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~ CONFERENCIA ~
1... contento de estar en este... reunidos en lugares Celestiales en Cristo Jesús, oyendo los mensajes del Señor, sabiendo que estamos viviendo otra vez en los días del movimiento de la Iglesia apostólica. ¡Oh, estoy tan contento por esto! Hoy ha sido un día maravilloso. Hemos tenido algunas entrevistas con la gente y demás, y el Espíritu del Señor ha estado cerca, y hemos visto grandes cosas acontecer. Y yo creo que estamos cerca del fin, muy cerca, más cerca que lo que realmente pensamos que estamos.
2Así que esta noche es otra noche que tenemos el privilegio de reunirnos para hablar de Su Palabra, de este lado de la Eternidad. Yo creo que si sencillamente clausuráramos la reunión y nos fuéramos a casa, seríamos recompensados muchas veces con sólo estar esta noche, cantando, y oyendo las exhortaciones, y el Espíritu hablando a la gente. Miren en las Escrituras y escudríñenlas. De esta manera empezó. De esta manera terminará. ¿Se han fijado alguna vez que el reino gentil se inició por lenguas desconocidas e interpretaciones? El rey Nabucodonosor, la escritura en la pared, lenguas desconocidas e interpretaciones. Y se termina de la misma manera, la edad gentil.
3Oh, sería muy bueno si tuviéramos unas cuantas semanas que pudiéramos tomar para hablar sobre profecía y demás. El... Le pregunté al Hermano Jack Moore, mi precioso amigo, hoy, si estaría bien si yo anunciara algo en la asamblea esta noche. El dijo: “Seguro que sí”. Empezando la próxima semana, el domingo, del cuatro al once, en Jeffersonville, voy a hablar ahí ocho noches sobre las siete últimas edades de la iglesia. Yo voy a escribir un comentario pequeño sobre ello, y el Señor parecía ponerlo sobre mi corazón, que lo hable delante de la iglesia, y que se grabe en cinta magnetofónica, y de ahí a los archivos, y de los archivos a la máquina de escribir, de taquigrafía a máquina de escribir, y luego será publicado. Eso es... Hay tres libros nuevos de visiones saliendo ahora, y luego saldrá este libro, de las últimas siete edades de la iglesia. Yo creo que estamos en esa edad.
4Miren, cómo venía a mí para escribirlo: (yo estaba mirando allá en el pasado), que cada vez que el Señor me hablaba, yo lo anotaba, y luego lo observaba, y lo traía al pueblo, y les mostraba cómo se cumplía. Yo tomaba una profecía, y yo no... Y yo era un pastor allá de la iglesia Bautista. Yo ni siquiera sabía lo que significaba una “visión”, y ahora, cuando esas cosas sucedían, yo las llamaba “caer en un éxtasis”. Yo no sabía lo que era una visión en ese tiempo; yo sólo era un jovencito.
5En junio de 1933, yo iba rumbo a la escuela dominical y cuando yo estaba cogiendo mi Biblia, vino una visión delante de mí; y me detuve. Y aquí está lo que dijo. Está en un papel amarillo. Será publicado en el Heraldo de la fe de inmediato, porque la mayoría de ella está cumplida. En 1933. Piensen esto ahora. Hace muchos, muchos años, hace como unos veintiocho años que–que sucedió. Observen cuán precisa es Su Palabra Dijo: “Tenemos ahora un presidente (Dwi... el Sr. Roosevelt), y el Sr. Roosevelt hará que el mundo entre en una guerra mundial durante su... en el tiempo de su administración, como–como presidente”, y luego dijo: “Y durante este tiempo ellos permitieron a las mujeres que votaran, lo cual será una maldición para la nación. Ellas elegirán al hombre incorrecto en cualquier momento”. Y ellas lo hicieron el otro día. Ahora, piensen eso. Dijo: “Iremos a guerra contra Alemania, y Alemania se fortificará detrás de concreto. Y sufriremos una horrenda derrota en ese lugar”, la Línea Maginot, once años antes que fuera construida. ¿Ven? Exactamente.
6Dijo: “Este nuevo dictador, Mussolini, dará su primer paso hacia Etiopia, y Etiopia caerá bajo sus pies”. Y cayó. Dijo: “Eso será su fin. El terminará en desgracia”. Y yo dije: “Vendrá a suceder que antes que llegue el tiempo del fin, habrá una gran mujer que se levantará en los Estados Unidos, porque los Estados Unidos es marcado como mujer. Su número es trece, y ella se levantará, para ser presidente, o (lo puse en paréntesis) quizás sea la iglesia Católica, siendo que la mujer es hermosa y atractiva, pero cruel de corazón, y ella guiará a la nación a una contaminación. Y luego sucederá que ellos tendrán un automóvil perfeccionado, a tal grado, que yo vi una familia conduciendo un automóvil cuyo toldo era de vidrio y no tenía volante en él”. Estaba... Y vi el otro día que... en–en la revista Mecánica popular que el automóvil ya está inventado. Ellos lo pueden llevar a todas las partes que quieran por medio de alguna clase de un... ese radar de control. Sólo es programarlo y marcha. Uds. ni siquiera lo manejan, y el toldo es de vidrio.
7Luego yo volteé para mirar y vi que los Estados Unidos estaba como humeando, algo lo había quemado. Y abajo de ahí, yo dije, “no en el éxtasis, sino que yo predigo... (Recuerden esto. Creo que esto se está grabando también)”, yo predigo que estas cosas sucederán entre ahora, 1933, y 1977, lo cual nos da unos dieciséis años más, si mi predicción se cumple correctamente Ahora, hubo siete cosas habladas de lo que sucedería. Cinco de ellas ya han sucedido. Hay dos que quedan por cumplirse. Serán de esa manera. Eso es en el Nombre del Señor que sucederán de esa manera. ¿Ven? ¡Oh, El es grandioso! Y... [Alguien habla en lenguas–Ed.]. Padre, por Tu Espíritu, por el Espí-... [Porción sin grabar en la cinta–Ed.]. ...Y sobre el pueblo, los dones que están en la Iglesia. Te damos gracias, Señor, porque ellos hablan en unidad. Ellos hablan en unidad de Tu Venida. Los profetas, los que hablan en lenguas, los que interpretan, todos nos están advirtiendo. La hora está a la mano, y verdaderamente creemos que es más tarde que lo que pensamos. Que preparemos nuestros corazones y almas para la Venida del Señor. Y esta noche mientras leemos en Tu Palabra, que Tú nos hables ahora por medio de la Palabra escrita. Lo pedimos en el Nombre de Jesús y para Su gloria. Amén.
8En el Libro de Isaías, sólo para un corto mensaje para no retenerlos mucho tiempo... Yo le quiero decir a la congregación que no estuvo aquí esta mañana... Yo sé que muchos de Uds. tuvieron que trabajar. No es bueno tener una reunión en un día cuando la gente tiene que trabajar. Pero nuestro noble y amado hermano, el rabí, nos dio un mensaje sobresaliente sobre el–el tiempo y sobre la Biblia. Y verdaderamente he apreciado el–el compañerismo que nuestro hermano ha tenido aquí con nosotros, y que yo he tenido con él. Y él tiene que salir esta noche a las once y algo, y él dijo que él tenía que salir de aquí como a las diez y media. Yo dije: “Tal vez terminaremos para ese tiempo”. Y yo verdaderamente lo apreció a él mucho. Que Dios lo prospere, es mi oración.
9Muchos de Uds. oyeron una pequeña profecía dada no hace mucho tiempo en esta iglesia por una mujercita Bautista. Se cumplió anoche. Así que yo estoy seguro que la iglesia sabe de lo que estamos hablando. Esta iglesia esta noche está parada en la experiencia del Monte de la Transfiguración. Así es. Abramos en Isaías el capítulo 1 y leamos del versículo 17 hasta el 18, quizás también el 16, mientras leemos: Lavaos y limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos; dejad de hacer lo malo; aprended a hacer el bien; buscad el juicio, restituid al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda. Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana. Padre, bendice Tu Palabra Santa. Esperamos, Señor, en el Espíritu Santo que nos revele estas cosas a nosotros. Habla a todo corazón conforme a lo que necesitamos, Señor. Tú estás suplicando por medio de varios dones y por medio de Tu Palabra, suplicando en los caminos y los senderos torcidos, tratando de forzar a esta gente de la hora onceaba, para que se prepare para Tu Venida. Concédelo, Señor, y ayúdame ahora, y háblanos, te lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
10Si lo llamara un texto, me gustaría tomar el tema de: Conferencia. Cuando llegué, me fijé que por arriba de la puerta hay un letrero que dice: una reunión de compañerismo; y una reunión de compañerismo es meramente un tiempo cuando tenemos compañerismo juntos. Y ahora, muchos de Uds. recuerdan al anciano y–y hombre amado, y siervo de Dios llamado F.F. Bosworth; era mi asociado y un hermano amado, quien recientemente se fue al Hogar, cerca de los cien años de edad, para encontrarse con el Señor. Y él siempre tenía un gran sentido de humor, y cuando yo me reunía y hablaba con él, él siempre tenía un poco de sentido de humor. Y él solía decir: “Hermano Branham, ¿sabe Ud. lo que es compañerismo?” Y yo decía: “Yo pienso que sí, Hermano Bosworth”. El dijo: “Son dos tipos en un barco”. [Dos tipos (“fellows”) en un barco (“ship”); compañerismo (“fellowship”)–Trad.]. Así que yo pienso que esa es una expresión muy buena.
11Ahora, cuando él se estaba muriendo (Uds. oyeron de su muerte, por supuesto), y yo me fui rápidamente a Miami para verlo. Y entré apresuradamente por la puerta, y él ahí se incorporó; al verlo incorporarse, y el cabello blanco y su cabecita calva, y sus pequeños y delgados brazos los extendió hacia mí, yo corrí y lo abracé del cuello, y clamé: “¡Padre mío, padre mío, carro de Israel y su gente de a caballo!” Porque si hubo un hombre que yo mismo sabía que había añadido dignidad a la iglesia Pentecostal, era F.F. Bosworth, un gran hombre de fe. Entonces él me dijo, él dijo: “Hermano Branham, yo le tengo que decir algo a Ud., y estoy contento que Ud. llegó aquí antes que yo partiera”. Yo dije: “¿Qué es?” El dijo: “Apresúrese a ir inmediatamente a los campos misioneros”. Dijo: “Allí es en dónde el éxito está para Ud. en la obra del Señor”. Dijo: “Vaya antes que algunos de estos jóvenes vayan y arruinen el camino”. Y yo dije: “Hermano Bosworth, yo le quiero hacer una pregunta, mi precioso y santo hermano. En todos los momentos de su ministerio, ¿cuál fue el momento más glorioso? ¿Cuando Ud. recibió el Espíritu Santo, o cuando una cierta persona fue sanada, o...?” El dijo: “Ahorita mismo es la experiencia más grandiosa que yo alguna vez haya tenido en toda mi vida”. Yo dije: “¿Comprende Ud. que se está muriendo?” El dijo: “Todo por lo que yo he vivido por más de cincuenta años, Hermano Branham, es Jesucristo”. Y él dijo: “En cualquier momento pueda que El entre por la puerta para llevarme al Hogar”.
12Cuando la muerte lo hirió, él se levantó en el cuarto y saludó de manos a gente por más de dos horas, sus conversos, y algunos de ellos habían partido hace cincuenta años. A mí me gusta ese Salmo de la Vida, la parte que dice: Las vidas de grandes hombres nos recuerdan a todos Que podemos hacer nuestras vidas sublimes, Dejando al partir tras nosotros, Huellas en las arenas del tiempo. Huellas, que tal vez otro, Mientras navega sobre la majestuosa alta mar de la vida, Un hermano naufragado y triste, Al verlas, tomará ánimo otra vez.
13Yo amo eso. Nos reunimos para discutir cosas. Oímos tanto tocante a conferencias, últimamente. Todo lo que se oye recientemente ha sido de una conferencia. Ellos están llevando a cabo conferencias... [Porción sin grabar en la cinta–Ed.].... la O.N.U. Conferencias por todo el mundo. ¿Qué es una conferencia de todas maneras? ¿Para qué es? Es para que cuando los negocios o los líderes de movimientos se reúnan, procuren resolver una crisis con la mejor cosa que ellos puedan hacer. Cuando... Por lo general se llama a tener una conferencia en el tiempo de una crisis. En el tiempo de una crisis ellos llaman a sus mejores–mejores intelectuales, los hombres quienes parece que saben mejor, y ellos reúnen a esos hombres, los líderes de las naciones, los líderes de las organizaciones, los líderes de las firmas de negocios. Cuando hay una crisis, ellos reúnen a esos hombres, y ellos se sientan y usan lo mejor que ellos tienen para razonar la cosa.
