Photo

~ ABRAHAM RESTAURADO ~
1Dios bendiga a cada uno de Uds. Buenas noches, amigos. Es un privilegio estar de nuevo otra vez esta noche en la iglesia para–para hablar de la Palabra, la Palabra Eterna del Dios Eterno del Cielo. Estoy un poquito cansado; tuvimos–tuvimos dos servicios esta mañana en el desayuno de compañerismo de Los Hombres Cristianos de Negocio. El Señor nos dio una gran bendición. Algo sucedió en mi propia vida que yo nunca lo olvidaré. Y así que estoy tan agradecido con el Señor; fue una confirmación que–que lo que estoy tratando de hacer para el Señor, el Señor lo vindicó que era–era Su voluntad. Y–y Uds. saben cómo uno se siente cuando algo como eso sucede; lo hace a uno sentirse muy bien. Ahora, yo los he estado reteniendo un poquito tarde; lo siento que lo he hecho. Y–y yo sencillamente... Esta mañana pensé que yo iba muy bien, y yo dije: “Son veinticinco minutos para las once”. Y el reloj se había parado por una hora, dijo el Hermano Dean. Así que me imagino que es sólo de la manera que es, Uds. saben, sencillamente nos falta tiempo. Hay tanto que decir y tan poquito tiempo para decirlo.
2Mañana en la mañana, yo pienso, a las once o a las once y media, cuando se despida la iglesia, yo voy a–a venir aquí otra vez para un mensajito a la iglesia, si es la voluntad del Señor. Eso es después que el pastor y todos, terminen con sus actividades de la mañana y con la escuela dominical. Y luego mañana en la noche, vamos a orar por los enfermos. Eso es, si vienen suficientes para hacerlo. ¿Ven? Tenemos que tener suficientes para formar una fila de oración, si es que vamos a orar por los enfermos. Miren, mi hijo dijo que el otro día que cuando él estaba repartiendo las tarjetas de oración, después que él repartió como unas veinte, él dijo que fueron todas, que ya no había más gente. Que no podía repartir más tarjetas, porque no había tantos así. De esa manera es cuando estamos en una iglesia pequeña, Uds. saben, cuando tenemos reuniones de iglesia. ¿Ven?, cuando llegamos a grandes audiencias.... Y entonces mañana en la noche, si Uds. tienen amados que quieren que se ore por ellos... Ahora, estamos planeando, si es la voluntad de Dios, orar por los enfermos mañana en la noche. Estén aquí a las seis, antes que empiecen algunas de las actividades de la iglesia, obtengan su tarjeta de oración y–y estén listos para que se ore por Uds. mañana en la noche. No sabemos cómo va a ser, pero trataremos quizás de orar por ellos en la fila, o como el–el Señor guíe. Y luego el próximo, el próximo domingo en la noche otra vez, se va a orar otra vez por los enfermos, nosotros... Si el Señor provee y es Su voluntad.
3Y luego el miércoles es... el miércoles en la tarde voy a hablar en el Old Pisgah Home. El Hermano Smith (creo que es), Smith, creo que ese es su nombre, un hermano muy fino. Yo he estado como misionero en ultramar con él, y él es sencillamente un hombre maravilloso. Y yo pienso que están teniendo alguna clase de reunión allá, así que, yo voy a hablar allá el próximo miércoles en la tarde, y luego regreso aquí para el servicio del miércoles en la noche. Y luego para el lunes que sigue... estamos tratando de ver si podemos tomar un día entre todo eso para ir al lugar del Hermano Espinoza a San Bernardino, antes que vayamos a Bakersfield, o cerca de Bakersfield, en donde el lugar... ¿Cuál es el nombre de ése, Hermano Gene? Visalia. Creo que tienen un auditorio, y está entre Fresno y Bakersfield, para que se puedan reunir a los dos grupos de gente, porque allí hay gente de ambas ciudades que quieren venir, y ellos la pusieron allí entre medio, en Visalia. Así que estén orando.
4Y luego de allí, vamos directamente a Ohio, de regreso a la región de la nieve. Y estaremos allí con la cooperación de las Asambleas, y de los Independientes, y todos juntos, en Ohio en el auditorio. Y luego a (¿cuál es el nombre de ese lugar, Gene? ¿En Ohio?) Middletown, Ohio; es un centro de baloncesto. Y luego vamos de allí a, creo que es, Monroe, Virginia, o un lugar allí donde hay como unas diecisiete pulgadas [42.5 cm.–Trad.] de nieve esta noche. Y luego regresamos de allí y vamos a Bloomington, Illinois, la siguiente semana. Y luego de allí, los últimos diez días, ocho o diez días, en Chicago, en la Lane Tech, adonde hemos ido tantas veces; eso es patrocinado por Los Hombres Cristianos de Negocio del Evangelio Completo. Y estaré en casa un día, y luego voy a Colombia Británica del Norte, allá en donde la nieve es muy profunda. Y así que, estaré allá entonces, en la Grande Prairie, y pienso que el siguiente es Dawson Creek, y luego Fort Saint John. Esa es la última parada antes que uno entre a Anchorage, Alaska, mil quinientas millas [2,400 km.–Trad] dentro de lo desolado. Luego, si es la voluntad del Señor, voy a regresar, y de allí voy a ultramar. Y luego espero regresar a mi lugar nativo, el próximo otoño, para esas fechas, si es la voluntad del Señor, para esas fechas en el principio de otoño, en octubre, noviembre, si el Señor se tarda. Si no se tarda, si El me lleva antes de ese tiempo, los encontraré al otro lado. Si El tarda, estaré con Uds., y nos iremos Arriba para verlo a El, (¿ven?), iremos Arriba para encontrarlo en el aire. Ahora, eso pudiera suceder en cualquier momento; no sabemos; sencillamente no lo podemos saber. Pero....
5Y nosotros somos misioneros. Yo les estaba hablando a algunos esta mañana, y ellos estaban hablando tocante a: “¿Qué piensan Uds. tocante a la situación americana aquí?” Es igual a todos los otros, los otros misioneros y los demás, creemos que el–el avivamiento está en las otras tierras ahora; la gente de allá, hay como... Uds. saben, hay tanto pez en el lago, y cuando el último sea pescado, eso es todo. Dios no tendrá un cuerpo anormal. El no tendrá una mano con seis dedos en ella. ¿Ven? Será que cuando ese cuerpo esté completo, eso será todo. ¿Ven? No importa cuánto más uno predique, o lo que El haga, no habrá más que vendrán. Así que casi y es de esa manera en nuestra nación, amigos. Es una hora terrible en la que estamos viviendo. Uds. no lo comprenden. Pregunten a algún otro evangelista; no solamente tomen mi palabra. O miren por todo el país, vean en dónde Uds. ven las grandes masas viniendo a Cristo. Bueno, uno puede ir a Bombay, India, y–y silbar una alabanza por unos cinco minutos tocante al Señor, o hablar cuatro o cinco palabras, y cinco mil personas están allí clamando para ser salvas. Correcto. Y luego aquí vamos de lugar a lugar, y batallamos, y nos esforzamos, y batallamos, y nos esforzamos. Sencillamente no... Unicamente hay una cosa que la gente americana puede hacer: eso es patrocinar un programa allá. Ellos tienen el dinero aquí. Ellos no tienen nada allá, y no lo pueden pagar, pero ellos ciertamente están dispuestos y lo quieren oír. Parado yo en una rampa despidiéndome y decenas de millares están allí moviendo sus manos de un lado al otro, sólo... para que uno sólo predique otros cinco minutos tocante a Jesús, sólo diga unas cuántas palabras.
6Yo dije eso, y veo que hay una mujer hindú sentada aquí enfrente de mí esta noche. Y... ¿Es Ud.–es Ud. de la India? [La señora dice algo–Ed.]. Oh, del sur de la India. Bueno, hay una gran oportunidad; si es la voluntad del Señor, este octubre que viene, voy a estar cerca de Calcuta y–y allá en Bombay y allá, quizás allá en Tailandia. Y esperamos que sea así. El Señor verdaderamente ha bendecido esas reuniones. ¿Por casualidad no estuvo Ud. en la reunión de Bombay cuando yo estuve allí, estuvo Ud.? [La señora dice: “No estuve allí”– Ed.]. No estuvo. Me imagino que Ud. oyó tocante a ella. [Un hombre habla algo que no se entiende–Ed.]. ¿Perdóneme? [El lo repite]. ¿Oh, sí? Bueno, eso fue maravilloso. Fue una gran reunión allí. Dios ciertamente bendijo a su pueblo. Y yo nunca olvidaré mientras viva esa reunión aquella noche en Bombay. Ellos–ellos... Me reuní con el obispo de la iglesia Metodista y muchos de los líderes, y–y ellos no querían que fuera bajo ese patrocinador que yo estaba. Y ellos... Yo ya había recibido dinero de esas pobres mujeres y hombres para ir allá, y de seguro yo iba a ministrar mientras yo estuviera allí de todas maneras aunque el administrador se había equivocado tocante al–al itinerario, o mejor dicho, tocante al patrocinador. Pero, ¡oh, hermanos!, yo nunca he visto en mi vida a tanta gente asistir a una reunión. Y el alcalde de la ciudad estaba allí.
7Y eso fue cuando el hombre ciego recibió su vista parado allí, cuando yo reté a todo Mahometano y a todos ellos: “Vengan, denle su vista, y yo les creeré”, ¿ven? “Que el Dios... El era un adorador del sol. Ahora se quedó ciego; él adoraba la creación en lugar del Creador”, yo dije. Yo estaba allá en el templo de los Jains, Uds. saben, y los–y los–y los Budas, y todos ellos estaban allí, y ellos... había siete u ocho religiones diferentes, y cada una de ellas estaba en contra de Jesucristo, y no creía en El. Así que esa noche, cuando vino ese gran desafío, todos ellos estaban sentados allí y yo dije: “Miren: aquí está un hombre que ha estado ciego por veinte años, y Uds. piensan que yo le estoy adivinando los pensamientos de su mente”. Uds. saben, les dije a hombres santos, Uds. saben, y lo demás, a los adoradores. Y yo dije: “Uds. piensan que es telepatía, que es adivinando los pensamientos de su mente, porque le dije cuál era su nombre”. Ni siquiera lo podía pronunciar, lo tuve que deletrear. ¿Ven? Y así que yo dije: “Eso fue correcto”. Y él era un hombre que tenía dos hijos, y su esposa. Y uno de los hijos tenía ocho años, y el otro tenía diez años, o algo así. Yo dije: “Ahora, Uds. pensaron que fue telepatía. Ahora, si eso es telepatía, entonces Uds. vengan aquí. Yo no sé nada tocante a la telepatía. Si es, Uds. son un genio de ello. Yo no sé nada tocante a psicología. Uds. vengan aquí y denle a él su vista y yo los seguiré”. ¿Ven? Yo dije: “Si la religión Mahometana es tan poderosa, y este Corán está correcto”, yo dije, “entonces que los sacerdotes Mahometanos vengan aquí y le den a él su vista, y yo seré un Mahometano”. ¿Ven? Yo dije: “Ahora, yo los desafío a Uds., a todos en el Nombre de Jesucristo, que vengan y le den su vista”. Yo nunca hubiera dicho eso si no hubiera visto una visión que él iba a recibir su vista. Pero yo sabía en dónde estaba parado. Ese fue el grupo más callado que Uds. jamás oyeron. Miles... Bueno, me tomaron dos horas para atravesar en un automóvil para llegar allá.
8Y así que el hombre estaba parado allí, y yo dije: “El dijo que serviría al Dios que le diera su vista”. Yo dije: “Eso es un gran desafío para la religión Mahometana, para la de Buda, de los Jains, de los Sikhs, o la que pudiera ser; allí está”. Así que nadie... Yo dije: “¿Por qué están tan callados al respecto?” Yo dije: “¿Saben Uds. la razón que ellos no vienen? Es porque no lo pueden hacer. Y ni tampoco yo puedo. Pero el Dios del Cielo ha resucitado a Su Hijo Jesucristo, de quien testigo yo soy”. ¿Ven? Yo dije: “Yo vi una visión de que él va a recibir su vista”. Y yo dije: “Si él no recibe su vista, entonces yo soy un profeta falso; échenme fuera de la India. Si sí es... si él sí recibe su vista, ¿cuántos de Uds. recibirán a Cristo como Salvador personal, y se olvidarán de su profeta Mahometano y lo demás?” Tan lejos como uno podía ver, había masas de manos, millares de millares. Allí estaba; eso es. Yo le hice una señal a él; yo le dije... Al intérprete le dije: “No interprete esto”. Yo dije: “Padre Celestial, otra vez es un–un monte Carmelo”. Yo dije: “Tú no permitirás que Tu Palabra sea derrotada, porque Tú me mostraste que el hombre iba a recibir su vista”. Yo dije: “Que el Dios que me mostró la visión de sus ojos abiertos, que El abra los ojos”. Y él dio un grito, y él podía ver allí tan bien como yo puedo. Y él se fue. El corrió hacia el alcalde de la ciudad.
9Yo tuve que dejar la plataforma. Yo no tenía zapatos cuando salí de allí, y sin bolsillos en mi ropa. Y ellos tenían grandes filas de gente (me–me imagino que eran guardias o algo, que traían palos largos, Uds. saben), que los estaban deteniendo. Y esa gente pasaba por los pies de ellos, por entre sus piernas, sólo para tocarlo a uno, pasaban por arriba de sus espaldas. Yo me tuve que ir de la ciudad. No podía ni siquiera salir a la ciudad sin tener protección. Y ese hombre ha testificado ante el gobernador, o mejor dicho, el... lo que... el presidente, creo yo que es allá. Y el alcalde de la ciudad fue testigo de ello. Yo tenía su nombre; lo tengo ahorita en uno de mis bolsillos, creo yo, allá en el motel, en uno de los bolsillos de mi saco. Y ellos me invitaron de nuevo a (¿cómo se llama?; ¿Nueva Delí, Nueva Delí?) Nueva Delí, creo que es, en donde tienen un anfiteatro allí en el que pueden sentar un millón de gente. Así que espero regresar. El todavía es Dios. Amén. El nunca cambia. ¡La hora viene!
10Y como dije esta mañana en la plática, si un hombre alguna vez va a esos países y se da cuenta de la necesidad de esa gente, entonces nos sentimos avergonzados de nosotros mismos. Y hay hombres allá predicando el Evangelio, y nuestras iglesitas están sustentando a tantos como podemos; algunos de esos hombres están predicando el Evangelio sin zapatos. Eso es correcto. Los misioneros predicando el Evangelio sin zapatos, quizás con un plato pequeño de comida sazonada, como dos veces a la semana, andando entre las selvas y por todas partes tratando de predicar el Evangelio; y nosotros edificando edificios de seis millones de dólares y... como si nos fuéramos a quedar aquí para siempre, y predicando que la Venida del Señor está a la mano. Para mí no tiene sentido. Yo–yo–yo–yo no quiero empezar en eso; estamos en otro tema. Ahora, anoche... Antes que abordemos la Palabra, abordemos al Autor en oración. Inclinemos nuestros rostros.
11Nuestro Padre Celestial, estamos congregados otra vez esta noche en el Nombre del Señor Jesucristo nuestro amado Salvador, Tu Hijo. Nos hemos congregado en Su Nombre, porque El prometió que si dos o tres se congregaban en Su Nombre, que todo lo que ellos pidieran, cualquier cosa, ellos la recibirían. Ahora, Padre, hay más aquí que eso, pero eso sólo muestra que Tú estás dispuesto a encontrarte con la Iglesia sin importar cuánto esté en la minoría; Tú todavía te encontrarás con Tu pueblo. Y estamos pidiendo esta noche que Tú vengas y nos bendigas.
