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~ EL SONIDO INCIERTO ~
1Buenos días, amigos. Estoy muy contento estar de nuevo en la iglesia esta mañana, después de una semana de estar regresándole mi resfriado al diablo cada cuantos minutos. Uds. saben, cada vez que él me lo daba, yo se lo regresaba a él. Y todavía estamos peleando. Yo estoy determinado que él se tiene que quedar con él. ¿Ven? Cada vez que él me lo da, sencillamente se lo echo de vuelta. ¿Ven Uds.? El me lo da, y yo se lo echo de vuelta. Así que él– él es bueno para regresarlo, Uds. saben. El ciertamente sabe cómo hacer eso. Pero finalmente nosotros lo agotaremos, o mejor dicho, agotaremos su paciencia, como yo dije la otra noche.
2Un hombre dijo en una ocasión, cuando se oró por él, él dijo: “Bueno”, dijo, “el diablo me dijo que yo no fui sanado”. Y dijo: “Yo miré”, dijo, “todos mis síntomas estaban allí igual que al principio”. Y él dijo: “Bueno, yo dije: ‘Satanás, eso–eso–eso es verdad, yo no veo diferencia. Pero, ¿sabes qué? Hasta que me dejen, yo voy a testificar tanto como pueda para la gloria de Dios. Así que ahora, si tú te quieres quedar por ahí y escucharme, sólo quédate por ahí para eso’”.
3Eso es verdadera fe. Testificar para la gloria de Dios, “pues la fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”. ¿Ven? Ud. no ve fe. Ud. sencillamente cree en fe.
4Y esta semana, yo he estado muy ocupado en la casa. Ellos han estado... Por supuesto el primer día, yo pienso que hubo alrededor de treinta allí. Eso fue en... Y entonces todas mis entrevistas y cosas acontecieron. Ha sido una semana muy ocupada.
5Y he–he aprendido algunas cosas esta semana. Yo fui allá... Y tengo un amigo aquí en la ciudad, que es un hombre muy fino. El es un médico. Nosotros fuimos a la escuela juntos, el Doctor Sam Adair. Y él es un hombre fino. Y así que, no lo había visto como por cuatro años. Y yo tuve una plática de como unas tres o cuatro horas con él esta semana. Fuimos a la oficina y sencillamente la cerramos, y entramos, y platicamos.
6Y yo le estaba repasando a él algunas cosas de las que me había dado cuenta, espiritualmente, tocante a poderes malignos, y cómo ellos entran. Y él me estaba diciendo él término médico... o mejor dicho, el diagnosis de ello en términos médicos. Y era sorprendente ver cuán perfecto esas cosas se acoplan. ¿Ven?
7Así que, él me estaba diciendo tocante a una cierta mucosidad que entra al cuerpo humano, y el hombre no necesita tener como un resfriado, ni nada. Dijo que uno sólo está... sólo entra allí una mucosidad, y luego el germen entra en esa cierta mucosidad, o mejor dicho, esa mucosidad hace el germen.
8Yo dije: “Bueno, si la mucosidad hace el germen, entonces yo quisiera saber de dónde proviene la vida del germen”. ¿Ven?
9“Bueno, por supuesto, eso”, él dijo: “Nosotros no sabemos eso”. Dijo: “No se puede saber”.
10Ud. se pone friolento, o alguna otra cosa, y ese germen se forma en diferentes formas. Y tiene una manera de multiplicarse él mismo, y continúa produciendo gérmenes de esa mucosidad. Me imagino que un doctor o alguien que esté aquí, o una enfermera, entendería más tocante a ello.
11Pero mi interés, y mis pensamientos estaban en ese germen mismo, la vida dentro de eso, dentro de esa pequeña cápsula como una–como una pequeña cápsula, tan pequeñita que el ojo humano no la puede ver. Pero dentro de esa cosa pequeñísima que únicamente un gran y poderoso microscopio pudiera ver que dentro de eso está una vida. ¿Qué es lo que causa que esa vida tome tanto de esa mucosidad y se enrolle él mismo y forme esa cápsula (¿ven?), o germen? Ese es el diablo. Ese es un poder espiritual. Ese... Ellos nunca serán capaces... Ellos han llegado a un lugar aun más allá de la molécula, que ellos pueden detectar esa celulita de germen, y demás, y la pequeñísima membrana mucosa que únicamente puede ser vista a través de un microscopio poderoso. Y entonces... pero más allá de eso, ellos no pueden ver, porque no hay nada... no hay–no hay substancia natural que la pueda captar. Ahora, antes que yo– yo....
12La gente está parada. Charlie, no me gusta verte a ti y a David y a Rodney, y a todos Uds. allí. Uds. son tan buenos conmigo cuando voy allá a sus casas, y cosas, y no les puedo dar un asiento en la casa de Dios. Pero les voy a decir lo que voy a hacer. Si tú vienes aquí, aquí está el mío. Sube aquí y siéntate cómodo. Cualquiera de Uds. que quiera venir aquí y tomar este asiento, venga y suba aquí. ¿Ve? Será más que bienvenido.
13Y es–es uno bueno. Realmente no es mío. Es del Sr. Wilson, el director de la escuela. Lo tengo desde 1937, así que es el más viejo.
14Bueno, él estuvo aquí hace algún tiempo, dijo: “Oyes, ¿todavía tienes mi silla?” Yo dije: “Me siento en ella cada noche antes de predicar”. Y él dijo: “Bueno, está en buenas manos entonces, así que quédate con ella”. 15 Ahora, eres bienvenido. Aquí hay un asiento. Y entonces si te gustaría venir aquí en donde están sentados los muchachitos... Mira, no–no te dé vergüenza eso, pensar que tú eres un muchachito, porque no eres. Pero te gustaría serlo otra vez, pero... Y aquí hay un asiento más, que está aquí. Y–y hay otro aquí. Para que Uds. puedan, especialmente algunas de esas señoras allá, que están paradas allá de esa manera... Gracias. Y estaríamos contentos si tú vinieras aquí y te sentaras. Estaría bien. Pon tu brazo alrededor, recárgate, mientras predicamos.
16Y... Charlie, yo pensé que venías aquí arriba. Yo–yo bromeo con él todo el tiempo. Yo le digo: “Ven a la iglesia”. Yo trato de hacerlo que me venga a ver. Y entonces le digo: “Cuando vengas a la iglesia, yo voy a decir: ‘Esta mañana, el Doctor Charlie Cox traerá el mensaje’, y me iré”.
17El dijo: “Me desmayaré”. [El Hermano Branham se ríe–Ed.]. Así que antes que lo llamara, él se fue al cuarto de atrás. ¿Ven?
18Así que me gustaría, justo antes de empezar en la lección... Yo pensé la semana pasada que el Señor sí nos bendijo. ¿Les gustó el–el...? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. ¡Qué cosa!, se fue por todas partes. Aun ese mensaje ha llegado hasta California. Ellos estaban llamando anoche de California tocante a él. Y–y ahora ellos lo quieren arreglar, y tener la misma cosa en California, en el mes entrante, en enero. ¿Ven?
19Pareció que el Espíritu Santo de repente tocó allí en Shreveport. Y está yendo de lugar a lugar, así. Sencillamente es una hora de revelación.
20Y así que estamos muy contentos, y estamos confiando, y viendo a nuestro–nuestro propio grupo aquí, aquí en el Tabernáculo, prosperando tanto por medio de esto, viendo la manifestación de Dios entre nosotros aquí. Estamos tan contentos por ello, y creemos que estamos en esa gran hora del llamamiento a salir de la Iglesia, y de ponerla en orden. Así que ellos....
21Yo me estaba dando cuenta de algo, que yo... mientras hablaba con mi buen amigo, el Doctor Adair, sentado en su oficina. Y él dijo... estaba hablando tocante a diferentes cosas, tocante a los rayos X, y habló tocante a los malos resfriados, y diferentes gérmenes, y alcanzando y tomando sus libros, y mostrándome por medio de ellos, lo que ellos han encontrado. El dijo: “Te digo, Billy”, dijo, “con respecto a los malos resfriados, que hay tanto de ellos”, dijo, “no tenemos una sola cosa para un mal resfriado”. El dijo....
22Yo dije: “Bueno, yo siempre pensé que si uno tiene un dolor de garganta, si uno hace gárgaras con algo...” Yo dije: “Ahora, después que termino de predicar”, yo dije, “me voy a casa en la noche un poco ronco”. Yo dije: “Yo– yo uso ‘Lavoris’ y–y hago gárgaras con él”. Yo dije: “Lo hemos tenido en nuestra casa por años y años, una solución para enjuagarse la boca”.
23El dijo: “El agua fría sería tan buena como eso”. El dijo: “Porque nunca pienses que con lo que tú haces gárgaras, te–te hará algún bien, porque la única cosa que podría hacer es sólo lavar los gérmenes que están en tu garganta. No puede entrar en el torrente sanguíneo. Si lo hace, te estallaría tu garganta y tú tendrías una hemorragia. ¿Ves?” Y dijo: “No puedes hacer eso”.
24Así que el antiguo refrán regresa otra vez: “La medicina fue hecha para venderse, no para tomarse”, Uds. saben. [El Hermano Branham se ríe–Ed.].
25Y después de todo, y viendo en los libros médicos que yo aun tengo en mi casa para leer... Yo estoy–yo estoy interesado en la medicina, ciertamente que lo estoy, en cualquier cosa que ayude al pueblo de Dios, ayude a los seres humanos. Si es paz, estudiando términos de paz, yo estoy interesado en eso. Yo estoy interesado en una–una mejor comunidad en la cual vivir. Yo estoy interesado en mejores escuelas para que vayan nuestros hijos. Yo estoy interesado en cualquier cosa que sea buena, saludable y correcta.
26Y la medicina ha hecho algunas cosas grandes. Y creo que Dios la ha usado en muchas cosas. Yo creo que si fuéramos más sinceros y consagrados a Dios, ellos ya tendrían cosas para cánceres y todo lo demás. Si nosotros sólo... Dios tiene la cosa, si sólo le pedimos a El tocante a eso. ¿Ven? Así que ahora, yo creo que la razón que salió la vacuna de Salk, fue debido a que los niñitos sufrían de la manera que sufrían. Y satanás, esa cosa mala allí, paralizaba a los niñitos y cosas; y Dios permitió que eso fuera descubierto, para la inoculación. Y ha hecho una gran cosa, y por la cual estamos agradecidos al Dios Todopoderoso por ella. Estamos tan agradecidos que Dios nos haya bendecido en el....
27Hermano, ¿dónde...? El no va a regresar a casa, ¿verdad, Hermana Nash? El–él... [La Hermana Nash dice: “No, señor. El fue a traer algunas sillas”–Ed.]. Oh, eso es bueno. Eso está bien. Muy bien.
28Ahora, al estudiar... entonces después que llegué a casa, me senté allí en un cuarto y estudié por mucho tiempo. “¿De qué se trata todo eso?” Yo les voy a compartir algo a Uds., sobre lo que yo estoy estudiando, para que Uds. puedan estudiar conmigo. Y el Señor... Cuando estábamos en el cuarto... Yo tomo que es El, porque yo he tenido algunas grandes experiencias con El.
29Pero, ¿sabían Uds. que después que el doctor me dijo que...? Y me mostró en los libros médicos más adelantados y de los más recientes, lo cual yo sé que ellos lo acaban de descubrir. Aquí está sentado un doctor, de todas maneras, escuchándome. Ahora, esto... lo más reciente y la mejor cosa para un mal resfriado... ellos no tienen medicina. Ellos dicen que no es bueno tomar aspirinas, y demás; eso únicamente es un alivio para el dolor, y lo demás del resfriado o la miseria, pero no le ayuda al resfriado. Pero sí le ayuda a Ud. a que descanse. Y la mejor cosa para un mal resfriado, es acostarse y dormir, tomar las cosas con calma; acostarse, es la mejor cosa que Ud. puede hacer.
30Miren, entonces me puse a estudiar. Yo dije: “Doctor Sam: entonces, esto es una... esto... la mejor cosa para un mal resfriado, ¿es descansar?” El dijo: “Es la mejor cosa para todo”.
31“Bueno”, yo dije: “Gracias, doctor; eso es muy bueno”. Y hablamos un rato más, y luego me fui a casa. Y le dije... A él le gustan los conejos y las ardillas y cosas; no puede salir a cazar. Solíamos cazar mucho, juntos, cuando éramos muchachos, y cazábamos y pescábamos, o pescábamos, especialmente.
32Así que entonces cuando me fui a casa, empecé a pensar: “Bueno, ¿qué...?” Uds. saben, me fijé. Observen a los animales. Uds. tomen por ejemplo a un perro cuando se enferma; él va y bebe agua, y se acuesta en alguna parte, va y se acuesta. Bueno, entonces me vino el pensamiento a la mañana siguiente, mientras estaba acostado en la cama esperando a los niños. Ellos se levantan como a las seis y media, y así que yo despierto como a las cuatro y media o cinco. Y yo estaba allí acostado pensando. Muchas veces Dios revela cosas. ¿Saben Uds.? Miren, no enseñen esto, pero ¿sabían Uds.....?
33El hombre en el principio, cuando Dios lo hizo, El no lo hizo para que fuera a un doctor. El tenía dentro de él su propio doctor. El estaba equip-... El era–el era una–una unidad en sí mismo. ¿Ven? Entonces la sanidad no viene de ningún recurso de afuera; tiene que venir del interior. Ahora, podemos tomar ayudas de afuera, como para matar gérmenes o lo que esté dentro de nosotros; o podemos usar nuestras manos y cortar uno al otro, y sacar un–un pedazo, o algo como el apéndice, o una muela mala, o algo, y sacarlo. Pero la sanidad no proviene de ninguna cosa que Ud. aplica. La sanidad únicamente viene por el– el poder que está dentro de Ud. mismo para formar el–el tejido otra vez que ha sido roto, en el lugar que ha sido sacado. Y por lo tanto, la sanidad está adentro de Ud. Ahora, escuchen atentamente, y piensen muy bien ahora, antes que den su opinión de esto.
34El hombre en el principio, cuando él fue hecho... un hombre es un dios. El es absolutamente un dios, porque él fue hecho a la imagen de Dios, siendo un hijo de Dios; entonces él es un heredero de todo lo que Dios es. Y al hombre le fue dado un dominio, y el dominio fue la tierra. Uds. tienen poder sobre los peces, sobre las aves del aire, y sobre todo. El sencillamente podía hablar, y todo le obedecía, porque él era un–un dios en sí: no un Dios universal, quiero decir, el Dios de los cielos y la tierra, sino que él era un–un gobernador en su dominio. El era un rey, un rey-gobernador. Eso era el hombre. Y aun ahora en su estado caído, miren, él todavía tiene la apariencia....
35Miren, no hace mucho tiempo, ellos estaban tratando de cruzar y demás, y decir que “el hombre provenía de animales de una especie más baja, y–y que a través de la evolución él mismo llegó a lo que es”. Bueno, ¿ven?, ellos continuaron experimentando con la ciencia hasta que ellos desaprobaron su propia teoría.
36Uds. no pueden cruzar algo y hacerla más elevada; decaerá y llegará a lo mismo. No puede. El maíz híbrido, o cualquier cosa, él mismo no se puede producir otra vez. O como yo estaba diciendo el otro día, que la mul-... el–el– el burro y la yegua se pueden cruzar y producir un mulo, pero ese mulo no puede producir otro mulo. Tiene que regresar directamente a su principio. Porque Dios dijo: “Cada semilla según su género”.
37Ahora, cuando fuimos hechos, si... cuando fuimos hechos... Y ellos se acaban de dar cuenta, recientemente, que el cuerpo de Uds. está lleno de luz. Los rayos X prueban eso. Los rayos X no tienen su propia luz. Es la luz de Uds. la que usa. Uds. nacen con cuatro rayos. Después de un tiempecito, digamos, a los veinte, veinticinco años de edad, un rayo se pierde; y a los treinta y cinco años, otro se pierde; y a los cuarenta, otro se pierde; y finalmente cuando Uds. pasan como los sesenta y cinco, Uds. están viviendo en su último rayo. Y cada vez que Uds. se toman unos rayos X, Uds. están destrozando esos rayos. Esa es la razón que ya no tienen más eso de meter a esos pies de los niños en esas máquinas, porque les estaban sacando los rayos de sus cuerpecitos. Y esa es la luz cósmica que está en Uds., de lo que Uds. están hechos, llenos de células de luz. Ahora, esa es luz cósmica.
38Pero Dios es una Luz diferente, pero sin embargo El es Luz. Ahora, yo pienso que la fotografía allí, es una gran prueba de lo que estoy preparando para decir: que Dios es Luz. Y cuando estábamos caminando en la Luz de Dios, como hijos de Dios... Dios no es luz cósmica, sino la Vida de Dios operando por medio de la luz cósmica de nuestros cuerpos, nuestras células. Y llegamos a ser... Nosotros fuimos en un tiempo absolutamente, verdaderamente hijos genuinos de Dios. Pero entonces, cuando vino la caída y entonces, siendo....
39El fruto del Espíritu hoy, es amor, gozo, fe, mansedumbre, benignidad, paciencia, todo sobrenatural, ha llegado a un punto en donde todo el cuerpo, gradualmente....
40Como una alga marina cuando Ud. llega al fondo de un mar. Y muchas veces, buceadores se meten bajo estas algas marinas. Y cuando menos piensan, ellos están tan atrapados en tal manera que ellos no se pueden salir de ello.
41Bueno, de esa manera el pecado le ha hecho al ser humano. De esa manera la frialdad le ha hecho a la iglesia. De esa manera el comunismo le ha hecho a la nación. Es tan peligroso. Y entonces en el cuerpo humano, nos envuelve, y está empujando hacia afuera esta Luz de Dios, por medio de denominaciones, y negando la fe, y demás, ha empujado hacia afuera todos los rayos del gran poder de la fe de Dios (¿ven?), que está en nosotros (que debería estar). El ha empujado hacia afuera todos esos rayos, a tal grado que sólo llegamos a ser una logia; y–y luego ahora, estamos más bajo que la logia, la iglesia lo está, porque sólo ha empujado toda la oscuridad hacia afuera. Y aun diciendo: “No sucede”, negando que pueden suceder (¿ven?), los milagros de Dios.
42Y todavía, el hombre, en alguna parte, en lo profundo de él, en alguna parte en él, si él únicamente pudiera dejar esa pequeña... Como lo ilustré, como un botón. Cuando un hombre es salvo, ese tanto de él es Dios. Esa es la Lucecita que entra para hacerlo a Ud. dejar de hacer lo que está incorrecto. Ahora, si Ud. puede sacar toda la malicia, y envidia, y pleitos, e incredulidad, entonces ese algo como botoncito de la Luz y poder de Dios, continuará creciendo, creciendo, creciendo, creciendo, echando fuera la incredulidad. Y Ud. no lo hace por medio de exhortaciones de–de ejercicio corporal. Ud. lo hace por medio de una vida santificada, consagrada, para que el Espíritu Santo se mueva por medio de Ud. Yo tomé algo de Ello en un lugar en donde... no hace mucho tiempo....
43¿Cuántos recuerdan cuando Elías Perry fue resucitado de los muertos aquella mañana, algunos de Uds. por aquí? Uds. lo vieron en el periódico aquí, muchas veces. Yo vi a la Hermana Wilson y a ellos levantar sus manos. Yo estaba parado allí cuando ese hombre murió. El vive ahora por aquí; viene a la iglesia de vez en cuando, y testifica de ello.
44El había estado muerto varias horas. El murió de hemorragia en los pulmones, y él estaba ensangrentado por todas partes. Y yo me fui; yo sólo era un predicador joven en esos días. Y la Hermana Jackson era una miembra aquí de la iglesia. Y–y la esposa de un predicador Metodista, (olvido cuál era el nombre de ese hombre ahora)... Shafiner, el Hermano Shafiner y la Hermana Shafiner, ellos tenían alguna relación con los Wisehart. Y ellos... Y ella estaba parada allí al lado de la cama. Y yo me empecé a ir. Y él estaba todo ensangrentado, en donde él murió. Y sus ojos estaban volteados hacia atrás, y su garganta se había abultado. Y ellos le pusieron una sábana sobre su rostro. Y su esposa estaba allí. Ellos estaban llorando, y tratando de conseguir domicilios para llamar a los familiares.
45Y me empecé a ir y sentí que Alguien puso Su mano sobre mí. Yo pensé que era la Hermana Shafiner. Y cuando yo volteé, no había nadie a mi alrededor. Y entonces empecé... Me dejó cuando volteé.
46Y el Hermano Elías estaba acostado allí muerto. Habíamos sido muy buenos amigos, pescábamos en el río (Uds. saben todo lo que hicimos juntos). Y él se lastimó aquí, en una vía de ferrocarril, manejando una vagoneta. Bueno, aplastó sus pulmones. El estaba sangrando; él sangró y adquirió tuberculosis de ello, y murió.
47Yo me empecé a ir por esta dirección, y luego sentí esa mano otra vez. Me volteé, y Ella no se iba de mí.
48Y antes que supiera lo estaba haciendo, yo estaba acostado encima de ese hombre con mis labios contra sus labios. Yo estaba tan ensangrentado como él lo estaba, acostado allí encima de ese hombre, clamando a Dios. Y yo sentí algo subir alrededor del lado de mi oído; ¡era su mano!
49Y Uds. lo han oído pararse aquí mismo y testificar de ello. ¿Ven? Cómo él... Que él regresó a vida. Y de eso ha sido como veinticinco años, o quizás treinta, viviendo hoy en día ahí mero en la curva. Y vino aquí no hace mucho tiempo, testificando de ello en la iglesia.
50Ahora, allí fue cuando Canadá llamó en una ocasión, y quería saber. Yo había testificado de eso en Canadá cuando primero empecé mis reuniones. Ellos llamaron al Sr. Coots, el empresario de la funeraria, y le preguntaron que si había habido un hombre resucitado en la funeraria que estaba muerto. Yo todavía tengo los recortes del periódico. Y dijo: “Hemos oído que muchos milagros se han hecho”, el Sr. Coots dijo. Y dijo: “El Sr. Branham es un amigo personal mío, y toda clase de cosas han sucedido. Pero no tenemos récord de que alguno haya sido resucitado de los muertos, especialmente en esta funeraria”.
51Los canadienses lo habían malentendido. Y al día siguiente el... ¡Qué cosa!, el periódico estaba atestado. El dijo: “Cientos de personas llamaron de todas partes”, y el Hermano Perry allí, él mismo, estaba testificando de la resurrección de su cuerpo allá, y protestando la–la cosa que habían puesto en el periódico. Y así que entonces se entendió que no fue allí, sino que sucedió en su hogar, en donde él yacía muerto. Ellos no lo habían llevado todavía a la funeraria.
52Luego yo leí la otra noche en donde Ireneo, creo que fue, o fue San Martín, que tendió su cuerpo a lo largo del de su amigo, después de haber sido colgado. Ahora, eso es historia. Y tendió su cuerpo sobre él por una hora, y el hombre volvió a vida.
53Y yo veo en la Biblia donde Elías tendió su cuerpo sobre el cuerpo de un niño muerto, y volvió a vida.
54Pienso del muchachito allá en Finlandia cuando él yacía allí muerto, yacía al lado del camino.
55Luego también, hace como dos meses, creo que fue, Gene, en la revista Newsweek, ellos llamaron a los que llamaban “los sanadores Divinos”, en Londres, y los dejaron que oraran por los enfermos. Y hubo como un ochenta por ciento más de sanidad que lo que hubo por medio de la medicina. ¡La oración por los enfermos!
56Selecciones tomó eso. Y aquí en América, ellos (nosotros lo tenemos escrito aquí)... en–en Selecciones, en donde ellos habían investigado sobre sanidad Divina. Y ellos tomaron a un hermano que oraba por los enfermos, y tenían a un hombre enfermo, y tenían al hermano orando por el enfermo. Y luego pusieron un papel de plomo (cualquiera sabe que el papel de plomo refleja ese rayo) sobre... entre el hombre y el hombre que estaba orando, el hermano, su mano; y lo pusieron así, y tomaron la fotografía de los rayos X. Y de la mano del hombre, se mostraba una reflexión visible de un rayo saliendo de su mano, yendo al otro hombre. ¿Ven?, correcto.
57Dios sabía lo que El quiso decir cuando El dijo: “Sobre los enfermos pondrán sus manos y sanarán”.
58Poniendo las manos, de ese hombre, sobre un hombre enfermo y el mecanismo de los rayos X (¡oh, Dios!) mostraba la Luz saliendo de la mano del hombre. ¿Cómo puede la gente ser tan necia para decir que no hay tal cosa como sanidad Divina? ¿Ven? Bueno, aun los dispositivos mecánicos, las máquinas que–que la ciencia ha hecho, son–son (¿qué sería?) una reprensión a las propias ideas de esas iglesias, que dicen: “No hay tal cosa como sanidad Divina y el poder de Dios”.
59Qué del hombre en Chicago (seguiríamos y seguiríamos, contando), cómo él–él me puso delante de ese medidor allí, y esa cosa, cómo esa mano registraba como lo haría un detector de mentiras. ¿Ven?
60Y esa mujer acostada, muriendo, dieron el testimonio que eso aun hizo girar esa manecilla con bastante poder como para enviar un mensaje de radio alrededor del mundo cuarenta veces, y descompuso la máquina. Esa santa, muriendo, haciendo su confesión. La pusieron en un hombre perverso estando él muriéndose, y cuando lo hicieron, movió la manecilla al revés, en dirección opuesta, lo suficiente como para descomponer la máquina. Ese–ese infiel dijo: “Si hay un Dios, y Su bondad en un corazón bueno que le daba adoración, le dio a esa máquina el poder suficiente para hacerla girar, hay Algo en esa mujer haciendo ese poder. Y si en un hombre perverso la movió en dirección opuesta”, él dijo: “¡Dios ten misericordia de mí, un pecador!”, y dio su corazón a Cristo. Correcto. Bueno, la ciencia lo sabe.
61Y algún día Uds. se van a dar cuenta, que Dios está en Uds. (¿ven?), Dios mismo en el ser humano. Dios en nosotros. Oh, cómo le doy gracias a Dios por esas cosas. ¡Es tan maravilloso!
62Ahora, antes de abordar Su Palabra... Y ahora, tomemos nuestro tiempo, porque esta mañana vamos a orar por los enfermos. Y yo–yo ya la anuncié.