14Y entonces, nos damos cuenta que tuvimos una durante el tiempo de la Segunda Guerra Mundial. Creo que ellos la llamaron La–La conferencia de los cuatro grandes. Hace unos cuantos años, hace menos de veinte que ellos tuvieron La conferencia de los cuatro grandes. Muchos de Uds. hombres y mujeres aquí pueden recordar esa conferencia, cuando todo el mundo estaba en un tiempo de crisis. El mundo oriental y el mundo occidental estaban en su fin uno con el otro. Alemania, y las naciones Nazis, y demás, ellos llamaron a todos sus–sus más inteligentes a reunirse, la celebridad de las naciones, lo mejor, y se sentaron. Yo recuerdo a un amigo, un predicador amigo mío, un hermano Bautista, un hombre muy fino, el Dr. Pettigrew, en Louisville, Kentucky. Y él estaba escuchando los “sumarios” de esa conferencia. Y él dijo que estaba... Tenía su radio prendido, escuchando del lugar en donde los “sumarios” provenían, lo que ellos estaban tratando de decidir. Y yo pienso que eso es lo que todos nosotros deberíamos hacer. Yo pienso que cuando las cosas están en el fin, no deberíamos únicamente estar escuchando, sino que deberíamos estar orando, orando por los líderes de nuestra nación, orando por los hombres que están en poder, para que Dios gobierne.
15Yo estuve en una de ellas el otro día, cuando me fijé que éramos once de nosotros sentados a la mesa en un–un–un gran tribunal federal, y al fin de la mesa estaba un asiento vacío. Yo estuve envuelto en esto, y yo sé quién estaba sentado allí por la manera que resultó: ¡mi Señor! Oh, estoy tan contento que la oración cambia las cosas. Entonces cuando estábamos... El Dr. Pettigrew dijo que andaba de lado a lado del piso escuchando los “sumarios”, y dijo que alguien tocó la puerta, y era uno de esa gente moderna de tipo “beatnik”, con pantalones de pechera, y con cabello largo, que en un momento dicen una cosa, y en otro momento dicen otra, Uds. saben, y no sé, toda esa clase de tonterías. Y él dijo: “Quiero que vaya conmigo al centro. Yo–yo escribo literatura”, y él dijo: “Poesía, y yo... ellos no–no compran mi poesía”. Y dijo: “Y–y Ud. es un hombre de influencia”. Y dijo: “Venga Ud.–Ud. y ayúdeme, y deme una recomendación”. Y él dijo: “Mi buen hombre, estoy escuchando los “sumarios” de La conferencia de los cuatro grandes. Quiero saber los resultados”. Y este beatnik dijo: “¡Oh!, mi poesía, mis canciones (en el moderno rock and roll, boogly-woogly, o lo que era en esos días, que la gente joven estaba haciendo) son más importantes que eso”. Sin saber que si eso no resultaba bien allí, no habría nación para tener más boogly-woogly, o–o como ellos le llaman a esa cosa.
16Miren, ¡oh, nosotros deberíamos estar preocupados tocante a estas cosas! Hubo otra conferencia llamada La conferencia de Ginebra, y nos tuvimos que reunir otra vez con las naciones y tratar de resolver cuál era la mejor cosa que se debía hacer. Y hubo una recientemente llamada La conferencia de París. Y ellos generalmente seleccionan un lugar, un lugar hermoso que sea apropiado. Recientemente yo estuve en Ginebra en donde ellos llevaron a cabo esa conferencia, y parece ser un lugar en donde ellos pueden mirar y ver cosas que los inspiran. Es extraño que cuando la–cuando la tensión está en una persona, tiene que tener algo que la inspire. Los poetas suben a las montañas para ver el amanecer. Muchos tienen una choza allá en alguna parte. Los profetas viven en lo deshabitado, lejos de la gente, en alguna parte para así encontrar algo que los inspire.
17Y La conferencia de Ginebra fue llevada a cabo en un lugar hermoso, La conferencia de París, y demás. Y viendo que estas conferencias de las naciones son tan apropiadas, y estamos teniendo tantas, y todos nosotros sabemos de ellas... Leemos tocante a ellas en el periódico, y oímos de ellas en la radio, y en las televisiones, y en todas las demás vías de información que tenemos. Y nosotros sabemos de ellas, pero pensemos tocante a algunas conferencias que Dios tuvo. Dios también tiene conferencias. El dice aquí: “‘Venid, estemos a cuenta’, dice el Señor. ‘Si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana. Venid, estemos a cuenta’”. Dios quiere una conferencia. Dios tiene conferencias.
18En las conferencias del mundo, los hombres se reúnen, y comen, beben, se mienten uno al otro. Es muy diferente cuando Dios tiene una conferencia. Los hombres se reúnen y ayunan y oran, reciben órdenes del Cielo y siguen adelante. Hablemos de una de las conferencias de Dios, o unas cuantas de ellas. Una de las primeras conferencias que Dios tuvo, de que yo pudiera pensar, fue La conferencia del Edén. Dios tuvo una conferencia en el Edén. Cuando llegaron las noticias a la Gloria que Su hijo se había perdido, que había pecado, y había vuelto su espalda a su Dios, cuando las noticias llegaron al Cielo, sin duda muchos de los Angeles quisieron descender y ver si Ellos podían hacer algo al respecto. Pero Dios mismo quiso llevar a cabo esa conferencia. Era Su hijo que estaba en dificultad. El no lo podía confiar a un Angel. Fue una conferencia importante.
19Y en este día cuando los teólogos están predicando, y la gente está diciendo que Jesús era sólo un hombre, que Jesús era sólo un–un profeta común, que El no era Divino... Bueno, eso destrozaría todo el cuadro. El era más que un profeta. El era Dios que descendió en carne para dar una conferencia y reconciliación. No sólo era un hombre o un profeta común. El era el Dios de los profetas, y El descendió en carne. Y cuando... De seguro, ciertamente muestra que en el principio, en la primera conferencia que Dios tuvo con el hombre, El mismo vino. El no se la confió a alguien más. Cuando Dios descendió para redimir al hombre, El no la confió a un profeta. El mismo vino, porque El era el Unico que lo podía hacer. 20 Y en esta gran conferencia en el Edén, Dios descendió y... Miren la naturaleza del hombre. Se muestra hoy día en el hombre. En lugar del hombre tratar de salir y decir: “Señor, yo he pecado”, él se esconde en alguna parte. Y muchas veces como Adán lo hizo, él mismo se hace una religión de hojas de higuera, algo que él mismo hizo, alguna clase de credo que él diga y en el que él mismo se esconda. Pero así como fue con Adán, así será con todo hombre que ha confiado en credos. Habrá un tiempo cuando Uds. que se sostienen por eso, que su credo y su religión de hojas de higuera no esconderán sus pecados. Dios ha abierto un camino, un camino preparado. Antes que El le pudiera hablar a Adán, pues no le podía hablar estando él desnudo, El mató algo. Algo tiene que morir, y algo sí murió para hacer una cubierta para que pudiéramos llevar a cabo esta conferencia con Dios. Dios ha de haber seleccionado un cierto árbol en el huerto del Edén, y El llamó a Adán y a Eva, y les arrojó esas pieles ensangrentadas allí, y dijo: “Usen estas aquí”. ¡Qué conferencia!
21Y cuando se lleva a cabo una conferencia, se hacen decisiones. Entonces recibimos nuestra decisión y tenemos que actuar de acuerdo a ella. Dios tuvo la conferencia con Adán y Eva, e hizo una decisión, que era Dios, que era el remedio de Dios, y eso nunca puede cambiar. No hay iglesia, ni credo, ni hombre, ni Angel, ni diablo, nadie más, que pueda cambiar eso. Dios hizo Su manera provista para que un pecador se parara en Su Presencia, esa era por medio de la Sangre derramada del Inocente. Y todos nacimos en pecado, formados en iniquidad, venimos al mundo hablando mentiras Tanto nos pudiéramos salvar a nosotros mismos por nuestros credos y demás, como si nos pudiéramos impulsar tirando de los cordones de nuestras botas y dar un salto que llegáramos hasta la luna. Estamos perdidos y no hay ninguno de nosotros que pueda salvar al otro, ningún hombre, ningún profeta, ningún sacerdote. Se necesita Jesucristo, quien era Dios en la carne, para salvarnos. Y El ha hecho el Sacrificio.
22Yo lo veo a él parado allí, a Adán, con su cuerpo musculoso y varonil que era el mismísimo cuadro de salud. Cuando yo estuve en Grecia no hace mucho tiempo, vi un–un cuadro de alguna mente sin conversión, de un gran artista quien había pintado un cuadro de Adán y Eva. Era un descrédito para la humanidad. Eva parecía un animal en lugar de una dama: un montón de cabello le colgaba a un lado y su boca estaba de lado, y una pierna estaba más grande que la otra, y, ¡oh, ella se miraba horrible! Esa es la concepción de la mente sin conversión. Eva era la mujer más hermosa que alguna vez anduvo en la faz de la tierra. El la hizo a ella. Sus ojos eran como las estrellas de los cielos. Y yo la veo a ella parada allí envuelta con una piel ensangrentada de cordero. Dios estaba mostrando allí en esta conferencia, lo que era Su plan para la salvación futura de todo el mundo. Fíjense en Adán a medida que se aleja, esas pieles de cordero ensangrentadas golpeando contra sus musculosas piernas varoniles, y contra las de ella, a medida que se salían de Su Presencia.
23Eso era únicamente una representación anticipada de lo que sucedería una mañana en Jerusalén, si pudiéramos voltear nuestra camara ahora. Yo puedo escuchar por la ventana, y oír un ruido. ¿Qué es? Es un sacerdote diciendo: “¡Fuera con tal hombre!” Yo puedo oír a una mujercita correr enfrente de la multitud y decir: “¿Qué ha hecho El, sino sanar a los enfermos y resucitar a los muertos y traer liberación a aquellos que estaban cautivos?” Una mano grande y cruel la golpeó a ella en la boca, dijo: “¿Escucharían Uds. a esa mujer en lugar de su sacerdote?” Un cruel azote romano lo estaba azotando a El.
24Es un cuadro algo horrible, pero levantemos las cortinas y miremos. Yo oigo algo golpear por toda la calle, sobre los adoquines. Miro afuera por la ventana, y veo a un Hombre pequeño con un manto blanco tejido sin costura, puesto sobre Sus hombros, cargando una cruz que golpeaba al ser arrastrada por la calle. Sus hombros están en carne viva debido al roce constante. Y a medida... Me fijo que en Su pequeño manto hay muchas manchas pequeñas sobre él, y esas manchas, a medida que El sube el monte, se vuelven más grandes, y más grandes. Después de un rato todas ellas se reúnen en una. Ahora es un gran chapoteo de sangre contra Sus piernas. ¿Qué era? Ese segundo Adán, esa Simiente de la mujer.
25La abeja de la muerte zumbando alrededor de Su cabeza mientras El sube el monte, sabiendo que pronto... El diablo de seguro iba a ser engañado allí. El diablo dijo: “¿Cómo pudiera un hombre que reclama ser Dios, cómo pudiera él...? Yo lo desafié a que hiciera una suerte o uno de sus trucos enfrente de mí, que convirtiera el pan en... mejor dicho, las piedras en pan. El no lo hizo. ¿Cómo pudiera soportarlo, si él es un profeta, permitir que un soldado romano le ponga un trapo sobre su cara y lo golpee en la cabeza con un palo y que diga: ‘Mira, si tú eres profeta, dinos quién te golpeó’, y quedarse quieto? El es un impostor. Yo iré y lo aguijonearé con mi aguijón de muerte. ¡Lo agarraré ahora!” ¡Oh, cómo falló él! Cuando ellos lo colgaron en la cruz, y esa abeja estaba zumbando alrededor de El... Si una abeja o un insecto que tiene un aguijón, alguna vez aguijonea y ancla ese aguijón profundamente, cuando se va, ya no puede aguijonear otra vez. El deja su aguijón en la carne. La muerte pudiera aguijonear a un pecador y nada le pasaba; pero en esa ocasión él dejó el aguijón en la carne de Emanuel, y El le sacó el aguijón.
