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~ EL PARIENTE REDENTOR ~
1Gracias, Hermano Neville, el Señor lo bendiga. Es tan bueno estar de regreso otra vez esta mañana, de regreso en la casa del Señor. Yo creo que en una ocasión fue dicho: “Yo me alegré con los que me decían: ‘A la casa de Jehová iremos’”. Charlie, sal de detrás de ese poste y ven aquí y toma una silla; ven aquí arriba. Hermana, ¿hay alguna silla allá atrás en alguna parte donde nos podamos acomodar? Aquí está un lugar, por aquí, señora. Ven aquí arriba, aquí, Charlie, ven y siéntate junto a Banks aquí arriba para que no tengas que estar parado. Cada vez que ese muchacho viene de allá de Kentucky, llega aquí... El se mantiene parado cada mañana, y así que tráiganlo aquí arriba.
2Aquí está un lugar aquí al final de la banca para alguien más. ¿Hay una dama parada en la parte de atrás, allá atrás? Venga aquí; aquí está un asiento, hermana aquí cerca; pase adelante. Y me supongo que hay alguien en la silla de ruedas allá. ¿No es así? Sí. Acá hay otro asiento. Si alguien allá en la parte de atrás quiere uno, aquí está un asiento. Aquí también hay uno; sólo acomódense. Sí. Tenemos uno aquí. Ahora, vengan, tomen sus asientos y sólo siéntanse muy....
3Nosotros queremos que estén cómodos mientras estamos tratando de traer la Palabra del Señor. Oh, verdaderamente es bueno estar aquí.
4No he visto a Charlie en la plataforma. ¿Está él allá atrás? Bien, tráiganlo aquí. ¡Oh! Yo estuve con Charlie allá estos últimos días, y no puedo pasar por allí sin ir a su casa y comer, así que lo voy a traer a la plataforma esta mañana. Cada vez que él viene aquí, él se para allí junto a la pared para darle a alguien un asiento. Así que yo miré esta mañana y lo vi parado allí. Yo pensé: “Yo–yo lo traeré para acá ahorita”. Pues, es un... Eso está bien. Ahora, escucharemos el mensaje esta mañana por el Hermano Russell Cox. [La congregación se ríe– Ed.]. ¿Dónde está Nellie? Yo... Ese sería un buen paseo para él, para... Sí, eso es.
5Bueno, seguramente estoy muy contento de ver a tantos amigos de afuera. El domingo pasado cuando yo me fui, yo estuve... me sentí mal toda la semana. Yo tenía a un buen amigo sentado aquí de muy allá del sur, el Hermano West. Y yo miré por toda la audiencia ya tarde, y dije: “Estoy contento de ver a tal y tal y a tal y tal”, y no miré al Hermano West y nunca– nunca me fijé en él hasta que él empezó a salir. Y luego yo pensé durante toda la semana qué pensaría el Hermano West, que yo–yo no lo miré a él intencionalmente. Pero él es–él es un Cristiano, así que él sabe que eso no puede ser. El sabe que yo soy un verdadero amigo. Y yo sé que él sabe que no haría eso.
6Yo estaba pensando esta mañana, al venir, que iba a ver a personas que vienen de diferentes lugares... Ahora, aquí está el Hermano West nuevamente esta mañana, y el Hermano y la Hermana Kidd aquí de Ohio. Y algunos de mis... Yo sé que el Hermano Evans está aquí. Yo lo fui a ver ayer en la tarde al motel, pero yo creo que él había salido con el Hermano Fred y ellos. Y ellos vienen desde allá de Macon, Georgia, aquí, cada domingo que yo predico. De Macon, Georgia, eso está allá muy retirado. Son como ochocientas millas [mil doscientos ochenta km.–Trad.] o más, me supongo, hasta allá: las conduce con su familia cada vez que yo predico. Y eso es leal.
7Y yo estaba–estaba pensando... Oh... Entonces si uno tiene amigos como esos, que se quieren parar con uno... Ahora, si... Esas personas no vienen desde allá de Georgia, y Ohio, y de diferentes partes de la nación aquí a este pequeño tabernáculo a escucharme a mí. Ellos vienen aquí porque ellos creen este Mensaje. Eso es lo que ellos creen. Ellos están creyendo este Mensaje. Y entonces cuán honesto y sincero debo ser acerca de este Mensaje. Porque no– no solamente yo mismo soy el que estoy mal, sino que yo estoy guiando mal a alguien más. ¿Ven? Y entonces Dios me va ser responsable por el error de ellos, porque yo soy quien lo enseñó. ¿Ven?
8Déjenme decirles: ciertamente lo pone a uno a pensar en serio cuando uno empieza a pensar en esos términos. Así que yo–yo aprecio a cada uno de Uds.: es tan bueno saber que Uds. conducen esos cientos de millas a través de caminos peligrosos, y sobre esas súper carreteras donde hay accidentes y cosas. Su fe en Dios los dirige a Uds. a través de todo de alguna manera, los trae aquí y los lleva de regreso. Estamos tan contentos de tener amigos de ese tipo. Y yo ruego que las ricas bendiciones de Dios sean sobre Uds.
9Ahora, el domingo pasado yo–yo dije: “Bueno, vamos a hablar y luego yo voy a llamar la fila de oración”. Yo he estado procurando resolver de alguna manera, tratando de encontrar una manera para orar por más gente. Y si yo paso a muchos más como el domingo pasado, yo... alguien estará orando por mí. Yo me fui de aquí casi a las dos. Y, yo–yo–yo no repartí tarjetas de oración.
10Repartir tarjetas de oración es un trabajo difícil. Yo no sé si Uds. lo saben o no; la gente lo aborrece a uno. Y el Hermano Banks Wood dijo el otro día mientras estábamos allá en Kentucky, que él se ofrecería voluntariamente y repartiría tarjetas de oración si Billy no llegaba. Así que Billy, siendo mi propio hijo, Uds. saben, pues ellos... Yo recibo unas cuantas cartas: “El me prometió una tarjeta, y él no me la dio, ¡traidor!” Así que ellos... El no le puede dar a todos. Y nosotros no podemos meter demasiados en la fila. ¿Ven?, él me tiene que proteger.
11Y–y cuando nos fuimos, mi nuera dijo: “Bill, Ud. va a tener que poner a Billy allí de nuevo con tarjetas de oración, o”, dijo, “Ud. no va a durar mucho tiempo”.
12Y así que... Pero donde yo hice el error fue al empezar con el discernimiento, y luego alguien regresó y dijo: “Se me olvidó; mi mamá quería que se orara por ella”. Uno sabe para qué regresan. Es para ese discernimiento. ¿Ven Uds.? Así que... Pero yo no los culpo. Yo haría la misma cosa. ¿Ven? Yo haría sólo... Nosotros somos humanos, y todos queremos vivir, y queremos saber qué hacer. Por eso es que estamos... Pero uno sólo puede llegar hasta cierto límite con esas cosas, uno... con un don, y entonces uno se siente todo agotado, cuando eso sucede unas cuantas veces.
13Y así que, el Hermano Banks iba a repartir las tarjetas de oración esta mañana, y dio la casualidad que Billy llegó anoche. Así que yo–yo pensé que sería terrible poner a un hombre con una buena reputación y demás, como el Hermano Wood, para que reparta tarjetas de oración y causar que la gente se enoje con él. Yo creo que a Billy no le molesta. El simplemente los ha tenido contra él por mucho tiempo, así que él no le presta atención a eso. Muy bien.
14Ahora, ahora, esta próxima semana yo voy a estar en Dallas, este viernes que viene en la noche en la convención de “La Voz de Sanidad”. Si hay algunas personas por allí, yo voy a estar allí solamente esa noche para predicar en su convención. Y yo quiero hablar sobre el tema de El Acercamiento para Compañerismo, si el Señor lo permite.
15Y entonces, quizás, el domingo que sigue... Eso será este próximo domingo, si el Señor lo permite. Ahora, yo no estoy muy seguro. Si el Señor lo permite, yo quiero regresar y hablar sobre el tema sobre el cual yo debía haber hablado hoy: El Viento en el Torbellino. (Y yo iba a orar por los enfermos hoy).Y eso es más bien una clase de reprensión severa a la–a la iglesia por sus pecados y la... Y ese no es un tema muy bueno del cual hablar cuando uno va a llamar la fila de oración. Uno tiene que edificar la fe del pueblo en una... la oración, y en Dios, y para que tengan fe. Así que yo le dije al Hermano Neville que anunciara que yo estaría hablando esta mañana sobre otro tema, edificando la fe del pueblo en Dios. El otro mensaje es para reprender a la gente por–por no guardar los mandamientos de Dios. Esto otro es para edificar a la gente para que tengan fe en Dios. ¿Ven Uds.?
16Y allá atrás en el cuarto de oración esta mañana, o en el cuarto de grabación allá atrás, un viejo amigo mío, el Hermano Kidd, ochenta y algo... de ochenta años de edad está sentado aquí... Muchos de Uds. recuerdan cuando yo me apresuré a ir adonde él se encontraba la otra mañana; él estaba–él estaba casi... ha pasado como un año, algo así; se estaba muriendo, horriblemente enfermo. Y los doctores le dieron una semana para vivir, no, no era una semana, ellos... No podía vivir hasta la mañana para traerlo aquí; ya habían pasado tres días. Y ahora, él había bajado a ciento cinco [51 kg.–Trad.], o algo así. El dijo hace unos cuantos momentos, que él ha regresado a ciento treinta y dos[ 59 kg.–Trad.]; dijo que él se sentía como un muchacho.
17Hermano Kidd, me pregunto si Ud. sólo se pondría de pie para que la gente pueda saber quién es este antiguo predicador. Allí está. Digamos: “Gracias al Señor”. Un hombre muriéndose con cáncer en esa–en esa condición... El tiene a su amorosa compañerita allí. Yo quisiera que ella se parara también. Yo sólo... Hermana Kidd, ¿por qué no se pone de pie? Ahora ella... ¿Ven qué tan rápido ella se puede poner de pie? Mejor que yo. Dios bendiga al Hermano y a la Hermana Kidd. Que las ricas bendiciones de Dios descansen sobre ellos. Gracias, hermana.
18Ellos han batallado allá por las montañas de Kentucky, de arriba abajo por los senderos de las minas de carbón, expulsados, echados fuera, burlados, perseguidos, viviendo de cualquier cosa que ellos podían: molían maíz que ellos encontraban en las vías del ferrocarril en alguna parte, y vivían para el Reino de Dios. Y de ochenta años, predicando el Evangelio todavía. Ahora, ellos ya están muy ancianos para andar saliendo fuera, así que yo oro por pedacitos de tela de oración y se las envío, y ellos sólo–sólo continúan llevándolos allá a los hospitales, y demás por el estilo. La gente viene y se los lleva. Ahora, eso realmente es tenerlo en el corazón, ¿no es así? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. Si Ud. no puede ir a encontrarse con ellos, Ud. les puede enviar un pedacito de tela de oración, de esa manera. La gente teniendo fe... Eso está muy bien.
19El Hermano Roger también está hoy aquí en alguna parte, el suegro del Hermano Creech: un muy amado amigo mío; voy a su casa sólo como si fuera adonde Charlie y Nellie y ellos allá ahora, y allá en Kentucky en el... Yo solía ir allá y cazar todo el tiempo con él. Y aquí no hace mucho, hace como trece meses, el doctor lo abrió: con cáncer, y dijo: “No tiene remedio”.
20Y yo pensé: “¡Mi precioso amigo!” Un veterano de la Primera Guerra Mundial, un verdadero hombre valiente, su familia... Y yo lo bauticé a él en el Nombre de Jesucristo hace muchos años para el perdón de sus pecados, sabiendo entonces que él fue colocado dentro del–del Cuerpo de Cristo y estaba listo para irse a encontrar con Dios. Yo pensé: “Mi precioso hermano tiene... va a partir ahora”. Eso fue un poco después que esa visión... antes que esa visión viniera a mí acerca del Cielo. Y entonces yo fui allá a verlo, y en el cuarto apareció un arco iris. Dios cambió las cosas. Ya hace trece meses de eso y él todavía está aquí, comiendo.
21El tomó alguna clase de... tomó alguna clase de tabletas de azufre; le quemaron su garganta. Y él va a estar en la fila de oración, creo yo, vino esta mañana. Y sé que yo anuncié eso después que Billy ya las había repartido, o iba... antes de saber que ellos iban a repartir tarjetas de oración. Yo le dije a su yerno, a mi buen amigo, el Hermano Creech, que lo trajera–lo trajera. Y yo pensé, que si yo lo pasaba a él por alto entonces yo lo tomaría y lo pondría aquí en uno de estos cuartos de oración. Pero él tenía una tarjeta de oración, y yo dije: “Busty, yo quiero que tú pases por allí”. Su nombre es Everett; nosotros sólo lo llamamos Busty porque es más corto. Y él–él... Yo le dije: “Ve y pasa por la fila de oración. Yo prefiero orar por ti mientras la Unción esté allí para eso”. Así que me gustaría que pase. Si yo supiera que se iba a orar por mí, yo quisiera que alguien estuviera ungido cuando estuvieran orando por mí.
22Ahora, abramos nuestra Biblia esta mañana, ábranla al Libro de Rut. Yo voy a leer una Escritura de este... del Libro de Rut. Y ahora, un poco antes que abordemos este tema, y si pudiera, me gustaría anunciar mi texto para esta mañana, se titula: El Pariente Redentor. Y yo quisiera abordarlo de cuatro diferentes puntos de vista, sobre redención.
23Estaba pensando que el domingo pasado estuve predicando sobre cómo es que Cristo nos vino a redimir. Y entonces hoy yo quiero hablar sobre qué es un Redentor y cómo El llega a ser un Redentor. Y recuerden, un Redentor los redime a Uds. completamente cuando El los redime: de sus pecados, de sus enfermedades, de todo lo que haya mal. El es un Redentor.
24Ahora, antes de que lo abordemos, inclinemos nuestros rostros y hablemos con El, por medio de oración. Y ahora, con nuestros rostros inclinados, me pregunto esta mañana a cuántos aquí presentes les gustaría ser recordados en oración al levantar sus manos y decir: “Dios, Tú conoces mi petición” Dios los bendiga a cada uno.
25Nuestro Padre Celestial, yo estoy tan contento hoy que hay un gran poder supremo. Conociendo a ese Dios, que podemos abordar por medio de Su Hijo Cristo Jesús, y tener una–una respuesta a lo que nosotros pedimos. Como en la reunión pasada nosotros estuvimos hablando de cómo esos hombres anduvieron de acá para allá cubiertos de pieles de oveja, y de cabras, y pobres, buscando una Ciudad cuyo Arquitecto y Constructor era Dios, sabiendo que si ellos alguna vez se pudieran acercar a El, si ellos pudieran encontrar en dónde estaba El... Como Job de antaño dijo: “Si yo pudiera ir a tocar a Su puerta”, en otras palabras: “Si yo pudiera encontrar en dónde El–El habita, yo iría a Su Casa con El, y le hablaría–hablaría cara a cara”. Pero no había manera para que un hombre hiciera eso porque él había pecado, y él mismo se había separado y había llegado a ser un extraño para Dios.
