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~ COMO PUEDO YO VENCER ~
1Inclinemos nuestros rostros para orar. Nuestro Padre, te damos gracias en esta mañana por esta gran oportunidad de venir a juntarnos otra vez y de abrir la Palabra del Señor y ponerla aquí delante de nosotros. Y-y pidiendo en estos momentos que el Espíritu Santo, tome eso lo cual es Dios y lo traiga a nosotros, para que podamos irnos hoy de este lugar de adoración con corazones contentos llenos de gozo, y ver Tu gran poder de liberación, Señor, cómo libera a los cautivos y los hace libres, dándonos a saber las cosas que eran, y las cosas que son, y que vendrán. Y te damos gracias por estas cosas.
2Pedimos que Tú nos bendigas mientras juntos estudiamos Tu Palabra ahora. Y cuando nos vayamos, podamos decir en nuestros corazones a medida que vamos por el camino, que “nuestros corazones ardían dentro de nosotros a medida que El, el Espíritu Santo, nos hablaba, mientras estábamos en el camino”.
3Bendice a cada ministro hoy en todas partes, Tus siervos que están parados por esta Tu Verdad. Contesta sus oraciones por los enfermos. Sana los cuerpos enfermos de esos que están sufriendo.
4Señor, te pedimos que Tú vayas entre el pueblo y señales esa simiente predestinada allí, Señor, y la pongas de tal manera que la Luz ilumine todo el sendero, Señor, porque nosotros creemos que la hora es tarde; el sol se está ocultando rápidamente en el oeste. Entonces pronto será que el tiempo no será más. Y el tiempo y la eternidad se unirán uno al otro cuando Dios y Su pueblo se unan. Y pedimos, Dios, que en ese tiempo seamos contados entre aquellos que serán unidos en Cristo, los que son llamados Su Novia. Ayúdanos hoy mientras nos preparamos, sin saber lo que el mañana traerá, pero nosotros estamos listos para recibir todo, Señor, lo que sabemos que Tú tienes para nosotros; estamos listos para recibirlo. Pedimos estas bendiciones para la gloria de Dios en el Nombre de Jesucristo. Amén. Pueden sentarse...?...
5Estaba muy contento en esta mañana cuando entré y vi que el-el pueblo se reunió para el servicio del Señor. Y ahora vamos a dar anuncios para esta noche. Habrá un servicio de sanidad en esta noche. Estaremos orando por los enfermos en esta noche.
6Hace unos cuantos momentos cuando-cuando entraba, Billy, mi hijo, dijo: “Hay un-un caballero aquí, es un pobre hombre que manejó desde un lugar muy lejos”, y dijo: “Yo-yo lo pasé al cuarto, papá”.
7Llegué-llegué tarde anoche, y-y no estudié mucho sobre el tema de la escuela dominical del cual iba a hablar en esta mañana, así que tomé algunas notitas de lo que yo escuché decir a un hermano, y de eso tomé un texto para tener la lección de la escuela dominical de esta mañana, y mientras nos preparamos, preparémonos para el servicio de la noche.
8Y Billy dijo: “Hay un hombre allá adentro que está enfermo”, dijo: “Yo-yo-yo quisiera que fueras y lo vieras”. Así que acabo de entrar al cuarto, y un hermano como de mi edad y su esposa, estaban sentados allí, y el Espíritu Santo descendió entre nosotros en el cuarto hace unos momentos.
9¡Imagínense!, sólo mencionando del servicio de sanidad, y allí estaba El. ¿Ven? Y El le dijo a este hermano todo respecto a lo que él había hecho, y lo que él había estado haciendo, y lo que causó su problema, y de dónde él venía, y-y todo lo referente a él. Y había una gran sombra oscura suspendida en el cuarto; entonces empezó a ponerse más claro, y más claro, y más claro, y más claro; y entonces el Espíritu Santo tomó control.
10Ahora, creo que el hombre está en el...en algún lugar allá atrás ahora. El y su esposa, tal vez, no pudieron entrar en el edificio, pero ellos dijeron que se iban a quedar de todas maneras para el servicio. Ellos vienen desde cerca de Yakima, Washington, manejando. Y él es un ministro del Evangelio. Pero el sólo ver la gracia de-de Dios allí, cuando el hombre había estado en una institución y había tenido tratamientos y todo, y el Espíritu Santo revelando todo eso. Cuando los doctores estuvieron tratando con todo empeño de hacer todo lo que ellos podían, tal vez, por el hombre; pero sólo se requirió ese cierto toquecito de Dios para cambiar todo. Los tratamientos a base de electro-choques están bien, pero es como lo que llamaríamos, “un disparo en la oscuridad”, Uds. saben. Uds....Pudiera ponerlo peor ¿ven?, porque Ud. olvida todo lo que sabía, y...cuando ellos administran esa medicina en Ud. Pero el-el Señor Dios, tiene Su gracia y misericordia...Y aun antes que yo ofreciera una palabra de oración por él, él ya estaba sano. ¿Ven? Sólo se necesitó ese algo de Dios, ese cierto toque para hacerlo. Yo no debería decir esto, pero...Sí, yo miro allá, miro al hombre ahora. ¿Qué? Yo no sabía si iba a poder venir hoy o no.
11Allá en el lugar en donde yo me he estado quedando en esta semana...Yo-yoyo amo a mis amigos de allá. Es una pequeña vacación antes de estas grandes reuniones. ¿Ven Uds.? Y vengo a casa para ir allá a cazar ardillas con estos hermanos. Y esta familia, familias, mejor dicho, con las que yo me quedo allá, son ciertamente gente preciosa. Y el-el hombre es un verdadero hermano; ellos son amigos. Y uno de ellos es un gran amante de-de los perros de caza. Y él tiene un corral lleno de ellos allá. Y-y yo vi un lebrel muy bonito allá; un pequeñito que yo diría que era como la mitad de la altura de un perro y dos perros largos, Uds. saben, ellos...que estaba corriendo alrededor de la casa allá, y yo pensé: “¡Hermano!, ése...¿no le gustaría a José tener algo como eso?
12Y un...por supuesto allá en Arizona yo no pudiera usarlo. El-él se metería en los cactos y eso sería el fin de él.
13Así que entonces yo dije: “Uno no puede tener...Ellos no usan perros allá, en esa parte del país, porque ellos...Bueno, ellos-ellos no pueden usarlos, ellos...también...El clima, la-la condición de la región con cactos, y ellos pudieran matarse. Y entonces, en verdad, un lebrel allá, un-un lobo o algo tal vez lo mataría de todas maneras si se saliera”.
14Así que entonces este hombre me dijo: “Te lo doy”. Pero yo-yo no podía aceptarlo. Yo-yo le agradecí. Vine a darme cuenta, que es uno de sus perros favoritos. Y este hombre tiene una apreciable esposa y unos pequeños muchachitos. Y el otro día ella empezó a salir en reversa en el automóvil de él (y ella estaba manejando este automóvil Oldsmobile y el perrito era solamente como así de largo, un cachorro), y ella pasó por encima de él. Ese Oldsmobile pasó por encima de ese perrito aquí por su espalda y lo aplastó y las piedras del camino de la entrada le traspasaron su estomaguito aquí abajo, Uds. saben. Y-y la esposa, en lugar de llevar el perrito al veterinario...Por supuesto el veterinario sólo lo hubiera puesto a dormir allí mismo y matarlo. Uds. saben. Estaba conmigo otro jovencito, y tan pronto como él llegó allí, dijo: “Si ése fuera mi perro, yo le hubiera dado un balazo”, dijo, “eso es todo qué dejarlo sufrir de esa manera”.
15Yo dije: “Bueno, no lo matemos”. Yo dije: “Esperemos un poquito”. Despedimos a todos, fui y oré por él, y el perrito me siguió por el porche, y...¿Ven? “Todo lo que tú deseares, orando, cree que lo recibiste; lo recibirás, te será dado”. Todo...Ese es nuestro Dios. ¿no es así? El es maravilloso y admirable; y ciertamente lo amamos a El esta mañana, y lo esperamos, y sabiendo...
16Viendo el otro día a una-una pareja anciana de...la madre y el padre de-de un miembro muy fino de esta-esta congregación de creyentes. Y la madre tiene, creo que, ella está cerca de los cien años y el padre también. Y por cerca de doce años este hombre nunca se había movido de estar sobre su espalda, sólo acostado derecho. El no podía acostarse de lado o de otra manera; acostado allí por doce años, debido a la edad. Y la madre, ella es ahora como de su edad, yo creo, por allí cerca de cien años, y la pobre anciana está casi ya para perder sus facultades mentales. Ella piensa que alguien le está quitando todo lo que ella tiene. Y, miré a la...por toda la mesa a todos los que estábamos; jóvenes y ancianos sentados allí, y yo dije: “¿A dónde vamos? ¿Qué estamos haciendo?” Y la señora con la que yo me estaba quedando en aquel entonces, esos eran su madre y su padre. Y yo dije: “Ud. va para ese rumbo también”. Exactamente, cada uno de nosotros, ¿ven?
17Sólo piensen en eso por un momento antes que principiemos nuestra lección. A eso es a donde Ud. se dirige. ¿Para qué está Ud. luchando? Para que Ud. pueda vivir. ¿Para qué está Ud. viviendo? Para que Ud. pueda morir. ¿No sería la tontería más grande si nosotros no aceptamos la disposición de Dios para Vida Eterna? ¿Qué pudiéramos pensar al respecto? ¿Qué-qué pudiera estar en nuestras mentes que atrajera nuestra atención de...a algo? ¿Qué si Ud. tuviera cien millones de dólares, y Ud. fuera el dueño del estado de-de Indiana, o de cualquier otro estado, o aun de la nación, o más allá de eso, del mundo entero? Si Ud. vive lo suficiente, Ud. tiene que llegar a eso también. ¿Ve? Y constantemente, día tras día, cada vez que su corazón late, Ud. va directamente a eso. ¿Ve?, Ud....no hay manera que Ud. gane. Ud. está en el lado de los que pierden, y Ud.-Ud tiene que perder. Pero recuerde que la promesa dice: “El que pierda su vida por causa de Mí, la hallará”. Ahora, ¿qué más grande tesoro habría que el encontrar Vida? Aunque Ud. se diera cuenta que todo el mundo es suyo, pero si Ud.-si Ud. encuentra Vida, Ud. ha encontrado la cosa más grande que pudiera ser encontrada.
18Yo queriendo mirar hacia mi izquierda, veo otra vez en estos momentos otro trofeo de la gracia del Señor. Hace unas cuantas semanas me llamaron por teléfono, y un miembro amado de esta iglesia, o de este cuerpo...Yo no quiero llamar esto una iglesia; yo-yo quiero llamar esto que...Como les estaba platicando a algunas personas; ellas dijeron: “Bueno, ¿a cuál iglesia pertenece Ud.?” Yo dije: “A ninguna”. “¿A cuál denominación pertenece Ud.?” Yo dije: “A ninguna”. Dijo: “Bueno, ¿a qué pertenece Ud.?”
19Yo dije: “A un Reino, a un Reino”. Y por un Espíritu somos bautizados en este Reino, por un Espíritu, todo en este Reino. Jesús dijo; “Oraréis así: Vénganos Tu Reino, sea hecha Tu voluntad en la tierra como en el Cielo”. Ahora, El se paró un día en el Monte de la Transfiguración, y dijo: “En verdad, Yo os digo que algunos que están parados aquí no gustarán de la muerte hasta que vean el Reino venir en poder”. Y fue profetizado como lo hemos estado enseñando, en el Monte de la Transfiguración. Y la Biblia dice que: “El Reino de Dios está entre vosotros”. Así que este es un pueblo de un Reino que profesa que este no es su hogar. Este no es nuestro hogar. Nosotros estamos esperando la venida del Rey para que establezca el Reino.
20Me llamaron en un caso de emergencia de un-un hermano anciano que ha sido como un padre para mí, y él...Tenía poco que lo había conocido, pero recuerdo el día que lo traje aquí para bautizarlo en agua. Y el hombre pronto tendrá noventa y un años. Y su amable esposa me llamó, y ella siendo una enfermera, dijo que él había tenido una falla cardiaca completa; a parte de eso, él tenía un (¡bueno!, yo le llamo...no recuerdo el nombre del ataque al corazón [alguien dice: “Coronarias”.- Ed.], coronarias, ataque al corazón, gracias) ataque al corazón por problema de las coronarias, y una falla cardiaca completa. El doctor no le daba esperanzas en lo absoluto. Y el hombre estaba muriéndose, y me mandó llamar.
21Y me subí en mi Ford viejito, y emprendí camino rumbo a Ohio tan rápido como podía. Y no sabía que una de mis llantas estaba fuera de alineamiento; y la llanta se desgarró. Y así que entonces yo...Yendo allá, saliendo de una estación de gasolina como a las 11; yo estaba preocupado por él. Yo-yo lo amo, y sabía que si la...si continuaba, y el Señor se tarda, ¡caray!, tarde o temprano tendríamos queque despedirnos uno del otro.
22Pero eso no afectará el rapto. ¿Ven? ¡No!, ellos vienen primero. Ellos son privilegiados; los que se han ido. Ellos vienen primero. ¿Ven?, nosotros quienes vivimos y permanecemos hasta la venida del Señor, no impediremos o seremos delanteros a aquellos que duermen. La trompeta de Dios sonará, y los muertos en Cristo se levantarán primero. Entonces, cuando nuestros ojos contemplen a nuestros amados, entonces seremos cambiados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, y juntamente con ellos seremos raptados. ¿Ven?, los que se van primero son más privilegiados que aquellos que están viviendo.
23Y mientras salía de la estación como a las 11 el Espíritu Santo me dijo: “No te mortifiques por él. Tú lo saludarás de mano en la calle otra vez, y él irá a la iglesia”, un hombre de noventa y un años de edad, muriéndose. Cuando me encontré con su esposa y sus amados en el hospital en Lima, ellos me dijeron respecto a su condición, entré, lo miré allí adentro. Y él dijo: “Pero él está...Es algo extraño”. Dijeron: “El-él empezó a mejorarse a las 11”. Bueno, eso...Yo...El Señor les había mostrado a esas personas muchas cosas; y ellos sabían que yo no había dicho eso, porque ellos me lo dijeron a mí primero. El empezó a mejorarse; ellos sabían que yo lo haría, que yo les diría a ellos la verdad.
