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~ LA REINA DE SABA ~
1Permanezcamos de pie por un momento mientras oramos. Inclinemos nuestros rostros. Nuestro misericordioso Padre Celestial, te damos gracias por este gran privilegio de acercarnos a Tu Trono de misericordia otra vez esta noche en el Nombre Todosuficiente de Jesús Tu Hijo. Te damos gracias porque tenemos la seguridad perfecta que si pedimos algo en Su Nombre, nos será concedido. Así que hay muchos aquí esta noche que están necesitados; están enfermos en el cuerpo. Algunos de ellos están enfermos en el alma. Y te pedimos, Padre, que Tú suplas todo de lo que tengan necesidad: la salvación de sus almas por encima de todas las cosas, y la sanidad para los enfermos, gozo para aquellos que están tristes, esperanza para aquellos que están sin esperanza. Concédelo, Señor. Y cuando el servicio termine esta noche y nos vayamos a nuestros diferentes hogares, lugares de habitación, que digamos como aquellos que iban a Emaús aquel día: “¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino?” Porque lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén. Se pueden sentar.
2Es todo un privilegio el estar de nuevo esta noche en este Auditorio Municipal de Long Beach. Han pasado varios años desde que estuve aquí, como en el año ’46 o ’47, más o menos por allí. Yo creo que seguí el servicio de un gran siervo del Señor, el Doctor Charles Fuller, que solía tener “La hora de avivamiento chapado a la antigua”; lo empezó y fue creado aquí; un gran siervo del Señor. Yo oí que él ya no tiene sus servicios aquí. Yo siempre quise conocer al Hermano Fuller; nunca tuve ese gran privilegio.
3Yo recuerdo cuando llegué a Suráfrica hace como unos siete u ocho años, la audiencia era de como unas doscientas cincuenta mil personas. Uds.... Algunos de Uds. gente de Long Beach nunca se pudieran imaginar cómo ellos me dieron la bienvenida cuando llegué a la plataforma. Ellos cantaron como en quince lenguajes diferentes, todos armonizando: Luz del sol Celestial. Ellos estaban cantando: Luz del sol Celestial, la cual creo yo, era la alabanza de tema del Doctor Fuller. Y siempre pensé que si yo lo conociera, me gustaría decirle eso, que sus mensajes habían llegado hasta–hasta muy allá en Suráfrica. Y esa gente preciosa lo amaba y lo conocían y sabiendo que yo era americano, cantaron: Luz del sol Celestial o Luz del sol, de la manera que sea. Y ellos estaban cantando todos juntos en quince lenguajes diferentes. Ahora, Uds. nunca... Pero todos armonizaban perfectamente, el Espíritu Santo... Cuando la gente se une y el amor de Dios se empieza a mover sobre ellos, no hay fricción, todo es un solo gran cuerpo moviéndose junto. El Doctor F.F. Bosworth, el cual es uno de los administradores, él se quedó... él dirigía sinfonías, y llevaba la Dowie, la banda de setenta y cinco piezas, al Auditorio del Madison Square Garden en los días del Doctor Alejandro Dowie. Y él dijo que él había instruido al coro. Y uno encontraba a alguien unas cuantas octavas (o como Uds. lo llaman) alto, y algunos muy bajo. Pero dijo que en aquellos nativos paganos, nativos genuinos, que no sabían cuál era la mano derecha ni la mano izquierda, y que estaban en guerra uno con el otro, y que los tuvieron que separar en tribus, sin embargo no estaban ni una octava fuera en lo absoluto, cada uno armonizando juntos en Luz del sol Celestial. Si alguien conoce al Hermano Fuller, díganle eso de mi parte. Me imagino que quizás nunca lo llegue a ver. El es un hombre ocupado, a mí no me gusta quitar el tiempo. Pero de seguro lo conmovería.
4El Evangelio, y todavía en su simplicidad, es la atracción más grande que el mundo alguna vez haya conocido. Jesús dijo cuando El estuvo aquí en la tierra: “Si soy levantado, atraeré a todo hombre a Mí”. Negro, blanco, amarillo, moreno, cualquiera que sea su color o raza, el Evangelio todavía se mantiene siendo el centro de atracción para todo hombre y para toda mujer. Y yo sí creo que nuestras iglesias deberían estar un poquito más avanzadas en el Evangelio que lo que estamos. Yo pienso que nosotros contribuimos a eso (yo contribuyo, y si estoy equivocado pido que el Señor me perdone)... yo pienso que tratamos de mirar mucho hacia atrás a lo que alguien más ha hecho, o dicho, en lugar de mirar hacia adelante a Cristo. El es nuestro Líder. Hace unos cuantos cientos de años, pueda que esté errado en esta referencia, pero yo diría que hace trescientos años, creo yo hubo un científico en Francia que trató de tomar una pelota y girarla alrededor de la esfera terrestre, o algo así. Pudiera haber sido ciento cincuenta años. El la giró alrededor de la esfera terrestre y... con la velocidad, y él reclamaba que si algún vehículo sobre la tierra alguna vez se moviera a la velocidad terrífica de treinta millas [48 km.–Trad.] por hora, la gravitación–la gravitación perdería su atracción, y saldría volando de la tierra. Ahora, eso fue científicamente probado en aquel día. ¿Piensan Uds. que la ciencia miraría al pasado y diría... a eso? Seguramente que no. Yo vi en donde ellos tienen un avión ahora (se me olvida), que alcanza una velocidad de cinco mil millas [8,000 km.–Trad.] por hora, o algo así. Y ellos aun no se detienen allí; ellos siguen adelante, adelante. Pero nosotros los Cristianos, y nosotros los clérigos y ministros, tratamos de mirar al pasado a nuestras escuelas y ver lo que el Sr. Moody dijo al respecto, lo que el Sr. Sankey dijo, o–o Finney, o Knox, o Calvino, o cualquiera de esos. Miren, ellos fueron grandes hombres en su día. Pero, ¿ven?, nosotros siempre estamos mirando al pasado; miremos hacia adelante. ¿Ven? Nosotros tenemos recursos ilimitados.
5Ahora, la ciencia únicamente puede escalar a una determinada altura, luego lo tienen que dejar, retroceden. El árbol del conocimiento únicamente produce tanto. Y eso fue puesto ante nosotros en el huerto del Edén. Y un ser humano está inclinado a vivir de ese árbol del conocimiento. Pero nunca fue el plan de Dios para nosotros que nosotros vivamos de ese árbol del conocimiento. La primera ocasión que el hombre dio una mordida del árbol del conocimiento, él se separó de su compañerismo con Dios. Cada vez que él da una mordida de ese árbol, él mismo se destruye, continuamente. El mordió la pólvora, y miren lo que eso hace: mata a su compañero. Mordió los automóviles, y eso mata más que la pólvora. Ahora, él tiene una bomba atómica y de hidrógeno. Todavía está comiendo de ese árbol del conocimiento, hasta que finalmente lo enviará a su destinación.
6Pero el Arbol de Vida que él dejó voluntariamente, para así comer del árbol del conocimiento, entonces allí es en donde él se va solo. Yo creo que la ciencia ahora... Yo fui puesto a prueba con uno de esos medidores de pruebas en mis brazos, tocante a esta Luz, el Angel del Señor. Y la fotografía fue tomada científicamente de Ella; Uds. la tienen aquí ahora (ha sido fotografiada por todo el mundo en diferentes lugares), una fotografía de la misma Columna de Fuego que siguió a los hijos de Israel, científicamente probada. George J. Lacy, el director del F.B.I, para huellas y documentos (¿ven?), la examinó para ver si era auténtica. El dijo: “No es psicología”. El dijo: “El ojo mecánico de la cámara no toma psicología”.
7Ahora, en lugar de avanzar y ver lo que Dios prometió, miramos al pasado y vemos lo que dijo algún hermano que vivió antes de nosotros. No miremos al pasado; miremos hacia adelante, mantengámonos moviéndonos hacia adelante, hacia adelante. Nosotros tenemos recursos ilimitados. Jesús dijo en San Marcos 11:23: “Cualquiera... Bueno, si tú dices a este monte: ‘Quítate’, y no dudas en tu corazón, sino crees que lo que tú has dicho será hecho, lo que digas te será hecho”. Un... Sin–sin condiciones, es... no es... es sencillamente ilimitado. “Todas las cosas que tú desees, cuando ores, cree que tú las recibes; tú las tendrás”, lo que sea, sanidad Divina, gozo, paz, todo. Ahora, Uds. dicen: Hermano Branham: ¿qué si nosotros pedimos algo que... para que sea quitada la vida de alguien o alguna cosa mala”. Bueno, Uds. no pudieran realmente tener fe Cristiana para una cosa como esa. Se necesita un Espíritu Cristiano para pedir cosas Cristianas, para recibir cosas de Cristo. Uds. deben tener....
8Siempre recuerden, iglesia: las Palabras de Dios son Verdad. Yo creo que la correcta actitud mental hacia cualquier promesa Divina de Dios la traerá a cumplimento, si Uds. la pueden mirar en la manera correcta. Pero recuerden: este ha sido mi–mi estándar en mi vida. Yo he tratado de hacer esto. La primera cosa: yo me quiero dar cuenta si es la voluntad de Dios o no. Que... Entonces me doy cuenta que es la voluntad de Dios. La cosa siguiente es mi objetivo y mi motivo al hacerlo. Entonces si es la voluntad de Dios, y mi objetivo está correcto, y mi motivo está correcto, yo tengo fe que será hecho. Porque, primero, es la voluntad de Dios y yo tengo... y mi objetivo es para glorificarlo a El, y mi motivo es darle a El toda la gloria. ¿Ven? Así que no hay motivos egoístas al respecto. Si Uds. tienen un motivo egoísta, no funcionará. Si el objetivo de Uds. es de ganar dinero para Uds. mismos o algo, bueno, Uds. nunca tendrán éxito. Y entonces, tratar de hacer algo fuera de la voluntad del Señor, no funcionará para empezar. Así que hay fe genuina, pero Uds. deben entrar en el verdadero canal de Dios para tener esa fe genuina. Hay fe humana, por lo tanto hay fe de Dios. Y Uds. deben tener una fe piadosa para creer. Miren, entonces para tener fe piadosa, Uds. deben tener la mente de Cristo en Uds. Entonces así es como Dios le proyecta a uno visiones, revelaciones, y todas estas cosas; vienen por la mente de Cristo estando en Uds. ¿Lo captan? “Que la mente que estaba en Cristo esté en Uds.”
9Bueno, me conmueve esta noche (otra vez lo digo) estar de nuevo aquí en Long Beach después de muchos años. Yo recuerdo cuando primero vine aquí, que había mucha duda tocante al ministerio. Yo casi era el único en el campo en ese tiempo teniendo campañas de sanidad. Yo recuerdo cómo fue tan criticado. Y yo recuerdo la noche cuando me fui de aquí, y escuché el mensaje conmovedor del Doctor Fuller. Me senté allí esa tarde y oí su grande, poderoso y conmovedor mensaje de enseñanza. Yo vi su audiencia salir, gente fina, inteligente, gente de apariencia amable y limpia, los vi a todos ellos salir del edificio. Esa era su audiencia. Ahora, ahí iban entrando los míos con camisas de fuerza, sillas de ruedas, y... Yo pensé: “Hay mucha diferencia...?... fe (¿ven Uds.?), uno tiene que saber”. Pero fue un desafío para la Palabra de Dios, la cual Dios había prometido, que era verdad y El la respaldaría. Yo he estado alrededor del mundo con este Mensaje; en ninguna ocasión Dios me ha fallado. Y después de como unos catorce años desde que estuve aquí, yo me paro esta noche con el mismo mensaje para Long Beach, que tenía cuando vine aquí: “Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y por los siglos”. ¿Ven? El no ha disminuido ni una pizca. El nunca me ha fallado. Yo me he parado delante de hechiceros y de demonios, y ellos bebiendo sangre en un cráneo humano y clamando al demonio y desafiándolo a uno allí. Y yo nunca he visto una sola ocasión en la que se hizo el desafío y que Dios no haya venido a la escena y hecho una gran cosa. Yo–yo desafío la fe de Uds. esta noche a que crean al Señor Jesús.
10Hemos tenido una gran semana, o mejor dicho, dos semanas, con el Hermano Buntane de la iglesia de la Asamblea de Dios aquí en la ciudad. Yo he aprendido a amar al Hermano Buntane, como únicamente un hermano pudiera amar a otro. Yo casi no lo conocía cuando llegue aquí. Yo había oído de su padre valeroso en Canadá, quien es un gran hombre, un siervo de Cristo. Y luego conocí a su hermano, tuve ese privilegio. Yo conocí a otros hermanos aquí y tuve compañerismo con ellos. ¡Un buen cantar! ¡Ministros finos! La damita que acaba de cantar, la Srita. Piper, creo que ese es su nombre, una voz encantadora. Debería cantar todo el tiempo para Cristo, en todas partes. Todas estas cosas deberían estar obrando, pues es un poquito más tarde de lo que Uds. piensan. Yo creo que estamos cerca de....
11¿Estoy parado muy cerca del micrófono? ¿Me pueden oír mejor si me retiro así? ¿Está mejor así? Yo no... Yo quiero que Uds. oigan lo que yo hablo, pero no quiero que mi voz haga eco. Ahora, la acústica aquí por lo general es muy buena; fue buena la última vez que estuvimos aquí. Me gustaría regresar en alguna ocasión, si le agradaría a Dios, la voluntad de Dios, y le agradaría a la gente, y quizás obtengamos un lugar como este. En lugar de sólo tener una sola iglesia como patrocinadora, tener a todas ellas patrocinando. Y entonces pudiéramos venir aquí para unas reuniones extensas. Yo pediré eso si Uds. piden lo mismo. Y entonces–entonces quizás las pudiéramos planear con mucha anticipación, al grado que los... pudiéramos llamar a los preciosos síndicos, o quienquiera que sea, los supervisores de este auditorio, siendo que ellos están edificando aquí uno mucho más grande que éste, para que lo pudiéramos usar para una reunión de diez días o algo. Yo creo que sería maravilloso venir. Cualquier cosa que sería para agradar, o para hacer algo para Dios.
12Y ahora, cuando yo mencioné hace unos cuantos momentos de las Asambleas de Dios, miren eso sólo es una sola iglesia denominacional. Nosotros no... Por lo que a mí respecta, como todos saben, yo fui ordenado como de unos veintiún años de edad, y de eso hace como unos treinta y un años, en la iglesia Bautista Misionera. De lo cual yo no tengo nada malo que pudiera decir de la iglesia Misionera Bautista, o de ninguna otra denominación. Yo he tomado esta posición, que si.... La iglesia Católica, un Católico, un Católico romano, u ortodoxo, o lo que pueda ser, si él está confiando en la iglesia Católica para la salvación, la persona está perdida. Si el Bautista está confiando en la iglesia Bautista para la salvación, él está perdido. Si el Pentecostal está confiando en la iglesia Pentecostal para la salvación, él está perdido. Pero si el Católico, el Pentecostal, o el Bautista, el Presbiteriano, o lo que sea, si él está confiando solemnemente en Jesucristo, él es salvo. Porque “por fe sois salvos, y esto es por gracia”. ¿Ven? Los Católicos pueden ser salvos, los Bautistas pueden ser salvos, los Pentecostales son salvos porque todos aceptamos lo que Cristo hizo por nosotros. Correcto. Es nuestra propia fe personal en una obra terminada que Cristo hizo por nosotros. Y por lo tanto, yo nunca he trazado un límite denominacional ni he puesto una barrera. Yo he tratado de extender la mano, y tomarlos a todos ellos en mis brazos y apuntarlos hacia la cruz. Y eso es... “Amado Cordero inmolado, Tu preciosa Sangre nunca perderá Su poder, hasta que toda la Iglesia redimida de Dios sea salva para no pecar más. Desde que por fe yo vi ese torrente que Tus heridas fluyentes suplen, amor redentivo ha sido mi tema, y lo será hasta que muera”. Ese es mi–ese es mi lema, yo diría. Y luego el que sigue es: “Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y por los siglos”.
