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~ REGRESO Y JUBILEO ~
1Gracias, hermano. Pueden tomar asiento. [Se dan lenguas e interpretación-- Ed.] Amén, amén. ¡Alabado sea Dios! [Se dan lenguas e interpretación--Ed.] Amén. Qué cosa más grandiosa es oír en esta noche lo que se dijo antes que yo viniera a hablarles: Es Dios prometiendo que nos dará una unción fresca. Es por eso que nos hemos reunido aquí. Para eso fue convocada esta reunión.
2Ciertamente considero este un gran privilegio el estar aquí en esta noche para reunirme de nuevo con los adoradores de esta iglesia, con mi buen amigo el Hermano Moore, su amada esposa y familia, y todas las familias del Señor que se han reunido para este momento de compañerismo y jubileo. Nos reunimos alrededor de la Palabra de Dios y de las alabanzas y adoración de Su pueblo.
3Y ciertamente me perdí algo al no estar aquí para escuchar a nuestro Hermano hablar sobre el derramamiento en el principio de--el derramamiento del Espíritu Santo en la calle Azusa de los Ángeles. Y envié al encargado de las cintas por adelantado (el Hermano Sothman), que está aquí en alguna parte, para que grabara el mensaje de esta mañana de manera que pudiera escucharlo.
4Y anoche manejamos a través de la tormenta, tratando de llegar aquí, pero no lo logramos, y estábamos tan cansados, que tuvimos que detenernos en Little Rock entre, las doce y una para dormir un rato. Me quedé dormido esta mañana. Es que estaba un poco cansado, hemos estado muy ocupados, y preparándonos ahora para salir al extranjero. Estábamos un poco cansados, pero sé que me gozaré escuchando el mensaje de este patriarca acerca de aquel tiempo.
5Una vez en Canadá tuve el privilegio de escuchar al Hermano Moore leer la historia. Y siempre me he preguntado adónde iría a parar ese libro. Yo quería leer eso, acerca de las congojas y clamores de aquella gente durante el primer derramamiento del Espíritu Santo. Creo que uno de ellos perdió un hijo, o algo así y ni siquiera tenía un ataúd donde ponerlo, tuvo que ir a cortar unas tablas y fabricar un ataúd. Y oh, hermano, cómo fue rechazado aquello por la gente. Pero sin embargo, siguieron adelante con una fe imperecedera, para ver la gran iglesia que ha producido hoy.
6Eso demuestra lo que puede hacer la fe. Yo creo que si una persona llega a estar segura en su corazón y tiene algo donde la fe pueda anclarse, ellos nunca deberían desistir. No importa cuántas veces sean derrotados, ellos deberían seguir adelante.
7Ud. sabe, una vez hubo un hombre que quería escribir una--él pensó que podía escribir tiras cómicas. Nadie aceptaba su habilidad. Y finalmente empezó a escribir unos pequeños editoriales para una iglesia. Y se fue a un viejo taller lleno de ratas e intentó escribir algunas historietas. Y nadie las recibía. Todos los periódicos lo rechazaban, diciendo que no tenía la habilidad, pero aun así él creía que la tenía. Y continuó y continuó.
8Y empezó a fijarse en la peculiaridad de un cierto ratoncito que estaba en el taller, y allí fue donde nació la historia de Mickey Mouse. Ahora Walt Disney y su compañía o lo que tenga, vale millones y millones de dólares, porque él creyó que había algo en él pulsando.
9Si en lo natural un hombre puede hacer eso, ¿qué de un hombre que ha sido impulsado por el Espíritu Santo, que cree que Dios quiere que sus logros sean llevados a la gente y que se quede con la Escritura?
10Esta semana estoy a la espera de un avivamiento en mi propia alma. Ayer le dije a mi esposa cuando me enteré de una buena noticia, corrí y la abracé y grité: “¡Soy libre!”. Entré al cuarto y comencé a llorar y dije: “Sabes, yo quiero que Dios me dé un avivamiento en mí mismo”. Dije: “Durante casi cinco años he estado presionado bajo una gran carga que ahora me ha sido quitada y…”
11Y pensé: “¡Oh, Dios!, voy a ir donde el Hermano Jackson, para que todos oren por mí y tenga un avivamiento en mí mismo”. Realmente lo necesito. Yo creo que todos nosotros tenemos ese mismo sentir.
12Hermana Anna Jean, ciertamente aprecio ese artículo que Ud. escribió, especialmente sobre lo de esa pequeña gorra. Me gustaría verlo en algún momento.
13Estoy muy agradecido de ver a la Hermana Moore aquí, sabiendo que ha estado enferma por algún tiempo. Y Billy me dijo que ella tomó la palabra o algo así. Fue un testimonio de la gracia de Dios y Su poder sanador.
14Y durante esta semana, (si el Señor lo permite), queremos tener unos servicios de sanidad y orar por los enfermos. Y tenemos pensado hacer eso, y orar por todo el que venga para que se ore por él. Y estamos esperando que Dios nos dé otro derramamiento como el de la calle Azusa.
15Y así que ahora, yo sé que es… Uds. han tenido… Yo pensaba que el avivamiento, o los servicios habían comenzado ayer. Pero me di cuenta que han estado desde el domingo pasado, creo yo. Así que, sé que han tenido grandes oradores aquí, y ciertamente estamos muy agradecidos que la reunión haya entrado a esta atmósfera esta noche.
16No debiera ser demasiado difícil pensar en algo que decirle a una audiencia tan receptiva, siendo que el Espíritu ya está aquí. Así que simplemente entren directamente en ella. Se siente muy bien el hacer eso. Y estoy agradecido de que siempre encuentro eso en esta iglesia: una excelente recepción del Espíritu Santo.
17Ahora, hay gente que está de pie, y afuera, y estaban en los alrededores cuando llegamos. Ellos estaban viniendo y formando una línea de regreso. No hay lugar para entrar arriba ni abajo, en los balcones ni en ningún otro lado. Así que vamos a tratar de apresurarnos lo más posible, y en esta noche, les hablaré por un rato, y luego mañana en la mañana habrá una sesión (creo que en la mañana). Y estoy seguro que todos quieren estar aquí mañana por la tarde, el Hermano Jack va a contestar preguntas.
18Dije: “Hermano Jack, ¿Qué de eso?” Él dijo: “Yo tengo las respuestas. No sé de las preguntas”, dijo él. Así que ciertamente me contenta que en él haya la carga de tener que contestar preguntas.
19Ahora, estamos contentos y siempre nos gusta encontrarnos el uno con el otro, y hablar, y tener un buen momento de compañerismo, y de so se trata. Pero ahora, quedémonos por unos momentos del lado sincero de estas cosas, sabiendo que todos estamos marchamos hacia el fin, día tras día.
20Estaba pensando en este patriarca anciano que está aquí, cómo es que algunos de los que adoraron con él en la Calle Azuza ya han cruzado el río. Un día, algunos de nosotros (si el Señor tarda) estaremos hablando de las reuniones en Shreveport, durante el jubileo. Muchos habremos cruzado, debemos recordar que tenemos que hacerlo.
21Así que nos conviene tomar todas las precauciones. Ya no podremos regresar e intentar de nuevo. Tenemos que hacerlo ahora.
22Así que cuando yo salgo a la audiencia… Nunca trato de venir para agradar a una audiencia. Yo nunca he sido culpable de eso. Yo vengo para tratar de agradar a Dios. Y a veces digo cosas que pudieran lastimar o herir, pero no es mi intención hacerlo así. Nosotros necesitamos quedarnos con la verdad y con lo que es correcto, para ver que el Espíritu Santo descienda y vindique eso, que está correcto. Y eso es lo que todos andamos buscando.
23Ahora, antes de leer una Escritura, me gustaría que inclináramos nuestros rostros nuevamente para ofrecer una palabra de oración.
24Dios nuestro, nos acercamos a Tu Trono en esta noche en el Nombre del Señor Jesús. El sólo hecho de mencionar el Nombre nos hace algo, porque es precioso. Y venimos ahora, elevándonos desde este pequeño edificio aquí, yendo más allá de lo alto del edificio, más allá de la luna y las estrellas, hacia Tu Presencia y alrededor de Tu gran altar dorado, para poner nuestra fe y nuestras peticiones allí con nuestro Sacrificio, el Señor Jesús. Y venimos en Su Nombre sabiendo que Él dijo: “Si algo pidieren al Padre en Mi Nombre, yo lo concederé“.
25Y ahora venimos primero a confesar nuestros pecados, y nuestras faltas, y todas las ofensas. Oh, hay tantas de ellas, Señor, que son numerosas. Pero imploramos misericordia. Y pedimos Señor, en este gran momento de compañerismo, que Tú regreses a nosotros en un gran derramamiento de Tus bendiciones nuevamente sobre Tu pueblo. Al ver la oscuridad posándose y la hora acercándose, al ver las iglesias distanciándose la una de la otra, en la hora que estamos viviendo, acércanos de nuevo, Señor, con los lazos del compañerismo alrededor de la Palabra y del Espíritu.
26Que no haya una persona que de algún modo esté cerca, dentro o fuera de este edificio, que no sea beneficiada en esta noche por venir aquí. Que vengan con corazones abiertos y que los que hablamos, hablemos con corazones abiertos, que estemos completamente entregados al Espíritu Santo, para que Él nos tome y obre Su voluntad.
27Te damos las gracias humildemente por el Mensaje que fue dado hace unos momentos, sentimos en lo profundo de nuestro corazón que ahora tenemos la promesa que Tú nos visitarás. Y estamos esperando eso, Señor, como niños a los que les ha sido dada una promesa.
28Bendice la lectura de la Palabra. Santifica los oídos que oyen y la voz que habla. Y trae de regreso al redil aquellos que se han extraviado, y a los que están permaneciendo adentro, anímalos a seguir adelante. Sana a cada persona enferma, oh Dios. Que no haya una persona débil en medio nuestro en esta noche que no sea sanada por Tu Presencia.
29Que nos demos cuenta que esto a lo cual le hablamos y escuchamos que nos responde no es un mito, sino que es el Poder de Resurrección de nuestro Señor y Salvador Jesucristo que mora entre Su pueblo. Estamos escuchando Tu voz, Señor, para oír lo que debemos hacer. Te lo pedimos en el Nombre de Jesucristo. Amén.
30Ahora, quiero que abran la Biblia conmigo, (si lo desean), en el libro de Levítico, el capítulo 25. Y quiero leer los versículos 9 y 10, para sacar de esto un contexto de lo que quiero decir.
31Mientras lo buscan, quiero reconocer a algunos amigos que veo aquí en esta noche. El Hermano y la Hermana Williams de Phoenix, donde habrá una reunión muy pronto allá, con la gente de Phoenix. El Hermano y la Hermana Norman de Tucson, detrás de ellos el Hermano y la Hermana Evans de Georgia. Y muchos otros que acabo de mirar por ahí y ver... El Señor les bendiga. En el capítulo veinticinco de Levítico, y los versículos nueve y diez: Entonces harás tocar, fuertemente la trompeta en el mes séptimo a los diez días del mes; el día de la expiación haréis tocar la trompeta por toda vuestra tierra. Y santificaréis el año cincuenta, y pregonaréis libertad en la tierra a todos sus moradores; ese año os será de Jubileo, y volveréis cada uno a vuestra posesión, y cada cual volverá a su familia.
32Ahora, deseo tomar el texto de: “Regreso y jubileo”. Ahora, tengo entendido y me han dicho que este es el tiempo cuando hoy, hace cincuenta años (creo que es, si no entiendo mal), que el Espíritu Santo fue derramado nuevamente en el estado de Louisiana.
