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~ EXPECTACION ~
1Muchas gracias, hermano, y estoy muy contento de estar aquí. Que el Señor los bendiga. Pueden sentarse. Ciertamente tengo un gran privilegio en esta mañana de pararme en el púlpito en Tucson, por primera vez en mi vida. Yo estaba pensando mientras venía aquí en esta mañana de cuántas ciudades por todo el mundo, que el Señor me ha dado el privilegio de visitar, y hablar con las congregaciones, y esta mañana siendo mi primera vez, aquí en América, de estar en esta hermosa ciudad.
2Desde que he estado aquí, hemos aprendido a amar a su gente, y su atmósfera, su buen clima, las hermosas montañas, los desiertos. Hay algo acerca de ella que me hace anhelar el quedarme aquí. Es tan pacífico. Estábamos en el desierto ayer, mirando alrededor y parece que cuando uno está allá, que Dios habla. No hay prisa por nada, ellos no van a ninguna parte, no se entusiasman por nada, sólo están quietos y relajados. Y parece ser que mucho de eso es como su gente que yo encuentro aquí, relajada. No hay prisa. Nosotros no estamos...sin prisa para hacer algo, y ése es un buen lugar para un ministro nervioso, para que él pueda aquietarse. No hay prisa. La vida tiene sus...Tal ajetreo, como nosotros lo llamamos “corriendo de aquí para allá”, y nosotros tenemos que terminar esto en unos cuantos minutos, y lo otro en cierto periodo de tiempo. Parece que cuando uno viene aquí: “Bueno, ¿cuál es la prisa?” Y a mí me gusta eso.
3Y ahora, uno puede aprender otra cosa en el desierto que yo pienso que nos pudiera ser algo de beneficio, en fijarnos en todas esas espinas de cactus. Cuando yo...Uds. ven esas espinas, y yo no creo que habría una máquina que pudiera afilar una así de puntiaguda. Mi hijo pudiera decir “amén” a eso, porque tuvimos que sacárselas a él todo el día de ayer. Y ahora, si ese pequeño cactus estuvieraestuviera en mi estado, se hubiera desenvuelto y sería una hoja blanda y hermosa, porque lo que es, es una hoja enrollada. Y la naturaleza la ha aguzado de esa manera. Esa es de la manera que se protege a sí mismo. Sería bueno para nosotros pensar de eso sólo por un momento.
4Ahora, ponga agua en este desierto y déjela aquí por varios años, ese cactus saldría con hojas en él, serían blandas. Y es de ésa manera que las iglesias se ponen algunas veces cuando funcionamos sin agua espiritual. Nos enrollamos muy apretados y nos picamos uno al otro. Pero ponga el agua en eso, lo ablandará, y lo hará flexible, y...Yo pienso que para eso es que nosotros tenemos iglesias, es en donde tenemos agua espiritual que nos mantiene dulces y blandos para que Dios pueda usarnos; y flexibles, no picándonos uno al otro, sino solamente recargándonos blandamente y dulcemente sobre el hombro del otro compañero, y cada uno de nosotros llevando la carga de uno y el otro, y así cumpliendo la ley de Cristo.
5Conocí a su pastorcito. Fue la primera vez en mi vida que lo he visto, y es un gran hermanito. Yo estoy agradecido de que él tiene esta iglesia maravillosa aquí y esta congregación. Y luego mi buen amigo, uno de sus miembros aquí...El Hermano Norman, la Hermana Norman, los visitaban a Uds., pero ahora ellos han tomado residencia, yo pienso, para quedarse. Yo no los culpo. Y él me dijo: “Cuando construía esta iglesia”, dijo él: “Cuando yo clavé el último escalón, el clavo allí”, dijo: “Yo dije, ‘¡Oh, Dios!, permite que mi amigo, el Hermano Branham, camine sobre este escalón algún día para hablar a la congregación”. Y él estaba parado allá atrás llorando al respecto hace unos momentos, cómo Dios había contestado su oración. Y yo estoy muy contento por el privilegio de estar aquí. Uds. son una gente...Conocí...La única cosa que sé como llamarlo, es Hermano Tony. Yo no pudiera pronunciar ese nombre Italiano. Y lo conocí, y él es un hombre fino. Y otro hombre, creo que ellos lo llaman Otto-Otto, algo como eso. Yo no soy muy bueno para pronunciar nombres. Y estábamos teniendo la conferencia internacional ayer. Estaba allí un Alemán, y un Italiano, y muchos más, y yo estaba allí como un Irlandés. Así que yo dije: “Esta es una conferencia internacional”. Muchos de los hermanos, algunos de ellos habían estado en ultramar y peleando con las naciones, y demás, con las diferentes naciones. Pero si todos Uds. pudieran sentirse como nos sentimos ayer, parados en el desierto, no habría más guerra, seríamos hermanos. Cristo es la respuesta. Mirando sobre este hermoso valle, y montañas encumbradas, rodeándole, y eso me gusta. Estaba sentado allá arriba, mirando sobre la...esta ciudad y yo pensé: “¿Cuántos buscadores de oro en los días pasados han pasado por este terreno y murieron aquí mismo en el desierto, buscando una mina de oro?” Y esos días están por terminarse, pero le damos gracias a Dios que nosotros hemos encontrado la mina de oro. Si Uds. no la escarban aquí en sus montañas; Uds. la reciben de los cielos. Y ahora, hoy, nosotros no buscamos ya más, pero nosotros “sospechamos” que Dios cumplirá toda promesa que una vez hizo, y verterá sobre nosotros Sus abundantes bendiciones.
6Y El permanece Dios, y Su corazón está tan ansioso de darnos lo que nosotros pedimos como lo estamos para pedir, y más que eso; porque “El amó tanto al mundo, que El dio a Su Hijo unigénito, para que el que en El creyera no pereciera, sino tuviera Vida Eterna”. Y si El nos amó cuando eramos pecadores, separados de la economía de Dios, cuánto mucho más El está dispuesto en esta mañana de darnos mucho más abundantemente, más allá de lo que pudiéramos hacer o pensar.
7Y hemos venido a la ciudad para visitar. Mañana saldremos para California, allá en la parte norte alta, y a diferentes partes del mundo. Pero ciertamente es un gran privilegio para mí el pararme aquí en esta mañana en esta iglesia hermosa, de las Asambleas de Dios. Ellos han sido algunos de mis grandes patrocinadores por todo el mundo. Gente fina pertenece a esta organización, ministros finos, laicos finos. Yo pienso que todo el pueblo de Dios es fino. Dondequiera que los encuentra, son gente fina.
8Y siendo un misionero y que he viajado mucho, como siete veces alrededor del mundo, he encontrado que el Espíritu Santo...Ud. va como a Tailandia, Japón, Africa del Sur, allá con los Hotentotes, y esos lugares allá, en que hombres y mujeres vienen a la iglesia sin nada de ropa puesta, porque no saben algo mejor. Decenas de millares de ellos acostados juntos. Si Ud. pudiera hablar su lenguaje, y preguntara: “¿Cuál es su mano derecha y su izquierda?” Ellos no sabrían acerca de lo que Ud. estaría hablando. Todo lo que ellos saben, es matar lo que pueden para comer, ellos no pueden...cualquier manera de conseguir algo para comer para sobrevivir, al igual que un animal lo haría.
9Pero hay una cosa que los hace como nosotros. Ud. párese en una congregación como ésa y permita que el Espíritu Santo caiga en ellos, ellos harán la misma cosa que Ud. hace cuando Ud. recibe el Espíritu Santo, actúan de la misma manera. Eso nos muestra que Dios no hace acepción de persona o de nación. Como Hechos 4 dice, que Pedro dijo que percibía que Dios no tenía acepción de ninguna nación, sino de todos los que le temen...Y así que nosotros tenemos algo en común: Ese es, Jesucristo. Llamé a mi esposa hace un rato y está cerca de cero allá; y aún las escuelas están cerradas por la nieve, encerradas a causa de la nieve y las carreteras tan resbalosas. Si alguien es del Este, Ud. debería de estar alegre que Ud. está aquí en el Oeste ahora, porque está muy frío. Así que nosotros no pudiéramos tener cosas en común con mi estado y este estado, pero nosotros sí lo tenemos con mi Dios y su Dios, porque es el mismo Dios. Yo vengo esta mañana como para introducir el ministerio que el Señor Jesús me ha permitido llevar alrededor del mundo. Y yo pensé que durante la mañana de la escuela Dominical, le daría a la gente una oportunidad para que yo pudiera explicarles a ellos (siendo que estamos aquí sólo por una noche) que...cómo...ellos pudieran recibir a Cristo para la sanidad de sus cuerpos. Y las cositas raras, estando aquí por primera vez, algo pudiera parecer un poquito extraño para Uds. “¿Por qué ellos no lo hacen de esta manera? ¿Por qué ellos no lo hacen de esta otra manera?” Yo pudiera explicar eso.
10Ahora, por lo general cuando llegamos a una ciudad cuando ellos están teniendo una reunión grande, bueno, nosotros-nosotros pedimos la cooperación y la afiliación de todas las iglesias para que se junten, para que Cristo no esté dividido entre nosotros; El es el mismo Cristo entre todos nosotros. Y tratamos de reunir todas las denominaciones, Metodistas, Bautistas, Pentecostales, Iglesias de Dios, la Santidad, y todos, juntos. Y entonces sentarnos juntos en lugares celestiales en Cristo Jesús, con expectaciones de que Dios derramará su Espíritu sobre nosotros y hacer “lo mucho más abundante”. Y ahora...Y entonces cuando nosotros...Para hacer eso...
11Yo siempre he hecho esta declaración. Todos saben que yo era un Misionero Bautista, y yo soy un Misionero Bautista que recibió el Espíritu Santo. Así que basado en eso, yo no creo que Pentecostés es una organización. Yo creo que Pentecostés es una experiencia que cualquiera que quisiera, pudiera venir y recibir. Nosotros no podemos trazar un cerco alrededor de él, porque no es, se dispersa más allá de nuestros cercos, ¿ven Uds.?