12Mañana, el domingo, miles de púlpitos estarán abiertos por todo el mundo mañana. Dios, algunos de ellos ya están abiertos en otros países; ya es domingo en la mañana en otros países. Pedimos, Padre, que Tú unjas a Tus ministros en dondequiera. Unge a Tus misioneros en dondequiera que estén. Tus siervos que están orando por los enfermos, Dios, que estén tan ungidos que grandes señales y prodigios sean hechos en dondequiera, en todo hombre, en toda iglesia, y en toda fase del Cristianismo. Señor, que llegue el tiempo en el que Dios derrame Su Espíritu de tal manera, que los críticos retrocedan y la Iglesia del Dios Viviente sea reunida como una gallina que reúne a sus polluelos. Concédelo, Padre. Oramos por esta iglesia que ha abierto las puertas para traernos aquí. Pedimos que mañana Tú bendigas al pastor, a los maestros de la escuela dominical, al coro, y todas sus actividades, al laico, a sus diáconos, síndicos, y a todos los demás. Que en la mañana cuando ellos se reúnan para la clase de la escuela dominical, que grandes señales y prodigios acontezcan. Que el Espíritu Santo caiga en el edificio, que empiece un avivamiento, que caigan bajo el poder de Dios, postrados en los pisos, por todas partes. Que sea un ejemplo en la ciudad de lo que Dios puede hacer cuando Su gente se reúne y se congrega para orar.
13Mirando esta noche a ese hermano hindú y a esa mujer y los niñitos, estoy tan agradecido, Señor, que–que ellos están aquí con nosotros esta noche. Y sólo es para mostrarnos, Señor, que verdaderamente está escrito en la Biblia que Dios no hace acepción de personas. Y Tú–Tú–Tú honras a aquellos que te alaban y que te temen en todas las naciones. Estamos tan agradecidos por esto, que Tú eres un Padre universal para todos nosotros, un Padre Eterno. Y pedimos, Señor, que Tú envíes Tus bendiciones Eternas sobre nosotros esta noche. Perdona nuestros pecados como nosotros perdonamos a aquellos que pecaron contra nosotros. Que no haya una sola raíz de amargura que quede en nuestros corazones, en ninguna parte. Que el Espíritu Santo purgue nuestras vidas y nuestras conciencias para que esta Palabra que nos estamos preparando para traer pueda salir ungida por el Espíritu. Que Tú circuncides los labios que hablan y los oídos que oyen, para que no caiga sobre tierra escasa, o sobre piedras para ser llevada por las–por las aves del cielo. Sino que caiga en tierra buena y rica de fe, y produzca a ciento por uno. Concédelo, Señor. Lo encomendamos todo a Ti, y nosotros mismos con ello, en el Nombre de Jesucristo. Amén.
14Yo mismo he estado disfrutando estos mensajes, lo que recibo de ellos, sobre Abraham. Es...?... ¿Los están disfrutando Uds.? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. Abraham. Y abordándolo, yo no sé lo que Uds. vayan a decir, porque el Espíritu Santo nos guía de una cosa a la otra. Y ciertamente lo estamos disfrutando. Nosotros... Anoche, mejor dicho, la noche anterior, vimos cuando él fue llamado de Dios. Anoche vimos que él se había separado de... en obediencia total. Y vimos que Uds. no pueden ser bendecidos y Dios no puede hacer nada por Uds., hasta que Uds. le obedezcan completamente a El.
15Ahora, hay una pequeña instrucción que le voy a dar a los enfermos: Uds. pudieran venir aquí y se puede orar por Uds., Angeles pudieran poner las manos sobre Uds., y no les hará nada de bien hasta que primero lo crean, y lo acepten, y lo confiesen. Pues El es el Sumo Sacerdote de nuestra confesión. Tenemos que confesarlo primero, antes que El lo pueda testificar delante de Dios. Pues El es el Sumo Sacerdote allí para interceder sobre nuestra confesión de lo que El ha hecho por nosotros. Ahora, ¿qué es sanidad Divina? ¿Significa ahora que tenemos que esperar hasta mañana en la noche para ser sanados? No, señor. ¿Tengo yo que venir a la iglesia? No, señor. En el momento que Uds. le creen a Dios y la aceptan como su propiedad personal, está concluida allí mismo. Correcto. “¿Cuándo fui sanado, Hermano Branham? Yo fui salvo la semana pasada, yo fui salvo la noche anterior, hace diez años”. Ud. fue salvo hace mil novecientos años cuando Jesús murió por Uds. en el Calvario. Y toda bendición redentiva que Dios tiene para Uds.... Jesús dijo en la cruz: “¡Consumado es!” Ya está todo pagado. Es lo mismo que si Uds. estuvieran en la casa de empeño y Dios vino y los sacó. ¡Oh, qué hermosa lección hay en eso! Pueda que entremos en ello la próxima semana, hablando de Rut y de Noemí, del pariente redentor. Esa es una lección hermosa. Hay muchos... Toda la Biblia es hermosa, y sencillamente toda Ella, porque es la Palabra de Dios. Miren, en el momento que Uds. puedan aceptar su sanidad o su salvación, si Uds. van caminando por la calle, si Uds. están... en dondequiera que estén, en el momento que Uds. la acepten, allí es cuando Uds. dan la vuelta completamente.
16Yo estaba podando el césped aquí hace como un año en mi patio de atrás, y–y estaba tratando... (algunas veces tengo que usar mi overol y podar una porción, luego alguien viene, y tengo que ir a orar por ellos. Salgo por la puerta de atrás y me cambio y regreso). Y se me había terminado la gasolina, y así que al entrar al porche, vi una camioneta vieja y maltratada detenerse enfrente de mi casa, y un caballero vino de la calle caminando por la pequeña entrada para el automóvil. Y él dijo: “Estoy buscando al Hermano Branham”. Y yo dije: “Yo soy el Hermano Branham”. El miró el overol que traía puesto y todo, él dijo: “¿Es Ud.?” Yo dije: “Yo soy”. Y así que él dijo: “Bueno, Hermano Branham, yo sólo quiero hablar con Ud. por un momento; me imagino que Ud. está ocupado”. Yo dije: “Nunca estoy muy ocupado para hablar tocante al Señor”. Y él dijo: “Bueno....” Yo dije: “¿Por qué no pasa Ud.?” El dijo: “No, me quedaré aquí en el porche”.
17El dijo: “Hermano Branham...” El me dijo de dónde era; él dijo: “Yo nací y–y me dedicaron, o me consagraron, o como ellos le llaman, como un Luterano”. Y él dijo: “Me imagino que cuando yo era un muchachito, esa fue la última vez que fui a la iglesia que yo recuerdo, a menos que mi madre me llevó en alguna otra ocasión de lo cual nada recuerdo al respecto”. Dijo: “Estoy casado”. Era un buen hombre de negocio. Dijo: “Yo tenía muchas cosas, muchas... un buen negocio de automóviles, y ganaba mucho dinero”. Dijo: “Un día mi esposa fue allá con los Pentecostales”. Yo lo voy a citar de la manera que él lo dijo. Dijo: “Fue allá con los Pentecostales y recibió los espíritus en ella”. Y dijo: “Ella”, dijo, “ella estaba viviendo una–una buena vida”. Y dijo: “Vino y trató de llevarme para recibir los espíritus en mí. Y yo dije: ‘No’, yo dije–yo dije, ‘cariño, si tú quieres ir’, dije, ‘tú ve’. Dije: ‘Mira, recuerda, si tú estás cambiando tu vida...’” Dijo: “Nosotros–nosotros vivíamos una vida americana ordinaria: fiestas de cóctel, bailes, borracheras, y todo lo demás”. Y dijo: “Yo estaba contento de verla enmendarse”. Dijo: “Ella sí se enmendó; la hizo una persona diferente”. Y dijo: “Yo pensé: ‘Bueno, si–si ella hace eso, yo–yo soy muy feliz que ella lo haga’. Y él dijo: ‘Mira, tú tienes la chequera, y cada vez que tu iglesita necesite dinero, tu nombre es tan bueno como el mío en un cheque. Ve y escríbeselos’. Y dije: ‘Pero por lo que a mí se refiere, yo–yo no soy religioso’. Dijo: ‘Si tú quieres ser religiosa, sigue adelante’”.
18Y dijo que, “bueno ella estuvo en esa iglesita como por un año”. Y dijo: “Ellos tuvieron una convención allá en Tennessee”. Así que me parece que era la Iglesia de Dios de Profecía; allá es en donde ellos–ellos tienen sus convenciones, allá. Y así que él dijo que “ella fue allá”. Y dijo: “Yo estaba vendiendo un automóvil, en un... en el–el lote”, y dijo, “a unas damas”. Y dijo: “Me había puesto mi saco de verano”, dijo, “para ir allá a venderles”. Y dijo: “Cuando regresé, me puse a pensar: ‘¿Le dí a esa mujer el segundo juego de llaves?’ Y metí mi mano en mi bolsillo”, y dijo, “y saqué una pequeña tarjeta de ahí adentro con un signo de interrogación, y en la parte de atrás de ella decía: ‘¿En dónde pasarás la Eternidad?’” Bueno, él dijo: “Miré y pensé: ‘Bueno, ¿quién pondría eso en mi bolsillo?’ Y la tiré en el cesto de la basura”. Y dijo: “Algo me dijo: ‘Pero eso tiene que ser solucionado’”. Dijo: “Me agaché y lo recogí otra vez”, y dijo, “me puse a temblar, y pensé: ‘Eso es verdad. Yo tengo más de cuarenta años de edad. Así que debería estar indagando en dónde la voy a pasar’”. Y dijo: “Dije: ‘Oh, mira, te estás haciendo todo un lío’. Así que él la tiró otra vez, trató de voltear y no mirar, prendió el abanico, y demás. Y dijo... El volteó para mirar eso otra vez. Eso continuaba sonando en su corazón: “¿En dónde pasarás la Eternidad?” El la recogió la tercera vez. Y dijo que lo puso tan nervioso al grado que aun no podía... se tuvo que ir a casa.
19Dijo que él oyó que el famoso evangelista Billy Graham, en un estado vecino al de él, estaba llevando a cabo una reunión. Dijo que él fue allá a esa reunión, pensó que él podría hablarlo con el Sr. Graham. Y dijo: “El Sr. Graham predicó un mensaje notable esa noche. Y él dijo: ‘Todos los que quieran ver... recibir a Jesucristo, pónganse de pie y levanten su mano’”. Dijo: “Yo me puse de pie y levanté mi mano”. Dijo: “Ellos me metieron en el cuarto y me preguntaron si yo creía que El era el Hijo de Dios. Y yo dije: ‘Sí, lo creo’. Y ellos me dijeron que sobre mi fe, eso me hacía un Cristiano, y dijeron: ‘Todo terminó ahora’”. El dijo: “Hermano Branham, pero no estaba todo terminado”. El dijo: “Salí de allí y luego fui a otro lugar, a la gente que se llamaba Metodistas Libres”. Y dijo: “Ellos me dijeron que tenía que ser santificado, y ser feliz y gritar, y luego todo terminaría”. Y dijo: “Ellos se quedaron conmigo”. Y dijo: “Me sentí feliz, fui santificado, y grité y estaba...” Pero dijo: “Ellos me dijeron: ‘Todo terminó’”. Dijo: “Pero, no estaba”. Y dijo: “Luego yo fui a un famoso hermano Pentecostal que recorre la nación de punta a punta”, de uno de los grupos Pentecostales más grandes. Y dijo: “El dijo: ‘¿Has hablado alguna vez en lenguas?’ Dije: ‘No’. Dijo: ‘Entonces tú todavía no has recibido el Espíritu Santo’. Dijo: ‘Entonces regresa a la otra tienda y recibe el Espíritu Santo’”. Dijo: “Ellos fueron muy amables conmigo, instruyéndome y todo”. Y dijo: “Me quedé allí, y había algunos de ellos que se quedaron conmigo, muy entrada la noche”. Dijo: “Finalmente, el poder cayó sobre mí, y yo hablé en lenguas”, y dijo, “y salí de allí”. Dijo: “Fui a ver al evangelista al siguiente día, él dijo: ‘Todo terminó’”. Y dijo: “Hermano Branham, no estaba todo terminado”.
20Y él dijo: “Luego yo–yo de allí me fui a... de allí”, él dijo, “yo–yo fui a la ‘Voz de sanidad’”. Y dijo: “Cuando yo llegué a la ‘Voz de sanidad’”, dijo, “me reuní con todos esos hermanos allí”, y dijo: “ellos me dijeron que yo había cruzado la línea de separación en mi vida, que no había lugar para mí. Dijeron: ‘Lo único que lo puede ayudar”, dijeron, “es que vaya a ver al Hermano Branham; él es un profeta’”. Ahora, eso está mal, pero... “Dijeron: ‘El–él es un profeta; él será capaz de mirar y ver en dónde Ud. cruzó esa línea y quizás Ud. tendrá que regresar y hacer algo. Hay algo que Ud. no ha hecho o... vale más que lo vaya a ver’”. El dijo: “Hermano Branham, ¡aquí estoy!” Y yo dije: “Bueno, hermano”, yo dije, “yo no soy un profeta”. Yo dije: “Pero el Señor me permite discernir cosas para ayudar a la gente, un pequeño don humilde”. Yo dije: “Pero yo–yo mismo no me llamo un profeta”. Yo dije: “Pero–pero Ud. no necesita un profeta para eso. Ud. sólo necesita ser bien instruido; eso es todo. Ud. no....”
21Yo dije: “Yo le quiero preguntar algo a Ud.” Yo dije: “Lo que Billy Graham le dijo a Ud. era la verdad”. Y yo dije: “Y lo que los Metodistas le dijeron a Ud. era la verdad. Y lo que los Pentecostales le dijeron era la verdad. Pero no era toda la verdad”. ¿Ven? Yo dije: “Era la verdad, pero no toda ella”. Yo dije: “Yo creo en aceptar a Jesucristo como Salvador personal; yo creo eso. Yo creo en santificación, y–y limpiar una vida, y ponerse feliz y gritar; yo creo eso. Yo creo en hablar en lenguas y en el Bautismo del Espíritu, y creo en todo eso”. Dije: “Pero eso no es exactamente de lo que estamos hablando”.
22Yo dije: “Yo le quiero preguntar algo”. Yo dije: “Ahora, recuerde: Ud. dijo que por cuarenta años de su vida Ud. no hizo nada al respecto”. El dijo: “Hermano Branham, he vendido todo automóvil que tenía y se lo dí a los predicadores y evangelistas. Yo he hecho todo lo que he podido hacer, para hacer reconciliaciones por lo que he hecho en mi vida”. Yo dije: “Eso no era necesario; Ud. no tenía que hacer eso”. ¿Ven? Yo dije: “Dios nunca requirió que Ud. hiciera eso”. Yo dije: “Ud. no puede pagar por su entrada. Esa no es la idea”. Pero yo dije: “Su gracia lo está metiendo a Ud.” El dijo: “Bueno, ¿qué debo hacer?” Yo dije: “Nada; Ud. no puede hacer nada”. Yo dije: “Ud. me dijo que por los primeros cuarenta años de su vida, que a Ud. no le importaba Dios. Pero Ud. levantó un pedacito de papel que decía: ‘¿En dónde pasarás la Eternidad?’ Y Algo dijo: ‘Eso tiene que ser solucionado’. Ud. no se ha podido deshacer de eso. Ahora, Ud. se estaba yendo por un camino en esta dirección, y de repente Ud. emprendió el viaje de regreso en esta dirección. A Ud. no le importaba Dios; Ud. empezó a regresar para buscarlo a El”. Yo dije: “Allí en dónde Ud. dio su vuelta, eso fue exactamente lo que lo cambió a Ud., allí mismo”. El dijo: “Entonces yo lo he tenido todo el tiempo”. Yo dije: “Seguro que sí”. El dijo: “Bueno, alabado sea Dios”. (¿Ven?)