63Y ahora, alguien estaba preguntando si estaríamos aquí el próximo domingo. Bueno, nosotros... yo no sé todavía. Yo... ellos han... es difícil que pueda saber yo–yo a menos que el–el Señor lo revele. Si el Señor lo permite, quizás el próximo domingo en la noche... yo estoy predicando todos estos sermones matutinos en lugar de mi precioso hermano aquí. [El Hermano Neville dice: “Amén. Eso está bien, hermano”–Ed.]. El próximo domingo en la noche, quizás, si yo estoy aquí, si es la voluntad del Señor, lo cual por lo general estoy, a menos que tenga una llamada para salir, yo quiero hablar sobre: “Hemos visto Su estrella en el este y hemos venido a adorarle”. ¿Ven?, sólo un mensaje, un mensaje navideño.
64Y ahora, antes que lo abordemos a El, o mejor dicho, a Su Palabra, abordémoslo a El por medio de oración. Todos los que se puedan poner de pie, pongámonos sólo un momento.
65Nuestro Padre Celestial, somos la gente más feliz, que nos ponemos tan contentos al grado que nuestras–nuestras almas humanas no lo pueden contener. Sencillamente tenemos que gritar algunas veces, y desahogar el gozo que está en nuestros corazones por medio de Jesucristo, de saber que en la hora que estamos viviendo ahora, en donde todo está–está en el tumulto en el que está, sin embargo hay un Fundamento que es seguro.
66Y ver a hombres inteligentes que se han levantado en los días pasados, y han tratado de desaprobar que Dios aun existía, a través de sus propios dispositivos mecánicos, regresan y testifican para la gloria de Dios. Verdaderamente, Judas tuvo que decir él mismo que él había traicionado Sangre inocente. El centurión romano dijo: “Verdaderamente Ese era el Hijo de Dios”. Sus propios enemigos tuvieron que testificar. Y nosotros hemos vivido para ver una edad científica llegar a su fin. Ellos no pueden seguir más adelante. Ellos en cualquier momento, se van a volar a pedazos uno al otro. Y sin embargo, vemos que las mismísimas máquinas científicas que ellos inventaron para tratar de desaprobarte, se voltearon y testificaron de Tu gloria. Cómo te damos gracias por eso, Señor. Que hoy día recordemos que la Palabra de Dios nunca fallará.
67Danos fe, Señor. Como esa expresioncita ruda de hace rato, que yo hice, tocante al poder de Dios estando en nosotros, y que todas nuestras fibras siendo Luz de Dios, y las tinieblas y el pecado han tapado los poros pequeños de nuestras almas en nosotros, permite que el Espíritu Santo en esta mañana se disemine en nuestro ser, empujando la fe hacia adentro de lo más interior de nuestro ser, para que nuestros cuerpos y vidas enteros sean tan completamente saturados con el poder de Dios, al grado que la gente vea que Jesucristo vive en Su Iglesia. Concédelo, Padre.
68Lo encomendamos todo a Ti ahora, y pedimos que Tú bendigas estas cuantas palabras que vamos a decir ahora para tratar de comentar sobre lo que ya se ha escrito por uno de Tus apóstoles, el gran San Pablo. Y yo te pido, Padre, que el Espíritu Santo tome Esto y permita que crezca en los corazones de la gente, para que dé fe para el servicio venidero de sanidad. Lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén. (Se pueden sentar).
69[Una hermana habla en lenguas, seguido de una porción sin grabar en la cinta. Un hermano habla en lenguas seguido por la interpretación–Ed.]. Gracias al Señor. Amén. Alabado sea Dios. [El Hermano Branham hace una pausa–Ed.]
70... Dios, te damos gracias por Tu bondad y misericordia. Te damos gracias por Tu manifestación de amor y poder, por todo lo que Tú has hecho por nosotros. Somos indignos de las bendiciones que Tú nos das. Yo verdaderamente... Por el sonido del mensaje, debe haber sido el mismísimo mensaje que salió, y parecía que estaba llamando a pecadores a–a que te buscaran a Ti, pues la hora de destrucción está muy cerca. Y, Dios Padre, pedimos que si está esa persona aquí esta mañana, o esas personas, que entiendan que no sabemos nada de estas cosas, sino que verdaderamente es el Espíritu Santo hablando por medio de labios humanos, para dar la interpretación para llamar a la gente que fue ordenada antes de la fundación del mundo para ser hijos e hijas de Dios, y que quizás han evitado esto por mucho tiempo. Que ellos vengan hoy, Señor, para conocerte, y encontrar ese escondedero, pues la hora está muy cerca. Concédelo, Padre, mientras esperamos en Ti más adelante en el mensaje. En el Nombre de Jesucristo. Amén.
71Ahora, si hubiera alguno que quizás no entendiera exactamente cómo los mensajes salen de esa manera, dos de ellos, pudiera haber sido que a uno le faltó decir algo que el otro lo dijo; pues ¿se fijaron Uds. cuán corto fue el otro, cuánto más corto que el otro?, sólo unas cuantas que quizás el otro dejó fuera. Y cuando vino la interpretación, todo vino en la misma línea (¿ven Uds.?), que trajo el mensaje, un llamamiento a los pecadores que....
72Pero sucede que estas personas no saben sobre lo que yo iba a hablar. No hay nadie que lo sepa, ni uno solo en el mundo lo sabe hasta ahorita, pero esa es la mismísima cosa sobre la que yo voy a hablar. ¿Ven? Correcto. Ahora, abran conmigo en 1 Corintios el capítulo 14. Es bueno que salga–que salga toda la incredulidad de Uds., para que el Espíritu Santo pueda entrar y tomar control, Uds. saben, y se mueva a través de sus fibras, y–y controle, y–y controle su vida.
73Ahora, Uds. que están anotando las Escrituras, me fijé el otro día, que este tipo de enseñanza ayuda mucho, al grado que tengo tres o cuatro páginas aquí sobre lo que yo voy a hablar en esta mañana, de Escrituras y cosas, para que Uds. puedan anotar y marcar los lugares. Y yo las tengo escritas aquí para que no se me olviden.
74Ahora, en el capítulo 14 de 1 Corintios, del versículo 1 al 8. Escuchen atentamente ahora. Seguid el amor; y procurad los dones espirituales, pero sobre todo que profeticéis. Porque el que habla en lenguas no habla a los hombres, sino a Dios; pues nadie le entiende, aunque... el Espíritu... por el Espíritu habla misterios. Pero el que profetiza habla a los hombres para edificación, exhortación y consolación. El que habla en lengua extraña, a sí mismo se edifica; pero el que profetiza, edifica a la iglesia. Así que, quisiera que todos vosotros hablaseis en lenguas, pero más que profetizaseis; porque mayor es el que profetiza que el que habla en lenguas extrañas, a no ser que las interprete para que la iglesia reciba edificación. Ahora pues, hermanos, si yo voy a vosotros hablando en lenguas, ¿qué os aprovechará, si no os hablare con revelación, o con ciencia, o con profecía, o con doctrina? Ciertamente las cosas inanimadas que producen sonidos, como la flauta o la cítara, si no dieren distinción de voces, ¿cómo se sabrá lo que se toca con la flauta o con la cítara? Y si la trompeta diere sonido incierto, ¿quién se preparará para la batalla?
75Ahora, yo quiero, cuando se vayan a casa, que continúen leyendo todo el capítulo allí, porque hay muchos versículos en él, cuarenta versículos de este capítulo. Y yo quiero que Uds. lo–lo lean cuando se vayan a casa. Explica los dones.
76Ahora, si yo lo llamara un texto esta mañana sobre mi... sobre lo que yo quiero decir, lo llamaría: El sonido incierto.
77Ahora, Pablo aquí estaba hablando sobre–sobre el hablar en lenguas. Si no hay intérprete, ¿quién sabría lo que esas personas dijeron hace rato? Ellos no sabrían. Pero él solamente le está hablando a Dios. Seguramente que su espíritu está dando–dando la Palabra, y para él es glorioso, sencillamente lo bendice. El dijo: “El mismo se edifica”, porque él tiene una consolación de que Dios está hablando por medio de él. Pero si hay un intérprete que le sigue a eso (¿ven?), un intérprete viene después de eso, entonces no únicamente lo edifica a él, sino que edifica a toda la iglesia, les da a todos la–la Palabra del Señor, por medio de eso.
78Ahora, ellos dicen: “Si hay un profeta, entonces el profeta habla para que toda la iglesia...” Lo cual, un–un profeta, ¿qué es él? Un revelador Divino de la Palabra Divina, que tiene la revelación de la Palabra para dársela al pueblo. Entonces eso edifica a todos. ¿Ven Uds.?
79Ahora, el hombre que habla en lenguas, puede hablar en lenguas... Y a cualquiera le es prohibido que hable en lenguas en la iglesia, a menos que haya allí un intérprete. Así que esa es la razón que se nos permite hablar aquí en lenguas, porque tenemos tres o cuatro intérpretes ahorita en la iglesia, ahorita, aquí mismo en esta iglesia, intérpretes de lenguas extrañas. Y por lo tanto, si no hubiera intérprete, entonces no las permitiríamos que se hablaran en la iglesia. Sin embargo, en casa y cuando ellos están orando, debido a que ellos mismos se están edificando, porque el Espíritu está sobre ellos, al grado que están tratando de... La gente de hecho piensa que ellos están diciendo lo que Uds. pueden entender; pero ellos no saben lo que están diciendo. Ellos se paran y empiezan a decir algo, y sencillamente no lo pueden contener; sólo continúa–sólo continúa saliendo. Y ellos piensan que están hablando lo que Uds. entienden; es una–una condición subconsciente.
80Es como cuando estoy en la plataforma, como hoy, Uds. se fijan, cuando viene el discernimiento. Hay mucha gente aquí que yo nunca la he visto en mi vida. Observen al Espíritu Santo cuando desciende, que se empieza a mover por toda la audiencia y le dice a esa gente quién es ella, o de dónde viene, qué sucedió, y cuál enfermedad ella tiene, todo eso. ¿Ven? ¿Qué es? Es “la Palabra de Dios, más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir los tuétanos, y aun discierne los pensamientos y las intenciones del corazón y la mente”. ¿Ven?, ¿ven? Es la Palabra de Dios.
81Ahora, Pablo dijo: “Si todos Uds. hablan en lenguas, y no hay intérprete y entran indoctos, ellos dirán: ‘Están dementes, locos’”. La palabra demente significa: “loco”. “Y dirán: ‘Están locos’. Pero si hay uno que pueda profetizar y revelar los secretos del corazón, entonces todos se postrarán y dirán que Dios está entre Uds.”
82Ahora, si hay un intérprete... Una interpretación de lenguas extrañas, es una profecía. ¿Ven? Es profecía en sí, porque el Espíritu Santo está hablando y da la interpretación. Le dice a ciertas personas, ciertas cosas que se deben hacer, y–y todo. Y cada uno sabe, cuando lo toca, Uds. saben a quién le está hablando.
83Y así que es–es bueno ver que no es únicamente... No son seres humanos; es Dios en seres humanos, los que–los que están haciendo Su obra. Grandemente, de cierto le damos gracias al Señor por ello.
84Y yo me fijo que ha empezado a entrar en otros lugares, iglesias. Carlos Fuller (¿cuántos alguna vez oyeron: La hora del avivamiento chapado a la antigua?), un gran hombre, él dijo no hace mucho tiempo, él dijo: “Nosotros tenemos el hablar en lenguas, y la interpretación, aquí mismo”. Allí mismo en Long Beach. Y eso es verdad. Yo he predicado allí mismo con él, muchas veces. Así que ellos tienen la interpretación, y hacen que todos se sienten quietos.
85¿Ven?, la cosa de ello es que no reverenciamos esos dones. Y luego algunas veces si un don se sale de orden, y Uds. tienen que llamarle la atención... No–no... ¿Ven?, es–es satanás tratando de llevarlos al otro extremo. Si él no los puede mantener a Uds. lejos de una verdad, él tomará esa misma verdad y los llevará al otro extremo con ella. ¿Ven? Correcto. El hará un fanatismo de ello. ¿Ven?
86Ahora, nosotros lo tratamos de mantener en orden aquí. Ha empezado a crecer en nuestra iglesia otra vez, por primera vez en años. Así que lo mantenemos en orden para que ellos sepan que... Cuando... Ahora, muchas veces, como ahorita, pueda que haya alguien que siente que quiere hablar en lenguas (¿ven?), ahorita mismo, pero ellos deben guardar silencio. ¿Ven?, yo– yo tengo la Palabra ahora. ¿Ven?, ¿ven?, ¿ven? Y luego, después que todo esto termine, y el llamamiento al altar, que se termine o lo que sea, entonces puede dar un mensaje (¿ven Uds.?), el que habla en lenguas puede hablar cuando él termina o antes que esto empiece.
87Ahora, si eso sigue creciendo, y los dones se siguen manifestando, entonces designaremos una hora especial para que ellos se reúnan. Y ellos se reunirán horas antes que empiece aun el servicio, y se reunirán, y profetizarán, y hablarán en lenguas, y escribirán esos mensajes, y los pondrán aquí en la plataforma.
88Cuando el pastor venga, él los leerá, y dirá: “ASI DICE EL SEÑOR. Vendrá a suceder, que en dos días, el Hermano Jones, que vive aquí al lado de la vía del ferrocarril, debe cambiarse de casa porque un vagón se va a salir de la vía y va a aplastar su casa”. “ASI DICE EL SEÑOR. Estará una mujer aquí esta mañana, cuyo nombre es Fulana de tal. Ella es de un cierto lugar. Y ella robó algo cuando era una niña. El Hermano Branham o el Hermano Neville, o quien sea, pondrá manos sobre ella, después que ella confiese su error y lo enmiende, y ella será sanada. Su nombre es Fulana de tal”. ¿Ven? Y el pastor, aun antes que empiece el servicio, leerá esos mensajes. Correcto. ¿Ven?
89Ahora, está en una forma infantil entre nosotros ahora. ¿Ven? Está en una forma infantil. Entonces, ¿ven Uds.?, no hay nada que se puede salir de orden. ¿Ven? ¿Ven?, el diablo entra y empieza en la carne; entonces cuando él lo hace, rompe a pedazos toda la iglesia de esa manera (¿ven?), entra en fanatismo, y en un alboroto en cualquier tiempo. ¿Ven Uds.? Pero la Iglesia está en orden. ¿Ven?
90Y ahora–y ahora si una–si una persona que tiene un don, y luego es corregida por la Escritura, y–y se encoleriza, eso muestra que no era un don de Dios. Porque cualquier don de Dios respetará la Palabra, será manso, ¿ven Uds.? ¿Ven?
91Esa es la razón que la sanidad Divina está como está. ¿Ven? Y el Espíritu Santo respeta la Palabra: el Espíritu Santo, el bautismo en el Nombre de Jesucristo. El Espíritu en Ud. respetará esta Palabra, porque El mismo la escribió (¿ven?), y El está en Ud. Esa es esa Luz de Dios que está en Ud., que honrará la Palabra, sin importar de dónde venga, porque allí... “el espíritu de los profetas (los profetizadores, dones) está sujeto al profeta” (¿ven Uds.?), el cual es el revelador Divino de la Palabra. Ahora, ¿no estamos contentos de ver estas cosas en nuestro día? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. Ahora, este es un día de incertidumbre.
92Dice aquí: “Si la trompeta diere sonido incierto, ¿quién se preparará para la batalla?” Pablo está hablando aquí; por supuesto él les estaba hablando a esos Corintios, y muchos de ellos eran soldados en esos días, en su propio ejército. Ahora, miren, “si la trompeta diere sonido incierto, ¿quién se preparará?” Uds. tienen que tener la certeza de algo. Tenemos que saber si está bien o no.
93Y ahora, nosotros estamos viviendo en un día de gran incertidumbre (todos nosotros sabemos eso), el día de incertidumbre, y el tiempo de incertidumbre. Yo no creo que alguna vez haya habido un tiempo, desde que el tiempo primero empezó allá en el huerto del Edén, cuando el pecado entró e interrumpió la Eternidad para que el tiempo entrara, yo no creo que alguna vez haya habido un espacio de tiempo con tanta incertidumbre como hoy día. Porque ni siquiera hay una sola esperanza que quede en el mundo natural hoy.
94Ahora, Uds. dicen: “Bueno, yo he visto tiempos, y leído en la historia cuando las guerras cubrieron la tierra”. Eso es verdad.
95Pero nunca ha habido un tiempo cuando toda la tierra estallaría a pedazos en un solo segundo, ¿ven?, y tal destrucción tomaría semanas y horas, y demás; ahora toma un minuto, quizás ni eso. Sólo presionar un botón, y ella es destruida. Eso es todo. Y ellos no tienen... Cuba misma lo puede hacer. No tiene que ser... Una pequeñísima... Haiti lo pudiera hacer. Cualquier nación pequeña que quiera, puede encender a la tierra completamente en fuego, y sacarla fuera de su órbita en cualquier momento que ellos quieran. ¿Ven? Unicamente se necesita un solo fanático, de los cuales hay billones de ellos por todo el mundo, para hacer eso.
96Y algún caso de suicidio pudiera estar allí en donde están esos grandes hangares con bombas preparadas, y el diablo poseerlo tanto, que sólo extienda su mano y presione ese botón, y ahí van disparadas. Y tan pronto que ellas... que se eleven, que las captan en los radares de los otros, y ellos dispararán las de ellos. Y allí estamos nosotros (¿ven?); eso es todo. Porque ellos tienen, cada hombre tiene su pantalla, vigilando; en el mar, en los submarinos, en las islas, en todas partes, colocados por dondequiera, allá en el Polo Norte, allá en el Polo Sur, por todas partes, con estas grandes pantallas. Sólo que alguien presione el botón, eso es todo lo que ellos quieren; y aquí el botón de ellos es presionado, y los demás presionan el de ellos, y otro lo presiona, y otro lo presiona, y ¿qué va a suceder? Pero, ¡oh!, el... ¡Piensen que eso pudiera suceder antes que salgamos del servicio esta mañana!
97Pero recuerden: antes que eso suceda, Dios ha prometido venir por Su Iglesia. El prometió venir; así que no sabemos exactamente a qué hora El vendrá. ¡Qué cosa gloriosa! Y a todos esos que aman Su aparición, El les aparecerá. ¿No quieren...? ¿No les gustaría verlo a El esta mañana? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. Como nosotros cantamos esa alabancita: “Quiero verlo, ver al Salvador, quiero ver Su rostro, lleno de amor”. Cuando toda la vida se termine, y las dificultades, y pesares hayan venido por última vez, y lo veamos a El, y allí nos paremos, jóvenes, inmortales, para siempre en Su Presencia, en donde nunca habrá pecado, enfermedades, angustias, pesares, cuando todo el tiempo se desvanezca en Eternidad, ¡qué–qué cosa gloriosa!
98Y, ¿qué es entonces lo que lo hace a Ud. querer hacer eso? Querer obrar ahora para poner a cada uno en esa posición que Ud. pueda para ese rapto. Yo quiero....
99Yo mismo me he consagrado de nuevo, y yo le he–yo le he prometido a Dios que trataré de hacer una doble porción. Yo–yo hice todo lo que yo pude hacer. Y quisiera que fuera–que fuera un joven otra vez, de dieciocho, viente años de edad, y saber lo que yo sé; quizás yo pudiera pararme un poquito más tiempo, o visitar a unos pocos más, o algo como eso, para la causa del Reino de Dios.
100Uds. gente joven esta mañana, que están jóvenes, que todavía tienen mucha juventud en Uds., y sin ataduras de familia y cosas, que Dios les permita ver la visión...?... para ver en qué hora estamos viviendo.
101La incertidumbre; sólo miremos unas cuantas cosas inciertas ahora en este tiempo incierto. Hay incertidumbre tocante a... Siendo que hablamos de la guerra, hay incertidumbre en la voz de los principales de la guerra. “Nosotros no podemos entender”. Ellos no saben. Uno va, y ellos tienen grandes reuniones, y demás, y ellos sencillamente no pueden estar de acuerdo. Hay incertidumbre. Ellos no saben. Ellos–ellos no saben qué es lo que va a suceder. Todos los grandes hombres de estrategias, y demás, que estudian guerra, y las posibilidades, y cómo esto saldría, ellos no tienen la respuesta esta mañana. Nadie la tiene. Ellos sencillamente no la pueden dar.
102Bueno, la ciencia, después de todas las grandes cosas de las que ellos pudieran pensar, todas las grandes estrategias por las cuales ellos pudieran pasar, todas las tácticas científicas y los interruptores que ellos pudieran presionar de sus máquinas científicas, y–y las grandes mentes maestras, y mentes que piensan por otras mentes; y cuando todos ellos se reunieron en esta hora, ellos dijeron una cosa: “Son tres minutos antes de la medianoche”. Esa es la respuesta de ellos.
103Ahora, ¿lo podemos sobrevivir? ¿Pudiéramos excavar y llegar lo suficientemente profundo en la tierra para evitar que esas bombas nos toquen, y sobrevivir como una nación? Seguramente que Uds. no pudieran. La bomba explotaría a una–una milla de profundidad [1.609 km.–Trad.] dentro de la tierra. ¿Qué si Uds. estuvieran a diez millas [16 km.–Trad.] de profundidad? Si Uds. estarían, Uds. estarían en la lava. Pero, ¿qué si Uds....? Si Uds. pudieran llegar así de profundo, el impulso les quebraría todo hueso de su cuerpo. No hay manera de escapar para abajo.
104La manera es para arriba. ¡Oh!, estoy tan contento de tener la respuesta. ¿Uds. no? ¡Un Sonido que es cierto!
105Esa trompeta de excavar y meterse en cuevas... Ahora, yo oigo que está cambiándose todo el gobierno y cosas, allá a los alrededores de Fort Knox, y allá en los alrededores de la Cueva Gigantesca, y tienen un lugar allá que están arreglando, para que cuando la... si viene algo como una pequeña disputa de guerra, o algo, ellos van a llevar al gobierno dentro de estas cuevas. ¿No dice la Biblia claramente que ellos mismos se esconderían en cuevas y cosas, y que lo harían? Exactamente correcto. ¿Ven?, ellos no tienen la respuesta. Así que nuestro gran régimen de fuerza militar no tiene la respuesta.
106Ahora, solía ser que nuestra ciencia decía: “Nosotros podemos hacer una gran máquina. Nosotros tenemos una arma mejor que la que pudiera hacer Alemania. Tenemos gente que tiene mucho valor y poder”, y el antiguo estímulo “Yanqui” [partidario de los estados del norte, en la guerra de secesión norteamericana–Trad.] y tocar los–los tambores, y soplar las cornetas, y ondear las banderas, y un poquito de “hurra”, y cada cosa así. “¡Seguro, nosotros podemos ir allá! Y tenemos el antiguo valor que nos respalda para hacerlo”. Uds. no tienen que ir allá. Este es un tiempo que lo vamos a recibir en casa. ¿Ven?
107Sólo un solo hombre tiene que presionar el botón, eso es todo lo que tiene que suceder; un solo hombre. No tiene que tener un millar de soldados entrenados, sino sólo tener a un solo hombre sin sentido común, poseído por el diablo, que presione ese botón, y eso es suficiente. ¿Ven?
108Así que ellos no tienen la respuesta; así que, ¿qué dijeron al fin? “Bueno, son tres minutos para la medianoche”.
109Yo tengo–yo tengo una película de eso. Se la presté a un doctor amigo mío ahora. Tres minutos para la medianoche. Miren, esa película fue hecha hace como unos cinco años, cuando los judíos primero empezaron a regresar a Palestina. Y la película allí los muestra trayendo a los ancianos inválidos en sus espaldas, caminando. Y ellos los andaban entrevistando. Y así que cuando ellos les preguntaron, dijeron: “¿Están regresando a la tierra natal para–para morir en la tierra natal?”
110Dijeron: “Nosotros regresamos para ver al Mesías”. Y, ¿qué prometió el profeta?
111Muchos de Uds. leyeron la revista Look, y la revista Life, y ellas. Ellas tenían la fotografía de esos aviones trayéndolos de los diferentes lugares, de Irán, y de los lugares en donde ellos estaban. Y cuando... Ellos rehusaban subir a ese avión. Ellos nunca habían visto... Ellos todavía araban con arados de madera como ellos lo hacían hace dos mil quinientos años, cuando el Imperio romano los diseminó. Y ellos–ellos rehusaban subir a esos aviones. Pero un anciano....
112Su sacerdote anciano se encaminó allí, uno de los rabis ancianos, un maestro, se encaminó allí, y dijo: “¿No nos dijo Dios que algún día regresaríamos a la tierra natal en las alas de un águila?” Ellos dejaron sus arados, se subieron al avión, y volaron de regreso a casa sobre las alas...” Isaías lo vio, pero no supo lo que era eso. Sólo parecía una ave volando. El vio a Israel regresando, “bajando y subiendo”. Y Uds. que han viajado en aviones, saben cómo es. Es como una “ola”, subiendo y bajando, igual que un pájaro volando, regresando a casa.
113Ellos llegaron allá, y dijeron: “Bueno, ¿dónde está el Mesías?” Ellos lo querían ver. Y yo les estoy diciendo, cuando Uds. vean a los judíos regresando así, ese es el reloj del tiempo de Dios. Estamos en el fin.
114Ahora, recientemente llegaron a ser una nación, llegaron a ser todo lo que ellos son; tienen su propia moneda, y su propia fuerza armada, y todo, su propio todo. Ellos son otra vez una nación. ¿Ven? ¡Oh, qué pensamiento tan hermoso! Yo tengo algunas Escrituras sobre eso, aquí un poquito más adelante, sí, sobre eso.
115Ahora, la incertidumbre de–de la guerra, no sabemos en qué momento. Escuchen en la radio. Uds. los escuchan decir en la radio: “Almacenen tantas cosas en su sótano. Almacenen agua suficiente en caso de una precipitación radioactiva. Llévense un radio allí y tranquilícense”. Yo veo en las revistas, que ellos están anunciando pequeñas construcciones para que se metan, para que los pongan en su sótano o en su patio, o algo. Si las–si las bombas empiezan a caer, y Uds. sobreviven, el descenso de la precipitación radioactiva los matará de cualquier manera, así que Uds. no tienen de qué preocuparse. Ellos pudieran dejar caer una bomba allá en Nueva Orleans, y el descenso de la precipitación radioactiva los matará a Uds. aquí. Así que eso no importa; Uds. morirían de todas maneras. “Así que quédense adentro y vivan un poquito más de tiempo”, o algo así. ¡Oh, hermanos! Yo ni siquiera lo creo. Yo creo que es tontería aun el intentarlo. Correcto.
116Pero la Iglesia no se tiene que preocupar. Uds. no van a estar aquí para ese entonces de todas maneras. Esa es una cosa segura. Uds. no van a estar, porque la certidumbre de la Palabra de Dios nos prometió eso.
117Ahora, tomemos algo más que es incierto; hay tantas cosas. Los trabajos son inciertos. Uds. no saben a qué hora... Uds. están trabajando hoy, y mañana Uds. no saben. Es incierto. Uds. tienen un buen trabajo, Uds. piensan; y al día siguiente el patrón viene y escoge a alguien más; y lo pone de patitas en la calle y pone a alguien más. Así que el trabajo es incierto.
