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~ COSAS QUE AL PRINCIPIO NO FUERON ASI ~
1... de Sus días, enseñando cosas que no fueron así. Me supongo que si El viniera hoy, El encontraría la misma cosa: cosas que no fueron así al principio. Si Uds. siempre quieren saber lo que es verdad, regresen al principio. Regresen a Génesis, y Uds. pueden encontrar todo culto y toda verdad de hoy día. Sólo... Todas las plantas empezaron en Génesis, porque Génesis es el libro semilla de la Biblia. Y si nosotros queremos saber lo que está correcto, regresemos al principio. Igual que lo que yo estaba tratando de decir anoche: una vez que Dios hace una declaración, El nunca puede variar de esa declaración. El la tiene que mantener hasta el fin. Lo que El dijo en Génesis es la misma cosa en Apocalipsis, y por todo el trayecto. El es Dios, y eso es todo. ¿Ven? Y todas Sus Palabras son verdad.
2Ahora, nos damos cuenta que cuando vino Jesús, El encontró a los maestros que habían tomado la Palabra de Dios y la habían pervertido para su conveniencia. Ellos habían tomado los mandamientos de Dios y los habían pervertido a un credo. Ahora, recuerden: únicamente hay un solo Creador. Y todo... Satanás no es un creador. ¿Qué es pecado? El pecado es injusticia, y la injusticia es la justicia pervertida. Quizás lo haré más claro. Ellos son... Uds. son una congregación mixta. Uds. escuchen a su doctor; yo soy su hermano. Que un hombre viva con su esposa, es justicia; él está casado con ella. El mismo acto con otra mujer es muerte. Uno trae vida, el otro es muerte. ¿Ven? La injusticia es la justicia pervertida. ¿Qué es una mentira? Es la verdad mal presentada. Así que eso es lo que encontró Jesús, y es en lo que todos nosotros entraremos, mientras le quitemos y añadamos, o quitemos de la Palabra: es pervertir la Palabra de Dios. Así que cuando Jesús vino, El encontró que ellos habían tomado la Palabra de Dios y la habían pervertido, y habían hecho una tradición de hombres. Y El dijo: “¿Porqué Uds. con su... cambian la Palabra de Dios?” Por tomar sus tradiciones, cambiaban la Palabra de Dios, haciéndola que dijera algo que Ella realmente no dice.
3Nos damos cuenta que El encontró eso en Su día. Y El lo encontraría aquí hoy día. Y El, en la Presencia, o en la Persona del Espíritu Santo, el mismo Dios que siempre ha estado habitando en Su pueblo en la forma del Espíritu Santo, testifica por medio del creyente verdadero, que el hombre pervierte la Palabra de Dios para que cuadre con su credo, en lugar de hacer que su credo cuadre con la Palabra de Dios. Yo quiero que alguien encuentre el credo de los apóstoles en la Biblia, como lo dicen hoy en día: “Yo creo en la santa iglesia Católica romana, la comunión de los santos”. Todo lo que tenga comunión con los muertos, es espiritismo. “Hay un solo Mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre”. Eso es todo. No hay otro mediador. Así que todo... Ellos pervierten las cosas, haciendo un credo de los apóstoles. Si el apóstol tenía un credo, fue el de Hechos 2:38. El–él tenía... Eso es lo que ellos predicaban continuamente y–y que martillaban en el pueblo: el arrepentimiento hacia Dios y demás. Eso es... Si hay un credo en la Biblia, sería ese, el que los apóstoles usaban.
4Así que ellos... Todos sus liderazgos del Espíritu Santo se quedaban con la Palabra. Y si un hombre o un ángel alguna vez dice algo contrario a la Palabra, Gálatas 1:8 dice: “Sea anatema”. Debe ser la Palabra de Dios. Pablo dijo: “Si un ángel del Cielo, os anunciare otro Evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema”. Así que nosotros creemos que cielo y tierra pasarán, pero la Palabra de Dios no pasará, porque la Palabra es Dios. Dios dijo que Su creación pasará, pero Dios no puede pasar.