24Así que el domingo pasado yendo a la Cafetería Blue Boar en Louisville, en donde yo pienso que como el ochenta por ciento de esta congregación se reúne el domingo por la tarde para comer; y ¿a quién veo venir caminando por la calle? Les diré que mi corazón se estremeció cuando vi a nuestro Hermano Dauch venir caminando por la calle, exactamente lo que El dijo. Y lo saludé de mano en la-en la calle.
25Luego yo regresé aquí para la última noche del domingo, y hablé sobre el tema de la unidad de...“La Unión De La Señal Del Tiempo”. Así que...Y luego eso trajo eso a cumplimiento exactamente lo que El dijo, y aquí él está sentado en la iglesia hoy, aquí con nosotros, como un trofeo de la gracia de Dios. Cuando estreché su mano bajo la tienda, la tienda de oxígeno en la que él estaba, yo dije: “Hermano Dauch, Ud. estará bien. Yo lo veré en la iglesia otra vez. Eso-eso es ASÍ DICE EL SEÑOR”. ¿Ven? Aquí él está sentado en la iglesia, aquí mismo ahora, el Hermano Dauch.
26Y si yo no me equivoco, el ministro del que yo estaba hablando hace unos momentos, que el Espíritu Santo entró y reveló todas estas cosas, le dijo a él cómo sucedió y le dijo lo que él hizo, cómo sucedió eso, y cómo eso se cumplió; todo lo que ha estado sucediendo desde entonces, aun el carácter de su familia y todo en relación a eso, y le dijo a él que todo se terminó, y el ministro está sentado aquí mismo a la mano derecha. ¿Levantaría Ud. su mano, señor? Allí, él y su esposa. Exactamente. En estos momentos. Y aquí está sentado el Hermano Dauch, aquí mismo ahora.
27¡Oh, hermano!, ¿no es El maravilloso? Esas cosas que eran, que son, y que sucederán. Uno, dos, tres testigos de cosas que eran, lo que Uds. han hecho; las cosas que están sucediendo ahora, y las cosas que sucederán. Y cada vez exactamente, exactamente en línea con la Palabra. Dios solamente puede hacer eso. ¡Oh!, ¿no somos los más felices por estas cosas?
28Ahora, la razón que yo estaba tomando sólo un-un poquitito de tiempo extra, es que Billy tenía que recoger a su esposa y a su bebé, y él dijo: “Papá, no empieces a predicar hasta que yo regrese”. Así que yo-yo pienso que ya regresó. Yo no debería de tomar tanto tiempo de todas maneras. Y yo estoy tratando de dejar estas cuatro horas de presión en la que yo los pongo a todos Uds. aquí y hacerlas treinta y cinco, cuarenta minutos ¿ven Uds.? Y tratando de cumplirlo...
29Ahora, en una ocasión me dijeron en Chicago; yo había llegado a los treinta minutos o algo, treinta y cinco minutos, y el domingo pasado por la noche solamente fueron cuarenta y cinco minutos, Billy dijo: “Verdaderamente estás mejorando, papá. Me siento orgulloso de ti por eso”.
30Bueno, tal vez en esta mañana para tener un tipo de escuelita dominical...No los detendré por mucho tiempo; luego Uds. pueden salir y tener su almuerzo y orar, y regresar en esta noche para el servicio de sanidad. Vamos a formar una línea de oración en esta noche y oraremos por los enfermos.
31Ahora, si Uds. saben de algunas personas por los alrededores que estén enfermas y quieren que se ore por ellas, traíganlas aquí en esta noche. ¿Ven? Ahora, si Uds. tienen que traerlas, de cualquier manera traíganlas aquí. ¿Ven? La cosa esencial es de traerlas aquí en esta noche. Todos nos reuniremos. De otra manera, sería difícil atenderlos yendo de lugar a lugar; pues entonces uno deja a alguien fuera y hay resentimientos. Pero si yo puedo reunirlos a todos en un lugar, entonces puedo orar por ellos. Ahora, si Ud....si la gente quiere que se ore por ella, ellas...Ud. dice: “¿Se orará por ellas?” ¡Oh, seguramente que sí! Se orará por ellas. Traígalas, si Dios lo permite estaremos aquí para orar por todos, porque siento que ese tercer jalón está empezando a moverse. ¿Ven Uds.? Está dentro de mí, y yo-yo quiero orar por todos.
32Ahora, abramos en esta mañana a una Escritura conocida de donde yo escogí de prisa anoche, estando muy somnoliento, y escribí unas cuantas Escrituras más para acompañarla. Y tomando como algo complementario, que yo escuché a un hermano, en una ocasión, usar este texto, y yo pensé...Yo lo anoté; yo pensé: “Bueno, creo que anotaré eso, porque puede ser que lo necesite”. En muchas ocasiones hacemos eso. Yo me fijé que muchos de Uds. aquí tienen un pedazo de papel. Y un ministro pudiera estar diciendo algo, y entonces uno-uno toca ese punto, algo iluminará dentro de Ud. Y luego, si el Espíritu Santo está haciendo eso, entonces uno empezará a edificar allí, desde ese mismo punto, un mensaje para el Señor. Y eso está bien; yo me fijo que en las reuniones a dondequiera que voy, los predicadores y el pueblo están anotando. Todo eso está bien. Nosotrosnosotros estamos aquí...por eso es que estamos aquí, para tratar de ayudarnos uno al otro en estos caminos.
33Y ahora, abramos en Apocalipsis el capítulo tres, en las edades de la iglesia, repitiendo una edad de la iglesia. Pero ahora, nosotros estamos...nosotros...Allíallí... Yo pudiera tomar este texto, y con la ayuda del Espíritu Santo, predicar sobre él cien años, y nunca sacar lo que está en él, porque en este texto, como los otros textos de la Biblia, están todos atados juntos. Y yo quiero tomar mi tema en esta mañana sobre esto: “¿Cómo Puedo Yo Vencer?” Ahora, yo elegí éste, porque yo pienso que este es el tiempo en el que nunca deberíamos permitir que el Espíritu de avivamiento muera. Tenemos que mantenernos en avivamiento, constantemente avivados diariamente. Pablo dijo que él tenía que morir diariamente para que Cristo pudiera vivir. Y nosotros nunca debemos permitir que el avivamiento muera dentro de nosotros. Ahora, Apocalipsis el capítulo tres y empezando con el versículo 21 leemos esto: Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono. El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.
34¿Se fijaron Uds. en el-el orden de eso? ¿Ven? “Se siente Conmigo en Mi trono”, no “sobre Mi trono”, “en Mi trono”. Eso es en Su dominio. ¿Ven? Y ahora, como-como Cristo es el Gobernante, el Gobernante del trono en este tiempo del dominio completo de Dios, así la Iglesia estará con El, la Novia estará con El en Su trono en el domino entero. ¿Ven? No, “sobre Mi trono”, sino “en Mi trono” ¿ven?, en donde abarca Su dominio. Un trono está sobre un dominio. Y-y un dominio abarca tan lejos como sus límites abarcan, y esto es de eternidad a eternidad. Sólo piénsenlo.
35Ahora, mientras estudiamos esto, mi propósito de esto no es sólo venir aquí para-para tener compañerismo con Uds., lo cual me gusta hacer eso. Pero si-si yo tuviera una oportunidad de hacer eso, yo iría a sus hogares y les daría un apretón de manos, y platicaría con Uds., y me sentaría, cenaría con Uds., y me sentaría afuera bajo la sombra de un árbol, y platicaría y tendría compañerismo por mucho tiempo. Pero cuando venimos aquí, estamos aquí por un propósito específico. Esta es la casa de corrección. Este es el trono. Este es el trono de Dios, y el juicio sale de la casa de Dios. Y aquí es en donde nosotros nos reunimos, nos reunimos en amor el uno por el otro como sólo los Cristianos pueden amar, pero aquí estamosestamos bajo un-un liderazgo del Espíritu Santo. El Espíritu Santo está entre nosotros. Y estamos aquí para ser...para considerar entre nosotros, para ver en dónde estamos faltos, nuestras faltas, y cómo pudiéramos avanzar de donde estuviéramos a donde nosotros deberíamos de estar ahora...de donde estamos a donde deberíamos de estar. Y eso es lo que estudiamos. Los ministros estudian esos lugares para su pueblo. Cuando ellos ven al pueblo, la deficiencia, entonces ellos empiezan en eso.
36Ahora, yo pienso que la iglesia ya debería estar tomando un escaloncito más alto para-para este tiempo. Yo no planeo hacerlo en esta mañana, de mostrar estas cosas, pero yo-yo pienso que muy pronto, si el Señor lo permite, antes que prediquemos en esas Trompetas, yo quiero traer a la iglesia algo que-que Uds. deberían de saber ahora, creo yo.
37Y ahora, estamos hablando sobre este tema de vencer. La palabra “vencer”, por supuesto, Uds. saben lo que eso significa. Uno tiene que tener algo que vencer. Y esta edad de la iglesia de la que el Espíritu Santo estaba hablando aquí, la iglesia de la edad de Laodicea (como acabamos de enseñarlo), necesitó una reprensión. Laodicea tenía que ser reprendida, debido a su-a su indiferencia hacia Cristo; había puesto a Cristo afuera en el día...en su edad; y Cristo estaba afuera tratando de entrar otra vez. Eso es amor. Después de que El había sido echado afuera de Su propia casa, estaba tratando de entrar, y dijo: “El que abriere la puerta, Yo entraré a él”. ¿Ven?
38La iglesia misma en su totalidad lo ha puesto a El afuera. Pero fíjense ahora, Su llamamiento aquí no es solamente a la iglesia: “Al que venciere”. ¿Ven? No a la iglesia, eso sería “ella” ¿ven?, el cuerpo de la iglesia, sino al que venciere, al individuo que vencerá. Ahora, y Laodicea se lo merecía.
39Ahora, vemos entonces, sabiendo que esta es la edad de Laodicea, y sabiendo que esta edad necesita una reprensión cortante de parte de Dios...Necesita una reprensión cortante. Y cuando nuestra-nuestra clerecía llega a ser tan blanda y consentidora, como algunos viejos abuelos con sus nietos; todo lo que ellos hacen está perfecto y ellos son...
40Se ha dicho mucho que Dios es un Dios tan bueno, que ellos tratan de hacer a Dios simplemente como un abuelo consentidor. ¿Ven Uds.? Pero El no es así. El es un Padre, y un Padre de justicia, de corrección. Y el amor siempre es correctivo. ¿Ven? El amor corrige. No importa cuánto duela, El corrige. Una madre verdadera corrige a sus hijos; un padre verdadero corregirá. ¿Ven?, si Uds. se vuelven blandos y consentidores y permiten...
41Yo estaba cruzando el otro día sobre un trozo de árbol tirado allá en un-un arroyo, o lo que se llama riachuelo. Y brinqué sobre este trozo de árbol. Por fuera se miraba bien; se miraba como un trozo grande de haya, pero cuando yo brinqué sobre él, ¡ah!, se le arrancó un gran pedazo; estaba todo podrido y blando. Yo dije: “Los Cristianos han llegado a ser de esta manera”. Ellos han estado muertos en pecado y transgresiones por tanto tiempo que llegaron a ser blandos. Ellos no pueden sostener peso en lo absoluto. Ellos-ellos no saben lo que significa vencer. Entonces yo empecé a pensar en este texto: Vencer, mantener la vida en Ud. Cuando la vida salió, eso es lo que llevó a ese trozo de árbol a esa condición. ¿Ven? Y se empeoró cuando él cayó en el arroyo en donde estaba el agua.
42Y luego, ahora Ud. tome a un Cristiano, que se supone ser un Cristiano y permite que la Vida de Dios se vaya de él y la experiencia de gozo de servir a Cristo, y vive en la iglesia en donde esto está sucediendo, él se pudre dos veces más rápido ¿Ven? Correcto, viviendo bajo esto.
43Así que si nosotros estamos tratando de seguir el Mensaje de la hora, o al menos esta parte del Mensaje, deberíamos de vivir constantemente en la Vida de Cristo. ¿Ven? Porque si no, Ud. anda flojeando por ahí, y sabe estas cosas que Ud. debe de hacer y no las hace; la Biblia dice: “Aquel que sabe hacer lo bueno y no lo hace, le es pecado”. Y él llega a ser blando, podrido, cuando Ud. está separado de la Vida de Dios. Así que luche con todo lo que está en Ud. para permanecer en la Vida de Cristo, para que Ud. sea uno que lleve fruto.
44Nosotros vemos esta edad en la que estamos viviendo. Es una de las edades más sobresalientes de todas las edades. Esta edad de la iglesia de Laodicea es la más importante de todas las edades de la iglesia, porque es el fin del tiempo y la unión con la Eternidad. Y entonces, es la edad más pecaminosa. Hay más pecado en esta edad que lo que ha habido. Y los poderes de Satanás son-son mucho más difíciles de pelear contra ellos, que lo que fueron en cualquier edad. ¿Ven?
45Aquí...allá en las edades primitivas, un Cristiano podía por su profesión de ser una iglesia...de pertenecer a Cristo, podía ser decapitado por ello. El podía ser matado y sacado de su sufrimiento, e ir a encontrarse rápidamente con Dios. Pero ahora, el enemigo ha entrado en el nombre de la iglesia; ¡y es tan engañoso! Esta es una gran edad de decepción cuando...Cristo así lo dijo, que los dos espíritus serían tan parecidos en los últimos días que engañarían aun a los elegidos si fuere posible. ¿Ven, ven? ¿Ven? Y recuerden; Cristo habló de un pueblo elegido para este último día. ¿Ven? Engañarían aun a los elegidos si fuere posible, tan parecido.
46La gente vive...gente puede vivir una vida santa, limpia, sin ser pecaminosos, adúlteros, y bebedores, y mentirosos, jugadores; ellos pueden vivir por encima de eso y todavía no estar bien. Esta es una...la edad de vida, la Vida personal de Cristo, en donde los-los elementos químicos de Su Cuerpo, lo-lo que estaba en El; primero, bajo justificación, el bautismo del agua; segundo, bajo el nuevo nacimiento de Wesley, santificación, lo cual limpia; y tercero, bajo el bautismo del Espíritu Santo, poniendo ese vaso santificado en servicio...¿Ven? La palabra “santificar” significa...es una palabra Griega compuesta que significa “limpio y puesto a un lado para servicio”. Puesto a un lado para servicio, ahora el Espíritu Santo lo pone en servicio. ¿Ven?