26Pero por medio de ese Precioso que vino, y abrió el camino, y perdonó nuestros pecados, y nos trajo delante de Dios, no como extraños, pero como hijos viniendo a Su Padre, sabiendo que El nos concederá toda petición que pidamos. Unicamente una ley está establecida; o sea: “Si puedes creer”. Y ese es el acuerdo. Satanás afirma que nosotros no creeremos, y Dios dice que sí creeremos. Ahora, la batalla está aconteciendo, y la decisión que tenemos que hacer es nuestra. Y de cualquier manera que nuestra decisión sea hecha, de esa manera será. Y está tan maravillosamente escrito: “Todas las cosas son posibles a los que creen”.
27Y nosotros estamos creyendo hoy y viniendo, acercándonos a Ti por favor Divino, pidiendo que Tú consi-... consideres nuestras peticiones. Y de toda mano que fue levantada, Tú conoces lo que quisieron pedir en su corazón, bajo esa mano levantada. Porque está escrito que Tú conoces las intenciones y los pensamientos de la mente, y puedes discernir la mente. Y nosotros pedimos, Dios, que Tú respondas, de acuerdo a Tus riquezas y Tu gracia, a toda petición que fue mencionada.
28Nosotros también pedimos hoy, Señor, que Tú me ayudes, el más necesitado, quizás, de la audiencia; sabiendo que colocada aquí ante mí está la compra de la Sangre del Señor Jesús. Hay, quizás, pecadores sentados aquí, que están tan atados con pecado que sería difícil para ellos, casi imposible, para que ellos alcancen un lugar para aceptar a Cristo, mientras Satanás los tenga tan atados con su poder. Pero sabiendo que está escrito: “En Mi Nombre echarán fuera demonios”.
29Y danos hoy poder, Señor, por medio de la predicación de la Palabra para echar fuera todo demonio de duda, y superstición, y temor de los corazones y mentes de la gente, que aquellos que están atados por frustraciones y duda puedan ser traídos a los brazos de Cristo. Y también está escrito que: “Sobre los enfermos pondrán sus manos y sanarán”. Hay unos que están aquí que son Cristianos y que están atados con demonios de enfermedad.
30Señor, dame hoy poder del Espíritu Santo para liberar a toda persona enferma y afligida que está aquí en el edificio hoy, que el gran Espíritu Santo pueda tener preeminencia en todo corazón y en todo cuerpo que está en la Presencia Divina. Háblanos por medio de Tu Palabra. Tu Palabra es Verdad. No sabiendo qué decir, pero esperando en el liderazgo del Espíritu Santo, para que El nos pueda guiar y dirigir a toda Verdad. Concédelo, Señor. Recibe gloria para Ti mismo. Y unge a Tu siervo. Y Tu Palabra ya está ungida. Te daremos a Ti alabanza, a medida que Tú la llevas a todo corazón, y a medida que tenemos necesidad. En el Nombre de Jesucristo, el Hijo de Dios, lo pedimos. Amén.
31Antes de leer, yo pudiera decir este pequeño lema que me gusta tanto. Si tú tienes ríos que no puedes cruzar, Y tú tienes montañas que no puedes atravesar, Sólo recuerda, Dios en el Cielo se especializa En cosas que otros no pueden hacer.
32Yo voy a leer del Libro de Rut, el primer capítulo. Aconteció en los días que gobernaban los jueces,... hubo hambre en la tierra. Y un varón de Belén de Judá fue a morar en los campos de Moab, él y su mujer, y dos hijos suyos. El nombre de aquel varón era Elimelec, y... su mujer, Noemí... nombres de sus hijos eran Mahlón y Quelión, efrateos de Belén de Judá. Llegaron, pues, a los campos de Moab, y se quedaron allí. Y murió Elimelec, marido de Noemí,... quedó ella con sus dos hijos, los cuales tomaron para sí mujeres moabitas; el nombre de una era Orfa,... El nombre de la otra, Rut; y habitaron allí unos diez años. Y murieron también los dos, Mahlón y Quelión, quedando así la mujer... quedando así la mujer desamparada de sus dos hijos y de su marido. Entonces se levantó con sus nueras, y regresó de los campos de Moab; porque oyó... oyó... que Jehová había visitado a su pueblo para darles pan. Salió, pues, del lugar donde había estado, y con ella sus dos nueras, y comenzaron a caminar para volverse a la tierra de Judá. Y Noemí dijo a sus dos nueras: Andad, volveos cada una a la casa de su madre; Jehová haga con vosotras misericordia, como la habéis hecho con los muertos y conmigo. Y... Os conceda Jehová que halléis descanso, cada una en casa de su marido. Luego las besó, y ellas alzaron su voz y lloraron, y le dijeron: Ciertamente nosotras iremos contigo a tu pueblo. Y Noemí respondió: Volveos, hijas mías; ¿para qué habéis de ir conmigo? ¿Tengo yo más hijos en el vientre,... que vosotras puedan... que puedan ser vuestros maridos? Volveos, hijas mías, e idos; porque yo ya soy vieja para tener marido. Y aunque dijese: Esperanza tengo, y esta noche estuviese con marido, y aun diese a luz hijos, ¿habíais vosotras de esperarlos hasta que fuesen grandes?¿Habíais de quedaros... por... sin casar por amor a ellos? No, hijas mías; que mayor amargura tengo yo de vosotras, pues la mano de Jehová ha salido contra mí. Y ellas alzaron su voz y lloraron; y Orfa besó a su suegra, mas Rut se quedó con ella. Y Noemí dijo: He aquí tu cuñada se ha vuelto a su pueblo y a sus dioses; vuélvete tú tras ella. Respondió Rut: No me ruegues que te deje, y me aparte de ti; porque a dondequiera que tú fueres, iré yo, y dondequiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo,... tu Dios será mi Dios. Donde tu murieres, moriré yo, y allí seré sepultada; así me haga Jehová, y aun me añada, que sólo la muerte hará separación entre yo y... entre nosotras dos.
33Yo quiero titular esta pequeña predicación esta mañana mientras yo la enseño, tratando de traerles una fe a Uds. de redención, y lo que es, y cómo recibirla. Yo la quiero titular: El Pariente Redentor.
34Ahora, redimir cualquier cosa es “traerla de regreso”, algo que ha estado perdido, que fue puesto en la casa de empeño. Y uno va y redime eso; es redimido por un precio. Entonces es la propiedad personal de uno, después que uno la ha redimido. Pero en la ley de redención, en Israel, tenía que ser un pariente para redimir una propiedad o algo que había estado perdido.
35Nuestra historia comienza en el tiempo de los gobernantes de Israel, los cuales fueron los jueces, después de la muerte de Josué. Y para encontrar un cuadro muy hermoso de esto, lean como los primeros cinco o seis capítulos de 1 Samuel, y Uds.–Uds. entenderán la verdadera historia de ello.
36Pero vamos a avanzar ahora para obtener el contexto principal de esto, lo cual hace algún tiempo empecé en este Libro de Rut y pasamos tres o cuatro semanas en él. Una vez empecé en el Libro de Apocalipsis, y tomé casi todo el año para pasar por él. Simplemente cada Escriturita se enlaza una con la otra completamente por toda la Biblia. Y es hermoso. Por lo tanto, sabemos que la Biblia está inspirada, ya sea matemáticamente o de cualquier manera. No existe otra literatura escrita que no se contradecirá ella misma en alguna parte.
37Este Libro fue escrito en el transcurso de casi cuatrocientos años: los Libros de la Biblia. Y ellos fueron escritos por algunos... se me olvida cuántos hombres los escribieron. Yo sí recuerdo pero... Lo siento. Yo quiero decir sesenta y algo pero yo... yo estoy... yo estoy... yo pudiera estar equivocado allí. [Un hermano dice: “Cuarenta”–Ed.]. Cuarenta, cuarenta hombres escribieron la Biblia en el transcurso de miles de años, nunca conociéndose el uno al otro, o viéndose el uno al otro, o leyendo uno del otro muchas veces. Y ninguna palabra contradice la otra. Está inspirada.
38Ahora, mucha gente mira este Libro de Rut, como ellos dicen: “Es una historia de amor de la Biblia”. La Biblia es una historia de amor. La Biblia completa es una historia de amor.
39No únicamente es Ella una historia de amor, pero es un profeta. No únicamente es Ella un profeta, pero también es historia. No únicamente es Ella una–una historia de amor, historia, un profeta, Ella es Dios mismo. Porque: “En el principio era la Palabra, y la Palabra era con Dios, y la Palabra era Dios”. Así que la Palabra es Dios impreso. Eso debería concluirlo, hermanos: Dios impreso, Jehová impreso en un Libro. Y ninguna parte de Ella es alguna clase de fábula, pero toda Ella es absolutamente la Verdad; en cada fase de Ella, ancle su alma. Está allí. Es la Verdad. Y Dios respaldará Su Palabra.
40Y esta historia fue escrita, y todos los antiguos manuscritos. Cuando ellos estaban segregando la Biblia... Los hombres santos... cuando ellos la estaban tratando de unir en el Antiguo Testamento... Este Libro de Rut fue uno de los Libros sobresalientes que ellos aceptaron. ¿Por qué? Si es solamente una historia de amor, ¿por qué los escritores y los sabios de la antigüedad aceptaron este Libro como inspirado? Debido a que hay una revelación escondida en El. Y en esta revelación escondida, uno capta el verdadero significado, y lo traerá a Ud. muy cerca a Dios.
41Y yo pido con toda mi alma esta mañana, que Dios impacte tanto a cada corazón, al grado que El mismo revelará exactamente lo que El es en esta historia, lo que El es para Ud., cómo aceptarlo a El. Y cuando Ud. una vez lo ve, es tan sencillo que Ud. se preguntará cómo es que Ud. lo pudo haber pasado por alto. Pero únicamente puede ser revelado por el Espíritu Santo.
42Ahora, muchos al leer la Biblia, la leen... sólo se ponen de pie y leen una página, y leen una página. Uds. nunca la entenderán. Porque Ella está escrita en misterios. Y Jesús le dio gracias a Dios por hacerlo de esa manera, dijo: “Tú lo has escondido de los ojos de los sabios y prudentes, y lo revelarás a niños que quieran aprender”.
43Como yo frecuentemente he dicho, y la Sra. Branham sentada allá atrás esta mañana... Pero cuando yo estoy en ultramar, ella me escribe una carta. Ella dice: “Querido Bill: Yo estoy sentada esta noche con los niños. Yo estoy pensando en ti”. Y ella sigue y escribe lo que ella va a decir. Pero yo–yo la amo, y yo la conozco tan bien que yo puedo leer entre líneas. Yo sé exactamente lo que ella está diciendo (¿ven?), ya sea si ella lo escribe aquí o no. ¿Ven? Porque yo sé lo que ella está diciendo. ¿Por qué es así? Porque es una relación estrecha. Somos uno. ¿Ven? Y ella conoce mi naturaleza. Yo conozco la de ella.
44Ella no... Ella sólo se puede sentar y mirarme; yo les puedo decir a Uds. lo que ella va a decir. ¿Ven? Porque yo–yo la conozco a ella así de bien. Y ella lo puede hacer conmigo de la misma manera. Ahora, lo que causa eso, es la confianza del uno en el otro, es amor.
45Ayer en la mañana estábamos acostados en la cama un poquito tarde, y los niños no tuvieron que ir a la escuela, y empezamos a hablar sobre diferentes cosas, y cómo... “¿Qué era el odio?”
46Yo dije: “El odio tuvo un principio, así que tiene que tener un fin. El amor no tuvo principio, así que no tiene fin. El odio es para siempre. El amor es Eterno. El odio comenzó, y el odio terminará. El amor nunca comenzó, y nunca terminará (¿ven?); es Eterno.
47Y cuando un hombre ama a una mujer y se casa con ella sólo porque es bonita, eso tendrá un fin. Pero cuando un hombre encuentra a una mujer que él ama, él no sabe por qué, pero él la ama a ella... Y ella encuentra el hombre que ama, no importa cómo se mire... El la ama a ella. Ella lo ama a él. Ese es un compañero Eterno en gloria. Ellos... La muerte, ni nada más, pueden alguna vez separarlos. Porque ellos son de la Eternidad, y ellos salieron al espacio del tiempo, y regresarán a la Eternidad. La Eternidad ha bajado en un cuerpo llamado tiempo, luego regresa directamente a la Eternidad otra vez. No puede perecer.
48Una mujer que es bella, esa belleza se desvanecerá tan seguro... Dele Ud. unos cuantos años. Quizás hoy ella se está contoneando allá en la calle, una mujercita a medio vestir enviando más almas al infierno que todas las cantinas en el país. Pero ella se contonea allá en la calle pensando que ella es algo, como la Biblia dice: “Ellas tienen cuellos erguidos; cuando andan, van danzando (eso quiere decir, contonearse), como lo hacen en los últimos días”. Cumpliendo las Escrituras y no lo sabe. Ella se para en el patio con ropa inmoral, y los hombres mirándola, y no sabe... Ella pudiera ser tan virtuosa para su esposo, o novio, a más no poder, pero en el Día del Juicio, ella será responsable de cometer adulterio con cientos de hombres. Hay un espíritu en ellas y no lo saben. La Biblia dice: “Desnuda, ciega, y no lo sabe”. La parte miserable es: “No lo sabe”.
49¿Pero sabía Ud. que esa pequeña figura bien formada que Dios le ha dado a esa muchacha, quizás esté carcomida para este tiempo el próximo domingo? Ese hombre alto, moreno y bien parecido quizás no sea nada sino sólo una montón de desperdicios para el próximo domingo. Todo eso perece. Pero eso en lo interior, Dios, amor, vive por la Eternidad. Así que vigile lo interior. Mantenga sus ojos en la meta.
50Ahora, esta historia empieza algo así de esta manera, como una amable mujer dulce; su nombre era Noemí. Noemí significa “placentera”. Elimelec era su marido; significa “adoración”. Adoración placentera era la familia de ella; ellos tuvieron un hijo, Mahlón uno... eso significa “enfermedad”. Y Quelión, el otro, significa “cansado, melancólico, tristeza”. Esa era su familia.
