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~ ES TU VIDA DIGNA DEL EVANGELIO ~
1Permanezcamos de pie sólo por un momento, mientras inclinamos nuestros rostros y nos dirigimos al Señor. Si hubiera algunas peticiones para ser dadas a conocer a Dios, ¿quisieran levantar su mano en este momento hacia Él, de esa manera? Y mantengan en sus corazones lo que desean.
2Nuestro Padre Celestial, estamos agradecidos por otro día, y ahora que se está terminando será historia. Los servicios de esta mañana ya pasaron; las palabras que se hablaron están en el aire, en la cinta; y algún día tendremos que encararnos con ellas. Tendrán que se correctas o erradas; y nosotros—nosotros estamos creyendo que son correctas porque son Tu Palabra.
3Ahora rogamos que nos concedas esta noche las peticiones que estamos pidiendo. Con nuestras manos alzadas pedimos por peticiones. Tú ya sabías de lo que teníamos necesidad y qué estamos pidiendo. Así que rogamos que nos respondas Señor y nos concedas los deseos de nuestros corazones, eso es, si los podemos emplear para honrarte a Ti. Concédelo Señor.
4Sana la enfermedad en medio nuestro; quita todo el pecado e incredulidad. Danos de Tu… una porción de Tus bendiciones nuevamente en esta noche Señor, mientras meditamos en la Palabra y en el tiempo en que estamos viviendo. Padre, nos hemos congregado con ningún otro propósito sino el de tratar de aprender cómo vivir mejor y vivir más cerca de Ti; porque vemos que se aproxima el día y debemos congregarnos frecuentemente y recibir instrucciones de parte Tuya. Concédelo Padre, en el Nombre de Jesús. Amén. Gracias. Pueden sentarse.
5Sé que hace mucho calor y el lugar está tan lleno así como está; y por lo tanto sentimos mucho que no tenemos el… aire acondicionado. Y yo… Quizás eso será… Hay dos cosas que deseo hacer para la iglesia, tan pronto como regrese en la manera que quiero, si regreso a las reuniones adecuadamente. También deseo tener un—un piano colocado de esta manera, para que la pianista esté mirando hacia la congregación. Deseo un órgano de este lado, y un aire acondicionado. Luego pienso que con eso estará bien. Así que estamos… Confiaremos en el Señor y sabemos que Él nos lo concederá.
6Creo que me dijeron que el Hermano Hickerson acaba de sacar esto de la revista. Él lo que puso sobre mi escritorio allá atrás. Eso es aquella constelación de Ángeles, que está en la revista, de la cual hablamos. ¿Ven la forma de la pirámide? Fíjense en Este de este lado, la punta del ala, sacando Su pecho de esa manera, a mi lado derecho, así como lo dije desde este mismo púlpito hace meses y meses y meses. ¿Ven? Ahí está. Y la revista Look… O la revista Life la tiene, la—la edición de mayo, el 17 de mayo, creo que es. ¿Es correcto eso? La señora Woods me estaba diciendo hoy que muchos la llamaron y le preguntaron. Eso está en la edición de mayo, el 17 de mayo.
7Es una nube misteriosa. La nube tiene veintiséis millas de alto y treinta millas de ancho. Y de eso estábamos hablando aquí. Allí es donde bajó el Ángel del Señor y estremeció el lugar. Y todo... Sonó más fuerte…
8Yo sé que hay un hombre, si… Creo que el Hermano Sothmann… Lo vi hace rato en alguna parte. Él está aquí. Él estaba parado… Sí. Aquí atrás. Él estaba parado cerca cuando esto ocurrió. Me supongo que yo no estaba muy lejos de él; acababa de haberlo visto. Traté de hacerle señas. Sólo que yo tenía sus binoculares. Lo cual, los—los animales que estábamos cazando, habían… No estaban en este cerro; ya se habían ido al otro cerro. Yo los había hallado en el día anterior y les había dicho a ellos a dónde debían ir. Y yo me fui a este lado por si se iban por ahí, entonces yo dispararía al aire y así los correría para allá, para que así ellos pudieran cazar su animal. Así que, eran jabalíes.
9Así que me fui hacia este lado, y no estaban. No estaban en ninguno de los dos lados. Y yo vi al Hermano Fred que salió caminando, y no estaban allí. Él se regresó, y el Hermano Norman cruzó el cerro. Y yo di la vuelta, y bajé por un pequeño precipicio y subí, yo solo, como una milla y media, atravesando un terreno muy escabroso. Y me había sentado y estaba mirando alrededor. El día estaba avanzando. Y yo estaba quitándome aquellos, lo que llamamos allá: cabezas de cabra, es algo como una bardana. Me los estaba quitando de la pierna del pantalón, exactamente la misma clase que vi que me estaba quitando cuando estaba aquí, contándoles de la visión, como seis meses antes de que ocurriera. Entonces dije: “Eso es extraño. Mira qué tan directamente estoy al norte de Tucson, como al noreste. Hace...” “Tucson”, recuerden que dije: “un poco hacia el suroeste”. Y dije: “Eso es extraño”. Yo estaba mirando así a las bardanas, quitándomelas de mi… muchas de ellas, de las piernas de mi pantalón. Si Ud. nunca ha estado ahí, ése es un lugar desértico. No es como esto aquí, en lo absoluto. Como veinte veces más brillante, y no hay árboles y cosas como hay aquí. Es solamente cacto y arena.
10Así que yo—yo lo estaba mirando así. Alcé los ojos; y yo diría que como a media milla de mí, vi toda una cabeza de… un hato de jabalíes. Ellos estaban saliendo por un extremo donde estaban comiendo una cierta hierba. Y yo pensé: “Ahora, si puedo lograr que el Hermano Fred y el Hermano Norman lleguen hasta allí, ése es el lugar”.
11Y la tarde anterior, el Espíritu Santo había sido tan tremendo en el campamento, a tal grado que me estaba diciendo cosas que habían ocurrido y que estaban aconteciendo. Tuve que levantarme y alejarme del campamento. Y entonces, esa mañana siguiente, yo había subido allá, y comencé… Dije: “Ahora si puedo llegar hasta el Hermano Fred, lo haré que dé la vuelta a esta montaña”, lo cual era como una—una milla, en esta dirección. Yo hubiera tenido que caminar como—como dos millas o más, para poder encontrarlo, quizás tres. Regresando por acá, por esto, lo que llamamos “montaña escarpada”, subiendo de esta manera, por encima de estas montañas ásperas y dentadas y correr por acá, cruzar y pasar y bajar en esta dirección y encontrarlo. Y luego él tendría que bajar hasta el pie del cerro para poder encontrar al Hermano Norman, lo cual quizás hubieran sido como cuatro a cinco millas, y luego volver. Y yo iba a colocar un—un pedacito de Kleenex [marca de cierto de pañuelo facial desechable.--Traductor], el cual iba a colgar en una rama del—del mezquite allí, para así poder dirigirme a cuál loma cuando viniera de regreso.
12Y yo apenas había cruzado una loma donde había mucha roca dentada, y había un—un sendero de venados que bajaba por el otro costado, como a unas, oh, cuarenta o cincuenta yardas, abajo del risco. Y eran como las, oh, ya era muy de día. Yo diría que eran como las ocho o las nueve. ¿No pensaría Ud. que era algo así, Hermano Fred? Quizás las nueve, algo así. Corrí rápidamente hacia este lado para evitar que los jabalíes me vieran. Ellos son cerdos salvajes, Uds. saben, y son muy asustadizos.
13Entonces yo—yo crucé el cerro por acá, y corté, comencé a correr cuesta arriba, y estaba corriendo a un paso, lo que llamamos, trote de perro. Y de repente todo el lugar retumbó. ¡Yo nunca había oído una explosión tan fuerte! Estremeció y las rocas rodaron. Sentí como que yo—yo había saltado a cinco pies del suelo, así parecía. ¡Eso simplemente—simplemente me espantó! Yo pensé: “¡Oh, qué cosa!”. Pensé que me habían disparado, que alguien… Tenía puesto un sombrero negro. Pensé que quizás habían pensado que era un jabalí corriendo cuesta arriba, y que alguien me había disparado. Aquello fue tan fuerte, exactamente sobre mí, de esa manera. Entonces, de repente Algo dijo: “¡Mira hacia arriba!”. Ahí estaba. Entonces Él me dijo: “Es la apertura de esos Siete Sellos. Regresa a casa”. Entonces me vine.
14Como una hora después me encontré con el Hermano Fred y el Hermano Norman, cuando los hallé. Ellos estaban alarmados y hablando al respecto. ¡Ahí está! Y la ciencia dice que es imposible que—que cualquier clase de neblina o cualquier cosa llegue a esa altura, niebla, o vapor. ¿Ven?, sólo sube hasta… Yo no sabría. Yo— yo….
15Nosotros, cuando viajamos a ultramar, viajamos a nueve mil pies de altura. Eso es por encima de las tormentas. Eso es aproximadamente cuatro millas. Y digamos, digamos que quizás sean quince millas, a donde ya no existe el vapor. Pero esto está a veintiséis millas, y ahí se mantuvo todo el día. ¿Ven? Ellos no saben qué es. Pero gracias al Señor, nosotros sí sabemos. Gracias Hermano Hickerson. Lo voy a guardar allí en mi escritorio, y cuando escribamos el libro, pues, entonces allí lo tendremos.
16Tengo aquí una notita que me pasaron. Yo creo que ha habido un crecimiento en nuestro número desde que estuve aquí la última vez. Creo que su nombre es—es… Cuando menos el nombre de su padre es David West. Y aquí tienen a un pequeño que desean presentar al Señor. ¿Es correcto eso? ¿Era para esta noche o para la noche del miércoles? Yo no sé. Tiene… ¿Esta noche? Qué bueno. Bien, ¿qué de…? Ud. es David, ¿no es así? Eso es lo que yo pensaba. Muy bien. ¿Qué les parece si traen al pequeño acá? Si nuestra hermana se acerca a este piano aquí y nos toca el himno Traedlos. El pastor, si puede, que venga aquí, y vamos a presentar este niñito al Señor. Ahora, nosotros tratamos de mantenerlo esto Escrituralmente.
17Hermano West, éste es su nieto. No parece ser posible, ¿verdad? Hermana West, ¿qué piensa Ud. de eso? ¿No…? ¿Pero saben Uds. lo que yo pienso? Uds. saben, yo también soy abuelo. Me hace recordar al Hermano Demas Shakarian. Él estaba parado ante una gran muchedumbre de gente. Y él enreda las cosas así como lo hago yo, Uds. saben. Él estaba parado allí, y dijo: “Uds. saben,” dijo, “yo—yo le dije a Rosa que me sentía”, (esa es su esposa), dijo “me sentía más anciano ahora que soy abuela.” Dijo: “No. Yo quise decir, abuelo”. Uds. saben, yo…
18Ud. no está solo Hermano West, hay muchos de ellos aquí. Y eso está bien. Yo pienso que en verdad podemos apreciar a nuestros nietos. Esto no… Ojalá esto no suene mal, pero yo creo que podemos pasar más tiempo con ellos que lo que pasamos con nuestros— nuestros hijos. Yo le pregunté eso a mi esposa el otro día y dijo: “Claro, los amas por un rato, luego los devuelves a su mamá y sigues adelante”.
19Bueno, yo tengo un nietecito allá atrás. Él dice: “Abuelito predica, abuelito predica”. El domingo pasado por la noche levantaron la ofrenda y la tenían allá sobre la mesa. Ellos lo trajeron a él allí atrás, y—y él me escuchó por el micrófono. Él dijo: “Abuelito predica, abuelito predica”. Y Billy dijo: “Sí, allá arriba”. Y él dijo: “¡No!”. Y la ofrenda se fue rodando por todo el piso. Él—él quería venir acá, Uds. saben. Y él siempre me está gritando, Uds. saben. Cuando me ve en cualquier convención, él grita: “Abuelito predica”. Gritó bien fuerte. Así que yo sé que son muy lindos.
20¡Oye!, ¿será que podrías prestarme un poco de ese pelo? Él no lo necesita por ahora. Yo sí. ¿Cómo se llama? [La Hermana West dice: “David Jonatán”.—Ed.] David Jonatán. ¿No es ése un nombre hermoso? Bueno, ojalá que su vida siga los pasos de aquellos por los cuales ha sido nombrado, David, el rey David, del cual Cristo habrá de sentarse sobre su trono; y también Jonatán, el amigo querido. Yo— yo les digo, ellos son pequeños muy preciosos, los apreciamos mucho. Yo… Ya se está despertando. Si él puede—él puede decir “amén” igual de fuerte que los demás, Uds. saben, pero no vamos a dejar que eso nos moleste. Lo estamos dedicando al Señor.
21Yo pienso que es algo muy dulce, el tener una pareja muy joven en cuyo cuidado Dios ha puesto un pequeño como éste, y ahora vienen para entregarlo al Señor. Y cuando Uds. hacen eso, muestra que Uds. no están… que Uds. le están devolviendo a Dios lo que Dios les ha dado. Que Dios lo bendiga.
22Ahora, si Ud. lo quiere cargar, yo creo que la madre podría cargarlo mejor que yo. Y ¿qué les parece si tan sólo imponemos nuestras manos sobre él? ¿Preferirían hacer eso? Porque tengo temor de que se me caiga; no tanto que se me caiga, sino que quizás lo quiebre o algo, Uds. saben. Siempre tengo ese temor de que se quiebren, Uds. saben. Mi—mi…
23Meda dijo, allá atrás… Yo creo que esta es una parte del trabajo aquí en la plataforma que ella me envidia un poco, Uds. saben. A ella le gusta cargar a los…
24Bueno, fíjense en esto, él me va a mirar. Él es un niño muy bueno. Sí señor. Quizás yo lo pueda cargar, ¿será que puedo? ¡Oh hermana!, no… Ojalá no se me caiga. Miren, ¿no es lindo? ¿No es lindo? ¿Cómo estás? Miren, sí que es dulce. Inclinemos nuestros rostros.
25Señor Jesús, hace muchos años cuando nació el Cristianismo en la forma de un Hombre llamado Cristo, el Mesías ungido, Jesús era Su Nombre. La gente le traía sus niñitos para que Él le pusiera sus manos y los bendijese. Y Él dijo: “Dejad a los niños venir a Mí, y no se lo impidáis, porque de tales es el Reino de los Cielos”. Esta linda parejita, sus abuelos y ellos han sido fieles seguidores de la Palabra.
26Señor Jesús, yo traigo y presento ante Ti, en esta noche, el pastor y yo, este hermoso niño, David Jonatán West. Yo te lo entrego, de parte de la madre y el padre. Yo lo presento a Ti Señor, para salud, fuerza, y una larga vida de servicio para honrar al Dios Todopoderoso, el Cual lo ha traído a este mundo. Que las bendiciones de Dios reposen sobre él. Que el Espíritu Santo repose sobre este niño. Si hubiere un mañana, que él lleve el Evangelio que sus padres y sus abuelos tanto aman hoy. Concédelo Señor. En el Nombre de Jesucristo te entrego este niño en dedicación de su vida. Amén.
27Creo que desean tomar una fotografía del pequeñito. [Una cámara chasquea—Ed.] Yo también brinqué.
28Dios le bendiga hermana. Que siempre amen y quieran al Señor Jesús, y que el pequeño sea criado en el temor de Dios, y que tengan un niño maravilloso, estoy seguro. Dios sea con Uds. ¿Creo que se le cayó el chupete? ¿Lo recogieron? ¡Oh, vaya!
29Ahora, cantemos esa pequeña alabanza: Traedlos. Todos juntos ahora, para el pequeñito. Muy bien hermana. Tráiganlos, tráiganlos, Traigan los pequeñitos a Jesús.
30Yo no conozco mejores manos en las cuales ponerlos. ¿Y Uds.? ¡Las manos del Señor Jesús!
31Ahora, yo sé que hace calor allá. Quiero decirle a mi hermano Doc, el conserje, o los que cuidan aquí, algunas de las hermanas están arruinando sus faldas con la—con la grasa de las sillas. ¿Cuántas son las afectadas? Yo sé de mi esposa, mis dos hijas, la pequeña Betty Collins, la señora Beeler, algunas de ellas. Es algo, grasa ahí, Doc, si te fijas en eso cuando puedas. Es, creo que es donde ellos… Es grasa o pintura, o algo ahí en donde los asientos giran. ¿No es así? [El hermano Edgar “Doc” Branham dice: “No hay grasa en ellos que quitarles”.—Ed.] Bueno, entonces yo—yo no sé lo que es. Algo que yo simplemente… Se me mencionó a mí y les dije que se lo mencionaría a—a Doc. Muy bien.
32Ahora, el servicio de oración el miércoles en la noche. ¿Hay algún otro que ha anunciado? ¿Ud. hizo sus anuncios, Hermano Neville? Ya se hicieron todos los anuncios.
33Ahora, si el Señor lo permite, el próximo domingo por la mañana deseo hablar sobre el tema de acusar a esta generación por crucificar a Cristo. Ud. dice: “Esta generación no pudo haber hecho eso”. Descubriremos si lo hicieron o no, de acuerdo a la Palabra. Ahora, el próximo domingo en la mañana, si el Señor lo permite. Si… Ahora, si—si—si algo ocurre…
34También debo estar en Houston en esta semana en una convención, y eso va a durar hasta el domingo. Así que no sé si podré o no. Pero de todas maneras tenemos un par de domingos más con qué trabajar antes de eso. Luego iremos a Chicago para la convención, o la reunión en Chicago durante la última semana de este mes. Y luego tendré que llevar a la familia de nuevo a Arizona, porque—porque las vacaciones habrán terminado y los niños tienen que regresar a la escuela.
35Ahora, ¿cuántos se gozaron con la lectura de la Palabra y las bendiciones del Señor? [La congregación dice: “Amén”.—Ed.] Todos nos gozamos grandemente.
36Ahora, hace calor, y yo sé que algunos de Uds. regresarán a sus hogares esta noche. Yo sé que el Hermano Rodney y Charlie y ellos tienen que manejar una distancia muy larga. Pero esperen un momento, Uds. están de vacaciones, ¿no es así? Bueno, oí que Uds. van a ir a pescar.
37“El Señor no le atribuye al hombre el tiempo que pasa pescando. Uno no envejece más mientras está pescando”. Entonces Uds. damas, vayan con ellos. ¿Ven? Y luego yo vendré y los acompañaré si puedo. Uds. saben, dicen que “el buen Señor no le atribuye al hombre el tiempo cuando anda de pesca”. Salgan a pescar bastante cuando Uds.—cuando Uds. se sientan todos enredados. Es la mejor forma de relajarse que yo he hallado en toda mi vida, el salir a pescar.
38En una ocasión tenía una tarjeta del señor Troutman. ¿Alguien se acuerda del señor Troutman, de la fábrica de hielo allá en New Albany? Él tenía una tarjetita donde decía: “Salí a pescar”. Y más adelante decía: “El hombre que tiene…Todo hombre es su hermano cuando ha salido a pescar. Siempre darán ayuda cuando andan pescando”. Tenía como ocho a diez frases distintas, luego cuando llegaba al final decía: “El hombre está más cerca de Dios cuando anda pescando”. Así que yo pienso que eso es más o menos correcto. “Los ricos y los pobres son todos iguales cuando andan pescando”. ¿Ven? “Siempre darán ayuda cuando andan pescando”. Y todo se refería a “cuando andan pescando”.
39Bueno, yo les hablaré a Uds. de otra pesca que he estado haciendo por estos últimos treinta y tres años, he estado pescando las almas de los hombres. Que el señor nos ayude a ganar a cada uno que podamos hallar.
40Ahora, en esta noche, esto se está grabando. Hoy por la mañana, (si Jim se encuentra aquí, o está grabando), yo—yo pienso que en la cinta, alguien me llamó la atención a esto, yo dije: “El Segundo Éxodo”. Yo no quise decir segundo. Es “El Tercer Éxodo”. El Espíritu Santo en forma de la Columna de Fuego, Dios descendiendo en manifestación, efectuó el primer éxodo, y—y allá en… sacó a Israel de Egipto. El segundo éxodo fue Cristo sacando a la iglesia del Judaísmo. Y El Tercer Éxodo es cuando la misma Columna de Fuego saca a la Novia de la iglesia. ¿Ven? De lo natural, de lo espiritual, y lo Espiritual fuera de lo espiritual. Los tres, ¿ven? los Espirituales fuera de la iglesia, mejor dicho. Luego tenemos las tres, las edades de eso.
41Ahora, en esta noche yo deseaba grabar otra cinta, y esta se titula: ¿Es Tu Vida Digna Del Evangelio? Probablemente no se llevará mucho tiempo. Bueno, simplemente algunas Escrituras y apuntes que tengo aquí, pero primero queremos leer la Palabra de Dios. Antes de hacer eso, inclinemos nuestros corazones ante Él por un momento.