5No es un lugar para chistes. El púlpito no es un lugar para chistes. Yo pienso que la Palabra de Dios debería ser predicada de aquí con la solemnidad del–del corazón, y deberíamos recordar eso. Pero sólo para decir que... para traer un punto, un anciano negro, en alguna parte aquí en el sur, en una ocasión hizo una declaración, dijo que él preferiría estar parado en la Palabra de Dios que estar parado en los cielos. Ellos le preguntaron el porqué. El dijo: “Porque ambos, cielos y tierra pasarán, pero la Palabra de Dios no pasará”. ¡Correcto! Tenemos que permanecer en la Palabra.
6Jesús, cuando El vino, El dijo: “Moisés, por la dureza de vuestro corazón os permitió divorciar a vuestras mujeres; mas al principio no fue así”. Ahora, nos damos cuenta que ellos tomaron los mandamientos de Dios y los invalidaron. Cuando Jesús vino, El encontró a la gente buscando salvación en la iglesia. ¿Qué recibieron ellos? Credos. Cada denominación manufactura su propio credo. Y luego así es cómo El encontró a la gente: dependiendo en la iglesia para la salvación; y ellos habían encontrado credos hechos por el hombre. Y si El viniera hoy día en Persona y nos hablara, El encontraría la misma cosa: el hombre haciendo que la Palabra de Dios cuadre con su denominación, dándoles credos. Y no hay salvación en un credo, si no está en la Biblia. Tiene que estar en la Biblia, porque Su Palabra es... Todo lo que necesitamos está en Su Palabra. Y Su Palabra, cuando El es la Palabra... La Palabra de Dios es Dios. Eso es todo. Es Su Palabra, El mismo. El es... “En el principio era la Palabra y la Palabra era con Dios... y la Palabra era Dios”. Y la Palabra todavía es Dios. Todavía es Dios.
7Ahora, nosotros nos damos cuenta que cuando El vino, encontró al hombre tomando los mandamientos de Dios, e invalidándolos al tomarlos, y haciéndolos cuadrar a su credo, así que los invalidó. Y la iglesia miraba... La gente recurría a la iglesia en lugar de recurrir a la Palabra de Dios. Así que, por lo tanto, El dijo: “Mas al principio no fue así”. Encontramos que es lo mismo hoy en día, como ya lo he citado dos o tres veces esta mañana. (Y observando ese reloj, me pone nervioso)... Así que yo– yo quiero decir sobre esto, que “Esto es verdad”. Entonces en aquel día fue como lo es ahora, y ahora como lo fue entonces, ellos gritan: “¿Dónde está Dios?” Bueno, la mismísima cosa que... Ellos han dejado a Dios cuando ellos dejaron Su Palabra. Esa es la razón que tenemos las cosas de la manera que las tenemos hoy, es porque la gente se desvió de la Palabra de Dios.
8Si un doctor escribe una fórmula, una prescripción, y Ud. le añade algo a ella, o le quita algo a ella, Ud. matará a su paciente. Correcto. Ud. la tiene que mantener exactamente de la manera que se escribió. Hay el antídoto suficiente allí para combatir el veneno, y el suficiente veneno para matar los gérmenes. Si le añade mucho veneno a ella sin el antídoto, matará al paciente; y–y mucho antídoto sin el veneno, ¿qué haría eso? No ayudaría a su paciente. Así que Ud. la tiene que mantener exacta. Y de esa manera es con la Palabra de Dios. Es la Prescripción de Dios. Sí, hermano. Es la Prescripción de Dios para Su pueblo para curar toda enfermedad, toda dolencia. El pecado y lo físico, lo que pudiera ser, la Palabra de Dios se encarga de todo eso. Amén. Es la Palabra de Dios. Así fue al principio; así fue en la edad de en medio; así es en toda edad; y así es esta mañana, exactamente la misma que fue cuando El la habló, porque Ella no se puede desviar una pizca porque es la Palabra de Dios.
