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~ YO SOY LA RESURRECCION Y LA VIDA ~
1...Tampoco queremos… hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza. Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él. Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras.
2Yo estaba leyendo de Primera de Tesalonicenses el capítulo 4. Ahora leeré del Libro de Job. El cator-… el capítulo 14 de Job. El hombre nacido de mujer, corto de días, y hastiado de sinsabores, Sale como una flor y es cortado, y huye como la sombra y no permanece. ¿Sobre éste abres tus ojos, y me traes a juicio contigo? ¿Quién hará limpio a lo inmundo? Nadie. Ciertamente sus días están determinados, y el número de sus meses está cerca de ti; le pusiste límites, de los cuales no pasará. Si tú lo abandonares, él dejará de ser; entre tanto deseará, como el jornalero, su día. Porque si el árbol fuere cortado, aún queda de él esperanza; retoñará aún, y sus renuevos no faltarán. Si se envejeciere en la tierra su raíz, y su tronco fuere muerto en el polvo, Al percibir el agua reverdecerá, y hará copa como planta nueva. Mas el hombre morirá, y será cortado; perecerá el hombre, ¿y dónde estará él? Como las aguas se van del mar, y el río se agota y se seca, Así el hombre yace y no vuelve a levantarse; hasta que no haya cielo, no despertarán, ni se levantarán de su sueño. ¡Oh, quién me diera que me escondieses en el Seol, que me encubrieses hasta apaciguarse tu ira, que me pusieses plazo, y de mí te acordaras! Si el hombre muriere, ¿volverá a vivir? Todos los días de mi edad esperaré, hasta que venga mi liberación. Entonces llamarás y yo te responderé; tendrás afecto a la hechura de tus manos. Pero ahora me cuentas los pasos, y no das tregua a mi pecado; Tienes sellada en saco mi prevaricación, y tienes cosida mi iniquidad. Ciertamente el monte que cae se deshace, y las peñas son removidas de su lugar; Las piedras se desgastan con el agua impetuosa, que se lleva el polvo de la tierra; de igual manera haces tú perecer la esperanza del hombre. Para siempre serás más fuerte que él, y él se va; demudarás su rostro, y le despedirás. Sus hijos tendrán honores, pero él no lo sabrá; o serán humillados, y no entenderá de ello. Mas su carne sobre él se dolerá, y se entristecerá en él su alma.
3…Concluye el capítulo 14 del Libro de Job.
4Tenemos aquí en esta tarde algo que no es bienvenido en ninguna parte en ninguna ocasión. No importa cuán preparados estemos para eso, siempre es un huésped no bienvenido que de seguro va a venir a cada hogar. Y no tiene compasión. Estoy seguro que si yo hubiera sido la muerte, no creo que hubiera querido venir a un hogar al que esta muerte ha venido, a este joven cristiano del cual tenemos su cuerpo aquí delante de nosotros, a quien conocimos como nuestro Hermano Garnett.
5Y estamos reunidos hoy aquí para decir el último adiós a este valeroso joven cristiano. Son las últimas cosas que podemos hacer por él en la tierra, aunque él no nos oye. Pero estamos pensando acerca de aquellos quienes todavía tienen esto delante de ellos. Debe ser resuelto algún día. Tenemos que encararla. Joven o anciano, tarde o temprano, vendrá a todos nosotros.
6No importa lo que yo pudiera decir acerca de Garnett, como lo conocí, eso no cambiaría nuestra opinión. Su vida y su testimonio hablan entre todos Uds. más fuerte que todo lo que yo pudiera decir. Yo estoy...
7Mi trato personal con él fue a través de su madre. Una noche, cuando el servicio terminó, en la... mi iglesia, ella vino a mí. Y ella tenía a un hijo que se estaba muriendo con polio. Creo que ellos habían perdido las esperanzas de que él pudiera vivir más tiempo. Bueno, nosotros tenemos muchas de esas llamadas. Son una rutina regular. Pero cuando fui a ver a este jovencito, él estaba en un pulmón de acero. Había algo acerca de él. Desde que lo miré por primera vez, yo lo amé. Yo lo amo hasta hoy, mientras lo miro ahora, y siempre lo amaré. Él era un jovencito valeroso. Y parecía que él tenía algo en la vida que—que significaba más que sólo un muchacho común y corriente, o un adolescente que sólo está de paso. Él tenía un—un entendimiento más claro de las cosas. Yo oré por él para que no muriera.
8Finalmente, ellos lo quitaron del pulmón de acero, y lo llevaron a casa, y fue puesto en alguna clase de cama mecedora en donde ellos lo mantuvieron respirando.
9Yo vine a ver a Garnett. Y en qué cristiano tan dulce se había desarrollado esa vida, un muchacho del—del cual cualquier padre estaría orgulloso. A fin de cuentas, esa es nuestra—esa es nuestra jornada aquí en la tierra. Es para eso, para prepararnos para—para partir. Y Garnett ciertamente había hecho esta preparación más allá de cualquier sombra de duda: un joven valeroso, lleno del Espíritu y de la Vida de Cristo. Eso se reflejó a través de él.
10Yo vivo en Tucson, Arizona. Hace un tiempo, el jovencito se enfermó, y estaba muy enfermo. Y la expresión de su fe para llamar de larga distancia. Y cuando por fin llegué a mi hogar y oré por el muchachito por teléfono, pues, la gracia de Dios vino a él, y él—él se recuperó. Vez tras vez, cuando él tenía algo, él—él llamaba. Juntos orábamos por teléfono. Y yo no creo que nuestro Padre Celestial lo rechazó en ninguna ocasión, más bien se recuperó de lo que él tenía.
