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~ UNA VEZ MAS ~
1Muchas gracias. Oremos. Padre Celestial, estamos reunidos otra vez en el Nombre de Tu amado Hijo, el Señor Jesús, para nuevamente expresar nuestro amor en adoración a Él. Rogamos que Su Espíritu se encuentre con nosotros, y que Él nos dé a cada uno una porción de ese Espíritu para que nos dé gracia sustentadora para terminar la jornada y pelear la batalla que tenemos por delante, la batalla de la Fe. Concédelo Padre. E impártenos en esta tarde el Pan de Vida, pues escrito está: “No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios”. Que podamos escuchar eso en esta tarde, en el Nombre de Jesucristo. Amén.
2Tomen asiento. Estaba comentando que el Hermano Carlson, él me pasó a la plataforma con sólo unos diez minutos de retraso. Ya está mejorando. En otra reunión de una semana, nosotros… Yo probablemente estaré aquí a tiempo… Estamos muy contentos por el privilegio.
3Ahora, esta noche es la noche de clausura de estos servicios, y quiero despedirlos a tiempo para que puedan disfrutar su—cena. Sé que muchos de Uds. le llaman “comida”. Pero si yo como mi comida, entonces ¿cuándo viene mi cena?
4Miren, yo estaba conversando con un individuo y él dijo: “Oh, Hermano Branham, es—es comida”.
5“Oh, ¿así es?” Dije: “Yo quiero probar que Ud. está errado. Dije: “Nosotros no tomamos la comida del Señor; nosotros tomamos Su cena”.
6Así que nosotros—nosotros queremos pensar en ello como el Señor… como nuestra cena, la cena del Señor es de noche, no en la mañana ni en la tarde. Él… Él la tomó en la noche, era Su cena.
7Miren, queremos regresar temprano. Así que no estaremos retardados esta noche, el Hermano Carlson va a pasarme a la plataforma a la hora exacta esta noche. “Fe es la sustancia de las cosas que se esperan”. Y no sé, si el Señor lo permite, esta noche quisiera tratar de predicar, si tengo un poco—el tiempo suficiente, sobre: La Cuenta Regresiva. El… Pues es un mensajito científico que me ha dado el Señor para los últimos días. Y tal vez, si el Señor lo permite, quisiera hablar sobre eso esta noche.
8Miren, anoche tuvimos un tiempo grandioso. Yo fui y dije: “No vamos a orar por los enfermos”, pero el Señor sanó a los enfermos de todas maneras, ¿ven Uds.? Amén. A veces nosotros podemos decir algo, pero el Señor puede cambiar eso en cualquier momento que Él lo desee. ¿Ven Uds.?, Él—Él es Dios.
9Ahora, deseo leer rápidamente de la Escrituras, para un pequeño texto que yo—yo pensé que sería de ayuda para nosotros en esta tarde.
10Miren, si él me pasó a la plataforma a tiempo, quiero tratar de salir a tiempo, y eso sería como a las cuatro y media, que sería como cincuenta minutos a partir de ahora.
11Abramos ahora en el Libro de Jueces, el capítulo 16, y leamos los—los versículos 27 y 28, mientras nos enfocamos en la Palabra. Y la casa estaba llena de hombres y mujeres, y todos los principales de los filisteos estaban allí; y en el piso alto había como tres mil hombres y mujeres, que estaban mirando el escarnio de Sansón. Entonces clamó Sansón a Jehová, y dijo: Señor Jehová, acuérdate ahora de mí, y fortaléceme, te ruego, solamente esta vez, oh Dios, para que de una vez tome venganza de los filisteos por mis dos ojos.
12Oremos nuevamente. Señor Jesús, toma este pequeño texto y riega la Iglesia con él, Señor. Oramos y lo encomendamos a Ti, en el Nombre de Jesús. Amén.
13Debe haber habido como tres mil filisteos mirando hacia abajo desde la galería de este gran coliseo, cuando los dos entraron al coliseo esa tarde. Debió haber sido un día caluroso. Ellos habían estado allí durante todo el día. Y en esta gran compañía, en la parte superior de este gran coliseo que estaba construido algo parecido a un hongo al revés; y el poste principal en el centro, el cual se extendía un poco en esta dirección, y sostenía los dos postes manteniendo así a todos los espectadores alrededor; jefes militares altamente pulidos y sus mujeres ataviadas con joyas finas. Todos se inclinaron hacia adelante para contemplar este evento en particular, pues querían mirar bien lo que estaba aconteciendo.
14Había habido preliminares, y todo el entretenimiento. Es posible que hayan tenido monitos que—que hicieron pequeñas payasadas. Y tuvieron diferentes cosas con las cuales se entretuvieron: combates, luchas, y—y—y quizás duelos a muerte, y muchas otras cosas con las que—que habían sido entretenidos todo el día, pero ahora había llegado el evento principal.
15Uds. saben cómo nosotros esperamos pacientemente mientras se están llevando a cabo los preliminares. Y ellos esperan el—el evento principal, y es entonces cuando todo el mundo se acomoda en su asiento y presta atención. Eso lo observamos en nuestros servicios religiosos, cuando tenemos nuestros—nuestros cantos, y nuestros testimonios, y la predicación, y así por el estilo; pero el evento principal es ver lo que el Señor va a hacer, ver aquello para lo cual Él nos reunió. Todos estamos en expectativa para ver cuál va ser el fin, el evento principal. Así es en cualquier cosa. Nosotros siempre esperamos el evento principal.
16Y todos ellos se levantaron para mirar hacia adelante, para ver lo que estaba ocurriendo, ya que el evento principal estaba siendo presentado ante ellos, y qué fue lo que vieron ellos sino a un hombre ciego siendo guiado por un muchachito.
17Los salones habían resonado toda la tarde, con toda la juerga de los borrachos, cómo se pasaban el whiskey y sus bebidas alcohólicas, y sus mujeres elegantes pintadas y ataviadas con joyas, y grandes jefes militares respetables, y todo. Era una gran celebración. Ellos estaban celebrando la victoria. ¡Oh, cómo me duele decir esto! La victoria que el dios pez, Dagón, había obtenido sobre el siervo de Dios. Me duele en el alma decir eso, pero es la verdad. Celebrando de una manera como esa, una victoria sobre el siervo de Jehová. ¡Qué cosa más vergonzosa! Bebidas, juerga, y mujeres pintadas, y enjoyadas, y grandes dignatarios, los fuegos ardían debajo del dios pez, y qué tremenda celebración debió haber sido.
