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~ EL TIENE CUIDADO, LO TIENES TU ~
1Gracias, hermano. Permanezcamos de pie sólo por un momento para orar. Ahora, con nuestras cabezas inclinadas, ¿hay alguna petición verbal? o hágalo saber simplemente alzando su mano, si usted sólo levanta su mano así, eso essólo sostenga su petición ahora.
2Nuestro Padre celestial, nos acercamos a Ti nuevamente, por estas peticiones que están... Ellos tienen sus manos levantadas al aire. Y están necesitados esta mañana, Señor, de muchas cosas. Tú sabes lo que están pensado en su corazón, porque Tú eres la Palabra, y la Palabra es un Discernidor de los pensamientos y las intenciones del corazón. Te pido, Dios de gracia, que respondas a cada uno de ellos de acuerdo a sus necesidades, sabiendo esto, que Tú lo harás de acuerdo a su fe. Entonces danos fe mientras hablamos Tu Palabra, Señor, y que Ella pueda traerles fe. Ayúdame a hablar Tu Palabra, porque Tu Palabra es Verdad, que Ella pueda traer fe para dar respuesta a estas peticiones. Y entonces, pudiera haber alguno aquí, Señor, que esté vagando fuera de ese camino angosto, que no esté caminando en el camino de la verdad. Oramos, Padre, que algo sea hecho hoy, y que sea conocido, que ellos regresen rápidamente a esa senda de compañerismo con Cristo. Los días están cada vez más avanzados; la maldad está en todas partes; hay un gran colapso. Y pedimos, Padre, que Tú te des a conocer a nosotros hoy sanando a los enfermos en nuestro medio, realizando milagros, no que Tú tengas que hacerlo, Señor, para permitirnos saber que Tú eres Dios, sino porque Tú prometiste hacerlo. Y sabemos que Tú nos concedes Tus promesas si solamente las creemos y sabemos que son verdaderas. Pedimos estas mercedes en el Nombre de Jesucristo. Amén. Pueden sentarse.
3Estaba sólo tomando un momento para leer algunas de las peticiones que reposan aquí; hay dos o tres, una de ellas es una petición de oración. Ciertamente hay muchos pañuelos puestos aquí por los que estaremos gustosos de orar sólo en un momento, cuando sintamos que la Presencia del Espíritu Santo está en Su clímax. Es cuando procuro orar por esto, cuando toda la congregación y todo esté ungido con Su Presencia.
4Lamentamos tanto la incomodidad, tener a tantos de pie, y sin espacio para que se sienten. Y este es el día que… de clima caluroso en su punto máximo de calor, estamos teniendo alrededor de cien por ciento de humedad y cerca de cien grados Fahrenheit (38 grados centígrados – Editor), así que está muy pegajoso y caluroso. Y anuncié esta mañana los servicios de sanidad, o no... La razón por la que hago ese servicio de sanidad es porque yo deposito mi fe en lo que Él prometió. ¿Ve? Ahora, no puedo decir que Él lo hará, sino que yo creo después de escuchar Su Palabra y basando nuestra fe sobre lo que Él ha prometido, que entonces tenemos el derecho de reclamar Sus promesas de sanidad, justamente como lo hacemos con Sus promesas de salvación.
5Este par de peticiones... No sé si tienen las grabadoras funcionando todavía para esto o no. Sería bueno. Bien, supongo que está correcto para el público de afuera oír esto, es una pregunta. ¿Usted profetizó que habría un millón de negros asesinados en el… o solamente advirtió que habría este acontecimiento? Ahora, fíjense, siempre les he pedido que sean cuidadosos con lo que estén escuchando. ¿Ve? Hay mucho de eso que es solamente el lado humano. Pero siempre, si hay algo que lo precede, que lo identifica: “Es ASI DICE EL SEÑOR”, incluso a visiones o a cualquier cosa. Las visiones en la plataforma, en la audiencia, usted está produciendo eso por usted mismo; no es Dios; es usted. ¿Ve? Dios no produce esa visión; usted mismo lo hace mediante su fe en un don Divino. Como la mujer que tocó Su vestidura. Él no sabía quién era ella o qué estaba mal con ella, sino que ella lo logró por sí misma. ¿Ve? Ahora eso no fue ASI DICE EL SEÑOR. Fue ASI DICE EL SEÑOR cuando Jesús le respondió y le dijo que su fe la había salvado. Pero, fíjese, usted tiene que vigilar.
6No, yo solamente estaba hablando acerca de Martin Luther King sobre este gran desastre que están teniendo en el sur con la gente de color. Yo dije: “Si aquellas personas fueran esclavas, yo tomaría mi iglesia e iría al sur para ayudarlos a salir de la esclavitud”. Seguro que lo haría, porque el hombre hace a los esclavos, no Dios. Todos nosotros somos de una sangre. Todos venimos de un árbol, y ese vino de Adán. Dios mediante una sola sangre ha hecho todas las naciones. Y si nuestros colores son marrón, negro, amarillo, rojo o lo que sea que fuese, todos somos criaturas del Todopoderoso y no deberían haber diferencias entre nosotros.
7La pregunta de fondo es la segregación en las escuelas. Ahora, yo estuve allí en la primera sublevación, y oí de ella y sé de lo que hablo. La gente de color tiene buenas escuelas, algunas veces mejores que las otras escuelas. Y por ejemplo, en Shreveport tienen escuelas más finas que las escuelas de los blancos. Pero es la idea de alguien inspirándoles a que ellos deben ir y mezclarse todos juntos. Lo cual creo que estaría correcto, pero en tanto que la gente esté protestando por eso, esa gente sureña, pues, ¿qué diferencia hace en todo caso? Y yo creo que Martin Luther King está inspirado por el comunismo, el cual conducirá cerca de un millón de personas a una absoluta trampa mortal. ¿Ve? Yo no digo que el Señor me dijo eso. Yo pienso. ¿Ve? Y yo opino que eso no debió ser hecho. Creo que la gente debería ser cristiana y reconocerse unos a otros como hermanos. Y yo creo porque precisamente... Estos Estados Unidos, este gobierno ahora me dice que yo ni siquiera puedo endosar un cheque que me sea dado personalmente. ¿Ve? Esos son derechos constitucionales de los que he sido despojado, pero ¿qué puedo hacer al respecto? Sólo seguir adelante; eso es todo. Y tiene que pasar a través de otro sistema antes que yo como ciudadano de los Estados Unidos pueda hacer efectivo un cheque; tiene que venir a través de esta iglesia; no lo puedo hacer efectivo. Y eso no es correcto. Eso es inconstitucional. Pero, ¿qué puedo hacer al respecto? No hay nada. Este recaudador de impuestos aquí es el que me dijo que yo no podía hacerlo. Así que bien, allí está eso. Si eso es, qué de eso. Así que simplemente se deja pasar.
8Yo creo que debería ser la misma cosa, que mis hermanos y hermanas de color en el sur no deberían levantarse en armas contra sus hermanos y hacer tales cosas por una pequeñez como esa. ¿Qué diferencia hace si usted asiste a una escuela tal o cual? Vi a una fina dama de color esa mañana cuando tenían la revuelta en Shreveport y estaba un anciano ministro de color que se mantenía hablándole a la milicia y les decía: “Permítanme hablarles”. Y así que este era un anciano piadoso, y se paró allí y dijo: “Yo nunca me he sentido avergonzado de mi color”. Él dijo: “Mi Hacedor me hizo lo que soy, y nunca me he sentido avergonzado de ello, sino hasta esta mañana”, pero dijo: “cuando los veo a ustedes, mi gente, actuando de semejante forma, entonces me siento avergonzado de ser un hombre de color”. Allí estaba la llamada milicia, lo abuchearon.
9Así que una fina dama de color, educada, de buena apariencia, se levantó con una inteligencia, ¡vaya!, suprema, y ella dijo: “La primera cosa es que yo no quiero que mis hijos sean enseñados por una mujer blanca”. Dijeron: “¿Por qué?”. Ella dijo: “Porque ella no tomaría el interés en mis hijos como lo tendría una maestra de color”. Y dijo: “Miren nuestras escuelas aquí. ¿Respecto a qué están ustedes gritando? Tenemos piscinas y todo en nuestras escuelas, y ellos no han logrado tenerlas allá”. Dijo: “Ahora, ¿respecto a qué están ustedes gritando?”. Y ellos la abuchearon. ¿Ve?.
10Eso es inspirado en algo errado (fíjense, ¿ve?), su gente. Y esa es la razón por la que digo eso, no que haya alguna profecía concerniente a eso. No tengo nada al respecto de parte del Señor. Y estén ustedes ciertos ahora, si digo alguna cosa como esa de parte del Señor para decírselas a ustedes, será siempre... Yo estoy hablando ahora. Pero cuando Él habla, yo digo: “No soy yo; es ASI DICE EL SEÑOR”. Y yo no puedo decir algo hasta que Él no me lo anuncie. Pudiera estar del todo equivocado en cuanto a mi pensamiento de Martin Luther King. No lo sé; no lo puedo decir. Esa es solamente mi opinión. Cualquier cosa que suscite problemas, eso es lo que está supuesto a ser en los últimos días. Y es todo inspirado de Satanás para desintegrar nuestra comunidad y todo lo que tenemos, cualquier cosa que surja como esa. Así que yo estoy a favor de las personas allá, nunca piense que no lo estoy. Estoy a favor de la libertad y de todo, pero la gente no tiene esa situación hasta ahora. Pero lo que esto hará, creo yo, será comenzar otra revolución si alguien no lo detiene. Fíjense, son los comunistas operando entre aquellas personas.
11Estuve en África cuando hicieron la misma cosa. ¿Ve? Y yo sé que hay comunistas que entran allá diciéndoles a aquellas personas de color: “Oh, ustedes son esto, aquello o lo otro. Ustedes son esto, aquello y lo otro”. Y lo primero que usted sabe es que eso causó que miles de ellos fueran asesinados. ¿Y adónde han llegado? A ninguna parte, (¿Ve?) A ninguna parte. Y yo amo la vida humana. Sirvamos al Señor. Nuestro Reino está arriba; ninguna de esta cosa aquí. Mientras comamos, bebamos y podamos tener, ¿qué más desea usted? Así que yo sé lo que eso sería. Me doy cuenta que sólo causa problemas.
12Ahora, aquí está otra pregunta. Juan el Bautista, cuando se encontró con Jesús, ¿Por qué él dijo: “Es necesario que cumplamos toda justicia?” ¿Qué quería decir eso? Bien, recuerdo al doctor Roy Davis, mi amigo personal, quien me bautizó la única vez que he sido bautizado. Y él dijo que Juan estaba queriendo decir... Recuerdo esto en su escuela, él decía: “Juan sabía que él mismo nunca se había bautizado, así que él... Jesús. Juan dejó que Jesús lo bautizara”. Bien, eso, yo difiero aquí con el gran doctor.
13No por controversia, sino por amor de la Verdad yo debo decir esto. No, allí estaban dos hombres, los dos líderes de la hora, el Mesías y Su profeta se encontraron en el agua. Ahora recuerde, Juan estaba bautizando no para remisión de los pecados, sino para arrepentimiento, no para remisión de los pecados, porque la ofrenda aún no había sido hecha. ¿Ve?; no había Sacrificio. Y el Sacrificio vino a él en el agua. Ahora note. Juan mirando y viendo a Jesús, dijo: “Yo tengo necesidad de ser bautizado de Ti. ¿Y porqué vienes Tú a mí?”. Jesús dijo: “Deja que sea así”, lo cual fue. “Deja ahora porque así conviene que cumplamos toda justicia”. Entonces Juan, siendo un profeta sobre quien viene la Palabra del Señor, solamente viene al profeta... Juan siendo un profeta, entendió que ese era el Sacrificio. Y de acuerdo a la ley, que ese sacrificio tenía que ser lavado antes de ser presentado, y esa es la razón por la cual él lo bautizó. ¿Ven? Él dijo: “Así conviene que cumplamos toda justicia”. El Sacrificio, el cual era Él, debía ser lavado en el lavatorio antes de ser presentado para el sacrificio. Y Jesús era el Sacrificio; y Juan lo sabía, y él sabía que Él debía ser lavado antes de ser presentado. Y entonces, inmediatamente después, Él fue presentado al público para ser juzgado y ser el Sacrificio para toda vida humana. El Señor le bendiga.
14Vamos a tener un mensajito corto, y estoy confiando que el Señor nos concederá Sus bendiciones. Ahora, probablemente, si yo regreso... Estoy saliendo esta semana próxima para llevar a los niños a una pequeña vacación en las colinas. Y luego si regreso a tiempo, queremos hablar el próximo domingo en la mañana, si es permitido por Dios y el pastor aquí. Les dejaremos saber más adelante en esta semana, a ustedes que están fuera de la ciudad, por carta. Quiero hablar sobre el tema del porque creemos las cosas que creemos acerca de Cristo, el porque debe ser de esta manera y no puede ser de otra, y probarlo por las Escrituras. Ahora, si es la voluntad del Señor. Si no, trataré de verlos este invierno o el próximo verano, cuando regresemos, si el Señor tarda. Vamos a estar de regreso a casa en Arizona para que podamos poner a los niños en la escuela.
15Ahora, esta mañana justo antes de la oración por los enfermos, vamos a leer algo de la Palabra de Dios. Porque sabemos que sin la Palabra de Dios, es imposible, no hay nada que pueda ser hecho. Y solamente la Palabra puede producir estas bendiciones que estamos pidiendo para los enfermos y necesitados. Y deseo leer algo ahora en 1era de Pedro, capítulo 5, comenzando en el verso 1. Y luego del libro de los Hebreos, quiero leer Hebreos 2:2-4. Ruego a los ancianos que están entre vosotros, yo anciano también con ellos, y testigo de las aflicciones de Cristo, que soy también participante de la gloria que será revelada: Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, teniendo cuidado de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto; Y no como teniendo señorío sobre las heredades del Señor, sino siendo dechados de la grey. Y cuando apareciere el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria. Igualmente, mancebos, sed sujetos a los ancianos; y todos sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porque: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes. Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os ensalce cuando fuere tiempo; Echando toda vuestra solicitud en él, porque él tiene cuidado de vosotros.
16Y en Hebreos, capítulo 2, leemos estas Palabras. Ahora estoy extrayendo para un texto: “Echando vuestra ansiedad”. Mi texto es: “Él tiene cuidado. ¿Lo tienes tú?”. Quiero leer esta porción ahora, mientras ustedes están cambiando a Hebreos 2, para que puedan ver el significado real de estas Palabras, lo que ellas… lo que este texto quiere decir. Por tanto, es menester que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, porque acaso no nos escurramos Porque si la palabra dicha por los ángeles fue firme y toda rebelión y desobediencia recibió justa paga de retribución, ¿Cómo escaparemos nosotros, si tuviéremos en poco una salud tan grande? La cual, habiendo comenzado a ser publicada por el Señor, ha sido confirmada hasta nosotros por los que oyeron, Testificando juntamente con ellos Dios, con señales y milagros y diversas maravillas, y repartimientos del Espíritu Santo según su voluntad.
17Quiero usar el tema aquí de “Él tiene cuidado. ¿Lo tienes tú?” Cuando Él estuvo aquí sobre la tierra, tuvo cuidado de la gente. El pensamiento de ello surge en mi mente justo antes de predicar u orar por los enfermos, no sabiendo exactamente qué clase de línea de oración tendremos. Primero, y para llegar a esto, la audiencia debe estar ungida con fe. Si usted no tiene fe, entonces no hay necesidad ni siquiera de venir para recibir la oración, porque se va a requerir su fe y mi fe juntas; mi fe para creer en Él, su fe para creer en Él. Así que no olvidemos esto ahora mientras prosigo. Nosotros tenemos que tener evidentemente algo, con evidencia, quiero decir, que podamos basar nuestra fe sobre lo que estamos tratando de lograr. Porque si el hombre emprende cualquier cosa que desea hacer sin suficiente fe, él está destinado a ser un fracaso. Pero si lo puede emprender con suficiente fe, entonces está destinado a tener éxito si es conforme a la voluntad y al propósito de Dios que lo realice.