51Y hubo hambre en la tierra de Israel. Y el principal error que un judío pudiera cometer es salir de esa tierra. Dios les dio a ellos esa tierra. Cuando a Abraham se le dio esa tierra, Dios le dijo que no se fuera de esa tierra. Y él hizo un error cuando él se fue a Gerar, se metió en problemas. Un judío nunca debe salir de Palestina. Ese es su lugar asignado. Y ellos han sido obligados a salir de todas partes del mundo, y ahora ellos están regresando otra vez.
52¡Oh, es una historia tan hermosa la cual tenemos aquí esta mañana! Ellos están regresando.
53Noemí fue obligada a salir debido a un hambre; Noemí y Elimelec, y ellos se fueron a Moab.
54Ahora, para tomar la base de la historia, para que Uds., mientras escuchan, puedan captar lo que es. Ahora, Moab, los moabitas, se originaron de un hijo ilegítimo, el cual provino de las hijas de Lot. Después que ellos habían escapado de los fuegos de Sodoma, por la gracia de Dios, luego las hijas emborracharon al padre y vivieron con él como una esposa. Ellas dieron a luz a un niño, y uno de ellos fue... originó y produjo la–la nación de Moab, supuestamente debieran haber sido Cristianos, pero se mezclaron con el paganismo. Y ¿ven?, al salir de la tierra de promesa, sin importar qué tan mal estuviera la situación, e ir a morar a otra tierra, traía problemas.
55Y en cualquier momento que un creyente, se aleja de los terrenos dados por Dios... Muchas veces en la política, en esta próxima elección y demás, un hombre bueno puede ser un hombre bueno, y él se puede alejar de esos terrenos. Como un cierto ministro que yo conozco que fue candidato para ser el alcalde de la ciudad. Y cuando él lo hizo... se alejó de sus terrenos ministeriales, y satanás se apoderó de él.
56Si algún Cristiano se aleja de esos terrenos, y dice: “Bueno, yo sólo iré allá esta noche, me sentaré con los muchachos en el salón de billar un rato; no me dañará. Yo sólo me tomaré un traguito”. Ud. está fuera de sus terrenos. Regrese. Ud. sólo está buscando problemas.
57“Oh, todo el resto de las muchachas fuman; yo sólo probaré uno”. Ud. está fuera de sus terrenos. No haga eso. Quédese en la tierra natal. “Oh, bueno, todos aquí me llaman anticuada; me llaman chapada a la antigua”. Quédese allí de todas maneras. Ese es su lugar. Quédese en Cristo.
58Noemí, debido al hambre, salió de las tierras y se fue a Moab, buscando pan. Ella no tenía que hacer eso, porque los demás se quedaron en Judea, Belén. Belén significa “Bet-el, casa de Dios, casa de alabanzas”. Y ellos se quedaron allí.
59Y ella se apartó con su esposo. Y sus dos hijos se casaron con muchachas moabitas. Pero si Dios ha ordenado que se haga algo, acontecerá de todas maneras. Esa es la razón que yo ciertamente creo en predestinación, en el conocimiento anticipado de Dios de las cosas.
60Entonces nos damos cuenta que allá la muerte le llegó a la familia, y ellas emprendieron el regreso. Mató... El joven... murió... Ambos jóvenes murieron, y el padre murió. Y Rut emprendió el regreso, Orfa, y Noemí.
61Ahora, quiero comparar esta mañana, a Noemí, la dama anciana, con la iglesia ortodoxa, la iglesia judía ortodoxa, y a Rut la moabita, una gentil, siendo la Iglesia Cristiana, la Iglesia nueva.
62Y yo lo quiero abordar de cuatro diferentes fases: Rut... yo lo tengo escrito aquí. Rut decidiendo (haciendo su decisión), Rut sirviendo, Rut descansando, Rut recompensada. Mientras regresamos: Rut, haciendo la decisión; Rut, después que ella hizo su decisión, luego Rut está sirviendo; luego Rut está descansando; luego Rut es recompensada.
63Ahora, en el camino de regreso, llegó el momento, ella siendo tipo de la Iglesia, o del Cristiano, ya que cada individuo representa la entera nación Cristiana. ¿Sabían Uds. eso? Uds., en su comportamiento, de la manera que actúan, y lo que Uds. hacen, Uds. representan el Cuerpo entero de Cristo. Uds. dicen: “Pero yo sólo soy un miembro laico”. Eso no importa. Cuando Uds. toman el nombre de Cristiano, Uds. representan a Cristo y a Su Iglesia. Uds. deberían vivir de esa manera. Uds. deberían vivir como caballeros, como damas. Nunca hagan cosas del mundo, porque todos los ojos del Cielo y de la tierra están puestos en Uds. que representan esa sola cosa. No importa cuán débiles son Uds., cuán pequeños son Uds., mantengan su rostro firme, porque Uds. son Cristianos.
64Ahora, Rut era una pagana, servía a ídolos, y así era Orfa. Y ellas iban en su camino de regreso con la suegra, porque ella había oído que allá en Belén de Judá, Dios había quitado la plaga, y que la gente tenía pan. Ella había estado allá como por diez años; según Edershein, el historiador, fueron diez años.
65Y al volver, triste (y su esposo muerto, sus hijos muertos), con sus dos nueras... Luego, seguramente ella se volvió, y las miró, y dijo: “¿Para qué habéis de ir conmigo? Ahora, Uds. no tendrán nada sino problemas”. Dijo: “Lo siento que la mano de Dios se ha extendido contra mí”.
66¿Cuántas veces Israel pensaría eso no sabiendo que todo era el programa de Dios? ¡Cómo el Muro de las Lamentaciones en los alrededores de Jerusalén, todavía está allí! Las viejas piedras del templo... ellos las recogieron e hicieron un muro. Y ellas están frotadas y lisas debido a las lágrimas y el clamor, y manos judías clamando y suplicándole a Jehová: “¡Jehová...!” Ellos no se dan cuenta que su hora está cerca, a la mano, ahora. Los Muros de Lamentación. Estas piedras una vez alojaron el Arca del Pacto. El rey David miró sobre estas piedras. “Oh Jehová, ¿dónde estás Tú? ¿Ven?, no sabiendo que pronto su Rey regresaría, su Redentor... Ellos tuvieron que ser obligados a salir por una pequeña temporada.
67Noemí se preguntaba: “¿Por qué la mano del Señor ha sido tan cruel conmigo, mis nueras? Dios me ha desechado. Yo soy una desechada. Yo no sé lo que yo haya hecho, pero yo soy una desechada”.
68¿Ven? Dios estaba obrando Su programa. Porque a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, no importa lo que sea.
69Ella dijo: “Uds. vuélvanse a sus madres, y hallen descanso en la casa de sus madres. Sus maridos están muertos, y Uds. son hermosas mujeres jóvenes. Vuélvanse. Vuélvanse de donde vinieron; allá hallarán descanso. Dios sea misericordioso con Uds. porque Uds. fueron amables con los muertos. Y Uds. han vivido virtuosamente desde que sus maridos murieron. Y Uds. han sido buenas conmigo, una mujer viuda anciana sin marido, y Uds. se quedaron conmigo. Vuélvanse, y Dios les dé descanso en su casa”. Ellas lloraron.
70Ella dijo: “Yo ya estoy vieja, y ya no pudiera tener más hijos. Pero si yo tuviera un marido y tuviera un hijo, ¿de qué serviría? Uds. nunca esperarían a ese niño”. Realmente esa era la ley en aquellos días, que si el hermano moría... o... y su... El otro hermano siendo soltero, él tenía que tomar a su esposa para restaurar el nombre de su hermano muerto. Pero ella dijo: “Uds. no lo esperarían a él, a estos niños. Así que vuélvanse, y Uds. mismas hallen descanso en las casas de sus esposos. Regresen a sus madres”.
71Y Orfa, un tipo de la iglesia tibia que una vez empezó, un tipo de la iglesia que no continuará todo el camino, dijo: “Eso suena muy bien”. Así que ella besó a su suegra y se volvió otra vez. Ese es el tipo del creyente tibio, quien creerá que Jesús es el Cristo, y luego se da la vuelta, y vuelve a la cosa de la cual salió. Los hombres que toman el camino con la minoría despreciada del Señor y luego se dan la vuelta y se regresan: “Como el perro vuelve a su vómito, y la puerca a su revolcadero”, como dice la Biblia.
72Ahora, ella se volvió a sus dioses. Muchas veces nos volvemos a los dioses de nuestro–de nuestro principio. Quizás teníamos ojos que codiciaban hacia las cosas incorrectas. Nosotros volveremos a codiciar otra vez. Quizás teníamos ídolos de la borrachera, bebidas alcohólicas, ídolos de fumar, ídolos de mentir, ídolos de robar, toda clase de ídolos; y luego hacemos una confesión y somos bautizados, y luego nos volvemos otra vez a lo mismo. ¡Qué cosa tan triste! Uds. recuerden, nunca se habló ya de su nombre. Ella fue excomulgada debido a su decisión.
73La iglesia tibia, el creyente tibio, ya que todo creyente representa la iglesia... Cada americano representa a América. Cada alemán representa a Alemania. Cada Cristiano representa a Cristo.
74¡Oigan! Ella dio la espalda para volver a las cosas de las cuales ella había salido. Cómo es que hombres, aun predicadores algunas veces, toman el camino del Señor, y cuando uno les habla a ellos acerca del Bautismo del Espíritu Santo: “Tonterías”, ellos vuelven su espalda a Ello. Esa es Orfa.
75Díganles acerca del Nombre de Jesucristo, que no hay otro nombre bajo el cielo, en que puedan ser salvos. Todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre de Jesucristo. Si no hay otro nombre bajo el cielo, en que puedan ser salvos... Luego Pedro dijo en el Día–Día de Pentecostés: “Si quieren ser salvos, arrepiéntanse y sean bautizados en el Nombre de Jesucristo, para perdón de sus pecados”. Así es cómo ellos son perdonados. Y un hombre, debido a la popularidad, él no se puede quedar con la Biblia en eso. Pero debido a la popularidad, besará a la Iglesia, besará al Mensaje, le dará a Cristo un beso de despedida, volverá al hoyo de donde fue sacado. Orfa, tibia, excomulgada....
76Pero, oh, cómo me agrada esa pequeña Rut. Ella tuvo que hacer una decisión. Yo tuve que hacer una decisión. Uds. tienen que hacer una decisión. Uds. nunca saldrán por estas puertas esta mañana sin alguna clase de decisión. Uds. no saldrán hoy de este recinto sin ser mejores hombres o mujeres, o peores hombres o mujeres. Al rechazarlo, Uds. serán peores. Será más difícil para Uds. recibirlo la próxima vez. O Uds. saldrán mejores.
77Llegó un momento decisivo en la vida de ella. Llega un momento decisivo en la vida de todos. Y Rut tuvo que hacer una decisión. Así que la Biblia dice que su suegra le dijo a ella: “Vuélvete a tus dioses como tu hermana lo hizo. Vuélvete como la tibia lo hizo. ¿Por qué no te regresas?”
78El predicador del Evangelio: “Si Uds. desean irse, váyanse”. El verdadero predicador pondrá eso delante de un grupo de gente: “Uds. hagan su decisión. Uds. pónganse de pie”. El tibio, falto de carácter, que está adentro y afuera no dirá eso. Pero un verdadero siervo de Dios pondrá eso en sus manos: “Hagan su decisión”.
79Y Rut dijo: “Yo iré adondequiera que tú fueres. Tu pueblo será mi pueblo. Tu Dios será mi Dios. Dondequiera que vivieres, viviré. Donde tú murieres, moriré. Y donde fueres sepultada, yo seré sepultada”. Allí está la verdadera decisión.
80“Señor, yo te aceptaré como mi Salvador. Si la Biblia dice: “Arrepentíos, y bautícese en el Nombre de Jesucristo”, eso haré. Si la Biblia dice que yo debo recibir el Espíritu Santo, eso haré. Si la Biblia me dice que Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y por los siglos, eso voy a creer. Yo tomaré la Biblia y a Dios por lo que El ha escrito y por lo que El es, no importa lo que alguien más diga”. Allí está la verdadera Rut.
81Ella hizo su decisión. Ella tenía que regresarse o seguir adelante. Nosotros estamos en la misma situación esta mañana: nos regresaremos o seguiremos adelante. Nunca vuelvan atrás. Sigamos adelante.
82Ellas siguieron caminando hacia la tierra prometida, a una tierra de gente extraña. Rut, un tipo del creyente ahora... ¿Qué–qué es un creyente? Cuando ella o él sale, la persona del mundo, llega entre creyentes Cristianos. Mujeres que solían fumar, beber, y jugar a las cartas en sociedades y demás, y solían tener toda clase de cosas estrafalarias, y como alguna clase de “pájaro de pelo crespo”, pero ahora ella ha cambiado; ella ha hecho una decisión de caminar con Dios. Ahora, ella llega entre un pueblo que no cree esa clase de cosa. Ella es una extraña. Ella tiene que andar como una peregrina. Ella no conoce sus costumbres; son todas extrañas para ella. Ella no sabe qué hacer. Eso es lo que Rut tuvo que hacer. Eso es lo que Ud. tuvo que hacer. Eso es lo que yo tuve que hacer.
83Cuando yo acepté a Cristo, yo fui expulsado de mi propio hogar. Cuando yo acepté a Cristo, mis amigos, amigas, todos me rechazaron. Yo llegué entre un grupo de gente que tenía el Espíritu Santo y que creía en Dios, sirviéndole a El. Las muchachas que estaban allí en esa iglesia eran diferentes a las muchachas con las que yo me había juntado. Ellas se miraban diferentes. Ellas actuaban diferente. Ellas eran extrañas, y yo tenía temor de ellas. Ellas eran gente diferente.
84Eso fue lo que Rut tuvo que hacer. Ella tuvo que salir de los suyos, y venir a vivir con otra gente. Ella fue convertida. Ella hizo una decisión. Y Uds. hacen una decisión, y Uds. tienen que hacer su elección. ¿Quieren Uds. volver a las cosas del mundo, o Uds. quieren seguir adelante con Dios?
85Si Uds. quieren actuar como el mundo y los demás, entonces denle a Cristo un beso de despedida y regrésense. Pero si Uds. quieren tomar el camino con la minoría despreciada del Señor, agárrense firmes de las manos inmutables del Señor. A pesar de lo que el resto del mundo diga, Uds. manténganse firmes ahí. “Dios así lo dijo. Es la verdad. Yo lo creo. Aunque yo no lo pueda manifestar en mi vida, Dios así lo dijo; yo lo creo. Yo me mantengo firme aquí”.
