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~ AQUEL DIA EN EL CALVARIO ~
1... Dios le bendiga Hermano Neville. Muchísimas gracias. Buenos días, amigos. Es un privilegio estar aquí en el Tabernáculo otra vez esta mañana para servir al Señor, predicando la Palabra y orando por los enfermos. Y yo estoy muy agradecido por este día.
2Y me quedé sorprendido al momento de entrar. Un hermano vino a mí y dijo: “Yo no quiero ser como el leproso indigno que fue sanado”. Fue el Hermano Wright. Oré por él, y el Señor lo ha sanado completamente. Y él vino llorando, para estrechar mi mano y para decir que–que él le quería dar las gracias al Señor, por–por haberlo sanado. El quería regresar y dar gracias. Todo se le ha ido. El–él está perfectamente sanado ahora. Estamos agradecidos por esos testimonios.
3Y Charlie, tú y el Hermano Jeffries, si Uds. desean, vengan aquí al frente y ocupen estos asientos aquí al frente. Y Uds. son más que bienvenidos, así no tendrán que estar parados. El otro hermano allí, el Hermano Wood, venga aquí y Ud. es... Aquí hay un poco... un par de lugarcitos aquí en la banca, así Ud. no tendrá que estar parado. Creo que hay un par de lugares aquí. Y... Sí, Uds. pueden... Son más que bienvenidos a venir y ocupar estos lugares.
4Estamos contentos... Creo que fue dicho en una ocasión: “Yo me alegré con los que me decían...” [El hermano dice: “Siempre me gusta estar cerca del predicador”–Ed.]. Gracias, gracias. “Yo me alegré con los que me decían: ‘A la casa de Jehová iremos’”. Ese es el privilegio y el gozo del Cristiano, el ir a la casa del Señor.
5Mirando por dondequiera y viendo a muchos de mis amigos aquí esta mañana, yo estoy muy gozoso sobre esto. Estoy contento de ver aquí al Hermano y a la Hermana Dauch de Ohio. Veo al Hermano y a la Hermana Armstrong, allá atrás, de muy allá de Ohio. Dios los bendiga a todos Uds., también. Y oh, sólo al mirar por dondequiera uno ve a tantos, que sería algo difícil de nombrar a todos. Hermana Hoover, de allá de Kentucky, estamos contentos de verla esta mañana. Y Charlie y Nellie, Hermano Jeffries y a su familia, y tantos aquí de fuera de la ciudad. Así que estamos esperando un grandioso momento en el Señor esta mañana. Esperamos que Dios se encuentre con nosotros de tal manera que bendiga nuestras almas y nos ministre las cosas de las cuales tenemos necesidad. Y mientras miro sobre la audiencia, si nombrara a todos mis amigos aquí, me tomaría la mayor parte de la mañana, nombrándolos a cada uno. Me hace sentir bien, regresar a la iglesia y ver a toda la gente aquí reunida.
6¿Qué será cuando lleguemos al Cielo, y nos reunamos Allá para ese grandioso momento de compañerismo Eterno, para siempre, juntos alrededor del trono de Dios, y las mismísimas bendiciones que todos hemos albergado...? Nosotros Allí seremos hechos a Su semejanza, y a Su imagen, y con Su Espíritu sobre nosotros para adorar y servirle a El por toda la Eternidad, para nunca cansarnos.
7Sólo piensen: no hay nada que Uds. puedan pensar que les gusta hacer, que no se cansen de hacerlo, de vez en cuando. Charlie, creo que tú y yo hemos cazado ardillas más que todo lo que nos gusta hacer en relación a eso, pero tú sabes que uno se cansa de hacerlo. Y a mí–a mí me gusta escalar, ir a las montañas y sólo escalar, pero me canso algunas veces y quiero hacer algo más.
8Y me gusta manejar. Algunas veces me siento algo cansado, y debilitado, y con los “nervios de punta”; yo sólo me subo en mi automóvil, y me voy, me agarro del volante yendo por la carretera cantando: “Estoy tan contento que puedo decir que yo soy uno de ellos”, o algo, sólo agarrado de ese volante, y cantando y marcando el ritmo con mi pie, y gritando. Y bueno yo... Después de un rato me canso, y luego me regreso a casa y empiezo algo más. Pero cuando empecemos a adorar a Dios en ese nuevo Reino, nunca habrá un momento de cansancio. Sólo–sólo... Siempre será una bendición que continúa y continúa. Pero por supuesto seremos cambiados entonces; no seremos como somos ahora. Seremos–seremos diferentes, criaturas diferentes de lo que somos en este momento. Así que, estamos contentos.
9Yo ahorita estaba pensando. Yo no sé si alguna vez cité esto o no. El Hermano Charlie, hace tiempo yo estaba allá en Kentucky con él, y él dijo: “Hermano Branham: ¿crees tú que en el Milenio tú y yo cazaremos ardillas?” Yo dije: “No creo, Charlie”. El dijo: “Bueno, nos gusta tanto”, dijo, “¿piensas–piensas que lo haremos cuando estemos en el Milenio?” Yo dije: “No, nada será matado en el Milenio”. Y él dijo: “Bueno, nos gusta”. Yo dije: “Charlie, qué si yo te pudiera convencer que en un tiempo tú eras un cerdo, y fuiste elevado a ser un ser más elevado, a ser un ser humano; ¿irías alguna vez... quisieras regresar y disfrutar los placeres de un cerdo?” Dijo: “No”. Yo dije: “¿Ves?, tú estás mucho más elevado que un cerdo ahora, como humano, que nunca querrás ser más un cerdo”. Yo dije: “Ahora, multiplica eso por diez mil, y eso es lo que tú serás cuando seas cambiado de aquí a lo que tú serás. Tú nunca querrás ser humano otra vez”. Correcto. Será algo diferente. Estoy tan contento sólo por pensar de ello, sabiendo que algún día estaremos en un nivel más elevado.
10Bueno, ahora, si es la voluntad del Señor, el próximo domingo, que será como el... Luego tengo que partir para Wyoming con un buen amigo, o mejor dicho, partir a Idaho con un buen amigo mío, el Hermano Minor Arganbright, el Hermano Clayton Sonnmore, y los Hombres Cristianos de Negocio.
11La próxima semana, la semana después de la próxima, será el siete; debo estar en–en Dallas, Texas, en la convención de La voz de sanidad, y hablaré la noche del día siete. Y luego voy a regresar para ir a Idaho con el Hermano Arganbright y los Hombres Cristianos de Negocio; y quizás tenga una noche en Minneapolis antes que partamos, y luego un desayuno de los Hombres Cristianos de Negocio. 12 Si es la voluntad del Señor, el próximo domingo en la mañana, quiero regresar aquí al Tabernáculo otra vez; y si es posible y sea la voluntad del Señor, quiero hablar sobre el tema de “El torbellino en el viento”; si el Señor lo permite.
13Parecía estar en mi corazón toda la semana; y la otra mañana, muy temprano, como a las cuatro de la mañana, yo desperté y me vino este pensamiento: “Aquel día en el Calvario”. Y yo quiero hablar sobre eso esta mañana. “Aquel día en el Calvario”.
14Y ahora, para esta lectura, abramos ahora en nuestras Biblias, en la Escritura, al Evangelio de San Mateo, el capítulo 27, y empezaremos con el versículo 27, y leeremos una porción de esta Escritura para nuestra base. Y entonces empezaremos rápidamente, y después del servicio de predicación, entonces vamos a orar por los enfermos.
15Y ¡oh!, desde la última vez aquí, sólo al estar asentando el patrón de mi nuevo tipo de ministerio, yo recibí más testimonios de esa reunión que lo que yo he recibido en cualquiera de ellas por mucho tiempo. Hay algo al respecto que uno debe contactar a la persona, sin importar cuánto sobrenatural sea mostrado. Pero, ¿ven?, la sanidad tiene que descansar sobre la fe del individuo.