18Ahora, estaba meditando en el cuidado que Él tiene. La noche pasada, de algún modo, extrañamente, fui guiado por el Espíritu Santo cuando estaba esperando que algunos amigos vinieran a ayudar al hermano Wood a colocar un remolque que él había construido en la parte trasera de su camioneta. Yo no sabía porque estaba tratando de encontrar a mi buen amigo el Hermano Evans, y fui, arranqué hacia la autopista, lo cual mi esposa y mi familia sentada aquí atrás saben que es verdad. Y de alguna manera, de forma extraña di la vuelta y regresé a un lugar, un motel. Oh, cómo emociona mi corazón ver a tantos de mis amigos reunirse allá en casi dos minutos, al punto que congestionaron el camino, los carros no pudieron transitar más. Verdaderamente amigos reales, manejando por cientos de millas, desde Georgia, y Tennessee y Alabama, y de todos los alrededores, solamente para oír un servicio. Entonces ese pensamiento viene a mi mente: “Entonces, ¿qué debería decirles a esas personas, sabiendo que en el día del juicio tendré que responder por lo que les diga?” Y yo también soy un amante de esta gran vida que está por venir y deseo estar allá.
19Y luego extrañamente fui a un lugar donde hice un cruce raro. En vez de dar la vuelta allí, subí para voltear. Las luces alumbraron a una pareja encantadora allí afuera, dos damas jóvenes que yo acababa de casar con dos jóvenes ministros. Y Satanás, después de haber visto al ministro, uno de ellos siendo ordenado en su ministerio y quien tomó una compañera para la vida justamente aquí en este altar... Ellos salieron felizmente a su luna de miel y el enemigo saltó sobre este joven. Y estoy relatando esto para expresar lo que estoy diciendo: “¿Tiene Él cuidado?” De alguna manera, con la fe que no aceptaría un “no”, ellos se devolvieron y regresaron aquí, sabiendo que delante de ellos estaba todo el camino por andar (camino al este) aquí en algún punto de su luna de miel, regresaron y estaba allí sentada, esperando. Yo entré, un hombre joven bien parecido; su esposa quedándose afuera, llorando, ella y sus pequeños compañeros. Y el otro hombre y el otro hermano vinieron corriendo, el cual es un amigo de este joven, diciendo: “Oh, Hermano Branham, tal y tal ha sucedido”.
20Ir allá y ver a este apuesto joven tendido allá, justamente en la cúspide de su vida, un líder de hombres jóvenes, y Satanás lo ató. Él nunca notó, pero yo tomé mi mano (izquierda) para estrecharla con su mano (derecha) para ver si alguna enfermedad lo había infectado. Pero no había señal de vibración. Saliendo de la habitación de orar y ayunar, y esperando en el Señor, la unción del Espíritu Santo estaba allí, y ese era el porque Él nos guió. Y entonces vi esa sombra de tinieblas sobre él. Nunca dije lo que yo estaba haciendo. Pero en menos de un par de instantes eso se había ido completamente, la frialdad de sus manos lo había dejado, él estaba gritando y alabando a Dios, unos pocos minutos al volver en sí. Y ellos están aquí mismo esta mañana, sentados en la audiencia. Fíjese cómo Satanás estaba tratando de perturbar a este joven refiriéndole algún complejo para formárselo de nuevo, lo cual el Espíritu Santo sabía y yo lo había visto por la visión del Señor. Pero Dios cuidó de ese hombre. Dios cuidó de ese muchacho.
21Precisamente, viniendo hace unos pocos momentos, una dama, yo la vi en su asiento en el pasillo, sin ningún… o buscando un asiento en alguna parte y se sentó. Ella dijo: “Nueve años, Hermano Branham, he tratado de hacer contacto con usted”. Y ella dijo: “Estoy tan desesperada. Estoy aquí retardada y no pude ni siquiera obtener una tarjeta de oración para estar en la línea”. Billy, por supuesto, sus órdenes son que yo no sea molestado, llevarme adentro y sacarme. No sientan malestar hacia Billy; él es instruido por esta junta de asesores para hacer eso. Si él no lo hiciera, yo no pudiera llegar hasta la línea de oración, de entrar aquí. Tenga en cuenta eso. Fíjese, tiene que haber un sistema para cualquier cosa que estemos haciendo. Tenemos que tenerlo. ¿Ve? Sino es él diciendo: “Vamos papá, date prisa”, esto.
22La dama retrocedió. Y ella dijo: “Hermano Branham, sólo una palabra con usted”. Allí de pie, una visión surgió sobre esta joven de buena apariencia, y vi que su corazón estaba agobiado. Y ella estaba trabajando para hacer una forma de vida. Y una gran cosa sucedió en el pasado, atrás en el tiempo de sus padres, eso había causado que esta gran cosa le sucediera a ella, y el Señor Jesús lo reveló y mostró lo que fue. Y allí en un instante fue quitado de la mujer. Ella iba por todas partes regocijándose, y ahora está sentada en la audiencia con nosotros, regocijándose con lágrimas, mientras seca sus ojos ahora, sabiendo que la verdad del asunto fue descubierta. Y que, esa pobre mujer neurótica, que estaba tan nerviosa que no sabía que hacer consigo misma y pensando que estaba perdida, que no había Espíritu Santo, y este es su último día... Ella había intentado por nueve años y estaba casi al borde de la desesperación, Dios tuvo cuidado de esa pequeña mujer de la que nadie cuidaba. ¿Ve? ¡Qué gran momento! Él tiene cuidado.
23Cuando Él estuvo sobre la tierra, como dije, Él cuidó tanto de la gente al punto que sanó a sus enfermos, consoló sus corazones, les habló acerca de un lugar a donde Él iría y prepararía para ellos, y vendría otra vez para tomarlos a Sí Mismo. Él cuidó de ellos. Y noten, Él tuvo tanto cuidado que cuando Él supo que debía irse para traernos esta gran cosa, Él dijo: “No los dejaré sin consuelo, sino que les enviaré al Espíritu Santo, y Él continuará Mi cuidado por ustedes”, hasta que Él regrese. No hay nadie que cuide como Jesús. Sabiendo que Su Cuerpo, como un Sumo Sacerdote, en la obra de mediación que Él está haciendo ahora, ese Cuerpo debe estar en la Presencia de Dios permanentemente para hacer intercesión de tal modo, que Dios no puede ver el pecado del pecador; Él ve solamente la Sangre de Su Propio Hijo. Y sabiendo eso, Él envió de vuelta al Espíritu Santo para continuar consolando a Su pueblo. ¿Tiene Él cuidado? Ciertamente, Él tiene cuidado. Ahora, Él iba a continuar cuidando del pueblo, Su pueblo en la tierra, de la misma manera que Él cuidó de ellos cuando estaba aquí. Porque Él dijo en San Juan, capítulo 15, si desean hacer... Tengo las citas aquí con estas Escrituras adonde me estoy refiriendo, San Juan 15:26 y 27.
24Veo a muchos de ustedes anotando las Escrituras. Así que puedo referirme a las Escrituras muchas veces si ustedes no las saben. Yo anoto la Escritura entonces sé de lo que estoy hablando desde aquí, porque está siempre en la Palabra del Señor. ¿Ve? Él dijo, cuando el Espíritu Santo había de venir, a Quien el Padre enviaría en Su Nombre, Él testificaría de Él. En otras palabras, Él haría las mismas cosas que Él hizo. El Espíritu Santo operando a través de un tabernáculo que Él hubiera santificado, haría lo mismo que Él hizo. Ahora, lo qué eso debería hacer por nosotros. Entonces sabemos que justo entre nosotros hoy, tenemos al mismo consolador Señor Jesús en la forma del Espíritu Santo, otro oficio en el que Dios Mismo está obrando.
25Él fue un Consuelo para Israel cuando ellos podían mirar y ver la Columna de Fuego, y oír al profeta hablar la Palabra que era verdadera y Dios La vindicaba. Ese fue Su Consuelo. Él fue un Consuelo cuando estaba sobre la tierra como un hombre, Dios hecho carne, Dios representándose a Sí Mismo y expresándose a Sí Mismo a través de un Hombre, Cristo Jesús, Quien prometió que: “Las obras que Yo hago ustedes las harán también. Y Yo voy al Padre y les enviaré al Espíritu Santo, el cual seré Yo en la forma de Espíritu. Y yo estaré con ustedes y moraré en ustedes. Y las mismas cosas que Yo he hecho aquí, el Espíritu Santo las hará otra vez en Mi Nombre, cuando Él venga”. ¿Ve? Ese es el porqué Él dijo que: “Hablar en contra de Esto” ahora, después que la expiación ya fuera hecha, sería un pecado imperdonable: “blasfemar del Espíritu Santo”.
26Y Él lo haría del mismo modo, de manera que sabríamos si era un consuelo desde algún punto de vista terrenal, sabríamos si era un consuelo de alguna persona mayor que colocaría sus brazos a nuestro alderredor y nos abrazaría un poco y nos haría sentir bien, o algún término teológico de una denominación que diría: “Ahora usted pertenece a nosotros, y nosotros lo tenemos; y no pertenezca al resto de ellos, porque ellos no lo tienen”.
27Él hizo esto exactamente, sin lugar a dudas. ¿Ve? “Él hablará en Mi Nombre. Las obras que yo hago ustedes las harán también, cuando Él esté sobre ustedes”. Fíjese, Él consolaría de la misma manera, perdonando todos nuestros pecados, sanándonos de todas nuestras enfermedades y hablándonos del consuelo de un Reino que está por venir (¿Ve?), probándose a Sí Mismo entre nosotros, como Dios se probó a Sí Mismo entre nosotros por Jesucristo. Y en 1ra de Timoteo 3:16, está escrito esta manera de saber acerca de Dios: “Sin contradicción, nos damos cuenta que grande es el misterio de la piedad, porque Dios fue manifestado en carne”. Vimos a Dios en carne. Ese fue el consuelo de Dios, saber que Él acudió a tal grado, Él cuidó de nosotros a tal punto que llegó a ser uno de nosotros: Dios manifestado en carne, no sólo alguna otra persona, sino Dios Mismo. Y ahora para acercarnos aún más, Él envió al Espíritu Santo para cuidar de nuestro bienestar, y Él mora en nosotros. Oh, Él tiene cuidado.
28Ahora, debemos ir a otra porción de la Escritura aquí, o a otro pensamiento para respaldar éste. Antes de continuar, debo decir esto: todos no tienen este Consolador. No lo tienen. Así que la razón por la que no lo tienen es porque no Lo aceptan. Es para ellos, pero no Lo aceptan. Ahora espero que ustedes sean suficientemente espirituales para interpretar lo que estoy diciendo. ¿Ve? Estoy hablando a un grupo de personas por el que se orará en pocos minutos. Y tenemos este consuelo en Espíritu Santo que es enviado por el Consolador, pero no toda la gente recibirá Eso, ellos no creen en Eso. ¿Ve? Ellos... A fin de lograr eso, entonces ellos toman su consuelo de alguna otra fuente, de algunos otros medios. Si no aceptan el Consolador provisto por Dios, entonces tienen que tener algún otro consolador, porque usted no puede vivir sin algo por lo cual vivir.
29Y espero que cada uno de ustedes lo capte, especialmente ustedes, gente, por los que se orará, que están tan inconsolables esta mañana, quizás con problemas que los doctores no pueden tocar. Y creemos que los doctores ayudan a la gente. Creo que Dios sana mediante la medicina. Dios sana a través de la cirugía. Dios sana por el entendimiento. Dios sana mediante el amor. Sólo un poquito de amor sirve de mucho. Deje que alguien esté todo turbado y sólo muéstreles que usted cuida de ellos. ¿Ve? Dios sana mediante el amor. Dios sana por la oración. Dios sana mediante los milagros. Dios sana por Su Palabra. Dios sana. Cualquiera que sea la fuente, Dios sana mediante ella. Es Dios que sana, porque Él dijo: “Yo soy el Señor que sana todas tus enfermedades”. Así que todo esto debe operar en conjunto y los hombres en los diferentes ministerios deben obrar juntamente para ese propósito. ¿Ve? Ahora, pero ellos no lo hacen, porque algunas veces les tienen prohibido tomar ciertas posiciones por la Palabra de Dios, porque sus ciertas denominaciones no les permiten hacer eso. Pero eso no detiene la verdad; exactamente igual, Dios continua sanando exactamente igual.
30Así que tratan de obtener consuelo de alguna otra fuente. Hablemos en primer lugar del alma. Encontramos que muchas personas tratan de encontrar consuelo por la bebida. Usted sabe, tenemos un dicho el cual es muy bien conocido entre nosotros hoy que muchos ministros beben en alguna ocasión antes de ir al púlpito, toman un buen y pesado trago de intoxicación. Es bien conocido que se ven ministros en la plataforma que aún se tambalean bajo la influencia del licor. Y eso no debería ser. No debe ser. Es porque muchas veces podemos condenar al hombre cuando quizás no deberíamos hacer eso; deberíamos hallar cuál es el problema. Muchos de ellos fueron convertidos del alcohol. Y encontramos que si están en esa condición, es una desgracia y un reproche, pero no un mayor reproche que el que sería mentir, robar, o sentir deseo de las mujeres, o cualquier otra cosa que esté en el mandamiento. ¿Ve? Y quizás un hombre sea muy apasionado por naturaleza y vea estos desnudos modernos en la calle, y él constantemente esté en problemas. El hombre nació de esa manera. Ahora, lo que él debe hacer, el ministro que bebe, o la mujer que fuma o que viste inmoralmente, tratando de procurarse el consuelo de estar tan bien arreglada, que ella lo que quiere es lograr que un hombre la mire... No hay otra razón. Ella está parcialmente demente. ¿Ve? Ninguna mujer sensata sabría desnudarse delante de los hombres, una que tenga su mente correcta. No hay ninguna razón en absoluto. Pero ella está tratando, estas niñas jóvenes que hoy salen a la calle, son realmente... Bien, perdonen la expresión. Y recuerden, esta cinta no solamente es para esta gente aquí, ella recorre el mundo.
31Y una mujer que se quitara la ropa, porque sabe que es un tiempo caluroso. Camina allá afuera en el sol, desnuda, y luego sale con algunas ropas puestas y ¿cuál es lo más fresco? Los indios allá en los Papagos y Navajos; los Papagos, especialmente, y de la reservación, aquellas mujeres salen con unas grandes mantas de hilo alrededor de ellas, y se sientan afuera al sol para mantenerse frescas. ¿Por qué? Ellas sudan y el viento que sopla produce un acondicionador de aire. ¿Ve usted? Y estas mujeres no tienen ninguna otra razón sino solamente... Ellas no lo saben; no se dan cuenta de ello. No estoy diciendo que sí lo hacen. Muchas de ellas son buenas mujeres, y no lo estoy diciendo para ser rudo. Lo estoy diciendo para tratar de despertarlas.
32Es solamente Satanás. Usted se da cuenta que el otro sexo, el sexo masculino mirando hacia tal cosa, produce tal influencia en ellos al punto que chirrean sus llantas y silban el silbido del lobo. Y, ¿Por qué ellas hacen eso? Las mujeres lo hacen para lograr que el hombre actúe así. ¿Por qué usted se levanta, justamente al calor del día, a las cuatro en punto de la tarde, a podar el césped cuando la gente viene de su trabajo y cosas como esa? Eso muestra que es un espíritu de demencia. Sé que muchas de ellas pueden tener un coeficiente intelectual un millón de millas más alto que el mío, pero yo pruebo su coeficiente intelectual con la Palabra de Dios y veo lo que resulta. ¿Ve? Ese es el moderno coeficiente intelectual, pero la verdadera evidencia y los frutos de vida lo prueban. Así que ellos tratan de encontrar consuelo con eso. Muchos de ellos dicen: “Bien, yo no hago eso”. Pero ustedes se visten con tal apariencia hasta el punto de tratar de ser más modernas que la mujer que se va a sentar a su lado en la iglesia la mañana siguiente, vestir un mejor sombrero o unas ropas un poco mejores, porque usted puede permitirse hacer eso. Fíjese, el pecado penetra profundo. Y tratan de hallar consuelo haciendo eso. Y tienen...