86De esa manera lo hizo Noemí. “Yo no te dejaré. Dondequiera que tú fueres, iré yo. Tu pueblo será mi pueblo. De la manera que ellos actúen, yo actuaré de esa manera. De la manera que lo hagan, eso es lo que yo haré. Y lo que ellos coman, eso es lo que yo comeré. Donde tú murieres, moriré yo; donde fueres sepultada, yo seré sepultada. Y el Señor me añada si yo fallo en alguna parte”. Esa es una verdadera decisión bien definida. Dios quiere decisiones bien definidas de Su Iglesia.
87“Bueno, Señor, si Tú sólo me bendices y haces esto por mí, yo haré tal y tal”. Esa no es una decisión.
88“Dios, no importa lo que Tú hagas conmigo; yo iré de todas maneras. Si yo muero, muy bien. Ya sea que viva o muera, todo lo que sea, si ellos se ríen de mí, me hacen burla, da lo mismo; yo iré de todas maneras”. Esa es una decisión bien definida, como la hizo Rebeca aun antes que viera a Isaac.
89Sus padres dijeron: “Dejemos que la doncella responda. La doncella es de edad, dejemos que ella responda”.
90Ella dijo: “Yo iré”: una decisión bien definida, y hecha rápidamente; ella se aferró. Eso es lo que hizo Rut. Orfa se regresó.
91Ellas siguieron su camino. Rut en su corazón, sin saber adónde iba, pero es un tipo de la Iglesia... Nosotros peregrinamos como Abraham; somos peregrinos en una tierra extraña, entre gente extraña. Y así ella siguió caminando, y finalmente ella entró al cuarto y al lugar adonde Noemí la estaba trayendo... ¿Y qué encontró ella? ¿Todos dándole palmaditas en la espalda y diciendo: “Rut, estamos contentos de que estés aquí”? Ella halló discordia. Ella halló algo malo. Ella encontró problemas. 92 Y esos predicadores que les dirán que la–la vida Cristiana es un lecho de flores de comodidad, o él los está engañando, o él mismo no ha aceptado esa experiencia. El mundo los aborrece. Y la gente los va a odiar. Uds. tienen que tomar el camino de la minoría despreciada del Señor, y que se rían de Uds., y que se burlen de Uds., o cualquier otra cosa. Uds. tienen que ser diferentes. Uds. nacieron de otra nación.
93Mi esposa (como yo he... Nosotros–nosotros lo citaremos otra vez; parece muy bien hacerlo) me preguntó: “¿Por qué las mujeres Cristianas no usan ropa como las otras mujeres?” Yo dije... Dijo: “Todos nosotros somos americanos, ¿no es así?”
94Yo dije: “No, señor”.
95“Bueno, ¿qué somos?”
96Yo dije: “Nosotros no somos alemanes, franceses, belgas, suizos, africanos, o americanos; no somos ninguno de ellos”.
97“Entonces ¿qué somos?”
98Yo dije: “Nosotros somos Cristianos”. El americano actúa como un americano; el alemán actúa como un alemán, porque ese es su espíritu nacional. Y nosotros tenemos un Espíritu nacional. Ese es el Espíritu Santo viniendo de Dios, del Cielo, y uno actúa de esa manera. Lo hace comportarse como ellos se comportan allá Arriba. Porque uno es de otro mundo.
99Nosotros estamos viviendo en América; eso es verdad. Esa es la parte del cuerpo. Pero el alma que nos guía, nuestro carácter, es de Arriba. Nosotros vivimos de Arriba porque nosotros somos nacidos de Arriba. Todos los Cristianos vienen de Arriba. Jesús dijo: “Yo no soy de abajo; Yo soy de Arriba. Si yo fuese de abajo, Mis súbditos pelearían por Mí, pero Mi reino es de Arriba. Así es todo hombre que es nacido del Reino de Dios; él es de Arriba.
100Ahora, miren ahora, a medida que seguimos adelante los encontramos entrando en desánimos. ¿Es allí adonde Uds. entraron cuando recibieron el Espíritu Santo? Seguro que sí. Yo sí: me hicieron burla y todo los demás....
101Entonces fíjense, la vida era dificultosa para ella. Y es dificultosa después que uno llega a ser un Cristiano. Porque uno se tiene que adaptar de una vida de diversiones y placeres del mundo, a otra vida de consagración a Dios. Uds. se tienen que adaptar de nuevo, acá en este lado.
102Y Rut se tuvo que adaptar de estar en una tierra en donde había comida en abundancia, y todo se respetaba, a una gente que se estaba riendo, se burlaba de ella; a una tierra en donde ella espigaba en los campos por lo que ella comía. Ella la ponía en su pañoleta y se la llevaba a casa, y la amasaba y hacia pan, y ella y su suegra se lo comían.
103Cuando ella estaba allá, ellas se vinieron a dar cuenta que mientras ella estaba espigando, o yendo a espigar....
104Ahora, ella hizo su decisión; era ella decidiendo. Ahora, la siguiente cosa que ella tiene que hacer es servir.
105Y eso es lo que la Iglesia tiene que hacer. La Iglesia, después que Uds. hacen su decisión, Uds. tienen que servir, servir a Dios de acuerdo a Su diagrama, de acuerdo a Su plano. Uds. deben servir a Dios.
106Rut haciendo la decisión. Ahora, Rut sirviendo bajo su decisión. (Ahora, observen sólo un momento). Ahora, ella fue al campo a espigar.
107Ahora, su madre le dijo a ella, que es el Antiguo Testamento diciéndole al Nuevo, Uds. saben. Su madre le dijo a ella, dijo: “Nosotros tenemos un pariente, y su nombre es Booz. El es un hombre rico. Y él es un pariente cercano. Tú ve a su campo y quizás... No vayas a otro campo; ve a su campo”.
108Cómo el Espíritu Santo nos dice que no nos metamos en alguna clase de– de libro de iglesia, alguna clase de catecismo, pero que vayamos al Campo de Dios, al Antiguo Testamento, la Biblia. No digan: “Bueno, nosotros diremos esto. Y diremos esto como oración. Tendremos esto”. Quédense en el Campo. Entren en El, porque El es el Pariente cercano.
109La Palabra de Dios, el Antiguo Testamento, es el Pariente cercano para el Nuevo. La iglesia Antigua es una madre para la Iglesia Nueva. ¿Ven? El Cristiano, un creyente... “No te vayas a otro campo. Quédate allí en su campo. Y quizás algún día tú puedas hallar gracia con El”.
110Y un día mientras ella estaba afuera en el campo, este hombre joven rico llamado Booz, un gobernante, un hombre rico, llegó y la vio a ella. Oh, cuando él la vio, él se enamoró de ella. El pensó que ella era una mujer maravillosa. A él le gustó su carácter. Uds. recuerdan que él dijo: “Yo sé, y la gente sabe, que tú eres una mujer virtuosa”. Hizo una decisión definida y completa, llegó allí y vivió exactamente lo que ella dijo que haría.
111Hoy en día, ellos lo dicen de otra manera: “Sabemos que tú eres un Cristiano. Nosotros sabemos que tú eres un hombre de Dios, porque nadie puede hacer estos milagros si no está Dios con él”.
112Eso es lo que Nicodemo le dijo a Jesús, dijo: “Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro. Nadie puede hacer las cosas que Tú haces si Dios no está con él”, cuando él lo podía ver a El sentarse allá y discernir los meros pensamientos de sus corazones.
113Una mujer tocó Su manto; se volvió, dijo: “¿Quién me tocó?” Todos ellos lo negaron. Y miró hacia atrás a la audiencia, y dijo: “Tú, con el flujo de sangre allí, tu fe te ha sanado”.
114Dijo: “Nadie puede hacer eso, si no está Dios con él. Sabemos que has venido de Dios. No te podemos aceptar, porque seremos echados fuera de la iglesia”. ¿Ven?, esa vid injertada, Hermano West, como estuvimos hablando anoche. Ellos los echarán a Uds. fuera. “Pero en el fondo de nuestros corazones sabemos que Tú vienes de la Vid original”. Y Cristo es la Vid; nosotros somos los pámpanos. “Sabemos, porque vemos que la misma Vida que está en Dios, está en Ti”.
115Eso es lo que Booz había visto en Rut: esa decisión bien definida, la virtud de mujer que estaba allí. Y él se enamoró de ella.
116Ahora, quiero que se fijen, Noemí, la Iglesia antigua empieza a explicarle a Rut todas las leyes de su religión, como el Antiguo Testamento es una sombra del Nuevo. Ahora, yo quiero que Uds. entiendan bien esta historia aquí.
117Ahora, yo les quiero mostrar las sombras. El Antiguo Testamento explica el Nuevo si Uds. tan sólo lo leen, porque es una prefigura del Nuevo. Ahora, si yo estuviera yendo hacia esa pared, y yo nunca me hubiera visto, y yo viera mi sombra, yo sabría... tendría un concepto de cómo me pareciera yo. Si Uds. no... Si Uds. saben lo que es el Nuevo Testamento, lean el Antiguo y Uds. verán la sombra de él. ¿Ven? Y entonces cuando se presenta el Nuevo Testamento, Uds. dicen: “Pues, seguro, Esto es”. El libro de Hebreos, regresando, Pablo lo explica.
118Ahora, fíjense muy bien ahora, cuando Rut dijo... o Noemí le dijo a Rut, dijo: “Ahora, él es nuestro pariente. Y si puedes hallar gracia con él, tú hallarás descanso. ¡Oh, hermano! Si tú puedes hallar gracia, tú hallarás descanso”. Booz representó a Cristo, el Hombre rico, el Heredero de todas las cosas, el Señor de la siega. Oh, hermano. Como cuando Booz venía conduciendo por allí en ese carruaje, mirando por dondequiera en los campos, y sus ojos se enfocaron en Rut. El era el amo. El era el señor de la siega. Y ella halló gracia ante sus ojos.
119Eso es lo que hace la Iglesia hoy en día. Mientras el Señor de la siega está pasando, El no está mirando a grandes edificios, a grandes torres, a coros entrenados. El está buscando individuos: hombres y mujeres quienes están dedicados y que han hecho una decisión bien definida para Cristo, consagrándose para Su servicio: “Dios, yo lo creo, toda Palabra de Ella. Cuando Tu Palabra dice alguna cosa, yo me quedo allí con Ella. Esa es Tu Palabra. Yo la creo, toda Palabra”. Eso es lo que El está buscando, el Señor de la siega. Eso es lo que El quiere: dar el Espíritu Santo a los que tienen hambre y sed. “Bienaventurados los que tienen hambre y sed, porque ellos serán saciados”. El está tratando de encontrar esa clase de Iglesia hoy día.
120Ahora, entonces a Rut se le pidió que hiciera algo que era deshonroso, pero ella estaba dispuesta porque ella había hecho su decisión. ¡Qué tipo del creyente, qué tipo tan perfecto! Noemí, la antigua Iglesia dijo: “Ve allá esta noche; es la temporada de la cebada”. ¡Oh, qué hermoso pensamiento, en el cual nos pudiéramos detener!
121Noemí y Rut llegaron exactamente en la temporada de la cebada. La temporada de la cebada era la temporada de pan, la temporada cuando el pan fresco estaba siendo servido.
122Y la Iglesia en estos últimos días, a través de dos mil años de enseñanza pagana y cosas, ha llegado en la temporada de la Cebada: frescura de Vida, Pan nuevo, miel del Cielo. (Russell, imagínate de pan con pasta de miel). Eso es: Pan del cielo. “Yo soy el Pan de Vida. Vuestros padres comieron el maná y murieron. Pero Yo soy el Pan de Vida que viene de Dios del Cielo. Si alguno come de este Pan él nunca morirá”. Y la Iglesia aquí en estos últimos días, es traída ahora mismo en la temporada de la Cebada.
123Rut, una gentil, excomulgada, echada fuera, ha sido traída como... para ser aceptada como Novia. Cristo vino, exactamente en la temporada de la cebada.
124El dijo: “Ahora, ponte tus vestidos”. No dice: quítate tus vestidos. ¡Cuán contrario a hoy en día! “Cíñete tus vestidos cuando vayas a encontrarte con él. El va a aventar la parva de las cebadas esta noche. Ve y ponte tus vestidos. Cúbrete para encontrarte con él”.
125Hoy en día ellas se quieren descubrir. Cúbrete: “Ve allá porque él avienta la parva de las cebadas. Y luego señalarás el lugar donde él se acuesta”. ¿Lo hicieron Uds.? En Gólgota. Hace muchos años yo señalé en mi corazón dónde El puso Su vida, para que El me pudiera recibir. Señala el lugar donde él se acuesta. Observen dónde El se acostó. Eso es lo que todo creyente debería hacer: señalar lo que El ha hecho por Uds. El mensaje del domingo pasado sobre: “La Visita al Calvario”... Señalen lo que El hizo por Uds.
126Ella dijo: “Señala dónde él se acuesta. Entonces cuando él se acueste a dormir (a descansar), tú ve a acostarte a sus pies”, no a su cabeza; a sus pies: indigna. “Y toma el manto con que él está cubierto y cúbrete con él”. ¿Lo ven? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. Oh, hermano. Yo sé que Uds.... Ellos piensan que yo soy un fanático. Pero eso simplemente me sienta muy bien, ese Espíritu de Dios.
127Señala donde El estuvo: en el Calvario; donde yació: en la tumba de Getsemaní. Señalen, y deslícense hasta llegar a Sus pies, y acuéstense allí y mueran Uds. mismos... [Espacio en blanco en la cinta.–Ed.]. Eso es. Cúbranse Uds. con su capa. Ella dijo: “La capa...”; ella la llamó así. Y Rut dijo: “Lo que tú digas, eso haré”.
128¡Oh, qué decisión tan bien definida para un creyente! “Lo que la Biblia diga, eso haré. Si Ella dice: ‘Arrepentíos, y bautícese en el Nombre de Jesucristo’, yo lo haré. Si Ella dice: ‘Id por todo el mundo y predicad el Evangelio’, yo lo haré. Si dice... cualquier cosa que Ella diga... ‘Jesucristo es el mismo ayer, por los siglos’. Cualquier cosa que Ella diga que yo haga, yo lo haré”. ¿Ven? La Iglesia recibiendo Sus órdenes de la Palabra. Ella se acostó.
129Ahora, recuerden, era algo deshonroso para que esa viuda joven se acostara al lado de este hombre, a sus pies: algo deshonroso para el mundo de afuera.
130Oh, ¿lo pueden Uds. tolerar? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. Aquí está. Miren. Miren, es esto. A la Iglesia, a la joven, a el joven, a los adultos o a los jóvenes, se les pide que se separen de las cosas del mundo y que vengan a un lugar, a un Reino del Espíritu Santo, que es deshonroso para el mundo. En su corazón, ellos saben de lo que se trata. Pero para el mundo, ellos llegan a ser un fanático; ellos llegan a ser un santo rodador o algo de esa índole, algún nombre deshonroso. Pero a la Iglesia se le ha pedido que lo haga. ¿Están Uds. dispuestos a señalar el lugar, y acostarse? [La congregación dice: “Amén”– Ed.]. Dejen que el mundo los llame de cualquier modo que gusten.