26Con razón San Pablo podía decir, años después de eso cuando la abeja de muerte estaba zumbando alrededor de él: “¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria? Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo”. ¡La muerte fue conquistada! La abeja puede zumbar alrededor. La abeja de muerte puede zumbar y decir: “¡Ya te tengo!” Pero nosotros podemos señalar allá a un sepulcro vacío, y decir: “Gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo”. Ella puede hacer ruido, pero no puede aguijonear. Ella ya no tiene aguijón. Cuando ella ancló su aguijón en la carne de Emanuel, Dios hecho carne entre nosotros, sacó el aguijón de la muerte. Esa fue la idea de Dios en Su primera conferencia.
27El hombre debe vivir, no por sí mismo. El no debe venir con su propia teoría hecha por el hombre. El la condenó. El no vino con un credo hecho por el hombre. El tuvo que venir por medio de la manera provista de Dios. La conferencia fue concluida. Eso era todo. Estaba terminado. El hombre debe venir por medio del sacrificio. Hablemos de otra conferencia sólo por un momento. Hubo otra conferencia. De muchas de ellas, pudiéramos pensar, pero solamente hablaré de dos o tres aquí por unos cuantos momentos. Pensemos de la–de la... La conferencia de la zarza ardiendo. Hubo en una ocasión una Conferencia de la zarza ardiendo. El pueblo de Dios había sido llevado a Egipto, y sabemos que José fue vendido allá, un tipo perfecto de Cristo, y cómo lo vimos despedir a cada gentil de él para darse a conocer él mismo a sus hermanos. Es un cuadro muy hermoso del día que estamos viviendo, cuando el Evangelio va a regresar a Israel otra vez. Jesús mismo se dará a conocer a los judíos sin estar presentes los gentiles.
28Luego nos damos cuenta que después de cuatrocientos años de esclavitud, que los egipcios se levantaron allí, y hubo un faraón que no conocía a José, y finalmente llegó al punto que ellos les hicieron servir con más rigor. ¡Cómo los egipcios los hicieron esclavos y los golpeaban y los conducían como ganado! Dios ordenó que se levantara un profeta. Ese profeta huyó y se casó con una hermosa muchacha etíope y tuvo un hijo, Gersón, y estaba muy satisfecho de heredar mucho dinero de su padre, Jetro, o mejor dicho, su suegro Jetro. Y estaba apacentado sus ovejas en la parte de atrás del desierto cuando de repente el clamor del pueblo de Dios vino delante de Dios. Había algo que se tenía que hacer. ¡Dios recordó! Estoy tan contento que El recuerda. El recordó Su pacto. El recordó el Edén. El recordó a Abraham. El recuerda toda Palabra que El alguna vez prometió, todo lo que El alguna vez dijo. El es el Dios infinito. El lo recordó todo, y El recordó que El hizo Su promesa. Unicamente hay una sola cosa que Dios hace, esa es cumplir Su Palabra. Y para cumplir Su Palabra, El había ordenado a un profeta, pero este profeta era un fugitivo...?... en el desierto. El era un fugitivo. El había huido al desierto y estaba establecido. Pero cuando Dios ordena a un hombre para que haga algo, no importa cuánto él huya....
29Dios ordenó que habría una Iglesia en los últimos días; se pueden levantar diablos, y demonios, e hipócritas, pero Dios tendrá esa Iglesia, porque El dijo que estaría allí. El lo hará. No hay nada que... “Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras”. Y luego cuando El encontró a este fugitivo de El, este profeta Moisés, allá bien satisfecho con una hermosa esposa y una familia e iba a ser rico...?... Para ese corazón judío, eso era suficiente para él. La carga lo había dejado, porque él había fallado con su teología y con su intelectualidad liberar a los hijos de Israel. Pero Dios había ordenado que él lo debería hacer. Y todo lo que Dios ordena vendrá a suceder. Dios va a tener una Iglesia y va a tener un pueblo. El va a tener a alguien que crea en Sus dones. El va a tener a aquellos que hablan en lenguas, a aquellos que interpreten. El va a tener profetas que El... ¡El lo va a hacer, porque El dijo que lo haría! Dios tendrá sanidad y salvación. Y el Espíritu Santo caerá, y “El puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras”. Nosotros Bautistas, Metodistas, Presbiterianos, y demás lo podemos rechazar tanto como queramos, pero Dios tendrá esa Iglesia tan cierto como Su Palabra lo dice. El lo hará. El recuerda toda Palabra que El dijo. En la sazón, producirá.
30Allí estaba Moisés, satisfecho, listo para quedarse allí, pero Dios pensó: “Yo tengo que tener una conferencia con ese profeta”. Así que El seleccionó un cierto lugar. Pensemos que fue bajo otra zarza arriba de un monte. Dios ascendió... descendió de los Cielos y puso esa zarza en fuego, y El llamó a Moisés a una conferencia. Moisés, en su debilidad, empezó a rogar; pero cuando él vio la gloria de Dios, él estaba listo para ir. Algunas veces cuando el pueblo de Dios es llamado a una conferencia con Dios, en donde ellos se encuentran con Dios... Uds. saben, Uds. la tienen en su casa, cuando el bebé se enferma, a tal grado que el doctor al salir, dice: “No hay–no hay oportunidad para que viva”. Su pastor dice: “¡No hay tal cosa como sanidad Divina!” ¡Oh, que eso no lo detenga! Ud. está listo para una conferencia, y Ud. es una persona diferente cuando habla con Dios. Cuando Ud. tiene un hijo desobediente o una hija desobediente y Ud. puede orar de tal manera que traiga a Dios en la escena, en donde El se encuentre con Ud. allí en la recámara, allá afuera en el cobertizo, allá en el corral, en dondequiera que sea, cuando Ud. tiene esa conferencia con Dios, Ud. es cambiado. Algo sucede. Y la gente quien tiene esas conferencias con Dios y las encuentra... se encuentra con Dios, ellos actúan ridículamente para el mundo después de eso.
31Miren qué cuadro tan ridículo Moisés presentó. Allí estaba un gran ejército, allí en Egipto (como Rusia ahora); tenía a todo el mundo conquistado, Egipto lo tenía. Y aquí está un anciano de ochenta años, con barba que le llegaba hasta la cintura, cabello canoso que le colgaba en su espalda, ochenta años de edad, que a la mañana siguiente tenía a su esposa sentada a horcajadas en una mula con un–un niño en uno de sus brazos, así, y con una vara chueca en su mano, yendo allá, alabando a Dios, tan rápido como él podía ir. Le decían: “Moisés, ¿adónde vas?” “Voy a Egipto para conquistarlo”. ¡Cuán ridículo se miraba para el corazón sin conversión! Lo que él hubiera... [Porción sin grabar en la cinta– Ed.] Dios, Dios lo comisionó a Ud. para hacerlo. No importa cuán ridículo se mire, Dios lo va a hacer de todas maneras. De esa manera es con el hombre o la mujer Pentecostal. Ellos pudieran hablar en lenguas, ellos pudieran disfrutar unos buenos momentos, ellos pudieran cortar toda clase de brillo, y aun algunas veces ellos piensan que ellos están ebrios o locos; pero ellos han tenido una conferencia. No importa lo que al mundo le parezca, Dios lo hizo de todas maneras, así que, no importa.
32¿No dijeron ellos en el Día–Día de Pentecostés: “Estos hombres están llenos de mosto”? Pedro dijo: “No lo están. Las cantinas no están abiertas todavía. Pero esto es eso”. Bueno, hermano, yo con frecuencia he dicho esto: si esto no es eso, yo me quiero quedar con esto, hasta que eso venga. ¡Esto es eso! Y entonces, si Uds. se fijan, Moisés, en su camino a Egipto, era una invasión de un hombre. Pero él lo hizo porque había tenido una conferencia con Dios; y Dios lo había comisionado y le había mostrado Su gloria; y ni siquiera una nación se podía parar en su camino. Cuando Dios se encuentra con un hombre en una conferencia, y lo llena con el Espíritu Santo, y pone su alma en fuego, no hay nada que se va a parar en su camino. El va allá a conquistar.
33Los hijos de Israel en su camino de regreso, ellos tuvieron otra conferencia con Dios, Moisés la tuvo, en el Mar Rojo (la llamaremos a esa: “La conferencia del Mar Rojo”), cuando justo en el puesto del deber surgió la dificultad. Y escuchen Cristianos: allí es en dónde Uds. cometen su error fatal. Allí fue en dónde Israel cometió su error fatal: cuando pidió la ley para servir a Dios. En Exodo 19, después que la gracia ya había provisto un salvador, Moisés, un profeta, ya había provisto un cordero, ya había provisto un pacto, ya había provisto todas estas cosas, y sin embargo, ellos quisieron algo que ellos mismos pudieran hacer. Ellos quisieron alguna teología. Ese es el problema hoy en día. Si hubiéramos dejado el Pentecostés de la manera que fue en el principio... Pero tuvimos que tener algo sobre lo cual argumentar; tuvimos que ser Unitarios, “Los de dos”, Trinitarios, Iglesia de Dios. ¡Oh, hermanos! Todos estos cabalgando en camellos de jorobas, de una joroba, dos jorobas, tres jorobas, y demás. ¿Qué importancia tiene qué... cuántas jorobas tenga un camello mientras estemos cabalgando en él? ¿Qué importancia tiene, si Ud. va manejando en un Ford o en un Chevrolet? Sólo continúe manejando.
34Pero tuvimos que tener una denominación. Tuvimos que tener un–un Exodo. Como Uds. saben, tuvimos que tener un–un–un capítulo 20 de–de Exodo, creo que es, en donde se les dio una ley. Tuvimos que tener algo que pudiéramos hacer para mostrar que éramos Doctor en Filosofía, L.L.D., doble “L”.D., Fulano de tal (¿ven Uds.?), que los hiciera que se miraran como el resto del mundo. Como Israel que cometió otra vez su error fatal, cuando rehusó a Samuel, el profeta, y quiso a Saúl, el rey. Samuel los llamó; él dijo: “¿Les he quitado dinero alguna vez a Uds.? ¿Les he hablado algo alguna vez a Uds. en el Nombre del Señor que Dios no lo haya respaldado?” Ellos no pudieron decir una sola palabra. Dijeron: “Sí. Tú no nos has quitado nuestro alimento ni nuestro dinero, y todo lo que tú dijiste es correcto, pero de todas maneras queremos un rey. Nosotros queremos ser como el resto del mundo, como las naciones gentiles”. ¡Lo obtuvieron! De esa manera nosotros lo hacemos. No podemos dejar sola la bendición, de la manera que es... [Porción sin grabar en la cinta–Ed.]....?... es para todos. Tenemos que decir: “Bueno, pertenecemos a esta iglesia. Nosotros pertenecemos a esta iglesia”, para así actuar como el resto de ellos. Pentecostés no es una organización, ni tampoco puede ser organizado. Pentecostés es una experiencia para “quienquiera venir que beba de las aguas del Señor”. Es una experiencia. Es el Espíritu Santo viviendo en Metodistas, Bautistas, Judíos, y todos, prosélitos, y Católicos, y todos los demás. Es una experiencia que experimentamos cuando tenemos una conferencia con Dios, hablamos con El.
35Así que ellos llegaron al Mar Rojo que obstaculizaba su camino, estando en el puesto del deber. Generalmente, cuando Ud. tiene una conferencia con Dios y empieza a hacer algo, el diablo lo obstaculiza. El hará que Ud. se enferme tanto que no se pueda levantar. El hará que todo vecino hable de Ud. y lo llame un “santo rodador”. El hará algo al respecto y le dirá que Ud. va allá para ser anticuado. Deje su cabello crecer, y Ud.–Ud.–Ud. va a ser una anciana, una muy extraña. Las muchachas con las que Ud. solía jugar baraja, no pensarán que Ud. es tan bonita como solía ser. ¿Qué importancia tiene eso? Ud. lleve a cabo una conferencia con Dios, y dejará de jugar baraja de todas maneras. Correcto. Correcto. Pero si vemos... Queremos ser como el resto de la gente. Queremos actuar como los de apellido “Jones”. Estamos compitiendo. Pinte Ud. sus escalones rojos, y observe a los vecinos pintar los de ellos rojos. Cómprese un Chevrolet y jáctese de él, y observe a su vecino deshacerse de su Ford rápidamente. El sencillamente tiene que actuar como Ud. actúa. Ud. tiene que actuar como él. ¿Ve? Ud. quiere competir experiencias.