33Ha llegado a ser de tal magnitud al punto que ha repercutido absolutamente en la nación entera, no solamente la nación, sino en el mundo entero. Pudiera decir muchas cosas aquí, pero con el fin de ahorrar tiempo, para el servicio de sanidad que viene, pudiera hablar extensamente acerca de esto, pero no lo haré. Estoy seguro que ustedes entenderán lo que quiero decir. Esto golpeó al mundo político, la vida política, la vida social, la vida moral de la nación, de los pueblos alrededor del mundo. Ha llegado al punto en que un hombre desea ser un político solamente por tener la fama de ser un político. Obtienen dinero en abundancia, pueden atraer votos, y contratar maquinarias para hacer eso, y todo lo demás, sólo por el renombre y valen millones y millones de dólares sólo por la fama de ser algún gran político. Suficiente se dice de eso; ustedes saben de lo que estoy hablando.
34Y la vida social. La gente tratando de reunirse en esta vida social demencial. No me diga que el mundo no está demente al actuar de la manera en que lo está haciendo. Seguro que lo está. Ciertamente. Es un mundo neurótico. Y la única manera que escaparemos es mediante la gracia de Dios. Note, en esta vida social la gente tiene que venir a un lugar donde socializan en pequeños clanes y entran allí y piensan: “Somos mejores que el grupo vecino”. Y se hace justamente de esa manera y es... La moral. Golpea la moral de la gente al punto, (con honestidad, amigos), que ni aún creo que la palabra “moral” sea identificada entre el noventa por ciento de la gente de esta nación. Ellos ni siquiera saben lo que la palabra “moral” significa. Se escapa de ellos. Y se ha hecho tan engañoso.
35Satanás es muy sutil, (¿Ve?) Y lo hace tan fácil, tan sutil, sólo un poquito aquí y un poquito allá, y lo deja. Él tiene tiempo suficiente, así que él sólo corre un poquito aquí y un poquito aquí, y la primera cosa que usted sabe es que la gente está justo desplazándose gradualmente dentro de ello. ¿Qué le hubiera sucedido a una mujer, en el pasado cuando yo era un muchacho de dieciséis años, si ella hubiese caminado por la calle como lo hace hoy en esta forma de desnudismo? Oh Dios, la hubieran tenido en la cárcel. Bien, si era incorrecto entonces, es incorrecto ahora. ¿Ve? Pero fíjese, Satanás sólo comienza a cortar las faldas y a recortarlas, y sucederá que habrá alguien que diseñará algo un poco más allá del mikini o bikini, o como ustedes llamen la cosa, hasta llegar a una hoja de higuera. Recuerde. Eso es correcto. Irá directamente hacia atrás. Y allí está prácticamente ahora.
36Y ahora, hallamos que todas aquellas cosas suceden porque la gente está tratando de hallar consuelo. Están intentando encontrar algo que ellos... Y recuerde, su consuelo es su religión, y usted hace de esas cosas su religión. Qué lástima darse cuenta que la muerte está justamente delante de usted. ¿Ve? Todo esto ha sucedido al punto que parece que no hay un fundamento sólido que haya quedado en la nación sobre el cual edificar alguna cosa.
37Sólo permítanme preguntarles algo. Usted ya casi no puede creer nada, a excepción de la Biblia. Aún tenemos a Cristo, gracias a Dios. Usted no puede darle crédito a nada. Por ejemplo, cuando enciende su televisión (ustedes que la tienen), cuando usted enciende su televisión y ve los comerciales, bien, si una persona intenta vivir por el cien por ciento de esos comerciales, moriría en una semana. Fíjese, usted no podría hacerlo. Y la verdad es que alguna compañía colapsaría así, como un producto que dice: “Esta es la cosa aquí, y no tenga este de aquí”, y la misma compañía vende el mismo producto. Luego vendrá otro comercial, compre este de este lado y no aquel, y la misma compañía. El pueblo americano cae por basura tal como esa, hasta que la cosa entera llega a ser una putrefacción, al punto que no hay esperanzas para nada. Nadie sabe qué creer. Pero les voy a decir luego de un momento en qué creer si usted desea consuelo, si es la voluntad del Señor.
38La gente. Ellos mienten, estafan, roban, al punto que usted casi tiene que tener un depósito de seguridad para pedir prestado cinco dólares de alguien. Usted sabe, la Biblia habla que no habría amor en los últimos días sino solamente entre los elegidos. Eso es correcto. La Escritura habla de eso, que el esposo estaría contra la esposa y la esposa contra el esposo, los hijos contra los padres. Solamente entre los elegidos del Señor habrá quedado algo de amor.
39Las iglesias han entrado en la misma cosa de la vida social. Trajeron dentro de la iglesia, su vida social y su política, y sus otras cosas, al punto que tienen a la iglesia tan confundida que no sabe que hacer. Trajeron la política dentro de la iglesia. Trajeron también la vida social, su vida social en la iglesia, sus actividades sociales, bingo o bunco, o como lo llamen, y estas cenas y bailes, y lo demás, en la casa del Señor. ¡Oh, es una lástima! Dicen: “Bien, ahora, no es eso; es en el anexo”. Recuerde, fue del anexo también que Jesús dio latigazos y echó fuera a los mercaderes con su mercancía, y dijo: “Está escrito: “La casa de Mi Padre es hecha casa de oración” y ustedes la han convertido en cueva de ladrones”. ¿Ve? Es incorrecto, no me interesa en dónde sea. Mientras que la iglesia... La iglesia no es tanto el edificio; es la gente en el edificio. Y si esas personas están esperando con ilusión en esto, oh, es incorrecto. Y han traído esa práctica.
40Ahora, encontramos que las iglesias también están siempre prometiendo algo, como la televisión y lo demás, de manera que nunca alcanzan lo que prometieron. Como muchas veces he mencionado una antigua cita: “El hombre está siempre alabando a Dios por lo que Él hizo, alabando a Dios por lo que hará (mirando hacia lo que Él hará), y luego ignora lo que Él está haciendo”. Fíjese, ellos fallan. Y esa es la manera en que llegan a ser historia poco después de contaminarse, porque fallan en reconocer el presente. Usted puede hablar del consuelo que Cristo dio una vez, y decir del consuelo que Él dará en las edades por venir, pero rechazará el consuelo que Él tiene aquí ahora para usted. ¿Ve? Es sobre el mismo principio; hallamos eso. Bien llega a ser una gran cosa. Ahora, encuentre que ellos están… ellos vienen...
41Eso aún llegó a ser en Pentecostés, en las iglesias. Llegó a ser que dentro de las esferas pentecostales, están siempre prometiendo algo que nunca llegan a alcanzar. Siempre sucede que cada individuo tiene una sensación diferente y lo hace ya sea Escritural o no, y están prometiendo algo que nunca obtendrán, al punto que pareciera que está llegando a un lugar donde se tiene la impresión de que no hay sinceridad alguna. La gente no alcanza ese núcleo genuino de sinceridad. Está perdido el... La misma palabra inglesa de sinceridad ha perdido su valor para la gente. O, debido a la manera de vivir de la gente, perdió su sinceridad para ellos. Ahora, no parece que entienden.
42Incluso nuestras confesiones... Ahora, deseo que ustedes que están viniendo, o aquí, o en la cinta, quiero que escuchen con atención ahora por un momento a esta cita. A menos que usted sea profundamente sincero... Y no puede ser sincero hasta que usted positivamente entienda. Si está presumiendo, o adivinando o teniendo la esperanza, entonces no puede haber la profundidad en la sinceridad que Dios requiere. Fe no es un “así lo espero” o “pudiera estar correcto”. Tiene que ser absolutamente “Amén”. Es su punto final. Es su absoluto. Es la cosa a la que usted está amarrado. ¿Ve? Usted tiene que llegar a su punto final que: “Es la verdad y nada menos que la verdad, y debe ser así”. Y luego cuando usted se da cuenta en su mente, entonces usted tiene que aproximarse a ello con su vida entera, alma, cuerpo, todo lo que está en usted, sólo venda completamente todo por ello. Como Jesús tan preciosamente nos enseñó en el hombre comprador de perlas, y él halló la de gran precio y vendió todas las otras que tenía para obtenerla. Todas las verdades y todo lo que poseía, aunque eran buenas perlas, esta significaba todo para él. Y cuando usted halla el Absoluto de Dios, Su Palabra, una promesa acerca de cierta cosa, usted tiene que saber en primer lugar que es la Palabra de Dios, que lo que usted está viendo que es realizado es Dios. Allí no hay “quizás sea así, pudiera ser, pareciera como si debe ser”. “Es Dios”. Entonces cuando usted llega a ese punto, entonces esa es la Perla de gran precio, usted tiene que apartarse de todo lo que alguien más diga que sea contrario a Ella. Usted no debe mirar a lo que el hombre haya progresado. Usted tiene que mirar lo que Dios ha dicho y a lo que Él prometió y verlo a Él llevándolo a cabo, entonces ese es su punto final allí mismo. Y luego todo lo que usted es, todo lo que era, todo lo que usted espera ser, debe estar basado sobre esto exactamente como si fuera de vida o muerte para usted en ese momento.
43Yo creo que una de las cosas que impiden a nuestra gente ser sanada es la falta de confesión, es la falta de confesión sincera. Ahora, por ejemplo, esto pudiera sonar un poco malo, pero no quiero decirlo en esta manera. Pero mirando a mi esposa sentada aquí. Si yo saliera de aquí hoy y echara mis brazos alrededor de alguna otra mujer y le hiciera el amor, yo sabría entonces, después de hacer eso, que estuve equivocado, tan equivocado. Ahora, por supuesto, mi Consolador me guarda de hacer eso. ¿Ve? Pero quiero decir es que si yo hiciera eso, y si sucediera que yo hiciera eso o algo similar. Y entonces yo sé que lo primero es decírselo a mi esposa, antes de que pueda decirle a Dios, “perdóname”, porque yo he pecado contra ella. Si usted viene al altar y recuerda que usted tiene un deber, vaya y arregle eso primero antes de dar su ofrenda. Así que tendría que ir a ella. Creo que la confesión es poner en orden también. No es una confesión verdadera a menos que sea así.
44¿Qué si yo dijera ahora: “Voy a confesar que he actuado incorrectamente, yo digo: “Buen Señor, viejo Amigo mío, Tú sabes que Te conozco bien? Gloria a Dios. Aleluya. Creo que Tú eres un viejo y buen Compañero. Perdóname. Tú sabes, viejo Amigo, lo hice sin querer”. ¿Ve? Ahora usted dirá: “Eso es sacrílego”. Lo es. Hacer una confesión como esa lo es. Pero, ¿qué si yo fuera y dijera: “Señor, yo no quise hacer eso de esa manera, y ayúdame y no lo haré otra vez?” Él rechazaría mi sacrificio hasta que primero vaya y arregle eso con mi esposa.
45Entonces, ¿qué si vengo a ella con la misma irreverencia y digo: “Supongamos, vieja, vieja amiga mía, vieja madre de mis hijos, y querida vieja, tú sabes que hemos sido viejos amigos por mucho tiempo? Supongamos, ¿qué si coloco mis brazos alrededor de otra mujer? ¿Y qué dirías al respecto, vieja, me perdonarías?” Me imagino cómo me miraría. Ella pensaría: “¿Qué le está pasando a mi esposo?” ¿Ve? Lo primero es que ella no sabría si yo estaba bromeando o si no lo estoy. Y usted no va de esa manera a hacer una confesión a su compañero humano o a Dios. Usted va con un sentido profundo de sinceridad, con dolor santo por su pecado. Primero, usted tiene que estar arrepentido. Yo debo decirle a ella: “Querida, ven acá, esto puede significar el resto de nuestra vida marital. La mujer con la que he vivido, que es mi amada, y cómo te he amado todos estos años, pero ahora tú puedes abandonarme a partir de este momento; puedes no quedarte conmigo; puedes no aceptarme. Y estoy en el conocimiento de eso. Pero, sin embargo, para arreglarlo, tengo que corregir”. Tengo que decirlo desde lo profundo de mi corazón.
46Luego tengo que decirle al Señor de la misma manera. Decirles a ambos, a ella y a Dios, con sinceridad, que nunca lo haré otra vez por la gracia de Dios. ¿Ve? No solamente... Ahora, yo podría lograr que ella lo aceptara o no. Quizás mi discurso la convencería a ella, pero no convencería a Dios. Él mira en mi corazón y Él sabe. Y después de todo, sólo unos pocos años más con ella, si Dios lo permite, y seremos sacados de este mundo. Pero con Dios es eternidad, así que tengo que ser profundamente sincero con Dios. Y, entonces, si soy sincero, Él me escuchará. Pero si no soy sincero, no hay necesidad que desperdicie el tiempo de Dios en escucharme. Y es eso adónde esto ha llegado hoy entre la gente. No parece haber el sentido profundo de sinceridad que debieran tener. Y yo creo que un hombre o una mujer que viene para recibir la oración, debe primero confesar todo lo que ha hecho y arreglar todo. Porque, fíjese, usted observa cantidad de veces en la plataforma, usted note, observe cuán lejos está ese ASI DICE EL SEÑOR. ¿Ve? La gente, la visión se materializará, por supuesto, con la fe de ellos; Dios prometió eso por un don. Pero la sanidad es algo diferente; Dios lo reconoce entonces.
47Ahora notamos, que es que la gente al hacer su confesión tiene que venir con profunda sinceridad. Yo tengo aquí; no tengo tiempo para leerlo, pero es en Binghamton, Nueva York, creo. ¿O me he equivocado en eso? Fue en, sí, Binghamton, creo que es correcto. En el lugar donde está la Endicott Shoe Company. Binghamton, creo que se llama Binghamton, Binghamton, eso es correcto, Nueva York. Estábamos allá en el sitio de la compañía de zapatos Endicott-Johnson, un gran auditórium, estábamos teniendo una reunión allá. Y una mañana, Billy Paul estaba en la puerta contigua a la mía, había mucho frío, los vientos soplando. Y había hallado falta de sinceridad entre la gente, así parecía. Y me preguntaba el porque. Aquí estaba un hombre que fue sanado, a propósito, estoy hablando de un hombre en particular. El hombre tenía una gran aflicción y fue sanado esta noche estando allá. Y antes que saliéramos, a los cinco días, la aflicción regresó a él nuevamente. Porque en la Presencia del Espíritu Santo, Él la echó de él. De la misma manera que Él lo hizo a esta joven mujer hace un rato aquí afuera en el patio, o al joven la noche pasada. Pero debe haber una profunda sinceridad para saber que el Dios que puede echarlo fuera de usted ahora, con esa misma unción sobre usted, puede mantenerlo alejado. Y entonces el Espíritu Santo me habló una mañana cerca del amanecer y dijo: “Ponte de pie en la plataforma o donde sea, y trae a estas personas allí arriba y hazlas confesar lo que hayan hecho antes que ores por ellos”. La profundidad de la sinceridad...
48A menos que el mundo se arrepienta, perecerá. Y confesión es lo que el mundo necesita hoy, es una honesta confesión. Es como la medicina para la enfermedad. Todos podemos leer en la botella qué clase de medicina es y qué enfermedad cura. Pero, usted sabe, leer las instrucciones. Voy a aplicar eso para asemejarlo a la Biblia; nuestras escuelas y seminarios pueden leer toda la Palabra. Pero, usted sabe, solamente leer las instrucciones y cómo tomarla, no cura la enfermedad. ¿Ve? Es tener la medicina, al punto que tiene que ser tomada. Así que un hombre puede decir: “Yo soy un teólogo. Ahora, no me hable, acerca de tal y tal, yo conozco las Escrituras. Yo sé que la Biblia habla así y así, que...”
