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~ LAS BASES DEL COMPANERISMO ~
1Permanezcan de pie por un momento, y oremos mientras estamos de pie. ¿Alguien tiene una petición especial?, sólo levante su mano y diga: “Señor, recuerda mi petición esta noche”. Observando a este muchacho sentado aquí en una silla de ruedas con su mano levantada, yo pido que Dios lo sane esta noche. Y manténganse orando ahora mientras inclinamos nuestros rostros, cada uno a su propia manera.
2Nuestro Padre Celestial, venimos a Ti en el Nombre precioso del Señor Jesús, para darte las gracias por todo lo que Tú has hecho por nosotros. Este es otro día que hemos sido perdonados, Señor, un día de este lado de la Eternidad todavía. Te damos gracias por ello. Y si hemos hecho algo que no te plació, te pedimos perdón. Y te pedimos ahora que Tú tomes el servicio en Tus manos y continúes con nosotros, Padre. Mientras leemos la Palabra y empezamos a hablar sobre la Palabra, ¡oh Dios, que venga el Espíritu Santo! Que tengamos compañerismo alrededor de la Palabra, Señor, sólo un grande y glorioso compañerismo. Concédelo. Bendícenos juntos y contesta cada petición; Tú conoces sus corazones y de lo que ellos tienen necesidad. Mi mano está levantada también, Señor, y te pido que Tú recuerdes mi petición. Recuerda a aquellos que están enfermos y afligidos y necesitados, y la gente llamando y llorando y rogando, y sus amados muriendo. ¡Oh, es un mundo corrompido, Señor! Ven, Señor Jesús, llévanos de aquí, Señor, a esa Tierra gloriosa en donde no hay enfermedad ni dolor. Háblanos esta noche, a través de nosotros; circuncida los labios que hablan y los oídos que oyen. Y bendice Tu Palabra, y que sea una Semilla en nuestros corazones para edificar fe. Porque lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
3Dios los bendiga. Se pueden sentar. Verdaderamente somos privilegiados de estar otra vez aquí esta noche. Y miren, mañana, si es la voluntad del Señor, estaremos mañana a las dos y media de la tarde, en el Antiguo Hogar Pisgah con el Hermano Smith, mañana a las dos y media de la tarde. Ahora, ellos les tendrán que dar las instrucciones a Uds. para llegar. Yo–yo me imagino que todos saben en dónde está el Antiguo Hogar Pisgah, me imagino. La Iglesia Pisgah o el Hogar Pisgah, ¿cómo es? Sí, la llaman hogar e iglesia. Yo estaba.... El Hermano Smith es un amigo mío muy precioso. Hemos estado juntos como misioneros en las Islas, y él es un caballero Cristiano muy fino. Y Uds. que viven cerca de allí... Yo no sé cuán lejos esté, pero es aquí en California en alguna parte. Yo no sabría dónde. Yo sencillamente no sabría... no conozco por aquí. Y me equivoco mucho por aquí de todas maneras.
4Yo tuve hoy, tuve compañerismo con el Hermano Arganbright. Ellos dijeron que él acaba de hablar. Yo estaba afuera con una damita allí, que estaba llorando para que fuera a ver a su padre, muriendo con cáncer. Y Uds. no saben cuántos de ésos hay, sencillamente por todas partes. Y así que yo estuve allá para tener compañerismo con el Hermano Arganbright esta mañana. Yo casi cometí uno de los errores más terribles. Yo estaba parado en la Cafetería Clifton en donde yo voy a hablar el próximo sábado en la mañana para Los Hombres Cristianos de Negocio. Y yo estaba parado allí observando a la gente entrar, y–y vi a una jovencita entrar, y yo me iba a encaminar hacia ella y preguntarle si quería que yo orara por ella. Yo–yo pensé que algo estaba mal en sus ojos. Y yo he visto lepra, y glaucoma, y oftalmia [inflamación del ojo y sus anexos–Trad.], yo... pero yo nunca he visto unos ojos como esos. Y me vine a dar cuenta, que–que no era eso, porque ahí entraron algunas más. Era una clase de cosa que ella tenía sobre sus ojos. Era... Yo estaba... Qué bueno que algo me detuvo. Ella... Y ella tenía alguna clase de cosa que se miraba color verdoso aquí abajo y luego un azul oscuro sobre eso y... Yo pensé que la pobre jovencita estaba casi lista para morir; yo no sabía que ella...?... Yo pensé: “Esta es–esta es la primera ocasión que he visto algo así”. ¿Es eso alguna nueva moda o algo que ellas están haciendo?
5Y miré alrededor, y vi eso, y empecé a encaminarme hacia ella y decir... “¡Oh, qué cosa!, esa pobre muchacha, me gustaría preguntarle qué es lo que le pasa a sus ojos”. Y yo pensé que quizás ella... que yo le diría que yo oro por los enfermos, quizás que–que si... que me gustaría saber lo que era. Yo he estado en Africa, en las selvas, y yo–yo–yo–yo nunca había visto algo así en toda mi vida. Y yo no pensé que pudiera ser maquillaje. Uds. saben de dónde– Uds. saben de dónde proviene el maquillaje, es de las selvas. Correcto. Es una característica pagana. No pertenece a la civilización. Es–es de los paganos; sí, ellos mismos se pintan, y hacen... cogen lodo, y yo... Eso es exactamente la verdad; seguro que lo es. Se originó allá; allá es adónde pertenece. No pertenece a la civilización. Queda muy lejos del Cristianismo. Así que entonces, ellos... Yo nunca había visto algo así en–en Africa, ni en los Estados Unidos, Suiza, Francia, Alemania, ni en donde he estado, como unas siete veces alrededor del mundo, así que yo nunca había visto algo así. Y por casualidad me lo encontré en California. Es una cosa buena que no fui a ella; ella probablemente me hubiera dado una bofetada, (¿no es así?), si le hubiera dicho que yo podía orar por sus ojos, Uds. saben, y....
6Yo tuve un amigo ministro aquí en una ocasión que vino aquí desde Holanda, y él cometió un error algo así. Y la muchacha no le dio una bofetada, pero es un milagro que no lo hizo. El era un holandés, y estaba en mi casa. El fue al centro; él era un hombre de mediana edad. E iba caminando una muchacha con esas... con sólo unas cuantas... casi sin ropa puesta. El le gritó: “¡Oiga, hermana, hermana!” Y ella volteó, dijo: “¿Qué le pasa a Ud.?” Dijo: “¡Ud. olvidó su falda!” Y así que–y así que... Y ella sólo volteó su cabeza y siguió caminando por la calle. Es un milagro que ella no lo abofeteó. Pero el pobre hombre, sólo pensó: “¡Oh, qué cosa!” Yo no puedo creer que provenimos de monos, pero de seguro parece que estamos regresando a eso.
7El Hermano Arganbright me estaba hablando tocante a tener algunas reuniones en la semana para orar por los enfermos. A mí–a mí me gusta orar por los enfermos; ese es mi ministerio. Yo no soy un predicador. Yo no tengo la suficiente educación como para yo mismo llamarme un predicador. No salí de ninguna de las escuelas o de algo. Así que a mí–a mí sólo me gusta decir lo que sé de la Palabra, y eso es todo lo que puedo decir, sólo por experiencia y lo que yo leo. Pero él dijo que la gente quería que se formara una fila de oración y oráramos por los enfermos. Miren, la razón que yo no lo he hecho... cuando vine, me dijeron que en esta reunión aquí, siendo que ellos lo programaron todo junto... Yo he estado teniendo servicios de sanidad. Ninguno... No hay necesidad de que yo lo trate de explicar (yo no puedo), lo que las visiones le hacen a uno. Pero cualquier lector de la Biblia sabe lo que le hacen a uno. Cualquiera... Si nuestro Señor fue tocado por una sola mujer, El siendo el Hijo de Dios nacido de virgen, y con una sola visión de esa mujer tocándolo, dijo: “Yo percibo que me he debilitado”, ¿qué piensan Uds. que me haría a mí, un pecador salvo por su gracia? Una sola visión al profeta Daniel lo sacó de su mente, lo turbó, no sabía en dónde estaba él, caminando por allí por varios días. Nadie comprende lo que eso le hace a uno. Y uno está–está... Uno se encuentra... Cuando uno se queda en eso un ratito y uno se encuentra con alguien, uno no... uno realmente... “¿es una visión, o dónde–dónde estoy?” ¿Ven? ¿Ven?, es Dios echando mano de Ud. y....
8Ahora, permítanme sólo decir algo sobre eso. Seguramente que la gente espiritual entenderá, la que lee la Biblia. Tomemos por ejemplo a los poetas y a los profetas. Sólo hablemos de eso, de los que son inspirados. Empezaré primero con los poetas. Los poetas, un poeta verdadero, es inspirado. Tomemos un poeta del que estoy pensando; tomemos a Stephen Foster. Yo pienso que él fue uno de los poetas más grandes que tuvimos en América; nos dio nuestras canciones folclóricas y cosas. ¿Han leído de su vida alguna vez? Ahora, su hogar antiguo de Kentucky está al cruzar el río del mío. Yo puedo llegar allí en quince minutos de mi hogar. Allí está el escritorio que fue valorizado en la feria mundial en... por casi veinticinco mil dólares hace muchos, muchos años, en donde él escribió: “Mi hogar antiguo de Kentucky”, los lugares donde él vagaba, allá en la plantación y demás. Bueno, cada vez que Stephen Foster recibía la suficiente inspiración para–para tomar su pluma y escribir una canción, luego cuando la inspiración lo dejaba, él se emborrachaba. ¿Sabían Uds. eso? Seguro que lo hacía. Y finalmente cuando él salió de ello en una ocasión, él no sabía en dónde estaba, y él llamó a un siervo y tomó una navaja de barbero y se degolló, cometió suicidio. ¿Sabían Uds. eso? La vida de Stephen Foster.
9Tomemos... Uds. dicen: “Bueno, ese hombre era un hombre mundano”. Bueno, tomemos a William Cowper. Yo estuve al lado de su sepulcro en Londres, Inglaterra, no hace mucho tiempo; sencillamente tuve que llorar. El fue considerado un neurótico. Cualquiera que vive en el Espíritu, para el mundo, está sólo a una sombrita de lejos de la locura. La ciencia dice eso. William Cowper, cuando él escribió esa famosa alabanza (nosotros la cantábamos en la comunión en nuestra... en mi Tabernáculo Bautista en mi ciudad, por años y años): “Hay una fuente llena de Sangre, que emana de las venas de Emanuel, en donde los pecadores que se sumergen bajo el torrente, pierden todas sus manchas de pecado”. Uds. la han oído, ¿no es verdad? ¿Oyeron alguna vez la historia de ella? Tan pronto como la inspiración lo dejó... cuando él estaba allí en ella, él escribió la alabanza, y cuando estaba en una esfera tan elevada, donde la gente no sabe nada al respecto... Sólo saben cantar y gritar y danzar. Eso no es estar en... eso de seguro es estar en el Espíritu, pero es estar en el Espíritu de gozo. ¿Ven? Pero cuando uno se eleva a esas esferas de las cuales Uds. no saben nada... ¿Ven?, uno no lo puede explicar; uno sólo–uno sólo tiene que saber que está allí y eso es todo. Cuando él salió de eso, él trato de encontrar el río para cometer suicidio. ¿Cuántos oyeron alguna vez la historia? Seguro. ¿Ven? Seguro. El trató de encontrar el río para cometer suicidio. Estaba muy neblinoso; el chofer no pudo encontrar el río. El se iba a sumergir en el río (él pensó que todavía estaba en la alabanza), él se iba a sumergir en el río, y perder todas sus manchas de pecado. ¿Ven?
