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~ EL CONFLICTO ENTRE DIOS Y SATANAS ~
1Oyendo estos maravillosos cantos, y escuchando a la iglesia cantarlos, y luego pensando de los tiempos antiguos, mirando y viendo estos rostros que no había visto por mucho tiempo, simplemente hay algo al respecto que es real, y eso es poder regresar a la iglesia. ¿No lo creen así? [La congregación dice: “Amen.”- Ed.] Bien. Yo sólo estaba hace un rato...
2Un antiguo amigo mío que no había visto, bueno, para saludarlo, supongo, que han pasado años que no me he asociado con él; un muchacho, Jim Poole, solía juntarme con él cuando era un muchacho. Y ahora, no hace mucho que él estuvo en mi casa, por primera vez que él estuvo en mi sitio desde que nosotros, bueno, desde que me casé.
3Y la Señora Wood aquí lo invitó, y él vino y nos oyó predicar. El dijo: “Bueno, yo solía escucharlo todo el tiempo”.
4Cuando íbamos de cacería y demás, nosotros solíamos caminar juntos, y, ¿saben Uds.?, él no decía mucho; yo hablaba todo el tiempo. Yo le dije: ¿Por qué no dices algo? El dijo: “¿Cómo puedo?” Es que yo tenía todo el tiempo absorbido.
5Parece, entonces, que así ha sido más o menos conmigo. Más o menos como absorbiendo el tiempo, hablando mucho, y no llegando a nada. Pero estoy contento hoy, de que he cambiado mi manera de hablar de aquellos días, hablando del Señor. Yo simplemente lo amo.
6Yo estaba hablando con el Hermano Ruddell, y él me estaba diciendo allí... (Gracias, Hermano Temple). Yo estaba conversando con el Hermano Ruddell. Y él vino hace unos días conmigo, y me estaba platicando, y me contó de tres sueños que él tuvo. Y yo capté dos de ellos. Me olvidé del otro. Yo estaba tratando de decirle de lo que se trataban. Yo estaba con un espejo, tratando de reflejar, y diciendo: “¿Ve Ud. cómo Dios se refleja?, es de la mismita manera que nosotros nos reflejamos en un espejo”. El ciertamente ha sido bueno.
7Hermano Creech, ¿es su muchacha la que está tocando el piano? ¿Es ella? Yo no sabía si era Patty o no. [Alguien dice: “Ellos están allá atrás en la plataforma”.- Ed.] ¿En dónde está Patty? Como... ¡Qué cosa, Patty! Yo recuerdo cuando ellos vivían allá, bueno, es ahí mismo donde viven ahora. Exactamente como el caso de este muchacho sentado aquí. Y Mary Jo, me imagino, está casada. Jim estaba parado allí hace un rato. Su nieto estaba por allí también, y aquí venía mi nieto entrando. Yo dije: “Más vale que tomemos un bordón y nos sentemos. ¿No crees tú que sí?” [El Hno. Branham y toda la congregación se ríen.-Ed.]
8Pero un poco más allá del río, ese es el gran lugar. Ese es el que estamos buscando. Y no es simplemente porque me estoy poniendo viejo, que me hace pensar acerca de ello. Yo empecé a hablar de ello cuando era un pequeño muchacho, un joven en la mera flor de la vida. Yo creí que había una Tierra en algún lugar. Y nosotros vamos en esa dirección. Estoy tan contento por ello.
9Uds. saben, yo no digo mucho que tenga algún valor, especialmente cuando uno está sólo charlando.
10Pero, muchas veces yo capto una u otra cosa aquí, de las Escrituras. A veces el Señor me da alguna cosa, y eso simplemente me estimula tanto, cuando capto alguna cosa que es tan tremenda. Yo, ¡oh!, eso me bendice tanto. Todos nosotros nos sentimos de esa manera. Yo sé que Ud., Hermano Neville, y los hermanos aquí, el Hermano Junior, y todos Uds., se sienten igual cuando reciben alguna cosa que el Señor les da; y Uds. la ven que es tan real.
11Y la otra noche, yo estaba predicando, creo que era en el tabernáculo, y toqué un punto que me ha edificado más que cualquier otra cosa desde que me convertí. Y eso fue... Posiblemente lo repita otra vez, si está bien. Yo sé que Uds. saben a lo que voy a referirme, pero era esa evidencia de la salvación. ¿Ven? Me dio de golpe, y yo lo dije. Luego me fui a casa, me metí a mi cuarto, y anduve de arriba para abajo. Yo realmente tuve un buen tiempo a solas conmigo mismo, saben, allí adentro pensando sobre ello. ¿Ven?
12Y esto es lo que era. Pueda que yo les comparta eso a Uds. sólo por un momento. Yo estaba hablando acerca de que, “nosotros somos poseedores de todas las cosas. Todo nos pertenece a nosotros”. Ellos dicen que nosotros somos un montón de locos, Uds. saben. Pero, sin embargo, a pesar de eso, todo nos pertenece a nosotros. ¿Ven? ¿Ven? Esa es la razón que nos comportamos un poco raros, ¿ven Uds.?, somos herederos de todas las cosas. ¿Ven?
13Y yo estaba pensando, que, nosotros poseemos amor, gozo, valentía. Nosotros poseemos fe, y longanimidad, mansedumbre, paciencia. Ud. no pudiera comprar eso con dinero. No importa, no hay... vaya y cómpreme veinticinco centavos de paciencia. ¿Ven Uds.? No hay manera de hacerlo. Y, sin embargo, Dios nos da eso. Nosotros poseemos eso. Esa es nuestra posesión. Y entonces vayan y cómprenos una poca de fe. Nosotros estamos dispuestos a dar todo lo que tenemos, por una poca de fe. ¿Lo ven? Sin embargo, se nos ha dado, y todo lo que viene del Señor es gratis. ¿No es eso maravilloso?
14Entonces yo pensé de esto: “Cuando Israel, era una vez un esclavo, estando los hijos de Dios en esclavitud, allá en Egipto...” Ahora, ellos eran la heredad de Dios, exactamente como lo somos nosotros hoy día. Y entonces, tal vez, les traían algo de comer, les aventaban un montón de pan mohoso, y todo lo que ellos podían conseguir para comer. Mataban a uno, y era como matar a un perro o cualquier otra cosa. Y ellos anhelaban una liberación. Ellos habían estado allí por cuatrocientos años.
15Entonces un día, un profeta salió del desierto con paso firme, con una Luz siguiéndole. Y él les dijo a ellos: “Hay una tierra que fluye leche y miel, y Dios se las ha dado”. Y él hizo señales y prodigios, para mostrarles que no era un falso, alguien fingiendo alguna cosa, pero que estaba verdaderamente comisionado por Dios para llevar a aquel pueblo a esa tierra.
16Ahora piénsenlo. Si los capataces querían matar a uno de sus hijos, todo estaba bien. Nada se podía hacer. Podían llevar a la jovencita de uno a participar de algo perjudicial, mire, nada se podía hacer. Uno tenía que quedarse allí, y dejarla salir. ¿Ven? Si su muchacho se metía en un problema, y no hacía el trabajo bien, y ellos querían matarlo, lo mataban; estaba perfectamente bien. Nada se podía hacer.
17Mas ahora, se les había dicho a ellos que iban a poder salir de esta esclavitud, y que iban a ir a una tierra que fluía leche y miel, a donde podrían tener su propio rancho. Podrían cultivar su propio alimento, alimentar a sus hijos, enviarlos a la escuela, y vivir en paz. Y además, esta gran tierra les pertenecía a ellos. Uds. saben, esa era una gran promesa. Piensen lo que significaba eso.
18Bueno, el profeta hizo muchísimos milagros entre ellos de tal modo que ellos vieron que él, en verdad, era un hombre enviado de Dios. Bueno entonces, ellos salieron, salieron al desierto.
19Y cuando ellos llegaron a Cades-barnea, ahora, Cades-barnea es el tribunal. Lo fue en ese día, para el mundo. Cades-barnea era un lugar de una enorme fuente de aguas, y muchas pequeñas fuentes, pequeños afluentes fluyendo a esta fuente.
20Bueno, y ahí ellos tenían a un hombre entre ellos, un gran guerrero, llamado Josué. Josué significa: “Jehová-Salvador”. Y Josué fue allá a la tierra prometida.
21Ahora, recuerden, ninguno de ellos había estado jamás allí. Ellos no sabían si la tierra en verdad estaba allí o no. Ellos simplemente creyeron, por fe, lo que se les dijo: que Dios tenía un lugar para ellos. Y que ellos iban a ir a ese lugar, sólo por fe. Ahora piensen en ello. Dejaron Egipto, y Dios los sacó, y ahora se estaban acercando a la tierra. Y cuando ellos se acercaron a la tierra, Josué fue allá a la tierra y de regreso trajo una evidencia. Cruzó el Jordán, fue a Palestina, y de regreso trajo la evidencia: un gran racimo de uvas, el cual se necesitó dos hombres para cargarlo. Y ellos pudieron comerse aquellas uvas. Y él dijo: “La tierra es exactamente como Dios dijo que sería”.
22¡Oh, qué libertad era esa, a la que ellos podían ir ahora! Ellos iban a poder tener sus propios ranchos, y criar a sus hijos. Y ellos iban a poder tener las bendiciones de Dios sobre ellos, y a vivir en paz. Ellos ya no eran esclavos de nadie. Sin embargo, a pesar de que tuvieron una vida bastante larga, finalmente tuvieron que morir, aún siendo los hijos de Dios. Así continuaron año tras año, cultivando sus tierras, y criando sus familias, y teniendo una vida pacífica, para luego al final morir.
23Pero entonces, un día, descendió el guerrero más grande de todos, el Señor Jesús, el Hijo de Dios. Y El dijo: “Hay una Tierra en donde el hombre no muere. En la casa de mi Padre muchas moradas hay. Si así no fuera, Yo os lo hubiera dicho. Voy, pues, a preparar lugar, y vendré otra vez y os tomaré a Mí mismo”. [Juan 14:2,3-Trad.] Ahora, El es el Profeta que vino, hablando de una Tierra un poco más allá del río Jordán, la muerte. Que, aunque tengan sus ranchos, tengan sus familias, sean Uds. bendecidos de Dios, pero, sin embargo, Uds. tienen que morir. Pero, aún con todo, hay una Tierra más allá de eso, donde Uds. no morirán. ¡Oh, hermano!
24Entonces, El vino a Cades-barnea, al Calvario, al tribunal, otra vez. En donde, la pena por el pecado, que causó al hombre que muriera, fue cumplida en el juicio, en Su Cades-barnea. El pagó la pena del pecado, y murió, cruzó el Jordán, el Jordán de muerte, y resucitó al tercer día, y regresó. Y El dijo: “Palpadme, un espíritu no tiene carne y huesos como Yo tengo. ¿Tienen algo de comer?” El comió pescado y pan. [Luc.24:36-41-Trad.] Y El estuvo con ellos por cuarenta días, probando como Josué, que la Tierra estaba allí. El es la evidencia de aquella Tierra.
25Ahora, El dijo: “Todos los que creyeran esto... Id por todo el mundo, y predicad el Evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, éste será salvo. Mas el que no creyere, será condenado”.
26Entonces, en el Día de Pentecostés, El envió de vuelta las arras de este Lugar, la seguridad, la evidencia de que esta Tierra era real. Así como Josué trajo la evidencia, Jesús trajo la evidencia del Espíritu Santo.
27Ahora nos consideramos muertos. Hemos sido sepultados con El en el bautismo, en Su muerte.
28Y nosotros resucitamos con El, en la resurrección. Y ahora ya estamos adentro, no es que vamos a estar. Ya hemos resucitado. ¡Oh, hermano! Ya estamos ahora, no que vamos a estar, ya estamos ahora, en esta noche, sentados en lugares Celestiales, (¿cómo?), en Cristo Jesús. No que nosotros estamos, en algún otro tiempo. Ya estamos ahora. La Iglesia no reconoce quienes son ellos. ¿Ven? Nosotros estamos, ahora en este momento, (¿cómo?), en Cristo Jesús, estamos reunidos en El, resucitados ya de entre los muertos. Nuestras almas eran inmortales.
29Ahora, detengámonos por un momento. Miren, en otro tiempo nosotros solíamos mentir, robar, defraudar, pelear, maldecir, y todo lo demás. Y entonces confesamos todo ese pecado. Luego fuimos sepultados con El en el bautismo, y resucitamos con El. Y cuando salimos... Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el Nombre de Jesucristo para la remisión de los pecados, y recibiréis la evidencia”, la evidencia de esta buena Tierra. Y luego ese Espíritu que viene sobre nosotros, nos saca de todo ese mentir, robar, y todas esas cosas del pasado, y ahora hemos resucitado con El, y estamos sentados con El, acá arriba en lugares Celestiales. Nuestras almas están absolutamente preparadas.
30Miren, William Branham ha estado muerto por más de treinta años. Yo llegué a ser una nueva criatura. Ese viejo hombre murió. Mirando hacia atrás, hablando con ese amigo mío, esta tarde, él dijo: “¿Recuerdas cuando hacíamos tal y tal cosa? ¿Recuerdas aquella noche que echamos aquel muchacho en el agua, roncando?” Yo dije: “Sí. Yo no lo volvería a hacer”. ¿Ven?
31“¿Recuerdas esa vez cuando íbamos a clavar ese alfiler en aquel sapo, cuandoél hacía ese ruido extraño así?” “Sí”, dije yo, “lo recuerdo”.
