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~ POR QUE ~
1...?... a Arizona a predicar el Evangelio. Y ciertamente es un gran privilegio, yo lo considero, el estar aquí esta noche. Cuando él dijo...Estuvimos aquí el domingo en la noche, y él dijo que–que iba a tener su reunión de oración el martes en la noche. Y yo dije: “Bueno, voy a ir allá a tener un corto compañerismo con Ud. en la reunión de oración”. Así que este es un momento grandioso. Estoy contento de ver al Hermano Williams, al Hermano Sonnmore, y a mis amigos asociados, al Hermano Sothmann, y a muchos de ellos aquí que... gente que yo conozco personalmente, disfrutando de un momento maravilloso en el Señor. De aquí, vamos a ir ahora a Tucson. Y luego, el domingo en la noche es el servicio de sanidad; Uds. gente de Tucson, el Hermano Norman allí, y... Es una iglesia de la Asamblea de Dios allá. ¿Cuál es el nombre de ella, Hermano Norman? [El Hermano Norman dice: “La Asamblea Central”–Ed.]. La Asamblea Central de Dios en Tucson. Voy a predicar allí el domingo en la mañana, y el domingo en la noche es el servicio de sanidad, voy a orar por los enfermos en–en ese servicio. Luego, iremos a California, y regresaremos al este otra vez, allá hasta el Yukón, o mejor dicho hasta Colombia Británica. Y estamos confiando que Dios nos dará un gran éxito, y los bendiga a todos Uds. aquí.
2Estaba escuchando ese coro. No lo puedo sacar de mi mente. Uds. saben, a mí–a mí me gusta eso; lo que es, es un buen cantar de Pentecostés, chapado a la antigua. ¡Oh, hermanos!, me–me pone nervioso cuando oigo una voz educada de más. Uds. saben, alguien tratando de cantar lo que es... Uds. saben, se ponen azules en la cara, sosteniendo alguna clase de octava alta, o cómo sea que ellos la llaman. Y ellos no están cantando, sólo quieren ser oídos. Pero yo pienso que no hay nada mejor que un buen y verdadero grupo antiguo lleno del Pentecostés, con su manos levantadas cantando para la gloria de Dios. Me gusta eso. Le hace algo a uno. Pablo dijo: “Si yo canto, cantaré en el Espíritu”. Así que eso es lo correcto. Todo.... Nosotros queremos hacer todo en el Espíritu. Si Ud. está cantando, hablando, predicando, lo que Ud. haga, hágalo en el Espíritu. Y eso siempre está correcto. Ahora, nosotros los predicadores sabemos que no todo el tiempo uno puede predicar en el Espíritu. Como el Hermano Moore dijo, que su pequeño muchachito David....
3El Hermano Jack estuvo aquí con nosotros el domingo en la noche y nos trajo un gran mensaje, como un constructor. Y él dijo que el pequeño David continuaba diciendo cuando tenía como unos siete u ocho años de edad, decía: “Papi: yo quiero predicar”. Bueno, él dijo que una noche, dijo que él lo llevó a la plataforma, y lo sentó en la–en la silla. Y dijo que él dijo: “Bueno, hermanos”, dijo, “David ha estado queriendo predicar. Así que, lo dejaré que predique un ratito”. Dijo que él estaba sentado allí como un clérigo viejo, Uds. saben, y con su corbatita de moño puesta. Dijo que él saltó de la silla y corrió al púlpito, como si él iba a incendiar todo el lugar, Uds. saben. Dijo que él se detuvo, y miró todo “desinflado”, miró para todas partes, dijo: “No va a funcionar”, y se regresó y se sentó otra vez. (Nosotros ministros sabemos que en muchas ocasiones no funciona). El dijo que nunca ha podido hacerlo que vaya al púlpito desde entonces. Pero yo disfruté mucho ese cantar, el Espíritu lo toma a uno.
4Yo tengo dos niñitas en casa. Una de ellas está bastante alta ahora. Como... Me imagino que hace como unos cuatro o cinco años, mi pequeña Rebeca estaba muy joven en ese entonces, tenía como unos ocho años. La pequeña Sara tenía como unos cuatro años. Y yo había estado fuera en unas reuniones. Y ellas son las consentidas de su papi. Todos nosotros nos sentimos de esa manera, de nuestros hijos. Y así que ellas estaban esperando que yo llegara a casa, y mami les dijo que yo llegaría a casa como a–como a medianoche, ella pensó. Ellas trataron de quedarse despiertas, pero les dio mucho sueño, y se tuvieron que ir a acostar. Y yo llegué como a las tres de la mañana. Y había estado fuera por varios servicios, y estaba cansado, como muchos de Uds. hermanos saben cómo se siente para ese entonces. Así que yo no podía descansar. Y yo me levanté temprano, como a las cinco de la mañana, y estaba sentado en el cuarto, en la sala, con el... en la silla, como descansando. De repente oí un alboroto allá en la recámara, y ahí venía Rebeca. Ella... la mayor; ella despertó primero. Ahí venía ella atravesando la sala tan rápido como podía, y de un salto cayó a horcajadas sobre mis piernas, y me abrazó, y me empezó a apretar, diciendo: “¡Mi papi! ¡Mi papi!” Oh, Uds. saben cómo su corazón se hincha entonces.
5Bueno, ella despertó a su hermanita. Y así que su–su hermanita era como unos cuatro años menor. Y yo no sé si sus niños lo hacen o no, (me imagino que sí), pero los míos sí, la menor usa la ropa de la mayor, Uds. saben, el “pasar lo usado al otro”. Y Sara traía puestas las pijamas de Rebeca, y los pies estaban mucho muy grandes, y las piernas estaban muy largas. Y ella no podía correr muy bien, moviendo esos pies grandes como los conejos, Uds. saben, como con zapatos para la nieve puestos, tratando de mover esos pies al correr. Y yo como que pensé entonces, cuando las vi corriendo... que Rebeca, sus piernas eran largas y de un salto ella cayó a horcajadas en mis piernas así, y sus pies estaban bien asentados en el piso, Uds. saben. Y ella estaba sentada allí abrazándome, ¡y oh!, yo la amo a ella. Y yo pensé de eso siendo la iglesia, Uds. saben, las grandes iglesias que han estado aquí por mucho tiempo, establecidas, saben de lo que ellas están hablando. Tienen hermosos coros educados, con todas las octavas y todo exactamente correcto, Uds. saben. (Me imagino que lo dije correcto. ¿Octavas? Lo–lo dije mal; lo que... notas, o lo que vaya....)
6Así que entonces, la pequeña Sara, ella, como un grupito Pentecostal (¿ven?), ella no ha estado aquí por mucho tiempo. Ella no fue enseñada así. Así que, ella venía por la sala, tropezándose, cayéndose. Y para el momento que ella llegó a la puerta, Rebeca se volteó, teniéndome abrazado, y dijo: “Sara, mi hermana, quiero que sepas que yo estaba aquí primero. Yo estaba aquí primero, y yo tengo todo a papi, y no hay nada que quede para ti”. (Eso es lo que ellos tratan de decirnos, ¿ven?) Así que, la pobre Sarita se miraba muy triste. Su labio pequeño se le colgó, sus ojitos cafés... Y ella se miraba como que estaba lista para llorar, porque todo su papi estaba tomado, ya no había nada más que quedara para ella. Yo le guiñé el ojo, y saqué una pierna y le hice señas que viniera, y ahí venía ella. Eso es todo lo que ella quería, sólo un pequeño ánimo. Así que ella, de un salto cayó a horcajadas en mi pierna. Y estaba algo pequeña, Uds. saben, y su... ella era un poco torpe. Sus–sus piernas no tocaban el piso para que la balancearan. Así que con mis dos brazos la abracé para sostenerla, para evitar que se cayera. Ella me abrazó un ratito y levantó esos grandes ojos cafés, y me miró. Ella dijo: “Rebeca, hermana mía, yo te quiero decir algo”. Ella dijo: “Pueda ser que tú tengas todo a papi, pero quiero que sepas una cosa: papi me tiene toda a mí”. Así que, me gusta estar en donde Jesús nos tenga todo a nosotros. Pueda que no tengamos todo el... pero lo importante es que El nos tenga todo a nosotros. Sólo estar tan completamente en El, hasta que estemos perdidos en Su bondad. Y allí es cuando le puedo adorar a El en Espíritu y en verdad.
7Ahora, antes de abordar la Palabra... Y yo no los retendré mucho tiempo. Yo por lo general predico cuatro horas, cinco, algo así. Pero esta noche, cortaremos parte y lo haremos treinta minutos. Así que, luego tengo que ir a otros avivamientos; y ciertamente aprecio esta invitación. Ahora, a medida que leo la Palabra... Si nada más importa, la lectura de la Palabra hará algo por Uds. Y yo voy a leer un solo versículo. No es mucho. No es–no es el tamaño de ello, sino es lo que es. Eso es lo que cuenta. Y no es el papel en el cual está escrito. Es lo que está en la Palabra, porque la Palabra de Dios es Eterna. Mis palabras fallarán, pero Sus Palabras no pueden fallar. Las mías son de un hombre, y las de El son de Dios. Así que, si mis palabras fallan en alcanzar el lugar que Dios ha intentado para esta noche, para nuestra reunión, y para poner algo que vaya a la par con las alabanzas, entonces yo pido que tomen Uds. la Palabra de Dios y tomará el lugar, pues es....
8En cualquier momento que Dios es llamado a la escena para hacer una decisión, y cuando El hace la decisión, esa tiene que ser Su misma decisión para siempre. Ahora recuerden, El no puede cambiar Su mente, porque El es perfecto. ¿Creen Uds. que Dios es perfecto? [La congregación dice: “Amén”– Ed.]. ¿Creen Uds. que El es infinito? [“Amén”]. Ciertamente que El es infinito. Bueno, si El es infinito, bueno, entonces, El–El ya no puede aprender más. Ahora, nosotros somos finitos, así que nosotros podemos continuar aprendiendo, y revocar esto, y añadir algo más, y quitar. Pero Dios no puede, ¿ven? El es perfecto. Toda decisión es perfecta. Así que Uds. deben siempre recordar: mantengan sus mentes y corazones en Su Palabra. Oh, este es un día terrible en el que estamos viviendo. Uds. saben, el tiempo engañoso es el tiempo del atardecer. Pero El nos prometió que tendríamos Luz en el atardecer. El prometió eso. Y a medida que el sol se levanta en el este, y se pone en el oeste, no es otro sol; es el mismo sol que se pone en el oeste, es el que se levantó en el este. Su profeta dijo que habría un tiempo que sería un día sombrío, ni sería noche ni día. Y, pero dijo que al caer la tarde habrá Luz otra vez. Así que hemos tenido eso, y ahora es la luz del atardecer del fin del día.
9Y ahora, siempre recuerden que Dios hace una decisión, y es perfecta cada vez. Así que cuando El dice algo, eso siempre debe permanecer de esa manera. Así que eso nos da confianza que podemos poner nuestra confianza exactamente en lo que El dice. Eso es verdad, ¿ven? Nunca varíen de Su Palabra. Mantengan Su Palabra en su corazón. Yo creo que David dijo que en su corazón había guardado los dichos de El, para que no pecara contra El. Ahora, ¡si tan sólo recordáramos eso!
10Ahora, antes que abordemos la Palabra, le deberíamos hablar al Autor, ¿no creen Uds. así? Yo estuve una vez en Fort Wayne y yo usé... Mi gramática no es muy buena, así que yo usé la palabra: “poolpet” [púlpito, en español–Trad.]. Y había un hombre allá atrás de la plataforma; me imagino que él ha de haber... de la manera que él hablaba, debe haber enseñado al Sr. Webster. El dijo: “Hermano Branham”, él dijo, “su gramática es mala, muy mala”. Yo dije: “Sí, señor. Eso es correcto”. Yo dije: “Yo fui criado en una familia grande, y éramos diez niños. Y yo no obtuve nada mas que una gramática de educación elemental”. El dijo: “Bueno, eso no es excusa”. Dijo: “Ud. es un hombre”. Yo dije: “Bueno, eso es verdad, también. Pero estoy tan ocupado orando por los hijos enfermos, y demás, que no tengo tiempo”. El dijo: “Bueno, todavía eso no es excusa”. Dijo: “Esa gente allá lo apreciaría más a Ud....” Dijo: “Esta noche me fijé que Ud. estaba diciendo: ‘poolpet’”. El dijo: “Ellos lo apreciarían más a Ud. si diría: ‘polpet’ [púlpito– Trad.]”. Bueno, Uds. saben, él como que me golpeó un poquito duro. Yo dije: “Hermano, no es mi intención ser arrogante, pero yo sí quiero decir esto: a esa gente allá, no le importa si yo digo ‘poolpet’ o ‘polpet’, ¿ve? Ellos sólo me escuchan para que les diga la verdad tocante a Dios, y luego que vivan la clase correcta de vida que ellos crean”. Correcto. Sí. No son las palabras algunas veces, sino que es lo que–es lo que decimos. Ahora, inclinemos nuestros rostros. El dijo....