33Y he estado leyendo un poco de historia acerca del movimiento Pentecostal, cómo es que hace exactamente cien años fue derramado en Rusia. Ellos lo rechazaron. Vean lo que tienen. Y dondequiera que Dios envía Sus bendiciones y la gente la rechaza, ese lugar siempre entra en un caos, sencillamente se pudre en su condición.
34Y estamos seguros que el mensaje y el poder de Dios, en el cual todos nosotros creemos, es tan extraño para el mundo y su forma de pensar, al punto que yo creo, que nuestra nación prácticamente ha hecho lo mismo que las demás. Ahora, para la honra y alabanza de Dios, estamos agradecidos por lo que Él nos ha dado.
35E Israel, Dios le dio a Israel (el cual era Su siervo), una posesión. Y queremos fundamentarlo como una lección de escuela dominical. Y mañana en la noche tengo pensado predicar sobre el tema de: “El Por qué Y Cómo Regresar”. Y ahora, en esta noche pensé que…más o menos, de manera que la gente no lo capte--no falle en captarlo, mejor dicho, falle en verlo, enseñarlo algo así como una lección de lo que ha ocurrido, y en mi honesta y sincera creencia, lo que ha sido, y lo que ha acontecido, y el por qué. Y luego mañana por la noche: ¿Cómo Regresamos?”.
36Ahora, tomamos a Israel en tipo (o en figura), porque es el tiempo del jubileo y a la Iglesia le fue dada una porción, lo cual fue Cristo mismo, que fue derramado por el Espíritu Santo en cada corazón que lo recibiera y llegaran a ser hijos de Dios. Ahora, Israel era un siervo de Dios, y le fue dada una posesión. Y esta posesión no debía ser dada a nadie más. Debía ser para Israel únicamente. Palestina le pertenecía a ellos.
37Y si tuviéramos el tiempo, o si el tiempo nos lo permite, (mejor dicho) para regresar y tomar el nacimiento de aquellos patriarcas cuando ellos eran dados a luz por aquellas mujeres. Y cada una, cuando el bebé estaba naciendo y la madre en su alumbramiento pronunciaba la voz de este patriarca, lo colocaba posicionalmente centenares de años después en su lugar en Palestina. ¡Cómo podemos poner nuestra confianza en esta Palabra escrita de Dios porque está tan inspirada, que aún cada parte de Ella concuerda, y nos está dibujando un cuadro de lo que Dios era, lo que Dios es, y siempre será!
38Ahora, nos damos cuenta que cuando Josué le repartió la herencia al pueblo, cada persona fue colocada posicionalmente, exactamente en la manera en que aquellas madres Hebreas nombraron a esos niños, así fueron situados en Palestina justo en su lugar; Aser, Gad, y Neftalí, y cada uno, Judá. Cada uno fue puesto en su posición.
39¡Qué cuadro tan maravilloso se nos forma!, porque es un tipo de Dios colocando en la Iglesia (Él mismo) a cada miembro, cada piedra, cada lugar, cada Cristiano en sí mismo. Cada uno de nosotros en nuestra manera característica tiene un lugar en la casa de Dios, como el templo de Salomón, cuando fue cortado proveniente de todo el mundo. Pero cuando fue llevado a Jope flotando y de allí en carreta de bueyes… Y todas estas piedras raras tuvieron su lugar cuando el templo fue construido.
40Y yo creo que Dios, en todo este tiempo ha cortado algunas piedras muy raras que talvez no hayamos entendido, pero ellas tienen su lugar exacto en el templo, en el edificio de Dios. Y Josué, por inspiración, no por matemática solamente, él por… Inspirado por Dios él ubicó a cada uno de esos patriarcas en su posición, exactamente donde que debía ir su nombre.
41¡Qué cuadro pone esto ante nosotros, de Dios en Su obra maestra! Nadie podía haberlo hecho sino Dios. No hay manera de hacerlo: ¡Sólo Dios! Debía ser de ellos para siempre. Era un regalo de Dios. Dios, por Su Gracia maravillosa le dio esta tierra a ese pueblo en esta posición y los colocó en ella de acuerdo a Su Palabra y al nacimiento de ellos. ¡Qué perfecto, cómo encajó eso perfectamente bien! Y yo creo que era un tipo.
42Y ahora, nadie más podía ocupar ese lugar. Tenía que ser únicamente para Israel, solamente ellos eran los que podían ocupar ese lugar, y las bendiciones. Y si de una manera u otra, si por alguna razón perdían su herencia en aquel tiempo… Pudiera ser por pobreza, o por otra cosa que la perdieran, el padre podía dejársela a su hijo y eso le pertenecía a esa tribu, le pertenecía a aquella gente para siempre, era una herencia.
43Y si no entiendo mal las Escrituras, creo que en el gran milenio que ha de venir, (Uds. saben lo que quiero decir), ellos regresarán directamente a ese lugar. Porque sabemos que esa gran ciudad de Sión estará iluminada, y no habrá día o noche allí, porque la Luz penderá sobre Sión. Y yo creo que en el milenio, esas tribus ocuparán de nuevo su posición.
44Ahora, si de alguna manera u otra el individuo perdía su herencia que le había sido dada por Dios, venía un año llamado el año del jubileo. Y eso era… Cada siete años tenían un descanso, un sábado. Cada siete días tenían un sábado, cada siete años tenían un sábado. Y siete sábados eran cuarenta y nueve años, y en el año cincuenta era el Jubileo.
45Y en este jubileo todo el que había perdido su herencia por alguna razón... si había nacido libre y era de sangre Israelita auténtica, no importaba quién tuviera la posesión, tenía que regresársela a él gratis. No tenía que pagar nada; no tenía que hacer nada; sino solamente dejar lo que estaba haciendo y regresar a su herencia.
46¡Oh, hermano! Él tenía derecho de hacerlo. Era un derecho dado por Dios. Porque él lo había heredado por gracia, y le había sido dado a sus padres y era trasmitida año tras año. No importa lo que hubiera acontecido, si él la había perdido, tenía que ser liberada. Eso significaba que gracia es una manera provista para que cada individuo regrese a su herencia legítima.
47¡Qué cuadro nos da eso en esta noche de la Iglesia de estos últimos días! Uno ve lo que el hombre puede hacer y luego lo que Dios hace. Lo que el hombre hace es fallar, y fallará, ha fallado, y siempre fallará. Pero lo que Dios hace es eterno y debe permanecer para siempre. Nada puede quitarlo jamás. Dios lo dio, es Su don gratuito, y por Su soberana vista anticipada lo vio y lo posicionó, y no hay nada que pueda moverlo jamás. Está allí eternamente. Y en el jubileo era la manera de Dios expresarle gracia a Su pueblo para restauración, o para ser llevado de vuelta a su posición legítima.
48Ahora, yo creo que ésta es de nuevo la hora de jubileo. Creo que es el tiempo de jubileo. Creo que hace cincuenta años en Louisiana, este gran Estado donde la gente Pentecostal es poderosa y fuerte; yo creo que Dios puso una iglesia en acción. Y no digo esto para criticar; lo digo sinceramente, que creo que aunque es una minoría pequeña, ha crecido a grandes y poderosos millares y millares de miembros Pentecostales que están asociados en todas las formas de gobierno que tenemos…Y cada… (Como policías y hombres de Estado, y grandes hombres, aun dentro del gobierno federal…)
49Tengo entendido que hace tiempo durante el gobierno de Dwight Eisenhower, casi el cuarenta por ciento de los empleados del gobierno eran Pentecostales o tenían un origen Pentecostal. Piensen en eso, en cincuenta años la iglesia ha crecido de un pequeño puñado de gente allá en la calle Azusa hasta llegar a ser una de las iglesias más poderosas que marcha hacia adelante en el mundo hoy. Estamos agradecidos por eso. Y yo le estoy dando gracias a Dios por eso. Y estoy tan contento de ser unos de ellos, que Dios, por medio de Su gracia maravillosa, le plació traerme a ellos y hacerme parte de ellos.
50Y de ninguna manera paso a decir esto con la intención de herir, sino que soy celoso por la iglesia. Pero la iglesia, aunque ha crecido en números, en poder; en finanzas; sin embargo, ha caído espiritualmente de lo que era en aquel día. La cosa más grande que les pudo haber sucedido, ya sea que se hicieran grandes en las finanzas, grandes en números, o ya sea que tuvieran que permanecer en la minoría, la cosa más grande de la que pudieron haberse agarrado sería de ese Espíritu Santo que Dios, que por Su gracia maravillosa, había derramado sobre ellos para dirigirlos y guiarlos.
51Yo creo que han perdido mucho de ese celo que tenían, ese fuego ardiente que cayó e incendió sus almas, y salieron a las esquinas de las calles, por los atajos y las carreteras. No a través de la vía fácil en la que viajamos hoy, sino a través de la vía de la persecución, a través de la vía del dolor, a través de la vía de la congoja, y siendo rechazados por todo el mundo.
52Cómo me gustaría esta noche, si mi buen hermano pudiera oír en el mundo más allá. Pero un anciano santo que vivió aquí en Shreveport hace años, él estaba sentado aquí cuando yo vine por primera vez y me dijo: “Hermano Branham, Ud. tiene razón, la iglesia está perdiendo su fuerza. Oh, ruego que Dios la ayude a regresar de nuevo”.
53Y el Hermano Lyle y yo, mientras estábamos sentados allí, (ese es el padre de la Hermana Moore), y él me contó cómo es que en los días primitivos, allá en aquellos días cuando ellos eran perseguidos y rechazados por dondequiera, que una vez él estaba en una reunión donde les habían prohibido adorar al Señor en el Espíritu. Y un grupo de personas llegaron y dispararon por las ventanas con pistolas y rifles. Y una hermana anciana estaba en pié en el piso con las manos alzadas al aire alabando a Dios mientras las ventanas estaban siendo destrozadas por las balas de los rifles. Y las balas pegaron en el vestido de la mujer y cayeron al piso sin hacerle daño.
54Necesitamos regresar al poder de Dios, y a algo que pueda hacer lo mismo hoy. A pesar de nuestros números…La persecución siempre le da fuerza a la iglesia. Nosotros lo hemos tenido tan fácil. Nos hemos vuelto perezosos. Hemos llegado a un punto donde no queremos avanzar, porque todo se nos ha puesto en las manos. Se necesita pesar, y lágrimas, y sudor, y oración, y fe y promesa para avanzar hacia adelante en el poder del Espíritu Santo. Ese celo y poder que ellos tuvieron en aquellos días hace tiempo que desapareció de nuestras reuniones. Me temo que si le dispararan a las ventanas esta noche, la gente saldría corriendo en todas las direcciones y nunca más regresarían.
55Pero…Y otra cosa, es un lástima, Uds. saben, pensar que aquellas cosas sucedieron de esa manera. Pero sin embargo, eso prueba que el Dios que estuvo en los días antiguos todavía es Dios hoy. El Dios que era, siempre sigue siendo Dios, y espera que Su pueblo cumpla sus votos y sus promesas. Pero cuando lo conseguimos todo tan fácil, entonces empezamos a resbalarnos. Y cuando uno menos piensa, nos hemos apartado de estas cosas, perdiendo nuestra herencia.
56Ahora, leo aquí, como en el versículo 25, o por aquí, en el 20, el capítulo 25, mejor dicho, de Levítico, que había algo que me gustaría tipificar, no a manera de crítica, sino sobriamente, reverentemente, y en el temor de Dios, en cuya Presencia estamos todos en esta noche. 57 ¿Se dieron cuenta?, a medida que Ud. lee (cuando se vayan a casa, si no lo han leído), que si un hombre compraba una propiedad dentro de una ciudad amurallada, entonces tenía un año para redimirla de nuevo si la había vendido. Y si no redimía aquella propiedad, si estaba dentro de una muralla, tenía que permanecer allí, no podía salir libre en el jubileo. Tenía que quedarse allí. Ellos estaban por encima de la muralla. Nunca escuchaban sonar la trompeta del jubileo. Ellos tocaban la trompeta y no podían salir libres.