32Y todas esas cosas que hicimos, pensé yo, “Uds. saben, eso fue cuando yo estaba muerto. ¿Ven? Pero ahora estoy vivo”. ¿Ven? Oh, yo no hago eso ahora.
33Estamos sentados en lugares Celestiales en Cristo Jesús, y ahora tenemos las arras de nuestra salvación, el primer pago. Si, por ejemplo, la cosa costó diez mil dólares, El nos dio los primeros mil. ¿Ven? Este es el primer décimo, de nuestras arras. Que por cierto, ya hemos resucitado del pecado y de la incredulidad, en la resurrección con Cristo. Y ahora estamos sentados juntos en lugares Celestiales, con esa evidencia, como la que trajo Josué. La Tierra está allí, y vamos en camino. No hay más muerte. Uno no puede morir.
34Si les dicen a Uds., alguna vez: “El Hermano Branham murió”, no crean eso. ¿Por qué? El Hermano Branham no puede morir. ¿Ven? Eso es cierto. Yo no puedo morir; ya morí. Ahora, William Branham murió hace mucho tiempo, hace como treinta años, o más; hace como treinta y dos años. Yo he estado predicando como treinta y dos años, así que él murió aun antes que eso. Pero, ahora, éste es una nueva criatura.
35Russell Creech, una nueva criatura. El ya no es ese muchachito que solía andar corriendo por ahí, en Corydon. Orman Neville no es ese muchachito de antes. Y el Hermano Ruddell no es ese jovencito de antes, ¿saben? Y el Hermano Jackson, y todos estos otros, ya no son aquellos muchachos de antes. Y todos Uds. hermanos y hermanas, ya no somos esas personas de antes. Nosotros somos nuevas criaturas, creaciones nuevas. Uds. no tienen que preocuparse de ello. Nosotros ya estamos acá arriba. Miren en dónde estábamos. Y ahora miren en dónde estamos. “Nuevas criaturas en Cristo Jesús”. ¡Oh, qué tremendo!
36Ahora, ¿sabes qué, Russell?, siento como que yo pudiera cantar ese canto, que, cada vez que lo escucho, pienso de ti y de la Hermana Creech. Yo volaré, oh gloria, Yo volaré en la mañana. ¡Sí, señor! ¿Recuerdas cuando solíamos cantarlo? Al morir aleluya, más allá, Yo volaré.
37A mí me gusta eso. Y a medida que comenzamos a envejecer, y el pelo poniéndose canoso, los hombros caídos, entonces eso viene a tener un valor para nosotros como nunca antes. ¿Ven Uds.? Porque, un muchacho mira hacia el futuro: ¿Con quién se va a casar, cómo va a educar a sus hijos? Pero, luego, eso se acaba, eso entonces llega a un término, ¿ven?, y entonces uno se halla encarándose con la puesta del sol.
38Pero póngase a pensar, hermano, no hay nada más fuera de lo que ya tenemos. Tenemos amor. Tenemos gozo. Tenemos paz. Tenemos Vida. Poseemos la muerte. Eso es cierto. La Biblia dice que tenemos estas cosas. Nosotros poseemos la muerte. Ella nos pertenece a nosotros. Nosotros no le pertenecemos; ella nos pertenece a nosotros. “Oye, ¿qué es lo que vas a hacer con la muerte?” Así como Pablo dijo, cuando vino tocando a la puerta, dijo: “¿Has venido a escoltarme al otro lado del río?”
39Y el escritor dijo una vez: “Dios unció a la muerte a una carreta, y lo único que puede hacer es jalarlo a uno a la Presencia de Dios”. Eso es todo. Uno no puede morir. Sólo uncen a la muerte a una carreta, y lo único que puede hacer es jalarlo a uno directamente a la Presencia de Dios. No es más que una mascota, que viene para jalarlo a uno al otro lado del río. Eso es todo lo que es. Así que no hay nada que nos pueda molestar más.
40Pablo dijo, cuando la muerte vino caminando por ahí, era el tiempo para él, y él dijo: “¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón?” [1Cor.15:55-Trad.] Dijo: “Bien, te voy a llevar allá al sepulcro”.
41El dijo: “Entonces, sepulcro, ¿dónde está tu victoria? Yo te poseo también”. Y luego él dio la media vuelta, y dijo: “Gracias sean dadas al Señor que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo”. Entonces, la tenemos, Hermano Temple. Eso es. Ya está resuelto.
42Bueno, la Hermana Snelling acostumbraba cantar un antiguo canto. No creo que alguno de Uds. recuerde a la Hermana Snelling. Yo estuve en su tumba el otro día. Ella acostumbraba cantar un pequeño jubileo Pentecostal, sobre: Sigamos, sigamos, Hablando de este buen camino antiguo; Sigamos, sigamos, Hablando del Señor. ¿Nunca lo escucharon? [La congregación dice: “Amén”.-Ed.] Me siento tan contento, Hablando de este buen Camino antiguo, Me siento tan contento, Hablando del Señor.
43Eso es. Muy bien. Hablemos con El sólo por un momento ahora, en oración, antes de empezar a leer Su Palabra.
44Mientras permanecemos con nuestros rostros inclinados, y nuestros ojos cerrados, habiendo dejado atrás los cuidados del día (nos hemos reunido en Su Nombre, y en Su Presencia), ¿habría algunos aquí que se recuerden de algo que les gustaría presentar delante de Dios? Sólo levanten su mano, y al hacer esto digan: “Dios, acuérdate de mí”.
45Nuestro Padre Celestial, el Dios infinito, Quien sabía, aún antes que el mundo fuese formado, que nosotros estaríamos aquí en esta noche. Tú viste las manos. Tú sabes lo que está detrás de cada una de ellas, lo que estaba detrás del corazón por lo cual esa mano fue levantada. Yo oro por ellos, Padre, para que Tú des respuesta según Tus grandes riquezas en Gloria y Tu Poder.
46Te damos gracias por esta iglesia, por su pastor, la mesa directiva, sus síndicos, los diáconos, todos los miembros, y por todas aquellas preciosas almas que están peregrinando aquí en Clarksville, peregrinos, extranjeros, que no pertenecen ya más al mundo. Ellos renunciaron a todo lo del mundo, vendieron todo lo que tenían, y compraron esta Perla de gran precio, el Señor Jesús, Quien nos da Vida Eterna. Te damos gracias por Ello, Señor. Gracias por estas preciosas almas. Yo ruego por cada una de ellas.
47Y pienso del Hermano Jackson, cómo ha laborado e intentado, y ha luchado para alimentar a las ovejas, y establecer un lugar de reunión en donde los peregrinos puedan congregarse, manteniéndolos juntos, esperando la Venida del Señor; él, su esposa y su familia. Sentado aquí detrás de mí, esta noche, está el Hermano Ruddell, y él también los está manteniendo juntos, el grupito que se encuentra peregrinando por aquí en la carretera 62. El Hermano Neville, y el grupo acá en el tabernáculo, peregrinando. Y por los otros, Señor, que están presentes, que pudiesen estar aquí procedentes de otros lugares. Nosotros estamos esperando la Venida del Señor.
48Perdónanos, Señor, mientras nos encontramos reunidos ahora. Venimos en el Nombre de Jesús, sabiendo que Tú prometiste escucharnos. “Que todo cuanto pidiéremos en Su Nombre sería concedido”. [Juan 16:23-Trad.]
49Y ahora, en esta noche, mientras abrimos nuestras Biblias, para entrar en una pequeña lección, sabiendo que no estamos aquí para ser vistos o ser oídos, simplemente como hombres. La gente no está sentada en este recinto, sólo para decir: “Bueno, yo asistí a la iglesia esta noche”. Estamos esperando una visitación de parte Tuya, Señor. Nosotros la estamos esperando. “Los que esperan en Jehová, tendrán nuevas fuerzas”. [Is. 40:3-Trad.] Y te rogamos que nos partas el Pan de Vida. Que el Espíritu Santo tome estas pocas palabras, y las plante muy adentro del corazón. Fortalece a aquellos, Señor, quienes están débiles. Y da gozo a aquellos quienes están fuertes; valentía a aquellos quienes no tienen valor; salud para aquellos que se encuentran enfermos; salvación para aquellos que están perdidos. Y nosotros inclinaremos nuestros rostros y te daremos alabanza. Lo pedimos, y nos encomendamos a nosotros mismos, con la Palabra, en el Nombre de Jesús. Amén.
50A mí me gustaría ser recordado por esta iglesia al nosotros dar comienzo la siguiente semana, en una jornada a través de dos naciones, predicando el Evangelio. Oren por nosotros mientras viajamos. Y si Uds. tienen algunos amigos por ahí, (Uds. saben el itinerario), que pudieran asistir a las reuniones, que pudieran venir, estaríamos muy contentos de tenerlos en la reunión.
51Estaremos orando por todos Uds. aquí: su pastor y los diferentes pastores, para que mantengan los fuegos locales ardiendo hasta que volvamos. Si Jesús viene antes que volvamos, nos encontraremos en esa mañana. Si nosotros tenemos otro motivo aparte de eso, que Dios nos perdone.
52Ahora queremos abrir la Biblia, para unas cuantas Palabras de allí, en esta noche, las cuales se encuentran en el Libro de Josué 24, versículo 14 y 15. Yo quiero leer de Su Palabra. Escuchen atentamente a Su Palabra. Josué 24:14 y 15. Ahora, pues, temed a Jehová, y servidle con integridad y en verdad; y quitad de entre vosotros los dioses a los cuales sirvieron vuestros padres al otro lado del río, y en Egipto; y servid a Jehová. Y si mal os parece servir a Jehová, escogeos hoy a quién sirváis; si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis; pero yo y mi casa serviremos a Jehová.
53¡Señor bendice la lectura de estas Escrituras! Tengo unas notas aquí de las cuales me gustaría hablar un poquito. Y quiero tomar un tema en esta noche, y titularlo: el conflicto, El Conflicto Entre Dios Y Satanás. Y ahora, sólo quiero enseñarlo como una lección de escuela dominical, pues tengo algunas Escrituras aquí.
54En Edén, Dios conocía a Su enemigo y todos los ataques de Su enemigo. Ahora, Dios es el infinito Dios, y el infinito Dios es la perfección de las perfecciones. El conocía todas las cosas antes que fueran. Y por lo tanto, si este Dios infinito pudiera haber visto hacia el futuro (y lo hizo), y hubiera visto el fin desde el principio, y al saber que El iba a tener hijos en esta tierra, Sus propios hijos benditos, ¿no creen Uds. que El les proveería lo mejor que pudiera El proveerles? [La congregación dice: “Amén”.-Ed.]
55¿No haría Ud. esto, esta noche, con sus hijos, si fueran unos pequeñitos indefensos, que no pudieran cuidar de ellos mismos? ¿No lucha Ud., y trabaja, y hace todo lo posible para proveerles lo mejor que Ud. puede, o lo mejor de su capacidad para proveer para esos hijos? [La congregación dice: “Amén”.-Ed.] Es porque Ud. es un padre, un papá. Entonces eso sería lo que yo dijera: la fidelidad, y la intención de un padre terrenal. Y la paternidad se originó con Dios, por cuanto El era el primer padre. ¿No creen Uds. que Dios, conociendo lo que Satanás sería, y lo que Satanás haría, no les daría a Sus hijos, y proveería para ellos lo mejor que se podría proveer? Sabiendo cuáles iban a ser los ataques del enemigo, Dios fortificó a Sus hijos. ¿Ven?
56Tomemos el ejemplo de una guerra, cuando un general sale para encontrarse con otro general, en la batalla. Y este general, si él es un real y verdadero ciudadano de la nación que representa... Y él ciertamente lo tendría que ser, para ser un general. Y lo primero que él estudia son los ataques del enemigo. El sabe qué es lo que va a hacer, cómo va a obrar, porque él prácticamente fue allá y los espió.
57Uds. saben, nosotros tenemos espías en todo lugar. Hay espías Americanos en Inglaterra. Hay espías Americanos en Francia. Y hay espías Alemanes aquí. No importa qué tan amigables seamos, de todas maneras tenemos espías. Y estamos espiando alguna clase de armamento nuclear. Entonces lo descubrimos, y lo llevamos consigo al país. Lo que significa esto es que ellos se preparan. Y cuando viene la guerra, ellos saben cómo atacar a su enemigo.
58Y si nosotros sabíamos, o sea, Dios sabía que venía esta gran guerra, entre el bien y el mal, y El sabía lo que el enemigo iba a hacer. El supo exactamente cómo equipar a Su pueblo. Así que si nos fijamos, lo primero con lo que Dios equipó a Sus hijos fue... Siendo infinito, El sabía lo que se necesitaría para vencer a Satanás, en cualquier tiempo, en cualquier lugar, en donde sea, en cualquier condición. Ahora, El no dijo: “Yo les voy a dar alguna cosa aquí, y luego después de unos cuantos años, posiblemente me ponga a estudiar alguna cosa mejor para darles a ellos, y luego, después de unos cuantos años...”
59Es como nosotros, en la fuerza militar: primero fue el arco primitivo y las flechas, el marro, una almádena, y luego lo que siguió fue... Después del arco y flechas, vino el mosquete, y después del mosquete vino el rifle Springfield, y ahora tenemos armas atómicas y cosas. ¿Ven? Seguimos creciendo más.