16Ahora, si el individuo tiene fe, y ellos ven el Espíritu Santo pasar sobre la audiencia y decir que “tales y tales cosas sucedieron”, y que: “Su nombre es tal y tal, y Ud. viene de tal y tal lugar, y Ud. ha hecho una cierta cosa, y será de esta manera”, y ver todo eso suceder exactamente de esa manera, con todo esto el individuo sentado allí debería mirar y decir: “¡Eso tiene que ser Dios; yo acepto mi sanidad!” Pero en lugar de eso, el individuo dice: “Ponga sus manos sobre mí y ore por mí, para que sea sanado”.
17Pero de esa manera se nos enseña aquí en América, y así que... el creer eso, y eso es ciertamente Escritural. Pero ahora encontramos que en Africa y en diferentes lugares, dejen que suceda algo así, y toda la audiencia se esfuerza a alcanzar eso al mismo tiempo, y acepta su sanidad, porque ellos no han sido enseñados nada. ¿Ven? A ellos ni siquiera se les ha sido enseñado sanidad. Y entonces cuando ellos ven eso, saben que hay un Dios que vive; y si El vive, El es–El es Supremo y El–El sana, y eso es todo. Porque ya está puesta la base, el fundamento, de que El es un Sanador y sana a la gente. Entonces cuando ellos ven la Presencia de El obrando por medio de Su Iglesia, entonces dicen: “¡Eso lo concluye! Eso es todo lo que necesitamos”. Pero nosotros hemos sido enseñados de poner manos sobre los enfermos y cosas como esas. Esa es la razón que no obra tan bien en América.
18Ahora, recuerden: el próximo domingo, si es la voluntad del Señor (el Hermano Neville lo anunciará, por supuesto, si es...), “El... Un torbellino en el viento”.
19Ahora, les he dado un tiempecito para que abran en sus Escrituras en Mateo 27. Empecemos a leer en el–el versículo 27 del–del Evangelio de San Mateo. Ahora, escuchen atentamente a la lectura. Y los soldados del gobernador llevaron a Jesús al pretorio, y reunieron alrededor de él a toda la compañía; y desnudándole, le echaron encima un manto de escarlata, y pusieron sobre su cabeza una corona tejida de espinas, y una caña en su mano...; e hincando la rodilla delante de él, le escarnecían, diciendo: ¡Salve, Rey de los judíos! Y escupiéndole, tomaban la caña y le golpeaban en la cabeza. Después de haberle escarnecido, le quitaron el manto, le pusieron sus vestidos, y le llevaron para crucificarle. Cuando salían, hallaron a un hombre de Cirene que se llamaba Simón; a éste obligaron a que llevase la cruz. Y cuando llegaron a–llegaron a un lugar llamado Gólgota, que significa: Lugar de la Calavera, le dieron a beber vinagre mezclado con hiel; pero después de haberlo probado, no quiso beberlo. Cuando le hubieron crucificado, repartieron entre sí sus vestidos, echando suertes, para que se cumpliese lo dicho por el profeta: Partieron entre sí mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes. ... sentados le guardaban allí. Y pusieron sobre su cabeza su causa escrita: ESTE ES JESÚS, EL REY DE LOS JUDÍOS. Entonces crucificaron con él a dos ladrones, uno a la derecha, y otro a la izquierda. Y los–los que pasaban le injuriaban, meneando la cabeza, y diciendo: Tú que derribas el templo, y en tres días lo reedificas, sálvate a ti mismo; si eres Hijo de Dios, desciende de la cruz. De esta manera también los principales sacerdotes, escarneciéndole con los escribas y los fariseos y los ancianos, decían: A otros salvó, a sí mismo no se puede salvar; si es el Rey de Israel, descienda ahora de la cruz, y creeremos en él. Confió en Dios; líbrele ahora si le quiere; porque ha dicho: Soy Hijo de Dios. Lo mismo le injuriaban–injuriaban también los ladrones que estaban crucificados con él. Y desde la hora sexta hubo tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena. Cerca de la hora novena, Jesús clamó a gran voz, diciendo: Elí, Elí, ¿lama sabactani? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? Algunos de los que estaban allí decían, al oírlo: A Elías llama éste. Y al instante, corriendo uno de ellos, tomó una esponja, y la empapó de vinagre, y poniéndola en una caña, le dio a beber. Pero los otros decían: Deja, veamos si viene Elías a librarle. Mas Jesús, habiendo otra vez clamado a gran voz, entregó el espíritu. Y he aquí, el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo; y la tierra tembló, y las rocas se partieron; ... se abrieron los sepulcros, y muchos cuerpos de santos que habían dormido, se levantaron; y saliendo de los sepulcros, después de la resurrección de él, vinieron a la santa ciudad, y aparecieron a muchos. El centurión, y los que estaban con él guardando a Jesús, visto el terremoto, y las cosas que habían sido hechas, temieron en gran manera, y dijeron: Verdaderamente éste era Hijo de Dios.
20Inclinemos nuestros rostros sólo un momento para orar. Señor, sabemos que Tú eres Dios, y después de leer esta sagrada y Santa Palabra, todavía podemos ver que Tu naturaleza no ha cambiado. Tú siempre eres Dios. Y parecía que Jesús no iba a recibir ninguna ayuda, cuando El fue tomado por manos de inicuos, y fue cortado a pedazos, y escupido, y escarnecido, y estaba colgado en la cruz, sangrando, muriendo; y parecía que no había ayuda en ninguna parte, a tal grado que El mismo clamó: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” Pero Tú actúas en el momento en el que nada más puede actuar.
21Se nos ha dicho, Señor, que si tenemos algunos ríos que no podemos cruzar, si tenemos algunas montañas que no podemos atravesar, que Dios se especializa en hacer cosas que otros no pueden hacer. Tú eres un especialista en el oficio, pues Tú sabes la razón de aquel día en el Calvario. Tú, siendo Dios, el Infinito, supiste que esa hora debía llegar. Pero cuando fue cumplida, entonces Tú mostraste que eras Dios. Tú mostraste quién era el Jefe.
22Tú sacudiste la tierra, y salieron los santos que dormían en la tierra. Tú oscureciste el sol y la noche... como la oscuridad de la noche, mostrando que Tú eras Dios; pero parecías estar silente por mucho tiempo. Que de esto saquemos esta conclusión, que mientras estemos caminando en el Espíritu, guiados por la mano de Dios, no importa lo que parezca estar mal, aunque estemos enfrentando al Calvario, Dios hablará en la hora correcta, en el tiempo correcto.
23Ahora Dios Padre, pedimos perdón por nuestros pecados y nuestras ofensas. Y pedimos que Tu Espíritu nos guíe. Guíanos como la Paloma guió al Cordero. Que seamos obedientes a lo que sea que nos pudiera suceder, sabiendo esto, que Dios obra todas las cosas para bien, y sabiendo que todo estará bien.
24Sé con nosotros hoy en este servicio. Pedimos que Tú salves a aquellos que están en condición para ser salvados y que están buscando salvación. Llena a ésos con Vida Eterna los cuales están buscando eso. Te pedimos que Tú sanes a aquellos que están enfermos y afligidos, que han venido buscando sanidad. Y te adoraremos por eso. Lo pedimos en el Nombre de Tu Hijo, nuestro Salvador, Jesucristo. Amén.
25Ahora, para hablar esta mañana, les queremos llamar la atención a un texto que he escogido para hablar de él. Aquel día en el Calvario. Pareciera que estaría un poquito fuera de sazón; esto debería ser predicado en el viernes santo. El Calvario debería ser recordado cada día. Y hemos oído tanto al respecto, leído tanto al respecto. Los predicadores han predicado sobre ello desde el principio del tiempo. Los cantores han cantado de ello a través de las edades. Los profetas lo predijeron cuatro mil años antes que sucediera, y los profetas de este día apuntan al pasado cuando sucedió. Es un día tan importante.