23No es sobre alguna sensación, sino, ¿lo creyeron? ¿Ven? Allí es en donde Uds. tienen–Uds. tienen... ¿Ven?, no importa cuántas sensaciones de santificación... Sí es una sensación ser santificado. Sí es una sensación recibir el Bautismo del Espíritu Santo. Pero cuando Uds. reciben a Cristo como su Salvador, eso los cambia totalmente de dirección. Ninguno... Jesús dijo en San Juan 5:24 (piensen en una mano llena de huevos: 5, y dos docenas de huevos: 24, [nemotecnia usada por el Hermano Branham para recordar esta Escritura– Trad.]), ¿ven?, 5:24: “El que oye Mi Palabra, y cree al que me envió, tiene (tiempo presente) Vida Eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a Vida”. Ahí lo tienen Uds. ¿Ven? Ahí mismo Uds. cambian totalmente de dirección. Esa es una parte del Espíritu Santo. Santificación es otra parte del Espíritu Santo. Entonces cuando Uds. se llenan tanto de El, que no pueden hacer nada más, como el Hermano Rose dijo, El entonces les da a Uds. otro lenguaje entonces. Sí, y luego... El sencillamente los llena. Se necesita el Espíritu Santo... “Ninguno puede venir a Mí, si el Padre no le trajere primero. Todo lo que el Padre me ha dado vendrá”. Ahí lo tienen. Así que cuando Uds. tengan el más pequeño tintineo en su corazón para venir a Cristo, háganlo de inmediato, porque esa es la cosa más grande que jamás les haya sucedido a Uds., que Dios los llame a Uds. para la cena de las bodas de Su Hijo. Yo no sé de algo más grande.
24Ahora, su historia, Abraham, anoche lo dejamos después que él había pasado por una gran prueba. Y Sara había decidido que ella le daría a Agar a él como una esposa y dio a... ella dio a luz un bebé y lo llamó Ismael; y Abraham todavía sabía que eso no estaba correcto, así que él fue delante de Dios. Fue el plan de Dios de hacerlo, pero Dios le había prometido el bebé por medio de Sara. Y ahora él tenía cien años de edad y Sara tenía noventa. Y él fue delante de Dios, y Dios le apareció y vino a él en el Nombre del Dios Todopoderoso, lo cual la palabra hebrea allí significa: “El Shaddai, el Todopoderoso”. Y nos dimos cuenta al estudiar esa palabra, que Shad, significa: “pecho” en hebreo. Shaddai significa: “el Dios con pechos”, un Dios con pechos, para verter Su propia fuerza dentro de Sus hijos creyentes. Cuando ellos están enfermos, cuando ellos están débiles, cuando están abatidos, El derrama Su fuerza dentro de ellos mientras ellos se aferran de Su promesa de pechos, y empiezan a sacar fuerza de esas promesas.
25El Fuerte con pechos, ¡oh, yo pienso que ese es el cuadro más hermoso! ¿Ven?, qué consolación para un hombre anciano de cien años de edad, todavía parado fiel en la promesa de Dios. Ahora, la Biblia dice: “Ellos estaban muy entrados en edad; estaban muy entrados en años”. Era un anciano, que se estaba aferrando a la promesa de Dios. Y le dijo: “Yo soy El que tiene pechos, y tú no eres más que un niñito inquieto”. La matriz de Sara había estado seca por cuarenta años; a ella le había pasado su período de menopausia hacía cuarenta, cincuenta años antes que eso, tal vez no había sucedido eso por un tiempo. Allí estaba ella, todas las venas en ella se habían secado, y era estéril. Y–y él como–como hombre, estaba como muerto; no había más hombre en él, en ese sentido. Y allí estaba él como un anciano y su esposa muy anciana. Y Dios dijo: “Pero Yo soy la Madre. (Amén). Yo soy la Madre, sólo toma... continúa aferrándote de Mi promesa y continúa sacando. Yo soy capaz de hacer algo por ti”. ¡Oh, me gusta eso!
26Y para mostrarle a él lo que El iba a hacer, El le cambió su nombre en el capítulo 17. Y El cambió el nombre de Sara. Correcto. Fíjense bien en esos nombres; significan algo. ¿Por qué El cambió el nombre de Jacob a Israel? ¿Por qué El cambió el nombre de Saulo a Pablo? ¿Por qué El hizo todas esas cosas? Después que El venció y entró en la Gloria, El dijo que Su Nombre fue cambiado. En Apocalipsis se les da una promesa a los que vencieren, que El les daría Su Nombre nuevo. Correcto. Cada vez que ellos vencían, se les daba un nombre nuevo. Abraham, cuando él finalmente venció, El cambió el nombre de Abram, dijo: “Tú ya no serás llamado Abram, sino tú serás llamado Abraham”. Le dio parte de Su Nombre, puso Su Nombre en el de él: Elohim. H-i-m y h-a-m: Elohim. En otras palabras, “Yo soy el Padre de todas las cosas. (¿Ven?) Y Yo te estoy haciendo a ti un padre de naciones, así que Yo lo he cambiado y te he dado parte de Mi Nombre, padre de naciones, h-a-m”. ¿Ven? Elo-him, Abra-ham. Esa es una buena oración. ¿Pensaron Uds. alguna vez tocante a eso? Hay un gran evangelista hoy día llamado Graham, G-r-a-h-a-m, Billy Graham. ¡Piénsenlo!, cómo Dios en Su misericordia, cómo El sabe de antemano, y las cosas que El hace. Ahora, fíjense lo que El hizo allá: El lo cambió de Sarai a Sara. El nombre de Sarai, Sarai, a Sara. Fíjense bien allí, Sara significa: “princesa”. Y él fue padre de naciones. ¡Oh!, ¿no es eso hermoso? Para ese hombre anciano y esa mujer anciana, él de cien años de edad ahora, la promesa estaba para ser cumplida.
27Ahora, nos damos cuenta que después de eso, Abraham tuvo... El se había separado, y fue y rescató a su hermano Lot, lo trajo de regreso. Y cuando él lo trajo de regreso, y lo rescató del enemigo que lo hubiera matado, lo trajo de nuevo pensando quizás que él tal vez vendría ahora y se separaría de todas las cosas del mundo. En lugar de hacer eso, él regresó de nuevo allá a Sodoma, como una puerca a su revolcadero y un perro a su vómito. Ellos regresaron otra vez. Eso es lo que yo he estado condenando tanto. Tomen... No importa cuánto yo condeno eso, lo van a hacer de todas maneras. Pero en el Día del Juicio cuando sea tocada esta grabación que se ha grabado en el Cielo, recuerden: responderá contra Uds. Correcto. La iglesia Pentecostal se está poniendo fría y formal, yendo de regreso a sus grandes profundidades de la organización, y “mientras nosotros pertenezcamos a la iglesia, eso es todo lo que se necesita”. Uds. tienen que nacer de nuevo. Uds. tienen que tener el Espíritu. Uds. tienen que tener las obras, señales y prodigios y lo demás, como Dios lo prometió. Y allí es en donde veo que la iglesia se está enfriando. No importa cuánto predique contra ello. Yo me pudiera parar y decirle a las mujeres que no usen pantaloncitos cortos, que no se corten su cabello; ellas lo harán de todas maneras. Yo puedo decir que las iglesias Pentecostales están poniendo dinero en cosas grandes y obteniendo las modas, y organizándose y dejando afuera a todo el resto de ellas, igual que hicieron las otras iglesias, que cayeron antes que ellas, pero ellas lo van a hacer de todas maneras. Dios dijo que lo harían.
28Pero lo que yo estoy tratando de hacer, es arrancar y arrebatar y tirar de allí. Hoy día en la reunión cuando yo estaba predicando, el Espíritu Santo cayó sobre un muchachito y vino allí y habló en idioma francés, sin saber una sola palabra de francés. Y un hombre parado allí, que no... sin interpretación; (dos de ellos, uno ha sido un intérprete para la O.N.U.) lo tradujo, y el Espíritu Santo habló y confirmó que el Espíritu Santo me había enviado a hacer esta obra, y que me quedara fiel a ella, y me quedara con ella sin importar lo que sucediera. Ellos lo van a leer en un... ¿Ven?, se está demostrando allí entre la gente Pentecostal. Sí, señor. Hermano, Uds. presten atención. Huyan a la Roca. Vayan a la Casa de Refugio. “Torre fuerte es el Nombre de Jehová; a él correrá el justo, y será levantado”. Las grandes murallas de Babilonia se están derrumbando.
29Como allá en la India cuando Uds. tuvieron el terremoto allá, me imagino, justo el año que yo fui, hace como unos seis años. Cogí el periódico, el periódico inglés, y decía: “Me imagino que–que el terremoto ya terminó”. En la India no tienen cercas bonitas y cosas como todos Uds. tienen aquí. Ellos recogen piedras y hacen las cercas. Los animales se paran al lado de allí en la sombra de la tarde. Los pajaritos se meten allí y hacen sus nidos. Un día ellos vieron que todos los pajaritos volaron de allí, se fueron. Y todo el ganado no se acercaba para pararse al lado de las cercas y demás. Ellos se fueron al medio del campo y se pararon reclinándose uno contra el otro en el sol. Ellos se preguntaban cuál era el problema. Entonces un gran terremoto sacudió el lugar y las paredes se cayeron. ¿Qué sucedió? Todos los pajaritos, si se hubieran quedado en esos pequeños huecos, hubieran sido matados. Si los animales hubieran estado parados al lado de esas grandes paredes y cercas de piedra, hubieran caído sobre ellos y los hubieran matado. ¿Que era eso? Dios, por el instinto de ellos, les dio a saber que el terremoto venía, y ellos volaron para encontrar un lugar seguro. Si Dios... El mismo Dios que los llamó a que entraran al arca, los podía llamar para que se alejaran de las paredes. El es el mismo Dios.
30Bueno, entonces si Dios puede usar a una vaca, y a un caballo, y a una oveja, y a un pájaro por medio del instinto, para que huyan de la ira venidera, vale más que Uds. se aparten de estas grandes y viejas paredes de Babilonia y huyan a Jesucristo, porque ellas se van a desmoronar y caer uno de estos días. Recuerden: “Hubo una Piedra cortada del monte sin manos, que venía rodando entrando a Babilonia y la destrozaba por dondequiera que iba”. Y el reino de este mundo de seguro caerá. Todo reino hecho por el hombre se tiene que hundir, para que el Reino de Dios pueda tomar el dominio. Toda organización hecha por el hombre caerá y se desmoronará para que el poder del Espíritu Santo pueda tomar a la Iglesia y raptarla y llevarla a ese Lugar allá Arriba. Correcto. Sí, señor. Ellos... Todo ha servido su propósito, pero estamos en el tiempo, hermano, cuando Dios está llamando a Su pueblo a salir fuera. La Piedra que fue cortada del monte sin manos está rodando entrando, derrumbando a Babilonia, aplastándola. Apártense de las grandes paredes, amigo. Entren en Jesucristo. Ese es el único Lugar de seguridad y de refugio, que yo conozco.
31Vemos allí que Abraham, cuando él se dio cuenta lo que Dios quería que él hiciera, El lo bendijo y cambió su nombre, y cambió el nombre de Sara, les dio una–una–una promesa segura de que eso iba a suceder. Entonces lo encontramos a él, creo yo que es en el capítulo 18, lo encontramos ya establecido en el campo, en alguna parte en el desierto, en lo difícil. ¡Qué cosa! ¡Oh!, yo no sé por qué eso continúa borboteando dentro de mí. Yo... Perdónenme. No, no me perdonen; ahora, eso–eso no sería correcto. ¿Por qué es, hermanos? Yo estuve aquí no hace mucho tiempo, y fui a un grupo grande de hombres finos Pentecostales. Y yo dije: “Uds. están dando los testimonios incorrectos. Uds. siempre están hablando tocante a cómo Dios los está bendiciendo a Uds., cuántas grandes cosas Uds. tienen, cuántos Cadillacs Uds. posean y todo de esa índole. Eso es muy diferente en comparación a lo que fue el primer Pentecostés. Ellos vendieron todo lo que ellos tenían, y se lo dieron a los pobres, y salieron predicando el Evangelio. Hay algo mal en alguna parte”. Eso es exactamente correcto. Hubo un hombre que se levantó y dijo: “Y Hermano Branham, ese fue el error más grande que la gente alguna vez cometió”. Estábamos en Jamaica. Si hay alguno aquí que... el Hermano Bonamore, sí, lo recuerda. Yo no sé si el hermano... Sí, él estaba sentado allí conmigo esa noche. Yo dije: “¿Me quiere decir que Ud. piensa que Dios comete errores? Dios no comete errores. Un hombre que es guiado por Dios... Ellos fueron guiados por Dios para hacer eso”.
32El dijo: “Entonces cuando surgió la persecución, ellos no tenían hogar al cual ir”. “Yo me imagino que Ud. piensa que eso fue un error”. Yo dije: “¡Le debería dar vergüenza a Ud.! Que no sepa más tocante a... Ha sido un Pentecostal por tanto tiempo como Ud. lo ha sido, ¿y no sabe más tocante a Dios que eso? Eso es exactamente lo que Dios tuvo que hacer. Ellos entonces no tenían nada a lo cual regresar; ellos se fueron y diseminaron el mensaje por todo el país. Dios sabe lo que El está haciendo”. Eso les permitió que fueran guiados, seguro. Dios no comete errores. Somos Uds. y yo los que cometemos errores. Dios no los comete. Cuando Uds. se sientan guiados por el Espíritu, sigan adelante, sigan adelante, sólo continúen siguiendo adelante.
33Aquí Abraham, él no estaba allá en Sodoma viendo cuánto él podía obtener. El estaba allá en los campos en obediencia a Dios. Probablemente Sara no tenía los vestidos nuevos que la Sra. Lot tenía, y no se mantuvo al tanto con todas las modas. Sin embargo ellos dijeron que no había una mujer en la región tan hermosa como lo era Sara. Ella era una madre, y también ella amaba tanto a su esposo, que ella no se apretaba sus vestidos ni salía a la calle, ni se comportaba de la manera que se comportaba la moderna Sra. Lot, y cosas así. Ella le llamaba a su propio esposo “señor”. Y la Biblia dice: “Cuyas hijas vosotras sois, mientras obedezcan la Palabra”. Correcto. Allí estaba ella. Y los vemos allá: un tiempo de pobreza, el ganado menguando. Todo parecía ser... Pero Abraham se estaba manteniendo en la promesa. ¡Amén! Allí es en donde cometemos nuestro error, hermano. No son nuestras organizaciones las que cometen el error; somos nosotros en la organización los que cometemos el error. ¿Ven? Todo está bien mientras Uds.... si Uds. permanecen en la promesa. Pero cuando Uds. entran en estas cosas, se empiezan a poner “almidonados”, quieren actuar como el resto del mundo. Y esa es la razón que Dios se aparta de ella. Yo estoy mirando el rostro de uno de los más grandes historiadores que hay en los Estados Unidos. Y déjenme decirles a Uds.... Es el Hermano Paul Boyd, sentado allí. Y déjenme decirles a Uds. una cosa: muéstrenme Uds. una porcioncita de historia en donde hubo una iglesia que entrara en una organización, que no cayera y que se levantara otra vez. Encuéntrenla: nunca se levantó, nunca se levantará. No es la voluntad de Dios. Entraremos en eso la próxima semana.
