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~ LA LLAVE DE LA PUERTA ~
1¡Es un privilegio estar en el Tabernáculo! Fue un poco inesperado para mí también. Yo, sabiendo que esta noche era la noche de la comunión, siempre me gusta, si estoy por aquí en algún lado, venir a la comunión. Porque es… Yo pienso que todos los Cristianos deberían participar en tomar la comunión, porque Jesús dijo: “Si no la tomares, no tendrás parte conmigo”. Por lo tanto, es un… siempre es un gran privilegio venir al Tabernáculo. Luego, esta noche, el hermano Neville dijo que estaba un poco ronco, y—y quería que yo le hablara a nuestra congregación. Le dije que estaría encantado de hacerlo. También me gustaría anunciar que si…
2Mañana por la noche es la reunión de los hombres, de los síndicos, y de los hombres de negocio de aquí de la iglesia, su reunión habitual del lunes por la noche y su… tienen que tomar una decisión con el contratista. Creo que todos Uds. saben que aprobaron nuestros—nuestros—nuestros planes, y vamos a poder construir la iglesia. Los aprobaron y probablemente daremos comienzo esta semana. Comenzaremos la iglesia esta semana, hasta donde yo sé. Y nos rechazaron aquí en Jeffersonville, pero fuimos a Indianápolis, el estado, y nos dieron permiso, así que vamos a construirla. Y daremos comienzo quizás esta semana. Después de la reunión mañana en la noche se sabrá. Y entonces, después de la reunión mañana en la noche, si ellos no comienzan esta semana, si algo sucede, si el contratista no puede comenzar esta semana, él entonces va a comenzar la próxima semana.
3Y esta semana que viene, el sábado por la noche, el domingo por la mañana y el domingo por la noche de la semana que viene, este próximo sábado y domingo, si el Señor lo permite, quiero tener una—una—una reunión triple de nuevo, como lo hicimos hace unas semanas. Y entonces, después que nosotros… Eso será el sábado por la noche, y entonces el domingo por la mañana, y luego el domingo por la noche. Este próximo… Eso será el trece y catorce de este mes.
4Y luego, después de ese tiempo, algunos de los hermanos y yo vamos a ir a Colorado, en un viaje de cacería, y luego regresaremos. Si el Tabernáculo, cuando esté terminado, si fuere la voluntad del Señor, quiero tomar quizás una semana completa antes de que salga de nuevo para las reuniones, y predicar Los Siete Sellos de Apocalipsis, un poco antes… Así como predicamos Las Siete Edades De La Iglesia, ahora Los Siete Sellos para seguirle a eso.
5Y probablemente como en las próximas dos o tres semanas, porque creo que ellos dicen que con el hombre que van a poner a hacer eso, que ellos pueden, podemos construir el Tabernáculo y tenerlo como en diez días, o en quince, algo así. Entonces vamos a tener capacidad aquí para sentar como el doble de la gente que tenemos, o el triple, quizás más gente. Y eso es lo que yo estaba esperando hace tiempo.
6Porque, Uds. saben, el sábado y el domingo pasado fue terrible. La gente estaba parada aquí afuera a las dos de la tarde para llenar el Tabernáculo, antes que la iglesia se abriera. A la mañana siguiente, a las cinco, una enfermera que vive al lado mío, vino desde allá y dijo: “Había gente aglomerada alrededor del Tabernáculo desde las cinco de la mañana”. Así que entonces la gente, cuando ellos entran, no hay lugar, y entonces se desaniman y se van. Y—y luego aquellos que están de pie y amontonados y que están congestionados en los pasillos, se sienten todos muy apretados, y todo. Y veo a mujeres paradas allí sudando, Uds. saben, de esa manera, y el sudor corriéndoles. Y algún hombre se rinde y le da su asiento a alguna dama; luego él se para hasta que le duelen las piernas, y alguien más le da el asiento a él. Uds. saben, y de esa manera, es lastimoso, y madres con sus niñitos enfermos y demás, eso es incómodo.
7Así que estamos tratando de eliminar eso ahora al construir un Tabernáculo más grande. Y tendremos un lugar agradable donde los niños que a veces interrumpen, como esos niñitos llorando; bueno, vamos a tener un cuarto para eso, de modo que las madres puedan entrar, y aun ver el servicio, y que se escuche allí en el cuarto, y tener cuartos de escuela dominical y todo tan ordenado de la manera como debería ser. Y eso, si el Señor lo permite, si así acontece, será esta semana que viene.
8Todos Uds. votaron cien por ciento en esto, entonces nos hemos apegado a eso. ¿Ven? La iglesia es soberana. Lo que la iglesia diga, eso es lo que… Ni los síndicos ni más nadie… Los síndicos sólo tienen un voto, cada uno. El pastor sólo tiene un voto. Es la iglesia la que… Es la democracia de la iglesia, la soberanía de la iglesia. La iglesia en general, habla. Eso es todo. Y nos gusta eso, porque no tenemos obispos, ni jerarquías, o supervisores, y todo lo demás que nos diga esto, aquello, o lo otro. Es el Espíritu Santo en la iglesia, el que habla; me gusta esa regla, y está muy bien.
9Yo pregunté: “¿Quieren esperar hasta que tengamos suficiente para mudar el Tabernáculo y construir una iglesia más grande?” Eso estuvo en la directiva de los síndicos, y no pudo ser decidido por los síndicos. Y entonces ellos me pidieron, como el supervisor general, que viniera y le preguntara a la iglesia. Así que yo dije: “Miren, tenemos suficiente dinero para ampliar la iglesia y arreglar todo diferente, y todo lo demás, de lo que teníamos”. Dije: “Miren, podemos hacer eso inmediatamente, o ahorrar nuestro dinero hasta que tengamos suficiente para construir la iglesia completamente nueva, en algún otro lugar”.
10Hicimos una votación de eso en la iglesia, y fue decidido de manera unánime que construyéramos la iglesia ahora mismo, sólo construir una iglesia más grande ahora mismo. Y nos hemos mantenido exactamente con eso.
11Y la junta aquí en Jeffersonville nos rechazó, dijo que no podíamos hacerlo. Y sobrepasamos eso, y fuimos a Indianápolis para involucrar al estado. Y entonces ellos mandaron orden: “Sigan adelante”, y tenemos el permiso para construir la iglesia. Así que ahora la ciudad no tiene nada que ver en el asunto, es cuestión estatal. Así que entonces tenemos el permiso, y el contratista tiene el—el permiso en su mano en estos momentos, y creo que ellos están listos para comenzar en cualquier momento.
12Y mañana en la noche, si el—si contratista dice que quiere comenzar la próxima semana, entonces simplemente omitiré las reuniones para el… hasta que entremos a Los Siete Sellos. Y si el contratista no puede comenzar la próxima semana, entonces el siguiente domingo, sábado y domingo, tendré la reunión antes de partir.
13Yo iba a tener eso este domingo, pero averigüé que esta noche era noche de la comunión, así que lo omití este domingo. Porque con tal multitud, Uds. no pueden tomar la comunión cómodamente, y entonces cuando tengamos la iglesia más grande sí podremos.
14Ahora, tenemos un futuro presidente. La… Oh, Uds. saben lo que quiero decir, acaba de ser enviado a la familia Hickerson no hace mucho. Y si el—nuestra hermana que es la pianista, si ella puede venir y darnos el tono en el piano, de “Traedlos”, si puede, o de algún cantito de eso tipo… Este fino y pequeño caballero en la familia Hickerson, que han estado esperando por tanto tiempo, ha llegado, un pequeñito muy fino, y él definitivamente es una joya para los Hickerson. Y todos ellos son joyas para nosotros; los amamos y ellos realmente son nuestros hermanos. Estamos agradecidos de que este pequeñito haya nacido en su familia, lo cual ha revolucionado totalmente a la familia. Y si ellos, el padre y la madre traen al pequeño ahora para presentarlo… Miren, la Escritura dice que: “Le traían niños, bebés, para que Él pusiese las manos sobre ellos y los bendijera”.
15Ahora, hay gente en el mundo que cree en lo que llaman “bautismo de bebés”. Y eso es… ellos toman a estos pequeñitos y no los bautizan en lo absoluto, porque sólo rocían agua sobre ellos. Ahora, nosotros no encontramos eso en ningún lado en la Biblia, donde ellos alguna vez rociaron a alguien, a adultos, mucho menos a niños.
16Y así que el bautismo es una confesión de que una obra interior de gracia ha sido efectuada. Y los niñitos pequeños no tienen conocimiento de pecado. Por lo tanto, cuando Jesús murió en la cruz, Él murió para quitar el pecado del mundo. Y cuando el bebé se convierte en un ser humano, y nace en este mundo, ellos no tienen pecados de sí mismos, por lo tanto no tienen de qué arrepentirse. Pero, cuando eso… la Sangre de Jesucristo quita ese pecado. Por supuesto, el bebé nace en pecado, es formado en iniquidad, viene al mundo hablando mentiras, y ellos son pecadores por naturaleza, pero la Sangre de Jesucristo expía eso. Pero cuando el bebé llega a la edad de la responsabilidad, y sabe lo que es correcto e incorrecto, entonces tiene que arrepentirse por lo que ha hecho. Su pecado ahorita es el pecado con el que nació, es el pecado humano, el pecado ahorita es el pecado que Adán y Eva cometieron; y eso fue omitido por Dios, por la Sangre de Jesucristo. Miren, el bebé no tiene pecados de los cuales arrepentirse hasta que él peque, entonces él tiene que arrepentirse. ¿Ven? Y cuando él se arrepiente, entonces es el tiempo para ser bautizado, y entonces él es bautizado por inmersión.
17Hasta ese tiempo, nosotros seguimos las instrucciones de la Biblia, que dice: “Le traían niñitos a Jesús para que Él pusiera Sus manos sobre ellos y los bendijera”. Este padre amoroso en esta noche trae a este bebé al pastor y a mí, para presentarlo. Y ellos creen que al colocarlo en las manos de los representantes de Cristo, lo están colocando en las manos de Cristo. Entonces, por fe, llevamos al bebé a Dios, para dar gracias por traerlo aquí, y le pedimos a Dios que lo bendiga, lo cual llamamos “presentación de bebés”.
