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~ POR QUE ~
1Permanezcan de pie un momento para orar. Inclinemos nuestros rostros. Cada uno que tenga una petición, denla a saber levantando su mano a Dios. Mantenga su petición en su corazón ahora mientras oramos. Bondadosísimo y Santo Dios, entramos a Tu Presencia Divina ahora por medio de la oración, pidiéndote primero que nos perdones nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden. Y hay muchas peticiones esta noche, Padre. Tú ves sus manos, y Tú conoces el deseo de sus corazones y lo que está allí adentro. Te pido, levantando también mi mano, que Tú nos des el deseo de nuestro corazón, y especialmente que la sanidad de nuestros cuerpos, y el gozo de nuestra salvación sea restaurado a nosotros en las múltiples bendiciones de Dios que deseamos; que vengan sobre nosotros, Señor. Y pedimos que Tú bendigas a los ministros por todas partes, por toda la nación, y el mundo. Mañana, siendo domingo, estarán las iglesias con las puertas abiertas, y la gente entrando y saliendo, y los ministros predicando y orando por los enfermos. ¡Oh Dios!, pedimos que Tú unjas a cada uno de Tus siervos mañana con grandes mensajes, y que oigas sus oraciones por los enfermos y los necesitados. Salva a los perdidos. Y date gloria a Ti mismo, pues lo pedimos en el Nombre de Jesús, Tu Hijo. Amén. Se pueden sentar.
2Es un gran privilegio estar de nuevo en el tabernáculo esta noche para continuar con la segunda noche, o mejor dicho, la... esta–esta es la tercera noche que nos congregamos. Y sentimos mucho que no tenemos el cupo suficiente para atender a esa gente que se para por horas; sabemos que sus piernas les duelen. Pero sí oro con todo mi corazón, que el Dios del Cielo los recompense a Uds. por ello en su... por estar parados y esperando de la manera que están, y muchos de Uds. sentados aquí están enfermos y necesitados. Ahora, le acabo de preguntar a Billy Paul, mi hijo... y yo... si Gene o cualquiera de ellos, o si él mismo, había repartido las tarjetas de oración otra vez; y él dijo que no las repartieron, porque estamos esperando, inmediatamente después del servicio de esta noche, un servicio bautismal. Abajo en el sótano, creo yo, es en donde está la pila. Yo recuerdo la última vez que estuve aquí y que tuvieron un servicio bautismal. Creo que ellos me dieron para ponerme uno de los pantalones de trabajo del Hermano Lyle. Y él es un poquito más alto que yo, así que me los tuve que remangar de abajo. Y me metí en esa pila y tenían el agua muy caliente; casi me escaldó. Pero hice lo que pensé que era correcto, y bauticé a todos los que sabía que podía bautizar.
3Ahora, mañana, me acaba de decir el Hermano Moore, que voy a predicar en la mañana después de la escuela dominical, inmediatamente después del servicio de la escuela dominical. Ahora, Uds. aquí que tienen iglesias a las que asisten, nosotros no queremos que pierdan sus propios servicios. Uds. permanezcan en su puesto del deber. Siempre, cuando sus iglesias tengan servicios, bueno, y Uds. son de la localidad, bueno, su lugar es quedarse en su iglesia. ¿Ven? Y si Uds. no tienen iglesia y les gustaría venir, bueno, apreciamos eso. Y luego cuando vayamos a orar por los enfermos, si Uds. tienen amados, creo yo que si Uds. le dicen al pastor: “¿Estaría bien si trajera a mi mamá, o a mi hijo, o a alguien, para que oren por ellos?”, yo estoy seguro que él dirá: “Está bien”, ¿ven Uds.?, si Uds. vienen para traer a alguien para que se ore por él. Pero si Uds. únicamente lo creen, su pastor tiene la misma autoridad para orar por los enfermos que yo tengo (¿ven?), o cualquier otro. Uds. no tienen que ir a una reunión especial para ser sanados. Ni siquiera tienen que orar por Uds. Sólo recíbanlo a El. Eso es todo lo que se necesita. 4 Anoche el Espíritu Santo hizo algo especial. No teníamos ningunas tarjetas de oración, así que El sencillamente se fue por todo el edificio. ¿No fue eso una cosa maravillosa, cómo El hizo eso? Y ¿ven Uds.?, la sanidad Divina no está en un hombre de todas maneras. ¿Ven? Está en una obra terminada, la fe de Uds. en una obra terminada. Y un don de sanidad meramente es un don de fe para sanidad. ¿Ven? Ahora, un don de sanidad ni siquiera tiene que estar en un pastor. Puede estar en un–un laico. El laico puede tener la misma cosa. ¿Ven? Yo recuerdo en una ocasión en Meridian, Misisipi, creo que fue, yo estaba teniendo una reunión, y estaba lloviendo. Yo estaba allí con un hombre llamado, hermano... él era uno de los ministros cooperadores, o mejor dicho, él era uno que la estaba patrocinando a través de esas otras iglesias. Me parece que su nombre era o Bigsby, o Busby, o algo así, allá en Misisipi. Busby, probablemente es el que era; antes era un jugador de fútbol americano. Y era en un auditorio. Y se dio un tes-... se dio un testimonio que fue sorprendente. Y el testimonio era que... Yo había enviado a Billy a repartir tarjetas de oración para que no fuera como en una arena. Era una–era una iglesia, aunque era un auditorio; pero todavía es una iglesia mientras la iglesia se reúna allí. En dondequiera que sea, la gente es la iglesia, los llamados a salir fuera.
5Y el testimonio se dio después, que había una señora sentada en el asiento de enfrente, sólo una muchachita común de iglesia, una madrecita, y había otra señora caminando de un lado al otro con un bebé. Y el bebé estaba arropado en una cobija, y estaba lloviendo, y la señora no tenía un lugar para sentarse. Estaba atestado y apiñado hasta las calles, y la gente parada con paraguas. Y así que esta otra señora sentada allí, el Espíritu Santo le habló a ella (sólo un pequeño miembro del Cuerpo de Cristo), y ella dijo... El Espíritu Santo le dijo a ella: “Ve, ora por ese bebé”. Y cuando la señora volteó, vio que ella traía una tarjeta de oración en su mano. “Oh”, dijo ella: “Padre, yo–yo no puedo orar por ese bebé. El Hermano Branham va a orar por ese bebé esta noche”. ¡Como si eso tuviera algo que ver con ello! Pero ella dijo: “Yo–yo sencillamente no puedo orar por ese bebé”. Y mientras que la señora del bebé caminaba de un lado al otro, eso seguía pulsando en su corazón más y más: “Ve, ora por ese bebé”.
6Y finalmente ella dijo: “Tal vez para sacarlo de mi corazón, le puedo dar el asiento a la señora de todas maneras, porque ella se mira como que está agotada”. Y dijo: “Si la....” Ella dijo: “¿Cómo está Ud., hermana?” Dijo: “Ud.– Ud. se mira muy cansada de cargar al bebé, y yo–yo no estoy... No traje a mi bebé, así que, ¿no quisiera tomar mi asiento y sentarse aquí?” Y ella dijo: “Gracias, hermana. Yo no le quiero quitar su asiento”. Ella dijo: “Sí, Ud. lo debe tomar, porque yo–yo veo que Ud. está cansada y agotada”. Bueno, ella se sentó. Ella dijo: “Antes que Ud. se siente”, dijo: “Me fijé que Ud. tiene una tarjeta de oración en su mano”. Dijo: “Sí, el joven me la dio hace unos momentos al salir por la puerta”. Y dijo: “Bueno, el Hermano Branham va a orar por su bebé esta noche”. Ella dijo: “Espero que sí. Espero que llame mi número esta noche”. Y ella dijo: “Oh, yo–yo voy a orar para que el Hermano Branham llame su número esta noche”. Y luego ella dijo: “Yo siendo Cristiana, sencillamente no lo puedo sacar de mi corazón, así que si me perdona, daría alivio a mi sentir si Ud. me permitiera hacer una pequeña oración por su bebé”. “Bueno”, ella dijo: “Seguro que sí, querida. Ore por el bebé”.
7Y ella lo sostuvo, y la madrecita puso sus manos sobre el pequeño bebé, llorando, y dijo: “Señor, yo–yo hago esto, porque... para sacarlo de mi corazón. Yo te pido que Tú sanes al bebé cuando Tu siervo, el Hermano Branham, venga y ore por él; ¡que sea sanado!” Y ella se sentó, la señora con el bebé, y la otra señora fue y se subió al balcón. Creo que había dos balcones, y ella estaba en el balcón de arriba. Eso... yo salí como cinco minutos después de eso, y después que terminé de predicar, yo dije: “Voy a llamar las tarjetas de oración de la número 25 a la 50", o algo así. Uds. saben de la manera que generalmente lo hago: empiezo de alguna parte, las tarjetas están mezcladas, y sólo llamo un grupo para que la gente no se amontone, diciendo: “Yo tengo la número 1 o la número 2" o la que sea.
8Y sucedió que esa señora era como la tercera o cuarta en la fila. Bueno, la madrecita allá en el balcón, Uds. saben, allá arriba, ella estaba muy contenta. Ella dijo: “¡Oh, gracias, Señor! ¡Oh!, estoy tan contenta por esa madrecita; eso estaba pulsando tanto en mi corazón por ese pobre bebito enfermo”. Cuando el bebito estaba en la fila de oración y se acercó adonde estábamos parados... adonde yo estaba parado, yo la miré. Ahora, lo tenemos en la cinta, Uds. saben. Y dije... Así fue cómo lo capté. Y El dijo: “Hermana”, dijo, “su bebé está–está sufriendo de una... (se me olvida lo que era; alguna clase de enfermedad o problema)”. Dijo: “Ud. ha venido de un cierto lugar, y Ud. es Tal y Tal, Sra. Fulana de Tal”. Y dijo: “Pero su bebé ya está sanado”. Dijo, “Porque el Espíritu Santo le habló a esa señora que está parada allá arriba en el balcón. Ella ya ha orado la oración de fe por su bebé”. ¿Ven? La compasión de esa madre por el bebé había ido más allá de la que yo hubiera tenido por él. ¿Ven Uds.? Así que, el don de sanidad... Si Dios alguna vez les habla a su corazón que vayan a orar por alguien, hagan lo que Dios les dice que hagan. ¿Ven?, ¿ven? Siempre obedezcan al Espíritu Santo.
9Anoche, hablando... Nosotros creemos que estamos viviendo en los últimos días (Uds. creen eso, ¿no lo creen?), justo antes de la Venida del Señor Jesús. Y entonces cómo Dios en el principio, cuando Jesús vino a la tierra, El dijo: “Si Yo no hago las obras de Mi Padre, entonces no me creáis; mas si Yo hago las obras de Mi Padre, entonces creed a las obras”. Si no le pueden creer a El como un hombre, bueno, crean a las obras que le siguen al hombre. Y nos dimos cuenta, hablando anoche, que Dios mismo primero se reveló en una Columna de Fuego. Luego El mismo se reveló en Su Hijo. Ahora El mismo se revela en la Iglesia (¿ven?), el mismo Dios; Padre, Hijo, Espíritu Santo (¿ven?) en la Iglesia. Muy bien. Dios sobre nosotros, Dios con nosotros, Dios en nosotros, es lo que es.
10Ahora, luego nos dimos cuenta que cuando Jesús estuvo en la tierra, El dijo: “Yo salí de Dios, y voy a Dios”. Correcto. Bueno, cuando El murió, fue sepultado, resucitó, y ascendió a lo alto, comprendemos que Dios, que el Logos, o la Columna de Fuego que siguió a los hijos de Israel por el desierto, que Ese era Cristo. Ese era la Unción. El dijo: “Antes que Abraham fuese, YO SOY”. Me gusta esa palabra “YO SOY”, ¿a Uds. no? No, “Yo era”, ni “Yo seré”. “¡YO SOY!” Uds. que dicen que los días de los milagros ya pasaron, Uds. lo hacen que El diga: “Yo era”. Pero El no dijo eso. “¡YO SOY!” “Antes que Abraham fuese, YO SOY”.
11Ahora, nos damos cuenta entonces que cuando El... Después de Su resurrección y ascensión, El regresó a Dios lo que El era, el que guió a los hijos de Israel por el desierto; y El regresó a una Columna de Fuego otra vez. Pablo, en su camino rumbo a Damasco, él fue derribado por una Luz, y ninguno de los demás vieron esa Luz, pero Pablo la vio. Y cuando él fue derribado, él oyó una Voz diciendo: “Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?” Y él dijo: “¿Quién eres, Señor?” El dijo: “Yo soy Jesús”. El salió de Dios, y fue a Dios. Nos damos cuenta que en este último día el Espíritu Santo ha regresado en el movimiento Pentecostal. Nosotros tenemos Su fotografía, la misma Columna de Fuego. Ahora, esa misma Columna de Fuego que estaba en ese entonces, que fue manifestada en carne humana, y mostró una señal Mesiánica al pueblo. Ahora, nosotros sabemos que el Mesías (como lo hemos estudiado, la señal del Mesías), El era el Dios-Profeta. Eso era lo que el verdadero Israel esperaba, era un Profeta, debido a que Dios había dicho: “Si hay uno entre vosotros, quien es espiritual o profeta, Yo el Señor, Yo mismo me daré a conocer a él, y si lo que él dice se cumple, ¡oiganlo!, Yo estoy con él. Si no se cumple, entonces no lo oigan”.
