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~ EL TESTIMONIO DE UN VERDADERO TESTIGO ~
1Gracias Hno. Neville, el Señor le bendiga. Buenos días, amigos. Es un privilegio el estar aquí de nuevo en la casa del Señor, en esta mañana, y de relatar otra vez la vieja, y antigua historia que les hemos relatado todos estos años, a muchas gentes, de como la gracia de Dios nos ha aparecido a nosotros, a través de Jesucristo.
2Y estoy tan contento de saber hoy que estamos compartiendo esta gracia alrededor del mundo, con gentes de todas partes, sabiendo que Dios tiene Sus hijos en dondequiera. Pueda ser que muchas veces no lo veámos exáctamente en el uno y en el otro, como lo debíamos o deberíamos de ver. Pero generalmente es en el tiempo de problemas cuando los verdaderos colores se muestran.
3Y esto es una de las cosas que estaba pensando en esta mañana, que yo no sabría como expresar a Udes. mi agradecimiento y gratitud hacia Udes. por lo que han hecho por nosotros, como familia en nuestros momentos de aflicción y de necesidad. Solo en la Eternidad sería capáz de ... sería yo capáz de explicarle a Ud. lo que su fina y leal amistad significa para nosotros en estos momentos de aflicción, en la partida de mi madre a su Hogar Celestial. Yo nunca pensé que esto significara tanto en estos momentos y también lo que significa cuando alguien viene a visitarlo cuando Ud. está enfermo.
4En muchas ocasiones yo he desatendido estos problemas, he tenido tantas llamadas telefónicas, que he hecho lo contrario en estos problemas, y las he canalizado a otros ministros, para que me ayuden a salir de ellas. Y pensando después de que esto causa un poquito de decepción a las personas porque tal vez ellos ya han llamado también a este otro ministro, pero ellos me habían llamado a mí primero, para que yo fuera. Esto me hace sentir el deseo de haber tenido fuerzas sobre humanas para haber atendido a cada una de ellas.
5Pués yo sé que cuando mandó llamar a diferentes personas, cada uno de ellos llega a tiempo, y cuánto significa para mí, el verlos llegar. Y para Udes. hnos. quienes han arreglado estar en la noche con mi madre, Hna. Wilson, Hno. Fred Sothman y su esposa y, oh, tantos de Udes. Y tantos otros que han ofrecido sus servicios, que no los pudimos aceptar, pero que ofrecieron sus servicios; tantos así que se podrían turnar para estar con ella, cada cinco minutos. Todos Udes. fueron muy amables.
6Y cuando estuvimos en ... la teníamos en la funeraria, como vinieron a acompañarnos y estrecharon nuestras manos y nos abrazaron y nos dieron un sentido pésame. . Yo nunca pensé que esto 'significará tanto, hasta que yo lo experimenté. Flores, bouquets, y canastas de todas partes, tantas que no cabían en el pasillo de la funeraria, tuvieron que ponerlas en los cuartos de atrás. Nunca pensé que el mandar un montón de flores significara tanto, hasta en ese momento.
7Y muchos de Udes. han enviado tarjetas de diferentes lugares, expresando. . . tarjetas de pésame, con algo de dinero en ellas para ayudar con los gastos y cosas. Nunca pensé que un pequeño regalito para alguien o una cosa pequeña como esa significaría tanto, hasta que me sucedió a mí. ¡Dios siempre los bendiga ricamente!
8Estoy muy contento de saber que soy parte de un pueblo que tiene esta clase de espíritu. Estoy muy contento de saber que yo soy su hno. Yo espero nunca tener que corresponderle a Ud. de esta manera, sino que en diferente manera.
9Estando parado en la funeraria a un lado de mi madre, viendo tantos pasar. Algunas personas que se miraban, tal vez personas como de mi edad, tomaban mi mano y decían, "Billy hace mucho tiempo atrás." Yo trataba de recordar pero no podía recordarlos, han cambiado tanto. "Tú predicaste en el funeral de mi niño. Tú predicaste en el funeral de mi madre. Tú veniste a mi casa, en una noche fría y obscura." Sí, cosas como estas.
10Esto verdaderamente expresa la Palabra del Salmista, creo que él fué, que dice: "Como pan en el agua, retornará a ti algún día."
11Y si hubiera sido lo bastante elocuente, o si hubiera tenido el lenguaje, me hubiera gustado haberles dicho a cada uno de Udes. lo que yo pienso. Pero yo- -yo no puedo hacer eso, porque yo--yo no sé ni siquiera cómo expresarlo. Pero lo estoy diciéndo de esta manera para que Udes., cada uno de Udes. entendieran lo que quiero decir. Les agradezco de lo profundo de mi corazón.
12Y cómo la Escritura es cumplida, de "llevar las cargas del uno y del otro y así cumplir con esto, la ley de Cristo." Ha sido un. . .
13Su partida fué algo extraño para mí. Y yo nunca comprendí completamente por qué el Espíritu Santo no me lo dijo de antemano, como ya lo expresé la última vez que estuve aquí en el púlpito, en aquella mañana. Me informaron que se estaba muriendo en esos momentos en el hospital. Yo no lo acepté, porque El no me había dicho que ella se iba. Ahora por supuesto, comprendemos esto, que hay muchas cosas que El hace, que El puede hacer y las hace, El no nos tiene que decir nada. El sólo nos dice. . . Y yo sé una cosa, que El hace que todo obre para bién. Y en esta mañana, mientras estaba recostado en la cama pensaba en esto.
14El primero que partió de nuestra familia, fué mi hno., Edward. Yo estaba trabajando en un rancho en el Oeste, cuando él murió. Yo no estaba en casa, pero lo ví, todavía un pecador, lo ví en una visión antes que partiera.
15El siguiente en partir, fué Carlos. Yo estaba... El murió inesperadamente, de pronto. El estaba... Yo estaba predicando en esa noche en la iglesita Pentecostal de unos hnos. de color, cuando Carlos fué atropellado de muerte por un automóvil, en la carretera.
16El siguiente en partir, fué mi padre quien murió de ataque cardíaco, murió en mis brazos. Y encomendé su alma a Dios; se fué de pronto, muy rápidamente.
17El siguiente en partir fué Howard. Yo estaba vacacionando en el Oeste en el río que se llama "El Río Sin Regreso," cuando los aviones pasan por allí, dejan caer pequeños paracaídas y fué así como fuí informado que él había muerto. Pero, yo ya lo había visto irse, años atrás, dos o tres años antes que sucediera. Nosotros sabíamos que él iba a partir.
18Pero mi madre, ha sido la única en la que ha habido dilación. Y pensé que tal vez esta era la razón por la cuál El no me lo dijo. Pués todos ellos se han ido repentinamente. Todos ellos se fueron repentinamente, con excepción de mi madre. Ella tardó algunas seis semanas, casi las seis semanas.
19Voy a decir esto, que mi deseo era de estar junto a mi madre y de encomendar su alma a Dios cuando ella se fuera. Pero una Cosa extraña nos llevó al hospital en esa mañana, a mi esposa y a mí. Mi madre estaba muy grave. Y la última cosa que recuerdo que ella hizo, pués ya no podía hablar, al preguntarle: "¿Mamá, si Ud. todavía ama a Cristo, y El significa todo para Ud., mueva su cabeza?" Y ella movió su cabeza, y las lágrimas corrieron por sus mejillas. El todavía significaba todo para ella, al fin del camino. Le palmeé su rostro y le acaricié su cara con mis manos y le dije: "Mamá, Ud. es un verdadero soldado. Estoy orgulloso de Ud."
20Y pensé: "Me imagino que tal vez Satanás diría lo mismo que dijo en los días de Job." Ud. sabe, Dios no puede quitarnos la vida. Satanás tiene que hacer eso. Nosotros únicamente somos entregados a Satanás.
21Y Satanás sabiéndolo, sabiendo que el tiempo de ella había venido, sabiendo que ella iba a partir, le dijo a Dios; "¿Sabes qué?, ella tiene un hijo que es predicador, e hijos que profesan ser Cristianos. Permíteme torturarla a ella por un tiempo, y yo haré que todos ellos Te nieguen."
22¡Pero no fué así por la gracia de Dios! Y a la última cosa a la que ella movió su cabeza afirmativamente antes de partir, fué de que Cristo todavía era su todo para ella.
23De regreso a casa, pensé, "Bién, no es... " Entré a la casa y permanecí en el cuarto. Y tomé una Biblia, una Biblia nueva. Y dijo así: "Señor, Tú eres Dios. Yo no. . .Tú no tienes que decirme lo que Tú haces. Pero me pregunto si la razón que Tú hiciste esto, de ocultarme su partida, ¿fué por no destrozar mi corazón? Si es así, consuélame con Tu Palabra."
24Y así lo hice, Ud. sabe, como Ud. toma una Biblia y solamente la abre así nada más. Y así con mi Biblia abierta, en Mateo capítulo nueve, la recorrí con mis dedos hacia abajo, hasta llegar a unas grandes y sobresalientes letras rojas que decían: "Ella no está muerta, pero duerme." Vé, y fué la primera cosa que mis ojos captaron en este capítulo, cuando miré hacia abajo.
25Ahora, esto por supuesto no quiere decir que yo uso la Biblia a la manera de una "Ouija" Ud. sabe. Nosotros no hacemos eso. Pero yo estaba tan detrozado en ese momento, que yo creo que Dios me permitió ver eso. Porque lo que siguió probó que estaba correcto. Esa noche, por supuesto, fué una noche inquieta.
26Y a la mañana siguiente, me levanté, me parece que eran como las ocho en punto, las ocho, o tal vez más tarde. Y todavía estando en mi recámara, empecé a ver que venían niños, traían niños inválidos procedentes de todas partes. Parecía como que ocupaban una área como de una cuadra de ancho y dos cuadras de largo, solamente de niños afligidos. Al lado izquierdo y al lado derecho, habían gentes sentadas a todo lo largo, y parecía como que estaba en alto. Parecía como un estadio, pués era bajo adelante y subía en la parte de atrás, para permitir ver a la gente que estaba allá atrás. Ellos podían ver hacia adelante. Yo estaba de pié, traía puesto un traje azul y pensé: "Esto es extraño. Yo--yo sé que estoy parado en la recámara de mi casa, pero aquí yo estoy vestido de traje azul."
27Yo estaba dirigiendo el himno: "Traedlos, Traedlos," haciendo que ambos lados cantaran, "traed los pequeñitos a Jesús, rescatadlos del mundo del pecado."
28Y había una dama de renombre que había entrado por la parte de atrás del estadio. De un modo o de otro, yo supe que ella iba entrar. Pero ella empezó a caminar a través de la audiencia.
29Y yo seguí dirigiendo el himno, ",Traedlos!" Yo decía de esta manera: "Este lado cante: '¡Traedlos!' Este otro lado cante 'Traedlos, traed los extraviados a Jesús.'"
30Y yo iba a orar por todos estos niñitos afligidos y enfermos.
31Y esta dama vino y entró al balcón, algo parecido como en el teatro, en donde todas las celebridades se sientan, o una tribuna presidencial. Ud. sabe lo que quiero decir, en esa clase de lugar, a mi izquierda.
32La dama acababa de entrar. Y ella volteó hacia la otra gente que allí estaba e inclinó su rostro. Yo me fijé que ella estaba vestida a la manera antigua. Y la dama se volteó hacia mí e inclinó su rostro, antes que me dirigiera al púlpito. Entonces me dirigí al púlpito para predicar. Y mientras ella permanecía con su rostro inclinado, yo voltié hacia ella de esta manera.
33Y cuándo yo levanté mi rostro, ella levantó su rostro también, y quedamos cara a cara y era mi madre. Ella me miró y se sonrió. Ella estaba joven, muy joven. Y una gran Voz tronó y sacudió el lugar, y palabras salieron diciendo: "No te preocupes por ella, ella está igual como estaba en 1906."
34Y cuando la visión me dejó, fuí a ver lo que sucedió en 1906. Y me dí cuenta que ese fué el año en que mi madre se casó con mi padre. Y por esto, yo se también ahora, de que ella es parte de una Novia, La Novia de Jesucristo.
35Siempre voy a extrañar a mi madre. Ella fué dulce y amante para con todos nosotros. Me recuerdo sus ancianas manos temblorosas y vacilantes, tanto, que Dolores tenía que sostenerle su brazo, para que ella pudiera tomar el pan del plato de la comunión. Esa fué la última vez que ella estuvo en el Tabernáculo, aparte de cuando se le predicó su servicio fúnebre.
36Quiero decir otra cosa. Y es que en el preciso momento que mi madre se iba, de una manera extraña e impredecible, pués no sabíamos que ella partía en ese momento, el Hno. Neville entró al cuarto. Mi esposa dijo que si alguna vez había habido una ocasión de haberse sentido feliz de ver al Hno. Neville, fué en ese instante. ¡Yo no sé por qué, pero era algo, es de la manera que Dios obra en estas cosas! El Hno. Higginbotham también estaba allí, es el Hno. que trajo el mensaje hace unos momentos, él se quedó en la puerta del pasillo. Y el Hno. Neville entró. Yo puse a sus hijos alrededor de la cama, y dije: "Acerquémonos todos alrededor de la cama y déjemos que el Hno. Neville ore,"
37A mi madre siempre le gustaba escuchar orar al Hno Neville. Le encantaba escucharlo. Ella decía: "El ora tan sincero, pués sabe que está hablando con Dios."