10Ahora, Uds. dicen: “Ud. está hablando tocante a escritores de alabanzas”. Muy bien, volvamos a la Biblia ahora. Tomemos a los profetas. Tomemos al– al profeta Jonás. Cuando él iba rumbo a Nínive, y–y él se fue a Tarsis, y el Señor lo llevó de nuevo a Nínive, y lo mantuvo vivo en el vientre de una ballena por tres días y tres noches... ¿Creen Uds. que la historia es verdad? [La congregación dice: “Sí”–Ed.]. El lo tenía–El lo tenía ungido, y cuando él salió de eso... estuvo orando por tres días y tres noches en el vientre de esa ballena. Cuando él salió a las riberas de Nínive, él predicó con tal fuerza al grado que ellos aun cubrieron de cilicio a su ganado, y se arrepintieron en gran manera. ¿Es correcto eso? La ciudad se arrepintió. Y subió el monte cuando la inspiración lo dejó, y se sentó debajo de una calabacera, y le pidió a Dios que le quitara la vida (¿es correcto eso?), cuando la inspiración lo dejó. ¿Ven? No es así mientras uno está aquí arriba; se siente como un gigante. Pero no sabe con lo que uno se tiene que enfrentar tan pronto que uno se baja de ahí. ¿Ven?
11Miren, tomemos al profeta Elías. Dios le dio la inspiración, le dio una visión, le dijo que subiera al monte y lo que hiciera. El puso esa cosa en orden exactamente de la manera que Dios le dijo. No había llovido por tres años y seis meses. Y él llamó fuego de los cielos, e inmediatamente después, llamó lluvia de los cielos, y él mismo tomó y mató cuatrocientos sacerdotes, ejecutó cuatrocientos sacerdotes. Y luego cuando la inspiración lo dejó, huyó a la amenaza de una mujer, y huyó al desierto, y se sentó debajo de un enebro, y dijo: “Dios, quítame mi vida”. Y El... Dios lo alimentó con algunos panes en el rescoldo allí, y–y luego lo alimentó otra vez. Y luego él anduvo vagando en el desierto por cuarenta días, y Dios lo encontró metido en una cueva en alguna parte. ¿Es correcto eso? [La congregación dice: “Sí”–Ed.]. Y pasó el viento poderoso, y Dios no estaba en el viento. Y pasó el trueno, y El no estaba en el trueno. Después de un rato un silbo apacible y delicado le habló, y quería saber por qué él estaba metido en esa cueva. ¿Ven?, estaba fuera de sí, vagando en ese desierto, y fue encontrado metido en una cueva. ¿Tienen Uds. ahora alguna concepción de lo que el Hijo de Dios...?
12Esa es la razón, amigos: eso casi... Uds. no comprenden... Yo estuve aquí la otra noche tratando de quedarme tanto como podía por Uds., debido a que con el Evangelio yo había cortado duro y golpeado a sus denominaciones y todo. No a sus denominaciones, sino a la manera que ellas se están comportando tan sueltas. ¿Ven? Ellas están... Y debido a eso, yo pensé: “Dios, yo los amo, y yo–yo los he lastimado; permíteme que me quede tanto como pueda”. Y cuando me bajé de la plataforma, me di cuenta que estaba abrazado de un ministro. Cuando llegué allá, me topé con una mujer, en el cuarto allá donde había más gente parada. ¿Ven? Yo–yo no sabía en dónde estaba. Entonces Billy me tomó del brazo y me llevó afuera, y cuando menos pensé, ellos me llevaban subiendo los escalones al lugar donde yo me quedo. ¿Ven?, ¿ven? Y luego toda la noche no pude dormir en lo absoluto; yo no les dije al respecto. ¿Ven? Al día siguiente, yo... parecía que todo lo que miraba... La sirvienta vino para limpiar los cuartos, y me quedé allí, y tan pronto como ella entró, yo supe ahí mismo lo que estaba mal con ella. Yo me salí a la calle, caminé por la calle, y ahí venía un hombre por la calle, y allí yo... la primera cosa que hice, me quedé parado allí, y vi algo que él había hecho, y le estaba tratando de decir allí en la calle. ¿Ven? Uds. no comprenden por lo que uno pasa. ¿Ven? Uds.–Uds.–Uds. sólo saben lo que pasa afuera; Uds. no saben lo que pasa en el interior. Es como estar muy allá en las alturas, a un millón de millas de altura, donde Ud. siente como que todo está a su alcance de esa manera, y luego de repente baja a alguna parte, y uno no... Allí está uno. ¿Ven? Y esa es la razón que tenemos que tener mucho cuidado. Y en una ocasión yo estaba en la reunión por tanto tiempo, y los hermanos me dejaron por mucho tiempo en la plataforma, a tal grado que pasó casi un año antes que regresara al campo otra vez.
13Y así que, eso es lo que lo hace difícil. Hasta que cruce la frontera al otro Lado y los encuentre a Uds. otra vez cara a cara, Uds.... no hay necesidad de tratar de explicarlo. Uds. sólo créanme como su hermano. Yo–yo trato de hacer todo lo que puedo en amor por Uds. Cómo me gustaría esta noche tomar a toda persona enferma y decir: “Yo la puedo sanar”. ¡Oh!, si–si yo pudiera coger una moneda de veinticinco centavos y ponerla en la calle y empujarla por todo Hollywood, hasta Hollywood desde aquí, para que Uds. sanaran, yo lo haría, de seguro que lo haría. Pero si yo pudiera tomar la Biblia, y edificar– edificar fe suficiente sobre unas–unas dos cosas que Uds. pudieran ver y reconocer... ¿Ven?, estamos tan ligados a la tierra, todos nosotros (yo también, ¿ven?), tan ligados a la tierra al grado que no comprendemos que es Jesucristo parado allí. ¿Ven? Ahora, cuando esa unción viene, uno puede captar de cada persona aquí, exactamente dónde están los temores, dónde están las confusiones, dónde... allí está, como un latido llegando a uno. ¿Ven? Cuando... No soy yo; sólo es estar ungido; eso es todo. ¿Ven? Y eso es sólo un–un don que yo tengo de rendirme al Espíritu. Por lo general yo no como ni hago nada, sólo me mantengo rindiéndome al Espíritu. Y cuando ellos me traen aquí en la noche, nadie me habla. ¿Ven?, entro directamente y salgo de la misma manera. Me quedo en el cuarto y oro hasta que puedo oír o puedo saber y ver esa Luz moviéndose en el cuarto en donde yo estoy. Luego, yo sólo continúo diciendo: “Gracias, Señor; yo voy allí con un solo propósito: para ayudar a Tu pueblo. Ahora, Tú ayúdame, Señor, en todo lo que sea; dale fe al pueblo”. Y de esa–de esa manera lo hago. Eso es correcto.
14Y así que entonces, cuando se trata de sólo orar por los enfermos poniendo manos sobre ellos, yo hago eso todo el tiempo por supuesto. Correcto. Y ahora, esa es una manera de hacerlo; esa es la–esa es la antigua manera tradicional de los judíos de hacer eso. Y es buena; le da resultado a Oral Roberts y–y a Tommy Osborn. Tommy Osborn, yo no pienso que él pone manos sobre la gente; él sólo les explica a ellos la Palabra, y captura al diablo. El es un erudito tal, al grado que él puede poner al diablo en su lugar por la Palabra, y luego los deja orar unos por los otros, hace una oración que los hace que hagan una promesa, y él se sienta allí y deja que ellos vengan a testificar toda la noche, él dice. A él no le molesta ni una pizca; él no... Y yo lo encontré a él aquí no hace mucho. Tommy es uno de los hombres más finos. Tommy Osborn verdaderamente es un caballero Cristiano, el Hermano Tommy Osborn; un hombre muy dulce. Y él–él se aferró de la palabra del anciano Hermano Bosworth.
15El fue a mi casa; estaba allá... Lo que inició su ministerio fue que estaba allá cuando ese maníaco corrió hacia mí para matarme (Uds. lo han leído muchas veces) en la plataforma. Y entonces... y él se paró allí con sus hombros erguidos, y me escupió en la cara, y todo lo demás, y dijo: “¡Tú, engañador!”, ante seis mil y algo de personas, él dijo, “aquí imponiéndote como un siervo de Dios”. Dijo: “Te voy a quebrar todo hueso en ese cuerpecito tuyo”. Un hombre muy grande de doscientas sesenta libras [117 kg.–Trad.]. Bueno, más vale que Ud. sepa de lo que está hablando. Más vale que Ud. no hable en lo absoluto; sólo deje que Dios hable. Yo sabía que El me había guiado allí. Y dos policías que yo los había guiado a Cristo allá en un vestidor en el auditorio, corrieron para agarrarlo. Yo dije: “Este no es un asunto de carne y sangre; déjenlo en paz”. Así que él salió corriendo allí. Ahora, yo les digo, si Uds. alguna vez sienten una pizca de coraje, vale más que se bajen de la plataforma. Hay únicamente una sola cosa que conquista a cualquier diablo o a algo más: eso es amor. Esa es de la única manera que yo puedo ayudar a alguien, es cuando yo los amo. Y yo puedo sentir el amor de ellos hacia mí.
16Ahora, el hombre allí, yo pensé: “¡Este pobre hombre! El no me mataría. Ese es el diablo haciéndolo hacer eso. Pueda que él sea un hombre casado y tiene hijos. ¿Qué es lo que él tiene contra mí?; él nunca me ha visto en su vida”. Me vine a dar cuenta, que se había salido de un hospital para dementes. El había golpeado a un ministro en la calle y le había quebrado su quijada y su clavícula. El tenía una manía de matar predicadores. Y él se encaminó allí, y como unos doscientos predicadores se bajaron corriendo rápidamente de la plataforma cuando lo vieron. Y así que, allí estaba parado. El se paró allí; él dijo: “Esta noche te voy a arrojar de un golpe hasta en medio de esa audiencia, y te voy a quebrar todo hueso en tu cuerpo”. Ahora, él estaba dotado físicamente para hacerlo. Pesaba como unas doscientas sesenta libras [como 117 kg.–Trad.], y yo pesaba como unas ciento dieciocho [unos 53 kg.–Trad.]. Así que allí... él se paró allí. Y yo miré allí; yo pensé: “Bueno, pobre hombre, mira, el diablo tiene allí a esa grande y fina especie de hombre todo atado así. ¿No es eso lastimoso?”
17Y yo me volteé. No–no–no dije una sola cosa, sólo me mantuve quieto. Y yo me oí a mí mismo decirle (¿ven?, ése fue el Espíritu; el Espíritu le dijo)... Lo deberían Uds. ver en las junglas en Africa y demás, cómo El obra. Uds. lo pueden ver aquí entre los americanos, pero ¡lo vieran allá en donde uno está delante de brujos! Y–y El dijo: “Porque tú has desafiado el Espíritu de Dios, esta noche tú caerás sobre mis pies”. El dijo: “¡Yo te voy a mostrar los pies sobre los cuales caeré, impostor, serpiente en la grama, hipócrita!” El se acercó y [el Hermano Branham hace un sonido de escupitajo–Ed.] escupió mi cara. Yo nunca dije una sola palabra, sólo me quedé y lo miré. El se acercó mucho a mí, retrajo su grande brazo así, y apretó sus dientes, y sus ojos llenos de cólera; él se irguió para golpearme, y dije: “¡Satanás, sal del hombre!” El hizo: “Juu, juu, juu”. Empezó a dar vueltas y vueltas así, y cayó, y sujetó mis pies al piso, así. Allí ambos espíritus se habían desafiado uno al otro. ¿Ven Uds.? El había desafiado, y el Espíritu de Dios lo aceptó. ¿Ven? Y allí él cayó sobre mis pies. Y esos policías vinieron corriendo y dijeron: “¿Está muerto?” Yo dije: “No, señor, él no está muerto”. “Bueno, ¿está sanado?” Yo dije: “No, señor. El adora a ese espíritu; él–él no está sanado”. Yo dije: “Pero quisiera que Uds. me lo quitaran de mis pies”, porque (¿ven?), él me tenía sujeto allí.