36Yo he dicho frecuentemente que a mí no me interesa si mis pantalones no combinan con mi saco, si mi corbata no combina con mi camisa; yo quiero que mi experiencia cuadre con la Biblia de Dios. Eso es lo que la iglesia debería hacer. Lo que ellos hicieron en aquel entonces, eso es lo que quiero ahora. ¿Para qué aceptar un substituto, cuando los cielos Pentecostales están llenos de lo real? ¿Para qué aceptaría Ud. algo que no estaba correcto? Acepte lo real, porque Dios está listo para derramar Su... “La promesa es para vosotros y para vuestros hijos”. Predicaré sobre eso mañana en la noche, si es la voluntad del Señor. “Quienquiera que venga”. Y justo en el puesto del deber Ud. se topa con el obstáculo. Oh, creo que toda la naturaleza sencillamente tembló. Bueno, mire nada más qué cosa. Ahí estaba Moisés e Israel justo en el puesto del deber con una Columna de Fuego que los estaba guiando, y los guió directamente a una trampa. A Dios le gusta llevar a Su pueblo a trampas para ver lo que ellos harán. Todo hijo que viene a Dios debe ser primero probado y disciplinado. El los lleva allí. El lo trae a Ud. aquí. El lo mete a Ud. entre dos opiniones. “Ahora, ¿pudiera eso ser telepatía mental? ¿Pudiera ser...?” ¿Ven ?, El los mete a Uds. en una trampa para ver qué clase de decisión van a hacer. Correcto. “Escudriñen las Escrituras”, Jesús dijo: “Ellas son las que testifican de Mí”. Correcto.
37Ahora, Dios permite que sea de esa manera. Ahora, El llevó a Israel a entrar directamente en la trampa. Las montañas y el desierto estaban a ambos lados. El ejército de Faraón persiguiéndolos, millares de carros y lanzas, y un montón de esclavos pobres y humildes sin armas, sin nada, llegaron al–al Mar Muerto, mejor dicho, al Mar Rojo, allí en su ribera, y ahí se veía el polvo de los carros viniendo. Y ahí estaban las montañas a cada lado, no tenían escape. Parecía que Dios era un mal militar, dejar a Su pueblo sin ninguna retirada. Algunas veces El hace eso; permite que el doctor al irse diga: “Ud. no va a vivir. Ud. va a morir. Ese cáncer lo va a matar. Ud. nunca se levantará de esa silla”. ¿Ve? Parece que El lo deja a Ud. sin ninguna retirada, pero ¡El es su retirada! ¡Regrese a Sus brazos! ¡Oh, Dios! El es mi Refugio. El es mi Torre fuerte. “Torre fuerte es el Nombre de Jehová; a él correrá el justo y será levantado”. Las torres de refugio. El es nuestro Refugio. Yo no tengo otro refugio mas que El. Yo no quiero saber de ningún otro refugio. El es mi Refugio. “El es como sombra de gran peñasco en tierra calurosa, un–un refugio contra el turbión”.
38Yo recuerdo la primera vez que yo hablé en lenguas. Yo estaba predicando en la Iglesia Bautista de Milltown, y yo estaba allí predicando, y me excité todo, y todos esos Bautistas estaban sentados allí mirándome; y el Espíritu Santo vino sobre mí y dí un salto hasta la mitad del pasillo, y empecé a hablar en lenguas. Yo pensé: “Bueno, ¿qué está sucediendo ahora?” Yo nunca supe nada al respecto. Y cuando empecé a regresar, yo me oí decir esto: “Yo soy la Roca [Peñasco, Biblia en español–Trad.] en tierra calurosa, la Torre, mejor dicho, el Refugio contra el turbión”. ¡Oh, cómo me maravillé!, y cada uno de ellos se miraba uno al otro como gansos en un corral. Estaban mirando así, y yo me sentía de la misma manera, porque yo no sabía nada de esto. Pero yo supe que algo me había sucedido. ¡Oh, encontré la Torre, un lugar de escondedero! Yo nunca he querido más desde entonces, sino ese lugar, ese bendito lugar de escondedero.
39Justo en el puesto del deber, justo bajo el fuego del enemigo, allí estaban ellos. Parecía que toda la naturaleza estaba temblando por ellos. ¿Cuál es el momento? ¿Cuál es el–cuál es el procedimiento Cristiano? ¿Qué es lo que se debe hacer en esa clase de dific-... de momento? Llevar a cabo una conferencia. Correcto. Cuando la iglesia llega al punto que este está haciendo eso, y este está haciendo esto, y todo al revés, no deje de ir a la iglesia; ¡lleve a cabo una conferencia! Tenga una reunión de oración en alguna parte. Moisés seleccionó un lugar; yo diría, pensemos que fue detrás de esa roca. Y él llegó allá y dijo: “Señor Dios”, algo así: “Señor Dios, Gran Jehová, quien me encontró en la zarza ardiendo: esa experiencia nunca me ha dejado, y yo he hecho todo lo que Tú me dijiste que hiciera. Yo estoy parado en el puesto del deber. Yo he traído a Tu pueblo hasta aquí como Tú dijiste. Allá está suspendida esa Columna de Fuego. Allí está el ejército de Faraón. Aquí están las montañas y el Mar Rojo. ¿Qué debo hacer, Señor? ¿Me debo entregar a Faraón? ¿Qué debo hacer? ¡Yo te quiero a Ti!” Yo puedo ver a los Angeles empezar a sentarse en cada roca, por dondequiera. ¡Oh, qué conferencia! Después de un rato el Espíritu del Señor... Yo puedo ver esa Columna de Fuego venir. ¿Qué era? Se había hecho una decisión. ¿Qué va a hacer Ud.? ¿Desistir y regresar, e intentar otra vez? ¿Regresar a las denominaciones y al mundo? No, señor. El dijo: “¡Levántate...!” [Porción sin grabar en la cinta–Ed.].
40Dios nunca retrocede. Nunca le dice a Su gente que regrese a lo que Moody dijo, a lo que Sankey dijo, a lo que Finney dijo. ¡Siga adelante! ¡Amén! El problema de ello hoy es que la ciencia va a encontrar a Dios antes que nosotros lo encontremos. Ellos están investigando en las esferas, y tienen los detectores de mentiras, y cosas, y ellos pueden probar que hay un Poder. Uds. vieron el otro día en–en la revista Look... no, fue en Selecciones, creo yo. Que ellos tomaron al sanador y... allí en... fue en Inglaterra. Ellos abrieron las iglesias para lo que ellos llaman “los sanadores”, y más del ochenta por ciento de la gente fue sanada, más que lo que la medicina alguna vez sanó. ¡En Inglaterra! ¿Estaba en la revista Newsweek, Gene, o en cuál? ¿Recuerda Ud.? Selecciones. Muy bien. Ellos tomaron al sanador para ver si algo salía de él. Puso su mano bajo los rayos-X y dejaron que orara. Pusieron un pedazo de hoja de plomo, para darse cuenta si sólo era su mano o si había un Poder.... [Porción sin grabar en la cinta–Ed.].
41“Veamos lo que Sankey dijo al respecto, lo que Moody dijo, lo que Knox, Calvino, o alguien más dijo al respecto”. Eso está bien. Ellos fueron–ellos fueron el pueblo de Dios en aquel día. ¡Pero nosotros seguimos adelante! La ciencia sólo puede llegar... [Porción sin grabar en la cinta–Ed.]....?.... “Si tú dices a este monte: Quítate y no dudas en tu corazón pero crees que lo que dijiste sucederá, te será hecho lo que dijiste” [el Hermano Branham parafrasea Marcos 11:23–Trad.]. Lo que sea, que así sea. ¡Recursos ilimitados!
42Un hombre dijo no hace mucho tiempo, dijo: “Yo–yo no quiero molestar a Dios. Ud. sabe, yo–yo sé que El está muy ocupado”. ¡Tonterías! “Yo–yo no quiero...” Bueno, Uds. no pueden agotar Sus bendiciones abundantes. ¿Se pudieran Uds. imaginar a un pecesito como de media pulgada de largo [1.5 cm. de largo–Trad.], en medio del Océano Pacífico, decir: “Vale más que beba de esta agua racionadamente, porque me la pudiera terminar”? ¿Se pudieran Uds. imaginar a un ratoncito como así de grande, debajo de los grandes graneros de Egipto, diciendo: “Vale más que me racione este invierno a comer sólo dos granos al día; me lo pudiera terminar antes de la nueva cosecha”? Eso es ridículo. Bueno, es el doble de ridículo, o mejor dicho, mil veces más, el pensar que Uds. puedan agotar las misericordias de un Dios misericordioso. Bueno, El está tratando de hacer Su voluntad en Uds. “Pedid abundantemente para que vuestro gozo sea cumplido”. No hay manera de agotarlo a El. Es como una bomba: mientras más Uds. bombean, más fresca se vuelve el agua. ¡Oh, y a mí me gusta eso! ¡Sólo continúen bombeando!, compartiendo del chorro donde la gloria está saliendo. Yo amo eso.
43Ahora, Moisés clamó al Señor y el Señor dijo: “¡Levántate y sigue adelante!” Y cuando Moisés siguió adelante y pisó dentro del agua, cuando eso sucedió, el Mar Rojo se abrió, e Israel cruzó al otro lado a una gran victoria. Ellos tuvieron una conferencia. Eso es lo que siempre tenemos que hacer, es tener conferencias. Ahora, yo quiero hablar de otra muy rápidamente. Hubo una conferencia... Hay muchas de ellas de las que pudiéramos hablar, pero, no dejemos pasar ésta. Hubo una vez una conferencia del Getsemaní cuando... La tuvo que llevar a cabo después de haber pasado por una vida victoriosa. Había vencido las enfermedades, vencido todo en el mundo; El fue al Getsemaní, y el Padre tenía que examinar para ver si El realmente quería pasar por eso o no. Cuando El llevó a Sus discípulos, a todos ellos les dio sueño, y se acostaron y se durmieron, sin embargo Jesús fue un poquito más adelante. El siempre hace eso. Ud. vaya una porción del camino, y véalo a El ir un poquito más adelante, todo el camino. Todo el tiempo, El va adelante de Ud., abriendo el camino. El fue un poquito más adelante, y cuando El llegó allí, El se arrodilló al lado de una roca.
44Sólo pensemos: yo puedo ver a Gabriel descender, Su gran espada estando a Su lado. Yo puedo ver a Ajenjo. Puedo ver a los otros grandes Angeles resplandeciendo alrededor en las rocas. ¿Qué era? Una conferencia de mesa redonda se estaba estableciendo. Entonces ese Espíritu Santo de Dios, así como lo vemos en el cuadro de Getsemaní, esa Luz (lo cual Dios es Luz, El-Elohim, el que existe por Sí mismo), cuando El descendió en Su Presencia: “¿Quieres pasar por esto, Hijo?” ¿Qué? Los Angeles están escuchando. “¿Cuál va a ser el resultado? Todo el mundo está sobre Tu hombro. ¿Quieres pagar el precio, o qué es lo que quieres hacer? Tú puedes sobrepasar ahora la muerte. Allí está el Calvario delante de Ti. Allí ellos te escupirán Tu rostro, y te llevarán al Calvario, todas esas cosas. Tú morirás en agonía con una corona de espinas sobre Tu cabeza, y Tu Sangre se derramará. ¿Estás dispuesto?” Veamos qué será la conferencia, cuál va a ser la decisión. Todos los Angeles están parados alrededor preguntándose lo que va a suceder ahora. La decisión se hace. ¿Cuál es? “No sea hecha Mi voluntad sino la Tuya”. ¡Oh!, los Angeles derramaron Sus bendiciones y le empezaron entonces a ministrar a El, preparándolo para esa gran hora. Una conferencia fue establecida. Una decisión fue hecha. ¡Yo estoy tan contento por esa decisión!
