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~ LA VOZ DE DIOS EN ESTOS ULTIMOS DÍAS ~
1Ciertamente es un privilegio estar otra vez aquí entre este pueblo hispano [en los Estados Unidos de América, se les nombra “hispanos” a los descendientes de raza latina–Trad.] en esta mañana. Y me pregunto si Jim está grabando esto. Oh, lo está grabando. Yo todavía tengo el disco que el coro de niños hispanos me hizo, cuando yo estuve aquí anteriormente con el Hermano García. Y no recuerdo esa alabancita que ellos solían cantarme. Pero, ¡oh, cuánto me gustaba! Y ahora esos niños todos son adultos, y están casados. Yo oigo de ellos de vez en cuando. Y al entrar esta mañana, vi al pequeño José, y eso me conmovió mucho, y verdaderamente estaba muy contento al verlos a Uds.
2Y ahora, yo sé una palabra que la puedo decir en español. ¿Les gustaría escucharla? Es: “¡Aleluya!” Yo nunca olvidaré esa palabra. En una ocasión, yo estaba procurando que una mujer sorda me oyera. Ahora, puede que diga esto completamente mal, ¿ven Uds.?, pero lo que recuerdo era: “Oiga”. ¿Es correcto? Oígame. “Oiga”. Y también nunca se me olvida: ¡Gloria a Dios! ¡Maravilloso! Oh, yo tuve la oportunidad de estar en la capital, la ciudad de México, y de hablar con ellos allá. ¡Cuán contento estaba! Y solía....
3Estuve en Finlandia después que estuve aquí. Y siempre me recuerdo cuando hablé con una mujercita finlandesa. Me llevaron a lo que ellos llaman un bethany. Cada nación tiene su propia idea. (¿Estoy, están Uds. recibiendo el eco, estoy muy cerca a esto? ¿Pueden oírme bien?, ¿qué tal ahora?) Esta mujercita, era una persona encantadora. Pero era como yo: le gustaba hablar mucho. Y el intérprete... Ella hablaba muy rápido, y–y el intérprete no podía decirlo lo bastante rápido como ella quería que se dijera. Y paraba, y su cara se ponía roja, y decía: “Me la van a pagar Uds. por balbucear”.
4Pero, Uds. saben, yo me he fijado que todos los–los pájaros cantan en inglés, los perros ladran en inglés, los bebés lloran en inglés. Me pregunto qué es lo que pasa con nosotros de todas maneras. Pero cada uno de nosotros, por supuesto, piensa que nuestro–nuestro idioma será el idioma del Milenio. Pero para nosotros quienes hemos recibido el Espíritu Santo, eso es verdad, porque tenemos un lenguaje Celestial.
5Tenemos al Hermano Rowe aquí con nosotros en esta mañana, un diplomático de Washington. Creo yo que él sirvió bajo cinco o seis presidentes, siete presidentes. Y Uds. saben cómo me siento al estar parado en esta–en esta plataforma, para hablar, con un hombre como ése sentado detrás de mí. Pero su testimonio siempre fue tan sobresaliente para mí, y especialmente cuando él... Yo creo que era Luterano, si no me equivoco, o Católico o Luterano, Luterano. Y él dijo que él... algo acerca de arrastrarse por debajo de una carpa en una reunión Pentecostal, y él se levantó... Finalmente él se abrió paso hasta el altar, y cuando lo hizo, el Señor descendió sobre él y lo bendijo tanto que... Creo que él puede hablar como siete idiomas diferentes. Y dijo que él intentó uno, “y no dio resultado”; luego intentó otro, “y no dio resultado”. Y me supongo que él puede hablar español como todos Uds. pueden. Así que él–él intentó todos ellos, y no dieron resultado. Y, ¿ven?, ¿saben qué?, Dios fue tan bueno, El descendió y le dio un idioma que él nunca había intentado antes, y dijo: “¡Me dio resultado!” Correcto. Yo pienso que de esa manera será al otro lado.
6Muchos recuerdos yo guardo en mi corazón de allá, de la iglesita, creo que... oh, olvidé en dónde está. Está aquí en alguna parte cerca de la calle Tonto. Y yo recuerdo eso. Recuerdo la palabra “calle Tonto”, en donde la iglesia Apostólica hispana solía estar.
7Le estaba diciendo yo al pastor, que “éste sería un lugar magnífico para tener un avivamiento”: Suficiente lugar, una iglesia nueva, gente fina. Así que yo pienso que sería adecuado para un avivamiento algún día. Uds. oren por eso: Venir y tener un avivamiento. Ahora, yo espero que sea sólo una repetición de lo que nosotros tuvimos en la otra iglesia. Recuerdo que estaba parado en el patio, reclinado contra la cerca y las calles estaban llenas de punta a punta, y yo procurando salir de allí en la noche, ciertamente eso fue una experiencia que nunca se me ha olvidado. Y yo tengo una–una grabación de las damitas, las señoritas y de los hermanos quienes cantaron e hicieron una grabación. E intentaban cantar: “Sólo creer”, y ellos no lo pronunciaban bien, Uds. saben. Ellas decían, en lugar de: “Onli biliv” [pronunciación figurada en inglés para “Only believe” (“Solo creer”)–Trad.], decían: “Yoni biliv”, ¿ven?
8Y yo recuerdo a Rebeca, mi hija, y a Sara, ellas decían: “Papá, canta, toca ese disquito de las niñas...” En lugar de decir “espanich” [pronunciación figurada para “Spanish” (“hispanos”)–Trad.], pues ellas no podían decir esa palabra, decían: “Niñas espinich” [pronunciación figurada para “spinach”, que significa “espinaca”–Trad.]... “de las niñas espinacas”, cantando: ‘Sólo creer’”.
9Bueno, yo recuerdo que ellos siguieron las reuniones. El avivamiento estaba en su apogeo en ese entonces, y ellos siguieron las reuniones hasta la costa del oeste. Y una cosita se ancló en mi corazón, cuando partimos de California, el Hermano Moore y yo, y el Hermano Brown, cuando estábamos allá en la capital. Y cuando iba entrando en ese edificio esa noche, esos muchachos estaban parados allí cantando: “El cuida de ti”. Uds. la han oído. “En medio de sol o de sombras, El cuida de ti”. Muchas veces en naciones extranjeras, allá en los campos de batalla del mundo de contienda, procurando llevar el Mensaje de Cristo, yo recordaba a esas muchachas y muchachos cantándome esa alabanza: “El cuida de ti. En medio de sol o de sombras, El todavía cuida de ti”. Así que eso ha sido una gran inspiración, una ayuda.
10Conocí a su fino pastor, y estoy tan contento de ver que la iglesia está viva y que Uds. tienen este grande y hermoso edificio aquí que sienta a todos, con bastante lugar para estacionarse. Simplemente un buen lugar en las manos del Espíritu Santo, si tan sólo podemos hacer que El lo vea y que sepa que estamos pidiendo un avivamiento. El, yo creo que El daría uno.
11Ahora, en esta noche estaremos en la iglesia del Hermano Outlaw, la iglesia del Nombre de Jesús, allá al otro lado. Y el Hermano Outlaw, creo... es de la iglesia Apostólica, también. Creo que él simplemente nombra a su iglesia: El Nombre de Jesús. Creo yo que él es Apostólico de creencia. Y así que vamos a estar allá en esta noche. Y miren, no estamos diciéndole a la iglesia hispana: “Miren, vayan allá”, porque Uds. se deben quedar en su puesto del deber. Y luego, va a haber una gran reunión de los Hombres Cristianos de Negocio, empezando el jueves, después que los servicios se terminen en las otras iglesias, el jueves. Y en esta convención, ellos van a tener predicadores sobresalientes, así como Oral Roberts, y un hermano Metodista que acaba de ser salvo, y ellos reclaman que él es un predicador muy poderoso. Y estoy seguro que Uds. disfrutarán esas convenciones. Y Uds. adolescentes, ellos tienen una reunión allá para los adolescentes también, como el hermano lo acaba de anunciar. Yo voy a llevar a mis hijos allá para que participen en eso. Y así que vayan, estaremos contentos de tenerlos. El Señor los bendiga a todos.
12Y ahora, yo quiero abrir la Biblia y leer algo de Su bendita Palabra. Y he escogido en esta mañana, sólo por un ratito, pues no quiero retenerlos mucho, unos textos, y uno de ellos se encuentra en 1 Samuel, y el otro se encuentra en Isaías. Y me gustaría leer primero en Isaías. Y yo....