47Y nos damos cuenta que cuando el espíritu inmundo se va de un hombre, él vaga en lugares secos. Eso es exactamente lo que la iglesia ha hecho, Bautistas, Metodistas, aquellos quienes creyeron en santificación. Entonces Jesús dijo que el espíritu inmundo que salió regresa a este cuerpo iglesia y encuentra la casa adornada, bien barrida, viviendo puro, vidas limpias, todo bien. Pero entonces si esa casa no está llena, ocupada, entonces él entra con otros siete demonios peores que lo que él era, y el postrer estado de este lugar es siete veces peor que lo que él era en primer lugar. Les hubiera sido a ellos mejor quedarse Luteranos que haber recibido esa luz y fallar en seguirla. Así-así será con los Pentecostales. Uds. saben lo que quiero decir. La casa está adornada.
48Como yo les estaba hablando a algunos el otro día, dije: “Ellos son muy cuidadosos, aún muchos de los grupos de santidad, de no llamar al Espíritu Santo, [‘Holy Ghost’], ‘Espíritu Santo’, [‘Holy Ghost’], porque ellos mismos se identifican con los Pentecostales cuando hacen eso”. [Si Uds. se fijan en este párrafo, el Hermano Branham usa dos palabras para establecer un punto, que significan lo mismo en el idioma Inglés, ellas son: “Holy Ghost y Holy Spirit”.- Trad.] Ellos dicen: “Espíritu Santo”, [‘Holy Spirit’]. ¿Ven? Se guardan de decir Espíritu Santo [Holy Ghost], porque los pentecostales, la gente común, simplemente lo llaman como dice la Biblia: “Espíritu Santo” [Holy Ghost], lo cual “Espíritu Santo” [Holy Spirit], y “Espíritu Santo” [Holy Ghost], es la misma cosa. Pero ellos tienen mucho cuidado respecto a...ellos no quieren ser identificados con esa gente que habla en lenguas, y eso es el mismo Espíritu Santo. ¿Ven? ¿Qué sucedió entonces? Cuando el enemigo que salió bajo santificación, eso estaba lavado, regresó y encontró la casa sin estar llena con el Espíritu Santo, ahora la condición de la iglesia se ha unido con la-con la liga de iglesias, con el Concilio Mundial de Iglesias; y es una condición ahora que la conecta con el Catolicismo Romano y todo el resto de ellas; y ahora es siete veces peor de lo que era cuando salió del Luteranismo. Allí es a donde la lleva el hombre.
49Y entonces miren la iglesia de la edad de Laodicea después que ha recibido el Espíritu Santo. Y con el conocimiento de ello, y el Espíritu de Dios en esto, y luego ella niega las obras de Dios, y lo llaman una obra del diablo, entonces, ¿qué de eso? Allí es cuando Cristo fue echado afuera de Su propia iglesia. ¿Ven?, El...Nunca lo mostró a El en la iglesia hasta que llegó a Laodicea. Y cuando El llegó a Laodicea, El ha sido echado afuera de Su iglesia, tratando de entrar otra vez.
50Ahora, ¿ven?, justificación nunca lo metió a El adentro. Santificación solamente limpió el lugar para El. Pero cuando el bautismo del Espíritu Santo vino, lo metió a El en el pueblo. Y ahora, ellos lo han echado afuera cuando empieza El mismo a mostrar que El es el mismo ayer, hoy y por los siglos. Ellos lo echaron afuera, porque se habían denominado y el-el Espíritu del Señor no está de acuerdo con sus denominaciones. ¿Entienden Uds. ahora? Que...Ellos lo echaron afuera: “Nosotros no queremos tener nada que ver con esta telepatía; es-es-es del diablo. Eso es adivinación o...” ¿Ven? Ellos no lo entienden. Tienen ojos y no ven, oídos y no pueden oír. ¿Ven?, Dios únicamente abre ojos como a El le place. El endurece a quien El endurece, a quien El desea, y-y-y da Vida a aquellos a quienes El desea. Eso es lo que la Escritura dice.
51Ahora, nosotros vemos estas horas en las que estamos, en esta etapa, y vemos lo que era. Y el Espíritu Santo está reprendiendo a la edad que lo echó afuera. Pero en todo eso, ¿se fijaron que es: “Al que venciere”? Aún en esa edad de la iglesia perversa, y mundana, “al que venciere”.
52Nos damos cuenta aquí que Dios siempre tuvo vencedores. El ha tenido vencedores en cada edad. Siempre hay, cada vez, en cada edad que ha habido en la tierra, Dios siempre tuvo alguien sobre quién El podía poner Sus manos como un testigo en la tierra. El nunca ha estado sin testigo, aunque algunas veces solamente es uno, pero alguien venció.
53Ahora, como los santos de antaño...Y un-un hombre muy fino, un erudito, estaba diciendo después de los Siete Sellos; él dijo: “Hermano Branham, Ud. siendo un-un tipista...tipólogo”, quise decir, dijo: “¿Cómo le va a hacer para poner a esa Iglesia en el rapto en tipo, sin que Ella pase por el período de la tribulación?” El dijo...¿Ven Uds.?, si es un tipo, tiene que haber un-un...Tiene que haber...Si hay un antitipo, tiene que haber un tipo de dónde venga el antitipo. Y todo lo que yo digo que es verdad, tiene un tipo. Tiene un tipo. Ud. tiene una sombra. Y la Biblia dice que las cosas antiguas eran una sombra de las cosas nuevas por venir. El dijo: “Pero ahora, Ud. tomó el Antiguo Testamento como una sombra, y ahora,” dijo él: “¿Qué va a hacer con esta Iglesia?”
54Este hombre viene de una...Un gran hombre, un gran maestro el cual es un íntimo amigo mío, muy buen hombre, y es un hermano magnífico. Y yo-yo no me atrevería a decir una palabra en contra del hermano; yo no lo haría de todas maneras como-como-como Cristiano. Yo no diría nada en contra de él. El-él-él no está de acuerdo conmigo en ese respecto, pero él-él es mi precioso hermano; comemos juntos y ¡oh!, él es una lindura de amigo. Yo recibo su revista, leo sus artículos; y él escribe algunos de los míos y demás. Y yo he sacado muchos temas de lo que-que he leído-leído de sus artículos, de lo que le he oído hablar. El es un gran hombre, pero él-él simplemente no está de acuerdo conmigo. Yo aprecio eso, o sea la sinceridad de él, pues no es uno de esos peleles, que tienen que estar de acuerdo con todo lo que Ud. dice. El tiene sus propias convicciones, y él se para por ellas. Yo aprecio eso. Y él es un buen hombre, un...¡Oh!, yo-yo no soy un maestro o erudito en lo absoluto, pero este hombre es ambas cosas; maestro y erudito. Pero yo-yo no puedo estar de acuerdo con él, porque no lo veo, pero el...eso-eso no está relacionado con la salvación; está relacionado con la venida del Señor.
55El ve que la Iglesia tiene que pasar por el período de la tribulación para la purificación. Yo digo que la Sangre de Jesucristo purifica la Iglesia. ¿Ven? No necesita...Yo creo que la iglesia pasa por el período de la tribulación, la iglesia organizada, pero la Novia no pasa. ¿Escogería a una mujer que Ud. tuviera que purificar antes de casarse con ella? La Novia de Cristo es escogida, y Ella es elegida, y Ella es la Novia de Dios, la Novia de Jesucristo.
56Y ahora, él dijo: “¿Cómo va Ud. a tipificar eso? Si esa Novia se va, Ella sube antes de pasar por el período de la tribulación...” Dijo: “Yo tengo Escrituras que le muestran a Ud. que la Iglesia está en el período de la tribulación”. Yo dije...“Sólo lea el Sexto Sello. Eso es todo. Ella está allí bajo el período de la tribulación”. Pero nos damos cuenta que antes de eso, la Novia ya se ha ido. Ella está en la Gloria para ese tiempo. Ella no pasa por esa purificación. ¿Ven? “El que cree en Mí tiene Vida Eterna, y no vendrá a condenación o al juicio, mas ha pasado de muerte a Vida”. Cristo dio la promesa que ni siquiera nos pararíamos en el juicio. Tan gratuitamente El tomó mi lugar que yo soy absolutamente libre. Cuando soy perdonado, soy perdonado. ¿Cómo puede El sacarme de la casa de empeño y tener un recibo claro de...Cómo puede El ser mi Redentor y sacarme de la casa de empeño, y el agente de empeños todavía decir que yo le pertenezco? Yo tengo un recibo escrito, amén. ¿Ven?, escrito por la Sangre de Jesucristo. ¿Ven? Ahora, aquí en eso, es a donde llegamos. El dijo: “Ahora, ¿cómo vamos a obtener...separar a esa Novia elegida de la que Ud. está hablando, ahora, cómo va Ud. a poner eso bajo un tipo?”
57Yo dije: “Muy bien”. Yo dije: “Aquí está. Ahora, en Mateo el capítulo 27 y el versículo 51...” Si nosotros...Permítanme leerla y luego nosotros-nosotros lo entendemos bien. Entonces nos damos cuenta si estaba tipificada o no, si era la Novia elegida. Mateo el capítulo 27 y el-y el versículo 51. Muy bien. Leemos esto en la crucifixión de nuestro Señor: Y he aquí, el velo del templo se rasgó en dos de arriba abajo...
58Ahora, eso era la ley. La ley terminó allí mismo, porque el velo apartaba a la congregación de los artículos santos de Dios. Solamente un sacerdote ungido entraba allí, y eso, una vez al año. ¿Recuerdan Uds.? Ahora, Dios con Su propia mano, fíjense; de arriba abajo, no de abajo arriba (son como unos cuarenta pies de altura [12.19 Metros-.Trad.], fíjense; no de abajo arriba, sino de arriba abajo mostrando que fue hecho por Dios), rasgó el velo en dos. Entonces el...cualquiera, quienquiera venir, venga y participe de Su santidad. ¿Ven? Muy bien. ...de arriba abajo; y la tierra tembló y las rocas se partieron; Y se abrieron los sepulcros, y muchos cuerpos de santos que habían dormido, se levantaron. Y saliendo de los sepulcros, después de la resurrección de él, vinieron a la santa ciudad, y aparecieron a muchos.
59Allí está esa Elegida, esa Novia; no toda la iglesia Judía salió en ese tiempo. Todos ellos ofrecieron el mismo sacrificio. Todos ellos estaban bajo la sangre derramada del cordero, pero había un grupo elegido. Y ese grupo elegido, tan pronto como vino el Evento, aquellos que verdaderamente creyeron en él, y fueron sinceros, determinados...Ahora, yo estoy llegando a la palabra “vencer”; ahora, retenga eso. Estos que verdaderamente habían vencido, sinceramente ofreciendo la misma ofrenda que el resto de ellos hicieron, pero en sinceridad, vencieron las cosas del mundo, cuando la propiciación fue hecha correctamente por ellos (ellos estaban en el paraíso, en ese lugar, hasta ese tiempo), cuanto ese tiempo fue cumplido, ellos habían vencido y estaban descansando, durmiendo ¿ven?, muchos de esos cuerpos que dormían en el polvo ¿ven?, durmieron...
60Ahora, si tuviéramos tiempo iríamos a Daniel. Cuando Daniel, ese elegido que había vencido...Y El dijo: “Sella el libro, Daniel, porque tú descansarás con tu heredad. Pero cuando el Príncipe venga, el cual se parará por el pueblo, tú te pararás con tu heredad. Aquí está. Daniel, este profeta de Dios, vio el tiempo de la venida del fin. Y El dijo: “Daniel, tú te pararás con tu heredad en ese día”. Y aquí estaba él, salió, no todo Israel, sino la Novia, tipo de Israel.
61Ahora, el resto de Israel no salió hasta la resurrección general. Y ahora, en la venida del Señor Jesús, aquellos quienes verdaderamente aman Su venida, que están viviendo por ella, cuando El aparezca en el cielo, la Iglesia que está muerta en Cristo se levantará y esos serán cambiados en un momento. El resto de ellos no sabrán nada al respecto. Recuerden, les aparecieron a aquellos en la ciudad. ¿Ven?, el-el-el rapto será de esa manera. Nos veremos uno al otro, y los veremos. El resto del mundo no los verá. Serán raptados secretamente, esperando ese tiempo, luego regresarán a la tierra para ese glorioso milenio, los mil años. El resto de los muertos no viven por mil años, y luego viene la resurrección general en donde todo Israel...
62Y también miren allí, a los doce apóstoles, los doce patriarcas, todo representado. Y ni siquiera hemos llegado a eso todavía, tal vez si es la voluntad del Señor, llegaremos a ello en el Testamento, cómo esas murallas de jasper y doce piedras y doce puertas, doce fundamentos, todo eso está representado. Aquí ellos están en doce tronos, los ángeles mensajeros de aquellos días para pasar juicio sobre aquellos quienes rechazaron el mensaje de ellos. Amén. Allí viene esa gran hora.
63Sí, ¡qué día!, ¡qué tiempo estamos viviendo! Cómo deberíamos de examinarnos, iglesia. Ahora, hablamos de estas cosas venideras, que van a venir; ahora, detengámonos aquí en el día de hoy, y veamos, examinémonos y veamos si nosotros estamos en la fe.
64Ahora, hablemos de algunos vencedores por unos cuantos minutos. En los días del tiempo de Noé, el cual fue tipificado por Jesucristo de ser como el día de hoy. Yo tenía...Se suponía que debía de tener diez minutos; pero ahora será media hora. Yo solamente estaba empezando en la primera página. Pasaré unas cuantas si puedo y tener...
65Observen. En el tiempo de Noé, el tipo de hoy, Jesús se refirió a él y dijo: “Como fue en el tiempo de Noé, así será en la venida del Hijo del hombre”. Como en el tiempo de Noé así será en la venida del Hijo de hombre. Fíjense, allí estaba todo ese mundo antediluviano, tal vez de millones de gente, hubo ocho vencedores. Ocho personas vencieron; esos fueron vencedores genuinos, verdaderos. Allí estaban los tres hijos de Noé y sus esposas, y Noé y su esposa. Ocho vencedores que entraron al arca en el tiempo apropiado. ¿Cómo lo hicieron ellos? Ellos escucharon la Palabra de Dios. Ellos no fueron encontrados fuera de la puerta. Ellos fueron encontrados dentro de la puerta.