58Y me temo mucho que una de las cosas que tuvimos en el principio, cómo es que los antiguos predicaron en contra de organizarnos, y nosotros nos dimos la vuelta e hicimos la misma cosa por la que nuestros padres tanto lucharon por salir. Y la ciudad amurallada, me temo que muchos de nosotros hoy, muchos de nuestro pueblo Pentecostal se han amurallado dentro de alguna denominación, alguna organización en alguna parte, y nunca escucharán el sonido del jubileo y nunca más regresarán a la herencia.
59Ahora, recuerden, los que estaban dentro de la muralla nunca podían salir libres, eran esclavos por el resto de sus vidas. El dueño los tenía en posesión si ellos ponían su herencia en una ciudad que estuviere amurallada. Pero si estaban afuera en ciudades muy pequeñas que no estuvieren amuralladas, entonces eran consideradas como llanuras que podían salir libres en el jubileo. Yo no deseo criticar, pero únicamente deseo declarar lo que es la verdad, lo que es realmente verdad Escritural.
60Ahora, hallamos que muchos de nosotros, en estos últimos días, en nuestra organización Pentecostal, hemos entrado y nos hemos organizado, y rechazamos el liderazgo del Espíritu Santo por medio de la sabiduría de algunos grupos de personas. En lugar de tener compañerismo el uno con el otro, eso nos ha dividido y separado formando varias organizaciones distintas de personas. Y al hacerlo, eso ha hecho pedazos nuestra herencia.
61Ahora, dentro de estas murallas, si alguna vez llegamos a estar amurallados hasta el punto en que no podamos aceptar la Palabra y el Espíritu Santo, y tengamos que tomar los credos y demás, de una iglesia en vez del poder del Espíritu Santo, el jubileo nunca significará nada para esa persona. No importa cuánto Ud. pueda decir que su madre o su padre le dejó su herencia, pero Ud. se vendió y se amuralló, y se metió en un credo y aceptó este dogma que fue inyectado en su compañerismo, en lugar de ser libre en Cristo y dejar que el Espíritu Santo nos guíe.
62Allá en aquella edad cuando la iglesia primitiva comenzó a juntarse, inmediatamente tuvieron que empezar a organizarse. Y cuando lo hicieron, por cuanto tenían temor que alguien más fuera--un líder tomara un grupito. Tuvieron cuestiones que se presentaron, y entonces ellos tuvieron que organizar estas cuestiones. Si tan sólo hubieran dejado eso quieto y hubieran permitido que el Espíritu Santo limpiara las hierbas, y sacara, y dirigiera, y colocara, la iglesia hubiera estado más avanzada en poder espiritual de lo que está hoy. Sí.
63Ahora, un hombre y su familia podían regresar a su herencia original si podían escuchar la trompeta del jubileo sonar y sabían lo que eso significaba para ellos. Ahora, si escuchaban al sacerdote (al ministro)… La trompeta es el Evangelio. Cuando ellos la escuchaban, y sabían lo que significaba, y sabían que esa era su herencia, no importaba dónde estuvieran perdidos, cuán lejos tuvieran que regresar, o lo que ellos tuvieran que hacer, ellos tenían el privilegio de volver y recibir de nuevo su herencia. La familia entera podía venir y recibir su herencia.
64Así es en esta noche, que hombres y mujeres de aquí de Louisiana, que saben de las cosas que conocemos y hemos escuchado de nuestro hermano y de otros, sobre nuestra experiencia Pentecostal de hace años, y se dan cuenta de que nos hemos amurallado… Nos hemos amurallado y alejado nosotros mismos tanto de eso que tenemos que oír lo que alguien más dice en vez de lo que es el ASí DICE El SEÑOR, y poder oír lo que la Palabra de Dios dice al respecto… ¡Ahora es la hora del jubileo! ¡Regrese a su herencia original, otra vez a un verdadero Espíritu Santo!
65Recuerden, él podía salir libre y no tenía que pagar nada, no tenía que hacer nada, sólo levantarse e irse. Eso era todo lo que tenía que hacer, regresar, si reconocía el sonido de la trompeta. Pero tenía que conocer el sonido de la trompeta (¿Ven?), porque ellos eran hijos de Dios.
66En San Juan 8:35, Jesús dijo que el hijo permanece en casa para siempre. Ahora, un siervo no permanece. Un siervo no permanece. Recuerden, él es un hijo, no un siervo. Si él es un hijo, él nació como hijo. Si es un siervo, él fue unido o comprado.
67¡Oh!, no hay tal cosa como unirse a la iglesia. No hay Palabra para eso en la Biblia. Ud. no puede unirse a la Iglesia. La Iglesia es el Cuerpo místico de Jesucristo, en el cual Ud. tiene que nacer por el Bautismo del Espíritu Santo. Y no hay tal cosa como unirse a la iglesia.
68En el capítulo diecisiete de Apocalipsis... si leen en el Diaglott Enfático de los manuscritos originales del Vaticano, encontraran que en Apocalipsis 17 (en la versión King James) dice: “Y ella estaba llena de nombres de blasfemia”. La iglesia prostituta, una hija, ella tenía hijas, tenía muchas hijas asociadas con ella, y ella era una prostituta. La primera religión organizada que existió se organizó en Nicea, Roma, después del Concilio de Nicea. Luego ella se convirtió en una organización, en una iglesia Cristiana universal de una organización y tuvo hijas.
69La Biblia King James dice así: “Ella tenía nombres de blasfemia”. Pero en el “Diaglott” original dice que ella estaba llena de nombres blasfemos. ¿Qué diferencia hay entre “nombres de blasfemia” y “nombres blasfemos”? Para mí eso significa, yo no sé, yo… si estoy equivocado, que Dios me perdone, pero significa iglesias que han adoptado nombres de Cristianismo pero viven como el mundo, se comportan como el mundo, y hacen las cosas del mundo y han traído una desgracia sobre la verdadera iglesia del Dios vivo. Y ellos se unen a las tales.
70Ud. pudiera unirse a la logia Metodista, a la logia Presbiteriana o Pentecostal, pero no puede unirse a la iglesia. Ud. debe nacer en la Iglesia por el Bautismo del Espíritu Santo. Eso es verdad.
71Ahora, vemos adónde estamos llegando. Muy bien. Recuerden: los hijos permanecen. Están allí para siempre. Son llevados hasta allí por predestinación: Efesios 1:5: “Predestinados para ser adoptados hijos por Jesucristo desde antes de la fundación del mundo”. Son hijos que han nacido en la Iglesia de Dios, y permanecen allí para siempre porque nacieron en Ella. Eso es correcto.
72Ahora, recuerden que un siervo recibía su recompensa o su salario, pero nunca era libre en el jubileo. No señor. Un siervo que no era Israelita de nacimiento no era libre en el jubileo. Tenía que haber nacido para poder ser libre en el jubileo. Él recibía su salario.
73Y mucha gente recibe su recompensa. Jesús dijo de los hipócritas: “Ellos tienen su recompensa”. Pero Uds. son diferentes. Sí, eso era lo que Jesús estaba diciendo de los judíos en Juan 8. Ellos decían: “Nosotros somos libres “. Él dijo: “Los siervos no permanecen en la casa”. Pero cuando Él les dio el nacimiento, ya no eran siervos; eran hijos y coherederos con Él en el Reino. Así es con la Iglesia; somos coherederos con Cristo en el Reino, herederos de todas las cosas de Dios, a través de Él.
74Ahora, hallamos que la iglesia se desvió en la misma dirección que sus antepasados, la primera organización de iglesias. Así ha sido en todas las edades. Pero los siervos nunca serán libres. Ellos no escucharan la Palabra. No creerán la Palabra. Los siervos escuchaban el sonar de la trompeta, ese sacerdote cabalgando por la tierra sonando esta trompeta que todo hombre era libre, la sonaba por todas partes, trayendo libertad a toda la tierra. Y todo el que había nacido judío sabía que podía regresar a su herencia. No importaba cuán lejos había sido vendido, o qué había sucedido, él podía regresar, porque había nacido en la casa. Él había nacido en casa de su padre. Pero el siervo no sabía lo que estaba haciendo. ¡Oh, hermano!
75Ambos estaban trabajando para el mismo amo, habían sido vendidos bajo pecado… Muchos Pentecostales en esta noche han sido vendidos de la misma manera. ¡Oh hermano, regrese! Regresen a su herencia original, todos Uds. Dense la vuelta y regresen. Es tiempo de regresar.
76Ahora, el esclavo pagano no podía hacer eso, él no sabía nada al respecto. Y después de todo, un pagano quiere decir un incrédulo, un incrédulo en la Palabra. Muchos de ellos aceptarán dogmas, rituales y credos de la iglesia en vez de escuchar la verdadera Palabra. Y cuando la verdadera Palabra suena por sí misma, ellos no saben qué se está hablando. Ellos quieren llamarlo a uno “un santo rodador”, quieren llamarlo “loco”, como lo hicieron con sus antepasados hace cincuenta años en Louisiana. Como fue en los días de Pablo: “En el camino que llaman herejía, así sirvo al Dios de nuestros padres”. ¿Ven?, el pagano no sabe nada de eso. Aunque profese ser algo, pero sin embargo, un pagano es un incrédulo, incrédulo en la Palabra de Dios. Eso lo convierte en pagano.
77Era únicamente para los elegidos, los escogidos de Dios. Así es hoy: “No es del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia”. Es Dios el que lo hace, Dios por Su gracia. Jesús dijo: “Nadie viene a mí si el Padre no lo trajere, y lodo lo que el Padre me ha dado vendrá a mí”. Fue la gracia de Dios que Él escogiera a la iglesia desde antes de la fundación del mundo.
78Esa Iglesia escuchará la Palabra de Dios; ellos rechazarán todo credo; toda organización y denominación que son contrarias; y servirán a Dios por el Poder del Espíritu Santo. Amén. Ellos ciertamente conocen el sonido de la trompeta que dice: “Mis ovejas oyen Mi voz”. ¿De qué está Ud. está hablando? De la Palabra. Ud. dirá: “¿Es ésa la Voz de Dios?” “En el principio era el verbo y el verbo era con Dios y el verbo era Dios. Y aquel verbo fue hecho carne y habitó entre nosotros. Mis ovejas oyen eso. Ellas la conocen. Al extraño no seguirán”.
79Ellos no escuchan estos credos; ellos no escuchan estos dogmas ni esas cosas que han sido inyectadas para formar una organización en vez de un cuerpo. “Mas me apropiaste cuerpo”, dijo Dios. Hechos… o, Hebreos. “Mas me apropiaste cuerpo. Sacrificio y ofrenda no quisiste, mas me apropiaste cuerpo”, un cuerpo de creyentes, un cuerpo que ha nacido.
80Antes de poder ser un cuerpo de seres humanos... Antes de yo poder actuar, caminar y hablar como un humano, tengo que haber nacido como humano. ¿Cómo podría saber el nudo de un árbol cómo me comporto yo? ¿Cómo podría decir: “Yo no me comporto así”? La única manera de hacerlo es naciendo igual que yo. Así es como está muerta la organización, alejó a la gente, porque se fue tras un credo.
