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~ LA REINA DE SABA ~
1Yo llegué un poco tarde esta noche. Nos metimos en un laberinto entre los carros y no podíamos entrar. Aunque yo, por lo general, llego tarde. No hace mucho yo estaba hablando en una iglesia de los Hermanos Unidos, y el ministro se levantó y dijo: “Yo quiero presentarles al llega–tarde Sr. Branham”. Bueno, yo nací un poco tarde. Llegué tarde a mi boda, como dos horas. Si yo puedo llegar tarde a mi funeral, eso estaría bien. Es una cosa a la que yo realmente quiero llegar tarde. Estamos contentos de estar aquí en esta hermosa ciudad. Mientras estábamos conduciendo esta noche, viniendo aquí, yo estaba pensando de hace varios años, cuando tuvimos una reunión aquí. Y yo estaba pensando de cómo la gente aquí nos concedió unos momentos maravillosos, cómo ellos fueron tan amables. Y el Señor nos bendijo. Y el Hermano Bosworth estaba con nosotros. El ha partido ahora al otro lado del mar, al otro Lado. Yo fui a verlo un poco antes que partiera. El estaba, oh, muy allá...?... de cien años de edad. El apenas había regresado de Africa, donde habíamos estado juntos de misioneros. Yo le dije a él, cuando él se estaba... Me apresuré a llegar a su casa, y allí estaba acostado el pequeño patriarca, acostado allí, muriéndose, “...?... gente de a caballo”. Yo creo que si alguna vez hubo alguien que tuvo dignidad...?... ese fue F.F. Bosworth. El era un gran hombre de Dios, uno de los pioneros. El vino aquí a Texas, y se quedó en una ciudad por diez años, estableciendo siete iglesias; y con un avivamiento, nunca paró, noche... todos los días por diez años consecutivos, cada noche en alguna parte, llevando a cabo reuniones para... aquí en Texas.
2¿Oyeron Uds. cómo partió él? Como una hora antes que se fuera para cruzar–para cruzar el camino... El había estado dormido por un rato, y se incorporó, miró en el cuarto, y dijo: “Mamá”. Y durante toda una hora, o quizás durante dos horas, él estrechó manos con amigos que él había guiado a Cristo, y que habían partido hacía cincuenta años, y que habían cruzado la barrera. Se volvió a acostar y bajó sus manos; las cruzó así; se fue a encontrar a Dios. A mí nunca se me olvidarán sus últimas palabras para mí. El dijo: “Date prisa, Hermano Branham. Ve a ultramar rápidamente. Allá es en donde los campos misioneros están abiertos”. Y él dijo... Yo dije: “Hermano Bosworth, ¿no está Ud. enfermo?” El dijo: “Nadita de enfermo”. Dijo: “Simplemente ya ha llegado mi tiempo. Yo he vivido mi vida”. Yo dije: “De toda su larga vida para Cristo; ¿cuál fue su tiempo más grandioso, Hermano Bosworth?” El dijo: “Ahorita mismo”. Y yo dije: “¿Se da cuenta entonces que Ud. está partiendo?” El dijo: “Sí, pero Hermano Branham, todo por lo que yo he vivido en los últimos sesenta años ha sido para Cristo, y en cualquier momento El entrará por esa puerta para llevarme al Hogar”. Por eso es que estoy...?....
3Las vidas de grandes hombres nos hacen recordar a todos Que podemos hacer nuestras vidas sublimes; Al partir, dejando detrás de nosotros, Huellas en las arenas del tiempo. Cuando pienso de su testimonio yo pienso de Pablo Rader, cuando él partió. ¿Cuántos conocieron a Pablo Rader? Muchos de Uds. El era un gran hombre de Dios; murió en California. Yo solía sentarme a sus pies cuando yo era un muchachito. Y él y Lucas andaban juntos, como mi hijo Billy y yo. Y cuando él se estaba muriendo, el Instituto Bíblico Moody de Chicago había enviado un cuarteto allá para cantar. Y ellos estaban cantando un canto medio lento: Más cerca, mi Dios, a Ti. Y Pablo, si Uds. lo conocieron, él siempre tenía un buen sentido del humor. El escribió este canto, el canto de mi tema: Sólo Creed.
4Y él tenía un–él tenía un buen sentido del humor. El siempre estaba bromeando con algo, como el Hermano Bosworth. Así que cuando ellos estaban cantando: Más cerca, mi Dios, a Ti, él se incorporó en la cama, dijo: “Oigan, ¿quién se está muriendo aquí, yo o Uds.? El dijo–él dijo, “Acércame...” dijo: “Levanten esas cortinas y cántenme algunos cantos rapiditos del Evangelio”. Y ellos empezaron a cantar: “Allá en la Cruz donde murió mi Salvador...” El dijo: “Eso suena mejor”. El dijo: ¿Dónde está Lucas?” Y Lucas no quería ver morir a su hermano, así que él estaba en el otro cuarto. Y él dijo: “El está en el otro cuarto”. Dijo: “Díganle que venga aquí”. Lucas, un hombre bien fornido, si es que todos Uds. lo conocieron a él. El, y Pablo, y Billy Sunday, y F.F Bosworth, y todos ellos eran de sus días, llevaron el Evangelio en su día. Así que entonces, cuando ellos... Lucas le dijo a Pablo, o Pablo le dijo, mejor dicho, a Lucas... El le tomó su mano, y dijo: “Piénsalo Pablo, o Lucas, quise decir, nosotros hemos andado juntos por mucho tiempo, ¿no es así?” Dijo: “Sí, así es Lucas... o Pablo”. Pablo le dijo a Lucas: “Hemos andado juntos por mucho tiempo”. El dijo: “Sí, así es, hermano”. Pero dijo: “Piénsalo. Dentro de cinco minutos yo voy a estar parado en la Presencia de Jesucristo, vestido en Su justicia”. Apretó la mano de su hermano y murió.
5Yo creo que fue Balaam de antaño que dijo: “Déjenme morir como ellos”. Oh, todos estamos contentos de ser Cristianos, ¿no es así? ¿Me pregunto a qué pudiéramos mirar esta noche si no fuera por Cristo? ¿Qué esperanza tendríamos? ¿En dónde pudiéramos establecernos? ¿Qué pudiéramos colocar como fundamento aparte de Cristo? Oh amigo pecador, Ud. en este pequeño auditorio esta noche, permítame–permítame advertirle. Huya de la ira venidera. Solamente hay un escondedero. Yo estoy contento que Dios hizo una ciudad de refugio: Cristo Jesús; nosotros podemos correr y estar a salvo. Recientemente yo estuve en la India, Bombay, donde nosotros... el Señor nos permitió predicarle a la multitud más grande... mil nativos puros quebraron sus ídolos en el suelo, recibiendo a Cristo como Salvador. Yo creo que en la India fue tres veces más que eso, pero no los podíamos contar...?... India es más bien un país bilingüe. Uds. saben, le pertenecía a Inglaterra, y apenas recientemente fueron librados de bancarrota, por supuesto, y luego... Ellos estaban en bancarrota, y a ellos se les dio su libertad, mejor dicho. Entonces yo cogí un periódico y estaba leyendo en la columna en inglés, y decía: “Yo supongo que el terremoto ya cesó. Todas las aves están regresando”.
6A mí me gustaría sólo tomar un momento para contarles a Uds. la historia. En la India ellos son muy pobres. Yo creo que el lugar más aquejado con pobreza en que yo haya estado en mi vida era en la India. Uds. simplemente no se darán cuenta hasta que les toque estar allá en alguna ocasión, y vean a madrecitas postradas en la calle, y sus bebitos sin nada de carne en su cara, sus vientrecitos hinchados. Ellos se están muriendo de hambre, suplicando por algo para comer. Le piden a uno que se lleve al bebé: que la deje a ella morir, pero traten de salvar a su bebé. Si uno se lleva a este, ¿qué de aquel, de este, de aquel, de aquel? Simplemente dondequiera. Ciertamente es una cosa patética, y–y mi corazón se quebrantó al ver a la India. Yo espero regresar otra vez este otoño. En el periódico decía que todas las aves habían volado de sus nidos... En la India, ellos no tienen buenas cercas como uno las tiene en los Estados Unidos, de alambre entrelazado y demás, y cercas bonitas con estacas puntiagudas. Ellos generalmente recogen piedras, y las apilan. Hay cuatrocientos setenta millones de gente en la India. Y honestamente (yo sé que estoy exagerando), pero yo le calcularía cuatrocientos millones de pordioseros. Hay sólo... Ellos no saben nada sino mendigar. Ellos tienen muchos recursos naturales, pero no tienen la capacidad mental para desarrollarlo. Todo lo que ellos saben es mendigar y religión. Y yo fui recibido como invitado esa tarde en el templo de los Jains, por diecisiete diferentes religiones, y cada una de ellas negaba a Jesucristo, o a El, o–o a Dios. Así que Uds. Se pueden imaginar lo que son.
7Ellos creen, en reencarnación, la mayoría de ellos. Ellos limpian las calles por donde pasan, para no pisar como a una pulguita, o a una hormiga, que pudiera ser su madre que ha regresado en esa forma o algo. Ahora, predicarle un sacrificio de Sangre a una gente como esa... Pero esa noche cuando el Espíritu Santo vino a la escena... Un hombre totalmente ciego estaba parado allí. Yo vi una visión que él iba a recibir su vista. Yo dije: “Yo reto a cada uno de Uds. Mahometanos, y a todos los demás... a los Jains, a los Sijes, y a los Budistas, y a todos los que vengan aquí y le den a este hombre su vista” Yo dije: “¿Por qué la audiencia está tan callada?” Yo dije: “Uds. no lo pueden hacer. Ni tampoco yo puedo. Pero el Dios del Cielo, que levantó a Jesucristo de los muertos, ha prometido estas cosas que nosotros vemos”. Y acababa de ver una visión. Yo no hubiera dicho eso, si yo no hubiera visto la visión. “El hombre va a recibir su vista”. Yo dije: “Ahora, si los profetas Mahometanos son tan grandes, que pasen adelante y le den a él la vista, y yo seré un Mahometano”. Yo dije: “Uds. pensaron que era telepatía; yo estaba leyendo su mente cuando yo le dije que él tenía que tener hombres santos...” Oh, Uds. simplemente tienen que ir allá, para entenderlo. Yo dije: “Ellos....”
8“Este hombre está ciego. El se quedó ciego mirando al sol. El es un adorador del sol. El adora a la creación en lugar de al Creador. Nosotros sabemos eso”. Y yo dije: “¿Qué harían Uds. si los Sijes lo quisieran convertir a él a su idea o los Jains lo quisieran a él para lo que fuera de ellos? ¿Qué harían ellos? Sólo cambiarían su manera de pensar. Nosotros tenemos la misma cosa en los Estados Unidos, sólo un Dios”. Yo dije: “Todos los Metodistas quieren hacer a todos los Bautistas, Metodistas; los Bautistas quieren hacer a todos los Presbiterianos, Bautistas; los Pentecostales quieren tomar toda la cosa. Así que eso es. ¿Qué es? Cambiar su manera de pensar. Pero tiene que haber algo que está bien y algo que está mal”. Yo sostuve el Corán en una mano y la Biblia en la otra, y dije: “Uno de ellos está bien, y el otro está mal. Ambos no pueden estar correctos, porque ellos son dos diferentes, el uno del otro”. Y yo dije: “Pero si Jesucristo, quien me ha mostrado una visión que él va a recibir su vista... Si él recibe su vista, cuántos de Uds. ahora, viendo que su sacerdote, o nadie más aquí, le pueden dar a él su vista, y el hombre dice que él servirá al Dios que le dé a él su vista... Ahora, si Jesucristo le restaura su vista, ¿cuántos de Uds. recibirán a Jesucristo como su Salvador? Tan lejos como Uds. pudieran ver, esas manos negras estaban en el aire; se calcularon quinientas mil personas. Así que... Y cuando ese hombre recibió su vista, él me agarró alrededor de la cintura.
9Ahora, el alcalde de Bombay (yo tenía su nombre metido en mi libro de bolsillo por mucho tiempo) él estaba sentado allí. Y, pues, ellos tenían a la milicia. Ellos me rompieron mis zapatos, los bolsillos de mi saco. Ellos tenían veinte o treinta personas, y esos guardias tratando de detenerlos. Y esas mujercitas corrían por encima de esos guardias, sólo únicamente para acercarse adonde uno estaba para tocarlo a uno y dejar que el bebé estuviera cerca a uno, o algo. Pensar cómo ellos están tan hambrientos y sedientos de Dios de esa manera, y uno casi tiene que contratar gente en los Estados Unidos para que vengan a oír el Evangelio, o para que vayan a la iglesia el miércoles por la noche. Eso es... Es lamentable. Para terminar mi historia, las avecitas van a estos nidos, hacen sus nidos en estas piedras. Y también el ganado y las ovejas vienen de los campos, y en la tarde se acercaban alrededor de la sombra de estas paredes, para resguardarse de los rayos directos de ese sol tropical. Y de repente esas aves emprendieron vuelo de sus casas y se fueron a los campos, a los árboles y arbustos. El ganado se apartó de las cercas. Las ovejas se fueron al campo y se quedaron recargándose unas contra las otras. Algo estaba a punto de suceder. De repente, vino un terremoto que derribó todas las paredes. Si los pajaritos se hubieran quedado en sus nidos, hubieran sido matados. Si el ganado y las ovejas se hubieran quedado alrededor de esas paredes, hubieran sido matados.
10Ellos se quedaron allá por dos días porque había terremotos constantemente aconteciendo, pequeños y grandes. Luego, después de un rato, el ganado y las ovejas regresaron otra vez. Las aves volaron de regreso a lo que les quedaba de casa en el nido entre las paredes y demás. Y el periódico decía: “Esa es una señal que los terremotos han terminado”. Ahora, miren. El Dios que guió a las aves y a las ovejas y al ganado para que entraran en el arca es el mismo Dios que los puede guiar hoy. El lo hizo. Y si un ave, un animal, por instinto, sabe cómo alejarse de esas grandes torres de Babel que están a punto de caer, cuánto más hombres y mujeres que han nacido de nuevo deberían saber cómo huir, apoyarse unos a otros. Si alguna vez hubo un tiempo en el que deberíamos apoyarnos el uno al otro, es ahora mismo. Venir, todos nosotros juntos, y permanecer juntos; porque las grandes torres de este gran sistema hecho por el mundo van a pasar, porque la introducción de un Reino que no tiene fin, el Milenio, comenzará uno de estos días. Sobre esto, abordemos la Palabra ahora, y antes de eso, inclinemos nuestros rostros para orar. Me pregunto, sólo antes de que oremos, si estuviera presente algún hombre o mujer sin Cristo, que quisiera ser recordado en esta oración. ¿Levantaría su mano? Sólo diga: “Recuérdeme, Hermano Branham”, Dios bendiga su sinceridad, maravilloso. Que Dios oiga. Dios les bendiga. Una docena o más de manos... Dios la bendiga, señora, que está... Muy allá en la parte de atrás... Dios ve sus manos. Ciertamente que sí. Dios le bendiga, señor.
11Nuestro Padre Celestial, venimos acercándonos a Tu trono de justicia. Y si nosotros recibiéramos justicia, nosotros simplemente seríamos eliminados de la faz de la tierra. Pero estamos viniendo bajo la Sangre de Jesús; porque El dijo en Sus propias Palabras: “Si vosotros pedís al Padre cualquier cosa en Mi Nombre, Yo lo haré”. Y venimos en el Nombre del Señor Jesús, no pidiendo justicia, Señor, pero estamos pidiendo misericordia. Sólo una historia, Padre, en ese recorte de periódico que tenemos aquí, de esos pajaritos que volaron, que se alejaron... Oh, el mismo Dios que pudo meterlos en el arca y... antes de la destrucción antediluviana es el mismo Dios hoy, que puede alejar a Sus aves y a Sus animales del peligro. Seguramente, Señor, Tú nos puedes enseñar a huir de la ira que viene. Porque las naciones han pecado y se han vuelto contra Dios. Ellos se han rebelado en sus corazones. Y nos damos cuenta que pronto habrá una explosión atómica universal, que sacudirá a este mundo para el mañana, o para la Eternidad. Entonces en una hermosa mañana, el Señor Jesús y Su Iglesia regresarán a la tierra. Oh, por ese día, Dios... por eso es lo que nuestros corazones están anhelando, cuando el anciano allá será joven para siempre. No habrá más gente anciana, y no más niños. Ellos sólo estarán en el gran esplendor de juventud para siempre. Te damos gracias a Ti por esta gran verdad, Señor. Aunque parezca estar muy lejos de nosotros ahora, pero sin embargo, pueda que aun sea mañana cuando lo veamos.