11Pueda que yo no conozca muy bien la Palabra, pero conozco muy bien al Autor. Y así que, yo pienso algunas veces que es mejor conocer al Autor (¿no piensan así?), conocerlo en el perdón de nuestros pecados. Ahora, abordémoslo a El en esa base: que lo conocemos a El, y que El nos ha perdonado nuestros pecados; y estamos abordándolo a El, sabiendo que El ciertamente nos dará lo que pidamos.
12Dios Todopoderoso, te estamos abordando en ese Nombre Todosuficiente del Señor Jesús. Cuando El estuvo aquí en la tierra El dijo: “Todo lo que pidas al Padre en Mi Nombre, Yo lo haré”. Nosotros creemos que eso es suficiente. Por lo tanto, Señor, no podemos venir en nuestro propio nombre. No pudiéramos tener una conferencia Contigo. No te pudiéramos abordar, pues Tú no nos oirías. No la pudiéramos tener en el nombre de nuestra madre, ni en el de nuestro padre. Ni tampoco la podemos tener en el nombre de nuestro pastor, ni en el de nuestro diácono, ni en el nombre de nuestra iglesia, ni en el de nuestra organización. Tú no nos has prometido oírnos; pero Tú sí nos has prometido que cuando te abordamos en el Nombre del Señor Jesús, que Tú nos oirías. Así que venimos confesando nuestros errores, todas nuestras malas acciones y pensamientos, y pidiéndote misericordia y gracia Divina. No merecemos nada, Padre. No tenemos ningunos méritos que pudiéramos ofrecer. Pero venimos en Sus méritos que El tan gratuitamente nos dio. Y nos dice en Sus Evangelios que si pedimos, se nos dará; si buscamos, hallaremos; si llamamos, se nos abrirá. Creemos que estas Palabras son verdad. Entonces, Señor, te abordamos esta noche y te pedimos que bendigas esta congregación, este pastor, su... todas las–las necesidades de la iglesia, sus diáconos, su directiva, el director de cantos, el coro, el laico, y a toda iglesia, y a todo Cristiano que está congregado aquí con nosotros esta noche. Padre, pedimos ahora que Tú bendigas Tu Palabra, y bendigas las alabanzas que han sido cantadas y contestes las oraciones que han sido oradas. Salva a todos los perdidos y sana a los enfermos, Señor. Date gloria a Ti mismo, porque lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
13Voy a tomar un texto, si lo llamaría un texto, en Jeremías 8:22; si a Uds. les gustaría anotarlo: ¿No hay bálsamo en Galaad? ¿No hay allí médico? ¿Por qué, pues, no hubo medicina para la hija de mi pueblo? Esa es una declaración para considerarse. El hace la pregunta: ¿Por qué? Y si yo quisiera hacer... llamarlo un texto, yo tomaría esas tres letras: ¿Por qué? [En inglés son tres letras: Why?, que traducido al español es: ¿Por qué?– Trad.].
14Uds. saben, cuando Dios abre un camino para algo, hace una preparación, provee el camino, y nosotros lo rechazamos, entonces Dios tiene el derecho de preguntar: “¿Por qué?” Si Ud. se siente guiado a construir una iglesia, como aquí en Phoenix, y la gente le dice a Ud. que vendrá y asistirá a la iglesia si Ud. la construye, y Ud. construye la iglesia y luego la gente no asiste, entonces Ud. tendría el derecho de preguntar: “¿Por qué no asisten? ¿No la construí de acuerdo a la manera que yo les dije que la construiría? Y yo he cumplido con toda especificación del requerimiento de Uds. Y ahora yo estoy preguntando: ¿Por qué?” Si un hombre le vendió a Ud. un traje, y él le dijo que el traje no se arrugaría, y toda esa plática de la venta, y la primera vez que Ud. lo usó, bueno, se arrugó todo, Ud. tendría que ir y preguntarle a él: “¿Por qué se arrugó este traje? ¿Por qué eso... no me dijo Ud. la verdad al respecto? Yo hubiera comprado un traje mejor, pero Ud. me dijo que este era exactamente el que yo estaba buscando. Entonces, ¿por qué le pasó eso?” Ud. tuviera el derecho de preguntarle. Y Dios tiene el derecho de preguntar. Cuando El nos pregunta... o mejor dicho, abre un camino para nosotros, y no seguimos ese camino, entonces El tiene el derecho de preguntar: “¿Por qué?”
15Una vez hubo un rey, y su nombre era Ocozías. El era hijo de Acab y de Jezabel. El era rey en Israel. Y él se cayó por la ventana de su casa y se lastimó, se puso muy enfermo; lo llevaron a su cama sólo para morir. Y en lugar de salir y buscar a Dios, él envió a algunos de sus soldados a Ecrón para requerir, mejor dicho, consultar a–a Baal-zebub, quien... si sanaría o no; o mejor dicho, Balaam, creo que era, el dios de Ecrón. El quería saber si él iba a sanar o no. Ahora Elías, allá en... el Tisbita, estaba allá en uno de sus lugarcitos en donde él quizás estaba orando; y Dios se lo reveló a él, que ese rey había hecho ese mal. Uds. saben, Dios tiene una manera de saber los lugares secretos. El tiene una manera de revelar los secretos de los corazones de los hombres. Cuando El estuvo aquí en la tierra, El podía discernir los mismísimos pensamientos que estaban en las mentes de la gente, porque El era la Palabra de Dios.
16Hebreos el capítulo 4, dice que “la Palabra de Dios es más cortante, más eficaz que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir... y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón”. La Palabra de Dios puede discernir los pensamientos del corazón, y El era la Palabra. “En el principio era la Palabra, y la Palabra era con Dios... y la Palabra fue hecha carne y habitó entre nosotros”. Así que El, siendo la Palabra, podía discernir los pensamientos y los secretos de los corazones. ¡Cuán lejos se puede alejar la gente de eso algunas veces! Cuando ellos la ven en acción, ellos la quieren clasificar como algo más. Pero es la Palabra de Dios viviendo en la persona, discerniendo los pensamientos y las intenciones del corazón. Algunas veces con los que nos asociamos nos causan cometer esos errores.
17Esta misma Escritura de la que yo estaba hablando... Allí estaba Josafat, un gran hombre, un creyente, y allí estaba Acab, un creyente tibio. Y Acab buscaba un beneficio propio, así que él envió por Josafat, el padre de este rey, para que viniera y se sentara con él, y tuvieran compañerismo. Sólo hay una cosa que Uds. no pueden mezclar: no pueden mezclar aceite y agua. Ni tampoco pueden mezclar pecado y justicia. Uds. nunca han visto a un pájaro negro blanco al mismo tiempo, o a un hombre borracho sobrio al mismo tiempo. Uds. nunca han visto a un pecador santo al mismo tiempo. Uds. o están de un lado o del otro. Ese es el problema con las iglesias hoy en día: nos estamos comprometiendo mucho con el mundo; nuestros grupos Pentecostales se están comprometiendo, se están regresando.
18Yo miré a esas jovencitas allá arriba esta noche. Yo quiero dar gracias al Señor de ver a esas mujeres con sus caras limpias, sin todo ese maquillaje en sus caras. Déjenme decirles a Uds., un poquito de Hechos 2:4 como que las limpia a Uds., las hace... les–les pone a Uds. cosméticos que Max Factor no sabe nada al respecto. ¿Ven sus rostros todos iluminados con la gloria de Dios? Eso es lo que a mí me agrada ver en ellas. Y yo creo hoy que nuestras iglesias han... están permitiendo y tratando de comprometerse, o–o actuar mucho como el mundo. Yo estaba hablando sobre eso el domingo en la tarde allá en la reunión de Los Hombres de Negocio. Viendo... volviendo y leyendo los libros... Yo sólo soy un joven en lo que respecta a Pentecostés, pero viendo lo que ellos eran, y oyendo los testimonios de ese entonces, hay algo que se hizo mal en alguna parte. Algo en alguna parte se hizo mal.
19Ahora, vemos que el mundo lo ha invitado a Ud., y Ud. ha ido a su banquete, igual que Josafat hizo con Acab. Y nos damos cuenta que mientras ellos estaban en esa conferencia, que Acab finalmente mostró lo que él quería del rey de... para lo que quería que él viniera; pues él quería subir y tomar un pedazo de tierra. El no era capaz de hacerlo por sí mismo, así que tenía que tener la ayuda del rey. Pero ¿saben Uds.?, cuando un hombre se sale de la voluntad de Dios o una iglesia se sale de la voluntad de Dios, o una nación se sale de la voluntad de Dios, o un individuo se sale de la voluntad de Dios, Dios tiene a alguien en alguna parte, que les va a decir al respecto. Si el pastor de Uds. no lo hace del púlpito, hay una reunión de Los Hombres de Negocio, o un coro cantando, o Dios va a tener alguna manera para decirles a Uds. la Verdad, y enmendarlos. Eso es... El siempre lo ha hecho.
20Ahora, Josafat siendo un hombre justo, él dijo: “Deberíamos consultar al Señor si deberíamos hacer esto o no”. Eso es una buena... muestra que él tenía algún fundamento. “Buscad primeramente el Reino de Dios”. Y él dijo: “Oh, seguro. Yo tengo bastantes aquí que nosotros podemos consultar. Yo tengo–yo tengo una escuela aquí que tiene cuatrocientos profetas, bien instruídos, vestidos, y alimentados. Ellos son gigantes eclesiásticos. Así que, enviaremos por ellos para que vengan, y consulten de la mano del Señor”.
21Cuando ellos llegaron, empezaron a profetizar. Y unánimes, todos unánimes, empezaron a decir: “Sube a Ramot de Galaad. El Señor está contigo. El Señor te traerá de regreso. Y el Señor te va a dar la victoria”. Uds. saben... Y uno de ellos se hizo un par de cuernos, y él iba a... Con ésos iban a acornear a los extranjeros. Pero saben Uds., hay algo... No importa cuánto Uds. traten de pulir algo, si no es de acuerdo a la Palabra de Dios, a un Cristiano no le suena bien. No importa cuánto Uds. lo pulan, y cuán bonito se pueda mirar, y todo, y cuán religioso parezca ser, si no es la Palabra... Uds. saben, los Cristianos viven de Alimento de oveja, y el Alimento de oveja es la Palabra de Dios. Si no está... si la Palabra no está en eso, no suena bien.
22Así que eso no sonó exactamente bien. No importaba que esos hombres eran estudiantes de seminario, bien instruídos, y demás. Pero eso no sonó exactamente bien para Josafat, porque no cooperaba exactamente con la Palabra. Así que él dijo: “¿No hay uno más?” “¿Uno más, cuando cuatrocientos, unánimes están diciendo: ‘Sube. El Señor está contigo’?” El dijo: “Pero, de seguro que ha de haber uno más en alguna parte”. El dijo: “Oh, sí. Yo tengo otro, un ‘santo rodador’ allá. Pero su... él es el hijo de Imla, Micaías. Pero yo–yo lo odio. El siempre está profetizando algo mal contra mí”.
23Seguro que sí. ¿Cómo le pudiera decir él algo más, cuando era su vida la que estaba mal? El necesitaba ser corregido. Dios tenía un hombre que se pararía entre todos ellos y diría lo que era la verdad. Si está bien o mal, decirlo. El dijo: “Bueno, vale más que lo traiga”. El dijo: “Oh, este... Oh, de seguro que tú puedes creer cuatrocientos”. El dijo: “Y ellos son de lo mejor. Son los mejores vestidos, y los mejores pulidos, ellos son los mejores estudiantes. Y, bueno, hay cuatrocientos de ellos. ¿Cómo pudieras tú pedir otro?” El dijo: “Pero...” En otras palabras, si uno sólo lo confiesa: “Yo tengo un pequeño sentir que algo está mal. Eso no suena exactamente correcto”. Así que él dijo: “Bueno, enviaremos para que traigan a Micaías”.