13Gracias a todos Uds. por toda su bondad y misericordia, y las manos generosas que han estrechado las mías, y–y las cosas bondadosas que Uds. han hecho, y sus cartas. Y las contestaremos tan pronto como podamos. Y los trocitos de tela por los que yo he orado, muchos de ellos no los he enviado todavía. Y si Uds. quieren uno, es absolutamente gratis, sólo escríbanme a Jeffersonville, Indiana y yo les enviaré uno. Sólo si Uds.... Apartado Postal 325. Pero si a Uds. se les olvida eso, sólo escriban Jeffersonville, Indiana. Es una ciudad pequeña como de unos treinta y cinco mil, y nuestro correo es excelente.
14Miren, yo no estoy tratando de conseguir sus domicilios, pues–pues no tengo programas en lo absoluto. Yo no tengo nada, ni programas. Tenemos libros, pero esos libros nosotros los compramos de alguien más para traerlos a las reuniones. Yo no tengo programas de radio, ni de televisión, ni algo más. Yo no estoy bajo obligación a nada ni a nadie, sino a Dios. ¿Ven? Porque yo puedo ir a una iglesia pequeña o grande. Yo no tengo que tener una cierta cantidad de dinero; no hay nada designado. Yo tengo cincuenta y un años de edad, he estado predicando por treinta y un años y nunca levanté una ofrenda en mi vida. Correcto. Yo–yo no tengo dinero ligado a esto en lo absoluto. La gente me da cositas para que pueda vivir, y para ayudar a sustentar el ministerio, lo cual lo aprecio. Eso va al fondo de mi iglesia. Yo mismo recibo cien dólares a la semana para mi sustento. Y fuera de eso, bueno, eso es todo lo que yo tengo. Eso es–eso es todo lo que yo necesito. Y yo–yo no creo que el Evangelio de Cristo fue hecho para comercializarse. Yo creo que no se debe hacer eso. Y yo no creo que–que los siervos de Cristo deberían tratar de ser exhibicionistas. Yo creo que ellos deben ser humildes, que tomen el lugar de Cristo, quien nosotros... Su Vida en nosotros lo representa a El ante el público.
15Ahora, nos damos cuenta que El dijo: “Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar Su cabeza”. El no tenía que estar de esa manera. Yo pienso que las Palabras más dulces en la Biblia, unas de ellas, son: “Padre, por ellos Yo mismo me santifico”. El tenía derecho a tener una esposa; El tenía derecho a tener un hogar. El tenía derecho a tener los–los placeres de la vida, como nosotros los tenemos, cuando menos las comodidades de la vida. Pero se estaba santificando El mismo porque estaba instruyendo a doce hombres que conmoverían al mundo con el Evangelio. Y si El pudo hacer eso, cuánto más nosotros mismos nos deberíamos santificar. ¿Ven? Ahora, oremos una vez más antes de acercarnos a la Palabra del Autor; acerquémonos a El una vez más en oración.
16Señor, es Tu Palabra. Pedimos que Tú la hagas real a nosotros esta noche. Ahora, sabemos que está escrito que “no sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios”. Y mientras leemos Tu Palabra, sabemos que no fallará. Nuestras palabras fallarán porque somos mortales y somos finitos. Pero Tú eres infinito y el Dios Eterno inmortal. Y mientras me acerco a Tu Palabra, yo me acerco a Ella bajo ese tipo de fe, que Tus Palabras no pueden fallar. Y entonces si yo leo esta Palabra, la gente que se ha reunido aquí esta noche al irse a casa, ella pueda a lo menos decir que oyeron algo Eterno, porque era Tu Palabra. Entonces, Padre, si el Evangelio vino no únicamente por el oír de la Palabra... la fe vino por eso, pero el Evangelio vino para manifestar o demostrar el poder del Espíritu Santo que está en la Palabra. Pues: “En el principio era la Palabra, y la Palabra era con Dios, y la Palabra era Dios. Y aquella Palabra fue hecha carne y habitó entre nosotros”. Y luego somos enseñados allá en el Libro de Hebreos que la Palabra de Dios es más cortante que toda espada de dos filos, partiendo aun los tuétanos del hueso. Y la Palabra de Dios es un discernidor de los pensamientos del corazón. Los intentos de nuestro corazón y mente, la Palabra de Dios lo puede revelar. Porque el Cristo Viviente, quien es la Palabra Viviente, entra en nuestras almas vivientes, y revela los secretos del corazón, pues El es la Palabra. Que la Palabra hable, Padre, y que la meditación de nuestros corazones sea grata a Ti, oh Señor. Porque te lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
17En el Libro del Evangelio de San Mateo, el capítulo 12, el versículo 42, leemos esto para una porción... para un texto. La reina del Sur se levantará en el juicio con esta generación, y la condenará; porque ella vino de los fines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón, y he aquí más que Salomón en este lugar. Jesús en las lecturas previas de esta... Yo quisiera que cuando se vayan a su casa, leyeran este glorioso capítulo. Y Jesús los había estado reprendiendo y amonestando porque ellos no le habían creído a El. El vino, dijo El, en el Nombre de Su Padre, y ellos no lo recibieron. El dijo: “Si otro viniere en su propio nombre, a ése recibiréis”. Y eso es correcto. Venimos y formamos nuestras iglesias y tenemos nuestras denominaciones, y ellos–ellos están listos para decir: “Sí, yo–yo–yo–yo pertenezco a la Bautista, a la Presbiteriana”. Uds. reciben eso fácilmente. Pero para recibir a Jesús, ¡no!, ellos no lo quieren a El.
18Miren, El dijo: “Yo vine...” Y cuando El vino, la gente no lo reconoció. El vino exactamente de la manera que la Escritura dijo que El vendría. El vino y El era el Mesías judío. Y no únicamente el Mesías judío, sino que El era la Simiente prometida de Abraham, la que hemos tomado durante toda la semana de estudio, y... allí en la iglesia. “Y a lo Suyo vino, y los Suyos no le recibieron”. Y El mismo se había presentado a los Suyos. Y El vino a Israel, la cual era la–la iglesia de Dios, y la gente de Dios, y la nación de Dios. “Y a lo Suyo vino, y los Suyos no le recibieron. Mas a los que le recibieron, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios, a los que creen en Su Nombre”.
19Ahora, nos damos cuenta que había tres clases de gente. Nosotros provenimos de los tres hijos de Noé: Cam, Sem y Jafet. Y había... Esos eran judíos, gentiles, y samaritanos. Si Uds. se fijan: a Pedro por revelación le fueron dadas las llaves del Reino, porque Dios sabía que él tenía la revelación de la Escritura. Pues El les preguntó a Sus discípulos como grupo: “¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre?” Y uno contestó: “Tú eres Elías”. Y el otro dijo: “Tú eres el profeta”. Y uno dijo: “Moisés”. El dijo: “Y vosotros, ¿quién decís que soy Yo?” Y Pedro dijo: “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios Viviente”. Y Jesús dijo: “Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los Cielos. (¿Ven?, era una revelación). Y sobre esta roca edificaré Mi Iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra Ella”. ¿Ven? Fue una revelación directa que se le había hecho saber al apóstol, de que El era el Hijo de Dios. Ahora, si la Iglesia de Dios todavía existe, entonces aquellos entraron en la Iglesia ahí por revelación espiritual, porque así es cómo nosotros entramos en la Iglesia. Pero muchos de nosotros tratamos de entrar por medio de una teología doctrinal, y esto y lo otro, y está bien. Lo cual, yo no hablo nada en contra de eso. Pero yo estoy tratando de diferenciar entre lo que realmente es Verdad y lo que es parte de la Verdad. La revelación que Dios les revela a Uds. que ese es Su Hijo quien murió en lugar de Uds., entonces esa es la revelación, de quién es El.
20Ahora, Jesús había venido y El le había probado al pueblo por todos los medios que la Escritura había dicho, que El era el Mesías que estaba... que esperaban que viniera. Ahora, muchos de ellos habían llegado a una conclusión errada de Su Venida, y esa era la razón que El fue malentendido. Perdonen la expresión, pero esa es la razón que esta noche El es malentendido. Ellos llegan a una conclusión errada de lo que El es. Miren, creo que mientras yo estaba parado allí, oí a mi asociado aquí, leer la Escritura de... diciendo que el lema de la campaña siempre es: “Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y por los siglos”. Y él lo citó de Hebreos 13:8, que dice: “Jesucristo es el mismo, ayer, hoy, y por los siglos”. Ahora, cuando El vino, ellos... el–el gran grupo de Israel ciertamente estaba con los ojos bien abiertos esperando el Mesías, pero ellos lo estaban esperando de la manera que ellos habían sido enseñados que El vendría. Bueno miren, cualquier mente espiritual, o aun una persona con mente intelectual, sabría que El no vino contrario a las Escrituras. El había venido contrario al entendimiento de ellos de las Escrituras, pero no contrario a las Escrituras. Pero ellos habían sido enseñados por sus maestros de tal manera, que los maestros tenían–tenían el concepto errado de El. Y que no lastime los sentimientos al decir esto, pero tal vez pudiera ser de esa manera otra vez. Uds. saben que si El es el mismo ayer, hoy, y por los siglos, entonces El probablemente vendrá un poquito diferente a como estamos esperando que El venga. Eso únicamente es una–una manera lógica, sensata de acercarnos a tal pensamiento, creo yo, en este día.
21Ahora, entonces vemos que cuando El vino, el Mesías debía ser (de acuerdo al profeta Moisés, quien realmente fue el que predijo Su Venida y dijo: “Profeta de en medio de ti como yo, te levantará Jehová tu Dios”)... Ahora, cualquier buen teólogo hubiera sabido que ese Mesías tenía que ser un profeta, o que Sus–o Sus atributos que le seguían a El serían proféticos, porque a Israel siempre se le ordenó que creyera a sus profetas. A ellos siempre se les fue ordenado. Pero tenemos que tener esto bajo consideración también, que no todos pueden venir a Cristo. Pues El dijo: “Ninguno puede venir a Mí si Mi Padre no le trajere. Y todo lo que el Padre me da, vendrá a Mí”. Miren a los millones que recibieron... que no le recibieron en aquel día y la minoría que sí lo recibió a El. Miren, coloquemos eso en este día de hoy, y mirémoslo cara a cara de la manera que debería ser.
22Ahora, vemos que cuando vino El, sí hizo la señal del Mesías. Y muchas veces durante toda la semana hemos tratado de producir eso y mostrarlo vez tras vez, y vez tras vez, y desde Génesis hasta Apocalipsis lo encontramos. ¿Es correcto eso, hermanos, esta semana? De que lo que el Mesías sería... [Porción sin grabar en la cinta–Ed.]. El fue ungido; el profeta siempre tiene la Palabra del Señor, un verdadero profeta. ¿Ven? El profeta dijo que “tienen ojos y no pueden ver”. Ellos no podían ver los milagros. “Ellos tienen oídos y no pueden oír”. ¿Ven? Isaías así lo dijo. Así que sabemos entonces que–que ellos tenían que ser de esa manera. No que Dios se propuso que fuera de esa manera, pero por Su previo conocimiento El sabía que sería de esa manera, pues El es infinito. Así que si El es infinito, El sabía el fin desde el principio. Y esa es la razón que El podía predecir el fin desde el principio. El sabía porque El era Dios. Y si El no es infinito, entonces El no es Dios. Pero sabemos que El sí es infinito y nosotros somos finitos. Nos confundimos tanto y nos establecemos en que estamos correctos, entonces Dios con Su mente infinita pasa muy por encima de eso. “Mis pensamientos son más altos que vuestros pensamientos, dijo Dios”. Sus caminos son más altos que nuestros caminos. Así que nos debemos someter a Su camino.
23Ahora, hemos oído de toda clase de cosas sucediendo. Hemos oído de los Elías, hemos oído de las vírgenes Marías por todo el país. Y hemos oído de toda clase de sensaciones y cosas como esas. Lo cual yo–yo no estoy aquí para hablar en contra de eso. Yo estoy aquí para decir que cualquier ángel de Dios, o cualquier mensajero de Dios, se debe quedar estrictamente en la Palabra de Dios. En el Antiguo Testamento ellos tenían una manera de darse cuenta si era la Verdad o no. Ellos tenían en sus leyes Mosaicas lo que ellos llamaban el sacerdocio Aarónico, y entonces... el sacerdocio Levítico, quise decir, y Aarón era el sumo sacerdote cargando el pectoral en su pecho, las piedras de nacimiento de cada patriarca. Ellos colgaban ese pectoral, y era llamado el Urim y Tumim. Y cuando un profeta profetizaba, si él iba ante el Urim y Tumim y daba su profecía, o daba su sueño, y esas luces sobrenaturales no reflejaban en una conglomeración de luces, entonces a mí no importa cuán bueno sonaba, estaba incorrecto. Ellos lo rechazaban. Todos los buenos maestros saben eso, que ellos–ellos lo rechazaban. Tenía que testificar ante el Urim y Tumim. Y ahora, por supuesto cuando ese sacerdocio finalizó, entonces hubo otro sacerdocio que entró, el cual era según el orden de Melquisedec. Ahora, miren, hoy día no tenemos las piedras de nacimiento de los patriarcas, pero sí tenemos un Urim y Tumim. Y esa es la Biblia de Dios. Jesús dijo: “Cielos y tierra pasarán, mas Mi Palabra nunca pasará”. Y en el Libro de Apocalipsis, el cual es la revelación de Jesucristo, El dijo: “Si alguno añadiere o quitare de El, Dios quitará su parte del Libro de la Vida”. Esta es el Urim y Tumim. José Smith se encontró con un ángel; no era Escritural. Miren, si cualquier ángel o cualquier cosa que sea contraria a la Palabra de Dios... esta es la completa revelación de Jesucristo. Así que por lo tanto, quédense con Ella.
24Entonces, Jesús dándose El mismo a conocer a Sus hermanos al hablarle a Simón y decirle quién era él, y quién fue su padre, Simón reconoció inmediatamente que El era el Mesías. ¿Creen Uds. que Dios antes de la fundación del mundo sabía que esa cosa sucedería así? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. Jesús así lo dijo. El lo sabía antes de la fundación del mundo. Así que... Y Dios los había llamado. Miren, cuando vino Natanael, él también estaba (como oí aquí al hermano hablar hace unos momentos); eso fue probado. Y Natanael siendo un hombre Escritural, él supo que ese era el Mesías, lo que el Mesías haría. La mujer en el pozo, a lo que él se refirió y ¿cuántas ocasiones más? Zaqueo arriba del árbol, escondiéndose de El. Se paró allí debajo del árbol y dijo: “Zaqueo, desciende; voy a casa contigo para cenar”. Bartimeo el ciego entrando en la multitud, y ellos arrojándole cosas a El y gritando y mofándose de El, sin embargo su fe lo detuvo a El, y no únicamente lo detuvo, sino que sanó al hombre. Una mujer tocó el borde de Su manto, y se fue y se sentó; El dijo: “Alguien me tocó”. Y el apóstol lo reprendió por decir tal palabra. Y El miró todo alrededor de la audiencia hasta que encontró a la mujer y le dijo a ella de su–de su flujo de sangre, y le dijo que su fe la había sanado. ¿Ven? Era perfecto, la señal del Mesías, y ellos lo rehusaron reconocer.
