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~ TODAS LAS COSAS ~
1Tomen asiento. Estaba escuchando ese antiguo canto: “Sólo Creed”, y me conmovió. Ahora paso y recibo una bienvenida así, uno simplemente tiene ganas de ocupar su lugar. Bien, estoy contento de ser pastor asociado del Tabernáculo Vida. A mí me gusta esa palabra “Vida”. Esta mañana hablé de eso, de “La Seguridad De Vida”. Y espero que todos tengan una póliza porque ciertamente la necesitamos, debemos tenerla para tener seguridad.
2Ahora, supongo que ya han anunciado que habrá servicio bautismal dentro de poco, así que esperamos ansiosos el momento de este servicio bautismal. Y vamos a intentar salir tan rápido como podamos. Estaba un poco cansado y llegué temprano. Billy me llamó y me dijo: “Quieren que llegues temprano esta noche”. Dijo: “Porque desean que despidas temprano”. Yo le pregunté: “¿Qué es temprano?” Desde que pasé del tiempo a la eternidad, pues, yo no tengo más tiempo. No sé qué hora es. Ya no la medimos, Jim. Nosotros simplemente dejamos eso quieto.
3Jim, supongo que tú tienes las cintas allá atrás, ¿verdad? Creo que ya lo anunciaron desde la plataforma aquí. Y yo no sé cómo la gente las tolera, pero ellas van a todo el mundo. Y están allá atrás, cientos de mensajes diferentes de distintas partes y líneas de oración.
4Y así que, este joven que está aquí, su suegro y ellos tienen unas máquinas que trabajan constantemente, casi de día y de noche, para reproducirlas. Y nosotros… Ellos las venden con un pequeño margen de ganancia, casi no pueden sostenerse vendiéndolas. Y así que, si Uds. quieren, allí están, más los libros y otras cosas como la literatura de este Tabernáculo. Y así que estamos…
5Todo el tiempo encuentro gente que me dice: “Ud. sabe, yo estaba escuchando cierta cinta y fui salvo”. Hay ciertas cosas que han sido una bendición para la gente y por eso es que permitimos que salgan, porque son de bendición y ayudan a alguien.
6Ahora, en esta noche deseo leer una Escritura que se encuentra en Romanos 8:32, y empezaremos a conversar dentro de unos momentos. Romanos 8:32 dice así: El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?
7Esta mañana hablaba sobre la seguridad, o sobre las inversiones, mejor dicho; y ahora, esta noche: “Él Nos Da Todas Las Cosas”. Ahora, oremos.
8Señor, nos hemos reunido aquí con ningún otro propósito sino el hablar de Ti, cantar de Ti, testificar de Ti y darle gloria y honor a Tu Nombre. Y te pedimos que bendigas nuestra reunión; que Tu gran Presencia venga y nos provea todo lo que Dios pide de nosotros en esta noche. Y nuestra petición delante de Él es que nos acerquemos más, que haya más salvación, mayores experiencias, sanidad del cuerpo y muchas cosas, Señor. Tú las conoces todas. Si vinieran a nuestra mente, ¿qué tal si no tuviéramos un Padre celestial a quien pudiéramos acudir? ¿Qué si no tuviéramos un lugar en dónde descargarnos, si no tuviéramos una barrera contra el pecado? ¡Oh, qué gente tan miserable fuéramos!
9Pero estamos tan contentos Señor, por tener a Uno que es bondadoso, lleno de amor y que nos envía Sus bendiciones. Señor, estamos agradecidos por eso, aunque no podamos expresarlo correctamente, pero Tú conoces nuestros corazones, Señor. Te rogamos que en esta noche hallemos gracia delante de Ti con nuestros cantos, en nuestra adoración y en nuestra actitud al predicar, que Tú puedas suplir todas nuestras peticiones en esta noche, porque lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
10Ahora bien, mañana en la mañana hay escuela dominical y por la noche será la clausura del (¿avivamiento?) jubileo. Espero que no sea el final del avivamiento, sino sólo la clausura de esta reunión general. Y entonces espero que el avivamiento continúe y continúe.
11Ahora, si me prestan toda su atención por unos momentos, intentaré hablar sobre el tema: “Todas Las Cosas”. Esto yo lo enseño más o menos como una clase de escuela dominical, porque yo… A estas alturas Uds. saben que yo no soy un predicador. Así que al traer la Palabra, debo hacer lo mejor que puedo. Pero ni siquiera lo intento, hasta que sé exactamente, y creo firmemente de lo que hablo, porque he tenido la experiencia de lo que estoy hablando. Jesús dijo: “Nosotros sabemos qué creemos”. Somos experimentados.
12Esta mañana pensé que el sacerdote griego que estuvo con nosotros en el desayuno de compañerismo, ¡qué personaje tan maravilloso! Y como que anda buscando una experiencia profunda.
13Hay otro sacerdote griego que fue guiado a Cristo por medio de las cintas. Su padre es un maestro griego ortodoxo, un hombre muy estimado en Grecia. Él vino aquí a terminar su educación y consiguió una de las cintas. Y al principio la criticó, pero después vino, fue bautizado y recibió el Espíritu Santo.
14Él me dijo: “Hermano, Branham, yo sé que Ud. no sabe griego, porque tengo entendido que no conoce el inglés muy bien”. Pero dijo: “Si alguien en verdad sabe griego, (él es un erudito griego)”, dijo: “la continuidad de la que Ud. habla con respecto al griego es absolutamente perfecta al juntar las Escrituras”. Por eso fue que él se bautizó de nuevo. ¿Ven? Y él dijo: “Esto es algo fenomenal, sabiendo que Ud. no sabe de esto, pero la forma en que une las Escrituras y la continuidad que lleva de las Escrituras es igual al griego”.
15Así que creo que haré que venga y visite a este hermanito por un tiempo. Él sería una ayuda muy grande para él. Y ahora, oren por nosotros.
16“Todas las cosas”, no podemos hablar de todas las cosas, pero todas las cosas son nuestras en Cristo. Y si Él no escatimó a Su propio Hijo para traernos esto a nosotros, ¿cuánto más traerá Él si estamos dispuestos a recibirlo?
17Ahora, no puedo hablar de todas las cosas, pero sí deseo hablar de cierta cosa de todas ellas y creo que es algo importante. Y es “el ser perdonado”. Me encanta esa palabra: “perdonado”. Realmente la palabra significa “ser libre de culpa”.
18¡Qué experiencia debe ser esa para cualquiera que haya sido libre de culpa! No es tratar de darle la espalda al asunto por medio de alguna forma de psicología, sino ser perdonado. Eso quiere decir que ha sido eliminado y ya no queda nada, fue olvidado. Cuando Ud. le da la espalda a algo, pudiera regresar a eso. Como los pecados que una vez estuvieron cubiertos. Pero ahora ya no están cubiertos; están divorciados. Han desaparecido por completo, fueron puestos en el mar del olvido para nunca jamás ser recordados. A mí me gusta eso.
19Sé que las bromas no son adecuadas en el púlpito y especialmente en una asamblea pentecostal. Pero para aclarar el punto, una vez me contaron que una joven tenía su padre que constantemente lloraba y gritaba cuando leía en la Biblia que sus pecados habían sido perdonados… Entonces la joven se casó y se mudó a la ciudad, allí pertenecía a cierta iglesia formal que tenía muchas sociedades. Y la sociedad de damas iba a ser agasajada en su casa. Ella se preguntaba cómo mantendría callado a su padre durante ese tiempo, porque él se emocionaba mucho.
20Entonces dijo: “Bueno, si le doy la Biblia, gritará y llorará todo el tiempo, así que sólo sé hacer una cosa: Le daré un libro de geografía y lo llevaré arriba al desván para que vea las fotografías”.
21Para el momento en que estaban listos para servir el té o lo que fuera, Uds. saben; en el piso de arriba hubo un tremendo alboroto, gritaban, saltaban, daban vueltas, saltaban para arriba y para abajo y gritaban: “¡Aleluya! ¡Aleluya!”.
22Todas las mujeres se asustaron y corrieron al piso de arriba, la hija le quitó el libro de geografía de la mano y le dijo: “Papá, esa no es la Biblia sino un libro de geografía”.
23Él respondió: “Lo sé”. Pero dijo: “El otro día estuve leyendo en la Biblia donde mis pecados, siendo perdonados, fueron puestos en el mar del olvido (¿Ven?), fueron sepultados en el mar y aquí en el libro de geografía veo que el mar es tan profundo que a veces ni siquiera pueden encontrarle el fondo”. Dijo: “Así que todavía siguen bajando”.
24Así que yo creo que eso es lo que significa el perdón: es borrado por completo, no simplemente puesto a un lado, e intentar algo, sino que es borrado. Ha desaparecido; no ha sido puesto a un lado sino que ha sido... Mediante el perdón somos liberados, no por la psicología. No somos liberados por un credo o por una emoción, somos liberados por el poder del Calvario. Somos perdonados, libres. ¡Oh, lo que significa ser libre! Es quitarse una carga de los hombros y de su corazón, es ser una persona libre.
25El otro día tuve una pequeña experiencia. Supongo que no debería decirla aquí, pero quiero contarla. Durante cinco años he estado bajo una tremenda carga del gobierno federal, como Uds. ya lo saben. Y estaban tratando de encontrar alguna forma de arrestarme y durante estos dieciséis años en el campo y las reuniones, han buscado y recogido los cheques que las personas me han emitido personalmente en las reuniones, que tenían mi nombre, yo los había endosado y los había entregado al Tabernáculo para gastos.