18Pero la parte dolorosa, es que miles de años después tengamos que recordar un evento como ése, cuando el gran Dios del Cielo, Quien había propuesto en Su corazón destruir a esa nación porque ellos eran paganos, y había enviado a un hombre para hacer el trabajo, y aquí estaba el dios pez celebrando la victoria sobre el siervo de Jehová. No era Jehová el que había perdido, sino el siervo a quien Él había enviado para hacerlo, había perdido la victoria.
19¡Qué escena, qué cosa más vergonzosa era esa! El muchacho guió al hombre ciego tambaleante a través del—del salón, hasta esos enormes postes centrales, en donde reposaba todo ese hongo invertido o estructura a manera de sombrilla, de donde la gente podía mirar hacia abajo de esta manera, de las grandes columnas que subían y sostenían la cosa en su lugar, hecha de piedras que no podrían ser reproducidas otra vez el día de hoy. Nadie podría construirlo de esa manera. ¡Pero qué cosa tan tremenda era esa! Y miles de los sacerdotes célebres que habían servido a un ídolo, con sus pechos inflados, y todas sus ceremonias y rituales sobre su ídolo, porque él había vencido a Jehová. ¡Qué día tan tremendo fue ese, de bebidas, juerga, y alboroto!
20Y ahí venía el siervo de Jehová, ciego, tropezándose, guiado por un muchachito, dirigiéndose a este poste enorme, para ser objeto de burla. El evento principal de entretenimiento era hacer burla del propósito ordenado por Dios para destruir a la nación. Y sin embargo, la nación había tomado la cosa que Dios había puesto para destruirlos, y ahora ellos lo habían conquistado y estaban haciendo burla de él, el evento principal de su celebración.
21¿No los mata eso a Uds., casi, tener que mirar eso? Pensar en lo que podría… En realidad, esta historia no debería ser contada jamás. Pero quizás fue contada para—para nuestra advertencia, está escrita de esa manera. Humillado, quebrantado, parado allí derrotado, junto en medio de los dos postes que sostenían el edificio.
22¡Qué símbolo es eso de la iglesia de este día! Qué símbolo es eso, de una raza de gente caída, que se ha vendido al mundo y a la misma cosa que estamos aquí para conquistar. La iglesia que ha vendido su—su moral, que vendió la Biblia, vendió su fuerza, entregó su espada, y ahora está humillada en la hora cuando las señales inminentes de la Venida de Cristo están a la mano; cuando ella debería estar lavada, sin una mancha ni una arruga, parada allí para recibir a su Novio.
23Qué cuadro vemos aquí, un símbolo de decadencia moral que reposa sobre una nación, esta nación. Y voy a tratar de no permanecer mucho tiempo con mis Escrituras, para así terminar temprano. Pero yo podría simbolizar eso con la iglesia, con la nación, con la política, y con todo aquello en lo que Ud. puede poner sus manos hoy día, además de la Biblia de Dios. Decaída moralmente, la propia raza humana, ¡está en una condición terrible!
24Y bajo el gobierno de ateos allí e incrédulos que pueden apuntar con el dedo delante de la iglesia, los cuales deberían tener el Mensaje para hoy, y preguntándoles: “¿Qué significa todo esto?” Pero ellos no tienen la respuesta. Ellos no tienen la respuesta. ¿Por qué? Porque hicieron como Sansón. Se han rendido.
25Así que lo vemos allí, y diríamos: “¿Así que este es Sansón?” Hagámonos un cuadro de esto, de este gran y poderoso guerrero. Imaginémonos en esta tarde que él tenía espaldas anchas, un cuerpo enorme. Y ahí está parado este hombre corpulento, ciego, atado con cuerdas, y siendo guiado al centro del escenario, humillado, quebrantado, derrotado, y el gran Dios del Cielo mirando todo eso. Acá abajo, sus críticos, soldados borrachos mirando hacia abajo.
26Me imagino que mientras ellos estaban parados allí, muchos filisteos habían incluso temblado de miedo, al oír su nombre. Sansón en una ocasión había sido un nombre poderoso; igual el Cristianismo, la iglesia. Y voy a hacer un paralelo de ello con la iglesia, esta escena. La gente simplemente se desmayaba al oír el nombre de Sansón, pues él era una clase de hombre que ellos jamás habían visto un hombre como él. Su fuerza era más allá de cualquier cosa que el mundo había tenido. No había nada que ellos tuvieran que podía igualarlo. Muchos se acordaron de él mientras lo miraban parado allí en esa condición.
27Muchos lo miraban desde las galerías y lo recordaban estado en otra posición. Un día, parado con la quijada de una mula, en la mano, con mil filisteos rodeándolo, cuando ellos habían huido a las rocas buscando protección; parado allí haciéndoles señas con los dedos: “¡Vengan, si quieren un poco de esto!” Pero mírenlo ahora.
28Muchos de los filisteos, cuando una noche él fue persuadido por una ramera, a entrar, y en la—la ciudad de Gaza, ellos tomaron las enormes puertas que habrían pesado toneladas, y lo acorralaron y lo atraparon, y enviaron a decir a los soldados: “Lo tenemos atrapado. Lo hemos acorralado”. Como el diablo siempre está tratando de hacer, acorralarlo a uno en algo.
29Pero recuerden que cuando Sansón se despertó a la mañana siguiente, o esa noche, mejor dicho, se dio cuenta que estaba acorralado. Él podía palpar en la parte de atrás de su cabeza y saber que él todavía era un hijo de Dios con un pacto, y que no había nada que pudiera acorralarlo. La iglesia también estuvo en esa condición una vez. ¿Qué hizo él? Se levantó, se fue caminando por la calle, arrancó las puertas de la ciudad de sus basas, se las puso sobre los hombros y subió hasta la cima de la montaña y se sentó.
30Muchos de los que estaban allí esa tarde se acordaban de ese acontecimiento. Pero mírenlo ahora, ciego, escarnecido, convertido en juguete del enemigo. Todos los poderes que una vez tuvo para su protección, para el logro de Dios, para lo cual él había nacido en el mundo, le habían sido despojados por una mujer.
