Photo

~ PREGUNATS Y RESPUESTAS ~
1Buenas noches, amigos, es un placer estar aquí esta noche. Y yo...de la manera que esto vino a mí, fue porque yo... estaba pensando esta mañana en mi hermano, sabiendo lo que significan dos servicios al día.
2Y--y estaba un poquito ronco. Yo predico mucho. Y luego tan pronto como entro a la ciudad, a este valle, esta partecita aquí atrás del paladar...esto, le llaman...Con el clima de aquí de este valle, se me hincha tanto que tengo que estar constantemente pasando saliva mientras estoy aquí en el valle. Y salgo por un par de días, y se me alivia. Regreso, y se me hincha otra vez.
3Y me compadecí del Hermano Neville, sabiendo que--que estamos tal vez un poquito más avanzados en el camino que algunos de Uds. jóvenes, por lo tanto lo estamos mirando de otra manera. Así que nos consideramos uno al otro, y mucho más mientras los días empiezan a aproximarse, los días malos se están acercando. Y también sabiendo que estamos para salir pronto, si el Señor lo permite.
4Y pensé, Uds. saben, que el Hermano Boze va a estar aquí el próximo domingo en la tarde, creo. Yo...¿Entendieron eso? Sí, el próximo domingo en la tarde. El tiene una--una película que quiere mostrarnos, de sus misiones en ultramar en donde...El tuvo un--un sueño hace muchos años, que iba a ir a Chicago. Y en una ocasión el pobre hermanito se sintió todo decepcionado, decía que su mensaje no se había cumplido. Y yo le expliqué a él cómo el Señor ya lo había cumplido. Entonces él lo entendió.
5Después el Señor le dio otro sueño. Y cuando la interpretación vino, le dijo a dónde ir y qué hacer. Y él fue allá y, oh, Señor mío, él fue a Kenia y Tangañica y a Uganda, esas naciones de allá, y es maravilloso lo que el Señor ha hecho por ellos en sus misiones. Y él quiere enseñar la película, sólo para mostrar lo que el Señor está haciendo entre esa gente, las tribus Africanas en aquellos lugares. Dios mediante, en enero, quiero encontrarme allá con él...y con esas tribus, para una reunión antes de que me vaya a Rodesia y a Sudáfrica otra vez.
6Y así es que, recuerden que es este próximo domingo en la tarde. Y oren mucho por el Hermano Joseph, él ha sido un buen hermanito. Yo lo he apreciado mucho, su compañerismo y todo.
7Entonces, esta próxima semana, partimos para...para Southern Pines, y de allí a Columbia, a Carolina del Sur; y de allí hacia el Cow Palace, en la costa occidental, y de allí al Grass Valley; y a la Feria Mundial, y de allí, regresaremos otra vez a Oregon; luego a Columbia Británica, y demás lugares, y así continuaremos hasta fines de este otoño. Esperamos entonces, en este otoño, si el Señor lo permite, tener más reuniones aquí, si el Señor lo permite.
8Pensé pues, antes de irme, que sería una cosa buena tener una reunión de preguntas y respuestas. Uds. saben, uno se da cuenta de lo que está en el corazón de la gente cuando hacen preguntas. Así es que pensé, Uds. saben, esta noche, tener una pequeña plática de corazón a corazón con la--la manada pequeña, el pueblo de aquí, sólo--sólo hablar con Uds. de--de nuestro corazón. Algunas veces pienso yo que hace más bien que predicar un sermón, pues hace que uno y otro se entiendan mejor.
9Estamos agradecidos con Dios por lo que le hemos visto hacer en esta semana contestando la oración, ha sido muy sobresaliente. Así que estamos agradecidos, muy agradecidos.
10Y vemos el tiempo y el fin del tiempo aproximarse, sabiendo que algo está por suceder. Y no hay nadie que no sepa que eso es la verdad, si él es un--si él es un pensador. Sabemos, que lo hemos buscado por todas las edades, cada uno lo ha buscado. Pero, Uds. saben, hoy día hay demasiado aconteciendo. Sabemos-- sabemos que es verdad, no puede estar muy lejos. Y ahora tal vez pueda hablar sobre algo de eso en unos momentos.
11Pero ahora, para empezar, inclinemos nuestros rostros para orar. Y mientras nuestros rostros están inclinados, me pregunto si hubiera algo en nuestros corazones, que quisiéramos que se recordase en oración delante de Dios. Si lo hay, sólo levanten su mano. El entenderá, El sabe todo al respecto. Alguna petición que Uds. quisieran presentar, sólo digan: “Señor, recuérdame”. El Señor bendiga a cada uno de Uds.
12Nuestro Padre Celestial, al acercarnos esta noche a ese Trono de gracia, al cual Tú tan benévolamente nos has invitado a que vengamos confiadamente ante el Trono de Dios y Su gracia, para pedir por cualquier petición de que tengamos necesidad. Tú nos dijiste que si hubieran dos o tres que se congregaran y se unieran en Tu Nombre, que Tú estarías entre nosotros. Y entonces todo lo que deseáramos, si lo pidiéramos, lo recibiríamos si tan sólo creyéramos que lo recibiríamos.
13Tú conoces las condiciones del día y las condiciones de la iglesia y de la gente, y nuestras peticiones delante de Ti. Ahora, Tú has visto las manos, Señor. Tú conoces los corazones de la gente, y sus deseos, y sus necesidades. Y vemos el tiempo aproximarse, ya se están reuniendo hoy, las grandes nubes y se están asentando. Cosas que los profetas hablaron hace muchos cientos de años, vemos que nunca antes habían sucedido hasta este tiempo, y aquí las vemos en nuestros días.
14Ahora oramos, Padre, que Tú nos concedas estas bendiciones que pedimos. Sana a los enfermos y a los afligidos. Restaura a Tu iglesia, Señor, el poder vivo del Espíritu Santo, la fe viva para que creamos lo que pedimos. Nosotros creemos que lo recibiremos porque estamos seguros que es la voluntad de Dios el dárnoslo antes de que lo pidamos. No estamos pidiendo impropiamente, estamos pidiendo para el bien del Reino de Dios, así que pedimos que Tú nos lo concedas.
15Bendice nuestra reunión, nuestro pastor, los obreros de la iglesia, cada persona, a los miembros del Cuerpo de Cristo que están presentes. Aquellos que no son miembros del Cuerpo de Cristo, que andan buscando hoy día amparo en alguna parte, comprando refugios antiaéreos para ponerlos en el patio de atrás, Dios, hazlos que vengan bajo el refugio protector del Señor Jesús, sabiendo que cuando esta vida se termine, hay Vida más allá de esta. Gracias por la promesa.
16Danos la respuesta para estas preguntas esta noche, que podamos satisfacer cada corazón con Tu Palabra. Porque lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
17La proximidad de la Venida del Señor, ¡qué gran seguridad es!
18Yo estaba hablando hace tiempo, y alguien dijo algo sobre seguros, estaba con los Hombres de Negocios en una de sus convenciones no hace mucho tiempo, en una convención internacional. Acabo de asistir a una regional. Yo predico en las reuniones de los Hombres de Negocio del Evangelio Completo, alrededor del mundo. Y esta--esta convención fue en la costa occidental, y todas las celebridades de todo el mundo estaban allí sentadas, con...bien vestidas y dignificadas. Y uno de ellos me dijo: “Escuché que alguien le llamó ‘Reverendo’”. Yo dije: “Sí, señor”. Dijo: “¿Es un predicador?” Yo dije: “Sí, señor”. El me dijo: “¿Qué hace Ud. aquí con estos hombres de negocios?” Yo le dije: “Yo--yo soy un hombre de negocios”. “Ah”, dijo, “¿a qué clase de negocios se dedica?” Yo dije: “Seguridad”.
19El me malentendió, él pensó que quise decir seguros. Así que él me dijo, me dijo: “¿Con qué compañía trabaja Ud.?” Yo dije: “Con la Compañía Celestial”. El dijo: “Creo que no conozco ésa”. Le dije--me preguntó: “¿Qué--qué clase de seguros vende Ud.?”
20“Yo nunca...” Yo dije: “Yo nunca dije: ‘seguros’, yo dije: ‘seguridad’”. El dijo: “¿Qué quiere decir?” Le dije: ¡Seguridad bendita, mío es Jesús! ¡Oh, gozo anticipado de la gloria divina! Heredero de salvación, comprado por Dios, Nacido de Su Espíritu, lavado en Su Sangre.
21Así que esa noche cuando fui presentado en la televisión, les dije. Dije: “Yo--yo aquí traigo pólizas si alguno de Uds. aquí o en el resto del país, está interesado en una póliza, me gustaría discutirlo con Uds. después del servicio. ¡Seguridad, bendita seguridad!”
22Bien, pensé que teniendo este servicio de preguntas, me daría un poquito de acceso a sus--sus pensamientos. Tengo dos. Al entrar por la puerta Billy me dijo que habían más, pero, por supuesto, no tuve oportunidad de leerlas. Y yo quiero estar seguro de que estoy Escrituralmente correcto antes de contestarlas, porque Uds. estaban...quiero que sea de esa manera antes de contestarlas. Así que tal vez pueda guardar ésas para otra ocasión. Ahora, una de las...Y al contestar estas preguntas, recuerden, que estoy haciendo lo mejor que yo puedo.
23Yo no contesto preguntas allá en los servicios. Una vez lo traté y me metí en problemas. Me malentendieron. Fue en relación con el Sr. Allen, o con respecto al aceite y a la sangre en las manos y en la cara, como evidencia del Espíritu Santo y otras cosas. Yo dije: “Bien, yo no sé acerca de eso”, dije, “yo nunca he visto nada de eso en la Escritura”. Dije: “Pero yo--yo creo que si yo...si pudiera predicar así, hermano, yo no me basaría en sensaciones. Yo únicamente predicaría el Evangelio”, y eso es todo.
24Y así que ellos enviaron una carta, por todo el mundo: “Estimado Hermano Branham...”, así que se esparció por dondequiera. Pero ellos lo malentendieron. Nosotros les enviamos las cintas a ellos para que las escucharan y vieran que yo...Dijeron que yo “había condenado al hombre”. Yo--Yo no lo hice. Yo nunca condené a ningún hermano. Algunas veces yo no estoy de acuerdo con ellos, pero eso lo hago amistosamente.
25No hace mucho tiempo un hombre escribió un libro acerca de este hombre, y lo tituló, Diablos Que Muerden. Y yo pensé que sería tal vez la oportunidad de hacerle un bien notificándole. Y el hombre que escribió el libro había criticado a cada evangelista que había en el campo, excepto a mí, y él estaba sentado en el servicio, así que yo dije: “Yo aprecio, no la crítica, pero...” Yo dije...El hermano, francamente, me elogió en la revista Selecciones Cristianas, él dijo que yo era el único que nunca había levantado ofrendas ni había rogado a la gente por dinero, y cosas como esas, y él apreciaba eso. Y el hombre estaba allí sentado. Pero yo supe por casualidad que este hombre había dicho algo del Hermano Allen que no estaba bien. El dijo: “A. A. Allen escribió el libro titulado Diablos Que Muerden”.
26Ahora, A. A. Allen nunca escribió ese libro. Yo conozco al escritor de ese libro. Y yo dije: “Si el hombre que lo escribió no fue lo suficientemente sincero para ir e investigar y ver quién lo escribió antes de criticar al Hermano Allen, yo me inclino a creer que su crítica a estos hermanos es injusta”. ¿Ven? Y el hombre que me había elogiado estaba sentado allí. Pero yo le quise hacer saber que su declaración estaba errada, ¿ven Uds.?, que el Hermano Allen nunca había escrito ese libro, titulado Diablos Que Muerden.
27Bien, al contestar estas preguntas, lo hago lo mejor que yo puedo. Y si...Trataré de contestarlas con las Escrituras.
28La primera se encuentra, creo yo, en Primera de Corintios, el capítulo 7 y el versículo 15. Así que vamos a tratar de leer esa Escritura y ver cómo dice, y ver si podemos ayudar a esta preciosa persona que está haciendo la pregunta. Bien, Primera de Corintios, el capítulo 7, versículo 15. Me supongo que la persona está presente hoy. Lee de esta manera: Pero si el incrédulo se separa, sepárese; pues no está el hermano o la hermana sujeto a servidumbre en semejante caso, sino que a paz nos llamó Dios. 169. Ahora, Primera de Corintios, el capítulo 7, el versículo 15. Ahora la pregunta que hicieron: Hermano Branham, ¿significa esto que un hermano o una hermana tiene libertad para volver a casarse? No.
29¿Ve?, Ud. no capta su pregunta y lo que él está diciendo allí. Ellos no son libres. ¿Ve?, eso daría lugar a una contradicción en la Escritura, y las Escrituras no se contradicen en lo absoluto. ¿Ve? Ahora, veamos...¿Ve Ud.?, Ud. puede hacer que la Escritura (sólo leyendo un versículo), diga cualquier cosa que Ud. quiera que diga, para respaldar su pensamiento. Pero Ud. tiene que tomar el pensamiento del cual ellos están hablando.
30Es como si--si yo estuviera hablando con el Hermano Neville y Uds.--y Uds. me escucharan decir la palabra “board”. [La palabra “board” tiene múltiples significados en inglés.--Traductor]
31Y luego Uds. se van, se van diciendo: “¿Sabes tú de lo que él estaba hablando? Que lo aburrimos esta noche”. ¿Ven? “No”, la otra persona diría: “no fue así, él quiso decir que--que debe una cuenta de pensión y que la iba a pagar”. El otro diría: “Oh, no, él no quiso decir eso, él se estaba refiriendo a la madera que está al lado de la casa”. Y la otra persona diría: “No, permíteme decirte, yo creo que él estaba tratando de hablar respecto a cavar un hoyo”. ¿Ven? ¿Ven?
32Ud. tiene que saber de qué se está hablando, y entonces Ud. sabrá de qué está Ud. hablando, porque aquí Pablo alguna vez les está contestando su pregunta.
33Algunas veces ellos dicen: “La Biblia misma se contradice”. Yo quisiera encontrarla. No se contradice. Yo he--yo he estado treinta y dos años detrás del púlpito, y aún no he visto una contradicción. ¿Ven? ¡Ella no se contradice! Es tan...Es Ud. quien la contradice, ¿ve?, y no la entiende. El Espíritu Santo es un Revelador, es el Revelador de la Palabra. Por lo tanto, la contradicción...
34¿Ven?, Pablo les está escribiendo a esa gente, diciéndoles: “Uds. preguntaron tal y tal cosa”. Sólo que él no está diciendo que lo preguntaron, únicamente lo declara. Luego aquí él se da la vuelta y les contesta, lo cual es contrario a lo que ellos preguntaron.
35Ellos preguntaron: “Hacemos esto, y eso, y lo otro”. Y Pablo se da la vuelta y les dice algo más, ¿ven?, parece que es una contradicción. Pero no es. Si Uds. leyeran todo el versículo, el capítulo completo, se darían cuenta que él está--él está tratando de explicar lo que ellos le escribieron.
36Bien, esto aquí pareciera como si diera...Y así es como se encuentran “contradicciones” en la Biblia, pero no es así. Bien, parece aquí, que la persona quiere saber, o es la pregunta que ellos quieren saber: ¿Puede un hermano o hermana en el Señor, casarse o volver a casarse y tener libertad, si ellos dejan a sus compañeros para casarse otra vez? No.
