plenitud de Su Deidad y Su servicio; y estar dispuestos a morir como Él lo hizo por Uds.
135Entonces ¿levantaría Ud. su mano con su rostro inclinado, y dirá: “Ore por mí?” Dios le bendiga. Y Dios le bendiga. Dios le bendiga. Dios te bendiga niñita. Oh, Dios le bendiga. Sí, veo su mano. El Señor le bendiga, seguro. Este pequeño Regalo, de Cristo, que Dios envió al mundo; y lo identificó por… los magos lo identificaron, Su Propia Vida lo identificó, Su muerte lo identificó, Su resurrección lo identificó, el que Ud. lo aceptara lo identificó, y Él se identifica a Sí Mismo con Ud. de que Ud. es de Él y Él es de Ud. Si Ud. realmente no está… Vean, la reacción del Espíritu de Dios obrando en Ud., en esta temporada de Navidad, que eso venga a Ud. ahora.
136Padre Celestial, mientras tambaleamos por la calle como el vagabundo, el cual no tenía importancia para nadie. El mundo siguió adelante con sus celebraciones insensatas, esta noche hacen lo mismo, Señor. A veces nos sentimos como ese vagabundo, pero hemos aceptado un Regalo. Así que te rogamos, Padre, que nos hagas un regalo, de una vida, para este mundo moribundo. Muchos aquí han levantado sus manos indicando que quieren el Regalo de Dios que Él Mismo tuvo que dar, a Su Hijo unigénito, bajó y se hizo Hombre. Él bajó tanto que ellos ni siquiera… Él vino tan humilde y tan sencillo que Él… ellos ni siquiera tenían una cama en donde Él naciera. Una—una—una vaca tuvo que… un caballo o algo así tuvo que ceder su pesebre, hacerse a un lado, (un animal), porque los seres humanos habían llegado a tal condición. Él—Él bajó en un—en un pesebre, un pequeño establo a manera de cueva al lado de la colina allí en Belén, lo cual el hijo de una ramera había fundado esa pequeña ciudad muchos años antes.
137Y ahora, Señor, nos damos cuenta que una noche, una noche fría, le dijeron: “Rabí, queremos ir a casa contigo esta noche”.
138Y Él dijo: “Bueno, miren, las aves tienen nidos, y—y las zorras tienen cuevas, pero Yo—Yo—Yo no tengo un… ni siquiera un lugar donde recostar Mi cabeza”. Y así fue como ellos lo dejaron morir, como el vagabundo en la calle.
139Padre Celestial, ¿puede el—el Cristiano, puede la gente hoy ver que— que Ese es el gran Regalo? Y muchos aquí esta noche, más de una docena, supongo, levantaron sus manos indicando que ellos querían recibir el Espíritu Santo. Que al igual que los hombres sabios, tal vez ninguno de los demás en la congregación ni siquiera verá lo que sucede. Y esta Estrella, esta Luz mística pasó por encima de los observatorios, por dos años, lo cual la gente en aquel entonces incluso observaba la hora (las cuatro vigilias), ellos observaban la hora por medio de las estrellas. Nadie, ningún historiador escribió de eso. Nadie sabía nada al respecto, y sin embargo allí estaba. Y estos hombres sabios junto con sus dones apropiados, fueron dirigidos directamente a Ella. Que esa misma Luz entre en cada corazón que está presente aquí en esta noche. Tal vez no haya emoción, tal vez no haya esto, aquello, y quizás más nadie lo sepa, como los hombres sabios. Pero que algo sea establecido de tal forma en los corazones de estos hombres y mujeres, muchachos y muchachas en esta noche, que ese Don de Dios unja sus vidas. Que desde esta noche en adelante ellos sean cambiados. Ellos no serán como eran antes. Ellos serán unas criaturas cambiadas de hoy en adelante. Que ellos, al igual que los sabios, se desvíen y no vuelvan a las modas del mundo (y a Herodes, el palacio del rey), “Pero siendo avisados por Dios, se desviaron”. Concédelo Señor.
140Esta noche yo ruego que todo hombre sabio, muchacho, o muchacha, aquí esta noche… Hombre o mujer que sean lo suficientemente sabios para apartarse de las cosas del mundo esta noche, y que no regresen más después de este día. Que después del transcurso de este día y noche, no regresen más a las cosas del mundo, sino que sean sabios. Y que esta Vocecita mística que hizo que ellos levantaran sus manos y decir: “Sí, yo quiero el Regalo de Dios”… Que esa misma cosa que les hizo alzar la mano, los identifique esta noche con Su muerte, sepultura, y resurrección, al darles el Espíritu Santo. Que ellos se aparten.