12Y Moisés dijo: “El Señor vuestro Dios levantará un profeta como yo”. Y nos damos cuenta que cuando Jesús vino, que El hizo la señal del profeta delante de un hombre llamado, digamos Simón Pedro. Su nombre era Simón entonces. Y El dijo.... Tan pronto que él llegó a El, El dijo: “Tu nombre es Simón. Tú serás llamado Pedro. Tu padre era Jonás”. ¡Oh!, eso era perfectamente ese Profeta. Y Natanael lo vio, y... o mejor dicho, Felipe lo vio y corrió a decirle a Natanael: “Ven, ve a quién hemos visto, mejor dicho, a quién hemos hallado, a Jesús de Nazaret, el Hijo de José”. Y él dijo: “¿Pudiera salir algo bueno de allí?” El dijo: “Ven, date cuenta”. Sin duda que él le dijo la historia respecto a eso, mientras cruzaban al otro lado. Entonces Natanael siendo un hebreo firme y creyente, tan pronto como él entró a la fila de oración o a la audiencia, lo que haya sido, nos damos cuenta que Jesús dijo: “He aquí un israelita en quien no hay engaño”. El dijo: “Rabí, ¿cuándo me conociste?” El dijo: “Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi”. Eso lo concluyó. El dijo: “Rabí, Tú eres el Hijo de Dios, el Rey de Israel”.
13Ahora, hay tres razas de gente en la tierra. Si Uds. creen la Biblia, únicamente hay tres razas: el pueblo de Cam, Sem, y Jafet; gentil, judío, y samaritano. Pedro, con las llaves en Pentecostés, lo abrió a los judíos. Felipe fue allá y predicó y los bautizó allá en Samaria, pero Pedro fue y puso manos sobre ellos, y ellos recibieron el Espíritu Santo, en la casa de Cornelio. Entonces, él tenía las llaves que lo abrió a esos tres pueblos. Ahora, había dos razas de pueblos esperando que viniera un Mesías: el samaritano y el judío. El únicamente va a aquellos que lo están esperando. ¿Es correcto eso? “El Hijo de justicia, a aquellos que lo están esperando, aparecerá en el–en el tiempo del fin, con sanidad en Sus alas”.
14Ahora, ¡fíjense! Ahora, cuando El mismo se dio a conocer a los judíos por Su señal Mesiánica... Le era necesario pasar por Samaria, le era necesario pasar, aunque El iba a Jericó. Y la mujer salió. Nosotros sabemos la historia de cómo El primero contactó su espíritu y le empezó a hablar a ella y–y dijo: “Dame de beber”. Y la conversación continuó; ellos tenían segregación. Ella dijo: “No es costumbre....” Y después de un rato El encontró cuál era su problema. El dijo: “Ve, llama a tu marido, y ven acá”. Ella dijo: “Yo no tengo marido”. El... ella... Dijo: “Bien has dicho”. El le dijo eso a ella. “Porque cinco maridos has tenido, y con el que tú estás viviendo ahora no es tu marido, así que dijiste bien”. Ella dijo: “Señor...” Observen la diferencia entre ella y esos sacerdotes, rabís. Ellos dijeron: “El es Beelzebú”, cuando El hizo eso; y ellos dijeron.... El dijo: “Eso es imperdonable, el llamar al Espíritu de Dios una cosa impura; es blasfemia”. ¿Ven?
15Pero esta mujer sabía más tocante al ministerio que muchos de los predicadores saben hoy. Eso es... Aunque pensamos que ella era una prostituta pero ella dijo: “Señor, me parece que Tú eres profeta. Nosotros sabemos que cuando venga el Mesías, El nos declarará estas cosas”. Ella fue enseñada eso; ella sabía lo que estaba esperando. El dijo: “Yo soy, el que habla contigo”. Con eso, ella dejó su cántaro, y fue a la ciudad y dijo: “Venid, ved a un Hombre que me ha dicho las cosas que yo he hecho. ¿No es éste el mero Mesías? ¿No es eso lo que el Mesías debía hacer?” “Sí”. Y los hombres creyeron en Jesús, por el dicho de la mujer de que Jesús era el Mesías, porque El mostró la señal Mesiánica.
16Ahora, en ningún tiempo en las Escrituras El lo hizo a los gentiles. No. Pero El dijo: “Como fue en los días de Noé, comían, bebían, se casaban, y se daban en casamiento; y en los días de Lot”. Ahora, lo tomamos... Fíjense. En los días de Lot hubo tres clases de gente. Siempre hay tres clases. Todo es en tres y tres es uno. Fíjense. Hubo... En los días de Lot estaba el incrédulo, los sodomitas. Estaba Lot, la iglesia tibia, y su familia. Estaba Abraham, el llamado a salir fuera, estando en el desierto por escogimiento. No porque él lo tenía que hacer, sino por escogimiento él tomó el camino con los pocos despreciados del Señor. Cuando los Angeles descendieron y hablaron con él, Ellos eran... Yo creo que era una Teofanía; verdaderamente lo creo, porque era Dios. Dos de Ellos (un moderno Billy Graham y demás) fueron a Sodoma y predicaron a los sodomitas y a la iglesia tibia. Y Ellos nunca hicieron ningunos milagros, únicamente los cegaron. Y el predicar el Evangelio ciega al incrédulo. Sabemos eso. El predicar la Palabra ciega al que no cree.
17Pero observen la señal que ese Angel hizo allá a la Iglesia elegida. El tenía Su espalda hacia la tienda y era un Extranjero y El dijo: “Abraham, ¿dónde está tu mujer, Sara?” ¿Es correcto eso? Le dijo que él estaba casado y que el nombre de su esposa era Sara, un Extranjero. Y fíjense que la Biblia específicamente dice: “Ella está en la tienda detrás de Ti”, detrás del Hombre. Era Dios manifestado en carne, este Hombre lo era. Abraham lo llamó “Elohim”, el Todopoderoso. ¿Ven? ¿Qué va a hacer El en los últimos días? “En la tienda detrás de Ti”. ¿Qué clase de adivinación de la mente, o telepatía mental es ésa? Y El dijo: “Yo te voy a visitar”. Ahora, recuerden: “Yo”. “Yo”. Fue Dios el que hizo la promesa. Ese mismo Hombre dijo: “Yo”, y “Yo” es un pronombre personal. Muy bien. “Yo te visitaré de acuerdo al tiempo de vida”, y Sara se rió entre sí en la tienda, Uds. saben. Y el Angel dijo: “¿Por qué se rió Sara?” ¡Detrás de El! Sara lo negó. Dios la hubiera matado allí mismo, pero El no podía, porque ella era parte de Abraham. Nuestros pecados nos arruinarían si no fuésemos parte de Cristo. El no puede matar a la Iglesia, porque somos de Cristo. ¿Ven? Sara y Abraham eran uno. Cristo y Su Iglesia son uno. Nuestros pecados están cubiertos por Su Sangre, por Su fe. No estamos confiando en nosotros, sino en Su obra terminada.
18Ahora, recuerden que Jesús dijo: “Como fue en los días de Sodoma, así será en la Venida del Hijo del Hombre”. En otras palabras, una visitación de la misma cosa. Ahora, si Dios mostró Su señal al fin de la dispensación de los judíos y de los samaritanos, y deja que los gentiles entren sólo con teología común, El hizo un error. El es infinito. Su primera decisión de cómo hacer todas las cosas, siempre permanece igual. Allí es en donde tenemos fe en Su Palabra, porque lo que El dice El no lo puede cambiar. Yo puedo cambiar la mía porque soy finito. El es infinito y no puede cambiar Su Palabra. Por lo tanto, cuando Dios dice algo, ponga toda su alma en eso, porque es Verdad. Esa es la única manera que Uds. pueden tener fe, es creer lo que El dijo. Esa es la única manera que Uds. lo pueden agradar a El, es creer lo que El dijo.
19Y ¿se fijaron Uds.? En estos momentos, en la última hora, cuando nos referimos a esa última gran conferencia, en donde Khrushchev con cinco naciones del oriente, y Eisenhower, el líder de cinco naciones representadas del occidente, y los diez dedos de la imagen, ellos no se mezclarían; y Khrushchev se quitó su zapato y lo golpeó (la mente espiritual captaría eso rápidamente, ¿ven?) en el escritorio. ¿Ven? Ellos no se mezclarán. La cosa que sigue es la Venida de la Piedra que es cortada del monte, sin manos, que rodará sobre el reino gentil. Llegará a su fin. Justo antes de ese tiempo, El va a enviar a ese Angel, ¿a qué iglesia? ¿A Sodoma? No. ¿A la tibia? No. El lo envía a la Iglesia elegida, la llamada a salir fuera. ¿Qué clase de señal mostró El? La misma cosa que El hizo aquí anoche: Dios, Elohim, manifestado en la Persona del Espíritu Santo en Su Iglesia. ¡Oh, hermanos! Bueno, eso nos debería enviar a un millón de millas al cielo con aclamaciones y alabanzas de Su gloria. Estas cosas estaban sucediendo justo antes... No cayó el agua; El habló de cuál sería la moral de la gente. Pero en Sodoma, Uds. recuerdan, El dejó eso en paz. Eso tiene interpretación espiritual. Estamos en el tiempo del fin, amigos. Piensen en eso esta noche. Si el pecado está en sus vidas, piénsenlo.
20Mañana, si es la voluntad de Dios, enviaré a los hermanos aquí... o les diré aquí ahora que repartan las tarjetas de oración mañana en la tarde, como a las seis, pienso yo. ¿Es correcto eso, Hermano Moore? Como a las seis de la tarde, mañana. Ahora, mientras estamos aquí esta noche, oren. ¿Quién sabe lo que Dios hará? Nosotros no sabemos. ¡El es Dios! Y si Dios hace una sola cosa sobrenatural para probar que El está aquí, una prueba infalible, entonces la única cosa que Uds. tienen que hacer, es decir: “Sí, Señor. Yo lo creo”. En Suráfrica en donde estaban sentados decenas de millares y millares, una sola señal, y veinticinco mil en sillas de ruedas, catres, y camillas, siete grandes camiones fueron llenos en una sola ocasión. Treinta mil paganos nativos quebraron sus ídolos en el suelo y vinieron a Jesucristo.
21¡Oh, hermanos! Nosotros estamos tan llenos de doctrina y todo y tan confundidos y temerosos. ¡No tengan temor! La otra noche yo prediqué sobre eso: No temáis, Yo soy. La única cosa que les podía ayudar (ellos se estaban muriendo, ahogando; satanás los iba a matar), y ellos pensaron que El era un fantasma, un espíritu. ¡La única cosa que les podía ayudar! Y de esa manera es hoy en día. La única cosa que los puede liberar a Uds. de cáncer, la única cosa que los puede liberar a Uds. del problema del corazón (la medicina no tiene remedios para eso), la única cosa que les puede ayudar a Uds. es la Cosa que Uds. temen, tienen temor que sea alguna clase de espíritu. Sí es un Espíritu, un Espíritu Santo, Cristo, manifestado en nuestras vidas. Crean en El ahora. Ahora, mañana en la noche oraremos por los enfermos. Y mañana en la mañana, si es la voluntad del Señor, si yo predico (ahora, esto es si es la voluntad del Señor), yo quiero predicar sobre el tema, después de la escuela dominical: Mas al principio no fue así.
22Ahora, abramos en esta noche en el Libro de Jeremías, y sólo les hablaré por un corto tiempo sobre el... sobre un tema. Abramos en Jeremías y empecemos en el capítulo 8 y el versículo 20, y leamos hasta el 22 inclusive. Y escuchen atentamente a la lectura. Mis palabras fallarán. Las Palabras de Dios no pueden fallar. Yo soy un hombre. Mis palabras fallan. Las de Dios no pueden. Ellas se deben cumplir. El versículo 20: Pasó la siega, terminó el verano, y nosotros no hemos sido salvos. Quebrantado estoy por el quebrantamiento de la hija de mi pueblo; entenebrecido estoy, espanto me ha arrebatado. ¿No hay bálsamo en Galaad? ¿No hay allí médico? ¿Por qué, pues, no hubo medicina para la hija de mi pueblo? Y si yo lo llamaría un texto, me gustaría tomar esas tres palabritas, mejor dicho, una palabra de tres letras: ¿Por qué? ¿Por qué? [Why?, tres letras en inglés–Trad.]. Oremos una vez más, ¿podemos?, antes que lo abordemos. 23 Padre, “Tú eres el Torrente de todo nuestro confort”, como la ciega Fanny Crosby dijo una vez, “más que vida para mí”. Y estamos sentados aquí esta noche en este Tabernáculo Vida, un tabernáculo que lleva el nombre de Vida. No únicamente lo lleva afuera el nombre de “Tabernáculo Vida”, sino Señor, la gente en el interior, nosotros tenemos Vida Eterna porque creemos en Ti. Pues así está escrito en la Palabra: “El que oye Mi Palabra, y cree al que me envió, tiene Vida Eterna, y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a Vida”. Cómo amamos estas Palabras, porque Ellas son Vida para nosotros. Tu Palabra es Vida. “En el principio era la Palabra, y la Palabra era con Dios, y la Palabra era Dios; y la Palabra fue hecha carne y habitó entre nosotros”.