38Esa fué la última oración que ella escuchó, la del Hno. Neville que estaba parado allí, orando. Yo tenía una mano sobre su cabeza y con la otra cogiéndole su mano, mientras él estaba orando. Y mientras él estaba orando, Dios la llamó. Yo sentí esa sacudidita peculiar, y abrí mis ojos. Y ella tenía su rostro hacia mí, y me dí cuenta que ella se estaba muriendo. Y dije: "Dios Todo poderoso, yo encomiendo su alma a Ti." Y un suave viento vino al cuarto y ella se fué a encontrarse con el Señor. Así que, algún día glorioso en el otro lado, yo la veré joven.
39Por supuesto, nosotros la conocemos hoy como una anciana madre acabada y temblorosa. Cuando ella tuvo sus hijos, diez de ellos, no era como hoy día. No teníamos los métodos modernos, y no teníamos nosotros el dinero para pagarlos. Mi madre pudiera haber tenido su niño, digamos, en la mañana, y para la tarde del mismo día, ella ya estaría lavando la ropa. Y esto la acabó.
40Pero no veré a una madre anciana toda temblorosa Y vacilante, sino a una mujer joven y hermosa que estará en ese Reino que está en el más allá.
41He meditado en el consuelo que Dios, me dió, permitiéndome llegar a este momento. Pués después de que todo hubo terminado, fué cuando El me dijo el por qué, dándome esas palabras de consuelo en la visión que tuve de mi madre.
42Por lo tanto amigos, el Evangelio por el cuál me he parado, lo he visto actuar cuando llega a esas horas de muerte. Lo he visto en mi madre. Lo he visto en mi esposa. Lo he visto en mis hermanos. Yo sé lo que significa cuando Ud. llega al fin del camino, teniendo una experiencia con Dios. Significa algo. Así que yo ahora estoy determinado, por la gracia de Dios, de ir a cada reunión del mundo que El me envíe, a cada criatura que yo pueda, y predicar este Evangelio, porque es el Poder de Dios, para salvación.
43Sabiendo que cuando esta vida se termine, tenemos otra vida en el otro lado, en donde seremos jovenes otra vez, y viviremos en Su Presencia y en Sus bendiciones, por los siglos de los siglos. Yo confío que cada preciosa madre aquí presente, y cada hija cada hijo, y cada padre, morirán en el Señor. "Aún así dice el Espíritu, porque ellos descansarán de sus fatigas y de sus tareas que los siguieron." ¡En Algún día esplendoroso, no iremos y los veremos! Sí.
44Si esto no es así, entonces estamos parados aqui en esta mañana, predicando en vano. Pero amigos, nuestra religión no es en vano. Es el Poder de Dios probada aquí abajo con la prueba del ácido de la muerte. Aunque pásenos por sufrimientos, de diferentes maneras que quieran venir, ¿qué puede importar esto? Pués nosotros vamos a encontrarnos con Dios. Ojalá y tuviésemos asientos para cada uno de Udes.
45Y ahora, quiero hacer unos anuncios, creo que en esta noche participaremos de la comunión. ¿Es correcto esto, Hno. Neville? (El Hno Neville contesta: "Así es."--Ed.) Esta noche, es noche de comunión.
46Acabo de recordar algo relacionado a la comunión. Cierta persona, el otro día, fué a una iglesia, pero tenía que llamar a un taxi para que viniera a recogerlo y llevarlo. El es un hombre muy pobre. Y él fué y participó de la comunión, y su vecino es una clase de esos vecinos perturbadores que no conocen a Dios. Y este le preguntó, "¿A donde fuiste en ese taxi en esta mañana?"
47El hombre, asi no tenía nada que comer. Y le contestó: "La iglesia estaba participando de la comunión, así que yo fuí a participar de ella." "¿Y qué es comunión?", le preguntó. Y El le dijo lo que era, "El pan y el vino del Señor."
48Y le contestó: "Yo también participé." Dijo él: "Yo tenía un platón lleno de panecillos y un litro de whiskey." Y allí en su mesa, inmediatamente le dió un ataque al corazón. Están esperando que el parta en cualquier momento. No sea irrespetuoso. No sea irreverente. ¿Vé? Respete la Palabra del Señor, ¿vé?, porque no sabemos en que momento vamos a ser llamados para dar cuenta delante de Dios.
49(Alguien preguntó: "¿Vas a estar aquí en la noche?"--Ed.) ¿Perdóneme? ("¿Vas a estar aquí en esta noche?") Mi propósito es venir. Sí. Me preguntaron que si yo iba a estar aquí en esta noche. Me he propuesto escuchar a un buen predicador en esta noche, si puedo, Hno. Neville. Pero, yo estoy dispuesto a venir a cada servicio de comunión. Yo creo que es una de nuestras obligaciones, que debemos cumplirla lo más que podamos.
50Ahora, sí está bién, si le place a Dios, y le place a la iglesia y al Hno. Neville, quiero estar aquí el siguiente Domingo, otra vez, si es la voluntad del Señor. (El Hno. Neville dice, "¡Amen!"--Ed.) Y si está bién para todos, ¿vé? ("¡Oh, amen! Sí.")
51Yo he decidido que quiero dar cada gotita que pueda, toda la fuerza que me queda, para el Reino de Dios, todo, para salvar a cada alma que yo pueda salvar. Porque, después de todo, ¿qué haría yo en esta mañana si mi madre no hubiera sido Cristiana, si nosotros no tuviéramos esa esperanza bendita del más allá?
52Yo recuerdo, haberla bautizado hace treinta y un años, en el Nombre de Jesucristo, allá en el río, cerca de mi casa. Y la puedo ver como si hoy fuera, saliendo y abrazándome. Eso quiere decir mucho. Yo le dije: "Mamá, algún día, te vamos a poner en una sepultura lodosa," pero le dije: "Aquel que cree y es bautizado, será salvo." Sí, sí.
53Y así que si yo no hubiera ganado ninguna otra alma para Dios, aparte de la de mi madre, cada esfuerzo que hice, es pagado millones de veces. Sí. Sí, señor. Esto es verdad.
54Ahora, como Escrituras para leer, tengo dos Escrituras. Así que deseo leer una de ellas primero, y luego oraremos, y después, quiero leer la otra. Aquellos que deseen leer conmigo, abran sus Biblias en el primer capítulo de los Hechos y me gustaría decir mi texto, en esta mañana. Si el Señor lo permite. Ahora, la razón. . . tengo muchas Escrituras y notas aquí para hablar sobre ellas. Trataré de no detenerlos por mucho tiempo.
55Yo trato de estudiar, allí en mi cuarto. Y si el Señor no me da nada, que yo pienso que vale la pena. . .
56Yo quiero que esta congregación y todos sepan, que yo no vengo aquí para ser visto. Yo no vengo aquí, porque necesitamos un ministro. Porque, yo creo que nuestro pastor es uno de los mejores que hay en los alrededores. Esto es la verdad. No es eso.
57Pero, yo vengo porque siento que Dios ha puesto en mi corazón un Mensaje que va a ayudar a este pueblo. ¿Vé?, algo que los ayudará. Y juntos así, con nuestro precioso pastor, ambos guiados por el Espíritu Santo, unimos nuestro tiempo, y lo conservamos, para la salvación de cada alma que podamos salvar. Así que yo vengo en esta mañana, porque siento que ,el Espíritu Santo me dió un Mensaje que va a ayudar a la iglesia. Y por esta razón yo estoy aquí.
58Ahora, en el capítulo !primero del Libro de los Hechos, empezaremos a leer en el primer versículo que dice así: En el primer tratado, oh Teofilo, he hablado de todas las cosas que Jesús comenzó hacer y a enseñar, Hasta el día en que habiendo dado mandamientos por el Espíritu Santo a los apóstoles que encogió, fué recibido a arriba; A los cuales despues de haber padecido se presentó vivo con muchas pruebas indubitables, apareciéndoles por cuarenta días y hablándoles del reino de Dios: Y estando juntos, les mandó que no se fuesen de Jerusalem, sino que esperasen la promesa del Padre, que olisteis, dijo de mí. Porque Juan a la verdad bautizó con agua, más vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo no muchos días despues de estos. Entonces los que se habían juntado le preguntaron diciéndo: Señor, ¿restituirás el reino de Israel en este tiempo? Y les dijo: No toca a vosotros saber los tiempos o las sazones que el Padre puso en su sola potestad. Más recibiréis la virtud del Espíritu Santo que vendrá sobre vosotros y me seréis testigos en Jerusalem en todo Judea y Samaria y hasta lo último de la tierra. Y habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue alzado y una nube le recibió y le quitó de sus ojos. y estando con los ojos puestos en el cielo, entre tanto que él iba, he aquí dos varones se pusieron junto a ea", en vestidos blancos; Los cuales también les dijeron: Varones Galileos, ¿qué estáis mirando al cielo? este mismo Jesús que ha sido tomado de vosotros arriba en el cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo.
59Inclinemos nuestros rostros por unos momentos de oración.
60Nuestro Padre Celestial, venimos abordándote en el Nombre del Señor Jesús, para ofrecerte, primeramente nuestro agradecimiento por lo que Tú has hecho por nosotros, y sobre todas las cosas, por esa bendita seguridad que descansa en nuestros corazones, de que estamos salvos, salvos de la muerte, salvos del infierno, salvos de la vida del pecado, salvos de las cosas del mundo, y que hemos sido llamados a la. gran Cena de las Bodas del Hijo de Dios. ¡Cuánto Te amamos, Señor, por esto! Es más que vida para nosotros, ¡es Vida Eterna!
61Y nos hemos reunido en esta mañana, Señor, para expresar esto en himnos, en acciones de gracias, y en la predicación de la Palabra, partiéndo la palabra de Vida para aquellos, Señor, que tal vez aquí, no Te conocen. Y es nuestro deseo, y nuestra ambición y nuestras. intenciones, que este día sea el día de que muchos que no Te conocen, vengan y confiesen sus pecados, y pidan en el Nombre del Señor y sus pecados le sean remitidos, confesándolos y bautizándose Ipara quitar su pecado. Y también Padre, oramos para que Tú llenes a cada uno con el Espíritu Santo, porque es el Sello de la promesa que Dios nos ha dado.
62Te pedimos que Tú recuerdes todos los que están enfermos y afligidos y necesitados, en esta mañana; pués verdaderamente el mundo está en una condición muy necesitada, y todo es porque no nos hemos tornado a Ti para que Tú seas nuestra defensa y nuestro refugio.
63Cuánto pudiéramos meditar en esta mañana, de las veces en la Biblia, en que las gentes estubieron en dificultad y aflicción, de cómo ellos llamaron a los profetas, y muchos de los grandes hombres en aquellos días, a pesar de que esos profetas eran neuróticos y personas nerviosas. Y tal vez ellos han de haber sido, pero tenían la Palabra del Señor. Dios, hoy día, cómo necesitamos dirigirnos a la Palabra de Dios. Se nos ha dicho del tiempo final, y de lo que sería. Y permítenos, como verdaderos Cristianos, mirar a sus testimonios y Padre, y entonces dar testimonio al mundo. Concédelo, Señor.
64Sana al enfermo que está en nuestros medios en esta mañana. Pués sabemos, Señor, que un cuerpo cansado, preocupado, y enfermo, apenas con fuerza para caminar, no puede disfrutar las bendiciones de Dios como podría si estuviera sano. Y nos damos cuenta, como Cristianos, de que vivimos muy por abajo de nuestros privilegios. No es Tu deseo que estemos así, cansados y preocupados, acabados y debilitados. Tu deseo es que seamos llenos con el Espíritu de Dios. Concédenoslos, Señor, mientras esperamos en Tu Mensaje. En el Nombre de Jesús Te lo pedimos. Amen.
65Ahora, si Ud. abre de nuevo la Escritura, en San Juan, capítulo tres. Deseo leer unos pocos versos de San Juan, el capítulo tres, principiando con el versículo treinta y uno, leeremos unos tres versículos, para tomar un pequeño contexto de lo que deseo decir. Este es Jesús hablando en San Juan 3:31. Escuche con cuidado a Su Palabra. El que de arriba viene, sobre todos es; él que es de la tierra terreno es, y cosas terrenas habla: el que viene del cielo, sobre todos es. Y lo que vió y oyó, esto testifica; y nadie recibe su testimonio. El que recibe su testimonio, este signo que Dios es Verdadero.
66Yo deseo leer el verso treinta y tres otra vez para poner énfasis en este versículo 33 "El que recibe su testimonio, signó que Dios es Verdadero."
67Como texto en esta mañana, si Ud. ... Yo deseo usar este, El Testimonio de Un Verdadero Testigo. ¡Testimonio y testigo! Esta es la razón por la cuál he leído dos diferentes Escrituras, una de testimonio, y la otra de un testigo.
68Ahora, un testimonio. Una persona tiene que tener una experiencia antes de que pueda testificar. Si Ud. fuera llamado al juzgado, Ud. tendría que dar un testimonio. Ud. debe saber algo antes que Ud. pueda testificar.
69Y un testigo es una persona que ha visto algo, y que sabe que eso es la verdad. Y son llamados para testificar. Por lo tanto, un testigo debe saber acerca de lo que está' hablando. El no debe decir: "Alguien me dijo ciertas cosas de ésto." El mismo debe de ser testigo. Sino es así, él estará hablando de alguien. más que pudo haber sido testigo en la escena.
70Ahora, pienso yo que, siendo que lo estamos viendo en nuestra propia congregación, de que La vida es tan frágil, de que la muerte es tan positiva, tenemos que llegar a un lugar de que estamos positivamente seguros de que 'Esto de lo cuál hablamos, es correcto. ¿Vé? Esto no es nada que Ud. lo puede hacer al azar, como pudieramos decir, acéptelo. Ud. tiene que estar positivamente seguro que es correcto, porque nosotros no sabemos que clase de fin nos espera.