49“El que oye Mi Palabra”, San Juan 5:24, por ejemplo. “El que oye Mi Palabra y cree al que me envió, tiene Vida Eterna”. La versión del Rey Jaime lo coloca como “sempiterno”, lo cual es “eterno”, correctamente. “Tiene Vida Eterna porque él ha creído”. Mucha gente dice que ellos creen. Ahora, eso es verdad. La Escritura está correcta. Estoy leyendo la Prescripción; estoy leyendo lo que es la Prescripción y el Antídoto para mi pecado, pero, ¿puedo tomarla? ¿Puedo creer? Yo pudiera decir que creo, pero, ¿yo creo? Eso es lo que sigue. Solamente leerla y saber las instrucciones no curan la enfermedad. El problema es que (en nuestro caso) no aceptásemos lo que el Remedio dice que hagamos. Tenemos el Remedio pero no lo tomamos. Decimos que lo hacemos, porque podemos leerlo; pero realmente tomarlo, no lo hacemos. Fíjese, el Evangelio es de la misma forma que la medicina, en este caso. Si el paciente... Y ha sido probado que el remedio cura al paciente, y el paciente lee todo acerca del descubrimiento de esta droga, y conocen cada onza de la medicina que hay en ella, conocen todo del nombre del científico que encontró esta cierta droga, como la vacuna Salk y así las demás... Si nosotros conocemos toda palabra acerca de ello, pero rechazamos tomarla, no nos ayudará. Fíjese, no nos ayudará.
50Pero, y entonces como decimos: “Pero nosotros la tomamos”. Y si usted dice que la tomó y el paciente no muestra resultados, él no la tomó. Eso es todo. Qué si ese reloj en la pared no fuese tal entrometido. ¿Ve? Me gustaría quedarme aquí y hacerlo bajar verdaderamente con fuerza a nuestra gente, puesto que el Evangelio ha puesto a prueba estas cosas, y ellos reclaman que la toman y muestran que no la han tomado. Cómo puede una persona leer las Escrituras sobre la pequeña cosa que hablo, acerca de las mujeres con el cabello cortado a los hombros y vistiendo pantalones cortos y las demás cosas como esa, cómo pueden llamarse a sí mismos cristianos cuando la mismísima Medicina dice que es diferente. ¿Ve? ¿Cómo? Usted dice: “Yo dancé en el Espíritu. Yo hablé en lenguas”. Eso no quiere decir nada. Su propia vida prueba que usted no la tomó. Usted dice que la tomó, pero no lo hizo. Porque usted aún está presentando todos los síntomas que la Medicina se supone que cura. Y la Medicina en el campo del Evangelio es una cura garantizada. Tiene que serlo. Ahora, fíjese, usted tiene que mostrar los resultados.
51Usted toma una persona que dice que ellos son: “Yo soy. Yo soy un creyente. Yo creo”. Permita que la Luz del Evangelio los alcance, hermano, ellos lo aceptarán de inmediato y mostrarán resultados. Ciertamente. Usted no verá a ese hombre en los billares nunca más; no lo verá fuera de aquí con un cigarrillo en su mano, no lo verá bebiendo. Oh, no. No lo verá flirteando con otras mujeres. No, no, no. No me interesa cuánto arrojen sus carnes femeninas delante de él, él volverá su cabeza hacia los cielos y mirará hacia Cristo. ¿Qué es eso? Eso muestra que el Remedio tuvo efecto. Y si no tiene efecto, usted dice: “Bien, yo sé que lo tomé”, bien, entonces, ¿dónde está usted hoy? Usted está muriendo. Usted muestra... Estoy mirando en usted para diagnosticar su caso mediante la Biblia, que usted está aún en pecado. Y la paga del pecado es muerte. No piense que tiene que ser algo más evidente. Sus propias acciones lo prueban; sus propias acciones prueban que usted no lo tomó. Usted creyó que lo hizo. Amén. Usted pudiera haber sido totalmente sincero en hacerlo, pero no lo hizo. Porque si lo hubiera hecho, Dios prometió que tendría efecto en usted. Y el viejo pecado aún está allí, la naturaleza del viejo Adán aún permanece, la vieja incredulidad. Sin embargo, usted trata de manufacturar delante de su compañero hombre, dice: “Bien, yo soy un creyente. Oh, gloria a Dios. Si, soy un creyente”. Pero fíjese, Eso no lo ayudó de ninguna manera. Quizás el mismo paciente ni aún sea predestinado para tomar la Medicina. Si así fuera, nunca tendrá efecto. Eso es correcto. ¿Ve usted?
52Pero mire a esa pequeña mujer inmoral cuando la Luz la alcanzó, había algo que yacía allí para tener cuidado de su condición. Si nosotros creemos y sinceramente confesamos, este Remedio a la manera de Dios tendrá su efecto. Dios ha provisto un camino para estas cosas. Ahora, fíjese, los hombres irán, dicen: “Bien, me uní a la iglesia. Se fundó conmigo”. Ese no es el camino provisto por Dios. El camino provisto por Dios es el arrepentimiento, las confesiones y mostrar resultados, produciendo frutos de arrepentimiento, mostrando sinceridad. Si ustedes gente, hicieran eso exactamente esta mañana, los que van a recibir la oración... Y ustedes que oyen esta cinta, por todo el mundo, y después que esta cinta sea puesta y el ministro o la persona que está colocándola en grupos congregados en las selvas o dondequiera que usted esté que se esté escuchando, primero haga una confesión clara y sincera, y entonces venga sin nada en su corazón absolutamente, excepto la fe, y reciba la oración, allí la Medicina obrará.
53Jesús dijo: “Arrepiéntase cada uno de ustedes”. Quise decir que Pedro lo dijo en el día de Pentecostés: “Arrepiéntanse y sean bautizados en el Nombre de Jesucristo para la remisión de pecados y recibirán el don del Espíritu Santo”. Cuando usted se arrepiente completamente y cree en el Señor y es bautizado en el Nombre de Jesucristo, usted hace a Dios mentiroso si usted no recibe al Espíritu Santo. Jesús dijo esto, la última comisión a Su iglesia: “Estas señales seguirán a los que creen. Si colocan las manos sobre los enfermos, sanarán”. Y usted ve esas señales siguiendo al creyente, y usted viene y ese creyente coloca las manos sobre usted, y no sucede algo, entonces hay algo incorrecto con su fe. El creyente... Dios prometió un camino provisto.
54Tratamos de hallar consuelo diciendo: “No tengo que escuchar”. No, eso es verdad; usted no tiene que escuchar. Pero si usted está predestinado para Vida Eterna, usted lo oirá y se regocijará con Ella. Es su Consuelo. Es la cosa por la que usted ha anhelado toda su vida. Es esa Perla, por la que usted está listo para dejar todo ¿Ve?. Usted la desea porque sabe que es el cuidado amoroso de Dios por usted. Es algo que resuelve la cuestión del pecado, resuelve la incredulidad, resuelve todo para usted, si usted la desea. Es el que está realmente enfermo y sabe que está enfermo, que busca un médico. Ninguno que no está enfermo, necesita uno, Jesús lo dijo. Sino aquellos que están enfermos. Si usted puede darse cuenta de su condición, entonces tiene que hacer como Él dijo que hiciera. Luego tiene que suceder, o Dios dijo algo que era errado. ¿Ve?
55Así que mucha gente, algunas veces, en los servicios de sanidad, usted no comienza desde el fondo. Usted tiene que tener una vida limpia, tiene que estar en condiciones; usted tiene que haber dicho realmente: “Si, yo lo creo”, y eso tiene que ser de corazón. Nadie tiene que mimarlo: “Ahora, oh, querido hermano, querida hermana, usted debe hacer esto, debe hacer aquello”. Usted es un creyente, no hay nada que pueda apartarlo de usted. No me interesa lo que alguien más dijera, lo que alguna consolación, lo que algún consolador, lo que algún doctor, lo que algún hospital, lo que algún diagnóstico dijere, usted, aún así, no crea a eso. Usted simplemente lo sabe. No hay necesidad de decir alguna cosa adicional al respecto, ¡usted lo sabe! Ahora, eso es lo genuino.
56Tenemos tanta imitación en todas las cosas. Tiene que ser de esa manera. No se sienta mal al respecto. Eso tiene que estar allí. Siempre ha sido y será. Pero les estoy diciendo esta mañana lo que es verdad y los hechos. Estamos en el tiempo del fin. Tenemos que hacer llegar este asunto a la verdad y dejar que se sepa lo que es la verdad. Ahora, encontramos gente que no tomará el camino de Dios respecto a esto. Ellos quieren, ellos... Dios tiene un camino provisto para su consuelo. Dios tiene un camino provisto para todas estas cosas. Pero la gente no lo quiere. La gente va en pos de otros caminos, y cada vez que hacen algo de alguna otra manera fuera del camino de Dios, traen sobre si la ira de Dios cada vez que lo hacen. Correcto.
57Y todas estas cosas de las que he hablado, nos llevaron a esto, el mundo, todos estos ir en pos de otros progresos científicos, ir en pos de los progresos de la iglesia, ir en pos de diferentes cosas nos han traído al fin del mundo. Estamos en el fin. No queda ninguna esperanza. Estamos sin una esperanza de supervivencia. No tenemos ni aún una oportunidad de sobrevivir. Ahora, sólo permítanme analizar esto por unos minutos para justamente probárselos. Y cada uno de ustedes tienen, si no lo han hecho, deberían tener una revista médica; deben tomar la revista Reader´s Digest y las demás, donde usted puede leer de estos logros. Ahora, para hacer...
58Un ministro aquí está enviando este mensaje alrededor del mundo. Para hacer una afirmación como ésta, que estamos sin esperanza, que estamos más allá de toda redención, que hemos pasado la línea entre redención y juicio, ahora yo debo darle a la congregación algunos fundamentos sobre los cuales basar esta afirmación. Debe haber alguna razón para que un hombre, si él está en sus cabales como creo que lo estoy, haga una afirmación como esa para decirla a su nación, para decirla a su congregación, para decirla a la gente a donde irá alrededor del mundo en treinta o cuarenta naciones, quizás, por todo el mundo, y pueblos y lenguas, que estamos en el tiempo del fin, nos corresponde hacer un planteamiento o explicarlo un poco hasta que lleguemos a nuestro texto principal para la mañana.
59Mire, ahora miremos a lo que la ciencia y la educación nos han llevado, y esa es la mismísima cosa que el hombre aceptó: una prueba científica en lugar de la Palabra de Dios. Y la ciencia siempre ha tenido que arrepentirse de lo que dice. Estaba leyendo aquí hace algún tiempo donde un científico francés dijo hace aproximadamente doscientos años, o trescientos: “Al rodar una bola alrededor de la tierra, si esta bola a esta velocidad... Si el mundo alguna vez inventa alguna clase de cosa que las hiciera viajar al menos treinta millas por hora (48 kilómetros por hora – Editor), algo como eso, alrededor del mundo”, que él científicamente lo probaría: “que eso sobre su peso sería levantado de la tierra por gravitación”. Ahora, ¿usted cree que la ciencia haría referencia a este sujeto alguna vez? Ciertamente que no. Para ellos eso está en el pasado.
60Ahora, solamente pensemos ahora, todos queremos decir: “Deseo comprobarlo científicamente”. Eso es lo que gran cantidad de denominaciones de gente religiosa dicen hoy. Ellos quieren una prueba científica. Bien, yo pudiera volverme y decir: “Pruébeme científicamente que Dios está en su congregación. Pruébeme alguna cosa, científicamente, que sea real”. ¿Qué es real? Vida. Quiero que usted me dé un cuarto del valor de la vida, o déjeme vender todo lo que tengo para obtener esa porción de vida. ¿Y es vida verdadera? Si no lo es, ¿para qué estamos todos aquí? Vida, fe, amor, gozo, paz, longanimidad, benignidad, mansedumbre, paciencia, la ciencia no lo puede tocar. Y eso es la única cosa real perdurable que hay. La armadura cristiana completa es mirar a lo invisible. Pero los sentidos no declaran esas cosas, sin embargo, ellas están allí. Esa es la razón por la que se requiere fe para creerlo y producirá en usted lo que la fe ha declarado que está allí. Ella le traerá a usted, sanidad Divina y cosa. Ellos no pueden probar qué es lo que sana divinamente, pero ellos saben que hay una sanidad Divina. Ellos no pueden probar lo que salva del pecado, pero saben que las personas son salvadas del pecado. Así que eso no puede ser probado científicamente, pero es científica la manera de Dios verlo.
61Ahora, ¿qué nos ha aportado la ciencia? Ahora, que usted pueda ser conmovido sólo por un momento. La ciencia nos ha traído enfermedad, muerte y padecimientos. Ahora, usted ha sido enseñado solamente de un lado del cuadro. Pero hay dos lados de él. Usted dice: “La ciencia ha inventado esto, aquello y lo otro”. Bien, les vamos a conceder ese privilegio. Pero veamos el otro lado. La ciencia nos ha traído enfermedad, aflicciones y muerte. Mire. La hibridación científica ha traído muerte a la generación, de los alimentos y cosas. Ha hecho a la gente tan blanda, al punto que los hombres y las mujeres están constituidos de un montón de fango, no hay estructura en ello. Ha llegado a ser un montón de gente de voluntad débil. No pueden vivir sin un aire acondicionado; se mueren. No pueden jugar un partido de béisbol. Si uno de ellos es golpeado ligeramente en alguna parte, eso lo mataría en los cuadriláteros de boxeo y lo que sea. Y es tan blando al punto que eso está pervirtiendo a hombres y mujeres.
62Y están inyectando esto híbrido en el ganado el cual se ha revertido en género humano ahora, de acuerdo a la misma ciencia, y están cometiendo perversiones en ellos. Porque cuando una vaca es híbrida o cualquier alimento es híbrido, ese alimento construye células de sangre, y la célula de sangre es su vida. ¿Ve lo que se hace? Y luego, ellos colocan estas inyecciones dentro de la carne, y ahora está comprobado que estas inyecciones tienen efectos sobre la raza humana. Científico... Fumigan los campos con DDT, lo he visto el otro día, y ahora tenemos ochocientas personas enfermas en esta comunidad por comer huevos. ¿Recuerdan hace años cuando primero, cuando teníamos la estructura diminuta aquí y yo estaba profetizando y dije: “Sucederá en los últimos días, no vivan en un valle y no coman huevos”. Lo tengo en mi libro. Pensé que había algo acerca de eso y fui y miré en él. “No coman huevos”. Eso fue allá atrás en 1933. Los huevos han contraído algo en ellos ahora, y veo donde la ciencia dice que un hombre por encima de los cincuenta años nunca debe comer un huevo, porque al ser comido es la cosa más dura para el corazón. Padecimientos...
63La leche. Nuestro régimen mejor balanceado solía ser la leche. Los doctores le dirán: “Aléjese de ella”. Está produciendo cavidades y de todo. Es el mismo ser humano que solía beberla y vivir por años y nunca supo de cavidades, pero el cruzamiento y lo demás han colapsado la estructura del ser humano al punto que no es nada más que un montón de fango, una bola de enfermedad. ¿Qué lo hizo? La ciencia. Mire. Está causando que los genes en el hombre y la mujer se debiliten, la debilidad física del ser humano a través de los genes y el incremento de niños espásticos está por el treinta por ciento. El mongolismo está en un gran ascenso. Y estas debilidades por la hibridación de los alimentos que estamos consumiendo para vivir, están debilitando el cuerpo, lo cual ocasiona cáncer, problemas mentales y toda clase de enfermedades que están siendo introducidas en el cuerpo humano por causa de su debilidad. Los científicos, destruyéndose a sí mismos, apartándose del plan de Dios... Él dijo: “Cada simiente produzca según su género”. ¿Ve dónde estamos? Pudiera continuar y continuar; nuestro tiempo se está yendo. Pero note, ¿Qué lo está causando? La ciencia ha traído muerte, enfermedad y destrucción.
