Photo

~ CEREMONIA MATRIMONIAL ~
1[Esta ceremonia matrimonial por el Hermano William Marrion Branham, unió en matrimonio a Sharon Myers con William Simpson, en el Tabernáculo Vida en Shreveport, Louisiana, E.U.A., un domingo a las 8:00 de la mañana, 1º de diciembre de 1963, en una sala de escuela dominical antes de predicar Un Absoluto. La pianista tocó varias canciones nupciales, y el Coro Nupcial al principio, luego el ministro, el novio y sus acompañantes pasaron al altar; después los acompañantes de la novia pasaron al altar, seguidos por la novia— Ed.] ¿A quién preguntaré por esta dama para que sea la esposa de este caballero? [El padre de la novia contesta: “A nosotros”.—Ed.]
2Amados, estamos reunidos aquí delante de Dios, y ante esta compañía, para unir a este hombre y a esta mujer en santo matrimonio, el cual es ordenado por San Pablo que sea honroso entre todos los hombres. Por lo tanto, ninguno debe de entrar a esto sin consejo, ni ligeramente, sino reverentemente, discretamente, sobriamente, y en el temor de Dios.
3En este estado santo, estas dos personas presentes vienen para ser unidas. Si hubiere alguien aquí que pueda mostrar un causa justa por la cual ellos no deberían ser unidos legítimamente en este santo matrimonio, hable ahora por favor, o, de aquí en adelante, para siempre guarde su paz.
4Yo demandaré y los haré responsable a Uds. dos, como ciertamente darán cuenta en el Día del Juicio cuando los secretos de todos los corazones sean descubiertos, que si uno de Uds. dos sabe de cualquier impedimento por el cual no deberían ser unidos legítimamente en este santo matrimonio, confiéselo ahora, porque tengan esto por seguro, que cualquier pareja que es unida de otra manera, aparte de lo que la Palabra de Dios permite, su matrimonio no es legal.
5Pero creyendo debidamente que Uds. han considerado esta obligación solemne que están a punto de asumir, y que se han preparado para entrar en la misma, reverentemente, discretamente, sobriamente y en el temor de Dios, yo les propondré a Uds. el pacto matrimonial. Uds. atestiguarán lo mismo al unir sus manos derechas. [El novio y la novia unen sus manos derechas.—Ed.]
6¿Acepta Ud. a esta mujer para que sea su legítima esposa, para vivir juntos en este estado santo de matrimonio; promete Ud. amarla, honrarla, cuidarla, y apoyarla en enfermedad o salud, riqueza o en pobreza, y renunciar a todas las demás mientras ambos vivan? [El novio contesta: “Lo haré”. — Ed.]
7¿Acepta Ud. a este caballero para que sea su legítimo esposo, para vivir juntos en este estado santo de matrimonio; promete Ud. amarlo, honrarlo, cuidarlo y apoyarlo en enfermedad o salud, riqueza o pobreza y estar unida solamente a él mientras ambos vivan? [La novia contesta: “Lo haré”. —Ed.]
8Requeriré una señal. [Dos anillos son colocados sobre la Biblia del ministro, luego son ofrecidos al novio para la novia, y a la novia para el novio—Ed.] Vuelvan a unir sus manos derechas y acérquense para confirmar su pacto. Inclinemos nuestros rostros.
9Padre Celestial, estamos conscientes de este acto que estamos efectuando, y sabiendo que Tú casaste a la primera pareja que fue casada en la tierra, cuando Tú casaste a nuestro padre y madre, Adán y Eva, y les ordenaste que salieran por el mundo, y que fueran fructíferos y se multiplicaran. Hasta este día, Señor, este joven y esta jovencita vienen hoy para ser unidos por las virtudes de tu Palabra y de Tu promesa, siendo que en su jornada en esta vida ellos se han escogido el uno al otro para ser compañeros para toda la vida.
10Yo ruego Tus bendiciones sobre ellos, Dios Todopoderoso. Hazlos un ejemplo en este día en que se vive tan indiferentemente, mostrando que un hombre y una mujer pueden vivir fieles y virtuosos ante los ojos del mundo y ante Dios. Hazlos fructíferos, Señor. Que ellos siempre Te sirvan. Que Tú seas el Huésped invisible todo el tiempo, en su hogar. Y como Tú bendijiste a Isaac y a Rebeca, y ellos vivieron unidos felizmente toda su vida, yo Te pido que de la misma manera Tú bendigas a este joven y a esta jovencita. Padre, yo te ruego que me escuches Señor.
11Y ahora, por la virtud de mi comisión de ser el siervo de Dios, que me fue dada por el Dios Todopoderoso, y que me ha sido atestiguada por un Ángel, yo pronuncio a este hombre y a esta mujer, esposo y esposa, en el Nombre de Jesucristo. Amén.
12Dios les bendiga. Están casados. [La pareja se besa, luego se voltean hacia la congregación. La pianista empieza a tocar la Marcha Nupcial.—Ed.] Lo que Dios une, no lo separe ningún hombre. [El novio, la novia y los acompañantes salen.—Ed.]
13¡La dulzura del matrimonio! Un hombre y una mujer se han unido, para enfrentar la jornada de la vida en sus altas y sus bajas. Padre y madre, de ambos lado, tuvieron que entregar hijo e hija. Esto fue lo que su padre y su madre hicieron un día. Yo le pido a Dios que los fortalezca. Y comprendan que esto es parte de su deber en la vida, como lo fue para Uds. tener su esposa o su esposo, así como su padre y su madre hicieron lo mismo.
14Al ver a los dos saliendo así, viniendo para ser unidos, siempre veo el cuadro de la Venida de Cristo por Su Novia. Yo estoy confiando que todos seremos parte de esa Novia, en ese día. Él también vendrá. Este es el momento más feliz en la vida de estos jóvenes. Ese será el momento más feliz de la vida del cristiano, cuando seamos unidos con Cristo en uno. El Señor les bendiga. Pongámonos de pie.
15Padre Celestial, mientras nuestros ojos han sido dirigidos a una boda en esta mañana, nosotros estamos pensando acerca de una mañana gloriosa cuando Jesús vendrá, y habrá otra Boda; cuando los redimidos de todas edades, que ha sido redimidos por la Sangre del Cordero, serán partícipes de Su Vida también, la Vida eterna, y tendremos un cuerpo como Su cuerpo glorioso en el cual Él vive hoy. Anhelamos esa hora. Mientras salimos de este salón en esta mañana, que sea vivificado en nuestros corazones y nuestras vidas el dedicarnos para esa gran Boda en la que estaremos algún día. Te lo rogamos en el Nombre de Jesús. Amén.