Photo

~ HAY UNA SOLA MANERA PROVISTA POR DIOS PARA CUALQUIER COSA ~
1Gracias a Dios, hermano Carlson. Muy bien, y—y el Señor le bendiga. Buenas noches, amigos. Miren, antes de sentarnos, hablemos con el gran Rey al cual todos estamos aquí para adorar.
2Nuestro Padre Celestial, estamos agradecidos por la oportunidad de estar de nuevo en esta gran ciudad, Chicago, y estar reunidos aquí con aquellos que están esperando la Venida del Señor Jesús. Y rogamos, Padre, que así como hemos hecho nuestros esfuerzos, tanto hombres como mujeres, niños y niñas, para ver un avivamiento o un despertar, para llamar a unos pocos más que aún pudieran quedar en la ciudad. Que este pueda ser ese gran momento cuando el último sea llamado a entrar antes que el juicio caiga en este país. Padre, creemos que todavía hay otros más esperando, y los estamos buscando. Envíalos, esta vez, Padre. Concede que ellos puedan recibir a Cristo, y ser contados entre los elegidos que serán llevados en ese gran Rapto que aún está en el futuro. Concédelo Señor.
3Estos esfuerzos que hacemos, y que han sido hechos por nuestro hermano Carlson y todos ellos aquí, que, este lugar que ellos han convertido de ser una vieja casa de whisky y una arena de lucha libre, a una casa del Señor. Señor, que sea un monumento y una representación de la conversión de pecadores, a Cristo.
4Escúchanos, Padre, en estas cosas, sanando a los enfermos y haciendo estas grandes cosas que pedimos, porque es en el Nombre de Jesucristo, y para Su honra y gloria, que te lo pedimos. Amén. Pueden sentarse. Muchas gracias.
5Siempre es un privilegio venir a Chicago. Siempre me he sentido así. No he estado aquí durante algún tiempo, porque ya no vivo aquí, yo—yo vivo en Arizona, en Tucson. Y estamos aquí en Jeffersonville, en las vacaciones del verano, y salgo de aquí el lunes por la mañana. Y tan pronto llegue a casa, hay cosas esperándome para regresar otra vez a Tucson.
6Y… Pero estoy aquí grabando cintas, Mensajes que yo envío en cintas. Y el Señor nos ha estado bendiciendo. El domingo en la mañana tuvimos un Mensaje de cuatro horas. No espero hacer eso aquí. Pero fueron cuatro horas sobre la revelación triple de Jesucristo siendo el… El secreto escondido de Dios desde la fundación del mundo. Y el Señor ciertamente nos bendijo. Hemos tenido grandes bendiciones, y Dios ha sanado a los enfermos en nuestros medios.
7Unos pocas… hace como tres semanas, mientras yo estaba predicando, un hombre que estaba parado frente a nosotros, su... Él es inglés. Su esposa es noruega. Y ella es una enfermera muy fina, y él es un hombre excelente. Y entonces, el hombre, yo estaba hablando acerca de los complejos. Y el hombre como que se disgustó, cuando yo dije eso. Y yo le había dicho hace un par de años, cuando lo conocí, que: “Él tenía un soplo en el corazón que lo molestaba”. Él casi no quiso creer eso, pienso yo, al principio, y luego finalmente, el médico le dijo que tenía el soplo en su corazón. Y esa mañana él había estado un poco molesto. Y cuando yo dije eso, él se disgustó, y rápidamente cayó muerto, ahí en el piso, cayó al suelo. Y su esposa se agachó para examinarlo, y él estaba muerto.
8Y yo tuve que tranquilizar a la audiencia, y luego bajé de la plataforma, fui adonde él estaba, y le tomé el pulso. No había pulso. Y sus ojos... Uds. saben, cuando el corazón se detiene, los ojos se voltean hacia atrás. Y trató de enderezarle los ojos, viéndolo en esa condición, y sabía que él estaba muerto. Y el Señor Jesús dijo: “Habla”. Y yo dije: “Señor Jesús, devuélvele la vida”. Él levantó la mirada y dijo: “Hermano Branham”.
9Y él está vivo, esta noche, y probablemente asistirá a esta reunión. Él ha estado asistiendo, así corrido. Y él probablemente… No lo veo aquí esta noche. Sr. Way, ¿está Ud. aquí? Yo—yo no… Pues, está sentado aquí frente a mí. Sí, sí, aquí mismo, delante de mí. Yo no lo sabía. Y ahora aquí está él esta noche, muy saludable. ¿Podría ponerse de pie para que la gente vea que Dios puede resucitar a los muertos, y cómo ahora ha vuelto? Y su esposa, una enfermera noruega excelente. ¡Alabando sea el Señor! [La congregación aplaude—Ed.]
10¿Está su encantadora esposa con Ud.? [El hermano Way dice: “No, ella está asistiendo a esa persona enferma, hermano Branham”.] Ella se ha ido a asistir a los… atender a los enfermos. Su esposa es una persona muy encantadora que trata de cuidar a los enfermos. Eso está en su corazón. Ella trabaja, constantemente. Y está asistiendo a los... a algunos de los enfermos en la parte de atrás en estos momentos. Y así que, estamos muy agradecidos al Señor.
11Miren, al entrar, escuché al hermano Vayle hablar antes que yo. Y trataré de salir temprano cada noche, lo más temprano posible. Y estaré orando por los enfermos, y como el Señor dirija; y pidiéndole a Dios que bendiga al hermano Carlson y a todo el grupo aquí, en Chicago, que están esperando la Venida del Señor.
12Tal vez un poco más adelante en la semana, podría contarles una visión que tuve esta mañana, poco después del amanecer, justo cuando salía para venir aquí, en relación a esto; y tal vez en algún momento cuando tenga un poco más de tiempo durante la semana, si el Señor lo permite.
13Ahora, ¿cuántos hay aquí que nunca antes han estado en una de las reuniones? Veamos sus manos, los que nunca han estado en una de las reuniones. Pues, bien, estamos contentos de tenerlos aquí en este pequeño tabernáculo, esta noche, y en esta arena, la cual creo que en una ocasión se utilizó para la lucha libre (¿no es así?), o para el boxeo, y así por el estilo.
14Recuerdo que prediqué aquí, no hace mucho, en Vincennes, Indiana... Evansville, Indiana, mejor dicho, cuando entré como joven a los Guantes de Oro. En aquel entonces participé en peleas profesionales, siendo joven, y gané quince peleas profesionales consecutivas. Y perdí una, y esa fue por un empate en Evansville, Indiana. Y en el mismo lugar, donde había peleado contra este hombre, regresé predicando el Evangelio. Yo dije: “Ahora estoy peleando, no con mi hermano, sino contra el diablo que ha estado atando a mi hermano”. Eso es...
15Y así es que aquí estamos esta noche, y el lugar ha sido convertido de donde se sujetaba uno al otro por nudos de lucha libre, pero ahora sujetando al diablo en tal nudo, por medio de la Escritura, que él no puede aguantar sino que tiene que tomar la cuenta. Correcto. Y miren, es nuestra oración que el Señor nos ayude a hacer esto.
16Miren, nuevamente, ¿habría alguien, (antes de que leamos la Palabra), que quisiera ser recordado en oración? Sólo levanten la mano. Sé que hace calor aquí en esta noche, y esa es la razón por la que nos daremos prisa.
17Y, recuerden, regresen mañana por la noche. Y eso es el miércoles por la noche, el jueves por la noche, y el viernes por la noche. Y creo que el sábado por la mañana, (lo vi en la lista), para un desayuno con los Hombres de Negocios, el sábado por la mañana. El sábado por la noche, en la escuela secundaria Lane Tech. Y el domingo, el domingo por la tarde y el domingo por la noche, aquí. Vamos a...
18¿Qué? [Un hermano dice: “Hable más por este micrófono”.—Ed.] ¿Por este? Muy bien. [“Éste que está aquí”.] Sí. ¿Se oye mejor? [La congregación dice: “Sí”.] ¿Así? Qué bueno. Muy bien, señor, recordaré pararme de este lado. Ahora inclinemos nuestros rostros.
19Ahora bien, nuestro Padre Celestial, mientras nos acercamos en esta hora, adonde el hombre y la mujer tienen que tomar una decisión, nos damos cuenta que no podremos salir de este edificio, igual que como entramos. No podemos entrar en la Casa del Señor, y salir siendo los mismos; o salimos mejor o peor. Concede, Señor, que podamos salir, esta noche, mejor de lo que éramos al entrar.
20Y estas pocas palabras, y estos textos, Escrituras que tengo anotadas aquí para un Mensajito, esta noche, que sea para la honra de Cristo. Que Su pueblo, al oírlo, reciba fe, porque verdaderamente creemos que estamos viviendo en las últimas horas del último día. El sol se ha estado ocultando por bastante tiempo. La paciencia de Dios lo ha mantenido allí. Las sombras ya se están acumulando. Y rogamos, Dios, que nos permitas comprender esto más que nunca en la vida.
21Bendice a las personas que levantaron la mano. Perdona nuestros pecados. Danos fe en Tu Palabra y en la Venida de Tu Hijo. Porque lo pedimos en Su Nombre y para Su gloria. Amén.
22[Alguien dice: “Y ellos preguntaron si Ud. oraría. Hay una señora en la parte de atrás que estaba muy, muy enferma, y se ha desmayado”.—Ed.] Un momento. Hay una señora allá en la parte de atrás, que se ha desmayado, (eso creo), y ella está enferma. Oremos.
23Padre Celestial, en el Nombre de Tu Hijo Jesús, que el poder que levantó a aquel joven esa noche, que estuvo sentado durante toda la noche, escuchando a Pablo predicar, que el mismo poder que lo levantó de nuevo a la salud, pueda hacer lo mismo por esta hermana nuestra, que se desmayó, quizás por causa del calor, y está allá atrás enferma. Que el Espíritu Santo, Señor, de Vida, descienda sobre ella y fortalezca su vida mortal. Concédelo Señor. La encomendamos a Ti ahora, en el Nombre de Tu Hijo Jesucristo. Amén.
24Háganme saber. Si se pone peor, iré a verla.
25Ahora bien, en el Libro de San Juan capítulo 12 y versículo 32, me gustaría leer una pequeña porción de la Escritura, a manera de texto, para formar un contexto. Y veo que se les hace difícil escucharme, lo noto por la forma en que están actuando, hay un rebote en—en el edificio, así que trataré de hablar lo más claro que pueda. Deseo leer este texto, y es Jesús hablando: Y yo, si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo.
26Deseo tomar esto como texto: Hay Una Sola Manera Provista Por Dios Para Cualquier Cosa. Una sola manera que Dios ha provisto para suplir todas las cosas. Miren, cualquier otra manera, aparte de esta manera, sería una manera pervertida, para Dios. Dios únicamente puede tener una sola manera de hacer cualquier cosa. Su primera manera es siempre la única manera en que Él puede hacerlo. Porque Dios, al tomar una elección o una decisión, debe permanecer siempre con esa decisión. Y si cambia esa decisión, por una manera mejor, eso entonces mostraría que Dios no es Dios, que Él no es infinito, pues encontró algo mejor a lo que sabía en un principio. Él, Él no cambia. Él hace perfectos Sus caminos. Sus Palabras son perfectas. Y todo lo que le quite, o le añada, a cualquier cosa que Dios ha provisto, está errado.
27Yo creo que, en el último Libro de la Biblia, llamado el Apocalipsis, está escrito: “Si alguno añadiere una palabra, o le quitare una Palabra, su mismo… o su parte será quitada del Libro de la Vida”.
28Así que, por lo tanto, Dios ha hecho un camino, y un camino perfecto, y nosotros tenemos que caminar correctamente por allí, sin tratar de hacerlo mejor, ni tratar de quitarle nada, o inyectarle algo, ni quitarle nada. Debemos aceptarlo exactamente de la manera que Dios lo ha puesto. Todo lo demás está errado.
29Incluso en el libro del Génesis, el principio, Dios dijo en Génesis 1, hablando de la naturaleza. Él dijo: “Que cada semilla produzca según su género”. Cada semilla debe mantenerse según su género. Ahora, cambiar eso, sería hacer algo que Dios dijo que no se hiciera.
30Y ahora descubrimos, y fíjense en el hombre, lo que él ha hecho al cruzarse con la manera de vida de Dios. Queremos tomar esto como un respaldo, para decir lo que quiero referirles acerca del Señor Jesús. Vean, cuando el hombre... Cuando Dios hizo una semilla, Él la hizo perfecta, y ahora el hombre ha tratado de inyectarle algo a esa semilla.
31Por ejemplo, hoy, al venir hacia acá, me di cuenta en el sur de Indiana, y a través de toda Indiana, y por allí, había lo que llamamos “maíz híbrido”. Y qué mazorca tan grande es ese maíz, pero no sirve para nada. Luce mejor, pero no es mejor. No sirve absolutamente para nada.
32Y nos damos cuenta, que al hibridar los pollos, encontramos que… ¿Han tratado de comer pollo frito en estos días? Bueno, Uds. casi no pueden hacerlo. Huele y sabe a… es decir, sabe a como huele el pollo. Así que, ¿qué es? Hay ochocientas personas enfermas en Jeffersonville, Louisville y New Albany, ahora mismo, por comer huevos de gallinas híbridas. Vean, ellos han tomado el pollo y lo cruzan de distintas maneras.
33Y luego, otra cosa, están llegando al punto en que fumigan con esta cosa para mosquitos, y utilizan este DDT. Las gallinas y los animales reciben eso.
34Ciertamente estamos viviendo en los últimos días. Ellos están mezclando las cosas, cruzándolas, y eso da como resultado un producto que no sirve para nada.