26Y el cobrador de impuestos sobre la renta del gobierno federal decía que esos cheques eran personalmente míos, sin importar lo que yo hubiera hecho con ellos. Como cuando un hermano firmaba un cheque allí en la ventana por tantos miles de dólares para un viaje a ultramar. Entonces él lo firmaba de sus propios fondos a la orden de William Branham; yo lo firmaba también y lo ponía en los fondos del Tabernáculo. Guardábamos cada cheque, todo, lo traíamos. Él decía: “Pero cuando Ud. lo firmaba, ya era suyo. Después Ud. se lo entregaba al Tabernáculo”. No hay manera de evadir eso. Eso es todo.
27Así que, oh hermano, investigaron para adelante y para atrás y me dijeron que con la multa y con todas mis reuniones, yo les debía más de trescientos mil dólares. Les dije: “Yo puedo pagarlo a un dólar anual y espero vivir lo suficiente para hacerlo”. Pero rechacé eso y les dije: “Yo pago mis impuestos. Yo…”. Pero allí está. Ellos me dijeron: “Ud. debe eso también”.
28Bueno, por aquí y por allá, durante años habían estado buscando por algo en cuanto a carácter. Y yo digo esto con mi Biblia abierta y hay hombres sentados aquí que estuvieron allí y lo saben, que ellos jamás encontraron ni un centavo que yo gasté para mí mismo: sólo para el Reino de Dios. Eso es correcto.
29Entonces el abogado me llamó el otro día diciéndome: “Hermano Branham, el gobierno está listo para llegar a un arreglo”, después de cinco años. La Ice & Miller de Indianápolis me fue recomendada por el Hermano Arganbright. Yo no podía salir del país porque estaba bajo control del gobierno, ya que era un caso federal. Y pensé: “¡Vaya!, ¿qué es lo que he hecho?” Y él me dijo: “Bueno, esto es lo que Ud. ha hecho. No debió haberlo hecho”. No era fraude porque yo lo había puesto en la iglesia, así como la gente hacía un cheque; ellos no sabían que podían emitirlos a nombre de una fundación, simplemente lo hacían a nombre de: “William Branham”.
30Bueno, cuando eso pasa por la central, le sacan una copia fotostática. Así que los tenían todos y se daban cuenta dónde los deposité a nombre del Tabernáculo Branham para pagar los gastos y demás, y las reuniones en ultramar. Bueno, para adelante y para atrás…
31Y entonces él dijo: “Ud. puede… Ellos quieren llegar a un arreglo con Ud.” Y yo les dije: “Bueno, yo no debo eso”.
32Él dijo: “Bueno, Hermano Branham, le diré esto”. Dijo: “Yo creo que Ud. tiene una posibilidad del noventa y nueve por ciento si lo llevan a juicio”. Dijo: “Ellos no pueden procesarlo pero están intentando llevarlo a juicio para decir que Ud. debe. Y cuando lo hagan, tendrá una posibilidad de un uno por ciento en lo que dicen, su nombre estaba en los cheques y Ud. los endosó, por lo tanto eran propiedad suya y luego Ud. los entregó al tabernáculo…” Dijo: “Ellos podrían abrir un caso legal en contra suya”.
33Todo había sido depositado en un fondo de la iglesia, y así por el estilo, el cual usábamos como una fundación sin fines de lucro. El Hermano Gordon Lindsay que se encuentra aquí en esta mañana, él fue y me defendió, y todos lo intentaron. Pero no hubo manera de hacerlo. Ellos mantuvieron su posición. Él me dijo: “Hermano Branham, aquí hay algo”. Y cuando me dijo lo que se necesitaba para llegar a un arreglo, casi me muero del susto. Le dije: “Yo no puedo hacer eso. No hay forma de que lo haga”. Él me respondió: “Bueno, aquí hay algo”. Dijo: “Nosotros podemos tomar el caso y somos sus abogados. Pero si vamos allá y tomamos el caso, hay una posibilidad de que podamos explicarles que esos eran regalos no solicitados y por lo tanto eran libres de impuestos. Entonces Ud. debería impuestos sobre sucesiones y allí eso podría demorar otros cuatro o cinco años”.
34Le dije: “¡Oh, vaya!” Dije: “Yo no quiero eso. Estoy a punto de…”. Dije: “Yo no tenía canas cuando esto comenzó”. Y dije: “El sólo pensar que están tratando de acusarme de ser un criminal o ladrón...” Dije: “¿Cómo pueden ellos tomar a un ministro que está tratando de predicar el Evangelio y ha probado que ha usado el dinero para el Reino de Dios, para convertir criminales y otras cosas, para hacer de este un mejor lugar donde vivir y quieren hacerle eso, mientras que las compañías de cigarrillos y de whiskey con toda esa publicidad vulgar en la televisión, al fumar los están llenando de cáncer y cómo con pagar los impuestos al gobierno, pueden publicar sus avisos publicitarios? Eso no es justo”. Yo dije: “Uds. no me están tratando con justicia”. Dijeron: “Eso lo decide el gobierno”. Yo dije: “Dios tomará la última decisión. Eso es verdad”. Así que me mantuve firme. Entonces el abogado me dijo: “Señor Branham, aquí hay algo. Y yo estuve muy agradecido por eso. Él dijo: “No encontramos nada en contra de su nombre, pero si lo llevan a juicio y siendo Ud. un ministro con tal reputación, lo regarán por toda la nación de que Ud. fue a juicio”. “Y entonces ¿qué sucederá?” Dijo: “No importa cuán inocente Ud. haya demostrado ser, entre mucha gente Ud. seguirá siendo culpable”.
35Como sucedió con aquel precioso hermano bautista no hace mucho. Una dama dijo que él había entrado en su casa y la había insultado; Uds. supieron de eso, sucedió por aquí en el Sur hace como tres años o quizás no tanto así. Aquel ministro probó con su congregación que durante aquel día, días antes de aquello y después de aquello él había estado a unas 150 millas de allí; aún en la corte cambiaron y le pidieron al ministro que si quería demandar a la dama por difamar el nombre de un ministro. Pero él les dijo: “Déjenla quieta”.
36Y ¿vieron ese voto popular por todo el país? Rápidamente ellos criticaron su nombre en todas partes y la gente dijo, el setenta por ciento de los americanos dijeron: “Donde hay humo hay fuego”.
37Ahora, ese precioso hermano tendrá que permanecer bajo eso todos sus días cuando es tan inocente como cualquiera aquí. Bueno, allí lo tienen.
38Y ahora, él me dijo: “Se necesitará mucho dinero para hacerlo”. Y yo no tenía sino como setenta y cinco dólares y él quería cuarenta mil (¿Ven?) para pagar los honorarios del abogado y al gobierno.
39Yo dije: “¿Qué he hecho yo?”. Y me fui a casa y le dije a Meda mi esposa: “Lávale la cara a los niños y prepárales la ropa. Seré un vagabundo el resto de mi vida”. Yo dije: “No lo haré, eso es todo. Si yo debiera eso, sudaría la gota gorda para pagarlo, pero no lo debo y no pueden decir que lo debo, no pueden probarlo; han tenido cinco años para hacerlo y todavía no pueden”.
40Ella es una mujer muy calmada. Esperó un momento, vino y me puso su brazo en mi hombro y me dijo: “Ahora, espera un momento”. Ella dijo: “Pero recuerda, Bill. Si huyes, serías un cobarde”. Y dijo: “Ellos todavía mantendrían eso en contra tuya”. Y dijo: “Sólo queda una cosa y es enfrentarlo”.
41Entré al estudio y dije: “Señor, ¿qué debo hacer? Dame una Escritura”.
42Y esto es lo que me vino: Una vez le preguntaron a Él: “¿Está bien que nosotros los judíos que somos libres, le paguemos tributo a César?” Y Él tomó un denario y preguntó: “¿De quién es la inscripción?” Le dijeron: “De César”. Él dijo: “Entonces dad a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios”.
43Luego vi donde un día Él le dijo a Pedro: “No vamos a ofenderlos, Uds. saben, tú siempre cargas un anzuelo en el bolsillo para recordar que una vez fuiste pescador y Yo tengo un banco allá en un pez ”. (Uds. saben, a fin de cuentas Él es dueño de todo”. Así que dijo: “Hace un rato hicieron el depósito, ve allá, echa el anzuelo y el primer pez que saques, ábrele la boca y el banco dará lo que tiene. Llévalo allá y dáselo por ti y por Mí y no los escandalizaremos”.
44Yo dije: “Dios, todavía Tú tienes peces”. No sabía cómo iba a hacerlo, pero aquí está sentado un hermano que firmó conmigo en la nota. Fui y pedí prestado cuarenta mil dólares con el consentimiento de pagarlo en diez años, cuatro mil al año. No sé cómo hacerlo, pero Él todavía tiene peces y todo le pertenece.
45Me fui a casa, y escribí… Después de hacer el cheque... Y puse allí: “Pago completo por todos los impuestos atrasados”. Y pensé: “¿Lo aceptaría el gobierno de esa manera?”. Y antes de venir para acá pensé que mejor llamaría al banco.
46Llamé al banco, y el cajero fue y buscó. Me dijo: “Sí, lo aceptaron; Billy, eres libre, eres perdonado”. ¡Oh, hermano! Algo me corrió por todo el cuerpo. Entré corriendo a la habitación y abracé a mi esposa por el cuello y le dije: “Querida, soy perdonado. Estoy libre. La vieja cuenta ha sido saldada. Ahora puedo ir a donde quiera, a donde el Señor me guíe. Soy libre. ¡Oh, qué cosa es ser perdonado! Era algo que yo no podía evitar”.