64Y estaba viendo el otro día, estaba hablando a mi buen amigo, el doctor Vayle sentado aquí, donde había un artículo que la gente estaba muriendo por causa de la penicilina. No es la penicilina realmente; es el sucio que permiten que ingrese cuando están elaborando la penicilina. Es un esquema avaro de hacer dinero. Los doctores la dieron en algún momento a quienes ni aún sabían la fórmula de una aspirina, y el padre de éstos los envía lejos para especializarse en otra cosa y ni aún saben cómo curar el dolor de barriga de un niño. ¿Pero qué hemos logrado? Avaricia, alguna influencia o alguna insignificancia. Ellos, difícilmente, ya no tienen más al doctor rural de antaño que solía venir y hablarles y consolarles y hacía todo. Sacaron a Dios fuera del cuadro porque querían ir en pos de su propio camino. Para sacar a Dios del cuadro, dieron una explicación de Él completamente fuera de lugar. Allí estamos.
65Eso es lo que hemos hecho por medio del cruzamiento. Fíjese, el cuerpo... Lo que produce una planta sana. Un germen difícilmente puede llegar hasta ella. Estas son plantas de semillero, estas plantas híbridas que usted tiene que mantener rociadas todo el tiempo, Y muchos de ustedes han leído mi mensaje acerca de la “Religión Híbrida”, mantenerla rociada y mimada y así sucesivamente. Note, pero la genuina planta verdadera no tiene que ser rociada; ella es la original.
66¿Qué hace que la enfermedad venga al cuerpo humano? Es el cuerpo... Como me fue dicho por un apreciado doctor amigo mío, que no quisiera mencionar su nombre ahora, pero él es un muy buen hermano, que estaba leyéndome recientemente de una revista médica, un libro en su oficina, donde él conserva todos estos finos libros y lo más avanzado en materia médica. Es debilidad. Ustedes notan que cualquiera que sea realmente... Usted dice que su cuerpo está declinando, atrapa un resfrío así de rápido. ¿Qué es eso? Es la debilidad de su cuerpo que produce una mucosidad por fuera de sus glándulas. Y en esa mucosidad los gérmenes de la gripe se alojan y usted atrapa un resfriado. Pero si ese cuerpo estuviera fuerte, echaría fuera ese germen de gripe; no lo podría tocar. Así que, usted ve, cuando Dios hizo al hombre en el principio, él era inmune a cualquier enfermedad. Pero la incredulidad y la ciencia... La ciencia y la educación fueron las primeras cosas que alejaron al hombre de Dios, y aún lo están alejando.
67Solamente observe lo que los cigarrillos y la bebida y estos desnudos y demás han hecho para la decadencia de esta generación. Me imagino siempre que se preguntarán... Voy a hacer una declaración aquí. No iba a hacerlo, pero creo que lo haré. Fíjense, ellos alguna vez se preguntan, siempre me están diciendo: “Hermano Branham, ¿qué lo hace a usted criticar siempre acerca de cosas como esa? Usted no lo oye... Digamos que usted va a la iglesia de un hombre, oh, yo puedo llevar a mis amigas y ellas no pueden ni aún sentirse cómodas donde usted está hablando. Usted siempre las está regañando por sus cabellos cortos y por vestir ropas que pertenecen a los hombres y todas estas cosas como esas. Diga, ¿por qué lo hace?”. Ahora, yo estoy...
68Este puede ser mi último mensaje hasta el próximo verano, usted sabe, pero les quiero decir. Aquí está. Es el Espíritu de discernimiento para estos últimos días, que muestra que esa es una cosa maldita delante de Dios. ¿Me pregunto alguna vez si algún ministro ha obtenido algún discernimiento de los últimos días? El mismo Dios que le dice a usted aquí en la plataforma su condición y lo que usted ha hecho y lo que usted iba a ser y qué problemas tiene, el mismo Espíritu dentro de usted vigila y puede discernir las señales del tiempo, y no puede evitarse que clame. Es el Espíritu de discernimiento, porque el Espíritu Santo Mismo dice que esa cosa es pecado y cualquiera que participa de eso perecerá. Y entonces, ¿cómo puedo ser justificado a los ojos de Dios, viendo a mis hermanas y hermanos en esa clase de condición, si yo no clamo contra eso? Aún cuando se enojaran conmigo, aún debo clamar en contra de ello. Es el discernimiento. Algunas veces, ellos difieren en la Palabra y lo demás; es falta de discernimiento. Venga a enfrentarlo por la Palabra. Fíjese, sabemos que es correcto. Bien, se sabe que es la verdad. Es el discernimiento de los últimos días.
69Ahora, vemos acerca de la ciencia. No deseo ir más allá acerca de eso. Mi tiempo se está terminando. Ahora echemos un segundo vistazo a la educación y veamos lo que se ha hecho. ¿Ve? Ahora, en general tenemos dos iglesias. Ahora, nos damos cuenta que fue la razón, los razonamientos comunes que comenzaron la bola rodante de pecado en el principio. ¿Fue el razonamiento de qué? El razonar contra la Palabra de Dios. Cuando Dios les dijo a Adán y Eva: “El día que comieres, ese día morirás”, eso fue establecido; eso era todo. Y Él los fortificó contra el enemigo, detrás de Su Palabra. Pero cuando Eva, escuchando los razonamientos de Satanás, ¿ve? Cultura, entendimiento, educación, progreso, ella dio un paso fuera de allí y escuchó a los razonamientos de Satanás e hizo lo que Dios dijo que no hicieran. Y si un razonamiento, escuchar un razonamiento fuera de la Palabra causó todo este caos, un razonamiento contra la Palabra no lo regresará a usted al mismo lugar, porque cuán absurdo sería de parte de Dios traer a los hombres de regreso sobre la misma base por la cual Él los sacó. ¿Ve? Usted tiene que venir a la Sangre derramada de Cristo. Su denominación no funcionará y sus razonamientos no surtirán efecto. Es la Sangre y el nacimiento, y eso produce en usted una nueva criatura, Cristo, y después usted vive al modo de Cristo, porque la toxina que usted toma da evidencias que mata el pecado de incredulidad, es contra todo, excepto la Palabra de Dios.
70La educación nos da... Tenemos dos iglesias a la mano esta mañana. Una de ellas es la iglesia de Pentecostés que fue organizada en Pentecostés por el Espíritu Santo, la segunda es la iglesia católica romana la cual fue organizada en Nicea, Roma. Una de ellas es de nacimiento espiritual; la otra es una membresía intelectual. De esa iglesia se originan todos los protestantes, provienen todas las denominaciones. Esa fue la primera denominación. Todas las denominaciones provienen de esa y son afines a esa iglesia. Apocalipsis 17 así lo dice. Ella era una ramera y era madre de las prostitutas. Eso es correcto. Así que no hay... La olla no puede llamar grasoso al caldero, porque eso es correcto, es simplemente una misma. Está organizada; está perdida; está en Roma. No me importa lo que ella sea; está perdida. La Biblia, acabamos de pasar a través de estas edades de la iglesia para probar eso. Una está basada en el discernimiento espiritual; la otra está basada en la concepción intelectual y educacional.
71Ahora, eso nos coloca directamente de regreso en el jardín del Edén otra vez, de vuelta al mismo lugar. La mujer (la iglesia) fue la que escuchó, no Adán, sino la mujer. Ahora, ellos quieren ser la iglesia madre, siga. Eso es exactamente correcto. No hay nada fuera de tiempo. Ellos hacen su propia confesión. ¿Ve? Fíjese, de vuelta a la misma cosa, descreer la Palabra de Dios. En Nicea, Roma, cuando surgió el asunto acerca del bautismo en agua, sobre otras cosas como esa, y acerca del bautismo del Espíritu Santo, los obispos en conjunto organizaron la que fue llamada la iglesia católica romana, la cual era Romana imperial, como fue llamada. Sólo examinen la historia a través del pasado, y escúchenla y repásenla. Y esto era para que Roma fuera la única, en Roma estaba la iglesia imperial. Las otras eran solamente pequeñas iglesias hermanas a ella, simplemente llamadas católicas.
72Nuestra iglesia es también la iglesia universal, católica, lo cual es una fe universal de todos los creyentes. Una de ellas es nacida del Espíritu de Dios y tiene el Espíritu Santo en ella y prueba mediante su vida, doctrina y acción que el Espíritu Santo está dentro de ella, porque es el Consolador que Cristo prometió, obrando en Su iglesia, haciendo lo mismo que Él hizo en el principio. Así es cómo la toxina de la salvación de Cristo obró en el principio, esa es la manera que opera hoy: produciendo la misma cosa. La otra es una concepción intelectual de una denominación compuesta por un grupo de hombres, la cual tiene una forma de piedad, como el profeta nos dijo, y niega esta verdad de poder. Ahora, eso está tan claro como yo sé hacerlo.
73Ahora, allí están esas dos iglesias. Una de ellas nació en Nicea y la otra nació en Pentecostés. Y la una ha estado siempre en contra de la otra. Hemos pasado a través de las edades de la iglesia para probarlo; una en contra de la otra. Una de ellas es una iglesia intelectual, dignificada y refinada con finos eruditos y lo demás; la otra es clasificada como un montón de santos rodadores. En el principio fue: “pescadores iletrados, borrachos” y es la misma cosa hoy; es aún clasificada en la misma categoría. Una de ellas es científica; la otra es espiritual. Una es de organización científica; la otra es de discernimiento espiritual de la Palabra. Una está organizada científicamente, lo que grupos de hombres dicen, obispos intelectuales. La otra es absolutamente nacida del Espíritu de Dios y vive mediante el Espíritu de Dios, y realiza y hace que suceda lo que las Palabras de Dios prometieron. Muestre qué toxina está usted tomando. ¿Ha tomado usted toxina educacional? ¿Ha tomado usted la Toxina del Espíritu Santo? ¿Ve? Correcto.
74Oh, esa sutileza de Satanás, cómo puede él pintar ese cuadro; intelectualmente puede hacer que un hombre que no haya nacido del Espíritu de Dios dé vueltas y vueltas. Y no hay manera intelectualmente que ellos lo acepten. No hay manera. Es un discernimiento mediante la fe, un discernimiento. Vemos lo que la Palabra dice, lo creemos. “Entonces, hermano Branham, ellos dicen que tienen el discernimiento”. Entonces permitan al Espíritu Santo producir exactamente lo que Él prometió producir, luego lo creeremos. ¿Ve? Existe la evidencia de ello. ¿Cómo obró la Toxina cuando dio en la persona? “Estas señales seguirán a los que creyeren”, Él dijo. Si la Toxina da con eso, entonces eso es correcto. ¿Ve, ve?
75Así que ellos nos traen... Esto nos trae al presente en los próximos minutos; para concluir. Así que esto nos conduce desde Abel y Caín hasta el juicio del tiempo de Noé, desde ese advenimiento de los días de Noé. Ahora, antes que tengamos la línea de oración, escuchen atentamente mientras recorro algunas Escrituras aquí en un pequeño texto. Hallamos que después que el mundo había aceptado su concepción intelectual de la Palabra, aquellos hombres llegaron a ser grandes hombres, hombres de renombre. La Biblia así lo dice, Génesis 6:4. Hombres de renombre fueron tras mujeres verdaderamente bonitas y cosas, como teníamos al mundo entero. Acabamos de pasar por ello en: “Las destellantes luces rojas”. Hemos hablado la otra noche cómo las mujeres eran más bonitas en los últimos días, cómo hombres, hombres famosos, como en el escándalo en Inglaterra y Estados Unidos. Y eso aún será descubierto uno de estos días. Ustedes no conocen todo acerca de estas chicas de cita y todo lo demás al respecto. ¿Saben ustedes que hay una proporción de tres a una, más camareras de tabernas de las que están en la escuela secundaria o niñas colegiales? De tres a una más, camareras de tabernas que en escuela secundaria y niñas en el colegio. ¿Sabía usted que un cierto porcentaje (no lo recuerdo ahora porque no lo tengo delante de mí, nunca lo anoté), pero se ha comprobado que casi una tercera parte de los niños de secundaria por la nación son inmorales o tuvieron que irse de casa a ser madres? ¿Sabe usted que tomar penicilina para combatir las enfermedades venéreas solamente ha introducido una corrupción entre las personas, y que esa cosa no está muerta? ¿Ve? Dios dijo que visitaría hasta la cuarta generación. Está causando mongolismo y todo lo demás y los niños están... Oh, cuán pecaminoso, cuán sutil es. ¡Cómo esa gente, esos ministros se levantarán y no predicarán contra los desnudos en la calle, y luego les dejarán cantar en el coro, y toda cosa como esa y pensar que ese es el mismísimo asunto que ha enviado a nuestra nación al infierno, que envió a nuestra raza al infierno! Eso es correcto.
76Así que ahora, hallamos que después que Dios tenga suficiente de ello, como creo que Él tiene hoy... Ahora, estoy llegando a mi texto. Tengo una manera rara de traer un... Me gusta acumular una cantidad de cosas y luego lanzar mi mensaje. Ahora, hallamos que en los días de Noé, cuando Dios estaba juzgando al mundo, cuando estaba tal como está ahora, porque Jesús dijo que lo estaría. ¿Tuvo Él cuidado? Él, ciertamente tuvo cuidado. ¿Cuidado de qué? Ahora, después que Él ya sabía que el juicio estaba viniendo, y había pronunciado juicio, Él cuidó de aquellos que tuvieron cuidado. Y es de la misma forma como es hoy. Él tuvo cuidado por aquellos quienes estaban dispuestos a tener cuidado. Y hallamos que Él les envió un profeta para dirigirlos, para dirigir a Sus elegidos al camino provisto para su escape. Él es el mismo ayer, hoy y para siempre ¿Ve? Encontramos que Dios cuidó de Su pueblo. (Espacio en blanco en la cinta – Editor).
77Estamos en el fin, y vemos que estamos en el fin. No hay manera de edificar sobre esta corrupción. ¿Cómo podemos construir una ciudad sobre las ruinas carbonizadas de una Sodoma y Gomorra? ¿Cómo podemos hacerlo? Solamente queda un ave fénix, y esa es la venida del Señor Jesús; ¡oh Dios mío!, Una purificación a través del período de tribulación, para traer una restauración de un mundo, para un pueblo el cual es justo a los ojos de Dios y vive por Su Palabra.
78Note. Él tuvo cuidado de aquellos que se interesaron por escapar en los días de Noé y Él les envió un profeta. Y este profeta los dirigió al camino provisto por Dios. Ahora, esa es la manera de Dios hacer las cosas. Dios habló a Noé, el cual era la Palabra (No había Palabra escrita entonces), y le dijo a Noé que preparara un arca para la salvación de la gente y para advertir a todas las personas que Él tenía un camino de salvación. Y este hombre fue un profeta vindicado que les confirmó la vía de escape. Note, los humildes y sinceros oyeron a este hombre y le creyeron y ellos escaparon. ¿De qué escaparon? De la muerte del mundo de pecado que iba a ser destruido en ese día. Ellos escaparon del rumbo de muerte que se estaba extendiendo sobre el mundo entero. Dios tuvo tanto cuidado... (¡Oh Dios!, Ayuda para que ahora esto baje profundo, antes de la línea de oración). Dios tuvo cuidado.
79Él mira sobre el mundo hoy y Él ha llamado y Él ha llamado y ellos menospreciaron y rechazaron. Hubo una oportunidad de arrepentimiento en el principio. Cuando Dios le dijo a Isaías que se levantara y le dijera a Ezequías que iba a morir, Ezequías se arrepintió y hubo misericordia. Cuando Dios le dijo a Jonás que fuera a Nínive y clamara porque en cuarenta días Él destruiría la ciudad, ellos clamaron por misericordia y hubo arrepentimiento. Pero cuando la rechazaron, nada queda excepto el juicio. Y la nación ha rechazado a Cristo. Han fallado en hacer caso al llamado, así que nada queda sino enfrentar el juicio.
80Ahora, ¿tiene Dios cuidado de aquellos que se han arrepentido? ¿Ha hecho Él un camino para ellos? Ahora, vamos a ver lo que Él hizo en tiempos pasados. En el tiempo de Noé, Él tuvo cuidado. Él envió un profeta y Él trajo
81un camino, se los mostró, les hizo una vía de escape y escaparon del juicio. Él Espíritu Santo producir exactamente lo que Él prometió producir, luego lo creeremos.