18Ahora, Uds. saben cómo yo sería con mis propios hijos. Tengo una niñita en la Gloria esta noche, y ella fue presentada al Señor aquí en el altar. Tengo un muchachito y una niñita sentados allá atrás en esta noche, que aún no han sido bautizados. Una tiene once años, y he estado hablando con ella acerca de eso hoy, con Sara, para que se bautice. Y José sólo tiene siete, así que él está demasiado joven para eso todavía, hasta que… Si él lo deseara, y dijera que Dios estuviera poniendo eso en su corazón, yo entonces lo haría. Pero, cuando son bebés, yo simplemente los presento al Señor, porque esa es la enseñanza Escritural acerca de eso.
19Hermano Neville, acompáñeme aquí hasta donde está este muchacho tan fino. [El hermano Branham se acerca al hermano y la hermana Hickerson—Ed.] Yo tenía temor de… ¿Es éste Hollin? Sí, Hollin, hijjo. Stephen Hollin. Bien, qué bueno. Oh, pensé que él estaba durmiendo. Esa es la naturaleza de los Hickerson, cualquier cosa que esté ocurriendo… El otro día lo vi, y dije “El presidente”, y así por el estilo. Y, por supuesto, eso era demasiado pequeño para él, (¿ven?) hablar de él como un “Presidente”. ¿Cómo estás? Bueno, yo sé que eso debe ser un tesoro para cualquier padre y madre. ¿No les parece? Muy dulce. Y ahora, hermano Hickerson y hermana Hickerson, como un siervo de Cristo, como pastor de Uds., yo llevo a este bebé, por fe, a los brazos de Jesucristo, en Quien Uds. desean colocarlos, en los brazos de Él. 20 Inclinemos nuestros rostros mientras el pastor y yo nos ponemos aquí con nuestras manos sobre el bebé.
21Nuestro Padre Celestial, en la Biblia ellos te trajeron niñitos, para que Tú pusieras Tus manos sobre ellos y los bendijeras. Y verdaderamente Señor, ellos fueron bendecidos. Y ahora, para seguir Tu ejemplo, las cosas que Tú hiciste, nosotros hemos tratado lo más cercano posible, Señor, leyendo la Biblia y siguiendo el ejemplo exactamente como Tú lo hiciste. Y estos padres, el hermano y la hermana Hickerson, nuestros discípulos amados aquí en el Tabernáculo, nos traen esta pequeña porción de gozo que Tú has colocado bajo su cuidado. Eso vino de parte Tuya, Señor. Tú les diste este niño, y ellos ahora desean entregar su pequeña vida a Ti, para un servicio a Ti. Te ruego que bendigas a este niño, que le des una vida larga. Que él viva, si es posible, para ver la Venida del Señor. Ruego que lo bendigas donde quiera que esté. Que él pueda ser criado en un hogar Cristiano, así como ha nacido en uno. Y que él continúe en este hogar. Que el padre y la madre vivan para ver al bebé en el púlpito, si es posible, predicando el Evangelio. Ellos preferirían verlo en esa manera, Padre, que sobre el—el trono en la Casa Blanca, o en cualquier otro lugar, porque ellos son siervos Tuyos, y desean que la vida del bebé sea una dedicación y una bendición para la obra de Dios.
22Ahora te pido Padre, que bendigas al niño. Que la gracia de Dios venga sobre él, y que pueda ser saludable y feliz toda su vida. Y pedimos de nuevo, que el padre y la madre vivan para verlo crecer. Bendice a quien nosotros bendecimos en Tu Nombre.
23Y ahora, pequeño Stephen Hollin Hickerson, yo te entrego a Jesucristo, para que las bendiciones que hemos pedido vengan sobre ti. Sé saludable y fuerte, mi hermanito, y que puedas vivir para glorificar a Dios. Lo pedimos en el Nombre de Jesucristo. Amén. Dios te bendiga. Dios los bendiga a todos. Es un bebé muy dulce. Donde nunca envejeceremos, nunca envejeceremos, En la Tierra donde nunca envejeceremos; Nunca envejeceremos, nunca envejeceremos, En la Tierra donde nunca envejeceremos.
24¿No será maravilloso? Los jóvenes serán adultos, y los ancianos serán jóvenes. Miren, ¿no es eso maravilloso? Y nunca estaremos enfermos, no tendremos pesar, ni moriremos.
25Ahora, los servicios, el hermano Neville lo ha anunciado. También quiero anunciar ahora, que esa reunión, no la olviden, y las reuniones de las que él ha hablado. También, una Sra. Ford que solía venir a la iglesia hace años, yo la llevé a ella donde su hija, hace un par de días, y ella tiene ochenta años de edad, y partió para estar con el Señor anoche a las ocho, creo. Y sus servicios, el pastor y yo los oficiaremos en la capilla de la funeraria Coots, el miércoles a las diez—diez y media, este miércoles que viene. La Sra. Ford… Creo que olvidé cuál era su… Levi, la Sra. Levi Ford. Nuestra… Esa—esa es la madre de Lloyd Ford, a quien Uds. ven en mi libro, aquél que iba a guardarme ese uniforme de explorador, y únicamente obtuve una pierna del pantalón. Ahora, esa—esa es la madre del muchacho. Así que yo la llevé el otro día y oré con ella, la pobre anciana. Y partió para encontrarse con el Señor Jesús.
26Ahora, si el Señor lo permite, yo tenía algo aquí que quería anunciar, y es que los servicios, si ellos vienen para esta semana que viene, (creo que los coloqué aquí adentro, o al menos pensé que lo hice), acerca de lo que iba a hablar para la—la—la próxima, este próximo servicio de la semana que viene. Yo—yo creo que… Pensé que lo había metido en este libro, no sé si lo hice o no. Sí, aquí está. Si el Señor lo permite, el sábado por la noche quiero predicar sobre el tema de: “El por qué un hombre influencia la vida de otro”. Y el domingo en la mañana quiero predicar sobre: “La coronación de la pirámide”. Y el domingo en la noche quiero predicar sobre: “Mi Guía”, el tema: “Mi Guía”, para este domingo que viene, en la noche. Ahora, que el Señor bendiga esas cosas y me ayude, pues he estado fuera, y así un poco de contexto para continuar con esos temas.
27Ahora, en esta noche queremos apurarnos y decir unas cuantas cosas. A propósito, tengo una carta aquí que—que acaba de llegar en el correo, siendo que Billy la recogió hace unos momentos, de algunos hermanos que están en Michigan, y esto viene de la asociación ministerial que tiene muchas cosas. Eso es lo que enreda las cosas, ¿ven Uds.? Lo cual, ellos afirman aquí que algunos hermanos allá dijeron que yo los envié allá, y ellos están predicando que los hombres deberían dejar a sus esposas y buscar su compañera espiritual, y que—que yo soy perfectamente infalible. Que no hay nada… Y oh, algunas de las cosas más terribles que Uds. alguna vez han oído. Y la asociación ministerial se dio cuenta de eso, y ellos me están escribiendo una carta al respecto, y que yo los envié allá y eso está causando mucha confusión. Y algunos de ellos están profetizando y diciendo que un hombre debería dejar a esta esposa e ir y casarse con aquella. Miren, esta iglesia sabe que nosotros no respaldamos tal disparate como ese.
28Nosotros creemos en la Biblia. Creemos que cuando un hombre toma a una mujer, esa es su esposa, y que sólo la muerte puede separarlos. Eso es lo único. Nosotros no creemos tal cosa como esa. Tampoco creemos en el amor libre. No creemos en esa cosa. Creemos absolutamente la Biblia y sólo Eso. Así que le sacaré fotocopia a esta carta, y daré mi respuesta a eso y la pondré en las revistas, y eso—eso lo resolverá. Espero que lo haga, de algún modo, les contestaré.
29Ahora, esta noche, antes que abramos la Escritura, hablemos con nuestro Señor.
30Nuestro Padre Celestial, estamos acercándonos a Tu Trono de misericordia, en el Nombre del Señor Jesús, aquel Grande que descendió de la Gloria para develarnos las riquezas de los tesoros de Dios. Cuánto te agradecemos por este gran Jesús Quien fue la manifestación de Dios, hecha personalmente a nosotros, y que a través de Él tenemos redención de nuestros pecados. Y ahora hemos pasado de muerte a Vida, porque creemos en Él. Porque está escrito de Él, que dijo: “El que oye Mi Palabras, y cree al que me ha enviado, tiene Vida eterna; y no vendrá al juicio, mas ha pasado de muerte a Vida”.
31Bendice Tus Palabras en esta noche, Señor. Y estamos aquí para tomar la comunión en breves momentos. Cristianos, conciudadanos del Reino se reunirán alrededor de los altares, y allí tomarán lo que llamamos “la comunión”, esa—esa pequeña porción de—de sacramento que Tú nos has dejado, para mostrar que creemos que Tú moriste por nuestros pecados, y que al tercer día resucitaste, y que vives por los siglos de los siglos, y hacemos esto hasta que Tú regreses, según se nos manda en las Escrituras. Santifica nuestros corazones de malos pensamientos y de todo aquello que hemos hecho que haya sido contrario a Tu gran voluntad. Padre, perdónanos, y danos de Tu gracia en esta noche. Impártenos ahora el Pan de Vida, en la Palabra, mientras la leemos y hablamos de Ella. Te lo pedimos en el Nombre del Señor Jesús. Amén.
32Ahora bien, en el Libro de Apocalipsis, comenzando con un versículo solamente, deseo leer el versículo veinte, o el versículo uno del capítulo veinte. Vi a un ángel que descendía del cielo, con la llave del abismo, y una gran cadena en la mano.
33Ahora, deseo hablar, (si sería), si podría llamarlo un texto de esto, o sacar un contexto de este texto, durante los próximos veinte o veinticinco minutos, y me gustaría llamarlo: “La Llave De La Puerta”. Ahora, no deseo llamarlo “las llaves”, porque a Pedro le fueron dadas “las llaves del Reino”. Pero quiero llamarlo así: La Llave De La Puerta. Y luego, inmediatamente después de esto, quiero hacer unos pocos comentarios sobre la comunión, antes que la tomemos en esta noche.