11El otoño pasado, yo estaba aquí visitando amigos. Un día... La última vez que vi a Garnett en esta vida, entramos inesperadamente en la... su hermosa casita. Él se estaba quedando con su familia. Y qué es lo que encontramos sino...Sería un—un verdadero ejemplo para cualquier ministro cristiano el—el ver esto. Él estaba sentado, y fuera de su cama mecedora, tenía sus brazos en un pequeño cabestrillo. Y al entrar a la casa, como siempre éramos muy bienvenidos, allí estaba Garnett. Y delante de él estaba la Biblia. Y la damita que estaba cuidando de él estaba sentada en un sillón plegadizo, y ellos estaban teniendo un estudio Bíblico. Yo lo miré, y mi corazón casi se derritió.
12Y le dije, le hice una pregunta. Yo dije: “Garnett, quizás... ¿qué si esto nunca te hubiera pasado a ti?” Yo dije: “Tú... Digamos que yo hubiera sido llamado para venir aquí en esta noche, y que hubiera habido un muchacho llamado Garnett Peake que se acababa de matar aquí en la carretera en su automóvil, y que el muchacho estaba borracho, y su alma se había ido a encontrarse con Dios. O, ¿preferirías tú quedarte con la escena de la manera en que está?”
13Él dijo: “Que sea de la manera como está. Mientras yo conozca a Jesús de la manera que yo lo conozco a Él ahora”, dijo él, “es más que la vida aunque tenga que quedarme aquí toda mi vida en esta condición”.
14Pero él dijo: “Yo quiero mostrarle a Ud., Hermano Branham, que estoy mucho mejor”. Él podía mover sus brazos, y demás. Con gran expectativa, él estaba esperando el tiempo en el que él estaría sano para que pudiera caminar. Yo soy un anciano. He visto mucho en mis días, y no creo que haya conocido a un muchacho con un espíritu más valeroso que Garnett. Grandes esperanzas para él.
15Hace unas noches, me dijeron que él contrajo—contrajo algo como una influenza intestinal. Y eso... Cuando él se dio cuenta de que iba a partir, pues, él me llamó. Y no sabía que en ese momento yo estaba en Nueva York, en el estadio. Y cuando salí del estadio, me entregaron el telegrama, o el mensaje. Corrí rápidamente a un teléfono y llamé. Pero el precioso hermano que estaba cuidando de él dijo: “Hermano Branham, Garnett se fue a encontrarse con Jesús a la seis en punto”.
16Él se ha ido de nosotros. Nosotros—nosotros nos damos cuenta de eso. Pero yo me pregunto si realmente hay tal cosa como—como esto ser el fin del asunto. Todos nosotros estamos conscientes de que el muchacho se ha ido de nosotros, su vida, pero pensemos qué es lo que sigue. ¿Hay algo que pudiéramos decir? ¿Pudiéramos volver a verlo? ¿Será esto lo último que veremos de Garnett? Es de eso que quiero hablarles durante los próximos minutos. ¿Pueden Uds. estar seguros que vamos a verlo a él otra vez? Job hizo esta pregunta, el Libro más antiguo en la Biblia. Él dijo: “Si el hombre muriere, ¿volverá a vivir?” ¿Hay alguna prueba entonces de que esto es así? ¿Pudiéramos tener alguna prueba física de que esta resurrección es así? Sí. Yo pensaría que sí.
17Si nos fijamos que estamos sirviendo al Creador. Nosotros sabemos que no pudiéramos estar aquí a menos que hubiera habido algo que nos hizo. No podemos simplemente ser como somos sólo– sólo existiendo por casualidad; como tampoco mi reloj pudiera ser lo que es de por sí, con todas las joyas y la medida del tiempo. Hubo...Hay una mente maestra detrás de ello que fabricó ese reloj. Y piensen en lo que es un ser humano que puede fabricar el reloj. Cuán imposible sería para el reloj existir sólo por casualidad. ¡Y cuánto más imposible es que nosotros existamos así por casualidad!
18Siendo un misionero y viajando alrededor del mundo, yo he estado familiarizado ahora con… siete veces alrededor del mundo, y pensando al ver las diferentes religiones del mundo, y cada una de sus filosofías, y lo que ellas piensan. Y muchas de ellas creen en reencarnación y demás. Pero la religión cristiana es la única religión que tiene verdad, porque toda la creación habla del cristianismo.
19Job dijo: “Si un árbol muere, hay esperanza que de él—él vuelva a vivir. Y si una flor muere, hay esperanza de que ella vuelva a vivir. Pero él dijo: “El hombre morirá, y él perecerá, ¿y dónde está él?” Job era un hombre, un—un hombre de renombre. Él era un—un gran filósofo en su día, y un creyente, y él tenía mucha sabiduría. Y satanás había pedido zarandearlo y probarlo.
20Y todos los cristianos y creyentes son probados. “Todo hijo que viene a Dios debe de ser probado, disciplinado”.
21Así que Job, sabiendo que el Creador hizo toda Su creación, él se fijó que en la creación había una resurrección de la vida botánica y demás. Pero él dijo: “El hombre morirá, él perecerá, y será cortado, ¿y dónde está él? ¿Qué le sucedió a él?
22Y entonces él vio, por una visión, la venida del Justo. Él—él sabía que era un pecador, y la—la razón por la que el hombre tenía que morir y no levantarse, es que no había nada que pudiera hablar por él.
23Él sabía que la flor no había hecho nada. Fue traída aquí con un propósito, y cumplió el propósito de Dios. Y por lo tanto, cuando la flor moría, podía levantarse otra vez.