25Ahora, mi debate es–es este sobre la Escritura, que El–El hizo esas señales delante de ambos judíos y samaritanos pero no de los gentiles, ni una sola vez, porque los gentiles no estaban buscando ningún Mesías. Pero ¿estamos nosotros Cristianos gentiles, buscando esta noche el Mesías? El nos prometió en Lucas; El dijo que cuando viéramos la señal de Sodoma, de esa manera sería en la Venida del Hijo del Hombre. ¿Recuerdan Uds. eso? Cómo Lot allá, el creyente fronterizo allá en Sodoma, el miembrecito de iglesia, todo enredado con el mundo, y su teología toda enredada; pero hubo un moderno Billy Graham que fue allá, y ellos predicaron el Evangelio y sacaron a Lot y a ellos.
26Pero Abraham ya estaba afuera. La palabra iglesia significa: “Llamado a salir fuera”, el grupo llamado a salir fuera. En otras palabras, Dios llama a una separación. El mundo hoy día llama a mezcladores. Mucha gente al escoger su pastor, quiere tener a alguien que se mezcle, que vaya y se bañe en la playa con Uds., o que tome un traguito amistoso con Uds., o–o que diga un chistecito obsceno o algo. De eso hay mucho en las esferas Protestantes hoy día. Pero la gente quiere uno que se mezcle, pero Dios llama a separadores. “Sepárense Uds. mismos de ello. No se enyuguen con la incredulidad”. De esa manera Dios lo hace. El mundo tiene un concepto diferente.
27Ahora, mientras miramos más profundo en la Palabra, nos damos cuenta que en la Iglesia llamada a salir, la elegida, estuvo un Angel que les habló a ellos y les dio una señal. Y estuvo un Hombre extranjero habitando en carne, a quien Abraham después llamó Elohim, el Dios Todopoderoso. Y así que él se fijó que ese Hombre estaba sentado, y tenía Su espalda vuelta hacia la tienda. Y justo en el–el capítulo anterior de esto, Dios se había encontrado con Abraham y le había cambiado su nombre de Abram a Abraham, de Sarai a Sara, y... “princesa”. Y El les llamó a ambos por su nombre sacerdotal, o mejor dicho, el que le fue dado por Dios. Elohim. H-e-m, tomando parte de Su nombre, Abraham. De Abram, ham, parte del Nombre de Dios, porque él iba a ser también un padre de muchas naciones por medio de la simiente, el padre de naciones. Ahora, Uds.–Uds. fíjense qué es lo que sucedió allí. Ahora, el Angel con Su espalda vuelta hacia la tienda, El dijo: “¿Dónde está Sara tu mujer?” ¿Cómo sabía El que su nombre era Sara? ¿Cómo sabía El que estaba casado? ¿Y cómo sabía El todas estas cosas? Dijo: “Ella está en la tienda detrás de ti”. Y El dijo: “Yo te voy a visitar de acuerdo al tiempo de la vida”. Y Sara se rió entre sí. Cuando ella lo hizo, el Angel dijo: “¿Por qué se rió ella diciendo en su corazón que ‘Yo no seré capaz de hacer eso, y yo estoy muy vieja’, y demás?” ¿Cómo sabía El eso?
28Ahora, Jesús claramente... Miren, escuchen atentamente. Que no se les pase. Y sean tan reverentes como puedan. Fíjense. Esa promesa volvería a ocurrir otra vez en la Venida del Señor. ¿Lo ven? Miren, Jesús siendo malentendido, ¿qué dijeron ellos cuando lo vieron a El haciendo Sus señales del Mesías? Ellos dijeron: “El es Beelzebú”. Bueno, miren, sabemos que Beelzebú era un demonio. El era el jefe de los demonios. Y en otras palabras, ellos llamaron a Jesús al percibir sus pensamientos en sus corazones, un–un adivinador, o un adivinador de los pensamientos, o algo así; lo cual sabemos que eso es del diablo, seguro que sí. Y es–es algo pervertido, algo que ha sido real, y que ha sido pervertido. El diablo no puede crear. El diablo únicamente pervierte lo que Dios ha creado. Unicamente hay un solo Creador, ese es Dios. ¿Qué es una mentira? Es una verdad malinterpretada. ¿Qué es una–una mujer mala? Es una mujer buena que ha sido pervertida. ¿Ven? Todo lo que es pervertido es del diablo. Todo lo que está en su condición original es de Dios. ¿Ven? Dios es el único Creador. Y el diablo no puede crear; él tiene que pervertir lo que Dios ha creado. Mantengan eso en su mente. Miren, ellos llamaron al Espíritu de Dios que estaba haciendo estas grandes señales para probar que El era el Mesías, ellos le llamaron a eso un espíritu malo. Y Jesús dijo: “Yo os perdono por esto, pero cuando venga el Espíritu Santo (a hacer la misma cosa), una palabra en contra de El no le será perdonado en este siglo ni en el venidero”. Fíjense bien cómo permanece.
29Ahora, antes que el juicio pueda azotar, la misericordia viene primero. Luego después de la misericordia, entonces no hay... Si Uds. desprecian la misericordia sólo hay una cosa que queda, esa es juicio. El juicio sigue a la misericordia, después de haber sido despreciada. Ellos despreciaron a Cristo; el juicio siguió. Ellos despreciaron a los profetas; el juicio siguió. Y tanto como me duele, como un ciudadano americano, debo decir que esta nación ha despreciado la misericordia. Así que está lista para el juicio Divino de Dios. Miren lo que ha cruzado por esta nación, toda clase de cosas, grandes hombres como los que acabo de mencionar hace unos cuantos minutos, Charles Fuller, Billy Graham, Jack Schuller, Oral Roberts, Tommy Hicks, T.L. Osborn; grandes hombres han cruzado por esta nación, sacudiéndola; y ella continuamente se revuelca en el pecado, ciegamente caminando hacia adelante. Algunos de ellos son influenciados por el–el ministerio de estos grandes hombres y vienen y se unen a la iglesia, y salen y viven de la misma manera que siempre han vivido. Cuando Uds. profesan el Nombre de Jesucristo, ¡se abstienen de todo pecado! “Todo aquel que menciona el Nombre de Jesucristo”, la Escritura dice, “apártese de pecado”. Pero, ¿qué hacemos?
30¿Qué es pecado? Incredulidad. Sólo hay un solo pecado: incredulidad. Ud. comete adulterio, Ud. fuma cigarrillos, Ud. maldice, Ud. bebe, porque es un incrédulo. Si Ud. fuera un creyente, no haría eso. Esas cosas son atributos de la incredulidad. Un verdadero creyente está basado firmemente y sólidamente en Cristo, y no hay nada que lo sacuda. Pero porque Ud. está tambaléandose, saliéndose a un lado, esa es la razón que estas cosas le suceden en su vida. La verdadera fe sin adulteración lo mantendrá en la cruz, fuera de peligro. Sí lo hará.
31Ahora, El les reprochó, y les dijo, porque ellos hicieron eso, El les empezó a decir (y voy a entrar ahora a mi texto), que la reina del sur se levantaría y condenaría a esa generación. Ellos le habían dicho a El que era Beelzebú sólo unos cuantos versículos antes de este. Y El los había reprendido por su incredulidad. El les dijo que habían tenido un día pero que ellos lo habían despreciado. El dijo en una ocasión: “Jerusalén, Jerusalén, ¡cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta sus polluelos, debajo de las alas, y no quisiste! Tú ahora has sido dejada sola”. Y yo creo que el gran Espíritu Santo en los corazones de hombres y mujeres en América que son Cristianos, lo pueden sentir a El clamar: “Grandiosa América, América, ¡cuántas veces te quise dar un avivamiento! ¡Cuántas veces te quise juntar, pero no quisiste! Tú amas las cosas del mundo más que las cosas de Dios, así que ahí lo tienes”. Entonces no hay nada que quede, sino que el juicio Divino tendrá que caer, una separación de Dios.
32Ahora, nos damos cuenta que por todas las generaciones Dios ha tenido dones. Toda generación, por toda la Biblia, como tengo muchas Escrituras aquí a las que yo me pudiera referir aquí, que–que por las diferentes edades, Dios ha tenido dones Divinos. Y ahora, yo quiero decir esto a los clérigos. Yo quiero que me digan, o que me mencionen en la historia de una vez, de cualquier historiador o de cualquier ocasión, en la que Dios alguna vez derramó Sus bendiciones y tuvo un avivamiento, que no haya habido señales sobrenaturales que le siguieron a ese avivamiento. En todo avivamiento, ellos han tenido sanidades, y han hablado en lenguas y han tenido demostraciones del Espíritu en todo avivamiento. Son las señales de Dios. Dios, en donde Dios está hay señales, porque Dios es un Dios obrador de señales. Jesús nunca dijo: “¿Me creyeron Uds. porque Yo tenía la enseñanza de Mi Padre?”; ¿dijo El: “Si Yo no hago la enseñanza de Mi Padre, no me crean”? El dijo: “Si no hago las obras de Mi Padre. No me crean si Yo no hago las obras”.
33Hemos ido y hemos edificado escuelas, y escuelas Bíblicas, y–y seminarios, y hemos edificado edificios hermosos, pero ciertamente eso no fue la comisión. Esas cosas están bien, yo no puedo decir nada malo en contra de esas cosas, ellas jugaron su parte. Pero eso no fue la comisión. La comisión fue: “Id por todo el mundo y predicad el Evangelio”. La predicación del Evangelio fue para demostrar el poder. Tiene que ser así. ¿Qué dice el siguiente versículo? “Y estas señales seguirán a los que creen”. Las manifestaciones son... las demostraciones son las obras de la Palabra hechas reales. Cuando la Palabra es predicada, las señales de la Palabra confirman que la Palabra es verdad. Si no la confirman, no proviene del corazón de fe. No se ancla en el corazón de fe. ¿No dijo Jesús que parte de las semillas sembradas cayeron junto al camino y las aves se las comieron? Parte cayó en pedregales y los espinos y lo demás y las ahogaron, las riquezas del mundo. ¿Y no dijo El que parte dio fruto cual a ciento por uno? ¿Ven?, Uds. deben dejar primero que la Palabra caiga en la clase correcta de fe. Y luego esa fe produce lo que la Palabra dice, porque la Palabra es una Semilla. La Palabra de Dios, aquí, es una Semilla que un sembrador siembra. Y toda semilla producirá su género, si es puesta en la atmósfera correcta y en la condición correcta.
34Uds. no la pueden esconder. Uds. no pueden esconder la Vida genuina. Tomen por ejemplo la vida natural, la vida botánica: dejen que el sol caliente... Miren, como en mi región, las semillitas caen de esas flores, y mueren. Ellas tienen una procesión fúnebre; los–los cielos lloran derramando grandes lágrimas de octubre y las entierran en el suelo. La semilla se abre; la pulpa se sale. Ese no es el fin de esa flor. Sólo dejen que el sol, el s-o-l, quien tiene control de toda la vida botánica... y entonces cuando empieza a brillar sobre el suelo y llega a una cierta temperatura... ninguna otra temperatura lo logrará. Nada más pondrá ese color allí sino el sol. Así que dejen que llegue a la temperatura correcta, la atmósfera correcta, y ese pequeño germen de vida escondido en alguna parte de la tierra, brotará otra vez. ¿Han Uds. alguna vez echado concreto construyendo una acera, y se han fijado en la primavera, en dónde está el césped más denso? Allí en el orilla de la acera. ¿Qué es? Es esa semilla que estaba enterrada debajo de esa acera. Y cuando llegue a la temperatura correcta, llegue la sazón correcta, Uds. no pueden esconder la vida. Se abrirá paso y sacará su cabecita y alabará a Dios. Porque es vida. Uds. no la pueden esconder cuando el s-o-l está brillando. Tan seguro como el sol trae vida botánica, el Hijo trae Vida Eterna. Y Uds. no la pueden esconder. Brillará. Hay algo que tiene que suceder. Jesús dijo: “Si éstos callaran, las piedras clamarían”. Algo sucede. Cuando Dios, el Dios Eterno, empieza a brillar Su Espíritu, esos que están ordenados a Vida lo reconocerán. Ellos vendrán y andarán en la Luz, vivirán en la Luz.
35Y El dijo: “De cierto os digo, todavía un poco, y el mundo (el cosmos, lo cual significa: “El orden del mundo”) no me verá más; pero vosotros me veréis; porque Yo (‘Yo’ es un pronombre personal allí), Yo estaré con vosotros, aun en vosotros hasta el fin del mundo”, por todo el trayecto. “Id por todo el mundo”. No sólo a esta generación, sino “por todo el mundo”. Uds. que dicen que las... quieren decir que las señales de los apóstoles, que ellos fueron los únicos que tenían el Espíritu Santo, los únicos que podían hacer milagros, ¿cómo pueden Uds. leer la historia de la Iglesia y decir una cosa como esa? ¿Qué de Policarpo? ¿Qué de Irineo? ¿Qué de San Martín? ¿Qué van a hacer Uds. con esos hombres? ¿Colombo? ¿Colombo? Todos esos, ¿qué van a hacer Uds. con ellos? Cientos de años después, ellos todavía sanaban a los enfermos, resucitaban a los muertos, hablaban en lenguas, echaban fuera demonios; ¿cómo lo van a esconder Uds.? Mientras ese Hijo, H-i-j-o el Espíritu Santo de Dios, brille sobre la Iglesia, señales y prodigios aparecerán. No lo pueden esconder. Está allí. Lean esto conmigo, Marcos 16: “Id por todo el mundo”. No ha alcanzado todo el mundo todavía. “Y predicad el Evangelio, demostrad el poder”. ¿A cuántos? “A toda criatura”. ¿Ven? “Y estas señales seguirán a los que creen”. ¿Qué tan lejos? A todo el mundo. A toda criatura. Sencillamente Uds. no lo pueden esconder. El nunca dijo: “Id, enseñad la Palabra”; “Id, predicad el Evangelio. Demostrad el poder del Espíritu Santo”.
36Ahora, si Uds. no conocen la Palabra, ¿cómo conocerán la señal? “Estas señales...” Uds. tienen que conocer la Palabra para saber de lo que Uds. están hablando. Si Uds. lo reciben de alguna concepción de hombre, entonces Uds. nunca lo recibieron de la manera que Pedro lo recibió. Entonces Uds. sacarán su propia idea al respecto. Pero Jesús le dijo a Pedro: “No te lo reveló carne ni sangre, sino Mi Padre que está en los Cielos. Y sobre esta roca edificaré Mi Iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra Ella”. Ahora, para ver si está correcto o no, vayan y tomen Los padres de Prenicea, o El concilio de Nicea, y los–los historiadores de la edad, y dense cuenta si cada vez que la gente creyó esta Palabra, produjo exactamente lo que dijo que produciría.