9Entonces la gente hoy en día, con razón ella grita: “Los días de los milagros han pasado. No hay tal cosa como sanidad Divina”. ¿Por qué lo hacen? Porque ellos han tomado la Palabra de Dios y han mezclado sus credos en Ella, y han hecho la cosa incorrectamente, y no hay poder allí. Si un ángel, un obispo, un arzobispo, o lo que pudiera ser, viene y cambia una sola Palabra, cambiará toda la Prescripción. Digamos exactamente lo que Ella dice. Lo que Dios dice, dejémoslo exactamente de esa manera. Las iglesias hoy están acabadas. Ellas están en un acceso de vanagloria en alguna parte, formando organizaciones, formando denominaciones, llevando a la gente tras los credos en lugar de tras de Cristo. Yo no quiero ningún credo sino a Cristo, ninguna ley sino el amor, y ningún libro sino la Biblia. ¡Eso es exactamente lo que tenemos! El credo de Dios, es la Prescripción de Dios, es el antídoto de Dios para el pecado, es el antídoto de Dios para la sanidad y es– es el poder de Dios hecho manifiesto a nosotros mientras tomamos la Palabra de Dios en nuestras vidas. Ahora, nos damos cuenta que ellos dijeron: “¿Dónde está el Dios de Moisés?” La razón es... Moisés se quedó con Dios, y la cosa era que Dios estaba siguiendo la prescripción de Moisés. Moisés estaba siguiendo la Palabra de Dios. La razón que Pedro, Jacobo y Juan le pegaron al centro del blanco cada vez, era porque ellos–ellos siguieron la Palabra.
10Hace algún tiempo... Todos saben que me gusta tirar al blanco, y disparar, y demás. Y yo tenía un pequeño modelo 70, Winchester. Yo me paré allí a cincuenta yardas [45.50 m.–Trad.] en un campo de tiro al blanco, y metí ocho balas por el mismo agujero a cincuenta yardas [45.50 m.–Trad.]. Y se salió un poquitito de ajuste. Uno tiene que meterle mano y tratar de arreglarlo como puede. Y a mí me gusta hacer eso; como que me aplaca mis nervios. Y ese se desajustó. Yo no lo podía ajustar. Yo pensé que necesitaba remodelarlo. Lo envié a la Compañía Winchester. Ellos me lo regresaron y dijeron: “Oh, Hermano Branham (o mejor dicho, Sr. Branham)”, dijeron, “ese Winchester es uno de los mejores”. Dijeron: “Hará un orificio de un grupo de una pulgada de diámetro [2.5 cm.–Trad.] a cincuenta yardas [45.50 m.–Trad.], quiero decir, a veinticinco yardas, [22.75 cm.–Trad.] de una pulgada”. Dijeron: “Eso es lo mejor que Ud. conseguirá”. Yo sabía que no era así. Yo sabía que a cincuenta yardas [45.50 m.–Trad.] yo metía ocho tachuelas consecutivas con él. Así que yo sabía que eso estaba mal. Ahora, de esa manera... Y yo no podía descansar hasta que lo ajustara de nuevo a eso allí. Ahora, hará la misma cosa.