118Tomemos por ejemplo, también, la vida del hogar es incierta. Déjenme decirles, yo no sé lo que ha sucedido al carácter moral de nuestras mujeres. El divorcio está en aumento. Bueno, ¡es sencillamente terrible! Y Uds. ven que los tribunales de divorcio están apiñados, de muchachas y muchachos que se casan y viven juntos, y tienen dos o tres niños, o algo así; y ellos se separan, y van y se casan con otro, y se casan con otro, y se casan con otro, y se casan con otro, y se casan con otro. Y sus hogares....
119Yo estuve en un hogar mucho muy pobre la otra noche. El hombre dijo: “Déjeme decirle a Ud., yo–yo sencillamente no sé”. Dijo: “Yo sencillamente no sé cómo voy a pagar todo”.
120Yo miré para todos lados. El trabajaba. El tenía una esposa allí tan fiel como pudiera ser, y cuatro o cinco niñitos con cara sucia que andaban en el piso por allí. Y yo dije: “¡Mire, Ud. es un millonario!”
121Y él dijo: “Bueno, Hermano Branham, yo no disputaría su palabra”. El dijo: “Hermano, yo no tengo un centavo”.
122Y yo dije: “Pero Ud. tiene algo que el dinero no puede comprar”. Yo dije: “Ud. tiene una esposa aquí que probablemente no tiene dos vestidos que sean de ella”. Y–y si los tiene, es porque alguien se los ha dado, porque el hombre sólo trabajaba un día aquí y allá. Y yo dije: “Mire esto: pero, ella es tan fiel como puede ser”. Yo dije: “Hay muchos multimillonarios esta noche, que darían cada centavo que tienen, por llegar a la casa y tener una esposa como ésa”. Correcto. Yo dije: “La esposa de él anda con un montón de hombres en alguna parte, o en una cantina en alguna parte, maldiciendo, cantando, fumando, paseándose en la noche, y cosas así. Y todavía él la ama, pero mire lo que él tiene. Toda su vida está envuelta en esa mujer, y mire de la manera que ella actúa”.
123Y viceversa, una mujer a un hombre. ¿Ven?, no hay–no hay diferencia. La hora ha llegado en donde todo, todo, es sencillamente–sencillamente una sola conglomeración de pecado. Una mujercita en casa, procurando cuidar de sus niños, y su esposo en alguna parte, borracho, y comportándose mal, saliendo con otras mujeres. ¿Qué daría ella, si tuviera millones de dólares, por ver a ese esposo verdaderamente llegar a ser un hombre? Unicamente hay una manera para que alguna vez sea: Jesucristo es la respuesta. No hay nada que pueda hacer algo de bien. Es el tiempo del fin. Es Cristo y solo El.
124Ahora, entonces yo dije: “Cuántos padres que andan por ahí hoy con millones de dólares, darían todo lo que ellos tienen, si ese hijito espástico que él tiene estuviera tan saludable como el de Ud. aquí esta noche. ¿Ve?” El me empezó a mirar.
125Y yo dije: “Mire. Ud. dijo que Ud. tenía salchicha y frijoles, y una barra de pan; que Ud. ganó su dinero esta tarde, y compró pan y frijoles para su hijos esta noche”. Yo dije: “Cada uno de ellos con buenos estómagos y se los podían comer. Y Ud. también. ¿Cuántos multi-...?
126“¿Qué dijo John D. Rockefeller? Que él daría un millón de dólares fríos si él pudiera comer un solo plato de repollo”. Y yo dije: “Ud. dijo que se sentó al lado de la ventana esta mañana, y el viento frío estaba soplando. El sentado en un palacio (¿ve?) en alguna parte. Pero si él se pudiera sentar y comer un plato de repollo, al lado de la ventana soplando ese viento helado, y meterle un pedazo de papel en ella”, yo dije: “John D. Rockefeller daría un millón de dólares para comer una vez como Ud. puede comer cuando quiera.
127“¿Cuántos hombres ciegos con un bastón en su mano, golpeando por la calle, darían todo centavo que tuvieran por tener sus ojos?” ¿Ven?, Uds. no pueden comparar el valor de las cosas que realmente son ricas, con las cosas que nosotros llamamos ricas.
128Ahora, perdónenme, miembros de iglesia. Esa es la razón que estamos tratando de decir esta mañana, que Uds. no pueden comparar el valor de su gran iglesia, sus grandes torres, y cosas, con el amor de Dios que está en nuestros corazones por el Espíritu Santo que les da a Uds. No hay comparación. Estas cosas vienen sobrenatural. Uds. pueden pensar que nosotros somos raros porque Uds. los oyen hablar en lenguas y las interpretan, y la gente llora y aclama y grita. Yo lo prefiero tener que todo... Yo prefiero ser pastor en un edificio viejo como éste, en donde el poder de Dios se encuentra con la gente, en donde la Iglesia se reúne con esas cosas como esas, que tener la catedral más grande que haya en todo el mundo en la cual predicar, con un montón de los así llamados Cristianos, fríos, profesantes y tibios, y tener que cuidar cada palabra que uno dice. Y uno no puede predicar por inspiración; tiene que predicar de cierta manera, y cuidarse de todo juez y de todo doctor y de todo allí, para que no vaya a decir algo que hiera los sentimientos de ellos, porque ellos son grandes contribuidores de dinero a la iglesia. Yo tomaré el camino con los pocos despreciados del Señor. ¿Ven? Uds. no pueden comparar el valor. No hay manera de hacerlo.
129Así que, por lo tanto, hoy en día el hombre que es rico es el hombre que está en Cristo. Ahora, digamos que Ud. tiene buena vista, buena salud, mucho dinero y todo lo demás, pero sin embargo sin–sin Cristo, Ud. está perdido. Ud. es un desventurado, miserable, pobre, ciego, desnudo, y no lo sabe. ¿Ve? Eso es lo que es la edad de la Iglesia de Laodicea. Ud. pudiera pertenecer a la iglesia más grande que hay en la nación, Ud. pudiera pertenecer a la denominación más grande, pero todavía estar tan perdido como puede estar. ¿Ve? Así que el hombre rico es el que está en Cristo. Correcto.
130Ahora, la incertidumbre de la vida del hogar, la incertidumbre del trabajo, la incertidumbre de la guerra, la incertidumbre de las iglesias.
131Siendo que tocamos eso, hablemos sobre eso unos cuantos minutos: la incertidumbre de la vida de la iglesia. Ellos... Uds.–Uds. casi... Uds.–Uds. casi no pueden comparar el valor, porque no hay manera que se pueda comparar el valor de lo que es una experiencia del Espíritu Santo, con la de ser un miembro de una iglesia. ¿Ven? No hay manera. No hay–no hay manera que Uds. pudieran comprar el Espíritu Santo. Viene como un don gratuito de Dios. Viene a cualquiera que quiera. Uds.–Uds. dicen: “¿Es sólo para los Pentecostales?”
132Pentecostés no es una denominación. Ellos trataron de hacer eso, pero Uds. no pueden denominar a Dios. Pentecostés es una experiencia que cualquier creyente puede tener. ¿Ven? Es para Bautistas, para Católicos, para judíos, para negros, para blancos, para morenos, para amarillos, para colorados, para cualquier color, credo, o cualquiera; o si Uds. son pobres o ricos, no tienen nada, o tienen en abundancia, o si Uds. están entre medio o quienes sean Uds., Uds.... es para Uds.
133Y es el amor y la misericordia de Dios dados en medida para que Uds. la tomen. No les cuesta nada. La única cosa que les cuesta a Uds., es que rindan su vida a El, y lo reciban. ¡Cuán sencillo! Sólo tomen todo... Sólo olvídense de todo lo que sabían y sólo ríndanse a El. Y así es cómo viene, es sólo recibir... recibirlo de esa manera.
134Las denominaciones, sencillamente no lo pudieran ser. La denominación da un sonido incierto. Ahora, permítanme sólo–sólo–sólo mostrarles a Uds. que sí es un sonido incierto. Uds. van a esta denominación, y ellos dicen: “Nosotros la tenemos; los demás no la tienen”, muy bien, Uds. van a esa denominación. Van a la siguiente: “Nosotros la tenemos; ellos no la tienen”. ¿Ven?, cada denominación... Hay novecientas diferentes iglesias denominacionales (novecientas sesenta y nueve, yo pienso, para ser exacto, de acuerdo a las estadísticas), novecientas sesenta y nueve diferentes iglesias denominacionales, y cada una de ellas reclama que la otra está errada y que ellas la tienen. Así que eso verdaderamente es un sonido muy incierto. ¿Ven?, novecientas....
135Pero, ¿cómo suena esto: “Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y por los siglos”? [La congregación se regocija–Ed.] No hay incertidumbre tocante a eso, ¿la hay? [“¡No!”] De esa manera la valoran. De esa manera saben en dónde está la Verdad. ¿Ven?
136Uds. dicen: “Nosotros Metodistas la tenemos. Nosotros Bautistas la tenemos. Nosotros Católicos la tenemos. Nosotros Presbiterianos la tenemos”.
137Bueno, Jesús es el Unico que la tiene, porque El dijo: “Yo soy la Luz, la Verdad, y el Camino”. Así que, es Cristo en Uds.
138Así que estas grandes denominaciones diferentes, verdaderamente son diferentes, y ellas dan un–un sonido que no es muy digno de confianza. Y todo lo que es tan incierto como eso es, no es muy digno de confianza también. Todo lo que es tan incierto así, no es muy digno de confianza. Uds. no pueden depender sólo en unirse a una iglesia, y decir que eso es. Porque, cada una está dando un sonido diferente, y, ¿adónde van a ir Uds.? Los confunde. Si alguna vez hubo un lugar... Yo he hecho esta declaración muchas veces, y yo la digo otra vez esta mañana. El peor lugar en donde más se necesitan misioneros, que yo sepa, es en los Estados Unidos. ¿Qué es un pagano? Un pagano es un “incrédulo”.
139Y ahora, tenemos en Africa, y en... allá en Tailandia, y en diferentes partes de los países, tenemos al–al nativo pagano que adora un ídolo. Y lo llamamos un pagano porque él adora al ídolo; él no sabe cuál es la mano derecha y cuál la izquierda; él no sabe su abecé. La única cosa que él sabe, es que ese es un dios, del cual el hechicero le habló, y “ahí es en dónde dios está, en eso”. Y la única cosa que él sabe es encontrar algo para comer, y–y comer de cualquier manera que la encuentre. Ahora, eso es lo que nosotros llamamos un pagano. Pero miren, ese hombre no es muy difícil lidiar con él, si Ud. le expone la Verdad.
140Pero el hombre más difícil para lidiar con él, es ese pagano educado (¿ven?), este pagano aquí en los Estados Unidos, que tiene cuatro títulos de colegio, y se para detrás del púlpito: ¡un incrédulo!
141Ud. dice: “Bueno, nosotros tuvimos un servicio el otro día en la mañana, y el Señor sanó a una–una señora allí”
142“¡Aaah!” Ese es un pagano. El sólo es un pagano educado. Un pagano es un “incrédulo”.
143Anteayer, sentado en mi hogar, había un grupo de personas (algunas de ellas están aquí ahora), cuando una señora llegó y se detuvo enfrente. Había cinco o seis personas adentro, y una señora llegó en una casa remolque, y se detuvo enfrente. Un hombre vino a la puerta, y dijo: “Hermano Branham, no quise pasar por alto ese letrero allí”, dijo: “Pero nosotros vamos de paso y queríamos decir....” Yo dije: “¡Entre!” Y–y yo dije....
144“No”, dijo: “Mi esposa sólo quiere testificar, decirle a Ud. algo que sucedió”. Bueno, dio la casualidad que era una buena amiga de la Hermana Mercier; el Hermano Leo aquí, uno de nuestros hermanos aquí de la iglesia, uno de los hombres de las cintas, la madre de él.
145Y hace como unos ocho o diez años, yo estaba aquí en alguna parte del este; y una mujer subió a la plataforma para que se orara por ella. El Espíritu Santo dijo: “Ud. es la Sra. Fulana de tal, y Ud. vino de un cierto lugar. Ud. está sufriendo de tal y tal cosa”. “Sí. Todo eso fue verdad”.
146Luego dijo: “Ahora, Ud. tiene una amiga que vive en California, que es una amiga suya muy preciosa. Y esa mujer se está muriendo de cáncer del riñón”. Ella dijo: “Eso es absolutamente correcto, Hermano Branham”.
147Ese es el Espíritu Santo revelando los secretos del corazón. ¿Ven Uds.? Debería hacer que la gente americana se postre en su rostro y diga: “¡Dios...!” ¿Ven?, lo debería hacer.
148Pero, ¡oh!, ellos son paganos educados. Esa es la clase con la que es difícil lidiar. ¿Ven?, él es tan inteligente, que sabe más que lo que Dios sabe. Así que esa es la razón que él cruza su maíz, cruza sus animales, y todo. ¿Ven lo que él mismo produjo? Regresando directamente, haciendo una, sólo una–una, bueno, una hibridez de él mismo (correcto), al hacer eso. Con la hibridez de su mente, del espíritu, él sencillamente se desvía en eso.
149Ahora, nos fijamos que esta mujer dijo: “Sí, eso es correcto. Yo sí tengo una amiga que está en California, muriéndose de cáncer del riñón”. Yo dije: “Ud. escríbale y dígale: ‘ASI DICE EL SEÑOR, ella no va a morir, sino que va a vivir’”. Y esa fue la señora que estaba afuera. Y ella dijo: “De eso ha sido como quizás unos diez, doce años”. Y dijo: “Quedé sana y bien saludable; no hay una mancha en ese riñón”, del cual ella fue sanada. Dijo: “Como unos cinco años después de eso, tuve un tumor, y el tumor creció con tanto exceso, al grado que llegó a...” Creo que ella dijo diecisiete o veintisiete pulgadas de largo [43.18 y 68.58, respectivamente– Trad.]. Y ella estaba tan obesa, que no se podía poner de pie, con ese tumor. Cuando ella trataba de ponerse de pie, no se podía balancear.
150Y ellos la trajeron a esta iglesia y la pusieron allí. Y ellos la trajeron en la noche después que habíamos tenido el servicio de sanidad esa mañana. Y los hermanos aquí le dijeron que no íbamos a orar por los enfermos esa noche, porque íbamos a... yo ya había orado por los enfermos esa mañana, y ellos no me querían poner mucha carga a la vez. Y así que después que el servicio se terminó, ant-... después que el servicio terminó, yo estaba parado hablando con unas personas. Y unos hombres tomaron a esa mujer y la cargaron y la llevaron a la parte de atrás de la casa, y la sentaron allí en ese escalón al salir ellos. Y ella estaba allí, los hombres la habían cargado.
151Y el Hermano Taylor, uno de nuestros preciosos hombres aquí de la iglesia estuvo allí, cuando eso sucedió, y creo yo que ayudó a mover a la mujer. ¿Está Ud. aquí, Hermano Taylor? ¿Dónde está Ud.? Allá atrás, sí, allá atrás. El estaba parado allí presente, y ayudó a cargar a la mujer y llevarla atrás.
152Y el tumor le abultaba así. Y así que–y así que entonces, dijo que cuando yo salí por la puerta de atrás, sólo le di un vistazo a ella, dije: “Mujer, el Señor Jesús que la sanó de ese cáncer del riñón hace muchos años, también la sanará de ese tumor. ASI DICE EL SEÑOR”. Nunca la toqué, ni nada; sólo salí, y me subí al automóvil, y me fui. Y me fui.... Ella... él dijo: “¿Saldrá Ud. a mirarla?” Yo dije: “Sí. Seguro. Dígale a ella que entre”: Dijo: “No, no tenemos tiempo. Nos tenemos que ir”.
153Salí allí. Y una mujercita, se bajó del automóvil, estaba tan plana como yo estoy. Ella–ella disfrutó unos grandes momentos allá afuera en la carretera, corriendo de arriba a abajo por la carretera, hablando en lenguas, y gritando a voz en cuello enfrente de la casa pastoral Presbiteriana, sencillamente disfrutando de unos grandes momentos.
154Ahora, algunos de los vecinos la pudieron haber visto, y pensaron: “Bueno, esa ha de ser alguien que salió de un hospital para dementes, que vino para que el Hermano Branham orara por ella”. Esa mujer no había salido de un hospital para dementes. Su alma había regresado de la Gloria (¿ven?), disfrutando de unos–unos momentos maravillosos.
155Ella dijo: “Mire aquí, Hermano Branham”. Se abrió su abrigo; estaba tan plana como podía estar. Ella dijo: “Ahora, los primeros dos o tres meses después que Ud. me dijo eso”, dijo: “Yo estuve muy grave”. Y dijo: “El doctor dijo que él no iba a intentar nada más si yo no lo dejaba tratar de sacar ese tumor de allí”. Dijo: “Pesaría como unos....”
156¿Cuánto dijo ella? ¿Cómo unas treinta libras [como unos 13.500 kg.– Trad.] hermano, Hermano Taylor? [El Hermano Taylor dice: “Sí”–Ed.]. Como unas treinta libras, ellos estimaron que pesaba el tumor.
157Y dijo: “De repente, empezó a disminuir: ‘¡Chuu, chuu, chuu!’” ¡Oh, El cumple Su Palabra! Correcto.
158Ahora, si a Uds. les gustaría escribir a la mujer, nosotros tenemos su dirección y todo. Ella se la dejó a Leo, y que saludara a su madre de parte de ella, y cosas.
159Y dio la casualidad que el hermano de ella se casó con una–una amiga mía de allá de Utica. La muchacha estaba allí. El nombre de él es Clyde Raines. El está en... Yo sé que muchos... Hay muchos de... “Chisel”, nosotros lo apodamos. Yo jugaba con él cuando él era un muchacho; vive allí en Utica Pike, es una clase de oficial estatal allá ahora.
160Y su hermana estaba sentada en el automóvil. Y ellos son... creo que van a la iglesia Cambelita. Me pregunto qué impresión causó eso en ella. Ella dijo: “Billy, ¡es maravilloso!” Yo mismo conocía a la muchacha. Había salido con ella un par de veces, cuando éramos jóvenes... cuando vivíamos allá en la carretera. Y–y era una muchacha muy amable, tan amable como podía ser. Ella ahora es como de mi edad. Y así que, ella... pero estaba sentada allí, escuchando ese testimonio. Y esa era la hermana de su esposo la que había sido sanada.
161¡Oh!, déjeme decirle hermano, no hay incertidumbre tocante a eso. Eso es verdad. Esa es la Palabra de Dios. Eso la hace correcta. Así que la....
162Todo lo que es incierto no es digno de confiar. Y así que, cuando en los días de este tiempo, cuando ellos no estén ciertos si Jesús es el mismo ayer, hoy, y por los siglos, dejen la cosa en paz.
163Uds. pueden estar ciertos. Uds. pueden saber que El... Si El nunca hiciera más milagros en Uds. sino el gran milagro de perdonar su pecado... Ese es el milagro más grande que Dios alguna vez hizo, fue perdonar a un ser humano su pecado.
164Toma a un hombre y lo convierte de las cosas... Miren, que ha cambiado su ser más profundo, de las cosas que él una vez hizo, como tomar y apostar y cometer maldades y cosas como esas, y de repente, lo regresa completamente a amar de nuevo, y a llegar a su casa y decirle a su esposa: “Cariño, lo siento por haberte tratado de esa manera”: y levantar a sus niños y abrazarlos, y decirles: “Papi gastó todo su dinero en whisky, papi ha hecho eso. Y–y mamá ha estado fuera toda la noche y los ha dejado a Uds., niños. Yo nunca haré eso otra vez. ¡Dios, me ha perdonado!” Y ese testimonio, eso es una de las cosas más grandes que hay. Todos los Alcohólicos Anónimos, y todo eso, nunca lo puede cambiar como Eso puede. Eso nunca podrá hacer algo por la persona.
165Miren a Rosella Griffith aquí, sentada allí, cuando todos los Alcohólicos Anónimos en Chicago, cuatro de los mejores hospitales, y el grupo de sus doctores, la habían desahuciado. Y en un momento en la plataforma, cambió a esa desventurada excéntrica, parada allí con el abrigo cortado así, un abrigo de piel de visón puesto que su madre le había comprado (ella era una muchacha inteligente), temerosa que se fuera a caer en la calle y muriera de frío antes que alguien la pudiera encontrar, y ella cargaba sus botellas de whisky allí en ese abrigo. Allí parada, cuando todos los Alcohólicos Anónimos y todos la habían desahuciado... Ella está escribiendo un libro sobre eso ahora.
166Ahí subió a la plataforma. El Espíritu Santo le dijo a ella: “Tu nombre es Rosella Griffith”. No hay incertidumbre tocante a eso. ¿Ven? “Tú eres una alcohólica. Tú has estado con los Alcohólicos Anónimos y todo. Pero, ASI DICE EL SEÑOR, todo terminó ahora”.
167“Y esa señora sentada allí en el balcón, ella es una compañera de baile de Fred Astaire”. Ella se paró. “Correcto. Ella también es una alcohólica y una toxicómana. La ley la anda buscando ahora”. Y su padre parado allí, dijo: “¡Yo resiento eso!” Ella dijo: “Espera un momento, papá. El hombre está correcto”.
168No hay incertidumbre tocante a eso. “ASI DICE EL SEÑOR, Ud. está sanada. ¡Entréguese!” Ahora ella anda en los campos con su esposo, predicando el Evangelio. ¡Oh, hermanos!
169¿Qué es? Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. En los días cuando la denominación da la incertidumbre de ello, ¿por qué escucharíamos a una iglesia denominacional cuando Cristo permanece el mismo? No hay nada incierto tocante a eso; siempre es cierto. Ahora, la Biblia... Nosotros sabemos que la Biblia dice aquí, que si....
170Cualquier cosa que está muerta da un sonido. Una cosa muerta, iglesias muertas, o lo que sea, pueden dar sonidos; pero a menos que haya una distinción en el sonido, a menos que haya una manera que podamos estar ciertos... Ahora, sabemos aquí....
171Yo tengo algunas Escrituras escritas aquí tocante a soldados. Sí. Los soldados pueden... En los días de su entrenamiento, ellos son entrenados a esas cornetas, y cómo suenan ellas para una retirada, o para lo que ellos tienen que hacer, y todo. Ellos están entrenados a un sonido. Y si–si ellos no conocieran ese sonido, ¿cómo sabrían prepararse ellos mismos? Correcto. Pero ellos están entrenados a ese sonido. Y ellos saben que cuando ese sonido sale, significa una cierta cosa.
172Como fue con esos discípulos cuando Tito sitió las murallas de Jerusalén, y la rodeó con ejércitos, con todos esos soldados entrenados, como los historiadores lo escriben.
173Jesús, sentado en el monte ese día, dijo: “Cuando vean a Jerusalén rodeada con ejércitos, el que esté en el campo, no vuelva a su casa a tomar su capa; el que esté en la casa, no suba a la azotea, mejor dicho, no descienda”, dijo, “sino huya a los montes, porque habrá un tiempo de tribulación.
174Ahora, miren lo que todas las grandes iglesias denominacionales dijeron cuando ellos vieron a Tito aproximarse: “Bueno, iremos a la casa del Señor a ofrecer oración”. Ya era muy tarde.
175Ese fue un sonido incierto para el sacerdote. Ese fue un sonido incierto para la iglesia. Pero para aquellos que habían sido entrenados a la Voz de Jesús, ellos huyeron a los montes tan rápido como pudieron huir; y fueron los únicos que lo sobrevivieron: El sonido incierto...: “Huyan de la ciudad”. Ahora, Jesús, si El no les hubiera dicho eso y no les hubiera dado ese entrenamiento, ese sonido de entrenamiento, ¿cómo hubieran sabido de huir?
176Ahora, Josefo, el gran historiador dijo: “La única cosa que sobrevivió eso fueron esos discípulos de–de Cristo quienes eran caníbales”. Uno de los historiadores dijo que ellos eran caníbales; dijo: “Ellos tomaron a un hombre llamado Jesús de Nazaret, que Pilato crucificó, y robaron su cuerpo del sepulcro, y fueron y lo cortaron en pedazos y se lo comieron”.
177Lo que ellos estaban haciendo era tomando la comunión, “el cuerpo del Señor”, Uds. saben, como nosotros lo hacemos aquí. ¿Ven?
178Y dijo: “Ellos fueron los únicos que lo sobrevivieron, porque se salieron de la ciudad”. Ellos conocieron el Sonido.
179¡Oh, hermano!, que el Espíritu entre en nuestros corazones esta mañana, nos dé el sonido de ese latido de corazón del Espíritu Santo y Su poder. Unicamente eso será capaz de sobrevivir: ese sonido de la trompeta de Dios, y nuestros corazones preparados para esta hora para saber qué hacer.
180“Nosotros que vivimos, que habremos quedado, no precederemos a los que durmieron; porque la trompeta sonará”, y todos esos soldados que yacen allí durmiendo, por todas las edades, cuando la trompeta suene, aunque estén muertos y duerman, no les impedirá, porque la trompeta sonará y los despertará. Ellos están preparados.
181Aquellos que no están preparados no conocen el Sonido. Cuando ese– cuando ese Sonido de la Venida del Señor truene, sacudirá el cielo y el infierno, cuando truene. Pero aquellos que están en el infierno, aquellos que están perdidos, no conocen ese Sonido. Ellos no saben qué hacer.
182Pero aquellos, que aunque estén durmiendo en Cristo, ellos conocen ese Sonido cierto. ¡Oh!, cuando la trompeta suene En aquel día final, Y que el alba Eterna rompa en claridad Cuando las naciones salvas A su patria lleguen ya, Y que sea pasada lista, allí he de estar.
183Pongan su nombre en el Libro de la Vida del Cordero hoy, por la Sangre del Señor Jesús, y no será un sonido incierto.
184Ahora, oímos el sonido de la dificultad viniendo, bombas atómicas preparadas en todas partes, peligros entre las naciones, confusión de tiempo. ¿Por qué preocuparnos tocante a los trabajos? ¿Por qué preocuparnos tocante a los hogares? ¿Por qué preocuparnos tocante a alguna cosa?
185Jesús nunca nos dijo que nos preocupáramos, sino que dijo: “Cuando veas que estas cosas empiecen a suceder, erguid vuestras cabezas, y regocijaos, porque vuestra redención está cerca”. Esa es la certidumbre del sonido del Evangelio.
186Cuando vemos al Espíritu Santo que viene a la iglesia y empieza a discernir los pensamientos de los corazones, haciendo estas grandes señales, y el regreso del Espíritu en el tiempo del atardecer cuando las Luces están brillando, lo vemos a El que viene y hace la mismísima cosa que hizo allá en Sodoma antes que se quemara; vemos ese Angel con Su espalda volteada, decir: “¿Por qué se rió Sara?”, que estaba detrás de El. Jesús dijo: “Como fue en los días de Sodoma, así será en la Venida del Hijo del Hombre”. ¿Qué es? Es el resonar de la Venida del Señor Jesús.