12Así que yo creo que una persona es salva, si él es un Metodista, Bautista, Católico, o lo que pudiera ser, si él está confiando solemnemente en Jesucristo por Su gracia. Pero si él es un Católico y creyendo que la iglesia lo salva, entonces él está perdido. Si él es un Pentecostal y cree que la iglesia lo salva, él está perdido. Pero no importa lo que él es, a cuál iglesia va, si él solemnemente está dependiendo en la Sangre y méritos de Jesucristo, él es salvo, a mí no me interesa en cuál iglesia él esté. Porque es por fe que somos salvos, y eso por gracia.
13Yo solía conducir ganado, llevando a donde lo juntábamos allá en Colorado. A lo largo del valle del Río Molestoso, la Asociación Hereford pastorea ese valle. (Yo me supongo que Uds. tienen las mismas leyes aquí y para obtener la marca, la tarjeta, la Cámara de Comercio y demás). Y si Ud. puede producir una tonelada de heno en su granja, bueno, entonces Ud. puede enviar su ganado allí (la granja producirá una tonelada de heno por vaca), para el derecho de pastoreo en el bosque.
14Ellos tienen una cerca larga con puertas por donde subíamos al Río Molestoso, la horquilla occidental, la horquilla oriental, del Río Molestoso. Y muchas veces me senté allí en la mañana del acorralamiento de primavera, conduciendo al ganado, ponía mi pierna a través del cuerno de la silla, y observaba al guardabosques allí parado, observando esas vacas pasar. Un día sentado allí, yo pensé: “Está es la manera que será en el Cielo cuando lleguemos al gran portón”
15Y me fijé que pasando por allí, había como quince o dieciséis marcas diferentes de ganado que pasaban por allí. Algunas de ellas es La Barra de Diamante, ésa es la del Señor Grimes allá en el rancho; El Señor Jefferies, La Pata de Pavo; y diferentes marcas. El guardabosques no estaba fijándose tanto en las marcas. El no estaba poniéndole atención a eso; sino que él estaba buscando la etiqueta de sangre en la oreja, porque Ud. no puede poner una vaca en esos pastos, a menos que sea un ganado de pura sangre. Y así es como ellos entendían lo que era uno de pura sangre, tenía que tener la prueba de sangre.
16Yo pensé: “Así será exactamente como será en el día del juicio. El no se fijará que marca yo llevo, si soy Bautista o Pentecostal o Presbiteriano, sino que El se fijará en la Sangre, la etiqueta de Sangre. ‘Cuando Yo vea la Sangre, pasaré de vosotros’”. Nosotros entramos por lo que somos; no quienes somos.
17Ahora, cuando vengamos al servicio en esta noche...¿Cómo a qué horas empieza el servicio, hermanos? A las siete cuarenta y cinco. Entonces como a las 6:30, me supongo, entre 6:00 y 6:30, enviaré a alguno de ellos que venga y reparta las tarjetas de oración a la gente, un poquito antes del servicio, para que no interfieran al principiar el servicio. Y permitan que la gente enferma venga aquí enfrente, para que yo pueda estar cerca de ellos. Y entonces habrá tarjetas de oración. El muchacho vendrá y traerá muchas tarjetas, y las mezclará todas aquí delante de Uds., y luego repartirá a cada uno una tarjeta de oración, ¿ven?, si Ud. quiere. Cada uno que quiera una tarjeta de oración la puede obtener. Por lo tanto, la razón que lo hacemos de esa manera...Solíamos enviar en una reunión tantas...Cada pastor que estaba cooperando, nosotros le enviábamos cien tarjetas para su congregación. Bueno, el primero metía a su grupo, y allí terminaba. El resto de ellos no entraban, porque tal vez estando allí sólo como por tres noches, yo no podía meter tanta gente en la línea. Entonces nos dimos cuenta que no funcionaría. Así que entonces, escogí a un ministro que fuera conmigo a repartir tarjetas de oración, y él pertenecía a una organización; y cuando él no mostraba un poquito de favor para su propia organización, bueno, entonces eso se ponía un poquito delicado. Así que entonces, generalmente yo llamaba diez o quince personas a la plataforma para empezar. Bueno, si ellos no tenían la tarjeta de oración del uno al quince, bueno, ellos nada más la tiraban en el piso. Ellos no la querían, porque no serían llamados. Así que, nos dimos cuenta que eso no funcionaría. Luego yo escogí a un niño, como uno de estos muchachitos, y le decía: “Sube aquí hijito”, (o una niñita, como la que está sentada en los muslos de la mamá). Yo le preguntaba: “¿Sabes contar?” “Sí, señor”. “Entonces empieza a contar”. Empezábamos, “tres, cuatro, cinco, seis”, hasta donde él paraba; yo empezaba desde allí. Bueno, créalo o no lo crea, todavía tenemos cuerpos humanos; la madre sabía en dónde decirle al jovencito que parara para su tarjeta. Así que nos dimos cuenta que eso no funcionaría. Así que entonces, luego agarramos a un hombre en la línea de oración, una vez, vendiendo tarjetas de oración a la gente para que fueran los primeros en la plataforma. Así que eso no funcionaría.
18Así que una noche el Señor me reveló dejar que un hombre viniera y repartiera las tarjetas de oración y se parara delante de la audiencia y las mezclara todas. Entonces éste pudiera recibir la número uno, ése otro el treinta y cinco y áquel, el sesenta y dos, y el siguiente a ese número. Todas estarían mezcladas. Y entonces eso mostraría que el hombre que estaba repartiendo las tarjetas de oración, no era el que las trajo aquí arriba, porque él no sabía. Estaban todas mezcladas. Sin embargo, entonces cuando yo llegaba a la reunión, bueno, algunas veces yo empezaba en el número uno, algunas veces en el veinticinco o en el cincuenta. Algunas veces yo tomaba los que estaban sentados en esta banca (en mi mente, mientras estaba hablando), y lo multiplicaba por los que estaban en este lado. Oh, de cualquier manera. De esa manera lo deja a la entera soberanía de la congregación. Y entre paréntesis, hay una relación como de cincuenta a uno sanado en la audiencia, que han sido sanados en la plataforma.
19El mensaje no es para tratar de sanar a alguien, porque la sanidad es algo que ya ha sido comprada. La salvación ha sido comprada. Ud. no fue salvo la semana pasada, o el año pasado, o hace cinco años. Ud. fue salvo cuando Jesús murió por Ud. en el Calvario. Allí fue su salvación. Y ahora, Ud. solamente la aceptó hace dos semanas, o hace dos años, o lo que fuera. Y así es como fue con la sanidad. “El fue herido por nuestras transgresiones, por Sus llagas fuimos (tiempo pasado), sanados. Así que es solamente para hacer a la gente que vea, que se dé cuenta, que la Presencia de Cristo está cerca. Eso es lo que trae los resultados de miles de personas que han sido sanadas. Ahora, antes que nos acerquemos a la Palabra, acerquémonos primero al Autor, en una pequeña oración mientras inclinamos nuestros rostros. Nuestro bondadoso Padre Celestial, estamos acercándonos a Tu santidad en esta mañana en el todo suficiente Nombre de Jesucristo, Tu Hijo, porque hemos sido enseñados por El en la Palabra, que si nosotros pedimos al Padre algo en Su Nombre, será concedido. No tenemos otro nombre en el que podamos descansar seguros de que El nos oirá, únicamente por ese todo suficiente Nombre del Señor Jesús. Nosotros te damos gracias, primero, Padre, por lo que Tú ya has hecho por nosotros, las muchas bendiciones, la gracia multiforme que Tú nos has otorgado. También te damos gracias por la gracia que tenemos en esta mañana de pararnos en esta iglesia nueva, que es un memorial edificado aquí en la ciudad, levantada aquí para la gloria de Dios, para que pecadores desobedientes pudieran entrar y ser salvos; para que los enfermos que están más allá del alcance del doctor de la tierra, más allá del alcance del entendimiento de ellos, que todavía puedan venir a los poderes altos, el Todopoderoso, y ser sanados. ¡Oh, cuánto te amamos, Padre! ¡Cuánto te damos gracias por esto!
20Y somos gente privilegiada...pensando de los Rusos en esta mañana con el gran Sputnik allá en los cielos, con un hombre sentado dentro de él, y escuchar su corazón latir desde allá, hasta la tierra. ¡Cuán cerca, el tiempo del fin está aquí!...venir sobre la nación y es: “¡Rendirse o mueren!” ¡Oh, Dios! Pensar lo que sería si ellos llegaran a tirar esos proyectiles atómicos. La tierra se sacudiría fuera de su órbita, y el tiempo no sería más.
21Pero hemos sido enseñados en la bendita Palabra, que antes que esto suceda, la Iglesia se va al Hogar para estar con su Señor. ¡Oh, así como Noé entró en el arca antes que la lluvia cayera, como Lot fue sacado de Sodoma antes que el fuego cayera! Señor, nosotros creemos que la Iglesia será sacada de la tierra antes de que la gran destrucción venga. Estamos tan contentos de saber, que estamos aproximándonos a ese tiempo.
22Y Padre, mientras miramos en esta mañana y sabemos que pudiera suceder antes de la noche, esta nación, o el mundo, pudiera ser explotado en pedazos. Alguna nación pequeña, o algún fanático suelta uno de esos proyectiles y todos están apuntados uno al otro, y allí iría. Pero antes que eso suceda, Dios, el rapto, la trompeta sonará y seremos arrebatados en el aire para encontrar a nuestro Señor. ¿Qué tipo de gente deberíamos de ser en esta mañana? Feliz, levantando nuestros rostros mientras vemos a la higuera brotar, y las grandes señales y la ciencia diciendo que son tres minutos para la media noche. A cualquier hora pudiera suceder. ¡Oh Dios, toca a la Iglesia en esta mañana, Señor, con Tu poder y con Tu sabiduría multiforme! ¡Tócala hoy!, y permite que Tus grandes alas se abran sobre este edificio pequeño hoy; y mete a los hijos allí, como la gallina hace con sus polluelos, y nutre a los enfermos de regreso a la sanidad, físicamente y espiritualmente. Concédelo, Señor. Bendice a esta iglesia. Bendice el propósito por el cual está parada aquí, la causa que ella representa; al pastor, los ancianos, los diáconos, los síndicos y al laico, y todos los forasteros dentro del edificio. No únicamente a esta iglesia, sino oramos que Tú bendigas a cada iglesia en todo el mundo. Y debido a esta pequeña reunión hoy, permite que empiece un avivamiento a la antigua, que abarque a Arizona de lado a lado. Concédelo, Señor. Humildemente inclinamos nuestros rostros en Tu Presencia para dar gracias, porque lo pedimos en el Nombre de Jesús, Tu amado Hijo, nuestro Salvador. Amén. Ahora, no para predicar, sino sólo para establecer un poquito de orden, preparando corazones para el evento de esta noche, para que creamos que nuestro Padre Celestial nos encontrará. Y después tal vez, en alguna fecha conveniente, Dios mediante, nos gustaría regresar, tal vez con más tiempo para que pudiéramos juntarnos y reunir a los hermanos. Nosotros estamos solamente visitando.