13¿Pueden oír todos Uds. bien, por todas partes? Estos micrófonos de en medio, me parece que son muy sensibles, no sé por qué. ¿Oyen todos Uds. bien allá? Levanten su mano. Bien, bien.
14Ahora, yo estoy un poquito ronco, por supuesto, eso es por hablar mucho. Y desde que estuve aquí con estos hermanos hispanos, hace como unos dieciséis años, creo yo, quizás hace como unos dieciséis o diecisiete años, bueno, yo he estado predicando desde entonces. Así que yo dije que estaba cansado en ese entonces, y todavía estoy cansado, pero todavía continúo por la gracia de Dios.
15Ahora, abramos en Isaías 40, el capítulo 40 de Isaías; y el capítulo 1, el capítulo 3, mejor dicho, de 1 Samuel. Y mientras mantenemos esos lugares para la lectura de la Palabra, me gustaría que nosotros en estos momentos inclináramos nuestros rostros, sólo por un momento, para orar.
16Nuestro Padre Celestial, estamos agradecidos hoy por este privilegio de estar parados en este santuario hermoso, que está dedicado a Dios y para Su obra. Y sabemos que Tus siervos se han parado aquí detrás de esta plataforma, o púlpito, mejor dicho, muchas veces, y con una vida dedicada a Tu servicio.
17Y esto en esta mañana trae recuerdos, recuerdos de un avivamiento que apenas estaba empezando con el Espíritu Santo que había descendido en la forma de una gran Luz, como una Columna de Fuego, y habló que el Mensaje debería recorrer la tierra. Y ahora, eso es historia. El Mensaje se ha encendido por medio de grandes hombres, después de verlo, como Oral Roberts y Tommy Osborn, y Tommy Hicks y muchos otros. Y por medio de los esfuerzos que hemos hecho juntos, vemos que el Mensaje ha establecido fuegos de avivamientos en cada nación bajo el cielo, del Mensaje Pentecostal. Por esto te damos gracias y te alabamos, oh Dios Todopoderoso.
18Y ahora hoy pedimos que Tú prepares nuestro corazón, para estar listos para un gran Rapto que pronto sucederá, nosotros lo creemos. Y si nuestros corazones no están preparados para eso o para algo más que Tú tengas almacenado para nosotros, pedimos que Tú perdones nuestras faltas, y nos hables hoy por medio de Tu Palabra. Bendice al pastor de esta iglesia, sus diáconos, síndicos, y todo laico, los miembros. Bendice a este coro de niños, y a la pianista, y a los músicos. Todos juntos, bendice a aquellos que entren por las puertas de este lugar. Permite que ellos salgan cambiados cada vez, un poquito más cerca de Ti que lo que estaban cuando ellos entraron. Concédelo, Padre. Y permite que así sea, aun en esta mañana, porque te lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
19Ahora, abramos en el Libro de Isaías, el capítulo 40, leemos: Consolaos, consolaos, pueblo mío, dice... Dios. Hablad al corazón de Jerusalén; decidle a voces que su tiempo es ya cumplido, que su pecado es perdonado; que doble ha recibido de la mano de Jehová por... sus pecados. Voz que clama en el desierto: Preparad camino a Jehová; enderezad calzada en la soledad a nuestro Dios. Todo valle sea alzado, y bájese todo monte y collado; y lo torcido se enderece, y lo áspero se allane. Y se manifestará la gloria de Jehová, y toda carne juntamente la verá; porque la boca de Jehová ha hablado. Ahora en el Libro de Samuel, 1 Samuel, el capítulo 3, yo quiero leer el versículo 1, el 2, y el 19. [El Hermano Branham incluye también en la lectura, los versículos 3 y 4–Trad.]. El joven Samuel ministraba a Jehová en presencia de Elí; y la palabra de Jehová escaseaba en aquellos días; no había visión con frecuencia [manifiesta, Biblia en inglés–Trad.]. Y aconteció un día, que estando Elí acostado en su aposento, cuando sus ojos comenzaban a oscurecerse de modo que no podía ver, Samuel estaba durmiendo en el templo de Jehová, donde estaba el arca de Dios; y antes que la lámpara de Dios fuese apagada, Jehová llamó a Samuel; y él respondió: Heme aquí. El versículo 19: Y Samuel creció, y Jehová estaba con él, y no dejó caer a tierra ninguna de sus palabras.
20Oh, eso sería suficiente texto del cual pudiéramos hablar aquí por un mes, y pudiéramos sacar mucho contexto de este texto glorioso. Pero en esta mañana, solamente tenemos como veinte minutos para salir a buen tiempo de nuestra... Me imagino que la escuela dominical ya se terminó o quizás le sigue a esto, no sé. Pero, sin embargo, quiero usar el tema de: La Voz de Dios en estos últimos días.
21Es un tiempo muy sobresaliente. Nos damos cuenta que estamos hablando de las Escrituras, en donde dice: “no había visión manifiesta en los días de Samuel”. Por lo tanto: “En donde no hay visión”, la Biblia dice, “el pueblo perece” [Biblia en inglés–Trad.]. Debemos tener una visión. Y las visiones vienen a los profetas, y es la Palabra del Señor hablada a ellos.
22Y nos damos cuenta que Elí no era un profeta; Elí era un sacerdote. Y él se estaba envejeciendo, y sus ojos se le estaban oscureciendo, y él no podía ver por dónde iba; era un hombre grande y pesado. Y él había empezado a descuidar la obra del Señor.
23Y eso es algo similar a lo que es hoy. Yo pienso que la iglesia, la organización y las denominaciones, han estado en el campo por mucho tiempo, y están empezando a relajarse. Y la obra del Señor se está descuidando, la Palabra de Verdad, porque a la iglesia en sí, se le ha oscurecido la vista. Y hoy necesitamos la Voz de Dios que hable entre nosotros, que nos regrese.
24Y, ¿ven?, Elí se había acostado, y la... su vista le estaba fallando. El era un sacerdote. Y ellos no tenían una visión del Señor manifiesta. ¡Y eso es una gran necesidad!
25Y Dios ha prometido encarar la necesidad de la hora. El siempre hace eso. Y nosotros necesitamos la Voz de Dios hoy, para encarar la necesidad de la hora, para encarar el tiempo en el que estamos viviendo. Y después que El lo ha prometido, nosotros podemos descansar seguros que El cumplirá Su promesa. Esa es la confianza que el creyente tiene en Su Hacedor, que El prometió encarar la necesidad.
26Y hoy, una razón por la cual la iglesia está en la condición que está, es porque hay tantas voces, tantas otras voces que atraen a la iglesia apartándola de la Voz de Dios, al grado que es muy dudoso que muchos escucharían la Voz de Dios aunque Ella hablara ahí mismo en sus medios. Ellos quizás ni siquiera la entenderían, porque Ella sería una cosa extraña para ellos. ¡Ellos mismos se han concentrado tanto en las voces del día!
27Y si nos fijamos, en la lectura de nuestra Escritura, la Voz de Dios era extraña para ellos.
28Y ha llegado a ser de esa manera otra vez hoy, que la Voz de Dios... Hay tantas otras voces. Y entonces si Dios prometió que El nos daría Esa, y si otras voces son contrarias a la Voz de Dios, entonces ha de ser la voz de nuestro enemigo, para confundirnos, para que no entendamos la Voz de Dios cuando Ella hable.
29Y nos fijamos que fue algo similar a eso con Elí y con Samuel, pero Elí reconoció de inmediato que era Dios. Y fue absolutamente una–una blasfemia sobre Elí. Porque la Voz de Dios, hablando a Samuel, le había dicho acerca de las maldades de Elí, porque él había mimado a sus hijos, y ellos estaban tomando el dinero y–y la carne de las ofrendas. Eso no estaba bien. Y ellos estaban haciendo cosas malas, contrarias a la Palabra de Dios.
30Y Samuel había... la única cosa que Samuel podía hacer era decirlo exactamente. Y él estaba un poquito renuente de hacerlo, porque estaba en contra del mismísimo lugar al que él había sido enviado para ser criado: contra Elí, y luego el templo. Pero Elí dijo: “Dime”. ¿Ven? Y él le dijo exactamente lo que iba a suceder, que Samuel... o que “el día de Elí se había terminado, como sacerdote”, porque Dios había hablado, y Dios estaba enviando Su Mensaje por medio de Samuel, el profeta. Un nacimiento muy fuera de lo común, dedicado al Señor desde niño. Dios le habló a él, siendo un niño, y lo estaba preparando para una obra que estaba por delante. Y el tiempo de Elí se estaba terminando.