35Al hacer esto… Yo estaba leyendo en una revista médica, (creo que era), y luego… en la revista Selecciones, de cómo es que esto ha cambiado el curso de vida de las personas. Incluso está pervirtiendo al hombre y a la mujer, que el hombre está llegando a ser cada vez más como las mujeres, y las mujeres como los hombres. Los hombres se están volviendo afeminados, y—y las mujeres se están volviendo más masculinas. Son cosas híbridas. Vean, esa célula que comemos de este animal que es híbrido, realmente no es la célula correcta para nosotros. Por lo tanto, al hacer eso, (¿ven?), esa célula del animal, o la célula del trigo o del maíz, no es la célula correcta.
36Para poder hacer que eso crezca, y luzca más grande, tiene que ser fumigado todo el tiempo.
37Ahora bien, una planta genuina, una buena planta saludable, no tiene que ser fumigada en lo absoluto. Ningún insecto la molesta, porque ella tiene un repelente, que ella misma produce, que aleja a todos los insectos. Ahora, esa es la manera de Dios.
38Lo que trajo la enfermedad al mundo fue el pecado. Cuando el hombre se apartó de la manera provista por Dios, quedó expuesto a todo demonio que había, a la enfermedad, y así sucesivamente. Porque él tiene que mantenerse con medicina y fumigando todo, y es simplemente cada generación cruzándose con otra. Ahora, Ud. pudiera ser Cristiano, y su esposa pudiera ser Cristiana, pero los genes de su cuerpo siguen siendo la herencia de su padre y de su abuelo, y así sucesivamente. Como dijo Daniel: “Cada generación se volverá más débil y más sabia”. Y eso tiene a toda la raza, a toda la raza humana, muriendo.
39Pensar, que hace unos años, no se oía hablar que alguien se lastimara jugando al béisbol. Pero ahora tienen que usar un casco, para batear, pues matan a tantos cada año. Ud. golpea al hombre, y él es tan blando, es como un conejillo de indias, y él simplemente se muere en el acto. Y Uds. se fijan, nuevamente, que antes…
40Como en el boxeo, creo que fue Bob Fitzsimmons y Corbett, que pelearon ciento veinte y cinco “rounds”. Y ahora de dos a diez “rounds” y luego tienen que trabajar con ellos por un mes para volverlos a vida normal. Y allá peleaban sin guantes, pero ahora para pelear les ponen un colchón de plumas a las manos. Y miren, van a tener que parar el juego, debido a que cada vez que se golpea a uno, casi lo mata. ¿Ven? Así que fíjense, uno, es…
41Y la raza entera está acabada. No queda esperanza. Todo ha llegado a su fin: el ganado, el maíz, todo.
42Miren, uno no puede tomar una planta que ha sido plantada, e hibridarla con algo, para que se reproduzca y así volverla a plantar, no lo hará. No se reproducirá. No puede. Porque el Mandamiento de Dios aún sigue siendo el mismo: “Cada semilla tiene que producir según su género”. Y si no, es una semilla híbrida con una vida pervertida, y pronto morirá. Al sembrar el maíz híbrido, eso llega a donde debe salir la mazorca y se vuelve amarillo y retrocede.
43Ahora, de esa misma manera lo han hecho con los animales. Ellos lo han hecho con las semillas. Lo han hecho con todo lo demás.
44Y lo han hecho en la iglesia. Han tratado de hacer una iglesia más bonita, un lugar mejor, un—una cosa hermosa, grandes cosas. Lo han hibridado, al mezclarlo con alguna clase de doctrinas hechas por el hombre, y así sucesivamente, y llega hasta la Palabra, a donde podría reproducirse de nuevo, y allí muere. ¿Ven? Y hay… Ud. simplemente… 45 Hay una sola manera de hacer las cosas, y es a la manera de Dios. Y fuera de eso, nada sirve, porque no volverá a reproducirse. Tengo Escrituras para estas cosas, para probar que eso tiene que estar aquí en los últimos días.
46Cuando me enteré de esa situación con respecto a los huevos, el otro día, revisé en mi libreta donde el Señor me habló en 1931, y allí yo había escrito en mi libreta: “En los últimos días, adviértele a la gente a no comer huevos o vivir en un valle”. Y, fíjense, yo sabía lo que era la lluvia radioactiva y esas cosas, (¿ven?), pero el Señor me advirtió acerca de eso, mucho antes, hace treinta años, (¿ven?): “No vivan en un valle, en los últimos días”, y “No coman huevos”, todo iba a estar contaminado. ¿Ven? Y eso es exactamente lo que ha sucedido. Ahora, imagínense eso, treinta y tantos años atrás.
47La Palabra de Dios es la semilla. Jesús lo dijo, que: “La Palabra de Dios era una Semilla que un sembrador salió a sembrar”. Y Esta es la única Semilla que producirá Vida Eterna. Miren, nosotros podemos tener todos los otros tipos de vidas, pero la vida... la vida de la iglesia, la vida del hogar, la vida familiar, la vida nacional. Pero la única Vida Eterna viene a través de la Palabra de Dios. Esa—esa es la única Semilla que puede producir Vida Eterna. Y ahora ellos están tratando de… Ellos cruzan Esto con credo, le ponen algún credo, o alguna espina denominacional. Y lo que han hecho al hacer esto, eso tiene a la iglesia a tal lugar donde ha crecido a donde debería estar recibiendo la Simiente, o sea la Palabra verdadera, pero está en una condición híbrida, y se desliza a su enseñanza denominacional, y deja la verdadera Palabra de Dios a un lado.
48Por lo tanto, estamos en el tiempo del fin. No queda ni una sola esperanza. No podemos construir sobre esta nación. Esta nación está basada en la política. La política ha llegado a su fin. Ellos son… Está tan corrompida a más no poder. Cuando Ud...
49¿Leyeron la revista Life, donde este abogado, o—o este juez, su hijo, un muchacho? Él estaba tan envuelto en las carreras con estos Rickies, y demás, allí con esos automóviles. Y su hijo mató a un gran grupo de personas, un—un muchachito, un niño, y un montón. Y el juez lo puso en libertad. ¡Todo está envuelto en la política!
50Vean, la vida nacional está acabada. La vida botánica natural está acabada. Está tan entrecruzada y todo así a tal grado que no hay vida en ella. La vida humana es un caos constante.
51Y la vida espiritual está en el nivel más bajo que ha estado alguna vez. ¿Ven? Miren, eso… está tan híbrida. Y tanta endogamia y cosas añadidas para que sea algo mejor. Les digo, aun nuestros movimientos pentecostales; antes solíamos reunirnos en cantinas antiguas y lugares como éste.
52Yo fui convertido en una cantina remodelada. Y ahora me siento muy como en casa. Miro allá y veo esas barras y cosas. Fue en una iglesia pequeña para gente de color, donde yo recibí el bautismo del Espíritu Santo, fui dirigido allí por el Señor.
53Y hoy en día, al ver este tipo de lugares, ellos—ellos no quieren... Ellos tienen que tener un nombre bien grande y florido en eso. Tiene que haber tanto detrás de ello, o la gente no irá. Tiene que ser tan bonita, exteriormente, que si no es así, entonces la gente no quiere nada que ver con ella.
54¡Pero vigilen la Palabra del Señor! Miren, Dios tiene una manera de hacer las cosas, y debemos hacerlo de la manera que Él quiere que se haga. Si no es así, entonces no es efectiva. Jesús se encontró con algo parecido, cuando vino en Su día. Él dijo: “Uds. por sus tradiciones, han invalidado la—la Palabra de Dios, por medio de sus tradiciones”. Vean, ellos habían hibridado, inyectado sus propias tradiciones en los Mandamientos de Dios, lo cual hizo que los Mandamientos no surtieran ningún efecto.
55Hoy en día, yo sé que se ha convertido en lo mismo. No hay una cosa que quede, mi amigo Cristiano, sino la Venida de nuestro Señor Jesucristo. Esa es la única esperanza que tiene la Iglesia. Hasta donde llega, si nuevamente se denomina, queda acabada, porque cada denominación llegó a su fin cuando se convirtió en una denominación. Es la mera cosa...
56Voy a decir algo aquí, tal vez no debiera decirlo, pero sin embargo, creo que debo decirlo.
57Si se han dado cuenta, hoy lucifer está haciendo exactamente lo mismo que hizo en el principio. ¿Ven? Lucifer, en un principio, quiso construirse un reino que fuese más grande y más hermoso que el reino de Miguel, Cristo. Él, esa era su ambición, lograr algo así. ¿Y qué utilizó para lograrlo? Tomó a ángeles caídos que habían perdido su dignidad. Él utilizó eso para hacerlo.
58Y hoy día, lucifer se ha metido en la iglesia, y en eso ha quitado la Palabra y ha inyectado denominación. Y él está edificando una iglesia – el movimiento ecuménico que está avanzando ahora mismo – para unir a todos los protestantes y juntamente llegar a ser católico. Y el papa que ahora tienen, está para lograr lo mismo, exactamente lo que las Escrituras dicen que harían. ¿Y cómo lo está logrando? Precisamente con hombres de estos grandes movimientos ecuménicos que no conocen a Dios. Y muchos son pentecostales, por cuanto están haciendo lo mismo. ¿Qué es? Él lo está logrando con ángeles caídos, luteranos caídos, metodistas caídos, pentecostales caídos, que no guardaron su dignidad en la Palabra de Dios, y están volviendo directamente para formar un gran movimiento ecuménico. Mensajeros caídos, mensajeros que en un tiempo se quedaron con la Palabra, pero luego vendieron su primogenitura y se unieron con el mundo. Y lo mismo está aquí en el último día. Y su lu… Y lucifer está logrando hoy, por medio de hombres con esos espíritus en ellos, lo que antes logró con ángeles allá en el principio, ángeles caídos que no guardaron su dignidad para obedecer a Dios. Y él está haciendo lo mismo hoy.
59Oh, Ud. jamás encontrará ninguna manera, ninguna manera en absoluto; a mí no me importa si Ud. está en una cantina, o si está en la calle, o donde quiera que esté. La manera provista por Dios para el hombre, para venir a Cristo y recibir la Vida Eterna... Jesús dijo: “Yo, si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a Mí mismo”. Esa es única manera de Dios. “Si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a Mí mismo”.
60Él es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Él dijo en San Juan capítulo 14 y versículo 12: “El que en Mí cree, las obras que Yo hago, él las hará también”. La manera provista por Dios. Marcos 16 dice: “Estas señales seguirán a los que creen. En Mi Nombre echarán fuera demonios. Hablarán en nuevas lenguas. Si tomaren en las manos serpientes o bebieren cosas mortíferas, no les hará daño. Sobre los enfermos pondrán las manos, y sanarán”. ¡Las mismas cosas que hizo Cristo! Eso es…
61Él era la Palabra de Dios manifestada. Él era la promesa de Dios, vindicada. Él lo era. Él era Dios en forma de carne. La Biblia dice que “Dios estaba en Cristo”. Aquel gran Jehová que creó los cielos y la tierra, se manifestó en un cuerpo, el Señor Jesús. Y en ese solo Hombre, Él pudo lograrlo. Hasta… Él lo intentó por medio de Moisés, y lo hizo en Jacob, y lo hizo en José. Pero Él vino en Su plenitud, en Cristo hecho Hombre, Él fue la plenitud de la Deidad corporalmente, donde Dios podía expresarse a Sí mismo. Y Él dijo: “¿Quién puede acusarme de pecado? Pecado es ‘incredulidad’. Si no he hecho exactamente lo que dice la Escritura que Yo haría, entonces, ¿quién Me puede condenar y decir dónde fallé de alguna manera?” Vean, es la manera provista por Dios.
62Y Cristo, (el Justo), tuvo que morir a fin de producir la Vida Eterna por medio de Su Sangre, dando la célula de Su Sangre, para poder darnos Vida Eterna. Esa es la manera provista por Dios.
63Nunca ha habido nada que pudiera ganarle a la manera de Dios para cualquier cosa. No importa lo que sea. Si la gente tan sólo no tratara de inyectar sus propias ideas, sino simplemente lo tomaran de la manera como Dios lo dijo, lo creyeran. Vean, parece ser tan difícil para el hombre apartarse de sus propias ideas, él mismo tiene que tener algo que ver en el asunto. Él siempre lo ha enredado, si me perdonan la expresión, él siempre ha enredado la manera que Dios le ha provisto, y eso al inyectar sus propias cosas.
64¿Alguna vez…? ¿Cree Uds. que podrían encontrar una mejor manera para un pollo nacer, que picotear el cascarón hasta salir? Yo me pregunto si podrían encontrar una mejor manera. No señor. Él nace con una puntita allí en su pequeño pico. Y cada vez que mueve su cabecita hacia atrás y hacia adelante: “Amén, Amén, Amén”, él raspa ese cascarón hasta que por fin sale. Sí señor. Uds. nunca encontrarán una mejor manera, porque esa es la manera provista por Dios.
65Ahora bien, ¿qué si él tuviese esa puntita en su pico, y Ud. dijera: “Pobre pollito, ¿sabes?, yo voy a buscar una mejor manera para ti, voy a romper el cascarón para sacarte?” Eso lo mataría. Correcto. Él moriría. No viviría.
66Él tiene que hacer eso para poder aumentar su fuerza lo suficiente para recibir el aire y lo demás cuando salga. Si él... A él se le provee de una herramienta. Él tiene esa puntita en el pico. Uds. la han visto, en los pajaritos y en los pollos. Y mientras él mueve su cabecita, él raspa ese huevo una y otra vez hasta que logra salir.