81Pero para ser un hijo de Dios se tiene que nacer del Espíritu de Dios, entonces Ud. llega a ser como Cristo y hace las obras de Cristo; entonces Ud. ya no será raro para esa gente. Un humano que se comporta como humano no es raro. Y un Cristiano que se comporta como Cristiano, nacido del mismo Espíritu... Observen al grupo Pentecostal en el principio, ese mismo grupo Pentecostal se comporta igual si es nacido del mismo Espíritu, porque ha nacido. Por eso es que hoy día, la gente no entiende a la iglesia. Y la iglesia ha comenzado a volverse fría y formal, siguiendo credos y cosas y apartándose de la guianza del Espíritu Santo. Muy bien
82Otros no conocen el sonido de la trompeta. La Biblia dice que el esclavo está atado de generación en generación. Todo el que entraba a esa ciudad y compraba una propiedad, quedaba atado. Él no podía redimir su propiedad en el jubileo. No quedaba libre, y él no podía redimirla. Le quedaba al que la compraba de generación en generación. Eso es lo que las Escrituras dicen aquí. Él tenía que quedarse en aquella ciudad junto con su propiedad, porque era allí donde estaba su herencia, en la ciudad. Él no era libre de volver, porque se había vendido.
83Ahora, decimos que de generación en generación... No hace mucho le pregunté a un hombre... Una vez, el Doctor Bosworth (supongo que recuerdan al Hermano Bosworth), él dijo: “Una noche le pregunté a una joven en Toronto, Canadá, ‘¿Es Ud. Cristiana?’”
84Ella dijo: “Quiero que entienda que yo enciendo una vela todas las noches” Como... Vean, eso era todo lo que ella sabía del Cristianismo. 85 Una vez yo le pregunté a una mujer que si era Cristiana y ella me dijo: “Quiero que sepa que yo soy Americana”. Yo le dije: “Eso nada tiene que ver con esto”.
86En una ocasión, yo iba orar por una mujer y la dama dijo: “¡Jale esa cortina allí!”. Yo le dije: “Bueno, yo solamente iba a hacer una oración”. Ella dijo: “¡Jale esa cortina!” Yo dije: “Está bien. ¿No es Ud. Cristiana?” Ella dijo: “Nosotros somos Metodistas” Yo le dije: “Eso testifica muy bien que Ud. no lo es”. ¿Ven?, ¿ven?, ¿ven?
87Vea, si Ud. dice: “Metodista”, ese es sólo un nombre blasfemo. Si dice: “Bautista”, ese es sólo un nombre blasfemo. Nosotros le podemos decir: “Amén” a eso. Pero, hermano, permítame hacerle una pregunta: ¿Qué de Pentecostés? Si no es una experiencia de nacer de nuevo, sigue siendo un nombre blasfemo que toma el modelo del principio…?... Correcto. Eso es correcto. ¿Ven?, ellos no se conocen el uno al otro; no conocen el compañerismo. Todo lo que ellos conocen es su credo. Simplemente están establecidas como alguna especie de logia, como logias. Yo…
88Ahora, las logias están bien si Uds. quieren pertenecer a ellas, pero no asocie eso con la iglesia. La iglesia son un grupo de creyentes nacidos de nuevo que están en Cristo por el Espíritu Santo y son guiados por el Espíritu de Dios. Ellos no son del mundo, están fuera del mundo y son distintos al mundo, eso es lo que los hace ser lo que son. Sus vidas están muertas y ellos están escondidos en Cristo y… Muertos en Cristo y escondidos y sellados por el Espíritu Santo. Ellos están apartados de las cosas del mundo.
89El esclavo era de generación en generación... Una mujer dijo: “Bueno, yo soy Luterana”. Muy bien. [El Hermano Branham aclara su garganta--Ed.] Disculpen. “Soy Luterana, mi madre fue Luterana y mi abuelo fue Luterano”. Muy bien, esclavos del uno al otro, van pasando y así permanecen. Uds. nunca saldrán libres en el jubileo. Ud. pudiera predicar la Palabra; pudiera ver al Espíritu Santo sanar a los enfermos, abrir los ojos de los ciegos, hablar lenguas e interpretarlas exactamente como dice la Biblia; pero Ud. no conoce el sonido de la trompeta. Correcto. Esa es la verdad. No conocen el sonido de la trompeta, se han vendido. Han puesto su herencia allá atrás en alguna ciudad amurallada.
90Nuestra iglesia Pentecostal ha hecho la misma cosa. Sí, la pusieron en una ciudad amurallada donde no oyen la Palabra de Dios. Dicen: “Si ellos no viene de esta manera--si no vienen a nuestra iglesia, bueno entonces no es la cosa correcta. Si su nombre no está en nuestros libros de registro, Ud. no puede irse en el Rapto”. Su nombre está en el Libro de la vida del Cordero, y fue puesto allí antes de la fundación del mundo, y no hay nada que pueda borrarlo. “Mis ovejas oyen Mi Voz; al extraño no seguirán”. Sí, señor.
91Si el siervo rico... Un hombre iba y se convertía en siervo, se hacía rico y compraba a un hermano. Ahora, ese hermano podía ser redimido por un pariente. Un pariente podía ir y rescatarlo en el año de jubileo, podía redimirlo. ¡Qué Cristo tan hermoso tenemos aquí de--un cuadro hermoso (mejor dicho) de Cristo! Cómo era que un esclavo peregrino, vendido allá en esas ciudades ricas, vendido a las riquezas de la organización... Pero una noche, un hermano pariente que sabe que él está allí, pone su Biblia bajo el brazo y va tras él. Un pariente, porque tiene el mismo Espíritu, nació en la misma…?... Va y lo llama para sacarlo de ese grupo.
92Él es el pariente redentor. Cómo es que ese cuadro fue representado tan maravillosamente en el libro de Rut. Cuando Booz ocupó el lugar de un pariente redentor, representando a Cristo.
93La iglesia ahora es como Israel. La iglesia es como Israel cuando salió de Egipto. Cuando Israel estaba en Egipto, Dios por Su maravillosa gracia, sin ninguna organización o cualquier otra cosa, llamó a Israel a Su salud. Él los llamó a su herencia. Él… Gracia les proveyó un profeta. Gracia les dio una columna de fuego. Gracia les dio un cordero, un cordero para el sacrificio. Gracia les dio poder. Gracia les dio liberación. Gracia les dio victoria. Gracia les dio a ellos todas esas cosas. Y ellos danzaron en el Espíritu, gritaron y alabaron a Dios por eso.
94Pero no se imaginaban, cuando estaban danzando allí en las riberas del Jordán, o del Mar Muerto, que estaban a cuarenta años de la tierra. Apenas estaban como a cinco días, pero cometieron su grave error, en Éxodo 19, donde aceptaron la ley en vez de la gracia, donde rechazaron la manera de Dios para tener su propia manera. “Danos algo qué hacer”. Esa ha sido la idea del hombre todo el tiempo.
95Ahora, recuerden, ha sido la idea del hombre… Esa es la naturaleza del hombre. Adán expresó eso en el huerto del Edén. Cuando estaba perdido, en vez de regresar a Dios para hallar gracia, él trató de hacerse un delantal. Y desde entonces él ha intentado tener algo qué hacer para la redención, cuando la redención es una oferta gratuita de la gracia de Dios, y sólo Dios. No hay nada que Ud. pueda hacer para salvarse así mismo; Dios lo salvó. No hay nada en lo absoluto que Ud. pueda hacer. Pero el hombre quiere hacer algo al respecto.
96Ellos aceptan eso hoy... Así como hace cincuenta años, cuando sus madres y padres, (Uds. Pentecostales aquí en esta noche), cuando aquellos veteranos, y éste que está sentado aquí detrás del púlpito esta noche, clamaban y alababan a Dios, ellos salieron de esas organizaciones. Pues, si Ud. les habla de organización, ellos se reirían en su cara. Ellos eran libres. Sí señor. Ellos gritaban y alababan a Dios; hablaban en lenguas; tenían señales, maravillas y milagros. El Espíritu Santo descendió; ellos vieron la forma literal de Cristo. Hicieron grandes señales y maravillas. Sufrieron; sangraron; pasaron por amargas persecuciones y de todo por esa causa.
97Y, ¿Qué hicieron ahora? Lo mismo que hizo Israel. Ellos también cometieron su grave error; quisieron organizarse. Y, ¿Qué le causó eso a Israel? ¿Qué le hizo eso a Israel? No quisieron aceptar el liderazgo del Espíritu Santo. No quisieron aceptar el liderazgo de Moisés. Ellos incluso trataron de levantar a Coré, Datán y los demás para que los dirigieran. No querían el liderazgo que Dios les había provisto.
98Y hoy nosotros no queremos (o la iglesia no quiere), el liderazgo que Dios ha provisto. Ellos tratan de pensar en otra manera. Van a los seminarios, educan a sus hombres y ellos regresan con una experiencia teológica.
99Oh, yo prefiero tener a un hombre predicándome que no conociera su abecedario, que nunca estuvo en un seminario teológico, pero que haya tenido una experiencia con Dios aquí en un cerro de retama en alguna parte detrás de un tronco y que Dios lo haya llenado con el Espíritu Santo. Ciertamente. Dejemos que sea dirigido por el Espíritu; Dios hará que todo se mueva en dirección hacia él. Es como un imán: no puede esconderse. Es como una casa en llamas cuando el viento sopla fuertemente, no se puede apagar porque seguirá ardiendo. Él está ardiendo para Cristo. Uno no puede hacer nada al respecto. Sí.
100Pero, ¿Qué hicieron ellos? Hicieron lo mismo que hizo Israel. Oh, ellos tuvieron victoria; gritaron, danzaron; hablaron en lenguas en Pentecostés hace cincuenta años aquí en Louisiana. Pero así como Israel quisieron hacer algo por sí mismos, así también la iglesia Pentecostal. Organizaron las Asambleas de Dios. Luego después vinieron las otras. Creo que se llama la Unida, o algo así. Luego vino otra, y después otra, y después otra, y luego otra hasta llegar donde están hoy. ¿Saben Uds. lo que han hecho? Lo mismo que hizo Israel. Cuando ellos rechazaron el plan provisto por Dios para ellos, comenzaron a vagar.
101Eso es lo que la iglesia ha hecho hoy: vagar por allí aceptando de todo en su denominación, fumadores de tabaco, y gente impía que se han casado cuatro o cinco veces, y todo lo demás, y les permiten predicar, y sacan a un cantante montañés de allá de la cantina en una noche y le permiten tocar en la plataforma en la noche siguiente. ¡Pues, eso es una desgracia para la iglesia del Dios vivo pensar en tal cosa! Ciertamente.
102¿Qué hicieron ellos? Ha producido nombres blasfemos, echó a Pentecostés, el mero nombre que debería ser santo; lo ha echado a un lugar donde ellos dicen: “Él es pentecostal. Ella es Pentecostal. Ellos son Pentecostales. Miren lo que hacen y cómo se comportan”. Eso es correcto. Nombres blasfemos… Seguro, esa es la verdad.
103Sí, señor, ellos cometieron un error grave cuando hicieron eso, y vagaron por cuarenta años. Eso fue exactamente lo que hicieron. Vagaron por cuarenta años cuando no estaban a más de cinco días de la tierra prometida. Son como cuarenta millas desde el Mar Rojo hasta donde cruzaron el jordán, como cuarenta millas; pudieron haber caminado tres o cuatro días y haber entrado a la tierra prometida. Pero ellos hicieron su propia elección.
104Y esta noche la iglesia debería ser gloriosa, sin mancha y sin arruga, si los padres hubieran aceptado permanecer con el Espíritu Santo con el que Dios los sacó de aquellas organizaciones. Pero volvieron directamente a eso como el perro a su vómito y la puerca a revolcarse en el cieno. Ellos regresaron de nuevo a eso, y ahora nosotros hemos andado otros cincuenta años, vagando en el desierto.