31Hay tantas voces en la tierra hoy que es absolutamente una cosa horrorosa, porque eso apaga la Voz de lo Sobrenatural. Hay tantas voces intelectuales, grandes voces de hombres poderosos que son intelectuales, que en sus condiciones intelectuales, aun sacuden las naciones. Ellos no sólo son gente que se hacen de la noche a la mañana, sino que sacuden naciones, reuniendo grandes organizaciones, grandes campañas ostentosas. Y una persona estuviera un poco confundida. Es bastante como para confundirlos, cómo es que estas cosas suceden y prosperan. Y hay voces que–que se levantan y hacen estas cosas, y causa que la Voz de Dios sea colocada muy allá en alguna parte, la verdadera Voz de Dios.
32“Y la Voz de Dios”, ellos dicen: “¿cómo sabremos que es la Voz de Dios?” Porque, para hoy... En ese entonces estaba en un profeta vindicado. Ahora, ¿cómo sabemos hoy que es la Voz de Dios?, es porque es la manifestación de la Palabra del profeta. Este es el profeta de Dios. Y una verdadera Voz de Dios únicamente trae otra vez a ese Dios sobrenatural verdadero y viviente, con Su Palabra sobrenatural, con la manifestación sobrenatural de la Palabra Verdadera. Entonces sabemos que Esa es la Voz de Dios. Porque, esa Sobre–... Hay tantas otras en las otras esferas que casi apagan a Aquélla. Pero recuerden: ¡Ella resplandecerá! ¡Ella saldrá! Ella lo hará.
33Ahora, hoy en el mundo, hay una voz de la política. Esa es una gran voz. Y la gente, absolutamente, en este gran día de la política, ellos... Está toda mezclada en sus iglesias y todo lo demás. Y muchas veces, como lo hemos visto recientemente, la voz de la política es de hecho más fuerte que la Voz de Dios en las iglesias, o el pueblo americano nunca hubiera hecho lo que ellos acaban de hacer. ¿Ven? Ellos nunca lo hubieran hecho. Si la Voz de Dios hubiera sido mantenida viva en la iglesia, ellos nunca hubieran hecho ese error. Pero la voz de la política es mucho más fuerte en la tierra hoy que la Voz de Dios, al grado que la gente vendió su primogenitura Cristiana por un plato de popularidad, educación, y poder político. ¡Es tan vergonzoso ver eso! La mera cosa con la que nuestra nación fue hecha, sobre lo que ella fue hecha, la gente se volteó contra ella y–y votó por la cosa por la cual nosotros dejamos al otro país. Y en–y en Plymouth Rock, y ellos en el Mayflower llegaron aquí y–y establecieron esta gran economía que tenemos. Es la mera cosa contra la que peleamos tan duro para salir de ella, en la que nosotros mismos nos hemos puesto otra vez en sus garras, porque la Biblia habla que sería de esa manera. [Plymouth Rock: Lugar donde llegaron los peregrinos que salieron de Inglaterra en 1620. Hoy corresponde al estado de Massachusetts en los EE.UU. Mayflower: Nombre del barco en el que navegaron–Trad.].
34El sistema de Elí: un sacerdote en lugar de un profeta... El profeta es la Palabra. Y el sacerdote era la iglesia.
35Y ha llegado a tal grado que ha empezado a ponerse tan suelto, que la Palabra es extraña para la gente. Ellos no la captan. Entonces Ud. puede hablarla, y ellos no la entienden, porque no están instruidos para Ella. Pablo dijo: “Si la trompeta da un sonido incierto, ¿quién se preparará para la batalla?”
36El pueblo está instruido para una–una–una voz de iglesia, una trompeta de iglesia: “Tenemos más en nuestra escuela dominical que los que tienen el resto de ellas”. Eso no significa nada. “Tenemos más en nuestra denominación que los que tienen el resto de ellas. Somos la más grande entre las denominaciones”. ¿Ven?, esa es la clase de voz para la cual la gente está instruida. En las calles, ellos salen para tomar gente y meterla. Millares de millares en grandes campañas, los meten. ¿En qué están ellos interesados? “Tenemos la iglesia más grande. Tenemos la congregación más grande. Tenemos la escuela dominical con más miembros. Tenemos al alcalde de la ciudad que asiste a nuestra iglesia”. Todo eso pudiera estar bien. Pero si esa misma iglesia no está instruida para la Voz de Dios, la Trompeta del Evangelio, ¿qué bien hace eso?
37Y cuando una cosa se levanta como se ha levantado entre nuestro gobierno, ¿qué ha sucedido? La iglesia no conoció la Voz de la Trompeta, y ellos no supieron qué hacer. La gran promesa de prosperidad, un gigante intelectual entrando, y ellos pasaron por alto la misma cosa que la Biblia predijo, y lo metieron. ¿Ven?, ¡una voz política! Y probó que pudo más que la Voz religiosa, mejor dicho, la Voz del Evangelio, o ellos nunca hubieran hecho lo que ellos hicieron. Porque se nos han prometido muchas cosas, se nos ha prometido prosperidad, y sin duda que la obtendremos.
38Pero sin embargo, eso no significa nada para un creyente. Abran en el Libro de Hebreos, en el capítulo 11, escuchen a San Pablo hablar, cómo ellos, en aquellos días, “anduvieron de acá para allá cubiertos de pieles de ovejas y de cabras, pobres, sin un lugar, no pudieron entrar en la ciudad”.
39Yo estaba leyendo en el Concilio de Nicea, de cuando los grandes puntos surgieron en Nicea, Roma, trescientos años después de la muerte de Cristo, en el gran Concilio de Nicea, cuando la gran Iglesia se paró por lo que era correcto; ellos querían la Biblia. Y los romanos conversos de la primera iglesia de Roma habían inyectado dogmas, como decir por ejemplo, el que tenemos de la Navidad.
40La Navidad: Cristo nació el día veinticinco de–de diciembre tanto como yo nací. Bueno, las colinas de Judea estaban nevadas, y El... Eso contradice todas las otras profecías de la Biblia. El nació en la primavera, tal como nacen todos los corderos. ¿Por qué nació El en un establo, en lugar de una casa? El era un Cordero. ¿Por qué simplemente no fue por Sí mismo al altar o a Su altar en el que El fue clavado: La cruz? El fue llevado a la cruz. Ud. lleva a la oveja al matadero. El era un Cordero. Entonces El nació cuando nacen los corderos.
41Pero, ¿ven Uds.?, para hacer eso, celebraban la fecha del nacimiento del dios sol, lo cual, en esos cinco días del veinte de diciembre al veinticinco de diciembre, el–el sol, en el sistema solar, casi no se mueve. Varía un poquito cada día, se hace más largo y más largo y más largo hasta que llega al día más largo, que es en julio. Y luego, en diciembre, es el día más corto. Y entonces, en ese tiempecito del veinticinco, del veinte al veinticinco, ellos tenían el circo romano y la celebración del nacimiento del dios sol. Así que entonces, Júpiter, quien era un dios romano, lo intercalaron, y entonces dijeron: “Tomaremos la fecha del nacimiento del Hijo de Dios y la del dios sol, las pondremos juntas y será una gran celebración”. ¡Eso es contrario! ¡Y, oh, tantas intercalaciones que ellos pusieron allí!
42Y entonces cuando esos hombres verdaderos de Dios que querían quedarse con la Palabra, como Policarpo, Ireneo, Martín, esos grandes hombres santos, del principio, que querían quedarse con la Verdad... Y cuando ellos convocaron el Concilio de Nicea, algunas de esas personas habían sido tan rechazadas, al grado que profetas salieron del desierto con nada puesto sobre ellos más que un pedazo de piel de oveja para sentarse en ese concilio. Pero ellos conocían la Palabra del Señor. Pero la popularidad, en esos quince días de política sangrienta, la sobrepujó. Luego tuvimos mil años de la Edad del Oscurantismo, ¿ven?
43Pero Dios prometió que esa Trompeta sonaría otra vez. La gente siempre está escuchando la Voz verdadera de la Palabra. Ud. siempre examine lo que hace con la Palabra.