37Tomemos...principiemos en el versículo 10: ...a los que están unidos en matrimonio, mando, no yo, sino el Señor: (¿Ven?), Que la mujer no se separe del marido; (¿Ven?). Y si se separa, quédese sin casar, o reconcíliese con su marido; y que el marido no abandone a su mujer. (Estos son Mandamientos del Señor, ¿ven?) Y a los demás yo digo, no el Señor: (¿Ven?), Si algún hermano tiene mujer que no sea creyente...
38Bien, fíjense en su tema, ¿ven? Y Uds. lean todo el capítulo, y se darán cuenta lo que ellos pensaron: “Si nos casamos con una mujer y ella era...nosotros...Yo me casé y me convertí, y mi esposa no era una creyente, así es que la puedo dejar”. Oh, no. Eso no es. Ud. no puede hacer eso. ¿Ven? ¿Ven? ...Si algún hermano tiene mujer que no sea creyente, y ella consiente en vivir con él, no la abandone. (Eso no es por causa del matrimonio, eso es por causa de incredulidad. “No se case otra vez”. ¿Ven?, ¡quédese con ella!) Y si una mujer tiene marido que no sea creyente, y él consiente en vivir con ella, no lo abandone. (¡Eso es lo correcto! ¿Ven?) Porque el marido incrédulo es santificado en la mujer, y la mujer incrédula en el marido; pues de otra manera vuestros hijos serían inmundos; mientras que ahora son santos. Pero si el incrédulo se separa, sepárese...
39Bien, si el incrédulo dice: “Ya no voy a vivir más contigo, porque te hiciste Cristiana”. A...Un hombre le dice a su esposa: “Porque te convertiste, me voy a ir al mundo en donde estábamos, te voy a dejar”. Bien, no hay nada que Ud. pueda hacer al respecto, déjelo que se vaya. ¿Ven?
40O la esposa le dice a su esposo: “Yo no voy a mezclarme con ese montón de aleluyas. ¡Yo no voy a hacer esto! Me voy a apartar de ti”. No deje Ud. a la iglesia, deje que ella se vaya. ¿Ven?
41Un hermano o una hermana no está bajo servidumbre en tal caso, es decir, si sus respectivos compañeros los quieren dejar por eso. Uds. no tienen que someterse a ellos. Si ellos quieren dejarlos y los van a dejar por la causa de Cristo, déjenlos que se vayan. ¡Pero Uds. no pueden casarse otra vez! “Mas antes a paz nos llamó Dios”. ¿Ven? Bien, no que Uds. puedan casarse otra vez, él ya dijo eso, pero que Uds. no tienen que vivir con un esposo incrédulo, o con una esposa incrédula, si ellos no están dispuestos.
42Si están dispuestos, si dicen: “Ve a la iglesia. Si tú quieres ir allá, esos son tus negocios. Si tú quieres ir a tu iglesia, ve. Por lo que a mí respecta, yo no lo creo. Y yo--yo haré cualquier cosa por ti, yo no me voy a poner en tu camino, tú sigue adelante”, entonces Uds. quédense allí, pues, no saben que la vida santificada de Uds. santificará a ese incrédulo y hará que ellos crean. ¿Ven? De las dos maneras, tanto para el hombre como para la mujer, ¿ven? Uds....
43Pero sólo por decir: “Yo...Hermano Branham, me casé y mi esposa es una incrédula, y aquí hay una hermana con la cual puedo casarme. Voy a dejarla y me voy a casar con esta”. ¡Oh, no! ¡No, de ninguna manera! Su voto es hasta que la muerte los separe, y no hay nada más en el mundo que le permitirá a Ud. casarse (basado en la Biblia), hasta que su compañera se muera. Correcto. ¡La única manera! No existe el volver a casarse en ninguna parte, excepto que la compañera muera. No hay más. ¿Ven?
44No pueden hacer que Ella misma se contradiga. Así que lean los versículos que están antes y después, y Uds. captarán lo que él está hablando. Bien, esto aquí significa...¿Ven?: ¿Significa esto que una hermana o un hermano tiene libertad para volver a casarse?
45No, señor. ¿Ven?, él explicó eso primero. ¿Ven?: ...a los que están unidos en matrimonio, mando, no yo, sino el Señor: Que la mujer no se separe del marido; Y si se separa, quédese sin casar, o reconcíliese con su marido;...(¿Ven?)
46No hay tal cosa como que un creyente haya sido reconciliado para casarse otra vez, estando su compañero o compañera viva. Bien, aquí está otra. La segunda dice así: 170. ¿Qué clase de cuerpo tendrá el pecador en la última resurrección en el Juicio del Gran Trono Blanco?
47El pecador se levantará en la resurrección para ser juzgado con el mismo cuerpo con el que él cometió el pecado. ¿Ven? El tendrá que pararse en el Juicio en la resurrección.
48Resurrección no es un reemplazo, es “levantar aquello que descendió”. Cuando Jesús se levantó de los muertos, El tenía el mismo cuerpo con el que había descendido, El se levantó con la misma clase de cuerpo. Nosotros nos levantamos con el mismo cuerpo con el que descendemos; es una resurrección, no un reemplazo.
49Ahora, la Biblia dice que el...que seremos juzgados conforme a los pecados que cometimos en el cuerpo. Y cuando el pecador se levante, él será juzgado en el mismo cuerpo en el que él pecó, la misma cosa. 171. “Adán conoció a su esposa Eva; y”, (conjunción), “ella concibió, y parió a Caín”. Yo creo todo lo que Ud. enseña, pero tengo...podría yo...¿Cómo podría yo contestar a alguien que--que dice que ella no concibió después de que Adán la conoció, por causa de la conjunción “y”? “Adán conoció a su esposa; y ella concibió, y parió a Caín”.
50Bien, nosotros los adultos sabemos lo que “conoció” significa. Ahora, la pregunta es concerniente a la conjunción. Ahora, si Uds. se fijan, amigos, ¿ven?, Uds.--Uds. no pueden hacer que la Biblia diga una cosa en un lugar y algo más en otro. Tiene que decir la misma cosa todo el tiempo. Y si Ud. la hace que diga una cosa aquí y algo más acá, entonces su interpretación está mal. ¿Ven? No se puede hacer eso. Ud. no puede encontrar a Eva engañada por la serpiente, y luego encontrarla en otra parte otra vez engañada. ¿Ve? Y la primera vez que ella fue engañada, fue cuando ella concibió. Ud. no puede hacer que ella fuera engañada dos veces.
51Permítanme enseñarles sobre las conjunciones. Al leer la Biblia, uno debe saber en dónde van las conjunciones. Conjunción es “atar sus oraciones”. ¿Ven? Ahora fíjense en esto. En Génesis 1:26, fíjense en esta conjunción, y luego Ud. explique esto y luego yo les diré cómo él...cuándo Adán conoció a su esposa. Génesis, el primer capítulo, empezando con el versículo 26. Bien, escuchen atentamente. Dios ya ha hecho Su creación, y Dios dejó que la tierra produzca las cosas que se arrastran y todas las cosas que la tierra produjo. Bien, en el capítulo 26...el versículo 26 del primer capítulo de Génesis: Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra propia--propia semejanza:...y que ellos [Según la Biblia en inglés.--Traductor], (el hombre)...(no él; “ellos”, ¿ven?, plural), y señoree en los peces del mar, y en las aves de los cielos, y en las bestias, y en toda...(¿Ven el “y, y, y”, uniendo?)...en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó (a los dos, hombre y mujer). Y los bendijo Dios, después de su creación, entonces, y les dijo: Fructificad y, (y), multiplicaos, y llenad la tierra, y sojuzgadla,...
52Conjunción tras conjunción de que...El hombre tenía que multiplicarse. Y después de multiplicarse, entonces que señoree la tierra; eso se extiende hasta el Milenio. ¿Ven? Muy bien: “Sojuzgad la tierra”. Muy bien: ...Y señoree en los peces del mar, y...las aves del cielo, y en toda cosa viviente que se mueve sobre la tierra.
53Bien, Dios creó al hombre a Su propia imagen, lo creó, los dejó (al hombre), tener dominio sobre toda la tierra, que la domine y todo, y los dejó hacer esto y tener dominio sobre los peces...y en todo lo que El hizo. Y luego nos damos cuenta, en Génesis 2:7...Escuchen esto. Después de que Dios había hecho la tierra, había creado al hombre, le había dado dominio sobre la tierra, le había dado todo lo que él tenía, y Dios los había creado, les dijo que se multipli-... multiplicaran e hinchieran la tierra, y todas estas cosas, y después de siete versículos más de cosas que El había terminado, y los cielos y la tierra y todo: “Y Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra”. “¡Y!” [Según la Biblia en inglés.--Traductor] Aquí está El (“y”, conjunción), formando a un hombre que ya había hecho. ¿Ven? Formando a un hombre: Y...(uniendo El su frase)...Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló (el aliento), en su nariz el aliento de vida; y fue el hombre un ser viviente.
54Ahora, ¡piensen en eso! Después de que El había formado al hombre (mujer y hombre), en Génesis 1:26 al 28, El hizo al hombre a Su propia imagen, lo creó y le dio...señorío sobre los reinos y le dio a él todos estos poderes y todo, y todavía El no había creado al hombre.
55¿Ven?, Satanás ya había engañado a Eva. Por supuesto, Adán la conoció a ella, pero ella ya había sido engañada. Porque aquí él...cuando ellos...antes que ellos llegaran... Cuando ellos llegaron al juicio, El dijo...Y Dios los juntó y les preguntó: “¿Quién hizo esto?” Les hizo la pregunta. Adán dijo: “La mujer que Tú me diste”. Y la mujer dijo: “La serpiente me engañó”.
56Y Dios puso una maldición sobre ellos, y así todo lo demás. Y después Adán conoció a su esposa, ¿ven?, después que ella había sido engañada y preñada. Es lo mismo que cuando Dios creó al hombre aquí en Génesis 1:26 y El todavía no lo había formado. ¿Ven? Muy bien.
57Ahora fíjense, leamos aquí más abajo, también: Y llamó Adán...de su esposa, Eva; por cuanto ella era madre de todos los vivientes...o madre de todos los vivientes. Llamó a su mujer...llamó a la mujer esposa porque ella era...a la mujer porque era...de todos los vivientes. Y Jehová Dios hizo al hombre y a su mujer túnicas de pieles, y los vistió.
58Bien, ahora fíjense en Génesis otra vez, Génesis 1:21, Dios creó las ballenas del mar. El hizo todo, e hizo la creación, hizo al hombre a Su propia imagen. Hizo al hombre, no “un” hombre, al hombre completo, a todos ellos a Su propia imagen. ¿Ven? A la imagen de Dios El los creó; varón y hembra, así los creó.
59Y ahora nos damos cuenta, aquí otra vez, que después que El hizo al hombre a Su propia imagen, después que El lo creó acá varón y hembra, aquí El forma al hombre del polvo de la tierra.
60Y luego, después que El hizo eso, después que El lo hizo varón y hembra, luego El vino acá y hace una mujer para él, después que El ya lo había hecho a él. ¿Ven?
61¿Ven?, la conjunción atando esa oración. Al igual como lo dijo, ahora aquí lo dice: “Dios creó al hombre a Su propia imagen, a Su semejanza El lo creó”, es Dios hablando en Sus pensamientos, en Su mente, lo que El tenía. Aquí es en donde en realidad El lo hizo.
62Jesús era el Cordero inmolado desde la fundación del mundo; El no fue inmolado hasta cuatro mil años después. ¿Ven?
63Así que la serpiente había engañado a Eva. Eso es verdad. Luego después que el juicio fue establecido, entonces Adán conoció a su mujer. Y entonces ella concibió y dio a luz a un hijo, Caín. ¿Lo captaron? ¿Ven?, la conjunción está uniendo lo que Adán hizo, no lo que se hizo antes de Adán.
64Y miren aquí, si Uds. quisieran seguir eso, aquí en esa gran declaración, creo que se encuentra aquí en el...aquí en el capítulo 4, creo que es. Conoció Adán a su mujer...; la cual concibió y dio a luz a Caín, y (una conjunción), dijo: Por voluntad de Jehová he adquirido varón.
65Entonces de hecho no era Adán, era hijo de Dios de esa manera. ¿Ven? ¿Ven? Si Uds. quieren poner la conjunción en donde está, ¿ven?, (“y” otra vez), “Adquirido he varón por Jehová”. ¿Y luego decir que Dios le dio esa cosa discriminante llamada Caín? ¿De dónde vino esa fuente de toda vileza y suciedad y cosas que Caín tenía? ¿Venían de Dios? ¡No pudiera ser! ¿Ven? Ella fue engañada por la serpiente, y la serpiente... ella ya era madre. Entonces Adán la conoció, seguro que lo hizo, él vivió con ella como una esposa, pero ella ya iba a ser madre de ese niño.
66Y entonces cuando finalmente el hijo de Adán nació, él era manso, dulce, humilde, una persona mansa al igual que Adán.
67Pero este fulano, ¿de dónde vino esa mentira...De dónde vino ese pecado? ¿De dónde vino este fulano, Caín, ese homicida? Y la Biblia dice que: “El diablo es un homicida”. ¿De dónde vino esa mentira? (El diablo es el padre de la mentira; él es un mentiroso y padre de la mentira.) Tenía que venir de alguna fuente aparte de Dios. Así que Caín era el perverso, y su padre fue Satanás; y él produjo este perverso. Y luego, por supuesto, Adán conoció a su mujer, seguramente que sí.
68Y, si, tal vez si Ud. lo dijera de esta manera. Yo pudiera decirlo, tomándome a mí mismo como ejemplo, bien, ahora, Rebeca nació y después de un tiempo vino...
69Un día yo estaba leyendo la historia de José, y estaba tan conmovido con la historia de José. Que me metí a un cuartito pequeño y me arrodillé, eso fue allá en Minneapolis, y dije: “¡Señor Dios, cuánto te agradezco por un hombre como José!” Y pensé: “Si yo...Me hubiera gustado haber nombrado a Billy Paul, ‘José’, como ese gran y noble personaje”. No hay ni una marca en contra de él en ninguna parte de la Biblia, es un tipo perfecto de Cristo en todo. Y pensé: “Cómo me gustaría...” Dije: “Oh, si yo tuviera un hijo, yo lo nombraría ‘José’”.
70Y en ese momento esa Luz entró en el edificio y dijo: “Tú tendrás un hijo y lo llamarás ‘José’”.
71Yo conocí a mi esposa, seguro, y dio a luz a Sara. Después conocí otra vez a mi esposa y ella dio a luz a José. ¿Ven lo que quiero decir? ¿Ven?, no tenía nada que ver con lo primero. La promesa de Dios era “José”, Sara vino en medio de eso. No estoy poniendo a Sara en una situación difícil, sino que esto es para mostrarles a Uds. lo que--lo que quiero decir. ¿Ven?, que...Sara fue enviada de Dios también. Y así que entonces entendemos esto.
72Ahora, pero, ¿ven? Dios, cuando El trajo juicio sobre Adán y Eva, ella ya había cometido el pecado antes de que El pudiera traer juicio. Y escuchen, ¿sabían Uds. que el primer niño que nació en el mundo “nació en pecado, formado en iniquidad, vino al mundo hablando mentiras”? El primero que nació nació de esa manera, porque...