105Pero llegó un tiempo cuando Dios dijo: “Uds. han estado en este monte lo suficiente. ¡Vamos; crucemos! Que esa sea la experiencia de Louisiana en este jubileo. Que sea nuestra experiencia nuevamente, que Dios, el Espíritu Santo le hable a la gente de esta generación, sus hijos, como ellos lo hicieron allá cuando los antiguos luchadores murieron peleando, y dijeron: “Si Uds. van hacer esto, yo haré esto otro. Y si Uds. bautizan en el Nombre de Jesús, nosotros no tendremos nada que ver con Uds. Y si Uds. hacen esto, nosotros tendremos aquello y lo otro”. Los antiguos luchadores están muertos. Eso es correcto.
106Es tiempo de levantarnos y ser hijos de Dios en el Nombre de Jesucristo, y levantarse a un lugar donde Uds. puedan regresar en este jubileo y escuchar el sonido de la trompeta del Evangelio de la Palabra de Dios. Vosotros sois hermanos. Uds. no están denominados; Uds. son hermanos porque no se pueden denominar; Uds. nacieron como hijos de Dios.
107Si los esclavos quieren quedarse en las ciudades amuralladas, que se queden, pero Uds. son libres. Amén. Uds. son libres. Regresemos. Volvamos a nuestra herencia. Volvamos al principio, a ser guiados de nuevo por la inspiración del Espíritu Santo.
108Allí fue donde ellos cometieron un error. Una vez más Israel hizo eso. Son cosas que hace la gente. Una vez Israel miró a su alrededor después que se le hubo repartido la herencia. Ellos querían ser como el resto del mundo. Deseaban tener un rey. 109 El anciano profeta... Los profetas siempre han sido la forma en que Dios le habla al pueblo. “La Palabra del Señor vino a los profetas”. Es el profeta quien les dijo la verdad. Y Samuel se paró allí y les dijo: “¿Alguna vez les he quitado su dinero o les he dicho algo en el Nombre del Señor que no haya acontecido?”
110Ellos dijeron: “Eso es verdad. Tú nunca nos has quitado nuestro dinero. Nunca nos has quitado nuestro sustento. Nunca nos has pedido cosas. Y nunca nos has dicho algo en el Nombre del Señor que no haya sido la verdad”.
111Él dijo: “Entonces aléjense de esas cosas como querer tener un rey sobre Uds.…Dios es vuestro Rey”.
112Y eso le desagradó a Dios. Y Samuel lloró delante del Señor, y el Señor le dijo: “Ellos no te han rechazado a ti, Samuel, sino que me han rechazado a Mí. Tú sólo eres un instrumento a través del cual Yo estoy obrando. Déjalos que lo tengan.
113Y eso fue exactamente lo que consiguieron. Y nos damos cuenta de las penas que les siguieron. Dios es su Rey. Dios es nuestro Rey. El Espíritu Santo es nuestro Líder. Dios nos da el Espíritu Santo; quedémonos con Él. La Biblia nos da la dirección para ver si es el Espíritu Santo; el Espíritu Santo no puede prometer algo aquí y negarlo por acá. Tiene que mantener exactamente lo que ha dicho para que siga siendo Dios.
114Muy bien. Tiene que permanecer el Espíritu Santo, tiene que ser el mismo. Sí.
115Ellos no quisieron creerle a Samuel cuando él tenía la Palabra del Señor y se la declaraba a ellos. Israel gritó y danzó. Seguro, ellos se gozaron, pero se dieron cuenta, que estuvieron vagando durante cuarenta años.
116Ahora, en nuestro vagar… ¿Alguna vez pensaron Uds. en lo que ellos hicieron allá en el desierto? ¿Alguna vez pensaron en lo que Israel hizo? Dios los bendijo. Seguro que sí. Ellos tenían sus huertos, sus cosechas. Se casaron con sus esposas; criaron a sus hijos. Dios los bendijo. Y Él ha bendecido al movimiento Pentecostal. Y seguro. Pero recuerden, para eso no fue que Dios los envió a vivir en aquel desierto. Ellos solamente debían pasar por el desierto. Iban camino a la tierra prometida.
117La iglesia debía seguir directamente hacia la promesa. La iglesia en esta noche debería estar en su esplendor de gloria. Ella debería estar esperando la venida del Señor. En lugar de eso, ella está esparcida por todos lados, preguntándose qué es lo correcto. “¿Será esto correcto?” “¿Será aquello correcto? Me uniré a esto, e iré aquí, y acá”. ¡Oh, regresen! ¡Aléjense de esas cosas!
118Ahora, ¿Qué nos ha hecho esto? Les hizo eso a ellos. Les hizo quedarse en el desierto. Nos ha llevado de regreso al mismo vómito del que salimos. Nos organizamos y nos ha regresado a la misma confusión de la que salimos.
119¿No pueden Uds. entender que Dios nunca tuvo una organización? El nunca ordenó una, y nunca habló de una, sino que siempre estuvo en contra de eso. Dios quiere guiar al hombre. Los hombres no se pueden guiar a sí mismos. Ellos dicen: “Bueno, en la multitud de consejeros”. Eso probó ser una gran farsa una vez cuando Josafat fue a encontrarse con Acab, y ellos dijeron: “Consultemos al Señor”. Eso sonaba muy Escritural. Decían: “Allí está Ramot de Galaad; nos pertenece. Dios nos lo dio. Los hijos Hebreos deberían estar comiéndose ese trigo allí, pero en lugar de eso el enemigo se lo está comiendo. ¿No crees tú que deberíamos subir?”
120Y Josafat dijo, él era un hombre bueno con mala compañía… Así son los grupos Pentecostales en esta noche: gente buena, Metodistas, Bautistas y así sucesivamente. Pentecostés no es una organización, Pentecostés es una experiencia. ¿Ven? Mucha gente buena se juntó con las compañías incorrectas, escuchando esos dogmas y rechazaron la Palabra. Exactamente así es.
121Fíjense, Josafat dijo: “¿No deberíamos consultar al Señor?” Él dijo: “Seguro, perdonen. Oh, por supuesto, yo debería saber eso. Tengo cuatrocientos profetas Hebreos aquí. Iré a buscarlos”.
122Entonces él fue, y todos ellos profetizaron. Sedequías agarró dos cuernos y dijo: “¡Sube pues!”. Seguro, parece lógico.
123Ellos dijeron: “Dios nos dio la tierra y es nuestra”. Pero hay algo que va con eso. Ud. debe obedecer a Dios para permanecer en esa tierra.
124Así es con Pentecostés en esta noche. Uds. le desobedecieron a Dios cuando se organizaron y se separaron, no teniendo la fe. Ud. talvez sea Pentecostal por nombre, pero Ud. tiene que ser Pentecostal bajo condiciones; que la vida de Cristo, la Palabra de Dios pueda fluir a través de Ud. y manifestarse a sí misma, y probar que es Dios, y Dios obrando a través de Ud., la vida de Cristo en Ud.
125Ahora, sabemos que… Vemos lo que esto…Él dijo: “Bueno”, todos ellos decían: “Suban. El Señor está con Uds., vayan y sáquenlos de la tierra; ella nos pertenece”.
126Y Uds. saben, eso no le sonaba muy bien a Josafat; él era un hombre espiritual.
127Él dijo: “¿No hay alguien más a quien podamos consultar?” “¿Por qué consultar a otro cuando aquí hay una organización completa con todos los obispos y presbíteros y demás? Todos ellos están parados aquí. ¿Para qué buscar a alguien más?” Él dijo: “Pero ciertamente, hay uno más”. Dijo: “Sí, tengo a uno al que puedo consultar, pero yo le aborrezco”. Sí, seguro, ciertamente que él lo odiaba; él era un verdadero profeta. Dijo: “Es Miqueas el hijo de Imla. Hace mucho tiempo la organización lo expulsó, ya no tienen compañerismo con él”. Dijo: “Vayamos a escucharle” “¡Oh!” dijo: “Yo le aborrezco”. Él dijo: “No hable así el rey, pero vayamos a oír lo que él va decir”.
128Entonces algunos de los presbíteros corrieron y le dijeron: “Todos los obispos y todos dijeron esto y aquello; tú debes decir lo mismo”. Él dijo: “Sólo diré lo que Dios ponga en mi boca”. Amén.
129Oh, deberíamos hacer que el Hermano Zepp aquí nos cante el “Coro del Amén”. Sí señor. Decir lo que Dios ponga en su boca. Él nunca dirá nada sino Su Palabra. Un profeta es uno que predice, igual que un vidente. Cierto.
130Así que él dijo: “Yo diré lo que Dios diga”. Y entonces él examinó su visión. “Veré qué me dice el Señor esta noche”. A la mañana siguiente salió y tenía el ASI DICE EL SEÑOR. ¿Por qué? Él la examinó y sabía que aquel verdadero profeta antes que él, a quien vino la Palabra del Señor, tenía que estar correcto. Él maldijo a Acab y le dijo que los perros lamerían su sangre y Jezabel sería esparcida por los campos y todo lo demás. Él sabía que nada bueno podía salir de una cosa hipócrita.
131Les diré que Dios nunca bendecirá a la iglesia mientras que ella se organice y se coloque hacia un lado, lo cual Dios ha probado a través de las edades que Él la maldijo.
132Muéstrenme un grupo de gente done Dios haya levantado un avivamiento a través de los Metodistas, Bautistas, Presbiterianos, Luteranos, Campbelitas o lo que sean, cuando Él levantó un grupo de gente y comenzó un avivamiento. Cuando ellos se organizaron, murieron y nunca regresaron. ¿Cómo puede Dios bendecir lo que ya maldijo? ¡Oh, Louisiana, regresa! ¡Es el año del jubileo! ¡Vuelvan a lo suyo! ¡Regresen a su herencia! Ciertamente.
133Noten, y entonces él subió allá a la colina y perdió la vida. Exactamente, porque fíjense que Miqueas dio su profecía y sabía que su visión cuadraba perfectamente con la Palabra del Señor. Ciertamente.
134¿Qué nos hizo eso a nosotros? Hizo la misma cosa. Nosotros tomamos multitudes de consejeros para tener mayor seguridad. Eso nos lleva a otro pasaje de las Escrituras. Yo puedo decir: “Judas fue y se ahorcó y vaya Ud. y haga lo mismo”. Pero eso no cuadra bien en las Escrituras. Ud. tiene que hacer que Ella diga exactamente lo que dijo, sin ninguna interpretación privada, léala en la manera como Ella dice. Así es como tiene que ser. Y entonces Ud. siempre regresará a eso y Dios tiene que honrarlo. El vigila Su Palabra para cumplir Sus Promesas.
135¿Qué nos ha hecho eso a nosotros? En primer lugar, debilitó nuestra fe. Tengo una lista aquí de diez páginas, de cosas escritas, de lo que eso nos ha hecho a nosotros. Omitiré parte de ellas.
136En primer lugar, eso debilitó nuestra fe porque nos separó. Y vimos a otro hermano de otra organización hablando en lenguas, y recibe el Espíritu Santo, y haciendo las mismas cosas que nosotros hicimos, y sin embargo nosotros fuimos enseñados que él es un hipócrita porque no creía en nuestro grupo. Nosotros no estamos divididos, somos un sólo cuerpo. Somos uno en esperanza y doctrina, la Biblia, uno en caridad. Eso debilitó nuestra fe, nos paralizó. Sí señor.
137¿Qué hizo eso? Hizo pollos de águilas, aves terrestres de celestiales. ¡Qué!... Un pollo es un ave que está bien, pero es terrestre. Mantiene su nido aquí abajo donde todas las comadrejas que vienen, y pasan por ahí, matan sus huevos, agarran sus polluelos y demás. Pero un águila no, él lo construye tan alto, allá arriba donde nada puede tocarlo.