24Y está escrito tan gloriosamente otra vez en el Libro de Hebreos por Pablo, nosotros creemos, en el capítulo 4, “que la Palabra de Dios (la cual es Cristo) es más cortante que toda espada de dos filos, y penetra hasta partir, hasta las coyunturas y los tuétanos, y (conjunción) discierne los pensamientos de la mente” [el Hermano Branham la cita así–Trad.], la Palabra, la Palabra que es Espíritu, el Espíritu Santo, puede discernir los pensamientos que están en nuestra mente. Cómo te damos gracias por esto, Señor: el Espíritu Santo con Su poder para sanar a los enfermos, y dar libertad a los cautivos, y dar liberación a todos los que están en esclavitud. Te pedimos en esta noche, Señor, que Tú liberes toda alma de esclavitud.
25Toma al hombre y a la mujer que pertenece a la iglesia y que no te conoce como su Salvador personal, que ellos te reciban esta noche como su Salvador, y regresen a su iglesia mañana en la mañana y tomen las manos de su pastor y digan: “Pastor, yo he sido un miembro aquí por tantos años o meses (o lo que pudiera ser el caso), pero anoche verdaderamente rendí mi corazón. Ahora yo soy Cristiano. Jesús es mi Salvador. Lo encontré dulce y querido para mi alma. Yo he pasado de muerte a Vida. Todo mi motivo y mis objetivos son diferentes ahora. Yo lo amo, y yo seré un miembro mejor de esta iglesia que lo que era antes”. Concédelo, Señor. Que muchos sean llenos con el Espíritu Santo, los enfermos sanados; que Dios, reciba gloria. Ayúdanos ahora mientras meditamos en la gran palabra, mejor dicho, en la pregunta: ¿Por qué? Porque lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén. 26 Ahora: ¿Por qué? Esa es una pregunta. Y no hay uno mejor que tenga el derecho de preguntarla, que Dios, y El la preguntó en el texto esta noche. Si Dios abre un camino de escape para Su pueblo, para escapar una cosa horrible, o enfermedad, o muerte, o muerte eterna, y luego la gente falla en recibir eso, Dios pregunta: “¿Por qué? ¿Por qué no lo recibieron?” Ahora, eso va a ser una gran cosa en el Día del Juicio, cuando Dios nos va a preguntar, a nosotros, los que en esta noche estamos congregados aquí, ¿por qué no lo aceptamos a El como nuestro Salvador y no fuimos llenos con Su Espíritu? “¿Por qué no lo recibimos? ¿Por qué?” Y vamos a tener que dar una respuesta a eso. Sólo recuerden: vamos a dar respuesta por cada Palabra que Dios ha escrito. “¿Por qué no? ¿Por qué?” Y Uds. no tendrán excusas en aquel Día. Nos tendremos que parar delante de Dios.
27Ahora, igual que el rey de Israel que era el hijo de Acab y Jezabel. El vivió en... allá en Samaria. El era un hombre perverso. El era como su papá, o mejor dicho, como su madre. El adoraba al dios de su madre, Baalim. Y un día mientras él estaba caminando en una sala de arriba, él se cayó por la celosía y se lastimó. El se enfermó, y entonces él llamó a dos de sus lacayos, soldados, y los envió a Ecrón y pidió consultar a los profetas de Baal, o mejor dicho, de Baal-zebub: “¿Se va a mejorar él o no?” Pero, Uds. saben, Uds. no pueden esconder nada de Dios. Muy adentro en el desierto, en alguna parte estaba un–un predicador anciano que conocía a Dios. Su nombre era Elías. Dios revela Sus secretos a Sus siervos. Y el Espíritu Santo vino a Elías y dijo: “Sube a encontrarte con ellos en el camino y detenlos”. Y Elías se fue subiendo el monte hasta el camino que pasaba por el monte a la otra ciudad, y él detuvo a los soldados en el camino y dijo: “Id y decid a ese rey que él no se levantará de ese lecho”.
28“¿Por qué? ¿Por qué él enviaría a preguntar a Baal-zebub algo? ¿Es porque no hay Dios en Israel? ¿Es porque no hay profeta aquí? ¿Es porque Dios mismo no se ha dado a conocer en Israel? ¿Es porque Dios no ha provisto un profeta con quién consultar estas cosas? Entonces, ¿por qué él los enviaría allá?” El quería saber por qué. Y cuando los hombres regresaron y trajeron el mensaje, el rey dijo: “¿Cómo era aquel varón?” El dijo: “El era velludo y traía un pedazo de piel de oveja, o mejor dicho, ceñía sus lomos con un cinturón de cuero”. Y el rey sabía que ese era Elías, el profeta quien tenía la Palabra del Señor. No era porque no había Dios en Israel. No era porque Dios no tenía un profeta para que ellos consultaran, sino que eran las propias maneras obstinadas del rey. Sencillamente no quería a Elías. No lo quería, porque Elías siempre lo corregía por sus pecados. Y un profeta de Dios siempre es verdadero con la Biblia. Sin importar lo que sea, él tiene la Palabra de Dios y él siempre se queda exactamente con Ella. Y conmoverá a un hombre; y si el hombre es honesto y sincero, él querrá hacer esa cosa bien. Pero si él no lo hace, entonces él se vuelve contra el mensajero, trata de ahogar la voz.
29Hace algún tiempo yo leí un artículo en un periódico en Phoenix, y el periódico decía que hubo un buscador de minas que fue matado porque él había obtenido dinero, e iba camino de regreso. Y un–un hombre vil lo iba siguiendo, y su perro empezó a ladrar. Y el hombre estaba soñando despierto lo que él iba a hacer con el dinero cuando él llegara, y tomó su rifle, y fue a la puerta y mató al perro. Un poco después el bandido entró y mató al buscador de minas y se llevó su dinero; de esto, hacía muchos años. Y el hombre antes de morir lo confesó. ¿Qué hizo el hom-... el buscador de minas? El estaba tan absorbido en lo que él iba a hacer con su dinero, a tal grado que tomó su rifle y silenció la voz que lo estaba tratando de advertir. De esa manera lo están haciendo hombres y mujeres hoy en día. Ellos salen, quizás se unen a una iglesia para darse cuenta... Si eso no les complace un poquito, tratan de silenciar la Voz de Dios que los está tratando de advertir de un juicio venidero. Tratan de decir: “Bueno, eso es fanatismo o es algo más”. Sencillamente no se quedan quietos el tiempo suficiente para escuchar. No, no es porque no tenemos un Dios. No es porque El no tiene salvación para nosotros. Es porque no lo queremos escuchar a El. 30 Igual que un hombre que va... que muere de su enfermedad en los escalones de la puerta del doctor. El doctor tiene un remedio para darle al hombre para su enfermedad, y lo pueda ayudar con su medicina, pero el hombre no lo escucha. El sencillamente rehúsa tomar la medicina del doctor. Bueno, el hombre pudiera estar tan cerca del doctor, y pudiera quedarse en sus escalones, y morir, morir allí en los escalones de su oficina, o ser vecino del doctor, y morir con la enfermedad, cuando hay medicina para curarlo en la oficina del doctor. Ahora, no es la culpa del doctor. No es porque no hay medicina allí. Es porque el hombre rehúsa tomar el remedio. Correcto. El muere porque él rehúsa tomar el remedio que el doctor tiene para su enfermedad. Así es en la iglesia hoy en día. Hombres y mujeres mueren en las bancas en pecado, porque ellos rehúsan el Remedio. Hay un Bálsamo en Galaad. Hay un Médico allí, pero la gente rehúsa tomar el Remedio. Ellos no lo quieren. Es una cosa peligrosa rehusar la medicina de un doctor. Si Ud. tiene fiebre escarlatina, o pulmonía, o lo que sea, y–y el doctor le da a Ud. la medicina y Ud. sencillamente la vierte, eso es una cosa peligrosa (correcto), porque Ud. se pudiera morir.
31Pero, cuánto más peligroso es verter el Bálsamo de Dios, el Remedio de Dios, hacer burla de él y llamarlo fanatismo, blasfemar al Espíritu Santo. No habrá excusas cuando a Ud. se le pregunte: “¿Por qué?” Es una cosa peligrosa hacer eso, peligrosa, desatender su cuerpo. Bueno, la medicina, si el doctor la tiene para su dolencia... Es más peligroso desatender el Bálsamo para su alma, porque Dios lo tiene. Ahora, Ud. no se puede irritar y decir: “Bueno, no... Es la culpa del doctor”. No. “Ellos no tienen la medicina”. ¡Ellos la tienen! Ud. no puede decir... No es la culpa de Dios. Es su culpa si Ud. no la toma. Está aquí para Ud., y hay una invitación para quienquiera venir: Metodista, Bautista, Presbiteriano. Pentecostés no es una organización. Yo sé que ellos lo tratan de organizar, pero no pueden. Pentecostés es una experiencia que alcanza a los Metodistas, Bautistas, Presbiterianos, Católicos, quienquiera venir que venga, negro, blanco, amarillo, moreno, lo que él sea. Es el Remedio de Dios. Es Su Bálsamo para el pecado. Hay un Bálsamo en Galaad. Algún día se nos va a preguntar por qué no lo tomamos.
32Ahora, algunas veces tomando medicina, algunas veces la medicina no... Es buena. La Biblia dice que lo es. “El corazón alegre constituye buen remedio”. Fíjense. Pero algunas veces la medicina no siempre surte el mismo efecto en la persona, y Ud. tiene que tomar un riesgo en eso. Yo estaba asombrado allá en Africa (si acaso hubiese un doctor aquí), cómo Dios tiene cuidado de Su pueblo. Un nativo me dijo que cuando ellos tienen una llaga que no sana, ellos van a un naranjo silvestre, y–y toman una naranja que está toda cubierta de moho y tallan ese moho en esa llaga: penicilina. Ellos lo sabían hace cientos de años, y nosotros apenas lo descubrimos recientemente. Luego nosotros pensamos que ellos son tontos. Dios tiene cuidado de los Suyos. Si empleáramos más tiempo orando, se harían más cosas.
33Ahora, nos fijamos que algunas veces le podemos dar penicilina a un paciente para la pulmonía; mata el microbio. Y luego algunas veces se lo damos a otro, y mata al paciente. Uno no puede estar muy seguro al respecto. Yo estaba hablando en una ocasión, exponiendo el hecho de que la medicina no sanaba, la medicina únicamente es una ayuda a la naturaleza. Cuando fui entrevistado en la clínica Mayo, eso fue lo que ellos me dijeron. Si se corta su mano, la medicina no sana su mano. Ud. le pone medicina para mantenerla limpia mientras Dios la sana. Dios forma tejido. La medicina no forma tejido. Si yo me quebrara mi brazo y dijera: “Doctor, Ud. es un sanador; sane mi brazo”, él diría: “Sr. Branham, Ud. necesita sanidad mental”. Correcto. El doctor puede arreglar mi brazo. Eso es lo que él hace; él estudia cómo unirlo. Pero Dios lo tiene que sanar. Correcto. Porque El suple el calcio y la vida que une ese hueso. Dios lo sana. Por eso el Salmo 103:3 dice: “Yo soy Jehová que sana todas tus dolencias [el Hermano Branham parafrasea el Sal. 103:3–Trad.]”. Eso es correcto. ¡Dios! Dios sana todo....
34Nunca hubo medicina que sanara. Cualquier medicina que sanara una cortada en mi mano sanaría una cortada en mi saco, como yo lo he dicho con frecuencia. Uds. dicen: “La medicina no fue hecha para su saco, fue hecha para su mano”. Si me cortara mi mano, y muriera aquí mismo, luego Uds. cosieran mi mano, y me llevaran al depósito de cadáveres, y–y embalsamaran mi cuerpo con un líquido que hiciera que me mirara natural por cincuenta años, y me dieran una inyección de penicilina todos los días, y me pusieran ungüento en ella, y en cincuenta años contando de ahorita, si mi cuerpo todavía estuviera allí, la cortada también estaría allí, porque no sana mi cuerpo. Uds. dicen: “La vida se ha ido de ella”. Entonces, ¿qué es lo que sana: la medicina o la Vida? ¡La Vida! Díganme lo que es Vida, y yo les diré a Uds. quién es Dios. Dios es Vida, Vida Eterna para ayudar a esta vida. Alguien me dijo: “Entonces, ¿qué de la penicilina, cuando le inyectan penicilina?” Yo dije: “Bueno, la penicilina es como el veneno para las ratas. Si Ud. tiene una casa llena de ratas haciendo hoyos en la casa, cuando pone Ud. un veneno para las ratas, mata las ratas; no parcha los hoyos. La penicilina mata el microbio, pero Dios tiene que sanar las células que han sido dañadas por el microbio. Así que Dios es el Sanador”: correcto.