23Pero me gustaría leer en San Lucas, el segundo capítulo y el versículo veinticinco, versículo veintiséis: Y le había sido revelado por el Espíritu Santo, que no vería la muerte, antes que viese al ungido del Señor.
24Yo voy a usar el tema de “Expectación”. Las expectaciones, generalmente están basadas en una fe. Ud. tiene que tener fe antes que Ud. pueda esperar algo. Y ahora, como muchos de los siervos de Dios en el Antiguo Testamento...Fe viene por el oír, el oír de la Palabra. Y yo con frecuencia he citado esto, de que Dios está obligado a Su Palabra. Me gustaría leer sólo una o dos palabras de Ella, porque lo que yo diga fallará, porque yo soy un hombre, pero Su Palabra no puede fallar porque es Dios. Que...Dios cuando ha sido llamado a la escena en cualquier ocasión para hacer una decisión...Y la primera decisión que Dios hace, tiene que ser la misma decisión cada vez.
25Ahora, allí es en donde Ud. debe solemnemente basar su fe, en: “ASI DICE EL SEÑOR”. Ud. debe de creerlo, que es la Palabra de Dios. Y ésa es la única esperanza que tenemos, la única esperanza substancial que tenemos, es en la Palabra de Dios. Y ahora, Dios siendo infinito, y no puede hacer un error, y El es perfecto, por lo tanto, todas Sus-todas Sus promesas deben de ser perfectas como El es perfecto. “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios...Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros”. La Palabra misma. Por lo tanto, la Biblia es la Palabra de Dios. Ella es Dios Mismo puesto en papel.
26Porque ningún hombre es mejor que su palabra. Si yo no puedo tomar la palabra de un hombre, yo no puedo tener ningunos tratos con él. El debe de ser honesto, él debe de ser verdadero, y especialmente si él profesa ser un Cristiano
27Ahora, eso es tan sólo un texto cortito, pero no es cuán largo es. No es la calidad...o la cantidad; es la calidad de la Palabra. Eso es lo que es: Es la Palabra de Dios. Simeón aquí, de la antigüedad, dijo que se le había prometido por el Espíritu Santo que no vería muerte antes que viera al Ungido del Señor. El tenía el derecho de esperarlo, porque Dios se lo había revelado a él por el Espíritu Santo. El tenía una razón de reverlarlo.
28Ahora, nos dimos cuenta que Abraham, de la antigüedad, cuando él era de setenta y cinco años de edad y su esposa de sesenta y cinco (Sara), cómo Dios habló con él y le reveló que él iba a tener un bebé por Sara, su esposa. El era estéril y ella era infértil. Y ellos habían estado de esta manera toda su vida, pero aún así Dios le dijo que él iba a tener un hijo por Sara.
29Y El le pidió que él se separara debido a esta promesa. Y así es de la manera que lo tenemos que hacer. Cuando tomamos a Dios en Su Palabra, tenemos nosotros mismos que separarnos de todas las cosas alrededor, que son contrarias a esa Palabra. Ud. no puede ir a la gente y decir: “¿Piensa Ud. que yo recibí mi sanidad? ¿Piensa Ud....?” No es lo que ellos piensan, eso no tiene nada que ver en esto. Es lo que Ud. piensa. Depende de Ud. Así que se le pidió que se separara, y él lo hizo así con grandes expectaciones de recibir al hijo.
30Ahora, nos damos cuenta que ese hijo nunca llegó hasta después de veinticinco años. Pero en lugar de debilitarse porque nunca ocurrió en el primer mes, él se fortaleció todo el tiempo, porque sus expectaciones eran más grandes. Si Sara era un mes más anciana, eso sería un mes más grande en las expectaciones, porque Dios cumple Su Palabra. Sería más mejor para ella el tener el hijo a la edad de cien años, que sería a la edad de los sesenta años de edad. ¿Ven lo que quiero decir? Era un milagro más grande cada vez. Y él nunca se debilitó, sino que se fortaleció todo el tiempo.
31Ahora, nosotros somos los hijos de Abraham. La Biblia lo dijo. Nosotros, estando muertos en Cristo, participamos de la simiente de Abraham, y somos herederos de acuerdo a la promesa. Somos herederos de la promesa con Abraham, porque a Abraham se le fue dada la promesa. Y ahora, si somos Sus herederos con Abraham, entonces somos los hijos de Abraham. Y la misma fe que Abraham tuvo, nosotros la tenemos, que cuando Dios hace una promesa, sabemos que va a suceder. No puede hacer algo más. ¿Pudieran Uds. imaginarse a Abraham saliendo...? Digamos que lo hizo, él y Sara. El era de setenta y cinco y ella de sesenta y cinco. Eso es como quince, veinte años pasada la menopausia. Y ella era su media hermana. El estaba viviendo con ella desde que ella se había casado con él, probablemente dieciséis o diecisiete años de edad, y sin hijos. Y Dios le apareció a él y le dijo que ella iba a tener un bebé. Ahora, Abraham esperó que eso sucediera, porque Dios así lo dijo.
32Yo puedo imaginarme...¿Pudieran Uds. imaginarse a un anciano de setenta años de edad y a una mujer de sesenta y cinco, ir a ver al doctor para hacer arreglos con el hospital para tener el bebé? ¿Qué le diría la gente a ellos? ¿Qué diría el doctor? “El anciano está...algo está mal mentalmente. Hay algo mal en ese anciano”. Bueno, cada hombre o mujer que toma a Dios por fe, y acepta Sus promesas, es considerado por este mundo como una clase de loco o fanático, porque las cosas de este mundo son tan necias para Dios. Lo que el hombre llama grande, Dios lo llama necedad. Ahora, pero Abraham lo creyó. Ahora, los primeros veintiocho días después...(ella estando como quince, veinte años pasada la menopausia), “¿cómo te sientes, cariño?” “No hay ninguna diferencia”. “Bueno, alabado sea Dios, vamos a tener al bebé de todas maneras”. Había tanta expectación, tal vez Sara había tejido unas botitas, y una cobijita, y...¿Por qué? Ella estaba en expectación que algo sucediera. Esa es la razón por la cual sucedió. Pasó años tras año, y Abraham se fortaleció más y más, dando gloria a Dios. Y finalmente, sucedió, porque él esperaba que sucediera. Después de que ella tenía noventa años de edad, mejor dicho, que él tenía noventa. “¿Qué piensas al respecto ahora, Abraham? ¿Estás para desistir?” “No, señor, vamos a tener el bebé de todas maneras. Tenemos la ropa guardada, y tenemos todo listo”. “¿Por cuánto tiempo la has tenido?” “Por veinticinco años, pero Dios enviará el bebé de todas maneras”.
33Me gusta eso. ¿Ven?, es positivo. Dios lo dijo así, y eso lo da por terminado. Cuando Dios hace una decisión, El tiene que hacerla Eterna. Ahora, yo puedo hacer una decisión, y cinco minutos después, tengo que regresar y hacer otra, porque yo estaba equivocado en áquella. Uds. pueden también, porque somos finitos. Pero Dios, siendo infinito, no puede hacer un error. El es el Dios infalible, omnipotente, omnipresente, e infinito. Amén. Cuando El hace Su decisión, queda establecida para siempre. El no puede retroceder y decir: “Yo estaba errado”. El no puede hacerlo
34Y si Dios hizo una decisión en el principio que en fe, si nosotros creemos Su Palabra, El hará que cada promesa venga a suceder, entonces Dios todavía es el Dios infinito para Sus promesas. No puede fallar. Tiene que ser de esa manera. Es positivo. Ud. tiene que llegar a esa posición, si Ud. toma Su Palabra, creerla.
35Ahora, si El hubiera dicho...Bueno, como las iglesias dicen que, no...algunos ministros dicen que los días de los milagros han pasado, Dios no sana a los enfermos ya más. Si Dios fue llamado a la escena para un hombre enfermo y lo sanó en base a su fe, si otro hombre enfermo viene a El, El tiene que hacer la misma cosa, o El actuó mal cuando El sanó al primer hombre.
36Si El da a uno el Espíritu Santo que le obedeció, en la Biblia, exactamente como El prometió allí en Hechos...El dijo: “La promesa es para vosotros y para vuestros hijos, para aquellos que están lejos, y para cuantos el Señor nuestro Dios llamaré”. Si un hombre llena esos requerimientos, Dios está obligado por Su Palabra a llenarlo con el Espíritu Santo. Porque si El no lo hizo, entonces El cometió un error. Y si Dios cometió un error, El es un hombre y no un, y no Dios, entonces El es finito, así como nosotros somos. Así que ¿ven Uds.?, como hijos de Abraham tomamos la promesa de Dios y nos agarramos de ella. No importa lo que suceda, nos agarramos de allí, sin titubear, porque Dios lo dijo así y eso lo da por terminado.
37Ahora, Ud. no puede fanfarronearlo; Ud. tiene que tenerlo. Ud. no puede nada más fanfarronearlo. Eso no fanfarroneará. Satanás no es un...El sabe si Ud. está fanfarroneando o no. Pero cuando Ud. no está fanfarroneando, él también lo sabe. Cuando algo se ancla en lo profundo de su corazón que Ud. sabe que es así, entonces algo va a suceder. Abraham creyó eso. El creyó a Dios. El tomó a Dios en Su Palabra. Y bajo expectaciones, él esperó veinticinco años con esa expectación haciéndose más grande y más grande. Y finalmente el bebé nació, porque él estaba esperándolo.