18Tommy Osborn vio eso, o mejor dicho, su esposa lo vio y lo trajo a él al siguiente día. Y él se encerró en un cuarto por tres días. Cuando regresé a casa de ese viaje, allí estaba él enfrente afuera, Tommy con sus dos pequeñitos... con su bebito y el muchachito–muchachito. El pasó dos o tres veces alrededor del automóvil, muy nervioso, Uds. saben, él dijo: “Hermano Branham, Hermano Branham, ¿piensa Ud. que yo tengo un don de sanidad?” Yo dije: “Mira, Tommy, después que este avivamiento haya empezado habrá muchos sanadores Divinos en la tierra”, yo dije, “que será lastimoso; será a tal punto que la gente ni siquiera tendrá una reunión a menos que Ud. tenga un don de sanidad Divina”. ¿Ven?, la sanidad Divina es algo menor. Ud. nunca podrá hacer algo mayor de algo menor. ¿Ven? La salvación es la cosa principal, para el alma. La sanidad Divina es sólo una cosa menor. Pero yo dije: “Vendrá a suceder, porque cuando el fenómeno es hecho siempre hay una multitud mezclada, como lo fue en los días de Moisés, como siempre lo es”. Lutero, yo estaba leyendo la historia de Lutero no hace mucho tiempo, y dijo: “El fenómeno de Martín Lutero no fue que él pudo protestar contra la iglesia Católica y lograrlo, sino que él mantuviera su cabeza por encima de todo el fanatismo que siguió a su avivamiento”. Así que eso es correcto.
19Así que yo dije: “También seguirá a éste. ¿Ve Ud.?” Así que yo dije: “Tú fuiste llamado para el ministerio; tú sabes eso, Tommy”. El dijo: “Sí, lo sé”. El parecía un hombre joven prometedor para el Señor. Y yo dije: “Bueno, si yo estuviera en tu lugar... si fuiste llamado para el ministerio, tú fuiste llamado para orar por los enfermos. No... Olvídate de dones de sanidad Divina y de cosas; sólo ora por los enfermos”. Yo dije: “Yo me sentara debajo de ese arbolito viejo de encina allí, y aprendiera algo tocante a la palabra de sanidad Divina”. El dijo: “¿Cuál árbol viejo de encina?” Yo dije: “Ese calvo sentado en mi porche de enfrente, el Dr. F.F. Bosworth”. Yo dije: “No hay un hombre en la tierra que sepa más tocante a la Palabra de Dios acerca de sanidad Divina que lo que él sabe”.
20Yo iba a ir a Africa hace–hace unos cuantos años, y yo estaba en el auditorio Madison Square... No. ¿Cuál es ese lugar que visitamos allá en Nueva York? La Arena de San Nicolás. Y él había volado de regreso, y voló hasta allá. Y una noche yo salí a la plataforma, él me vio y empezó a llorar. Y me fui detrás del telón y lo abracé. Y dije: “Tommy, ¿acabas de llegar de las Islas?” El dijo: “Sí, Hermano Branham”. Yo dije: “Me imagino que estás muy cansado, hermano. ¿Para qué volaste hasta aquí?” El dijo: “No estoy ni una pizca de cansado”. Dijo: “Estoy de luna de miel”. Yo dije: “¿Luna de miel?” El dijo: “Sí, mi esposa y yo disfrutamos unos momentos grandiosos”. El dijo: “¿Ve Ud.?, Hermano Branham, estoy contento que el Señor no me dio ningún discernimiento o algo más”. El dijo: “¿Recuerda cuando Ud. me dijo que me sentara debajo de aquel viejo árbol de encina?” Yo dije: “Sí”. Dijo: “¿Aquel calvo?” Yo dije: “Sí, señor”. El dijo: “Yo aprendí algo allí”. Dijo: “Yo sólo voy y tomo la Palabra, duro como unos treinta minutos, y ato a satanás de tal manera que no se puede salir de ello, luego sólo oro, y digo: ‘Todos Uds. que están sanados vengan aquí arriba’”. Dijo: “Dejo que el primero se levante y eso le da valor al otro, y al otro”. Dijo: “Mi esposa y yo sólo nos sentamos allí y palmeamos nuestras manos y disfrutamos unos momentos grandiosos; gritamos hasta como las once, y luego dejamos que el resto de ellos tomen control y nosotros nos vamos a casa, caminamos a la luz de la luna y disfrutamos unos momentos grandiosos”, él dijo. Yo dije: “Sí, y ese mismo encino viejo está sentado aquí esta noche esperando para ir conmigo a Africa”. Dios bendiga su corazón; él está en Gloria esta noche, disfrutando los placeres de la Vida Eterna al otro Lado. ¡Eso es! ¡Oh, Dios!, yo–yo estaré muy contento cuando todos nosotros nos reunamos al otro Lado, ¿Uds. no?, y todo se haya terminado. Ahora, si Uds. no son la Simiente de Abraham esta noche, vengan, sean la Simiente de Abraham por medio de Jesucristo.
21Ahora, yo quiero leer sólo un versículo de la Escritura. Yo creo que... ¿Alguien leyó la Biblia por mí esta noche? El Hermano Roy. Yo quiero leer alguna... sólo una más, porque si mis palabras fallan, las de El no fallarán. Y quiero leer esto en San... 1 Juan, el capítulo 1, y el versículo 7. Pero si andamos en luz, como El está en luz, tenemos comunión [Fellowship, Biblia en inglés, que traducida significa: compañerismo– Trad.] unos con otros, y la Sangre de Jesucristo Su Hijo nos limpia de todo pecado. Me gustaría tomar un texto, si sería llamado un texto, sólo por un ratito ahora sobre este tema aquí: Las bases del compañerismo. “Si andamos en Luz, como El está en Luz, tenemos compañerismo unos con otros, y la Sangre de Jesucristo Su Hijo nos limpia de todo pecado”. Ahora, me gustaría hablar sobre los términos de compañerismo. Ahora, ¿por qué estamos aquí reunidos? Estamos aquí quizás con diferentes organizaciones, diferentes denominaciones que están representadas aquí. Probablemente Metodistas, Bautistas, Pentecostales, Unitarias, “Dualitarias”, Trinitarias, “Tetrarias”, y todas las demás, estamos sentados aquí. Ahora, algún día Dios nos va a juntar a todos. El tendrá que hacer eso (¿ven?), para formar....
22Allá en Houston, Texas, no hace mucho, cuando al Angel del Señor se le tomó Su fotografía, cuando el Dr. Best esa noche en la iglesia Bautista estaba llevando a cabo un debate allí... Y cuando ellos lo publicaron en el periódico que el debate sería entre el Hermano Bosworth y él, en mi reunión, allí donde el Señor me había enviado, bueno, ahí venía... Ellos no le prestaron ninguna atención de que si... Si había una sola cosa en común, era la sanidad Divina y estaba en–en–en cuestión, y así que todos ellos vinieron entonces a tener compañerismo. Y así que entonces, será de esa manera algún día. El comunismo finalmente se enraizará aquí, y estaremos contentos de tener compañerismo unos con otros, esos finos hermanos de una fe igualmente preciosa. Si ellos están cabalgando en un camello de una sola joroba o en un camello de dos jorobas o las que sean, estaremos contentos de estar cabalgando con ellos de todas maneras, disfrutando su compañerismo. Yo espero que viva para ver eso.
23Ahora, compañerismo es cuando nos podemos reunir. Ahora, Uds. no pueden hacer que... por ejemplo los cuervos y las palomas: ellos no pueden tener compañerismo unos con otros. La dieta de ellos es diferente, y sus–sus hábitos son diferentes. Uds. tienen que tener compañerismo mientras estén en un acuerdo. Ahora, ¿qué hace a un hombre anhelar tener compañerismo? ¿Qué nos hace reunirnos y querer tener compañerismo unos con otros? Es porque allí tiene que haber alguna clase de disposición para eso. Miren, hace tiempo yo estaba en un gran museo en donde un artista griego había pintado un cuadro de Adán y Eva. ¡Yo nunca había visto una cosa tan horrible en mi vida de la manera que se miraba esa Eva y Adán! Bueno, miren, si Eva se miraba así: su cabello parado de esta manera, y la quijada de lado, y un brazo de esta manera, y el otro de esa manera, y una pierna como así de gruesa y la otra así... ¡Oh!, era una cosa que se miraba horrible, que no se miraban como humanos. Bueno, si de esa manera se miraba Eva cuando Adán despertó y la vio, entonces eso sería el deseo de un hombre hoy, que su esposa se mire de esa manera. Es una disposición. Correcto. Ahora, nosotros sabemos mejor que eso. Ahora, Dios no hace algo a menos que sea perfecto, que sea correcto, bueno, precioso, perfecto.
24Ahora, yo creo que igual que los hombres hoy día... ¿Por qué el hombre– por qué el hombre, cuando él se da cuenta que es un pecador, por qué él no viene y dice: “Padre, yo–yo soy un pecador, yo quiero que me perdones”? No, no. El no lo hace. El hace la misma cosa que Adán hizo: se esconde en los arbustos en alguna parte. ¿Ven Uds.? El quiere mantener... ¿Por qué? Eso es lo que él hizo en el principio. Y por eso es que yo pienso que Eva era la mujer más hermosa que había sobre la faz de la tierra. Yo anhelo verla a ella y a Adán venir caminando juntos en los Paraísos de Dios, sólo para ver cómo se miraba nuestra madre de la tierra. Ella era una persona hermosa, sin duda. Y Adán era toda una especie de hombre, masculino en todos los aspectos. Eva era femenina en todos los aspectos.
25Pero miren, nos damos cuenta que lo que hace al hombre anhelar tener compañerismo, es porque él en un tiempo tuvo compañerismo. Y su compañerismo fue con Dios. Un hombre hoy día está tratando lo mejor que puede, no importa lo que sea, aun si él es un indio. Cuando venimos aquí nosotros encontramos al indio adorando el sol, adorando un poste totémico. Vamos al Africa y los encontramos ligados a pequeños ídolos y cosas. En alguna parte él está tratando de encontrar su camino para regresar, porque en su origen fue hecho para tener compañerismo con Dios. De allí es de dónde él provino. El sabe que él provino de algún lugar detrás de la cortina, y únicamente está tratando de mirar detrás de allí para ver de dónde él provino y hacia dónde él va de regreso. Esa es la razón que lo sobrenatural atrae la atención de la gente tan poderosamente, es porque los hombres están buscando de dónde provienen y en cuál dirección ellos van. Unicamente hay un sólo Libro en el mundo que les puede decir a Uds. eso, y ése es la Biblia: quiénes son Uds., de dónde provienen, y adónde van. Eso es exactamente correcto; les dice a Uds. su destino ahí mismo en la Biblia, y de dónde provienen, y quiénes son Uds.