35Algunas medicinas surten efecto en algunas personas, pero matan a la otra. Uds. no pueden estar muy seguros al respecto. Pero yo quiero decir una cosa, que el Bálsamo de Dios para el pecado sana a todos. Quienquiera venir, si él es... De qué naturaleza sea o no importa quién es, el Bálsamo de Dios es la cura para el pecado, la doble cura. Yo amo esa antigua alabanza que solíamos cantar: “Sé por el pecado una doble cura”. Yo amo eso. Miren, el Bálsamo de Dios, no hay... no se tienen que preocupar por Eso, Eso se encargará de Sí mismo. Yo con frecuencia me he preguntado... Y yo tengo muchos finos doctores amigos, y ellos estudian los diarios de debates médicos y demás, y algunas veces yo tomo uno para estudiarlo. Me gusta pensar de lo que Dios está haciendo en la profesión médica... médica.
36¿Saben Uds. cómo ellos descubren la medicina? Bueno, la ciencia pone juntas diferentes substancias químicas y las prueba, y después de un tiempo obtienen una fórmula, y esa fórmula la–la inyectan en un conejillo de indias. Si el conejillo de indias sobrevive, ellos la prueban en Ud., ven si surte efecto en Ud. Ellos la prueban en un conejillo de indias, y si surte efecto en el conejillo de indias, entonces lo prueban en un humano. Pero no todos los humanos son como los conejillos de indias. Por lo tanto, mata a algunos, y sana a otros. Yo les he oído decir en el diario de debates médicos que–que el problema del corazón es el asesino número uno en la nación. No para ser diferente, no para estar en desacuerdo con esos hombres fieles, pero yo diría esto, que difiero mucho en eso. El problema del corazón no es el asesino número uno. El pecado asesino, es el asesino número uno, el pecado. Eso es lo que mata el alma y el cuerpo, es el pecado, el asesino número uno.
37Y Uds. han oído la expresión antigua: “Yo sencillamente no puedo evitar de pecar. Nadie lo puede evitar. Yo tengo que fumar. Yo tengo que beber un trago de vez en cuando. Yo tengo que hacer estas cosas”. ¿Saben Uds. por qué es? Porque ellos no toman el Remedio de Dios, Su inoculación para eso. Dios tiene un Bálsamo con el cual inocularlos. Correcto. Ellos le tienen temor. Ellos tienen temor de hacer algo fuera de lo común, tienen temor de que se salgan de la rutina regular, tienen temor que la iglesia no esté de acuerdo con lo que ellos están haciendo, tienen temor que sus vecinos no estén de acuerdo. ¿Qué les interesa tocante a sus vecinos mientras Dios esté de acuerdo? Mientras su experiencia esté de acuerdo con la Palabra de Dios, ¿qué importa? ¡Quédense con eso!
38Oh, es el nuevo nacimiento. Ellos tienen temor de eso. El nuevo nacimiento es como cualquier otro nacimiento: ¡es un desorden que provoca asco! A mí no me importa qué clase de nacimiento sea, ¡es un desorden que provoca asco! Si es en una pocilga o si es un corral, o en un cuarto rosa decorado de hospital, es un desorden que da asco. Así también el nuevo nacimiento, es un desorden que provoca asco. Le hará hacer cosas que Ud. nunca pensaría hacerlas jamás; pero de ese desorden que provoca asco, viene la Vida. ¡Aleluya! ¡Eso es! Del desorden que provoca asco viene la Vida. La Vida sale de un desorden que provoca asco. La Vida sale de la muerte. “Si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo”; pero mientras muera y se pudra, entonces de ese caos podrido brota vida. Hasta que un hombre o una mujer estén listos para morir a ellos mismos, morir a sus credos, morir a sus propias ideas, y que de allí de ese caos podrido brote un nuevo nacimiento de glorias y aclamaciones y alabanzas de Dios que lo hace a él actuar diferente, que cambia su naturaleza, cambia su vida, cambia sus motivos y cambia sus objetivos....
39Pero ellos están temerosos de Eso, temerosos de que las haga llorar y arruine el maquillaje en su cara (las mujeres), temerosos que les arruine el apetito por el cigarro (los hombres). ¿Ven? Ellos están temerosos de Eso. Ellos no lo quieren. Están temerosos que alguien los llame “santos rodadores” o–o “fanáticos”. “Si al Padre de familia llamaron Beelzebú, ¿cuánto más llamarán a Sus discípulos?” Seguro. Si ellos no me llamaran eso, yo me arrodillaría y orara, y dijera: “Señor, ¿qué es lo que pasa conmigo?” El mundo conoce a los suyos, pero Uds. fueron comprados por precio. Uds. son un pueblo diferente, un pueblo Santo, un sacerdocio real, una nación Santa; Uds. son de un Reino.
40Hace algún tiempo, yo iba con mi esposa a la tienda de comestibles, y nos encontramos con una sorpresa. Nosotros no lo habíamos visto por mucho tiempo. Perdónenme, hermanas. Había una señora con vestido. No lo había visto por mucho tiempo. Yo dije: “¡Mira nada más! Si yo tuviera una cámara, yo le tomaría una fotografía. La debería ir a saludar de manos”. Y ella dijo: “Billy, yo te quiero preguntar algo. Esas mujeres, algunas de ellas cantan en los coros. Ellas van a las iglesias, y ellas dicen que está bien”. Yo dije: “Pero la Biblia dice que una mujer que viste traje de hombre, es abominación ante los ojos de Dios”. Es exactamente lo que El dijo. Ella dijo: “Bueno, ¿por qué es que nosotros hacemos eso y creemos eso, nosotros Pentecostales?” Yo dije: “Porque nosotros no somos de su raza. No estamos en su reino. Nosotros somos de un Reino diferente”. “Oh”, ella dijo: “Nosotros somos americanos, ¿no lo somos?” Yo dije: “No”. Yo dije: “Vivimos en América, eso es verdad. ¡Pero hemos nacido de nuevo!”
41Cuando fui a Finlandia, los hermanos todos iban a tomar un sauna, uno de los baños finlandeses. Yo me sentí algo extraño. Yo no lo hice. El Dr. Manninen dijo: “Venga, Hermano Branham”. No había jabón en aquellos tiempos, justo después de la guerra. Yo dije–yo dije: “Gracias. No–no lo siento hacer. Yo no sé por qué”. El Hermano Jack se está riendo porque él estaba allí. Bueno, todos los hermanos fueron allí y entraron en un cuarto, y yo no sé por qué yo no quise, sino que sólo me senté allí afuera. Y ahí venía una mujer rubia con un gran montón de toallas, iba entrando directamente en ese cuarto en donde esos hombres estaban desvestidos. Yo dije: “¡Oiga!, ¡oiga!, ¡oiga! ¡Deténgase!” Ella volteó y me hizo un ademán de saludo con la mano, y entró. Y ahí venía como una docena más de ellas, yendo a esos hombres allí, y dándoles un baño. Después que terminó, yo dije: “Dr. Manninen, ¡eso no es correcto!” Dijo: “No es más que lo que hacen sus enfermeras americanas. Ellas están instruidas desde su niñez para ser mujeres que bañan los pacientes”. Yo dije: “¡De todas maneras, no es correcto! No es correcto. Dios puso ropa en la gente y los separó de eso. No es correcto”.
42Vamos a Alemania, y encontramos gente con un espíritu alemán. En Finlandia, encontramos gente con un espíritu finlandés. Para mi sorpresa en San Angelo, en Roma, tan bajo como es allí, había un aviso para las mujeres americanas que por favor se pusieran vestidos para honrar a los muertos. Solía ser que Francia tenía el liderazgo en las mo-... modas; nosotros tenemos el liderazgo ahora. Ellos vienen aquí para darse cuenta cómo estas mujeres se están vistiendo. Ellas están mucho más avanzadas que aquéllas. ¡Oh, es una vergüenza! ¡Es una desgracia! No es porque la Palabra no ha sido predicada. Dios tiene a alguien que no se comprometerá con el pecado. Hay doctores, y hay Bálsamo. Uds. reciban el Espíritu Santo, y se vestirán diferente, Uds. actuarán diferente, Uds. serán diferente, Uds. vivirán diferente. Es porque Uds. rehúsan el Remedio, eso es todo. Uds. rehúsan el Remedio, están temerosos del nuevo nacimiento.
43Mi esposa dijo: “Bueno, ¿a qué clase de reino pertenecemos nosotros?” Yo dije: “Cada hombre en su propio dominio, en su reino, él actúa de esa manera. La gente de allá, de Alemania, actúa como alemanes. Los de Suiza, actúan como suizos. Los de Francia actúan como franceses. Y los de América actúan como americanos”. “Bueno”, dijo: “¿No somos americanos?” Yo dije: “Potencialmente sí; vivimos aquí. Pero cuando nacemos de Arriba, tenemos un Espíritu que viene de un Lugar Santo, en donde la gente es Santa, y hay un Dios Santo, un Salvador Santo”. Y Uds. son un sacerdocio real, un pueblo Santo. Uds. son comprados por precio. Uds. están seguros que son–son extranjeros. Quisiera que pudiera cantar esa alabanza antigua: Somos peregrinos y extranjeros aquí, Estamos buscando una Ciudad por venir, El barco de Vida pronto vendrá, Para reunir las Joyas en el Hogar. ¡Oh, yo amo eso! ¡Peregrinos! Abraham, e Isaac, y Jacob, estaban buscando una Ciudad por venir, confesando que ellos eran peregrinos y extranjeros, pero ellos estaban buscando una Ciudad cuyo Arquitecto y Constructor es Dios. Ellos habían gustado de lo Celestial. Y un hombre que ha nacido del Espíritu Santo, ya no es de este mundo. El está buscando una Ciudad y un Reino en donde reina la Santidad, en donde vive Dios, buscando una Ciudad por venir.
44Están temerosos del nuevo nacimiento. Unicamente los hace una persona diferente. Si Uds. no son una persona diferente, entonces Uds. no están convertidos. Uds. pudieran estar convertidos a una denominación. Uds. pudieran estar convertidos a una atmósfera diferente o algo, pero cuando Uds. están convertidos a Dios, entonces viven santamente. Yo creo en santidad. Yo les puedo probar a Uds. por la Biblia (y no me importa qué es lo que Uds. hagan); que Uds. no le pueden ofrecer un don a Dios con manos que no sean santas; ¡El no lo recibirá! Los dones en el Antiguo Testamento tenían que ser santificados en el altar. El sacerdote, antes que él pudiera entrar a ofrecerlo, tenía que ser ungido y santificado, o el don era rechazado. Dios no aceptará el don por medio de manos que no son santas. Correcto. Debe ser ofrecido por medio de manos santas, o El no lo aceptará. Están temerosos del nuevo nacimiento. ¿Por qué es eso? Porque les parece a ellos un desorden que provoca asco. Pero produce una vida nueva. ¡Yo estoy tan contento!
45Uds. saben, hubo un tiempo cuando no había ninguna toxina en la tierra para la viruela. Muchos murieron de la viruela, porque no había una toxina. La difteria, no había toxina para ella. Pero ahora, Uds. pueden ser inoculados de eso. Cuando surge una epidemia en la ciudad, rápidamente Uds. van y reciben una vacuna para la viruela, o una inyección para la difteria. Ellos tienen la toxina. Yo estoy agradecido por eso. Yo estoy contento por eso. Yo estoy contento que la tenemos. Y la vacuna Salk para los niñitos, yo le doy gracias al Señor por eso. Le pido que El nos dé más y más. Yo creo que si sólo nos acercamos a Dios, hay cosas aquí para nosotros. Nosotros fuimos hechos de la tierra, Uds. saben. Si tan sólo nos acercamos a El, y oramos a El, y dejamos nuestras maldades y cosas, todas estas cosas serían encontradas. Correcto. Pero para Uds. que creen, El tiene un remedio más allá que eso. Seguro que El lo tiene. Miren, todo está hecho y listo para Uds.
46Hubo un tiempo cuando la toxina, no había ninguna, y mucha gente moría por las enfermedades. Pero ahora Uds. pueden ser inoculados. Hubo un tiempo cuando el Bálsamo de Dios no era perfecto, porque era sacado de las venas de los animales, y únicamente cubría el pecado, no lo divorciaba. Pero no hay excusa ahora. Dios un día hizo una Toxina. Yo voy a decir algo. El no lo probó en un conejillo de indias tampoco. El se lo dio a Su Hijo. El lo inoculó a El en el Jordán, cuando el Espíritu Santo descendió sobre El. Todo hombre, todo ojo lo observó mientras El vivió. El vivió la Vida de Dios. El se parecía a Dios. El actuó como Dios. El vivió como Dios. El oró como Dios. El sanó como Dios. El resucitó a los muertos como Dios. El era Dios. Dios fue... El fue–El fue inoculado contra las cosas del mundo, y ellos lo observaron a El. [Porción sin grabar en la cinta–Ed.]. En la hora de Su muerte, la Inoculación surtió efecto.