42Señor Jesús, cualquier hombre o mujer o niño, puede abrir físicamente las páginas de esta Biblia, pero no hay nadie que la pueda revelar sino Tú. Yo ruego Señor, al tomar este texto que has puesto en mi corazón para enviarlo por todas las naciones para la gente, que puedan saber qué clase de vida les es requerida vivir. Porque son tantos lo que me han preguntado: “¿Es la vida cristiana una vida de servicio a la iglesia? ¿Es ayudar a los pobres y a los necesitados? ¿Es ser un miembro constante? ¿Es una lealtad a la iglesia?” y preguntas como esas. Padre, que la respuesta correcta llegue esta noche a través de estas palabras mientras hacemos el esfuerzo de—de traerlas al pueblo. Te lo pedimos en el Nombre de Jesucristo. Amén.
43Ahora, abran sus Biblias en el Libro de San Lucas, y comenzaremos en el capítulo 14 y en el versículo 16, para leer algo de Escritura como base, como respaldo para esto a lo cual trataremos de asignar como unos treinta a cuarenta minutos. Ahora, el versículo 16 del capítulo 14 de San Lucas. Entonces Jesús le dijo: Un hombre hizo una gran cena, y convidó a muchos. Y a la hora de la cena envió a su siervo a decir a los convidados: Venid, que ya todo está preparado. Y todos a una comenzaron a excusarse. El primero dijo: He comprado una hacienda, y necesito ir a verla; te ruego que me excuses. Otro dijo: He comprado cinco yuntas de bueyes, y voy a probarlos; te ruego que me excuses. … otro dijo: Acabo de casarme,… por tanto no puedo ir. Vuelto el siervo, hizo saber estas cosas a su señor. Entonces enojado el padre de familia, dijo a su siervo… (Noten, no es siervos, sino “siervo”)… Ve pronto por las plazas y las calles de la ciudad, y trae acá a los pobres, los mancos, los cojos y los ciegos. Y dijo el siervo: Señor, se ha hecho como mandaste, y aún hay lugar. Dijo el señor al siervo: Ve por los caminos y los vallados, y fuérzalos a entrar, para que se llene mi casa. Porque os digo que ninguno de aquellos hombres que fueron convidados, gustará mi cena.
44Ahora, ¿notaron Uds. que hubieron tres etapas, o tres vueltas de este asunto? Cuando salieron primero y llamaron a aquellos que estaban… o que fueron invitados a venir, y ellos no lo hicieron. Entonces salió una campaña de sanidad, salieron a traer a los ciegos y a los cojos. Y aún había lugar, entonces salió y forzó a que entraran los buenos, los malos y los indiferentes.
45Ahora, lean otra parábola de esto, algo parecido, en Mateo 22:1 al 10, si desean leerlo más tarde. Pero de allí yo—yo he sacado este tema: ¿Es Tu Vida Digna Del Evangelio?
46Ahora, Jesús aquí está diciendo… El hombre siempre ha tratando de dar excusas para no recibir la invitación de la Palabra de Dios. Aunque les fuere probado claramente que es—que es Su Cena y Su invitación, no obstante el hombre siempre está dando excusas. Y si leen Mateo 22, notarán que allí también se dieron excusas. Y—y ellos tratan…
47Eso abarcó todas las edades. En cierta edad dijo que un hombre los convidó y—y que tenía una viña. Y hallamos esa parábola y cómo fue que él envió a Sus siervos a recoger de esta viña. Llegó el primer siervo, ¿qué hicieron? Lo corrieron. Llegó el próximo siervo, a este también lo apedrearon. Y estos hombres crueles corrieron a siervo tras siervo. Finalmente el rey envió a su hijo. Y cuando llegó su hijo, hallamos que ellos dijeron: “Este es el heredero; matémoslo, luego todo será nuestro”. Entonces Jesús les dijo: “El rey envió y destruyó a aquellos homicidas y quemó sus ciudades”.
48Ahora, vemos que cuando Dios le hace una invitación a un hombre, para que haga algo, o para que reciba la invitación que Él le ha dado, y éste la rechaza, entonces después que la misericordia ha sido rechazada no queda nada sino juicio. Si Ud. cruza los límites de la misericordia, entonces queda una sola cosa, el juicio. Y hallamos que el hombre ha hecho eso en todas las edades. Eso ha ocurrido en casi todas las edades en la Biblia.
49Cuando Dios envió a Noé, Su siervo, y proveyó una vía de escape para toda la gente que deseaba ser salva, la gente sólo se rió y se mofó de Noé. No obstante Dios proveyó el camino, más ellos tenían una excusa. No era conforme a su—a su manera moderna de pensar. No era de la manera que ellos lo deseaban. Así que dieron excusa en los días de Noé.
50Ellos dieron excusas en los días de Moisés. Dieron excusas en los días de Elías. Dieron excusas en los días de Cristo. Y dan excusas en el día de hoy.
51Ahora, Él le estaba hablando directamente a Israel, los llamados a la fiesta, lo cual yo aplicaría también al día de hoy, al hombre, a la iglesia, que ha sido convidada a venir a la fiesta, a la fiesta espiritual del Señor; y ellos no quieren hacerlo. No desean hacerlo. Tienen otras cosas que hacer. Ellos buscan pretextos.
52Ahora, si Israel hubiera aceptado la invitación que se le hizo hace dos mil años, no estaría como está hoy. Hace dos mil años Israel rechazó la invitación para venir a la cena de la boda. La rechazó y entró en juicio. Pero como dijo Jesús, ellos apedrearon y mataron a los profetas que les fueron enviados al poner pretextos. Ahora, los pretextos que pusieron en cada día…
53Hallamos que en los días de Jesús, Él no—Él no se afilió con ninguno de ellos. Ellos dijeron: “¿Cuándo obtuvo este Hombre esta enseñanza? ¿De cuál escuela viene? ¿No es éste el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María? ¿No son sus hermanos José, Jacobo y demás? ¿Y no están entre nosotros sus hermanas? Entonces, ¿De dónde obtuvo este Hombre la autoridad para hacer esto?”. ¿Ven? En otras palabras, Él no se afiliaba con ellos. Por lo tanto decían: “Él es belcebú; Él es un Samaritano. Él tiene un demonio, y está loco. Él es un—Él es un hombre que tiene un espíritu malo con respecto a la religión y eso lo ha vuelto loco. Y por eso anda por ahí como un hombre salvaje. No le presten atención”. Y sabemos lo que pasó con Israel. Ellos dieron voces. Estaban tan seguros de que ese Hombre estaba errado, a tal grado que cuando lo condenaron, dijeron: “Su Sangre sea sobre nosotros y sobre nuestros hijos”, y desde ese entonces así ha sido.
54Jesús les estaba tratando de decir que eran sus excusas las que habían matado a los profetas y las que mataron a los justos que habían venido. Ellos aceptaron los credos que los hombres les habían dado en vez de aceptar la Palabra de Dios. Y, al hacerlo habían invalidado la Palabra de Dios.
55Ahora, uno tiene que decir referente a esto, o que Esta es la voluntad de Dios y el deseo de Dios, o algo distinto que Ud. puede producir que es mejor que Esto. Ahora, Ud. tiene que aceptar, o el uno o el otro. Ud. no puede servir a Dios y a mammón. Y Ud. tiene que decir: “¡Esta es la Verdad!”, o, “¡Esa es parte de la Verdad!”, o, “¡No es toda es Verdad!”, o, “ ¡No toda está compuesta correctamente!”, o, “ ¡No está interpretada correctamente!” Y la Biblia dice que “La Palabra de Dios no es de interpretación privada”. Nadie más le debe poner interpretación a Ella; está escrita exactamente como Dios desea que se interprete. Así como dice, así es como debe ser. Simplemente tómela así como dice, así como está escrita Aquí.
56Ahora, ellos aceptan sus credos. Ellos invalidan para sí mismos las promesas de Dios. Las pasan por alto. Se van alejando de ellas.
57Ahora, si Rusia hubiera aceptado la bendición pentecostal hace setenta y cinco años cuando fue derramado el Espíritu Santo en Rusia, ellos no hubieran sido comunistas hoy. Ahora, hace setenta y cinco años, ellos tuvieron un gran avivamiento en Rusia. Dios estuvo entre ellos y tuvieron grandes avivamientos, hasta en Siberia. Pero ¿qué hicieron? Ellos lo rechazaron. Y hoy día el país está en la ruina y las iglesias no pueden tener servicios sino sólo con permiso. Ellos están destinados al juicio. Se han ido en esta furia salvaje del comunismo, se vendieron al diablo.
58Hace cincuenta años el Espíritu Santo fue derramado en Inglaterra. Inmediatamente después de eso vino George Jefferies, y F.F Bosworth, y Charles Price, Smith Wigglesworth, aquellos grandes guerreros de la fe, hace cincuenta años, y le ofrecieron a Inglaterra el avivamiento del Espíritu Santo. Pero ¿qué hicieron? Se rieron de ellos, los encarcelaron, los llamaron locos, pensaron que ellos estaban fuera de sus cabales. Las iglesias prohibieron que las gentes salieran a escucharlos. Y ellos sanaron a los enfermos, y echaron fuera demonios, e hicieron grandes obras. Y por cuanto Inglaterra, como nación, rechazó el Evangelio, sus—sus pecados son conocidos por todo el mundo. Casi no existe una—una nación más apóstata que Inglaterra, en todo el mundo, aun incluyendo a Roma y a Francia. Ella es la madre de la apostasía. Ahí mismo donde Finney, y muchos de los grandes hombres predicaron en el—en el teatro Haymarket, y Charles G. Finney y Wesley, y así sucesivamente. ¡Y ella lo rechazó!
59Y ahora, incluso la semana pasada o antepasada, en los periódicos, hayamos donde sus grandes hombres se han debilitado ante el—ante el sexo de las mujeres a tal grado que han entrado los espías. Y su hombre principal halló a otros de ellos. Las revistas lo han publicado. Su escandaloso pecado allí mismo en su gobierno ha esparcido su deshonroso nombre por todo el mundo. ¿Por qué? Ella rechazó la Verdad. Ella tenía su pretexto, y está acabada. Hace tiempo que Inglaterra quedó completamente eliminada para con Dios. Si…
60América, hace quince años, cuando el gran avivamiento de sanidad que continuó desde pentecostés y estalló en la nación, y hubo avivamientos en la capital, en Washington D.C, los presidentes, vicepresidentes, personas grandes, gobernadores, grandes cosas ocurrieron, gobernadores y—y hombres fueron sanados. Como el congresista Upshaw, que había sido un inválido por—por sesenta y seis años, y no podían darle la espalda y decir que no había ocurrido. Eso estaba ante ellos, pero ellos lo rechazaron.
61Y en esta noche, ésa es la razón que esta nación se mantiene… Ella está condenada. No hay ninguna esperanza para ella, en lo absoluto. Ella ha cruzado la línea entre la misericordia y el juicio. Y ella ha elegido lo que ahora tiene para controlar la nación. Ella está podrida hasta la médula. Su política está podrida. La moral de esta nación es más baja que cualquier cosa que yo pueda pensar. Y el sistema religioso está más podrido que la moral. Al hacer esto ella ahora se ha unido (todas estas iglesias de la nación) a la federación de iglesias y ha tomado la marca de la bestia. ¡Qué cosa! ¿Por qué? Cristo les concedió la oportunidad: “Vengan a Mi Fiesta”, la fiesta de Pentecostés, lo cual significa: “cincuenta”.
62Cuando el Espíritu Santo fue derramado sobre Rusia, ellos fueron llamados a una Fiesta de Pentecostés, una fiesta espiritual, pero ellos la rechazaron. En Inglaterra, el Espíritu Santo fue derramado sobre ellos y lo rechazaron. En América, el Espíritu Santo fue derramado sobre ellos, y lo han rechazado.
63Él invitó tres veces. Tres veces Él envió, pero ellos no prestaron atención a la fiesta. Luego nuevamente Él envió, y dijo: “Ve, y fuerza a esa gente a venir. La mesa tiene que estar preparada. La mesa ya está lista; aún hay lugares”. Y yo creo que quizás en los próximos meses, o algo así, o al año, o lo que fuera, Dios va a enviar otro sacudimiento a través del país, porque aún hay alguien por ahí en algún lugar que es Simiente predestinada, sobre la cual tiene que caer la Luz, en algún lugar, en alguna parte del mundo. La nación misma está acabada.
64Yo estaba observando la revista Life de esta semana, allá en, bueno, allá en Little Rock, el otro día, o mejor dicho, en Hot Springs. Y allí vi, creo que era el gobernador del estado de Nueva York, junto con alguna clase de desnudista allá en Honolulu, bailando con ella. Y allí, más debajo de eso estaba otro hombre de renombre. ¡Oh, qué desgracia!
65Fíjense en nuestra nación hoy. Fíjense en la condición de nuestra— de nuestra nación. Fíjense hasta dónde ha llegado, hasta qué nivel se ha hundido.
66Fíjese en nuestro sistema religioso de hoy. ¿Cómo puede ser que las iglesias pudieran haber llegado a la condición en que se encuentran hoy? Es porque han rechazado y rehusado el Mensaje de Dios, la invitación de venir a la fiesta. ¿Pudieran Uds. decir que una vida como esa es digna del Evangelio? ¿Pudieran Uds. decir que una vida que permita a su—a su gente hacer esas cosas como fumar cigarrillos…?
67El otro día aquí en cierta iglesia, un equipo de liga menor estaba jugando aquí en el parque, y el hijo de mi cuñado es lanzador de uno de los equipos. Y él estaba allí lanzando la pelota, y había una liga de iglesias que estaba jugando. Y allí estaba el pastor con estos jovencitos, allí en el campo, jugando. Y el pastor fumaba cigarrillo tras cigarrillo, y es de una iglesia muy cerca de por aquí en el vecindario. Y ¿podrían Uds. imaginarse a un hombre…? Y aun la gente que estaba sentada en la audiencia lo notó. Pero está llegando a tal grado que ya no le hacen caso a eso.
68Una cierta iglesia grande, una iglesia bautista, que yo conozco, despide a la gente de la escuela dominical por quince minutos más para que el pastor y todos ellos puedan salir afuera para fumar antes de entrar nuevamente y servir en el deber del Señor. Juan Smith, el fundador de esa iglesia, oró a tal grado que Dios enviara un avivamiento hasta que sus ojos se le hinchaban de noche y luego su esposa tenía que guiarlo a la mesa y alimentarlo con una cuchara. Si… Ese hombre daría vueltas en la tumba si supiera que esa iglesia ha llegado a tal condición ¿Qué es? Ellos fueron invitados a venir y lo rechazaron. Ésa es la única cosa. Y recuerden, Jesús dijo aquí que “aquellos que fueron invitados y rechazaron no gustarían de Su cena”.
69Cuando Dios envía al Espíritu Santo y toca a la puerta de un hombre y éste adrede lo rechaza, en alguna ocasión lo va a rechazar por última vez, y entonces Ud. ya no será un individuo privilegiado. Ud. puede sentarse en una iglesia y escuchar el Evangelio y estar de acuerdo con el Evangelio. Ud. quizás hasta dirá: “Yo sé que es correcto”, pero no levanta ni un dedo para ayudar en el asunto. ¿Ve? Ud. simplemente lo escucha porque dice: “Yo creo que es correcto” Eso es solamente simpatizar con Eso.
70Yo podría decir: “Yo creo que eso son diez mil dólares”. Eso no significa que yo los tenga. ¿Ven? Yo podría decir: “Esa agua es buena y fría”, y a la vez negarme a beberla. ¿Saben lo que quiero decir?
71Y esto aquí es Vida Eterna. Y al rechazarla, un día Ud. cruzará la línea entre el juicio y la misericordia, y entonces no tendrá el privilegio de venir y recibirla.
72Para Uds. que asisten aquí. Yo no soy responsable por aquellos que… o—o a los cuales otros ministros les están hablando. Pero si Esto es correcto, Uds. le deben su propia vida. ¿Qué más podrían Uds. hallar que les sería de mayor provecho que el saber que podrían obtener la Vida Eterna?
73¿Qué tal si yo estuviera aquí regalando cápsulas, y que fuera probado científicamente—probado científicamente que esta cápsula le permitirá a Ud. vivir por mil años? Bueno, yo—yo tendría que traer a una milicia aquí para apartar a la gente de este lugar. Uno no tendría que hacer ningún llamamiento al altar para eso. Sólo tendría que apartarlos de eso a golpes, para vivir por mil años.
74Y sin embargo, está probado científicamente que el Dios Eterno, con todo el poder de Su resurrección, el cual le ha prometido a Ud. la Vida Eterna, y satanás colocará por ahí a sus legiones para mantenerlo alejado a Ud. ¿Ven? Sin embargo Ud. puede mirar, Ud. tiene suficiente sentido común para mirar la cosa de frente y saber que es correcto, pero luego lo rechaza. ¿Ven?
75Algo, alguna clase de pretexto: “Hace demasiado calor. Estoy muy cansado. Mañana lo haré”. Simplemente alguna clase de pretexto, eso es todo lo que hacen. Al rechazar el día de la visitación, eso lo separa a Ud. de Dios.
76Ahora, notamos que en el Antiguo Testamento, tenían lo que llamaban el año del Jubileo. Eso era cuando toda la gente que estaba en esclavitud podía salir libre, cuando sonaba el Jubileo. Y luego si el hombre no se iba, si había algún pretexto que él podía presentar que él no deseaba volver a su tierra, entonces tenía que ser marcado en la oreja con una lezna al lado del poste en el templo. Y entonces no importaba cuántos Jubileos pasaban, ése hombre estaba totalmente vendido. Él ya nunca más podía regresar como ciudadano a Israel. ¿Qué hizo él? Rechazó su invitación. Él no tenía que pagar nada. La deuda de su esclavitud había sido cancelada. Su familia quedaba libre. Él podía regresar a su patria y obtener su propia posesión. Pero si él rehusaba hacerlo, entonces a él ya no lo contaban entre Israel y su posesión se la entregaban a otro.
77Ahora, lo mismo en lo natural se aplica en lo espiritual. Y es que si nosotros como herederos de la Vida Eterna, oímos el Evangelio, y sabemos que es la verdad, y lo rechazamos, o rehusamos hacerlo o escucharlo, tomamos la marca de la bestia.
78Ahora, alguien dijo: “Miren, va a haber una—una marca de la bestia; algún día va a venir”. Permítanme decirle que ya ha llegado. ¿Ven? Tan pronto como comenzó a caer el Espíritu Santo, ahí también comenzó la marca de la bestia. ¿Ven?
79Ud. solamente tienen dos cosas. Una cosa de ellas es aceptarlo, tomando el Sello de Dios. Al rechazarlo se toma la marca de la bestia. Rechazar el Sello de Dios es tomar la marca de la bestia. ¿Entienden todos? [La congregación dice: “Amén”.—Ed.] Rechazar el Sello de Dios es aceptar la marca de la bestia. Porque la Biblia dice que “todos los que no eran sellados por el Sello de Dios tomaron la marca de la bestia”.
80Cuando la trompeta sonaba todos los que deseaban ser libres podían irse. Los que no, eran marcados.
81Ahora, ¿ven Uds.?, respecto a la marca de la bestia, si hablamos de eso en un tiempo futuro, eso es cuando se va a manifestar, cuando uno se da cuenta de lo que ya hizo. ¿Ven? Y es igual con el Espíritu Santo, se va a manifestar cuando veamos al Señor Jesús viniendo en gloria, y sintamos ese poder transformador, y veamos a los muertos levantándose de los sepulcros, y saber que en un segundo más seremos cambiados y tendremos un cuerpo como el de Él. Será hecho manifiesto. Luego, ver a aquellos que lo rechazaron, los cuales serán dejados afuera.
82¿No dijo Jesús que las vírgenes salieron para encontrarse con Cristo? Algunas se durmieron en la primera vigilia, segunda, tercera, cuarta, quinta, sexta, y hasta la séptima vigilia. Pero en la séptima vigilia, entonces salió el clamor: “He aquí viene el Novio, salid a recibirle”. Y las que estaban dormidas, se despertaron. Todas las edades hasta Pentecostés, despertaron. ¿Ven? Desde la séptima edad, la séptima edad de la iglesia, hasta allá, despertaron. Y éstas que estaban viviendo en esta edad de la iglesia fueron cambiadas, y entraron. En el mismo momento en que entraron, llegaron las vírgenes durmientes y dijeron: “Queremos comprar un poco de vuestro Aceite”.
83Pero ellas dijeron: “Apenas tenemos suficiente para nosotras mismas. Vayan a los que lo venden”.