187“He aquí, Yo os envío el profeta Elías, antes que venga ese grande y terrible día que destruirá el mundo. El hará volver los corazones de los hijos a la Fe original, volver al Evangelio, volver al poder de Dios, volver al verdadero Espíritu Santo, volver a Cristo otra vez, antes que venga ese gran día”.
188Nosotros oímos la trompeta resonar. ¡Oh, hermanos! ¿Qué es? “Despertad, vosotros santos del Señor, ...¿por qué dormitar cuando el fin cerca está? Preparémonos para esa llamada final”. Si diere un sonido incierto, ¿quién se preparará para la batalla, si es incierto? Pero no es incierto.
189La gente dice: “¿Qué es esa cosa de la que ellos están hablando, el Espíritu Santo discerniendo los mismísimos pensamientos de la gente, y las cosas que El está haciendo?” Esa es la certidumbre del sonido del Evangelio. Cristo dijo que sería de esa manera.
190“Bueno, ¿cómo pudieran estar todas esas grandes iglesias?” Cristo dijo que sería de esa manera. No es incierto. Es la certidumbre de ello. Acabamos de terminar una reunión de ocho días sobre eso, para saber que la Biblia estrictamente dice que esta cosa será de esa manera. Grandes denominaciones se levantarán; todas ellas formarán una confederación de iglesias (¡la tenemos!), haciendo una imagen a la bestia, la jerarquía Católica. Haríamos una imagen a la bestia. ¡La tenemos allí! La confederación, toda denominación está dentro de ella. Esto no es un sonido incierto. Da un sonido verdadero y cierto. Es un sonido cierto.
191“Nosotros tenemos una gran fe en nuestra O.N.U., Organización de las Naciones Unidas”. Bueno, es tan eficaz como lo era la Liga de las Naciones, exactamente la misma cosa. Nosotros tuvimos una Liga de las Naciones después de la Primera Guerra Mundial. Ellos iban a patrullar a todo el mundo. No funcionó. El verdadero lema de la O.N.U. ahora es tan incierta, que ellos no saben qué hacer. Allí cuando Khrushchev se quitó su zapato y golpeó el escritorio, eso... ¿qué bien hizo eso? Y todas las otras diferentes... Es la incertidumbre de la O.N.U. ¡Oh!, la O.N.U. está bien como va, pero es demasiado tarde. Es demasiado tarde para algo así.
192Solamente hay un solo sonido cierto, ese es el Evangelio. Prepárense para la batalla. ¿Cuál batalla? ¡La Venida del Señor! Prepárense para la batalla ahora contra el mal, cuando el mal está sitiando a la gente por todos lados, y todo va mal, y la vida del hogar va mal, y la O.N.U. está menguando, y las naciones derrumbándose, y las bombas atómicas en todas partes, y los hogares dividiéndose, y la maternidad decayendo, y la inmoralidad entre la gente, y–y la desconfianza entre uno y el otro, y todas las denominaciones discutiendo y argumentando. ¿Qué quieren hacer Uds.? ¡Estar ciertos! ¡Prepárense para la batalla!
193Cuando la televisión ha llegado a ser podredumbre, y el periódico, y todos los canales de publicidad, la cosa es constantemente de cigarrillos, tabaco, y whisky, y bebiendo, y mujeres vestidas inmoralmente, chistes sucios, y mofadores en los programas de televisión, y América aceptándolo como un gran...?... como la casa de la fiesta del rey Nabucodonosor esa noche, cuando vino allí un ímpetu de locura allí. Y ellos tuvieron una–una gran fiesta de vino y baile, y en la televisión de ellos, si hubiera habido en aquel día, los mofadores salieron allí, y apareció allí una escritura en la pared.
194Y hoy en día cuando pensábamos que estábamos tan seguros, que teníamos los mejores científicos en el mundo, que teníamos lo mejor en el mundo, y nos dimos cuenta que estábamos muy atrasados en la carrera de los misiles. Sí. Y entonces, ¿qué le ha sucedido a los Estados Unidos? No únicamente una escritura en la pared, sino que las–las balísticas de los misiles están escribiendo en el cielo, que estamos muy atrasados, años atrasados. ¿Qué es lo que pasa? La escritura está en la pared.
195Y en aquel día fue escrito en lenguas extrañas, la escritura en la pared. No hubo sino un solo hombre en todo el reino que la podía interpretar. Pero él tenía el don de interpretación. Y él la interpretó y dijo: “Pesado has sido en balanza, y fuiste hallado falto. Dios envió a una nación de gente aquí entre ti, que tú llamas ‘santos rodadores’. Tú fuiste allá y los pusiste en oprobio, y les diste muerte, y los destruiste; y tomaste tus dioses e ídolos y cosas, y has adorado por medio de ellos, y viviste deliciosamente. Y ahora tú fuiste y tomaste los mismísimos vasos del templo del Dios de ellos, y vienes aquí y tú dices chistes de ellos, haciendo burla del ‘santo rodador’, del predicador calvo”, y todo así. Y Dios se ha hastiado de eso. Y la hora de tu condenación está a la mano. La mismísima nación que los tomó, estaba esperando en la puerta en ese entonces. Un poquito después de eso, ellos fueron matados atrozmente, sus mujeres fueron matadas. Sus guardias, su ejército, y todo, fue tomado. “Pesado has sido en balanza, y fuiste hallado falto”.
196Y nosotros nos hemos enloquecido con la radio, y la televisión, y de chistes y suciedad y obscenidad, y deshonestidad, y vulgaridad, y todo, al grado que Dios se ha cansado de ello. Cuando el Evangelio, el verdadero Evangelio de la Iglesia del Espíritu Santo ha recorrido la nación de punta a punta, mostrando la certidumbre de Jesucristo y Su Venida, hasta que el tiempo está aquí cuando Dios lo escribe a lo largo de nuestros cielos: “Pesado has sido en balanza, y fuiste hallado falto”. ¡Amén! Estamos en una condición terrible. Escuchen al Sonido cierto, no al incierto. ¡La O.N.U.! ¡Sí, señor!
197Aun el otro día, cuando tuvimos la elección... Ellos dijeron aquí hace tiempo, que cuando ellos contaban los votos de la esfera política, y ellos decían... Luego ellos dijeron: “Ahora tenemos una máquina, para que todo sea honesto, porque Ud. sólo tira de una pequeña palanca y vota por el hombre que Ud. elige. Ud. tira hacia abajo de ella, hace un pequeño sonido, y vota por el hombre que Ud. eligió”. Ellos se dieron cuenta que eso era incierto.
198El Sr. Edgar Hoover lo expuso, expuso al partido demócrata el otro día. Cuando ellos tenían las máquinas arregladas para que cada vez que votaran por el Sr. Nixon, votaran también por Kennedy. Y, ¿por qué no hacen algo al respecto entonces, si ellos se dan cuenta que es así? ¿Por qué? Bueno, no hay certidumbre en eso. Uds. saben lo que le pasó al Sr. Hoover. Muy bien. ¿Ven Uds.?, todo eso, ¿ven Uds.?, todo es incierto. Uno no puede saber quién fue elegido, si fue Kennedy o si... Dicen que Kennedy fue elegido, pero yo no sé si él fue elegido o no. Ahora, yo no soy un político; yo no sé nada al respecto. Pero yo sé lo que está bien y mal. Yo tengo bastante sentido común, para saber que eso no está bien. Cuando está delante de nosotros, el hombre lo comprobó, fue comprobado por medio del F.B.I. que ellos tenían las máquinas arregladas para hacerlo. No fue el otro partido que lo hizo de esa manera, fue el–el–el partido de Kennedy que lo hizo. ¿Por qué? Tiene que ser de esa manera.
199No hay nada en este mundo que pueda permanecer, excepto el Reino de Dios, porque cada reino ha sido pesado en balanza y fue hallado falto, nuestra nación. ¿Por qué es?
200Hace algunos años aquí, yo tenía un árbol grande al que solía ir y sentarme debajo de él. Y yo pensé: “¡Este árbol! Cuando yo sea un anciano, si vivo, voy a venir a sentarme debajo de este árbol”. Ahora es sólo un tronco. El lugar en donde yo vivía, yo veía a mi papá salir allí, y sus bracitos cortos... El era un “Kentukiano” de allá, y él cortaba madera y cosas; era un pequeño hombre de como unas ciento cuarenta y cinco o ciento cincuenta libras [de unos 65.25 kg. ó 67.50, kg.–Trad.], pero fornido. ¡Oh, qué cosa! El Sr. Coots, de por ahí, me dijo que lo vio a él cargar un madero de fresno de novecientas cincuenta libras [427.500 kg.–Trad.] él solo; ¡un hombre muy fuerte! Yo lo veía remangarse la camisa para lavarse, allí frente a un pedazo de vidrio puesto en el árbol de manzana.
201Y algunos de Uds. gente de Indiana no pudieran saber cómo solíamos vivir metidos muy allá. Y una vieja palangana puesta allí afuera al lado de la bomba. Y mamá tenía un viejo saco allí, un saco de harina, del cual hizo una toalla, como que la decoró, le sacó algunos hilos y le hizo unas pequeñas decoraciones en la orilla. Una grande... Ella me restregaba y luego me limpiaba con esa toalla, y casi me arrancaba la piel con ese viejo y áspero saco de harina. Ella me restregaba y me limpiaba con esa toalla vieja.
202Ahora, yo veía a mi papá parado allí llegar, Uds. saben, y se remangaba su camisita, y se lavaba. Y, ¡oh, qué cosa, ver esos músculos! Yo dije: “¿Sabes qué?, él vivirá hasta los quinientos años, ¡es tan fuerte!” Pero, ¿saben qué? El murió cuando tenía cincuenta y dos. ¿Por qué? “No tenemos aquí ciudad permanente”.
203Yo me paré allá en Roma en donde–en donde el gran César se paró, en donde caminaban por las calles con sus grandes multitudes, y–y la pompa y la gloria, y todo lo que ellos tenían. Y, ¿saben Uds. en dónde se encuentran sus reinos? Están a veinte pies [6 m.–Trad.] bajo tierra. En el transcurso de dos mil años se han hundido.
204Yo me paré en Cairo, Egipto, en donde el–el gran faraón se paró un día, el que persiguió al pueblo de Dios, que los maltrató y los hizo esclavos. Veinte o treinta pies [6 o 9 m.–Trad.] abajo allí, están las ruinas de su palacio.
205Yo me paré allá en Londrés, Inglaterra, en donde todas las grandes jerarquías y cosas han estado, y todo eso. Y nos damos cuenta que se han hundido debajo de la tierra. ¿Qué es? “No tenemos aquí ciudad permanente, sino que buscamos la por venir”.
206¿Por qué están estos reinos? Es únicamente para decirles, que está hablando de Uno que es Eterno. ¿Por qué es hermoso un árbol? Está esperando, está esperando por la manifestación total de los hijos de Dios, cuando ese árbol vivirá para siempre. Hay un Reino que vendrá. Y la–la Biblia dice: “No tenemos aquí ciudad permanente, sino que buscamos la por venir”. Y allí Dios nos ha dado un Reino inconmovible.
207Todo en la tierra se puede mover y se puede sacudir, se está derrumbando. Todo se está deteriorando. Estamos viviendo en un mundo moribundo. Todo se está muriendo. Los árboles se están muriendo. La hierba se está muriendo. Las flores se están muriendo. Las ciudades se están muriendo. El mundo se está muriendo. Uds. se están muriendo. Todo se está muriendo. Yo me estoy muriendo. Todo se está muriendo. El–el... ciertos rayos de ácidos y cosas en el aire, que... químicos en el aire....
208Aun tomen por ejemplo este gran puente de aquí, cuando yo lo vi que lo construían veintidós años antes que se construyera allí; vi a los hombres perder sus vidas en él. Cuando ellos construyeron el puente allí para cruzar, y hablé de él, mi madre me quería llevar adonde el doctor, ella pensó que yo estaba sufriendo crisis de nerviosismo. Y yo le dije, dije: “Yo vi un puente que llegaba al otro lado, y yo conté los hombres”. Veintidós años después de eso, el puente se construyó, y la misma cantidad de hombres perdieron sus vidas. Pienso que fueron dieciséis. ¡Exactamente!
209Ahora, yo pensé, cuando ellos pusieron esos grandes tirantes de tensión allá arriba, pensé: “¡Qué cosa!, ese puente durará para siempre”. ¡Oh, ellos lo han pintado tres o cuatro veces, y se está enmoheciendo ahorita. ¿Qué es? Los rayos en el aire lo queman.
210Vemos a una hermosa jovencita de dieciséis, sentada en una iglesia, masticando chicle, y chisteando y alborotando, yendo afuera, y colocando su ropa de tal manera que ella se mire sexual al contonearse, y no pasan sino unas cuantas puestas de sol, y ella está vieja y arrugada, y la carne cuelga de ella. Y ese cuerpecito que ella contoneaba, y en el que dejó que viviera en ella un espíritu, y que la controlara, y pervirtiera su moral, tendrá que responder en el Día del Juicio por cometer adulterio. “Pero Yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón”. Ella no comprende que no es nada sino polvo, y va a volver al polvo. Pues, “polvo eres, y al polvo volverás”. ¿Qué es? Si ella únicamente pudiera comprender, y detenerse; eso es un sonido incierto.
211“Bueno, miren, Fulano de tal en la televisión, Fulano de tal en la escuela”, tratando de imitar ciertas pequeñas personalidades en la escuela... ¡Nunca permitan que eso sea su patrón! ¡Recurran a Dios!
212¡Oh, los sonidos inciertos! ¡La elección! Cómo el tiempo ha llegado a ser ahora: ¡incierto!
213Si tuviéramos tiempo... Volvamos a ello. Estoy viendo allí a todas las hermanas anotando esas Escrituras. Ahora, en 2 Timoteo 2, leamos sólo por unos cuantos minutos. 2 Timoteo el capítulo 2, empezando con el tercer capí- ... 2 Timoteo el capítulo 3, leamos. Escuchen aquí. También debes saber esto ( miren, este es el Espíritu)... También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos.
214Ahora, ese es el Espíritu Santo que Uds. oyen en la iglesia esta mañana, hablando muy allá en el pasado, hace dos mil años, en el año 66 después de Cristo. Porque habrá hombres amadores de sí mismos... vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos,....
215Miren ese día, hoy día. Uds. hablan de santidad, y ellos lo llaman a Ud. un: “Santo rodador”. Miren a los hijos, cómo se comportan. “Delincuencia juvenil”, ellos hablan de ello. Ahora, yo no estoy de acuerdo con Uds. padres. No es delincuencia juvenil; es delincuencia parental. ¿Ven?, eso es lo que es.
216Algunas de Uds. hablan de esas madres de allá de Kentucky, de cuán ignorantes son allá en Kentucky. Esas mamis de allá, con una vieja cofia puesta para el sol, y hablan de que son ignorantes y que no saben su abecé. Pudiera ser que ella no es de la alta sociedad, pero déjenme decirles a Uds., dejen que una de sus hijas llegue alguna noche como algunas de las de Uds. llegan, con su ropa descompuesta, y el lápiz labial por toda su cara, y su cabello todo desarreglado. Ella no dirá: “¿Disfrutaste de unos grandes momentos, cariño?” Ella arrancará una tablilla de algo, y esa será–será la última vez que ella salga. Y luego Uds. la llaman ignorante. Sí. Eso es. ... ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno (odian a la gente que trata de vivir bien, ¿ven?), traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios,....
217¡Qué cosa!, ellos gastarán millones de dólares para ir a un juego de pelota o algo así, o adónde alguna estrella de cine va a hacer alguna u otra cosa como esa, igual que el antiguo circo romano de hace muchos años. Pero cuando se trata de ir al cruzar de la calle a una reunión del Espíritu Santo, ellos se sientan en su porche y se ríen de ello.
218Bueno, Ud. dice: “Bueno, Hermano Branham, esos son comunistas”. Muy bien, veamos lo que dice el versículo 5. ... que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella;....
219¿Negando la eficacia de qué? De la piedad. “Que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella”. Van a la iglesia y pertenecen a una denominación, pero niegan la mismísima existencia del Espíritu Santo que está en la Iglesia, haciéndola actuar y hacer las mismísimas cosas que hizo al principio. ¡Oh, hermanos! ¿Ven cómo es esa maldición denominacional? ¡Mmm! Yo espero que no se enojen conmigo, sino que espero que Uds. lo capten en la luz que yo lo estoy tratando de decir. ¿Ven? Ahora, fíjense en esto: ... que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos (¿qué le está diciendo El a la Iglesia?) evita. (Evita eso. Sal de eso).
220Correcto. “Porque...” Escuchen, leamos otro versículo o dos. Sólo escuchen: “Porque...” Veamos cuán cierta es esa clase de gente. Veamos si es incierto. Porque de éstos son los que se meten en las casas y llevan cautivas a las mujercillas cargadas de pecados, arrastradas por diversas concupiscencias. Estas siempre están aprendiendo, y nunca pueden llegar al conocimiento de la verdad.
221¿Qué es la Verdad? Jesucristo es la Verdad. El dijo: “Yo soy la Verdad”. Pilato dijo: “¿Qué es la Verdad?” “Yo soy el Camino, la Verdad, y la Vida”.
222Las mujeres con toda clase de–de–de–de sociedades de señoras, y haciendo colchas, y reuniéndose, y diciendo chistes, y teniendo cenas, y cenas de sopa para pagarle al pastor, y cosas así, y nunca siendo capaces de llegar al conocimiento de saber que Jesucristo existe hoy en el poder de Su resurrección y el poder del Espíritu Santo. ¿Ven?, nunca... “¡Mujercillas!”
223Miren, él no les está hablando a Uds. hermanas. Dijo: “¡Mujercillas!”, muy bien, “cargadas con diversas concupiscencias”. Uds. saben bien que no deben hacer eso, así que yo estoy contento por Uds., mis hermanas.
224Dijo: “Nunca capaces”. ¡Cuán incierto es el sonido entonces de una denominación formal! ¡Cuán incierto es ese sonido de la iglesia hoy! ¿Quién sabrá qué hacer? Permítanme mostrarles a Uds.: la iglesia de hoy día... Hay una nube de guerra suspendida por dondequiera, problemas por dondequiera, y la gente corre a su iglesia, y no puede encontrar la respuesta. Yo voy a predicar sobre eso, la noche de navidad: No hay respuesta para la estrella en el este. Ahora, fíjense. ¡Oh, hermanos! Ahí está suspendida, y ellos no tienen la respuesta. Ellos no saben qué decir. ¿Por qué? La única cosa a la que ellos se pueden referir es: “Nosotros aprendimos esto en el colegio”.
225La Iglesia no está dependiendo en lo que ellos hicieron en el colegio. Sino que es el Espíritu Santo Viviente en la Iglesia, guiándola y dirigiéndola, y mostrándole de antemano las cosas venideras, como lo hizo en los días de Tito; advirtiéndola de cosas venideras, para que huya de la ira venidera. ¡Oh, hermanos! “El que tiene oído oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias”.
226Ahora, ¿hay algo entonces?, yo pregunto. Yo no los quiero retener mucho tiempo esta mañana. Pero, ¿hay algo que es cierto? Si yo les he dicho de tantas cosas que son inciertas, ¿hay algo que es cierto? ¿Hay alguna certidumbre en lo absoluto, tocante a algo? Bueno, ¡seguro que sí!; yo estoy tan agradecido que sí hay. ¿Hay algo que es cierto?
227Yo les diré lo que es cierto: eso es el Evangelio de Jesucristo. Ahora, si Uds. lo quieren anotar, no abriremos a la Escritura, pero Uds. lo pueden hacer si quieren: Mateo 24:35, Jesús hablando de estos días y lo que iba a suceder. Mateo, 24:35, El dijo: “Cielos y tierra pasarán, pero Mis Palabras no pasarán”. Y eso es cierto, ¿no lo es? [La congregación dice: “Amén”–Ed.] Eso es una cosa que es cierta, es Su Palabra. Ahora, hay una cosa... Nosotros vemos que no podemos edificar sobre nuestra iglesia; no podemos edificar sobre nuestra nación, nosotros... Es–es muy incierto. Pero hay una cosa que es cierta: esa es la Palabra de Dios que es cierta. Uds. ciertamente lo van a tener que hacer.
228Uno de ellos dijo: “Una cosa cierta son los impuestos”. ¡Oh, no!, los impuestos no son muy ciertos. El Señor pudiera venir, ellos entonces no los pudieran cobrar; todo se termina entonces.
229Ellos dijeron: “La muerte es cierta”. ¡No, señor!, la muerte no es cierta, de ninguna manera. Pudiera haber un rapto, entonces no pudiera haber muerte. La muerte no es muy cierta, no, no, no en este día. Fue hace muchos años, pero no ahora. La muerte no es muy cierta.
230Y de todas maneras, yo conozco a un hombre que en una ocasión caminó con Dios, para mostrar un ejemplo. Y un día él se cansó de caminar, así que él se hizo muy liviano y empezó a caminar hacia arriba, y subió al Hogar con Dios. ¿Ven? ¿Alguno sabe quién era él? [La congregación dice: “Enoc”–Ed.]. Enoc. Y, ¿qué era él? Un tipo de la Iglesia de este día.
231Y Noé, quien es un tipo (y nosotros lo vimos la semana pasada en nuestra lección), Noé, el tipo de Israel que es llevado al otro lado, estará allí en el monte de la Transfiguración, allá en–en Europa, allá en Palestina, vigilando. Y cuando ellos... Cuando Noé vio que Enoc había desaparecido, él pensó: “¿Qué le pasó a Enoc? ¿Qué le pasó a Enoc? ¿Dónde está él?” Lo cual, él era su nieto; Noé fue el nieto de Enoc. Y él dijo: “¿Dónde está? ¿Qué le pasó a él? Ya no lo podemos encontrar”. Noé empezó a construir esa arca. El sabía que el tiempo estaba a la mano, en ese momento.
232Y ahora, cuando la Iglesia sea llevada Arriba, y la gente diga: “Bueno, yo– yo–yo he llamado a la policía. Yo–yo he llamado a varios lugares. Ella estaba sentada allí mismo a la mesa, y se desvaneció. Sí. Yo–yo sencillamente no sé qué le pasó a ella”. Bueno, no solamente es eso. Bueno, la policía dice: “Nosotros–nosotros hemos recibido quinientas llamadas sobre eso esta mañana”. ¿Qué sucedió? Todo terminará en ese momento para Uds. gentiles. Correcto. ¡Vigilando!
233La Palabra de Dios es cierta. “Cielos y tierra pasarán”, Mateo 24:35, “pero las promesas de Dios no pueden fallar”. Jesús dijo: “Cielos y tierra pasarán”. Ud. dice: “¿Cielos?” Sí.
234En Apocalipsis 21, Juan dice: “Yo vi cielos nuevos y tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más. Y yo Juan vi la Santa Ciudad, la nueva Jerusalén, descender del Cielo, dispuesta como una esposa (eso es lo que era) ataviada para su marido”. ¡Oh!, allí es donde yo quiero estar. Dios ayúdame a estar allí ese día. Muy bien. Las promesas de Dios son ciertas; comprendemos eso.
235Ahora, sólo tomemos una pequeña–una pequeña Escritura, o mejor dicho, un pequeño viaje, y regresemos y démonos cuenta de algo, de los que creyeron en los días pasados; cómo ellos salieron confiando que la Palabra de Dios era un sonido cierto. Ahora, volvamos al principio de la Biblia, sólo por dos o tres caracteres. Y estaremos listos para la fila de oración en los siguientes quince minutos o algo.
236Ahora, regresemos al primero y tomemos al Hermano Noé, al principio, Noé, en Génesis. Nos damos cuenta que había dos o tres sonidos, muchos sonidos siendo dados en los días de Noé. Uno de ellos, Noé oyó la Voz de Dios, que dijo: “¡Va a llover!”
237Ahora, Dios... (¡escuchen!), Dios por lo general les dice algo que es tan absolutamente absurdo para las cosas del mundo, que sólo... El lo hace para confundir al mundo. ¿Ven? Ellos sencillamente están confundidos en su mente. Ellos dicen: “Miren, un montón de ‘santos rodadores’, ¡oh, qué barbaridad! ¡No me digan eso, que Dios, el Dios Santo viviría en un montón como ése!”
238Es la misma cosa que dijo Balac y que dijo Balaam, cuando miraron abajo y vieron a Israel; dijeron: “Bueno, ellos han hecho todo lo malo que había por hacer”. Pero él falló en ver a esa Roca herida y a esa serpiente de bronce, y ver esas señales y prodigios de sanidad y cosas en el campamento. Fundamentalmente, ellos eran exactamente lo mismo. Pero Dios hace algo tan radical. Dios es un radical. Ahora, eso suena extraño, pero El lo es. Ahora, nosotros nos daremos cuenta con unos cuantos caracteres.
239Miren a Noé. Ahora, la Biblia dice que en los días de Noé nunca había llovido del cielo. Dios regaba la tierra, con un vapor que subía de la tierra. Nunca había llovido. Y ahí estaba un fanático construyendo una arca grande tan larga como de dos manzanas de ciudad; una barca que flotara, cuando no había nada en qué ella flotara. No había agua. No había ni siquiera algo... la única cosa que había en la tierra, la cosa más grande, era un manantial. “Ahora, ¿para qué estás construyendo tú esa cosa, y calafateándola por dentro y por fuera, y cosas así?” Bueno, ellos decían: “¿De dónde va a venir esa agua, Noé?” “¡De allá arriba!”
240“Bueno, yo soy un científico. Y yo–yo–yo puedo probar por este aire, que– que allá no–allá no hay agua, allá arriba. Si hubiera, descendería ahorita. No hay nada allá arriba. Yo le puedo probar científicamente a Ud. que no hay agua allá arriba”.
241“Bueno”, pero Noé dijo: “¿Sabes qué?, Dios la puede poner allá arriba”. ¿Ven? ¿Ven?, eso es. “Dios dijo que estaría allá arriba. Y estará allá arriba”. “Bueno, ¿qué estás haciendo, Noé?” “Yo–yo me estoy preparando para ella. (¿Ven?) Yo me estoy preparando”.
242Bueno, mira, la ciencia estaba dando un sonido. La ciencia decía: “Ese montón de ‘santos rodadores’ allá en esa colina de hecho están locos. Bueno, ellos–ellos están fuera de sí. Bueno, están–están–están hacheando una arca grande allá, bueno, ¿qué–qué van a hacer con ella? Bueno, si tomáramos todo manantial en el mundo y juntáramos toda esa agua, no bastaría ni siquiera para mojar el casco. Y ellos dicen: ‘Va a flotar, y esa agua va a venir de allá arriba’”.