34Ahora, una llave. Me doy cuenta aquí donde leímos, que este Ángel descendió del Cielo, teniendo la llave en su mano. Creo que es en Apocalipsis 13 o 19, donde encontramos otra vez, a otro Ángel viniendo con una llave. Y una llave es, el propósito de una llave es para abrir algo, algo que ha estado cerrado, o es algo que debería estar cerrado. Pero una llave es dada para ese propósito.
35Ahora, hay muchas clases de llaves, porque tenemos muchos usos para las llaves. Hay llaves para los almacenes, hay llaves para su propia casa, hay llaves para su automóvil. Nosotros las llamamos llaves, y son llaves. Y muchas veces pueden ser duplicadas. O para la casa, a veces pueden hacer, lo que llamamos la llave maestra. En otras palabras, es una llave que es hecha para cuadrar con las palanquitas, reacciona con eso, y es que—que hace que la cerradura funcione de cierta manera y casi puede abrir cualquier puerta, se llama: “la llave maestra”. Es como un armazón de muchas llaves, y de esa manera puede abrirse, ya sea con nuestras casas o aun nuestros automóviles, y pueden ser duplicadas. Y luego hay…
36Cualquier llave no puede abrir ninguna puerta hasta que sea usada por una mano. Tiene que haber algo que use la llave. La llave en sí no puede usarse ella misma. Tiene que haber algo que maneje la llave.
37Es como este micrófono por el cual—por el cual estoy hablando. Ese micrófono es mudo. A menos que haya algo que hable a través de él, él no puede hablar por sí mismo. Tiene que tener algo que hable a través de él. Así que no es el micrófono, sino que es la voz o el—el sonido detrás de eso, el micrófono transmite la—la onda de aire, a su oído.
38Ahora, así es como es al predicar el Evangelio. No somos nosotros mismos, como ministros, porque nosotros no somos el Evangelio. Pero únicamente somos transmisores que transmiten la Voz de Dios a través de nuestra agencia, de hombres, al oyente.
39Una visión es de la misma manera. Yo no sé qué decirle a la iglesia en este tiempo concerniente a una visión. Pero si el Espíritu Santo me mostrara a mí primero una visión, entonces yo transmito esa visión a aquél a quien va dirigida. Así que no soy yo, la visión no era yo. Fue Dios el que dio la visión y yo actué como un transmisor, para traer el mensaje de la visión a la gente.
40Ahora, una llave es la misma cosa. (Perdónenme). La llave únicamente puede ser sostenida en una mano que abre la puerta. Vean, tiene que haber una mano. Ahora, y la llave sobre la cual voy hablar esta noche… solamente hay una mano que puede sostener esta llave, y esa es la mano de fe. Es la única cosa que puede—puede sostener esta llave. Y las manos sostienen otras llaves, pero se necesita una mano de fe para eso.
41Ahora, tomemos por ejemplo la llave del conocimiento. Miren, un hombre tiene que, si él está tratando de acumular conocimiento, (¿ven?), miren, hay una llave para eso. Hay un camino que este hombre tiene que abrir. Él tiene que hacerlo, tomar sus libros y su enseñanza, y él no puede.... nadie podría hacer que él aprenda. Pudieran enseñarle, pero él tiene que aprender. Y la única forma en que esto puede lograse, es que él tiene que captar esa llave, ese algo allí dentro que le devela o de-… le revela ese conocimiento que él está buscando.
42Por ejemplo, hay gente que intenta tocar un piano, y ellos… o música. Ellos no saben cómo hacerlo. Podrían ir allí y el maestro pudiera darles lección tras lección, pero ellos nunca aprenderían. Ellos simplemente no pueden captar la llave de ese misterio, de cómo suenan los ritmos y los sonidos y el tono. Se necesita la llave.
43Y en la matemática, existe una llave para la matemática, que uno simplemente tiene que captarla. He visto a hombres que pueden tomar cifras en cuatro columnas, y colocar sus dedos, un dedo en cada columna y bajar así hasta quizás cinco o seis filas, y colocar la respuesta al final. Van calculando cuatro columnas a la vez, de uno hasta nueve. Y a mí se me dificulta una sola fila, a menos que tenga suficiente dedos en las manos y los pies, para calcular una sola fila. Yo simplemente nunca pude encontrar esa llave. Pero vean, algunos sí tienen esa llave para eso y saben cómo hacerlo.
44Y hay una llave para el conocimiento, un hombre que busca el conocimiento. Hay una llave para la ciencia, para las investigaciones científicas. Miren, hay… esa es un llave tremenda. La gente busca esa llave.
45Como hace algún tiempo encontraron un átomo, y supieron que había átomos, y que esos átomos formaban moléculas y demás. Ahora, ellos se pusieron a investigar, alguien creyó que si el átomo lo ligaba todo, si le pudieran dar la vuelta al átomo, eso entonces tomaría lo que lo está ligando y lo destruiría. Porque todo es ligado por átomos, eso lo sabemos. Miren, ese poste es ligado por átomos. Ud. mismo es ligado por átomos. La grama, los árboles, todo es ligado por átomos. Bueno, si ese átomo, teniendo una sola dirección, si ese orden pudiese ser roto y vuelto en otra dirección, eso entonces destruiría. Y ahora, los grandes científicos creen que eso pudiera ser hecho, y trabajaron y trabajaron, y se sentaron horas tras horas, semanas tras semanas, años tras años, hasta que finalmente lo conquistaron.
46Creo que Tomás Edison fue el de la luz, dicen que fue el hombre que tuvo el conocimiento que pudo descubrir la luz de electricidad. Él es el inventor del bombillo. Y él ni siquiera se acostaba por la noche. Tomaba un emparedado en su mano y se comía la comida, y se quedaba allí haciendo cálculos y trabajando. En algún lugar allí en su mente algo le decía que lo podía hacer. ¿Qué es eso? Es una llave que puede abrir el camino.
47No hace muchos años, había un—un hombre que creía que él tenía talento para escribir tiras cómicas. Él creía que tenía la llave en su mano. Y quería… Fue… Él vivía en Kansas. Él fue al editor del gran periódico de Kansas City, y se llevó algunos de sus escritos. Y el editor le dijo: “Señor, Ud. simplemente no tiene ese talento. Ud., no hay necesidad de que haga el esfuerzo, Ud., Ud. no puede hacerlo”. Pero eso no le satisfizo. Él sabía que sí lo tenía. Así que él regresó otra vez y otra vez, intentándolo, pero él (el editor) lo rechazaba. Finalmente él fue a otros lugares, y también lo rechazaban diciéndole: “Señor, Ud. sencillamente no lo tiene. Ud. no puede hacerlo”. Pero con todo eso él creía que podía hacerlo. Y así es como se hace, ¡él tiene algo en la mano! Por fin consiguió un trabajo, escribiendo algo para, creo que el editorial o algo para una iglesia, alguna clase de tira cómica para la iglesia. Y él alquiló un pequeño ra- o un garaje lleno de ratones, donde los ratones estaban corriendo por todo el lugar y todo lo demás, sobre sus hojas, y él empezó a fijarse en la peculiaridad de un cierto ratoncito. Allí fue donde nació la historia de Mickey Mouse. Ahora es un Walt Disney multimillonario. ¿Por qué? Él tenía algo en su mano, y sabía que lo tenía, sabía que podía hacerlo. Y así es como se alcanza todo gran éxito. Cuando hombres y mujeres tienen algo en su mano, que ellos saben que sí pueden hacerlo.
48Cuando la polio azotó la nación. Lo cual, a todos se nos manda ahora a ir a ponernos esta vacuna, para erradicarla. Cuando la polio azotó… Ayer escuchaba a un doctor mientras iba manejando por la carretera, era un doctor de Louisville. Él dijo: “Hace algunos años, cuando esa gran plaga golpeó a Louisville”, dijo: “si hombres hubieran estado allí donde yo estuve, y vi cincuenta y siete respiradores de una sola vez, y hombres, mujeres, niños y niñas paralizadas con una enfermedad llamada ‘polio’, y no había nada que pudiera hacerse al respecto”. Dijo: “yo no quisiera volver a ver una cosa como esa”.
49Pero la ciencia pensó: “Si hay un mal tan terrible como la polio, seguramente habrá algo para contrarrestarlo”. Y ellos lucharon, se pararon en las calles con botas, (esos bomberos), extendieron sus sombreros, y pidieron, mendigaron, hicieron de todo, tratando de encontrar la llave para abrir la puerta de la libertad. Y finalmente, un caballero Cristiano llamado Salk descubrió la vacuna. ¿Por qué? Había un mal en la escena, había un asesino en la escena; pero había también una llave en algún lugar que podía abrir la libertad otra vez para el hombre, y la vacuna Salk fue el gran tratamiento. ¡Oh, lo que puede hacer la llave! La vacuna fue producida, y ahora se está erradicando la polio con esta vacuna, porque era cuestión de “nunca estar cansado y nunca darse por vencido”; esa llave estaba por allí en alguna parte. Había una vacuna para contrarrestar eso, y ellos estaban decididos a encontrarla.
50Si hay un mal tan terrible como la polio, difteria, viruela, fiebre amarilla, tétano, trismo, y así por el estilo, estos males que la ciencia ha sido capaz de combatir día y noche, hasta que han encontrado una vacuna contra eso, porque es maligno, es algo que mata, ¿cuánto más hay una llave de salvación para un hombre que está en la cárcel del pecado? Hay una llave de esa puerta, para liberar a los hombres de eso.
51Una llave, generalmente, cuando ella gira la cerradura, y, cuando Ud. busca una llave, tiene que haber algún tesoro, algo que es de valor, o Ud. ni siquiera lo cerraría con llave. Si no vale la pena cerrarlo, Ud. lo dejaría así. ¡Pero cuando vale la pena cerrarlo! Así que una llave por lo regular es la—la nota de algo, o la manera para entrar a algo que es valioso. Miren, la llave es para eso, abrirá algo que es valioso.