47Mis pecados también fueron algo que no pude evitar. Yo nací con la naturaleza de Adán en mí, pero Alguien me perdonó. La vieja cuenta fue borrada un día y desde entonces soy libre. Estoy muy contento.
48Cuando el hombre pecó, él cruzó la gran sima, o abismo, mejor dicho, que había entre él y Dios. Se separó de Dios y ya para él no había manera alguna de regresar. Estaba totalmente al otro lado de ese abismo entre Dios y él sin retorno alguno. Pero Dios, rico en misericordia, maravilloso en gracia, aceptó un sustituto para él, le permitió hacer un sustituto, una ofrenda animal que ocupara su lugar.
49La sangre era lo único que podía pagar el precio. No había más nada que pudiera pagar el precio. En aquel entonces nada podía hacerlo y ninguna otra cosa lo ha hecho ni lo hará: ¡Es sangre y sólo sangre! 50 La primera decisión de Dios fue perdonar al hombre por medio de la sangre derramada y Dios no puede tomar una segunda decisión contraria a la primera. Si lo hiciera, entonces Su primera decisión fue equivocada, y Él no pudiera estar equivocado y ser Dios. Por lo tanto, Él sólo tiene una forma y esa es la sangre. Sus decisiones son perfectas y eternas porque Él es Dios. Su Palabra es eterna y Su decisión es Su Palabra y Ella es perfecta. No se le puede añadir ni se le puede quitar.
51Desde aquel momento ése ha sido el único lugar de compañerismo donde Dios se encuentra con el hombre. Antes de eso, Él se encontraban con él en el huerto del Edén. No se necesitaba la sangre. Pero desde aquel momento, Su decisión fue encontrarse de nuevo con el hombre redimido por la Sangre. Ése es el único lugar donde el compañerismo puede ser admitido por Dios. Es el único lugar donde Dios puede encontrarse con el pecador y todos nosotros somos pecadores por naturaleza. Por lo tanto, se necesita el sacrificio de Sangre para devolvernos al compañerismo con Cristo, no hay otra manera en lo absoluto.
52Desde Adán hasta hoy, el hombre ha intentado crear su propio sustituto. El hombre constantemente ha intentado hacerlo, desde hojas de higueras hasta la educación. Él ha tratado de crearse un sustituto. Adán expresó lo que había en el hombre cuando intentó formular su propio camino de regreso con unas hojas de higuera. Desde entonces, ellos han construido torres, ciudades e ídolos, han desarrollado civilizaciones, han creado denominaciones, ciencia y todas esas cosas; pero todavía sigue igual. Dios solamente aceptará la Sangre.
53Dios sólo acepta a un hombre a través de la Sangre derramada y el único lugar de compañerismo, el único camino a través de ese abismo no es la organización religiosa, no son los ídolos, no son las torres ni los lugares santos, no son las ciudades ni ninguna otra cosa sino la Sangre derramada. Ése es el único camino de regreso.
54La predicación de la cruz, a pesar de ser despreciada como lo es, es el camino provisto por Dios para que los pecadores entren en compañerismo con Dios o el uno con el otro. Eso es correcto.
55Durante años, los justos han vivido por esa decisión de Dios. El justo nunca discute acerca de nada. El justo está dispuesto a aceptar la decisión de Dios. Él no quiere hacer nada para sí mismo. Él sólo está interesado en Dios y desea obedecer la decisión de Dios. El justo vive por eso, siempre lo ha hecho, porque esa es la forma en que el justo debería vivir. Tratar de ponerle algo o inyectarle alguna cosa, sería injusto, porque iría en contra del programa que Dios ha trazado para que nosotros tengamos compañerismo, o sea, por medio de la Sangre derramada.
56El Patriarca Job... Yo creo que el Libro de Job fue escrito antes de que Moisés escribiera el Libro de Génesis, ese es mi entendimiento, es el Libro más antiguo de la Biblia. Cuando Job aceptó la sangre... Aunque sus vecinos y miembros de su iglesia intentaron condenarlo y dijeron que había pecado en secreto, Job sabía que estaba parado firme ya que había hecho lo que Jehová demandaba que se hiciera. Él sabía que había ofrecido su sacrificio con la sinceridad de su corazón.
57Abraham también adoró bajo la sangre. El único lugar de reunión de Israel con Dios era por medio de la sangre derramada. No se podía hacer de ninguna otra forma. La oración era ofrecida y se daban gracias bajo la sangre derramada de un animal. Ése era el único lugar donde podía ocurrir la redención o llegar a tener compañerismo con Dios, era a través la Sangre derramada.
58Recuerdo cuando prediqué sobre eso una noche en la iglesia de Oral Roberts. Y un rabino judío... Yo prediqué sobre: “Las Siete Franjas De La Vaca Bermeja”, y eso lo asombró, y vino hablando acerca de eso.
59Fíjense, cuando el pecador venía al tabernáculo, aquellas siete franjas de sangre representaban que él debía saber que algo murió y fue delante de él a preparar el camino.
60Y un hombre que alguna vez quiera tener compañerismo con Dios, debe reconocer la Sangre de Jesucristo, sabiendo que Él murió para hacer la propiciación por sus pecados, abriendo un camino para entrar en compañerismo con Dios nuevamente. Él debe reconocerlo: tiene que hacerlo.
61Dios se encuentra con el hombre sólo bajo la Sangre derramada y en ninguna otra parte. No importa cuánto procuremos inventar diciendo: “Bueno, yo pertenezco a esto y lo otro”. Eso no funcionará, es solamente bajo la Sangre derramada donde Dios se encuentra con el adorador.
62Dios lleno de misericordia y gracia, cuando el hombre hubo pecado y como dije, tomó un sustituto, un animal. Vamos a imaginarnos por un momento. Imaginémonos a un judío verdaderamente sincero allá en el Antiguo Testamento. Él reconoce que está fuera del compañerismo mientras no haya sangre por él. Ahora, él toma un buen animal seleccionado de su rebaño. Tenía que ser un animal perfecto. No podía ser un animal que estuviere infectado porque el sacerdote tenía que examinarlo primero. Y tenía que ser… Para la ofrenda por el pecado, un cordero sin defecto, tenía que ser guardado y examinado, como ofrenda por el pecado, así como Jesús fue probado en todas las cosas.
63Pero este sacerdote… Allí va un judío por el camino, llevando su ofrenda por el pecado, trayendo la ofrenda por su pecado, y se la presenta al sacerdote con toda sinceridad. Él reconoce que ha pecado. Él sabe que está mal. Y toma a este animal y se lo presenta al sacerdote. Luego al hacer eso, pone sus manos sobre el sacrificio. ¿Qué está haciendo él? Está identificándose con su sacrificio. ¿Saben Uds. lo que quiero decir? Entonces la sangre es derramada y ese hombre, ese judío, puede irse sintiéndose justificado por cuanto ha cumplido los requisitos de Jehová.
64Y la única forma en que el cristiano puede ser perdonado hoy de sus pecados correctamente, es yendo al Calvario con su Sacrificio, identificarse con Él, y luego aceptar la Sangre derramada. No hay credo en el mundo que pueda hacer eso. No hay sistema educativo en el mundo que pueda hacerlo. No hay forma científica que pueda hacerlo. Eso viene solamente al aceptar la Sangre derramada, su Sustituto.
65Ahora, él se marcha. Al hacer esto ha cumplido los mandatos de Jehová, así que se va sintiéndose justificado porque ha cumplido con la ordenanza de Jehová y ha hecho lo que Jehová le dijo que hiciera. Entonces él siente que es…Por fe, él tomó a Dios en Su Palabra.
66Ahora, pongan mucha atención. Él tomó a Dios en Su Palabra y fue sincero en hacer lo que hizo. Él lo hizo con mucha sinceridad por la Palabra, sin importar quién se riera de él, él lo hizo de todos modos porque era el requisito de Dios. Eso era maravilloso. Ahora sabía que había sido justificado y podía sentirse así porque había llenado los requisitos de Jehová, (esa sería la Palabra), había llenado los requisitos de la Palabra de Dios, lo que se demandaba para su justificación.
67Finalmente… Ahora, eso era maravilloso en un principio. Pero finalmente llegó a ser una tradición familiar. Estoy seguro que Uds. saben lo que quiero decir. El judío iba a ofrecer su sacrificio sólo porque… bueno, la familia lo hacía. Y eso era sólo una tradición. Cuando él se acercaba y decía: “Un momento, creo que he pecado. Ya lo veo. Eso es correcto. Bueno, buscaré un cordero e iré allá…”.
68¿Ven?, no había un pesar piadoso por su pecado. Era sólo un ritual, una forma de rito al llevar su animal para la ofrenda. Él no recibía ningún beneficio porque no era sincero. Sin embargo, él estaba obedeciendo la comisión de Dios por Su Palabra. Pero no se acercaba en el verdadero significado de Su Palabra. La obedecía hasta donde... Fundamentalmente la obedecía, pero sinceramente no la cumplía; por lo tanto sólo era un rito y estaba siguiendo una tradición.
69¿Me permiten detenerme aquí por un momento? ¿Se dan cuenta de lo que día tras día y noche tras noche estoy yo martillando? No es que tenga algo en contra de los metodistas, bautistas, presbiterianos o denominaciones. Es porque Uds. están perdiendo esa sinceridad, ese algo que deberían tener en su adoración. Se ha convertido en una tradición familiar. Cuando venimos a la iglesia y se nos pregunta: “¿Crees tú en nacer de nuevo?” “Sí, seguro. Ajá, sí”. “¿Crees en la sangre de...?” “Oh, claro que sí. Seguro, seguro, yo la he aceptado”.