38El mismo se separó. Y si Uds. se fijan por lo que él esperó...Dios le dijo que se separara de toda su parentela, y Dios nunca más lo bendijo, hasta que él le obedeció completamente. Mientras que su padre estaba con él, bueno, el anciano causaba problemas. Y luego él se metió con Lot, y entonces Lot causó problemas. Y todo...hasta que él mismo se separó y se apartó de toda incredulidad, se la sacudió. Entonces Dios descendió y habló con él, y algo sucedió. Y cuando nosotros nos deshagamos de todos los espíritus de incredulidad y solamente tomemos a Dios en Su Palabra...“A mí no me interesa lo que Fulano y Zutano o Fulano y Mengano dijo, Dios ha hecho la promesa. Yo me paro allí mismo”. Entonces Dios responderá.
39Pero recuerde, El lo bendijo y El lo guardó, y demás, o lo sustentó, y lo guió de lugar a lugar; pero El nunca lo bendijo completamente y le dio la promesa, hasta que él mismo se separó completamente de toda cosita del mundo. Permitió a su sobrino ir a Sodoma si él quería, y el resto de ellos, Fulano y Zutano. Su padre murió. Y entonces Dios le dijo: “Levántate y mira a la tierra. Yo te la doy toda a ti. Mira al este, al norte, al oeste y al sur”. Yo pienso que esta es la manera, si una iglesia, un pueblo, alguna vez llega a un lugar en donde ellos mismos completamente se separan de las cosas del mundo, entonces Uds. pueden mirar cada promesa en la Biblia. Todas son de Uds.
40Es como una gran galería. Por un Espíritu somos bautizados en una galería. Alguna gente sólo entra en la galería por el Espíritu Santo para decir: “Bueno, gracias al Señor, yo entré. Gracias al Señor, estoy aquí”.
41Eso no es. Para mí...¿Qué le dijo Dios a Abraham? “Levántate y mira a lo largo de la tierra. Toda te pertenece a ti”. Esa es la manera, cuando yo vine a Cristo, yo quise mirar alrededor. No solamente saber que El me salvó, sino ¿qué más tengo yo allí adentro? Si alguien me da una galería grande y yo entro en ella, me gustaría examinar la cosa, ver lo que yo tengo. Eso es el problema con los Cristianos hoy. Ellos fallan en examinar las promesas de Dios y ver que ellas son, “para el que quiera, que venga”. Si está un poquito alto, yo consigo una escalera y me subo en ella, miro en los estantes y veo lo que a mí me pertenece.
42Uds. Cristianos algunas veces no examinan y se dan cuenta qué les pertenece a Uds. La sanidad es de Uds., la salvación es de Uds., el gozo es de Uds., la paz...cada promesa en la Biblia es de Uds. Cuando un hombre es lleno con el Espíritu Santo, Dios le da a él una chequera con el Nombre de Jesús escrito en la parte de abajo de ella. ¡Envíelo! No tenga temor de escribirlo. ¡Envíelo!, y El enviará Sus bendiciones abundantes sobre Ud. de lo que El prometió.
43Moisés había perdido las esperanzas. El estaba allá en la parte de atrás del desierto pastoreando las ovejas de su suegro, Jetro, cuando una mañana en la parte de atrás del desierto, él vio una zarza ardiendo. El entró en la presencia de esta zarza. Aunque Moisés era un teólogo, porque él estaba entrenado en la sabiduría y todas las enseñanzas de los Egipcios (habiéndosele dicho por su madre que él fue llamado por un propósito), y toda su experiencia teológica llegó a ser nada para él. Yo no estoy menospreciando las experiencias teológicas. Pero yo estoy diciendo que nunca tomarán el lugar de esa experiencia que Ud. tiene cuando Ud. encuentra a Dios. Algo sucede. El llega a ser una nueva criatura. Algunas veces lo hace a Ud. hacer cosas raras para el mundo. Yo pudiera imaginarme a Moisés a la mañana siguiente (con Séfora sentada en la mula con el pequeño Gersom sobre su cadera), yendo para conquistar a Egipto, y una vara en su mano como bastón para caminar, las barbas volándole a uno y al otro lado...Y, “¿a dónde vas, Moisés?” “Voy a Egipto a conquistarlo”. La invasión de un solo hombre. Es como un hombre yendo a Rusia a conquistarla. Un hombre anciano de cien años de edad, su esposa sentada en la mula con el bebé, yendo allá a conquistar. Pero lo cierto es que lo hizo, porque Dios hizo la promesa, y Moisés estaba esperando que Dios cumpliera Su promesa.
44El-él-él mató a los Egipcios. El salió allá una vez y mató a uno fuera de la voluntad de Dios, y eso fue una mancha en sus manos; regresó la siguiente vez y mató a toda la nación, eso fue una gloria en sus manos. Porque una vez Moisés lo hizo, y la siguiente vez Dios lo hizo. Eso hace la diferencia. El estaba esperando que Dios lo liberara, porque: “Yo he oído su clamor; Yo he visto sus aflicciones y Yo (pronombre personal), he descendido para liberarlos, y Yo te estoy enviando a ti, Moisés, en Mi lugar”. Eso lo hizo. El ha visto su sufrimiento. El ha visto al doctor decir: “Yo no puedo hacer nada más al respecto”. El ha descendido en la forma del Espíritu Santo para tomar control, si Ud. solamente le permite hacerlo. Esté esperando que El lo haga, sabiendo que El lo prometió, agárrese de Su Palabra. El dijo que El lo haría, por lo tanto esté esperándolo.
45Simeón, un hombre de gran reputación, Simeón era un anciano sabio, y él era un...tenía una gran reputación entre la gente (si Uds. alguna vez han leído su historia); y él era un hombre honorable. Y pudieran Uds. imaginarse a un anciano allí, como casi de ochenta y algo de años de edad, diciendo por dondequiera: “Bueno, Uds. saben, yo no voy a morir hasta que yo vea al Ungido del Señor”. Me puedo imaginar a algunos de los rabinos diciendo: “Saben qué, el pobre anciano, es de dar lástima. El anciano está un poquito fuera de sí. Nosotros hemos estado esperando al Mesías por cuatrocientos años. Desde el Edén nuestro pueblo esperó al Mesías; y aquí estamos en la cautividad Romana. Todo se ha cerrado...toda la evidencia de que estas cosas van a suceder lo excluye de nosotros, nosotros estamos en esclavitud. Nosotros ni siquiera somos una nación ya más, estamos desunidos de la manera que estamos bajo el gobierno Romano. Y aquí este anciano con un pie en la tumba y con el otro casi en ella, y todavía él dice que él va a ver al Ungido del Señor”. Oh...Ellos pudieran decir: “¡Qué cosa, eso nunca sucederá!” Pero Simeón sabía que iba a suceder. Me puedo imaginar algunos de los rabinos jóvenes diciendo: “Bueno, dejen en paz al anciano. El no hace daño; él no lastimará a nadie. Pero él anda aquí alrededor testificando a todos que él va a hacer esto, y va a hacer eso, y que él va a vivir para ver la venida del Mesías, y así de esa manera”. “Bueno, Simeón, ¿cuál es tu razón? ¿Porqué dices tal cosa como ésa? ¿Qué te hace decir...? Cuando David lo esperaba, cuando Elías lo esperaba y los profetas de antaño, y nosotros lo hemos estado esperando en cada edad...Y ahora los días de los milagros han pasado y todo está oscuro. Hace cuatrocientos años que tuvimos un profeta, Malaquías; y tú estás aquí, tú estás diciendo que tú no vas a morir hasta que veas al Mesías. ¿Cómo sabes tú que va a ser verdad?” “Porque me fue revelado por el Espíritu Santo”.
46Allí está el fundamento de él. Eso debe de ser su fundamento. Eso debe de ser mi fundamento. Cuando el Espíritu Santo lo revela a nosotros y es de acuerdo a la Palabra, no hay nada que lo va a detener, cuando es revelado a Uds. por el Espíritu Santo, y Uds. miran aquí y es una promesa en la Palabra.
47Ahora, sanidad Divina es una promesa en la Palabra. Ahora, si el Espíritu Santo se lo revela a Uds., que El ha muerto para sanarlos de la misma manera que los salvó, entonces vengan con expectaciones de recibirla, y Dios seguramente verá que Uds. la reciban. Ahora, Uds. pudieran...El doctor pudiera decir: “Ahora bien, déjenlos en paz. No los dañará, creo yo. Van a morir de todas maneras”.
48Pero sólo recuerden Uds., si Dios hizo la promesa, Uds. quédense con ella no importa cuáles sean las circunstancias. Si Uds. dicen: “Bueno yo tengo cáncer”. “Yo tengo tuberculosis”, eso no tiene nada que ver con eso. Si Dios se lo ha revelado, Dios cumple Su promesa, eso es todo.
49Con frecuencia pienso de Jonás. Pensando de síntomas, la gente mira a sus síntomas. Jonás tenía un caso verdadero de síntomas. El estaba en el vientre de la ballena con sus manos y pies atados, y estaba en el fondo del vientre de la ballena con todo el vómito, y en el fondo del mar, en un mar tempestuoso. Ahora, él tenía algunos síntomas. Si él miraba para este lado, era vientre de ballena; para ese lado era vientre de ballena; a dondequiera que él miraba, era vientre de ballena. Ahora, no hay nadie aquí en esa condición tan mala, estoy seguro.
50¿Pero saben Uds. qué dijo él? El dijo: “Son vanidades ilusorias. Yo no las creeré”. ¿Qué dijo él? “Una vez más miraré hacía Tu santo templo”.