26Es uno de los días más importantes de todos los días que Dios alguna vez permitió que amaneciera en la tierra. Y si es tan importante para la raza humana, el Calvario, yo pienso que es bueno que nosotros vayamos al pasado y lo examinemos y veamos exactamente qué significa para nosotros. Porque yo estoy seguro en esta hora tan tarde en la que estamos viviendo, que estamos buscando todo lo que es importante para Dios que podamos saber; y todo lo que podamos encontrar, estamos aquí para aprender de ello, para ver lo que es para nosotros, y lo que Dios ha hecho por nosotros, y ver lo que El ha prometido hacer por nosotros. Y para eso es que nosotros venimos a la iglesia.
27Esa es la razón que el predicador predica. Esa es la razón que él estudia y medita en las Escrituras y busca inspiración; es porque él es un siervo público para el pueblo de Dios, y él está tratando de encontrar algo que les... que Dios le diría a Su pueblo, algo que los ayudaría. Quizás pudiera ser para condenarlos en sus pecados, pero sería una ayuda para levantarlos, para que ellos pudieran dejar sus pecados y luego levantarse para servir al Señor. Y los ministros deberían buscar estas cosas.
28Si este día es tan importante, si es uno de los días más grandiosos, miremos a tres cosas diferentes que ese día significa para nosotros. Pudiéramos tomar cientos. Pero esta mañana yo sólo he escogido tres diferentes cosas vitales que queremos mirar por unos cuantos momentos que siguen, lo que significa el Calvario para nosotros. Y yo pido que condene a todo pecador que esté presente, que haga que todo santo se arrodille, que haga que toda persona enferma levante su rostro a Dios y se vaya sanado, que todo pecador sea salvado, que todo descarriado regrese y se avergüence de él mismo, y que todo santo se regocije y tome nueva esperanza y nueva esperanza. La gran cosa importante que el Calvario significa para nosotros y el mundo, es que concluyó la cuestión del pecado de una vez por todas.
29El hombre fue encontrado culpable de pecado, y el pecado fue una pena que ningún hombre podía pagar. La pena fue tan grande al grado que no había nadie que podía pagar la pena. Yo verdaderamente creo que Dios lo ordenó de esa manera, que la pena fuera tan grande que ningún hombre la pudiera pagar, para que El mismo la pudiera pagar.
30Ahora, la pena del pecado era muerte. Todos fuimos concebidos en pecado, formados en maldad, y venimos al mundo hablando mentiras. Por lo tanto, no había ninguno de nosotros que fuera digno, ni podían encontrar uno en la tierra que fuera digno.
31Y el pecado no empezó en la tierra. El pecado empezó en el Cielo. Luci-... Lucifer, el diablo, era una criatura condenada, por su desobediencia, aun antes que él llegara a la tierra. El pecado empezó en el Cielo, en donde Dios puso a los Angeles y demás sobre las mismas bases que El puso a los seres humanos. ¡El conocimiento! El árbol del conocimiento. El árbol de la vida, y el árbol del conocimiento, en donde el hombre podía hacer su escogimiento. Y cuando a Lucifer se le dio la preeminencia para hacer su escogimiento, él quiso algo mejor que lo que Dios tenía. Eso empezó el problema.
32Y había un requisito para el pecado. El requisito era muerte. La muerte era la pena. Y esa es... Pudiéramos entrar en grandes detalles sobre esto, porque yo creo que hay una sola muerte. Hay una sola Vida. Yo creo que un hombre que tiene Vida Eterna nunca puede morir, y creo que hay una completa aniquilación de esa alma que pecare, porque la Biblia dice: “El alma que pecare, esa morirá”; no el hombre, sino el alma que pecare. Así que satanás de seguro debe morir, para ser completamente destruido. ¡Cómo estoy en desacuerdo con el Universalista que dice que satanás será salvo! El pecó, y él es el originador del pecado. Su alma pecó, y él era un espíritu. Ese espíritu será totalmente aniquilado, no quedará nada de él.
33Y cuando el pecado llegó a la tierra allá en el principio, como una sábana de negrura cayendo de los cielos, eso literalmente paralizó la tierra. Metió a toda criatura en la tierra, y a toda la creación de Dios, en esclavitud. El hombre estaba bajo esclavitud de muerte, enfermedad, problemas, pesares. Toda la naturaleza cayó con eso. El pecado fue un anestésico que de hecho paralizó la tierra. Nosotros estábamos aquí sin esperanza, porque toda criatura en la tierra estaba sujeta a eso, y todos los que nacían en la tierra estaban sujetos a eso. Así que tenía que venir de algún lugar en dónde no había pecado. No podía venir de la tierra.
34Uno de nosotros, no podía redimir al otro. Tenía que venir de otro. Por lo tanto, cuando el hombre realizó que estaba separado de su Dios, él llegó a ser un vagabundo. Ellos lloraron, clamaron, se afanaron, vagaron por las montañas, y por los desiertos, buscando una Ciudad cuyo Arquitecto y Constructor es Dios. Porque él sabía que si él alguna vez regresaba a la Presencia de Dios, él lo podría hablar con El. Pero no había manera para regresar. El se perdió. El no sabía en qué dirección voltear, así que él sólo optó por vagar, tratando de encontrar alguna parte para poder encontrar el camino de regreso a ese Lugar. Algo dentro de él le decía que provenía de un–un Lugar que era perfecto.
35No hay una persona aquí en esta audiencia visible en esta mañana, o en la audiencia de la cinta magnética que irá alrededor de todo el mundo, no hay uno aquí o en alguna parte, que no busque esa perfección. Uds. pagan sus cuentas, y piensan que eso lo concluirá. Cuando Uds. pagan sus cuentas, entonces hay alguien que se enferma en su familia. Cuando sana de la enfermedad, entonces Uds. tienen más cuentas que pagar. Cuando menos piensan Uds., su cabello se está tornando gris, y entonces Uds. quieren regresar a ser jóvenes. Y siempre hay algo todo el tiempo, constantemente, debido a esa onda de pecado. Pero en su corazón, debido a que Uds. buscan eso, muestra que hay una perfección en alguna parte, en alguna parte hay Algo.
36Esa es la razón que muchas veces hoy, un pecador todavía anda vagando. Una hermosa muchacha se cortará los rizos de su cabello para ser popular, se pintará su cara para mirarse bonita, se pondrá ropa para mostrar la forma de su cuerpo, porque es la única cosa que ella puede encontrar. Está buscando alguna parte, para tratar de encontrar algo que vuelva a ella: si es que ella puede hacer que el hombre le silbe, le mueva la mano en saludo, coquetee con ella. El joven hará la misma cosa a la mujer. Se trata de hacer atractivo a ella. Los vecinos edifican una casa y la arreglan de una cierta manera, porque se mira un poquito mejor que la casa de su vecino. Todo el tiempo estamos buscando algo, y siempre hay algo un poquito mejor que eso.
37La muchacha encontrará a otra muchacha que es más popular que ella. El vecino encontrará una casa que se mira mejor que la suya. La mujer encontrará otra mujer vestida de una cierta manera que se mira mejor que la manera que ella viste. Es algo en nosotros que está buscando algo, y muestra que estamos perdidos. Queremos encontrar ese algo que nos traerá esa satisfacción, que llenará ese lugar de hambre allí adentro; pero parece que no lo podemos encontrar.
38Los seres humanos lo intentaron por todas las edades. Ellos lloraron por ello, ellos clamaron. Ellos hicieron todo lo que podían hacer, pero todavía no lo encontraron, vagando por el mundo.
39Finalmente un día (ese fue aquel día en el Calvario), hubo Uno que descendió de la Gloria, Uno nombrado Jesucristo, el Hijo de Dios, quien vino de la Gloria, y el Calvario fue formado. Ese fue el día que el precio fue pagado, y la cuestión del pecado fue concluida para siempre, y abrió el camino para esta cosa por la que estamos hambrientos y sedientos. Eso trajo un lugar de satisfacción.
40No hay hombre que alguna vez haya visitado el Calvario y haya visto de la manera que fue, que pueda ser el mismo. Todo lo que él alguna vez deseó o anheló es cumplido cuando él alcanza ese lugar. Fue un día tan importante y una cosa tan importante, que sacudió el mundo. Sacudió el mundo como nunca fue sacudido antes.