37Yo leí no hace mucho tiempo donde ellos entraron en los graneros de Egipto y tomaron un poco de trigo que fue almacenado allí, hacía como unos dos mil quinientos años, sí, más que eso, hacía como unos tres mil años, que fue almacenado allí por José. Un poco de trigo había estado allí por todos esos años, y lo plantaron en la tierra y produjo otra vez. No importa cuánto tiempo este Evangelio esté allí. Por dos mil años hemos tenido burladores y mofadores, diciendo que los días de los milagros ya pasaron. Pero pongan esa Palabra en la clase correcta de corazón, y producirá otra vez exactamente como lo hizo la primera vez, porque es la Palabra de Dios. Tiene que entrar en un canal de fe. Mientras estuvo en el granero no necesitó nada. Sólo yacía allí como una conmemoración.
38Yo me sorprendí en Roma. Ellos tienen diecinueve clavos diferentes, auténticos, que fueron clavados en la mano de Jesús. Cada uno decía: “Nosotros los tenemos”. “Nuestra iglesia los tiene”. “Nosotros los tenemos”. Diecinueve clavos que pueden probar, cuando únicamente eran tres. ¿Ven? Todos quieren un clavo. No hace mucho tiempo un gran... Uds. entienden lo que quiero decir. Uno de los grandes salió con un pedazo... “Aquí está un pedazo de la cruz original”. ¿Qué puede importar eso? A mí no me importa cuántos clavos Uds. tengan, cuántos pedazos de la cruz Uds. tengan. Nosotros necesitamos producir esta Palabra otra vez. No ponerla en una cruz, o en un clavo, sino en la atmósfera Viviente del Espíritu Santo. Eso produce los resultados. La Palabra de Dios, bajo la atmósfera correcta, producirá exactamente lo que dice que producirá. Pero tiene que estar en la atmósfera correcta. Uds. no la pueden poner en un seminario, o en alguna escuela Bíblica que no cree en señales y prodigios. Nunca–nunca brotará y traerá vida allí. La atmósfera está incorrecta. Pero Uds. la tienen que poner en la atmósfera correcta. ¿Qué clase de atmósfera? Una atmósfera rendida. Quédense ahí hasta que empiece a crecer y a tomar vida. Esa es la idea.
39El nunca dijo: “Si Yo hago la enseñanza de Mi Padre...” El dijo: “Si Yo no hago las obras de Mi Padre”. Esa... la enseñanza, cualquiera la puede enseñar, pero veamos que se hagan las obras. Ud. puede decir: “Oh, El es un gran Dios”. Seguro. Vamos a las escuelas Bíblicas... No que las esté condenando, pero yo estoy tratando de... Yo espero que Uds. no me entiendan mal. Yo no estoy condenando las escuelas Bíblicas. Pero yo estoy condenando lo que Uds. dicen que Uds.... Uds. enseñan estas cosas, y luego destruyen todo el fundamento, diciendo que eso era para alguna otra edad. Es como darle a su canario vitaminas para que desarrolle buenas y fuertes alas y lo pone en una jaula. ¿Qué bien le hace el hacer eso? ¿Para qué fortalecer sus alas si lo va a mantener enjaulado? Lo que la iglesia necesita hoy es la apertura de esas barreras que los están deteniendo y dejar que algunas vitaminas del Espíritu Santo, de Pentecostés, se derramen dentro de la iglesia, entonces cambiará la atmósfera. Correcto. Ellos saldrán del cascarón. Dará a luz a aguiluchos en lugar de gallinas.
40La gallina es media... Ella es un ave, pero es media hermana; no sabe tocante a lo Celestial. Ella no sabe lo que significa estar allá arriba. Una de las escenas más lastimosas que he visto fue... Yo fui a ver en una jaula en una ocasión. Mi pequeña Sara y yo, íbamos caminando por allí. Y había una... yo oí un ruido y era un águila grande; alguien la había capturado, y ella se había arrancado a golpes todas las plumas de su cabeza y de las puntas de sus alas. Y ella caminaba a un extremo de la jaula, y se levantaba volando, y estrellaba su cabeza y sus alas contra la jaula, y las plumas volaban, y caía de lomo. Yo la vi tendida allí y esos grandes ojos grises mirando para todos lados. ¿Por qué? Ella es un ave celestial. Ella vive en los cielos. Allí es en donde está su corazón. Pero por medio de la astucia del hombre, la había atrapado y puesto en esa jaula. Y ella estaba tratando de salir a golpes con su propio poder, golpeando contra la jaula. Yo pensé: “Eso es lastimoso”. Me fui de allí casi llorando. Yo pensé: “Quisiera que me la vendieran”. Me molesta ver algo enjaulado. Me molesta ver la iglesia enjaulada. Sí. Sólo golpeándose ella misma de muerte, y todo lo demás, con toda clase de cenas de sopas, y comidas, y clases, y sociedades, y cosas así. ¡Qué cosa!, Uds. no nacieron para ser así. No, no.
41Y me fijé en el águila, y yo pensé: “Si yo pudiera...” Yo pensé: “Bueno, eso es una escena lastimosa”. Sara dijo: “Papi, ¡esa pobre ave!” Yo dije: “Sí, cariño”. Dijo: “¿Por qué se está golpeando la cabeza y....?” Yo dije: “Ella está tratando de salir de esas barras”. Dijo: “¿Qué la hace a ella querer... por qué ella sencillamente no se queda abajo y se queda satisfecha?” Yo dije: “Ella no puede. Mira cariño, su naturaleza es de allá arriba. Allá es dónde ella debería estar. Esas grandes alas fueron dadas para mantenerse allá arriba en el aire, y para mirar hacia abajo, volar alto”. Y yo me alejé de allí; yo pensé: “Esa es una cosa lastimosa, pero yo sé de algo más lastimoso. Es ver una iglesia que ella misma se llama la iglesia de Dios, la iglesia de Jesucristo, enjaulada, aprisionada en una jaula. Cuando de hecho ellos pueden leer la Biblia y darse cuenta que ellos no nacieron para ser gallinas enjauladas en un patio de granja. Ellos deben ser águilas que pueden colocar sus alas en el viento recio soplando que baja. Ellos no tienen que mover sus alas; ellos sólo saben cómo mantener sus alas y elevarse en dónde todas las cosas son posibles, a un lugar que los saca de estos lugares enjaulados que nos hemos establecido. “Los días de los milagros ya pasaron, no hay tal cosa como sanidad Divina, no hay Espíritu Santo”. ¡Oh, es lastimoso! ¿Qué puede hacer Ud.?
42Ahora, Jesús hablándoles a ellos, El les dio algunas señales. Y siendo que mi tiempo está para terminar, me gustaría referirme a algunas de esas señales. Fíjense bien aquí lo que El dijo sólo un versículo antes: “Como en los días... como fue en los días de Jonás, el profeta...” Dios en todas las generaciones ha tenido señales y prodigios. El ha tenido siervos con los que El lidió. Algunas veces sólo había uno. ¿Saben Uds. eso? Llegó a uno en los días de Noé. Y El– El llega a un tipo; también lo dijo así en la Venida del Hijo del Hombre, y demás. El llega a un punto en donde El siempre ha tenido Su siervo. Ahora, escuchen atentamente en los cuantos minutos que quedan ahora. Y pienso que tengo exactamente quince minutos para terminar a tiempo.
43Fíjense: siempre cuando Dios envía Sus siervos y envía Sus dones a Sus siervos, si ese pueblo creía esos dones, fue un jubileo dorado para la gente. Pero si ellos rechazaban esas señales y dones que El les daba, siempre terminaban en un caos. Ahora, pregúntenle a cualquier clérigo que Ud. quiera o a cualquier historiador. Lo cual yo sé que sentados en nuestra presencia hay unos de los mejores historiadores que yo conozco; acabo de platicar con ellos. Y eso está correcto. Ellos siempre fallaban cuando fallaban en reconocer a Dios y a Sus dones, Su señal. Dios siempre ha... Donde Dios va, siempre hay señales y prodigios. Todo... El lo prometió. “Estas señales seguirán...” No quizás seguirán, sino que seguirán. Seguro. Ahora, siempre ha sido así, fue predicho que sería así.
44Ahora, fíjense. Si... El les habló a ellos tocante a los días de Jonás. El los estaba reprochando porque ellos fallaron en ver Su señal Mesiánica. Pero la mujer en el pozo la reconoció, ¿no la reconoció? Ella dijo... El dijo: “Ve, llama a tu marido”. Ella dijo: “No tengo marido”. Dijo: “Eso es correcto. Cinco has tenido, y con el que estás viviendo ahora no es tu marido”. Ella dijo: “Señor, me parece que Tú eres profeta. Ahora, sabemos que cuando venga el Mesías, ésta va a ser la señal Mesiánica. Sabemos que este es... que el Mesías hará esto. Pero, ¿quién eres Tú?” Jesús dijo: “Yo soy El”. Y ella corrió a la ciudad y dijo: “Venid, ved a un Hombre que me ha dicho todo cuanto he hecho. ¿No será éste el mismísimo Mesías? ¿No es eso lo que el Mesías debía ser?” Y los hombres de la ciudad creyeron en Jesús por la palabra de la mujer. ¿Lo ven Uds.?
45Ahora, Jesús estaba allí haciendo esas cosas y ellos lo habían rechazado. Así que El dijo: “Como fue en los días de Jonás”. Jonás. Siempre todos hacen burla de Jonás. Yo voy a defender a Jonás. Jonás tenía mucho más crédito que lo que la gente le da crédito. Muchos de ellos dicen: “Bueno, él era un descarriado”. No, él no lo era. “Los pasos del justo son ordenados del Señor”. Y Jonás fue un profeta. Dios hizo eso a propósito. Le permitió tomar ese barco a Tarsis en lugar de a Nínive. Yo siempre he sentido lástima por él cuando estuvo en el vientre de esa ballena. Uds. saben que alguna gente siempre mira sus síntomas. Dice: “Mire mi mano. Se oró por mí; no ha mejorado”. Nunca se mejorará, siendo Ud. de esa manera. Ud. no mira su mano; Ud. mira a una promesa. ¿Ven?
46Oré por un be-... un muchacho hace unos cuantos años. El padre y la madre vinieron por mí para que orara por él; él tenía difteria negra. Y el corazón, el latido bajó tanto que el electrocardiograma mostró que estaba casi muerto. Y me ordenaron que me vistiera como uno de los de Ku Klux Klan, el doctor lo ordenó, para poder entrar allí. El doctor era Católico, y él no me permitía entrar porque estaba casado y tenía hijos. Y yo dije: “Doctor, ¿permitiría Ud. que el sacerdote entrara allí para darle los últimos sacramentos?” El dijo: “Sí, pero Ud. no es un sacerdote”. Dijo: “El sacerdote no tiene hijos a quién ir”. Yo dije: “Pero él se sienta en un confesionario”. El dijo: “¡Pasa, pues!” Y me permitió entrar. Así que yo entré allí, y el padre y la madre se pusieron a un lado y dijeron: “Hermano Branham, todo lo que queremos que Ud. haga, es que hable la palabra”. Entré allí, y oré, y puse mis manos sobre el bebé; yo... o mejor dicho sobre el muchacho; él tenía como unos doce años. Yo dije: “Padre Celestial, esta es una promesa; esto es lo que Tú prometiste. Yo pongo mis manos sobre este muchacho ahora, y te pido por su vida porque Tú lo prometiste. Esta gente lo cree, y ellos enviaron por mí para venir aquí. Esto es todo lo que yo sé hacer, es poner mis manos sobre él porque Tú dijiste: ‘Estas señales seguirán a los que creen’”. Yo puse manos sobre él, y al salir de allí, yo dije: “El Señor los bendiga”.
47Y el padre abrazó a la madre y dijo: “¡Oh, cariño!, ¿no es maravilloso?” El muchacho no había mostrado un solo cambio. Y la enfermerita después que el padre y la madre estaban llorando, y se estaban abrazando uno al otro, regocijándose porque el muchacho estaba bien... ¿Ven? Bueno, el muchacho no había cambiado ni una pizca. Y esa enfermerita dijo, dijo: “Bueno, señor, ¿comprende Ud. lo que es esto?” Dijo: “¿Cómo puede actuar de esa manera y su hijo se está muriendo?” Dijo: “Mi hijo no se está muriendo. Mi hijo está viviendo; va a vivir”. Ella dijo: “Bueno”, ella dijo, “señor, le quiero decir algo”. Dijo: “¿Ve Ud. este electrocardiograma?” Dijo... yo no entiendo lo que ella dijo, pero dijo: “Cuando esa manecilla (lo que haya sido) se mueve toda hasta aquí, nunca se ha sabido en la historia médica que regrese otra vez”. Dijo: “El muchacho se está muriendo”. Dijo: “Su corazón está latiendo sólo unas cuantas veces por minuto”, dijo, “no regresará otra vez a lo normal. Y aparte de eso, la enfermedad lo tiene en una condición tal, y está–está tan avanzada al grado que no hay nada que se pueda hacer; el muchacho se está muriendo”. Y yo nunca olvidaré a ese padre valeroso, él tomó a esa enfermerita y le puso su brazo sobre sus hombros (ella sólo era una jovencita), y le dijo: “Mire, damita”, dijo, “yo no la culpo; Ud.–Ud.–Ud. estudió para observar ese trazo gráfico”. Dijo: “Eso es todo... eso es lo que Ud. sabe. Ud. estudió y se le dijo por historia y por sus doctores y todo, que...” Dijo: “Ud. está mirando a ese trazo gráfico. Eso es todo lo que Ud. sabe al respecto”. Dijo: “Pero yo estoy mirando a una promesa”. ¿Saben Uds. quién es ese muchacho? Es Bob Bosworth que está predicando esta noche el Evangelio en Suráfrica, un hombre casado con familia. Correcto. ¿Por qué? Depende a lo que Uds. estén mirando. ¿Ven? Uds.–Uds. miren a Dios, miren a Su promesa.
48Ahora, yo siempre pensé que si alguien tenía un buen caso de síntomas y tenía derecho a quedarse, era Jonás. Miren, él estaba en el vientre de la ballena en un mar tormentoso, con manos y pies atados por atrás de él, acostado en el vientre de la ballena lleno de vómito. Ahora, si él miraba en esta dirección, era vientre de ballena. En esa dirección, era vientre de ballena. En aquella dirección, era vientre de ballena. Para dondequiera que él miraba, era vientre de ballena. Miren, yo no pienso que hay uno aquí en una condición tan mala así. ¿Ven? Ellos están–ellos están en una... Esa es–esa es una condición terrible para estar en ella. Pero, ¿saben Uds. lo que él dijo? El dijo: “Son vanidades ilusorias. Yo no las miraré”. Pero él dijo: “Mas aun veré hacia Tu Santo templo”. Cuando Salomón dedicó el templo, él oró cuando esa Columna de Fuego descendió (con el humo detrás de Ella, y se fue detrás del Lugar Santo), él dedicó el templo y dijo: “Señor, si Tus hijos están en dificultades en cualquier lugar y miren hacia este templo Santo, y oren, entonces escucha desde el Cielo”. Y él creyó que eso sería correcto, porque Salomón fue un siervo de Dios. Y él oró, y, ¿qué hizo Dios? Miren, yo no les pudiera decir científicamente; El pudiera haber puesto un tanque de oxígeno allá abajo. Yo no sé lo que El hizo. Pero El mantuvo a ese profeta vivo por tres días y noches en el vientre de esa ballena. ¿Es correcto eso? [La congregación dice: “Amén”–Ed.].