71Ahora, la única razón que pienso como un Calvinista, en relación a la seguridad del creyente, es porque creo que cuando un hombre o una mujer están en su juicio cabal es el tiempo para aceptar al Señor Jesús. Y de dejar todo resuelto de una vez por todas. Porque, cuando llegamos al fin del camino, no sabemos en donde y de que manera nos vamos a enfermar. Puede ser que nos enférmemos de nuestras mentes, podría ser de una fiebre que dañara a nuestro cerebro, y no nos permitiera decir nada o hacer nada al fin del camino. No lo sabemos. Pero ¿vé Ud.?, si ya estamos anclados en Cristo, no importa que enfermedad nos venga, o en que condición estemos cuando partamos, pués ya está resuelto.
72Nosotros estamos sellados para el día de nuestra redención. Efesios 4:30, dice: "No contristéis el Espíritu Santo de Dios, con el cuál estáis sellados para el día," no el de su muerte, pero "para el día de su redención." ¿Vé?, después de su muerte, Ud. todavía está sellado.
73Ahora, como testimonio diré que, ha habido muchas cosas y muchas preguntas en la mente de las personas, y las ha habido en la mía.
74Hace unas cuántas semanas, cuando mi madre todavía estaba viva, y podía hablar, yo estaba parado a un lado de la cama y mi hermana estaba a mi lado. Mi madre miró y dijo: "Mi primero y mi último." Yo soy su primogénito, y Dolores es la última. Con nueve hijos entre. . .es decir, son nueve hijos y una hija. Y mi madre comenzó a decir: "Bill, tú me has alimentado." Y creo que porque he estado en el ministerio, se me ha hecho más fácil de hacerlo. "Tú me has cuidado," seguía diciendo. "Y tú Dolores, tú me has amado y me has ayudado ha hacer la limpieza de la casa y a lavar." Y dijo: "Tu Bill, tú me guiáste a Cristo y has velado por mí espiritualmente. Y cuando yo estaba errada, tú nunca te detuviste en decirme que yo estaba errada, y que debía hacerlo bién."
75Yo le contesté: "Mamá. . ." Algunos de mis hermanos toman. Y le dije: "Te hicimos sufrir."
76Y como una madre amorosa, me contestó: "Billy, todo eso toma parte en la gran rueda."
77"Mamá," le dije, ella sabía que no iba a regresar a casa, quiero decir, ella dijo que no iba a regresar a la calle Maple #409. Ella me lo dijo a mí. Yo le dije: "Madre, cuando sólo era un muchachito, yo sabía que había un Dios, porque yo había visto Su Persona en diferentes formas. Primero como familia, vivimos a un lado del Señor Wathen allá en el camino de Utica, y nada sabíamos en relación a iglesia. Ellos eran Católicos."
78"Yo empecé a estudiar. Ahora la iglesia Católica dice: 'Dios dió Su gran Poder a Su iglesia, y le dijo a ella, siendo un cuerpo de creyentes que "Cualquier cosa que tú hagas, está bién."' Yo estudié estas cosas. Y con el tiempo me di cuenta, que había casi novecientos diferentes cuerpos organizados de creyentes. Entonces si Dios le dió Su autoridad a Su Iglesia, diciéndoles, 'Desecha esta Palabra. No la necesitas, eso es solamente una historia. .Tú continúa haciéndo como quieras y todo lo qué dijeres estará bién; no lo que la Biblia dice, pro la iglesia, todo lo que la iglesia diga.' Mamá, yo no podría fundamentarme en ninguna fe. Porque la iglesia Católica dice una cosa. La iglesia Luterana dice que es de esta manera. La iglesia Metodista dice; 'No, ambas están erradas, es de esta manera.' La iglesia Bautista dice: 'Es de otra manera.' Con novecientas diferentes creencias, yo no podía basar mi fe en eso."
79"Lo que yo hice mamá," le dije, "fuí y leí la Biblia. Y enseñé exáctamente de la manera que los apóstoles lo enseñaron. Nunca me desvié ni un poquito. ¡En donde ellos decían: 'bautismo en -el Nombre de Jesucristo,' yo decía: 'bautismo en el Nombre de Jesucristo'! ¡En donde ellos decían: 'el bautismo del Espíritu Santo,' yo decía: '¡bautismo del Espíritu Santo'! Y lo enseñé de la misma manera que ellos lo enseñaron. ¡Y mamá, yo obtuve los mismos resultados que ellos obtuvieron! Y yo veo al mismo Dios que se hace presente por sus enseñanzas, el mismo Dios que se hace presente en nuestros medios y hace las mismas cosas que hizo por ellos allá en aquellos días, El las hace por nosotros hoy día. Por lo tanto, Su promesa es: "Aquel que come Mi carne y bebe Mi Sangre tiene vida Eterna y Yo lo levantaré otra vez en los últimos días." La Palabra es el testimonio de Dios.
80Hay otros testigos que podríamos llamar en esta mañana. Uno de ellos sería un árbol, pensemos en el. Está para terminarse el año, y el otoño ya está aquí. Y si tomamos una hoja, vemos que es como una vida. Y nosotros somos una hoja del Arbol de la Vida, si hemos nacido otra vez.
81Y la vida que vemos en este árbol aquí en el bosque, finalmente se vá, se separa de la hoja, porque la temporada se ha terminado para ella. Y esa vida abandona la hoja y la hoja se caerá del árbol, cuando se vaya la vida de ella. Nosotros estamos bién seguros de esto, pués lo estamos mirando hoy por nuestras ventanas. Así que, tan pronto como la vida deja a la hoja, la hoja se caerá. Y ese es el cuerpo que enterramos.
82Pero la vida que estaba en esa hoja, regresa otra vez de donde vino, desciende por el árbol, hasta llegar a la raíz. Y allí se mantiene en la raíz del árbol, hasta que llega otra época. Mientras tanto, el sol se aleja, es decir, la tierra se ha alejado del sol, y describe su órbita a medida que se mueve alrededor y está muy alejada, el tiempo de frío aparecerá en la tierra. Por lo tanto la raíz detiene la vida de esa hoja hasta que la tierra termine su órbita otra vez, y entonces, no habrá manera alguna de impedir que esa hoja brote otra vez. ¡Ella brotará otra vez, tan seguro así como el sol sale de nuevo! Ella brotará otra vez. Pero ella tiene que esperar que venga la la otra temporada, antes que pueda brotar.
83Y hoy día, esto nos da un gran testimonio, como un testigo del Dios de la creación. Y, cuando nosotros estamos en la "época" de la vida mortal, criando -a nuestros hijos, casándonos y formando nuestras familias, esta es una vida, o la época de la vida mortal. Pero cuando nosotros hemos nacido de Arriba, el cuerpo regresa al polvo de donde provino, y el espíritu regresa de donde provino, mejor dicho, se vá hacia arriba, de donde provino, hacia Dios quien lo dió, y vendrá otra época. Y esa época que vendrá, será la época inmortal. Y cuando el Hijo de Dios se levante con salud en Sus Alas, será totalmente imposible detener a esos cuerpos en la, tierra ya más. ellos saldrán con el resplandor del Hijo de Dios. La misma naturaleza testifica de esto.
84Así que si nosotros sómos Cristianos, y si hemos nacido del Espíritu, la muerte no es nada más que victoria para nosotros, porque este viejo cuerpo corruptible, sobre el que Satanás todavía tiene poder, caerá en el polvo de la tierra. ¡Oh, pero cuando esa época venga! Esta es hoy, la época incorrecta, esta es la época mortal. Pero la época inmortal viene cuando El Inmortal venga. El traerá con El, a los espíritus inmortales que han regresado a el, de la tierra, y ellos saldrán otra vez en la resurrección, para el gran Milenio, y brillarán en Su Gloria. Todo en la tierra dá testimonio.
85El sol sale en el Este para mostrar el principio de la Vida; sigue su recorrido y se pone en la tarde. En la mañana, los pájaros despiertan y cantan, y están contentos, nos sentimos refrescados, pero para la tarde, al ponerse el sol, estamos cansados. Esto dá testimonio de que existe una vida y una muerte; de que un día nació, de que un día murió.
86Un árbol que vivió, las hojas se le cayeron, Dios preservó la vida en las raíces del árbol, en donde esta vida se originó, en donde se inició, allá en las raíces; después sale y dá las hojas para sombra, y regresa otra vez de donde ella provino. Unicamente para descansar, y salir en otra época.
87La vida en la florecita que sale de la semilla, regresa a alguna parte que no sabemos. Pero toda la pulpa debe desprenderse de la semilla, para que la semilla se pudra en la tierra. Pero todavía hay vida en ella que está escondida para resucitar otra vez. Todo habla de esto, dá testimonio.
88Yo he tenido el privilegio de viajar mucho alrededor del mundo. Y he escuchado diferentes religiones. He escuchado diferentes puntos de vista. He escuchado a los Mahometanos, a los Budistas, y Shiitas, Jains, y muchos cientos de opiniones diferentes de religiónes de dioses, de diosas y todas estas cosas. Pero no hay ni una de ella, ninguna de ellas, ni siquiera una de ellas que tenga una pizca de Verdad de esto!
89La religión Cristiana, es la religión verdadera, con muerte, sepultura y resurrección. Toda la naturaleza, los mismos cielos y la tierra, testifican de esto. Ella es el testigo de Dios para Su pueblo, cada día que vemos, manifiesta la muerte, la sepultura, y la resurrección. En cada estación del año, vemos muerte sepultura y resurrección. Y pasa inadvertidamente de nosotros. Así que sabemos que esto es la Verdad. Cristiandad, básicamente hablando, es la Verdad. Ella dá su testimonio.
90Enseña que fué hecha por una gran suprema Inteligencia, para cumplir un propósito. Ella está aquí por un propósito. Dios no hizo los árboles nada más porque sí. El los hizo diferentes uno del otro y demás. El los hizo de esa manera para Su propósito, el de ser testigos y para dar testimonio. El podría haber hecho arboles que pudieran haber sido alguna otra cosa, como rocas. El podría haber hecho flores de la manera que El hubiera querido. Pero El los hizo para dar testimonio porque ellos son los testigos de Dios. Ellos son verdaderos testigos, que todas las otras religiónes son falsas y que Jesucristo es Verdadero. Muerte, sepultura y resurrección, nos dan testimonio de que no estamos muertos Eternamente, sino que viviremos otra vez. ¡ Muestran una Inteligencia Suprema!
91Podríamos, sí el tiempo lo permitiera... pués no queremos tomar mucho tiempo. Pero podríamos hablar y no para ponernos como ejemplos. Este es el Tabernáculo en donde nosotros hablamos nuestras propias Enseñanzas y nuestras Doctrinas, y este es el lugar en donde puedo enseñar lo que yo creo que es correcto.
92Quiero que se fije en otra Inteligencia, hablando de la gracia de Dios que se nos ha aparecido. Se ha fijado Ud. que la primera cosa es la raíz y la segunda cosa es el tallo, y la tercera cosa es el fruto y esto es lo último.
93Justificación, la raíz; santificación, el tallo; y el fruto, la Simiente original. Y esto es Martin Lutero, Juan Wesley y el bautismo del Espíritu Santo; justificación, santificación, y el bautismo del Espíritu Santo. Esto dá testimonio a nuestra manera de ver las Escrituras. Y tengo una docena de cosas escritas aquí, que pudiera decir relacionado a esto, de diferentes cosas que sirven como testigos. Mirando a las cosas naturales, vemos que ellas testifican a las cosas espirituales. Justificación, las raíces, santificación, el tallo, y el bautismo del Espíritu Santo, el fruto que sale como resultado de las raíces y el tallo.
94Esa raíz proviene de una semilla. La misma semilla que cayó en tierra, es la misma que sale otra vez.
95Hemos vivido la edad de Lutero, vivimos la edad de Wesley y hoy día, estamos viviendo en la edad redimida, pentecostal. ¿Cómo es esto? Trayendo otra vez la misma Iglesia, la misma cosa que fué plantada en el Día de Pentecostés. La naturaleza misma nos da testimonio de ellos, al igual que da testimonio de la muerte, sepultura, y de la resurrección.
96¡Ah, el Eterno Dios y Sus testimonios! Si tan sólo pudieramos mirar a lo que nos rodéa, Ud. viera a Dios en cada cosa, observandole a El testificar diariamente. ¿Y por qué voluntaria, o ignorantemente tropezamos sobre estas cosas, sobre esta simplicidad? Cada árbol nos predica. Cada flor nos predica. Cada jardín nos predica. Toda la tierra es una predicación para nosotros. Dios es Dios, y nosotros vemos Su Gloria. Y todavía así voluntariamente tropezamos en esto, y cambiamos estas ,cosas, quitando nuestros ojos de ellas y nuestra imaginación, a cosas vanas del mundo, para satisfacer la lascivia que vive por el espíritu que hemos dejado dominar nuestras vidas. ¡Deberíamos de deshacernos de ese espíritu y tomar el Espíritu de Dios!
97Toda la naturaleza, dondequiera testifica. Los cielos, la expanción, tantas cosas! Estando sentado en mi estudio el día de ayer, escribí; no tengo tiempo de hablar sobre ello, pero, Ud. nada más puede mirar a su alrededor y cualquier cosa que Dios creó, dá testimonio de Su Gloria. Cualquier cosa, cualquier creación de Dios, dá testimonio de Dios, y sirve a Su propósito. ¡Muestra la gran suprema Inteligencia!