73Ud. dice: “¿Qué de Adán y Eva?” Ellos no tuvieron nacimiento. Ellos fueron creados. ¿Ven?
74Pero el primer niño que nació, nació en pecado, así que tiene que ser esa línea. “Un hombre que nace de mujer es corto de días y lleno de sinsabores”. El nace en pecado. Por esa razón es que tiene que nacer otra vez ¿ven?, del Espíritu; no de un pensamiento espiritual; de un Nacimiento espiritual, ¿ven?, que lo regenera, que lo hace una nueva criatura. El primer hombre que nació, nació en pecado.
75Entonces, tenía que haber Uno que viniera sin sexo. Ahora, si el sexo no fue la primera cosa, ¿por qué entonces debía tenerse Uno por sexo para redimir a toda la raza humana? ¿Por qué no envió El a uno por los corredores del cielo y que dijera: “Aquí está el Justo, El que piensa bien”? Tenía que venir a través de sexo, venir a través de la mujer, porque por allí vino la primera vez. A través del sexo, vino la injusticia; y a través de sexo, vino la Justicia. ¿Ven? Dios, sin adulterio, sin deseo sexual, trajo a Jesucristo por una concepción inmaculada, haciendo sombra a María y creando en ella el bebé, que vino por sexo. Y, a través de eso, Su Santa Sangre redimió a toda la raza caída. ¿Ven? Así que tiene que ser así, no hay otra manera.
76Cada hombre que es nacido de mujer está ligado a la muerte, él está muerto cuando nace. Correcto.
77Esa es la razón que yo estaba hablando el otro día de cómo es que tenemos ahora esa bendita seguridad.
78Cuando Israel...No es...Yo hablo muchas cosas que no tienen importancia, pero algunas veces el Señor me da algo y me emociona. Así que cuando El me dio eso, me emocionó más que cualquier cosa que he tenido en años. Cuando El me dio eso el otro día, cuando yo vi que Israel (un esclavo), los hijos de Dios, no tenía hogar. ¡Les tiraban pan mohoso, lo que ellos querían! ¡Oh, si tan sólo pudieran tener un hogar en donde pudieran vivir en paz, ganar su pan con el sudor de sus frentes!
79Y un día venía saliendo del desierto un profeta, guiado por la Columna de Fuego, y les dijo de una tierra prometida. Nadie había estado allá alguna vez, ellos no sabían nada de eso. Pero era una promesa. Y sobre eso ellos creyeron y siguieron a ese profeta hasta que llegaron cerca de la tierra prometida.
80Y luego hubo un testigo llamado Josué, que quiere decir “Jehová salvador”, que cruzó el Jordán y entró en esa tierra, y retornó con la evidencia de que esa tierra era exactamente lo que ese profeta había dicho que era por la Palabra de Dios. Ellos tomaron un racimo de uvas, que ocupó a dos hombres para cargarlas, y ellos pudieron probar el fruto original de la tierra. Nadie sabía que la tierra estaba allí, ellos sólo lo creyeron. Ellos salieron por fe y lo creyeron.
81Y cuando ellos heredaron su tierra, ¡qué felices fueron! Cada uno podía vivir en paz, tener su jardincito, tener sus hijos y todo. Pero, a pesar de eso, la vejez finalmente los tomó, y la muerte los arrinconó y se los llevó.
82Entonces de los corredores del cielo, a través de una mujer, vino otro gran Guerrero, el más grande de todos ellos, Dios mismo manifestado en carne, Jesucristo. Y El le dijo a Israel qué gran pueblo habían sido, pero la muerte los encaró, El dijo: “Pero yo les estoy diciendo a Uds. de otra tierra. En la Casa de Mi Padre muchas moradas hay. Si no fuese así yo les hubiera dicho. Uds. están felices en su tierra, tienen sus hogares, tienen sus hijos. Pero están enterrando a cada uno y parece que esto es el fin”.
83Job lo expresó, diciendo: “Si un árbol muere, vive otra vez. Pero el hombre yace en su sepultura y da el espíritu, pero ¿dónde está él? Sus hijos vienen a honrarlo y él no lo percibe. ¡Oh, quién me diera que Tú me escondieras en el Seol, que me guardases en el lugar secreto hasta apaciguarse Tu ira!” Y dijo: “Si el hombre muriere, ¿volverá a vivir?”
84Cuatro mil años antes de eso, ellos buscaron algo más allá de la tumba. Todas las grandes cosas que Dios les dio, una casa, una familia e hijos, y una iglesia, y todo, profetas, y grandes hombres hasta este día, pero cada uno de ellos murió y descendió a su sepultura. Pero aquí viene Uno y dice: “En la Casa de Mi Padre muchas mansiones hay, y Yo iré a preparar un lugar para vosotros”.
85Como Josué, El se encaró con Su Cades-barnea. Cuando Israel llegó a Cades-barnea...Y Cades era el sitio del juicio del mundo en ese tiempo, en ella habían siete manantiales procedentes de un gran manantial, significando juicio, al igual que la Casa de Dios y las Iglesias que salen de Ella. Y Josué, de Cadesbarnea, cruzó a la tierra prometida para traer la evidencia.
86Ahora, Jesús se encaró con Su Cades. ¿Qué era? ¡El sitio de Juicio! ¿En dónde estaba? En el Calvario, en donde Dios lo juzgó a El por los pecados del mundo. ¿Qué hicieron ellos? El se encaró con la muerte, la recompensa de Dios. Para reconciliar pecadores a Dios, El murió y cruzó el río del Jordán (de muerte). Lo enterraron.
87El murió de tal manera, que la luna y las estrellas se avergonzaron de sí mismas. El murió de tal manera, que la tierra tuvo una crisis nerviosa. Estremeció de tal manera, que las rocas se desprendieron de las montañas. Estremeció de tal manera, que las estrellas negaron dar su brillo, la luna se negó a brillar, y el sol se ocultó en el medio día. ¡El murió! Murió de tal manera, que un Romano tomó una lanza que pesaba diez libras de peso, [Cuatro kilos y medio.--Traductor], y completamente atravesó su corazón; agua y Sangre brotó. ¡El estaba muerto! El cruzó el Jordán. Y lo pusieron en la tumba y rodaron una--una roca para cubrirla, requiriéndose cien hombres para hacerlo. ¡El estaba muerto! Pusieron un sello Romano en ella. 88 Pero en la mañana de Pascua, El regresó del otro lado del Jordán, y dijo: “¡Yo soy Aquel que estaba muerto; y vivo por la eternidad!” Algunos de ellos dijeron: “Vemos un espíritu”.
89El dijo: “Tocadme. ¿Tiene el espíritu carne y huesos como Yo los tengo?” Y les preguntó: “¿Tenéis algo de comer? Traedme algo”. Y ellos le dieron pescado y pan. Y El lo comió. ¡El era un hombre!
90¿Qué era El? Uno trayendo la evidencia de que hay una Tierra a la que vamos. ¿Qué hizo El? El, como Josué, trajo la evidencia de Ella. El dijo: “Ahora, si vosotros queréis la evidencia de Ella: ‘Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el Nombre de Jesucristo para la remisión de pecados y recibiréis el Espíritu Santo’. Esa es la evidencia que a Mí me resucitó. Yo os daré a vosotros las Arras de vuestra herencia”. ¿Y luego qué sucedió? En el Día de Pentecostés el Espíritu Santo vino sobre el creyente.
91Ahora, ¿qué hacemos nosotros? Confesamos nuestros pecados, nos consideramos muertos, sepultados con El por el bautismo, levantados con El en Su resurrección. ¿Para qué? “Para estar sentados con El en lugares Celestiales”. Allí es en donde estamos esta noche, sentados (no físicamente), espiritualmente, nuestras mentes, nuestros pensamientos, nuestras almas están más allá de los cuidados del mundo en estos momentos. ¿En dónde estamos? “En lugares Celestiales en Cristo Jesús”. ¿Cómo entramos allí? “Por un Espíritu”, Primera de Corintios, capítulo 12: “por un solo Espíritu fuimos todos bautizados, por el Espíritu Santo, en un Cuerpo de creyentes”. ¡El Reino místico de Dios!
92De allí miramos hacia atrás y vemos dónde solíamos mentir y robar y engañar y fumar y hacíamos las cosas que están mal. Nosotros nos hemos levantado sobre eso. Estamos en lugares Celestiales. ¿Qué es eso? La evidencia de que algún día tendremos un cuerpo como Su glorioso cuerpo. Es la evidencia exacta de la resurrección, porque, potencialmente ya nos hemos levantado con El, potencialmente ya hemos muerto.
93El William Branham que antes vivía ya no vive más, él tiene treinta y algo de años de muerto, ahora él es una nueva criatura. El Orman Neville que vivía ya no vive más, él murió muchos años antes de eso, éste ahora es una nueva criatura. Orman Neville está muerto, el--el apostador de carreras de caballos, el jugador, o lo que haya sido, el hombre que una vez vivió está muerto. Yo no sé si el Hermano Neville era así; pero lo que él haya sido, él es culpable de todo: “El que es culpable en lo más mínimo, es culpable en todo”. Sea lo que haya sido, Ud. es un pecador, eso es lo que Ud. es.
94Y Ud. está muerto porque Ud. ama las cosas del mundo. Y mientras Ud. todavía ame al mundo, no importa cuánto Ud. confiese estar aquí arriba, Ud. no está aquí arriba, Ud. está todavía allá abajo. “Aquel que ama al mundo y las cosas del mundo, el amor de Dios todavía no está en él”.
95Pero cuando Ud. se eleva por encima de eso a cosas Celestiales, entonces Ud. pone sus afectos en las cosas de arriba, porque Ud. ha resucitado con Cristo y ahora estamos sentados juntamente en lugares Celestiales. Sólo descanse seguro, ninguna cosa puede dañarlo, ninguna cosa. Aun la muerte misma no tiene...no puede hacerle nada a Ud. Ud. ya está anclado en Cristo. La seguridad, la primicia, el pago inicial ya ha sido dado, Ud. lo ha aceptado. ¿Qué hizo Ud.? Se levantó con El en la resurrección.
96Miro al pasado y veo en dónde una vez yo estaba. Ahora yo estoy por encima de eso. ¿Por qué? Porque por Su gracia El me levantó, y aquí estoy ahora sentado en lugares Celestiales en Cristo. ¡Oh, Señor! Eso es. Entonces la Biblia viene a ser un Libro nuevo. Entonces Ud. la lee a través de ojos espirituales y entendimiento espiritual. Entonces Ud. ve los nombres y pronombres, y entonces Ud. ve las uniones...y las conjunciones, quise decir, y todo lo demás en la Biblia.
97Oh, en donde dice...Ellos dicen: “Se contradice a Sí misma”; la están leyendo aquí abajo. Suban aquí y léanla, todo es diferente entonces. ¿Ven Uds.? Correcto. Seguro. Seguro, tiene un nuevo significado cuando Ud. la lee en el Espíritu. Sí. Esta otra pregunta realmente no es una pregunta, sólo dice: 172. Yo viví muchos años en pecado hasta que encontré al Señor. Por favor, Hermano Branham, yo he pecado otra vez y yo no soy digno de venir ante Ud. en este lugar santo. Por favor dígame si yo puedo ser otra vez totalmente restaurado. Por favor ayúdeme, Hermano Branham, yo tengo un demonio en mí. ¡Ayúdeme! ¿Pudiera poner sus manos sobre mí y restaurarme otra vez?
98Ahora, sí hay una pregunta, no me di cuenta cuando la leí hace un rato. Hay una pregunta. Bien, si esa persona está presente...Permítanme leérsela: Yo he vivido--yo he vivido muchos años en pecado hasta que encontré al Señor. Por favor, Hermano Branham... (¿Ven?) ...Yo he pecado otra vez y no soy digno de venir ante Ud. en este lugar santo. Por favor dígame si yo puedo ser otra vez totalmente restaurado. Sí.
99Ud. (amigo mío), no ha pecado tanto así contra Dios que no pudiera ser restaurado. Si Ud. hubiera pecado tanto que no pudiera ser restaurado, Ud. nunca hubiera deseado ser restaurado. ¿Ve? ¿Ve? Pero mientras haya Algo lidiando con su corazón, Ud. todavía está en la línea de restauración.
100“El que es culpable en lo más mínimo, es culpable en todo”. Yo he pecado muchas veces, todos los días cada uno de nosotros hacemos cosas que no queremos hacer.
101Está en nuestro corazón...Ud. no quiere ser así o Ud. no hubiera hecho esta pregunta. ¿Ve? Eso mismo es una prueba de que Dios todavía está lidiando con Ud. (Ud. probablemente se ha puesto nervioso, probablemente Satanás le está diciendo que Ud. no puede ser restaurado. El es un mentiroso, seguramente que lo es.) Porque mire, si hay un abismo llamando, tiene que haber un Abismo para responder a ese llamado. Si hay un hambre por Algo, ese Algo tiene que estar en alguna parte o Ud. no hambrearía por El. ¿Ve?
102Como he dicho muchas veces. Antes de que un pez tuviera una aleta en su espalda, primero tenía que haber agua para que él nadara o no hubiera tenido una aleta. Antes de que hubiera un árbol que creciera en la tierra, primero tenía que haber tierra antes de que hubiera un árbol, porque la tierra tenía que estar primero para que el árbol creciera.
103Ahora, antes que pueda haber una creación, tiene que haber un Creador para crear la creación. ¿Ven lo que quiero decir? Ahora, mientras Ud. esté anhelante y hambriento por regresar a Dios, tiene que haber un Dios en alguna parte llamándolo a Ud., ¿ve?, o Ud. no estuviera hambriento. ¡Hay un Creador!
104Ahora, si Ud....Hay un lugar que Ud. puede cruzar de donde Ud. no puede regresar, pero cuando eso sucede Ud. está allá abajo otra vez en la misma forma en que estaba. Eso le muestra a Ud. que solamente cayó Ud. de la gracia. Recaer no significa estar perdido. Yo quiero que alguien me diga en dónde dice que recaer equivale a estar perdido, y que me lo pruebe por la Biblia. El recaído no está perdido, él solamente está fuera del compañerismo.
105Israel recayó pero ellos nunca perdieron su pacto, perdieron su--su gozo y alabanzas.
106David perdió el gozo de su salvación cuando él tomó a Betsabé, esposa de Urías, pero él nunca perdió su salvación. El nunca dijo: “Restáurame mi salvación”, él dijo, “restáurame el gozo de mi salvación”.
107Oh, hay tanto de este legalismo hoy día, el “no tocar, no gustar”. Uno no hace las cosas por legalismo.
108Yo no vine a esta iglesia esta noche por legalismo. Yo estoy cansado, he-- he--he estado nervioso, estoy perturbado, estoy intrigado acerca de algo que está delante de mí, mi corazón está ardiendo, tanto que mi corazón está palpitando desordenadamente. Tengo un calambre, un dolor, en estos momentos que está constantemente moviéndose de arriba para abajo, aquí. Débil, nervioso, tembloroso; me agarro aquí y aprieto; tengo los dedos de los pies apretados y encogidos en mis zapatos. Yo quería hacer todo, menos venir aquí. ¿Por qué vine entonces? Porque yo amo a Dios. Viva o muera, yo debo pararme aquí por El. No es porque tengo que hacerlo. A El no le interesa si lo hago o no. Yo...Si yo muriera de todas maneras iría al Cielo. Pero yo vengo porque yo lo amo a El. Uno le sirve a Dios porque lo ama, no porque lo tiene que hacer. ¡Sino porque Ud. lo ama suficientemente!