24Pero un hombre había pecado, y no había manera alguna de que él pudiera levantarse en la Presencia de Su Hacedor. Y así que, estando en esta condición, le fue permitido por Dios ver la venida del Justo. Un Hombre que podía poner Sus manos en un hombre pecador y en un Dios Santo, y ser un puente: el Hijo de Dios. Entonces cuando el Espíritu estaba sobre el profeta, él clamó: “Yo sé que mi Redentor vive, y en los últimos días Él se parará sobre la tierra, y aunque los gusanos destruyan mi cuerpo, aun así en mi carne yo veré a Dios por mí mismo. Mis ojos lo contemplarán y no otro”.
25Todo el cristianismo está basado en la resurrección. Esas son nuestras esperanzas. Ahora, averigüemos por qué. El Creador lo tiene tan establecido en orden, que si aun no tuviéramos una Biblia, todavía sabríamos que el cristianismo es correcto.
26Ahora, resurrección no es reemplazo. Resurrección es levantar la misma cosa que cayó. Si yo dejara caer la Biblia del—del estante al piso, y cogiera alguna...otra Biblia y la remplazara, eso es reemplazo. Pero resurrección es levantar la misma Biblia que se cayó. Y eso es lo que resurrección significa: “ser—ser levantado”.
27Y Dios, el gran Creador, que se ha expresado a través de toda Su creación. Y nosotros somos una parte de Su creación, así como lo son esas flores, así como lo son los árboles, toda la otra naturaleza. Nosotros somos parte de Su creación.
28Ahora, Dios es un Dios de variedad. Él no tiene todo exactamente igual. Él no solamente tiene montañas. Él tiene desiertos, llanuras, praderas. Y Él tiene flores amarillas, blancas, azules, rosadas, de diferentes colores. Él tiene hombres altos, hombres pequeños, y de cabello oscuro, café, rojizo. Él es el Dios de variedad, porque todo es para cumplir Su propósito. Él tiene todo para cumplir Su propósito. Y todo lo que cumple Su propósito correctamente, hay una resurrección para ello.
29Ahora, eso podría ser difícil de pensar o comprender al momento. Pero pensemos en ello, siendo que tenemos esto aquí delante de nosotros en esta tarde.
30Ahora, aquí están las flores. Ellas están expresando el porqué ellas vinieron aquí a la tierra, para ayudar a alegrar a la—la sala abrumada en esta tarde, en donde este querido joven hermano yace dormido. Y nos damos cuenta que esas flores...
31Como Uds. mujeres aquí en Kentucky. Yo—yo mismo soy de aquí. Y—y me fijo que Uds. plantan sus flores alrededor de su casa, y—y en el tiempo de verano ellas florecen tan bonitas y alegran su hogar. Y luego, quizás en el otoño, de repente una helada las golpea. Eso es muerte. Ahora, ya sea que los pétalos se estén cayendo, o que sean flores jóvenes, o lo que sea, cuando la helada llega, las azota a todas. Eso es muerte. No hace acepción de persona, habilidad, edad, simplemente llega. Y en donde golpea, mata. Luego notamos entonces que los pétalos se caen de la florecita. Y de la flor cae una semillita negra.
32Y ahora, esto puede parecer juvenil, pero así es como Ud. encuentra a Dios: en las cosas sencillas, no en las—las cosas complicadas. Dios lo ha hecho sencillo, si tan sólo nosotros pudiéramos verlo.
33Ahora, Dios tiene una procesión fúnebre para esa flor; parece extraño. Pero la pequeña semillita yace en la tierra. Luego vienen las lluvias de otoño como lágrimas cayendo desde el cielo, y golpean ligeramente sobre esta semillita hasta que la entierran.
34Después viene el invierno frío. Ahora, los pétalos ya no existen; el tallo ya no existe; el bulbo está en la tierra, las raíces están secas. ¡Oh! La semilla, cuando llega la helada del invierno, congela la semilla. Revienta la semilla, y la pulpa sale. Ahora estamos en febrero o marzo. No hay pétalo, no hay tallo, no hay semilla, no hay pulpa, no hay nada.
35¿Es eso el fin de esa flor? De ninguna manera. Hay un pequeño germen de vida en alguna parte dentro de esa semilla que... Uds. pudieran agarrar la tierra en sus manos, y llevarla al laboratorio, y dejar que el—el—el científico la examine minuciosamente, y él nunca encontrará ese germen de vida. Dios lo escondió. Pero tan pronto como el—el mundo se mueve alrededor del sistema solar, hasta que— hasta que se pone en donde el sol empieza a llegar a la tierra otra vez, Ud. no pudiera ocultar esa vida.
36Si Ud. hace una acera de concreto para caminar a través de su patio, y la vacía encima de la grama, ¿en dónde tiene más… el próximo...? El próximo verano, ¿en dónde hay más grama? Por toda la orilla de la acera. ¿Por qué? Es esa vida que estaba debajo de ese— de ese concreto. Y cuando viene la primavera, aunque una roca esté encima de ella no la ocultará. Esa vida se abrirá paso hasta salir. Eso es lo que hace que haya tanta grama por toda la orilla de la acera. Ud. no puede esconder la vida. Tiene que salir, porque Dios ha puesto al sol, s-o-l, sobre ésta...la vida botánica, y controla la vida botánica.
37Bueno, si Él puso al s-o-l sobre la vida botánica, entonces Él puso a Su H-i-j-o sobre la Vida Eterna. Así que si hay una resurrección para la flor porque cumplió el propósito de Dios, ¿cuánto más ha Él abierto un camino para un hombre? Sí. Hay un camino para un hombre. Él debe levantarse también cuando llegue el tiempo del H-i-j-o de Dios. No… El s-o-l produce la vida botánica, porque controla eso. Ud. no puede ocultarla. Debe salir. Y hay un H-i-j-o de Dios que está controlando la vida humana… la Vida Eterna. Y si nosotros estamos cumpliendo el propósito de Dios como hijos e hijas de Dios, entonces cuando haya llegado el tiempo para que venga el Hi- j-o de Dios, Ud. no podría esconder esa vida. Toda la naturaleza habla de Eso.