34Fíjense. Pero miren, mientras continuamos adelante con Abraham: Abraham habitó en la tierra; él habitó allí donde Dios le dijo que habitara. Y mientras él se quedó allí, Dios estaba con él. Cuando él se fue de la tierra, una maldición vino sobre él. Tan pronto como Uds. se aparten de la promesa de Dios, entonces prepárense para las dificultades. Eso es exactamente correcto. Ahora, nos damos cuenta que un día él estaba sentado allá afuera. Demos un pequeño drama para que estos niñitos aquí lo puedan captar. Ahora, yo veo a Abraham sentado en la puerta de la tienda una mañana. Había allí un gran encino enfrente de su hogar allí. Ellos reclaman que el encino todavía está allí. Lo tienen preservado, ellos dicen. Bueno, allí en donde él tenía su tienda plantada, allá en el desierto... Lot estaba allá, ¡qué cosa!, y me imagino que si ellos hubieran tenido tal cosa, él hubiera fumado un cigarro grande, y hubiera sido alcalde de la ciudad, Uds. saben. Y la Sra. Lot y sus hijas y todas ellas iban a todas las exhibiciones de moda, miraban la televisión, y–y se moldeaban tras los–los–los estilos de esos días. Pero Sara permaneció verdadera; Abraham permaneció verdadero; ellos se quedaron con Dios, se quedaron allí.
35Ahora, ¿qué sucedió? Un día mientras Abraham estaba sentado allí, como a las once del día, me imagino, él miró que acercándose allí, venían tres Hombres con Su ropa toda empolvada, caminando allí. Uds. saben que hay algo al respecto, que Uds. pueden pasar justo al lado de la bendición de Dios sin saberlo, si Uds. no han orado. Yo pienso tocante a eso: el estar preparados en oración. Hubo una mujercita irlandesa que venía de Irlanda no hace mucho tiempo, y dijeron ellos que ella estaba en un barco e iba... Y para el momento que iban llegando a Nueva York, un gran tifón sopló a lo largo del océano, y el barco estaba enviando sus S.O.S. [señal internacional para pedir auxilio–Trad.], y sólo estaba zambulléndose de lugar a lugar. Las bandas habían estado tocando; ellos habían estado tocando todo el rock-and-roll que ellos pudieron y todo así. Y empezaron... la banda empezó a tocar... El capitán dijo: “Todos oren; todos oren, de la manera que Uds. oran en su iglesia”. Y las bandas empezaron a tocar: “Más cerca, mi Dios de Ti”. Y todos ellos empezaron a orar.
36Una mujercita irlandesa empezó a caminar de una punta a la otra del piso. Y el capitán dijo: “Si sólo nos podemos sostener en esta tormenta por treinta minutos, entraremos a la bahía, y echaremos el ancla”. Dijo: “Pero si no nos podemos sostener por treinta minutos”, dijo, “estaremos en el fondo del mar”. Esa mujercita irlandesa dijo: “¡Gloria a Dios! ¡Aleluya!” Así que el capitán se encaminó hacia ella, y dijo: “Señora: ¿entendió Ud. lo que dije?” El di-.... Ella dijo: “Yo lo entendí claramente a Ud., señor”. El dijo: “Yo dije que en treinta minutos contando desde ahorita nosotros pudiéramos estar en el fondo del mar, si no nos podemos sostener por treinta minutos en esta tormenta”. Dijo: “Yo entendí lo que Ud. quiso decir”. Dijo: “¡Aleluya! ¡Alabado sea Dios!” Dijo: “¿Por qué no ora?” Ella dijo: “Yo ya oré. No tengo que orar más”. Dijo: “Yo ya he orado para empezar”. Bueno, dijo: “¿Cómo pudiera Ud. decir ‘aleluya’, sabiendo que Ud. pudiera estar en el fondo del mar?” Ella dijo: “Señor, yo vengo de Irlanda para ver a una hija mía que vive en Nueva York”. Ella dijo: “Yo tengo una hija en la Gloria, y otra en Nueva York. Si nos vamos al fondo del mar, yo veré a la que está allá Arriba. Si desembarcamos, yo veré a la que está allí. Yo veré a una de ellas en treinta minutos”. ¡Correcto! ¡Preparada en oración! ¡Amén! Esa es la manera de mantenerse: Preparado en oración. Estén listos para eso. Ella se iba a encontrar con una de ellas en treinta minutos. Ella sabía que si... A ella no le importaba, si era allá Arriba o aquí abajo; ella iba a ver a una de ellas en treinta minutos. Ahora, eso es bueno, eso está bien. De esa manera la Iglesia debería estar todo el tiempo: Preparada en oración.
37Abraham estaba preparado en oración, sentado allí afuera. Lot no sabía, quizás, lo que estaba sucediendo allá en el desierto. Pero cuando Abraham miró, había algo tocante a ese Hombre caminando allí enfrente que él reconoció, que se miraba un poquito extraño. ¡Oh, hermanos! Un Hombre que se miraba extraño. El salió corriendo, y si Uds. se fijan, la primera cosa que él dijo: “Mi...” No, “mis Señores”. Yo ciertamente no estoy de acuerdo con ese hermano judío que hizo esa declaración la otra noche en Shreveport. No, “mis Señores”, sino “mi Señor”. S-e-ñ-o-r. “Mi (mayúscula) S-e-ñ-o-r, ¿no entrarás?” Ahora, si alguno de Uds. se fija en la traducción allí, Abraham lo llamó “Elohim”. Lo invitó a que entrara. Dijo: “¿No entrarás y te sentarás? Te traeré un poco de agua, y te lavaré Tus pies. Come un bocado de pan”. Y dijo: “Entonces Tú... Satisface Tu–Tu deseo, y luego te puedes ir adonde Tú vas”. Me lo puedo imaginar dándose prisa y decir: “Sara, Sara. ¡Chh! Alguien está allá afuera; prepara la harina rápidamente, o la harina de maíz”.
38Y, ¿cuántos han visto un cernidor? Hay algunas mujeres... ¡Bueno!, ¿de qué parte de Kentucky son Uds.? Yo solía ver a mi mamá con ese cernidor viejo, ir al barril de la harina, y tenía una cosita redonda como un rayador de queso, y una malla de alambre en la parte de abajo, y lo metía allí; y ella tenía una cuña vieja allí, y con ella deshacía los terrones que se hacían cuando la harina se mojaba. ¿Han visto Uds. alguna vez hacer eso? Uds. saben, el otro día le compré a mi esposa un molino de café, uno de esa clase con que uno mismo lo muele. Bueno, yo no lo había molido desde que yo era un muchachito. Yo... era mi deber limpiar el quinqué, Uds. saben; tenía que... una gran luna y un tecolote en el quinqué, ¿recuerdan Uds. eso? Tenía que meter mi mano allí en el tubo del quinqué y limpiarlo.
39Y yo veo a Abraham correr y decir: “Oye, toma... amasa la–la–la harina ahorita mismo y prepárala; haz algunos panes debajo del rescoldo”. Salió y le dijo a un siervo que tomara un becerro tierno y lo preparara. Y salió y dio de comer a esos Hombres. Ahora, Ellos actuaron como que si Ellos eran Extranjeros, como que eran de otro país. Y Ellos sólo iban de paso. Y así que yo me imagino que quizás Abraham tomó el “espanta moscas” y salió allá, Uds. saben, después de oscurecerse y ahuy-... ¿Cuántos saben lo que es un “espanta moscas”? Ahora sé que hay unos de Kentucky aquí. Sí, señor. Yo recuerdo cuando teníamos visitantes, que los sentábamos allá afuera y cogía ese “espanta moscas”, y yo me tenía que parar allí, y mi pobre brazo casi se me quebraba espantando moscas. Mientras mamá estaba cocinando, yo me tenía que parar al lado de esa estufa y me limpiaba el sudor, estando con ese “espanta moscas”, Uds. saben, moviéndolo así, para que las moscas no se acercaran en donde nosotros comíamos. Nosotros fuimos criados pobremente. Y así que, tomábamos la mantequilla y la crema y la poníamos en la casa de la leche, o mejor dicho, no en la casa de la leche sino en un lugarcito, allá en el arroyito, y la cubríamos con la olla de barro, Uds. saben, y la leche hacía... la crema se ponía así de gruesa. Yo me iba desapercibido muchas veces y cogía una taza de ella, cuando ella estaba tratando de guardarla. ¡Oh, qué...! ¡Estaba sabrosa!
40Ahora nos damos cuenta que Abraham llevó esa comida allá afuera, y la puso delante de esos Hombres y Ellos comieron. Ahora, Abraham tenía curiosidad de saber hacia dónde viajaban Ellos, porque él sabía que Uno de Ellos allí, ese Principal, era Dios. El sabía que ése era Dios; él lo llamó Elohim. Así que ahora, ¿qué representó eso? Nos damos cuenta que dos de Ellos se levantaron y fueron allá a Sodoma. Ellos iban allá para predicar y sacar a aquellos que serían llamados a salir fuera. Y vemos que cuando El llegó allá y empezó a predicar, que ellos no hicieron muchos milagros, sino que sólo los cegaron. Eso fue... La predicación del Evangelio ciega. Pero había....
41Ahora, recuerden que siempre hay tres clases. En el Juicio... Nos damos cuenta que la Novia regresa con Cristo (está en Daniel. Miles de millares vinieron con el Anciano de Días. El Juicio se estableció, y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual era el Libro de Vida). ¿Ven?, las vírgenes fatuas aparecen para el Juicio. Y el libro para el impío fue abierto, y El separó las ovejas de los cabritos; pero la Iglesia raptada regresó con El. Jesús viene tres veces. El vino primero a redimir a Su Novia. El viene la segunda vez a arrebatarla a Ella. El viene la tercera vez con Ella. El viene a redimir a Su Novia, a recibir a Su Novia, y a regresar El y Su Novia como Rey y Reina sobre la tierra, para sentarse en el trono de David Su padre.
42Y ahora, nosotros sabemos que todo el tiempo hay tres clases de gente. Nos fijamos en eso hoy en día. Ha habido Luteranos, Metodistas, Pentecostales. Está el pecador (el impío), la virgen fatua, y la Virgen verdadera. Siempre hay. Ahora, nos damos cuenta que estaban los sodomitas, allí estaba Lot (la iglesia tibia), y ahí estaba Abraham que se había separado de ellos y que estaba viviendo aparte. Ahora, la mismísima palabra iglesia significa: “separación”. Israel era el pueblo de Dios hasta que ellos salieron al desierto, y al ser llamados a salir fuera fueron entonces la iglesia de Dios. Iglesia significa: “llamado a salir fuera, puestos aparte”. Y Abraham era la Iglesia Elegida. Lot era la virgen fatua o la iglesia formal. Y luego estaba el pecador, el sodomita.
43Ahora, fíjense bien, el sodomita, y los formales allá, Lot en su condición formal... Ahora, él era un buen hombre, sin duda. La Biblia dice que “los pecados de la ciudad afligían su alma justa”. Pero allá estaba la Iglesia Elegida, llamada, predestinada por Dios, Abraham, llamado cuando él tenía setenta y cinco años de edad, se le dio una promesa, dejando que la prueba la asegurara. Esperen hasta que lleguemos un poquito más adelante aquí en donde El la aseguró completamente. Muy bien. Le dijo tocante al hijo que él iba a tener. Y Abraham no dudó de la promesa de Dios. No importaba cuántos dólares extra hubiera allá, y cuán rico él pudiera ser en Sodoma, y lo que él pudiera hacer, él se quedó con Dios, guardó la promesa. Esa es la Iglesia Elegida. Hay algunos de ellos en los Metodistas, algunos en los Bautistas, algunos en los Pentecostales. La Iglesia Elegida será llamada a salir fuera de todos los grupos. Correcto. Esa es la que oye la Voz.
44Cuando Jesús vino, el Señor Jesucristo, ¿por qué no lo reconocieron? Ellos no lo reconocieron hasta que ya era muy tarde. Ellos nunca conocieron que Eliseo era el profeta de Dios. Bueno, ellos enviaron a sus hijos allá para molestarlo, le llamaron calvo, porque él perdió su cabello cuando era joven. Ellos no sabían nada. Ellos no creían que él era profeta. Seguro que ellos no lo creían. Nunca lo creen. ¿No dijo Jesús: “Uds. paredes blanqueadas, Uds.–Uds. pulen las tumbas de los profetas y Uds. son los que los pusieron allí”? Miren a Jeremías, a Isaías, a cualquiera de los profetas. Ellos no lo reconocieron hasta que todo había terminado. Y cuando Juan vino, ellos no sabían lo que... Jesús mismo dijo: “Ese fue el Elías del que se habló, y ellos hicieron con él todo lo que quisieron hacer”. Y aun los discípulos no sabían que era... que Juan era ese Elías. Y cuando vino Jesús, ellos no sabían que El era Jesús; ellos no reconocieron que El era el Cristo. Pero aquellos que fueron ordenados a Vida Eterna (“Mis ovejas oyen Mi Voz”), ellos lo reconocieron.
45Sigamos adelante: San Patricio. Uds. gente Católica que lo llaman un Católico, yo quisiera que Uds. me lo pudieran probar por la historia. El no era Católico; él protestó al obispo de Roma. Eso es exactamente correcto. Su escuela está allá en el Norte de Irlanda. El no creía en eso de que un hombre controlara. El creía en que el Espíritu Santo controlara. Sí, señor. El también creía en el Bautismo del Espíritu Santo, y en hablar en lenguas, y–y en el poder del Espíritu. San Ag-... San... ¿Qué estaba tratando de decir yo? Colombo hizo la misma cosa. San Martín hizo la misma cosa; Ireneo, la misma cosa. Todos ellos creían en el poder de Dios, en sanidad Divina, y en el poder del Espíritu Santo, todos esos santos de las edades tempranas. Luego ellos tuvieron un montón de obispos que eran “almidonados” y que querían formar una organización, y ellos organizaron la iglesia, y conglomeraron junto el pecado y algunas supersticiones de la iglesia, y formaron su organización. De eso provino la madre organización. De eso provino cada una de las demás. Lean Apocalipsis 17 y vean si no es así: la madre ramera, y sus hijas eran prostitutas. ¿Qué es un ramera sino una prostituta? Es la misma cosa. ¿Cómo sucede eso? Cometiendo fornicaciones espirituales contra el Padre Verdadero, el Esposo Verdadero; tomando doctrinas hechas por el hombre y credos, tomando a la gente, haciéndola formal, metiéndola en una adoración formal. Nosotros adoramos a Dios en Espíritu y en Verdad, Dios busca a tales adoradores. Sí. Seguro que así es.