70¿Ven Uds.? No hay nada de sinceridad. Cuando él va a presentar su ofrenda por el pecado y toma la comunión, él simplemente la toma de cualquier manera, así fume, beba o ande con la mujer de otro y las mujeres actúan de cualquier manera. Y después van a participar de la comunión. Cuando, ¿no se dan cuenta que la Biblia dice que: “Si alguien comiere Su carne y bebiere Su Sangre indignamente, es culpable del cuerpo y de la Sangre del Señor?”. Hemos perdido la sinceridad. Hay algo mal en nosotros, nuestra fiesta solemne ya no es como era antes.
71Esto podría ser adecuado para este momento. Algo ocurre que casi no podemos permanecer despiertos durante un sermón. Aquí no es así, pero en muchos lugares alguien siempre está jalándome la punta de la chaqueta. “Oye, oye, oye. Tenemos que hacer esto y aquello”. ¿Qué cosa es más importante que la predicación de la Palabra de Dios? Eso es lo que yo pensaba de estas cosas.
72En los antiguos cultos en la calle, el predicador acostumbraba pararse allí y predicar hasta que la sangre y el sudor le corrieran hasta los zapatos. Hoy tienen un culto en la calle y hay muchos cantos y mucho de otras cosas. Y hermanos, alguien intenta llevar una oración y ora por el presidente y todo el mundo, dura como una hora y la gente ya se habrá ido. La Palabra es lo principal, la Palabra, pero hemos perdido el interés. Algunas veces…
73Yo aprecio los testimonios. Aprecio la música y todas esas cosas, pero eso no es; se necesita la predicación de la cruz, se requiere una circuncisión del Espíritu para producir vida y es allí donde nuestra sinceridad se ha perdido. Ha habido momentos en que nos damos cuenta de esa gran sinceridad. Cuando un hombre sabe que está mal que esas cosas se infiltren en su iglesia, y entonces ¿no les dice nada al respecto? ¿Dónde está esa profunda sinceridad? Un ministro me dijo: “Vas a perder tu ministerio”. Le respondí: “Dios me dio este ministerio y si predicar la Palabra de Dios me hace perderlo, entonces yo perdí el barco en alguna parte. Dios honrará Su Palabra. Él espera por eso”.
74Ahora, no tenemos esa sinceridad. Parece haber muy poco interés. Debería haberla en el tiempo de este jubileo, ahora mismo, después de que sabemos y estamos seguros de estas cosas, debería suceder que Shreveport estuviera zumbando como una sierra eléctrica. La cárcel debería estar llena, colgando de las ventanas, predicando el Evangelio. Las esquinas de las calles deberían estar llenas de hombres y mujeres testificando del poder de Dios.
75Aunque decimos que lo creemos, hemos perdido la sinceridad y el entusiasmo que se requiere para recibirlo. Ahora, esa es la verdad. Así es. Y nunca regresaremos hasta que hayamos llegado a ese lugar donde apreciemos el hecho de que Dios abrió un camino para nosotros y nos llamó, nos lo vindicó por Su Espíritu y Su Palabra, esa es la seguridad que tenemos.
76Qué tragedia es ver a las iglesias en esta condición. No es que yo tenga algo en contra de las iglesias, pero Uds. entienden lo que quiero decir. Ahora, no hay pesar, sólo una apariencia de religiosidad… Sin embargo Israel estaba usando la Palabra y el mandamiento de Dios.
77Y las iglesias hoy toman las cosas de la Biblia, pero no hay sinceridad que le acompañe.
78Cuando Israel comenzó a tomar la Palabra y los mandamientos de Dios para convertirlos en un rito, eso desagradó a Jehová, el dador de ello. Fue más o menos en ese momento que hicieron de la Palabra de Dios un rito y apareció en la escena aquel poderoso profeta Isaías. Léalo en Isaías uno. Él fue enviado a Israel pero ellos le odiaron y finalmente lo aserraron en pedazos.
79Pero, ¿qué hizo él? Los reprendió, les dijo: “Dios ha rechazado sus fiestas solemnes, ellas han llegado a ser una hediondez en Sus narices”. ¿Qué sucedió? La fiesta que Dios les había ordenado, las lunas nuevas, los días de reposo, las ofrendas por el pecado y demás, que Dios le había dado a Israel, ellos las habían convertido en una tradición. Eso es correcto.
80¡Oh, iglesia! ¿Pueden ver Uds. qué es lo que le parte el corazón a un ministro? Cuando convertimos en una tradición el Pentecostés que Él nos dio. La sinceridad se ha perdido en la iglesia. Oh, y no digo que toda, gracias a Dios. No toda pero sí la mayoría… La sinceridad se ha perdido; ya la gente no quiere oírla. Ellos no desean escucharla. Prefieren conseguir a alguien más pulido. Ellos no la quieren. Bueno, y como fue en aquel entonces, así es hoy.
81Pero Dios les envió a Isaías y él les habló claro. Él les dijo lo que habían hecho. Cuando vuelvan a casa lean Isaías uno y escuchen a ese profeta predicar eso. Él les dijo que aquello era una hediondez, en otras palabras, que Dios no quería su sacrificio tan hediondo, un sacrificio que... ¿Qué habían hecho ellos? Habían contaminado su sacrificio, lo habían contaminado porque se acercaron con él sin sinceridad. Ellos no iban a obtener resultados.
82Él les dijo: “Vuestras tradiciones...” Al venir con sus tradiciones habían anulado el poder de Sus mandamientos.
83Ahora, hoy con nuestras propias tradiciones estamos anulando el poder de nuestra adoración. Y decimos: “Eso se refiere a los metodistas y bautistas”. Es para los pentecostales. Es para todos nosotros sin excepción. Sus tradiciones han perdido el poder, no porque no lo hicieron. Sí.
84Ellos dicen: “Jesús dijo que el que creyere y fuere bautizado será salvo”. Eso es correcto, pero de eso nosotros hemos hecho una tradición y ya hiede delante de Él. ¿Ven la razón? El adorador venía y hacía eso sólo como un rito. Y nosotros somos culpables de hacer lo mismo. Hacemos de esto un formalismo, sin embargo es el mandamiento de Dios.
85Recientemente cuando nuestros movimientos comenzaron, Dios comenzó a añadir algo y salimos con eso, pero lo hicimos una tradición y se ha perdido el poder; en vez de juntar la hermandad, la ha separado. A veces uno lo hace por tradición, sin sinceridad. Hay que entrar a la fiesta de Dios con sinceridad. No hay una verdadera sinceridad ni arrepentimiento por el pecado…
86La gente pasa al altar y muchos necesitan mucha música, un poco de danza, batir las manos, tal vez correr por los pasillos o hablar en lenguas. Ahora, yo creo en el hablar en lenguas y creo en correr por el pasillo y batir las manos, pero si no hay un sentir detrás de eso, si no hay sinceridad de que Jesucristo lo ha limpiado a uno... No es hacerlo porque Fulana de Tal lo hizo, sino porque hay algo pulsando en Ud., el arrepentimiento por sus pecados y el gozo de la victoria que Ud. participa de la resurrección de Su sacrificio y de la evidencia de su seguridad eterna. ¿Cómo no se puede ser sincero con eso?
87Yo creo que un hombre puede gritar y no ser salvo. Yo creo que él puede correr y no ser salvo, creo que puede hablar en lenguas sin ser salvo y puede hacer todas esas cosas sin ser salvo. Pero uno no puede juzgar a todo el que lo haga. El otro lado dice: “Allí no hay nada”. Pero sí hay alguien sincero en eso.
88Sí hay alguien que tenga los resultados genuinos, porque se acercó sinceramente basando su fe en la Sangre derramada. Y tiene las cosas correctas. Pero el otro sólo está fingiendo. Y hay mucha imitación por allí, demasiada personificación, personificaciones carnales, imitaciones carnales.
89Si Ud. ha venido buscando el Espíritu Santo y permite que Él, la fe que Ud. tiene en Él añada virtud y a eso amor fraternal, (2 Pedro 1:7), hasta llegar a la estatura completa de Cristo, entonces lo último es amor, y Dios (el Espíritu Santo) lo sella a Ud. hasta su destino.
90Ud. no puede imitar. Ud. pudiera imitarlo, pero como dije anoche, eso es como un pájaro negro colocándose plumas de pavo real en sus alas y diciendo: “Vean, yo soy un pavo real”. Él simplemente se las pegó, se las puso a la fuerza. Si dentro de él hubiera algo que las produjera, sería un pavo real verdadero. Ciertamente. Pero algunas personas tratan de hacer algo para parecerse a otros o imitarlos porque creyeron que también lo habían hecho. Y ¿ven Uds. lo que causa? Eso nos lleva a un rito y a un formalismo nuevamente. Es la Sangre, la Vida que electrifica y santifica su vida. Eso es correcto.
91Isaías les habló claro y les dijo: “Dios dijo que Él esconde Su rostro de las oraciones de Uds., tienen formalismos y rituales, aunque es la verdad y están haciendo lo que Él dijo, no lo hacen en sinceridad. Y Uds. gritan día y noche pero Dios ha dicho: ‘Sus sacrificios son una hediondez para Mí y ya no los recibiré más. Y cuando oren en esas condiciones, Yo esconderé Mi rostro de Uds.’”.