60Empero, Dios, en el principio, les dio a Sus hijos el arma atómica, porque El es el Dios infinito. Ahora, viendo que iba a haber un conflicto, y que iba a haber una batalla, Dios equipó a Sus hijos con la mejor clase de munición, con el mejor ataque, con lo mejor de todo de lo que ellos necesitarían, que abarcaría desde el Edén hasta el Rapto. ¿Qué fue? La Palabra. La Palabra. Eso es lo que vence a Satanás; es la Palabra. Lo vencerá en donde sea, en cualquier lugar. Ahora, ¿Por qué querríamos sustituirla por alguna otra cosa más, cuando ya tenemos lo mejor que hay: la Palabra?
61Encontramos a Jesús en la tierra, (sólo para comprobarles que esto es el mejor equipo), cuando Satanás vino a combatir cuerpo a cuerpo con Jesús, El nunca usó de Su poder para atar sus manos. El únicamente tomó la misma arma que Dios había dado en el huerto del Edén, Su Palabra, y dijo: “Escrito está, escrito está”. Y El lo sacó a golpes del ring, con Ella, eso es correcto, porque es lo mejor de Dios.
62Y miren de lo que se trata. No es solamente para uno o dos, en una iglesia. Es para todos nosotros. Todo creyente tiene el derecho de tomar esta Palabra y pelear contra el enemigo en cualquier sitio que uno lo encuentre. Esta Palabra es lo que Ud. tiene que usar, en cualquier sitio que Ud. se encuentre con el enemigo. Y Jesús lo comprobó cuando El vino. Por lo tanto, El equipó a Sus hijos con la Palabra, para su protección contra el enemigo. Cuando la guerra dé comienzo, y las batallas se pongan en orden, entonces hay solamente una cosa que el verdadero soldado puede usar, un verdadero soldado Cristiano: Eso es ASÍ HA DICHO EL SEÑOR. Salga allá y hágale frente al enemigo, con la seguridad que nada... “Caerán a tu lado mil, y diez mil a tu diestra, pero a ti no llegará”. [Sal.91:7-Trad.] Sólo recuerden que fue Dios El que hizo esta declaración, y les dio esto a Sus hijos, y es lo mejor que alguna vez ha habido hasta ahora.
63Satanás, en el Edén, cuando él primero abordó estos ataques, para atacar a una persona, sabiendo que los hijos de Dios estaban fortificados con esta Palabra, Satanás atacó la Palabra. ¿Ven? El nunca atacó a la persona. El atacó primeramente a la Palabra.
64Miren cómo lo hace ese furtivo lagartijo hoy en día. En primer lugar, él no puede actuar tan descarado, y decir: “Esa no es una buena persona”. Esa es una buena persona. ¿Ven? Pero la única cosa que él trata de hacer, no importa qué tan buena sea la persona, es hacerla que ella niegue esa Palabra. Eso es todo lo que él quiere hacer, es lograr que uno niegue esa Palabra.
65Así que Satanás trató de atacar la Palabra, en el huerto del Edén. Ahora él tuvo que tener alguna cosa que pudiera usar, contra los seres humanos, algo que se mirara mejor que esa Palabra. ¿Ven? El tuvo que tener alguna cosa que se mirara mejor, para el ser humano, que la Palabra. ¿Y saben Uds. lo que él usó? Razonamiento, lo que diríamos nosotros, el “sentido común”. ¿Ven? Así que eso es lo que él usó, y tuvo éxito, por tanto, eso es lo que él ha usado siempre.
66Pero Dios no puede dar ninguna otra cosa, sino sólo Su Palabra, pues eso es lo que El escogió primero. Y cuando Dios hace una decisión, El tiene que permanecer siempre de esa manera.
67Y Satanás tomó el razonamiento, y tomó este razonamiento y atacó la Palabra, y sacó a Eva fuera del camino, sacudiéndola, eso es correcto, por medio del razonamiento, el razonamiento humano.
68Ahora, la única manera que ella pudiera haber dudado la Palabra de Dios, era si fuese algo atractivo. Y Satanás sabe cómo hacer el razonamiento atractivo. Tiene que atraerle a uno. Y el pecado es muy atractivo. Y sólo hay un pecado, y eso es incredulidad. Así que es verdaderamente atractivo. ¡Satanás hace al pecado tan atractivo a uno!
69Me voy a detener aquí por algunos minutos. De joven yo seguido he pensado, y he leído sobre las diferentes naciones, y sobre la moralidad de los países. Y yo he oído a diferentes personas hablar acerca de, bueno, especialmente allá en Francia, en un lugar llamado Pigalle, y cómo la gente era tan inmoral. Bueno, yo pensé: “Si alguna vez voy allá, yo voy a ver a esa gente allí, mujeres saliendo, Ud. sabe, réprobas, con rostros demacrados, Ud. sabe, y malas”. Y la primera noche que fui para allá a Pigalle, yo y tres ministros más, ¡y hermano, qué sorpresa nos llevamos! Ahora, Satanás es más inteligente que eso. El no va a presentar algo como eso. Pero algunas de las muchachas más bellas que he visto en toda mi vida estaban allí; atrayentes. Seguro que sí.
70El pecado es atrayente y llamativo. Satanás no tiene pezuñas hendidas, ni una cola puntiaguda, y así por el estilo. El no es un viejo John Barleycorn, [una persona ficticia, con apariencia andrajosa, representativo del licor de maíz-Trad.], con su abrigo colgándole, y sus orejas largas. El es una persona astuta, atractiva. El pecado no es rudo, como se piensa. Es muy atrayente. Por lo tanto, tenemos que vigilarlo de cerca. Vamos a tocar ese punto en un ratito. Yo pensé de algo más. Por tanto, Satanás lo hace aparecer tan real; es atrayente para ellos.
71Pero si ellos se hubieran mantenido fortificados con la Palabra, permitiendo que la Palabra fuera su fortaleza, entonces, ¿ven?, ellos habrían estado fortificados. Ellos hubieran estado detrás de la Palabra, y la Palabra por delante de ellos, siempre: ASÍ HA DICHO EL SEÑOR. “ASÍ HA DICHO EL SEÑOR, ASÍ HA DICHO EL SEÑOR”, a diestra y a siniestra, “ASÍ HA DICHO EL SEÑOR”.
72Como esos Ángeles allá aquel día, cuando Isaías se encontró en el templo. El pensó que todo iba muy bien; era un buen predicador. El rey lo apreciaba mucho, pero un día, el rey se le fue quitado. Y él se arrodilló en el altar y entró en una visión, y vio Ángeles con alas sobre Sus rostros, y sobre Sus pies, volando con dos alas, cantando: “Santo, santo, santo, Jehová Dios Todopoderoso”, [Is.6- Trad.], ¿ven?, adondequiera que ellos iban.
73Ezequiel vio el cuadro de la visión, de esta manera: El Espíritu de Dios iba moviéndose. Tenía la cara de un buey, de esta forma. Tenía la cara de un león. Y para cualquier dirección que se movía, tenía una cara. Adondequiera que iba, estaba fortificado.
74La Palabra de Dios, no hay manera de penetrarla. Ella está completamente fortificada, por todos lados con: “ASÍ HA DICHO EL SEÑOR, ASÍ HA DICHO EL SEÑOR”. En todo tu caminar, tu hablar, tu negocio, tus asociaciones, y todo, pon la Palabra de Dios por delante.
75Ud. dice: “Creo que voy a salir esta noche, y no creo que este pequeño baile dañaría a alguno”. ¿Podría Ud. llevar ASÍ HA DICHO EL SEÑOR con Ud.? ¿Ven? ¿Ven? “Yo creo que si yo hago este pequeño trato, bueno, es un poquito dudoso”. ¿Pero podría decir Ud. ASÍ HA DICHO EL SEÑOR con ello? ¿Ven?
76Siempre tómenlo a El primero, manténganse fortificados, pues El es nuestra fortaleza.
77Es extraño, pero sabían Uds. que Uds. tienen que ignorar, antes que... Para poder creer la mentira del diablo, Uds. tienen que ignorar y negar la Verdad de Dios primero, antes de que Uds. puedan creer la mentira del diablo. ¿Nunca han pensado sobre eso? Uds. tienen que negar primero la Verdad, antes que crean la mentira. Correcto. ¡Uds. tienen que negarla!
78Eva se salió de detrás de Ella, y perdió la batalla. Tan pronto como Eva... Satanás estaba allí, disparando hacia sus blancos. Ella dijo: “Pero el Señor dijo...” Y entonces volvió a disparar. Ella dijo: “Pero el Señor dijo...” Así que, él entonces disparó nuevamente, de otra manera. “Pero el Señor dijo...”
79Pero Satanás se levantó de allá detrás, y dijo: “Espera un momento”. Si el Señor en verdad dijo eso, permíteme decirte algo. ¿Ves? Tú no eres sabia como Dios. Tú no sabes la diferencia entre el bien y el mal. Pero sí... Escucha. ¿No te gustaría ser sabia como Dios?
80Mire, Eva dijo: “Sí, yo-yo-yo-yo creo que sí me gustaría”. Tal vez fue algo así. “Yo creo que me gustaría conocer toda la sabiduría de Dios. Me gustaría saber qué es el bien y el mal. Yo no lo sé”. “Bueno, yo te diré”. Ahora, ella dijo: “Pero, pero, el Señor dijo...”
81“Bueno, pero, seguramente, tú sabes que El es un Dios bueno. El no va hacer eso”. ¿Ven?
82Ella allí abrió el agujero completamente, para que él disparara. Allí mismo ella cometió el error de detenerse; allí mismo, se detuvo sólo un momentito.
83Ahora permítanme decirles algo a Uds. Cristianos aquí. Nunca vayan a detenerse a causa del diablo ni por un solo segundo. No vaya a detenerse para razonarlo. Cuando Ud. empieza a razonarlo, el diablo entra. Ud. no puede razonar a Dios. Ud. no puede entender a Dios. Ud. simplemente tiene que creer a Dios. ¿Ven? Yo no puedo explicar a Dios. Nadie puede. Yo no puedo explicar muchas cosas. Pero, la única cosa que hago, es simplemente creerlo, porque El lo dijo. Ahora, no hay ninguno de nosotros que pueda explicarlo. No trate de explicarlo.
84No tenga nada que ver con estos incrédulos que dicen: “Bueno, mire ahora, su pastor aquí, Junior, yo he oído que él ora por los enfermos. Ahora todos Uds. están locos allí. No hay tal cosa como sanidad Divina”.
85Diga: “Muy bien, no hay para Ud., entonces. Ud. es un incrédulo”. Y siga caminando. ¿Ven? Sólo es para creyentes. ¿Ven?
86“Bueno, todos Uds. dicen que tienen el Espíritu Santo. No hay tal cosa como el Espíritu Santo”. Diga: “No es para Ud., entonces. Es para mí”. Simplemente siga adelante. ¿Ven? ¿Ven?
87No razone. No trate de razonarlo. No tiene por qué razonarse. Ud. simplemente créalo. Ud. no razone nada. Porque, acuérdese que la única manera que Ud. puede aceptar a Dios, es por fe, no por razonamientos, no por entendimiento, o por medio de la explicación. Uno no explica nada. Uno cree en algo. No lo que uno sintió. Jesús nunca dijo: “¿Lo sentiste?” El dijo: “¿Lo creíste?” Eso es correcto. Uno simplemente cree lo que Dios dijo. Yo no le puedo explicar a Ud. cómo es que ellos... Cómo es que... El más grande milagro del cual yo puedo pensar, es un hombre quien...
88Por ejemplo, tome a un puerco, y dígale a ese puerco: “Mira, tú no eres más un puerco. Eres un cordero”, y él llega a ser un cordero. ¿Ven? Eso sería difícil para creer.
89Bueno, es lo mismo cuando uno llega a convertirse de un pecador a un Cristiano. ¿Ven? Le cambia sus propios puntos de vista. Le cambia su voluntad propia. Le cambia todo lo que está en uno. Y lo trae a uno a otra vida, y le da otro Espíritu, que produce otro testimonio. ¿Ven? Entonces su vida vieja tiene que morir, y la nueva tiene que nacer de nuevo. Y entonces, ¿ve?, Ud. ya no es más la criatura que era antes. Eso es cuando Ud. llega a estar detrás de la Sangre, fortificado con la Palabra. No trate de explicar nada, simplemente créalo y siga adelante. “Señor, yo creo. Salvador, levanta mi fe en Ti, de modo que pueda remover un monte”. ¿Ven? “Señor, yo creo, pues todas mis dudas están sepultadas en la Fuente”.
90Qué si a Abraham se le hubiera preguntado, si los médicos hubieran venido, y dicho: “Abraham, tú tienes cien años. Tu esposa tiene noventa. ¿Cómo vas a tener un bebé?”.
91Y Abraham hubiera dicho: “Bueno, yo les diré ahora; es así: ¿Ven Uds.?, va a haber un tiempo que vamos a tomar una cierta cosa, y esto va a hacer esto. Y va a ocurrir este cierto cambio”. Abraham no podía explicar eso.
92Abraham podría haber dicho algo así: “Yo no sé. No sé más de lo que Uds. saben. La única cosa sobre la cual estoy descansando es, de que El dijo que lo tendríamos. Y yo lo estoy esperando. ¡El lo dijo! Sí, señor”.
93Ahora, eso es todo lo que se necesita. Simplemente tómenlo, créanlo. “Dios lo dijo”. Y eso resuelve todo, porque Dios lo dijo.
94Ahora, nos dimos cuenta, que, Eva estaba perdiendo la batalla; ella se salió de detrás de la Palabra, y se puso encima de la trinchera y dijo: “No me digas. ¿Es cierto? Ella perdió ahí mismo”.