46Ahora, nos damos cuenta que Abraham, que Abraham se quedó allá; él era elegido, una Iglesia llamada a salir fuera. Y recuerden: el Hombre que estaba en carne humana, el Hombre comió la carne de un becerro, bebió la leche de la vaca. El bebió pan y comió... mejor dicho, comió pan con mantequilla, bebió la leche de la vaca. Y Abraham lo llamó Dios. Miren, tomen... Miren las traducciones y síganlas, dense cuenta si eso es correcto: Elohim, Dios. Ahora, yo quiero que Uds. se fijen que eso estaba representando algo, algo que queremos estar seguros que Uds. lo vean. Ahora, fíjense. Entonces nos damos cuenta que cuando los dos Hombres fueron allá, los Predicadores fueron allá a predicar, los dos Angeles fueron allá a predicar a Sodoma. Ellos nunca hicieron esto, esta cosa, esta señal; Ellos fueron allá y mostraron la señal de ellos, de que habían llegado para sacarlos a ellos fuera. Pero no era la misma señal que recibió la Iglesia Elegida. La Iglesia Elegida recibió otra señal. Y ahora, fíjense lo que recibió la Iglesia allí, del que se quedó allá con la Iglesia Elegida. ¿Recuerdan Uds. cuando El estaba hablando? El dijo: “Abraham...” Lo llamó por su nuevo nombre que Dios le acababa de dar. “Abraham: ¿dónde está Sara (S-a-r-a, su nuevo nombre)?” Bueno, El era el que se los dio a ellos. Sí.
47Alguien dijo (yo he hecho esta declaración en muchas ocasiones), me dijo: “Hermano Branham: no cree Ud. que ese hombre era Dios”. Yo dije: “La Biblia dice que era Dios”. ¿Ven? El lo era. El es el Creador. El puede hacer todo lo que El quiera. El sólo recogió algo de petróleo, y luz cósmica, y calcio, y potasio y [el Hermano Branham sopla–Ed.] sopló en eso, y entró en el cuerpo y fue allá. Eso es exactamente de la manera que El lo hizo. El creó Angeles allí de la misma manera. El puede hacer la misma cosa. ¿De dónde provenimos? ¿Quién hizo la tierra? ¿En dónde consiguió El la materia para hacer la tierra? Díganme adónde fue El y la consiguió. La mismísima tierra en la que estamos sentados es la Palabra de Dios hecha manifiesta. Este púlpito es la Palabra de Dios. Esta es la Palabra de Dios hecha manifiesta. Dios lo habló, y El es un Creador, y El la hizo de cosas que no estaban aquí con qué hacerla. El la creó. El tiene un propósito; El puede crear. El puede hacer lo que El quiera hacer; ¡El es Dios!
48Abraham lo llamó Dios. Eso es lo que El era. Abraham debió saber, él habló con El; toda su vida había estado hablando con El. Me imagino que él debía saber quién era El. Seguro. Le dijo: “Yo–Yo voy a cumplir esta promesa que te hice”. ¿Quién era el que le habló a él allá en el pasado? “Yo, Yo soy El”, El dijo. Y fíjense: entonces cuando... El dijo: “Abraham: ¿dónde está Sara tu mujer?” Abraham; no Abram, sino Abraham. Y Dios en el capítulo anterior le acababa de dar ese nombre de Abraham. Ellos no tenían periódicos y televisiones y–y cosas en ese día. Abraham estaba allá solo, allá, él y su esposa y su–su gente, sus siervos. Y así que Dios le había aparecido a él y le cambió su nombre, y el Angel lo llamó Abraham. Dios cambió el nombre de Sarai a Sara, y la llamó Sara. “¿Dónde está Sara tu mujer?” ¿Cómo supo El que aun él estaba casado? ¿Cómo supo El, siendo un Extranjero, que su nombre era Abraham? ¿Cómo supo El que El cambió su nombre de Abram a Abraham? ¿Cómo supo El que El cambió Sara a Sara? Y, ¿cómo... o... de Sarai a Sara? ¿Cómo supo El estas cosas?
49Y Abraham dijo: “Ella está en la tienda detrás de Ti, allá atrás”. El dijo: “Te voy a visitar, Abraham”. En otras palabras: “Yo te prometí que te iba a dar ese hijo, y tú has creído Mi Palabra; ahora Yo te voy a visitar de acuerdo al tiempo de la vida y tú vas a tener ese bebé”. Y miren, Sara, escuchando a escondidas allá atrás, ella dijo entre sí, ella dijo entre sí (ahora recuerden: dentro de su corazón): “¿Tendría yo deleite, siendo yo una mujer vieja de noventa años, una abuela, una tatarabuela, y mi esposo siendo viejo? Mi señor allá afuera, él está viejo, tiene cien años de edad, y yo tengo noventa años de edad, ¿y yo seré como una mujer joven otra vez?” Ella pensó: “Eso es chistoso”, y se rió. Y el Angel dijo: “¿Por qué se rió Sara?” Y no sólo eso, sino que El dijo, repitió las palabras a Abraham de lo que Sara pensó en su corazón. El dijo: “Dijo: ‘¿Cómo será?’” ¡Amén! Ahí lo tienen Uds. ¡Sentado con Su espalda vuelta hacia la tienda! Entonces Sara verdaderamente se asustó. Ella vio lo que ella había hecho. “¿Por qué se rió Sara diciendo en su corazón: ‘Cómo podré tener deleite con mi esposo otra vez?’” Pero Sus palabras fueron confirmadas; El era Dios.
50Ahora, ¿qué era eso? Ahora, Jesús se refirió a esa misma cosa. Y El dijo: “Como fue en los días de Lot, así será en la Venida del Hijo del Hombre”. Ahora, fíjense. “¿Por qué no sales y vas a esos grandes centros importantes?” No fue enviado a esos centros importantes. A la Iglesia Elegida, allí es adónde fue enviado. Aquellos nunca lo van a creer. Yo lo supe, estando parado aquí la noche cuando yo estaba teniendo ese discernimiento la otra noche, y siento ahorita, que hay muchos aquí que no creen eso. No me digan que no; yo los puedo nombrar. Correcto. No me digan que no. Correcto. Correcto; yo sé sus enfermedades. Dios me puede decir aquí mismo sus enfermedades. Seguro que sí. Y yo lo siento. ¿Por qué están tratando de jugar el papel de un hipócrita al respecto? ¿Por qué no son lo que Uds. verdaderamente son? Una cosa tienen: Uds. tienen miedo. Y no los culpo. “Si dijere alguna palabra contra El, nunca será perdonado”. Pero yo quiero que Uds. sepan que las Escrituras “no es misticismo”, como algunos de Uds. predicadores piensan que es. No es telepatía. ¡Dios tenga misericordia del alma pecaminosa de Uds.! Uds. no necesitan un púlpito; Uds. necesitan un altar. Correcto. Enmiéndense con Dios. Recuerden: “Si dijere alguna palabra contra El, nunca será perdonado ni en este siglo ni en el venidero”. Ahora, Uds. dicen: “Yo no soy”. No me digan quiénes son Uds.; yo sé. ¿Ven? Sí, señor. Así que escuchen: yo sólo los estoy advirtiendo. Recuerden: Dios prometió que eso sucedería. ¡Amén!
51Fíjense, El dijo... Fíjense bien, ¿qué era eso? Dios en carne humana. Y Dios mismo se iba a representar otra vez en forma humana justo antes de la Venida del Hijo del Hombre. ¿En cuál carne? ¡En la carne de Uds., en la carne mía! Dios descendiendo del Cielo, Dios anhelando compañerismo. ¡Cómo la gente...! Parece ser que hay tanta teología mental tocante a ello, que Uds. fallan en captar el discernimiento del Espíritu. Como un hombre me estaba tratando de decir el otro día tocante a que eran tres Dioses: el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo. El Padre es una dispensación del Padre. No eran tres Dioses; son tres oficios del mismo Padre: el oficio del Padre, el oficio del Hijo, el oficio del Espíritu Santo, el mismo Dios en cada uno. Uds. no tienen que tener un Concilio de Nicea para eso. Es Dios, el mismo Dios siempre, ¡un solo Dios! El estaba en el oficio del Padre; esa es la razón que Mateo dice: “Bautízalos en el Nombre del Padre, Hijo, y Espíritu Santo”. No son tres Dioses; es un Dios en tres oficios: Padre, Hijo, y Espíritu Santo, tres atributos. Seguro que sí.
52El estaba en la Columna de Fuego como Dios, Jehová. El... Nadie lo podía tocar a El. El pecado estaba muy lejos de El; El no se podía acercar a ellos. Entonces El vino y le hizo sombra a una virgen, creó una célula de Sangre en su vientre. El Hijo nació, Jesús, con un cuerpo Santo, ni gentil ni judío, la propia Sangre de Dios. Y luego el gran Espíritu Santo descendió del Cielo, el Espíritu de Dios como en forma de una paloma, descendiendo, y entró en El: “Este es Mi Hijo amado (correctamente en la traducción correcta) en quién tengo complacencia habitar. Mi Padre habita en Mí”. Pregunten a cualquier buen traductor de la Escritura y dense cuenta si no es así en el hebreo. Sí, señor. “En quien tengo complacencia habitar”. Jesús dijo: “El Hijo no puede hacer nada de El mismo. No soy Yo el que hace las obras, sino Mi Padre. El habita en Mí, Emanuel”. No otro Dios allá arriba, y otro aquí, y otro por allí; eso es paganismo. Es un solo Dios en tres oficios: Dios el Padre, el Todopoderoso, descendió y habitó en Su Hijo Jesucristo. El dio Su vida tratando otra vez de tener compañerismo con Su pueblo, tratando de regresar. Nadie podía pagar el precio; todos eran pecadores. Y Su propio Hijo fue hecho pecado por nosotros para quitar nuestros pecados. Y eso permitiría al mismo Padre Dios, en la forma del Espíritu Santo, descender y habitar–habitar en nosotros y obrar por medio de nosotros como El lo hizo con Su Hijo que fue creado. ¡Amén! Ahí está la verdad para Uds.
53Uds. tienen un solo lado del camino aquí que dice: “Dios es uno, como el dedo de Ud. es uno”. El no puede ser Su propio Padre. Los tienen aquí diciendo: “El es tres Dioses diferentes”. Bueno, si El es tres Dioses diferentes, entonces Dios el Espíritu Santo, y Dios el Padre son dos diferentes personas, y entonces la virgen concibió por el Espíritu Santo. ¿Cuál de Ellos fue Su Padre? Tiene un solo Padre; el Espíritu Santo y Dios son el mismo Espíritu. Eso es correcto. Entonces en eso... Oh, no es misterioso. Si El tuvo... Si–si un hombre fuera... Si dos fueron Su padre, entonces El de seguro es espiritualmente un hijo bastardo. ¿Ven?, todo está enredado; no tiene sentido. La única cosa es que el hombre lo trató de entender con su cabeza en lugar de dejar que su corazón fuera a Dios, y Dios les revelara esas cosas a ellos, si sólo le permitieran a El hacerlo. Sí, señor. El no puede ser Su propio Padre; Jesús no pudiera ser El solo Jesús, El solo un Dios, todo de esa manera. El fue creado por Dios el Padre. Correcto. Y Dios el Padre habitó en El, para que El pudiera usar Su Sangre para la santificación, y para que limpiara a Su iglesia, con ese mismo Espíritu, para poder vivir en Su Iglesia, para hacer las obras y las señales y cumplir la Escritura que El prometió en los últimos días: “Como fue en los días de Sodoma, así será en la Venida del Hijo del Hombre”.
54[Porción sin grabar en la cinta–Ed.]....?... Eso es: aprendiendo lo que alguien más... ¿Qué le dijo Jesús a Pedro? “Bienaventurado eres tú, Simón, hijo de Jonás. Tú nunca aprendiste esto en el seminario; no te lo reveló carne ni sangre, sino Mi Padre que está en los Cielos te lo ha revelado, y sobre esta roca edificaré Mi Iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra Ella”. Esa es la razón que El le dio las llaves. El tenía la revelación. Es verdad revelada. Oh, las... esas–esas cositas sobre las que ellos disputan y ellos mismos se separan, muestra que no es de Dios o ellos no se separarían de esa manera. Por qué no se unen, y sean hermanos y hermanas; permitan que el Poder de Dios obre entre Uds. Eso hará que todo salga bien. Dios es el Tutor de la Iglesia, el Espíritu Santo. Correcto. Uds. no tienen que emplear toda su vida sólo tratando de aprender algo así. La mejor cosa que Uds. deben saber, es que son salvos y lla-... empiecen a caminar con Dios. Lo que El quiere que Uds. sepan, El se los revelará.
55Allí estaba Dios Todopoderoso hecho carne, en una conmemoración en la que El... Jesús dijo: “Todavía un poco y el mundo no me verá; pero vosotros me veréis, porque estoy con vosotros, aun en vosotros, en vosotros, hasta la consumación”, hasta el fin del mundo; “Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y por los siglos”. ¡El está aquí! Es Cristo obrando en Uds. y en mí y en el resto de nosotros, tratando de juntar toda Su Palabra para confirmar y cumplir Su Palabra. ¿Por qué Jesús sanó a los enfermos en Mateo 12, o mejor dicho Mateo 8, creo que es? El dijo: “Para que se cumpliese lo dicho por el profeta”. La Palabra de Dios necesita ser cumplida. Esta es la hora. Ellos lo llaman telepatía. Ellos lo llamaron la misma cosa en aquel entonces, “un demonio”. El dijo: “Es imperdonable llamarle eso al Espíritu de Dios que está obrando una cosa como esa”. Yo quiero que Uds. piensen tocante a eso antes que hagan sus decisiones. Hay un nuevo ministerio que Dios ha confirmado, y nosotros sabemos que es la verdad de Dios. Pero de una manera u otra, no funciona aquí en–en América. Obra en otros lugares. Miren, es mayor que lo que tenemos aquí. Pero ¿ven Uds.?, nosotros–nosotros hemos renunciado nuestro día de gracia por el pecado; eso es todo lo que es. Yo predije eso en 1956, y ha sido de esa manera desde entonces, constantemente cayendo. ¿Ven? Pero Dios sí sacará a esa Iglesia elegida. El está–El está obligado a hacerlo; El dijo que El lo haría.
56Ahora, miren a ese Angel con Su espalda vuelta hacia la tienda, que le dijo a Sara respecto a lo que ella estaba pensando. Si eso no es la Palabra de Dios, yo no lo sé. La Biblia dice en Hebreos 4 que “la Palabra de Dios es más cortante que toda espada de dos filos; y aun discierne los pensamientos del corazón y la mente”. Correcto. Discierne; es la Palabra de Dios. Y la Palabra de Dios está en Uds., si Uds. permiten que esté la Palabra, porque El es la Palabra. “En el principio era la Palabra, y la Palabra era con Dios, y la Palabra era Dios; y la Palabra se hizo carne, y habitó entre nosotros”. ¿Ven eso? Entonces esa misma Palabra, Cristo, la promesa, el Espíritu Santo (Uds. lo llaman la tercera Persona de la trinidad, eso está bien, eso es lo que es), Cristo, el Espíritu Santo en Uds. El estaba en una Columna de Fuego en una ocasión. Luego El vino y se hizo carne. Ahora, El ha venido en la carne de Uds. ¿Qué está haciendo El? Dios condescendiendo, tratando de acercarse a Su pueblo para que El pueda ser amado y adorado. Y nosotros en la Edad de Laodicea lo echamos fuera. El está tocando tratando de volver a entrar. “Yo reprendo y castigo a todos los que amo; arrepiéntete”, El dijo. Aquí estamos. Ese es Dios, ese es Dios nuestro Padre en la forma del Espíritu Santo, tratando de volver a entrar en nuestras vidas para controlarnos. El tiene que tener una Iglesia, para hacer... como dije anoche, para que la Piedra de Corona se asiente. Se tiene que asentar allí perfectamente. Y la Iglesia tiene que llegar a perfección. Ud. dice: “¿Perfección?” Eso es lo que El dijo: “Sed, pues, vosotros perfectos, como Mi Padre que está en los Cielos es perfecto”. Dios... Tomemos una cosita. Tomemos un–tomemos un pequeño ejemplo aquí por un momento. Fíjense en esto. Ahora, como yo estaba diciendo esta mañana: si una vid de uva tiene vida de uva en ella, producirá uvas.