66¡Oh, mis amados amigos, no permitan que se cierre esa puerta! Jesús dijo: “Como fue en ese día, así será en la venida del Hijo del hombre (gracias, hermano), así será en la venida del Hijo del hombre”. Ahora, si alguien va a ser encontrado afuera de esa puerta...Muchos de ellos pudieron haber tenido buenas intenciones; “y algún día si tales cosas suceden, nosotros entraremos con el Hermano Noé, porque él es un buen hombre”. Pero ven Uds, sólo fueron encontrados ocho adentro.
67Ahora, piensen bien, ahora, si Uds. se han quedado así haciéndose blandos, ¡entren!, ¡dénse prisa!, ¡rápido!, porque la puerta pudiera cerrarse en cualquier tiempo.
68Y siempre ha habido una arca en la economía de Dios. Hubo una arca en los días de Noé para la salvación de su pueblo. Hubo una arca en los días de la ley, el arca del testimonio en los días de la ley. Ellos siguieron al arca, y hay una tercera dispensación ahora, como en los días de Noé, en los días de Lot, y ahora en este tiempo. Hay una arca ahora, y esa arca no es una denominación; ni tampoco son buenas obras que Uds. hacen; es por un Espíritu. Romanos 8:1: Todos somos bautizados en un cuerpo en el domino de este Reino, un bautismo espiritual. No importa cuán bueno, cuán malo, o lo que sea, Ud. entra en ese Reino por-por el bautismo del Espíritu Santo. ¿Ven? Esa es la única manera que Ud. vencerá. Son todos los que están bajo la Sangre derramada los que son vencedores, porque Ud. mismo no puede vencer; es El el que vence por Ud. Ud. está descansando.
69“¿Cómo sé entonces, Hermano Branham, que yo estoy allí adentro?” Observe qué clase de vida Ud. está viviendo. Sólo mire alrededor. Vea si sale de Ud. automáticamente. O si Ud. tiene que esforzarse y jalar ¿ve?, entonces Ud. lo está haciendo. Pero no trate de hacerlo.
70Así como-como-como-como un bebé metiendo un bracito por el hoyo de una manga de camisa ¿ven Uds.?, él la pone arriba, abajo, alrededor, y todo lo demás. ¿Ven? El no puede hacerlo. “Ponte tu abrigo, cariño”. El no puede hacerlo. Su bracito está arriba, abajo y alrededor. Se necesita la mano firme de Ud. ¡Y oh!, cuán contento estoy que puedo entregar mi mano al Padre, y decir: “Señor Jesús, yo no puedo meterla allí. Tú ayúdame; pónme el abrigo. Yo desisto”. Sólo deje que El lo haga.
71Así que, si el pequeño bebé sigue tratando: “Oh, yo lo puedo hacer; yo lo puedo hacer”. Y él trata por dondequiera; El no lo puede hacer. Ni tampoco Uds.; ni tampoco yo. Pero si nosotros sólo nos aquietamos y le permitimos a El hacerlo; sólo entréguese a El: “Aquí, Señor, aquí estoy. Sólo-sólo permite...permíteme ser nada. Y yo-yo-yo me entrego; Tú pon mi mano en el lugar correcto”. Esa es la victoria; eso es vencer.
72La cosa que Ud. tiene que vencer, es Ud. mismo, sus ideas, sus cosas, y rendirse Ud. a El. El venció por Ud. El conoce el camino; nosotros no.
73Pero en el tiempo de Noé hubo ocho vencedores, y esos fueron los que entraron. Ellos quedaron adentro. Ahora, miren amigos, yo creo que están grabando esto, y si está en televisión, o no en televisión, perdónenme, en cinta, lo que Ud. haga, quien fuera que esté escuchando en estos momentos, o quien escuchará después, la hora es muy tarde y Ud. tiene buenas intenciones, pero sea encontrado adentro. Ahora, no se esfuerce. No es del que quiere ni del que corre, pero del que Dios...Sólo permítale a Dios. Sólo ríndase a El y camine con una fe perfecta, satisfecho de que Dios ha prometido que El es capaz de llevarlo a cabo. No uniéndose a una denominación o a otra denominación, y corriendo para un lado y para otro, y probando esto; sólo ríndase a Dios y camine con El, en paz, en quietud, sin interrupción; sólo continúe caminando con El. Eso es correcto.
74Eso es lo que yo le dije a nuestro hermano que acaba de tener el-el colapso nervioso. ¿Ven? “Sólo ríndase a El. El está aquí; El quien sabe lo que Ud. ha hecho, y qué causó a su ser actuar de esa manera y todo eso. El sabe todo respecto a Ud.; y ahora El acaba de decirle a Ud. en respuesta, lo que Ud. debe de hacer”. Ahora, yo dije: “La única cosa que tiene que hacer es ir y hacerlo; eso es, olvide todo respecto al pasado, camine, viva para el futuro en la gloria y en la Presencia de Dios.
75Ocho vencedores...En los días del tiempo de Daniel, hubo cuatro vencedores que podían soportar la prueba del fuego y leones. Ahora, nosotros esperamos ser probados. Esa es una buena lección para mi-mi hermano allá atrás, también. Aquel que viene a Dios debe primero ser probado. Probado, ¿con qué? Con la Palabra. Esa es la prueba de Dios. ¿Lo creen Uds.? Aquel que viene a Dios debe ser probado. Eso únicamente demuestra a un hijo verdadero ¿ven?, ¿ven?, ser probado. Y cuando viene la prueba, Ud. no puede vencer a menos que haya una prueba dada a Ud. Y cuando una prueba es dada, es para ver si Ud. puede vencer o no. Y Jesús dijo: “Al que venciere”, la prueba. La prueba es la cosa más grande que alguna vez le haya pasado a Ud. Y yo creo que está escrito en la Escritura, Pedro dijo que nuestras pruebas son para nosotros más preciosas que el oro. Es un tiempo de prueba; es...Y una buena evidencia para nosotros de que Dios está con nosotros, es cuando somos probados, pues todos los hijos de Dios son sometidos a pruebas y probados.
76Y Daniel, un hombre, un profeta; Sadrac, Mesac, y Abed-nego...Daniel era el profeta, y ese era el tamaño de la iglesia de ese día, de la Novia, quise decir. Hay muchos en la iglesia, como cerca de dos millones de ellos fueron llevados allá. Pero allí estaba...ese era el tamaño de los vencedores. Y esos vencedores fueron puestos a la prueba. Y cada vencedor tiene que ser puesto en la prueba. Y cuando ellos dijeron: “Uds. retráctense de lo que la Palabra dijo o serán echados en el horno de fuego ardiendo”, pero ellos rehusaron todo excepto la Palabra.
77Y cuando a Daniel se le fue dada una prueba de que él debería retractarse de lo que la Palabra dijo, que ellos deberían inclinarse hacia el templo, del cual Salomón oró y El los libraría a ellos de todas las cosas, Dios oiría de los Cielos si ellos miraban hacia el templo y oraban. Y dijo: “Si algún hombre ora dentro de este número de días (y nosotros somos Medos-Persas quienes no podemos cambiar o alterar nuestras leyes), ese hombre será echado en el foso de los leones”.
78Ellos acordaron una trampa contra él. Yo creo que ese profeta sabía eso. Pero ellos acordaron una trampa contra él. El caminó humildemente. Cuando llegó la hora de hacer su oración, sabiendo él que en Jerusalén su tierra, había una ofrenda de sacrificio ardiendo en el altar. Daniel no le tuvo miedo a esos espías. El levantó las persianas, y abrió las contraventanas, y se arrodilló, y levantó sus manos hacia Dios, y oró. ¿Por qué? Vivieran o murieran, él tenía la victoria; y por lo tanto, había tanta victoria que los leones no pudieron comérselo. ¿Ven? El-él venció.
79Los...Sadrac, Mesac, y Abed-Nego tenían tanta victoria que el león...que el fuego no podía quemarlos. Uds. saben, la victoria es una cosa difícil de quemar, o comer, o lo que sea. ¿Ven? Así que ellos-ellos la tenían.
80Yo pudiera mencionar otro carácter. En los días de Lot (Jesús se refirió a ello), sólo hubo tres que vencieron: Lot y sus dos hijas. Ni siquiera su esposa venció. Ella es...Ella se puso en camino; ella es un tipo. (Quisiera que tuviéramos tiempo; mis treinta minutos se terminaron en estos momentos. ¿Ven?) Ella-ella estaba...ella hizo bien; ella salió. Ahora, tengo que decirles esto a Uds. dentro de un momento.
81Muchos de Uds. han salido también. Muchos de Uds. dejaron estas cosas para tomar su decisión, después de que lo escudriñaron por toda la Escritura y se dieron cuenta que está correcto. Uds. vieron la vindicación del Dios Todopoderoso, pero no lo que alguien-lo que alguien dijo que era la vindicación, sino lo que la Biblia dijo que sería, y aquí lo está haciendo. Uds. vieron que era la Verdad. Así que decidieron salir de Sodoma, dejar las denominaciones, dejar las cosas que los ataban a un credo, y seguir a Cristo por el Espíritu Santo, vindicándose El mismo por la Palabra escrita de Dios. En otras palabras, Uds. tomaron la Biblia en lugar del credo. Uds. decidieron salir para seguir.
82Bueno, la esposa de Lot hizo la misma cosa, Uds. saben. Ella decidió salir con Lot, seguir a su esposo, a sus hijos, a sus amados, pero eso no estaba en su corazón. Ella todavía amaba al mundo. Así que es posible que Uds. puedan empezar y todavía el mundo estar en Uds. ¿Ven?, ella nunca venció. Y a pesar que ella iba bien en la jornada, finalmente la jornada la venció. Ella tenía que dar esa última, y prolongada mirada. Allí fue en donde ella quedó afuera. Ni siquiera miren hacia atrás. No tengan ningunos deseos. Sigan caminando. Pongan sus mentes en el Calvario y continúen caminando hacia Cristo.
83¿Ven?, ella salió como un vencedor, pero nunca venció. Oh, ella dejó la denominación; ella la dejó. Ella salió de Sodoma con Lot, pero ella quería regresar y tener su cabello cortado. Saben que...?...Ella tenía que regresar. Ella simplemente no podía soportar la-la prueba. Ella tenía que mirar hacia atrás otra vez, para ver lo que el resto de ellos estaban haciendo. “¡Oh!, Uds. saben, a pesar de todo, yo tengo algunos buenos amigos allá. Y después de todo, esto pudiera ser sólo un pequeño-un pequeño movimiento; yo no sé si pudiera estar bien o no. Yo tengo...Yo solamente tengo la palabra de este hombre. Aunque él es mi esposo, pero...(su-su pastor es su esposo espiritualmente hablando. ¿Ven Uds.?), ahora, si está bien o no. Yo no sé, tal vez él...su revelación no estaba bien...?...” Entonces, si Uds. no están perfectamente satisfechos, si Uds. no saben perfectamente que esta es la Palabra de Dios, entonces-entonces Uds. no pueden ir. ¿Ven? Uds. tienen que estar totalmente entregados. Uds. tienen que saberlo, no solamente decir: “Bueno, yo veo a otros haciéndolo. Yo veo una señal”.
84Uds. saben que Israel salió...Yo pudiera decir la misma cosa y aplicarlo aquí. Ellos salieron dos millones de fuertes, y terminaron con dos hombres. Eso es correcto. Ellos miraron las obras de Dios; ellos miraron la manifestación del Espíritu; ellos miraron grandes, poderosos milagros que se hicieron allá en Egipto y todo, y salieron, pero eso-eso no estaba en sus corazones. Ellos no vencieron; ellos simplemente salieron. Y Jesús dijo: “Y ellos perecieron en el desierto y están eternamente muertos”. Cada uno de ellos está muerto; eso significa “separación eterna”. Cada uno de ellos se pudrió en el desierto.
85Pero allí había dos hombres, Josué y Caleb. Y cuando el reto llegó (los obstáculos eran tan grandes, tanto así, que ellos se miraban como langostas al lado de ellos), Josué gritó con Caleb y dijo: “¡Somos más que capaces de hacerlo!” ¿Por qué? Dios así lo dijo, y ellos fueron vencedores. Ellos vencieron. Ellos fueron los que fueron privilegiados de entre toda la gran organización del pueblo para meter a la verdadera Novia elegida a la tierra prometida. Josué y Caleb en el frente de la batalla, allá como dos generales guiándolos hacia el río y cruzaron al otro lado del río, entrando a la tierra prometida. ¿Por qué? Ellos creyeron la Palabra.
86No importa lo que...Datán levantó...Datán, se levantó, quise decir, y también Coré, y ellos trataron de decir: “Este hombre está tratando de imponerse por encima de todo el resto de nosotros; que él es más santo que el resto de ellos”, después que Dios había vindicado completamente al hombre. Ellos dijeron: “Nosotros empezaremos un grupo de gente. Haremos esto, eso, o lo otro. Y haremos nuestras organizaciones; haremos...” Y ellos murieron y cayeron. Pero estos hombres tenían esa Palabra del Señor, y ellos se quedaron con Ella. Y ellos cruzaron al otro lado. No es él que empieza; es él que termina. Muchos empiezan la carrera, pero hay uno terminándola. Habrán muchas iglesias empezando, muchos grupos de gente. Habrá un grupo terminándola. Esos son los vencedores.
87En los días de Lot...Sí, ella tuvo que dar esa gran mirada prolongada hacia atrás. “¡Oh!, estoy dejando a Fulana y a Sutana allá. Esos momentos placenteros que solíamos tener, yo nunca los olvidaré”, y ella se quedó afuera como en los días de Noé. Ella quedó afuera sin misericordia y ella pereció. Y la-la columna todavía está de pie hoy; ellos reclaman (yo no sé), que uno puede cortar un pedazo de ella, y que crece otra vez, una columna de sal. Si Uds. alguna vez han visto esa fotografía de “Sodoma y Gomorra”, Uds. verán la columna original de sal que se formó allá.
88Ahora, hay una diferencia entre una columna de sal y una Columna de Fuego. Uds. tienen...?...
89Ahora, fíjense en el tiempo de Juan el Bautista. En el tiempo de Juan el Bautista fueron seis los que vencieron. Todas las edades habían tenido vencedores. En el tiempo de Juan tuvieron seis: fue José y María, Zacarías, y Elizabet, Simeón y Ana; un hombre y una mujer, un hombre y una mujer, un hombre y una mujer, ¿ven?, tipo de Cristo y la Iglesia, Cristo y la Iglesia, Cristo y la Iglesia, Cristo y la Iglesia. ¿Ven, ven?