138Uds. saben, Dios compara Su herencia con las águilas. Eso es correcto. Y nosotros tenemos un montón de pollos Pentecostales y no de águilas. ¿Qué lo hizo? Les dimos comida para pollos. Eso fue lo que pasó, alguna clase de credo o denominación y no la Palabra del Dios vivo. Nosotros lo jalamos, y lo volteamos, e hicimos lo que quisimos para formar de eso una organización, le añadimos dogmas exactamente como hizo la iglesia Romana: la misma cosa. Con razón ella era la madre de las rameras.
139Sí señor, les dieron alimento para pollos, credos denominacionales; y ellos han vivido de eso, eso es todo lo que conocen. Ellos son terrestres. No saben cómo levantar los pies, y elevarse hasta la Presencia de Dios y reclamar la victoria. No saben cómo aclamar las alabanzas de Dios. No saben cómo aceptar la sanidad Divina. Uno no puede hablar con ellos, rebuznan como una mula. No saben nada al respecto.
140No estoy… Si estoy… Perdónenme si dije algo malo. No fue mi intención decir nada malo. Quiero aclarar un asunto que la gente… Uno puede hablar de sanidad Divina y ellos dan la espalda. Todos… Aun nuestros grupos Pentecostales la están negando.
141¿Sabían Uds. que la iglesia Católica Romana fue la primera iglesia Pentecostal? Dos mil años la han llevado a eso. Dejen que esta organización Pentecostal siga como ha estado, y en cien años a partir de hoy estará peor que la iglesia Romana. Eso es lo que produce agregar dogmas y credos; produce pollos en vez de águilas.
142Dios es Jehová Águila. Todos esos pequeñitos son aguiluchos. Hermano, ellos saben cómo volar allá en el cielo por encima de toda esa inmundicia que ocurre aquí abajo. Ellos no quieren ninguna de sus asambleas de corral. Ellos vuelan arriba en el cielo donde están las estrellas, respiran el aire fresco de pureza. Sí señor. ¡Oh, sí!
143Han modernizado nuestras asambleas; eso es lo que han hecho. Y otra cosa que han hecho es que han traído inmoralidad a nuestras mujeres. Exactamente. Ponen a nuestros hombres, a nuestros hermanos en las denominaciones y les dicen: “Si Uds. no…Si les quitamos la tarjeta, su tarjeta de compañerismo, pues, Uds. nunca podrán predicarle a más nadie porque lo vamos a chantajear y lo vamos a expulsar. Y ellos tienen miedo. Eso lo hace a él un pollo.
144Hermano, suéltese. Regrese. Este es el jubileo. Ud. es un águila. No deje que nadie le diga que es un zopilote, o un pollo. Perdónenme. Ud. es… Bueno, un zopilote también, y un buitre... Sí, señor. Ud. es un águila. Sí, señor. A Ud. no le interesan los viejos credos muertos y denominaciones. Regresemos; somos águilas; nosotros volamos en las alturas.
145Un águila puede llegar donde ninguna otra ave puede imaginarse. Si él tratara de seguirla se desintegraría. Él es un ave creado de manera especial, ciertamente que sí. Les digo: un hombre que ha nacido del Espíritu de Dios es un hombre o mujer creados de manera especial. ¡Aleluya! Ellos han nacido por medio del Espíritu en ellos y saben cómo actuar y conducirse y ser hijos de Dios. Amén. Eso es verdad. Uds. saben que esa es la verdad.
146Sí, señor, nosotros no tenemos que hacer... Muestras mujeres, antes era una vergüenza que nuestras se cortaran el cabello. Ellas lo están haciendo. Antes era malo que las mujeres usaran maquillaje, ellas lo hacen: ¡Pentecostales!
147No hace mucho fui aquí a una de nuestras famosas iglesias Pentecostales. Ellos sabían lo que venía, así que simplemente fui a predicar la Palabra. Y estuve predicando acerca de eso… Casi todos se levantaron y salieron. Ni siquiera había suficiente para tener una escuela dominical. Allí salieron mujeres con el cabello cortado, “Rickies” y “Elvices”, y todos ellos yéndose por una dirección y por aquí, por allá, y eran maestros de escuela dominical. Yo dije: “Ese montón de pollos, ellos no pueden soportar una buena comida fresca”. Eso es correcto.
148Necesitamos el Espíritu Santo. Las águilas comen comida de águilas. Las águilas no viven de credos. Viven del Espíritu Santo. Viven de Cristo. Las verdaderas águilas de Dios, ellas tienen que nacer de una manera especial.
149Los pollos dicen: “Yo también soy un ave”. Sé que eres un ave. Eso es cierto, pero no un águila. Ellos no escuchan eso. No pueden soportarlo. No pueden llenarse. Ellos sencillamente no pueden tolerarlo. ¿Por qué? Ellos no pueden aceptarlo; no saben nada al respecto.
150Solemnizaron nuestras asambleas, las paralizaron. Nuestras asambleas han sido paralizadas por el modernismo. Tenemos grandes y enormes iglesias muy finas, grandes y finas denominaciones, grandes y excelentes doctores en Divinidad.
151Siempre he tenido respeto por una mujer llamada la señora McPherson, la esposa de Rholph McPherson, una Cristiana encantadora. Y yo estaba sentado, conversando con uno de los hombres de negocio en un desayuno y estábamos sentados allí conversando, teniendo…Era una cena. Y entonces el Hermano Teeford me dijo, él dijo: “Hermano Branham, me pregunto por qué Ud. no ha venido a vernos”. Eso hace mucho tiempo. Y la Hermana McPherson provenía de un hogar Pentecostal chapado a la antigua. Su padre y madre fueron unos de los antiguos pioneros de Pentecostés.
152Y yo dije: “Bueno…” Empezamos a hablar acerca de otro hermano que estableció una iglesia grande y gastó casi todo lo que ellos tenían en el templo... Yo dije: “Bueno, ese es un elogio muy pobre para la iglesia aquí, si van a ir allá a construir una iglesia de un millón de dólares y ya tienen una construida aquí”. Yo dije: “Hay niños con hambre comiendo del bote de la basura; ellos tienen hambre, eso es todo.
153Y cuando comenzamos a hablar de eso, la hermana McPherson se levantó y dijo: “Rolph, eso es verdad”. Ella dijo: “¿Qué es lo que tenemos aquí sino un elefante blanco de un millón de dólares?”. Yo les dije: “Si regresan a ese Evangelio por el cual se paró la señora McPherson, el Bautismo del Espíritu Santo y el Poder de Dios, en vez de doctores en Ph.D, LL.D., con todo ese tipo de educación aquí…”
154Necesitamos volver a Pentecostés, al Evangelio, al liderazgo del Espíritu Santo. Sí señor. Vaya allá afuera y vea a esas mujeres predicadoras con el cabello corto y todo tipo de... Uds. saben cómo ellas se comportan.
155¿Saben lo que hace eso? El otro día, fui aquí en el país, y nunca vi… Vi a una mujer aquí en Los Ángeles; yo iba a orar por ella. Yo pensaba que ella tenía lepra. Yo había visto lepra y no se parecía a eso, una cosa verde debajo de los ojos y de todo de esa manera. Yo iba a acercarme para decirle: “Señora, soy un misionero y he visto lepra, he visto pelagra, he visto de todo, pero nunca había visto algo así. Soy ministro, ¿Me permitiría orar por Ud.?”. Por acá venía otra que se veía igual. Yo pensé: “¡Espere un momento!”.
156¿Qué era aquello? Bueno, es una vergüenza. Quizás sea una mujer hermosa, pero Uds. saben que no deben verse como un monstruo, o algo prehistórico, algo que salió de alguna parte que llaman Marte.
157Ud. es una santa de Dios nacida de nuevo. Permanezca de la manera como Dios la hizo. Eso es correcto. Muchas de esas mujeres Pentecostales... Cuando una mujer hace eso, es falsa en lo exterior… Lo de afuera sólo expresa lo que está por dentro, es falsa en su interior. Ella tiene una denominación falsa a la que se está aferrando en vez de… Cristo debería llenar su vida con el Poder de Su resurrección. En lugar de eso, ella ha adoptado un credo hecho por el hombre. Lo de afuera siempre expresa lo que está por dentro. El árbol se conoce por el fruto que produce. ¡Oh, hermano!
158Yo sé que Uds. pudieran pensar que soy un crítico, pero no lo soy, sólo estoy tratando de decirles lo que es la verdad. Miren adónde ha llevado eso a nuestras iglesias hoy. Miren donde estamos. Pues, nuestras madres no hubieran pensado en tal cosa. Nuestros hermanos no hubieran pensado en tal cosa como una organización. Pues, si pudieran regresar a aquellos primeros días y mencionaran algo de eso, ellos se reirían en sus caras y dirían: “Nosotros salimos del vómito. Salimos de ese cieno. Dios nos sacó”.
159Nosotros no queremos regresar como Israel, por las ollas de carne de Egipto. Dios nos sacó, pero nosotros hemos estado queriendo volver. Nosotros regresamos, y vemos lo que tenemos: lo mismo que hicieron aquellos. La olla no puede llamar negro al sartén. Eso es correcto. Seis de uno y media docena del otro. Los credos y demás cosas lo que han hecho es separarnos. Pero hermano... Oh, pudiera seguir con esto por mucho tiempo, pero no vamos a hacerlo. Déjenme darles una buena noticia: Es el año del jubileo. Si Uds. se han mezclado en ese tipo de cosas, regresemos. ¡Nosotros tenemos una herencia!
160Los padres de Pentecostés lucharon para alcanzar el premio y navegaron por mares sangrientos. No caminemos en este lecho de rosas al unirnos a alguna organización, y ponernos cómodos y decir: “Bendito sea Dios, yo soy Pentecostal”. Obtengamos la experiencia. Regresemos a Dios. Regresemos al alimento de águilas. Regresemos al liderazgo del Espíritu Santo. Regresemos a la Palabra de Dios. Volvamos a la oración y el ayuno.
161Pues, la iglesia olvidó los servicios en las calles hace tiempo. La iglesia se olvidó de las largas noches de oración. Bueno, ya no pueden orar quince minutos. Oh, hermanos, cuando lo hacen es algo formal y la mitad se quedan dormidos. Pues, es una desgracia. Son pollos tratando de comer alimento para águilas, Uds. no pueden hacerlo. No lo van a digerir. Eso es correcto. Uds. no fueron hechos para eso. No fueron hechos para la parte difícil. Tienen que ser de robustos. Y la única manera de llegar a serlo es naciendo de nuevo, cambiar de dirección y regresar. Amén. Sí señor.
162Sí, señor, es tiempo de regresar. “¿Regresar a qué, Hermano Branham? ¿Regresar a la organización de la que salí?” No, regresar a su herencia, la herencia que nuestro Padre nos ha dejado. “¿Qué clase de herencia nos dejó Él?” “Esperad, en la ciudad de Jerusalén hasta que seáis investidos con poder de lo alto”. Esa es la herencia.
163No: “Vayan y únanse a esta, o a aquella”. Esperen hasta que venga el Poder de lo alto. “¿Por cuanto tiempo?” Hasta. “¿Un día?” “¿dos días?”. Esperen hasta. No acepten alguna emoción, alguna sensación; esperen allí hasta que estén muertos, sepultados y nazcan de nuevo en Cristo Jesús, y cada latido de su vida produzca a Jesucristo, de manera que Uds. puedan ver la vida de Cristo reflejada en su vida, en la manera en que Uds. se conducen. Sí señor, hasta que encuentren ese poder como lo tuvieron allá en el principio…
164De regreso a una herencia Pentecostal. Sí, señor. Esa es su posesión. La denominación no es su posesión. Pentecostés es su posesión. No una organización Pentecostal, sus padres salieron de esa cosa. La experiencia Pentecostal es su posesión.