51Porque él sabía que cuando ese templo fue dedicado, el día que Salomón dedicó el templo, él oró y dijo: “Señor, si Tu pueblo está en dificultades en cualquier parte y mirare hacia este templo santo, escucha entonces desde el Cielo”. Y él sabía que Dios escuchó la oración de ese hombre. ¿Y saben Uds. lo que hizo Dios? Lo mantuvo vivo allí por tres días y noches, lo llevó a Nínive. Probablemente le tomó tanto así al pez para nadar por el agua para llevarlo allá. Pero él estuvo en el vientre de la ballena, tres días y tres noches. El estaba esperando que Dios hiciera algo, porque él había llenado los requisitos. Dios había hecho la promesa y él la creyó.
52Y si Jonás, bajo esas circunstancias podía hacer obrar un milagro como ése de parte de Dios, porque era de acuerdo a la Palabra, era de acuerdo a su fe...Y si él podía hacer eso bajo esas circunstancias, cuánto mucho más podemos ser sanados en esta mañana, cuando no miramos a un templo hecho de manos. Salomón finalmente apostató. Sus esposas lo apartaron de Dios. Pero nosotros miramos hacia la diestra de Dios en donde se sienta Jesús con Su propia Sangre, para siempre vivo para hacer interseciones sobre nuestra confesión. ¡Cuánto mucho más podemos llamar a cualquier clase de enfermedad, “una vanidad ilusoria”! Yo no la creo. ‘El fue herido por nuestras transgresiones, El fue molido por nuestros pecados, el castigo de nuestra paz fue sobre El y por Sus llagas fuimos nosotros sanados’. “Entonces, Satanás, sigue tu camino, sal de aquí”. ¿Ven? Yo creo a Dios. Yo estoy esperando que suceda”. Allí lo tienen. “Si no sucede en estos momentos, sucederá después de un rato. Si no sucede hoy, sucederá mañana. Si no sucede mañana, será la siguiente semana. Lo que sea, va a suceder de todas maneras. Dios así lo dijo”. Allí lo tienen Uds. Ahora, Uds. están llegando a un nivel en donde tienen fe. Estén esperándolo. Lo que Dios dijo que El haría, Dios lo hará. El no puede mentir.
53Así que Simeón...de una gran reputación...No hay ninguna diferencia respecto a reputación. Eso es lo que...mucho está entrando a nuestras iglesias. Aun a las iglesias Pentecostales. Muchas modas, mucho rep-...cosa, como nosotros tenemos grandes reputaciones, Uds. saben, en la sociedad, y cosas. Lo que necesitamos es una religión chapeada a la antigua, profundamente sincera, clara como el cielo, una religión que mate al pecado. Lo que necesitamos es una escopeta de doble cañón, algo que predique el Evangelio sin compromiso, y dejar a las astillas que caigan en donde ellas quieran caer, y seguir cortándolas. Nosotros necesitamos hombres de Dios que se paren con poder, que pongan a la iglesia otra vez en el lugar en donde debería de estar.
54Algo está mal. Nos damos cuenta de eso. Todos lo sabemos. Estamos conscientes de eso. Nuestras iglesias están cayéndose, haciéndose débiles. Lo que necesitamos no es una nueva organización para que se levante, lo que necesitamos no es otra lluvia tardía; lo que necesitamos es regresar a la fe en la Palabra de Dios y la Biblia de Dios. Regresar a la iglesia a una experiencia sacudidora del alma, eso es lo que necesitamos. Una limpieza, una enderezada, en todas nuestras iglesias y nuestras organizaciones.
55Dejen de trazar esas líneas divisorias, sólo esto y eso. Una cierta organización el otro día, porque yo dejé a otro ministro sentarse en la plataforma que no pertenecía a la organización de ellos, él dijo: “Nosotros hemos trazado una línea. Te hemos dejado afuera de ella, Hermano Branham, afuera, afuera de nuestro círculo”. Yo dije: “Yo estoy trazando otra tan grande...para meterlos otra vez”. Yo dije: “Así que Uds. no pueden empujarme para afuera”. Correcto. “Yo trazaré una línea por encima de la de Uds. y los meteré de regreso otra vez”. ¿Ven?
56Eso es para...Nosotros somos hermanos. “No estamos divididos; todos somos un cuerpo”. Correcto. Nosotros somos Cristianos, nacidos de Su Espíritu, lavados en Su sangre. Somos Cristianos. Deberíamos actuar como Cristianos; deberíamos comportarnos como Cristianos, hombres y mujeres. Permítanme decirles que eso es una cosa que la iglesia está careciendo hoy día, es comportarse ella como Cristianos. Vamos y actuamos como moscas muertas. Es terrible. Sin fe, no lo suficiente, como si fuera tinta para poner un punto en una “i”. Definitivamente hemos perdido algo. Lo que deberíamos de hacer es tener nuestros hombros erguidos.
57Años atrás solían vender esclavos en los mercados de esclavos aquí en el sur, especialmente allá en Georgia, y demás, cuando...Y ellos iban a ultramar, a Africa, y los Bóers, traían los esclavos. Los llevaban allá a Jamaica, y los transportaban a Florida, y los vendían, vidas humanas. Eso estaba mal. Dios hizo al hombre, y el hombre hizo esclavos. Ninguna persona es para ser un esclavo. Nosotros somos libres en Cristo. Nosotros no somos esclavos de ninguna nación, no somos esclavos de ninguna organización. Nosotros somos hombres y mujeres de Dios. Extendamos nuestros brazos a todo hermano caído, no importa en dónde él esté. Hay cabida para todos nosotros. Así que cuando lleguemos a un punto...
58Iban de un lado a otro, a comprar a estos esclavos en las diferentes plantaciones. Les ponían etiquetas de venta, al igual que un automóvil usado o un automóvil en algún lote. Así que salían de un lado a otro y compraban estos esclavos. Tomaban un...Yo leí de Abraham Lincoln, un gran sureño. El se bajó de un barco allí en Nueva Orleans, y los vio en un hoyo para esclavos allí, subastando a un hombre de gran tamaño, un negro fuerte, de gran tamaño. Y su pobrecita esposa parada allí con dos bebés, llorando, porque ellos lo iban a vender a él para cruzarlo con mujeres más grandes y saludables, para hacer esclavos más grandes. Abraham Lincoln alzó su puño de esta manera y dijo: “Eso está mal. Algún día la golpearé duro, aunque me cueste mi vida”. Y la perdió, pero la golpeó. También él la rompió.
59Permítame decirle hermano, la incredulidad es del diablo. Permíteme golpearla, Señor. A mí no me interesa si me cuesta mi vida. Permíteme romper esa cosa que está por toda la iglesia, esas fronteras, y demás, para que veamos que por un Espíritu todos somos bautizados en un cuerpo y somos Cristianos. Nosotros somos hermanos. No importa si un hombre pertenece a la Iglesia de Dios y yo pertenezco a las Asambleas, y éste es un Bautista, o Presbiteriano; nosotros somos hermanos, lo que somos, somos hermanos en Cristo. Rompámosla. Derrumbemos estas fronteras. Nosotros podemos extender nuestros brazos a todo hermano. Aquí hace algún tiempo, ellos decían: “Hermano Branham, si Ud. tan sólo se uniera a nuestra organización...” Yo dije: “No, yo estoy con su organización, pero les voy a decir lo que voy a hacer, yo voy a extender mis brazos a ambos lados para todos”. Eso es...Todos nosotros somos uno en Cristo. Un día este comprador de esclavos llegó a una plantación. El dijo: “¿Cuántos esclavos tienes? El dijo: “Más de cien”. Dijo: “Me gustaría mirarlos”. “Muy bien”. Todos ellos estaban trabajando, y estaban...ellos estaban entristecidos. Habían llegado a un punto en donde ellos sabían que nunca regresarían a su tierra natal otra vez, y nunca verían a papá y a mamá, y nunca verían a los hijos ya más, y demás, y ellos-ellos estaban muy melancólicos. Y recibían azotes y azotes para hacerlos trabajar; para hacerlos moverse y trabajar, para lo que ellos tenían que hacer. Un día cuando ese comprador de esclavos vino, él se fijó cómo él estaba azotando a esos esclavos, haciéndolos trabajar a todos excepto a un joven. Ellos no tenían que azotarlo. Con los hombros erguidos, el rostro levantado; siempre estaba listo, en cualquier momento. Y el comprador de esclavos dijo: “Me gustaría comprar a ese muchacho”. “Oh”, dijo el propietario: “El no está de venta. No puedo venderlo”. “Bueno”, dijo él: “He notado que tú no tienes que corregirlo”. Dijo: “No”. Dijo: “¿Por qué es eso?” Dijo: “Es él el jefe sobre todos ellos?” Dijo: “No, él es un esclavo”. Dijo: “Tal vez lo alimentas diferente que los otros esclavos”. Dijo: “No, todos ellos comen juntos en la galera, es sólo un esclavo”. “Bueno”, dijo: “¿Qué lo hace a él tan diferente del resto de ellos?”
60El dijo: “Yo me preguntaba también, hasta que me di cuenta un día que allá en su tierra natal, de donde él viene, Africa, su padre es el rey de la tribu. Y aunque él es un extranjero, él sabe sin embargo que él es un hijo de un rey, y él mismo se comporta como tal”.
61¡Oh, Dios! Nosotros somos los hijos y las hijas de Dios, el hijo del Rey del cielo. ¿Cómo deberíamos entonces de comportarnos? ¿Debiluchos...cobardes? No, señor. “Mi Padre es rico con mansiones y tierras, El tiene la riqueza del mundo en Sus manos. De rubíes y diamantes y plata y oro, Sus cofres están llenos, El tiene riquezas incalculables”. Porque somos hijos del Rey, comportémonos...
62Mujeres, no sean como el mundo. No se vistan como el mundo. No sean estas cosas modernas, y toda esta cosa que ellos están haciendo. Apártense de eso. Ud. es una hija del Rey. Caballeros, Uds. hermanos, Uds. no tienen que ser pisoteados y arrinconados. Uds. son hijos del Rey. Sí, párese saque su pecho, hágale frente. Seguramente es...