41Cuando Jesús murió en el Calvario y pagó la cuestión del pecado, este mundo pecaminoso tuvo un apagón. El sol se ocultó a la mitad del día y tuvo una postración nerviosa. Las rocas se partieron, las montañas se sacudieron, y los cuerpos muertos salieron del sepulcro. ¿Qué hizo eso? Dios se apuntó hacia el Calvario. El hirió para siempre a ese animal llamado satanás.
42El ahora ha estado más fiero desde entonces, porque eso trajo luz a la raza humana; y cualquiera sabe que un animal herido es el más fiero, arrastrándose con su espalda quebrada.
43Ahora, satanás fue sacado fuera de combate en el Calvario. La tierra lo probó que fue así. El precio más grande que alguna vez fue pagado, y el Unico que lo podía pagar, vino y lo hizo en el Calvario. Allí fue en dónde el gran precio fue pagado. Esa es una de las cosas.
44Dios lo había requerido. Ningún hombre era digno. Ningún hombre era capaz. Ningún hombre lo podía hacer. Y Dios mismo vino y fue hecho humano, y vivió una vida humana bajo deseos humanos, y fue crucificado en el Calvario. Allí, cuando satanás pensó que El no lo haría, que El no lo soportaría... El fue al Getsemaní; y toda tentación que cualquier hombre alguna vez enfrentó, El soportó como todo hombre; pero El pagó el precio, y eso es lo que oscureció la tierra, como un anestésico para una operación.
45Cuando un doctor le da a un hombre un anestésico, lo hace para dormirlo primero, antes que él pueda hacer la operación. Y cuando Dios operó a la Iglesia, el mundo recibió un anestésico. La naturaleza tuvo una convulsión.
46¡Con razón! Dios, en carne humana, estaba muriendo. Era la hora por la que el mundo había esperado, sin embargo muchos de ellos no lo sabían, así como lo es hoy en día. Muchos han buscado estas cosas, y sin embargo no las reconocen. Ellos no comprenden el camino de escape. Todavía están tratando de buscar los placeres y las cosas del mundo, tratando de encontrar su camino de escape.
47Había habido muchos letreros que apuntaron a ese día, muchos grandes tipos. Habían sido tipificados por medio del cordero, por el buey, por la tórtola, y todas estas cosas; pero aun no lo pudieron romper. No pudieron romper ese agarre de muerte, porque satanás poseía la tierra. Las mismísimas piedras sobre las que él en una ocasión caminaba de un lado al otro en la tierra, en azufre ardiendo (Lucifer era el hijo de la mañana, y él caminaba en la tierra cuando era un volcán ardiendo), esas mismas piedras que se habían enfriado, cuando Jesús murió en el Calvario, fueron eructadas de la tierra. El precio fue pagado, y la esclavitud de satanás fue rota.
48Dios la puso de nuevo en las manos del hombre, un camino de regreso a lo que él estaba buscando. El ya no tenía que llorar más. Eso... Cuando El quebró el espinazo de satanás allá en el Calvario, el espinazo del pecado y de la enfermedad, de todo ser mortal en la tierra, y lo llevó de nuevo dentro de la Presencia de Dios, con los pecados perdonados.
49¡Aleluya! ¡Nuestros pecados están perdonados! Ya no puede satanás oscurecernos más de Dios. Hay un Camino que se abrió, hay un teléfono que está allí, hay una línea a la Gloria. Trae a toda persona al alcance de esa línea.
50Si un hombre está lleno de pecado, él lo conectó con la “central telefónica antigua”. El puede ser perdonado de ese pecado. No únicamente eso, sino que ese pecado está pagado. ¡Gloria! Ud. no tiene que decir: “Yo no soy digno”. Seguro que Ud. no lo es. Ud. nunca lo pudiera ser. Pero uno Digno tomó su lugar. Ud. está libre. Ud. ya no tiene que vagar más. Ud. no tiene que ser un hombre buscador de placer aquí en la tierra, porque: “Hay una Fuente llena con Sangre, Sacada de las venas de Emanuel; En donde los pecadores que se sumergen en el torrente, Pierden todas sus manchas de culpabilidad”.
51Ud. no tiene que estar perdido; hay una calzada y un camino. Y es llamado: “El Camino de Santidad”. El inmundo no pasa por él, porque primero tiene que ir a la Fuente, y luego él entra en la calzada.
52El rompió los poderes de satanás. El abrió las puertas de la prisión del infierno. Todo hombre que estaba encerrado en la prisión en esta tierra, temía que cuando él muriera, lo que la muerte sería para él, pero en el Calvario El abrió esas puertas de la celda y libertó a todo cautivo. Ud. ya no tiene que ser despedazado por el pecado. Ud. ya no tiene que rendir sus miembros al pecado, bebiendo, fumando, apostando, diciendo mentiras.
53Ud. puede ser honesto, justo y recto; y satanás no puede hacer nada al respecto, porque Ud. está aferrado de una línea, una línea de Vida. Está anclada en la Roca de las edades. Nada lo puede apartar de eso. Ni vientos lo pueden apartar de eso. ¡Ni nada! Ni aun la muerte misma nos puede separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús.
54Eso es lo que significó el Calvario. Los hombres que estaban en esclavitud fueron libertados. Los hombres que una vez estuvieron bajo el temor de la muerte ya no tienen que temer la muerte. Un hombre que anhela una Ciudad cuyo Arquitecto y Constructor es Dios, él se puede subir en la calzada y fijar su rostro hacia el Cielo, porque él está libre. ¡Aleluya! El está redimido. El ya no necesita vagar más, porque hay una manera de saber si Ud. está bien o no. Dios nos da Vida. Nuestros pecados están borrados. Aquel día en el Calvario pagó el precio. Cuando vemos todo eso, con razón el poeta escribió: “Estando entre rocas que se partían y cielos que se oscurecían, Mi Salvador inclinó Su rostro y murió. La apertura del velo reveló el camino, A los gozos y al día sin fin del Cielo”.
55Abraham ya no tenía que vagar cruzando el país buscando una Ciudad. El pecador ya no se tiene que preguntar más si él puede ser salvo o no. El hombre enfermo no se tiene que preguntar si él puede ser sanado o no. La apertura del velo, aquel día en el Calvario, reveló el camino a una victoria total. Dios nos dio los poderes de Su Espíritu para vivir triunfantemente sobre todas estas cosas; únicamente se nos pide que lo creamos que sucedió aquel día en el Calvario.
56Nunca hubo un día como ése. Nunca habrá uno como ése. Ya no es necesario. El precio está pagado, y estamos redimidos. ¡Gracias a Dios, estamos redimidos!
57Ud. ya no se tiene que preguntar respecto a eso; ya no se tiene que imaginar al respecto. Todo se le fue quitado. El velo ha sido recorrido, la cortina, y estamos establecidos en un Camino, para no preguntarnos más, sino para creer y sólo para caminar hacia adelante. Caminamos entrando en la mera Presencia de Dios.
58Abraham sabía, y otros sabían, que mientras ellos estaban buscando la Ciudad, ellos sabían que eran de alguna aparte. Algo había sucedido. Ellos estaban viviendo en una tierra paralizada. Venían los terremotos, venían las tormentas, guerras y matanzas. El lobo y el cordero se alimentaban del uno y el otro, mejor dicho, el lobo se alimentaba del cordero, y el león se comía al buey. No se miraba bien. Había algo mal. Ellos sabían que había algo mal. El hombre, el hermano mataba al hermano. El padre mataba al hijo; el hijo mataba al padre. Había algo mal. El se está envejeciendo. El se está muriendo; él se está debilitando. La enfermedad está sobre él. El está en esclavitud. Los árboles crecen, pero no son inmortales; ellos mueren. Las montañas cambian. Los mares se secan, las aguas faltan. Había algo mal, y él buscó un lugar, una Ciudad en donde eso ya no sucederá. El sabía que si alguna vez podía regresar a estar en la Presencia del que lo hizo bien, él lo podía hablar con El.