11Ahora, yo no soy de esa gente que le gusta pegar en cualquier lugar al blanco: “La iglesia así lo dice, así que, quedémonos con eso”. Si los apóstoles, por la Palabra de Dios, por los mandamientos de Dios, por el mismo Espíritu Santo que tenemos, clavó las tachuelas de sanidad Divina, de los poderes de Dios, si nos quedamos con eso sabremos que es así, así que quedémonos hasta que le demos en el centro del blanco, eso es todo, porque sabemos que una vez se hizo. ¿Cómo es que los días de los milagros han pasado, y Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y por los siglos? ¿Cómo puede estar muerto ese Dios que se levantó otra vez y que está vivo por los siglos de los siglos? ¿Cómo lo podemos hacer un credo cuando Dios no tiene credo? Dios es una Persona. Dios habita dentro de Su Iglesia, y Uds. son Su Iglesia. Si Uds. han nacido de nuevo, y están llenos con el Espíritu Santo, Uds. son la Iglesia de Dios. Dios mora en Uds. Uds. saben que El se ha tabernaculizado en Uds. Cuando Dios descendió, fue hecho carne y habitó entre nosotros, ¿qué hizo El? El–El extendió Su tienda entre seres humanos. El–El cambió Su forma, de ser Dios para ser hombre, para que el hombre pudiera llegar a ser como El. ¡Oh!, El llegó a ser yo, para que por medio de Su gracia yo pudiera llegar a ser El. ¡Oh, qué cosa tan grande! Nunca entenderemos lo que eso fue. Con razón la gente dice hoy: “¿Dónde está Dios?” ¡Regresen a la Palabra! ¡Regresen al principio!
12Al principio El le dijo a Sus discípulos: “Id por todo el mundo y predicad el Evangelio. Estas señales seguirán a los que creen”. Eso era todo. Regresen a esa misma Palabra; producirá la misma cosa. Ellos siguieron esa Palabra, y Ella le pegó en el centro del blanco y clavó una tachuela. Toda tachuela, toda promesa que Dios hizo, fue manifestada. Si regresamos a esa misma Palabra, clavará las mismas tachuelas, hará los mismos milagros, ejecutará las mismas cosas, hará la misma Luz, hará la misma criatura, levantará a los muertos, sanará a los enfermos, echará fuera demonios, verá visiones, profetizará. Es el mismo Evangelio que clavó las tachuelas en aquel entonces. Si nosotros regresamos al mismo.... Es como si uno regresa el rifle a la misma condición que estaba al principio, y quita todas las vibraciones de él, pegará esa bala directamente en el centro del blanco. Y si quitamos de nosotros todas las vibraciones de incredulidad, la Palabra de Dios le pegará exactamente en el centro del blanco como primero lo hizo al principio. Eso es exactamente correcto. Le pegará en el centro del blanco cada vez, lo hizo una vez; lo hará otra vez. No estén satisfechos con un credo o algo. Quédense ahí mismo hasta que la Palabra le pegue en el centro del blanco.
13Me recuerda de la ocasión cuando la madre y el padre, o mejor dicho, el padrastro de nuestro Señor Jesús lo había llevado a la Fiesta de Pentecostés. Y ellos llevaban tres días de viaje, y–y finalmente se dieron cuenta que no estaba El con ellos. Ellos–ellos no lo podían encontrar. De esa manera la iglesia ha viajado ahora. Ha viajado más de... ha viajado como unos dos mil años, y El no ha estado con ella. Aquí estamos: Hay señales apareciendo por todas partes de Su Venida, y ellos dicen: “¿Dónde está Dios? ¿Dónde está Dios? ¿Qué le ha pasado a El?” ¿Se fijaron Uds. que María y José lo buscaron entre Sus parientes, pero no lo encontraron? Hoy día nosotros regresamos para ver si los Metodistas lo tienen, los Bautistas lo tienen, los Presbiterianos, o los Luteranos. ¡No, señor! Ellos no lo encontraron. Ni tampoco nosotros lo encontraremos a El hoy. No importa cuánto tratemos de regresar y revivir a algunas de esas viejas denominaciones muertas, nunca lo lograremos.