12Yo pido, Padre, por estos quienes levantaron sus manos reverentemente y valientemente esta noche, que querían recibirte a Ti como su Salvador, que querían ser recordados en oración. Dios, no hay una persona en el mundo que sea apto para guiar a un pueblo como este. Yo me doy cuenta que es Tu Espíritu Santo haciendo eso. Tú dijiste: “Ninguno puede venir a Mí, si el Padre no le trajere, y todo lo que el Padre me ha dado, vendrá”. Padre, yo pido que Tú los salves esta noche. Que algo sea dicho o hecho de tal manera que ellos te reciban a Ti como su Salvador y sean llenos con Tu Espíritu Santo. Porque nos damos cuenta que aquellos que están sellados... se les ha sido comisionado a las plagas a no acercarse a ninguno de aquellos que tienen el Sello de Dios en sus frentes. Concédelo, Señor. Salva al salvable esta noche. Llena con el Espíritu Santo a aquellos quienes lo están esperando, y sana a todos los enfermos y a los afligidos. Bendice a los santos, Señor. Dales un nuevo ánimo. Que ellos se ciñan la armadura un poquito más fuerte. Bendice a cada iglesia, a cada denominación. Dios, nosotros pedimos que Tus brazos de misericordia se extiendan hacia ellos, y que un avivamiento prorrumpa en cada iglesia en toda esta comunidad aquí; y que haya una reunión como un viento recio. Concédelo, Padre. Envía un avivamiento a esta gente maravillosa aquí que te ama. Yo pido que Tú perdones nuestras faltas y pecados. Ahora, Padre, esconde al predicador esta noche en la Sangre del Señor Jesús, porque lo pedimos en Su Nombre. Amén.
13En las escrituras del Evangelio esta noche, en el Libro de San Mateo el capítulo 12 y el versículo 42, deseamos tomar un texto de allí para un pequeño contexto, si el Señor lo permite. En esta mañana tuve que, más o menos, por así decirlo, hablar, como yo dijera, hablar en lugar del Hermano Moore. El Hermano Moore tuvo que regresar a casa, porque él va a traer a su esposa y a ellos en la mañana. Y estamos esperando que él llegue. El Hermano Moore es una gran alma para Dios, un gran hombre de Dios. Yo lo he conocido a él desde que yo era apenas un... bueno, desde que empecé en el ministerio hace catorce años, en el servicio evangelístico. El ha estado en muchos lugares por todo el mundo. Yo descubrí en él (él no está aquí esta noche, así que yo puedo decir esto), que él es un Cristiano verdadero y fiel, un verdadero hombre de Dios, el Hermano Moore: tiene una maravillosa iglesia allá en Shreveport. El Señor lo bendiga.
14Ahora, en San Mateo 12:42.... La reina del Sur se levantará en el juicio con esta generación, y la condenará; porque ella vino de los fines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón, y he aquí más que Salomón en este lugar. Jesús había estado reprendiendo a la gente y... debido a que ellos habían malentendido Su mensaje. Y ellos estaban tratando de hacerlo algo que no era. El había estado en sus ciudades, y había estado haciendo milagros, y mostrando Su señal Mesiánica a la gente, como nosotros hablamos anoche. Y encontramos que aquellos que fueron ordenados a Vida lo vieron. Aquellos que no fueron ordenados a Vida no lo vieron. El Evangelio ciega a aquellos que están... que no están dispuestos a aceptarlo, y dará vista a aquellos que están dispuestos a aceptarlo.
15Y de esa manera fue en Sus días, cuando la Escritura declaró exactamente las cosas que El hizo, y que dijo que El haría, y cómo ellos fallaron en verlo; eso mostró que ellos tenían que haber sido cegados. Y pensar que esos pobres judíos fueron cegados para que nuestros ojos pudieran tener una oportunidad de ser abiertos. Y ahora, el mismo Evangelio que cegó a los judíos está cegando a la iglesia: exactamente la misma cosa fue prometida. Y les pasa por encima de sus cabezas a un millón de millas de lejos. Estoy contento que Uds. están grabando eso. Yo sé que es ASI DICE EL SEÑOR, que el–el Evangelio... El mismo Evangelio que cegó a los judíos ahora está cegando a los gentiles, porque es el mismo Evangelio, porque no hay otro Evangelio sino el Evangelio del Señor Jesucristo. Nosotros tenemos muchos credos, pero hay solo un Evangelio. ¿Qué es el Evangelio? El Evangelio no vino en palabra solamente, sino en poder y demostración, manifestaciones del Espíritu Santo, Dios haciendo que Su Palabra viniera a cumplimiento. Tenía que ser eso, porque en Marcos 16 El dijo: “Id por todo el mundo y predicad el Evangelio.... Estas señales seguirán....”
16O de otra manera: “Id por todo el mundo, y demostrad el poder de la resurrección”. El no está muerto, pero El está vivo. Y El está dependiendo de Uds. y de mí para que le permitamos a El obrar por medio de nosotros para hacer Su voluntad. Y si hay algo que alguna vez hayamos abordado que no es Escritural, Uds. están obligados a venir a decirnos al respecto. Tiene que salir de la Biblia, por medio de la Biblia. Tiene que cuadrar con el resto de las Escrituras y estar correcto. Si no es así, entonces nosotros–nosotros estamos dispuestos a decir que está mal. Y si un ángel o... del cielo, o alguien más, viniera a predicar algo diferente que no está en esta Biblia, no escuchen eso. Esta es la Palabra de Dios, y la única Palabra de Dios. Y sabemos que es verdad. Ahora, nos damos cuenta que Jesús había completamente... y había convencido a todo creyente que había creído en El. Como El dijo: “Mis ovejas oyen Mi voz. A un extraño no seguirán”. Y nos dimos cuenta anoche, al declarar lo que Dios dijo que El sería cuando El viniera... lo que el profeta había hablado de... que El sería un Dios-profeta. “Jehová tu Dios levantará un profeta como yo”. Y ellos sabían que el Mesías sería... la señal del Mesías sería un profeta. Hace algún tiempo, hablando con un rabí, donde un hombre, John Rhyn, había estado ciego por veinte años, recibió su vista... mendigando en las calles en Forth Wayne. Este rabí me llamó y dijo: “¿Con qué autoridad abrió los ojos de John?” Yo dije: “Yo nunca abrí sus ojos”. Dijo: “Bueno, ¿cómo lo hizo Ud.? Yo dije: “En el Nombre del Señor Jesucristo, el Hijo de Dios”. Y él dijo: “Lejos sea de Dios tener un Hijo. ¿Cómo pudiera un Espíritu tener un hijo?”
17Yo dije: “Rabí...” Dije yo: “Me gustaría preguntarle algo. ¿Creería Ud. a los profetas? ¿Sería difícil para Ud. creer a los profetas?” El dijo: “Seguro, yo creo a los profetas”. Yo dije: “¿De quién habló Isaías en 9:6 cuando él dijo, ‘Un Niño nos es nacido, Hijo nos es dado’?” “Bueno”, él dijo: “Ese era el Mesías”. Yo dije: “¿Qué relación tiene el Mesías con Dios?” El dijo: “El es Dios, el Ungido”. Yo dije: “Dígame de una ocasión en donde Jesús haya fallado de... o que El no haya mostrado que El era el Mesías ungido, el Señor, vuestro Dios?” Y él dijo: “Bueno, él era un ladrón”. Dije: “¿En qué manera era El un ladrón?” Dijo: “El robó maíz de los sembrados” Yo dije: “Rabí, su propia ley dice que un hombre puede pasar por un sembrado y comer lo que él quiere; pero él no puede tomar nada en una bolsa”. El ni siquiera sabía eso, siendo un rabí. El no pude tomar nada, pero...?...” Yo dije: “El no robó”. Uds. saben, ese rabí se paró allí por unos cuantos minutos. Y yo dije: “Rabí, ¿no cree Ud. que El era eso?” El dijo: “Mire, señor”, dijo, “si yo predico eso, yo estaría allá en la calle mendigando”.
18Yo dije: “Yo prefiero estar allá mendigando y bebiendo agua del río, que estar comiendo pollo tres veces al día, y que mi nombre esté en oro aquí en el templo, y saber que yo estaba errado. Yo prefiero ser verdadero”. Y él comenzó a llorar. Y él se dio la vuelta, y dijo: “Después hablamos”. Yo dije: “Ud. no es sincero conmigo, rabí”. El dijo: “Yo creo que si aquellos sacerdotes en el templo le hubieran escuchado a El, hoy nosotros estaríamos mejor”. Y yo dije: “Entonces Ud. cree... ¿Qué acerca de eso? El dijo: “Yo creo que El era un buen hombre”. Yo dije: “Rabí, ¿cree Ud. que El era un buen hombre?” Dijo: “Yo aceptaré que El era más que eso. Yo creo que El era un profeta”. Yo dije: “Eso es todo lo que yo quiero que Ud. diga. Entonces él dijo que El era el Hijo de Dios. Y entonces, si El era un profeta, El no puede mentir. Así que por lo tanto, Ud. cree que El era el profeta, el Hijo de Dios; El mostró la señal del Mesías”. Y él dejó de hablar conmigo, y se metió en el recinto. Oh, hermano. Lo que hará el amor al dinero. Lo que el amor a alguna forma eclesiástica hará. Pero entonces lo que el amor de Dios hará por un corazón que está dispuesto a rendirse a la voluntad y a las maneras de Dios. Jesús les había probado a ellos... Dijo: “Si no hago las obras de Mi Padre, entonces no me creáis. Pero si hago las obras....”
19Dijo: “Entonces Uds. escuchen a las obras, si no me pueden creer a Mí”. Ellos dijeron: “El, siendo un hombre, se hace a sí mismo Dios. Dijo: “Si hago las obras de Dios, ¿qué tienen qué decir acerca de ellas entonces?”, en otras palabras. Ahora, nos damos cuenta que El hizo esas cosas, esas señales y prodigios ante ellos. Y muchos de ellos... Los gentiles no las vieron porque ellos no sabían nada acerca de un Mesías venidero. Pero los judíos y samaritanos vieron esa señal Mesiánica. Y tan pronto que ellos la vieron, ellos dijeron: “Rabí, Tú eres el Hijo de Dios; Tú eres el Rey de Israel”. La mujer en el pozo dijo: “Sabemos que el Mesías viene y hará estas cosas, pero Tú debes ser Su profeta”. Jesús dijo: “Yo soy El”. Oh, nunca hubo un hombre que pudiera decir eso sino El. Nunca pudiera haber porque El era el Unico. Eso es correcto. Miren, y ellos fallaron en verlo. Y cuando ellos lo vieron, ellos se burlaron de ello y dijeron que El estaba haciendo eso por medio de un espíritu malo, que era Beelzebú. En otras palabras, Beelzebú es un diablo; en otras palabras, el poder del diablo; que El era un adivino.
20Y ellos afirmaban que era un adivino porque El podía percibir los pensamientos en sus mentes, y decirles: “¿Por qué caviláis así en vuestros corazones? Yo te vi cuando estabas debajo del árbol. Tu nombre es Simón; el nombre de tu padre es Jonás”. “Bueno”, ellos–ellos dijeron: “El es un adivino”. Y Jesús dijo: “Yo los perdonaré por decir eso, pero algún día el Espíritu Santo va a venir. Y hablar contra Eso no será perdonado en este mundo, ni en el mundo venidero”. Así es la seriedad que enfrentamos en este día en el tiempo del fin... Hablando del tiempo del fin; la señal que se le fue dada a Lot en sus días aparecería otra vez en el día postrero, y Jesús parado allí en aquel tiempo haciendo eso... Y ellos dijeron... Hablando acerca de los días pasados... y El reprendió las ciudades, y les dijo de su incredulidad, y de la dureza de sus corazones. Y entonces finalmente El les empezó a hablar acerca de Dios.
21Y Dios, en todas las edades y en todos los tiempos, siempre ha tenido señales y prodigios entre Su pueblo. En ningún tiempo ni en ninguna edad... Yo quiero que cualquier historiador vaya conmigo aun al Concilio de Nicea, o aun al Concilio antes de Nicea en la historia, e investigue si cada–cada vez, pasando por Lutero, Martín, Juan Smith, Moody, Sankey, Calvino, Knox, Spurgeon... Que cada vez que ellos tuvieron un verdadero avivamiento siendo derramado, ellos tuvieron el poder de Dios manifestado entre ellos por medio de señales, prodigios, hablando en lenguas, demostraciones, sanidad Divina, y demás. Ni una sola vez... Y cada vez que ellos empezaron un avivamiento, alguien se levantó y empezó una organización después de eso, y ella murió, y nunca se volvió a levantar. Escudriñen las Escrituras, escudriñen la historia, y dense cuenta que cada vez que ellos organizaron la religión Cristiana, murió allí mismo y nunca se levantó otra vez. No puede. O Dios va a guiar la Iglesia, o el Espíritu–Espíritu Santo la va a guiar, o el hombre va a guiarla. Si Uds. escogen al hombre, sigan adelante. Dios saca a Su Iglesia adelante. La Columna de Fuego se mueve, y la Iglesia se mueve con Ella. El tiene individuos en cada iglesia, en todas las diferentes clases de iglesias.
22Si un hombre es Católico, y él está dependiendo en la iglesia Católica para salvación, el hombre está perdido. Pero si él es un Católico, y está dependiendo en Jesucristo para salvación... Por fe vosotros sois salvos, y eso es por la gracia de Dios. Ya sea si él es Bautista, Pentecostal, cualquier cosa que él sea, es nuestra fe, nuestra fe personal en la muerte, sepultura, y resurrección de Jesucristo nuestro Salvador. Nunca trace líneas divisorias para formar organizaciones. Nosotros creemos que todas las personas son... tienen derecho a ser Cristianas. “El que quiera que venga”. No importa de que color, credo, lo que él sea, si él es un creyente en el Señor Jesucristo y lo aceptó a El como Salvador personal, él es salvo por fe. Esa es la gracia de Dios que lo llamó. Ahora, nos damos cuenta que a través de todas las edades Dios siempre ha tenido señales y prodigios con Su pueblo... a través de todas las edades, en cada edad. Y nosotros regresamos... Jesús se estaba refiriendo a ellos al pasado cuando El vio que ellos no creían que El era el Mesías. Y El se empezó a referir a edades de allá del pasado. El dijo: “De cierto, os digo que Jonás...” En los días de Jonás....
23Ellos le pidieron una señal. Ellos dijeron: “Muéstranos una señal”. ¿Ven Uds.?, no importa cuántas cosas habían acontecido, ellos no la vieron. Es lo mismo hoy en día. Pues, personas se sientan una al lado de la otra de esa manera, una puede ver el poder y la gloria de Dios, y la otra no ve nada. Pues, como Pablo, la Columna de Fuego, Ella estaba... El podía verla muy bien, pero los que estaban parados junto a él no la podían ver. Los magos vieron la estrella. Nadie más la vio... pasó por encima de los observatorios y todo los demás, porque ellos no la estaban buscando. Ud. tiene que estar buscando algo. Ud. tiene que venir con expectativa, guiado por el Espíritu Santo. Entonces Dios se revelará El mismo a Ud. Ahora, nos damos cuenta que ellos dijeron: “Demandamos de Ti señal”. Y El dijo: “Una generación mala y adúltera demanda señal; pero señal no le será dada, sino la señal de Jonás”. Miren, yo me pudiera detener aquí sólo un momento, antes que llegue...