67Si Uds. quieren tomar eso como un ejemplo, o como una forma de explicar un punto, esa es la manera de Dios para que los Cristianos nazcan. No caminar hasta el altar y darle a un hombre su mano derecha, y poner su nombre en el libro de registro. Pero arrodíllese allí y píe, clame, ruegue y suplique hasta que Dios le dé fuerza, y entonces, Ud. saldrá de la cáscara del mundo.
68Si alguien, (el pastor), simplemente rompe el cascarón y lo saca a Ud., y le dice: “Oh, bueno, eso está bien, te aceptaremos de todas maneras”, Ud. está muerto. Eso es todo.
69Ud. tiene que venir a la manera provista por Dios. Y esa es la forma en que tuvieron que venir los demás: naciendo del Espíritu de Dios. ¡Quédese allí hasta! ¿Por cuánto tiempo? ¡Hasta! Él les dijo a aquellos primeros grupos de pentecostales que “se quedaran en la ciudad de Jerusalén, hasta”. No importaba si fuese un solo día, cinco días, nueve días, o los que fueran, que permanecieran allí hasta que fueran llenos del Espíritu, hasta que nacieran de nuevo.
70Los patos y los gansos. Ellos no han encontrado una manera para que los patos y los gansos se preparen para ir al sur, desde el norte aquí, que la manera provista por Dios para que ellos se junten en manadas. Hace algún tiempo, aprendí una gran lección al respecto. Yo estaba en Texas, y me di cuenta, íbamos por una carretera, y el tráfico se detuvo por casi media milla. Y yo les pregunté a algunos de ellos: “¿Qué es lo que pasa?” Él dijo: “Los gansos están por toda la carretera”.
71Bueno, finalmente, cuando llegué allí, uno no podía oír sus propios pensamientos. Ellos estaban teniendo un avivamiento. Todos se estaban preparando para volar. Ellos iban a volver a casa, iban a ir a su casa en el norte, donde podrían criar algunos pequeñitos. Y estaban teniendo un avivamiento, juntándose en manadas, antes de irse.
72Miren, esa es la manera provista por Dios, una manada, todos ellos se juntan. Uno estaba por acá, y otro por allá, y uno allá en otro lugar, uno en un campo de arroz, y otro en un campo de trigo; pero de alguna forma u otra, de alguna manera, en un día determinado, (no sé por qué, ni cómo), pero en un día determinado, ahí vinieron todos y se juntaron, pareció como si algo los atrajo. Nosotros lo llamamos “instinto”. Es un instinto dado por Dios, una reunión antes del vuelo.
73¿Ven Uds. lo que Dios está tratando de hacer ahora? Traer a Su Iglesia de un lado a otro, para tener el avivamiento, un avivamiento a la antigua como el que siempre han tenido los patos.
74Ahora, ¿qué si ellos intentaran otra manera, dijeran: “Bueno, ahora lo haremos de otra manera?” Ellos nunca llegarían allá. No señor. ¿Qué si Ud. dijera: “Bueno, mire, le diré algo, haremos una manera mejor para ellos. Los meteremos a todos en una jaula y los llevaremos allá en una jaula, los meteremos en una jaula para pollos, o haremos una jaula para patos o una jaula para gansos, o lo que sea que Uds. quieran hacer, y los meteremos en eso y luego los llevaremos hasta allá?” ¿Creen Uds. que esa sería una mejor manera, decir: “Oh, nosotros les podemos dar... Oh, déjame decirte, así podemos darles de comer mejor, por el camino?” No, Uds. no podrían.
75Hay ciertos granos en los estanques y en los campos, hierbas y cosas que ellos tienen que comer, que les da fuerza para ser lo que son cuando lleguen allá. Ellos, si ellos no obtuvieran eso, ellos estarían… ellos no podrían criar a sus crías. Ellos no serían patos genuinos. Serían híbridos como nosotros, (¿ven Uds.?) si tuvieran que tomar eso. Pero Dios tiene una manera de—de hacerlo.
76Si los meten en una jaula, ¿saben Uds. lo que esos patos sabrían rápidamente? Si los meten en una denominación de esa manera, ellos sabrían que están listos para el matadero. Eso es todo. Eso es lo que Uds. hacen cuando los meten juntos en una jaula, van para el matadero. Los patos tienen mejor sentido que nosotros, en eso. Cuando Ud. empieza a meterlos a todos en una prisión hecha por el hombre, bueno, entonces, (¿ve Ud.?), el pato sabe que no tiene su libertad para volar en el aire, y hacer como Dios lo hizo que hiciera. Y si lo mete en una jaula, entonces él—él está perdido. Eso es todo. Los meten en una jaula cuando los van a matar. Y los patos saben eso. Nosotros debiéramos saber eso.
77Y tampoco puede Ud. escogerles una ruta mejor para ir. Ruta, si quieren llamarlo, aquí, pienso. Allá en casa, en el sur, todavía es ruta, pero aquí creo que lo llaman una ruta. ¿Cree Ud. que, si pudiera decir: “Ahora escuchen, les diré lo que deben hacer. Uds. deben regresar en cierta dirección y bajar por otro camino, y bajar por acá?” ¿Cree Ud. que podría elegir un mejor camino para ellos irse, que la manera provista por Dios para que se vayan? Bueno, Ud. los metería en alguna clase de cosa, los atraería por aquí con alguna cosa magnética o algo así. Ellos nunca… Ud. los atraería a través de tormentas, y a través de tantas cosas, y la mitad de ellos se perderían.
78Bueno, Ud. no puede darles una mejor manera. Ellos, ellos van a la manera provista por Dios. Ellos pueden percibir esas tormentas, a millas de distancia, y saber cómo aterrizar y prepararse para la tormenta, y subir de nuevo. Dios tiene una manera provista para ellos, y ellos tienen el suficiente sentido de patos como para seguir el camino provisto por Dios. Nosotros no. Nosotros tratamos de hacer una manera mejor que la que Dios hizo para nosotros. Vean, nosotros queremos tener algo que ver en ello, nosotros mismos. Un pato no le presta atención a nada; él sólo va por el camino que Dios quiere que él vaya, la forma en que sus antepasados lo hicieron, la forma en que su tatara-tatara-tatara-tatara-tatara-abuela lo hizo, y así de esa manera.
79Si tan sólo regresáramos con nuestra descendencia hasta pentecostés, sabríamos cómo llegar allí. Dios tuvo una manera provista, por Su Palabra y por Su Espíritu Santo. Pero nosotros queremos ir de otra manera, la que dijo el doctor Fulano de tal, o la que un cierto grupo de hombres se reunieron y dijeron. Eso está muy lejos de la manera provista por Dios. La iglesia iba bien en la manera provista por Dios, hasta el concilio de Nicea, Roma, y allí es donde cometieron su error fatal. ¿Qué si Uds. pudieran tomar…?
80Y miren, Uds. piensan en encontrarles una mejor manera, o… ¿podrían Uds. encontrarles un mejor líder que el líder provisto de Dios para ellos? Miren, Uds. quizás podrían tomar a un viejo ganso de por aquí, y llevarlo allá y alimentarlo a base de ciertas vitaminas, y así sucesivamente, y darle un llamado especial, Uds. saben. Enviarlo allá, y le pone Ud. un aparato en la boca, que le produce una melodía que casi suena a la tirolesa, y quizás llegue a salir en los periódicos: “Un pato que puede cantar a la tirolesa”. Y oh, seguramente que todos los demás patos lo van a descubrir. Él sabrá por dónde llevarlos, porque él verdaderamente es culto y educado, y está bien preparado. Él puede hacerlo”. Uds. pudieran… Quizás él pueda quedarse allí y cantar a la tirolesa toda la tarde, y no habría un solo pato que se le acerque.
81“Mis ovejas conocen Mi Voz, al extraño no seguirán”.
82Pudiera sonar más bonito, y quizás tenga mejores alas. Él—él quizás sea alimentado mejor. Él podría ser un pato mejor educado. Él quizás pueda bailar el “twist” o cualquier otra cosa, allí. Uds. no podrían decir lo que él pudiera hacer. Pero les digo, los patos nunca lo seguirían si él no emitiera ese cierto sonido que fuera el correcto. Eso es cierto. Los patos conocen a su líder, por medio de un sonido dado por Dios, un instinto dado por Dios. Y Uds. nunca podrán conseguir uno mejor que ése, por cuanto esa es la verdadera manera provista por Dios para ellos.
83Y fíjense, nuevamente, si Uds. hubieran entrenado a un ganso viejo o a un pato, como guía de ese grupo, quizás los lleven a donde están las escopetas, donde la gente los estuviera esperando. Pero, ¿saben?, este líder provisto por Dios, los lleva a un lugar provisto por Dios donde Él tiene alimento para ellos. Él los lleva directo, (sí), a Louisiana, y a los campos de arroz donde están protegidos, el resto del año. Pues, ciertamente. Dios sabe qué hacer, y el pato sabe hacer lo que Dios quiere que haga, o lo que proveyó para él. Noten.
84¿Creen Uds. que podrían inventar un mejor instrumento que lo que Dios tiene para él? Miren, ese patito nunca salió del estanque. Nació allí en los bosques del norte. Él nunca estuvo fuera de ese estanque, en su vida, pero de alguna manera él alza el vuelo. Puede ir hacia el este, oeste, norte, sur, adondequiera que desee ir; pero algo le obliga a ir directo hacia el sur, le dice cómo eludir las olas de frío, las tormentas y todo, y salir de allí, e ir directamente adonde está la comida. Dios tiene un instrumento en ese pato, que le guía en la dirección correcta. Y nunca han sido capaces de encontrar una manera mejor para él (no, señor) que la manera provista por Dios.
85Ellos, ellos nunca han sido capaces de encontrar una mejor manera para que el bebé obtenga lo que quiere, que llorar por ello. Uds. pudieran, Uds. pudieran decir: “Bueno, él podría—él podría sacudir su pequeño puño, o podría hacer gu-gu así, pero nunca conseguirá la atención como llorando. Él tiene que llorar por ello. Eso es todo. Ud. podría decir: “Bueno, miren, voy a poner la alarma de mi reloj. Yo tengo que alimentar a este bebé a cierta hora, cada tantos minutos, cada tantas horas tengo que darle de comer”. Al sonar la alarma, Ud. le mete el biberón en la boca, y él hará gu-gu y lo escupirá. Le pone la leche en la boca, y él la escupirá. Todavía no es la hora. Pero Dios tiene una manera provista, Él enciende la pequeña alarma, allí abajo, y cuando lo hace, él no va a dejar de llorar hasta que le den su biberón. Eso es todo. Él llora por él.
86Miren, Dios recomienda esta manera, también, a Sus hijos, a que clamen, a que Sus creyentes clamen para obtener lo que desean. Eso es correcto. Clamen a Él, por sus necesidades.
87Miren, no escuchen discursos intelectuales, alguien diciendo: “Bueno, mira, déjame decirte, este bautismo del Espíritu Santo del que hablan, esta sanidad Divina, y ese tipo de cosas, bueno, déjame decirte, eso no es así, pues eso no es para hoy. Yo puedo explicarlo, que no es para hoy”. Escuchen, un verdadero y genuino bebé de Dios no le prestará ninguna atención a eso.
88Él gritará, y chillará, y pataleará, hasta recibir una respuesta de esa promesa de la Palabra de Dios, porque: “No solamente de pan vivirá el hombre, sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios, que procede de la boca de Dios”. Él clama y clama hasta que esa Palabra de promesa es vindicada. El hijo de Dios vive de la Palabra de Dios, y no hay una mejor manera en el mundo para él. Eso es todo. Él vive de lo que el Señor le dice que viva, y permanece allí hasta que sucede; clama, patalea, y se queda con eso.
89Algunos dicen: “Oh, Ud. no puede recibir el Espíritu Santo, no existe tal cosa”. Trataron de decirnos eso hace años, que no había tal cosa como hablar en lenguas, y profecía, y todos estos grandes dones que Dios prometió en la iglesia primitiva, y que les dio a ellos. “Esos días han pasado”.
90¿Uds. creen que eso detuvo a esa gente de corazón hambriento? Ellos se aferraron a esta Palabra, y sabían que la Biblia decía que Él… “La promesa es para vosotros y para vuestros hijos, y para los que están lejos, para cuantos el Señor nuestro Dios llamare”. Ellos se quedaron allí sobre sus rostros, y lloraron, y pidieron, y patalearon, y clamaron hasta que Dios derramó el mismo Espíritu Santo, sobre ellos, como lo hizo con aquellos al principio. Amén. ¿Qué es? Es la manera provista por Dios. Correcto. Ellos lo creyeron, y Dios proveyó la manera para ellos. Pedro les dio a ellos la manera provista en el Día de Pentecostés.
91Algunos dicen: “Estrechen la mano, sean rociados, únanse a la iglesia, esto es, y esto y aquello”. Dios tiene que juzgar a la iglesia—al mundo por medio de algo. Si Él lo va a juzgar por medio de la iglesia, ¿por cuál iglesia será? Si Él lo juzga por la iglesia católica, ¿cuál iglesia católica? Si lo juzga por los romanos, los ortodoxos están perdidos. Y si lo juzga por los ortodoxos, los ortodoxos griegos, luego los demás están perdidos. Si lo juzga por la bautista, la metodista está perdida. Por los… Porque no se le puede añadir una palabra o quitarle una. ¿Ven? Así que, recuerden, ¡una sola palabra descreída!
92Una sola palabra causó todo dolor, toda enfermedad, toda muerte, y hasta la venida del Señor Jesús a morir para redimirnos. Eva, ella descreyó, simplemente razonó con satanás, o mejor dicho satanás razonó con ella. “Bueno, eso, honestamente, Dios no hará eso”.