14¿Dónde lo encontraron? En donde ellos lo dejaron. ¡Aleluya! Uds. piensan que soy un “santo rodador”. Me supongo que lo soy. Uds. lo encontrarán a El en donde ellos lo encontraron: en donde ellos lo dejaron. En dónde lo dejaron, allí es en donde ellos lo encontraron. Allí es en donde la iglesia lo encontrará a El. ¿Dónde lo dejaron ellos? En la Fiesta de Pentecostés. ¿Dónde lo encontrará la iglesia? Allá en la Fiesta de Pentecostés, en donde ellos lo dejaron cuando se desviaron de la doctrina de los apóstoles y demás. Allá en el pasado, en las edades tempranas, ellos se desviaron de El y formaron sus propios credos, y empezaron la doctrina de los Nicolaitas, formaron la iglesia Católica, organizaron una religión de–de lo que es llamada la religión Cristiana. Y desde allí, ellos se han organizado y han derrumbado las cosas, y han metido a todos los Cristianos en credos, y demás, y los han mezclado a todos, al grado que sólo es la misma conglomeración que El encontró cuando El vino. Eso es exactamente correcto. Regresemos al principio en donde lo dejamos, cuando El era poderoso, cuando El levantaba a los muertos, y sanaba a los enfermos, y echaba fuera demonios; eso es... regresemos al principio, en donde lo dejamos.
15Ellos dicen: “¿Dónde está El? ¿Está El con los Metodistas? ¿Está El con los Bautistas?”, o aun, “¿está El con los Pentecostales?” ¡No, señor! Regresen al... no a la organización Pentecostal, no a las denominaciones Pentecostales; eso es un nombre. ¿Quién puede organizar el Pentecostés? ¡Díganme! El Pentecostés no es una organización; el Pentecostés es una experiencia para cualquier creyente que la quiera recibir. Regresen a la experiencia; no regresen a una organización, sino regresen a una experiencia. El Pentecostés es una experiencia. Déjenme decirles algo a Uds. Miren Uds. el fruto que las iglesias Pentecostales están dando hoy en día, y Uds. se darán cuenta que ellos no empezaron al principio: argumentos, disputas por bagatelas, pleitos, patas para arriba, peleando por esto, y peleando por eso. Jesús dijo en Juan 14, o mejor dicho, en Juan 15: “Yo soy la Vid, vosotros los pámpanos”. ¿Es correcto eso? [La congregación dice: “Amén”–Ed.].
16Ahora, Uds. agricultores, Uds. tejanos, Uds. de Louisiana, y lo que Uds. sean aquí, cualquiera que tiene sentido común, que alguna vez ha visto a una vid crecer, sabe que la vid no lleva el fruto. Los pámpanos de la vid son los que llevan el fruto, pero reciben vida de la vid. Jesús es nuestro recurso de Vida. ¡Sí, señor! Ahora, nos daremos cuenta entonces que si Jesús es el recurso de nuestra Vida, que El es la verdadera Vid. La mismísima vida que está en la vid está en el pámpano. Y si esa vid da su primer pámpano, y ese pámpano es un... sale un montón de uvas de él, si alguna vez da otro pámpano, dará un montón de uvas. Si ella da otro pámpano, dará un montón de uvas. Y serán de la misma clase de pámpano hasta el fin. ¡Oh, Dios! (Ahora, yo necesito mi media hora; nos estamos preparando...?...) ¡Amén! Cada vez que esa vid dé un pámpano, será como el primer pámpano. ¿Por qué? Porque la vida que está en la vid dará el mismo tipo de pámpano. Si la primera vid da uvas, la siguiente no dará calabazas. La siguiente no dará frutos cítricos. Y entonces, después de un tiempo de dar, no dará algo más. Si la vid verdadera da un pámpano, y si Jesús es el Pámpano en la primera... mejor dicho, es la Vid, y el primer pámpano que dio, ellos escribieron un Libro de los Hechos tras ellos... ¿Es correcto eso? ¡La Iglesia de Pentecostés, la verdadera Iglesia de Pentecostés! Y ella escribió un Libro de Hechos, con señales y prodigios siguiendo a creyentes. Si esa Vid verdadera y genuina da otro pámpano verdadero, ellos escribirán un Libro de Hechos tras ellos. Sí, señor.