24Trataremos de no retenerlos mucho tiempo. Yo me excedí anoche. Fue una cosa extraordinaria: yo prediqué un sermón en veinte minutos esta mañana. Ministros, eso es muy bueno. Normalmente me toma como tres horas para terminar uno. Pero algunas personas pueden predicar y decir más quizás en quince minutos que lo que yo pudiera en tres horas. Yo soy–yo soy un sureño. Yo soy lento, y simplemente no lo puedo pensar demasiado rápido. Tengo que esperar que El me lo diga y luego yo lo digo. Así que yo nunca fui a ninguna escuela o seminarios, así que yo tengo que esperar en El y sólo decirlo cuando El lo dice, simplemente lo sigo a El. Pero estoy muy seguro que estoy bien si espero en El. Uds. sólo tolérenme un poquito. Así que entonces, nos damos cuenta que en los días de Jonás... Ahora, mucha gente hace burla de Jonás, diciendo: “El era un Jonás”. Bueno, Jonás no era un hombre malo. Jonás era un profeta, y él no se pudo haber salido de la voluntad de Dios de esa manera. Todo era por la voluntad de Dios. El nunca tomó el barco incorrecto. El tomó el barco correcto. ¿Alguna vez han leído la historia de Jonás? Es maravillosa. Uds. saben, yo siempre he sentido lástima por él cuando estuvo allá en el vientre de esa ballena. El tenía sus manos atadas, y sus pies atados, y en el mar tempestuoso, y fue arrojado, y la ballena se lo tragó a él. Y cuando la ballena... Un pez se alimenta; entonces, cuando él termina de alimentarse, se va hacia abajo al fondo, y descansa en el fondo. Alimente a sus pececitos de colores y obsérvelos. Ellos se van hacia abajo, bajan sus aletitas en el fondo, después que tienen su vientre lleno, y–y descansan por un rato.
25Bueno, esta ballena se había llenado con este profeta, y se fue hacia el fondo del mar. Y cuando él estaba yaciendo allí con sus manos atadas, sus pies atados, y en el vómito de la ballena, en su vientre, probablemente a veinte brazas [una braza equivale a 1.83 metros–Trad.] de profundidad, y... el fondo del mar, y un mar tormentoso arriba. Y yaciendo allí, adondequiera que él miraba era vientre de ballena. El miraba hacia adelante, era vientre de ballena; hacia atrás, era vientre de ballena, en todas partes. Hablando de síntomas, él los tenía, un caso severo. ¿Pero saben Uds. lo que me gusta de Jonás? El rehusó mirar a todo eso. El dijo: “Una vez más yo miro hacia Tu santo templo. Estas cosas son vanidades ilusorias. Yo miro hacia Tu santo templo porque cuando Salomón dedicó el templo él oró y dijo: ‘Si Tu pueblo estuviere en angustia, y mirare hacia este lugar santo, entonces oirás desde el Cielo’”. Y Uds. saben, abajo en el vientre de la ballena Jonás todavía recordaba que esa oración era suficiente. Y él dijo: “Una vez más yo miro hacia Tu santo templo”. Y Dios hizo que esa ballena lo llevara a él exactamente al lugar donde Dios quería que él fuera.
26Y si Jonás, bajo esas circunstancias (no hay nadie aquí que esté tan mal. Seguramente que no), bajo esas circunstancias, pudo mirar hacia un templo que fue construido por manos de hombre, y la oración de un hombre que era un mortal (después fue un apóstata) y pudo creer que Dios había oído su oración... y Dios le respondió de tal manera para liberarlo bajo tal circunstancia... ¿cuánto más nosotros debiéramos, esta noche, apartar la mirada de nuestros síntomas hacia el Trono de Dios, donde Jesús se sienta con Sus vestidos Sangrientos, el Hijo de la gran Majestad en lo alto para interceder? Rehúse mirar a sus enfermedades. Rehúse mirar cualquier cosa contraria a la Palabra. Sea como Abraham de antaño. Cuando él tenía setenta y cinco años, Sara era de sesenta y cinco; y Dios le dijo a él que iba a tener un bebé por medio de Sara; él lo creyó. Veinticinco años no lo cambiaron a él nadita. El no dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios. Yo lo puedo oír a él decir después de los primeros treinta días... El había vivido con ella desde que ella era una niña, mejor dicho una joven, su media hermana, y ella era estéril, también él. Y él dijo... Y ella ya había pasado la edad de dar a luz, ya había pasado la edad de la menopausia. Ella tenía sesenta y cinco años; él tenía setenta y cinco. Y yo puedo imaginarme que, después de tantos días, él dijo: “Cariño, ¿cómo te sientes?” “Nada diferente”.
27“¡Alabado Dios! Lo vamos a tener de todas maneras. Ve al centro de la ciudad. Cómprate un montón de botitas rosas tejidas, y unos pañales, y unos alfileres. Prepárate. Lo vamos a tener de todas maneras”. Bueno, ellos pensaron que él estaba loco. Y ellos van a pensar que Uds. están locos, mientras Uds. tomen a Dios en Su Palabra y nieguen cualquier cosa contraria a ella. El sabía que Dios era capaz de cumplir aquello que El había puesto por obra. Y se supone que somos hijos de Abraham. Somos hijos de Abraham si tenemos la fe de Abraham. Todo lo demás excepto la Palabra de Dios es mentira. Miren lo que Dios dijo. Nosotros vemos al invisible. Uds. ven lo que sus ojos mortales no pueden mirar. Uds. no ven con sus ojos de todas maneras. Uds. sólo miran con sus ojos; Uds. ven con su corazón. Uds. miran directamente a eso, dicen: “Yo no lo veo”; Uds. quieren decir que no lo entienden. Lo que Uds. ven es su entendimiento, así que Uds. lo entienden con su corazón. Ahora, Jonás, en toda esa condición, Dios honró su oración. Hay una cosa al respecto: a un verdadero hijo de Dios, uno no puede quitarle a él el privilegio de orar. Ellos trataron de quitárselo a Juan hirviéndolo. Y lo pusieron a él en la isla de Patmos después que ellos lo hirvieron en aceite por veinticuatro horas. No había manera de quitárselo a él hirviéndolo. Ellos trataron de quitárselo a Daniel asustándolo con algunos leones. Ellos no lo pudieron hacer. Trataron de quitárselo a los jóvenes Hebreos, quemándolos con fuego. Simplemente no lo pudieron hacer.
28Bueno, Uds. no les pueden quemar el Espíritu Santo. El mismo es fuego. Fuego contra fuego. Y cuando un hombre verdaderamente está lleno con el Espíritu de Dios, el Espíritu Santo, Uds. no pueden quitárselo, quemándolo, asustándolo, o echándolo fuera. Está allí para quedarse. Ahora, fíjense. Ahora, nosotros siempre pensamos que Jonás se salió de la voluntad de Dios. El no se salió. Nínive era una ciudad grande, llena de pecado, apóstata. Así como... casi del tamaño de San Louis, una ciudad grande. Muchos millares de personas allí que se habían entregado al pecado, empezaron a adorar ídolos. Y ahora, su ídolo principal, su dios principal del mar... Su ocupación era la pesca, y el dios principal del mar era la ballena. Y cuando esta ballena vino justamente entre los pescadores, sacó su lengua para servir de pasarela, y el profeta salió caminando de la boca de la ballena, claro, ellos lo iban a creer. Dios entregó a su profeta justamente entre ellos. Dios sabe cómo hacer las cosas. Pudiera sonar ridículo, pero eso es lo que El hizo. Ahora, fíjense. Estoy dándole mucho la vuelta para llegar al punto, pero fíjense. Jesús dijo... Capten esto ahora; aquí viene. Abran su corazón. Jesús dijo: “Una generación mala y adúltera demanda señal”. Ahora, El no les podía haber estado hablando a ellos porque El no estaba muerto todavía. Pero dijo que se les daría una señal. La señal: “Como Jonás estuvo en el vientre de la ballena tres días y tres noches, así estará el Hijo del Hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches”..
29De otra manera, ¿qué clase de señal demandaría una generación mala y adúltera, que se les hubiera sido dada a ellos? Ahora, Uds. pueden hablar de todas las señales que quieran, pero aquí está una señal que El dijo: que una generación mala y adúltera... Y esta es... Los sodomitas están cubriendo la tierra. La duda, la incredulidad, los ismos, toda clase de cosas cubriendo la tierra. Es una generación mala y adúltera. Pero El dijo que ellos recibirían la señal de la resurrección. ¡Aleluya! ¿Qué? Jesucristo está vivo entre nosotros, andando en nuestros medios. El no está muerto. “Las obras que Yo hago vosotros también las haréis. Todavía un poco, y el mundo no me verá más pero vosotros me veréis; porque Yo estaré con vosotros”. Yo es un pronombre personal. Yo estaré con vosotros (no alguien más) pero Yo... “Yo estaré con..” ¿Quién? Los creyentes. “El mundo no me verá más, pero vosotros me veréis, porque Yo estaré con vosotros”. ¿Cómo? “En vosotros”. ¿Hasta cuándo? ¿Hasta la generación de los apóstoles? “Hasta el fin del mundo: Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y por los siglos”. El fin de la consumación... El gran profeta Elías aparecerá en la escena, un odiador de mujeres, un hombre del desierto con un mensaje que va a volver los corazones de los hijos a los padres.
30Recuerden, él tenía una doble venida. Recuerden Malaquías 4. Malaquías 3 hablaba de la venida de Juan el Bautista, a la cual Jesús se refirió; pues los profetas dijeron: “Mi mensajero”. Pero recuerden, Malaquías, ese aparece en Malaquías 4, fíjense en el último versículo. Sabemos que no era Juan, porque El dijo que El quemaría la tierra con fuego, y los justos caminarían sobre las cenizas de los malos. Así que eso nunca sucedió cuando vino Juan, pero se ha profetizado de ese Elías otra vez para hoy. Fíjense, el primer Elías iba a volver los corazones de los padres hacia los hijos, el ortodoxo antiguo al mensaje nuevo y reciente que él estaba dando. Y entonces... Y (es una conjunción para ligar el versículo) volver los corazones de los hijos hacia los padres...” Y luego el mensaje de Juan en los últimos días (o el mensaje de Elías, el Espíritu que estará en la Iglesia) será... tomará los corazones de la gente que ha apostatado de los padres Pentecostales, y volverá sus corazones de nuevo al Mensaje original de Pentecostés, como empezó. El mensajero del pacto, la séptima estrella del día, estamos viviendo en ese día. Fíjense en esta generación, esta generación mala y adúltera, demandará una señal, y ellos la recibirán. ¿Qué clase de señal? La señal de la resurrección. El no está muerto, pero El está vivo. Nuestra religión no es una historia; es un hecho viviente.
31Es un Dios Viviente. Es una experiencia viviente. Como fue en los días de Jonás... Ahora, mientras El continuó hablando, El dio otra expresión. El dijo: “Y como fue en los días de Salomón...” Allá en los días de Salomón... Cuando Dios envía un don a la tierra, si la gente lo recibe, llega a ser una edad dorada para ellos. Si ellos la rechazan, llega a ser un caos para ellos. Miren lo que sucedió cuando Jesús era el mensaje de Dios para el pueblo, y ellos lo rechazaron. Miren lo que le sucedió a la gente que lo rechazó. En los días de Salomón, Salomón era... El reino de Salomón, cualquier ministro sabe que esa fue la edad dorada para Israel, la edad más grande. Ellos edificaron el templo. Ellos no tuvieron guerras para alcanzar algo, y ellos tenían un poder de Dios entre ellos. Oh, ese don era tan grande, al grado que todas las naciones alrededor les temían. Escuche, hermano, lo que necesitamos hoy día... Nosotros no necesitamos refugios antiatómicos. Lo que necesitamos es el bautismo del Espíritu Santo. Las naciones temerán. Si todo Estados Unidos que afirma ser Cristiano cayera bajo el poder de Dios, habría tantas cosas sucediendo aquí al grado que toda nación tendría temor de soltar una bomba atómica. Correcto.
32El es nuestro Refugio. El es nuestra Fuerza, nuestro Escudo, nuestra Defensa, nuestro Todo en todo. Ahora, nos fijamos entonces que El dijo: “Como fue en los días de Salomón, la reina del Sur vino de los fines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón”. Ahora, en los días de Salomón toda la gente estaba en un acuerdo. Todos ellos vinieron y se reunieron alrededor de un don. Salomón tenía un don. ¿Sabían Uds. eso? Salomón tenía un don de discernimiento, y él tenía un... El podía discernir cosas: eso mostró que venía de Dios. Bueno, todas las naciones venían a visitar, y entraban en–en el templo, y oían a este gran hombre, Salomón, observaban su sabiduría y reconocían que él era un hombre justo; ellos sabían que tenía que venir de Dios. Y, oh, cómo todos hablaban de ello. Todo Israelita podía sacar su pecho, decir: “Nosotros no servimos a un Dios muerto. Nosotros servimos a Uno que está vivo. Nosotros se lo podemos probar a Uds. Vengan a la reunión esta noche y dense cuenta si está correcto o no”. Amén. A mí me gusta eso. Uds. sabrán en dónde están parados entonces. Vengan y vean si está correcto o no. “Vengan a nuestro país aquí. Vean si el Dios Viviente no puede entrar en un hombre y hacerlo casi un superhombre” Amén.
33Eso es lo que El hace con todo Cristiano que nace de nuevo... un superhombre, una supermujer, un superniño, que le da su espalda al pecado y a las cosas del mundo, y camina en paz con Dios. Una súper señal, El dijo que El daría una súper señal. Ahora, fíjense. Toda la gente se reunió alrededor de ello. ¿No sería maravilloso esta noche si toda América, todos nosotros los americanos olvidáramos nuestras diferencias denominacionales, y todos nos reuniéramos alrededor del don que Dios nos dio, el Espíritu Santo? Y si cada iglesia y cada persona se reuniera alrededor de eso, pues, el... sería la conversación del mundo en todas partes. Pero oh, no. “Si está en nuestra denominación, está bien. Pero si es nuestra denominación... si no están con nosotros, no, no hay nada en eso”. ¡Oh, qué carnal! Con razón Dios no puede hacer nada por nosotros. Cuando esas condiciones... El no tiene nada en qué edificar. Fíjense, El nunca edificará sobre nuestras organizaciones. Sólo saquen eso de sus mentes. El edificará sobre Cristo Jesús sobre cada individuo que venga y lo reciba a El de toda organización, un verdadero corazón sincero. Y una es igual que la otra cuando se trata de eso, porque todas son organizaciones. Lo cual está bien. Eso está perfectamente bien. Pero cuando Uds. colocan... Alguien me dijo no hace mucho, dijo: “Hermano Branham, ¿sabe Ud. lo que sucedió? Esta gran organización está hablando al respecto, que siempre lo ha patrocinado... ¿Sabe Ud. lo que hicieron? Ellos lo expulsaron a Ud. Ellos ya no quieren tener nada que ver con Ud”.
34Dijo: “Ellos clavaron su estaca”. Y dijeron: “Ya nadie reciba al Hermano Branham”. Yo dije: “Yo también clavé mi estaca, y me fui más allá y la pasé, y yo los recibí”. Simplemente eso es todo. Eso es todo. Yo los recibo, porque muchos de los hijos de Dios están allí, y eso es verdad. El mensaje es para los hijos de Dios, no para alguna cierta organización, pero para los hijos de Dios. Si ellos me echan fuera, yo los recibiré al extender la mía un poco más y simplemente los acepto. Eso es todo. Así que nos debemos amar los unos a los otros, y no dejar entrar las raíces de amargura. Entonces Dios puede obrar por medio de nosotros. Pero hasta que consigamos eso, entonces nosotros sólo estamos–estamos–estamos peleando contra el viento. Es verdad. Tenemos que amarnos unos a los otros. Jesús dijo: “En esto conocerán todos que sois Mis discípulos...” Bien o mal, amen de todas maneras. Ahora, nos damos cuenta entonces, que–que en los días de Salomón todos estaban en un acuerdo. Y todos venían a través... En ese entonces ellos no tenían televisiones, (gracias al Señor), pero ellos tenían–pero ellos tenían... Ellos....