98Yo he estado en la cima de las montañas y he visto el abeto enano, como así de alto, del cuál comen las ovejas, las ovejas silvestres lo he visto allá arriba. Ud. baja un poquito más y entra en el area de la cicuta o abeto canadiense, una naturaleza diferente, una especie diferente que vive en un lugar diferente. Bajando un poquito más, llega a los pinos. Y un poquito más abajo, entra en el area de los zarcillos; de allí bajando, entra Ud. a la maleza. Más abajo de eso, encuentra zacate, y más abajo encuentra la hierba. Y más abajo entra en el desierto en donde no encuentra nada. ¡Cada una de ellas, con células y vida propia que hablan de su medio ambiente y en donde vive, solo un Dios sabio podría haber hecho tal cosa! ¡Cada uno de ellos, con vida propia! Ud. ve a la palmera en Florida, Ud. vé al roble en América Central, y al zarcillo en las montañas rocosas, cada uno de ellos, con una. vida independiente, dando 'testimonio para la gloria del Dios Todo poderoso.
99Observe al vasto mar cuando Ud. se para a la orilla. Con sus furiosas olas rompiéndose en la orilla, con tal furia, que arremete y salta como un perro furioso que esta atado a una cadena. El hundiría al mundo si pudiera, pués estaría cansado de sus pecados. Pero Dios estableció a un vigilante allá en los cielos, llamada la luna, y estableció los límites de la mar, que no podrían ser transpasados. Y ese vigilante vela por esto, día y noche. Cuando el vuelve Su espalda, para mirar hacia Dios, para ver como Dios se mira, la marea empieza a meterse sigilosamente; pero cuando él torna de nuevo su rostro, la marea se va. El está cuidando estos límites y no puede desatenderlos. Cuando el vuelve su espalda, la marea sube, pero cuando el vuelve su rostro otra vez, la marea regresa. Dios ha puesto un vigilante. ¿Por qué lo hace? ¡Para dar testimonio de que el Dios de Génesis, el Dios de la Biblia, permanece Dios! ¡Es un testimonio
100Pudiéramos llamar algunos otros mas, como los profetas del antiguo testamento y ver cómo dieron ellos testimonio del nacimiento de Cristo. Por ejemplo, en Isaías, el capítulo nueve, Isaías 9:6. Cientos y cientos de años antes de que sucediera, los profetas ya habían dado testimonio. Y ellos dijeron: "Un niño nos es nacido, un hijo nos es dado." ¿Cómo lo supieron ellos? ¿Cómo podía un hombre nacido de una mujer saber tal cosa? ¿Cómo podía un hombre, centenares de años antes que sucediera, decir exáctamente lo que sucedería, "Un niño nos es nacido, un hijo nos es dado."? Dijo: "Su Nombre será llamado, 'Consejero, Príncipe de Paz, El Dios Todo poderoso, El Padre Eterno.'"
101Dijo en donde nacería El. El profeta, bajo inspiración dijo: "¡Tu Belén de tierra de Judea, no eres muy pequeña entre los príncipes de Judea, porque de ti saldrá el Legislador!"
102¿Qué tocó a esos profetas? ¿Qué los inspiró? ¡Qué perfecto! Y no solamente eso, pero los profetas dijeron que El lo haría. Los profetas aún lo vieron nacer, vieron en donde nacería, como nacería. No un niño común, no solo un niño nacido de alguna mujer; dijeron que El nacería de una manera misteriosa, que El nacería de una virgen, "Una virgen concebirá." ¿Qué impresionaría a un hombre mortal para hacerlo ver eso, cientos de años antes que sucediera? ¡Perfectamente exacto, exáctamente en linea! Hablando de testimonio de un Ser Supremo, de un Dios vivo! Y no solamente eso, pero dijo en donde nacería, El, y como nacería.
103Dijo lo que el mundo diría de El. Dijo las señales y cosas que le seguirían para probar que El era el Mesías. Probó que El sería rechazado. Y aún en el Espíritu, exclamó Sus Palabras de la cruz, cientos de años antes que El fuera nacido.
104David en el Espíritu. Quiero referirme 4 esto, a lo que Jesús les preguntó una vez: "¿Porqué David en el Espíritu, lo llamó Señor a El? David, no David, ¡pero David en el Espíritu Hay mucha diferencia entre David y David en el Espíritu. Hay mucha diferencia entre iglesia e iglesia en el Espíritu. "¿Por qué David en el Espíritu lo llamó a el Señor, si El era Su Hijo, diciendo, 'El Señor dijo a Mi Señor, " a Mi diestra."'? Ellos no le pudieron contestar ni le pudieron hacer más preguntas después de eso.
105¡Pero David en el Salmo 22, entró en el Espíritu el Espíritu! Y cuando lo hizo, habló las Palabra que el Señor exclamó en la cruz. "Dios mio, Dios mio, ¿por qué me has abandonado? ¡Todos Mis huesos contarlos puedo! ¡Y ellos horadaron Mis manos y Mis pies!"
106Viene otro profeta y dice: "El fué herido por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados nuestra paz fué sobre El y por sus llagas fuimos nosotros curados."
107La exáctitud, la perfección de estos profetas ninguna Palabra que ellos hablaron de El dejo de cumplirse. Las últimas siete profecías referente a El, fueron cumplidas en las últimas siete hora en la cruz. ¡Como cada Palabra fué cumplida ni una cosa fué dejada sin cumplir!
108¿Dé que habla esto? De una Inteligencia suprema. No fueron esos hombres. Esos hombre erán solo hombres como Ud. y yo. Pero ellos fuero inspirados por un Ser supremo el cuál estaba dando testimonio para que nosotros en. esta generación en las generaciones por venir y todas la generaciones comprendidas entre ellos y la actual pudiera mirar hacia Su Palabra y reconocer que ellos eran veráces. Es un testimonio de que la Palabra de Dios es Verdadera.
109Todas Sus obras son perfectas. Son perfectas y siempre están a tiempo. No fallán ni una hora. Algunas veces pensamos que van a tardar, pero no. Después que todo se termina, vemos que no pudieron ser más rápidas, no pudieron haber estado más a tiempo. Son perfectas y puntuales.
110Aún en nuestro día, cuando hemos visto desarrollarse visiones y cosas suceder. Y estas son predichas y nos preguntamos todavía si serán cumplidas, o qué irá a suceder. Pero nos damos cuenta, que son perfectas, puntuales y exáctas.
111¿Qué hubiera pensado yo, al ver a mi madre anciana y temblorosa? ¡Pero cuando El me dió la visión y véo' ahora la condición en que ella está, yo glorificó a Dios! Yo sé que ella vivirá otra vez, no está muerta, ella duerme. Ella está en Cristo.
112¡Como vemos, que Dios habló de antemano estas cosas! La última vez que estuve en el púlpito de Udes., quiero decir, aquí en este púlpito, hablé de una visión que el Señor me dió de una ida al Norte, y de lo que sucedería. Y de como esos hermanos bajando la montaña me decían: "Hermano Branham, ¿me quieres decir a mí, que en cualquier parte de aquí hasta abajo, como a ocho cientos metros de distancia, habra un oso plateado? ¡Nunca antes he visto uno! ¿Y tú lo matarás antes que llegues allá abajo? Yo contesté: "Eso es de acuerdo con Su Palabra."
113¡Y esto sucedió exáctamente de esa manera! ¿Por qué? Porque dá testimonio que El es todavía Dios, que todas Sus promesas son verdaderas. Dios dá testimonio, y Sus testimonios son verdaderos. El testifica y el testimonio testifica de Su testigo. Habla de una Inteligencia. Sí.
114Cuando Jesús de Nazareth vino a la tierra, todas Sus obras poderosas testificaron lo que El reclamaba. Ninguno debería dudar de El. (nunca) El dijo: "Si no me crees a Mí, cree a las obras, sino puedes ver a Dios en Mí."
115Ellos le dijeron: "¡Tú Te' haces Dios, a Ti mismo! Siendo un hombre, Tú Te haces a ti mismo dios."
116El dijo: "Si tú no puedes creer en Mí, entonces cree a las obras; porque ellas son testimonios de Dios, y dan prueba de que Yo soy lo que Yo hablé que era. Si no puedes creerme, cree en las señales que me siguen. ¿Qué no se supone que el Mesías debería de hacer estas cosas?" ¿Qué era El? ¡Un Testimonio? Las obras dieron testimonio por cada reclamo que El hizo.
117Marta estuvo parada allí .a un lado de Jesús, y su hermano yacía en la tumba. La corrupción ya había empezado, su cuerpo estaba muerto, y allí estaba en la tumba corrompiéndose. Los gusanos ya habían empezado a entrar en su cuerpo, los gusanos de la piel, y su cara ya se le había caído. Pero ella dijo: "Señor, creemos que Tu eres el Hijo de Dios que ha venido al mundo.' Estamos seguros de esto."
118El contestó:"Yo Soy la Resurrección y la Vida. Aquel que cree en Mí, aunque esté muerto vivirá. Cualquiera que vive y cree en Mí, nunca morirá. ¿Crees tú esto?"
119Ella contestó: "¡Si, Señor!" Si, Señor yo creo que Tú eres el Hijo de Dios, que has venido al mundo."
120"Yo voy a mostrarte que Yo Soy el que era, y soy lo que hablé que Yo era. Yo daré testimonio de ello. Yo probaré mis reclamos de que yo Soy lo que Soy. ¿En donde lo habéis enterrado?" Y ella le dijo: "Señor ven y vé."
121El mostrando Su porción humana; el lloró con aquellos que lloraron. El rió con aquellos que rieron. El está en victoria con aquellos que están en victoria. Mantegamoslo a El en victoria.
122El fué a la sepultura, y allí estuvo parado cuando ellos quitaron la piedra. Y ese cuerpecito que yacía allí, engusanado, corrompido, puesto en la tierra, parte de su cara se le había caído y la corrupción ya se había asentado. El le habló estas Palabras: "¡Lázaro, sal fuera!" Y ese hombre, quien había estado muerto, se puso de pie y vivió otra vez.
123Eso confirmó cada reclamo que El había hecho, de que El era el Hijo de Dios. El era más que el Hijo de Dios, El era ambos, Hijo y Dios. El era el tabernáculo de Dios, porque ninguna segunda persona pudiera haber tenido poder como ese. Se necesitaba a Dios mismo para llamar otra vez a vida a un hombre que había muerto y había sido enterrado hacía cuatro días. Sus propias obras testificaron de cada reclamo que El hizo. ¡El era Dios!
124Nosotros sabemos que esto es verdad, porque El dijo que era El testimonio de los profetas. El testimonio de la naturaleza. La naturaleza como testigo. Los profetas como testigos. Jesús como testigo.
125Y el nunca careció de testigos. Dios siempre ha tenido Su testigo. Y cuando El estaba aquí en la tierra dijo esto: "Me es necesario que Yo me vaya, porque si no me voy, no puedo enviar a este testigo, ese inmortal, Eterno Testigo."
126El fué nacido de mujer, por lo tanto el tenía que corromperse mejor dicho, El tenía que morir. Dios no permitiría que Su cuerpo viera corrupción. Pero El tenía que morir como un mortal, para quitar nuestros pecados.
127Pero antes de que El se fuera, El nos dejó un Testigo, el Espíritu Santo. Todos los profetas, a través de todas las edades desde allá atrás en el principio, hablaron de este gran Testigo que estaría en los últimos días, en la iglesia; nuestro gran Testigo, el Espíritu Santo
128El Espíritu Santo, es nuestro Testigo. El es la prueba. El es el sello. El es los derechos genuinos. el es la obra abstracta para cada Palabra que Dios habló. ¡Amen! El es un testigo de que Cristo vive. Y porque El vive, nosotros también vivimos el es la declaración genuina.
129Con una Persona como tal, que vendría en los últimos días para guiar a la Iglesia, le fué necesario a Dios decirle a su pueblo de que El estaría aquí. Y todos los profetas dieron testimonio de Su venida, la del Espíritu Santo.
130Ocho centurias antes de que sucediera, Joel, el hijo de Pethuel, profetizó que el vendría. ¡Ochocientos años antes que sucediera! Este gran hijo de Pethuel, un profeta, considerado un neurótico, "desquiciado," nervioso, emotivo, un perturbado mental, profetizó diciendo: Joel 2:28: Y vendrá a suceder que en los últimos días, dice el Señor, Derramaré de mi Espíritu sobre toda carne y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán... sobre mis mancebos y mis doncellas, derramaré yo mi Espíritu, y ellos profetizarán. y Yo mostraré prodigios en los cielos y en la tierra, señales, columnas de fuego y humo y vapor. y vendrá a suceder, antes de que el grande y terrible día del Señor venga, que cualquiera que invocare el nombre del Señor será salvo.
131Ochocientos años antes de que este gran Testigo viniera, el hijo de Pethuel había testificado de El, profetizó de El. ¿Qué tocó a este hombrecito?
132¿Dígame ,que se le podría dicho a un hombre, que era nacido de mujer, corto de días y lleno de sinsabores? Porque esto es lo que el hombre es. Dígame que pudo haber conmovido a su ser interno, para que el hubiera podido mirar a través del tiempo y del espacio, y ver a este Gran Testigo arribando a la iglesia en los últimos días. ¿Dígame quien pudiera hacerlo? Nadie más, más que una inteligencia, suprema, grande, el Dios Todopoderoso! Esto es lo único que podría hacerlo. Tocar a un mortal, "Un hombre que es nacido de mujer, lleno de sinsabores y corto de días," y como dice en Job, capítulos catorce: "Sale como la flor, se corta, se seca, y dá su hermosura." Pero, en esa clase de persona, el Espíritu, la inteligencia de un gran y poderoso Dios puede romper todas las barreras del tiempo, y llegar allí con Su Espíritu, y mostrarle a un mortal que eso vendría a suceder. ¡Aleluya!