44La voz de la política. Y nosotros en América, y el resto del mundo, tenemos una voz fuerte hablando hoy, y esa es la voz de Hollywood. Ha capturado al mundo. Deje que alguien salga de Hollywood con algo, uno lo encuentra por todo el país. Ahora, nos damos cuenta que ellos han establecido un patrón para nuestras mujeres, en su modo de vestir, en los estilos de sus peinados. Ellos establecen ese modo de vestir.
45¡La iglesia debería conocer la Voz de la Trompeta de Dios en cuanto a eso! Pero hay tanta confusión porque Uds. ven a otros hacerlo así: Ejemplos. Nunca tomen Uds. como patrón esa clase de ejemplo, porque es perecedero. Siempre oigan la Voz de Dios, lo que El dice al respecto.
46Y luego, nos damos cuenta que en Hollywood ellos promueven cosas. Permítanme hablar sólo por un momento sobre esto antes de seguir adelante. Hubo una–una cosa que salió no hace mucho, que un–un hombre en Hollywood... Ahora, nada en contra del hombre, él es un mortal por el que Cristo murió, pero sólo para mostrarles a Uds. Ellos inventaron una cosita llamada, que los niños usan, llamada: “Hula–hoop” [“Jula-jup”. Pronunciación figurada. Aro plástico de circunferencia regular, que lo hacían girar al contornearse con sus cuerpos–Trad.], hula–hoop, o algo. ¡Y si Uds. alguna vez se fijaron en la vulgaridad y cosas que siguen a los muchachitos por esas cosas que promueven! Eso no es correcto.
47Ahora, Hollywood está lleno de–de pistoleros. Ahora, cualquiera que sepa historia, sabe que esa gente allá en aquellos días, que eran pistoleros como los– los diferentes hombres, ellos no eran ciudadanos decentes; ellos eran renegados; ellos eran como Al Capone y Dillinger [criminales norteamericanos–Trad.]. Tienen una película en Hollywood que ellos la llaman, en–en la televisión, ellos la llaman: “Gunsmoke” [“Humo de pistola”– Trad.]. Y oí en las noticias el otro día, que el hombre que juega el papel, Arness o algo así, o Arness, se me olvida cuál es su nombre, y se supone que él toma... El representa a Matt Dillon quien era un sheriff, en Kansas. Y Matt Dillon era tan cobarde como un conejo. El mató a veintiocho hombres disparándoles por la espalda, gente inocente, saliendo de Dodge City, esperando en unos arbustos. Y cuando un hombre venía en camino, del cual alguien le había avisado y le había dicho que había un cierto villano que venía, entonces él se ponía allí, y cuando el hombre entraba, él le disparaba por la espalda. Ahora encontramos que él es el “héroe” de moda. Bueno, eso–eso es absolutamente glorificar el pecado. Pero los muchachitos de nuestro país pueden decirles a Uds. más acerca de Matt Dillon que lo que pueden decirles acerca de Jesucristo. Las–las–las tiendas, las tiendas de baratillo, y los departamentos de ropa, están llenos de pequeñas–pequeñas pistolas de juguete colgadas, con sombreritos que–que Uds. pudieran comprar dondequiera. Está bien usar eso, pero sólo estoy–estoy diciéndoles a Uds., ¿ven Uds.? Entonces ellos–ellos, el mundo comercial toma esa cosa y hace millones de dólares de eso.
48Tenemos lo que llamamos “el Día de San Patricio”, tenemos lo que llamamos estos “días festivos religiosos”. Y el mundo comercial los ha tomado, y hace millones de dólares. “El Día de las Madres”: Montones de flores. Bueno, cada día debería ser un día honorable para la madre. Ella está allá en algún lugar, sola, vaya a verla. Eso será más valioso que todas la flores que Uds. pudieran enviarle a ella, o alguna otra cosa más. ¿Ven?, pero ellos los toman. Es una voz, y–y nos armonizamos bien con ella. Realmente no es correcto. ¿Pero qué vamos a hacer? ¿Ven?, estamos–estamos solamente....
49Estoy procurando llegar a un punto aquí para decirles a Uds. algo, que yo– yo creo. La Voz es rara, la Voz de Dios.
50Ahora, nos damos cuenta que ellos establecen la norma. Y se han fijado que nuestros jóvenes han llegado a ser “Rickis” y “Elvises”. Si Uds. tienen un hijo llamado así, cámbienselo rápidamente, llámenlo número “Uno” o “Dos”, o algo. No, eso es horrible... Uds. dicen: “¿Qué importancia tiene el significado del nombre?” Bueno, seguro, significa algo. Su nombre caracteriza su vida. “Ahora, Hermano Branham, Ud. está en numerología”. ¡No, no estoy! ¡Yo estoy en ASI DICE EL SEÑOR! ¿Por qué fue que cuando Jacob...? El vivió según su nombre, como–como engañador, suplantador: Jacob. Y cuando Dios lo cambió a él, El cambió su nombre. Dios cambió el de Saulo a Pablo, el de Simón a Pedro. Seguro que sí tiene que ver algo. Y Ricky y Elvis, y tales nombres como ésos, son los nombres americanos modernos, los cuales arrojan al niño automáticamente y directamente dentro de eso. ¿Ven lo que quiero decir?
51Ahora, yo espero que yo no... Es mejor que retroceda y que no me meta mucho en eso (¿ven lo que quiero decir?), porque Uds. no entenderían. Pero todas estas cosas ni siquiera son entendidas por la persona común. Ellos no lo captan, porque tienen una manera de pensar. Eso es todo lo que ellos escuchan, esas voces.
52Hay una voz de filósofos, de comunismo, prometiendo algo que ellos no pueden cumplir. Y sin embargo, un gran porcentaje de la gente americana está envuelta en comunismo. Ahora, yo he estado en comunismo, en zonas comunistas, mejor dicho, en Alemania, en el lado este de Berlín. Ellos tenían casas grandísimas para mostrar en lo exterior. ¡Uds. deberían entrar en ellas, no están ni siquiera terminadas! Es una economía falsa, ellos están procurando proyectar algo.
53Y en Rusia, el lugar de nacimiento del comunismo... Lo cual, hace muchos años, cuando yo era sólo un joven predicador, yo diría que hace como treinta y tres años, cuando el nazismo, el fascismo, y el comunismo se estaban levantando, yo dije: “¡Yo hablo en el Nombre del Señor! Todos ellos terminarán en comunismo”. Pero, ¿han pensado Uds. alguna vez?, Dios nos ha dejado una avenida de escape, ¡si tan sólo la tomáramos! Solamente el uno porciento de Rusia es comunista, ¡el uno por ciento!, pero ellos son el por ciento que controla. El uno por ciento de comunismo... El uno porciento de Rusia es comunista, mejor dicho, pero ellos controlan.
54Y la misma cosa con Hollywood, es un lugar, pero ellos están en control.
55Como una tercera o dos terceras partes de la población de los Estados Unidos van a la iglesia, y son miembros de iglesia, pero ellos controlan en esas denominaciones.
56Lo que el comunismo necesita allá es que la Voz de Dios se levante entre ellos, y eso lo pondría en vergüenza.
57En Finlandia, cuando ese muchachito fue levantado de los muertos ese día, y venía con ellos como a tres cuadras de lejos de donde este muchachito fue levantado de los muertos, los soldados comunistas, rusos, parados allí con el saludo ruso, y las lágrimas corriéndoles por sus mejillas. Ellos dijeron: “Nosotros recibiremos a un Dios que puede levantar a los muertos”. Es la negligencia de la iglesia Católica, y la de la iglesia Luterana, y la de todas esas denominaciones allí tomando todo el dinero, y edificando organizaciones, y dando nada al pueblo. Ellas viven como el resto del pueblo. Hay....
58Lo que Rusia necesita es un profeta que se levante en la escena con la Palabra del Señor, que pueda–pueda cerrarles la boca. Entonces ese noventa por ciento controlará.
59Lo que América necesita es una Voz del profeta de Dios que pueda pararse y condenar a Hollywood, y condenar estas cosas en el Nombre de Jesucristo, y la Iglesia del Espíritu Santo controlará. Mucha confusión, ¿ven?, muchas voces de contraste contra Ella.