35De la única manera que ellos podían recibir un mensaje era de labio a oído. Y todos los que pasaban por ahí llegaban y veían estas grandes reuniones, e iban y se lo contaban en sus países. Y Uds. saben, Jesús dijo: “La reina del Sur (lo cual era en Sabá) vino de los fines de la tierra”. Eso era las partes más lejanas de la tierra en ese tiempo. Ahora, si Uds. se fijaran, es una larga distancia allá a través del Sahara. Ahora, había gente yendo y viniendo, en las caravanas de camellos, y gente venía de la manera que ellos tenían como medio de transporte. Y después de un tiempo, las caravanas que pasaban por su país, esta pequeña reina allá... Ella probablemente era una pagana, una gentil. Y todos lo que venían de allá de Palestina, siempre estaban diciendo: “Oh, Uds. deberían ver qué está sucediendo en Palestina. Oh, el Dios de ellos es un Dios Viviente. Pues, El ha ungido a uno allá, y ellos aun lo hicieron a él rey. Uds. nunca han visto tal sabiduría y discernimiento. No pudiera ser un ser humano haciendo eso. Nosotros miramos a ese hombre. Nosotros estrechamos manos con él. El es un hombre; él usa ropa. El simplemente es un hombre. Pero Dios lo ha escogido a él, y él–él hace cosas que son sobrehumanas. Así que sabemos que tiene que proceder de Dios. Y él le da toda la gloria a Jehová, su Dios. Uds. deberían ir a verlo”. Oh, Uds. saben, fe viene por el oír, el oír acerca de Dios. Bueno, el corazón de la pequeña reina empezó a latir. “Uds. saben, a mí me gustaría ver eso. Yo–yo–yo....”
36Uds. saben, uno oye testimonios. Ahora, qué si ella hubiera volteado su carita pintada, y dicho: “Jmm, si hay algo aconteciendo de esa manera, eso acontecería aquí en mi iglesia. Eso no sería allá”. Muy bien. La historia nunca hubiera sido escrita. Jesús nunca se hubiera referido a ella. Ella hubiera sido una moderna Jezabel. Y así que entonces nos damos cuenta que la damita empezó a tener hambre y sed. La fe se había anclado, y ella empezó a tener sed de Dios. Y Jesús dijo: “Bienaventurados los que tienen hambre y sed”. Sólo con aun tener sed, Uds. son bienaventurados... sólo con tener sed, ya sea si Ud. recibe algo o no, sólo con tener sed. Uds. dicen: “Bueno, yo nunca recibí nada”. Bienaventurados sois de todas maneras. Uds. tienen sed de ello de todas maneras. “Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia...” Pero El nunca los dejó a Uds. de esa manera. El dijo: “Porque ellos serán saciados”. Eso me hace tanto bien. “Ellos serán saciados”. Cuando el abismo empieza a llamar al abismo, tiene que haber un abismo que responda a ese llamado. Antes que pueda haber una creación, tiene que haber un Creador para crear esa creación. Eso es todo. Hambre y sed de Dios... Entonces encontramos a la pequeña reina toda preocupada. Ahora, ¿qué sucede generalmente? Ahora, ella tenía dioses. Ella tenía una iglesia, y un pastor, y probablemente era un sacerdote pagano en alguna parte. Pero ahora la cosa verdadera que había que hacer era ir....
37Ella tuvo una idea de ir a ver si era verdad. A mí me gusta eso. Yo admiro eso en la reina. Dios bendiga su corazoncito. Yo la veré a ella en la resurrección. Y ella–ella quería averiguar si era la verdad o no. Ahora, ella tenía más audacia que mucha gente de por aquí, y de la que tienen otras partes del país. Ellos oyen de algo así: “Oh, tonterías”. ¿Ven? Pero ella quería averiguar. Así que ella dijo: “Yo creo que iré allá”. Ahora, para ir allá... Ella dijo: “El siguiente paso que tengo que dar es que tengo que conseguir permiso de mi iglesia”, como normalmente un buen miembro de la iglesia lo hace. Así que ellos fueron adonde estaba su sacerdote pagano, y ella dijo: “Señor, santo padre”, o como sea que lo llamó a él y... “Fíjese que he oído noticias que hay un avivamiento aconteciendo allá en Palestina”. “Oh, yo he oído esas tonterías desde que yo era un niño”. Uds. saben, el diablo se lleva su hombre, pero nunca el espíritu. El–él sigue viviendo. También Dios se lleva el Suyo, pero nunca el Espíritu. Gracias a Dios por eso. Los espíritus pelean por medio de tabernáculos de carne hasta el fin del tiempo. “Oh, yo he oído esa–esa cosa. No creas eso. Ahora, déjame decirte algo, mi hija. Tienes que recordar que tú tienes gran prestigio. Tú eres–tú eres un socio fundador de nuestra iglesia aquí. Tu mamá perteneció a esta iglesia. Tu abuela perteneció a ella. Todos nosotros asistimos aquí.
38Pues, tu tatara, tatarabuela asistió aquí. Y tú nunca te envolverías con un montón de santos... o, tú sabes, gente como esa. Tú nunca irías allá con tal cosa como esa. Sería una deshonra para ti estar envuelta en un grupo como ese”. Pero Uds. saben, cuando Dios empieza a lidiar con un corazón humano, no importa cuán grandes sean, El les hace ver cuán pequeños pueden hacerse. ¿Ven Uds.? Ella dijo: “Pero, señor, Ud. sabe que yo... Hay algo en mí que... Yo–yo quiero ir a verlo”. “Bueno, yo no te daré permiso. Yo voy a enfatizarlo. Yo sé que tú eres la reina, pero yo soy el sacerdote. Y tú traerás deshonra sobre tu papá y mamá, y sobre este santo templo, si tú te envolvieras con tal grupo como ese. Bueno, mira lo que ellos son. Pues, ellos son unos renegados. No hay nada en ellos. Tú no deberías ir allá y meterte con un grupo como ese. Si hubiera tal cosa como un Dios Viviente... Mira a los dioses que tenemos aquí”. Eso es lo que es el problema hoy en día: tenemos muchos dioses. Así que ellos dijeron....
39Ella dijo: “Pero mire, déjeme decirle algo. Yo... Ud. dijo que mi abuela asistió aquí, que mi abuelo asistió aquí, y que mi mamá vino aquí. Y yo he venido aquí, y yo he oído todos sus credos toda mi vida. Ellos lo oyeron toda su vida. Y no hemos visto que hablen o digan algo tan siquiera. Ellos están muertos. Pero ellos me cuentan que hay Uno que vive allá. Ese es del que yo quiero averiguar. “Si sus credos están bien”, ella pudiera haber dicho, “¿por qué no vemos algo acerca de su dios del que Ud. está hablando? Ud. dijo que él existía, o ¿ya se murió? ¿Qué le pasó a él? Nosotros nunca lo hemos visto. Mi abuela nunca lo vio, y su mamá nunca lo vio, y su mamá nunca lo vio. ¿Cuándo fue él un dios?” A mí me gusta eso. Hágalo real. “¿Cuándo existió él?” Bueno, ella pudiera... O él pudiera haber dicho esto: “Ahora, mi hija, tú te vas a ir por el lado incorrecto. Tu te fuiste al extremo. Tú vas a entrar en fanatismo”. Pero ella dijo: “Señor, yo quiero que Ud. sepa esto. A mí no me importa cuál sea el precio, y lo que Ud. diga, yo iré de todas maneras”. A mí me gusta eso. Con razón Jesús dijo que ella condenará a esta generación en la resurrección. “Yo iré de todas maneras”. “Nosotros te excomulgaremos. Ya no regreses aquí....” “Si está correcto, no se preocupe, yo no regresaré de todas maneras. Yo no regresaré de todas maneras. Primero yo voy a averiguar si está correcto”. Yo puedo verla a ella ahora. Ella lo volvió a pensar.
40Ahora, ella tenía muchas cosas que le impedían. Cualquier persona que viene a Cristo... No se preocupen, el diablo les va a presentar muchas cosas para impedirlos. El no quiere que Uds. lleguen allá. Uds. van a pasar por algunos obstáculos para llegar allá. Cuando menos lo pensó, pues, yo puedo imaginarme que ella se regresó al palacio. Ella se sentó; ella lo estudió. Yo la puedo oír a ella decir: “Ahora, yo he leído todos los pergaminos que yo he podido encontrar sobre ese antiguo Dios de ellos, allá en el pasado, de ese Dios de Israel, Jehová del que ellos hablan. Yo tengo sus pergaminos aquí en nuestra biblioteca, y los sacerdotes los han usado para criticarlo a El. Pero si ese Jehová está haciendo eso con un hombre, eso quiere decir que Jehová es un Espíritu vivo que está en una persona viva. El está interesado en un ser vivo. El no es algún ídolo o una estatua de mármol. El es una Persona Viva. Así que por lo tanto, vamos... yo voy a ir a verlo”. Ahora, ella dice esto: “Bueno, la primera cosa que voy a hacer... Primero yo voy a obtener mi propia opinión al respecto. Yo no voy a tomar la palabra de alguien más, porque ellos están criticando: uno está diciendo esto, y el otro está diciendo eso. Ahora permítanme ir y averiguar por mí misma”. A mí me gusta eso. A mí me gusta eso. “Permítanme ir y ver por mí misma si está correcto o no. Permítanme ir a examinarlo. Yo–yo lo compararé con estos pergaminos que yo he leído. Si el Espíritu que está en ese hombre se compara con los pergaminos aquí, yo voy a decir que Jehová está con él entonces, y que El es un Dios real. Pero si sólo... Jehová dice una cosa y no sucede, y estas cosas no están bien, entonces ellos no son más que nuestros ídolos aquí. Así que yo iré allá y averiguaré por mí misma”.
41Ahora, ella dijo: “Un momento. Yo he sido una gran pagadora de diezmos aquí, así que...” (Ahora, yo no estoy haciendo propaganda para los ministros y demás). Pero ella dijo: “Si es así–si es así, yo lo voy a apoyar. Yo voy a llevar oro, incienso, y plata. Si está correcto, vale la pena apoyarlo. Si no está correcto, me regresaré con mi dinero”. Ella debería venir y predicarle a los americanos alguna vez: apoyan cosas que se burlan de uno, y que lo llaman santo rodador; y todavía lo apoyan. Eso es correcto. Pero así es. Ella dijo: “Yo averiguaré por mí misma. Y si eso es correcto, vale la pena hacer todo lo que yo pueda hacer para apoyarlo”. Y esa es la verdad. Vale la pena... no más... No sólo el diez por ciento de su dinero; merece toda su vida. Eso merece que Uds. rindan todas las cosas del mundo si esto es correcto. Es esa Perla de gran precio. Si Dios todavía vive... Si Jesucristo es el Hijo de Dios viviendo hoy, y viviendo esta noche, El es el mismo ayer, hoy, y por los siglos, entonces merece todito de su tiempo, nuestro talento, nuestro todo. Nosotros deberíamos vendernos completamente, decirle adiós a todo, y servirle. Si no, bueno, sólo unámonos a algo y sigamos adelante, y unámonos con un buen grupo, y vivamos una vida medio decente y sigamos adelante. Pero si esto está correcto, unámonos–unámonos con ello. Así que eso es lo que ella pensó. Así que ella cargó los camellos con oro e incienso. Entonces el pensamiento vino... Uds. saben, los hijos de Ismael vivían en el desierto en aquellos días, y ellos eran salteadores. Y ellos en realidad también eran hombres muy veloces, jinetes muy veloces, asesinos allá en el desierto. Y ella tenía–tenía una larga distancia que recorrer.
42Bien, salió con sus pequeñas sirvientas, y con sus eunucos, con un puñadito de ellos para cruzar el desierto del Sahara. Ahora, hermano, yo tengo respeto por esa mujer. Ella no... Uds. saben, hay algo al respecto: si Ud... si Dios realmente le está hablando a su corazón, Ud. no le pone atención al temor. Si–si Dios le habló a su corazón y le dijo que El lo va a sanar esta noche, a Ud. no le importa lo que el doctor dice qué está mal en Ud. Simplemente le quita–simplemente le quita todo el temor a eso de una forma u otra. A ella no le importó. Ella iba a ir allá para asegurarse si estaba correcto o no. Así que ella empezó a cruzar el desierto del Sahara. Ahora, miren lo que esa mujercita... Ella probablemente tuvo que viajar de noche. Esos rayos directos del Sahara... Y recuerden, ella... le tomó a ella... ¿Saben Uds. cuánto tiempo se toma para llegar allá en camellos? Noventa días... tres meses. Ella cruzó ese desierto no en un Cadillac con aire acondicionado, algún coche con aire acondicionado, como algunas de estas gentes viven por aquí en los Estados Unidos; ellos no irían al otro lado de la calle para verlo. Pero ella cruzó el desierto, noventa días sobre un camello, con todo el peligro que existía. No mirando a nada, pero su pequeño corazón estaba latiendo para averiguar si realmente había un Dios Viviente o no. Ella escogió eso. Con razón ella se levantará en la generación, en esta generación y la condenará. Ella vino de los fines de la tierra... del mundo, bajo las más extremas condiciones contra ella, para venir a averiguar si era la verdad o no.
43Hoy en día en lugar de venir a averiguar, ellos entran en la iglesia, quizás se sientan. “Yo me sentaré sólo por un momento. (Algún buen vecino les pidió que vinieran). Yo me sentaré. Si él no dice las cosas que a mí me gustan, yo me levantaré y me saldré”. Oh, Ud. hipócrita miserable. Oh, sí. Yo no quiero lastimarlos, pero yo–yo–yo... Es mejor quemarlos por encima un poquito que dejarlos que se quemen. Así que esa es–esa es–esa es la verdad. Yo no quiero lastimarlos. Yo no quiero hacer eso. Yo los amo demasiado. Pero yo sólo les estoy tratando de aclarar un punto a Uds. ¿Ven? ¡Oh, hermanos! Es tan miserable vivir de esa manera. Me desagradaría vivir de esa manera. Y entonces, allí va ella y cruza el desierto. Ella tuvo todas esas dificultades. Y ella tenía que viajar por noventa días. Quizás viajaba de noche, porque estaba haciendo tanto calor que ella no podía viajar durante el día. Y con todos esos salteadores; con todo ese dinero, y todo lo demás. Y la única cosa que ella tenía era un objetivo: eso era averiguar si había un Dios Viviente o no, si ese era en verdad un Dios Viviente o no. ¿Por qué la gente hoy en día no es así de sincera? ¿Por qué no averiguan? Este Jesús del que todos nosotros hablamos, y del que tenemos credos, y todas estas clases de credos y cosas. ¿Está El viviendo? ¿Dónde está El? ¿Qué le pasó a El? La Biblia dice: “El es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Las obras que Yo hago, vosotros las haréis también”. ¿Dónde está? Cuando El viene a la ciudad, pues–pues la gente se ríe de ello, se burla de ello. Los periódicos publican un mal reporte acerca de eso.
44Oh hermano, con razón hay una bomba suspendida allá en los refugios para nosotros. Eso es correcto. Pero no para la Iglesia; recuerden: se habrá ido. En un momento, en un abrir y cerrar de ojos ella será cambiada y arrebatada. Ella cruzó el desierto. Finalmente, ella llegó a la puerta del templo. Ahora, ella nunca vino sólo para sentarse por unos cuantos minutos, y decir: “Yo veré ahora. Yo voy a entrar. Si él no habla exactamente como mi pastor, yo simplemente recogeré lo mío y me regresaré”. ¿Ven? No. Ella vino para quedarse hasta que ella estuviera convencida. Ella erigió una tienda de campaña y se quedó allí en el atrio. A mí me gusta eso. “Yo me quedaré simplemente hasta el fin del avivamiento. Yo escudriñaré todas las Escrituras, y me aseguraré si está correcto o no. No me dejaré llevar por mi primer concepto de ello; yo entraré y me daré cuenta. Yo sé lo que Jehová debe ser. Yo sé lo que son Sus promesas. Yo sé que El es un discernidor de las intenciones de la mente. Yo sé todas estas cosas; la Palabra de Dios es viva, más cortante y eficaz que una espada de dos filos; penetra hasta partir el tuétano del hueso, y un discernidor...” La Palabra–la Palabra de Dios. “En el principio era la Palabra. La Palabra fue hecha carne y habitó entre nosotros.” El era Dios, y la Palabra, la Palabra, Cristo, en vosotros... un discernidor de los pensamientos y de las intenciones del corazón. Oh iglesia durmiente, levántate. Ministros, sacúdanse. La hora ha llegado.