26Ahora, tan pronto como el hombre se da cuenta que él es un pecador, él siempre ha tratado de hacer su propio camino para regresar. El ha tratado de encontrar su propio camino de regreso. Y él está totalmente perdido. Ahora, esa es la razón que yo pienso que Cristo se refirió a nosotros como ovejas, ovejas de Su prado. Si alguno alguna vez ha pastoreado ovejas, sabe que cuando una oveja está perdida, está totalmente perdida. Yo las he pastoreado muchas veces, y yo he encontrado que esas ovejas allá cuando una se desvía del resto de ellas, ella sólo se queda ahí y bala hasta que el lobo la agarra, o algo sucede. Ella no puede encontrar su camino de regreso. Ella está totalmente perdida; ella tiene que tener un pastor. Y de esa manera es la raza humana. No nos podemos salvar a nosotros mismos tanto como el leopardo se pudiera quitar sus manchas lamiéndose; sólo las hace más brillantes a medida que se las lame. Así que, pero eso muestra su disposición. El trató de encontrar su camino de regreso. El todavía está tomando esa misma actitud de tratar de encontrar su camino de regreso.
27Nos damos cuenta que la primera cosa que él trató de hacer, fue tratar de él mismo cubrirse con hojas de higuera para él mismo hacerse... Ahora, la religión es una cobertura; sabemos que eso es lo que es, es una cobertura. La primera cosa que él trató de hacer, fue cubrirse él mismo; hacerse él mismo algunos delantales de las hojas de higuera. El se dio cuenta que no iba a funcionar. En la Presencia de Dios, Dios condenó las obras de sus manos. Eso sencillamente no iba a funcionar. El trató de edificar una torre para que se pudiera escapar de todas las inundaciones y destrucciones, y encontrar su camino para regresar por medio de esa torre, en Babel, para regresar a Dios. Dios la condenó, y confundió su lenguaje, y la torre se cayó. Y cada vez que el hombre trata de hacer su propio camino, él–él falla.
28Después que él perdió su compañerismo con Dios, llegó a ser un vagabundo, se las tuvo que arreglar por sí mismo. Dios había cuidado de él antes de eso. Pero ahora él se da cuenta que se las tiene que arreglar por sí mismo, y es una cosa muy dura. Así que él no tiene un Padre amoroso que cuide de él, y lo proteja, y lo guíe, y lo dirija, y lo alimente, y lo vista, y tenga cuidado de él como lo hacía. Así que en lugar de regresar, él trata de encontrar su propio camino. El quiere hacer su propio camino para regresar. El hombre quiere hacer su propio camino; él siempre lo ha querido hacer. Siempre lo querrá hacer, me supongo, el tratar de encontrar su propio camino. Y cada vez que él hace su propio camino, siempre se equivoca.
29Ahora, nos damos cuenta que en estas... En esta edad, tomemos algunas maneras por las cuales él todavía trata de regresar. El trata en esta edad de regresar por medio de su intelecto. El intenta de educarse él mismo para regresar. Tuvimos un programa aquí no hace mucho tiempo: “¡Si pudiéramos educar al mundo!” Aquí hace como unos setenta y cinco años el mundo tomó sobre él, el de educarse él mismo para regresar al compañerismo, hacer que todas las naciones... cuando civilizamos al mundo, trajimos a los Monarcas de la Libertad, y trajimos a los paganos y todo. Y nosotros empezamos en nuestras iglesias a hacer programas para enseñar a leer, escribir, y la aritmética. ¿Qué hicimos? Lo hicimos dos veces más hijo del infierno que lo que él era en el principio. Yo acabo de venir de Africa, recientemente. Y en Africa, la peor cosa que ellos hicieron, fue educar a los paganos. El pagano más difícil con el cual lidiar es con el pagano educado. Ahora, un pagano es un incrédulo. Y Uds. toman a un–a un pagano sin educación, y algunas veces Uds. pueden hablar con él. Pero si Uds. lo educan, entonces él sabe más tocante a ello que lo que Uds. saben, o que lo que Dios sabe, o alguien más. Así que... Y, ¿qué hacemos? Ahora, para que mis amigos de color aquí entiendan. Cuando Uds. toman a un negro africano, cuando él está allá en su chocita allá, él está bien. Unicamente hay una sola cosa que él necesita, y es Cristo. Uds. lo traen a la ciudad, y cuando....
30Y déjenme decirles, en su propia manera de vivir allá, ellos pudieran enseñar a este mundo Cristiano de aquí valores morales de los cuales ellos no sabrían nada al respecto. Bueno, hay una tribu allá, que si una muchacha espera hasta una cierta edad, para casarse, y si ella no tiene a alguien o no se casa con alguien para esa edad, bueno, ella se tiene que quitar la pintura tribal, e irse a la ciudad y sólo ser una vagabunda como los que están en la ciudad, entra al complejo habitacional. Ella ya no es digna para quedarse entre la–la sociedad de esa tribu. Ahora, y si ella sí se va a casar, antes que ella se case, tiene que ser probada su virginidad. Si a ella la encuentran culpable, ella tiene que decir el hombre que lo hizo, y los matan a ambos. ¿Qué si ellos hicieran eso en Hollywood, o en Los Angeles, o en todo Estados Unidos esta noche? Habría muchos muertos. No hay vida nocturna de esa clase en Africa. No, ellos viven más elevados, más limpios moralmente que nosotros que nos llamamos nosotros mismos Cristianos. Sí, señor. Si a esa muchacha la encuentran culpable... si a una mujer la encuentran culpable de salir o de ser deshonrosa para su esposo, ella es matada allí mismo con el hombre que vive con ella. Sí, señor, no hay inmoralidad entre ellos. Yo nunca en todos los casos de discernimiento, nunca encontré un solo caso de–de enfermedad venérea entre ellos (eso es correcto), en ninguno de ellos. Encontré tuberculosis, y otras cosas, aun lepra, pero no inmoralidad, ninguna enfermedad venérea.
31Ahora, ¿ven eso?, ellos son–ellos son vagabundos. Y con nuestra educación, ¿qué hacemos con ellos? Los estamos metiendo allá en un complejo de chozas hechas de lámina, en donde aquellos que están procurando... se tienen que quitar esa pintura tribal, y Ud. encuentra chivos, puercos, y todo lo demás corriendo allí, y cuatro o cinco niños, cuatro o cinco hombres, cuatro o cinco mujeres. Eso es lo que la civilización les hace a ellos. Cuando este país aquí era hermoso, y el indio vivía aquí solo, él tenía muy poquito pecado, unas guerritas tribales. Pero cuando llegó el hombre blanco, ¿qué trajo él? Mujeres, whisky, matazones, asesinatos. Miren en dónde está ahora. ¿Ven? La civilización trae pecado, siempre. Cuando el hombre se empezó a multiplicar sobre la faz de la tierra, la violencia se estableció y Dios destruyó el mundo.
32El pecado vino por civilización, así que por su intelecto nunca lo regresará al compañerismo con Dios. Esa es una declaración dura, pero déjenme decirles esto con toda tolerancia y sin tratar de apoyar mi ignorancia, pero yo pienso que el peor enemigo que Jesucristo alguna vez tuvo, fue la educación. Eduquen al mundo, y Uds. tienen un montón de paganos educados y Uds. no pueden hacer nada con ellos. No hace mucho en mi reunión tuve a un agente del F.B.I. [Departamento Federal de Investigación–Trad.] que se convirtió. El me llevó al cuarto y me mostró cómo es que el... en dónde empieza el crimen. Y yo hice esa clase de declaración en una ocasión en una reunión, y él me lo mostró en un mapa, del que Ud. tira de una cosita y lo desenrolla, un mapa de ciertos lugares, y eso mostraba que en dónde estaba la gente más educada, allí es en donde había más crimen. Correcto. Ellos piensan que ellos pueden ser más listos que la ley y cosas así. Los educados... la educación ha sido un impedimento para–para la salvación del alma humana. Ahora, la educación está bien dentro de sus límites, pero nunca tomará el lugar de la salvación. Así que el hombre que se está tratando de educar él mismo para regresar a Cristo, está peleando al aire. El nunca lo logrará. El no lo puede lograr.
33Ahora, siendo que esto ha fallado, ahora ellos están tratando de meter al pueblo en un compañerismo... Después de eso, ellos pensaron que denominarían al mundo. Los Metodistas tendrían su denominación, los Bautistas tendrían la suya, y los Católicos tendrían la suya, y los Pentecostales tendrían la suya. Y ese fue otro error fatal. Uds. no lo pueden lograr; Uds. no lo lograrán; Uds. sólo van a estar peleando al aire igual que ellos lo hicieron en el programa educacional. Uds. nunca lo podrán lograr. No es el plan de Dios desde el principio. Uds. dicen: “Bueno, nosotros tenemos un gran programa. Nosotros tenemos...” Eso pudiera ser así, pero la iglesia está programada a muerte. Correcto. No necesitamos programas; necesitamos reuniones de oración. Correcto. No–no necesitamos educación. Necesitamos salvación, eso es lo que necesitamos. La salvación no está en la educación. La salvación no está en la denominación. La educación juega su parte. La denominación juega su parte. Pero esa no es–esa no es la razón fundamental para... esa no es la manera que regresaremos al compañerismo otra vez.
34Ahora, aquí sentado, aquí está un hombre que es un Bautista, y aquí está otro que es un Pentecostal. Ellos están cada uno en su edad. Entonces el Pentecostal Unitario, y el Pentecostal Trinitario, y el Pentecostal no sé cuántos, Uds. saben, todos así, y la–y la Iglesia de Dios, la Cuadrangular, cada una (¿ven?), en pleito con la otra. Si las Asambleas me patrocinan en la ciudad entonces el resto de ellas no tiene nada que ver con ello. Si las otras me patrocinan, ninguno del resto de ellas tiene nada que ver con ello. ¿Ven? De esa manera parece ser. Uds. nunca serán capaces de denominar a la gente para tener compañerismo. Uds. no lo pueden hacer. Sencillamente no lo lograrán. Sencillamente–sencillamente no funcionará. No es el programa de Dios.
35Ahora, ¿ven Uds. la gran cosa que ellos están haciendo ahora? Dios nunca destruye alguna cosa. Pero el hombre, él mismo se destruye por su propia sabiduría. Había dos árboles en el huerto de Edén. Uno de ellos era el árbol de Vida; el otro era el árbol del conocimiento. La primera vez que un hombre tomó una mordida del árbol del conocimiento, él se separó de su compañerismo con Dios. Cada vez que da una mordida, él mismo se destruye. El mordió la pólvora, y mató a su camarada. La siguiente cosa que él mordió fueron automóviles, y mató más que la pólvora. El tiene ahora una bomba atómica; ¿qué va a hacer él con eso? ¿Ven?, él mismo se destruye. Todo el tiempo por medio de su conocimiento, él ha logrado... ¿Por qué no regresa él a este árbol sencillo de fe aquí y cree? ¿Ven? Eso es todo lo que él tiene que hacer.