63Estamos esperando que Dios haga algo por nosotros. El no puede hacer algo por nosotros cuando estamos todos desanimados como algo medio muerto. El quiere una iglesia viva. El quiere que los miembros allí adentro sean piedras vivas edificados en una casa de fe. Créalo, acéptelo, tomando Su Palabra. Ahora, Ud. dice: “Bueno, yo tengo una gran reputación, Hermano Branham. Yo soy un hombre de negocios. Yo juego baraja en mi sociedad”. A mí no me interesa lo que Ud. tenga hermano, no hay una sociedad más grande en el mundo que la sociedad de Jesucristo.
64Y Ud. nunca se unirá a ella. Ud. dice: “Bueno, yo soy un miembro de una iglesia”. Solamente hay una Iglesia, solamente hay un Camino, una Puerta, y ésa es Jesucristo. El que entra de alguna otra manera es como un ladrón y un robador. Y por un Espíritu todos somos bautizados en ese cuerpo. Correcto, y somos hermanos. Sí, señor. Y nosotros somos hijos e hijas del Rey. Nosotros nos deberíamos de comportar bien. Nuestras reputaciones son nada en la tierra, pero es en el Cielo en donde queremos que nuestra-nuestra posición esté, delante de Dios. Ahora, nos damos cuenta...llevemos a Simeón más adelante...(Veo que tengo como cinco minutos más). Llevémoslo un poquito más adelante. Nos damos cuenta que Simeón tenía una razón buena por lo que estaba haciendo, porque el Espíritu Santo se lo había revelado a él que no iba a ver la muerte. No importa qué, cuán anciano él estaba, o algo al respecto, cuántos otros habían fallado tratando de verlo a El, pero él mismo como un individuo iba a ver al Ungido del Señor. Oh, hermano, hermana, si Ud. pudiera recibir el Espíritu Santo para que se lo revelara a Ud. en estos momentos: “Yo soy el que va a ser sanado. Sí, señor. Yo no sé lo que el resto de ellos van a hacer, pero va a ser mi momento. Esta es la hora de mi sanidad”. “Este es el momento en que voy a recibir el Espíritu Santo. Dios me lo ha revelado a mí. Yo lo voy a recibir”. Diferente, algo sucederá.
65“Como un abismo llamando a otro abismo. A la voz de Tus canales”, dijo David. En otras palabras, si hay un abismo aquí adentro llamando, tiene que haber un abismo allá afuera para responder a ese llamado. En otras palabras...¿Cuántos creen que les gustaría tener una caminata más cerca con Dios? Levanten sus manos. Muy bien. ¿Cuántos creen que Dios es un Sanador? Levanten sus manos. Seguro. Bueno, ahora, si Uds. tienen algo adentro diciéndoles a Uds. eso, tiene que haber algo allá afuera para responder a ese anhelo.
66Por ejemplo, como esto: Antes que hubiera una aleta en la espalda de un pez, tenía que haber primero agua para que él nadara, o él no hubiera tenido una aleta. Antes que hubiera un árbol para crecer en la tierra, tenía que haber primero una tierra, o no hubiera habido un-un árbol para crecer en ella.
67Aquí, hace un tiempo...Estaba pensando (yo cité esto recientemente), que un niño en nuestra ciudad, él estaba...se comía todos lo borradores de sus lápices en la escuela. Y el maestro le escribió a su madre. Y su madre, un día, lo encontró afuera en el porche de atrás, comiéndose el pedal de una bicicleta. Así que, era hule. Y así es que ellos lo llevaron al laboratorio a examinar al pequeñito para saber qué estaba mal. Y el doctor encontró que su cuerpecito necesitaba azufre. Ahora, Ud. encuentra azufre en el hule. Ahora fíjense...Mientras había un deseo allí adentro por azufre, tenía que haber primero azufre...Oh, hermano, ¿ven lo que quiero decir? Tiene que haber azufre primero allí afuera, antes que haya un deseo aquí adentro. ¿Lo ven?
68Esa es la razón que hay más de Dios para Ud. Esa es la razón que hay sanidad Divina para Ud., porque Ud. la está buscando. Esa es la razón que hubo un Dios quien...Abraham estaba buscando, cuyo constructor y hacedor era Dios. El estaba esperándola, porque Dios había hecho la promesa. ¿Lo ven Uds.?
69Aquí...Antes que pueda haber una creación, tiene que haber un Creador para crear la creación. Y mientras Ud. sienta que Ud. está creyendo en sanidad Divina, hay una fuente abierta en alguna parte. Mientras Ud. esté creyendo que hay un Dios que lo llenará a Ud. con el Espíritu Santo, hay una fuente abierta en alguna parte o Ud. nunca lo desearía. Otros...Muchos otros no lo desean ¿ven?, porque no es revelado a ellos. Pero es revelado a Ud. ¿Por qué? ¿Por quién? (Me siento muy religioso ahorita). ¿Ven? ¿Qué es? Es que es revelado a Ud. por el Espíritu Santo, el mismo Espíritu Santo que se lo reveló a Simeón.
70Y mientras El lo ha revelado, hay una fuente abierta en alguna parte. ¡Oh, si tan sólo lo pudiéramos ver! La fuente está abierta en alguna parte, porque es revelado a Ud. por el Espíritu Santo, Dios es un Sanador. ¿En dónde está esa fuente? Dios llena con el Espíritu Santo. ¿En dónde está esa fuente? ¿Ven?, hay una fuente ahora, o Ud. no tendría ese deseo en su corazón. Así que eso...Eso hace que Ud. pierda todos sus pensamientos de todo lo demás, porque eso anula todo. Le llena lo más profundo de su ser al creer en ello. Ahora, no hay dos Espíritus Santos. Hay solamente un Espíritu Santo, y el mismo Espíritu Santo que se lo reveló a Simeón se lo ha revelado a Ud.; revelado por el Espíritu Santo.
71“Hay una fuente llena con Sangre, que sale de las venas de Emanuel. Los pecadores se sumergen en el torrente y pierden todas sus manchas de culpabilidad”. Eso es para cada pecador. Pedro dijo allí en el día de Pentecostés, dijo: “Arrepentíos, cada uno de vosotros y bautícese en el Nombre de Jesucristo para la remisión de vuestros pecados, y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque la promesa...” ¡Oh, hermano! ¿Cómo puede Ud. tomarla y ponerla en alguna cosa histórica? “La promesa es para vosotros, para vuestros hijos, para aquellos que están lejos aun a cuantos el Señor nuestro Dios llamare”. [Porción no grabada en la cinta-Ed.]...?...lleno de las bendiciones Pentecostales, el poder de Dios tratando de llevarse a Su Iglesia. El no falla. El no mengua. El está tan resplandeciente y refrescante hoy día, como siempre lo ha estado y siempre lo estará. El es Eterno. Oh, sí.
72Los hijos de Dios son guiados por el Espíritu de Dios. (David DuPlessis una vez dijo acerca de-acerca de los hijos de Dios)...Los hijos de Dios son guiados por el Espíritu de Dios. Todos Uds. creen eso, ¿qué no? Los hijos de Dios son guiados por el Espíritu de Dios. Ahora, el problema de esto es, la iglesia hoy día...(El dijo: “Nosotros tenemos muchos nietos”.) Pero Dios no tiene nietos. Ahora, Uds. Metodistas, pongan atención por un momento. Yo quiero decirles algo. Si todavía tuviéramos hijos e hijas de Dios, Metodistas, sería bueno. Si tenemos hijos e hijas de Dios, Bautistas, está bien, Luteranos, Nazarenos, Peregrinos de la Santidad o Pentecostales. Pero como el resto de ellos hicieron así nosotros los Pentecostales. Estamos tomando a nuestros hijos y los estamos metiendo en la iglesia, porque nosotros estamos allí, haciéndolos miembros de la iglesia Pentecostal.
73¡Esos son nietos! ¡Dios no tiene nietos! Esos mismos hijos e hijas deben de pagar el mismo precio que nosotros pagamos, y recibir el Espíritu Santo lo mismo que nosotros. No hay nietos. Dios no los recibe de esa manera. Son hijos e hijas. No hay nietos. Dios no tiene ni uno. No hay tal cosa con Dios. Bueno, Uds. dicen: “Yo pertenezco a la iglesia Metodista. Mi madre pertenece allí”. ¡Eso es un nieto! ¡Dios no tiene! Ud. es un nieto para la iglesia Metodista, Ud. es un nieto para la iglesia Pentecostal, pero Dios no tiene ningún nieto. Cada hombre y mujer tiene que nacer otra vez individualmente, hijos e hijas de Dios. Eso es lo que los hace a ellos llenos del Espíritu y llenos de Vida.
74El tiempo de la primavera viene. Después de un tiempo todos los pajaritos aquí se paran en la copa de los cactus y arbustos allá, se hacen un nido. Y una madre pájara puede hacerse un nidito bonito y hacerlo tan confortable para sus bebés, poner un nido lleno de huevos. Y ella puede sentarse en esos huevos y ser tan fiel y voltearlos sólo un poco, y tener tanta hambre, y que ella misma se prive de alimento, a tal grado que esté tan débil que no pueda volar del nido. Si esa madre pájara no ha estado con el compañero, esos huevos nunca empollarán. Correcto. Ellos no son fecundos. La corriente de sangre viene del sexo masculino, la hemoglobina. Eso es verdad. La mujer únicamente produce el óvulo (la hembra), pero del macho es de donde la fecundidad viene.
75Ese es el problema con las iglesias hoy día. Nuestro pueblo Pentecostal...(No diciendo nada contra esta iglesia extraordinaria y su pastor extraordinario. Lo conocí, yo sé lo que él cree). Pero hoy día obtenemos iglesias más grandes que nunca hemos tenido y nuestra fe se está disminuyendo. ¿Cuál es el problema? ¿Ven?, estamos metiendo miembros, nietos...[Porción no grabada en la cinta-Ed.]...?...Lo que necesitamos, hermano...No esa pájara. Como dije, ella pudiera sentarse allí en ese nido hasta que ella esté tan débil que no pudiera volar de él. Pero si ella no ha estado con el compañero, ¿qué harán esos huevos? Se quedarán allí y se pudrirán. Uds. saben eso por sus gallinas. Ellos se quedan allí y se pudren.