45Huyan de estas torres de Babel a la cruz. Caerán uno de estos días. “Toda planta que Mi Padre Celestial no ha plantado será desarraigada. Pero sobre esta roca Yo edificaré Mi Iglesia, y las puertas del infierno no la podrán derribar”. Eso es correcto, yo estoy tan contento. Una revelación espiritual... la Iglesia entera está edificada sobre revelación, sobre esta roca. Los Protestantes dicen que El la edificó sobre Cristo. Los Católicos dicen: “Está edificada sobre Pedro...” Ambos están mal. El la edificó sobre la revelación de Pedro de quién era El. La gran revelación principal siempre es quién es Jesucristo. El Libro de Apocalipsis, el cual es la revelación de Jesucristo, comienza exactamente con eso, para mostrar la suprema Deidad de Jesucristo. “Yo soy el que era, y que es, y que ha de venir, el Todopoderoso”... la primera de todas las revelaciones. Sí, la revelación... “Sobre esta roca edificaré Mi Iglesia. No me importa cuántas persecuciones, cuántas líneas divisorias ellos tracen y lo dejen afuera, Yo edificaré Mi Iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella”. Eso es correcto. Muestra que todas las puertas del infierno estarían contra Ella, pero no podrían prevalecer.
46“Yo edificaré Mi Iglesia”, el Espíritu Santo moviéndose, obrando, el Cristo resucitado moviéndose. ¿Quién lo puede detener? ¡Inténtenlo! Uds. nunca podrán hacerlo. Sigue avanzando, sin cesar. Traigan todos los críticos que Uds. quieran, eso sólo fortalecerá a la Iglesia cada vez que Uds. lo hagan: va a avanzar. Así que ella se bajó, tomó sus camellos, puso su dinero atrás en su pequeño equipaje; yo me imagino que acampó afuera. Así que la primera vez que asistió a la reunión... Ella va a la siguiente mañana. Yo me imagino que ellos tocaron todas las trompetas, las campanas tocaron, y los himnos fueron cantados, y después de un rato, el Pastor Salomón salió a la plataforma. Oh, ellos tenían a mucha gente allí; quizás se habían repartido muchas tarjetas de oración ese día, hasta donde yo sé. Ellos tenían una manera... Y de todos modos ella tomó un asiento, quizás, y se sentó en la parte de atrás de la iglesia. Nadie la conocía a ella. Hubo una grande audiencia esa mañana. Salomón salió; era un hombre muy fino; le habló muy amablemente a la gente. Después que ellos oraron y todo, Salomón se sentó. Y cuando ellos lo hicieron... oh, ¡qué cosa! Ellos se dieron cuenta que Salomón tenía alguna clase de poder dentro de él que no podía ser el poder de un hombre. Era el poder de Dios. Lo observó... El siguiente caso, la misma cosa; el siguiente caso, la misma cosa; el siguiente caso, la misma cosa: cada uno de ellos era infalible. Les aseguro que su corazoncito comenzó a latir. Ella dijo: “Miren, si eso continúa, yo también voy a conseguirme una tarjeta de oración”.
47El siguiente día que ella asistió... Ella no estaba de prisa. No había prisa. Ella lo quería examinar. Ella se fue a casa; quizás toda la noche leyó los pergaminos. “Eso es exactamente lo que Jehová es. Eso es lo que El es”. Muy bien. Va... “Yo nunca he visto eso en toda mi vida en mi iglesia. Todo esto es extraño para mí”. Ella va y se sienta otra vez. La mañana siguiente ellos entran; el primer caso fue perfectamente discernido; el segundo caso fue perfectamente discernido; el tercer caso fue perfectamente discernido. Oh, su corazón comenzó a latir más rápido. Finalmente, ella consiguió entrar en la fila de oración. Después de un rato, ella estaba delante de Salomón. Y la Biblia dice que no hubo nada que Salomón no le contestase. ¡Aleluya! El contestó todas sus preguntas. No hubo nada sin contestar. Si todos los demás no las contestaron, entonces él sí pudo contestarlas. El le dijo a ella exactamente los pensamientos de su corazón. No hubo nada que él no supiera, sino que él le contestó todo a ella. Su espíritu de discernimiento discernió exactamente cuáles eran todos sus problemas y todo al respecto. ¿Y qué dijo ella? Ella se volvió, y dijo: “Todo lo que oí es la verdad, y más, es aun mayor que lo que había oído al respecto”. Y ella dijo más que eso: “Bienaventurados los hombres que están aquí contigo para observar esa obra diariamente. Bienaventurados son los que vienen y están contigo, y se sientan en esta iglesia, que pertenecen aquí contigo, para ver estas cosas acontecer diariamente”. Y además, ella llegó a ser una Cristiana; confesó a Dios públicamente.
48Y Jesucristo, cientos de años después, dijo: “Ella se levantará en el Juicio con esta generación y la condenará. Porque ella vino de los fines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón, y he aquí, uno más grande que Salomón está aquí”. Y yo diré en esta noche que uno más grande que Salomón está aquí”. El Señor Jesucristo está aquí, más grande que Salomón, más grande, Aquel que prometió y dijo: “Estas obras que Yo hago vosotros las haréis también”. Habrá Luz en el atardecer. La senda a la Gloria seguramente hallarán. Las luces del atardecer están brillando. Recuerde, hermano, el sol se levanta en el este, se pone en el oeste. El mismo sol que se levanta en el este se pone en el oeste. Sabemos eso. Geográficamente cruza la tierra, de esa manera. Ahora, fíjese lo que sucede.
49El profeta dijo: “Habrá un día que no pudiera ser llamado día o noche”. Sería un día tenebroso, lluvioso, brumoso, sólo con la suficiente luz para que Ud. pudiera ver cómo unirse a la iglesia, y poner su nombre en un libro, y pedirle a Cristo perdón. Pero al caer la tarde habrá luz. Ahora, recuerde, la civilización ha viajado con el sol. La civilización más antigua es la civilización oriental. China es la civilización más antigua que conocemos. Muy bien. La civilización ha viajado con él. Ahora, han viajado tan lejos, al grado que la costa oriental y la occidental se han encontrado. Nosotros estamos en la costa occidental. Si nosotros fuéramos más lejos, nosotros regresaríamos al este otra vez. Cuando uno sale de California, uno continúa hasta llegar a Japón y China. Uno regresa otra vez. ¿Qué es? Habrá luz al caer la tarde. Hemos tenido un día, dos mil años en los cuales nos hemos organizado, y nos hemos unido a iglesias, edificado grandes cosas, grandes torres. Eso es bueno, pero Cristo nunca ordenó eso. El nunca dijo: “Edifiquen una iglesia, o tengan una escuela de teología. El nunca ordenó estas cosas. El dijo: “Predicad el Evangelio”. Nosotros hemos hecho exactamente lo que El dijo que no hiciéramos. Pero de todas maneras, debe ser de esa manera. Pero al caer la tarde, habrá luz. Ahora, ¿qué clase de luz daría? Si esa fue la primera luz del sol que resplandeció sobre la gente oriental, el cual es el H-i-j-o de Dios, y El hizo las cosas que El hizo allá en aquel día Alfa, El hace la misma cosa en la Omega. Como Rubén y Jaspe... Benjamín, y... o–o, la piedra Cornalina... ambos Benjamín y Rubén, el primero y el último.
50Ahora, El es el arco iris en todas las edades de la iglesia. Ahora, estamos en el tiempo de la tarde. Las Luces del atardecer han llegado. Y seguramente... Yo digo esto con toda sinceridad, Cristianos. Yo digo esto, pecador, con toda sinceridad. Yo–yo no soy un predicador, me supongo. Yo–yo carezco de educación. Pero Dios me dio otra manera para que yo pudiera ganar gente para Dios, ¿ven?, otra manera para excusar mi ignorancia, dándome una manera para orar por la gente enferma, un espíritu de discernimiento. Ahora, eso era lo que estaba en duda allá en Houston cuando a El se le tomó Su fotografía esa noche, cuando el Dr. Best y ellos estaban allí. Eso... ¿Qué es lo que vio esa reina? ¿Qué la hizo actuar de esa manera? Ella vio algo real. Ella vio algo en lo que ella podía poner sus manos que era real, no en una estatua colocada allí, que algún hombre había esculpido en–en–en mármol, o madera, o hecha de barro. Ella vio algo en lo que ella podía poner sus manos, que... algo que era real. Ella vio algo que vivía, que daba vida. Ella sabía que tenía que ser Dios. Ella había visto algo... Ella había visto mucha imitación y mucho fingimiento, al grado que ella quería ver algo real. Y Dios le permitió a ella verlo. Ahora, hijos, hoy en día el mundo está lleno de fingimiento. “Vengan únanse a nuestra denominación. Reciten nuestro credo. Vengan a nuestra iglesia, la más grande en la ciudad”. Es un fingimiento.
51Yo no digo que no hay Cristianos allí. Eso no... Pero en cuanto a que la iglesia tenga algo que ver con ello, la organización tenga algo que ver con ello, eso está mal. Sólo es un fingimiento manufacturado. Lo que el mundo quiere ver hoy en día es algo verdadero: verdadero, algo que es verdadero, verdaderamente Bíblico, verdadero y piadoso. Todos Uds. saben que yo cazo. Yo he cazado toda mi vida. Mi mamá es mitad india Cherokee, y mi conversión nunca me lo quitó. Si hay algo que me fascina son esos bosques. Oh, yo casi no puedo soportar... me meto en esos bosques y empiezo a... Yo encuentro a Dios en los bosques. Yo oigo a Dios llamar en el coyote y en el lobo; lo oigo a El bramar en el venado. Pues, seguro. Yo lo oigo gritar en el águila; lo veo a El en el atardecer. Dios está en todas partes. Salga a la naturaleza. Aléjese de estas ciudades hediondas y cosas, donde Uds. tienen tanto pecado y alboroto diabólico todo el tiempo. Yo leí en el periódico el otro día, se me olvida... Hay treinta mil casos de abortos por semana, que se cometen, registrados en la ciudad de Chicago. ¿Cuántos no son registrados? Treinta mil casos de abortos, oh, oh. ¿Qué va a suceder, hermano? Piense de todo el mundo. ¿Que es lo que está sucediendo en este tiempo? Pecado. Oh, es horrible. Allá en los bosques del norte, donde yo solía cazar, yo cazaba allá con un amigo llamado Burt Caul, un muchacho muy fino, uno de los mejores cazadores con los que yo alguna vez haya cazado.
52Uno no se tenía que preocupar con él. Uno no tenía... uno no podía hacer que él se perdiera. El sabía en dónde estaba. Y nos gustaba cazar juntos, porque cazábamos el venado cola blanca. Pero ese era el hombre más malo que yo alguna vez haya visto en mi vida. El era la persona que tenía el corazón más duro que yo jamás he visto. El era otra clase de mestizo, así que él–él... pero era un verdadero cazador. Y a mí me gustaba cazar con él, pero él era tan malo, tan cruel. El le solía disparar a pequeños cervatos sólo para hacerme sentir mal. Bueno, ahora, si la ley dice que uno le puede disparar a cervatos, eso está bien. Abraham mató un becerro y con él alimentó a Dios. Así que no hay nada mal con matar a un cervato si la ley dice que está bien. Pero sólo por el gusto de matarlos, eso está mal. Eso es asesinar. Yo no creo en hacerlo. Yo soy conservacionista, un oficial conservacionista por años. Yo todavía creo en eso, y pertenezco a muchas órdenes conservacionistas. Pero ahora, yo creo en eso aquí. Yo creo–yo creo en conservar eso. Ahora... Y Burt hacía eso sólo porque yo era un predicador. El simplemente me hacía sentirme mal. El decía: “Ah, Uds. predicadores cobardes”, de esa manera. El pensaba que era un gran tipo rudo. Así que un año yo fui a allá, y él se había hecho un silbato pequeñito. Y él podía hacerlo sonar como un pequeño cervato. Eso es un pequeño cervato llorando por su mamita. Y él–él sonaba su pequeño silbato. Si Uds. han oído a un cervato llorar, es un ruidito muy extraño. Y yo dije: “Burt, ¿vas tú a usar eso?”
53“Ah, vamos, Billy. Vuelve en sí”. Y bueno, nosotros nos fuimos a cazar ese día, y allí había como seis pulgadas [15.24 cm.–Trad.] de nieve suficiente para marcar huellas, un poco entrada la temporada. Bueno, ahora, es dificultoso encontrar a esos venados de cola blanca. Tan pronto como el primer disparo sale, hermano, Uds. hablan de Houdini, el artista que se escapaba, él era un aficionado comparado a ellos. Ellos se pueden escapar, y ellos no salen. Uno tiene que sacarlos de esa maleza, espantarlos de allí de alguna manera, porque ellos se van a esconder, se acuestan y se arrastran debajo de las pilas de maleza, hacen todo, para escaparse. Hay muchos cazadores... Esa es la razón que uno tiene que actuar en el momento adecuado, disparar pronto, rápido, todo, para cazar su venado. Y a Burt y a mí nos iba muy bien. Pero él los quería asesinar. El atrapaba dos, tres, cuatro, cinco, a cuantos pudiera, sólo para burlarse, sólo para reírse de eso. Luego se reía de mí. Un día allá arriba fuimos a la parte interna del bosque, y era como la hora de comer.
54Nosotros siempre llevábamos un termo de–de chocolate caliente, más o menos lo mantiene a uno en calor, por si acaso uno se pierde allá, y se tiene que quedar afuera toda la noche. Nosotros siempre llevábamos un pequeño refrigerio. Y cazábamos por la cordillera presidencial, en el Monte Washington, Adams, allá en la Montaña Cherry, y demás, una región muy hermosa. Y nosotros habíamos subido muy arriba a la Brecha Caul, y hacia esa dirección. Y nosotros habíamos llegado muy alto, y habíamos cazado hasta cerca de las once. Llegamos hasta una pequeña área despejada como del tamaño de este auditorio, y Burt como que se agachó de esta manera, empezó a meter su mano en su camisa. Yo pensé: “Bueno, vamos a sentarnos y comernos nuestro alimento”. Nosotros generalmente nos íbamos por separado, y uno se iba en una dirección, y el otro por la otra, y regresábamos, bajando de la montaña, cazábamos de bajada, uno tomaba una ladera, y el otro la otra, en el camino de regreso. Y así que él se sentó, y yo me iba a sentar también. Y yo vi que él estaba metiendo su mano en su bolsillo. Y él cogió ese pequeño silbato. Y yo pensé... Yo dije: “Burt, tú no harías eso”. El solamente se rió. 55 Para mí, él tenía ojos que parecían exactamente como de lagartija, así como esos ojos que parecen de lagartija, alargados de un lado. El me miró con una risita sarcástica, parecía como un perro que mata ovejas. Y él se puso este pequeño silbato en su boca, y sopló exactamente como un pequeño cervato llorando. Y cuando él lo hizo, para mi sorpresa, al otro lado de ese lugar despejado, una gama grande se levantó. Ahora, una gama es una madre hembra de venado, por si Uds. no saben. Oh, ella era de una especie muy hermosa, con unas orejas grandes y bonitas, con esos grandes ojos cafés brillando. Yo la miré a ella. Y él me miró con esos ojos de lagartija. Yo dije: “Burt, tú no harías eso”. Ahora, eso es–eso es extraño. Ellos no se levantan a esa hora del día de esa manera. Ellos se quedan... ¿Pero qué era? Ella era una madre. Un bebé estaba llorando. Y yo la observé otra vez. Yo la miraba con esa grande cabeza levantada mirando para dondequiera, con sus grandes orejas paradas. Y él lo sopló otra vez: lloraba como un pequeño cervato. Ella salió al área despejada. Oh, eso era muy raro. Ellos no hacen eso. Yo la vi a ella salir allí afuera al área despejada. Yo pensé: “¡Oh, oh!” Yo lo vi a él jalar esa palanca, cargar ese cartucho en ese .30-06. Oh, él tiraba un disparo mortífero. Y él le apuntó ese cruce de las líneas directamente a su corazón.