109Yo no soy fiel a mi esposa porque tengo miedo que ella se divorcie de mí. Yo soy fiel a ella porque la amo. No hay otra mujer en el mundo sino ella. Por esa razón soy fiel a ella. No porque...Si yo cometiera un error y pensaran que hice algo mal, yo iría a ella y le diría: “Meda, amor, yo no quise hacer eso”. Ella me perdonaría por eso, yo sé que ella lo haría. Yo la perdonaría a ella; yo la amo. Pero yo--yo la perdonaría; ella me perdonaría. Pero yo no lo haría por nada, porque la amo demasiado para hacer eso. No es porque yo piense que ella me perdonaría, es porque en primer lugar, yo la amo demasiado para hacerlo. Y mientras yo la ame de esa manera, yo nunca lo haré; y si ella me ama de la manera que debe hacerlo, ella no lo hará tampoco.
110Y si Ud. ama al Señor con todo su corazón, Ud. no tiene que preocuparse por estas cosas. Si Ud. comete un error, Ud. no peca voluntariamente, Ud. sólo hizo algo mal. ¿Ve?, Ud. ha cometido un desliz. Es verdad que Ud. estaba aquí arriba en compañerismo, ahora Ud. ha caído otra vez en esta suciedad.
111Pero, ¿qué es? Es como un águila. En una ocasión vi...en el zoológico de Cincinnati, llevé a Sara en esa ocasión. Si algo me duele ver, es ver algo enjaulado.
112Yo no puedo soportar ver algo en una jaula, aun pajaritos. Y yo sé que Uds. mujeres tienen pajaritos, Uds. los deberían de soltar.
113Cuando yo era un muchachito decía: “Cuando yo sea hombre, si alguna vez tengo una oportunidad, voy a entrar en cada casa y voy a soltar a esos pobres animalitos”. Sí, señor. Yo dije:...Estaba enjaulado allí afuera en el candente sol, jadeante, [El Hermano Branham imita el sonido.--Traductor], y la mujer por allá en alguna parte del portal de atrás fumándose un cigarrillo, y ese pobre pajarito estaba allí enjaulado, quemándose. El no podía hacer nada al respecto, tenía que quedarse allí. ¡Y él no había nacido para eso! Yo pensé: “Si pudiera escurrirme hasta allá y dejarlo ir, él no estaría allí mucho tiempo”. ¿Ven?
114No me gusta ver nada enjaulado. No me gusta ver a un hombre llamarse Cristiano y luego enjaularse con alguna clase de credo de iglesia y decir: “Yo no puedo decir ‘Amén’. Yo--yo no puedo creer en Eso. El pastor dice: ‘No lo creas’”. ¡Válgame Dios! Ud. ha nacido libre.
115Y ¿qué de una gran águila? Ella es un ave celestial. Ella vive más allá de las nubes. Allá es a donde ella se remonta en la mañana. ¡Allá muy alto, ninguna otra cosa puede seguirla! Ninguna otra ave...se desintegraría en el aire si tratara de seguirla. Es un ave hecha especialmente.
116Y luego alguien la había atrapado en una trampa manufacturada por hombre, alguien había capturado a esta gran águila y la había puesto en esa jaula. Y la pobre...La miré y mi corazón ardía. Ella miraba hacia ese lado así, y no sabía cómo salir de esa jaula. Ella estaba--cruzaba al otro lado, y ella--ella sabía cómo emprender el vuelo y empezaba a mover sus alas. Y emprendía el vuelo, pero solamente lo que hacía era golpear su cabeza contra las barras y sus plumas se desprendían de sus brazos, de sus alas, y de su cabeza, hasta que comenzó a sangrar. Golpeaba las barras de la jaula tan fuerte, que rebotaba y caía de espaldas. Y se quedaba allí moviendo sus ojos fatigados, mirando hacia ese cielo, como diciendo: “Allá es a donde yo pertenezco. Allá está mi hogar. Yo nací para estar allá. Pero, entre mi hogar y yo, hay una jaula. Bien, lo único que sé, es que he concentrado mi mente en eso y manos a la obra”, y “pum”, se golpeaba de nuevo y otra vez lo volvía a hacer.
117Y pensé: “Oh, Señor, ¿no es esto terrible? Quisiera que me la vendieran. Yo empeñaría mi camioneta Ford para comprarla, ¿ven?, sólo para dejarla libre”. ¿Ven? Oh, me hizo sentir muy mal, esa pobre gran ave que estaba allí, desplumándose...Pensé: “¡Es el espectáculo más horrible que alguna vez haya visto!”
118No, me retracto, el espectáculo más horrible que alguna vez haya visto, es ver a un hombre nacido para ser un hijo de Dios enjaulado en algún credo. Y él mira hacia arriba y ve a un Dios al que realmente quiere servir, pero no puede hacerlo. Ellos no lo dejan hacerlo, ¿ven?, está enjaulado. Esa es una cosa horrible.
119Sí, sí, hermana, hermano, quien haya preguntado esto, si Ud. ha caído hasta acá, eso no quiere decir que Ud. está perdido. Ud. es sólo un águila que entró en una jaula, eso es todo. Ud. está enjaulado aquí abajo en el pecado otra vez. Ud. no quiere estar allí, esa es la razón que Ud. está mirando hacia arriba. Por eso Ud. pregunta: “Oh, Hermano Branham, yo viví una vez allá arriba, ¿hay una manera de llegar?” Sí.
120Esto me recuerda de un día (yo era un niño), e iba caminando por detrás de la granja, y había allí...alguien había atado a un cuervo para que no entrara al sembradío de maíz. Y ese pobre animalito estaba casi para morirse de hambre. Yo no podía ser tan cruel para hacer eso. El había atado al cuervo de una pata, y el pobre tenía que comer todo lo que estaba a su alrededor, no podía obtener nada más. El granjero lo había dejado así. Y el cuervo estaba tan débil que--que no podía ni aun levantarse. Solamente él...Y los cuervos que volaban por allí decían: “Cau, cau, cau”. En otras palabras le decían: “¡Ven, Juanito cuervo! Ya viene el invierno, ¡vámonos al sur!” Pero él no podía irse, porque estaba atado.
121Pero un día alguien pasó y vio a ese pobre cuervo, y lo agarró y lo desató y le dijo: “Vete, cuervito, estás libre”. ¿Ven? Y entonces, la primera cosa que hizo, fue seguir caminando alrededor del poste.
122Volvieron a pasar los cuervos, gritando: “¡Ven, Juanito cuervo! ¡Cau, cau, cau! Vámonos al sur, ya viene el invierno. Te vas a morir de frío”.
123El miraba al pasado y decía: “No puedo”. ¿Ven?, él había estado tan acostumbrado a estar atado, ¿ven?, que pensó que todavía estaba atado.
124Ud. también pudiera pensar que está atado, hermano, hermana, quien haya escrito esta pregunta. Ud. pudiera pensar que el diablo lo tiene atado allá abajo, pero él está mintiendo. Una vez hubo un Hombre que vino a la tierra, Jesucristo, el Hijo de Dios, El lo desató a Ud. No lo crea; Ud. no tiene que quedarse allá abajo, no, señor, Ud. está libre. Correcto. El murió en su lugar para quitarle sus pecados. Ud. sólo crea en El, mueva sus alas y vuele con el resto de ellos. No se quede en ese hoyo del diablo. No, señor. Ahora, ¿pudiera Ud. poner sus manos sobre mí y liberarme de eso?
125Amada hermana o amado hermano, seguro, yo pondría mis manos sobre Ud., pero eso no lo libertaría. Lo que lo libertará a Ud., Ud. está...es el hecho de que Ud. entienda que Ud. ya es libre. Ud. ya está desatado. Ud. no tiene que preocuparse de ser libre, ¡Ud. ya es libre! Jesús lo hizo libre. No se enrede otra vez con el yugo de la esclavitud. Ud. está totalmente libre. Ud. no tiene que estar enredado. El poner mis manos sobre Ud. es sólo una tradición. Pudiéramos hacer eso. Eso, yo pudiera hacer eso, pero eso todavía no lo libertaría a Ud. hasta que Ud. acepte lo que El hizo por Ud.; eso es solamente yo diciendo: “Señor, yo lo creo”.
126Pero, Ud. ponga sus manos de fe sobre El, diciendo: “Señor, yo lo creo”, y luego Ud. subirá. Correcto, confiese sus pecados. ¿Ve?, “Aquel que oculta sus pecados no prosperará, el que cubre sus pecados. Pero aquel que confiesa sus pecados...” Allí es en donde Ud. obtiene libertad y justificación, cuando Ud. está dispuesto a decir: “He pecado, estoy mal”. Eso es lo que Ud. dice aquí: Yo he caído, soy un pecador. ¡Estoy completamente mal! ¿Hay alguna oportunidad para mí de ser restituido?
127¡Absolutamente! El momento en que Ud. lo desea, eso muestra que Dios dejó caer la línea de Vida para levantarlo. Levántese en Su línea de Vida de fe y de oración, ascienda y únase así con el resto de las águilas, suba, moviendo sus alas. Correcto.
128Sí, la imposición de manos, es--es una gran cosa, yo creo en eso. Yo creo en la imposición de manos, seguro que sí. Pero eso no es lo que lo hace. Yo podría poner las manos sobre la gente, semana tras semana, y eso todavía no haría nada hasta que Uds. aceptaran lo que Cristo hizo por Uds. El imponer mis manos, eso es solamente mi confirmación. Ellos impusieron sus manos sobre los ancianos. Ellos hicieron esas cosas, esa fue su confirmación ante Dios, de que ellos ponían su fe en eso, ellos ponían su creencia en eso. ¿Ven? Algunas veces, cosas como...
129Yo he sido tan malentendido muchas veces. Yo--yo tengo...anoche. Estoy parado entre opiniones, y yo--yo no sé qué dirección tomar. Yo--yo estoy, estoy entre opiniones, yo--yo no sé qué hacer. Espero que estos que están sentados aquí sean la iglesia natural, la iglesia espiritual, quise decir. No creo que estén grabando esto, así que voy a decir lo que quiero. Ellos...
130Yo quería tener una plática de corazón a corazón con Uds., y creo que de todas maneras la voy a tener. Yo tenía escrita aquí una nota con una Escritura, que si...Si no lo hacía, iba a hablar sobre El Evangelismo Del Tiempo Del Fin, lo que es el evangelismo del tiempo del fin. Tal vez deje eso para otro día. Yo quisiera hablarles a Uds. desde mi corazón, desde lo profundo de mi corazón.
131Yo estoy entre opiniones, yo no sé qué dirección tomar. Deseo sus oraciones. Esto de entrar aquí con estas--con estas cosas, fue solamente para tomar oportunidad de hablarles a Uds. por unos minutos. Hay algo más que les quiero decir, ¿ven? Yo me doy cuenta que estamos muy cerca de algo. Ahora, no me malentiendan, no lo hagan. ¿Ven?
132El otro día un hombre vino a verme y me hizo sentir muy mal. (Yo pensé: “Ciertamente yo no he sido así de suelto en la enseñanza”. ¿Ven?) El me preguntó: “Hermano Branham, en tantos días me van a operar, en los próximos quince, o veinte días”. Dijo: “¿Piensa Ud. que Jesús vendrá para entonces, y yo ni tendré necesidad de tener esa operación?” ¿Ven? ¿Ven Uds.? Uds. lo malentienden. ¡No hagan eso! ¿Ven?, no hagan eso. Tal vez Jesús no venga en otros cinco mil años más. Yo no sé. Tal vez El aun venga esta noche. Tal vez venga mañana. Yo no sé cuándo va a venir El, nadie lo sabe. Francamente, ni aun El mismo lo sabe. Eso es lo que El dijo. Nadie sabe.
133Pero, ¿sabían Uds. que Pablo esperaba Su Venida cada día? Juan, en la Isla de Patmos, pensó que él viviría para verla. Ireneo pensó que de seguro El vendría en su día. Todo el resto de ellos, Policarpo, San Martín, todos a través de las edades. Lutero pensó: “¡Con seguridad esta es la edad!” Wesley dijo: “Este es el tiempo”. Carlos Finney, Juan Knox, Calvin, Spurgeon, cada uno de ellos dijo: “¡Este es el tiempo!” Billy Sunday, todos hasta este día, han dicho: “¡Este es el tiempo!”
134Nosotros lo estamos esperando. No sabemos la hora. Yo estoy creyendo que este es el tiempo, y quiero sostener en alto la Antorcha. Y escuchen, yo...¡Capten bien esto! Yo quiero vivir cada momento de mi vida esperando Su Venida a cada momento, pero también quiero continuar obrando como si faltaran diez mil años. Yo quiero todavía sembrar simiente, segar la mies. Quiero predicar el Evangelio y continuar como siempre lo he hecho. Así de esa manera, con mis ojos hacia arriba, vigilando; jalando la carreta de la...juntando las gavillas, el grano. Y luego al año siguiente voy a sembrar mi cultivo otra vez: “Señor, yo pensé que estarías aquí el año pasado, pero si no viniste, tal vez vengas este año. Así que voy a sembrar mi cultivo para criar a mis hijos. Y si Tú tardas, ellos tendrán algo que comer; si Tú no tardas, te estaré esperando”. Eso es, ¿ven?, continuemos normalmente.
135Si yo pensara que El vendría en la mañana, yo predicaría esta noche el mismo mensaje que estoy predicando ahora. Si yo pensara que El vendría en la mañana, yo no iría a vender mi automóvil, yo no haría esto, aquello, o lo otro. Yo continuaría como siempre, porque a cada momento estoy esperando que El venga. Porque El pudiera venir sólo por Ud., tal vez su hora pudiera ser esta noche. Tal vez sea mi hora esta noche. Yo no sé. Pero una de ellas va a ser nuestra hora.
136¿Y qué diferencia hay si yo estoy viviendo aquí o si estoy enterrado allá afuera? Pues si mi pena de muerte ya fue pagada, yo estaré allí antes que cualquiera que está vivo. Correcto. “Yo digo esto”, Segunda de Tesalonicenses, capítulo 5 [Primera de Tesalonicenses, capítulo 4.--Traductor]: “Por lo cual, os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la Venida del Señor, no precederemos, o no antecederemos a los que durmieron. Porque la trompeta de Dios sonará, y los muertos en Cristo se levantarán primero”, el privilegio de aquellos que están muertos vendrá primero. Así es como sabemos que está a la mano, ¿ven? “Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos cambiados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, y seremos arrebatados juntamente con ellos, para recibir al Señor en el aire”. [El Hermano Branham incluyó en esta cita, parte de Primera de Corintios 15:51-52.--Traductor]
137Así que, ¿qué diferencia hay si yo morí en el tiempo de Noé, si yo morí en el tiempo de Abraham, si yo morí en el tiempo de los apóstoles, si yo morí hace dos semanas, o muero en estos momentos? ¿Qué diferencia hay? Yo estaré allí en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, yo solamente estaría descansando hasta esa hora.