24Así que ellos le enviaron un mensajero. El dijo: “Mira, estamos teniendo una reunión, y todos los clérigos están de acuerdo que esto y eso es la cosa que se debería hacer. Así que nosotros queremos que tú digas la misma cosa que ellos dicen. ¿Ve?, eso... Tú di la misma cosa que ellos dicen, porque ellos son los obispos, y los miembros de renombre, y demás. Así que tú debes decir exactamente la misma cosa que ellos dicen”. El dijo: “Vive Jehová, que lo que Jehová me hablare, eso diré”. Necesitamos más Micaías hoy en día, ¿no piensan Uds. así? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. Sólo mantener lo que el Señor Dios diga. Que eso sea verdad. Que lo que Dios dijo sea verdad; todo lo demás sea una mentira. El dijo: “Vive Jehová, que yo diré solamente lo que El diga”. Y ellos se reunieron con él, y dijeron: “Mira, no estés en desacuerdo con ninguno de esos teólogos, porque tú sólo eres ‘una papa pequeña y unos pocos en un cerro’. Así que ten cuidado, porque te pudieras meter en problemas. Y–y toda la asociación se ha reunido, y te estoy diciendo sobre lo que ellos están de acuerdo. Tú tienes que estar de acuerdo con eso”.
25Pero eso no le sonó correctamente a él, por alguna razón. No le–no le pareció correcto a él. Así que cuando él llegó allí, él preguntó: “¿Subiré?” El dijo: “Espera hasta esta noche. Déjame hablar con el Señor, para ver lo que El dice”. Y a la mañana siguiente, él dijo: “Sube, y serás prosperado”. El dijo: “¿Hasta cuántas veces...?” Uds. saben, aun el rey Acab sabía que eso no sonó bien. Algo había cambiado la mente de Micaías. El dijo: “¿Hasta cuántas veces he de exigirte que no me digas sino la verdad?” El dijo: “Sube. Pero”, dijo, “yo vi a todo Israel esparcido como ovejas que no tienen pastor”. Oh, entonces el obispo se indignó, y lo golpeó en la boca, y dijo: “¿Por dónde se fue de mí el Espíritu de Jehová?” El dijo: “Yo vi a Jehová sentado en el Cielo, y todo el ejército estaba junto a El”. Y ellos estaban tratando de encontrar cómo podían hacer que Acab subiera allá, para cumplir la Palabra de Dios; pues Micaías se estaba quedando con la Palabra de Dios, así que eso mostró que su profecía estaba correcta.
26En el Antiguo Testamento, ellos tenían sólo como unas dos maneras de probar la Palabra de Dios. Si un profeta profetizaba, o un soñador soñaba un sueño, ellos lo llevaban al Urim y Tumim. Ese era un pectoral. Y a medida que él contaba su sueño, o profetizaba, y si no registraba en el Urim y Tumim, entonces si la conglomeración de luces no resplandecían (todo era Sobrenatural), entonces ellos no lo recibían; pero si resplandecían, ellos lo recibían. Ahora, el Antiguo Testamento tenía el Urim y Tumim. Pero el Nuevo Testamento todavía tiene el Urim y Tumim. Esa es la Biblia. Correcto. Si no es de acuerdo a la Palabra, déjenlo en paz. No importa cuán bien suene, cuán bien suene que va a edificar su iglesia, cuán bien suene que si Ud. le permite a las mujeres que se corten su cabello, y si les permite usar pantaloncitos cortos y cosas así, las hará sentirse mejor, darán más dinero. Pero esa no es la manera de Dios para hacerlo. Ud. debe regresar a la Palabra, y quedarse con la Palabra. No importa si le arranca el cuero, dígalo de todas maneras. No permita... Nunca permita... no use el Evangelio como una fuente de ingreso. Correcto. Yo prefería decir la verdad, y beber agua de río y comer galletas saladas, que comer pollo tres veces al día y esconderme detrás de algo que no estaba correcto. Sólo diga la verdad al respecto.
27Miren. Cuando... Nos damos cuenta entonces que–que Micaías sabía que Elías había profetizado (y eso era la Palabra de Dios del profeta), que el mal venía a Acab. Así que, ¿cómo podía él bendecir lo que Dios había maldecido? Y si su profecía, o su visión, era contraria a lo que era la Palabra, entonces estaba incorrecto. Así que hoy en día, cuando vemos todas las cosas elegantes dadas en el nombre de religión, sólo únase a la iglesia y venga y ponga su nombre en el libro, o lleve su carta de una iglesia a la otra, eso no suena correcto. Eso no toma el lugar del Nuevo Nacimiento. Hay algo mal. Dejar que el coro haga lo que ellos quieran, y que la audiencia haga lo que ellos quieran, y demás, y sólo que ellos regresen y digan que, bueno, ellos pertenecen a esta iglesia. Algo está mal. No suena bien. Y sencillamente no le suena bien a un Cristiano. Eso es exactamente correcto. Ahora, Dios abrió un camino.
28Y, ¿por qué este rey Ocozías no fue y le preguntó a Elías? Elías vino y lo encontró allí en el camino, y él dijo: “Regresa, y dile: ‘¿Por qué va él allá al ídolo? ¿Por qué va él a Ecrón? ¿Es porque no hay un profeta en Israel? ¿Es porque no hay Dios en Israel, que él tiene que ir allá a un dios pagano y consultar de mano de él?’” Dijo: “Regresa y dile que él no se va levantar de ese lecho”. Ahora, sí había un profeta, sí había un Dios, sí había un Poder para revelar sus secretos, y para decirle a él cuál iba a ser el resultado. No fue porque ellos no tenían un Dios. No fue porque ellos no tenían un profeta. Fue debido al propio egoísmo del rey. El no se quiso asociar, porque su madre había estado en contra de todos los profetas de Dios, había estado en contra de ese mismo profeta. Y así que eso lo hizo que él también estuviera en contra. Así que no fue porque ellos no tenían un profeta. No fue porque ellos no tenían nada de bálsamo en Galaad. Fue porque él fue muy obstinado para usarlo.
29Y ese es el problema hoy en día. ¿Qué hace a la gente beber, y mentir, y robar, y cometer adulterio, y hacer y actuar de la manera que ellos lo hacen? No es porque no tenemos algo que satisfaga eso. Es porque ellos toman un substituto en lugar de la Cosa real. Ellos tratan de silenciar esa... apagar esa cosa Santa dentro del corazón de ellos. Cuando Dios hizo un hombre, El le dio... El permitió... El diablo tomó su cabeza. Dios escogió su corazón. El diablo por medio de su imaginación lo hace imaginar todo, le da concepciones intelectuales de la Escritura. Pero Dios entra en su corazón y lo guía por el Espíritu; lo hace creer cosas que su intelectualidad no sabe nada al respecto. ¡Amén! Eso me hace sentir un poquito religioso cuando yo pienso en eso, ¿ven? Cuando Dios echa mano de un hombre, El entra a su corazón. Eso es la torre de control de Dios. Y la razón que la gente bebe, fuma, apuesta, miente, roba, y se comporta de la manera que lo hace, es porque ellos están tratando de satisfacer ese anhelo en el corazón de ellos. Dios los hizo de esa manera, para que El pudiera entrar allí y satisfacer todo anhelo que Uds. tengan. ¿Pero cómo se atreve alguien a tratar de silenciar esa cosa preciosa con las cosas del mundo?
30Ahora, esa es la misma cosa que hizo el rey. Allí había bastante de Dios, allí había bastantes profetas finos. Pero él era muy egoísta para ir a ese profeta. Y nos damos cuenta que él murió como el profeta dijo. Cuando el hombre regresó, él dijo: “Encontramos a un varón, y él nos dijo que nos regresáramos y te dijéramos: ASI DICE EL SEÑOR, tú–tú no te vas a levantar del lecho”. El dijo: “¿Cómo era aquel varón que encontrasteis?” Dijo: “Un varón que tenía vestido de pelo, y ceñía sus lomos con un cinturón de cuero”. Y él sabía que ese era Elías. Sus pecados lo habían encontrado. Lo encontrarán, hermano, cada vez. Sí, señor.
31Hoy día es exactamente como lo fue en aquel entonces. La gente, la gente americana, está tratando de encontrar algo. Lo que ellos hacen, es que se quedan en casa el miércoles en la noche para oír alguna emisora de radio, Amamos a Sucy, o Lucy, o lo que sea, o alguna de esa clase de cosas, oír a Elvis Presley con su rock-and-roll, o algo así, alguna clase de entretenimiento, y pierden la reunión de oración. No es porque el Espíritu Santo no es exactamente el mismo que era cuando estuvo en la calle Azuza. Es exactamente el mismo que era cuando estuvo en Jerusalén en el año 33 después de Cristo.
32Oh, tenemos–tenemos la medicina, tenemos la cosa que se necesita para hacerlo, pero la gente no la quiere. ¿Cómo le pudiera Ud. vender zapatos con agujetas a las mujeres de hoy día, cuando ellas pagan cincuenta dólares por sólo una cosita u otra, como una figurita de un pez luna estampada en el fondo del zapato, o algo, sólo un...? ¿Cómo lo va a hacer? Sin embargo hay el doble de piel en un par de zapatos que uno no pudiera vender por dos dólares. Ellas pagan cincuenta dólares por algo sólo por estar a la moda. La gente quiere actuar como los “Jones” o alguien, se quieren igualar. Yo siempre he dicho: “A mí no me importa si mi saco no hace juego con mi pantalón, si mi corbata no hace juego con mi camisa. Yo quiero que mi experiencia haga juego con la Palabra de Dios”. Eso es lo que yo quiero. Yo quiero una experiencia como la que ellos tuvieron en la Biblia. Y si ellos la tuvieron, ¿por qué nosotros no la podemos tener? ¿Por qué tomaríamos un substituto, cuando los cielos Pentecostales están llenos del genuino Espíritu Santo?, ¿ven? Hay bastante de Ello. No es porque carecemos de Ello. Las bendiciones abundantes de Dios nunca serán exaltadas, mejor dicho, agotadas.
33Pudieran Uds. pensar de un pececito allá en medio del océano, un pececito como de media pulgada de largo [de 1.20 cm.–Trad.], diciendo: “¡Qué barbaridad!, vale más que beba muy poco de esta agua, pues me la pudiera acabar algún día”. Bueno, él nunca se la pudiera acabar. Ciertamente que no. Se pudieran Uds. imaginar a un ratoncito como así de largo en los grandes graneros de Egipto, allá, decir: “Bueno, vale más que coma sólo medio grano al día, porque me lo pudiera acabar antes que termine el invierno”. Bueno, eso suena ridículo. Bueno, es un millón de veces más de ridículo pensar que Uds. pudieran alguna vez agotar las misericordias abundantes de Dios. Bueno, son recursos inagotables que Dios tiene reservados para Su Iglesia. El Poder de Dios está allí para extenderse y abarcar a hombres y a mujeres dentro del Reino de Dios, y darles un gozo indecible y lleno de gloria que ningún baile, whisky, ni algo más pudiera alguna vez tomar su lugar. Seguro que no. Dios lo tiene, pero es porque la gente no lo quiere. “¿No hay bálsamo en Galaad, ¿no hay allí médico? ¿Por qué, pues, no hubo medicina para la hija de Mi pueblo?” Es porque ellos no la quieren; porque la–la nación está hablando de que ellos van a construir refugios para bombas, y ellos van a hacer todas esas clases de cosas. Unicamente hay un solo escape y ese es ir para “arriba”. Uds. no pueden ir para abajo. Ahora estamos tan abajo como podemos estar. ¡Suban!, ¡elévense! Como la alabancita, de subir hasta que lleguen a la Vía Láctea, y entonces Uds. están en el Torrente Eterno. Sólo sigan yendo. ¡Oh, cuán maravilloso!