93Vean, ese es el negocio de lucifer hoy en día, dicen: “Dios no puede rechazarnos. Nosotros somos un pueblo muy grande. Ya somos contados en decenas de miles, hasta millones. ¿Crees que Dios podría rechazarnos?”. Él, claro que sí, Él ya lo ha hecho. Cuando Uds. rechazan Su Palabra, ya quedan del otro lado. No es que Dios los rechace a Uds.; son Uds. los que han rechazado a Dios. Ahí es donde está la cosa. ¿Ven? ¿Ven?
94Uds. tienen que tomar el Pan de Vida. “No solamente de pan vivirá el hombre, sino de…” ¿De unas pocas palabras, de una palabra de vez en cuando? “De toda Palabra que sale de la boca de Dios, el hombre vivirá de Eso”. Y esta Escritura fue escrita por el Espíritu Santo, (eso es correcto), y el Espíritu Santo es Dios. Y cada… esos hombres escribieron esta Biblia siendo “inspirados por el Espíritu Santo”. Y yo creo que cada Palabra de Ella es perfectamente la Verdad de Dios, y no se puede jugar con Ella. Y nosotros seremos juzgados por este Libro, al final de la—de la jornada de la vida. Sí señor.
95Yo no creo en discursos intelectuales. Yo creo en la Palabra Misma, y luego quedarse con esa promesa hasta que se manifieste y se cumpla, entonces Uds. lo tienen. ¿Qué? “No solamente de pan vivirá el hombre, sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios”.
96Estaba pensando el otro día. La Biblia dice que: “Los pecados de Sodoma afligían cada día el alma de Lot”. Yo pensé: ¡cuántos Lots hay en este Estados Unidos! Hombres sentados en sus estudios, hombres buenos, sentados en sus estudios, asomándose por la ventana, y viendo a estas desnudeces modernas en la calle, y comportándose así de esa manera. Ellos no pueden decir nada al respecto. Ellos saben que está mal. Ellos no pueden decir nada, la mitad de sus con-… Sí, el noventa por ciento de sus congregaciones lo usan. ¡Mujeres de cabello cortado, usando pantalones cortos, hombres fumando cigarrillos, tomando bebidas sociables, contando chistes obscenos! Ellos saben que no deben decir eso. Si lo hacen, su central denominacional… si alborotan algo como eso, son excomulgados de ella. Vean, un Lot moderno, sin la audacia común, sin la genuina Verdad espiritual dentro de ellos, sin la gracia suficiente como para pararse firme, los cuales miran el pecado, y no pueden exponerlo.
97Dios, danos un Abraham que se separará de esas cosas. Correcto. ¡Oh, en el día en que estamos viviendo! Sí señor.
98Su Palabra es siempre la Verdad, siempre la Verdad. Sus hijos creyentes creen, y claman hasta que Su Palabra es vindicada. Y Su Palabra es siempre Su voluntad. Si Uds. quieren saber cuál es la voluntad de Dios, búsquenla en la Biblia. Ella es la Palabra de Dios. Cualquier cosa contrario a Ella, es pervertido. Y no entren en esa condición híbrida. Lo que Dios dijo, esa es la Verdad.
99Si alguien lo agarra a Ud. y le dice: “Mira, yo me uní a la iglesia, y déjame decirte, nosotros no creemos en eso de recibir el bautismo del Espíritu Santo. No creemos eso. Nosotros creemos que uno en realidad cree… que cuando uno cree, recibe el Espíritu Santo”.
100Pablo dijo en Hechos el capítulo 19, “¿Habéis recibido el Espíritu Santo desde que creísteis?” ¿Ven? “¿Habéis recibido el Espíritu Santo?” Uds. dirán: “Bueno, ¿cómo se recibe el Espíritu Santo?”.
101Pedro dijo, en el Día de Pentecostés, dijo: “Arrepentíos, cada uno de vosotros, y bautícense en el Nombre de Jesucristo para remisión de vuestros pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo”. Eso es lo que él dijo. “La promesa es para vosotros y para vuestros hijos”.
102Es como la gente que lee la receta en un frasco de medicina y no se toma la medicina. ¿De qué sirve leer la receta? Bueno, ellos se van a los seminarios, y aprenden la historia de la iglesia, y aprendemos la ética de la iglesia, y aprendemos lo que dice la Biblia, y todas las palabras griegas, y podemos decirles a Uds. lo que significa; pero eso simplemente les dice lo que dice el frasco, lo que dicen las indicaciones. Yo puedo decirles a Uds. lo que dijo Pedro en el Día de Pentecostés, puedo decirles que la promesa es para Uds., y Uds. dicen: “Yo creo Eso”. Yo puedo creer que esta medicina que está aquí para la enfermedad es correcta, pero, hasta que yo la tome, ¡yo tengo que tomármela! Vean, la—la sinceridad no… Miren, Uds. dicen: “Yo creo eso con toda sinceridad. Eso es verdad”. Pero Uds. tienen que tomársela. Y cuando se la toman, ella surte los efectos en el paciente. Y cuando Uds. toman la Palabra de Dios, Ella surte efectos genuinos del Espíritu Santo, por la fe, en la Simiente de Abraham. Ella hace algo en Ud. Saca la incredulidad de Ud., y pone su mirada en las cosas de Arriba.
103Donde… Jesús dijo: “Si Yo fuere levantado, a todos atraeré a Mí mismo”. Y Él es la Palabra. “En el principio era el Verbo, el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros”. Y la Palabra sigue siendo Dios. Y si la Palabra es levantada, y Ud. la recibe en su corazón, Ella lo va a atraer a Ud. a Dios. Así es, porque Ella es Dios. Amén. ¡Oh, cuánto le amo! La Palabra es siempre la Verdad. Sí señor. ¡No existe una mejor manera que la manera provista por Dios!
104En una ocasión hubo un profeta llamado Job. Él necesitaba, él—él necesitaba un poco de consuelo. Y él... Miembros de su iglesia vinieron, y lo condenaban, diciéndole: “Job, tú sabes, tú—tú—tú tú simplemente no estás bien con Dios”. Y—y lo condenaron. Pero aun así él necesitaba un consolador. Ni siquiera su esposa pudo consolarlo. Ella dijo: “Job, tú deberías maldecir a Dios, y luego morirte”.
105Pero él le dijo: “Como mujer fatua has hablado”. Y Job se mantuvo firme hasta que Dios le proveyó una visión de Jesucristo. Miren, ¿creen Uds. eso? [La congregación dice: “Amén”.—Ed.]
106Dijo… cuando la visión vino, él dijo: “Yo sé que mi Redentor vive, y en los últimos días Él se parará sobre la tierra. Y aunque los gusanos de la piel destruyan este cuerpo, aun en mi carne he de ver a Dios; al cual veré por mí mismo, y mis ojos contemplarán, y no otro”.
107Ahora recuerden, la visión es… él vio a Jesús. Y Jesús es la Palabra. Entonces, cuando Job necesitaba un consolador, Dios le envió una visión de la Palabra. Amén. ¡Fiuu!
108Ese es el consuelo que yo recibo: al leer la Palabra, creer la Palabra, lo que dice la Palabra. Jesús dijo: “La palabra de todo hombre sea mentira, y la Mía Verdadera”. No importa lo que otra persona diga. Yo—yo respeto lo que ellos dicen. Pero cuando es cuestión de creer, si es contrario a la Palabra de Dios, yo no lo creo. Yo no creo nada sino lo que dice la Palabra de Dios, porque: “El hombre vivirá de toda Palabra que sale de la boca de Dios”, no solamente de una parte de la Palabra. Él dijo: “toda la Palabra”, la Biblia entera, de principio a fin. “El hombre vivirá de toda Palabra que sale de la boca de Dios”. Miren, así es como vive el hombre. Esa es la manera provista por Dios para que él viva.
109Y Job era un profeta que vivió incluso antes de que la Biblia fuera escrita. Y fíjense, él era un profeta, y la Palabra del Señor viene al profeta. Y entonces, cuando él necesitaba consuelo, no pudo encontrar ninguno. Fue a su iglesia, y su iglesia no—no tenía consuelo para él, únicamente acusaciones contra él. Pero él esperó hasta que Dios le mostró la Palabra, por medio de una visión, y entonces recibió consuelo. Y él se mantuvo firme, y los relámpagos destellaron y los truenos rugieron. Y él dijo: “Aunque los gusanos de la piel destruyan este cuerpo, aun en mi carne he de ver a Dios. Él me habló. Que la muerte o cualquier otra cosa me azote, eso no importa nada, pues yo veré a Dios. Yo vi la visión de Su Palabra”.
110Un día Israel estaba en cautiverio, allá en Egipto. Y ellos necesitaban una manera, necesitaban una manera para salir de Egipto. Y fíjense, vemos que un hombre recibió entrenamiento, llamado Moisés. Él fue entrenado en todo el poderío militar, el que sería el próximo faraón, allá en Egipto. Él fue entrenado en todo el poderío militar. Él pensó que algún día iba a liberar a Su pueblo. Y él salió, este hombre poderoso, poderoso en palabra y en hechos Moisés. Y lo intentó con su poderío militar, pero esa no era la manera provista por Dios. Le faltaba algo.
111Pero un día cuando estaba en la parte de atrás del desierto, lo que a él le faltaba, la zarza ardiente lo tenía. Y Moisés vio una visión de la Palabra, la cual era Dios. Y cuando lo hizo, la visión de la Palabra. “Yo recuerdo mi promesa”, (amén), “a Abraham, Isaac y Jacob. Y recuerdo que Yo les había prometido, y he bajado a liberarlos”. Amén. ¡Oh, hermanos! Entonces, como dije la otra noche en el Tabernáculo, Moisés se convirtió en un prisionero de Dios.
112A menos que Dios pueda agarrarlo a Ud., ¡un prisionero! Pablo se convirtió en un prisionero. Vea, Ud. no puede mirar lo que Ud. piensa, Ud. no puede mirar lo que otra persona piense. Ud. tiene que hacer lo que Él le diga que haga. Ud. es un prisionero.
113Pablo sabía que estaba siendo presionado en el espíritu para ir a un cierto lugar, cuando él no quería ir. Él sabía que el Espíritu le había prohibido ir a ciertos lugares. Él sabía que tenía que callar en muchas ocasiones.
114Aquella adivina salió corriendo un día tras él, dando voces tras él. Y Pablo, con ese Espíritu de Dios en él, quería reprenderlo, y día tras día. Y finalmente, él recibió el mensaje: “Repréndelo”, y se dio la vuelta. Él no podía hacerlo hasta que Dios se lo dijera. Amén.
115¡Oh, si tan sólo la iglesia pudiera estar así en la gloriosa Presencia de Dios, algún día Dios desatará Su Poder dentro de Ella y cosas sucederán! Pero Uds. no pueden mezclar su dieta; se convertirán en unos híbridos. Quédense exactamente como Dios lo dijo. Quédense en la Palabra, y Dios vindicará que Ella es la Verdad. Sí señor.
116Dios le proveyó a Israel una manera. Él ungió a un profeta, envió una Columna de Fuego, y vindicó la Palabra que el profeta habló, por medio de señales, por medio de señales de creación. “Moisés, anda y extiende tu vara sobre el mar, hacia el este, y di: ‘¡Que vengan moscas!’” Y Moisés, un hombre con la Palabra de Dios, sabiendo que un hombre no puede crear, extendió su vara hacia el este, de esa manera, y dijo: “Que hayan moscas por todo Egipto”. Y moscas fueron creadas y vinieron a la existencia por la palabra de un hombre.
117Dios usa a un hombre como Su instrumento. Él sólo puede hablar a través del hombre. “Yo soy la vid, vosotros sois los pámpanos”. Correcto. Él dijo…
118No había ranas. Él dijo: “Moisés, sal allí y levanta tu vara, y llama las ranas”. Esa fue la comisión de Dios para él.
119Y Moisés dijo: “Mira, espera un momento, espera un momento, mira, tal vez los días de eso… Yo en realidad nunca había escuchado semejante cosa. Quizás debo ser más pasivo”. Él no tenía ninguna denominación intelectual que le dijera qué hacer.
120Él vivía por la promesa de Dios. Él era un prisionero en la casa de Dios. Él solamente podía ir y hacer según el Espíritu le permitía hacerlo. Amén. Y él alzó la vara, y habló, y las ranas vinieron a la existencia. Seguro.
121Les fue provisto un cordero cuando ellos necesitaban algo para su pecado. La manera provista por Dios les dio un cordero. La manera provista por Dios abrió un camino a través del Mar Rojo cuando se encontraban en una trampa. La manera provista por Dios les dio un profeta, les dio una Columna de Fuego que los seguía, una vindicación de la Palabra, un hombre probado por Dios, que lo que él decía se cumplía, le mostró exactamente lo que era. Y, sin embargo, cuando cruzaron el mar, ellos querían una ley. Vean, así son los seres humanos. Esa es la manera como el hombre actúa, él quiere inyectar sus propias maneras.
122¡Oh, la manera provista por Dios es siempre la manera de enviar Su Palabra!