60La iglesia, su voz, cada una quiere más miembros. Los Bautistas los quieren a todos, los Metodistas los quieren a todos, los Presbiterianos. Tenemos todos éstos. Y los Católicos parece que los van a tomar a todos, y lo harán. Esa es exactamente la Voz de Dios saliendo de esta Biblia. Ellos dominarán.
61Pero el Dios Altísimo finalmente dominará. Un día, los Santos controlarán; la Biblia así lo dice. Ellos controlarán.
62¡Hay muchísimas voces! También está la voz del falso profeta. Esa es un voz terrible; es un hombre que él mismo se nombra un profeta. Un profeta, por supuesto, es un predicador. La palabra moderna profeta, absolutamente significa: “Un hombre que predica bajo inspiración”. Y hay un hombre que se para y él mismo se nombra un profeta y niega la Palabra de Dios, niega la Verdad de Dios. ¡Hay tantas voces!
63Hace unos cuantos momentos, había un hermano allí dirigiéndome cómo entrar aquí, pero yo... Me supongo que él se preguntó por qué continué más adelante en la calle y me di la vuelta y regresé. Si Ud. está aquí, hermano, yo estaba escuchando algo, eran nuestros–nuestros amigos de color, los negros. Ellos tienen un templo aquí, y lo llaman: “El Elías Mahoma”, o algo así: “El joven Elías Mahoma”. Levantándose con una voz, y diciendo que ellos son la voz que va a sacar a la–la raza de color de este caos. Eso, ¿ven Uds.?, la mismísima cosa, el–el–el mahometano de ellos está aquí, la mezquita, mejor dicho. Bueno, ¿qué no ven Uds. que el mismísimo fundamento de ello está errado?”
64A la gente de raza de color, lo mismo que a la gente de raza blanca, a la gente de raza cobriza, y a la gente de raza amarilla, no es regresar–no es regresar al Mahometismo, ¡sino regresar a Cristo!, a los mismísimos principios que la Biblia enseña. El Mahometismo está en contra de la Palabra; (ahora, yo tuve el privilegio de guiar a diez mil mahometanos a Cristo en una sola ocasión en Durban, Suráfrica), aquello produce nada más que sicología. Y la sicología está bien mientras la sicología no niegue la Palabra. Pero cuando la sicología niega la Palabra, entonces la sicología está errada. Da un sonido incierto. Todo lo demás pasará excepto la Palabra de Dios, Jesús así lo dijo: “Cielos y tierra pasarán, pero Mi Palabra nunca pasará”. Así que, ¿ven Uds.?, debemos quedarnos con la Palabra: La Voz.
65¡Tantas cosas confusas! La gente se levanta; ellos no conocen la Palabra, y dicen cosas y quizá suene muy razonable. El comunismo es una cosa muy razonable: “Todos iguales. No hay más capitalistas, todos son comunistas”. ¿Se han puesto Uds. alguna vez a pensar que eso es un avivamiento falso, el comunismo? ¿Y de dónde tomó él el patrón de todo eso? El... Jesús dijo: “Los dos espíritus serían tan parecidos, que engañarían a los escogidos si fuere posible”. Y todo lo que el diablo tiene es una perversión de lo que Dios creó. El pecado es–es la justicia pervertida. Una mentira es la verdad mal representada. El adulterio es–es un acto que Dios ordenó para nosotros, pero pervertido. Toda incredulidad es la perversión de creer. Uds. tienen que negar la Verdad para tomar la–la perversión. ¿Ven?, rectifiquen estas voces, pruébenlas por la Palabra, y vean si son la Verdad.
66¡Oh, cómo pudiéramos seguir y seguir, en estas voces de hoy!, pero nuestro tiempo se ha terminado. Pero hay tantas voces que la gente no sabe qué hacer. El Metodista finalmente oirá a un predicador Bautista; ellos irán allá, se quedarán allá por un tiempo, y luego ellos van a la Luterana. Y en los Pentecostales, ellos tienen grupos diferentes; uno se irá al otro, y el otro al otro, luego de aquí para allá. Eso muestra que Uds. no son estables. ¡Oigan Su Voz! Aquí está escrita en papel: la Voz; la Voz será confirmada si Ella es la Verdad.
67El mundo eclesiástico no sabe qué hacer; el mundo político está en caos. Todo parece estar en caos. La gente se va de aquí porque algo más se promueve, alguna “chaqueta”, algún “saco”. Cuando yo estuve en Roma, ellos tienen diecinueve clavos diferentes vindicados que fueron clavados en las manos de Jesús; y solamente hay tres, pero sin embargo, ellos tienen el registro de diecinueve clavos diferentes. Ahora, ¿qué importa quién tenga el clavo? Cristo nunca nos dejó clavos para adorar, ¡El nos dejó el Espíritu Santo a través de Su Palabra! “Estas señales seguirán a los que creen, ¿a los que tendrán el clavo original?” “Ellos tendrán... Estas señales seguirán a los que creen, ¿a los que pertenecerán a la denominación que Yo empecé?” El no empezó ninguna. ¿Ven cómo la voz es contraria?
68Sino que “estas señales seguirán a los que creen; en Mi Nombre echarán fuera demonios”. Ahí está la Palabra. “Hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y no les dañará. Si ellos bebieren cosa mortífera, eso no les dañará. Si ellos ponen sus manos sobre los enfermos, sanarán”. Y Uds. observen estas cosas, más todo el resto de la Escritura puesta junta.
69Ahora, eso por sí solo no lo confirmará, en lo absoluto. Allí es en donde nosotros Pentecostales entramos en el camino errado. ¿Qué no dijo Jesús: “Muchos vendrán a Mí en aquel día y dirán: ‘Señor, qué no he hecho cosas poderosas en Tu Nombre? ¿Qué no he profetizado yo en Tu Nombre? ¿Qué no he hecho yo todo esto en Tu Nombre?’” Y Jesús dijo: “Apartaos de Mí, hacedores de maldad, Yo nunca os conocí”. ¿Ven Uds., mis hermanos y mis hermanas, por qué yo estoy condenando y acusando a esta generación? Uds. pudieran hablar en lenguas humanas y angélicas, Uds. pudieran danzar en el Espíritu por toda la iglesia; eso no tiene nada que ver con ello.
70Yo he visto a mahometanos danzar de esa manera. Yo he oído en el curandero... en el campamento del curandero brujo, he visto a los brujos pararse y hablar en lenguas e interpretarlas, y decir exactamente lo que iba a suceder, y sucedió de esa manera. Yo he visto un lápiz aun levantarse y escribir en lenguas desconocidas, y solamente uno allí podía leerlo, y era del diablo. Uds. no pueden basar su destinación Eterna sobre alguna sensación. Satanás puede imitar cualquiera de esas sensaciones. No... Es conocer a Cristo, algo cambia en su vida. Observen sus vidas y compárenlas con la Palabra, y vean en dónde están Uds. Tomando inventario, seguramente que sí.
71A pesar de todas estas imitaciones, voces falsas, profetas falsos, todas estas otras cosas que están levantándose, Jesús todavía dijo, a pesar de todo esto: “Si alguno oye Mi Voz y me sigue”. El es la Palabra. Escuchen Su comisión para nosotros hoy en medio de todas estas voces, de lo cual yo dije que tomaría horas para hablar de todas estas voces. Y es confuso para la gente; es una cosa patética. Y después de todo, Uds. no tienen una segunda oportunidad, Uds. tienen que tomarla ahora. Uds. pudieran no tener una oportunidad en esta noche. Uds. pudieran no tener una oportunidad mañana. ¡Es ahora! “Cuando oyeres Mi Voz, no endurezcas tu corazón, como en los días de la provocación. Hoy es el tiempo. Este es el tiempo aceptable en el cual si alguno oye Mi Voz”. Eso demuestra que Su Voz todavía estaría allí en medio de todo el caos. ¡El todavía tiene una Voz! ¿Por qué? Su Voz permanecerá para siempre. Aquí está: “Cielos y tierra pasarán, pero Mi Voz nunca pasará”, Su Palabra.