34Un doctor... Uds. saben, es como... [Porción sin grabar en la cinta–Ed.] un paciente muriéndose en el escalón de la puerta del doctor, y él tiene la “toxina” allí adentro para el paciente, para curar su enfermedad. Ahora, si el paciente se sienta allá afuera en el escalón de la puerta del doctor, y dice: “Bueno, yo tengo una cierta enfermedad, y–y... pero el doctor tiene la medicina allí adentro, pero no voy a entrar. Sencillamente no me agrada ese doctor, y yo no voy a tomar su medicina”. Ahora, Uds. no pueden culpar al doctor por eso, si él muere allí mismo en el escalón. Seguro que no. El doctor está dispuesto a atender al paciente. Y Uds. no pueden culpar la “toxina”. El tiene bastante de ella allí adentro. Pero el paciente... Es porque el paciente no quiere entrar, y tomar la “toxina”. Esa es la razón que él muere. Y así es hoy día con la iglesia. La gente se sienta allí mismo en la iglesia y muere en los asientos, en pecado. Es porque ellos no quieren tomar el remedio de Dios, la cura de Dios para el pecado. Dios tiene una cura para el pecado, una doble cura. Pero la gente no la quiere tomar. Ellos mueren allí mismo en los asientos de la iglesia, como un pecador. Ellos mueren allí sin el Espíritu Santo. No hay excusa hoy día. Los periódicos están llenos, y hay iglesias en cada esquina. No hay excusa para ello. Es que la gente no la quiere.
35Ahora, Uds. saben que es peligroso si tienen una enfermedad, y el–y el doctor tiene una “toxina” para esa enfermedad, y Uds. no van para ser inoculados. Como la viruela, una epidemia en el país de viruela, si Uds. no van para ser vacunados, se pudieran morir de la viruela. Como la gran vacuna Salk ahora. Uds. dicen: “¿Cree Ud. en sanidad Divina y está hablando tocante a la medicina?” Oh, sí. ¡Ajá! Dios sana toda enfermedad. La medicina no sana ninguna enfermedad. Sabemos eso. La medicina no sana. No hay un doctor que les diga a Uds. que la medicina sana. La medicina no puede formar tejido. Se necesita a Dios para hacer eso. El Salmo 103:3 dice: “Yo soy Jehová que sana todas tus dolencias”. Miren: Uds. se pueden quebrar un brazo. Un doctor lo puede reducir; él no lo puede sanar. Si tienen un dolor de muela, él puede extraer la muela, pero no la puede sanar. Si Uds. tienen apendicitis, él puede sacar el apéndice, pero no puede sanar donde él cortó. Se necesita a Dios para hacerlo. El es el Médico para todo. Ahora, nosotros tenemos remedios y lo demás.
36Una señora... Voy a decir esto. Una mujer me dijo hace algún tiempo, dijo: “¿Qué entonces, qué va a decir Ud. tocante a la penicilina para la influenza?” “Bueno”, yo dije: “La penicilina es como si Ud. tuviera su casa llena de ratas, y ellas estuvieran haciendo hoyos por dondequiera al comer, y Ud. pusiera un veneno para las ratas, y envenenara las ratas. Eso no parcha los hoyos. Correcto. La penicilina únicamente mata al germen. No parcha los hoyos, ni forma el tejido que fue destrozado. Se necesita a Dios, el Sanador, para hacer eso. El es el Señor que sana todas nuestras dolencias. Seguro que yo creo eso. Y estoy agradecido con Dios por esas “toxinas”, y la vacuna Salk. Y es una cosa peligrosa no–no administrárselas. Los niñitos y cosas, para inocularse, ¿qué haríamos sin ellas? Ahora, no todos pueden tener fe para sanidad. Ellos deberían, pero no la tienen. Así que, ¿qué haría uno? Uno sólo tuviera enfermedades y, ¡oh!, sería un lugar terrible si no tuviéramos hospitales, y cosas. Sería un lugar horrible si no tuviéramos higiene y demás, clínicas de salud, y lo que tenemos. Le damos gracias a Dios por todo lo que tenemos. Toda buena cosa proviene de Dios. Seguro que sí.
37Ahora nos damos cuenta que estas “toxinas” algunas veces–algunas veces ellos no–ellos no las hacen exactamente bien. Uds. saben, a Uds. les pueden algunas veces administrar, como la penicilina. A Uds. les pueden administrar penicilina, ponérsela en su brazo, y–y algunas veces les ayudará; la siguiente vez los pudiera matar. No–no surte el mismo efecto en toda la gente. Sencillamente no surte efecto. Es un... ayudará a algunos, y matará a otros. Yo estaba leyendo no hace mucho que hubo una–una enfermera que se le había estado administrando penicilina por años. Le dieron una inyección, y murió como unos quince minutos después. La penicilina la mató. Y fue una dosis de medicina la que mató a mi padre. Así que Uds. tienen que vigilar tocante a eso, cuando tomen la medicina del doctor. Y sus “toxinas” todavía no son perfectas.
38Pero, ¿saben Uds. cómo descubren eso? Ellos van... el químico va y consigue y pone un montón de cosas juntas, y hace un montón de “hierbas” y demás, y venenos, y los mezcla todos, y los prueba en cosas diferentes. Y luego, cuando menos piensan, cuando ellos piensan que ya lo tienen más o menos bien probado, ¿saben Uds. lo que ellos hacen con eso? Lo toman, y se lo aplican a un conejillo de indias, e inyectan al conejillo de indias con esa aguja llena de toxina. Y si vive, bueno, entonces ellos se la dan a Uds., y ven cuán bien Uds. la toleran o no. Uds. saben, no toda la gente reacciona como los conejillos de indias. Alguna gente no reacciona como el conejillo de indias, así que quizás mata a uno y ayuda al otro. Así que es un riesgo que se toma. Pero yo diré una cosa: no hay riesgo al tomar la “toxina” de Dios. Uds. no se tienen que preocupar tocante a eso, la “toxina” para el pecado, porque es una doble cura. Ayuda a todos.
39Y yo diré que hoy... Ellos dicen: “El asesino número uno es la enfermedad del corazón”. Yo no creo que el asesino número uno es la enfermedad del corazón. Yo creo que el asesino número uno es la enfermedad del pecado. Ese es el asesino: esa incredulidad. Eso es lo que mata a la gente. Nosotros tenemos los mejores doctores que jamás hemos tenido, la mejor medicina que jamás hemos tenido (seguro que sí), los mejores hospitales que jamás hemos tenido, las mejores medicinas con las cuales practicar que jamás hemos tenido, y tenemos más enfermedades que jamás hemos tenido, debido a que tenemos más incredulidad que jamás hemos tenido. Eso es exactamente la verdad. Así que, no es... El asesino número uno, no es el problema del corazón; es el problema del pecado, el que es el asesino número uno.
40Ahora, nos damos cuenta... Correcto. Pero la “toxina” de Dios... hubo un tiempo que la “toxina” de Dios no funcionaba muy bien, porque era de corderos. Uds. Iban al... Un pecador iba al altar, iba al sacerdote, y él tomaba ese corderito. Y él confesaba sus pecados, y el cordero era matado; y la sangre bañaba sus manos, y él ofrecía sus oraciones para el perdón. Pero mientras él estaba agarrado a ese cordero, y sus manos se bañaban con su sangre y bañaba su lanita, y estaba pateando y muriendo, el adorador comprendía que ese cordero estaba tomando su lugar; que él debería haber muerto de esa muerte, pero el cordero tomó su lugar.
41¿Pero qué hacía él? Cuando esa célula de sangre era rota, el espíritu que estaba en esa célula de sangre, lo cual es la vida, no podía regresar al creyente, al adorador. ¿Por qué? Porque era la vida de un animal. Así que la vida de un animal no coincidiría con la vida de un humano. Así que por lo tanto, si él había cometido adulterio, él salía con el mismo deseo que él tenía cuando él entraba. Si él había robado, él salía con el mismo deseo, debido a que... El únicamente tenía en su conciencia que él había hecho lo que estaba correcto, pero el mismo deseo estaba allí. Pero no es así con esta “toxina” que tenemos hoy en día. Cuando un hombre por fe pone sus manos sobre Jesucristo, cuando un hombre por fe pone sus manos sobre Jesucristo, y siente los dolores del Calvario, y ve lo que El hizo para salvar su alma, hermano: “Pues los que tributan este culto, limpios una vez, no tendrían ya más conciencia de pecado”. Ha sido quitado de él. El es una nueva criatura.
42¿Qué le sucede al creyente? El Dios Todopoderoso descendió del Cielo, la Cosa más grande que hay, que cubre todo espacio y tiempo. El nunca tuvo un principio, y El nunca empezó, y El nunca terminará. Pero cuando El descendió de ser la Cosa más grande que había, y llegó a ser la cosa más pequeña que hay, un pequeño germen de Vida que fue concebido en el vientre de una mujer llamada María.... Y debido a que el pecado rompió esa célula de Sangre y dejó salir ese Espíritu de Dios que cayó en el Día de Pentecostés, ahora el adorador cuando pone su mano sobre este Cordero y recibe perdón de sus pecados, la Vida que estaba en ese Cordero (la cuál es la propia Vida de Dios), regresa al creyente, y él llega a ser un hijo de Dios, hijos e hijas de Dios. Entonces él está en la familia de Dios. El es un creyente. Ya no tiene más conciencia de pecado o deseo de pecar (Hebreos nos dice), que él ya no desea pecar porque él ha llegado a ser un hijo de Dios.
43Ahora, cuando la gente hoy en día... La razón que ellos no quieren esto, como yo dije el domingo, es porque eso los hace actuar un poquito diferente que lo que están acostumbrados a actuar. Ellos van... vienen a una iglesia Pentecostal, ellos dicen: “Bueno, oímos a esa gente cantar....” Como yo estaba observando a este muchacho aquí hace un rato. ¡Hermanos!, él estaba tan enredado allí, que no sabía en dónde estaba. Yo estaba observando sus pies. El tenía un pie enredado en el otro. Me parecía que él mismo se había atado en tantos nudos que tomaría cinco horas para salir de allí. Pero Dios lo ha de haber atado allí, pues él estaba parado de pies otra vez. Así que yo pensé: “¡Oh, qué cosa! Cómo me gusta perderme en el Espíritu de esa manera, y adorar en el Poder y alabanzas de Dios hasta que Ud. es llevado a una dimensión en la que Ud. no sabe nada al respecto”. Me gusta eso: ser llevado en el Espíritu de Dios.
44Luego me fijé que esa gente... Un indocto entra y mira, dice: “¡Oh, qué cosa! ¡Mira nada más!” Si tan sólo estuviera en ese lugar con ellos sólo por unos cuantos minutos, ya nunca iba a querer nada de lo otro. Pero ellos–ellos–ellos lo tratan de duplicar. Ellos no lo pueden quitar de la Palabra, así que ellos tratan de duplicar el Nuevo Nacimiento. Ellos dicen que el Nuevo Nacimiento es cuando dice: “Yo creo que Jesucristo es el Hijo de Dios. Yo lo acepto como mi Salvador”. Ese no es un Nacimiento.
45Un gran ministro en mi ciudad trajo una revista, no hace mucho tiempo, y él dijo: “Billy, te quiero preguntar algo”. Dijo: “Aquí está Fulano de tal”, y siguió hablando. El dijo: “Y tú ahora te metiste con los ‘santos rodadores’ [“aleluyas”]”. Y dijo: “Mira, yo digo que tú estás hablando aquí de un Nuevo Nacimiento”. Dijo: “¿No piensas que hemos nacido de nuevo?” Ellos creen que nacen de nuevo cuando ellos creen. “Bueno”, yo dije: “Cuán diferente es eso de la enseñanza de Pablo”. Y Pablo dijo en Gálatas 1:8: “Si un ángel del Cielo anunciare algo más, sea anatema”. Y Pablo les preguntó en Hechos 19: “¿Habéis recibido el Espíritu Santo desde que creísteis?”; no cuando creísteis, sino “desde que creísteis”.
46Ahora la cosa de eso es que están tratando de evadir ese Nuevo Nacimiento. Ellos–ellos tienen mucho prestigio. Ellos tienen mucho conocimiento mental. Cuando Uds. llegan a un lugar en el cual Uds. se sienten que son un poquito mejor que alguien más, cuando Uds. llegan a un lugar que Uds. piensan que su posición en la vida es un poquito más alta que la del otro, Uds. no lo van a recibir de todas maneras. Correcto. Pero hay una cosa tocante al Nacimiento Nuevo: hará que un esmoquin y unos overoles se abracen uno al otro, y se llamen uno al otro: “Hermano”. Hará que un vestido de algodón y un vestido de seda se abracen una a la otra y se llamen una a la otra: “Hermana”, cuando Ud. realmente habla en serio con Dios. Correcto.