90Fíjense, empezó de un hombre natural. Noé...Moisés...o José. El hombre natural José, ¿qué era él? Un carpintero. Luego el sacerdote, ¿qué era él? ¿Ven? Un ministro en la casa del Señor, Zacarías. Y de eso a Simeón, un profeta, y una profetisa. ¿Ven la...?...justificación, santificación, bautismo del Espíritu Santo. Amén. ¿No lo ven Uds.? Perfectamente. Seis vencieron. Todo el resto de ellos, ellos ofrecieron su sacrificio y todo, pero estos eran elegidos. Ellos vencieron.
91Fíjense, cada edad de la iglesia, venció cuando ellos...Cada...Algunos de cada edad de la iglesia vencieron la tentación de esa edad. Yo tengo las Escrituras aquí; no pienso que en verdad tengamos tiempo para hacerlo. Pero sabemos...Cada una de las edades de la iglesia...Lo mismo ahora, es como alguien quien es...
92¿Ven?, como dije en el principio, Ud. nace derrotado. Y ese nacimiento nunca puede hacer...traerlo a-a Vida, porque Ud. nace derrotado. Y Ud. está en un mundo derrotado, entre gente derrotada que tiene...entre credos derrotados, denominaciones derrotadas. Ud. tiene que llegar a la victoria de alguna manera.
93Es como un lirio. Considerando un lirio, yo pienso que es una de las flores más hermosas que hay. Yo estoy muy encariñado con esos lirios de agua, y lirios de estanque. Yo pienso que es muy difícil encontrar algo tan hermoso como un gran lirio de estanque, llamado lirio de agua. Cómo resplandece. Y ¿de dónde viene? Es una simiente pequeña en el fondo de un estanque asqueroso, lodoso. Y sin embargo en esa semillita, todo ese esplendor que radiará, está dentro de ella cuando está en ese lodo. Pero tiene que luchar diariamente, sabiendo que hay algo por qué luchar, está negro; está sucio; está asqueroso; está lamoso en esa lama en la que está viviendo, pero aún así se abre camino a través del lodo, la asquerosidad, y las aguas, y de los lugares estancados hasta que saca su cabeza por encima en la luz, y expresa lo que ha estado escondido dentro todo el tiempo.
94Yo pienso que eso es un vencedor, el que una vez estaba en pecado, que una vez hizo cosas que estaban mal (no se preocupe de eso ahora, ¿ven?), uno que hizo cosas que estaban mal. Entonces...Ahora, ¿para qué mirar dentro del estanque otra vez? ¿Ven?, miren Uds. tienen...
95Dios por Su predestinación ¿ven?, ha-ha traído a esta simiente a vida, y se está expresando a sí misma ¿ven?, saliendo a vida. Y ahora, por encima de todo eso, ella ha vencido. ¿Ven?, ella misma no se expresa allá abajo. Está subiendo para expresarse a sí misma. Ni tampoco Ud. en su-su pecado, y adulterio, y todo en lo que Ud. vivió. Ud. no expresó nada, pero allí adentro había una simiente. Y tuvo una oportunidad de ella misma expresarse a vida, y ahora Ud. está en la Presencia de Jesucristo con la luz del sol. Ella declaró lo que Ud. verdaderamente era en el principio. ¿Ve lo que quiero decir? Ud. vio la Luz. Ud. floreció. Ud. abrió su corazón, y ahora Ud. es un lirio.
96Recuerdan Uds. mi sermón sobre el lirio: El Reverendo Lirio; cómo él no trabaja ni hila, y ni aún así Salomón con toda su gloria se vistió como uno de estos...él es...él-él...Mírenlo a él. El creció para...El no toma nada para él mismo. El lirio no se preocupa nada de sí mismo. ¿Qué hace él? El es...él despliega su belleza, su vida, para que otros puedan ver. Su vida es expresada para que otros puedan ver la gloria, lo que está en él, lo que estaba en él en ese lodo. Ahora él está arriba; ese es el vencedor. El venció el lodo. El venció las cosas del mundo, y ahora él gratuitamente se da. Todos pueden mirarlo a él, su vida, Ud. no puede señalarlo con el dedo. ¿Ven?, él es un verdadero vencedor. Ud. no puede decir nada ahora acerca de él, pero Ud. dice: “Salga del lodo”. Pero él no está en el lodo ahora; él está encima de él. ¡Amén! Ud. no puede señalarlo por lo que él era. ¿Qué es él ahora? El está encima.
97Entonces las abejas pasan y dicen: “Ese es un perfume maravilloso. Creo que iré y tomaré mi parte”.
98El sólo abre su corazón: “Vengan; estoy ofreciendo”. Todos toman de él. ¿Ven? El es-él es un verdadero pastor. El expresa la gloria de Dios, y miren de dónde viene él. El tuvo que vencer para hacer eso.
99En un tiempo él o ella fueron jóvenes y bien parecidos, hermosos. Ellos tuvieron que pasar muchas tentaciones, pero ellos vencieron eso. ¿Ven? Ellos vencieron; ahora ellos están expresando la verdadera belleza de Cristo en sus vidas.
100Fíjense, expresándose a través del lodo. Jesús nos dio el ejemplo de cómo hacerlo. Ahora, nosotros queremos saber cómo vencer. Jesús nos dijo cómo hacerlo. ¿Ven?, humildad, ciñéndose con una toalla, y lavó los pies de los discípulos, y los limpió. El mismo Dios del Cielo se humilló a Sí mismo.
101Nosotros no queremos ser humillados. Esa es la razón que las mujeres no quieren que su cabello crezca ¿ven?, la razón que ellas no quieren vestirse como las damas deben de vestir, lo mismo los hombres no quieren...¿Ven?, es la misma cosa. Ellos no...Ellos-ellos se sienten humillados. Pero Jesús constantemente...Miren quién era El. La grandeza (voy a decir algo), la grandeza se humilla a sí misma. La gracia se humilla a sí misma; la grandeza.
102Yo he tenido el privilegio de tener...de conocer algunos grandes hombres. Y son estos tipos que tienen un cambio de ropa y cincuenta centavos en sus bolsillos y...para hacer ruido, ese es el tipo que piensa que él es algo cuando no es nada. Pero yo he estado con grandes hombres, yo estoy hablando de grandes hombres, que están entre hombres con las mangas raídas, los puños; y ellos lo hacen pensar que Ud. es la gran persona. ¿Ven?, la grandeza es humildad. No se olviden de eso, iglesia. La grandeza es expresada en humildad, no cuán amable Ud. pueda ser...Yo no estoy hablando de ser sucio; yo-yo estoy hablando de ser humilde en espíritu. ¿Ven? Yo no estoy hablando de no bañarse y de no asearse. Eso...Uds. deberían de hacer eso; Uds. saben eso. ¿Ven? Pero yo estoy hablando acerca de humildad, humildad genuina, no algo que es pretendido, algo que es, que es verdadera humildad.
103Jesús nos dijo cómo hacerlo. El venció. Significa...“Vencer”, significa “soportar la prueba”, correcto, como los Santos de antaño lo hicieron, como Jesús lo hizo. En medio de todos Sus enemigos, El soportó la prueba. En todo lo que El fue probado, El la soportó. Al encararse con la enfermedad, y El siendo el Mesías, El los sanó. Al encararse con la muerte, El la trajo a vida otra vez. Al encararse con el Calvario, Su propia muerte, El lo venció rindiéndose a Sí mismo. ¿Cómo? Por la Palabra. El dijo: “Destruyan este templo, y Yo lo levantaré en tres días”. La Palabra así lo dijo. ¿Ven? Y al encararse con la muerte El la derrotó; El venció la muerte. Al encararse con el infierno El derrotó al infierno y venció el infierno. Sí. Al encararse con la sepultura El venció la sepultura. ¿Cómo? Todo por medio de la Palabra y humildad. ¡Oh, hermano! Ese es el Hombre verdadero. Ese es el que debe ser su ejemplo. ¿Ven? El derrotó todo, lo venció.
104Miren; la tentación lo afrontó a El. ¿Sabían Uds. eso? La Biblia dice que El fue tentado en todo como nosotros, pero sin pecado. El fue tentado por-por la bebida; El fue tentado por mujeres; El fue tentado en todo lo que podía ser tentado. El fue tentado en todo lo que nosotros somos; El era un hombre. Y aún así Ud. no podía señalarlo con el dedo. Sí, señor.
105“Vencer”, significa “reconocer al diablo en cada uno de sus trucos”. Mucha gente dice que no hay diablo; que es sólo un pensamiento. ¡No crean Uds. eso! Hay un diablo real. El es tan real como Uds. lo son, como cualquiera, un diablo real. Y Uds. deben reconocerlo como real. Uds. deben saber que él es un diablo. Y entonces, al mismo tiempo que Ud.-Ud. lo reconoce a él y sabe que él es un diablo, y que él está en contra suya, entonces, para vencer Ud. debe reconocer que el Dios que está en Ud. es más grande y poderoso que él...?...que el que está en Ud. ya lo venció a él, y por Su gracia Ud. es más que un rival para él. ¡Amén! Eso es vencer verdaderamente.
106Cuando Ud. reconoce...Ud. mira atrás y dice: “Yo estoy haciendo esto, y estoy haciendo eso”. Entonces oh, oh, Ud.-Ud.-Ud. está derrotado. Pero no hay condenación para aquellos quienes están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne sino conforme al Espíritu. Entonces Ud. se da cuenta que ha vencido, y que Ud. sabe que él es un diablo. Ud. no puede decir: “Yo tengo una enfermedad, y yo-yo-yo-yo no creo que es una enfermedad”. ¡Oh, sí!, es una enfermedad. Ud. tiene cáncer y Ud. no cree que es un cáncer; es un cáncer. Es un cáncer. Pero recuerde que más grande es el que está en Ud. que el que está en el mundo. Ud. debe de darse cuenta que el Espíritu Santo que está en Ud. ya ha vencido esta cosa. Y El está en Ud., y Ud. puede vencer por El. Eso es exactamente algo sensato. Así es exactamente de la manera que las Escrituras están escritas: Vencedores. Tengo que apurarme. Ya tengo cuarenta y cinco minutos ahora. Verdaderamente ya me he pasado del tiempo.
107Fíjense; vencer. El Dios que está en Ud. es más grande que el que está en él. El dios del mundo no es tan grande como el Dios del Cielo el cual está en Ud.
108Tanto como la oscuridad puede estar en la presencia de la luz...Ahora, la oscuridad no puede estar en la presencia de la luz. A mí no me interesa cuán oscuro esté; la luz la desvanecerá. No puede estar. ¡Gloria! Ud. tome tanta oscuridad como pueda, y trate de pararse contra la luz una vez, y vea lo que sucede. Ese que está en Ud., es Luz. Y el que está en el mundo es oscuridad. Así la Luz ha probado vencer la oscuridad. Y un hombre que está en Cristo y sabe que él ha vencido las cosas del mundo, ¡amén!, el mundo ya no tiene más ataduras sobre Ud. en lo absoluto, Ud. es libre. “Andad en la Luz así como El está en la Luz, y la Sangre de Jesucristo nos limpia de todo pecado, y tenemos comunión unos con otros para siempre”. Allí lo tiene.
109El que está en Ud. es más grande que el que está en el mundo. Ahora, si Ud. mira atrás, y Ud. está condenado, entonces ellos...Ud. está...Ud. todavía está en el mundo. Pero si Ud. está viviendo por encima de eso, entonces El que está en Ud. lo ha guiado a Ud. por encima de las tinieblas. Como el lirio, él está por encima de la oscuridad del lodo. El está por encima de la oscuridad de las aguas lodosas. El está en la luz, reflejando la belleza que fue puesta en él antes que él saliera del lodo. ¡Amén!
110Ahora, yo-yo me siento como un Cristiano que grita. Lo que estaba allí adentro por Dios en el principio, se abrió camino, venció. Venció el forro; venció el lodo; venció las aguas. Venció todo, y era un vencedor y reflejó la belleza y la gloria de Dios.
111De esa manera lo hace cada creyente. De esa manera lo hizo Noé. De esa manera lo hizo Lot. De esa manera...Miren en qué lió él estaba metido. De esa manera lo hizo Moisés. De esa manera lo hizo Josué. De esa manera lo hizo Daniel. De esa manera lo hicieron Sadrac, Mesac. De esa manera lo hizo Juan el Bautista, Zacarías y Elizabet. De esa manera Simeón, de esa manera Ana, cada uno de ellos lo hicieron. Ellos vencieron el lodo que-que estaba alrededor de ellos y adentro de ellos, levantaron sus rostros por encima de la cosa y resplandecieron la gloria de Dios. Eso es lo que hace un verdadero Cristiano.
112Recuerden, Jesús nos mostró cómo se hace. Cuarenta días de tentación. El fue tentado más allá de lo que cualquier hombre pudiera ser tentado, en la tentación de Jesucristo. Ahora, fíjense; El nos mostró cómo se hace. (Ahora, terminaré en unos cuantos minutos. ¿Ven?) 113 Miren, El nos mostró cómo se hace. ¿Cómo lo hizo El? Por la Palabra. Así fue cómo El lo hizo, porque El era la Palabra. Y el...Jesús dijo: “Si vosotros permanecéis en Mí, y Mis Palabras en vosotros...” Uds. regresan a la Palabra otra vez, la Palabra de promesa. ¿Cuál es la Palabra de promesa para cada Cristiano? “Mayor es El que está en vosotros que el que está en el mundo”. Entonces, ¿cómo puedo yo vencer? No yo, pero la Palabra que está en mí. La Palabra es Dios. Entonces yo venzo las cosas del mundo, porque es la Palabra dentro de mí. “Si vosotros permanecéis en Mí, y Mis Palabras en vosotros, pedid lo que deseáis”. Sólo continúen avanzando. Uds. están llegando a la cima, sin duda alguna. ¿Ven? Uds. tienen que llegar a la cima.