92¡Oh Dios, si la gente meditara en eso, comenzaría un Pentecostés! Dios dijo: “Aunque estén correctamente en la Palabra…” Pero si no lo hacen con amor y sinceridad, Dios dijo que escondería Su rostro y no escucharía sus oraciones. ¿Ven? Así es.
93Oh, Ud. dirá: “Hermano Branham, Ud. está tomando el Antiguo Testamento”. Muy bien. Tomemos el Nuevo Testamento, 2 Timoteo 3. El Espíritu Santo nos advierte que en los postreros días la iglesia se apartaría de la sinceridad y de la fe, tendrían apariencia de piedad pero negarían la eficacia que va con lo correcto; teniendo apariencia de piedad pero negando la eficacia de ella. Sí, señor.
94Dios detesta una religión sin poder. Y cualquier religión que no tenga hoy a Cristo, no tiene poder; pero cualquier religión donde esté Cristo bajo Su propia Sangre, tiene poder. “¿Dice Ud. que Dios odia una religión sin poder?” Él dijo: “Vuestras fiestas solemnes son una hediondez”. Así que supongo que sí las detesta. Él dijo: “Eso me enferma”.
95Y recuerden, Él le dijo a esta iglesia de Laodicea que: “Por cuanto eres tibia (en otras palabras, me enfermas), te vomitaré de mi boca”. Y nosotros hemos llegado a esa edad. ¡Dios, envíanos un Isaías que haga esto pedazos y se lo presente al pueblo, que clame y no perdone! ¿Creen Uds. que lo aceptarían? Ciertamente que no, pero él clamaría de todas maneras.
96Las fiestas solemnes son una hediondez. Dios aborrece una religión sin poder. Tiene que tener algún poder, tiene que tener sinceridad. La sinceridad produce poder. La sinceridad produce una adoración genuina, no formalismo, sino una adoración de poder genuino de saber que uno ha pasado de muerte a Vida.
97Dios quiere manifestar Su Palabra por medio de Su poder. Y cuando la iglesia niega Su poder, ¿cómo puede Él manifestar y vindicar Su Palabra? Cuando la iglesia lo refuta y dice que eso fue para otro día, ¿cómo puede hacer Dios, que quiere cumplir Su Palabra y declararla entre la gente…? Y la gente niega que Él lo hace y aún así practican todos los ritos, ¿Ven?
98Esto es lo que sucede: Dios quiere obrar por medio del Espíritu Santo y vindicar Su Palabra; y la iglesia también quiere obrar. Ellos tienen que negar el Espíritu Santo. Ellos quieren obrar para hacer una gran organización y ¿qué más? Traer más miembros sin importar que tengan que bautizar a pecadores, borrachos, contrabandistas de licor y todo lo demás, para meterlos al cuerpo de la iglesia. Con razón Apocalipsis 17 dice que esta prostituta, tenía un montón de hijas, y que estaba llena de nombres, o nombres blasfemos. Iglesias, llamando el nombre de sus hijas...
99La gente se une a las iglesias y a eso lo llaman “tener salvación”. Eso es una blasfemia. Ahora, yo sé que la versión King James [Versión de la Biblia en inglés—Traductor] dice: “Nombres de blasfemias”, pero si Ud. busca en el Diaglott y ve lo que es, dice: “Nombres blasfemos”. Hay mucha diferencia y ella está llena de esos. Tiene novecientas y tantas organizaciones diferentes en ella, muchos nombres blasfemos. Se apartaron de la verdadera adoración por medio de tradiciones hechas por el hombre, poder de...
100Ud. dirá: “Yo fui por allá y hay mucho poder. ¡Hermano! Todo el mundo danzaba en el Espíritu”. Pero no hay suficiente fe para sanar un dolor de muela. ¿Ud. llama a eso poder? Eso no es poder, esas son bendiciones y hay mucha diferencia entre bendiciones y poder; Dios envía Sus bendiciones sobre los justos e injustos. El sol brilla y... ¿Ven? Amigos, debemos volver a la verdad. Tenemos que volver a lo que Dios quiere decir. Lo que Él quiere decir, eso es lo que dice. ¿Entienden? Y Él rechazó sus... Una vez Él escondió Su rostro de las oraciones de ellos.
101Fíjense amigos, si Dios no perdonó al árbol original que cometió aquello, ¿qué del árbol injertado? Debemos ser sinceros, hay que hacer las cosas bien, Dios quiere obrar y hacer que el Espíritu Santo obre en Su iglesia. La iglesia también quiere obrar y traer sus credos para meter miembros. Esa es la diferencia.
102Para hacer lo primero, Dios quiere enviar el Espíritu Santo, que fue el Líder de la iglesia; Él debería hacerlo eso. Y la única forma en que la gente puede evitarlo es rechazándolo; pero cuando Ud. lo rechaza le quita el poder a la operación y lo deja vacío. “La letra mata, mas el Espíritu vivifica”. ¿Ven? Eso es correcto.
103Es como una locomotora estando en la vía, todos los vagones están bien pulidos, y hay gente bien vestida sentada en ella, pero no hay vapor en la máquina, ¿para qué sirve entonces?
104Hace unas semanas yo estaba... Hace como unos ocho meses, o un poco más, yo tuve una visión una noche de dos hombres, uno en una cantina y el otro en otra, y discutían el uno con el otro respecto a sus congregaciones. Finalmente se encontraron en Nueva York en medio de una calle, cavaron algo así como un hueco, se metieron allí y uno mató al otro. Entonces dije: “Alguien va a resultar muerto”. Eran hombres jóvenes, altos y simpáticos; como un mes después de eso, dos boxeadores pelearon y el uno mató al otro. Hace unos meses estaba en Colorado en una cabaña y le dije a mi hijo, a mi esposa y a mi nuera: “En las últimas dos horas sucedió algo, vi a una joven, una mujer hermosa de labios gruesos, (parece que ya la había visto en alguna parte) trataba de encontrar a un doctor y murió”.
105Y el Espíritu que me hablaba me dijo: “Ahora, ellos dirán que se suicidó, pero murió de un ataque cardíaco”. Y dijo: “Falta poco para las cuatro, pero puedes decir que eran las cuatro”. Y la visión se fue. Les dije: “¿Que significaría eso?” No lo sabía. “Alguien está a punto de morir”.
106Dos días después cuando bajamos de la montaña, esa estrella de cine, (¿cómo es que se llama?), Marilyn Monroe, ella era como una de esas bailarinas o… Uds. han leído su historia. Ella era una hija ilegítima y su madre estaba en una institución para dementes. Probablemente la pobrecita pasó por momentos difíciles y siempre sintió hambre por algo. Ojalá yo hubiera podido llegar hasta ella. Yo sé lo que ella necesitaba. Aún cuando había pertenecido a algunas iglesias y todo eso, fíjense que esos sólo eran ritos y ella necesitaba la aplicación de la Sangre. ¿Ven?
107Ahora, supongo que no hay un fanático del sexo en el país que no la haya conocido y tuviera su fotografía. Se suponía que era la mujer más perfecta que había en el mundo; pero si esa anatomía es tan hermosa, entonces… Cuando la vida abandonó su cuerpo tuvieron que colocarle un número y dejarla en un cuarto, nadie reclamaba su cuerpo. Así que, ¿cuál es la parte importante? ¿El alma o el cuerpo? Vean, debemos ser sinceros en estas cosas porque Dios así lo demanda. Debe llegar.
108Fíjense. Ahora, al rechazar el Espíritu Santo aceptaron el lado formal, (teniendo apariencia de piedad pero negando la eficacia de Ella). Ellos repiten el credo de los apóstoles y otras cosas, hay mucho de la Palabra mezclado con eso y también hay mucho que no es Palabra. Y entonces ellos… Quiero decir Palabra de Dios. Y hacen todas esas cosas a través de un asunto ritualista y formal. No hay poder en eso. Está muerto. Es sólo una cáscara, como el cuerpo de aquella muchacha. La vida había salido de ella y entonces ya no servía. Nadie la quería porque la vida se había ido. ¿Lo ven?
109Es la vida lo que significa algo, no importa cuánto acumule Ud. en este mundo ni a cuántas iglesias pertenezca, ¿qué me dice de su alma? ¿Qué de la vida que está en Ud.? ¿Está bien con Dios? Sólo se puede estar bien aceptando la preparación que Dios hizo para hacer cruzar a los seres humanos hacia Sí mismo. Esa es la Sangre de Jesucristo. Ningún credo servirá de puente, ninguna denominación lo hará, no hay educación ni ciencia ni nada más, sólo la Sangre de Jesucristo es lo único que lo hará.
110Ahora, después que Isaías le hubo dicho a Israel que habían contaminado su sustituto con tradiciones y se los probó, que Dios rechazaba sus oraciones... Isaías era un profeta, el vidente de ellos, ya que el sacrificio era sólo para Israel.
111Pero después de aquello apareció otro gran profeta en la escena y su nombre fue Juan. Nosotros lo conocemos como Juan el bautista. Y Él presentó a un Cordero que quitaba el pecado del mundo, no sólo de Israel sino de toda la raza de Adán. Ellos habían contaminado aquel día o dispensación con su insinceridad y su formalismo y Dios eliminó aquello. Luego envió a otro profeta para presentar otra edad y otro Cordero, aquel era el Cordero de Dios, (para toda la raza de Adán) que quita el pecado del mundo. Y muy pronto aquel Cordero fue clavado en su cruz-altar. Fue clavado allá en el Calvario. ¿Para qué? Para el perdón de los pecados, no sólo de los judíos sino para todo aquel que quiera.