49Bueno, miren, si El hará eso en esas circunstancias... fe en un—un hombre que finalmente se descarrió (Salomón se descarrió; sus esposas lo apartaron de Dios)... Si él tenía tanto así de confianza en la oración de Salomón, en esa clase de condición, bajo esas circunstancias, cuánto más deberíamos nosotros esta noche, bajo estas circunstancias, apartar la vista de nuestros síntomas para mirar hacia la diestra de Dios, donde Jesús está con Su propia Sangre intercediendo sobre nuestra confesión. “Mas aun Señor, veré hacia a Tu Santo templo, en dónde el Hijo de Dios resucitado y vivo está con Sus propias vestiduras ensangrentadas delante de Dios para interceder, para rogar por nosotros como un Sumo Sacerdote sobre lo que confesamos que El ya ha hecho”. ¡Hermanos!, miren lo que Dios hizo.
50Yo leí una pequeña historia no hace mucho tiempo; pudiera introducir esto aquí si a Uds. no les importa. Fíjense. Uds. saben, todo el pueblo de Nínive (la cual era una gran ciudad, muy cerca al tamaño de aquí de San Luis)... Muy bien. Sabemos que ellos se fueron allá, y estaban... todos se habían desviado de Dios, y eran paganos. Y ellos estaban adorando ídolos. Y su ocupación allí al lado del mar, por supuesto, era de pescadores. Todos los hombres salían temprano en la mañana, miles de barcas salían al mar, y sacaban las redes llenas de pescado. Era una gran importación. Y ellos exportaban pescado y cosas para vivir. Y miren, el dios del mar era una ballena. Y sólo piensen de todos los hombres allá en–en... allá en sus barcas pesqueras, allá pescando, y todas las mujeres y niños parados en la orilla esperando por el esposo que llegara trayendo el pescado y la pesca y lo demás. Y cuando menos piensan, el dios del mar se levanta, la ballena se acerca a la orilla, saca su lengua como pasarela, y el profeta sale caminando de su boca. Seguro. Con razón se arrepintieron. Sí, señor. Seguro. Ellos se arrepintieron porque el dios había producido un profeta. Y ellos escucharon sus palabras, porque él llegó allí sobrenaturalmente.
51Y fíjense, Jesús dijo que una generación mala y adúltera demanda señales. ¿Dijo eso El? Aquí está; lean este versículo: “La generación mala y adúltera demanda señal; pero señal no le será dada, sino la señal del profeta Jonás. Porque como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres noches, así estará el Hijo de Hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches”. Miren, ¿cuál fue la señal que recibiría una generación mala y adúltera? La señal de la resurrección. Bueno, miren, díganme: ¿cuándo hemos tenido una generación más mala y adúltera?, cuando pervertidos aquí en California han aumentado veinte o treinta por ciento cada año, cuando en nuestro propio gobierno ellos reclaman que treinta y cinco o cuarenta por ciento de ellos son homosexuales. “Como fue en Sodoma...” Díganme cuándo hemos tenido una más mala... Bueno, la gente hace cosas que la gente de la antigüedad no hubieran pensado hacerlas, ¡el castigo cruel! Mala, incrédula, no regenerada, toda mala imaginación en el corazón de un hombre, como fue en los días de Noé; esa es la generación de la que El estaba hablando. ¿Qué clase de señal recibiría la generación mala y adúltera? La señal del Jesús resucitado, la señal de la resurrección; ellos la recibirían. Ahora, El dice eso aquí mismo en las Escrituras.
52Ahora, luego El va al texto de clausura. “Como fue en los días de Salomón, así será en la Venida del Hijo del Hombre. Porque en los días de Salomón la reina del Sur vino de los fines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón”. Ahora, tomemos a Salomón en su edad, sólo por un momento. Salomón fue un gran hombre de Dios a quien Dios le dio un don. Su don fue el de discernimiento. ¿Cuántos saben eso? Seguro que lo fue. Muy bien. Y miren a todo Israel. ¿Cuántos maestros de la Biblia aquí saben que esa fue la edad dorada de Israel? Seguro que lo fue. Ellos construyeron el templo; hicieron grandes cosas; no había guerras ni nada. Bueno, seguro. ¿Por qué? Todos ellos estaban unánimes dando alabanza por lo que Dios había hecho por ellos. Todos ellos se reunieron alrededor de ese gran don. E Israel estuvo en paz con el resto de las naciones.
53Permítanme detenerme aquí un minuto. Si América tomara su ciencia y tratara de investigar para encontrar la cura para el cáncer, o algo que haría bien a alguien, en lugar de tratar de... O mejor dicho, miren, yo cambiaré eso. Si América se volviera a su don que Dios le dio y recibiera el don de Dios que está ahora en esta nación, ellos no tendrían que construir refugios para bombas y cosas para ellos mismos protegerse. Todo el mundo temería a esta nación. Solamente hay una sola arma en contra del Comunismo, y ese es Cristo. A Cristo es a lo que el Comunismo teme.
54Cuando yo estuve allá en Rusia, o mejor dicho no en Rusia, sino en Finlandia, cuando el muchachito... Uds. lo leyeron en las revistas y cosas, cuando ese muchachito fue resucitado de los muertos. Y allá, cuando Ud. está en Rusia, cuando está a cuarenta millas [64 km.–Trad.] del lugar donde Ud. nació, tiene que tener una visa para mostrar que Ud. tiene negocios al estar alejado cuarenta millas [64 km.–Trad.] de donde Ud. nació. Y cuando eso fue anunciado por la radio aquel día que ese muchachito había sido resucitado de los muertos, yaciendo allí... Muchos de Uds. que están sentados aquí escribieron eso en sus Biblias dos años antes que sucediera, cuando yo les dije a Uds. ¿Cuántos aquí me oyeron decirlo y les dije que lo escribieran en su Biblia que habría una resurrección de un muchachito, y que yo lo anuncié por todo el oeste y todo eso? ¿Cuántos aquí recuerdan esa historia?, levanten su mano. Miren allá. ¿Ven? Están por todo el edificio. ¡Dos años antes que sucediera! Allí el muchachito... ¿No fue exactamente de la manera que se dijo que sería? Seguro. Dios siempre, El lo hace de la manera correcta. Miren, exactamente de la manera que El dice que va a ser, de esa manera va a ser. Esa es la razón que Su Palabra, Su tiempo, y todo va a ser exactamente como El lo dijo. No importa quién no lo crea, va a ser de esa manera de todos modos. ¿Ven?
55Así que cuando llegué al–al Messuhalli esa noche, ellos metían como unos treinta mil, luego los sacaban, y otros treinta mil entraban para que yo les hablara. Y entonces cuando iba por la calle, allí estaban esos soldaditos finlandeses, que nunca se habían afeitado todavía, sólo muchachos como unos seis o siete de ellos enfrente, y seis o siete de ellos atrás. Y allí estaban esos soldados comunistas rusos, parados allí con ese saludo ruso cuando pasé por allí, con las lágrimas corriéndoles por sus mejillas; agarraron a esos soldados finlandeses y los abrazaron. Cualquier cosa que haga a un finlandés abrazar a un ruso y a un ruso abrazar a un finlandés, cambiará guerras y las concluirá para siempre. Ellos dijeron: “¡Recibiremos a un Dios como ése!, un Dios que tiene poder, un Dios que El mismo se muestra que es Dios”. Lo que sucede, es que nuestras iglesias lo han embotellado en una logia. ¡Es más que una logia! Es el Bautismo en el–el Cuerpo resucitado y vivo de Jesucristo, con poder y señales y prodigios. Ese es el Evangelio. Ese es Cristo; ese es Dios.
56Fíjense en él. Seguro. Salomón, todos se reunían alrededor de él. Todos decían: “Oh...” Todos unánimes decían: “¡Oh, vengan y vean el gran don que nuestro Dios nos dio! ¡Vengan, vean el gran don que nuestro Dios nos dio!” Cuando Dios nos da a nosotros el don del Espíritu Santo (ese es nuestro don, el Espíritu Santo; Dios nos envió el Espíritu Santo), ¿qué hacemos? Nos reímos de El; los llamamos “santos rodadores”; los corremos de la esquina; les decimos que están dementes, que perdieron sus mentes, que ellos no provienen de nuestras escuelas, que ellos no son mas que un montón de gente de lenguas. Esa es la razón que recibimos juicio. ¿Qué hicieron en el Día de Pentecostés? ¿Qué hicieron esos judíos? Se rieron y se mofaron de Eso. ¿Qué les sucedió a ellos unos cuantos años después? Tito los sitió y los masacró allí adentro al grado que la sangre salía por las puertas e hizo una total destrucción, derrumbó el templo, y han estado dispersos desde entonces. Correcto. Nosotros recibiremos lo mismo. Uds. rechazaron el don de Dios, el Espíritu Santo. Uds. substituyeron un saludo de manos o una carta de alguna otra iglesia para que tome Su lugar. El Espíritu Santo no es un saludo de manos, ni tampoco es una carta. Es un don de Dios con poder de lo Alto para que sea demostrado a la gente. Ese es el Espíritu de Dios que vive en nosotros, que lo hace y lo muestra, y le prueba a la gente por medio de señales y prodigios que sí es Dios. ¡Aleluya! Yo sé que Uds. me llamarán un “santo rodador” después de esto, pero... Quizás yo sí soy uno. Me siento muy religioso ahorita de todas maneras. Fíjense. Dios, las demostraciones, los poderes, probándose El mismo que El es Dios. Eso es Escritura; Uds. no pueden negar que es la verdad. Dones del discernimiento. Ahora, todos....
57Sólo piensen de la gente que pasando por allí, decía: “¡Oh, Uds. deberían venir a nuestra nación, para que vean a nuestro grande y poderoso Dios. Bueno, El–El obra entre nuestro pueblo. El–El hace grandes señales y prodigios. Tenemos a un rey llamado Salomón. Uds. deberían ver el gran discernimiento que ese hombre tiene. Bueno, es–es más allá de pensarse”. Bueno, Uds. saben, fe viene por oír (¿no viene?), el oír la Palabra de Dios. Así que las noticias se dispersaron por todo el mundo, por todas partes oyeron tocante a esto. Y todos ellos empezaron a temer, porque... no le temían a Salomón, sino que le temían a Dios, porque el Dios Viviente se estaba mostrando. Finalmente las noticias llegaron muy allá hasta Sabá, muy allá como a unos cientos de millas allá, como a unas trescientas millas [como a unos 480 km.–Trad.] hacia el sur, muy allá, cruzando el desierto del Sahara. Mídanlo en su mapa y vean cuán lejos estaba. Ahora, ellos no tenían televisión en esos días, ni radio, ni periódicos, ni teléfonos. Las noticias sólo viajaban de–de boca a oído, y las caravanas pasaban y traían las noticias. Y todos los que llegaban a Sabá le decían a la reinita: “¡Oiga!, Ud. debería ir a–a Palestina. Sabe Ud. que ellos tienen un Dios allá que ha bendecido tanto a esa gente, que todos están unánimes. No hay fricción entre ellos en lo absoluto. Y tienen un hermano allá al que llaman Salomón; ellos lo han hecho rey. Y ellos me dicen que Dios lo usa para toda necesidad que tienen, él sencillamente es capaz de decirles”.
58Uds. saben, y fe viene ¿cómo? Al oír, por la Palabra. “Y bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados”. Así que la reinita empezó a tener hambre. Ella pensó: “¿Sabes qué?, yo tengo que ir a ver eso”. Miren, Uds. recuerden que ella era de mucho prestigio, porque ella era la reina. Así que me supongo que ella dijo: “Antes que yo haga esto ahora, vale más que le vaya a preguntar a nuestro pastor si puedo ir o no (¿ven?), porque tengo que obtener permiso de mi denominación, porque aquella es otra denominación. (¿Ven?) Así que es mejor que vaya y le pregunte a mi pastor si puedo ir, si tengo permiso”. Así que, la puedo ver dirigirse allá, y un pequeño guarda con ella; ella dijo: “Santo padre: ¿me puede dar permiso Ud., y esta gran iglesia santa que tenemos aquí en Sabá, me puede dar permiso Ud. (allá en Palestina están teniendo un avivamiento), puedo asistir a ese avivamiento?” “¡Tonterías, hija mía! Mira, si hubiera tal cosa como esa... Yo he escuchado esa tontería también; no hay nada en eso. Sólo son un montón de ‘santos rodadores’, no hay–no hay nada en eso. Pero mira, si hubiera algún poder en cualquier Dios, sería en nuestro dios aquí. Vendría a nuestra organización; sería la nuestra, si habría algo en eso. ¿Ves?”
59¡Oh, hermano!, Ud. sabe, el diablo se lleva su hombre, pero nunca su espíritu. Correcto. Dios se lleva al Suyo también, pero nunca Su Espíritu. El se llevó a Elías, pero su Espíritu vino sobre Eliseo, luego vino sobre Juan el Bautista. Y El se llevó a Su Hijo Jesús, pero el Espíritu Santo regresó en la Iglesia para hacer las mismas obras. “El–El que cree en Mí, las obras que Yo hago él las hará también”. ¿Ven?, y así continúa. Y el diablo se lleva a su hombre pero nunca el espíritu. Esos dos espíritus todavía están combatiendo uno contra el otro, por todo el trayecto.
60Ahora, dijo: “No, tú no puedes ir”. “Bueno”, ella dijo: “Escuche: ¿sabe qué?, hay algo en lo profundo de mi corazón”. Uds. saben, hay algo tocante a eso, que cuando Dios echa mano de un corazón humano, él... ellos hacen cosas raras. Sí. Dijo: “Pero, ¿sabe qué?, yo he tenido, santo padre, yo he... o mejor dicho, querido Obispo, o Superintendente General, yo he tenido un grandísimo deseo de ir. Yo siempre he oído de esas reuniones y me gustaría ir”. “Ahora, mira hija, te excomulgaremos de los libros. ¿Ves? Quitaremos tu nombre de esta organización si tú vas”. “Bueno”, ella dijo: “Pero mire, quiero decir... yo no haré ningún daño; yo regresaré aquí por supuesto, tan pronto que el avivamiento termine, después que haya estado allí”. “Pero tú no puedes ir. Yo he hecho esa declaración, y eso es lo que el resto de ellos dicen, y eso es por lo que nos tenemos que parar. Ahora, si hubiera algo como eso aconteciendo, estaría aquí con nosotros”.
61Puedo ver esa reinita, Dios moviéndose en su corazón, sincerarse con él, y decir: “Le quiero decir algo a Ud.” Nosotros necesitamos más de ésas. “He estado en esta cosa por años y años. Mi madre estuvo en ella. Mi abuela estuvo en ella. Y todo lo que he visto es un montón de papeles, un montón de escritos, y pláticas tocante a un dios, pero yo nunca he visto alguna clase de movimiento en lo absoluto. Yo no quiero estas cosas muertas. Ellos me dicen que tienen Uno allá que está vivo, que vive en Su pueblo, y eso es lo que yo quiero ver”. ¡Amén! ¡Dios danos más reinas de Sabá en Long Beach! ¿Ven? “Yo quiero ver algo que tiene Vida en Sí. Yo quiero ver algo. Y yo he estado leyendo todos los pergaminos del antiguo... de sus libros de allá, y me dicen que ese Dios sí es un Dios que conoce los secretos del corazón. Y me dicen que ese hombre Salomón de allá, el pastor, es capaz de hacer estas cosas y que es maravilloso. Y yo lo voy a ir a ver”. “Si tú vas, te quitaré del libro”. “Bueno, vale más que me quite ahora mismo, porque yo voy a ir”. Me gusta eso. ¿Ven? “Yo voy a ir de todas maneras”.