31Pienso que esa misma cosa se pudiera aplicar hoy en día: que una mujer que pretende ser la Novia de Cristo, y basando su enseñanza con “un cáliz de la inmundicia de sus abominaciones, de sus fornicaciones”. Ella ha empinado el cáliz de sus fornicaciones dentro de las bocas de la iglesia de Dios que ha sido levantada para mostrar Sus señales y maravillas, tal como fue el último mandamiento de Jesús en Marcos 16. Y vemos ahora que ella ha tomado al grupito de Dios, fiel, y los ha organizado exactamente de la manera como ella misma lo hizo, y los tiene parados allí, despojados, negando la Eficacia de ella, negando el Espíritu Santo, negando el poder para hablar en lenguas, negando el Poder del—del Espíritu Santo para levantar a los muertos, y sanar a los enfermos y echar fuera demonios. Los filisteos están sobre ti, ¿y qué vas a hacer ahora que estás despojada? ¡Oh, qué debe haber pasado por la mente de ese hombre!
32Hemos visto lo que debe haber pasado por la mente de los filisteos. Ellos lo habían conocido a él. Cuando… Escuché que uno quizás se inclinó hacia el otro y dijo: “Yo recuerdo el tiempo cuando uno decía ‘Sansón’, y todos los filisteos corrían como ratas hacia un agujero. He escuchado el tiempo cuando uno decía… mil filisteos estarían marchando a través del desierto, y decían ‘viene Sansón’, y ellos soltaban las armas y corrían buscando protección tan rápido como podían”.
33Pero ahora mírenlo. Él está en una condición terrible: atado, y todo porque cedió ante una mujer. Eso fue lo que lo hizo. Ella lo despojó a él de su poder. Ella insistió en averiguar en qué consistía su fuerza. Ella sabía que él era un hombre grande, pero ellos también tenían hombres grandes. Pero esta Dalila, ella era una—una verdadera Jezabel. Ella supo cómo manipularlo para ganárselo y decía que él—ella lo amaba a él. Pero, todo el tiempo lo que ella estaba tratando era descubrir en qué consistía su fuerza.
34Y eso es lo mismo que Jezabel le ha hecho a la iglesia, ha buscado hasta que ha descubierto en dónde está la fuerza. Y la fuerza está en la Palabra. “La Palabra es Dios”. Y ella por fin descubrió en dónde estaba esa fuerza, y lo llevó a Nicea, Roma, y le rapó las guedejas. Y ahora ellos han tomado lo que quedó de ello, y los están llevando de regreso al Concilio Mundial de iglesias, y les raparon las guedejas nuevamente. Es un constante rapar, sacando Esto, y “Esto no significa eso. Los días de los milagros pasaron. No hay tal cosa como esto, aquello, lo otro”. Ellos—ellos encontraron en dónde estaba la fuerza, sustituyendo bautismos y apretones de mano y todas estas otras cosas, por la verdadera Palabra de Dios sin adulteración.
35Esta Palabra es Dios que le fue dada a Su Iglesia para derrotar al mundo y a los demonios, y la enfermedad, y para echar fuera demonios, y ninguna denominación le fue dada a la iglesia. La Palabra le fue dada a la iglesia; Eso es su fuerza. Pero ellos han cortado Esto, han cortado Aquello, y raparon Esta guedeja, y raparon Aquella guedeja, a tal grado que hoy ella está como una hermana católica, trasquilada, a tal punto que ha aceptado un montón de credos como doctrina, exactamente lo que dijo el profeta que ella haría. Y ahí está ella hoy, humillada. Cuando el Dios del Cielo ha escogido a pescadores ignorantes, y demás, y ha bajado en eso y lo está probando, que Él aún sigue siendo Dios, y ellos no pueden darle una respuesta a su congregación por eso debido a que no está conectado con ninguna denominación. Y ella está en una condición humillada, cuando debería estar parada en toda su fuerza.
36Si la iglesia hoy se mantuviera como lo hizo en el Día de Pentecostés, si la iglesia hoy se mantuviera como lo hizo en los días de Ireneo, y en los días de San Martin, o en los días de Policarpo, ¡cuando la iglesia marchaba directo a la muerte antes que desafiar cualquiera Palabra de Dios! Ireneo, Martin, todos aquellos hombres, se aferraron a ese bautismo en agua en el Nombre de Jesucristo. Cada uno de ellos se aferró a ese bautismo del Espíritu Santo, los profetas, señales y maravillas.
37Y hoy ellos se han apartado de eso. ¿Qué sucedió? Dalila supo en dónde estaba la fuerza. Y si ella podía lograr que esos seminarios se apartaran de esa Palabra, a alguna teología hecha por el hombre, ella lo tenía; entonces era fácil atarlos y guiarlos al Concilio Mundial de iglesias, este movimiento ecuménico. Ud. dirá: “Ud. no tiene ningún derecho”.
38Yo todavía soy ciudadano americano. Yo tengo un derecho a la libertada de expresión. Correcto. Claro que sí. Noten, esa es exactamente la Verdad.
39¡Oh, cómo debió él haberse sentido, qué pasó por la mente de ese hombre, mientras estuvo parado allí, ciego!
40Ahora, Jezabel sabía, o no Jezabel, sino Dalila sabía, que si ella podía sacarle los ojos a él, eso era todo.
41Y eso es exactamente lo que la Dalila de este último día le ha hecho a la iglesia, le sacó los ojos, con respecto a la promesa de Dios, y les vendió a Uds. una gran denominación intelectual. A todo el mundo le gusta comprar— decir: “Yo pertenezco a la Primera iglesia. Yo pertenezco a aquí. Yo…” Vean, ¡mientras el diablo pueda cegarle los ojos a Ud., con respecto a la Palabra de Dios y la promesa de Dios! No importan cuán tonto parezca, es la promesa de Dios.
42Ahora, yo no estoy respaldando sectas, en lo absoluto, pero esas sectas son conocidas por sus obras. La Iglesia de Dios también es conocida por sus obras. Pero yo estoy tratando de decir lo que Dalila le ha hecho a Sansón.
43Tomemos ahora el lado de Sansón, qué debe haber pasado por la mente de ese hombre mientras estaba parado allí. Todas las grandes victorias que en una ocasión había alcanzado, deben haberle pasado por su mente. El evento está en curso ahora, el entretenimiento de la tarde está a punto de comenzar. Los que iban a ser entretenidos están pensando en lo que él era, y ahí está él parado meditando en lo que él había sido. Pero por causa de que una mujer lo había seducido, el cuadro ha cambiado, a lo que hubiera sido. Dios levantó a Sansón para destruir a esa nación, ése fue el mero propósito por el cual él fue traído a la escena.
44Si Dios tan sólo puede encontrar a un hombre, eso es todo lo que Él necesita, un hombre que pueda rendirse completamente a Él. Él no toma a un ejército; Él nunca utilizó eso. Él únicamente utiliza a un hombre.
45Ahora, Sansón le dio su fuerza a Dios, pero no le dio a Dios su corazón. Él le dio su corazón a Dalila, y le dio su fuerza a Dios.