112La Sangre de Jesucristo, el Hijo de Dios, limpia de todo pecado. No importa cuántos credos recitemos, todavía hay que aplicar la Sangre para quitar el pecado. Y Ud. la aplica por fe en la Palabra, creyendo que es así; y luego sabe que Él le responde, y Ud. lo conoce a Él, lo conoce porque ha seguido Su Palabra con sinceridad.
113Ahora, si alguno de Uds., o algún hombre en cualquier lugar, siente alguna vez la carga de su pecado, tenemos un Cordero. No contaminemos ese programa. El Cordero es el único que quita el pecado del mundo, esa es la única provisión que Dios tiene para los pecadores como Ud. y yo, para las pecadoras, para los muchachos y muchachas, la Sangre de Jesucristo.
114Debemos venir a Él con sinceridad y poner nuestras manos sobre Su cabeza por fe, conectándonos con Él, considerándonos muertos y quedándonos allí hasta que se vean los resultados, hasta que la Sangre derramada en el Calvario haya sido aplicada a su corazón. Entonces la carga se irá. ¿Ven? “Mi carga se ha ido”. Entonces Ud. será libre. A quien el Hijo libertare es verdaderamente libre.
115Con razón no podemos tener las cosas como acostumbrábamos o como deberíamos tenerlas. Es que no hemos venido con sinceridad por el camino que Dios nos ha provisto. No queremos contaminarlo, Uds. saben. No se contaminará. El otro tampoco fue contaminado, pero Dios se los quitó.
116Es como una historia que leí hace cierto tiempo de un capitán que había vivido casi toda su vida en el pecado, pero en una ocasión supo de la Biblia y de Dios. Mientras moría dijo: “¿Hay alguna persona aquí que pudiera hablarme de la Biblia? ¿Habrá una Biblia en mi barco?”. Había esperado mucho tiempo para pensar en eso, pero Dios es rico en misericordia y gracia.
117Y encontraron a un muchacho que habían embarcado y llevaba una Biblia. Entonces él le dijo: “Pasa hijo y siéntate cerca de mi cama y léeme esa Biblia”. El jovencito buscó Isaías 53:5, que dice así: “Más él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él y por su llaga fuimos nosotros curados”. El jovencito se volteó y le dijo: “Señor capitán”. “Sí hijo”. Dijo él. Él dijo: “Permítame leérselo como mamá me lo leía. Dijo: “Yo se lo leí a Ud. como está escrito en la Biblia, pero así es como mamá me lo leía”. El capitán le dijo: “Adelante hijo, léelo como tu mamá te lo leía”. El jovencito entonces dijo: “Mamá acostumbraba sentarme en su rodilla y leía así: Él fue herido por Willie Pruitt… Fue molido por el pecado de Willie Pruitt, el castigo de la paz de Willie Pruitt fue sobre Él y por Sus llagas Willie Pruitt fue sanado”. Ese capitán anciano dijo: “Ojalá yo hubiera tenido una madre como esa, quizás mi nombre podría leerse allí”. El muchacho entonces le dijo: “Espere un momento capitán, déjeme leer su nombre allí”. Dijo: “Él fue herido por la salvación de John Court, molido por el pecado de John Court, el castigo de la paz de John Court fue sobre Él y por Sus llagas John Court fue sanado”. El rostro del capitán se iluminó y dijo: “Hijo, cierra el libro, ya lo entiendo”.
118Cuando Ud. pueda leer su nombre allí: “Él fue herido por las rebeliones de William Branham y molido por el pecado de William Branham”, es allí cuando viene la paz. No que fue un asunto en general, sino que fue por mí. Es algo individual. Yo fui incluido en eso. “Por Sus llagas William Branham fue sanado”. Entonces es diferente.
119Hay otra cosa de lo que me gustaría hablar aquí con respecto a nuestro perdón. Y es que después de recibir perdón, recibimos pureza con ese perdón. Ahora, si Ud. simplemente está actuando como que tiene perdón, Ud. no tiene pureza.
120Ahora, Ud. dirá. “Hermano Branham, ¿puede Ud. probar eso?”. Anote esto: Hebreos capítulo 9, desde el versículo 11 hasta el 15. “El adorador una vez purgado ya no tiene más conciencia de pecado”. Si Ud. realmente ha sido perdonado, la culpa misma, el deseo mismo, lo ha dejado. Se ha ido de Ud. La pureza va junto con el perdón genuino. Así que si reclamamos el perdón pero todavía no somos puros, ¿cómo podemos reclamar el perdón cuando el perdón produce pureza? ¿Entienden lo que quiero decir?
121Lo limpia, ¿lo limpia de qué? Lo limpia a Ud. de toda conexión de las obras tradicionales formales y muertas. Amén. Nos limpia de las tradiciones muertas. ¿Cómo puede Ud. aún permanecer en tradiciones muertas cuando está limpio de eso? Ahora, lean eso en Hebreos 9:11. Vean si es correcto. Nos limpia de la inmundicia de las obras formales y muertas cuando hemos sido perdonados por la Sangre de Jesús, porque es el poder santificador que acompaña al perdón. Y somos limpios de todas nuestras obras muertas.
122Ahora, cuando hacemos eso, venimos a la comunión de la manera correcta. Nos acercamos a la comunión recordándole a Él, nuestro sacrificio. Lo recordamos a Él Quien es nuestra paz, nuestra pureza, nuestra limpieza, lo recordamos a Él cuando nos arrodillamos junto a la cruz. No medio borrachos, no viviendo en adulterio, no con malicia, odio y contienda; pero nos arrodillamos ante la cruz por fe, para aceptar Su perdón a Sus pies. En esa condición venimos a la comunión, con mucha sinceridad y no diciendo simplemente: “Debo ir”. Ud. viene porque es profundamente sincero. Es algo entre la vida y la muerte. Sí, señor. Ud. viene y ya no se acuerda de sus tradiciones y es limpio de su pecado.
123¡Ese es el lugar! Cuando Ud. se arrodilla allí en sinceridad, hermano metodista, bautista, de la unidad, de la dualidad o hermano de la trinidad: si Ud. se arrodilla allí con sinceridad, sus tradiciones se acaban. Eso es correcto. Los de la trinidad, los de la unidad o los bautistas, todos ellos son limpiados y son hijos de Dios. Se acaban las tradiciones y las peleas. Ya no piensan más en eso porque son limpios y puros. ¿Ven Uds.? Uds. son hermanos. No importa lo que diga alguna tradición, no tengan nada que ver con ellos. Uds. están ante la misma cruz, ante la misma fuente. Uds. son hermanos de sangre. ¡Oh, hermano!
124Eso es por lo que he luchado, por lo que me he esforzado. No es que tenga algo en contra de los bautistas o de los metodistas. Es el sistema de esas cosas lo que mantiene separados a lo hermanos. Es que han tomado la Palabra de Dios y la han convertido en una tradición, diciendo: “Nosotros creemos en la limpieza de la Sangre”. Y luego llaman a alguien “santo rodador”, y no tienen nada que ver con él como hermano.
125Cuando un hombre se acerca al Calvario, al pie de la cruz, recordando que Jesús murió para salvarlo y se conecta por fe, pero por acá está otro hermano y Ud. no mira las marcas terrenales: el color, el credo ni ninguna otra cosa, ése es un hermano. Sí, señor. Las tradiciones y las peleas se acaban y Uds. pueden tener compañerismo.
126Aquí está la forma, la única manera en que Ud. puede ser perdonado. La única manera en que Ud. puede acercarse es por la cruz a través de la Sangre. Y cuando Ud. hace eso, es purificado de las tradiciones y obras muertas. Yo no puedo hacer que todo el mundo sea bautista, si yo fuera metodista no podría hacer que todos lo fueran. Si yo fuera uno de la organización pentecostal, no podría hacer que todos fueran de la unidad, o de la trinidad, iglesia de Dios o cualquier otra. No, señor. Ellos no lo harán. Pero aquí hay algo (y creo en esto), es hacer que todos los hombres sean hermanos por la Sangre derramada de Jesucristo, donde todos podamos encontrarnos junto a la misma cruz, recordando nuestro sacrificio. Dios acepta eso y sólo eso.
127Ya para terminar, eso me hace recordar de un artículo que leí no hace mucho sobre un hombre y su esposa que se iban a separar. Ellos comenzaron a discutir, reñir y pelearse. Sencillamente no podían llevarse bien. Casi no podían vivir juntos en la misma casa. Así que decidieron divorciarse e hicieron los trámites para el divorcio. Luego llegaron a un acuerdo que se encontrarían en la casa y dividirían sus pertenencias para no ir ante la corte.
128Y se reunieron en un cuarto para dividir lo que había en él, luego pasaron al siguiente y se repartieron lo que había allí. Finalmente llegaron a un lugar donde... Subieron al desván y sacaron un baúl viejo y lo bajaron. Y empezaron a sacar los artículos del baúl y a ponerlos al lado de cada uno mientras se miraban. “No me engañes, si lo haces te demandaré”. Así como lo hacen algunas tradiciones cristianas.
129Y al rato encontraron un zapatito blanco. El padre lo agarró y la madre puso su mano sobre él. Ambos se miraron y al rato estaban abrazados. ¿Qué sucedió? Una niñita que había pertenecido a ambos era algo que tenían en común. Todo se acabó y el divorcio fue anulado, estaban abrazados de nuevo porque tenían algo en común.