165Examinémonos a nosotros mismos. El sonar de la trompeta. “¿Qué clase de trompeta?”. La Palabra, la trompeta de Dios, el Espíritu Santo en la Palabra. Oh, el poeta realmente lo expresó correctamente cuando dijo: Las naciones están en quiebra, Israel está despertando, Las señales que los profetas predijeron; Los días de los Gentiles contados están, Cargados de horrores; Regresen, oh dispersos a los suyos. El día de redención cerca está, Los corazones de los hombres están desfalleciendo de temor; Sean llenos del Espíritu, Mantengan sus lámparas arregladas y limpias.
166Hoy en día, tenemos predicadores educados, con ética, eruditos finos, graduados, que pueden pararse erguidos y nunca moverse, nunca se alborotan el cabello, nunca sudan ni una gota, y se paran allí y hablan, y, oh, presentan los artículos de la iglesia y demás cosas, tan bonito en quince minutos mientras Uds. se duermen; luego se van a sus hogares y se llaman a sí mismos Pentecostales.
167Hermano, necesitamos a un viejo predicador montañés, rústico, que salga con unos pantalones de pecheras puestos y suba al púlpito. (¡Aleluya!), ungido con el poder de Dios. Él no habrá predicado ni cinco minutos cuando ya el Espíritu habrá tomado a la iglesia, y pasarán el resto de la noche gozándose en las alturas. Ellos son águilas. No andarán por allí picoteando en los gallineros; ellos subirán a las alturas para buscar su alimento.
168El sonar de la trompeta. Sí señor, los dispersos regresen. Pero si Ud. ha vendido su herencia, si se comprometió y ha hecho estas cosas… ¿Qué estoy diciendo? Regresen. Si Uds. se han unido a una secta que trata de mantenerlos alejados del compañerismo con otros hermanos, sálganse de esa cosa. Este es el jubileo. Amén. Me siento religioso. Regresen. Regresen. Este es el jubileo. No dejen que se les pase. Recuerden, no dejen que se les pase.
169Si Uds. se han vendido, si se fueron al mundo, si han pecado, si saben que una vez tuvieron la experiencia, pero fueron y se unieron en donde no pueden tener compañerismo con los demás, si han hecho todas estas cosas… No me importa lo que hayan hecho, si Ud. es un hijo, tiene derecho a regresar ahora porque es el jubileo. Es tiempo del jubileo.
170Pero si Ud. se ha acomodado en algún lugar, en una pared, y ha registrado su nombre allí y se ha anclado allí, y se ha vuelto gallina, no va ocurrir mucho con Ud., por cuanto Ud. jamás lo escuchará.
171Ud. saldrá y dirá: “Bueno, creo que eso estuvo muy bien. Yo he escuchado eso antes”. ¿Ven? Vaya a casa y duerma hasta ponerse bien, y levántese al día siguiente.
172Pero convicción, eso no se quita durmiendo. La Palabra de Dios, Ud. no la puede despedir. Si Ud. es un águila, Ud. ha captado algo. Esto suena sacrílego, y espero que para Uds. no suene de esa manera, pero no es mi intención que así sea.
173Como el campesino que echó la gallina… Bueno, él tenía suficientes huevos para echarla, le faltaba uno; así que colocó uno de águila debajo de ella. Cuando aquel aguilucho nació, era la cosa más graciosa que Ud. alguna vez haya visto entre aquellos pollos. Era un pájaro raro. Así que él… La gallina cloqueaba y comía y casi todo. Y ese pequeño, aquello no era dieta para él. No podía soportarlo. Y él escuchaba ese cloqueo de la gallina. ¿Qué significa eso? Tenemos cenas de pasteles, algo social, bailes, juegos de bunco. ¿Ven? Él era un águila; él no podía entender aquellas cosas.
174Un día, la mamá andaba buscándolo. Debió haber sido el año de jubileo para el pequeño. La mamá pasó por encima y gritó. Él miró hacia arriba y dijo: “Eso suena bien”. Él escuchó algo. Ella dijo: “Hijo, tú no eres un pollo; eres un águila. ¡Sal de allí!”. Dijo: “¿Mamá, cómo salgo de aquí?” Dijo: “Sólo bate las alas. Son tu liberación dada por Dios. Tú naciste águila. Tienes una herencia. Sube más alto. ¡Sal de esa cosa! ¡Regresa!”.
175Aleteó cuatro o cinco veces. Y cuando lo hizo, se posó en el poste del gallinero, en el mero centro de la organización Pentecostal. Ella dijo: “Hijo, tendrás que saltar más alto que eso o no podré agarrarte”. En el próximo salto cayó sobre las alas de su mamá y se fue a las alturas.
176Ese es el llamado del día, hermano. Regresen. Uds. no son pollos; son águilas. Regresen. Sí señor. Ahora, sabemos que eso es verdad.
177Ahora bien, la trompeta está sonando; este es el año cincuenta. Ud. escuchó por medio de este anciano patriarca esta mañana y a través de estos mensajes lo que era. Les estoy diciendo en esta noche que la promesa está aquí ahora. Regresemos. Pablo dijo en Hechos… y no, en 1ra Corintios 14:8: “Si la trompeta diere sonido incierto, ¿Quién se aparejará?”.
178Hoy tenemos grandes hombres recorriendo el mundo, todas las iglesias organizándose juntas como una gran máquina política, gente saliendo como un gran régimen, entrando en ello. Y cuando menos piensan, los Metodistas toman a los suyos y se van por acá, y los Bautistas toman a los suyos y se van por allá. Y el uno no sabe lo que el otro está haciendo.
179¡Por el amor de Dios! Eso no es. La trompeta está dando un sonido incierto: “Vengan, únanse a este credo, vengan, únanse a aquel credo”. Y la Biblia está diciendo otra cosa. Sí señor, si la trompeta no da un sonido cierto, Ud. no sabe para qué prepararse.
180Pero cuando Ud. ve que la trompeta de Dios está proclamando la Palabra de Dios y Él mismo vindicándola con señales y maravillas, como dijo que haría… Eso es correcto. Si la trompeta da un sonido incierto, el Capitán en Jefe no vindicará el llamamiento. Ahora, hermano, esa fue una ración entera. El Capitán en Jefe no vindicará ese llamamiento. Porque Él dijo en Marcos 16: “Por todo el mundo... y estas señales seguirán a los que creen”. Ese es el Capitán en Jefe. “En Mi nombre echarán fuera demonios, hablarán nuevas lenguas”. ¡Aleluya! Ese es el llamado. El Capitán dijo: “Yo los vindicaré por medio de esto”. Él también dijo en Juan 14:12, el Capitán en Jefe dijo: “El que cree en Mí (no el que dice que cree), el que cree en Mí, las obras que Yo hago también él las hará”. ¡Amén!
181Ese es el sonido cierto. Aquellos judíos dijeron: “Pues, tú te haces a ti mismo Dios”. Él dijo: “Si yo no hago las obras de Mi Padre, entonces no me creáis. ¡Amén! Tengamos eso en la iglesia. ¡Gloria!...?... Correcto. “Estas señales seguirán a los que creen”.
182Sus padres anduvieron por todos lados en Louisiana, en una carreta, en un Ford viejo modelo T con los neumáticos amarrados con alambres, predicando eso contra estos dogmas que Uds. le han añadido. ¡Salgan de eso! ¡Regresen! ¡Arrepiéntanse! ¡Regresen de donde salieron! ¡Este es el año del jubileo! “Estas señales seguirán a los que creen”. Sí señor.
183¡Oh!, permítanme decir esto. (Sé que esto está siendo grabado) Uds. iglesia rica de Laodicea que dicen: “No tengo necesidad de nada”. Uds. saben que la Biblia dice que serían de esa manera. Dice: “Eres tibio”. Oh, Uds. dirán: “Nosotros gritamos y alabamos a Dios”. Oh, sí, Israel hizo lo mismo y cometió un error muy terrible. Pero eso no es. Es decir, ese celo ardiente por Dios, nada puede detenerlo. Fíjense allí en Hebreos 11, donde aquellos patriarcas, con sólo una señal de Dios, conquistaron reinos, hicieron justicia, taparon boca de leones, y escaparon del fuego.
184Hoy Dios puede enviar a un predicador que martille con esa Palabra tan duro como pueda, y nosotros nos dormimos, nos levantamos y nos vamos. Con razón Uds. (la iglesia) están amurallados.
185Yo sé que esto está siendo grabado y llegará a muchos lugares. ¿Ven Uds.? Esto va a todo el mundo, porque tenemos una venta de cintas completamente alrededor del mundo, llegan a los misioneros en los campos extranjeros.
186Y me refiero a todos. Sí, señor. Regresen. Este es el tiempo de regresar mientras sigue el llamado. Sí señor. Estas señales seguirán a los hijos, no a los esclavos ni a los siervos sino a los hijos. “Estas señales seguirán a los creyentes”. Y “Nadie puede llamar a Jesús el Cristo, sino por el Espíritu Santo”. Eso es correcto. Ud. pudiera decir que lo hace, pero el Espíritu Santo tiene que vindicarlo y probarlo. Sí, señor.
187¡Oh, Laodicea rica, con la iglesia afuera--Cristo fuera de la iglesia, mejor dicho, tocando y tratando de entrar! Dice: “Soy rica y no tengo necesidad de nada”. Seguro, Uds. se van con los Metodistas y los Bautistas, los sobrepasan en número, pero, ¿Dónde está ese poder de Dios que cayó hace cincuenta años? ¿Dónde está ese celo que ardía en los corazones de aquella gente que andaba por las vías del ferrocarril recogiendo maíz para molerlo y así llevar el Evangelio? Nosotros hacemos que se volteen en sus sepulcros. Nosotros les traemos desgracia a nuestros padres y madres quienes lucharon por obtener el galardón. Y aquí estamos nosotros con lujos en alguna denominación... ¿He dicho lo suficiente para hacerles entender? Se trata de regresar.
188Dios sacó a Su Iglesia elegida fuera de esas denominaciones hace cincuenta años. Dios sacó a aquél remanente. Este es el jubileo. Él está llamando de nuevo. Regresen, es jubileo... Hace cincuenta años Dios los sacó de eso, y en esta noche Él está tratando de hacerlo nuevamente. Continuaremos mañana en la noche, ha pasado un cuarto de hora. Inclinemos nuestros rostros. Las naciones están en quiebra (Cristo está en todas partes) Israel está despertando (Ella es una nación independiente, tiene su propia moneda, su propio ejército. Ella está en las naciones Unidas.), Las señales que los profetas predijeron; Los días de los Gentiles contados están, Cargados de horrores (Con bombas atómicas y todo), Oh, Regresen, oh dispersos a los suyos. (Este es el año del jubileo.) El día de redención cerca está, Los corazones de los hombres están desfalleciendo de temor; Sean llenos del Espíritu, Mantengan sus lámparas arregladas y limpias. Alcen la mirada, su redención cerca está.
189Regresen. Regresen, El Espíritu Santo clama: “¡Regresen!” Puedo pensar en el momento cuando Jesús miró sobre Jerusalén y lloró. Él la amaba, pero ellos lo habían rechazado a Él.
190Y un hombre que esté lleno del Espíritu en esta noche puede contemplar a la iglesia y ver un pueblo que debería estar resplandeciendo con el glorioso poder de Dios. Y el Espíritu Santo dentro de su corazón, llora con lágrimas de dolor. ¿Qué hemos hecho nosotros?