95“Bueno, tú sabes, nosotros no enseñamos eso allá en nuestra iglesia. Nosotros creemos en lo que El dijo aquí”.
96“Sí, pero, escúchame, cariño, tú sabes mejor que eso. Tu propio sentido común te diría que eso no es correcto. Mira, yo he oído a esa gente sólo llorar y llorar. ¿Para qué están llorando? ¿Ven? Ahora, tu propio sentido común te mostraría que ellos sólo están emocionados. Son emocionales. ¿Ves?” Si Uds. se detienen para escuchar eso, han perdido la batalla.
97Si ellos dicen: “Oh, ahora espérate un momento. Tu doctor dijo que tú tenías tuberculosis. Y está en un estado muy avanzado. No hay manera que tú alguna vez venzas esa tuberculosis; el doctor lo dijo. Ahora, ¿qué no dice eso el sentido común?” Bueno, si vas a confiar en el razonamiento, más vale que te resignes a morir.
98Pero si vas a confiar en lo que el Señor dio, la promesa, y la puedes creer, eso cambia todo el programa.
99Ahora, de la misma manera que eso lo cambia, es de la misma manera que lo cambió para mí allá. ¿Ven? Yo simplemente lo creí. No sé cómo lo hizo, pero apareció una nueva criatura. Yo solía huir de la iglesia.
100Un muchacho me dijo, cuando yo solía boxear... yo estaba en mi decimoquinta pelea profesional, aquí en Evansville, Indiana. Y muchos de Uds. aquí de New Albany conocieron a Howard McClain. El y yo íbamos caminando por la calle; y Howard era de peso welter, y yo era peso gallo. Yo iba a pelearle a Billy Frick de Huntington, Virginia del Este. El traía puesto un traje azul, como este. En esos días, yo tenía un poco de pelo. Y yo iba andando por la calle. Habíamos cenado como a las tres, preparándonos para la pelea esa noche. Ibamos a entrar a descansar, y luego después nos iban a envolver las manos. Y Howard me dijo: “¿Sabes qué, Bill?” Yo dije: “¿Qué?” Dijo: “Tú pareces un predicador Bautista”.
101Ahora él podía haberme llamado de cualquier cosa. Yo me di la media vuelta, y le dije: “Un momentito, Howard. Tú sonríete cuando digas eso”. [El Hno. Branham y toda la congregación se ríe-Ed.] Yo, estando así de alto, pero estaba listo para darle una paliza. Yo no quería tener nada que ver con un predicador.
102Y ahora es el cumplido más grande que él me pudiese dar, ¡Oh, cuando alguien me dice: “Hermano Branham, tú pareces un predicador!” Yo digo: “¡Gloria a Dios!” ¿Ven? ¿Ven?
103¿Qué pasó? ¡Yo morí! Y yo soy una nueva criatura. ¿Cómo lo logré? Yo tomé Su Palabra. “Hermano Branham, ¿qué clase de medicina, qué fórmula tomó Ud.? Yo no tomé ninguna. “¿Cómo lo logró El?” No lo sé. Pero, de todos modos, lo creí. Yo no tomé nada. Yo simplemente lo creí. Y El me resucitó de lo que yo era, un pecador, a un Cristiano. El lo hizo porque yo tomé Su Palabra. El hará lo mismo en la enfermedad. El hará lo mismo en el bautismo del Espíritu Santo. El hará lo mismo en cualquier promesa que El dio.
104Pero, ¿ven? ¿Cuál es mi tema? El conflicto. El conflicto. Satanás trata de hacerlo a uno razonar sobre ello, pero no lo vaya a hacer Ud.
105Pero después que Ud. llega a ser un Cristiano, entonces Ud. está fortificado por la Palabra y por cualquier promesa en la Palabra. ¡Fuiu! Realmente no sabía que iba a decir esto. ¿Ven? Uno está... Cuando uno llega a ser un Cristiano, uno es puesto detrás de la Palabra de Dios. ¿Ven? Ahora, ahí está la fortaleza de uno, la seguridad. ¡Oh, mi hermano! Cada promesa allí es de uno. Lo único que uno tiene que hacer es alargar la mano y cogerla, y avanzar con Ella. “¿Cómo sabe Ud. que va a funcionar?” Yo no sé cómo va a funcionar. “Explíquemelo”. Yo no sé cómo. Lo único que sé, es que Dios le dio a Sus hijos el mejor plan de ataque que ellos pudieran tener, y lo mejor con qué atacar, porque El conoce cómo el enemigo obra.
106Ahora, vamos a diagnosticar eso; por ejemplo tomen la química de la sangre, o la química del agua, o lo que fuera. ¿Ven? Vamos a diagnosticarlo. ¿Por qué, por qué dio la Palabra? Porque... ¿Están listos? [La Congregación dice: “Amén”.- Ed.] ¡La Palabra es Eterna! [“Amén”.] ¿Ven? Y si Dios hizo una promesa que es Eterna, entonces no hay nada en algún lugar que pueda pararla. Ellos no podrían... Podrían haberle dado vuelta a cada átomo, y voltearlos al revés, eso nunca hubiese podido penetrar la Palabra de Dios ni una Palabrita. ¿Ven? Porque, Jesús dijo: “El cielo y la tierra pasarán, pero mi Palabra no pasará”. ¿Ven? Esa es la mejor arma que hay. Es la Palabra del Dios Eterno.
107Ahora, ¿qué es la Palabra de Dios? La Palabra de Dios es Dios mismo. Así que, Dios se dio a Sí mismo al creyente. ¡Amén! ¡Fuiu! Es Dios mismo. El se dio a Sí mismo al creyente, por medio del cual atacar al enemigo. En otras palabras, El es el Padre. Y si la Palabra es Dios, entonces la Palabra es nuestro Padre. Nosotros somos nacidos por la Palabra, y El está parado en la vanguardia por Sus hijos. ¡Amén! Allí lo tienen. El está parado allí por Sus hijos. ¿De qué tenemos miedo? El Rapto es seguro. La Venida es segura. Cada bendición que ha sido prometida es nuestra. Todo nos pertenece a nosotros.
108Ahora, si nosotros en parte aflojamos y decimos... Satanás dice: “Vengan acá a este lado, yo razonaré eso con Uds”. Oh, Uds. entonces se salieron de detrás del Padre. ¿Ven? No hagan eso. Uds. permanezcan en donde se pare el Padre, exactamente donde dice: “Así ha dicho el Padre”. ¿Ven? “Así ha dicho mi Padre. Así ha dicho mi Padre”. Lo va a vencer. Lo hará con toda seguridad. Muy bien.
109Pero cuando uno se sale de detrás de eso, como lo hizo Eva, la batalla está perdida. Ahora, pobre Eva, ella escuchó. Ella perdió su lugar. Muy bien.
110Y entonces Dios escogió a los varones para que sean los encargados de Su fuerte, y El lo ha hecho desde entonces.
111Allí es donde la gente, muchas veces dice, en estos últimos días: “¿Por qué cree Ud. que la mujer no haría un mejor trabajo, en el púlpito que el hombre? Yo no estoy disputando eso, de ninguna manera. A veces, muchas de ellas lo hacen mucho mejor que yo.
112Pero, ¿ven Uds.?, tenemos que tomar lo que Dios hizo. ¿Ven? Allí mismo, Eva fue la que bajó la guardia, no fue Adán el que la bajó. No, señor. Pero por cuanto él amaba a su esposa, él se fue junto con ella. ¿Ven? Así que, Dios escogió a hombres para que fueran los encargados.
113Ahora, nos damos cuenta que lo siguiente, después de que la batalla fue perdida allí, (en el tiempo que la destrucción vino sobre ellos) lo que siguió fue un cambio en las dispensaciones, desde ese tiempo en adelante.
114Nosotros sabemos como resultó la batalla. Nosotros sabemos que Eva perdió la batalla por cuanto ella se confió de sus razonamientos en lugar de confiar en su fe en la Palabra de Dios. Déjenme repetir eso. Ella se confió de sus propios razonamientos en lugar de tener fe en la Palabra de Dios. Sonó razonable. Por lo tanto ella rompió la primera línea y el enemigo se precipitó dentro, y luego la muerte se introdujo al mundo. Ahora, es por eso que Dios nunca le confió más a la mujer para que mantuviera esa primera línea. Se la confió a los varones.
115Y ahora, en el siguiente cambio de dispensación, el conflicto dio principio. Yo estoy mirando una Escritura aquí. Creo que voy a empezar a leerla.
116¿Cuánto tiempo tenemos, en verdad... tienen Uds. para la predicación? No se necesitará sino como seis horas más. [La congregación se ríe-Ed.] No quise decir eso, hermanos.
117Empecemos aquí, Uds. con sus Biblias. Leamos solamente unos cuantos minutos. Me encanta leerla, a medida que seguimos, y entonces es la Palabra de Dios por toda la lectura. Empecemos en el cambio de las dispensaciones nuevamente, de Adán, la dispensación Adámica hasta la dispensación de Noé. Ahora, un poco antes que llegara ese tiempo, veamos lo que aconteció. Empecemos con el capítulo seis de Génesis, y leamos unos cuantos versículos. Aconteció que cuando comenzaron los hombres a multiplicarse sobre la faz de la tierra, y les nacieron hijas, que viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, tomaron para sí mujeres, escogiendo entre todas.
118Ahora comparemos eso. Ahora, recuerden, Jesús dijo: “Como fue en los días de Noé, así también será en los días del Hijo del Hombre”. [Luc.17:26] Ahora fíjense, leyendo esto detenidamente, así como una lección de escuela dominical, solamente un versículo o dos, y enseguida continuaré con algunas Escrituras más. Aconteció que cuando comenzaron los hombres a multiplicarse sobre la faz de la tierra, y les nacieron hijas, (a los hombres, ¿ven?) que viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas...
119Ahora, ¿se fijaron en eso? que viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, tomaron para sí mujeres, escogiendo entre todas.
120Ahora, la mayoría de los teólogos... yo no quiero ser diferente. No es mi intención serlo. Pero muchos de Uds. saben que los teólogos creen que esos eran ángeles caídos, que habían caído por la mentira de Lucifer, y habían tomado mujeres. Dicen que ellos eran ángeles caídos, hijos de Dios, en verdad, que cayeron de la gracia, y fueron arrojados a la tierra, y se encarnaron y tomaron mujeres. Yo realmente no creo que esto tiene sentido con las Escrituras.
121Porque, en primer lugar, antes que un ángel caído pudiera hacerse a sí mismo un hombre, él tendría que ser primero un creador. Y hay sólo un Creador, y ése es Dios. Así que eso lo elimina.
122Otra cosa: “Los hijos de Dios tomaron las hijas de los hombres”. ¿Y sabían Uds. que la Biblia nunca denota el sexo entre los ángeles? ¿Ven? No se denota el sexo entre los ángeles. Y no hay ningún lugar en la Biblia en donde hay una mujer como ángel. Es debido a que una mujer es un subproducto del varón. Sería igual en cada aspecto, como en el caso de Adán que fue ambos Adán y Eva, para empezar. ¿Ven? Ella fue tomada de su costado. Así que, descalifica su argumento, de que estos eran ángeles caídos.
123Pero si me disculpan, sin tratar de pensar que yo me estoy haciendo un sabelotodo aquí, sino simplemente queriendo dar mi pensamiento al respecto. Yo creo que estos hijos de Dios eran los hijos de Set, quienes vieron a las hijas de los Cainitas, (los hijos de Caín) las cuales eran hermosas. Porque los hijos de Set vinieron... era el hijo de Adán, [o sea, Set-Trad.] quien era el hijo de Dios. Sin embargo, el hijo... las hijas de Caín, que eran del hijo de Satanás.
124Ahora, Uds. se fijaron: “Ellos notaron, justo en el fin, antes de la destrucción antediluviana, que las hijas de los Cainitas eran hermosas, bonitas, y atractivas”. ¿Lo captan? [La congregación dice: “Amén”.-Ed.]
125Ahora, Jesús dijo: “Como fue en los días de Noé, así también será en los días del Hijo del Hombre”, mujeres atractivas. ¿Qué tipo de mujeres? Cainitas, ¿ven?, tomando a los hijos de Dios. ¿Ven? “Hijos de Dios tomando mujeres Cainitas”.
126En los últimos cincuenta años, la belleza de la mujer ha aumentado en extremo. Para poder observar el cuadro de lo que se parecía una mujer atractiva hace cincuenta años, yo estaba mirando el otro día, en la historia de las guerras, a Pearl White, cuando fue apuñalada por su amante Scott Jackson, hace cien años, y la apariencia de la mujer. Ahora, también de Mary Bonneville, y muchas de las supuestamente mujeres atractivas, de hace cincuenta a cien años. Compárenlas con las mujeres de hoy, ellas ni se pararían en sus sombras. Ciertamente que no. Eran robustas.
127Las mujeres han llegado a ser finas, más femeninas, y demás, más atractivas. Y, ¿qué es? Ellas se visten más atractivas. Solía ser que las mujeres usaban grandes vestidos con mangas, y faldas largas, y cubrían su cuerpo debido a que ellas no querían que los hombres las codiciaran. Ellas vivían para un hombre que las escogía para esposa. Hoy día, las mujeres se vierten en esas ropitas, y la inmoralidad se ha ido en aumento en manera desordenada, a tal grado que es aun más allá de lo que se puede imaginar.