84“Y mientras ellas estaban tratando de recibir este Aceite, vino el Novio”. Nunca ha habido un tiempo en la historia del mundo cuando los episcopales, bautistas, metodistas, presbiterianos… Los periódicos están repletos. Los periódicos religiosos están alabando a Dios por razón de que esas vírgenes durmientes ahora están tratando de recibir Pentecostés, tratando de recibir el Espíritu Santo. Y ¿no se da cuenta la gente que eso no va a suceder, de acuerdo a la Palabra de Dios? “Mientras ellas estaban tratando de regresar, vino el Novio y se llevó a la Novia. Y éstas fueron lanzadas a las tinieblas de afuera para juicio”, por cuanto rechazaron su invitación.
85Todas las personas son invitados a venir. En toda edad Dios ha enviado Su Luz, y ha sido rechazada.
86Y el día de hoy no es distinto a ningún otro día. El rechazar el día de la visitación. Cuando Dios le hace una visita a la Iglesia y al pueblo, recíbanlo en el acto. No lo dejen para el año entrante o para el próximo avivamiento. Ésa es la hora: “Hoy es el día de salvación”.
87Y recuerden, Dios nunca ha enviado un Mensaje en ningún tiempo sin vindicarlo con lo sobrenatural. Jesús mismo lo dijo: “Si Yo no hago las obras de Mi Padre, no me creáis. Mas si las hago, creed las obras aunque no podáis creerme a Mí”. Y cuando Ud. ve la cosa claramente, y—y hecha manifiesta…
88Ahora, el tiempo ha llegado cuando ella lo rechaza, entonces es marcada en la oreja con una lezna, entonces nunca más lo escuchará. Ahora se está conduciendo a la confederación de iglesias para entrar directamente a tomar la marca de la bestia.
89“Una de las grandes ambiciones”, (alguien me entregó el periódico ahora mismo), este Papa nuevo ha dicho, “es de unir a las iglesias”. Ellos lo lograrán tan cierto como estoy parado aquí. Y los protestantes serán engañados por eso. ¿Ven? Porque la iglesia… La Biblia dice, Pablo, el profeta del Señor dijo: “Ese día no vendrá sin que primero venga la apostasía y entonces el… sin que antes se manifieste el hombre de pecado, el cual se sienta en el templo de Dios, y se levanta contra todo lo que se llama Dios, él como Dios…”, perdonando pecados en la tierra, y así por el estilo. ¡Cómo es que esto iba a suceder! Pero no podía suceder hasta la apostasía, hasta que la iglesia comenzara a apartarse de la fiesta espiritual, retrocediera y se organizara. Y entonces la revelación no se quedó con la iglesia.
90Recuerden, Israel caminó de día y de noche, guiados por la Columna de Fuego. Cuando esa Columna de Fuego se movía, ellos se movían con Ella. Y recuerden, de noche era Fuego y de día era Nube. Entonces podría ser de día o de noche, a cualquier hora. Pero a dondequiera que estuviera había una propiciación hecha para que ellos no fallaran en verla. Ella era una Luz de noche, y una Nube durante el día, y ellos la seguían. ¡Sí señor! ¡La misma cosa!
91Martin Lutero la vio. ¿Qué hizo él? Él salió del catolicismo. Pero ¿qué hicieron ellos? Se construyeron una cerca alrededor y dijeron: “Nosotros somos luteranos. Esto es todo”.
92Luego Wesley vio que Ella se apartó de ahí. Él se salió. ¿Qué hicieron ellos? Edificaron una cerca alrededor y dijeron: “Esto es todo”. ¿Qué hizo la Luz? Se movió nuevamente.
93Los pentecostales la vieron. ¿Qué hicieron ellos? Se salieron de los Wesleyanos, de los nazarenos y demás. ¿Qué hicieron? Edificaron una cerca alrededor y dijeron: “Nosotros somos de la unidad”, y, “Nosotros somos los trinitarios”, y, “¡Nosotros somos los Unidos!”, y todo eso. ¿Qué hizo Él? Dios se apartó de eso y siguió. ¿Ven?
94Nosotros no podemos hacer eso. Tenemos que seguir cada día, cada hora del día, cada paso del camino. Tenemos que ser guiados por el Señor Jesucristo. Si no lo hacemos, adoptamos una vida organizacional. Y una vida que no sigue a Cristo diariamente no es digna.
95El hombre que es un cristiano el domingo y asiste a la iglesia, se sienta allá atrás y piensa que es dueño de la iglesia porque hace esto, aquello o lo otro, y el lunes roba y miente… ¡Y mujeres que van a las playas públicas y—y a las calles vestidas con ropa inmoral!
96Yo pensé en—en la primera dama, que ni siquiera se puso el maquillaje para ir a presentarse delante del papa, y luego regresa acá y establece una moda de ese corte de cabello “corto y esponjado” para las mujeres de la nación. Y todos estos vestidos para cuando han llegado a ser madres, ahora todas las mujeres del país quieren vestirse con ese tipo de vestido de madre. ¡Correcto! Son ejemplos. Y ellos saben que esa gente haría eso. Es que ellos toman un espíritu del mundo. Y eso no pertenece en la iglesia del Dios Vivo.
97Las mujeres deberían mirar a Jesucristo. Uds. deberían mirar a Sara y aquellas del Antiguo Testamento.
98Ahora han llegado a tal extremo que… La otra noche yo estaba predicando, en algún lugar, acerca de que la mujer debe obedecer a su esposo. ¿Obedecer? ¡Sí! Eso desapareció de la ceremonia de casamiento hace mucho tiempo. Ellas no van a hacer eso. ¡No señor! Ellas viven en América, y se lo dicen a uno. Ellas no van a obedecer. Pero mientras Ud. no lo haga, no trate de llamarse cristiana, porque Ud. no lo es. No me importa cuánto Ud. dance y hable en lenguas, si Ud. no le obedece a su esposo, Ud. está fuera de la voluntad de Dios.
99Una mujer que se viste con pantalones cortos y hace estas cosas que hace en la calle, no se llame Ud. Cristiana. Ud. desea tener al mundo y a la vez mantener su testimonio. Ud. no puede hacer eso en la Presencia de Dios cuando Ud. sabe que no lo debe hacer.
100¡Noten! “Horadadas en la oreja”, marcadas, luego Uds. jamás oirán. Recuerden, ésa es una señal de haber cerrado sus oídos. Nunca más lo oirán. No escucharán. Uds. nunca más podrán apreciarlo.
101¡Oh! Ella no cree Eso. ¡Oh, qué cosa! No le vaya a decir Ud. que ella lo cree. ¡No! Ella le diría a Ud.…. Ella no lo sabe. ¿Cómo podría una dama (les pregunto), cómo podría una dama…?
102Como prediqué el domingo, el domingo pasado en la noche, hace una semana hoy, sobre Una Destellante Luz Roja, cómo es que la— la—la línea femenina ha llegado a ser más bella que nunca. Ahora, eso no es nada—nada en contra de la mujer, es sólo, pero cómo ella controla eso. ¿Ven? La… Ella se ha vuelto así para colocarla en la tentación, así como Eva fue colocada ante el árbol.
103Todo hombre, todo hijo que viene a Dios tiene que pasar por esa hora de prueba. Esta es la edad de las mujeres, en esta nación, en donde ella tiene que pasar por esa prueba. Si ella puede ser una mujer bella y portarse como una hermana, las bendiciones del Señor están sobre ella. Pero cuando se da cuenta de esto y se exhibe, eso muestra claramente que ella tiene un—un espíritu malo. Yo no pienso que ella quiera ser así; muchas de ellas no quieren, pero es que no se dan cuenta.
104¿Me podría decir Ud. que una mujer decente, que piensa, podría ponerse esa ropita que ellas usan en la calle?
105Yo tengo dos jovencitas sentadas aquí. Yo no sé cuál será el fin esas niñas; yo simplemente oro por ellas. Los niños de hoy en día, uno no puede… Uno no puede decir. Yo no sé. Ellas no están inmunes de eso. Ellas tienen que pararse solas sobre sus dos pies ante Jesucristo y dar cuenta. Ellas no pueden entrar basadas en lo que… basadas—basadas en lo que yo creo, o lo que cree su madre. Yo no sé lo que ellas hacen, pero realmente yo creo en esta hora, que si esas niñas salieran a la calle vestidas de esa manera y algún hombre las insultara, andando ellas con esa clase de ropa, yo no creo, si yo tuviera la oportunidad, que yo pudiera condenar al hombre. ¡Eso es correcto! Yo condenaría a las niñas. Ellas no tendrían ningún negocio en hacer eso.
106¡Escuchen! Si el hombre piensa… Y enseñan que “el hombre no es más que un animal, y que viene de la raza animal”. Y luego fíjense… Y Ud. lo pone ahí como que…
107Ud. lleva el perro a la perra en ciertas ocasiones, a través de las cercas y todo lo demás por cuanto la perra está en esa condición; cerdos, vacas, cualquier otro animal. Y si nosotros somos vida animal, lo cual somos, la parte física… Entonces cuando una mujer se exhibe de esa manera, ella está probando que es la misma cosa como la perrita, la misma cosa. ¡Exactamente! Porque de otra manera ella no estaría haciendo eso. Ella sabe; la naturaleza le enseña que el hombre la va a mirar. Y la Biblia dice: “Cualquiera que mirare a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón”.
108Eso forma un tiempo de prueba. Y el diablo embellece a las mujeres y las desnuda, y las pone allí para probarlos a Uds. ¡Hombre, volteen la cabeza; sean hijos de Dios! Mujeres, vístanse como hijas de Dios; no tengan que responder por adulterio allá en aquel Día.
109Si una mujer, no importa cuán inocente sea, y quizás nunca hizo nada incorrecto, ni siquiera tuvo en la mente el hacer algo errado; pero cuando aquel pecador se fijó en la forma atractiva de esa mujer, sabiendo que él es masculino, y ella del sexo femenino, (las glándulas femeninas en uno y masculinas en el otro), y ese pecador tendrá que dar cuenta de eso en el Día del Juicio. ¿Quién lo hizo? ¿Quién es el culpable? ¡No él, pero Ud.! Allí lo tienen. ¡Inmoral!
110Fíjense en esta nación. Antes, cuando ellos—ellos tenían aquellos vestidos que llegaban hasta la rodilla, lo cual usaban las mujeres, nosotros teníamos que enviar hasta París para traerlos. Hoy París envía acá para obtenerlos. Ha llegado a ser tan inmundo que París ya no puede mantenerse al día. Correcto. Todo… ¿Por qué? Por haber rechazado el Evangelio ¿Por qué? París no lo tuvo; allá es cien por ciento Catolicismo. Los protestantes ni siquiera pueden entrar ahí. Fíjense en Billy Graham. Creo que hay solamente seiscientos cristianos en todo París, de aquellos millones, sólo hay seiscientos cristianos, Protestantes. No es decir que son llenos del Espíritu Santo, son puramente Protestantes. Seiscientos de entre millones de millones. Ellos no tuvieron la oportunidad de rechazarlo.
111Pero esta gente acá tiene el Evangelio, y cuando se apartan del Mensaje y del Evangelio que han visto demostrado, se burlan porque alguna doctrina prostituta les ha engañado, y algún pastor está parado en el púlpito pensando más en el dólar y en la fuente de ingresos que en las almas del pueblo al cual le está predicando. ¡Correcto! Eso es lo que han hecho. Ahora ella le lleva la delantera a todo el mundo.
112Uds. se acuerdan que no hace mucho cuando en este Tabernáculo yo prediqué sobre un tema, ya hace como veinte años: “Les mostraré la diosa de América”, y estaba sentada aquí entre nosotros aquella muchacha moderna. Eso es lo que es. Ellos están obteniendo lo que han pedido, y lo van a obtener; eso es todo.
113¡No! Ellos no lo creerán ¡No señor! Le darán a entender a uno que ellos son ciudadanos Americanos y que tienen el derecho de—de hacer lo que les dé la gana. Yo desearía…
114Déjenme decirles. Se los diré ahora. No señor, la política nunca funcionará. No señor, la democracia nunca funcionará. La democracia está podrida hasta el hueso. Si se pudiera hacer funcionar entre puros cristianos, estaría bien; pero puesto a funcionar entre los del mundo, llega a ser puras velas y nada de ancla. ¡Eso es correcto!
115Fíjense en el día de hoy, cualquier cosa puede acontecer y estarán… Cualquier cosa, se valen de la política, y se escapan hasta con homicidios.
116Cuando yo prediqué allá aquella noche para tratar de salvar la vida de aquellos dos jóvenes, y son de lo más culpables. Aun el abogado se levantó después de mí, y dijo “¡Es correcto!” Dijo: “Yo no creo en quitarle la vida a la gente”. Dijo: “Si se fijan en los registros criminales, ¿quiénes son los que mueren en la silla eléctrica y demás? No son los ricos. Ellos pueden conseguirse un abogado o algo y hacer unas jugadas sucias, y unas cosas acá, y otras allá, y sobornar la cosa”. Él dijo: “Son los muchachos pobres como éstos que no tienen suficiente dinero ni para comprarse una buena comida; ésos son los que mueren. Ése es el tipo que electrocutan, alguien a quien llaman un grupo de gente ignorante, y ellos simplemente mantienen su nombre en alto de pena de muerte”.
117Yo dije: “El primer homicidio que se cometió en el mundo fue cuando un hermano mató a otro, y Dios no le quitó la vida por eso. ¡Puso una señal en él significando que nadie debiese quitarle su vida!”. ¡Correcto! Ése es el Juez Supremo.
118Y luego noté que les quitaron la sentencia. Ahora les van a conceder otro juicio, y desde luego ahora les darán cadena perpetua, de la cual pasarán como once años y quizás obtengan libertad provisional. Son culpables. Ciertamente, son culpables. Deben sentenciarlos a la penitenciaría para toda la vida, pero no quitarles la vida. Ningún hombre tiene el derecho de quitarle la vida a ningún otro hombre ¡No señor! Yo no creo eso. No, de ninguna manera.
119¡Oh!, ellos dicen… Pues, ellos no creen estar fuera de la voluntad de Dios, porque sólo eso saben y sólo eso quieren escuchar. Es que le han dado oído sordo a la Verdad.
120Tampoco quiso saber Egipto que aquel montón de aleluyas allá eran la voluntad del Señor. ¿Cómo les iba a interesar a ellos saber que algún hombre loco haya llegado del desierto con barba hasta acá, y haya dicho: “Faraón, yo vengo en el Nombre del Señor; suelta a este pueblo?” Faraón diría: “¿Quién? ¿Yo? ¡Échenlo para afuera!” ¿Ven? “¿Yo?” “Si no lo haces, el Señor Dios va a herir esta nación”.
121“Ese viejo—viejo maniático, suéltenlo por ahí; déjenlo ir; el sol le ha quemado la mente”. ¿Ven? Pero eso produjo juicio, porque el hombre era un profeta y tenía ASÍ DICE EL SEÑOR. ¡Exactamente correcto! Ellos no lo quisieron creer.
122Tampoco lo quiso creer Roma, pero de todas maneras así ocurrió.
123Israel no quiso creer que ése era el Mesías. “¿Cómo podría ser que ese grupo de Galileos…?”. Dijeron: “¿No son todos estos Galileos? ¿De dónde vinieron? ¿Con qué clase de gente anda Él? Los más pobres que se pueden juntar, ésa es la clase de gente con las que Él asocia. Ésos son los que salen para escucharle, los pobres, esa gente que no sabe nada. Ellos no son de los elegidos. Ellos no son— no son de la clase intelectual que somos nosotros. Ellos son un grupo pobre.”. Se oye decir lo mismo acerca del avivamiento en este día. “¿Qué clase de gente los escucha? ¿Qué clase de gente asiste a estas reuniones? ¿Qué clase de gente son ellos?”
124Escuché a un hombre decir no hace mucho… Bueno, él era como el… Él era el padrastro de Hope, y yo le estaba hablando acerca del bautismo del Espíritu Santo. Él dijo: “Ahora, ¿quién irá a creer algo así, a menos que sea un grupo como el que tú tienes allá?”. Él dijo: “Tú deja que Fulano de Tal (un negociante aquí en la ciudad, un hombre muy malo), deja que él diga que él ha recibido el Espíritu Santo, entonces lo creeré”.
125Yo le dije: “No se preocupe, Ud. nunca lo dirá”. El hombre murió instantáneamente, sin Dios. ¿Ven? Tengan cuidado con lo que Uds. están haciendo. Tengan cuidado con lo que dicen. Uds. quieren una vida digna del Evangelio. ¡Correcto!
126Israel no creía en eso, en ese grupo de gente. “Ese loco llamado Jesús de Nazaret, nacido”, (según creían ellos), de un nacimiento ilegítimo. Y la gente creía eso, porque decían: “Ése no era su… Pues, su padre es José, y María estaba por dar a luz aun antes de que ellos se... Nació, pues, es ilegítimo. Y ¿qué es Él? Simplemente un loco. Es uno de esos tipos raros. No vayan a escucharle.” ¿Qué hicieron ellos? Ellos estaban enviando sus almas al infierno. Ellos tomaron…
127Jesús dijo: “Dejadlos. Si el ciego guía al ciego, ¿no caerán ambos en el hoyo?”. Correcto. Ellos no lo sabían. Ellos no lo quisieron creer. No podían.
128Ellos no podían ver cómo era que un pueblo sencillo con un Mensaje sencillo, que estaba por ser rechazado, pudiera causar que una nación cayera en la ruina. ¡Ahora escuchen! Ellos no podían entender que un grupo de gente sencilla, común y ordinaria… Uds. saben, la Biblia dice que “la gente común le oía de buena gana”.
129Yo tuve algo que sucedió en México no hace mucho. Al General Valdena, elegido por Dios, la Luz le cruzó el camino en una ocasión, en una de las reuniones. Ese gran guerrero católico, uno de los más altos generales en México, vino humildemente al altar y recibió el bautismo del Espíritu Santo. Regresó a México y continuó clamando que yo fuera allá. Por fin decidí ir. El Señor me guió, tuve una visión, se lo conté a mi esposa. Fui allá. Y cuando así fue, él siendo uno de sus generales principales, un general de cuatro estrellas, él fue al cuartel general, al gobierno. Y ellos, ellos son duros con los protestantes allá, Uds. saben. Y ellos sabían que esta iba a ser una reunión muy tremenda, entonces él fue y consiguió una guardia militar. Y cuando así fue, consiguieron un coliseo muy grande. Y así me iban a recibir. El gobierno me estaba recibiendo. Entonces cuando lo hicieron, el—el obispo, uno de los grandes obispos de la iglesia católica fue a él, al gobernador y dijo: “Señor, tengo entendido que Ud. está recibiendo a uno que no es católico”. Dijo: “Sí, ¿qué de eso?”.
130“Pues,” dijo él, “Ud. no puede tener a un hombre así como ese aquí. Nunca se ha sabido de que este gobierno hiciera algo así.”
131“Pero,” dijo, “ahora lo hemos hecho.” Él dijo, “Pues”, dijo “ese hombre es un hombre de buena reputación. Tengo entendido que miles de personas se congregan para escucharle. El General Valdena, él es mi amigo íntimo,” dijo… Y tenía al… El mismo presidente es protestante, Uds. saben, metodista. Entonces él dijo—él dijo: “Hasta donde yo sé, el hombre es de buena reputación”. Dijo: “El General Valdena aquí fue convertido bajo este hombre”. Dijo: “Pues, hasta donde yo sé, él es una persona de buena reputación”. Dijo: “Dicen que miles de personas vendrán para oírle”.
132Y este obispo dijo: “Señor, ¿qué clase de personas son? Únicamente los ignorantes, esos son los que salen para escuchar a un hombre como ése”.
133El presidente dijo: “Señor, Uds. los han tenido por quinientos años, ¿por qué son ignorantes?”. Eso fue suficiente. Eso lo concluyó. ¡Oh, qué cosa! Con eso les quitó los cuernos. ¡Sí señor! ¡Sí!
134Luego cuando aquel niñito fue resucitado de los muertos, yo envié a un mensajero detrás del hombre. La dama estaba diciendo en español: “El niño murió hoy por la mañana a las nueve”. Y estaba lloviendo fuerte. Estábamos teniendo como diez mil convertidos a Cristo en cada noche.
135La noche anterior un anciano ciego había recibido la vista en la plataforma. Oh, era como tres o cuatro veces el tamaño de este tabernáculo, y había un montón como así de alto, de chales viejos y sombreros. Y yo apenas…
136Me bajaron con cuerdas, en el cuadrilátero, para poder meterme. Yo simplemente entré ahí y comencé a predicar por fe.
137Billy vino y dijo: “Papá, tienes que hacer algo con esa mujer”. Dijo: “Tengo trescientos ujieres ahí, y ellos no pueden detener a una mujercita que casi no pesa ni cien libras”. Y una damita hermosa como así de alta, oh, quizás era su primer niño. Yo diría que tenía como veintitrés o veinticinco años.