114En cuarenta días de tentación, El venció por la Palabra de Dios. Yo quiero enfatizar algo aquí sólo por unos cuantos minutos. Satanás lo atacó a El con tres grandes asaltos en esa tentación. Fíjense, siempre es en esos tres. No olviden esto. El lo atacó a El con tres grandes asaltos desde el más grande hasta el más pequeño. El trató lo mejor que pudo para conquistarlo, pero El era la Palabra. ¡Amén! ¿Qué usó El? A Sí mismo, la Palabra. Los tres grandes ataques de Satanás, o asaltos contra El, pero El los enfrentó con la Palabra. Cada ataque, El lo logró con la Palabra (fíjense en esto ahora), desde el más grande hasta el más pequeño.
115Con lo primero que él lo atacó, fue que usará Su gran poder. Pero El sabía que El era la Palabra; El sabía Su posición. ¿Creen Uds. que El lo sabía? “Yo soy el Hijo del hombre”. El sabía Su posición. Y Satanás vino y quería que El usará Su propio poder en Sí mismo para que El se alimentara. El quería que El mismo se alimentara; El tenía hambre. Un hombre con hambre, puede hacer cualquier cosa. El robará, defraudará, mendigará, pedirá prestado, cualquier cosa. ¿Ven?, El tenía hambre. Y Satanás usó su primer gran asalto sobre El, para que tomara el poder que se le había dado a El para vencer, y que lo usara para El mismo. El no lo usó para El mismo. ¡No! El lo usó para otros. Correcto. El lo usó para otros, no para El mismo; no era para El. Aunque El podía haberlo hecho, El seguramente podía haberlo hecho.
116¿Pero ven cómo se pone el diablo? El diablo quiere que Ud. lo obedezca. El obedeció solamente lo que el Padre dijo que se hiciera. Correcto. El dijo...Pero Satanás dijo: “Escrito está, a Sus ángeles mandará acerca de...”
117El dijo: “Sí, pero también escrito está”. Allí lo tienen Uds. ¿Ven?, El sabía quién era El. Satanás hizo...El pensamiento va más profundo de lo que se escribió. ¿Ven?, es inspiración. El grano está por dentro, ¿ven Uds.?, es lo que realmente es.
118Aunque El podía haberlo hecho, no lo hizo. Pero El-El nunca prestó atención a las proposiciones de Satanás. Ahora, aquí está una cosa buena. ¿Ven?, muchas veces Satanás puede tomarlo, y cuando Ud. piensa que está haciendo la voluntad de Dios, y puede hacerle una proposición, y Ud. la aceptará. Sí, señor. Seguro que él puede.
119Ahora, tomemos por ejemplo, como a nuestras hermanas. Ellas son bonitas, y él puede llevarlas a un punto en donde Uds. dejan su cabello crecer y Uds. sin pensarlo, se mira muy bien en Uds., y cuando menos piensan, Uds. como que se empiezan a sentir un poquito altivas, un poquito vanidosas. Algunos de Uds. hombres, Uds. saben lo que yo quiero decir. ¿Ven?, y él puede tomar esa misma cosa y proponérsela a Uds. Correcto. ¿Ven? Uds. tienen que vencer eso. Sólo recuerden, Uds. están viviendo para Dios. Uds. tienen un objetivo, y ese es Jesucristo. Fuera de eso, no hay nada más que importe; Ese es El. Luego, en segundo lugar, para la familia de Uds.; luego en tercero lugar, para Uds.; pero primero, para Dios, y sigue, para la familia de Uds, y luego, para Uds. Uds. son el número tres; eso es el fin del camino. Uds. se ponen al fin; El lo hizo.
120Miren lo que El podía haber hecho, dijo: “Yo pudiera pedir a Mi Padre, hablarle a El, e inmediatamente El pudiera enviarme doce legiones de Ángeles”, cuando uno de ellos pudiera destruir al mundo. Dijo: “Si Mi Reino fuera de este mundo Mis súbditos hubieran peleado, pero Mi Reino es de lo alto”. Allí lo tienen Uds. ¿Ven?, El pudiera haber hecho eso, pero El no lo hizo. ¿Ven? Aunque El podía haberlo hecho, nunca escuchó la proposición de Satanás.
121Ahora, ¿han oído Uds. a gente decir: “Si-si-si Ud. cree que hay un sanador Divino...Si Ud. es un sanador Divino...Vaya traiga a su sanador Divino; yo tengo aquí un hombre enfermo; me gustaría ver que lo sane”. ¿Ven a ese mismo diablo? El está tratando de hacerle una proposición a Ud. ¿Ven? El está tratando que Ud. lo escuche a él en lugar de a Dios. Pero un siervo verdadero, genuino de Dios, escuchará y verá lo que dice el Padre primero.
122Como el pequeño bebé Stadsklev, cuando ellos enviaron aquí...La Señora Stadsklev dijo: “Hermano Branham, yo llamé de Alemania”. Allí estaba el ejército Americano, con uno de sus aviones de propulsión a chorro allí estacionado, que me llevaría a Alemania y me regresaría en un día. El era un capellán. Y el bebé yacía allí muerto. Y esa madrecita gritando, ella dijo: “Escuchen...” Dijo: “Yo sé; yo estaba allí, y vi a esa mujer que tenía en sus brazos a ese bebé muerto que había muerto esa mañana. Y vi al Hermano Branham acercarse allí y poner las manos sobre ese bebé muerto, y vivió”. Dijo: “Este es mi bebé, Hermano Branham”. Nunca había habido una muerte en su familia. ¿Ven? Y esta criaturita una mañana se enfermó y para la tarde murió. Todos ellos allá estaban parados alrededor y dando profecías y cosas: “El bebé se va a levantar”, y todo así de esa manera.
123Yo dije: “Bueno eso está bien, Hermana Stadsklev, pero permítame ver lo que el Padre dice”. Y salí al bosque, y oré. Regresé, ella había llamado dos o tres veces antes que yo regresara a la mañana siguiente. ¡Nada! El doctor dijo: “Muy bien, si eso es...Si Ud. tiene fe de esa manera, señora, no permitiremos que el bebé salga del hospital. Déjelo aquí. Ud. quédese aquí con él. Está bien”. El Hermano Stadsklev fue y habló con el ejército y con el comandante y ellos dijeron: “Seguro, lo-lo traeremos y lo llevaremos de regreso”.
124Y allí estaba un avión reservado esperando para llevarme allá esa mañana y traerme de regreso esa noche de Alemania, de Heilderberg, Alemania, para la resurrección de este bebé. Yo dije: “Seguro que Dios puede hacerlo, pero veamos cuál es Su voluntad”.
125Entonces yo salí y oré toda la noche; nada sucedió. Regresé a la mañana siguiente; nada sucedió. Y al entrar al cuarto, en ese momento yo miré allí, y allí estaba esa Luz suspendida cerca de la puerta, dijo: “No impongas manos sobre eso. No reprendas eso. Eso es la mano de Dios”.
126La llamé por teléfono; yo dije: “Hermana Stadsklev, entierre a su bebé. Es la mano del Señor. Es la voluntad de Dios. Algo le hubiera sucedido a ese bebé más adelante. Ud. déjelo en donde Dios lo tiene. Ud. no puede ir ahora. Si él vive, Ud. no lo verá. Ud. déjelo así como está”.
127Ese gran predicador Luterano en Alemania escribió una carta y decía: “Cómo aprecié eso del Hermano Branham, de esperar por una decisión bien definida de Dios antes de que él dijera algo”. Eso es. Aférrense a la decisión de Dios. No importa lo que otros digan, o lo que sea, no entren en proposición con Satanás en lo absoluto.
128Si Satanás dice: “Miren, el bautismo de agua en el nombre del Padre, Hijo...” Si eso...si él hace una proposición, Ud. déjela por la paz. Dios dijo diferente. Si él dice: “Ud. es un buen hombre; Ud. no tiene que ser...Ud. es una buena mujer, Ud. no tiene que hacer...” No acepte su proposición. Si la Palabra dice algo diferente, Ud. quédese con la Palabra, sin importar lo que sea. Ese es el ejemplo que Jesús le dio a Ud., y ese es uno de los asaltos más grandes ¿ven Uds.?, que él le hizo a El.
129Luego, el segundo asalto. Me daré prisa. (Parece que el tiempo pasa tan rápido). El siguiente gran asalto que él le hizo a El, es de que El fuera un vanaglorioso. Y cómo ataca eso a los siervos de Dios, el ser un vanaglorioso, mostrar lo que Ud. puede hacer. “Gloria a Dios. Aleluya, yo soy un libertador. Yo soy algo”. ¿Ven?
130“Sube aquí al pináculo del templo y siéntate aquí”. El lo tentó a El para que lo hiciera. Ahora recuerden, El fue tentado a hacerlo. Fue difícil. Dijo: “Bien, si Tú quieres ser algo delante de la gente, párate aquí arriba de este templo y échate abajo. ¿Ven? Yo te daré la Escritura para eso, porque escrito está: ‘El enviará a los ángeles que cuiden de Ti para que no tropieces con Tu pie en piedra; ellos te sostendrán’”. Hacerlo a El un vanaglorioso, para mostrar El su autoridad...
131Ningún verdadero siervo de Dios hará eso. Ud. ve a un hombre vanagloriarse, con su pecho salido, y todo así de esa manera; sólo recuerde, que hay algo mal allí. ¡No!, Dios no quiere eso. Jesús puso el ejemplo. El podía haberlo hecho. Seguramente que El podía haberlo hecho, pero El no lo hizo. Ningún siervo de Dios se da gloria a sí mismo; ni trata de tomar el poder de Dios para mostrarse superior a alguien más.
132¿Recuerdan Uds. cuando Moisés hizo eso? ¿Lo recuerdan Uds.? Dios le dio poder para hacer lo que él quisiera hacer, lo hizo un profeta. El se acercó a esta roca, e hirió a la roca por segunda vez. Eso fue en contra de la voluntad de Dios. Dios dijo: “Habla a esa roca. No la hieras otra vez. Tú rompes el...todo el-el tipo aquí. La Roca solamente va a ser herida una vez”. Pero él testificó que la Palabra era débil cuando hizo eso, que Ella no era suficiente. Sí, la Palabra era lo que estaba en juego; esa roca era la Palabra. ¿Ven?
133El...La primera vez que él hirió la roca, las aguas brotaron. Y después volvieron otra vez a estar sedientos. El dijo: “Bueno, ve regresa y habla a la roca”. Solamente había sido herida una vez. ¿Ven?, que la Palabra era insuficiente, Moisés testificó eso, que la Palabra no estaba correcta. Que tenía que ser herida otra vez.
134Así que Moisés fue allí e hirió la roca de esa manera; él dijo: “¡Broten! Ellas no brotaron. Así que él la hirió otra vez y dijo: “¡Broten! Yo les ordenó que broten”. Y las aguas brotaron.
135Dios dijo: “Ven aquí. Ven aquí. Tú te gloriaste a ti mismo. Tú tomaste Mi poder; en lugar de santificarme a Mí, tú te santificaste a ti mismo. Ahora, tú no cruzarás a la tierra. Mira y ve cómo se ve, pero aquí, tú te vas a quedar aquí”. ¡Oh, hermano! Nunca ha habido uno como Moisés, Uds. saben. Oh, no.
136Cuando él llegó a esa vanagloria con Jesús, él dijo: “Súbete aquí al templo y échate abajo”.
137El dijo: “Escrito está (amén): ‘No tentarás al Señor, tu Dios’”. ¿Ven? El le hizo frente a él con la Palabra en cada gran asalto.
138Ningún siervo verdadero trata de vanagloriarse él mismo con-con-con el poder de Dios. Si él lo hace, allí mismo pierde.
139El tercer gran asalto: Y Satanás le ofreció cederle este reino a El. El lo hizo. Satanás dijo: “¿Ves estos reinos del mundo? Estos son míos. Yo hago con ellos lo que yo quiero hacer. Yo te los cederé a Ti”. Pero recuerden, él estaba tratando de cedérselos sin la cruz. Si El lo hubiera hecho, hubiéramos estado perdidos. El pudiera haber tomado los reinos, pero El tenía que seguir el...El tenía que regresar; El fue tentado a hacerlo en esos momentos. Eso es una cosa difícil. El fue tentado a tomar Su libertad y ser el Rey de la tierra sin la cruz. Pero si lo hubiera hecho, Sus súbditos hubieran tenido que morir. Satanás gustosamente hubiera hecho esa proposición con El. Pero El dijo: “Apártate de Mí, Satanás”.
140El no lo hizo. El vino, y sufrió, y tomó la ruta dura, escabrosa. El tomó la ruta de persecución; El tomó la ruta de muerte. ¿Estamos en esta mañana dispuestos a hacer...tomar la misma ruta que El tomó? ¿Estamos dispuestos a morir? ¿Estamos dispuestos a entregarnos a Dios, ceder todo el mundo y las cosas, para servirle a El. ¿Ven?
141Ahora, él falló al hacerlo. Dispuesto a-a cedérselo, estaba Satanás, pero El no lo aceptó. Aunque Jesús fue tentado, El venció por nosotros. El-El soportó todas las tentaciones por mí y por Uds. ¿Ven?, El podía haberlo aceptado allí mismo. Pero ¿para qué tomó El la otro ruta? Para que nosotros pudiéramos estar con El. Y si El pagó tal precio como ese, entonces ¡cuán ingratos seríamos al no aceptarlo!, cuando, recuerden, que no hay nada aquí de todas maneras.
142Si Uds. viven cien años, ¿en qué van a terminar? En un caso mental, y con su mente acabada, y todos inválidos, y viejos, y temblorosos. A eso es a lo que Ud. va a llegar. Y eso es el fin de ello. Ud. venga ahora. Venza la cosa. ¿Cómo lo hace? Por la Palabra. Lo que la Palabra dice Ud. hágalo. Camine humilde; viva delante de Jesús.
143El soportó todas las cosas por Ud. y por mí. El es nuestro Ejemplo de cómo vencer a nuestra generación maligna así como El venció a Su generación maligna.
144Recuerden, cuando El vino a la tierra, había tanta incredulidad o más que la que ha habido en cualquier tiempo. Eso no le molestó a El ni una pizca. Cuando lo llamaron a El un diablo en lugar de Dios, cuando le llamaron a El todo lo que se podía haberle llamado, eso no le molestó a El ni una pizca. El tenía un objetivo, obedecer al Padre; guardar la Palabra. La Palabra es Dios. El tiene una mente.