36Ahora, observen ahora lo que está sucediendo. Ahora, nos damos cuenta que el hombre ahora ha tomado... tiene un programa; ellos lo tienen en Rusia, y lo están adoptando en los Estados Unidos, que por medio de la ciencia ellos van a encontrar su camino para regresar. Ahora, la ciencia puso en una botella en Rusia, no hace mucho, algo con que podían hacer crecer los músculos en un hombre que había tenido–había tenido parálisis infantil; él podía hacer que los músculos crecieran. Ellos tomaron una botellita y la sacudieron: “Nosotros tenemos sanidad en esta botella. Tenemos sanidad en ésta. Nosotros tenemos... aquí hay salvación en esta botella”. ¿Ven?, ¡la ciencia! Ellos pueden tratar de ir a la luna y... Eso es otra Torre de Babel. Así que ellos sólo... Todas estas cosas diferentes, y los sputniks en una carrera para llegar allá a la luna. Mire hermano, yo–yo no estoy en una carrera, pero sí le estoy diciendo una cosa: yo tengo un programa aquí, no que yo lo tengo, sino que Dios lo tiene, y yo soy Su hombre de ventas para eso. Y le digo ahorita que es un programa que lo llevará a un cien billones, de billones, y millones de años luz más allá de la luna. Correcto. Y si Ud. se va a la luna no se podría sentar (¿ve?), porque brincaría de regreso a menos que Ud. tuviera algún imán que lo mantuviera allá. Y Ud. no se pudiera quedar a pasar la noche, porque se moriría congelado; y de día Ud. se quemaría. ¿Qué va a hacer Ud. cuando llegue allá? Yo no quiero ir allá; yo quiero ir adonde esté en casa; eso está en el otro Lado. Eso–eso es correcto. Un vuelo en un momento, en un abrir y cerrar de ojos; seremos arrebatados en el rapto y nos iremos para estar con el Señor Jesús en donde viviremos Eternamente. No algo a lo que Ud. mismo se trata de adherir, sino algo que Ud. ya está allá para quedarse Eternamente. ¡Qué gloriosa cosa es esa!
37Ahora, Uds. ven que con todas estas denominaciones, separaciones, científicos, y toda su... toda la educación, todas las denominaciones, todas las separaciones, y segregaciones, y todo, hemos dejado el principio vital, y la única manera que Dios puede traer a un hombre al compañerismo. No lo podemos hacer por medio de racismo, separando las razas; no lo podemos hacer de esa manera. No lo podemos hacer por la nacionalidad. Ellos quieren una sola bandera, una sola nación, un solo idioma. Bueno, será de esa manera algún día. Ahora, la única razón que el hombre lo quiere... Alemania lo quería; él quería que todos hablaran alemán, que todas las naciones hablaran alemán. Si no hablaban alemán, no estaban con ellos. Yo estuve en Africa y los Boers piensan... Ellos tienen un idioma ilegítimo de todas maneras, un poquito–un poquito de francés, y un poquito de inglés, y un poquito de alemán, y todo eso mezclado junto, y ellos dicen: “Oh, en el Milenio se tiene que usar ese idioma, cuando–cuando venga el Milenio”, los Cristianos piensan eso. Bueno, el inglés quiere pensar, y la Gran Bretaña, Uds. saben: “¡Oh, qué cosa!, seguro, somos nosotros... va a ser el inglés en el–en el Milenio”. Bueno, nosotros decimos: “Ellos de seguro hablarán inglés con acento americano en el Milenio”. Pero déjenme decirles, Uds. se van a sorprender. Va a ser un Lenguaje Celestial que Uds. nunca han oído antes; ese es el Lenguaje que nosotros vamos a hablar, y no va a ser el “Emblema de la Bandera Estrellada”, ni la Esvástica, ni–ni el círculo con la estrella, con el medio círculo de la hoz y el martillo. No va a ser ninguna de esas banderas, sino que va a ser “la cruenta cruz, teñida con Sangre tan Divina, un emblema de sufrimiento y vergüenza”. Esa es la bandera. Una sola bandera, un solo Rey, Cristo Jesús, una sola nación, un solo pueblo, un solo idioma, todos serán Cristianos nacidos de nuevo, eso va a ser en aquel–en aquel día.
38Ahora, Dios expuso el programa allí en el huerto del Edén, y condenó la obra de las manos del hombre para empezar. Tan pronto como el hombre hizo su primer error tratando de encontrar el camino para regresar por medio de su religión de la hoja de higuera, para regresar otra vez, Dios la condenó. Y, ¿qué hizo El? El mató algunos animales y tomó algunas pieles de oveja, creo que fue, y los cubrió con ellas. Y así que mostró por medio de eso que se necesita la Sangre; la cual siempre ha sido el programa de Dios y siempre será el programa de Dios, que por medio de la Sangre hay remisión de pecado, y sin el derramamiento de Sangre no hay remisión de pecado. Aunque lo hagan de la manera que Uds. quieran, todos los otros programas fallarán, excepto ése. Sin el derramamiento de Sangre no hay remisión de pecado. Dios en el principio allá expuso el programa, y la única manera que hay para regresar al compañerismo con Dios y unos con los otros, es por medio de la Sangre de Jesucristo Su Hijo. Y El–El mató el cordero, o la oveja, y les trajo la piel de oveja; algo murió para cubrirlos. Y eso es exactamente correcto. Uds. no lo pueden organizar. Uds. no lo pueden educar. Uds. no lo pueden hacer científicamente. Uds.–Uds.–Uds. lo tienen que aceptar sobre las bases de fe, que Algo murió por Uds. Eso trae el compañerismo.
39Ahora, Job creyó eso, el libro más viejo en la Biblia. Job aceptó la ofrenda de sangre. El aceptó el holocausto, lo cual era la inmolación de la oveja. Y recuerden: él se mantuvo firme sobre eso. Cuando todo vino sobre él, aun sus miembros de iglesia, y dijeron: “Job, tú has pecado; tú has prevaricado contra Dios”... Una vez.... Tomemos a Job sólo por un momento. Vemos que él había ofrecido ese holocausto; él ofreció un holocausto por el pecado por sus hijos y dijo: “Quizá habrán pecado; quizá habrán pecado contra Dios, así que yo ofreceré un holocausto por ellos”. ¿No es eso adorable? Si tuviéramos gente hoy, si nuestras madres y padres tuvieran tanta preocupación así tocante a nuestros hijos, en lugar de echarlos a la calle con algún fumadorcito de cigarrillos, y allá a esas fiestas de rock-and-roll y cosas de la manera que van empeorando, los tuviéramos en casa y oráramos por ellos en reuniones de oración, y... sería un mundo mucho muy diferente. Correcto. Job dijo: “Quizás yo no pudiera salvar a mis hijos e hijas del pecado, pero si ellos han pecado, yo me mantendré firme en un holocausto. Yo ofreceré un holocausto”.
40Y cuando vinieron las pruebas y tentaciones... Ahora, Job tomó la manera provista de Dios, el sacrificio, la sangre, el holocausto, y él se mantuvo firme en ello, y cuando vinieron los problemas y pruebas, bueno, si eso hubiera sido basado sólo en lo denominacional, él hubiera caído mucho tiempo atrás. Basado en lo científico, él hubiera caído mucho tiempo atrás. Porque él estaba... Todo lo que él tenía se le había quitado: sus hijos fueron matados, sus riquezas le fueron quitadas, había perdido su salud, y él estaba sentado sobre un montón de ceniza con un pedazo de tiesto o algo, rascándose su sarna maligna, al grado que aun su esposa dijo: “Job, ¿por qué no maldices a Dios y te mueres?” El dijo: “Tú hablas como una mujer fatua”. El no dijo que ella era una fatua, sino que ella habló como una. Dijo: “Tú hablas como una fatua–una fatua. Jehová dio, y Jehová quitó; sea el Nombre de Jehová bendito”. Cuando ellos vinieron, sus confortadores, los miembros de iglesia, vinieron y lo acusaron, él sabía que él era justo, porque él no estaba confiando en sus propios méritos, sino que él había cumplido el requisito de Dios porque él se había mantenido firme en el sacrificio de sangre. Sí, señor. El sabía que él era justo, porque él había cumplido los requisitos de Dios. Y entonces Uds. se fijan, que si se mantienen aferrados, se mantienen en la Sangre, no tomen nada más... Pertenecer a sus denominaciones, eso está bien. Tener educación, eso es bueno; la ciencia, eso está bien. Pero primero colóquense en la Sangre. Ese es el único lugar de compañerismo: la Sangre.
41Ahora, fíjense en Job: no importa lo que iba, lo que venía, lo que su iglesia decía, lo que alguien más decía, él sabía que él había cumplido con los requerimientos de Dios. El estaba parado firme en la sangre, en el holocausto. Y fíjense que cuando llegó la última hora de su tentación, y ella le dijo que maldijera a Dios y se muriera, y demás, y él dijo: “Tú hablas como una mujer fatua”, luego Eliú vino. Eli, El significa: “El fuerte de Dios”. Analicen su nombre y Uds. tienen a Dios representando a Cristo. Vino, y él no acusó a Job de ser un pecador. Sino que Job quería saber dónde estaba Dios para que él pudiera ir y tocar en Su puerta, y hablar con El. Y dónde habría Uno, un Justo, le dijo a Eliú que se pudiera parar en la brecha, poner su mano sobre un hombre pecador y un Dios Santo, y sería un puente en el camino entre un hombre pecador y un Dios Santo, de donde vendría algún día el real y verdadero sacrificio de Sangre.
42Y Job siendo un profeta, cuando el Espíritu vino sobre él, entró en el Espíritu; los truenos empezaron a rugir, los relámpagos empezaron a relampaguear, él se puso de pie y dijo: “Yo sé que mi Redentor vive, y en los postreros días El se parará sobre esta tierra; y aunque los gusanos de la piel destruyan este cuerpo, aun en mi carne yo veré a Dios”. El estaba aferrado a ese holocausto hasta que el Verdadero llegara. El miró ése y vio que era una sombra de Uno que llegaría, porque Dios allá en el pasado en Edén había requerido esto, y Job estaba parado firme en ese sacrificio. ¡Sí, señor! Era el único lugar que Dios prometió encontrarse con el hombre, fue bajo la sangre. Israel, en el Antiguo Testamento, el único lugar en el que Dios se encontró con Israel, fue bajo la sangre derramada. Ellos venían de todas las naciones, adonde el cordero era matado. Pero Dios únicamente los encontraba bajo la sangre derramada. Bajo la Sangre del Cordero, es el lugar de Dios para encontrarse. Allí es donde El se encuentra con Su pueblo. Allí es donde El se encuentra con Su Iglesia. Allí es donde El satisface las necesidades de Uds., es bajo la Sangre. Y fuera de la Sangre, no hay remisión ni escucha, sino únicamente por medio de la Sangre.
43Ahora, tomemos en Números, el capítulo 19 de Números, cuando ellos iban en su jornada. Dios les dijo que fueran y trajeran una becerra roja. Ahora, observen esto sólo un momento, el símbolo aquí. Ahora: “Vayan, traigan una becerra roja, sobre la cual no se haya puesto yugo”. Ella no debe estar enyugada, que nunca estuvo bajo un yugo. Y ella debe ser roja, debe ser totalmente roja. Ahora, el rojo es un mal color para algunos. El rojo significa que se debe detener en una luz de alto, y demás. Pero el rojo también es una señal de una expiación. Ahora, ¿alguna vez Uds., científicamente, han tomado el rojo y mirado a través de rojo? Si Uds. toman el rojo y miran a través de rojo, es blanco; miren el rojo a través de rojo, y se mira blanco. Y así que cuando Dios mira a través... “Aunque nuestros pecados sean tan rojos como el carmesí, como la nieve serán emblanquecidos”. Cuando El mira a través de la Sangre de Su propio Hijo y nos ve, El no nos puede ver como pecadores rojos carmesí; El nos ve blancos como la nieve, lavados en la Sangre de Su propio Hijo, cuando estamos bajo la Sangre. ¡Oh, cuán hermosa es la Biblia y Sus ilustraciones! El rojo a través de rojo, se mira blanco. Yo sé que eso es una grande señal para nosotros, la señal de una expiación, la becerra roja. Ahora, ella debía ser matada en la tarde, un tipo de Cristo. Ahora, cuando Cristo vino, El nunca se enyugó con los fariseos ni con los saduceos; El únicamente se enyugó con Uno, y ese fue el Padre. El y el Padre estaban enyugados juntos, Ellos eran Uno. Y de esa manera debe ser con el Cristiano. Si Ud. es un Metodista, un Bautista, un Pentecostal, lo que sea, Ud. se tiene que enyugar primero con Jesucristo. “Llevad Mi yugo sobre vosotros, y aprended de Mí, que soy manso y humilde”. Por lo tanto eso lo trae de nuevo en relación y compañerismo con Dios mientras Ud. esté enyugado juntamente con Cristo.