130Y cuando los bautistas, los metodistas, los de la unidad, los que creen en dos y los de la trinidad; hermanos, cuando podamos acercarnos a la cruz y ver lo que tenemos en común: la Sangre de Jesucristo que nos limpia, nos abrazaremos el uno al otro y Él estará a nuestro derredor, podremos tener compañerismo juntos bajo la Sangre de Jesucristo. Esa es la única vía que yo conozco. Oremos.
131Señor Jesús, yo no hallé un zapatito, pero un día hallé a un Salvador y le amo y Él me ama a mí. Y cuando veo estas tradiciones saliendo por allí, al parecer no teniendo la fe, y apartando a la gente del verdadero fundamento del cristianismo, el compañerismo por la Sangre, entonces me duele el corazón.
132Y yo me he esforzado en estos años, Señor. Estoy comenzando a envejecer pero no estoy cansado, todavía estoy enamorado Señor. Te amo y amo a mis hermanos porque Tú también los amaste. Permite que tenga yo el privilegio de vivir para ver el día cuando todos puedan reunirse alrededor de la cruz y se acaben las peleas, cuando la paja sea quemada pero el trigo sea juntado en el alfolí. Concédelo, Señor.
133Y Padre, si hubiere alguno aquí en esta noche que jamás ha pensado en esto y quizás haya confiado en algún credo o en alguna emoción, pero pueden ver por medio del reflejo mismo de lo que hay en su interior, de cómo viven, se comportan y lo que hacen, y que ellos sienten la carga de culpa, que tenga yo el privilegio en esta noche, Señor, de guiarlos hasta la cruz. Concédelo, Señor. Yo quiero mostrarles a ellos en dónde hay una Fuente en la que podemos estar juntos. Los encomiendo a Ti, Señor.
134Y mientras mantienen sus rostros inclinados, ¿siente Ud. el peso del que quiere deshacerse? ¿Está eso oprimiéndole? Aún cuando Ud. ha intentado unirse a la iglesia, ha tratado de hacer el bien, pero sin embargo, ¿no puede deshacerse de eso? Levante su mano. No le pediré que venga hasta aquí.
135Dios le bendiga. Dios le bendiga. Dios le bendiga. ¡Oh, vaya! Dios le bendiga. Dios le bendiga, por todo el edificio.
136“Hermano Branham, yo siento ese peso. Oh, yo he intentado sacarlo de mí danzando, he tratado de sacarlo de mí gritando, he intentado unirme a la iglesia para apartarme de eso. Pero sigue allí, Hermano Branham”.
137Vayamos dulcemente ahora hasta el Calvario, no a alguna organización o algún sistema, sino vayamos al Calvario y pongamos allí juntos nuestras manos sobre el sacrificio. Entonces tendremos las cosas en común.
138¿Se han dado de cuenta en las líneas de sanidad? Él nunca se fijó en si eran bautistas, metodistas o presbiterianos. ¿Por qué? Él fue herido por las transgresiones de ellos y por Sus llagas ellos fueron sanados. Él es el Cordero que quita el pecado del mundo y de quien nosotros somos parte. ¿No desea Ud. recibirlo ahora mientras oramos?
139Padre Celestial, esta multitud de manos levantadas, de corazones de hombres cargados en esta noche, de mujeres, de jóvenes y jovencitas. Ellos también han hallado un zapatito. Ellos saben que hay algo mal en sus vidas y lo único que puede arreglarlo es esa corriente que fluye del Calvario.
140Ahora nos acercamos por fe a la Sangre derramada y ponemos nuestras manos sobre nuestro Sacrificio sangrante. Sentimos en nosotros mismos Su carne desgarrándose. Sentimos las espinas y los clavos. Por fe podemos hacer esto.
141Veo lo que Él hizo y todo fue por nosotros; no era que Él tenía que hacerlo, sino que estuvo dispuesto a hacerlo. Y Él fue herido por nuestras transgresiones. Señor, mi nombre está allí con el de cada uno de nosotros. Él fue molido por nuestras iniquidades, el castigo de nuestra paz fue sobre Él y por Sus llagas fuimos nosotros curados. En esta noche Señor, lo aceptamos con alegría y reverencia. Yo lo creo. Lo acepto en reverencia. Lo creo.
142Señor, recíbelos en Tu Reino, en el Nombre de Jesús. La Biblia dice: “A los que creen en Su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios”. Así que yo creo, Señor, que Tú los aceptarás, porque en el… No debemos venir al altar a hacer esto como un rito, sino en sinceridad… Lo creemos. Lo aceptamos en la soberanía de la Palabra, en los lazos de Su amor, en el compañerismo de Su gracia. Lo aceptamos, Señor. Yo lo acepto. No hay otro manantial, sólo de Jesús la Sangre. Señor, salva y sana a toda alma quebrantada. Lo pido y los encomiendo a Ti en el Nombre de Jesús. Amén.
143Ahora, para Uds. que sienten que han ido al Calvario y creen que esta es la verdad, pero que nunca ha recibido el bautismo cristiano, los servicios continuarán dentro de un momento en el piso de abajo.
144Pero ya es más tarde de lo que yo pensé que sería. Y sin embargo he citado en Isaías 50--53:5, que Él fue herido por nuestras rebeliones. ¿Lo creen Uds.? Él fue molido por nuestros pecados. ¿Lo creen Uds.? El castigo de nuestra paz, nosotros deberíamos haber sido castigados, pero ahora tenemos paz porque Él fue castigado por nosotros, nuestro castigo fue sobre Él y por Sus llagas fuimos nosotros curados, sanados físicamente.
145¿Creen Uds. eso? ¿Lo aceptan? ¿Creen que Él sigue siendo el mismo de ayer, hoy y por los siglos? ¿Creen Uds. que el Dios que escribió la Palabra siempre permanece con la Palabra y la vigila para confirmarla? Él la guarda. ¿Lo creerán Uds.? Entonces miren al Calvario, hacia donde hace un momento miraron para hallar salvación, miren ahora hacia el Calvario para la sanidad de sus cuerpos y crean.
146Aquí hay un niño en un catre. Ojalá yo pudiera sanarlo, pero no puedo, ya ha sido sanado. Aquí está un hombre bien parecido y joven, sentado en una silla de ruedas. Ojalá yo pudiera sanarlo, pero no puedo. Allí está sentada una dama en una silla de ruedas. Yo no sé lo que tienen ellos, pero no puedo hacerlo. Ya ha sido hecho. ¿Ven Uds.?
147Hay gente allá afuera con problemas del corazón y cáncer que van a morir si no se hace algo. Ojalá yo pudiera ayudarlos. ¿Creen Uds. que lo haría? Seguro que sí. Si pudiera tomar una moneda de 25 centavos y ponerla en la calle y empujarla por toda la ciudad con mi nariz mientras todos se ríen de mí, para que Ud. se sanara, yo lo haría. Dios lo sabe y ciertamente lo haría, pero no puedo porque Ud. ya... Pero Dios me ha enviado para mostrarle a Ud. el lugar donde eso fue hecho por Ud.
148Ahora, venga con sinceridad. Con la misma sinceridad que la mujer en el pozo miró a Jesús cuando Él le dijo: “Ve y busca a tu marido”. Ella le dijo: “Señor, no tengo marido”. Él le dijo: “Bien has dicho, porque cinco has tenido y el que ahora tienes no es tu marido”. Ella le dijo con sinceridad: “Señor, creo que Tú eres profeta. Ahora, nosotros sabemos que cuando venga el Mesías, Él hará y nos mostrará estas cosas. Pero ¿quién eres Tú?” Él le dijo: “Yo soy Él”. No…Y ella lo aceptó con la sinceridad más profunda.
149La mujer del flujo de sangre había gastado todo su dinero. Ella no andaba por allí al azar sino que había gastado su dinero en médicos y ninguno de ellos había podido ayudarla. Ella fue creyendo con sinceridad y no dijo: “Alguien más lo hizo”. Hasta donde nosotros sabemos nadie más lo había hecho; ella comenzó algo allí porque dijo: “Creo tanto en ese Hombre que si tocara el borde de Sus vestiduras sería sana”.
150Ella no sólo lo andaba diciendo sino que lo creía. Ella era sincera en eso y sin duda eso le costó su membresía en la iglesia. Le costó muchas cosas, pero ella fue sincera y estaba decidida a hacerlo. En su sinceridad tocó el borde de Su vestidura y lo detuvo a Él en Su andar. Y Él miró a Su alrededor y dijo: “¿Quién me ha tocado?” Cuando Pedro lo reprendió diciéndole: “Toda la multitud te toca”…
151Él le dijo: “Pero me debilité. Virtud ha salido de Mí”. Y miró hacia la audiencia hasta que halló a la mujer y le dijo de su flujo de sangre. Y ella sintió en su cuerpo que aquello se había detenido y fue sana desde aquella misma hora.
152Ahora, Ése es el que dio Su vida y fue molido por su sanidad. El precio ya fue pagado y Dios lo aceptó. Sus pecados desaparecieron. Dios lo aceptó y nos justificó al resucitarlo a Él, probando así que lo aceptaba, no sólo Su muerte en la cruz sino también Su resurrección y ahora envía Su Espíritu para dar testimonio de Su Palabra. ¿Cómo podríamos nosotros dudarlo?