46Pero Ud. tiene que entregar alma, cuerpo, espíritu, fuerza, todo lo que Ud. es, a la voluntad de Dios, llegar a ser un prisionero de Él. Ud. va a ser el prisionero de alguien. Ud. no se pertenece a Ud. mismo. Ud. es prisionero de alguien. Ud. o es prisionero del diablo, conociendo esta Verdad y no se rinde a ella, o un prisionero de—del mundo, y ríndase a Dios, una de dos. O Ud. es prisionero del diablo, para el pecado, o es prisionero de Dios, para justicia. Ud. es uno o el otro.
47Y ahora Sansón medita en las grandes victorias que había alcanzado. Sin duda le vino a la mente cómo es que cuando él era muchachito, Dios lo había vindicado, le dijo a su madre cómo debía hacer; no beber cidra, o—o vigilar su dieta, porque ella iba dar a luz a un nazareo. Cómo ella le peinaba el cabello, y le decía: “Hijo, estas guedejas son un pacto con Dios, que tu fuerza estará allí. Nunca lo reveles. Nunca reveles tu secreto. Nunca lo rindas. Sea lo que hagas, quédate con esto”.
48Jesucristo le dijo a la iglesia que: “El Cielo y la tierra pasarán, mas Mis Palabras no pasarán. Y el que quitare una Palabra de Ella, o le añadiere una palabra a Ella, su parte será quitada del Libro de la Vida”. La iglesia debería meditar en eso ahora mientras nos encontramos en este caos, en esta hora un poco… un poco antes de la Venida del Señor Jesús en cualquier momento para un Rapto.
49La grandes victorias a las cuales podemos referirnos, de los días pasados, en la reforma, allá en los días de Ireneo y San Martin, Patricio, y aquellos que protestaron contra aquellas organizaciones.
50Cuando Lutero salió y protestó contra aquella primera organización, la iglesia católica, y el grupo que le siguió vino luego y se organizó después de él.
51Cuando Juan Wesley salió del anglicanismo, y, tan pronto como Wesley partió, ellos se organizaron después de él.
52Y los pentecostales primitivos salieron de las denominaciones. Esa era una palabra maldita para Uds. Pero: “Como el perro que vuelve a su vómito, y la puerca a su cieno”, Uds. se regresaron a la cosa que nacieron para derrotar. ¡Aleluya! Eso también hiere mi corazón, mucho más que pensar en la victoria que Dagón obtuvo allá sobre Sansón. Puedo ver cómo Jezabel ha engañado a la iglesia. Y es por esa razón que estoy tratando de protestar contra esa cosa con todas las fuerzas y todas las fibras de mi ser, y llamando a esa iglesia a su lugar de arrepentimiento. Las madres de Uds., sus padres fueron echados de esas organizaciones. Ellos salieron de eso y protestaron, y aquí sus hijos se han dado la vuelta y han regresado a la cosa de la que salieron. ¡Si ese no es un cuadro de Sansón, de lo que hizo Dalila!
53Cómo deberíamos dejar que esos pensamientos pasen por nuestras mentes, acerca de aquellas grandes victorias. No tengo tiempo para entrar en ello y cumplir mi palabra a Uds.
54Dios lo había levantado a él para este propósito, y allí está él parado entre esos dos postes, ciego, derrotado, humillado. Él todavía era corpulento como siempre, pero la fuerza se le había ido.
55La iglesia es algo, está más fuerte que nunca en cuanto a membrecía. Pero ¿dónde está la Palabra, (la fuerza), siendo manifestada? Ha sido cortada de Uds., por sus organizaciones trasquiladoras de poder.
56Él le había fallado a Dios. No sólo le había fallado a Dios, sino le había fallado a su propio pueblo. Él era un fracaso total. Miren, él era un prisionero de la misma nación que Dios le había llamado para destruir.
57Y aquí está la última organización de la iglesia, pentecostés, en esta tarde, tan derrotada como estaba Sansón. Uds. tal vez no crean eso. Pero si tan sólo abren su mente a la Palabra, verán que es la Verdad. Lo tenían allí haciendo payasadas para entretenerlos.
58Como yo dije en una ocasión no hace mucho. Estos Hombres de Negocios del Evangelio Completo, tanto como los amo, pero ellos escriben en su revista: “Reverendo Santo Padre Fulano de tal”. ¡Uds. pobres y engañados pentecostales ciegos! ¿Qué les pasa a Uds.? ¿No saben que nuestro Salvador dijo: “No llaméis ‘Padre’ a ningún hombre sobre la tierra?” ¿No se dan cuenta que el diablo solamente está tomando a alguien que ha sido echado de una de ésas allá, de por aquí, y simplemente está haciendo de Uds. un hazmerreir? Ellos no van a entrar. No permitan que nadie les diga que sí entrarán.
59¿Qué le pasa a esta iglesia engañada? El mundo le ha pinchado los ojos. ¿No saben Uds. que Jesús dijo que eso sucedería? Cuando la virgen durmiente vino a comprar aceite, ella no lo obtuvo. Allí está la virgen durmiente: luteranos, metodistas, presbiterianos. Ellos no lo están obteniendo. Tal vez hablen en lenguas y salten, pero eso no significa nada. Yo he visto a paganos hacer la misma cosa, y adoradores del diablo, hablar en lenguas y saltar, y cantar y gritar; beber sangre de un cráneo humano, e invocar al diablo y hablar en lenguas. No confíen Uds. en sensaciones. Es la Palabra de Dios que no pasa.
60Allí está ella, derrotada, igual como Sansón estaba derrotado, haciendo payasadas ahora. Cómo satanás se para y se ríe de ellos, dice: “¡Miren, ellos reclaman creer la Biblia. Miren!” Les dice a todos los Ángeles del Cielo: “Miren, miren, ellos—ellos—ellos—ellos, sí, ellos son creyentes de la Biblia, cada uno de ellos, mírenlos a todos uniéndose. Me los voy a llevar a todos, exactamente”. Los va ir dirigiendo, exactamente lo que dijo la Escritura. Ellos tienen que hacer eso. Allí están ellos, derrotados. Dalila… Con los ojos pinchados para que no puedan ver la Verdad.
61Jesús les dijo a los fariseos: “Uds. tienen ojos pero no ven. Tienen oídos pero no oyen”. ¿Por qué? Dijo: “Porque Isaías lo dijo”. Él citó la Palabra, al profeta. Dios Mismo, Jesucristo, citó la Palabra de Su profeta.