52Ahora, leemos en San Juan, el capítulo 10, Jesús dijo: “Yo soy la Puerta del redil. Yo soy la Puerta”, no una puerta, “la Puerta, la única Puerta. Yo soy el Camino, el único Camino, la Verdad, y la Vida, y nadie viene al Padre sino por Mí. Yo soy la Puerta del redil y todos los que antes de Mí vinieron son enemigos, ladrones y salteadores”. Él es la Puerta del redil. Él es la Puerta de la salvación.
53“No hay otro Nombre dado debajo del Cielo por el cual podamos ser salvos, únicamente a través del Nombre de Jesucristo”. Ninguna iglesia, ni denominación, ni credo, ni doctrinas de cualquier cosa; únicamente a través del Nombre de Jesús. Esa es la—esa es la Llave. ¡Con razón Pedro pudo usar una de ellas en el Día de Pentecostés! Ellos querían saber cómo entrar por esa Puerta. Él usó la llave. Y hay una sola llave, porque sólo hay una Puerta. “Yo soy la Puerta”. Y Pedro tenía la Llave de Ella. Y él dijo: “Arrepentíos, cada uno de vosotros, y bautícense en el Nombre de Jesucristo para la remisión de sus pecados, y recibiréis los tesoros de Dios”. Es la Llave de la Puerta, y Jesús es la Puerta. Hay una sola Puerta para la sanidad, y Jesús es esa Puerta.
54Hay una sola Puerta para la paz. Sí. “Mi paz os doy”. Él es única Puerta para la paz genuina. Ud. pudiera pensar que tiene paz. Pudiera acumular suficiente dinero para comprar su casa, pudiera acumular suficiente dinero para comprarle ropa a sus hijos, tener comida para comer, Ud. pudiera haber acumulado suficiente popularidad para ser popular entre la gente. Pero cuando Ud. se quita los zapatos en la noche y se prepara para acostarse, hay solamente Una Cosa que le puede dar paz. Es decir, si Ud. supiera que estuviera muriendo esa noche, sólo existe una Paz, y, esa es, Jesús es la Paz. Él es nuestra Paz.
55Él es nuestra Sanidad. “Yo soy Jehová tu Dios, que sana todas tus dolencias”.
56Él es la Puerta al Cielo. Y no hay otra puerta ni otro camino, sino a través de Jesucristo. Él es la Puerta al Cielo.
57Y ahora, Jesús es la Puerta a todas estas cosas, y la fe es la llave que abre la Puerta. Miren, si Jesús es la Puerta a todas esas promesas de Dios, fe en Su obra consumada abre la puerta de cada tesoro que hay dentro del Reino de Dios. ¿Lo ven? La llave es… Fe es la llave que abre cada promesa que Él hace. La llave de fe hace eso, fe en Su obra consumada. Estas son las llaves de las que estamos hablando.
58Ahora, en Hebreos capítulo 11, tengo una serie de ellos apuntados aquí, estos héroes de la fe. Fue la llave de—de la Puerta, lo que tapó la boca de los leones. Fue la llave, fe, que abrió las cárceles. Fue la fe, la llave de la fe, la que apagó fuegos impetuosos, evitó el filo de la espada, la que trajo a los muertos de nuevo a la vida. Fue la fe, la llave de la fe en el Dios vivo. Esa mano, ese hombre, esa mujer, que pueden tomar esa llave de la fe, pueden abrir cada promesa que Dios ha hecho. Pero si Ud. no tiene esa llave, Ud. solamente está como adivinando, nunca la abrirá. Ud. golpeará contra ella, porque esta llave…
59Cualquier llave, hecha correctamente, es conforme a las palancas dentro de la cerradura, y se requiere cierta forma, cierta formación de la llave para dar vuelta a las palancas. Y con tan sólo un error en una palanca, eso echa a perder todo el asunto.
60Por lo tanto, yo creo en el Evangelio completo, cada Palabra de Dios, la cual pone en libertad al poder de Dios, y derrama Sus bendiciones en el pueblo. Es la llave de la Puerta, la que lo abre. ¡Oh, esos grandes héroes, esos profetas y grandes hombres de la Biblia, que tenían esa llave! Por esa razón podían tapar la boca de los leones, apagar fuegos impetuosos, evitar el filo de la espada, traer a los muertos de nuevo a la vida, y hacer toda clase de milagros, es porque ellos tenían esa llave y sabían que funcionaba, porque era una llave con raíz en las Escrituras.
61Ahora, si yo estoy adivinando con una llave de credos, no sé lo que hará. Si ellos dicen: “Mi iglesia habla como esto”, yo no sé acerca de eso.
62Pero cuando la Biblia lo enseña, y yo tengo la llave de fe en mi mano, o en mi corazón, que dice que: “Esa es la Palabra de Dios”, eso apagará el fuego impetuoso, abrirá la sanidad para los enfermos, abrirá la salvación para los perdidos. Yo tengo que venir a la Puerta, todo es en Su Nombre. “Todo lo que hagáis de palabra o de hecho, hacedlo en Su Nombre”. Sabiendo que la llave que Ud. tiene es fe, porque es una llave hecha Escrituralmente. Ahora, si es una llave de credos, o una llave denominacional, yo no sé lo que hará. Pero si es una llave Escritural, ella abrirá, porque Dios así lo ha dicho. Miren, oh, con razón ellos podían apagar el fuego impetuoso, y todo lo demás, es que ellos tenían la llave.
63Con la primera seña de parte de Dios para uno de aquellos profetas, ya nada los podía detener. Él no tenía que hacer como hace conmigo algunas veces, repetírmelo una y otra vez; y quizás con Ud. (ojalá no sea el caso), pero me sigue diciendo: “Ve, haz esto”, y luego uno se va tambaleando a medias, “Entonces ve y haz esto”, y “Regresa y hazlo de nuevo; no lo hiciste bien”. ¡Con una sola señita! Sólo, ellos simplemente podían sentir al Espíritu decirles: “Es lo que deben hacer”, y ya nada iba a detenerlos. Hermano, ellos—ellos—ellos taparon la boca de leones, evitaron el filo de la espada, apagaron el fuego; ellos hicieron todo con sólo una señita de parte de Dios, porque tenían la llave en la mano, ¡esa fe tan grande! Ellos hicieron cosas por Dios porque nada podía detenerlos. ¡Oh, qué glorioso!
64Como aquel joven que en cierta ocasión fue donde un hermano anciano el cual era un anciano piadoso, un profeta de Dios. Y él oyó que ese hombre testificaba constantemente, y hablaba constantemente de la bondad de Dios, y de lo que era Dios, y de lo que era Cristo, y simplemente seguía adelante, hablando. Finalmente, este joven iba a ser ordenado en el ministerio, así que vino a este cierto anciano sabio, y le dijo: “Señor, quiere hacerle una pregunta”. Él dijo: “Pregunta pues, joven”.
65Él dijo, “¿Es verdad que Cristo significa tanto para Ud. como Ud. lo dice?”
66Dijo: “¡Él significa más para mí que el aire que yo pudiera tener para hablar!” Allí lo tienen. ¿Qué era eso? Él había encontrado la llave.
67Basado en eso, aquel joven dijo: “Si Ud. reclama esas cosas, y me dice que son tan reales como Ud., entonces yo quiero conocer a ese mismo Jesús, en esa misma realidad”. ¿Qué era eso? Él sabía que aquel anciano tenía una llave, que él podía abrir y podía cerrar.
68Uds. saben, una llave que cierra, también abre. ¿Ven? Uds. pueden soltar o atar. Correcto. La misma llave que cierra, abre. La llave que abre, puede cerrar. Y esa es la pura verdad, ¿ven?, porque funciona de ambas maneras. ¡Qué lastimoso es que la iglesia haya perdido la visión de eso! Qué cosa tan triste fue cuando la iglesia se vendió a los credos, como lo hemos hecho hoy en día, y ahora llama a unirse.
69Vemos adonde la gran jerarquía romana y ellos se van a reunir ahora, van a cambiar algunos programas. Yo pensaba que ellos no cambiaban; pero lo van a hacer de todas maneras, le dan a cada sacerdote el poder de un papa, y—y donde sea que él esté, y lo demás. Qué lastimoso es que la iglesia se haya entregado a los dogmas en vez de a la Palabra. ¿Ven? Allí es donde ellos dejaron la llave, allí mismo. Es por eso que los grandes milagros y señales no ocurren entre la gente hoy en día, los cuales ocurrían antes, ¡ellos han perdido ellos la llave! Sí, ellos conocen la Puerta, saben que la Puerta está allí, pero la cosa que sigue es tener la llave para abrir la Puerta. Los tesoros están detrás de la Puerta. Ellos están cerrados bajo llave, fuera del alcance de la vista, para el incrédulo. Pero el creyente, quien tiene fe y puede tomar la llave de la fe, puede abrir estas Puertas. Sí señor.
70Cierta vez, hace algunos años, había un hermano misionero, y él sintió que tenía un llamado para ir a África. Él era un hombre joven; tenía una esposa y dos hijas, muy bonitas, las niñitas, tenían como siete u ocho años, cada una. Y este joven no podía alejarse de ese llamado. Él era un—un ministro, tenía una iglesia preciosa en el país. Pero él sencillamente no podía alejarse de ese llamado, él “debía ir a África. Y él oró día y noche. Él no quería ir. Pero Dios seguía hablándole: “¡Debes ir!” Y finalmente llegó a un punto en que él, un reto, donde, ¡él—él debía ir!
71Así que fue a la directiva misionera de su iglesia, y dijo: “Dios me ha llamado para ir a los campos misioneros allá en las junglas de—de Rodesia”. Y esta jungla está llena de malaria, fiebre y con ese sol tan caliente, hay plagas y lepra, y toda clase de enfermedades allá en esta jungla, lo cual sería donde él iba a vivir, pasar el resto de su vida. Vendió su casa y todo lo que tenía. Entonces la directiva misionera quería probarlo, y le dijeron: “Mire, ¿Ud. está seguro?” Él dijo: “Estoy seguro”.