82¿Ve? Existe la evidencia de ello. ¿Cómo obró la Toxina cuando dio en la persona? “Estas señales seguirán a los que creyeren”, Él dijo. Si la Toxina da con eso, entonces eso es correcto. ¿Ve, ve?
83Si están listos para confesar y arrepentirse y creer y aceptar, Dios tiene cuidado. Pero ustedes tienen que tener cuidado primero y aceptar lo que Él les ha enviado. Él tuvo tal cuidado de ellos al punto que pudieron estar seguros que no habría ningún error; Él vindicó a Su profeta mediante la señal de un Columna de Fuego para permitir que la gente viera que no era aquí solamente este hombre caminando solo, que era exactamente Dios sobre él. Él era el que estaba guiando en el camino. Dios tiene cuidado de la gente que tiene cuidado. Dios cuida de los que tienen cuidado de Él. Así que Él vindicó a este hombre, probó que él era un siervo de Dios, enviándoles una Columna de Fuego para guiarles hasta la misma tierra. Y ellos sabían que mientras esta señal de este Fuego, una Columna de Nube y de Fuego los iba siguiendo... Él dijo que no retiraría la Columna de Fuego y Nube. Él estuvo con ellos por años y años en el desierto, cuarenta años. ¿Es eso correcto? Esa Columna de Fuego los guiaba. Nosotros estamos en nuestro año treinta y tres, excluyendo solo siete años tipificaría lo mismo. Correcto, una Columna de Fuego los guió. Él cuidó de ellos. Y cuidó tanto de ellos al punto que Él les permitió saber que… que no era alguna cosa científica, que no era algún desliz, sino que Él vindicó el mensaje, probándolo.
84Él también cuidó incluso de una mujer que era una extranjera, no una israelita. Ella no pertenecía al grupo, sino que era una extranjera, presbiteriana, metodista o algo. Ella estaba del otro lado. Pero cuando oyó... Su nombre fue Rahab; estaba viviendo... Ella era una ramera. Pero cuando oyó cómo Dios estaba en una Columna de Fuego y los estaba guiando, ella dijo: “Deja...”, clamó a Dios, y mostró misericordia a los espías que vinieron a examinar la tierra. Y por cuanto ella tuvo cuidado de sí misma y de su gente, Dios cuidó de ella. A tal grado que esta ramera entregaría su vida a Cristo, a la causa, porque había visto la señal de un Dios Sobrenatural y ella servía a sus dioses en su propia denominación. Pero cuando vio esta gran señal sobrenatural, ella clamó y pidió misericordia, y misericordia para su familia, y Dios cuidó tanto de ella que la ciudad completa fue derrumbada, una piedra sobre la otra, pero ni una piedra de su casa se movió. Él tuvo cuidado. Aunque era una extranjera, no estaba en el grupo en ese tiempo, sin embargo, Él tuvo cuidado. Él siempre tiene cuidado.
85Él cuidó de Elías cuando él, y sólo él tuvo cuidado de Dios. Aleluya. Allí es donde sucede: “Pon tus cuidados sobre Él, porque Él tiene cuidado de ti”. Pedro, hablando a los ancianos elegidos, los ancianos y ellos en la iglesia, él dijo: “Coloquen sus cuidados sobre Él, porque Él cuida de ustedes. Pongan todo allí, porque ustedes están limpios delante de Dios. Ustedes están caminando como siervos de Dios”. Dios cuidó de Elías porque Elías tuvo cuidado de Dios. Todos los otros predicadores habían perdido la visión de ese día, habían extraviado la voluntad de Dios y el amor de Su Palabra, y todo se modernizó. Pero no importa cuán moderna sea la Jezabel que ellos tengan, la primera dama de la tierra, no importa cuánto otros predicadores le permitan a sus mujeres actuar y hacer; Elías clamó contra eso en el Nombre del Señor. Él tuvo cuidado de lo que Dios decía, y entonces Dios cuidó de lo que Elías dijo, porque él habló la Palabra de Dios. Dios tiene cuidado cuando usted tiene cuidado, pero usted tiene que tener cuidado primero. Sí.
86Note, Él tuvo cuidado cuando llamó a Elías mediante Su Palabra, fuera de entre las denominaciones. Parecía como que él iba a padecer hambre hasta morir, porque no habría ni un diezmo y ofrendas que le llegaran. Pero Él tuvo tal cuidado de Elías, que no permitió que muriera de hambre durante el tiempo que él estuvo obedeciendo la Palabra de Dios. Él mandó a los cuervos a alimentarlo. Él cuidó de Elías porque Elías tuvo cuidado de Él, y Él es la Palabra.
87Él tuvo cuidado de Daniel cuando Daniel tuvo el suficiente cuidado por la Palabra de Dios para orar sinceramente. No importa lo que el rey dijera: “No quiero más de ese acto”, Elías (Daniel – Editor), simplemente abrió de par en par las persianas y dirigió su mirada hacia Jerusalén y oró. Elías tuvo cuidado de Dios y Dios tuvo cuidado de Elías. Daniel tuvo cuidado de la Palabra de Dios y Dios cuidó de Elías. Él envió una Columna de Fuego ahuyentó a ese león de él y se quedó echado allí toda la noche. Dios tuvo cuidado porque Daniel tuvo cuidado. Sí señor. Oró sinceramente, sabiendo que eso iba a significar ser lanzado en la cueva de los leones si él desobedecía las órdenes denominacionales. Pero él se arrodilló junto a la ventana, sin temer lo que el hombre dijera. Él abrió las ventanas de par en par porque era un mandamiento de Dios, y él oraba sincera y honestamente a su Dios cada día. Él tuvo cuidado de Dios y Sus mandamientos y Dios se volvió y tuvo cuidado de Daniel y su posición. Daniel tuvo cuidado de Dios y Su Palabra y Dios cuidó de Daniel y su posición por la Palabra. Él hará eso todo el tiempo. Amén.
88Él cuidó de los muchachos hebreos cuando ellos respetaron sinceramente y tuvieron cuidado de la fe que una vez les fue entregada, la Palabra de Dios. Él cuidó tanto de ellos que cuando sonaron la trompeta... Ellos tenían un mandamiento de Dios: “No te inclinarás ante ningún dios pagano, ante ninguna escultura. No te inclinarás, no las adorarás”. Ese era el mandamiento. Y cuando sonaron la trompeta y dijeron: “Arrojaremos al horno de fuego a aquellos que no lo hagan”, ellos tuvieron tanto cuidado que dieron la espalda a la estatua. Eso es correcto. Dios cuidó tanto de ellos que cuando el calor vino, Él envió al cuarto Hombre allá dentro del horno ardiente y los mantuvo frescos. Él tuvo cuidado porque ellos tuvieron cuidado.
89Si usted desea mantenerse en algún credo, Dios no tendrá cuidado de lo que usted haga. Si quiere hacer eso, Él nunca tendrá cuidado de usted, porque usted está haciendo lo que el hombre dice. Pero si usted permanece en la Palabra de Dios, su confesión sincera y verdadera y creer que Dios es un Sanador, el mismo ayer, hoy y para siempre, Él tendrá cuidado de usted. Él tuvo cuidado entonces; Él cuidó de los muchachos hebreos, y les envió al cuarto Hombre para librarlos, el cual era Cristo. Nosotros sabemos eso. Cuando los leprosos clamaron: “Señor...”. Diez leprosos salieron y clamaron sinceramente: “Señor, ten misericordia de nosotros”. Ellos tuvieron lo suficiente para tener cuidado de sus propias necesidades; Él tenía un poder para cuidar de ellos, Él cuidó de los leprosos, porque los leprosos tuvieron cuidado de hacer su confesión, llamarlo a Él: “Señor”.
90Él tuvo cuidado cuando el centurión cuidó lo bastante acerca de sí mismo para buscar ayuda de Jesús. Cuando el centurión lo demostró mediante su fe, se apartó de sus ídolos de Roma y tuvo suficiente cuidado de dar testimonio público al enviar por Él para que viniera a sanar a su hijo, entonces Jesús tuvo el suficiente cuidado de ir a sanarlo. Él tiene cuidado cuando usted tiene cuidado. Sin embargo, usted tuvo que tener cuidado primero. Él tuvo cuidado cuando Jairo cuidó lo suficiente acerca de Jesús; él era un creyente secreto. Él creía que Él estaba correcto, pero a causa de su posición denominacional no podía salir y confesarlo, pero cuando su pequeña hija enfermó y murió, Jairo sabía, o considerar la muerte de su hija, o expresar su cuidado. Él tuvo suficiente cuidado para apartarse de los incrédulos que estaban a su alrededor, y se colocó su pequeño sombrero ministerial y salió y se encontró con Jesús. Cuando Jairo mostró evidencia de su cuidado, Jesús mostró que Él cuidaba suficiente para venir y levantarla de los muertos. Pon tus cuidados sobre Él, porque Él tiene cuidado. No importa lo que sea, Él cuidará.
91Él tuvo suficiente cuidado cuando aún no había un mandamiento al respecto, no había nada que dijera de esa manera; Él nunca había hecho mención de ello, pero Él tuvo cuidado porque la pequeña mujer no pudo entrar en la línea de oración, y ella dijo: “Si pudiera tocar el borde de Su vestidura, yo creo en Él”. Él cuidó de la fe de ella en eso; a tal grado que Él se volteó y la llamó en la audiencia y le dijo que su fe la había sanado. Él tuvo cuidado porque ella tuvo cuidado. Él tuvo cuidado cuando el neurótico llamado Legión cuidó lo suficiente, bajo oposición, para deslizarse debajo de aquellas tumbas de demonios y salir a encontrar a Jesús, y se postró. Cuando Legión... Los diablos nunca habrían venido si Legión no hubiera presionado para abrirse camino y encontrarse con Él. Y cuando él tuvo el suficiente cuidado para hacer ese esfuerzo que se apoyaba en su fe, Jesús cuidó lo suficiente para echar fuera esta legión de demonios de él y su condición neurótica cesó. Él cuida cuando usted cuida. Sí señor. Él tiene cuidado, cuando usted tiene cuidado.
92Ahora, cuando el hombre ciego clamó en la puerta de Jericó: “Oh, Jesús...” Siendo un judío ortodoxo, de buena posición en la sinagoga, pero cuando él dijo: “¿De dónde proviene ese ruido?”. Ellos dijeron, “Jesús de Nazaret pasa, un Profeta”. “Jesús, Tú, Hijo de David...”. ¡Oh, qué reprensión fue esa para su pastor y los sacerdotes que estaban en servicio! Pero a él no le interesó lo que el pastor, sacerdote ni alguna cosa más dijeran; él estaba interesado. Y cuidó lo bastante para obtener su visión, así que él clamó. Y cuando este hombre ciego estuvo listo, y cuidó lo suficiente para clamar, Jesús tuvo suficiente cuidado para sanarlo. Él es el mismo ayer, hoy y por siempre. Él tiene cuidado cuando usted tiene cuidado, pero usted tiene que tener cuidado primero. Usted tiene que probar que tiene cuidado.
93Él tuvo tanto cuidado al punto que cuando una mujer, habiendo vivido con seis hombres, identificó, conoció y reconoció Su señal Mesiánica de discernimiento; Él cuidó lo suficiente al punto que Él le perdonó todo pecado y le dio de Sus aguas para que ella no viniera a sacar, porque ella reconoció. Ella dijo: “Señor, me parece que Tú eres un profeta”, cuando Él le dijo lo que estaba malo con ella. Y ella estaba esperando por ese día que vendría, pero solamente ella de todo el grupo de la iglesia, era quien no tenía oportunidad de lograrlo. Pero cuando ella vio a un Hombre quien podía decirle lo que estaba incorrecto en ella, dijo: “Señor, me parece que Tú eres profeta. Yo sé que el Mesías vendrá, Él hará estas cosas”. Él dijo: “Yo soy Él”. Eso fue suficiente. Ella tuvo cuidado. Dejó su cántaro y entró a la ciudad a la que iba y dijo: “Vengan a ver un Hombre Quien me ha dicho las cosas que he hecho. ¿No será este el mismísimo Mesías?” Ella era algo semejante a Rahab; tuvo tal cuidado al punto que alarmó a la ciudad entera. Tuvo cuidado porque algo había sido hecho, la Escritura vindicada había sido puesta por obra y confirmada fuera de toda duda y ella cuidó. A ella no le importó lo que los hombres dijeran o alguien más opinara; ella lo había visto; ella estaba allí cuando sucedió. Ella tuvo cuidado. Y ella cuidó de su gente al punto que le dijo a cada uno de ellos y causó que la ciudad creyera en Jesucristo. Ella tuvo cuidado, Él tuvo cuidado. Ciertamente, Él lo tuvo.
94Jesús cuidó lo suficiente del Mensaje del día para hacer que estas mismas cosas sucedieran como Él dijo, al punto que Él murió y se levantó de nuevo para enviarlas a ellos mediante el Espíritu Santo, el Consolador, para mostrar Su ministerio hoy, que Él aún está vivo. Él cuidó lo suficiente. ¿No tendremos cuidado? Esa es la cosa: ¿no tendremos cuidado? Él murió por este ministerio. Él murió para que el Espíritu Santo pudiera estar aquí en este día para mostrar estas mismas cosas. Él cuidó de usted. Él cuidó de traerlo aquí. Él cuidó de hacer la afirmación. Él tuvo cuidado porque Él te amó. Él tuvo suficiente cuidado para hacerlo, para enviar al Espíritu Santo para llevar a cabo este ministerio hoy. Así fue cómo Él probó que tuvo cuidado en aquel día, porque Él vino para vindicar lo que Dios había dicho que Él haría. Esa es la razón por la cual la mujer lo reconoció. Ella dijo: “Yo sé que cuando el Mesías venga, Él será un profeta. Cuando el Mesías venga, nos dirá estas cosas”. Fíjese, Él cuidó lo bastante respecto de la Palabra de Dios para vindicársela a ella. Amén.
95Ahora, Él envió el Espíritu Santo para esta edad intelectual, para que Él pudiera probar mediante el mismo Espíritu Santo a través de nosotros que Él es aún el Mesías, probarlo de la misma manera. Él es el mismo ayer, hoy y por siempre. Ahora, la pregunta es, ¿tiene usted cuidado? ¿Qué piensa al respecto? Está aquí. Ha sido probado una y otra vez. ¿Tiene usted suficiente cuidado para creerlo? ¿Tiene usted suficiente cuidado para confesar sus pecados, que usted está equivocado? Confiese su incredulidad y acéptelo. ¿Tiene suficiente cuidado para aceptarlo? Él cuidó lo bastante como para morir y levantarse de nuevo para traerlo hasta usted. ¿Tiene suficiente cuidado para aceptarlo? Yo pienso que ha sido completamente probado, desde el tiempo de Noé, todo el tiempo, desde Génesis y a través de las edades. No tenemos tiempo para llegar a todo: pero usted ve que Él tiene cuidado y que Él murió para que usted pudiera tener cuidado, para que usted pudiera tener un camino. Y Él produjo ese camino. Él dijo exactamente lo que ese camino haría y ahora Él está hoy aquí, mostrando que es verdad. Ahora, en esta hora malvada en la que estamos viviendo, ¿tiene usted suficiente cuidado al respecto para creerlo con todo su corazón?
96Si usted se halla en una línea de oración o lo que sea, eso no es; ¿tiene usted cuidado? Eche sus cuidados sobre Él; Él tiene cuidado de usted. Sea sincero al respecto. Usted tiene el suficiente cuidado para ser sincero porque Él ha probado mediante Su Palabra vindicada que Él tiene cuidado. Él prometió enviarlo; Él lo ha hecho. Él hizo promesa en la Palabra; aquí está. Él cuida; ahora, ¿qué acerca de usted? En lo sucesivo es usted quien debe cuidar. Él cuidó lo suficiente para conquistar todo enemigo por usted; todo lo que tiene que hacer es ser sincero y creerlo. Él conquistó la muerte. La muerte no es nada para que yo conquiste; ya ella está conquistada. La enfermedad no es para que yo la conquiste; no es para que Cristo la conquiste; ya está conquistada. Yo solamente tengo que tener el suficiente cuidado para creerlo. ¿Tiene temor de lo que alguien más le haya dicho? ¿Está atemorizado por el diagnóstico del doctor? ¿Está asustado de lo que la iglesia le dirá? ¿Está temeroso de enfrentarse al Diablo? Diga: “Yo he confesado mis pecados, he dejado todo a un lado. He creído toda Palabra. Aquí estoy, Señor. Crea en mí un cuidado... Tú tuviste cuidado de mí; yo tengo cuidado de Ti”.