128Me impactó mucho, cuando leí, el otro día, un reportaje en Chicago, ahora que estuve allí. Como en Nueva York, Los Ángeles, Birmingham, y otras ciudades importantes, que son parte de este club, de índole social, se han conectado de tal forma que familia tras familia, por todo el vecindario, se han hecho socios de este club. Y ellos van a un cierto lugar de reunión, toman sus llaves y las echan en un sombrero; las mujeres meten su mano y cogen una llave, y el dueño llega a ser su esposo hasta la siguiente cita. Esas son nuestras mujeres Americanas.
129¿Ven Uds.? Eso muestra nuevamente, que así como empezó en el principio con mujeres, por el sexo, así también termina de la misma manera ahora en el fin.
130Ahora, Dios no bendijo eso para una mujer honesta y buena. Lean allá en Isaías, cuando El dijo de aquellos que escaparían en los últimos días, de las hijas de Sión que escaparían de todas estas cosas malditas que están sobre la tierra hoy.
131Ahora, “Que viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, tomaron para sí mujeres, escogiendo entre todas”. Ahora es una señal del tiempo del fin. Leamos otro versículo. Y dijo Jehová: No contenderá mi espíritu con el hombre...
132Inmediatamente después que esto pasó, este casamiento... Lucas nos dice de eso. Yo lo tengo escrito aquí. Yo creo que Lucas 7:27 dijo eso, como... O, mejor dicho, Lucas 17:27 dijo eso, cómo es que, “se casaban y se daban en casamiento, en los días de Noé”. ¿Ven cómo fue? La misma cosa. Los hombres se fueron por lo atractivo. “Hijos de Dios”, que estaban supuestos a mantener el fuerte, “vieron a las hijas de los hombres”, (hombres), las cuales llegaron a ser tan atractivas, hermosas. “Y tomaron para sí mujeres, y se casaron, y se dieron en casamiento”. Lo mismo que están haciendo hoy. ¿Ven? Y dijo Jehová: No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne; mas serán sus días ciento veinte años. Había gigantes en la tierra en aquellos días, y también después que se llegaron los hijos de Dios a las hijas de los hombres, y les engendraron hijos. Estos fueron los valientes que desde la antigüedad fueron varones de renombre.
133Noten cómo estas mujeres Cainitas inteligentes y educadas, de la línea de Caín, se casaron con estos humildes campesinos de Set. Y de allí, vinieron “gigantes” y fueron “varones de renombre”. Nos damos cuenta que ellos llegaron a ser grandes científicos, grandes artífices en madera. Era gente grandemente educada e inteligente, que tenían una gran economía. Y ellos vivieron en tal edad científica que aun llegaron a construir las pirámides, las cuales nosotros no pudiéramos construir hoy en día. Ellos construyeron la Esfinge y muchas otras grandes obras que vemos en las piedras, y en las arenas del tiempo, las cuales no pudiéramos reproducir hoy día. Es por causa de que aquella gente se apoyó en su conocimiento, y llegaron a ser científicos, hombres inteligentes, y varones de renombre.
134Sin embargo, los hijos de Dios, que se mantuvieron humildes, se apartaron de tales cosas, confiando sólo en Dios, sabiendo que ellos iban a heredar todas las cosas al final. ¿Ven?
135La gente hoy día dicen que son inteligentes. Ellos tienen todo esto. “Nosotros hacemos todo esto. Somos mucho más inteligentes de lo que éramos”, y estamos mucho más alejados de Dios de lo que estábamos. ¿Ven? Uno se aparta rápido. Muy bien.
136No tomaré más tiempo para continuar leyendo más abajo. Pero en algún momento, cuando tengan una oportunidad, lean más abajo, o sea, el capítulo seis de Génesis, y vean cómo es que ocurrieron esas cosas.
137Tenía sólo una pequeña anotación, y pensé leerla. La tenía escrita aquí, para leerla, sólo un versículo o dos, para mostrarles a Uds. el paralelo del tiempo de Noé con este tiempo. Ahora, vemos que la gente está casándose y dándose en casamiento. Vemos la belleza de las mujeres que se han quitado la ropa, para llegar a ser atractivas a los hijos de Dios.
138Ahora, no estamos enfatizando esta parte del mensaje sólo para las mujeres. Yo estoy agradecido por tener mujeres como las que tenemos aquí, que inclusive son damas, mujeres jóvenes que aún son decentes y honorables.
139Ahora, la mujer corriente, hoy en día, ha regresado a las hojas de higuera, igual como Eva. Y la “hoja de higuera” es en realidad un sistema producido por el hombre: pantaloncitos cortos, fumando, cabello corto, atractivas. ¿Para qué lo hacen? ¿Para agradar a sus esposos? Si es así, entonces él no es un hijo de Dios; es un Cainita. Y entonces si él es un hijo de Dios, él te va a decir: “Lávate la cara y ponte ropa”. ¿Ven? Correcto.
140Ahora, Dios en este tiempo, eligió enviar Su Palabra nuevamente para Sus hijos. Y El escogió un profeta. “Y la Palabra del Señor viene a los profetas”. Y Noé y Enoc, ¡qué tipo tan hermoso!
141Y alguno... Muchas veces la gente... Me di cuenta que no me tocó contestar algunas de las preguntas. Ellos hicieron esa pregunta. Dijo uno: “Hermano Branham, yo estoy en desacuerdo con Ud.”. Es el precioso hermano que escribió unos buenos artículos, adonde voy a ir ahora. El Hermano... ¿Cómo se llama esta persona, adonde vamos a ir a predicar, allá, en esta próxima reunión allá en South Pine, o Southern Pines? [Alguien dice: “Parker”.-Ed.] Parker. Tomás Parker; él dijo: “Hay una cosa en la cual tengo que estar en desacuerdo con el Hermano Branham”. Dijo: “El cree que la Iglesia no pasa por la Tribulación”. Dijo: “Yo creo que la Iglesia pasa por la Tribulación para purificación”. ¿Qué le pasó a la Sangre de Jesús entonces? No hay ningún lugar en alguna parábola, o en alguna Palabra, en donde la Iglesia pasa a través de la Tribulación.
142[Alguien mueve un abanico-Ed.] Tienen que ponerlos hacia estos hombres que no están calvos. Ellos no se ponen afónicos tan rápidamente.
143No hay ningún lugar en donde la Iglesia alguna vez pasa a través del periodo de la Tribulación. La Sangre de Cristo, y la aplicación total de la Sangre de Jesucristo, limpia todo pecado. ¿Y por qué tenemos que ser purificados? Nosotros somos purificados diariamente; no hay Tribulación. Escuchen. Escuchen lo que Cristo dijo en San Juan 5:24: “El que oye Mi Palabra, y cree al que me envió, tiene Vida Eterna, y no vendrá a condenación; [o, “juicio” en Inglés-Trad.], mas ha pasado de muerte a Vida”. [Jn.5:24-Trad.] Amén”.
144Enoc, ¡un profeta! Noé es un tipo de los Judíos, el remanente, el siervo de Dios. Y Enoc, el gran profeta que profetizó de la Venida del Señor, fue trasladado, raptado antes del diluvio. Noé fue salvo a través del diluvio, para preservar simiente en la tierra.
145“Ahora, Dios envió Su Palabra por medio de Su profeta, Noé, y cuando Noé y Enoc empezaron a profetizar...” Y entonces un poco antes que el diluvio llegara, ¿qué sucedió? Enoc subió; Noé pasó a través de él. ¿Ven? Enoc fue trasladado. La señal para Noé era observar a Enoc. Cuando Enoc desapareció, entonces Noé supo que el diluvio estaba a la mano, debido a que él estaba vigilando a Enoc.
146Ahora, Satanás, en este tiempo, estableció el mismo sistema que estableció en el huerto del Edén, razonando contra la Palabra de estos profetas. ¡La misma cosa! Ahora, Satanás estableció su sistema. El tenía ahora más de dos o tres personas con quienes tratar; él tenía ahora billones con quienes tratar. La edad antediluviana tenía, probablemente, más gente que la que hay ahora. Ellos se multiplicaron por toda la faz de la tierra. Había muchísima gente en ese tiempo, probablemente mucha más de la que hay ahora. Y ahora fíjense: Satanás, para poder, (no el sistema con una, con Eva.). El estableció un sistema. ¿Para qué? Para combatir la Palabra del Señor que vino a los profetas. ¿Lo captan? [La congregación dice: “Amén”.-Ed.] El usa esa misma táctica cada vez. Y Dios se mantiene con Su misma táctica, la Palabra.
147Aquí vinieron Noé y Enoc, con ¡ASÍ HA DICHO EL SEÑOR!, construyendo un arca. Ahora, fíjense, el sistema de Satanás se rió del sistema de Dios. Ahora compare eso con el día de hoy: “Aleluyas”, y cuanto más. ¿Ven? Mofadores, la Biblia dijo; ellos se rieron del sistema de Dios. El sistema de Satanás se rió del sistema de Dios. Ellos creían que no cuadraba con su propia ciencia y razonamiento.
148Ahora, ellos dijeron: “Miren ese viejo allá arriba en la colina, construyendo ese barco, y él dice que va a caer agua de allá arriba. Ahora, nosotros tenemos los mejores científicos del mundo. Ellos probablemente tienen un radar que puede llegar hasta la luna, y cuanto más, y pueden comprobar que no hay agua allá. Ahora, ¿cómo es que va a caer? Mira, viejo, estás loco”. “Pero yo tengo ¡ASÍ HA DICHO EL SEÑOR!” Y se puso a construir.
149Se puso a la puerta del arca, predicando el Evangelio, construyendo, y vigilando a Enoc. Y una tarde, cuando él entró, dijeron: “¿Lo recibieron?”
150“No. Se rieron de mí. Me aventaron huevos podridos, y todo lo demás”.
151“Hicieron lo mismo acá. Pero sigamos martillando”. ¿Ven? “Oh, me llamaron un ‘aleluya’, y todo lo demás, pero está bien”.
152Todos ellos se reunieron para un culto de oración, y simplemente siguieron adelante, ¿ven?, exactamente de la manera que está aconteciendo hoy, porque ellos sabían que estaban bien fortificados, por cuanto estaban parados detrás de ASÍ HA DICHO EL SEÑOR.
153Ahora, el razonador común y corriente diría: “Oh, eso es tontería”. Una vez una mujer dijo...
154Un día yo estaba... Este muchacho enseñaba una clase de escuela dominical en la iglesia Bautista. Yo estaba predicando allá, una noche. Y yo me lo encontré en el centro; venía en mi bicicleta. Mejor dicho, yo me lo encontré en el centro, y él venía en una bicicleta. El se hizo a un lado, y dijo: “Billy, yo fui a escucharte la otra noche”. Y dijo: “Yo me estaba gozando de lo que estabas diciendo hasta que una mujer se puso a llorar y a alborotarse, y toda esa gente diciendo: ‘Amén’”. Y dijo: “No pude soportarlo”. ¿Ven? Dijo: “Me dio escalofrío, al oír aquella gente decir: ‘Amén’, justo cuando estabas diciendo algo”.
155Yo dije: “Hermano, a mí no me afectó así”. Dije: “Te voy a decir algo”, le dije: “¿No crees en decir ‘amén’, y en esa pequeña gritería y cosas que ellos estaban haciendo?” Dijo: “No, yo no creo eso”.
156Le dije: “Si alguna vez llegaras al cielo, te congelarías”. Dije: “Porque si eso te dio escalofrío, ¿qué será cuando los Ángeles, estén delante de Dios, día y noche, clamando: ‘Santo, santo, santo, Señor Dios Todopoderoso. Santo, santo, santo?’ Mira, este mundo es el lugar más tranquilo en el que alguna vez vas a vivir”. Eso es correcto.
157En el infierno va haber llanto y lamento. En el Cielo va haber gritos y aclamaciones. Uno está ahora en el lugar más quieto que alguna vez estará. Así que, más vale que se vayan acostumbrando, ya sea a un lugar o al otro. Yo preferiría hacer mi elección, y apoyar la Palabra de Dios. ¿Lo harían Uds.? [La congregación dice: “Amén”.-Ed.] Y seguir avanzando con Ella. “Es ASÍ HA DICHO EL SEÑOR. ASÍ HA DICHO EL SEÑOR”. Seguir avanzando con Ella. Muy bien.
158Sí, no cuadró con sus cálculos científicos. Y hoy, cuando ven al Espíritu de Dios que puede discernir los pensamientos del corazón, como Dios dijo: decir y predecir, hablar en lenguas, interpretar, y todos estos diferentes dones, dicen: “Eso es telepatía”. ¿Ven? Ellos tratan de atribuirle eso. Ellos dicen: “Bueno, lo vemos en acción, pero, ¿sabe lo que es? No es más que telepatía humana”. Pero es “¡ASÍ HA DICHO EL SEÑOR!”
159Jesús dijo: “Estas señales seguirán a los que creen”. Eso es todo lo que yo quiero. ¿Por cuánto tiempo? “Hasta el fin del mundo”.
160No cuadra con su investigación científica, por lo tanto se ríen de Ello. Hicieron lo mismo en los días de Noé. Oh, sí. No cuadra con el razonamiento de ellos. Uds. no pueden razonarlo, pero en todo caso, es la Palabra de Dios. Muy bien.