76Solamente hay una cosa por hacer, hermano, limpie el nido. Correcto. Eso es lo que nuestros movimientos Pentecostales necesitan hoy, es un tiempo de limpiamiento del nido. Sacar los huevos podridos del nido. Metiendo miembros y haciéndolos diáconos y demás, y palmeándolos en la espalda porque ellos dan un poquito más a la iglesia; no saben más de Dios que un Hotentote sabe de un caballero Egipcio. Correcto. Lo que necesitamos es una experiencia de nacer de nuevo, regresando al bautismo del Espíritu Santo, con la verdadera y genuina fe Pentecostal de Dios en la iglesia, ejercitada en nuestra iglesia. Eso lo lleva a donde uno es guiado por el Espíritu Santo. Cuando la Palabra habla, Ud. dice: “Amén” a Ella, y la cree.
77Simeón movido por el Espíritu Santo, y allí él tenía la promesa. Ahora, para terminar, yo pudiera decir esto. Digamos que viene una sazón...Las noticias no se dispersaban entonces como ahora. Mire a la pequeña María. Ella estaba esperando también, una virgen. Ella nunca conoció un hombre, pero el Espíritu Santo la encontró y dijo: “Ese santo Ser que te nacerá, será-será del Espíritu Santo. Dios va a ser Padre de este Hijo”. Bueno, ella esperaba que Dios cumpliera Su Palabra. Ella no anduvo diciendo: “Mira, espera. Veré...hasta que sienta vida, luego iré a testificar”. No, no. No es lo que Ud. sienta. Jesús nunca dijo: “¿Lo sentiste?” El dijo: “¿Lo creíste?” Ud. créalo.
78Alguien dice: “Bueno, yo no siento ninguna diferencia”. Eso no tiene nada que ver con eso. No está hablando acerca de su mano exterior y de su cuerpo exterior: El está hablando acerca de su interior que lo cree. Eso controla todo lo demás. Dijo: “¿Lo creíste?”
79María, tan pronto como el Angel le dijo, ella dijo: “He aquí la sierva del Señor. Hágase a mí conforme a Tu Palabra”. Ella salió rápidamente a las montañas de Judea, testificando. Fue y le dijo a Elizabet, su prima, que ella iba a tener un bebé, sin conocer a ningún hombre. Pues Elisabet estaba asombrada, dijo...(Y el pequeño Juan, Uds. saben, él ya tenía seis meses, formado en la matriz de su madre, sin vida).
80El gran Angel le apareció a Zacarías, y él dudó la Palabra de Dios. El dijo: “Estarás mudo hasta el tiempo que el bebé nazca”. (Ud. sabe, Dios puede de estas piedras levantar hijos a Abraham. Si Ud. no quiere aceptarlo, alguien más lo hará). Y él dijo...Cuando él se dio cuenta...
81Ella dio la salutación, ella dijo: “Oh, el Espíritu Santo vendrá sobre mí, y yo voy a concebir. Y este santo Ser, será llamado el Hijo de Dios, y yo lo llamaré Jesús”. Ahora, el pequeño Juan tenía seis meses sin moverse. Cualquiera sabe que eso no es normal. De tres a cuatro meses a lo mucho, y luego aquí son seis meses y él no se había movido. Pero tan pronto como ella escuchó la salutación de María, en su oído, otra esperando, otra esperando, ambas...
82Y cuando María dijo...nombró el Nombre del Señor Jesús, era la primera vez que ese Nombre había sido hablado por labios humanos, un pequeño bebé muerto en el vientre de su madre brincó de gozo. Y Juan recibió el Espíritu Santo en el vientre de su madre y empezó a saltar de gozo. Y si la primera vez que el Nombre de Jesucristo fue hablado por labios humanos hizo a un bebé muerto saltar de gozo en el vientre de su madre, ¡qué debería hacer en una iglesia nacida otra vez, para recibir fe por poder! No estoy excitado, yo sé en dónde estoy. ¿Ven? pero es que me siento bien algunas veces cuando empiezo a hablar acerca de esas cosas. ¿Ven? Correcto, porque es la verdad; ese Nombre de Jesucristo tiene Vida; y cuando se habla con poder y fe, no hay nada que se parará en Su Presencia. Eso es exactamente lo correcto. Oh, seguro, hijos e hijas de Dios. Ahora, digamos que Simeón estaba sentado en su estudio. Tal vez el lunes por la mañana. Todos los sacerdotes están en sus trabajos. (Y habían como dos millones y medio de Judíos en Palestina en ese tiempo, así que muchos bebés habían nacido por la noche; en el octavo día los varones tenían que ser circuncidados). Pensemos que Simeón está sentado atrás en su oficina. El tiene la Palabra, él la está examinando de esta manera. Y él llega al pergamino, tal vez en Isaías-Isaías 6:9: “Un hijo nos es nacido, un hijo nos es dado”, y demás. “Su Nombre será llamado Consejero, Príncipe de Paz, Dios Todopoderoso, el Padre Eterno”. Yo puedo imaginármelo sentado allí. Ahora, todo ese tiempo la pequeña María iba en camino allá para que circuncidaran a su bebé. Ella entra a la línea de oración, o lo que haya sido, la línea para ir a la circuncisión. Todos los bebés estaban vestidos en pequeñas y hermosas obras finas de tejido, Uds. saben. Y bonitos muchachitos, sin dientes, Uds. saben, y los amo. Y veo los pequeñitos allí, y madres, dulces, con sus pequeños bebés; pero aquí El tenía...envuelto en Sus pañales. Uds. saben de dónde los agarraron, del yugo de un buey en el establo, ¡y aún siendo el mismo Creador de los cielos y de la tierra!
83Y nosotros nos ponemos un traje de cincuenta dólares y alzamos nuestro rostro, de tal manera que si lloviera nos ahogaríamos, y nuestro Salvador nació aun sin pañales para envolverlo. “Las zorras tienen sus cuevas, los pájaros del aire tiene nidos, pero el Hijo del hombre no tiene un lugar para recostar Su cabeza”. ¿Quiénes somos? ¿Cómo deberíamos...? “Bueno, yo pertenezco a la iglesia más grande de esta ciudad”. ¡Oh, Dios, hermano y hermana, si Ud. se siente así, Ud. está alejándose de Dios allí mismo! “Dios, tiene...El está obligado a mí”. ¡El no está obligado a nada! ¡Ud. está obligado a El! El ha hecho Su parte. Ud. tiene que creer así como el resto de ellos creyó. Ud. tiene que venir de la misma manera que ellos creyeron.
84Puedo ver a Simeón allá atrás. Y de pronto la pequeña María entra en el edificio. Yo puedo ver a todas las mujeres guardando una distancia. Me imagino que Uds. pueblo nacido otra vez, saben lo que quiero decir. Ella estaba parada allí. Las mujeres no se acercaban, decían: “Ves a esa mujer allí...ella tuvo ese bebé fuera del santo matrimonio. Ella y José se habían casado hacía un par de meses y ella ya estaba preñada antes que naciera. Ella ya estaba preñada antes que estuviera casada, mejor dicho. ¿Ven? “Ese es un hijo ilegítimo. Mírenla cargando ese hijo ilegítimo en el templo de Dios. ¡Apártense de ella!” (Esa es de la manera que verdaderos creyentes...) Pero María, cargando ese pequeño Bebé en sus brazos...Tal vez estaba en pañales sacados del yugo de un...?...yugo de un buey en el establo. Tal vez estaba, pero en su corazón ella sabía de Quién era ese hijo. Así es de esa manera con cada creyente. Ud. sabe que el doctor pudiera decir: “Oh, no crea ese fanatismo”. Su madre pudiera decirlo, su esposo pudiera decirlo, su esposa pudiera decirlo, pero Ud. sabe cuando algo ha sido nacido en su corazón. Dios se lo ha revelado a Ud. Ud. está esperando que algo suceda. “¡No vaya a esa iglesia. Ud. no necesita ir allí!” Está bien. Ud. irá sin prestarles atención, si algo está allí adentro. ¿Ven? “Oh, ellos son un montón de santos rodadores”. No tiene nada que ver lo que Ud. los llame. Pudiera ser...sus pañales...pudieran ser muy comunes, pero sin embargo yo sé lo que está envuelto en ellos. Yo sé lo que está envuelto en pañales Pentecostales. Sí, señor. Yo sé que tenemos todo en ellos, pero sin embargo hay...el Espíritu Santo está envuelto en eso, también. Exactamente.
85Cargando en sus brazos de esta manera...A ella no le importó lo que el resto de ellos...Todos ellos guardaron su distancia. Cuando Ud. recibe el Espíritu Santo, Ud. está marcado. Todos, ellos lo marcan a Ud. Ellos saben. Ellos lo saben. Dicen: “Ah, ella es una de esa gente que habla en lenguas; ella va a ese grupo Pentecostal. ¡Apártense de ella! No la invite a ella a la fiesta de barajas”. No se preocupe, si ella tiene el Espíritu Santo ella no irá de todas maneras. Así que, así que...?...Así que allí lo tiene Ud....?...Después de un tiempo, vemos a lo largo allí en el otro cuarto, como que están cuchicheando y riéndose, Uds. saben. “Ven, ésa es ella. Esa es una de ellos. ¿Ven? Esa es ella”. Ella sabía. No importa, ella le estaba poniendo atención a su Bebé. Ella sabía Quién era El. Eso significaba para ella más que todas las sociedades y todo lo que había. Todos ellos los que no creyeron, no tenían que creer, pero ella sabía lo que tenía. Nosotros somos de esa manera. Sabemos lo que tenemos. Sabemos lo que esa promesa es.
86Ahora, aquí está El en el templo, por primera vez, Dios en Su templo en forma humana. Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo para El mismo. Aquí está El, un pequeñito bebé Jehová ahora, acostado en los brazos de su madre. Solamente un pequeñito como el resto de ellos, pero había una diferencia allí. Esa...?...“Bueno, nosotros vamos a la iglesia lo mismo que tú”, pero hay una diferencia allí ¿ven?, dondequiera que Ud. encuentra el lugar correcto, la cosa correcta.