97Pienso en ese agradable viejo himno: “Él cuida de ti. Por la luz del sol o por sombras, Él cuida de ti”. Inclinemos nuestras cabezas ahora, no podemos ir más lejos. Él cuida de ti, Él cuida de ti; En sol y en sombras, Él cuida de ti. Cantémoslo a Él con nuestras cabezas inclinadas y nuestro corazón. Él cuida de... (Miremos todo lo que Él ha hecho). Él cuida de ti, En sol y en sombra, Él cuida de ti. Él cuida de... (Ahora, si usted tiene cuidado, levante su mano cuando lo cante).
98Padre Celestial, en este tiempo de la hora avanzada del día, estamos confesando de lo profundo de nuestro corazón, que conocemos por la Palabra que Tú siempre has cuidado de lo Tuyo. Pero el problema Señor, es: ¿tenemos cuidado? ¿Queremos solamente obtener una educación, y decir: “Bien, obtuve un grado de doctor, o LL.D?” Que conociendo la Prescripción, no está tomándola. Dios, pido hoy que cada uno de nosotros tome las aflicciones de Cristo en su propio corazón y tomemos Su sufrimiento sobre nosotros para darnos cuenta que debemos sufrir también el vituperio de Su Nombre, que debemos sufrir. Y podamos ser semejantes a los primeros discípulos, regresar regocijándonos que hemos sido tenidos en cuenta del privilegio de padecer el vituperio de Su Nombre. Concédelo, Padre. Voy a orar por los enfermos, Señor, imponiéndoles las manos. Ellos han levantado sus manos, muchos de ellos, y muchos están viniendo para ser orados, y sostienen tarjetas de oración. Y algunos están aquí que no llegaron a tiempo para las tarjetas de oración, pero van a creer, Señor. Ellos pudieron levantar sus manos, me pareció a mí, la congregación completa. Muchos de ellos están enfermos. Aquí delante están estos pañuelos; sintiendo Tu Divina Presencia por la Palabra ungida, sánalos, Señor. Concede que estas peticiones sean respondidas.
99Y ahora, partiendo desde estos pañuelos hasta la audiencia, hasta seres humanos que están sentados allí sufriendo, oh, la Presencia del Señor, permite que venga, Padre y los sane a todos. ¿Lo harás esta mañana en la gracia Divina, cuando confesamos, Señor? Yo, Tu siervo, confieso mi incapacidad. No tengo aún ni una sola cosa, Señor, que pueda presentar delante de Ti como un mérito. Somos indignos. Ninguno de nosotros puede hacer eso, Señor. No somos dignos de las cosas por las que vamos a pedir. Pero Señor, sabemos que Jesús subió a la gloria y allí está preparando un lugar para venir y recibirnos a Sí Mismo. Y Él nos dijo que nos enviaría un Consolador, el cual sería el Espíritu Santo y Él haría Su obra y permanecería con nosotros para siempre. ¡Oh Espíritu Santo! Espíritu de Dios, ven renovado esta mañana sobre nosotros y vindica Tu Presencia, Señor, en la misma manera que Tú lo hiciste cuando caminaste sobre la tierra, que esta audiencia pueda saber que Tú estás aquí en estos últimos días para vindicar Tu Palabra y probar que: “como fue en los días de Lot, así será en la venida del Hijo del hombre”. Señor, es para Tu honor y gloria que pedimos esto, mientras nos rendimos a Ti con nuestra confesión. Límpianos mediante Tu Sangre, Señor. Lávanos por el agua de Tu Palabra y lávanos en la Sangre. Y preséntanos, Señor, como ejemplos, como dijo Pedro en el texto leído esta mañana, a un mundo incrédulo. Porque lo pedimos en el Nombre de Jesucristo. Amén.
100Voy a pedir a la hermana ahora con el … y el piano, sólo un momento. Puede que estemos un poquito retardados hoy, pero yo no vengo con demasiada frecuencia. Solo tengan paciencia con nosotros, ¿se quedarán todos sólo por unos pocos minutos? Ahora, vamos a orar por cada uno. Billy, Billy Paul, ¿dónde está él aquí? ¿Dónde diste tarjetas de oración? ¿Cuáles fueron? B1 hasta 100. Tomemos algunas de las tarjetas B y veamos si Él nos da el discernimiento. ¿Cómo es eso? Observe si Él está aquí con nosotros. Sólo pídale a Él... ¿Cree que Él lo hará? Yo he predicado y estaba ungido para ello, pero ahora he dejado la predicación. ¿Lo ven?. (El Hermano Branham llama a las personas con tarjetas de oración y les da instrucciones para su ubicación en la línea de oración – Editor).
101Mientras estábamos pensando en eso, la cosa más dulce; cuando entré, un niñito, casi me mata pensar en ello. Un niño allí hace un rato me dijo: “Hermano Branham, ¿haría usted algo por mí?” Justamente del tamaño de este chiquillo. Yo dije: “¿Qué es, hijo?” Él dijo: “Ore por mi madre”. Dijo: “Ella toma el Nombre de Dios en vano y tiene una vida muy mala”. Yo dije: “¿Dónde vives? ¿Aquí en la ciudad?” Dijo: “Sí señor”. Él deseaba que su mamá fuera una buena mujer. Y no es extraño que Isaías dijera: “un niño los guiará”. (El Hermano Branham continua llamando a las personas con tarjetas de oración – Editor).
102Ahora, ¿tiene usted cuidado? ¿Cree usted que Él siempre tuvo cuidado? ¿Cree usted que Él tiene cuidado ahora? Si Él una vez tuvo cuidado, Él siempre tendrá cuidado. ¿Cree usted eso? Ahora, yo quiero que todos sean verdaderamente reverentes, se mantengan en su lugar y oren. Ahora, usted en la audiencia, ore también. Ahora, ¿cómo tuvo Él cuidado? Porque Él no podía tener cuidado nunca más y ningún hombre o profeta, nadie más puede ir más allá de los límites de la Palabra prometida de Dios. ¿Es eso correcto? Ahora yo no me preocupo; usted puede haber pasado por líneas de oración un centenar de veces, pero usted que está ahora en ella y usted que está sentado, si hay pecado en su vida, incredulidad, confiéselo ahora mismo. No se aventure a venir aquí sin eso. Si usted pudiera llegar hasta aquí y no importa cuán ungido esté un hombre y ponga las manos sobre usted, ciertamente usted fallará a un centenar de millas a menos que usted lo crea. Usted debe creerlo. Usted tiene que confesarlo. Usted tiene que hacerlo. Fíjese, entonces si usted... Mire aquí, como hay... Espero que usted capte el cuadro. ¿Ve? Es totalmente imposible para Dios no guardar Su Palabra a usted, si usted guarda su palabra a Dios. ¿Ve? Si verdaderamente lo cree, no hay nada que pueda hacer que usted lo dude. Tiempo, espacio, nada más puede hacer que lo dude. Usted lo cree. ¿Lo cree?.
103Ahora, voy a atender esta línea de oración. Tanto como entiendo, a menos que sea este hombre aquí mismo, yo lo conozco; y sé que... Conozco a Gene Slaughter allá; lo conozco; fuera de ese... Y yo no sé porque están ellos parados allí. No tengo idea por lo que ellos están allí. Dios sabe. Y ahora, si todos ustedes saben que no sé nada acerca de ustedes, levanten sus manos, ustedes que están de pie allí. Ahora, cuantos conozcan en esta audiencia que no sé nada acerca de ustedes, levanten sus manos. Ahora, ¿cuántos están conscientes que Jesucristo sabe sobre ustedes?
104¿Y cuántos de ustedes estarán dispuestos a decir esto? Yo creo (La congregación dice: “Yo creo” – Editor) con todo mi corazón (“con todo mi corazón”) que Jesús (“que Jesús”) me sanó (“me sanó”) cuando Él fue crucificado (“cuando Él fue crucificado”) en el Calvario (“en el Calvario”). Eso es correcto. ¿Ve? Ahora, si Él ya lo ha consumado, entonces su fe es el aceptarlo. Ahora, Él tuvo suficiente cuidado en consumarlo, ¿tiene usted suficiente cuidado para apartar toda duda y creerlo? Eche sus preocupaciones sobre Él, porque Él tiene cuidado de usted. Ahora, si usted está enfermo, si está afligido, yo he visto, bien, usted sabe, decenas de miles de cosas que el Espíritu Santo ha hecho. Y usted sabe eso; paralíticos, aún estando muertos...
105Un hombre cayó muerto aquí mismo en la plataforma, enfrente de nosotros hace como tres semanas. Su esposa es una enfermera calificada que está aquí. Y el hombre cayó. Él está sentado aquí en algún lugar ahora. Sí, él está parado aquí mismo. Sus ojos se voltearon, se ennegreció así, sólo cayó. Ella lo examinó, su corazón no funcionaba, no tenía pulso. Coloqué mis manos sobre él, él estaba muerto, y simplemente invoqué su espíritu en el Nombre de Jesucristo y él se levantó inmediatamente. ¿Ve? ¿Qué es eso? Él es la Resurrección y la Vida. No fui yo. Fue el Consolador que actuó, el Espíritu Santo intercediendo por nosotros. ¿Ve? Nosotros lo hemos aceptado a Él; ahora depende de Él el hacer intercesiones. Entonces cuánto podría yo... ¿Podría Dios salvarlo a usted en contra de su voluntad? Ciertamente que no. Él no puede sanarlo a usted en contra de su voluntad. Usted tiene que creerlo.
106Ahora, ¿qué sería esto?, si Él puede probar, si Dios me permite mediante un don divino mostrarles que Jesucristo está aquí con nosotros, que este Consolador en Jesucristo, Él es la Palabra. “En el principio era la Palabra”. ¿Es eso correcto? “La Palabra era Dios. Y la Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros”. Y la Biblia dice en Hebreos 4 que: “La Palabra de Dios es más cortante que una espada de dos filos, un Discernidor de los pensamientos del corazón”. ¿Es eso correcto? Y eso fue lo que Jesús hizo para probar que Él era la Palabra ungida, el Mesías. ¡Oh Dios!. ¿Ve usted eso? ¿Qué es el Mesías? El Ungido. ¿Qué ungido? La Palabra ungida. “Y la Palabra se hizo carne”. Él fue esa Palabra ungida. ¿Lo ve usted, hermano Vayle? Fíjese, Él es la Palabra ungida.
107Y ahora, cuando se entregue a Dios, entonces Él lo usa más allá de lo que usted entiende, probando que Él es aún la Palabra ungida, un Discernidor de los pensamientos del corazón. Oh, ¿cómo puede alguien dudar? Sólo crea. No dude. Y ahora, ustedes situados allá afuera, toqué ese tema esta mañana. Cuando una mujercita le importó que ella no iba a entrar en la línea de oración, quizás, sino que ella tocó el borde de Su vestidura y Él se dio la vuelta. ¿Cree usted eso? ¿Cree que puede ser hecho nuevamente hoy? Sí. Ahora, ¿cómo lo tocaría usted?
108La Biblia dice que Él es el Sumo Sacerdote, ahora mismo un Sumo Sacerdote, sentado a la diestra de la Majestad de Dios, para hacer intercesiones sobre nuestra confesión. Nosotros confesamos que lo creemos y queremos tocar al Sumo Sacerdote. Y nosotros lo tocamos a Él, ¿cómo actuaría Él? Él está aquí en la forma del Espíritu Santo. Entonces Él respondería directamente y le diría exactamente. ¿Es eso correcto? Ahora, usted crea eso y sólo manténgase sentado, quédese quieto, permanezca reverente y observe. Ahora, si Él solamente lo hiciera al menos tres veces, eso sería suficiente, ¿no lo sería?. Tres veces, si Él lo hiciera. Uno, dos, tres, si Él lo hiciera. ¿Cómo lo hace usted? Ahora, sólo un momento mientras oramos. Fíjese, esto es... Yo no... Esto es algo que es un poco diferente en este momento; haber predicado y luego cambiar a esto. Ahora, no he invocado al Señor para esto por mucho tiempo, pero el Señor conoce mi corazón y que pueda Él conceder su petición. Ahora, yo estoy creyendo que Él lo hará.
109Ahora, aquí está una mujer; somos extraños el uno al otro. Tanto como entiendo, nunca la he visto en mi vida. Ella pudiera haber estado en alguna audiencia en alguna parte o saber acerca de mí mediante alguna literatura, pero el Padre celestial sabe, tanto como sé, que nunca la he visto en mi vida. Ella es una extraña. Ahora, si Él es el mismo, aquí están un hombre y una mujer encontrándose como Jesús se encontró una mujer en el pozo, sobre lo que hablé hace un rato. Él tuvo cuidado de ella. Ahora, esta mujer aquí tal vez no sea culpable de la misma cosa de lo que era aquella mujer, pero hay algo incorrecto. Pero Él tiene justamente tanto cuidado de ella como Él lo tuvo de aquella mujer. Fíjese, Él tiene cuidado. Y cuando ella lo vio, lo reconoció. Ahora, aquí estamos ambos parados igual que esto. Yo nunca la he visto a ella.
110Ahora, si el gran Espíritu Santo, el Invisible, si los sentidos de fe me lo declararan a Él... Él ha traído los sentidos de la fe y Su Palabra lo ha producido tan perfectamente en estos últimos días al punto que Él tiene la fotografía de Él allí. Él lo ha traído tan cerca a nuestros sentidos, ungidos, ha ido y lo ha visto a Él venir aquí y moverse por todas partes en esa forma de una Columna de Fuego. ¿No lo ha hecho Él? Ahora, Él está aquí; yo sé que Él está aquí. Mi fe dice que Él está aquí. Ahora, si Él solamente pudiera materializarse a Sí Mismo lo suficiente para captar la vida de esta mujer aquí (¿Ve?) Como prometió que Él haría... El Espíritu Santo hará la misma obra que Él hizo.
111Ahora, siendo que yo he estado predicando, sólo quiero hablarle un minuto para simplemente ver. Como Él hizo a la mujer en el pozo, Él dijo: “Dame de beber”. Usted sabe, Él solamente estaba... Probablemente estaba sentado allí pensando acerca de los que habían salido a obtener alimento y entonces Él tuvo que hablarle un minuto, usted sabe. El Padre lo había enviado allí. Él tenía que… Él estaba de camino a Jericó y Él subió a Samaria, que estaba arriba en la montaña; Él tenía necesidad de pasar por allí. Bien, de una forma u otra, yo tuve la necesidad, el Padre me envió de Arizona hasta aquí y usted vino. Así que todo es exactamente la misma cosa. Nada sucede por casualidad; todo sucede por alguna razón. Gracia de Dios, es correcto.
112Ahora, sin conocerla, y usted se ve realmente saludable y no debe ser por lo que usted está aquí. Debe ser alguna otra cosa. Debe ser algún amado; debe ser un asunto doméstico, financiero. No tengo manera de saberlo; usted sabe eso. Pero si Él me explicara porqué está usted aquí, usted sabrá si es la verdad o no. Y entonces, ¿creerá la audiencia con todo su corazón? Ahora, ustedes nos escuchan y está grabado en la cinta y estamos justamente aquí parados en la plataforma. La dama, la veo sosteniendo su cabeza de esta forma. Ella tiene dolores de cabeza que la están molestando, como dolores de cabeza tipo migraña. Son dolores de cabeza persistentes viniendo todo el tiempo. Eso es verdad. Si eso es correcto, levante su mano. ¿Ven? Eso es correcto. Otra cosa, ella tiene un problema de tiroides que le ha sido informado, en todo caso, que la está molestando y él está correcto, es la tiroides. Y entonces usted justamente tiene complicaciones, precisamente muchas cosas andan mal con usted; nerviosismo, turbación, tiene confusiones: “Algunas veces se pregunta dónde estoy parada y si estoy dentro o afuera”. Y eso es correcto. Es la verdad. Ahora, Él la conoce; usted no podría esconderse ahora si usted tuviera. ¿Ve? ¿Usted cree que Él puede decirme quién es usted? Bien, Viola, regrese a casa, Jesucristo te sana.