72Ellos le dijeron: “Señor, ¿lo ha pensado Ud. en esta manera, que Ud. tiene dos niñitas preciosas, y tiene una—una esposa joven muy amorosa, y si Ud….? ¿Por qué tan sólo no va allá y ve cómo es y luego regresa?”
73Él dijo: “No, el Señor me habló. ¡Oh, es tan real!” Dijo: “El Señor me llamó. Y yo—yo no quiero dejar mi casa, no quiero dejar mi iglesia y mi gente, pero el Señor me ha llamado para ir allá a esa jungla”.
74Y le dijeron: “Señor, ¿sabía Ud. que sus niñitas podrían contraer fiebre amarilla o la fiebre del paludismo, y morir, durante la noche?” Y le contaron de diferentes personas que habían perdido sus hijos, esos pequeñitos, por llevarlos allá, debido a enfermedades para las cuales no tenían vacuna. Y le dijeron: “Piense en la lepra, en su hermosa esposa y en sus dos niñitas con lepra, y ese sol tan caliente y demás cosas con las cuales Ud. tiene que lidiar”. Dijeron: “¿No tiene Ud. miedo, y el peligro de llevar a sus hijas a un lugar como ese?”
75El misionero se paró allí, ese hombre joven, y las lágrimas empezaron a correr por sus mejillas, él se volteó y les dijo: “¡Hermanos míos! Mi visión del llamado de Dios”, dijo él: “si Dios me ha llamado a África, mis hijos y mi familia están más seguros en África que en cualquier lugar del mundo”. Amén. ¿Qué era eso? Él tenía la llave de su llamamiento, él tenía fe en aquello de lo que estaba hablando. ¡Oh, yo pensé, qué declaración tan valiente! Cuando yo escuché eso por primera vez, mi corazón saltó. Vean: “Si Dios me ha llamado a África, mis hijas en la lepra y en las plagas y todo lo demás, están más seguros allí que en cualquier otro lugar sobre la faz de la tierra”. Él tenía la llave. Eso es lo que se necesita.
76Cuando Ud. tiene la llave, no hay temor, no hay duda, no hay pregunta. Ud. no tiene que preguntarle a alguien más al respecto, Ud. sabe con exactitud. Ud. la tiene en las manos, y sabe qué hacer. Amén. Ud. bien sabe lo que está haciendo, y sabe que la puerta abrirá. Ud. ha examinado las palancas y sabe que es estrictamente la cosa correcta, la puerta abrirá cuando Ud. meta la llave en ella.
77¡Oh, si tan sólo la iglesia poseyera las llaves! Si tan sólo la iglesia poseyera esa llave de fe, nosotros podríamos abrir cualquier puerta, cualquier enfermedad, cualquier plaga, cualquier caso que hubiese. Eso pudiera abrirse a nosotros si tan sólo pudiéramos poseer esta llave. Este hombre tenía la llave de su llamamiento.
78Perdónenme un testimonio personal. Recuerdo hace como unos quince o diecisiete años, más o menos, cuando el Señor me habló allá en el río, cuando Él descendió en esa Columna de Fuego Cuya fotografía Uds. ven, y me habló y me dijo: “Tú llevarás este Mensaje alrededor del mundo”. Y recuerdo que estaba allí en Green’s Mill cuando Él me habló.
79Yo fui y le conté al pastor, y él me dijo, me preguntó: “Billy, ¿Qué comiste esa noche? Tú tuviste una pesadilla”. Él dijo: “Vuelve a tu trabajo. Tú estás trabajando en la Compañía de Servicios Públicos, tienes un buen trabajo, regresa allí y encárgate de tu—tu negocio, hijo”. Dijo: “Tú tuviste una pesadilla. Comiste algo”. ¡Eso no me desconcertó en lo más mínimo!
80Cuando yo empecé a salir en los servicios de sanidad, muchos de Uds. aquí recuerdan mi Mensaje esa mañana, yo prediqué sobre: “Así Como David Fue A Enfrentarse Con Goliat”.
81Y me dijeron, él dijo: “En este día de ciencia moderna, cuando tenemos toda clase de investigación médica, cuando tenemos los mejores doctores, cuando la iglesia ha olvidado la sanidad Divina y cosas así por años y años, ¿cómo vas tú a ir ante un gran gigante como ese? ¿Cómo vas a enfrentarte a los metodistas, bautistas, presbiterianos, y demás, e incluso a los pentecostales, quienes la han olvidado por un buen tiempo, y se han ido a sus credos? ¿Cómo vas a encarar, sin ninguna denominación ni nada más que te respalde? ¿Qué vas a hacer, Bill?” De alguna manera u otra, eso no me desconcertó en lo más mínimo, ¡porque yo tenía una llave en la mano! Yo dije… Ellos dijeron: “Nadie te creerá. No podrás hacerlo. Nadie te creerá”.
82Yo dije: “A mí no me importa. Una cosa es segura; Dios me llamó, y debo ir porque Dios me llamó”. Yo tenía la llave. Él me había llamado, me había mostrado, me había dicho, y yo vi Su Presencia cuando Él me comisionó, ¡y la llave estaba allí!
83El pastor dijo: “Con una educación de séptimo grado, ¡y vas a predicar y a orar ante reyes y monarcas!” Yo dije: “¡Eso es de acuerdo a Su Palabra!”
84El año pasado, más o menos en este tiempo, o una semana o dos antes, cuando yo vine aquí a la iglesia y les dije que el Señor Dios me había dado una visión acerca de ir… hacer un viaje de cacería, y que yo iba a encontrar un—un cierto animal, que iba a tener cuernos de cuarenta y dos pulgadas. Y al regresar de cazar este animal (en dónde iba a estar, y la posición en que estaría), y que en el camino de regreso yo iba a matar un oso grizzly de puntas plateadas. Y fui a este cierto lugar y le dije al hombre, y él dijo: “Yo no sé de ningún animal que tenga esa apariencia. Y en cuanto a un oso grizzly, yo nunca he visto uno”. Yo dije: “Pero en algún lugar tiene que estar aquí”.
85Él entonces dijo: “Nosotros ni siquiera estamos yendo a una región donde hay osos. Vamos a ir donde hay ovejas, allá más arriba del límite de la vegetación arbórea”. Bueno, fui con él.
86Y el segundo día, en el mismo lugar, exactamente donde el Señor me había dicho, allí estaba el animal. Así que fui y maté el animal, y mientras le estábamos quitando la piel y los cuernos y demás, él dijo: “Quiero preguntarle algo. Ud. me dijo hace tres días cuando salimos del—del campamento, que después de que Ud. le disparara a este cierto animal, que en el camino de regreso Ud. ‘iba a matar un oso grizzly de puntas plateadas’”. Yo dije: “¡Eso es ASÍ DICE EL SEÑOR!”
87Dijo: “Yo no estoy dudando”, dijo, “porque mi hermano era epiléptico, y Ud. nunca lo había visto en su vida, cuando Ud. estuvo aquí en una ocasión, y me dijo que ese muchacho iba a ser sanado cuando yo hiciera cierta cosa. Y así fue”. Él dijo: “Pero mire, hermano Branham, quiero preguntarle”, dijo, “yo puedo ver hasta esa montaña donde está el límite de la vegetación arbórea, donde están esos caballos. Y no hay nada allí, no hay ni una pizca de pasto, no hay ni una roca, no hay nada”. Musgo de caribú, el cual es como de dos pulgadas de alto, más allá del límite de la vegetación arbórea, por una milla o más sobre el límite de los árboles. Dijo: “¿Adónde va a estar ese oso?”
88Yo dije: “Dios es Jehová—proveerá. Si Él me ha dicho que habrá un oso allí, habrá uno allí”.
89Y mientras íbamos bajando la montaña, cada vez que nos acercábamos más o menos media milla, él decía: “Hermano Branham, ya casi es hora de que aparezca ese oso”. Yo decía: “No te preocupes, él estará aquí”.
90Y cuando estábamos casi a distancia de unas quinientas yardas de donde estaban los caballos, tuvimos que descansar otra vez por causa de los cuernos tan pesados y cosas que llevábamos en la espalda. Él volvió a mirar para todos lados, y vi su rostro mientras él me miraba, como si en su corazón él estaba preguntándose. Vean, él había esperado que el animal estuviera allí, pero no tenía la llave.
91Pero de alguna manera, por la gracia de Dios, Él nunca me ha fallado. Cuando Él me dijo que habría un oso de puntas plateadas allí, yo tenía la llave. No lo dudé en lo absoluto, en ningún momento. Me volteé hacia él y le dije: “Bud, estará allí”. Y tan pronto como me volteé, allí estaba el oso [Espacio en blanco en la cinta—Ed.] parado justo más adelante de nosotros, como a una media milla.
92Él se puso los binoculares y dijo: “Billy, créeme, ¡es un oso de puntas plateadas enorme!”
93Vean, la llave, una visión, la Palabra del Señor, y no hay nada que pueda cambiarla o detenerla. Lo que la iglesia necesita en esta noche no es una educación. Lo que la iglesia necesita en esta noche no es una denominación. Lo que la iglesia necesita en esta noche no es credo. Lo que la iglesia necesita en esta noche es la llave de las Escrituras, de la Puerta. Lo cual, Cristo es la Puerta, y Él es la Palabra. Fe en la Palabra del Dios viviente abre cualquier puerta. Dios, danos la llave. Danos la llave.
94Hebreos, el capítulo 12, dice: “Teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y de la incredulidad que nos asedia”. Allí dice “pecado”, lo cual, pecado es “incredulidad”. ¿Ven? Hay un solo pecado y es la incredulidad.
95Y pecado quiere decir “no pegar en el blanco”. Es como cuando Ud. está disparando, si no pega en el blanco, será mejor que ajuste su arma, (¿ve?), porque algo anda mal. Ud. no pegó en el blanco. Vea, regrese e inténtelo de nuevo. ¿Ven? Quiere decir darse la vuelta, Ud. no ha pegado en el blanco. Cuando Ud. quiere ser un Cristiano, y va y se une a la iglesia, Ud. no ha pegado en el blanco. Cuando Ud. quiere ser un Cristiano, y ha sido rociado en el nombre del “Padre, Hijo y Espíritu Santo”, Ud. no pegó en el blanco. Será mejor que regrese. No dará en el blanco. De seguro se le irá el tiro por cualquier parte. Hay una sola Cosa que puede mantenerlo a Ud. alineado perfectamente, y esa es la Escritura, la Biblia, la Palabra. Porque, tanto los cielos como la tierra pasarán, pero la Palabra de Dios nunca pasará.