62Y hoy, el Espíritu Santo está haciéndolos recordar a Uds. “Impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios”, mujeres con la cara pintada, usando pantalones cortos, comportándose como el mundo, cortándose el cabello, y haciendo todo eso, “teniendo apariencia de piedad, pero negando la Eficacia de ella”. Bueno, sus propias obras prueban que Uds. no creen. El Espíritu Santo en la Palabra, apuntándolos otra vez directamente hacia la Palabra.
63“Oh”, Ud. dice: “Lo tengo”. Cuando Ud. toma medicina para una enfermedad, si no surte efecto, será mejor que cambie su medicina o morirá en sus pecados.
64La nación, el mismo propósito, la misma cosa a la cual fue llamado para destruir, Sansón, ahora es una víctima.
65¡Y así está la iglesia! Levantada para avergonzar el denominacionalismo y el mundo en la denominación, y Uds. han entrado directamente en la denominación. Y al hacer eso, Uds. no pueden seguir las Escrituras, cada una de ellas tiene una idea diferente, así que perdieron su fuerza. ¡Ese diablo cegador!
66Permiten que el atractivo de una mujer los aparte de—de la Palabra de Dios. Ahora, Uds. dirán: “Hermano Branham, eso no fue”. Fue la Palabra de Dios. Dalila apartó a Sansón de la Palabra de promesa.
67Y así también la Jezabel de este día ha quitado a la iglesia, la ha apartado de la Palabra de promesa: La Santa Biblia de Dios. ¡Oh, la misma cosa, la misma cosa exactamente! ¿Qué hicieron ellos? Permitieron que Jezabel, de la cual se habla en Apocalipsis 17, Apocalipsis, el capítulo 17, la iglesia católica está representada allí. Y ellos le dicen a uno que ellos también están. Ellos no… Sus propios libros lo dicen. Ellos lo dicen abiertamente. ¿Cuántos alguna vez han leído sus propios escritos? Uds. saben que eso es verdad. [La congregación dice: “Eso es correcto”.—Ed.] Ellos dicen que la iglesia católica está representada. Eso es correcto. Y recuerden: “Ella era la madre de rameras. Ella era una prostituta, y la madre de rameras”. Vean, tenía que ser iglesias; no muchachos, eran muchachas, iglesias protestantes, “una madre de rameras”. Tan pronto como se organizaron, hicieron la misma cosa que hicieron ellos allá, se despojaron de la Palabra, y tienen que seguir las instrucciones de alguna organización.
68Sé que esto no es popular, pero es la Verdad. Yo no tengo grandes programas radiales y programas de televisión, respaldo. Que Dios me ayude a nunca tenerlos. Yo sólo quiero una cosa, y es el respaldo de Jesucristo, por Su Palabra. Que Él vindique que yo estoy diciendo la Verdad, por Su Palabra; no por alguna cosa sin escrúpulos, falsa o manufacturada; sino por el mismo Espíritu Santo, Quien toma la promesa de este día y muestra que es la Verdad. Eso es todo lo que yo anhelo ver. Como dijo Jesús: “Si no hago las obras de Mi padre, entonces no Me creáis”.
69Ahora, ¡ciegos! Oh, Ud. dice: “Nosotros no estamos ciegos”. ¡Uds. sí están ciegos! La Biblia lo dice. Todo lector de la Escritura sabe que esta es la edad de la iglesia de Laodicea. ¿Cuántos creen eso? [La congregación dice: “Amén”.—Ed.] Entonces, la Biblia dice que: “La iglesia de Laodicea estaba ciega, desnuda, y no lo sabía”. Esa es la parte triste, que ella ni siquiera lo sabe. Ella está peor que todas las otras iglesias juntas.
70“El buey conoce el pesebre de su señor, (o el establo), y la mula conoce su pesebre, pero”, dijo Él: “Mi pueblo no sabe”.
71¡Ciegos, espiritualmente ciegos! ¿Ciegos a qué? A la Palabra de Dios. Tan ciegos como pueden estar, y no quieren verlo. Uno les habla y ellos dirán: “Oh, sí, yo—yo pienso hacer eso”, pero ninguno de ellos lo hace. Es que no pueden hacerlo y mantener su compañerismo en una organización; los echarán fuera de ella.
72Ahí está, Dalila le rapó las guedejas. Él ahora está—él tiene el cabello cortado; como las mujeres en ella, es la misma cosa. Mírenlos ahora: derrotados, igual que ellos.
73Ministros, los mensajeros pentecostales de los días primitivos, Uds. nunca hubieran logrado que esos hombres creyeran que sus propios hijos organizaran seminarios, lo cual ellos criticaron por la Palabra de Dios y salieron de eso. Eso es correcto. ¿Qué tenemos por medio de estos seminarios? Ellos han metido el mundo dentro de la iglesia. Un ministro anciano solía cantar: Dejamos caer las trancas, nos comprometimos con el pecado. Dejamos caer las trancas, las ovejas se salieron, pero ¿cómo entraron los chivos?
74Uds. dejaron caer las trancas, se apartaron de la Palabra. Cuando Eva dejó caer las trancas, ante los razonamientos intelectuales de satanás, la muerte entró; y las trancas con que Dios la había cercado era Su Palabra de promesa. Y nosotros hemos sustituido algo más, un credo, en el lugar de la Palabra. Amén. Uds. saben que eso es la Verdad.
75¿Qué tenemos nosotros, la gente pentecostal de hoy día? Demasiados “Rickies”. Esa palabra, Elvis y Ricky, Uds. nunca escucharon de eso en otros tiempos. Es una palabra; es el nombre para este día. Cuadra con esto. Significa algo.
76Ud. dice: “Un nombre no significa nada”. Entonces ¿por qué cambió Él el nombre de Abram, a Abraham? ¿Por qué cambió Él el nombre de Saulo a Pablo; el nombre de Simón a Pedro? ¿Por qué cambió Él Su Propio Nombre?
77¿Por qué cambió Él de Jacob a Israel? No sino hasta que él luchó con el Señor, no sino hasta que él venció. Y cuando Jesús venció la muerte, el infierno y la sepultura, la Biblia dice que: “Él tenía un Nombre nuevo”. Y cuando Jacob venció...
78Y si la Iglesia puede vencer, ella dejará de decir: “Yo soy metodista, bautista, y presbiteriana”. Cuando ella pueda vencer sus credos y el mundo que la ha atraído allí, ella volverá a la Novia de Jesucristo: La señorita Jesucristo. Amén. ¡Qué escena más triste, mientras vemos a Sansón parado allí!