243Pero Noé, no importaba cuán absurdo la ciencia decía que era, él estaba escuchando un Sonido cierto. Dios dijo: “Yo voy a destruir al mundo con agua”; no hay nada incierto tocante a eso. Sonaba incierto en ese entonces, pero era la Palabra de Dios, sin importar cuán absurdo sonaba.
244Dios dijo: “Yo soy el Señor que te sana”. No hay nada incierto tocante a eso. Uds. crean eso.
245Dios dijo: “A quienquiera que venga, Yo le daré el Espíritu Santo”. No hay nada incierto tocante a eso. Ud. dice: “Yo soy un borracho. Yo soy una prostituta. Yo soy....”
246A mí no me importa lo que Uds. sean. “Quienquiera que venga”. No hay nada incierto.
247Yo preferiría que El dijera eso, que dijera: “Si William Branham viene en 1960, Yo le daré las fuentes de Agua de Vida”. Ahora, eso hubiera sido muy bueno, pareciera como que fuera yo. Pero pudiera haber dos William Branham, así que yo no sabría cuál de ellos yo sería.
248Pero cuando El dijo: “Quienquiera”, yo sé que soy yo de cualquier manera, porque yo era–yo era uno que quería venir. ¿Ven? Así que, ¿ven Uds.?, la Palabra de Dios es cierta.
249Ahora, para el mundo de afuera, el mundo científico, suena muy incierto. ¿Ven? Porque dijo: “Ahora, ¿quién pensaría alguna vez...? Ahora, miren. Ahí está la luna de noche. Ahí están las estrellas. Ahí está la atmósfera”. Y ellos eran mucho más inteligentes en aquel día, Uds. saben, que lo que son ahora.
250Ellos construyeron la esfinge en aquel día. ¿La pudiéramos construir hoy? Una sola pata de ella, necesitaría dieciséis camiones para ponerla allá arriba, y está tan alta como la mitad de una manzana de ciudad. ¿Pudiéramos construirla?
251Ellos construyeron la pirámide en aquel día. Una de esas piedras grandes allí pesa cientos de miles de toneladas. Bueno, no tenemos nada en el mundo con lo que la pudiéramos construir. No tenemos el poder, ni gasolina, ni algo más que la pudiera levantar allá arriba. Uds. no pudieran tener una máquina lo suficiente grande. ¿Cuán grande sería? Y está tan perfectamente ensamblada, al grado que no hay mezcla en ella; sino que ellos las cortaron en el suelo y las subieron allá de alguna manera, que Uds. no pueden tomar una navaja de rasurar y meterla entre ellas así, pues están colocadas muy unidas. ¡Más inteligentes que lo que somos ahora! Y esa misma inteligencia....
252Ellos tenían un colorante en aquellos días... Ellos podían momificar un cadáver en aquellos días; nosotros no podemos momificar un cadáver hoy. No pudiéramos hacer de un cadáver una momia; no sabemos qué poner en ellos para hacerlos que se miren natural. Ellos tenían–ellos tenían colorante que ponían en un trapo en aquel día, que nosotros no tenemos ahora. No pudiéramos hacer algo así. Hay muchas cosas que ellos tenían en aquel entonces, que nosotros no tenemos.
253Hace algún tiempo, ellos encontraron al excavar unas–unas obras modernas de irrigación ahí mismo en México, que se habían hundido durante el período antidiluviano, unas obras modernas de irrigación; ellos eran mucho más inteligentes que lo que nosotros somos hoy. ¿Ven?
254“Como fue en los días de Noé” (gente inteligente como esa), “así será en la Venida del Hijo del Hombre”, otra generación inteligente.
255Cuán inteligente era esa gente, probablemente la ciencia más avanzada, que podían medir cuán distante estaba una estrella de la otra. Ellos eran tan inteligentes al grado que geográficamente ellos pusieron esa grande–grande pirámide correctamente, y tan centrada en la tierra, a tal grado que no importa en dónde esté el sol, nunca hay una–nunca hay una sombra alrededor de ella; en la mañana, en la tarde, a mediodía, o a cualquier hora, no hay sombra alrededor de ella. ¿Ven? Yo he estado allí.
256Ahora, fíjense. Todas estas cosas que ellos hicieron, y los poderes que ellos tenían... Y, pudieran Uds. imaginarse, nunca había llovido, ni había nada en los cielos para que lloviera. ¿Cómo podía–podía ese hombre explicar ese mensaje? El no podía. Eso fue todo.
257Pero así como Noé se paró a la puerta del arca y advirtió a la gente de la destrucción venidera, así un predicador del Evangelio hoy que ha nacido de nuevo está parado a la Puerta, Cristo Jesús, envuelto por el Espíritu Santo, advirtiendo a la gente de una destrucción venidera. ¡Seguro! “Como fue en los días de Noé”. Aquí estamos parados en este día.
258Ahora, cómo pudiera la ciencia decir: “¿La lluvia viene de allá?” Pero, ¿ven Uds.?, Dios sabía cómo traer la lluvia de allá. O El causó un terremoto o alguien tenía poder atómico que ellos arrojaron y estallaron en alguna parte de la tierra, e hizo que la tierra se inclinara, la sacó de su órbita, y ahora está inclinada. Y cuando ellos hicieron eso, el calor de la tierra y el frío de la tierra, cerca del sol, y alejada del sol, causó que aparecieran las nubes. El es Jehová- Jireh. El mismo puede proveer todo lo que dice Su Palabra.
259Ahora, El mismo se puede proveer una Iglesia; El no me tiene que tener a mí. El no lo tiene que tener a Ud. No. No. El no nos tiene que tener. El se puede proveer. Alguien más puede tomar su lugar. Tengan cuidado que alguien no tome su corona. El no nos tiene que–que tener a nosotros, pero nosotros lo tenemos que tener a El. Si Uds. van a vivir, Uds. lo tienen que tener a El. Porque El es el Unico, como Pedro dijo cuando El dijo: “¿Queréis acaso iros también vosotros?”, cuando El les empezó a decir la Verdad.
260El era un gran Hombre cuando estaba sanando a todos sus enfermos. ¡Oh!, cuando El tuvo señales y prodigios que lo seguían a El, El era un gran Hombre. Pero cuando El les empezó a decir la Verdad, ¿qué sucedió entonces? Entonces El llegó a ser un fanático; ellos se alejaron de El. El se volvió hacia los discípulos... Recuerden: El era muy independiente, porque El era Dios. El se volvió, y dijo: “¿Queréis acaso iros también vosotros?”
261Pedro dijo: “Señor, ¿a quién iremos? ¿Adónde iremos? Pues Tú eres el que tienes Palabras de Vida Eterna, y estamos seguros de esto”. ¿Ven?, no hay incertidumbre tocante a Eso. “Nosotros estamos seguros de esto; Tú eres el que la tiene. No somos movidos por cualquier viento de doctrina. Nosotros sabemos que Tú tienes Palabras de Vida Eterna, porque ningún hombre puede hacer las cosas que Tú haces a menos que Dios esté en él (correcto), esté con él”. Nicodemo hizo la misma declaración.
262Ahora, digamos entonces que Noé... ¿Era incierto el sonido que Noé estaba escuchando? No, señor. Estaba correcto. Nosotros tuvimos una destrucción antediluviana que destruyó todo el mundo, y Dios envió el agua exactamente de la manera que El dijo. ¿Por qué? Fue la Palabra de Dios que dijo eso. La ciencia se ahogó y pereció.
263Miren, la mismísima cosa que salvó a Noé, mató a sus críticos. ¿Sabían Uds. eso? La misma agua... Si no hubiera habido agua, Noé no hubiera podido ser salvo. El arca fue la que flotó. Así que la mismísima cosa que flotó a la arca, ahogó a los críticos.
264Y el mismísimo Espíritu Santo hoy en día, del cual la gente hace burla, salvará a la Iglesia y condenará al crítico: la mismísima cosa (¿ven?), la mismísima cosa. Lo que salva, mata al... Lo que salva al creyente, condena al incrédulo. Correcto. Así que, ¿ven Uds.?, tengan fe en la Palabra de Dios. Esa es una cosa sobre la que Uds. se pueden parar, y saber que es cierta. Lo que Dios dice, es cierto. Sólo créanlo.
265Ahora, tomemos a otro hombre en los días de Moisés. Ahora, Moisés había intentado a través de programas educacionales, él había intentado a través de programas militares de liberar a Israel, porque él sabía que había nacido para hacerlo. Y era la hora para que él lo hiciera. Pero él lo intentó a su propia manera, su educación, y formando su gran sociedad, o alguna otra cosa, haciendo una proposición militar de ello. Con su propia ética, él falló. Ahora, escuchen atentamente.
266Pero un día, Dios tomó control de él por medio de una zarza ardiendo. Y miren cuán–cuán irrazonable Dios lo hizo con ese hombre. Ahora, Dios lo acercó a la zarza ardiendo y El le habló a él. Ahora, Dios nunca le había hablado a él antes; él sólo lo había aprendido de un libro. Así que Dios le habló a él.
267Esa es la razón que Noé supo tocante a lo que él estaba hablando: Dios le habló a él. De esa manera él lo supo: él lo oyó de Dios. ¿Ven?
268Y ahora un día cuando Moisés, entrenado, pulido... ¡Oh, hermanos, qué si era un erudito!, ¡qué cosa!, y, ¡qué si era un hombre militar! Y él pensó: “Con toda mi erudición... Yo tengo un doctorado de Filosofía, un doctorado en Divinidad, un doble doctorado en la ley, y todos los doctorados que se puedan pensar. Pero miren, seguramente yo sabré cómo hacer esto, porque yo soy el– soy el “cerebro” de Egipto.
269A mí no me importa de dónde Ud. sea el “cerebro”, no sirve. Cuando se refiere a Dios, es necedad. Su “cerebro” es necedad para Dios. ¿Ven? “Porque Mis caminos son más altos que vuestros caminos, y Mis pensamientos más que vuestros pensamientos”, dice Dios. ¿Ven? Así que lo mejor de su “cerebro”....
270Como Pablo dijo: “Yo no vine a vosotros predicándoles con palabras de... palabras persuasivas, como la sabiduría lo hace. Porque si yo hiciera eso, sus esperanzas están fundadas...” Ahora, Pablo podía hacer eso, porque él era un hombre inteligente. El dijo: “Yo pudiera hacer eso. Pero, ¿qué sería eso? Uds. descansarían sobre la filosofía del hombre. Pero, yo vine a vosotros en el poder y la resurrección, con el Espíritu Santo, para que vuestra fe estuviera en Dios”. ¡Ahí lo tienen! Porque eso es un sonido incierto, el otro lo es. Pero este es cierto. ¡Es verdad!
271Bueno, entonces Noé había... mejor dicho (perdónenme), Moisés había intentado por medio de un sonido incierto: su ética. Su educación, era incierta. Pero un día él oyó un Sonido cierto. ¡Oh!, ahora me siento religioso. Sí, él oyó un Sonido cierto, porque él vio una–una Luz suspendida sobre una zarza: “Quita tu calzado de tus pies, porque el lugar en que tú estás, tierra Santa es”. El dijo: “Yo he oído el clamor de Mi pueblo, y Yo recuerdo Mi Palabra”. ¡Amén! No hay nada incierto tocante a eso. “Yo recuerdo lo que Yo le dije a Isaac, y a Jacob, y a Abraham, y a todos ellos. Yo recuerdo Mis promesas; Yo no las olvido. Yo he visto la aflicción de ese pueblo y el tiempo está a la mano. Yo te voy a enviar a ti, Moisés”. Moisés dijo: “¿Cómo pudiera alguna vez regresar?”
272¡Escuchen! “De cierto Yo estaré contigo”. No hay nada incierto tocante a eso.
273“Como Yo estuve con Moisés, estaré contigo. (¿Ven?) Como... Yo estaré contigo”. No hay nada incierto tocante a eso. “Yo estaré contigo”. El le dijo a Josué años después: “Como Yo estuve con Moisés, estaré contigo”. “¿Cómo voy a tomar esas ciudades con grandes murallas?”
274“Yo... Eso no es para que tú lo figures. Yo estuve con Moisés; Yo estaré contigo. Y dondequiera que la planta de tu pie pise, es posesión. Sólo continúa caminando. ¿Ven? Nada te va a ser frente todos los días de tu vida”. No hay nada incierto tocante a eso. “Yo estaré contigo. Seguramente que Yo estaré contigo”, le dijo Dios a Moisés.
275Ahora, yo quiero que Uds. se fijen que cuando un hombre oye la Voz de Dios, personalmente oye la Palabra de Dios... Ahora, Ud. la puede oír. Ud. dice: “Bueno, ¿Dios tiene que venir a encontrarse conmigo?” Sí, señor; yo pudiera estar aquí y predicar hasta que–hasta que caiga muerto en el púlpito, diez, veinte, treinta, cincuenta años desde ahora, y Ud. nunca la oirá hasta que Dios le revele la Palabra a Ud. Ud. puede estar sentado en su asiento. Ud. no tiene que estar al lado de una zarza ardiendo. Quizás Ud. esté más cerca de lo que piensa que está. Sólo siéntese allí y deje que Dios le hable a Ud. por la Palabra.
276“Yo tengo que dejar esta clase de vida que estoy viviendo. Me tengo que enmendar”. Ese es Dios, Dios en Su Palabra, El mismo dándose a conocer a Ud. “Yo debería enmendar mi vida con Dios”. Ese es Dios. Ese es Dios. Es cierto. “Yo tengo que morir algún día”. Seguramente que Ud. va a morir. “Yo tengo que responder en el Juicio”. Seguramente que Ud. va a responder en el Juicio.
277Entonces, ¿dónde va a estar su juicio? ¿Allá en el trono en donde Ud. no recibirá misericordia, o aquí en el trono donde puede recibir misericordia? Ahora, Ud. tiene el escogimiento. Ese es el árbol igual que en el huerto del Edén: uno de Vida y otro de muerte. Lo pospone hasta ese entonces, y Ud. muere; lo recibe ahora, y Ud. vive. Ahora, Ud. es el juez (¿ve?); Ud. es el que tiene que... Ud. es el juez ahora, pero El será el Juez en ese entonces. Ud. es el juez ahora, lo quiera Ud. o no. El será el Juez en ese entonces, si Ud. lo recibió o no. Así que, Ud. tendrá que escoger lo que quiere hacer, pero depende de Ud. Todo hombre, y como Adán y Eva, está puesto delante de toda persona el bien y el mal, y Ud. tiene que escoger. “De seguro Yo estaré contigo”.
278“¿Cómo puedo regresar y decirle a mi patrón que fui salvo y lleno con el Espíritu Santo?” “De seguro Yo estaré contigo”.
279“¿Cómo le puedo decir a mi esposo que yo voy a dejar mi mal humor? ¿Cómo puedo ser capaz de hacer eso?” “De seguro Yo estaré contigo”.
280“¿Cómo le puedo decir a mi esposa, que yo–yo he vivido mal y he hecho cosas malas? ¿Cómo puedo hacer esto? ¿Cómo me puedo parar delante de mi familia otra vez? ¿Cómo me creerán cuando–cuando ellos saben que yo he maldecido y me he comportado mal, y he hecho cosas como las que hice, y regresar y decirles que ‘yo soy un Cristiano’?” “De seguro Yo estaré contigo”, dijo Dios.
281Lo hará hacer cosas que Ud. no pensaría. Mire a Moisés, cuán radical lo hizo actuar. ¿Qué hizo él ese hombre, de ochenta años de edad....?
282Ud. dice: “Bueno, Hermano Branham, ahora estoy entrando a ser un hombre de edad media, un anciano, o...” A mí no me importa cuán anciano Ud. esté, eso no tiene nada que ver con eso. El día que Dios lo pueda aquietar lo suficiente para hablarle a Ud., y Ud. pueda oír Su Palabra, ese es el día que El le está hablando a Ud., no importa su edad. “¿Cómo lo puedo hacer, Hermano Branham?”
283Miren a Moisés, de ochenta años de edad. Egipto tenía a todo el mundo conquistado; ellos tenían cada... todos los secretos militares y todo en la mano de ellos. Y Moisés puso a su esposa a ahorcajadas en una mulita, puso a Gersón en su cadera, y ahí iba él a la mañana siguiente con una vara chueca en su mano, la barba blanca le colgaba así, y probablemente su cabeza calva brillaba así, y esa vieja mula iba por allí, tirando de esa vieja mula, él iba gritando: “¡Gloria a Dios! ¡Alabado el Señor!”
284Alguien dice: “Moisés, ¿adónde vas?” “Voy a Egipto a conquistarlo”. ¡Cuán ridículo!
285Pero cuando un hombre le habla a Dios, y tiene la voz de Dios en él, y la Palabra de Dios en él... “Si permanecéis en Mí”, Juan 15, “si permanecéis en Mí, y Mis Palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho”. ¿Ven?, nada incierto; será hecho. Correcto, nada incierto.
286“Moisés, ¿cómo tú...?” Moisés le pudiera haber dicho a Dios: “¿Cómo voy a hacer eso?; sería una invasión de un solo hombre. ¿Cómo yo, un hombre anciano casi de ochenta años de edad, cómo voy a ir allí contra ese gran ejército con millones de hombres, y conquistarlo?” “De seguro Yo estaré contigo”.
287Eso es todo lo que él tenía que saber. ¡Ahí va él! ¡Ahí va él! El va allá. Y él también conquistó. ¿Por qué? El estaba cierto de que el Sonido que él oyó estaba correcto.
288Y el Sonido que Uds. oyen esta mañana está correcto, porque es la Palabra de Dios.
289Los jóvenes hebreos en el horno de fuego ardiendo, ¿cómo sabían ellos que serían librados? Ellos dijeron: “Nuestro Dios puede librarnos”. El nunca lo había hecho antes. “El puede librarnos de este horno de fuego ardiendo. Pero, aunque no lo haga, nosotros estamos ciertos que El es Poderoso”. No hay incertidumbre tocante a eso. “Nosotros sabemos Su voluntad, pero si no nos libra, no nos inclinaremos a tu imagen”.
290“Nosotros no saldremos a esa fiesta. No vamos a fumar esos cigarrillos. No vamos a beber ese licor. No vamos a decir esas mentiras. No vamos a cometer adulterio. Ya no vamos a salir a escondidas de nuestras esposas, o de nuestros esposos. Nosotros estamos ciertos que Dios nos puede librar”.
291“Bueno, si lo hacen, ellos los van a echar del juego de ‘bunco’. Ellos los echarán del juego de baraja y del grupo de las señoras auxiliares”. “A mí no me importa lo que ellas me hagan. ¡Dios me puede librar!”
292“¿Sabes lo que ellas van a hacer? Te van a llamar anticuada, si dejas crecer tu cabello otra vez; si haces eso, si usas esa ropa larga y actúas como una dama, ¿sabes lo que ellas van a hacer? Ellas te llamaran anticuada”.
293“A mí no me importa lo que ellas hagan. Pero Dios me puede librar, y esa es la cosa tras la que voy en pos hoy; ¡Dios me puede liberar! Eso es todo”.
294“Bueno, si tú no usas pantaloncitos cortos este próximo verano, ¿qué va a decir Susi?”
295“A mí no me importa lo que diga Susi. Yo quiero saber lo que Dios dice”. Porque Susi tiene un sonido incierto. Pero el de Dios está correcto. ¿Ven? Eso es un Sonido cierto. Así que El sí los liberó.
296¡Cuán cierto estaba Abraham después de esperar veinticinco años por un bebé que Dios le dijo que él tendría! ¿Se pudieran Uds. imaginar a Abraham, un hombre anciano, de buena reputación entre la gente? Y un día, Dios le habló, dijo: “Abram, Yo te voy a hacer un padre de naciones; voy a cambiar tu nombre ahora y te llamaré Abraham, de Abram a Abraham. Y a ella Yo le voy a cambiar el nombre de Sarai (S-a-r-a-i), a S-a-r-a, ‘princesa’, y voy a cambiar su nombre. Y ahora Uds. dos son... Veamos, Abraham, tú tienes setenta y cinco, y ella tiene sesenta y cinco. Tú has estado viviendo con ella desde que tenía como unos dieciséis, diecisiete años de edad, porque ella es tu media hermana. Y tú has estado viviendo con ella todo este tiempo; y tú te casaste con ella cuando solo era una niñita. Y sin embargo tú no has tenido hijos, pero Yo–Yo lo voy a hacer. Yo te voy a dar un–un bebé. Y, ¿me crees, Abraham?” “Sí, Señor, yo te creo”. “Bueno, mira, ellos–ellos van a decir que tú estás loco”. “Oh, está bien, Señor. Está bien”. “Tú diles que vas a tener un bebé”.
297Bueno, él va y abraza a Sara, y le dice: “Cariño, ¿sabes qué?, vamos a tener un bebé”. “¿Qué? ¿Un bebé?” “Sí”. “¿Cómo lo sabes tú?” “Dios así lo dijo”.
298“Amén. Eso está bien entonces, cariño; lo vamos a tener. Bueno, mira, ¿sabes lo que voy a hacer? Dame un poquito de dinero; voy a ir allá a comprar unas botitas, y voy a comprar algunos pañales y algunos alfileres. Y nos vamos a preparar para este bebé (¿ven?), porque ya viene. Sí, señor”. Así que ella fue a la tienda.
299Y los oigo a ellos ir adonde el doctor, y decir: “Doctor, ¿sabe qué? Quiero que Ud. haga los preparativos en el hospital; vamos a tener un bebé”.
300“Bueno, mire, mire Ud., ¿cómo dijo que se llamaba?” “Abraham”. “Sí. Sí, señor. Perdóneme, ando apurado hoy”. ¿Ven Uds.? Va allá atrás y dice: “¡Eh, tú!, vale más que mandes traer las autoridades para que examinen la mente de ese anciano.
301Bueno, él tiene setenta y cinco años, y esa anciana sentada allá afuera con un pequeño chal sobre sus hombros, como una abuelita, y diciendo que va a tener un bebé.
302Bueno, ¿qué no es ese–qué no es ese el hijo de Taré, de allá, que vino de Sinar, de allá de la torre de Babel?
303¿Qué no es–qué no es ese su hijo?” “Sí”.
304“Bueno, el pobre anciano se expuso demasiado al sol. El está insolado. El está un poquito loco, ¿ven? Sí”. Pero ese es un sonido incierto. Pero Abraham tenía un Sonido cierto: “Dios así lo dijo”.
305“Bueno”, las autoridades dijeron: “El ha sido un anciano fiel. Yo sé que muchas veces, él les regala cosas a las viudas. Y él regala cosas. Ellos–ellos... Y ella es muy bondadosa. Yo no quiero meterlos a la cárcel, ni nada. No los pongamos allá contra un árbol en cadenas y cosas así; ellos se pondrían peor. Miren, los vigilaremos, Uds. saben”. Y ellos se mantuvieron vigilándolos. ¡Qué sonido tan incierto!
306Pero Abraham sabía que ese Sonido era cierto. El primer mes pasó, y así que él dijo: “¿Cómo te sientes, cariño? ¿Te sientes diferente?” Ahora, recuerden, Uds. señoras, los veintiocho días, ella los había pasado hacía mucho tiempo, como a los cuarenta años de edad. En ese entonces ella tenía sesenta y cinco. “¿Cómo te sientes, cariño?” “Bueno, querido, no hay ninguna diferencia”.
307“¡Gloria a Dios!, lo vamos a tener de todas maneras”. Nada incierto. “¡Cierto! ¡Yo estoy seguro! Sí, señor. Yo estoy seguro que lo vamos a tener”. “¿Cómo sabes tú, Abraham, que lo vamos a tener?” “Dios lo dijo. Lo vamos a tener de todas maneras”. Bueno, pasó el segundo mes, el tercer mes, el primer año. “¿Te sientes diferente, cariño?” “No”. “¿Nada ha pasado todavía?” “No. No”. “Bueno, ¡gloria a Dios!, lo vamos a tener de todas maneras”.
308“¡Oye!, Abraham. Yo oí que tú dijiste que ibas a tener un bebé. ¡Ja-ja! ¡Jaja!” Eso es un sonido incierto. ¿Ven?
309Pero Abraham ya había oído otro Sonido que ahogaba todo eso. “¡Gloria a Dios! A mí no me importa cuánto tiempo esperemos: lo vamos a tener de todas maneras”. “¿Cómo lo sabes, Abraham?” “Dios así lo dijo”. “Ahora, El... ¿Bajó Dios y te habló?” “Sí”. “¿Cómo sabes? Déjame oírlo a El”.
310“El me habló a mí, no a ti. Sigue entonces”, dijo: “Sigue tú incrédulo. Tú no crees de todas maneras; yo le creo a El. ¿Ven? Así que sólo sigue adelante caminando. Eso es. Vamos a tener el bebé, de todas maneras”. Pasaron veinticinco años.
311Pero antes que ese tiempo llegara, hubo mofa y burla. Dios dijo: “¿Sabes qué? Te voy a separar de ellos. Empaca toda tu ropa y cosas; prepárate. Vete y sepárate de ese montón de incrédulos. Yo te voy a dar una iglesita por aquí, una gente que te creerá. Sepárate de esas viejas denominaciones frías y formales. ¡Vete de aquí!; camina solo conmigo”. Dios nunca lo bendijo hasta que él completamente hizo eso: se separó de toda incredulidad.
312Y El nunca lo bendecirá a Ud. hasta que haga lo mismo. Séparese de todas esas supersticiones y de: “quizás sea así” y “quizás no sea así”. Si Ud. viene para que se ore por Ud. está mañana, venga con una fe verdadera, “Dios así lo dijo, y eso lo concluye”. Y eso lo concluye; Dios así lo dijo. Y eso lo concluye. Dios así lo dijo. El lo dijo, y eso–eso lo concluye. Ud. ya no tiene que discutir más al respecto, pensar más al respecto. Muy bien.
313Ahora, después de veinticinco años, Abraham ahora había llegado a ser un anciano; él tenía cien años de edad. Y Sara tenía noventa años de edad; ahora piensen en eso: una abuelita, con un pequeño chal sobre sus hombros, una gorrita para el polvo, y un abuelo, Uds. saben, así, y: “¿Cómo te sientes, cariño?” “No hay diferencia”. “Lo vamos a tener de todas maneras. ¡Gloria a Dios!”
314Un día sucedió que él miró y ahí venían tres Hombres caminando. Ellos se sentaron. Dos de Ellos fueron a Sodoma a predicar.