133¿Si esto no es un testimonio del Dios viviente, que es entonces? ¡Quien puede decirlo antes que suceda! Amen. Quien puede verlo antes que suceda! Y predecirlo, con inteligencia, y perfecta precisión y que sucede exáctamente de la manera que el lo dijo. Si esto no es un testimonio, ¿qué es entonces? ¿Qué podría hablar mejor del Dios viviente? ¡Seguro, El es un testigo!
134Profetizó que vendría a suceder, "Que en los últimos días El derramaría de Su Espíritu sobre toda carne."
135Setenta y cinco años después que Joel profetizara, Isaías el hijo de Amoz, profetizó en relación de este gran Testigo que vendría a la Iglesia.
136¿De qué estoy hablando? De un testigo, de un testigo verdadero, un real testigo, traído a través de la naturaleza, a través de los profetas, a través de la Biblia. Ahora estamos llegando a EL, llegando al día de que el se manifestará.
137Setenta y cinco años, aproximadamente setenta y cinco años después de que Joel profetizara, Isaías lo dijo. El hijo de Amoz, el gran profeta quien abarcó la Biblia completa desde Génesis hasta Apocalipsis, en sus sesenta y seis capítulos. Y el principió con la creación, tomo en Génesis, y terminó con el Milenio. Este gran hombre, él predijo la venida del Espíritu Santo.
138Vayamos y léamoslo. Isaías 28:11. Leamos por unos momentos y véamos aquí qué es lo que el dijo acerca de la venida del Espíritu Santo, Isaías, el capítulo veintiocho, principiemos con el verso cinco. En aquel día Jehova de los Ejércitos, será por corona de gloria ...
139El aquí está hablando de este gran día cuando el Testigo vendría. ¿Cuál es nuestra Corona? ¡El Espíritu Santo es nuestra corona! ... será por corona de gloria, y por diadema de hermosura, a Ias reliquias de su pueblo.
140Las reliquias, el "pueblo que quedó." "¡El será una diadema, una corona de gloria, una diadema de hermosura!" ¡Piense Ud., esto fué dicho, setecientos años antes de que sucediera! y por espíritu de juicio al que se sentare en juicio. . . (Esto es lo que El nos hace a nosotros en el altar.). y por fortaleza a los que harán tornar la batalla hasta la puerta. (déjeme ver aquí) a los que harán tornar La batalla hasta la puerta.
141Aquellos que están parándose por El y con El, este gran Espíritu (El Espíritu Santo que fué profetizado), será la fortaleza de aquél que se pare en la puerta, en la batalla. El es nuestra fortaleza. Nosotros dependemos de El; no en la cultura, no en la educación, ni en las cosas del mundo. "No con ejercito, ni con fuerza, sino con Mi Espíritu, ha dicho Jehova de los ejércitos." ¡La Iglesia descansa solemnemente en Eso! "El será la fortaleza de aquel que se pare en la puerta." No en su experiencia teológica, no en su denominación, pero el Espíritu Santo será su fortaleza. El será el único que se parará en la puerta. El descansará en la fortaleza del Espíritu Santo para hacer tornar al enemigo. mas también estos erraron con el vino, (escuchen), y con la sidra se entontecieron, se entontecieron; el sacerdote y el profeta erraron con la sidra, fueron trastornados del vino, aturdiérondose con la sidra, erraron en la visión, y tropezaron el juicio.
142En otras palabras, en la visión, ni siquiera creen en tal cosa. Y en el Juicio, ellos dicen: "Mientras tú te unas a la iglesia, todo está bién." ¿Y qué es lo que tenemos? Un montón de borrachos. Fíjese lo que el profeta dijo, él es el testigo de Dios. Porque toda, las mesas están llenas de vomito y suciedad, hasta no haber lugar limpio.
143Ningún lugar está limpio; las mesas. Porque vienen borrachos y prostitutas, y toman un pedazo de pan liviano y lo cortan y con él hacen la cena del Señor, en donde el limpio y el inmundo comen juntos. ¡Vómito! Las mesas están llenas de vómito. ¿A quien se le enseñará ciencia, en un día como este? ¿Y a quien se la hará entender doctrina?
144¿Cómo podrían hacerlo, cuando tienen sus propias experiencias teológicas y cosas en que apoyarse? Ellos no vuelven a la Palabra de Dios. Ellos dicen: "¡Ah, eso fué para otra ocasión! Eso es para otra generación." Sus mesas están llenas de vómito. Escuche a este profeta con la suprema inteligencia de Dios hablando a través de él. ¿A Ios quitados de la leche?, ¿A Los arrancados de los pechos? ¡No a niños de Iglesias¡ Por que precepto sobre precepto...
145El aquí está refiriéndose a la Palabra. No digas "Padre, Hijo y Espíritu Santo," en donde dice: "el Nombre de Jesús!" ¡No digas "un saludo de manos," cuando El dice "nacer otra vez!" ...porque mandamiento trás mandamiento, mandato sobre mandato, renglón sobre renglón, línea sobre .línea; un poquito aquí otro poquito allá: Porque en lengua tartamuda y en extraña lengua hablaré a este pueblo. ¡Aleluya!
146Con lengua tartamuda, "murmullo." Tal vez en la congregación sentado, en reverencia y quietud, alguno ... alguno pueda escuchar ese murmullo y entender lo que se está diciéndo. "Con lengua tartamuda y en extraña lengua Yo hablaré a este pueblo," profetizando del Espíritu Santo. "Con lengua tartamuda Yo hablaré a este pueblo." A Ios cuales El dijo: Este es el reposo. . .
147Ahora, Udes. hermanos Adventistas que toman el séptimo día, ¿qué dicen de esto? Este es el sábado, ¿Este es el reposo dad reposo al cansado
148¡Dios, dános un hombre valiente que se pare en la puerta con Esto y que testifique de ello! Este en el reposo ... dad reposo al cansado .... este es el refrigerio: más no quisieron escuchar.
149Esta es la parte triste, de que no quisieron escuchar. Movieron sus cabezas se burlaron y se mofaron y se fueron.
150Pero Isaías había profetizado y dijo que "Vendría a suceder que El Señor enviaría Su Espíritu y que sería como corona de gloria para la Iglesia, y fortaleza para aquel que se pare en la puerta." ¿Cómo sabríamos qué fué el Espíritu? El dijo: "Porque con lengua tartamuda y en lengua extraña hablaré a este pueblo, y este es el reposo y el refrigerio."
151Pero en lugar de Esto, ellos prefirieron sus organizaciones y sus denominaciones. Y fueron en pos de sus mesas vomitadas y al mundo, y lo mezclaron con placeres de las cosas del mundo. ellos no han nacido otra vez. Ellos se apartan de la Verdad, y van en pos de las cosas del mundo, y hacen la casa del Señor un conjunto de suciedades abominables, haciéndo bailes y fiestas y jugadera; las mujeres usando ropas indecentes y pantaloncitos cortos, cortándose su pelo usando cosméticos y demás cosas como estas, ¡como la Biblia lo profetizó!
152Isaías dijo que harían; el capítulo quinto y sexto las mujeres harían esto Los testigos de Dios, son confían en las vanidades confiar en el poder de Dios, para que los salve. Ahora, esto sucedió setenta y cinco años depués de que Joel profetizara.
153Treinta años después del nacimiento de Jesús. Tengo aquí otros varios profetas anotados. Pero treinta años después del nacimiento de Jesús, allí estaba ese príncipe entre los profetas, (Oh mi Señor) ¡Juan el Bautista! Todo hombre supo que él era un profeta de Dios, el precursor de la venida de Cristo. ¡Lo cuál es profetizado otra vez, en los últimos días!
154Jesús dijo: "¿Qué salisteis a ver? ¿Una vara movida de todo viento, que cualquier denominación lo movería de esta manera o de la otra manera? ¡No así Juan! Continuó diciendo: "¿Qué salísteis a ver, algún dignatario con algo de psiquiatra en él, alguien que te diga como guardar tu vestuario impecable y te diga como debes vestirte?" El Señor dijo: "Esa clase de hombres son los que besan a los niños y se quedan en los palacios de los reyes, y hablan en las escuelas públicas y demás, ellos no son guerreros, ellos no están al frente de la batalla, ellos no saben como manejar una Espada de dos filos. ¿Vé? Esos son las clase de hombre que hacen esto. ¿Pero qué saliste a ver?, ¿un profeta?" el dijo: "¡También os digo, más que profeta!"
155Escuche a este gran príncipe, saliendo del desierto vestido con un pedazo de piel de oveja, alimentándose de hierbas del bosque. ¡Aleluya! Sin experiencia de un seminario teológico que los respaldará, pero con la experiencia de que él había hablado con dios, y de que había nacido para ese propósito. La Palabra habló de que él vendría. Sí, señor. Se paró en la ribera del Jordán, con sus pies metidos en el lodo, diciéndo: "No penséis vosotros Fariseos porque dices 'tenemos a Abraham como Padre,' porque Yo os digo, que Dios es capáz de levantar hijos a Abraham, aún de estas piedras."
156Este príncipe de los profetas, aquel que tuvo el privilegio de presentar al Mesías; él vió la señal del Mesías, y le reconoció, cuando esa Luz vino del Cielo y reposó sobre Jesús. ¡El fué un testigo de eso! ¿Qué fué lo que él dijo de esto? He aquí sus palabras, este profeta lo dijo como un testigo. Yo en verdad os bautizo en agua para arrepentimiento: pero Aquel que viene después de mí, Quien es más poderoso que yo, cuya correa de su calzado no soy digno de desatar, El os bautizará con Espíritu Santo y con fuego. Y su aventador esta en su mano y El aventará su era, y a allregará su trigo en el alfolí; y quemará la paja con fuego que nunca se apagará.
157¡El profetizó de que vendría el Testigo a la lglesia, el Espíritu Santo! "Yo en verdad bautizo con agua, esta es mi misión. Yo los bautizaré con agua para arrepentimiento." ¡Aleluya! "¡Pero detrás de mí viene Uno! Yo doy este testimonio con agua, pero hay Uno que viene que va a enviar algo más grande... ¡El enviará a otro Testigo, no agua, pero Espíritu! El los bautizará con el Espíritu Santo y con Fuego." ¡Aleluya! El Testigo de Dios, ¡El. tomará toda la membresía de iglesia, y la quitará de' Ud.! "El le dará a Ud., un verdadero testigo, porque El lo bautizará con el Espíritu Santo y en Fuego. Y Su aventador está en Su mano. La segur está puesta en la raíz del árbol, y cada árbol que no lleve buén fruto, será cortado y echado en el fuego. Por lo tanto, arrpentíos, preparaos, porque la hora está a la mano." Ese gran príncipe, ¡que gran profeta!
158Tres años después, después de que él había profetizado, Jesús nuestro Señor había terminado Su ministerio, Su ministerio aquí en la tierra. El dijo: "Es necesario que Yo me vaya, porque si Yo no me voy, el Espíritu Santo no vendrá. Pero Yo lo voy a enviar. Un poquito. . . Y vosotros lo quereis conocer. Un poquito y el mundo no me verá,` pero vosotros me veréis, porque Yo estaré con vosotros y aún en vosotros, hasta el fin del mundo."
159En Lucas 24:49, al término de Su ministerio, cuando Su ministerio aquí en la tierra había concluído, dijo así, en Lucas 24:49, He aquí. Yo envio la promesa de lo que estos testigos han hablado. Yo envio la promesa de lo que Isaías habló. Yo envío la promesa de lo que Joel habló. Yo envío la promesa de lo que hablaron todos los profetas, de lo que el Padre mostró a través de los profetas. Yo envio la promesa de Mi Padre sobre Udes... He aquí, Yo envío la promesa de Mi Padre sobre Udes. pero esperaos en la ciudad de Jerusalem... Detengan su predicación, detengan sus cánticos, no hagan nada más que ir allá a la ciudad de Jerusalém y esperaos hasta que seais llenos con poder de lo alto.
160¿Qué clase de testigos deberían de ser ellos? "¿Esperaos en Jerusalem hasta que Ud. completa veinte años de colegio o de seminario?" "¿Esperaos hasta que Ud. reciba su grado de Bachillerato de Artes?" "¿Esperaos hasta que Ud. aprenda a hablar en otra lenguas, para qué, si El lo llama a los campos misioneros, Ud. pueda hablarles en la lengua nativa?" ¡No!, eso no es.
161Deje que venga Poder de lo Alto, y se hará cargo de todo cuando El venga. "Ud. espere hasta que sea lleno con el Poder." Oh Dios, ¿por qué la gente no puede ver esto? No es el unirse a la iglesia. ¡Es esperar por el Poder! "Esperaos hasta que seais llenos con el Poder de lo Alto, porque Yo lo enviaré. Es una promesa de Dios y Yo lo enviaré. ¡Yo voy a dar testimonio! ¡Cuando El venga, El dará testimonio! Porque El no hablará de si mismo sino que El hablará de Mí." Amen.
162Observe lo que El hará. "El les recordará estas cosas que Yo les he enseñado." No cosas del seminario. ¿Pero, qué? "El traerá estas cosas que Yo he enseñado a vuestra memoria, de que son Palabras de Dios. Ud. olvidará todo lo referente a su experiencia de seminario. Ud. entenderá estas cosas, las Palabras que Yo les he enseñado. El las traerá a su memoria. Y El hará algo más, el les mostrará cosas que han de venir." Este es el Testigo verdadero. Este es el verdadero Testigo de Dios. "El le traerá el Evangelio de nuevo a Ud., ¡este Espíritu Santo! A pesar de que pudo haber sido olvidado por cerca de dos mil años, tal vez lo atraparon bajo sus pies, en una teología humana; pero cuando El venga, El lo traerá a Ud. de regreso a El. No solamente eso, pero El le dirá cosas que están por venir. El le hablará a Ud., con lengua tartamuda y en lenguas extrañas. Todas estas cosas El hará. Todo lo que Dios ha prometido, El lo hará. "Yo voy a enviar la promesa del Padre."