138Y ella estaba parada ahí y su cabello colgando y cargando a un niñito. Y ella corría hacia la línea y los hombres la empujaban hacia atrás. Ella se montaba encima de ellos, llevando a ese niño en la cadera, de cualquier manera se metía entre sus piernas o lo que fuera. Si le permitían llegar entonces tendrían que echarla de la plataforma.
139Y ellos no tenían ninguna tarjeta de oración para darle. Él dijo: “Papá, si yo le permito entrar con ese niño muerto, y sin tarjeta de oración, y…” Dijo: “Los demás que están parados allí, que han estado parados por dos o tres días en la lluvia y el sol… Si permito que ella se les adelante”, dijo: “eso causará un—un alboroto allá abajo”.
140Yo dije: “Está bien”. El Hermano Moore estaba ahí, y él es algo calvo como yo. Y yo dije: “Ella no sabe quién es quién, de tanta gente”. Dije: “Envía…”. Y—y varios hermanos, uno de los hermanos de aquí del Tabernáculo, que ya partió a la Gloria, no me acuerdo de su nombre en este momento, pero él estaba parado allá. Entonces dije: “Hermano Moore, vaya Ud. y ore por el niño. Ella nunca sabrá quién, si soy yo o si es Ud. Vaya. Ella no sabe hablar el inglés”. Entonces el Hermano Moore dijo: “Muy bien, Hermano Branham”
141Él comenzó a bajar. Yo dije: “Como les estaba diciendo, fe…” Y en eso vi a un niñito, un niñito Mexicano sentado frente a mí, riéndose. Yo dije: “Esperen un momento”. Y dije: “Dejen pasar a la damita”. Billy dijo: “Papá, yo no puedo hacer eso, ella…” Yo dije: “Billy, he visto una visión”. Él dijo: “Oh, eso es distinto”.
142Entonces abrieron paso por la multitud y la dejaron pasar. Allá venía, cayéndose de rodillas, con su rosario en la mano. Yo dije: “Levántese”. Entonces dije: “Padre Celestial, yo no sé qué vas a hacer; no sé si deseas que ore yo por el niño simplemente para complacer a la mujer o qué, pero”, dije, “yo pongo mis manos sobre el niño en el Nombre del Señor Jesús”. Así como hice con el Hermano Way, tendido ahí en el piso, muerto, el otro día. Y la cobijita recibió un estirón y ese niño comenzó a gritar, y estaba con vida. Cuando…
143Entonces envié un mensajero, el Hermano Espinoza, para que fuera con ella al doctor para obtener una declaración jurada del médico, mostrando que ese niño había muerto (eran como las diez de la noche), que había muerto a las 9 de esa mañana en su consultorio, de neumonía. Él obtuvo la declaración jurada del doctor. Los periódicos no podían callar eso, Uds. saben, entonces tuvieron que venir. Me entrevistaron, y me preguntaron, él dijo: “¿No piensa Ud. que nuestros santos pueden hacer eso también?” Yo dije: “Si ellos están vivos”. “Oh”, dijo él, “no se puede ser un santo hasta que uno esté muerto”. Ahí lo tienen ¿Ven? Y la gente…
144¿Notaron en el periódico el otro día cuando hicieron tanto alarde de esa monja? Murió, oh, hace como cien años o algo así, y ellos hicieron una… ahora la canonizaron e hicieron de ella una santa. Y dijeron que—que ella había regresado de entre los muertos y que oró por alguna persona enferma que tenía leucemia, ¿no fue así? Estaba en una de las revistas. Sólo piensen de cómo trataron de hacer tanto alarde de eso, habiendo aquí centenares y centenares de casos delante de las narices de la gente aquí. ¿Qué es esa cosa? Es algo para llevar a la iglesia protestante directamente al asunto, ¿ven?, haciendo que piense cierta cosa. Y luego las verdaderas obras del Señor que son perfectamente vindicadas y probadas, ni siquiera se atreven a mencionarlas en el periódico. Allí lo tienen. Ellos recibieron una invitación y la rechazaron. ¡Sí señor!
145Ellos no pueden entender cómo un Mensaje sencillo, un pueblo sencillo, que al rechazar una cosa como esa les haría entrar en caos.
146Una mujer me dijo allá en Grant´s Pass, Oregon, hace algún tiempo, una muchacha católica vino allí para censurar y escribir. Ella era una reportera del periódico, traía un paquete de cigarrillos en la mano. Y ella dijo: “Deseo hablar con Ud.” Yo le dije: “¿Qué es lo que Ud. quiere decir?”. Ella dijo: “Quiero hacerle algunas preguntas acerca de esta religión suya”. Y dije: “¿Qué es lo que Ud. desea preguntar?”. Y ella dijo: “¿Con qué autoridad hace Ud. esto?”.
147Yo dije: “En el Nombre de Jesucristo, por medio de un llamamiento Divino”. Y ella continuó hablando así presuntuosamente. Yo dije: “¡Un momento!”.
148Ella dijo: “Si yo tuviera que asociarme con ese montón de ignorantes allá”, dijo, “yo ni siquiera desearía ser una cristiana”. Dijo: “Y si esos… Dicen que esa gente gobernará la tierra algún día”. Dijo: “Ojala yo no esté aquí”. Yo dije: “No se preocupe. Ud. no estará”. Dije: “Ud… no tendrá que preocuparse por eso”. “Pues”, dijo ella: “¡todo ese alboroto allí y gritería!”. Yo dije: “¿Y Ud. afirma ser católica?”. Ella dijo: “Lo soy”.
149Yo dije: “¿Sabía Ud. que la bendita virgen María tuvo que recibir el Espíritu Santo y hablar en lenguas, y danzar en el Espíritu igual que los demás, antes de que Dios la pudiera recibir? Y Uds. la llaman la madre de Dios”. Ella dijo: “Eso es tontería”. Yo dije: “Un momento. Yo…” “Yo no debo estar escudriñando la Biblia”.
150Yo dije: “¿Entonces cómo va a saber Ud. cuál es la Verdad o no?” Ella dijo: “Yo tomo la palabra de mi iglesia”.
151Yo dije: “Esta es la Palabra de Dios. Aquí está, aquí mismo. Yo la reto a Ud. a que la escudriñe. María estaba con ellos allá en el aposento alto y recibió el bautismo del Espíritu Santo igual que los demás, y Uds. la llaman la madre de Dios”. Yo dije: “Luego Ud. llama a esta gente ‘basura, aguas negras’”. Yo dije: “No se preocupe, Ud. no estará Allá. Ud. no tiene mucho de qué preocuparse, si eso es todo lo que le preocupa. Muchacha, mejor fuera que se preocupara de su propia alma pecaminosa”. Y la dejé ir.
152Ahora, piensen en todo esto: sencillo. Dios lo hace tan sencillo.
153¿Cómo podía Acab, cómo podía Jezabel, cómo podía aquella gente creer que Elías era un brujo? Pensaban que era un espiritista. Aun Acab dijo: “Aquí está el que le ha causado todo este problema a Israel”. Él dijo: “Tú eres el que le ha causado problemas a Israel”.
154¿Cómo podía aquella nación pensar que al rechazar el Mensaje de un hombre de cara peluda como ese, que no traía ningún traje de clérigo, que eso les causaría la condenación?
155¿Cómo podía Egipto, (que gobernaba el mundo), los Faraones en su estilo y dignidad? El mundo no ha vuelto a llegar a ese nivel en la ciencia y demás. ¿Cómo podían pensar que al rechazar a un profeta anciano de ochenta años, con la barba colgándole, el cabello canoso, saliendo por ahí con paso firme, un fugitivo, y salió allí con un mensaje: “O los dejas ir, o Dios destruirá la nación?”. ¿Cómo podía Faraón…? “¡Faraón, tú me vas a obedecer!”.
156Faraón dijo: “¿Obedecer?”. Oh, él, ¡Faraón! Y un viejo, un maniático, pensaron: “¿Rechazar a un viejo como ése y que la nación sea destruida?” Pero así fue. ¡Oh, qué cosa!
157Detengámonos, hagamos una pausa por unos minutos, y oremos, y pensemos. ¿En qué día estamos viviendo nosotros? ¿A dónde estamos? En otra edad moderna y científica. Vale más que pensemos. Quizá si Ud. se detuviera, si la gente se detuviera y orara un poco y pensara un poco, se sentiría mejor después de hacerlo. ¡Correcto!
158Un cristiano no es un instrumento o alguna clase de herramienta mecánica para un gran régimen religioso. Correcto. El cristiano no es alguna clase de herramienta que mantiene andando la organización religiosa. Un cristiano, ése no es un cristiano. Un cristiano debe ser como Cristo. Y un cristiano no puede ser cristiano hasta que Cristo entre en el hombre, la vida de Cristo en él. Entonces produce la vida que Cristo vivió, y uno hace las cosas que Cristo hizo.
159¿De qué estoy yo hablando? De una relación personal con Cristo. ¿Qué es? ¿Es tu vida digna del Evangelio?
160Ahora, yo estoy tratando de colocar esa base allí para mostrarles que los hombres y las mujeres que eran hombres y mujeres de renombre…
161La Biblia dice… ¿Notaron el domingo pasado por la noche, algo que olvidé mencionar, Génesis el capítulo 6 y el versículo 4? Aquellos hombres que tomaron para sí mujeres por esposas, eran hombres de la antigüedad, de renombre, hombres de renombre, y se predijo que volvería a suceder. “Como fue en los días de Noé, así también será en los días de la Venida del Hijo del Hombre”. Hombres de renombre tomando mujeres, no esposas, mujeres, “yendo en pos de carne extraña”.
162Fíjense en Inglaterra, hace un par de semanas. Fíjense en los Estados Unidos. Fíjense en todas partes, está lleno de prostitución. Hombres grandes, importantes, de altos puestos, trayendo desgracia sobre la nación, corriendo tras las mujeres. Aquel hombre grande de Inglaterra, alguna clase de jefe militar, pues, ¿notaron?, él tenía una esposa hermosa, su foto venía al lado. Y fíjense en esa prostituta rusa, pero ella estaba vestida sexualmente y se presentó de esa manera para exhibir su carne de mujer, y el hombre cayó en la trampa.
163Lo que necesitamos hoy en día son hijos de Dios. Necesitamos hombres en el gobierno que sean hijos de Dios. ¡Correcto! Por lo tanto, un buen rey piadoso pondría fin a toda esta tontería. No habría influencia alguna que ejercer. Así como lo hizo David, él le puso fin a eso. Ciertamente lo hizo, porque él era el rey. Y sólo había…
164La forma correcta es Dios siendo el Rey, y Dios envía a un profeta. ¿No les dijo Samuel a ellos antes de que tuvieran un rey? Él dijo: “Dios es vuestro Rey. ¿Les he dicho algo en el Nombre del Señor que no haya sucedido?” Ellos dijeron: “No, eso es correcto”. “¿Les he mendigado para mi sostén?”. “No. Tú nunca nos has mendigado para tu sostén”. “Yo nunca les he dicho alguna cosa que no fuera la verdad, ante el Señor”. Dijo: “Dios es vuestro Rey”.
165“Oh, nosotros sabemos eso. Y sabemos que tú eres un buen hombre, Samuel. Nosotros creemos que la Palabra del Señor viene a ti, pero de todas maneras deseamos un rey”. ¿Ven? Eso es lo que ellos obtuvieron.
166Pentecostés de todas maneras deseaba una organización. La obtuvieron. ¡Correcto! Deseaban ser como las demás iglesias. ¡Lo son! Sigan adelante, eso—eso es lo que se necesita. Pero Dios es nuestro Rey. ¡Dios es nuestro Rey! ¡Si señor!
167¿Qué es? Es porque la gente, así como hicieron en los días de Cristo, como han hecho en cada edad, ellos buscan una excusa. Tienen sus propios credos. Ud. quizás no querrá decir: “Yo—yo compré una vaca y tengo que ir para ver si ella—ella me va a servir o no, o si va a dar leche, o—o de qué raza es”. Ud. quizás no tenga esa excusa. Pero aquí está la clase de excusa que la gente tiene: “Yo soy presbiteriano. Nosotros no creemos en Eso. Yo soy bautista. Nosotros no creemos en semejante cosa como Esa. Pues, yo soy luterano”. Bueno, eso no tiene nada que ver con el asunto. Eso no quiere decir que Ud. es un cristiano. Eso quiere decir que Ud. pertenece a un grupo de gente que se ha organizado. Y Ud. pertenece a la logia luterana, a la logia bautista, a la logia pentecostal. No hay tal cosa como la iglesia pentecostal. No hay tal cosa como la iglesia bautista; es más bien la logia bautista, la logia pentecostal, la logia presbiteriana.
168Pero existe una sola Iglesia, y hay una sola manera de entrar en ella y es por medio del Nacimiento. Uno nace en la Iglesia de Jesucristo y así es un miembro de Su Cuerpo, de la delegación espiritual del Cielo. Luego las señales de que Cristo está con Ud., viven a través de Ud.
169Cristianos, oh, Uds. deben tener una relación personal con Dios. Para poder ser un hijo de Dios, Ud. tiene que llegar a ser pariente de Dios. Él tiene que ser su Padre, para que Ud. sea un hijo. Y solamente Sus hijos e hijas son salvos, no los miembros de alguna iglesia, sino hijos e hijas. Hay una sola cosa que producirá eso: el nuevo Nacimiento. El nuevo Nacimiento es lo único que producirá un parentesco con Dios. ¿Es correcto eso? [La congregación dice: “Amén”.—Ed.] Hijos e hijas. Luego cuando esto acontece, entonces el hombre…
170Aquí está la pregunta que les quería traer. El hombre dice: “¿Qué hacemos entonces, después de haber nacido de nuevo?”. Muchos me hacen esa pregunta: “¿Entonces qué debo hacer Hermano Branham?”. Si Ud. ha nacido de nuevo, toda su naturaleza ha sido cambiada. Ud. está muerto a las cosas que antes pensaba.
171“Bueno”, Ud. dice: “Hermano Branham, yo recibí eso cuando me uní a la iglesia”.
172Bueno, entonces cuando Dios dice que Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos; Él aún sana a los enfermos, Él aún muestra visiones. “Pero Hermano Branham, ¡mi iglesia…!”. Entonces Ud. no ha nacido de nuevo. ¿Ve? No puede ser, porque el mismo Dios, si la vida de Él está en Ud., así como Ud. estaba en la vida de su padre, y si la misma Vida de Dios está en Ud. y el mismo Espíritu que estaba en Cristo está en Ud., ¿cómo puede el Espíritu vivir en Jesucristo y escribir Esto y luego bajar nuevamente en Ud. y Eso? ¿Ve? No puede hacerlo. Más bien afirmará que toda Palabra es Verdad.
173Entonces si Ud. dice: “Bueno, yo soy un buen miembro de la iglesia”. Eso no tiene nada que ver con el asunto.
174Yo sé que entre los paganos, allá en África, entre mis hermanos morenos, yo he hallado la moral de esa gente mucho más alta que— que el noventa por ciento del pueblo americano. Pues, en algunas de las tribus allá, si para cierta edad una joven no se ha casado, o para cuando tiene cierto tamaño, y aún nadie la ha tomado, ellos saben que algo anda mal. La excomulgan. Ella se quita la pintura de la tribu y se va para la ciudad, entonces llega a ser una renegada. Y cuando ella se casa, le hacen una prueba para confirmar que es virgen. Si el pequeño velo de virgen está roto, entonces ella tiene que decir quién lo hizo; y los matan a los dos. ¿No habría mucha matanza en América si hicieran eso? [La congregación dice: “Amén”.—Ed.] ¿Ven? Y a ellos los llaman paganos. ¡Oh, hermano! Ellos podrían venir e instruir a personas que se dicen ser miembros de iglesia cómo vivir limpiamente. ¡Correcto!
175Nunca encontramos un solo caso de enfermedad venérea en todo el viaje por Sudáfrica. Ellos no tienen tal cosa. Allí lo tienen. ¿Ven? Es solamente nuestras costumbres sucias e inmundas, como gente blanca. Correcto. Nos apartamos de Dios.
176Cuando esto acontezca, lo que Ud. hará entonces, hallará que el Espíritu que entra en Ud. con el nuevo nacimiento, Ud. creerá y hará todo lo que Dios dice en Su Palabra, que Ud. debe hacer. Y todo lo que la Biblia cita que Ud. debe hacer lo acentuará con un “Amén”. Y Ud. no se detendrá ni de día ni de noche hasta recibirlo. Correcto. Correcto. Y en todo este tiempo, sobre todo, Ud. ciertamente manifestará el fruto del Espíritu.
177Ud. dirá: “¿Hablaré en lenguas?”. Quizás lo haga; y quizás no. “¿Gritaré?”. Quizás lo haga, quizás no. Pero hay una cosa segura que Ud. hará: “Ud. manifestará el fruto del Espíritu. Y el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, fe, benignidad, mansedumbre, bondad, paciencia. Su mal genio no será “¡Uff!”. Sólo recuerde, cuando Ud. tiene eso, eso actúa como un veneno que aleja al Espíritu Santo. ¿Ve? Cuando Ud. llega a tal grado que desea discutir con toda persona con que se encuentra, algo anda mal. Cuando Ud. llega al punto que el ministro lee en la Biblia que es malo hacer una cierta cosa, y Ud…. Sólo recuerde, en eso no existe nada de cristianismo. Miren: “Por sus frutos los conoceréis”. Eso es lo que dijo Jesús. ¿Ven?
178Si es la Palabra y Dios así lo dijo, ese Espíritu en Ud. cuadrará con esa Palabra cada vez. Porque el genuino Espíritu Santo cuadrará con la Palabra por cuanto la Palabra es Vida y Espíritu. Jesús dijo: “Mis Palabras son Vida”. Y si Ud. tiene Vida Eterna y Él es la Palabra, entonces ¿cómo puede la Palabra negar la Palabra? ¿Ven? ¿Qué clase de persona haría Ud. a Dios? Esa es una manera clara de saber que Ud. es un cristiano: Cuando Ud. puede estar totalmente de acuerdo con toda la Palabra de Dios, y Ud. descubre que está enamorado de sus enemigos.
179Alguien dice: “Bueno, él no es más que un aleluya”. Y Ud. comienza a… Cuidado. Cuidado. ¡Pero cuando Ud. en realidad descubre que lo ama! Sin importar lo que hagan, Ud. todavía los ama. ¿Ve?
180Ud. entonces está comenzando a descubrir… Y su paciencia crece desde este largo hasta donde no tiene fin. Cualquiera puede seguir diciendo cosas acerca de Ud., “Bueno, a mí no me importa lo que Ud. me diga”. No se irrite. Si se irrita, será mejor que primero vaya y ore antes de hablar con ellos nuevamente. Sí. Sí.
181No entre en discusiones. No ande buscando pleitos. Si a Ud. le gusta ver que alguien de la iglesia se levante y diga: “¿Sabes qué? Te digo que Fulano de Tal hizo tal y tal cosa”, Ud. diga: “Hermano, ¡debería darle vergüenza!”
182Pero si Ud. dice: “¡Oh, no me digas!” ¿Poniendo atención a tanto escándalo? Tenga cuidado. El Espíritu Santo no es un pozo de aguas negras. ¡No, no, no, no! El corazón que está ocupado por el Espíritu Santo está lleno de santidad, pureza, no piensa mal, no hace mal, todo lo cree, soporta, es sufrido. ¿Ve?
183No discuta. Cuando la familia entre en una discusión, no discuta con ellos. Si su mamá dice: “¡No te voy a permitir que vayas más a esa iglesia. Pues tú… Todo lo que piensas ahora, te estás dejando crecer el cabellos; te pareces a alguna abuelita!”. No discuta con ella. Diga: “Muy bien mamá. Todo está bien. De todas maneras yo te amo, y estaré orando por ti mientras viva”. ¿Ve?
184Miren, no discutan. ¿Ven? Mal genio engendra mal genio. Cuando uno menos piensa ya habrá contristado al Espíritu Santo y estará respondiendo al pleito. Entonces el Espíritu Santo se aleja. Mal genio engendra mal genio, y amor engendra amor. Estén llenos de amor. Jesús dijo: “En esto conocerán todos que sois Mis discípulos, si tuvieres amor los unos con los otros”. Ese es el fruto del Espíritu Santo, el amor.
185¿Y sabían Uds. que Uds. mismos son un pequeño creador? ¿Lo sabían? Ciertamente. Uds. han visto personas con las cuales les encantan estar; no saben el porqué, pero son esa clase de persona tan amorosa. ¿Han visto Uds. eso? [La congragación dice: “Amén”.— Ed.] Tan amables, y a uno le encanta estar con ellos. Eso es… Ellos crean esa clase de atmósfera por medio de la vida que viven, por su manera de hablar, su conversación.