45¿Cómo podría mi decisión insignificante afectar si yo le sirviera a El o no? Amigo pecador, ¿cuál será–cuál será su decisión esta noche estando Dios tocando a su corazón, cuando tal decisión fue hecha por Ud.? ¿Cuál es su respuesta a Su petición: “Venid a Mí todos los que estáis trabajados y cansados, que Yo os haré descansar”? ¿Cuál será su respuesta a esa decisión? ¿Cuál será su respuesta? Dios está llevando a cabo una conferencia con Ud. ahorita. ¿Qué de Ud., hombre o mujer enfermo? Dios está llevando a cabo una conferencia con Ud. “¿Me recibirán? ¿Creerán Mi Palabra? Uds. me ven en poder y acción, Uds. me oyen hablar por medio de estos labios mortales de hombres y mujeres, que han rendido sus vidas a Mí; y Yo prometí, cuando ascendí a lo alto, que daría dones a los hombres”. El lo prometió. “Uds. ven Mi Palabra cumplirse. Si Yo cumplo eso, Yo cumplo toda Mi Palabra”. Una conferencia se está llevando a cabo ahorita. El la está llevando a cabo con Uds. Uds. tienen que hacer una decisión. Dios está esperando la respuesta de Uds.: “¡Yo te serviré, Señor! ¡Yo quiero el Espíritu Santo!”, o “¡yo no lo quiero! ¡No lo recibiré! ¡Lo rechazaré!” “¡Yo creo que Tú me sanaste, Señor!” Dios está esperando oír cuál es su decisión. Uds. son los que la tienen que hacer. El hizo la de El. El ha probado que El ya hizo la de El. Ahora, Uds. tienen que hacer la suya. Yo tengo que hacer la mía. Esta iglesia tiene que hacer la de ella. Todos nosotros tenemos que hacer nuestras decisiones. ¿Qué harán Uds. al respecto? ¡El Getsemaní!
46Luego Su muerte, Su entierro, Su resurrección. Hubo otra conferencia que se llevó a cabo. Entremos a eso tan rápido como podamos, a estas conferencias. Terminaremos en un momento. Hubo una, La conferencia de Pentecostés, que una vez se llevó a cabo. La gente que había andado con Jesús y lo oyó hablar de las bendiciones, y, ¡oh!, prometió que la Venida del poder.... Dios les dijo antes que partiera de la tierra, El dijo: “Paren de predicar. No canten más alabanzas. No hagan nada más ahora. Yo quiero que vayan allá a la ciudad de Jerusalén, y quiero que esperen allí, porque vamos a tener una conferencia en la Gloria. El Padre y Yo y todos los Angeles vamos a tener una conferencia, y vamos a hacer la decisión. Uds. esperen allá. Les diremos cómo la Iglesia debe ser dirigida”.
47Yo puedo oír a los apóstoles decir: “Bueno, probablemente vamos a tener a algunos obispos y sumos sacerdotes, y tendremos todas estas cosas, Uds. saben”. Dijeron: “Así que iremos allá y esperaremos y veremos cuál es la decisión. Veremos si deberíamos tener organizaciones, o si el obispo la va a dirigir, o el papa la va a dirigir, o si algún gran hombre la va a dirigir. Veremos a quién El va a elegir. Me pregunto si yo seré el ‘importante’. Me pregunto si yo seré el ‘importante’”. El otro dijo: “Yo estaré por encima de todo. Bueno, El me bendijo a mí. El se apoyó en mi hombro. El hizo esto”. ¡Oh, hermanos! Les tomó diez días para que se prepararan . Mientras estaban esperando, fue entonces que todos ellos llegaron a estar unánimes. De esa manera lo hacemos esta noche. Eso es lo que deberíamos hacer en esta conferencia. Todos Uds. Metodistas, Bautistas, Presbiterianos, Luteranos, Católicos, y lo que Uds. sean, todos deberíamos estar unánimes, esperando oír los “sumarios” . Y después que el... El lugar más glorioso en el que se pudo concluir el asunto fue en la Gloria. Dios descendió, y se llevó a cabo la conferencia: cómo la Iglesia debería ser dirigida. ¿Debería ser dirigida por obispos, por organizaciones, por algunas maquinaciones? ¿Cómo debería ser dirigida? Y eran ciento veinte, todos en el aposento alto, esperando. Por fin, los “sumarios” llegaron.
48Y de repente vino por la calle un sacerdote con su cuello volteado hacia atrás y dijo: “Saca tu lengua y recibe la santa eucaristía”. Eso suena ridículo. ¡Oh, no! ¡Eso está mal! Vino el obispo y dijo: “Miren, esperen un momento. Nosotros no podemos tolerar esas cosas”. No, no. Pero “de repente vino del Cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba”. No el pastor diciendo: “Dame tu diestra de compañerismo. Te pondremos a prueba por seis meses”. ¡No, señor! Vino un estruendo, no de un seminario, sino del Cielo, como de un viento recio que soplaba, lo cual llenó toda la casa donde estaban sentados. Y esa gran Columna de Fuego que guió a los hijos de Israel, a Israel antiguo, a Israel, Ella misma se repartió, y lenguas de fuego se asentaron sobre cada uno de ellos; Dios mismo repartiéndose en la Iglesia: uno para ser profeta, uno para ser apóstol, uno para hablar en lenguas, el otro para hacer algo más, Dios mismo repartiéndose.
49Un solo Dios obrando en tres oficios: un solo Dios llamado el Padre; el mismo Dios vivió en un Hombre, llamado Jesús, llamado el Hijo; ahora, El está en Su Iglesia, y es llamado el Espíritu Santo. Se repartió El mismo en Su Cuerpo universal (¡aleluya!), en el Cuerpo místico de Jesucristo que ha nacido del Espíritu de Dios. Por lo tanto, como fue dicho por el... por nuestro hermano rabí esta mañana, nuestro amado, tocante a estar unidos. No estamos divididos. El diablo trata de dividirnos por sus maquinaciones, diciendo: “Yo pertenezco a las Asambleas. Yo pertenezco a los Unitarios. Yo pertenezco a esto. Yo pertenezco a eso”. Pero no estamos divididos. Dios les da el Espíritu Santo a los que le obedecen, y ambos lados han recibido el Espíritu Santo. ¿Quién le obedeció? “Nosotros no estamos divididos; todos somos un solo Cuerpo”. Ese es el propósito de nuestra conferencia. No estamos divididos. Somos un solo Cuerpo.
50El Espíritu Santo, Dios mismo repartiéndose, haciendo hijos e hijas, asentándose sobre ellos; esa Columna de Fuego Ella misma se repartió, y una Lengua de Fuego se asentó sobre cada uno de ellos, y fueron todos llenos con el Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu de Dios les daba que hablasen. Moraban entonces en Jerusalén obispos, arzobispos, papas, y demás, grandes hombres, de todas las naciones bajo el cielo. Y cuando el concilio se reunió, ellos dijeron: “Bueno, están llenos de mosto”. Pedro se paró en medio de ellos y dijo: “Estos no están ebrios, como vosotros suponéis, puesto que esta es la hora tercera del día. Mas esto es lo dicho por el profeta, Joel (Joel 2:28): ‘Y en los postreros días, dice Dios, (los últimos días, plural, dos días, los últimos dos mil años) derramaré de Mi Espíritu sobre toda carne (judío, gentil, griego, esclavo o libre, varón o hembra), derramaré de Mi Espíritu sobre toda carne y ellos profetizarán, Mis hijos e hijas. Y daré señales arriba en el cielo, y abajo en la tierra, Columnas de Fuego y vapor de humo’”. “Se os puede decir libremente del patriarca David, pues David dijo: ‘Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a Mi diestra, hasta que ponga a Tus enemigos por estrado de Tus pies. Por lo cual mi carne descansará en esperanza; porque no dejarás mi alma en el Hades, ni permitirás que Tu Santo vea corrupción”. “Se os puede decir del patriarca David, que murió y fue sepultado, y su sepulcro está con nosotros hasta el día de hoy. David, que murió y fue sepultado...” Y les dijo lo que ellos habían hecho. Pero dijo: “Este mismo Jesús a quien vosotros crucificasteis por manos de inicuos, Dios le ha hecho Señor y Cristo”. ¡Amén!
51Perdónenme. No fue mi intensión caminar por allí. Quizás algo me estaba haciendo caminar. Como quiera que sea yo tengo puestos mis zapatos para caminar. ¡Oh, hermanos! Yo quiero tomar un viaje algún día como Enoc, y caminar, subiendo. Estando en la iglesia del Hermano Outlaw no hace mucho tiempo en Phoenix, Arizona, ellos estaban cantando una alabanza que decía: “Estamos subiendo, subiendo, subiendo, subiendo, subiendo”. Después de un rato yo pensé que me había ido. Decían que la primera parte subiendo la escalera, decían que la primera parte era justificación, la segunda parte era santificación, la tercera parte era glorificación, luego descendió el Espíritu Santo. Yo empecé a subir, subir, subir, subir, subir, subir, subir, subir, subir, subir, subir, hasta que llegué a esa Vía Láctea. Yo pensé: “¡Si subimos más alto, nos vamos a ir directamente de esta iglesia!” Eso es lo que necesitamos hoy en día, es tomar ese camino de la Vía Láctea hacia el Calvario, elevarnos en el poder del Espíritu Santo, hacer a un lado nuestros credos y diferencias, empezar a subir, subir, subir, subir, subir. Eso es lo que necesitamos hacer: ¡subir!
52Esa fue La conferencia de Pentecostés. Ellos empezaron a predicar sanidad Divina, el poder del Espíritu Santo. Pedro les dijo qué hicieran en el Día de Pentecostés. Dijo: “¡Arrepentíos, cada uno de vosotros!” Ellos dijeron: “¿Qué podemos hacer para recibir esto? ¿Cómo podemos ser salvos?” Pedro dijo: “Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el Nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque para esta generación es la promesa y eso es todo; los días de los milagros cesarán”. Eso pudiera estar en el Almanaque de cumpleaños de las mujeres antiguas, pero eso no está en la Biblia de Dios de acuerdo a Hechos 2. ¡Correcto! El dijo: “Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare”. Esa es la decisión de Dios. Esa es Su conferencia. Cuando ellos estaban diciendo: “¿Qué vamos a hacer?” ¡Oh, la mente de la Iglesia y el poder de Dios se reunieron! El poder de Dios dijo: “Para vosotros es esta promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare”. Y mientras El todavía esté llamando, la decisión de Su conferencia todavía llena todo requisito. ¡El derramará Su Espíritu! Mientras Dios todavía esté llamando a los pecadores que se arrepientan, El tiene el Espíritu Santo para derramar sobre ellos.
53“Para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos”. “He aquí, Yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo”. “Estas señales seguirán a los que creen”. ¡Oh, hermanos! “Las obras que Yo hago, vosotros las haréis también”. “Todavía un poco, y el mundo no me verá; pero vosotros me veréis”. Miren esas conferencias. “Yo estaré con vosotros, aun en vosotros hasta el fin del mundo”. ¡Qué conferencia! Entonces ellos salieron, Pedro y Juan, del vulgo y sin letras. Yo puedo probar que ellos eran Pentecostales. Ellos habían recibido la bendición de Pentecostés. Otra cosa, es que ellos no tenían dinero. Ellos fueron a la puerta llamada la Hermosa, y allí estaba un hombre tullido desde el vientre de su madre, y ellos dijeron... Sostuvo su tacita extendida para recibir una limosna. Mirando si este... estos hombres parecían caballeros. Ellos pudieran darle algo. Ahora, aquí está lo que prueba que eran Pentecostales: dijeron: “No tengo plata ni oro, pero lo que tengo...” ¡Oh, hermano!, tome su plata y oro y deme eso. Tome toda su teología de seminario, y deme eso. Tome toda su educación y toda su elocuencia y deme eso. Pues eso es únicamente lo que lo subirá, subirá, subirá, subirá, subirá.
54¡Tengan una conferencia! Dios dijo que Uds. la podían tener. “Quienquiera venir, que venga”. ¡Subiendo! “Lo que tengo te doy. ¡Fe! En el Nombre de Jesucristo, levántate y anda”. El no preguntó al respecto. Extendió su mano, y lo levantó, y lo sostuvo allí hasta que sus tobillos se empezaron a poner un poquito más fuertes y un poquito más fuertes. Ahí él empezó a andar, y luego empezó a correr, luego empezó a saltar. El era un Pentecostal también, entonces. Sí. El era un “santo saltador”, y fue allí brincando y saltando, y alabando a Dios. Si eso no es un Pentecostal, yo no he visto uno. Yo les puedo probar a Uds. que Israel era Pentecostal. Cuando ellos vencieron y vieron a los capataces... Como Uds. vencieron, viendo el whisky, los cigarrillos, y todas las otras cosas, muertos flotando detrás de Uds. en el Mar Rojo de la Sangre de Jesús. ¿Saben Uds. qué sucedió? Moisés cantó en el Espíritu; María tocó un pandero, y todas las hijas de Israel tocaron los panderos, y corrieron de un extremo al otro de la ribera danzando en el Espíritu. Si esa no es una reunión Pentecostal, yo no sé lo que es una.