191Dios sacó a nuestros padres hace cincuenta años y nosotros nos regresamos otra vez. Y vean a dónde nos ha llevado eso, una multitud deshonrosa bajo el nombre de Pentecostés, gente que fuma, bebe, se casa tres o cuatro veces, mujeres que se cortan el cabello, se pintan, usan pantalones cortos, usan ropas inmorales y todo lo demás, pero se llaman a sí mismas hermanas Pentecostales. ¡Qué vergüenza para el Nombre de Cristo! ¡Qué vergüenza para Su Iglesia! Con razón Él dijo que en Babilonia fueron encontrados nombres blasfemos, organización, confusión, toda suciedad, toda clase de esto, aquello y lo otro. ¿Dónde está Cristo en todo eso? ¡Regresen, pueblo!
192Mientras tenemos nuestros rostros inclinados, me pregunto en esta noche, si la gente cree que esto es verdad y que deberíamos regresar durante este jubileo. Es el último llamado de Dios a Su iglesia. Si Uds. lo creen, levanten la mano a Dios y digan: “Dios, yo quiero volver”. Levanten sus manos y digan: “Yo lo creo; yo lo creo”. Todas las águilas que saben y creen…
193Nuestro Padre celestial, Tú ves estas manos. Al menos la mitad de esta audiencia o más tienen sus manos levantadas, y ellos saben que esta es la verdad. Dios del cielo, envía el Espíritu Santo, Señor. Veo que las horas se están oscureciendo, y los corazones de los hombres se están volviendo fríos y formales. Las iglesias se han alejado. Pero ellos no conocen ese celo, amor y poder que conocieron aquellos hace cincuenta años durante el movimiento Pentecostal. Se han hecho a sí mismos pequeñas cuevas. Han construido murallas alrededor de sí mismos, y no pueden salir en el jubileo. Nunca ha sido así.
194Y Dios, Tú eres un Dios que no cambia. Tú sigues siendo El mismo todo el tiempo; Tus mandamientos no pueden cambiar. Cada decisión es perfecta; por lo tanto no puede ser alterada. Es perfecta. Es Tu Palabra. Permítelo en esta noche, Señor. Permite que Tus siervos, en todas partes, muchos hombres temerosos de Dios, Señor, estén parados en estos días por todo el país, predicando: “¡Regresen, regresen! Sus rostros se ruborizan de vergüenza cuando ministros visitantes entran a la iglesia y ven la manera cómo se comportan y conducen las mujeres y los hombres. Y un ministro que está lleno del Espíritu, y ellos saben; sus rostros se ruborizan. ¿Qué pueden hacer ellos? Si dicen algo al respecto, ese sistema de organización los echa fuera.
195Oh Dios, saca esas águilas de allí, Señor. Sácalos de esa jaula; este es el jubileo. Sácalos a la libertad y al Espíritu Santo. Permíteles permanecer en pie, ya sea que vivan o mueran. Nuestros antepasados salieron de los Metodistas, Bautistas y Luteranos. Luego generación tras generación al organizarse, se vendieron. Tú sacaste a Tus águilas de ese corral, de ese gallinero. Señor Dios, Tú eres el mismo Dios en esta noche, llama de nuevo, Señor. Es tiempo de jubileo.
196Y concede, Padre celestial, que antes de que termine esta semana podamos ver el poder de Dios restaurando de nuevo las grandes señales y maravillas. Que los enfermos sean sanados, que los paralíticos se vayan caminando. Que los cojos caminen, los ciegos vean, los sordos oigan, y los muertos sean levantados, y que el Poder de Dios sea manifestado en los corazones. Concédelo.
197Da inicio a un avivamiento nuevamente, Señor. Saca a la gente de estas cosas frías y formales que ellos hacen: tocan un poco de música y danzan lo que ellos llaman “en el Espíritu” por medio del ritmo de la música. Oh, Dios, un santo de Dios pudiera danzar de arriba abajo por las calles, o en una cantina, o en cualquier otro lugar bajo el poder de Dios cuando él está danzando en el Espíritu. Y gritar y alabar a Dios. Ellos pudieran vivir de manera diferente por fuera, Señor. Y Tu iglesia está expresando lo que está por dentro, credos y denominaciones huecas, carcomidas por todos lados por una gangrena maligna. Ciertamente es una llaga podrida.
198Ruego, Dios, que recibas mi ofrenda en esta noche mientras la coloco sobre el altar dorado con el sacrificio (Cristo) Quien enseñó la Palabra. Y Señor, en esta noche estoy clamando, permite que Tu Espíritu traiga de nuevo a la Iglesia. Concédelo, Padre. Te encomiendo estas palabras en el Nombre de Jesucristo. Encomiendo esta iglesia a Ti; te encomiendo este grupo de gente. Oh, Señor Dios, te ruego que hagas algo por nosotros. Escucha la oración de Tu siervo. Concédelo, Señor. Pido esto sinceramente con todo mi corazón en el Nombre de Jesucristo. Amén.
199¿Lo aman a Él? ¿Creen en Él? ¿Creen que es la hora de regresar? Es muy tarde para dar comienzo a un servicio de sanidad ahora. La tendremos mañana en la noche. Es demasiado tarde. Quiero seguir con esto por un momento.
200¿Creen Uds. que estoy loco? No estoy loco. No estoy fuera de… Sé perfectamente de lo que estoy hablando. Sé que es la verdad. La iglesia está podrida hasta la médula. Eso es correcto. Ella necesita nacer de nuevo. Ella necesita volver a su herencia. Ella necesita volver a Pentecostés. Ella necesita volver a algo…
201Oh, Ud. dirá: “Yo soy Pentecostal”. Oh hermano, yo me avergüenzo de llamarme Pentecostal, no por causa del nombre santo de Pentecostés, sino porque yo podría ser diferente. Deseo rendir mi propia vida. Deseo colocarme sobre el altar de Dios y decir: “Señor, tómame, golpéame, y moldéame hasta que sea diferente a lo que soy ahora. Hazme Tuyo y guíame, Señor”.
202Ya he sido guiado demasiado por los hombres; quiero ser guiado por el Espíritu de Dios. Estoy confesando que éste es Pentecostés. Y quiero regresar otra vez para ver un avivamiento. Amén.
203¿Creen Uds. eso? Levantemos nuestras manos y cantemos: “Yo le amo”. Hermana, dénos una nota, por favor. Muy bien, todos levanten sus manos y canten en voz alta: “Yo le amo”. Y cuando lo hagamos, pongámonos de pie. Todos juntos ahora, expresen que Uds. le aman a Él. Seamos verdaderos Pentecostales. Yo le amo, yo le amo Porque Él a mí me amó Y me compró mi salvación Allá en la Cruz.
204Ahora, tarareémoslo. Ahora, hay un Metodista parado al lado suyo, un Bautista, un Presbiteriano, un Pentecostal, saludémonos de mano y digamos: “Dios le bendiga, hermano; regresemos”. Digamos eso al darnos la vuelta y saludar de mano a todos aquí.
205Yo… [La gente se saluda el uno al otro--Ed.] Digámoslo juntos. “Regresemos; regresemos; regresemos; regresemos”. El Hermano Holstein me dijo: “Ud. predicó exactamente sobre la Calle Azusa”. Amén. Regresemos. Yo le amo; (Levantemos nuestras manos.) yo le amo, Porque Él a mí me amó; Y me compró mi salvación; Allá en la cruz. La Sangre de Jesucristo… Oh precioso es el raudal, Que limpia todo mal, No hay otro manantial, Sólo de Jesús la Sangre.
206Yo no conozco ninguna organización; no tengo nada. Pero lo debo todo a Él. Jesús lo pagó todo, todo a Él yo debo, el pecado había dejado una mancha carmesí, Él la lavó dejándola tan blanca como la nieve. Yo le amo, (Alabémosle mientras nos levantamos.) Yo le amo, (Gracias Padre, gracias. Te ruego, Señor, que envíes Tu Espíritu Santo.) Amó… (Oh Dios, llévanos de regreso, Señor, a esa experiencia. Derrama el Espíritu Santo, sobre nosotros.) Me compró mi salvación Allá en la cruz.
207Mientras la música continúa, mantengamos nuestras manos levantadas. Amémosle; alabémosle. Oremos a nuestra propia manera. Oren como lo hacen en la iglesia. Todos los que deseen recibir un bautismo fresco muevan las manos para atrás y para adelante. Yo deseo un bautismo fresco de…?... Oh, Dios, alabado seas Jesús. Dios, Envía el Espíritu Santo sobre nosotros. Llévanos de regreso, Señor, a aquellas experiencias nuevamente. Perdónanos por nuestros delitos, Señor, y ayúdanos a llegar a este conocimiento del poder y la verdad del Evangelio. Concédelo, Señor. … vación Allá en la cruz.
208Allí mismo donde Ud. se encuentra, a su manera, allí mismo donde está parado, alabe a Dios. Diga: “Dios, te voy aceptar ahora mismo, te prometo ahora mismo, que no me soltaré hasta que mi alma regrese a esa clase de experiencia”. ¿Cuántos harán eso conmigo, levantarán la mano? “No me soltaré; me agarraré del altar”. Yo le amo, yo… “Yo oraré; oraré. Haré cualquier cosa, Señor. Llévame de regreso a mi herencia. Llévame de nuevo a mi verdadero lugar”. …Amó (¡Alabado sea Dios!) Y me compró mi salvación Allá en la cruz.
209Oh… ¡Bendito sea el Nombre del Señor! Oh, Dios, envía Su poder. Envía a Tus profetas, Señor. Envíalos con la Palabra; no dejes que se comprometan con nada. Envíalos de vuelta a la Biblia, de vuelta al Espíritu Santo, de vuelta a un celo. Levanta una iglesia sin mancha y sin arruga. Tú lo prometiste, Señor. Tú lo prometiste; nosotros Te creemos. Yo suplico por cada uno de nosotros, Señor, por mí también. Envíalo, Oh Señor. Envía el poder ahora mismo. Llena cada corazón. Te ruego, Señor, que nos envíes aquello que necesitamos, Señor, lo que Tú derramaste hace cincuenta años aquí en los Estados. Derrámalo otra vez, Oh Señor, Dios. Llena Tus copas y derrama el amor de Cristo en nuestros corazones, y haznos esa iglesia que deberíamos ser, Señor, perdonando nuestros pecados.
210Regresamos en esta noche, Señor. Como un grupo de personas, regresamos como personas e individuos. Regresamos a nuestra herencia, Señor, el bautismo del Espíritu Santo. Dios Todopoderoso, Tú lo prometiste. Hónralo, Señor. Honra Tu Palabra, te lo ruego en el Nombre de Jesús. Yo… (Oh Dios, Oh dios, santidad, justicia… dios habita en las alabanzas de Su pueblo.) … mi salvación Allá en la cruz.
211Mientras permanecen de pie, quiero que este amado anciano patriarca de la fe…La cosa de la cual he estado hablando, hermano, son aquellas por las cuales todos Uds. lucharon hace muchos años. [El hermano responde: “Absolutamente”--Ed.]
212La iglesia debería volver a eso, ¿no es así hermano? [“Hemos hecho como todas las demás denominaciones. Al principio fue bueno, maravilloso. Y paso a paso han caído en las garras de maquinaria que ha sido fabricada por un genio humano. Tenemos que volver al Espíritu. Tenemos que regresar”.]
213Escuchen el clamor de ese amado anciano santo desde su corazón con lágrimas bajando por su rostro. Él sabe que hay almas esperando allá al otro lado del altar.
214Jesús vendrá algún día. Espero y ruego que Dios levante hombres y mujeres que regresen, y vuelvan a pesar de todo. Regresen otra vez. Es jubileo. Salgan de este mecanismo. Uds. nunca podrán lograr nada para Dios allí. Uds. solamente lo están logrando para una organización. Salgamos y logremos algo para Dios. Y Uds. solamente pueden hacerlo por medio de Su mecanismo, el Espíritu Santo, eso es lo que Dios nos dio. Dios les bendiga.