131La antigua alabanza que solíamos cantar.... Yo he comenzado a caminar a solas con Jesús, (¿ven?) Teniendo una piedra como almohada, como Jacob; Y yo tomaré el camino con la minoría despreciada del Señor; Yo he comenzado con Jesús, y yo seguiré adelante.
132Eso es. No importa... Yo pagaré el precio no importa todo lo que los demás hagan. Si implica desgracia, si implica perder casa, si se pierde... perder familiares, todos sus asociados, amigas, amigos, cualquier cosa que implique, yo caminaré solo. Yo tomaré el camino. Si mi vecino dice que yo soy un santo rodador, o un Pentecostal, o un fanático... No importa lo que ellos digan. Eso no hace ninguna diferencia para mí. Yo he empezado. Yo hice mi decisión bien definida, y seguiré adelante.
133Ahora, él era el único que la podía hacer descansar de los campos de espigueo fatigosos. Y, oh, es tan dulce, cuando Booz... cuando él la encontró allá en el campo; (no me puedo perder esto). Booz la encontró allá en el campo; él dijo: “Mira...” El dijo: “¿Quién eres?” Dijo: “Mi nombre es Rut”. “Oh, la Moabita que vino a residir con nosotros”. “Sí”.
134“Yo oí de ti. No te vayas a otro campo”. Me gusta eso. “No empieces a correr de misión a misión. Quédate aquí en mi campo. Quédate en el mío”. El la amó a ella. “Quédate aquí. Quédate conmigo. No vayas a correr de lugar a lugar. Quédate aquí”.
135Si Ud. cree el Mensaje, manténgase firme en El. ¿Ve? No importa cuál sea el precio, permanezca firme en El. Siga adelante. “Si implica sacrificar esto, eso, o lo otro, y yo tengo que dejar de beber, tengo que parar de robar, mentir, yo–yo voy a permanecer firme en El”. ¿Ven?
136Y dijo otra vez, él dijo: “Ahora, ellos no te van a molestar, porque yo les he ordenado a los jóvenes que no te insulten”. Amén. Me gusta eso: Su protección. ¿Quién dijo eso? El señor de la siega.
137“Tengan cuidado; no toquéis a Mis ungidos, ni hagáis mal a Mis profetas”. ¿Es correcto eso? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. “De cierto os digo que mejor te fuera que te colgases al cuello una piedra de molino de asno, y que se te hundiese en el mar, que ofender el más pequeño de estos mis pequeñitos”. ¿Es correcto eso? [“Amén”]. Ni siquiera les traigas una ofensa a ellos”. “Yo les he ordenado a ellos que no te toquen”. Oh, observen a ese mundo que es un perseguidor. La hora de ellos viene.
138Entonces él fue a los jóvenes, los otros... El dijo: “Miren, ella está espigando para mantenerse. Ahora, yo quiero que Uds. los segadores, Uds. ángeles... ” En otras palabras, eso es lo que son. Dijo: “Yo quiero que Uds. ángeles, Uds. los segadores, de vez en cuando le dejen caer un manojo a propósito. ¡Oh, hermano! No permitan que todo sea tan agotador para ella. Pero de vez en cuando, dejen que ella oiga un buen Mensaje. Dejen que un buen poder del Espíritu Santo la cubra a ella de vez en cuando para hacerle saber que Yo todavía estoy allí. Hagan alguna clase de sanidad entre ella. Muestren alguna clase de señal o maravilla, para que ella sepa que Yo estoy en sus medios”. Eso es.
139¿Les gustaría a Uds. encontrar esos manojos? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. Yo espero encontrar algunos esta mañana, ¿no es así? [“Amén”]. Un manojo de cebada fresca... Que el Señor haga alguna cosa que El solía hacer, algo que nosotros sabemos que El hace. El es el Señor de la siega. El es el Unico que puede dejar caer el manojo: “Yo les he ordenado a los Angeles que vayan allá a esa reunión esta mañana; Yo quiero que ellos hagan una cierta–cierta cosa. Yo les he ordenado a ellos, y ellos lo harán”. ¡Oh, qué cosa!
140Ahora, aquí, ella tenía que tomar la parte deshonrosa de ir a acostarse, ser llamada cualquier cosa que quisieran. Ella podría ser llamada una prostituta, Uds. saben. Ella podría ser llamada una mujer de mala fama, aunque no lo era. Y ella estaba siguiendo exactamente las reglas que se le impusieron a ella. Así que ella va y se cubre con la cubierta que él tenía puesta. Oh, ¿adónde fue ella? A la tumba. ¿Adónde fue ella? Adonde él estaba descansando.
141Allí es en donde lo encontré: Fue mi Jesús el que allí murió, Y mis pecados El perdonó, La hermosa Sangre que El vertió; Hay una Fuente llena con Sangre, Que fluye de las venas de Emanuel, Donde los pecadores se sumergen bajo el Torrente; Pierden todas las manchas de culpabilidad.
142Señalen el lugar en donde El se acuesta, y acuéstense allí con El. ¿Están Uds. listos para ir al Calvario esta mañana, como yo dije el domingo pasado? ¿Han señalado Uds. ese lugar en su vida? ¿Han estado Uds. en ese lugar donde Jesús fue crucificado?
143“¡Oh, nosotros apreciamos eso!” Pero ¿qué de su crucifixión? ¿Están Uds. listos para tomar el camino del nombre deshonroso, al ser un santo rodador, o un fanático religioso, o lo que sea, cualquiera que sea el precio? 144 ¿Han señalado el lugar, para que Uds. puedan ir allí y acostarse con El y decir: “Señor, heme aquí”? ¿Entonces qué? Cúbranse con el mismo manto que tenía puesto El.
145Una mujer una vez le dijo a nuestro Señor: “Señor, concede a mis dos hijos, que uno se siente a la derecha y el otro a la izquierda en el Reino”.
146El dijo: “¿Podéis beber del vaso que yo he de beber?” Esa es la persecución amarga. “Sí”.
147“Y ¿podéis ser bautizados con el mismo bautismo con el que Yo soy bautizado?” Acuéstense, cúbranse con el mismo manto con que ella se tapó.
148Elías fue levantado. Y Elías arrojó el mismo manto que él tenía para cubrir a Eliseo con una doble porción de su Espíritu. Lo mismo, sólo una doble porción. El mismo poder, no más, no más–más, no más grande, sólo una doble porción de Ello.
149Como Moisés, cuando él estaba cansado, su suegro le dijo a él, dijo: “Tú te estás acabando. Ora a Dios que tome tu Espíritu y que lo ponga en otros”. Y él oró.
150El tomó el Espíritu y lo puso en otros setenta, y los setenta comenzaron a profetizar. Ellos no tenían más poder. Ellos tenían más maquinaria; eso es todo. Ellos sólo tenían más maquinaria.
151De esa manera es hoy en día. Un hombre no lo puede hacer. Dios tiene Su maquinaria obrando dondequiera, pero es el mismo poder, el mismo poder, el mismo Espíritu Santo, el mismo Jesús.
152Ahora, tomó el manto, el Espíritu Santo... Cuando ella murió a sí misma, señaló el lugar donde él murió, y donde él se acostó a descansar, luego ella se acostó, y tomó el manto que estaba sobre él y se cubrió con él. Y el hombre despertó y dijo: “¿Quién está allí?” El dijo... ella dijo: “Yo soy Rut, la moabita, tu sierva”.
153Y él se levantó, y dijo: “Yo percibo y sé que tú eres una mujer virtuosa”. Amén. ¡Oh! ¿no le causa eso pequeños escalofríos en toda su alma? [La congregación dice: “Amén”–Ed.]. “Tú eres una mujer virtuosa”.
154Y ¿qué respondió ella? “Pero tú eres un pariente cercano”. Amén. “Tú eres un pariente cercano. Tú lo puedes hacer por mí. Tú me puedes poner a descansar. Yo he venido aquí y me he acostado aquí, no como una mujer inmoral. Yo no me he acostado aquí para exhibirme (para mostrarle a la gente que puedo hablar en lenguas, y mostrarle a la gente que yo puedo danzar en el Espíritu, y mostrarle a la gente que yo puedo gritar), pero yo he venido aquí porque tú eres un pariente cercano. No para mostrar que yo puedo hacer algo grande; pero tú eres mi pariente. Yo he venido porque tú eres un pariente cercano. Y tú eres el único que me puedes redimir”.
155¿Ven la actitud del–del convertido para con Cristo, para con la Iglesia? ¿Ven?, ¿ven? “Tú eres mi redentor pariente”.
156Y él dijo: “Tú eres una mujer virtuosa. Y yo soy tu pariente cercano. Ahora, cúbrete, y acuéstate hasta la mañana. Fiuu. Sólo cúbrete en ese manto; yo soy tu pariente. Acuéstate allí, hasta la mañana, descansando”. Amén, amén. “Yo soy tu pariente cercano. ¡Descansa!” Amén.
157Cuando llegó la madrugada, mucho antes que amaneciera, ella recogió un gran montón de cebada (seis medidas, creo que eran) y lo puso en su–su pequeño chal, y se fue a casa. Y–y Noemí dijo: “Hija mía....”
158Después de que ella se había levantado del altar y había regresado: “Ahora, ¿qué es lo que va a suceder, mamá? ¿Qué es lo que va a suceder ahora?” Amén.
159“Descansa. (Amén). Descansa, Rut, porque el hombre no descansará hasta que él concluya el precio completo de redención”. Amén, amén. Allí mismo es en donde yo me paro. Amén. El no descansará hasta que El concluya el precio completo de redención, para redimirlos a Uds., todo lo que Uds. hayan perdido, todo lo que Uds. eran.
160Ahora, recuerden, la ley de redención... A medida que estamos llegando al... cerca para finalizar el servicio. Toda la ley de redención es esta: que antes que un hombre pudiera redimir una propiedad perdida, él tenía que ser el pariente más cercano. Y la siguiente cosa, él tenía que ser un hombre recto, un hombre justo, para hacerlo. Y luego él tenía que tener suficiente dinero para hacerlo. Y luego él tenía que dar un testimonio público que él lo había hecho. Y desde allí en adelante era su propiedad.
161Así que ahora, miren. Booz representó a Cristo. Ahora, Rut representó a la Iglesia, a Ud. el creyente. Y ahora, Dios en el Antiguo Testamento, de la única manera que El podía venir y redimir lo que se había perdido, Dios tenía que llegar a ser pariente del hombre. Y de la única manera que Dios podía llegar a ser pariente del hombre, era ser uno de ellos. Amén.
162Yo difiero con Billy Graham sobre las tres personas individuales en la Deidad, o con cualquier otro maestro trinitario sobre eso. Yo creo en una trinidad, por supuesto, pero no de esa manera, de que sean tres personas. Ellos son Uno. Esta historia por sí sola serviría para comprobarlo, aun si no tuviera algo aparte de eso para comprobarlo.
163Dios llegó a ser hombre. El tenía que llegar a ser pariente. Y El no podía ser Dios, y nosotros pecadores, creaciones de Su creación, seres creados de Su creación, porque El no podía ser pariente allá. Así que Dios llegó a ser hombre, para que el hombre pudiera llegar a ser Dios, llegar a ser Dios. Amén.
164Nosotros siendo hombres, pecadores... Dios llegó a ser como un pecador, llevó nuestros pecados sobre El, no conociendo pecado, sin embargo era como un pecador porque nuestros pecados fueron puestos sobre El, para que nosotros... El llegó a ser yo, para que yo pudiera llegar a ser El. ¿Ven? El llegó a ser como un pecador, para que yo pudiera llegar a ser un hijo de Dios. El llegó a ser como un pecador, para que Ud. llegara a ser un hijo de Dios. Y ahora, somos hijos e hijas de Dios porque Dios llegó a ser pariente nuestro cuando El tomó la forma de nuestra carne, nació de mujer. Dios, no otra persona, Dios, El mismo....
1651 Timoteo 3:16 lo dice: ...e indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: porque Dios fue manifestado en la carne,... ¡Dios! En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Y aquel Verbo fue hecho carne,...
166La Palabra, hecha un ser humano, llegó a ser pariente. El llegó a ser un hombre. Oh. El llegó a estar muerto, para que, por medio de Su muerte, yo pudiera llegar a tener Vida. El llegó a ser un pecador, para que, por medio de Su justicia, yo pudiera llegar... a tener Vida. El llegó a ser pobre, para que, por medio de Su pobreza, yo pudiera llegar a ser rico. El llegó a ser lo que yo era, para que yo, por medio de Su gracia, llegara a ser lo que El es. ¡Oh, hermano! ¡Eso sí que habla de los poderes de Dios! Ahora, eso es exactamente la Escritura. Y eso es lo que la Escritura dice.
167Para que nosotros pudiéramos ser... Qué amor el Padre ha derramado sobre nosotros–derramado sobre nosotros, para que nosotros, los cuales éramos pecadores, alejados de Dios, pudiéramos ser hechos cercanos a Dios, al grado que llegamos a ser hijos e hijas de Dios, no siervos. La Iglesia gentil nunca ha sido un siervo. No, señor. La Iglesia gentil es hijo e hija. Uds. son hijos e hijas de Dios, quienes han recibido el Espíritu Santo. Ahora, si Uds. son Orfa...?... y se alejan... Pero si Uds. siguieron adelante hasta llegar al Espíritu Santo, Uds. llegaron a ser hijos e hijas. Ahora, hijos e hijas....
168¿Quién tiene más poder delante de Dios? ¿Qué es un ángel? Un ángel es un siervo. ¿Es correcto eso? Ellos son Sus siervos. ¿Qué es Ud.? Su hijo e hija. ¿Quién tiene más poder en el Cielo entonces, un pecador que ha sido salvo por gracia, o un Arcángel que está parado a Su lado? El pecador que ha sido salvo por gracia tiene más autoridad en el Cielo que el Arcángel que está parado a Su lado sin pecado. Porque él es un hijo. Un hijo tiene más autoridad que el siervo, por supuesto. Oh, nos olvidamos lo que somos. Nos olvidamos muchas veces, qué nos hizo lo que somos. Después que llegamos a ser lo que somos, entonces nos olvidamos cómo llegamos aquí. Cuando Dios mismo.... Oh, qué precioso amor el Padre Le dio a la raza caída de Adán: Entregó a Su único Hijo para que sufriera Y nos redimió por Su gracia. (Oh, ¿cómo sabremos alguna vez?) Entre rocas partidas y cielos oscuros, Mi Salvador inclinó Su rostro y murió; Pero el velo abierto reveló el camino A los gozos del Cielo y al día sin fin. En Cristo, la Roca sólida, me paro; Todos los otros terrenos son arena movediza. Cuando yo contemplo la maravillosa cruz, En la que el Príncipe de gloria murió, Yo considero todo mi pecado ser como pérdida.