186Luego Uds. han visto a aquellos que, cada vez, uno—uno los evita. Ellos siempre quieren hablar acerca de algo malo y hablar acerca de alguien, por eso uno dice: “Oh, no, ahí vienen y van a criticar a alguien. Aquí está él ahora, él va a hablar de este hombre. Todo lo que van a hacer es contar chistes sucios, o algo acerca de las mujeres, o algo por el estilo”. A uno no le gusta estar cerca de ellos. ¿Ven? Ellos crean, al parecer son personas amables, pero crean esa atmósfera.
187Y las cosas que Ud. piensa, las cosas que Ud. hace, las acciones, las cosas sobre las cuales Ud. habla, crea una atmósfera.
188Yo entré a la oficina de un hombre aquí en esta ciudad. Y el hombre es un síndico, o más bien un diácono en una iglesia muy fina. Yo fui allí para ver a este hombre con respecto a un negocio, y allí había un radio con ese “rock and roll”, o “twist”, o lo que fuera, a todo volumen. Y me supongo que habían cuarenta cuadros de mujeres desnudas en su oficina. Ahora, Ud. no me puede decir cuán diácono, ni cuánto más… Permítame ver lo que Ud. mira, lo que Ud. lee, y la clase de música que Ud. escucha, las personas con quienes Ud. se asocia, entonces yo le diré qué clase de espíritu está en Ud. ¿Ve? ¡Seguro!
189Ud. escucha a un hombre decir: “¿Yo, hacer tal y tal cosa? Ese grupo de…” Recuerde, no me importa lo que él diga. Sus palabras hablan más fuerte. Sus acciones hablan más fuerte que cualquier cosa que él pudiera decir. Él pudiera testificar, decir que es cristiano (¡seguro!), y quizás hacer cualquier cosa. Pero fíjense bien en la clase de vida que él vive. Eso dice lo que él es.
190Ahora, ¿podrían Uds. imaginarse que—a un hombre con una vida que dijera: “¿Creer en la sanidad Divina? Eso es algo para los pájaros. Eso fue hace muchos años; no existe tal cosa hoy en día?”. ¿Es esa una vida digna del Evangelio, por la cual Cristo fue herido por nuestras rebeliones y por Su llaga fuimos nosotros curados? Ud. dice: “Pero yo soy un diácono”. No me importa, Ud. pudiera ser un obispo.
191Cuando yo escuché al Obispo Sheen decir, hace como dos años, cuando venía viajando, y jamás lo volví a sintonizar. Cuando él dijo: “Un hombre que crea y trate de vivir conforme a esa Biblia es como alguien tratando de caminar a través de aguas lodosas”. El Obispo Sheen, luego se dio la vuelta y dijo: “Cuando yo llegue al Cielo, ¿saben qué?, cuando yo me encuentre con Jesús, le voy a decir, ‘yo soy el Obispo Sheen’, y Él me dirá: “Oh, sí, Yo oí a Mi madre hablar de Ud.’” ¡Paganismo! Un hombre que blasfeme así esa Palabra. Que Dios tenga misericordia. Yo no soy el juez. ¿Ven?
192Esa Palabra es la Verdad. ¡Correcto! Y el Espíritu de Dios reconocerá Su Propia Escritura. Él es identificado por Su Escritura. Ella—Ella—Ella habla de Él. Ud. es identificado al creerlo, y Eso le otorga a Ud. sus credenciales de identificación.
193No discuta con los demás. Y no—y no tengan esas discusiones familiares. Como he dicho, el amor engendra amor, y el mal genio engendra mal genio.
194Ahora, fijémonos. Miremos a Jesús sólo por un momento. Él fue vuestro ejemplo. (Ojalá no estén cansándose mucho). Miren. Fijémonos en Jesús por un momento. Él fue nuestro ejemplo. Él así lo dijo: “Porque ejemplo os he dado, para que como Yo os he hecho, vosotros también hagáis a otros”.
195¡Ahora fíjense!, cuando Él vino al mundo, habiendo en ese momento mayor o semejante incredulidad que siempre, eso ni siquiera le detuvo. Él siguió predicando como siempre y sanando como siempre. No le estorbó. ¡Hubo críticos! El Hombre fue criticado desde que era un bebé hasta cuando murió en la cruz. ¿Lo detuvo eso? ¡No señor! ¿Cuál era Su meta? “Siempre hacer lo que el Padre ha escrito, siempre hacer lo que le agrada a Él”.
196¡Fíjense en Jesús! Hablando acerca de humillarnos a nosotros mismos; cuando Dios mismo llegó a ser un bebé, en lugar de llegar en una—en una cunita en algún hogar decente, nació allá afuera sobre un montón de estiércol en un establo entre becerritos llorones. Lo envolvieron en pañales, que le quitaron del cuello a los bueyes. El más pobre de los pobres, sin embargo siendo el Creador de los Cielos y la tierra.
197Una noche fría y lluviosa, le dijeron: “Maestro, iremos a casa contigo”.
198Él dijo: “Las zorras tienen guaridas, y las aves tienen nidos, pero Yo ni siquiera tengo donde recostar la cabeza”.
199¡Dios, Jehová, se humilló a Sí mismo y llegó a ser Hombre, representado en carne pecaminosa para redimirlo a Ud. y a mí! Entonces, ¿quiénes somos nosotros? Él fue nuestro ejemplo. ¿Quién soy yo? ¡Nada!
200Yo le estaba contando a alguien en esta tarde en una pequeña reunión, dije: “Todo hijo que es nacido de Dios, primero tiene que ser probado, castigado”. Recuerdo cuando yo tuve la mía, o mi hora más tremenda. Cuando un—un hombre ha nacido de nuevo hay un lugarcito como del tamaño de una uña que Dios inyecta en él, en su sistema, y eso cae en su corazón y ahí se ancla. Luego satanás hace que uno lo pruebe. Y si eso no está allí, entonces uno queda liquidado.
201Recuerdo que allá en el hospital cuando tenía como veintidós años, quizás veintitrés, por allí, siendo un joven. Y mi padre, muriendo en mis brazos, y yo diciendo que Dios es un sanador. Y mi propio padre, sufriendo un paro cardíaco, recostó su cabeza sobre mi brazo y yo orando por él, y vi cuando me miró con esos ojos y entonces se fue a encontrarse con Dios. Lo llevé y lo enterré al lado de mi hermano. Y las flores aún frescas sobre la tumba y yo allá predicando a un Dios que sana a los enfermos. Estaba trabajando en la Compañía de Servicios Públicos, ganando veinte centavos la hora, y mi esposa trabajando aquí en la fábrica de camisas para ayudarnos a ganar la vida para nuestro hijito de dieciocho meses, Billy Paul, y una criaturita de ocho meses que ella cargaba.
202Vi que la Hermana Wilson movió la cabeza. Ella se acuerda de eso; Roy Slaughter y algunos de los antiguos.
203¿Qué hice yo? Caminaba por las calles con un emparedado en la mano, me bajaba de los postes de luz, y a toda persona que pasaba les testificaba del amor de Jesucristo. Iba al taller y les preguntaba si podía usarlo, hablarle al mecánico. Entraba allí y les decía: “Caballeros, ¿Uds. ya han sido salvos? Yo he hallado algo en mi corazón”. Entraba a los abastos de noche… Llegaba a la casa a las dos o tres de la madrugada, después de haber visitado a los enfermos toda la noche. Yo no podía… Sólo me sentaba, me cambiaba y me ponía la ropa de trabajo. Y me sentaba en el sillón para descansar hasta el amanecer, me levantaba y salía. Y debido al ayuno y a la oración estaba tan flaco que tenía que orar antes de ponerme las espuelas para poder subir los postes. Y predicándole a la gente que Dios era grande, que Dios era misericordia, que Dios era amor. Y allí estaba mi papá muriendo en mis brazos y mi hermano murió, resultó muerto mientras yo estaba predicando en el púlpito de esta iglesia pentecostal, de gente de color. Vinieron y me dijeron: “Mataron a tu hermano allá sobre la carretera. Un carro lo golpeó y lo mató”. La sangre de su propio hermano goteaba de su camisa al levantarlo de la carretera. Inmediatamente después de enterrarlo a él, murió mi papá. Luego, allá estaba mi esposa.
204Y salí para venir aquí a este tabernáculo. Desde aquí de donde está esta plataforma, le dije al pueblo seis meses antes de que sucediera, que vendría una inundación. Y yo vi a un Ángel que tomó una vara y midió veintidós pies sobre la calle Spring.
205Sandy Davis y aquellos sentados allí, se rieron, dijeron: “Apenas subió ocho o diez pulgadas en 1884, muchacho, ¿qué cosa te está hablando a ti?”
206Yo dije: “Así será porque yo he visto uno de esos trances. Me lo dijo de esa manera, y así será”. Y hay una señal en la calle Spring hoy día, mostrando que hubo veintidós pies de agua. Yo dije: “Yo navegué sobre este tabernáculo en una lancha”, y así lo hice.
207Durante ese tiempo se enfermó mi esposa. Yo oré por ella y vine al tabernáculo, la gente me estaba esperando. Yo dije: “Ella se está muriendo”. “Oh, solamente es tu esposa que…”
208Yo dije: “Se está muriendo”. Fui allá y oré y oré y oré. Y le extendía mis manos; ella me tomó de la mano y dijo: “Billy, te encontraré en aquella mañana, parada Allá”. Dijo: “Junta a los niños y ve a recibirme en la Puerta”.
209Yo dije: “Sólo comienza a gritar: ‘Bill’, y allí estaré”. ¿Ven? Y ella partió. La llevé a la morgue allí.
210Me fui a casa, a recostarme. Y cuando lo hice… El pequeño Billy Paul se estaba quedando con la señora Broy y ellos, tan enfermito que el doctor esperaba que muriera en cualquier momento. Yo estaba orando por Billy, y en eso vino el Hermano Frank a buscarme. Dijo: “Tu bebé se está muriendo, la niñita”.
211Me fui al hospital. El Doctor Adair no me permitía entrar, dijo: “Ella tiene meningitis, se la pasarás a Billy Paul”. Le dijo a la enfermera que me diera alguna clase de cosa roja para que me la tomara como un anestésico para calmarme. Yo les pedí que salieran de la habitación, y la arrojé por la ventana. Salí por la puerta de atrás, y bajé al sótano.
212Allí estaba la niña, delante del hospital… en la sala de cuarentena, así, con las moscas en los ojitos. Le quité el mosquitero, las espanté y se lo puse encima. Me arrodillé y dije: “Dios, allá está mi padre y mi hermano, aún con las flores en las tumbas. Allá está Hope, postrada allí, y aquí está mi bebé muriendo. Señor, no te la lleves”.
213Y Él simplemente bajó la cortina como diciendo: “Cállate, no deseo oírte en lo absoluto”. Él ni siquiera me hablaba.
214Si Él no me hablaba, entonces le tocaba a satanás. Él dijo: “Mira, yo pensaba que tú decías que Él era un Dios bueno. ¿De qué se trata todo esto sobre lo cual has estado gritando? Tú apenas eres un muchacho. Fíjate por toda la ciudad, toda muchacha y todo muchacho con quienes te has asociado alguna vez, todos piensan que has perdido la mente. Y es que la has perdido”. Ahora, él no podía decirme que no existía Dios porque ya yo lo había experimentado. Pero me dijo que Él no tenía cuidado de mí.
215Me mantuve allí todo el día y toda la noche, le dije esto a Dios, ¿qué he hecho yo? Señor, muéstrame. No permitas que los inocentes tengan que sufrir por causa mía si yo he hecho mal”. Yo no sabía que Él me estaba probando. Pero todo hijo que viene a Dios tiene que ser probado. Yo dije: “Dime lo que he hecho. Yo lo enmendaré. ¿Qué he hecho yo sino predicar día y noche y entregarle mi vida a Él constantemente? ¿Qué he hecho?”.
216Satanás dijo: “Eso es correcto. Y ahora puedes ver, que cuando se trata de ti, y tú le has dicho a todos que tú crees que Él es un gran Sanador y ahí está tu hija postrada allá muriendo, y Él hasta rechaza escucharte. Tu esposa murió con pulmonía tuberculosa. Tú has dicho que Él puede sanar cáncer, y ahí está. Y ahora tú hablas de que Él es bueno y cuán bueno Él es con la gente. ¿Qué de ti?
217Entonces yo comencé a prestarle atención. Eso es razonamiento. Pensé: “Eso es correcto”. Dijo: “Él podría decir… Tú ni tienes que hablar la palabra, simplemente mira hacia tu niña y ella vivirá”. Yo dije: “Eso es correcto”. “Y tanto que tú has hecho por Él y sin embargo esto es lo que Él hace por ti”
218Yo dije: “Eso es correcto”. Comencé a pensar: “Bueno, ¿qué…?” ¿Ven? Todo comenzó a desligarse cuando se trató de razonamientos. Pero cuando se trató de Eso, Esto se mantuvo firme. Permaneció allí. Yo estaba a punto de decir: “Entonces yo aquí renuncio”. Pero cuando llegó a donde todos los poderes de razonamiento se habían apartado, entonces era cuestión de la Vida Eterna, el nuevo Nacimiento. ¿Qué tal si eso no hubiera estado ahí? ¿Qué tal si no lo hubiera estado? No nos hubiéramos llegado a conocer así como nos conocemos ahora. Esta iglesia no hubiera existido de esta manera. Los miles y millones por todo el mundo… Pero gracias a Dios que Eso sí estaba ahí.
219Luego pensé: “¿Qué…? A fin de cuentas, ¿quién soy yo? ¿Quién soy yo para cuestionar Su Majestad? ¿Quién soy yo para cuestionar al Creador que me dio la vida misma aquí en la tierra? ¿De dónde obtuve esa niña? ¿Quién me la dio? De todas maneras no es mía. Él simplemente me la ha prestado por un tiempo”.
220Yo dije: “¡Satanás, apártate de mí!” Me acerqué y puse mi mano sobre la niña. Dije: “Dios te bendiga amorcito. En unos momentos papá te llevará y te colocará en los brazos de mamá. Los Ángeles se llevarán tu pequeña alma y yo te veré en aquella mañana”. Yo dije: “Señor, Tú me la has dado, Tú te la estás llevando, y aunque me matares, como dijo Job, con todo eso te amaré y te creeré. Si me envías hasta el infierno, de todas maneras yo te amaré. No me puedo apartar de eso”. ¡Allí lo tienen!
221Todo lo intelectual se apartó. Pero uno tiene que tener una relación personal. Uno tiene que nacer de nuevo.
222Por esa razón es que ministros se apartan, grandes responsabilidades y cosas. Ellos dicen: “No hay tal cosa como la sanidad Divina. No existen tales cosas como estas”. Es que ellos nunca han estado en ese terreno sagrado. Como yo estaba predicando en esta mañana. Ellos no conocen nada de Eso. ¿Cómo pueden decir que son hijos de Dios y negar la Palabra de Dios? ¿Cómo lo pueden hacer, negando el mismo Espíritu Santo que los compró?
223Oh, recuerden, Jesús se humilló hasta la muerte, por Uds. Él no era un peleón. Cuando le escupieron en la cara, Él no les escupió a ellos. Cuando le arrancaron la barba, Él no arrancó la de ellos. Cuando le dieron una bofetada en un lado de la cara y luego en el otro, Él no los abofeteó, Él oró por ellos, siguió caminando humildemente. Él fue un ejemplo de humildad.
224Él estaba lleno de fe. ¿Por qué? Él sabía que Sus Palabras no podían fallar. Él vivió por medio de la Palabra a tal grado que llegó a ser la Palabra.
225¡Oh Dios! Permíteme extender mis dos manos hacia Dios delante de esta audiencia. Permíteme vivir de esa manera. Permite que esta Palabra llegue a tal grado hasta que yo y esta Palabra seamos la misma cosa. Permite que mis palabras sean esta Palabra. Permite que la meditación de mi corazón… Que Él esté en mi corazón, en mi mente. Que Sus mandamientos estén amarrados al poste de mi inteligencia, que estén amarrados al poste de mi corazón. Que yo sólo pueda verlo a Él. Cuando surjan las tentaciones, permíteme ver a Cristo. Cuando las cosas anden mal, que yo sólo pueda verlo a Él. Cuando me preparo y el enemigo trata de hacer que me enoje, que pueda ver a Jesús. ¿Qué haría Él?
226Él se encontraba en la Palabra a tal grado que Él y la Palabra llegaron a ser la misma cosa. ¡Fíjense!
227Él no tuvo que discutir. Él sabía que Él y la Palabra eran la misma cosa. Él sabía que Él era la manifestación de la Palabra de Dios, y que por mandato de Dios, finalmente conquistaría el mundo. Él sabía que Su Palabra… Él tenía fe; Él sabía en dónde estaba parado. Él no tenía que discutir y decir: “Mira, tú puedes venir acá”.
228El diablo dijo: “Ahora mira, tú puedes obrar milagros. Tú sabes que tienes tremenda fe. Tú puedes obrar milagros. Te voy a construir un edifico el doble de tamaño del que tiene Oral Roberts, porque toda la gente… Lo—lo único que tienes que hacer… Muéstrales, salta de este edificio aquí, porque escrito está, (¿ves?): ‘Los Ángeles te llevarán para que no tropieces con Tu pie en piedra’” ¿Ven?
229Él sabía que Él tenía poder. Él sabía que Él lo podía hacer. Él sabía que eso estaba en Él, pero no quería usarlo sino hasta cuando Dios le dijese. ¿Ven? Él deseaba que fuera Dios en Él, que fuera la Palabra en todo. Y Él sabía que cuando Él hablaba alguna cosa, ésa era la Palabra de Dios; y aunque pasaran el cielo y la tierra, ésa Palabra algún día conquistaría.
230Él no era peleón ni iracundo. Él hablaba solamente las Palabras de Dios. Toda Palabra que procedía de Sus labios era Palabra ungida de Dios ¿No sería maravilloso si nosotros pudiéramos decir que: “Mi palabra y la Palabra de Dios son la misma. Lo que yo digo, Él lo honra, porque yo no hago nada sin que primero Él me lo haya dicho”? Oh, he allí vuestro ejemplo. He allí una vida digna del Evangelio.
231No era así con aquellos sacerdotes tan educados y pulidos, y tenían todas esas grandes dignidades, y se paraban para hacer las oraciones tan largas, y devoraban las casas de las viudas, y discutían por los puestos altos en la—en la congregación, y todas estas cosas allí. Ellos eran… Ésas no eran vidas dignas del Evangelio.
232Pero Él era digno del Evangelio a tal grado que Dios dijo: “Este es Mi Hijo amado, en quien tengo complacencia. ¡A Él oíd! Mi Palabra es Él; Él es Mi Palabra. Él y Yo somos el mismo”.
233Sabía… ¡Fíjense bien! Él sabía que finalmente Su Palabra conquistaría al mundo. Él sabía de dónde procedía Su Palabra. Él sabía que nunca podría fallar, por eso dijo: “El cielo y la tierra pasarán, más Mi Palabra nunca fallará”. ¿Ven? Él podía decir eso. Ése fue un Hombre en Quien Él y la Palabra de Dios llegaron a ser lo mismo. Él les dijo… “Tú debieras hacer esto y aquello”.
234Él dijo: “¿Quién me puede redargüir de pecado? ¿Quién me puede acusar?” (Pecado es incredulidad). “Si por el dedo de Dios Yo echo fuera demonios, ¿vuestros hijos por quién los echan?”. ¿Ven?, No fue eso, entonces tenía que ser otra cosa. ¿Ven? “Si yo…” Ellos dijeron: “Bueno, nosotros hemos echado fuera demonios”
235Él dijo: “Si yo lo hago por el dedo de Dios (una Palabra vindicada de Dios), entonces ¿vuestros hijos por quién los echan? Entonces juzguen Uds.”
236La gente de Su día… Y la gente se mofaba de Él, hablaban de Él, pero Él… Ellos lo humillaban en toda manera que podían. Contaban toda clase de mal en contra de Él, pero Él siguió adelante.
237Ahora, deseo terminar en un momento diciendo esto: La gente de este día son un montón de neuróticos. La gente del día presente son un montón de neuróticos. Ellos tienen temor de aceptar las promesas de Dios. Hombres religiosos, organizaciones religiosas, las organizaciones religiosas tienen miedo de aceptar el reto de la Escritura de Dios para este día. Ellos saben que sus condiciones modernas y el evangelio social que predican no pueden hacerle frente al reto de esta hora; así como tampoco pudo hacerle frente Sansón estando en su condición. Se necesitó a Dios. Y aquí está el programa que lo prometió. Llegaré a eso en unos momentos.