57Ahora, esta Columna de Fuego que estaba con los hijos de Israel en el desierto, cualquiera sabe que era Dios. Nosotros sabemos que era Dios. El le dijo a Abra-... mejor dicho, le dijo a Moisés: “YO SOY EL QUE SOY. Y Yo he visto la aflicción de Mi pueblo y oído su gemido a causa de los exactores, y Yo he descendido para liberarlos”. Ahora, esa era la Columna de Fuego en esa zarza (¿creen Uds. eso? [la congregación dice: “Amén”–Ed.]), el Angel del pacto. Bueno era una... Los guió al monte Sinaí, y escribió los mandamientos. Aun si un animal lo tocaba, tenía que ser matado. ¿Por qué era eso? Porque no había una expiación; era un animal.
58¿Ven?, cuando el Antiguo Testamento, cuando ellos ofrecían una expiación, ellos tomaban un corderito, ponían sus manos sobre él, confesaban sus pecados, y ellos lo degollaban. Y cuando el corderito se estaba muriendo, pataleando, y balando, bueno, la sangre cubría las manos del adorador. Y luego él sentía la muerte de ese animal mientras se estiraba y moría, y él sabía que ese animal estaba muriendo en su lugar. Pero la Biblia dice que él salía con el mismo deseo que tenía cuando él entró. Porque, ¿ven?, cuando esa célula de sangre era rota, el espíritu de ese animal no podía regresar y coincidir con el espíritu humano. El animal no tiene alma. Así que ellos no podían regresar. Así que por lo tanto, él salía con la misma conciencia. Pero cuando un hombre por fe viene y pone sus manos sobre la cabeza de Jesucristo y siente Su sufrimiento por sus pecados, y cuando esa célula de Sangre fue rota en el Calvario, no únicamente la vida de un ser humano regresó, sino que la Vida de Dios regresó de allí, y lo hace a Ud. un hijo y una hija de Dios.
59Fíjense bien cuando esa Columna de Fuego se hizo carne y habitó entre nosotros. ¿De qué nos dimos cuenta la otra noche, que El hizo, para que ellos lo conocieran? Discernió los pensamientos del corazón. Ellos supieron que El era ese profeta del cual habló Moisés. El reclamó ser eso. Ellos supieron que era El; de esa manera El era. Ahora, El regresó a eso otra vez. ¿Sabían Uds. eso? “Oh, no, Hermano Branham”. Oh, sí, El sí regresó. El dijo cuando El estuvo aquí en la tierra, El dijo: “Yo vengo de Dios y Yo voy a Dios”. ¿Es correcto eso? Y después que murió, fue sepultado, y resucitó, y ascendió a lo alto, Saulo de Tarso iba en su camino hacia Damasco un día para echar en la cárcel a la gente que estaba adorando. Y de repente una gran Luz resplandeció delante de él, y él cayó al suelo. Y esa gran Luz estaba tan brillante, que cegó los ojos de Saulo; él estuvo ciego por una temporada. Y El dijo: “Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?” El dijo: “¿Quién eres Tú, Señor?” El dijo: “Yo soy Jesús”. Había regresado a la Columna de Fuego otra vez.
60Y nosotros tenemos la fotografía de Ella con nosotros, la iglesia Pentecostal. ¡Aleluya! Ahora, ¿es el mismo Espíritu? ¿Es la misma Columna de Fuego? George J. Lacy, el director del F.B.I. [departamento federal de investigación–Trad.] de huellas y documentos, Uds.... él escribió allí en su documento, dijo: “La Luz tocó el lente”. Dijo: “No hay psicología tocante a ello, porque este ojo mecánico de la cámara no capta psicología”. Tocó el lente. Tomaron otra en otro lugar; la fotografiaron en Suiza y Alemania. Ellos querían saber si sus cámaras la tomarían. Vinieron con sus grandes cámaras alemanas. Y yo estaba parado allí; yo dije: “Seguro que sí, si Dios lo permite”. Entonces allí salí yo, estaba hablando, y yo dije: “Ahora, allí viene Ella”. Y ese alemán parado allí, estaba tomando sus fotografías, las estaba tomando. Y cuando las tomó, mostró al Espíritu Santo descendiendo, mostró cuando... mostró al hombre allí con su cuello volteado al revés; y yo le dije a él, por el Espíritu: “Ud. está parado allí como un sacerdote, pero Ud. no es un sacerdote. Ud. ni siquiera es alemán”. Yo dije: “Ud. es italiano; Ud. es un líder de veinte mil comunistas. Ud. se metió con un grupo. Ud. tiene un pequeño orfanato arriba en las montañas. Ud. no comió su desayuno porque tiene un problema en el estómago. Eso es ASI DICE EL SEÑOR”. Yo dije: “Coma su desayuno, Jesucristo lo sana”. Y él se sentó y empezó a comer tan rápido como podía, llorando. Y ellos tomaron la fotografía del Espíritu Santo descendiendo, cuando ascendió, cuando estaba ungiendo, y cuando se fue, allí en pleno día, parado yo allí. ¿Qué es? No es psicología. ¿Está Ud. tan alejado de Dios, mi hermano? No es psicología. La cámara sabe más tocante a ello que lo que Ud. sabe.
61Ahora, ¿es el Espíritu Santo? Bueno, si hace las obras de Jesucristo, entonces es el mismo Espíritu que estaba en El. Entonces Uds. pueden descansar seguros, Uds. quienes creen en Dios y creen que tienen el Espíritu Santo, que ese es el mismo Espíritu Santo, porque está haciendo la misma cosa que hizo cuando estaba en el verdadero Hijo de Dios. Cuando El viene sobre hijos e hijas por adopción, hace la misma cosa que El hizo allá. Si yo les dijera que tengo el espíritu de Juan Dillinger, Uds. esperarían que tuviera dos pistolas grandes, si yo tuviera su espíritu. Si yo tuviera el espíritu de un artista, Uds. esperarían que pintara cuadros de las olas allá, captar esas olas hermosas y pintarlas. Si yo tuviera el espíritu de un artista, yo lo pudiera hacer. Si yo tuviera el espíritu de un mecánico, yo pudiera escuchar su automóvil y decirle lo que estaba mal en él. Si yo les dijera que tengo el Espíritu de Cristo, entonces haría las obras de Cristo. Si Uds. no me pueden creer, bueno, crean las obras, crean que Dios lo envió. Si porque yo no me uno con las organizaciones y cosas, Uds. no lo quieren creer, entonces crean las mismísimas obras y sean salvos. Correcto. Yo sé que es duro; yo no sé por qué yo lo digo. Pero se tiene que decir en alguna parte. Tiene que ser la verdad; se tiene que dar a conocer. En el Día del Juicio, yo los encontraré a Uds. allá en el Nombre del Señor Jesús. El todavía confirmará que es la verdad, porque está en Su Biblia. “Y cielos y tierra pasarán, pero Mi Palabra no pasará”. ¡Amén! ¡Regresen a Dios! Ese es el llamado: regresen a Dios otra vez.
62Abraham lo llamó Elohim. Volvió Su espalda. Les muestra a Uds. lo que Dios hizo en aquel entonces, porque Abraham reconoció que ese era Dios en carne humana, habitando ahí mismo con él, hablando con él. Jesús dijo... en otras palabras El dijo... ¿Saben Uds. lo que el Angel del Señor hizo allá en Sodoma? Miren lo que los sodomitas estaban haciendo. Ellos estaban comprando, y edificando, ¡oh, hermanos!, contratistas por todo el país, edificando. ¿Han visto Uds. alguna vez un tiempo como este? Yo ya ni siquiera puedo ir a cazar conejos en donde yo vivo; todo es proyectos de construcción de casas en donde estaban las granjas. Yo no sé lo que vamos a hacer para comer. ¿Ven? Edificando, edificando. Eso es exactamente lo que dijo Jesús que sucedería. ¿Lo dijo El? [La congregación dice: “Sí”–Ed.]. Se estaban casando y dándose en casamiento, como en los días de Noé. Miren a Reno, Nevada, y miren aquí.
63Le convendría más a esta nación si tuviera–si tuviera... Vale más que no diga eso. Muy bien. Pero de todas maneras, le convendría más, tener tres o cuatro esposas que... Yo preferiría pararme delante de Dios, y estar casado con tres mujeres, o casado con cinco mujeres paradas a mi lado, que pararme allá con una sola esposa, y saliendo con la mujer de otro hombre. Sí, señor. Yo tendría mejor oportunidad delante de Dios. Uds. no pueden forzar a los pecadores que tomen una obligación de un Cristiano y la cumplan; ellos no la pueden cumplir hasta que nazcan de nuevo. Correcto. Estamos muy lejos de ser una nación Cristiana. ¿Cómo podemos abrir cada licorería que está en la esquina contrabandeando licor, y hacer las cosas de la manera que las hacemos, y luego llamarnos nosotros mismos Cristianos? Eso no es ser Cristiano; igual que una puerca no sabe tocante a una silla para montar de lado. Bueno, Uds. no pueden llamar a eso Cristianismo. Nosotros no somos una nación Cristiana, no, señor. Hay Cristianos en esta nación, pero no es una nación Cristiana. Yo le doy gracias a Dios por los Cristianos que hay aquí. “No todo el que me dice: ‘Señor, Señor’, harán... entrarán, sino el que hace la voluntad de Mi Padre que está en los Cielos”. Ese es el que entra.
64¿Qué beneficio es estar a medias? ¿Qué beneficio es tener una iglesia tibia? O es caliente o–o es fría. No reclamen el Pentecostés a menos que Uds. vivan el Pentecostés. No brinquen más alto de lo que viven. Correcto. Es una vergüenza; causa deshonra sobre el resto de ellos. No es tanto las licorerías las que están dañando el incrédulo; son esas personas que reclaman tener algo y actúan como el mundo; esa es la piedra de tropiezo. Una iglesia que se supone estar en fuego por Dios, y yendo por dondequiera llamando al mismísimo Espíritu de Dios que viene, diciendo que es–es místico, que es telepatía, que es todo esto, eso, o lo otro, porque no pertenecemos a la organización de ellos. ¡Se deberían de avergonzar! Dios tenga misericordia de sus almas pecaminosas. Uds. se encontrarán con eso en el Día del Juicio y tal vez antes que Uds. lleguen al Juicio (correcto), porque Dios lo prometió. ¡Oh!, estamos en un tiempo terrible, amigos. ¡Oh!, el mundo se está hundiendo, la nación se está muriendo. Naciones confusas, Israel despertando Son señales que el profeta habló Los días gentiles contados han sido La Eternidad pronto será. La redención cerca está La humanidad teme ya Clama por Su Espíritu Y sé lleno de El La redención cerca está. ¡Oh, qué día en el que estamos viviendo! ¿Qué si Pablo estuviera viviendo en este día? ¿Qué si San Pedro estuviera viviendo en este día, y viera a los Pentecostales en esta condición? El los sacudiría; de seguro lo haría, porque él tenía el Espíritu Santo en él. El de seguro lo haría.
65Ahora, fíjense, yo quiero mostrar lo que Dios prometió a esos vencedores, lo que Dios hizo por esos vencedores. Sólo tengo quince minutos para despedir a tiempo. Veamos lo que Dios hizo, allá cuando Abraham lo reconoció y dijo: “Sí, ese es Dios”. Lo llamó “Elohim, mi Señor”; no “mis Señores”, sino “mi Señor”. “Mi Señor”, él dijo. Mayúscula S-e-ñ-o-r. Fíjense lo que él lo llamó. Y cuando él lo reconoció a El, y supo quién era, él pidió misericordia por un cierto número de gente, un cierto número de gente, y finalmente él llegó de cincuenta a diez; todavía no los podía hallar en–en Sodoma, o El hubiera perdonado a la ciudad. Pero El ni siquiera los podía hallar en toda la iglesia allá. No halló cinco o mejor dicho, diez personas honestas; El únicamente sacó a tres; sacó a cuatro, pero una de ellas miró hacia atrás: su esposa. Ella no quería dejar sus cosas finas de Hollywood y su lugar hermoso, Uds. saben. Y– y ella se convirtió en un pilar de sal.
66No miren hacia atrás. “El que pone su mano en el arado, y mira hacia atrás, no es digno de arar”. Así es en esta iglesia, hermano. Uds. pusieron sus manos en el arado y Uds. mismos se llamaron Pentecostales, llenos con el Espíritu Santo; paren de mirar al mundo y de actuar como el mundo, y de pulirse Uds. mismos como el mundo, y toda esa clase de cosas, y teniendo cosas mundanas y quedarse en casa mirando la televisión en lugar de asistir a la reunión de oración. Mientras los pecadores están viniendo al altar, nada mueve a ninguno a venir con ellos; ya no están interesados. Permítanme darles una pequeña advertencia. En Ezequiel, el capítulo 9, la Biblia dice que le dijo al que marcaba con el–con el Espíritu Santo: “Pasa por en medio de la ciudad, por en medio de Jerusalén y ponles una señal en la frente a los hombres que gimen y claman a causa de todas las abominaciones que se hacen en medio de ella”. ¿Cuántos alguna vez lo leyeron? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. Seguro. “No pongas señal en nadie más, sino a ellos”. Cuéntenlos en sus dedos y enséñenmelos; ¿cuánta gente pudiera señalar a cualquiera de Uds. en este edificio, que gime y clama día y noche por las abominaciones que se hacen en esta ciudad? Yo no veo un solo dedo. “Pon una señal en la frente únicamente a aquellos que gimen y claman a causa de todas las abominaciones que se hacen en la ciudad”. Muchos de ellos aun tienen miedo de predicar contra ello. Muchos de ellos están temerosos. Dios danos hombres con espinazo en lugar de un hueso de la pechuga de pollo. Sí, señor. Danos a otro Juan el Bautista. Envíalo, úngelo con el Espíritu Santo; que no se detenga en decir algo, sino que se quede con la Palabra. Y si él se queda con la Palabra, que no tenga temor. Dios respaldará Su Palabra. Yo he estado en toda clase de lugares difíciles, en donde se levantaron demonios y todo lo demás. Yo los he visto ser cegados, tumbados, y todo lo demás. No teman; quédense allí con la Palabra y observen lo que Dios hace. Sólo estén seguros que Uds. están bien con Dios. Quédense con esa Palabra y observen lo que sucede.
67Si el Hermano Arganbright estuviera sentado cerca, él les pudiera contar la historia; yo estaba pensando ahorita de cómo había quince hechiceros en un lado y quince en el otro lado, y llamaron una tormenta para que derrumbara la tienda en Suiza, o mejor dicho, creo que fue en Francia... en Alemania. Iban a derrumbar la tienda. Nos dijeron que ellos lo iban a hacer. Y se sentaron allí y cortaron esas plumas y empezaron a hacer maniobras: “Padre, Hijo, y Espíritu Santo; Padre, Hijo, y Espíritu Santo” (tres palabras elevadas, ellos reclamaban), y todo así. Y ahí llegó la tormenta. El Hermano Arganbright les dirá lo mismo. Había decenas de millares de gente en la tienda que se movía para arriba y para abajo. Yo dije: “Ore, Hermano Arganbright”. Yo dije: “Hermano Louster, no interprete esto”. Yo dije: “Padre Celestial, yo me bajé de ese avión aquí en el Nombre de Jesucristo, porque Tú me enviaste aquí. Tú prometiste que Tú me cuidarías. ¿Qué puedo hacer yo en un caso como este? Yo reprendo esta tormenta en el Nombre de Jesucristo”. En una fracción de segundo esa tormenta se dividió por encima de la tienda y se retiró. Los truenos se empezaron a retirar, de esa manera. Y miles corrieron al altar para ser salvos. Y los brujos fueron derrotados.