47Igual que el anciano de color allí en el Sur, en una ocasión. El dijo... El estaba contento y dijo: “Yo tengo una religión que se siente de corazón”, él le dijo a su patrón. Y él dijo: “Oh, no hay tal cosa como una religión que se siente de corazón”. El dijo: “Ud. sencillamente está errado en una porción, patrón. No hay tal cosa como una religión que se siente de corazón por lo que a Ud. respecta, ¿ve?” Y eso es correcto. Esa gente no sabe lo que es una religión que se siente de corazón. Ellos–ellos no saben... Ellos–ellos nunca la han alcanzado. Ellos dicen que no pueden dejar de beber, ellos no pueden dejar de fumar. Ellos no han tomado todavía la “toxina”. Ellos nunca la han probado. Ellos no saben lo que Ella hará por uno, hasta que la reciben una vez. Entonces cuando Ud. la recibe, Ud. sabe que algo sucedió, cuando la recibió. Ud. estaba allí, Ud. sabe todo al respecto. Ud. ha sido inoculado, y las cosas son diferentes entonces. Ud. llega a ser una nueva criatura en Cristo. ¡Amén!
48Un día el patrón le dijo, le dijo: “Me gustaría recibir algo de esa religión que se siente de corazón”. Dijo: “En cualquier momento que Ud. la quiera, patrón”. Y él dijo que un día llovió. El dijo: “Bueno, está lloviendo hoy, Moisés. Me imagino que podemos... Me gustaría recibir un poco de esa religión que se siente de corazón, que te hace sentir muy contento, y estás cantando todo el tiempo”. Dijo: “Venga, patrón”. Y él fue allá, y fue al establo, y él dijo: “Mira, aquí está un buen lugar aquí en la paja. Nos podemos arrodillar y recibirla aquí”. El dijo: “No, Ud. no la recibe aquí, patrón”. El dijo: “Bueno, iremos allá al granero”. Así que fueron al granero. Era un lugar agradable y seco; no estaba lloviendo, era agradable, Uds. saben, la... como para dormir con la lluvia golpeteando sobre el techo. El dijo: “Pero, patrón, Ud. no la recibe aquí”. El dijo: “Moisés, ¿dónde la recibe uno?” Dijo: “Sígame”. El salió hasta llegar a la porqueriza, se arremangó las piernas de los pantalones hasta donde él podía, y comenzó a entrar en el lodo así. El dijo: “Venga, patrón”. Dijo: “¿Adónde vas?” Dijo: “Aquí es en donde Ud. la recibe. Aquí mismo”. El dijo: “Yo–yo–yo–yo no la quiero allí”. El dijo: “Yo no la quiero recibir allí”. Dijo: “Si Ud. no la quiere aquí, y no viene en estos términos, entonces Ud. no la va a recibir en lo absoluto”. Así que de esa manera es. Si Ud. no puede venir en los términos de Dios, Ud. no la recibirá de todas maneras. Ud. tiene que venir en los términos de Dios.
49Ellos evitan el Nuevo Nacimiento. Como dije el otro día, el Nuevo... el nacimiento es un desorden sucio. No me importa adónde vaya Ud. Si es en una porqueriza, es un desorden sucio. Si es en un montón de paja, es un desorden sucio. O si es en un cuarto de hospital decorado de rosa, todavía es un desorden sucio, cualquier clase de nacimiento. Y el Nuevo Nacimiento también es un desorden sucio. Y hará de Ud. un desorden sucio. Pero ciertamente Ud. recibirá nueva Vida, y será una nueva criatura cuando Ud. lo reciba. Lo hará hacer cosas que Ud. no pensaría que las haría. Sí, señor. Lo hará ir allá al altar, y gritar, y llorar, y golpear, y confesar todos sus pecados. Y lo hará a Ud. una persona diferente. Y entonces después de eso, lo hará a Ud. actuar ridículo en comparación a como Ud. solía actuar. Bueno, Ud. sabe que cuando la gente se enmienda con Dios, y alguna vez se encuentra con Dios en cualquier parte, ellos actúan ridículos en comparación a lo que era la vieja vida. Pablo dijo: “La vida que una vez viví, y la vida que ahora vivo...” Era una diferente a la que él vivió en otro tiempo.
50Miren a Moisés cuando él encontró a Dios. El era... él tenía toda clase de teología. El estaba tan lleno de ella, tanto como un hombre ilustre. ¿Pero qué pasó cuando él se encontró con Dios? El tenía miedo de ir allá a Egipto, pero a la mañana siguiente, lo encontramos con su esposa montada a horcajadas en una mula con su pequeño en su cadera, con la barba de él colgándole como hasta aquí, y con una vara chueca en su mano, alabando a Dios, yendo allá a Egipto. ¿No era esa una escena que se miraba ridícula? Alguien dijo: “Moisés, ¿adónde vas, padre Moisés? Rabí Moisés, ¿adónde vas? ¿Qué es lo que pasa contigo, amigo?” “Voy allá a Egipto para conquistar”. Iba allá para conquistar, una invasión de un solo hombre; es como un solo hombre yendo a conquistar a Rusia. Bueno, eso suena ridículo. Pero él estaba contento, y esa cabeza calva le brillaba, ese cabello le volaba sobre su barba, yendo allá para conquistar. ¿Por qué? Dios así lo dijo. ¡Y la parte bella de eso era que él lo hizo! ¡Amén! Ese es el problema con la iglesia hoy en día. Uds. tienen que dejar que Dios conquiste, y saque toda la otra cosa fuera, y toma... deje que Dios tome control de Uds. Saquen todo el conocimiento que tienen en su cabeza y pónganlo a un lado, y dejen que Dios entre en el corazón. El hará algo de Uds., los hará actuar diferente, ser diferente. Y sus asociados serán diferentes. Toda su vida entera será diferente. Todo será cambiado cuando Dios entre en su vida. Eso es tan cierto como que lo conozco a El. Cambiará su vida.
51Ahora, cuando Dios estaba listo para probar Su “toxina”, ¿se fijaron? El nunca la aplicó en un conejillo de indias. El mismo se la aplicó. Cualquier buen doctor primero prueba su propia medicina en él mismo. Ahora, Dios mismo se la aplicó. Cuando Dios se hizo carne y habitó entre nosotros (y la Vida de Cristo Jesús siendo Su Hijo), Dios estaba en Cristo reconciliando Consigo mismo al mundo, fue cuando El mismo se aplicó la “toxina”. Cuando El fue bautizado por Juan en el río del Jordán, Juan dio testimonio viendo el Espíritu de Dios como una Paloma descendiendo del Cielo, diciendo: “Este es Mi Hijo amado en quien tengo complacencia”. El moró en El. Los discípulos y todos, lo observaban a El para ver lo que haría. Ellos observaron su vida para ver cómo El actuaría, para ver qué sucedería.
52Lo encontramos allí cuando El estaba bajo tentación; la “toxina” surtió efecto. Cuando El estaba en el–cuando El estaba en el jardín del Getsemaní, la “toxina” surtió efecto. Cuando El fue escupido en Su rostro, la “toxina” surtió efecto. Cuando ellos lo clavaron en la cruz, la “toxina” surtió efecto. Era buena. Ellos se dieron cuenta que era buena. Ellos vieron que lo sostuvo a El. Cuando El murió en la cruz y lo sepultaron en la tierra, en la mañana del tercer día, ¿qué es lo que va a suceder ahora? Allí está El. El está muerto. El está sepultado, escondido detrás de una gran piedra, que un centurión de hombres la rodaron sobre... rodaron la piedra para detenerlo. ¿Qué va a suceder ahora? Un guarda estaba parado a la puerta, cien hombres vigilándolo. ¿Qué va a suceder? El profetizó por la Palabra de Dios, y dijo que al tercer día El resucitaría. Ellos aseguraron la guardia. ¿Qué de la “toxina” ahora? Esa mañana de Pascua como al amanecer, descendió un ángel del Cielo, rodó la piedra, y la “toxina” surtió efecto en el tiempo de la muerte. La “toxina” surtió efecto porque era la Palabra de Dios, la promesa de Dios, que esa sí era la “toxina” que El había dado, el Bálsamo en Galaad. Seguro.
53Ahora nos damos cuenta que cuando El resucitó en la mañana de Pascua, El le apareció a muchos de ellos, y empezó a mostrar que después de la resurrección la “toxina” todavía era la misma. Hizo las mismas obras que hizo antes que El muriera. Todavía surtía efecto. Ciento veinte personas se llegaron a interesar en ser inoculadas. Yo quisiera que todo el mundo se llegara a interesar esta noche en ser inoculados. Pues ellos lo vieron que surtió efecto en el tiempo de la tentación; lo guardó a El de pecar. Lo sostuvo a El en la tentación. Cuando El fue injuriado, El no injurió. Lo sostuvo en la muerte. Y cuando El murió y fue sepultado, lo sostuvo en la resurrección, y salió otra vez. Me gusta esa “toxina”, ¿a Uds. no? Yo pienso que esa es una buena cura.
54Ciento veinte querían ser inoculados, así que ellos le preguntaron: “¿Qué podemos hacer?” Dijo: “Sólo paren de predicar ahora. Renuncien a sus credenciales y cosas. Yo quiero que vayan allá a la ciudad de Jerusalén, y los voy a inocular a todos Uds., protegerlos contra ello”. ¡Oh, hermanos! Ellos fueron allá y esperaron un largo tiempo; fueron como diez días que todos ellos estaban allí, echando fuera de ellos todas sus religiones que ellos... todas las diferencias y todo. Y finalmente “vino un estruendo del Cielo como un viento recio que soplaba, y llenó toda la casa en donde ellos estaban sentados. Lenguas repartidas, como de fuego, se asentaron sobre ellos, y todos fueron llenos con el Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen”.
55Ellos simplemente fueron inoculados, hermano, le digo. Ellos sellaron su vida con esa inoculación. Ellos estaban aclamando y gritando. Y escuche, mi hermana (y si sucede que haya una persona Católica aquí): Ud. le ora a María; pero, ¿sabía Ud. que María, siendo la madre de nuestro Señor Jesucristo, sin embargo ella no podía ir al Cielo hasta que primero ella subiera allá y recibiera esa inoculación? Seguro que ella la recibió. Tuvo que recibir lo mismo. ¿Cómo va Ud. a llegar Allá con algo menos que eso? ¿Ven? Si María tuvo que subir y recibir el Espíritu Santo... Ella estuvo tan llena del Espíritu, que danzó en el Espíritu y actuó como que estuviera ebria. La gente de afuera, los críticos que todavía no habían sido inoculados, dijeron: “Bueno, estos hombres están llenos de mosto”. Lo pensaron porque estaban danzando y gritando y hablando en otras lenguas. Ellos dijeron: “Estos están llenos de mosto”. Bueno, entonces, cuando menos pensaron, ellos empezaron a darse cuenta que estaban hablando en su propia lengua. Dios les empezó a dar la interpretación. Ellos podían entender lo que decían. Y ellos dijeron: “Les oímos hablar en nuestras lenguas las maravillas de Dios. ¿Qué significa esto?” ¡Amén! Maravilló a la región en ese entonces, maravilló al mundo. Debería maravillar al mundo otra vez. “¿Qué significa esto? ¿De qué se trata todo esto?”
56Y Pedro se puso de pie y empezó a predicar. Y cuando él lo hizo, ellos dijeron: “Mira, espera un momento”. Ellos dijeron: “Queremos esta cosa que resucitará a los muertos. Queremos esta cosa que podemos hablar en nuestro... en otra lengua de la cual no sabemos nada al respecto. Queremos algo con lo cual nosotros podamos evangelizar al mundo. Queremos este poder de denuedo”. El problema de hoy día, es que ellos no lo quieren. “¿Qué es esto que tienen?” “Es el Bálsamo que está en Galaad. Es la–es la toxina”. El dijo: “¿Tienen más de El?” Dijo: “Sí, tenemos–tenemos bastante. Tenemos un doctor aquí”. “¿Tienen un doctor?” “Sí, tenemos doctores”. “¿Cómo se llama él?” “El Dr. Simón Pedro”. Ese era el doctor.