79Mujeres con cabello corto, usando pantalones cortos, caras pintadas; y pentecostales, llamándose a sí mismas Cristianas, cantando en el coro.
80No hace mucho yo estaba en una asamblea pentecostal, en una gran ciudad donde vive un gran hombre muy famoso. Y las reuniones se hicieron tan numerosas que tuve que llevarla a un lugar grande, y ellos tenían al selecto coro pentecostal. Y ellos no tenían la menor idea de que yo estaba sentado justo abajo detrás de las cortinas, orando. Y ahí cada muchacha en esa fila de como treinta y cinco muchachas, y treinta y cinco muchachos, para cantar El Mesías, estaban usando maquillaje y cabello cortado. Y cuando David duPlessis estaba recogiendo una ofrenda misionera, ellos estaban actuando como que eran el ciego Bartimeo, andando por allí pasando la taza. Esos son nietos pentecostales. Ese no es un siervo de Dios pentecostal con el bautismo del Espíritu Santo. El Espíritu Santo no se burla de Su Propia Palabra. Él no puede, y seguir siendo el Espíritu Santo. Pero eso es hasta donde han llegado. ¡Oh, Sansón, ponte a pensar un poquito!
81Recuerden, estas cintas son grabadas y enviadas alrededor del mundo. Yo no le estoy hablando solamente a este grupito aquí.
82Sansón empezó a meditar en sus errores. ¡Oh! Y empezó a meditar en lo que él había sido una vez.
83Pentecostés: piensa en lo que eras hace mil novecientos años. Iglesia, católicos, protestantes, piensen en lo que Uds. eran hace mil novecientos años, y miren lo que son hoy. Mediten bien por un momento. Sólo me quedan como ocho minutos más, para cumplir mi palabra.
84Noten, pero mientras estaba parado allí, él clamó; él empezó a meditar en sus errores. Y cuando empezó a meditar en lo que le había sucedido… Él estaba ciego, por lo tanto, ya no podía ver. Él—él había aceptado algo más. Por el amor de esta mujer, eso fue lo que lo atrapó, y ella entonces le dio la espalda.
85Oh, qué trampa sobre la que yo pudiera hablar aquí, la cual satanás le puso a la iglesia. Simplemente les ciega los ojos a la Verdad, y eso es lo que… ellos entonces los tienen atrapados a Uds. ¡Y si Uds. tan sólo lo supieran! Un día de éstos Dios les va a probar a Uds. lo que es la marca de la bestia. Ajá. Noten, pero una vez que fue cegada, allí está ella.
86Allí estaba él parado. Y empezó a recordar las cosas de su errores, en dónde había dejado el camino recto y angosto, donde se había apartado de la promesa de Dios. Y él clamó: “¡Señor, toma venganza por mis ojos!” ¿Por qué hizo él esto? Él sabía que existía una posibilidad. Ahora es donde quiero que presten atención.
87Sansón debe haber pensado en todo, en dónde había dejado el camino. Él entonces lo vio, pero ya era demasiado tarde. Él vio donde había dejado el camino, y pensó: “Debe haber una posibilidad de que Dios responda”. Él sabía que si podía arrepentirse y lograr que Dios viera que él estaba arrepentido de su error, había una posibilidad de que Dios todavía cumpliera su promesa.
88Dios lo hará. Él va a hacerlo. Es igual hoy, ¡Dios va a tener esa Iglesia! No se preocupen, ella va estar allí. El Espíritu Santo estará moviéndose tanto en la iglesia a tal grado que la Iglesia y Cristo serán el mismo Espíritu. Lutero se paró en aquel tiempo en los pies, en justificación; Wesley se paró en el latido de amor, de santificación; pero esto se ha elevado ahora hasta llegar a la cabeza; (¿ven?), más que eso. Ella se denominó, y el labrador vino y podó la vid; ellos murieron y nunca más volvieron a levantarse. Ellos nunca volverán a levantarse. Pero aún hay una simiente de Vida allí que está brotando.
89Pero noten, Sansón pensó que tenía que haber una—una posibilidad. Él captó la idea.
90Pero la parte triste hoy, es que la iglesia no capta eso. Ellos no se dan cuenta de que hay posibilidad de un avivamiento. Ellos no se dan cuenta de la posibilidad. Ellos aún no han captado la visión. Simplemente se quedan sentados allí.
91“Oh”, ellos dicen: “Mire, Hermano Branham, ¿qué está Ud. haciendo?”
92Oh, yo sé que Uds. baten las manos y tienen tremendas reuniones, y relumbran con oropel mundano. Uds. tienen que ir a los lugares más grandes. Tienen que tener a los más, mejores entretenidos. Tienen que tener esto, aquello, y lo otro. Su pastor tiene que ser un erudito de seminario con un doctorado. O, Uds. no pueden decirles a sus vecinos allá que el pastor de Uds. es un hombrecito que salió de un campo de maíz por allá, y fue salvo. Él es: “Nuestro pastor es el Doctor LL.D. Fulano de tal”. Para mí, eso significa que él está así de lejos de Dios. Eso es todo, simplemente así de lejos, porque el intelecto siempre lo aparta a él. Oh, Uds. están brillando con una erudición.
93Y otra cosa con respecto a mucho de este evangelismo moderno de hoy, desde pentecostés hacia atrás, es un montón de teatralidad de Hollywood. Sí. Uds. ciertamente están relumbrando con eso, como los oropeles en el salón de Dagón el dios pez. Pero ese oropel y erudición, y teatralidad intelectual con un gran brillo, dejando que todo el mundo vea cualquier derrota y lo demás, toda esa cosa así, conceptos intelectuales del Evangelio, y demás, que no traen el Poder de Dios para hacer que las mujeres dejen de usar cabello cortado, y que los hombres se comporten como debieran, tomen su lugar en la casa y críen a sus hijos como deberían. Eso no trae al Espíritu de Dios. Sansón estaba parado allí, tan corpulento como siempre lo fue.
94Y la iglesia está más fuerte en miembros que lo que estuvo hace cuarenta años, pero ¿dónde está el Espíritu de Dios? ¡Oh, hermanos! ¿Dónde está el Espíritu de Dios en ello? Yo veo es el espíritu de Hollywood. Veo el espíritu del mundo. Veo el espíritu de encanto. Yo paso… He estado predicando quince años en contra de eso, y se está empeorando cada vez más. Puedo verlo, y puedo ver el espíritu allí. Pero ¿adónde está el Espíritu de Dios que puede captar a Dios, que puede reconocer la Palabra Misma cuando Ella es manifestada, puede reconocer la Verdad? Solamente el Espíritu de Dios puede hacer eso. Correcto. Uds. pueden quedarse con brillo, esplendor, teatralidad.