47Cuando ellos supieron que El era ese Profeta, un soldado romano puso un trapo en Su cabeza y cubrió Sus ojos, y tomó una vara y lo golpeó en la cabeza y dijo: “Mira, si Tú eres Profeta, dinos quién te golpeó, y te creeremos”, la Inoculación surtió efecto. El no le hizo caso al diablo. “Yo hago lo que el Padre me muestra. Yo únicamente hago lo que el Padre me muestra que haga”. Probó que la Inoculación surtió efecto. Cuando los hombres extendieron sus manos y agarraron Su rostro y le arrancaron grandes puñados de barba, el borracho sacó flema y le escupió Su rostro, la Inoculación surtió efecto. Cuando Sus propios hijos clamaron por Su Sangre, la Inoculación surtió efecto. ¿Qué dijo El? “Padre, ¡perdónalos!, no saben lo que hacen”. Cuando El fue provocado a ira, El no contestó con ira. La Inoculación surtió efecto. Todo el infierno estaba mirando si Eso surtiría efecto. El estaba abriendo un camino para Uds. y para mí, siendo un ejemplo.
48Cuando El murió en la cruz, la Inoculación surtió efecto. En la mañana de la Pascua (¡aleluya!), probó que fue así. La Inoculación, la muerte no lo pudo detener. La Vida y la muerte no pueden existir en el mismo lugar. El resucitó al tercer día. La Inoculación surtió efecto. Y cuando El ascendió a lo alto, la gente empezó a anhelar. Ellos querían la Inoculación. Pues ellos finalmente... Había habido un Suero. Había habido un Suero dado por Dios que levantaría a los muertos del sepulcro, y ellos quisieron la Inoculación. Cuando yo primero oí de Ella, yo también la quise. Estoy tan contento que todavía tenemos bastante de Ella, de la Inoculación contra el pecado. Y cuando todo... Había ciento veinte que llegaron a ser pacientes inmediatamente, porque ellos la vieron tomar efecto en medio de la tentación. “Yo le pudiera pedir a Mi Padre y El me enviaría directamente veinte legiones de Angeles [el Hermano Branham parafrasea Mat., 26:53–Trad,]”. El lo pudiera haber hecho. Pero como Uds. saben yo les prediqué a Uds. en una ocasión: El Cordero y la Paloma. Uds. lo recuerdan. La Paloma únicamente tiene... El guió al Cordero. El Cordero no se puede guiar El mismo. La Paloma lo guió. Y el cordero únicamente tiene una sola cosa: esa es lana. Pero él cede eso voluntariamente, la única cosa que él tiene.
49La gente dice... Muchas veces las mujeres me dicen: “Hermano Branham, ese es mi–ese es mi privilegio americano si yo quiero vestir de la manera que yo quiero vestir”. Correcto. Los hombres dicen: “Si yo quiero tomar un trago social, ellos lo venden allí, y no hay ley contra eso. Ese es mi privilegio americano”. Eso es correcto. Pero como Cristiano, Ud. cede sus derechos americanos, si Ud. es un cordero. Si Ud. es un chivo, no los cederá; pero si Ud. es un cordero cederá sus derechos porque Ud. es de otro Reino. La Paloma lo está guiando a Ud. Ellos vieron que surtió efecto en la hora de tentación. Surtió efecto en la hora de muerte, y cuando El estaba en el sepulcro tres días y noches, la Inoculación surtió efecto. En la mañana de la Pascua un Angel rodó la piedra, y el Hijo de Dios resucitó, y El ascendió a lo alto.
50El dijo: “Ahora, si todos Uds. quieren ser inoculados, vayan allá y esperen en la ciudad de Jerusalén. Y enviaré el Suero de nuevo del Cuartel general”. ¡Oh, yo estoy tan contento! ¡Oh, esa gran Inoculación! ¿Qué daría Ud. por Ella si estuviera en la oficina de un doctor esta noche? Si Ud. fuera y dijera: “Doctor: deme esa inyección, y después que yo viva una vida común y corriente, y muera, y todo eso, entonces cuando menos piense, una mañana voy a resucitar a una nueva vida, y nunca moriré con esa inyección. ¡Deme la inyección, doctor!” ¿No valdría algo de dinero? Pero es gratuita esta noche. Ud. no la tiene que comprar. Ya ha sido pagada. ¡Hay Bálsamo en Galaad! Perdónenme. Me pongo fuera de sí cuando pienso tocante a eso.
51Esa gente, cuando llega a ser inoculada, ella actúa rara. Por lo general ella sí actúa rara cuando algo real sucede. Los hace que lleguen a ser raros cuando ellos reciben esta inyección. La cosa extraña de ello es que todos ellos se embriagaron, parecía, o ellos pensaron que estaban ebrios. Ellos estaban danzando y actuando como un montón de gente ebria. Y la–y la gente que no estaba inoculada, dijo: “Estos hombres están llenos de mosto”. Hombres y mujeres. Escuche, mi amigo Católico: la virgen María estaba allí. Y si la virgen María, la–la madre de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, tuvo que subir para recibir el Pentecostés y estar tan llena de la Inoculación del Espíritu de Dios, al grado que ella actuó como una mujer ebria. ¿cómo lo va Ud. a lograr con algo menos que eso? Sólo piénselo. ¿Cómo lo va a lograr Ud.? No importa a qué iglesia Ud. pertenezca. Ella pertenecía también a una Iglesia santa, pero tuvo que ser inoculada. Esa es la única cosa que la resucitaría. Tuvo que entrar la Vida. Ella llegó a ser inoculada. Miren, cuando ellos recibieron esa Inoculación, ellos salieron a las calles y empezaron a–a actuar muy extraños, danzando, gritando, corriendo para todos lados. No hay duda que la gente se rió y dijo: “Parece que ellos están teniendo una convulsión”. Pero ellos estaban marcados.
52Yo recuerdo cuando solía cabalgar en los pastizales. Allá en Colorado teníamos ganado. La Asociación Hereford apacentaba en el Valle del Río Fatigoso. Cada primavera teníamos que traer... marcar esos becerros. Y cuando íbamos a marcar los becerros, algunas veces ya eran becerros de buen tamaño antes que... quizás el becerro tenía un año antes que lo marcáramos. Lo teníamos que tumbar, tomar el hierro caliente para marcar y ponerlo sobre él. La piel se quemaba, y, ¡oh, qué cosa! Cuando lo soltábamos él tenía un arrebato violento de carrera; ¡pero hermano, él era suyo! El estaba marcado. Le dolía un poquitito, pero nosotros sabíamos dónde él pertenecía después de eso. Pueda que hiera su orgullo y queme un poquito de su piel eclesiástica, pero Ud. sabrá dónde pertenece de allí en adelante. ¡La Inoculación! Seguro que sí. Ellos estaban inoculados. Ellos estaban haciendo algo. Ellos empezaron a hablar en otras lenguas. Esos hombres dijeron: “Bueno, ¿qué quiere decir todo esto? Bueno, los oímos hablar... Todos ellos son galileos, y ¿por qué los oímos hablar en nuestra propia lengua en la que hemos nacido? Eso debe ser las obras maravillosas de Dios”.
53Y luego hubo un hombrecito que se paró en un tronco allí y les empezó a predicar. Ellos tenían bastante de... Ellos le dijeron: “¿Podemos nosotros tener esta Inoculación? Nos gustaría tener esto. ¿Qué podemos hacer para–para ser inoculados?” Ahora, el nuevo Suero acababa de ser derramado, así que ellos tenían bastante Bálsamo, y tenían un doctor allí. Su nombre era Dr. Simón Pedro. Eso debería hacer a algunos de Uds. clérigos sentirse muy bien. El Dr. Simón Pedro, él habló del Suero. Ellos dijeron: “¿Qué podemos hacer para ser inoculados?” El dijo: “Yo les escribiré una Prescripción”. El dijo: “Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el Nombre de Jesucristo para el perdón de vuestros pecados, y Uds. serán inoculados”. ¡Correcto! El dijo: “Aparte de todo eso, yo voy a hacer de ésta una–una Prescripción Eterna. Esta Prescripción no puede ser mezclada con nada más. Nadie más trate de escribir una igual. Mantengan esta Prescripción, porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare”. Esta misma Prescripción es buena para ellos. Esa es la Inoculación.
54Si un doctor va y escribe una prescripción, un doctor muy bueno, él sabe exactamente cuánto de ciertas cosas poner allí. Una tiene que contrarrestar la otra. Si no, si Ud. le pone más cantidad, o añade algo a ella, o quita algo de ella, Ud. matará a su paciente. Si algún farmacéutico charlatán le añade algo a ella, o le quita algo, pudiera matar al paciente. Ese es el problema con el movimiento de nuestra iglesia hoy en día. Es la razón que tenemos tantas iglesias muertas. Ellas han tratado de “meter su mano” en esa Prescripción. Es Prescripción de Dios. Hay un Bálsamo en Galaad, y hay un Médico allí. No “metan su mano” en la Prescripción. Estrechar las manos de alguien y meterlo en compañerismo, eso no toma el lugar del arrepentimiento. ¡No, señor! Rociar a alguien con un salero lleno de agua, no toma el lugar del bautismo de agua. ¡Dejen de “meter su mano” en la Prescripción! Hay un Bálsamo en Galaad. Hay un Médico allí.
55Ahora, ¿qué están esperando Uds.? ¿Por qué van a rechazar la Prescripción? El Doctor está aquí, el Espíritu Santo. El fue quien escribió la Prescripción. Ellos la usaron por todo el Nuevo Testamento, por trescientos años o más, hasta el Concilio de Nicea. Luego ellos empezaron a meter hombres en ella, y la empezaron a mezclar, y a rociar, y a verter, y toda otra clase de formas y cosas. Pero regresen a la Prescripción original. Esa es la Prescripción. La razón que la gente está tan llena de pecado, es porque no toma la Prescripción de Dios. Ellos se unen a la iglesia en lugar de nacer en ella Tratan de tomar algo más en lugar de Hechos 2:38. Esa es la Prescripción de Dios. “¿No hay Bálsamo en Galaad? ¿No hay Médico allí?” Sí hay Bálsamo en Galaad. Sí hay médicos allí, muchos de ellos (seguro), diciéndoles la verdad al respecto. “Entonces, ¿por qué la hija de Mi pueblo (la hija, la Iglesia pequeña en este día)...?” La–la profecía es para este tiempo. “¿Por qué entonces la hija de Mi pueblo, la hija de Mi pueblo (quien estaba allá en el principio, quien usaba esta misma Prescripción), por qué la hija de Mi pueblo todavía está enferma? ¿Por qué? ¿No hay nadie que le diga la verdad?” ¡Seguro! “¿No hay Bálsamo allí?, ¿todavía hay Espíritu Santo?” Hay cientos sentados aquí mismo en esta noche que pueden probar que el Espíritu Santo está correcto. Seguro que hay.
56Entonces, hermano, si Ud. todavía no ha sido inoculado contra el pecado, tome la Prescripción de Dios. Y hay un Bálsamo en Galaad, y hay un Médico allí. Hay una pila con agua en el piso de abajo y un altar aquí. Inclinemos nuestros rostros. Señor, Tú has sido el Dios de antaño. Tú eres Dios, y no cambias. Si Tú alguna vez escribes una Prescripción, Tú, el gran Médico, no puede ser cambiada. Nosotros recordamos la Prescripción que Tú escribiste y dijiste: “Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado. Y estas señales seguirán a los que creen: En Mi Nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán manos, y sanarán”. Tus últimas Palabras a Tu Iglesia. Inmediatamente después de eso, Tú le hablaste al apóstol Pedro, en la forma del Espíritu Santo cuando se derramó por primera vez. Yo lo llamé un doctor en esta noche, Señor, sólo para traer un–un punto. Fue el Espíritu Santo, la inspiración, el conocimiento del Espíritu Santo que había escrito la Fórmula, y te damos gracias por eso.
57Hay gente aquí, quizás, en nuestra audiencia que nunca ha aceptado esta Fórmula. Ellos pudieran pertenecer a la iglesia o a algo, pero respecto a recibir el Espíritu Santo y ser inoculados, un Espíritu allí adentro que saca su vieja naturaleza, y pone la nueva naturaleza allí adentro, ellos todavía no han hecho eso. Te pido, Padre, que esta noche ellos la reciban; que los pecadores vengan a Ti, y te reciban como su Salvador personal, sean llenos con el Espíritu Santo. Concédelo, Señor, que esos que entren al agua, que ninguno de ellos entre al agua esta noche sin salir con el Bautismo del Espíritu Santo.
58Que esta sea una noche memorable, que sea recordada por largo tiempo debido a Tu Presencia y Tú el gran Doctor estando aquí, para hacer todo lo que Tú prometiste, dando Vida a aquellos que se están muriendo, sanando las enfermedades de aquellos que nuestros amados doctores no pueden tocar: corazón, cáncer, ciegos, sordos, mudos, paralizados, algo que Tú no lo has puesto todavía en sus corazones o en sus mentes, de cómo quitar eso. Quizás no haya nada que quede sino sólo la Sangre. Pero sabemos, Señor, que esa Inoculación allí cura todo. Te damos gracias por Ella, Padre. Pedimos ahora que Tú recibas gloria del servicio. Lo pedimos en el Nombre de Jesucristo. Amén. Yo le amo, yo le amo, Porque El a mí me amó; Y me compró mi salvación, Allá en la cruz.