57El se levantó y les empezó a dar la Prescripción. Y cuando él terminó de predicar, y empezó a exponer la Palabra allí, y les mostró que eso fue exactamente lo que Joel dijo, lo que todos los profetas habían dicho: “Esto es eso, esto es eso, esto es eso”, ellos empezaron a ver la Palabra de Dios cuadrando. Ellos dijeron: “Oye, Dr. Simón Pedro, ¿qué podemos hacer para ser inoculados?” Pedro dijo: “No hay necesidad que yo escriba cuatro o cinco prescripciones. Yo sólo les escribiré una sola a vosotros, y a vuestro hijos, y a los hijos de vuestros hijos, a los que están lejos, para cuantos el Señor Dios llamare”. El dijo: “No escribiré otra más. Yo sólo escribiré una sola Prescripción Eterna para Uds.” El dijo: “Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el Nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y seréis inoculados. Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare”.
58Sí, hermano. Nosotros tenemos Bálsamo en Galaad. Tenemos doctores. ¿Por qué es entonces que la gente está en la condición que ella está hoy? Es porque ella rehúsa tomarla, eso es todo. Nosotros tenemos doctores. Tenemos la Prescripción. Tenemos la “toxina” que mata el pecado, que sana el cuerpo, que hace una nueva criatura en Cristo Jesús. Pero es la gente que no la quiere tomar. Ellos no quieren pagar el precio.
59Miren: nunca metan su mano en una prescripción de doctor. Hermano, cuando ellos estudian esa prescripción, le ponen un tanto de veneno allí adentro, y también bastante antídoto. Si Ud. le pone mucho antídoto, no le hará bien a su paciente. Si Ud. le pone mucho veneno, matará a su paciente. Ahora, si Ud. está... Si el doctor le escribe una prescripción, vale más que la lleve a la clase correcta de farmacia para que la surta correctamente, o lo puede matar a Ud. Ese es el problema hoy en día. Tenemos muchos farmacéuticos charlatanes por aquí. ¡Amén! ¡Correcto! Súrtala de la manera que fue escrita. Exactamente de la manera que El la escribió, esa es la manera de mantenerla. Eso es lo que El dijo que se hiciera. Así que, ese es el problema. Hay muchos hijos muertos, muchas iglesias muertas; es porque ellos ya no quieren el Bautismo del Espíritu Santo. Ellos no lo quieren. Ellos quieren añadir algo en su lugar: saludar de mano al predicador, o alguna otra cosa, llegar a ser un diácono, o–o cantar en el coro, o hacer algo más así como eso, para tomar su lugar. Esas cosas están bien, pero hermano, no es la–no es la “toxina”. El Espíritu Santo de Dios es la “toxina”. Sí, señor. Y lo hace a Ud. una nueva criatura. Lo hace a Ud. una nueva persona. Lo enmienda, y lo hace lo que Ud. debería ser. Le hace el carácter de Ud. diferente. ¿Cuál es el problema con nuestras iglesias hoy en día? ¿Por qué...?
60[Porción sin grabar en la cinta–Ed.]... una raza más grande de gente, una raza más fuerte, esclavos más robustos para trabajar. Abraham Lincoln se quitó su sombrero, y lo puso bajo su brazo y dijo: “¡Eso está mal! ¡Eso está mal! Ese hombre es un ser humano. El no es un caballo”. Así que él dijo: “Con la ayuda de Dios, yo lo atacaré algún día, aunque me cueste la vida”.
61No hace mucho tiempo yo estaba en un museo. Un anciano de color, con sólo un pequeño borde de cabello blanco, iba caminando por allí buscando algo. El miraba en esa vitrina y parecía que... él se hizo hacia atrás, cerró sus ojos, y las lágrimas le empezaron a correr por sus mejillas viejas y arrugadas. El estaba orando. Yo lo observé por un ratito. Después de un rato, me encaminé hacia él. Y yo dije: “¿Cómo está Ud., ‘tío’?” [Nombre usado aquí para referirse a una persona anciana–Trad.]. El dijo: “¿Cómo está Ud., señor?” Y yo dije: “Me fijé que Ud. estaba orando”. Yo dije: “Yo soy un ministro. Me pregunto qué lo emocionó a Ud.” El dijo: “Venga aquí”. Yo miré allí, y dije: “Yo no veo nada, sino sólo un traje”. El dijo: “¿Pero ve Ud. esa mancha allí?” El dijo: “Esa es la sangre de Abraham Lincoln”. El dijo: “Y aquí en mi costado están las marcas de un cinturón de la esclavitud”. El dijo: “Esa sangre me liberó la marca, mejor dicho, me liberó de ese cinturón de la esclavitud”. Y dijo: “Si ese....” Yo pensé: “Si un–un–un hombre que tenía sobre él un cinturón de esclavitud, y la sangre de Abraham Lincoln lo liberó del cinturón de la esclavitud, ¿qué debería hacer la Sangre de Cristo a una Iglesia nacida de nuevo?” Bueno, nos liberó del cinturón de la esclavitud del pecado y nos llevó dentro del Reino de Dios, y nos quitó todas las cosas malas, y nos inoculó, y nos dio de Sus bendiciones, y de Su Poder, para que pudiéramos vivir la Vida de Jesucristo, y no estar asociados ya más con las cosas del mundo. ¡Oh, hermanos! ¡Qué diferencia debería hacer con cada uno de nosotros! Pero la cosa es que no lo queremos. No queremos–no queremos meternos con ello. Estamos–estamos enfadados de ello. Seguro.
62[El Hermano Branham es interrumpido–Ed.]. Un muchachito con epilepsia. Me supongo que ellos lo trajeron aquí para que se orara por él. ¿Es correcto eso, hermana? [La hermana dice: “Sí”–Ed.]. Muy bien. Uds. crean conmigo ahora. ¡Satanás, deja ese niño! Sal de él en el Nombre de Jesucristo. ¿Interrumpirías tú mi mensaje, satanás? Tú, cosa malvada, ¡sal de ese niño! Yo te ordeno por el Dios Viviente, vete de él. Ahora, allí está. ¿Muy bien? Ahora yo seguiré adelante.
63Ahora, allá en el sur, observaban a los–los esclavos; ellos pasaron un día para conseguir un... comprar esclavos. Y ellos los compraban porque estaban... se los negociaban uno al otro. Y a veces ellos tenían que azotar a esos esclavos, algunas veces, para hacerlos trabajar, porque estaban nostálgicos por estar separados del hogar de ellos. ¿Y saben Uds. qué sucedió un día? Un comprador pasó por allí, uno como un agente de compraventas, e iba a comprar un esclavo. Y cuando él miró allí, él dijo: “¿Cuántos esclavos tienes?” El dijo: “Como unos ciento cincuenta”.
64El los fue a mirar, y había un montón de esclavos allí. Y él dijo... Ellos se fijaron que todos ellos estaban fatigados, excepto un joven. Hermano, a él, ellos no lo tenían que azotar. El tenía su pecho erguido y su barbilla levantada, siempre trabajando. Y ese comprador dijo: “Yo lo quiero comprar”. El dijo: “Oh, no”. Dijo el dueño: “El no está de venta”. Dijo: “Bueno, ¿qué...?” Dijo: “El es–él es diferente del resto de ellos”. Dijo: “¿Es él un patrón?” El dijo: “No. El es un esclavo”. Dijo: “¿Lo alimentas diferente que al resto de ellos?” Dijo: “No. El come en la cocina, con los demás esclavos”. El dijo: “¿Qué es entonces lo que lo hace a él tan diferente de los demás?” El dijo: “Yo también me solía preguntar qué es lo que lo hacía a él diferente”. El dijo: “Me di cuenta que allá en la tierra natal de donde ellos provienen, su padre es el rey de la tribu. Y aunque él está separado del hogar, sin embargo sabe que su padre es un rey, así que él se comporta como un hijo del rey”. ¡Oh, qué lección debería ser esa para nosotros!
65Mujeres: paren de cortarse su cabello, empiecen a vivir como mujeres Cristianas. Hombres: paren las cosas que Uds. están haciendo. La Iglesia Cristiana se debería comportar como hijos e hijas del Rey, viviendo piadosamente en este mundo presente. ¿Creen Uds. eso? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. Inclinemos nuestros rostros sólo un momento ahora. ¿Habría alguno aquí que no conoce a Cristo como su Salvador, y le gustaría ser un... para recibir este Bálsamo en Galaad? Ahora, yo les digo a Uds. que las medicinas de los doctores, algunas veces... si–si Uds. las dejan de tomar, Uds. pudieran morir. Y por otro lado, Uds. pudieran sanar. Pero hay una cosa segura: si Uds. rehúsan este Bálsamo de Galaad, la Medicina de Dios para el pecado, Uds. de seguro mueren. Uds. van a morir. Y recuerden: no es sólo para uno, y no para el otro. Es para “el que quiera, venga y beba de las aguas gratuitamente... la fuente del agua de la Vida”.
66Si a Uds. les gustaría ser recordados en la oración de clausura, ¿levantarían su mano y dirían: “Recuérdeme, Hermano Branham; yo quiero ser recordado”? Dios lo bendiga, Dios lo bendiga, y a Ud., a Ud., a Ud., muchos por aquí. Ahora, eso está bien. Eso es bueno. Ahora, hermana, Ud. con su muchachito allí, Ud. crea con todo su corazón, y él nunca tendrá otra. Muy bien. Ud. crea. El se salió de eso en ese segundo, ¿ve Ud.? Dios se la quitó de él, cuando él le estaba golpeando su carita, y tratando de hacerlo que despertara. ¿Te sientes mejor, hijito? Seguro. Ahora tú estarás bien. Sólo cree y nunca vendrá otra vez. Dios, “¿qué puede lavar mis pecados? Nada sino la Sangre de Jesús”. Cristo, el gran Sanador, el gran Médico, cerca está. ¿Ven?, es... Hay Bálsamo en Galaad para el alma enferma de pecado. Hay Bálsamo en Galaad para totalmente sanar al herido.
67¿Vendrán Uds. ahora, mientras tenemos inclinados nuestros rostros; Uds. que no tienen el Bautismo del Espíritu Santo, que no conocen a Cristo como su Salvador?, ¿vendrán Uds. aquí al frente y se pararán aquí? Oremos juntos antes que cambiemos el orden de la reunión. Luego Uds. pueden regresar a sus asientos, si sólo vienen aquí al frente. ¿A cuántos les gustaría decir esto: “Yo voy allá, Hermano Branham”? Dios la bendiga, señora. Dios lo bendiga, jovencito. Eso es. Dios lo bendiga, señor. Correcto. Vengan aquí alrededor. El mismo Dios que pudo sanar a ese muchachito de epilepsia puede quitar pecados. Por supuesto que El puede. ¿Ven? ¿Vendrán?
68[El Hermano Branham le habla al organista–Ed.]. Denos una nota en el órgano: “Hay una fuente llena con Sangre”, por favor, “que emana de las venas de Emanuel”. Vengan párense aquí alrededor del altar, ¿lo harán ahora, mientras oramos? Hay una fuente llena con Sangre, Que emana de las venas de Emanuel,... [La congregación continúa cantando–Ed.]. Uds. ahora sin el Espíritu Santo, que quieren el Bautismo, ¿vendrán ahora? Vengan, párense alrededor del altar. Párense aquí en Su Presencia. Sólo párense aquí por unos cuantos momentos. Permítanos orar por Uds., luego Uds. pueden regresar a sus asientos. ... sus manchas de culpa. Pierden todas sus manchas de culpa, Pierden todas sus manchas de culpa; Y los pecadores al sumergirse bajo ese torrente, Pierden todas sus manchas de culpa.
69Ahora, yo les quiero pedir que vengan (sí hay bálsamo en Galaad. Hay un Médico aquí, el gran Espíritu Santo). ¿Vendrán? Ahora, ¿qué van a hacer? Dios les va a preguntar, si Uds. no lo han recibido a El. Cuando Uds. salgan por la puerta, quizás antes de la mañana, quizás sea el fin de su tiempo en la tierra. Quizás Uds. no vivan para regresar a casa. Entonces Dios les va a decir a cada uno de ellos: “¿Por qué? ¿Por qué no lo hiciste? Había Bálsamo en Galaad”. El Espíritu Santo está aquí. Si han llegado a ser débiles, tibios, en su experiencia, y les gustaría ser renovados otra vez... David dijo: “Restaura el gozo de mi salvación”. El no había perdido su salvación, pero sí perdió todo el gozo. Yo pienso que eso es como un noventa y cinco porciento de la iglesia hoy: perdiendo el gozo de su salvación. “Restaura el gozo de mi salvación”.