44Ahora, nos fijamos que cuando... la–la becerra debía ser matada en la tarde ante toda la congregación. Así también Cristo fue matado en la tarde. Ahora, cuando ella era matada, su cuerpo tenía que ser quemado con sus pezuñas y todo. Y era para hacer el agua de separación. Ahora, vemos eso en el libro de Efesios, que somos lavados por el Agua de la Palabra. El Agua de separación es la Palabra de Dios. Y se debía guardar en un lugar limpio, para que cuando pasaba cualquier caminante o cualquier pecador llegaba, para entrar en la congregación del Señor, esto aquí era guardado en un lugar limpio. Luego el sumo sacerdote Eleazar, tomaba la sangre y con el dedo rociaba la puerta siete veces, Eleazar. Eso es, para los que entraban a la congregación. Ahora, miren cuán hermoso es eso. Oh, yo espero que Uds. no se lo pierdan. Fíjense bien. Fíjense bien en la primera cosa. Ahora, mi hermano Bautista, Metodista, y Pentecostal, yo espero que Uds. se “quiten sus chaquetas” [lenguaje figurativo–Trad.] por unos cuantos minutos; yo quiero... yo–yo quiero que Uds. vean esto, si no ven nada más.
45No hace mucho tiempo yo estaba hablando sobre esto en una reunión de compañerismo, y uno de los grandes rabinos de los Estados Unidos se encontró conmigo allá atrás y dijo: “Yo nunca oí hablar de eso de esa manera en mi vida, siendo un rabino, y que provengo de una generación de rabinos, de rabino a rabino a rabino”. Y ahora él es un rabino Pentecostal con el Bautismo del Espíritu Santo. Yo estuve predicando con él en Shreveport, y la señora le dijo, dijo: “Señor”, dijo, “Rabino, le mandé poner una televisión en su cuarto”. El dijo: “No es televisión, es ‘teleinfierno’; ¡sáquela de allí!” Y ella dijo: “Bueno, ¿no es Ud. un rabino?” El dijo: “Yo soy un rabino Pentecostal, bendito Dios”. El dijo... Bueno... Sí.
46Ahora, observen este símbolo aquí. Ahora, la becerra debía ser quemada, y con ella se debía quemar hisopo, madera de cedro, y escarlata, debían ser quemados juntos con la becerra. Ahora, fíjense: el cedro es madera roja, madera teñida de blanco y rojo juntos, simbolizando la cruz. Y la escarlata es la lana del carnero teñida en sangre. Y el hisopo eran hierbas que eran puestas junto con ella. El hisopo es con lo que aplicaban la sangre. Y era la sangre en la escarlata... en el madero de cedro, quemados todos juntos para hacer, ¿qué? Para hacer el agua de separación; hacían el agua de separación, y la guardaban en un lugar limpio. Ahora, el pecador pasaba; él era impuro. Miren, fíjense, el agua de separación, las cenizas mezcladas con agua, lo cual significa el Espíritu de Vida y demás. Pero él tenía que ser rociado por sus pecados con el agua de separación.
47Mire, mi hermano Bautista, yo le quiero preguntar algo. Si justificación es todo lo que Dios requiere, me gustaría preguntarle esto: cuando el hombre era separado por el agua de separación, era rociado, entonces él no podía entrar todavía en la–la adoración de la gloria del Señor. El no lo podía hacer, porque él únicamente estaba rociado separándolo de su pecado. Lo separó de sus pecados, pero no lo puso en compañerismo. Correcto. Eso únicamente lo separaba de sus pecados. Ahora, Efesios dice: “Nosotros somos lavados por el agua de la Palabra”. Ahora, oyendo la Palabra y siendo tan religiosos como Uds. quieran ser, y su–su pastor siendo un erudito, y su Doctor de Divinidad siendo un erudito, todavía eso no nos pone en compañerismo. No, señor, no lo logrará, porque ellos únicamente fueron separados de sus pecados. Ahora, eso es una... Justificación fue la doctrina de Martín Lutero (sabemos eso), siendo justificado por fe, y todavía eso no trajo un compañerismo.
48Ahora, sabemos que la siguiente cosa que tenía que hacer el creyente, después de ser separado de su pecado, ¿qué hizo él entonces? La siguiente cosa que hacía, era dirigirse hacia el atrio. Y mientras él iba... ¡Fíjense! ¡Oh, hermanos!, yo me siento religioso cuando yo hablo tocante a esto. Miren, la siguiente cosa que él tenía que mirar, él tenía siete franjas de sangre delante de él, para mostrar que las siete franjas significaban las siete edades de la iglesia o los siete mil años, y cada edad tenía que ser representada por medio de la Sangre, nada más, no otra manera. De Génesis a Apocalipsis, del Edén hasta el Milenio, es la Sangre y nada mas que la Sangre. Otra cosa: el creyente tenía que reconocer esto, el creyente yendo hacia... Ahora, él todavía no está en compañerismo, sin embargo él está separado de su pecado, pero él no está en compañerismo. El tenía que reconocer que la sangre fue delante de él, que algo había muerto para ir delante de él. Y Hebreos 13:12 y 13 dice: “Por lo cual también Jesús, para santificar al pueblo mediante Su propia Sangre, padeció fuera de la puerta”. Eso los coloca a Uds. Metodistas, muy bien, para santificación, pero todavía no estaba en compañerismo, todavía no lo lograba. Pero cuando ellos iban... El estaba dentro, dentro del edificio. Pero Uds. podían tener compañerismo uno con el otro, saludarse uno al otro, pero todavía no estaban en compañerismo con Dios.
49Ahora, entonces una vez al año el sumo sacerdote (¡oh, hermanos!), tenía que estar vestido de una cierta manera. El tenía que ser ungido de cierta manera. El tenía que ser ungido con el perfume de la Rosa de Sarón. Ellos lo derramaban y descendía sobre la barba de Aarón y bajaba hasta el borde de sus vestiduras. El tenía que tener ropa hecha de cierta manera. Y otra cosa: él tenía que caminar de cierta manera. Y en el borde de sus vestiduras él tenía una campana y una granada, una campana y una granada. Y él tenía que caminar de una cierta manera para hacer que tocara: “Santo, Santo, Santo, al Señor. Santo, santo, santo, al Señor”. ¿Qué estaba haciendo él? El estaba abordando la Gloria Shekinah [Chequina–Trad.], al verdadero compañerismo. ¡Aleluya! Ahora, ¿ven Uds.?, él tenía... y él tenía que hacer un ruido. La única manera que la congregación podía saber que él no estaba muerto era porque ellos podían oír ese ruido. Déjenme decirles: cuando una iglesia pierde su ruido, algo ha sucedido de seguro, porque en todas partes que está la Gloria Shekinah, hay ruido. Fíjense bien: el hombre que está ungido... Y Aarón entraba allí llevando la sangre delante de él, entrando: “Santo, Santo, Santo, al Señor. Santo, Santo, Santo, al Señor”, esas campanas retiñendo, él ungido, entrando en el lugar Santísimo. Cómo la congregación admiraba a ese hombre. Cómo él entró un día y–y dejó allí su vara vieja que él traía en su mano; y cuando él regresó de nuevo, esa vara que estaba muerta, que no era nada mas que una vara vieja, había vivido, había florecido, tenía flores (sí, señor), estando en la Presencia de la Gloria Shekinah. Déjenme decirles a Uds., de seguro hará eso. El llevará a una vieja iglesia muerta que entra en esa Gloria Shekinah, y la hará florecer en una Iglesia de fe y poder...?... Sí, señor.
50Fíjense lo que sucedía. Ahí estaba él ungido, entraba en ese lugar, y ellos podían escuchar, oír esas campanas. Y Aarón estaba parado en la Gloria Shekinah al lado del propiciatorio, donde los querubines tocándose con las puntas de sus alas lo cubrían, los guardias del propiciatorio. Y ellos lo podían escuchar allí adentro. ¡Oh, cómo anhelaban sus corazones entrar allí! “Santo, santo, santo, al Señor”. Y sabían lo que eso le hacía a Aarón. ¡Oh!, él esperaba año tras año para entrar. Y cómo la congregación común no podía entrar, sin embargo ellos estaban viviendo bajo la sangre, pero no estaban dentro de la Gloria Shekinah. Pero cuando vino la Sangre verdadera, la Sangre de Jesucristo, el Hijo de Dios, El derribó la pared intermedia de separación, El rompió el velo de arriba a abajo. Y ahora el creyente, quienquiera que venga puede entrar en la Gloria Shekinah. Y un hombre a través de justificación (creyendo la Palabra), santificación (limpiado de sus pecados), él es un candidato para entrar en la Shekinah Pentecostal. Dios hizo la misma cosa en el Día de Pentecostés, cuando El había salvado la Iglesia a través de justificación (Romanos 5:1), santificación, El... Yo creo que es en San Juan 17:17 que dijo: “Santifícalos en Tu verdad; Tu Palabra es verdad”. Pero en el Día de Pentecostés la pared intermedia de separación había sido derribada, el velo fue roto de arriba a abajo en el Calvario, y el creyente entró en esa Gloria Shekinah, y el poder de Dios cayó sobre ellos. “Santo, Santo, Santo, al Señor”, decían las alabanzas y glorias en lenguas desconocidas. Y salieron de allí gritando y regocijándose.
51Ese es el único lugar de compañerismo. Hermano, ese es el único lugar que hará que el judío, el griego, el blanco, el negro, el amarillo, el moreno, se sienten juntos en Lugares Celestiales en Cristo Jesús, cuando ellos entren en esa Gloria Shekinah. Entonces no hay vergüenza que quede en ellos. Yo pienso que eso es lo que ha pasado con la iglesia Pentecostal hoy día, hermanos. Nos damos cuenta que la gente se está avergonzando mucho. Ellos se avergüenzan de decir: “Amén”. Ellos–ellos están avergonzados aun de glorificar al Señor. Algunos de los predicadores se paran y dicen: “Amén”, como un becerro con retortijones. Y ellos se suben así, tratando de ir... ¡Me disgusta esa cosa! Me gusta... Se paran y cantan una gran alabanza clásica tocante a una gran... tratando de presentarse como las otras iglesias. Eso no es compañerismo. Si hay algo que me disgusta... Perdónenme esa expresión de hace unos cuantos minutos, no lo quise decir de esa manera, perdónenme. Pero cuando pienso de la manera que la iglesia se ha puesto, tan “almidonada” e indiferente, ¡oh, hermanos!, ¿qué es lo que pasa? Uds. los ven subirse allá arriba y tratar de cantar....