59¡Oh, qué privilegio, pecador, es en esta mañana saber que Ud. tiene el camino ahora! Aquel día en el Calvario abrió el camino. Todo lo que esos patriarcas buscaron y anhelaron, el Calvario se lo dio a Ud. gratuitamente.
60¿Cómo lo pudiera Ud. rechazar? ¿Cómo lo pudiera Ud. rechazar para unirse a una denominación? ¿Cómo lo pudiera Ud. rechazar para substituirlo por algo, por los placeres del mundo? ¿Por qué no lo acepta?
61La apertura del velo trae al hombre de nuevo dentro de la Presencia de Dios, sin pecado en él de ninguna clase, y establece un camino delante de él para la cosa que él está buscando: el Cielo, la Gloria, la Paz, la Vida Eterna, todo, justo delante de él.
62Aquel día fue el golpe mortal para el poder de satanás. Concluyó todo. Y yo lo puedo ver a El allí. El era el Cordero del Edén, desde la primerísima sombra que salió de El, cuando Abel por fe ofreció a Dios un sacrificio más excelente que Caín.
63El debió de haber atado una vid en el cuello del cordero, lo llevó a la roca, tomó una piedra en su mano como una lanza, tiró su cabecita hacia atrás y lo cortó y lo tajó hasta que murió, y su lana se bañó con su propia sangre. El se revolcó en su propia sangre.
64Eso era una sombra. Pero aquel día en el Calvario, no fue un cordero de esta tierra, sino que fue el Cordero de Dios el que estaba muriendo, revolcándose en Su propia Sangre. El fue tajado, cortado, golpeado, escupido, golpeado fuertemente, abofeteado, y todo, por el mundo, y la Sangre cayendo de Sus guedejas.
65Cuando el cordero de Abel murió, murió hablando en un lenguaje que Abel no podía entender. Estaba balando. Y cuando el Cordero de Dios murió aquel día en el Calvario, El habló en un lenguaje que nadie lo entendió: “¡Dios mío, Dios mío!, ¿por qué me has desamparado?” Era el Cordero de Dios tajado a pedazos, cortado a pedazos.
66El era el mismísimo Cordero que Abel tenía en mente, cuando él vio la Simiente prometida de la mujer. El era el Cordero que Daniel vio que fue “cortada de la montaña sin manos”. El era la “rueda en medio de rueda” para los profetas. Todo lo que ellos habían visto previamente fue cumplido en aquel día, en aquel día en el Calvario. Eso produjo la gran cosa. Eso quebró el espinazo de satanás.
67Primero: deberíamos buscar qué significó aquel día. Segundo: deberíamos ver qué ha hecho aquel día por nosotros. Ahora... qué hizo por nosotros. Ahora, tercero: miremos qué debemos hacer nosotros por aquel día, qué debemos hacer nosotros.
68Primero: lo deberíamos examinar, porque es un gran día, el más grande de todos los días. El precio del pecado fue concluido. El poder de satanás fue roto. Y ahora queremos ver qué deberíamos hacer en respuesta.
69Ahora en respuesta... Cuando Jesús murió en el Calvario, en el Calvario aquel día, El no solamente pagó el precio por nuestros pecados, sino que también pagó el precio e hizo un camino para que nosotros lo pudiéramos seguir a El. Pues nosotros, siendo los Adanes caídos que han sido redimidos (así cómo el Espíritu guió a Adán, al primer Adán, por el Espíritu que tenía control de toda la naturaleza), entonces nosotros, el segundo Adán... o mejor dicho, el hombre de la tierra, que ha sido redimido por Cristo desde aquel día en el Calvario, lo puede seguir a El.
70Ahora, cuando El murió en el Calvario, El abrió un camino. El entregó Su Espíritu, el Espíritu Santo, al cual envió de regreso a la tierra para que Uds. y yo viviéramos por El. Eso es lo que el Calvario significa para nosotros: seguirlo a El.
71Primero: examinarlo, ver qué hizo por nosotros. Y ahora, ¿qué deberíamos hacer nosotros tocante a ello? ¿Qué deberíamos hacer Uds. y yo? Ahora, decimos: “Bueno yo–yo aprecio eso. Está muy bien”. Pero lo tenemos que aceptar. Y para aceptarlo, es aceptar Su persona, Cristo, en nuestros corazones. Entonces somos libres de pecado. Por lo tanto, no hay cadenas de pecado colgando de nosotros en lo absoluto. Dios... como si nunca hubiéramos pecado.
72El Sacrificio perfecto nos hizo perfectos. Pues Jesús dijo: “Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los Cielos es perfecto”. Entonces no hay nada más que hacer, sino que somos hechos perfectos en la Presencia de Dios.
73Ahora, ahí es en donde perdemos nuestra posición. Si no vigilamos, si procuramos mirar hacia el pasado a lo que éramos; pero mientras miremos al pasado, a lo que éramos, el Sacrificio no significa nada para nosotros. ¡Oh!, ¿no lo pueden ver, iglesia? Yo no–yo no intentaría el trabajo; yo no puedo, y ni tampoco Uds. pueden. No hay necesidad de intentar. Uds. están perdidos para empezar, mientras miren a lo que Uds. han hecho. Pero no miren a lo que Uds. han hecho, sino miren a lo que aquel día en el Calvario hizo por Uds.
74Pagó su precio; concluyó la cuestión. Sus pecados siendo como la grana son tan blancos como la nieve; siendo rojos como el carmesí, son tan blancos como la lana. Entonces Uds. no tienen pecado. Uds. están perfectamente sin pecado. No importa lo que Uds. hicieron o lo que Uds. hagan, Uds. todavía están sin pecado. Mientras hayan aceptado a Jesucristo como su Salvador, sus pecados son perdonados. Todo lo que es perdonado, es remitido, y se ha olvidado al respecto.
75Entonces, ¿qué es lo que hace? Les da a Uds., después de esa condición, Su Espíritu para que lo sigan a El, y hacer lo que El hizo para otros que están siguiendo adelante.
76El sólo fue un solo Hombre, el Hombre perfecto. El dio Su Vida, y El fue un ejemplo para Uds.
77Ahora, ¿qué debemos hacer? Ahora, la primera cosa que yo quiero decir, es que Jesús nunca vivió para Sí mismo. Su Vida fue empleada para otros. Eso es perfectamente Vida Eterna. Cuando Ud. dice que va a la iglesia y hace cosas buenas, eso está bien. Pero cuando Ud. vive para sí mismo, Ud. no tiene Vida Eterna. Vida Eterna es vivir para otros.
78Eso lo probó cuando vino en el Cordero de Dios. El vivió y tuvo Vida Eterna porque El no vivió para Sí mismo, El vivió para otros. Y Ud. recibe Vida Eterna por medio de recibir aquel día, y Ud. ya no vive para Ud. mismo. Ud. vive para otros.
79Alguien dijo: “¿Cómo puede Ud. tolerar y dejar que cualquiera lo llame a Ud. nombres tan malos?” Uds. no viven para Uds. mismos. Uds. viven para otros, para que puedan redimir a ese hombre. Uds. llegan a ser hijos. Y el problema de eso, es que la iglesia ha olvidado que ellos eran hijos. Uds. son hijos. Uds. están tomando el lugar de Cristo, Uds. son hijos. Así que no vivan para Uds. mismos, vivan para otros.
80“Bueno, Hermano Branham, yo puedo vivir por ese hombre porque verdaderamente es un hombre amable”. Eso no es. Viva para aquel hombre que lo odia. Viva para aquella persona que lo mataría si pudiera. Eso es lo que le hicieron a El. Ellos lo mataron, y El murió para poder salvarlos. Eso es Vida Eterna, cuando Ud. recibe eso en su seno; Ud. entonces está encarando el Cielo. Pero Ud. sacrifica sus propias cosas. Las cede como la oveja cede su lana. Ud. mira hacia el Calvario.
81Yo espero que esto les ayude a entrar en un lugar... Eso es lo que el Tabernáculo, lo que toda la gente, tiene que hacer, es darse cuenta lo que Uds. son, y cuál es el propósito.