56Yo pensé: “¡Oh, ten piedad! ¿Cómo lo puede él hacer? Esa preciosa madre allá buscando a su pequeño cervato; en un segundo, él jalará ese gatillo, y con esa bala en forma de hongo de ciento ochenta granos, él le estallará su precioso corazón. Yo pensé: “Burt, ¿cómo puedes hacer eso? ¿Cómo puedes ser tan cruel? Y yo lo vi con esos ojos de lagartija, agachándose. Yo pensé: “Muy bien”. Yo no lo podía mirar. Simplemente no lo podía hacer. Y ella iba allí caminando. ¿Qué es lo que pasaba? Ella no era una hipócrita. Ella no estaba tratando de fingir algo. Ella era una madre. Nació en ella ser una madre. Ella estaba buscando su bebé. ¡Oh, qué cosa! Ella estaba observando ese bebé. Después de un rato, cuando el cañón del rifle fue levantado por encima del arbusto, la gama miró. Ahora, generalmente ellos saltan y corren, rápidamente. Bueno, así de rápido desaparecen. Pero no ella. Ella vio al cazador. Ella se espantó, como lo llamamos, y miró. Ella vio al cazador, pero ella flexionó su boca dos o tres veces, levantó su cabeza. Por supuesto, ella podía olfatearnos parada allí. Ella miró. ¿Pero qué es lo que pasaba? Su pequeño cervato en alguna parte estaba en un aprieto: el instinto de una madre. Ella sabía que era muerte. Ella sabía que iba a morir, pero a ella no le importaba.
57Había algo en ella, amor maternal, llevándola a su pequeño cervato. “¿Dónde está? ¿Dónde está mi pequeño cervato? Está en un aprieto”. Yo–yo ya no podía ver. Simplemente no podía. Yo pensé: “Ese corazón leal de esa preciosa madre. Burt, ¿cómo lo puedes hacer? Tú eres cruel; tú eres–tú eres un malvado al hacer una cosa como esa”. Y yo lo vi a él levantarse de esta manera, y le di la espalda. Yo oré en mi corazón. Yo dije: “Padre Celestial, no le permitas hacer eso. ¿Cómo puede él soportar ver a esa preciosa madre allí tratando de encontrar a su pequeño cervato, y luego engañarla de esa manera, y estallarle a ella su precioso corazón leal y materno?” Yo dije: “¿Cómo pudiera él hacer eso, Señor?” Yo esperé. El rifle nunca disparó. Yo esperé un poquito más. No disparó. Yo pensé: “¿Qué sucedió?” Yo miré hacia atrás, y el cañón del rifle estaba así. Yo miré alrededor. El miró hacia arriba, y grandes lágrimas corrían de sus ojos. El tiró el rifle en ese montón de nieve. El dijo: “Billy, ¡ya basta! Condúceme a ese Jesús que tú conoces”. Allí mismo en ese montón de nieve yo guié a ese cazador de corazón cruel (¿qué fue?) al Señor Jesucristo. ¿Por qué? El vio algo real. El vio algo que no era fingido. El vio algo que era una genuina experiencia nacida: una madre. ¿No le gustaría ser esa clase de Cristiano? ¿No le gustaría que Dios lo hiciera a Ud. un Cristiano, tan Cristiano como esa madre, como esa hembra de venado era una madre? Inclinemos nuestros rostros un momento, y pidámosle a El que lo haga.
58Nuestro Padre Celestial, una simple historia allí de–de la reina del sur viendo algo real por medio de un don de Dios... Y esas iglesias allá en Nueva Inglaterra, ellos–ellos no tenían nada sino sólo iglesia y demás. Ese cazador había estado... Tú lo conoces a él, Señor, ahora es un precioso hermano, un diácono en la iglesia. Pero él nunca había visto algo real. Señor, Tú dijiste si ellos callaren, las piedras clamarían. Algo tiene que clamar: “Hay un Dios Viviente”. La primera vez que ese hombre vio algo que era real, él supo entonces que había un Dios Viviente. Tú usaste a una hembra de venado para efectuar el milagro, y traer hacia Ti a un pecador de corazón cruel, porque la madre hembra de venado desplegó la realidad de maternidad. Dios, haz a todo hombre y mujer aquí esta noche un Cristiano como eso, que puedan desplegar tal amor en sus corazones, de modo que serán tales Cristianos, que vivirán una vida tan irreprensible y separada del mundo, al grado que sus vecinos sabrán que son verdaderos Cristianos, y que quieran ser como ellos. Tú dijiste en Tu Evangelio: “Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal ha perdido su sabor...” Señor, eso es lo que pasa con nuestras denominaciones. Ellas perdieron su sabor. Ellos trazan líneas divisorias, y no dejan a nadie salir o entrar. Padre, yo ruego, esta noche... Sabemos que esa sal tiene un sabor si hace contacto. Yo pido, Dios, que esta iglesita y que estas personas sean tan saladas con el amor de Dios, al grado que hagan contacto con todo pecador que ellas puedan, con tal vida; si ellas no pueden predicar un sermón que ellas vivan uno, que desplieguen un amor para Dios como esa madre hembra de venado lo hizo por su pequeño cervato.
59Ellos están esperando, Padre. Recíbelos en Tu Reino. Que ellos esta noche... Aquellos que levantaron sus manos, que ellos lleguen a ser Tus siervos esta noche. Que Tú les muestres en los siguientes cuantos minutos que Tú estás vivo, no muerto. Tú estás vivo para siempre jamás. Tú dijiste: “Yo soy el que estuve muerto, y vivo de nuevo, y vivo por los siglos de los siglos. Y porque Yo vivo, vosotros también viviréis. El que oye Mis palabras y cree al que me envió, tiene Vida Eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a Vida”. Padre, yo pido que Tú hagas creyentes de todos ellos esta noche. Si hay alguno de ellos aquí dudando, que ellos se vayan creyendo. Y ahora, el servicio está en Tus manos, Señor. Hasta aquí es hasta donde puedo llegar, o cualquier otro hombre. Pero cuando salgamos de aquí esta noche, yo pido que la gente, mientras sale de este auditorio, diga como aquellos viniendo de Emaús: “ ¿No ardían nuestros corazones en nosotros?” Tú caminaste con ellos durante todo el día; sin embargo, ellos no te conocían.
60Pero cuando Tú los tenías dentro del cuarto, y luego Tú hiciste algo así como Tú habías hecho antes de Tu crucifixión, entonces ellos supieron que Tú te habías levantado de entre los muertos. Ahora, Señor, ven otra vez esta noche. Nosotros estamos encerrados aquí en este mesón esta noche, en este pequeño edificio Legión [el salón de la Legión americana–Trad.]. Ahora, ven y haz algo esta noche. Muéstranos Tu señal Mesiánica, que Tú eres la señal Mesiánica, y que esta es una generación mala y adúltera; y que Tú eres el mismo ayer, hoy, y por los siglos; que esto es como fue en los días de Lot, cuando Tú te sentaste con Tu espalda hacia la tienda y dijiste: “¿Por qué se rió Sara en la tienda?”, y le dijiste a Abraham que su esposa era Sara. Tú prometiste que Tú lo harías, Señor. Concédelo. Entonces cuando nos vayamos de aquí esta noche, nos iremos a nuestros diferentes hogares diciendo: “¿No ardían nuestros corazones en nosotros, mientras nos hablaba en el camino?” Porque lo pedimos en Su Nombre y para Su gloria, en el Nombre de Jesucristo. Amén.
61Ahora yo voy a orar por los enfermos. (Discúlpame, Paul). Yo voy a orar por los enfermos. Yo no tengo educación. Yo–yo no tengo poderes. Yo soy su hermano. Yo espero que Uds. entiendan eso. Yo soy enviado a Uds. por Su Salvador, y mi Salvador, su Dios, y mi Dios. Ahora, una vez David el pastor, él estaba apacentando las ovejas de su padre. Y yo voy a procurar tomar el lugar de David. Escuchen atentamente. Yo voy a procurar tomar el lugar de David esta noche. Yo estoy apacentando las ovejas de mi Padre. Y un día un oso vino y tomó una oveja. Y David no era un hombre de lanza ni un hombre de espada. La única cosa que él tenía era una hondita. Pero él tenía la gracia de Dios en su corazón. Un león vino y tomó una. El se fue tras él, lo tomó, lo mató, trajo a la oveja de regreso. Yo no tengo medicina. Yo no soy doctor. Yo no podría ser un cirujano. Yo no sé como usar un bisturí. Yo no sé nada de eso. Pero sí hay una cosa que tengo: es una hondita de oración. Es sencilla. Pero un día un cáncer vino, y tomó una de las ovejas de mi Padre. Yo fui tras él. Yo traje a la oveja de regreso. La oración de fe la salvó. Yo vengo en pos de ti esta noche con una honda de oración. Yo quiero traer las ovejas de mi Padre de regreso.
62Uds. oren por mí ahora, mientras llamamos la fila de oración. Todos Uds. Davides aquí, ayúdenme. Las ovejas del Padre han sido atrapadas por un enemigo. Devolvámoslas a la salud otra vez esta noche. El Padre nos dijo que lo podríamos hacer; si nosotros pidiéramos alguna cosa en Su Nombre, El lo haría. “Di a este monte: ‘Quítate’ y si no dudares, lo que digas será hecho”. ¿De dónde llamamos a esas tarjetas de oración? ¿En cuál estábamos? ¿Eh? 1. Nosotros llamamos de la número 1 anoche, ¿no es así? ¿Qué? ¿Ibas a repartir más? ¿Cuál era? ¿Las B? Tarjeta de oración B. ¿Cuántas tuvimos anoche? ¿Dieciocho, dieciocho? No se toman muchas. Luego aquellos allá sin tarjetas de oración... Eso está perfectamente bien. Crean con todo su corazón. Uds. vieron anoche; había más en la audiencia que los que había aquí en la plataforma. Sin embargo, llamemos a unas cuantas de esas tarjetas ahora mismo. Empecemos desde, digamos... ¿Cuántas tuvimos anoche? ¿Quince o dieciocho? Empecemos de la 85 esta noche, tarjeta de oración B–85. ¿Quién tiene la 85? ¿Ven? Tarjeta de oración B–85 ¿Dónde? Oh, lo siento. 85, venga por este lado, señor, quienquiera que sea Ud. 86, ¿levantaría Ud. su mano rápidamente? 87, aquí. ¿87? ¿Quién tiene la 87? Esta señora aquí, ¿tiene Ud. la 87? Aquí, señora. ¿88? ¿89? Yo no vi la 89. ¿Levantaría Ud. su mano?
63Miren a la gente en las sillas de ruedas, vean en dónde están. ¿La 89? Quizás... Miren. ¿Miraron Uds. esa tarjeta? ¿89? ¿Quién tiene la tarjeta de oración 89? ¿85, 86, 87, 88, 89? Ahora, no tomen una tarjeta a menos que Uds. tengan la intención de venir a la plataforma. ¿Ven?, cuando yo llamo de alguna parte, entonces nadie contesta... Entonces permitan que alguien más que va a venir tome la tarjeta. ¿89, 90? ¿Quién tiene la tarjeta de oración 90? Muy bien. ¿91? Muy bien. ¿92, 93, 94, 94? Yo no la vi. Miren a... Alguien por aquí, estas–estas dos mujeres sentadas aquí en una silla de ruedas; ellas no se pueden levantar. Si su tarjeta es llamada, las traeremos aquí. ¿Ven? 91, 2, 3, 4, 5, de la 85 a la 95, de la 95 a la 100 en tarjetas de oración B. ¿Vendrían? ¿90? 80... de la 85 a la 100, los que tienen esas tarjetas. El resto de Uds. sólo mantengan sus tarjetas. Nosotros–nosotros llegaremos a ellos poco a poco. 85, 86, 87, 88, 89, 90, 91, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 100. Ahora, mientras ellos están juntando estos cuantos con los que empezaremos aquí... Quizás no llegue a uno o dos de ellos. Yo no sé. Depende de lo que el Espíritu Santo diga... ¿Cuántos aquí en la audiencia que no tienen una tarjeta de oración y todavía Uds. desean... Uds. están enfermos, y desean que Dios los sane? Levanten su mano. Muy bien. Ahora, yo no los conozco. Pero si Uds. sólo miran hacia esta dirección y creen... ¿Cuántos nunca han estado antes en una de mis reuniones? Permítanme ver sus manos. El Señor los bendiga. Estamos contentos que estén aquí esta noche.
64Ahora, recuerden, yo no profeso ser un sanador. Yo creo que sólo hay un Sanador; Ese es Dios. Y yo creo que El ya hizo por Uds. todo lo que El puede hacer. Ahora les toca a Uds. aceptar lo que El ha hecho por Uds. Pero si El estuviera parado aquí esta noche, vestido en este traje, El no pudiera hacer más por Uds. que lo que El está haciendo... que lo que El haría aquí mismo ahorita. ¿Es correcto eso? Ahora, en la Biblia... ¿Cuántos creen que Jesús es un Sumo Sacerdote? ¿Cuántos saben que la Biblia dice que El es ahora mismo el Sumo Sacerdote, parado a la diestra de la Majestad en las alturas, intercediendo por nosotros? ¿Es correcto eso? ¿Cuántos saben que Hebreos 13:8 dice: “Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y por los siglos”? Bueno, si El es el mismo Sumo Sacerdote que El era ayer, y este Sumo Sacerdote que está sentado en las alturas... El es un Sumo Sacerdote ahora sentado en las alturas que puede compadecerse de nuestras debilidades. ¿Cuántos saben que la Biblia dice eso, que El puede compadecerse?
65Ahora, ¿cómo lo van a tocar a El si El está sentado en las alturas? De la misma manera que la mujer que lo tocó a El allá en el pasado. No era su dedo en Su vestido. El no sintió eso. Pero era su fe. Muchos lo estaban tocando a El de esta manera. Pero El dijo: “Tu fe te ha salvado”. Ahora, ella lo tocó a El, y El se volvió y no sabía quién lo había hecho. ¿Es correcto eso? El miró por todas partes. El dijo: “¿Quién me tocó?” Y Pedro se puso muy irritado con El, y dijo: “Bueno, Señor...” Lo reprendió a El, dijo, en otras palabras, dijo: “¿De qué estás hablando en todo caso? ¿Por qué dijiste una cosa como esa? Todos te están dando palmaditas en la espalda”. El dijo: “Sí, pero este es una clase diferente de toque. Yo–Yo mismo me sentí débil”. Virtud (esa es fuerza) salió de El. El miró por todas partes en la audiencia y encontró a una mujercita allí, y le dijo que tenía un flujo de sangre, y que su fe la había salvado. ¿Es correcto eso? Ahora, El nunca dijo que El lo hizo. El dijo que su fe en El lo hizo. Bueno, ahora, si El es el mismo Sumo Sacerdote esta noche, el mismo que era cuando El estuvo aquí en la tierra; y El... La Biblia dice que El es un Sumo Sacerdote que puede compadecerse de nuestras debilidades. Si Uds. lo tocan a El, ¿no obrará de la misma manera como El lo hizo entonces? El no pudiera obrar diferente y ser el mismo Sumo Sacerdote. ¿Cuántos saben que eso es la verdad? Muy bien.
66Entonces Uds. por fe, Uds. miren y digan: “Señor Jesús, Tú eres mi Sumo Sacerdote. Permíteme tocarte a Ti, Señor, con mi debilidad. Ten misericordia de mí. Permite que el Hermano Branham llame ahora. Yo sé que él simplemente es un hombre. Pero Tú todavía eres el Sumo Sacerdote, y ahora, yo quiero tocarte a Ti. Y Tú habla a través de él, y llámame así como Tú lo hiciste–hiciste con esa mujer. Eso quitará toda duda de su corazón, ¿no es así? Oh, ¿no es esto maravilloso? No algún Dios histórico de la antigüedad, pero un Dios ahora mismo. ¿Cuántos saben que Jesucristo... que El mismo dijo que no hacía nada hasta que Dios le mostrara a El primero una visión de qué hacer? San Juan 5:19: “De cierto, de cierto os digo (la palabra de cierto, de cierto significa ‘absolutamente’), os digo, no puede el Hijo (ese es Su cuerpo, la carne) hacer nada por Sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre... También lo hace el Hijo igualmente”. ¿Es correcto eso? Entonces El nunca hacía un milagro hasta que El veía una visión de ello aconteciendo. ¿Es correcto eso? Si no lo hacía así, El dijo algo errado. Y El no podía decir nada errado porque El era Dios. ¿Ven? Así tenía que ser.