163En Pentecostes, cuando El vino, ¿qué fué lo que dijeron? ellos dijeron: "Nosotros somos sus testigos. Somos testigos de que estas cosas que han sido habladas han venido a suceder." ¡Oh, mi Señor! Eso me hace sentir religioso. Estando allá de pie, dijeron: "Somos Sus testigos. No tenemos título." ¿Qué eran ellos? Prosélitos, y algunos de ellos eran Judíos, de renombre, de cuellos almidonados, ¡pero todo eso, se les había quitado a ellos!
164Mire a ese creído de sí mismo, Simón Pedro, como pensó que él era muy almidonado. El no comía nada inmundo.
165Y qué de ese creído de si mismo Pablo, persiguiendo a las iglesias por dondequiera! Pero, ¿qué sucedió cuando El se encontró con Aquel, el Espíritu Santo, en el camino rumbo a Damasco es aquel día? El se paró ante Festo y dijo: "Yo no estoy loco. Pero en el camino que es llamado herejía, es en el camino que yo alabo al Dios de nuestros padres."
166Bién, decíamos que ellos dijeron allá: "Nosotros somos Sus testigos." Hubieron tres definitivos testigos en el Pentecostés.
167Primero, la Palabra de esos profetas, de que Dios derramaría Su Espíritu en los últimos días sobre el pueblo. El testimonio que los profetas tuvieron, fué la Palabra de Dios, y había sido cumplida. ¡Ese fué un testigo; el mensaje del profeta se cumplió! "Yo derramaré de Mi Espíritu sobre toda carne. ellos hablarán en lengua tartamuda y en lenguas extrañas, porque Yo, hablaré a este pueblo." Allí estaba cumplido. No podían negarlo. Entonces decíamos que eran tres testigos y uno de ellos fué, que la Palabra del profeta había sido cumplida.
168Otro testigo, fué la gente. Ellos estuvieron testificando: "¡Algo ha sucedido!"
169"Yo estaba escondido allá arriba en el cuarto, yo era muy tímido. Tenía verguenza. Yo sé que El me lo ha quitado, pues yo estaba cohibido con todos estos grandes y dignificados grupos de por aquí. Yo estaba reprimido por ellos. Yo estaba cohibido y tal vez, yo no quería decir nada acerca de ello, porque tenía temor de empezar otro disturbio emocional."
170Este es el problema con las iglesias formadas por si mismas de hoy día. Tienen temor de que vayan a levantar mucha perturbación. Tienen temor de que vayan hacer algo que no sea correcto. ¡Ah, tu manufacturado, complacido de ti mismo! ¡Lo que necesitamos es un pentecostés! Lo que necesitamos es una llenura, ¡la venida del Espíritu Santo!
171Ellos dijeron: "¡Nosotros somos Sus testigos, porque estamos llenos de El!" Pedro dijo: "Udes. hombres de Judea y Udes. que moran en Jerusalem, sea esto notorio a Udes. Estos no están ebrios como vosotros suponéis, siendo la hora tercia del día. Pero esto es Aquello que fué dicho por el profeta Joel, de que 'Vendría a suceder que en los postreros días, dice el Señor, derramaría de Su Espíritu sobre toda carne.' ¡Nosotros estamos dando testimonio de que las Palabras de los profetas son verdaderas, porque hoy nos ha llenado!" ¡Oh, mi Señor!
172Esto es lo que necesitamos. Esto es lo que la iglesia necesita. Lo que los ciento setenta millones de los así llamados Cristianos alrededor del mundo necesitan, ¡es otro pentecostés! No ir y estudiar veinticinco años, sino una llenura del Espíritu Santo, un testigo dentro de Ud. dando testimonio de la resurrección de Cristo, y de la Palabra de Dios. "Juan estaba en la isla de Patmos, por la Palabra de Dios, por el Testimonio de la Palabra de Dios."
173Allí estaba la Palabra del profeta cumplida. Allí estaba la gente dando testimonio. ¡Y allí estaba el Espíritu Santo mismo! Allí estaban tres de ellos. Y la Biblia dice: "En boca de tres testigos, conste todo negocio." Esto es correcto. Allí estaba la Palabra del profeta cumplida.
174Allí estaba la gente diciendo: "¡Algo me ha sucedido!" "¡Algo ha sucedido! Ya no temo más. Yo no temo a la muerte. Yo no tengo temor de nada. ¡Algo sucedió! Yo olvidé toda mi teología. Olvidé toda mis tradiciones de hombre. ¡Algo ha sucedido! Sea esto notorio a Udes., y escuchad a mis palabras, ¡estos no están ebrios!" Ellos, han perdido toda su dignidad. ¡Unicamente están ebrios en el Espíritu!
175Esto es lo que necesitamos. Esto es lo que necesitamos, un grupo sano y sensible de personas que puedan llegar a Dios y decir: "¡Señor, no me hagas un miembro de iglesia, hazme un testigo! Vacía Tu Espíritu en mí, y lléname. Déjame ser Tu testigo." Eso es lo que necesitamos. Esto es lo que la iglesia necesita hoy día. Su condición anémica, es debida a que ha rechazado la Sangre de Jesucristo.
176Sí, el Espíritu Santo siendo testigo, El mismo, diciendo: "¡Así es!" Allí estaban. Y los hombre no podían negarlo.
177Estos hombres no esperaron en la escuela para recibir una gran educación, ellos eran ignorantes y sin letras, pescadores y campesinos. Ellos eran gente común. La Biblia dice que "la gente común escuchaba a Jesús, con agrado." No la aristocracia, ¡no!, no las celebridades pero "la gente común lo escuchaba, con agrado." Y la gente común; que lo había escuchado, decían: "Nosotros somos testigos de que hemos recibido algo; pues con dificultad hablamos nuestro propio lenguaje."
178Y uno dijo: "¿Cómo es que los entendemos?" "¿Qué no son ellos todos Galileos?" Los Galileos eran gente pobre. "¿Cómo es que escuchamos a estos Galileos hablando en nuestra lengua natal?"
179Dándo testimonio del Espíritu Santo, ¡testificando que la Palabra de Dios había sido cumplida! "Derramaré de Mi Espíritu sobre toda carne. Y con lengua tartamuda y lenguas extrañas hablaré a este pueblo, y este, es el reposo." Dándo testimonio, un testigo. Este es el testimonio de ellos. Seguro. Hubo tres testigos. ¿Cómo?
180La Palabra de los profetas, la Palabra de Dios. Porque esos profetas no hablaron su propia palabra, sino que hablaron la Palabra de Dios la cuál el puso en sus bocas.
181Estoy viendo en estos momentos a un doctorcito Noruego sentado a este lado, él ha venido desde Noruega para que se ore por él. Y la otra noche, mientras estabamos en una entrevista privada, el Espíritu Santo entró al cuarto.
182El me dijo: "Hno. Branham, estoy esperando lo que el me va a decir."
183Y allí el Espíritu Santo recorrió toda su vida pasada hasta llegar a un incidente, del cuál le habló y le dijo lo que había sucedido y en qué condiciones, le dijo todo, todo lo referente a ello. ¿Qué es esto? Es el Espíritu de Dios dando testimonio!
184Tal vez esté por aquí Sentado también, otro hermanito que la iglesia del Hno. Palmer envió. Estaba todo confuso sin saber que hacer, todo destrozado por algo que le sucedió. Un amable hermanito, me imagino que ya se fué a su casa. Pero allí estaba. . . el Hno. Palmer lo envió para acá. el me escribió una carta, diciéndome: "Hno. Branham, sé que es una ocasión muy difícil," o algo así, "pero cuando tengas una oportunidad, atiéndelo, porque él es un buén hermano." La iglesia lo había enviado aquí. El estuvo en la entrevista. Y mientras estaba sentado allí, con este gran problema en su mente, antes de que él tuviera una oportunidad de decir algo, el Espíritu Santo tomó el problema, lo sacó a la luz y se lo mostró a él. El se regocijó y las lágrimas corrieron por sus mejillas. ¿Por qué? ¡Porque Dios estaba dando testimonio! Por quien, ¿por William Branham? No señor. ¡Por el Espíritu Santo! Amen. El es el Testigo de Dios.
185Déjeme decirle a Ud. algo más. Este hermanito que estaba sentado aquí, llamado Higginbotham, quien tenía antes el oficio de Diácono aquí en la iglesia, y hoy es un miembro fiel. Esta mañana se levantó y habló en lenguas creo, y profetizó. ¿Por qué dijo el Espíritu Santo esto?, en esta mañana, cuando él dió la interpretación, "Yo he ungido a Mi siervo para traerles a Udes. cosas que debieran saber?" oh, oh, oh! ¿Por qué? Y yo lo escuché parado aquí, con mi rostro inclinado, y mis lágrimas inundando mi corazón. Ese hombre no sabía nada, yo nunca le mencioné una palabra a él o a alguien más, de lo que iba a predicar, me vine directamente al púlpito. Y luego el hermano, reveló el texto, y le dijo al pueblo que se prepararan para escucharlo. "Yo les hablaré a Udes.," dijo, "yo lo he enviado a muchas naciones, a muchos pueblos, con este mismo Mensaje. Y Yo hablaré a Udes., en esta mariana. Pónganle atención," dijo El, "porque Yo lo he ungido y lo he enviado." ¡Oh Dios! ¿Qué es esto? El Espíritu Santo, el verdadero Testigo de Dios. ¿Qué es esto? ¡La Deidad habitando en un tabernáculo humano! ¡Aleluya!
186Iglesia, esta es la razón por la cuál yo no puedo aceptar el bautismo del Espíritu Santo como el llorar, el estremecerse, o como el hablar en lenguas, o ninguna otra sensación. Esas cosas están bién, por ahora. ¿Vé? Esas cosas están bién, pero el diablo las puede imitar perfectamente.
187Pero el Espíritu Santo es Deidad, ¡Dios habitando en un tabernáculo humano! Es más que una sensación. Es más que hablar en lenguas. Es más que gritar en el Espíritu. Es más que llorar. Es más que unirse a una iglesia. Es Dios habitando en el hombre. Deidad, Dios mismo habitando dentro de esa persona, y cuando ella habla, es como si Dios estuviera hablando, así es la Iglesia de Jesucristo. Así fué la primera Iglesia apostólica que salió.
188¡Cuántas diferentes iglesias existen hoy día! Cuán diferente, cuánto nos hemos apartado, desde que nuestra organización denominacional principió alrededor de la segunda centuria después de Cristo, en la iglesia Católica primitiva, organizándose y enseñando filosofías de hombre.
189Hoy en día, hay mucha gente, somos personas muy buenas. Nos unimos a la iglesia. Escúchenme. Esto es lo que el Hno. Higgenbotham estaba hablando en esta mañana; no el Hno. Higginbotham, pero lo que el Espíritu Santo habló a través de él. Nosotros somos personas muy bondadosas. ¡Oh! Nosotros nos unimos a la iglesia, y queremos ser tan tan dulces y cariñosos. ¿Vé? Nosotros no queremos herir los sentimientos de nadie, por supuesto. Nosotros queremos ser Cristianos, tan dulces. ¡Nosotros queremos manufacturar a Cristo!
190¡A Cristo no se le manufactura! ¡Aleluya! Oh, si tan sólo Dios me diera algunas Palabras, Ud. vería lo que Yo quiero decir:
191A una oveja no se le pide que dé lana. A ella no se le pide que manufacture una poca de lana este año. Si ella es una oveja, ella dará lana porque es una oveja. Ella no tiene que decir: "Bueno, yo, yo, yo creo que soy una oveja, así más me vale apurarme, porque tengo que dar algo de lana para el patrón." Ella no tiene que preocuparse por eso. Mientras ella sea una oveja, ella dará lana. Ella no tiene que manufacturarla.
192Y Ud. no tiene que manufacturar piedad, y decir: "... Yo no debería hacer esto, yo se que soy Cristiano." ¡Oh, hermano, tratándo de salvarse Ud. mismo, por sus propios esfuerzos humanos! Aunque, sincero.
193El problema está en los púlpitos débiles, en las escuelas débiles, en los seminarios débiles. ¡Allí es en donde está el problema, enseñando teología de hombre! Si Ud. quiere saber en donde reside la fuerza de un Cristiano hoy en día, solo pregunte: "¿Es Ud. Cristiano?" "Yo soy Metodista." "¿Es Ud. Cristiano?" "Yo, yo, yo soy Bautista." En eso está la fuerza del Cristianismo hoy en día.
194¡Cuán diferente! ¡Aleluya! ¡Cuán diferente de aquella Iglesia primitiva! Ellos no tenían que contestar estas cosas. Pues ellos habían sido llenos con Energía, con el Poder del Espíritu Santo, que los había hecho libres del pecado y de la muerte. Ellos no eran denominacionales. Ellos tenían el Amor de Dios encendido en sus corazones, que los llevó a la muerte.
195Rebeca mi hija, me estaba leyendo la otra noche el libro titulado, LOS GLADIADORES y me dijo: "Oye esto papá," perdonen Udes. que en estos momentos no recuerdo el nombre, pero me contaba de un joven Gladiador Cristiano que fué echado en el Coliseo Romano para pelear.