238Deseo retener esa Palabra por un momento. Aunque se llamen cristianos, adoptan credos, credo hechos por el hombre, para ocupar el lugar de la Palabra de Dios. Fácil pueden tomar el credo porque es hecho por el hombre, pero tienen temor de poner su fe en el Dios que afirman amar. Correcto. ¿Y entonces Ud. dice que esa vida es digna del Evangelio? No puede ser, aunque sean miembros de iglesia. Pero eso no es algo digno del Evangelio. Ciertamente que no.
239¡El Evangelio! Jesús dijo: “Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura; estas señales seguirán a los creyentes”.
240Y cuando Uds. niegan que eso sigue a los creyentes, ¿cómo pueden tener una vida…? No importa, Uds. quizás nunca digan una mala palabra. Uds. quizás cumplan todos los Diez Mandamientos. Eso no tendrá nada que ver con ello. Aun así no es una vida digna del Evangelio. ¿Ven? No podría ser.
241Aquellos sacerdotes guardaron todo eso y aún no eran dignos. Él dijo: “Vosotros sois de vuestro padre, el diablo”. ¿Quién podía señalar con el dedo a uno de aquellos hombres? Una sola tacha de culpa y eran apedreados sin misericordia. ¡Hombres santos! Y Jesús dijo: “Vosotros sois de vuestro padre, el diablo”, a quienes vino el Evangelio.
242Aunque se llamen a sí mismos cristianos, les gusta aferrarse a los credos, a sus credos. ¡Oh! Los credos instituyen y cumplen con el modo de pensar de la gente moderna de este día. Y el hombre que va a tener éxito en este día tiene que seguir la tendencia moderna de pensar. Permítanme decir eso bien y claro. ¿Ven? Un hombre, si va a tener éxito, tiene que seguir la tendencia moderna de pensar de este día. Ello… Andan por ahí y dicen: “Oh, ¿no es él un encanto? ¿No es él maravilloso? Él puede pararse allí tan derecho, y nunca nos retiene más de quince minutos. Y nuestro pastor no anda regañándonos siempre con respecto a estas cosas”.
243¡Vergüenza debiera darle a ese pastor! Cualquier hombre que pueda pararse en el púlpito y mirar el pecado de este día y no clamar en contra, algo anda mal con ese hombre. Él no es digno del Evangelio que afirma estar predicando. ¡Correcto! Entonces, al hacer eso, ellos inventan excusas, diciendo: “Mire, ¡mi congregación…!”
244Un—un hombre vino aquí no hace mucho, de una cierta iglesia muy grande, y estaba escribiendo una tesis; y dijo: “Estoy escribiendo acerca de la sanidad Divina”. Dijo: “Hermano Branham, en nuestra denominación lo amamos a Ud.”. Es una de las denominaciones más grandes, una de las grandes de la nación, o del mundo. Y él dijo: “A Ud. lo amamos en esta denominación”. Estaba aquí mismo en el hotel Jefferson Villa. Pero dijo: “Yo he venido para investigar acerca de esta sanidad Divina”. Dijo: “Hay una sola falla que mi iglesia realmente ha encontrado”. ¿Ven? Él dijo: “Ud. se asocia demasiado con los Pentecostales”.
245Yo dije: “Bueno, Ud. sabe, eso es correcto”. Dije: “Eso es verdad. Ud. sabe, yo siempre he buscado la oportunidad de apartarme de ellos”. Dije: “Le diré algo, si yo vengo a su ciudad, encárguese Ud. de que su iglesia me patrocine”. “Oh”, dijo él: “Ellos no lo harían”. Yo dije: “Eso es lo que yo pensaba. Eso es lo que yo pensaba”.
246Dijo: “¿Ve Ud.?, mi denominación no puede respaldar eso”. Esa es una excusa igual como: “Acabo de casarme”, o, “He comprado una yunta de bueyes”. A mí no me importa cuántos títulos de doctorado Ud. tenga, ni cuánto lo aprecien en su denominación, ésa clase de ministerio no es digno del Evangelio que está escrito en este Libro. ¡Correcto!
247¡Cualquier miembro de iglesia que se identifique con una cosa como esa y a la vez llamarse cristiano, y salir a vivir…! Y las mujeres cortándose el cabello y vistiéndose con ropa que la Biblia dice que no deben usar. Los hombres portándose en la manera como lo están haciendo ahora con “una apariencia de piedad”, tomando bebidas, fumando cigarrillos, y casándose varias veces, y llegando a ser diáconos en la iglesia y hasta pastores y demás. Y el pueblo que tolera tales cosas, ésa clase de vida no es digna del Evangelio.
248Una mujer que sale y se pone a chismear por teléfono y da comienzo a pleitos entre los de la iglesia y cosas por el estilo, ésa no es una vida digna del Evangelio que estamos tratando de representar. Cualquier persona que divida a una iglesia y dé comienzo a una contienda entre la gente y cosas por el estilo, no es digna del Evangelio que predicamos. ¡Exactamente! “Es una apariencia de piedad, pero negando la eficacia de ella”, el poder de Dios que lo mantiene a uno apartado de tales cosas.
249Ahora fíjense, ellos no lo hacen. Ellos simplemente no lo hacen. Ellos tienen la excusa de que su iglesia no cree en Eso. Ellos…
250Bueno, pero si Jesús le dijera—dijera a un hombre esta noche, le hablara a su corazón y le dijera: “Quiero que vayas y prediques el Evangelio completo”.
251“Señor, mi iglesia no apoya Eso. Discúlpame por favor. Yo tengo una buena responsabilidad. Yo—yo—yo, tú sabes, Señor, yo soy el pastor de una de las iglesias más grandes de esta ciudad. ¡Oh, allí nosotros alabamos Tu Nombre! Sí Señor. Ciertamente que sí. Yo no puedo hacer eso”. La misma excusa, la misma cosa. Así que ellos no acuden a la fiesta espiritual de Su Palabra prometida y vindicada.
252¿No dijo Jesús: “Donde estuviere el cuerpo muerto, allí se juntarán las águilas?”. Las águilas, no los buitres. ¡Las águilas! Donde estuviere la basura y la—y la—la carroña, allí se juntan los buitres. Pero donde está la Carne limpia y fresca, allí se juntan las águilas. ¿Ven? Ciertamente. Donde estuviere la Palabra, Alimento de Águila, allí se juntarán.
253Así que ellos no van a la fiesta espiritual a la cual han sido invitados. ¿Creen Uds. que Dios le ha hecho a América una invitación a un gran avivamiento durante los últimos quince años, a una fiesta espiritual? [La congregación dice: “Amén”.—Ed.] ¿Vinieron ellos? ¡No señor! ¡No señor! Entonces, rechazar venir, ¿es esa una vida digna del Evangelio, aunque se llamen así?
254Cuando un hombre vino a verme no hace mucho y nos sentamos a la mesa y me dijo: “Hermano Branham, deseo extender la mano por encima de esta mesa” (un gran hombre), “y quiero tomarlo a Ud. de la mano. Yo lo amo a Ud.”. Yo estaba en una iglesia y lo oí predicar. Dijo: “Yo lo amo a Ud. y creo que Ud. es el siervo de Dios”. Yo dije: “Gracias doctor. Yo también lo amo a Ud.”.
255Él dijo: “Yo quiero decirle cuánto lo amo como un hermano”. Y dijo: “¿Ve Ud. a mi pequeña reina sentada aquí, mi esposa? ¿Se acuerda Ud. de ella?” Yo dije: “Sí.”
256Dijo: “El doctor le dio dos semanas para vivir, con cáncer, tipo sarcoma; y Ud. vino a la ciudad y oró por ella, y alzó los ojos y vio una visión, y luego me miró a mí y me dijo: ‘¡ASÍ DICE EL SEÑOR, ella sanará!’”. Tenía un tremendo lugar hundido en la espalda, así, parecía una norme… como la porción del seno de una mujer hundido en la espalda, exactamente en la columna. Hoy día no existe ni una seña de eso”. Dijo: “Allí está sentada mi reina, viviendo hoy”. Dijo: “¿Cómo podría yo hacer otra cosa sino amarlo a Ud. por haber hecho esa oración de fe? ¿Cómo podría evitar creer que Ud. es un—un siervo del Señor, cuando Ud. me vio y dijo exactamente lo que pasaría?”. Él dijo: “Ahora yo tengo algo para Ud., Hermano Branham”. Dijo: “Yo pertenezco a la liga pentecostal más grande que hay”. Yo dije: “Sí señor, lo sé”.
257Él dijo: “Hablé con los hermanos no hace mucho, y me dijeron que hiciera contacto con Ud. para decirle que es una gran lástima que Ud. haya llevado ese ministerio, otorgado por Dios, a un grupo de gente del río y así de esa clase”. Yo dije: “¿Es así?”. Dijo: “¡Sí!”. Dijo: “Dios envió ese ministerio para dar en los meros puntos del nervio, los lugares grandes, los más sobresalientes”.
258Ahí mismo pude ver que era el diablo hablando. Pensé: “Sí, ‘lánzate de este monte y alardea (Uds. saben), de este edificio’”. ¿Ven?, ¿Ven? Yo pensé que lo dejaría seguir un poco más. Mi anciana madre decía: “Si le das suficiente cuerda a la vaca, sola se ahorca”. Yo dije: “¿Así es?”.
259“Sí”. Dijo: “Es una vergüenza, lo que Ud. hace”. Dijo: “¿Qué es Ud.? Hoy día Ud. casi ni puede comprarse alimento”. Y dijo: “Fíjese en Oral Roberts y aquellos que llegaron y salieron allá con la centésima parte del ministerio que Ud. tiene, y fíjese cómo están”. Yo dije: “Sí, eso es cierto”. ¿Ven?
260Y él dijo: “Mi grupo lo aceptará a Ud. Lo aceptaremos como— como uno de nuestros hermanos. Todos le daremos la diestra de compañerismo, y alquilaremos un avión y le daremos un salario de quinientos dólares a la semana o aún más si lo desea, y lo enviaremos a todas la ciudades principales en el país”. Esto sucedió allá en Phoenix, Arizona, allá sentados a la mesa. Y dijo: “Y pagaremos su…” Dijo: “Y así dejaremos que el mundo, el mundo de afuera, dejaremos que los dignatarios, la gente importante, los de alta categoría…” Dijo: “Ud. siempre está hablando de los arruinados, nosotros tenemos a los altos y sobresalientes”. Dijo: “Deje que ellos vean la mano del Señor. Y yo llevaré a mi esposa, y a otros que pueden probar que esas cosas que Ud. dice sí acontecen”. Dije: “¡Sí señor, eso sería grandioso!”.
261Ahora, vean, el hombre con títulos de educación de D.L., L.L.D., un escritor de libros, ¿ven?, Doctor en literatura, un excelente escritor, un buen hombre. ¿Ven? Pero él no conocía la Escritura.
262¿Sabían Uds. que aquel Ángel que obró esa clase de milagros nunca bajó a Sodoma? Él se quedó con el grupo que fue llamado fuera, Abraham. Él no lo sabía. Yo lo dejé tranquilo, me quedé sentado allí un rato. Yo sólo quería ver cuál era la trampa. Dije: “Bueno, ¿qué tendría yo que hacer?”.
263Dijo: “Bueno, Hermano Branham, solamente—lo único que ellos dijeron… Nosotros lo discutimos, algunas cosas, unas cositas leves que Ud. enseña que Ud. tendría que ponerlas a un lado. Yo dije: “Por ejemplo, ¿qué cosa Hermano?”. “Oh”, dijo él: “su bautismo, Ud. sabe. Ud. sabe, Ud. como que bautiza como los de la Unidad, algo así”. Dijo: “Cositas como ésas”. Yo dije: “¿Oh?”. Yo proseguí. Y él dijo: “La evidencia inicial, y mujeres predicadoras y sólo unas pocas cositas como ésas”.
264Yo dije: “¡Ajá!”. Dije: “Sabe, me sorprende que un siervo de Dios le pida a otro siervo de Dios, después de elogiarme como Ud. lo ha hecho y de llamarme profeta, y sabiendo que la Palabra del Señor, o la revelación de la Palabra viene al profeta. Y luego que Ud. se dé la vuelta Doctor Pope, eso no testifica de su buena inteligencia, y que diga y pida a un siervo de Dios, que Ud. le pida a otro siervo de Dios que ceda en la cosa que… significa más para él que la vida misma”. Yo dije: “No señor, Hermano Pope, yo no haría eso de ninguna manera. ¡No señor!”.
265¿Qué es? Hay un grano de Vida Eterna, ya sea que viva o que muera, ya sea uno un gran hombre o no sea un gran hombre.
266El otro día pasé… Sin faltarle el respeto a estos dos hombres. Yo miré y había una tremenda fotografía allí en Tulsa, Oklahoma, el nuevo futuro local de Oral Roberts, un seminario para educar a los ministros. Les va a costar. Y yo conozco a Demas Shakarian, al Hermano Carl Williams, y aquellos que forman la junta de síndicos. Cincuenta millones de dólares, con un edificio de tres millones, un muchacho pentecostal. Eso es algo muy grande que Dios ha hecho para él.
267Yo pensaba: “¿Yo, con un seminario?”. Para comenzar, yo estoy en contra de eso”.
268Y decía: “El futuro hogar del gran seminario de Oral Roberts”. Seguí por el camino, y allí estaba una cosa tan grande y moderna. Y Oral Roberts con su carpita andrajosa, vino a mi campaña allá en Kansas City, Kansas. Y allí decía: “El futuro hogar de Tommy Osborn”, ¡oh, vaya!, un lugar que estaban levantando con un precio como de tres o cuatro millones de dólares.
269Y allí, Tommy Osborn, uno de los hombres cristianos más excelentes. Él es un verdadero hombre, un hombre verdaderamente enviado por Dios. Se paró allí al otro lado de la calle, un muchachito nervioso, un joven y una muchacha en el carro, vino corriendo y dijo: “Hermano Branham, yo estuve presente cuando vi que salió aquel demente”; y yo vi cuando Ud. apuntó con su dedo en la frente de él y dijo: ‘¡En el Nombre de Jesucristo, sal de él!’. Yo vi cuando cayó a sus pies, después que él había hablado su profecía y dijo: ‘Esta noche le voy a pegar a Ud. y Ud. va a caer en medio de esta audiencia de seis mil quinientas personas’”. Y dijo: “Yo lo vi a Ud. quedarse allí parado, nunca alzó la voz y dijo: “En el Nombre del Señor, por cuanto Ud. ha retado al Espíritu de Dios, misma noche, Ud. caerá a mis pies’. Él dijo: ‘Yo te mostraré a los pies de quién caeré’.”
270Y yo dije: “Sal de él satanás;” y se cayó de espalda y me tenía los pies sujetos al piso.
271Él dijo: “¡Dios es Dios, Hermano Branham, eso es todo!”. Dijo: “Yo he estado encerrado en una casa por dos o tres días”. Él no tiene pelos en la lengua. Él lo dirá. Él no se avergüenza de ello. Dijo: “¿Piensa Ud. que yo tenga un don de sanidad?”
272Yo dije: “Olvídalo Tommy. Tú has sido enviado a predicar el Evangelio. Ve y predícalo. Ve allá con el Hermano Bosworth”.
273Yo me fijé en eso, y vi… Yo comencé antes que los dos. Pensé: “Allí está Oral Roberts con quinientas máquinas, que ni siquiera las manos de humanos tocan las cartas; el año pasado le llegaron a través del correo cuatro millones de dólares”. Cuatro millones; una cuarta parte de todo el dinero que fue recogido en todo el cristianismo le llegó a un solo hombre. ¡Qué tremendo lugar! Yo fui allá para verlo.
274Y ahora, Oral es mi hermano. ¡Oh!, yo lo amo. Él es un tipo genuino, un hombre genuino, y yo lo amo. Y él tiene un alto concepto de mí y yo también de él. Sólo que no estamos de acuerdo sobre—sobre la Escritura.
275Y Tommy Osborn, no hay mejor. Yo tengo un alto concepto de él. Él es uno de los hombres más fino que yo he conocido, Tommy Osborn.
276“Y aquellos hombres”, yo pensé: “Cuando entré a sus oficinas y vi lo que ellos tenían, creo que yo tendría vergüenza de que vinieran y vieran la mía: una sola máquina de escribir y nosotros solos tratando de enviar las cartas”. Y ¡qué cosa! En un rincón de un remolque habitable en aquel tiempo. Yo pensé: “¿Cómo sería eso?”.
277Entonces salí afuera. Pensé: “Bueno, ‘El futuro hogar de Oral Roberts’, ‘El futuro hogar de Tommy Osborn’. Y el uno no le habla al otro”.
278Entonces seguí por la carretera y pensé: “¿Qué de mí?”.
279Y Algo me dijo: “¡Mira hacia arriba!”.
280Pensé: “Sí Señor, permíteme almacenar mis tesoros en el Cielo, porque allí es donde está mi corazón”. Ahora, yo no digo eso para causar lástima, sólo lo digo porque así sucedió, y Dios sabe que eso es correcto. ¿Ven?
281¿Dónde están sus tesoros? ¿Desea Ud. ser alguien grande? Si así es, Ud. no es nadie. Llegue Ud. a un lugar donde ya no desea ser alguien grande, sino que desea ser un pequeño siervo humilde para Cristo. Esa es la manera de hacerlo. Eso es todo.
282El Hermano Boze y ellos están formando una iglesia en Chicago. Ellos tuvieron que ceder la iglesia Filadelfia a esa denominación. Ellos estaban hablando acerca de conseguir a un individuo con su abrigo hacia atrás, así, algún doctor en divinidad. Yo dije: “Uds. están caminando hacia atrás. Si desean conseguir un verdadero pastor para esa iglesia, busquen a un hombrecito humilde que apenas pueda leer su propio nombre y que su corazón esté encendido para Dios. Escojan a ese hombre; ése es el que Uds. deben buscar, alguien que no conoce todas estas cosas, alguien que no esté dictando, ni forzando, ni metiéndolos en toda clase de deudas y demás, sino que simplemente los alimente con la Palabra de Dios. Ésa es la clase de persona que se debe conseguir”.
283Así que ellos no quieren venir a la fiesta espiritual. Tengo que terminar. Ya me pasé del tiempo. Como en seis minutos estaremos despidiendo, si el Señor lo permite.
284Yo escucho a algunos decir: “Pero Hermano Branham, vale más que se retracte de eso que ha dicho. La gente no es neurótica. Esta gente no es neurótica; simplemente es educada.” Entonces son neuróticos educados. ¡Correcto! ¡Sí! “Ellos no son neuróticos. Ellos son educados”.
285Entonces quiero hacerles una pregunta. ¿Ven? Uds. entienden. Yo quiero hacerles una pregunta entonces. Por favor explíquenme Uds. las acciones de esta gente de hoy si no es neurótica. Díganme qué les impulsa a actuar como actúan si no son neuróticos. ¿Ven? Cada quien jalando hacia su denominación, codiciosos. Jesús no era así. Él no se apuraba por nada. Él no era codicioso. Él fue nuestro ejemplo.
286¿Crimen? La nación—esta nación tiene más crimen que nunca. ¿Qué sucede? Adolescentes, miembros de iglesias, quitando vidas, hombres asesinando a sus esposas y familia e incendiando a sus hijos. Y fíjense en la ola del crimen. ¿No son ellos neuróticos? Entonces ¿cuál es el problema? Fíjense en sus acciones.
287Naciones locas para obtener el poder. Cada una deseando tomar cada… todas las demás y que sea una sola bandera y una sola nación, y que esa sea su bandera y su nación. ¡Locos por poder!
288¿Inmoralidad? Pues el mundo se encuentra más inmoral que nunca. Mujeres desnudas en la calle, mujeres desnudas, ¿y dicen que están en sus cabales? ¡No puede ser! ¡Simplemente no puede ser!
289¡Escuchen! Hubo una sola persona en la Biblia que se quitó la ropa; ése fue Legión. Él estaba fuera de sus cabales. Cuando Jesús lo encontró y le devolvió su juicio cabal, él se puso la ropa ¡Correcto!
290¿Qué le hace a Ud. quitarse la ropa? El diablo. ¡Correcto! ¿Luego me dice que ellos no son neuróticos? Salga por la calle aquí, y conduzca la distancia de cuatro manzanas sin ver a una mujer desnuda y vuelva y cuéntemelo. Muy bien. Dense cuenta.
291¿Luego Uds. me dicen que no son neuróticos? Entonces ¿qué sucede? Ellas no pueden estar en su juicio cabal. Una mujer en su juicio cabal no haría eso. Ella tendría mejor juicio. Ella sabe que se está exhibiendo. Un montón de demonios codiciosos que son hombres sucios, inmundos, desordenados, borrachos, homicidas y de todo. Uds. dicen…
292El mundo está bebiendo más licor ahora. Gastan más dinero en licor en los Estados Unidos que lo que gastan en los comestibles. Creo que es… Se me olvida cuántas veces más es la deuda de alcohol en esta nación cada año. Y ¿qué hace el alcoholismo? Lo manda a uno al asilo de los dementes.