138Ahora, la reunión será para el Señor. Como dijo Jacob, en el capítulo 49 [En el Libro de Génesis.--Traductor], dijo así: “Hasta que venga Siloh y a El se congregarán los pueblos. No será quitado el legislador hasta...de entre sus pies, hasta que venga Siloh”, hablando de Judá, “Y a El se congregarán los pueblos”.
139Ahora, mucha gente anda buscando una iglesia, un gran grupo de gente para ser arrebatado, una iglesia, una denominación, algún credo o algo para ser arrebatado. Eso no es. Eso no es en lo absoluto.
140En la reunión de la gente, cuando Dios llame a Su manada para juntarla, tal vez tome dos de Jeffersonville, dos de Indiana, dos de Kentucky, dos de Mississippi. Eso es exactamente lo que El dijo; no esas palabras, pero El dijo: “Estarán dos en un campo”, esto es en donde hay luz del día, “tomaré a uno y dejaré al otro. Estarán dos en la cama”, al otro lado de la tierra en donde es de noche, “Tomaré a uno y dejaré al otro”. ¿Ven?
141La reunión de la gente no será de una forma exclusiva, de un grupo de aquí. Será una reunión de una resurrección universal, y el Rapto será de la misma manera. Porque El dijo: “Cuando uno se durmió en esta vigilia, uno en esa vigilia, uno en...y así hasta la séptima vigilia. Y luego cuando el Novio venga, todos serán despertados, cada uno de ellos, desde el tiempo de Génesis hasta el fin de Apocalipsis. Cada uno de ellos despertarán, correcto, para prepararse para entrar”.
142Bien, ¿ven Uds.?, El muestra que todos los que están muertos se levantarán de la tumba, en Su Venida, los justos, la Novia, los que estaban durmiendo en la tumba se levantarán en la resurrección. Luego El muestra que de la gente que está viviendo en la tierra, tomará uno aquí y otro allá, no será un montón de gente que se hayan juntado en un grupito. “Porque habrá uno en el campo, quise decir, dos en el campo, Yo tomaré a uno y dejaré al otro”, allí viene uno de la Iglesia, saliendo de la luz del día. En el otro lado de la tierra: “Estarán dos en la cama, tomaré a uno y dejaré al otro”. ¿Es correcto eso?
143Así que la reunión será para Cristo, ya sea que yo esté en Jeffersonville, o en Suiza, o si yo...Y cuando sea, la reunión será para el Pastor. ¿Ven? Y entonces juntos seremos arrebatados con la resurrección para encontrarnos con el Señor en el aire. Gente vendrá de todas partes de la tierra, los que estén vivos. La gente que está muerta y demás, se levantará. Y junta la Iglesia será arrebatada (juntos), para encontrar al Señor en el aire. ¿Ven?
144Su Venida será universal. El no solamente vendrá a Louisville. El no vendrá solamente a los Bautistas, a los Presbiterianos. Será que “el puro de corazón verá a Dios”, y la resurrección y la reunión será de todas partes.
145Y, bien, ¿cuándo será Su Venida? Tal vez esta noche, tal vez mañana, tal vez este año, tal vez en cincuenta años, tal vez en cien años, tal vez en otros mil años. Yo no sé. Nadie más lo sabe. Pero nosotros--nosotros, Ud. y yo, vivamos esta noche como si fuera a ocurrir esta noche.
146Pero, ahora, respecto a lo que Ud. dijo: “Voy--voy a ser operado”. Bueno, si Ud. tiene que ser operado, Ud. no tiene la fe para ser liberado, vaya y opérese.
147Si yo fuera a comprar un--un...Alguien me escribió una nota el otro día, y me dijo, una--una gran carta, y me dijo: “Hermano Branham, yo no sé qué hacer”. Dijo: “Yo y mi esposa hemos sido tan fieles a Dios hasta más no poder. Hemos criado a nuestros hijos”. Y dijo: “Ahora, lo que me preocupa”, dijo, “nosotros hemos...compramos una granja con ahorros que hicimos”. Pero dijo: “¡Cómo la amamos! Hay un manantial allí, hay un--un arroyo que atraviesa el lugar”. Era en Oregon. Y dijo: “Nosotros oímos que Ud. venía a Oregon. Le voy a decir lo que hemos decidido hacer. Nosotros sabemos que...Pensamos que la podíamos guardar para los hijos, porque ninguno de ellos son Cristianos”. Y dijo: “Pensamos que la podíamos guardar para ellos porque ellos se van a quedar aquí y van a pasar por la tribulación, y pensábamos guardarla para ellos, para que tuvieran algo, porque nosotros creemos que nos iremos en el Rapto. Por lo tanto no sabemos qué hacer al respecto, así que tal vez cuando Ud. venga, le daremos la granja a Ud., ¿ve?, y entonces Ud. puede hacer con ella lo que quiera”.
148Yo le contesté, y dije: “Cuán considerado es Ud. en pensar en sus hijos”.
149Me decía: “Mi esposa y yo salimos por las tardes”. Y decía: “Yo estoy listo para jubilarme”, decía, “las horas placenteras que gozamos al caminar por la granja, mirando el manantial, y parados allí alabando a Dios”.
150Yo les dije: “Continúen haciendo eso, vivan de esa manera, física y materialmente. Continúen haciendo eso hasta que El venga. ¿Ven?, quédense así, continúen así hasta que El venga”.
151Hagan planes, sigan adelante, hagan eso: “¡Si el Señor lo permite! ¡Si el Señor lo permite! Yo haré esto, si el Señor lo permite”. El pudiera venir antes de ese tiempo. [Porción no grabada en la cinta.--Editor] Pero Uds. continúen como lo están haciendo hasta que...Pero mantengan sus almas preparadas, pues El pudiera venir en cualquier momento. ¿Ven?, estén listos. Pues, ¿ven Uds.?, El pudiera venir por Ud. en cualquier momento, en cualquier segundo, al siguiente latido de su corazón, al siguiente respiro, El pudiera venir por Ud. Pero Ud. continúe haciendo lo que Ud. quiera, mientras sea verdadero y decente y justo, siga adelante y hágalo.
152Bien, nosotros sabemos que estamos enfrentando algo. Yo lo sé; Uds. lo saben. Yo--yo--yo no sé qué dirección tomar. ¿Recuerdan Uds. que hace como cuatro años, en Chicago un día, el Espíritu del Señor vino sobre mí y dije: “¡Se acabó! Y el avivamiento terminó, y América ha despreciado su oportunidad”? Está en cinta. “Ya no habrá más. Ella despreció su última oportunidad”.
153Quiero que se fijen. ¿Alguien recuerda qué día fue ese, en la cinta? La tenemos. Leo y Gene la tienen. Yo la escuché aquí no hace mucho tiempo. El Hermano Boze lo publicó en su revista. Y Uds. sólo fíjense lo que ha sucedido desde entonces, ¿ven?, el avivamiento ha parado.
154Yo dije eso allá en--en Blue Lake la otra noche, y un fulanito se levantó a la mañana siguiente y dijo: “El Hermano Branham quizás diga que los Pentecostales han llegado a su fin, ¡pero yo no! ¡Gloria a Dios! Aleluya”, y siguió y siguió. ¿Ven?, pero el fulanito no sabía de qué lado de la corneta estaba soplando. ¿Ven?, él no entiende. ¿Ven?, él no sabe. Está bien estar entusiasmado, eso está perfectamente bien.
155¡Pero miren alrededor! ¿Qué están haciendo? ¿Qué es lo que le pasa a la gente? ¿Qué pasó con el avivamiento? ¿Qué le pasó a Billy Graham, Oral Roberts, y el resto de ellos? ¿En dónde está el avivamiento? ¡Se ha terminado! El humo se ha asentado. Las simientes están sembradas. La reunión se terminó. Las llamas se consumieron. (En el templo antiguo de Roma, en Vesta, cuando las llamas se apagaban en los altares, los mercaderes se iban a sus casas.) Nosotros vemos que no hay avivamiento. No hay el entusiasmo.
156Luego pienso acerca del río, en 1936, pienso en lo que El dijo. ¿Qué sucedió allá? Muchos de Uds. saben. Yo sólo era un muchacho, bautizando en mi primer bautismo cuando el Angel del Señor descendió y se paró en donde yo estaba. Algunas personas dijeron: “Tú no lo viste”. Pero la ciencia lo probó que así fue. ¿Ven? ¿Ven?
157Ahora, ¿qué dijo El allá? “Así como fue, así como Juan el Bautista fue enviado como precursor de la primera Venida de Cristo, tu Mensaje será precursor de la segunda Venida”.
158Yo he visto eso por toda la tierra, ha ido por todo el mundo. Casi de la noche a la mañana, avivamientos brotaron por dondequiera. Fuegos de avivamiento ardían por dondequiera, ha sido el avivamiento más grande que jamás hemos conocido. Pero, ¿había algo antes de eso? ¡Nada! Dos semanas antes de eso, escuché a un hombre dar un discurso allá en New Albany, dijo: “La gente solía creer esa propaganda de--de avivamiento como el de Billy Sunday y todos ellos”. Dijo: “Sabemos que no puede haber más de eso, la gente quiere evidencia concreta. ¡No hay tal cosa!” Cuando ellos estaban haciendo esa gran propaganda, Dios al mismo tiempo hizo explotar el avivamiento más grande que hemos tenido desde los primeros siglos, y más gente se ha salvado (millones).
159Las estadísticas demuestran que el mensaje de un hombre dura tres años, cualquiera de ellos, de allí en adelante él vive en su reputación el resto del tiempo hasta que Dios lo llama. Ahora, eso ha sido desde Cristo, Su ministerio fue de tres años y medio, ¿ven? Y muestra que todos, Spurgeon, Knox, Calvin, y todos ellos, muestra tres años a tres años y medio como límite para el ministerio de un hombre. El resto de...Su candela se consume, y él vive en su reputación pasada. Si él ha sido malo, sus--sus obras lo siguen; si él ha sido bueno, sus obras lo siguen. Eso es todo.
160Ahora, ¿qué quiso decir esto? Yo les he predicado aquí a esta iglesia y les he dicho que: “Yo creía que uno grande venía”. Yo creo, y les he dicho que: “Creo que las Escrituras respaldan de que habrá un mensajero para la última edad de la iglesia”. Yo creo eso. Yo he esperado por la aparición de esa persona, he vigilado constantemente.
161Veo a un hombre levantarse, lo escucho, un gran hombre que empieza a moverse, y me fijo que su mensaje está muy alejado de la Biblia. Y lo veo volar otra vez a una esquina. ¿Ven? Observo a otro levantarse, y se remonta, pero no se reúne entre las águilas, él se queda entre los cuervos denominacionales. Se queda aquí, su organización, y otro trae más miembros y así. Lo observo, y lo veo apagarse.
162Y pienso: “Dios, ¿dónde está ése que va a restaurar la Fe de los padres a los hijos? ¿En dónde van a ser plantadas esas Simientes? ¿En dónde está? ¿Qué va a suceder?”
163Ahora, todo se reduce a esto. Si--si el Mensaje dado en aquel día en el río, si eso es así, la Venida del Señor está a la mano, ya casi está aquí. Si no es así, entonces hay una calma antes de la tormenta. Yo no sé. El no me lo ha revelado. Me pregunto yo: “¿Fue ese Su Mensaje oficial? ¿Fue eso todo lo que El quería que yo dijera? ¿Fue eso cuando El me comisionó? ¿Sería eso todo?” Si es así, estamos muy, muy cerca. Es más tarde de lo que Uds. piensan. Si no es así, entonces hay una calma antes de la tormenta.
164Ahora, no hace mucho tiempo, alguien me escribió aquí preguntándome, me dijo: “Si Ud. no cree que la iglesia pasa por el período de la Tribulación, ¿qué de Apocalipsis 13, cómo es que ellos vencen por la Sangre del Cordero y por sus testimonios?” La persona hizo esa pregunta. Me pregunto yo: ¿Entienden Uds. que los primeros tres capítulos de Apocalipsis tienen que ver con la Iglesia en la Edad de la Iglesia? Aquello es el período de la Tribulación, no la edad de la Iglesia; la Iglesia se va en el Rapto y asciende en el capítulo 4 de Apocalipsis, y no regresa hasta el capítulo 19 cuando regresa con Jesús. Correcto. Aquello es en el período de la Tribulación, no tiene nada que ver con la Iglesia en lo absoluto.
165Todas estas grandes promesas de grandes cosas que Uds. han visto en la Biblia, como lo que va a suceder, eso es en el reino de los Judíos, no aquí entre los Gentiles. Yo creo que ellos tendrán una reunión con este personaje que se supone que va a venir a restaurar la Fe de la gente, lo cual es prometido. Y la única manera que yo puedo entender eso, es porque El dijo: “Que inmediatamente después de este Mensaje, la tierra sería quemada con calor, con fuego”. Permítanme leerles eso a Uds. mientras estamos aquí, y fíjense en lo que dice.
166Y este mensajito del Reino, tal vez lo pudiera predicar el próximo domingo por la mañana, si el Señor lo permite, ¿ven?, si es la voluntad del Señor.
167Fíjense aquí, esto aquí es la venida de Juan, Malaquías 3: He aquí, yo envío mi mensajero antes de mi...envío mi mensajero, el cual preparará el camino delante de mí; y vendrá súbitamente a su templo el Señor a quien vosotros buscáis, y el ángel del pacto, a quien deseáis vosotros. He aquí viene, ha dicho Jehová de los ejércitos.
168¿Ven Uds., Malaquías 3? Ahora Mateo, fíjense en Mateo el capítulo 11, y escuchen esto en el versículo 6. Leamos ahora Mala-...Mateo 11, Jesús está hablando aquí. Y principiemos en el capítulo 11. Cuando Jesús terminó de dar instrucciones a sus doce discípulos, se fue de allí a enseñar y a predicar en las ciudades de ellos. Y al oír Juan, en la cárcel, los hechos de Cristo, le envió dos de sus discípulos, Para preguntarle: ¿Eres tú aquel que había de venir, o esperaremos a otro?
169¿Ven el desaliento en ese profeta? El sabía que algo iba a suceder, pero él no estaba seguro en dónde estaba. ¿Ven? ¿Ven?, lo que estaba sucediendo: “¿Eres Tú Aquel?”, después de que él lo había anunciado. Respondiendo Jesús, les dijo: Id, y haced saber a Juan las cosas que oís y veis. Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciado el evangelio; Y bienaventurado es el que no halle tropiezo en mí. Mientras ellos se iban, comenzó Jesús a decir de Juan a la gente:...(¡Escuchen!)...¿Qué salisteis a ver al desierto? ¿Una caña sacudida por el viento? (No, así no era Juan, no había transigencia en Juan.) ¿...qué salisteis a ver? ¿A un hombre cubierto de vestiduras delicadas? (En otras palabras, con el cuello volteado, Uds. saben, un erudito y un gran hombre.) He aquí, los que llevan vestiduras delicadas, en las casas de los reyes están. (Aquel que besa al bebé, y casa a los hijos, y entierra a los muertos, y Uds. saben, o se junta con los reyes...Ese es de esa clase, él no maneja una Espada que se sostiene con dos manos. ¿Ven?) ...Mas ¿qué salisteis a ver en el desierto? ¿Un hombre con vestiduras, y sacudido por el viento? ...¿Un hombre cubierto de vestiduras delicadas? He aquí, los que llevan vestiduras delicadas, en las casas de los reyes están. Pero ¿qué salisteis a ver? ¿A un profeta? Sí, os digo, y más que profeta.