169Eso es correcto. Uno dijo: Viviendo, El me amó; muriendo, El me salvó. Sepultado, El se llevó lejos mis pecados; Resucitando, El me justificó gratuitamente para siempre. Algún día El vendrá, ¡oh, glorioso día!
170Ha sido el tema de la Iglesia. Ese ha sido su concepto. Ese ha sido su corazón. Esta tierra está bañada con la Sangre de este Pariente Redentor para redimir a la raza caída de Adán.
171Fíjense, aquí El es un Pariente Redentor. Ahora, en primer lugar: El tenía que ser un hombre digno. ¿Quién era más digno que Cristo, que Jesús? Luego otra cosa: El tenía que tener el dinero. El tenía que ser capaz de hacerlo. El era dueño de los Cielos. El probó que El lo era. El pudo tomar cinco barras de pan y dos peces, y alimentar a cinco mil, y recoger cinco canastas llenas de fragmentos después. El pudo bombear agua del pozo y convertirla en vino. El pudo tomar un pez del océano y sacar monedas de oro de su boca. Amén.
172El no era un... Pero El llegó a ser pobre: no tenía un lugar para recostar Su cabeza. El llegó a ser un Pariente, no un Pariente para el rico, sino un Pariente para todos los hombres. El tomó el lugar de un Redentor.
173Entonces ¿qué tuvo que hacer él? Entonces él tenía que dar un testimonio público. A la siguiente mañana, Rut dijo... o Noemí dijo: “Descansa, Rut, todo estará muy bien ahora, porque tú has hallado gracia delante de él”.
174Dios, permíteme hacer eso. Permíteme hallar gracia delante de El. Entonces cuando el alba rompa.... Cuando la trompeta suene En aquel día final, Y que el alba Eterna rompa en claridad; Cuando las naciones salvas A su patria lleguen ya, Y que sea pasada lista, allí he de estar. (Descansando ahora, esperando la redención completa).
175Fíjense: “Yo tengo, las–las arras de ello ahora. Yo me he llevado a casa una pañoleta llena de cebada. Yo llegué allí...” Y él se lo dio a ella, le midió seis medidas. Seis significa los seis mil años de existencia del mundo. El día del hombre es seis. El hombre fue creado en el día sexto. Fueron seis mil años en los que el mundo fue creado, y en los siete mil Dios reposó. Por seis mil años la Iglesia trabajará contra el pecado con el poder de Dios de estos panes de cebada y luego entrará en el reposo Eterno. Correcto. Reposo, esperar. Seis medidas de cebada buena puso él allí para sostenerla hasta el tiempo de la completa redención. Yo estoy muy contento de poder disfrutarlo.
176Ahora, rápidamente, lleguemos al fin de esto. Bien, encontramos, ahora, que a la mañana siguiente, cuando ella despertó, ella estaba feliz, esperando, y el hombre vino. El fue... El tenía otro pariente, que realmente tenía la preferencia sobre la mujer. ¿Tengo tiempo para tocar eso? Bueno, sólo un momento, y tocaremos parte de esto como quiera que sea.
177El siguiente en la parábola que tenía la preferencia sobre Uds. era el diablo, porque Uds. habían pecado. Y Uds. primero le pertenecían a él, porque él es... Uds. eran su propiedad, porque Uds. nacieron en pecado, formados en iniquidad, vinieron al mundo hablando mentiras. Y él no lo podía redimir. ¿Ven? El no lo podía redimir. Así que Cristo vino y se hizo hombre para quitar nuestros pecados, para redimirnos. ¿Lo ven? Y el otro hombre no lo podía hacer. El diablo no podía morir por los pecados, porque él era el mismísimo pervertidor que hizo el pecado. ¿Ven?, él no lo podía hacer; él echaría a perder su herencia, el otro hombre. Y satanás echaría a perder la suya, porque él es un diablo. El no podía llegar a ser otro diablo para quitar al diablo, al primer diablo. El no podía llegar a ser pecado, porque él ya era pecado. Pero Cristo siendo sin pecado, llegó a ser como un pecador. El nos podía redimir. Aleluya, nosotros estamos redimidos. Nosotros estamos redimidos, que significa “ser traídos de regreso”. Estamos redimidos.
178Así que luego a la siguiente mañana él tenía que dar un testimonio público. El fue allá y se encontró con este hombre a la puerta delante de los ancianos (y tenía que ser en un lugar público), y él lo miró a él de frente; él dijo: “¿Puedes redimirla?” Ahora, si él primero tenía que redimir a Noemí para obtener a Rut... Y Cristo tenía primero que redimir a la iglesia judía para obtener a la Novia gentil. Ella vino con Noemí, como una extranjera de otro país, una moabita, eran paganos. Eso es lo que éramos, los gentiles, los paganos. Y recuerden, él tenía que... El tenía que redimir a Noemí. Y cuando el redimió a Noemí, él obtuvo todo lo que ella poseía.
179Recuerden, cuando Cristo vino, El nunca habló acerca de la Iglesia gentil. Se trataba de ir a los Suyos. “A lo Suyo vino, y los Suyos no le recibieron”. El siempre fue a los Suyos. “Por camino de gentiles no vayáis, no entréis en Samaria, sino id antes a las ovejas perdidas de Israel. Y yendo, predicad el Evangelio, sanad a los enfermos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia”. ¿Es correcto eso? Los envió de dos en dos... Id primero... El tenía que redimir a esa iglesia. Y cuando El redimió a esa iglesia, El obtuvo la Novia gentil. Amén. Ese era el trato de ello. ¿Ven?, El obtuvo una Novia cuando el redimió a la iglesia.
180Ahora, Booz, él tenía que dar un público... El dijo: “¿Puedes redimirla?” El dijo: “No”.
181Entonces él tenía que dar un testimonio público. El se quitó su zapato y se lo tiró a él, dijo: “Eso es. Que todo Israel sepa que yo he redimido a Noemí, y yo también tomo a Rut”. Amén. “Yo tomo a Rut como mi novia”. ¿Quién era? El señor de la siega. Amén. Allí está ella: “Yo redimo a Noemí, y tomo a Rut. Y Rut será mi novia”.
182¿Qué dijeron ellos? “Que ella sea como–como Lea y Raquel y ellas, y suscite miles (y ella lo ha hecho; eso es correcto) a Israel”. “Que ella sea de esa manera”. Y miren, él dio un–un testimonio público.
183¿Qué hizo Jesús para logarlo? El dio un testimonio público. Cuando satanás no podía morir por los pecados porque él era un pecador... El es el padre de los pecados. Pero Jesús, el Inocente, el Dios del Cielo, quien no tenía que morir, descendió y dio un testimonio público al morir, fue levantado entre los cielos y la tierra: un testimonio público; fue despojado de Su ropa; y fue levantado entre los cielos y la tierra, en vergüenza, y murió una muerte vergonzosa y pecaminosa para redimirnos: un testimonio público. Amén.
184¿Qué hizo El? Hizo a un lado Su propia justicia, hizo a un lado Su propia gloria, hizo a un lado... “Yo tengo poder; yo pudiera orar a Mi Padre e inmediatamente El me mandaría veinte legiones de Angeles”. Ellos podían cambiar la situación. Un Angel lo pudiera haber hecho. El pudiera haber llamado veinte legiones, hubieran sido como cuarenta mil Angeles. ¿Qué hubieran hecho? El dijo: “Yo pudiera orar a Mi Padre, e inmediatamente (eso es ahora mismo) El me enviaría veinte legiones de Angeles; vendrían aquí y tomarían control de esto”. Y ¿qué haría uno? Uno destruiría la tierra en un segundo. Sólo miren, El tenía miles que pudieran haber venido. ¿Ven? Pero El puso eso a un lado. El puso eso a un lado. El puso toda Su dignidad, todo, a un lado y llegó a ser como un pecador y murió por Uds. y por mí.
185Ahora, para terminar, nosotros pudiéramos decir esto: para terminar él hizo–él hizo eso. Luego él tomó a Rut, y él se casó con ella. Y ella dio a luz a un hijo llamado Obed. Obed fue el padre de Isaí. Isaí fue el padre de David, quien fue el padre de Cristo, (amén), padre del Señor Jesús.
186¿No lo ven? Por medio de esa justicia, por medio de esa decisión bien definida, El llegó a ser nuestro Pariente Redentor. Dios llegó a ser Pariente de nosotros: descendió y fue hecho como nosotros, un ser humano, sufrió hambre, sufrió sed: “Tengo sed; denme de beber”. Y ellos pusieron vinagre en Su boca y hiel.
187El tuvo sed como nosotros. El sabía cómo prescindir de ello. El estuvo enfermo como nosotros. El dijo: “¿No me dirán esta vieja parábola: ‘Médico, cúrate a Ti mismo’?” Pero Sus grandes poderes no eran para El. El tenía poder para hacerlo, pero El no lo podía usar en El mismo. No.
188Alguien me dijo el otro día, dijo: “Hermano Branham, antes que algo suceda, Ud. sabe todo al respecto. ¿Qué le va a suceder a Ud.?”
189Yo dije: “El don no es para mí. Yo no lo puedo usar para mí”. Es para Uds. Uds. son los que reciben el beneficio, no yo. Yo simplemente soy un siervo público de Dios para Uds.
190El predicador es un siervo público. El simplemente se mantiene como un lirio del campo; el abejorro vuela y recoge su parte; las abejas vuelan y toman la suya; el transeúnte toma la suya, y todo. El trabaja día y noche para mantener su resplandor. Y el ministro del Evangelio hace la misma cosa: sigue los pasos de Dios, mantiene su testimonio verdadero, para que la gente pueda participar de él. ¿Ven? El Sr. Pastor Lirio, es excelente. Jesús dijo: “Considérenlo a él. Salomón no es como él”. Eso es correcto. El Dr. Lirio, yo creo que todos Uds. lo conocen. ¿Ven?
191“Considerad los lirios del campo, cómo ellos trabajan, e hilan... Yo os digo, que ni aun, Salomón en toda su gloria...” Un lirio tiene que luchar día y noche para obtener su resplandor, para mantener sus vestuarios... para seguir dando su perfume. Y otros... El simplemente se abre a sí mismo, y llegan y lo extraen de él. La abeja, y la mosca, y todos llegan allí, buenos o malos, simplemente para extraer de él.
192De esa manera es el siervo de Cristo, el siervo Cristiano: él mismo se abre: “Sólo obtengan de mí, gente”. Nada para sí mismo, es para los otros. Eso es lo que Cristo llegó a ser cuando El llegó a ser un Pariente de nosotros. El llegó a ser hombre para que la gente pudiera participar de Su justicia, ¿ven?, y llegaran a ser hijos de Dios.
193Ahora, ¿qué hicieron ellos? Ellos se casaron, y por medio de eso vino esta gran cosa. Entonces Rut fue recompensada al tomar a Cristo... o tomar a Booz como su marido, lo cual la Iglesia es recompensada, cuando llegue la Venida del Señor, aquella mañana clara y resplandeciente. Estamos descansando, esperando ahora. ¡Vendrá! Ahora... Pues ha sido redimida.
194Ahora, una cita más, antes que yo termine para empezar la fila de oración: una cita más. Yo busqué esta mañana lo que significaba la palabra redimir. Yo sólo... Discúlpenme, mis hermanos armenianos, pero yo sólo tengo que insertar esto; no para lastimar, sino para ponerlos a pensar. Miren lo que la palabra redención significa. La palabra griega para redención realmente se refería a sacar un esclavo del mercado. Yo no puedo deletrear la palabra griega ahora mismo, pero significa: “sacar un esclavo del mercado”: redimir.
195Un hombre cometía algo malo así que, él... su amo lo vendía como esclavo, realmente hasta que muriera. Y él estaba en el mercado. El era un esclavo. Pero un hombre venía, un hombre digno que era capaz de hacerlo, y encontraba a este hombre, quien hallaba gracia ante sus ojos. El lo redimía a él. Eso lo sacaba del mercado de esclavitud y lo sacaba para él. Fíjense. Y ese esclavo, una vez redimido, nunca podía ser vendido en el mercado otra vez. ¡Amén! Nunca podía ser vendido otra vez; él estaba marcado. Y si se pensó lo suficiente de él en una ocasión para ser redimido, nunca nadie lo podía vender otra vez como esclavo.
196Oh, gracias sean dadas a Dios, porque una vez que un hombre ha venido a Cristo y ha sido redimido por la Sangre preciosa, el diablo nunca lo puede hacer a Ud. un esclavo otra vez. Ud. está seguro en la Sangre de Jesucristo hasta el día de su redención. Ese esclavo... Búsquenlo en Exodo y dense cuenta si esa no es la ley Levítica... quiero decir en Levítico. Vean si eso no es la ley. El esclavo, una vez redimido, nunca podía ser vendido otra vez como esclavo. Eso es correcto.
197Oh, yo estoy tan contento. Yo estoy tan feliz de saber que nuestro Pariente Redentor, que el Dios del Cielo, quien era Espíritu, descendió a la tierra y fue hecho carne (hecho como yo soy, hecho como Uds. son) y tomó la forma de carne pecaminosa, no conociendo pecado, para que nuestros pecados pudieran quedarse en El, y El llegar a ser nuestro Pariente dando un testimonio público al morir, pagando el precio total.
198Y el Espíritu atestiguando, el templo fue rasgado (el velo) desde arriba hasta abajo (no desde abajo hasta arriba, pero desde arriba hasta abajo, mostró que Dios mismo lo rasgó desde arriba), lo rasgó desde arriba hasta abajo y abrió el camino. Y los tajos para sacrificios se volcaron, y los relámpagos zigzaguearon a través de los cielos borrascosos; el sol se ocultó en el mediodía; las estrellas rehusaron brillar; y todo dio testimonio. Nosotros estamos redimidos. ¡Aleluya!
199Oremos. [Una profecía es dada–Ed.]. Con sus rostros inclinados, ahora sólo un momento. Esa fue una emisión profética, llamando a la iglesia después del mensaje.
200Ahora, si hay alguien aquí que no lo conoce a El, si sus vidas no están bien, Uds. ahora están invitados a pararse aquí ante la presencia de esta audiencia (el rostro de Dios) para aceptarlo a El como su Salvador. Hay agua en la pila para que sean bautizados. Hay alguien esperando para empezar el servicio bautismal inmediatamente.