82La iglesia no es ir a la iglesia sólo para tocar música, y cantar alabanzas. La iglesia es un lugar de corrección. El juicio empieza en la casa de Dios. Debemos considerarnos muertos a nosotros mismos y vivos en Cristo. Entonces El abrió el camino para que pudiéramos sacrificarnos a nosotros mismos para Su servicio, para seguirlo a El. Si lo seguimos a El, vivimos la vida que El vivió. ¡Eso es maravilloso! Jesús lo dijo y habló de ello. Permítanme darles a Uds. unas cuantas citas sobre eso. Escuchen atentamente. ¡No fallen en captar esto!
83Jesús dijo que en aquel día El separaría a la gente como a ovejas y a cabritos, y que El le diría a los cabritos: “Pónganse a Mi izquierda”, y a las ovejas: “Pónganse a Mi derecha”. Y El le dijo a los cabritos: “Apartaos de Mí, porque tuve hambre, y no me disteis de comer; estuve en la cárcel, y no me visitasteis; estuve desnudo, y no me cubristeis; tuve sed, y no me disteis de beber; estuve enfermo, y no me visitasteis. Así que, ¡apartaos de Mí!” Y a las ovejas, El dijo: “Yo tuve hambre, y me disteis de comer; estuve desnudo, y me cubristeis; estuve enfermo, y tú me ministraste”. Y fíjense (¡no fallen en captar esto, iglesia!; ¡guarden esto en su corazón para siempre!): ¡fue hecho tan inconscientemente! La gente no lo hace por una obligación. Un hombre que le da algo a Ud. porque él lo debe hacer, un hombre que le da de comer porque él lo debe hacer, él tiene una idea egoísta. Debería ser su mismísima vida, sus mismísimas acciones.
84Fue tan sorprendente para estas ovejas, que ellas dijeron: “Señor, ¿cuándo estuviste hambriento, y no te sustentamos? Mejor dicho, ¿cuándo estuviste hambriento, y te sustentamos? ¿Cuándo estuviste desnudo, y te cubrimos? ¿Cuándo estuviste sediento, y te dimos de beber? ¿Cuándo estuviste enfermo, y te ministramos?” Fue hecho tan automáticamente, lo hicieron por amor. Sus vidas sólo lo vivían. ¡Dios, permite que la gente vea lo que el Calvario hizo para nosotros! Fue hecho tan automáticamente: “¿Cuándo estuviste así, Señor? Nunca supimos eso”.
85Miren lo que Jesús al voltear dijo: “En cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a Mí lo hicisteis”. Una vida generosa, sin pensarlo dos veces, sin pensar al respecto; sino que Ud. está tan muerto a las cosas de este mundo, y tan vivo en Cristo, y caminando así en el camino, que estas cosas son sencillamente una cosa automática. Uds. simplemente las hacen.
86No decir: “Bueno, el Señor querrá que yo haga eso”. No es eso. Sencillamente Ud. es parte de El. Su Espíritu está en Ud., y Ud. actúa de la manera que El actuó. ¿Lo captan Uds.? “Hay camino que parece derecho al hombre, pero su fin es camino de muerte”. “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino aquellos que hacen la voluntad de Mi Padre”, sencillamente de sus corazones, gratuitamente.
87Ahora, aquel día en el Calvario pagó ese precio para que pudiéramos ser de esa manera. No para decir: “¿Sabes qué?, a la viuda Jones, en una ocasión se le acabó el carbón, y yo fui y le compré carbón”; “déjame decirte, vi a un hermano que necesitaba un traje, y fui y le compré un traje. ¡Bendito Dios, yo soy Cristiano!” ¡Oh, qué cosa!, ¡persona egoísta, pobre, y miserable! ¡Uds. son unos hipócritas! No permitan que la diestra sepa lo que la siniestra está haciendo, ni la siniestra sepa lo que la diestra está haciendo.
88Sencillamente tan muerto en Cristo, que automáticamente Ud. lo hace de todas maneras. Es su naturaleza, es su hechura. Ud. lo hace de todas maneras. Sencillamente es la Vida que vive en Ud. Ud. está completamente rendido a ese Espíritu, y sencillamente El mismo vive en Ud. ¡Oh!, ¿sienten Uds. ese Espíritu bendito? ¡Esa vida! “No vivo yo”, dijo Pablo, “mas vive Cristo en mí”. Sencillamente tan automáticamente.
89“Bueno, déjeme decirle, Hermano Branham. Nosotros aquí somos Cristianos. Ayudamos a esta gente. Ayudamos a esa gente”. ¡Oh, qué cosa!, ¡les debería dar vergüenza! Eso no es Cristianismo. El Cristianismo es lo que se hace automáticamente si es que algo se tiene que hacer, y Ud. sencillamente se olvida al respecto, todo al respecto. Va y lo hace.
90Cristo completamente rindió Su Vida a Dios. El mismo se dio como un siervo público para la gente. El dio Su Vida gratuitamente. El no lo tenía que hacer. El no lo hizo de mala gana. El no dijo: “Mira, hermano, todos Uds. deberían pensar mucho de Mí porque Yo vine a morir por Uds.” El nunca dijo una palabra al respecto. El murió de todas maneras. Porque era Dios en El. Es Dios en Uds., es Dios en mí, lo que nos hace vivir por otros.
91Los cabritos en un lado. Uno de ellos dirá: “Bueno, Señor, yo hice esto, y Señor, yo hice eso”. El dijo: “Apartaos de Mí, hacedores de maldad nunca os conocí”.
92¡Si la iglesia puede alguna vez llegar a esos hechos fundamentales, que no es algo que Uds. tratan de hacer, que Uds. mismos elaboran para hacerlo, sino es algo que nace en Uds.!
93Perdónenme, mis amigos Pentecostales. Yo soy Pentecostal, pero mis amigos Pentecostales han llegado a un punto en donde tiene que haber mucha música rápida, el sonar de alguna banda, o palmeando manos, o panderetas, para producir un grito. ¡Eso es sólo emoción! Ellos tocan las bandas antes de salir a la batalla para meter a la gente en la emoción de la batalla. Yo creo en música, yo creo en palmear las manos, yo creo en estas cosas. Eso es exactamente verdad. Deberíamos tener eso, pero Uds. han dejado las grandes cosas sin hacer. Es esa vida de sacrificio propio, que Dios vive en Uds., automáticamente haciendo lo que es correcto, porque es correcto, sólo siguiendo hacia adelante, ni siquiera pensando nada tocante a eso, sólo viviéndola. Entonces observen... Uds. vean lo que está sucediendo. Uds. sólo... no... Uds. están en el camino. Eso es lo que significa el Calvario para Uds.: están en el camino que se abrió aquel día para Uds.
94Miren. Ahora recuerden: Uds. no pueden ser mitad cabrito y mitad oveja. Ellos no se mezclan. Ahora, hay mucha gente que dice: “Sí, ¿sabe qué?, nosotros tenemos una organización en nuestro grupo. Ayudamos al pobre. Hacemos esto”. Eso está bien, pero Uds. están tocando su propia trompeta tocante a eso. ¡No hagan eso! Uds. den sus limosnas en secreto, Jesús dijo. Sencillamente debe ser algo automático para Uds.
95No es más que ir y tomar un trago de agua, si Uds. están sedientos. Si el hombre que está junto a Ud. está sediento, Ud. piensa también en él; la necesidad del hombre junto a Ud., Ud. piensa tocante a él como su propia necesidad, y no presta atención a eso, sólo lo vive.
96Ahora, Uds. no pueden ser mitad oveja y mitad cabrito. Así que si Uds. dicen: “Bueno, nuestra iglesia tiene una organización. Damos a los pobres. Hacemos esto, y hacemos eso, y hacemos lo otro”. Si Uds. tienen eso sin lo otro, sin la Vida de Cristo en Uds., Uds. absolutamente lo están haciendo en vano.
97Jesús... Pablo dijo en 1 Corintios 13: “Si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado como un sacrificio, de nada me sirve”. Ahora esto es duro, pero es verdad. Uds. tienen que llegar a esa realidad. Reconozcan lo que el Calvario hizo por Uds.