293Cáncer. Cundo los médicos de todo el mundo escriben en las revistas y dicen: “¡Cáncer por vagones: los cigarrillos!”. Se lo aplican a las ratas y han probado que de ahí viene el cáncer pulmonar. Sesenta por ciento de ellos contraen cáncer pulmonar por haber fumado cigarros. Y esas mujeres y esos hombres los fuman y se lo echan a uno en la cara. Si esos no son neuróticos, ¿cómo serán los neuróticos?
294Cuando el Evangelio de Jesucristo puede ser predicado y probado, y el Dios del Cielo, en la forma de Su Columna de Fuego es mecido sobre la gente, para mostrar que Jesucristo está en la última etapa de Su Venida, dándoles Su última señal, y se ríen y se mofan de Ello, y a la vez se llaman miembros de iglesias, ¿y luego decir que no son neuróticos? Explíqueme eso. Mi tiempo sigue avanzando. Pero simplemente pregunto si no son neuróticos. Seguro. Ellos son neuróticos educados. ¡Exactamente! Expliquen su condición. No se puede.
295Se cortan el cabello, usan ropa mundana, y caminan por la calle de esa manera. Y la Biblia de Dios amonesta contra eso, y aun prohíbe que le mujer ore con cabello corto. Y dice que un hombre… Si ella hace eso, le está diciendo a su esposo que ella misma es inmoral, y él tiene todo el derecho de darle el divorcio a ella y despedirla de su presencia. ¡Eso es exactamente correcto! La Palabra de Dios diciendo eso y una mujer escuchando eso y continúa usando cabello corto y se hace llamar una cristiana. Si esa no es una neurótica, ¿entonces qué es una neurótica? Quiero que alguien me diga entonces qué es una neurótica. Sí. Ellos son neuróticos.
296¡Altamente educados, con títulos de colegio! Invertimos más tiempo en la educación de nuestros hijos en álgebra y biología que en la Biblia y Jesucristo. No hay ni un solo muchacho en este país que no puede decirle a Ud. quién es David Crockett. Pero ni la tercera parte pueden decirle quién es Jesucristo. Entonces, ¿no son neuróticos? Ciertamente que sí. Cómo podríamos seguir y seguir y seguir, hablando de cómo ellos hacen.
297Sólo recuerden. Y las iglesias apoyan eso, cuando la Biblia lo condena. ¿Es neurótico el ministerio? Neuróticos educados. Exactamente. Y las iglesias los apoyan.
298Acuérdense de Lot, él era un hombre inteligente. Fíjense en él por un momento. No… 299 Perdónenme por extenderme unos minutos más. Esto es—esto es demasiado importante. Está saliendo en… Uds. han venido para escucharme grabar esta cinta.
300¡Fíjense! ¡Fíjense! Deténganse Ud. por un momento. Ore en su corazón por un segundo: “Señor, permíteme ver esto”. Abra su entendimiento; que Dios lo haga. Fíjense en la… Veamos solamente esta nación. Vemos lo que Dios ha dicho.
301La Biblia dice que “los pecados de Sodoma angustiaban el alma justa de Lot cada día”. Él simplemente no tenía suficiente valor para pararse en contra de aquello. ¿Correcto? [La congregación dice: “Amén”.—Ed.] Él no podía hacerlo, porque él era el alcalde de la ciudad. Él no podía, pero la Biblia dice que “los pecados de los—de los Sodomitas angustiaban su alma”. Él sabía que aquello estaba errado, pero él no tenía suficiente valor para hacerlo, para pararse en contra.
302Ahora fíjense. ¿Cuántos Lots hubo en América el día de ayer, que al leer su Biblia en preparación para su mensaje para hoy y pasaron por encima del bautismo en agua en el Nombre de Jesucristo? ¿Cuántos habrán pasado por encima del bautismo del Espíritu Santo, Jesucristo el mismo ayer, hoy, y por los siglos; Marcos 16, “Estas señales seguirán a los que creen”, Juan 14:12, “El que creyere en Mí, las obras que yo hago, él también las hará”; “Si permanecieres en Mí y Mi Palabra en vosotros, pedid lo que queréis y os será dado?” ¿Cuántos Lots vieron Eso? ¡Pero por causa de su excusa, de su denominación! Miran y lo ven en la Biblia. Miran a su congregación de mujeres con cabello corto, y ellos saben que la Biblia condena eso.
303Miran a su congregación de mujeres con cabello cortado, y ellos saben que la Biblia lo condena. Miran a la calle y ven a los mismos miembros de sus iglesias, caminando por la calle, con pantalones cortos, y saben que la Palabra está en contra de eso. Pero ellos no tienen el valor de hablar en contra. Sin embargo, el hombre que profesa ser cristiano, por dentro su alma está clamando contra eso. Pero él no tiene el valor. Si esa no es la moderna Sodoma, entonces, ¿dónde está?
304Que Dios nos conceda a alguien que clame en contra de eso. ¡Correcto! Como dijo Juan el bautista: “El hacha está puesta a la raíz del árbol”. Eso es lo que necesitamos hoy día.
305Observen. Ellos son una Sodoma moderna. Recuerden. ¿Ven? La tierra entera ha llegado a ser una moderna Sodoma y Gomorra. Lot, viviéndolo todo nuevamente. No, viviéndolo nuevamente. Porque sus convicciones honestas le dicen por medio de la Palabra que él está errado.
306Fíjense en Chicago, Chicago Metropolitano, cuando aquellos trescientos predicadores estaban sentados allí, y el Señor me dijo esa noche lo que iban a hacer. Me tenían preparada una trampa pero que yo siguiera adelante. Y fui y le conté al Hermano Carlson, le dije: “No van a tener la reunión en aquel hotel. Tendrán que irse a otro lugar, y será un lugar verde, y allí me tienen preparada una trampa, ¿no es así Hermano Carlson? Él inclinó su cabeza.
307Él estuvo aquí en mi oficina hace unos días, pidiéndome que viniera para otra reunión en Chicago. Dijo: “Hermano Branham, nunca olvidaré eso”.
308Y yo dije: “Me tienen preparada una trampa. ¿Por qué Hermano Carlson? ¿Tiene Ud. miedo de decirme el porqué, Ud. y Tommy Hicks?”. Ellos inclinaros sus cabezas. Yo dije: “Tommy, ¿por qué no vas tú y hablas en mi lugar?” Él dijo: “Yo no podría hacerlo”. Yo dije: “Pensé que me dijiste que me harías un favor”.
309Dije: “Anoche el Señor me dijo: ‘Vas a ir allá hoy, y hallarás que no vas a conseguir ese edificio. Vas a ir a otro edificio. El Doctor Mead estará sentado de este lado. El hombre de color que canta junto con su esposa estarán sentados aquí’, y así los demás dónde estarían sentados”. Dije: “Habrá allí un sacerdote Budista”. Y dije: “Ahora, ¡descúbranlo! Me odian porque predico el bautismo en agua en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo. Me odian porque predico la simiente de la serpiente, y en contra de que el hablar en lenguas sea la evidencia de haber recibido el Espíritu Santo, y demás cosas”. Dije: “Vengan y observen a Dios”.
310Entraron allí… Ellos fueron allá, y la misma… Dos horas o más después, en algún momento de esa tarde, llamaron al Hermano Carlson y le dijeron… El individuo que se lo alquiló, y al cual ya había pagado la inicial, le dijo: “Tenemos que cancelarlo porque el gerente dijo que ya había prometido el local a un conjunto musical para esa mañana”. Y no lo pudieron conseguir.
311Entonces fuimos al “Town and Country”. Y esa mañana cuando entramos y estábamos allí parados, el—el Hermano Carlson dijo: “Hay una cosa, Uds. hermanos pueden estar en desacuerdo con el Hermano Branham, pero”, dijo: “él no tiene temor de decir lo que cree”. Dijo: “Él me dijo que estas cosas acontecerían exactamente como ahora están”. Dijo: “Ahora, aquí está. Que él hable por su cuenta”.
312Yo tomé la Escritura: “No fui desobediente a la visión celestial”, como dijo Pablo. Dije: “Uds. me odian por causa del bautismo en agua en el Nombre del Señor Jesucristo. Más de trescientos de Uds. se han presentado aquí como Doctor Fulano de tal y Doctor Fulano de tal”. Dije: “Yo no tengo ni siquiera educación de primaria, pero reto a cualquier hombre aquí presente que venga con su Biblia, y que se pare a mi lado y que niegue cualquier palabra que ha sido dicha”. Uds. lo tienen aquí en cinta si desean oírlo. Ése era el grupo más callado que alguna vez se ha oído. Yo dije: “¿Qué pasa?” ¿Habrá alguien aquí en esta noche que estaba presente en la reunión de esa mañana? Veámosle levantar la mano. Sí. Pues seguro, miren alrededor. Dije: “Entonces si no pueden respaldarlo, no me estén molestando”. Correcto. Hacen mucho ruido cuando están a la vuelta de la esquina, pero cuando llegan a estar cara a cara con la situación entonces es algo distinto. Correcto. Es… Esos hombres salieron.
313Tommy Hicks dijo: “Quiero trescientas de esas cintas para enviarlas a todos los predicadores trinitarios que conozco”.
314Esos hombres me estaban estrechando la mano y diciendo: “Iremos al Tabernáculo para ser bautizados de nuevo”. ¿A dónde están ellos? ¡Excusas! “No puedo hacerlo, mi denominación no me lo permite”. “Acabo de casarme. He comprado un buey de yugo, o una yunta de bueyes, mejor dicho. He—he comprado un pedazo de terreno, tengo que ir a verlo”. ¿Ven? Cosas así por el estilo, son puras excusas. ¿Es correcto? [La congregación dice: “Amén”.—Ed.] ¿Es esa vida digna del Evangelio? [“No”.]
315Si el Evangelio es correcto, vendamos todo lo que tengamos y vivamos para Ello. Seamos cristianos. ¡Sí señor! Amén. Fíjense bien mientras terminamos.
316Pero sus excusas son sus credos y sus denominaciones.
317Es como un árbol. Me estaba fijando en el Hermano Banks el otro día. Tengo un—un pino que sembré cuando recién me mudé allá hace como quince años o más. Y dejé crecer las ramas en el pino y ya no podíamos meter allí la segadora. Y de todas maneras no había ni una hoja de grama. Y yo agarré un serrucho y corté las ramas hasta que podíamos pasar por debajo con la segadora; y ahora la grama más linda que Ud. haya visto está debajo de él. ¿Qué sucedió? La semilla estaba allí. Sólo tenía que recibir la luz.
318Y mientras la denominación, sus excusas, trate de hacerle sombra a la Semilla que Ud. sabe que realmente está allí, Ud. está haciendo el papel de Lot. Tire esas cosas a un lado y permita que la Luz del Evangelio brille en ese lugar, el poder de Jesucristo. Sí. Impidiendo que le dé a la Luz evita que viva, porque si una vez le da la Luz, brotará a Vida.
319Por eso es que la gente dice: “No vayan a esa clase de reunión”. Ellos temen que un poco de Luz le pegue a uno de sus miembros.
320Acuérdense de la mujer junto al pozo. Ella era una prostituta.
321Allí estaban aquellos sacerdotes. Ellos habían visto a Jesús decirle a Natanael: “Yo te vi cuando estabas debajo de la higuera”.
322Y los sacerdotes dijeron: “Él es belcebú. Él es un adivino. Ése es el diablo”.
323Esta mujercita, cuando ella llegó allí en su estado inmoral, viviendo con seis hombres. Y cuando llegó allí en ese estado, en esa condición en que se encontraba. Y cuando Jesús le dijo: “Tráeme de beber”, comenzó la conversación. Él dijo: “Ve trae a tu marido y ven acá”. Ella dijo: “No tengo”. Él dijo: “Has dicho la verdad. Tú has tenido cinco, y con el que vives no es tu marido”. Ella dijo: “Señor, me parece que eres profeta. Yo sé que el Mesías hará eso cuando venga”. Jesús dijo: “Yo soy”
324Eso lo concluyó. Cuando esa Luz destelló sobre la Simiente que había en el corazón de aquella ramera, los días de ser ramera terminaron. Ella se fue por la calle glorificando a Dios, diciendo: “Vengan y vean a un Hombre que me ha dicho las cosas que he hecho. ¿No será éste el Mesías?”. ¿Qué sucedió? La Luz llegó hasta esa semilla que estaba allí debajo de la sombra de la cubierta de una prostituta ¡Sí señor!
325Terminemos ya, diciendo esto. No sé cuántas páginas me quedan, pero yo—yo ciertamente no las veré todas. Son como diez, pero eso es como la mitad. Pero terminemos, diciendo esto.
326Hagamos una comparación de una vida digna. Comparemos la vida de San Pablo a la del joven rico. La misma Luz pegó en ambos hombres. Ambos recibieron la misma invitación de parte de Jesucristo. ¿Es correcto eso? [La congregación dice: “Amén.—Ed.] Ambos estaban bien entrenados en las Escrituras. Ambos eran teólogos. Recuerden, Jesús le dijo—le dijo al joven rico: “Guarda los mandamientos”.
327Él dijo: “Yo he hecho esto desde mi juventud”.
328Él era un hombre entrenado; San Pablo también. Ambos estaban bien entrenados en las Escrituras. Ambos tenían la Palabra. Uno la tenía por conocimiento; el otro tenía el germen de Vida en él. Cuando esa Luz destelló frente a Pablo, él dijo: “Señor, ¿quién eres?”. Dijo: “Yo soy Jesús”. “Entonces aquí estoy”. Él estaba listo.
329La Luz pegó en ambos hombres. Uno germinó y el otro no. Así es hoy en día con la iglesia espiritual, y la iglesia natural.
330El hombre rico tenía su excusa. Él no podía hacerlo. Él estaba demasiado comprometido con muchos amigos del mundo. Él no quería dejar de asociarse.
331Eso es lo que pasa con mucha gente hoy. Ud. piensa que porque pertenece a una logia, que simplemente no podría apartarse de esa hermandad. “Todos ellos beben y cosas así. Ellos hacen esto”. Muy bien, siga con eso. No tengo nada en contra de la logia, no tengo nada en contra de la iglesia, yo estoy hablando de Ud. ¿Ve? Sí. No tengo nada en contra de aquello. Pues todas son iguales. Acabo de decirles que la iglesia no es más que una logia, o sea la denominación, si ellos niegan la Palabra de Dios.
332Noten. El hombre rico tenía sus excusas. Pero él nunca abandonó su testimonio. Vemos que él atendía un gran negocio. Él tenía conocimiento, y su negocio creció de tal manera que hasta tuvo que edificar nuevos graneros para guardar sus cosas. Y cuando él murió… Y no cabe duda que algún graduado con el cuello al revés le predicó el funeral. Y cuando lo hizo, él tal vez dijo… Ellos izaron la bandera a media asta, y dijeron: “Nuestro amado y querido hermano, el alcalde de esta ciudad, ahora está en los brazos del Todopoderoso, porque él era un gran miembro de la iglesia. Él hizo tal y tal cosa”. Y la Biblia dice que: “En el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos”. ¿Ven?
333Y recuerden, él aún quería mantener su profesión estando en el infierno. Él vio a Lázaro en el seno de Abraham, y dijo: “Padre Abraham, envía a Lázaro acá”. Todavía llamándolo padre. ¿Ven? Él tomó su conocimiento y fue a una iglesia intelectual. Cuando la Luz pegó en él, la rechazó.
334Si esa no es la tendencia de la iglesia moderna de hoy entonces no sé qué será. No importa qué pueda Dios destellarle en su camino, ya sea la Columna de Fuego o lo que fuera, ellos con su conocimiento aún pueden descartarlo y asistir donde el grupo intelectual, por causa de la posición social.
335Pero Pablo ya estaba en la posición social, con tremendo conocimiento, un gran estudiante bajo Gamaliel (la mano derecha del sumo sacerdote), a tal grado que fue donde el sacerdote y consiguió órdenes para encarcelar a todos los aleluyas. Pero cuando la Luz destelló en su camino, y él vio que la misma Columna de Fuego que guió a Israel por el desierto era Jesucristo, entonces él dejó todo lo que sabía. Él vino a Vida.
336¿Podrían decir Uds. que la vida del hombre rico era una vida digna del Evangelio que él había escuchado? Aunque él era un creyente, ¿podrían decir que esa clase de vida… Entre los intelectuales y todos aquellas diversiones…? Aquella noche allí en el… mientras se ponía el sol, dando un brindis y quizás algún sacerdote orando allá arriba. Y tenía allí los entretenimientos, y allá en la puerta estaba tirado un limosnero. Y él dio su brindis y habló de su gran fe que tenía en Dios, y antes del amanecer del día siguiente, antes de que saliera el sol, él ya estaba en el infierno. Correcto. Allí tienen a los intelectuales.
337Pero Pablo, cuando la Luz pegó en él, ahora compararemos su vida y veamos si es digna. ¿Qué sucedió? Cuando la Luz pegó en Pablo, él dejó todo su conocimiento y se alejó de aquel grupo intelectual, y caminó en el Espíritu de Jesucristo. ¡Gloria a Dios! Y a pesar de lo inteligente que era, nunca usó palabras elocuentes.
338Cuando él fue a los Corintios, dijo: “Yo no vine a vosotros con sabiduría humana. No vine a vosotros con palabras persuasivas, porque en eso hubiera estado basada vuestra fe. Pero más bien vine a vosotros en simplicidad, en el poder de la resurrección de Jesucristo, para que en eso estuviera fundada vuestra fe”. ¡Ahí está una vida! ¡Fíjense!
339Él nunca empleó su educación. Él nunca caminó con el grupo intelectual. Él caminó en el Espíritu de Cristo, humilde, obediente a la Palabra de Dios, aun cuando era muy contrario a sus credos. Pero Pablo vio la Luz y caminó en Ella (¿es correcto eso?), permitiendo que la Vida de Cristo reflejara a Jesucristo para la edad en que él vivía, que de esa manera pudiera ver al Espíritu de Dios en él.
340Y los humildes lo creyeron a tal grado que hasta quisieron traerle sus pañuelos. Ellos los llevaban de su cuerpo. Y ellos lo creyeron a tal grado, él era tal representación de Jesucristo, que hasta creyeron que todo lo que él tocaba era bendecido. ¡Sí! ¡Qué hombre era ese! Entregó su vida, sus riquezas, todo cuanto tenía, su educación; se olvidó de todo para caminar con pescadores y limosneros y holgazanes de la calle, para permitir que sus luces reflejaran el amor de Jesucristo.
341Él dijo: “He recibido cuarenta y nueve azotes en la espalda. Nadie me causa molestias porque yo traigo en mi cuerpo las marcas de Jesucristo”. Aquel pobre hombrecito en tan terrible condición, dijo: “Yo llevo en mi cuerpo las marcas de Jesucristo”. Qué distinto era a este gran dignatario rodeado de sacerdotes.
342Y cuando estuvo en Roma y no había nadie a su lado y estaban edificando el tajón donde le iban a cortar la cabeza, ahí fue donde sobresalió lo genuino. ¡Oh hermano! Él dijo: “Me está guardada una corona, la cual me dará el Señor, el Juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman Su Venida”. Allí está una vida digna del Evangelio.
343¡Qué hijo! Él se paró firme por Cristo. Él permitió que el Evangelio se reflejara a través de él. Antes de hacerlo, él fue y aprendió el Evangelio. Viajó a Arabia y ahí se quedó por tres años. Y entonces tomó el Antiguo Testamento y mostró por medio del Antiguo Testamento que Él era Jesucristo. Y permitió que eso se reflejara en él hacia un grupo de gente humilde. Lo cual él, cuando… Él dijo: “Yo sé lo que es tener el estómago lleno, y sé lo es pasar hambre y estar en necesidad”.
344Un hombre con la educación que él tenía y un erudito como él, parado junto al… con la erudición de Gamaliel, uno de los maestros más tremendos de aquel día, y asido del brazo del sumo sacerdote. Hermano, él pudo haber tenido millones de dólares y pudo haber tenido toda clase de edificios. Correcto. Pero él dijo: “Yo…”
345Él ni siquiera tenía sino un solo abrigo. ¡Y Demas vio a un hombre con un ministerio como ese! En 2da de Timoteo capítulo 3, él dijo: “Demas me ha desamparado, y todos los demás hombres, habiendo amado a este mundo presente”. Dijo: “Cuando vengas, tráeme aquel abrigo que dejé allá; está haciendo frío”. ¿Un hombre con un ministerio como ése y tenía un solo abrigo? ¡Gloria a Dios!