153Si Ud. está enfermo, nuestra Biblia dice que Jesucristo es el mismo de ayer, hoy y por los siglos. Él es un Sumo Sacerdote que se compadece de nuestras debilidades. En este gran momento... Yo también he sufrido de enfermedades, yo soy su conciudadano. Soy su hermano y sé lo que significa estar enfermo. Pero conozco un lugar adonde ir, es el lugar escondido de la fe donde puedo tocar Su vestidura y decirle: “Señor Jesús, me acerco ahora sinceramente, soy sincero en esto Señor y Tú conoces mi corazón. Tú me dijiste que yo podía tocarte y que Tú eras un Sumo Sacerdote, vengo a tocarte, permíteme tocarte, Señor”. Entonces algo viene y le dice: “Ya lo tienes”. “Gracias, Señor. Gracias, Señor, mi Salvador. Yo lo creo”. No abandone jamás esa posición. Es suya.
154Entonces, si Él ha resucitado, ¿hará Él las mismas cosas si está vivo? ¿Creen Uds. que Él está vivo? “Porque Yo vivo, vosotros también viviréis”. Entonces Él está vivo. Y si está vivo será entonces el mismo que fue antes, ¿es correcto eso? Ahora, crean.
155Ahora, no… Ahora, voy a pedirles que miren hacia mí, pero no lo digo de manera que... Lo digo de la forma que Pedro y Juan se lo dijeron al hombre que estaba junto aquella puerta: “Míranos”. ¿Ven? Eso quiere decir: Pongan atención a lo que les estoy diciendo.
156Uds. creen que les dicho la verdad. Pongámoslo a prueba y veamos si está correcto. La Biblia dice: “Examinadlo todo”. Yo no puedo hacer que Él lo haga pero Él prometió hacerlo y es allí en donde yo me aferro. Él prometió que lo haría. “Las obras que Yo hago, vosotros también las haréis... El que en Mí cree...”. Y Dios sabe que yo creo que fui al Calvario hace años. Yo creo que Él guarda Su Palabra y Uds. también lo creen.
157Si yo pudiera sanar a ese niño, lo haría; pero les he dicho… (¿Es su hijo?) que no puedo sanarlo. Y si Jesús estuviera parado aquí y llevara puesto este traje, tampoco Él podría hacerlo. Él le preguntaría si Ud. cree esta Palabra en esta noche: “Por Sus llagas fuisteis vosotros curados”.
158Ud. dirá: “Yo no tengo mucha fe, Hermano Branham”. ¿Supieron Uds. que Él dijo si tuviereis fe como un grano de mostaza? Fe como un grano de mostaza no hará que suceda un milagro, pero si Ud. se aferra a ella, será libertado. ¿Ven? Sólo ánclela y eso es todo.
159El espástico, si Ud. cree que Dios lo sana, Él lo hará. ¿Creerá Ud.? ¿Lo aceptará? Concédelo, Dios.
160Ud., Ud. tiene un hueso fracturado en la espalda. Nunca la he visto en mi vida pero eso es lo que tiene. Yo no puedo sanarla, pero Ud. no podría ocultar su vida. ¿Lo acepta? Si Él supo lo que tenía esa mujer, si Él sabe lo que está mal aquí y allá, entonces todavía Él es el mismo, ¿lo creen? ¿Lo aceptan?
161¿Qué de Ud., señora? Ud. tiene esclerosis múltiple. ¿Cree Ud. que Dios la sanará de eso? Ahora, Ud. podría tener reumatismo u otra cosa. Ud. no pudiera esconder su vida. Créalo porque Él fue herido por sus rebeliones y por Sus llagas fue Ud. sanada. ¿Lo cree? Eso es exactamente lo que Él dijo.
162Ese hombre que está sentado acá en la esquina sufre de problemas estomacales y tiene ciertas complicaciones. Él no es de aquí, es de Texas. ¿Cree Ud. que Dios lo conoce? Yo no. ¿Le ayudaría eso, si el mismo Dios pudiera decirle: “Tu nombre es Simón”, señor Summoned? Ahora, puede volver a Texas y estar bien de su problema estomacal si lo cree.
163Hay un hombre sentado aquí que tiene problemas de sinusitis. Yo no lo conozco y nunca lo había visto. Él es de Shreveport. ¿Lo cree Ud., señor Wallace? ¿Es cierto eso? Levante su mano. Su fe lo sana si Ud. lo cree.
164La dama que está sentada aquí atrás, ella tiene una hernia. Ella trae a un niño que es retardado. Yo no la conozco y nunca la había visto. Ella no es de aquí pero me cree y cree la palabra que estoy diciendo. Ella viene de Arkansas, de Hope, Arkansas y su nombre es la señorita Jackson. ¿Lo cree, señora? Vaya y sea sana.
165Eso alcanzó a una dama en la parte de atrás del edificio, una dama que tiene un niño que no puede aprender en la escuela. Ella tampoco es de aquí, viene de Mississippi. Señorita Stringer, crea con todo su corazón y el muchacho sanará. Todo es posible si tan sólo pueden creer.
166Una dama de edad un poco avanzada que está sentada aquí tiene cáncer, se está muriendo. Minnie, ¿cree Ud. que sanará? Crea en el Señor. Le reto a que lo crea.
167Señor Grigsby, Ud. ha venido del hospital con tuberculosis, crea con todo su corazón y sea sano. Hasta donde sé nunca he visto a ese hombre en mi vida.
168¿Qué es esto? Aplique su nombre. Por Sus llagas fuimos curados. ¿Lo creen Uds.? Entonces esta es Su Presencia. Él fue herido por nuestras rebeliones. Entonces si Él puede hacerlo, eso prueba que Él está aquí con Su Palabra. Ahora, nuestras rebeliones en sinceridad son perdonadas. Nuestras iniquidades desaparecen. Tenemos paz con Dios por medio del Señor Jesucristo. Sus llagas nos sanan. Él nos ha probado que somos perdonados.
169¿Qué hace Él? Capta esa sinceridad. Observa a la persona que está anclada en la cruz. Visita a esta gente, sin importar quienes sean. Veo a otro. Sigan creyendo.
170Permítanme preguntarles algo. ¿Creen Uds. con todo su corazón? Jesús dijo: “Estas señales seguirán a los que creen”. ¿Cuántos creen? Entonces pongan sus manos los unos sobre los otros si son creyentes. Uds. son tan hijo de Él como lo soy yo.
171¿Qué es esto? Es una vindicación de que Él está aquí. Oh, ¿no podemos venir en sinceridad ahora, después de Su Palabra y de Su Presencia? Ése es el mismo Dios que los juzgará en el día del juicio.
172¡Oh Dios, ten misericordia en esta noche! Te pido, Padre celestial, que el bendito Espíritu Santo, que el Cristo viviente y no un ídolo, no una ciudad ni una tradición, sino un Cristo vivo que resucitó de los muertos, honre Su Palabra cuando es predicada con el poder de Su Sangre y Su resurrección…
173Estos son creyentes. En la última comisión Tú dijiste: “Estas señales seguirán a los que creen, sobre los enfermos podrán las manos y sanarán”. Señor Jesús, yo estoy orando junto con ellos. Estoy en la cruz. Ellos están en la cruz. Tenemos todo en común. Aquí está la Sangre de Jesucristo. Aquí está el Hijo de Dios con nosotros, probando que está aquí. Ponemos nuestras manos sobre Su cuerpo tembloroso. Aceptamos nuestra sanidad.
174Y ahora, satanás, te reprendemos en el Nombre de Jesucristo, vete de aquí y deja a esta gente para que puedan ir y ser sanos por el poder de la resurrección de Jesucristo.
175Yo creo en Él. Digámoslo juntos. Yo creo en Él. Yo lo acepto. Ahora, mencione su nombre. Por Sus llagas… Díganlo junto conmigo. Por Sus llagas, (mencione Su Nombre) William Branham fue sanado. Todo ha terminado. Está consumado. El Dios que hizo la promesa está aquí para confirmarla. Jesús dijo: “Como el Padre me envió, así os envío Yo a vosotros”. Y el Dios que lo envió estaba con Él y en Él. Él dijo: “Si no hago Sus obras, no me creáis”. Y si yo no les estoy diciendo la verdad, Él no lo respaldará. Pero el Dios que envió a Sus discípulos ha enviado este movimiento de Dios a la tierra. Está con él para probar que sí es verdad. Las mismas señales que fueron prometidas vindican Su Presencia. Estamos en la Presencia de Jesucristo.
176Yo acepto su sanidad. La acepto. No me importa lo que suceda ahora. Yo no miro eso sino que estoy mirando su fe anclada más allá, anclada en la cruz donde Ud. puso sus manos sobre su sacrificio. Vaya y créalo. Ud. tendrá que sanar. Yo le amo, yo le amo Porque Él a mí me amó; (Mantenga sus manos sobre el sacrificio ahora). Y me compró mi salvación Allá en la cruz.
177Pongámonos de pie ahora. Yo… (Eleven sus manos y corazones ahora) Yo… (¿Por qué le ama Ud.?)… amo (Nuestro Sacrificio, nuestra Propiciación), …Porque… a mí me (¿Qué fue lo que Él compró? Su completa liberación). Y me compró mi salvación Allá en la cruz. Yo le (Oh, por alguna razón no puedo dejar de cantarlo.)… … que… mí me amó, Y me compró mi salvación Allá…
178¿Qué piensas de eso, hijo? ¿Tú lo crees? ¿Crees que ese problema estomacal te dejará? ¿Ah? ¿Ese nudo en el estómago se irá? Muy bien. Así será. Yo… Yo… (Muy Bien)
179Señor Jesús, concede la sanidad de estas personas cuyos pañuelos en el Nombre de Jesús... Tú, Padre