123La muerte azotó a Egipto. Él iba a matar todo en Egipto. Ahora recuerden, cuando las llagas empezaron a aparecer, cuando el fuego estaba cayendo, y cuando vinieron las lluvias y vino el granizo, Dios proveyó un lugar para que Sus escogidos no entraran en eso. Él tenía un lugar llamado Gosén. Miren, iba a venir un espíritu de muerte sobre la tierra. Y todo varón… Recuerden, la muerte es la razón por la que morimos. E Israel tenía que tener algo para evitar que murieran, o la muerte los habría azotado, también. Porque la pe-, pe-… la paga del pecado es muerte, e Israel había pecado. Y Dios, para que ellos no murieran, (Su pueblo que estaba tratando de seguirlo), Él proveyó un cordero, y una sangre sobre la puerta, que protegía a sus primogénitos. La manera provista por Dios. Mientras que Egipto pensó que ellos podían encerrarse, alrededor de todos los grandes teólogos y hechiceros, y lo que sea que tenían, los… Pero el ángel de la muerte llegó de todas maneras porque estaban sin sangre.
124Y cualquier religión hoy que no tenga la Vida de la Sangre de Jesucristo, el ángel de la muerte está sobre ella, (correcto), el ángel de la muerte, separados de Dios. Sí, ciertamente, Icabod está escrito sobre todo aquello que no tenga la Sangre. Ud. dice: “¡Bueno, yo estoy contento, la Sangre…!”
125Si la Sangre no ha surtido efecto, si no ha surtido efecto y Ud. lo ve en su vida, como un hijo de Dios, consagrado, con lo que Jesús dijo que sucedería, entonces tenga cuidado, porque Ud. podría tener algo más aparte de la Sangre. Ud. a lo mejor lo que tiene es una pequeña inyección de teología allí, o algo así, una pequeña inyección de alguna sensación. Ud. dice: “Yo temblé. Yo me sacudí. Yo dancé. Yo hice tal cosa”. Tenga cuidado.
126Si alguna vez la medicina le afecta, es que es buena para todo ser humano. Salvará del pecado. Limpiará de una vida de pecado. Hará de Ud. una persona diferente. Le quitará las dudas, y le hará una nueva criatura en Cristo Jesús. Amén.
127La muerte azotó a Egipto. Ese día Dios separó a los creyentes de los incrédulos, por medio de la—por medio de la sangre sobre la puerta.
128Moisés, un siervo fiel que siguió todos los mandamientos de Dios, cuando él llegó a un punto en que tenía que morir… Se estaba poniendo muy viejo, tenía ciento veinte años, y tenía que morir. Él no tenía lugar donde morir. Él no quería morir allí con aquellas murmuraciones y todo eso. Dios le proveyó una roca. Amén. Él comenzó a subir, hasta que pasó por encima de toda incredulidad y Dios tenía una roca puesta allí. Y él murió sobre esa roca, mirando hacia la tierra prometida.
129Ese es el lugar. Esa roca es Cristo Jesús, que lo apunta a Ud. hacia la tierra prometida. Suba sobre Él una vez, y verá que todas las promesas de Dios son verdaderas. Absolutamente. Correcto. “Si permanecéis en Mí, y Mi Palabra en vosotros, entonces pedid todo lo que quisierais y os será hecho”. Porque Él es la Palabra. Ella se manifiesta a través de Ud., cuando Ud. permanece en Él.
130Noten, después que murió, él estaba allá lejos en el desierto, y necesitaba anderos. Dios proveyó Ángeles. ¿Por qué? Porque nadie en esta tierra podía llevarlo a dónde él iba. Necesitaba alguien que lo llevara hasta Allá, y los Ángeles lo llevaron a Casa.
131Un día Enoc necesitaba una escalera. Él había caminado quinientos años con Dios, y lo había agradado. Él necesitaba una escalera. Dios le proveyó una autopista, y él subió directo a Casa.
132En cierta ocasión Elías necesitaba un manto, y Dios le dio un carro con caballos. ¡Oh, hermanos!
133Sansón necesitaba una lanza, y Dios le dio la quijada de una mula salvaje, y él abatió a mil filisteos con ella. Dios suple las necesidades de uno. Dios tiene una manera.
134¿Qué si San—qué si Sansón hubiera dicho: “Mira, espera un momento. Esta quijada no es cortante, no es una lanza. ¿Ves esos grandes cascos gruesos que tienen los filisteos?” Él simplemente tomó la manera provista por Dios, y le entró de lleno.
135Eso es todo lo que Uds. necesitan, es tomar lo que Dios dice. Y con eso comiencen a combatir, tan duro como puedan, y de repente Uds. estarán libres. Sí señor. Sí.
136Josué necesitaba un puente. Dios proveyó un—un poder, una compuerta, una compuerta espiritual, que represó el Jordán, para que él pudiera seguir y cumplir la Palabra de Dios, la promesa. Él necesitaba un puente.
137Daniel necesitaba una cerca, para mantener a los leones alejados de él. Dios le dio un Ángel. Vean, esa es la manera provista por Dios. Lo que se necesitaba, Dios lo proveyó, y Dios lo proveyó a Su Propia manera.
138Ahora, ¿qué si Daniel hubiera dicho: “Miren, esperen un momento. Se me ocurre una forma mejor que esa Columna de Fuego parada aquí ahora delante de mí. Ese, ese león… Ella quizás no tenga ningún efecto sobre él. Él pudiera atravesar esa Columna de Fuego. Si Uds. tan sólo me trajeran una valla bien grande y me cercan?” Vean, eso habría sido Daniel tratando de hacer algo.
139Pero él simplemente aceptó la manera provista por Dios, fue y se acostó, y durmió toda la noche, en paz. Dios proveyó una manera. Sí señor. ¡Oh, hermanos!
140Los jóvenes hebreos necesitaban agua, una manguera de bomberos, para apagar todo ese fuego cuando saltaron allí adentro. Pero Dios les proveyó a un cuarto Hombre. Sí señor. Eso es todo lo que necesitaban.
141¿Qué si hubiese dicho: “Miren, esperen un momento, que alguien más entre allí no ayudará. Tenemos que tener una manguera de bomberos para apagar todo esto?”
142Ellos aceptaron la manera provista por Dios, y Él alejó el fuego de ellos. No había ni siquiera olor de fuego en ellos. Ellos actuaron a la manera provista por Dios.
143Los magos necesitaban una brújula que los guiara hacia el Bebé recién nacido, pero Dios proveyó una Estrella. ¿Ven? Ellos tomaron la Estrella. Eso es todo lo que necesitaban. El mundo necesitaba un Salvador. Dios proveyó un Hijo. Amén.
144La iglesia necesitaba poder. Dios proveyó al Espíritu Santo. Él no proveyó un libro de ética. No proveyó un gobierno Cristiano. Él proveyó el Espíritu Santo. Eso es lo que Dios proveyó. Él no dijo: “Vayan allá y estudien allí en Jerusalén, hasta que Yo meta una cierta cantidad de educación en Uds., hasta que Yo los adoctrine, y demás”. Él dijo: “Esperen hasta que sean investidos de Poder desde lo Alto. Una vez que haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, entonces serán Mis testigos en Jerusalén, Samaria, en Chicago, Illinois, y así sucesivamente, (¿ven?) en todo el mundo”. Ése es el testigo provisto por Dios, el Espíritu Santo. Dios no proveyó un libro de ética. Él no proveyó una denominación. Ellos dijeron: “Nosotros queremos ser Cristianos completos”.
145“Bueno, miren, esperen hasta que estudien bastante, esperen hasta que se aprendan los credos” Él nunca dijo que aprendieran nada. Él dijo: “Esperen hasta que sean llenos”. Amén.
146Alguien dijo el otro día, dijo: “Sr. Branham, ¿por qué Ud. no cree en las denominaciones?
147Dije: “Yo no tengo nada en contra de la gente en ellas, pero ciertamente no creo en sus sistemas”. Él dijo: “Bueno, ¿por qué? ¿Cómo pagaríamos? ¿Qué haremos?” Yo dije: “Esa no era la manera provista por Dios en primer lugar”. Él dijo: “¿A qué denominación pertenece Ud.?” Yo dije: “A ninguna”. Dijo: “¿A qué pertenece Ud.?” Yo dije: “A un Reino”. Dijo: “¿Cómo entra uno Allí?” Yo dije: “Uno nace Allí”. Amén.
148Uno nace en el Reino de Dios. ¿Cómo? Por el Espíritu Santo. Ese es el Testigo de Dios. Él da testimonio de la Palabra de Dios, de que hemos pasado de muerte a Vida, porque estamos en el Reino de Dios. Ese es Dios.
149Dios necesitaba un líder para la Iglesia. Él no educó a un obispo; tampoco envió un sumo sacerdote o un papa, ni nadie más. Pero envió al Espíritu Santo. Un hombre muere, y también mueren sus sistemas, y todo lo demás. Pero el Espíritu Santo es el mismo Dios Eterno, y Él no puede morir. Él les dio un Líder Eterno, y ese es el Espíritu Santo. Ellos necesitaban algo que los guiara, para decirles qué hacer, cómo vivir, cómo enfrentarse al público, cómo enfrentarse a la ferocidad de los días, cómo combatir la enfermedad, cómo combatir esto, cómo combatir el pecado. El hombre ha trazado toda clase de maneras para unirse a esto, y credos de esto, y documentos de esto, y bautismos de esto, y toda clase de sensaciones, y pequeños estremecimientos y sensaciones raras, y todo lo demás. Pero aún sigue vigente: el Espíritu Santo es la manera provista de Dios para Su Iglesia. Amén.
150Y el Espíritu Santo es Dios, y Dios es la Palabra. El Espíritu Santo es esta Palabra vindicada en Su plenitud. El Espíritu Santo es lo que trae esta Palabra prometida a vida.
151Ud. dice: “Yo he tenido una sensación”. Si eso no vindica esta Palabra, olvídese de esa sensación. Sí señor.
152Ellos dicen: “Bueno, yo he hecho esto. Yo he hecho aquello. Y yo he sido bautizado de esta manera, de esa manera”.
153A mí no me importa lo que Ud. haya hecho. Si el Espíritu Santo está en Ud., esta Palabra se vindica a través de Ud. Porque Jesús dijo: “Estas señales seguirán a los que creen; por todo el mundo, y a toda criatura”. Amén. ¡La manera provista por Dios!
154¡Dos mil años! Eso marchó bien durante unos trescientos años, entonces una vez tuvieron una reunión del consejo en Nicea, Roma, y ellos quisieron inyectar algo. Luego, después de Martín Lutero, otro ángel de Dios trajo el mensaje, y ellos tuvieron otra inyección. Y luego, después de Juan Wesley, ellos tuvieron otra inyección. Y así sucesivamente, una reunión del consejo, hasta que llegaron a este lugar, donde las iglesias se han vuelto híbridas por medio de la ética de la enseñanza de hombres, y ahora hay una gran apostasía.
155La iglesia necesita una señal Escritural, (la Verdad), en estos últimos días. Necesita algo.
156Fíjense en las diferentes denominaciones, las distorsiones; (mientras terminamos ahora), antes de que tengamos la línea de oración. Fíjense en las distorsiones de las Escrituras. Piensen en nuestras diferentes denominaciones. Piensen en nuestras maneras pentecostales. Piensen en nuestra bautista, nuestra presbiteriana, nuestra luterana, incluso en nuestras independientes, y cuántas más. Un hombre no sabe en dónde pararse.
157La iglesia hoy necesita una vindicación Escritural. ¿Qué dijo Jesús en San Juan, el capítulo 14 y versículo 12? “El que cree en Mí, las obras que Yo hago, él las hará también. Las mismas cosas que Yo hago, él las hará también”. Noten, Él prometió que: “Como fue en los días de Jonás, el profeta, así será en la venida del Hijo del hombre”. ¿Lo ven? Él dijo: “Porque así como estuvo Jonás en el vientre de la ballena, tres días y noches, y fue levantado como uno de entre los muertos, esa será una señal a una generación mala y adúltera”.
158Miren, estamos viviendo en los últimos días, con una señal prometida de la resurrección. Después de dos mil años de estar metiéndoles cosas y aventurando fuera del camino por un lado y por otro, a tal grado que la gente no sabe qué hacer. Pero Jesús les dijo, y les prometió: “Como fue en los días de Lot y de Sodoma, así será en la venida del Hijo del hombre”.
159Compárenlo con el día de hoy. Tomen Génesis 6, y miren lo que Él dijo; cómo es que “hombres de renombre”, y cómo es que “las mujeres serían hermosas”. Tenemos el grupo de mujeres más hermosas que alguna vez estuvo en la tierra, desde aquel tiempo. Las mujeres son mucho más hermosas de lo que eran hace años. Ellas tienen tantas cosas diferentes para hacerlas hermosas. Tantas pinturas diferentes y polvos y arreglos y peinados y todo, y ropas inmorales y demás, que las hacen atractivas.
160Un hombre vino a mí ayer, y dijo: “Hermano Branham, yo tengo un hijo de dieciséis años. Tengo un hijo de doce. Yo los llevo a la calle donde están estas desnudeces”. Él dijo: “Esos muchachos, ellos son varoncitos”. Él dijo: “¿Qué puedo decirles?”
161Yo dije: “Señor, yo no sé. Llévelos a Cristo, y deje que sea salvos y llenos del Espíritu Santo, y ellos voltearán la cabeza de esas desnudeces modernas”.
162Recuerden, cuando los hijos de Dios miraron a las hijas de los hombres y vieron que eran hermosas, tomaron para sí a esas mujeres, tomaron para sí mujeres. Fíjense en este tremendo escándalo en Inglaterra, fíjense por todos los Estados Unidos, fíjense en estas jovencitas de la noche en la ONU, y tantas cosas, oh, es terrible. Y esos son hombres “de renombre”. Estamos de nuevamente en esa misma hora, las luces rojas están destellando en todas partes, la venida de—del Señor. Y Jesús dijo: “Como fue antes que Sodoma fuera quemada, así será en la venida del Hijo del hombre”. [Espacio en blanco en la cinta—-Ed.] Eso es cierto.