346Me hace recordar a San Martin cuando estaba haciendo el esfuerzo de pararse firme por el Evangelio, antes de que fuera convertido. En el—en el Concilio antes de Nicea, o en Concilio de Nicea, Los Padres de Nicea, en la historia. Un día, él iba pasando por las puertas, él era de Torás, Francia. Y había gente… Un vagabundo tirado allí muriendo, no tenía ropa. Y la gente pasaba, los cuales le podían haber dado ropa, pero no lo hicieron. Pasaban por allí e ignoraban al anciano. Y San Martin se detuvo y lo miró. Dicen que él…
347Cada soldado tenía un—tenía un hombre que le mantenía lustradas las botas. Y él le lustraba las botas al siervo. Se quitó el abrigo, agarró un cuchillo y lo cortó por la mitad, en dos, su espada. Cobijó al vagabundo y dijo: “Los dos podemos vivir”.
348Se fue a su casa y se acostó. Estando acostado, se puso a pensar en el viejito, y comenzó a llorar. De repente Algo lo despertó. Miró, y allí en la habitación estaba parado Jesucristo envuelto en aquel mismo pedazo de manto que él había abrigado al vagabundo. Dijo: “Por cuanto lo hiciste a uno de estos pequeños, a Mí lo hicisteis”. Ésa es una vida digna del Evangelio. También saben Uds. cómo selló él su vida, ¿verdad?
349Fíjense en Policarpo, parado por el bautismo en el Nombre de Jesús, en contra de la Iglesia católica romana; y lo quemaron en la hoguera, tumbaron una caseta de madera y con eso lo quemaron. Fíjense en Ireneo, y los demás que han sufrido por esta causa. Esas son vidas dignas.
350Fíjense en lo que dijo Pablo en el libro de los Hebreos en el capítulo 11, donde dijo que “Ellos fueron aserrados, despedazados, anduvieron de acá para allá cubiertos de pieles de ovejas y cabras, por el desierto, angustiados y demás, vidas de las cuales este mundo no es digno ¡Allí lo tienen! Ésa vida es digna del Evangelio. ¿Cómo se va a ver la mía y la de Ud. en el Día del Juicio, al lado de hombres como esos?
351Fíjense en Pablo. Continuaremos. Él se paró firme por el Evangelio y permitió que Jesús fluyera a través de él sin importar lo que cualquiera pensara al respecto, ya fuera el sumo sacerdote… Pues, él siguió adelante y lo decapitaron por eso. Él fue una representación digna del Evangelio. Permitiendo… Fíjense en eso. Sin importar lo que la gente pensara, permitiendo que la corriente de Vida Eterna fluyera a través de él a tal grado que dijo: “Porque deseara yo mismo ser anatema, separado de Cristo, por amos a mis hermanos”.
352Ahora, ¿saben Uds. lo que hacen cuando Uds. reciben Vida Eterna? Allí está su respuesta. Pueden tomar el lado intelectual, o este lado acá. Si en realidad tienen Vida Eterna, eso es lo que acontece.
353Eso es lo que sucedió. Pablo, dispuesto a ser anatema por Cristo para así permitir a su gente… ¡la gente ciega e ignorante que no ponían atención a su Evangelio!
354Y luego pienso de la vergüenza que debiera tener yo. Yo estaba a punto de olvidarme de ellos porque no me ponían atención. Siento como que debiera arrepentirme, y me he arrepentido. ¿Ven?
355Noten. Sin importar lo que otros pensaban, ésta clase de vida es digna del Evangelio. Ya estoy terminando.
356El hombre rico, como la mayoría de nosotros hoy, desechó y rechazó la Palabra de Vida, llegó a ser un miembro de iglesia, y mostró una vida que la misma Biblia prueba ser indigna del Evangelio que se le pidió que recibiera. ¿Correcto? [La congregación dice: “Amén”.—Ed.] ¿Cómo podría alumbrar el Evangelio a través de una luz tan oscura como esa, negando el poder de Dios?
357Ahora, la única manera de vivir una vida digna es permitir que Cristo y Su Palabra, y Él es la Palabra, que se reflejen tan perfectamente en Ud. a tal grado que Dios vindique lo que ha dicho en la Palabra. Porque Cristo murió para entonces presentarse ante Dios como sacrificio, y entonces volvió en la forma del Espíritu Santo para reflejarse a través de Su pueblo, para continuar Su obra. Reflejándose a través de Ud. para cumplir Su Palabra prometida en estos días futuros.
358Así como Juan el Bautista escuchó cuando supo que Cristo había venido. Y Cristo entró al agua, y Juan dijo: “¡He aquí, el Cordero de Dios!” 359 Nadie más lo vio, pero él lo vio, esa Luz que venía bajando del Cielo en forma de paloma, y una Voz diciendo: “Éste es mi Hijo amado, en el cual me complace morar”. Él lo vio venir.
360Y Jesús entró al agua, Emmanuel, ante un—un predicador que supuestamente era un radical; entró al agua ante el pueblo y dijo: “Yo quiero ser bautizado por ti”.
361Juan dijo: “Señor, yo necesito ser bautizado por Ti. ¿Por qué vienes a mí?”. Los ojos de ambos se encontraron, un profeta y su Dios. ¡Amén! ¿Pudiera Ud.….? Yo… Cómo quisiera yo haber estado allí para presenciar eso, ver aquellos ojos hundidos y severos de Juan bajar cuidadosamente y encontrarse con los ojos hundidos y severos de Jesús, los cuales eran primos segundos, en la carne.
362Jesús dijo: “Juan, deja ahora, porque así nos conviene. Nosotros somos el Mensaje de esta hora. Nos conviene cumplir toda justicia.”
363Juan pensó: “Sí, Él es el Sacrificio. El Sacrificio tiene que ser lavado antes de ser presentado.” Entonces dijo: “Ven pues.” Y lo bautizó. ¡Amén! En otras palabras: “Nos conviene a nosotros cumplir toda justicia”.
364Jesús, sabiendo que aquel hombre era genuino, dijo: “Entre los que nacen de mujer nunca ha habido uno como él. Él es más que profeta. Si podéis recibirlo, éste es más que profeta”. Y Jesús, mirando en su corazón y sabiendo eso, Su propio primo, lo encontró allí cara a cara.
365Juan dijo: “Señor, yo necesito ser bautizado por Ti, ¿por qué vienes a mí?”.
366Él dijo: “Deja ahora Juan, pero recuerda, conviene que cumplamos todo lo que Dios ha prometido, y Yo soy el Sacrificio. Tengo que ser lavado antes de ser presentado.” ¡Oh, hermano! ¡Vaya!
367Y hoy en día, cuando las Luces del atardecer están brillando, cuando no existe ningún hombre en sus cabales que no pueda decir… Cualquier erudito de la Biblia puede mirar en esa Biblia y saber que éste es el último día. Entonces nos conviene apartarnos de estos tremendos muros y alejarnos de estas cosas y entrar en la justicia de Jesucristo en este último día, y tomar el Sello de Dios antes de que el diablo nos dé la marca de la bestia. ¡Oh, hermano! ¡Sí!
368Ruego que Dios permita la Luz de este día resplandecer en Ud. para que sea un siervo obediente a Dios, y luego permitir que el fruto del Espíritu permanezca siempre en su vida. Y esa es una vida digna del Evangelio.
369Permítanme decir esto ya para terminar. La única manera, la única manera que Ud. puede vivir una vida digna del Evangelio, es permitiendo que el Evangelio, todo el Evangelio, entre en Ud. y allí reflejar Sus promesas nuevamente y que sean vindicadas; permita que Dios viva en Ud. para vindicar las promesas de este día.
370Así como Juan, como Jesús le dijo a Juan: “Deja ahora Juan, eso es correcto. Pero nosotros somos los mensajeros de este día, y tenemos que cumplir toda justicia”.
371Y si nosotros somos los cristianos de hoy, entonces recibamos a Jesucristo en nuestro corazón. Y Él es la Palabra. No niegue Ud. ninguna parte de Ella. Diga: “Es es la Verdad”. Y colóquela en su corazón, observe el fruto del Espíritu sobre Ud., y cumpla toda promesa que Él ha hecho en la Biblia. Dios desea cumplir Su Palabra, pero no tiene otras manos que las suyas y las mías. Él no tiene otros ojos sino los suyos y los míos. Él no tiene lengua sino la suya y la mía. “Yo soy la vid, vosotros sois los pámpanos”. Los pámpanos llevan el fruto; pero la Vid da vida a los pámpanos. Ésa es una vida digna.
372Mi oración es para aquellos por radio o en… allá en las cintas, y los que están presentes, que el Dios de toda gracia del Cielo haga resplandecer Su bendito Espíritu Santo sobre todos nosotros, que desde esta noche en adelante podamos vivir una vida de la cual Dios pueda decir: “Estoy complacido. Entrad a los gozos eternos que han sido preparados para vosotros desde la fundación del mundo”. Que el Dios del Cielo envíe Sus bendiciones sobre todos Uds.
373Ruego que Dios las bendiga a Uds. mujeres que tienen cabello corto en esta noche, de tal manera que puedan ver y apartarse de la tendencia de este día moderno, y que puedan darse cuenta que la Biblia dice que no deben hacer eso. Y si Ud. es culpable de haberse vestido con ropa inmoral, que el Dios del Cielo derrame Su gracia en su corazón, para que nunca lo vuelva a hacer, que nunca vuelva a ser culpable de tal cosa. Que el Espíritu Santo se lo abra y se lo muestre. Y Uds. que no tienen el bautismo del Espíritu Santo…
374Que Uds. los hombres que tienen a sus esposas y les permiten gobernar la casa y que los guían a Uds., que el Dios del Cielo les dé gracia para asentar el pie y hacer volver a esa mujer a sus cabales; y que Ud. se dé cuenta que ése es su lugar en Cristo. Ahora, no como un patrón, pero Ud. es la cabeza del hogar. Recuerden, ella ni siquiera formó parte de la creación original, solamente es un subproducto de Ud., dado por Dios a Ud. para cuidar de Ud., para mantener limpia su ropa, para prepararle los alimentos, y demás. Ella no es su dictadora.
375Uds. mujeres americanas que salen con toda esa pintura en la cara y con la nariz hacia arriba, que si llegara a llover se ahogarían; luego piensan que son alguna clase de dictadora. Lo serán para algún afeminado, pero no para un verdadero hijo de Dios. Correcto.
376Que Dios les conceda gracia a Uds. los hombres, como hijos de Dios, para ponerle fin a esa tontería. ¡Correcto!
377Que les conceda gracia para botar esos cigarrillos, dejar de escuchar esos chistes sucios, toda esa tontería. Seamos hijos de Dios, para entonces poder caminar una vida digna del Evangelio.
378Y si alguien va por la calle, que digan: “Si alguna vez ha habido un cristiano, ahí va uno. Allí va uno por medio del cual Dios se muestra, y ése hombre es un verdadero cristiano. Si alguna vez ha habido una cristiana… Ud. quizás piensa que se ve anticuada. Ella es una genuina dama”. Allí está la cosa.
379Sea Ud. un cristiano de buena reputación, porque nosotros aquí somos extranjeros. Este no es nuestro hogar. Nuestro hogar está Arriba. Nosotros somos hijos e hijas de un Rey, del Rey. Permitamos, que nuestras vidas sean una—una vida de buena reputación. Que vivamos una vida que honre aquello que decimos que somos, un cristiano. Y si Ud. no puede vivir esa clase de vida, entonces deje de decir que es cristiano, porque sólo está trayendo reproche sobre la causa.
380Gracias, pueblo. Esta noche tan calurosa, sentados aquí, confío que ninguno de Uds. se pierda en aquel Día. Yo—yo—yo confío que Ud. y yo juntos podamos hallar gracia ante Dios, que yo siempre me pueda parar firme por aquello que es la Verdad, nunca para lastimarlos, pero a la vez nunca dejarles de hablar bien claro. ¿Ven? Si lo hiciera, no sería un buen padre al dejar a mis hijos hacer cualquier cosa. Los corrijo. Cualquier amor hará eso. El amor es correctivo. Pat, recuerdo ese día cuando me escribiste aquella nota. Aún la conservo. Y el amor es correctivo, así dice la Biblia. Y si no es correct… Por eso es que Dios nos corrige a nosotros, Él nos ama.
381Que de aquí en adelante podamos vivir una vida que es digna, con dulzura y mansedumbre. No presten atención, dicen: “Pues, bendito sea Dios, yo sé que ella lo tiene, ella habló en lenguas, ella danzó en el Espíritu”. Eso está muy bien, pero si ella no tiene el fruto del Espíritu, el Espíritu no está allí. Ella solamente está personificando alguna clase de emoción o algo, porque el Espíritu Santo solamente puede vivir la vida del fruto del Espíritu. Él solamente lo puede hacer de esa manera.
382Dios les bendiga. Inclinemos nuestros rostros por un momento.
383Que el Dios que ha derramado Su Luz en este último día, que puesta aquí delante de mí está Su Biblia, y la fotografía de estos Ángeles, esta Luz misteriosa en la forma de una pirámide, que aún los científicos no saben cómo es que se formó; ellos no pueden explicarlo, pero Padre, estamos agradecidos de que nos avisaste meses antes de que sucediera; y estamos agradecidos a Ti.
384Permite Señor, que el pueblo que se llama por Tu Nombre, se aparte del pecado y la incredulidad en esta noche. Que como… He tenido que hablar tan duro contra nuestras hermanas, no es porque no las amo, Señor, pero no quiero ver que el diablo las enrede a tal grado que algún día mueran y luego traten de enfrentarse contigo en esa clase de condición, después de haber oído la Verdad de Dios de esta manera. Que ellas sientan que tienen la obligación de ir y escudriñar las Escrituras para ver si esto es correcto; y luego arrodillarse sinceramente y decir: “Dios, ¿es esa la Verdad?”. Entonces Señor, eso bastará, si son sinceras al respecto, porque Tu Palabra es Verdad.
385La gente ha estado sentada, muchos de ellos quizás tenían cosas que les dolían. Pero el Espíritu de Dios les habló, y se mantuvieron quietos y escucharon. La hora es muy avanzada. Es una hora muy avanzada esta noche, y también es una hora muy avanzada en el tiempo en que estamos viviendo. Se está poniendo el sol; el mundo se está enfriando. Dios, ya pronto llegará la oscuridad, luego será la Venida del Señor para arrebatar a Su Iglesia. ¡Cómo te agradecemos esto, Señor!
386Ahora te rogamos que Tú bendigas cada persona en presencia Divina. Toda persona que llegue a escuchar esta cinta, Señor, alrededor del mundo, que se aparten de esos credos viejos y cosas, y que vengan y sirvan al Dios viviente; que vengan e inviertan en el asunto, que hagan como hizo la reina del Sur. Ella vino; el viaje le tomó como tres meses para llegar a donde un hombre estaba representando a Jesucristo, o el Dios del Cielo, Salomón. Jesús dijo que ella: “Vino de los fines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y he aquí está uno más grande que Salomón.” Y sabemos que el más grande que Salomón está aquí, el gran Espíritu Santo mismo está presente, obrando a través del pueblo. Cómo te agradecemos esto, Padre. Yo ruego las bendiciones...
387Ahora, bendice a nuestro querido pastor, el Hermano Neville. Señor, al—al mirarlo y pensar en sus obras de amor, mi corazón da brincos. Yo lo amo. Verlo mientras él mira a su esposa y sus hijos pequeños. Yo—yo ruego Dios, que lo fortalezcas y le concedas valor, bendícelo para muchos, muchos años más de servicio en este gran campo de cosecha en que estamos.
388Bendice a todos estos hermanos ministros sentados aquí esta noche. Muchos de ellos son visitantes de otros lugares. Yo ruego que seas con ellos. Allí está Junie, y el Hermano Ruddell, y esos hombres preciosos, los cuales son de las iglesias hermanas de esta iglesia aquí, parados firmes y manteniendo en alto la Luz del Evangelio en las distintas partes de las ciudades alrededor, esta misma Luz, contendiendo por Ella. Gracias por esos hombres, Señor. Anímalos y concédeles gracia para soportar las grandes pruebas y cosas que vienen sobre la tierra para probar a todo cristiano.
389Sana a los enfermos y a los afligidos, Señor. Sé con nosotros durante esta próxima semana. Danos valor. Que las lecciones de escuela dominical de este día nunca se aparten de sus corazones; que mediten en ellas día y noche. Concede estas bendiciones, Padre. Lo pido en el Nombre de Jesucristo. Amén.
390¿Le aman? [La congregación dice: “Amén”.—Ed.] ¿Creen esto? [“Amén”.] Cantemos nuestro buen himno otra vez, Yo Le Amo, Yo Le Amo, mientras nos unimos. ¿Dónde está la hermana Ungren, está presente? Una de ellas, o la hermana que toca el piano, una de las señoras aquí, no veo. Sí, aquí está ella, la señora de este lado. Correcto.
391Deseaba esta noche con todo respeto, pero no vi al Hermano Ungren. Yo quería que él cantara para mí en esta noche, Cuán Grande Es Él. Me supongo que el hermano se fue a casa. ¿Ven? Escuché ese himno hoy en la mañana y ciertamente me gustó. ¡Hermano, qué cosa! Eso simplemente retumbó en mi corazón. Y yo—yo—yo quería oírlo cantar Cuán Grande Es Él.
392Ahora cantemos Yo Le Amo. Todos juntos. Ahora, cierren sus ojos y miremos hacia Él. Diga: “Señor, si hay algo de esta carnalidad en mí, quítala ahora mismo. Quítala.” Y Ud. allá que esté escuchando esta cinta, cuando oiga este himno, cante con nosotros, y luego allí mismo en su silla donde está sentado.
393Si hay eso, si Ud. ha sido condenado por la Palabra, si Ud. no cree que es la Palabra entonces escudriñe las Escrituras y vea si es correcto. Le conviene, porque significa Vida o muerte.
394Y luego mientras cantamos este himno, si hay carnalidad en su vida, levante su mano, allí donde está sentado. También que levanten sus manos su esposa y sus hijos y sus seres queridos a su alrededor. Cante Yo Le Amo, y entregue su vida a Él. Diga: “Límpiame Señor de todo mal”. Pongámonos de pie ahora mientras cantamos. Yo le amo, yo…
395Señor Jesús, yo ruego que sanes a las personas que han de ponerse estos pañuelos. Yo los bendigo en el Nombre de Jesucristo. Amén. Y me compró mi salvación, Allá en la cruz.
396Ahora, en esta gran bendición (manténgase tocando Hermana), cierren sus ojos y piensen por un momento. Oremos en nuestro corazón: “Señor Jesús, escudríñame. ¿En verdad te amo? Tú dijiste: ‘Si me amáis, guardaréis Mis dichos. Si me amáis, guardaréis Mi Palabra’”. Luego en su corazón diga: “Señor, permíteme guardar Tu Palabra. Permíteme esconderla en mi corazón, para nunca pecar contra Ti, lo cual sería descreer alguna cosa que has dicho.”
397Y ahora mientras cantamos, Yo Le Amo, estrechemos la mano de alguien allí cerca. Extienda la mano y diga: “Dios le bendiga, hermano o hermana”. Muy quietamente ahora.
398“Yo…” Dios le bendiga hermano. “Yo…” Dios le bendiga mi hermana. Dios le bendiga hermana. Dios le bendiga. Dios le bendiga hermana. “Y me com-…” Dios le bendiga mi hermana. Dios le bendiga. Dios le bendiga. Dios le bendiga. “… la cruz”.
399Ahora levantemos nuestras manos a Él. Yo—yo le amo Porque… ¿Hay algo más que Ud. quiera hacer? Yo quiero que Ud. despida. … amó Y me compró mi salvación Allá en la cruz.
400¿Le aman? [La congregación dice: “Amén”.—Ed.] ¿No es maravilloso? [“Amén”.] Hijos, yo oro por cada uno de Uds. ¿Cuál sería el beneficio de pararme aquí y decir estas cosas si en mi corazón no pensara que les iba a ayudar? Cuando yo mismo estoy cansado y agotado, casi no puedo mantenerme parado. Me duelen los pies. Mis zapatos, he estado parado tanto, y sudado en ellos tanto, que tengo ampollas en los pies. ¡Y estoy tan cansado! Ya no soy joven, y he predicado mensajes de tres y cuatro horas y luego orado por los enfermos, y así día y noche. ¿Por qué me pararía aquí para hacer eso?
401Uds. saben que por estos treinta años, si fuera por fama, yo he huido de eso. Uds. saben que no recibo dinero; Uds. saben eso. ¿Alguna vez les he dicho algo en el Nombre del Señor que no haya acontecido? Uds. saben que no es así.
402Yo los amo. Es el amor de Dios que está en mi corazón por cada uno de Uds. Ojalá pudiera… Ojalá que pudiera pararme ante Dios y decir: “Dios, permíteme ayudarles. Permíteme hacer esto.” No puedo hacerlo. Cada persona tiene que pararse por sí misma. ¿Ven?