196Yo estuve en ese Coliseo, orando en una ocasión. Las viejas paredes se están cayendo. Y cuando los ponían allí, la gente les encantaba verlos, porque ellos tenían que matarse uno al otro. En los tiempos antiguos, se enfrentaban uno al otro y se mataban y eso era todo. Dios estaba en contra de eso.
197Y una señal de bravura, y una de las primeras señales que el Cristiano rechazara, fué el de matar a un hombre. . . Esto es verdad. Y Ud. puede matar a un hombre no solamente con una daga, sino que hablando en contra de su carácter; de muchas maneras puede hacerlo.
198A este gladiador, le soltaron a un león, y con la fuerza y el Poder de Dios, mató a ese león con su espada. La gente le aplaudió, fué una valentía. Se pusieron de pie. Le soltaron a otro y él lo mató con su espada. Y luego un hombre entró a la arena, un fornido y alto, pagano Africano. Y este Cristiano tuvo que pelear contra él, aunque no quería hacerlo. Y en la pelea, rumbó al Africano y le puso su espada en su pecho. Por supuesto, el Africano le dijo: "Señor, mátame rápido para no sufrir. No me tortures. ¡Mátame rápidamente!"
199El Cristiano arrojó su espada, se quitó su armadura y se dirigió hacia el emperador. Y le dijo: "Emperador, yo soy un Cristiano. Mi Señor y Salvador nos prohibe quitar la vida uno al otro. Yo mataría a una bestia salvaje, pero no a mi hermano. Yo rehuso matar a un hombre."
200El emperador de Roma y demás, se pararon y dijeron: "¿Tú quieres decir que un esclavo gladiador rehusa obedecer la voz, de Roma?"
201Y le gritaron al Africano: "¡Levántate, toma esa espada y mátalo!" El se levantó, y tomó la espada del Cristiano. El Cristiano, indefenso, abrió sus brazos. Y el hombre lo hirió con la espada; le atravezó su corazón con la espada. Y con estertores de muerte, producido por la sangre borboteando y llenándole sus pulmones, al atravezarle la espada sus pulmones, el Cristiano cayó de rodillas y exclamó: "Señor Jesús, recibe mi espíritu." ¿Y nosotros hablamos de que sufrimos por Cristo? ¿En donde quedará nuestro testimonio, con un hombre como ese? ¡Oh, fe de nuestros padres! Todavía viviendo a pesar de las mazmorras, llamas y espada.
202Ellos eran hombres, pues el sólo confesar a Cristo significaba muerte. ¿Qué les había sucedido? Ellos habían recibido al Testigo. Ellos fueron llenos con el Espíritu Santo. Aquellos primeros Cristianos, no tenían miedo a la muerte. Después de eso, el imperio Romano vió que había algo en ellos. ¿Pero qué fué lo que ellos hicieron? Se denominaron, fueron e hicieron una denominación de ellos, y únicamente los traían a su denominación por profesión, sin haber recibido a este Testigo.
203Y en esto es en donde ellos hoy día están, Luteranos, Bautistas, Presbiterianos y muchos Pentecostales, así llamados, estamos haciendo esta caminata, sin haber recibido al Testigo de Dios. Y el Espíritu Santo es nuestro Testigo. Sí, señor. ¡Cuán diferentes, las iglesias de aquellos días!
204La iglesia de hoy día, dice: "unete solamente a la iglesia." Como el viejo refrán dice, "Cuando un hombre se une a la iglesia, él se pone un saco nuevo." Esto es correcto. Pero cuando él está lleno con el Testigo, ellos ponen a un hombre nuevo en el saco. ¡No es un saco nuevo en el hombre; es un hombre nuevo en el saco! ¡Lo que nosotros necesitamos hoy día, son más hombres en el saco! Me refiero al saco clérigo. Sí, necesitamos ser diferentes.
205La iglesia de este día, está tratando de salvarse ella misma con sus propias obras buenas. "Oh, yo soy un Cristiano, debo de ser muy dulce. Yo debo de hacer esto."
206Pero aquella iglesia primitiva, ¿qué estaban haciendo? Estaban esperando, no tratándo de cambiarse ellos mismos, pero estaban esperando que Dios mismo viniera y los cambiara de ser Fariseos a ser testigos.
207Y lo que necesitamos hoy nosotros, es otra espera en el Espíritu Santo, el Testigo de Dios, que venga y nos cámbie de ser un montón de Fariseos, fríos y almidonados, a ser testigos de la resurrección de Jesucristo. ¡Aleluya! El Espíritu Santo no es un armazón vacío, un lugar en donde la gente va y ...
208Quiero decir, la iglesia no es un armazón vacío, un lugar a donde la gente va, o cuatro grandes paredes, o un edificio, o alguna otra cosa, o algo que valga cien millones de dólares, o alguna otra cosa. Y nosotros estamos gastando todo nuestro dinero en una cosa como esa, invirtiéndo millones y millones y millones de dólares. La iglesia financieramente hablando, está mejor que nunca antes. Pero nosotros compramos edificios. Me di cuenta que una gran organización está invirtiéndo seis millones de dólares, por allá en Missouri, un movimiento Pentecostes, en donde reclaman siempre que, "La Venida del Señor está a la mano," otros Pentecostales, han salido de las esquinas de las calles, y cosas así, y ahora ellos están tratando de construir los más grandes edificios y conseguir los predicadores más educados que puedan conseguir.
209Y se están apartando de la plenitud de la llenura del Espíritu Santo, apartándose de la sanidad Divina, apartándose del Espíritu Santo, ¡del Poder!
210Y todo lo que hoy estamos haciéndo, es tratar de competir con los Metodistas. Nos hemos unido hoy a esta gran confederación de iglesias y demás, negando absolutamente nuestra creencia evangélica debido a que nos hemos organizado, nos hemos afiliado. Hoy ellos pertenecen al Concilio de Iglesias. ¡Qué desgracia! ¡Qué desgracia, una cosa como esa! ¡Qué lamentable es esto, mientras vemos las oportunidades para un mundo moribundo, con el comunismo devorándoselo! El comunismo fué levantado debido a las debilidades del Cristianismo, esto es correcto, el así llamado Cristianismo.
211¡Qué oportunidad tiene hoy la Iglesia del Dios viviente de pararse sobre sus pies, con el testimonio del bautismo del Espíritu Santo, y de sacudir a este mundo!
212En la Biblia, en Jeremías, el capítulo cuarenta y dos, ellos pasaron por una condición semejante a la que ellos tienen hoy. Estaban temerosos de que el rey de Babilonia fuera a venir y llevárselos. Y todas las celebridades y los grandes oficiales y demás, no creyeron en los profetas. Ellos decían que sí, únicamente para ser religiosos. Así que llamaron a Jeremías, y pensaron que él era un loco porque lo habían traído de allí del desierto, probablemente estaba arropado con su cobija y su pelo colgándole en su rostro, comiendo hierbas y cualquier cosa que él podía conseguir en el desierto para comer. Se encaminaron a él y le dijeron: "Profeta, pregunta cuál es la voluntad del Señor para nosotros. Dinos qué debemos de hacer. Y nosotros obedeceremos al Señor, sea bueno o malo." El le contestó: "Si es así, yo buscaré al Señor en oración por Udes."
213El salió y pasaron diez días antes que el Señor le hablara.Regresó y los reunió a todos y les dijo: "Yo tengo ASI DICE EL SEÑOR. ¡Oíd pueblo!" ¡Aleluya! "Udes. tienen temor del rey de Babilonia," como nosotros tenemos de Rusia, les dijo: "Udes. están preparándose para huir a Egipto, porque Udes. saben que el rey viene."
214Y nosotros estamos huyendo de una ciudad a otra, tratando de escapar de las bombas atómicas, y estamos construyendo lugares de seguridad y demás. ¿Qué bién va a hacer eso? ¡Deshágase del pecado!
215Jeremías dijo: "Si Udes. se tornan a Dios, le dan el corazón a Dios, tornan sus corazones y guardan Sus Mandamientos y todos Sus estatutos y hacen las cosas que son correctas, entonces no teman al rey de Babilonia."
216¿Saben Udes. lo que dijo el pueblo cuando escucharon al testigo de Dios? Dijeron: "Tú profetizas fálsamente. Nosotros nos vamos a Egipto."
217Cuando ellos llegaron allá, Jeremías recogió dos piedras y las puso en hoyo lodoso y dijo: "Mi siervo el Rey Nabucodonozor, descenderá aquí. ¡Y el tomará la ciudad de todas maneras! Vosotros moriréis bajo espada."
218Hermano, no hay ninguna manera hoy en día, de escapar de esta condenación que le espera a la gente, fuera de un arrepentimiento enviado por el Espíritu Santo, a la manera antigua.
219Yo no tengo nada en contra de mis hermanos. Yo estoy hablando de mi mismo, pero, somos evangelistas. Billy Graham, un gran evangelista, Oral Roberts, un gran evangelista. ellos son grandes hombres. Los apreciamos.
220Pero, no necesitamos evangelistas. ¿Qué están haciendo? Organizando políticos, uniéndo los grupos Metodistas y Bautizas y Pentecostales, para cooperar y mostrar cuán poderosos podemos ser y cuántos podemos juntar. No necesitamos eso.
221Necesitamos una espera en Dios, hasta que el Espíritu Santo venga con Poder y liberación. Necesitamos "salvacionistas," no evangelistas. Necesitamos salvación. ¡Podemos tomar esta montaña! ¿Qué es esa montaña que están construyendo delante de nosotros? 'Ella será como una llanura,' dijo Dios. "¡Permanezcan en la Palabra!" Esto es correcto.
222¡Lo que hoy necesitamos, no es un avivamiento, pero un brote de salvación, como en los días del avivamiento de Welsh! Cuando las gentes en los comercios, llorando entraban en convicción, los grupos de licores clandestinos y los lugares de placeres se cerraron, empezaron a clamar y a orar, esto es lo que necesitamos hoy día. No una reunión de ciento cincuenta mil, como lo hicieron el otro día, algunos de ellos diciendo: "Ave María" y otro diciendo algo más, una oracioncita, y salen de allí y se van a tomar un trago social, y regresan otra vez. Eso no es un día de oración. Necesitamos un día de lloro y lamentación, y esperar hasta que Dios envié el Espíritu Santo, ¡Su Testigo! No un armazón vacío, no una denominación vacía, ¡pero la Deidad en tabernáculo humano!
223Jesús dijo en Marcos 16, que el Espíritu Santo, cuando El viniere, El testificaría en generaciones sucesivas, hasta el fín. El dijo: "¡Estas señales! Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura; estas señales seguirán a los que creen, en Mi Nombre echarán fuera demonios." ¿Por cuánto tiempo estará este Testigo obrando? ¡Hasta el fin del mundo! ¿Por cuánto? ¡En cada generación! "En Mi Nombre echarán fuera demonios. Ellos hablarán en nuevas lenguas. Si cogiesen serpientes, o bebiesen cosa mortífera, no les dañará. Sobre los enfermos pondrán las manos y sanarán." Jesús dijo que el Espíritu Santo que El enviaría, sería un Testigo al final de cada edad, y de generación en generación.
224Ahora, siendo que El dijo eso, ¡nosotros entonces somos Sus testigos! Amen. Para terminar, escuche, ponga toda su entendimiento y escuche mientras finalizo. Nosotros somos Sus testigos, aquellos que han recibido de Su Espíritu.
225Su Palabra testifica que, "En los últimos días, vendría una apostasía y habría una edad de la iglesia, fría, formal y sin poder." Esta es en la que estamos viviendo. Una iglesia que no recibió poder, "Teniendo una forma de piedad, pero negando el Poder, ¡apártese de eso!" El dió como señal, de que, "Vendría el tiempo, cuando un hombre se sentaría en el templo de dios, mostrándose él mismo como que era Dios. El vendría gobernando las naciones." ¡Cuán perfectamente, todas estas cosas han acontecido! ¡Cuán perfecta la Palabra de Dios ha sido!
226Como el rey Nabucodonozor, allá en su tiempo, cuando él soñó aquel sueño, y Daniel se lo intepretó; de cómo aquellos reinos caerían, cada uno de ellos, desde el Babilónico, al Medo-Persa, al Griego, y al Romano, mostrándole, exáctamente la fecha, el año; exáctamente de la manca que Dios dijo que sería.
227¡La Palabra de Dios es un testigo verdadero! Y la Palabra de Dios dice: "Que en los últimos días vendrían tiempos peligrosos y que el corazón de los hombres fallarían de temor, y de la perplejidad de los tiempos y de los conflictos entre las naciones. Y vendría una apostasía de la Iglesia. Y los hombres se levantarían mostrándose ellos mismos como grandes dignatarios y demás, y el poder se apartaría de la Iglesia, y tendrían forma de piedad y negarían el verdadero Poder de Dios." ¡Gente que se uniría a la iglesia! El habló de la iglesia estando en esa condición.
228Nosotros somos testigos de que la Palabra de Dios ha sido cumplida. La iglesia está en esa condición, cada organización esta en esa misma condición en estos momentos. Yo reto a cualquier, hombre que me muestre una organización que esté encendida por Dios, llena con el Espíritu Santo, con señales siguiéndoles. ¡Levántese y nómbrame una, cualquier organización! No hay tal cosa, No está en las páginas. Esto ea correcto todas están sin poder y muertas. ¡Cáptelo!
229Pero también El profetizó que habría una real Iglesia en ese día, una manada pequeña, un remanente. El dijo que sería, y será. "Habrá un pueblo que conozca a su Dios," dijo el profeta, "hará milagros en los últimos días."