170¡Fíjense! “Porque éste es...” Escuchen, estas son las propias Palabras de Jesús: Porque éste es de quien está escrito: He aquí, yo envío mi mensajero delante de Mi Fe, y él...delante de tu faz. El cual preparará tu camino delante de ti.
171Ahora fíjense en Malaquías 3: He aquí, yo envío mi mensajero, el cual preparará el camino delante de mí;... (Malaquías 3, no Malaquías 4.) 172 Ahora fíjense en Malaquías 4: Porque he aquí, viene el día ardiente como un horno, y todos los soberbios y todos los que hacen maldad serán estopa; aquel día que vendrá los abrasará, ha dicho Jehová de los ejércitos,...no les dejará ni raíz ni rama (eso es la Tribulación y la destrucción, ¿ven?, lo que viene). Mas a vosotros los que teméis mi nombre, nacerá el Sol de justicia, y en sus alas traerá salvación (la Venida del Señor); y saldréis--saldréis, y saltaréis como becerros de la manada. (Eso es como andar sobre el pasto, caminar.) Hollaréis a los malos, los cuales serán ceniza bajo las plantas de vuestros pies, en el día en que yo actúe, ha dicho Jehová de los ejércitos.
173En otras palabras, los justos, al volver con Cristo a la tierra, caminarán sobre las cenizas. Cuando Uds. ven a esta gente altiva, arrogante, despreciable, entrometida, y aun así reclamando ser Cristianos, ellos no son nada más que cenizas. Eso es todo. Eso es lo que dice la Escritura. ¿Ven? Fíjense: Acordaos de la ley de Moisés mi siervo, al cual encargué en Horeb ordenanzas y leyes para todo Israel. He aquí, yo os envío el profeta Elías, antes que venga el día de Jehová, grande y terrible. Antes de ese Día (el regreso del Señor), Elías vendrá primero.
174Muy bien, recuerden, aún es futuro. Ahora, no pudiera haber sido la venida de Juan. El fue el Elías, pero él viene cinco veces. [El Hermano Branham menciona Jesús, Fe y Gracia, palabras que en el inglés tienen cinco letras.-- Traductor] ¿Ven?, cinco es el número de “gracia”. Elías aparece cinco veces: Una como Elías; otra como Eliseo; otra como Juan; otra en el fin del tiempo de los Gentiles; y otra vez con Moisés a los Judíos. Número perfecto, el profeta perfecto, el mensajero perfecto, firme, atrevido. ¿Ven? Fíjense: ...yo os envío a...Elías, antes que venga el día de Jehová, grande y terrible. El hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que yo venga y hiera la tierra con maldición.
175¿Ven?, no es la primera venida, la introducción; ese era Juan, porque la tierra no se quemó como estopa; ni los justos caminaron sobre las cenizas de los malos. Pero antes que esto suceda, Elías vendrá. ¿Y qué hará él? Restaurará la Fe de los hijos a la de los padres, la Fe original de la Biblia.
176Cuando yo veo a un hombre surgir, yo pienso: “Este debe ser él. Se levanta un hombre en la fama, lo miro, las iglesias siguen”. ¿Qué está haciendo él? Está a mil millas de la Biblia. ¿Qué es lo que él hace? Caminando sin rumbo, se desinfla y se viene para abajo. ¿Ven?, “Que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella”. Negando la Fe, no creen en la Biblia, enseñando que se aferren a credos, denominaciones, obteniendo hijos denominacionales. Tiene que derrumbarse. Ahí va él de nuevo.
177¿Dónde está ése que va a sembrar esa Simiente en esa Iglesia del tiempo del fin? ¿Dónde está esa Simiente que se está madurando, ese Elías prometido? E inmediatamente después de sus días, la gran Tribulación entrará y la tierra se quemará.
178Y entonces al regreso de la Iglesia y la Novia, la Novia y Cristo, caminarán sobre sus cenizas, en el Milenio, cuando la tierra sea purificada por el fuego. Y allí ellos reinarán. Y los paganos que nunca escucharon el Evangelio, serán levantados en ese tiempo, y los hijos de Dios serán manifestados. Si él va a reinar, él tiene que tener algo sobre que reinar, él tiene un dominio. “Y ellos gobernarán y reinarán con Cristo”, y Cristo gobernará con vara de hierro a las naciones. Entonces el Evangelio...Entonces los hijos de Dios manifestados, con la misma autoridad que El tenía cuando estaba aquí, ¿ven?, vendrá el Milenio en ese Reinado, ¿ven?, y caminarán sobre las cenizas.
179Así que yo he estado esperando por algo. ¿Se nos habrá escurrido en humildad y no nos dimos cuenta? ¿Se habrá ido y la iglesia se ha quedado en sus pecados? Si eso es así, entonces es más tarde de lo que Uds. piensan. Si no, entonces viene uno con un Mensaje que cuadra perfectamente con la Biblia, y una obra rápida dará la vuelta a la tierra. Las simientes saldrán en los periódicos, en material de lectura, hasta que cada Simiente predestinada de Dios lo haya escuchado. Ninguno de ellos vendrá a menos que el Padre los traiga, y cada uno que el Padre ha traído lo escuchará y vendrá. Será la Simiente predestinada quien oirá la Palabra.
180Entonces cuando eso suceda, habrá una reunión. Y Jesús aparecerá, y será arrebatada la Iglesia de todas las partes del mundo, en la resurrección, y subirán.
181¿Irá a ser como cuando vino Juan, que ni aun los discípulos elegidos lo sabían? Ellos preguntaron: “¿Por qué, pues, dicen los escribas que es necesario que Elías venga primero?”
182El dijo: “El ya vino y vosotros no lo supisteis”. Pero dijo El: “Le hicieron lo que ellos dijeron que le harían”. Su mensaje a todo Israel fue tan rápido, miren, solamente se desarrolló en un pequeño...dos--dos lugarcitos, al bajar de Jerusalén, y allí, allí en Enón, en donde Juan fue a bautizar, y allí abajo en el río en donde él estaba bautizando, el río se secó. Solamente seis meses y toda la introducción del Mesías se llevó a cabo. ¿Ven?
183¿Hemos pasado algo nosotros sin darnos cuenta? ¿Es más tarde de lo que pensamos? Esta es una plática de corazón a corazón. Esto es sólo por esta noche, sólo para...Sí, es sólo--solamente somos nosotros hablando aquí. ¿Es más tarde de lo que piensan? ¿Fue una realidad ese Mensaje allá en el río aquel día? ¿Habrá pasado y la gente no lo captó? ¿Es así? Entonces realmente es más tarde de lo que pensamos. ¿Cuándo será? Yo no sé. Pudiera ser esta noche. Pudiera ser en otros cincuenta años. Yo no sé cuándo será, yo continuaré con lo mismo que estoy haciendo ahora. Pues, ¿qué es? ¿Estoy yo buscando algo?
184Anoche tuve un sueño extraño, me ha molestado todo el día. Por lo general yo no sueño mucho. Pero tuve un sueño...
185Yo iba a todas partes, y antes solía yo predicar duro este Mensaje y veía uno aquí y otro allá que lo captaba. Regresaba de nuevo y predicaba duro el Mensaje y levantaban sus narices en el aire y se salían. ¿Qué es lo que pasa? ¿Han pecado tanto que se les ha agotado su día de gracia? ¿Ha entrado ya el último? ¿Todo se ha terminado? ¿Estamos solamente esperando la destrucción? ¿Son todas estas pequeñas guerras levantándose, una preparación?
186Algo está por suceder. Pero antes de que suceda, la Iglesia se habrá ido. ¡Yo no estoy de acuerdo en que la Iglesia va a pasar por la Tribulación! ¿Cómo puede Ud. dejar que un tipo le quite a un antitipo? ¿Ven? Noé estaba en el arca antes de que cayera la primera gota de agua. Lot estaba afuera de Sodoma antes que el fuego descendiera. ¿Ven? Jesús dijo: “Como fue en esos días así será en la venida del Hijo del Hombre”. La Iglesia no tiene que pasar por el juicio, Ella ya está en Cristo.
187Lo que necesitamos es la perfección de los santos. Los santos no entienden, ¿ven?, ellos se están...Ellos no saben qué pensar, ¿ven? Ahora estamos...
188Si eso es correcto...si no lo es, algo viene ya muy pronto, habrá un estruendo. Yo estoy velando, yo no sé qué camino tomar.
189Anoche tuve un sueño (ya para terminar). Soñé una cosa extraña...
190Estaba acostado platicando con mi esposa, acerca de... Acabábamos de orar, y yo...Alguien había llamado porque el pequeño Dallas, se había metido algo en su oído, y yo me metí a...Estaba sangrando y tuvieron que salir rápido a ver al doctor. Y yo me metí a orar, y el Espíritu Santo me dijo: “Todo está bien”. ¿Ven?
191Aquí venía, y todo estaba bien. El doctor le dijo: “Pensé que ibas a tener...” Le dijo: “Te dañaste el tímpano del oído, se reventó, y la sangre está saliendo, y eso es todo”. Sólo...La siguiente vez que fuimos--que volvimos, él no dijo nada al respecto. No sabía qué había sucedido, ¿ven? no había infección, no había nada. ¿Ven?
192Así que alguien había llamado, y yo me había metido al cuarto a orar. Como al otro día llamaron otra vez, y dijeron: “Todo está bien. ¡Muy bien! ¡Adelante!”
193Y yo estaba hablando con mi esposa y le dije: “Amor, como por un año y cuatro meses he tenido mucha dificultad para saber cuál camino tomar”. Yo dije: “Yo no sé qué hacer”. Ella dijo... Estábamos hablando acerca de qué camino tomar. Yo le dije: “Yo no sé qué hacer, estoy inquiriendo. ¿Estamos esperando...? ¿Viene ese gran profeta de Dios a la escena para declarar la cosa? ¿Será conocido públicamente?”
194Yo pensé: “Eso es contrario a la Escritura que dice: ‘El viene en la hora que menos pensáis’”. ¿Ven? Y yo no sé qué hacer. ¿Lo hemos pasado por alto? Yo pensé: “Yo no quiero estar aquí en la casa”. Pensé...Y espero que esto no se esté grabando; si es así, rompan la cinta o póngala a un lado. ¿Ven? Ahora él dijo, si... Yo dije: “Si esto es, estamos más cerca de lo que pensamos”.
195Hay una cosa que tiene...que va a suceder. O algo tiene que pasarme ahora. Y yo no veo el porqué El no me dejó irme cuando yo estaba allá en aquella banca el otro día, entonces, ¿ven?, si no hay otra cosa que hacer. ¿Por qué? ¿Por qué no me fui? ¿Qué sucedió? ¿Hay algo más que hacer? Yo pensé: “Bien, si es mi Mensaje, la gente lo despreciará”.
196Entonces, Algo me llama a los campos extranjeros. Yo puedo oír el llamado del otro lado del mar, que viene de todas partes.
197Acaba de llegar una carta el otro día, el Hermano Ligger está escribiendo un--un libro de las reuniones en Durban. El dijo: “No ha habido comparación. Africa nunca había sido sacudida de esa manera. De la noche a la mañana esta tierra oscura de Africa tuvo un sacudimiento que nunca jamás tuvo en su vida”. Correcto, allá entre los paganos.
198Estando allá, vi a esos pobres negros, gente preciosa, vi de la manera que esa gente los estaba tratando como...peor que esclavos. Vi allí a un muchachito que...y yo...trabajando allí, y dije...Ese muchacho, Uds....Uds. mujeres no pudieran hacer tanto en dos o tres días, tan duro como pudieran trabajar, que lo que ese muchacho tenía que hacer en un día. El dormía enroscado en un colchón de paja en el suelo allá afuera al lado de un viejo cuartito de lavar (de cuatro pies de largo y cuatro pies de ancho [Un metro y veintidós centímetros por lado.-- Traductor]). Y gana una libra al mes, eso equivale a dos dólares con ochenta centavos. Y a él no le permitían comer de las sobras de la mesa, sino de una cubeta de comida harinosa; un tercio de eso en el desayuno; otro tercio en la comida; y el otro tercio esa noche en la cena. Trabajando hasta las diez, once, o doce de la noche; se levanta a la mañana siguiente, atiende al bebé y todo lo demás, y da brillo a los escalones y limpia el automóvil del patrón. Y la madre robusta, vieja, gorda, no hace nada más que estar allí sentada haciendo ruido con sus uñas y tomando te, perezosa, buena para nada.
199Ese pobre muchacho tenía que trabajar de todo. El tenía una tos, y se miraba resfriado y tosía de esta manera: [El Hermano Branham imita la tos.-- Traductor] Y un día estando allí, pregunté: “¿Nunca han llevado a ese muchacho...Por qué no lo llevan a la reunión?”
200“El es un Cafre”. [Porción no grabada en la cinta.--Editor] Eso significa un “malhechor”. Con razón ellos se escandalizan con ese nombre. Yo también lo haría. Ese hombre es mi hermano. Y allí está. El no es un esclavo. Su color no tiene nada que ver con eso. El es mi hermano. Y allí estaba él de esa manera.
201Salí, y lo llamé “Tomás”. El muchacho podía hablar tres idiomas. Y le dije: “¿Tomás?”
202El se volteó y cayó de rodillas y levantó sus manos y me dijo: “Sí, amo”.
203Le dije: “Levántate. Yo no soy tu amo, yo soy tu hermano”. Lo abracé. Me miró así de esta manera, y grandes lágrimas corrían por sus mejillas. Y le dije: “Tomás”.
204Y el Espíritu Santo vino y se abrió una visión. Y le dije algo. Y él me dijo: “Sí, amo. Eso es verdad. Así fue exactamente”.
205Le dije: “Tomás, la tos te ha dejado, tú nunca más la tendrás”. Y no la tuvo más.
206La gente me había estado metiendo dinero en mi bolsa, tenía como ciento ochenta de esas libras (equivalen a dos dólares con ochenta centavos cada una). Y tenía temor de dárselo; tenía temor que el patrón se lo encontrara y pensaran ellos que él lo había robado y luego lo golpearían hasta matarlo. Entonces yo--yo le pregunté al patrón, le dije: “Yo--yo amo a ese muchacho. Permítame darle algo de dinero”. “¡Oh, no! ¡No! Lo vas a echar a perder”.
207Yo le dije: “Tú estás muy echado a perder”. ¿Ven? “¿Qué estás haciendo aquí acostado? No estás haciendo nada. El muchacho hace todo el trabajo y tú casi lo matas de hambre. El tiene una--una madre viuda y una hermana enferma, y luego tú le das un dólar--dos dólares con ochenta centavos al mes”. Le dije: “¡Tú vas a pagar un día por eso! Hay dos millones de blancos y como cien millones de negros. Van a tener un levantamiento”. Me dijo: “No digas en América, esto que está pasando aquí”.
208Yo dije: “¿Quién me va a decir que guarde mi paz? Solamente Dios”. Y le dije: “Con razón la gente tiene un complejo, porque es tratada de esta manera”. [Porción no grabada en la cinta.--Editor] Eso es. Y abogué por ellos.