96Así que, tenga la llave, ¡fe en la Palabra! Con cada porción de fe que Ud. crea, si no duda en lo más mínimo, Ud. puede abrir cada puerta que se interponga entre Ud. y la bendición que Dios tiene para Ud. Que Dios nos ayude a tener las llaves, es mi oración. Inclinemos nuestros rostros ahora para orar.
97Nuestro Padre Celestial, te damos gracias en esta noche que Tú nos has dado una llave para abrirnos la salvación. Yo—yo te doy gracias por eso, Señor, porque somos salvos, y por la llave que hemos podido usar hasta este momento. Pero, Dios, danos fe, para que cada una de estas Palabras escritas en Tu Libro que son palanquitas, y esta Llave llamada Jesús… esta Puerta, quise decir, llamada Jesús; y la llave, llamada fe, toque cada Palabra, y la abra. Mueva esa palanquita hacia abajo y podamos entrar a esa bendición. Padre Celestial, danos las llaves, para que podamos tener fe en las promesas de Dios, y que nuestra fe no falle, sino que podamos servirte a Ti y aquellos con quienes nos asociamos.
98Perdona cada pecado de nuestra incredulidad, Señor, y ayúdanos a ser Tuyos. Ahora nos acercamos a la mesa de la comunión, y ruego, Padre Celestial, que perdones todos nuestros delitos, para que podamos entrar en el gozo del compañerismo alrededor de la mesa de Dios. Lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
99Mi hermano, hermana, si Ud. tiene la llave del Reino, la llave de la Puerta, la llave de la salvación, que Dios le ayude a abrir las puertas y deje que Jesús entre. Deje que Él le dé las cosas que Ud. tanto—tanto desea.
100Ahora, sólo un momento antes que empecemos a leer sobre la comunión, quiero decir algo porque hoy es comunión. Y cuando venimos a este altar, hay una sola forma de venir, y esa es, si tenemos la llave de la fe en nuestras manos, que nos hace saber que nuestros pecados son perdonados. Pero si no tenemos la llave para abrir esa Puerta, de que nuestros pecados son perdonados, entonces no tenemos ningún negocio en la mesa del Señor. Porque el que come y bebe indignamente, sin discernir el cuerpo de Señor, juicio come y bebe para sí. Miren, eso es verdad.
101Supongo que todos sabemos que hoy es el día nacional de la comunión. Este es el día en que todas las iglesias toman la comunión. Es el día nacional de la comunión en todo el país. Y yo pensé que sería apropiado hablar una palabra o dos sobre la comunión antes de tomarla, mientras que el pastor, si es tan amable, prepara las Escrituras para la lectura del—del orden en la mesa del Señor. Ahora, esta comunión… Miren, no tomaré sino sólo como diez minutos.
102Esta comunión que estamos a punto de tomar, ha sido la más grande disputa de cualquier doctrina en la Biblia. Eso fue su... una de las primeras disputas en la iglesia primitiva. Y hoy en día los protestantes, los episcopales y metodistas, y muchas de las iglesias protestantes, aceptarían gustosamente la católica—la doctrina católica romana, si tan sólo pudieran superar ese pequeño tema de la comunión. Pero ellos están de acuerdo que el sacerdote debería ser casado y ser ministros, la iglesia católica estuvo de acuerdo con eso varias veces en sus conferencias y reuniones. Ellos están de acuerdo en eso. Y ellos están de acuerdo en diferentes oraciones, y así por el estilo, la iglesia protestante está de acuerdo con eso. Y los catecismos y demás, y el pequeño altar aquí y allá, la iglesia católica está dispuesta a hacerlo. Pero cuando se trata de la comunión, ahí es donde están en desacuerdo. Cualquiera que haya leído la historia sabe eso. Pero, por supuesto, a mi manera de pensar, ellos tendrían mucho de lo cual apartarse, antes que yo—yo pudiera aceptarlo, ¿ven Uds.?, porque no es Bíblico.
103Pero quiero que le digan una cosa a la iglesia católica. ¿Saben Uds. que la iglesia católica, en el principio, era la iglesia pentecostal apostólica? ¡Claro que sí! Lo era en el comienzo de la iglesia. Y vean adonde ellos— adonde han llegado, se han mantenido quitándole a la Palabra e inyectando un dogma.
104Y si la iglesia pentecostal existiera otros cien años, estaría más lejos de la Biblia de lo que está hoy en día la iglesia católica, por la manera en que está yendo ahora.
105Se necesitó varios cientos de años para que la iglesia católica se alejara de ello, trescientos años, desde la iglesia primitiva a la organización de la iglesia católica, porque así comenzaron. Y se sometieron, trayendo a grandes dignatarios y demás, y sacaron esto y pusieron esto otro, y sacaron esto y pusieron aquello, y bajaron ídolos paganos y pusieron estatuas Cristianas, y así por el estilo, y simplemente comprometiéndose con respecto a Eso hasta que llegaron a ser lo que son hoy: la iglesia católica romana.
106Y la iglesia pentecostal protestante desde los—los cincuenta años que ha estado en existencia, habiendo caído de donde comenzó, estará en peor condición que la iglesia católica, de aquí a cien años. Correcto. Eso es algo serio de decirlo, pero sólo miren de dónde han caído. Ellos entraron directo en la organización, entraron comprometiéndose en esto y en aquello, y en todo lo demás. Y allí van ellos, ¿ven?, regresando otra vez.
107Pero, la comunión, es llamada “la cena del Señor”. Ahora, mucha gente, ellos quieren tomarla en la mañana. En la Biblia no dice que era Su desayuno. Y cómo es que esta gente hoy, cómo es que ellos todavía pueden decir “la cena del Señor”, pero no la toman. Ellos han quitado cena, y lo omitieron, y la llamaron “almuerzo”, tonterías. ¡Cena!
108Ahora, siempre fue una disputa en los tiempos Bíblicos, fue una disputa en aquel entonces. La gente malentendió la cena del Señor, cuando venían a la mesa. Pablo les dijo a aquellos Corintios. Ellos venían y se emborrachaban en la mesa del Señor. Vean, fue malentendido en aquel tiempo. Él dijo: “Si Uds. quieren comer, coman en su casa”.
109Y otra cosa que fue malentendida es que pecadores, y hombres que vivían en pecado, venían y tomaban la comunión. Y eso fue malentendido. Un hombre vivía con su madre, madrastra, y la iglesia le había dicho acerca de eso; y con todo eso estaba tomando la comunión en la mesa.
110Había divisiones entre ellos, y aun así estaban tomando la comunión. Él dijo: “Tengo entendido que Uds. andan como los demás gentiles. Y hay— hay fricción entre Uds., como la hay en—en, especialmente en la casa de Cefas, y así por el estilo”. Dijo: “Uds. andan como los demás gentiles”. ¿Ven? Fue malentendida.
111La comunión siempre ha sido malentendida. Miren, yo podría continuar en eso por horas, pero tenemos que tomar esta comunión y el lavamiento de pies. Ahora, ellos sencillamente han omitido el lavamiento de pies del todo, pero sólo algunas denominaciones. Y muchos de los pentecostales se han alejado completamente de eso. ¿Ven? Pero aún está en la Biblia exactamente de la manera que fue escrita. ¿Ven?
112Ahora, Roma no le llama “comunión”. Ellos le llaman “misa, es una santa misa”. Ellos no toman la comunión, toman una misa. Es una misa, y una misa ciertamente le quita el verdadero sentido a la comunión. Una misa significa “esperando”. Ellos toman una misa, esperando (que al hacer esto en la misa) que Dios les perdone sus pecados, al tomar “el cuerpo literal de Cristo, y es que el sacerdote lo cambia al Cuerpo y la Sangre de Cristo, tomando eso, esperan que Dios omita sus pecados al hacerlo. Es una misa.
113Los protestantes le llaman “comunión”. Comunión significa “acción de gracias”. Y los protestantes... Los católicos toman una misa, y en la misa esperan que Dios les perdone por su mal proceder. Los protestantes la toman con acciones de gracias por lo que ya ha sido hecho en la comunión con Dios; teniendo comunión con Él, de que ya ha sido hecho. Los católicos esperan que sea hecho; y los protestantes dicen que ya ha sido hecho. El católico se está preguntando si sus pecados le son perdonados, y el protestante está confesando de que ellos ya han sido perdonados, que él es libre. Y una comunión es tener comunión con Dios. Y estos elementos que tomamos, no con la esperanza de que nuestros pecados sean perdonados, sino que ya fueron perdonados. Porque eso… Uno es esperanza, y el otro es fe. Uno está esperando estar en lo correcto, y el otro ya sabe que está en lo correcto. ¿Ven? El otro…Uno está esperando, porque no sabe en dónde está parado; y el otro sabe que está en lo correcto, porque él sabe lo que Dios dijo. Eso es todo. Esa es la diferencia. Así que, cuando Ud. solamente está esperando, tenga cuidado; pero cuando sabe, entonces siga adelante. Vea, entonces Ud. está en comunión con Dios. El protestante está—él dice que fue perdonado y lo sabe; el católico tiene una misa, y espera que sea perdonado. Es como esto: uno es un mendigo, esperando que todo esté bien, (¿ven?), y el otro es un mendigo dando gracias por lo que ya ha sido hecho. Ambos son mendigos. Pero uno está pidiendo, esperando obtenerlo, y el otro mendigo sabe que lo tiene, y le da gracias a Él por concedérselo. Miren, ahí está la diferencia. Eso es comunión. Sí señor. Uno está esperando que sea perdonado, y el otro sabe que fue perdonado, y está dando gracias por ello.