38Aquí ya estamos en otoño, aquí en Kentucky, en donde los árboles hermosos en este año han dado sus hojas. Y luego, antes que aun tuviéramos alguna—alguna helada o algo, ¿se fijaron Uds. en sus patios y alrededor, cómo las hojas empiezan a caerse desde allá a principios de agosto? ¿Por qué? ¿Qué hizo que esas hojas se cayeran? Es porque la—la vida salió de la—de la hoja. Y, ¿adónde se fue? Se metió en las raíces del árbol. ¿Qué inteligencia hizo que esa vida dejara la hoja y se metiera en la tierra? Porque si se quedara aquí arriba mataría al árbol. Se fue a la raíz del árbol, para ocultarse hasta que el invierno pase. A la siguiente primavera, vuelve a traer de regreso la vida otra vez y da otra hoja.
39Ahora, tiene que ser alguna Inteligencia haciendo eso. El árbol no tiene inteligencia. Es solamente una vida botánica. Pero alguna gran Inteligencia le dice a ese árbol antes que llegue cualquier helada, a la vida que está allí: “Baja a la raíz del árbol y escóndete allí”. Y luego, cuando el sol empieza a alejarse, ¿cómo sabe esa hoja que el sol está alejándose y que el invierno se está acercando? Es una Inteligencia que le dice eso. Es Dios.
40¡Qué símbolo! ¿Qué es lo que vemos allí? Lo mismo que vemos en la flor: la vida, la muerte, la sepultura, la resurrección. Y aun Dios hace que las—que las flores mueran, que las hojas se tornen color café, y pone un ramo de flores sobre el seno de la tierra tan pronto como esas flores mueren. El rojo, y verde, y los colores, exactamente como esto que está aquí en esta tarde.
41Dios no es complicado. La gente algunas veces quiere hacerlo a Él complicado. Pero Él, Dios, es conocido en simplicidad. Nosotros le pasamos por encima tratando de encontrarlo. Él es tan sencillo. Él mismo se hace de esa manera. Eso es lo que lo hace a Él tan grande.
42Ahora, fíjense en esto, esta vida que estaba en el árbol, que cumplió su propósito, se fue a meter en la sepultura hasta el tiempo de la primavera. Ahora, alguna Inteligencia tiene que regresarla otra vez, regresarla con las manzanas y todo lo demás que el árbol produce, sus hojas y demás. Regresa otra vez.
43Ahora, Job dijo aquí: “Oh, que Tú me pusieses plazo y me escondieses en la sepultura, hasta apaciguarse Tu ira”. ¿Ven lo que dice la Escritura? Nosotros somos escondidos en la sepultura hasta que pasa la ira, y luego nos levantamos de nuevo.
44“Yo sé que mi Redentor vive, y al fin se levantará sobre la tierra; y después que los gusanos de la piel destruyan este cuerpo, aun así en mi carne veré a Dios”. Él vio que la resurrección sería efectuada por medio del Hombre algún día, y el problema del pecado sería resuelto cuando ese Justo, el Hijo de Dios, viniera a morir por los pecadores. No había ningún hombre en la tierra en ese tiempo, o ningún hombre desde entonces, que pudiera tender un puente entre un Dios Santo y un hombre pecador. Pero Job aquí, cuatro mil años antes de Su venida, vio Su muerte, sepultura, y Su resurrección, y Su justificación, que viene por la resurrección, y la garantía absoluta de la resurrección del creyente. ¡Qué consuelo es el saber que esas cosas son ciertas! No es una historia de ficción.
45Miren aquí afuera. Miren el sol. El sol sale en la mañana. Es un bebé que nació. Dios hizo que saliera. Está para cumplir el propósito de Dios. Y a las nueve de la mañana, va a la escuela. Es un adolescente. Y luego a las doce en punto llega a su plena madurez. Después de las doce, han pasado cincuenta años, ya casi termina, y empieza a declinar, se pone más débil, más viejo. Se estaba poniendo más fuerte hasta este momento. Luego empieza a ponerse más débil.
46Así como nosotros. Nosotros empezamos fuertes, y nos ponemos... A medida que llegamos a nuestra plena madurez, nos ponemos más fuertes. Luego a una cierta edad, estamos en nuestro apogeo. Entonces empezamos a debilitarnos, todo el tiempo, decayendo.
47Finalmente, después de un tiempo, se pone sobre el horizonte occidental, una luz hermosa. Cumplió el propósito de Dios. Muere. La tierra enfría, se enfría, se pone fría durante la noche. Ahora, ¿es ese el fin de ese sol? ¿Es esa la última vez que Ud. lo verá? No. A la mañana siguiente se levanta otra vez en la resurrección. Dios, cada día, testificándonos, que hay una vida, una muerte, una sepultura, una resurrección.
48Todo lo que Ud. mira habla de la misma manera: “Vida, muerte, sepultura, y resurrección”. Es decir, si cumple Su propósito.
49Ahora, pudo haber un tiempo en el que esta flor podía ser una flor, y nunca volver a vivir. Ahí está el punto del que yo quisiera...Y si Garnett pudiera hablarme en esta tarde, esto es lo que él quisiera que yo dijera, porque él está en la Presencia de Dios. Si esa semilla...