315El dijo: “Abraham, ¿dónde está tu esposa, Sara?” ¡Oh, hermanos! ¡Fiuuu! Ahora recuerden, Jesús dijo que eso sucedería otra vez, Uds. saben, ese mismo Angel. El reconoció que eran Angeles. ¿Ven? El había oído ese Sonido. Y cuando él oyó a ese Hombre hablar, había algo tocante a eso, que él reconoció que esa era la misma Voz. ¿Ven?, él supo que Ese era el Mismo.
316El dijo: “¿Sara?” El entró, dijo: “Cariño, ve allá rápidamente y sacude el fogón rápidamente, y amasa, o–o toma la cuña y ponla en el cernidor”. ¿Uds. lo recuerdan? “Cierne la harina”.
317¿Cuántos de Uds. de Kentucky recuerdan eso? Bueno, qué cosa, lo deberían recordar. Yo veía a mi mamá tomar esa cosa y golpear: “¡Zas!, ¡zas!, ¡zas!”, y la cernía, y la cernía, y: “¡Zas!, ¡zas!, ¡zas!”, sacudiéndolo para sacar esa harina para hacernos algunos panqueques. Y luego cocinaba esas pieles con carne en un sartén para freír, Uds. saben, o mejor dicho un sartén para el pan, y le ponía la grasa. Y frijoles de carete y nabos verdes, muy buena comida. Así que entonces yo... así que cuando la cidra se fermentaba, hacía vinagre, Uds. saben; y le quitaba todo el moho que se criaba encima, y ponía un poquito de vinagre en ello. Es sabroso. Así que entonces–entonces....
318Yo veo a Sara haciendo esos panqueques en ese... como... Y Abraham salió, y buscó para ver en dónde podía conseguir un becerrito gordo, y lo mató, y lo trajo, y lo preparó.
319Salió allá, dijo: “Hay algo tocante a ese Hombre. Yo he oído esa Voz antes. Yo sé que Su ropa está toda empolvada y cosas. El está sentado allí frotando Su rostro y mirando para todos lados así. Pero déjame decirte, yo conozco esa Voz, porque no es un sonido incierto, porque yo la oí hace veinticinco años, y, cariño, nosotros hemos estado en expectativa todo este tiempo, así que tú sólo... Hay algo tocante a ese Hombre. Yo no sé el porqué, pero hay algo tocante a El que yo creo”.
320Muy bien, así que él salió y cogió una rama para espantar las moscas y espantó todas las moscas, Uds. saben, y se sentó allí mientras comían. Así que entonces, después de un rato, dos de Ellos empezaron a mirar hacia Sodoma, y se fueron allá. Un predicador moderno fue allá a predicarles el Evangelio.
321Así que Abraham estaba sentado allí con este Hombre. Y El tenía Su espalda hacia la tienda. El dijo: “Abraham, ¿dónde está tu esposa, Sara?” Dijo: “Ella está en la tienda detrás de Ti”.
322Dijo: “De acuerdo al tiempo de la vida, Yo te voy a visitar de acuerdo a la promesa que Yo te hice”. El sabía entonces que ese Sonido era cierto.
323¿Qué sucedió? Inmediatamente después que el Angel se fue, Sara llegó a ser una mujer joven y hermosa, regresó a ser joven, mostrando lo que El le va a hacer a toda Simiente de Abraham. Esa abuela anciana llegó a ser una mujer joven. Y a Abraham, la joroba desapareció de su espalda, y la barba blanca desapareció, y él era un hombre joven otra vez.
324Y ellos tomaron un viajecito al sur de trescientas millas [480 km.–Trad.] a Gerar. Y cuando llegaron allá, Abimelec, el rey de los filisteos de allá, estaba buscando una esposa. Y él buscó por dondequiera, entre esas mujeres hermosas filisteas, las cuales eran hermosas. Y así que él buscó por dondequiera allí, vio a todas esas mujeres filisteas, dijo: “Sencillamente no puedo escoger una por alguna razón. Yo sólo...” Un día él vio a Sarita que venía, un abuelita de cien años de edad. El dijo: “¡Esa es la que yo he esperado! ¡Ahí está ella! ¡Esa es ella!” Así que él la tomó y se iba a casar con ella.
325Y Dios le apareció a él en un sueño, dijo: “¿Tú la vas a tomar?” Dijo: “Esa es la esposa de mi profeta”. Dijo: “Tú eres hombre muerto”. El dijo: “Señor, Tú conoces mi integridad”.
326No hay incertidumbre tocante a eso. “La integridad....” “Devuélvela a él, o no oiré ninguna oración que me hagas. Yo no oiré nada tocante a eso. Porque él es un profeta, y tú devuélvela a él, y restáurala.
327Porque él necesita un poco de dinero, esa es la razón que todo esto sucedió. Así que él necesita dinero, así que ve allá y restáurale su esposa. Si tú no lo haces, eres hombre muerto”. No había nada incierto tocante a eso, porque Dios cerró toda matriz de todo lo que él tenía. Eso es exactamente correcto. El fue allá, y dijo: “Abraham, ¿por qué hiciste esto?”
328Dijo: “Bueno, ella sí es mi hermana, como yo te dije que ella lo era”, dijo, “pero, ella llegó a ser mi esposa”. Y entonces siguió adelante
329Ahora, ¿qué era él? Entonces cuando nació ese bebito, después de todos esos años, después de que ellos habían regresado a ser jóvenes otra vez, Dios dijo un día, dijo: “Llévalo arriba de un monte, y degüéllalo ”. ¡Oh, hermanos!
330Génesis 22, él llevó a ese niñito allá arriba, y tomó al pequeño Isaac (¡oh!, no era un niñito, él tenía como unos catorce años de edad), puso sus guedejas hacia atrás así, y sacó su cuchillo, esa mano temblorosa de ese padre; sin duda atragantándose, ahogándose, Uds. saben. “Mi único hijo. Yo esperé todos estos años. ¡Qué cosa!, yo nunca había tenido un hijo. ¡Míralo! ¡Míralo! Ahí está él mi único hijo, pobre muchachito. Pero, Dios, Tú me dijiste que lo hiciera. Yo sé confiar en Tu Palabra. Yo no sé cómo lo vas a hacer. Pero, Señor, Tú me lo diste, como uno de entre los muertos”.
331Ahora, si Uds. lo quieren anotar, Hebreos 11:17 al 19. Abramos a ello, y lo leeremos, Hebreos 11:17 al 19. Estamos preparándonos para terminar en un minuto: 11:17, muy bien. Por la fe Abraham, cuando fue probado, ofreció a Isaac; y el que... recibido las promesas ofrecía... había recibido las promesas ofrecía su unigénito, habiéndosele dicho: En Isaac te será llamada descendencia; pensando... (el versículo 19)... pensando que Dios es poderoso para levantar aun de entre los muertos, de donde, en sentido figurado, también le volvió a recibir.
332Abraham dijo: “Señor, si Tú... Allá en el pasado cuando yo era estéril, yo no tenía nada, yo era un pecador, y Tú me hiciste algo; Tú me hiciste una promesa. Y aquí está. Tú me diste a este hijo. Y yo esperé veinticinco años para que él llegara. Y ahora catorce años después, bueno, aquí está él un jovencito, el orgullo del corazón de su madre. Yo lo saqué a hurtadillas de la casa, pues la mamá no lo entendería. Pero yo te entiendo, Señor; yo sé que Tu Voz es Verdad. Ahora, Tú me dijiste que lo ofreciera, que lo matara. Y Tú me dijiste que por medio de mí... yo sería el padre de muchas naciones por medio de este muchacho, que Tú tomarías a este muchacho, y por medio de él... Cuando Tú me hiciste la promesa, y partí por la mitad esos animales ese día, y esa Lucecita blanca pasó entre medio de ellos, Tú me hiciste una promesa que por medio de este hijo aquí, Tú levantarías a Tu Propio Hijo. (¡Amén!) Tú traerías a Tu propio Hijo; y por medio de la simiente de mi hijo Tú traerías a Tu propio Hijo, y El salvaría a todas las naciones. Yo no sé cómo lo vas a hacer, Señor; no son mis negocios. Pero yo sé la certidumbre de eso. Yo sé la certidumbre de Tu promesa, y yo estoy persuadido que lo recibí como uno de entre los muertos. Y estoy completamente persuadido que Tú eres poderoso para levantarlo de entre los muertos. Y por fe, Tú lo puedes levantar otra vez. Yo tomo Tu Palabra, Señor”.
333Sacó el cuchillo, dijo: “Adiós, Isaac”, lo besó. Tiró de su cabeza hacia atrás y....
334Dios dijo: “¡Espera un momento, Abraham! ¡Espera un momento! Yo sé que tú me crees. Yo sé que tú me amas. ¡Detén tu mano!”
335Para ese momento, él oyó algo detrás de él; miró, y allí estaba un carnero atrapado en los arbustos. ¿De dónde vino ese carnero? ¿De dónde vino? El estaba a cien millas [160 km.–Trad.] de la civilización, en lo inhabitable en donde hay leones, lobos, chacales, y todas esas cosas como esas que matan a las ovejas. Y luego él estaba muy arriba en la cumbre del monte, en donde no hay agua ni nada más allá arriba para que la oveja viviera. Y no había estado allí un minuto antes de eso. Y miró hacia atrás, y allí estaba allí al siguiente minuto. Jehová-Jireh, Dios puede....
336Abraham miró hacia arriba, dijo: “Tú eres Jehová-Jireh”. ¿Qué significa Jehová-Jireh? “Tú puedes proveer todo lo que Tú dices. Si Tú así lo dices, eso lo concluye. Tú lo puedes crear”.
337Y ¿qué hizo él? El ha de haber oído el mismo sonido que Noé oyó. Cuando dijeron: “¿Cómo va a poner agua El allá arriba en el cielo?”
338“Yo no sé. Pero El es Jehová-Jireh; El puede proveer agua allá arriba”.
339“¿Cómo va El a levantar a un hombre de esta tierra y llevárselo a la Gloria?” Yo no sabría decirles. “Pesamos mucho. Yo peso 150 libras”. [67.500 kg.–Trad.]. “Yo peso 200”. [90 kg.–Trad.]. A mí no me importa lo que Uds. pesen; El es Jehová-Jireh. “¿Cómo vendrá la transportación?” Yo no sabría decirles, pero El tendrá allí la transportación. Y de allí es de donde viene.
340Digo esto a favor de mis amigos de color sentados aquí esta mañana. Allá en el sur hubo un anciano de color que llevaba una Biblia para todas partes. El dijo... Y su patrón le hacía burla porque él decía que tenía una religión sincera de corazón. El dijo: “No hay tal cosa como una religión sincera de corazón”.
341El dijo: “Patrón, eso es una cosa que tú no tienes”. Dijo: “No hay una religión sincera de corazón por lo que a Ud. respecta”. ¿Ven? Pero él sabía que no era así.
342Dijo: “¿Qué estás haciendo con esa Biblia?” Dijo: “Tú no puedes leer”. Dijo: “Yo la creo”. Dijo: “Yo la creo de tapa a tapa; y creo la tapa también, porque”, dijo él, “porque tiene escrito ‘Santa Biblia’ en Ella”. Dijo: “Me imagino que tú crees todas esas historias que están allí”. Dijo: “Si, señor”. Dijo: “Yo creo todo lo que Dios dijo. Y todo lo que Dios me dice, yo lo creo”.
343El dijo: “Mira, mira, escucha, Sambo, tú no puedes hacer eso”. Dijo: “Mira: ¿qué si Dios te dijera que atravesaras esa pared de piedra allí? ¿Lo harías?” El dijo: “Sí, señor, yo atravesaría esa pared de piedra”. El dijo: “¿Cómo vas a atravesar esa pared de piedra, si no hay un agujero en ella?”
344Dijo: “Si Dios me dijera que la atraviese, El tendría un agujero en ella cuando llegara allí”. Así que eso es correcto. Correcto.
345¡Dios cumplirá Su Palabra! No hay incertidumbre tocante a eso. Cuando la trompeta de Dios suene en sus oídos, la trompeta del Evangelio, esa es cierta. ¡Amén! Quédense exactamente con toda ella. ¡Oh!, ¡oh, es cierta!
346¿Por qué todas estas personas ahora...? Y nos estamos pasando del tiempo; sólo un comentario más, o dos Escrituras aquí que tengo escritas, creo yo. ¿Por qué hicieron eso todas esas personas? Porque ellos habían oído la Voz de Dios. Ahora, muy rápido ahora, para terminar en unos tres o cuatro minutos.
347Jesús, cuando El estuvo en la tierra, El dijo: “Yo tengo poder para poner Mi vida; Yo tengo poder para volverla a tomar”. Ahora, no había nada incierto tocante a eso. “Yo tengo”. No, “Yo tendré”, sino, “Yo tengo ahora”. “Yo tengo poder para poner Mi vida; Yo tengo poder para volverla a tomar”. Muy bien.
348Marta, después que ella había perdido a su hermano, Lázaro, ella lo había oído a El decir: “Yo voy para despertarle”. Dijo: “¿En dónde lo habéis enterrado?” Ahora, El....
349Ella había enviado y dicho: “Jesús, ven y sana a mi hermano. El está enfermo”. Jesús nunca le prestó ninguna atención a ello, sino que siguió adelante. Ella envió otra vez, ella y María. Y siguieron adelante, El nunca le prestó ninguna atención a ello.
350Luego después de un tiempo, Lázaro murió; lo pusieron en el sepulcro. El estaba hediondo, yacía allí por cuatro días; la nariz se le había sumido, y tenía gusanos, y todo, envuelto en esa ropa y cosas, con una roca puesta encima del sepulcro, como ellos entierran a los muertos en el oriente; sólo es un hoyo, y luego ponen una roca encima de él. Y eso era la tumba.
351Así que ellos dijeron... Y cuando menos pensaron, dijeron: “Jesús viene”. Y así que Marta se puso su pequeño chal, y se fue por la calle, esa muchacha joven y hermosa. Ella corrió allá. Ella dijo: “¡Señor!” Miren ese acercamiento. Ella había oído un Sonido un día, y era cierto. Ella sabía que había algo tocante a El. Ella dijo....
352Ahora, qué si ella hubiera ido y dicho: “Nosotros salimos de nuestra denominación porque Tú predicaste contra ella. Y nosotros hicimos todo esto porque Tú hiciste esto y esto. Y tuvimos fe en Ti. Ahora, nosotros somos– nosotros somos la comidilla del pueblo. Todos están diciendo: ‘¿Dónde está ahora tu pastor el “santo rodador”? ¿Ven? Hay necesidad; ¿dónde está El? El se fue. ¿Ven? ¿Dónde está El? ¿Dónde están esos sanadores Divinos?’”
353¿Recuerda que le dijeron eso a Ud., Hermano Wright, allá, sus predicadores de la Iglesia de Cristo y ellos? Sí, señor.
354“¿Dónde están ellos? ¿Dónde? ¿Qué de todo esto? ¿Qué de esto ahora?” ¿Ven Uds.?
355Así que después de un tiempo... Parecía que ella tendría el derecho de reprocharle a El, y decirle algo, decir: “¿Por qué no viniste cuando te llamé?” Pero, ¿ven?, esa no es la manera de acercarse a Dios.
356No pregunten. Conozcan que el Sonido es cierto. Acérquense, digan: “Sí, Señor”.
357“Señor, si–si ellos ponen manos sobre mí, ¿cómo sé yo que voy a sanar?” No son sus negocios. ¿Ve?
358La única cosa que Ud. hace es conocer ese Sonido cierto, que Dios así lo dijo, y déjelo y siga adelante. Dios lo dijo. ¿Ve? Sí, señor, es la Palabra de Dios.
359Ahora, entonces, cuando menos piensa, bueno, Marta salió corriendo allí, y ella dijo: “¡Señor!” ¡Oh, me gusta eso! ¿Ven?, ella lo tituló a El lo que El era. El era su Señor. “Si Tú hubieses estado aquí, mi hermano no habría muerto”. ¿Ven? Dijo: “Mas también sé ahora que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo dará”. No hay nada incierto tocante a eso. No. ¿Ven?, ¿ven?
360Eso es cuando dos positivos se unen. ¿Ven? Eso es cuando dos omnipotentes se unen. ¿Ven? Cuando un omnipotente... Ella tenía–ella tenía fe perfecta omnipotente en Cristo; y Cristo era omnipotente. ¿Ven? Ella tenía fe perfecta infinita en Cristo, que El era el Señor, y sabía que lo que El le pidiera a Dios, Dios se lo daría a El. En otras palabras, ella dijo: “Tú sólo habla la Palabra; eso es todo lo que Tú tienes que hacer. Lo que Tú le pidas a Dios, Dios te lo dará”. Eso es omn-... Eso es–eso es omnipotencia, Todopoderoso. Porque, “El así lo dijo”. ¿Ven? Muy bien, y El era Todopoderoso. Eso es cuando dos poderes, dos poderes omnipotentes se juntan. Es un contacto entonces.
361Cuando una línea aquí tiene ciento cincuenta voltios, y esta otra tiene ciento cincuenta voltios, cuando ellos se juntan, Ud. tiene ciento cincuenta voltios de ambos lados. ¿Ven?
362Y cuando Ud. tiene poder supremo... Cuando Jesús dijo: “Sobre los enfermos pondrán sus manos y sanarán”, y Ud. tiene fe suprema que eso es la Verdad... Ud. necesita un Dios supremo que hace una promesa suprema, y un resultado supremo vendrá. ¡Amén! ¡Eso es! ¿Ven?
363Ahora, obsérvenla. Ella vino; ella dijo: “Señor, si Tú hubieses estado aquí, mi hermano no habría muerto. Mas también sé ahora que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo dará”. El dijo: “Tu hermano resucitará”.
364Ella dijo: “Verdaderamente, Señor, él resucitará en el día postrero– postrero”. ¿Por qué? Ella había oído esa Palabra. Ella sabía que ese era un Sonido cierto. “Seguro, Señor, él resucitará en el día postrero. El era un buen hombre. El resucitará en la resurrección general en el día postrero”.
365Jesús dijo: “Yo soy...” No hay nada incierto tocante a eso. “Yo soy ambos: la Resurrección y la Vida”. ¡Fiuuu! “¡Yo soy la Resurrección y la Vida! El que cree en Mí, aunque esté muerto vivirá. Y todo aquel que vive y cree en Mí, no morirá eternamente”. No hay nada incierto tocante a eso. “¿Crees esto?”
366Ella dijo: “Sí, Señor. Yo creo que Tú eres exactamente lo que Tú dijiste que eras. Tú eres el Hijo de Dios que has venido al mundo para salvarnos. Y yo creo que todo lo que Tú hagas, o digas, está sencillamente perfecto. No hay incertidumbre respecto a Ti, en lo absoluto”. “¿Dónde lo pusiste? Yo iré, a despertarle”.
367Ahora, no–no “Yo iré y veré si puedo”; no “Yo iré y lo intentaré”; no “Yo iré y veré qué puedo hacer respecto a eso”. ¡No!, nada incierto. “Yo iré y lo despertaré”.
368¿Por qué? El Padre le había dicho, y El tenía la promesa de Dios, la cual era verdadera. El tenía la promesa de Dios, porque El dijo en Juan 5:19, que: “No puede el Hijo hacer nada por Sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre”. El ya tenía la visión de lo que Dios iba a hacer, así que El tenía la seguridad. No hay incer-....
369No, “Yo iré e intentaré”, “Yo lo voy a hacer”. ¡Amén, amén, amén! ¡Oh!, quisiera que yo sólo pudiera tomar eso como un sacacorchos y retorcerlo dentro de cada persona. ¿Ven? ¿Ven?, no “Yo iré y lo intentaré”; no “Yo iré y veré si puedo”. “¡Yo lo haré!” “Yo iré y lo despertaré”. “Yo no iré y lo intentaré”, “¡Yo iré y lo haré! Yo iré y lo despertaré”, y El lo hizo. ¡Oh, hermanos! Nada incierto. No, no. “Yo lo intentaré”, “Yo tengo la promesa”.
370Y–y–y miren, cuando El partió, El no nos dejó... El no dijo: “Bueno, miren, déjenme decirles, todos Uds. vayan por todo el mundo y formen grandes organizaciones. Y, ¡oh!, Uds. van a tener varios cientos de ellas, y eso está bien”. Pero miren, eso sería incierto. Eso es lo que el hombre hizo.
371Pero esto es lo que El dijo antes que El partiera, para estar seguro que no fuéramos engañados. El dijo: “Todavía un poco y el mundo no me verá más (esos son los incrédulos, esa gente que está toda cegada con incredulidad). Ellos no me verán más. Pero vosotros me veréis, porque Yo, Yo, Yo estaré con vosotros, aun en vosotros hasta el fin del mundo”.
372Juan 14:12, El dijo: “Las obras que Yo hago vosotros haréis también, y aun mayores haréis (más de ellas)”. La palabra allí, absolutamente (mírenla en el griego), dice: “Vosotros haréis más”. ¿Por qué? El era... Dios estaba sólo en un solo Hombre; ahora Dios está en toda Su Iglesia. ¿Ven Uds.? Dios estaba en un solo Hombre en aquel entonces; ahora está en todos los hombres que le creerán a El. “Más que estas vosotros haréis porque Yo voy a Mi Padre; Yo regresaré a la Luz que Yo era, que guió a los hijos de Israel a través del desierto. Yo regresaré a eso; y entonces en un poco de tiempo, Yo vendré otra vez”. ¿Ven?, Juan 14:12: “Las obras que Yo hago vosotros haréis también”, y ahora El dijo: “Y más que estas”.
373En Marcos 16, cuando El estaba para irse, El dijo: “Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado será salvo; el que no creyere será condenado. Y estas señales seguirán”. ¿Quizás? ¡No! “¡Seguirán!” ¡Ellas son ciertas!
374“Bueno, Uds. saben, nosotros creemos eso, pero por supuesto, nosotros estamos viviendo en otro día”, dice la denominación. Eso es incierto.
375Pero Jesús dijo: “¡Seguirán! Ellas ciertamente seguirán a los que creen”. ¿Qué harán ellos? “Echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas, sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán”. ¡Oh, hermano!
376No “Ellos... Quizás ellos harán esto. Pueda ser que ellos–ellos lo cambien y hagan una denominación de ello”. No, no. “Estas señales...” “Bueno, ellos todavía serán creyentes”. ¡Oh, no, no, no!
377“Estas señales ciertamente los seguirán”. El todavía es el mismo Dios. El no está muerto. ¿Cómo puede el Cristiano citar y decir que El resucitó de entre los muertos y luego negar que El es el mismo ayer, hoy, y por los siglos?
378Ahora, en Mateo 17, si todos Uds. la quieren anotar, Mateo 17... Mateo 17:2. Uds. se dan cuenta allí en la transfiguración... Ahora, si Uds. toman... si Uds. tienen un lexicón griego, mírenla allí. Sobre la transfiguración. El dice: “Y El fue transfigurado”, yo creo que es... Permítanme ver si yo lo tengo correcto, Mateo 17. Yo las tengo todas aquí. Sí. Seis días después, Jesús tomó a Pedro, a Jacobo y a Juan su hermano, y los llevó... a un monte alto; y se transfiguró delante de ellos,....
379Ahora, ¿saben Uds. lo que en el griego original dice que El hizo? Donde dice: “Se transfiguró delante de ellos”, es: “El cambió Su hechura”.
380¡Oh!, ¿cuánto tiempo tenemos? [El Hermano Neville dice: “Todo el día”. La congregación dice: “Amén”–Ed.]. Sólo–sólo soporten un poquito–poquito– poquito; sencillamente tengo que meter esto. Algo me impresionó mucho allí, que lo tengo que decir. Perdónenme. Miren, la–la cena, los frijoles no se quemarán. Y sólo–sólo relájense. Muy bien.
381El todavía es el mismo. El nunca ha cambiado. El todavía es el mismo. Hebreos 13:12 y 13 [el Hermano Branham quiso decir 13:8–Trad.], dice: “Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y por los siglos”. Ahora, miren. Si nosotros creemos que El resucitó, entonces si El no está muerto, El no está en ningún sepulcro, El está vivo, El es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Uds. creen eso, ¿no lo creen? [La congregación dice: “Amén”–Ed.].
382Bueno, ¿qué hizo El ahí cuando El se transfiguró? El griego dice: “El cambió Su hechura”. ¡Oh!, ¡miren! Miren el orden de la resurrección. Eso fue lo que me impresionó allí. Fíjense. ¿Qué apareció primero?
383El... Aquí atrás, en el capítulo anterior, el capítulo 16, El les dijo que había algunos de los que estaban allí, que no gustarán la muerte, hasta que hayan visto el Reino de Dios viniendo en poder. En otras palabras, ¿qué harían ellos? Ellos verían un anticipo del Reino de Dios, ellos sabrían el orden de la resurrección y la Venida de Dios, ¿ven?, en el capítulo 16.
384Ahora, aquí El sube allá arriba, y El... ¿Qué sucedió? Su hechura fue cambiada. En otras palabras, El fue revelado de otra manera. ¿Me entienden? [La congregación dice: “Amén”–Ed.].
385¿Qué fue lo que nos dimos cuenta la otra noche que era la revelación en Apocalipsis? Que apocalipsis significaba como cuando un escultor, aquí, haciendo algo; y luego, ¿qué es lo que él hace? El sólo quita la cortina, dice: “¡Ahí está!”
386¿Qué estaba El haciendo otra vez aquí? El mismo se estaba revelando de otra manera. ¿En qué estaba El? En una condición transfigurada, glorificada: ¡Su Venida!, de la manera que El viene, un Cristo glorificado, transformado. Sus vestidos brillaron como el sol. ¡Hermanos! ¡Oh!, El estuvo en la nube; y El viene en las nubes de Gloria, cubierto por una nube; no una nubecita blanca de allá arriba, sino que la nube en la que El viene, es una nube de Gloria, todos Sus Angeles con El. ¡Aleluya! ¡Hermanos!, de esa manera El viene: viene en una nube de Gloria.
387Ahora, fíjense: cuando ellos lo vieron parado allí... y antes de eso, allí le apareció a El, Moisés y Elías. Observen eso.
388¿Qué significaba Moisés? Moisés era... representaba a los que habían muerto y estaban durmiendo en la tumba, porque Moisés murió y fue enterrado; nadie sabe en dónde él fue enterrado. Pero él representaba a los que estaban dormidos cuando El venga.
389Y Elías representaba a los trasladados, a los que no tenían que morir. ¿Ven? ¡Ahí lo tienen!
390Y Pedro, Jacobo, y Juan representaban a ese remanente de Israel que estaba allí, diciendo: “He aquí, Ese es nuestro Dios en quien creímos”. Allí están los ciento cuarenta y cuatro mil. (¿En dónde estás, Hermano Wood? Eso es). ¿Ven? Ahí lo tienen; Pedro, Jacobo y Juan; tres, para dar testimonio. Cuando El regrese.