55Alguien me dijo no hace mucho, dijo: “Hermano Branham: Ud. está predicando esta nueva clase de salvación, ¿no es así?” Yo dije: “No, señor”. Dijo: “¿No tiene Ud. algo de esta nueva salvación?” Yo dije: “No. Yo tengo un caso nuevo de la salvación antigua”. Eso es correcto. Yo dije: “Esto es de lo más antiguo que hay”. Dijo: “¿Cuándo se organizó?” Yo dije: “Antes que el mundo fuera fundado”. Dijo: “¿Dónde se encuentra eso?” Yo dije: “Job 7:27, [el Hermano Branham quiso decir Job 38:4–Trad.] dice: ‘¿Dónde estabas tú cuando Yo fundaba la tierra?, ¿cuando alababan todas las estrellas del alba, y se regocijaban los hijos de Dios?’” Bueno, esta religión antigua, que grita, sentida de corazón, sincera y matadora del pecado, bueno, ¡hermanos!, es más antigua que la Biblia. Es más antigua que los montes. Es más antigua–más antigua que la tierra. No es nueva. Es algo antiguo. Sólo que es un nuevo caso de Ella. No deje de inocularse de Ella. Venga a Ella.
56Así que entonces, a ellos les pasó, como de costumbre le pasa a uno, que los periódicos y todos empezaron a criticar, o lo que fuera, y ellos–ellos los llevaron ante el concilio del Sanedrín, y tuvieron una conferencia, el mundo tuvo una conferencia, como la de Ginebra y las demás. Y dijeron: “¿Qué vamos a hacer con estos hombres?” Dijeron: “Ellos pueden salir y predicar, pero que no mencionen ese Nombre de Jesús. No prediquen más en ese Nombre”. Ellos los golpearon y los amenazaron. Dijeron: “Si volvemos a oírlos a Uds. mencionar a Jesús otra vez, les vamos a hacer algo horrible a Uds.” Pedro y Juan salieron de la cárcel esa mañana, salieron de la conferencia, y ellos fueron allá y dijeron: “¿Saben qué? Creo que es mejor que llamemos a conferencia”. Así que ellos iban a llamar a otra conferencia. Ahora, llamémosla: La conferencia de Hechos 4. En Hechos 4, todos ellos se reunieron, y ellos estaban contando diferentes experiencias, y ellos llamaron a conferencia, y se arrodillaron, y llamaron a conferencia. Ellos querían clamar a Dios para preguntar lo que ellos podían hacer. ¿Deberían retroceder o deberían... o qué deberían hacer? ¿Deberían predicar sanidad Divina? ¿Se deberían comprometer? ¿Qué deberían hacer?
57Y ellos empezaron a orar de esta manera, todos unánimes. (Otra reunión de Pentecostés). Todos unánimes. Me imagino que había ruido. ¿No se imaginan Uds. así? Todos dijeron: “¿Por qué se amotinan las gentes, y los pueblos piensan cosas vanas? Seguro, ellos están extendiendo las manos de Tu Santo Hijo, Jesús, para sanar a los enfermos”. Y cuando esa conferencia se empezó a llevar a cabo y ellos empezaron a clamar a Dios, los “sumarios” llegaron. “Oh, eso... Quizás sería mejor que fueran cuidadosos. Los pudieran meter en la cárcel. Más les vale que lo tomen con calma”. Uds. oyeron lo que el Espíritu le dijo a ese misionero hace un rato. “¡No hay nada de eso de tomarlo con calma!” “¿Debo yo ser llevado al Cielo en un lecho de rosas, mientras otros pelearon para ganar el premio y vagaron a través de mares sangrientos?” ¿Qué? ¿Esperamos ser llevados al Hogar en una canasta de flores? ¡Déjenme pelear! Déjenme mostrar algunas cicatrices.
58Yo estaba leyendo un artículo, o mejor dicho, un librito de poesía. Decía que César iba a pedir... y él se iba a pasear en un gran carro, y él quería que uno de sus soldados, un soldado honorable, se paseara con él por las calles en este gran jubileo. Y todos los guerreros arreglaron sus penachos, y pulieron sus escudos y sus yelmos, preparándose para pasar ante César, y cuando... para examinar y para ver a quién él iba a escoger para que se paseara con él en este gran desfile. Y dijo que todos sus guerreros caminando perfectamente, derechos, pasaron y se detenían al saludarlo. Y decía que César miró a cada uno de ellos que pasaban. Dijo que después de un rato un soldado pequeñito, inválido de su brazo, con cicatrices por toda su cara, y todo, pasó por ahí, y él se sintió avergonzado de sí mismo, y como que bajó su rostro y se comenzó a alejar; y César dijo: “¡Un momento! ¡Un momento! ¡Regresa aquí!” Y el pequeño soldado regresó y se arrodilló. El dijo: “¿Sí?, gran emperador”. Dijo: “¿Dónde recibiste esas cicatrices? ¿Por qué estás todo cicatrizado?” El dijo: “Yo las recibí en el campo de batalla, peleando por mi emperador”. El dijo: “Tú siéntate aquí a mi lado. ¡Tú eres el que ganaste el paseo!” A mí no me importa si yo soy un Doctor en Divinidad, un Doctor en Filosofía, o tengo un título doble en la ley. Yo quiero algunas cicatrices para demostrar que yo he estado en la batalla. Eso es lo que los Cristianos deberían hacer. No escojan las cosas fáciles, y adornadas. “Yo tomaré el camino con los pocos despreciados del Señor. Yo empecé con Jesús, ¡oh, Señor, llévame hasta el fin!” Son casi treinta años de estar en el campo ahora, muy avanzado para regresar. Yo quiero seguir adelante. Cualquiera que sea el fin, eso está en las manos de Dios.
59Ellos tuvieron una conferencia. Y cuando terminaron de orar, la Biblia dice que el edificio en donde ellos estaban congregados, de hecho tembló, y ellos predicaron la Palabra de Dios con denuedo. Ahora, una conferencia más, y terminaremos. Esa es La conferencia... Pudiera que Uds. no asistieron a La conferencia de Ginebra. Pudiera que Uds. no asistieron a ninguna de estas conferencias de las que hablamos, pero aquí esta una a la que Uds. van a asistir. Esta es ¡la del juicio! Uds. van a asistir a La conferencia del juicio. Uds. van a tener que atender a ésa. Si Uds. están listos o si Uds. no lo están, esa es una conferencia a la que todos nosotros vamos, porque la Biblia dice: “Una vez le es asignado al hombre morir, y después de eso, el juicio”. Y nosotros, cada uno, va a llegar allá. Así que es mejor que Uds. encuentren misericordia antes que empiecen, porque pudiera ser... porque en aquél día va a ser muy tarde. Uds. no podrán encontrar misericordia entonces. Va a ser una–una conferencia de juicio, y toda alma va a estar allí para responder por los hechos que Uds. han hecho en esta vida. Y Uds. van a estar allí tan seguro como Dios escribió la Biblia, como Dios hizo los cielos y la tierra. Amigos, tan seguro como estamos en este edificio en esta noche y aun más seguro, que Uds. van a asistir a esa conferencia. Y Uds. van a pedir misericordia. Pero no recibirán misericordia. Este es el día que Uds. reciben misericordia. Pero el tiempo llegará entonces, en la conferencia, que Uds. serán juzgados no con misericordia, sino por un Dios de ira, en Su ira. Y: “si el justo con dificultad se salva, ¿en dónde aparecerá el impío y el pecador?
60Permítanme mostrarles a Uds. cuán cerca estamos de esa conferencia de juicio. ¿Se fijaron Uds. en la otra conferencia de la cual yo quiero hablar sólo un segundo (sólo tocarla brevemente)? Ellos tuvieron una conferencia el otro día; yo no sé si Uds. lo saben o no lo saben, lo que el... Algunas personas... Nosotros–nosotros–nosotros los que estamos en contacto con Dios, yo pienso que deberíamos informar a nuestra gente de lo que está sucediendo. ¿Recuerdan Uds. esa conferencia que ellos tuvieron el otro día, en la que Khrushchev se quitó su zapato y lo golpeó contra la...? ¿Captaron Uds. eso, lo que era eso? ¿Ven? Recuerden: ellos eran cinco naciones orientales comunistas representadas allí, y cinco naciones occidentales libres representadas allí.
61Fíjense. Daniel tuvo una visión. La cabeza de oro era Babilonia. Fíjense cómo eso descendió. Fíjense (tomando la historia en la Biblia), que el siguiente fue el–el pecho aquí, de plata: los Medos y Persas. El siguiente era bronce. Cada vez se hacía más duro, y más duro, y mostró que la imagen gentil no se podía parar, porque el oro es el más pesado de todos ellos, y estaba demasiado pesado en la parte superior. No se podía parar. Y cada vez desde la... El oro era el más blando. Luego seguía la plata, y luego seguía el bronce, y luego seguía el hierro. Cada uno de esos reinos ha sucedido uno al otro, exactamente de la manera que la Biblia dijo que ellos lo harían. Y fíjense, él dijo entonces que en el tiempo del fin, antes que la Piedra fuera cortada del monte, que la imagen tenía diez dedos. Ahora, eso sería cinco en cada pie, con dos dedos gordos. Cuatro y cinco parados juntos. “Y así como viste que ellos estaban mezclados, de hierro y barro...” Ahora, recuerden: ese era el reino gentil. Cualquiera sabe eso. Que eran de hierro y de barro; ellos no se mezclarían. “Como el hierro no se mezcla con el barro, tampoco estos se mezclarán, o mejor dicho, se unirán”. No pueden estar en armonía.
62Ahora, ¿se fijaron? ¿Saben Uds. lo que el nombre de Khrushchev significa en Ruso? Tierra o barro. El era el líder de esos reinos. ¿Saben Uds. lo que Eisenhower significa, el líder de éste? Hierro. El hierro y el barro, y no se podían mezclar. El cogió su zapato y lo golpeó sobre la... No se mezclan. No se pueden mezclar. No se unirán uno al otro. ¿Ven Uds. amigos? La cosa que queda por seguir, es que la Piedra sea cortada, la Venida del Señor, para rodar sobre esta imagen y desmenuzarla, y todos estos reinos serán destruídos y soplados como tamo de las eras del verano. Estamos en el tiempo del fin, hermano, hermana. ¿No pueden ver en dónde estamos? Escuchen: ASI DICE EL SEÑOR: ¡arrepiéntanse! Yo predigo tres cortinas, en el Nombre del Señor. Hay una llamada la Cortina de Hierro, la cual será Rusia. ¡Vigilen la China Roja! Esa será la Cortina de Bambú. Ellas son terribles, pero vigilen esa Cortina Púrpura que se está levantando en los Estados Unidos y por todo el mundo, el Imperio Romano, el más cruel de todos ellos. Recuerden, en el Nombre del Señor: ¡apártense de ella! ¡Salgan de todo lo que está ligado a ella! ¡Huyan a la Roca! La Venida del Señor está a la mano. Necesitamos una conferencia. Necesitamos una conferencia para hablar estas cosas con Dios. La iglesia está al fin de su camino. Oremos.
63Señor, ¡oh Dios!, sabemos que la Venida está cerca. Shreveport ha ocupado un lugar muy especial en mi corazón, Señor. Yo–yo te doy gracias por esta puertita que todavía esta abierta. Por una nación en la que todavía es un privilegio que tenemos de tener abiertas estas puertas; no hay soldados entrando para arrestarnos, y sacarnos de aquí, y machacarnos en la calle, pero no pasará mucho tiempo, Padre. Vemos todas estas cosas sucediendo. ¡Oh!, permítenos que nos preparemos ahora, Padre. Que obtengamos Aceite mientras hay algo de Ello para vender; no para vender, sino para recibir. Te pido que Tú bendigas a Tu pueblo esta noche. Bendice este mensajito todo entrecortado, y da gloria a Tu pueblo. Te pido esto en el Nombre de Jesús. Amén. Veamos. Yo no sé tocante a las tarjetas de oración. Yo no... ¿En dónde está Billy Paul? No hay tarjetas de oración. Bueno, ¿creen Uds. de todas maneras? ¿Creen–creen Uds. con todo su corazón? Yo quería predicar esto en esta noche. Quizás él repartirá las tarjetas de oración mañana en la noche. Anunciaron que las iban a repartir, pero les diré lo que me pasó. Yo estaba–yo estaba muy débil.