59¿No los restriega a Uds. el Evangelio chapado a la antigua? ¿Se sienten limpios? Inclinemos nuestros rostros reverentemente. Ahora, cantémosla ahora lentamente y suavemente con una adoración en nuestros corazones para Dios. Yo le amo, yo le amo, Porque El a mí me amó; Y me compró mi salvación, Allá en la cruz.
60Tarareémosla. [El Hermano Branham tararea–Ed.]. Me pregunto, con sus rostros inclinados, mientras la música suavemente toca, si lo hacen las hermanas, por favor, ¿habría algún pecador en la Divina Presencia, que dijera: “Yo lo quiero amar a El, Hermano Branham; verdaderamente quiero; y siempre lo quise hacer; yo quisiera tener el valor esta noche para recibirlo como mi Salvador personal”? ¿Levantaría su rostro, o mejor dicho, su mano, mientras nadie está mirando? Muy arriba en el balcón, muy atrás allá, creo que veo a algunas personas de color allá atrás, muy allá en el piso de arriba. Levanten su mano ahora. Dios lo bendiga. Dios lo bendiga. [El Hermano Branham tararea–Ed.]. Dios lo bendiga. Veo su mano. Dios lo bendiga. [El Hermano Branham tararea–Ed.]. “Oh, Hermano Branham, ¡si yo tan sólo pudiera estar seguro que Jesús está aquí! Yo creo que Ud. dijo la verdad. Yo creo que El sí dijo eso: ‘Las obras que Yo hago vosotros las haréis también’. Y Ud. nos dice que estamos–estamos al fin del camino”. 61 Allá en la ala a mi derecha, levanten su mano. Eso... Dios lo bendiga. Dios lo bendiga. Correcto. Allá muy atrás. Eso es bueno. “Yo creo, Hermano Branham, que eso es verdad, sin embargo yo nunca he visto algo concreto que pudiera decir que es sobrenatural. Yo he oído grandes mensajes de la Biblia, pero yo nunca vi al Espíritu Santo venir y hacer algo. Y especialmente cuando Ud. estaba hablando esta noche que Ese era el Mesías, y El mostró una señal Mesiánica, y Ud. dijo que El la mostraría a esta generación”. Y El prometió que El lo haría como fue en los días justo antes de que se quemara la tierra en Sodoma, El mostraría esa misma señal. El obraría en carne humana y haría esa misma cosa justo antes que se quemara la tierra. “Si yo lo pudiera ver a El hacer algo concreto para saber que—que Cristo está aquí mismo, yo lo recibiría como mi Salvador personal”. ¿Habría otro que no haya levantado su mano, que levante su mano? Yo no puedo ver muy bien allá muy arriba en el balcón. Parece que... Sí, yo veo las manos, la gente de color. Dios los bendiga allá arriba. Sí. Aquí en los pisos de abajo, en cualquier parte, parados allá atrás en los pasillos, allá en las... allá atrás en las alas, en alguna parte, en cualquier parte... Dios lo bendiga, ahí, hermano. Dios lo bendiga. Dios lo bendiga, hombrecito. Dios lo bendiga.
62Nuestro Padre Celestial, ahora el–el momento ha venido que... Yo he hablado de Ti, diciendo que Tú eres el gran Médico, y que Tú tienes el poder de inoculación para hacer cosas, que Tú no estás muerto, que Tú verdaderamente moriste, pero Tú resucitaste al tercer día, y Tú estás vivo por los siglos de los siglos. Y Tú mandaste, o mejor dicho, comisionaste a Tu Iglesia para que fuera a todo el mundo y predicara el Evangelio a toda criatura que creyere; y el que creyere y fuere bautizado sería salvo; y Tú dijiste: “Las obras que Yo hago vosotros las haréis también”. Y de la manera que Tú mismo te diste a conocer a los judíos y a los samaritanos....
63Ahora, Señor, la iglesia gentil ha tenido dos mil años de teología. Ellos nunca han visto eso hasta esta edad. El profeta dijo: “Habrá Luz en el atardecer”. Nosotros sabemos que el sol se levanta, geográficamente, en el este y se oculta en el oeste. El mismo sol que se levanta en el este es el mismo sol que se oculta en el oeste. El profeta dijo: “Será un día que no será ni día ni noche, un día sombrío (la luz suficiente para unirse a la iglesia y unas cuantas cosas como esas); pero en el atardecer brillarán las Luces del atardecer”. Tú resucitaste en la gente del este, a los judíos, a los samaritanos, y brillaste esa Luz sobre ellos. Ahora hemos tenido estos largos dos mil años, el día sombrío de guerras y problemas, pero las Luces del atardecer han empezado a brillar: el mismo Hijo de Dios con Su mismo poder, mostrando Sus mismas señales a medida que el sol se está ocultando en el horizonte occidental. No podemos ir más adelante, Señor. Estamos en la costa occidental. Se regresará al este otra vez. Señor, brilla sobre nosotros esta noche. Muéstranos Tu Presencia, si te complace.
64Te pido que Tú concedas que el Mensajero del Pacto que se encontró con Abraham allá antes que se quemara Sodoma, cuando El tenía Su espalda vuelta hacia la tienda... Y el Espíritu que estaba en El, quien Abraham reconoció ser el Dios Todopoderoso, el gran El-Elo-Elohim, el que existe por Sí mismo, manifestado en un cuerpo de carne que comió carne de becerro, comió mantequilla y leche y pan de maíz, y luego se desvaneció allí de la vista de Abraham: Elohim. Cuando El fue manifestado en la carne por un nacimiento virginal, prometió que en los últimos días esta señal sucedería justo antes de Su regreso a los gentiles. Aquí estamos, Señor. Tú cumples Tu Palabra. Yo le he dicho a esta gente que ellos son... ellos fueron salvos cuando Jesús murió por ellos. Ellos fueron sanados cuando Jesús murió por ellos. Confirma Tu Palabra.
65Si Tú lo haces esta noche, Señor, la gente comprenderá que Tú estás aquí. Tú no los puedes sanar, porque Tú ya lo hiciste. Sólo queda la fe de ellos para manifestarlo. ¿Vendrás esta noche, Señor, y probarás Tu Presencia, si nosotros, Tus siervos humildes, hemos encontrado gracia ante Tus ojos? Si Tú me unges, Tu siervo, Señor, Tú también tienes que ungir a Tu audiencia, porque tiene que ser por medio de ambos. Porque comprendemos que cuando Tú estuviste aquí en la tierra, cuando Tú fuiste a Tu propia gente, Ella dice: “Y no hizo allí muchos milagros debido a su incredulidad”. Así es esta noche. Aquí, Padre, nos encomendamos a Ti, y humildemente esperamos que Tú manifiestes Tu gracia y Amor a nosotros. Entonces les pediremos a los pecadores que vengan adelante para recibir la Prescripción. En el Nombre de Jesús lo pedimos. Amén.
66Ante Dios, y los Santos Angeles, yo digo que iré hacia adelante en el Espíritu para desafiar al enemigo que es invisible entre nosotros, como enfermedades, dolencias. Ellos son demonios, como el cáncer. “Cáncer” es la palabra médica, (creo yo que significa “cangrejo”, Uds. saben, como el animal marino con patas) pero él tiene una vida. Un cáncer es una célula, una célula indómita, como yo lo entiendo. Yo no soy un doctor, pero es una multiplicación de células. También Uds. son una multiplicación de células. Su vida vino por medio de un santo matrimonio por la voluntad de Dios, pero, ¿de dónde provino este cáncer para quitarle su vida? ¡Es un demonio!
67Jesús dijo: “Cuando el espíritu sordo y mudo salió del hombre (el espíritu sordo y mudo), él podía hablar”. ¿Ven? El espíritu. Ese pobre hermano pudo haber ido a un buen doctor y él le hizo un examen. El dijo: “Sí, señor, lo encontré. Ud. tiene un nervio muerto en su oído, y eso es lo que lo hace a Ud. sordo. Ahora, ¿por qué no estaban todos sus nervios muertos? ¿Ven? Es como una fuerza invisible, agarrándose fuertemente de él. Algo sobre lo que el doctor obra, él puede ver con sus... con sus manos. El tiene dos sentidos con los cuales él puede obrar. Eso es lo que él puede ver con sus ojos, lo que él puede sentir con sus manos. Vista, gusto, tacto, olfato y oído, son los cinco sentidos del cuerpo. Ahora, si él lo pudiera ver, si él pudiera actuar en él; pero, ¿ven?, esa cosa que tiene a ese nervio muerto, él no la puede ver. Es como una banda transparente o algo. Ahora, es un espíritu sordo. Si quita eso de allí, de hecho por la naturaleza misma El mismo se recuperará. Igual que un tallo de maíz, o una flor creciendo. Si un terrón de tierra está sobre él y está torcido, sólo quite el terrón de tierra, y volverá a crecer derecho. Uno tiene que tener... Uno tiene que encontrar las causas antes de encontrar los remedios.
68Si Ud. entra a una oficina de doctor y le dice: “Estoy enfermo de mi estómago”, y él le da a Ud. alguna aspirina y lo envía a su casa, o él está muy ocupado para atenderlo a Ud., o Ud. no le importa a él. Un buen doctor lo pasará a Ud.... Le pudiera costar un poquito más, pero él lo examinará hasta que él encuentre la causa, y luego empezará a actuar de allí. Ahora, no como un doctor de medicina, sino como un siervo de Cristo, yo sé la causa: es el pecado. ¿Qué es pecado? “Hermano Branham, yo no peco”. Incredulidad es pecado. “El que no creyere ya está condenado”. La incredulidad es el único pecado que hay. El que no creyere está condenado. Ud..... Mentir, robar, cometer adulterio, eso no es pecado. Esos son atributos de la incredulidad (correcto), atributos de la incredulidad. Si Ud. creyera, Ud. no haría esas cosas.
69Ahora, el Espíritu Santo prometió venir en los últimos días y mostrar a la raza gentil que El era el Mesías. Eso sería Dios estando sobre nosotros en la dispensación del Padre, Dios con nosotros en la dispensación del Hijo, ahora Dios el Espíritu Santo en nosotros. Uds. saben eso. “Todavía un poco y el mundo no me verá más; pero vosotros me veréis; porque Yo estaré con vosotros, aun en vosotros, hasta el fin del mundo”. Estará allí hasta... ¿Por cuánto tiempo? Hasta el fin, hasta que el mundo termine, El todavía estará allí, en Uds. Dios en Uds. Ahora, si el Espíritu Santo... Si este es el Espíritu Santo, y este Angel de Dios que ellos... de quien la ciencia tomó la fotografía, que está colgada en Washington, D.C., con derechos de reproducción, el único Ser sobrenatural que alguna vez ha sido fotografiado. Yo les digo en el Nombre de Cristo: no está ni a dos pies [ni a 60 cm.–Trad.] de retirado de donde yo estoy parado ahorita. Correcto. Correcto. Esa es la razón que yo estoy diciendo lo que estoy diciendo. El está aquí.
70No hay una sola persona que esté mirando en este edificio que yo conozca. Sí, sí conozco. Conozco a este Hermano Daul... Ed Daulton, a este hermano predicador Bautista sentado acá, de allá de Kentucky, y a esos dos muchachos sentados al lado de él. Fuera de eso, yo no veo una sola alma que yo conozca. ¿Cuántos aquí están enfermos y necesitan a Cristo para su sanidad física, o por algún amado, o algo que Uds. necesitan de Cristo, y Uds. saben que yo no los conozco a Uds., no sé lo que Uds. están pidiendo?, levanten sus manos. Muy bien. Sólo tengan fe. Luego en su fe, crean a Dios con todo su corazón. Ahora, sean muy reverentes. Y luego... Miren, tómelo calmadamente, y no estén nerviosos. Luego cuando Uds. crean eso y... Yo citaré una Escritura del Libro de Hebreos tan pronto como haga este comentario.
71Jesús de Nazaret, nuestro Señor y Salvador, iba rumbo a resucitar a una niñita muerta de un sacerdote. Y había allí una mujer que tenía un flujo de sangre. Ella había tratado de ser sanada por medio de los médicos; y ellos habían tratado con empeño de sanar a la mujer, pero no lo pudieron hacer. Ella tenía un flujo de sangre, quizás menopausia o algo y no podía parar. Y yo puedo ver a esa mujercita pálida. Ella dijo en su corazón: “Si únicamente puedo tocar el manto de ese Hombre, yo seré sana”. ¿Recuerdan Uds. la historia? Y ella tocó Su manto, y El dijo: “¿Quién me tocó?” Y Pedro lo reprendió, diciendo: “¡Todos te están tocando! ¿Por qué dijiste Tú tal cosa?” El dijo: “Porque me debilité, virtud salió de Mí”, fuerza. Ahora, Ud. dice: “Oh, yo estoy enfermo esta noche, Hermano Branham. Si Jesús estuviera aquí, yo lo tocaría ahorita mismo”. ¿Lo haría Ud.? Seguro que Ud. lo haría. Muy bien. Yo quiero decirle a Ud. que El está aquí. Correcto. ¿Ve?