161Así que, Satanás empezó su ataque sobre el grupo de Noé, igual como lo hizo en el Edén. Y cada uno tuvo que escoger, por fe. ¡Gloria! ¡No es algo que Ud. compró, pero es por fe! ¡Y la única manera que Ud. puede, por fe, creer una mentira denominacional, es primero rehusar la Palabra de Dios! ¿Está Ud. pensando sobre la salvación? Esta es. Y la única manera que Ud. puede descreerla, es poner su fe en una mentira falsa del diablo, mediante el razonamiento, en lugar de creer la Palabra de Dios, que dice que uno tiene que ser nacido de nuevo. Y cuando Ud. lo sea, estas señales seguirán a los que crean. Oh, a mí me gusta esto. Eso me suena bien. ¿Ven?
162Crean Su Palabra, no importa lo que alguien más diga. “Dios lo dijo. Dios lo dijo”. Dicen: “Bueno, pero éste es tal y tal”. “Pero, Dios lo dijo”. “Bueno, nosotros somos Presbiterianos”. “No me importa. Pero, Dios lo dijo”. “Somos Bautistas”. “No importa. Dios lo dijo”. ¿Ven? “Somos Católicos”. “Dios lo dijo”. ¿Ven? ¡Manténganse así! “Bueno, nuestro pastor tiene tantos grados”. “Pero, Dios lo dijo”. “Nuestros papas tienen esto. Nuestros obispos tienen esto”.
163Pero, “Dios lo dijo”. ¡Manténgase allí! ¡Es su fortificación, Ud. está fortificado en la Palabra de Dios!, ¡está envuelto!
164Mire, Ud. está bautizado en la Palabra. Eso es correcto. “Por un solo Espíritu somos todos bautizados en un Cuerpo, y ese Cuerpo es Cristo”. ¿Es eso correcto? [La congregación dice: “Amén.”-Ed.] Sí, señor. “Por un solo Espíritu somos todos bautizados en el Cuerpo de Dios”. Entonces, Ud. está bautizado en Dios. Ud. está fortificado con Dios. Su Palabra es su castillo. El es una torre fuerte. “El Nombre del Señor es una torre fuerte, a El correrá el justo y estará seguro”. [Prov.18:10-Trad.] El es mi castillo, mi adarga, mi escudo, mis zapatos, mi sombrero, mi abrigo, mi corazón, mi todo en todo, Dios, ¡todo en todo! ¡Dios! ¡Estoy envuelto en El, muerto al mundo, resucité con El en la resurrección! “Ya no vivo yo, mas vive Cristo en nosotros”. Esperamos la venida de ese feliz día milenario, Cuando venga el bendito Señor A raptar a su Novia, que lo espera; Oh, el mundo está gimiendo, Clamando por ese día de dulce liberación, Cuando vuelva nuestro Salvador a la tierra otra vez. (Entonces los mansos heredarán la tierra).
165Cada uno tuvo que escoger, por fe. Ud. tiene que hacerlo. Ud., hoy, tiene que creer la mentira del diablo o creer la Palabra de Dios. Es una o la otra.
166Ahora, nos damos cuenta... Consideremos a Noé sólo por un momento, antes que salgamos de aquí. Me puedo imaginar que Noé tuvo que pasar por varias cosas. Me imagino que él salía a la calle, diciendo: “¡El juicio viene!” Mire ellos... “¿Cómo sabe Ud.? ¿Qué clase de juicio?”
167“¡Dios está por sacudir esta nación pecaminosa! Los hijos de Dios se han casado con las hijas de Caín, y allí están. Miren a lo que Uds. han llegado. Se han apartado de Dios. Uds. tienen sus grandes sistemas religiosos. Tienen todas estas cosas, pero con todo, ¡Dios va a sacudir la tierra!”
168Dijeron: “Pobre viejo, está un poco... Déjenlo solo”. ¿Ven?
169Pero él tenía ASÍ HA DICHO EL SEÑOR. El podía comprobar lo que estaba diciendo, mas ellos no creyeron eso. ¿Ven? “El tenía la Palabra del Señor”.
170Ahora, quizás ellos se rieron y se divirtieron día tras día. Posiblemente los muchachos se rieron de él a carcajadas.
171Pero Noé siguió adelante predicando, de todos modos. Y toda su familia y todos los convertidos continuaron creyendo, de todos modos. Todos los seguidores de Noé le creyeron a Noé. Eso es correcto. Ellos tuvieron que escoger entre creer lo que el mundo dijo, o creer lo que este poderoso profeta ungido dijo.
172Así que él les dijo: “Ahora fíjense bien, iglesia: Enoc va a irse uno de estos días. Y cuando él lo haga, o sea, cuando Enoc se vaya, más vale que entremos. Enoc va a desaparecer; será arrebatado. Así que, más vale que entremos”. Así que ellos lo vigilaron muy de cerca a medida que los días transcurrían.
173Después de un tiempo, Dios dijo: “Basta con todas sus griterías. Basta con todos sus insultos. Yo voy a traer la lluvia. Metan ahora a los animales. Vayan allá y griten: “¡Aleluya!”, unas cinco veces, y las aves vendrán volando. Todos los leones, y todos los demás, vendrán, de dos en dos. Griten: “¡Gloria a Dios!”, como cuatro o cinco veces, y entonces empezarán a venir”. ¿Ven?
174Ahora, Noé se preparó, y todos los animales entraron, y luego Noé mismo entró. Y luego que entró, me imagino que la última cosa que dijo, estando parado en la puerta, fue: “¡Es ASÍ HA DICHO EL SEÑOR!” ¡Es el último llamado!
175Allí es en donde estamos parados hoy, hermanos: en la puerta del Arca. Cristo es esa puerta. Si quieren tomar eso literalmente, y quieren estudiarlo un poquito más, tomen Apocalipsis, entre la Edad de Filadelfia y Laodicea, pues El dijo: “He puesto delante de vosotros una puerta abierta, y Uds. la rechazaron”. ¿Ven? Esa es la hora en la que estamos viviendo, poco antes de la destrucción. Una puerta abierta, mas ellos no hicieron caso. Ahora, ellos lo echaron para fuera.
176Ahora, él se paró en la puerta, y proclamó: “¡La hora está a la mano en que la Palabra de Dios que les he hablado vendrá a cumplimiento!” Eso es correcto. El entró dentro del arca.
177Y cuando entró al arca, ¿saben qué? Dios cerró la puerta. ¡Oh, hermano! Nadie tuvo que cerrarla. Dios la cerró. Eso es todo. Se perdió la última oportunidad para salvarse.
178Yo me imagino que los muchachos la rodearon brazo a brazo; era un arca como de 500 yardas, [457.2 metros.-Ed.] Y la gente anciana caminó alrededor y dijo: “Bueno, ese viejo va a asfixiarse allí adentro”. ¿Ven? Así que continuaron burlándose, de igual manera, mofándose de él. Y Ud. sabe, cada persona...
179Ahora escuchen. Posiblemente esto les ayude. Escuchen detenidamente. Cuando uno toma la Palabra de Dios, y sigue la Palabra de Dios, hay muchas ocasiones, que, después que uno ha hecho todo lo que puede hacer, su fe es puesta a prueba. No hay nadie aquí mas que los de casa. Yo mismo estoy parado ahora mismo en ese lugar precisamente. Eso es correcto. Yo no sé qué hacer. El avivamiento ha terminado. ¿Ven? Yo no sé en dónde está el siguiente llamado. Yo sólo estoy aquí, mirando nerviosamente, preguntándome qué es lo que sigue.
180¡Noé entró! El siguió la voluntad de Dios. Dios cerró la puerta después que él entró, sin embargo, no llovió por siete días más. ¿Me pregunto qué fue lo que pensó Noé, todo el tiempo que estuvo allí adentro? Allí estaba Noé en el arca, con la puerta cerrada. El pensó: “En cualquier momento, hijos, van a escucharla. Vamos a cerrar la puerta, la tapa de allá arriba”. Ellos estaban en el piso de arriba, Uds. saben. Los animales estaban en la parte de abajo, las aves en la parte que sigue, y ellos estaban en la parte de arriba. Ese sol... “Oh, en la mañana, va a haber algo en aquella dirección, un oscurecimiento, y la lluvia vendrá”. Pero, sin embargo, a la siguiente mañana, salió el sol.
181Quizás algunos que le habían creído a medias a Noé, posiblemente fueron allá y rodearon el arca, y dijeron: “¿Saben qué? Puede ser que ese viejo tenía la razón. Más vale que nos quedemos por aquí”. “Bueno, es cuando ellos, supuestamente, vieron el error”. ¡Los profetas de Dios no cometen errores! La Palabra de Dios no puede fallar.
182Uds. me oyeron predicar sobre Jonás yendo a Nínive. Dijeron que él había caído. Seguro que no. El estaba perfectamente en la voluntad de Dios. Exactamente. El tenía la Palabra del Señor, y caminó en Ella.
183Noé dijo: “Ahora, hijos míos, acérquense todos aquí, y Uds. van a ver la primera nube que alguna vez salió en el cielo. Vendrá por la mañana”. Bueno, el sol salió. “Bueno, quizás para las nueve. Miraremos a las nueve. ¿A las diez? ¿A las once? ¿A las doce? ¿A las tres? ¿A las cuatro? ¿A las cinco? ¿A las seis? ¡Fuiu! Y él cerró la puerta ayer, también”.
184Algunos de ellos dijeron: “Bueno, ¿saben qué? Me voy a poner de acuerdo con la Hermana Susi allá en esa gran iglesia de ella. Ese viejo está loco. ¿Ven? El subió allá y cerró la puerta, y dijo: ‘La lluvia va a caer’, y allí está. Y, además, no ha pasado nada. ¿Ven? El sol volvió a salir perfectamente, girando de un lado a otro igual como siempre. No hay tal cosa como una lluvia”. Así que, esos son los medio creyentes tibios, de poco ánimo, que no están dispuestos a tomar a Dios todo el camino hasta el final, vivan o mueran. ¿Ven de lo que se trata? [La congregación dice: “Amén”.-Ed.]
185Párense en su posición fortificada. Ya sea que vivan o mueran, se hundan o floten, permanezcan allí igual.
186Cuando Abraham, el padre de los fieles, sacó el cuchillo, e hizo para atrás el pelo de la cabeza del muchacho, para degollarlo, dijo: “Estoy persuadido que Dios es poderoso para levantarlo de entre los muertos, en la figura de la cual siento que él está cumpliendo”. [Heb.11:19] El estaba dispuesto a seguir la Palabra de Dios hasta el final. ¿Lo captan? [La congregación dice: “Amén”.-Ed.]
187No importa lo que sea, ¡manténganse allí! ¡Si todo indica que no pueden caminar una pulgada más, caminen esa pulgada! Y si dan contra la pared, ¡manténganse allí hasta que Dios abra camino!
188Pasó el primer día, el segundo día pasó, el tercer día pasó, el cuarto, el quinto, el sexto. Ud. sabe, Noé tenía mucho que hacer. Me imagino que algunos de su congregación dijeron: “Papá, ¿no crees que deberíamos salirnos por la ventana? ¿No crees que fue todo un error?”
189El dijo: “No, no, no. ¿Quién fue el que se llevó a Enoc? ¿Quién fue el que cerró la puerta? ¿Quién fue el que hizo todas esas cosas delante de nosotros? Si El nos ha guiado hasta aquí, y nos encerró, quedémonos con El”.
190Eso es, Iglesia. Si El nos sacó del mundo, y nos guió hasta aquí, y nos ha encerrado con El, rodeándonos con el Espíritu Santo, estando en nosotros, y a través de nosotros, sigámoslo todo el camino. Eso es correcto. El momento vendrá. El momento vendrá. Dejen que los burladores digan lo que quieran.
191Entonces, en la mañana del séptimo día, la gente estaba allí en la calle. Ellos nunca habían visto tal cosa. Las nubes aparecieron; grandes rugidos de truenos, y rayos destellando en los cielos de un lado a otro. Para las siete, por primera vez, grandes gotas de lluvia empezaron a caer sobre la tierra. Me imagino que los pájaros estaban graznando. La naturaleza estaba toda conmovida. Los hombres empezaron a preguntarse y decir: “Saquen sus instrumentos científicos; prueben su radar. Explíquenos, de qué se trata todo esto”. Pero eso ya no funcionaba. “Nosotros nunca hemos visto algo semejante a esto en toda nuestra vida”. Bueno, como al mediodía, las corrientes empezaron a crecer. Para la mañana siguiente, los ríos, las fuentes del abismo fueron rotas.
192Como por los primeros tres o cuatro días, el agua estaba por todas las calles, la inundación. La gente empezó a rodear el arca, y a golpear a la puerta. “¡Abrannos!”
193Noé venía surcando las olas. Creo que la Biblia dice que ellas subieron como a veinte y tantos pies. [Más de 6 metros.-Trad.] El arca se levantó de la tierra, y empezó a mecerse mientras seguía su trayecto.
194Ellos subieron al pico más alto, agarrándose de las ramas más altas. Ellos gritaban. Y todo lo que no estaba en el arca, que tenía nariz para respirar, ¡pereció! Todo lo que tenía aliento de vida, ¡pereció! Ellos podían clamar por misericordia, podían llorar, pero ya habían despreciado muchas veces a Dios de modo que no quedaba nada sino que traer Su justicia. Y Su justicia era juicio.
195Igual como cuando El le dijo a Eva: “El día que de él comieres, ese día morirás”.
196Ahora, quiero que se fijen. Hemos visto, hemos visto dos veces, que la Palabra tuvo un conflicto con el razonamiento. Y ahora ha venido nuevamente, o sea, el razonamiento en contra de la Palabra. Ahora pueden escoger.