230El dijo que habría Luces en el atardecer en el último día. ¡El profeta dijo eso! El testigo verdadero de Dios dijo así, "Habrá Luces en el atardecer." ¿Qué es la Luz del atardecer? Lo mismo que la Luz del amanecer. El profeta dijo: "Habrá un día que no será ni de día ni de noche," un tiempo obscuro como el que tenemos hoy afuera, con sólo la luz suficiente para movernos. Pero dijo: "En el atardecer, habrá Luz." ¿Cómo sería esto? ¡Todos regresarían y tornarían al principio! "Habría Luces brillando en el atardecer del último día."
231El dijo que "Habría un profeta que se levantaría en los últimos días," Malaquías 4, hablando de las señales de los días de Lot y demás, también profetizando para que el pueblo regrese, "¡Regrese otra vez a la Fe de los primeros padres pentecostales! ¡Regrese otra vez a lo original! ¡Regrese a la Biblia! Apartese de la organización y denominación, ¡y regrese a lo primero! Regrese al pentecostés original, al llenamiento original del Espíritu Santo, ¡al Poder original de Dios!" La Palabra testifica que esto sucederá. Habrá Luz al atardecer, El sendero de gloria de seguro encontrarás; El bautismo en agua, es la Luz de hoy, Sepultado en el precioso Nombre de Jesús. Joven y anciano, arrepentíos todos de sus pecados, Espíritu Santo de seguridad entrará; Las Luces del atardecer han venido, Es el hecho de que Dios y Cristo Uno son.
232El Testigo de Dios, el Espíritu Santo, el Espíritu Santo mismo viviendo en nosotros, nunca se afiliaría a una organización. Ud. no puede organizar a Dios. ¡El es Dios! ¿Cómo lo hará? Regresará a la manera como fué en el principio. Regresara al principio, regresará a lo original, allá atrás en donde se originó. Bautizará de la misma manera que ellos lo hicieron. Enseñará el Espíritu Santo, de la misma manera como... ellos lo enseñaron. Enseñarán al pueblo de la misma manera como ellos lo hicieron. Se abstendrá de toda organización como ellos se abstuvieron. Tendrá lugar para todo aquel que venga al igual que ellos lo tuvieron, ellos serán limpios y santos como ellos lo fueron. Serán llenos con el Espíritu como ellos lo fueron. Serán sin temor como ellos lo fueron. Y las mismas cosas que les sucedieron a ellos, les sucederán a estos en los últimos días, en las Luces del atardecer, como lo fué antes. ¡Dios, envía esa Voz, llama!
233Nosotros tenemos toda clase de testigos. Tenemos de todas clases. Tenemos testigos Metodistas, testigos Bautistas, testigos Presbiterianos, testigos Católicos. Voy a predicar el próximo Domingo, Dios mediante, sobre los cuatro diferentes estadios de la iglesias, si es la voluntad del Señor. Tenemos toda clase de testigos hoy día, pero hay un solo Testigo Verdadero.
234La naturaleza todavía testifica de que hay un Dios. El todavía permanece Dios, como lo era, cuando creó el primer árbol. ¿Es esto correcto? (La congregación dice, "Amen."--Ed.)
235Los profetas allá atrás, testificaron y tuvieron la Palabra de Dios, y hablaron la Palabra de Dios, y ella fué cumplida delante de ellos, y Dios dijo: "Si hay uno entre Udes., que sea espiritual o profeta, Yo el Señor me daré a conocer a él, en visiones, le hablaré en sueños. Y si eso que él dice viene a suceder, entonces escúchenlo a él."
236Ese mismo Dios hace la misma cosa hoy en día. Nosotros estamos viendo la misma cosa sucediendo. El habló de que las Luces del atardecer, vendrían, habló de un retorno. "Habría uno que se levantaría y tornaría la Fe de los hijos a la de los padres, antes de que el grande y terrible día del Señor viniera en que ardería la tierra como un horno."
237Y nosotros vemos las bombas atómicas suspendidas allá a lo lejos. Vemos que Rusia explotó la suya, el otro día, cincuenta veces más calorífera y más potente que la de Hiroshima. No en vano el Japón está llorando por paz, ¡suplicando y orando! Recordando Hiroshima cuando se les quemaron sus ojos y sus lenguas, estando cientos de millas de retirados, y está que los Rusos explotaron, era cincuenta veces más poderosa. La radio actividad no cayó sobre América la primera vez que pasó sobre ella pero cuando pase de nuevo caerá sobre nosotros. ¿Refugios para radio actividad?
238Déjeme decirle, es tiempo de la caída, muy bién, ¡la caída de las cosas del mundo! "¿En donde caerás Hermano Branham?" ¡Caeré de nuevo en los brazos de Dios! Esto es correcto. Deje que el Espíritu Santo dé testimonio. El es el Testigo de Dios. Oremos. "¿Donde caeremos, Hermano Branham?"
239Nosotros creemos Esto. Nosotros creemos que la Palabra es la verdad. Lo vemos que es la verdad. Vemos que El profetizó esto para los últimos días. Lo vemos. Vemos Su árbol dando testimonio. Vemos Sus flores dando testimonio. Vemos Su Palabra dando testimonio. Vemos Su Espíritu dando testimonio. "¿Qué debemos de hacer Hermano Branham?"
240Despréndase, despréndase del mundo. Despréndase de las cosas en las que Ud. está metido. "¿En donde caeremos, Hermano Branham?"
241Refúgiese en los brazos de Dios, diga: "Señor, lléname. Lléname, Oh Señor, con Tu Testigo. Permite que el Espíritu Santo sea mi guía. No permitas que cada día diga: "Bién, yo - yo - yo soy un Cristiano, yo debo hacer esto y no debo hacer lo otro. Permíteme estar tan energetizado, con el Espíritu Santo, que mi alma no pueda permanecer quieta." Ud. dice: "Yo tengo miedo al fanaticísmo."
242Ud. nunca se preocupe. Si Ud. cae en los brazos de Dios, no habrá allí, ni una tilo de fanatismo.
243En el avivamiento de Welsh, cuando el gran lider de ese movimiento de Welsh ... ellos le dijeron, "tú vas a tener mucho fanatismo."
244Las únicas palabras que él habló, fueron: "Cálmese y deje al Espíritu Santo que obre como quiera, descanse y deje al Espíritu Santo." Ni una gotita de fanatismo se levantó. No, porque ellos fueron nacidos verdaderamente del Espíritu.
245¡Avivamiento del Espíritu Santo! Oh, Dios, envíalo a mi iglesita, ¡Padre! ¡Envíalo a este pueblo que espera! Mientras cantamos ese himno antiguo, Padre, cuántas veces: En un aposento alto, En unánime fervor, Ciento veinte esperaban La promesa del Señor. Dios, manda Tu gran Poder, Dios manda Tu gran Poder Dios manda Tu gran Poder A cada corazón.
246Dios Padre, de parte de los niñitos, yo tengo dos muchachitas y dos muchachitos en esta audiencia hoy, Señor, son jovenes; Señor, envía el Poder en ellos. Otros hombres y mujeres están aquí también con jovenes, envía el Poder ahorita.
247Madres están aquí sentadas, y padres, tal vez si ellos estuvieran muriéndose hoy, tendrían que cruzar solos el Jordán. Y oh Dios, cuando ellos lleguen a eso, cerca de esa ribera, cuando el aliento ya esté para partir, el relámpago, y la ira de Jehová esté sobre un cuerpo pecador que ha sido nacido en pecado, y las olas se rompan al golpear, y los relámpagos truenen y esas grandes olas, y los vados peligrosos. Oh Dios, permite que ellos se anclen en estos momentos en Jesús, para que cuando ese tiempo venga, sepan que hay una ancla que sostiene, que los guiará a través de todo vado peligroso. El relámpago ni nada los pueden hacer naufragar. Ellos están salvos en Jesús. Concédelo, Señor.
248Ten misericordia de nosotros. Perdona nuestros pecados. Concédelo, Señor. Llénanos con el Espíritu Santo.
249Permite que no sólo estemos satisfechos, Señor, con unirnos a la iglesia y con tratar de ser un Cristiano, con nuestro propio esfuerzo, tratando de manufacturar algo, diciendo: "Bién, me afilié a la iglesia y ahora la gente espera de mí que yo sea un Cristiano. Por lo tanto, yo no tengo que hacer esto y no tengo que hacer lo otro ya más, porque yo soy un Cristiano." ¡Oh Dios, has que nos alejemos de esa condición Farisea; Dios, ese montón de hipócritas! Oh Dios, de alguna manera permite que el Espíritu Santo hable lo que quiero decir, Señor. Yo no encuentro palabras para expresarlo. No queremos ser Fariseos manufacturados.
250Dios llénanos con Deidad. Llénanos con el Poder y con energía, hasta que nuestras almas estén en fuego, hasta que nuestra fuerza sea El. Nuestro testimonio sea Dios. Nuestras palabras sean las de El. Los Diablos temblarán. El mundo se sacudirá y se estremecerá bajo el impacto de él, Señor, ¡si tan sólo Tu encuentras gente que esté dispuesta a esperar en Ti! Los que esperan en Jehová, sus fuerzas renovarán, Alzarán sus alas como aguilas, Correrán y no se cansarán, andarán y no desmayarán; Enséñame Señor, a esperar. . Enséñame a esperar cuando los corazones estén en fuego, (Hablan de un gran avivamiento que ha recorrido todo el país, ganando miles y miles, y demás, Señor, cosas muy floridas.) Humilla mi orgullo, déjame invocar Tu Nombre; Guarda mi fe renovada, mis ojos en Ti, Permíteme ser en esta tierra lo que Tú quieras que Yo sea, Señor.
251Permítenos que consagremos nuestras débiles barquillas, en esta mañana, este pequeño tabernáculo de carne de ignominia del cuál pensamos tanto, y trabajamos muchos días para guardarlo en un lugar confortable, y vivimos en buenos hogares y tenemos buenos carros. Y Oh Dios, y nosotros ponemos nuestros ojos en eso y los quitamos de este gran rescate. Oh Dios, permítenos hacer a un lado estas cositas frágiles, saber que las vamos a dejar aquí en la tierra. Busquemos ese tesoro Celestial, ese Espíritu Santo, ese Testigo del Dios verdadero.
252El éxito nunca dá testimonio de Dios. El Espíritu dá testimonio de Dios. Sin importar si nuestras denominaciones crecen, sin importar si nuestra iglesia crece, sin importar si tenemos muchos miembros, o si vestimos bién, o manejamos buenos carros, o comemos buena comida, ¿qué importa eso? Tenemos que dejarlo. ¿Qué beneficio le habrían hecho a mi propia madre el otro día, cuando ella estaba agonizando? Yo me doy cuenta Señor, que estas cosas no cuentan para nada.
253Has que nuestros ojos estén puestos en Jesús y en el Espíritu Santo, y permite que El venga a nuestros corazones y de testimonio. Has que nosotros seamos Sus testigos, Señor. Permite que nos páremos en esa condición, Padre, y demos testimonio.
254Sobre el púlpito en esta mañana, están un puñado de pañuelos, provenientes de gente enferma y afligida. Dios, permite que el Dios que me dió este Mensaje ayer, permite que el Dios que habló a través del Hermano Higginbotham en esta mañana y que lo predijo, permite que el Dios quien mostró las visiones, ¡hable!
255¡Yo desafío a todo diablo, y tomo esta montaña, por fe! ¿Quien eres Tú, gran montaña de enfermedad, que te paras delante del Señor? Tú vendrás a ser como una llanura. ¿Quien eres tú río, quiero decir, mar de muerte, que osas pararte aún estando muerto delante de Dios? ¡Abre camino, porque venimos pasando! Nosotros vamos a la tierra prometida.
256Sana a cada uno de estos, Señor. Sana a cada uno que está aquí presente y que está enfermo.
257¿Quien eres tú enfermedad? ¿Quien piensas tú que eres? Satanás, ¿quien reclamas tú ser? Cada reclamo que tú tienes fué cancelado en el Calvario. Tú eres un mentiroso. Tú no tienes derechos. Te desafiamos en el Nombre de Jesucristo, como un cuerpo lleno con el Espíritu Santo. Y permite que el Dios que me ha guiado a través de toda mi vida, el Dios Quien me da las visiones y habla Sus Palabras que vienen a suceder, permítelo que por el Nombre de Jesucristo, quite toda enfermedad de este pueblo, en esta mañana.
258Te dijiste: "Habla, y no dudes, creyendo que todo lo que has pedido vendrá a suceder, y tú tendrás lo que has pedido." ¿Quien dijo eso? El Testigo de Dios dijo eso.
259Y yo soy testigo en esta mañana de que esa Palabra es verdadera, Satanás, tú tienes que irte.
260Toda persona aquí, podría ser sana en estos momentos, el Poder de Dios ha venido sobre ellos, ¡sana a cada uno! La fe, la fe, esa verdadera fe, no eso de "espero que 'sea así," no eso de hacer el bién, pero ese mismo Dios que habló la Palabra, caiga sobre este pueblo! Llénalos con fe, llénalos con el Espíritu Santo. Llénalos y hazlos testigos, Señor para que nosotros en este lugar, podamos ser un testigo para Ti, un testigo en el que Tú vivas; un Testigo verdadero.
261En esta noche participaremos de la comunión, tomaremos las partículas, pequeñas porciones que representan el cuerpo de Nuestro Señor Jesús, y beberemos Su Sangre.
262Dios, limpia nuestros corazones pecadores Yo clamo por mí y por esta iglesia. Somos débiles, Señor. No somos dignos. Somos una iglesia que profesa y no hemos ejercitado las cosas que hemos reclamado. No hemos permitido que el Espíritu Santo nos tome por completo. Somos pecadores; con esto queremos decir Señor, que estamos dudando, tenemos miedo.