68Ese hombre sentado en la reunión tratando de echarme uno de esos encantamientos, para hacerme ladrar como un perro para exhibirse allí, él no sabía... Estaba sentado allí, y continuaba sintiendo ese espíritu raro. Yo pensé: “No me gustaría reprender eso, porque él es amigo de alguien. Jesús dijo: ‘Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro; no sea que al arrancar la cizaña arranquéis también con ella el trigo’”. Y yo continué, y él continuó. Después de un rato, el Espíritu Santo me continuó hablando, y yo me di la vuelta y dije: “Tú, engañador: ¿por qué viniste a la reunión, al servicio de Dios, para tratar de engañar a alguien?” Y él continuaba mirando para todos lados como si yo no le estuviera hablando a él. Yo dije: “Eres tú al que yo le estoy hablando”. Yo dije su nombre. Yo dije: “Porque tú hiciste eso al Espíritu de Dios, alguien te va a sacar de aquí cargando”. Y él todavía está paralizado. Me escribió una carta, y decía: “¿Qué debo hacer?” Yo dije: “¡Arrepiéntase!” Dijo: “¡Ven, quita esto de mí!” Yo dije: “Yo no tengo na-... yo no tuve nada que ver con el hecho de que eso vino sobre Ud. Se lo ocasionó Ud. mismo. La Biblia dice: ‘Mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se le hundiese en lo profundo del mar, que hacer tropezar al ungido de Dios’”. Correcto. Nosotros hemos perdido nuestro temor a Dios, el respeto para los Cristianos. ¡Oh, cómo deberíamos regresar a Dios!
69Fíjense bien lo que Dios le mostró a Abraham aquí porque él creyó la Palabra. Fíjense bien lo que sucedió. ¿Qué le hizo El a Sara? ¿Saben Uds. lo que El le hizo a Sara y a Abraham, mostrando lo que El le va a hacer a toda la simiente de Sara y de Abraham, lo que El le va a hacer a la Simiente de Abraham? ¿Saben Uds. lo que El le hizo? Fíjense bien lo que ellos hicieron inmediatamente después de eso. Ellos tomaron un viaje largo desde donde estaban acampados, allí cerca de Sodoma, hasta Gerar, allá en la tierra de los filisteos, como unas trescientas millas [como unos 480 km.–Trad.]. Esa es una caminata bastante larga para un hombre anciano de cien años de edad y para una abuela con un chal sobre sus hombros, yendo de esa manera, en una caminata de trescientas millas [480 km.–Trad]. No fue de esa manera. El los cambió de nuevo a un hombre joven y a una mujer joven. Yo lo puedo probar. El sí los cambió. Y esa es una promesa para toda Su Simiente que tomará Su Palabra y se aferrará a Ella de esa manera. El cambió a Sara de nuevo a una mujer joven para que así ella pudiera tener ese bebé.
70Ahora, yo quiero decir algo. Ahora, Uds. escuchen a su doctor; yo soy su hermano. Ahora, miren, si ella estaba tan anciana así, El hubiera tenido que fortalecer su corazón o ella no hubiera podido entrar en parto: una mujer de noventa años de edad. Correcto. El hubiera tenido que parchear su corazón. Las venas de sus pechos se habían secado. Ellas no tenían... Las mujeres no fumaban cigarrillos en aquellos días, así que ellas creaban a sus bebés con sus pechos (¿ven Uds.?), y no les daban leche de vaca. Así que ellas–ellas–ellas tenían que alimentarlos a través de sus pechos. Y las venas de la leche se habían secado. Sólo miren en qué condición estaba. El la hubiera tenido que parchear. Dios no parchea; El lo hace nuevo. Sí. Yo puedo ver a Sara volverse de nuevo una mujer encantadora como de unos veinticinco años de edad. Yo puedo ver a Abraham como de veinticinco o treinta años de edad. Yo puedo oír a Sara decir una mañana, despertar y decir: “Cariño, ¿sabes que esa joroba se está desapareciendo de tus hombros?” Yo lo puedo oír a él decir: “Cariño: esos ojos hermosos cafés que tenías, regresaron. Y el color de tu cabello ha regresado otra vez”. ¡Oh, hermanos! Sí.
71Ahora, Uds. dicen: “Mire, Hermano Branham, espere un momento, espere un momento”. ¿Ven? La Biblia es una historia de amor para el creyente. Ahora, cuando yo voy a ultramar, y la Sra. Branham me escribe una carta y ella dice: “Querido Billy: estoy sentada aquí esta noche; tuve que acostar a los niños. Acabo de terminar de orar por ti; yo sé que Dios te está bendiciendo”, ¿ven?, eso es lo que ella está diciendo, pero yo estoy leyendo entre líneas. Yo la amo. ¿Ven? Yo sé de lo que ella está hablando. Ella no me dice todo al respecto, pero, por supuesto, yo lo sé de todas maneras, de la manera que lo está escribiendo. Bueno, de esa manera Uds. leen la Biblia: entre líneas. Dios tiene... Esa es la razón que El lo escondió de los ojos de los sabios y entendidos, esos que dicen: “Yo tengo un Ph.D., un D.D.D. [títulos de doctorados–Trad.]”. ¿Saben Uds. lo que significa D.D.? Perro muerto [D.D, “Dead Dog”, iniciales en inglés para perro muerto–Trad.]. Así que, déjeme decirle, hermano, lo que... nosotros no necesitamos eso hoy. Nosotros no necesitamos alguna teología, sino “rodillalogía” es lo que necesitamos. Sí. Bueno, la Biblia lo llama perro tonto [D.D., “Dumb Dog”, iniciales en inglés para perro tonto–Trad.], así que es igual de peor. ¿Ven Uds.? Dijo que ellos eran perros tontos. Ahora, fíjense, allí estaba él: “Yo tengo esto y yo tengo eso”. Bueno, eso está muy bien. Yo quiero tener a Jesús. Ellos percibieron que Pedro y Juan eran del vulgo y sin letras, pero reconocían que habían estado con Jesús. Ninguno de ellos podía firmar su nombre ni nada, pero ellos reconocían que habían estado con Jesús; eso es lo que tenemos que hacer: saber que ellos han estado con Jesús.
72Ahora, cuando Uds. leen la Biblia, El lo ha escondido de los ojos de los sabios y entendidos y lo revela a niños que quieren aprender. Así que cuando Uds. lean esto aquí, fíjense bien lo que sucedió, para mostrarles que eso es lo que El hizo. La primera cosa... Ahora, Uds. dicen: “¡Oh, Hermano Branham!, ellos sólo estaban...” No, la Biblia dice que ellos estaban bien entrados en años (correcto), bien entrados en años. Ahora, mi hermano legalista, yo no lo quiero pinchar a Ud. muy fuerte, pero yo quiero que Ud. sepa que yo–yo todavía puedo pinchar un poquito con la Palabra. ¿Ven? No lo quiero lastimar, pero yo quiero que Ud. se fije bien lo que sucedió. El se va allá a Gerar. Y cuando llega allá... Yo voy a tomar su punto de vista. Ahí viene la abuelita caminando, casi de cien años de edad, con un gorrito para el polvo, y un pequeño chal, Uds. saben, cojeando. Y Ud. sabe que Abimelec allá en Gerar, él era el rey, y él andaba buscando una esposa. Y estaban todas esas hermosas mujeres filisteas, pero cuando él vio a la abuelita, él dijo: “¡Esa es la que yo he estado esperando!” Oh, Abraham dijo: “Mira, tú muestra tu bondad para mí; tú di que eres mi hermana”. Lo cual sí lo era. Dijo: “Tú di que eres mi hermana”. Porque, ¿ven?, en aquellos días... Yo pudiera poner una idea aquí; si el predicador lo quiere predicar en alguna ocasión, él lo pudiera llevar por toda la Biblia. Recuerden que los hombres solían tener tantas esposas como podían sustentar. Pero ninguna mujer podía tener dos esposos vivos al mismo tiempo. David tuvo quinientas esposas, pero ninguna de ellas tuvo otro esposo. Vale más que me detenga ahorita mismo. ¿Ven? Muy bien. Si ellos únicamente supieran la verdad de eso, despedazaría estas iglesias completamente. Correcto.
73Ahora, fíjense lo que sucedería, si Uds. sólo llegaran al punto donde Dios les pudiera revelar algunas cosas a Uds. del Espíritu... Ahora, fíjense. Mira, él dijo: “Mira, me matarán y salvarán tu vida”. Pues mientras él estaba casado con ella... Dijo: “Tú di que eres mi hermana y eso me salvará”. Ahora, ahí estaba Abraham yendo allí y ahí estaba Sara, la abuelita, Uds. saben, caminando, y Abimelec dijo: “¡Oh, es una belleza; esa es la que yo quiero!: una abuela”. No, eso suena necio, ¿no es así? ¿Ven? No lo era. Ella era una mujer hermosa. Seguro, ella estaba joven otra vez. ¡Oh! No se preocupe madre, un día va a venir eso. Fíjese bien, papá; sólo sea la Simiente de Abraham. Tenga esa fe; eso es lo que se necesita: “Nosotros estando muertos en Cristo, somos Simiente de Abraham”. Pero Uds. tienen que estar muertos en Cristo, revestidos de Cristo, el Espíritu Santo en Uds., esa es la Simiente de Abraham, y El los resucitará otra vez. La vejez no significará nada.
74Yo le pregunté a un científico no hace mucho, yo dije: “Le pido que me diga algo. ¿Es verdad que cada vez que yo como...? Yo soy formado del polvo de la tierra, y ¿cada vez que como comida yo renuevo mi vida?” El dijo: “Eso es correcto. Forma vasos sanguíneos, y–y la sangre... Ud. obtiene sangre nueva de su comida”, y dijo, “eso produce vida nueva”. Yo dije: “Ud. sabe, cuando yo tenía dieciséis años de edad, yo comía la misma comida que yo como ahora”. Y yo dije: “Cada vez que yo comía, me ponía más grande y fuerte. Ahora, no importa cuánto yo coma, me estoy envejeciendo y debilitando. Si yo estoy renovando mi vida, ¿dónde está... qué es lo que le está sucediendo? Dígame: yo tengo un jarro de agua y un vaso de agua puesto aquí. Y yo empiezo a verter agua de este jarro grande en este vaso, y se empieza a llenar, y llega a la mitad, y yo empiezo a verter más rápido y sigue vaciándose todo el tiempo. Pruébeme eso científicamente”. No lo puede probar. Yo lo puedo probar por la Biblia. Es una cita. Correcto.
75Eso es correcto. Dios la tiene señalada. Cuando El los vio a Uds. y a la madre en la edad correcta, cuando Uds. eran jóvenes y casados y felices... ¿Lo recuerda Ud., papá? Antes que los hijos llegaran, Ud. pensaba que ella era la mujer más hermosa que alguna vez Ud. había mirado. ¡Oh, qué cosa!, Ud. pensaba que ella era una belleza. Y cómo ella lo admiraba a Ud., parado allí con esos hombros derechos. Después de un tiempo Ud. la miró, y dijo: “Cariño, te están saliendo arrugas alrededor de esos ojos hermosos”. “Sí, cariño, a ti también te está saliendo cabello blanco y tu cabello arriba se te está cayendo”. ¿Qué es lo que pasa? ¿Ven?, la muerte se está asentando. Los va a arrinconar algún día. Pero escuchen, en la resurrección no habrá una sola cosa que simbolice muerte. Seremos nuevos. ¡Aleluya! Yo tengo como unos cuatro o cinco cabellos que me han quedado arriba, y yo me los estaba peinando hace unos cuantos días, o hace tiempo, peinándomelos. Y mi esposa dijo: “Billy, ¿sabes qué? Casi estás calvo, cariño”. Yo dije: “Pero no he perdido ni uno de ellos”. Ella dijo: “Te pido que me digas en dónde están”. Yo dije: “Espera un momento, querida, ven aquí”. Yo dije: “Tú dime el... en dónde estaban antes que yo los tuviera. Ellos tuvieron que venir de alguna parte. Dime en dónde estaban antes que yo los tuviera, y te diré en dónde me están esperando para que vaya a ellos”. ¡Aleluya! Mi Dios es el Dios de Abraham. ¡Amén! Todo cabello de la cabeza de Uds. está contado. Todas las arrugas desaparecerán; la vejez pasará. ¡Oh, gloria a Dios! Y seremos una nueva creatura para siempre, parados en el esplendor de la juventud y felicidad. ¡Amén! Ese es nuestro Dios.
76¡Oh!, yo seré una... quizás sólo seré una cucharada de polvo. Pero El me llamará algún día [el Hermano Branham hace un sonido de soplo–Ed.]: “Ven, Billy”. Yo diré: “Aquí estoy, Señor. Aquí estoy, Padre”. Sí, señor. El nunca vendrá y dirá: “Mira, Sr. Branham, Carlos, tú y Ella [se pronuncia: “Ela”–Trad.] den a luz a William otra vez, porque él era uno de Mis siervos”. No, no. El sólo hablará y yo le contestaré. ¡Amén! ¡Aleluya! Aleluya significa: “Alabado sea nuestro Dios”. Y yo pienso que El es digno de toda alabanza.
77Alguien me dijo no hace mucho, ella dijo... Una mujer que pertenecía a otra iglesia denominacional, ella dijo: “Hermano Branham: únicamente hay una sola cosa que yo encuentro mal en su ministerio”. Yo dije: “¿Qué es eso?” Dijo: “Ud. hace mucho alarde de Jesús”. Yo dije: “¿Que yo qué?” Dijo: “Ud. hace mucho alarde; Ud. lo hace a El Divino”. Yo dije: “El sí era Divino”. Y ella dijo: “Oh, El era una profeta”. Yo dije: “El era más que un profeta; El era el Dios de los profetas”. Correcto. “Oh”, ella dijo... Uds. saben de qué religión estoy hablando. Yo no quiero lastimar sus sentimientos; la mujer era de la Ciencia Cristiana. ¿Ven?, pues muchos de ellos vienen a la reunión, y son sanados; eso está bien.
78Ella dijo: “Bueno, El era–El era un buen hombre; yo creo que El era un profeta”. Yo dije: “O El era Dios, o era el engañador más grande que el mundo alguna vez tuvo”. El era Dios mismo. Y ella dijo: “Yo le probaré por su propia Biblia. Ud. dijo que era un fundamentalista. Yo le probaré por su propia Biblia que El no era nada mas que un hombre”. Yo dije: “¡Pruébelo!” Y ella dijo: “San Juan el capítulo 11, cuando Jesús fue a la tumba de Lázaro, la Biblia dice que El lloró. Eso prueba que El era un ser humano como Ud. lo es”. Y yo dije: “¿Es esa su Escritura?” Ella dijo: “Sí”. Yo dije: “Hermana, eso es más ralo que el caldo que fue hecho de la sombra de una gallina que se murió de hambre”. Yo dije: “Eso nunca se pudiera sostener”. Ella dijo: “¿Qué quieres decir con eso?” Yo dije: “El lloró como un hombre, correcto, yendo hacia la tumba. Pero cuando El enderezó Sus pequeños hombros caídos y los enderezó y dijo: ‘¡Lázaro, sal fuera!’, y un hombre que había estado muerto ya cuatro días se puso de pie y vivió otra vez, para eso se necesitó más que un hombre. ¡Sí, señor! ¡Era Dios! ‘Yo soy la Resurrección y la Vida, dice Dios’. No un hombre, no un profeta, sino Dios. Eso es lo que El era. ‘Yo soy la resurrección y la Vida, dice Dios’. ‘El que cree en Mí, aunque esté muerto, vivirá. Todo aquel que vive y cree en Mí no morirá’. Dijo: ‘¿Crees tú esto?’ Y ella dijo: ‘Sí, señor, yo creo’”. ¡Eso es! Algo tiene que pasar. No un hombre, sino Dios.