391¿Qué fue la primera cosa? La resurrección, Moisés y (conjunción) Elías le aparecieron a El (¿ven?), la resurrección de los muertos, y los que no tienen que morir, fueron cambiados, y estaban allí en Su Presencia. ¡Oh, hermanos! Y ahí El se paró, glorificado.
392Y allí estaba Pedro, Jacobo, y Juan, el remanente de los judíos, mirando, diciendo: “¡Ese es El! ¡Ese es El!” Ese es el orden de la Venida del Señor. ¿Lo ven? Ahí está, la resurrección. Allí estaban ellos. ¡Oh!, ¿no es eso maravilloso? [La congregación dice: “Amén”–Ed.].
393Ahora, fíjense: la única cosa que El hizo, fue quitarse Su máscara de humanidad y llegó a estar en un estado glorificado. ¿Ven?, El cambió Su hechura.
394Ahora, no–no tres personas como ellas tratan de decir hoy, las denominaciones. ¡Oh, hermano! No tres personas; no tres camb-... No tres personas, sino tres cambios de la misma Persona. ¡Oh, hermanos! En una ocasión El apareció como el Padre. El se quitó la máscara; El era un Hijo. Ahora El se quita la máscara de carne, y El es el Espíritu Santo. No tres dioses, sino tres cambios del mismo Dios. ¡Oh, bendito sea el Nombre del Señor! Tres cambios de la misma Persona. ¿Ven?
395Ahora, cuando El estuvo en la tierra, El era la Columna de Fuego, que guió a los hijos de Israel. ¿Es correcto eso? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. Luego El fue hecho carne en el Hijo de Dios, con el fin de gustar la muerte por toda la raza humana, haciendo una expiación. ¿Creen Uds. eso? [“Amén”]. Ahora, ¿qué es El hoy? El mismo Jesús. El mismo (¿qué?) ayer en el oficio de Padre, el mismo en el oficio de Hijo, el mismo aquí en la forma del Espíritu Santo, la misma Luz.
396Pablo en su camino a Damasco fue derribado por una Luz, y dijo: “¿Quién eres Tú, Señor?” Dijo: “Yo soy Jesús”.
397Correcto. ¿Qué es? Tres veces El se quitó Su máscara
398Se quitó Su máscara de ser una Columna de Fuego y llegó a ser, ¿qué? Un Hombre para quitar el pecado.
399Luego se quitó Su máscara como un Hombre, y regresó otra vez a ser un Espíritu llamado el Espíritu Santo, el Espíritu de ese Hombre para regresar y estar sobre Uds., y en Uds., y hacer la mismísimas obras. ¡Mmm! ¿Lo ves, iglesia? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. No hay nada incierto tocante a eso. “Las obras que Yo hago, vosotros haréis también. Porque Yo estaré con vosotros, aun en vosotros, hasta el fin de la consumación, el fin del mundo, el fin del tiempo, el fin de todas las cosas. Yo estaré allí mismo con vosotros, haciendo las mismas obras”. Miren, no hay incertidumbre tocante a eso.
400Pero Uds. oyen a algunos de ellos, decir: “Bueno, tú debes ser un Presbiteriano. Tú debes ser un Metodista. Tú... Nosotros los Bautistas lo tenemos. Nosotros los Pentecostales lo tenemos”. Todo eso está incorrecto. Esas son mentiras. Eso es incierto. ¿Cómo lo pueden tener los Pentecostales, la denominación Pentecostal, cuando hay como unas treinta organizaciones diferentes de ellas? ¿Cuál de ellas es? ¿Cómo lo pueden tener las Metodistas, cuando hay una Primitiva, y Metodista Libre, y una multiplicación de Metodistas? Y hay sesenta y algo, creo yo, organizaciones diferentes de Bautistas, y tantas organizaciones diferentes de Católicos, y demás. ¿En dónde están todas ellas? ¿Cuál de ellas es? Esos son sonidos inciertos.
401Pero cuando Uds. lo oyen a El: “Yo soy el mismo ayer, hoy, y por los siglos”, eso es un Sonido cierto.
402Así que, ¿quién sabrá cómo prepararse si la trompeta diere sonido incierto? ¿Qué es? ¿Dónde pueden...? ¿Cómo se pueden ellas preparar, cuando hay novecientas organizaciones diferentes? Muy bien, ellas no se pueden preparar.
403Cuando El dijo en Hechos 2:38: “Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el Nombre de Jesucristo para perdón de los pecados”, no hay incertidumbre tocante a Eso. “Y recibiréis el don del Espíritu Santo”. No “quizás lo recibiréis, tal vez deberían”, sino, “recibiréis”. ¿Cuándo? Cuando Uds. se hayan arrepentido. Ahora, Uds. pueden entrar allí sin arrepentimiento, y Uds. no lo recibirán. Pero cuando Uds. completamente se arrepienten y creen en el Señor Jesucristo, Uds. lo van a recibir. Nada incierto: “Uds. recibirán el don del Espíritu Santo”. ¿Es correcto eso? [La congregación dice: “Amén”– Ed.].
404Cuando El dijo: “Sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán. Lo que pidiereis en Mi Nombre, Yo lo haré”. No hay nada incierto. Eso es cierto. Estas señales... “Yo estaré con vosotros”.
405Ahora, Ud. dice: “Bueno, nuestra iglesia no cree en esa clase de cosas”. Bueno, sólo es un sonido incierto.
406La Biblia dice que El mismo dijo: “Yo estaré con vosotros. Y las obras que Yo una vez hice, Yo siempre las haré en vosotros; y estaré con vosotros hasta el fin del mundo. Y aquellos que creen en Mí, cuando ellos pongan sus manos sobre ellos, si están enfermos, sanarán. ¡Ellos sanarán!” No, “quizás sanarán”.
407‘Jones’ sanó; pero ¿‘Johnson’ no. Eso no tiene nada que ver con ello. Si ‘Johnson’ hubiera creído como ‘Jones’, él hubiera sanado también. ¿Es correcto eso? [La congregación dice: “Amén”–Ed.].
408¡Nada incierto! ¡Nada incierto! “El que a Mí viene, no le echo fuera”. Nada incierto.
409“Bueno, mire, El quizás no me reciba”. ¡Oh, pobre persona engañada!
410¡Escuchen! Déjenme decirles a Uds. como Su siervo: no hay uno que pueda venir a El que no lo reciba. “Si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos”. Nada incierto. “Yo perdonaré parte de ellos; quizás tú hayas hecho esto y tú hayas hecho eso, y Yo tendré eso contra ti”. “¡Como la nieve serán emblanquecidos!”
411“Bueno, El no me perdonará por lo que yo le he hecho a mi esposo, por lo que yo le he hecho a mi esposa, por lo que yo le hecho a mi hermana, por lo que yo le he hecho a mi hermano, lo que yo hice”.
412A mí no me importa lo que Ud. hizo. No hay nada incierto; El perdonará todo. “Si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana”. Nada incierto.
413“Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el Nombre de Jesucristo para el perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos”, (ahora, fíjense ahora, Uds. fíjense, trinitarios extremistas), “para cuantos el Señor nuestro Dios llamare”. Esta misma prescripción surtirá efecto en cada genera-....
414No: “Pudiera ser que hubiera cambiado después de un tiempo a: ‘Padre, Hijo, y Espíritu Santo’”. ¡Pobre maestro engañado!
415Dios no puede cambiar. El es infinito. La prescripción surte efecto cada vez que Ud. la da de la manera correcta. ¡Sí, señor! Miren: “Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el Nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo; porque es, ¿qué?...” esta Prescripción, este bautismo, esta forma de bautismo, este Espíritu Santo, este mismo poder. No sólo estrechar manos y decir: “Voltearé una nueva hoja y mejoraré”. No, señor. “Recibiréis el don del Espíritu Santo; y el poder de Dios vendrá sobre Ud., cambiará sus maneras, hablará en lenguas, pondrá manos sobre los enfermos, echará fuera demonios, hará lo mismo que ellos hicieron”. ¿Hasta cuándo, por cuánto tiempo?
416“Hasta el fin de los discípulos”. Ud. es un falso profeta si dice eso. Ud. es un falso maestro si dice eso.
417Porque “Jesucristo”, la Biblia nos enseña, que “El es el mismo ayer, hoy, y por los siglos”. Y los apóstoles dijeron aquí, que “para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos, para cuantos...” Díganlo conmigo. [El Hermano Branham y la congregación terminan citando Hechos 2:39, al unísono–Ed.]. “... para cuantos el Señor nuestro Dios llamare”. ¿Cuántos? De cada edad, de cada generación, de cada color, de cada credo, de cada lo que sea, para cuantos Dios llame. Y si Dios lo llamó a Ud., El le ordena que sea bautizado en el Nombre de Jesucristo y reciba el Espíritu Santo. Entonces Cristo mismo vive en Ud., y no hay sonido incierto, no hay incertidumbre en ello. Ud. tiene la Biblia. ¡Oh!, Ud. puede pararse en Ella. Ud. puede vivir en Ella. Ud. puede morir en Ella. Ud. resucitará en Ella. ¡Gloria! ¡Es la Palabra de Dios! ¡Fiuuu! ¡Hermano!
418Como Rebeca que dio de beber al camello; al mismísimo camello que ella le dio de beber, ella cabalgó sobre él para encontrar a su esposo. El mismísimo Dios del cual predicamos, la mismísima Palabra, la cual es Dios, el mismísimo Dios que está en la Palabra, algún día nos levantará por el Bautismo del Espíritu Santo. Y nuestros críticos serán matados por el mismo poder que los levantará a Uds. a la Gloria. ¡Oh, hermanos! Levántense y cabálguenlo. Uds. que están enfermos, no descrean a Dios.
419¿Leo y ellos...? Yo no sé si ellos lo hicieron. ¿Repartieron ellos tarjetas de oración? ¿Hay algunas tarjetas de oración repartidas? Billy no vino esta mañana; él–él contrajo un resfriado ayer, y él–él... Muy bien. Ahora, ¿qué...? No–no las necesitaremos. No las necesitaremos. Escuchen.
420¿Creen Uds. que lo que yo he predicado es la Verdad? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. ¿Lo creen Uds. con todo su corazón? [“Amén”]. ¿Es un Sonido cierto para Uds.? [“Amén”].
421¿Cómo suena esto? La primera comisión que Jesús dio, Mateo 10, a Su Iglesia: “Id, y–y estas...” Yo no la estoy leyendo, yo sólo la estoy citando, Mateo 10. Yo la pudiera leer aquí. “El llamó a Sus doce discípulos, les dio autoridad sobre los espíritus inmundos, para que echasen fuera espíritus malos, y para sanar a los enfermos, y para resucitar a los muertos, y para echar fuera demonios, y para curar la lepra”. ¿Es correcto eso? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. Hacía que la gente lo creyera, luego ponía manos sobre ellos. Hacía que la gente lo creyera, luego ponía manos sobre ellos. Hacía que la gente lo creyera, y ponía manos sobre ellos. ¿Fue esa Su primera comisión, cuando El envió a Sus setenta?
422¿Cuál fue la última comisión que El dio? Marcos 16, las últimas Palabras que salieron de los labios de nuestro Señor cuando El comisionó Su Iglesia: “Id a todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado será salvo, el que no creyere será condenado”.
423Ahora, recuerden: no que “pudiera ser condenado”; no que “pudiera tener una oportunidad”. El no tendrá ni una sola oportunidad terrenal. No hay un sonido incierto tocante a eso. Si él no cree, él será condenado.
424Ahora, ¿qué clase de señales les van a seguir? Estas señales, “bueno, a algunos de ellos les seguirán; tal vez les seguirán; quizás les seguirán”. “Estas señales les seguirán”. Ellos creerán en sanidad. Ellos creerán en echar fuera demonios. Ellos creerán en hablar en lenguas. ¡Oh!, ellos creerán en todas las obras sobrenaturales de Dios, el Jesús resucitado obrando con ellos. ¿Es eso la Verdad? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. ¿Es esa la última Palabra de Dios? [“Amén”]. Entonces, maldito es el que le trate de añadir a ello, o quitar a ello. De esa manera es. De esa manera es.
425¿Fue la Iglesia del Pentecostés una Iglesia ruidosa, allá al principio cuando el Espíritu Santo primero cayó? La virgen María, como si estuviera ebria, se tambaleaba bajo el poder de Dios, y todos ellos así. Y la gente decía: “Están llenos de mosto”. De esa manera la Iglesia fue ordenada. De esa manera toda Iglesia fue ordenada. Cada vez que Dios tenga una Iglesia, será esa misma clase de Iglesia. Porque no tiene sonido incierto. “Bueno, bueno, nuestro obispo dice....”
426A mí no me importa lo que el obispo diga. Es lo que la Palabra dice. Ese obispo tiene un sonido incierto. Si el sonido de él está sonando la misma cosa que Este está sonando, él está correcto. Y luego, si la iglesia no actúa como actuó allá, él está errado. Si Ud. dice que lo tiene, y no actúa de la misma manera, entonces hay algo mal en Ud. Porque eso es exactamente lo que dice, para cada uno. Miren a... Después que fue a la casa....
427Felipe fue allá, predicando a los samaritanos, puso manos sobre ellos. Pablo fue, o mejor dicho, Pedro fue, y puso manos sobre ellos. Ellos recibieron el Espíritu Santo, e hicieron la misma cosa que ellos hicieron al principio.
428Fue allá a la casa de Cornelio, y allí estaban todos los gentiles, los griegos, y demás; puso manos sobre ellos, y ellos recibieron el Espíritu Santo como ellos lo recibieron al principio.
429Permítanme decirles algo. Yo soy un misionero, Uds. saben, como... Ahora, yo creo que un misionero es un hombre que va y viene. Ese es un misionero. Si Ud. va allá y se queda, ellos llaman a eso un misionero, pero eso es un colono; Ud. sólo cambió su residencia. ¿Ven? Ese no es un misionero. Un misionero, él... Pablo fue un misionero: él no se quedaba; él seguía y seguía y seguía. Ese es un misionero, no es cambiar de residencia; sino sólo seguir; ese es un misionero.
430Ahora, en el campo misionero, déjenme decirles, allá en las–las regiones más al sur de Africa, allá en las que los pequeños bosquimanos... Y ellos ni siquiera sabían si ellos eran humanos o no, por mucho tiempo. El gobierno británico, cuando ellos conquistaron Suráfrica, uno iba a una pequeña jungla y allí había... uno veía a un bosquimano... [el Hermano Branham hace un sonido: “Burrr”–Ed] templaban como un montón de monos; y uno miraba para todas partes, y no había nada allí. Pero si miraba en la arena, uno veía una cabecita negra mirando para todos lados. ¿Ven?, ellos mismos se enterraban en la arena, salían corriendo y se cubrían con la arena, rápidamente. No pensaban que eran ani-... ellos pensaban que eran animales, por mucho tiempo. Pero, ¿saben Uds. cómo se dieron cuenta que ellos eran–ellos eran humanos? Ellos tenían perros. Y un perro no vivirá con nada mas que un ser humano (¿ven?), y ellos se dieron cuenta que eran humanos.
431Y tomen por ejemplo a uno de esos hombrecitos, y tomen uno de los basotu, o de los shangai, xhosas, o cualquiera de esas tribus, que ni siquiera saben cuál es la mano derecha, ni la izquierda; siempre tartamudeando: “Blaw, blaw, blu”, Uds. saben, y hablando así. Y desnudos, las mujeres, los hombres, y todos y déjenme decirles, dejen que el Espíritu Santo caiga sobre él, y hará la misma cosa que Uds. hacen aquí cuando el Espíritu Santo cae sobre Uds. No hay sonido incierto tocante a ello. El nunca oyó tal cosa como hablar en lenguas en su vida. Y miren, para Uds. aquí, él está hablando en lenguas.
432Pero allí está el intérprete; este hombre se para ahí y dice: “¿Blaw?” “¿Quieres ser salvo?” “Blaw-ah”. “Sí”. “Hay alguien aquí que...” “Uh, blaw, blaw, blaw”. “Levanten sus manos y recíbanlo”. “Uh-blaw”.
433¡Oh, oh, oh, hermanos! Ahí va él, hablando en lenguas; nunca oyó de ello, ni supo nada tocante a ello. No hay incertidumbre tocante a eso; eso es Jesucristo el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Obsérvenlo. El se irá a la tribu, y empezará a orar por los enfermos. Uno no le tiene que decir.
434¡Y Uds. mujeres americanas, y Uds. miembros de iglesia...! Yo no estoy hablando tanto de Uds. aquí; esto se está grabando, Uds. saben. ¡Uds. miembros de iglesia, usando pantaloncitos cortos allá afuera, y comportándose de la manera que Uds. lo hacen! Cada año Uds. se van quitando un poquito; y luego Uds. usan pantaloncitos cortos, y luego pantaloncitos más cortos, y luego pantaloncitos más cortos, y todo así. Bueno, pobre miembro de iglesia engañado, Ud. está peor que aquellos que están en Africa. Cuando esas mujeres se pararon allí ese día, cuando treinta mil recibieron a Cristo como su Salvador personal en una sola ocasión.... Y Uds. cantan en los coros, y usan pantaloncitos cortos en el patio de enfrente para cortar el césped, y en el centro. Uds. están peor que lo que ellas están. Uds.... Ellas se levantarán en el Día del Juicio y las harán que Uds. se avergüencen de sí mismas.
435Y yo vi a mujeres paradas allí que estaban desnudas, no tenían nada sino un pequeño trapo enfrente de ellas así, y aquí arriba en sus partes, en sus–sus pechos, no tenían nada en lo absoluto. Y sólo una pequeña tira de tela, como de unas cuatro o seis pulgadas [unas 10 ó 15 cm.–Trad.] alrededor de su cintura, sólo colgándoles enfrente de ellas. Y los hombres también, parados allí totalmente desnudos, no sabían cuál era la mano derecha y cuál la izquierda. Y tan pronto que el poder del Espíritu Santo vino, esas mujeres doblaron sus brazos, sin nada con que cubrir sus pechos, doblaron sus brazos en vergüenza, y se alejaron. Y al siguiente día ellas estaban vestidas. ¡Aleluya! Sí. No hay– hay incertidumbre tocante a eso.
436El Espíritu Santo las hace a Uds. que se pongan ropa, las hace a Uds. actuar decentemente. No hay nada incierto tocante a eso. ¿No lo quieren Uds. a El? ¿No les gustaría servir a Alguien como ése, al Señor Jesús? Apártense de esos sonidos inciertos.
437¡Oh!, Ud. es una “cosita” popular, sí, toda arreglada, y todo. Ud. cree que es popular. Pero, hermana, Ud. se está muriendo. Ud. piensa que Ud. está viviendo y se está muriendo. La Biblia dice: “Pero la que se entrega a los placeres, viviendo está muerta”. La Biblia dice eso. Eso no es un sonido incierto. Dice: “¡Ella está muerta!” Correcto. No hay sonido incierto tocante a ello. ¡No hay incertidumbre, hermano!
438Dios es un Dios Santo. Y cuando un hombre nace del Espíritu Santo, él es un–él es un candidato. El no únicamente es eso, sino que él es un rey; él es un príncipe. El es de otra Nación. Su Reino es de Arriba. El está lleno con el poder de Dios, la Presencia de Dios. La mujer que hace eso, se pone ropa. El hombre vive decente y verdadero a su esposa. La esposa vive verdadera y decente a su esposo. Ellos no quieren nada del mundo. Sus afecciones están puestas en las cosas de Arriba. Ellos han terminado con las cosas del mundo. Ellos son nuevas criaturas en Cristo. Y ellos son santos, lo viven; no que ellos sean santos, sino el Espíritu Santo que los está gobernando. Ellos no tienen su propia mente; el Espíritu Santo se mueve en ellos. Esa es la razón que ellos actúan “locamente” para la gente del mundo, porque son conducidos por un– un Espíritu de otro Reino.
439¡Oh, yo sé que es así, amigo! “Yo una vez perdido estaba, pero ahora El me halló. Yo estaba ciego a esas cosas, pero ahora veo. Fue gracia la que enseñó a mi corazón a temer; fue gracia la que dio alivio a mis temores. Cuán preciosa apareció esa gracia, la hora cuando primero creí”, cuando yo vine a Cristo.
440Ahora, para terminar. Para ambas, para salvación y para sanidad, permítanme decir estas palabras sólo un momento.
441Pablo Rader fue amigo mío. Lo conocí por un poco de tiempo; yo sólo era un muchacho, cuando me senté a sus pies; era un gran ministro que murió allá en California no hace mucho. Y cuando él se estaba muriendo... El contrajo cáncer y se estaba muriendo allá en California. El tabernáculo que ahora tiene O.L. Jaggers, él lo tenía allí, el antiguo... Se me olvida el nombre que tenía entonces, pero ahora es La iglesia del mundo. El antiguo tabernáculo de Pablo Rader estaba en la calle El Dorado, yendo hacia... el templo McPherson está allí al cruzar de la calle, cerca del parque. Miren, y cuando Pablo Rader estaba pastoreando allí, ellos salieron allí, y cuando él estaba....
442Antes que muriera, él puso sus manos en el hombro de un hermano, al cual conozco muy bien, un amigo de Ern Baxter, y dijo: “Si yo hubiera tomado mi mensaje de gracia, y lo hubiera llevado a los fogosos Pentecostales, en lugar de tratar de meterme con Uds. montón de Bautistas, yo estuviera viviendo hoy”. Dijo: “Pero Uds. me han angustiado, y estoy tan destrozado, y en tal condición, que ahora me estoy muriendo”.
443Así que, cuando él se acostó allí en el cuarto, bajaron las–las–las persianas y cosas, y ellos estaban allí, cantando: Mas cerca, mi Dios, de Ti. Y él tenía sentido de humor. El dijo: “¿Quién se está muriendo, Uds. o yo? Uds. suenan más como que son los que se están muriendo, y no yo”. El dijo–él dijo: “¡No hagan eso! Cántenme algunas alabanzas del Evangelio muy alegres”. Y un pequeño cuarteto del Instituto Bíblico de Moody empezó a cantar: Allá en la cruz donde mi Salvador murió. El dijo: “¡Eso suena mejor! ¡Alabado sea Dios!”
444Dijo: “¿Dónde está Lucas?” Y Lucas y Pablo anduvieron juntos, igual que Billy y yo, mi hijo. Ellos eran hermanos, y ellos anduvieron juntos. Dijo: “¿Dónde está Lucas?” Y Lucas no quería ver a su hermano morir, y él estaba en el cuarto del lado, en el hospital. Dijo: “Vayan por él, y díganle que venga aquí”.
445Y cuando él llegó adonde estaba Pablo, Pablo extendió su mano y cogió su mano y Lucas trataba de voltear su cabeza. El dijo: “Lucas, nosotros hemos pasado juntos muchas batallas duras, ¿no las hemos pasado, hermano?”
446Dijo: “Sí, las hemos pasado. Por todos estos años, hemos trabajado mucho, hermano. Correcto, muchas batallas duras”.
447Pero dijo: “Lucas, piénsalo. En cinco minutos contando desde ahorita, yo estaré parado en la Presencia de Jesucristo, vestido en Su justicia”. Apretó las manos de su hermano y murió. No hay nada incierto tocante a eso. El sabía de la manera que él se estaba yendo. El lo sabía. El tenía el Bautismo del Espíritu Santo, el poder de Dios en su vida.
448El era un cortador de árboles, y él cortaba árboles y cosas. Y dijo....
449El era un misionero también, así como yo voy a ultramar. Y él y Lucas, y ellos, estaban allá en las islas; ellos adquirieron fiebre de aguas negras. Si alguno sabe qué es eso, es muerte, y realmente es mortal. Así que él adquirió la fiebre de aguas negras. Y estaba muy metido en las junglas, en donde no había nada. El y su amorosa esposa estaban allí. Y Uds. saben cómo él dijo (yo les he contado a Uds. la historia), cómo él dijo que la última vez cuando ella le dio un beso de despedida, había un sentir en ello. Y así que ellos estaban allá. Y se puso... continuó poniéndose oscuro, y más oscuro en el cuarto; él dijo que él sabía que se iba a morir, o mejor dicho, él pensó que se iba a morir.
450El le dijo a su esposa, le dijo: “Cariño, se está poniendo muy oscuro aquí”. Dijo: “Me estoy muriendo”.
451Y ella dijo: “¡Oh, Pablo, Pablo!” Y ella se postró en su rostro y empezó a clamar.
452Dijo: “Cariño, continúa clamando. Déjame... Continúa clamando a Dios, y déjame oír tu voz. Que alguien ore. Yo ya no puedo orar más”. Dijo: “Mientras me estoy muriendo, yo quiero oírlo”.
453Y ella continuó clamando a Dios. “¡Oh Dios, no permitas que muera! Su obra todavía no ha terminado”. Continuó clamando: “¡Oh, Dios, por favor no permitas que Pablo muera!” Ella estaba recostada sobre él, así.
454Se puso más oscuro y más oscuro. Dijo: “Cariño, se está poniendo más oscuro y más oscuro, y más oscuro y más oscuro”.
455Finalmente él se desmayó. El dijo: “Cuando me desmayé, yo soñé que era un hombre joven otra vez”. Dijo: “Yo estaba allí en el bosque”, allá en Oregón de dónde él provenía. Dijo: “Yo había cortado un árbol. El patrón dijo, me dijo: ‘Ve allá arriba, a la cumbre de la montaña, Pablo, y quiero que cortes un cierto árbol, y más, tenemos que hacer madera’”.
456Y dijo que él dijo: “Muy bien, patrón”. Y dijo que él los podía oler, cuán frescos estaban, y cuán bien se sentía. Dijo que él iba corriendo subiendo a través del bosque así. Y él tomó su hacha, y dijo que él podía sentir ese filo del hacha entrar en ese pino blando, Uds. saben, ese pino de Oregón. Y dijo, cuando bajó allí... Uds. saben, allá en el sur ellos tienen ese mismo árbol, pero es muy duro. Mientras más al norte Ud. va, y mientras más frío se pone, más blanda se pone la madera. Dijo que finalmente podía... Dijo que él tomó su hacha, y lo cortó con ésa de doble filo, y le cortó todos los brazos. Dijo que él clavó su hacha ahí y dijo: “Bueno, voy a bajar la montaña con él”.