114Así que, la comunión es para Cristianos que han nacido de nuevo del Espíritu de Dios. Y nacido de nuevo no significa necesariamente que Ud. tiene el Espíritu Santo. Ahora, recuerden. Miren, muchos enseñan eso. “Yo no conozco a nadie que lo enseñe de esta manera”, como dijo el hermano Arganbright esa noche aquí desde el púlpito, ¿ven? Pero, el nuevo nacimiento no es el bautismo del Espíritu Santo. La Escritura no respalda eso, no creo, (¿ven?), a mi manera de verlo. ¿Ven? Yo creo que uno nace de nuevo…
115Y es por eso que yo sí uso la palabra bautismo en el Nombre de Jesucristo, pero no para regeneración. Ahora, la pentecostal—la iglesia pentecostal unida bautiza en el nombre de Jesucristo para regeneración. Yo no creo eso. Y ellos pueden hacerlo si lo desean. Pero yo creo que Pedro primero dijo: “Arrepentíos”. El agua no remite pecados. La Iglesia de Cristo lo predica de esa manera. Pero yo creo que arrepentimiento, pesar piadoso; arrepentirse quiere decir “darse la vuelta, regresar”, Ud. no pegó en el blanco, “comenzar de nuevo”. ¡Haga eso primero! Y su bautismo en agua es únicamente una profesión externa de algo que ha sido hecho dentro de Ud., que Ud. ha aceptado a Cristo como su Salvador.
116Creo que sólo los de la iglesia están aquí en esta noche, hasta donde sé, yo no estoy aquí lo suficiente para saber quién viene o no. Me hicieron una pequeña crítica no hace mucho al bautizar a un hombre aquí en la pila, un anciano. Y yo fui a él, era un buen hombre. Tuve el privilegio de guiar a toda su familia a Cristo, todos ellos son Cristianos. Este anciano era un anciano muy amable, y me agradaba, así que yo fui y le dije: “Papá, ¿por qué no se convierte en un Cristiano?”. Él me ama.
117Él contestó: “Hermano Branham, yo me convertiría en un Cristiano cuando yo sea lo suficientemente bueno”.
118Yo dije: “Te diré lo que debes hacer, papá. Busca a tu alrededor hasta que encuentres dónde tú puedas ser lo suficientemente bueno, entonces dime dónde está ese lugar, porque yo también quiero ir”. Dije: “Cristo no vino a salvar a hombres buenos. Él vino a salvar a hombres malos”. Cuando Ud. piensa que es bueno, Él entonces no vino a salvarlo a Ud. Él vino a salvar a aquellos que Él sabe que son malos. ¿Ven? Cristo murió para salvar a los pecadores. ¿Ven? Y yo dije: “Papá, hay una línea justo aquí”. Él dijo: “Bueno, yo fumo estos cigarrillos”. Yo dije: “Ni siquiera voy a hablar acerca de ellos”. Él dijo: “Yo he tratado de dejarlos, hermano Branham”. Yo dije: “Muy bien, no vamos a hablar acerca de cigarrillos” Él dijo: “Bueno, cuando yo pueda....”
119Yo dije: “No, no hables más acerca de ellos, déjalos quietos. Yo quiero hacerte una pregunta”. Él dijo: “De acuerdo, ¿cuál es?” Yo dije: “¿Tú crees que existe un Dios?”
120Él dijo: “Claro, lo creo”. Dijo: “Yo creo eso tan fuertemente como tú lo crees, hermano Branham”.
121Yo dije: “¿Tú crees que ese mismo Dios cruzó su línea y fue hecho carne y habitó entre nosotros en la persona de Jesucristo, para así salvar al hombre?” Él dijo: “Sí, yo creo eso”. “¿Y que Él murió para salvar pecadores como tú y como yo?” ¿Ven? “Sí, yo creo eso”.
122Yo dije: “Mira, es justamente de esta manera. Todos nosotros estamos aquí en un edificio muy grande, y estamos encarcelados, y yo no puedo pararme en esta esquina y decir ‘este me ayudará a salir de la cárcel’, y me paro en aquella esquina y digo ‘ese me ayudará a salir de la cárcel’, todos estamos en la misma condición. Y todo hombre que nació en este mundo nació en pecado, fue formado en iniquidad, y vino al mundo hablando mentiras. Para comenzar, él es un renegado”.
123Alguien preguntó el otro día, dijo: “Hermano Branham, si… ¿habría alguna diferencia entre Adán y Eva, y sus hijos hoy, si todos ellos estuvieran desnudos, caminando en el... sus—sus cuerpos serían iguales?”
124Yo dije: “No señor”. Volvíamos a casa después de cazar ardillas, el Hermano Fred y yo, y un grupo de ellos. Yo dije: “No, ellos no serían iguales”.
125Él dijo: “¿Quiere Ud. decir que Eva no sería una mujer como sus hijas, y Adán no sería un hombre como sus hijos?” Yo dije: “En muchos aspectos, pero no en todos los aspectos físicos”. Él dijo: “¿Cuál sería la diferencia?” 126 Yo dije: “Ellos no tendrían ombligo. Ellos fueron creados. Correcto. Ellos no estuvieron ligados a nada”.
127Y eso se muestra en todo lo que ha nacido en este mundo, muestra que es un renegado, para comenzar. Eso es correcto. Yo dije: “Claro que hay una diferencia. Ellos no tendrían ombligo. Ellos no estuvieron conectados a ninguna mujer, para venir aquí”. Vean, Dios los creó.
128Ahora, yo dije: “Quiero decirte algo. Cada hombre en esta cárcel, ¿quién es santo? ¿Quién es aquel que no nació por medio del sexo? ¿Quién es aquel que puede ayudar al otro, sin importa lo que él sea? Todos estamos en esta misma cárcel. Pero Dios se hizo a Sí mismo una de sus creaciones y vino más allá del sexo, a través de la Sangre santa que Él mismo creó, y a través de esa Sangre Él nos redimió”. Yo dije: “¿Tú crees eso, papá?” Él dijo: “Yo lo creo”.
129Yo dije: “Cristo murió por hombres malos como tú. Mira, hay una sola manera de hacerlo. No hay nada que tú puedas hacer. Él te lo ofrece. Tú no puedes merecerlo. No hay nada que puedas hacer para obtenerlo. Él simplemente te lo da a ti. ¿Aceptarás lo que Él hizo por ti, para guardarte del infierno?”
130Él dijo: “Yo haré eso”. Dijo: “Pero si tan sólo pudiera deshacerme de estos cigarrillos”.
131Yo le dije: “Los cigarrillos se irán por su propia cuenta. Tú simplemente… Yo no te estoy pidiendo… Yo no soy un legalista, yo creo en la gracia. ‘Y todo lo que el Padre me ha dado, vendrá a Mí’. Yo dije: “¡Si tú crees eso con todo tu corazón!” Él dijo: “Yo lo creo con todo mi corazón”.
132“Entonces, ¿lo aceptarás sobre esa base, que tú no eres digno de eso, pero que Él es el Único que es digno? No te mires a ti mismo; míralo a Él, porque tú no puedes hacer nada por ti mismo. Mira a Aquel que hizo algo por ti. ¿Qué acerca de Él?” “Oh”, dijo él, “Él es digno”. Yo dije: “Eso es, entonces acepta lo que Él te da”. Él dijo: “Lo acepto”.
133Y yo lo bauticé en el Nombre de Jesucristo. Y él salió de aquí y encendió un cigarrillo.
134Hace unas semanas fui a su casa. Yo vi una visión una noche, de un árbol de hoja perenne que era cortado, y volteado boca abajo. Vi tablas clavadas en él. Y exactamente junto a la última tabla estaba una tabla muy notable. Y debajo de esa tabla, bajando hacia la orilla, extendiéndose así, el árbol se rompió exactamente allí. Y una Voz dijo: “Debiera haber sido tú”, o, “hubieras sido tú”. Y papá Cox se cayó, y se fracturó la espalda aquí. Y entonces a la mañana siguiente le trajeron sus cigarrillos cuando él estaba en la cama, pero ese deseo ya lo había dejado. ¡Hace semanas! Él no probó ni uno, ni siquiera quiere uno ni más nada. ¿Ven? Y yo lo vi hace un rato, cuando sus manos estaban todas de color marrón, hace algunas semanas, a causa de los cigarrillos, y ahora él ni siquiera puede soportar uno cerca de él. ¡Pongan primero lo primero! No traten de ser buenos; Uds. son malos, para comenzar, y no hay nada que puedan hacer. Hay una línea de separación, y todos los seres humanos están en ese lado.
135Miren, cuando yo nací en este mundo, fue de un santo matrimonio, entre mi padre y mi madre; en su matriz había un óvulo, y en las glándulas de mi padre había una célula de sangre. Mi vida consiste de esa célula de sangre (no del óvulo de mi madre), sino de la célula de sangre de mi padre. Y cuando esa célula de sangre fue hacia su lugar correcto para encontrarse con el óvulo, y cuando así fue, la naturaleza recibió orden de parte de Dios de darme un cuerpo. Y luego que nací entonces en la raza humana me fue dada una oportunidad de—de poder llegar a ser una persona inteligente como los seres humanos, y así poder manejar un automóvil, o poder hacer cosas que hacen los seres humanos: caminar, hablar, manejar un automóvil, y así sucesivamente. Me fue dado eso, por cuanto yo nací en la familia humana, y me fue dado poder de inteligencia para ser un ser humano.
136Ahora, cuando yo nací en la familia de Dios, vine por la Sangre, la Sangre me dio vida. Y después que llegué a estar vivo en Cristo, Él me bautizó con el Espíritu Santo y poder, para ser un hijo de Dios. Miren, así como yo puedo caminar, hablar como un ser humano, manejar mi automóvil como ser humano. Entonces cuando recibo el Espíritu Santo, yo recibo poder para echar fuera demonios, para hablar en nuevas lenguas, predicar el Evangelio, sanar a los enfermos. ¡Yo soy bautizado! No nacido, ¡sino bautizado! Ellos estaban reunidos en el aposento alto, Orando todos en Su Nombre, Fueron bautizados con el Espíritu Santo, Y vino poder para servicio.