64¿Cuántos saben que las visiones casi lo matan a uno? Jesús... una sola mujer tocó Su vestido y virtud salió de El. ¿Sabían Uds. eso? Aquí está la Srita. Schrader aquí. Yo estaba hablando con ella hoy, allí. Uds. se preguntan por qué ella está así. Ella tiene un don de profecía. Eso es lo que lo hace. Daniel vio una visión. Estuvo turbado de su mente por muchos días. La gente no comprende lo que es eso. ¿Ven? Uno... Pero Dios todavía está aquí. Dios sabe todo al respecto. Ud. no tiene que–Ud. no tiene que subir aquí con una tarjeta de oración. Yo siento el Espíritu Santo en estos momentos. Yo siento Sus bendiciones y Su gloria. ¿Cuántos allá en la audiencia están sufriendo y están necesitados?, levanten sus manos, que saben que yo no los conozco. Yo no sé si los pueda ver a todos Uds. o no. Uds. oren. Escuchen: para que Uds. sepan, como hablamos hoy....
65Recuerden Uds. que de hecho hay tres clases de gente en el mundo. Nosotros sabemos eso, ¿no es así? El pueblo de Cam, Sem, y Jafet. Eso es exactamente correcto. Gentil, judío, y samaritano. ¿Recuerdan a Pedro en el Día de Pentecostés? El tenía las llaves. ¿Creen Uds. eso? Jesús así lo dijo. Y él abrió el Reino para los judíos en Pentecostés. Y Felipe fue allá a Samaria y los bautizó a todos ellos, pero todavía el Espíritu Santo no había caído sobre ninguno de ellos. ¿Por qué? Ellos eran otra nación. Así que entonces, ellos enviaron a Pedro y a Juan, quienes fueron y pusieron manos sobre ellos, y ellos recibieron el Espíritu Santo. En la casa de Cornelio, él fue constreñido por un Angel para que enviara por Pedro. Después de eso, el Espíritu Santo entonces fue abierto para toda raza de gente: gentil, judío, y samaritano. Recuerden que cuando Jesús estuvo aquí en la tierra, El mostró Su señal Mesiánica a los judíos. Ellos la reconocieron. Hablamos de eso anoche. ¿Recuerdan Uds. eso? El la mostró a los samaritanos. Ellos la reconocieron. Pero ni una sola vez El lo hizo ante los gentiles. ¿Por qué? El tuvo dos mil años de Evangelio. Ahora, el tiempo de Uds. ha llegado. Así como los judíos tuvieron miles de años; ellos la tenían que ver. Los–los samaritanos y de-... y demás, ellos la tenían que ver. Ellos no estaban esperando al... Ellos estaban esperando al Mesías.
66Nosotros gentiles no lo estábamos. Nosotros éramos romanos y paganos con un garrote en nuestra espalda, adorando un ídolo. No estábamos esperando a ningún Mesías. El Mesías viene a aquellos que lo están esperando. El mismo se mostró como el Mesías. Y hoy en día los gentiles reclaman que lo están esperando a El, pero ellos fallan en verlo. [Porción sin grabar en la cinta–Ed.]. Se declaró El mismo como el Mesías por las cosas que El hizo, y todo creyente en la Biblia que lo vio, que estaba ordenado para tener Vida Eterna, lo creyó. Y si El es el mismo ayer, hoy, y por los siglos, el Dios infinito, y permite que la iglesia gentil entre al Reino en base de su teología, El sería injusto. El ciertamente lo sería, porque El permitió que esas naciones lo vieran a El. Pero El prometió que en estos últimos días, El también aparecería. “¿En dónde, Hermano Branham?” “Como fue en los días de Sodoma, así será en la Venida del Hijo del Hombre”.
67¿Recuerdan que el hermano habló esta mañana de tres Angeles descendiendo? Dos de Ellos fueron a Sodoma. Siempre hay tres. Es en una trinidad, y la trinidad es uno. ¿Ven? Ahora, fíjense. Allí estaban los sodomitas, los sodomitas incrédulos, el mundo. Allí estaba Lot, el creyente Cristiano tibio. Allí estaba Abraham, el llamado a salir fuera de ellos, Abraham, el elegido. ¿Creen Uds. eso? Observen. Dos Angeles (predicadores modernos), fueron allá y predicaron; no hicieron milagros, sino que únicamente los cegaron (y la predicación del Evangelio sí ciega al incrédulo). Pero Lot fue salvo. Pero Abraham representó, en estos... para estos últimos días, a la Iglesia elegida, la Iglesia en donde lo sobrenatural ha estado obrando.
68Observen a ese Angel. Ahora, fíjense lo que El hizo. Ahora, todos nosotros sabemos más allá de todo error, que Ese no era un Angel. Era Dios mismo. Era una teofanía. Dios... Abraham lo llamó “Elohim”, Dios. Y El se quedó allá y habló con Abraham. Ahora, observen la señal que le dio a Abraham, que el... No cuando el mundo fue destruido por agua. Uds. recuerdan que cuando fue destruido por agua... El dijo: “Como fue en los días de Noé, comían, bebían, se casaban y se daban en casamiento; y como fue en los días de Lot...” ¿Ven? Entonces Uds. pueden interpretar eso. Observen a ese Angel cuando vino. La primera cosa que El le dijo a Abraham, fue que profesó que El era un Extranjero, sólo dos Hombres vinieron con El. Abraham, con el Espíritu de Dios en él, reconoció que esos eran Hombres de Dios. Entró y le dijo a Sara que preparara pan, mientras él fue y mató un becerro, y lo dio al siervo para que lo prepara, y lo puso delante... Ahora, ¡esperen! ¡Ese era Dios!
69Un hombre me dijo no hace mucho tiempo: “Hermano Branham: ¡Ud. no piensa que Ese era Dios!” ¡Sí era Dios! La Biblia dice que lo era. El comió la carne de un becerro, bebió la leche de la vaca, y comió panes de maíz (me supongo que lo eran), y comió mantequilla; ¡Dios mismo! Bueno, él dijo: “Bueno, ¿cómo podía El ser carne?” Uds. fallan en saber quién es Dios. Dios es un Creador. ¿De qué están hechos Uds.? De dieciséis elementos: luz cósmica, y petroleo, y calcio, y potasio. Bueno, Dios sencillamente se agachó y tomó un puñado de tierra, e hizo [el Hermano Branham sopla–Ed.]: “Métete ahí, Gabriel. [El Hermano Branham sopla–Ed.]. Métete ahí, Ajenjo, Miguel”, quien haya sido. [El Hermano Branham sopla–Ed.]. Creó uno para El mismo al soplar. Caminó allá y comió y se desvaneció. ¡Aleluya! ¿Qué significa este cuerpo? Mi Dios puede hablar, y si yo sólo soy una cucharada de ceniza, yo saldré de todas maneras.
70Como con frecuencia yo les he dicho, me estaba peinando estos tres o cuatro cabellos que me quedan. Mi esposa me dijo, dijo: “¡Billy, te estás quedando completamente calvo!” Yo dije: “Yo no he perdido ni uno de ellos”. Ella dijo: “Por favor dime dónde están”. Yo dije: “Tú dime en dónde estaban antes que los tuviera. En donde sea que estaban, ellos me están esperando para que vaya a ellos”. ¡Amén! ¡Aleluya! ¿Qué es? Te pud-... “Aun vuestros cabellos están todos contados”. “Yo lo resucitaré en el día postrero”. ¡Aleluya! Mi cuerpo estaba en esta tierra antes que aun hubiese vida en la tierra, el calcio, y el petroleo, y cosas. Dios es un Contratista. El puso todos los cuerpos como si El fuera a construir una subdivisión. El sabía que estaríamos aquí. El sabía que yo estaría aquí, antes del mundo. El sabía que yo estaría parado aquí, antes que hubiese un mundo aquí. El sabía que Uds. estarían sentados en el asiento que Uds. están. El es infinito. Seguro que sí, El los conoce. ¿De qué están asustados? El puso su nombre en el Libro de la Vida del Cordero antes de la fundación del mundo. La Biblia dice que El lo hizo. ¿De qué están preocupados? Uds. tienen el Espíritu Santo, sellados en el Reino de Dios. ¿Por cuánto tiempo? Hasta el día de vuestra redención. ¡Amén! La iglesia está asustada. No estén asustados. No teman. Sólo crean. Eso es lo que Dios quiere. Seguro.
71Grandes poderes de Dios. Ese gran Jehová estaba allí en esa teofanía, comiendo carne, bebiendo leche, comiendo pan de maíz, y–y mantequilla. Y luego El dijo: “Abraham, ¿dónde está tu mujer, Sara?” Observen a ese MISMO diciendo: “Tú eres Simón, el hijo de Jonás”. ¿Ven? Representando lo que El es, el mismo Dios. El estaba habitando en carne nacido de una virgen en ese entonces. Ahora, El habita en carne nacida de tierra, pero que ha sido santificada por medio de Su Sangre. Dios sobre Uds., Dios sobre nosotros la Columna de Fuego; Dios con nosotros, en Su Hijo; Dios en nosotros, el Espíritu Santo. Seguro. Los oficios de Dios, el mismo Dios todo el tiempo, con diferentes oficios. Seguro. ¡Es Dios! Dios, el Espíritu Santo. El es Dios. El está con nosotros esta noche. Fíjense. El dijo que El estaría con nosotros en los últimos días antes que el mundo fuera quemado, cuando esta Iglesia Pentecostal entraría en poder. Jesús dijo: “Como fue en los días de–de Sodoma, así será”. Observen a Dios manifestarse en la carne en Sodoma. “Abraham: ¿dónde está tu mujer, Sara?” El sabía que él estaba casado, sabía que él tenía una esposa, y sabía que su nombre era Sara.
72Y él dijo: “Ella está en la tienda detrás de Ti”. Recuerden que la Biblia dice: “Detrás de El”. La cortina estaba cerrada. Ella estaba en la tienda. El dijo: “Abraham, Yo (otro pronombre personal, ¿ven?), Yo te voy a visitar”. ¿Quién era ese Hombre? “Yo te voy a visitar de acuerdo a Mi promesa y al tiempo de la vida. Sara va a... Ese tiempo de los veintiocho días va a empezar otra vez en ella. Ella va a volver a ser una mujer joven, y Yo te voy a visitar”. Y Sara, dentro de la tienda, entre sí, sin ruido, dijo [el Hermano Branham lo ilustra–Ed.], y con Su espalda hacia la tienda, El dijo: “¿Por qué se rió ella?” ¿Qué clase de telepatía es ésa? ¿Qué clase de adivinación de los pensamientos de la mente es ésa? ¿Qué era eso? ¡Era Dios en carne!; y Jesús era Dios en carne; y el Espíritu Santo en esta noche es Dios en carne, mostrando a la Iglesia que está cumpliendo Su promesa. ¡Gloria! ¡Oh, Iglesia de Dios, levántate en las alas de una águila, y vuela lejos de esta cosa! ¿Cómo van a excavar lo suficiente profundo para cubrirnos... para meternos en él? ¿Cómo se van a esconder de ella cuando estalle cien pies [30.43 m.–Trad.] de profundidad en la tierra y abarque una superficie de cien millas cuadradas [259 Km2–Trad.]? Bueno, el impulso llegará hasta la lava. Pero hay un escape, ¡oh!, subiendo, subiendo, subiendo, subiendo, subiendo. Eso es todo. “Yo lo resucitaré en el día postrero”. Uds. que están enfermos, ¿creen Uds. que El está aquí? Que El mismo se represente. Yo no sé. Oren. Cada uno de Uds. ore.