72Ahora, si El–El estuviera parado aquí usando este traje que El me dio, y Ud. subiera aquí y dijera: “Señor Jesús, ¿me sanarás?”, El diría: “Yo ya lo he hecho. ¿Lo crees?” Allí es en donde... “Conforme a vuestra fe os sea hecho”, El dijo. ¿Ven? Ya fue concluido cuando El murió en el Calvario. Pero El mismo se puede presentar aquí para mostrar que El está vivo y no está muerto. El prometió eso. Esa es nuestra consolación. ¿No están Uds. felices en estas horas oscuras cuando el mundo o... y nadie sabe qué hacer, sin embargo nosotros sabemos en dónde estamos parados? Lo sabemos. ¿Ven? El está aquí. Le creemos a El. Aquí está El, y probado científicamente que El está aquí por medio de sus fotografías y cosas. La iglesia en los millones alrededor del mundo, ve Su poder, lo ve obrando. Y hay....
73Recuerden, hay algo grande que se está preparando para suceder. No es la hora todavía. Algo acontecerá, y Uds. lo sabrán uno de estos días, muy pronto ahora. No permitan que sea muy tarde. Recuerden que muchas veces estas cosas pasan desapercibidas, y Uds. no lo saben. La iglesia Católica no supo, cuando quemaron a Juana de Arco por bruja, que ella era una santa. No supo de San Patricio también. No supo que Jesús era el Hijo de Dios hasta que El murió, fue sepultado y resucitó. Ellos se dieron cuenta lo que habían hecho. No rechacen este Espíritu Santo, porque algún día se darán cuenta lo que Uds. han hecho. ¿Ven? No permitan que sea de esa manera. Ahora, El está aquí. Y la Biblia dice que si Uds. lo quieren tocar a El... Hebreos... Cualquiera de los clérigos de por aquí sabe esto. La Biblia dice que El es en estos momentos un Sumo Sacerdote sentado a la diestra de la majestad de Dios, que se compadece de nuestras debilidades. ¿Es correcto eso?
74¿Dice Hebreos 13:8, que El es el mismo ayer, hoy, y por los siglos? Si el es el mismo Sumo Sacerdote, y si Uds. lo tocan, El actuará de la misma manera. ¿Es correcto eso? La misma cosa que El hizo allá cuando esa mujer lo tocó, El hará la misma cosa, porque El prometió que El lo haría de acuerdo a lo que El hizo allá cuando El le estaba hablando a Abraham. ¿Ven? Si Uds. creen con todo su corazón, que el Espíritu Santo venga por medio de un don Divino, nada de mí mismo... Exactamente igual que este micrófono. Está mudo a menos que... Es un sordomudo sin que algo haga el ruido en este lado de él. Así yo soy un sordomudo, sin que Algo hable por medio de mí; yo no los conozco a Uds. Uds. tóquenlo a El, y cuando Uds. hagan eso, Uds. ponen algo en fuego que envía al Espíritu Santo abajo. Si yo me puedo entregar y me puedo humillar para hacer a un lado mis propios pensamientos, la fe de Uds. en Dios hará que El volteé, y El usará a este Espíritu Santo en mí para hacer la misma cosa que El le hizo a la mujer que tocó Su manto. Uds. no tienen que tener su tarjeta de oración y venir aquí, porque de todas maneras Uds. no tienen tarjetas de oración. Las vamos a repartir mañana. Sólo tengan fe.
75Ahora, escuchen: que ninguno perturbe, haga ningún ruido. Sólo crean y oren ahora por un momento, mientras yo volteo mi espalda, vean si estamos al fin del camino. Dios, es para Tu honra y gloria, que lo pedimos. Todopoderoso y fiel Dios, que cumples Tu Palabra en cada generación, que nunca fallas sino que siempre estás allí para Tú mismo probar que estás vivo. Un día yendo a la casa después de la resurrección, muchos no creían en Ti, y hubo uno llamado Cleofas y su amigo que iban rumbo a Emaús. Y aunque ellos caminaron Contigo todo el día, y Tú habías hablado con ellos, sin embargo no te reconocieron hasta que los tenías en el cuarto a puerta cerrada. 76 Hay muchos aquí esta noche, Señor, que han caminado Contigo a través de los años, y todavía no comprenden cómo Tú los has guardado de accidentes y de las diferentes cosas que han sucedido, les has permitido estar vivos para así estar aquí esta noche. Y mientras estamos a puerta cerrada, como estaban Cleofas y su amigo, haz algo como Tú lo hiciste en ese entonces. Cuando Tú hiciste algo semejante a lo que Tú habías hecho antes que fueras crucificado, ellos supieron que Tú eras el mismo Jesús. Pues nadie lo hacía de esa manera sino Tú; y ellos corrieron rápidamente, y les dijeron a los otros: “Verdaderamente el Señor ha resucitado”. Ahora, Padre, haz esta noche en esta audiencia como Tú lo hiciste en los días cuando estuviste aquí en la tierra, porque cuadra exactamente con Tu promesa. Habla, oh Dios, mientras nos humillamos y sometemos nuestras vidas en Tus manos. Si Tú únicamente lo haces una vez, Señor, una vez más, entonces a la gente aquí se le preguntará la razón por qué ellos no siguieron la Prescripción de la Biblia, pues ven que verdaderamente Dios está obrando por medio de Su Iglesia y por medio de Su pueblo. Yo te pido esto humildemente, nuestro bondadoso y amante Salvador; en el Nombre de Jesucristo, lo pido. Amén.
77Muy bien. Uds. pueden levantar su rostro. Yo estoy mirando directamente en esta dirección, a una mujer que tiene su rostro levantado, orando. Yo no la conozco. Yo nunca la he visto en mi vida, pero por arriba de ella posa esa Luz, la Columna de Fuego. Y yo la estoy observando a medida que se mueve. La mujer estaba orando para que yo volteara y la llamara. Ella está sufriendo de un problema rectal. Si Ud. cree con todo su corazón, Ud. puede ser sanada. La mujercita es de... Para que ella pueda saber quién es, ella es de Fort Smith, Arkansas. Póngase de pie, la mujercita allí, con el pequeño chal en su espalda. Su problema rectal la ha dejado a Ud., las hemorroides así llamadas. Ahora, yo solemnemente levanto mi mano. Yo nunca he visto a la mujer en mi vida para saber esto. Yo... Ud. no tiene tarjeta de oración, ¿la tiene? Porque no hay tarjetas de oración. Yo no la conozco a Ud. Si eso es verdad, si somos desconocidos, levante sus manos para que la gente pueda ver. Yo nunca... Eso lo que El le dijo a Ud., ¿fue esa la verdad? Señálelo moviendo su mano de lado a lado, si es la verdad.
78Yo le quiero preguntar algo a la audiencia. ¿A quién tocó la mujer? Ella tiene sus manos levantadas; ella nunca me ha visto, y yo nunca la he visto. Y sin embargo, el Espíritu de Dios está aquí para regresar a ella, el Mismo... Ella tuvo fe como la mujer que tocó el borde de Su manto. Ella no me tocó a mí. Miren qué tan lejos está ella de mí. Ella tocó al Sumo Sacerdote. Eso prueba que El está aquí. La señora sentada justo detrás de allí, al fin, con el sombrerito de pluma, ella está orando también. ¿Cree que soy Su profeta? Ud. está sufriendo de su espalda debido a un accidente, una colisión. Eso es correcto. Además de eso, Ud. tiene artritis, (eso es correcto), complicaciones. Ud. tiene un amado por el cual Ud. está orando, un hijo con una crisis nerviosa. Ud. tiene un esposo por el cual está orando. El es un alcohólico. Eso es ASI DICE EL SEÑOR DIOS. ¿Acepta Ud. ahora a Jesucristo? Si esas cosas son verdad, levante su mano para que la gente vea. Si yo no la conozco a Ud., y Ud. no me conoce a mí, señálelo moviendo su mano de lado a lado. Yo no tengo manera... ¿Cree Ud. ahora con todo su corazón? Entonces vaya y reciba lo que Ud. ha pedido. Ahí está ella. Si puedes creer, todo es posible para aquel que cree. Si Ud. cree; Ud. tiene primero que creer.
79¿Ven? Ahora, ¿ven?, yo... La única manera que yo sabré lo que le dije a la mujer, es ir a la cinta. Ese no fui yo hablando. Ese fue El. Pero todavía hay algo más que tiene la mujer. Ella se está preguntando. Oh, es un–es un... su... Un–un muchacho nervioso. ¡No! Esto es lo que es. Es un espíritu malo que causó al muchacho que tuviera una crisis nerviosa, y está en este hombre acá. El acaba de tener una crisis nerviosa también. El es de Georgia. El es un ministro. Rev. Farrel: su crisis nerviosa terminó, señor. Su nerviosismo lo dejó. Jesucristo lo hace sano. Ahora, este–este hombre, yo nunca lo he visto en mi vida. Somos totalmente desconocidos uno al otro. Pregúntenle. ¿Fueron esas cosas verdad, señor? Señálelo moviendo su mano de lado a lado si eso es verdad. Lo que El le dijo a Ud. fue la verdad. Yo no lo conozco a Ud. No, señor. Ahora, ¿quién está aquí que lo conoce a él? ¡Cristo!, ¿es correcto eso? Mire, también el hombre sentado allí a su lado, (para que Ud. pueda creer y saber que yo soy Su siervo, y que no soy yo), Ud. está orando por su esposa también que está en Georgia. Tenga buen ánimo, todo estará bien. Si Ud. cree, si Ud. puede creer. ¿Creen Uds.? Si pueden creer, todo es posible.
80La mujercita sentada aquí orando, con una–una condición en su columna cervical, arriba ahí en la nuca. Ud. es de Baton Rouge. Srita. Horn: póngase de pie. Reciba su sanidad. Yo no conozco a la mujer, nunca la he visto en mi vida. Somos totalmente desconocidos. Si somos desconocidos, señálelo moviendo su mano de lado a lado, hermana, para que ellos lo sepan. Uds. tengan fe y crean. Allá está ese Angel parado. ¿Ven esa Luz? ¿No pueden ver eso? Es una mujer que tiene un problema espiritual. Sra. Haynes, es su nombre. Sra. Haynes, crea Ud. con todo su corazón. El estará bien. ¿Lo acepta Ud. ahora? Yo no la conozco. Yo nunca la he visto. Una señora sentada allí a su lado, orando también, ella tiene un problema del intestino. ¿Cree Ud. que Dios me puede decir quién es Ud., señora? Srita. Jackson, crea Ud. con todo su corazón. Yo desafío su fe. Miren, si Uds. gente de color en la audiencia allá muy atrás ¿me pueden oír?, levanten sus manos. Los de muy atrás. La tercera persona antes de terminar la fila allí, esa señora de color, está sufriendo de un problema del riñón. La que está sentada al lado de ella, también está sufriendo de problema del riñón. ¿Aceptan Uds. su sanidad? Levanten sus manos si Uds. aceptan su sanidad. Muy bien. Váyanse a casa. Cristo las sana. 81 Tengan fe y crean. No duden. Dios está aquí. Uds. en esas sillas de ruedas y cosas, yo no los puedo sanar. Yo... Ud.... Yo sé que... Yo les puedo decir lo que está mal en Uds. si Uds. lo creen: espástico; polio, está justo en su espalda. Si Uds. lo creyeran con todo su corazón, pudieran empujar su silla, e irse a casa y ser sanos, si Uds. lo creen. Pero Uds. lo tienen que creer con todo su corazón. ¿Quién es ese acostado allí en un catre? ¿Ese hombre? Sí. Eso fue causado por una operación; lo cegó a él. Eso es verdad. Una operación de un tumor en el cerebro, lo paralizó, le causó estar en esa condición. Yo no puedo sanar, pero el Espíritu Santo está aquí. ¿Creen Uds. que el Angel del Señor está en medio del pueblo? ¿Lo aceptan Uds. a El como su Sanador?
82Nuestro Padre Celestial, mientras les pido a estas personas que pongan sus manos unas sobre las otras y oren, te pido que Tú confirmes Tu Palabra aún más para decir esto: Tú dijiste: “Estas señales seguirán a los que creen: sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán”. Te pido, Padre, en estos momentos mientras Tu Divina Presencia está con nosotros, que toda persona que está en Tu Divina Presencia, mientras siento que me estoy debilitando, que Tú, Padre, sanes a cada una de ellas. Permíteles saber que eres Tú. “No temáis; soy Yo”, dice el Espíritu Santo, el único Recurso de ayuda en el tiempo de tribulación. Vengan, todos, reciban el Bálsamo de Galaad. Sean inoculados contra todos los temores y dudas. Reciban al Señor como su Sanador y Salvador. En el Nombre de Jesucristo lo pido. Amén.