72Tomemos sólo, digamos, otros cinco minutos, rápidamente. ¿Podrían... se quedarían Uds. tanto así, o unos cuantos minutos? Ahora, me apresuraré. Tomemos a algunos quienes oyeron esta Voz y la obedecieron. Cómo Ella los hizo actuar, y qué los hizo hacer. Miren, voy a pasar por alto muchas de–de las Escrituras aquí, sólo para llegar directamente al punto. Cómo cambió Ella sus vidas y las de todos aquellos que estaban alrededor de ellos, cómo llegaron ellos a ser raros, lo que nosotros llamamos un “raro”. Cada hombre que creyó en Dios, fue considerado un raro. Porque si Ud. está siguiendo la tendencia del mundo, algo anda mal en Ud. Para ser un Cristiano, Ud. tiene que ser un raro. “Porque todos los que viven piadosamente en Cristo Jesús, padecerán persecuciones del mundo. En el mundo estaba, y el mundo por El fue hecho; pero el mundo no lo conoció”. Rápidamente ahora, escuchen atentamente mientras terminamos.
73Adán oía Su Voz, en la frescura de la tarde, y tenía compañerismo con El. No había condenación para Adán. El oía la Voz de Dios, y él decía: “Padre, me voy a acostar a dormir”. Y él se acostaba a dormir, y Eva en su brazo; el león, el tigre, y las bestias fieras echadas alrededor de él, no había peligro, no había manera de enfermarse, no había manera de dudar si él iba a despertar en la mañana, ellos iban a despertar. Adán oía Su voz de la manera que él debía haberla oído.
74Pero un día él oyó la voz de su esposa. Es mejor que deje eso por la paz por un rato. Pero él escuchó la voz errada, sin embargo era su esposa, el vínculo más cercano que él tenía en la tierra. ¿Por qué él, como Job, no dijo: “Tú hablas como una mujer fatua”? Y si lo hubiera hecho, toda la raza humana estuviera viviendo en lugar de muriendo. Cambió el curso de los seres humanos y del tiempo. Pero cuando él oía la Voz de Dios, él tenía compañerismo con Ella, pero cuando él cambió... ¿Cómo supo él que su esposa estaba errada? Recuerden, era agradable.
75Nosotros pensamos hoy que nuestra iglesia organizada, pensamos que nuestra prosperidad hoy es Dios sonriéndose con nosotros. Se mira bien. Se miraba bien cuando Micaías se paró allí delante de los cuatrocientos profetas, y toda la tierra les pertenecía a ellos, y los filisteos estaban en ella, o los sirios, mejor dicho; se miraba bien. Estos profetas estaban diciendo: “Ve allá, eso nos pertenece. ¡Tómala!” Pero ésa no era la Voz de Dios. Y Micaías se volvió y maldijo la voz. ¿Y cómo sabía él hacer eso? Porque su visión estaba exactamente con la Palabra. Esa es la única manera de confiarla y de verla hoy, tiene que estar en la Palabra.
76Entonces, ¿se fijaron Uds. lo que pasó cuando Adán escuchó a otra voz en lugar de la Voz de Dios, a la de su propia esposa? Y la iglesia está escuchando la voz de su organización, inyectando en ellos credos en lugar de la Palabra de Dios, permitiéndoles vivir de cualquier manera que ellos quieran. Mientras ellos vayan a la iglesia y sean miembros de una cierta iglesia, eso es todo lo que importa. La unión más cercana que el creyente tiene en la tierra, para ellos, es la iglesia. Pero para el creyente, el creyente verdadero, la unión más cercana, es el Espíritu Santo, es la Palabra de Dios.
77Así que Uds. se dan cuenta que Adán se dio cuenta de su condición, y él oyó la Voz de Dios llamando otra vez, y él estaba con hojas de higuera para entonces. Pero era una Voz de condenación: “¿Por qué has hecho eso?”
78Yo me pregunto si América hoy, o el mundo en su alboroto religioso, como está, y América tragando... siendo tragada, será una religión nacional muy pronto. [Porción no grabada en la cinta–Ed.].
79... que está delante de mí. Yo sé que está siendo grabado en cinta e irá por todo el mundo. Tenemos programas de cintas en las que cada Mensaje es llevado a todo el mundo, a todos los otros países.
80Bueno, ahora, si Uds. se fijan y miran, ellos simplemente están parados con hojas de higuera. Cuando la verdadera Voz de Dios sale, ellos no saben qué hacer al respecto. Causa confusión, ellos no saben qué hacer.
81Rápidamente, Noé oyó la Voz de Dios. Ella estaba preparando para salvar su vida, y él siguió las instrucciones y se sostuvo.
82Si un hombre oye la Voz... Ahora escuchen, capten esto muy bien. No fallen. Si un hombre oye la voz de algo, y si es probado que es la Voz de Dios, y a su tiempo, y luego eso sale del hombre, cielos y tierra pasarán pero esa Palabra no puede pasar.
83Noé oyó la Voz, y condenó al mundo. Y ellos se rieron en su cara porque su–su Mensaje no cuadraba con sus logros científicos, pero llovió y destruyó a todo el mundo. ¿Ven? Su Voz que salió, la simiente estaba puesta allí. En cada edad ha sido de la misma manera.
84Samuel, se alarmó cuando él oyó la Voz de Dios, que él tuviera–tuviera que condenar a Elí, el hombre que lo había criado, el hombre que había sido un padre para él, y lo había criado y alimentado.
85Hermanos ministros: ¿Lo digo? Ministros, muchas veces, basados en sus principios y credos denominacionales, con sus credenciales en sus bolsillos, del mismísimo papá, la mismísima organización que los ha criado y alimentado y sacado y les ha dado una posición en la iglesia, y los ha puesto en una congregación, Uds. tienen que rebajarse a lo que ellos enseñan. ¿Ven? Qué cosa tan horrible sería para un verdadero siervo de Dios, oír la Voz de Dios y tener que regresar a esa misma madre organización, y decirle: “¡Tú estás condenada, porque tú no recibes esta Palabra!” ¡Qué cosa! Eso fue difícil para Samuel. Pero él era un profeta, él tenía que hacerlo. Sin importar si lastimaba o no, él tenía que hacerlo de todas maneras.
86Y Moisés oyó la Voz de Dios. El estaba lleno de teología. El sabía todititos los detalles, pero eso falló. El oyó la Voz de Dios, y Moisés nunca fue el mismo.
87Y ningún hombre sigue siendo el mismo. Uds. pudieran oír en sus oídos la–la Voz hablando, pero cuando Uds. oyen en su corazón, la Voz hablando, ¿ven?, entonces Uds. están oyendo. Uds. no ven con sus ojos. Uds. miran con sus ojos, ven con su corazón. Uds. ven algo, y dicen: “Simplemente no lo veo”, Uds. quieren decir que no lo entienden. Uds. no oyen con sus oídos, Uds. oyen con su corazón. Muchas veces sus oídos oyen la verdadera Voz de Dios, y se les resbala como el agua se resbala del lomo del pato. Pero cuando Uds. verdaderamente oyen, Uds. oyen con su corazón.
88Y con toda la teología que Moisés tenía, él no había oído la Voz de Dios. Pero un día Dios llamó a este pastor de ochenta años a un lado y le habló, y él la captó. El probó que El era Dios. La primera cosa que El hizo para Moisés fue vindicarle Su Palabra: “Yo he descendido, Yo recuerdo lo que prometí”.
89Y esto es lo que El prometió para los últimos días, que El levantaría a un pueblo de entre los gentiles, y todas las promesas.
90“Esto Yo lo he prometido”. Dijo: “Moisés, quítate tus zapatos”. En otras palabras, hónralo. “Ahora echa tu vara al suelo”. Y una–una vara seca del desierto llegó a ser una serpiente, y Moisés la agarró, y regresó otra vez a su condición. ¿Ven? El sabía que era Dios, porque Dios dijo, la Palabra de Dios, la Palabra que él estaba hablando, dijo: “Echa la vara de tu mano al suelo”. Esa es la Palabra de Dios. No intente hacer la misma cosa, eso no es la Palabra de Dios para Ud., esa es la Palabra de Dios para Moisés. ¡Aquí está la Palabra de Dios para Ud.! “Echa la vara al suelo”. Y se convirtió en una serpiente. Dijo: “Mira: ¿Tienes miedo de ella? Cógela por la cola”, y se convirtió otra vez. La Palabra de Dios para él. ¿Qué hizo El? Dios vindicó Su Palabra.
91Yo recibí una llamada aquí hace unos meses, hace como, oh, hace como un año, hace más de un año. Una damita en una conexión telefónica, con un predicador Bautista y un predicador Pentecostal. Ella dijo: “Hermano Branham: el Señor me ha hecho una profetisa”. Dije: “Qué bien”.