95Sansón tenía el mismo cuerpo enorme de siempre, pero su fuerza le había sido quitada.
96La iglesia, el pentecostés de hoy, está... Creo que hace tres años El Visitante Dominical de la iglesia católica, dijo que habían tenido “un millón de conversiones al catolicismo en un solo año, pero la iglesia pentecostal tuvo un millón quinientos mil, más que eso”. Bueno, ¿qué tienen Uds. cuando obtuvieron eso? Yo prefiero haber tenido cinco que pudieran rendirle su vida a Cristo. Él puede lograr más con cinco hombres, o con un solo hombre, rendido, de lo que pudiera con cuarenta millones afuera. ¿Qué significan miembros? Sólo significa otra cosa, y es que Uds. están ciegos y añadiendo más fuerza a la ramera. Correcto. Noten, la iglesia hoy no está dispuesta a pagar el precio.
97Sansón oró la clase correcta de oración. “Señor, déjame morir con este enemigo”. ¡Oh, hermanos!
98Allí lo tienen. Uds. no quieren morir a su orgullo. Uds. no quieren morir a las cosas del mundo.
99Ahora, recuerden, yo le estoy hablando literalmente a millares alrededor del mundo, cuando estoy diciendo esto. ¿Ven? Yo no estoy hablando solamente aquí en Chicago. Estoy hablándole al mundo.
100Uds. no quieren morir, pero esa es la única posibilidad que hay de un avivamiento. Sansón, ¿no puedes ver que la Dalila te ha cegado los ojos? Y la única manera en que podrás traer de nuevo la fuerza a la iglesia, es morir al enemigo que te tiene atrapado en esta mundanidad. Sansón dijo: “Déjame morir con el enemigo”.
101Hay un gran precio que pagar. Ud. tiene que morir a aquello que lo ha llevado a Ud. a esta cosa. Uds. tienen que morir a la cosa que los ha traído a Uds. gente pentecostal, adonde están en esta tarde. Uds. tienen que morir a ello.
102Sansón estuvo dispuesto a pagar el precio para hacer que el poder de Dios regresara de nuevo a su vida.
103¿Me pregunto si la iglesia está, en esta tarde, dispuesta a pagar el precio y morir con el enemigo, a esa cosa, a toda su popularidad, y a todo esto, aquello, y lo otro, sólo para ver el poder de Dios de nuevo en Uds., y llegar a ser un prisionero de Jesucristo?
104Oh, yo oigo a muchos de Uds. decir: “Oh, sí, nosotros, nosotros, nosotros estamos teniendo avivamientos”. Pero son avivamientos denominacionales. Los de la unidad quieren tomar a todos los de la trinidad y convertirlos a todos en unitarios. Los de la trinidad quieren tomar a todos los de la unidad y—y hacerlos trinitarios. Los de la iglesia de Dios quieren conquistar a la iglesia de Dios de la profecía. Una quiere conquistar a la otra, para formar grandes denomi-… ¿No se dan cuenta que sólo están complaciendo a los hombres?
105Nosotros somos hermanos. No hay denominación que pueda separarnos del amor de Dios. Nosotros somos hermanos. “En esto conoceréis todos que sois Mis discípulos, si tuviereis amor los unos por los otros”. Ud. dirá: “¿Entonces por qué está Ud. reprendiéndolos a ellos?”
106El amor es correctivo. Si el amor no corrige, entonces no es amor. Si Ud. ve a su hijo afuera en la calle, y no le da un poquito de estímulo posterior del protoplasma, Ud.—Ud. no es un buen padre. Pero una verdadera madre o padre lo volteará y le dará unas nalgadas, le hará saber que él tiene que apartarse de la calle, o perecerá. Eso es amor genuino. Pero decir: “Junior, cariño, yo no sé. Tú, tú quizás no deberías estar allá afuera a esta hora del día, el tiempo del fin, cuando los automóviles están pasando muy rápido”. Oh, tonterías, tú predicador afeminado, que no tienes la valentía para tomar la Palabra de Dios y decirle a lo blanco “blanco”, y a lo negro “negro”, a lo bueno “bueno”, y a lo malo “malo”. Pero ellos lo hacen.
107Sí, tenemos avivamientos, muy bien, pero miren la moral que hay en estos avivamientos. No los cambia en lo más mínimo; se están alejando más de Dios, y hacia el mundo, todo el tiempo. Noten.
108Sansón sabía lo que iba a suceder si su oración era contestada.
109Pero nosotros todavía no hemos considerado el costo. ¿Qué sucederá si Dios contesta su oración de llegar a ser un verdadero y genuino hijo de Dios? Ud. sabe que en ese momento se irá de su denominación. ¿Y esas mujeres con las que Ud. juega naipes, y todo eso? ¡Oh, no! Ud. se va, y eso es todo. Será mejor que saque la cuenta, primero.
110Pero Sansón dijo: “Déjame morir”. Él estaba dispuesto a pagar el precio. Y él sabía…
111Escuchen bien ahora esta declaración. Él sabía que su presente condición recaída jamás podría enfrentar el reto de esa hora. No obstante, él era igual de hombre como siempre, en sus músculos. Su cuerpo era tan enorme como siempre. Él tenía un músculo igual de grande que podía levantarse en su brazo en cualquier momento, quizás hasta más grande, debido a que había estado moliendo en la… haciendo trabajo más pesado.
112Tenemos mejores iglesias, mejores edificios y todo, pero ¿dónde está nuestra fuerza, hablando espiritualmente? Oh, podríamos hacer una votación en la nación. Seguro, podríamos hacer esas cosas, pero eso—eso no es de lo que estoy hablando. Yo estoy hablando acerca de la Presencia de Dios siendo reconocida entre nosotros. Para eso es que debiéramos vivir.
113Él sabía que su condición recaída no podía enfrentar el reto de esa hora.
114Y la iglesia hoy también lo sabe. No podemos lograrlo estando en esta condición. Uds. no pueden lograrlo. Las denominaciones no vindican la Palabra; ella niega la Palabra. La misma denominación en sí niega la Palabra tan pronto como se denomina. Sólo la cosa en sí, Uds. se van del otro lado, para comenzar. Ella niega la Palabra. Todo el tiempo…
115Sólo me queda un minutito más, o dos. Pero noten, mientras me doy prisa ahora y cumplo mi palabra.