113¿Cree usted? Yo no sé. Jesucristo sabe todas las cosas. Este es otro extraño para mí. Dios nos conoce a ambos. ¿Cree que soy Su profeta, Su siervo? ¿Cree que estas cosas que he predicado de esta Palabra es la verdad? ¿Lo cree? Si el Señor Jesús me dice porque está usted aquí, usted creerá que soy Su siervo. Y él está haciendo esto porque Él tiene cuidado de usted. Su cuidado es por usted; Él está haciendo eso porque Él cuida de usted. Él está cuidando por estos otros que están viniendo en la línea de oración. Él cuida de ellos. Usted ha tenido problemas, un accidente, un accidente automovilístico. Usted está todo turbado por ello. Eso es correcto. Tiene problemas con su pierna. Eso es correcto. Se va a poner bien y el nerviosismo lo va a dejar, así que nada más vaya a casa, agradeciendo al Señor y diciendo: “Gloria al Señor”. “Si usted puede creer, todas las cosas son posibles”. Correcto.
114¿Cree usted? Yo no lo conozco; usted es un extraño para mí. Pero Dios lo conoce. ¿Cree usted que Él puede decirme la razón por la que está aquí o alguna otra cosa referente a usted? ¿Lo creería? Hay otra mujer; no es usted a quien ve... No, no es. Es usted, usted está aquí por alguien. Usted está aquí por algún... Es su madre. Eso es correcto. Ella tiene algo malo con su pierna también. Eso es correcto. Ella no está aquí. Ella está cerca de un lugar que parece, que me parece como inglés, aproximadamente, en alguna parte por aquí. Usted, eso es correcto, ¿Cree usted? Correcto, continúe. Ella está sanada. Hay dos mujeres. Una de ellas es mucho mayor, así que me preguntaba en dónde estaba. Miré para ver en dónde estaba. El Señor Dios sabe todas las cosas, ¿no las sabe Él? Y Él puede hacer todas las cosas. ¿Cree usted eso? Amén. ¿No es Él maravilloso? Yo lo amo a Él. Él es mi Vida. Él es todo lo que tengo. Él es todo lo que deseo.
115La unción siguió a esa dama. Hay otra dama sentada allá que está afectada con nerviosismo y tiene un crecimiento debajo de su brazo. ¿Es eso correcto? Cuando ella colocó sus manos sobre usted entonces, sintió una sensación realmente curiosa. ¿Fue eso correcto? Eso fue cuando Él la sanó. Usted va a estar bien... Miren en dónde está ella. La mujer por la que estaba orando aquí. ¿Ven? ¿Notaron cuando ella estaba orando, yo estaba orando por ella, qué sucedió? ¿Ve? Yo vi otra mujer y miré en esa dirección. Había un gran sentimiento. Ellas deben conocerse una a la otra, algo, o ellas está familiarizadas la una con la otra, porque esa mujer estaba teniendo un sentimiento por esta mujer aquí. Y entonces esta mujer bajó y la tocó y cuando lo hizo, miré y vi algo allá, y allí estaba ella parada justo allá. Nunca había visto a esa mujer en mi vida. Dios en el cielo sabe eso. ¡Oh Dios! ¿Por qué dudaría usted?.
116Si usted puede creer, Él todavía puede quitar los vicios de usted. ¿Cree eso? ¿Cree que Él lo sanará? Siga adelante y usted lo detendrá ahora mismo y nunca se fumará otro. Continúe y crea con todo su corazón. Tenga fe en Dios. No dude. ¿Está usted creyendo? ¿Ya hemos tenido tres? Tenga fe en Dios. No dude. Sólo crea. ¿Cree usted que Su unción está aquí ahora? Amén. No dude. Crea. Voy a colocar mis manos sobre usted y crea. ¿Creería usted conmigo? En el Nombre de Jesús, permite que este hermano sea sanado. Amén. Tenga fe ahora; no dude. Un momento.
117Hay algo que ha sucedido allá atrás en la audiencia y no pude verlo; es exactamente detrás de aquí. Creo que está oculto de mí ahora mismo. Aquí está. Lo veo en una sombra. Es un hombre y está sufriendo de nerviosismo. Él tiene un muchacho que tiene epilepsia. Crea con todo su corazón, señor. ¿Cree? Eso es. Correcto, coloque su mano sobre el muchacho y él estará bien. Amén. Gloria al Señor. ¿Está usted creyendo? Ese demonio creyó que podía esconderse de eso, pero falló. ¿Cree usted? Esa cosa aún se está moviendo en alguna parte. ¡Oh Dios!, por gracia y cuidado. Sosténgalo. Hay otro epiléptico aquí en alguna parte. Si, aquí mismo está. ¿Cree usted? Tenga fe. ¿Usted cree que Dios lo conoce? Usted puede regresar a Ohio, sea sanado, Sr. Nelson T. Grant. Ese es su nombre. Si usted creyera, esas cosas lo dejarían y nunca más lo molestarían. Nunca he visto a este hombre en mi vida, no sé nada acerca de él. Usted no lo puede ocultar ahora; el Espíritu Santo está aquí.
118Inclinemos nuestras cabezas y demos gloria a Dios. Señor Jesús, te damos las gracias. Tú eres el mismo ayer, hoy y por siempre. Tu gracia nunca falla, Señor; es la misma todo el tiempo. Pido que Tu gran misericordia y bondad reposen sobre la gente. Tú cuidas suficiente, Señor, para venir y vindicarte a Ti Mismo. Tú eres Dios. Tú eres el gran Santo, el gran Espíritu Santo. Ahora, que estas personas puedan creer, Señor, mientras que pasan por aquí y que cada uno de ellos sea sanado. Como Tu unción está aquí, coloco mi cuerpo sobre estos pañuelos. Pido, Señor, que Tú concedas estas peticiones, Padre. Concédelo, Señor, tanto aquí como en la audiencia. Y que cada persona que esté en la Presencia Divina pueda tener suficiente cuidado ahora para creer que Tú tuviste suficiente cuidado para levantarte en estos últimos días en medio de Tu pueblo y probarlo. Tú no puedes sanarlos, Señor; Tú no puedes hacer lo que ya Tú has hecho. Tú ya los sanaste. Y esto es lo único que puede ser hecho: hacer que crean. Y Tú tienes suficiente cuidado, a pesar de tanta incredulidad que nos hace tambalear, Tú aún tienes cuidado suficiente para presentarte a Ti mismo vivo y resucitado de los muertos entre nosotros. Que podamos echar nuestros cuidados sobre Ti y toda persona en la Presencia Divina sea sanada, tanto sus almas como sus cuerpos. Por el Nombre de Jesucristo. Amén.
119Bien, vengan directamente en esta dirección; permitan a las personas venir por ésta. Billy los llamará, sección por sección. No... No hablemos más, la unción está sobre mí. ¿Ven? Quiero colocar las manos sobre él mientras está aquí. ¿Ven? No puedo detener ese discernimiento. Si lo hago... ¿Por cuántos se orará aquí? Levanten sus manos. Cerca del setenta por ciento. ¿Ve? Es diez para la una ahora mismo. El servicio bautismal viene después de esto. Yo no puedo hacerlo, pero usted puede creerlo. Si Él tiene cuidado suficiente para mostrarse a Sí Mismo, usted deberá tener cuidado suficiente para creerlo. ¿Es eso correcto? Bien, permita que la audiencia completa ore. Y Billy o el hermano Neville, uno usará estos, nosotros este micrófono. Mantengamos nuestras cabezas inclinadas y oremos mientras ellos pasan por la línea de oración. Ahora, voy a orar por cada uno de ustedes ahora, imponiendo las manos sobre ustedes y pidiendo que cada posesión que usted tenga, de pecado, salga de usted mientras pasa debajo de este lugar ungido ahora mismo, si yo tuviera que colocarlo como eso. La unción que estaba allá atrás es la misma que está aquí. Pero yo lo hago por su fe, diga eso. Todos oren ahora.
120En el Nombre de Jesucristo, permite que este niño sea sanado, Señor. Amén. Dios, en el Nombre de Jesucristo, deja que nuestro hermano sea sanado. En el Nombre de Jesucristo, estoy obedeciendo Tu mandato, Señor. Tú dijiste: “Estas señales seguirán a los creyentes”. Creyentes, ambos. “Si colocaran las manos sobre los enfermos, ellos sanarán”. En el Nombre de Jesús, hago exactamente eso. En el Nombre de Jesucristo, pongo mis manos sobre este hermano. Amén. En el Nombre de Jesucristo, impongo mis manos sobre nuestro hermano para su sanidad. Amén. Él tiene cuidado de usted, hermana. Yo tengo cuidado de imponer mis manos. ¿Tiene usted suficiente cuidado para creer? Amén. En el Nombre de Jesucristo, permite que sea de tal manera que nuestra hermana sea sanada. (El Hermano Branham continua orando por los enfermos de la línea de oración – Editor). Él cuida de ti, Él cuida de ti, En sol y en sombras, Él cuidará de Ti (Sólo echa tus cuidados en Él). Él cuida de ti, En sol y en sombras, Él cuidará de Ti. ¿Tiene usted cuidado de Él? ¿Cuida usted de Su Palabra? Amén. El Señor les bendiga. Inclinemos nuestras cabezas sólo un momento. Creo que respondí a estas peticiones. Respondí las peticiones, ¿no lo hice, a cada uno de ustedes?.
121Hace un rato cometí un pequeño error en el culto; estoy seguro que alguno lo notó. El Señor me acaba de señalar ahora algún lugar. Yo dije algo de alguien cuando lo dije para alguien más. No puedo ver dónde estaba la persona, pero fue alguien sobre los que coloqué una bendición en vez de alguien más. Y yo... Ellos estaban pasando realmente rápido y yo no estaba mirando. Y yo no... Sí, así fue; lo veo ahora. Es este hombre y mujer sentados aquí mismo. Si no estoy equivocado, estreché sus manos la noche pasada en el cuarto de un motel o algo así, en el patio del motel, aquí arriba en el Jefferson Villa. Le dije algo al hombre, lo llamé “hermana” en vez de “hermano”, cuando pasaba. ¿Notó usted eso? Estaba queriendo decirlo para su esposa. Ahora, ella ha estado teniendo un problema por algún tiempo, un problema del intestino por largo tiempo. Ustedes son de Illinois. Sra. Mongaland, eso es correcto, ese es su nombre. Ahora, usted sabe que yo no la conocía, pero usted está en contacto ahora mismo. Usted cree con todo su corazón y habrá una completa eliminación tan normal como siempre lo fue, si usted cree. Que usted pueda ver eso todo el tiempo, ahora yo...
122La única cosa que yo sé, la noche pasada recuerdo estar pensando en el hombre. Pensaba que él tenía un cabello tan bonito, partido su cabello en la mitad, este hombre de cabeza canosa sentado aquí. Sucedió que acababa de mirar y allí estaba esa Luz brillando justamente alrededor y por encima de la gente así. Y eso es lo que fue. Y entonces vi la visión que prorrumpió. No sé quiénes eran ellos ni nada al respecto. La dama estaba afuera la noche pasada; yo dije: “¿Está usted yendo hacia el culto?” Ella dijo: “Sí”. Pero la gracia de Dios la haló de nuevo y era a esa a quién correspondía. ¿Lo notó en la línea de oración, hermano, que algo fue dicho que pasó por encima? Eso fue para la hermana en lugar de ustedes. Eso fue correcto, iba hacia la hermana allí.
123Ahora, que usted pudiera saber que por toda la línea de oración, estaba ese Ángel del Señor. Eso pudiera demandar. Pero a medida que usted demanda, eso debilita, debilita, debilita. ¿Ve? Así que Él tiene cuidado de usted y yo tengo cuidado de usted. Yo pudiera justamente continuar con cuatro o cinco más, y luego, la primera cosa que usted sabe es que Billy tuvo que estar aquí sacándome del púlpito. Pero pensé que si, sin duda, yo he vivido aquí con ustedes todos estos años y alrededor y a lo ancho de la nación, ustedes saben que yo les amo. Oh, yo los amo como si ustedes fueran mis propios hijos y ustedes son mis hijos en el Evangelio. Yo los he engendrado para Cristo a través del Evangelio. Y ahora, creo que estas, esta petición y las demás cosas aquí, yo las he satisfecho.
124Ahora, yo los amo. Y yo pensé, que si yo fui e impuse mis manos sobre ustedes y vieron que el Espíritu Santo estaba haciendo eso, y luego alguna duda comenzó en la reunión por la línea de oración como esa. Yo fallé al ir demasiado aprisa y pronuncié una bendición al otro y luego el Espíritu Santo regresó después que la reunión terminó y la volvió a mostrar exactamente de nuevo. ¿Ve? ¿No lo ve? Él tiene cuidado. Ahora, ¿tiene usted cuidado? ¿Cuida lo suficiente para decir: “A partir de este momento hay algo en mi corazón que me dice que el problema está concluido. Yo estoy bien. Yo voy a estar bien” ¿Lo cree usted? Levanten sus manos, “Yo creo que yo...”. Dios les bendiga. En sol y en sombras, Él cuida de ti. Este es justamente una gran fiesta de amor. Cantemos y estrechémonos las manos unos con otros. Él cuida de ti. Él cuida de ti, En sol y en sombras, Él cuida de ti.
125Los he retenido tanto tiempo esta mañana al punto que yo... Mi pastor no predica tanto como lo hago yo. Él procurará de traer el mensaje para ustedes esta noche, y les dejaremos saber si habrá el culto el próximo domingo bajo ese título. Sino, habrá servicios justo igual. Así que a ustedes todos, el Señor les bendiga, a cada uno. Creo que hay servicio bautismal viniendo ahora mismo. Así que si ustedes sólo se pusieran de pie por un momento para despedirnos. Cantemos otra vez: “Echa tus cuidados sobre Él porque Él tiene cuidado de ti”. Y ahora, si usted tiene cuidado de Él, digamos: “Señor, yo...” Cuando usted haga esto, usted está haciendo esta afirmación: “Señor, yo sé que Tú tienes cuidado de mí. Y estoy levantando mis manos; Yo tengo cuidado de ti”. Mantengamos nuestras manos levantadas ahora en esta fiesta amorosa de compasión, mientras cantamos. Él cuida de ti, Él cuida de ti; En sol y en sombras.
126Ahora, mientras inclinamos nuestras cabezas, digan... (El hermano Branham tararea “Él cuida de ti” – Editor). Oh, la dulzura de mi Señor. ¿No siente Su amor atrayéndolo más cerca de Él? Digan: “Señor, yo te amo. Yo te amo. Tú tienes cuidado de mí, Señor. Tú cuidaste tanto de mí al punto que cuando yo era un pecador Tú moriste por nosotros. Tú fuiste herido por mis transgresiones, con Tu llaga yo fui sanado”. Él cuida de ti, Él cuida de ti; En sol y en sombras, Él aún cuida de ti. Sólo recuerden eso ahora, mientras inclinan sus cabezas. Voy a pedir al Hermano Edwards aquí si nos despidiera en una palabra de oración. Pero, primero, tarareemos otra vez (El hermano Branham comienza a tararear “Él cuida de ti”- Editor) Recuerde a la luz del sol o en la sombra, Él aún tiene cuidado. Él tuvo cuidado. ¿Tiene usted cuidado? Diga: “Sí Señor, yo prometo tener cuidado. Voy a proseguir ahora mismo. De aquí en adelante, yo tengo cuidado. Yo tengo cuidado de mi testimonio”. (El hermano Branham continua tarareando “Él cuida de ti” – Editor).