145Nosotros a veces somos tentados a regresar. Muchos de Uds. son tentados a regresar a las denominaciones, regresar y volver a lo mismo, debido a lo que todo el mundo está preguntando: “¿A qué denominación pertenece Ud.? ¿Con cuál iglesia está Ud. afiliado?” Nosotros somos tentados a hacer eso. Todos nosotros lo somos. Nuestras hermanas son tentadas a regresar-a regresar y unirse con el-con el resto de algunas iglesias, con algunas de las Asambleas, o con las iglesias de Dios, o algunas de ellas, todavía siendo Pentecostales a cortarse su cabello y vestirse de la manera que quieren ¿Ven?, Uds. son tentados a hacer eso, a regresar y ser populares con esta generación maligna en la que estamos viviendo, cuando este es el pecado más grande de nuestro día, el pecado más grande entre nuestro pueblo, ¡la mundanalidad! Como la Biblia dijo de Laodicea...que era la edad de Laodicea; ella es mundana, rica, no tiene necesidad de nada, y no sabe que ella está desnuda, miserable, desventurada, ciega. Ese es el pecado de nuestro día. Cuando Uds. escuchan la Palabra de Dios clamar en contra de eso, y entonces Uds. toman la otra ruta, Uds. no son populares con el mundo.
146Uds. son tentados a regresar. Yo sé que Uds. continúan diciéndome. Yo sé que lo dicen todo el tiempo...Yo sé que Uds. se cansan de mí, de estar machacando sobre estas cosas. Yo me canso también viéndolos a Uds. hacerlas. Este pecado del que estoy tratando de hablarles...Dicen: “¿Para qué estás machacando sobre eso?” Entonces paren de hacerlo. Tratando de salvar sus vidas por la Palabra. Yo me canso también. Así que hagan las cosas bien. Esto es un pecado, no debería de hacerse. Sí, señor.
147Si vamos a vencer estas cosas, esperamos ser tentados por ellas, por el mundo: “Si amáis al mundo y las cosas del mundo, el amor de Dios no está en vosotros”, dijo Jesús.
148Ahora, vamos a terminar diciendo esto: Hay una recompensa para el vencedor.
149Permítanme leerles algo aquí. Abran sus Biblias. Regresemos a Apocalipsis al tercer...al capítulo segundo. Fíjense aquí ahora. Todas estas cosas yo he estado hablando respecto a vencer...Ahora, mírense Uds. mismos y vean; examínense en el Espejo espiritual. Vean si han vencido.
150Ahora, el primer mensaje al-al ángel de Efeso, quiero que escuchen lo que El dijo en Apocalipsis el capítulo dos, el versículo siete. Esto es para esa edad de la iglesia, cuando El les dijo todo lo que ellos habían hecho, dejaron su primer amor. El versículo siete: El que tiene oído, oiga lo que el dice...el Espíritu dice a las iglesias. Al que....(La persona, no a la iglesia)...Al que venciere-venciere, le daré a comer del árbol de la vida, el cual está en medio del paraíso de Dios. (¿Ven?, a los vencedores en Efeso).
151Ahora, la siguiente fue Esmirna. Ahora, para los vencedores en ésa, escuchemos esto. Ahora, en el versículo once: El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. El que venciere, no sufrirá daño de la segunda muerte. (¿Ven?, al vencedor...?...)
152A Pérgamo; nos daremos cuenta lo que se ha dejado en ésta al vencedor. Leeremos el versículo diecisiete, para la iglesia de Pérgamo. El que tiene oído,...(ese es-ese es el individuo, no todo el grupo, el individuo. Esa es la Novia saliendo, ¿ven Uds.?, de la iglesia)...el que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venciere, daré a comer del maná escondido, y le daré una piedrecita blanca, y en la piedrecita escrito un nombre nuevo, el cual ninguno conoce sino aquel que lo recibe. (Eso es para el vencedor de la edad de esa iglesia).
153Ahora, la siguiente es Tiatira. Démonos cuenta lo que el vencedor tenía en-en ese día. Tomemos el versículo 26. Al que venciere y guardare mis obras hasta el fin, yo le daré autoridad sobre las naciones, (correcto). Y las regirá con vara de hierro, y serán quebradas como vaso de alfarero; como yo también la he recibido de mi Padre; (¿Ven?, con El en Su trono. Cristo es el que va a gobernar las naciones con vara de hierro, y aquí está la Iglesia que vence sentada allí con El para quebrar las naciones con una vara de hierro).
154Ahora, tomemos luego a la iglesia de Sardis. Ahora, el versículo cinco del capítulo tres: El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y...de sus ángeles. (Eso es para el vencedor en Sardis).
155Ahora, tomemos ahora, el versículo doce. Ahora esto es para la iglesia de-de Filadelfia, en el versículo doce. Al que venciere, yo lo haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá de allí; y escribiré sobre él mi nombre...el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo, de...Dios, y mi nombre nuevo.
156Fíjense lo que se le prometió al vencedor ¿Ven? Ahora, ahora, Laodicea, esa es la última edad de la iglesia; van a haber algunos vencedores allí. Fíjense allí. Ellos...Recuerden que cada edad de la iglesia, la que le precede, hereda todo lo que a las otras se les fue ofrecido. Fíjense aquí. Ahora, aquí está después que ellos han recibido todos estos poderes y estos nombres nuevos y todo lo que está escrito que El prometió, para comer del maná escondido, y todo lo de las otras. Fíjense en esta última iglesia, Apocalipsis 3:21: Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono,...(Amén)...así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono. El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.
157Hay una recompensa para los vencedores. Continúa avanzando, lirio. Si está en ti, haz a un lado el lodo y todo lo demás, y avanza hacia la superficie. Sí, señor. “Se siente Conmigo en Mi trono”.
158Uds. saben, en una ocasión la madre de Santiago y de Juan (no tendremos tiempo para leerlo)...la madre de Santiago y de Juan vino y pidió este lugar. ¿Saben Uds. eso? Uds. recuerdan eso: “Señor, permite que mi hijo se siente a un lado, y mi otro hijo se siente al otro lado”. Allí está un deseo de una madre para sus hijos. Pero fíjense. Pero ese lugar, Jesús dijo, estaba predestinado. Esta posición no existía en ese tiempo. ¿Por qué? Fíjense, será concedido para aquellos a quienes les pertenecía. ¿Qué? Para que uno se sentara a la diestra y el otro más cerca a El, tenía que ser un vencedor. ¿Ven?, todavía estaba...El dijo: “Yo-Yo no concedo esto...Yo no puedo conceder esto, pero será dado después que venga la prueba”. Amén. ¿Ven? “Yo no puedo dar esto, pero después que venga la prueba ellos se sentarán a la diestra y a la siniestra”. Hay una simiente predestinada esperando allá por eso. Se les dará a los que se les ha prometido. Será dado allí. Pero la prueba no ha venido todavía. Eso...él todavía no ha vencido.
159¿Ven?, la persona que tenía que tomar este lugar a un lado, y la otra tomarlo al otro lado, junto a El en el reino, todavía no se había dado. ¿Ven? Ese no había sido un vencedor. La prueba no había llegado todavía. Llegará en el futuro. Si nosotros sufrimos por Cristo y Su Palabra, reinaremos con El; porque El es la Palabra. Recuerden que si sufrimos por El, y Su Palabra, reinaremos con El en Su Palabra.
160Fíjense, El, nuestro Ejemplo, venció y luego ascendió después de que El conquistó la muerte, el infierno, la enfermedad, la sepultura, todo conquistó El, después El ascendió, y llevó cautiva la cautividad, le dio dones a los hombres. Eso fue el Antiguo Testamento con los Santos del Antiguo Testamento que habían vencido. Ellos buscaron a tal Persona, y murieron antes que llegara. Pero cuando esta Persona vino, no impidió a aquellos que estaban dormidos. ¡Amén! No perdemos de todas maneras. Vivamos o muramos, ¿qué diferencia hay? No serán impedidos. ¿Ven?, ellos buscaron eso...
161Aun Job allá en el pasado, él la buscó, él dijo: “Yo sé que mi Redentor vive, y en los últimos días El se parará sobre la tierra”. Allí estaba un hombre justo, un hombre perfecto. El ofreció sacrificio; él hizo todo lo que Dios le dijo que hiciera. El lo hizo con reverencia y respeto; él era un profeta. Y entonces Satanás vino a tentarlo, de la misma manera que viene a tentarlos a Uds. ¿Qué hizo él? El se mantuvo parado allí. Su esposa aun salió y le dijo: “¿Por qué no maldices a Dios y te mueres? Te miras tan miserable sentado allí”.
162El dijo: “Tú has hablado como una mujer fatua”. Ahora, él nunca dijo que ella era fatua, pero ella habló como una de ellas. ¿Ven? Dijo: “Tú has hablado como una mujer fatua”. Dijo: “El Señor dio, y el Señor quitó; bendito sea el Nombre del Señor”. El venció.
163El venció lo que sus vecinos tenían qué decir. El venció todo lo que los miembros de iglesia, Bildad, y todo lo que ellos tenían qué decir. El venció al obispo y lo que él tenía qué decir. El venció al cardenal y lo que el tenía qué decir. El venció a la denominación, lo que ellos tenían qué decir. Y él se quedó con la justificación de la Palabra. ¡Amén! Pero a él le costó todo lo que tenía, aun sus hijos. El se rascaba la sarna con un pedazo de tiesto sentado en esta...a pesar de eso, él venció. Y cuando la gran hora de tentación había finalizado en éxito, entonces las nubes retrocedieron.
164El miró a cada cosa razonable. El dijo: “Hay una esperanza en el árbol, que si él muere, vuelve a vivir. Y si una simiente cae en el suelo, y se pudre, vive otra vez. Pero un hombre yace, entrega el espíritu; se consume, y sus hijos vienen, sus hijos, para honrar y para lamentar sobre él; pero él no lo percibe. El ya no se levanta. ¡Oh, él está allí! ¿Qué es lo que pasa? Yo soy una simiente también. Yo soy algo que tiene una simiente, y yo iré a la tierra. Yo ya no podré levantarme. Yo yaceré allí. ¡Oh, escóndeme en el sepulcro, guárdame en el lugar secreto hasta apaciguarse Tu ira! Pónme un plazo, y júzgame. Mientras las cosas se desgastan, el agua desgasta la piedra...” Oh, él seguía diciendo todas estas cosas. El podía ver todos los ejemplos allá afuera, lo que era eso. ¡Oh, él simplemente no podía verlo!
165Hermana Rogers, ¿recuerda que yo prediqué eso en el funeral de Busty? ¿Ven?, cómo es que desgastará la piedra y cómo estas cosas, todo...
166“¡Oh, que Tú me escondieses en el sepulcro y me guardases en el lugar secreto!” El continuaba avanzando. El dijo: “Yo quisiera saber; yo quisiera saber a dónde ir a un Hombre que pudiera poner Sus manos sobre mí, un hombre pecador, y a un Dios santo, y que le hablara a El por mí”. ¡Oh, hermano! “El está allí. Yo sé que El está allí. Hay Alguien que puede hacer eso. Hay Alguien en alguna parte. ¿En dónde puedo yo encontrar a esa Persona? ¿En dónde puedo informarme? Yo tocaría [El Hermano Branham toca en el púlpito.-Ed.], en Su puerta y hablaría con El. Si alguien pudiera tan sólo poner Su mano sobre mí y entre Dios y-y abrir brecha para mí”. Hablar...Si tan sólo pudiera encontrar a esa Persona. ¡Oh!, ¿en dónde está El?”
167El buscó por toda su iglesia; él buscó por toda su organización; él no podía encontrar a tal Persona. Y de pronto las nubes retrocedieron y él vio a esa Persona viniendo. ¡Oh, su corazón latía de gozo. Entonces algo sucedió, “yo sé que mi Redentor vive”.
168Existe tal Persona. ¡Amén! Todavía existe tal Persona. “Yo sé que mi Redentor vive. Y aunque los gusanos de la piel destruyan a este cuerpo, aún así en mi carne veré a Dios, a quien yo miraré por mí mismo. El se parará en la tierra en los últimos días”.
169En esa mañana de Pascua cuando El resucitó allá, y el cuerpo de Job, no más que una cuchara llena de cenizas, él estaba esperando; él era ese grupo elegido. El se levantó de la tumba y entró a la ciudad con Abraham, Isaac, Jacob, Job. ¡Oh, hermano! ¡Gloria! ¡Amén! Porque ellos buscaron a tal Persona.
170Y aquellos quienes buscan a Cristo la segunda vez, que pueden vencer las cosas de este mundo por Su gracia, que entran en El y cierran sus ojos a cualquier otra cosa excepto a El y Su Palabra, El aparecerá la segunda vez en gloria. “Porque la trompeta de Dios sonará, los muertos en Cristo se levantarán, y aquellos quienes queden y estén vivos, serán cambiados en un momento en un cerrar y abrir de ojos y serán levantados juntos para encontrarlo a El en el aire”.
171Si soy una cuchara llena de cenizas o si estoy vivo cuando El venga, para mí no hay ninguna diferencia. ¡Amén! No importa, porque yo he captado la visión. El velo retrocedió, y yo lo veo a El, Uno que puede pararse y poner Su mano sobre mí, un hombre pecador, y entre un Dios santo; y El es mi Sacrificio. El es la Palabra por la que yo me paro. En el principio fue la Palabra; El es esa Palabra, y El me representa allí. ¡Amén! Y yo clamaré mientras tenga aliento. El es mi Resurrección y mi Vida. Y todos los otros terrenos son arena movediza, todos los otros terrenos son arena movediza.
172Así como El arrebató a aquellos que buscaron eso, así El vendrá a cada uno de los Santos del Nuevo Testamento que han vencido a cada crítico denominacional, aquellos que han vencido todos los pecados populares de este día, de esta edad en la que vivimos ahora, así como El lo hizo en todas las otras edades de la iglesia. Aquellos que vencen en esa edad de la iglesia, aquellos que vencen, ¿qué? “Yo soy rico. Yo no tengo necesidad de nada. Yo tengo...¡Oh, yo soy todo esto, y todo esto, y yo soy la novia. Yo soy esto; yo no tengo necesidad de nada”, y no sabes que estás desnudo, ciego.
173¿Ven esa edad engañosa de la que hablé? No es como aquellos a quienes les cortaron sus cabezas allá en el pasado para obtener la piedra blanca, no como aquellos quienes murieron bajo el martirio y los quemaron en las estacas y cosas como esas, quienes ganaron la corona, sino que es esta edad engañosa de ahora, que piensa que ellos son todo, “bueno, yo soy un miembro de iglesia. Yo soy un buen hombre. Yo soy una buena mujer. Yo hago esto; yo no tengo que hacer eso”. Pero él que venciere...