201Mientras tenemos nuestros rostros inclinados, vamos a tomar un momento ahora para cantar “Yo seguiré adelante”, con sus rostros inclinados ahora. Yo seguiré adelante, sí, yo seguiré adelante; Yo pagaré el precio, no importa lo que otros hagan; Yo tomaré el camino con la minoría depreciada del Señor; Yo he comenzado con Jesús, y yo seguiré adelante. Yo seguiré adelante, sí, yo seguiré adelante; Yo... (¿realmente lo dice en serio ahora? Si lo dice, venga aquí y párese), no importa lo que otros hagan; Yo tomaré el camino (¿está Ud. listo para mantenerse fiel como Noemí de antaño?) Yo he comenzado con Jesús, y yo seguiré adelante, Del pesebre de Belén salió un Extraño, En esta vida yo quiero ser; En mi jornada de aquí a la Gloria, Yo sólo anhelo ser como El. Ser como Cristo (¿quieren ser Uds. como su Redentor?), como Cristo, En esta vida yo quiero ser; En mi jornada de aquí a la Gloria, Yo sólo anhelo ser como El. Brilla en mí, Señor, brilla en mí, Que la Luz del Faro brille en mí; Brilla en mí, Señor, brilla en mí, Que la Luz del Faro brille en mí. Ser como Cristo.... ¿Quisiera Ud. ser como alguien más aparte de El? No vendrá alguien más ahora, y se arrodillaría aquí con esta joven, mientras que ella se arrodilla, tomando como Rut de antaño, tomando su camino esta mañana. ... como El; En mi jornada de aquí a la Gloria, Yo sólo anhelo ser como El. Sólo ser como Cristo.... Alguien más venga ahora, camine aquí y arrodíllese como esta señora lo hizo aquí... ¿Han comenzado? ¿Pondrán sus manos en las de El? ... anhelo ser como El; En mi jornada de aquí a la Gloria, Yo sólo anhelo ser como El. [El Hermano Branham empieza a tararear Ser como Cristo–Ed.].
202Nuestro Padre Celestial, mientras la iglesia está tarareando este canto: Ser como Cristo, esta mujer esta mañana ha dado un paso como Rut. Ina Belle, viniendo como Rut de antaño, sin importarle cuál sea el precio, ella lo viene a pagar. No importa qué el... cuánto se reirán o se burlarán de ella, ella está tomando el lugar ahora, parándose aquí confesando sus pecados, arrodillándose, señalando el lugar donde el gran Señor de la siega se acostó en la cruz. Allí está para recibir Su Espíritu, Su gracia que le habló a ella mientras salía la Palabra, como Noemí de antaño, dirigiéndola, y le llegó a la correcta, en el lugar correcto. Y ahora ella viene para tomar el lugar de un creyente, arrodillándose en la cruz allí donde ella confiesa sus pecados, haciendo a un lado todas las cosas viejas de la vida, y llega a ser una nueva criatura en Cristo Jesús.
203Rogamos, Padre, esta mañana, que toda persona extraña en este edificio, todo hombre, mujer, muchacho, o muchacha, que no te conoce a Ti, que no deje pasar estas palabras, Señor. No sabemos exactamente en que hora vamos a llegar al juicio. Puede ser que aún ahora muchos de nosotros pudiéramos tener que llegar. Quizás antes que lleguemos a casa, un accidente puede acontecer. Quizás nos pudiera dar un ataque al corazón. Nosotros no sabemos. Oh Dios, permite prepararnos en esta hora, mientras el Espíritu está aquí, mientras tenemos testimonio que El está aquí, mientras el Dios del Cielo en toda Su infinita misericordia está aquí para aceptarnos.
204Danos de Tu gracia, Señor. Envía a otros esta mañana al altar y que acepten a Cristo como Salvador como esta mujer lo está haciendo ahorita. Concédelo, Señor. Sé misericordioso con ella, sabiendo que su familia... Su hermano está sentado aquí en la plataforma conmigo. Su hermana Wood está sentada allá atrás, y su mamá y papá están sentados aquí, Señor Dios, yo pido misericordia. Concédelo, Señor. Tú sabes lo que yo quiero decir en mi corazón. Yo pido que el derramamiento de Tu Sangre en misericordia venga ahora en esta hora; concédelo, Señor. Concede mientras estamos esperando por otros... Que otros vengan también, Padre, y sean reconciliados con Dios por medio de Cristo.
205Y mientras estamos esperando ahora y pensando, vamos a cantar otra vez. Brilla en mí, oh Señor, brilla en mí. Que esa Luz del Faro brille en mí. Muy bien. Brilla en... (¿habría otro que viniera?), brilla en mí, Que la Luz del Faro brille en mí; Brilla en mí, Señor, brilla en mí, Que Tu Luz del Faro brille en mí. ¿Qué me hará Ella? Ser como Cristo, ser como Cristo, En esta vida yo quiero ser; En mi jornada de aquí a la Gloria, Yo sólo anhelo ser como El.
206Padre Dios, verdaderamente ese es nuestro testimonio, Señor. Nosotros queremos ser como El: mansos y sumisos, humildes, dulces, siempre perdonando a aquellos que lo están maltratando a El y haciéndole mal. Nosotros–nosotros queremos ser de esa manera. Te damos gracias a Ti por esta mujer que vino esta mañana. ¿Cómo podemos saber qué llegará a ser esta vida después de un tiempo? Quizás a través de todos sus errores y cosas en la vida, así como todos nosotros hemos cometido, viéndolos sumergidos bajo el Torrente esta mañana... Yo pido, Dios, que esta mujer viva una vida consagrada que guíe a sus asociados a esta experiencia. Que ella no se detenga aquí, sino que entre a la Tierra Prometida, señalando el lugar y acostándose, recibiendo el Espíritu Santo allí. Concédelo, Señor.
207Si hay más aquí, Padre, que deberían haber venido y no vinieron, que Tu Espíritu no los deje. Y que ellos no tengan reposo día o noche hasta que ellos hayan venido también, haciendo esta misma decisión. No para ser duro, Señor, pero, oh Dios, sabiendo lo que se están perdiendo, al saber lo que será en aquel día al oírlo a El decir: “Apartaos de Mí, obradores de iniquidad. Esa mañana en la calle Octava y la calle Penn, Yo te llamé, y tú no viniste”. ¡Oh Dios, qué hora tan horrible sería esa para ellos, cuando seamos pesados en la balanza y seamos hallados faltos! Padre, concede que eso nunca le suceda a nadie que está aquí en esta Divina Presencia. Que todos ellos sean salvos. Lo pedimos en el Nombre de Jesús. Amén.
208Nosotros queremos agradecer al Señor esta mañana por Su bondad y amabilidad. Yo les doy gracias a todos Uds. por su paciencia al esperarme tanto tiempo. Hermana Ina Belle, yo... Hermana Wood, esa es su hermana. Hermano Charlie... por lo que han estado orando, y por lo que hemos estado orando por mucho tiempo... Hermana Ina Belle, ¿se pondría de pie sólo por un momento? Esa es la Hermana Wood... Nuestro síndico aquí en la iglesia, esa es su cuñada, la que acaba de aceptar a Jesús como su Salvador personal esta mañana. Y cuántas oraciones han sido... Dios la bendiga, Hermana Ina Belle. Yo creo que tengo su nombre correcto. ¿Es correcto eso? Que Dios siempre la bendiga, querida hermana. Y si Ud. nunca ha sido bautizada en el Nombre de Jesucristo, yo la persuado que lo haga, y que reciba el Espíritu Santo.
209Dios siempre sea con Ud. y bendiga a su precioso esposo allí. Yo lo conocí hace unos días. Si no estoy equivocado, su nombre es Stanley. ¿Es correcto eso? Stanley. Dios lo bendiga, Stanley. Su hogar ha sido dulce, pero yo creo que será más dulce ahora que nunca. Que Dios siempre sea con todos Uds. y–y les dé de Su gracia y misericordia todos los días de su vida. Y sigan con el Señor. Sea como Rut ahora, Ina Belle, manténgase fiel a El. Sólo siga marchando adelante. Algunas veces se pondrá duro, y los caminos se pondrán nublados, pero recuerde, sólo mire hacia abajo a la tierra y luego mire hacia arriba al Cielo, Ud. encontrará unas huellas sangrientas que siguen por todo el camino hasta arriba. El la guiará por el camino.
210Ahora, oh, ya es mediodía, las doce en punto. ¿Todavía están dispuestos a tener la fila de oración?
211Billy, ¿en dónde...? ¿Qué clase...? ¿Dio tarjetas de oración? Yo–yo nunca... yo creo que él me dijo que dio tarjetas... Bueno, ¿cuál era? Ahora, alguien dígame qué letra y número era. ¿Qué? ¿B? B, ¿de la 1 a la 100? De la 50 a la 100. Muy bien, B número 1.
212Tenemos... Ahora, tenemos un buen grupo, así que no podemos... Los tendremos a todos parados y sólo los pasaremos por la fila, orando por ellos.
213Ahora, ¿cúantos nunca han visto una de las filas de oración? Veamos sus manos, que nunca han estado en una de mis reuniones para una fila de oración. ¡Qué cosa!, muchos de Uds. 214 Bueno ahora, nosotros sólo podemos orar por la gente, o podemos tener discernimiento, o no tener una fila de oración del todo, sólo podemos llamarlos directamente de la audiencia. No importa. El Espíritu Santo está aquí. Sí, señor. Pero sigamos formando la fila de oración. Número 1, ¿quién tiene la número 1, tarjeta de oración B número...? 50, lo siento. Nadie tiene la 1, por supuesto. Muy bien. Tarjeta de oración 50, ¿quién la tiene? Venga aquí, señor. Tarjeta de oración 2... o 51, 52, ¿tarjeta de oración 52? Muy bien la 53, ¿53? Muy bien. 54, venga aquí por este lado. Si Ud. está en la parte de atrás, venga aquí por este lado. 51, 52, 53, 54. ¿Quién tiene la 55, tarjeta de oración 55? ¿La señora? Por aquí. Tarjeta de oración 56, párese al lado de la pared allá, si Ud. puede. 57, 58, 59, 60, 61, 62, 63, 64, 65. Busty, da la vuelta por ese pasillo allá, hermano, allí. Muy bien. Da la vuelta por allí. ¿Cuántos no tienen una tarjeta de oración y Uds. quieren que el Señor los sane? Levanten su mano. Muy bien. Eso es todo lo que Uds. tienen que hacer ahora: es sólo creer eso, sólo creer. Muy bien, 56, ¿la tengo yo? 57, 58, 59, 60. Que ellos se paren. 61, 2, 3, 4, 5, que ellos se paren. 66, 67, 68, 69, 70, que ellos se paren. Yo no quiero que todos ellos se dejen venir a la misma vez, esa es la razón que estoy llamando el número, hasta el 70. Del 70 al 80, párense; vengan aquí por este lado, del 70 al 80. Muy bien. 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9... Muy bien. Del 80 al 90, párense aquí. Doc, tú ayúdales allá atrás si puedes. Del 80 al 90, párense en este lado. Del 90 al 100, párense en este lado, aquí.
215Muy bien, mientras ellos se están poniendo en la fila, a mí me gustaría preguntarle algo a la iglesia. ¿Cúantos desconocidos hay aquí, que nunca han estado en una de mis reuniones antes? Pues, muchos de Uds. ¿Cuántos saben que no hay hombre que pueda sanar a otro, ni siquiera un doctor? No, señor. Un doctor no es un sanador. El solamente ayuda a la naturaleza. Dios es el Sanador. ¿Ven? Un doctor puede reducir la fractura de un brazo, pero él no puede sanar un brazo. Un doctor puede quitar el apéndice, pero no sanar el lugar donde él cortó. Un doctor puede extraer una muela, pero no puede detener el sangrado o sanarlo. Dios tiene que hacer eso.
216Muy bien, ¿cuántos saben que cuando Jesús estuvo aquí en la tierra, El no reclamó ser un sanador? El era un hombre. El dijo: “No soy Yo el que hace las obras, sino Mi Padre que mora en Mí, El hace las obras. ¿Es correcto eso? ¿Cuántos saben que cuando El estuvo aquí...? ¿Qué? ¿Cómo...? ¿Qué clase de ministerio tuvo El cuando El estuvo aquí? El hizo lo que el Padre le mostró a El que hiciera. ¿Es correcto eso? ¿Cuántos saben–saben eso? San Juan 5:19, El dijo: “De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada por Sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre (¿es correcto eso?), también lo hace el Hijo igualmente”.
217Ahora, entonces ¿es Jesucristo el mismo ayer, hoy, y por los siglos? ¿Creen Uds. eso con todo su corazón, que El es el mismo ayer, hoy, y por los siglos? ¿Creen Uds. que Jesucristo, al ser el mismo ayer, hoy, y por los siglos, que eso quiere decir que El realmente es el mismo?
218Muy bien. ¿Cómo es El el mismo? El mismo en todo principio. ¿Es correcto eso? El es el mismo Dios, el mismo Sanador, el–el mismo Salvador; El es el mismo... la misma actitud. Es el mismo en todo. ¿Es correcto eso? El mismo. Muy bien, entonces si El era el mismo, y es el mismo, El hará y actuará de la misma manera. ¿Es correcto eso? Ahora, ¿cuántos saben que eso es la Verdad?
219Yo sólo voy a tomar un momento aquí. Yo estoy esperando; no parece que sean cincuenta personas paradas allí. 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11... [El Hermano Branham cuenta a la gente–Ed.]. No. Algunos de ellos probablemente ya se fueron a casa. Yo vi a algunas personas salir allá atrás. Muy bien, sólo esta fila cortita. ¿A cuántos les gustaría tener sólo...? ¿Cuántos son desconocidos para mí en esa fila? Levanten su mano, que saben que yo no sé nada acerca de Uds. Levanten su... mi... su mano.
220¿Cuántos allá son desconocidos, que saben que yo no sé nada acerca de Uds. (levanten sus manos), y Uds. están enfermos? Muy bien. ¿A cuántos les gustaría ver la fila de discernimiento, para que sólo nos podamos apurar y terminar? ¿Les gustaría? Ahora, no importa. Yo sólo puedo orar por ellos, pasarlos por la fila, o ellos pueden sentarse, sólo irse y sentarse: no importa. El Espíritu Santo discierne de igual manera. ¿Creen Uds. eso?
221Ahora, entonces si eso es así, entonces sólo estén quietos, sólo un momento. Se está haciendo un poco tarde. Así que sólo quédense quietos por un momento. Yo les quiero preguntar algo ahora.
222Pueda que yo esté usando el micrófono incorrecto. ¿Ambos están bien? ¿Ambos están conectados? Muy bien. ¿Y este también?
223Muy bien, ahora, sólo aquiétense por un momento. Yo voy a mirar esta fila, y ver si conozco a alguien.