83Yo demando a todo hombre aquí, y a toda mujer, muchacho, y muchacha en el Nombre de Jesucristo cuya Presencia está aquí, que sabe que ningún hombre mortal pudiera hacer estas cosas en la tierra... Correcto. Absolutamente tiene que ser el Espíritu de Dios. Yo demando a cualquier eclesiástico, que niegue que la Biblia no promete que esto sucedería justo antes del tiempo del fin. ¿Ven? Y la Biblia se cumplió esta noche. Jesucristo, el Resucitado, el que Uds. llaman la tercera Persona, es la misma Persona, que está en nuestros medios ahora obrando en nuestra carne. Como El... Como Dios obró en la carne de Su propio Hijo, Jesucristo, El está obrando en la carne de Sus hijos adoptados por medio de Jesucristo, como El lo prometió. “Todavía un poco y el incrédulo no me verá más (no hasta el fin del mundo), pero vosotros me veréis, porque estaré con vosotros, aun hasta el fin del mundo”. Aquí está El esta noche. Me pregunto esta noche en la Presencia de este gran Santo, ¿a cuántos de Uds. les gustaría tener la Prescripción que se les fue dicha? ¿Les gustaría venir y aceptarlo a El como su Salvador? Levántense y vayan al piso de abajo con nosotros y sean bautizados. ¿Lo harán?, mientras cantamos una alabanza, por favor: Yo le amo.
84Me pregunto si Uds. se levantarán y vendrán aquí al frente y se pararán en donde yo pueda orar y poner manos sobre Uds., para que reciban el Espíritu Santo. Así es cómo reciben Uds. el Espíritu Santo, poniendo las manos. La Biblia dice eso. ¿Están Uds. conscientes que Cristo está aquí?, levanten su mano. “¿Qué nos impide?” Felipe le dijo al eunuco, o mejor dicho, el eunuco le dijo a Felipe: “¿Qué nos impide? Aquí hay agua”. Pedro dijo en el Día de Pentecostés: “Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el Nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo”. Ese es el que Uds. ven obrando aquí. “Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare”. Sigan eso correctamente y dense cuenta lo que sucede. Eso es lo que yo hice, y eso es lo que sucedió. Uds. háganlo, y les sucederá a Uds. Yo le amo (con nuestros rostros inclinados ahora), yo.... Yo... Gran Espíritu Santo, Tu Presencia está aquí, sanando por todo el edificio. Ahora, que esos, Señor, que están sin Ti, que no conocen lo que significa este gran Espíritu Santo, que no saben ni siquiera del perdón de sus pecados, que ellos vengan al frente ahora, Señor, en el Nombre de Jesús lo pido.
85¿No se levantará ahora y vendrá aquí en la Presencia? Dios le va a preguntar a Ud. en el Día del Juicio: “Yo aparecí en Shreveport aquel sábado en la noche. Yo prediqué la Palabra por medio de una persona sin educación. Yo prediqué Mi Palabra. Yo mismo me mostré vivo para confirmar Mi Palabra”. Y a Ud. se le pedirá que dé una razón de porqué no lo aceptó. Dios lo bendiga, mi hermano. Venga aquí. Dios la bendiga, mi hermana. ¿Alguien más? Si–si una persona no ha sido todavía bautizada en el bautismo Cristiano, no hay otra fórmula en la Biblia, en ningún lugar en lo absoluto.... Si Ud. es un pecador, si Ud. es un miembro de iglesia, venga al frente. Si Ud. no ha sido bautizado por la Prescripción que Pedro estableció en Hechos 2:38, yo le demando delante de Dios y de los Angeles... ¿Por qué es que Uds. dudan de mí como un profeta cuando yo me paro aquí y les digo la verdad, y saben que el profeta tiene la Palabra del Señor? Ese es su oficio Divino. Yo les digo la verdad. Yo pido en el Nombre de Jesucristo, que todos sin el bautismo en agua, si Uds. han sido rociados o de cualquier otra manera, que vengan y sean reconciliados a Dios. Sigan la Prescripción. “Sobre esta roca Yo edificaré Mi Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra Ella”. Yo le amo (levántese ahora y venga, ¿vendrá?), yo le amo (¿no vendrá?), Porque El a mí me amó; Y me comp-....
86Venga ahora. ¿Por qué? ¿Por qué no viene Ud.? ¿Por qué? Ud. dice: “Mi iglesia cree en el rociamiento; mi iglesia cree en algo más”. Yo le estoy preguntando: “¿Por qué?”, porqué no viene por medio de la Prescripción que Dios dio. No hay otra Prescripción en la Biblia contraria a Ella. Si hay alguno que me pueda mostrar una Prescripción contraria a Esa para la salvación, venga y hágalo. No está allí. Es la Prescripción de Dios. ¿Por qué Ud. no...? ¿Hay alguno aquí que sí ha seguido a Dios en este orden?, levante su mano. ¿Cuántos aquí sí han seguido a Dios en este orden? Quizás todos Uds. lo han hecho. Si no lo han hecho, entonces a Uds. se les va a preguntar en el Juicio. Recuerden: el mismo Dios que está sobre mí, el mismo Espíritu me está diciendo que les pregunte esto y que haga este desafío, me dice ahora: “El les preguntará a Uds. en el Juicio, al cual Uds. pueda que vayan antes que amanezca: ‘¿Por qué Uds. no lo hicieron?’” ASI DICE EL SEÑOR.
87Ya no podemos jugar iglesia. Dios está en nuestros medios. ¿Sienten Uds. ese terrible temor reverente? ¿Están Uds. conscientes de lo que es eso? Es el Espíritu Santo llamando, moviéndose, tratando de entrar. Cantemos una vez más para que yo esté seguro que la sangre de nadie esté sobre mis manos en el Día del Juicio. Recuerden: yo les demando delante de Dios: ¡vengan! Yo–yo le amo.... [La congregación continúa cantando. El Hermano Branham se aleja del micrófono y ora por la gente; las palabras no siempre se pueden distinguir– Ed.]. Dios, en el Nombre de Jesús...?.... En el Nombre de Jesucristo, que ella sea sanada. En el Nombre de Jesucristo...?... En el Nombre de Jesucristo...?.... ¡Señor Dios, ten misericordia!
88Dios Todopoderoso, Tu promesa en Tu Palabra, que sea manifestada en este, mi hermano. Que él reciba el Espíritu Santo en el Nombre de Cristo...?... Dios Padre, en el Nombre de Jesucristo...?... Llena a mi hermana...?... Llénala con el Espíritu Santo, Señor...?... En el Nombre de Jesucristo...?... Dios Padre, en el Nombre de Jesucristo...?... y él viene por su bautismo...?... agua...?... En el Nombre de Jesucristo...?... en mi hermano. Que nuestro hermano reciba el Espíritu Santo, su fe está en Ti hasta que la muerte se lo lleve...?... Dios Padre, en el Nombre del Señor Jesús...?... Padre Tú que estás presente ahora, envía el Espíritu Santo sobre ellos...?.... Venga, hermana querida. Venga–venga al frente, cada–cada uno de Uds. ahora, aquí al frente para que... Sí, hermana. Nuestro Padre Celestial, por medio de la unción del Espíritu Santo, que nuestra hermana reciba el Espíritu Santo. Así como Pedro fue allá y oró por ellos, y puso manos sobre ellos, y el Espíritu Santo vino sobre ellos, te pido que mientras ella es bautizada en agua, que el Espíritu Santo venga sobre ella. Te lo pido en el Nombre de Jesús.
89¿Vendrá Ud. aquí al frente ahora? Sólo párese muy amoroso y quieto sólo por un momento. Muy bien. Padre Celestial, mientras este jovencito de fuerte apariencia se para aquí, que al cubrirlo el agua, que el Espíritu Santo lo llene. Que él sea usado para Tu gloria, Señor. Es Tu promesa en el Nombre de Jesús. Amén. ¿Me faltó uno, alguien? Poniendo manos sobre ellos, esa es la promesa. “Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el Nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare”. Esa es la Prescripción. ¿Hay otro, antes que ofrezcamos esta oración y vayamos a la pila, que nunca ha sido bautizado? Padre Celestial, bajo la unción y la convicción de la Presencia del Espíritu Santo, este hombre viene con el rostro inclinado y el corazón...?... Mientras él recibe el bautismo en agua, que él sea lleno con el Espíritu Santo, en el Nombre de Jesucristo. Oh Dios, Creador de los cielos y la tierra, Autor de Vida Eterna, y Dador de toda buena dádiva, envía Tu bendición sobre mi hermana. Que ella reciba este bendito Espíritu Santo, mientras ella va al agua para obedecer Tu mandamiento. Por medio de Jesucristo yo lo pido. Amén.
90¡Oh, qué momento tan solemne! ¡El–el temor reverente del Espíritu Santo! Parece como que alguien lo está contristando. Yo no sé, yo... Quizás sea yo. ¿Ven? Porque... Yo–yo confío que no sea yo, porque hice una tremenda declaración hace unos cuantos momentos sin saberlo; aun yo mismo me oí decirlo. Acuso a esta audiencia delante de Jesucristo que ellos responderán en aquel Día. No hay excusa (¿ven?), porque El mismo se ha manifestado por Su Palabra, por medio de Su Palabra, en Su pueblo, y El está aquí. Muéstrenme en alguna otra parte. ¿Son todos? ¿Otro? Oh...?... Yo estoy tan contento de saber que Uds....?... Señor Dios, ella no puede dejar...?.... Nuestro Padre Celestial, valió la pena esperar. Te pido que Tú bendigas a mi hermana ahora. Llénala con el Espíritu Santo mientras ella te ha obedecido al venir. Ella quiere ser inoculada contra los temores y cuidados de la vida. Que el Espíritu Santo, el gran Suero de Dios, que quita el pecado, que entre a su vida y la guíe a través de toda su jornada, en el Nombre de Jesús. Sólo permanezca allí por un momento. ¿Se terminó? ¿Son todos? Recuerden que todos sienten ahora que....
91Sólo piénsenlo, amigos. Estoy seguro que si verdaderamente pudiéramos... tuviéramos una clase de algo que pudiéramos pellizcar con nuestras manos y comprender lo que está sucediendo aquí ahora... Nosotros–nosotros no estamos conscientes de ello. Yo–yo digo estas cosas quizás en enigmas para Uds. Quizás Uds.–Uds. no lo entienden, porque si Uds.... si yo únicamente les pudiera decir lo que yo–yo sé ahora, lo que yo siento ahora y lo que sé que está presente: una gran hora de decisión; esta iglesia ha llegado a su hora. Ha llegado a su Monte de Transfiguración en este compañerismo. Cosas han sucedido que ni siquiera se había pensado, pero que fueron profetizadas hace mucho tiempo que sucederían. Esta es la hora de decisión para muchos. Yo estoy tan contento que vinieron estos. Piénsenlo. El gran Espíritu Santo de Dios, que se encontró con el padre Abraham allá, ha descendido en nuestros medios, obrando en vidas mortales (cada uno de nosotros caminando por este edificio), exactamente lo que El dijo que El haría.
92Nosotros vemos las grandes reuniones y conferencias que fueron declaradas hace dos mil quinientos años, suceder hace una o dos semanas. Vemos la edad atómica. Yo estaba citando anoche una profecía que me fue dada allá en 1933, de siete cosas que sucederían: Alemania, la Línea Sieg-... Siegfried, y la elección presidencial, y todas estas otras cosas. Cinco de ellas ya han sucedido; quedan dos: la venida del control de una mujer en los Estados Unidos, para tomar control, quizás una iglesia para tomar control, gobernar... Vigilen. Es ASI DICE EL SEÑOR. Y entonces yo los vi inventar un automóvil que no necesitaba un volante en él. Yo vi esa Línea Maginot: Maginot fue, en lugar de la Siegfried, la Línea Maginot once años antes que fuera construida, y le dije a la gente. Está escrita en papel. No ha habido una sola vez que El... Yo demando de cualquier persona que está en la Divina Presencia, o en el mundo, que me diga de una sola vez que el Espíritu Santo haya hablado y dicho estas cosas que no se hayan cumplido. Correcto. ¡Oh, qué hora en la que estamos viviendo! ¡Qué momento ahorita! Hay un silencio como muerte en alguna parte. ¿Ven?
93Ahora, ¿hay otro? ¿Hay alguien más que quisiera venir en este momento, le gustaría venir aquí al frente, y decir: “Yo nunca he recibido el Espíritu Santo, Hermano Branham; yo–yo–yo soy un miembro de iglesia; yo nunca he sido bautizado en el bautismo Cristiano; yo he sido rociado, o me han echado agua, o lo demás, pero yo–yo quiero venir de acuerdo de la manera que la Biblia me dice; yo no estoy avergonzado; yo–yo quiero a Cristo; yo voy ahorita”? Yo voy a decir... Cantaremos una vez más, y recuerden entonces, hasta mañana en la mañana. Luego llevaremos a esta audiencia aquí, al piso de abajo. Yo pienso que todo está listo, y la pila está llena, y estamos listos para entrar al bautismo sólo... Aquí está una persona más. Dios la bendiga, hermana. Yo quiero poner manos sobre Ud. porque la Biblia...?.... Padre Celestial, que ella reciba las bendiciones de Dios. Ella ha venido aquí ahora....