50Muchos de Uds. hombres aquí en esta tarde son granjeros, o viven por aquí en donde Uds. ven las—las granjas, y ven la naturaleza. Si la semilla es plantada, no importa cuán bonita se vea esa semilla, si esa semilla no está fertilizada, no vivirá. Caerá dentro de la tierra, y se pudrirá, y ese será el fin de ella. No hay manera en lo absoluto... No hay nada ahí para regresarla a vida. La semilla debe de estar en el polen con el compañero, o ella no volverá a levantarse.
51Y allí está lo que nos da la seguridad de la resurrección otra vez. Como nos dijo Jesús: “El que no naciere de nuevo, no puede ver el Reino de Dios”. Nosotros somos puestos aquí para hacer una elección.
52Y ahora, esa flor hermosa… no importa cuán hermosa es, y cuán bonita y redonda sea la semilla. Como un maíz híbrido. Nosotros pudiéramos sembrar maíz híbrido pero no hará nada. Es una semilla bonita, pero sin vida. Su vida está pervertida.
53Y cualquier vida pervertida proveniente de Dios no puede vivir otra vez. Debemos nacer de nuevo.
54Pero tan cierto como que esa semilla está fertilizada, es... entonces se levantará otra vez. No hay manera de impedirle que se levante otra vez. Tiene que hacerlo, porque está fertilizada y su vida botánica está en ella.
55Ahora, un creyente tiene la Vida de Cristo dentro de él, Quien se levantó primero para nuestra justificación, para probar que hay una resurrección de una vida humana, de cuerpos humanos, que vivimos otra vez porque hemos sido fertilizados, en otras palabras, renacidos del Espíritu Santo.
56Y todo lo que pudiéramos ver en la naturaleza...Yo estoy parado aquí y tengo muchas cosas escritas aquí en un pedazo de papel de las que me gustaría hablarles a Uds. Pero eso debería ser suficiente para hacerles saber que Uds. no pueden mirar afuera sin ver la evidencia de muerte, de sepultura, y de resurrección. Adondequiera que vayan, a lo que Uds. miren, es imposible pasarlo por alto: muerte, sepultura, resurrección.
57Y así que, nuevamente nos damos cuenta que la resurrección sólo viene cuando se cumple el propósito de Dios. Si no se cumple el propósito de Dios, no importa cuán hermoso sea, cuán—cuán bonito se vea, y cuánto mejor podría verse que alguna otra Semilla que está fertilizada, nunca se levantará. Vive esto y allí termina. Pero si está fertilizada, tiene que levantarse otra vez.
58Así es también, mis amigos, aquí con nosotros en esta tarde, al ver lo que la muerte ha hecho a nuestro hermano. Tenemos que ser fertilizados. Nosotros pudiéramos pertenecer a una iglesia. Pudiéramos ser gente buena. Pudiéramos ser una—una persona buena en la vecindad, un padre excelente, madre, hijo, hija. Pero a menos que seamos fertilizados por el Espíritu de Dios, nunca nos levantaremos en la resurrección. Todo está terminado.
59Nos habla de estas cosas. La naturaleza nos habla día tras día. El sol sale y se oculta. La luna y las estrellas salen, la misma cosa. Todo en la naturaleza gira en torno a una sola cosa: muerte, sepultura, resurrección; muerte, sepultura, resurrección. Cada día de nuestra vida algo nos está testificando a nosotros: muerte, sepultura, resurrección.
60Muchas veces lo pasamos por alto. No hagamos eso. Esa no es la razón por la cual fue puesto aquí, y el mundo establecido en un orden como ése. Es para Vida Eterna, hasta donde sabemos. Y viendo las semillas, si ellas no están fertilizadas y cumplen el propósito de Dios, no pueden levantarse. Ni tampoco nosotros nos levantaremos, aunque seamos gente buena, aunque seamos miembros de iglesia, aunque seamos vecinos amables, gente fina, educada, inteligente. La ciencia dice lo que ha acontecido. La ciencia no puede dar vida.
61La vida le pertenece solamente a Dios, y Él es el Único que gobierna la vida. Así que debemos llegar a ese lugar para ser fertilizados por la Palabra de Dios, o nunca nos levantaremos otra vez. Nuestra—nuestra—nuestra vida está totalmente terminada cuando—cuando terminamos esta vida aquí. Allí se termina todo si estamos—si no hemos sido fertilizados por la—por la Palabra de Dios, o por la Vida de Dios.
62Ahora, este cuerpecito frío que está aquí, ninguno de nosotros puede decir que él no es parte de esta gran economía de la creación de Dios. Él es parte de la creación de Dios. Él es un hombre, un ser humano que Dios creó. Él está durmiendo en estos momentos. Ahora, el punto es, que si él cumplió el propósito de Dios en su vida, entonces tiene que haber una resurrección para Garnett. No hay manera de darle la vuelta. Este no es el fin de Garnett.
63Bueno, todos nosotros tenemos que tomar esta ruta en la vida. Venimos de la oscuridad, y entramos de la misma manera. Y cada uno de nosotros, de una manera o de otra vamos pasando por la sombra, el valle de sombras de muerte. Pero la cosa por la cual fuimos puestos aquí, hay...
64Como el mundo. Jesús dijo: “No podéis servir a Dios y a Mammón”. Mammón es el “mundo”. No se puede servir a Dios y al mundo al mismo tiempo.
65Hemos hecho nuestra elección. Podemos ser fertilizados por Dios, por Su Espíritu Santo, y tenemos Vida Eterna. Si no la hicimos, cuando muramos, ahí termina todo. Entonces estamos listos para el juicio: porque no la hicimos, entonces sigue el castigo por rechazar eso.