224Yo conozco a ese hombre parado allí. Ahora, yo conozco a Earl. Earl, yo lo conozco a Ud.; Earl Colvin. [El Hermano Earl dice: “Yo no estoy en la fila de oración, Hermano Bill. Yo traje a nuestro amigo de Jeffersontown”–Ed.]. Oh, sí, el–el hombre que está aquí. ¿Es ese el hombre con el que cazamos allá en Colorado? [Ud. probablemente se dé cuenta, que yo he perdido algo de peso”]. ¡Oh, hermano! Ciertamente que no. Yo creo que Earl me dijo que Ud. estaba muy enfermo, y que Ud. había venido. Ahora si Ud. no se puede parar por mucho tiempo, que le lleven una silla allá. O–o que alguien–alguien se levante y le dé una silla allí cerca, estará bien, porque el hombre está muy, muy enfermo. Oh, él perdió como cien libras [45 kg.–Trad] o más de peso. Y él está...Y él está–él está muy, muy enfermo. Ahora, sólo permítanle que él se siente allí hasta... Gracias,...?... hermano.
225Ahora, permítanme mirar allá. Ahora, Earl sólo estaba parado con él. Ahora, este hombre parado allá atrás, mirándome, de allá de La Grange, Kentucky, yo no sé su nombre, pero yo–yo–yo lo conozco a Ud. Y ese es el Hermano y la Hermana Kidd allí; yo los conozco. Y esta señora, allí... ¿Es esa la Hermana Rook? O... [El Hermano Neville dice: “Hermana Hardy”. Una hermana dice: “Yo soy la Hermana Taylor...?... con Hattie–Ed.]. Esta mujer aquí de Sellersburg, yo creo que está ciega. ¿Es correcto eso?
226Muy bien, yo creo que casi son todos en la fila que realmente conozco. Oh, sí, aquí está mi buen amigo Busty Rogers de allá de Milltown. Y por toda la fila, yo creo que los demás son desconocidos para mí. Ahora, eso es delante de Dios, hasta donde yo sé, ellos son desconocidos para mí.
227Ahora, permítanme ver aquí a la audiencia. Ahora, Uds. que–que son desconocidos para mí, que están enfermos, levanten su mano. Y Uds. saben que tienen una petición en su corazón; levanten su mano, dondequiera que estén, que saben que yo... Muy bien. Bien. Sólo es en general, por dondequiera.
228Ahora, ahora no les cuesta nada esperar sólo un momento o dos. Yo les quiero hacer una pregunta solemne. Es mejor que yo me ponga aquí detrás de esto, para que Uds. me puedan oír. Yo sólo les quiero preguntar algo. Ahora, estos mensajes que yo estoy predicando, ¿creen Uds. que son la verdad? [La congregación responde gritando: “Amén”–Ed.]. De seguro Uds.... Uds. no vendrían aquí si no fuera así.
229Ahora, ¿haría Dios algo así sin darme alguna idea de lo que yo estoy haciendo? Seguramente que El no lo haría. Ciertamente que El no lo haría. Ahora, si El ha hecho eso....
230Ahora, yo estoy afirmando que Jesucristo no ha cambiado. Su muerte no lo cambió a El. Lo glorificó a El. Y El resucitó al tercer día y ascendió a lo alto. Y El envió de regreso el Espíritu Santo, lo cual Dios es el Espíritu Santo que estaba sobre El. ¿Creen Uds. eso? Y Jesús, cuando El estuvo aquí en la tierra, El dijo: “Las obras que Yo hago, vosotros las haréis también. Un poco, y el mundo no me verá más (ese es el órden del mundo, Uds. saben, sólo la iglesia incrédula y todos), no me verá más. Mas vosotros me vereís (vosotros, esa es la Iglesia, el creyente), porque Yo (Yo es un pronombre personal), Yo estaré con vosotros, aun en vosotros, hasta el fin del mundo (en el griego allí es consumación, lo cual significa ‘el fin del mundo’), estaré con vosotros hasta el fin del mundo. Y las obras que Yo hago vosotros las haréis también”. ¿Es verdad eso?
231Ahora, nosotros tenemos Bautistas, Metodistas, Protestantes, y Católicos, y–y aun Judíos, sentados aquí esta mañana. Y tenemos a la Iglesia de Dios, la Nazarena, Peregrinos de la Santidad, Testigos de Jehová, todas esas diferentes denominaciones representadas; estoy mirando por dondequiera mirándolos a ellos. Metodistas, Luteranos, Pentecostales, todas las diferentes clases, mientras miro por dondequiera y veo a gente que yo conozco. Y todos ellos son visitantes de fuera de la ciudad. El Tabernáculo Branham es una cosita pequeña aquí en–en la ciudad. Pero está constituido de todo el mundo.
232Ahora, sólo tomemos esto, y piensen muy bien, quédense pensando, y sean reverentes, y háganse esta pregunta. Entonces si El no está muerto, entonces Su actitud hacia Uds. y hacia los enfermos, sería la misma hoy como la fue ayer. Entonces ¿cuál fue Su actitud ayer? Esta: “Puedo, si crees”. ¿Es correcto eso? “Si crees”.
233El hombre dijo: “Señor, ten misericordia de nosotros”. Dijo: “Mi hijo es diversamente atormentado por un demonio. Yo lo traje a él a Tus discípulos, y ellos estaban gritando y clamando y todo”.
234El dijo: “Yo puedo, si crees. Si crees, Yo puedo”.
235Ahora, fíjense, ¿cómo lo hizo Jesús? ¿Qué era El ayer? ¿Cómo ministró El? Ahora, esto es para el desconocido, al que le estoy hablando. Veamos lo que El era ayer. Me tomará como tres minutos; nosotros citaremos unos cuantos lugarcitos.
236Cuando Su ministerio primero comenzó, hubo un hombre llamado Andrés, un pescador, fue convertido, creyó en El, y fue y trajo a su hermano llamado Simón. ¿Recuerdan Uds. eso? El lo trajo a Jesús. El era un pescador ignorante: ni siquiera podía firmar su propio nombre. Y él vino delante de Jesús, y Jesús lo miró a él y dijo: “Tu nombre es Simón. Tú eres el hijo de Jonás”.
237¿Cuántos saben que esa es la Escritura? Ellos supieron que Ese era el Mesías, porque El es el... Dios lo prometió... Moisés prometió que cuando el Mesías viniera, El sería un profeta. ¿Es correcto eso? El Profeta-Mesías... Y El miró, y El dijo: “Tu nombre es Simón”. Y dijo: “El nombre de tu padre era Jonás”. Y él supo que Ese era el Mesías.
238La mujer en el pozo. Esa era gente de otra nación. Ahora, únicamente los judíos y samaritanos lo recibieron a El. Los gentiles... Nosotros no habíamos entrado todavía, el grupo de Rut. Ahora, la mujer en el pozo, la cual era samaritana, ella vino a sacar agua. Jesús dijo: “Dame de beber”. ¿Qué hizo El? Habló con ella, así como yo hablaría con alguien allá en la audiencia; dijo: “Dame de beber”. Ellos nunca se habían encontrado antes.
239Y ella dijo: “Pues, no acostumbramos; nosotros tenemos segregación aquí”. Como Uds. acostumbraban segregar en el sur a nuestros amigos de color y cosas. Pero ya no la tenemos. Gracias sean dadas a Dios por eso. Así que ella dijo: “Nosotros tenemos segregación aquí; pues, no es costumbre para Ti; Tú eres un judío”. Jesús era un judío. Ella era una samaritana. Dijo: “No se acostumbra que–que Tú me pidas a mí, una mujer samaritana, tal cosa”.
240El dijo: “Pero mujer, si tú supieras con quién estas hablando, tú me pedirías a Mí de beber”.
241Eso detuvo a esa hermosa mujer. Y ella miró hacia arriba y dijo: “Pues, Tú no tienes nada con qué sacarla. El pozo es profundo”.
242El dijo: “Las aguas que Yo doy es Vida Eterna”.
243Y finalmente El encontró cuál era su problema. ¿Cuántos saben, desconocidos, saben cuál era su problema? Ella tenía cinco maridos. Así que ¿qué le dijo El a ella? El dijo: “Ve, llama a tu marido, y ven acá”.
244Ella lo miró; ella dijo: “No tengo marido”.
245El dijo: “Bien has dicho, porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido”.
246Ella dijo: “Señor, me parece que Tú eres profeta. Ahora, sabemos que cuando el Mesías venga (quien es Jesús), cuando el Mesías venga, El nos declarará estas cosas, porque sabemos que El será ese Profeta. Sabemos que cuando el Mesías venga, El hará esto. Pero ¿quién eres Tú? El dijo: “Yo soy El”.
247Y basada en eso, ella corrió a la ciudad y dijo: “Vengan y vean a un Hombre que me ha dicho lo que he hecho. ¿No es Este el Mesías?
248Si esa fue la señal del Mesías ayer, y El es el mismo hoy, es la misma cosa hoy. Ahora, ¿creen eso Uds. desconocidos? Ahora, eso es para Uds. en la fila aquí.
249Ahora, para ellos allá, sólo una Escritura, para que Uds. tengan algo en qué pararse. ¿Cuántos creen que El es un Sumo Sacerdote ahora, que El puede compadecerse de nuestras debilidades? Nosotros todos.... [Espacio en blanco en la cinta–Ed.].
250Ese es su problema; es porque Ud. tiene una próstata... [El hermano dice: “Eso es correcto”–Ed.]. Eso es correcto, se levanta en la noche y demás. Ud. es de Ohio. Y Ud. pertenece a la iglesia del Hermano Sullivan o va allí. Yo veo al Hermano Sullivan parado allí. Ud. viene con los Kidds; ellos son con los que Ud. vino. Eso es correcto. Muy bien, para este tiempo Ud. se siente diferente ahora. Lo ha dejado. Ahora Ud. se puede ir a casa; su fe lo sana. Dios–Dios lo bendiga. [Espacio en blanco en la cinta–Ed.].
251Pero ahora, en cuanto se refiere a conocerlo, Dios en el Cielo sabe que yo no sé nada tocante a Ud. Yo no sé cuál es su problema. Yo no tuviera la manera de saber qué tiene Ud.–Ud. simplemente es un hombre parado aquí. Y Ud. tiene una tarjeta de oración, con un número en ella. Y Ud. sólo... El muchacho le dio a Ud. esa tarjeta, y Ud. simplemente fue llamado aquí a la fila de oración.
252Ahora, sólo mire cómo se está abriendo. ¿Ven?, sólo esa vez, eso es más difícil; eso ha hecho más para mí, esa sola vez, que todo el tiempo que yo he estado predicando esta mañana. Algo está saliendo, ¿ven?, algo está saliendo....
253Jovencito, Ud. realmente no está aquí por Ud. Ud. está aquí por alguien más, y ese es un niño. El niño no está aquí; está en una región plana: Kansas. Tiene una clase de ataques como epilepsia. Epilepsia, eso es lo que es; hay una oscuridad sobre el niño.
254Ud. tiene alguna conección, o Ud está... con los Strickers. ¿Qué no todos Uds. se casaron con hermanas o algo así? Eso es correcto. ¿Cree Ud.? Entonces él no tendrá más ataques, si Ud. cree con todo su corazón. Como Ud. ha creído, sea así para el niño. [Espacio en blanco en la cinta–Ed.].
255Está orando por esa tía; ella tiene cáncer. Allá, ¿cree Ud. con todo su corazón, allá atrás, cree? Yo no la conozco yo nunca la he visto en toda mi vida. Pero cuando Ud. me oyó decirle a ese hombre de algo que él estaba pensando de un pariente, eso le vino a Ud. Ahora, ¿cree Ud. con todo su corazón?
256Ahora, ¿qué tocó ella? Yo quiero que algunos de Uds. me digan qué tocó esa mujer. [Espacio en blanco en la cinta–Ed.].
257Ahora, ¿son dos con esta, o cuántas son con esta? ¿Ya tuvimos tres? ¿Dos? ¿Dos? Muy bien.
258Muy bien, la señora tiene una sombra de muerte. Hay una sombra oscura sobre ella, ya que ella tiene cáncer. Eso es correcto. El doctor le dice que es cáncer en la glándula linfática. Eso es correcto. Levante su mano. Ud. es de lejos de aquí: Iowa. ¿Cree Ud.? Ud. tiene o un hijo... es un nieto. Y hay... El tiene algo mal con sus ojos, y Ud. está orando por él. ¿Cree Ud. que Dios me puede decir quién es Ud.? Sra. McKee, entonces regrese a su casa, y sea sana. Jesucristo la ha... [Espacio en blanco en la cinta–Ed.].
259La Luz que Uds. ven en esa fotografía está suspendida sobre esa mujer sentada allá muy atrás. Crea que soy Su profeta, hermana. Ud. está orando por su esposo al borde de la muerte en el Hospital para Veteranos; eso es ASI DICE EL SEÑOR. Crea con todo su corazón ahora; él sanará. ¿Qué tocó ella? [Espacio en blanco en la cinta–Ed.].
260Ahora, sólo sigan creyendo allá. ¿Ven?
261[Espacio en blando en la cinta–Ed.]. Un accidente automovilístico. Ud. viene del norte. Ud. es de allá de Bedford, Indiana. Eso es verdad. ¿Es eso verdad? Entonces ¿cree Ud. que su cuello estará bien? Como Ud. cree, así sea con Ud. Regrese a casa y dele a Dios alabanza. [Espacio en blanco en la cinta– Ed.].
262Oh Dios, este joven, peleando la buena batalla de la fe, parado en la Presencia de Jehová-jireh, el sacrificio provisto por Dios, que el poder que levantó a Jesús del sepulcro, lo toque a él ahora mismo. Dale a él el deseo de su corazón, en el Nombre de Jesucristo. Amén.
263Señor Jesús, sobre mi hermana yo pongo mis manos. En el Nombre de Jesucristo, que esos ojos sean sanados. Que su–su aflicción se vaya de su cuerpo, en el Nombre de Jesucristo. Amén.
264Nuestro Padre Celestial, por mi hermanita Kidd, yo pido, amado Padre, que Tú le des a ella fuerza en su vejez como Tú lo hiciste con Noemí. Señor, que ella todavía sea usada para Tu gloria. Concédelo, Padre, en el Nombre de Jesucristo.
265Luego está el Hermano Kidd, Señor, que la muerte lo atacó, pero la Vida lo trajo a él de nuevo. Dios, yo te ruego, que Tú lo mantengas a él fuerte. El ya sobrepasó bastante su tiempo designado. Pero Tú eres Dios, y Tú hiciste esto para Tu gloria como Tú me lo prometiste en el hospital. Ahora, dale fuerza como un testimonio. Que su testimonio suene por todo el estado de Ohio, por todo el mundo. [Espacio en blanco en la cinta– Ed.]. Que Jesús me sana ahora. Yo lo tomaré a El en Su Palabra.