62Bueno ahora, fijense, cuando ella tenía... Lo que le costó a ella. Uds. saben, no es fácil venir a Cristo. Ese es el problema con Uds. gente americana hoy día, con nosotros gente americana: todo es tan fácil, sin sufrimiento, sin nada. No hemos tenido guerras, así que podemos actuar tan detestables como queremos. Yo fui a Suiza, y uno los podía oír tocando las campanas a tal grado que pensaría que el Milenio estaba en proceso. Correcto. Pero, ¿qué hacen ellos? Ellos ni siquiera creen que el nacimiento de Jesús fue virginal; ellos tienen la vieja doctrina de Zwinglio, y creen que El era el hijo de José. Pero ellos tocan esas campanas a tal grado que yo–yo–yo pensé que el Milenio había empezado. Me despertó un domingo en la mañana, y yo no sabía lo que estaba sucediendo, como por una hora y media. Y llegaron allí como unos ochenta o noventa autobuses con vidrio arriba, de Alemania. Uds. saben, Suiza no tiene guerras; ellos no se tienen que preocupar tocante a nada; ellos son tan detestables e independientes como son los americanos. Y ellos iban por allí, y cuando menos pensamos, llegaron a... llegaron los de Alemania. Y cuando fuimos a la reunión esa noche (el Hermano Arganbright sentado aquí, él estaba allá), ¿quiénes fueron los que el Espíritu Santo llamó? Todos ellos eran alemanes, y dejó a los suizos sentados allí, con todas sus campanas y lo demás. ¿Ven? Se requiere sufrimiento. Uds. tienen que escarbar.
63¡Oh, hermanos, si Uds. únicamente supieran! No es fácil. Todo lo que se les da a Uds. en un plato, no lo disfrutan. Seguro que no. No pueden apreciar lo que se les da a Uds. Dios le dijo a Moisés, y dijo: “Yo les doy Palestina. Yo he barrido todas las casas y he colgado las cortinas. Todos Uds. sólo entren y vivan allí”. Si hubiera sido así, ellos nunca la hubieran disfrutado. El dijo: “Yo se la doy a Uds.; está llena de gigantes. Uds. tendrán que pelear por cada pulgada del camino. Pero todo lugar que la planta de sus pies pise, eso es posesión. ¡Vayan y poséanla! Seguro. ¡Yo por supuesto, estaré con Uds.!” De esa manera es la sanidad Divina. De esa manera es el Espíritu Santo. Todo lo que Uds. pisen caminando, sus huellas son posesión, sigan caminando. Sigan adelante. Esa es la manera. Si Uds. sólo mueven su dedo, el que no podían mover en lo absoluto, y Uds. lo mueven tanto así hoy, entonces muévanlo tanto así mañana, y tanto así al día siguiente. Sólo sigan adelante, adelante, adelante, adelante. Las huellas son posesión.
64Fíjense rápidamente ahora. Esa muchacha tenía mucho con lo cual ella se iba a enfrentar. ¿Qué tenía que hacer ahora? Ella dijo: “¿Sabes qué?” Ella tenía buen razonamiento. Ella dijo: “¿Sabes lo que voy a hacer?” Ella dijo: “Me voy a llevar dinero conmigo. Si es–si es la verdad, si es, lo voy a apoyar. Pero, si no es, lo traeré de regreso”. ¡Oh, hermano!, ¿no pudiera eso enseñar algo a los americanos? Sí, señor. Uds. apoyan cosas que se ríen y hacen burla de Uds. Correcto. Programas que se ríen y les llaman “santos rodadores”, y todavía Uds. los apoyan con su dinero, y sus propios misioneros están allá viviendo de dos platitos llenos de arroz a la semana, y descalzos. ¡Se deberían avergonzar! Pongan su dinero en algo que tiene a Dios en ello, y ayúdenlo a avanzar. No porque está todo embellecido y hay edificios de seis millones de dólares que lo apoyan, y cosas así, con teología y que toman a sus misioneros y les dan un examen mental por un psiquiatra mundano para ver si él tiene el poder mental suficiente para ser un misionero. Dios es el que juzga eso por el Espíritu Santo. Seguro. Nosotros no necesitamos esas cosas. Necesitamos a Dios. Fíjense. Entonces... ¡Qué tan lejos puede la gente... nosotros nos podemos alejar!
65Ahora, la reinita, ella dijo: “Yo... si no es correcto, me traeré mi dinero de nuevo”. Así que ella empacó toda clase de joyas e incienso y todo. Ahora, miren, otra cosa: qué si ella hubiera pensado... Con todo ese dinero ella tenía que cruzar el desierto de Sahara. Y Uds. saben que los hijos de Ismael estaban allá, y todos ellos eran ladrones. Qué si hubieran atacado esa pequeña caravana con sólo unos cuantos eunucos y algunas muchachas con ella, ¿qué hubiera sucedido? Bueno, ellos la hubieran robado en un minuto y quitado todo el dinero. Pero, saben qué, si–si Dios está llamando a su corazón, Uds. no tienen temor en lo absoluto. Uds. sólo siguen adelante. A Uds. no les importa lo que alguien más diga, o todo lo demás, Uds. siguen adelante cuando están hambrientos y sedientos de justicia. También recuerden esto. Con razón Jesús dijo que ella se levantará en los últimos días y condenará esta generación. ¿Saben Uds. cuánto tiempo le tomó para cruzar allí? Le tomó tres meses, noventa días. Y ella no iba en un Cadillac con aire acondicionado tampoco. No, no. Ella lo cruzó en el lomo de un camello para oír la sabiduría de Salomón. Y Jesús dijo: “Uno más grande que Salomón está aquí”. Y es la misma cosa aquí: el Espíritu Santo está aquí, y la gente ni siquiera cruza la calle para oírlo. Correcto. “Uno más grande que Salomón está aquí”.
66Ella llegó al lugar; fíjense bien cuando ella cruzó, y ella llegó y entró a las cortes de Salomón. Ahora, yo me imagino... ¿Se pudieran imaginar? Yo la voy a poner como una ciudadana americana. Ella entra: “Voy a ir y me voy a sentar, y luego voy a oír a ese ‘santo rodador’ por unos cuantos minutos, porque la vecina aquí, mi sierva, me dijo que debería ir. Si él no dice exactamente la cosa correcta, me levantaré y me saldré”. ¡Oh, qué cosa! “O él dice lo que yo creo que él debería decir, o no lo escucharé en lo absoluto”. Allí es en dónde estamos parados esta noche. Correcto. “Si él dice una sola cosa que mi pastor dijo que estaba mal, me levantaré y me saldré”. ¿Ven? Ahora, Uds. también se levantarán con ella en el Día del Juicio, y entonces serán juzgados juntos. ¿Ven? “Pues uno más grande que Salomón está aquí”. El Espíritu Santo está aquí. ¿Ven? Y ella viajó noventa días sobre el lomo de un camello cruzando las arenas candentes para oír la sabiduría de Salomón. Ella no fue sólo para ir y decir: “Yo iré y me daré cuenta; entonces si no me gusta, me levantaré y me saldré”. No, ella acampó allí en los patios. Ella dijo: “Yo me voy a quedar hasta que esté convencida. Yo voy a tomar las Escrituras y me voy a dar cuenta”. Ella ya las había leído todas de lo que Dios debía ser, “y voy a ver si está correcto”.
67Así que me imagino que al día siguiente ella se aseó y sus siervitas, y ella fue a la iglesia, y tomó su asiento, y se sentó. Después de un rato las trompetas sonaron, se cantaron los himnos, y el Pastor Salomón salió caminando; salió, y cuando menos pensó, quizás ellos habían empezado la–la fila, quizás tenían un número o una tarjeta; yo no sé cómo ellos lo hacían. El primero que subió, la reinita dijo: “Bueno, voy a ver ahora. Yo sólo voy a observar y ver si esto está correcto o no, ver si esto es realmente discernimiento”. Ahí subió una persona, quizás era un hombre. Y cuando menos pensó, ella vio que Salomón sólo era un hombre. Así que ella dijo: “Yo voy a ver en dónde está ese Dios. Yo veo que allá está un hombre, pero quiero saber en dónde está ese Dios sobrenatural”. Así que ella observó a ese hombre. “Sí, él camina como un hombre, habla como un hombre, se mira como un hombre; él es un hombre; eso es todo. Pero ahora, ¿de dónde viene eso sobrenatural?” Así que cuando este hombre se paró allí, cuando menos pensó, el espíritu de discernimiento vino sobre Salomón, y él le dijo los secretos de su corazón. Me imagino que el corazón de la reinita empezó a latir rápidamente. El siguiente fue la misma cosa, el siguiente fue la misma cosa, el siguiente fue la misma cosa.
68Ella se fue a casa esa noche, quizás, y oró en su tienda. Al día siguiente ella regresó, y se sentó otra vez. Ella dijo: “Creo que conseguiré una tarjeta de oración”, así que ella... o algo, lo que haya sido. “Yo iré allá arriba”. Así que entonces, ellos... Finalmente su–su número fue llamado. Ahora, nos pudiéramos quedar mucho tiempo sobre eso, pero para ahorrar tiempo... nos estamos preparando para terminar. Finalmente llegó su tiempo. Y cuando finalmente subió ante Salomón, la Biblia dice que no hubo nada escondido de Salomón que ella quiso saber. Dios sencillamente lo derramó sobre Salomón y le dijo a ella todo secreto que quiso saber. ¿No es eso maravilloso? ¿Saben Uds. lo que ella dijo? Ella se paró allí... Miren, ella no se regresó y dijo: “Creo que es telepatía mental. Yo–yo creo que es...” No, no. Ella se paró allí y dijo: “Todo lo que oí era maravilloso. Pero es más grande que lo que pensé que era. Es más grande, porque obró en mí”. ¡Amén! Jesús dijo: “Ella se levantará en los últimos días con esta generación y la condenará porque ella vino de los fines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón”. ¿Qué era? Ella vio algo real. El mundo está buscando hoy algo real. ¿No piensan Uds. así? Ellos quieren algo que tenga un fundamento.
69No hace mucho tiempo, yo iba... Y terminaré con esta pequeña historia que me estoy preparando para contarles ahora. Yo solía cazar en los bosques del norte. ¡Cómo me gusta cazar! Y yo casaba con un hombre llamado Caul, un hombre muy fino. Pero él era el hombre más malo que yo había visto, cuando se trataba de un corazón cruel. El mataba cervatillos sólo para hacerme sentir muy mal al respecto. Y yo le decía: “¡No hagas eso, amigo, no lo hagas!” El decía: ¡Ahhh, predicador, ocúpate de tus asuntos! ¡Tú eres un cobarde! Eso es lo que pasa con Uds. predicadores”. Yo dije: “No”. Yo dije: “Yo no creo que está mal matar un cervato si...” (yo fui un guardabosques por años), yo dije, “si la ley dice que uno puede matar a un cervato. Pero no lo hagas sólo por ser malo. Abraham mató una vaca... un becerro y se lo dio de comer a Dios. Está bien matar un cervato si así lo dice la ley, pero no matar ocho o diez de ellos sólo para hacer que un hombre se sienta malo, mejor dicho, mal”.
70Y él tenía ojos igual que una lagartija de todas maneras, él... y él–él siempre... Yo no lo quise decir de esa manera. El era un tipo que se miraba raro, y–y le gustaba hacerme que me sintiera muy mal, así que él me dijo... Un día él estaba allá. Yo fui a cazar con él. El traía un pequeño silbato. El arregló ese silbatito de tal manera que cuando lo silbara sonara como un cervatillo llorando por su mami. Uds. saben lo que es un cervato, un cervatillo. Y llamaba a su mamá. Yo dije: “Burt, no harás un cosa como esa, ¿verdad?” El dijo: “¡Ahhh, Billy”, dijo, “ocúpate de tus asuntos!; de esa manera son Uds. predicadores; son muy cobardes”. Yo dije: “No, no, Burt. Eso no está–eso no está bien”. Yo dije: “No hagas eso”.
71Pero él era un buen cazador. Uno nunca lo tenía que andar buscando; él sabía en dónde estaba. Y así que salíamos, y disfrutábamos de unos grandes momentos juntos. El era un buen, ¡oh!, él era un tirador certero. Y así que, nosotros–nosotros cazábamos en la mañana. Y siempre poníamos el chocolate caliente en termos, y había como unas seis pulgadas de nieve [15.24 cm.– Trad.] en el suelo, un clima bueno para seguir huellas. Y subimos pasando el desfiladero y por la Cadena Presidencial. Y eran como las once del día, y la temporada estaba muy avanzada. Y cuando esos venados cola blanca... Uds. hablan de Houdini como un maestro para escapar, deberían ver uno de ellos. Así que ellos–ellos verdaderamente se pueden escapar. Y así que el matorral es espeso, y ellos se pueden meter debajo de los montones de matorrales y todo, y se esconden durante el día, y luego comen en la noche. Así que entonces no salen, a menos que uno los espante. Así que Burt se detuvo en un lugar despejado, como, ¡oh! tal vez tan grande como el piso principal de este auditorio. El se detuvo como a las once y empezó a meter su mano en su chaqueta, y yo pensé: “Bueno, es tiempo de comer un sándwich, y nos separaremos, y él se irá en una dirección y yo en otra”. Habíamos estado caminando por unas tres o cuatro horas arriba de la montaña. Entonces él se bajaría por el otro lado y yo por el otro, y nos encontraríamos a cierta hora esa noche en nuestro–nuestro campamento regular.
72Así que yo lo vi meter su mano, y yo pensé que él iba a sacar su chocolate caliente. Y cuando la sacó, traía ese silbato. Y yo dije: “Burt, ¡no vas a soplar esa cosa!” El dijo... me miró con esos ojos que parecían de lagartija, él dijo... Y se lo puso en su boca y lo sopló. Sonó exactamente como un cervatillo llorando por su mamá. Y yo nunca... Yo no pensé que iba a funcionar. Así que como para ese momento, al otro lado del lugar despejado, se paró una hembra grande de venado, una madre. Ella era una cosa hermosa. Y estaba lo suficientemente cerca que yo podía ver sus grandes ojos cafés. Y–y yo lo miré a él; él me miró y se sonrió. Yo dije: “Burt, no vas a matar a esa madre, ¿verdad?” Y él me miró así. Y él se agachó y lo sopló otra vez. Ahora, por lo general, eso no es usual que un venado haga eso. Y cuando él lo sopló otra vez, esa madre salió a ese lugar despejado. Ahora, eso es extraño; ellos casi nunca hacen eso, especialmente en la temporada de cacería, después que los rifles les han sido disparados y cosas. Pero ella salió a ese lugar despejado. ¿Qué era eso? Ella no era una hipócrita. Ella era una madre. Había algo dentro de ella que era genuino; ella era una madre. Y un bebé estaba en problemas. Y ella quería encontrar en dónde estaba su bebé. No le importaba en cuánto peligro ella estaba. El peligro ni siquiera le turbó su mente.