67Ahora, yo quiero que Uds. estén tan quietos como les sea posible, y sean muy reverentes, vigilen, oren. Ahora, a veces cuando esta unción llega... yo no digo que lo hará. Si no lo hace, entonces la única cosa que yo puedo hacer es encomendárselo a Dios y dejar la plataforma. Eso es todo lo que puedo hacer. Pero si El viene, y hace las mismas cosas aquí, y prueba que todavía es el Mesías a los Gentiles en la clausura de nuestra edad como El lo fue para el judío y el samaritano, ¿vendrían Uds. y lo recibirían a El como Salvador y Sanador? ¿Lo harían Uds. y lo creerían? Ahora, que yo sepa, en toda esta audiencia yo no veo una persona que conozca. En la plataforma, hasta ahora... Yo he llegado a conocer a este pequeño ministro desde que he estado aquí, nuestro pequeño hermano aquí. Mi hijo y los hermanos que graban aquí son los únicos que yo–yo conozco. Yo creo que conozco a este hermano. Yo no lo puedo recordar. Yo creo que Ud. es de alguna parte allá en Louisiana. ¿Qué no fui a la cacería de patos en alguna ocasión con Ud., o fui allá a su región o algo? Tenían una reunión allá en... ¿cuál es el nombre del lugar? ¿DeQuincy? Venice. ¡Oh! Discúlpeme. Yo tengo que estrecharle su mano. Dios lo bendiga.
68Yo no lo he visto a Ud. por mucho tiempo. Bueno, Ud. no ha cambiado. Yo me envejecí. ¿Ven?, quizás yo tuve que trabajar. Gracias, hermano Venice. Muy amable. En la línea de oración, ¿soy yo un desconocido para todos Uds.? ¿No los conozco? Si es así, levanten sus manos si yo–si yo soy un desconocido para Uds. Muy bien, todos allá a los cuales yo soy un desconocido, y Uds. saben que no los conozco, levanten su mano. ¿Ven? Ahora, aquí estamos. ¿Es El todavía Jesús, o no lo es? Si El hace... Si El cumple Su Palabra, El todavía es Dios. Entonces si eso no está bien... Si esta Biblia aquí... Si Dios no cumple Su promesa, entonces El no es Dios. Si El sí cumple Su promesa, El es Dios. Y ahora, cuando El estuvo aquí en la tierra, recuerden lo que El hizo; El les mostró a ellos Su señal Mesiánica. Y todos Uds. lectores de la Biblia saben esto: que la señal Mesiánica era la señal de un profeta. Todos los que saben esto, levanten su mano, lectores de la Biblia. Seguro. “Jehová tu Dios os levantará a un profeta como a mí”. Pero los judíos no podían responder, así que ellos dijeron que El lo hacía... que El era un adivino, un beelzebú, telepatía mental, o algo. Y ellos hacen lo mismo hoy. Pero eso no detiene a Dios. El continúa adelante de igual manera, simplemente continúa igual. Alguien creerá.
69Ahora, si yo pudiera sanar a cualquiera de Uds. aquí, yo lo haría. Pero no lo puedo hacer. Jesús no lo pudiera hacer si El estuviera parado aquí mismo. Si Uds. vinieran a El, y El estuviera parado aquí con este traje puesto que El me dio, Uds. dirían: “Señor, yo estoy enfermo. Yo quiero que Tú me sanes”, yo me imagino que El diría algo así: “Hijo Mío, ¿no crees que Yo hice eso? ¿No fui Yo herido por tus rebeliones, molido por tu pecado? Por mis llagas fuiste curado. ¿No crees eso? Yo ya lo he hecho”. Bueno, ahora, ¿qué dijo El allá en el pasado? “Yo puedo si tú crees”. Bueno, ya todo está hecho ahora, así que tú sólo tienes que creer. Eso es todo. Así que la única cosa que El pudiera hacer sería algo para mostrarles que El era el Mesías. Así que Su cuerpo esta noche está sentado en el Trono de Dios. Nosotros creemos eso, ¿no es así? Algún día El regresará a la tierra en el Milenio, y se sentará en el Trono de David. Eso es correcto. Pero El está sentado en el Trono de Dios esta noche en Gloria, viviendo siempre para interceder. Pero Su Espíritu está aquí de nuevo en la Iglesia, y Su Espíritu hace la misma cosa....
70Como yo dije esta mañana, si la primera rama de la vid produjo una Iglesia de Pentecostés, toda rama verdadera de esa vid producirá otra Iglesia de Pentecostés. Pero tenemos muchas ramas injertadas, y ellas producen según su género. Tenemos la rama Metodista injertada en ella, la rama Bautista, la rama Pentecostal, toda clase de ramas. Produce su propio fruto. Uds. pueden tomar un naranjo y poner una de toronja en él. Vivirá de la vida de ese árbol, pero dará toronjas. Pongan una de limón allí, dará limones, no una naranja; sin embargo, está viviendo de la vida del naranjo. ¿Ven?, cualquier fruto cítrico... cualquier iglesia que profesa ser Cristiana crece de la Gloria y las alabanzas de Cristo. Pero no puede dar el Fruto. No dará la Vida de Cristo hasta que Cristo produzca esa rama El mismo. Entonces escribirá–escribirá otro Libro de los Hechos detrás de ella, eso es correcto, porque son los hechos del Espíritu Santo en la Iglesia. ¿Ven? De esa manera es en esta noche: Jesucristo es el mismo, ayer, hoy, y por los siglos. Oremos ahora, y todos estén muy quietos. No se muevan. Siéntense quietos en sus sillas, o en sus asientos, en las bancas. Dondequiera que sea, sólo siéntense muy quietos por un rato. Sean reverentes.
71Padre, esta es una gran declaración, pero aquí en esta noche están sólo un poco más de cien, unas cuantas personas sentadas aquí; yo te he pedido que vengas aquí, ya sea si hay millares de millares, sí, si hay cientos de millares. Tú todavía no nos has fallado. Mis días se están acabando ahora, Señor. Yo estoy... Algún día yo voy a tener que cerrar esta Biblia por última vez. Si yo me fuera en esta noche, Tú has probado que el testimonio es verdadero. Desde que era un muchachito, yo les he dicho que yo vi una Luz. Era ámbar, como una Columna. Tú has permitido que la ciencia por todas partes del mundo tomara esa fotografía y la examinara. Muchas veces Tú has venido y ahora está en color Kodachrome. Tú permitiste que fuera tomada hace unas cuantas semanas en Alemania, Suecia, alrededor del mundo, con cámaras de la nación. Si yo muero, la cámara mecánica da testimonio que yo les he dicho la verdad. Tu misma Presencia muestra que era la verdad. Tu Biblia afirma que es la verdad. Padre, que la gente crea que es la verdad, y te reciba a Ti esta noche como su Sanador, como su Salvador, como Su Rey, como su Señor: Señorío para gobernar, para regir sus vidas.
72Concédelo, Señor. Ahora, yo mismo y con esta iglesia, encomiendo todo en Tus manos para que Tú puedas hacer algo esta noche para mostrarle a estas personas que Tú todavía eres el Dios-profeta. Tú todavía eres Dios. Tú sólo... Ellos... Tú moriste para quitar el pecado, pero Tú te levantaste al tercer día. Tú dijiste: “Yo tengo poder para poner Mi Vida, y Yo tengo poder para levantarla”. Nadie te la quitó a Ti, ni nadie la levantó. Tú mismo pusiste Tu ser, Tú mismo lo levantaste. La Biblia dice que Dios lo levantó a El, y es verdad. Padre, Tú vives para siempre, viviendo en los corazones de Tu pueblo, con la promesa: “Las obras que Yo hago vosotros las haréis también”. Yo estoy citando esto, Señor, porque Tú eres verdadero con Tu Palabra. Y Tú dijiste que como fue en los días de Sodoma, de esa manera sería, justo en la Venida del Hijo del Hombre. Y nosotros recordamos que cuando esas señales fueron hechas en Sodoma, sólo pasó un corto tiempo y el fuego cayó y quemó a Sodoma. Nosotros estamos esperando eso en cualquier momento, Señor. Nosotros vemos la señal apareciendo. Nosotros vemos al mundo en la condición de Sodoma, las promesas de Dios siendo hechas manifiestas. ¿Lo harías Tú una vez más esta noche, Señor, para la honra y la gloria de aquel que enseñó la Palabra? Yo lo pido en el Nombre de Cristo, para la gloria de Dios. Amén.
73Ahora, no importa lo que pase, sean reverentes. Yo no quiero decir que Uds. no pueden alabar a Dios, pero Uds. aborden a Dios quietamente, sanamente, maravillosamente. Y entonces, cuando Uds. vean a Dios hacer algo, claro, El quiere que Uds. le adoren. Pero vengan reverentemente. Ahora, cuando Uds. vengan a la fila, pasando por aquí, o allá, estén alertas. Yo estoy observando. Yo no tengo control de Ella. Yo no la controlo; Ella me controla a mí. Yo sólo puedo hablar lo que Ella me dice. Yo sólo puedo hablar donde Ella está presente. Yo la observo. Dondequiera que Ella está, allí yo la observo, y veo lo que Ella hace. Ahora, anoche la primera persona que nosotros tuvimos en la plataforma, yo creo que era una mujer. ¿Es correcto eso? ¿Es este el hombre? Muy bien. El primero esta noche es un hombre. Ahora, nos dimos cuenta anoche, cuando una mujer vino al Señor Jesús, ella fue al pozo a sacar agua. Jesús habló con ella un ratito, y–y directamente El encontró su problema. Y El dijo: “Ve, trae a tu marido”. Ella dijo: “No tengo marido”. Dijo: “Eso es correcto. Tú has tenido cinco, y con el que ahora estás viviendo no es tuyo”.
74Ella dijo: “Señor, me parece que Tú eres profeta”. Ahora, los grandes rabís y maestros y clérigos dijeron: “El es un diablo”. ¿Sabían Uds. que el diablo fue el que confesó que El era el Hijo de Dios, y los predicadores confesaron que El era un diablo? Esa fue una ocasión en la que los diablos estaban correctos. Miren a Pablo y Silas que venían allá... Una muchacha adivina sentada allí... Y la muchacha adivina dijo: “Estos son hombres de Dios que nos muestran el camino de Vida”. Los predicadores dijeron: “Ellos son unos gañanes. Ellos trastornaron el mundo entero. Ellos son impostores”. ¿Ven? ¿Ven?, el diablo sabía más acerca de Dios que lo que ellos sabían. Eso es correcto. Ahora, pero no es así con mis hermanos en estos días. Estos son hombres... Yo estaba pensando de los predicadores aquí. Ellos no estarían sentados aquí si ellos creyeran eso. Ellos se hubieran ido. Ellos están sentados aquí porque lo creen; ellos lo han predicado. Ellos lo han creído. Ellos se han parado en las esquinas de las calles. Ellos han llorado; suplicado. Gracias a Dios que estamos viviendo para ver los días en que El está cumpliendo Su promesa. Sus pastores: Uds. deberían estar orgullosos de ellos. Yo lo estoy, y yo sé que El lo está también... hombres de Dios. Ahora, este hombre parado delante de mí... Yo no conozco al hombre. El es mucho más joven que yo. Yo nunca lo he visto en mi vida, hasta donde yo sé. Pero él está parado aquí por algún propósito.
75Ahora, pudiera ser que él es un hombre casado, teniendo problemas domésticos en su hogar. Quizás él está enfermo. Quizás él está parado por alguien más. Quizás sea una necesidad económica. Yo no sé por lo que él está aquí. No tengo una idea. Yo nunca lo he visto a él en mi vida, pero él está parado aquí. Ahora, ¿qué si está enfermo? Bueno, si él está enfermo yo no lo pudiera sanar. Pero de la única... Si Jesús estuviera parado aquí, El no lo pudiera sanar. ¿Cuántos saben eso? El ya lo ha hecho. ¿Ven? Pero la única cosa que Jesús pudiera hacer sería hacerle saber a él que El todavía es el Jesús quien hizo la promesa, ¿es correcto eso?, que hizo la obra. Así que entonces, si el hombre lo creyera, él sería sanado. Si fuera un problema económico, él sabría que Dios está interesado en su caso por cuanto El se le apareció a él, no un hombre, pero Dios. Ahora, si el Espíritu Santo... Este hombre levantó su mano que yo no lo conocía. Y él... Yo no lo conozco a él, y él no me conoce a mí. Si el Espíritu Santo hace algo por él ahora... Ahora, si yo me acercara y dijera: “Señor, ¿está Ud. enfermo?”, él diría: “Sí, señor, lo estoy”. “Dios me envió con un don de sanidad. ¿Cree Ud. eso?”
76“Sí, señor, sí creo”. Pongo mis manos sobre él: “Vaya y sea sano en el Nombre de Jesús”. Yo creo que él sanaría. Seguro. Yo creo que Dios tiene dones y todo obrando por dondequiera en toda la Iglesia. Yo hago eso. Yo creo que los dones de sanidad están en la Iglesia. No tiene que ser ni siquiera un predicador. Si sólo es un miembro laico, cualquiera, que se sienta dirigido a ir a orar por alguien más, vaya a hacerlo. Ese es un don de sanidad obrando en Ud. Pero miren, él–él tal vez dudaría algo de eso. Pero ¿qué si el Espíritu Santo viene y le dice a él algo que él ha sido, algo que él no debiera haber hecho, o algo que sí hizo, o algo que él debiera haber hecho, y no lo hizo? Le dice algo que está mal en él, o le dice lo que ha sido. Si El sabe lo que ha sido, El seguramente sabe lo que será entonces. ¿Es correcto eso? Ahora, si El hace tal cosa, todos aquí tendrán que saber que viene de un poder. ¿Creerían Uds. que es la promesa que yo les he leído a Uds. esta noche y predicado de la Biblia, que es Jesucristo, el Hijo de Dios? Muy bien. Ahora, tan reverentes como puedan estar, porque, Uds. ven... Todos sean muy reverentes. No se muevan, porque yo capto su espíritu. ¿Ven Uds.? Y yo–yo quiero saber... Sólo estén en sincera oración. Ahora, esto es infalible, como Dios es infalible... Yo no tengo manera de saber algo acerca de este hombre. El vino aquí, y ellos repartieron tarjetas de oración. Ellos vinieron aquí y mezclaron un montón de tarjetas de oración, y empezaron a repartirlas.
77Eso muestra que el muchacho que repartió esas tarjetas no pudiera decir: “Si Ud. me da cinco dólares, yo lo pondré en la fila”. Ellos no saben, porque ellos revuelven las tarjetas enfrente de Uds. Sólo le dan lo que Uds. quieran. Uno pudiera tomar el número 1, el otro tomar el 15, el otro tomar el 95. Y luego, cuando ellos vienen, nadie sabe aun de donde vamos a llamar, hasta que yo llego aquí. Entonces de dondequiera que el Señor me guíe, yo sólo llamo de allí. Algunas veces llamo a unos pocos de aquí, y algunos de aquí atrás, algunos de acá. ¿Cuántos han visto eso hacerse... alrededor, y alrededor, alrededor, en todas partes? Así que aquí estoy parado, y Uds. allá sin su tarjeta... Ahora, señor, yo solamente quiero hablar con Ud. un momento. Por supuesto parado allí, con su corazón clamando: “Jesús...” Levantó su mano, por supuesto eso me hace saber que Ud. es un Cristiano. O simplemente Ud. pudiera estar imitando a uno, (¿ven Uds.?), sólo actuando como si fuera uno. Si lo–si lo es, vigile lo que sucede.