209Un día dos ministros, con sus cuellos volteados, y con bigotes, llegaron a Rodesia.
210Un piloto inexperto me metió en una de esas tormentas tropicales, luego parece que subió como dos millas en el aire, dando vueltas. Nosotros no sabíamos lo que era arriba o lo que era abajo; el avión daba vueltas, vueltas y vueltas. Y finalmente...Nosotros no sabíamos si el avión iba para abajo o para arriba. Y finalmente salimos por encima de la tormenta. ¡Y yo estaba muy enfermo de mi estómago cuando me bajé!
211Dos de esos ministros, ministros Pentecostales, abordaron un automóvil que me llevaba a Pretoria. Venía de Rodesia del Sur; y me bajé allí y de todas maneras seguí enfermo. Y el Hermano Baxter allí sentado, estaba enfermo, y Billy Paul estaba enfermo. E íbamos atravesando el campamento; y ese lugar es en donde están los negros que han hecho algo, tienen que dejar sus tribus, algún pecado en la tribu, y se van allí. Y no los dejan entrar en la ciudad, así que ellos viven debajo de laminas o de lo que pueden, muy sucio y esas cosas, es verdad. Y pasaron por allí y yo miré un anuncio allí que decía: “Veinte millas por hora”. [Treinta y dos kilómetros por hora.--Traductor] Y esos hombres iban a sesenta y cinco millas por hora. [Casi ciento cinco kilómetros por hora.--Traductor] Las pobres madres salían corriendo para agarrar a sus bebitos, niños pequeños, desnudos, allí afuera en la calle, como de dos años de edad hasta cinco o seis; agarraban a los pequeñitos y gritaban. El estuvo a punto de matar a cuatro de ellos a la misma vez.
212Le toqué el hombro y le dije: “¿Qué le pasa a Ud.?” El volteó y me dijo: “¿Qué me dijiste?”
213Le dije: “Le pregunté: ‘¿Qué le pasa?’ ¡Disminuya la velocidad!” Me dijo: “Tenemos órdenes de llegar allá a tiempo”.
214Le dije: “Yo le ordeno a Ud. que pare”. Y él dijo...Le dije: “¿No le da lástima a Ud. esa gente?” “¿Qué gente?” Le dije: “Esos niñitos que Ud. casi atropelló”. Y él dijo: “¡Son Cafres!”
215Le dije: “¡Qué vergüenza! ¿Y Ud. se hace llamar Cristiano?” Le dije: “¿No sabe Ud. que esa madre hubiera pensado lo mismo de su bebé, si Ud. lo hubiera matado, al igual que su madre lo hubiera pensado de Ud.?” Y le dije: “Ella tal vez sea una ignorante y una analfabeta, pero el amor de una madre gime por su bebé. Ud. no tiene ningún derecho de hacer una cosa como esa. Y Ud. se hace llamar...” Y le dije: “Y otra cosa, ese letrero decía: ‘Veinte millas por hora’, mi Biblia dice, ‘Dad a Cesar lo que es de Cesar’”. Y él bajó su rostro. Le dije: “Ud. disminuya la velocidad a veinte millas por hora y trate a esa gente como si fueran sus hermanos”. Y le dije: “Qué vergüenza, hacer una cosa como esa”. ¡Oh, Señor, ellos reventaron como sapos comiendo perdigón! Pero no importó, yo ya había hablado, yo ya había dado mi punto.
216Y andábamos por allí y la gente supo que yo estaba al lado de ellos, para llevarles el--el Mensaje del Evangelio. Y Dios se hacía presente.
217Y los mezclaron, y pusieron al blanco a un lado, y al negro en otro, y allí los negros no podían hablar ni una palabra a ellos, nada. El Espíritu Santo se iba entre ellos y sacaba a los enfermos y a los afligidos y a los inválidos y los sanaba, y dejaba a los otros sentados allí con su complejo de superioridad. ¡Muestra como Dios lidia con los humildes de corazón!
218Ahora, esa es una persona que no ha recibido el Mensaje todavía y él es el que está escribiendo ese libro.
219Ahora, ¿qué debo hacer? La cosa, lo que debo... ¿Debo--debo regresar allá? Ahora, si Dios me está llamando para evangelizar, entonces yo no puedo ser Su vidente y un evangelista al mismo tiempo. Uno sólo...los oficios no se pueden mezclar, yo--yo estoy...yo estoy golpeando al viento. Si yo voy a ser un evangelista, yo tendré que ser un evangelista. Si voy a ser Su vidente, yo me voy a aislar en las montañas en alguna parte, y me voy a apartar; no iglesia, no congregación, hasta que escuche del Señor; y bajar y darlo, y regresar otra vez. ¿Ven? Una de esas cosas, se está pesando en la balanza. O, todo está terminando. Tiene que ser una de esas tres cosas, para mí. El Mensaje se ha terminado, o yo tengo que tomar una de esas dos cosas para hacerla. Yo no sé qué hacer.
220Anoche tuve un sueño, y soñé que iba a una reunión, ¡yo nunca había visto un grupo de gente como ese! Estaban reunidos como en un enorme estadio, tan grande como mi vista podía alcanzar. Y alguien vino por mí, no era Billy, y él me llevó. Yo había estado en el cuarto, orando, e iba a salir a...bajo la unción; como ellos lo llaman, para que Uds. entiendan, como un cambio en donde yo podía sentir que iba a ser discernimiento. Y en el trayecto, un fulano comenzó a hablar conmigo y cuando él lo hizo, el discernimiento me dejó. Yo no podía sentirlo. Y entonces yo mismo traté de entrar otra vez; no lo podía hacer. No lo podía hacer. Y me sentí agotado.
221Y empecé a mirar a la multitud cuando estábamos llegando. Y cuando lo hice, dije: “Bueno, tengo un texto en mi mente que yo sé que está dirigido a las organizaciones y la manera que ellos tratan a esa gente, así que les voy a predicar el Evangelio a ellos de esa manera tan duro como pueda”. Y cuando caminé hacia la plataforma, eso me dejó.
222No tenía discernimiento, ninguno de esos mensajes; y me quedé parado allí, y aun así la gente estaba esperando. Y dije: “¿Qué haré?”
223Y Algo me dijo: “Continúa. Continúa, ¿ves?”, estará aparejado cuando yo llegue allí. “Sólo sigue adelante”. ¿Ven? Entonces yo estaba allí en la platafor-...y desperté.
224Tal vez sería porque yo estaba pensando en eso, que tuve ese sueño. Pudiera ser eso. Pudiera ser que el sueño sea espiritual. Yo no sé. Yo no tengo la interpretación, yo--yo no sé qué significa. No puedo decírselos, yo--yo no sé lo que es. Pero, sea lo que sea, yo estoy en una encrucijada en alguna parte. ¿Ven? Hay algo, algo en alguna parte.
225Y yo--yo puedo decir una cosa, y soy tan mal entendido. O digo de esta manera, yo...es de esta manera o de esa manera, uno lo toma muy al extremo. Y como esto sucede, uno dice algo directamente hacia el punto, y uno lo escucha de esta manera, y él va y se lo dice a otro un poquito diferente, y el siguiente lo dice un poquito más diferente, y el siguiente, un poquito más diferente hasta que se sale completamente fuera de línea. Uno lo escucha de esta otra manera, y se va por este lado, por ese lado, y por aquel lado. ¿Ven?, y uno se va apartando. Y así es allá en--en las reuniones, y etc., cuando uno está realmente apuntando a un Lugar. Ahora, los Elegidos escucharían ese Lugar. ¡Ellos captarían ese Lugar! Ellos saben, porque yo dije exactamente lo que debía ¿ven?, de esa manera, sólo el Mensaje, exactamente.
226Ahora, por eso es que digo, que parece que cada vez hay más malentendimiento, continuamente. ¿Qué es? ¿Está...? ¿He sembrado todas las Semillas que debiera sembrar? ¿Está la hora a la mano? ¿Está ahora mismo este gran mensajero por entrar a la escena? ¿Está cerca la Venida del Señor? ¿Será que me está llamando de esta tierra a la otra? ¿Me ha llamado El del evangelismo?
227Recuerden yo...Yo se lo repetí a mi esposa. Muchos de Uds. en el libro...El día que puse allí esa piedra angular, hace como unos treinta años, allí mismo en la esquina, dice allí... Esa mañana cuando El me despertó, yo estaba sentado allí en mi cuarto, aun antes que yo me casara u otra cosa, era sólo un predicador joven, El me dijo: “Haz la obra de un evangelista. No...No que eres un evangelista, pero haz la obra de uno”, El me citó una Escritura. Cuando corrí y vi esos dos árboles, quebré uno de aquí...unitarios y trinitarios. Yo nunca los crucé, yo los planté así como eran. Entonces cuando El vio que el fruto cayó en mi mano y entonces me llevó al Calvario. Escuchen ahora, El dijo: “Cuando salgas de esto, lee Segunda de Timoteo 4, Segunda de Timoteo 4”.
228Y me dejó sentado en el cuarto. Yo ni siquiera sabía que era una visión. Yo no sabía cómo llamarla en aquel entonces. Yo estaba poniendo la piedra angular (ese día), de los cimientos allí. Está escrito, está puesto en esa piedra angular y decía: ...haz la obra de un evangelista, cumple tu ministerio. Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestr-...maestros conforme a sus propias concupiscencias, ...y se volverán de la Verdad a las fábulas. (Esos son unitarios y trinitarios, ellos se han perdido la...)
229Ahora, El nunca dijo: “Tú eres un evangelista”, El dijo: “Haz la obra de uno”. ¿Ven? Bien, ¿ha llegado la hora? ¿Continuaré con eso o ha llegado la hora para algo más? Eso yo no sé.
230Y eso es lo que yo quería, una plática con Uds. de corazón a corazón. Y yo ahorita, ya me pasé del tiempo que los tenía que dejar ir, lo siento mucho por detenerlos tanto.
231Pero si el Señor lo permite, antes que el Hermano Boze venga el domingo, tal vez yo venga el domingo por la mañana y hable sobre este tema de El Evangelismo Del Tiempo Del Atardecer, o algo como eso, ¿ven?, si está bien con Ud. pastor. [El Hermano Neville contesta: “¡Está bien! ¡Gloria a Dios!”--Editor] Dios mediante, el próximo domingo por la mañana. Yo iba a hablar sobre eso hoy en la noche, e iba a tener una plática de corazón a corazón tal vez en otra ocasión, pero sentí que tal vez sería mejor de esta manera, ¿ven?, si esto es la voluntad del Señor.
232Yo oro por Uds., Uds. oren por mí. No solamente--no solamente digan: “Lo voy a hacer, Hermano Branham”. ¡Háganlo! ¿Ven? Yo estoy dependiendo de eso. Yo soy el que necesita la oración, si El me puede hacer llegar a alguna parte. Recuerden, yo soy un ser humano, yo no soy Dios. Yo solamente soy un ser humano como Uds. lo son, tratando de encontrar la voluntad de Dios para poder así caminar en ella. Nadie puede saber hasta...“Y aquél que es falto de entendimiento, demándelo de Dios”. Y eso es lo que estoy haciendo, demandándolo de Dios. Yo solamente estoy poniendo eso ante Uds. como mi iglesia, una plática de corazón a corazón. ¿En dónde estamos? ¿En dónde estamos parados? ¿En qué hora estamos viviendo? Estamos en el tiempo del fin, yo creo. Yo creo que ya estamos en el fin.
233Ahora, puede tomarse esto de una manera o de otra. Así que Uds....O es que mi obra está terminada, o que he sido llamado allá a los campos lejanos, o El hará un evangelista o un vidente. Una de esas cosas tienen que suceder, porque yo estoy en el fin. Yo no sé qué hacer. Yo no sé qué camino tomar. Aun en estas reuniones, que estoy por tener, yo he estado orando diciendo: “Señor, no lo voy a hacer como lo he estado haciendo. Voy a abordarlo como lo hice antes, voy a regresar a ese evangelismo hasta que Tú me des ese llamado para lo que debo hacer”.
234Ahora, yo--yo he sembrado la Simiente por todas partes, cintas se han enviado por todo el mundo, mis Mensajes han ido alrededor del mundo, todas las iglesias saben de El, por todas partes, y lo que el Padre ha elegido El lo llamará. ¿Ven?
235Y ahora parece como que ha venido a ser una ofensa para ellos. Oh, ellos no quieren nada que ver con El. No, señor. ¿Seguiré adelante y oraré por los enfermos, y un mensajito sencillo sobre eso, y--y ver la manera que el Espíritu Santo me guíe? Eso es lo que está en mi mente hacer hasta que El haga otro llamamiento. Porque un hombre no sabe qué hacer hasta que él entiende de parte de Dios qué hacer, hasta que él coge su dirección.
236Y yo--yo no quiero quedarme en la casa. Este Mensaje está en mi corazón. La gente se está muriendo, está en apostasía, pasando a la Eternidad. ¿Qué puedo hacer? Que me deje anunciarlo dondequiera que pueda, y hablar del Señor Jesús hasta que El cambie la posición. Uds. oren por mí, yo oraré por Uds. Espero que Uds. hagan eso.
237Ahora, recuerden el miércoles por la noche, es la reunión de oración, y el viernes por la noche, es la reunión de varones. ¿Va a ser aquí? Tal vez venga a verlos, les dije que vendría y los vería un viernes por la noche. Muy bien, luego el domingo por la mañana, si es la voluntad del Señor, voy a hablar sobre El Evangelismo Del Tiempo Del Atardecer, si es la voluntad del Señor; pudiera cambiarlo, no sé. Pero eso es lo que yo estoy pensando ahora mismo, cómo serán los evangelistas en el tiempo del atardecer. Y luego el domingo por la noche, la película del Hermano Boze, recuerden eso. Y oren por nosotros, la próxima semana iremos al campo de cosecha, si es la voluntad del Señor. ¿Lo aman? ¡Amén! ¿Le servirán? ¡Amén! ¿Le creerán? ¡Amén! ¡Amén, Amén! El es el Padre. ¡Amén! El es el Hijo. ¡Amén! El es el Espíritu Santo. ¡Amén! ¡Amén, Amén! ¿Siguen cantando? ¡Amén! ¡Amén! ¡Amén! ¡Amén, Amén! ¿Lo aman? ¡Amén! ¿El viene? ¡Amén! ¿Está Ud. listo? ¡Amén! ¡Amén, Amén! ¿Pudiera ser esta noche, está Ud. listo? ¡Amén! ¿En la mañana, está Ud. listo? ¡Amén! ¿A cualquier hora, está Ud. listo? ¡Amén! ¡Amén, Amén! ¿Siguen cantando? ¡Amén! ¿Y gritando? ¡Amén! ¿Y orando? ¡Amén! ¡Amén, Amén! Ven Señor Jesús. ¡Amén! Prepara Tu iglesia. ¡Amén! Nos estamos preparando. ¡Amén! ¡Amén, Amén! Quiero ver a mi madre. ¡Amén! Quiero ver a mi padre. ¡Amén! Quiero ver a mi Salvador. ¡Amén! ¡Amén, Amén! Oh, ¿lo aman? ¡Amén! ¿Le servirán? ¡Amén! ¿Lo aman? ¡Amén! ¡Amén, Amén!