163Las mujeres están llegando a ser tan… ellas no se dan cuenta de lo que están haciendo; hay un espíritu maligno sobre ellas. ¿Por qué se quitaría una mujer su ropa de esa manera, para exponerse? Ella no quiere ser mala, ellas—ellas simplemente han caído en esa trampa, y no lo saben. Vean, igual a como fue allá en aquel tiempo. Carne femenina siendo desplegada en todas partes, (¿ven?), muy atractivas, casi que vuelven locos a los hijos de Dios, y luego una ley de Sodoma y Gomorra, para protegerla de eso. ¡Qué desgracia, y nuestro gobierno apoyando cosas como esas!
164Ojalá yo pudiera ser gobernador por un rato, o tener a esta nación. Si alguna vez atrapara a una mujer vestida de esa manera, ella iría a la cárcel de mujeres de por vida. Ella jamás podría… Sí. [La congregación aplaude.—Ed.] Si yo atrapara a una mujer y a un hombre de esa manera… [La congregación aplaude.] Si una mujer y un hombre fueran atrapados viviendo así, ambos quedarían estériles, eso es todo; y que se llevara a cabo en pleno público, por los doctores. Sí señor. Pondríamos…
165El castigo apenas es una cosita… ¿Qué es la ley sin castigo? El castigo por infringir la ley de Dios es muerte. El pecado es muerte. Eso es correcto. Necesitamos una ley que sea severa. Nosotros…. ¡Oh, qué cosa! Lo que tenemos hoy día es un montón de política, y eso puede girar hacia donde uno quiera. La cosa entera está corrompida.
166¡Date prisa iglesia, regresa a la Palabra del Dios vivo! Vivan de eso, y sólo de Eso, porque de Eso es que el pueblo de Dios debe vivir.
167Dios le prometió a esta iglesia una señal Escritural. Él dijo que la resurrección sería reproducida, Jesucristo y Su Iglesia llegarían a ser tales que serían uno, en los últimos días. Él lo prometió. Ahora, sabemos que eso es verdad.
168Miren, Él también prometió que habría una restauración de la Fe. Leemos en Judas, Judas dijo que: “Contendáis ardientemente por la Fe que una vez fue dada a los santos”. Ahora, nos es prometido, en Malaquías 4, por el mismo sistema que Él siempre utilizó, que nosotros seríamos restaurados de nuevo a la Fe original. ¡Oh!, ¡oh, hermanos! Volver a la Simiente original, volver a la Simiente como comenzó el Día de Pentecostés, volver a la misma Doctrina, Palabra por Palabra, poder por poder, Espíritu… por la misma cosa exactamente como lo fue en el principio, a través de señales y maravillas de la Presencia viviente de Jesucristo. Después de dos mil años, Él todavía está vivo. Y Él es el mismo ayer, hoy y por los siglos.
169Le dije a Billy: “A los treinta minutos, arrójame algo, y terminaré de predicar”. Y ya me pasé de la hora. Fíjense, yo simplemente…
170Sé que no nos queda más tiempo, y la hora está aquí.
171Amigos, no sólo vengan a la reunión para decir: “Bueno, verdaderamente me gocé. Hizo un poco de calor, pero me gocé”. No hagan eso.
172Sean sinceros. Entren en ello. Hagan confesiones. Límpiense. Si hay pequeñas dudas y frustraciones en su corazón, ni siquiera entran a la línea de oración. No señor. Yo quiero estar limpio. Nuestra confesión tiene que ser toda limpia.
173Yo tuve a una mujer en una entrevista aquí, hace unas semanas. Y ella dijo... Yo descubrí allí que ella tenía un bebé que pertenecía a otro hombre. Y ella había vivido con dos jóvenes, y había tomado a este joven y se había casado con él porque le gustaba más, y dijo que el bebé era de él. Y ella sabía todo el tiempo que él le pertenecía a otra persona. Y ella dijo: “Yo confesé eso”.
174Yo dije: “Sí, aquí está lo que Ud. dijo: ‘Querido, querido, ¿qué si pensaras algo, querido? Juanito, mi viejito, mi viejito, tú sabes, ¿qué—qué si yo te dijera que este bebé le perteneciera a alguien más? Ji-ji, tú no lo creerías, ¿verdad?’ ‘No’. ‘Bueno, ¿qué tal si fuera cierto? Oh, dime Juan, ¿vamos a salir esta noche para comernos unas hamburguesas?’” Eso no es confesión. ¡Ud. se pondría de rodillas!
175De esa manera la gente se acerca a Dios. “Oh Señor, Tú eres tan bueno; Tú me dejas hacer todo lo que quiero”. No crean Uds. eso. Dios tiene una ley por la cual Ud. debe vivir. Hasta que Ud. se limpie, y se lave, y confiese, y crea con todo su corazón, y regrese a la Palabra de Dios, Ud. todavía es culpable. Ud. no puede hacer eso.
176Ud. tiene que comenzar desde el principio. La gente tiene que venir, piadosamente, sinceramente, postrarse de rodillas y permanecer allí hasta que los resultados acontezcan, dejar que ese poder del Espíritu Santo del amor de Dios se inyecte en su corazón y le haga confesar todos sus pecados y toda su incredulidad, y aceptar a Jesús Cristo. Dios ha enviado todo lo que pudo.
177Vean cómo lo demostró Él la primera vez, (como decía el hermano Vayle hace un rato). ¿Ven? ¿Cómo sabían ellos que Él era el Mesías cuando Él vio a la mujer en el pozo? Él le dijo lo que estaba mal con ella. Rápidamente, esa mujer en aquella condición horrible, viviendo con seis maridos. Le dijo: “Tú has tenido cinco, y con el que estás viviendo ahora no es tu marido”. Seis maridos, seis hombres en fila, con los que había estado saliendo, en esa condición.
178Sin embargo, cuando se le dijo, cuando ella vio Eso, la Palabra de Dios más penetrante que una espada de dos filos, que discierne los pensamientos del corazón. Ella dijo: “Señor, Tú debes ser un profeta”. Miren, la Palabra del Señor viene al profeta, (¿ven Uds.?), para revelar estas cosas. Dijo: “Tú debes ser un profeta. No hemos tenido profetas en cientos de años. Pero”, dijo: “Tú debes ser un profeta. Mira, nosotros sabemos que estamos esperando al Mesías, y, cuando el Mesías venga, eso es lo que Él hará”. Jesús le dijo: “Yo soy Él”
179Y la gente de la ciudad, de toda la ciudad de Sicar, todos creyeron en Jesucristo. Él no tuvo que hacerlo de nuevo. Lo hizo esa sola vez, y todos creyeron en Él por causa de aquella mujer. Su testimonio, ella había sido cambiada a tal grado, que ellos no podían evitar creerlo. ¡Oh, dennos hombres y mujeres con testimonios positivos, que lleven al hombre una vez más al arrepentimiento! Ellos creyeron en el Señor Jesucristo. Ahora, por medio de esa señal, Él probó que era el Mesías.
180¡Que Dios me ayude, por medio de esa misma señal, con Su Espíritu, a probar que Él sigue siendo el Mesías! Amén. Sólo por la Palabra de Dios es que viviremos. Su promesa es que Él lo haría.
181Acepten ahora la manera provista por Dios en el tiempo del fin. Si Ud. está enfermo esta noche, Dios tiene una manera provista. Jesucristo es el camino provisto. Si Ud. es un pecador, esta noche, un incrédulo, no puede vivir correctamente, parece que no puede sentar la cabeza; Jesucristo es el camino provisto por Dios. Sólo crea en Él. Él es el mismo ayer, hoy y por los siglos. Entonces, Él y el Espíritu Santo, (lo cual Él es, el Espíritu Santo es Jesús), y Cristo en forma del Espíritu. “Todavía un poquito y el mundo no Me verá más, pero vosotros Me veréis, porque Yo estaré con vosotros, y en vosotros”. El Espíritu Santo, Cristo, llamándolo a Él: “Yo”. ¿Ven? Cristo, Dios el Espíritu Santo en Él, iba a estar en Su Iglesia, “hasta el fin del mundo”. La Palabra de Dios. “Y las obras que Yo hago, Uds. también las harán. Todavía un poco y el mundo no Me verá más, pero vosotros Me veréis, porque Yo voy a estar en vosotros. El que cree en Mí, las obras que Yo hago, él también las hará… En vosotros, hasta el fin del mundo”. Dios tiene un camino provisto para Sus hijos creyentes. Jesucristo es ese camino, el mismo ayer, hoy y por los siglos. Inclinemos nuestros rostros por un momento.
182Mientras tienen sus rostros inclinados, ¿creen Uds. que Él es el camino? ¿Hay alguien aquí a quien le gustaría creer eso, y que aún no lo ha aceptado? Amigo, levante su mano, sea sincero en esta arena, esta noche, y diga: “Hermano Branham, ore por mí. Yo no quiero, yo—yo—yo no quiero encontrarme con Dios de esta manera”. Y recuerde…
183Nos dimos cuenta de una conversación, al levantar el teléfono en cierto lugar, el otro día. Y la mujer estaba llegando, y el hombre con quien había estado la estaba llamando, y esta mujer se supone que es una Cristiana. Y él dijo: “¿Tu esposo todavía está dormido?” “Sí”. Dijo: “Si llega a enterarse, nosotros…” Dijo: “A mí me da igual”, y un niñito llorando.
184¿Se dan cuenta? ¿Pueden entender? Este mundo adúltero, sucio, inmundo, ha llegado a su fin. Dios va a...
185Un día de estos no quedará un solo edificio junto a otro, en Chicago, o en ninguna otra parte. Dios está a punto de derramar ese sexto sello sobre la tierra, romper ese sello y desatar la ira de Dios sobre la tierra. Pero antes de que Él haga eso, la Iglesia se habrá ido. La Novia se habrá ido, la iglesia no, ella pasará por la tribulación, pero la Novia se habrá ido. Su pequeña esposa no pasará por eso.
186¿No quieren Ud. ser uno de los miembros de Ella, esta noche? Si así lo desea, y quiere ser recordado en oración, con su rostro inclinado, levante la mano. Dios le bendiga. Dios lo bendiga a Ud., y a Ud., y a Ud.
187Nuestro Padre Celestial, todas las palabras que yo pudiera decir, no significarían nada en comparación con una sola Palabra que Tú dijeras. Yo simplemente soy un hombre citando lo que Tú dijiste. Yo oro por estos que levantaron la mano. Dios, Concédelo.
188Señor, esa gran visión de esta mañana me perturbó. Aún me tienen perturbado. Y te ruego que—que me ayudes, que me tranquilices, Señor. Yo estoy nervioso, y te pido que—que me ayudes.
189Si hubiere aquellos que levantaron sus manos esta noche, que llegaron aquí al edificio, de alguna manera, permite que el gran Espíritu Santo les hable ahora, y que ellos vengan a Ti dulcemente. Sé que la costumbre es, Señor, llamar a la gente alrededor del altar. Creemos que eso está bien. Pero de acuerdo a la Escritura, dice que: “Todos los que creían, eran bautizados”.
190Y ruego, Dios, que estas personas acudan rápidamente para el bautismo Cristiano, creyendo en Ti, y confesando sus pecados y aceptando a Jesucristo y Su Sangre para su perdón, y luego se levanten y sean bautizados, invocando el Nombre del Señor, y lavando sus pecados. Y luego que sean llenos con la promesa de Su Espíritu Santo, que sean sellados con esa Vida que cambia toda su naturaleza, y les da una nueva esperanza, les permite mirar; ellos se convierten en prisioneros, renunciando a todo deseo, toda ambición.
191Así como el gran San Pablo, que quería ser un rabino. Él quería ser un gran hombre. Él recibió entrenamiento. Su padre y su madre lo entrenaron para ser eso. Y allí en la parte de atrás de aquel desierto, después de encontrarse con esa Columna de Fuego ese día, que le había dicho: “Dura cosa te es dar coces contra el aguijón”. Lo llamó por su nombre: “¡Saulo, Saulo!” ¿Cómo podría una Columna de Fuego llamar su nombre? Pero Él dijo: “Yo soy Jesús”. Y él sabía que eso es lo que Jesús había hecho cuando Él estuvo en la tierra. Él sabía que esa Columna de Fuego era el Cristo que sacó a su pueblo de Egipto, a través del desierto, y sabía que Él todavía era el Ungido.
192Y, Señor, nosotros sabemos que Tú sigues siendo el mismo hoy. Yo oro por cada uno de ellos. Dales paz en sus corazones, Señor. Santifica esta iglesita, y a todos los que están conectados con ella, y a todos los que nos visitan, te lo pido por el amor de Jesús.
193Y luego, Padre, te pido también que sanes a los enfermos. Vindica que lo que yo he dicho es verdad. Mi tiempo se está acabando, Señor, me estoy poniendo viejo, y te ruego que me ayudes sólo para ganar a toda alma que me sea posible. Y, Dios, permite que la gente vea, esta noche, que si el Todopoderoso desciende en nuestros medios y prueba que Él es el mismo ayer, hoy y por los siglos, que la gente vea que: “No solamente de pan vivirá el hombre, sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios”. Concédelo Señor. Y que no se hibriden ellos mismos por una gran infección de—de algún germen de enfermedad que trae incredulidad a sus corazones, sino que esa infección sea sacada por el poder del Espíritu, y que el germen de Vida Eterna pueda vivir en ellos, para que así puedan crecer hasta la estatura de la plenitud de Jesucristo, para que, en este último día, Él y Su esposa sean uno. Concédelo Señor. Te lo pido en el Nombre de Jesús. Amén.