78Ahora, se han metido disimuladamente a la fila muchas veces. Los han sacado cargando y todo lo demás. Así que si el Señor Dios me dice algo con respecto a Ud. (en esta audiencia que espera), algo por lo que Ud. está aquí, cuál es el motivo de estar parado aquí en la plataforma, Ud. pudiera ser el juez de esto, si está o no está correcto. ¿No es así? Ud. sabría si está correcto. Y si está correcto, Ud. estará dispuesto a decir que está correcto. Si está mal, diga que está mal. Eso es todo. Ud. viene a mí para que ore por Ud. por una condición de su cuerpo, y esa condición es un crecimiento. Está en su costado. ¿Lo cree Ud.? Bien, él parece tener un buen contacto con Dios ahora mismo; eso le permite a un crítico, o a alguien que quizás pudiera estar parado por aquí saber que no fue solamente adivinando. Ahora, ahora mismo, yo no sé lo que le dije a él. De la única manera que yo puedo saber es por esta grabadora colocada aquí. Luego me regresan la cinta. Al siguiente día me la tocan a mí. Es como un sueño. Ahora, ese no era yo. Yo no sé nada acerca del hombre, ¿ven?, así como este micrófono no sabe hablar. Tiene que haber alguien vivo hablando en él. Yo no conozco al hombre, así que tiene que ser Dios hablando. Ahora, sólo tomaré mi tiempo... Si yo detengo a alguien aquí por un momento, sólo es para que Uds. sepan (¿ven?), eso debería ser suficiente para todos. Ahora, sólo un momento, señor. Yo sólo quiero entrar en contacto con su espíritu.
79Esa es la misma cosa que nuestro Señor hizo cuando El habló con la mujer en el pozo, dijo: “Dame de beber”, ¿ven? El sólo estaba tratando de cont-... El Padre lo había enviado allí. El tenía necesidad de pasar por Samaria, pero cuando llegó allí, la mujer salió. Así que El tenía que hablar con ella para contactar su espíritu. Esa es la misma cosa que yo estoy haciendo ahora mismo. Sí, yo lo veo. Es un crecimiento en su costado derecho. Ud. tiene uno en su brazo también. Eso es correcto. Unicamente tres personas en el mundo sabían al respecto, ese era él y su hermana. Pero hay Uno allá arriba que sabía al respecto. Ahora, hablemos con El por un momento. Ud. ha estado orando también por alguien más: un niño, con problema en las anginas, sentado allí. Va a ser sanado...?... ¿Cree Ud.? ¿Cree Ud. que Dios sabe quién es Ud.? Sr. Morrison, Jack, vaya a casa y sea sano. “Si puedes creer, todas las cosas son posibles a los que creen”. Ahora, si yo no le dijera una palabra a Ud. y sólo orara por Ud., ¿cree Ud. que hay una Unción aquí en la plataforma? ¿Creería Ud. eso? ¿Qué si yo le dijera que Ud. fue sanado antes que Ud. subiera aquí, lo creería Ud.? Bueno, ¿qué piensa Ud. acerca de su nieto? ¿Cree Ud. que él sanará también? Muy bien.
80Siga adelante y créalo. Ponga ese pañuelo sobre él. ¿Cree Ud.? Tenga fe. Ud. sólo es una niña para mí, una joven. Yo no la conozco, pero aquí está el mismo cuadro como en San Juan el capítulo 4: una mujer y un hombre. Una joven encantadora está parada aquí; se mira tan saludable a más no poder. Yo no sé nada acerca de ella; nunca la he visto a ella en mi vida. Somos desconocidos el uno para el otro, ¿no es así, joven? Ciertamente lo somos. Si Dios es la Palabra de Dios, la cual es Cristo hecho carne, y si El puede ser hecho real en nuestra carne, la cual El santificó con Su propia Sangre, enviando Su Espíritu Santo para habitar en un tabernáculo... Dios estaba en Cristo. Dios descendió y formó Su... se hizo una tienda como hombre. El–El cambió Su forma y llegó a ser hombre, Dios lo hizo, para que El pudiera santificar una Iglesia en la que El pudiera vivir; y por dos mil años obró Sus milagros, y probó que El era el mismo Dios viviendo en Su pueblo: Dios morando en un tabernáculo en el hombre.
81Si Dios me revela a mí por Su Espíritu cuál es su problema, ¿me creerá que soy Su profeta, o Su siervo? ¿Cree Ud. eso? ¿Lo aceptaría Ud. que es de Dios? Entonces Ud. abrazará a ese bebé que Ud. desea, por el que Ud. está orando. Vaya, créalo. Yo le doy a Ud. ese niño en el Nombre de Jesucristo. Vaya a casa, recíbalo. No dude. Ud. ha deseado eso por algún tiempo. Muy bien. Vaya creyendo. Si puedes creer... ¿Creen Uds.? Muy bien, señora. Yo no la conozco a Ud. Sólo un momento. Ud. es... Está empezando en el edificio ahora. Se movió hacia allá, y dejó la plataforma, entró en el edificio. Alguien lo tocó a El, tan cierto como estoy parado aquí. Allí está una mujer más joven parada allí. Yo no la puedo localizar a ella. Yo la veo: tiene problema en el cuello, artritis en la columna. ¿Lo cree Ud. con todo su corazón? Jesucristo la sanará. Acéptelo; créalo, la damita sentada aquí con lentes, de cabello obscuro. Póngase de pie. Yo le doy a Ud. su sanidad en el Nombre de Jesucristo. ¿Qué tocó ella? Pregúntenle a la señora. Yo no la conozco a Ud., ¿la conozco, señora?
82Yo no la conozco, ¿la conozco? No. Si yo no la conozco, levante su mano, mueva su mano. Si ese era su problema, lo que El le dijo, mueva su mano. Ahora, Ud. ha sido sanada. ¿Qué tocó ella? Ella está a treinta pies [53.34 metros.–Trad.] de mí. Ella tocó al Sumo Sacerdote, y obró exactamente así como El obró en el principio. Ahora, ese es el mismo Jesús, el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Tengan fe. No duden. Algunos del resto de Uds., yo reto su fe a creer, (no a mí), sino a creer la Palabra de Dios, creer que les he dicho la verdad. Yo reto su fe a–a creer eso. Allí detrás de ella, Ud. lo creyó, ¿no es así, señora? Sentada allí detrás de ella, sentada allí con alta presión, póngase de pie. Si eso es la verdad, levante su mano. Si yo no la conozco, levante su otra mano. Yo le doy su sanidad en el Nombre de Jesucristo. Ud. lo tocó a El. El de seguro sabe acerca de Ud. Vaya a casa y sea sanada. Tenga fe en Dios. No dude. ¿Cree Ud. con todo su corazón? Algo extraño acerca de ella... Yo no la conozco a Ud.; Dios sí la conoce. ¿Cree Ud. que Dios la sanará y la hará saludable?
83Ud. no es de aquí. Ud. es de un lugar llamado Huntington. Su nombre es Sra. Day. Ud. está orando por un hermano, un hermano que está en Galveston en un hospital, y él es un adicto. Vaya, crea, no dude. Jesucristo lo hace libre. En el Nombre de Jesucristo. Tenga fe en Dios. ¿Cree Ud.? ¿Qué si yo no le dijera nada a Ud., sólo pusiera manos sobre Ud., creería Ud., señora? Venga aquí. Reciba su sanidad en el Nombre de Jesucristo. Váyase creyendo. ¿Qué si le digo que esa diabetes desaparecerá, lo creería? Vaya, crea, no dude. Cuando Ud. estaba sentada aquí hace un rato (¿ven?), yo la vi sufriendo con un problema del corazón. Ud. también tiene algo en su espalda. Ahora, vaya creyendo, y Ud. sanará si Ud. cree con todo su corazón. Venga, jovencita. Ud. ¿Cree Ud. que yo soy Su profeta? Ud. es una dama joven, pero Ud. tiene un problema de mujer, un flujo. Es un ovario con absceso. No dude, crea. Vaya y ya nunca sucederá. Ud. puede ser sanada. Crea con todo su corazón.
84¿Creen Uds. con todo su corazón? ¿Ven?, si Uds. tan sólo creyeran ahora... Simplemente es el Espíritu Santo obrando perfectamente. ¿Qué si yo sólo pongo manos sobre Ud., creería Ud. que sanaría? Venga. En el Nombre de Jesucristo que ella sea sanada. Amén. Venga, creyendo. Si yo no le dijera una sola palabra a Ud., ¿creería que si pongo manos sobre Ud., Ud. sanaría? Bueno, venga. Y esa diabe... Bueno, siga adelante. Estará bien de la diabetes. Ud. sanará. Vaya, crea con todo su corazón. ¿Todos Uds. creen con todo su corazón? Crean ahora. Ahora, sólo miren. Ahora, ¿qué dijo El? Ud. sabe que aquí hay alguna clase de Unción en alguna parte que lo conoce a Ud. ¿Cree Ud. eso? Una damita sentada orando, moviendo su cabeza con problema del corazón. Pare, deje–deje de temer. Crea con todo su corazón; va a sanar de todas maneras. Dios la va a sanar. Esa dama sentada allá orando por su hijo que no es salvo.
85Crea con todo su corazón. Dios se encargará de eso por Ud. Yo no la conozco a Ud., ¿la conozco, señora? No la conozco a Ud. en lo absoluto, pero eso es lo que Ud. estaba orando. ¿Cómo supe yo acerca de lo Ud. estaba orando? El Dios que oye la oración puede responder la oración. Amén. ¿Creen Uds. con todo su corazón? Tengan fe. Ahora, sean reverentes. Venga, pongamos las manos sobre Ud. ahora, mientras la Unción del Espíritu Santo está aquí. En el Nombre del Señor Jesús, que ella sea sanada. Amén. Vaya creyendo. Ud. sabe, realmente es su nerviosismo lo que lo causó, lo que puso a su estómago de esa manera. Ahora, Ud. sólo levántese esta noche y diga: “Yo terminé con eso. Yo creo a Dios”, y luego vaya, cómase su cena. Ud. estará bien. Vaya, crea. En el Nombre del Señor Jesús. Alguien pudiera decir: “Ud.... si uno es de edad, su corazón está débil de todas maneras”. Pero no es así. Ud. tiene un corazón nervioso. Ud. lo ha tenido por mucho tiempo. Vaya, crea con todo su corazón, y sanará, y Ud. vaya a casa, sea sanada... con todo su corazón. ¿Aman al Señor?
86Algo ha sucedido, pero no lo puedo hallar. Sólo es... Todo se me está empañando ahora. ¿Ven? ¿Cuántos saben que las visiones lo ponen a uno de esa manera? Daniel vio una; estuvo turbado en su mente por muchos días. ¿Cuántos saben eso? ¿Ven? Seguro. Una mujer tocó el borde del manto del Maestro, y El dijo: “Poder salió de Mí”. Muy bien, hermana, venga creyendo ahora. Ud. nunca estará lisiada con eso. En el Nombre de Jesucristo, que ella sea sanada. Crea con todo su corazón. ¿Todos creen con todo su corazón? ¿Qué pudiera suceder ahora mismo? Cualquier cosa pudiera suceder. Seguramente que Uds. están conscientes que algo está aquí. El Dios que Uds. sirven está con Uds. ahora mismo. Yo veo a una señora sentada aquí con su cabeza levantada. Ella está orando. Esa Luz está suspendida justamente sobre ella. Temo que ella no lo va a captar. Ella tiene un problema del intestino y un problema de la espalda. Oh Dios, espero que ella... Sra. Dickland, levántese y acepte su sanidad. Muy bien. Dios le bendiga a Ud., es la señora con el suéter rojo.
87Por acá al extremo de la fila, allí está un hombre y una mujer sentados allí. La mujer ha tenido muchos problemas. Ella ha tenido como una docena de operaciones; tiene un problema del hígado. Su esposo tiene un problema en las arterias. Sr. y Sra. Mane, crean con todo su corazón y vayan a casa y sean sanados. Jesucristo los sana. Yo los reto a que miren en esta dirección y lo crean. Yo les pido que lo crean ¡Aleluya! ¿Cuántos creen con todo su corazón? Oh amigo pecador, ¿le gustaría recibir a este Jesús? Uds. que levantaron sus manos que Uds. eran pecadores, vengan aquí sólo por un momento. Permítanme poner manos sobre Uds., ¿lo harían? Venga aquí ahora, amigo pecador. Venga aquí. Yo lo invito a Ud. a Cristo. Venga. Vamos a poner manos sobre Ud. Si Dios conoce su corazón, El quiere que Ud. sea perdonado de sus pecados. Venga ahora mismo aquí alrededor del altar, ¿lo hará? Todo pecador en el edificio que quiera recibir a Jesús como su Salvador, venga aquí ahora mismo, todos, mientras el Espíritu Santo está ungiendo. Vengan acá. Eso es correcto. Venga toda alma oprimida por el pecado, hay misericordia con el Señor. ¿No vendrá? Venga aquí. Eso está muy bien. Eso está bien.
88Venga, todo pecador que no conoce a Dios, que quiere ser recordado ahora en oración y quiere que Dios salve su alma. Mientras El está aquí presente... el Espíritu Santo me detuvo en ese momento, dijo: “Llama. Yo tengo hijos allí esperando”. El mismo Dios que puede estar hablando infaliblemente, ¿no puede El decir la misma cosa? Ahora es la hora. Ahora es el momento. Venga aquí, todo el que quiera encontrar a Cristo como Salvador, venga aquí alrededor del altar sólo por un momento. ¿Lo hará? Venga toda alma oprimida por el pecado, Hay misericordia en el Señor, Y El con seguridad les dará descanso, Por confiar en Su Palabra. Sólo confía en El....
89El lo conoce a Ud. Venga ahora, ¿vendrá? Venga, confíe en El. ¿Quiere ser Ud. como esa madre hembra de venado? ¿Quiere Ud. una verdadera experiencia con Dios? Venga al Unico. Venga al Señor Jesús, quien puede darle esa experiencia. Miembro de iglesia, ¿ha estado Ud. frustrado? Venga ahora. Venga, miembro de iglesia. ... El lo salvará ahora. Metodista, Bautista, Presbiteriano, Luterano, Católico, Pentecostal, que no está seguro de su experiencia, ¿vendrá Ud.? Nosotros no le estamos pidiendo a Ud. que se una a alguna iglesia. Nosotros sólo le estamos pidiendo que venga aquí y se pare para una palabra de oración. Ud. quería ver algo real. ¿Qué es más real que Jesucristo resucitado de los muertos en una generación mala y adúltera, mostrándose El mismo que El ha resucitado de los muertos, como Jonás, que salió del vientre de la ballena? El está vivo para siempre. ¿No vendrá Ud. ahora, mientras lo cantamos otra vez?
90Sólo confía en El, sólo confía en El, Sólo confía en El ahora (regrese...?...); El lo salvará, El lo salvará, El lo salvará ahora. (Un hermano Presbiteriano...). Sólo confía en El.... Todo hombre o mujer que no ha recibido el Espíritu Santo, que se pongan de pie ahora, esos que quieren el Espíritu Santo. Oh, El lo salvará, El lo salvará, El lo salvará ahora.
91Yo les quiero pedir a los hermanos ministros aquí en la plataforma que si ellos pueden... y pueden acercarse aquí a estos creyentes penitentes, yo quiero que Uds. vayan a ellos. Nosotros queremos poner manos sobre ellos, orar con ellos... Llévenlos, invítenlos a sus iglesias en dondequiera que estén, que ellos sean miembros. Miren, amigos, Uds. que están parados aquí, hay solamente una cosa... Permítanme mostrarles qué sucedió. Jesús dijo: “Ninguno puede venir a Mí, si Mi Padre no le trajere”. Entonces Dios lo trajo a Ud. aquí. El nunca lo trajo a Ud. aquí en vano. Ud. se levantó de su asiento y vino. Eso es todo lo que Ud. puede hacer para hacer una confesión. “El que me confiese delante de los hombres, a él lo confesaré delante de Mi Padre y de los santos Angeles”. Eso es lo que El prometió. “El que cree en Mí, aunque esté muerto, vivirá. Todo aquel que vive y cree en Mí no morirá eternamente”. Les pido ahora mientras inclinamos nuestros rostros para orar... ¿Cuántos hay aquí ahora que todavía están enfermos y afligidos? Levanten sus manos. Ahora, Uds. pongan sus manos los unos sobre los otros. Pongan sus....