238Nuestro Padre Celestial, esta es nuestra...una alabancita Amén. Nosotros amamos Tu enseñanza, todos decimos: “¡Amén!” Amamos el Espíritu: “¡Amén!” Creemos que El viene: “¡Amén!” Cada Palabra que Tú hablas en Tu Biblia, Señor, nosotros la puntualizamos con un “¡Amén!” Creemos cada Palabra de Ella, la enseñamos lo mejor que sabemos, solamente de la manera que está escrita, cada puntuación, cada guión, cada punto, cada coma, así como está escrita, lo mejor que sabemos.
239Oh Dios, restáuranos, Señor. Danos la gran satisfacción que anhelamos, que un día nosotros oiremos el sonido de Angeles mientras prorrumpen en los cielos en un coro de Aleluya, y Jesús aparecerá y la Iglesia será arrebatada.
240Los incrédulos se preguntarán: “¿Qué sucedió, qué pasó con esa gente? ¿A dónde se fueron?” Oh Dios, ellos no entenderán, ellos ni aun lo verán. Pero la Iglesia lo verá a El, o sea, los llamados, los Elegidos, los nacidos de nuevo, ellos van a desaparecer. Estos no sabrán en dónde están, solamente sabrán que desaparecieron; ellos estarán con su Señor.
241Y luego en ese momento, Señor, ¿no será una cosa horrible ser dejado aquí, sabiendo que el tiempo de salvación ha pasado? ¡No habrá más redención! La Escritura dice: “El que es inmundo, sea inmundo todavía, el que es injusto, sea injusto todavía”. ¡Oh, qué hora será ésa!
242Permite que nos preparemos hoy, Señor. Qué maravilloso momento será si nosotros nos preparamos para encontrarte, Padre, y preparamos nuestros corazones diariamente. Y si cometemos un error y caemos, como esta pobre alma escribió hoy en esta pregunta, permíteles saber que la Sangre de Jesucristo limpia todo pecado. Esa persona no quiso hacer eso, Señor. Ellas están hambrientas y sedientas, tratando de regresar a ese compañerismo del Espíritu. Elévalas, Señor. Elévalas por encima de este mundo sombrío, deplorable; por encima, en donde la Luz del sol pueda brillar otra vez sobre sus almas. Han descendido por debajo del--del--del gran horizonte de las--de las nubes, y están metidos en el cieno, dentro de ese pecado. Pero ellos vivieron una vez allá en la Luz del sol. Ellos-- ellos quieren regresar otra vez, Señor. Recíbelos esta noche, Señor. Y si hay alguien aquí que nunca ha experimentado estar allá arriba, y sabe que...
243Todos estos misiles y todo, está exactamente de acuerdo con Tu Palabra, exactamente de la manera que las cosas deben de suceder. Y nosotros vemos lo que ha hecho la iglesia mundana. Nosotros--nosotros vemos que es como--que es como fue en los días de Noé, así como fue en los días de Sodoma, exactamente lo que Jesús dijo que sucedería; la marejada; cómo las mujeres caminarían y cómo se vestirían, y cómo serían entrometidas, y--y caminarían de la manera que lo hacen, danzando y torciéndose, y...exactamente lo que el profeta dijo. Justamente lo que Daniel dijo: “El hierro y el barro no podrían estar de acuerdo”. Y oh, todo ha sido cumplido, Señor. Estamos ya en el tiempo del fin. Las sombras están cayendo, Señor. Las luces rojas están destellando, las campanas están sonando.
244Oh Dios, permite a Tu pueblo comprender que pronto el Angel pondrá los pies sobre la tierra y el mar y levantará Sus manos y dirá: “¡El tiempo no será más!” Entonces oh, que lloro y gemir, Cuando a los perdidos les sea dicho su destino; Ellos clamarán a las rocas y a las montañas, Ellos orarán, pero la oración será muy tarde.
245Ahora es el día de salvación. “El que tenga oído oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias”. Concédelo, Señor.
246Haz que ninguna persona aquí, esté ausente en ese día del Rapto. Permite que estemos tan llenos con el amor de Dios y con el Espíritu de Dios tanto que el Espíritu Santo nos levante con los que esperan, o aun si descansáramos en nuestra suerte. Como Tú le dijiste a Daniel: “Anda Daniel, porque tú descansarás. Pero en ese día tú te levantarás en tu suerte”.
247Oh Dios, Tú dijiste: “Aquellos que tornen...del pecado a justicia, opacarán a las estrellas por siempre jamás”. ¡Qué día! Pero los pecadores serán rechazados para destrucción. Oh Dios, haz que hombres comprendan sus posiciones en la vida, en estos momentos, para que ellos puedan tornarse hacia el Justo antes que sea demasiado tarde para siempre. Concédelo, Padre.
248Ahora con nuestros rostros inclinados por un momento, en la oración ya para terminar, ¿habrá uno que quiera ser recordado, diciendo: “Hermano Branham, yo levanto mi mano, no a Ud., sino a Dios. Que Dios tenga misericordia de mí y que esté presente en ese día, lavado en la Sangre del Cordero”? Dios lo bendiga. Dios lo bendiga, a Ud., a Ud., a Ud., a Ud., muchas manos.
249Ahora, Padre Celestial, Dios, bendice a cada uno. Tú has visto sus manos. Tú conoces sus corazones.
250Y sabemos, Señor, que nosotros...algo está a punto de suceder. El mundo lo sabe, ellos están cantando alabanzas, y la televisión está reventando con chistes neuróticos y canciones. ¿Qué están haciendo? Como un muchachito, silbando en la oscuridad, pasando por un cementerio, asustado de muerte, tratando de calmar sus nervios silbando. El solamente está engañándose a sí mismo. ¡Así es esta nación, sólo riéndose, bromeando, jugando! Así como fue dicho que el tiempo vendría cuando ellos harían eso: “Se tornarían de la Verdad a las fábulas”, y cómo “en los últimos días vendrían escarnecedores y burladores”, y cómo estas cosas estarían en el tiempo del fin, “arrebatados, hinchados, teniendo apariencia de piedad, apartándose de la Verdad”, y lo vemos ahora mismo.
251¡Oh Dios, despierta a la gente! Permíteles comprender que ellos pueden tener la seguridad en estos momentos que han pasado de muerte a Vida. Cuando nosotros recibimos a Cristo, el Espíritu Santo, nos levantamos por encima del mundo. Entonces sabemos que ya nos hemos levantado con El, estamos únicamente esperando por ese cambio cuando la muerte cesará y las esferas mortales (estas ruedas pequeñas de vida mortal que están moviéndose en nuestra esfera sensorial), serán redimidas. ¡Oh Dios! Y entonces tendremos un cuerpo como el de El y viviremos Eternamente con El, en la gran Tierra prometida, teniendo la Evidencia.
252No permitas que alguno lo pierda, Señor. Aquellos que levantaron sus manos, haz que entren (en esta noche), en el Reino. Tal vez cuando se vayan a sus hogares, tal vez el esposo le diga a su esposa: “Querida, algo me tocó esta noche”; o la esposa le diga al esposo: “Cariño, yo--yo me sentí muy extraña”. “Sí, querida, arrodillémonos aquí al lado de la cama. Nosotros nunca hemos hecho esto antes, pero oremos esta noche. Pidámosle a Dios que sea misericordioso con nosotros y nos una. Te amo, mi amor”.
253Y el--el otro, el varón le dice a la mujer, y cuánto se aman uno al otro: “Yo--yo--yo quiero estar en el Cielo contigo. Yo no quiero perderlo. Y algún día cuando se nos dé la bienvenida al Hogar, te voy a tomar del brazo y caminaremos por los grandes corredores y los jardines Eternos, en donde el cordero y--y el león estarán echados juntos, y el lobo y la--la vaca se echarán juntos. Y allí no habrá más muerte ni más pesar. Y mientras caminamos por allí y los himnos llenen el aire, de los Angeles, los coros por encima de nosotros, mientras los Angeles nos dan la bienvenida al Hogar, yo quiero estar allí contigo, querida. Yo--yo te amo, tal vez te estás envejeciendo. Recuerdo cuando me casé contigo, tu carita bonita. Y--y tú, y yo me recuerdo de ti querido, cuando eras un joven bien parecido”.
254Pero todo esto será restaurado. El que pintó tu cara hermosa en una ocasión, tiene el--el bosquejo en Su mente. El puede pintarla otra vez allá en donde nunca desaparecerá. Oh Dios, haz que la gente sepa que este no es un sueño mitológico, sino que es una--una Verdad, y Dios, el Espíritu Santo, está aquí para confirmar. Su Palabra a través de las edades ha hablado de ello. Remontémonos y veamos, leamos nuestra historia. Y todo hombre que alguna vez alcanzó algo en la tierra, eran hombres, hombres temerosos de Dios, aun nuestros presidentes como Washington, Lincoln, y demás, tantos Josué, y--y...tantos Moisés, y aquellos que...Grandes hombres del mundo han sido hombres que creyeron en eso, y han sellado sus testimonios, y están esperando allá esa resurrección. Nosotros tenemos los primeros frutos de ella, las Primicias.
255Yo te pido ahora que a través de mi oración Tú recibirás estas personas con sus oraciones y las recibas en el Reino. Lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
256Dios los bendiga, sea rico en misericordia con Uds., que Su rostro resplandezca sobre Uds., y los guarde, y los bendiga con todas las bendiciones Celestiales.
257Ahora digo esto, no en crueldad, sino en amor. Yo pido que Uds. que no lo conocen, que sus almohadas estén tan duras que ya no puedan dormir, sus alimentos estén tan hediondos que Uds. ya no puedan comer, y que los haga buscar un lugar en alguna parte y decir: “Señor, ten misericordia de mí”. Eso no es que les estoy deseando algo malo a Uds. Eso es para su bien, hermano, hermana. Yo únicamente pido que sea así para Uds. Al venir Jesús nos veremos, A los pies de nuestro Salvador; (¡Hasta que nos encontremos!), Reunidos todos seremos, Un redil con nuestro buen Pastor. Dios os guarde en Su santo amor, Hasta el día en que lleguemos; A la patria do estaremos, Para siempre con el Salvador.
258Recordando aquellos tiempos de antaño, saludémonos de mano con alguien en estos momentos [El Hermano Branham saluda de mano a la gente durante los siguientes tres coros.--Editor]: Al venir Jesús nos veremos, A los pies de nuestro Salvador; (¡Hasta que nos encontremos!) Reunidos todos seremos, Un redil con nuestro buen Pastor. Al venir Jesús nos veremos, A los pies de nuestro Salvador; Reunidos todos seremos, Un redil con nuestro buen Pastor. Al venir Jesús nos veremos, A los pies de nuestro Salvador; Reunidos todos seremos, Un redil con nuestro buen Pastor.
259¿Recuerdan Uds. cuando solíamos cantar esas alabanzas? Vamos...Y esta otra que solíamos cantar, hace muchos años, yo no sé si alguno esté aquí o no, de cuando solíamos tomarnos de las manos alrededor de una estufa vieja aquí, y el piso de tierra. ¿Uds. recuerdan eso? Cantábamos: Marchando a Sión, Hermosa, hermosa Sión; Marchando vamos a Sión, Esa hermosa ciudad de Dios.
260¿Saben Uds. lo que Sión va a ser en el Milenio? Habrá una Luz en Sión, y será sombra para el sol en el día y como Luz en la noche, porque no habrá noche allí. ¡Oh, Señor! La montaña de Sión da Un millar de dulzura sagrada, Antes que lleguemos al Trono celestial, Antes que lleguemos al Trono celestial, O caminemos en las calles de oro, O caminemos en las calles de oro. Todos juntos ahora: Marchando a Sión, Oh, hermosa, hermosa Sión; Marchando vamos a Sión, Esa hermosa ciudad de Dios.
261Yo amo eso, pienso que es tan bonito. Ahora, ¿no les gustan esas alabanzas antiguas? Yo pienso que son mucho mejores que estas cosas mal hechas que tenemos hoy, llamadas alabanzas. Yo amo eso. Yo solía cantar una alabanza antigua en la iglesia, Uds. recuerdan: Lugar, lugar, si, hay lugar, Hay lugar en la Fuente para ti.
262¡Oh, Señor! Esas alabanzas antiguas y hermosas, yo creo que la pluma estaba guiada por el Espíritu Santo, quien escribió esas alabanzas. ¡Más cerca, mi Dios, de Ti, Más cerca de Ti! Aunque sea la cruz Que me levante;
263Sí, fueron Charles Wesley y esos grandes autores quienes escribieron alabanzas como esas, esos poetas. Son hermosas, yo pienso que son muy buenas. Y luego solíamos...Recuerden que: Oh tierra de Beula, dulce tierra de Beula, Mientras me paro en la montaña más alta, Miro a través del mar, Donde Tú has preparado mansiones para mí.
264¿Recuerdan la primera vez que el Angel del Señor apareció allá en el río? Estábamos cantando: En las riberas tormentosas del Jordán parado estoy, Y miro con anhelante mirada, A la bella y feliz tierra de Canaán, Donde mis posesiones están. Estoy destinado a esa tierra prometida, ¿Quién vendrá y conmigo irá? Estoy destinado a esa tierra prometida.
265Mientras estábamos cantando eso, una Voz clamó de los cielos, y allí venía descendiendo esa gran Columna de Fuego remolinando, y dijo: “Como Juan el Bautista fue enviado para precursar Su primera venida, tú tienes un Mensaje que precursará la Segunda”. Miren a dónde ha ido. Eso fue hace treinta y un años. Miren a dónde ha ido desde entonces, alrededor del mundo con un fuego de avivamiento. Y ahora lo vemos enfriándose. El tiempo está a la mano.
266Inclinemos nuestros rostros en estos momentos, recordando todos los anuncios.
267Gran Pastor de la manada, al cual esperamos ver venir algún día, nuestros corazones están anhelando por esa hora cuando lo veamos a El. Un día Tú te sentaste en el monte y Tú enseñaste a Tu pueblo, Tú dijiste: “Orad de esta manera”, [El Hermano Branham y la congregación oran juntos.--Editor]: ...Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.
268La Biblia dice: “Y ellos cantaron un himno y partieron”. De Jesús el Nombre invoca, Búscale con vivo afán; Dulce hará tu amarga copa, Tus pesares cesarán. ¡Suave Luz, Manantial! De esperanza fe y amor; ¡Sumo bien, Celestial! (¡Cuán dulce!), Es Jesús el Salvador.
269¿No suena eso hermoso? Dejen de cantar, uno aquí y otro allá, y escúchenlo otra vez mientras cantamos. De Jesús el Nombre ensalza, Cuyo sin igual poder (¿Ven?), Del sepulcro nos levanta, Renovando nuestro ser. Oh, ¿no es eso hermoso? Veamos: De Jesús el Nombre adora, Que te sirva de broquel; Alma débil perturbada, Hallarás asilo en El. (¿Ven?) ¡Oh Nombre precioso! Cantémoslo: De Jesús el Nombre adora, Que te sirva de broquel; Alma débil perturbada, Hallarás asilo en El. Suave Luz (¡Suave Luz!), ¡Oh manantial! (¡Oh, cuán dulce!), De esperanza fe y amor; ¡Sumo bien, celestial! (¡Cuán dulce!), Es Jesús el Salvador.
270Ahora, si inclinamos nuestros rostros, nuestro pastor despedirá a la congregación en oración. Dios le bendiga, Hermano Neville.