70Mientras esta gente aquí está orando, ¿les gustaría venir al frente y que su gozo sea restaurado, el gozo de su salvación, que Dios pueda renovar las bendiciones y su corazón sea lleno de Su Espíritu y bondad? Vengan, párense alrededor del altar. Vengan al frente y renueven sus votos a Dios. Eso es bueno. Amigo pecador, venga con ellos. Descarriado, que no conoce a Dios, venga con ellos. ¿Enfermos o afligidos?, vengan con ellos. Hay Bálsamo en Galaad. ¡Oh, oh, hermanos! Hijos nostálgicos, queriendo regresar a Casa. Eso es. Hay una fuente llena con Sangre, Que emana de las venas de Emanuel (sólo díganle lo que Uds. quieren ahora) Y los pecadores que se sumergen.... Levanten sus manos y digan: “Señor, yo estoy aquí para ser renovado. Yo estoy aquí para ser lleno con Tu Espíritu”. Hay un Bálsamo ahora. Hay un Médico aquí.
71Nuestro Padre Celestial, te traemos a Ti estas personas. Que el Espíritu Santo venga sobre ellos ahora, Señor. Ellos están aquí esperando. Ellos–ellos saben que el tiempo se está terminando. Un poquito más, y el tiempo no será más. Y se supone que la iglesia se va a dormir y entrar en la Edad de Laodicea. Dios, que no sea así con este grupo. Que ellos sean llenos con el Espíritu Santo esta noche. Que Tú perdones los pecados de estos pecadores, sanes a los enfermos y a los afligidos aquí, Señor. Que esta sea una gran hora para ellos, mientras estamos esperando, Señor, mirando al Calvario en donde hay una fuente que está llena de Sangre. Concédelo. Concédenoslo. Llénanos con Tu Espíritu mientras esperamos.
72Miren, no se suelten. Aférrense. Aférrense al Calvario hasta que Uds. estén satisfechos, hasta que toda porción que Dios prometió haya sido satisfecha. Correcto. Hablen en serio. Cuando Uds. hablen en serio, Dios hablará en serio con Uds. Eso dependerá de Uds., sólo reclamen esas promesas para Uds. [La congregación adora–Ed.]. “Oh, Dios, yo te creo. Yo nunca me soltaré. Me quedaré aquí mismo, hasta que algo suceda en mi alma”. Recuerden, amigos: esta pudiera ser la última vez, quizás sea la última oración que Uds. oren. El ángel de la muerte pueda que los llame antes del amanecer. Ahorita es el tiempo de hablar en serio con Dios. Ahorita es el tiempo de creerlo. Confiesen sus pecados, regresen donde lo dejaron a El. Regresen donde Uds. lo dejaron, y allí lo encontrarán otra vez. ¿Qué causó que Uds. perdieran su gozo? Dense cuenta en dónde lo perdieron. Regresen allí, y digan: “Señor, lo siento. Yo estoy empezando desde aquí mismo”. [La congregación adora–Ed.]. Dense cuenta en dónde Uds. lo dejaron a El. ¿En dónde perdieron Uds. su gozo? En dondequiera que Uds. perdieron su gozo, en dondequiera que Uds. pararon de servirle, regresen a ese lugar otra vez. Empiecen desde allí mismo. Allí en donde Uds. lo dejaron, allí es en donde Uds. lo encontrarán. El estará esperando, parado allí esperando para recibirlos a Uds. Señor Jesús, ven a ellos, Señor. Concédelo, Señor. ... todas sus manchas de pecado. Pierden todas sus manchas de pecado, Pierden todas sus manchas de pecado; Y los pecadores que se sumergen bajo el raudal, Pierden todas sus manchas de pecado. ... Pierden todas sus manchas de pecado (todas sus manchas de pecado) manchas, Pierden todas sus manchas de pecado; Y los pecadores que se sumergen bajo el raudal, Pierden todas sus manchas de pecado. Crea en El, mi hermano, con todo su corazón...?... Crea en El, mi hermano, con todo su corazón en el Nombre del Señor Jesucristo. ... Lava todos mis pecados, Lava todos mis pecados; Y los pecadores que se sumergen bajo ese raudal, Lavan todos sus pecados.
73[El Hermano Branham empieza a tararear: Hay una fuente–Ed.]. Ahora, sólo cierren sus ojos. Hay una fuente llena de Sangre. [El Hermano Branham continúa tarareando–Ed.]. ... los pecadores que se sumergen bajo ese raudal.... Ese es Ud., amigo. “Pierden todas sus manchas de pecado”. Algún día El viene. Algún día tenemos que encontrarnos con El, amigo, cada uno de nosotros. Ahora, Uds. que están aquí, que–que están arrepintiéndose de sus pecados, y vinieron al frente, al altar, para ser perdonados, recuerden: yo les estoy citando la Palabra del Señor. Jesús dijo: “Ninguno puede venir a Mí si Mi Padre primero no le trajere”. ¿Ven?, Dios les habló a Uds. Entonces: “Todo lo que el Padre me ha dado, vendrá”, ¿ven? “El que me confesare delante de los hombres, Yo lo confesaré delante de Mi Padre y de los Santos Angeles”. Sabemos que eso es la Escritura. Eso es lo que Jesús dijo. Ahora, Uds. tienen que basar su fe allí mismo. ¿Ven?, El lo prometió. El no puede mentir.
74Ahora miren: San Juan 5:24. Recuérdenlo como un puñado, y dos docenas de huevos: 5:24. San Juan 5:24: “El que oye Mi Palabra (eso es lo que yo estaba predicando), y cree al que me envió, tiene (tiempo presente) Vida Eterna; y no vendrá a condenación, mas ha, ha pasado (tiempo pasado) de muerte a Vida”, porque Uds. creyeron en El. ¿Cómo somos salvos? Por fe. “Por fe sois salvos, y esto es por la gracia de Dios”.
75Ahora, Uds. que están aquí parados para aceptar a Cristo como su Salvador, Uds. saben que fue Dios. Cuando Uds. levantaron su mano allá, Uds. desafiaron toda norma científica. Uds. saben, la ciencia... De acuerdo a la ciencia Uds. no pueden levantar sus manos; ellas cuelgan hacia abajo, ¿ven? Uds. desafían la gravitación, las leyes de la gravitación, porque sus manos cuelgan. Y de hecho el mundo... Si fuera así, entonces, bueno, pudiera ser que sólo por placer, levantarían sus manos así, y entonces sus pies no se quedarían en la tierra. Uds. sencillamente se proyectarían al espacio. ¿Pero qué hicieron Uds. cuando levantaron su mano? ¿Qué hicieron Uds. cuando vinieron aquí al frente? Uds. desafiaron las leyes de gravitación. ¿Por qué? Uds. levantaron su mano hacia el Hacedor de Uds. porque Algo–Algo le habló al corazón de Uds. Entonces Uds. tienen un espíritu allí adentro. Ese espíritu hizo una decisión. “Sí, señor. Yo quiero a Jesucristo como mi Salvador; levanto mi mano”. Eso desafió toda ley de gravitación allí mismo. Un espíritu en Ud., un Espíritu a su lado, habló dentro de Ud., y dijo: “Tú quieres a Cristo como tu Salvador”, y levantó su mano. Ahora, observen cuán sencillo. Ahora: “El que me confesare delante de los hombres, Yo lo confesaré delante del Padre y de los Santos Angeles. El que oye Mi Palabra y cree al que me envió, tiene Vida Eterna; y no vendrá a condenación”, ya ha pasado de muerte a Vida. Uds. tienen Vida Eterna porque Uds. han creído.
76Ahora sobre la base de... No es una sensación, ¿ven? Las sensaciones no funcionan. ¿Ven?, yo he tenido–yo he tenido sensaciones en algunas ocasiones, que me sentí tan mal que no sabía aun si yo era un siervo de Dios o no. Pero no es eso. Es la Palabra. Jesús derrotó al diablo con la Palabra de Dios, ¿ven? Allí es en donde... No es cómo me siento; es lo que yo creo. El nunca dijo: “¿Lo sentiste?” El dijo: “¿Lo creíste?” Uds. tienen que tener fe. Cualquier clase... Los budistas tienen sensaciones. Yo los he visto–yo los he visto reunirse, beber sangre de un cráneo humano, y tener toda clase de sensaciones, e invocar a los demonios, allá en Africa. Ellos tenían sensaciones. Yo me he sentado en campamentos en donde ellos efectuaban la danza de la serpiente toro, y gritaban, y se alborotaban. Esas son sensaciones.
77Pero eso también está allí. Eso es una–eso es una perversión del Reino de Dios. Todo lo que el diablo tiene, él lo tuvo que copiar de lo de Dios, ¿ven? ¿Qué es–qué es injusticia? Es la justicia pervertida. ¿Qué es una mentira? Es la verdad mal representada. ¿Qué es una–qué es una mujer mala? Es una mujer buena que ha actuado vilmente, ¿ven? Exactamente correcto. El diablo no puede crear nada. El no es un creador; él pervierte lo que ya ha sido creado. Así que la Palabra de Dios es creativa, y es una creación, la creación de la Palabra de Dios. Y cuando Uds. la aceptan en su corazón, crea una nueva criatura. Uds. lo creen. “Cielos y tierra pasarán, mas Mi Palabra no pasará”.
78Ahora, sobre la base de Algo hablándoles a Uds. que querían ser salvos, Algo les habló a Uds. que vinieran al altar, y Uds. lo hicieron. Ahora, Uds. confesaron sus pecados: “Señor, yo estoy mal. Yo no quiero estar mal. Yo quiero estar bien. Yo quiero que me perdones”. Ahora, El dijo: “El que a Mí viene no le echo fuera”. Cuando Uds. se levantaron de sus asientos ya estaban perdonados, ¿ven? Ahora, ¿lo pueden Uds. ahora aceptar a El? Nada que Uds. hayan hecho; todo lo que Uds. han hecho ha sido perdonado. Sobre la base de Su promesa, y Su Espíritu que los guió al altar, ¿lo aceptan Uds. como su Salvador? Levanten su mano si lo aceptan. Digan: “Yo lo voy a aceptar a El como mi Salvador”. Dios los bendiga. Ahora, la cosa que sigue, que Uds. deben hacer ahora... Uds. ya son salvos. “El que me confiese delante de los hombres, Yo lo confesaré delante del Padre. Si Uds. se avergüenzan de Mí aquí, Yo me avergonzaré de Uds. en el Juicio”. Miren, ahora Uds. son Cristianos. La cosa que sigue, que Uds. deben hacer, es ser bautizados, y recibir el Bautismo del Espíritu Santo. Esa es la Palabra de Dios. ¿Es correcto eso, ministros? Eso es tan sencillo como puede ser. Nunca... No... Ahora, no permitan que el diablo les diga: “Bueno, yo me siento mal”. Yo me siento mal muchas veces. Eso no tiene nada que ver con ello. Cuando soy débil, entonces soy fuerte, ¿ven?; porque yo sé que hay una bendición por adelante, que satanás está tratando de que me aleje de ella. Yo sigo adelante de todas maneras, ¿ven? Sólo sigan marchando hacia adelante.
79Ahora, a Uds. personas que quieren renovar el gozo de su salvación, y a Uds. que en alguna parte han perdido el gozo. Piensen lo que hicieron en el pasado. ¿Descuidaron la reunión de oración? ¿Descuidaron leer la Biblia? ¿Descuidaron orar en su hogar, pedir la bendición en la mesa? Nunca hagan eso. ¡Oh, hermanos! Eso es tan–eso es tan impropio para los Cristianos. No importa en dónde estén Uds., inclinen su rostro y oren. No se avergüencen de El. Oren en todas partes, ¿ven? Y en dondequiera que Uds. hayan dejado ese gozo, lo que lo haya sacado, esa raíz pequeña de amargura que entró.... Recuerden: cuando un hombre es salvo, tanto así, como este botón aquí, llega a ser Vida Eterna en su corazón. Ese es Dios. A medida que Uds. son capaces de sacar todas las raíces de amargura, entonces Dios empieza a crecer en Uds. Entonces Uds. llegan a ser un hijo de Dios. Un hombre fue hecho para ser dios, para ser un dios. ¿Sabían Uds. eso? El está hecho a la imagen de Dios; él es un hijo de Dios; él es como El. A él se le fue dado dominio (Génesis 1:26), dominio sobre toda la tierra. Correcto. El gobernó la tierra. El gobernó al reino animal, y todos los otros reinos, todo excepto el Reino de Dios de Arriba. El era dios; él era un dios menor. El fue hecho a la imagen de Dios, hecho como Dios, tenía manos y pies como Dios. El fue hecho a la imagen de Dios. ¿Qué sucedió? Porque él descreyó la Palabra de Dios, eso lo echó fuera y lo llevó a arreglárselas por sí mismo. Ahora Dios lo está tratando de regresar. Y cuando Ud. tenga fe, y lo acepte a El, mi hermano, sólo permita que esa Lucecita empiece a crecer, sacando todas las raíces de duda y amargura, rindiéndose Ud. mismo al Espíritu. Entonces Ud. empieza a llegar a ser un hijo de Dios, una hija de Dios, empieza a crecer en la gracia de Dios. El Espíritu Santo empieza a edificar Su Reino dentro de Ud.