457Lo agarró, y dijo que no lo podía levantar. El sencillamente no lo podía levantar. El dijo que intentó, e intentó. El dijo que recordó que los músculos más fuertes de un hombre están en su espalda. Así que él dijo que puso sus rodillas juntas para que así no se herniara, y se agachó y lo agarró. Y utilizó sus rodillas, los músculos de detrás de las piernas, aquí arriba, los de la pantorrilla, los de sus brazos, los de su espalda, puso todos sus músculos en ello. Y dijo que él tiró y tiró, y sencillamente no lo podía levantar; y dijo que se fatigó mucho, e intentó, e intentó. Dijo: “Tengo que bajar este tronco allá abajo. ¡Lo tengo que bajar! El patrón ordenó que lo llevará allá abajo; lo tengo que llevar allá abajo. Bueno”, dijo, “por lo general... Yo no sé adónde se fue toda mi fuerza”. Dijo: “Bueno, yo me podía poner ese tronco en mi hombro, y caminar con él”, dijo, “pero no lo puedo levantar”. Y lo intentó, y lo intentó, y lo intentó. El dijo que sencillamente no lo podía levantar. Sencillamente se agotó.
458Dijo que él se reclinó contra el árbol, y dijo [el Hermano Branham respira jadeando–Ed.]: “Yo me he esforzado, y me he esforzado. Yo me he esforzado y me he esforzado, al grado que ya no puedo más. Y tengo que llevar ese tronco allá abajo, pero yo no sé cómo lo puedo hacer. Yo no lo puedo levantar”. Dijo que estaba sentado allí, y dijo que él dijo: “Sencillamente yo no sé qué hacer”.
459Y dijo que él oyó Su Voz, la Voz de Su Patrón, que dijo: “Pablo”, y dijo que era la Voz más dulce que jamás había oído.
460Y dijo: “Cuando volteé para mirar”, dijo, “no era mi patrón, sino que era mi verdadero Patrón”. Dijo: “¡Era Jesús!”
461Dijo: “¿Por qué te esfuerzas, Pablo?” Dijo: “¿Ves ese torrente de agua que corre allá?” Dijo: “Ese torrente de agua pasa a un lado del campamento”. Dijo: “¿Por qué no lo empujas al agua y te montas en él, y te vas allá abajo?”
462Así que él dijo que tomó el tronco y lo rodó hasta el agua, y se subió en él; y se fue flotando sobre ese oleaje pequeño gritando, gritando a voz en cuello, diciendo: “¡Yo voy montado en él! ¡Yo voy montado en él!”
463Y dijo que cuando volvió en sí en el cuarto, su esposa estaba recostada sobre él, orando; él se paró de un salto en medio del piso, gritando: “¡Yo voy montado en él! ¡Yo voy montado en él!”
464Y hermano, permítame decirle algo esta mañana: no se esfuerce en ello. Yo no estoy tratando de esforzarme en ello. Eso lo agotaría; ir de aquí para allá diciendo: “Yo soy Metodista, o yo soy un Bautista, y yo soy esto”. Yo sólo recibí a Jesús. Tomé Su promesa. Por gracia El vino a mí, y ¡estoy montado en él! A mí no me importa lo que suceda, o lo que vaya y venga, cuántas veces seamos llamados ‘locos’, o ‘fanáticos’.
465Respecto a su sanidad esta mañana, cuando se ore por Uds.... No vamos a tener tiempo ahora (ya va a ser la una) para una fila de discernimiento. Vamos a orar por los enfermos, y tomar... y–y orar por cada uno aquí. Jesús dijo: “Estas señales seguirán a los que creen”. ¿Es correcto eso? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. “Sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán”. ¿Es correcto eso? Yo voy montado en él. ¿Están listos Uds. para montarse en él? [“Amén”]. Inclinemos nuestros rostros sólo un momento.
466Bondadoso Dios, ¡oh!, estos últimos días, cuando las horas se están poniendo oscuras, la iglesia se ha desviado de la Palabra, y ellos la han torcido a través de denominaciones, y ellos saben que no es correcto, Señor. Que ellos paren de torcerla. Probablemente hay gente aquí, esta mañana, que ha ido de iglesia a iglesia; una vez ellos estaban en la Metodista, y luego en una Bautista, y luego en una Pentecostal, luego en la Iglesia de Dios, luego en una Nazarena. ¡Oh, Dios!, que ellos paren de hacer eso. 467 Que ellos sólo vengan y se monten en la promesa esta mañana, Señor; que sólo se relajen, tomen a Dios en Su promesa, cuando El dijo: “Si Uds. se arrepienten y son bautizados en el Nombre de Jesucristo para el perdón de sus pecados, Uds. recibirán el don del Espíritu Santo”. Dios, concede que ellos se puedan montar en esa promesa esta mañana, que sólo se metan en el océano de Su bondad, los rocíos de Vida Eterna, el Agua del Espíritu. Concédelo, Señor.
468Que el Espíritu Santo, que está corriendo con oleaje pequeño, frescamente al pasar al lado de las puertas de ellos ahorita, que ellos entren en el Torrente, en la promesa de Dios, y digan: “Señor, yo voy montado en él. ¡Ahí voy! Yo voy montado en él”.
469Que los enfermos y los afligidos que están enfermos y no saben qué hacer, los doctores los han desahuciado... Ellos han luchado de hospital a hospital, de puerta a puerta, de lugar a lugar; ellos no saben qué hacer, Señor. Pero el Torrente de Vida está pasando al lado de ellos esta mañana. Que ellos tomen esa Escritura, Marcos 16: “Sobre los enfermos pondrán sus manos y sanarán”. Los creyentes sanarán cuando se pongan manos sobre ellos.
470Señor, que ellos tomen eso en consideración esta mañana, se monten en ello, y digan: “¡Señor, aquí estoy! Yo no sé cómo voy a ir, pero yo voy montado en él. Yo voy en las Corrientes, regocijándome, chapoteando mis manos en las Aguas de Vida, echándolas en mi alma, y sobre mi cabeza, y bañándome en Tu bondad, y regocijándome a medida que voy, montado en Tu promesa que Tú dijiste: “¡Sanarán!” Concédelo, Padre.
471Ahora, con nuestros rostros inclinados, me pregunto si hay una persona en este edificio en esta mañana... ¿cuántos en este edificio en esta mañana no conocen a Cristo como su Salvador, y creen que el Torrente de Vida ha sido traído a Uds.? Uds. han tenido toda clase de sonidos inciertos, han edificado su casa sobre cosas que son arena movediza, y comprenden que algún día Uds. van a morir, van a salir de este mundo, y quieren, verdaderamente quieren oír un Sonido cierto, y creen que Uds. lo oyeron esta mañana, que Cristo todavía los ama (a mí no me importa cuán pecaminosos sean Uds., El todavía los ama), ¿les gustaría que yo los recordara en oración?
472Y allí donde Uds. están parados. No podemos llamarlos aquí al altar. No hay altar, porque está lleno de niños, y demás. Pero les gustaría... creen que Uds. quieren aceptar a Cristo ahorita como su Salvador personal, y quieren que yo los recuerde en oración, ¿levantarán sus manos? Ud. dice: “Yo ahora...” Dios lo bendiga. Dios lo bendiga. Dios lo bendiga. Dios lo bendiga. Dios lo bendiga, allá muy atrás, allá muy atrás. Dios lo bendiga, allá en medio. Aquí en este lado, Dios lo bendiga. “Yo ahora acepto a Cristo como mi Salvador personal. Yo quiero que El sea bueno conmigo”. Dios lo bendiga, allá muy atrás en la parte de atrás. Allá muy atrás en el pasillo, lo veo allá atrás. Dios lo bendiga. ¿Habrá otro? Levante su mano, no importa en dónde esté Ud., con los rostros inclinados. Dios la bendiga, jovencita.
473Dios la bendiga allá atrás, hermana. Dios la bendiga allá atrás, hermana. Yo no.... Ud. no tenía su mano levantada. Pero yo fui a ver a su esposo anoche; estaba en el hospital, muy grave, de allá de la iglesia del hermano. No se preocupe, él estará bien. El Señor lo tocó allí mismo, anoche. Yo vi lo que estaba mal en él. Los doctores han procurado por cuatro días encontrarlo, pero ellos no pudieron encontrar nada por los rayos X. Pero el Espíritu Santo va más profundo que un rayo X. Así que, El es Dios... Está bien. El estará en casa. El quizás se vaya a casa hoy.
474Muy bien, ¿alguien más? Dios... Muy atrás en la parte de atrás, Dios lo bendiga. “Yo quiero aceptar a Cristo como mi Salvador personal. Yo quiero estar listo. Yo sé la incertidumbre de mi hogar. Yo sé la incertidumbre de mi trabajo. Yo sé la incertidumbre de mi vida; yo no sé en qué momento vaya a morir. Pueda que muera hoy. Yo no sé. Es incierto. Pero yo quiero un Sonido cierto. Yo creo que lo oí hoy por medio del Evangelio, que Jesucristo me ama. Y yo lo quiero aceptar a El como mi Salvador personal”. Alguien que no haya levantado sus manos, y lo quiera hacer. Dios lo bendiga. Dios lo bendiga. Muy bien. Alguien más levante su mano, que no la ha levantado antes. Levante su mano, y diga: “Recuérdeme, Hermano Branham, en oración”. Dios lo bendiga. Muy bien.
475Padre Celestial, ha habido un Sonido cierto que esta gente ha escuchado. Hay muchos de ellos aquí, literalmente muchos, esta mañana, que te han aceptado a Ti como su Salvador personal. Ahora, Padre, yo sé que es una tradición traer a la gente a un altar para orar; pero no es Escritural, porque la Escritura dice: “Todos los que creyeron en El fueron bautizados”. Así que te pido, Padre, que estos que han creído en Ti, que Tú mismo te has revelado a ellos, en ese Sonido cierto de una Voz, que saben que eres Tú, y ellos te quieren a Ti como Salvador. Ellos levantaron sus manos para que yo orara por ellos
476¡Oh, Dios!, sabiendo que las horas están finalizando, las luces se están apagando ahora... La luz de la civilización se está apagando. La luz de América se está apagando. La luz de las–de las naciones se está apagando, porque la Luz del mundo está entrando. Yo te pido, Dios, que Tú les permitas recibir esta gran Luz. Comprendemos que ninguna oscuridad puede existir en la presencia de la Luz. La Luz es mucho más fuerte que la oscuridad.
477Y permíteles saber que como unas quin-... hace unas diez horas, este edificio estaba tan oscuro como podía estar; uno no podía ver un asiento. Estaba tan oscuro como la media noche en este edificio, hace diez horas. Pero el sol salió. ¿Adónde se fue esa oscuridad? Encuéntrenmela. Ellos no la pueden encontrar. ¿Dónde está–dónde está la substancia química de ella? ¿Qué le sucedió? No se puede encontrar. ¡Ha desaparecido!
478Así es con sus pecados ahora. Hace veinte minutos, la oscuridad estaba en su alma; pero ellos te han aceptado a Ti como su Salvador ahora, y la oscuridad fue toda expulsada. “Sus pecados, que eran muchos, han sido purgados, y ahora son tan blancos como la nieve”. Uds. ya no los pueden encontrar. Están borrados del Libro. Están borrados del récord. La Sangre de Jesucristo les perdonó sus pecados. Que ellos a cambio de esto, se levanten y se bauticen esta noche el Nombre de Jesucristo, invocando en el Nombre del Señor, y que reciban el Espíritu Santo. Concédelo, Padre. Yo los encomiendo a Ti como los trofeos del mensaje esta mañana, en el Nombre de Jesucristo, Tu Hijo. Ahora, con sus rostros inclinados.
479Cada uno de Uds. que levantaron sus manos, si no han sido bautizados todavía en el Nombre de Jesucristo, la iglesia estará... tendrá servicios esta noche. Y prepárense ahora, que el pastor anote ahorita su nombre esta mañana. Su bautismo, no va a ser esta mañana, ¿va a ser, hermano? [El Hermano Neville dice: “Los bautizaremos esta mañana también”–Ed.]. Sí, serán bautizados esta mañana; inmediatamente después de este servicio serán bautizados. Vengan, tenemos ropa lista para que Uds. sean bautizados en el Nombre de Jesucristo.
480Ud. es un Cristiano ahora. La Luz de Dios ha venido a su corazón. Recuerde cuán bueno eso es. Jesús dijo: “Ninguno puede venir a Mí a menos que Mi Padre lo trajere”. ¿Por qué levantó Ud. su mano? Porque Algo le dijo a Ud. que lo hiciera. El Mismo que le dijo a Ud. que lo hiciera, hizo la promesa: “El que oye Mis Palabras y cree en El que me envió, tiene Vida Eterna”. No hay incertidumbre tocante a eso. Ud. ahora tiene Vida Eterna. Si Ud.–si Ud. cree eso con todo su corazón, Ud. ha pasado ahora de muerte a Vida. Ud. está viviendo para siempre jamás.
481Ahora, reciba Su Espíritu Santo, el poder de Dios para que El obre en su vida, y para que lo haga obrar a Ud. para El. Que Ud. lo reciba en esta mañana, mientras lo bautizan en el Nombre de Jesucristo.
482Para aquellos que están enfermos y quieren que se ore por ellos, quiero ver cuántos, para que así yo pueda ver si nosotros... Levanten su mano, para ver cuántos, para saber si tendremos una fila de discernimiento. Hay muchos. Sólo tendremos que orar por ellos. Hay muchísimos. Hay ciento cincuenta, doscientas personas para que se ore por ellas. Muy bien.
483¿Cuántos alguna vez han visto el discernimiento?, levanten su mano. Muy bien, todos Uds. Correcto. Así que Uds. saben lo que es. Ahora, ¿creen entonces Uds. esta mañana, que han oído la Voz de Dios?
484Ahora, yo le voy a pedir al Hermano Wood, al Hermano Fred Sothmann, y a algunos de los síndicos que vengan aquí sólo unos momentos. Algunos de Uds. hermanos síndicos, o diáconos, o lo que sean, vengan aquí sólo un momento. Ahora, va a estar bastante congestionado aquí, y yo quiero que Uds. ayuden. Ahora, Uds.–Uds. personas en este, a mi lado derecho, por las que se va a orar, yo quiero que vengan por este lado aquí. Y Hermano–Hermano Collins, párese aquí, por favor. Y venga aquí, para que así puedan pasar para que se ore por ellas.
485Yo les voy a pedir a Uds. niñitos que están en este lado del altar, si por favor se van a este lado sólo por unos cuantos minutos háganlo por el Hermano Branham; no lo hagan por mí, sino por el Señor Jesús.
486Ahora, Uds. hermanos párense aquí para que la gente pueda pasar por aquí. Y luego–luego tomaremos todos en este otro lado. Ahora, desde esta primera fila aquí... Hermano Charlie, me pregunto si Uds. hermanos, David y tú, si quieren venir aquí al frente, o irse un poquito para atrás. Muy bien. Ahora, los primeros aquí en esta fila, levántense, y empiecen de aquel lado, allá cerca a la pared, a medida que oramos. Miren, háganlo cuando estemos listos para empezar. Miren, todavía no. Y luego cuando este lado de aquí, haremos que todos Uds. regresen a este lado; y luego, y luego salgan por aquel lado, y luego vengan al frente. Ahora, los síndicos y ellos los colocarán en la posición correcta.
487Ahora, si esa señora está inválida y no se puede levantar, como la niñita aquí en la silla, miren, Uds. quédense en donde Uds. están; yo iré a Uds. ¿Ven? Y yo sé que la pequeña Edit, ella está allá atrás, y la traeremos aquí. Aquellos que no se puedan levantar, yo iré a Uds.
488Ahora, yo... ¿qué bien nos haría a nosotros pararnos aquí, y hablar, qué bien nos haría predicar esta Palabra de Dios, si Uds. no la oyen? ¿Ven? “El que oye y cree”. El que oye. ¿Están Uds. listos, está cada uno de Uds. listo para confiar en Dios, y decir: “Esa es la Palabra de Dios; y a mí no me importa cuál sea mi estado después que oren por mí, yo estoy sano de todas maneras”? ¿Lo creerán Uds.? [La congregación dice: “Amén”–Ed.].
489Ahora, mucha gente está buscando algo, Uds. saben. Por ejemplo, ¿qué si aquella mujer, cuando yo oré por ella allá en los escalones de atrás, o mejor dicho, cuando yo la miré, y luego eso sucedió, qué si ella hubiera dicho: “Bueno, el primer mes pasó, y yo solamente... sigue creciendo todo el tiempo”? ¿Ven? No, no, ella no. Ella oyó una Voz, y esa Voz le dijo a ella. Y ella lo creyó con todo su corazón. Y el tumor, después de un tiempo se contrajo. Y ahora ella está normal y sana.
490Leo, ¿en donde estás? ¿Está él aquí en alguna parte? Se–se–se me olvido cuál es el nombre de la señora. Probablemente alguien se acuerde. Yo tengo su dirección, la traeré a la iglesia. Leo [Lio pronunciación figurada–Trad.]. ¿Qué...? ¿Recuerdas su nombre? [El Hermano Leo dice: “Pearl, Pearl...”–Ed.]. ¿Es Red-... Redford o Redfern o...? Tenemos su nombre y dirección, si a Uds. les gustaría escribir.
491Ella fue sanada aquí mismo de un tumor que pesaba más de treinta libras [más de 13.500 kg.–Trad.]. Ni una marca en ella de un bisturí. Allá está su fotografía, cuando ella tenía el tumor; aquí ella está ahora sin una marca en ninguna parte: Dios la sanó y se lo quitó a ella. Hay declaraciones del doctor, donde él la desahució, para morir, comidos sus riñones de cáncer. Y ahora ella está normal y sana, sin ningún problema del riñón en lo absoluto.
492Ella es una de las decenas de millares. ¿Qué es? No es un sonido incierto. Pero la cosa es, amigo: ¿lo puede Ud. oír?
493Ahora, si la trompeta diere sonido incierto, dice: “Bueno, algunos sanan y otros no”, eso es incierto. ¿Ven?, no crean eso.
494Jesús dijo: “Quienquiera”. Eso es cierto. “Estas señales seguirán a los que creen. Si ellos tienen manos puestas en ellos, ellos sanarán”. ¿Creen Uds. eso ahora? Con todo su corazón, lo creen Uds.
495Y le voy a pedir al pastor... Ahora, sólo... Ahora, tenemos un servicio bautismal que le sigue a esto. Así que, ¿ven Uds.?, entonces no tendremos mucho tiempo.
496Pero yo voy a orar por la congregación, por toda persona enferma aquí. Y cuando yo pase, yo voy... ¿Creen Uds. que soy Su siervo? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. Si Uds. creen eso, entonces la unción del Espíritu Santo entrará en Uds. ¿Ven? Tiene que entrar, amigo. Yo no lo estoy diciendo... No es nada de mí, yo sólo estoy... yo soy su hermano.
497Yo soy el menor de entre Uds. Pero eso es lo que yo tengo que ser. “El que sea el menor entre vosotros, que–que–que–que... que yo sea siervo de todos Uds.” ¿Ven? Eso es lo que yo quiero ser. Yo soy el siervo de Uds. Uds. son los hijos de Dios. Yo–yo sólo soy Su siervo. Estoy tratando de servirles. ¿Ven Uds.? Yo soy el más pequeño. Nada tocante a mí, sino (¿ven?), alguien tiene que poner manos sobre Uds. Y siendo que El me permitió traer la Palabra, y Uds. creen que la Palabra viene a mí... Muchos de Uds. me llaman un creyente, y entonces cuando la Palabra venga a mí, Uds. mismos juzguen si está correcta o no. ¿Ven?, que Dios juzgue por Su Palabra. Bueno, si eso es así, entonces toda promesa es así. Tiene que ser. ¿Ven?
498Noé, él continuó construyendo el arca. Ellos dijeron: “El es un fanático. No hay nada allá arriba. ¿Cómo vas a obtener eso?”
499“A mí no me importa. Dios la puede poner allí arriba”, y continuó martillando. ¿Cómo iba–cómo iba....?
500¿De quién más hablé? De Moisés. ¿Cómo iba Moisés a ir allá a conquistar ese ejército? ¿Cómo iba a conquistar a todo Egipto? ¿Cómo lo podía hacer él, un hombre anciano de ochenta años de edad, y su esposa, y un niño? ¿Cómo lo iba a hacer? “Esos no son mis asuntos. Dios dijo: ‘¡Ve, conquístalo!’, y yo voy allá”.
501“¿Cómo los vas a librar de las manos de Faraón?” Ahora... ‘De seguro Yo estaré contigo’. Nada incierto.
502“Estas señales seguirán a los que creen”. Nada incierto. Si Ud. lo cree y ponen manos sobre Ud., Ud. tiene que sanar. ¿Creen Uds. eso con todo su corazón? [La congregación dice: “Amén”–Ed.].
503Ahora, yo quiero que toda persona aquí que pueda orar, yo quiero que incline su rostro, y quiero que ore silenciosamente. Yo voy a orar por estos pedacitos de tela puestos aquí, porque siento la Presencia del Espíritu Santo.
504Padre Celestial, estamos preparándonos para terminar un servicio y entrar a otro. Muchos te han recibido, Señor, esta mañana; muchas manos fueron levantadas. Ellos han pasado de muerte a Vida; en ese momentito lento que pasó, una pequeña Luz pasó al lado de ellos. Un pequeño sofoco vino a la consciencia de ellos. ¿Qué era? Ellos se estaban muriendo, y pasaron entonces de muerte a Vida
505Como un grano de trigo que cae en la tierra, la primera cosa, es que se sofoca, muere, se pudre. Luego un retoñito de vida sale de él, y produce otro trigo.
506Ahora, Señor, esta mañana, un pequeño sofoco de muerte pasó sobre ellos. Y cuando pasó, ellos despertaron, en unos cuantos momentos cuando ellos levantaron sus manos, se sintieron sofocados, por la Palabra de Dios, Algo diciendo: “Tú estás condenado. Tú eres un pecador. Tú morirás y te irás al infierno. Tú morirás. Tú nunca te levantarás otra vez”, la muerte viniendo sobre ellos. Finalmente ellos murieron allí, hasta que ellos oyeron una Voz que dijo: “Pero, Yo soy su Salvador. Venid a Mí todos los que estáis trabajados y cargados”.
507Y ellos levantaron sus manos: “Yo lo quiero aceptar a El como mi Salvador personal”, y entonces un manantial de Vida entró al alma de ellos. Ellos brotaron otra vez para producir otro Cristiano.
508Dios, que vayan al agua ahora, ante la audiencia, que sean bautizados en el Nombre de Jesucristo, para el perdón de sus pecados; para que la gente vea que ellos han rehusado completamente las–las cosas del mundo, y van a servir a Cristo de ahora en adelante. Porque ellos están muertos y enterrados con El en el bautismo para resucitar en una nueva Vida, para caminar en una nueva vida.
509Aquí hay muchos pañuelos que tengo en mis manos, Señor. Ellos representan gente enferma.
510Ahora, en la Biblia, en una ocasión (como con frecuencia yo he citado esto), cuando Israel estaba en el puesto del deber, yendo a la tierra prometida, el Mar Rojo se puso en su camino. Dios miró hacia abajo a través de esas nubes con ojos de ira, a través de la Columna de Fuego. Y ese Mar Rojo se asustó, porque Dios había hecho una promesa. No había sonido incierto. El mar supo que la Palabra de Dios no era inc-...incierta. Supo que era cierta. Israel estaba destinado a ir a esa tierra prometida. Nada se podía poner en su camino, porque Dios así lo había dicho. Así que el mar se asustó, se dividió, e hizo un sendero seco justamente en medio de él. Y ellos cruzaron al otro lado en tierra seca.
511Ahora, hay muchos Cristianos que están enfermos, Señor. Aquí están sus pañuelos. Ellos dicen en la Biblia que tomaron del cuerpo de Pablo, paños y delantales. Nosotros sabemos que no somos San Pablo. Pero sabemos que Tú todavía eres el mismo Dios, con la misma Palabra y la misma promesa. Cuando yo envíe estos paños a esos enfermos y afligidos, que ese demonio que los tiene atados, se asuste y se retire. Que los hijos de Dios caminen a la–la promesa de una buena salud. Concédelo, Señor.
512Ahora, muchos de ellos están en este edificio. Aquí está Tu pastor esta mañana, mi Hermano Neville. Aquí están Tus diáconos y síndicos parados aquí, hombres ordenados en esta iglesia, que Tú tan bondadosamente los estás bendiciendo aunque somos indignos, Señor. Pero vemos Tu espíritu moviéndose entre nosotros, y estamos muy contentos por esto; parece que un avivamiento está pasando por la última vez. ¡Oh, Dios!, hemos rehusado todo lo de Egipto; ahora vamos camino a la Tierra prometida. Sólo unos cuantos días de viaje ahora y estaremos cruzando al otro lado del Jordán.
513Y ahora, Dios Padre, te pedimos que Tú muevas todo obstáculo en nuestro camino. Muchas de estas personas no están en condición para marchar; ellos están aquí porque están enfermos y afligidos. ¿Cómo puede esa enfermedad mantener agarrada a esa gente? ¿Cómo pueden esas aflicciones mantenerlos inválidos, y en sillas de ruedas, cuando ellos van en marcha a la Tierra prometida? ¡Aleluya! Dios, cuando pongamos nuestras manos sobre el cuerpo de ellos, que el diablo se asuste y se retire. Que ellos estén en condición para marchar.
514Yo te estoy dando las gracias por esa mujer de la que he estado hablando toda la mañana; no la puedo apartar de mi mente. ¡Ver esa mujer que ni siquiera se podía parar, con ese gran tumor; los doctores burlándose de ella! Pero ella había oído una Voz; no era incierta. Era un Sonido cierto, y ella lo creyó.
515Ahora, Señor, que toda persona enferma aquí vea eso, que oiga ese mismo Sonido esta mañana, y esté en condición para marchar, para salir, Señor, para el viaje. Concédelo, Señor. Tenemos todo empacado ahora. ¡Oh!, estamos listos para marchar, Señor. Estamos listos para el desierto, y para cruzar allá el Jordán. Sólo unos cuantos días de viaje y estaremos allí. Dios, permítenos que vayamos en el poder del Espíritu Santo. Que siempre estemos presentes, cuando veamos esa Luz brillando a lo lejos, Señor, guiando el camino, ese Cristo resucitado resplandeciendo para ese Día perfecto. Concédelo, Padre.
516Ahora mientras nosotros... Unge nuestras manos, úngenos, que el Espíritu Santo que está en nosotros ahora resplandezca, la luz cósmica, la que es más allá de la cos-... la Luz de Dios resplandezca en esos cuerpos enfermos y débiles, y que cada uno de ellos sea sanado. 517 Vamos adelante, Señor, a enfrentar al diablo. Vamos adelante a enfrentar el Mar Rojo, por así decirlo, el Mar Rojo, el–el mar de las enfermedades que está deteniendo a estas personas de que marchen. Vamos adelante con el Espíritu Santo resplandeciendo delante de nosotros, para enfrentar al diablo en el Nombre de Jesucristo. Esa enfermedad tendrá que retroceder, porque Tú miras hacia abajo a través del poder de Tu Palabra. Y ellos se tienen que recuperar. Venimos en el Nombre de Jesús para enfrentar al enemigo. Amén.