73Yo puedo ahorita ver esas grandes orejas, paradas así, ese hocico masticando así, esos grandes ojos cafés mirando para todos lados. El me miró así, y sacó una... Nunca traemos cargados nuestros rifles. Y así que él la sacó, tiró hacia abajo la palanca en un .30-06, una bala de ciento ochenta grains [medida de peso–Trad.], tipo hongo. El apuntó, y yo pensé: “¡Oh, qué cosa!” Yo pensé: “Burt, ¿cómo lo puedes hacer?” Yo dije: “¡Esa preciosa madre, tras su cervato!” Y yo... El–él se rió, y apuntó; era un tirador certero. Yo sabía que en un segundo o dos él estallaría ese precioso y fiel corazón de ella, porque él era un tirador certero. Y yo pensé: “¿Cómo puedes ser tan malvado?” ¡Y esa madre dando ese despliegue del verdadero amor maternal! Su cervato estaba en problema. A ella no le importaba nada. Y cuando el cerrojo bajó y elevó el rifle, la hembra de venado vio al cazador. Ella miró y se asustó. Al asustarse brincó, Uds. saben. Y ella miró al cazador. Pero ella había escuchado a ese cervato. Y ella sabía que su muerte estaba para acontecer. Pero, ¿huyó ella? No, señor. Ella estaba buscando primero dónde estaba ese cervato. Yo pensé: “¡Oh, tal lealtad! ¡Tal lealtad! Y ese precioso y fiel corazón, Burt, ¿se lo vas a estallar a esa madre de esa manera?”
74Y lo vi apuntar de esa manera. Yo pensé: “Sinceramente–sinceramente no lo puedo mirar”. Yo volteé mi espalda, y pensé... Yo dije: “Padre Celestial, ¿cómo puede él ser tan malvado y todavía ser un hombre tan fino en una manera, y ser tan cruel en su corazón para estallar ese precioso corazón de madre en ella, ese fiel corazón latiendo allí por ese cervato? ¿Cómo...? Bueno, ¿cómo pudiera hacer él una cosa como esa?” Y me fijé que el rifle no disparó. Y yo esperé, y esperé. Yo pensé: “¿Por qué no disparó?” Yo volteé para mirar y el cañón del fusil se estaba moviendo de esta manera. Y él volteó para mirarme, y esos ojos habían cambiado, grandes lágrimas estaban rodando por sus–sus mejillas. El arrojó el rifle al suelo, me agarró de las piernas del pantalón y dijo: “Billy, ya he tenido lo suficiente”. El dijo: “Guíame a ese Jesús del que tú hablas”.
75¿Qué era? El vio algo real. El vio algo que no era fingido. El vio el amor real de una madre que salió caminando en la faz de la muerte. No fue un sermón que yo prediqué; no fue una alabanza que se cantó. Fue un despliegue de algo que era tan real, que él vio algo real. Y esa lealtad de madre guió a ese hombre... él es un diácono allá en una iglesia Bautista ahora. ¡El amor de madre siendo real! ¡Oh!, amigo pecador, o miembro tibio de iglesia, ¿no le gustaría tener el amor de Jesucristo para que lo despliegue al mundo, tan leal a Cristo como esa madre lo fue a su cervato? ¿Levantaría Ud. su mano y diría: “Ore por mí, Hermano Branham, para que sea ese tipo de Cristiano”? Levanten sus manos, dondequiera. Dios lo bendiga. Dios lo bendiga. “Yo quiero algo real Hermano Branham. Yo quiero algo que es perdurable. Yo quiero ser tan Cristiano como esa hembra de venado era madre”. Levanten sus manos muy alto para que yo pueda orar por Uds. Dios lo bendiga. Dios lo bendiga. Inclinemos nuestros rostros.
76Padre Celestial, fueron tantas las manos que no las pude contar. Ellos estaban por dondequiera, por todas partes, en los balcones, y al frente, y atrás, y en los lados, y por dondequiera, por todas partes, por todo el piso principal. Ellos levantaron sus manos, Señor, porque ellos–ellos te creen. Ellos quieren algo real. Ellos–ellos quieren algo que no sea fingido, algo que es–que sea real. Te pido que Tú se los des a ellos, Padre. Dales el real Espíritu Santo. Que ellos regresen a su iglesia felices y regocijándose. Está escrito en la Palabra, San Juan 5:24: “El que oye Mis Palabras (eso es sobre lo que he estado predicando) y cree al que me envió, tiene Vida Eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a Vida”. Ahora, Padre, yo presento eso (eso es Tu Palabra), yo la presento a Ella delante de Ti, y Tú que eres omnipotente, omnisciente, y conoces cada mano que se levantó. ¿Por qué levantaron su mano? Porque hay un espíritu en ellos, y hay un Espíritu parado al lado de ellos que dijo: “Tú estás mal; tú quieres ser esa clase de Cristiano. Levanta tu mano ahora y Yo te salvaré”. Y ellos levantaron su mano. Ellos hicieron una decisión. Esa decisión fue que ellos desean vivir una vida diferente. Y Tú dijiste: “El que oye Mis Palabras, y cree al que me envió, tiene Vida Eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a Vida”. Tú también dijiste: “Ninguno puede venir a Mí si Mi Padre no le trajere. Y todo lo que el Padre me ha dado, vendrá, y Yo le daré Vida Eterna y lo resucitaré en el día postrero”. Ahora, Padre, esa es Tu Palabra. Y como Tu siervo esta noche, yo–yo reclamo cada una de esas almas para Ti. Yo las reclamo a todas. Te pido, Dios, que los que han venido ahora a Ti, a esta Fuente llena con Sangre, que sean salvos y a Tu cuidado, y que se vayan de aquí esta noche, y busquen, y encuentren el Bautismo del Espíritu Santo que los sellará de las cosas del mundo. Concédelo.
77Mientras tenemos nuestros rostros inclinados, no hay lugar para hacer un llamamiento al altar aquí, pero me pregunto si cada uno de Uds. que levantó su mano se pondría de pie. El resto de Uds. mantengan sus rostros inclinados. Sólo pónganse de pie por un momento. Yo creo que Uds. fueron sinceros. Pónganse de pie, cada uno que levantó... si levantaron su mano, pónganse de pie sólo un momento, todos los que levantaron sus manos, por todas partes. Correcto. Las levantaron por todas partes. Permanezcan de pie sólo un momento para orar. Todos los que levantaron su mano, pónganse de pie. Muy bien. ¿Son todos? ¿Todos? Muy bien. En la Presencia de esta Gloria Shekinah [Chequina–Trad.] del Espíritu Santo, en la que Uds. ahora han creído por causa de la predicación de la Palabra y de la manifestación del Espíritu Santo, yo no creo... yo les creo a todos Uds. con todo mi corazón. Yo no creo que Uds. sólo levantaron su mano sólo por el placer de levantarla. Yo creo que Uds. la levantaron porque fueron sinceros. Uds. creyeron que estaban errados. Y si Uds. están dispuestos a confesar su error y ponerse de pie como Uds. lo han hecho ahora, entonces yo creo que Dios en Su Palabra, que cumple toda Palabra que El prometió, les ha perdonado sus pecados. No porque Uds. sienten que los ha perdonado, no porque Uds. lo merecen, sino porque El lo prometió; es Su Palabra. Y Uds. reconocen y saben que han estado errados, pero sí creen que El murió y esas grandes nubes negras posando por encima de la cruz en aquel día, El estaba soportando el juicio de Uds. Y sin nada en lo absoluto, Uds. sí aceptan eso como su perdón. Si Uds. hacen eso, aceptan Su gracia por su perdón, ¿levantarían su mano a El, todos los que están de pie? Levanten su mano, eso es todo lo que yo les pido que hagan, en su corazón. Dios los bendiga. Hay un ciento por ciento, todos.
78Ahora, yo quiero que Uds. que son Cristianos levanten sus rostros, y volteen a los lados y estrechen manos con todos los que están de pie y díganles: “Bienvenido al Reino, peregrino precioso”. Estrechen manos con los Cristianos nuevos. Díganles que Uds.–Uds. están agradecidos con Dios. Cada uno de Uds. diga: “Sí, yo estoy agradecido”. Invítenlos a sus iglesias ahora. Díganles: “Vengan a mi iglesia. Vengan con nosotros. Y Uds. podrán recibir el bautismo Cristiano, para que reciban el Espíritu Santo”. Correcto. ¡Oh!, ¿no es El maravilloso? Ahora, demos gracias al Señor ahora.
79Padre Celestial, te damos gracias por estas almas. Pueda que yo nunca más estreche manos con ellos aquí en la tierra, nunca tenga la oportunidad (quizás, espero que sí). Pero si no la tengo, en aquel día cuando la niebla esté baja, y el barco de Sión esté silbando, cuando empecemos a abordar el barco, yo los encontraré; yo los veré allí, Señor, con sus boletos en su mano, diciendo: “Yo estuve en Long Beach, Hermano Branham, ese domingo en la noche”. ¡Oh, Dios, cuán feliz estaré de saber que los encontraré allí! El joven será viejo... mejor dicho, el joven será... mejor dicho, el viejo será joven allí para siempre, y ya nunca habrá enfermedades, ni pesares, ni muerte. ¡Qué momento tan maravilloso será! Te doy gracias por esto, Padre. Son Tuyos, y te los presento a Ti aquí esta noche como trofeos de Jesucristo, de Su Espíritu y de Su Presencia. Te los doy a Ti, Padre, en el Nombre de Jesucristo, porque son regalos de amor para Cristo. Amén.
80Ahora, se pueden sentar, y Dios los bendiga. Ahora, antes que cambiemos el arreglo de la reunión para una fila de oración, cantemos una vez, por favor todos juntos, antes de llamar la fila de oración: “Yo le amo, yo le amo, porque El a mí me amó”. Muy bien, ¿podemos cantar? Yo le amo, yo le amo, Porque El a mí me amó; Y me compró la salvación, Allá en la cruz. ¡Oh!, ¿no suena eso hermoso, hermanos? Quisiera que Uds. pudieran estar aquí arriba y escucharan eso. ¿No es eso hermoso? Ahora, yo quiero que inclinen sus rostros y la canten, suavemente y dulcemente en tenor o bajo, o en lo que Uds. lo están cantando. Sólo cántenla en el estilo campechano chapado a la antigua. Yo le amo, yo le amo, Porque El a mí me amó; Y me compró mi salvación, Allá en la cruz.
81¡Oh!, ¿no es El hermoso? ¡Oh!, ¿no lo amamos? ¡Maravilloso! Ahora, amigos, yo sé que–que los retuve un poquito más, pero esta es la noche del domingo; hay como quince o veinte minutos más. Vamos a llamar una fila de oración. Ahora, ¿cuántos creen que la Escritura enseña que Jesús es el mismo ayer, hoy, y por los siglos? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. ¿Cuántos saben que la Biblia dice que El es un Sumo Sacerdote que se compadece de nuestras debilidades? [“Amén”]. Si El es el mismo ayer... Y, ¿cuántos creen que estamos al–estamos al fin de la edad gentil? ¿Cuántos lectores de la Biblia con sus manos levantadas, las menearán de un lado al otro de esta manera, y pro-... y creen que El prometió que El haría las mismas cosas al terminar la gentil, que El hizo en la judía? ¿Ven?, esto es lo que es. Si Dios alguna vez es llamado a la escena para hacer una decisión, de la manera que El la hace, es Eterna; tiene que ser la misma cada vez que El es llamado. Así que cuando El fue llamado a la tierra para que viniera a la tierra para que El mismo se declarara el Mesías, para finalizar la edad judía y la samaritana, El tiene que hacer la misma cosa cuando El venga después de... Los judíos tuvieron cuatro mil años; nosotros hemos tenido dos mil años, y al final de la edad, El viene a la escena y hace la misma cosa. ¿Es correcto eso?
82Bueno ahora, si El es el mismo ayer, hoy, y por los siglos, El tiene que ser el mismo en principio, el mismo en poder, el mismo en manifestación, con la excepción del cuerpo físico; Su Cuerpo está a la diestra de Dios el Padre en el Cielo, sentado en el Trono. ¿Creen eso? Es un Sumo Sacerdote. Y ahora, Su Espíritu Santo está aquí, cuyo Espíritu estaba en Cristo, el cual es Dios, en carne humana, en su carne, y en mi carne, mientras la Sangre nos limpia. El predica el Evangelio por medio del predicador, da profecías por medio del profeta, y revela los secretos de los corazones, habla por medio de lenguas, interpreta lenguas, y todo está establecido en orden. ¿Creen Uds. eso? Muy bien.
83Muy bien, ahora llamemos la fila de oración. Ahora, miren, él me dijo que repartió tarjetas de oración, pero yo no sé qué letra y qué número. ¡Oh! Billy, estás tan pequeño que siempre te pierdo. Muy bien, de la 1 a la 100, “J”. Muy bien. ¿La número 1? Empecemos allí. ¿Quién tiene la letra “J” como en Jesús? “J”. Miren a... tiene una “J” y un número. “J” número 1, ¿quién la tiene? Levante su mano. ¿Está segura? Muy bien. Venga aquí, señora. La número 2, ¿quién tiene “J”, número 2? ¿Levantaría su....?
84[Porción sin grabar en la cinta–Ed.].... en mi vida. Y ella es una desconocida para mí, porque acabamos de levantar nuestras manos afirmando que éramos desconocidos uno del otro. Ahora, yo no la conozco, ni tampoco ella me conoce. Pero miren, ella está aquí por algún propósito. ¿Cuál es? ¿Está enferma? Quizás lo está. Quizás ella está aquí por alguien más. Quizás es un problema doméstico. Quizás es–es un problema monetario. Quizás es alguna otra cosa; yo no sé. ¿Ven? Yo–yo no sé. Dios sí lo sabe. Ahora, si ella viniera aquí, como en unos servicios ordinarios de sanidad, yo pondría mi mano sobre ella y diría: “Dios, sana a la mujer. Yo soy un creyente. Te pido que sea hecho así. Amén”. Ahora, la mujer tendría el derecho de irse y creer. Si ella cree eso, eso es la Palabra de Dios, poner manos sobre los enfermos. ¿Es correcto eso? Ella tendría el derecho de creer eso. Pero miren, ¿qué si el Espíritu Santo viene y le revela algo que está en lo profundo de su vida, le dice lo que ha sido? Y si El le puede decir a ella exactamente lo que ha sido, seguramente que ella podría creer lo que será entonces. ¿Es correcto eso? Ahora, ¿cuántos saben que eso es lo que hizo Jesús?, levanten su mano. Eso es lo que El prometió. Eso es exactamente correcto.
85Ahora, si El está aquí... Ahora, El está aquí en la forma del Espíritu Santo. Ahora, esto es un panorama, como lo fue el del pozo en San Juan 4: un cuadro hermoso otra vez, un hombre y una mujer, la primera vez que nos encontramos en la vida, esta mujer y yo, por primera vez en la vida nos encontramos. Y ahora es aquí en donde nosotros nunca nos hemos encontrado antes. Miren, si Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y por los siglos... Ahora, Algo tendría que revelar el porqué ella está aquí, y ella sabría si es verdad. ¿Es correcto eso, señora? Alguien lo tendría que revelar. Algo tendría que venir y hacerlo. ¿No es correcto eso? [La congregación dice: “Amén”–Ed.] Bueno, entonces, si El viene.... Ahora, ella pudiera decir: “Es el diablo”. Entonces eso depende de ella. ¿Ven? Si ella dijera que es Cristo, únicamente hay... Tendría que ser un poder espiritual. Si ella dijera que es el diablo, entonces ella recibiría la recompensa del diablo. Si ella dijera que es Cristo, ella recibiría la recompensa de Cristo. Pero si ella dijera que es el diablo y es Cristo, entonces, ¿qué ha hecho ella? Ella misma se ha sellado fuera para siempre del Reino de Dios. ¿Es eso lo que dijo Jesús? “Cuando venga el Espíritu Santo, hablar una palabra en contra de El, nunca le será perdonado”, no importa quién sea Ud. Ud. dice: “Pero yo predico el Evangelio, Hermano Branham”. También lo hicieron los sacerdotes. Ellos fueron criados a través de generaciones de sacerdotes y habían predicado el Evangelio, y Jesús estrictamente les dijo a ellos. Y ellos perdieron sus vidas. Correcto. Sólo hay un solo camino a Dios, eso es todo. Ese es el camino de la Verdad y Luz.