73Ahora, Señor, yo no sé. Esta gente yo no la conozco, pero para que ellos puedan saber que el mismo Dios, el mismo Dios que habitó en carne humana allá delante de Abraham, y cuando El vino en un cuerpo nacido de virgen con Sangre para quitar el pecado del mundo, el Sacrificio de Jehová, quién habitó en El... Que dijo El: “No soy Yo el que hace las obras, es Mi Padre que habita en Mí”. “Yo y Mi Padre somos Uno. Yo y Mi Padre somos Uno. Mi Padre habita en Mí”. Y El hizo las mismas obras que El hizo cuando El habitó en ese Cuerpo estando allí delante de Abraham, y prometió que el... “El que en Mí cree, las obras que Yo hago, él las hará también”. Yo prediqué un mensaje duro de conferencias. Estamos en una conferencia. Estamos clamando a Ti, Señor. Tú haz la decisión. ¿Eres Tú el mismo ayer, hoy, y por los siglos? Yo he tratado de predicar Tu Palabra exactamente como está escrita. Yo he procurado pararme en eso. Si Tú estás aquí, Padre, danos Tu decisión. ¿Eres Tú el mismo? ¿Estás aquí para obrar en nuestra carne la voluntad de Dios, y hacer las cosas que Tú prometiste que harías? Vindícalo, Señor, a lo menos en dos o tres en la audiencia. Lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
74Que nadie se mueva, estén muy quietos, muy reverentes ahora. Si alguien quiere venir aquí y tomar mi lugar, si Ud. no cree que esto es verdad, venga aquí e inténtelo. Ud. es bienvenido al púlpito. ¿Cuántos hay en este edificio aquí que están enfermos, y que saben que yo no los conozco a Uds., que no sé nada de Uds.?, levanten sus manos. No hay una sola persona que yo la conozca. ¿Cuántos tienen un deseo en su corazón por algún amado o algo, que Uds. saben que yo no los conozco, o que tienen necesidad de algo? Sólo créanlo. Delante de Dios, delante del Espíritu Santo, yo voy a mirar y ver si yo conozco a alguien en este edificio que realmente conozca. Hay un hombre sentado aquí al que yo estoy mirando. Yo no sé su nombre. El vino aquí con esos misioneros. Se–se me olvidó su nombre. Me lo presentaron el otro día.
75Este hombre aquí me hace un ademán de saludo de vez en cuando, pero yo no lo conozco. Yo no sé quién es él. Yo sólo estoy mirando para estar seguro que yo... Yo conozco a la Hermana Schrader sentada allí, y por supuesto a Jackie, la hija del Hermano Moore, y allí está mi nuera, Loyce. Y, ¿no es esa allí la señora de allá de Hot Springs con quien hablé esta mañana, la Hermana Humbard? ¿Qué dijo? Hombard. Yo la conozco a ella. Fuera de eso, yo no conozco a nadie allá en la audiencia. Yo me dirigiré a los de la plataforma, quizás mañana en la noche...?.... Muy bien. Veamos. La Biblia dice: “Probadme, dice el Señor”. ¿Es correcto eso? Ahora, sean sinceros y oren. Permítanme voltear mi espalda y ver si Dios cumple Su Palabra. Si el Dios que habitó en aquella carne allá de aquel Hombre, esa Teofanía, o lo que haya sido... El Dios que habitó en Jesucristo, a quien Jesús... Todos pensaron que El habló de una manera doble, pero algunas veces era El hablando, y algunas veces era el Espíritu hablando.
76Ahora, recuerden que Jesús era Dios. Nosotros no somos Dios. El tenía el Espíritu sin medida. La Plenitud de la Deidad corporalmente habitó en El, pero nosotros tenemos el Espíritu por medida. Bueno, miren: si yo tomara una cucharada de agua del océano, eso sería una comparación. Uds. nunca fallarían en captarlo. Bueno, eso es el Espíritu que está en mí y en Uds. Pero recuerden que si yo... Y Jesús tenía todo el océano en El, todo de ello. Pero si yo tomara una cucharada de agua del océano, las mismas substancias químicas que están en el océano entero, están en esa–esa cucharada. Toda substancia química del océano, estará allí, estará en el agua. Es el mismo Espíritu, pero no la totalidad de El; pero actuará de la misma manera, porque El lo prometió. Yo sólo le estoy pidiendo a Uds. que digan esto: “Señor (esté seguro que Ud. incluya una Escritura) escrito está en la Escritura que Tú eres ahora nuestro Sumo Sacerdote que puede compadecerse de nuestras debilidades. Yo tengo una necesidad: Señor, para que me confirmes Tu Palabra, permíteme poder tocar Tu manto. Yo quisiera...” Ahora, yo no digo que El lo hará. Recuerden: yo no digo que El lo hará. Yo sólo lo estoy tomando a Su Palabra.
77Ahora, si Uds. dijeran: “Hermano Branham, ¡sáneme!”, yo–yo quisiera poder. Si Jesús estuviera parado aquí, El no lo pudiera hacer. El ya lo hizo. El sólo lo está tratando de hacer que lo crea. Si El hace esto para Uds. allá en la audiencia, los que están sentados allá, ¿rechazarán toda duda, y Uds. creerán con todo su corazón? Por todo el edificio, ¿levantarán sus manos a Dios, y dirán: “Eso me haría creerlo”? Muy bien. Oren. Ahora, Señor, esto no es para una exhibición. Esto es para confirmar Tu Palabra. Tú cumples Tu Palabra. Yo creo cada una de Ella. Ahora, hay hombres y mujeres allá en la audiencia que tienen necesidad, como la gente estaba en el día que Tú estabas en la tierra, como la mujer que tocó Tu manto. Tú estás en la Gloria esta noche, sentado a la diestra de la Majestad, y Tú eres un Sumo Sacerdote, Tú dijiste, que puedes compadecerte de nuestras debilidades. Nosotros no podemos sanar. Sabemos que no somos sanadores, pero Tú mismo te das a conocer que todavía eres Dios. Permite que alguien, Señor, tenga la suficiente fe para tocarte en este momento. Te pido eso. Que Tú me permitas, Tu indigno e inútil siervo, que me pueda entregar y hacer a un lado, para que Tú puedas hablar Tus misterios a Tu Iglesia para confirmarlo.
78Padre, Moisés no era digno de ir allá a Egipto, pero Tú lo escogiste. Pedro, el pescador, no era digno de ser apóstol, pero Tú lo escogiste. Nosotros no somos de nosotros mismos; somos comprados. Yo no soy digno de ser Tu siervo, pero Tú has escogido. Ninguno de nosotros es digno, pero Tú has escogido. Que sea esta noche, Señor, que la parte dura de Tu Palabra sea ejecutada, para que la gente pueda saber que Tú eres Dios, y que yo les estoy diciendo la Verdad. Ahora, la gente está mirando y se está preguntando, y la Biblia plenamente lo ha dicho: “Si hay entre vosotros, uno que es profeta, Yo le hablaré a él; si lo que el hombre dice es la verdad, sucede, entonces oiganlo”. Padre, yo estoy diciendo esto para que ellos puedan creer el mensaje que les estoy predicando. Yo te pido que Tú confirmes que yo hablé de Ti. Ahora, habla, Señor, que yo les he dicho la Verdad. Concédelo, Padre, mientras espero en Ti para un tirón de fe de alguna parte, en el Nombre del Señor Jesús.
79Hay una señora, y la veo delante de mí. Ella está sufriendo de artritis. Ella está sentada allí, con su mano levantada de esta manera. Eso es verdad. Ud. estaba orando que Dios me volteara. Ahora, El lo hizo. Su artritis se le terminó. Yo no conozco a la señora. Yo nunca la he visto. ¿Somos desconocidos uno del otro, señora? Yo no la conozco a Ud. Ud. no me conoce. Para que Ud.... ¿Cree que yo soy Su profeta, quiero decir, Su siervo? Esa palabra hace tropezar a muchos de... Míreme y crea. ¿Qué de ese niño? ¿Cree Ud. que Dios me puede decir qué está mal en el niño? Si yo lo pudiera sanar, yo lo haría. Yo no puedo, pero... Jesús no puede, pero Dios está en nuestra carne ahora. Ese niño tiene fiebre reumática. Si eso es correcto, levante su mano. Mejor dicho, él la tenía. El no la tiene ahora. ¡Si puedes creer! ¿Qué tocó ella, estando con mi espalda volteada? Ella tocó al Sumo Sacerdote. ¿Creen Uds. ahora? Alguien ore. Crean. Tengan fe. Hay tantos de Uds., tantos.
80¿Cree Ud. que ella será sanada de ese cáncer, su tía? ¿Cree Ud. que ella será sanada? Muy bien. Ella no está aquí, pero Ud. estaba orando por ella, una tía que tiene cáncer. Crea y ella sanará. Sólo tengan fe. No duden. Crean con todo su corazón. Dios contesta la oración. ¿Creen Uds. eso? Tengan fe en Dios. Alguien en esta sección, en alguna parte. No importa en dónde esté Ud., ore. ¡Oh, Jehová-jireh, Jehová-rafa, el Dios de visiones, el Dios de poder, el Dios que conocemos en Jesucristo, sea así, Padre! Sí.
81Ahora, veamos si yo puedo encontrar a la persona. Yo estoy mirando a alguien allá atrás que parece ser conocido. Ted Dudley. ¿Es ese Ted sentado allí? Pensé que era. Por allí está un Ted. Está detrás de Ud., una señora allá atrás. Sí, ¿ven?, ella no está enferma. Ella está orando por su hijo. Correcto. Es una señora de edad. El vive en Misisipí, un pecador por el que Ud. está orando para que sea salvo. Yo nunca la he visto a ella en mi vida. ¿Son esas cosas verdad, señora?, levante su mano. ¿Está todavía obrando Dios en carne humana? ¿Qué de todos Uds. allá en esa parte de atrás? ¿Creen Uds., allá atrás? Oren con todo su corazón. El quien sabe todas las cosas, te pido, Señor, conociendo el corazón de los hombres, y para que los hombres no sean exaltados, como Tú hablaste en lenguas esta mañana, pero el mensaje dijo que hay un profeta en los medios. Sabemos que Ese eres Tú, Señor. ¿A quién le hablarás allá atrás?
82Sí, un jovencito, usando una camisa que está abotonada hasta arriba, y sin corbata. Es una camisa deportiva. Allí. Yo no te conozco, jovencito. Yo nunca te he visto en mi vida. ¿Crees que yo soy Su profeta? Tú no eres de aquí, vienes de una escuela. Ten fe. Tú estás orando por tu hermanito. El es un espástico. Tú estás viviendo en Texas ahora, pero tu hermanito es de una región que tiene montañas. Es Idaho. Tu nombre es Sr. Hunt. Cree en el Señor Jesucristo y recibe lo que tú has pedido. ¡Oh!, la Rosa de Sarón, el Lirio de los valles, la Estrella de la Mañana, el Alfa, la Omega, el Primero y el Ultimo, la Raíz y el Linaje de David.
83El hombre sentado allá con una doble hernia, una rotura. Ha sido operado dos veces por eso. Sr. Finland de Misisipí. Yo no lo conozco a Ud., pero eso es la verdad. ¿Cree Ud.? Tenga fe. Srita. Farmer, nunca la he visto en mi vida. ¿Cree Ud. que Dios sana su problema de la garganta? Ud. se puede ir a Misisipí también, y ser sanada. Srita. Boyd, al lado de ella, Ud. es de Shreveport. Yo no la conozco, pero Ud. tiene bursitis, neuritis. Sea sana. Yo la desafío a que Ud. crea en el Señor. Yo no soy El, pero El está aquí. Limpiando las lágrimas de sus ojos, acostada ahí en un lecho, muriendo. Hubo tres leprosos sentados a la puerta en una ocasión, y ellos dijeron: “¿Para qué estamos sentados aquí? Si nos quedamos sentados aquí, moriremos de hambre”. En la ciudad ellos se estaban comiendo los niños de unos y de otros. Dijeron: “¿Para qué nos quedamos aquí? Hagamos algo al respecto. Si vamos al campamento del enemigo, si nos matan, moriremos de todas maneras. Nos vamos a morir de todas maneras. Pero quizás nos salven”. Y en base de ir al campamento del enemigo, Dios los recompensó.
84Si Dios me dice cuál es su problema, señora (Ud. está sombreada; hay una sombra oscura sobre Ud. de muerte) si El me dice cuál es su problema, ¿se levantará y no irá al campamento del enemigo arriesgándose, sino que vendrá a la Casa del Dios Viviente en donde se le espera a Ud.? ¿Me creerá como Su profeta? Ud. tiene cáncer en la columna. Ud. ha estado en cama por semanas. ¡Levántese! Reciba su sanidad. Váyase a casa en el Nombre del Señor Jesús. ¿Creen Uds.? ¿Cuántos...? Allí está ella de pie. Llorando y sanada de cáncer. Démosle a Dios alabanza. Yo le alabaré, yo le alabaré, Alabaré al Cordero inmolado por los pecadores; Denle gloria a El todos Uds., Porque Su Sangre ha lavado toda mancha. Yo le alabaré, yo le alabaré, Alabaré al Cordero inmolado por los pecadores; Denle gloria a El todos Uds., Porque Su Sangre ha lavado toda mancha. Inclinemos nuestros rostros. Yo le alabaré, yo le alabaré, Alabaré al Cordero inmolado por los pecadores; Denle gloria a El....