137Amén. Uds. creen para Vida Eterna, y nacen de nuevo mediante su fe. Jesús dijo en San Juan 5:24: “El que oye Mis Palabras, y cree al que me envió, tiene Vida Eterna”, no el Espíritu Santo, simplemente tiene vida eterna. Él ha nacido en la familia de Dios. Y luego es bautizado en el Espíritu Santo, con el poder de la inteligencia de fe, para creer el Evangelio y ponerlo por obra y hacerlo actuar correctamente. Amén. Él entonces se comporta como un hijo de Dios. Entonces puede echar fuera demonios. Jesús dijo: “¡Estas señales les seguirán!” ¿Ven? “En Mi Nombre echarán fuera demonios, hablará nuevas lenguas, tomarán serpientes, beberán cosas mortíferas”. Vean, él recibe poder por el Espíritu Santo, para hacer estas cosas.
138Ahora, cuando Él se fue, dijo: “Es necesario que Yo me vaya, porque si no me fuere, el Espíritu Santo no vendrá”. ¿Ven? Entonces cuando Él venga, redargüirá al mundo de pecado, y enseñará justicia, y les mostrará cosas que han de venir (esas son visiones). “Él tomará las cosas que Yo les he enseñado a Uds. y se las revelará”. Las mismas Palabras que Él ha venido... Ningún hombre puede entender la Palabra fuera del bautismo del Espíritu Santo. Y cuando un hombre dice que tiene el bautismo del Espíritu Santo, y niega que la Palabra es verdad, entonces algo anda mal.
139Pablo era un crítico del Nuevo Testamento. No era… el Nuevo Testamento no había sido escrito. Pablo era un crítico del Cristianismo, Saulo. Y cuando él recibió el Espíritu Santo, fue tres años a Asia y estudió las Escrituras, porque él había sido enseñado bajo Gamaliel, un gran maestro. Entonces cuando él regresó, catorce años después, fue a encontrarse con Pedro en Jerusalén, y se dio cuenta que tenían el mismo Evangelio Palabra por Palabra. El mismo Dios que hizo que Pedro predicara el día de Pentecostés e hizo que les dijera que se arrepintieran y fueran bautizados en el Nombre de Jesucristo, ese mismo Espíritu Santo se lo reveló a Pablo, y él les dijo a aquellos en Hechos 19 después que ya habían sido bautizados en una ocasión por Juan, les dijo: “Uds. tienen que ser bautizados de nuevo en el Nombre de Jesucristo”. ¿Ven?
140Vean, el Espíritu Santo se mantiene en línea con las Escrituras. Su fe en Eso abre cada misterio. Amén. La Biblia dice en Primera de Juan 5:7: “Tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo (el cual era Cristo), y el Espíritu Santo. Y estos tres son uno”. “Y tres son los que dan testimonio en la tierra: agua, Sangre, Espíritu. Esos tres no son uno, pero concuerdan en uno”. Ahora, Ud. no puede tener al Padre sin tener al Hijo, Ud. no puede tener al Hijo sin tener el Espíritu Santo; ellos son uno. Pero Ud. puede ser justificado sin ser santificado, y Ud. puede ser santificado sin tener el Espíritu Santo. La Santificación es por la Sangre, a través de la Sangre viene la Vida. ¿Ven? Y el Espíritu Santo es el poder de Dios, (¿ven?), el poder dado a la iglesia.
141“Recibiréis poder” (¿qué?) “poder”, Hechos 1:8, “cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo. ¡Recibirán poder!” (No “Uds. nacerán de nuevo”). Recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo. Entonces seréis Mis testigos en Jerusalén, Judea, y Samaria, y hasta lo último de la tierra”. ¿Ven? Ud. recibe poder después que recibe el Espíritu Santo. Pero primero debe recibir el Espíritu Santo, y ese es el poder de Dios, (¿ven?), para manifestar y demostrar. Ud. es—Ud. es… así como Ud. fue un humano, y aprendió a hablar, a caminar y a hacer las cosas que un humano hace; cuando Ud. es bautizado con el Espíritu Santo, le es dado poder para comportarse como hijos e hijas de Dios. Con razón la gente actúa y se comporta en la manera que lo hacen hoy en día, es que nunca han sido llenos del Espíritu Santo. Si hubieran sido, actuarían diferente. Ellos reclaman que han sido, pero Jesús dijo: “Por sus frutos los conoceréis”. Así que, ¿cómo puede Ud. hacerlo? ¿Ve? Está todo enredado. ¿Ve? ¡Pero vuelva a los hechos!
142Ahora, si Ud. camina rectamente y reclama ser un Cristiano, le invitamos en esta noche a la mesa del Señor. Sin duda que hoy la comunión ha sido tomada a través de la nación, algunos en una manera, unos en otra. Pero yo pienso que la mejor manera de hacerlo es siguiendo las Escrituras, exactamente de la manera en que lo hicieron en las Escrituras. Pienso que eso sería suficiente.
143¿Tiene Ud. su Biblia, hermano Neville? El hermano Neville leerá ahora las Escrituras. [El Hermano Neville dice: “En el capítulo 11 de Primera de Corintios, empezando en el versículo 23”, y lee las siguientes Escrituras— Ed.] Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fue entregado, tomó pan; y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí. Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que Él venga. De manera que cualquiera que comiere este pan o bebiere esta copa del Señor indignamente, será culpable del cuerpo y de la sangre del Señor. Por tanto, pruébese cada uno a sí mismo, y coma así del pan, y beba de la copa. Porque el que come y bebe indignamente, sin discernir el cuerpo del Señor, juicio come y bebe para sí. Por lo cual hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros, y muchos duermen. Si, pues, nos examinásemos a nosotros mismos, no seríamos juzgados; mas siendo juzgados, somos castigados por el Señor, para que no seamos condenados con el mundo. [El hermano Neville dice: “El Señor bendiga la lectura de Su Palabra”.—Ed.]
144Siempre es una cosa tan santa, una cosa tan sagrada, yo creo que deberíamos inclinar nuestros rostros para orar en silencio. Uds. oren por mí, y yo oraré por Uds. Oremos el uno por el otro, que Dios tenga misericordia de nosotros criaturas indignas que estamos a punto de participar de este gran sacramento en memoria de la muerte de nuestro Señor.
145[El hermano Branham hace una pausa para orar en silencio. Espacio en blanco en la cinta—Ed.] Padre nuestro, ofrecemos a Ti esta oración de confesión, sobre Tu altar dorado, con nuestro Sacrificio, el Señor Jesús. Te lo pedimos en Su Nombre. Amén.
146Ahora bien, creo que los ancianos ocuparán sus lugares, y ellos... de la iglesia, y traerán a la gente aquí a medida que pasan, fila por fila, para tomar la comunión. Siempre pienso en ese canto:
147Querido Cordero moribundo,para que nos represente la Sangre de nuestro Señor Jesucristo. Te ruego Padre, que santifiques el vino para ese propósito. Perdona cada pecado nuestro. Y permite que cada persona que reciba este vino en su cuerpo, que puedan tener salud, fuerza, y salvación de parte Tuya. Concédelo Señor. Te lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
148La Biblia dice que cuando Él partió el pan y lo bendijo, dijo: “Tomad y comed, este es Mi Cuerpo que por vosotros es partido. Haced esto en memoria de Mí”. Y cuando nosotros tomamos estas porcioncitas de pan, de “kosher”, lo cual es hecho sin levadura. Es hecho por Cristianos. Es hecho así porque representa el Cuerpo de Cristo. Sabemos que—que fueron los discípulos en el día de Cristo, o en el día de la iglesia, los que tomaron estas porciones y prepararon la cena en la última cena, en la última cena de Cristo. Y a través de la Biblia, fueron los discípulos los que ministraban estas cosas a la gente. Y hoy en día, nuestros discípulos de este día moderno, nuestros hermanos de aquí de la iglesia, discípulos de esta Causa, le ministran al pueblo. Y ellos tomarán estas porciones y se las darán al pueblo.
149Y ahora, cuando Ud. reciba este pan, recuerde que representa al Cordero. Hace muchos años cuando el cordero de Israel era asado sobre el fuego, y era tomado con yerbas amargas, el pueblo tuvo fuerzas; sus zapatos nunca se desgastaron, su ropa nunca envejeció, por toda la jornada hasta que llegaron a la tierra prometida. Que Dios nos mantenga saludables, felices, sirviéndole hasta que lleguemos a la Tierra Prometida que Él nos ha dado. Oremos.
150Misericordioso Padre Celestial, mientras estoy hablando en esta noche de ese Cuerpo Santo y santificado de Nuestro Señor, en Quien habitó la plenitud de la Deidad. Cuando pienso en ese Cuerpo siendo doblado y—y quebrado, y la Sangre saliendo, Su espalda y Sus costillas a la vista, los latigazos por toda la espalda; cuando pienso en que este pan todo arrugado y golpeado representa eso, se nos hace real en nuestros corazones. Ponemos nuestros corazones, Señor, sobre Tu altar en esta noche. Perdónanos, oh Dios. Y que este pan partido, al entrar en la boca de estos, Tus siervos, que ellos puedan reconocer que fue Tu precioso Cuerpo el cual fue golpeado y herido, y que por esas heridas fuimos nosotros curados. Concédelo Señor. Santifica este pan kosher para su propósito deseado. Te lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén. Esperen un momento.
151No es una comunión cerrada. Todo creyente Cristiano es bienvenido a la mesa del Señor, para tener este compañerismo con nosotros. Tu preciosa Sangre jamás perderá su poder, Hasta que toda la iglesia de Dios rescatada Sea salva, para no pecar más. Inclinemos nuestros rostros. 147 Misericordioso y Padre Santo, Jehová, el gran Todopoderoso, envía Tus bendiciones sobre Tu pueblo mientras esperamos. Perdona nuestros pecados. Y ahora ofrecemos a Ti este sacramento, este vino, las uvas que han sido cultivadas, y manos de ministros que han exprimido esto junto. Y que fue convertido en vino para la causa para la cual lo estamos trayendo ahora a Ti,