17Allá en Arizona no hace mucho tiempo, yo estaba mirando un árbol en el patio de un hombre, un árbol cítrico. Tenía nueve clases diferentes de fruto en ese solo árbol. ¡Así era! Cada uno de ellos era un fruto diferente. Era un naranjo para empezar, pero tenía granadas, tenía–tenía limones, tenía toronjas, toda la clase diferente de fruto cítrico. ¿Por qué? Ellos fueron injertados allí. Ellos estaban viviendo de la vida de ese árbol, pero no podían producir nada sino lo que ellos eran. Ellos no podían producir naranjas porque eran una vid injertada. Pero cada vez que ese naranjo daba un verdadero pámpano de sí mismo, era un naranjo, y él producía las naranjas. De esa manera es hoy en día. Nosotros hemos injertado vides Metodistas, Bautistas, Presbiterianas, en la Vid verdadera, y están viviendo de la fuerza de Ella. Pero no pueden dar nada sino credos y denominaciones. Pero si esa Vid alguna vez da otro pámpano, será interdenominacional, fortalecido con el Espíritu Santo, exactamente como fue en el Día de–de Pentecostés, de regreso al principio. ¡Amén! Más vale que pare. ¡Amén!
18Si esa Vid alguna vez da otro pámpano, será igual que era al principio. Nosotros le injertamos a ella toda clase de credos de iglesias: Bautistas, Metodistas, Pentecostales, Presbiterianas, Luteranas, Bautistas. Y cada una de ellas dieron fruto Bautista, fruto Metodista, fruto Pentecostal, y todo lo demás. Pero cuando regresa, si esa Vid alguna vez da otro pámpano verdadero, dará fruto del Espíritu Santo. ¡Amén! Ellos dicen: “Bueno, somos Metodistas”. “Mas al principio no fue así”. “Nosotros somos Bautistas”. “Mas al principio no fue así”. “Nosotros somos Presbiterianos”. “Mas al principio no fue así”. “Nosotros no creemos en hablar en lenguas”. “Mas al principio no fue así”. “Nosotros en nuestra iglesia no creemos en sanidad Divina”. “Mas al principio no fue así”. ¡Aleluya! Lo que nosotros necesitamos hoy en día es regresar al principio otra vez, regresar al principio. ¡Aleluya! Mi tiempo se terminó. Oremos.
19Señor Jesús, ¡oh!, que yo viva para ver el día que la Iglesia regrese al principio. Concédelo, Señor. Llena este lugarcito esta mañana. Dale unción a este pastorcito aquí, Señor, y a estos otros. Danos de Tu gloria. Danos de Tu gracia. Danos una reunión aquí, Señor. Permítenos olvidar tocante a otras cosas y regresar al principio, porque sabemos que nuestro Maestro habla en nuestros corazones esta mañana: “Aparten de allí esas vides injertadas. Sepárense de incredulidad. Regresen al principio. Allí es en donde ‘fue así’”. Y, Señor, nosotros queremos todo lo que “fue así” desde el principio. Señor, que nuestra experiencia, si todavía no la hemos tenido hasta esta mañana... Si hay alguno sentado aquí que nunca ha tenido esa experiencia del Espíritu del principio, y no tiene ese mismo Espíritu que se derramó al principio... ¿Para qué aceptar un substituto? ¿Para qué aceptar algo que es fanatismo? ¿Para qué aceptar algún credo indiferente, radical, frío, formal, cuando los cielos de Pentecostés están llenos del real y genuino artículo? ¿Para qué aceptar un substituto? Señor, que regresemos al principio, y lo recibamos como ellos lo recibieron al principio, y tengamos las mismas obras, los mismos prodigios que dan el mismo fruto: amor, gozo, paz, paciencia, bondad, benignidad, mansedumbre. Dios, concédelo. Oyenos, Padre, porque encomendamos esta iglesita y este avivamiento a Ti, en Tus manos. En el Nombre de Jesucristo. Amén.
20Dios los bendiga. No me gusta apresurarme, pero son después de las once ahora. Los veré a Uds. esta noche.