52Yo estuve en una iglesia de santidad no hace mucho tiempo donde un coro estaba allí; yo tenía muchas ganas de decir algo. Ellos no sabían que yo estaba sentado allá en el estudio del pastor. Y allí se subió ese coro, y David duPlessis estaba recogiendo una ofrenda para las misiones extranjeras. Y esos muchachos con grandes túnicas puestas y cosas, caminaron allí con esas muchachas, comportándose mal, y diciendo chistes. Y el que lo empezó, dijo: “Miren, estoy ciego; yo estoy en una misión extranjera. Les estoy diciendo a Uds., ofrenden algo para mí”, y caminaba de un lado al otro de esa manera. Y subieron allí y cantaron con una voz sobre instruida, chirriando la voz tratando de alcanzar una nota alta y gritar, como que si estaban tratando de cantar. Ud. podía saber que ellos no estaban cantando en la Gloria Shekinah. A mí me disgusta una voz sobre instruida; pararse allí, y sostener su aliento hasta que ellos se ponen azules en la cara. Eso no es cantar. Pero si hay algo que me gusta, es ese cantar libre en el espíritu chapado a la antigua de un Pentecostal nacido de nuevo. Eso muestra que ellos no lo tienen. Ellos están dejando esa Gloria Shekinah. Ese es el único lugar en que Uds. pueden... eso hará a Metodistas, Bautistas, Presbiterianos, Luteranos, Católicos, Unitarios, “Dualitarios”, Trinitarios, y todos juntos, entrar en la Gloria Shekinah. Ese es el único lugar de real compañerismo. Un hombre y una mujer una vez que han entrado allí, no hay diferencia entre ninguna persona. Todos son hermanos allí adentro, porque ellos–ellos no... ellos únicamente conocen una sola cosa, y esa es la Sangre. Y ellos saben que son hermanos. ¡Amén! Yo quisiera ser el doble de mi tamaño ahora; quizás yo me pudiera gozar lo doble.
53Sí, compañerismo, compañerismo bajo la Sangre, el único remedio de Dios. Las denominaciones nos separarán; la educación nos separará; la ciencia nos separará. Pero la Sangre de Jesucristo nos limpiará de todo pecado. Nosotros tenemos compañerismo unos con otros si andamos en Luz como El está en Luz, la Luz de la Gloria Shekinah. ¡Amén! Igual que un hombre que se casa, cuando él se casa... Uds. viven en una casa de tres cuartos. ¿Saben Uds. eso? Oh, Uds. dicen: “Me perdona Ud., yo tengo diez”. No, Uds. no los tienen. Uds. únicamente viven en una casa con tres cuartos. Esa es su... Uds. pudieran tener tres o cuatro recámaras, y tres o cuatro despensas, y cosas así, pero Uds. de hecho viven en una casa de tres cuartos. Esa es la cocina, la sala, y la recámara. Correcto. Uds. viven en una casa de tres cuartos. Dios vive en una casa de tres cuartos: Padre, Hijo, y Espíritu Santo. Uds. viven en una casa de tres cuartos: alma, cuerpo, y espíritu.
54Ahora, Uds. viven en una casa que tiene una cocina, una–una sala, y una recámara. ¿Cuál es la primera parte donde Ud. le habla a su esposa? Esa es la parte de la cocina, teniendo compañerismo. Como el hombre que viene a la iglesia, él se sienta y se relaja; él sólo tiene un poco de compañerismo con los otros cuando él viene a escuchar la Palabra. “Fe viene por el oír”. Luego la cosa siguiente, en el otro cuarto, es el cuarto del compromiso. Bueno, mucha gente piensa que mientras ella esté en la cocina, que eso es todo lo que tiene que hacer. No, Uds. sólo se están alimentando allí entonces (¿ven?), Uds. sólo están siendo alimentados. Luego el siguiente cuarto, es el cuarto del compromiso, donde Ud. acaricia a su esposa, en la sala. Pero esperen, eso es tan lejos como alguna gente llega. Pero recuerden: en el otro cuarto es en donde no únicamente viene el compañerismo, sino la relación. Y eso es lo que pasa con la iglesia hoy día: ellos se avergüenzan, si Uds. pueden captar mi parábola; ellos no quieren esa relación con Dios. Ellos preferirían tener una organización con vestiduras litúrgicas, fría y formal, y decir: “Yo soy Presbiteriano”, “yo soy Metodista”, “yo soy Bautista”, “yo soy Pentecostal”, en lugar de realmente llegar a esa relación con Dios, para salir y dar a luz hijos clamando: “¡Abba Padre!” Ellos se avergüenzan del Evangelio de Jesucristo. Pablo dijo: “No me avergüenzo del Evangelio de Jesucristo, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree”. Nunca los podremos educar para que entren. Nunca los podremos denominar para que entren. Nunca entrarán científicamente. Tienen que nacer de nuevo para entrar. Correcto.
55Cuando un bebé nace, hay tres elementos que salen al nacer el bebé. ¿Cuál es la primera cosa? (Perdónenme, hermanas). ¿Cuál es la primera cosa que sale? Agua. Si no hay eso, es un nacimiento seco; el bebé no es normal. La segunda cosa, es sangre. ¿Es correcto eso? ¿Cuál es la siguiente cosa? Vida. ¿Que salió de Jesús? Agua, Sangre, y Vida. Hirieron Su costado. Lo que constituye el nacimiento natural, constituye el nacimiento espiritual. Si un bebé nace, y él nace muerto, si él no llora, y no hay emoción en él, ¿qué es lo que le pasa? El es un bebé que nació muerto. Ese es el problema con las iglesias hoy en día. Ese es el problema con nuestros Pentecostales. Estamos dando a luz a muchos bebés que nacen muertos. Es exactamente correcto. Sí, señor, lo estamos haciendo. Eso es exactamente correcto. ¿Qué es lo que hace Ud. con un bebé si nace así muerto? Ud. sólo lo toma de los talones, y lo levanta, y le da una “estimulación posterior de protoplasma” [expresión del Hermano Branham para nalgadas–Trad.], tan duro como puede, y eso lo arregla. Y si hay algo que la iglesia necesita esta noche, es una buena nalgada chapada a la antigua del Evangelio con el poder del Espíritu Santo.
56[Porción sin grabar en la cinta–Ed.]... no tiene nada que ver con ello, separarnos por razón de eso. ¡Tonterías! Eso muestra que todavía no hemos estado en la Gloria Shekinah. Eso es exactamente correcto. Cuando yo era un muchachito, mi hermano y yo fuimos al campo que estaba detrás de nuestra vivienda, y nos encontramos a un viejo–viejo galápago. Yo no sé si Uds. saben lo que es eso o no, aquí en la costa del oeste. ¿Cuántos saben lo que es una tortuga, un galápago? Muy bien. El era la cosa de apariencia más rara para nosotros niños; se miraba tan horrible con esas piernas largas, Uds. saben, extendiéndolas así al caminar. Y yo dije: “¿No es una cosa de apariencia rara, hermano?” El dijo: “Sí, sí lo es”. Yo dije: “Vayamos a mirarla”. Cuando fuimos, ella hizo como muchos de estos Cristianos hacen, Uds. saben, así llamados: “fiuu”, se metió en la concha. “Oh, Ud. es el Hermano Branham, ese santo rodador”. “¡Ah!, Ud.–Ud. es ese hombre que cree en sanidad Divina, Ud. es ese sanador Divino”. ¡Oh, tortuga! ¿Ven?
57Así que entonces, cuando menos pensé, yo dije: “Bueno, espera un momento, hermano”. Yo dije: “Yo la voy a arreglar”. La queríamos ver caminar, y ella no caminaba. Ella estaba allí como si estuviera muerta. Eso es lo que la iglesia ha hecho: Todos Uds. se han metido en su concha Presbiteriana, en su concha Metodista, Bautista, y Pentecostal, todos metidos: “Nosotros no tenemos nada que ver con el resto de ellos”. ¿Saben Uds. lo que yo dije? Dije: “Me voy a conseguir una vara de árbol; y la azotaré”. Fui allá y me conseguí una vara larga de álamo, y la azoté tan duro como podía, y no hizo nada. Ud. no la puede meter azotándola. Yo dije: “Mira, yo la arreglaré”. La llevé al arroyo y la tomé de la concha, y dije: “La sumergiré hasta que se ahogue, si no camina”. Y la metí al agua y sólo salieron unas cuantas burbujas, y eso fue todo; no hizo nada. ¡Hermano!, Ud. los puede bautizar tres veces hacia adelante, tres veces hacia atrás, derramarles agua, todo lo que Ud. quiera, y él descenderá un pecador seco y saldrá uno mojado.
58Pero, ¿saben Uds. cómo la hice que caminara? Hice una fogata y la puse sobre ella. Ella entonces caminó. Y eso es lo que la iglesia necesita esta noche, no una buena azotada, no una–no una teología, sino el Bautismo del Espíritu Santo y fuego. ¡Amén! Eso es lo que la va a hacer que camine: ponerle fuego con el Evangelio, poner el fuego de Dios en ellos por medio del Bautismo del Espíritu Santo; eso los hará que caminen. ¡Alabado Dios para siempre! Eso es lo que se necesita para hacer que la iglesia camine. Bajo la Sangre, y la Sangre trae el fuego. El sacrificio era ofrecido por medio de fuego. La sangre en el fuego hacía humo, el olor grato que subía al Salvador mismo. El olor grato eran las oraciones del pueblo en el altar el olor de la sangre que subía mientras él oraba, bajo la sangre derramada. Y hoy día cuando el sacrificio ha sido quemado por el Espíritu Santo, cuando Ud. toma su propio sacrificio por medio de la Sangre de Jesucristo, y Ud. mismo se postra en el atar, cubierto por la Sangre, y el Espíritu Santo toma eso, y envía un olor grato a Dios, que lo mete a Ud. en la Gloria Shekinah, y ese es el único lugar de compañerismo. ¡Amén!
59Compañerismo, eso es lo que necesitamos, la manera de Dios para el compañerismo. Unicamente hay una sola manera. Dios proveyó la manera para el compañerismo. No podemos nosotros mismos educarnos para entrar. No podemos nosotros mismos vestirnos para entrar. Uds. mismos no se pueden denominar para entrar. Uds. tienen que nacer en él por medio de la Sangre de Jesucristo, y eso los mete a Uds. en el compañerismo Divino. Entonces: “Si andamos en Luz como El está en Luz, tenemos compañerismo unos con otros, y la Sangre de Jesucristo, el Hijo de Dios, nos limpia de todo pecado”. ¡Amén! ¿Cómo podemos tener prejuicios, o prejuicios raciales? ¿Cómo podemos tener un prejuicio denominacional, y todavía decir que estamos caminando en la Luz? ¿Cómo podemos tener prejuicios contra la Palabra de Dios y decir: “Los días de los milagros ya pasaron”? ¡La propia Palabra de Dios! Porque nos tenemos que enfrentar cara a cara a la cosa y decir: “Bueno, sencillamente yo no puedo hacer que se cumpla; yo no lo creo”. ¿Por qué no confiesa que Ud. es un incrédulo? Jesús dijo: “Estas señales seguirán a los que creen”. Y eso lo concluye. Es para creyentes.