66Pero yo estoy tan contento, hasta donde yo sé dentro del alcance de mi entendimiento por la Palabra de Dios y por el testimonio del Espíritu Santo, que este muchacho cumplió esa condición. Él nació del Espíritu de Dios, un hombre cambiado. El Espíritu de Dios estaba sobre el jovencito. Él fue un cristiano firme. Él cumplió el propósito de Dios. Quizás fue por un corto período de tiempo.
67Pero Dios algunas veces entrena hombres por muchos años para obtener unos cuantos días de servicio de él. Juan el Bautista estuvo treinta años solo en el desierto para seis meses de servicio. Jesucristo tenía treinta años de edad para tres años de servicio, para la crucifixión. Dios entrena hombres, los levanta. Es Su propósito. El tiempo está con el hombre; la Eternidad está con Dios.
68Yo creo que Dios trajo a este muchachito aquí a la tierra con un propósito.
69Y si Uds. se fijan, en el momento de su—su enfermedad y cosas, esto le llegó a él con un propósito. Dios pudo haber hecho al muchacho muy sano. Pero, ¿qué hizo Él? En lugar de quitarle la vida, Él le permitió levantarse, sólo al punto en donde él no iba a morir.
70Y ni tampoco la polio lo mató a él. Él no murió de polio. Ninguna otra enfermedad por la que nosotros oramos lo mató, él y yo y los demás cristianos de por aquí de Campbellsville que oramos por él. Nunca... Eso nunca lo causó. ¿Ven?
71Era el tiempo de Garnett para irse. Él tenía que hacerlo. Él había cumplido su propósito. Él había venido a Cristo, había sido fertilizado. ¿Qué si él hubiera muerto antes de este tiempo? La polio lo obligó a buscar a Dios. Él iba a ser un subastador de tabaco; lo que él tenía en su mente. Ese no era su propósito en lo absoluto. Nosotros sabíamos eso. Su propósito era de ser un cristiano.
72Ahora, un subastador de tabaco, alguien diría, quizás, setenta y cinco años contando desde hoy, si el mundo duraría tanto así: “Garnett, él era un gran subastador”. Quizás eso es todo lo que el ministro pudiera haber dicho en su funeral. “Él era un gran subastador”.
73Pero, ¿qué podemos nosotros decir hoy? “Él es un cristiano”. Como subastador sin el germen de Vida, sólo sería el recuerdo de esa generación; él pudiera haberse ido entre—entre unos cuantos hombres. Ahora, él está entre los inmortales. Él tiene que levantarse en la resurrección. No hay manera de impedírselo. Él tiene que salir, porque él cumplió su propósito. Él estaba fertilizado con el Espíritu Santo de Dios de Vida Eterna, que estaba dentro del muchacho. Tanto así que él dijo: “Si yo hubiera sabido...”
74La última vez que yo le hablé a él, él dijo: “Si yo supiera que tenía...que pudiera ser sano, fuerte como estos otros muchachos, manejando velozmente aquí en las carreteras de una punta a la otra con mi automóvil modificado, manejando velozmente en las carreteras de una punta a la otra, y bebiendo, y no supiera esto que sé”, dijo él, “yo no cambiaría esto por diez mil vidas como ésa”. Un muchacho joven de dieciocho años de edad, un hombre joven, fino, bien parecido, probablemente hubiera sido un blanco fácil para el diablo.
75Pero Dios tuvo que ponerlo en ese estado para sacar de él el cumplir el propósito. Miren su paciencia, sus testimonios entre Uds. vecinos. Miren lo que él era, que... cómo es que esta vida pequeña les ha hablado a muchos de Uds., para que en el Día del Juicio, sin eso, su vida testificará de nuevo en contra de Uds. Él fue un ejemplo de lo que Dios quiso con él. Él cumplió el propósito de Dios.
76Ahora, si él cumplió el propósito de Dios, y fue fertilizado, como toda naturaleza tiene que ser fertilizada con una promesa de que él volverá a levantarse, ¿cómo pudiéramos alguna vez dudar la resurrección, de ver a Garnett otra vez? Pues, sería una completa locura decir que él no puede levantarse. Si Garnett no se levanta, nunca hubo un sol que se levantó y se puso y se levantó otra vez. Si Garnett no se levanta, la flor nunca muere y vive otra vez. Cumplió el propósito de Dios. Sirvió al propósito de Dios. Fue fertilizado con vida, y se levantará otra vez. Pues, sería una—una— una cosa horrible, una cosa descabellada, decir que no hay resurrección, cuando la miramos directamente a ella y vemos el—el propósito de la resurrección, y lo que debemos ser para tener una resurrección.
77Garnett vivirá otra vez. Él está vivo en estos momentos. Él está en otro mundo. Y él se levantará otra vez tan cierto como la flor se levanta otra vez. Él se levantará tan cierto—cierto como la luna, el sol, o las estrellas se levantan otra vez. Él se levantará. Pero, ¿ven?, ellos sólo se levantan para otra vida mortal, para dar testimonio a otra edad. Cuando él se levante, será al final de la edad. No habrá más testimonio. Él tiene Vida Eterna. Aquél tiene vida perpetua. Tiene que ser fertilizado con—con vida perpetua para hacerlo que se levante otra vez para—para vida perpetua. Él fue fertilizado con Vida Eterna, y cuando él se levante otra vez, no habrá más muerte. Él vivirá eternamente.
78Yo he predicado miles de funerales en mis días, alrededor del mundo. Yo quisiera haber podido decir en los muchos funerales que he predicado… Yo quisiera haber podido decir las palabras que puedo decir respecto a Garnett, y las esperanzas que tengo en Garnett. Y sabiendo que Dios lo levantará a él, porque él cumplió cada requisito que yo sé que Dios requirió. Y su vida mostró que la flor del Espíritu Santo estaba en él, que Dios vivió dentro de él. Ese muchacho era un muchacho cambiado. No hay duda en lo absoluto. Su vida dio testimonio de ello. Él fue cambiado.