197Josué dijo lo mismo. El dijo: “Ahora, si Uds. escogen servir a los dioses que vuestros padres sirvieron antes del diluvio, ¿ven?, o, ¿prefieren servir a los dioses de los amorreos cuya tierra poseéis? Los padres antes del diluvio, los que creyeron la Palabra de Dios, pasaron a través del diluvio. Los amorreos la rechazaron. Dios les ha dado a Uds. la tierra de ellos. Ahora, si mal os parece servir a Dios, escogeos hoy a quién sirváis. Pero yo y mi casa nos vamos a quedar con el Señor”. Amén. A mí me gusta eso. El conflicto.
198Fíjense. El día que el fuerte fue roto, en Edén, el hombre “salió”. Amén. Ellos salieron. Y el día que guardaron el pacto de Dios, en la destrucción antediluviana, ellos “entraron”. Ellos salieron del Edén; éstos entraron al arca. Y en esta tercera vez, ellos “suben”. ¡Salir, entrar, y subir! Amén. Podemos ver lo que hicieron en dos ocasiones. Yo me voy a parar con el Señor. ¿No quieren pararse Uds. también? [La congregación dice: “Amén”.-Ed.] Yo quiero cumplir la Palabra de Dios.
199Jesús dijo: “Como en los días de Noé, así será en la venida del Hijo del Hombre”. El bien en contra del mal; la Luz en contra de las tinieblas; Vida en contra de la muerte; la Palabra en contra de la ciencia. Eso es correcto. La investigación científica desaprobará la Palabra, bueno hasta donde ellos creen que se puede, pero eso no desaprueba la Palabra.
200Satanás tenía, o tiene su sistema en operación de nuevo, para hacer que la gente dude la Palabra de Dios. Es la manera incorrecta de Satanás para adorar, así como en el caso de Caín y Balaam: ellos eran muy religiosos.
201Caín era religioso. El trajo un altar, o sea, hizo un altar. Y, francamente, Caín era más religioso que Abel. Seguro que lo era. El hizo más para el Señor de lo que hizo Abel, pero, sin embargo, Abel vino por la manera de la Palabra. Eso es todo. El hizo más. El estableció una gran denominación. El estableció una gran cosa, un gran patrimonio Cristiano. Pero, ¿ven?, él vino de la manera incorrecta. Y no fue recibido. Ahora, él vino incorrectamente, pues era contrario a la Palabra.
202Balaam era igual de religioso que Moisés. El vino con el mismo sacrificio, los mismos corderos, los mismos animales limpios, y todo. Y le oró al mismo Dios, y ofreció sacrificios al mismo Dios al que Moisés ofreció, aunque vino de la manera incorrecta. ¿Ven? Era contrario a la Palabra, como lo fue en el Edén.
203La Palabra no se mezcla con teoría moderna. ¿Ven? No se puede tener teoría moderna. Ahora, escuchen atentamente, al concluir. La Palabra no se mezcla con teoría moderna. No se puede tener una teoría y tener la Palabra. Uno tiene que tener la Palabra o la teoría. Ahora, ¿a cuál van a creer Uds.?
204Si la Biblia enseña que el bautismo es “en el Nombre de Jesucristo”, y la iglesia dice que es “Padre, Hijo, y Espíritu Santo”, entonces ¿a quién van a creerle Uds.? Si Jesús dijo: “Os es necesario nacer de nuevo”, y la iglesia dice: “Vengan y únanse”, ahora, ¿qué es lo que Uds. van a creer? Jesús dijo: “Estas señales seguirán a los creen”, y la iglesia dice: “Ud. es un buen miembro”, ¿a quién le van a creer? Si Jesús dijo: “Las obras que Yo hago vosotros también haréis”, y la iglesia dice: “Los días de los milagros han pasado”, ¿A quién le van a creer?”
205¿Ven lo que quiero decir? Yo me pudiera parar aquí por una hora, y pasar por todo eso, presentando los diferentes puntos, mostrando cómo es que la teoría ha establecido un sistema para contrarrestar la Palabra de Dios. Ahora, Cristianos, ¡manténganse detrás de la Palabra! Sí, señor.
206Es una manera de vida errónea, tratar de mezclar la cosa. Hoy en día ellos aceptan a estas mujeres sin importarles cómo estén vestidas. Aceptan a estos hombres, sea que fumen o tomen, o lo que sea, y los hacen diáconos, y demás, en la iglesia, y aun pastores. Meten a estas mujeres que se visten como ellas quieren vestirse, y las hacen hermanas en la iglesia. Ud. nunca trate de llegar al Cielo así de esa manera. Simplemente eso no se mezcla con la teoría moderna.
207Así que, tenemos hoy en día dos categorías profesantes. Ahora escuchen atentamente, al concluir. Tenemos dos categorías que están profesando ser la Novia de Cristo. Eso es correcto. Y la Biblia habla que habrá dos categorías. Eso es correcto. La virgen prudente y la fatua. ¿Es correcto? [La congregación dice: “Amén”.-Ed.] Hay dos categorías.
208La iglesia dice: “Nosotros somos la Iglesia”. Ellos salen y tienen esas grandes campañas evangelísticas, y meten gente a la iglesia. Las mujeres siguen con su manera de hacer las cosas. Los hombres siguen con su manera de hacer las cosas.
209Ellos nunca cambian su doctrina. Ellos la tienen bien anotada, documentada, y establecida. Es aquel Credo de Apóstoles, con ciertos rezos, y todos estos catecismos, y todo lo demás que recitan los Metodistas, Bautistas, Presbiterianos, Católicos, y demás. Y ellos aceptan ese catecismo por cuanto un gran hombre del pasado dijo que era correcto. Puede que él fue un gran hombre. Puede que él tenía la razón, pero no tenía la autoridad para decir eso.
210La razón es porque la Biblia es la autoridad de Dios. Es la Palabra escrita de Dios. “Y si alguno le añadiere alguna cosa a Ella, o le quitare alguna cosa de Ella, su parte será quitada del Libro de la Vida”. Ahora, eso no se puede hacer.
211Pero tenemos dos que profesan. Una dice: “Bueno, nosotros somos la Iglesia”. La otra dice: “Nosotros somos la Iglesia”. Muy bien.
212Ambas, las prudentes y las fatuas, fueron invitadas. Pero, ¿se fijaron que ambas tenían vasijas? Eso es correcto. Ambas eran vírgenes, creyentes. Ambas tenían vasijas.
213Empero, Satanás puede más que nosotros. Nosotros sabemos eso. Nosotros sabemos que Satanás puede mucho más que cualquier ser humano. Nunca trate Ud., con su propia sabiduría, ser más listo que él. Ud. simplemente no puede hacerlo.
214Jesús sabía esto, por lo tanto, El le envió a la Iglesia un lugar de fortificación, para que Satanás no fuera más listo que ellos. El les envió el Espíritu Santo. Y la Iglesia no reclama ser inteligente. Ellos sólo reclaman creer.
215Sus ministros no pueden salir y mostrar sus doctorados y todos estos grados. Ellos no tienen grandes tiempos de investiduras cuando son ordenados a una asociación ministerial. Saben Uds., yo solía cantar un cantito: Pueda que esta gente no sea capaz de aprender, O jactarse de fama mundanal, Estos todos han recibido su Pentecostés, Y bautizados en el Nombre de Jesús; Y ellos van por todo el mundo hablando Que Su Poder sigue siendo el Mismo, Es mi gozo en decir que soy uno de ellos.
216Sí, señor. Sí. Ellos no tienen estas cosas grandes. Ellos no reclaman saber alguna cosa. Ellos simplemente reclaman creer algo.
217Jesús envió el Espíritu Santo, el cual es El mismo. El dijo: “Un poquito y el mundo no me verá, pero vosotros me veréis, porque estaré en vosotros; estaré con vosotros, aun en vosotros hasta el fin del mundo”.
218Ahora, ahora, ahora fíjense. Jesús lo sabía, así que, El envió el Espíritu Santo para confirmar la Palabra. ¡Fuiu! ¿Lo captaron? [La congregación dice: “Amén”.- Ed.] ¿Ven? “Para confirmar”, a aquellos quienes se han refugiado detrás de la Palabra, “que El está en la Palabra”. ¿Ven?
219Déjenlos allá afuera. Ellos se reirán del sistema. Ellos dicen: “Están locos”.
220Pero Jesús envió el Espíritu Santo, el cual es El mismo, para meterse en aquellos que están detrás de la Palabra, como en el caso del grupo de Abraham, para confirmar la Palabra ante ellos, y mostrarles que El sigue siendo la Palabra. ¡Asegúrense que han tomado el lugar correcto! Bien.
221El fuego es la confirmación de la luz que proviene de la Palabra. La virgen inteligente, o sea, la virgen prudente, tenía Aceite en su lámpara, y ella arregló su lámpara y la encendió. Ahora, ¿qué significa? Ahora, Dios es la Palabra. El Aceite es el Espíritu, y el Fuego es la Luz del Evangelio en ese Aceite. Dios lo dijo, ¿ven?, esa es la vasija. Bien. El Aceite está en la vasija, y el Fuego, que lo está quemando, muestra que está reflejando la Luz de lo que la Palabra dijo. ¿Ven? Ese es el reflejo.
222Ahora, esa virgen prudente pudo hacer eso. Pero esa otra, la virgen fatua, que se quedó afuera, no tenía Aceite. Y ellas no podían reflejar otra cosa más que su iglesia y su denominación. ¿Ven?”
223Ahora, ¿Ud. dice: “La Palabra...” “Ud. dijo que la Palabra era Espíritu?” Sí, señor.
224Dios dijo: “Mi Palabra es Espíritu”. Correcto. La verdadera Novia debe de estar unificada por medio de la Palabra. Ahora, acuérdense, si Ella es parte de Cristo, Ella tiene que ser la Palabra de Cristo. Para ser la Palabra de Cristo, Ud. tiene que estar bautizado dentro de Cristo. Y cuando Ud. está en Cristo, Ud. cree a Cristo, y Cristo es la Palabra. Amén. Amén, amén. ¿Lo creen?
225[El Hno. Branham y la congregación cantan la respuesta: “Amén”.-Ed.] ¿Le aman? (“Amén”). ¿Le servirán? (“Amén”). (“Amén, amén”). El es la Luz del mundo. Correcto. (“Amén”). El es el gozo de nuestro corazón. (“Amén”). El es el Poder de nuestra vida. (“Amén”). (“Amén, amén”).
226La Novia debe de estar unificada, unificada por medio de la Palabra. “Mis ovejas oyen Mi voz”. Y esta es Su Voz en la Palabra impresa. Bien. Estando unificada por medio de la Palabra, Ella se prepara, no con el credo regular.
227Es igual que Ester, cuando Ester fue escogida para aparecer delante del rey, ella no se atavió a sí misma con todas las cosas, sino que ella se atavió con un espíritu dulce y afable. Con eso es con lo que la Novia se está ataviando a sí misma, con todos los frutos del Espíritu acompañándola.
228¿Qué es lo que Ella tiene?: Congregándose juntos en el compañerismo de la Palabra. “Amén”. Compañerismo de la Palabra. Correcto. Teniendo compañerismo; sentados en lugares Celestiales en Cristo Jesús, en esta noche: unánimes, un lugar, un Espíritu, una mente, una esperanza, un Dios, un propósito. “Amén”. ¿Ven? Ahí lo tienen. Cada vez que la Biblia dice alguna cosa, nosotros decimos: “Amén”. Acentuando cada Palabra con un “amén”. “Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y por los siglos”. “Amén”. “Arrepentíos, y bautícese, en el Nombre de Jesucristo”.
229“Amén”. ¿Ven?, todo es sólo un: “Amén, amén, amén”, así sucesivamente, ¿ven?, en compañerismo.
230“Frutos del Espíritu”. ¿Qué es lo que Ella tiene? ¿Qué es el fruto del Espíritu? Gozo, gozo de Su corazón, sabiendo que El viene pronto. “Amén, y amén, amén”. Sí.
231Tranquilidad de espíritu. ¿Por qué razón? Tranquilidad de espíritu. Tranquilidad de espíritu. ¿Saben qué? No importa qué venga o qué vaya, si se mece el barco, si vienen las tormentas, si destellan los rayos, si rugen los truenos, o lo que pase, ni siquiera importa. Las bombas atómicas pueden caer. Uds. pueden edificar resguardos de piedra, refugios antiatómicos, o lo que Uds. deseen, pero Ella sigue diciendo: “Amén. Amén, amén”.
232¿Por qué? Ella está fortificada. ¿Qué? ¿Fortificada en qué? En la Palabra, la Palabra (¿qué?), hecha carne, morando entre nosotros, viéndolo a El moverse entre nosotros, en nuestra asamblea. ¿Ven? Ahí está El. Así que, ¿qué importa? “Amén”. ¡Qué siga el conflicto! Mi alma anclé en un puerto de descanso, Para ya no navegar más en los mares tempestuosos; Pueda que la tempestad barra sobre la faz tormentosa del abismo, Empero en Jesús seguro estoy por siempre.
233¿Dice Ud. que está en Jesús y luego niega Su Palabra? Algo está mal. El siempre le dice “amén” a Su propia Palabra. Ud. sabe eso. Es verdad. Muy bien.
234Congregándonos para compañerismo. Gozo es uno de los frutos del Espíritu. Tranquilidad de espíritu, y fe en la Palabra. Paz, gozo, fe, longanimidad, paciencia, benignidad.