92Dijo: “Ud. sabe, me dijeron que Ud. dijo, que Ud.–Ud. dio testimonio que mi ministerio era de Dios”.
93Ahora, yo no pudiera hacer eso, es contrario a la Palabra. Así que yo dije: “Señora, eso es un error. Yo ni siquiera la conozco a Ud.”
94Y al predicador Bautista, lo oí, yo oí al predicador Pentecostal. Ella dijo: “Bueno, yo estoy teniendo una reunión aquí”. Y dijo: “El Señor está haciendo grandes cosas”.
95Yo dije: “Yo estoy agradecido por eso”. Ella dijo... Yo dije: “¿No le ha dicho El algo a Ud. todavía?” Dijo: “Sí, yo tengo un gran programa por delante”.
96Yo dije: “Maravilloso”. Yo dije: “Bueno, ¿cuál es su programa?” Yo dije: “¿Qué le dijo el Señor a Ud.?”
97“El me dijo: ‘Ve a Phoenix, Arizona, en tal y tal fecha, y luego Yo te voy a dar la Mina perdida de oro del holandés, y tú vas a tomar ese oro que está allí y vas a financiar a misioneros alrededor del mundo’”. Cuando todos nosotros sabemos que la Mina perdida del holandés, es una leyenda.
98Así que, dijo... Yo dije: “Bueno, yo le diré a Ud. cómo confirmar si es de Dios o no”. Dije: “Ud. esté allí en ese día. Y si es que Ud. encuentra la Mina perdida del holandés, entonces es de Dios. Y si Ud. no encuentra la Mina perdida del holandés, entonces arrepiéntase, y líbrese de ese espíritu de mentira.” Así es cómo confirmar si es de Dios o no.
99Dios dijo: “Moisés, echa la vara al suelo, y se convertirá en una serpiente”. El lo hizo. El dijo: “Levántala y será una vara otra vez”. El lo hizo.
100Cuando Dios hace una promesa de un ministerio en estos últimos días, El la confirmará exactamente de la manera que El dijo que El lo haría. Entonces Ud. sabe que tiene la Voz correcta. Ud. está escuchando la Cosa correcta, porque es la Palabra siendo confirmada. ¿Ve? ¡Oh, cómo...! Lo siento, yo... Muy bien.
101Moisés actuó diferente. Miren qué–qué cosa tan rara hizo Moisés. Ahora, siempre cuando uno está siguiendo la Voz de Dios, uno está loco para el mundo. Al día siguiente, se encuentra Moisés, con su esposa sentada en una mula, y un “pequeño” en su cadera, eso es sureño, [el Hermano Branham usa aquí una expresión sureña para decir niño–Trad.] un niño en su cadera, y allí estaban ellos. Este anciano con la barba colgándole de esa manera, y su cabeza calva brillándole, y con una vara en su mano, guiando a un burrito, yendo a Egipto tan aprisa como él podía ir. Alguien dijo: “Moisés, ¿a dónde vas?”
102“Voy a Egipto, para conquistarlo”. En donde él había fallado como un hombre joven, había fallado como un hombre militar, pero aquí él iba a conquistar. Y él lo hizo. ¿Por qué? El había oído la Voz de Dios, y la vio vindicada para su día, para las cosas que debían ser en su día. El la vio.
103Pablo, un fariseo con su propio estilo tan lleno de teología como podía estar, pero un día él oyó la Voz de Dios. El vio una Columna de Fuego, y supo que había algo diferente. Eso cambió su vida. No importaba cuántos fariseos, cuántos Gamalieles o todos los demás que podían decirle a Pablo: “Tú estás mal, tú estás mal”, Pablo había oído la Voz de Dios, él supo que Ella era la Verdad.
104Pedro, tan religioso como podía ser, guardando las tradiciones de los ancianos, él no comería cualquier carne. No, señor. El no tenía nada que ver con eso en lo absoluto. El realmente estaba guardando las tradiciones de los ancianos, a la letra de la Palabra. ¿Qué sucedió? Un día él oyó la Voz de Dios: “No llames a eso común e inmundo, cuando Yo lo he limpiado”. El fue un hombre cambiado. El estaba listo para ir a cualquier parte que el Señor lo enviara.
105Para terminar, yo pudiera decir esto. Había un hombre en una ocasión que era un creyente. El había estado muerto por cuatro días. El estaba en el sepulcro, hediendo, podrido, pero él oyó la Voz de Dios hablar: “Lázaro, ¡sal fuera!” Y si Ella sacó a un hombre después de haber estado muerto y podrido, ¿qué debería hacerle a una iglesia que todavía tiene vida en ella? Debería resucitarlos, en medio de este desorden de todas estas voces de las que hemos hablado; la religiosa, la política, Hollywood, todas las falsas profecías y cosas que han salido. En medio de todo esto, la verdadera Voz de Dios llamará a un hombre que está muerto en pecado y transgresiones, otra vez a vida. Debería tomar a una iglesia descarriada y llamarla otra vez a vida. ¡Seguro!
106Recuerden, para terminar, yo digo esto, y luego terminaré. Jesús dijo: “El tiempo vendrá cuando todos los que están en el sepulcro oirán la Voz de Dios”. Uds. van a oírla. No importa en qué condición estén, Uds. van a oírla de todas maneras. Y algunos de ellos que saldrán del sepulcro, saldrán a condenación. Ellos oyen la Voz, pero Ella está condenando. Y si Uds. la oyen hoy: “Hoy, después de tanto tiempo, cuando oyereis Mi Voz, no endurezcáis vuestros corazones, como lo hicieron en los días de la provocación”. Y Uds., gente Pentecostal, agrupándose Uds. mismos en credos otra vez, en mundanalidad, “teniendo apariencia de piedad pero negando la eficacia de ella”, antes que tengan que levantarse en la resurrección para ser condenados... porque la Voz de Dios que les habla a Uds. ahora a través de la Palabra, los condenará en aquel día.
107Si Ud. sólo es un creyente tibio, la Voz de Dios clama en su corazón en esta mañana: “Tú eres un creyente tibio, ¡es mejor que te arrepientas!”
108Uds. hombres, mujeres, muchachos o muchachas, que no están viviendo para Cristo, y la Voz de Dios les habla a Uds. por medio de Su Palabra y les dice: “Paren de hacer eso”, es mejor que paren. Porque Uds. la van a oír un día otra vez, y Ella los condenará. Uds. no pueden negarla, Ella les está hablando ahora. Y recuerden: Está grabado.
109Y aquellos quienes hacen el bien y oyen Su Voz, se levantarán a justicia, a la Gloria, al Cielo.
110Así que Uds. van a oír la Voz de Dios en alguna ocasión. Quizás levemente en esta mañana Ella les hable en sus corazones que deberían apartarse del camino por el que Uds. van, que regresen a Dios. Ahora, recuerden, ellos grabarán esa Voz que les está hablando a sus corazones, en el Cielo. Y algún día cuando Jesús llame, y todos los que están en el sepulcro, todos, buenos y malos, se levantarán. Y entonces esta mismísima Voz les susurrará a Uds.: “En Phoenix, Arizona, en un cierto domingo en la mañana, cuando el ministro los retuvo por tanto tiempo, hablando sobre la Voz, Yo les hablé a Uds.; les dije a Uds. mujeres que dejaran su cabello crecer, que pararan de vestirse inmoralmente; les dije a Uds. hombres que pararan de mentir, fumar; les dije a Uds. predicadores que regresaran a la Palabra de Dios”. ¿Ven lo que quiero decir? Correcto. Esa Voz apacible dice: “Pudiera estar correcto”.
111Si yo tuviera que venir como Nicodemo, yo todavía procuraría llegar allí. Yo iría a El, y saldría aquí al desierto en alguna parte, y diría: “Señor Dios, aquí estoy, cámbiame ahora. Moldéame a Tu imagen”. Regresen a la Palabra. En alguna parte en donde Uds. vean que están dejando la Palabra, regresen a eso, porque una cadena es tan fuerte como su eslabón más débil. Y en cualquier parte de sus vidas en la que Uds. hayan dejado el mandamiento de Dios para servir a una tradición, allí es en donde su cadena se romperá, no importa cuán firmes Uds. sean en las otras cosas. Aférrense a la mano inmutable de Dios. Oremos.