194Ahora crean, Uds. que levantaron la mano. Si Uds. creen en el Señor Jesucristo, y lo aceptan a Él como su Salvador, y creen en Él, que Su Sangre, y sólo eso, expía sus pecados, entonces yo quiero que vean a algunos de estos ministros aquí, para el bautismo de inmediato. Ellos les dirán qué hacer a partir de allí.
195Ahora, para los enfermos y afligidos, aquellos que tienen tarjetas de oración, empecemos desde la número uno, comencemos y llamemos unas cuantas aquí, yo diría que como de la uno hasta la quince. Ya tengo como quince, veinte minutos de retraso. Yo debería haber terminado hace como quince, veinte minutos.
196Número uno, ¿quién la tiene, la tarjeta de oración número uno? Levante su mano, quien tenga la tarjeta de oración número uno. [El Hermano Lee Vayle dice: “¿No será mejor que se pongan de pie, hermano, ponerse de pie?”—Ed.] Póngase de pie, quien tenga la tarjeta de oración número uno. Si puede, póngase de pie. No podemos ver muy bien aquí, es que el alumbrado aquí no es muy bueno. Tarjeta de oración número uno, número dos, número tres, número cuatro, cinco, seis, siete, ocho.
197Esta señora aquí, mientras que Ud. se está… Del uno al quince, pónganse de pie ahora, mientras que los demás inclinamos el rostro. Vengan por aquí, vengan por aquí, del número uno al quince, mientras inclinamos nuestros rostros y oramos por esta señora que está enferma por aquí. La señora Way la tiene aquí, miren, mientras oramos de nuevo por ella. Hace muchísimo calor aquí, esta noche, el sudor me está saliendo por los zapatos. Oremos ahora, todos con nuestros rostros inclinados.
198Nuestro Padre Celestial, concede estas bendiciones a nosotros, en el Nombre de Tu Hijo Jesucristo. Permite que la gracia y la misericordia, la paz, ayude a nuestra querida hermana, Dios, siendo que ella está enferma y necesitada. Permite que el Espíritu Santo venga sobre ella, Padre, y dale a ella, de nuevo, una buena salud. Ella está enferma; vino a la iglesia, esta noche, y quiere gozarse, y aquí la vemos sentada pero muy enferma, mareada, por razón del calor aquí en la iglesia. Dios, concede su sanidad. Te ruego estas bendiciones en el Nombre de Jesucristo. Amén.
199Muy bien, el Señor le bendiga ahora. Crea. Vi que ella le movió la cabeza a la hermana Way. Ella ya volvió en sí. Y miren, si algunos de Uds. quieren llevarla afuera adonde pueda agarrar un poco de aire. Hace muchísimo calor. ¡Si Uds. tan sólo se pararan aquí y supieran lo que—lo que eso significa ahora en este momento!
200Ahora, vamos a ver, ¿cuántos tiene Ud.? [El Hermano Vayle dice: “Diez”.—Ed.] Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete. Muy bien.
201Vamos a comenzar la línea. Ahora, sean todos lo más reverente posible. Miren, todos estén orando. Mientras el pianista nos da un tono allí, si es tan amable. Sólo creed, sólo creed, Todas las cosas son posibles, sólo creed.
202Eso es bueno. Miren, todos reverentemente y en oración ahora. Muy bien. Ahora, no se muevan más. No lo hagan. No lo hagan. Uds. que entran y salen, no hagan eso, (¿ven?), porque esto es muy peligroso, (¿ven?), muy, muy peligroso. Muy bien. Ahora, cálmense todos, y oren, y crean ahora con todo su corazón.
203[El Hermano Vayle dice: “Nos faltan cuatro”.—Ed.] ¿Cómo dice? [“Nos faltan cuatro”.] Bueno, ellos no responden a su llamado. Eso es todo lo que sé, sólo hacer el llamado. Muy bien.
204¿Cuántos faltan? ¿Falta el dos, el número dos? ¿Quién tiene la tarjeta de oración número dos? ¿Hay otras personas aquí, aparte de los de habla inglesa? ¿Tarjeta de oración número dos?
205El muchacho simplemente mezcla esas tarjetas y las reparte, ellas… cualquiera las recibe. No la tome Ud. si no va a venir. ¿Ven? Ud. debe venir, si es que va a venir. No se la dé a nadie más, Ud. tiene que venir Ud. mismo.
206¿Tarjeta de oración número dos? Muy bien, si no está aquí, inclinemos nuestros rostros. Hace mucho calor, muchísimo calor. Y tal vez esta señora aquí la tiene. ¿Tiene Ud. la tarjeta de oración número dos, señora? ¿Tiene Ud. la tarjeta de oración número dos? Ella quizás es noruega o algo así, y no habla. Billy, revisa esa tarjeta allí abajo, o alguien, y vea si ella tiene la tarjeta número dos. Sí. Ahora... [Alguien dice: “Sí”.—Ed.] Número dos. Muy bien. Número uno, dos, muy bien. Sí. Bien, ahora, uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez. Hay como dos o tres más que faltan. De la uno a la quince, por favor.
207Bien, todos sean reverentes ahora, ¿ven? Muy bien, ahora sean muy reverentes, y oren ahora. ¿Cuántos van a estar orando? Levanten la mano: “Yo voy a estar orando. Voy a estar orando, creyendo en Dios”.
208Ahora, ¿cuántos aquí no tienen una tarjeta de oración, y saben que Dios va a… los sanará? Déjenme ver su mano. Ud., Ud. cree que Dios lo sanará. Todo el mundo, muy bien, por todas partes ahora, todo el mundo crea. Tengan fe. No duden. Crean en Dios con todo su corazón. Muy bien. Venga señora.
209Eso impulsa a todos a estar apurados y nerviosos, y al Espíritu del Señor no le gusta eso en lo absoluto. ¿Ven? Quedémonos quietos, ¿ven? Tranquilícense, digan: “Señor, heme aquí, aquí estoy para servirte. Yo te amo, y sé que vas a conceder mi petición”. Eso es todo. ¿Ahora me oyen? Trataré de pararme justo aquí.
210Una señora aquí. He aquí un hermoso cuadro Bíblico nuevamente. Aquí está una señora que es una mujer de color. Yo soy un hombre blanco. Ciertamente esto muestra un hermoso cuadro Bíblico, para Uds. los visitantes.
211Jesús se encontró con una mujer en el pozo. Ella era samaritana, y Él era judío, y ellos empezaron a conversar. Él dijo: “Tráeme de beber”. Empezó a hablar con ella, y descubrió cuál era su problema. Pero primero le pidió que le diera de beber, y ella no quiso darle, porque ella era de otra raza. Y Él le hizo saber, de inmediato, que no había diferencia en las razas.
212Y aquí estamos nosotros, en esta noche, después de dos mil años. Miren, Jesucristo prometió que las cosas que Él hizo, el creyente las haría también. ¿Es correcto eso? ¿Todos creen eso? [La congregación dice: “Amén”.] San Juan, capítulo 14, versículo 12. Y miren, ¿por qué? Él era la Palabra. ¿Es correcto eso? Y Él dijo: “Si permanecéis en Mí, y Mis Palabras en vosotros, pedid lo que quisiereis”. Ahora bien, si esta mujer está enferma, yo no podría sanarla. Nadie podría sanarla, Dios ya lo ha hecho. Si ella es una pecadora, yo no podría salvarla. Dios ya lo hizo, ella simplemente tiene que creerlo.
213Pero miren, si Jesús es el mismo ayer, hoy y por los siglos, y dio una señal eterna de Su resurrección, en estos últimos días, Él entonces hablaría a través de mí si yo soy Su siervo y he sido llamado para este propósito. Miren, no todos los siervos son llamados para hacer eso, (¿ven?), pero hay, al menos, en una generación, uno que sí tenía eso. Ahora, pero si esto es así, es para mostrar al resto de ellos, en su ministerio, que Dios está con Uds.
214Vean, Él hace otras cosas. Yo he hablado en lenguas. Yo no, yo no lo hago todo el tiempo. Yo lo he hecho cuatro o cinco veces en toda mi vida. Yo no sabía lo que estaba haciendo. Escuchándome a mí mismo hablando cierto día, había entrado en cierto pensamiento, miré alrededor para ver lo que estaba sucediendo. Escuché a alguien… parecía como que estaba hablando en alemán. Miré para ver dónde estaba eso. Y era yo mismo el que estaba hablando. ¿Ven? Y pensé que podía correr a través de una tropa y saltar sobre un muro en ese momento. Pero me di cuenta que era yo, y entonces me quedé quietecito hasta que Él terminó. Y era el Espíritu Santo intercediendo por una mujer que más tarde se presentó, y estaba muy, pero muy mal con tuberculosis, y el Señor la sanó.
215Pero miren, aquí con esta audiencia, esta señora es desconocida. Ella es una dama de color, y es más o menos de mi edad, pero yo nunca la había visto. Ella es simplemente una mujer. Ahora, ella está parada aquí por alguna razón. Yo no sé. Yo—yo no podría decirles. No sé nada acerca de ella. Pero si el Espíritu Santo puede revelarme cuál es su problema, o por lo que ella está aquí, o—o lo que ella desea, o algo de esa índole, o lo que ella ha hecho, o lo que debería haber hecho, o algo así, entonces, y que ella sea el juez si es correcto o no. ¿Convencería eso a todos de que Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos? [La congregación dice: “Amén”.—Ed.]
216Hablaremos el uno con el otro, sólo un momento, debemos guardar silencio, ¿ve Ud.? El Espíritu Santo es muy tímido, y simplemente le hablaré como lo hizo nuestro Señor con la mujer junto al pozo.
217Ahora, fíjese, no sería yo, porque yo no la conozco a Ud. pero, vea, yo soy un cuerpo de carne, Ud. es un cuerpo de carne; pero dentro de Ud. hay un espíritu y un alma, dentro de mí hay un espíritu y un alma. Y entonces, cuando este Espíritu dentro de mí, si es el Espíritu de Cristo, vea, entonces, y un don con el cual nací…
218Es como si uno se quedara dormido y soñara algo, como si soñara un sueño. Ahora, fíjese, estos cinco sentidos tienen que descansar en inactividad, y entonces uno entra acá en terreno de los sueños. Y luego, cuando estos cinco sentidos se activan de nuevo, uno está despierto, (¿ve?), porque su subconsciente está muy afuera de su primera consciencia.
219Pero cuando ambas están juntas, uno no se duerme, uno simplemente entra en eso de repente. ¿Ve? Uno todavía está en sus cinco sentidos. ¿Me entiende? Eso es un don, lo cual, es un don profético, una vindicación de que Cristo sigue siendo el mismo. ¿Entiende? ¿Entiende?
220Tenemos ministros que están entrenados en la Palabra. Tenemos varios, hombres como Oral Roberts, que sólo impone las manos, y sacude a la gente, y dice: “Bendito sea Dios, recíbala”. Vean, y él es sólo uno de ese tipo que son fuertes con ello. Miren, ese es un hombre de Dios, (¿ven?), siendo que hay otros tipos que no hacen eso, pero ellos hacen otra cosa. Todo eso son dones del Espíritu; apóstoles, profetas y pastores. Uds. creen en eso, ¿no es cierto? [La congregación dice: “Amén”.—Ed.]
221¿Cree Ud. que Dios me envió a mí para hacer eso? [La hermana dice: “Lo sé”.—Ed.] Ud. lo cree. Gracias hermana. Sí señor. ¿Por qué la llamé a Ud. ‘hermana’? Porque, cuando Ud. dijo eso, yo sentí al Espíritu decir que era correcto.
222Mire, Ud. está aquí, y yo la veo a Ud. ahora; la gente aún me puede oír. La mujer está teniendo problemas para dormir. Ella no puede dormir. Eso es correcto. Y también se está enfermando mucho. Casi no puede comer, Ud. se está enfermando bastante. Sólo… Y Ud. teme que sean cálculos biliares. Eso es correcto. Eso es exactamente. Ud. tiene razón. Sensación de mareo, náuseas. Correcto. Entonces Ud.—Ud. está…
223Hay otra persona en la que Ud. está interesada. Esa es su, esa es su esposo. Y él tiene una—una—una especie de enfermedad nerviosa, mental, que es una verdadera especie de nerviosismo mental. Y él está molesto por alguna clase de problema que tiene. Él está tratando de obtener algo, algo, un—un negocio, es una pensión o algo así que él está tratando de obtener. Eso es correcto, una pensión que está tratando de conseguir. Eso es todo. Sí señor, una pensión. Y luego hay...
224Veo a un muchachito, tiene como doce años de edad, o algo así. Es sólo un jovencito, y él no es realmente su hijo. Él es un—él es un… Ud. lo ha criado, y hay algo que Ud. piensa, que, él… que algo le ha pasado. No es así. Él es sólo un muchachito. Él va a estar bien. Seguro. Está bien. Crea lo correcto. Todo va a estar bien. Vaya creyéndolo. [La congregación se regocija.—Ed.] Dios le bendiga, hermana.
225A propósito, ¿cree Ud. que Dios puede decirme quién es Ud.? ¿Cree Ud. que Dios puede decirme quién es Ud., señora? Señora Red, así es como Ud. se llama. Correcto. [La congregación se regocija—Ed.]
226Hijo, todo está bien. Hazle caso a tu tía. Ella pensó que algo había sucedido, pero no es así. Tú simplemente eres un muchachito. No es tu intención hacer eso. Sigue adelante, tú estarás bien. Amén.
227¡Oh, cómo el Espíritu Santo desearía entrar de lleno en eso! ¿Ven?