80Ahora, si Ud. ha contristado ese Espíritu en alguna parte, entonces vaya al pasado y piense en su mente: “¿Qué empecé a hacer? ¿Descuidando la iglesia? ¿Empecé yo a discutir con otra denominación? ¿Empecé a criticar a este, haciendo esto a mi vecino?” Si Ud. lo hizo, eso es lo que lo sacó. Vaya y diga: “Dios, lo siento. Yo iré y haré esa cosa bien. Yo iré y lo haré”. Entonces el gozo de la salvación de Ud. regresará. El Espíritu Santo sólo levantó su vuelo y se posó en la–en la viga. El está listo para volar otra vez hacia abajo, en cualquier momento que Ud.–que Ud. quiera que regrese. El es el que guía. La paloma guía al cordero. Sabemos eso.
81Ahora, a Uds. que están enfermos y afligidos, Uds. que necesitan oración para sus cuerpos. Si Uds. necesitan oración para sus cuerpos, El es su Sanador. “¿Cómo lo recibo, Hermano Branham?” Bueno, aquí está cómo lo reciben Uds.: creyendo. Todo lo que Dios pudo hacer por Uds., El lo hizo en el Calvario en Cristo. ¿Creen Uds. eso? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. Jesús dijo: “Consumado es”. Uds. dicen: “Hermano Branham: ¿me salvó El en ese entonces?” Seguro. “¡Perdone Ud.! Yo acabo de ser salvo hace cinco minutos”. No, no. Uds. fueron salvos hace mil novecientos años. Uds. sólo lo aceptaron hace cinco minutos. Así fue, ¿ven? Uds. lo aceptaron. Es igual que decir: “Aquí está la Biblia; tómenla”, y Uds. la dejan allí. Es de Uds., pero la tienen que tomar primero. Uds. lo tienen que aceptar. Cuando Uds. lo aceptan.... No hay nada que Uds. puedan hacer. Uds. no merecen nada. Si mi corbata estuviera chueca, y yo dijera: “Mire, yo le voy a dar un millón de dólares, si Ud. me endereza la corbata”, y Ud. dijera: “Yo le enderezaré su corbata; ahí está, Hermano Branham, yo le hice eso a Ud. porque me va a dar un millón de dólares”, pero aunque no le dí el millón de dólares, ¿ve? Ud. ya hizo algo para ganarlo. Pero no hay nada que Ud. pueda hacer para merecerlo; Ud. sencillamente lo tiene que aceptar.
82De esa manera es con la sanidad Divina. Uds. no... Yo veo personas emocionarse todas y tratar de... se ponen nerviosas, y dicen: “Oh, si yo sólo pudiera...”, Uds. saben. Bueno, Uds. se van al otro extremo de ello. Uds. la dejan detrás de Uds. Uds. van allá, entusiasmados, tratando de alcanzar algo, cuando está allí mismo a su lado. Es sencillo. Sólo digan: “Gracias, Padre. Tú me lo prometiste. Yo ahora lo recibo”. Eso es todo. Observen lo que sucede. Ahora, díganlo sinceramente en su corazón. Sólo continúen diciéndolo vez tras vez. Digan... Si Uds. no lo creen completamente, sigan diciéndolo hasta que Uds. lo crean. Sólo continúen diciéndolo: “Te doy gracias, Señor, por mi sanidad”. Porque, ¿qué es El? “Cristo es el Sumo Sacerdote de nuestra confesión”. ¿Es correcto eso? Hebreos 3. Muy bien. El es el Sumo Sacerdote de nuestra confesión. Entonces El no puede hacer nada por Uds., no puede interceder hasta que Uds. primero confiesen que está hecho. Ahora, ¿es eso Escritural? Es el Sumo Sacerdote de nuestra confesión. Entonces El únicamente puede actuar cuando nosotros confesamos.
83Ahora, si Uds. dicen: “Señor, yo perdí el gozo de mi salvación. Yo quiero... Lo siento que falté a la reunión de oración. El miércoles en la noche estaré de nuevo (o martes, o cuando sea), yo estaré allí de nuevo”. Muy bien. Digan eso en serio. Créanlo. Digan: “Yo he confesado que estoy mal”. Entonces empiecen a obrar en eso. Cristo empieza a interceder por Uds. Luego digan: “Yo soy un pecador. Lo siento haber pecado, Señor. Yo voy a ser un Cristiano de aquí en adelante”. Entonces (¿ven?), Uds. hicieron su confesión. Empiecen, y sigan con ella. Si Uds. están enfermos, digan: “Señor, Tú eres mi Sanador. Si esto ha venido sobre mí porque he pecado, perdóname. Señor, te estoy tomando a Tu Palabra. Tú dijiste que Tú me sanarías. Yo lo creo. Tú eres el Sumo Sacerdote de mi confesión. Ahora yo estoy confesando que por Tu llaga yo fui curado. Gracias, Señor”. Sigan adelante. ¿Ven?, entonces El puede empezar a obrar sobre eso, y los empieza a sanar. ¿Ven lo que quiero decir? Hace tiempo... La gente sin instrucción difícilmente sabe cómo hacerlo. Una mujer de la... su esposo dirige la destilería: El whisky cuatro rosas, allá en Louisville, la destilería grande. Ella es la presidenta allí. Y él... ella llegó apresuradamente a la reunión una noche, y vino su hija, y ella iba a ser operada de un–un caso muy grave de la vesícula, parece que era un cáncer o algo, en la vesícula. Oh, ella estaba tan alterada, ella entró apresuradamente. Ella no quería esperar hasta la reunión. “Oh, no. ¡Ore por mí, ore por mí! No puedo esperar. Mi esposo viene tras de mí. El no quiere que venga aquí”. Bueno, yo sólo tuve que poner manos sobre ella, y se fue. Como unas tres o cuatro noches después de eso, ella dijo: “Me siento mejor”. Llamó al doctor. El doctor dijo: “Bueno, eso sólo... ella sólo está excitada. Ella–ella saldrá de eso”. Y ella no permitió la operación. Así que finalmente, el doctor dijo: “Bueno, dejémosla así entonces”. Dijo: “Bueno, si ella no la acepta ahora, yo no la operaré, no importa que regrese el cáncer a ella”.
84En unos cuantos días, ella se empezó a sentir mal otra vez. Se puso toda nerviosa, y ella llamó al doctor, y ella dijo... Oh, por supuesto, había una gran suma de dinero de por medio, así que él aceptó operarla. Y un doctor amigo mío estuvo en la operación, y ellos abrieron a la mujer. Y la cosa ya había desaparecido. ¿Ven? Había desaparecido. La habían operado para nada. Uno de mis amigos personales dijo que la cosieron y la dejaron así. “No había nada que pudiéramos hacer. La cosa había desaparecido”. Bueno, ¿ven?, ella sencillamente no fue instruida lo bastante para saber cómo aferrarse a Dios. Cuando uno tiene.... Cuando Uds. acepten a Dios por algo, quedense allí mismo con ello. El los ayudará a salir de eso. Sólo quédense con esa Palabra, Su promesa. ¿No creen Uds. eso? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. ¡Amén! Yo creo que si necesitamos sanidad, si necesitamos nuestra... restaurar nuestra salvación, ¿qué dijo Jesús? Ahora esta es Su Palabra: “Estas señales seguirán a los que creen”. ¿Es correcto eso? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. “Sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán”. ¿Es correcto eso? [“Amén”]. ¿Cuántos aquí son creyentes?, levanten sus manos. Muy bien.
85Miren, escuchen. Les diré a Uds. lo que vamos a hacer. Si Uds. creen eso ahora... Ahora, por favor, iglesia, esto es lo que yo... Yo espero que el Hermano Outlaw me perdone por esto. Pero miren. Este es el problema con este tabernáculo, el problema con todo tabernáculo, con todos ellos hoy en día: Uds. se están alejando de ese... ¿Ven?, sólo ha sido un argumento y un alboroto entre la gente, al grado que ellos engrosaron su corazón... Lo siento mucho por ellos, ¿ven? Ellos se pararán y dirán: “Quisiera que pudiera aferrarme de ello. Sí, yo lo voy a hacer”. Y en los diez minutos que siguen, todo se ha desvanecido, ¿ven? Ahora, eso es exactamente lo que la Biblia dijo que sucedería en los últimos días, el ser un tibio. El dijo: “¡Ojalá fueses frío o caliente!”, ¿ven? Si Uds. Le van a creer a Dios, créanle a El. Si El es Dios, créanle a El. Si El no lo es, bueno, sólo váyanse y déjenlo en paz. ¿Ven?, Uds. están–Uds. están tratando de actuar como algo que no son, entonces. Como dijo el Diputado Upshaw: “Ud. no puede ser lo que no es”. Y eso es verdad. ¿Ven?, Uds.–Uds. tienen que ser lo que son. Así que si en su corazón, Uds. verdaderamente pueden creer y decir: “Yo soy un creyente; yo sí le creo a Dios; bueno, si yo le creo a Dios, y tengo una necesidad, yo la acepto en estos momentos”, y eso lo concluye. Ya no mencione nada más al respecto. Sólo continúe alabando a Dios.
86Así fue como yo sané; satanás me decía: “Tú no estás sano. No hay ni una pizca de diferencia en ti”. Yo dije: “Quédate por aquí cerca. Si tú me quieres oír testificar, sólo quédate por aquí cerca. Eso es todo lo que tú tienes que hacer. Yo de seguro voy a hacer que te duelan tus oídos todos los días, porque yo voy a cantar Sus alabanzas tan alto como pueda”. Y él me dejó en paz. Exactamente correcto. Allí está la Sra. Waldrop sentada allá atrás. Ellos la trajeron a mi reunión aquí, cuando vine por primera vez a Phoenix, con cáncer, muerta. ¿Ven? Correcto. Los doctores trajeron los rayos X del testimonio de esa condición cancerosa. Allí está ella. De eso hace como unos... ¿cuántos? Hace como unos–como unos quince años, unos catorce, catorce años. Allí está viva. ¿Por qué? Dios es Dios. El mismo Dios que estuvo con nosotros en aquel entonces, es el mismo Dios ahorita.
87Sí hay Bálsamo en Galaad. Hay un Médico aquí. El Médico dijo: “Estas señales les seguirán a los que creen: sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán”. Ahora Uds. pongan manos sobre alguien. Miren, Ahora, no oren por Uds. mismos. Oren por ellos. Ellos van a orar por Uds. Pongan sus manos los unos sobre los otros. Extiendan sus manos a los otros, si tienen necesidad. Oren por alguien, y alguien va a orar por Uds. Hay Bálsamo en Galaad. Hay un Médico allí. Como... Ahora, oren los unos por los otros de la manera que Uds. lo hacen en su iglesia. “Estas señales seguirán a los que creen: sobre los enfermos pondrán sus manos...” Ahora, hablen en serio. Sean sinceros. ¡Aleluya!
88Señor Jesús, echamos fuera al diablo. Tú pudiste parar la epilepsia en ese niño hace unos cuantos minutos; Tú puedes echar fuera todo espíritu del diablo de esta gente. Sal, satanás. Te ordenamos en el Nombre de Jesús que los dejes. “Sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán. Estas señales seguirán a los que creen”. ¡Eso es! “¡Oren! Oren hasta que alcancen esferas más elevadas. Oren. La oración de fe traerá las bendiciones de Dios sobre Uds.” Crean en el Señor Jesucristo. Crean lo que El está haciendo. Crean que El está intercediendo por Uds. ahorita. [Porción sin grabar en la cinta–Ed.].
89[El resto de la cinta parece ser parte de otro servicio–Ed.].