79Ahora, si nosotros dijéramos que: “No hay más resurrección, y que este es el fin de Garnett... Garnett, todo lo que veremos es cuando lo enterremos a él allá esta tarde”. Entonces, ¿qué habla por él? Si alguien dijera: “Oh, yo no estoy muy seguro de eso. Yo no sé. Miren, yo—yo nunca lo he visto suceder”. Claro que no. El fin del tiempo no ha venido todavía. Pero cuando Ud. dice eso, la primera cosa que Ud. tendrá que hacer…
80La Palabra de Dios está testificando a favor de Garnett. La Palabra de Dios dice: “Nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos (o impediremos) a los que durmieron. Porque la trompeta de Dios sonará y los muertos en Cristo se levantarán primero, y nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado seremos arrebatados juntamente con ellos para recibir al Señor en el aire”. “El que cree en Mí, aunque esté muerto, vivirá”. ¡Las Escrituras! “Yo soy la resurrección y la Vida”, dice Dios. ¿Ven? Uds. tendrían que testificar en contra de la Palabra de Dios. La Palabra de Dios está testificando a favor de este muchacho. Y, ¿qué es más suficiente que la propia Palabra de Dios, lo cual Él es Su Palabra? La Palabra es Dios. Y Dios mismo está testificando que Garnett se levantará. Garnett se levantará otra vez.
81¡Toda la creación! Tendríamos que decir: “El sol no se levanta. No, Dios cometió un error. El sol...Nosotros no vemos el sol”. ¿Ven? Sería una cosa descabellada.
82El sol dice que él se levantará otra vez. La flor dice que él se levantará otra vez. La Palabra dice que él se levantará otra vez. Toda la naturaleza, toda la creación dice que él se levantará otra vez. La tierra dando vueltas dice que él se levantará otra vez. Todo lo que Uds. ven. ¡Aun la Palabra de Dios! El único… El Espíritu Santo dentro de mi seno y de otros creyentes cristianos aquí, está pulsando ahora con fe que dice que él se levantará otra vez. Y Uds. pasarán por encima de su fe. Uds. pasarán por encima de la Palabra de Dios. Uds. pasarán por encima de la creación. Uds. pasarán por encima de todo, ¿ven?, diciendo que él no se levantará.
83Este no es el fin de Garnett. Este es el fin de su propósito en la vida en—en la tierra, pero él se levantará otra vez. ¿Ven? Toda la cosa... Él se levantará otra vez. Así que, ¿qué somos nosotros? ¿Cuál es nuestra preocupación?
84Por supuesto, nos duele ver a ese jovencito estando allí de esa manera; se ve como en la flor de la vida. Pero, Uds. saben, cuando Dios... Cuando Uds. arrancan una flor de su jardín de flores, Uds. no siempre toman las viejas. Algunas veces Uds. necesitan un capullo. Un capullo tiene que cumplir el propósito de Uds. en un ramo. Quizás Dios quiso un capullo. Y eso es lo que Él escogió aquí como un capullo para Su altar en Gloria, con una garantía, con todo testificando de que él se levantará otra vez. Nuestra fe dice que él se levantará otra vez. La Palabra dice que él se levantará otra vez. La luna dice que él se levantará otra vez. Las estrellas dicen que él se levantará otra vez. El sol, las flores, la naturaleza, todo dice que él se levantará otra vez.
85Porque todos los que conocieron a Garnett sabían esto: que él era un cristiano. Uno no podía entrar en su presencia sin saber que había habido un cambio en ese muchacho. Él había sido fertilizado por la Vida.
86Mi oración es que nosotros, quienes estamos vivos en esta tarde, veamos el ejemplo de lo que—de lo que Dios hace, y nos preparemos. Y si nosotros no—no tenemos este germen de Vida Eterna, sabiendo que tendremos que pasar por la misma ruta que él pasó: seamos fertilizados. Recibamos a Cristo en nuestros corazones y nazcamos de nuevo. Porque hermano, hermana, cada uno de nosotros se enfrenta con esto. No importa quién sea Ud., en cuántos negocios esté Ud. metido, cuán joven, o cuán anciano, Ud. tiene que enfrentarla. Ud. tiene que enfrentarla. Y no—no se atreva a tratar de hacerlo sin primero ser fertilizado por Cristo para que Ud. tenga Vida Eterna.
87Entonces la muerte es sorbida en victoria. Garnett se levantará otra vez. Toda la naturaleza... Miren, en la vecindad todos conocieron a ese muchacho. Todos los que alguna vez tuvieron contacto con él saben que él era un cristiano. Ahora, la Palabra de Dios y toda la naturaleza, dice que él se levantará otra vez.
88Su madre, su padre, todo sus parientes, sean lo que pudieran ser, Uds. personas aquí que lo están mirando a él... Como un ministro del Evangelio, como su hermano, yo no veo nada en la Palabra de Dios, o nada en la naturaleza...
89La razón por la que quise decir esto, es por si acaso alguien no va mucho a la iglesia y no lo entiende. Yo pensé que de esta manera haría que todos entendieran. Sólo de una manera sencillita, para que Uds. miren aquí en la naturaleza, y vean lo que—lo que sucede.
90Garnett llenó los requisitos de Dios. Él cumplió el propósito de Dios. Él no está muerto. Él está vivo por la Eternidad, sólo esperando un tiempo, para que nosotros vayamos.