98Nosotros lo miramos y decimos: “¡Oh, sí, eso está bien!” ¡Eso no es! Si ese Hijo de Dios tuvo que ir al Calvario para ser crucificado, todo hijo que viene debe ir al Calvario. El también debe tener un Calvario. Uds. deben tener aquel día en el Calvario. Yo tengo que tener aquel día en el Calvario. Eso concluye la cuestión del pecado. No estrechar manos con el predicador, no ser admitido a la iglesia, no entrar por medio de carta, no entrar por medio de profesión, sino entrar por medio de un NACIMIENTO. El nunca dio una carta. El nunca dio una profesión. El dio un NACIMIENTO. Así es cómo entramos. Entonces debido a eso, automáticamente estamos viviendo vidas Cristianas.
99Ahora, otro comentario. Mitad cabrito, mitad oveja: ellos no tienen tal cosa. Uds. no son mitad cabritos y mitad ovejas; Uds. son; o cabritos u ovejas. Ahora, si Uds. sólo están haciendo cosas buenas, y piensan que Uds. pueden entrar por medio de eso, entonces no hubiera habido un día en el Calvario. La ley proveyó eso. Pero El tuvo un día en el Calvario para que trajera eso, para que no tuviéramos que ser miembros de iglesia, sino ser hijos e hijas de Dios. Eso es lo que fue el día en el Calvario. Eso es lo que significa para Uds., para que Uds. pudieran hacer, y seguir y actuar como Jesús.
100Ahora, el río no corre para arriba y para abajo al mismo tiempo. El río únicamente corre en una sola dirección, y el Espíritu de Dios sólo corre en una sola dirección. No mezcla cosas con El. Corre en la misma dirección.
101Observen a Jesús, para terminar. Jesús dijo: “Las obras que Yo hago, vosotros las haréis también, y mayores que estas haréis, porque Yo voy a Mi Padre”. Yo no estoy diciendo esto tanto por la iglesia aquí (Uds. entienden), sino que estos mensajes son grabados. Decenas de millares los escuchan alrededor del mundo. Yo voy a dar respuesta a esa pregunta del crítico ahorita. Frecuentemente me han dicho, mejor dicho me dicen, ellos dicen: “Bueno, ¿Ud. cree la Biblia? Jesús dijo: ‘Las obras que Yo hago vosotros las haréis también, y mayores que estas haréis, porque Yo voy a Mi Padre’”.
102¿Cuán bajo puede Ud. llegar señor? ¿Cuán lejos del discernimiento puede Ud. vagar con sus teologías intelectuales, con sus concepciones mentales de algo? Mi amable y perdido amigo, ¿no puede Ud. entender que esta Biblia es interpretada espiritualmente? Jesús le dio gracias al Padre porque la había escondido de los educados, de los inteligentes, los sabios, y los prudentes, y se lo reveló a los bebés que vendrían al Calvario.
103Ahora observen, Jesús dijo (¡observen cómo El lo declaró!): “Las obras que Yo hago...” (El las está haciendo ahorita). “Las obras que Yo estoy haciendo ahorita (sanando a los enfermos, resucitando a los muertos, abriendo los ojos de los ciegos), estas obras vosotros las haréis también. Uds. harán estas obras si creen en Mí. Uds. harán estas obras, y entonces mayores que estas harán. Pues Yo voy a Mi Padre”. “Todavía un poco y el mundo no me verá más; pero vosotros me veréis. Yo estaré con vosotros aun en vosotros hasta el fin del mundo”. “No os dejaré huérfanos. Yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, el cual es el Espíritu Santo, al cual el mundo no puede recibir, pero vosotros lo pueden recibir”.
104Ahora fíjense: las obras mayores eso es tener el poder en la Iglesia, no únicamente para sanar a los enfermos por medio de la oración, echar fuera demonios por medio de la oración, sino para impartir Vida Eterna a creyentes. El Espíritu Santo vendría y lo pondría en las manos de la Iglesia para impartir Vida. ¡Oh! Eso es lo que significa el Calvario
105Tomó hombres y mujeres caídos y envilecidos, y los elevó a un lugar para ser hijos e hijas de Dios, para sanar a los enfermos y para impartir Vida Eterna, al dar el Espíritu Santo a creyentes obedientes. Hombres que una vez fueron incrédulos son hechos creyentes, e imparten Vida Eterna espiritual.
106¿Qué más grande es decirle a esta mujer enferma acostada aquí: “Yo puedo orar una oración de fe”, y ella será sanada? Eso es una cosa grande. Eso es lo que El estaba haciendo entonces; pero El dijo: “Mayores que estas haréis. Yo les voy a dar poder, no únicamente para resucitarlo, sino para darle Vida Eterna, para que sea siempre Eterno”.
107Gente desventurada, pobre, ciega, ¿cómo puede fallar en ver eso? ¿No ven Uds. lo que es la cosa mayor? Esa es la cosa más grande que alguna vez pudiera suceder, es impartir Vida Eterna a la gente.
108¿Qué es Vida Eterna? La Vida que El vivió. La Vida que estaba en El; impartir eso a otros. ¿Puede un hombre hacer eso? Un hijo de Dios sí puede. Jesús dijo: “A quienes remitiereis los pecados, les son remitidos, y a quienes los retuviereis, les son retenidos”. Ahora, aquí es en dónde la iglesia Católica y muchas otras cometieron su gran error. Ellos empezaron a decir: “Yo te perdono tus pecados”. Eso no era.
109¿Cómo se les perdonó a ellos los pecados en la Biblia? Pedro contestó esa pregunta en el Día de Pentecostés. Ellos dijeron: “¿Qué haremos para ser salvos? ¿Cómo podemos recibir esto que todos Uds. tienen?”
110El estableció la prescripción. El les dijo qué hicieran. El dijo: “Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el Nombre de Jesucristo”. ¿Para qué? Para “perdón de sus pecados”. Allí están las obras mayores. ¿Cuántos de Uds. predicadores en esta mañana, cuántos de Uds. escuchando mis palabras en la cinta magnética, están dispuestos a ir al Calvario esta mañana, para mirar lo que Dios hizo allí por Uds., y dejar sus credos denominacionales y predicar el Evangelio? ¡Aleluya! Está en sus manos ahora. ¿Qué van hacer Uds. con eso? Bueno, que se predicase el arrepentimiento y el perdón de pecados en Su Nombre en todas las naciones, comenzando en Jerusalén. ¡Aleluya! ¡Ahí lo tienen Uds.!
111¿Qué significa el Calvario para Uds.? ¿Qué hizo ese día para Uds.? ¿Los llenó a Uds. con alguna teología? ¿Los hizo vanagloriosos, o los hizo Cristianos? ¡Totalmente rendidos! ¡Aleluya! ¡Los pecados remitidos! Gracias Jesús. Obras mayores que estas haréis. Uds. ven en donde están las necesidades, ¿no lo ven? “Las obras mayores que estas”: remitir pecados en el Nombre de Jesucristo. Pero sus credos, denominaciones, y demás, los han ligado a Uds. a un lugar en donde todavía están coqueteando con el mundo. Díganme de cualquier hombre, díganme de cualquier mujer, que pueda ir al Calvario, y trate de ser alguien grande porque alguien dijo algo. Díganme cómo pudieran mirar cara a cara al Calvario, en la luz correcta, aquel día en el Calvario....
112¿Cómo pueden tener su día en el Calvario, y salir un vanaglorioso? ¿Cómo pueden Uds. salir un títere de alguna organización, y predicar alguna doctrina hecha por el hombre? ¿Por qué no los hace que se humillen a la Palabra de Dios? Si Uds. van allá alguna vez, Uds. saldrán humildes. ¿Cómo pueden Uds. querer ser algo grande en su organización, complaciendo a todos, cuando Jesucristo, el Hijo de Dios, El mismo se humilló a un cuerpo destrozado, a un “rostro escupido”, al punto de oprobio y la deshonra, mientras ellos lo despojaban de Su ropa y lo crucificaban ante el mundo, menospreciando el oprobio? ¿Cómo pueden Uds. ir al Calvario y salir algo diferente de lo que era El? Fue una deshonra, un oprobio.