235¡Fe! ¿Qué clase de fe? ¿De qué forma están Uds. utilizando su fe, para combatir el conflicto? ¿Van a usar su fe basándose en alguna teoría, o algún razonamiento, o algo? “¿Qué no es razonable que la mayoría de la gente asiste a esta iglesia? ¿No es esta la iglesia grande?” No, señor, no lo es. Si esa iglesia no predica cada Palabra de esa Biblia, y le dice “amén” a cada Palabra de Ella, y cree cada señal, cada prodigio, y los ve obrando en medio de ellos, yo me apartaría de ella, no importa lo grande, ni lo pequeño. ¿Ven?
236Fe, amor, gozo, paz, y fe en la Palabra. Que Satanás prepare sus fusiles. Estamos anclados. Amén. Nosotros no reclamamos ser grandes personas. No somos grandes personas, delante del mundo. Somos personas humildes, campesinos. No nos importan las riquezas del mundo.
237Mi amigo, en esta noche, yo empecé a predicar el Evangelio... Ya es tarde, así que voy a parar, (miren), por esta noche. Empezamos a predicar hace como treinta años, algo así, o treinta y un años. Como en 1930, 31', más o menos por ahí, yo empecé a predicar el Evangelio. Prediqué este mismo Mensaje, y nunca he variado de El, por cuanto es la Verdad. Simplemente me he mantenido con El.
238Ahora, en esta noche, yo ya soy un hombre de edad mediana, tengo cincuenta y tres años, soy un abuelo. Lo amo más de lo que lo amé allá en el pasado, por cuanto lo he visto a El en más pruebas y peleas. Y yo he visto, cuando he llegado al punto en que la prueba ha sido tan difícil, al grado que he llegado a expresar algo como Noé en el arca: “Será”. Ahora, fíjense. ¡Oh, por piedad! “Dios, qué...”
239“Será”. Se mantiene uno allí. “Será”. El sol sigue su curso. “Será”. “¿Cómo lo sabe, Hermano Branham?”
240“¡Dios lo dijo! ¡Será! ¡Tiene que ser! ¡Dios lo dijo!” Por lo tanto, he anclado mi alma en el puerto de descanso. En Jesús estoy seguro por siempre. No importa lo que venga o lo que vaya, tomémoslo de esa manera. Ahora inclinemos nuestros rostros, para darle gracias a El.
241¿Habrá alguien aquí en esta noche, que no le conoce y que no está anclado de esa manera? Ud. que nunca se ha parado firmemente con la Palabra, y diría: “Hermano Branham, yo voy a levantar mi mano, y decir: ‘Recuérdeme en oración’. Yo nunca me he parado de esa manera, confiando en Dios no importando lo que pase. Yo voy a tomar Su Palabra, sin importar lo que alguien más diga o haga, yo todavía sigo creyendo Su Palabra. Quiero que ore por mí, Hermano Branham. Yo creo que el conflicto está hoy aquí, y he tomado mi posición en la... quiero decir, yo no he tomado mi posición todavía. Yo quiero tomarla, al lado de Dios, y con la Palabra”.
242¿Cuántos pues, ya han tomado su posición, parándose detrás de la Palabra del Señor? Levanten sus manos, y digan: “Estoy tan agradecido que lo hice”. Dios les bendiga. Es el cien por ciento. Alabado sea Dios, aun los niños pequeños levantaron sus manos. ¡Qué cosa!
243Oh, ¡si esto no es algo real! Lugares Celestiales en Cristo Jesús, fortificados por medio de la Palabra. Fortificados por medio de la Palabra, con la Presencia del Espíritu aquí, vindicando, y probándonos, como lo hicieron en los días primitivos: el mismo Evangelio, las mismas señales, los mismos prodigios, el mismo Dios, la misma Palabra, trayendo a cumplimiento las mismas cosas.
244La gente de pie, el Espíritu cayendo sobre las personas con el don de profecía, profetizando. Uno se pone de pie, el Espíritu cae sobre ellos, para hablar en lenguas. Ellos hablan en lenguas, se callan, y otro las interpreta. Y se cumplirá. ¡Oh, hermano!
245Viendo los grandes poderes del Espíritu Santo cambiando nuestras vidas de una vida de pecado, sacándonos de eso, y haciéndonos nuevas criaturas en Cristo Jesús. ¡Cómo agradecemos al Señor!
246Padre Celestial, es maravilloso estar congregados con este grupo de Tus hijos, en esta noche, éstos que están peregrinando aquí por Clarksville. Estoy tan contento de ver a la iglesia avanzando; de ver al pastor, y a ningún incrédulo en medio del pueblo; todos están en el refugio. Oh, ¡cómo te agradecemos a Ti por ello, Padre!
247Estoy pensando de un pequeño antílope, en una ocasión. El se había salido del refugio, y los perros venían persiguiéndolo. Y él venía escapando por su vida. Y cuando llegó a la cerca donde estaba el refugio, él la brincó, y estaba tan feliz. El resopló, y se dio la media vuelta y miró hacia esos perros, por cuanto estaba seguro. Ellos no podían brincar la cerca, no estaban hechos para eso. Si ellos hubieran tocado la cerca, la descarga eléctrica los hubiera echado para atrás.
248Así es como estamos, Señor. Cuando nos ponemos detrás de la cerca de la Palabra de Dios, el Poder eléctrico del Espíritu Santo mantiene a distancia a nuestro enemigo. El no puede precipitarse por encima de la cerca; él no está hecho para eso. Padre, te agradecemos que Tú nos has hecho para poder dar un salto para seguridad, Señor, hacia Cristo Jesús. Estamos tan contentos, Señor, seguros eternamente.
249Te pedimos que bendigas esta iglesita, su pastor y sus amados. Bendice a todos los que han estado aquí, en esta noche. Bendice a cada ministro.
250Oramos por nuestro precioso y muy noble Hermano Neville. Siendo que ayer, Satanás trató de sacarlo de la escena, al hacerlo que chocara violentamente contra ese coche. Y luego trató de armar un lío, pero Tú estabas allí en la escena. Dios, él trató de matarme el otro día, en aquel campo de tiro, pero Tú estabas allí en la escena. Trató de matar al Hermano Willard Crase, cuando se estrelló contra el poste violentamente, pero Tú estabas allí en la escena. ¡Oh, es maravilloso conocerte! Como dijo el poeta en una ocasión: Es tan dulce confiar en Jesús, Sólo tomarlo en Su Palabra, Sólo descansar en la promesa, Sólo conocer el: “ASÍ HA DICHO EL SEÑOR”.
251¡Cómo te agradecemos por esto! Bendice nuestras almas. Perdona nuestros pecados. Sana la enfermedad que está entre nosotros, Señor. Nosotros sabemos que estos viejos cuerpos mortales son débiles, y están siendo sacudidos bajo el impacto de la enfermedad, y te rogamos que nos mantengas sanos, para así poder predicar el Evangelio. Permítenos vivir muchos años felices si Jesús se tarda.
252Y que podamos todos estar preparados para el Rapto, todos en el Arca de seguridad, en Cristo Jesús, por un Espíritu, bautizados dentro; en el piso de arriba, donde podamos ver la Luz del Evangelio brillando, y acentuando cada Palabra con un “amén”. Concédelo, Señor. Bendícelos y guárdalos. Los reclamo como joyas para Tu corona, Señor, en el Nombre de Jesús. Amén. Yo le amo, yo le amo, Porque El a mí me amó; Y me compró mi salvación, Allá en la Cruz.
253Ahora, como sabemos, la Palabra a veces es cortante, pero, aún así, la amamos. “La Palabra de Dios”, nos dijo en Hebreos 4, “es más cortante que toda espada de dos filos”. Corta todo, son dos filos, de ida y de venida. Y es también “viva y eficaz, y penetra hasta partir los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón”. [Heb.4:12-Trad.] ¿Qué es? ¡La Palabra! ¡La Palabra! ¿Ven? Y ahora después que hemos tenido un Mensaje bien duro y cortante... ¿Lo disfrutaron? [La congregación dice: “Amén”.-Ed.] Sí, señor. “¡El conflicto!” ¿No están Uds. contentos que están fortificados, en esta noche? [“Amén”]. Le crea fe y fuerza y esperanza a la Iglesia. ¡Oh! En Cristo la Roca sólida estoy parado; Todos los otros terrenos son arenal.
254Ahora, vamos a adorarle por unos dos o tres minutos, ¿lo harían? Cerremos nuestros ojos, y levantemos nuestras manos.
255Hermana, querida, denos la nota de: Yo Le Amo. ¿Me la puede dar? Yo lo empiezo. Yo le amo, Sólo entren en Su Presencia ahora mismo. ¡Adoren! Porque El a mí me amó; Y me compró mi salvación, Allá en la Cruz.
256Ahora mirémonos los unos a los otros, y saludémonos, y digamos: Yo le amo, yo le amo, Porque El a mí me amó; Y me compró mi salvación, Allá en la Cruz.
257¿Qué era el Calvario? Su Cades-barnea. ¿Qué hizo El? Fue allá, y dijo: “El hombre vive después de la muerte. Yo se los probaré”. Subió allá, a Cadesbarnea, y tomó el juicio de todos nosotros. ¡El Calvario! Murió por nuestros pecados, y cruzó el río de la muerte. En ese tercer día, El regresó. La piedra bajó rodando por la colina, y El salió, vivo. Algunos de ellos dijeron: “Es un espíritu”.
258El dijo: “Palpadme. ¿Tiene un espíritu carne y huesos como tengo Yo? ¿Tienen algo de comer?”
259Ellos dijeron: “Tenemos un panal de miel aquí, y algo de pescado”.
260Dijo: “Comamos algo”. Y ellos lo tomaron y comieron. El dijo: “¿Ven Uds.?, un espíritu no come como Yo comí”. [Luc.24:36-43-Trad.] Dijo: “Ahora suban a Jerusalén, y empiecen con el Evangelio desde allí. Y Yo enviaré de regreso a vosotros las Primicias de vuestra resurrección, porque Yo los resucitaré de vuestra incredulidad, de la Palabra, y los haré tener fe en Esto, y que crean. Y estarán por encima del pecado y de toda incredulidad. Y de esa manera algunos morirán en la primera vigilia, la segunda vigilia...”
261Recuerden, ellos... La séptima vigilia, ¿Se acuerdan de eso? La séptima vigilia es cuando El viene. ¿Qué era la séptima vigilia? El Mensaje del séptimo ángel. Primera vigilia: ellos se durmieron, segunda vigilia, tercera, cuarta, quinta, sexta, por todo, a través Tiatira, y por todas las edades, hasta la vigilia de Laodicea. Pero en la séptima vigilia, la Voz vino: “He aquí viene el Esposo; salid a recibirle”. ¿Y qué? Ellas despertaron y arreglaron sus lámparas. Yo le amo, yo le amo, Porque...
262¿Están al final? [El Hermano Branham habla con alguien acerca de la grabación-Ed.] El me amó a mí
263[Alguien le dice al Hermano Branham: “Tengo como tanto así de cinta”.-Ed.] “Y...” ¿Puedes grabarlo? ¿Tienes tanto así más? ¿Tienes tanto así de cinta? ¿Estás ya al final? ¿La cinta ya está para acabarse? ¿Lo grabarías? Allá en la Cruz.
264¡Oh, hermano! Hermana Rut, no quise decir que dejara de tocar. Yo creí que estaba tratando de que se cantaran completamente estos hermosos cantos. Yo deseaba conseguir esa cinta, ¿ven Uds.? Lo que estaba tratando de hacer era grabar estos cantos, ¿ven?, mientras se cantaban. ¿No aman eso? [La congregación dice: “Amén”.-Ed.]
265Uds. saben, yo amo ese buen canto antiguo, Pentecostal. Pero yo siempre he dicho que me desagrada una voz que se ha entrenado demasiado; a uno que sostiene su respiro hasta casi desmayar, y hace chillar la voz. Ellos no están cantando, están haciendo un ruido. ¿Ven?
266A mí me gusta ese buen canto antiguo, Uds. saben, del corazón, como por ejemplo: “Amén, amén, amén”. ¿No les gusta a Uds.? [La congregación dice: “Amen”.-Ed.] A mí me gusta. Fe en el Padre, fe en el Hijo, Fe en el Espíritu Santo, estos tres son Uno; Los demonios temblarán, y los pecadores despertarán; Fe en Jehová hará que todo se sacuda.
267Amén. Hará que el reino del diablo se desmorone y caiga. Hará que estallen esas grandes palabras con toda la fuerza: “¡ASÍ HA DICHO EL SEÑOR!” Esa Palabra atómica de Dios sale allá y desintegra el reino de Satanás. Amén. Entonces, “Firmes y adelante, huestes de la fe”. Correcto. Muy bien.
268Cantémoslo todos otra vez, con toda la voz, con sus ojos cerrados, y sus manos levantadas: Yo Le Amo. Bien, hermana, querida. Bien. Yo le amo, yo le amo, Porque El a mí me amó; Y me compró mi salvación, Allá en la Cruz.
269Padre Celestial, en Tus manos encomendamos nuestro ser. Haz con nosotros lo que te parezca. Estamos confiados que Tú nos usarás, Señor, para traer Luz a otros en nuestra comunidad y adondequiera que seamos dirigidos. Y Dios, cuídanos ahora, y protégenos hasta encontrarnos otra vez, trayendo las preciosas gavillas. Lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
270Ahora, ha sido un placer haber estado con todos Uds., en esta noche, y tener este tiempo de compañerismo. Voy a regresar el púlpito a su amado pastor, el Hermano Junie. Bien, Hermano Junie.