87Aquí viene ella atravesando el edificio. Ahora, si el Espíritu Santo había revelado eso a Simeón, depende del Espíritu Santo el ver que El cumpla Su Palabra. (Un pequeño drama aquí ahora). Simeón estaba en el templo, allí orando. Cuando menos piensa, ¿qué sucede? Cuando él está leyendo esa Escritura, el Espíritu Santo dice: “¡Pónte de pie, Simeón!” “No, ¿a dónde quieres que vaya? ¿Qué es lo que quieres que yo haga?” Esos no son sus negocios; haga lo que El le dijo a Ud. Póngase de pie. Aquí viene él. “Empieza a caminar”. “¿A dónde voy?” “No importa, sólo continúa caminando”. ¡Camina! ¿Creen Uds. que los hijos y las hijas de Dios son guiados por el Espíritu Santo? Aquí ellos empiezan a caminar. “¿A dónde voy?” “No importa, sólo continúa caminando”. “Camino...”Ellos vieron al anciano Simeón salir delante de la audiencia, miró todo allí de arriba a abajo. “¿A dónde voy, Padre?” “Solamente ve aquí a esta pequeña línea de mujeres, que está allá”, (unas docientas de ellas). Aquí viene él. “Preguntándose, ¿qué pasará?” El llevaba el pergamino, Isaías, el libro, el pergamino, Isaías 9:6. Pone su dedo sobre él, tal vez. (El Espíritu Santo hace cosas extrañas algunas veces. ¿Creen eso, hermanos? Cosas extrañas). Aquí viene él, caminando. La primera cosa que hace, es llegar exactamente en donde estaba esta mujercita. Ahora, ¿ven Uds.?, ellos no tenían televisión en esos días, no tenían radio, ni prensa, sólo de labio a oído. Y no se había dispersado que este bebé había nacido. ¿Ven? El sólo estaba...Bueno, era raro de todas maneras. Nadie lo había puesto en el periódico. Si hubiera sucedido hoy, ellos nunca lo hubieran puesto en el periódico, a menos de que hubieran querido escandalizarlo, o algo.
88Así que, aquí viene y Simeón se detuvo delante de ella. Y cuando él mira allí...¿Ven?, se le había revelado a él por el Espíritu Santo, que no vería muerte hasta que encontrara al Ungido del Señor. Y la misma cosa de la que la gente se estaba burlando, el Espíritu Santo, lo guió directamente a El. ¿No creen Uds. que El los guió a Uds. en esta mañana de la misma manera? ¿La misma cosa? ¿El mismo Espíritu Santo? Lo guió allí. El estaba esperando ver este Cristo, y él caminó allí; y tan pronto como él lo vio, él lo reconoció. Ahora, Ud. venga esta noche. Venga Ud.; sólo siéntese si Ud. es un escéptico. Siéntese, tome un asiento. Sólo observe por unos cuantos minutos. ¿Está Ud. esperando verlo a El en la escena en esta noche? Yo sí. ¿Ven? Yo estoy esperando. El lo hará, si Ud. lo está esperando.
89Y tan pronto como él lo encontró-encontró al bebé, tomó al bebé de los brazos de la madre, y se lo puso contra su propio corazón, y dijo: “Señor, despide a Tu siervo en paz, de acuerdo a Tu Palabra, pues mis ojos han visto Tu salvación”. ¡Oh, hermano! Guiado por el Espíritu Santo! Ahora, guarden estas palabras en sus corazones, y vigilen en esta noche para ver la salvación de Dios. (Yo voy a parar en un momento). Uds. guarden eso en sus mentes; permitan al Espíritu Santo guiarlo en esta noche a ver la salvación de Dios. El prometió que El lo haría en los últimos días. ¡Vean si El lo hace! ¿Ven? Esperando, hoy tengan grandes expectaciones, como él tuvo.
90Y había otra en ese día que estaba esperando. (Me referiré a ella para terminar). Su nombre era Ana. Ella era una profetisa. Ella estaba en el templo, ciega. Pero ella podía ver más allá de las paredes de ese templo. Yo espero que cada organización particular, hoy día, pueda ver más allá de las paredes de su organización. Su organización está bien, pero vea más allá de las paredes de ella. ¿Ven? Mientras Ana la ciega estaba sentada allí, de pronto...Ella estaba buscando también la consolación de Israel, pero estaba ciega. El Espíritu Santo le ha de haber dicho a ella: “¡Ponte de pie, Ana!” Ella se puso de pie. Y aquí viene ella, caminando, guiada por el Espíritu Santo, por entre la gente. ¿Cómo lo hizo? Ella lo estaba esperando, y el Espíritu Santo la estaba guiando. Esa anciana, mujer ciega, guiada por entre la gente, acercándose. (Aquí estaba Simeón; las lágrimas corriendo por su barba nívea. “Señor, despide a Tu siervo en paz”).
91Me pregunto qué pensaría la multitud cuchicheante entonces. ¿Ven? ¿Qué era este gran alboroto? “Bueno”, ellos dijeron: “Es la anciana Ana; ella está ciega. Y allí está Simeón; él está anciano y como que está fuera de sí”. Pero ellos estaban parados en el lugar correcto. No importa en qué condición ellos estaban, ellos estaban parados en el lugar correcto. Allí es en donde yo quiero pararme. ¡Dios, permite pararme en el lugar correcto!
92Y aquí viene ella caminando para llegar allá. Ahora, si el Espíritu Santo pudo guiar a esa anciana ciega por toda esa gente para llegar a El, ¿cuánto mucho más puede El guiarlo a Ud. por estas calles en esta noche?...Viniendo a encontrar el lugar en donde creemos que El sanará al enfermo, que El salvará al perdido. Y aquí viene ella. Y tan pronto como ella llegó allí (ella también encontró el lugar), ella levantó sus manos y bendijo a Dios y habló de El, y habló del aguijón que estaría en el corazón de María, y demás, y profetizó. ¿Ven?, ella era una profetiza, y el Espíritu de Dios estaba sobre ella. Y Dios guió a esa anciana mujer ciega a través de las multitudes hasta que llegó a ese lugar, porque ella estaba esperando que El viniera. Yo estoy esperándolo. Si Ud. está esperándolo, Dios cumplirá nuestras expectaciones.
93Un gran músico, hace unos cuantos años aquí, fue a Rusia. El estaba tocando una obertura, y él estaba tocando tan estupendamente, a tal grado que el pueblo Ruso estaba gritando con toda su voz. Se pararon y gritaron y gritaron y aplaudieron, para que él tocara una vez más. Y él, y él se paró (escuchen ahora), y ellos-ellos gritaron otra vez, y golpearon el piso con los pies, para que él tocara otra vez esta gran obertura. Y él...Ellos se fijaron en el muchacho. Ellos dijeron: “Debe de estar fuera de sí. El no está prestando atención a nuestro aplauso. No lo está notando. Nosotros estamos tratando de llamarlo a que toque otra vez”. Pero ellos se fijaron que él se quedó así, con la mirada ida. Así que después de un momento ellos voltearon para mirar. El no estaba poniendo nada de atención al aplauso de la gente; sino a su profesor anciano, el maestro anciano, estaba sentado arriba en la audiencia. El quería ver lo que él decía al respecto. El quería saber si él aplaudiría, o movería su cabeza, si estaba bien hecha. A él no le importó lo que la gente decía; él quería ver lo que él diría.
94Y si la gente le dice a Ud. que los días de los milagros han pasado, Jesucristo no es el mismo ayer, hoy, y por los siglos, no se fije en lo que la gente está diciendo, pero mire hacia arriba, al Maestro quien escribió las Palabras. Mantenga sus ojos dirigidos allá arriba. ¿Ven?, lo que El dice al respecto. Si sanidad Divina está bien, escudriñe Su Palabra hoy, y venga esperando en esta noche. ¿Podemos inclinar nuestros rostros por un momento? Misericordioso Señor, yo estoy agradecido por esta pequeña audiencia que está sentada aquí ahora, esperando. Yo pido que Tú deposites algunas simientes en sus corazones, para que ellos vengan en esta noche con tales expectaciones, que el cojo caminará, el ciego verá. Permite que no haya ni una persona enferma entre nosotros en esta noche. Permite que todo problema cardiaco sea sanado, los cánceres. Y permite que Tu Espíritu descienda, y aun en sus hogares en esta tarde, permite que ellos sean sanados antes que aun lleguen a la iglesia. Estamos esperando, Señor, grandes cosas. Así que guía a la gente a la casa de Dios en esta noche. Guía al pecador, ese joven desobediente, el querido bebé de su madre al que ella limpió sus lágrimas, y ahora él está tirado en el piso de las cantinas; esa hija desobediente, afuera toda la noche. Permite que el Espíritu Santo hable y guíe sus pies a la casa de Dios y luego al altar en esta noche, para encontrar a Cristo el Salvador de ellos. Y permite que nosotros como Simeón de antaño, con brazos de fe, abracemos al precioso Señor Jesús en nuestros corazones en esta noche, y haz nuestro corazón la cuna. Permite que nuestra experiencia con El sea como un pañal (de yugo de buey), que nos haga vivir diferente de aquí en adelante. Bendice a nuestro hermanito pastor aquí, y estos otros ministros, y quienquiera que esté en la iglesia, Señor, hoy. Bendice...confiando que Tú darás a cada iglesia un gran servicio hoy. Permite que sea un día que nunca olvidemos. Mantennos fuertes ahora para servirte. Bendice al pueblo mientras se van a sus hogares. Lo pedimos en el Nombre de Jesucristo. Amén. Mientras entrego el servicio al pastor, lo siento haberlos detenido tan tarde. Yo sé que Uds. se van a las doce y es un cuarto pasadas las doce. Pero esto es algo leve para mí. Algunas veces cuando tengo...Yo no sé cuando parar, me siento tan bien. Así que algunas veces yo estoy aquí dos o tres horas así. Así que me gusta, cuando una audiencia con una buena respuesta como ésta...Voy a venir con expectaciones en esta noche de que Dios hará cosas grandes, maravillosas para nosotros. Hasta entonces, Dios sea siempre con Uds., mientras entrego el servicio de regreso a su pastor, y un millón de gracias por escucharme, a todos Uds.