141Que estas mujeres aquí esta noche, Señor, a las que se les ha hecho tan difícil dejar de lidiar con el mundo, dejar que les crezca el cabello, y vestirse como damas, y quitarse este maquillaje y cosas, esto artificial que muestra… que identifica que ellas no están saludables, ellas… algo va mal. Y que esta noche, esta Lucecita mística, Señor, que les hizo levantar las manos, que ellos puedan decir: “Señor, esta noche me aparto de las cosas del mundo”.
142Estos hombres que no han tenido ese algo genuino, que les hablaría a sus esposas y haría que ellas se aparten; y las cosas que hacen. Que todos nosotros juntos, Señor, nos apartemos en esta noche, siendo avisados por Dios, por medio del mensajito extraño de la—la Luz de Dios que impacta sobre nuestros corazones. Que nosotros nos apartemos en esta noche y—y vivamos para Ti el resto de nuestros días, y que vayamos—vayamos a casa Contigo por otro camino distinto al que hemos estado transitando. Concédelo Señor. Haznos mejores Cristianos, a cada Cristiano aquí esta noche, Padre, que te ha aceptado y cree en Ti. Y ellos han intentado vivir una vida Cristiana, pero esta noche que ellos se aparten, que reciban ese Regalo.
143Oh Dios, es—es un—es un camino despreciado. Las mujeres serán llamadas “anticuadas”, serán llamadas de todo. Y los hombres serán llamados “fanáticos”. Pero estamos—estamos listos, Señor.
144Espíritu Santo, apártanos en este momento. Apártame a mí Señor. Yo—yo—yo no quiero ni siquiera ir en ninguna dirección que me aparte de Ti. Señor, yo—yo sólo quiero ir donde Tú quieres que vaya. Yo quiero que el don de mi corazón sea tan perfecto que te identifique a Ti, Señor, en la tierra, de que Tú no están muerto, sino que estás vivo.
145Tú eres el Dios de vivos, no el Dios de muertos. Los muertos están todos cubiertos de moscas, y de moscas verdes, criando gérmenes y más moscas verdes; como el hombre que toma su primer trago, que fuma su primer cigarrillo, dice su primera mentira, le es infiel a su esposa por primera vez; o la esposa que le es infiel a su esposo, o hace las cosas que son incorrectas; es como si una mosca verde los haya picado y eso se fue acumulando y se hace peor cada vez con la inmundicia por cuanto está sobre el alma muerto por dentro. Espíritus malignos salen y… Un espíritu maligno lo hace hacer algo más; y viene otro y le hace hacer algo más por cuanto ellos hicieron esto.
146Dios, que ellos se parten a un lado y vengan a la Vida. Que ellos se levanten, y que los Ángeles de Dios desciendan con los dones de Vida Eterna, Señor, y que vayan de victoria en victoria. Concédelo Padre. Nosotros nos aparatamos en esta noche, de las cosas del mundo, siendo advertidos por Dios de que el tiempo está a la mano, Jesús vuelve a la tierra. Y que el gran Espíritu Santo no dé, en esta noche, esa Vida Eterna que estamos buscando. Concédelo Señor. Te rogamos que nos concedas estas bendiciones pues las pedimos en el Nombre de Jesucristo. Con nuestros rostros inclinados.
147Hombres sabios hace tiempo vinieron a esa… siguieron esa Luz a un… Ellos hallaron la Luz perfecta. Y que la Lucecita que le hizo a Ud. levantar la mano en esta noche, o quizás Ud. ni siquiera… le pegó a Ud., pero Ud. ni siquiera levantó su mano, que esa Luz lo guíe a Ud. a esa Luz Perfecta. Pongámonos todos de pie para un pequeño servicio de consagración.
148Hagamos de nuestros pequeños corazones, esta noche, una morada para Cristo. Recuerden en esta noche mi pequeña y extraña historia del vagabundo. Realmente, Cristo en esta noche es ese vagabundo en la calle. ¡Eso es correcto!. Él era un vagabundo en la calle. Oh, sí, nosotros decimos: “Le servimos”. Seguro. Todo el oropel y encanto, eso no es Él. Eso no es Él. Él tuvo que morir para traerles a Uds. este Regalo, no una muñeca, sino Vida. Él tuvo que morir para poder hacerlo, para llegar a Uds., fue la única manera en que podía llegar a Uds. Él no podía simplemente venir aquí y ser un Hombre perfecto, como Él era, y llegar a Uds. Él no podía hacerlo de esa manera. Él tuvo que morir para hacerlo, para hacer llegar el Regalo de Dios a Uds. Así como el—el vagabundo tuvo que morir para llevarle la muñequita a su hija, Cristo tuvo que morir para traerles a Dios a Uds. Nosotros queremos aceptarlo en esta noche. Y yo creo, con nuestros rostros inclinados,… y simplemente levantemos nuestras manos a Dios y consagremos nuestras vidas nuevamente, aquí mismo esta noche.