86Ahora, si Ud. por favor se parara aquí. Ud. no se tiene que parar... sólo párese en esta dirección para que la gente la pueda ver a Ud. y me vea a mí. Ahora, siendo que.... Ahora, aquí está igual que la mujer en el pozo. Ahora, yo... Ella no es la mujer, y yo no soy el Señor Jesús. Pero Su Espíritu está aquí. Y El sabrá, le puede decir a ella... Ahora, si El... Ahora, Ud. diría: “Hermano Branham: ¿qué hizo Jesús allá?” Bueno, la Biblia dice que le era necesario pasar por Samaria. Yo no sé por qué. El Padre lo envió allá porque El dijo en San Juan 5, en San Juan 5:19: “De cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada por Sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre”. ¿Cuántos saben esa Escritura? Jesús nunca hizo una sola cosa hasta que Dios se la mostró a El en una visión qué hacer. ¿Es correcto eso? San Juan 5:19: “De cierto, de cierto (absolutamente, absolutamente), os digo: No puede el Hijo hacer nada por Sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; también lo hace el Hijo igualmente”.
87Miren, esta mujer está aquí con su mano levantada afirmando que ella es una desconocida para mí, y yo soy un desconocido para ella, entonces si el Espíritu Santo, por Su promesa (es lo que yo les he enseñado a Uds.), viene aquí y hace la misma cosa que El hizo en aquel entonces, revela el secreto del corazón de la mujer, un... o hace lo que sea, y le dice a ella qué... algo tocante a ella misma (y dejan que ella sea el juez de si es correcto o no), ¿cuántos aquí creerán en el Señor Jesucristo para su sanidad? Ahora, por todas partes levanten sus manos si Uds. lo creerán. Hay por lo menos noventa y cinco porciento. Por supuesto algunos no lo creerán no importa lo que El haga. No es para incrédulos. Sólo es para creyentes. Hubo algunos parados en Su multitud que no creían. Eso no daña al creyente. No, ellos ya lo han hecho... saben que es verdad.
88Yo no tengo la menor idea por qué está Ud. aquí en–en–en lo absoluto. Pero Dios sí sabe por qué está Ud. aquí. Si El me lo revela, entonces Ud. sabrá si es la verdad o no, lo que El haga. Ahora, sí, si la audiencia todavía puede oír mi voz, la Luz que Uds. ven en la fotografía está posando entre la mujer y yo. Ella se está apartando de mí. Es una Luz que vibra, que es tenue. Sí, yo veo; ella... su examen médico muestra que ella tiene su estómago hinchado, su estómago, tiene su estómago enfermo, hinchado. Si es correcto, levante su mano. ¿Lo creen? Ahora, Uds. dijeron que creerían si El lo revelaría. ¿Creen Uds. ahora? [La congregación dice:”Amén”–Ed.]. Entonces su... es... Ahora, yo no sé lo que le dije, porque no fui yo el que le dijo a ella. Sólo es rendirse uno mismo al Espíritu. Ahora, yo sigo sintiendo eso en cada reunión. Alguien dice: “¡Lo adivinó, lo adivinó!” Uno no adivina estas cosas. Muy bien, vean si eso fue una adivinación.
89Parece ser una fina persona. Ud. es Cristiana; yo puedo sentir su Espíritu (¿ve?); Ud. es bienvenida. Es la misma cosa que Jesús le dijo a Natanael, un israelita. Ahora, veamos si lo que... Sí, yo la veo aparecer ante mí otra vez. Fue una condición del estómago. El estómago hinchado, él dijo. Correcto. Eso es lo que dijo el doctor, estómago hinchado. Y luego aquí está otra cosa, Ud. tiene una clase de problema rectal. Correcto. Y Ud.–Ud. piensa que es alguna clase de alergia, o alguna clase de sensación de comezón. Eso es verdad. [La señora dice: “El doctor dice que no hay...”–Ed.]. No hay cura para eso (correcto), pero sí la hay en Cristo. Si Dios me dice cuál es su nombre que veo en ese papel allí, que él tiene delante de mí, (yo lo veo a él parado allí), ¿creerá Ud. que yo soy Su profeta? Srita. Martin, Ud. estará bien ahora. Todo se terminó ahora. Ud. se puede ir a casa y sea sana. Ahora, crítico, ¿qué de eso? Mire Ud. creyente allá en la audiencia, crea con todo su corazón ahora. Sólo tenga fe. No dude; crea con todo su corazón. Ahora, manténganse muy... mantengan sus posiciones. Permanezcan quietos. Yo nunca vi a la mujer. ¿Ven?, yo no la sané. Dios la sanó. ¿Cómo la sanó El a ella? La propia fe de ella lo hizo. La sanidad ya fue completada en el Calvario. La salvación de Uds. fue completada en el Calvario. ¿Cómo saben Uds. eso? ¿Es correcto eso? Todo lo que Uds. tienen que hacer es aceptarlo.
90Ahora, aquí está otra señora. Y somos... nuestra primera ocasión aquí... somos desconocidos el uno al otro. Pero Dios nos conoce a ambos, ¿no es así? Bueno, entonces si el Señor Jesús me revela algo que–que yo... Por supuesto Ud. me ve que me estoy poniendo... que me estoy mirando así. Eso es porque me ha puesto... me ha debilitado, la visión. ¿Ven?, la audiencia lo sabe, cualquiera lo sabe. Jesús, una mujer tocó Su manto, y El dijo que se... virtud salió de El; virtud es fuerza, Uds. saben eso. Y Daniel vio una sola visión, y él fue turbado de su mente por muchos días. Bueno, entonces, si–si Jesús siendo el Hijo de Dios, al tocarlo una sola mujer... bueno, ¿qué me haría a mí (¿ven?), un pecador salvo por gracia? Porque El dijo: “Las obras que Yo hago vosotros las haréis también; más que estas haréis”. La versión King James dice “mayores”, pero tomen... la traducción regular dice “más”. ¿Ven? Más podrán hacer...?....
91Ahora, si el Espíritu Santo me revela cuál es su problema, o algo, como El hizo con los otros que pasaron, ¿creerá Ud. con todo su corazón? ¿Hará que la audiencia crea con todo su corazón? ¿Ven?, Dios no hace esto para una exhibición. El hace esto porque El prometió que lo haría, y para Su gloria. ¿Ven? Y yo les estoy diciendo a Uds. que no soy yo; yo no sé absolutamente nada; yo estoy levantando mi mano aquí delante de Dios y esta Biblia aquí. Esta mujer es una desconocida para mí. Todos Uds. son desconocidos, hasta donde yo sé. Pero si Dios me revela por medio del Espíritu Santo... Ahora, la Biblia dice: “La Palabra de Dios es más cortante que toda espada de dos filos, aun un discernidor de los pensamientos del corazón”. Ahora, Jesús, cuando El estuvo aquí en la tierra, El era la Palabra, ¿no lo era? Esa es la razón que El podía discernir los pensamientos, percibir, y lo demás. El era–El era un Dios–Profeta. Esa es la razón que los profetas... ¿Cómo podían ellos discernir? Porque ellos eran la Palabra de Dios. La Palabra de Dios vino al profeta. ¿Es correcto eso, audiencia? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. ¿Ven? Ahora, si la Palabra de Dios todavía viene, entonces la Palabra de Dios puede... Hebreos dice: “La Palabra de Dios es un discernidor de los pensamientos”. Su Palabra, Su promesa, entra en carne humana, y la hace un discernidor de los pensamientos del corazón.
92Mire, Ud. no está aquí por Ud. misma; Ud. está aquí por alguien más, su esposo. Correcto, ¿no es así? El está en una condición muy grave. ¿Cree Ud. que Dios me puede decir cuál es su problema? ¡Cáncer de la vejiga! Si eso es correcto, levante su mano. ¿Cree Ud. que Dios lo sanará? Yo oraré por la misma cosa. Permítame poner mis manos sobre Ud., y Ud. lo representa a él. Señor Jesús, perdona a este hombre. Tráelo a cumplimiento, Padre, te pido humildemente como Tu siervo en el Nombre de Jesús. Amén. Dios la bendiga, hermana. Ahora, no lo dude. ¿Cree Ud. eso ahora? Jesús dijo: “Como tú lo has creído, así será para ti”. Tenga fe. Nadie nunca sabrá lo que eso le hace a uno. ¿Ven? Miren, parece que la audiencia se me ha oscurecido. Ahora, sólo tengan fe ahora, y eso es....
93¿Es Ud. la persona que sigue? Ud. y yo somos desconocidos, me supongo, uno del otro. [La señora dice algo–Ed.]. Oh, Ud. ha estado en una fila de oración, en una fila de oración antes en alguna otra parte. ¿En alguna otra ciudad, o...? [La señora dice algo–Ed.]. En Lake City, en California, en... [La señora dice algo–Ed.]. Oh. Oh, yo oré por Uds. antes en Lake City. ¿Cuánto tiempo hace de eso? [La señora dice: “Hace tiempo”–Ed.]. Oh, hace muchos años. Por lo tanto no nos conocemos el uno al otro. No. Pero Dios sí nos conoce a ambos. Y, ¿cree Ud. que Dios me pudiera decir alguna cosa u otra...? ¿Vino El...? Por supuesto viene de la misma manera...?... Entonces Ud. está aquí por algo más. Ahora, Ud. tiene fe entonces, ¿no la tiene? Ud. tiene fe. Muy bien. Si el Señor lo revela... Muy bien. Yo confío que lo revele. Ud. no está aquí por Ud. misma esta vez. Ud. está aquí por alguien más: un hermano, muy, muy grave, al punto de muerte. Y le digo a Ud. algo que Ud. sabe, para que crea que yo soy Su profeta, o mejor dicho Su siervo, perdóneme. Esa palabra “profeta” hace tropezar a la gente (¿ve Ud.?), esa es la razón que yo... Pero... Es la esposa de él. Ella está en una condición grave. Ella está para tener una crisis nerviosa por causa de atenderlo. Ud. tiene un sentir bastante extraño sobre Ud. ahorita, ¿no es así? Tome ese pañuelo que tiene en su mano mientras ese sentir está sobre Ud. y póngalo sobre él. Ellos se recuperarán. No dude. Amén. Dios la bendiga. ¿Creen Uds. todavía con todo su corazón? No duden. Tengan fe en Dios.
94Sentada allí, con baja presión, una señora mirándome. ¿Tiene Ud. una tarjeta de oración? No la tiene. Muy bien. Está bien, El la ha llamado a Ud.; es el momento de El. Ud. tiene que recibir transfusiones sanguíneas. Correcto. Pero cuando yo le estaba hablando a esa mujer, algo le sucedió a Ud., un sentir muy extraño vino sobre Ud. Si eso es correcto, levante su mano, esta damita sentada aquí al frente. Muy bien. Y Ud. dijo dentro de su corazón: “Señor, permite que sea yo esta noche”. Ahora, póngase de pie si esas cosas son verdad. Póngase de pie. Sus problemas han terminado ahora. Jesucristo la sana. Yo le quiero preguntar una cosa a la audiencia: ¿a quién tocó esa mujer? Yo no la conozco; nunca la he visto en mi vida. Si somos desconocidos, menee su mano de un lado... así, hermana, menee su mano así para que la gente sepa que somos desconocidos. Yo no la conozco. ¿A quién tocó ella? Al Sumo Sacerdote. Ella está a veinte yardas [18.20 m.–Trad.] de mí. Ella no me tocó a mí, ¿me tocó? Pero ella tocó Algo que habló por medio de mí y le dijo lo que ella estaba orando, lo que ella dijo, y cómo ella se sintió. ¿Es correcto eso? ¿Creen Uds. ahora con todo su corazón?
95Ahora, no se muevan, por favor no lo hagan. ¿Ven?, si Uds. hacen eso... Por favor. ¿Ven a estos hombres parados aquí? Ellos están observando cada movimiento que hago. Y tan pronto como ellos vean que es suficiente para mí, ellos me sacan de la plataforma. Así que, cuando se mueven, perturban... ¿Ven?, yo estoy en contacto con el espíritu de Uds. Eso es lo que yo–yo estoy tratando de hacer. Yo estoy aquí tratando de ayudarlos. Si Uds. están... Nada saldrá mal; Uds. tomarán su autobús; sólo manténganse quietos. Esperen, sólo dos o tres personas más o algo así, dejen....
96¿Cómo está Ud.? Somos desconocidos uno del otro. Yo no la conozco a Ud. Pero Dios sí la conoce a Ud. Si... ¿Cuántos son los que han pasado? ¿Han sido suficientes para una confirmación? [Alguien dice: “Dos”–Ed.]. ¿Dos? Sólo... Yo pensé que tenía... que había sido una docena los que habían pasado. Yo... Bueno, pensé que había habido muchos; quizás sólo fue mi impresión. Muy bien. Ud., hermana, Dios conoce su corazón; El conoce mi corazón. Pero si El, sin lugar a duda (siendo nosotros desconocidos uno del otro), El mismo se revela a nosotros, ¿la hará que Ud. crea? ¿Hará que la audiencia crea? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. ¿Cuántos saben que yo... es totalmente imposible para mí hacer eso?, levanten sus manos. ¿Ven? ¿Ven? Ahora, bajen sus manos. ¿Cuántos aceptan que es Jesucristo, de acuerdo a Su promesa y a Su Palabra?, levanten sus manos. Esto es verdad, mi hermano, hermana. Yo les estoy diciendo la verdad (¿ven), esta es Su Palabra. Quizás es un poquito extraño en comparación a lo que Uds. han visto alguna vez, pero es Su promesa; El prometió que El lo haría.
97Yo no tengo la menor idea por qué está Ud. aquí. Yo nunca la he visto; así que por lo tanto, yo–yo no tengo la menor idea por qué está Ud. aquí. Pero Dios sí sabe por qué está Ud. aquí. El la conoce a Ud.; El me conoce; El–El nos conoce a todos nosotros. ¿Es correcto eso? Pero si El me revela algo tocante a Ud. que yo no sé, entonces Ud. sabrá que viene de El. Ud. ha tenido algo como una embolia cerebral que la molesta. Correcto. Ud. es sueca, ¿no lo es?...?... Yo podía ver esa agua ondulante, y podía ver de dónde era Ud. Ud. ha tenido un accidente, y la puso inconsciente. Y estuvo inconsciente por mucho tiempo, por varios días. Y entonces está... Ud. todavía tiene malos efectos de eso; ya no los tendrá. Todo se tornó en Luz alrededor de Ud. Jesús la ha sanado ahora. Siga su camino y sea sana.
98¿Están creyendo Uds. con todo su corazón? Ahora, Uds. dicen: “Ud. está mirando directamente a esas personas, Hermano Branham. Ud. les está adivinando los pensamientos de su mente”. No lo estoy. Miren aquí; venga aquí, señora. Toque mi mano. Si Dios me revela, mirando en esta dirección, cuál es su problema, ¿lo aceptará Ud., no lo aceptará? Entonces el problema de su corazón la ha dejado a Ud. Siga adelante su camino y regocíjese. ¿Creen Uds. eso con todo su corazón? Miren aquí. La Biblia dice que el Angel allá era un hombre, que fue ungido y era llamado Elohim, que El tenía Su espalda vuelta hacia la tienda. ¿Es correcto eso? Qué si yo vuelvo mi espalda y Uds. oran. Yo veo un....