174El que venciere todas esas cosas mundanas de esta edad, ¿qué harán ellos? Todos se sentarán con El en Su trono, se irán en el rapto cuando El venga. ¡Oh, hermano! ¿Por qué me preocupo entonces? ¿Qué debería de importarnos lo que el mundo dice? ¿Qué debería de importarnos de lo que alguien más dice? El gran Espíritu Santo está entre nosotros. Su Columna de Fuego nos dirige y nos guía. Su Palabra es vindicada delante de nosotros. Su amor está en nuestro corazón. El mundo está atrás. Hemos pasado de muerte a Vida. El mundo piensa que Uds. están locos, pero: ¿Debe Jesús cargar esta cruz solo, Y todo el mundo no cargarla? Hay una cruz para cada uno, Y hay una cruz para mí.
175Treinta y tres años en el campo y, Esta cruz consagrada yo cargaré Hasta que la muerte me haga libre,...
176Que mis hermanos me desprecien y digan lo que ellos quieran, lo que sea, me desprecien, pero en esta Palabra yo me paro y solamente en Esta. Esta cruz consagrada yo cargaré Hasta que la muerte me haga libre, Y luego ir al hogar en el rapto una ...corona recibir,...
177Eso es lo que todos queremos, ¿no es así? Eso es lo que queremos. Esa es nuestra-esa es nuestra esperanza y súplica. No tenemos ninguno otro pensamiento, sino en Jesucristo. Y solamente en Su justicia nos paramos, en Su justicia en Su Palabra, “y la Palabra fue hecha carne y habitó entre nosotros”. Y la Palabra todavía se está vindicando Ella misma.
178¿Cómo vencer? Tomando la Palabra, la promesa, en humildad, caminar humildemente,... Esta cruz consagrada yo cargaré Hasta que la muerte me haga libre, Luego ir al hogar una corona recibir,...
179Oh, cuando esa trompeta suene, Uds. pueden enterrarme en el mar, pero la trompeta me despertará. Un día yo me iré al hogar. ¡Amén! Hasta ese entonces yo continuaré luchando (amén), llevando esta cruz, manteniendo mis ojos no en la gente, sino allá en el Calvario; porque El fue mi Ejemplo; El mostró cómo hacerlo. Y Su ejemplo gustosamente lo seguimos día tras día. Yo sigo a Jesús cada paso del camino, Yo sigo a Jesús cada paso del camino...
180¿No les gusta eso? ¡Oh!, cuánto pienso en seguirlo a El día tras día, cada paso del camino. Oremos.
181Señor Jesús, una hora y quince minutos hasta ahorita, parado aquí tratando de tomar Tu Palabra y explicarle al pueblo cómo vencer. Tú nos dijiste cómo se hizo. Tú no únicamente nos dijiste, sino que nos mostraste cómo se hizo. Tú nos dirigiste. Tú nos mostraste cómo hacerlo; recibir la Palabra dentro de nosotros y estar seguros de aferrarnos a esa Palabra, “escrito está”, en cada tentación, pero ser humildes, caminar humildemente. Entonces hemos conquistado por medio de Ti, por medio de Tu poder, el cual ya ha conquistado a nuestro enemigo. Y la única cosa que tenemos qué hacer es-es solamente caminar humildemente con fe creyendo eso y con nuestra placa de identificación del Espíritu Santo, y Satanás tiene que moverse.
182Hay pañuelos puestos aquí. Que representan a gente enferma. Ellos están necesitados, Señor. Y ellos leen en esta Palabra infalible en donde tomaban del cuerpo de San Pablo pañuelos y delantales. Fueron puestos sobre la gente enferma; espíritus malos salían de ellos, y grandes milagros fueron hechos. Ahora, Tú eres el mismo Señor Jesús hoy.
183Pablo predicó esta Palabra y escribió esta Palabra, la misma Palabra que nosotros estamos tratando de seguir, porque él tomó el Antiguo Testamento, y lo tomó como patrón, y mostró que eso era un tipo, que todo lo del Antiguo Testamento era un tipo perfecto del Nuevo. ¡Oh, Señor!, permite que sigamos ese ejemplo.
184Vemos a nuestro Señor, lo que El hizo, y comprendemos que esos Santos del Antiguo Testamento, en esta mañana, nos damos cuenta que se fueron. Cuando Jesús resucitó, ellos se fueron con El. Y, Señor, nosotros creemos que nos iremos cuando El toque la trompeta. Creemos, que la Novia saldrá en ese día, y se unirá con el-el grupo Hebreo de Ella, y juntos tendremos una cena de bodas en Gloria. Aquellos están esperando. Pedimos ahora Tu misericordia y gracia sobre nosotros. Vencedores, Señor, vencedores anhelamos ser, vencedores. Señor Jesús, Tú venciste al mundo. Ahora, yo pido que permitas a cada persona aquí en esta mañana despojarse de todo pecado, despojarnos del peso que tan fácilmente nos asedia, para que podamos correr con paciencia la carrera que está delante de nosotros.
185Pablo habló de esto, nuestro Padre Celestial, allá en el Libro de los Hebreos, que deberíamos de despojarnos de todo peso, en ese capítulo doce, en el que él habló de esto después de que había mostrado como ejemplo en el pasado, aquellos que continuaron, aquellos que no continuaron, aquellos que siguieron tibiamente, aquellos que siguieron en el frente, aquellos quienes se quedaron atrás, todo, él mostró los ejemplos. Luego él regresa y dice: “Despojémonos de todo peso, de cada cosita pequeñita que nos asedia, para que podamos correr con paciencia la carrera que está por delante de nosotros, mirándolo a El, el Autor y Consumador de nuestra fe, quien nos dio el ejemplo”. Nosotros hacemos eso en esta mañana, Padre.
186Ahora, con nuestros rostros inclinados, examinen en estos momentos muy de cerca, muy, muy de cerca, y luego sean verdaderamente muy sinceros. Sólo se-sólo se necesita...Eso es todo lo que se necesita, su examinación y su sinceridad. Estén en profunda oración mientras se examinan en estos momentos: “Examíname Señor; pruébame. ¿Hay en mí maldad? Si la hay, Señor, permíteme despojarme de ella ahorita mismo aquí. Este lugar en donde yo estoy inclinado, es Tu altar. Y yo me despojo de ella aquí, ahorita mismo, pondré mi pie sobre ella, cuando me vaya de aquí. Va a quedarse allí. El poder de Tu Sangre la consumirá. Yo quiero ser un vencedor. Yo tengo algo que me está molestando, Señor. Yo quiero vencer en esta mañana. Yo puedo por medio de Ti; se me ha dicho eso por Tu Palabra. Yo lo pongo aquí en estos momentos, Señor, y pongo mi pie sobre ello mientras voy saliendo de este edificio en esta mañana, dando a entender que está puesto en la-la tina del blanqueador de Dios. Ya nunca será recordado. Yo lo confieso ahorita y pido por misericordia”.
187Con nuestros rostros inclinados, nuestros ojos cerrados, nuestros corazones meditando; esa es la puerta al alma ahorita, ¿hay algo de lo cual Ud. quiere despojarse en esta mañana, algo que Ud. quiere vencer y que Ud. ha tratado con todas sus fuerzas, pero en esta mañana Ud. va a renunciar el “tratar”, y Ud. solamente va a aceptar lo que El hizo? Quiero que levante su mano. Diga: “Señor, yo quiero vencer. Cierta cosa me molesta”.
188Señor Jesús, Tú ves esas manos. Ahora, como Tu siervo parado entre los vivos y los muertos, yo condeno todo lo que está molestando a esta gente y a mí, y te lo pido en el Nombre de Jesucristo que podamos dejarlo aquí en el altar de Dios e irnos esta mañana como vencedores.
189Si nuestras hermanas no han tenido antes la gracia, que sea concedida ahorita, Señor. Si nuestros hermanos no han tenido la gracia, que sea concedida ahorita. Y que la humildad...La madre con sus hijos, en lugar de ser arrogante, ella sabe que está...Ella es una predicadora a sus pequeñitos, su vida es un ejemplo. El papá es un ejemplo a la madre, porque él es la cabeza del hogar. Y la madre que ha estado tratando de controlarlo, ella ya nunca lo va a hacer. Si él ha estado usándola a ella como un tapete bajo sus pies, eso nunca más se va a hacer; ella es una ayuda idónea. Concédelo, Señor. Haz que todas estas cosas que nos estorban, Señor, sean quitadas,
190Nos-nos estamos consagrando, Padre, para el-para el tiempo de vida que tenemos por delante, sabiendo esto, que tenemos que llegar al fin de él, y eso muy pronto. Así que en esta mañana tomamos esta oportunidad después de este mensaje, tomamos la oportunidad, Señor, para venir, porque hemos sido invitados a venir: “Echar vuestras cargas sobre El, porque El cuida de vosotros”. Yo sé que Tú tienes cuidado, Señor. Tú cuidaste lo suficiente que moriste por nosotros. Y ciertamente nosotros podemos cuidar lo suficiente y aceptar por lo que Tú moriste.
191Santifícanos, Señor. Llénanos de nuevo con el Espíritu Santo. Haz que el Espíritu Santo reine en nuestros corazones con supremacía para que caminemos, olvidando las cosas que están en el pasado, la inmundicia y el cieno en que una vez vivíamos, avanzaremos hacia la marca del supremo llamamiento, en donde nuestra luz pueda brillar en dulzura y humildad, hasta que cada transeúnte pueda decir: “Hay un Cristiano que vive allá en esa colina. Esa persona, esa mujer, ese hombre es una verdadera flor consagrada a Dios. Son tan dulces y bondadosos, siempre cariñosos, y dulces, y comprensivos”. Concédelo, padre. Que seamos saladitos, para que la tierra pueda tener sed. Concédelo, Padre, y vencer las cosas de este mundo y los cuidados de esta vida. En el Nombre de Jesucristo. Amén. Puedo oír (ahora, levantemos nuestras manos), Su voz llamando, (llamando ¿a qué? “Suban del lodo”. A una vida más alta, algo está dentro de Ud. jalándolo en esa dirección. ¿Qué es? Es El. Allí adentro en el lodo, florecitas, Uds. tienen vida adentro para seguir adelante). Puedo oír Su voz llamando, (eso es lo que los llama a Uds. Suban, salgan del lodo), Y ven, en pos de Mí.
192Ahora, ¿lo dicen con toda sinceridad? Ahora, cierren sus ojos. Seguiré do Tú me guíes, (ahora, ríndanse; con toda sinceridad ahorita). Seguiré do Tú me guíes, Seguiré do Tú me guíes, Dondequiera fiel, te seguiré. Seguiré do Tú me guíes (muy dulcemente en estos momentos. Recuerden, póstrense allí). Seguiré do Tú me guíes, (“yo me postro aquí, Señor. Yo voy a seguirte de aquí en adelante. Yo lo acepto; yo lo creo”). Seguiré do Tú me guíes, (recuerden; sus vidas testificarán más fuerte que su boca. Lo que Ud. viva le probará a la gente más de lo que Ud. dice). Dondequiera fiel, te seguiré, (¿a dónde?), a dondequiera.
193[El Hermano Branham empieza a tararear: “Seguiré Do Tú Me Guíes”.-Ed.] Solamente conságrese Ud. profunda, y sinceramente, con todo su corazón. ¿Qué si esta fuera la última oportunidad que a Ud. se le permitiría orar? Pudiera ser. Yo espero que no. Pudiera ser. Y esté seguro ahorita, muy seguro, muy seguro...?...Recuerde, la puerta un día se cerrará; entonces todo es terminado. “Pedid, y lo recibiréis.
194[El Hermano Branham empieza a tararear el coro.-Ed.] Sólo piense de todas las glorias que El le ha ofrecido a Ud. allí, todo lo que El ha hecho...“Yo creo, Señor. Yo creo. Yo creo que Tú eres mi Vencedor. Yo camino Contigo, Señor. Yo quiero estar cerca de Ti, para que donde Tú estés, allí yo quiero estar”.
195Y recuerda, Tú nos dijiste, Padre, que por siempre estaríamos con el Señor cuando fuéramos levantados. Tenemos sólo un-un vislumbre de El ahora, mientras El camina con nosotros ahora, pero después nosotros...¡Qué gran cosa es el sólo saber que El está en nuestros-nuestros medios! ¿Qué será cuando estemos con El para siempre? Amamos tanto todas nuestras actividades. Podemos salir a pasearnos. Podemos ir de compras. Podemos ir a cazar y a pescar, o lo que hagamos como placeres, pero ¡oh!, cuando la iglesia se abre, nosotros queremos encontrarnos con nuestro Señor. Eso es lo más grandioso de todas las cosas, esas cosas que El nos prometió: “Y para siempre estaremos con el Señor, sentados con El en Su trono, y estar para siempre con El”. Oh, Dios humildemente con-con nuestros rostros inclinados lo aceptamos, Señor. En el Nombre de Jesucristo.
196Sienten Uds. ahora que pueden dejar todo, toda carga, que pueden caminar por encima de eso. Si Uds. pueden, levanten sus manos, digan: “Por la gracia de Dios yo entrego esta prueba. Yo ya no lucharé. Yo solamente voy a agarrarme de Su mano, y empezaré a caminar hacia adelante. Yo he luchado Hermano Branham; yo traté de dejar de fumar. Yo he-yo he tratado de dejar mi cabello crecer. Yo he tratado de hacer esto. Yo he hecho...Yo he tratado con todas mis fuerzas, Hermano Branham simplemente no puedo hacerlo”. Ya no trate. Sólo agárrese de Su mano y diga: “Padre, Tú pon mi mano en la manga”. ¿Ven? “Yo solamente voy a darte a Ti mi mano; yo voy a caminar hacia adelante, Señor, mirándote a Ti”. Sucederá. El lo vestirá a Ud. como un verdadero Cristiano. Ud. será un verdadero Cristiano. Hasta volverlos a ver en esta noche. Dios los bendiga y sea con Uds.
197Uds. son mis hijos en el Evangelio. Uds. son la compra. Ahora, les paso de nuevo a su pastor. Venga aquí, Hermano...?...Hermano Neville.