228¿Cómo está Ud.? Si el Espíritu Santo me puede decir cuál es su problema, ¿me creería entonces, verdad? [La hermana dice: “Yo creo”.—Ed.] Ud. cree. Muy bien. Ud. tiene una—una condición nerviosa. Ud. tiene un rugido en la cabeza. [“Eso es correcto”.] “Oo-oo-oo”, haciendo así todo el tiempo. Eso es correcto. También Ud. fue examinada por un crecimiento, y encontraron que el crecimiento está en el recto. ¿Cree Ud. con todo su corazón ahora? [“Sí”.] Eso es—eso es correcto. [“Amén”.] Puede irse, creyendo, y se pondrá bien. Crea. ¿Tiene lo que desea? Muy bien. [“Amén”.] ¿Ve?...
229¿Cree Ud. con todo su corazón? [La hermana dice: “Sí”.—Ed.] Sólo tenga fe. No dude. Crea que Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos. Es una persona más joven por la que Ud. está aquí. No, son dos. Ud. tiene dos hijas, y ambas tienen como una crisis nerviosa. Eso es correcto. Señor Dios, ten misericordia de esas niñas. ¿Cree Ud. que si yo… si yo hablo Su Palabra, cree Ud. que ellas van a salir de eso? [“Yo lo sé”.] Entonces vaya y recíbalo. Que Dios le bendiga. [La congregación se regocija.] “Si puedes creer, todo es posible”.
230Ud. cree eso, ¿no es cierto? ¿Cree Ud. con todo su corazón? ¿Cree Ud. que ese bebé con problemas en la garganta se pondrá bien? Muy bien, Ud. puede recibirla, señora. Vi que la mujer se movió aquí y allá, y aquí, y pensé: “¿Qué fue eso?” Sentada allí orando por su bebé. Muy bien, él lo superará. Va a estar bien. No lo dude.
231¿Cree Ud. con todo su corazón? ¿Cree Ud. que Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos? Si el Señor Jesús me revela cuál es su problema, ¿creerá Ud. en Él? Ud. tiene una condición nerviosa, complicaciones, por supuesto, una mujer de su edad. Pero, sin embargo, aquí está la gran cosa, es un crecimiento. ¿Cree Ud. que Dios me puede decir dónde está el crecimiento? Está en su seno izquierdo. ¿Es correcto? Muy bien. Vaya, créalo, y se desprenderá. Tenga fe en Dios. No lo dude.
232Vi algo bendito suceder, y algo horrible suceder, justo en ese momento. “Obediencia es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros”. ¿Es correcto eso? [La congregación dice: “Amén”.—Ed.] Señor Jesús, ten misericordia. ¡Oh, qué cosa! Obediencia, sinceridad y obediencia, ¡cómo el Señor Jesús hizo algo en ese momento! Les diré en un momento. Sólo crean. No duden.
233¿Cree Ud. que Dios la sanará allí, la hermana con el pequeño vestido amarillo, sentada allí orando? Bien, todo está bien. Muy bien, recíbala. Sólo tenga fe. No dude. Crea.
234Sentada justa allá atrás en esa segunda fila, Ud. tiene problemas de garganta, también, esa señora mirándome allí mismo. ¿Cree Ud. que Jesucristo le sanará? ¿Lo cree? Sí. Ud. tuvo que cederlo, darle a alguien un lugar para salir. Cinco minutos más, y Ud. hubiera sanado. A él se le pasó, pero Ud. la obtuvo. Ud. puede recibir su petición ahora. Eso la deja a Ud.
235¿Cree Ud. que Dios puede sanarla? [La hermana dice: “Sí señor”.— Ed.] ¿Cree que Dios puede decirme cuál es su problema? [“Sí”.] Ud. tienes diabetes. [“Sí”.] Su esposo está aquí con eso, también, ¿no es cierto? [“Sí señor”.] Eso es correcto. Sean sanos los dos. Vayan, créanlo con todo su corazón.
236Asmática, nerviosa. ¿Cree Ud. que Dios puede sanarle? ¿Lo cree con todo su corazón? Permítame poner las manos sobre Ud. mientras pasa. En el Nombre de Jesucristo, que ella sea sanada. Concédelo.
237Artritis. ¿Cree Ud. que Dios la sanará? [La hermana dice: “Sí, lo creo”.—Ed.] Bueno, sólo váyase, y diga: “Gracias, Señor Dios. Yo creo con todo mi corazón”. Sí señor.
238¡Oh, Dios! Nervioso, artritis, estómago. Sólo crea con todo su corazón. Vaya, y diga: “Gracias Señor, por sanarme”.
239Ud. sabe, la sangre es donde está nuestra vida, ¿no es así? Pero Dios puede sanar cualquier cosa (¿cree Ud. eso?), es la sangre, nada más. Muy bien, se acabó. Vaya y diga: “Gracias Señor”. Vaya, y crea con todo su corazón.
240¿Qué si sólo pongo las manos sobre Ud., y le dijo: “El Señor le bendiga”? ¿Cree que sería sanado? Entonces pase, ¿ve? En el Nombre de Jesucristo, Dios, sánalo. Tenga fe.
241Yo nunca había visto tanta gente así… Esta señora aquí tiene artritis, también, complicaciones, cosas. Sí, es cierto. ¿Cree Ud. que Dios le sana? Muy bien. Vaya, y diga: “Gracias, Señor Jesús”.
242¿Cuántos allá en la audiencia quieren creer ahora? “No solamente de pan vivirá el hombre, sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios”.
243¿Creen Uds. que la boca de Dios dijo esto, el…? Jesucristo es Dios hecho carne. Sabemos eso. No hay discusión sobre eso. Él no sólo era un profeta; Él era Dios, Dios manifestado en carne. Lo último que Él dijo, de acuerdo con el Evangelio, cuando Él se fue de la tierra: “Estas señales seguirán a los que creen. Sobre los enfermos pondrán las manos y sanarán”. ¿Creen Uds. eso con todo su corazón? [La congregación dice: “Amén”.—Ed.] Ahora, ¿cuántos creyentes hay aquí, levanten sus manos? Muy bien.
244Ahora quiero que hagan algo. ¿Cuántos aquí tienen algún problema, por el cual quieren que se ore? Levanten sus manos. Miren, parece que todos. Miren, aquí está lo que deben hacer. Ejerciten su fe, yo voy a ejercitar mi fe, y vamos a hacer una unión (se hace tarde) por medio de Dios. Y luego, ¿orarán Uds. por la persona que tiene sus manos sobre Uds.? Porque, ellos van a estar orando por Ud., (¿lo ve?), por Ud.
245Como, como si aquí hubiese alguien, y ellos tuvieran sus manos sobre mí, y yo tuviera mis manos sobre ellos, yo estoy orando por ellos, y ellos están orando por mí. Yo estoy diciendo: “Señor, yo soy un creyente. Esta dama, este caballero, este muchacho, muchacha, lo que sea, está sufriendo. Por favor, Dios Amado. Yo sufro, yo sé por lo que ellos están pasando. Sánalos, Dios Amado”.
246Sean profundamente sinceros ahora, sean profundamente sinceros, y oren así como Uds. quisieran que ellos oraran por Ud. ¿Ven? Hagan con otros como a Uds. les gustaría que otros hicieran con Uds. Ahora oren por la persona sobre la que pongan la mano, de la manera que Uds. quisieran que Jesús orara por Uds., (¿ven?), y miren lo que sucede. Vean, la Palabra de Dios no puede fallar. ¿Es correcto eso? [La congregación dice: “Amén”.—Ed.] Es la Verdad. Ella, Ella sencillamente no puede fallar.
247Miren, lo primero que vamos a hacer ahora, esperemos un momento y confesemos toda nuestra incredulidad. Confesemos todos nuestros pecados, confesemos todo lo que hayamos hecho, que está mal. Digamos: “Señor Jesús, perdóname”. Permite… Yo quiero que esta sea una verdadera reunión donde Jesucristo pueda manifestarse, donde Jesucristo sea engrandecido. Ahora, mientras estoy hablando con Uds., confiesen todo, digan: “Señor, yo—yo he tenido muchas dudas. Pero aquí mismo en Tu Presencia esta noche, cuando yo—yo me paro y veo la misma cosa que es totalmente imposible sin Ti, nadie puede hacer eso”.
248Ud. se avergonzaría de llamarlo “un espíritu maligno”, porque eso es imperdonable. ¿Ven? ¿Ven? Jesús mismo lo dijo. Llamar la obra del Espíritu Santo, que la Biblia dijo que Él haría, y luego llamarlo un espíritu maligno, eso entonces… eso entonces es imperdonable. ¿Ven Uds.?
249Así que diga: “Yo estoy parado aquí en este momento, sabiendo que… sentado aquí”, en la posición en que esté, “sabiendo eso, que—que— que Tú estás aquí. Pues, Tú no podrías hacer estas cosas... Y ahora, nuestro hermano Branham, él sólo tiene fe para creer que Tu Palabra es verdad, y él tiene un don. Yo también tengo un don, un don de Tu amor. Yo tengo un don de Tu Espíritu en mí. Yo tengo un don en mí, y en ese don hay sanidad. Ahora, estoy—estoy pidiendo sanidad para mis amigos enfermos sentados aquí. Yo pido sanidad, y ellos van a pedir sanidad para mí. Ahora perdóname por mis pecados. Y, Señor Jesús, si he hecho o dicho algo malo, perdóname. Revélamelo, Señor, y yo iré a enmendarlo. Si tan sólo lo revelas y me muestras lo que he hecho mal, yo iré a enmendarlo.
250Y ahora yo oro por misericordia para esta audiencia. Concédelo Señor. Ten misericordia de los enfermos y los afligidos. Esas personas están aquí orando. Ellos creen. Ellos te han visto a Ti presente. Yo te he visto, Señor. Todos nosotros hemos visto la evidencia misma del Dios vivo.
251Desde cuando ya nos hemos olvidado. Señor, nos hemos ido tan lejos y tan duro por este otro lado, el lado híbrido, denominaciones y credos, e iglesias grandes, y el afán del día. Nosotros los pentecostales, Señor, te hemos visto hacer tantas cosas, que casi te damos la espalda por completo. Es—es lamentable, Padre. Perdónanos por esto. Hemos visto tantas cosas, Señor, poco a poco hasta que ha llegado a esto, y pues, nosotros—nosotros sinceramente nos hemos olvidado de las bendiciones. Perdónanos, y ayúdanos. ¿Lo harás, Señor?
252Ahora ten misericordia, y que el gran Espíritu Santo, que está presente ahora, se haga cargo de todos los creyentes que están aquí. Y ahora, como Tu siervo, yo oro por cada persona enferma aquí. Yo—yo te pido, Señor, que cargues las manos que van a ser puestas sobre los enfermos. Permite—permite que el poder del Espíritu Santo sea sobre cada uno de estos hombres, mujeres, niños y niñas, mientras estamos aquí juntos, Señor. Hay gente sentada aquí, enferma, Señor, que van a... Ellos vienen aquí para ser sanados. Permite que ellos vengan mañana por la noche, sanos. Concédelo Señor, por favor. Escucha mi oración. Yo—yo te ruego con todo mi corazón, que lo hagas, confesando todo lo que sé que está mal. Ayúdanos ahora, y permite que ahora el Espíritu Santo se haga cargo. Y estas personas poniendo sus manos unas sobre otras, concede que sean sanados, ahora mismo. Concédelo Padre, en el Nombre de Jesucristo.
253Y ahora, satanás, yo te conjuro, por la Sangre de Jesucristo, esa Sangre toda suficiente; que a través de esa Vida que estaba en esa Sangre, que ahora está en nuestros corazones, hemos pasado de lo que una vez fuimos, a ser Cristianos. En una ocasión éramos esos que dudaban, pero ahora somos creyentes. Nuestros pecados están bajo la Sangre.
254“El que confiesa sus pecados hallará perdón”. Nosotros hemos confesado nuestros pecados, y tenemos el perdón. Ahora nos encontramos, no más... Nuestros pecados están en el Mar del Olvido. Ya no podemos ser acusados del pecado. Lo hemos confesado. Hemos enmendado las cosas. Y ahora el gran abismo que había entre nosotros y Dios, ha sido quitado. Dios puso el pecado en el Mar del Olvido. Él ya ni siquiera puede acordarse de nosotros como pecadores. Ya no somos pecadores. Somos hijos e hijas, y ahora estamos aquí para liberación de la carne. Y por cuanto somos creyentes, la Palabra dice, la Palabra, la Palabra que Cristo nos dejó, dice: “Estas señales seguirán a los que creen. Sobre los enfermos pondrán las manos y sanarán”. Y esto estamos haciendo, por fe lo estamos haciendo, en el Nombre de Jesucristo.
255Ahora, cada persona aquí, ponga sus manos sobre alguien que esté a su lado. Ponga sus manos sobre alguien junto a Ud., y diga ahora:
256Satanás, yo te conjuro. [La congregación dice: “Satanás, yo te conjuro”.—Ed.] Yo te ordeno, satanás, [“Yo te ordeno, satanás”] en el Nombre [“en el nombre”] de Jesucristo, [“de Jesucristo”], suelta a mi amigo. [“suelta a mi amigo”.] Y sal de aquí. [“Sal de aquí”.] Tú estás derrotado. [“Tú estás derrotado”.] Mi amigo está sano. [“Mi amigo está sano”.] Yo creo [“Yo creo”] que Jesucristo ahora me sana, [“Que Jesucristo ahora me sana”], para honrarlo, para alabarlo. [“Para honrarlo, para alabarlo”.]
257Créanlo con todo su corazón, con toda su alma, con toda su mente, y el Dios Todopoderoso se los concederá. Que Dios les bendiga