60Esa es la razón que yo soy Pentecostal. Esa es la razón que yo lo creo, es porque me encontré con ellos. Yo he estado en lugares, en grandes lugares, yo he estado con esa gente Pentecostal donde ellos estaban... allí en Washington D.C., cuando el Vice Presidente Nixon y todos ellos estaban allí. Eso no los detuvo a ellos ni una pizca. Cuando el poder de Dios cayó, ellos gritaron y alabaron a Dios lo mismo que si estuvieran en cualquier otro lugar. Ellos no se avergüenzan del Evangelio, porque ellos están en el compañerismo. ¡Aleluya! Cuando un hombre nace del Espíritu de Dios, hay algo que le sucede, y él es llevado dentro de la Gloria Shekinah; él es un hijo de Dios. La fe habita dentro de él. El es entonces de la Simiente de Abraham, porque él está muerto en Cristo y toma de la Simiente de Abraham. ¡Oh, el mundo, si tan sólo ellos supieran lo que es!
61Déjenme decirles en dónde cometimos nuestro error, si Uds. me disculpan por decir esto para terminar. Donde nosotros cometimos el error, es que nos hemos tratado de denominar para entrar. “Nosotros lo tenemos, y el resto de ellos no lo tienen. Los Metodistas, los Bautistas, los Presbiterianos, no son nada; ellos son formales y fríos”. Si Uds. no se cuidan, nosotros vamos a ser los formales y fríos, y ellos lo van a captar y van a seguir adelante. Eso es exactamente correcto. Nos vamos a dar cuenta y a encontrarnos de esa manera, porque ellos están viniendo a diestra y a siniestra, de todas partes. ¿Ven Uds. Lo que los Episcopales están diciendo ahora: “Tenemos que regresar al Evangelio; tenemos que regresar a Pentecostés; tenemos que tener a los que hablan en lenguas, a los que interpretan lenguas, a sanadores Divinos, y todo en nuestras iglesias”? ¡Oh, hermano, qué cosa! Uds. no vendan esta cinta.
62[Hablan en lenguas e interpretan–Ed.]. ¡Amén! ¡Alabado sea Dios nuestro Padre! ¡Amén! ¡Amén! Gracias, Jesús. Alabado sea Dios. ¡Oh!, la Gloria Shekinah. ¡Gloria a Dios! Envíala sobre nosotros, oh Señor. Envíanos Tus bendiciones, Padre. Con corazones hambrientos y abiertos esperamos delante de Ti. Bendito sea el Nombre del Señor. ¡Cómo te damos las gracias, Señor! ¡Oh!, ¿no es eso maravilloso? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. Bueno, hermano, Ud. habla tocante al discernimiento del espíritu, y visiones; ¿no es eso lo mismo? ¿No es profecía la interpretación de lenguas? Vean lo que el Espíritu Santo ha dicho. Quizás esos dos hombres nunca se han conocido uno al otro, ni se habían visto uno al otro; lo dudo mucho que se hayan conocido antes. Y aquí están, uno hablando en lenguas y el otro interpretándolas, y cuadraron con la Palabra. ¿Se fijaron a cuánto tiempo él hablo, cómo usó él sus adjetivos y sus... cómo colocó sus oraciones? ¿Se fijaron cómo vino la interpretación? De la misma manera contestó, de la misma manera que él lo habló, de esa manera. Bueno, es el Espíritu Santo entre nosotros. Nosotros–nosotros nos estamos entumeciendo a la cosa. Sencillamente no comprendemos, hermano, qué cosa tan grande es esta. ¡Oh, cómo Dios quiere derramar Sus bendiciones sobre Su Iglesia! ¿No creen Uds. eso? ¡Oh, hermanos! Me preguntaba, ahorita mientras el Espíritu Santo acaba de hablar, por qué El me detuvo de decir esos últimos comen-... comentarios. ¿Por qué El–por qué El lo trajo cuando yo tenía algo que iba a decir tocante a la Sangre? ¿Por qué lo hizo El? Porque El habló esta interpretación para que Uds. supieran que es El el que está hablando. El dio testimonio, dijo: “No le pongan atención al barro, pero el Mensaje es verdad”. ¡Ahí está! ¡Oh, aleluya! ¡Alabado Dios! Quítense todas las cadenas y suéltense, para que verdaderamente entren en la Gloria Shekinah donde cae la Shekinah. Ese es el compañerismo: la Sangre de Jesucristo haciéndolos a todos Uds. Metodistas, Bautistas, Presbiterianos, Luteranos, y a todos Uds., uno en Cristo Jesús. ¡Amén! ¡Gracias sean dadas a Dios! ¡Oh, hermano!
63Yo sé que Uds. piensan que estoy loco, pero–pero–pero no lo estoy. No lo estoy. Yo sé en dónde estoy. Pero esto es glorioso, el sentir el Espíritu de Dios aquí en el... en la costa del oeste en estos últimos días, bajo la Palabra. La Palabra, Dios honra la Palabra. Esa es la manera.... Escuchen, para que Uds. gente Pentecostal sepan. ¿Ven? Dios honra la Palabra de esas visiones porque El lo prometió. Bueno, el mismo Dios que prometió eso, le promete la Gloria Shekinah a Su pueblo. ¿Ven?, es el mismo Dios, sólo que en otra forma, trayéndoles a Uds. otra bendición. ¡Fiuu! ¡Amén! ¡Oh!, si yo sólo pudiera... si todos lo pudieran captar unánimemente, ¿no sería esto maravilloso? ¡Oh, sería glorioso! Oh, los enfermos serían sanados; los cojos caminarían y saltarían como un ciervo. Y–y los pecadores se irían llorando al Calvario, y la Shekinah cayendo por dondequiera. Y aun no nos iríamos a casa esta noche; nos quedaríamos aquí toda la noche, todo el día mañana, y todo el día siguiente. Y las calles estarían llenas por dondequiera con el Poder de Dios, quien quiere surgir como una Luz sobre nosotros. ¡Oh, aleluya! ¡Cómo lo amo a El por eso! Su bondad y Su misericordia permanecen para siempre. El es verdaderamente, verdaderamente el Hijo del Dios Viviente. ¡Amén! Jesucristo, no hay otro. El es el verdadero Hijo del Dios Viviente. El es nuestro Salvador, nuestro Sanador, nuestro Rey, nuestro Príncipe, nuestra–nuestra Vida, nuestro Gozo, nuestra Salud; El es todo en todo para nosotros. ¡Cuán maravilloso! Cómo deberíamos estar dispuestos a presentarlo a El a la gente, dejar que El vaya a alguien. ¡Cuán maravilloso! ¡Cuán glorioso! El... Es....
64[Una profecía es dada–Ed.]. ¡Alabado sea Dios! ¡Oh, maravilloso! Miren a esa pobre señora que dijo eso allí, esa señora anciana de apariencia amorosa, su cabello blanquecino lista para pronto pasar a la Eternidad, sabe que no tiene mucho más tiempo en la tierra, cuando llegamos a la edad como... ¿Para qué esa mujer estaría diciendo algo si no hubiera algo que ella no se podía contener más, eso estaba empujando para salir de ella? Es el Espíritu Santo trayendo Su Vida. “Sobre Mis siervos y Mis siervas derramaré de Mi Espíritu”. ¡Sí! Allí está exactamente la promesa de Dios, amigos. ¡Oh, hermanos!, ¡aleluya! ¡Si sólo pudiéramos ver lo que es! ¡Si sólo lo pudiéramos disfrutar! ¡Oh, hermanos! Yo creo que deberíamos primero llamar a los pecadores al altar, ¿no piensan Uds. así? Muy bien. Que alguien vaya al piano inmediatamente. Amigo pecador, lo estoy invitando a Ud. en el Nombre del Señor Jesús, primero sobre las bases de Su Palabra, sobre las bases de hablar en lenguas y de dar la interpretación, y de la profecía cayendo en esa dulce y anciana madre sentada allí, cada uno de ellos hablando la misma cosa, llamando, llamando, llamando. Eso es algo que deberíamos hacer. Pongámonos de pie. ¿Cuál es su alabanza, hermano? ¿Cuál es? [El hermano dice: Yo me rindo a El–Ed.]. Yo me rindo a El. Venga aquí, hermano; yo quiero que me ayude a cantarla. Yo me rindo a El, Yo me rindo a El, Todo a Cristo, yo me entrego, Quiero serle fiel.
65Mientras ellos están tocando esa, ¿verdaderamente Uds. están haciendo eso con todo su corazón? ¿Están Uds. listos para rendir todo? Mujeres: ¿están Uds. listas para rendir sus modas por Cristo? Caballeros, hombres aquí: ¿están Uds. dispuestos a rendir su fumar, su beber, sus apuestas, rendir sus credos para encontrar a Cristo? Miembro de iglesia: ¿está Ud. listo para rendir su credo por Cristo? Su credo será condenado en aquel día. Su Cristo será recibido. Pues Ud. va a ser juzgado por un Dios con ira quien no va a considerar nada mas que la Sangre de Su propio Hijo. Y esa es la única cosa que va a pasar. No importa cuán bueno Ud. haya sido, cuán fiel Ud. haya sido, si Ud. no está cubierto por la Sangre, viviendo en la Gloria Shekinah, Ud. estará perdido en aquel día. Viva en eso. ¿Rendirán todo ahora? Vengan aquí, y déjenme estrechar su mano, orar con Uds. aquí alrededor del altar. Vengan. Miembro de iglesia, quienquiera que Ud. sea, venga. Yo me rindo a El, Yo me rindo a El, Todo (Dios los bendiga, mi...?...)... yo me entrego, Quiero serle fiel. Yo... (vengan, amigos pecadores; vengan, miembro tibio de iglesia; venga...?... Gloria Shekinah)... Yo me rindo a El, Todo a Cristo, yo me entrego, Quiero serle fiel. Yo me rindo... (vengan ahora; correcto, vengan aquí al frente ahora; vengan...?... venga miembro de iglesia, venga aquí al frente)... (me rindo a El), Todo a Cristo, yo me entrego, Quiero serle... (Yo rindo todo credo, yo rindo todo lo demás, Señor; yo te necesito. ¿Vendrá Ud.? Correcto, vengan, niñas). Yo me rindo a El (me rindo a El), Yo me rindo a El (¿no vendrán ahora?; vengan del balcón) ... a Cristo, yo me entrego, Quiero serle fiel.
66¿Cuántos quieren el Espíritu Santo, venir aquí al frente ahora para que lo reciban? Vengan aquí al frente, vengan, rindan todo. Rindan su voluntad, rindan todo para recibir el Espíritu Santo. Vengan aquí al frente de allá del balcón. Todos Uds. fuera de Cristo, vengan. Esta Gloria Shekinah es verdadera. Yo lo testifiqué por medio de la Palabra y por medio de Dios. Es verdad, amigos; vengan mientras Uds. tienen una oportunidad de venir. Muy bien, mientras cantamos. Yo me rindo a El (me rindo a El), Yo me rindo a El (me rindo a El), Todo a Cristo, yo me entrego, Quiero serle fiel. Yo me rindo a El (me rindo a El), Yo me rindo a El, Todo a Cristo, yo me entrego, Quiero....
67¡Oh!, ¿no pueden Uds. sentir ese Espíritu de Dios, mientras se mueve sobre el edificio? Vengan, párense alrededor, mientras los ministros y todos vienen ahora alrededor para orar. Yo me rindo a El (me rindo a El), Yo me rindo a El (me rindo a El), Todo a Cristo, yo me entrego, Quiero serle fiel. Ahora, todos levanten sus manos y empiecen a adorar a Dios. Yo me rindo a El (me rindo a El), Yo me rindo a El (me rindo a El), Todo a Cristo, yo me entrego, Quiero serle fiel. Yo me rindo.... Sólo alábenle. Denle gloria. Denle gloria, cada uno...?... Yo pido que Tú...?... Dios Padre. Concédelo, por medio del Nombre de Jesucristo.