113“Bueno”, Ud. dice: “Ellos me echarán fuera”. ¡Que lo echen fuera! Tenga su día en el Calvario; ¡Dios hará Su voluntad en Ud.! Permítanme citar eso otra vez: TENGA SU DIA EN EL CALVARIO; ¡DIOS HARA SU VOLUNTAD EN UD.! Oremos.
114¡Señor!, ¡oh, Dios!, llévanos a todos al Calvario ahorita. Que nos apartemos de nosotros mismos, Señor, del temor del hombre, del temor de lo que alguien más vaya a decir. Bueno, todo el mundo se rió de El, hizo burla de El. Pero El fue obediente hasta la muerte. El fue obediente aun en la deshonra. El fue obediente aun bajo el gobierno federal. Y comprendemos que cuando satanás hirió esta tierra, él llegó a ser el gobernador y la autoridad de esta tierra. El testificó lo mismo delante de nuestro Señor y dijo: “Estos reinos son míos. Yo haré con ellos lo que quiera”. Y comprendemos que desde ese día hasta éste, este mundo, bajo la maldición, ha sido gobernado por el que la maldijo. Pero, ¡Dios!, ¡oh, Dios!, nosotros servimos a un Reino que no está maldecido.
115Dios Padre, cuán maravilloso es que Tú hayas hecho algunas grandes cosas en el–en el mundo cinematográfico de hoy día. Permitir que produjeran estas grandes películas como: “Los diez mandamientos”, y demás, para permitir que hombres y mujeres las vean, los que ni siquiera se pararían en la puerta de una iglesia, pero les permites ver lo que es. La Manera de Dios es la Manera rechazada por el mundo, porque estamos como si entráramos en Rusia bajo Comunismo: estamos en este mundo, pero no somos de este mundo. Hemos ido al Calvario. Nos hemos crucificado a nosotros mismos, con el Reino de Dios, para ser uno de El. No importa lo que el mundo diga, nosotros tomamos el lado con los pocos despreciados del Señor. Vamos adelante a la resurrección, y creemos que eso pronto está a la mano, Señor, cuando seremos resucitados en un Reino que tomará control de este mundo, como Daniel lo vio previamente, y que desmenuzó a todo el mundo como tamo que el viento voló de las eras del verano. Pero el monte, la Piedra, creció a llegar a ser un gran Monte que cubrió la tierra. Esa Piedra vendrá. ¡Oh, Dios!, nosotros queremos ser parte de Ella. Que nos neguemos a nosotros mismos, tomemos nuestra cruz diariamente, vivamos para Cristo, vivamos para otros; concédelo, Señor.
116Si hay algunos aquí esta mañana que no lo conocen a El como Salvador, y les gustaría ser recordados en la oración de la clausura, y les gustaría que este sea su día en el Calvario, ¿levantarían su mano y dirían: “Ore por mí, Hermano Branham; yo lo quiero conocer a El como mi Salvador”? Dios lo bendiga, jovencito. ¿Alguien más? Dios lo bendiga, mi hermano allá atrás. ¿Habría alguien más que diga: “Yo lo quisiera conocer a El; yo quiero que este sea un día en el Calvario para mí; estoy hastiado?; ¿cuál es el propósito de que yo ande sin rumbo aquí con la mismísima cosa que nací para hacer?; yo nací, nací para ser un hijo de Dios, y aquí estoy agarrado de las cosas del mundo; Dios, permíteme ser crucificado hoy; permite que me crucifique hoy a mí mismo, a mis ideas, para que yo pueda vivir con Cristo y vivir para otros; no importa lo que me hagan, si hacen burla de mí, y me persiguen, y dicen todo mal en contra de mí y cosas, permíteme caminar humildemente, manso como un cordero, como El lo hizo; me ha prometido que algún día El me resucitará en los días postreros; yo estoy buscando ese día”. ¿Habrá algunas manos más que se levantarán? Dios lo bendiga allá atrás, y a Ud. Muy bien, ¿algunas más? Dios lo bendiga, Dios lo bendiga. ¿Algunas más antes que oremos?
117Nuestro Padre Celestial, fue dicho, cuando Pedro predicó en el Día de Pentecostés: “Todos los que creyeron fueron añadidos a la Iglesia”. Ellos verdaderamente creen con todo su corazón, esta gente que acaba de levantar su mano. Yo creo que ellos han creído con todo su corazón. Y si ellos han creído, hay una pila con agua esperando ahí. Si ellos quieren que sus pecados sean perdonados, hay alguien aquí que los puede bautizar en ese Nombre, y en el único Nombre que hay bajo el Cielo dado a los hombres en el que debemos ser salvos. Como yo cité la Escritura hace unos momentos, que “se predicase en Su Nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando en Jerusalén”. Y en Jerusalén, cuando fue predicado el arrepentimiento y el perdón de pecados, el apóstol les habló de las Escrituras, y dijo que ellos primero se debían arrepentir, y luego fueran bautizados en el Nombre de Jesucristo. Ese fue el negocio del predicador, el hacer eso, que ellos se arrepintieran, y que él los bautizara para el perdón de sus pecados. “Los pecados que tú les remitas, les serán remitidos. Los pecados que tú les retengas, les serán retenidos”.
118Padre, ¿cómo fue que el mundo se metió en una rabieta como en la que ellos se han metido? ¿Por qué no creen el Evangelio sencillo? Y ellos aun meten, para substituir eso, falsos nombres, falsos bautismos, falsos bautismos del Espíritu Santo, estrechando la mano con ministros, y usando los títulos de Padre, Hijo, y Espíritu Santo, los cuales nunca estuvieron en la Escritura. Fue un documento hecho por un hombre romano; no es una enseñanza Cristiana, en ninguna parte de la Biblia. La remisión de pecados no se puede llevar a cabo por medio de títulos, sino por medio del Nombre de Jesucristo.
119Ahora Padre, sabemos que no es muy popular. Tus maneras siempre han sido de esa manera; pero dejen que hombres y mujeres esta mañana vayan a ese día, a aquel día en el Calvario, en donde Jesús menospreció en aquel día, ese oprobio de ser desnudado, de ser tajado a pedazos, de ser escupido y hecho mofa por todo el mundo, por la iglesia, por la gente que lo debió haber amado; y sin embargo, en todo eso, El no abrió Su boca y fue y murió por aquellas personas que se estaban burlando de El.
120Dios, llévanos al Calvario esta mañana. Y si ellos dicen que estamos locos, si ellos dicen que tenemos las Escrituras mal, lo que ellos quieran decir, Dios, ellos no se pueden parar en la Presencia de Dios y decir que está mal.
121Ellos no pueden cubrir sus pecados con la Biblia. La Biblia descubre sus pecados, su incredulidad, el querer ser popular, el querer actuar como el resto de la multitud. Que vengan al Calvario esta mañana y comiencen en Jerusalén; que sea predicado el arrepentimiento y el perdón de los pecados en Su Nombre a todas las naciones, comenzando en Jerusalén. Que ellos tomen ese mismo paso de crucifixión, para ser tajados y escupidos, y burlados y llamados todo lo que puedan ser llamados algo por el estilo de “renegados religiosos”, “destrozador de iglesias”, todo lo que ellos los quieran llamar.
122Que nosotros, Señor, esta mañana tomemos nuestro lado con los pocos despreciados del Señor. Que caminemos como los apóstoles caminaron, sin apartarnos ni a diestra ni a siniestra, y sirvamos a Dios de la bondad de nuestros corazones. Concédelo, Padre.
123Sana ahora a los enfermos y a los afligidos que van a pasar en la fila de oración. Que estos que levantaron sus manos, que se arrepientan en sus corazones ahorita mismo. Que aquellos que se han quedado allá atrás esperando por tanto tiempo, que rápidamente vengan al agua y que sus pecados les sean perdonados por medio del Nombre del Sacrificio, Jesucristo el Hijo de Dios. Amén.