79Ahora, sigamos a Abraham. Así que Sara... Abimelec dijo: “¿Sabes qué?, allí está esa hermosa mujer hebrea”. Dijo: “¿Es ese tu marido?” “No, es mi hermano”. El dijo: “Correcto, esa es... esa–esa es mi hermana”. Lo cual ella sí lo era; era su media hermana. Bueno, así que él dijo: “Bueno, me la llevaré al palacio y yo... ella va a ser mi esposa, y yo te daré a ti muchas cosas. ¿Ves?” “Muy bien”. Así que él se la llevó allá. ¿Y se pudieran Uds. imaginar a un hombre hacer una cosa como esa? Así que él fue allá y....
80¿Ven por qué–por qué–por qué lo hizo él? ¿Por qué se comprometió? El estaba fuera de la promesa. El se había ido allá a Gerar. Esa es la razón que Uds. mujeres se cortan su cabello, y usan maquillaje, y Uds. hombres fuman cigarrillos, y–y se comportan de la manera que Uds. lo hacen; Uds. se salen de la promesa, y todavía permanecen siendo diáconos y miembros y lo demás. Como estos Bautistas, Presbiterianos, Metodistas, Pentecostales, y los demás; Uds. sencillamente se salen de la promesa, eso es todo. El diablo los empujó y él... ¡Quédense aquí en donde Uds. pertenecen, preparados en oración! Eso es correcto. Uds. permiten que el diablo les hable, y lo escuchan a él.
81Ahora, allí estaba él, sentado allá como un cobardito mañoso. Sentado... Dios me perdone por hablar de Su profeta de esa manera, pero estoy tratando de traer un punto aquí. Ahora, fijémonos bien, Abimelec fue allá, y yo me imagino que esa noche después que él se bañó, y se puso sus pijamas, y dijo sus oraciones, y extendió los dedos de sus pies así, dijo: “Oh, finalmente encontré la que quería”. Acostado en la cama, dijo: “Mañana me casaré con esa hermosa mujer hebrea”. Ellos la tenían toda decorada con aretes y toda esa clase de cosas, Uds. saben. “¡Oh, cuán hermosa ella se mira!, mañana me casaré con ella”. Y mientras él estaba acostado allí en la cama, el Señor dijo: “He aquí, muerto eres”. ¡Ese hermano bueno y santo! Pero El le dijo: “He aquí, muerto eres”. Dijo: “Esa mujer es esposa de otro hombre”. Bueno, él dijo: “Señor, Tú conoces la integridad de mi corazón. ¿No–no me dijo ella: ‘Es mi hermano’?” “Sí, Yo sé”. “¿Y no me dijo él: ‘Mi hermana es’?” “Sí, Yo sé. Esa es la razón que te detuve de pecar contra Mí. Ahora, su marido es Mi profeta”. ¡Amén! Ahora, si Uds. quieren ver gracia, miren esto. Allá estaba él después de haber mentido tocante a su esposa. “Pero su marido es Mi profeta. Yo no oiré tus oraciones. Tú devuélvela y deja que él ore por ti, y entonces Yo te sanaré”. ¡Oh, aleluya! ¡Oh, hermanos!, ¿lo pueden ver? ¡La Simiente de Abraham anclada en Jesús! “Su marido es Mi profeta”. Ahí lo tienen. “Devuélvela a él, y dale una ofrenda, y deja que ore por ti”, porque El había cerrado toda matriz. Correcto. La nación hubiera muerto allí mismo y no hubiera habido más de ella. Pero él estaba dispuesto; él era un buen hombre. El fue y devolvió la esposa y la restauró y Dios lo bendijo a él y bendijo a Abraham. Luego él inició el regreso a su tierra natal, el regreso al lugar en donde el Angel lo encontró y le mostró la señal volteando Su espalda. Ese mismo Dios vive esta noche.
82Yo no voy a tener tiempo para comentar sobre este otro; lo tomaré mañana en la escuela dominical, este último pequeño comentario aquí. Yo tengo el–yo tengo el 21, el 20, todavía la última porción del capítulo 20 y 21, con algunas otras Escrituras que me gustaría usar. Miren, tomaré eso mañana en la escuela dominical, cómo él lo lleva arriba del monte y llega a ser Jehová-Jireh.
83¡Oh, hermano!, el Angel del Señor está–está aquí esta noche. El es Jehová Dios en la carne de Uds. El es Jehová Dios en mi carne. Ese mismo Dios nunca muere. ¡El es igual de real! La cosa es que la gente no lo reconoce a El. Ellos no lo... Y cuando El viene, ellos dicen: “Bueno, está muy bueno, me supongo. Se mira bien, ajá. Me parece que es correcto”. ¡Oh, hermano!, si toda Palabra en esa Biblia no es la verdad, no es la Palabra de Dios. No es la Palabra de Dios si no es verdad. Pero si es, entonces es... Si–si la... si Dios confirma Su Palabra, entonces es verdad. ¡Amén! Dios cumple Su Palabra; ¿no creen Uds. eso? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. El está aquí. El está aquí. Yo digo eso en el Nombre del Señor. ¿Piensan Uds. que El está aquí? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. Miren, El puede usar mi carne lo mismo que El pudo crear una, porque El me creó de todas maneras. El puede usar la carne de Uds.; El los creó a Uds. y los formó, ¿no creen Uds. eso? [“Amén”]. Ahora, si Uds. sólo abren su corazón y se hacen a un lado, El entrará y los podrá usar. El es el mismo Dios; El da las mismas señales. ¡Amén! ¿Lo creen Uds.? [“Amén”]. Acudan a El; permítanme voltear mi espalda; oren por algo que está mal en Uds. ¡Oh, eso es un desafío!
84Sí, señor. Aquí está un hombre delante de mí; él está allá... Permítanme ver ahora, ¿dónde está él? Sentado allá atrás, con el nudo de la corbata flojo, trae puesto un traje claro, cabello ralo arriba, sufriendo de problema de corazón. El hombre con el traje que parece ser gris, sentado allí mirándome directamente, Ud. estaba orando: “Señor, permite que El me toque”. ¿Es eso correcto? Levante su mano si eso es correcto. Entonces si el mismo Angel me puede decir lo que él estaba diciendo en su corazón, ¿por qué entonces no es el mismo Dios? Su problema de corazón se terminó, hermano; se puede ir a casa y sea sano. ¡Amén! Por casualidad no tiene tarjeta de oración, ¿tiene? Ud. no tiene una tarjeta de oración. No la necesita. ¿Ven lo que quiero decir? El... ¿Ven?, él apenas está reaccionando. Yo miré para todos lados; yo lo vi allá atrás, con ese cabello ralo; y miré; y pensé: “¿Dónde está él?” Y miré allá atrás y allí estaba él; él estaba sentado allí. El hombre sólo... Yo nunca lo he visto en mi vida. Si somos desconocidos, levante su mano, señor. ¿Fue correcta toda palabra que fue dicha? ¿Fue eso lo que Ud. estaba pensando, lo que Ud. estaba haciendo? Ahí lo tienen.
85¿Entonces qué dijo El? Cuando el... ese hombre sentado allá, Dios en Su carne, en la carne de ese Hombre, dijo: “¿Por qué dijo Sara en su corazón que no puede suceder?” Entonces el mismo Angel viene aquí y dice: “¿Por qué...? Ud. dijo que iba a suceder; ‘permite que El me toque’”. ¡Amén! ¡Oh!, ¿por qué su corazón se ha engrosado tanto? ¡Amén! Sólo tengan fe. ¿No lo ven Uds., amigos? ¿Pueden Uds. despertar, gente Pentecostal? ¿Por qué no se muerden su consciencia? ¿Por qué no se pellizcan su alma? Amén. Ahora, está sucediendo por dondequiera. ¡Oh!, Jehová-Jireh, el Señor es capaz de proveer para Sí mismo un sacrificio. Amén. Tengan fe. ¿Qué piensa Ud., hermano? Me imagino que Ud. quizás piensa que soy tosco. Yo no lo soy. Yo soy su hermano. Yo soy su hermano. Correcto, hermano. Yo lo amo. Yo comprendo que estoy en una–una iglesia denominacional aquí, la Asamblea de Dios, uno de mis más grandes patrocinadores, mis hermanos. Pero lo que me disgusta es verlos ponerse fríos y enfriándose. Yo no estoy en contra de esa organización. Yo no estoy en contra de los hermanos Unitarios allá, o los Metodistas, o los Bautistas; yo digo la misma cosa dondequiera. Pero lo que estoy tratando de decir, es: “Sacúdanse Uds. mismos, hermanos. Aparten sus ojos de estas cosas....”
86Miren, esperen un momento; una mujer apareció aquí delante de mí, alguien orando. Neuritis, los ojos... La mujer tiene puesto un vestido rojo. Ella está sentada allí. ¿Cree Ud. que El la sanará? [La dama dice: “Sí”–Ed.]. Srita. Curry, entonces si Ud. cree con todo su corazón, Dios la hará saludable. Si eso es correcto, levante su mano. Muy bien, ahí lo tienen.
87¡Yo los desafío a Uds. que lo crean! ¿Qué es? El mismo Señor Dios Todopoderoso que está aquí, habitando en carne humana. ¡Aleluya!, ¡aleluya! ¡Oh, qué cosa! Su Espíritu está sobre todo el edificio. ¿Dónde está esa mujer a la que le habló? ¿Dónde está ella? ¿Es... era Ud., Srita.? La mujer a la que le habló ahorita, ¿dónde está? Oh, aquí, esta Srita., sí. Muy bien. ¿Acepta Ud. su sanidad ahora? Yo no la conozco. Yo nunca la he visto en mi vida, no sé nada tocante a Ud. Pero esas cosas son la verdad, ¿no lo son? Ahí lo tienen. Muy bien. Muy bien. ¿Ven?, yo nunca la he visto a ella; aquí están mis manos levantadas delante de Dios. ¿Ven lo que El hace? ¡Oh, hermano, hermana, si Uds. tan sólo se apartaran de su concha, se salieran de ella! Sálganse, póstrense delante de Dios y digan: “Señor Dios, nada en mis manos traigo, simplemente a Tu cruz me aferro”. Correcto. Yo le alabaré, yo le alabaré, Alabaré al Cordero inmolado por los pecadores; Todo el mundo, dele gloria, Pues Su Sangre ha lavado toda mancha. Yo le alabaré, yo le alabaré, Alabaré al Cordero inmolado por los pecadores; Todo el mundo, dele gloria, Pues Su Sangre ha lavado toda mancha. Yo le amo, yo... (¡oh, hermanos, adórenle!; el mensaje severo y cortante ha terminado ahora; adorémosle a El) ... El a mí me amó (¿no lo aman a El?, ¿no es El maravilloso?) ... compró mi salvación, Allá en la cruz. Yo le alabaré (¿no se sienten todos restregados ahora?), yo le alabaré, Alabaré al Cordero inmolado por los pecadores; Todo el mundo, dele gloria, Pues Su Sangre ha lavado toda mancha.
88¡Oh!, ¿no les hace eso algo a Uds.? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. ¡Ese Espíritu cortante yendo por el edificio cortando, circuncidando! ¿Qué significa la palabra circuncidar? “Cortar la carne que sobra”. La iglesia tiene mucha carne que le sobra; la espada de Dios la corta. Entonces cuando se nos corta, nos sentimos todos circuncidados y limpios. Pablo dijo: “Cuando adoro, adoro en el Espíritu”. Yo le alabaré, yo le alabaré, Alabaré al Cordero inmolado por los pecadores; Todo el mundo, dele gloria, Pues Su Sangre ha lavado toda mancha.
89¡Oh!, ¿no es maravilloso El? ¿Hay un pecador aquí que sabe que cuando Dios hace una promesa, que Dios cumple Su promesa? Dios habla aquí, y cualquier hombre que predique la Palabra de Dios, Dios respaldará Su Palabra. Miren, Uds. no tienen que suponer al respecto; El está vivo; El está aquí ahora. ¿Lo quieren Uds. a El como su Salvador? Vengan al altar si lo quieren, mientras cantamos otra vez. “Yo le alabaré, alabaré al Cordero inmolado por los pecadores”. Muy bien. ¿Vendrán al altar? Yo le alabaré, yo le alabaré, Alabaré al Cordero inmolado por los pecadores; Todo el mundo, dele gloria, Pues Su Sangre ha lavado toda mancha.
90¡Oh, maravilloso! ¿Qué sucedería en la India si ese llamamiento al altar se hubiera hecho así? Uds. se hubieran tenido que mover hacia atrás, porque ellos los hubieran atropellado. Miles hubieran llegado al altar. Ellos lo aman a El. Cuando ellos ven a Dios, no algo muerto, no a un Dios que es un Dios histórico, sino a un Dios que es un Dios de hoy día, un Dios que de la historia El mismo se hace... Y predicaré esta semana que sigue: “El Dios de la historia levantándose en la escena”. Vean si El es un Dios histórico, o si El no es el mismo Dios hoy día. ¡Amén! Yo lo amo, ¿Uds. no? Mi fe espera en Ti, Cordero, quien por mí Fuiste a la cruz: Escucha mi oración, Dame Tu bendición, Llene mi corazón Tu Santa Luz. A ruda lid iré, Y pruebas hallaré, Mi guía sé: Líbrame de ansiedad, Guárdame en santidad, Y por la Eternidad te alabaré.
91¿No vendrá alguien más al altar mientras estos están aquí, estas almas penitentes clamando? Mi fe espera en Ti, Cordero... (venga, amigo pecador; Ud. nunca estará más cerca) Fuiste a la cruz: (¿qué del Cristiano tibio?; ¿por qué no viene y ora también?) Escucha mi oración, Dame Tu bendición, Llene mi corazón Tu Santa Luz.
92¿No vendrán Uds.? Vengan dulcemente, humildemente a la cruz. Dios bendiga a los que vienen. Levántense y vengan alrededor del altar. Tengamos un momento de oración. ¿Por qué no vienen aquellos que se sienten un poco desalentados en el espíritu? Venga, hermana querida, la veo que viene del balcón. Venga, “tal como soy, sin más decir, que a otro yo no puedo ir, y Tú me invitas a venir: ¡Bendito Cristo, heme aquí!” Eso es. Ahora la frialdad se romperá. Tal como soy, sin más decir, Que a otro yo no puedo ir, Y Tú me invitas a venir: Bendito Cristo, heme aquí. Tal como soy sin demorar, Del mal queriéndome librar, Tú sólo puedes perdonar: Bendito Cristo, heme aquí. Ahora, todos Uds. inclinen sus rostros, levanten sus manos a Dios, y empiecen a orar. Oren Uds. mismos. Arrodíllense y empiecen a orar. Eso es.