91Ahora, Uds. que tuvieron a Garnett en vida, como padre, madre, hermano, hermanas, y sean lo que Uds. fueran, familiares, Uds. lo conocieron. Uds. lo amaron. Uds. no podían tener contacto con Garnett sin amarlo. ¿Ven? Uds. estaban aquí con él. Ahora, ¿qué de la vida después de ésta? Preparémonos, para que nosotros también nos encontremos con él en la resurrección. Preparemos nuestras vidas de tal manera que nos encontremos con él en la resurrección.
92“Si el hombre muriere”, dice el texto, “¿volverá a vivir? Todos los días de mi edad esperaré, hasta que venga mi liberación. Entonces llamarás, y yo te responderé”. “La trompeta de Dios sonará, y los muertos en Cristo resucitarán primero: luego nosotros si estamos vivos en ese tiempo y habremos quedado, seremos arrebatados con ellos para encontrar al Señor en el aire; y por siempre estar con el Señor”.
93Este es un terreno de prueba, un tiempo de prueba. Garnett llenó los requisitos que Dios requirió. Y hoy, Garnett no está muerto. Él duerme con Aquel que él ama más que todo lo demás en el mundo. Más que lo que él amó...Tanto como él amó a sus padres, él amó a todos con los que él tuvo contacto, él los amó. Sin embargo, a Quien él amó sumamente, fue a Jesucristo. Él se ha ido para estar con Él. Que Uds., quienes compartieron su amor menor, podamos todos prepararnos para encontrarnos con él en aquella gran resurrección. Inclinemos nuestros rostros sólo por un momento.
94Con nuestros rostros inclinados. Yo no he tratado de decir mucho acerca de Garnett. Él es un cristiano; su propia vida dice lo que él es. Pero la cosa que yo he tratado de decirles a Uds., a Uds. amados, es que él se levantará otra vez. Probarles a Uds. que esto no es el fin. Ahí está la garantía, escrita por la Sangre del Hijo de Dios, que él se levantará otra vez.
95Ahora, preparemos nuestros corazones ahora, para que cuando nosotros también seamos traídos a un lugar como éste, a alguna sala fúnebre, que nuestros amados puedan recordar que nosotros también estamos preparados para irnos. Y que el padre, la madre, los amados de este joven, la cosa más grande...
96Saben, yo sé cómo Uds. están sufriendo. Yo perdí una hija, una niñita. Yo sé cómo sienten tristeza en sus corazones.
97Pero, vean, si Garnett hubiera estado perdido, realmente hubiera sido un momento terrible para Uds. Pero qué hora gloriosa es para Uds. el saber que su hijo estaba con Cristo. Y él tenía que irse en algún momento. Y al final del camino, él todavía permaneció con su fe, y Dios lo tiene a él hoy. A Uds. quienes son primos, y familiares de él, sólo piensen en lo que él era. Y ahora, ¿qué si él se hubiera ido de la otra manera? Nosotros no tenemos nada de qué preocuparnos. Garnett está con Jesús. Preparémonos para irnos también con Él.
98Dios misericordioso, gran Jehová Eterno que te moviste sobre las aguas y dijiste: “Sea la luz”. Tú que hablaste el mundo a existencia por Tu Palabra, has prometido por medio de esa misma Palabra, que nosotros resucitaremos. Ahora, en esta tarde queremos ofrecerte…
99Cómo es que yo estaba asociado con este hermano joven en vida, y cómo es que ese amor imperecedero entre él y yo... Mientras yo viva aquí, yo creo que siempre recordaré a ese valeroso soldadito, meciéndose en esa cama dentro de un pulmón de acero, alabando al Señor Dios entre aliento y aliento. Él fue un ejemplo para—para mí también, en su paciencia, nunca quejándose, sólo: “Hágase la—la voluntad de Dios”. Tú lo has puesto a él delante de nosotros. Y ahora Tú lo has quitado de nuestra presencia.
100Señor Dios, que cada uno de nosotros en esta tarde, quienes vivimos...Y yo siento, quizás, que Garnett desearía que yo diga esto. Si no estamos preparados, que nos preparemos, y estemos, como yo lo he declarado, Padre, “fertilizados” para encontrarnos con él, por el mismo Espíritu Santo el cual él recibió, la Vida que estaba en Cristo.
101Bendice a esta querida madre, y a este padre, y a los padres, y a los seres queridos. Quienquiera que ellos sean, que Tu Santa Presencia sea con ellos, Padre. Que este sea un momento en que—en que ellos mediten más que nunca la razón por la cual esta pequeña vida fue vivida. Fue un testimonio, como un ejemplo.
102Al jovencito sentado aquí que se relacionó con él desde niño, que vea lo que él era antes y lo que él fue después. Que su vida sea un— un sermón para ellos, Padre, que también ellos puedan prepararse para encontrarse con su amiguito al otro lado, en donde no habrá más muerte o dolor, ni más angustias. Concédelo Señor.
103Y nosotros personas de edad, que miramos a este jovencito en la flor de la vida, y verlo que cambió y que pasó de una vida de muerte a una Vida viviente. Concédelo Señor, que podamos ver eso en esta tarde por la simplicidad de usar ejemplos de la naturaleza, y luego colocarlos de nuevo en la Palabra de Dios a través de una promesa. Y Tú dijiste: “La Palabra de Dios es una semilla”. Y una semilla debe producir según su género.
104Te ruego que bendigas y consueles a esta gente. Permite que sepan que este muchachito sólo fue puesto aquí para un sermón. Él ha predicado su sermón. El libro está cerrado. Pero volveremos a verlo. Concede Señor, que todos nosotros nos paremos allá en la hermosura de Cristo, en donde tenemos Vida Eterna. Hasta ese momento, mantennos siempre centrados en Tu voluntad. Lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.