112Hoy, después de tanto tiempo, Señor, Tú dijiste que hablarías, que Tú escribirías Tus leyes sobre las tablas de los corazones. Yo no sé lo que está delante de mí. La única cosa que yo sé hacer, es tomar Tu Palabra y esparcirla, y de seguro Ella se alojará debajo de algunas piedras en alguna parte. Yo pido, Dios, que hables a cada persona joven, a cada persona de mediana edad, a cada persona anciana, lo que pudieran ser. Habla a mi corazón, Señor. Habla a los corazones de estos ministros. Habla al corazón de la congregación.
113Pedimos, Padre, que hoy oigamos Tu voz. Y sabemos que como fue en los días de Samuel, una visión manifiesta era una cosa rara, y eso asombró a la gente. Así es hoy. Tenemos sueños y soñadores, tenemos oradores e intérpretes, pero una visión manifiesta saliendo con la Palabra del Señor, que corrija... Pedimos, Padre Celestial, que esa Voz que estaba clamando en el desierto: “Preparad el camino del Señor”, que creamos que el Espíritu Santo da esa Voz otra vez hoy: “¡Preparaos para la Venida del Señor!” Y cuán rara es Ella, porque hay tantas otras voces para paralizarla y quitarla, pero Ella es misericordiosa en los oídos de aquellos que la oyen. Yo pido que el Espíritu Santo haga ahora la obra en los corazones de todos nosotros.
114Y mientras tenemos nuestros rostros inclinados, y confío que nuestros corazones estén inclinados. Si Uds. saben de algún momento que hayan desobedecido en su vida, saben de alguna Escritura, que Uds. saben que es enseñanza Bíblica que no hayan obedecido, debido a algo, la voz de Hollywood los hizo hacer algo diferente. Algún lugar que Uds. ministros han encontrado en la Biblia que de hecho es la Verdad, pero Uds. saben que su organización los echaría fuera si enseñaran Eso, y Uds. saben que es absolutamente la Verdad. A Uds. personas que toman la cosa incorrecta, viven la vida incorrecta. Uds. padres y madres que no están procurando corregir a sus hijos, no están procurando criarlos. Quizás Uds. procuren hacer lo mejor, y ellos continúan mundanamente de todos maneras, pero Uds. están poniendo un ejemplo delante de ellos. Y si Uds. no lo están haciendo, la Voz de Dios les está hablando a Uds.: “¡No hagan eso!”
115Y ahora con todo rostro inclinado y todo ojo cerrado, y que el Dios del Cielo mire en los corazones de esas personas que están hambrientas, y encuentre el lugar en donde ellas están erradas. Y con la mano levantada a Dios, digan: “Señor, yo verdaderamente deseo que Tu Voz quite toda la incredulidad, y todas las cosas que no son como Tú, y hazme lo que Tú quisieras que yo sea”, ¿levantarían sus manos? Mientras Uds.... El Señor lo bendiga. Dios lo bendiga.
116Entonces la Biblia dice, Jesús dijo, a pesar de todas estas otras voces: “Si alguno oyere Mi Voz”. Sígalo a El, Ud. va a obtener su deseo.
117Señor, el tiempo se está terminando. Pero la Biblia dice que “todos lo que creyeron, fueron bautizados”. Yo pido, Padre Celestial, que cada uno de aquéllos que levantaron sus manos en confesión verdadera, que han leído la Palabra de Dios, y han visto que ellos han estado errados... No miré ni a la mitad de ellos. No es tanto que yo mire, es que Tú mires, Señor. Tú conoces el motivo y el objetivo detrás de la mano que fue levantada. Permíteles que desde este mismísimo momento, propongan en sus corazones: “Desde este día en adelante, yo tomaré la Palabra de Dios y la Voz de Dios, y la seguiré no importa cuál sea el precio”. Y que lleven en sus mentes, a medida que avanzan, la alabanza del poeta: “¿Debe Jesús llevar solo la cruz, y todo el mundo librarse de ella? No, hay una cruz para cada uno; hay una cruz para mí. Y esta cruz consagrada yo llevaré, hasta que la muerte me haga libre”. Entonces cuando la Voz de Dios hable, yo saldré en Su justicia, porque he seguido Su Voz, la Voz de Su Palabra. Yo los encomiendo a Ti ahora, Señor, en el Nombre de Jesucristo.
118Ahora, mientras tenemos nuestros rostros inclinados, Uds. están haciendo su confesión y su promesa... Yo estoy asombrado de un muchachito sentado aquí, torciendo su cabeza para todos lados. Y hay una Voz para la iglesia: “Yo soy Jehová que sana todas tus dolencias”. Esa es una Voz en la iglesia. Y todos Uds. que tienen necesidad de sanidad, y están viviendo una vida consagrada a cada Palabra de Dios que Uds. saben que está correcta, y Uds. tienen una necesidad de sanidad, me pregunto si levantarían su mano. Levanten su mano: “Señor, yo tengo una necesidad de sanidad”. Muy bien.
119Ahora, mantengan esa Voz en su corazón: “Yo soy Jehová que sana todas tus dolencias”. Recuerden que cuando la Palabra es hablada, tiene que suceder. Jesús dijo en Marcos 11:22: “Si tú dices a esta montaña: ‘Quítate’, y no dudas en tu corazón, sino que crees que lo que tú dijiste sucederá, tendrás lo que pediste”. [El Hermano Branham quiso decir Marcos 11:23, y lo parafrasea haciéndolo más personal–Trad.].
120Ahora, cada uno en nuestra propia manera, incline su rostro, haga su confesión: “Señor, yo creo Tu Palabra. Yo oigo Tu Voz diciéndome que Tú eres el mismo ayer, hoy, y por los siglos”. Yo voy a bajarme y voy a poner manos sobre este niño, porque él es muy pequeño para saber de qué se trata todo esto, un precioso muchachito, como del tamaño y edad de mi pequeño José. Y yo quiero que todos Uds. estén orando, orando: “Señor, yo oigo Tu Voz. Yo creo”.
121Padre Celestial, estamos trayendo a esta audiencia a Ti para la sanidad de sus cuerpos. Y Señor, aquí está un pobre niñito, él estaba atrayendo mi atención durante todo el Mensaje, viendo a un padre sentado allí cargando a este muchachito. ¿Ven?, en la ciencia médica no hay una esperanza para el muchachito. Hay una Voz de Dios que sobrepasa todo. Y mientras esta iglesia se une para hacer todo mandamiento lo mejor que yo sé, el resto te pertenece a Ti, Padre. Yo me voy a bajar para poner manos sobre ese niño.
122Dios Padre, en el Nombre de Jesucristo, yo condeno esto. Que el poder de Dios, la sanidad de Dios... Permite que haya una gran diferencia en él en los cinco minutos que siguen. Permite que todos ellos vengan a Dios, para Tu gloria.
123Padre Celestial, Tú diste la promesa. Eso es todo lo que yo sé, Tú diste la promesa. Ha sido hecho, como ha sido dicho: “Si tú dices a esto”, y yo le estoy diciendo a todo demonio de enfermedad o aflicción que está atando a esta audiencia, que está atando a estas personas, a todo espíritu de incredulidad, yo le estoy diciendo: “¡Apártate del pueblo, en el Nombre de Jesucristo!” Ahora, sabemos que está escrito, y ahora ha sido dicho, que sea hecho para la honra y la gloria de Dios. Y es pedido en el Nombre de Jesucristo.
124Ahora, Uds. que pueden creer, y que sí creen, no importa lo que suceda, no tiene nada que ver, la simiente cayó allí. Ese algo pequeño dentro de Uds., esa Voz. Al padre de este niño: No importa cuál sea la condición del niño, ¿cree Ud. que la simiente de Dios cayó dentro de su corazón, que ese niño sanará? El resto de Uds. que están orando, el uno por el otro, ¿creen Uds. que la simiente de Dios cayó dentro de su corazón, y “mi enfermedad está terminada”? Entonces la oración de fe ha sido orada por Uds., claven esa estaca. Y si Satanás intenta alguna vez, Uds. regresen aquí y digan: “Parado en esa iglesia hispana, ese domingo en la mañana, la oración de fe fue orada por mí. ¡Y Dios prometió!” La oración de fe salvará a los enfermos y Dios los levantará. Tiene que suceder. ¿Lo creen Uds.?, digan: “Amén”. Dios los bendiga. Ahora le regresaré el servicio aquí al Hermano Rose, creo yo, al Hermano Jewel Rose.