116Mientras todos ellos estaban parados allí, y estos pensamientos les pasaban por sus mentes; y ojalá que esto lo ponga a Ud. a pensar también. Ellos no se dieron cuenta que mientras Sansón… Sus pensamientos le pasaban por la mente. Ellos quizás se pasaban la botella y volvían a beber un trago. Sus elegantes mujeres al estilo de Hollywood estaba paradas allí con el cigarrillo en la boca, si es que había tal cosa en aquel día; yo no creo que ellas hayan llegado tan bajo en aquel día. Pero se echaban el cabello hacia arriba y bebían otro trago, y gritaban: “¡Hola José, o Juan, o Uds. que están allá arriba en algún lado! Anoche jugamos barajas juntos, estuvimos en una gran fiesta”. [Espacio en blanco en la cinta—Ed.]
117“Existe una posibilidad de que Dios me escuche. Existe una posibilidad”. Y mientras él pensaba, los filisteos no se habían dado cuenta que este muchachito le había desatado las manos y se fue. Él dijo: “Pon mis manos sobre el poste”. “Existe una posibilidad”. ¡Oh, qué cosa!
118Ojalá que la iglesia pueda ver eso. Existe la posibilidad de un verdadero avivamiento.
119¿Qué hizo él? Levantó sus cuencas (él no tenía ojos) hacia Dios. Ellos no se fijaron en el movimiento de sus labios, mientras él confesaba en sinceridad.
120Nosotros no necesitamos una pequeña: “Señor, perdóname a mí y a Jim, a Joe y a todos nosotros. Amén”. Necesitamos una limpieza sincera, desde el púlpito hasta el conserje.
121Ellos nunca notaron las lágrimas que salían de esas cuencas donde una vez él tuvo ojos. Sus ojos, lágrimas saladas salían a chorros de las cuencas. Él quería que Dios vindicara una vez más Su Palabra, para probar, como yo le digo a esta Dalila hoy, o a este Sansón, mejor dicho: “¡Jesucristo el mismo ayer, hoy, y por los siglos!”
122“Una vez más”, pensó él, “sucedería. ¡No un nueva denominación, no una nueva secta, sino una Palabra vindicada de parte Tuya, Dios! Yo sé que Tú todavía eres Dios. Yo estoy ciego. Me he desviado del camino. No soy digno de vivir. Déjame morir con este enemigo. Tú me levantaste para destruirlo, y yo te he fallado, Señor, pero hay una posibilidad de que me escuches. ¡Una vez más, Señor, una vez más!” Él oró en profunda sinceridad. Él sabía lo que venía. “¡Señor, sólo esta vez más! ¡Una vez más déjame ver a Jesucristo como Él fue ayer!” Cuando hizo esa oración, y las lágrimas le rodaban por las mejillas, ¡con una profunda sinceridad de confesión!
123Eso es lo que la iglesia necesita. Confiese que Ud. está mal. No importa lo que diga el Doctor Jones, o lo que alguien más diga. Si Ud. se ha salido de la Palabra de Dios, confiese que Ud. está mal. Clame: “¡Una vez más Señor, una vez más! ¡Una vez más Señor, una vez más! ¡Toma venganza de estas denominaciones por mi ceguera! Y dame fuerzas Señor, para sacudir este mundo denominacional, con Tu vindicación. Dame fuerzas Señor. ¡Pruébalo una vez más!
124Él sabía lo que sucedería si su oración era contestada. Él lo sabía, al clamar en profunda sinceridad: “¡Una vez más Señor!” Y mientras oraba y hacía su confesión sincera, todas las fibras de su cuerpo empezaron a vibrar.
125Oh Dios, si el Cuerpo de Jesucristo pudiera pararse como uno solo, y cada fibra y cada miembro empezara a vibrar nuevamente con el verdadero bautismo del Espíritu Santo; no con nuevos miembros, y apretones de mano, y algún credo.
126A medida que la fuerza empezó a entrar en esos enormes músculos, cada fibra empezó a entesarse. Él empezó a sentirse como antes, y se fortaleció. Y cuando lo hizo, la enorme pared cayó.
127Todo lo que necesitamos hacer hoy es… para ver caer estos muros denominacionales, es ser profundamente sinceros delante de Dios, para que sane estos ojos enceguecidos que han sido cegados a la Palabra de Dios.
128Esa fue la victoria más grande que tuvo Sansón, porque él estuvo dispuesto a confesar, primero por cada enemigo que él había sido llamado para destruir.
129Oh, pentecostés, párate en tu lugar en esta tarde, tu puesto del deber de la Palabra de Dios. Arrepiéntete y clama en voz alta: “¡Señor Dios, una vez más!”Permítanme decirles algo. Mejor es que destruyas a tu enemigo, antes de que tu enemigo te destruya a ti. Eso es correcto. Vuelvan a tener las reuniones de oración chapadas a la antigua, ese verdadero arrepentimiento piadoso, el servicio de altar de toda la noche. ¡Oh, pentecostés, escúchame! abandonen, oh, abandonen toda esta corrupción que Jezabel ha causado entre Uds. Abandónenla, abandónenla rápidamente, y regresen nuevamente a la Palabra del Señor, aparéntense de esta teatralidad de Hollywood. Vuélvanse de todo corazón a la Palabra de Dios. Regresen al Poder del Espíritu Santo. Uds. mujeres vístanse como mujeres, Uds. hombres compórtense como hombres, como hijos e hijas de Dios. Apártense, oh, apártense de este sistema Jezabelino que los está ahogando y cegando. Que Dios nos ayude a tener un verdadero arrepentimiento; no a medias, Uds. no pueden hacer eso.
130Cómo pienso hoy, en este mismo momento cuando mi tiempo se ha terminado, nosotros deberíamos ponernos de pie y clamar, con nuestras manos alzadas al aire: “¡Señor, una vez más! ¡Una vez más, oh Señor, una vez más!”
131Pongámonos de pie, todos los que estén dispuestos a hacerlo, para ver un avivamiento; que estén dispuestos a morir a esta teatralidad de Hollywood, todos los que estén dispuestos a morir, para ver “el Poder de Dios venir a Sion, y con gozo, nada hará mal ni dañará en todos Sus montes santos”.
132Levantemos nuestras manos y clamemos: “¡Una vez más Señor!” ¡Una vez más Señor! ¡Una vez más Señor! Una vez más Señor, envía el Espíritu Santo, con un viento recio y fuerte como lo hiciste en el Día de Pentecostés. Amén. [La congregación continúa en oración y alabanza a Dios—Ed.]