149Oh Dios misericordioso, nosotros—nosotros queremos Tu Regalo. Yo—yo estoy aquí, en este tiempo de Navidad, Señor, mientras me doy cuenta, contemplo la tierra y veo el oropel y el encanto del día, yo—yo puedo ver el… más allá, como dijo la Biblia, en esta edad de Laodicea, Tú estás fuera de Tu iglesia. Tú eres rechazado, eres un fugitivo de Tu Propia iglesia y de Tu propio pueblo. Tú—Tú—Tú eres rechazado. Un—un fugitivo es algo que es rechazado, y Tú eres rechazado en Tu Propia iglesia. Tú eres rechazado entre Tu pueblo. Ellos no te quieren Señor, y te han dejado, como el vagabundo en la calle. Dios, Tú—Tú—Tú seguiste y moriste de todas maneras, para poder traernos a nosotros el Regalo de Dios. Y nosotros lo aceptamos humildemente, Señor. Te ruego que llenes nuestros corazones y nuestras vidas. Y apártanos, desde esta noche en adelante, y que seamos totalmente Tuyos mientras nos consagramos a Ti.
150Recíbeme Señor. Muchos son los errores de la vida que he cometido. Y, amado Dios, mientras—mientras yo—mientras yo estoy parado aquí en este lugar sagrado donde el Evangelio ha sido predicado y donde te hemos visto a Ti aquí, aun en una—una gran Luz que alumbró sobre ellos. Y estamos muy agradecidos por esto, Señor. Yo—yo me consagro a mí mismo para esta Navidad, no en… como lo hace el mundo o para—para voltear nuevas páginas. Señor, yo—yo quiero es aceptar a Tu Hijo. Yo—yo quiero aceptar Tu Regalo, Señor.
151Yo quiero aceptar el Regalo de Vida Eterna a través de Cristo. Y yo, verdaderamente, Señor, acepto el Don de Cristo para mí, para tratar de ganar a otros para Ti. Ve con cada uno.
152Haz a la ama de casa tan dulce y humilde, que ella pueda guiar a otros a Ti. El Don que Tú le diste a ella, ese comportamiento femenino de una dama, que ella sea tan cortés que sus vecinas la vean y—y deseen ser como ella.
153Haz al hombre, al que trabaja en un taller, quienquiera que él sea, Señor; hazle vivir una vida humilde, como Cristo, para que otros puedan ver. Nosotros no sabemos en dónde están paradas esas personas allá afuera, Padre, pero nunca queremos dejar ese grandioso camino antiguo; pero iremos hacia atrás, hacia adelante, alcanzaremos allá en alguna parte para conseguir un alma. Te pedimos Señor, que pongas eso a nuestro alcance. Y danos la—la –la vida que hará que la gente desee vivir de esa manera, mientras nos consagramos a Ti en esta noche. En el Nombre de Jesucristo. Amén. Ahora, si inclinan sus rostros nuevamente, yo quiero desearles a cada uno a de Uds. una muy feliz Navidad.
154Que el gran Regalo de Navidad, el primero y el único y el original y el único que existe: Jesucristo, esté nuevamente en su corazón en esta noche. Que el Espíritu Santo venga a Uds. y les traiga dones ministeriales y cosas de parte de Dios, para que Uds… un don para que Uds. puedan vivir una vida mejor. Eso es lo que yo quiero. Yo prefiero tener la Vida de Cristo en mí para vivir dulce y victorioso que todos los dones de sanidad, los dones de profecías, todos esos otros dones; sólo denme a Jesús. Permítanme vivir la Vida, la Vida es lo que yo quiero vivir. Yo quiero vivir de manera que otros puedan saber. Ése es mi—ése es mi deseo en la Navidad, y ruego que ése sea el deseo de Uds. Y ruego que Dios nos conceda Su deseo.
155Ahora, oigamos una palabra de parte del pastor, y la despedida. Y que Dios les bendiga. Los veré el miércoles en la noche. Hasta ese entonces, Dios les bendiga.